scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Vida virtudes y milagros del M.R.P. Presentado Fr. Francisco de Posadas...

Alcalá, Pedro de (O.P.) (m.1740); Leyva, Rafael (O.P)

Full text

a ad yO AA A A —ÉÁ - VIDA VIRTUDES Y MILAGROS DEL M..R..P, PRESENTADO Fr, FRANCISCO DE POSADAS O: hrahficado AZ 7 | | e DEL SAGRÁDO ORDEN. DE PREDICADORES, 735 HIJO DEL CONVENTO DE SANTO DOMINGO - DE SCALA: Ca DAA E A AN y T a a | 3 EXTRAMUROS DE LA C/UDAD DE CÓRDOBA) ESCRITA Equer Por el M. R. p. Mtro. Fr. Pedro des Alcalá de la misma Orden su Confesor, -Y REDUCIDA Á COMPENDIO Por el M, R. P. Mtro. Fr. Rafael de Leyva del mismo Real Convento y Sagrada Religion: QUIEN LA DEDICA Y OFRECE RENDIDAMENTE . AL Excmo. Sr. CONDE DE MIRANDA. CÓRDOBA : IMPRENTA REAL DE DON RAFAEL GARCIA RODRIGUEZ Y CUENCA. e ”=ANO+DE>= 1807. E: RS Mo AL Excmo. SEÑOR D. PEDRO ALCANTARA LOPEZ DE ZUÑIGA, Alvarez de Toledo , Gonzaga , Perez de Guzman el Bueno, Ec. Sc. Sc. Conde de Miranda de Casarru-. “bios del Monte: Marques de la Bañeza , de V'aldunquillo : Duque de Peñaranda ,y de Escalona , Sc. Grande de España de primera clase : Caballero Gran Cruz de la Real distinguida Orden de Carlos Tercero , de la de Santiago : Gentil hombre de Camara de su Magestad con exercicio : Teniente General de sus Exercitos; y Caballerizo mayor de las Reales de Cordoba. Dc. Sc. Ge. Excmo. Sr. É Orozco á V. E. esta pequeña obra recopilacion 0 compendio de la vida del Menerable Siervo de Dios el R. P. Presentado Fr. Fraucisco de Posadas ; la que , si quando salió á la luz pública la primera vez en toda su “extension , necesitó por Mecenas á un Pont. Max. qual fue N, M. S. P. Benedicto XIII , compendiada ahora por mi, necesita mucho mas acogerse y buscar la muy grande y superior proteccion de Y. E..: pues aunque la gran= deza de su objeto podria facilmente conciliarse el agrado y estimacion de los Lectores ; pero la rudeza del Compendiador necesita un tan grande patrocinio, para que se le disimulen las sombras , con que su cortedad habrá disminuido el mérito , y eclipsado el resplandor de tanto asun- to. Pero, Excelentísimo Señor , este es el grande privin legio de las almas superiores , pues así como:el Sol no sos. lo es lucido en su ser , sino que ilumina con sus luces los mas obscuros ángulos del Orbe , asi los Grandes Heroes comunican, aun 4 lo mas distante, los alientos yy los ra- J0s de su proteccion : con que brillando en Y. E. todos aquellos heroycos atributos , y eminentes prendas , que constituyen dun sugeto digno de la veneración y el aplau- S0, so, legitimamente infiere mi confianza que los reflexos de tanta luz alcancen d iluminar este rudo bosquexo , en que compendio las virtudes insignes , y prodigiosos hechos de el Y. P. Presentado Fr. Francisco de Posadas ; de suerte que , 0 mo se conozcan las imperfecciones y yerros de mi pluma , 0 merezca toda la benevolencia comun el acierto en haber elegido tan excelente Patron. Pero la confianza , con que Y. E. me ha favorecido, vermitiéndome le dedique esta Obrilla , y mi misma gratitud me privan de extenderme en los elogios por tantos y tan justos títulos debidos á VM. E. ; pues sé le dasagrada aun la verdad misma, si se dirige d sus alabanzas; pero no puedo dexar de observar, que desde el momento en que entro Y. E. en esta Ciudad arrebato hácia sí la benevolencia , el amor y el afecto de todos sus habitantes. Las personas del mas elevado caracter en los dos estados Eclesiastico , y Secular , las de una esfera media, das de la fnfima plebe , todas todas d una voz magnifican las excelentes prendas de PP. E.: d todas les faltan expresiones para explicar el alto concepto , que desde luego formaron de la Urbanidad ; Piedad , Religion , Caridad, Misericordia y pureza de costumbres , que hacen verda= deramente Grande al Excelentísimo Señor Conde de Mizanda. Diganlo:::: pero Señor si yo me entro en una individual relacion de los que elogian 4 V. E.,y se hallan favorecidos de sus piadosas entrañas , crecería demasiadamente esta carta Dedicatoria , y siempre quedaria quejoso de no haber dicho quanto siento, y debo. Bds- - teme pues tener el honor de que Y. E. me haya permitido que su excelso nombre vaya d la frente de este compendio, que le ofrezco en testimonio de mi mas profundo agradecisniento. San Pablo de Cordoba Ffunio 23 de 1806. Excmo. SEÑOR. y B. L. M. de V. E, su mas favorecido obligado y humilde Capellan, Fr. Rafael de Leyva. ¡ INDICE De los Capítulos de este Compendio. INTRODUCCION, En la que se expone la causa que ha habi: ' do para compendiar la vida de este Siervo de Dios. Fol. 1, : LIBRO L. CAPITULO 1. Patria , nacimiento, y admirables vaticinios de la futura Santidad de Francisco desde su infancia. - 4» CAP. Il. Descubre un natural vivo , preserva Dios su vida con maravillosas providencias , obra milagros , y es favorecido con profeticas visiones en su. menor edad. * ELO CAP. 111. Comienzan los trabajos del Siervo de Dios , y las 12. . persecuciones del Demonio. CAP. IV. Sale del oficio. para el estud*o : pretendo el Hábito de Nuestro Padre Santo Domingo, y se lo niega el Real Convento de San Pablo , en que padeció mucho , y mas recibiéndolo en el de Scala-celi. RAR 16, CAP. V. Celebra su profesion en el ónvento de Jaen : vuelve al de Scalacoli , Y es nuevamente perseguido: pasa al de San Lucar de Barrameda , y lo llama Diós á vida mas estrecha y virtud mas alta. ES :8 19» CAP. VI. Celebra en Córdoba su primera Misa : vuelve á San Lucar donde comienza su predicación Apostólica : restitúyese á Córdoba , y se despierta la contradiccion ya dormida. 21. CAP. VII. Retírase á su Convento de Scala-celi : es llamado al ministerio Apostólico : pónelo la obediencia en el Hospicio, donde lo espera un Angel. 24. CAP. VHI. Da principio á su predicación , y se recogen muchas almas : suscita el Demonio nueva persecucion contra él , y lo quita el Prelado del Hospicio. 25. CAP. [X. Saca Dios á su Siervo del Convento : envialo á una mision, y el Prior lo vuelve á poner en su Hospicio. 29» CAP. X. Predicacion inflamada del Siervo de Dios en Córdoba. 31. CAP. XI. Persecuciones del Demonio empeñado en desacreditar la predicacion del Siervo de Dios , y apartarlo de ella, 37: CAp. XI. Admirables efectos de las misiones del Siervo de Dios dentro y fuera de Córdoba. 42» CAP, XUL. Trabajos y admirable exercicio de algunas viriudes en sus misiones. Favores y maravillas con que Dios lo da 4 conocer. 48. pa | a CAP. XIV. Propaga la dewocion del Rosario de Maria Santísi- vida de este Venerable Padre ; y asi para no dila-... tarme en la introduccion , quando intento formar un. compendio , concluyo esta , suplicando*al piadoso Lec= tor perdone lo: que en esta: obrilla no le agradare ,,se. . <. aproveche de los exemplos: de virtudes: del Venera- . ble Padre Presentado Fray Francisco de Posadas, y... ruegue á Dios por mi. A LIBRO PRIMERO EN QUE SE TRATA DEL :¡NACIMIEN-= to, niñez , entrada en la Religion , y Ministerio Apostólico del Venerable Padre Presentado Fray Francisco de Posadas. CAPITULO lL Patria , nacimiento. y admirables vaticinios de la futura santidad de Francisco desde | suinfancid. | En razon se gloría Córdoba , de haber sido cuna. delos mas insignes Heroes en armas , y letras ; pero con mayor razon:se debe gloriar, por haberla el Todo Poderoso dotado de otra -mas apreciable nobleza, baciendola madre fecunda de esclarecidos varones en virtud la confesion de-la fe , y defensa de la Religion Car iq. tólica muchos insignes Martires. De estos florecieron unos en los infelices siglos , en que la barbarie -del , Ma- 2 A BA yqáTTÁÉTRKA———— SS si y santidad , “y teatro donde ofrecieron guss.-.. tosos sus vidas », y derramaron alegres su sangre por - Mahometismo la tenia tiranizada , y en que-la cruel= dad de los Tiranos perseguia' por todas partes la Iglesia , y otros de tiempo en tiempo, cuidando siem= pre el Séñor+de. proveerla de Heroes ,'que con: sus virtudes , y exemplos la sostuviesen. en la fe de sus mayores , y con sus oraciones , y ruegos la librasen de los justós castigos de su indignacion. iS En esta Ciudad pues tan ilustre por todos los tí- _tulos , que pueden engrandecerla , nacio en el año de 1644, dia veinte y cinco de Noviembre Francisco, para remedio de muchos males , y escuela de grandes bienes. Fueron sus Padres Estevan Martin Losada , y Maria Pardo y Posadas , ambos naturales de. Lama de Arcos, Obispado ¿“+ Orense en el Reyno de Galicia , ambos de sangre noble., y ehristianas costumbres , y con bastante hacienda , para. gozar de sus fueros con el dulce amor de la Patria:,-de donde Dios los sacó , quando la reduxo:á cenizas la - hostilidad del Exército Portugues , y los conduxo su Providencia á la Ciudad de Córdoba ., queriendola ilustrar con el fruto de estos arboles. Obligólos. la «ne. * cesidad á poner tienda de Mercaderes de lienzos , y paños , y despues otra muy despreciable á la vanidad del mundo, | SE Lloraba «este matrimonio. la muerte de doce hijos en la primera flor de su infancia , y hallándose en cinta la Madre ofreció 4 Maria Santísima , celebrada en Córdoba , como su Patrona, en la Imagen de la. Fuen-Santa , que si le nacia. varon , y se lograba — su vida , lo consagraria á Dios enla Religion de mi * Padre Santo Domingo, y que celebraria su primera Misa en la Iglesia , y Altar donde se venera. Oyó Dios la oracion de esta piadosa Madre , y-se dignó señalar el nacimiento de Francisco , como el de ótros Santos ; pues en la noche , y hora, en que «vió la Primera luz , encendio «un hermoso lucero: de -exce- lente resplandor sobre su pobre casa, y se dexó ver una resplandeciente luz , que corrió por:el aposen=. - l : to: O | to, de que admirados los presentes decian : este ni. Bo ha de ser Santo. Claro testimonio de que nacia una nueva luz del Evangelio. Recibió la cándida estola de la gracia baptismal en la Iglesia del Apostol San Andres dia quatro de Diciembre , y se le puso el nombre de Francisco, por la devocion de sus Padres á. San Francisco Xavier. Luego que la piadosa Madre pudo ir á Misa, lo llevó. en brazos, y en toda ella lo ofrecia á Ma-= ria. Santísima con tanto amor , que acabado el Sa= crificio , lo puso sobre el Altar , diciendo : Señora este hijo es vuestro , y no mio. Y volviendo en otra ocasion á la Capilla de Nuestra Señora del Rosario del Real Convento de San Pablo con el niño en sus brazos, fueron tales los movimientos de este , que parecia querer desprenderse de los brazos de su Ma=: dre , Con significaciones de acercarse á:la Imagen , se. nalandola con el dedo : y repitiendo la piadosa Madre las mismas palabras: Señora este hijo es vuestro, abrió milagrosamente sus labios Francisco , diciendo: Si sí. Anegó esta novedad en lagrimas á la Madre, y pareciendole , que el Niño Jesus miraba á Francisco con alguna sonrisa , y muestras de mucho carlño , baxó acia él los ojos , y vio , que tenia los suyos cerrados , inclinada la cabeza , cruzadas las manos en postura de orar , y corriendo serenas lagri-' mas por sus inocentes mexillas. Ya desde entonces comenzó Francisco 4 dar indicios de sus futuras penitencias ; pues en los Lunes Miercoles y Viernes de cada semana no Tecibia el pecho. mas que una vez , entrada la noche , ni se vie= ron emsus ojos, como en los de otros niños , lagrimas -, para pedir el alimento : imitando en esto á su Santo Patriarcha , de quien él refiere lo mismo en la vida , que escribió. Aun no habia cumplido: los siete años , y ya guardaba con rigor los ayunos de Quaz resma , Temporas, Vigilias , Viernes y Sabados de todo el año y siendo el de los Viernes á pan nn A esta abstinencia comenzada desde el pecho llamarémos prodigiosa , por tan temprana ; que todo fru- to antes de tiempo fue siempre mas estimable , por Taro, ! | ! cesid ÓN Madrugaron en Francisco las virtudes , porque re- Cibió del Padre celestial muy adelantada la luz del conocimiento. Desde muy niño comenzó á manifestár 'su piadosa conmiseracion hazia los pobres , socorrien- .dolos con el pan, que sacaba de su casa, y aun con alguna de su ropa. Buscábanle pobres de su misma edad , y les daba con el socorro el consejo, de que .viviesen bien , y fuesen devotos de Maria dantisima. A los cinco años de su edad comenzó á freqientar el Santo Sacramento de la Penitencia , y: á los siete tuvo licencia para recibir el de la Sagrada Eucaristia ; llenandose de admiracion los Ministros , al ver en tan corta edad la forma, y juicio con que Se confesaba : é igualmente admiraba á todos la devocion, ¿con que cada dia oja, y ayudaba muchas Misas en la Iglesia de San Pablo. pe Muy presto dió claros indicios de su futura pre- -dicacion apostólica y singular devocion á Maria Santísima. Sentábalo su Madre sobre una de las cestas de su tienda , ( de la que hablarémos despues ) y levantando el dedo indice á los niños , que se acercaban , les hablaha en no formadas , y tan balbucientes votes , que sólamente se le entendian estas. vocales : 4. E. Y: : hasta que pudo una vez decir cláramente Ave Maria. Esta salutacion Angélica fue lo primero que habló. Francisco : este dulcísimo nombre .se oia fréqiientemente en sus labios ; ni para saber, y rezar esta oracion necesitó. mas que oirla dos veces á su Madre ; la qual, como tan buena , teniendo al niño en la cuna , y repasando estos anuncios, Oyó esta voz : no tengas cuidado, que tu bijo será de la Iglesia. Y en otra ocasion llena de gozo profetIiZÓ , lo que la Madre de Samuel diciendo : (2) »Mi. » hijo ha de ser Religioso, Predicador , Santo y Obis- . ; » PO, 8 | »po , que el corazon me lo da; pues aunque.es tan » pobre , su Magestád lo fue , y delos mas pobres »saca los mayores bienes.” Juntaba niños de su:edad, y haciendo pulpito en una cesta de su tienda les predicaba', y quantos pasaban soliaú decir : este niño ha de ser Santo. Esta tienda , donde se crió era muy despreciable á-los ojos del mundo; y por eso quan= do, ya Religioso , pasaba por alli , hacía este recuerdo á los que le acompañaban, que muchas veces eran Nobles , y Prebendados de la Santa Iglesia”, y seña: landola «con el dedo se gloriaba diciendo : quando mé Madre vivia allí , me ponia yo d predicar á los muchachos en las canastas de la fruta, por la aficion , que tenia 4 la predicación. De este modo buscaba su desprecio ; pero crecia en los demas su veneracion. Obligó-á su Madre á que le comprase dos pequeñas Imagenes de Jesus y Maria Santisima ; y puestas en un Altar en su casa encendia luces; rezaba el Rosario , y repetia los sermones , que aca- "baba de oir. Subiase en un poyo , que hay en la plaza frente de la Iglesia de San Pablo , y predicaba á los de su edad. Los que pasaban , se detenian llenos de admiracion , oyendole explicar con la mayor claridad los misterios de la fe, especialmente el de la Santisima Trinidad , y tambien las oraciones de Ta Iglesia. Algunas veces en este sitio profetizó , diciendo : » Esto es ensayarme , para quando sea gran- _»de : porque entonces , siendo Religioso ha de ser es. »te sitio, el que mas apetesca para predicar” lo qual se vio cumplido. PS Acompañado de muchos de su edad celebraba los dias festivos con fiesta de Misa , y Sermon y el : que señalaba los oficios , siempre concluía , diciendo : Predicador Posadas, Crecia el número de los pequeñuelos ,. que le seguian por las calles rezando el Rosario , y Jleyaudo en sus manos Francisco la Imagen de Nuestra Señora. Asi atraia no solamente á los plebeyos , sino tambien 4 los hijos de los Nobles, , que x que decian : vamos con el Santico. ¡Ó como madrugó , é hizo madrugar en otros. la devocion á saludar á la divina Aurora ! Mas con su devocion madrugó tambien su humildad , escusando eel jr con sus mayores , y compañeros por las calles de las Carnicerias , donde le llamaban el Santico. Predicaba mas con el exemplo que con las palabras ; y asi quando oia á alguno de los muchachos hablar mal, ó les “via no obrar bien, decia: á los primeros : si hablas asi , nos llevara d ambos el Diablo : 4 el: uno porque habla , y al otro porque aye: á los segundos reprehendia , diciendo : ¿ Cómo haces eso? ¿como ofendes asi d Dios ; que uos dió el ser , nos conserva , y da vida? | Descubrió desde luego su amor á lzpenitencia, entrandose en una cueva del campo de la Arrizafa á disciplinarse , mientras jugaban , y se divertian los otros con quien él habia ido. 5u mayor diversion €ra hacer Cruces , repartirlas entre sus compañeros, y andar la Via Sacra. A este fin los llevaba muchas veces al campo de la Merced , donde se tiene este santo exercicio. No via en la Ciudad Cruz ó Imagen de Christo: ó de su Santisima Madre, que no se postrase de rodillas para adorarla , y muchas veces con tiernas lagrimas. ¡O Lector! cómo lo trae el Señor desde niño por los caminos del Cielo. Pues , como dice el Espiritu Santo (3) ,4 el niño dan á conocer sus estudios , ocupacion y solicitud. ¡O Francisco! diré yo: de tanta madurez en tus pocos años debe- ¡os esperar mucho. | JO CAPITULO 1. -Descubre un natural vivo, preserva Dios su vida con maravillosas providencias , obra milagros , y es favorecido con profeticasvisiones en su | menor. edad, Os Pp asados los años de la infancia , y corriendo los de la puericia descubrió Francisco un genio nátnral: nente vivo , y aun inquieto , mas nunca se le conoció ni una mala costumbre. Proseguia su devocion como anciano., mas no siempre excusaba el juego con sus iguales como niño.- . A Sentialo sú Madre , pareciendole estas señales contrarias á las que antes habia observado ; pero él le respondió una vez : Madre no haga V'md. caso de mu chachos , que despues será otra cosa. Mimd. verá la wvejéz que tiene conmigo, y á mi me verá de otro mos do. Y habiendo en otra. ocasion derribado con su; in= quietud unos cestos de la tienda , viendo lo, que la Madre le reñia , y aun lo que intériormente pensa: ba, le dixo : Madre no se fatigue , que d pesar. de los Demonios he de: ser Santo. j Sn -—En-=muchos peligros se vio la vida de Francisco; pero el Señor , que lo escogió para muy altos fines lo libró de todos maravillosamente. Asi se vió , quan> do en la vocacion de un Santo corriendo Francisco á coger un cohete., que cayó en el suelo, alincli. narse , se le disparó en el rostro , y lo.abrasó , y dexó. ciego. Llevaronlo de la mano á su casa , y encomendandolo su Madre á San Antonio Abad , cobró la vistas, y ni aun señal le quedó de un grano de pólvora. + En Otra ocasion se entró en el Rio Guadalquivir á bañarse, Era muy agil y diestro en sostenerse sobre las aguas , y fiado en sus fuerzas , quiso romper una de las corrientes hazia arriba ; pero Su fans : pi- - : é YY - pidez lo cansó de manéra ”, que fatigado 'baxó. 4, lo profundo. Llamó en su ayuda á la Reyna de los An- : geles , y al punto se halló libre en-la orilla del rio, sin saber como habia sido. mil 2 ' Obs -- No: solámente obró Dios milagros para preservar - ! Francisco , sino que por él los obró tambien con otros. Predicando en el poyo de la Plaza , cayó de la escalera un «muchacho, é hiriendose la frente cor» tia con abundancia la sangre; pero bajando. Fran= £isco , le puso sobre la herida su mano. diciendole: anda que no tienes nada.,: vamonos d jugar, ya note duele : y al instante quedó sano sin señal de la tal dhherida. pay pa A 0 - De otra escalera muy pendiente cayó en la escuela un muchacho , 4: cuyos gritos acudió el Maestro; y .queriendolo levantar eran mayores los sentimientos; por. lo que creyó se habia quebrado las piernas, Fuese 4 él derepente: Francisco , y tomandolo de la mano, le dixo : Levántate , no te: hagas malo por no leer; yal imperio de esta voz , se levantó sano. + Muchacho era Andres Moreno-».quando un dia amaneció muerto ; y llegando. .á su casa Francisco, para, ir juntos 4 la. escuela , respondió con lagrimas su Madre , que era. muerto su hijo ; Calle Vord.-di> xo el niño que no habrá muerto. ¿ Donde está ? Ven acá lo verás , dixo la Madre. Fue, y lo halló amortajado , y poniendole la mano sobre la cabeza , le dixo : Levantate * Andresillo no: te "hágas mortecino por no ir á la escuela. «Al instante se. sentó en la cama, y vuelto Francisco hacia la Madre , decia. Ve Fmd: tomo no está muerto l» Quitele Vmd.esa mortaja ; visfalo , y vamos:d. la escuela.) que ya es hora. Asi.se ejecutó: , y. entró Francisco con él diciendo : Señor Maestro ; este Andresillo se hacia mortecino por no venir 4 la:escuela, dele Vind, una ZurTa o. > No negó el Siervo de Dios, este milagro: quando ya Cra Relisioso ; pues encontrandolo frente de la misma Casa-un contemporaneo :suyo., y señalandola ,Je dida di- 12 dixo : Padre se acuerda V. P. de Andresillo ¿ A que respondió sin parar : Anda con Dios , dejate de eso, y ten razon, Eiste:modo de hacer milagros , como'negando que los hacía , ó que las dolencias fuesen de tanta gravedad , como parecian , lo practicó muy de' ordinario el Siervo de Dios. A Tambien le fayoreció el Cielo en su niñez'con visiones proféticas del estado que habia de tomar, y “de lo mucho que habia de propagar lá devocion del Rosario, Muy niño era , quando se le aparecio un An. gel en forma muy hermosa , como de su misma'es= tatura , y vestido de Frayle Dominico. Gozó por entonces de la vision ; aunque hasta despues no tuvo la inteligencia, Dormido una noche vió los cielos abiér-' tos , y que á la puerta de ellos estaba Maria Santisima , de cuyas manos pendian muchos Rosarios combidandole á que prendiese alguno , para tirar de él al Cielo. Executólo asi con fervorosa inquietud , logró alcanzar uno de aquellos Rosarios”, y apretó los puños quanto le fue posible ; y puesto ya sobre las pun= tas de los pies , le parecia iba dichosamente subien=" do por aquella escala, Bastaba para Francisco un Rosario , pero aquella multitud significaba el fervor , con que habia de propagar esta devocion. PES CAPITULO 1! Comienzan los trabajos del Siervo de Dios , y las per- | =secuciones del Demonio. Hu. aqui hemos visto 4 este niño señalado por el Cielo , exercitado en las virtudes , guardado en los peligros, autorizado con milagros , y favorecido con visiones 5 pero ahora veremos , que atun en su infan= cia lo trata el Señor , como á los robustos , visitándolo con muy pesados trabajos. Gi A: tanta pobreza reduxo Dios á sus Padres , que se. sugetaron á poner una humilde tienda en la plaza mer - za contigua 4 la puerta del Templo «del Real Convento de San Pablo; ( que lo es de mi Religion») en ella vendian naranjas , y limones en unos cestos ,/tam=., bien jabon, especeria , y: frutas secas. Esta: tienda; fue la oficina , donde el supremo Artifice labró la pesadisima cruz de amarguras , oprobrios , y contradicciones, con que perseguido su Siervo habia de seguir á “su Señor en espiritu. de verdadera humildad. Esta fue la nube , que obscureció el esplendorde su sangre siendo conocido: porel hijo:de la Pendedera.. - A los cinco años de su edad' se halló Francisco sin Padre , y á los seis con un Padrastro de severí=. sima condicion , que fue el Caliz lleno de hiel , que | á todas horas inclinaba de la boca dei hijo á: la de la Madre ,uy de la dela Madre á la del hijo ,+dan= doles 4 beber su. agrura hasta las'¡heces. Lloraba la. Madre la desgracia del hijo , y crucificaba á el hijo la infelicidad de su Madre , que habia encontra. do el tormento , donde como tan pobre buscó el am- | paro. Baste decir , que para ambos fue muy pesada la cruz: de un palo, con: que séveramente los cas=. tigaba. Entre estas espinas corria Francisco el cami=. no de sus devotos exercicios , esmaltando con Su mu+ cha paciencia las demas virtudes , y predicacion , con que enseñaba á los de su edad : quando teniendola ya para el estudio de la lengua latina, le sugetó el . Padrastro á aprender el oficio de Cordonero ; sin po=- derlo inclinar á mejor dictamen los clamores de su afligida Madre, que tenia hecha promesa de entrar á su hijo en mi Religion. Permitió Dios le cupiese en suerte un Maestro , que era mas á proposito para Comitre ; pues le corregia sus leves descuidos:no con. palabras sino con palos. El Discipulo aunque resignado estaba violento , y como el Maestro era súma-. mente impaciente lovian crueles tempestades sobre el Aprendiz , que mas que este pesado yugo sentia ver Cortado «el hilo de sus esperanzas de entrar en mi Religion. | E. Te-. 20 .. ¿Coeli, Celebrada , le mandó la obediencia volver. :4 su propio Cónvento , pero el Vicario General sentido como otro Esaú , de que este Jacob ya su hermano hubiese logrado su propia yy preciosa vestidura , y con-ella su mayor fortuna , librándolo de su poder una intempestiva fuga : lo qual daba á entender una especie de injuria obrada con engaño .: no sabiendo , que aqui Dios metia su mano , ni acertando á deponer su primer dictamén , que siempre juzgó prudente le esperó no «vengativo, sino 4 su “parecer zeloso del honor de su Santo Habito , y mandó al Prior de Scala-coeli que Fray Francisco de Posadas por ningun caso entrase en Córdoba ; creyen- - do perderia mucho la Religion , viendo con el Ha= *bito á un hijo de padres tan humildes por.su oficio. Muy maravillosa fue aquí su humildad y paciencia. Mirabanlo en su Convento como indigno del Ha- “ bito , que vestía , y andaba avergonzado , huyen- “do de los Religiosos por no mortificarlos con su pre- —sencia. Padecia una grande apretura de espíritu, sin “saber que martitio era este ; pero siempre resigna= do y sufrido , sin respirar alguna quexa', ni, sentir el mas leve movimiento de irá contra el que. le negaba la entrada en la Ciudad ; ¡O que €spíritu puede ser este sino el que queria Jesu-Chris- *to en sus Apóstoles , quando deseaban baxáse fuego del Cielo para consumir á los que no dexaron entrar á su Magestad en Samária.¡ (4) No fue poca esta pena, considerando el desconsuelo de su Madre. Entre estas »mortificaciones pasó gran parte de aquel año , basta que. el nuevo Provincial lo asignó al Real Convento de San Pablo , para que se diese al estudio , pero el Priór >, que tantas contradicciones le habia hecho, empeñado en Otra nueva , pudo recoger este despacho , y conseguir otro del Provincial para el Con- “vento de San Lucar de Barraméda , para arrojarlo de la patria adonde no fuese conocido. ¡O ( exclamó, quando se vió obligado por la obediencia 4 referir e Ps cds «esto, ) cómo siento el tiempo, que: perdi en tiempo ide tantas espinas donde pude coger muchos frutos doo, Siempre tuvo este humildísimo Varon.su vida por la mas infame. En San Lucar (son. palabras. del :mis- «mo Venerable Padre ) corrí con los estudios donde ha- » 1dé Padres graves , que me amparasen , pues salido, como pelota tirada de unas: manos , hizo Dios que me | _ tecibiesen otras con mas benignidad , que merecia mi | _¿ufame proceder. Me llamo el Senor. por. medio. de un Ministro suyo en su predicacion, y! me puso de manéra -$u bondad, que anduve algun. tiempo dando gemidos por el Convento , y. los retiros donde me escondia. Empe- . 2é con algunos cilicios , y disciplinas. de saugre. De- .diquéme el tiempo que alli estuve d. dar la comida 4' Jos .pobres de .la Portería , en que se me-deshacian las - entrañas sorbiendome algunas «veces las lágrimas > que corrían. Tan poderoso fue este llamamiento , que cont fesándolo: asi: el Siervo de Dios se deshacia en senti- .Mientos al fin de-sus años , pareciéndole coma tan humilde que no le habia correspondido coma él pedia, i CAPITULO VI. —-— Celebra: en Córdoba su primera Misa : vuelve á San - Lucar donde «comienza: su predicacion Apostólica: restitúyese: 4. Cordoba . y se despierta la centradic=. > cion ya dormida, $ R ecivis el Siervo de Dios la alta: dignidad “del Sa- . Cerdocio; con tan profanda humildad , y la miró :siempre con tanta: veneracion , que yalleno de años , y virtudes. decia : que á. no hallarse en: tal estado no se atrevería: á subir: á él. Celebró pues su primera Misa (pasando á Córdoba desde «San Lucar-) en el Altar , y templo de Nuestra «Señora de la Fuen-Santa,. segun lo. habia «ofrecido su Madre.' Volviendose des- «pues: al. Convento: de San: Lucar , le:«mandó el Pre-- lado predicar un sermon , y se vió.estaardiente Juz, y. Ñ has- 22 hasta ahóra oculta', puesta ya'sobre'el candelero: comenzando á girar rayos de celestial doctrina con” espíritu tan compasivo , que causó espanto , y. no sin ' fruto. Prosiguio la predicacion com mas freqiiencia , que la que correspondia á sus años ; y fue de admirar la mocion que hizo en. aquel. pueblo con estos sus primeros sermones. | Er De uno de ellos salió una muger que vestía profanamente con tanto desengaño , que entró en su ca: sa arrojando al suelo su profana ropa diciendo : quien ha oido á este Santo no puede obrar de otra manera. Podia , porque era libre , mas no pudo resistir á: la fuerza de la divina gracia .por medio de tan san: ta predicación. Esta muger parece fue la primera; - que qual otra Marcela , levantó la voz , celebrando la doctrina de este nuevo Predicador , y llamandole Sañto. a E Hs Mas el espíritu de Dios , que hasta ahora habia llevado y traido á su Siervo por caminos de tanta mortificación ¿ dispuso se restituyese á su Patria ; pero antes que él habia llegado á Córdoba la fama de su buen nombre ,- y olor de su virtud y apostólica predicacion. Deseó oirlo el Prior , que entonces era del Real Convento de San: Pablo , y le encomendó un Sermon ; pero: como éste habia de ser la reseña de las. poderosas armas ; con que habia de batallar contra los vicios , en que tanto habia de perder el Demonio , sugirió á los Religiosos , para que unánimes dixesen : quemarian el púlpito si se ponia en él Fray Francisco de Posadas. Llamólo el Prior , y le dixo “=descuidase el sermoa , porque «sus hermanos no lo querian en el pulpito donde se ponian ellos. Dando cuent 4 su Confesor de esta oposicion dixo : si lo dixer anapor: mis pecados, dixeran bien, que eso me- FEcian mis obras. Fue tan prudente el Prelado., que € mandó no predicáse x hícelo asi , y quedé gustoso aunque mortificado, porque el amor propio tu- - -VQ Sus impulsos, RE Abs S NÓ 23 No escandalize al Lector tan perniciosa Cizaña, sembrada entre tan escogidas espigas , que aun mucho mas hace el enemigo conlos evangelicos Labra- «dores, quando Dios se lo permite , £omo: lo: hizo para perseguir al pacientísimo Job E apareciendo entre los Angeles del Cielo. Todo lo perdió. junto á poco tiempo , poniendo Dios fin á su permision , sacando de entre las espinas admirables frutos , y. dando los Religiosos: opuestos gozo á los Angeles con su arrepentimiento , teniendo á gran fortuna verlo , y ' Virlo en su púlpito. Hízole para todos amabilisimo su profunda humildad con el conjunto de sus prendas naturales, lleno de, virtudes , y espíritu ciertamente de Dios. De los que habia sido persegido fue mas venerado ., y entre ellos sobresalió aquel Maestro, que se opuso 4 su Habito y profesion. Era sugeto de muchas canas y de tan relevante sabiduria , que descollaba entre los mas literatos de su siglo , como Saul entre los de su pueblo. Oyéndole pues un dia predicar., fue poseido de tan penitentes sentimientos, que con muchas lágrimas , oyéndolo los Religiosos y Seglares dixo : tu eres el que yo persegui con mi sacríilega lengua. Esperóse enmedio del Convento, y 4. presencia de todos lo abrazó , derramando sobre él afectuosas lágrimas y ternuras. No bastó la humildad de Francisco á impedir que este respetable anciano le besase la mano como un hijo á su Padre: lo trató siempre con imponderable amor.: le acompañó en sus misiones por la Ciudad , poniéndose al pie del sitio donde predicaba , y como tan:'docto entró en parte de estas evangélicas taréas, ade ss e 24 CAPITULO VII +. Retírase 4 su Convento de Scalazceli . es llamado al ministerio Apostólico : ponelo la obediencia enel Hospicio , donde lo espera un Angel, Eno. las llamas de la comenzada predicacion ALA dian en Francisco dos poderosos afectos , que eran el zelo de la: conversion de las almas. , y el de la se= guridad de la suya enel retiró. Eligiendo lo mejor, se dexó en Dios , y en la dispocicion de los Prelados, y voló como ave al nido de su Convento de Scala-coeli. Alli ajustó su penitente vida á la rigorosa observancia de su profesion , copiando: en su alma las. virtudes desu bendito Patriarca. | No quería Dios:á su Siervo en aquel destierro, como mí en la cueva 4 Elias. Por lo que informado el Provincial, conoció seria muy del servicio: de Dios morase en el Hospicio de Seala-coeli , ( que está inmediato á una puerta de la Ciudad , que llaman del Rincon ) y que alli libre de las precisas asistencias de Comunidad , se entregáse todo al pulpito y confesonario , entendiendo solamente en el bien de las almas sin otro cuidado. Tomó esta importante resoluz cion , y dado su despacho se puso en execucion, Asi enviado por la obediencia, baxó como otro Moyses del-monte á zelar la honra de Dios, intiman= do la observancia de la divina ley: y en esta oca. sion le 'inanifestó el Señor su santa voluntad ','que TClériré aqui con sns mismas palabras : al:entrar por. os esta de la Hospederia levanté los ojos al Cielo, Y Di Nor d lo que me pareció un Angel con una TUE endo sin voz esta voz: Francisco esta será tu ea as les esta vision y voz tal , que se me que- Pron Ama de manera que la tengo hoy tan en O ino el dia primero en que la sentí 2 y e Ocasiones , que como flaco he ee A z » DUI > - ASE. » huir como del remo , se me ha representado la mis-". » ma Cruz con su voz y sonido; pues-en cierta 0ca- »sion que salí con determinacion fixa de pedir á »Mmi Padre Provincial me sacáse del Hospicio , en me- »dio de la calle saliome á mi parecer al encuentro: »la Cruz y su voz , como á impedir los pasos á mi »parecer cuerdos , mas al de Dios locos. Entré pues »en el Convento , y volvió mi duda , con que me »arrojé al Prelado , y para mas obligarle ( no'ere- »yendo por entonces la vision ni la voz) le dixe,. »que me quitase del Hospicio ; porque estaba pade- »ciendo muchas tentaciones de sobervia y luxuria » Y »que no queria perderme ; áque me respondió , que » me quedase , y para que me aquietase me puso obe- ' »diencia , con que me entré con mas animo al exer- *2CICIO.” ho DR "Tan pesada habia de ser esta Cruz , que para alentarlo se la previene Dios por medio de 'un Angel,: como lo hizo por medio de otro con una granada ' coronada de una Cruz con San Juan de Dios dicien-- dóle : Fuan , Granada será: tu Cruz» Sacó la cara el- Demonio en el .combate. de sus tentaciones , propo=. niéndole los peligros , y en ellos su perdicion , si no: dexaba la Cruz. Pudo inclinarlo , pero no vencerlo; porque la misma Cruz con la voz lo confortaban y detenian. | CAPITULO VIII Da principio d su predicación, y se recogen muchas almas : suscita el Demonio nueva persecución contra él, y lo quita el Prelado del Hospicio» - E, la Reyna de los Angeles la celestial directora de los Evangelistas , en cuyo obsequio dió Francisco SUS Primeros pasos en aquella misma noche, en que entró en su Hospicio , llamando con la campana á los fieles para rezarle el Rosario : lo que continuó : D-= hasta 20" hasta morir. A Tós veinte y nueve añós' de su edad: se vio este astro Dominicano lucir: con su doctrina: en la' plaza de Córdoba. Fue tan :favorécida de Dios" la Sementera de este evangelico labrador , que nada: medió entre sembrar el grano , y Coger el fruto', pues: como fue notorio , y el mismo Confesó : »fue mus: a»chóo el concurso de confesiones generales , para en= »trar en vida devota: tanto que para abiarlos , no »solo me valia de la tarde y mañana , siño de la no= Che , en que algunas veces de cansado se me paraban: » las: potencias.” Eran «estas estonces muy robustas,- pero dun no bastantes : como no lo fueron las del: Apostol «San Pedro , quando lleno de espanto vió tan: cargadas sus redes. Aqui comenzó á verificarse un: estráño y misterioso sucño que antes habia tenido , en: que con su boca no dexaba de sacar, peces del rios: Todos los dias se aumentaba el número de los penitentes , y de ellos se compuso una Crecida familia,: que gobernaba este Padre espiritual , inflamándolos su: - espíritu , y moviéndolos su exemplo. Los exercicios,: que con ellos tuvo. siempre entrada la noche enla Iglesia eran rezar el Rosario , una hora de oracion, y: disciplina: tres dias en la semana. Luego los llevaba al jardin: Ó huerto que llamaba el -buen retiro. Aqui eran sus espirituales conferencias , donde :los encens dia- en amor á las virtudes. Querian mas tiempo de oracion los aprovechados , y les respondia : »que » alli se ponia un plato comun 4 'tódos , sin ser fas- »tidioso d ninguno.” Que como tan discreto nunca dió á los flacos el pan:«de lós -fuertes , y siempre acomodó el peso á las fuerzas. de cada uno. En las tardes de los dias festivos manifestaba á ro. Sr. Sacramentádo , predicaba una platica , lefales un libro: E ternísimos'afeétos , y asistieúdo 'algu- HNOS CON Instrumentos músicos cantaban devotos ver= SOS“, Y 'Tecogidos todos parecia estar en la gloria. En las necesidades públicas ordenaba procesiones de pe“ hitencia , á que asistía una grade multitud de hom | Sd ú res, 27 : bres.» niños , y. mugeres con, pesadas: Cruzes y :0tros instrumentos de rigorosa mortificacion ,. COn que saz lian por la. Ciudad cantando el Rosario y Letania de Maria Sañtísimazoiosojbodo 0 obeso 2d ¿pt Desde: luego. fueron tan provechosos .estos exerciz Clos, que admiró al Siervo de Dios ver, 4 sus prin; elpiantes hijos tan devotos , que parecia no. andar sino Correr , y como tan humilde se juzgaba atrasado, Y -ast hablando: de ellos decia : »en estos exercicios : 28€. Aprovecharon muchos harto mas: que yO : pues me. »confundian viéndolos; tan fervorosos” 4 O. humildad! Tu eres la luz con que Francisco via: el aprovecha, miento ageno , y conque cegaba paramo ver el pro? pio, : si los hijos corrian , él volaba , y. yendo delan> te se juzgaba. atras. En: ellos. ve no sus defectos Sino, Sus virtudes, y en sí mismo no halla adelantamien- LoS sino, atrasos. -. y Y, 107 92.000 . Muy provechosa pero muy pesada le fue la Cruz, con que lo. previno.el Angel, bastára. para serlo. el 1nmenso trabajo de toda.su vida ; pero á no ser tan fuerte. su ¿espíritu la hicieran pesadísima las grandes mortificaciones ,con que permitiéndolo Dios , lo exera eitaron .los estraños., y aun los propios. Fue.,. y es Muy pobre el Convento de Scala-coeli , cuya manutencion. pende de las limosnas , que se reciben en el Hospicio. Con. ellas de órden del Prelado hacía .el Siervo de Dios las diarias provisiones para el alimen to de los Religiosos , y como no siempre los socor: ros alcanzaban á lo que sele pedia , padecian ellos la necesidad , y el Siervo de Dios pagaba la culpa, que no tenia ;,como, no la tuvo Moyses (5) de que - su Magestad exercitase., 4, los Israelitas con la falta de pan enel desierto.” > ¡de jbstron] e Las mortificaciones continuas., que con este. mo» . tivo padeció , son. mas de las que se pueden imagi> Rar. Y asi, como el Convento está sobre La monte de:la sierra, y el Hospicio á la salida de la Ciudad —Castiá la falda ; solía este bendito Padre. decir en su “BI ; 3 tri- PRO 28 tribulacion : »Yo soy el Facob' al pie de la escala »donde dan “las piedras , que ruedan del monte.” Entre, estas y otras espinas mortificado, y entre las flores fructuosas de su predicacion gozoso andaba el Siervo de Dios ; quando en una ocasion conside: rando el continuo trabajo, que tenia , y el copioso fruto , que experimentaba , dixo: »20. trocára yo las »casas del Hospicio por. una Mitra.” No faltó Religioso , que no entendiendo el sentido de tan loable maxima , y atribúuyendo:á codicia lo que era santo zelo , impuso al Prelado en que era mucho lo. que á Fray Francisco de Posadas valia su predicacion , y morada en el Hospicio con los grandes concursos , que le seguian , y amor con que le miraban ; y que era tanto , que él' mismo decia : no dejaria el Hospicio por una Mitra. Llamóle el Preladó', y díxole: que se concertára , dando cada mes al Convento la cantidad, que ajustasen ; y el Siervo de Dios con mucha reverencia respondió. : »en materia de concierto »n0 puedo ofrecer nada : daré la limosna , que. caye- »re , y Dios enviáre , como lo hago sin la.voz de »concierto?? En vista de esto el Prior le mandó. que se fuese al Convento. Obedeció , y se derramó por la Ciudad la voz de que lo habian quitado del Hospicio, porque .robaba para sustentar:á su Madre. Sufrió Francisco estaimpostura , sip hablar palabra , imitando á Christo , que enmudeció quando lo acusaron (6) de haber dicho , que podia” destruir el templo , y reedificarlo en tres dias : proposicion que habló en un sentida y tomaron en otro. A este exercicio añadió la obediencia el que sirviese á la Sacristia; y el Demonio no contento con haber. logrado. el tiro de arrojarlo de la Ciudad , donde ganaba tantas almas , trató de la perdicion de la suya , Sugiriéndole fuertemente , á que-se excusase con el motivo de que no seria fiel en la Sacristia el que no lo habia sido en el Hospicio. Aqui á un mismo tiempo se juntaron mandato , tentacion, y obediencia; e, 29 cia ; pero lo socorrió Dios para que añadiese la obediencia 4 la mortificacion. .. CAPITULO IX. Saca Dios 4 su Siervo del Convento : envíalo d una | mision , y el Prior lo vuelve dá poner en 2 su Hospicio. el Señor no queria á su Siervo en el desier- to , presto lo sacó de él quando menos lo pensaba; porque habiendo enfermado un Religioso del Conven- to de San Pablo , á tiempo que habia de ir á predicar al Almaden á los forzados de la mina del azogue-, y de alli á la Villa de Chillón , hablando en - el Convento de Scala-coeli de este caso , y discurriendo sobre quien iría 4'esta mision , oyó el Siervo de lOs esta voz : tu irás d esta mision. Túvolo por tentación , y comenzó á huir : mas no se pudo negar Porque al. otro dia su Prior de órden y á peticion del de San Pablo le mandó ir. Tomó el camino : y con solo un libro , y á pie , con mucha prisa ( porque la Quaresma instaba ) llegó al Almaden, - Comenzó la mision á los forzados con mucho con- Suelo. de su alma ; porque encontró enmedio de tan= . tas miserias y trabajos, tantas misericordias , como Dios usó entre aquellas cadenas. Redúxolos á verdadera penitencia , y los confesó á todos generalmente. Pero lo singular en esta mision fue , que entre aquellos forzados tenia el Señor prevenido uno , que le predicáse á él ; cuyo suceso referiré con sus.mismas palabras : »entre ellos topé d uno que me llend .»de confusion ; porque estando entre tantas ocasiones, »no le hallé en quatro años que tenia. de forzado de- »liberada ni una impaciencia , y en las demas culpas, Pfrutos de nuestra miseria no encontré, materia gra- » VE. Admiréme , y preguntéle la. causa porque está- ¿»ba en la mina x d que me respondió : que le habian 7/1 A lo vieron elevado , sin tocar con los pies en la peana. Dabale esta agilidad la fuerza del amor , que lo dexaba endiosado , y solian oirle “una lengua como nueva y peregrina , en lo mismo , que ni era nuevo, ni peregrino para los que le oian : como en una oca= sion , en que sin decir mas. que la letra del Evangelio , consideró los. pasos del hijo prodigo para acercarse á el Padre , y los del amor del Padre para recibir al hijo. Fueron sus explicaciones tan amorosas, sus reflexiones tan vivas , Y Sus voces tan muevas, que no habiendo dicho mas de lo que sabian los li= teratos , que le oian , salieron de la Tribuna embe-= lesados , y mudos ¿ conociendo cada uno en lo que interiormente sentia , quan poderosa era la palabra de Dios en los labios de su evangelico , y escogido Predicador... ; En esta predicacion se vió muy de ordinario , que el zelo de su amor destilaba por los ojos su corazon derretido en ternísimas lágrimas , quando considera= ba 4 Dios ofendido , ó- 4 el: alma en desgracia suya. Ni podia predicar sin llanto del amor divino, de su misericordia y paciencia en esperar á los pecadores. Ahogabanlo sus vivos sentimientos , y creciendo la ternura no podia proseguir , conque se suspendia, y suspendia á todos , obrando Dios en las'almas los maravillosos efectos , que publicaban los llantos siz lenciosos y dulces. Hacíase fuerza” para proseguir, aunque muchas veces no lo pudo bacer en no póco tiempo. En una ocasion predicando de San Felipe Neri, fueron tan impetuosas y permanentes sus muchas lágrimas , que siendo imposible templar su incendio, y moderar su llanto , baxó del púlpito, dexando me= diado el Sermon , y 4 el auditorio anegado en ternuras : Hallóse presente el Eminentísimo Señor Salazar , que le habia encomendado aquel Sermon , y viéndolo despues le dixo : Vuesa Paternidad no me ha “predicado mas que la mitad del Sermon , y será razon me predique la otra mitad el año que o De | ( 0 + SU Del incendio de su alma salian los afectos como rayos , y las: voces como luces. Predicando en la plaza de San Salvador, le vieron-con un: rayo de clarísima luz, que de la frente baxaba á la boca, y Que pasó esta luz 4 ser Sol. Inumerables veces le vieron en su predicacion el rostro sumamente hermoso, . y resplandeciente. Quando las tardes del Viernes San- to salia todos los años con una muy. crecida multltud por el campo de-la Merced 4 andar la Via-Sa- Cra , predicaba la pasion: de Christo , y salian á arroyos las lagrimas del Predicador , y las de los oyentes. En una de estas tardes , hablando «del amor con que Christo padeció en la Cruz se le inmutó de re- .pente el rostro, dexándose ver con» peregrina hermo- Ssura , y soberano resplandor. Mudóse tambien su voz .hatural en otra tan amante y dulce , que no parecia cosa natural, : CAPITULO XI. Persecuciones del Demonio empeñado en desacreditar la -predicacion del Siervo de Dios , y apartarlo dd de ella, ca E H izo quanto: pudo el Principe de:las tinieblas enemigo dela luz por infamar la predicacion de Francisco , mas no pudo obscurecer la: brillante luz de es: te Evangélico Ministro: á quien viendo en el Confesonario deshacer sus enrredos , amenazó muchas ye-= ces diciendole : que se lo habia de pagar. En efecto sugirió á un Herege , ( descubierto en sus errores por un Varon docto ) que se disculpase , diciendo : que aquella doctrina la habia creido , por habersela enseñado el Padre Posadas , lo qual daria firmado de su puño y nombre; pero al executarlo, entró su mano el Señor , y dexando caer la pluma dixo : no quiera Dios, que por mi padezca un Varon tan Santo : yo no lo conozco , ni lo he visto , tomé su nombre por | si 38: si su: mucha opinion' disculpaba:>mf yerro. -* 27 Un: dia «víspera de mi glorioso Patriarca: ,; en.que: habia:de predicar, dixo á su(Cosfesor:'» Padre, qué ma=: »raña estará urdiendo' el Demonio: contra més, quede »tal persona( era una Sierva de Dios bija suya espíritual ) »d quien persigue en gran manera, le ha dicho con ra= »bioso enfado”, y maidica saña :. 10 te dé cuidado por+ »que tu: Padre me lowpagard. 4 mí. no me dá cuidas »do de El forgue es un: perro atado y solo puede. hacer: »lo que Dios le permitiere.” No obstante Como sabía por experieucia' que 4 las amenazas de este infernal enemigo. solía seguirse alguna persecución , aunque: como fuerte la despreciaba :, como prudente se. pre= venia dexandose todo» en Dios. +. ot Lo 000 — = Predicó al dia siguiente de mi Santo Patriarca, y el Señor que permitió hallase su tentacion Judas , don-= de quedaron endiosados Jos demas Apóstoles. con la: mas sana doctrina y mayor exemplo de su divino Maestro , permitió. tambien ahora que saliendo de este Sermon.de su Siervo todas las Religiosas Comunidádes llenas: de compuncion Jlorosa*,' pusiese: la: diaS bólica astucia eu el corazon de un Eclesiástico un no creible pensamiento , y. que-puso por obra derramando lo voz , de que el Padre Posadas habia predica“ do-una' falsa: doctrina , por“1o- qual «habia de delatarlo al Sto; Tribunal de la fé. Los hombres doctos pro: pios y estraños , quese habian hallado presentes 4 el Sermon , oian «esta voz con desprecio ; pero del vulgo ( que uno entiende , y Solo sabe figurar y desfigurar las cosas, disminuyendo unas , Y aumENtando otras ) unos: lo. loraban ya delatado, y aun.algunos otros preso. Padre, le dixeron ciertos Cavalleros': que hace Vuesa ¡Reverencia en su retiro ,. Salga. por esas «calles , para, que vean todos ser falso que le haya presa el Santo Tribunal ; 4 que con mucha paz interior respondió 2 Lo haré quando se me: ofresca d que sa» dir. O ¡ Lector ! af que en todos tiempos ,.y en las horas mas. incómodas de dia y. noche. sacaba de 5 e : quieda % * | | 88 quietud “elizelo' de: la-honra de Dios "y de los. proximos , que «debieron 4 su grande caridad y discrecion la conservacion de su crédito , Sancándolos de la culpa'sin lesion de su fama; ahora que la suya se ve en tanto peligro,.dice : que saldrá del Conven- to quando se le ofresca á qué. No buscaba su honra , sino la de Dios , y Dios cuidó siempre de la de su Siervo, So ES | + La conminada delacion no llegó á efecto , y si llegó no lo tuvo ; «pero tuvo que hablar la: ignorancia del que dió oido 4 la sugestion del Demonio , que pre- -_tendia desacreditar para con el pueblo la doctrina del Siervo de Dios , el qual sufría con fortale- “za estos trabajos , como los toleró San Felipe Neri, quien algunos delataron sobre ciertas doctrinas - de su Oratorio ante el Vicario de Jesu-Christo , que lo era San Pio V , pero Dios, á cuya cuenta corre la defensa de sus. perseguidos Ministros, los libró á ambos , desvaneciendo la impostura ,' que permitió para heroico exercicio de sus virtudes , como se vió en nuestro caso : en cuya ocasion diciéndole su Confesor , buenos quedáramos , si el Padre Posadas fuera preso por la: Santa Inquisicion ; le respondió : ».Padre , no crea Vuesa Paternidad que Dios me ha- »bia de hacer ese beneficio sin causa ; porque esa Cruz _»la pone el Señor en hombros robustos , y no. en fla- »cos como los mios.» ¡O Francisco quien podra. detener tu zelo de la honra de Dios, quando el ame» nazado descredito de tu buen nombre , y-la mas Sen= sible afrenta la aprecias como especial beneficio ! ¡ Donde llegará tu humildad y deseo de padecer! Despues de haber tolerado tantas y tan graves persecuciones con la mas heroica valentia de espíritu , se, con» fiesa por tan flaco", y se mira como indigno. de tan Amada Cruz. Er , ey ii Olvidado pues el Siervo de Dios de su intentado eshonor , no cuidó de otra cosa , que de la conciencia del que le hizo el tiro. Que, como dice San Agus- Ñ tin, 40 : tin , es glorioso olvidar nuestra propia injuria , pero no la llaga , que abrió en nuestro hermano, Fué de consentimiento de su Confesor á corregirlo , y ganarlo , y .executó lo que el Evangelio manda (9) con tanta perfeccion y desnudez de amor propio, que hizo la correccion sin la mas leve imperfeccion de sentimiento propio. , 7 Quedó el Demonio vencido , pero mas enconado eligiendo varios medios para desacreditar la doctrina del Siervo de Dios ; y asi sugirió. á: un mozo, que conseguiría de una muger el aborto que él deseaba , y eila resistía , fingiendo un papel del Pa. dre Posadas , en que dixése , que en aquel caso era lícito el aborto. Hízolo él , y creyendolo la Muger tomó. una bebida, y se siguió el homicidio ; pero cuidó el Demonio que se derramáse la voz , de que el Padre Posadas aconsejaba como lícito el aborto: “y como por este camino” podian correr los males, fingiéndole papeles , que desacreditasen su minis. terío , manifestó en el púlpito la verdad , deshaciendo el lazo que le armó el Demonio. Á otros de malas costumbres movia á que dixesen eran hijos de confesion del Padre Posadas , y que lo que obraban eran consejos suyos ; con que corrian los yerros , como direcciones suyas á los oidos de unos , que negaban, y de otros, que ereian. lira tan grande la opinion del Siervo de Dios, que atraia 4 muchos á curar sus conciencias y y de esta misma fama se valia el Demonio para deshacerla con sus ardides , de que siempre salió burlada su astucia , y mas acreditada la doctrina evangélica del Venerable Padre. Debió sentir Francisco , y Moró muchas veces: la general opinion de santidad con que vivia y espíritu de Dios con que predicaba, mas no pido excusar las públicas estimaciones con que era seguido , niel Demonio quiso malograr tan oportuna ocasion para , ó perderlo, ó que dexáse la predicacion. Tentábalo fuertemente (como lo hizo con San Bernardo ) á los principios de su_ME. ; ; . -nIis- an . 41 nisterio con vana complacencia hácia el aplauso 5 mas conociendo su fin, respondia con el Santo Doctor - al Demonio: ni por ti lo comenzé , ni lo dexaré por tl. Traia siempre una Cruz sobre el pecho -,.y quan= do salia por la Ciudad llevaba otra: pequeña en el puño ,en señal de que no consentia en la tentacion delos populares aplausos. Con la Cruz sellaba su corazon y su brazo , y este soberano caracter , Como dice San Geronimo , impreso en el corazon , guarda. los: santos pensamientos , y libra de los asaltos ' de la: vanagloria, es SE E A - Ni paraba el Siervo de Dios en su ministerio , ni -/€n su persecucion el Demonio con nuevas invencio- «+» nes. Rara fue de la que usó una noche para que no predicáse mision en un pueblo. Al salir de la Sacristia. , vió que todo el auditorio era”, ¿no de seglares; sino de Religiosos ; y como no habia en aquel lugar Conventos , hizo su oficio la naturaleza , reti- o -Tándose como asustado. Volvió segunda vez á asomar- Le se 4 la Iglesia, “y quedó tan asegurado de que sólas las Religiones esperaban su Sermon , que á sus ojos erá tan cierto , que lo juraría. Volvióse á entrar en la Sacristia con intencion de no predicar ; pero Soctorriéndole Dios , sacudió el miedo , y con valentia de animo salió al púlpito , sin conocer que los que parecian Religiosos , eran disfrazados diablos. Que no es facil conocerlo , quando toma religioso semblante. Subió al púlpito , y puesta sobre el candele- ¿ro €sta luz ahuyentó las tiniéblas del abismo , que . desampararon el puesto antes que comenzase su -pre- dicacion. Conoció el Siervo de Dios que los Demonios habian figurado aquella vision ; y” predicó. con mucha libertad de espíritu , y si «ellos:no hubieran huido , les predicára Francisco la infinita misericor= la con que Dios espera el arrepentimiento de los pe- Cadores ; ( que este era su asunto en aquel Sermon ) COMO "mi Santo Patriarca lo hizo en un aparente Monasterio , donde predicó 4 los Demonios en figu- : F ra 42 $ ra de. Monges. Dexaron :4 mi Santo Padre con la pa=, labra en la boca , y huyeron avergonzados , mas: no esperaron oir la primera palabra de éste su hijo, - 1 . Que como en este Eliseo estaba el espíritu de su Elias; temieron al hijo los que huyeron del Padre. “Vencido el Demonio en estos y Otros muchos com- . / pe y : bates ¿ montó su sobervia en un loco furor. Iba una . tarde á predicar en la plaza de San Salvador y al “3 subir al poyo levantó un hombre la mano, y á vista. de una grande multitud de gentes le dió tan cruel bofetada , que como él mismo dixo, lo dexó casi sin sentido. Quisieron los circunstantes vengar este atre= vimiento; pero el Siervo de Dios fue el muro de su, defensa. No hizo mas San Bernardo en semejante oca= , Es sion. ¡O caridad de Francisco, como defiendes , y. quanto sufres al que mas te lastíma., y afrenta ! CAPITULO XIL Admirables efectos de las misiones del Siervo de Dios .. dentro y fuera de Cordoba. do Y raía la caridad á este Venerable Padre en freqiientes misiones , que bacía en su Patria , llenando de luz sus calles y sus moradores de enseñanza. Su exem-= .. plo, doctrina y presencia servian de fuerte freno á la .. soltura. de los mozos,á la vanidad de los ricas ,- 4 , la 'sobervia de los vanos, á la glotonería de los go= . losos , 4 la ambicion de muchos, y relaxacioncasi general de todos. Bien preveia el Demonio que con estas misiones habia de perder muchas almas , que - poseia en paz; y por eso le salió al encuentro en su primera mision en la calle de la Fuen-seca ,don= de viendolo unos hombres , seguido de tantos , €stranaron esta novedad , como no vista en aquellos tEmpos : y sugeridos del Demonio , haciendo recuer= do de una muger embustera , que aquella: mañana - había salido con coroza en un acto. público: SE sd | cs; é- AA levantaron» la” voz cubriéndole de oprobrios » Y tratándole de hipocrita embustero : vaya , deciatr, vaya que mañana le veremos con otra coroza. Era su espíritu muy fuerte , pero tan humilde, que temia de su miseria , mas delo que le anunciaban sus proximos. Confesó al fin de sus años , que en toda su _ Vida no se sintió tan amargamente atribulado, ni tan fuertemente combatido de tentaciones ;' pero socorrido de Dios , pasó tan presto este huracan , que co- . hociendo el fin de su enemigo , no detuvo un paso, sino prosiguió con la misma compostura y religiosa modestia con que le vieron venir. "Durante el espantoso terremoto , que se padeció enel dia nueve de Octubre del año 1680 se apareció sobre“el Convento de San Pablo y plaza de San Salvadór. un* nublado de aves corpulentas y negras, que causaban' terror. Hallabase el Siervo de Dios en la puerta dela Iglesia, y levantó al cielo las manos cruzadas , alzó los ojos, hizo muy breve oracion , y al instante cesó el terremoto , y desapareció aquella turba de Demonios, que en figura de negros paxaros amenazaban á Córdoba : que como dixo San Juan Chrisostomo : la oracion sostiene á las Ciudades en los' temblores de tierra , y las defiende de las plagas con que , ofendido el cielo, las amenaza. Descalzó sus pies , tomó en su mano un Santo Crucifixo , salió por la Ciudad rezando-ea voz alta la oracion dominical, y se le fue agregando tanta gente, que no cabia' en las calles : predicó muchas veces en varios sítios , y movió tanto á las almas, que no se ola mas que penitentes gemidos , ni se via otra cosa - que herir los pechos ,'y llorar á mares los ojos. Solo el Siervo de Dios bosaba por los suyos el gozo, viendo á Córdoba como á otra penitente Nínive, Fue. tanto el fruto , y confesiones generales que hizo , que siempre con este recuerdo , solia decir : aquella fue. g'4n temporada; oxald hubiera muchas semejantes. Lo” .: IRISIMO decia de las grandes tormentas , en que él se lle- » llenaba de alegría , quando los demas de'temor ; porque decia, : que predicaba mas una tormenta :, qué: todos los. Predicadores , como lo experimentaba en el, Confesonario.. +. | | DE tas -«Freqiientó tambien sus misiones en los Monaste= rios de Religiosas , y gloriosamente las reformó , ha= ciendo fervorosas á las tibias , y MUy aprovechadas: á las devotas. Despojó las celdas , é hizo arrojar de sus personas quanto desdecia de su profesion, Ofre=- cióle una Religiosa quitarse los arillos de oro que traia en las orejas , executólo : y pasados algunos años , se los volvió á poner ; pero muy á su costa; porque al punto se le inflamaron las orejas con ve-= hementes dolores , y comenzaron:á arrojar .sangre, Se acordó de lo ofrecido al Siervo de Dios, y prómetiendo la .eomienda al punto quedó. sana. Quitóse los arillos , y quedaron tan cerradas las: orejas , que - fuera necesario romperlas de muevo , si los hubiera . de volver á poner. Redújolas á que no usasen de cucharas de plata , cintas de seda, ni: otra cosa alguna, que no dice bien con el estado. Retirólas del comercio del siglo , inclinólas á que aspirasen 'á la perfeccion , y fueron innumerables las que vistieron TIgorosos cilicios, , se dieron á los ayunos disciplina y . otras,penitencias con mucha oración y fregiiencia de Sacramentos. Alentábalas con su espíritu al. exercicio de las virtudes, fundándolas en humildad : uníalas. en caridad , para que recíprocamente se amasen, y se socorri.sen en sus necesidades. De tal modo prendió en sus corazones el fuego del amor á el Espo- + SO , que á todas horas tenia en el coro 4 muchas, acompañando á el Santísimo Sacramento: de la Eucharistía. Y en cierto Monasterio se señalaban por su orden las que habian de velar de “noche al Santísi, mo ; conque no habia dia noche ni hora en: que - el Señor €stubiese sin sus esposas , ni estas sin :Orá= ON ai | | e El zelo de la caridad lo traxo por varios camí . z SÓN 45 “nos: 4 muchos pueblos , que'reformó con:sus misio= nes. Siempre caminó á pie , y muchas veces descalzo aun por las asperezas de la Sierra. Unatarde de tanta lluvia , que eran comú arroyos los caminos 5 lo encontró muy. mojado un sobrino de su: Padrastro, le hizo grandes instancias á que montáse en su Ca-. vallo , queriéndolo llevar al pueblo adonde iba .. que: distaba mas de tres leguas , pero no lo pudo conses' guir. Entró la noche-, perdió el camino , y ganó. el. merito de pasarla en el campo con la mayor incomodidad. Nunca llevó algun subsidio de la provis+ dencia humana ', dexándose todo en-la divina. Camis nó algunos dias sin encontrar quien le diera pan , que comer , y. no fueron pocas las noches , que no halló donde descansar. Se deleitaba tanto en este tra> bajo , que quando Dios lo socorría, lo: llenaba su humildad de sentimientos , creyendo:, que por ser él de tan flaco espíritu lo socorria' la divina Bondad:: Inspirado de Dios , dexó una vez el camino , Y Entrándose por una senda de la Sierra , paró en una Casa , donde: reduxo-á penitencia 4 un: fingido matrimonio de muchos años, lleno de gravísimas culpas, que callaban en sus confesiones. Hizo que confesasem generalmente:, y. los dexó separados , ytan: arre= pentidos, que emprendieron una peniteñte Vida. No caminaba Francisco sin “calentar á:los mas -€lados , y. dar. luz á los mas'ciegos:, que: encontraba. Entró:en una venta, y con pocas palabras lo= gró confesarlos á todos, menos á una muger moza, que se burlaba y reia de ver. tan devotos 4 los demas, Con este dolor prosiguió” su camino , y hallándose bien distante de la venta oyó voces: de una” muger,. que lo llamaba , y viendo era la misma , que se “hi- 20 sorda á su voz, se alegró muchó. Hizo esta: pe» ao su confesion con muchas lágrimas”, y la exhor- ” €l Siervo de Dios con tanto espíritu , que emprenléndo en su alma el fuego de la contricion , fue -€sta tan poderosa:, que recibida la absolucion sacra: EN o 5 E Cs men 44 < b be ed 52 lluminó esta antorcha el Pueblo de Doña Mencía , donde le notaron tambien el resplandor de su rostro , y espíritu de profecia, con que penetrando los COrazones , ofreció medios , para evitar escándalos , y desvaneció fundadas sospechas , en que peligraban las vidas. Con esta misma profética luz entró en Baena , donde buscándole un Caballero con um escrúpulo en materia muy grave, lo recibió el Sigr= vo de Dios, diciendole 4 lo que iba , y porque no era obligado á lo que pensaba. Otro mal divertido en “aquella Iglesia con unas mugeres , y en sitio don= de el Siervo de Dios no podia verlo desde el Con= fesonario ,se halló de repente corregido de este Profeta, y salió tan enmendado como confuso. Otro al S comenzar su confesion , percibió un olor suavísimo, que despedia el Siervo de «Dios ., y se anegó en un copioso llanto de compuncion. En esta Villa solicitó sú caridad , y porsu direccion se fundó un Hos= pital de Jesus Nazareno para enfermos ,'y pobres. De aqui pasó á la Villa de Porcuna , donde movido con su predicacion un Sacerdote á hacer vida" eremitica en el desierto de Sierra Morena , lo fue á consultar con el Siervo de Dios , y lo recibió , diciendo : no es Vimd. para lo que intenta. ; Padre que in+ tento yo? Irse 4 la Sierra de Córdoba ú hacer penitencia y y conociendo su interior le añadió :.si md, fuere lo verá. Executó :su propio dictamen , y .pocos dias habiendo enfermado , se halló en la preci-- sion de volverse á su casa. Todos lo veneraban como á Santo y deseando sus reliquias , guardaban las sobras de su mesa , la loza que le servia , y pauelos que daba á labar , poniendo en su lugar otros, Con uno de ellos sanó una Religiosa de una pierna acancerada , que la mañana siguiente habian de cortar los Cirujanos.: * , SNE eo e Volvió 4 Córdoba enfermo , y tan consumido , que daba pena verlo tan desfigurado ; mas no por eso pudo su compañero consegir , que ni aun LE LA o) ratos descansase , caminando 4 mula. Hallándose ya pues con mucha edad , y mas achaques , se contentó su zelo con proseguir sus misiones en sola la Ciudad de Córdoba. CAPITULO XIV, | | Propaga la devocion del Rosario de Maria Santísima, y es celebrada su Imagen, á quien el Pueblo llamo z E da Virgen del Padre Posadas. E ue muy extremada la devocion del Siervo de Dios á Maria Santísima. Salía de noche con muchos , que . lo seguian divididos en coros cantando por la Ciudad el Santo Rosario , y en la primera 4 poco de haber salido de su Hospicio , (_ estando el tiempo ses 0 Teno ) fueron de repente embestidos de tan recio 'hu- Tacán , que desordenando este, christiano esqúadron, puso en fuga á todos el susto y miedo ; pero levantando la voz este esforzado Capitan , que los' regía, | dixo 5 ténganse. hermanos , n0 teman, prosigan , que _£ste es el Demonio , y luego al instante cesó , y pro= Siguieron. - | e E E -Eran' amorosísimos los afectos , con que encarecia ' los privilegios maravillas y misericordias de la Ma= dre del Salvador. Muchas veces lo ahogaban los sollozos , y suspendian los llantos predicando de esta Señora. Creció esta devocion de manera , que en sus últimos años no podia predicar de Maria Santisima, sinque sus ojos fuesen fuentes de lágrimas. Siempre con= cluyó sus Sermones , clamando á los pecadores , se acogiesen al sagrado de la intercesion de esta Madre de clemencia , y ponderaba su importancia con aleun suceso * particular S por donde logró innúumerales conversiones. Esta predicacion traxo desde su prin- Ciplo á muchos , que asistian al Rosario por la Ciudad y Y aun pareciendo pocos á la devocion de sus hijos €Spirituales , les dixo : callen , que vendra tiem- PI 54 EN po en que se verán tantos Rosarios por la Ciudad que se encontrarán por las «calles uncs con otros. j Asi se cumplió : y asi se verificó aquella profética vision de Maria Santísima á la puerta del Cielo, de cuya mano pendian no uno,sino muchos -Rosa- rios , como diximos. De aqui resultó la fundacion de muchas hermandades, que salian Con esta devo= cion por la Ciudad ; habiendo llegado estas hasta .el «numero de' 31. ze E A Uno de los muchos casos , en que la Madre de Misericordia manifestó su amor á este su hijo , fue - en el Convento de Religiosas Agustinas de Córdoba, “donde habiendo predicado esta devocion , comenzan= -do un acto de contricion , vió uno de los: asisten= tes salir de una Imagen de Nuestra Señora , que :estaba frente del púlpito una hermosísima rosa de color de fuego , que volando tocó en los pies del Crucifixo , que el Predicador tenía: en su: mano , y sin detenerse , volvió á la bendita Imagen ; donde habiendo desaparecido, volvió á salir, y dar en el pe- Cho de este Venerable Ministro; á cuyo tiempo vió toda la Iglesia en un lleno de admirable luz , y encendida llama con "multitud de Angeles vestidos de encarnado y muy resplandecientes:, que gozosos crúzaban entre los dos Coros alto y baxo de las Re-. ligiosas. Parecia al: referido que estaba en la gloria, y de consejo prudente calló la vision hasta el dia , en que el Señor se llevó á su Siervo. cd Puesto en el Hospicio el Venerable Padre solicitó , se hiciese una Imagen de Maria Santísima , que colocó “en el unico. altar de aquella Iglesia ; y salió de tanta hermosura y gracia , que viéndola , y celebrándola la noble Señora Doña Francisca Fernandez de Córdoba, Vizcondesa de Miranda , dixo el Sier- -vo de Dios : lo que yo puedo decir es , que se pa-- rece 4 la que está en el Cielo , y prorumpiendo en. ternísimo llanto ,se retiró á lo interior del Hospicio diciendo : quiérala mucho , quiérala mucho. Su mucha E ] 77 > de- : devocion excitó 4 la de los Fieles hácia Maria Santísima en ésta su Imagen, á quien llamaron , y llaman hoy : /a Virgen del Padre Posadas. Por este canal corrieron las celestiales aguas de consuelo en las: aflicciones , de medicina en las enfermedades , y de provechoso riego de las conciencias, - Con devotísimas aclamaciones de todo el Pueblo - era annualmente trasladada esta Imagen desde:la pe- . queña lglesia del Hospicio á la muy capaz de San - Pablo en la tarde del Sabado de la octava del Rosario , y en el siguiente Domingo se celebraba con “magestúosa pompa , siendo siempre el Orador el Sier= . vo de Dios .: donde. contendia la multitud y piedad de los Fieles, por ganar sitio para oirlo. Era muy afec- ., _ tuoso el culto , y no lo era menos el llanto , con. - que el Siervo de Dios derretia los corazones mas.du= ros , ponderando las excelencias de” Maria Santísima: y la clemencia con que recibe y protege“á los peca= dores. A E Omito el primoroso adorno de las calles, por . donde pasaba esta: Arca del testamento , sus hermo- Sos altares, arcos triunfales, vistosos riscos , apacibles. fuentes , fuegos artificiales , é ingeniosas labores de luces , que poblaban las paredes de las ca- Sas , porque ló que mas llevaba la atencion , €ra ver el cordial júbilo , con que era llevada Maria Santísima precediendo á su grandeza , y magestad , como reverente Page este su amante hijo con pebetes de olor en su mano , llena. su alma de inefable gozo. - á vista de los afectos y cultos , con que era. ve-: nerada la Madre de Misericordía ; y esta Señora probó con milagros ser de su agrado estos obsequios, Lo experimentó Juan Barrera , que todos los años adornaba costosamente con un Altar la puerta de su Casa para esta procesion; pero un año no. pudo hacerlo por no tener con que Comprar cera. Lo su- , po el Siervo de Dios , y el día antes de la solem- ... . nidad , le dixo': no dexe de hacer el” Altar por falta- E $6 ta de cera ,:que la: Providencia de Dios la dard. Tuvo fé , y con no esperada brevedad recogió quan- to necesitaba para el adorno ; pero aun no habia comenzado esta obra, quando llegó una mnger.á quien no conocia , ni volvió: á ver , y le dió seis libras - de cera en veinte y quatro velas : y preguntándo-» le , que: quien la. embiaba , le respondio : mo: pre- .Egunte seso , quien la:embia es la Providencia de Dios. + Encendió. seis , que «duraron desde las tres de la tar-= de hasta las nueve de la noche ,. y dos de ellas has= ta el dia siguiente , en que «puso otras.seis , que ar- . dieron. continuamente desde la mañana hasta la mis. * ma hora de la ¡noche.:- se Admiraba' como, milagrosa la duracion de esta ce 02 - ra , y mas en la calle donde, con el. mas templado viento se derrite , y corre: pero quiso Dios hacer mas evidente este prodigio; porque llevando este hombre el residuo de estas velas con las demas á el Venerable Padre, y diciendole lo que pasaba , le respondio : vuelváselas á llevar , y enciéndalas en el Altar 4 Maria Santísima al tiempo de rezar el Ro- “sario , pues las dió la Providencia de esta Señora, Hízolo asi , y teniendo por experiencia que todas las semanas se gastaba en el tiempo de rezar el Rosario una libra de cera en quatro velas ; las que quedaron en ser de aquellas seis libras , duraron mas de quatro meses : conque el milagro aunque uno , se continuó por muchos dias. Otro año al salir la Santa Imagen de la Iglesia de San Pabio para la del Hospicio , babiendo Juan Gomez puesto fuego á una rueda se perdio en bre- ve la guia; y para volverla á encender , quitó, y guardó en su puño el siguiente trueno ; pero este estalló en la mano abriéndosela , penetrando la rotura de adentro á fuera , y descubriéndose como hilos los nervios. Corria con abundancia la sangre , y se acercaban muchos á ver qué desgracia era aque- - la : llegó. tambien el Siervo. de Dios, y viendo 10 > sucedido , le dixo : vaya dla Botica para que le unten la mano con azeite de linaza y albayalde , que eso no será nada. Hízolo asi ; pero el Boticario , viendo la mano, se rió de la receta , diciendo : que aquel medicamento era inutil, y lo seria otro qualquiera : que juzgaba como preciso cortar la mano; porque. á no hacerlo , le sobrevendria corrupcion, que le costaria perder el brazo, y. aun la vida. Eran de esta opinion otros muchos , que reian , y celebraban como sencillez la referida uncion : mas el paciente instaba por ella , diciendo :¿ no me la mandó, el Padre Posadas ? pues póngamela Vind. Asi se: executó , faxándole la mano , y sintiéndose sin dolor ni embarazo alguno desde entonces, siguió encendiendo los fuegos en toda la estacion , y Otros muchos que se quemaron aquella noche. Usó en los dos dias siguientes de la mano como sana , pero sin quitarse la venda , ni aun para ver como estaba : hasta que á la tercera noche, estando dormido, se cayó ella misma, y por la mañana la vieron todos con perfecta sanidad ,sin haber quedado cicatriz , ni mas señal , que una linea de color morado. na CAPITULO XV. - Maravillosos frutos de la Predicacion del Siervo de Dios. Benáixo el Señor la evangélica sementera de su Siervo , y la colmó de sazonados frutos , que cogió - este bendito Labrador de merecimientos para sí, de penitencia para los mas obstinados , de aprovechamiento espiritual para los arrepentidos , y de mucha gloria para Dios. De estas copiosas mieses pudiera re- Soger muchos manojos ; pero me contentaré con so- O Cortar algunas espigas , sacando de ellas el granO : QUe será desnudar los sucesos de las circunstan- M cias , Que los hacen mas admirables, = : H Com- . pe ES o AS 58 | REA 8 Combidaba :én “el púlpito 4 los pecadores 'con la misericordia de Dios , y se combidaba á si mismo di- Ciéndoles : Venid d mí , que yo 0S Qyre muy gustoso, porque es infinitamente misericordioso nuestro Padre Dios, Con estos ofrecimientos no podia apurar las confesiones generales ; siendo muchas y muy raras. las conversiones que hizo con ésta ofrecida misericordia- de. Dios , y con la dulzura con que él pro-= metia tratar á todos, | PS - Entre estas conversiones fue muy sigular la siguien- 18, Lloraba una Muger que su marido la obligáse 4 que sirviera á la cuncubina', que tenia en casa. Exhortóla el Siervo de Dios á un muy humilde sufri- «miento , ofreciéndole , que su Magestad miraria por ella. Tomó el consejó , y mandándole el marido que Jeváse un dia la cama á un aposento baxo , para dormir con la adúltera , obedeció humilde ; mas. al -baxar con el colchon la vió el Marido transforma- ¿da en Jesus Nazareno con la Cruz á cuestas: y lle- .no de un Santo temor arrojó á toda prisa de su casa á la concubina. Tambien convirtió con la devocion de Maria Santísima á una grande pecadora , que hecha su confesion general , fue tanto su propio co- “nocimiento , que Como bestia se; ponia de pies y manos sobre la tierra delante de una :espuerta de pa- ja, 4 quien hablaba asi, ¡O paja , alimento de brutos , aqui tienes á quien dar de comer , que no me- “rece otra cosa la que ha tenido vida tan bruta ! Fué el Siervo. de Dios testigo de la exemplar y peni tente vida de esta muger. E E No sin lágrimas se dolia en el púlpito de los ricos , que convertian en maldito cebo la limosna que daban 4 las mugeres pobres. Hacíales temblar el trueno de su voz , con que.los llamaba á juicio, y llenaba á las necesitadas de tanta confianza €n la divina Providencia y de tanto horror al” pecado, que resolvieron muchas preferir la muerte á la culpa. Lo mismo hicieron .otros , dexando ocupaciones , E em- Da el pleos, t > 59 pleos , que hace muypeligrosos la codicia , conmutando su ostentosa gala en una pobre ropa ; y aun otros quisieron mas bien pedir limosna , que arries=. gar su salvacion. ; sE Del púlpito donde tendia sus -redes baxaba á el - Confesonario, y las hallaba llenas de pecadores, que tomo" peces habian caido. Era incansable este evan: gélico obrero , y asi acabado el Sermon se iba á el Confesonario , donde oia á unos, y señalaba á otros hora para cónfesarlos. Lo mismo executaba el zelo de su caridad en la mision de las pueblos , para que lograsen el remedio las conciencias de los que de dia' no lo podian buscar , empleándose en este exercicio muchas horas de la noche. Amanecian en sus misiones los templos llenos de penitentes ; pero madrus= - gaba mas su zelo, que como otro San Felipe Neri privaba á su alma de la dulce consolacion , que tenta en el recogimiento despues del santo Sacrifi- SO, por ir á confesar á los que Dios le embiaba; y muchas veces gastó en este exercicio hasta las doce del dia , y por las tardes desde las tres hastá las once de la noche, y si despues lo llamaba al= gun enfermo , iba sin dilacion á confesarlo. : Con este pesado remo ,que no dexó en su dilatada vida , no se paraba cansado , sino lo traian la caridad y. zelo inquieto, surcando con grande afan las crecidas ondas del mar del mundo con dulces ansias de asegurar conciencias , y encontrar almas, que volver á Dios. No tenian número los pecadores; que amargamente lloraban á sus pies, unos enmendando sus confesiones sacrílegas , otros huyendo de sus ocasiones proximas , y todos labando sus con> ciencias. Llevábalo y traíalo la caridad con esta san» ta inquietud , bendiciendo la misericordia .de. Dios: admirando todos , que para tanto. peso bastasen sus MErzas ya tan cansadas , pero se las daba la cariz dad como: al Apostol San Pablo (13) que , viendo abierta la puerta de los moradores de Troya, ,'-1n0, =>. pas da 14. 60 : paraba , ni podia” descansar su. espiritu, por lo que ardia en. deseos de radicar en aquellas almas el conocimiento de Dios. Por esto hablando á su Confe= sor sobre esta materia le dixo asi : »con estos como lan- »ces tan dichosos estaba tan dado d:este exercicio sd que »llegué á temer , sé tenia asimiento , y tendria en ello »algun defecto no conocido por oculto: Con este temor; »sin reparar , le pedi 4 Dios , que si era desu vo »luntad este exercicio del Confesonario , me embidse »alguna gran pecador , que confesáse. Háízolo asi el Sg= »ñor , sin reparar en mi ignorancia ,y We traxo uno »tan lleno de culpas que satisfizo d mis deseos : vuelí »to en mi , conocí mi falta de fé en haber pedido se- »ñal. Bien podia conocer , que-era la' voluntad de Dios »en los muchos pecadores , que de uno y otro: sexó me »buscaban , y los muchos , que convirtio el Señor á »mis pies ; mas permitio S. M. estas dudas , para »que yo camináse exercitado , pero: no satisfecho , porvque mi miseria no es capaz de guardar este bien” Bendita sea la humildad de este Ministro fiel , que lo acusa y reprehende , aun en lo que :mas ensalza su virtud , como fue esta peticion sin: reparo; porque lo sacó de sí el deseo de unir su voluntad con la divina , sin que le quedáse el menor asimiento ni aun á un exercicio tan santo. Sin duda le movió el Señor á pedir esta señal , y se la concedió para ser glorificado en la multiplicidad de sus maravillas : qué este fue el fin con que dió al Rey Ezequias la señal que le pidio. (14) : CAPITULO XVI. A Singular inspiracion con que Dios lo traia de unos 4 otros enfermos , para que no muriesen en sus confe= siones sacrilegas. Conoce las culpas calladas por : verguenza ú olv:do. P areciendo al Siervo de Dios ,como á Jacob, ser. justo , que el que gastaba mucho tiempo en enri- - que- : O: quecer. 4 otros con su trabajo , reserváse alguno: para el cuidado de sí mismo: , se retiraba en los dias de Semana Santa al monte en su Convento de Scala-coeli , para darse á la oracion , y exercicios pe-. nitentes 5 pero el Señor , que no lo queria en la soledad , hizo que baxáse como Moyses, (15) y viese que ¿en el pueblo cristiano hacía gran falta su presen-= cia. Hallóse un Viernes Santo embestido de fuertes: ansias de volverse 4 la Ciudad , y teniéndolas por tentacion , se resistia ; mas crecieron.con tanta fuer= - Z4., que no pudiendo negarse á sus impulsos , acele= rÓ el paso , y llegando á su Hospicio , halló ser lla» mado para dos enfermos. Era el-uno de edad de ochenta años , y lo recibió , diciendole : Padre Posadas , he esperado á Vuesa Paternidad para confesarme ; porque aunque lo he hecho , y he recibido los demas Sacramentos , todo ha sido mal ; porque desde ma- ZO tengo graves pecados, que por vergiienza he cat llado en todas mis confesiones. Confesado este , que IMUrio á las dos horas, pasó al otro , cuya conciencia halló tambien agravada de «muchos años , con el Mismo «motivo. Púsolos á: ambos en camino de sal. Vacion , y conociendo ser, inspiraciones de Dios las que tuvo por tentacion , procuró en adelante no faltarde su Hospicio. f i : Llamóle otro enfermo que ya habia recibido los santos Sacramentos , y creyendo en. virtud. de sus experiencias , que lo llamaba para el consuelo y no POr” necesidad , fue antes á otra diligencia ; pero € repente se sintió tan movido , que torciendo el Camino , y acelerando el paso , lo halló en estado' de condenación , por mal confesado , y enmendando este yerro con una confesion penitente , dió su alma á Dios dentro de una hora. » Vo puedo ( decia md su Confesor ) numerar los muchos casos semejantes "e estos , que me han sucedido ,' aunque si gritar las MiS cordias de Dios corridas por tales manos co- 2 mo las mias. ¡O quien pudiera corresponder á beneficio »tan grande! ; En — 68 Demonio mudo , que á los pies de Maria Santísima se retiraba , y eu el Confesonario volvia : hasta que finalmente se rindio. Entrando pues en:la Confesion halló muchos sacrilegios en.muy cortos años , de que salió muy «remediada -por muy arrepentida. lístos y otros muchos favores , que reservamos para otros capitulos por sus circunstancias , hizo Maria. Santísima á este su Siervo en el. Confesonario. o E Por esto no es mucho sirviesen los Angeles á el que tanto favorecia la Reyna. de ellos. En una noche obscura y lloviosa salió para confesar á una Muger , que peligraba de parto ; y habiéndose apagado en la puerta del Hospicio la luz que traia el que lo llamó , se.apareció un brazo desiudo con una hacha encendida , que lo guió hasta -la casa de la doliente , en cuya puerta se apagó la hacha , y vols vió 4 encenderse la primera luz: y confesada la enferma , á la vuelta se repitio el mismo prodigio con las mismas circunstancias. ] TA Un hombre de muy relaxada vida se hallaba: dos minado de la verguenza de confesar sus feísimos pe= cados. Que hay enfermos , á quienes no averguenzan las llagas , y causan rubor las medicinas. Movíanlo los remordimientos de su conciencia ; pero no se resolvia , ni pudo sosegar hasta hacer viage de su pueblo-4 Córdoba , de donde el Demonio lo vol= vió á sacar con el horror, que le infundia á todos los Confesores. Volviéndose pues , le salió al encuen= tro en. el cawpo de la Merced ( próximo al Hospicio ) un gallardo joven que le preguntó por la causa de la mucha tristeza, que demostraba en su semblante. Negóse á confesarla ; pero cediendo á las instancias , la declaró. Hombre , le dixo el joven , vuel- ve , y confiesa con el Padre Posadas. Cobró aliento: - con estas palabras , y al retroceder , quiso recono-' cer á.su buen consejero ;. pero alli desaparecio. Hizo su confesion arrepentido ,.y quedó enmendado.- Mucha gloria fue para Francisco que los Ange- | les y 69 les lo: giasen con luz por las calles, y le' traxesen pecadores ; pero aun admira mas que Dios obligáse al Demonio á oficio de tanta piedad. A la medía noche se sintió en una ocasion sobre el Hospicio (y solo para los que alli estaban ) una repentina tempestad , que causaba imponderable horror el ruido y estruendo , que se oia en el patio , Sin poder entender que sería. Mandó el Siervo de Dios á su compañero baxar , y Jlegando á el patio vió á un Demonio que le dixo : >» Anda dile á ese Minis- »ÍrO0 , que aqui está otro del Altísimo : que vaya á »tal calle , y tal casa y confiese á tal persona por: »queé sino aquel alma será mia.” Inmediatamente Ccesó el ruido , se acabó la tormenta ,. y se conmutó en espanto el temor. Salió al punto el Siervo de Dios, y confesó á la persona , que se hallaba en proximo peligro de muerte. Los hijos de Confesion de este Siervo de Dios, y. otras personas piadosas persuadian á los distraidos que confesasen con él , y lo consiguieron de muchos, que remediaron sus almas. Por lo que se vé que Dios ,' Maria Santísima , Angeles buenos y malos, hombres , y mugeres le embiaban pecadores que COnfesar , para que templase la ardiente sed de su Zelo. CAPITULO XVIII. Triunfos de su heroica castidad en el Confesonari0. H... aqui hemos yisto á este evangélico pescador sacar innumerables pecadores como peces de el mar del mundo ; ahora veremos armada fuertemente la, infernal astucia contra la nave de su conciencia , con- Virtiendo el Confesonario en campo de batalla la mas Cruel , para que temeroso lo dexáse 5 y lo puso. en tales apreturas , que hubo menester Consejo para proseguir. Embestíalo con las impuras obscenidades , de : que 79 que sanaba las relaxadas conciencias ; con que ha= llaba enconado contra sí á el enemigo , de que libraba á otros. | Pero no pudo el Demonio vencerlo á que dexáse el Confesonario , ni él se sentaba en él, sin llevar su: cuerpo poblado de cilicios muy rigorosos , y un alfiler grueso del largo de el dedo indice , con el qual, si la tentacion era grande heria , y penetraba el muslo , entrandolo casi hasta la cabeza: y asi como otro Jacob salia victorioso , aunque herido, Todos los dias iba mas enflaquecida la carne , y mas fortalecido el espíritu ; pero el Demonio trató de sa. car la cara obrando á su vista lás mas provocativas acciones , aunque en vano ; porque era lo mismo que dar golpes en una piedra; y asi salio este Án= gel como el del Apocalipsi vencedor en su misma carne , para vencer al Demonio en las de sus penitentes confesados. - Cierta noble Señora , que en sus trabajos interiores no respiraba sino con el consejo del Siervo de Dios , lloraba ver cerrada esta puerta con una fortísima y torpe tentacion , que padecia con él mísmo. Gemia entre las ansias de confesarla , y el rubor de decirla. Dexar tal Ministro le era un tormento , Callarle esta tentacion no lo permitia el escrúpulo. Púsose en fin á sus pies, y al punto ceso la tentacion , sin volverla á padecer mas. Otro Joven se hallaba ciego con la pasion de un sucisimo vicio , y habia echado su infernal habito tan profundas raices en su corazon , que lo tenia como de piedra. Asi caido no hallaba modo de poderse levantar. Parecióle que todo su remedio seria confesar con el Padre Posadas , y no se engañó ; pues Hegando á sus pies, se hicieron sus ojos fuentes de lágrimas , quedando tan otro , que jamas fue tentado en aquella materia. Hizo su confesion con tan penitente llanto , que en algunas horas despues no se enjugaron sus ojos. Echó el Demonio el resto de su poder , pará E | ar- | 1%: arrojar del Confesonario y pueblos de sus misiones á Francisco , valiéndose de mugeres , como lo hicieron los Judios , para hechar de Antiochía á San Pablo y San Bernabé. (16) Ciega llegó en un pueblo una muger á sus pies, donde como. serpiente vomitó el veneno de su maldita aficion con desonesta porfia € increible molestia , deseando manchar con su cieno el cristal de tanta pureza. Corrigióla este Ministro con valor y zelo , exhortándola á que temiese á Dios. No dexó él el Confesonario ; pero ella se retiró con grandes deseos no de enmienda Sino de venganza ; y no contenta con haber esparcido en aquel pueblo la voz de que el Padre Po- Sadas habia celebrado Misa dos veces en aquel dia, logró la deseada ocasion de desahogar los rabiosos sentimientos de su repulsa , cubriéndolo de ignomi=- nias , desprecios , y oprobios delante de otras personas; pero solo sirvió de dar á su humildad y pa- Ciencia el mayor realce; pues refiriendo este suceso > dixo : »llenóme de hartas ¿gnominias ; pero lle- »ueme de gozo : lo uno por verme libre , y lo otro »por verme por causa de Dios afrentado.” Viendo el Demonio frustradas sus ideas , dio nuevo asalto á la fortaleza de este castillo ; porque retirado el Siervo de Dios le dixo : venciste , Francisco , venciste. Vo vencí YO , sino Christo , respondió. : , Persistió el Demonio en su empeño , y abrasando 2 Otra Muger en el fuego de la luxuria , inclinó su corazon hácia el Siervo de Dios, introduciéndola en el -onfesonario con pasion tan vehemente , que como él mismo dixo : su explicacion fue mas que clara; . reprehendióla su zelo , y rompiendo este lazo , que- -dó en libertad , como dice David. (17) Pertinaz el Ugo , fiÓ su victoria de la mayor desemboltu- ES una muger , sugiriéndole , se fingiese enfer- A DN pusiese en cama , y mandáse lMamar al Pa- 1 Posadas como para confesar , Ó consultarle su Conciencia. Todo lo executó asi: y entrando en el apo- "A 72 aposento el Venerable Ministro , manifestó esta muger el contagioso humor de su enfermedad. Estaba en el lecho sola y desauda , con que lo combatió con las provocaciones , que por el pudor se omiten. El mas seguro medio de vencer tal tentacion es la fuga , como aconseja San Pablo. (18) No hizo esto, pero hizo mas, y fue detenerse con caridad á abrirle los ojos con santas exhortaciones. Asi lo executó San Vicente Ferrer en semejante caso , aunque no habiendo conséguido su santo deseo huyó á toda prisa. No asi Francisco, que los varones de Dios en tales aprietos suelen obrar, no segun las reglas comunes , que deben seguir los demas , sino segun -la divina inspiracion que los mueve. Á que fuese movido el Siervo de Dios en esta ocasion lo diré con sus palabras : »arrojéme d sus pies y los besé, s»pidiéndole se reportáse , mirando 4 Dios , y 4 su »ofensa.»” Púsose á sus pies , como Christo á los de Judas , y con esta profunda humildad venció al Principe de la soberbia , dexando mejorada á la muger con el arrepentimiento. Arrojóse la Magdalena . 4 los pies de Christo , y se arroja este su Siervo á los de otra Magdalena. Christo recibe el osculo y Francisco lo da ¿ con que halló esta en los labios del Siervo lo que la otra en los pies del Señor. Asi coronó Dios á este Capitan vencedor en el Confesonario , donde fueron sus ' triunfos adornados con el laurél celestial de muchos resplandores de aromaticas fragrancias , que vieron con espanto , y percibieron con gozo muchas personas , que como dice San Agustin : la caridad , que abrasa el alma, . y vence la carne , es el fuego que exhala fragrantes vapores con resplandecientes claridades. . CA > eS ES : 73 CAPITULO XIX. La fama de su santidad y doctrina causa maravillo: sos efectos: solicitan algunos sus reliquias, y son grandes sus humildes sentimientos. Mbiono escrito San Pablo (19) sus muchos trabajos en la mision de algunos pueblos , y la caridad 'con que trataba á los pecadores , precaviendo los engaños del Demonio , prosigue su Carta , y á su imitacion yo esta historia , diciendo : que en Córdoba y en todo lugar se difundia el buen olor de la predicacion , y virtudes de Francisco , por lo que volaba por todas partes la fama de su santidad. Sucedíale en Córdoba lo que en Roma á San Ge-. ronimo : que era llevar tras sí .los ojos de todos sin distincion de esferas , calidades , estados , ni sexos. Convidados de esta opinion le buscaban los pecadores >, y volvian hechos pregoneros de su caridad, doctrina y virtudes. Asi ganó para Dios muchas al. mas , y no fueron pocas las que emprendieron una Tigorosa y penitente austeridad. Muchos casos dignos de esta historia y concernientes á esta materia podriamos. referir ; pero el título de compendio nos obli= ga á contentarnos con dar noticia de solos algunos _Mas principales, , Por la piadosa interposicion del Eminentísimo Se- - ñor Cardenal Don Fray Pedro de Salazar Obispo de Córdoba fue perdonado , y recibido benignamen= te de cierta Religion un hijo suyo Apóstata , reo de gravísimos delitos ': y obtenida la licencia de su: Prelado , hizo una confesion general con el Siervo de Dios , de la que volvió tan otro , que admiraba á todos el rigor de sus ayunos y penitencias. Su ormir era en el feretro de los Difuntos en un lugar retirado y lobrego. Pasmados sus hermanos le preguntaron por la causa de mutación tan maravi- e | K : llo- -74 > ce llosa , y respondió : que el Padre Posadas lo tenia así ; porque en su' confesion le habia leido el corazon , y penetrado con sus palabras lo mas interior de su alma, derritiéndolo en arrepentimiento y conipuncion de sus culpas. o 55 Tan fructuosa fue la fama de su buen nombre, que sola su vista detuvo los pasos, y mudó los córazones de muchos: diciendo algunos de ellos, que siempre que lo encontraban en la: Ciudad se les representaban con viveza todos sus pecados , hacién-= doles temblar el remordimiento de sus conciencias. Entre estos cierta muger pecadora en la Ciudad siem= pre que via al Siervo de Dios se estremecía su co razon y temblaba su cuerpo , hasta que al fin ca yó penitente á sus pies , y enmendó/su vida. Pero no es mucho que los Ciudadanos de Córdoba se aficionásen , y aprovechásen tanto de este buen olor , teniendo á la vista una flor de tanta fragrancia ; mas es que lo difundiese á distantes ter ritorios , trayendo á muchos á mejorar sus concien= cias. Tal fue uno de temible condicion por su mur cha sobervia , con la que obraba atrocidades. Este, habiendo venido á Córdoba , hizo confesion general con el Siervo de Dios , y volvió á su patria hecho la admiracion de sus patricios : porque-vian á un Leon convertido en Cordero. Lo mismo sucedió con otro esclavo de gravísimas culpas : entró este en la Iglesia del Hospicio , y levantándose el Siervo de Dios del Confesonario, le preguntó que á quien bus= caba , y respondiendo : que al Padre Posadas , le dixo : hijo yo say. Fueron de tanta virtud estas palabras , que oidas , se estremecio el Demonio , y tembló el cautivo, en cuyo pecho moraba , sin poderse tener en pie: al modo que cayeron los que - iban á prender á Christo , quando dixo su Magestad : yo soy. (20) Sosególo el Siervo de Dios , y remedió su alma: como al mismo tiempo lo hizo con otros cinco forasteros , que de distintos pueblos 3 ta | pes A Pe nian buscando, De otra Ciudad vino 4 la de Córdoba un So dote buscando en el Siervo de Dios el socorro de su grave necesidad, Traia sobre sí el peso de una. gravísima carga de continuos escrupulos , con amarga melancolia , obscuridad , desenfreno de la imaginación , y tanto despecho , que” lo traia como dementado , y fuera de síen terminos de desesperar de la divina clemencia. Entró en la Iglesia al comenzar el Siervo de Dios la Misa , y luego que puso en éllos. ojos , se halló de repente mudado con dulce consuelo de su alma , y ternísimo llanto , des= Vanecida la. nube de sus temores , y con el cono- Cimiento de que por la infinita Bondad de Dios , no €ra tan infeliz. el estado de su conciencia , como le decian sus turbados pensamientos. class La voz “de: esta famahizo eto: en los desiertos, y entre otros vino á Córdoba un Eremita, preguntando: por el' clarin del Evangelio. Traianlo las :pe=- nitencias , escrupulos , y trabajos interiores tan enfermo y consumido , que habiéndose desmontado de la caballería en casa de un hombre piadoso , no pos dia con su mucha debilidad tenerse en pie, ni aun sentado sin algun arrimo. Le dieron el consuelo de llevarlo al Hospicio , y el Siervo de Dios, á quien porque se hallaba sangrado , no le dieron este aviso , lo tuvo por divina revelacion : baxó á la Iglesia , y saludó al Eremita , diciendole : que tenia mucho deseo de conocerle. Quedaron solos por espacio de dos horas , y salió sano el enfermo , fuerte el: debil , robusto el flaco , y con tanto aliento el que vino con desmayadasfuerzas , que causó admiracion verlo caminar sin arrimo , y á buen. paso ; dando gracias á Dios de haber conocido varon tán grande. Asi entró en la casa de su posada”, di-- Cieúdo : »¿Quien se condena en esta Ciudad tenien- »do en ella á este Santo? Yo con su vista, y con- »sejo he cobrado tanto esfuerzo , que ya me pare- »cen pocos los trabajos de el mundo. Me“ha. dado e »esta 76 »esta azucar ( que era como una libra ) diciendo- » ne : usáse de ella para remedio de mi grande fla- »queza de estomago , y la experiencia ha probado 24 Virtud ; pues gustada , me ha dado mucho vi- »gor. ¡O lo que en Córdoba deben á Dios , por » haberles dado tal Santo!” Quiso quedarse cerca en el desierto de esta Ciudad , mas volvió al suyo de . San Pablo de la Breña de consejo del Siervo de . Dios. | - Toda clase de personas se interesaban en las oraciones , que pedian al Siervo de Dios. Con esta pia-. dosa fe le buscaban unos , y le escribian Otros. A' una Señora Duquesa , que sin mas motivo le re-= petia cartas , le respondió ; ( viendo que nada le consultaba de su conciencia ) que debia entender era - un' pobre Operario , que necesitaba del tiempo , para el misnisterio ,en que Dios le había puesto , y Cconcluyó ; Señora Y. Excelencia entienda que ninguno se salva con oraciones agenas sin obras propias. Hasta del Africa le escribió un cautivo , pidiendole lo socorriese con sus Oraciones. | e “Con no menos ansias deseaban sus reliquias. Mu-= chos le quitaron el sombrero con el pretexto de no estar ya decente : no está tan malo , decia , que 10. puéda servir ; pero no pudiéndose defender , toMma= ba'el que le daban como limosna ; sin entender , que el suyo se guardaba como reliquia. Entró despues en este recelo , y procurando excusar tanta pena á su. humildad , se defendia ; mas no fue esto bastante á la sagaz piedad del Conde de Hornachuelos y otros, qué notando , quando venia á la Iglesia de San Pa- ¿blo , para salir con el Rosario por la Ciudad , que lo escondia en la Capilla de Nuestra Señora , hacian alli el.robo : en cuya vista en adelante lo dexó en la pobre casa donde se crió , y el que lo encerraba en un arca , la guardó siempre como reliquia, Nunca cubrió la cabeza con el sombrero , lo traia siempre en la mano , y era grande , pesado , y q TA. to. Entrando en una ocasion en el Convento de San - Pablo «con uh sombrero pequeño , Y Muy fino , le decian los Religiosos no sin admiración : muy galan viene el Padre Posadas : ¿ Qué sombrero es este tan: * fino? Padres , respondio , no he: reparado en tal cosa 2 dixo la casa de donde venia , y que acaso le habrian puesto aquel sombrero en lugar del suyo. Causa espanto , que ni la vista lo distinguiese , ni el. tacto lo estrañase: , siendo tan pequeño , ligero y suave ; pero era la causa , que la presencia de Dios lo traía siempre recogido, y ¡ni via lo que-mi- raban sus ojos , ni distingia lo que tocaban las ma- ' nos. Por eso el Apostol (21) abiertos los ojos nada via del mundo , porque su corazon habia subido al Cielo.: y en el mundo no ve el que lo mira , si no lo ama. | 1 «Lo mismo , que los seglares con el sombrero , ha= cian los Religiosos con el Habito, quando lo daba -á labar. Para evitar esto', discurrio embiarlo á un Padre Maestro de cierta Religion, y muy amigo suyo ; pero este le quitó la Capilla , y puso en su lugar una suya. Hurtáronle en cierta ocasion la capa, Como á San Vicente Ferrer ; pero su humildad cuidó atribuir este robo á otro motivo ; diciendo : mas necesidad que yo tendría de ella, el que se la llevo. De Vizcaya vino á Córdoba Don Miguel de Silva, * Y ansiando por lograr una firma del Siervo de Dios, fue 4 confesar con él para cumplir el precepto annhual , y quedándose con la cedula , ir despues con Otro Ministro, y dar la de este al Parroco. Hizo su confesion, y pidiendo la cédula , Francisco , que habia conocido su corazon , dixo : »vaya con Dios, »que no la necesita , Santos son los que estan en los » Altares ; aunque vea 4 los hombres hacer milagros, »sepa que en un ¿mstante pueden cometer un pecado »mortal., y perder la gracia? ? poa No respondió á varias cartas , que le escribieron unas Religiosas Dominicas de Ciudad Reel porque E O 7 i dl 5 84 | dE | ue Obispado al Padre Posadas, Asi lo escribieron mu: chos como cosa cierta, y asi se lo participó una Señora Grande de Castilla. Llenóse Córdoba de gozo, y el Siervo de Dios de amargura , que explicó una vez en tiernos sollozos, diciendo con lágrimas: Señores', ¿si me dieran el Obispado de Cordoba , no fuera eso una gran monstruosidad? ¿Qué fuera ver con la Mitra de Córdoba áú el que vieron criarse entre cestos .en .esa plaza? De nada se acordaba menos que de la noble calidad de sus padres ; ¡porque solo ponia los ojos en la humilde tienda , que la obseurediós: it su. : -Confesando una vez en este tiempo , dixo á el Ministro : Padre, no sé qué. decir , ni qué hacer en este caso : solo puedo decir con toda verdad , que de mejor gana tomard estar moliendo toda mi vida. en una átahona , que tomar sobre mi este cargo. No logró Córdoba lo que tanto deseaba , y suponia.; porque la Mitra se le dió á otro , cuyo aviso recibió el Siervo de Dios con mucho gozo diciendo : escapa: mos. De mas honra le fue merecer la dignidad , que tenerla, como en semejante caso, dixo de Pamachio San Geronimo. | 249: e La renuncia del primer Obispado. 'autorizó mas su persona , y difundió la fama de su virtud ; pero es- to lo convirtió su zelo en gloria de Dios , y provecho del próximo. Nada juzgó de tanta importancia , como arrojar de la Ciudad las Comedias; por que en' ellas via , y lloraba enredadas :las “almas cautivas del Demonio , sin conocer el marido el. ries. go de su honor , ni la Madre el peligro de sus hijas. Dolíase ver , que iban á el teatro muchas mu- _geres pobres vestidas de gala á costa de su honestidad , y que se turbaba la paz de los matrimonios. Experimentaba en el Confesonario , y fuera de él lo que escribió San Cipriano , diciendo : que el adulterio se aprende , mientras se vé. Finalmente eran tan escandalosos , y publicos los males , que el siervo e y | | 83 de Dios enardecido ¿y agitado delo Espíritu ¡Santo levantó la voz en templos , y plazas contra las encantadoras sirenas de las amatoriaS representaciones. Aseguró su doctrina , no disputando si las Comedias eran , Ó no licitas , Ó indiferentes , sino reprehen= diendo su mal uso , evidenciando”, que este “era la perdicion de las almas. Ganó á muchas, y querien= dolas todas pidió licencia al Prior para arrojarse al teatro con un Crucifixo , y alli hacer la causa del Señor. Daré la licencia , respondió el Prelado , mas ha de ser con la candicion',' de que en aquel teatro público ha de hacer V. P. un milagro. No se Sugetó su humildad á pacto semejante“, aunque no lgnoraba , que sin milagro no se podian arrancar las profundas raices , que las Comedias habian echado en. los animos cordobeses ; ni Dios lo movió á que lo ofreciese”, porque habia dispuesto, que. su Sier= vo hiciese no este, sino otro mayor milagro , CO- mo verémos. : | $ - Intentó su heroica fortaleza lo que á todos pareció imposible , que fue inclinar , y reducir á los Caballeros Veinte y quatros,, que componian el Senado de Córdoba', 4 que juntos en su Sala Capitular decretasen desterrar ', y nunca mas permitir Comedias en su República. No pudo ser mas ardua la empresa, por ser ellos los mas apasionados y ciegos. Visitábalos zeloso , rogábales importuno , y hacia: su constancia frente á Jas repulsas que cohonestaban con el Motivo de no ser pecaminoso el uso de las Comedias. Encontró en la Ciudad á uno de los Sénadores , ( que con mas tenacidad mantenía este dictamen , y fortalecia á los demas )se fue á él ; y:aunque era 'tan manso , atento , cortes, y humilde, le asió de un brazo , y con valentia de espíritu le dixo: 7. D. Fulano , quando en esta mano tenga la vela del 0sario me dirá , si son buenas las Comedias. ' Dexólo atónito el trueno de esta terrible voz , y le anunció lós muchos. trabajos , que le sobrevinieron-, y. fueron públicos. d | Ul- 86 ¡Ultimamente despues de mucho trabajo y dias, aun= que ganó la voluntad de algunos, se le negaron los mas ;.pero fue tan viva: su fé, y tan grande su esperanza en la divina bondad , que no paró hasta obligarlos 4 que se celebráse Cabildo sobre esta ma: teria. Se celebró en efecto , y juntos todos, dió el: Portero aviso , que el Reverendísimo Padre Presentado Fray Francisco de Posadas, electo Obispo de Alguer , pedia licencia para entrar á dar una embaxada á la Ciudad. Oido esto salieron á la: antesala á recibirlo, y habiéndole dado asiento á la derechá del Corregidor, despues del Caballero Veinte y quatro mas antiguo , propuso varias razones convenien= tes á escusar el uso de las Comedias, por ser muy perniciosas á la Republica. Concluida su propuesta, obró Dios el milagro ; pues siendo mayor el núme: ro de los que iban comprometidos en mantener el uso delas Comedias , se hallaron derepente tan muda= dos sus corazones con fuerza tan superior , que conformándose gustosos con lo que hasta entonces mas repugnaban , no osaron hablar ni una palabra á favor de las Comedias , y unavimes y conformes forimaron decreto , que prohibió por entonces: , y €n adelante el uso de las Comedias en la Ciudad. Aun no se contentó con esto tan Ilustre Magistrado , sino que mandó demoler las casas , y teatros de las tales representaciones , cuya ruina hizo memorable á los ecosdei clarin de este Josue del Evangelio. CAPITULO XXI. Admirables mutaciones , que su venerable respeto, Y espíritu de profecia causa. en los animos opuestos, | uniendolos en caridad. do visto la repentina , y milagrosa mutacion de animos , con que los Caballeros Capítulares decretaron el destierro de las Comedias , causándoles es- . pan- panto , como despues decian , que sola la presencia del Siervo de Dios los hubiera obligado á entrar ciegamente en-lo que fuese su voluntad. Ahora: verémos otras mutaciones maravillosas, que hizo en .las almas , arrancando de los corazones los agravios , por el puro amor de Dios. Quando comenzó su ministerio: halló muy crecida la zizaña , que el Demonio habia sembrado en la Nobleza de Córdoba. Era esta un sobervio mar. , que movido de la arrogancia de unos, y venganza de otros se turbaba en Continuas tempestades ; pero este Angel de paz la Anunció serenando las aguas , y reconciliando las familias , cuya disension era el origen de muchos males, temidos peligros, y graves escándalos con ries: go inminente de vidas , y honras. Combatian entre sí las hinchadas ondas de los mas vanos orgullos ; pero entrando su mano este evangélico Medianero , aun: que fuesen muy sangrientos los enojos , y muy art: duos los casos , hermanaba los corazones, No habia dificultad , que no venciese su zelo , áque ayudaba su discrecion , acomodándose ála flaqueza de-mu- chos , y arbitrando medios de ajuste igualmente de- -Corosos á las partes. .. ] No tienen número los plebeyos , que debieron la Conservacion de su honra , coveniencia , y vida la interposicion: del Siervo de Dios con los «nobles, y ofendidos Poderosos. Uno de la primera sangre , de gentil animosidad , y muy zelador de su honra , abrigÓó en su pecho los. vivos deseos de la yenganza con diligente solicitud de castigar con la muerte , la que Intentaron. dar á un hijo suyo dos hombres inferiores. Pidióle el Siervo de Dios , que los perdonase, Y con notable prontitud convertido en Cordero este Leon respondió : Padre Reverendísimo hecho está. Usolos á sus pies , y derretido en ternura , y llan- to -el corazon de este Noble los levantó 4 sus bra= ZOS con mucho amor. No lo perderá Y, S. , dixo el Siervo de Dios » porque le ha de premiar el Señor lo que 88 que aqui ha hecho. Interpuso despues este ilustre Heroe su autoridad con el Juez, y aseguró la libertad de los que con tanta caridad habia perdonado. Pasaré en silencio su estragada vida: , pero no su intempestiva y admirable mudanza de costumbres, Que puso en espanto á Córdoba , edificándola con su exemplo. | e - Volviendo una tarde el Siervo de Dios por el campo de la Merced á su Hospicio, retrocedio repentinamente , y con acelerado paso , movido de divina inspiracion , se dirigio acia un sitio , donde batallaban con furor dos hombres , y viendo el uno al Siervo de Dios , dixo : el Padre Posadas viene ; y al punto dexaron caer los azeros , y Se abrazaron con mucho («amor , sin esperar á que habláse ni una palabra ; porque el Señor que lo habia llevado, quiso que tan maravillosa mutación de corazones se de- -biese á la presencia de su Siervo. Aun mas hicieron otros dos enemigos combatientes , que viendo al Siervo de Dios , corrieron á sus pies, donde poniendo sus espadas , se reconciliaron. Asi quebraban , y retrocedian en este evangélico muro las furiosas Olas, que en el mar del mundo levanta la sobervia. Hizo viage cierto hombre que en su propia casa tenia la concubina , y eligiendo su muger mas bien el. divorcio que «aquella pesada ¡cruz , resolvio asegurar su persona en un Convento. Persuadióla una amiga suya á que antes fuese á ver al Siervo de Dios, el que le dixo : de ninguna manera. piense entrar en Convento , hagamos oracion 4 la Reyna de los Angeles; y dá: poco tiempo prosiguio : estése quieta , encomiéndese. 4 Maria Santísima , pidale que mejore de vida - su marido , que yo tambien lo haré , y confle que vimirá gustosa. Volvió el Marido de su viage , pero tan mudado , que entrando en su casa arrojó á la concubina , y vivió en paz con su muger. En la mayor relaxacion tenian á un hombre pobre los tres poderosos vicios de amancebamiento , juego, +6 pañado con su muger. 89 go , y vino. Acudió con esta afliccion la mugéer al Siervo de Dios , el que la consoló diciendole ':;que la encomendaría 4 Maria Santísima, y que tuviese fé ; desde aquel mismo dia mudado «el. corazon de su marido dexó enteramente los dichos vicios, mejoró. de costumbres , y ganó caudal , y con él la fortuna de ser muy estimado en el pueblo. Muy. mortificada , y poco sufrida vivia una muger con la fuerte condicion de su marido ; y habiendo reñido una noche , se dixeron muchos oprobrios , de los que quedaron muy ofendidos. La mañana siguiente fue la mu- - ger á confesar con el Siervo de Dios , que la reci. bió diciendo: que para confesar era menester perdonar los agravios recibidos , y pedir perdon de los he-= «chos y y que pues no lo habia hecho asi, se volvise sin confesar, y dispusiese bien su conciencia. Admiró ella que el Siervo de: Dios supiese lo que aquella “noche habia pasado en su casa : á la que volvió con mucho llanto, y cumplida su obligacion , buscó al siguiente dia al Siervo de Dios , que la recibió , diciendo : ahora:viene bien. , llegue y confesard. No duró mucho la paz de este matrimonio porque el ma- “Yido pasaba las noches fuera de su casa , con cuya pena y zelo fue la muger al Siervo de Dios. Haz, le dixo , oracion 4 Maria Santísima , rézale cinco salves ; vuelve 4 tu casa sin decir nada 4 tu marido-; antes si luego que esta noche>te pida la capa Y espada , se la darás , sin hablar palabra , y tu verás lo que pasa. Tomó el consejo, y habiendo salido aquella noche su marido, á pocos pasos se volvió á su casa, y. no salio mas de noche , sino: acom- Tambien fue muy admirable la caridad , con que volvió á la gracia de los padres á los hijos , que Contra su voluntad habian casado. No tienen número las ainistades que hizo entre padres é hijos , Suegros Y yernos ; ni es ponderable la discrecion , con que muchas veces contenia su zelo, esperando lograr con M la ES A EA h ly go e la oportunidad la reconciliacion. No paraba en su. casa un hombre por huir las continuas instancias de Eclesiasticos y Seglares , sobre que perdonáse á una hija, que con «su. casamiento le: habia dado-mucho disgusto. Entró á predicár mision: en aquel pueblo este Angel de paz , y llegando este hombre á con= fesar con él , lo recibió con esta pregunta: ¿ como viene V'md. 4 confesar sin deponer el odio contra su hija , ni querer perdonarla? Pasmóse el penitente , viendo ma= nifiesto su corazon á los ojos del que nunca le habia visto , ni podia tener noticia: de este suceso, y en aquel instante se sintió mudado de tal modo , que nunca sintió repugnancia á el amor paternal , conque desde entonces trató á su hija. S Confesándo otro , dixo al Siervo de Dios el. gran disgusto que habia tenido con su suegro , y que ya no se comunicaban , ni vian. Mandóle, que sin dilacion fuese á reconciliarse con él : Padre , respondió ; yo lo hiciera , pero es de condicion muy sobervia , anda prevenido de armas para matarme, si me encuentra, y yo lo estoy para defender con: su muerte mi vida. Lo contrario sucedera , dixo el Siervo de Dios , porque lo recibirá muy apacible, y alagiieño , y asi vaya á su casa ,reconciliese con él, _Hizolo , y el suegro lo recibió con risa diciéndole: que entrara que lo queria regalar , como lo executó. Asi conocia este Profeta las enemistades , pene traba los corazones , mudaba los animos , y conse: guia el fruto con lo heroico de su fé , con lo elevado de su esperanza , y con el fervor de su ora= cion... Ultimamente pasariamos los limites de un compendio., si hubiéramos de referir todo lo admirable Xx que hiza en esta materia, | Ñ AN N r CA- ero eros ls 2onatcia! eco na tab 7 o CAPITULO XXIL Reforma general y que el Siervo de: Dios . hizo: > Wiasidpor heno Córdóbazo! acimivom. ¿se ola j En Dios 4 Francisco á la Ciudad de Córdoba, como á» Jeremias 4 la de Jerusalen (22) para que arrancáse. los vicios , plantáse las virtudes , destruyése el Reyno del Demonio , y edificáse el de Dios, Ya insinuamos .como la halló: ahora «veremos como la .puso.. Asu Nobilisimo Senado.predicó una quaresma en su sala Capitular , dande evangélicos: ladridos, como verdadero hijo de: mi Padre Santo Domingo, con que despertó al Magistrado del sueño de suomision , y le hizo velar sobre la República, y sw reforma. Fue “tan grande: el fruto de “estos sermones en los Señores Jueces , Diputados del Comun, y Caballeros Veinte y quatros , que reformándose pri- Mero á sí mismos , solicitaron la reforma: de todo el pueblo. Y no solo en aquel secreto , sino en público: encendió en aquellos pechos el amor 4-la justiciaá , y el zelo del bien comun; con que remediaron múchos escándalos , y perniciosos desórdenes , que corrian como permitidos , unos porque no los cono» cian, y otros porque no velaban.: "A los que eligio el Señor por dispensadores de su divina palabra; los reduxo “su exemplo , á.que en sus trabajos solamente: buscasen la gloria desu Magestad y bien de las almas : y lo consiguió de manera., que aun los seglares mas distraidos alababan é Dios», viendo á los principiantes mas jóvenes predicar desengaños ,: reprehender vicios , y exhortar _'Al-amor de ¿yea procurando como aconse- ja el Apostol ,.(23) mo alagar el oido con elegancia e voces compuestas , sino hirieudo las almas con el espiritu , que consigo lleva la palabra de Dios. Lle- “wados del buen olor de su predicacion”,-le seguian, .$ y y3 y ayudaban en sus misiones en Iglesias y plazas los Religiosos de la primera graduación de algunas Religiones. Lo mismo hicieron muchos Señores Prebendados , y Canónigos de la Santa, Jglesia.. A:su exemplo se movieron los: Rectores de las Parroquias , y otros Eclesiásticos seculares á predicar misiones ; con' que fue muy lucída la fructuosa reforma , queeste - evangélico Obrero introduxo en el ministerio de: la. - «predicacion. ía ER Le Con la devocion de Maria Santísima, que procuró. fervorizar , se «erigieron innumerables herman. dades del Rosario , se levantaron nuevos altares, se construyeron costosos tabernáculos , y fue tan gene=. ral el recogimiento en los templos , que á expensas . de la devocion , se convirtió su antiguo desaseo en religioso adorno. Tambien pobló de Ministros los Con= fesonarios , y las Iglesias de. penitentes conloable freqiiencia de los Santos Sacramentos. Su consejo ,.y doctrina fue la antorcha, que guió infinitas almas, para que subiesen por la escala de las virtudes. 4 la cumbre de la perfeccion ; moviendo 4 los Ministros de Dios á que se entregasen al gobierno. de las conciencias. | y - Ya se gozaba Francisco de ver reformada la Ciudad , quando permitiéndolo Dios , introduxo el Demomio las modas extrangeras de profanas galas., que llenaron de amargura su corazon. Vió en «sús últimos años cumplidas sus profecias , pues predicando muchos antes, dixo : ahora se barren: las calles con raimas , tiempo vendrá en que se. barran con seda. Asi. se vió , arrastrando las mugeres las inmoderadas co-. las de sus basquiñas. Otras veces anunció con zeloso sentimiento la profanidad ,-que-no vió-sin lágri».. mas. Lloraba en las galas de las mugeres lo:costoso , y mucho mas lo desembuelto ,.y provocativo, Como buen soldado hizo frente 4 enemigo tan poderoso , que no halló. entrada en muchas familias, y se vió obligado. á dexar á otras. En. sus sermones é se se enardecia contra esta relaxacion., de manerá o a $ ¿hacía stemblar 4 todos. Enmendó á+muchas ,yy.era inotada la muger que no: cuidabás de+ola: honestidad de su ropa. Una de: las: mas lescandalosasle oyó un -sérmon), y 'entrando en su Casa ;, desnudó: el 'vesti= do, y lo :arrojó diciendo: 'no'mas. gala., no' mas gala. Movió ¿4 los Predicadores , á4.que levantasen el. grito contra esta» perdicion: de «las conciencias. No», sotros. les decia , no: solamente: con: los: ladridos, sino con los dientes y. como “búenos mastines debemos: solici= tar: el remedio de tan 'pernicioso «uso. No «solamente. reformó el mal uso de las galas , sino el de las ha= . ciendas.; 'reprehendiendolos gastos superfluos , que no se pagan , arreglando los de cada::uno á su: €sfera*, y caudal; , Tambiense. extendió su zelo. á. la reforma! de los testamentos. No tienen número los que revocó su cónsejo , dando el debido orden (4 la piedad , caridad , y justicia. Á muchos que no tenien= do. herederos forzosos , dexaban su caudal á extraños , hizo enmendar esta disposicion en: beneficio: de sus padres , y. parientes , que son: primero segun; el orden dela caridad: como se vió en el siguiente Suceso. - Hizo testamento para morir Doña Ana de la Torre, y Paez, muger de Luis dela Peñuela ,. la qual tenía tienda! de: Mercaderia enla: calle: de la: Espar: tería en (Córdoba. [Dexaba en: él todo ::su caudal. al Real Convento de San «Pablo, «sin atenderá la: necesidad , en ¿que quedaba una. sobrina , que tenia consigo , «y habia. criado desde su primera edad , cuya madre afligida, y desamparada acudió al Siervo de Dios , noticiándole el motivo de su pena. o ( respondió:) iz qué púedo: hacer.en eso ? si me: llamara , la persuadiera «4: que revocáse «ese testamento; ipero mira:, vuelvete , y d tal hora ponte d la ventana : yo pasaré. por la calle, y luego que me veas, dirás 4 la: venferma : por aquí, viene el ¡Padre Posadas. ; Quiere V'md: que lo-«lame:para:su consuelo 2 Vosi teodixese que 100 | Llamó Dios 4 “vida de recogimiento 4 una 'muger , que vivia bastante distraida , y vacilando so- -. bre qué Director elegiria , le aconsejaron fuese al Padre” Posadas. Nunca” le habia hablado , antes si le miraba con temor por considerarle muy justo; pe-= ro al oir su nombre , sintió una dulce mutacion en su alma con la voz del Señor , que le decia : eli. ge á Posadas , que esa es mi voluntad. Cumpliólo sin dilación , y quando caminaba aprovechada , se ha- 1ó fuertemente embestida de una gravísima tentacion contra la castidad. Comunicólo á su Venerable Padre , y este suspendiéndose un rato le dixo : »pre- »wvente , y ten animo para lo que Dios te ha de emwbiar : que te aseguro, que tu y yo tendremos bien »que hacer?” Poseyóla el Demonio , y no cabe en la ponderación la tirania con que martirizó su cuerpo, y menos se puede encarecer la crueldad con que hizo guerra á su alma. Guardábala Dios, y ayudábala su Siervo , siendo este uno de los mayores exercicios, en que mas resplandeció su paciencia y caridad. Pasados cinco años entre estos abrojos , llegó la hija un dia: 4-los pies de su: Padre hecha un mar de amarguisimos sentimientos y lágrimas , que con las suyas acompañaba compasivo el Siervo de Dios , el qual volviendo su rostro á la imagen de Maria San= tísima , y quedando fuera de sí como extático, prorrumpió en estas palabras : Señora, este tirano. Pro+ siguió su recogimiento , y 4 breve tiempo dixo : Se“ ñor por tu misericordia no permitas d este Demonio, que por este camino atormente mas d esta criatura. Continuó su oracion , y voviéndose hácia la muger, “dixo con potestad : y 4 vosotras Demonios 0S mando en el nombre de Fesu-Christo, no la atormenteis mas. Fue tan imperiosa esta voz , que huyeron avergonzados , y manifestó Dios á esta criatura , que llenos de confusion caian en el abismo , dexándola tan libre , que jamas sintió ni aun la mas leve tentar cion contra la castidad. Pg DE EN | rot. - A otros muchos espíritus infernales arrojó de los cuerpos. A unos diciéndoles un Evangelio , y á otros poniendóles las manos sobre la cabeza ; y hubo ocasion -€n que gritaban los Demonios diciendo : no nos persigas mas , quexándose del Siervo de Dios , como del Salvador , los que salieron de los monumentos. (25) Tan grande fue este su poder sobre los Demonios, que siguiendo uno de ellos á todas horas 4 una de sus hijas espirituales con una vision de mucha pena, le ordenó que ella misma mandáse al Demonio que la dexáse. Excusóse como humilde ; pero obedeciendo , se fue hácia el altar de Maria Santísima , y dixo : yo Señora soy mandada , y volviéndo los ojos al lado de la vision , prosiguió : Demonio yo te mando que te retires , y me dexes. Obedeció á ella el Demonio , como ella 4 su Padre , que en el con=. fesonario estuvo viendo el suceso. ¿ Qué cosa mas maravillosa , que esta ? Ostentó Dios su poder , dicien= do á Job: (26) ¿que si por ventura podria sugetar á Behemot á el dominio de sus criadas? ¡O Fran- Cisco! Déxote aqui-con la admiracion de esta insigne Potestad. > a LE S REROIOIGIIIIIIGIROS LIBRO SEGUNDO, EN QUE SE TRATA DE LA INFLAMA- da y ternísima devocion, con que el Venerable Padre Fray Francisco de Posadas celebraba el Santo Sacrificio de la Misa , en la que recibió muchos , y celestiales favores. Se dá. tambien noticia de la milagrosa salud que dio á los enfermos. CAPITULO Il. ¿Admirables señales que prueban la singular devacion con que el Venerable Padre celebraba el Sacrificio de la Misa. Vimos 4 este evangélico Pescador en sus continuas tareas tender sus redes desde el Púlpito y Confesonario , donde cogió muchos pecadores , que convirtió á Dios : ahora lo admirarémos en el Altar, no conversando con los hombres , sino tratando con Dios ; no vuelto á las almas , para convertirlas á Dios, sino elevado á Dios , para que baxe á su alma. Que “habiendo Christo predicado en el mar de Galiléa 4 las turbas, que le oian desde la playa, (27) mandó á San Pedro engolfarse hácia la altura del mar, que fue ( en sentir del Cardenal Hugo ) el ara de la Cruz , donde ofreció á su Eterno Padre la Hostia inmaculada de su santisimo Cuerpo y Sangre, con que nos redimió ¿ cuyas misericordias , y fnezas 103: zas compendió su excesiva caridad en el jacruento Sacrificio de la Misa , para enriquecer .con este te-. soro al que la celebra preparado , y lo. recibe devoto. Celebrando este Venerable Sacerdote , se le advertian maravillosas señales de su inflamada devocion- en el Altar. Eran freqúentes los repentinos temblo- TES , y estremecimientos de sa cuerpo. No eran menos los ligeros saltos , Con que se elevaba sobre la tierra. Antes de la Sagrada Comunion se le notaban acometimientos como de fuga , luego conatos como de acercarse con ansia. Le vieron resplandecer con soberanas luces , acompañarle Santos , sérvirle An-: geles , favorécerle la Reyna del Cielo , que le ofrecía con tierno amor su preciosísimo Hijo , á quien él dirigia sus muchos suspiros, que lo hacían merecedor de divinas visiones , y hablas muy dulces.. Admiraban las varias transformaciones de su semblante, que pdrecia un Serafin. Causaba espanto ver su ros- — EA tro terso , y Sin rTuga , resplandeciente , y hermo- S0. No estrañaban menos sus mutaciones , viéndolo de repente muy encendido , y luego muy pálido: ya contristado , ya alegre ,'ya muy gozoso » ya muy compasivo , regularmente anegado en lágrimas, Y muchas veces extatico , Sin poder proseguir la Misa. En estas prodigiosas exterioridades , que no pudo ocultar su profunda humildad , se esconden tan altas maravillas , que no hay entendimiento huma-= no bastante 4 comprehenderlas ., y por consiguiente ni labios 4 decirlas , ni plumas á copiarlas : mas poré dar alguna noticia , por la que este Siervo de Dios, obligado de la obediencia , dió 4 su Director de los arcanos de su espíritu. Comenzarémos pues por las muchas lágrimas , con que se preparaba para celebrar. -- Buscaba en su conciencia los pecados que no halaba , porque no tenia : y creyendo su humildad que era no conocerse , desahogaba su pena en sus: piros , y se deshacía en llantos. Vo decia , 50) co- , mo 104 4 mo el nene , ( asi llamaban á un dementado en Córdoba ) que se ensucia, y no tiene habilidad para limpiarse. ¡O Francisco , no te compararé yo sino con el Cisne, que no habiendo ave que le compíta en el candor, antes que coma se laba. Te compararé con Job , que antes de tomar el pan suspiraba , y gemia. Despues de haber pasado las noches enteras en los exercicios que se dirán , despues de una muy larga oracion con que se disponia , y amargo llanto con que se lababa , iba temblando al Altar. ¡O que cuidados tan propios de un buen Sacerdote |! ¡Que temores tan hijos de un buen espíritu! Con la Misa comenzaba el llanto , cuyas avenidas no podian contener los ojos de este Venerable Sacerdote , cáyendole las lágrimas apresuradas aunque serenas , sobre el Altar y Ca- “sulla. Acompañábanlas con las suyas los que asistian al Santo Sacrificio. Lloraba el Sacerdote que celebraba la Misa, y lloraban los que la oian. Se en= ternecian los hijos con las lágrimas de su Padre : y el espíritu de Dios , que andaba sobre estas aguas, acaloraba mas los corazones. Eran estas lágrimas hijas de la caridad , inspirando varias virtudes , que como distintos metales á cada una comunicaba su propia qualidad. No es mi animo decir , que todas las lágrimas de este Siervo de Dios en el Altar , fueron las mas generosas y finas que tuvieron los Santos ; porque lloró como todos., ya por sus pecados , que imaginaba monstruosos , ya por temor á la muerte y juício , donde esperaba el cargo de los continuos beneficios de Dios , ya por la perdicion de las almas, - ya por la dolorosa Pasion de Christo ; mas todos estos encendidos afectos paraban en una viva llama del amor de Dios , á quien se daba todo sin querer na= da para sí. Esta llama de amor llágaba , y heria su alma , abriendo en ella una copiosa fuente de aguas, que venian del Cielo. Dábale el Señor un conocimiento” muy claro del abismo de sus infinitas perfec= cio- 108 ciones, y con esta misma luz, como tan humilde; miraba sus iinmperfecciones como» atrevidas, ingratitu des :;:y de esta amorosa y ialta noticia de Dios, y ' de su propio conocimiento nacta el riego: Superior é inferior, con que Dios favorece: á sus hijos, co= mo dice San Gregorio: Éste era un diluvio de aguas; ' que subian: unas de la tierra al Cielo , y otras que baxaban del Cielo 4 la tierra. Entre estas ondas 'no se :sumergia, antes si mas ,se elevaba esta mistica arca, que esperaba recibir el pan del Cielo. De esz tas lágrimas , unas subian á Dios ,-como-las de Job, de su corazon penitente , y con otras del Cielo inun= daba. Dios su corazon amante : y entre estos dos rociosí baxaba el divino Maná: á sus manos. +: ría ¿Venia el. Señor gustoso 4 las de su Siervo 3 pero desfallecia el alma de este suspiraudo , y diciendo: ¡Qué lastima , que. baxe Dios a estas manos ! Su hu- Mmildad lo llenaba de compasion , mirando «sus ma- -Bos!como 4 otra Cruz. de la' mayor igoominia 4 tan Suprema Magestad.. Eran: aqui humildisimos sus sentimientos , «y muy copiosos sus llantos , considerando que el: Señor venia á inclinar su grandeza á manos tan jndignas , como impuras. Estos mismos eran los humildes: sentimientos» del: Bautista (28) en los margenes del Jordan , quando vió que 1ba hácia él el'inmaculado: Cordero , pareciéndole ser esta la mayor ' indecencia á tan alta Magestad-, como dice San Ber= hardo. 1h -—— Visitábale el Señor: con una contemplacion altíz Sima: , en que/si: lez miraba: alabado de los Angeles, se llenaba de. gozo; si; ofendido de los hombres, era Susalmai un mar: de: amargura, y sus» ojos: fuentes de lágrimas. Preparándose un dia: para celebrar, lo visitó el Señor con un claro conocimiento de verse muy ofendido de algúnos: pecadores , revelándole nó las personas , Sino las culpas. Con este sumo dolor fue al Altar , donde inflamándole el'zelo de la gloria de Dios , clamaba : Señor solo tu:honra. Entre esz O tas 106 ! tas amorosas ansias quedó :'extático:, «arrojando su abrasada: caridad :compasivas centellas hácia: aquellos, proximos , pidiendo á Dios los socorriese con su-gra*- cia, para que le desénojasen con la: penitencia. Consolóle su Magestad con una firme esperanza de ser oido su ruego , y lo reveló á: una persona espiritual de las presentes , diciéndole : »han sido tan de »mi agrado las lágrimas de tu Padre por el moti- »vo que las derramó , que ban aplacado mi jus. »ticia , suspendiendo mi justa indignacion ; daréles »tiempo de penitencia por sus oraciones , y auxilio -» para que vuelvan á mi gracia.” | Ofrecía por los pecadores con sus santas obras sus muchas lágrimas , y eran estas á los ojos de Diós de tanta preciosidad, que las recibia como prendas de mucho valor. Encendióse una vez en deseos de la vista del amado de su alma , y dignándose el Señor de darle este consuelo, se le manifestó en la Sagrada Hostia. Encendióse mas en dulcisimos :afec= tos , que destilaban su corazon por los ojos. Pasó la vision , y creciendo sus ternuras, habló Dios á una persona espiritual , que oia la Misa , diciéndole : » mas »agradables son á mis ojos estas lágrimas , que á » los del mundo las perlas y. piedras: preciosas.” Oida esta voz intelectual , vió: aquel:alma , que aque-= llas lágrimas conforme caian , se convertian en per. las de estraña hermosura. ' Llegó al Altar otro día , é inundado su entendimiento de una soberana luz con altísimas noticias: del divino .Sér, se anegó tambien: su' voluntad: en aquel inmenso piélago de: indecibles perfecciones., uniéndose su espíritu con el.de Dios tan estrechamente , que dexó los sentidos sin operacion , y el cuerpo sin movimiento. Omito los afectos de devocion , de los que asi lo vian en aquel profundo recogimiento. Comenzó la Misa: restituido ya á sus sentidos y: corriendó - las lágrimas con blandura apacible; pero ar que elevó el amor, hundió la humildad , sintiendo a > abis- 10» abismo! la, presencia: del Señor ::4.cuyos: aa no sejatrevia 4, respirar, mise :osaba mover. :¡ O¡¡Lec¿ tor! ¡Cómo herida esta mística piedra, como.la de Horeb», no habia de deshacerse en liquidos cristales, si en. ella se ofrecia Dios presente! Por .esoidando noticia de este sacrificio 4 su Confesor , dixo : no pues do contener el lHanto viendo tal abismo de smisericor. días, En esta ocasion se reveló á un alma la vision intelectual de las tres divinas Personas presentes al sacrificio, y que la del Eterno Verbo recibia las lágrimas, de su amado Sacerdote , diciendo : »estas lá- »grimas son hijas de mi. amor, y. todas sus obras »Y virtudes con ellas y el amor se coronan.” Oida esta voz notó que aquellas lágrimas se convertian en piedras preciosas , y de ellas se texia una hermosí. Sima guiroalda , con que el Señor ceñia las sienes de su querido Siervo. ¡O dichosos llantos , que merecen. tales: premios ! == No.solo: caian' las lágrimas sobre los corporales, Manteles , y palias , sino alguna vez sobre el Sa- Crificios ¡O Lector! ¿Quien vió á la tierra llover sobre el Cielo? Esta fue la admiracion del Chrisologo , yiendo el llanto de la Magdalena sobre los pies de Christo.. Mudóse , dice , la naturaleza, mas por €so llovia. el Cielo tantos beneficios sobre esta di-.. Chosa tierra ; porque esta humilde tierra llovia antes sobre el Cielo. ¿ CAPITULO Il. Estremecimientos , Éxtasis , y raptos del Siervo | de Dios en la Misa. a este. Venerable Sacerdote con la devota quietud , que pide el Altar , eran fregiientes sus Tepentinos estremecimientos , y al tomar la consagrada Hostia , le temblaban las manos. Tan vehementes €ran los impetus de sus afectos , que muchas ye- A e de . es: TN 108 veces ose “hicieron” sensibles 4 los: querde“cerca le! ofatr la Misa ;; «temiendo ,'si “aquel “pecho! daria' algun es= tallido, abriendo puerta por donde respirar , porqué era: imponderable su'ahogo.' Dando “cuenta á su Confesor de estos inflamados afectos y sus motivos, le dixo asi “ide estos: y otros séntiresresultaban Ys grimas unas. impetuosas, y “otras serenas , :que me dus raban. unas veces toda, y otras párte: de la Misa, con unos movimientos d manera de saltos en lo interior , que salian a fuera tan repentinos , que no los podia reprimir. , y me dexaban con su fuerza cansada la respiracion , de suerte que era menester qu me para poder proseguir. Hijos del iluminado conocimiento ide su una erau aquellos estremecimientos y temblores al recibir á Christo, que muerto en la Cruz , se estremeció la: tierra ., contestando ,-como- dice San Hilatio', no ser capaz de recibir en su seno tan gran tesoro :- <A poniendo asi Dios que lo insensible enseñáse á lo racional. Es nuestro conocimiento á medida de nues: tra fé , y era tan ilustrada la de este Venerable Sacerdote . como se colige de estas sus mismas Voces: en la Misa son muchos los impulsos, llantos y tem= blores del cuer po , que me dexan'descaecido, y llega sa la naturaleza 4 temblar ; porque no puede'; “con que padece lo corporal. Muchas veces se mueve lo dicho del conocimiento , de lo que el Sacerdotehace , donde está , y como estd. Es cosa que á no acudir , die. ra gritos ; porque .es tanto el uno' y otro conocimiento, que le imposibilita al pobre Sacerdote el resuello, y ha menester pararse, esperando la respiración. Eran tan grandes estas angustias y ahogos , que muchas veces pareció á los presentes wilagro no quedar muerto en el Altar. Tan humildes, y amantes eran los sentimientos del alma , que bacían tem=+ blar: á la naturaleza , como la tierra tembló:, quan+ do le destilaron el maná los Cielos, no hallándose con fuerzas ¡para llevar el peso de beneficio tan:so2 : be- TO beranos Brant sus afectos “de tos !iquellosomístigos, fas manvintusosi:: yo aunoalgúna; vez9 lo conoviais por: el modo” conque Dios! obraba en su alma*, como se vé en :lo' que dixo rá isu Confesor; con “estas “palabras: otras veces me dav el Señor. 4-1a entrada: enel Altar unos “deseós de pureza con la: consideración: dela» que pide el: Sacrificio, que me arrcjas ldzrimas'4'los ojos Hállome asii sin diligencia mia:, “porque de: repente me hallo poseido de este “afecto las masvveces impetuoso. Algunas veces que: el Señor regaló 4 su Siervo con la: visión” desu -sacrosantó Cuerpo.:en los 'accidentes de pan, era tan grandeila vetiemencia de sue afectos, y' temblor de''sus.(manos. y cuerpo , que temian lós presentes no “cayese' sobre el Altar ,>ó'sal* táse hácia él , quebrada la Hostia , como:lo temie= ron de San: Felipe Neri con el mismo motivo. Ams bos temblaban lNenos de reverencia , y :4anibos los dexabdsendiosados> las sacramental Comunion. Visitá; do Fráneisco de una divina luz'¿?con que 'conocia/la infinita distancia del no sér suyo á el Sér de Dios, se asombró 'su alma de “que el amor hiciese báxar -ásu Magestad , para unirse con él. Hiciéronse fuen£ ' tes «sus ojos , y no pudiendo contener sus movimieñs tos y” saltos ,' se» quejaba diciendo*con «humildad' y térnúra : ¿es posible”; Dios y Señor mio , que permitas meisuceda esto en las. aras + Era “esta' dulce que: xa hija de aquel 'imponderable «sentimiento con que gemia*, quepor estas irremediables señales pudiesen -Ccolegir elogichoso estado desu alma, Reveló el Se: HOr “esta 'quexa 'á0dos personas” espirituales, que -con= fesabán con-su Siervo, diciendo á cada una : did tu Padre, que asi es mi" volúntad , porque asi conviene Para gloria mía. Diéronle ambas esta noticia , sin sa= ber: la una dela otra , y humillado el “Siervo “de lOs gemia , porque se hallaba mas descubierto ,'quando se deseaba mas escondido. E p- 59 ¡O quan inescrutables son los juicios de Dios, que manifiestan lo mismo que quiere escondan los suyos diligen= 3 eS Í és 116 gustias , que su mortificacion podia llamarse muerte; y lo era de suerte que hablando de algunas tenta-. ciones , decia admirado á su Confesor : que lo tenia Dios como muerto: que el que asi lo está para. el mundo es el que ya no vive en sí sino en Christo, co-. mo decía el Apostol. (30) El camino que andubo,. y por donde subió á esta cumbre , fue-el de la imitacion de Christo en sus obras, procurando conformarse en ellas con el Señor ,: cuya conformidad le. dio la transformacion. De este principio nacieron: 2que= Mas admirables transformaciones , que'se le notaron en el Púlpito , Confesonario , y Oracion , aunque con* mayor propiedad logró esta amable similitud en el sacrificio de la Misa , donde recibiendo con arden. tísimos afectos el Alma , Cuerpo, y Sangre de Jesu- Christo , lo. atraia su Magestad á sí, y lo transfor=., maba en sí mismo maravillosamente. | Es Y descendiendo á la narracion de 'algunos casos, sea el primero uno que manifieste la transformacion de su alma mediante el heroico exercicio de sus virtudes. Celebrando un dia la Misa con afectos de finisimo amor, le asistió la Reyna del Cielo acompañada de Angeles , como lo vió cierta alma , 4 quien su Mages-= tad reveló el tesoro. escondido de las virtudes de su Siervo. Admiró tanta hermosura', y no creyó hubie- . ra entendimiento humano , que pudiera explicarla, Teniéndola con este asombro la vision , le dixo su: Magestad : »mira como en todo ha imitado en sus. » virtudes las mias.” Conociendo enla imitacion la similitud , que es la transformacion. 2d En otro dia celebrando con amorosas ansias de agradecer á Dios sus favores elevó en'éxtasis sus po= tencias una clarisima luz , con que consideraba sin: principio 4 aquel sumo Bien ,que no lo tubo. Volvió en sí con esta soberana inteligencia, y al alzar el caliz quedó con él en las manos arrebatado , en extasis segunda yez ; y entonces vieron transformado su rostro en el de Jesu Christo, Oíaesta ¿Misa cier- PAE IDAS TEA LOS sr E a 2 RADA” RES” DOES ARA A EA A TA TODA k 3 5 yv 4 in cierta persona en recogimiento interior , y sintió de repente un eficaz impulso 4 levantar los ojos : y vió al venerable Ministro transformado en el Señor , que le dixo : »si todos mis Sacerdotes celebráran:con la SS » pureza de alma y afectos de corazon, que. tu Pa-. »dre , lograran el mismo' favor que te he mostrado.” ¡O Señor lavanos tu! Qué aunque todos deseamos esta Pureza de alma , no la merece nuestra tibieza. En «otra ocasion, que en la “Misa se levantaba su cuerpo-con increible ligereza , le.vieron transfor- _Mado su rostro, y una de las personasespirituales que alli estaban habiendolo asi visto con los ojos cor= vió: con los del alma. : pareciéndole , que el Señor y su Siervo. eran uno mismo. Estaba como «de Pasion: S.M. yy de la misma forma su Sacerdote:'::.que asi - lo miraban todos , perdido su color natural ,. y tan' Pálido que parecia estar muerto. No le sucedió asi - €n otro: sacrificio , en que se inmutó su: venerable FOStro , quedando resplandeciente á: la vista de to- > OS : y: recogiendo el Señorá una de las almas que: Oian la Misa , vió que su: rostro súmamente'encen=: dido «y hermoso despedia: tan lucidos rayos , que: en algun modo obscurecia la luz natural del dia. Fue: - * £sto «al consumir la Sagrada Hostia , en que quedaron su alma y cuerpo transformados en Christo, á.' quien. oyó. estas palabras :..»tu Padre vive en mí, y »para mí , yo vivo en él, me transformo:en él, y: »él se transforma en mí.” Nose muda Dios en la Naturaleza del que sacramentalmente le recibe, al mo= do que se convierte el alimento , en la substancia del que lo come-,+sino al contrario , como S. M, dixo 4 San Agustin»; pero se «une tan intima, y amo= TOsamente: con sus: muy amigos, que en ellos se trans- Orma , aunque no se muda, , ' CA- -Porales , tuvo un recogimiento interior, en que lo. . 118 CAPITULO V, Acompañan los Angeles. al Siervo de Dios, y lo sirven en el altar ; y la Reyna de ellos lo favorece. H..os visto á este Venerable Sacerdote muy parecido al Señor en la pureza de sus virtudes , y. ahora le veremos en el' altar rodeado de Angeles. y. servido de ellos: que estos Espíritus ministran con ofi= cioso amor á los que ven en la pureza de sus Obras transformados en el Señor. Desde sus primeros años comenzó Dios: á embiar Angeles , que sirviesen 4 Francisco como á escogido heredero de la eterna salud. Un Angel le apareció quando niño:con el Habito , que habia de vestir : otro le esperó en el Hospicio , quando entró en su ministerio : otro le sirvió de page de hacha en una noche tenebrosa : otro lo pasó un caudaloso rio : y otro confortó su espíritu enlas mortales angustias de un desamparo. Pero aun mas favo=" recido. le veremos en la: mesa, donde comia el pan de los Angeles con los purísimos afectos , que se ha visto. E En distintos tiempos declaró á su Confesor lo que en esto le pasaba con estas voces: algunas veces me metia con la consideracion en medio de los Angeles y deseando con ellos dar 4 Dios aquellas reverencias , y angelicales cultos. Otra “vez se explicó asi : ¿maginaba el altar lleno de Angeles , que asistian al sacrificio ; cosa que me dlenaba de reverencia , y una vez al apartarme del altar , vi que'uno iba en mi compañia. Los efectos y afectos , que:estas imaginaciones O. visiones me causaban , eran de reverencia , y compunción. No logra la pureza de estos afectos , ni la felicidad de dar á Dios tales cultos el que entra en el altar, y está en él con la imaginacion divertida, y con distraccion de su alma, Este santo Sacerdote : ce- X E A E | : 119 celebrando en la tierra , se imaginaba en el Cielo entre Angeles , por cuyo medio iluminaba Dios su alma, é inflamaba su corazon en finísimos afectos de reverencia. Manifiesta esto mismo lo que en otra ocasion dixo á su Confesor : en la Misa me hallo como rodeado de Angeles , mirando la reverencia con que asisten al altar. Y como sentia tan humildemente de SÍ prosiguió : 4vista de estos beneficios , quiero entrar en duda de ellos , y al mismo tiempo sin diligencia mia se me mueren las dudas. Tan cierta dexa- a Dios su alma de estos favores, que aun queriendo, no los podia dudar. Y es de notar que todo el estudio de este santo Sacerdote en aquella Angelicál escuela era, como se lee de San Juan Chrisostomo en semejantes visiones y favores , atender á la re- -_verencia con que las supremas Potestades tiemblan delante de su Señor ; y salió tan aprovechado , que - como queda dicho , todo su cuerpo se estremecia , y temblaba. ¡O que agradables serian á los divinos ojos tales sacrificios! ¡Como los recibiría Dios de un Sacer=. dote tan lleno de reverencia, y compuncion! Mas no solo le acompañaban los Angeles en el altar, sino que tambien le servian , y [ayudaban en el santo Sacrificio. Al tomar un dia las sagradas vestiduras para celebrar , vió una persona devota junto al venerable Sacerdote 4 Maria Santísima con su amado Hi- JO, que habiendo dado su: Magestad la bendicion , se acercaron dos de los muchos Angeles, que alli asistan, y le ayudaban 4 vestir , tomando el Siervo de Dios las vestiduras sagradas , con profunda humildad , y abrasado amor , que derretia su alma. Y en la Misa de este dia fue quando , como queda dicho , manifestó Dios á esta alma lo mucho que la de su Siervo le habia imitado en sus virtudes. Celebrando dia de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, lo llenó Dios de tanto amor , que se abrasa- 2 , sin mas remedio en aquella ardiente llama , en que , como mariposa , deseaba. morir. Y en este día | vió 120. vió una persona espiritual que asistia al altar » los dos Apóstoles , y tambien dos Angeles en forma corporal y de elevada estatura á los lados del venerable: Sacerdote , que solícitos , y. reverentes asistian al Señor , y á su Siervo : postrándose con él de rodillas-, y levantando' cada uno de su lado la casulla al tiempo de la adoracion. Celebraba esta alma ver la del Siervo de Dios tan favorecida , acompañada de los Apóstoles , y sirviéndole los Angeles , y. .el Señor le dixo : s+que'en este dia: le habia hecho: mu- » chas mercedes , porque en muchas de sus obras. »se habia parecido'á estos dos sus amados Discípu-. » los.” Y en otro dia que tubo esta alma la misma vi= sion , respondian los Angeles con el ministro. , ha-. cian. con el Sacerdote las'ceremonias', y con él des= cubrian y. tapaban' el :Caliz con grande reverencia, Y á la hora de la: consumpcion vió que el Señor le .. comulgó con su propia mano. ! 03 En. otro: Sacrificio lo miraba el Señor hundido en un abismo de profunda humildad.con la vista de sus propias miserias, que lo anegaban en lágrimas : y en esta ocasion vió una persona virtuosa. postrados - en la grada del altar dos Angeles , que tenian cada uno.en su mano una: antorcha encendida , que difundia una hermosisima luz y brillante. claridad. En este sacrificio sintió en su alma tan:celestiales “fa: vores ,: que como dixo 4 su Confesor, al recibirlos se encogia con: grande confusion suya, y se miraba ante la Suprema Magestad tan aniquilado en sus obras , que no osaba moverse , ni sabia como respirar. ¡O amado Lector , con qué alegria. sirven los - Angeles á.los que celebran con pureza de conciencia y llama de devocion! ¡Que amoroso se les muestra Dios subiendo á los Ceros del Cielo al que por -su amor desprende su corazon de los bullicios del mundo ! ? | Pero qué mucho le sirviesen los Angeles en el incruento Sacrificio , si la Reyna de ellos lo de - a- 121 laba en él con singulares favores. Repetidas veces se: _le apareció esta clementísima Madre , colmándolo de beneficios ; pero ahora solo hablarémos de los que le hizo celebrando el santo Sacrificio. Generalmente - en todas las solemnidades de Maria Santísima. cele- - —braba con un exceso de inflamada devocion , que lo ponia fuera de sí en la meditacion de aquel misterio, Asi le sucedió dia de la Purificacion de esta Señora. lba al altar con intensísimos deseos de pureza contemplando la de Maria Santísima en aquel miste. TO, €n el que embevida su alma clainaba á esta dul. -Císima Madre, diciendo : Señora y Madre mia , Vos sin obligaros la ley os sugetasteis d ella : rogad á Vuestro Hijo. purifique mi intencion y mi anima d su voluntad. Deseaba tal pureza , que no le quedáse ni la mas leve mancha ; que son inconsolables los sen- - timientos de un amor tan fino , si se ofende al amalO aun con una ligera imperfeccion. Hizo esta peticion tan amable eco. en las benditas entrañas de la Pladosísima Madre , Que resonando en los clementísi. Mos oidos del Hijo , habló á su Siervo diciendo : » Al- » ma escogida mia , únete á mí, llega 4 mi pecho , en- »tra en mi corazon , y saldras de él como deseas.” No quiso su -Magestad dexar esta fineza sin testigo que viese entrar en su pecho á aquella feliz alma, Y que salia de él con increibles candores de pureza y clarísimo resplandor. y | Afligió su espíritu en una ocasion la tormenta de . Uba obscura nube de tentaciones contra la amada pu- Téza de su corazon , siendo este el mas cruel martirio , que. podia excogitar la infernal astucia , para turbar la serenidad de su conciencia. Permitiólo asi -€l Señor en su Siervo , como en San Pablo , (31) Para que la humildad y propio conocimiento fue- Sen la fiel custodia de las revelaciones , visiones y dVores divinos. Despues de mucho padecer , y cla- Mar á Dios , llegó la hora de celebrar, y fue tanta la. inflamacion con que comenzó el Sacrificio, que AS des- 122 : despedia rayos de clarísima luz , y entre las ternuras de un copioso llanto levantó su corazon á la Reyna de los Angeles invocando su favor con estas in- “teriores y afectuosísimas voces : Madre amantísima mia, » Hijo , le respondió , aqui me tienes , y siem- » pre tendras mi patrocinio ; pues me amas como ver= »dadero hijo.” ¡O que pronta estuvo la piadosísima Madre á la invocacion del hijo! Junto á sí la tenia, quando la llamaba , ni se desviára de nosotros, - si la filiacion que confesamos con palabras no la desmintiesen las obras. o | Fue el altar el lugar donde Christo , y:su Sans tísima Madre premiaron con celestiales favores los trabajos con que este Varon Apostólico propagó en los pueblos, y encendió en las almas su devocion. Celebrando un dia , y mirándose “en aquel lugar que ni aun merecen los Angeles , fueron tan humildes los sentimientos de su alma , como lo decia el temblor de todo su cuerpo. Clamaba á Dios de todo su co-- razon , diciendo: » Señor y dmor mio , ¿como permivtes , que yo tan indigno esté en las .Arast Ea Se- »ñor arrojadme de aqui.” Repetia estos sentidos afec= tos con tantas lágrimas y angustias , que no po= dia proseguir la Misa. Volvia la consideracion á Maria Santísima , y decia : Hacedlo Vos Señora , ar” rojadme de aquí , que yo no soy digno de que vuestro Santísimo Hijo venga á mis manos. ¡O Francisco! No era esta la peticion de David , quando decia: (32) no me arrojes Señor de tu presencia , sino aparta de mis pecados tu vista. Que ese rigor lo executa su Magestad con un Adan , arrojándolo del Paraiso por inobediente : (33) con un Cain por inconfeso: (34) con un Ozias, porque usurpó el ministerio Sacerdotal': (35) y con el que se entra en la casa del convite -sin vestidura nupcial ; (36) ¿Pero Francisco tan Ciego en la obediencia , tan penitente en la confesion de sus defectos, tan humilde en su propio conocimiento , y tan diligente en la preparacion de su al- 12 alma , pide 4 Dios que lo arroje , como 4 as (37) del lugar de sus mayores delicias. Mas. como Maria Santísima le asistia en el altar, la tuvo pronta: para su consuelo , y asi le dixo? >» Hijo. Fran= » cisco no temas ; que no solo es voluntad demi Hi- »jo hacerte digno por su amor y gracia deeste -» lugar , para que lo recibas , Sino que yo misma »te lo doy.” Tomó la Clementístima Madre á su Hi- Jo, y se lo entregó con afabilidad diciendo : »tó- -»malo , recíbelo.” No es ponderable como quedó su alma con este favor : solo se puede decir , que viéndose obligado á declarar en aquel mismo dia lo re. ferido á su Confesor , lo hizo con muchas lágrimas, y con tan amantes impulsos , que le levantaban del - asiento con suma ligereza. e -- Celebraba otro dia con fervorosas ansias de hacer 4 Dios entrega de sp corazon , y un alma recogida ea su interior , vió que llegando la Reyma de los Angeles al corazon de.su amado Siervo, «decia : »este corazon es de mi Hijo ,.y. ha de es- »tár sellado con su: sello” Y tomando: la bendita Madre una Cruz muy hermosa la imprimió en el cosrazon de su amado Sacerdote , corónandole con un mote , que decia : Soy de Ffesus. ¿Pero de quien, sino de Jesus habia de ser el corazon de Francisco, que continuamente ardia en vivas llamas de amor, encendiendo en este fuego todos los afectos de las virtudes ? | ¿Y si tan ardientes eran estos afectos en las solemnidades de gozo y jubilo de la Reyna delos _ Angeles , quales serian los compasivos afectos de su corazon en las que la Iglesia nos hace presente los tormentos dolores y angustias , que ésta clementísi- «ma Madre padeció al pie de la Cruz de su amantísimo Hijo ? Los sacrificios de estos dias eran los que mas regaba con llantos. Creia que sus muchas culpas eran el cruel verdugo , que tenia al Señor pendiente de la Cruz , y al corazon de Maria Santísi, ima 124 ma atravesado con el cuchillo del mas agudo dolor. Aqui era donde mas trabajaba , y se hacía fuerza a 'no desahogar su interior en clamorosos gritós. nh uno de estos dias salió de la preparacion del sagrado sacrificio con tanta pena en la memoria de los tormentos de Christo , y angustias de su afligida Madre , que no podia contener los poderosos impul- .50$ , que movian su alma ; y al comenzar el pri- ¿mer verso de la prosa , que dice : Estaba la Madre dolorosa junto dá la Cruz lágrimosa ; fue tan impe= _tuosa la avenida de lágrimas , que por mas que se esforzaba , no podia proseguir aquella ternísima relacion de las amarguras , que inundaron el corazon de tan bendita Señora ; asi gemia quando la dolorosa Reyna se le hizo presente á su alma con su difunto Hijo en los brazos , diciendo : »hijó Francis- »Cc0 , Mira lo que ama tanto tu corazon.” Fueron tan impulsivos los conatos de amor , que le causa-=- ron vision tan compasiva y voz tan amorosa, que como otras veces le vieron elevado:un palmo sobre - la tierra. Otros muchos éxtasis , raptos , y visiones tuvo en semejantes dias , que por la brevedad omi= timos. : CAPITULO VI. Refierense los afectos de heroicas virtudes , con que el Siervo de Dios celebraba el santo Sacrificio de la Misa. Vies los favores , delicias , y regalos espiritua= les , con que Christo, y su Santísima Madre recreaban el corazon y alma de Francisco en el incruen- to Sacrificio del altar, resta veamos los afectos de virtudes , con que él se acercaba á celebrarlo ¿ porque por tanto llovia el Cielo tantos beneficios sobre ' su dichosa alma , porque primero llovian los ojos de Francisco sobre el Cielo del Sacrificio, e 0 sx 195 dose para él con el exercicio de las mas excelentes virtudes. Crecería demasiado este compedio si hubiera de hablar de todas , y con extension '; por loque cinéndome á tratar de las principales, daré principio por las inflamaciones de amor de Dios , con que celebraba, E E | Se notó muchas veces , que entrando en la Sa= . Cristia para revestirse , parecia venir muy cansa= do , como si saliese de algun trabajo muy grande. - Estrañaban su acelerada respiracion , y que no - bastando los conductos , que á este fin destinó la haturaleza , y como el enfermo sofocado con los ardores de la fiebre , abría la boca para desahogo de Su fatiga , buscando mas anchurosa puerta para ar- .rojar la llama de aquel fuego divino, en que en la preparacion para la Misa venia ya encendido su co= razon. Tomaba este un crecido aumento en el altar; porque se acercaba mas al que es el mismo fuego, como dice el Apóstol ; (38) y era de modo , que como por escrito dixo á su Confesor: deseaba mu= chas veces , que todos los poros de su cuerpo fúe= sen bocas para dar á Dios alabanzas. Otras veces deseaba que se deshiciesen todas las entrañas , y su Cuerpo todo para darle á Dios honra. Otras gritaba en la Misa 4 los amigos de su Magestad , diciendo que le amasen ,ya que él no podia , y les clamaba diciendo : le diesen algun amor de limosna. ¡O Lector! aqui tenemos en uno al rico pobre, TICO En la realidad , y pobre en su humilde estima- CION. No ponia los ojos en lo que tenia , sino en lo que le faltaba. Poseia mucho , y deseaba mas : que como dice el Espíritu Santo (39) el fuego con na-= da se contenta , y nunca dice basta; porque con el combustible crece mas su virtud. E Entrábase por los Choros de los Angeles , y los amigos de Dios, pidiéndoles que de caridad le diesen algun amor de limosna. ¡O Francisco! que ajustado te viene lo que tu escribes de Nuestro Padre San- : to ba 2 Mo a E o 3 RS 132 dadero humilde , era el de su mucha indignidad , de modo , que como queda dicho , á ser posible huyera del lugar del Sacrificio. Era tanto este conocimiento , que á poder ser se ocultára del mismo Dios por no parecer en -su presencia una criatura tan ma-= la. Demos pues fin á este Capítulo de sus heroicas virtudes en el santo Sacrificio de la Misa con una cláusula , que entre otras escribió á su Confesor , decla= rándole quan baxamente sentia de sí mismo ; le de-= cia pues asi: muchas veces hallándome en el altar me baxaba con la consideracion al Infierno , y viéndome entre los Demonios , me parecia que era el gargajo mas asqueroso de aquel inmundo lugar. ¡O Lector en que abismo de humildad nos entramos! Verificábase aqui , que un abismo llamaba, y traia consigo otro abismo. Abismo fue el de su humildad , y tambien el de su amor. Con este subía á los Cielos , y rodeado de Angeles , como hemos dicho , se llenaba de reverencia 5; con aquel baxaba á los Infiernos , y puesto entre los Demonios lo cúbria de tanta con= fusion , que se miraba no solo como el mas feo, sino como la abyeccion mas asquerosa de aquella inmunda república. Asi ni-el amor tenia donde mas subirlo , ni la humildad halló mas donde baxarlo, Mirémonos en este espejo , y no negándonos á nues 4 tro propio conocimiento , demos oidos á los clamo: res de nuestras conciencias en lo que nos acusaren, CAPITULO VIT. wÍmor inseparable , y confirmacion en gracia , que pez día , y consiguió en el santo Sacrificio este Veneraz “ble Sacerdote. Refierense algunas visiones , en que sú Magestad manifestó la santidad y meritos de su oxosSiervo y y la gloria que le tenia e preparada, P reguntaba San Pablo (43) ¿que quien sería capaz de “separarnos del amor de Christo , si la tribulas ciOn, , 0 eion , la angustia , la hambre, la desnudez”, el peligro , la persecución , Ó la espada ? Y "responde el mismo Apostol: cierto estoy que n! el temor de la: inuerte , ni el amor de la vida , ni los malos “An= : geles', que nos combaten , ni las cosas presentes , que. con dolores nos amenazan, 0 con deleites nos convidan , ni las futuras con el miedo de las persecuciones , Ó con el deseo de las prosperidades , ni la fortaleza de ñinguna criatura en lo' mas alto , ni en: lo más profundo tiene fuerzas para separar al alma del divino amor; pero como notó San Bernardo: en-. Tre todas estas cosas omitió el Apostol nuestra propia voluntad ; porque ella sola , no habiendo poder que la violente , atraida de la concupiscencia, - puede causar esta division , rompiendo el nudo, que el amor hace entre Dios y el alma': que no separó á Adan ningun Oso , ni ningun Leon , sino - la Serpiente , que es , no la mas fuerte, sino la mas astuta de los animales. Por eso no dixo Eva que la habia violentado, sino que la engañó. PE - Estos eran' los “sentimientos , y temores de este Siervo de Dios, cuya humildad le hacía siempre pre= Sente su mucha miseria. Pedia fervorosamente á Dios. en la Misa le diese un amor inseparable con aborrecimiento 4 la: culpa. Derramaban las ansias de su corazon "muchos llantos sobre las aras , suspirando Por “este favor, y confesó con mucha confision su= ya ser asi, que ardia en vivos deseos , de que Dios le confirmáse en su gracia : de modo que firmando su voluntad. en el bien , jamas declináse á el mal, - para que eternamente le amáse. 00002 _ Arrebatándole en éxtasis en una Misa el amor , fue iluminado su entendimiento cón tan peregrinas noticias de las grandezas de Dios 5 que baxando luego al conocimiento de sí mismo", no solo lo afrentabasu humildad , sino lo martirizaba el temor , Considerando ser posible perder aquel sumo Bien, que tan intensamente amaba su alma. Estos temores le hacían A E e des- 134 desfallecer , como si le 'hubiese de: sobrevenir este mal. ¡O Señor decia , si por mis pecados te perderé! Con estos temores vivió siempre, siendo tanto mayores , quanto lo eran las inflamaciones del corazon; porque , como dice mi Angélico Doctor , quanto mas crece la caridad , mas crece el filial temor. A estos temores se llegaba , que la luz que le daba mas claro conocimiento de Dios. , selo daba tambien de sí mismo : y así temia perder por sus pecados la eterna felicidad ; y de modo que causaba compasion verlo súmamente afligido. Muchas veces quiso su Confesor entrarlo en algunas consideraciones , que le templasen la pena ; pero en ellas descubría su humildad nuevos motivos , para mas afligirse. Respondíale que su infame vida tenia muy merecido el Infierno, y que sus temores eran muy fundados. Con estas angustias se hallaba en el Sacrificio, de que hablamos , quando Dios manifestó á una persona muy recogida en.su interior la bendita alma de su Padre espiritual tan pura y resplandeciente como un Serafin , bañada en un piclago de la preciosa Sangre del Salvador , á quien. oyó estas. palabras : »dimle 4 tu Padre, que lo que te he monstrado es la »señal verdadera de su salvacion y felicidad , que mle espera : y le aseguro. no. me perderá que mi »amor lo ha confirmado en gracia , como es su con- »tinuo deseo.” Oyó el Siervo de Dios esta embaxada con tanta confusion y vergiienza , que salieron al rostro muy encendidos los colores , y baxos los ojos derramando muchas lágrimas , respondió :. Va puedo negar que esos hun sido en la Misa mis. deseos, y peticion. : Poderoso es Dios : pero temo y 5 he. merecido esa felicidad. E | En otro Sacrificio, en que salieron de madre los finísimos afectos de su corazon , que en continuos vuelos subia buscando 4 su amado, añadió el Señor á. otros muchos favores el mayor al tiempo de consumir la sagrada Hostia : y fue que tratándole CcoeS mo o o 0 mo Padre múy amoroso , y abierta la Haga de su costado le convidó con estas dulces palabras : »lleega alma querida. Como paloma harás aqui tu ni- »do. Entra, y hallarás donde saciar todo lo que tu »corazon desea.” Fue tan fuerte el ímpetu del amor, que dando el cuerpo un “repentino salto se: levantó sobre la tierra , y despues le vieron encógerse con humilde confusion. Y hallándose á este tiempo una alma de las presentes recogida en una profunda oracion , le manifestó el Señor á su Siervo , aplicándole á la llaga de su costado , en cuya perenne fuente de nuestra salud le daba á beber su precio- Sisima Sangre , que vió correr con tan abundante Copia, que anegaba el alma; siendo estos baños las señales de su salvacion , y el consuelo de sus hu- Imiides temores. » No solo en esta ocasion , sino en otra manifestó el Señor la confirmacion en gracia , que habia con» cedido á su Siervo con aquel amor que deseaba tan fuerte y firme , que teniendo á su Magestad nunca le dexáse , como la Esposa santa ; (44) á cuyo subido grado de amor llamó San Bernardo , ¿ndisoduble , que quiere decir inseparable. Mereció este fa= vor en la Misa , y asi habiendo pedido á una persona espiritual le ayudáse con sus oraciones á conseguir de la divina misericordia «esta singular gracia, y executándolo asi : quando: recibida la sagrada Comunion se recogió su alma ,:le dixo el Señor : »he »concedido 4 tu Padre todo lo que desea , y como »lo monstráre, será visitado de mí fregiientemente en »el Sacrificio de la Misa , donde recibirá muchos be- o »meficios.”? A la verdad estos», y otros muchos: fa» vores hizo Dios á Francisco en la Misa. En él: refinó con admiracion los afectos de sus virtudes : concedióle el perdon de culpa y pena: enriquecióle todos los dias con mayores aumentos de gracia : fortalecióle en el camiro de su vocacion : confirmóle en la pelea , y lo lienó de celestiales favores. Es- 106 136 7 7 tos especialísimos beneficios mereció la fervorosa devocion y con que celebraba la Misa , y recibia 4 Christo :Sacramentado en su alma , que como mi Angélico Doctor dice, todos son efectos de la Sagrada Eucaristia. Este soberano Pan ,' dice, es el que. 7 confirma: el. corazon del «hombre , como dixo David; --(45) porque con su fortaleza se vence toda batalla; y como el que asi es privilegiado nunca será venci do, se dice de él , y con razon, que Dios le tiene confirmado. en su gracia. Pero aunque tan colmado de.estos beneficios Francisco ,se miraba á sí mismo eon otros ojos quando obligándole su Confesor con la obediencia , á que le diese cugnta de su vida , respondió con mas lágrimas , que voces : ¿Qué es esto Dios «mio ?.; qué he de hacer yo , si Dios ha querido llover su“nieve sobre mi estiercol ?-Se Imaginaba humilde valle de inmundas miserias ; pero bien conocia , y por eso no negaba que el Cielo, habia 1lo- vido sobre él la candida nieve de divinos favores y beneficios. Lo sube su Magestad á lo mas alto ,. y él se mira. en: lo mas profundo. Mas uo cogia el alma de este venerable Sacerdote las fragrantes flores de tantos beneficios sino entre las espinas de muchos trabajos , que sufridos por amor transforman, y se transforman , como verémos. Celebrando dia de la Exáltacion de la Cruz , que fue el teatro de las mas crecidas penas y angustias , donde campeó mas el amor de Dios á los hombres , ofrecia el Sacrificio con un corazon tanshumilde y reverente , que parecia , no atreverse el alma á respirar. Hízole el Señor presentes sus muchos trabajos , y la Cruz , que habia llevado para gloria de su santo Nombre ; pero él. se: negaba á todo premio , no queriendo alguno para sí, sino que toda la gloria fuese para su Magestad. Con esta pureza de amor ponia su mente en la Exáltacion de Christo en la Cruz, quando su bondad le hacía recuerdo de la propia suya. Manifestóla el Señor en esta Misa á un alma , que ps e 4 és ] 38Y.. el Ara, y el Sagrario vió una Cruz: de estraña qe echura , con:un cerco. de: resplandores esmaltadade preciosas piedras. Admirando esta alma «belleza tan peregrina , le dixo su Magestad : esta es la Cruz, que de muchos trabajos He formado á. tu Padre ;.de lós quales le manifestó algunos , y entre ellos las pesadas contradicciones , persecuciones , y Menosprecio de muchos + lo mucho que habia padecido en la predicacion dentro y fuera de su patria: -el zelo. so: cuidado , y crecido peso: del Confesonario.,: las emferinedades , tristezas , sequedades., y fortisimos desamparos de Dios en su alma. Dióle su Magestad á entender , que el vistoso lucimiento y piedras preciosas de aquella Cruz-, significaba las virtudes, que con tanta pureza habia exercitado en sus laboriosas tareas. Duró esta vision todo el tiempo de la Misa, y en ella fueron siempre inflamándose mas los afectos , en que mas se humillaba , y se rendia el co- “razon del santo Sacerdote. Esta Cruz es la misma que , como diximos, al.entrar por obediencia “enel Hospicio para su Ministerio, * vió en las manos de un Angel, que le recibió , diciendole : esta. será tu Cruz. Una ipisma es , pero con muy diferentes aspectos , porque entonces era - el hazecito de mirra, que: habia de llenar. de muchas amargurás ¡su «alma , y ahora , pasadas ya las tempestades , y acercándose las dichosas postrimeras , se vé que es la vara Sacerdotal , que colocada en el Tabernáculo , luce , y florece en el fecundo Jardin de sus muchas virtudes. Esta Cruz , que fue entonces. vaticinio de las obscuras tinieblas , y horrorosas tempestades. que le . esperaban., es ahora un clarísimo testimonio de los gloriosos resplandores , que iluminaron la nuhe de su padecer. - Pero aquel Señor , que cuidó manifestar con estas , y otras muchas revelaciones y visiones , que por la: brevedad omitimos., la santidad y. meritos de su Siervo , no se descuidó de revelar tambien. la S glo- e 138. gloria , que para premiarlos le'tenia preparada. Consiste la” gloria esencial en la vision clara de Dios, y aunque esta és comun á todos: los. Bienaventurados, pero. en lo accidental se: diferencia: como los astros en la mas ó menos luz. Que por eso: dixo el Salvador , (46) que en la casa de su Padre erán muchas las mansiones , graduándose el orden de las sillas por la distincion de las obras , como dice San Gre- -gorio. Sirvióse pues la divina Bondad manifestar la eterna mansion , que tenía preparada parapremiar los muchos trabajos de su Siervo , €n esta forma. Habiendo el Señor revelado á una “persona devota el interior de este venerable Sacerdote", y en él con Jos demas afectos el animo varónil , con que por. algunos dias habia pasado , y ofrecido para sola la gloria de Dios imponderables amarguras , y fuertes penas , que padecia su espiritu , dixo á esta alma, estando recogida despues de la Comunion : » pues te _»he mostrado como está tu Padre, quiero que. se- »pas , que ha sido” agradable á mis ojos: el modo -» QUe ha tenido constante , y resignado , sin' querer otra cosa ; y te mostraré los favores , que en pré=' »mio , recibirá de mi mano.” Hízolos su Magestad muy grandes en la Misa , y cumplió la promesa, manifestando á esta misma alma , ( que se hallaba -- en un muy grande recogimiento ) un hermosísimo trono , y en él las tres divinas Personas ; al lado diestro de Jesu-Christo á su Santísima Madre, y junto á esta Soberana Princesa á muchos Santos , entre los quales conoció distintamente á mi Gloriosísimo: Padre y Patriarca Santo Domingo , y alli vió al, Siervo de Dios rodeado de Angeles y Santos. Pasada la vision , le dixo su Magestad : »este lugar , que te »he mostrado poseerá mi amado hijo , tu Padre.” - Piadosos anuncios parece nos dió la divina Providencia de la pública , y general exáltacion de Francisco , que tanto desea la Christiana devoción, pues celebrando un dia la Misa , y recogida en oracion | un ; 130 un alma , dixo 4 esta su Magestad : »quiero que se- »pas que por mi Siervo será alabado mi nombre.” cuya inteligencia fue , que no seria esta alabanza en aquel modo comun, con que todas las cosas criadas sla dán á su Autor. Muchas muestras dió su infinita. Bondad de esta honra, y entre ellas fue muy singular la de un dia , en que celebrando. este: venerable Sacerdote con inflamadosafectos de amor , y humildad , se manifestó en la Sagrada Hostia á la referida alma , y notó con mucha admiracion que. al postrarse de rodillas el Santo Ministro adorando su Señor , le iuclinó su Magestad la cabeza , diciendo á'“ella ;:»Asi premio el 'amor reverente de » mi Siervo.” Mucho nos inclina la christiana piedad á creer, que será honrado de los hombres en la tierra , á quien asi honra el Señor de la Gloria. -Concluirémos este Capítulo con: otra revelacion, que el Señor hizo á una alma , oyendo con mucha devocion la Misa de este V. Sacerdote , y fue diciendole : que le concedia el privilegio , de que todas las personas , que en su nombre le. pidiesen algun bien para sus alias , les sería concedido, Favor especial es este , que ha concedido Diosá algunos de - Sus Santos. Donde es de advertir , que el que implorando su intercesion , no lo logra , ó es porque se indispone , ó porque su Magestad lo difiere, para quemas lo merezca la continua peticion , que la perseverancia en nuestros ruegos abre: las divinas manos , y asi nos llena de bendiciones. Quiera Dios que la leccion de estas Misas tan santamente celebradas por este devotísimo Sacerdote , sean exemplar, que despierte é inflame nuestra devocion. - Na : y + $ . 54 Favorece ..0 S eñor d pe que se. rana desu Sier? vo, quando: vdd decir Misas Refierense: algunos miz hqgros: , que 'obro por él su Magestad: con los enfer=:. mos y ungiendolos > con elo azeyte de: da lampara. de $ DLarta Santísima, : Aa á bado habas y en todos tiempos pedian: los fieles ,.:Y. se encomendaban en' las oraciones de este venerable: Sacerdote; pero 'como'era tah notoria la opiñion de santidad , y'tan patente la suma devocion , con que celebraba: la Misa, lo importuna= ban muchos con humildes ruegos, quando: iba al altar” pidiendo , que los encomendáse á Dios. Hacíalo ses caridad fervorosa y era su oracion: de tanto fru- , Que los pecadores se compungian',: los devotos Ese A fervouzabon , serenábanse los escrupulosos , fortaleciánse los flacos , huian de unos las tentaciones, y resolvian otros la fuga: de los peligros. Quitó mu- Chas veces á Dios:el azote-de. las manos, 'alcanzan= do á muchos pecadores, tiempo de penitencia : : sien= do. el iris de ola reconciliación, que se levantaba sobre' aquel diluvio de lágrimas , con que él regaba el altar, y. los presentes sus mexillas. ¿Y cómo no habia. deoir el .clementísimo Padre á un hijo que con tanta ' reverencia sacrificaba , “y. con tanta bu-= mildad : pedia.? Esta-fe y confianza era tan grande , que quando antes de la Misa acudianá él con alguna necesidad , solia responder; que iban 4'bue= na hora , y lo era tan+ oportuna, para hallar cada uno su consuelo , como los «efectos lo decian. Y Mas antes de entrar á referir los muchos milagros , que por las ind é intercesion de este su amado Siervo , se dignó obrar el Señor , se debe advertir , que aunque en el compendio de esta vida se van omitiendo (porque no salga mui volu. mi- 14Y: minoso ) muchos delos favóres”, que el Señor hizo á su Siervo , y muchos de los heroicos actos de sus virtudes ; 5 pero mucho mas será preciso omitir tratando. de sus milagros , pues siendo estos casi 1n- numerables , créceria inmensamente este compendio, y «dexaria de serlo ,si se hubieran de referir todos. Y “asi omitiendo , aunque con bastante sentimiento, la mayor parte de ellos , solo referirémos algunos de aquellos., en que mas palpablemente se tocaba lo milagroso. , y en que los que se encomendaban á las oraciones de este venerable Padre , experimenta: an con mayor abundancia la misericordia del Señor. - Doña Maria de Piamonte habiendo padecido cin- CO meses continuos una fiebre , de que resultó llagársele la garganta con corrupcion , Que se exten= dia hasta: lo que llaman la campanilla ; sin poder: aliméntarse-, ni dormir en casi tres meses. Lloraba, por incurable su mal ; porque subiendo el humor á la cabeza , levantó en ella tres tumores muy. cre-= cidos. Huian los Medicos el fuego de unas UNCIones,, . Que era la unica medicina , que les quedaba que haz Cer , porque temian se hiciese mortal el accidente, cerrándose por todas partes en lo natural la espe-=" ranza de mejoría. Y no ocurriéndole á esta afligida camino para su consuelo , le inspiró Dios que se lo daria el Padre Posadas , encomendándola á: Maria Santísima, Esta fe alentó sus desmayadas fuerzas, y: aunque con mucho trabajo fue. 4 buscárle 4 su Hos=: —picio. Representóle su necesidad , y el Siervo de Dios Miss y le dixo : iba en buén tiempo , porque no habia dicho Misa. Dixole un Evangelio , y al instante se desvanecieron los tumores , sintiéndose con tan buenas disposiciones, que creyó estár libre de calentura. Asi llena: de consuelo la que habia venido con tanta aflic= cion , volvió á su casa , y al entrar en ella arrojó por las narices gran cantidad de materias , y con ellas toda su enfermedad , de que se vió tan sana; Ene desde luego comenzó. 4 comer , y dormir: . 4 24n . . po » | : : | A - sos mas” inmediatos , que observando con mucha atencion +, no dudaban , que el Siervo de Dios entendia quanto“ sele decia ; porque en-algunos versos se le 'alteraba* repentinamente la respiracion con señales en su'“semblanté «como: de quiea se esforzaba. con mu- «cho conato á obrar con todas:»sus fuerzas los afectos, á que era movida su alma. Ñ 240Se confirmaron en este conocimiento, con «una ac» cion maravillosa , y fue que postrando la rodilla uno delos. Médicos, le“tomó una mano:, y. se la besó; mas queriéndola> poner sobre.sus ojos , la retiró el humildísimo enfermo , poniéndola sobre su pecho. Lo que visto por otro de los Médicos , dixo : ro ha executado' otro movimiento desde que entró en. la enfermedad. Toleró la primera reverencia:,- que se le hacía: como 4: Sacerdote , péro'mo la segunda como áSanto', huyendo en la muerte:; lo que tanto re= -pugnó en la vida ; que como dice el Espirítu San=- to + (70) muere. el. Justo en la santidad y justicia en que vivió. Juzgaron' algunos que: ya habia espi= rado:y yu se aprojaron! ádespójarlo! del Santo Crucifixo' , y vela «del santísimo: Rosario. No lograron este piadoso 'robo «sin costarles mucha fuerza abrirle las manos ; pero volviendo á' correr la respiracion , se las! restituyeron , Y recibiendo el Siervo. de Dios la Imagen : del:Crucifixo y+cerró «la: mano, y apretó el puño, “señalés que¿indicaban. tener libre: el: conoci= mientó»!) y Lestat asistido“ de Diósi 2% 0 0b 0000 . Cantáronle últimamente el Credo á las siéte com las demas deprecaciones , que acostumbra mi Reliion +: y «en ¡esta hora entregó. esté humildísimo - y fidelísimo bijo. en las: manos del Padre. celestial su: es» piritu plácidamente: conlamable serenidad. Dió ¡dicho= samente la vidasensel mismo lugar , donde habia dado 4 Dios tanta gloria ; y si al. entrar en él> le señaló un Angel la Cruz , cuyo.peso: llevó con. tan=- to amor hasta + morir /, ¿ quantos baxarian de:la Corte celestial á recibir su «alma: monstrándole:la:coro= na, ' E 245 na , que habia labrado con sus trabajos? Una Sierva de Dios, que á la sazon oraba por. este súu Padre €spiritual ea la Iglesia de su, Hospicio:, fue movida á volver: los ojos hácia el patio , donde vió un he:mosisimo globo de luz, que á manera de: lecho esperaba recibir aquel feliz espiritu. Asi Dios , antes que sus llorosos hermanos previniesen el feretro para llevar 4 la tierra su venerable cadaver: ,- tenia alli: preparada una: celestial carroza de soberanas: luces , en que recibiesen y llevásen su alma los .Angeles, á recibir la corona. Voló últimamente como Paloma 4 su eterna mansion, dexando á los que se hallaron en su' tránsito en un sentidísimo silencio., ca! llando los labios ; pero «clamando los ojos, cuyas lenguas eran las lágrimas , que arrojaban los cora» zones afligidos. Contristaba á los seglares la: perdida de un Padre tan amable , prudente , piadoso :, y benigno. Lloraban los Religiosos la falta de un hermano tan amado y exemplar ; y todos reverentemen= te postrados labaron: con lágrimas del: corazon sus benditos pies , que asi lo merecian , por haber da-= do tantos exemplos cOmO pasos. | CAPITULO XV. Recoge la. piedad sus Reliquias , y es trasladado:su venerable Cadaver: al Real Convento de San Pablo. Ddse razon de todo lo que ocurrio hasta concluir * su entierro. : : NR ; 3 16; 110% Aa Padre Maestro , á quien dos días antes habia ofrecido el Siervo de Dios le entregaria lo: mas precioso , cuidó se cerrasen: las puertas de la calle; porque si se extendia la noticia de la enfermedad, el concarso impediria las curaciones. Luego que espiró , explicaron: todos los ¡grandes deseos de: lograr alguna reliquia ) andando á saco por aquella pobre - Celda , recogiendo cada uno-lo:que podia. Labudo ya - / | 2.46 ] : “ya y vestido el bendito cuerpo por solos Religiosos, 4 se dieron providencias de trasladarlo al Real Con- * vento de San Pablo , antes que el numeroso con» curso hiciese intransitable: la estacion. Pero aunque: aún no'se habia comenzado el doble por la campana, quando abrieron las puertas del Hospicio , se hallaron con un numerosísimo concurso , que por instan= tes se. aumentaba. Y antes de mover el venerable cadaver llegaronél Corregidor, Alcades mayores, mu-= chos «¡nobles , y hombres principales prevenidos con luces, con que alumbraban el venerable cuerpo hasta el Real Convento de San: Pablo. Llevábanle los Religiosos , y acompañaba la multitud de gentes, rezando el Rosario : que como tanto extendió esta devocion en vida , quiso: Dios le acompañasen con la misma en su muerte. | Si. 12 Pero fue cosa digna de admiracion ver en tan gran concurso el universal silencio , con que todos caminaban +, siguiendo á un difunto Padre tan: venerado y querido. No gritaban los labios , lo que gemian los pechos , porque como asombrados con la pena se miraban unos á otros, y enmudecian: ' Asi compuso Dios en sus corazones unos afectos al parecer contrarios 5. porque ni los sentimientos eran sin gozos , ni sin alegria las lágrimas. Se alegraban de su muerté y entendiendo el sumo bien , que gozaba, y lloraban la mucha falta que hacía : que asi se siente la muerte de los Santos. Á muchos consoló Dios con una suavísima fragrancia , que percibieron al pasar el venerable cadaver , y Otros admiraron susrostro cubierto de resplandor. Salian las. mu- «geres 4 las puertas y ventanas , poblando el ayre de suspiros. ¡O bendito sea Dios , que crió tal San- to! Decian unas. Otras : ¡ah que nos falta el consuelo de las almas! Otras : ¡Que dolor , que falta en la Ciudad el.Padre de los pobres! Y todas clama= ban: Santo mio , Santo mio. Con estas aclamaciones á las diez de la noche entró enel Convento comen- y zan- ¡ y xo oa zando al punto el doble de la campana. 247 Fue menester ¡mucho cuidado para defender :el bendito cuerpo de las devotas invasiones de los fieles ; por lo quese llevó al Oratorio de casa de No= vicios, donde custodiado de Religiosos, estuvo aque-= lla noche con el rostro descubierto , y agradable= mente hermoso , conservándose hasta cerca del medio día siguiente flexible tratable y con color co; mo si estuviese vivo , de que se hicieron repetidas experiencias por Médicos y Religiosos. Aun antes que amaneciese el siguiente dia , rompieron el silencio de la noche los tristes ecos de las Campanas de todos los Conventos de la Ciudad sin haberles pedido. esta demostracion. El Ilustrísimo Cabildo de la Santa Iglesia mandó se hiciese en ella aquella señal: distinta, que es reservada para principiar el: doble en la muerte de los Señores Obispos , á que se siguió el de todas las Parroquias , Congregaciones y Hospitales , durando este general y continuo lamento todo aquel dia. hasta ¡entrada la noche. : 4 Aun no habia amanecido., y ya era grande el con: curso de gentes , que con santa impaciencia esperaban se abriesen las puertas , para ver el bendito cuerpo del que amaron como á Padre. Juntáronse en la Iglesia muchas Señoras de la mas ilustre sangre, y pudieron conseguir que , entrando en la Sala: Ca: pitular del Convento, se les sacáse por dos yeces el bendito Cadaver, por una puerta, que entonces tenia correspondencia con el Oratorio de la casa de Novicios, Asi desahogaron algun tanto su devocion, llorando sobre el «cuerpo , y tocando en él sus Rosariós. Se abrieron últimamente las puertas del Convento , y:fue tantá la multitud y desorden de la gente , que acreditó el acierto de haber asegurado tan len el cuerpo venerable. Defendian la puerta de la casa de Novicios el Corregidor Alcaldes Ministros ,: y muchos Caballeros ; pera eran tan fuertes los impetus de la devocion , con que la embestian, : que y 243 —- Edd que temiendo los: Religiosos la rompiesen , hicieron: por la parte de adentro muro de sus personas, para impedirlo : pero ni.esto ni la diligencia de aplicar” un palo, que la sostuviese', bastó ;. porque le= vantando la puerta de quicio, y quebrando algunos de sus goznes , disron con ella en tierra, Entraron quantos pudieron ; pero llegando á la > puerta del Oratorio , donde estaba el venerable Cadaver, no la violentaron , conteniendolos ¡el respe- to de aquel santo relicario: contentándose con ¿mlrárlo , y clamarle por las rejas. Salieron al patio, y claustros del Noviciado , á donde se habia sacado aquella noche el cuerpo, por la mucha sangre liquida: , que por las cisuras y Saxas de las ventosas corria : y viendo los ladrillos teñidos ,-y. sal. picados: deella , ¿los arrancaron , contendiendo ¡entre sí ; sobre quiem se habia de-llevar aquellas: reliquias. Se extendió la yoz , de que el venerable di= fuato despedia tambien mucha sangre por narices y boca : y no.es decible la: piadosa ansia , con que la solicitaban , dando sus pañuelos , para que los tiñesen en aquel bendito licor. No los engañó su devocion ; porque con esta sangre vieron despues muchos y muy patentes milagros. Las Religiosas :Cnviaban cestas llenas de Rosarios , para que los tocásen en el venerable cadaver. ¡Ó 42 Y Aunque era tanta la confusion», dió el respeto paso» al Señor Obispo de Buenos Ayres del Orden de la Santísima Trinidad , que se hallaba en Cór-. doba , disponiendo su viage para “su Iglesia : este Jlustrisimo Obispo con los Inquisidores Apostólicos, algunos Prebendados de la Santa Iglesias, y. Minis> tros de otras Religiones entrando donde estaba el venerable cuerpo devotamente postrados le besaron. los pies. Entró tambien un Pintor , enviado por el Intendente de la Ciudad»,: para que copiáse el venerable Tostro del Siervo: de Dios; y luego que :puso en'él los ojos y. comenzó 4 derramarimuchas 1á- gr nx A > Ya | ] 249 grimas', porque se le representó la frente de color mucho mas claro , que lo demas de su rostro , en que entendió señalaba Dios con aquella: claridad la apostólica luz de su predicacion: cuya vista con esta inteligencia suscitó en su: corazon tales afectos , y lo movió á tal llanto , como: vieron los presentes, y él confesó despues , le hubiera sido imposible hacer el retrato , si Dios no lo hubiera sosegado. En esta mañana dió la siempre insigne Ciudad de Córdoba un calificado testimonio del mucho amor y veneracion , que profesaba al Siervo de Dios: pues no ignorando ser costumbre enterrarse en sepultura comua todos los Religiosos del Real Convento de San Pablo ; no obstante haber no pocos florecido , y aventajádose en las virtudes , acordó en su sala Capitular , que interviniendo peticion al Prelado , y consentimiento del Convento se dispusiese á costa de la misma Ciudad un sepulcro mas decente , donde con mas seguridad se guardáse , y en todo tiempo se distinguiese de todos este venerable Cuerpo : en cuya execucion pasó el nobilísimo Senado á hacer esta peticion al Prior : y convinieron en que se le señaláse sepultura distinguida con boveda de ladrillo, y caxa muy decente forrada interior y exteriormente de seda , con dos llaves , de las que se llevó una , quedando el Convento con otra. No pasarémos en silencio una cosa singular y misteriosa- , que ocurrió en esta separacion de sepultura para el Venerable Siervo de Dios, y fue : que el sítio elegido fue el de las dos sepulturas de aquellos dos Maestros , que tanto se opusieron ,á que Fran. - cisco vistiese el Habito , por ser hijo de una pobre vendedera , aunque de sangre noble: con cuya ocasión le dieron tanto que padecer; por consiguiente fue menester sacar los huesos de los dos , que tan- to repugnaron su compañia en la Religion. Salieron estos , dexando el lugar , que aquella les habia dado , para que lo ocupáse el que habian persegui: li do. AS . DT A+ 2 7 250 ! edo > estos huesos aridos recibiesen el espíritu de vida , como los que vió en un campo: Ezequiel , (71) ellos se conmovieran con mucho gusto , y se arrimaran á un lado , para que entráse tan venerable Cadaver , honrándose mucho con Jo que se executó por casualidad : y fue que los huesos de cada sepultura los arrimaron á los dos lados de la boveda ; con que no fueron excluidos , sino honrados, cogiendo enmedio por disposicion divina , al que no querian junto á sí , gobernados por prudencia humana. 0 ] ¡ En la tarde , que habia de ser el entierro, fue | tan crecido el concurso , qual jamas se vió en Córdoba , ni con motivo de devocion ni-de diversion. Acudieron sin convite los Inquisidores apostólicos las Dignidades Canonigos y Prebendados de la Santa lelesia Catedral. Vinieron todas las sagradas Religio= nes en plenas Comunidades , y todos los Eclesiasticos , de que se compone el numeroso Clero de la Ciudad. (No se eche menos al Señor Obispo, por= que era en sede vacante. ) Con anticipacion se entraron .en el Convento. el Corregidor Alcaldes: y Ministros de Justicia , encargados todos de la custo= dia del bendito Cadaver , que siempre se temió su despojo con el gran deseo de sus reliquias. No faltó el grande y decoroso número de la nobleza, ni el de todos los de primera distincion:,.á que se agregaba la multitud del pueblo: tanto, que no cabien: do en la dilatada espaciosidad de los claustros cruceros y patios ni en la capacidad de la Iglesia, _gemia mucha gente en la calle con los fervorosos deseos de entrar. No era la admiracion sin ternura de propios y extraños , viendo la general mocion, que Dios habia obrado en los corazones , para mas honrar á su Siervo en su muerte , y para que en ella fuese como en vida honrado de mi Religion. Viéndose aqui cumplido, lo que á un Religioso dixo uno de los primeros Confesores del Siervo de Dios, : vién- ar -yiéadolo pasar por una de las salas del Crucero. ¿Ve (dixo ) al que va por alli? pues en €l dia de su muerte hará mucho ruido en este Convento. Instaba ya la hora del entierro, y aquí fue la mayor: confusion. Los Prelados de las Religiones, que con mucha dificultad habian entrado , y esperaban enel Oratorio , lo recibieron sobre sus hombros , y salien= do , los cercó un gran número de Religiosos de todas Ordenes, que devotamente contendian sobre quien se habia de acercar mas al féretro , para lograr alguna reliquia de su ropa. No fue posible , que las Religiones formáran Coros, ni que la Música pudiese entonar un verso. El Preste y Ministros se vItron obligados 4 retroceder desde el principio del claustro , y salir por la Sacristia á la Capilla mayor, á esperar el venerable Cadaver, que iba por los claustros seguro de caer en tierra este humildísimo y evangélico grano de mostaza , por la estrechez y multitud de los que le llevaban. Se oian las voces. de muchos —, que decian , no volverian 4: sus casas sin llevar reliquia del Santo. Gozábanse en cor2 tarle pedazos de su Habito y capa : contentábanse otros con tocar sus Rosarios , y otros se tenian por felices , si tocaban con la mano el féretro. Con estos y otros afectos de christiana piedad seguia el entierro éntre aquella: multitud. Llegaron á la Capilla mayor con el venerable:Cuerpo casi desnudo , descubriéndose por algunas partes sus benditas carnes , y descalzos sus pies. Pusieron el féretro en la Capilla mayor , y aqui estuvo el mayor riesgo : porque poniendo la devoción á algunos co: mo dementes , intentaron cortarle dedos de' las mahos, sacando para ello ya instrumentos > pero «el Preste , que lo era aquel Padre Maestro , de“cuyo cuidado corria lo mas precioso, impidió no sin violencia el impetu de aquella devota osadía. Oíase''el ramor de querer dividir-el venerable Cuerpo', y 'ayudados ide“ tos Jueces” nuestros - Religiosos «vencieron'la -SQ gran 252 gran dificultad de entrar el féretro por la puerta del Presbiterio 4 la Sacristia. En esta aclamacion pusieron á Francisco sus virtudes , subiendo y volan= do sobre todos. V Asegurado asi el venerable Cuerpo , se echó la voz, de que el entierro se dexaba para el dia siguiente, y comenzó á desahogarse la Iglesia. Vistieron aquella noche el casi desnudo Cadaver : y retirado todo el concurso , solo quedaron muchos Nobles , que entendiendo en aquella: difundida. voz el animo. del Convento se quedaron toda la noche en nuestro Capítulo. En ella se dispuso enterrar de secreto el venerable Cadaver á la hora del Alva : á lo que asistieron solamente los Religiosos y referidos Nobles, Se entró la caxa en la boveda , y al dar en ella un pequeño golpe, se oyó un espantoso trueno sobre el Convento , que atemorizó á todos , sin haber oido ni antes ni despues otro alguno , ni haberse notado en el Cielo señal alguna de tormenta. Cerróse la boveda : y llegado el dia , y abiertas las puertas , se arrojó un gran concurso , que esperaba entrar al entierro ; pero sabiendo estaba ya hecho , corrieron al Capitulo , llorando sobre la sepultura , y recogiendo por reliquia la tierra y polvo que pudieron. ., ! ] Corrió la voz por el pueblo , y lloró Córdoba su orfandad -.con muy sentidos lamentos , y con muy justos! motivos ; porque en la muerte de Francisco habian perdido los Jueces al Zelador de la Ley : la Republica , al que la regía con «sus consejos : los ' Nobles al que ordenaba sus pasos : los plebeyos , al Moderador de sus opresiones : los deseosos de la vida devota , al Preceptor : las Virgenes, al Maestro de la castidad : los Eremitas,al que añadia á sus alas muchas plumas para volar al desierto : los: Religlosos, á su Juez , cuya santa vida era un continuo fiscal: loraban los alegres , porque habian perdi= do el freno : los tristes el alivio : los Anciano ¡ -[ba- o a 253 baculo : los Jóvenes el Pedagogo : los Pobresel Limosnero : los. Ricos el fiel Dispensador de,.sus: bienes en el socorro de las necesidades: : ¡las Viudas á su, Patrono : los: hijos 4.su Padre :. los Hermanos á su consuelo : los. enfermos ¡al Médico: que, les anunciaba la vida y salud : y en fin-los. pecadores al que á todas horas tenia abiertas sus puertas para recibirlos con paternales. entrañas. 2 doo Pero quien mas tuvo que llorar fue su amante Ma», dre mi Religion , que. como, :otra' Raquel no 'halla=, ba consuelo en la muerte de tal hijo. Dió noticia á todo el Reyno de su dolor en una carta circular con un breve compendio de sus exemplares virtudes : á que llegándose la general opinion de. su santidad , aumentaban todos las.ternuras con sus pesares. Recogióse toda la pobre ropa de su persona y cama, y todo se hizo menudos; pedazos, sinquedar en el Hospicio cosa que le hubiese servido , que no la apreciáse mucho la devocion. Y asi fue preciso hacerlo; porque, los Señores Obispos., Presidente de. Castilla, Grandes de España , y personas del, primer carac ter de todo el Reyno , escribian al Prior del. Real Convento de San Pablo, pidiendo con mucha instancia alguna reliquia. Ultimamente la Nobilísima Ciudad de Córdoba, que con. tanto cuidado zeló. la perpetua memoria. del Siervo de Dios su. patricio.,. puso. sobre su «sepulcro una losa: de jaspe con el siguiente Epitafio, que:traducido del idioma latino al Castellano dice asi: ¿Quien es? ¿Lo ignoras? ¡Ay de mi! Un tesoro, .. Que de Francisco en:el cadaver vive, | Y el Cielo en ese jaspe sobre:escribe : ¿¿Fervor, prudencia, integridad , decoro. Por. su parto y su amante triste lloro, Dos veces hijo Córdoba le escribe: Y Domingo su Padre le recibe e En silla , si_no:igual de.su alto. Coro... q 260 E prometido: de no faltarle en sus trabajos: , y volvien= do casualmente los ojos lo vió patente á la cabezera de la cama , y 0Oyó que hablándole con clara voz le. dixo-: yo'no: falto 4: socorrerte : yal instante se halló: tan buena , como si tal accidente hubiera padecido. | | - Doña Lorenza Fernandez de Lara desahuciada del Médico, la dexó como irremediable de un muy gra- ve dolor de costado ; pero en la noche en que. se hallaba ya en las' últimas agonias «dela muertes, dós nietas suyas..le pusieron en la»+boca unas :hilas del Habito del Siervo de Dios mojadas en 'agua:, y al punto se sosegó y quedó dormida , y despertó sana diciendo : se me aparéció el Padre Posadas con rostro hermosísimo , y alegre diciéndome : no tengas cuidado»,. que. sanarás : lo que acreditó el. hecho , pues á los tres dias: andaba: con libertad y. vigor... A la: hora de: las «diez de la misma noche , en que falleció el Siervo de. Dios, auxíliaban para morir y cantaron el Credo dos Religiosos á Maria de Mata ¿en tan taminente peligro lastenia- un copiosoy repetidoofluxo-de::sangre por la boca , por lo que» el ¡Médico «la habia: deshauciado.. Hallándose en esta afliccion' entró Pedro Martinez , diciendo :pónganle este Rosario 'que acabo de tocar en el-cuerpo del Padre: Posadas , que.es un: Santo :' y. con él levantaron :todos-la:wvoz diciendo: «Santo, Santo bendito. “Tomó. el Rosario Franeisca: de la. Mata hija de la moribunda , yu:le” dixo:: madre reciba: Vid. este Rosario con mucha fe, que está tocado en el Padre Posadas, que es un Santo. Á que ella respondió : échamelo :.«novedades de Córdoba: Buen: christiano» si ; pe= ro'Siiito:ino: Recibiólossincónfianza , ni fe : y al punto ''se comenzó: 4 'abrasar desde el cuello al vien=. tre», todo lo que cojia la reliquia , del que no creia ser: Santo.'A poco tiempo le preguntó Ja hija, como le iba con el Rosario , á lo que dixo : quitamelo que me abraso con él desde que melo «pusistes: ¡.O ma= dre: | 261 dre! le dixo : eso es porque Vmd. no lo recibió con fe. Invóquelo Vind. por Santo , y muy Santo , en su corazon : y entonces poniendo la mano sobre el Rosario dixo : Dios mio , perdonadme, que no lo he hecho con mala intencion. Santo mio de mi alma: Santo , y muy Santo. Al pronunciar la última palabra se le quitó el ardor , se halló en buena disposicion , pidió de comer, y no le volvió el fluxo. Vino por la mañana el Médico , y admirado preguntaba : ¿Que novedad es esta? Le dixerón es primeramente de Dios , y despues del Padre Posadas. Quedó buena , pero á pocos dias le sobrevino otra enfermedad de perniciosas tercianas , de que el Médico la desahució. En esto llegó el dia en que se llewa del Hospicio al Convento de San Pablo la Imagen conocida, por la Virgen del Padre Posadas , y en su vispera entró á la enferma un síncope , que reconocido por el Médico, dixo : no tiene remedio: se va : salió del otro peligro , pero no saldrá de este. Madre le dixe entonces la hija encomiendese Vind. muy de veras al Padre Posadas , que quien hizo aquel milagro , hará este. Oy llevan á su amada Virgen á la Iglesia de San Pablo , porque mañana se célebra su fiesta , y lo veran muchos Justos delante de su Paloma , (no se engañó que asi hubo quien lo. viese. ) La exhortaba á que lo llamáse con «mucha fe , hízolo asi, yal punto' se le quitó el «síncope , quedó buena de todos sus males ,: pidió de co= mer á la media hora», no le repitió mas terciana, y á la que daba el Médico pocos dias de vida , se la dilató Dios , añadiendo á sus muchos años mas de otros once. A Don Josef Argote, hijo de 'Don Francisco Argote , y de Doña Sancha de Carcamo , con la que tenia parentesco: espiritual el Siervo de Dios , volvió de su entierro muy alegre , por haber quitado al venerable Cadaver un pedazo de su Habito : díxole su madre lo dividiese entre todos los dela fa» mi- 262 SE —milia , y tomando ella su parte , dixo con piadosa fe : Compadré mio, toda mi vida lo traeré conmigo : á que se opuso su hija Doña Ines, pareciéndole ser cosa prohibida ; no distinguiendo entre el culto , que prohibe la Iglesia, y lo que permite la piedad con los Siervos de Dios , y diciendo : madre , no se puede hacer eso , hasta que nos lo den por Santo. No lo hubo dicho , quando le acometieron: tan vehementes dolores en las entrañas , y principales partes del cuerpo; que la ahogaban la respiracion. Entendió la madre el motivo de este repentino accidente , y aplicándole la reliquia , que acababa de recibir , clamó invocando el patrocinio del Siervo de Dios : y al punto se le templaron los dolores : volvió en si enteramente salva de ellos , y exclamó , diciendo : O Varon Santo , que si me hubiera durado mas , me cayera muerta. 19 Juan Ruano , que habia trabajado en la construc cion de la boveda , en que se depositó el venerable Cadaver del Siervo de Dios , padeció por dos me ses una grave enfermedad , que lo dexó tuilido y con muy vehementes dolores , particularmente quando lo volvian en la cama. Asi lo dexó el Médico con el mayor desconsuelo , quedando €on calentura , y de cintura á baxo sin: movimiento , á que se llega= ba su gran pobreza y mucha familia , que sustentaba con su jornal. Con esta afliccion acudió á los Santos de su devocion, pero: quiso Dios que debiese 4 Fiancisco.su salud. Entre sus congojas Se acordó ue habia trabajado en la formacion de' su sepulcro, y lleno de fe lo invocó con mucha esperanza de recobrar su salud , ofreciéndole rezar todos lo dias cinco veces la oracion del Padre nuestro Y Ave María: los. rezó eutonces , y luego sintiéndose valiviado , se quedó dormido Continuó con quietud el sueño , que antes no podia por la violencia de los dolores , y £ la mañana despertó tan libre en los movimientos de su cuerpo , como lleno de gozo: llamó á su Mma- y dre : | 263 dre , diciendo : madre, ya estoy bueno , que el Padre Posadas ha hecho conmigo un milagro , y me ha dado salud. Dexó la cama , y andubo por la casa aquel dia , y al siguiente salió á la calle , y fue á visitar el sepulcro del Siervo de Dios. Mas no fue solo este prodigio , el que con este hombre obró el Venerable Padre ; porque hallándose en una ocasion sin tener que trabajar en su. oficio, decia al Venerable Padre : Santo mio , bien ves la necesidad de mi casa : yo he de ir á hacer mi trabajo , para «traer pan á estos pobres. A cuyo tiempo entró un Oficial , que él no conocia , diciéndole : que si no tenia donde trabajar , fuese con él. Y en otras muchas ocasiones experimentó este mismo beneficio. Don Manuel Argote ahijado del Siervo de Dios, siendo muchacho rodó una escalera , y se lastimó un brazo en tales terminos , que llamado un inteligente , dixo haberse cascado la canilla , y que era mucho peor , que si se lo hubiera quebrado. Luego al punto se le hincho , padeciendo intensisimos dolores. Dispuso se previniesen tablillas , y una persona de fuerzas , que lo sugetáse para la curacion , de cuyo favorable efecto dudaba mucho. Se fue á preparar la medicina , y en el interin ocurrió á su padre Don Francisco de Argote aplícarle la llave de la caxa , en que se enterró el Siervo de -tbios: pues él guardaba la que se llevó la Ciudad. Púsola en la mano del hijo , y este al instante levantó la voz diciendo : ya no me duele vada : ya estoy bueno. Llegó el facultativo con los medicamentos , y viendo el brazo y mano. sin hinchazon y con sanidad, exclamó : este es un prodigio, | No teniendo valor Doña Francisca de Córdoba, Vizcordesa de Miranda, para ver morir 4 una hija suya , de quien por instantes se esperaba que falleciese , se retiró á un aposento , donde reconviaiendo al Siervo de Dios con la' palabra , que le habia dado de favorecerla en sus aflicciones , invocó su in- , 264 j ] 'intercesion , diciendo con sentidas voces y tiernas lágrimas : ¿que es esto Compadre mio? ¿ Cómo me dexas en este desconsuelo? ¿Cómo no pides á Dios por la wida y salud de esta criatura? No tiéne remedio Compadre : que luego al punto me la has de poner buena , para que todos vean €l milagro , y como: es cierto que me favoreces. No hubo acabado esta súplica»,+quando la que estaba como muerta , comenzó á hablar pidiendo con mucho alien- to. le diesen de comer. Entraron á la siguiente mañana los Médicos , que la habian desahuciado , y quedaron pasmados hallándola sin calentura , y muy en breve recuperó sus fuerzas , y se levantó sana. A los dos años de muerto el Venerable Padre, y siendo de un' mes de edad Josefa Maria Rodriguez dió una caida, y se dislocó el hueso de un muslo, de que no pudiéndola sanar el Cirujano , aun despues de muchas curaciones la dexó por irremediable , y seco el muslo y pierna, y esta mas larga que la otra como una quarta. Llamaron sus padres á un hombre muy práctico en semejantes curaciones , y vista la parte doliente, dixo se desengañásen , y dexásen asi aquella criatura sin nuevos martirios, que ya era el mal irremediable : con que se reduxeron á tenerla sentada en una silla , sin poderse mover , y oyéndola gritar continuamente. Asi estubo seis meses hasta que una mañana estando sentada la niña , tomó su padre una bolsa , y echando en ella una reliquia «de la ropa del Siervo de Dios, se la puso sobre el lado enfermo , y al punto , que cayó sobre él, ¿se levantó Ja: niña buena : corrio por el patio y casa, sin volver jamas 4 claudicar , nitener mas dolor. Llevóla su madre al sepulcro del Siervo de Dios, y pasando por casa de un Pintor , en cuya puerta estaba un retrato del Venerable Padre, tiró la niña de la ropa de su madre , y señalondo con el dedo, decía : aquel Señor , me puso buena: Entró en su Casa diciendo : en una casa en una puerta un quadro $ ; 5) del | q” 265. del que me puso buena. Como ella no habia visto al Siervo de Dios, quando vivo, ni aunque lo hubiese visto , era capaz de conservar la especie , ni en su casa habia entrado retrato alguno, no se puede dudar, que el Siervo de Dios se le apareció , quando la sanó. En los últimos dias de la vida del Venerable Padre enfermó Geronima Dieguez de una perniciosa erisipela en la cara : y despues de catorce sangrías le salieron á la garganta dos parotidas , por lo que la desahució el Médico , ordenando recibiese los Santos Sacramentos ; porque sin remedio moria. Pidió le llamásen al Padre Posadas ( que por no afligirla le habian ocultado su muerte ) y pretextaron que por accidente que padecia no podia salir del Hospicio. Llamó 4 otro Ministro para confesar , y esperando ya la última hora, te sobrevino el parto , sin poder dar á luz la criatura en quince dias : teniendo en los dos últimos un brazo defuera muy hinchado y negro , y tan inflexible , que no pudiendo la Matrona volverlo á entrar , dexá á la enferma coma irremediable. Asi lo juzgaba tambien el Médico aun antes de este nuevo peligro. Todos se admiraban de que asi yiviese, y se compadecian de sus sentimientos de que el Padre Posadas no la pudiese ir á ver. Manifestóle su marido un pedacito de lienzo con la sangre del Siervo de Dios , y suponiéndole que venia de verlo , le dixo: esta. reliquia te envia el Padre Posadas , que es lienzo con sangre suya , y to-= mándola ella con ansia la aplicó al pecho , diciendo : Padre mio , Padre mio. No,( le dixo el ma- Fido ) mira que el Padre Posadas me encargó cortáse unas hilas , y te las diese en agua , para beberlas. Hízolo asi, y al instante parió viva la criatura , y recibió el agua bautismal : quedando la madre totalmente buena , y con tan. milagroso vigor Y fuerzas , que á los dos dias. se levantó. Aunque en toda clase de enfermedades se ha maz nifestado la poderosa intercesion del Venerable Padre para con Dios ; pero parece , que con mas par- Ll ti- ticularidad con las que peligran en sus partos : pues han' sido casi innumerables, las que escomendándose en aquel peligro al Siervo de Dios han salido con felicidad de él. Y aun en el día se experimenta , pues guardándose en el Real Convento de San Pablo una silla , que fue del Venerable Padre , quantas se hallan en tan inminente riesgo , y tienen noticia de ella la piden , sia que hasta ahora se sepa , que ninguna, á quien se ha llevado no haya tenido un feliz parto. No solo con los enfermos quiso el Señor fuese poderosa. la intercesion de su Siervo , Sino tambien para con los energumenos. A Catalina de Cazorla tuvo un mal espíritu paralytica, y Casi ciega , sorda y muda. Si alguna vez hablaba una palabra , era tan balbuciente-, que á penas se le entendia. Via po. co, y Ola menos. No podia moverse en la cama: tenia siempre caido el semblante como Cain; y lo que mas es totalmente impedido el uso de la razon. Asi la dexaron los Médicos , diciendo que su curacion pertenecia á los Ministros de la Iglesia : los.que tambien la dexaron con su mal despues de muchos conjuros. En este tiempo murió el Siervo. de Dios, y entrando ea la casa una muger con un pedazo de lienzo teñido en la sangre , que derramó en el feretro ,lo dió á una hija de la enferma , diciéndole , cortáse unas hilas, y en agua se las diese á beber. Asi lo hizo , y 4: la media hora abrió los ojos , hallándose con habla , vista, oido, y conocimiento. Mirábalos .á todos , diciendo : ¿que es. esto? ¿ Donde he estado yo? Hállome en mi casa : no se lo que ha pasado por mí. Al instante se mudó.su semblante ea imuy alegre , y al mismo tiempo salió de entre la ropa de la cama una multitud de abejas y abispas, entre las, quales vieron volar dos auimalejos de extraña figura. Salió el uno por la ventana , y pudieron matar al otro , que causó espanto Áá quantos lo vieron. Era su longitud y latitud como la del dedo auricular , con punta como de alacran enla boca- La cabeza á proporcion del cuerpo, y enmedio de es- ¿AA 267 este quatro alas dobladas unas sobre otras , cuyo color con lo demas del cuerpo era como de canela. Tambien hacía punta la cola , y tenia quatro pies como los de una langosta. Luego que sucedió el prodigio y la enferma habló á su familia, pidió el Rosario , para rezar ( cosa que en toda la enfermedad habia hecho. ) Descansó el resto del día, y á la manaña siguiente dixo : yo estoy buena , y lo estubo tanto que á la siguiente mañana fue desde su casa en el Alcazar viejo , hasta la Iglesia de Padres Trinitarios Descalzos: ( que solo los que hayan vivido en Córdoba pueden saber la gran distancia que hay. ) Con que la que habia estado tullida un año , andubo á pie lo mas dilatado de la Ciudad. ¡O quantos milagros en uno! En esta muger vió el ciego , oyó el sordo , habló el mudo , y fue arrojado el Demonio , que la poseia. Sanó Francisco todas las partes y sentidos de su cuerpo , y dexó libre el alma. Que esto fue sanar todo el hombre, como dixo Christo quando sanó al enfermo de la Piscina. (72) | Isabel de los Angeles de edad de diez y ocho meses cayó á un patio empedrado desde lo alto de una escalera , y viendola caer, dixo una muger , que estaba presente : Padre Posadas, haceá aqui un milagro. Corrió hácia la niña , y acudiendo su madre, ' Y otros á los gritos , todos se compadecian de ver a2Quella criatura como muerta , arrojando mucha san- 8re por la boca, no solo del golpe , sino por tener hetida la lengua , y apretada con los dientes ; pero acordándose la que habia pedido un milagro al Siervo de Dios , que tenia una cuenta de su Rosario, se la puso en la boca , y al punto admiraron-la lengua reducida á su lugar sin señal de herida, la Oca sin vestigio de sangre , y sin lesion en todo €l cuerpo , y que inmediatamente tomó el pecho: Ultimamente no hubo achaque ni enfermedad de 25 innumerables á que está sugeto el cuerpo huma- Ro €n todas y en cada una de sus partes , en que los y / á rt 268 he e los que las padecian no hubiesen encontrado el pron- to alivio , y perfecta sanidad : ya aplicándoseles alguna reliquia del Siervo de Dios ,óÓó ya invocándolo. Baste decir , que solo despues de su muerte se. leen en su vida: 163 curaciones , que á juicio de los Médicos y Cirujanos que asistian á los pacientes , no = «podian ser obras de la naturaleza , ni aun ayudada con el arte. Concluyamos ya pues este compendio, dando á Dios las gracias de haber criado Varon tan justo para instruccion de los pueblos en su vida con su predicacion , y para remedio de los enfermos despues de su muerte por su intercesion. PROTESTA. bedeciendo los Decretos de N. M..S, P. Urbano Vill. de felíz recordacion en la Sagrada Congregacion de Ritos , y universal Inquisicion , y demas Rescriptos Apostólicos acerca de la forma y reglas de escribir las vidas de los que murieron con oOpinion de santidad , pero no están aun Beatificados, ni Canonizados por la Iglesia , protesto como fiel y humilde hijo de la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana : que en los titulos de Venerable ,ó: de San- to , con que repetidas veces elogio en este compendio al M. R. P. Presentado Fray Francisco de Posadas (- aunque- N. M. S, P. Pio VIL en su decreto dado en quatro de Agosto de MDECCIV. solemnemente pronunció : CONSTAR DE Las VirtuDes Tro- LOGALES , Y CARDINALES, Y DE SUS ANEXAS “DEL VE. NERABLE SIERVO Dz Dios FRaNcisco PosaDAs EN (GRADO HEROICO , ) es mi intencion observar rigorosamente quanto «en los sobredichos Decretos está mandado , sin pretender se dé mas credito , que €l que se. debe á una Historia puramente humana ,á quanto va dicho del Venerable Siervo de Dios en este: compendio, que plenamente sugeto á la correccion de la San- to Jglesia Romana. — PERE GN en este Compendio 1 2. 3 ES Sis S a ¡9 No) < Ss xod, C. 17. v. 3. 6. Matth. C. 26. v. 6r. 7. Ápocalip. C. 1. v. 160 8, Exod. C. 3. v. 6. 9. Marth, C. 18. V. 15. 10. Lsaie. Cl, 6. v. 6. 11. Proverb. C. 19. v. 11- 12. Psalm. 118. v. 105. 13. Act. Apostol. C. 20. v. Ós 14. Reg»:4+U.:20.:V. 10: as. Exod. C. 19. V. 14. 16, Act. Ápost, C. 13. v. $0. 17. Psalm, 123. v. 7. 18, Ad Corinth. 1.C. 6. y. 18. 19. dbid, C. 1. v. 10. 20. foan.C. 18. v, 6, 21. Act. Apost. C. 9. v. 8, 22. ferem. C. 1. v. 10. 23. 4d Corínt. 1.C. 2. V. 4. 24. Malach. C. q. v. 2. 25. Marth, C. 8. v. 9. 26. fob. C. 40. v. 10. 27. Luce, E, $. v. 4. . 28. Matrh. C. 3.v.14. 29. Psalm. 125. v. 6. 30. 4d Galas. C. 2. v. 20. 31. 4d Corinth, 2. C, 12. V. 7. 32. Psalm. $0, v. 12. 33. Genes. C, 3. v. 23. 34. 1014. C. 4. v.12. 35. Parálip.2.C, 26..V. 18. 36. Matth. C. 22. v. 13. Mi . . he Lugares de la Sagrada Escritura que se hallan citados segun Sus NÚMEYOS. 37. Genes, C. 5. v. 23. 38. 4d Hebre. C. 12. v. 29, 39. Proverb, C. 30. v. 16. 40. Ad Corinth. 1. CU. 10. V. 12. 41. Lsaie. 0.6. ve $. 42. Psalm. 83. y, 3. 43. Ad Rom. C. 8. v. 35. 44. Cantic. C. 6. y. 3. 45. Psalm. 103. V. 17. 46. Joan: C. 14. V. 2. 47. Marc. C. 16. v. 18. 48. 4d Corint. 2. C. 11. V, 290 49. Marc. C. 5. v. 22. 50. Ad Hebre. G II, Y, 25 $1. Psalm.6t.V. $. 52, 41d Hebre.C, 10. v, 20. 53. Psalm. 68. v. 9. $9. Joan, C. 2. V. I5. 55. Psalm. 109. V. 2. 56. Ffoan. UC. 11.V. 35 57. Luce. CT. 6. v. 38. 58, Eccli. CAY. 3 59. Psalm. 40. Va i. 60. Psalm. 72. V. 3. 61. Genes, C. 32. v. 26. 62. Luce. C. 16. v. 19. 63. Isaie.C. 1. v.6. 64. Job. C.31.V. 1. 65. foan.C. 4. V. 34» 66. Jacob. C. 1. V. 4. 67. Job, C. 2. v. 8. 68. Genes. C. 4. V. 14. 69. Psalm. 115. v. 6. 70. Ecclesiastes. C. 7, Vi 16, 71. Ezech. C. 37. v. 5. 72. foan. C. 5. v. 8. A pa Es ñ