Las puertas renacentistas de la muralla de Sevilla
Abstract
La muralla de Sevilla tuvo importantes puertas renacentistas que fueron ideadas por el arquitecto Hernán Ruiz II hacia 1560. En este artículo se aportan datos y destacadas imágenes anteriores a su derribo hacia 1857-1869, se consideran sus vestigios arqueológicos, sus reconstrucciones gráficas en el siglo XXI y se propone su reconstrucción material como símbolos de identidad y fuente de progreso.
Full text
62 63 El pErímEtro dE la primitiva cErca dE la ciudad andaluza tuvo distintos trazados dEbido a los cambios En El curso fluvial y al crEcimiEnto urbano. EnEl sigloXVi fuE rEprEsEntada En El Civitates Orbis terrarum con El río, El puErto y la muralla, con sus numErosos torrEonEs, puErtas y postigos, como protagonistas ANTONIO GÁMIZ GORDO / PEDRO BARRERO ORTEGA / RAFAEL MANZANO MARTOS LAS PUERTAS RENACENTISTAS DE LA MURALLA DE SEVILLA Acueducto y Puerta de Carmona, porGenaro Pérez Villaamil (dibujo), JulesArnout (litografía), 1842, 32x48 cm, Colección Antonio Gámiz Gordo.
64 65 LAS CIUDADES medievales solían protegerse de ataques exteriores con murallas que también servían como medio de control fiscal o para confinar a la población en caso de epidemias. En el caso de Sevilla, el perímetro de la primitiva cerca tuvo distintos trazados debido a los cambios en el curso fluvial y a los crecimientos urbanos. La ciudad se expandió en época romana –Hispalis– y almorávide –Isbiliya– hasta que en tiempos almohades (1147-1248) se conformó su definitivo recinto amurallado. Dicho trazado permaneció inalterado tras la conquista castellana de la ciudad en el año1248. En el siglo XVI, tras el descubrimiento de América y la creación de la Casa de la Contratación, Sevilla inició un periodo de gran esplendor. Se construyeron importantes edificios como el Archivo de Indias, el nuevo Ayuntamiento, la Casa de la Moneda o el Hospital de las Cinco Llagas, entre otros. La ciudad de ese momento fue representada en una vista publicada en1588 en el tomo IV del Civitates Orbis Terrarum, junto a las más importantes ciudades del mundo. El río Guadalquivir y el puerto con sus barcos protagonizaban su imagen urbana, junto a la muralla, con sus numerosos torreones, puertas y postigos. En la leyenda se identificaron las más destacadas puertas de la ciudad: la de Triana, del Arenal, de Goles o Real,de San Juan, de la Almenilla o de la Barqueta, de la Macarena, de Córdoba, del Sol, del Osario, de Carmona, de la Carne y de Jerez. Frente a otros recintos amurallados con elementos repetitivos, en Sevilla cada una de ellas tenía su propia personalidad, adaptándose a su particular entorno urbano. Desgraciadamente, casi todas fueron demolidas en el siglo XIX, y los datos hoy conocidos sobre algunas de ellas son escasos. NUEVAS PUERTAS DE HERNÁN RUIZ II En 1560, el Cabildo de Sevilla solicitó un informe para la renovación de las puertas medievales a Hernán RuizII, que fue maestro mayor de la ciudad y el arquitecto que diseñó la bella coronación renacentista de la Giralda. Se pretendía mejorar su funcionalidad, eliminar accesos en recodo y ocultar los vestigios islámicos con un lenguaje arquitectónico clásico, según las nuevas ideas artísticas del momento. Aunque no se han localizado sus trazas, resulta evidente que se inspirarían en los arcos triunfales romanos, como nuevos símbolos de modernidad situados en los principales accesos a la ciudad. Cuando Hernán Ruiz II falleció en1569 aún no se habían ejecutado las nuevas puertas. Sin embargo, ningún estudioso ha cuestionado la proximidad formal de estas con otras obras suyas. Atendiendo al lenguaje arquitectónico, se le suelen atribuir la Puerta de Triana, la Puerta Real,la Puerta de la Carne y el Postigo del Aceite, así como la Puerta de Jerez y la Puerta de Carmona. Eran verdaderas joyas arquitectónicas, las más bellas del recinto amurallado de Sevilla. En su diseño se usarían trazados geométricos auxiliares y sencillas Página opuesta, Vista de Sevilla publicada en el Civitates Orbis Terrarum, v.IV, 1588, colección particular. En esta página, Puerta de Triana, por Jean Jules Andrieu, h. 1867, fotografía, Colección Carlos Sánchez.
66 67 proporciones para relacionar las distintas partes entre sí y a su vez con el conjunto. Por ejemplo, la altura del hueco de paso era una vez y media su ancho, según la tradición hispánica, salvo en la Puerta de la Carne, cuya altura estaba limitada por la conducción de agua que discurría sobre la muralla hasta el Real Alcázar. Siguieron un esquema compositivo con dos cuerpos, el superior comprimido. En el inferior se abría el arco de acceso de medio punto, junto a una composición de órdenes clásicos, figuras circulares, inscripciones conmemorativas o escudos de armas pétreos. Se remataban con un frontón triangular realzado por acróteras o pináculos. Dichas composiciones mantienen una clara relación formal con los dibujos incluidos en el Libro de Arquitectura de Hernán Ruiz II, un manuscrito original conservado en la biblioteca de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. Además, existen evidentes similitudes con algunas láminas del tratado de Sebastiano Serlio, que sería un referente arquitectónico en aquella época. Tras la muerte de Hernán Ruiz II, Asencio de Maeda asumiría la dirección de las obras. Su actividad, muy vinculada a la ejecución constructiva, está documentada en varias puertas: de la Carne (1577), de Carmona (1578) y de Triana, más el Postigo del Carbón (1585). Tras alcanzar el cargo de maestro mayor de Sevilla, posiblemente añadió ciertos elementos arquitectónicos, como los almohadillados en pilastras, poco frecuentes en otras obras de su antecesor. Sin embargo, el conjunto arquitectónico de dichas puertas responde claramente al gusto estético manierista de Hernán RuizII, propio de aquella fecha tardía del Renacimiento. PUERTAS RENACENTISTAS EN ESPAÑA Las arquitecturas efímeras levantadas en distintas ciudades con motivo de la llegada de CarlosV, a modo de arcos triunfales, permitieron ensayar nuevos lenguajes arquitectónicos. Posteriormente se renovaron algunas puertas para conmemorar el recibimiento del emperador, convirtiéndolas en verdaderos símbolos urbanos. Dos de ellas su hueco adintelado y sus elegantes columnas laterales. IMÁGENES ENTRE LOS SIGLOS XVI Y XIX La ciudad de Sevilla cuenta con un rico legado de imágenes históricas que aportan valiosos datos sobre las transformaciones arquitectónicas y urbanas de sus puertas, y permiten comprenderlas a través de la percepción de quienes las miraron atentamente para representarlas. Resultan de gran interés como fuente documental si se analizan junto a otras fuentes escritas o arqueológicas y en relación con la realidad actual de su entorno. Algunas de ellas son una fuente de placer visual e, incluso, tienen cierto valor artístico. Dicho legado gráfico permite comprender que las puertas no solo tienen interés por su propia belleza arquitectónica, sino que además constituyen un singular patrimonio urbano en distintos momentos históricos. Además de la vista de Sevilla ya citada, publicada en 1588 en el tomoIV del Civitates Orbis Terrarum, otra vista incluida en el tomoI de 1572 muestra el frente amurallado de la ciudad hacia el norte, en el que destacaba la Puerta Real, remodelada hacia 1564. Dicho topónimo aparece en fuentes documentales a partir del 10 de mayo de1570, cuando entró por ella el rey FelipeII. En sus inmediaciones se dibujó el palacio que había levantado Hernando Colón, hijo del almirante Cristóbal Colón, en el que se encontraba su famosa biblioteca. En otra vista incluida en el tomo V de1598 aparecía el frente sur de la ciudad y la Puerta de la Carne antes de su remodelación. Se situaba en las inmediaciones del barrio de Santa Cruz, de la Huerta del Retirodel Real Alcázar y del barrio de la Judería, junto al arrabal de San Bernardo y al matadero de la ciudad, un lugar donde tenían lugar espectáculos taurinos, representados en primer plano en esta vista. En 1617, Joannes Janssonius realizó una singular panorámica que detalló el puerto y sus barcos, tratando de ilustrar la prosperidad de la ciudad con arquitecturas idealizadas. Esta inspiraría a otra vista de Matthäus Merian en1638 y a diversos plagios que tuvieron una gran difusión en Europa, se encuentran en ciudades en las que trabajó el arquitecto Diego de Siloé: la Puerta de Santa María en Burgos, situada junto al puente, con diversos motivos escultóricos, y la Puerta de las Granadas, en el acceso a la Alhambra desde la ciudad de Granada, con almohadillados rústicos. Además, en el siglo XVI se renovaron otras puertas urbanas que aún hoy constituyen una importante referencia visual, como la Puerta Nueva de Bisagra en Toledo, con almohadillado y un gran escudo imperial. De gran interés resulta la Puerta del Puente en Córdoba, que conmemora la celebración de las Cortes con FelipeII en1570. Fue diseñada por Hernán RuizIII, que también proyectaría la transformación de la torre campanario de la mezquita-catedral. Entre las más bellas imágenes de dicha puerta, una litografía de David Roberts publicada en 1837 muestra Libro de Arquitectura, folio 139, por Hernán RuizII, h.1569, Biblioteca de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. De arriba abajo, detalle de la Entrada de Felipe V y su séquito por la Puerta de Triana en 1729, por Pedro Tortolero (dib./grab.), 1748, Colección Rafael Manzano Martos, y Puerta Real, por Luis Masson, h. 1855-60, fotografía, Colección duque de Segorbe.
68 69 incluyendo el famoso lema: “Quien no ha visto Sevilla no ha visto maravilla”. En estas vistas aparece la Puerta de Triana en primer plano. De ella partía el camino hacia el Aljarafe, a través del puente de barcas y del arrabal de Triana, el más destacado de la ciudad. Entre las vistas grabadas por el pintor sevillano Pedro Tortolero con motivo de la estancia de FelipeV en Sevilla, una bella panorámica detalla su entrada festiva en la ciudad junto a un amplio séquito, el 3 de febrero de1729, aunque la imagen se publicó en1748. La Puerta de Triana estaba engalanada a modo de arco triunfal, con esculturas y banderolas colocadas para dicho acontecimiento. El entorno cercano a las principales puertas fue representado en el primer plano a escala de la ciudad de 1771, conocido como plano de Olavide, y también en el plano de Spínola de1827 y en otras cartografías urbanas que aportan detalles de gran interés sobre el entorno extramuros. Durante la estancia en Sevilla del británico Richard Ford, entre1830 y1833, dibujó cerca de un centenar de vistas de gran valor documental, cuando aún no existía la fotografía. Decía Ford que lo primero que había que hacer en Sevilla, después de subir a la Giralda para contemplar la ciudad, era dar un paseo a caballo alrededor de sus murallas. Muchos de sus dibujos detallaron el recinto amurallado y las puertas de Triana, Real, de la Carne y de Carmona, entre otras. En una bella colección de litografías publicada por el pintor Genaro Pérez Villaamil, España artística y monumental (tres volúmenes, 1842-50), aparece la Puerta de Carmona junto a destacados monumentos españoles. La ejecución de esta puerta fue dirigida por Asencio de Maeda, que incorporó almohadillados junto a elementos arquitectónicos frecuentes en la obra de Hernán RuizII, como los pináculos, el frontón curvo partido y otros detalles similares a dibujos de su Libro de Arquitectura. A ella llegaban los Caños de Carmona, un acueducto que abastecía de agua a la ciudad, pero este conjunto fue demolido hacia 1868-70. El gran interés arquitectónico que suscitaban las puertas ideadas por del siglo XIX, conservados en el Ayuntamiento de Sevilla, que fueron dibujados a escala, incluyendo algunas cotas. RECONSTRUCCIONES DEL SIGLO XXI Una adecuada documentación gráfica resulta fundamental para conocer, difundir, gestionar y conservar el patrimonio, según las recomendaciones de la Unesco (Icomos, 1966). En casos de destrucción patrimonial, a veces pueden salvaguardarse los valores inmateriales si existen documentos gráficos que permitan su reconstrucción virtual o material. Hacia el año2006, el arquitecto y catedrático Rafael Manzano dibujó a mano alzada diversas puertas históricas de Sevilla reconstruidas en su entorno actual, a partir de fotografías previas a su demolición. Gracias a las tecnologías digitales, hoy es posible elaborar rigurosas imágenes virtuales para conocer y dar a conocer dicho patrimonio arquitectónico y urbano. Los profesores de la Universidad de Sevilla Antonio Gámiz, Daniel Antón y Pedro Barrero han reconstruido virtualmente puertas atribuidas a Hernán RuizII en tres artículos científicos: revista EGA, 2019 (Puerta de Triana); Heritage, 2023 (Puerta Real), y Virtual Archeological Review, 2025 (Puerta de la Carne). Ello ha abierto un debate ciudadano sobre la reconstrucción del patrimonio desaparecido, como ocurrió con el Campanile de Venecia o el pabellón alemán de Barcelona de Mies van der Rohe. Según los principios para la conservación y restauración del patrimonio incluidos en la Carta de Cracovia del año2000, debe evitarse la reconstrucción material en “el estilo del edificio” de partes enteras del mismo. No obstante, resultan aceptables las reconstrucciones con especial significado arquitectónico, si están basadas en documentación precisa e indiscutible, como ocurre en las puertas renacentistas aquí destacadas. Estas tienen una especial significación en el conjunto amurallado de Sevilla y constituyen un verdadero símbolo de modernidad del sigloXVI, ideado por Hernán Ruiz II, uno de los mejores artistas en la historia de la ciudad. Sevilla tiene ahora la posibilidad de reconstruir estas excepcionales puertas con rigor científico, como símbolo de identidad y fuente de progreso. Hernán RuizII, motivaría su inclusión en las primeras colecciones fotográficas sobre la ciudad, poco después de la aparición de esta técnica hacia mediados del sigloXIX. Se conocen dos fotografías de la Puerta de Triana. En una de Luis Masson, incluida en un álbum dedicado a los duques de Montpensier y datada hacia1855-58, aparecen alamedas recién plantadas en la actual calle Reyes Católicos. En la otra, una estereoscópica de Jean Jules Andrieu de hacia1867, se aprecian los dos huecos laterales abiertos alrededor del año1859 para favorecer la fluidez del tránsito urbano, poco antes de su demolición hacia1868. Luis Masson también realizó, hacia1855-60, la única fotografía conocida de la Puerta Real antes desu demolición hacia 1864, en la que se aprecia suelegante composición arquitectónica, a la que se habían superpuesto dos capillas laterales, que también habían dibujado Richard Ford o el pintor Egron Lundgren. A través de la puerta, en su exterior se aprecian edificaciones que formarían parte de la gran transformación extramuros que supuso la construcción hacia1863 del ferrocarril Sevilla-Córdoba y de la cercana estación de Plaza de Armas. La Puerta de la Carne cuenta con dos valiosas fotografías, una de ellas tomada por el vizconde de Vigier hacia 1851. La otra, datada alrededor de1855, fue comercializada por Gaudin Frères en1858, poco antes de su demoliciónen 1864. Esta había servido como base de la vista publicada por Francisco Javier Parcerisa en su libro Recuerdos y bellezas de España, en el tomo sobre Sevilla de 1856. En ambas se aprecia un deficiente estado de conservación y aparecen casas de su entorno hoy existentes que también fueron dibujadas por Richard Ford y por el pintor Joaquín Domínguez Bécquer. VESTIGIOS ARQUEOLÓGICOS La pérdida del valor defensivo de las murallas y puertas propiciaría su abandono y deterioro. A mediados del sigloXIX serían consideradas como un obstáculo para el progreso urbano, y en su mayor parte fueron demolidas hacia 1857-69. Ello supuso la pérdida de un patrimonio arquitectónico muy significativo de la ciudad. El derribo de la Puerta de Triana fue adjudicado en1868 a un contratista jerezano que se llevó los materiales como parte del pago. Tras su reutilización, hoy se conservan en el zoológico de Jerez dos tambores de sus columnas, que son clave para una posible reconstrucción por anastilosis, o sea, incluyendo restos materiales originales. En 1983 se realizaron excavaciones arqueológicas que localizaron su cimentación, y el contorno de su planta se refleja hoy en el pavimento del espacio público. En 1995, la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla acometió una excavación arqueológica en la Puerta Real. Se descubrió y se recuperó el lienzo de muralla adyacente y otros restos, como los sillares de piedra de su cimentación. Su ubicación también está hoy marcada en el pavimento. Además, en la parte superior del lienzo de muralla recuperado se colocó una lápida conmemorativa que se situaba en el entablamento de la puerta. Aún no se han acometido excavaciones arqueológicas de otras puertas. Para conocer la ubicación exacta de la Puerta de la Carne han resultado de gran interés los planos de alineaciones de fachadas del casco histórico de finales Puerta de la Carne, por Gaudin Frères, h.1855, fotografía, Colección Carlos Sánchez.
