Magisterio de la Iglesia e Inteligencia Artificial
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203 MAGISTERIO DE LA IGLESIA E INTELIGENCIA ARTIFICIAL Álvaro Sánchez Bravo Dpto. Filosofía del Derecho. Facultad de Derecho Universidad de Sevilla INTRODUCCIÓN La aproximación de la Iglesia Católica a la ética, incluida la tecnológica, se basa en una antropología teológica que sitúa a la persona humana en el centro de toda reflexión. La dignidad intrínseca de cada ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios1, constituye el fundamento inamovible de la ética católica. De esta dignidad se derivan derechos y deberes inalienables, que deben ser respetados y promovidos en toda circunstancia. Hoy, con la irrupción de la inteligencia artificial (IA), se abre un nuevo capítulo en el diálogo entre fe y razón, en el que distintos órganos e instituciones eclesiásticos han elaborado documentos y mensajes que buscan orientar su uso en beneficio del bien común y en consonancia con la dignidad humana. El término "nuevas tecnologías" abarca un amplio espectro de innovaciones que transforman diversos ámbitos de la vida humana. Entre ellas, la Inteligencia Artificial ocupa un lugar preeminente. La IA se define como la capacidad de los sistemas informáticos para realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como el aprendizaje, el razonamiento, la percepción, la resolución de problemas y la toma de decisiones2. 1 Catecismo de la Iglesia Católica, n. 356-361. 2 Russell, S. J., & Norvig, P. (2016). Artificial Intelligence: A Modern Approach. Pearson Education.
204 La IA se manifiesta en diversas formas y niveles de complejidad. Desde los algoritmos de recomendación en plataformas online hasta los sistemas de conducción autónoma, pasando por los asistentes virtuales y los sistemas de diagnóstico médico, la IA se integra cada vez más en la vida cotidiana. Su potencial transformador es inmenso, abarcando sectores como la salud, la educación, la agricultura, la industria, el transporte, la energía y la comunicación. Sin embargo, este avance tecnológico no está exento de riesgos y desafíos éticos. La opacidad de algunos algoritmos, el potencial de sesgos discriminatorios en los sistemas de IA, la concentración del poder tecnológico en manos de grandes corporaciones, el impacto de la automatización en el empleo, las preocupaciones sobre la privacidad y la vigilancia, son solo algunos de los interrogantes que surgen ante la expansión de la IA y las nuevas tecnologías. La Iglesia Católica ha mantenido una relación dinámica con la tecnología a lo largo de su historia, adaptándose a los avances tecnológicos para cumplir con su misión evangelizadora El uso adecuado de las tecnologías digitales debe estar guiado por la vocación cristiana y orientado hacia el bien común. La identidad cristiana debe reflejarse, como señaló el Santo Padre Francisco3, en la forma en que se interactúa en el entorno digital, contribuyendo a una sociedad más justa y solidaria[4].Desde la adopción de la imprenta en el siglo XV, que permitió la difusión masiva de textos religiosos, hasta el uso de las redes sociales en el siglo XXI, la Iglesia ha demostrado 3 Francisco, Discurso al Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, 2013 https://www.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2013/september/documents/papa-francesco_20130921_plenaria-pccs.html Rescatado el 12 de junio de 2025.
205 una notable capacidad para integrar herramientas tecnológicas4 en su práctica pastoral 5. La imprenta, en particular, revolucionó la forma en que la Iglesia comunicaba sus enseñanzas, permitiendo la producción masiva de biblias y textos litúrgicos. Este avance tecnológico no solo facilitó el acceso a los textos sagrados, sino que también contribuyó a la Reforma y a la Contrarreforma, demostrando el poder de la tecnología para transformar la sociedad y la fe6. En el siglo XX, la Iglesia continuó adaptándose a los avances tecnológicos. La radio y la televisión se convirtieron en medios poderosos para la evangelización, permitiendo a la Iglesia llegar a audiencias globales 7. El Concilio Vaticano II, celebrado entre 1962 y 1965, subrayó la importancia de la comunicación en la misión de la Iglesia, instando a los fieles a utilizar los medios de comunicación modernos para difundir el Evangelio8. Este énfasis en la comunicación refleja la comprensión de la Iglesia de que la tecnología puede ser una herramienta eficaz para alcanzar a las personas en un mundo en constante cambio. Con la llegada del siglo XXI, la Iglesia ha adoptado las tecnologías digitales, como las redes sociales y las plataformas en línea, para mantenerse relevante en la era digital. El Papa Francisco ha sido un defensor destacado del uso de las redes sociales, utilizando plataformas como Twitter para comunicarse directamente con los fieles 4 Geraci, R.M. (2010) Moral Machines: Teaching Robots Right from Wrong: Teaching Robots Right from Wrong. Oxforf University Press. 5 Eisenstein, E. L. (1979). La imprenta como agente de cambio: Comunicación y transformaciones culturales en la Europa de la primera edad moderna. Siglo XXI Editores. 6 Fore, W. F. (1987). Television and Religion: The Shaping of Faith, Values, and Culture. Augustine Moore Press. 7 O'Malley, J. W. (2008). ¿Qué pasó en el Vaticano II? Ediciones Mensajero. 8 Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. (1992). Aetatis Novae.
206 y difundir mensajes de esperanza y fe9. Esta adopción de las tecnologías digitales ha permitido a la Iglesia llegar a nuevas generaciones y adaptarse a los cambios en la forma en que las personas consumen información. Sin embargo, la rápida evolución de la tecnología también plantea desafíos significativos para la Iglesia. La proliferación de información y la facilidad de acceso a contenidos de todo tipo requieren una mayor vigilancia para asegurar que los valores cristianos se mantengan y se promuevan en el entorno digital. La Iglesia debe equilibrar el uso de estas herramientas con la necesidad de proteger la dignidad humana y promover el bien común10. DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA E INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA) Los avances en IA, que transforman profundamente la economía, la sociedad, la cultura y la política, exigen una reflexión ética profunda a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI). El presente estudio explora las cuestiones conexas y relativas a las nuevas tecnologías e IA dentro del Compendio de Doctrina Social de la Iglesia (CDSI), analizando cómo los principios y valores fundamentales de la DSI se aplican y se interrelacionan con estos nuevos paradigmas tecnológicos. La DSI reafirma constantemente la centralidad de la persona humana y su dignidad inalienable como fundamento de todo orden social justo11. En el contexto de la IA, esta centralidad se ve desafiada y, al mismo tiempo, potencialmente reforzada. 9 Papa Francisco. (2013). Evangelii Gaudium. Libreria Editrice Vaticana. 10 Pontificio Consejo de la Cultura. (2002). La Iglesia e Internet. Vaticano 11 Pontificio Consejo "Justicia y Paz". Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (CDSI). Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana, 2005, n. 107-144.
207 La automatización impulsada por la IA plantea interrogantes sobre el futuro del trabajo humano 12. La posibilidad de que la IA supere ciertas capacidades cognitivas humanas puede generar una percepción reduccionista del ser humano, relegándolo a un mero componente de sistemas tecnológicos complejos. La concentración de poder en manos de quienes controlan las tecnologías de IA13 puede amenazar la autonomía y la libertad individual. La proliferación de sistemas de vigilancia basados en IA14 plantea serias preocupaciones sobre la privacidad y el control social. La IA tiene el potencial de liberar al ser humano de tareas repetitivas y alienantes 15 , permitiéndole dedicarse a actividades más creativas y enriquecedoras. Puede mejorar la calidad de vida a través de avances en medicina, educación y acceso a la información16. La IA puede facilitar la comunicación y la colaboración global17, promoviendo una mayor solidaridad entre los pueblos18. La DSI enfatiza que el desarrollo tecnológico debe estar siempre al servicio del ser humano y no al revés19. La tecnología debe ser un instrumento para la promoción de la dignidad humana integral y el bien común20. El bien común, entendido como el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y fácil de la propia perfección 21, debe ser el horizonte que guíe el desarrollo y la implementación de las 12 CDSI, n. 270-273 13 CDSI, n. 44, 369, 444 14 CDSI n. 462-463 15 CDSI n. 270-272 16 CDSI n. 457-459, 465 17 CDSI n. 461, 464 18 CDSI n. 193-196 19 CDSI n. 20, 275. 274 20 CDSI n. 26, 364 21 CDSI n. 164
208 nuevas tecnologías e IA. La brecha digital22 amenaza con exacerbar las desigualdades sociales y económicas, dejando a grandes sectores de la población marginados de los beneficios de la tecnología. La concentración del poder tecnológico en manos de unas pocas empresas23 puede socavar la competencia, la innovación y la diversidad cultural. La desinformación y las fake news24, amplificadas por las plataformas digitales socavan la confianza social y dificultan la formación de una opinión pública informada y responsable. El impacto ambiental de la producción y el consumo de tecnologías25 plantea serias cuestiones de justicia intergeneracional y sostenibilidad. No obstante, la IA puede contribuir a la solución de problemas globales como el cambio climático, la pobreza y las enfermedades26. Puede mejorar la eficiencia de los servicios públicos y privados, facilitando el acceso a la educación, la salud y la justicia27 . Las tecnologías digitales pueden fortalecer la participación ciudadana y la democracia deliberativa28, permitiendo una mayor inclusión y transparencia en la toma de decisiones. Es por tanto muy relevante señalar como la DSI destaca la necesidad de una gobernanza global de la tecnología29 que promueva la justicia, la equidad y la solidaridad a nivel internacional. Es fundamental un enfoque ético que priorice el bien común por encima de los intereses particulares o económicos30. La DSI otorga, igualmente, un lugar central al trabajo humano como clave de toda la cuestión social31. La transformación digital de la 22 CDSI n. 458-459 23 CDSI n. 370-371, 444 24 CDSI n. 461, 464 25 CDSI n. 470-487 26 CDSI n. 476-479, 458 27 CDSI n. 457, 465 28 CDSI n. 462-463 29 CDSI n. 439-445 30 CDSI n. 203-207, 364 31 CDSI n. 263-265
209 economía, impulsada por la IA y la automatización, plantea desafíos y oportunidades significativas para el mundo del trabajo. La automatización puede provocar la pérdida de empleos en diversos sectores32, especialmente en trabajos repetitivos y poco cualificados. La precariedad laboral y la gig economy33 se ven exacerbadas por las plataformas digitales y la economía algorítmica. La polarización del mercado laboral34 entre trabajos altamente cualificados y precarios puede aumentar las desigualdades salariales y sociales. La vigilancia algorítmica en el lugar de trabajo35 puede socavar la dignidad y la autonomía de los trabajadores. Como contravalor de estos riesgos, La IA puede crear nuevos tipos de empleos en sectores emergentes como el desarrollo de software, la ciencia de datos y la robótica36. Puede complementar el trabajo humano, aumentando la productividad y la eficiencia37, .facilitando el teletrabajo y la conciliación de la vida laboral y personal38. La formación y la recualificación39 se vuelven esenciales para adaptarse a los cambios del mercado laboral impulsados por la tecnología. De esta forma la DSI subraya la necesidad de garantizar un trabajo digno para todos40, con salarios justos, condiciones de trabajo seguras y respeto a los derechos laborales. Es crucial promover una economía digital inclusiva y centrada en la persona, que no deje a nadie atrás41. 32 CDSI n. 271-273 33 CDSI n. 298-300 34 CDSI n. 272 35 CDSI n. 301 36 CDSI n. 271 37 CDSI n. 270 38 CDSI n. 299 39 CDSI n. 275 40 CDSI n. 287-297 41 CDSI n. 203-207, 364
210 Como venimos reiterando, los desafíos, apremios y oportunidades que plantea la IA, no se desarrollan en un territorio aséptico, no son éticamente neutros42. Requieren una reflexión ética profunda y un marco regulatorio adecuado para garantizar que estén al servicio del bien común y respeten la dignidad humana. Los algoritmos de IA pueden perpetuar y amplificar sesgos y discriminaciones existentes43. La falta de transparencia y explicabilidad de algunos sistemas de IA (la llamada "caja negra")44 dificulta la rendición de cuentas y la identificación de posibles errores o injusticias. El desarrollo de armas autónomas letales45 plantea graves dilemas éticos y amenaza la paz y la seguridad internacional. La manipulación de la información y la persuasión algorítmica46, ponen en peligro la libertad de conciencia y el discernimiento moral. A sensu contrario, la relevancia y los riesgos indicados y los planteamientos éticos respecto a su utilización e implicaciones respecto a la IA se está convirtiendo en un campo de estudio cada vez más relevante, promoviendo la reflexión sobre los valores y principios que deben guiar el desarrollo tecnológico. La IA puede utilizarse para detectar y corregir sesgos y discriminaciones47. La transparencia y la explicabilidad de los sistemas de IA son objetivos técnicos y éticos importantes48 . El diálogo interdisciplinario49 entre expertos en tecnología, ética, filosofía, teología y ciencias sociales es esencial para abordar los complejos desafíos éticos de la IA. La DSI invita a un discernimiento ético constante. La responsabilidad ética recae sobre todos los actores involucrados en el 42 CDSI n. 364 43 CDSI n. 365 44 CDSI n. 366 45 CDSI n. 508-512 46 CDSI n. 461, 464. 47 CDSI n. 365 48 CDSI n. 366 49 CDSI n. 42-43
211 desarrollo y uso de la IA: investigadores, ingenieros, empresas, gobiernos y usuarios. Las nuevas tecnologías e inteligencia artificial ofrecen un potencial extraordinario para el progreso humano, pero también plantean desafíos éticos y sociales significativos. El Compendio de Doctrina Social de la Iglesia proporciona un marco de referencia valioso para analizar y abordar estas cuestiones desde una perspectiva humanista integral. La centralidad de la dignidad humana, la búsqueda del bien común, la justicia social y la responsabilidad ética deben guiar el desarrollo y la implementación de estas tecnologías para que estén verdaderamente al servicio de la persona humana y de una sociedad más justa y solidaria. ÉTICA EN INTERNET Y MAGISTERIO DE LA IGLESIA En un momento en que la red global comenzaba a consolidarse como un espacio fundamental de interacción humana, información y cultura, la Iglesia, fiel a su misión de guiar y discernir la realidad a la luz del Evangelio, sintió la necesidad de ofrecer un marco ético para comprender y navegar este nuevo "ciberespacio.". Ya en 1997 se elaboró el que podemos denominar pionero documento vaticano sobre la importancia de las nuevas tecnologías, y que no es otro que el Vademécum para confesores sobre algunos temas de moral relativos a la vida conyugal, del Pontificio Consejo para la Familia50 Aunque anterior a la explosión de la IA, este documento ya advertía sobre los riesgos del uso de las tecnologías de comunicación para la intimidad y la autenticidad de las relaciones humanas. Este documento subraya la importancia de la 50 Pontificio Consejo para la Familia. (1997). Vademécum para confesores sobre algunos temas de moral relativos a la vida conyugal, n. 5. https://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/family/documents/rc_pc_family_doc_12021997_vademecum_sp.html Recuperado el 2 de junio de 2025.
218 exhaustiva y mecanismos de rendición de cuentas para evitar consecuencias no deseadas. • Ecología Integral y Sostenibilidad: La encíclica vincula la cuestión tecnológica a la crisis ecológica, llamando a una conversión ecológica que implique un cambio de paradigma en nuestra relación con la tecnología60. En relación con la IA, esto podría significar considerar el impacto ambiental de la infraestructura digital masiva y buscar soluciones de IA que contribuyan a la sostenibilidad y al cuidado del planeta. MENSAJES DEL PAPA PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES A lo largo de los años, los mensajes del Papa para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales han abordado repetidamente la cuestión de las tecnologías de la comunicación y, por extensión, las tecnologías digitales. Estos mensajes, aunque breves, ofrecen reflexiones importantes sobre la ética de la comunicación en la era digital. Sin ánimo de ser exhaustivos, señalemos el hilo conductor del Santo Padre, en lo tocante a los principios éticos claves tocante a la IA: • Verdad y Autenticidad en la Comunicación: Son irrenunciables la verdad y la autenticidad en la comunicación61. En el contexto de la IA, esto es crucial frente a la desinformación y la manipulación que pueden ser amplificadas por las redes sociales y los algoritmos. La Iglesia llama a un uso responsable de la IA en la comunicación, 60 LS n. 101, 202. 61 Véanse los mensajes del Papa para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, por ejemplo: Papa Francisco, Mensaje para la XLVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de enero de 2018; Papa Francisco, Mensaje para la LVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 25 de enero de 2023. https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications.index.html Recuperado el 16 de mayo de 2025.
219 evitando la difusión de noticias falsas y la creación de "realidades alternativas" digitales. • Promoción del Encuentro y la Comunidad: Debe reseñarse la importancia de la comunicación para construir comunidad y promover el encuentro entre las personas62. Respecto a la IA, esto advierte contra la deshumanización de las relaciones y la sustitución del encuentro personal por la interacción virtual mediada por algoritmos. La IA debe ser utilizada para facilitar la comunicación auténtica y el fortalecimiento de los lazos sociales, no para aislarnos o dividirnos. • Respeto a la Dignidad y la Diversidad: Los mensajes papales insisten en el respeto a la dignidad de cada persona y a la diversidad de opiniones en la comunicación63. En relación con la IA, esto implica luchar contra los sesgos discriminatorios en los algoritmos y evitar el uso de la IA para la censura o la supresión de voces disidentes. La IA debe promover una comunicación inclusiva y respetuosa con todas las personas y culturas. Especialmente relevante ha sido el Mensaje de su Santidad Francisco para la 58 Jornada de LA Comunicaciones Sociales, intitulado 62 Véanse los mensajes del Papa para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, por ejemplo: Papa Francisco, Mensaje para la L Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de enero de 2016; Papa Francisco, Mensaje para la LIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 29 de mayo de 2019. https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/papa-francesco_20190124_messaggio-comunicazioni-sociali.html Recuperado el 16 de mayo de 2025. 63 Véanse los mensajes del Papa para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, por ejemplo: Papa Francisco, Mensaje para la LI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 de enero de 2017; Papa Francisco, Mensaje para la LIV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 29 de febrero de 2020. https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/papa-francesco_20170124_messaggio-comunicazioni-sociali.html Recuperado el 16 de mayo de 2025.
220 Inteligencia artificial y sabiduría del corazón para una comunicación plenamente humana64. El Papa reflexiona sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la comunicación y la información, subrayando que cada vez es más difícil distinguir entre el lenguaje humano y el generado por máquinas. Existe un palpable riesgo de que la IA puede facilitar la desinformación masiva (noticias falsas, deepfakes, cámaras de eco) y aumentar la soledad, haciendo que se pierda el "calor" auténtico de la comunicación humana. Por ello, es perentorio guiar y regularla adecuadamente, promoviendo una información responsable y verdaderamente humana. El corazón humano, con su sabiduría, debe seguir siendo el fundamento de la comunicación: solo de él puede surgir una comunicación auténtica y plenamente humana. El Papa Francisco exhorta, pues, a no convertirnos en "carne de cañón para los algoritmos", sino a nutrir el corazón con libertad y sabiduría, para que los sistemas de IA estén realmente al servicio de las relaciones humanas. ANTIQUA ET NOVA Esta Nota, publicado por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe el 28 de enero de 202565, representa una importante reflexión sobre la relación entre la tradición cristiana y los desafíos contemporáneos que enfrenta la Iglesia Católica en el actual contexto cultural, social y tecnológico. 64 https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20240124-messaggio-comunicazioni-sociali.html Recuperado el 16 de mayo de 2025. 65 https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_ddf_doc_20250128_antiqua-et-nova_sp.html Recuperado el 6 de junio de 2025.
221 El título mismo del documento, "Antiqua et Nova", evoca las palabras de Jesús en el Evangelio según San Mateo (13,52)66 sobre "el escriba que se ha hecho discípulo del Reino de los Cielos" que "saca de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas"67. Esta imagen bíblica sugiere la continuidad y renovación que caracterizan la tradición viva de la Iglesia, capaz de mantener su fidelidad al depósito de la fe mientras responde creativamente a los signos de los tiempos. Se inscribe así en una línea de documentos magisteriales que buscan articular la relación entre tradición e innovación en la Iglesia. Sigue la estela de documentos fundamentales como Dei Verbum del Concilio Vaticano II, que replanteó la comprensión de la revelación divina y su transmisión68, así como Veritatis Splendor de Juan Pablo II, que abordó cuestiones fundamentales de teología moral frente a corrientes de pensamiento contemporáneas69. Sin ánimo de ser exhaustivo, nos centraremos en los aspectos que consideramos más relevantes, y que hacen avanzar en la reflexión católico sobre estas cuestiones. 66 “Por eso todo escriba que se ha convertido en un discípulo del reino de los cielos es semejante al dueño de casa que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.” 67 Benedicto XVI. "Discurso a la Curia Romana." Ciudad del Vaticano, 22 de diciembre de 2005. 68 CONSTITUCIÓN DOGMÁTICA DEI VERBUM, de 18 de noviembre de 1965, SOBRE LA DIVINA REVELACIÓN. https://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651118_dei-verbum_sp.html Recuperado el 30 de mayo de 2025. 69 CARTA ENCÍCLICA VERITATIS SPLENDOR, de 6 de agosto de 1993, DEL SUMO PONTÍFICE JUAN PABLO II A TODOS LOS OBISPOS DE LA IGLESIA CATÓLICA SOBRE ALGUNAS CUESTIONES FUNDAMENTALES DE LA ENSEÑANZA MORAL DE LA IGLESIA. https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_06081993_veritatis-splendor.html Recuperado el 30 de mayo de 2025.
222 En el pontificado del Papa Francisco, este documento dialoga con exhortaciones apostólicas como Evangelii Gaudium70 que ha propuesto una renovación pastoral sin comprometer los principios doctrinales, así como con el reciente camino sinodal de la Iglesia universal, que ha enfatizado la importancia de la escucha, el discernimiento comunitario y la adaptación a los diversos contextos culturales. Principia, profundizando en la naturaleza de la Tradición apostólica, describiéndola no como un conjunto estático de fórmulas o prácticas, sino como "la Palabra viva de Dios que continúa resonando en la Iglesia y en el mundo"71, y distinguiendo entre el "depósito de la fe" (depositum fidei) inmutable en su sustancia, y las expresiones históricas y culturales de ese depósito, que pueden y deben adaptarse a diferentes contextos72. Apoyándose en la teología de Yves Congar y Henri de Lubac73, subraya que la auténtica tradición es siempre creativa sin ser arbitraria, y conservadora sin ser fosilizante. Siguiendo a San Vicente de Lérins, afirma que el desarrollo auténtico de la doctrina implica crecimiento orgánico sin alteración esencial: "ut annis consolidetur, dilatetur tempore, sublimetur aetate" (que se consolide con los años, se dilate con el tiempo, se eleve con la edad)74. 70 EXHORTACIÓN APOSTÓLICA, de 24 de noviembre de 2013, EVANGELII GAUDIUM DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LOS OBISPOS A LOS PRESBÍTEROS Y DIÁCONOS A LAS PERSONAS CONSAGRADAS Y A LOS FIELES LAICOS SOBRE EL ANUNCIO DEL EVANGELIO EN EL MUNDO ACTUAL. https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazioneap_20131124_evangelii-gaudium.html Recuperado el 30 de mayo de 2025. 71 Íbidem 72 Ratzinger, J., (1968) Introducción al cristianismo, 133-145. 73 de Lubac, H., (1969) La fe cristiana: ensayo sobre la estructura del Símbolo de los Apóstoles, 228-251. 74 S. Vicente de Lérins, Commonitorium, 23. PL 50, 667-668.
223 La IA, desde el término acuñado por John McCarthy en 195675 , busca replicar comportamientos humanos inteligentes. Actualmente, la mayoría de los sistemas son de "IA débil" (narrow AI), diseñados para tareas específicas como traducción o reconocimiento de imágenes. Introduce el concepto de Inteligencia Artificial General (AGI) y los debates sobre la "superinteligencia", destacando las limitaciones éticas y antropológicas de equiparar la IA con la inteligencia humana. La IA se basa en inferencias estadísticas y no en razonamiento humano integral, lo que la distingue de la capacidad humana para la creatividad, la moralidad y la trascendencia. Estos sistemas operan mediante inferencias estadísticas, analizando grandes conjuntos de datos para identificar patrones, en lugar de emplear deducciones lógicas como lo hace la mente humana76. De ahí la aspiración de alcanzar una Inteligencia Artificial General (AGI), capaz de realizar cualquier tarea intelectual humana, y la especulación sobre una posible "superinteligencia"77 que superaría las capacidades humanas. Sin embargo, el texto advierte sobre los riesgos éticos de estas posibilidades, como la potencial deshumanización o la pérdida de control sobre la tecnología. También se critica la presunción de equiparar la "inteligencia" de la IA con la humana, ya que la primera es funcional y carece de las dimensiones espirituales, emocionales y morales de la segunda78. El Test de Turing se presenta como un ejemplo de esta visión funcionalista, evaluando la inteligencia de una máquina por 75 Teigens, V, Skalfist, P. y Mikelsten, D (2020)., Inteligencia Artificial: la cuarte Revolución Industrisl, Cambridge Stanford Books. 76 Russell, S., & Norvig, P. (2021). Artificial Intelligence: A Modern Approach (4th ed.). Pearson, pp. 25-30. 77 Bostrom, N. (2014). Superintelligence: Paths, Dangers, Strategies. Oxford University Press, pp. 22-35 y 78-95. 78 Catecismo de la Iglesia Católica (1992), n. 1703: «El hombre, dotado de inteligencia, es capaz de conocer la verdad y de obrar libremente conforme a ella» Floridi, L. (2014). The Fourth Revolution: How the Infosphere is Reshaping Human Reality. Oxford University Press, pp. 135-150.
224 su capacidad de imitar respuestas humanas, sin considerar la profundidad de la experiencia humana79. Ahora bien, la inteligencia humana debe abordarse desde la perspectiva de la tradición cristiana, basándose en la filosofía clásica y medieval, siguiendo a Aristóteles, quien afirma que los seres humanos tienden por naturaleza al saber80, y a Santo Tomás de Aquino, quien distingue entre ratio (razonamiento discursivo) e intellectus (intuición de la verdad), presentándolos como dos modos complementarios de la inteligencia humana81. Esta distinción resalta que la inteligencia82 no se limita a procesos analíticos, sino que incluye una capacidad intuitiva para captar la verdad, un aspecto que la IA no puede replicar. El texto enfatiza la antropología integral cristiana, que ve al ser humano como una unidad de cuerpo y alma, profundamente conectado al mundo material pero trascendiéndolo por su dimensión espiritual83. La Encarnación refuerza esta visión, al mostrar que Dios asumió la naturaleza humana, elevando la dignidad del cuerpo humano84. La inteligencia, por tanto, no es una facultad aislada 85 , sino que se integra con la voluntad, las 79 Turing, A. M. (1950). «Computing Machinery and Intelligence», Mind, 59(236), 433-460. 80 Aristóteles, Metafísica, I.1, 980a21, en: Barnes, J. (ed.). (1984). The Complete Works of Aristotle. Princeton University Press. 81 Tomás de Aquino, Summa Theologiae, II-II, q. 49, a. 5, ad 3; I, q. 79, a. 2. Disponible en: https://www.newadvent.org/summa/. Recuperado el 30 de mayo de 2025. 82 Juan Pablo II, Fides et Ratio (14 de septiembre de 1998), nn. 15-16, AAS 91 (1999). https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_14091998_fides-et-ratio.html Recuperado el 30 de mayo de 2025. 83 Concilio Ecuménico Vaticano II, Gaudium et Spes (7 de diciembre de 1965), n. 14, Acta Apostolicae Sedis (AAS) 58 (1966), 1035. https://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vatii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html Recuperado el 30 de mayo de 2025. 84 Ibíd., n. 22, AAS 58 (1966), 1042. 85 Stein, E. (2003). La estructura de la persona humana. BAC, pp. 45-60.
225 emociones y la relacionalidad, configurando todas las actividades humanas. Igualmente, debe destacarse la dimensión relacional de la inteligencia humana, que se expresa en la comunión interpersonal y la búsqueda de la verdad. Los seres humanos están ordenados a la comunión con los demás86 y con Dios, reflejando la vida trinitaria de donación mutua87 . La inteligencia no es solo cognitiva, sino que abarca la capacidad de amar, elegir y desear, integrando lo corporal y lo espiritual88. La inteligencia humana es un don para captar la verdad, que trasciende lo empírico y se orienta a realidades últimas89, como el sentido de la existencia y la relación con Dios90. Esta búsqueda de la verdad se manifiesta en la creatividad y la comprensión semántica, capacidades que permiten al ser humano interpretar la realidad más allá de los datos cuantitativos, algo que la IA no puede emular plenamente91 . Además no debe olvidarse que debe conectarse la inteligencia humana con la vocación de "cultivar y custodiar" la creación (Génesis 2,15), un mandato divino que refleja la sabiduría de Dios92. La inteligencia humana participa en el plan divino al desarrollar la ciencia y 86 Teilhard de Chardin, P. (1955). El fenómeno humano. Taurus, Madrid, pp. 150-165 87 Comisión Teológica Internacional, Comunión y servicio. La persona humana creada a imagen de Dios (2004), n. 56. Disponible en: http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/cti_documents/rc_cti_2004_comunione-servizio_sp.html. Recuperado el 31 de mayo de 2025. 88 Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Dignitas infinita (8 de abril de 2024), n. 9. 89 Balthasar, H. U. von. (1985). La verdad es sinfónica: Aspectos del pluralismo cristiano. Encuentro, Madrid, pp. 20-35. 90 Juan Pablo II, Fides et Ratio (14 de septiembre de 1998), n. 3, AAS 91 (1999), 7. 91 Francisco, Mensaje para la LVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales (24 de enero de 2024), L’Osservatore Romano, 24 de enero de 2024, 8. 92 Catecismo de la Iglesia Católica, n. 307: «Los seres humanos son colaboradores de Dios en la obra de la creación»
226 la técnica, glorificando a Dios a través de la colaboración con su creación93. Así, San Buenaventura señala cómo el mundo creado es un "libro" que refleja la Trinidad y guía al ser humano hacia Dios94. La inteligencia humana se presenta como una facultad integral que abarca lo espiritual, cognitivo, corporal y relacional. No se reduce a tareas funcionales, sino que incluye la creatividad, la intuición y la capacidad de encontrar sentido en la realidad, como en el trabajo artesanal o la sabiduría de los pueblos indígenas95. Esta visión holística contrasta con la funcionalidad limitada de la IA, que carece de la capacidad de comprometerse con la realidad en su totalidad. Antiqua et Nova resalta la elaboración de una hermenéutica para interpretar los fenómenos contemporáneos, reconociéndolos como "lugares teológicos" donde Dios puede hablar a su Iglesia96. Retomando la noción conciliar de "signos de los tiempos", propone criterios para discernir qué elementos de la cultura contemporánea representan auténticas llamadas del Espíritu Santo y cuáles constituyen desafíos a la integridad de la fe97. El documento afirma que este discernimiento no puede realizarse desde una postura de confrontación con el mundo moderno ni de acomodación acrítica, sino desde un diálogo respetuoso pero claro, inspirado en el modelo de la inculturación del Evangelio98, que invita a un discernimiento comunitario y orante. 93 Concilio Ecuménico Vaticano II, Gaudium et Spes (7 de diciembre de 1965), n. 34, AAS 58 (1966), 1052-1053. 94 San Buenaventura, (1947), Soliloquio, Obras Completas de San Buenventura. Tomo 4. Edición Bilingüe, BAC. 95 Francisco, Querida Amazonia (2 de febrero de 2020), n. 41, AAS 112 (2020), 246 96 Rahner, K., (1961) "El cristianismo y las religiones no cristianas", en Escritos de Teología V, 135-156. 97 Gaudium et Spes, n. 11, cit. 98 Evangelii Gaudium, nn. 30-31, 50-51.
227 Se enfatiza que la Iglesia, "experta en humanidad"99, tiene la misión ineludible de interpretar estos signos a la luz del Evangelio, discerniendo en ellos tanto las semillas del Reino como las sombras que amenazan la dignidad humana y el proyecto de Dios. Se explicita que la Iglesia no se posiciona como un agente meramente observador, sino como un actor proactivo y responsable, llamado a iluminar el camino de la innovación tecnológica con los principios perennes de su doctrina social, contribuyendo a que el progreso científico y técnico se traduzca en un auténtico desarrollo humano integral y solidario. Se establece desde el inicio un tono que combina el reconocimiento del potencial positivo de la tecnología con una advertencia vigilante sobre sus riesgos inherentes. No se presenta como una crítica sistemática a la tecnología, sino como una invitación a un discernimiento ético riguroso, que permita maximizar las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías, minimizando al mismo tiempo los peligros que podrían deshumanizar la sociedad y alejarla del proyecto de Dios. Se enfatiza que la tecnología, en sí misma neutra, adquiere su verdadera valencia moral en función del uso que el ser humano haga de ella y de la finalidad a la que se oriente. El documento reconoce el potencial transformador de la IA en áreas como la educación, la medicina y la gestión de recursos, pero también identifica riesgos significativos. Entre las oportunidades, destaca la capacidad de la IA para optimizar procesos y facilitar el acceso al conocimiento. Sin embargo, advierte sobre posibles impactos negativos, como la deshumanización del trabajo, la vigilancia automatizada, la pérdida de privacidad y la introducción de sesgos en sistemas educativos o mediáticos100. Un riesgo particularmente 99 Pablo VI, Discurso a la Asamblea General de las Naciones Unidas, 4 de octubre de 1965. La expresión "experta en humanidad" ha sido retomada en numerosas ocasiones por el Magisterio pontificio posterior. 100 Antiqua et Nova, n.5
234 CONSIDERACIONES DEL PAPA LEÓN XIV SOBRE INTELIGENCIA ARTIFICIAL. La elección del Papa León XIV, el cardenal estadounidense Robert Francis Prevost, como el 267º pontífice de la Iglesia Católica el 8 de mayo de 2025, marcó un hito significativo en la historia contemporánea de la Iglesia. Desde los primeros días de su pontificado, León XIV ha destacado la inteligencia artificial (IA) como un desafío clave para la humanidad, vinculándola con cuestiones éticas, laborales y de dignidad humana. Para comprender las referencias de León XIV a la IA, es crucial contextualizar su elección de nombre, que rinde homenaje al Papa León XIII (1878-1903), reconocido, fundamentalmente, por su encíclica Rerum Novarum (1891)121, que abordó los desafíos sociales de la primera revolución industrial, incluyendo la explotación laboral y los excesos del capitalismo desenfrenado. Este documento sentó las bases de la doctrina social católica moderna, promoviendo la defensa de la dignidad humana y los derechos de los trabajadores en un contexto de transformaciones tecnológicas y económicas122. Podemos considerar que León XIV, al adoptar este nombre, establece un paralelismo claro entre la revolución industrial del siglo XIX y la actual revolución digital impulsada por la IA. En su discurso ante el Colegio Cardenalicio el 10 de mayo de 2025, afirmó: “Hay diferentes razones [para la elección del nombre], pero principalmente porque el Papa León XIII, en su histórica encíclica Rerum 121 CARTA ENCÍCLICA RERUM NOVARUM, de15 de mayo de 1891, DEL SUMO PONTÍFICE LEÓN XIII SOBRE LA SITUACIÓN DE LOS OBREROS. https://www.vatican.va/content/leo-xiii/es/encyclicals/documents/hf_lxiii_enc_15051891_rerum-novarum.html Recuperado el 12 de junio de 2025. 122 León XIV. (2025, 10 de mayo). Discurso ante el Colegio Cardenalicio. https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/speeches/2025/may/documents/20250510-collegio-cardinalizio.html Recuperado 14 de junio de 2025.
235 Novarum, abordó la cuestión social en el contexto de la primera gran revolución industrial. En nuestros días, la Iglesia ofrece a todos el tesoro de su doctrina social en respuesta a otra revolución industrial y a los desarrollos en el campo de la inteligencia artificial, que plantean nuevos desafíos para la defensa de la dignidad humana, la justicia y el trabajo, León XIV ha identificado la IA como uno de los “asuntos más críticos” para la humanidad, destacando su potencial para transformar sectores como la educación, la atención médica, los medios de comunicación y la guerra, pero también sus riesgos éticos. En su primera rueda de prensa como pontífice, el 12 de mayo de 2025123 , subrayó la necesidad de un uso responsable de la IA que complemente, en lugar de sustituir, las relaciones humanas, afirmando “Con su inmenso potencial exige, sin embargo, responsabilidad y discernimiento para orientar las herramientas al bien de todos, para que puedan producir beneficios para la humanidad”. Esta postura resuena con las advertencias de su predecesor, el Papa Francisco, quien en 2024 pidió un tratado internacional para regular la IA, argumentando que una tecnología sin valores humanos como la compasión y la moralidad es peligrosa124. 123 https://www.infobae.com/america/mundo/2025/05/12/el-papa-leonxiv-pidio-la-liberacion-de-todos-los-periodistas-encarcelados-por-buscarla-verdad-en-todo-el-mundo/#:~:text=En%20su%20discurso%20posterior%2C%20Le%C3%B3n,al%20fanatismo%20y%20al%20odio.&text=A%C3%B1adi%C3%B3%20que%20la% 20inteligencia%20artificial,tomar%20decisiones%20libres%E2%80%9D%2C%20afirm%C3%B3.&text=El%20sufrimiento%20de%20estos%20periodistas,de%20expresi%C3%B3n%20y%20de%20prensa. Recuperado el 14 de junio de 2025. 124 Francisco. (2024, 1 de enero). Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2024. https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/peace/documents/20231208-messaggio-57giornatamondialepace2024.html Recuperado el 14 de junio de 2025.
236 León XIV ha expresado un claro compromiso con la continuidad de las prioridades de su predecesor, el Papa Francisco, reiterando el énfasis en la IA como un desafío antropológico, que refleja una preocupación por el impacto de la tecnología en la identidad humana y las relaciones sociales. Como señaló en una audiencia con los medios el 12 de mayo de 2025, “la responsabilidad de utilizar la IA de manera segura recae en cada individuo, dependiendo de su edad y su papel en la sociedad”125. Esta declaración subraya la necesidad de una ética colectiva que trascienda las instituciones y se arraigue en la responsabilidad personal. El 19 de junio de 2025, el Santo Padre en su mensaje a los participantes en la Segunda Conferencia Anual sobre Inteligencia Artificial, Ética y Gobierno Corporativo126, reitera el compromiso de la Iglesia de participar activamente en la reflexión sobre un tema que afecta directamente «al presente y al futuro de la familia humana». Es «urgente», subraya León XIV, iniciar «reflexiones serias» y mantener «discusiones continuas» sobre la dimensión ética del desarrollo tecnológico, sin descuidar la necesidad de una gobernanza «responsable»127 . Frente a innegables posibilidades, no podemos eludir los "profundos interrogantes" que el rápido progreso de la IA plantea, en favor de un desarrollo verdaderamente "justo y humano". La tecnología, recuerda citando a su predecesor Francisco, es ante todo un «instrumento» que, por definición, remite a la inteligencia, la inteligencia “humana”, de la que procede y cuya fuerza ética depende de las «intenciones» de quienes la utilizan. Es por ello necesario evaluar las “ramificaciones” de la IA a la luz del «desarrollo integral de la persona y de la sociedad», como hemos constatado en la anterior exposición sobre el Documento Antiqua et 125 https://www.infobae.com/america/mundo/2025/05/12/el-papa-leonxiv-pidio-la-liberacion-de-todos-, cit., Recuperado el 14 de junio de 2025. 126 https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/messages/pont-messages/2025/documents/20250617-messaggio-ia.html Recuperado el 20 de junio de 2025. 127 https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2025-06/inteligencia-artificial-nuevos-horizontes-igualdad-papa-leon-xiv.html Recuperado el 20 de junio de 2025,
237 Nova. El bienestar, advierte el Papa, no puede considerarse sólo desde un punto de vista material, sino también en sus dimensiones «intelectual» y «espiritual»128. Advierte, asimismo como la verdad se encuentra en evidente riesgo, y el impacto que esto tendrá, fundamentalmente, sobre las nuevas generaciones. Es por ello que concluye con una hermosa, y al mismo tiempo lapidaria frase: “La auténtica sabiduría tiene más que ver con el reconocimiento del verdadero sentido de la vida que con la disponibilidad de datos”129. El 27 de junio de 2025, la Santa Sede, a través de Monseñor Lucio Ruiz, Secretario del Dicasterio para la Comunicación, en el transcurso de FGI2025130 , manifestó que “no podemos separar la reflexión sobre la tecnología de la sobre la humanidad”, pues la transformación en curso, debida sobre todo a la inteligencia artificial, es “profunda y rápida” y que está cambiando la vida y el trabajo de las personas. “Su impacto – añadió – va mucho más allá de la innovación técnica: concierne a la condición humana, a la cultura y al 128 Ibídem. 129 Ibídem. 130 El Foro de Gobernanza de Internet de las Naciones Unidas ( FGI ) reúne a personas de diversos grupos interesados en debates sobre políticas públicas digitales. Si bien no produce resultados negociados, el FGI informa e inspira a quienes tienen poder decisorio, tanto en el sector público como en el privado. Como proceso anual, el FGI incluye actividades de políticas, divulgación, desarrollo comunitario y de capacidades, todas ellas dedicadas a facilitar un entendimiento común sobre cómo maximizar las oportunidades digitales y abordar los riesgos y desafíos digitales. El trabajo entre sesiones del FGI culmina en reuniones anuales, donde los delegados debaten temas actuales y críticos, comparten buenas prácticas e intercambian recomendaciones políticas. Los resultados del FGI se transmiten a los órganos decisorios nacionales e internacionales. https://www.intgovforum.org/en/about#about-us Recuperado el 27 de junio de 2025.
238 sentido de la convivencia civil”131. De ahí la necesidad de realizar, una vez más, una interpelación a una gobernanza ética. El futuro digital solo será verdaderamente humano si es también justo, inclusivo, relacional y espiritualmente significativo. Por ello, hoy renovamos el llamado a que internet y todas las tecnologías emergentes se guíen por valores compartidos, normas comunes y la conciencia de que el ser humano es el centro, su propósito y su esencia132. Por último, y al cierre de estas modestas consideraciones, el Santo Padre, en su Mensaje al AI for Good 2025133, reitera la necesidad de una gobernanza global de las nuevas tecnologías. Si bien reconoce su capacidad para realizar tareas con rapidez y eficiencia, el Pontífice enfatiza que no pueden reemplazar el discernimiento moral, ni la riqueza de las relaciones auténticamente humanas134. La humanidad se encuentra hoy en una encrucijada. Por un lado, el potencial de la Inteligencia Artificial, capaz de realizar tareas con una velocidad y eficiencia increíbles. Por otro, su incapacidad para replicar el discernimiento moral y establecer relaciones auténticamente humanas. El camino a seguir es el de la gobernanza global, que guía el desarrollo de nuevas tecnologías respetando valores verdaderamente sociales.135 Y concluye con una apelación a San Agustín, quien en su obra Civitatis Dei136, apela a la tranquilidad del 131 https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2025-06/santa-sedeuna-gobernanza-etica-en-el-mundo-digital-que-pone-al.html Recuperado el 27 de junio de 2025. 132 Ibídem. 133 AI for Good fue fundado en 2017 por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el organismo líder de las Naciones Unidas (ONU) en tecnologías digitales. AI for Good identifica aplicaciones innovadoras de IA, desarrolla habilidades y estándares, e impulsa alianzas para resolver desafíos globales. https://aiforgood.itu.int/about-us/ Recuperado el 8 de julio de 2025. 134 https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2025-07/leon-xiv-el-desarrollo-de-la-ia-debe-ir-acompanado-del-respeto.html Recuperado el 10 de julio de 2025. 135 Ibídem. 136 S. Agustín (2022), Civitatis Dei, BAC.
239 orden (tranquillitas ordinis) como un horizonte que nunca debe perderse de vista para promover un orden social más humano, «sociedades pacíficas y justas», al servicio del desarrollo integral y del bien de la familia humana137 . Ahora bien, la atención de León XIV a la IA no ha estado exenta de controversias, sufriendo y soportando en primera persona actividades denunciadas y riesgos que se han cumplido en su persona. Desde su elección, ha sido blanco de campañas de desinformación generadas por IA, incluyendo videos manipulados y declaraciones falsas difundidas en redes sociales. Sirva como muestra, un presunto video, que se hizo viral, de en qué simulaba el apoyo del Papa al líder de la junta militar de Burkina Faso, y que fue creado mediante técnicas de morphing138 y audio sintético139. Este incidente ilustra los desafíos éticos que la propia IA plantea, no solo en 137 https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2025-07/leon-xiv-el-desarrollo-de-la-ia-debe-ir-acompanado-del-respeto.html Recuperado el 10 de julio de 2025. 138 El morphing, en el contexto digital, se refiere a una técnica de animación por computadora que crea una transición fluida entre dos imágenes o formas, dando la ilusión de transformación. En esencia, se trata de un efecto visual que altera gradualmente una imagen hasta convertirla en otra diferente. Esta técnica se utiliza ampliamente en el cine, la televisión y otras formas de entretenimiento para crear efectos especiales, como la transformación de personajes o la transición entre escenas. https://evergine.com/es/sistema-animacion-morphing/#:~:text=Entendiendo%20la%20animaci%C3%B3n%20morphing,-La%20animaci%C3%B3n%20Morphing&text=Son%20una%20t%C3%A9cnica%20utilizada%20en,diferentes%20expresiones%20faciales%20o%20corporales. 139 Laboratorio de Periodismo Fundación Luca de Tena (2025), León XIV en la mira: cómo la inteligencia artificial alimenta una ola de desinformación sobre el nuevo papa, https://laboratoriodeperiodismo.org/leon-xiven-la-mira-como-la-inteligencia-artificial-alimenta-una-ola-de-desinformacion-sobre-el-nuevo-papa/ Recuperado el 2 de junio de 2025.
240 términos de su desarrollo, sino también en su uso para manipular la percepción pública. Estas campañas de desinformación subrayan la relevancia del mensaje de León XIV. Al abordar la IA como un desafío ético, el Papa no solo se refiere a su impacto en el ser y la justicia, sino también a su potencial para distorsionar la verdad y socavar la confianza social. A MODO DE CONCLUSIÓN La intersección entre la Iglesia católica y la IA presenta un campo fértil para la reflexión teológica y ética. A lo largo de su historia, la Iglesia ha demostrado una notable capacidad para adaptarse a los diferentes cambios técnico y tecnológicos, utilizándolos como herramientas para difundir su santo mensaje y mantenerse como interlocutor relevante ante los apremios sociales. En los últimos años, la Iglesia católica ha mostrado un creciente interés por el fenómeno de la inteligencia artificial (IA), reconociendo tanto sus potencialidades como sus riesgos. En un contexto de rápida transformación tecnológica, el magisterio de la Iglesia ha insistido en la necesidad de que la innovación esté al servicio del ser humano, inspirada por una ética que respete la dignidad de toda persona y fomente el bien común. Lejos de adoptar una postura tecnófoba o ingenuamente entusiasta, la Iglesia ha optado por una actitud de discernimiento crítico, que aúna apertura al diálogo con firmeza en los principios. Desde una perspectiva cristiana, la inteligencia artificial debe concebirse como una herramienta que, bien orientada, puede contribuir al desarrollo integral de las personas y a la superación de muchas injusticias. Aplicada con criterios evangélicos, puede mejorar la educación, la atención sanitaria, la administración pública y hasta la evangelización. Pero cuando se separa de la verdad sobre el hombre —ser creado a imagen y semejanza de Dios, dotado de libertad, conciencia y responsabilidad— corre el riesgo de reducir a
241 la persona a un mero dato, y a la convivencia humana a un cálculo de utilidades. Los desafíos que se presentan no son pocos. En primer lugar, la necesidad de una gobernanza ética de la IA, que supere los intereses económicos y geopolíticos, y establezca límites justos a su desarrollo y aplicación. En segundo lugar, la formación de las conciencias, tanto de quienes diseñan estas tecnologías como de quienes las utilizan, para que no se banalicen sus impactos ni se delegue la responsabilidad moral en las máquinas. En tercer lugar, la promoción de una “algor-ética”, capaz de articular técnica y sabiduría humana, ciencia y teología, de modo que el discernimiento sobre lo justo y lo bueno siga siendo una tarea humana, no automatizable. Finalmente, se impone una tarea pastoral: acompañar a las comunidades cristianas en la comprensión de estos fenómenos, y suscitar espacios de diálogo entre fe, cultura y tecnología. La inteligencia artificial puede ser una oportunidad para pensar de nuevo qué significa ser humano, trabajar, comunicarse, decidir, y también para renovar las formas de vivir la caridad, la justicia y la fraternidad. La Iglesia, fiel a su vocación profética y maternal, está llamada a iluminar estos nuevos caminos con la luz del Evangelio y la riqueza de su tradición humanista. No se trata de temer al futuro, sino de prepararlo con responsabilidad, sabiendo que toda tecnología debe estar al servicio de la vida y de la esperanza. Como manifestó el Santo Padre Francisco, "La dignidad intrínseca de toda persona humana y la fraternidad que nos une como miembros de la única familia humana deben estar en la base del desarrollo de nuevas tecnologías".
