La familia en Disney: desde Blancanieves a nuestros días
Abstract
El concepto de familia ha sufrido una amplia evolución en nuestros días. Lejos quedan aquellos años en los que el único modelo de familia aceptado era aquel formado por una pareja heterosexual y sus descendientes. Considerando que a nuestras aulas acuden niños y niñas que viven en hogares diferentes con modelos de familia distintos, y que los medios de comunicación influyen en su conducta, decidimos analizar uno de los productos más consumidos por nuestro alumnado, el cine, con la intención de identificar qué modelos de familia se transmiten y si dicho concepto ha evolucionado con el paso de los años.
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LA FAMILIA EN DISNEY: DESDE BLANCANIEVES A NUESTROS DÍAS Moreno Díaz, Rafael Martínez Castro, María del Mar RESUMEN. El concepto de familia ha sufrido una amplia evolución en nuestros días. Lejos quedan aquellos años en los que el único modelo de familia aceptado era aquel formado por una pareja heterosexual y sus descendientes. Considerando que a nuestras aulas acuden niños y niñas que viven en hogares diferentes con modelos de familia distintos, y que los medios de comunicación influyen en su conducta, decidimos analizar uno de los productos más consumidos por nuestro alumnado, el cine, con la intención de identificar qué modelos de familia se transmiten y si dicho concepto ha evolucionado con el paso de los años. PALABRAS CLAVE: familia, cine, Disney, medios de comunicación. ABSTRACT. Nowadays, the family concept has suffered a wide evolution. Far there stay those years in which the only model of family accepted was the one formed by marriage and its descendants. Considerng that in our classrooms we have boys and girls who live in different homes with different models of family, and that the mass media influence their conduct, we decide to focusing in one of the products most consumed by our student, with the aim of identify what models of family are transmitted and if the mentioned concept has developed as the years went by. KEY WORDS: family, cinema, Disney, mass media. 1. INTRODUCCIÓN Resulta obvio afirmarlo, pero muchas investigaciones demuestran la influencia que los media tienen en la conducta del alumnado y en la formación de su personalidad. Ya sea a través de la televisión (Aguaded, 1999 y March, 1994), el cine (Martínez- Salanova, 2002 y Ambrós y Bleu, 2007) o la publicidad (Moreno Díaz, 2013), los medios de comunicación transmiten diferentes contenidos que son asimilados y reproducidos por los espectadores de menor edad. Así, tras las promesas de éxito y poder o la aparente candidez de muchos productos, se esconden valores y significados no del todo apropiados para la audiencia. Por tanto, a la hora de hablar sobre medios de comunicación, podemos recurrir a Torrecillas (2011: 43) para quien “son agentes de socialización que representan un ejemplo claro de este tipo de situaciones educacionales que producen cambios en los sujetos hasta el punto de que determinan la forma de captar la realidad, el modo de interactuar con ella y el modo de seguir aprendiendo sin que los receptores tengan conciencia de sus efectos”. En este sentido, cuando allá por 1895 los hermanos Lumière inventaron el cine, no solo alumbraron una nueva forma de entretenimiento que mueve miles de millones de euros cada año, sino que también proporcionaron a la sociedad un mecanismo de transmisión de Funcionario de Carrera. Cuerpo de Maestros. Junta de Andalucía. Contacto: [email protected] Funcionaria de Carrera. Cuerpo de Maestros. Junta de Andalucía. Contacto: [email protected] 480
información muy valioso. A partir del cine, y al igual que ocurre con otros medios de comunicación de masas, se pueden transmitir multitud de contenidos, tanto positivos como negativos. Así, valores como amistad, fraternidad o amor incondicional, comparten espacios en la pantalla con agresividad, violencia, dominio o sumisión, circunstancia que nos hace preguntarnos acerca de los contenidos a los que nuestro alumnado accede de manera gratuita y sin control. No conviene tomar a la ligera estos hechos, máxime si tenemos en cuenta las palabras de Sánchez Corral (2004: 17) para quien “los enunciados no solamente informan, los enunciados también hacen algo porque producen una acción que, a su vez, da lugar a una conducta que participa en el proceso comunicativo”. Si a estas palabras unimos las de Torrecillas (2011: 63), para quien el alumnado de estas edades “no cuenta con conocimientos, experiencia y recursos suficientes para enfrentarse y dialogar con los contenidos” estaremos de acuerdo en afirmar, no solo la importancia, sino la necesidad de una educación mediática en nuestro alumnado. Aunque entendemos que el cine es un negocio que, como tal, busca el mayor grado de rentabilidad, no debemos olvidar que niños y niñas de edad escolar son los potenciales destinatarios de muchos de los productos elaborados por la industria cinematográfica, ya sean las propias películas o los objetos derivados de ellas como juguetes, material escolar o ropa. De esta realidad ya nos avisó hace unos años Younis (1988: 52) quien afirmaba que “el consumo infantil es un medio necesario para la economía política de una sociedad cuya finalidad objetiva es producir más capital”. La transmisión de valores y significados en el cine no es un hecho aislado ni restringido a uno u otro sector, pues en casi todas las películas encontramos algunos de ellos que no son todo lo correctos que deberían. Así, en las diversas propuestas cinematográficas que pueblan el mercado, aparece con bastante frecuencia la violencia y la agresividad asociadas al éxito, el amor como solución a todos los problemas o la necesidad de un determinado país que salve el mundo del desastre total. Sin embargo, y dado que nuestro trabajo se centra en alumnado de infantil y primaria, hemos elegido las películas destinadas al alumnado de estas edades, más concretamente las de la compañía Disney, al ser el líder del sector del entretenimiento infantil. Muchos y variados han sido los estudios y trabajos realizados acerca de Disney y de sus películas, abarcando temáticas tan variadas como los estereotipos de género, la publicidad o las ganancias económicas obtenidas por la compañía americana. Sin embargo, desde nuestra labor como docentes, hemos querido ir un paso más allá y centrarnos en un tema tan importante como es la familia, contenido ampliamente presente en el cine de Disney desde sus comienzos. En este sentido, las preguntas iniciales que nos hacemos son: ¿Ha evolucionado la familia que Disney nos muestra en sus películas? ¿Se sigue aún ofreciendo una imagen patriarcal de la misma? ¿Quién o cómo se solucionan los problemas? ¿A qué se dedica cada uno de los miembros de la unidad patriarcal? 2. SOBRE DISNEY Simba y Nala, Elsa y Anna, Mulán y el general Tsang, Rayo McQueen y Rally o, remontándonos en el tiempo, Bella y Bestia, Blancanieves y los siete enanitos o Ariel y Eric no solo son personajes elaborados por la compañía Disney, sino que han acompañado a varias generaciones en el disfrute de su tiempo libre, convirtiéndose en auténticos iconos del mundo del entretenimiento en la cultura de gran parte de nuestro universo. Sin temor a exagerar, podría decirse que Disney es el mayor cuentacuentos del mundo y principal transmisor de fábulas pretéritas que, aún hoy, siguen entreteniendo (y quizá algo más) a la audiencia. En palabras de Ramos (2009: 19) “ Disney es una filosofía de ocio que ha sabido superar las diferencias culturales de los cientos de países donde está presente y contar con la confianza de millones de 481
personas que no dudan de su idoneidad para contar las más bellas historias, erigiéndose en el albacea de los cuentos clásicos populares”. Lo que en sus orígenes surgió como una empresa dedicada a la animación y el entretenimiento, hoy en día se ha convertido en un negocio presente en casi todos los lugares del mundo, que al mismo tiempo mueve miles de millones de euros al año. Así nos lo muestran Werner y Weiss (2003: 152) quienes hablan de la nada despreciable cifra de 26150 euros de beneficios en ventas durante el año 2000. Su innegable atractivo, unido a su capacidad de adaptarse a cualquier tipo de audiencia, hacen de Disney un producto muy atractivo para jóvenes y mayores. Sin embargo, y habida cuenta de la ya comentada capacidad del cine para transmitir información, debemos preguntarnos sobre lo que realmente estamos viendo, sobre la información que se esconde tras la aparente felicidad que destilan todas las películas de esta compañía. En este sentido, podemos recurrir a Ramos (2009) quien nos muestra que los cuentos de Disney son fuertes transmisores de valores sociales, transmiten roles, tienen una extraña capacidad socializadora, son un referente emocional, legitiman diferentes instituciones como el matrimonio o la monarquía y generan empatía con el discurso narrativo y la identificación con los personajes. Quizá podría decirse que tras todas las películas de Disney se esconde una misma estructura y un conjunto de significados compartidos lo que, además de falso, supondría una excesiva generalización acerca de su contenido. Ciertamente, en el cine de Disney se observan algunos estereotipos de género en la mayoría de las películas como Mulán, Bella y Bestia o Cars, en las que la mujer aparece unida a valores como el cariño, la tranquilidad o la debilidad, en claro contraste con sus homólogos masculinos. Del mismo modo, en una primera aproximación a cómo aparece la familia retratada en diferentes películas, observamos cierta tendencia, además de una ligera evolución tras adquirir Pixar. Así, algunos apuntes preliminares sobre la familia en el cine de Disney serían: -Roles de género diferenciados: los hombres trabajan fuera del hogar, mientras que las mujeres están dedicadas a las tareas domésticas o similares. -La aspiración de toda “chica decente” debe ser casarse y formar una familia. -Suelen aparecer familias a las que les falta un progenitor que el o la protagonista suele echar mucho en falta. -Concepción tradicional y patriarcal de la familia, formada por padres e hijos. -La familia de ellos suele ser igual o superior en nivel socioeconómico que la de ellas. -Las princesas o protagonistas femeninas son casi siempre salvadas por los príncipes o protagonistas masculinos. 3. SOBRE LA FAMILIA Hablar sobre la familia en nuestros días supone referirnos a un concepto muy amplio que ha ido evolucionando considerablemente a lo largo de los años, hasta tal punto que, según Golombok (2006: 196) “a principios del Siglo XXI, la unidad familiar ideal de una pareja heterosexual con un matrimonio estable y con hijos concebidos de forma natural se está haciendo cada vez más rara”. En este sentido, para definir el término familia podemos ayudarnos de Burguess y Locke (2006) quienes la definen como “una unidad de personas en interacción, relacionadas por vínculos de matrimonio, nacimiento o adopción, cuyo objetivo central es crear y mantener una cultura común que promueva el desarrollo físico, mental, emocional y social de cada uno de sus miembros”. Según Rodrigo y Palacios (1998: 33) “la familia es la unión de personas que comparten un proyecto vital de existencia en común que se quiere duradero, en el que se 482
generan fuertes sentimientos de pertenencia a dicho grupo, existe un compromiso personal entre sus miembros y se establecen intensas relaciones de intimidad, reciprocidad y dependencia”. Por tanto, entendemos que la familia es un conjunto de personas que cuidan unas de otras, entre las que existe un compromiso y sentimiento de pertenencia fuerte y cuyos integrantes comparten un proyecto de vida común. Dentro de su seno se forman personas adultas, se aprende a afrontar retos, asumir responsabilidades y compromisos, se da apoyo social y se producen relaciones entre distintas generaciones que contribuyen al enriquecimiento mutuo de sus miembros. Si bien según Golombok (2006: 192) “lo que más importa para el bienestar psicológico de los hijos no es el tipo de familia, sino la calidad de la vida familiar”, es cierto que en nuestros días podemos distinguir, al menos, cinco tipos de familia en función de las personas que forman parte de la misma. Así, basándonos en Gracia y Musitu (2000) o Novel y Sabater (1991), distinguimos entre: -Extensa o patriarcal: cuando en el mismo hogar conviven más de dos generaciones. La autoridad recae sobre las personas de mayor edad y a la mujer se le asigna casi siempre un papel de subordinación. -Nuclear: formada por padres e hijos únicamente. -Binuclear: cuando después de un divorcio uno de los cónyuges se ha vuelto a casar y conviven en el hogar hijos de diferentes progenitores. -Monoparental: formada por un solo cónyuge y sus hijos. -Familias unipersonales: formadas por una única persona: adulto soltero, jóvenes emancipados o viudos sin hijos. -Nuevos modelos de familia: alejados de los modelos de familia tradicional: grupos de amigos que viven en comuna, religiosos que viven fuera de su comunidad o parejas homosexuales, si bien ésta última también puede (y debe) ser incluida dentro de los grupos anteriores. La familia, por tanto, es un elemento importante en la educación y en la socialización del individuo pues, en palabras de Cantón, Cortés y Justicia (2007:19), “forma parte del ambiente que le puede incidir directamente y suministra un contexto que facilita o perjudica su crianza, ejerciendo también una influencia directa”. Una mayor precisión se desprende de las palabras de Rodrigo y Palacios (1998:29) quienes afirman que “la familia juega un papel clave en la concreción de la cultura para los pequeños y jóvenes en desarrollo, pues constituye en sí misma un escenario sociocultural y el filtro a través del cual llegan a los niños muchas de las actividades y herramientas que son típicas de esta cultura”. La familia, por tanto, no solo es la encargada de asegurar la supervivencia de los pequeños, sino que también juega un papel importante en la integración sociocultural de éstos a los escenarios y hábitat que les rodean. En este proceso de socialización, los medios de comunicación juegan un papel tan importante que tanto las familias como los docentes no deben obviar. Así, Fernández (2011: 107) nos dice que “la más eficaz protección de la infancia y de la juventud exige un comportamiento activo que corresponde a quienes de forma más directa atañe la responsabilidad de la educación de los niños y jóvenes: los padres y educadores”. Si, como hemos dicho anteriormente, la familia es un elemento fundamental en la formación de niños y adolescentes, y los medios de comunicación influyen de manera decisiva en la formación de su futura personalidad, es necesario, por tanto, considerar qué modelos de familia se transmiten a través de uno de los medios de comunicación más consumido por este sector de población, el cine. ¿Ha evolucionado el cine desde sus orígenes en lo que al concepto de familia se refiere? ¿Qué modelos de familia aparecen en las películas? ¿Qué papeles desempeñan hombres y mujeres dentro de la familia que transmiten las películas? De estas y otras preguntas parte nuestra propuesta didáctica. 483
4. PELÍCULAS ESTUDIADAS Tomando como referencia la clasificación de modelos de familia expuesta en el apartado anterior, y tras analizar diferentes películas, encontramos propuestas que encajan dentro de uno u otro modelo. Así, el modelo de familia extensa y patriarcal es fielmente reproducido por Mulán, cuya familia se compone de sus progenitores y su abuela, es decir, se trata de una familia en la que conviven tres generaciones, en la que la principal figura de autoridad son el padre y la abuela. Además, se trata de un modelo de familia patriarcal en el que el hombre trabaja fuera del hogar y la mujer se encarga de las tareas domésticas. Sin embargo, lo que más llama la atención es que la propia familia de Mulán es la encargada de limitar sus aspiraciones vitales, conduciéndola casi por obligación a un matrimonio que ella no parece desear. Otro ejemplo de este modelo de familia sería el Rey León. La familia nuclear, formada por padres e hijos, aparece retratada en la película Los Increíbles, de la que destacamos dos aspectos fundamentales. En primer lugar, la infelicidad del protagonista tras abandonar su trabajo como superhéroe para dedicarse a la vida familiar, pareja al declive de su forma física. Asimismo, destaca la presencia de Mirage, una mujer seductora, como tentación, como salida del ostracismo en el que se encuentra Mr. Increíble. Si a ello le unimos que Ms. Increíble es representada como la típica mujer con hijos dedicada casi en exclusiva al hogar veremos que en este modelo de familia existen más sombras que luces, representadas al final de la película, cuya enseñanza principal es que la familia debe permanecer unida y luchar contra las adversidades que se planteen, al igual que ocurre, entre otras, con del Revés, estrenada recientemente. Otro modelo de familia muy presente en las primeras películas de Disney era la familia binuclear, como ocurre en la Cenicienta, o bien la familia monoparental, presente en la Sirenita y la Bella y La Bestia. En todas ellas, la ausencia de la figura materna es el denominador común, junto a los problemas que se derivan de ello y la supuesta permisividad del padre. Aparentemente, la ausencia de la madre y la nueva situación familiar provoca un sentimiento de rebeldía impropio de su aparente candidez. Así, mientras que Ariel quiere salir del mar o Cenicienta de su casa, Bella adora la lectura e ir contra las reglas… Y sin embargo las tres son esclavas del amor hacia sus respectivos príncipes azules, por quienes renuncian a todo lo que tienen. Curiosamente, aunque con la pérdida de ambos progenitores, parecidos argumentos y modelo de familia aparece en Frozen. La familia unipersonal aparece en películas posteriores a 2006, en las que los personajes viven solos, compartiendo vida con su comunidad. Así ocurre en Cars, donde los protagonistas residen en Radiador Springs, cada uno en su casa, pero luchando juntos por la supervivencia del pueblo. Aunque conviven distintos modelos de familia, los principales protagonistas (Mate, Sally, Holly, Phill y Rayo) suelen vivir cada uno en su propia residencia, al igual que ocurre en otras películas como Wall-E o aviones. Finalmente, el último modelo de familia abordado, los llamados nuevos modelos de familia, aparece claramente reflejado en la saga Toy Story, donde los juguetes, un grupo de amigos sin vínculos de sangre, comparten un proyecto de vida común, y cuyos líderes son dos personajes masculinos (Buzz y Woody). Especialmente significativa es la tercera parte, cuando los protagonistas luchan contra otra familia de juguetes abandonados, formada por oso abracitos y otros compañeros que viven en la guardería. 484
5. CONCLUSIÓN El cine, uno de los productos más consumidos en la sociedad actual, no solo cumple con la misión de entretener a las masas sino que, al mismo tiempo, transmite variedad de información al gran público. Dicha información es de lo más variada y abarca un amplio rango de contenidos, desde la violencia como vehículo del éxito, la adscripción de hombres y mujeres a roles tradicionales, o la mejor valoración de los primeros sobre los personajes femeninos. En este sentido, la familia no iba a ser menos y, tras el estudio de varias películas, se ha podido comprobar cómo Disney trata este tema en sus propuestas, apreciando cierta evolución en lo que al concepto se refiere. Mucho ha llovido desde el estreno de Blancanieves, y tal y como nos preguntábamos al inicio, se aprecia cierta evolución en los modelos de familia que aparecen en las películas Disney. Lejos quedan aquellas Blancanieves, Cenicienta, Bella o Ariel, princesas todas ellas sin figura materna de referencia, que luchan o se revelan ante una nueva situación familiar. Ciertamente, la familia entendida como tal, ha evolucionado paralelamente al paso de los años, incluyendo modelos de familia más frecuentes en nuestros días, como la familia unipersonal o la vida en comunidad. En nuestra opinión, la diferencia de modelos de familia transmitidos en el cine infantil no solo muestra la realidad existente en nuestra sociedad, sino que contribuye al enriquecimiento de nuestros adolescentes, al mostrarles que existen diferentes tipos de familia y que todos ellos pueden ser válidos. Sin embargo, nos llama la atención de que en una de las películas más recientes de Disney (Frozen) se mantienen algunos de los rasgos del patriarcado a los que la compañía recurría en sus inicios, ofreciendo una imagen de familia destinada a solucionar los problemas a partir del amor y de la unión hombremujer. Como docentes no conviene olvidar que a nuestras aulas asiste alumnado de diferentes procedencias. Así, tendremos alumnado que viva en el seno de una familia tradicional, más o menos extensa, otros que vengan de familias separadas o divorciadas, que hayan perdido a uno (o ambos) de los progenitores, y quizá alguno cuya única familia sean sus cuidadores y compañeros de centro de acogida. Ante esta pluralidad de tipos de familia que podemos encontrar en nuestro trabajo, se hace necesario abordar la familia como contenido en el aula, encaminándonos a concienciar de la existencia de varios modelos, cada uno válido y aceptable por la sociedad. En este sentido, y como demuestra la literatura especializada, tanto el cine como los medios de comunicación de masas, son unos instrumentos muy útiles en nuestra labor docente, que pueden ayudarnos a construir un mundo mejor, a que el felices para siempre que Disney suele incluir en sus finales, sea aplicable a todos los modelos de familia y no solo a una minoría. 6. BIBLIOGRAFÍA Aguaded, Ignacio. (1999): Convivir con la televisión. Familia, educación y recepción televisiva. Barcelona, Paidós. Ambrós, Alba y Breu, Ramón. (2007): Cine y educación, Barcelona, Graó. Cantón, José, Cortés, María Rosario y Justicia, María Dolores. (2007): Conflictos entre los padres, divorcio y desarrollo de los hijos. Madrid, Pirámide. Fernández Martínez, Pilar. (2011): “Televisión, infancia y lenguaje sexista”. En AA VV, los niños y el negocio de la televisión, Zamora, Comunicación Social, pp. 105-125. Gracia, Enrique y Musitu, Gonzalo. (2000): Psicología social de la familia. Barcelona, Paidós. Golombok, Susan. (2006): Modelos de familia. ¿Qué es lo que de verdad cuenta? Barcelona, Graó. 485
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