Los cuatro jinetes de las nuevas tecnologías y la educación a distancia
Abstract
El presente artículo bajo el epígrafe genérico "Los cuatro mitos de las nuevas tecnologías y la educación a distancia" pretende ser una reflexión en tiempo presente sobre las relaciones entre la contemporaneidad y la educación, centrándose y tomándose com
Full text
- 99 - Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación LOS CUATRO JINETES DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS Y LA EDUCACIÓN A DISTANCIA Víctor Amar Universidad de Cádiz (España) El presente artículo bajo el epígrafe genérico Los cuatro mitos de las nuevas tecnologías y la educación a distancia pretende ser una reflexión en tiempo presente sobre las relaciones entre la contemporaneidad y la educación, centrándose y tomándose como pretexto la democratización tecnológica, la interactividad, la motivación y, por último, la relación cantidad calidad. Con la intención de que esta reflexión vaya in crecendo, y que estos cuatro mitos sean simplemente una excusa para incrementarlos, la idea inicial es la de presentarlos hipervinculados a otras tantas páginas webs que estén relacionadas con los temas apuntados. Con ello, el texto es un pretexto para continuar el debate siempre constante sobre la realidad (lo real), las nuevas tecnologías y la educación a distancia. The present article under title generic The four myths of the new technologies and the education at distance tries to be a reflection in present time on the relations between the contemporaneity and the education, being centered and taking like pretext the technological democratization, the interactivity, the motivation and, finally, the relation amount quantity quality. With the intention of that this reflection goes in crecendo, and which these four myths are simply an excuse to increase them, the initial idea she is the one to present/display them hypertie to other so many pages webs that they are related to the pointed subjects. With it, the text is a pretext to continue the always constant debate on the reality (the real thing), the new technologies and the education at distance. Palabras Clave Nuevas tecnologías, mitos, educación a distancia, educación, interactividad, motivación Miré, y vi que aparecía un caballo bayo. El jinete que lo montaba se llamaba Muerte, y detrás de él iba el Infierno. Se le dio potestad sobre una cuarta parte de la tierra, para que matase a la gente con la guerra, el hambre, la peste y las fieras salvajes (San Juan, 6:8) Nº 22 Enero 2004 pp. 99-108
- 100 - 1. Introducción La primera parte del enunciado del presente artículo podría invitar a pensar al lector y la lectora, en cierta medida, que se trata de un análisis sobre el pasaje bíblico de los cuatro jinetes del Apocalipsis, al menos referencialmente, su vinculación con las nuevas tecnologías y la educación a distancia. Ahora bien, lejos de convertir este texto en algo inspirativo o que tenga la menor intención bíblica, la idea es conjugar este número con una visión cuatripartita de los mitos de las nuevas tecnologías y la educación a distancia. E, igualmente, desmitificarlo en el sentido de explicar lo inexplicable, así como invitar al lector a que reflexione en el omitido concepto de lo apocalíptico. Ciertamente, que lo apocalíptico ha tenido una fuerte tradición, en la cultura occidental, a partir de la visión destructiva expuesta en el escrito de San Juan. No obstante, atendiendo a su matiz etimológico Kaluptw (kalýpto) y Apo (apó) { Apokaluptw (apocalýpto)} cabría interpretarlo como descubrir e, inclusive, manifestar o expresar... y, en este sentido, nos desenvolveremos. La idea es establecer cuatro de nuestros criterios sobre los que, creemos (en la acepción de no dudar), se asientan las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC) y la educación a distancia. Con todo ello, hacemos hincapié en la conveniencia de no realizar una interpretación demasiado dispar a esta indicada aunque, por supuesto, a veces puede resultar conveniente para nutrir el texto inicial. La visión que deseamos ofrecer es desmitificadora sobre el sustantivo que omitimos y que sea interpretado como baluarte sobre el que se asienta la contemporaneidad (y la educación a distancia); por ello, titulamos los epígrafes: - La democratización tecnológica. Información y comunicación por un mundo sin fronteras. - De la interactividad y otras atribuciones. Una realidad posible. - La motivación con las nuevas tendencias educativas. Una responsabilidad compartida. - Entre la cantidad y la calidad. La propuesta del futuro. No obstante, la lucidez debería llevarnos a no confundir los términos y considerarlo en su justa medida, con una visión rigurosa, no esnobista, absorta por el tecnicismo imperante, por la fascinación apriorística... y que sea la mesura el órgano con el cual analicemos este artículo, que hemos determinado en titular de forma genérica: LOS CUATRO JINETES DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS Y LA EDUCACIÓN A DISTANCIA. En cierto modo, que sea una invitación para que contrapunteemos la visión catastrofista y negativa de las nuevas tecnologías, o bien la fóbica y contraria al respecto de la educación a distancia. Un ejercicio literario-reflexivo sobre una preocupación que nos mueve y conmueve desde la educación y la tecnología. 2. Primer jinete: La democratización tecnológica. Información y comunicación por un mundo sin fronteras Uno de los logros más deseado por el ser humano ha sido la posibilidad de comunicarse con los demás. Desde hace miles de años la necesidad de saber lo que sucedía a su alrededor y buscar la explicación de lo acontecido fue una constante. La idea apuntada por McLuhan (1) pone de manifiesto que desde la invención del telégrafo el mensaje llegaba antes que el emisor y, este hecho, revolucionó todo lo relacionado con la información y la comunicación personal y social. Con las importantes transformaciones que, Amar, Víctor
- 101 - Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación en las últimas déc adas, se han ido sucediendo a tenor de la presencia en la cotidianeidad de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, éstas han supuesto una ruptura con las maneras tradicionales de desarrollarse las personas. La información discurre libremente por unas autopistas que pagan su peaje. Lejos de caer en la ingenuidad de que la información circula sin ningún tipo de control, cabría aceptar (no sin reservas) que ésta se hace extensible a un colectivo mucho más amplio. E, igualmente, el concepto de asimilación a modo de usuario que se deriva del uso del ordenador personal, también transforma el tratamiento de la misma y la posible decodificación que se haga de ella. Los modelos de información, al menos en cuanto a la difusión y modo de presentación, están cambiando vertiginosamente. Hoy en día, el discurso de muchas personas se centra en la necesidad de que estar informadas, es un derecho tan importante como el de la educación o la sanidad. La información construye a los pueblos, mientras que la educación los orienta y la sanidad los cuida. Esta tríada, a manera de triángulo equilátero, cuenta en su área con un concep- to que se hace coincidir con el de calidad de vida. Es casi inadmisible considerar una propuesta cualitativa de vida sin contar con una libre y fluida información para y entre la ciudadanía. El derecho y el deber de estar informado son sinónimos de poder elegir. O sea, capacidad de elección en cuanto a la información que se genera en el mundo pero, también, contar con información para poder seleccionar esto o aquello, entre la formación que se necesita o la que se ofrece. Asimismo, por el perímetro de este imaginario triángulo circulan los intereses visibles e invisibles que se derivan del control de la información e, inclusive, los aranceles que hay que pagar. En cuanto a la comunicación, ésta también ha experimentado una significativa transformación. Las nuevas tecnologías han propiciado un desarrollo importante en los modos de comunicación. La posibilidad de hacerlo desde un ordenador, viendo al otro interlocutor y, a la vez, éste viéndonos a través de una videoconferencia, es algo realmente novedoso. Una comunicación que se complementa con la posibilidad de transferir documentos escritos o imágenes, que viene a nutrir más, si cabe, el acto comunicativo. La comunicación se lleva a cabo en tiempo presente, sin demora o cortes (véanse desde interferencias a censura) entre el mensaje enviado por el emisor y el mensaje que le llega al receptor. La magia de la comunicación se completa una vez que nos vemos y nos oímos en tiempo real, sin ser un inconveniente la d istancia y, a veces, las diferencias idiomáticas ya que existen excelentes traductores que traducen los mensajes. En pocas palabras, la comunicación multidireccional es una realidad que se traduce, en principio, en la capacidad de ser emisores a la vez que receptores, o viceversa. Con ello, ¿estaríamos ante una nueva concepción de la democratización (2) a partir de las posibilidades que se derivan del uso de las nuevas tecnologías (y la educación a distancia)? En efecto, estamos siendo testigos de una revolución en cuanto a la información y la comunicación que estaría consolidando el concepto de la democratización tecnológica. Para el ser humano, en la actualidad, este tipo de fronteras desaparecen. Ahora, en comparación con hace unos años, sería más difícil ponerle cercas al campo de la información y la comunicación. Todo fluye y confluye en la red, en una inmensa telaraña tramada en los países desarrollados y que se van haciendo extensibles a otras comunidades en vías de desarrollo. Ha emergido una cibercultura (3) que tiene a la información y a la comunicación
- 102 - como testigo, del mismo modo que a la tecnología como referente inminente. Una democratización tecnológica en cuan- to a la solidaridad de los pueblos, a favor de las posibilidades de los más desfavorecidos. Un gesto por el que ellos tienen las mismas posibilidades que los demás, al menos, en cuanto a la información y la comunicación, así como en la utilización que puedan hacerse de ellas transformándolas en conocimiento. La democratización tecnológica cabría entenderla en un sentido amplio de la palabra. Es decir, no asumida como la tiranía de la minoría que controla sobre la mayoría que carece de dicha tecnología. Por lo tanto, las nuevas tecnologías no deben convertirse en el abismo que separa a los inforricos de los infopobres. Todo lo contrario, cabría hablar de una democratización tecnológica en cuan- to a las posibilidades que se derivan del acto de compartir con los demás, con la mayoría, y soslayar los intereses partidarios y excluyentes de la minoría. Sin embargo, la democratización tecnológica no se alcanzará sin la desaparició n de la tiranía de la información y el monopolio de la comunicación. Igualmente, la democratización tecnológica se logrará cuando la minoría pudiente sea consciente de que compartir es un gesto que legitima y construye una sociedad más justa y democrática. Compartir, re considerar y comenzar a plantearse una solidaridad de la tecnología con el fin de fac ilitar el desarrollo del 80% de los habitantes del planeta tierra que están excluidos de la democratización tecnológica y debe ser la consigna a seguir de ahora en adelante. 3. Segundo jinete: De la interactividad y otras atribuciones. Una realidad posible Quizá, una de las atribuciones más innovadoras que se asignan a las nuevas tecnologías es la interactividad (4). Un deseo añorado de poder intervenir sobre la máquina y que ésta nos obedezca. Sin embargo, la interactividad no sólo cabría entenderla a modo de simple elección sobre una o varias funciones sino, más bien, en la línea o tendencia en la que el receptor se convierte, igualmente, en emisor. O sea, la capacidad que existe para que se produzca una intervención plena en el proceso de información o de comunicación entre personas y máquinas. La dualidad que se establece entre actuantes, es decir, un emisor/usuario que ejecutara y un receptor/usuario que obedeciera las órdenes de éste, se ha truncado sutilmente. Ahora ambas partes del sistema participativo deben compartir responsabilidades. No existe un m ero emisor y un fiel receptor que obedece (a modo de mecanismo de difusión); con el concepto interactivo, la reciprocidad es bidimensional, donde los roles de emisor y receptor se confunden poderosamente. Pero esta asignación categórica viene dada por la atribución de inteligencia a la máquina, de capacidad para discernir, para contrarreplicar y hacer establecer su lógica. Con la interactividad existente en las innovadoras herramientas tecnológicas el emisor tradicional ha de compartir su protagonismo y, hasta llegar a, perder parte de él. En cierto modo, el éxito de las nuevas tecnologías aplicadas a la educación radica en esta premisa presentada en el párrafo anterior. A partir de ello, se puede reescribir el quehacer del usuario frente a la máquina. El rendimiento y la reciprocidad se reinterpretan. No sólo existe la necesidad de extraerle un beneficio de inmediato, en la línea del maquinismo funcional sino que, también, se puede establecer una pauta de comportamiento a raíz de establecerse la capacidad de competir con ella Amar, Víctor
- 103 - Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación e, inclusive, superarla. La inteligencia asignada humaniza a la máquina y hace de ella una compañera interactiva donde la asignación de réplica-contrarréplica es una evidencia, tal vez, un añorado deseo que se cumple. La interactividad cabría considerarla, en este sentido, como la posibilidad de elegir y recibir una respuesta lógica. De que se establezcan y acepten unos códigos de temporalización y turnicidad. Ya no basta con la pasividad unidireccional que ofrecen algunos medios de información y comunicación; con la interactividad el quehacer, al menos, bidireccional adquiere un protagonismo importante, pues el sujeto receptor de la información o la comunicación puede conseguir el del emisor, o viceversa. Igualmente, la posibilidad de estar conectado a múltiples usuarios hace de la interactividad una acción multidireccional (5), donde la información o la comunicación discurre hacia diferentes lugares y de diversas formas. Con ello, la posibilidad de elegir, no sólo al emisor de la información, sino también al canal con lo que se completa el proceso de la interacción, es un aliciente más. Con ello, la necesidad de elegir los receptores y el modo de interactuar con ellos deriva hacia una capacidad inusitada de decisión en el proceso de información y comunicación. El impulso de querer hacer prevalecer nuestros criterios se atemperan y otorgan prioridad al reparto de posibilidades y no al monopolio, consuetudinario, de lo informativo o lo comunicativo. De esta manera, la interactividad se presenta como algo, decididamente, plural y potencia el desarrollo democrático, así como podría flexibilizar y mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Con la interactividad se posibilita una nueva manera de educar a las personas, con la paradoja que ésta pasa por la presencia de la máquina, ahora bien, sin dejarse fagocitar por ella compitiendo, en el buen sentido de la palabra, en la construcción y elección de objetivos, propósitos A la postre, se trata de un guiño de la contemporaneidad, de las nuevas relaciones entre las personas y las máquinas que favorecen (o favorecerían) los procesos educativos; ahora bien, el éxito o el fracaso depende, entre otros tantos aspectos, del uso y utilización que hagamos de ellas. Per se , el maquinismo no garantiza, en la mayoría de los casos, casi nada positivo el éxito implica conocimiento, experiencia y, hasta, una considerable dosis de buena disposición por parte de las personas que estén involucradas en esta tarea. La interactividad es una realidad en la vida cotidiana (desde un cajero electrónico a un DVD en el cual se nos presente la opción de elegir finales, personajes, ángulos, zoom, lenguas, etc.) y, sin género de dudas, podría ser una excelente realidad en los diferentes contextos educativos, para afianzar otros modos, otras maneras de entender la educación, de acercanos a la evidente contemporaneidad. 4. Tercer jinete: La motivación con las nuevas tendencias educativas. Una responsabilidad compartida. ¿Cuánta de responsabilidad tiene el docente en el proceso de enseñanza-aprendizaje? ¿De qué modo el responsable en la enseñanza puede atraer y mantener la atención de los discentes? O bien, ¿dónde y cómo hacer que surja la magia de la motivación por una determinada actividad educativa o lúdica? Esta panoplia de preguntas podrían ir incrementándose todavía más. No obstante, una de las preocupaciones de las personas sensibilizadas con la educación radica en suscitar y mantener la motivación por parte del
- 104 - alumnado en su aprendizaje... en un mundo saturado por la hiperinformación y desorientado por la cantidad de ofertas educativas y no tan educativas. En esta multiplicidad de contextos, las nuevas tecnologías juegan un papel importantísimo, ya que vienen a abrir un itinerario atractivo y seductor hacia la motivación del alumnado por su formación. En este sentido, la motivación sobrevenida por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación y de la educación a distancia es una asignatura pendiente. En primer lugar, la motivación puede llegar por la variedad de escenarios educativos que surgen con las nuevas tecnologías. El planteamiento pretérito del aula se ve superado por la flexibilidad que viene dada por la elección del lugar de trabajo en función del gusto, de la confortabilidad, de las necesidades, etc. Ahora la motivación se incrementa por el grado de autonomía que el alumnado desarrollaría pudiendo elegir, no sólo el lugar, sino la manera de estudiar y la cantidad de información con la que desea trabajar. Es decir, una enseñanza flexible (6) donde el aprendizaje abierto se complementa con la elección del nivel, el ritmo y la cantidad de información. El éxito de la motivación radica en la posibilidad que se ofrece al alumnado para construir su propio conocimiento y la transformación de éste en aprendizaje significativo. En la formación de alumnos y alumnas independientes que vean en la instrucción no una obligación sino, más bien, un apartado interesante al que se pueden acercar con una disposición flexible e innovadora. Es decir, otorgándole la capacidad para elegir y construir, pudiendo manipular las herramientas, encontrándose acogido por un sistema educativo basado en los principios de la educación a distancia, con una garantía de avance en relación con sus necesidades y expectativas de desarrollo personal y social. El hecho de constituirlo en el principal artífice de su conocimiento, sin que esto signifique una saturación en cuanto a la responsabilidad que genere estrés o, igualmente, la imposibilidad de que su aprendizaje sea meramente espontáneo y sin saber si es correcto, quedaría consolidado a partir del desarrollo de su autoestima, estimulándole previa orientación y seguimiento, hacia el aprendizaje. La motivación en el alumnado se podría dar a través del aprendizaje individual o grupal, además de las necesarias tutorías virtuales que se derivan de las posibilidades de las nuevas tecnologías en la educación, desde modelos asíncronos (correo electrónico) a síncronos (chat), pasando por la videoconferencia. Una enseñanza creativa motivaría al alumnado en la construcción significativa de su propio aprendizaje. Lejos quedarían aquellos mecanismos de transmisión basados en la unidirreccionalidad del docente hacia el discente. A la que cabría aunar un nuevo concepto: el de la innovación, que fortalece el principio de la motivación, y que se fundamentaría en las posibilidades existentes en la humanización de la nuevas tecnologías. Ahora la educación es a distancia y no, exclusivamente, distante... De igual modo, que no se lleva a cabo de manera presencial pero sí puede llegar a ser personal, interviniendo la comunicación afectiva (sinónimo, en este caso, de efectiva) y el apoyo en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Con todo ello, el protagonismo de la formación lo adquiere el alumnado, mientras que el coadyuvante se erige como el aprendizaje activo. Lo que se persigue es la contribución a un alumnado crítico, además de activo y responsable que, cada vez menos, se sienta dependiente de los mecanismos tradicionales de Amar, Víctor
- 105 - Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación la educación. Pero, igualmente, quien reforzaría su papel protagónico sería el docente, quien continuaría siendo el máximo responsable y el artífice de la presentación de los itinerarios y el mantenedor de los juegos de seducción en el proceso de enseñanza-aprendizaje y los respectivos éxitos educativos. Con el nuevo mecanismo de motivación (7) a raíz del uso de las nuevas tecnologías, la autonomía del alumnado soslayaría al aburrimiento y la construcción del conocimiento eclipsaría al fracaso. Igual que se están reescribiendo la pedagogía y la didáctica en tiempo presente, es necesario poner al día el concepto de la motivación y como ésta puede ser facilitada gracias a la tecnología educativa. La figura del tecno-maestro o del tecnopedagogo adquiere una singular presencia en los nuevos tiempos que corren. En la educación hay que lograr mentes abiertas, autónomas y capaces de construir su propio conocimiento respondiendo a su proyección de futuro. Un ejercicio donde se encontraría involucrada toda la comunidad educativa, teniendo como denominador común al alumnado, el profesorado, las nuevas tecnologías y la educación a distancia. En el presente discurso, la motivación ha sido sinónimo favorecedor y estimulador del aprendizaje; pero no hemos perdido del horizonte a la figura del nuevo docente, quien se vale de un gesto de lucidez y responsabilidad, siendo el encargado de alcanzar y mantener un nivel idóneo de motivación facilitando, en todo momento, el aprendizaje. 5. Cuarto jinete: Entre la cantidad y la calidad. La propuesta de futuro. Los propios medios de comunicación han sido los encargados de generar y difundir entre la opinión pública el concepto de telebasura (8) y publibasura (9). Sin embargo, de un tiempo para acá se está haciendo habitual la extensión de la idea de basura en la red (10), una apuesta cuantitativa que ha eclipsado a la cualitativa. El discurso se barroquiza un poco más, si cabe, cuando se habla del control sobre las nuevas tecnologías. A este respecto indicaremos que existen filtros, censores o controladores propiamente dichos y, la mayoría de ellos, carecen de códigos compartidos en torno a los límites de la cantidad y la calidad de la información que puede o debe circular. Igualmente, el control se hace más difícil cuando el usuario de las nuevas tecnologías por lo general es una sola persona (pudiendo ser adulto) y el uso se lleva a cabo desde diferentes lugares (algunos con características privadas) y en diversas secuencias horarias (mañana, tarde o noche). Sin embargo el control, o el no control, sobre las nuevas tecnologías es un mito que ha suscitado diferentes debates al respecto. Sin embargo, el discurso cabría centrarlo sobre el control (que significaría prohibición) o sobre la observación (que implicaría orientación), ya que, para muchos estudiosos de la materia las nuevas tecnologías de la información y la comunicación pueden ser un importante elemento desestabilizador del orden y del poder establecido, no sólo político, social y económico sino, también, educativo y cultural. La apuesta no es de cantidad. La propuesta hay que centrarla sobre la calidad de la información y de la comunicación que discurre o llega a los usuarios. En este sentido, la calidad informativa y comunicativa descansa en una serie de columnas, pero ante todo sobre dos pilares: la inmediatez y la libertad de expresión (11). Qué sentido tiene invertir en un futuro (tec-
- 106 - nológico) cuantitativo, en el amplio sentido del término, cuando las carencias se continuarían. Han cambiado las formas y, con ello, tendrían que cambiar los contenidos. No incurrir en los errores del pasado. Cabría pensar en un futuro donde imperase la calidad frente a la cantidad. A la postre, cabría hacer suyo el modismo de que mañana más y mejor... y no aquel de mañana más de lo mismo. Pero nunca sin perder el referente de la libertad y la pluralidad o del respeto y los argumentos. La cantidad no ha garantizado nada en el transcurso de la existencia de la humanidad. Se ha olvidado la propuesta cualitativa, tal vez, llevada por la manía de parte del género humano de especular y controlar el número. En muy pocas ocasiones, la humanidad ha invertido sus esfuerzos en la calidad y cuando lo ha hecho los logros o beneficios se han consolidado. Sin embargo, lo que ha hecho de la cantidad una bandera se entendería por la necesidad de recoger aquellos logros o beneficios de inmediato, a corto plazo. La propuesta de futuro cualitativa con las nuevas tecnologías se traduciría en una cosecha de frutos a medio plazo; después de llevarse a cabo una idónea secuencia atendiéndose a las necesidades y riesgos que se pueden derivar de, por ejemplo, la hiperinformación o la sobrecomunicación. Ambos conceptos se desprenden de la cantidad de información mayoritariamente perjudicial para la humanidad: la basura mediática; y, de igual modo, las carencias en los medios de comunicación emitiendo variantes de lo innecesario: la desmesura comunicativa. Todo aboga hacia una depuración en la información y en la comunicación (12). En un replanteamiento de la cantidad y la calidad en las nuevas tecnologías y en la educación a distancia, pues el futuro pasa por ellas, por este binomio que haría restablecer cada cosa en su sitio y permitir un nuevo discurso del devenir de la educación en tiempo presente. Sin género de dudas, la calidad de vida y de la educación estaría garantizada con el saber diferenciar, correctamente, lo que se refiere a la cantidad en información y en comunicación En la línea de dar prioridad a la pluralidad y no a la cantidad homogénea... En estimular la inmediatez en vez de los filtros censores... En incentivar ciudadanos críticos y autónomos lejos de aquellos normalizados por un aluvión de información uniforme que conforma mentes planas y previsibles. En cierta forma, incentivar a personas con criterios y libres de elegir, lejos de los imperativos impuesto por los controladores Y aquí, una vez más, la educación se erige como garantía de la opción cualitativa. Ojalá la calidad sea la realidad de futuro, en estos momentos a modo de una propuesta utópica, que ha de combatir con un sinnúmero de intereses. La consigna es que desde la educación no se debería permanecer al margen y seguir reflexionando sobre este mito cantidad versus calidad, o las dos cosas a la vez pero con el siguiente orden: calidad y cantidad. 6. Conclusiones El mito ha sido (y es, en menor medida, en la actualidad) una manera de explicar, de contar, de narrar hechos que incumben al ser humano. En los tiempos que corren, las nuevas tecnologías y la educación a distancia conforman parte indisoluble de la cotidianeidad. No sólo la escuela o el hogar, sino también la rutina , pasa por la coexistencia con estas nuevas máquinas. Actualmente, se está erigiendo en protagonista (no excluyente) un innovador modelo educativo no presencial (o semipresencial) de crear, distribuir, almacenar, Amar, Víctor
- 107 - Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación utilizar el conocimiento. La responsabilidad educativa pasa por conocer qué está pasando a nuestro alrededor, de la misma manera que cabría contemplar una explicación de acuerdo a nuestra logicidad imperante de la empatía entre educación y nuevas tecnologías. Igualmente, la corresponsabilidad del educador contemporáneo coincide con el conocimiento de las ventajas y riesgos de la educación a distancia; de lo pertinente, o no, por compartir (docente discente) un mismo espacio físico; si el mecanismo presencial garantiza el éxito en el proceso de enseñanza-aprendizaje en contrapartida al aceptado por este sistema no presencial; o bien, se trata de un modelo a distancia antes que considerarlo distante entre las personas involucradas La educación en tiempo presente pasa por contemplar la relación (o relaciones) entre el ser humano y la máquina. El desconocimiento de éstas va en detrimento de la educación en sí. Un gesto de mesura y lucidez para hacer un uso idóneo de ellas pasa, entre otras cosas, por conocerlas y utilizarlas con idoneidad. Y que la educación se mire en la realidad de la cotidianeidad, y logremos aprender autónomamente y con confianza a pensar, sentir y actuar. La nueva educación sintoniza con la tecnología (como una nueva manera de acceder al conocimiento, de generarse, de distribuirse ). La nueva tecnología habla de convergencia más que de exclusión. Tal vez, para que ésta se produzca hace falta, en el amplio sentido de la palabra, predisposición de los intereses y las personas involucradas y disposición de herramientas que faciliten el acceso, el almacenamiento, etc. del nuevo conocimiento que se encuentra descentralizado de los focos habituales del saber, actualizado Posiblemente, estemos ante el mito de la nueva biblioteca de Alejandría al alcance de todos y todas (o de casi todos y todas). Lejos de caer en la tecnofilia impertinente o la tecnofobia incuestionable, acercarnos al conocimie nto del mito ayudaría en nuestra relación con las nuevas tecnologías y la educación a distancia. Probablemente un gesto de lucidez y de intentar explicar lo inexplicable. El presente texto, «Los cuatro jinetes de las nuevas tecnologías y la educación a distancia» , ha sido un pretexto para debatir o centrar el debate en torno a un tema emergente o emergido que ataña, plenamente, a la comunidad educativa. Las nuevas tecnologías y la educación a distancia son una parte de la realidad y no sería, en lo más mínimo, pertinente ni deseable no abordar estos asuntos en su justa medida, dejándose llevar por las modas o enfoques estancos. Analizar, concienzudamente, estos hechos cabría interpretarlo como un acto de compromiso con nosotros mismos y los demás. Un trabajo que, en gran medida, está por hacer. 7. Referencias Bibliográficas (1) http://edie.cprost.sfu.ca/~hempell/tetrad/ links.html (Miscelánea de 12 direcciones relacionadas con la figura del comunicólogo canadiense Marshall McLuhan; artículos y biografía...) (2) http://www.uned.es/ntedu/espanol/temasde-debate/mitos/index.htm (13 mitos de la educación a distancia y de las nuevas tecnologías, siendo los números 3 y 7 los que abordan la temática de la democratización) (3) http://educacion.jalisco.gob.mx/consulta/ educar/21/Educar21.pdf (La revista educar es una publicación editada del sistema educativo de Jalisco México-. El