Veinte números de cuadernos sobre Vico
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153 VEINTE NÚMEROS DE CUADERNOS SOBRE VICO (1991-2007)* Miguel A. Pastor Pérez Este trabajo reseña más de un cuarto de siglo de existencia de la revista española Cuadernos sobre Vico, dedicada al estudio del filósofo napolitano. El trabajo hace hincapié en las diversas líneas de estudio, en la pluralidad de temas y en la diversidad e internacionalidad de autores que han colaborado. PALABRAS CLAVE: Vico, Cuadernos sobre Vico, Centro de Investigaciones sobre Vico, cultura hispánica, filosofía, historia. This paper reviews more that twentyfive years of existence of the Spanish journal Cuadernos sobre Vico, devoted to the study of the Neapolitan philosopher. The work focuses on the different lines of study, the plurality of its issues, and the diversity and internationality of the authors that contributed to it. KEYWORDS: Vico, Cuadernos sobre Vico, Centro de Investigaciones sobre Vico, Hispanic culture, philosophy, history. I. ¿Por qué una reflexión aquí y hoy en torno a Cuadernos sobre Vico? Quizás fuese suficiente para justificar esta reflexión con remitir a la nota editorial que abre el último número de Cuadernos sobre Vico, pero quisiera añadir aquí que, precisamente la asunción de esos cambios, precisamente porque nada se ha hecho de repente, la audacia que caracterizó la aparición dentro del ámbito científico, universitario y cultural español, de aquel primer y ya lejano número de Cuadernos sobre Vico, hace diecisiete años, “hecho todo a mano”, alimentado de pasión intelectual y vocación filosófica, confianza y esfuerzo personal, nos permite no renunciar hoy a la tradición cultural y no temer, sabiéndonos insertos en el desa- Cuadernos sobre Vico 21/22 (2008) Sevilla (España). ISSN 1130-7498 ©Miguel A. Pastor Pérez * Texto de la Presentación del volumen 20 de Cuadernos sobre Vico realizada en el Seminario “Vico en la cultura hispánica”, expuesto en la Università di Roma “La Sapienza” en febrero de 2008.
rrollo (también tecnológico) de nuestro tiempo, nuestro destino como Revista, en manos del lector y verdadero artífice –a veces más que los mismos autores– de la propia revista. Nos reconocemos así –y no queremos renunciar a ello– dentro de una tradición interdisciplinar que, iniciada desde el primer número, pretendía recoger estudios y colaboraciones en los diversos ámbitos científicos y filosóficos sin renunciar a la indagación histórica, al estudio crítico y a la investigación temática, pero tampoco –formando parte de nuestras finalidades como publicación de estudios– a la difusión e información de ideas, desplegadas a través de cualquier medio, soporte, espacio, procedimiento, recurso, vía, mecanismo o método. El análisis que a continuación pretendemos llevar a cabo de los veinte números de CSV admite una doble vertiente metodológica. Por un lado, un análisis cuantitativo que en sus meros números resulta señeramente significativo; y, por otro, un análisis cualitativo, de diferentes dimensiones atributivas, que, obviamente, en muchos casos se solapan y entrecruzan. Comencemos primero por la vertiente cuantitativa. Desde 1991 –año en el que aparece el primer número de CSV– hasta 2007 –año correspondiente al número 20– la Revista ha contado con la participación de 244 colaboraciones directas y 58 traducciones. La intencionalidad ecuménica de la Revista y su proyección, sin entrar en cuestiones técnicas como paneles de incidencia, solicitudes de intercambios, pedidos de suscriptores o contadores de visitas en red, viene constatada por la distribución nacional de los autores que en ella han colaborado hasta hoy. Y así, junto a las aportaciones españolas, que por obvias razones constituyen el número más amplio (109), cabe destacar las 57 contribuciones italianas, 24 mexicanas, 15 norteamericanas, 8 británicas, 7 alemanas, 3 francesas, 2 brasileñas, amén de argentinas, canadienses, portuguesas e israelíes y contando también, por último, con la contribución de autores que ejercen o han profesado en Chile y Bolivia. La estructura interna de la Revista ha ido pausadamente creciendo, al mismo tiempo que se consolidaba y maduraba la propia publicación. Y si bien el número 1 (1991) contaba ya con los tres grandes bloque sustentadores, constantes en todos los números siguientes (I. Estudios viquianos, II. Estudios sobre Vico y la cultura hispánica y III. Estudios bibliográficos), desde el número 2 incorpora un apartado (IV. Biblioteca) dedicado a la publicación de textos, traducidos al español (textos bien del propio Vico, o bien que nunca habían sido publicados en nuestra lengua o que su publicación era lo bastante antigua como para no ser fácilmente localizados y manejados por los estudiosos e interesados, o que, simplemente, presentaban algunas insuficiencias manifiestas en las versiones disponibles). Igualmente, a partir del número 4 se integra un nuevo apartado en la revista (III. Estudios generales de ámbito viquiano) que principalmente contemplará estudios de aproximación con- Cuadernos sobre Vico 21/22 (2008)154 Miguel A. Pastor Pérez
textual entre los ámbitos culturales y temporales de España, Hispanoamérica e Italia, principalmente, vertebrados en torno a Vico y su obra como base. La estructura definitiva queda consolidada a partir del número 5, en el que surge a su vez una sección dedicada específicamente a reseñar libros aparecidos tanto en relación con el propio pensamiento y obra del Napolitano como en relación con los ámbitos culturales antes referidos y en distintos idiomas. El tratamiento cualitativo de estos diecisiete años obliga a la memoria a evocar no sólo a grandes estudiosos, sino también a amigos y maestros que desafortunadamente ya han desaparecido, pero que siempre aportaron solidariamente su aliento y estímulo, y alimentaron la ilusión y apoyo al esfuerzo de la iniciativa viquiana emprendida desde la Universidad de Sevilla y como proyecto principal del Centro de Investigaciones sobre Vico. Además de honrarnos con algunos de sus escritos, de indudable valía intelectual e importancia temática para los objetivos investigadores de nuestra revista. Si el número que levantaba velas a la navegación de CSV (1991) tiene un carácter eminentemente español y mediterráneo, principalmente por el origen de los autores que colaboraron en él, el número 2 presenta ya importantes colaboraciones de E. Grassi, G. Costa y F. Tessitore en el ámbito internacional, o de J.M. Bermudo y E. Hidalgo Serna en el ámbito hispano, por citar sólo algunos. Significando además, también, un apoyo al proyecto de la revista española. II. Pero comencemos por el principio. 1. Las ocho colaboraciones del primer número (1991) abren ya las diversas perspectivas que muestran el rico y polivalente mundo problemático que Vico expone en sus obras. Así, y sin entrar tampoco en detalles analíticos minuciosos, la naturaleza de las distintas aportaciones muestra los temas fundamentales, por un lado, de la temática de intereses implicados en la propia obra viquiana, como son la Filosofía de la Historia (José Villalobos), la Estética (Amparo Zacarés), que se prolonga hacia consideraciones de tipo lírico-musical (Miguel A. Pastor), lingüístico (Rais Buson) y metodológico (Isabel Ramírez Luque), la constitución de una ciencia civil que pueda tener un verdadero carácter científico (José M. Bermudo), y, por otro lado, un tema motor y nuclear en la declaración intencional de la propia Revista, como es el de la recepción (José A. Marín), conocimiento y difusión del pensamiento de Vico en el ámbito filosófico y cultural español (José M. Sevilla). Probablemente sea esta dirección de estudios una de la más fértiles que ha generado la Revista a través de los trabajos del prof. J.M. Sevilla, y que tiene continuidad a través del trabajo de doctorado de algunos jóvenes investigadores incorporados recientemente a la colaboración con Cuadernos sobre Vico. 2. Decíamos también que el segundo número (1992) “abría” la participación de prestigiosos autores foráneos (Grassi, Costa, Tessitore), que junto a pensadores Cuadernos sobre Vico 21/22 (2008) 155 Veinte números de Cuadernos sobre Vico (1991-2007)
importantes del ámbito español, marcaban ya las rutas de navegación internacional que, desde entonces, caracterizarán a CSV. Pero tal vez sea más sugerente subrayar la exposición de dos temáticas siempre presentes en Vico, y sin duda de notable actualidad. Nos referimos a la dimensión mito-poética del pensamiento viquiano y a su relación con la racionalidad de un conocimiento científico y antropológico, a través de la explicación de los “sali nitri” que remite a conocimientos tanto de medicina como de alquimia, y que está en la base de lo que va a erigirse en Ciencia Nueva, como muestra el artículo de Costa por un lado, y, por otro, a la recuperación o rehabilitación del ingenio y la fantasía, de la metafórica y la retórica, propuestas por Vico como formas metodológicas válidas para investigar y considerar épocas del desarrollo humano, en las que “la ciencia”, el conocimiento sobre el mundo, se expresaba a través de estos medios y que habría que enfrentar, más allá de lo que el propio napolitano parece llegar a reconocer, a las constantes referencias a Descartes y los cartesianos que aparecen en la obra de Vico (como muestra el sintético pero cuidado artículo de Gemma Muñoz-Alonso López). No podemos dejar de señalar la apertura, en este número, de la sección dedicada a Biblioteca, donde se publica por primera vez la traducción completa de la I Oración Inaugural, y que tendrá, a partir de ese momento, una eficaz y productiva continuidad de la mano de nuestro colaborador Francisco J. Navarro Gómez, como fermento de lo que llegará posteriormente a convertirse en una importante edición completa de las Oraciones Inaugurales en castellano, vertidas directamente del latín. 3. Siguiendo con la navegación por aguas internacionales, el tercer número (1993) –si bien se abre con un extenso, reflexivo e interesante artículo de Gustavo Costa dedicado a mostrar cómo a través del diálogo con Francisco Suárez y el panpsiquismo renacentista Vico llega a conocer mejor las fuentes clásicas del pensamiento moderno– inicia una también eficaz y continuada colaboración con el ámbi- to hispanoamericano, a través de la participación de tres notables autores argentinos, en la que se plantean las posibles vías de penetración del pensamiento de Vico a través de Sarmiento y la generación argentina del 37, desarrollando una labor civilizadora y de comprensión histórica, como expone el interesante artículo de Celina Lértora Mendoza, así como el cuestionamiento de la influencia y difusión de la obra de Vico en la cultura argentina a través de un paradigma indiciario ficcionalmente expuesto, en el que se centra el estudio aportado por José I. Sazbón. Una doble presencia norteamericana, aunque breve, pero de probado reconocimiento y conocimiento sobre Vico, queda explicitada en el caso del coeditor de los americanos New Vico Studies, Donald Ph. Verene. Cabe señalar también las aportaciones de George Uscatescu, y sobre todo la de Giorgio Tagliacozzo, en las que éste último re-conoce las causas (tendencia racionalista preponderante, ausencia o insuficiencia de traducciones al inglés, el carácter reductivo de los estudios sobre Vico fuera de Italia, su ausencia o escasa presencia en los Cuadernos sobre Vico 21/22 (2008)156 Miguel A. Pastor Pérez
manuales de historia del pensamiento, la falta de conocimiento de su obra por parte de los mismos docentes universitarios, o su conocimiento más allá, pero no dentro, del ámbito estrictamente filosófico) del olvido en el que habría caído el pensamiento de Vico durante los últimos doscientos años, sobre todo en el ámbito anglosajón, si bien se subraya también su creciente recuperación –su resurrección, lo llama el autor italoamericano– y la actualidad que en gran parte responde a la inversión de los mismos motivos que coadyuvaron a su desconocimiento, resaltando, a pesar del carácter limitado de su exposición, la influencia que el autor napolitano ejercerá sobre Isaiah Berlin y la proyección de este autor en algunos ámbitos culturales anglosajones. Recuperación, en definitiva, de la que podría ser prueba el esfuerzo de nuestra misma publicación. 4. El cuarto número (1994) supone ante todo un refuerzo de los lazos de colaboración. El prof. Fulvio Tessitore, Director del Centro di Studi Vichiani de Nápoles, y presente en las páginas de los números 2 y 3, había apoyado desde los inicios el proyecto español de estudios viquianos con su aceptación, desde el número primero, a formar parte del Consejo Consultivo de CSV. La colaboración se afianza también en una afinidad intelectual y de rigor de estudios con el Bollettino del Centro di Studi Vichiani, que ya venía, desde hacía algún tiempo, recogiendo y difundiendo el trabajo de CSV, y que quedará reflejado en la interesante colaboración que el prof. Giuseppe Cacciatore, Director del Bollettino, publica en este número sobre el estado y desarrollo de los estudios e investigaciones sobre Vico en España, y en donde sostiene, frente a tesis más tradicionalistas acerca de la incidencia y escasa repercusión de Vico en el pensamiento español a lo largo del siglo XVIII y XIX, una nueva lectura y una nueva consideración de las fuentes y de la investigación actualizada sobre la temática. Otros importantes artículos incorporan –o forman el cuerpo– de este número. Un estudio de José Faur relaciona la teoría del conocimiento del escéptico F. Sánchez y el principio del verum-factum del napolitano, planteándose que con la aceptación de la premisa básica del escepticismo Vico puso fin a la crisis escéptica. Consideraciones parecidas que, de alguna forma, mantiene el artículo de Enrique Bocardo en el que se intenta dibujar una diferente definición de verdad desde el examen del principio viquiano antedicho. Sugerente y seductor se nos presenta el artículo de Stephan Otto, que parte de la consideración de la Ciencia Nueva como un texto descifrable –por tanto considerado originariamente hermético– a partir de dos claves interpretativas vinculadas, una metafísica y otra semiótica, y que permiten “leer” un subtexto no escrito que caracteriza el pensamiento de Vico como transcendental más allá de Kant. Citar, por último, la puesta al día del criterio de lo ‘verosímil’ viquiano desde el De nostri hasta la Ciencia nueva como refuerzo no sólo del proyecto epistemológico sino también como actitud metodológica globalizadora, que lleva a cabo José M. Bermudo en su Vico ‘1994. Cuadernos sobre Vico 21/22 (2008) 157 Veinte números de Cuadernos sobre Vico (1991-2007)
5. También el denso número doble 5-6 tiene un carácter especial para los editores de CSV, pues por primera vez contamos con la participación de un estudioso muy querido, profesor de esta Universidad romana de La Sapienza, como fue Franco Ratto, el cual llevaba varios años colaborando con la revista y alentando nuestro esfuerzo; una cooperación que a partir de este número será ya continuada y constante hasta su muerte en el año 2003. Número bianual (1995-1996), voluminoso, de profusos y entramados estudios, distribuye su espacio en torno a dos focos principales de intereses. Por un lado, artículos que tratan los aspectos jurídico-políticos (la función del legislador, la argumentación jurídica) de y sobre Vico y su época; y por otro, una línea más epistemológica y metodológica que revisa, desde diversos planteamientos (poiético, hermenéutico, metafórico, histórico y natural), esta vertiente del pensamiento del napolitano. Dentro del apartado de “Estudios viquianos” se publican –siempre en traducción española, como es característica de la revista– importantes aportaciones italianas: Andrea Battistini, Vincenzo Vitiello, Francesco Botturi, Pier Paolo Otonello (que resalta la influencia y proyección del pensamiento de Vico en autores de la talla de Rosmini y Sciacca), Fabrizio Lomonaco y el propio Franco Ratto; además de dos artículos procedentes del ámbito anglosajón: una contribución de Leon Pompa y una más consistente colaboración de Donald Phillip Verene, en las que se plantea críticamente las objeciones de Vico al desarrollo moderno de cualquier forma de metafísica. Destacables también son, desde el ámbito español, las aportaciones de carácter jurídico-político de Antonio E. Pérez-Luño, relacionando a Vico y la argumentación jurídica actual, y de Fernando H. Llano, que nos presenta los estudios sobre Vico de G. Fassò, orientaciones jurídicas que tendrán continuidad posterior en diversos trabajos y reseñas de Pablo Badillo O’Farrell. Todavía desde el ámbito hispano se ofrecen dos aportaciones más, a cargo de J. A. Marín y A. Zacarés. 6. Los números siete y ocho (1997), en formato de volumen anual doble, tienen también un doble carácter emotivo para el equipo de CSV: a) si bien por un lado hubo que dar cuenta de la muerte de Giorgio Tagliacozzo, que había sido una de las primeras personas en alentar y apoyar incondicionalmente la aparición de una publicación periódica en español centrada en el pensamiento de Vico, formando parte de su Consejo consultivo desde el primer número y habiendo participando con una contribución en el número tres, ahora en este mismo volumen de 1997 lo hacía nuevamente ofreciendo en español, antes que en inglés, uno de sus más importantes trabajos viquianos (La unidad del conocimiento: desde la “especulación a la ciencia”. Introducción a la Dendrognoseología), con una introducción del Director de la revista, J.M. Sevilla, y unas reflexivas “Anotaciones” a cargo de F. Ratto; b) por otra parte este número doble supuso la satisfacción de intensificar las relaciones científicas y culturales con el ámbito italiano a través de la participación masiva del ‘staff’editor de la revista en las Giornate Internazionali di Studi “Símbolo, Cuadernos sobre Vico 21/22 (2008)158 Miguel A. Pastor Pérez
Cuadernos sobre Vico 21/22 (2008) 159 metafora e linguaggio”, Congreso Internacional celebrado en Sansepolcro del 3 al 6 de abril de 1997, gracias a la invitación de los organizadores, encabezados por Franco Ratto. En este año la revista contó además con las importantes aportaciones de Nicola Badaloni, quien plantea el modo de hacer historia de la filosofía a partir de la asunción consecuente de una concepción definida del filosofar, lo que no implica rechazar aproximaciones de otros ámbitos de estudio; L. Pompa, que a través de un aparente juego de palabras establece la viabilidad y relevancia actual de un “arte diagnóstica” que relaciona hermenéutica y metafísica; Giorgio Pinton y el mismo F. Ratto, ambos escribiendo sobre la Nápoles de Vico en sendas exposiciones-relatos que, más que describir una ciudad, nos muestran un entramado vital y acogedor donde la familia y la profesión, las miserias y grandezas, afectos y circunstancias van modelando el propio desarrollo intelectual y vital de nuestro autor. Es de resaltar también la colaboración francesa de Olivier Remaud, parabolizando al Benito Espinosa leído por Vico; también la proyección del pensamiento viquiano en la obra de Voegelin y una re-visitada relación con Suárez que nos muestra P. Badillo en dos rigurosos y efectivos artículos; así como la atrayente propuesta de J. Faur relacionando a Vico y la tradición hebrea; y, por último, la aparición de un interesante y actualizador artículo que abre por entonces una línea de investigación y exposición del pensamiento de Vico que hasta el momento había tenido poca presencia, salvo en los textos de la Biblioteca tal vez, en las páginas de la revista: nos referimos al papel desempeñado por Vico y su obra como tutor y educador, que es recogido y analizado en el trabajo de María José Rebollo Espinosa. Una temática, ésta última, que en este número comparte también Giuseppe Patella estudiando el modelo retórico universitario propuesto por el napolitano. 7. También los números nueve y diez (1998), al igual que el anterior volumen también doble anual, presentan una destacada y variada participación italiana: Gianfranco Cantelli indaga sobre el paso de la lengua heroica a la lengua divina; Massimo Marassi, relacionando el problema de la metáfora en Vico y Grassi; Giuseppe Módica, que sostiene una metafísica de la mente en Vico como clave que aclara la correlación entre lógica e historia; Francesco Botturi, que se sumerge en la meditación sobre el carácter hermenéutico de la verdad poética y su relación con la fantasía; y F. Ratto, que entre deductivismo, metáfora y realismo histórico confronta el pensamiento del napolitano con el de Hobbes. Pero tal vez convenga resaltar la semblanza que de la obra de Vico hace Isaiah Berlin a partir del desarrollo de las ideas (las mas audaces –dice Berlin–) sobre la naturaleza humana y la sociedad, la cultura, y la consideración científica de la Antropología, la Historia y las Ciencias Sociales, haciendo de Vico un descubridor de nuevos continentes culturales y el inventor de nuevos conocimientos científicos sociales. Este texto de Berlin era hasta entonces inédito en español. Veinte números de Cuadernos sobre Vico (1991-2007)
El número cuenta con la edición de un original trabajo que plantea la sematología de Vico como lógica profunda de la etimología generativa de las tres lenguas (muda, oral poético-metafórica, oral sígnico-convencional), a cargo del estudioso viquiano alemán Jürgen Trabant, de la Universidad Libre de Berlín, y una nueva aportación de Mª. J. Rebollo Espinosa sobre el papel permanente de la obra de Vico como ámbito de educabilidad. Igualmente destacamos los trabajos de J.M. Sevilla, con su originaria y atrayente propuesta de contrastes y afinidades concretas entre las concepciones históricas de Ibn Jaldún y Vico; de Andrea Battistini sobre el carácter “originarista” –filósofo del alba, lo llama el profesor de la Universidad de Bolonia– de la antropología viquiana; y de José Villalobos sobre la razón poética zambraniana como razón radical, que sugiere hondas afinidades entre Vico y la pensadora malagueña a partir de un perfil desde el que ambos “tientan una nueva época”. 8. Un año especialmente importante para CSV será 1999, en el que se reúnen en Sevilla –del 4 al 9 de Octubre, en un Congreso de carácter internacional (Giambattista Vico y la cultura europea) organizado por el Centro de Investigaciones sobre Vico con la colaboración de numerosas y prestigiosas instituciones a nivel internacional– los especialistas e investigadores más notables y prestigiosos sobre Vico, y en torno a Vico, de tal modo que si bien no podría decirse que estaban todos, lo que sí se podría afirmar es que todos los que estaban (52 ponentes de Europa, América Latina y América del Norte) eran expertos en Vico y relevantes estudiosos de su pensamiento y su obra, y en algún momento vinculados antes o después a la historia de CSV. A pesar de la organización de un evento de tales proporciones (cuyas Actas aparecen al año siguiente en tres volúmenes de la editorial napolitana La Città del Sole), la revista sale de nuevo esta vez como volumen doble bianual, números 11-12 (1999-2000), y con una serie de colaboraciones de proyección internacional, en algunos caso anunciadoras y en otros prolongaciones de los grandes temas-debates suscitados en la actividad del Congreso Un nuevo texto –como el anterior, inédito en lengua española– de I. Berlin plantea por qué leer a Vico hoy y los motivos que hacen conocer mejor su pensamiento en la actualidad, el papel fundamental de la imaginación en el proceso empático de adentrarnos en la mente de los otros. También en torno a la actualidad de Vico se concretan las exposiciones de G. Tagliacozzo, Alessandro Giuliani, a través del papel de la retórica ayer y hoy, y Antonio Verri, que aproxima el pensamiento del napolitano al propio Berlin. G. Cacciatore, por su parte, plantea el lugar relevante, dentro del debate filosófico contemporáneo, del concepto de individualidad y de su relación con la ética de raigambre historicista. Distinto carácter –de orientación nueva y marcadamente metodológica– presenta la aportación del profesor galés Bruce Haddock, sobre el significativo papel filosófico de la Autobiografía de Vico; del estadounidense Tom Rockmore sobre Vico Cuadernos sobre Vico 21/22 (2008)160 Miguel A. Pastor Pérez
y el constructivismo; del canadiense Marcel Danesi sobre sentido, concepto y metáfora en el napolitano; y del italiano Maurizio Martirano sobre la interpretación ferrariana de Vico. Igualmente interesantes resultan los trabajos procedentes de Brasil (del estudioso Humberto Aparecido da Oliveira Guido) centrado en las escasas líneas de la Vita que el mismo Vico dedica a su propia infancia, en las que relata su caída por una escalera, suceso desde el cual se puede comprender mejor la concepción filosófica de la niñez de Vico y su posterior desarrollo; también de México (Jorge Velázquez Delgado) y Argentina (Alberto M. Damiani) llegan estudios, que en este caso muestran la unión del mundo civil y el mundo metafísico como principio director de la antropología, la gnoseología y la teoría política de Vico. Vanna Gessa-Kurotscha, por un lado, y J.M. Sevilla por otro (con un segundo artículo que completa el establecimiento de las afinidades y divergencias de Ibn-Jaldún con Vico), con fuerza renovada se suman a los anteriormente referidos al replanteamien- to de las cuestiones problemáticas que enmarcan o rodean el pensamiento y la obra de Vico, desde su posible actualidad e influencia en las ciencias sociales y jurídicas, hasta el papel de la metáfora, la re-asunción de la retórica, el papel de Vico en la educación, el margen de las distintas interpretaciones posibles sobre Vico, o la significación filosófica de su propia biografía. Citar por último el original y actualizador artículo del italoamericano Giorgio Pinton intitulado “¿Por qué y dónde está Vico en la Web?”, donde el autor plantea y muestra no sólo el carácter revolucionario que la Red supone para investigadores, estudiosos e interesados en la obra de Vico –en concreto–, mostrando además su presencia en el ciberespacio y documentando los sitios de referencia, sino que plantea especulativamente la respuesta que hubiera dado el mismo Vico ante un fenómeno que proporciona una variedad de recursos tan extensa y de fácil acceso para el saber y su difusión. 9. Los números 13-14 (2001-2002), recuperados en la Dirección de la revista de la vorágine del trabajo organizativo del exitoso Congreso, se presentan como dos números densos en propuestas conceptuales e intensos en su desarrollo. Se abren con el recordatorio del centenario del nacimiento de Ernesto Grassi. Un ensayo del propio Grassi –inédito en español– y dos importantes interpretaciones (de Alain Pons y de Massimo Marassi) nos recuerdan la influyente glosa que Grassi hizo del napolitano, convirtiéndolo en uno de sus “autores”, ya desde 1942. En la exposición grassiana, el comienzo de la filosofía moderna no arranca con Descartes sino con la pasión y la experiencia de lo originario que, desde el Renacimiento, los humanistas italianos y españoles vislumbran en la nueva imagen del mundo, en ruptura con la tradición medieval, considerado ahora desde nuevas perspectivas especulativas y nuevos planteamientos históricos, y que culminará en la obra de G.B. Vico. Y si bien siempre la tarea de velar por la propia tradición filosófica tiene un sentido urgente y primordial, no hay que perder de vista que el pensamiento es algo esen- Cuadernos sobre Vico 21/22 (2008) 161 Veinte números de Cuadernos sobre Vico (1991-2007)