scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

El ganso en la botillería

Full text

Alabao sea por siempre elpairedelos borrachos; me alegro de ver áostés, yo de cualquier moo toando, pus como iba iciendo yo, ya se ve como el caso no es un caso paa menos he salió paa yacer algo; yya de pura isverguenza tpico se me ha olviao; pero el lo algohaéser, que juera un caso menguan que me golviera ámeter sin decir gueno ni malo, yagora se meba escurrió un de monio de un pasajo que me sucedió ámi, habrá sus veinte ócincuenta años yá moo de relación aqui tengo de encajalto. Habrán de saber osles como un Domingo de Ramos, por mas seña, quecayó aquel año en jueves santo, me salí de mi lugar resuelle yeterminao áencajarme en laciuá cuatro pasos. -J: yme encajé en menostiempo del que se juma un cigarro. Llegué al primer callejón que estaba too tapao de muchas carregileras de alámosnegros óbrancos: allí había mucha gente, ^cuando menos me cato vi venir unas calesas úcarretones muy guapos toitos cuajaos de oro ymucho pintarrajo, ypor unas ventanillas que traían por loslaos, en unas de tas calesas vi muchas plumas de pabo, que salían de unas cabezas eontas caras deCrrstianos: me acerqué áunhombte yle ije: amigo, que pajarracos ingiertos encriaturas van en aqúel carromato? en torrees me respondió el entrecejo arrugao: animal, esos son coches, yaquellas plumas penachos, que las señaras estilan en los gorros ypeinaos, )-> .. /< s ydos señores, qué estilan? él scjué jaciendo burla yyo me queéarmirao. Subi un pocoraajarwa, yvi tanto monicaco, toos con sus casaquillas como las de los soldaos, unas braacas, otras, rubias, yotras de color de sapo: con los calzones tan tiesos, yelpelotanerizao, que daba mieo de vellos, yen el piseuezo Hao jasta la barba, un pañal quese iban ajobando; otros tenían un somlu'oro como un bacín vocabajo, otros con unas maarnas con tantísimo colgajo en la saya ©mantellina; agarraos de las manos ya bajaban jacia arriba,, ya subían jacia abajo; jaciendo tantos meneos ymetios ysacaos, que yó le ije ámi sayo, si toos esos no están locos esque están acafelaos. Cansao de estar allí jai enderezando mis pasos por el puente de Genii. yllegué áun siti >muy ancho, 4i-¡ que es.el humillaero, vallí, -válgame .San Marcosí ío que había de calesas de pelucas yvirlangns, por el perro de5an Boque que estaba ya mareao de andar en aquel inferno. Por fin jui andando, andando la carrera jacia arriba, que asi dis que se ha ilamao, siempre ¿aquel sillo yllegué áuna j» ente de anvbrau con muchísimos pilares ymas de milenta caños, con caenas al reor , >y al golverme jacia unlao me jallé ya en las Angustias sin saber como ni cuando, milagro jue de la Virgen pues ío tenia deseao: -sin peir licencia ánaide en la armlra me encajao; jui enderezando el piseuezo yvi que había unos Santos subios endas paeres tan grandes yagigantaos, que tendrían caa uno sus cualro.varasde.largo: yo ye si uno se cae probé del que esté ebajo. Jui mirando jacia arriba, ydeamaseuerdas corgando ri* alíia unos ta Legones alomo calchones alaos, ypreguntándole áuno .que hay en.aquellos sacos? e! hombre me ijo arañas, yyo ije aguarda pablo, -sise rebieata un costal ¡me comen ápicotazos; -miré jacia el altar grande que era too de peñasco, allí vi ánuestra Señora tan jermosa que era un pasmo que con sus vidrios aelantre melia estaba en su cuarto: jui ymejinque de ruillas yafli le estuve rezando tuitas mis devociones jaciéndole milplegarios. La Virgen pas que lloraba, -y yo de verla llorando .eché también állorar do mesmicQ que un muchacho me alevanté, salí ajuera, yme jui paso entre paso por toa aquella jacera aonde icen que está,el D"° yasí que llegué ála esquina de la puente del castaño, reparé que en una casa amoo de un labernojo, estaban con mucha bulla unos hombres meneando unos botijos de lata <q.ue -le llamaban garrafos, que en unmenuto los nombres átoo los jui pillando: ycon guertas ymeneos gobernaban el guisao; allí había mucha gresca de andar saliendo yentrando, por Dios que me parecía madriguera de gazapos; meacerqué áuu hombre yle ije: amigo, que es esto? yél me ijo al punto so asno no ve que es labeslieria donde se refresca el cuajo; yo que estaba del camino cansao yacallorao; tscurríendo allí pararme ije,noseria malo entrarme aquí árefrescar yde camino escanso: como lo pensólo jize, me colé dentro del palio, ypor unas escaleras fasta arriba me eneajao, zampóme en una saleta sin decir jarre ni jarro, yme asenté en una silla mu serio yisimulao, alli habia mucha gente, yal retortero sentaos muchos hambres ymugeres que se estaban refrescando, yencimica de una mesa ádar golpes empezaron, ysubió una mozoleja con unos tufos tan largos que de San Bartolomé t>arienta era en primer grao. yempezaron ápeillc, leche, suervete, arbeilano, yotros peían limones, yotros manteca con rabo; otros leecian almendras, yotros huevo enjilaos: émi se acercó yme ijo, yusted quebebe nostramo? yo le ije lo que refresque jasla los mismos zancajos. Se jué, yápoco subió -con un infierno de vasos, puestos con mucho esordea en una roaja de palo, ámí se vino y«retrajo uno lleno, rebosando -de un diablo de una gacheta que parecía ajoblanco, yyo le ije muchacha de que es aquestegaspacho? -ella se riyó, ymeijo esta es nrchata ,so ganso; yyo qne nuncaen jamas de aquello habia calao, el vaso me enderezó, yaltirarme el primerirag© las quijas ylos dientes demanera se me elaron que me queé sin senlio yya medio acirolao,' por salir pronto dei susto arrempuje-con el jarro, yen sola una tragantáa me encajé too el surrampio, yalli, válgame San Lesmes, que nunca hubiera yo entrao, donde too el quinlimperio, de lastripas, vel reaño, los gofos ylas entrañas se me salían del cuajo; me pegó tal carraspera, .que tosiendo ymoqueando, por las narizes yejos me salieron cuatro caños, el vaso se me cayó , «4 '> yse jizo mil peazos: la gente que estaba alli ájacer burla empezaron; unos eeian, qué bruto! otros eeian, qué alano! que peazo de animal? yo que lo estaba escuchando asi que me reporté me alevanté como un taco* dieiendoles, que por via de la mitra de Pitatos, que si enderezo la porra les rompo átoos los cascos; se levantó un petaquilla yenderezando la mano jué ádarme una gofetaa yme pegó tres ócuatro; enderezo yo la porra, yotro por el otro lao ®e la quitó, ydel lirón me sacó too el jarapo; yo empezó árepartir coces* yásurreaF puñetazos, yellos álirame ámi pataas ypontiltazos: al ruio yálas veces se encaramó arriba el ame, ijo, qué viene áser eso? yuno respondió, ese asno como borrico en la cuadra aqtii .se na encajonao: me ijo mil isverguenzas, ypor fióroñar el chasco ~,q.ue le pagase tres ríales me juera con los diablos, yo le ije que no tenia mas que cuatro ócinco cuartos; él me ijo echar ácorrer ymas que no pague un chavo: ymetiéndome el pañal que lo tenia corgando jtii ábajar las escaleras, yen un escalón mojao se me escui ió un alpargate ypegué tal batacazo que jasta el palio bajé las escaleras roando; yempezó toa la gente con chiflios ygrilazos áecir, hay va ese vestía, ya se descornó ese arao; yo echando por esta veca mil culebrones ysapos, me alevanté de aquel suelo medio espaletillao, en la calle me planté, ycorriendo como un gamo me salí de la ctaá, yasi que me vi en el campo ije, quien pillara aquí áaquellos esvergonzaos, que yo les jiciera echar los jigaos por un lao: vale mas un alpargate yropa de paño pardo, que toas cuantas pelucas hay en loo lo criao. Por fin llegué ámi lugar, con propósito cerrao de no beber mas que vino aunque me esté achicbarrao, pues tan caro me costó el haberme refteseao: ycon esto rematé pidiendo átoos postrao me perdonen, que el decirla mi trabajo me ha costao. FIN, 4* Carmona. ímp. de D. J. María Moreno, eslíe de las Descalza