Curiosidades antiguas sevillanas. serie segunda
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CURIOSIDADES ANTIGUAS SEVILLANAS POR José Gestoso yPérez (SERIE SEGUNDA) SEVILLA En la oficina del periódico EL CORREO DE ANDALUCÍA •1910
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Tirada de 250 ejemplares
CURIOSIDADES ANTIGUAS SEVILLANAS ^José Gestoso yPérez (SERIE SEGUNDA) do nacíon SEVILLA En la oncine del periódico EL CORREO DE ANDALUCÍA
—2— fabricación, que hizo célebre álas ciudades españolas de Murcia ydn Almería (1) de Córdoba, Granada, Málaga (2), Tole-' do, Valencia ySevilla «Caso es de recordar, por rarísimo dice áeste propósi- to un ilustre académico, que aun prohibiendo Mahomaálos hombres vestir seda, yque llegando Ornar el conquistador de Jerusalen áperseguir ácuantos la usaban, (1) «Almerio etait laville principale des musulmánsál’epoque dea Almorávides. Elle etait alora tres-indu8trieu(?e et ou ycomptait entre autres cents metiers átisser la soie, et Ton fabriquait des, etoffes connues sous le uom do bolla, de di dlbadjs di ciclaton, de ispabA,nii, de dfordjani; dea rideaux omés de fleurs, des etoffes ornéea des clona, do petitstapis, des etoffes eonnues sous les noms d’attabi (talú) de mi’djar &c. Avantl’epcque actuelle Almeríe etait également renommée pour la fabrication des ntensiles en cuivre et en fer et d’autres objeta Le port decettevillerecevait des vaiaaeaux d’Alexandrie et de toute la Syrie, et il n’avait pas dans toute le Espagne, de gena plus riehes, plus industrieux, plus comer9ants que ses babitants, ni plus enciis «oit au luxe et ala depense, soit a l’amour detbesaurier.» Edrisi —Descriptión d’Afrique et de l’Espagne, pég. 240. (2) Ebn Aljatib, un viajero arabe, alababa las bollas óvestiduras que se tejían en Málaga que eran de varios colores ycon preciosas labores de figuras que representaban Califas yotros personajes famosos, subiende sus precios ámuchos miles. Descripción del reino de Granada por Simonet, pág. 76.
-3- sean los mahometanos, casualmente, los que sobresaliesen mucho en vestirla yllegasen átal perfección en tejerla, que, ni los celebérrimos frigios les aventajaran (3). No parece sin embargo que esta prohibición fué tan absoluta, como se deduce de las siguientes frases: «Es probable, dice Francisco Michel, que estas telas (refiérese álas ricas de seda) fueron destinadas ála exportación, puesto que el Corán prohibía álos hombres el uso de la seda y ciertas sectas solamente empleaban estas telas con otras mezcladas.» Haremos notar, por tanto, que el Profeta permitía las sedas en los trajes de guerra; yel lujo de los ejércitos musulmanes cuando iban á ,combatir era inusitado. Sobre el mismo campo de batalla, fué donde los Cruzados S®ógrafo Ebn Said dice que Nena (Narichaó Nanfa) «era una alquería tan grande como una ciudad. . .que alcanzaba 4la sazón gran nombradla por sus fábricas de ricos tisúes (tira?) yelas de seda de colores yañade que pasó por aquel pueblo con su padre Musa Ebn Amran en la época en que sus naturales solían teñir ópintar la sena yha^ió gran muchedumbre de ellos reunidos tiend*^^^^ donde habían plantado una gran El señor marqués de Cerralbo en su notaoiusimo Discurso de recepción en la Real Academia de la Historia, pág. 164.
—4— se iniciaron en estos famosos esplendores orientales (1). El mismo autor, dijo ya en otro lugar: «Durante la Edad Media, fuera del traje y de ios paños mortuorios, las telas preciosas empleábanse también para las banderas, enseñas, gonfalones, tapices ócolgaduras, cubiertas de libros, gualdrapas de caballos, tiendas de campaña óde casa, etc. Las telas en sedas yoro eran lo mismo que el numerario, un medio de cambio comercial. Los emperadores griegos pagaban en sederías álas iglesias de Occidente ciertos tributos anuales. En los numerosos inventarios de los tesoros de los templos, se trata del samit de Persia, de Egipto, de Alejandría, el baudequin de Bagdad, etc... En el saqueo de Antioquia (1098) en la toma de Constantinopla (1204) en Damieta (1219) los Cruzados encontraron entre otras riquezas, cantidad de telas. Los árabes fueron nuestros maestros y sus tradiciones arraigaron de tal suerte en la Península, que basta el primer tercio del siglo pasado, por lo que áSevilla respecta, pudimos envanecernos de que fuese esta ciudad famosa entre las productoras de los (1) Le inusee liisterique des tissus da la Chambre de commerce de Lyon, por Raymond Cox, página, 51,
-5- más apreciados tejidos, repregeatados por aquellas riquísimas telas de seda yoro llamadas por los musulmanes marabique (1) tartarí, zarzahan, ricornás, samit, ciclatón; sirgo yotras, algunas de las cuales empleáronse eo las mortajas de San Fernando yde su hijo el infante Don Felipe, yen las más estupendas, que atavían la momia del gran arzobispo Don Rodrigo en su sepulcro de Sta. María de Huerta; pero, aun todavía pueden citarse otros muy peregrinos ejemplos recordando las inapreciables enseñas militares sarracenas, custodiada una en las Huelgas de Bdrgos, de filiación desconocida hasta ahora, yotras dos en la catedral de Toledo, pertenecientes al Sultán Abu-Said Otsman yásu hijo Abu-l-Ha- sam Aly, que acreditan la singular pericia yexquisito gusto de sus autores, los mismos sin duda que fabricarían aquellas preciosas estofas de honor destinadas álos princípes, llamadas tiraz, délas cuales noá dice Almaccari que sus tejedores habitaban en Córdoba el barrio llamado «de los bordadores» (2). *Hn.a colcha, la fas de paño de oro que lia* man marabique.,,» Recibo que dió Teresa González Sancha López. Sevilla, 16 de Marzo de docums, del autcr. (2) «Era costumbre entre los principales jefes U8U. manes de poseer en su palacio una casa deg-
-6-I No es extraño pues que con tales maes- 1 tros hubiesen alcanzado alto renombre los i telaras sevillanos, yque en nuestra ciu- i dad fuese extraordinario el número de los I destinados ála producción de las ricas y1 costosas telaw, de las cuales, desgraciadamente, no quedan más memorias que las citas que ácada paso halla el curioso rebuscador de papelea viejos, al leer los inventarios de los templos yde las casas de nuestros magnates (1). tinada ála fabricación del tiraz ómanufactnra de seda. Iiin ella se tejían telas con inscripciones, con ^Dlemas para el uso del señor yde sus servidores, üira en general, mercancía prohibida, sirviendo á veces para regalos diplomáticos, así se explica la existencia en Europa de telas, manifiestamente orientales, conservaaas en nuestras iglesias ócolecciones públicas. Arun-al Raschid las envió áCario Ma^no entre otros productos de la industria árabe.» R. Cox. op. cit. pág. 52. j (1) Además de las singulares telas moriscas que citamos en el texto yde otras notables que j poseen algunos de nuestros templos yafortunados ] coleccionistas, consérvanse notables ejemplares ! ispano-moriscos en el museo de tejidos de Lyon. \ tratar de las ricas telas moriscas, acude ála | ente el recuerdo penosísimo de las que constituj yeron en los siglos XlII, XlV. XV yXVI los vcsuarios de las imágenes articuladas de la Virgen, i de los Reyes, Fernando III, D.» Beatriz de Snavia i A., que se custodiaron en la Capilla eal de nuestro Templo metropolitano; tesoro tan aupendo ysingular, que si hoy se conservara pro-
_7- Conquistada Sevilla, por SanFernando, sabido es que en ella quedó una numerosa población musulmana, ysi repasamos el famosísimo códice de los K-'Loores et Cantare de Santa María» sus numerosas viñetas nos manifestarán cuál era el gusto que dominaba en los trajes yen todos los productos textiles, aun aquellos que s=í aplicaban al culto, como las frontaleras de loa altares yloa ornamentos sacerdotales. En ellos veso ostensible el guato artístico de los vencidos, ycómo se lo adaptaron los vencedores; ¿qué mucho, pues, que los telares sevillanos fuesen desde entonces famosos, cuando el mismo monarca ysus hijos no doí^d^-ñaban de emplear en sus vesiduraa telas sarracenas, hasta con leyendas alcoránicasV Quiso el Rey Sabio poner coto al ánsia de lujo que dommaba ásus vasallos, yen el Orienamiento de 27 de febrero 1256 prohibióles que trajesen «silias ferpadas nin con oropel ninconargenadmiración del mundo entero. Pues bien, qeUa inusitada riqueza constituida por regios Vcuatro siglos, desapareció, ycon ella los interesantísimos simulacros de los citados monarcas yhasta el pavés de San Fernanque alcanzó áver el ilustre Argote de Molina . ^^®iorma3 de que fué objeto la Real Capilla 3motivo de la canonización del Santo Rey struyeron estas yotras inapreciables joyas.
—8— p<?l, que tampoco emplearían en coberturas, perpunte, cofias ypendones, ni en las fundas de los escudos: que no usasen cascabeles etc., etc., prohibiendo también á las mujeres el uso de objetos de metales ricos, de camisas bordadas de oro; extremando estos i'igeres hasta en las comidas, en las fit^stas de bodas yen la manera de vestirse los vencidos sarracenos.» Estas disposiciones fueron letra muerta, como lo acreditan las Cortes de Valladolid de 1258, prohibiendo que ningún oficial de la Casa Real, ballesteros halconeros ni porteros, trajesen pieles blancas, ni cendales, ni sillas de barda doradas, ni argentadas, ni espuelas doradas, ni calzas de escarlata, ni zapatos dorado?», ni sombrero con oropel, ni argentpel ni con s^^das, salvo los servidores mayores de cada oficio. No es posible detenernos en todo el articulado de estos interesantes acuerdos, que comprueba las ralees que el lujo había cobrado entre nosotros, aumentando cada vez más ymás, no obstante las penas que entonces se impusieron álos infractores de la ley, las cuales, del mismo espíritu animado, impuso ásu vez Don Alfonso XI de acuerdo con Jos representantes en Cortes reunidos en Alcalá de Henares en 1348, que tampoco fueron obedecidas en el reinado de sus hijos Don Pedro yDon Enrique, cuando por
-- 9- propia confesión del ilustre cronista yautor del Rima,do de Palacio, poseía paños tan ricos, que con su valor podrían haberse vestido cíen pobres Convencidos dichos monarcas ysus sucesores de la ineficacia de ías disposiciones que se habían dictado para refrenar el lujo por una parte, ypor otra, porque cada vez era mayor la afición por todolo suntuario, es lo cierto, que, desde los días del vencedor del Salado no seregistran leyes encaminadas árefrenarlo, yasí llegamos al remado de Don Juan II, cuya corte ofrece el más brillante yfastuoso conjunto que puede imaginarse emulando con el monarca ios prelados yríco< hombres en el comer, en el vestir yen los más costosos deportes. Atanto llegaron ya estos excesos que en las Cortea de Palenzuela de 1452 solicitóse del monarca que renovara las leyes suntuarias de Don Alfonso XI, petino fué acogida, ápesar de que en ©1 Ordenamiento de dicho año se dice: «e como parecerá claramente en el presente en los mis Reinos aquella mesma disolución eaun mucho más en traer superfina e desordenadamente las gentes ropas de seda ede oro ede lana, eforraduras de martas, ede otras peñas eotras muchas guarniciones de oro éde plata ede aljófar ede muy grand valor eque no tan so • 2
-le- lamente aquellos eaquellas que razoaa- Dlemente lo podían edebían traer por ser de glandes linajes eestados efaciendas más aun las mugeres de los menestrales eoficiales querían traer etraían sobre sí ropas eguarniciones quo pertenecían oeran bastantes para dueñas generosas ede grand eetado ehacienda atanto que no so cono cían las unas entre las otras eque acaecía muchas veces amuchos eamuchas así de grand estado como de menor que por cab- ^j^dichos trajes eaparatos que lan de vender lo que tenían ola mayor parte üello para lo cumplir evenían después grand probreza»... ¿A qué sión desenfrenada por ellujo que dominaba entonces áJa sociedad española, que no decayó tampoco en los reinados de Enriquo Vyde los Reyes Católicos, ycomo muesra de la pompa, verdaderamente oriental, ataviaron nuestros monarcas, riquísimas vestiduras que ostentan las estátuas yacentes de Don Juan Iy dpi Cartuja de Mirafiore?, la Alonso en el mismo temenaIao ^de Padilla yotras que sería enojoso mencionar. Confirman loa datos expuestos, que el gremio de tejedores sevillanos desde la roconquista hasta el siglo XVIII, fué uno
~11 - de los más importantes de la ciudad ypor tanto capítulos especiales les dedicaron nuestros monarcas yConcejo para su régimen ybuen gobierno en ías Orden«nzas municipales, bajo ios títulos de «Tejedores de terciopelo» de los «Sederos» Toqueros e«Hiladores del torno de seda» cuyas disposiciones persuaden del interés que había porque la fabricación no decayese, ni se desprestigiase el renombre alcanzad©. De las noticias adquiridas resulta, que, el núcleo de los telares de seda estuvieron, por fsiglo XVI, en los barrios de Norte de la ciudad, por las parroquias de San Lorenzo, San Gil ySanta Marina en numero extraordinario, como lo demuestranlos nombres do ios artífices dedicados áestas labores, que hallamos citasfglo documentos, ápartir del Gomo una leve muestra de los que fiorecieron entonces entre nosotros, ypara conocimiento de las ricas telas que tejían, ofrecemos al lector* el siguiente extracto: Ferrand Alonso yAlonso Manuel, T. (l) de sirgos Nuy González Cendalero, T. (de cendales) 1406 1425 l®tra T.es abreviatura de la palabra
-18 -I Además de las ricas telas menciona- i das, tsjíanse toda clase de galones yde | pasamanería, cintas, trenzas, yencajes de \ oro, de todo lo cual existe un curioso mués- i trario, que debió pertenecer áun fabrican -j te óun mercader, el cual se conserva en | el museo Arqueológico municipal. Llegado el siglo XIX, de tres peritísimos fabricantes tenemos noticias, llamado el uno Acosta, que vivió en la calle de Santa Clara, del cual hay una casulla de tisú de plata con flecos de oro yseda en el Hospital de Venerables Sacerdotes de esta ciudad, magistralmente tejida, ylos otros dos, Don Manuel del Castillo yPovea y Don José Ledesma. Aun hemos alcanzado áver muestras de rasos, tafetanes ydamascos del primero de ellos, que con raj zon fueron premiados en Exposiciones ex- J tranjeras ydel segundo conservamos parj te de eu muestrario de tisúes, lama de plata yde algunas sederías con dibujos de colores yotras en que se emplearon unidas la seda yel terciopelo. De la fábrica del Sr. Ledesma fueron los tisúes de los Angeles ydel Niño Jesús, del antiguo paso de la cofradía de la Quinta Angustia, donados por los Duques de Montpensier. Con el Sr. Ledesma se extingue por completo la fabricación de telas de seda y de seda yoro, en Sevilla, olvidándose por
—19 — completo las tradiciones de tan hermosa como productiva industria artística. ¿A que causa debióse su ruina? ocürrese preguntar. Muchas ymuy complejas fueron, que si tratásemosde determinarlas nos excederíamos considerablemente de los límites de este artículo. La principal de todas salta ála vista. No fuó posible luchar con el incremento de las fábricas extranjeras, con la perfección ybelleza de sus productos, juntamenteconla relativa economía de aquellos. Mientras que Francia, Inglaterra, Italia yBélgica adelantaban extraordinariamente yse apoderaban de todos los mercados, nosotros sin recursos ni inteligencia teníamos que cederles el paso, llegando ála vanidad miserable de tener agala vestirnos con telas extranjeras. Después de esto (»qué hemos de decir? Abandonada la industria, no es extraño que se abandonaran también los plantíos de morales ymoreras, al punto que son ya muy escasos los árboles de esta clase que nos quedan, sin los cuales no es posible conseguir el renacimiento de la industria sericícola. Todo el siglo XIX ha transcurrido sin que una voz amiga se haya alzado en su favor entre nosotros, mientras que en otras capitales españolas va adquiriendo importancia yestá llamada áadquirir más,
—20 — pues por lo que respecta ála producciónde la seda tan solo, como puede alcanzarse á poquísima costa, ycomo es muy apropósito para que áella se dediquen las familias pobres, una vez que éstas sientan el estímulo de una ganancia anual de relativa importancia, ee multiplicará el cultivo ycon él los beneficios consiguientes. Como complemento de este trabajíllo séanos lícito transcribir el interesante artículo publicado en el Boletín de Acción Social n.° 38, 15 de Septiembre de 1909 que podrá ser aprovechado el día de mañana por algún curioso eronista sevillano: Primep Sindicato en Sevilla. Bajo la presidencia de un delegado de la Junta Diocesana de Acción Social, se reunieron, el día 8de los corrientes, los criadores del gusano productor de la seda en esta capital, para constituirse en gremio. Invocado el Espíritu Santo se dió principio ála sesión por la lectura del proyec- to de Reglamento, ;que fué aprobado por unanimidad yácontinuación se procedió al nombramiento de la Junta Directiva quedando constituida en la siguiente forma:
-21 - Presidente honorario: D. Francisco Ysern yMaiiry. Presidente efectivo: D. José Giarcia Morón. Vicepresidente: D. José Hidalgo Fernández. Secretario: D, Ricardo Grómez Martínez. Visecretario: D. Antonio Aparicio Sánchez. Tesorero: D. Evaristo Diez Hernández. Conciliario Eclesiástico: D. Juan Caballos Pérez. No es hoy muy grande el número de loa agremiados, pero por esto no desmerece su importancia, si consideramos que es utia industria que había desaparecido por completo de esta ciudad, habiendo sido fuente abundantísima de riqueza en toda España, yen particular de Sevilla, donde existían en 1520, según datos fidedignos, 16,000 telares, si bien no oran de la importancia de los modernos, que utilizan los poderosos elementos del vapor yla electricidad; eran telares domésticos, de familia, donde no so utilizaba para hilar naás que el rudimentario torno; pero con este clásico torno se elaboraban, solamente en Sevilla ysu provincia, 100,000 kilogramos de seda al año, yse utilizaban los servicios
22 - de 100,000 obreros, sin contar con las mujeres, los ancianos ylos niños, que también prestaban sus cortas energías en la cria del gusano productor de la seda. Ni por esto desmerecía la calidad de su seda, la mejor de los mercados conocidos, aun del extrai’jero, áloa que hacía competencia; verdad que hoy mismo puede comprobarse, visitando la fábrica de filatura de los señores Faustino Martínez yCompañía, única que se dedica en esta capital ásu hilado, ydonde se elaborancapullos de todos los mercados de España ydel extranjero, yal simple tacto se distingue la criada en esta región, por sus cualidades de flexibilidad, tenacidad yelasticidad yála que por su flnura ybrillantez llaman los inteligentes seda «joyante». Amuchos se le ocurrirá esta pregunta; —¿Siendo tan productiva esta industria y tan buena la calidad de su seda, por qué causa ha desaparecido por completo de esta región? -Varias han sido las causas que han contribuido ála decadencia de tan flo-' reciente industria; en primer lugar, las enfermedades del gusano productor de la seda, yen particular de la llamada cpe. brina», enfermedades que, por pura negligencia, propia de nuestro carácter, no estudiamos ni combatimos; yen segundo lugar, porque ámediados del siglo XVIII ya
-23 comenzamos águstar de lo extranjero, y las sabias leyes de nuestros católicos monarcas, fueron cayendo en desuso, éinvadieron nuestros mercados los tejidos de seda ingleses yfranceses, yen el siglo pasado yen el actual nos europeizamos, yya no nos gufeta nada que sea español, vestinioa ála inglesa, comflmos ála francesa y nos arruinamos ála española. Sólo nos quedan preciosos recuerdos yriquísimcs ejemplares de lo que fuó nuestra industria sedera en pasados siglos, como la maravillo- ^capa de Carlos I, que se conserva en la Parroquia de Santiago ea esta ciudad, las obras maestras de las Catedrales de Sevilla, Toledo yCórdoba yla tapicería riquísima del Real Palacio de los Reyes en Madrid, Arapjuez yel Escorial, yesa variedad, en suma, de preciosas producciones, que es la admiración de propios yextraños, en casullas, capas yornamentos sagrados, que existen en todas las Catedrales de España. ¿Cómo ha nacido ese gremio? Preguntadlo al ingeniero director de la Estación bericícola de Murcia, D. Emiliano López, patriota yceloso propagandista de la inaustria sedera, yeste señor os dirá que en el mes de Septiembre de 1907 visitó á esta ciudad para hacer propaganda de la cría del gusano productor de la seda, y
—24 como delegado del Estado, para cumplir su misión, se dirigió, como era natural, á los centros ycorporaciones oficiales yá distinguidas personalidades de reconocida competencia agricola yen sus industrias derivadas ósimilares, yeste mismo señor os dirá también que por ninguna de estas entidades fué patrocinada su propaganda. No por esto desistió de su intento el señor López, pues Colón ofrecía un nuevo mundo ycon la misma indiferencia glacial fueron recibidas sus teorías en las altas esferas; ydel mismo modo que Colón volvió su mirada ála Iglesia, siempre patrocinadora de toda idea noble yelevada y fué oido éhizo que prosperaran sus afirmaciones, por la intervención yapoyo de un humilde religioso; así este señor recordó que en el mes de Mayo del mismo año, un sacerdote sevillano (1) se habia dirigido á él, como Director de la estación Sericícola que el estado tiene establecida en Murcia, en atenta carta, haciéndole algunas consultas ypidiéndole instrucciones acer- (1) Permítanos el señor don Juan Caballc sPérez que interponiendo el interés histórico álos respetos de su reconocida modestia consignemos sH nombre yperdónenos una libertad que se funda solamente en las que creemos exigencias de la justicia dando ácada cual lo suyo.
-25 - ca de la industria sedera yen especial de la cria del gusano productor de la seda, yacudió áél, como náufrago á tabla de salvación, yéste humilde clérigo» ypor lo tanto «clerical, retrógado, oscurantista ymedio eval,» como lo llaman los «intelectuales,» prestó atención ásus deseos, expresados con tal entusiasmo ycon tal profusión de datos prácticos, encaminados áprobar sus observaciones, que rendido ála evidencia, con las cortas nociones que de la industria tenía, hizo suyo el pensamiento y, desde luego, le indicó los medios con que se podía contar en la región para hacer práctica su propaganda. Al efecto, le invitó ádar un paseo en uno de loa yaporcitos de recreo que prestan servicio público entre esta capital ylos pueblos ribereños del Guadalquivir yle enseñó la hermosa plantación de moreras que con gran sentido práctico ha hecho en sus márgenes la Junta de Obras de este Puerto, encontrando en ésta la solución de su problema, el alimento predilecto del gusano de seda. Al regreso de nuestra excursión por el Guadalquivir nos apeamos en el desembarcadero le San Juan de Aznalfarache, para descansar breves momentos en una huerta que el hermano de este sacerdote cultiva, 4
—26 próxima al mismo apeadero, yallí encontró dicho Sr. López el complemento para el desarrollo de su plan, un gran salón corrido que reúne todas las condiciones necesarias para la industria, espacioso, con gran elevación, buenas luces ybuena ventilación, ymás que todo esto, muchos pueblecitos esparcidos ásu alrededor, donde sus habitantes, en su mayoría braceros, pudieran gozar de Jos beneficios de esta industria, al propio tiempo que contribuían ásu desarrollo ypropagación. Una sola dificultad se le ocurrió al sacerdote áque nos referimos en estas líneas; ^ ¿quién había de educar yformar álos nuevos criadores, que no tenían noticia alguna de esta industria? Duda que fué resuelta en el acto por dicho Sr. López prometiendo enviar un obrero de la Estación Sericícola de Murcia yfundar una Escuela Práctica en San Juan de Aznalfarache, en el salón antes mencionado, álo que accedió gustoso su dueño, quedando asi acorda- : das las bases generales para desarrollar su ; plan en la primavera próxima. - Llegada esta época, 15 de Marzo, se presentó el obrero en San Juan de Aznalfarache con todo el material propio para | fundar la Escuela; incubadora, higróme- i tro, barómetro, termómetro, microscopio, etc,, más las andanas yzarzas, que ya es-
—27 - taban preparadas de antemano, en el local destinado al efecto, haciéndose enseguida la instalación de la misma. Mas una vez instalada ésta hacían falta, como es natural, discípulos; al efecto se hizo una atenta invitación álas clases acomodadas del pueblo y... ocurrió lo que en Sevilla; se acudió ála clase obrera, yrecelosa, como sucede siempre con lo desconocido, tampoco respondió ypor último, se llamó ála puerta de la clase media, yésta, no sin grandes dificultades, ygracias ála generosidad del patrono de la Escuela, que ofreció gratuitamente la semilla ya avivada yhasta su alimento, yálas reiteradas promesas de prosperidad en ©1 resultado, bajo la dirección del inteligente obrero D. José Hidalgo, ysin tener que hacer gasto ninguno de su parte, pues átodos atendió la Escuela, ysí con la seguridad de un beneficio, de mayor ómenor importancia, según la cantidad que criaran, pues íntegro seria para ellos, para de esta manera adiestrarlos en la industria yestimularlos para los anos sucesivGs. ^Estos nuevos criadores, recelosos en un principio, fueron los mejores propagandistas después por su feliz resultado, guardándose sus ganancias, que fué el producto total de la cosecha, que ascendió, según los casos, áveinte, treinta, cuarenta yhasta
-Si- ta de San Juan de Acre; yademás, mil' variadas suertes do odoríferas plantas, que embalsamaban el aire con suavísimos perfumes. Por entre esta arboleda sobresalían las almenadas murallas de la ciudad, con sus robustos torreones, la pequeña iglesia de San Juan de Acre, ála sazón recientemente reedificada, el templo ymonasterio de Santiago de los Caballeros, la elegantísima atalaya, que decimos todavía de Don Fadrique, enclavada en ei jardín del convento do Santa Clara, ypor último, álos lejos, la sombría mole del real monasterio de San Clemente. Frontero al sitio en que imaginamos hallarnos, yen la otra banda del Guadalquivir, junto ásu orilla, plantada de alamos blancos yde verdes cañaverales, veíase la Cartuja do Santa María de las Cuevas, rodeada por un espeso bosque de naranjos yde olivos, yen les últimos términos, la fundación insigne de San Isidoro del Campo, sepulcro del héroe de Tarifa, el monasterio de San Jerónimo yla robusta atalaya, erigida por los Guzmanes en el lugar de la Algaba, ya casi envuelta en las nieblas azuladas del horizonte. Si dirigíamos les ojos hácia la izquierda, también por esta parte continuaba el recinto de las murallas hasta llegar á la Puerta de Triana, enfrente de la cual, y ála otra margen del rio, veíase la mole del
-35 - castillo de San Jorge, asiento del Tribunal establecido contra la herética pravedad en los reinos de España, cuyostorreones semejaban negros gigantes mirando amenazadores hacia el arrabal yla ciudad, al par lue reflejaban sus sombríos contornos en las ondas del caudaloso rio. Cierto que al contemplar la amenidad de todo aquel extenso paraje, la grandiosidad de sus edifleios ylas bellezas todas que rodeaban la casa de Don Fernando Colón, justamente pudo éste recomendar ásus descendientes lue conservasen el suntuoso edificio ysu Magnífica huerta porque «según había visto sitios de casas por la cristiandad, ninguno pensaba haber mejor» De propios yde extraños era con razón celebrado, yaún más, si se Vatiende áque por aquellos años, ,el ilustre hijo delAlmirante, cuidábase preferentemente de terminar el adorno de la fachada, enriqueciendo con los primores del cincel aquel venerando asilo de las ciencias, en el cual pensaba pasar los años de su vida, trocando las inquietudes yfalácias de la corte, en que habia vivido los años de su juventud, por el dulce sosiego yapacible deleite del estudio. Determinóse pues, no solo áembellecer su morada, ®iuo áprocurar digno albergue álos numerosos libros ygrabadosadquiridos en sus frecuentesviajes por España, Alemania, Italia,
-36 los Países Bajos, Inglaterra yFrancia, para lo cual, por aquellos días de los años de 1529-30 recreábase en admirar las delicadas fantasías, que en ricos mármoles blancos de Carrara, habían esculpido por su encargo, los famosos entalladores genoveses, Antonio María Aprile de Carona yAntonio de Lanzio, naturales ambos del obispado de Como, según contrato, que para este efecto con ellos había celebrado. Tenían las casas, dice un fidedigno documento (Ij de una esquina áotra 198 pies ypor el lado de largo 78. Con dos suelos de alto... salas bajas yaltas quadradas y recámaras. Todo muy bien labrado ymuy fuerte, yansimismo jardín ávn lado yyn quarto largo que sirve de caualleriga. Tres corrales álas espaldas... etc. Bien probaron su suficiencia yhabilidad aquellos mencionados artistas italianos ©n la ejecución de tantas peregrinas invenciones arregladas «al romano», según decían por entonces en España, conque (1) Informe del Veinticuatro de Sevilla Franclíoo Maldonado de Saavedra en qae se describen los jardines ypalacios de Don Fernando Colón, en el barrio de ios Humeros tal como ce hallaban en el afio de 1597. «Curiosidades bibliográficas ydocumentos inéditos. Homenaje del Archivo Hlspalen* se al IV Centenario del Descubrimiento del Nuevo Mundo.» Sevilla, Basco. 1, vol. 4.®, 1892,
-37 - 9'dornaron la archivolta del arco de medio punto, principal entrada de la casa, así coel entablamento que corría encima, con su piso no menos delicado ypeiegrisustentado por dos pilastras pareadas, ®un capiteles del orden corintio, las cuales fizábanse sobre proporcionados pedestales. Encima de la clave del arco lucia el j^ubilísimo escudo con las armas de los Co- Jones, y4ambos lados, ámodo de remaes ócrestería, corrían grupos de delfines, ilusivos ála empresa paterna. Acada lado de la portada había adebiáa dos ventanas con marcos, consistentes ®etoa, en pilastras que sostenían sendos enublamentos, con frontoncillos, en cuyos ‘tápanos resaltaban en relieve bustos de hocnbrea, concluyendo los adornos, earte- Vasos con flores yotras invenciones Ptopias del estilo, todas esculpidas en blanquísimos mármoles (i). ^(1) Con los pormenores que aparecen en el con* otorgado entre Don Forisando Colón ylos esottores Carona yLaznlo nos hemos atrevido Arela fachada de la casa del Insigne blbliófí- «cb kdocumento A que nos referimos: havemo da fare inseme una porta di roarmoro j^'^obo et quatro fenestre di una medesma forma... jj. ‘lOftle hano de esser de la grandessa et opera e tj.^®fi®tura che hablamo detto desígnate de la nosdo ^^uo In uno cartono al signo Dum (Blc)Fernan- ^olón BpagQollo che éque.'lo che comanda afaie
La hojarasca de los capiteles <tomada del antiguo», era tan delicada ybuena, como la que adornaba los mismos miembros arquitectónicos empleados en la casa del Marqués de Tarifa (la de Pilato). En cuan- to ála traza, semejábase en gran manera á lo esculpido por los mismos artistas para los sepulcros de los Marqueses de Ayanionte. (1) Tuvo de costo la obra de marmolería, para el adorno de la casa de Don Fernando 230 ducados de oro. El edificio remataba en un antepecho revestido de brillantes azulejos, entre los cuales corría la siguiente inscripción, con letras capitales romanas (también de azulejería) negras sobre fondo blanco: Don Fernando ColónHIJO DE Don Xpoval Colón Primero Almirante que descubrió LAS Indias fundó esta casa año de mil J? QUINIENTOS EVEYNTE ESEIS.» ydebajo parecía la siguiente octava: la dicta opera* ,Puede verse tan precíese contr ato en la obra «Notizle dei piofeaori del disevao In Ligurla dnJIeoriglnl alsecoloXVI- porAllzerl. GénO' I va 1880 .6volumnes fol. tom Vpág. 103. (1) Dichos sepnlotos asi como un hermoso rO' tabiO) todo ello de m&rmol blanco, estuvieron en 1^ Iglesia del convento de San Francisco de esta clU' dad yhoy se encuentran en Pontevedra por disposición de loa duques de Medina de las Torres, sO* descendientes.
39 - «Precien loa prudentes La comÚQ estimación Pues se mueven las más gentes Con tan fácil vocación Que lo mesmo que lanzaron De sus casas por peor De que bien consideraron Juzgan hoy ser lo mejor (1). ,Aludíase en los versos al hecho de hasido edificada la casa sobre un antiguo ^iiladar. Pero, síganos el lector curioso, jpe- ®tremos en una vasta pieza, en que había munido el gran bibliófilo un rico tesoro «de ®das las ciencias que en su tiempo halló» ciertamente, habría de sorprendernos 1Orden ysingular inteligencia conque es- ^oan custodiados los numerosos volúmeque constituían la biblioteca. Agrupaba las Facultades, colocados de canto los ,Pp08 en armarios, que rodeaban la cuacorría ádos varas de distancia, ypor Alante de aquellos, uoa verja con tra- ®aafios horizontales, que permitía, sola- ®*^te, al lector, pasar las hojas del voludispuso en su testamento Don Fercur ^^olón, eocargando ásus herederos que proconserrar siempre legibles dichas ínscriptón ^Pé^dioes ála obra, «Don Fernando Coblatoilador de su padre». Barriese.
-40 - i', !ii' i; men en que estudiaba, colocado sobre un si atril, entre el estante yla dicha verja, pre- ;cauciones todas encaminadas áponerlo á cubierto de la codicia, por ser cosa probada «que es imposible guardar los libros raunque estén atados con cien cadenas» (1). Además de los libros llegó áformar el ilustre hijo del Almirante una riquísima colección de estampas, ájuzgar por el índice que de ellas hizo él mismo; la cual, ¿por la punible desidia de las manos todas porque pasó el tesoro Fernandino, hadesaparecido, con gran dolor de los amantes *de las artí’s (2). Pocas naciones como Es- (1) Cuando la Biblioteca Fernandina pasó al Cabildo Catedral consta por los «Libros de Fábrica ,que cada volúmen de los del Cabildo estaba sujeto con ana cadena, prevención muy en boga entonces, yála que parecen referirse las palabras subrayadas en el texto, que consignó Don Fernando en BU testamento. Yease nuestra obra Sevilla Monumental yArtística. Tomo II. Biblioteca Colombina. (2) El amor de Don Fernando Colón 4su^librerla yásus grabados se demuestra por sus «Abecedarios VRegistros» que de él se conservan autógrafos. Labor ímproba que nos dá óconocer también su rara erudición ydoctrina bibliográfica. De estos Indices forma parte el Reglstrum Cqne es un catálogo en 4,* de los grabados que poseyó. Hallánse divididos en grupos, según loa tamaños del papeleo qne estaban impresos, y, separadamente los que contenían figuras desnudas óvestidas* De cada una de las estampas hacía el gran biblló* 1
-4í - Paüa ypocos pueblos como Sevilla podían J*ianars0de poseer riqueza bibliográfica, au inapreciable como ésta, yasí no es de Extrañar, que, atendidos los méritos del Andador, la importancia de su biblioteca, ^81 como los servicios de imperecedera l^enioria prestados por el descubridor de Nuevo Mundo, el Cesar Carlos V, yen hombre la Reina Dofia Juana, hubiesen ^P®fiido en favor do Don Fernando, un ^ibalAj BU fecha en Valladolid á20 de Noiembredél636, paraque «haya etenga de ^®(Don Fernando) por merced en cada un Sopara en toda su vida 600 pesos de oro ®450maravedís cada peso... para ayuda á ^Sustentación yde la librería que hace en *Qibdad de Sevilla». Situaba el monarca ^iDucIosa descrlpoióa, sin olvidarss»' do citar Porf ymonogramas de bus autoro". Tan Im* «at hemos juzgado siempre la publicación de ®^®lvnaen, que hace algunos años la hubiésemos al participar estos propósitos al Uq ^®octo, entonces Bibliotecario mayor de S. M. ^aiin amigo el Señor Don Manuel R. Zarco del truo?* hizo saber que una copla dol «Reglsboua paraba ya en manos da Mr. Thlbandeau do ®*bio coleccionista de grabados, quien breve Aestudiarlo deieuliamente lo daría en ®hnjnuj *Estos deseos no se han visto 6U ®para loa curiosos que esperan con ansia cicg^® sfgnros de que ha do revelar prede ift “otlclaa de los mia excelentes grabadores BigloaXVy XVI. 6
—42 — tan importante pensión «en las rentas e provechos de Ja Isla de Cuba» ylos oficiales de ella habían de satisfacérsela anualmente, con testimonio de escribano, que acredítasela existencia de Don Fernando. Por otro mandato real, fecho también en Valladolid á2de Marzo de 1537, facilitábasale el cobro de dicha renta, ypor él se establecía, que se efectuara por los tercios de cada un año, sin que en cadaunode éstos tuviese que presentar la fé de vida, pues bastaría que llenase este requisito anualmente. Mas como podía ocurrir su fallecimiento una vez cobrado un tercio de la renta, obligábase Don Fernando áque se devolviese por sus herederos ála Hacienda Real. Pocos años pudo disfrutar de la merced el ilustre bibliófilo, pues, entre las 12 yla una del día 12 de Julio de 1639 pasó de esta vida áotra mejor, álos 50 años, diez meses yveintiún días, acompañado del duelo general por sus virtudes ymuy particularmente, del de todos los varones amantes de las letras. De aquella famosa biblioteca, reunida ácosta de tanta diligencia, dispendios y sabiduría, puede decirse que solo quedan tristes restos. El abandono ydesidia de unos, la rapacidad ycodicia, de los otros, tuvieron, ya áraiz de la muerte de Don Fernando, ancho campo abierto ásu fu-
—43 - ^esto dominio; ycuantas precauciones deaquel, tan sabiamente dispuestas, en su pítima voluntad, encaminadas, no solo “la conservación de los libros, sino también áBU aumento; las rentas que dejó señaladas para estos fines, todo cuanto soñó vida, no fueron más que vanos deseos, ñingunodelcs cuales llegó árealizarse. Las ^fanslaciones que hubo de sufrir, primero desde la casa de Don Fernando al conde San Pablo, de éste ála Catedral, Uo62) ylas mudanzas de uno áotro cíaoslo del Patio de los Naranjos, ypor último abandono en que estuvo en los primeros ^ños del siglo XIX, con alguna que otra depredación más reciente, redujeron de Juanera tan considerable el número devo- Jutnenes, al punto, que, los existentes han hallado capaz colocación en un pe- Qheño gabinete, cuya rica estantería costeó den su proverbial (munificencia, S. M. la ^eina Doña Isabel II. Menos aún resta de laquefué suntuosa ^horada junto ála Puerta de Goles: (1) áe Pocos años, quizá, después do la muerte tug ^ou Fernsndo, parece que sus casasyhuer- Pra ^****“0“ ápoder del bauquero genovéa Leardo, el cual las Tendió áFray Franco APeaumont, religioso mercedarlo, que huleeirf “^‘i^lrlrlaa con el Intento de labrar un co* 8^0 conventual, dedicado áSan Laureano, en 14
50 — bio que conusco facemos para el dicho ospital las casas que so siguen conuiene asaber: ^la mezquita que disen de los osos» iten las casas que dexo domingo perez... etc. Fecho veynte días do mayo año del nasg-miento de nro. saluador ihuxpo. de miletresientos eochenta ecinco años» (Falta al documento el sello que pendia de las sedas de colores que conserva). Tal vez esta mezquita fué la misma á que se refirió Zúñiga al consignar el hecho siguiente: «pidió el Rey DonAlonso X al Arzobispo yCabildo unas mezquitas de las cuales había dado para morada de los físicos que vinieron de allende epara tenerlos de más cerca, porque eran cercanas alAlcázar.» Sea de esto lo que quiera, creemos que en las partes existentes de la Sacristía del actual convento de la Encarnación, que caen ála calleja llamada de Santa Marta, yen la casa conocida con el nombre de la misma Santa, frontera ála Puerta de la Campanilla, pueden reconocerse todavía restos de la antigua Mezquita de los Osos, en unos fustes de mármoles con capiteles que estimamos árabebizantinos, existentes en los sitios mencionados, los cuales, antes de tener noticia de la mezquita, habían llamado nuestra atención yque ya creemos
-51 - explicarnos satisfactoriamente, como reatos de la misma. En el deseo de esclarecer nuestras dudas üemos visitado el interior del convento, y Q'Unque áprimera vista, se observan considerables restos de construcciones antiguas, estimamos que no alcanzan ámás remóos- fecha que ála del siglo XIV, yson por ^a-nto obras de mudéjares, efectuadas por ei racionero Martínez, haciendo extensivo este parecer, aun álas considerables parces de un gran torreón, que puede observarse desde la calle, yálos hermosos ar* ultrasemi circulares del pozo. En el “fanscurso da cinco siglos ha sufrido el antiguo edificio tantas ytan importantes transrprtnaciones, que no nos atrevemos ádislos restos de la mezquita de las ^^ras efectuadas por el fundador del hospital. La cúpula octogonal de la iglesia, con- Pechinas de arista viva, relacionadas con cañón de la nave, cuyas bóvedas están formadas por nervaduras ojivales, comprueba cómo permanecían vivas las tradiciones mauritanas en los albañiles del siglo XIV. Diremos, por último, que efectuada la permuta de dicha mezquita por otras cabodegas y3000 ms. que dió el Arco- ^U-Uo. otorgó este su testamento en Carmoá. 7de Junio de 1403.Consta en el mis-
-52 - mo pergamino la fundación del Hospital nombrándose entre sus administradores ^1 Cabildo de la Ciudad, cuya designación dejó sin efecto el Arcediano por su codicilo, que sigue al mismo testamento, otorgado en 14 de Julio de 1404, en el que instituyó como único administrador al mencionado Cabildo Eclesiástico, que desde el siglo XIV ha venido cumpliendo con la voluntad del testador; si bien las necesidades de los tiempos han [obligado áalterar la forma de loa socorros que se dispensan á los acogidos. 'V ^
RECIBIMIENTO EN SEVILLA Qe un Embajador de Inglaterra Al Sr. Doctor Thebussem. Prometí áV. no ha muchos días, mi ex* ^®lente amigo, darle cuenta de los curiosos pormenores contecidos en la «Quenta gasto que se hizo en el hospedaxe del S*^bajador de yngalaterra en estos Reales ^Icázares de la Ciudad de Sevilla por o.ndado del Conde Duque do Olivares,» se- Suq reza un curioso m-s. que tuve la suerte oencontrar en latarea que meimpuse, años ^oe, de ordenar los involucrados papeles t
—54 de aquel Palacio. Hoy, que puedo disponer de tiempo, se lo dedico gustoso, aun cuando temo que no encuentre en este texto muchas noticias aprovechabJes para sus aficiones. Usted dirá si me equivoco. Llegó áSevilla el embajador Baronet Francia Cottington (1) jueves 20 do febrero de 1631 saliendo árecibirle hasta Eci- ja, donde le encontró, don Juan de Mendieta «por no auer anisado cuando auia de entrar» pagándose ádicho señor lOOreales por el gasto que hizo. Hospedóse en el Alcázar desde el mencionado día álas cinco de la tarde, hasta el lunes 24 del mismo mes, acudiendo átodos los gastos el Sr. Juan Aesiayn Ugalde, Tesorero de los Alcázares, con intervención de Agustín Bolaños, Veedor, Contador del Rey yasí mismo contador del Conde Duque, por cuyo mandato se dispuso todo. Comenzóse por sacar la basura, tierra y hierba del Patio de la Montería yde los demás del Alcázar en quese ocuparon Bartolomé González, Juan Rodríguez yotros (l) NI en la «Cuenta del g&sto» se cita el nombre de aqael diplomitioo, ni en los historiadores sevillanos se baoe meaeión de su eatancla en Sevilla. Ala boníelma amistad del Sr. Conde de las Navas, Bibliotecario major de 8, M, debo el conocimiento de BU nombre.
—55 - ^pwipañeros, abonándose 76 reales áFrancisco Rodríguez, por lo que se ocupó en bmpiar desde la Puerta de Xeres ála puerta del Alcoba la basuray estiércol que p;Uia por auer de entrar por allí el embajador.» Preparósele el alojamiento colgando en las paredes tapices ycuadros; estos últimos consta que fueron alquilados. Representaban unos álos Royes de España, y °tro3eran de asuntos de devoción; pusiéronse faroles encerados ycanceles ricos Claveteados de tachuelas de latón doradas, Colgaduras de terciopelo ytapicerías, in- ^^ftiéndose en el adorno de los aposentos J^ote bufetes, un escritorio, doce sillas de jciciopelo bordadas, veinticuatro que no ^0 estaban, seis taburetes, «quatro payses» hn sahumador ydos alfombras grandes, ^a cama era colgada ybordada ycon flecos de oro cubriendo un paño que servía cubierta álas almohadas con cinco varas de tafetán verde orlado de puntilla de Cfo fino, sin que faltase el indispensable ^aso de noche, encerrado en una caja recstida por fuera de cordobán, con cordón cIflladillo verde orlado de puntilla de oro I c, ypor dentro de bayeta colorada «con ^frisadura.» Pagáronse áun maestro Saadamecilero 176 reales por dos sobremesas grandes para la mesa del Erabaja-
56 dor, ydos chicas para dos bufetes; yse compró por 68 mrs. una ,baraja do naipes para su entretenimiento. En su tocador abundaron los perfumeo; entre ellos dos azumbres de agua de olor muyrica á 14 rá. la azumbre, contenida en un pomo de vidrio cuyo precio faé 24 mrs, que estaba dentro de un canastillo con cintas yen su boca una flor. Gastáronse ademásáeste intento, ocho docenas de pastillas finas de olor, almizcle estoraque ybenjui contenida», en pomos de vidrio, algunos de ellos de ios celebrados de Venecia. Hay entre todas las partidas déla «Queíita» algunas que se refieren ácierta p;tdra que vino de Cartagena, ycuya aplicación no acierto ácomprender. Las copiaré sin embargo, por si algún sujeto curioso puede ilustrar el particular. Maravedises Mas 5is. álos hombres que trajeron la piedra que vino de Cartagena que estaua en el mesón de los Carros 186 Item Grejones'de hierro para lacaxa donde fuó metida la piedra. 24 Item para aderezar la piedra vna libra de cera blanca á6y medio 220
-57 - Vnreal de trementina "íedla libra de albayalde fino. . Mas vna libra de almaciga blanca escoxida para el dicho efec- to, 20 rs ^em vn anafe vna cagúela medio real. .. ^6 carbón 8libras á6mrs. .. Jías de pez medio real. .. . Item. 6re. de dos bisagras de fierro para la dicha piedra. . ^Martín Cárdeno el maestro que aderego esta piedra 60 rs. concertado en este precio por el maestro mayor destos Alcázares 2.060 Diré áusted por último que para el inmediato servicio del ilustre huésped se •lestinaron cuatro alabarderos que asistían jte dia ynoche álas puertas de su aposen- to, acompañándole átodas partes, con somoreros yzapatos nuevos que estrenaron Pftra dicho fin. Diósele de cenar la noche del jueves, á ^oyo efecto se aderezaron: 34 •48 680 24 24 48 16 204 Maravedises gallinas ábrs 4.080 ^conejos á2rs 3.060 8
58 — 6patos 60 rs 3.060 13 pichones 26 rs 884 3jatcones 8ducados 2.999 2cabritos 20 rs 680 1carnero 40 rs 1.360 4libre sde lengua, orejas ycodillos 850 12 libras de vaca 18 rs 612 De salchichr-nes 12 rs. ...408 De libras de diicitron 6rs ymedio 226 De 12 Azumbres de miel 9rs. .306 De una libra de piñonP8 2r8. 66 Do una libra de azúcar 2is. y medio 85 Termina esta cuenta expresando lea limones, vinagre, huevos, grajea, aceite y tocino que se consumieron en dicha cena. Veamos ahora la «Relación del gasto que se hizo con el embajador de ynglaterra en bu ospedaje en estos Reales Alcázares, por mandato del Conde Duque mi señor que llegó áellos á20 da Febrero de este año de 1631, hasta lunes 23 del dicho que se fueron en su compañía de caua* lleros ycriados más de 130 personas.» La forma en que se hallaredactadoeste papel mepriva del gusto que hubiese tenido en consignar todas la viandas con que fuó obsequiado, pues en sus diversas partidas
-59 - cállanse frecuentemente las cantidades de piezas que se consumieron, diciendo solo por ejemplo «de perdices tantos reales» sin citar el número de ellas, por esta razón unas veces mencionaré el costo yotras 6l número ycantidad do los manjares. Reales Lengua de vaca ycodillo. . . 35 Tocino para las ollas 125 Queso de Alentejo 1.608 Azúcar 38 Arina 112 ^^ajea 210 Leche 68 bizcochos 4 Manteca de Flandfspara almorzar loa ingleses 180 ^araojaa ylimones 46 Avellanas yalmendras. ...264 Atún 14 Miel 96 Anís preparado 14 Melones '. 2.380 Arenques 614 ^sábalos ‘5 lenguados ’ 12 libras de asedias ^manojos de espárragos ^docenas de ostiones
La policía urbana de Sevilla EN LOS SIGLOS XV, XVI YXVII Para los felices mortales que vivimos el presente siglo, ¿los que tan natural ylegitimo nos pareee el uso de todas las Comodidades yventajas de que' disfrutados, pues que átoda hora ysin el menor coapacho ponemos el grito en el cielo ála denor falta que advertimos en el cumplidiento de las ordenanzas municipales, no podemos comprender la desidia yabando- *^o d© nuestros abuelos, en cuanto al régioaen ygobierno de esta ciudad en las pagadas centurias. Indudablemente, nosotros *Sí t •• vi > 4 :| Sr '''JUl
68 somos más exigentes, ysentimos un cúmu' lo de necesidades, desconocidas de' aque* líos, yasi es que nos alborotamos yhasta los pelos se nos ponen de punta, al encontrar en las calles un montoncillo de basura óunos despojos de hortalizas óde frutas, por ser espectáculo que ofende á nuestra delicada vista. ¿Qué dirían nuestros intolerantes convecinos si por arto sobrenatural al des portarse una mañanita se hallasen viviendo en aquella gran Sevilla del siglo XVI? Pues si se situa'ban en el centro de la misma plaza de San Francisco, repararían los grandes hoyos que ácada paso se formaban en el empedrado, en los cuales, si ora tiempo de invierno, podían cantar Jas ranas, ysi de verano, eran depósito de infecto ysutil polvo, que el más ligero vientecillo transportaba sobre casas yperaonajs. Que aquellos baches eran numerosos ygrandes, pruébalo el tiempoque invertían los trabajadores municipales en su compostura, pues, no era insigniñcante el gasto que se hacia anualmente «por allanar los foyos et barrancas dejas calles,* en los dias que precedían al de la fiesta del «Corpus Christi,» según consta de las cuentas de la Ciudad. Pero esto de los hoyos, con ser muchos ygrandes era lo de menos, pues con el
-69- constantetráfago de las recuas dolos arriemos, de los caballos de los soldados yde los Vehículos tirados por bestias, ócon las paradas que tantos animales hacian en aquel lugar, el más céntrico de la población, por Jal escogido como sitio en que sus dueños uacían sus tratos óventilaban sus asuntos; ya los espectadores de tan animado cuadro podrían recrear su olfato con el olor de ambar yalgalia que exhalaban los perennes montículos de estiércol, repartido por Jodos los puntos de la plaza. Este gran basurero continuaba embalsamando el aire yrecreando la vista hasta el día en que uabian de celebrarse fiestas de toros ócallas ócon motivo del paso de alguna procesión, por manera que meses enteros gozaban los vecinos del lugar ólos transeúntes, de tan recreativo ylimpio espectáculo (1). Bien es verdad que en ocasiones el paternal municipio velando por la comodidad de los vecinos trató de extirpar tan gra- y^s males para lo cual yen vísta de que la plaza estaba «tan llena de inmundicias» 9ue no se la puede andar ápie ni ácaba- .. (1) Véase lo qae ocurría respecto ála falta de nmpiesa ea el mismo Alcázar de esta cindad, pees. 65 de este libro.
70 — lio» se pregonó qoe los vecinos la limpiasen ybarriesen éhicieran llevar la basura al campo so pena de una multa de 1.000 maravedises (!1). Había pues que salir huyendo de aquel tan concurrido pacaje, por las molestias del piso ypor el hedor, y, dejando áun lado los sucios paredones de las huertas de los conventos de San Francisco yde San Buenaventura, cuya irregular traza f'rraaba estreches, tortuosos yterrizos callejones, para entrar por la famosa calle de las Sierpes, pero ya en ella tampoco sería extraño el ha’lar ácada paso montones de bisura álas puertas de menestrales óposaderos, óbien en forma de artísticas pirámides, arrimados álos rincones que formaban los entrantes ysalientes de las casa-í yconventos de las Mínimas yde Pasión, muy apropiados para que los vecinos vertiesen las inmundicias y«vestiglos» que así llamaban entonces álos animales muertos, no obstante que había persona á (uyo cargo estaba el recogerlos. Pero llegado aquí, suspendamos nues- *tro relato para dar cabida áalgunos curiosos documentos de la época, cuyo sencillo texto es mucho más elocuente que podrían serlo nuestras palabras. En una petición que los Jurados de Sevilla dirigieron al Concejo, en 14 de Sep-
tiembre de 1461, (1) después de exponer los gravea males que resultaban del excesivo número de rufianes ymujeres de mal vivir, de cuyo trato se seguían todo género de delitos ycuyo mal ejemplo propagábase álos buenos, decían aquéllos, que eran O-quéllos tan excesivos «que las gentes que ©n sosiego desean beuir andan espantadas odizen asy que les conuiene vna de dos o Ser como aquellos por se defender de les ooaloa odespoblar la tierra ejr buscar donde biuan en sosiego.» Yen cuanto al descuido de les servicios públicos expresábanse de esta suerte: ...«y <iue mandedes limpiar esta gibdad de tañida grande suciedad como en ella esta por tanto etan altos muladares así en el cuerpo fie la dicha gibdad como en el derredor de ella así dentro como do fuera que ya las baruacanas ha muchos logares tienen ios muladares mas altos que las almenas e asi por el derredor, dentro de laQÍbdad están ios muladares tanto altos como los lientos de los adarbes et sy caso acaesQiese de Uuuias como en nuestro tiempo avernos visto esta gíbdad peresgería pues guarde Oos dios de lo más peligroso sy viere sobre sy las gentes que otras veces de pocos tiempos aca se vieron bien es de creer que (1) Acta? de dicho año. Arch. Mus.
-72 — sin mucho trabajo que la quisiesen conquistar avería muy., enseñorearse della.» En un Memorial que los vecinos de la Ballestilla dirigieron ála Ciudad se dice: «que en la dicha calle está vna callejuela la qual hordinariamente en todos tiempos está llena de inmundicias yvestiglos muertos yjamás pasa nadie por ella porque no se puede pasar por causa de la inmundicia qué ay que allega hasta los tejados yaunque algunas veces la hemos limpiado á nuestras costas desde ádos dias está peor que de antes por lo qual no es bastante remedio limpialla yel hedor que allí ay es insufrible ymuchos vecinos dexan sus casas por no podello sufrir ypodría congelar pestilencia» ...pedían que se cerrase la dicha calleja (1). De igual modo que aquellos vecinos quejábanse en 1656 el Beneñeiado Curas y Mayordomo de la iglesia parroquial de San Andrés, en otro memorial, suplicando al Concejo que mandase empedrar una callejica muy angosta que daba álas espaldas del Sagrario en que se depositaban muchas basuras por lo cual los exponentes habían acordado «encalalla ydebuxar cruces ysantos» como remedio átales abusos. (1) Papeleos letra del XVI. «Ároh. Man.»
-73 - Como última pincelada del cuadro que vamo8 bosquejando, merece ser copiado otro documento de los mismos curas de la oaencionada iglesia de San Andrés en el oual decían: «que la dicha iglesia tiene vn Cementerio en el qual se entierran cada Vn año assí de la collación como del hospital del amor de dios, más de ochocientas personas yestán sepultados de mucho tiempo más de cien mil christianos, en mebio de dicho cementerio está puesta vna Cruz grande de muchaveneración como lu- ?ar dedicado para lo sobre dicbo por todo to qual es lugar de piedad, emos hallado y visto muchas veces perros sacando parte ios cuerpos de los sepulcros ycomiéndoloa ylos vecinos comarcanos no teniendo Respecto ála decencia del lugar echan de *ioche mucha suciedad yinmundicia de sus ^asas en el dicho cementerio, lo cual parece muy mal ytodo lo sobredicho nasce de Catar el dicho cementerio descubierto ysin Cerca.,.» Pedian que la Ciudad lo mandase Cercar. Firmaban los Bachilleres, Hernando de Luqu© yFuentes de Carvajal (1). En cuanto álos «vestiglos» por acta capitular de 7de Julio de 1697 mandóse Qoe se hiciera un repostero para cubrir la acémila en que eran transportados al cam- 0) Papel Bin feche, letrn del XVI. 10
—74 po los que se encontrabau en las calles; y de los comienzos del siglo XVII hay un asiento en el Libro de Propios (19 de Octubre de 1605) en que constan los particulares siguientes: «Diego López vecino de Sevilla deue por G-abriel de Barahona Receptor general de la cuenta de los Propios deste año., diez ducados en Reales que se libraron balor 12 ducados en que so concertó Por va Repostero quel susodicho ade hacer de estambre con vn perro yvn ¿garaban? de colores para encima de la cabalgadura con que ade andar la persona en quien están «Rematados» los vestiglos desta ciudad echándolos fuera della los cuales dies ducados se le libraron como dicho es avnque se concertó en doce el 'hazer el dicho Repostero en virtud de dos acuerdos de Sevilla de 29 de Agosto ycinco de Octubre de 1605 años, por ios quales se acordó que porque el lugar está lleno de vestiglos en mucha cantidad que los hay muy podridos en todas las calles el veintiquatro Alonso de Porras hiziese arrendarlos la limpieza dellos la executasse luego en el más moderado precio que pudiesse sacándolo áRemate yponiendo en él dos condiciones que la persona en quien se Rematarse anduiese todo el año tarde ymañana todos los dias por todo el lugar yque la bestia que traxese fuese
-75 - íüular macho, cubierta con vn Repostero el qual msndasse hazer el dicho veintiqua- i^ro, lo más aprouecbo que pudiesse yque lio costase más de diez ducados...» Dejarr os ánuestros lectores la libertad de hacer los comentarios que se les ocurran acerca de los documentos consignados. Por nuestra parte diremos solo que si ^sto ocurría en la más importante rica y floreciente ciudad de España como ála sazón lo era Sevilla ydurante las más gloriosas d© nuestras monarquías; ¿á qué estado de abandono yde suciedad habrían ^iegado otras ciudades de segundo yaun de tercer orden? Ysin embargo, aquellos hombres de antaño apenas si paraban raientes en estas «pequeñeces,» para dedicar toda su poderosa inteligencia, toda su ''Noluntad de hierro, todos sus nobles estímulos al fomento de las ciencias, de las letras yde las artes, al engrandecimiento de nuestros dominios, ála realización de épicas empresas con lascuales asombraron al niundo, pudiendo decir enfáticamente que: *cn. sus dominios no se ponía el sol.» Hoy Por el contrario, pobres, descaecidos, faltes de ideales yde energías, habiendo dejado perder el inmenso patrimonio que nos dejaron nuestros abuelos, «armamos un dos de Mayo.» al encontrar á nuestro paso un niontoncillo de basura.
LA COMPRAVENTA de los esclavos en Sevilla SIGLOS XV-XVI Como una triste consecuencia de la Sierra, como costumbre aceptada yreco- J^ocida por todos los reinos de Europa, en ios que podríamos llamar código óconvenciones militares, es sabido que los prisioneros constituían parte del botín del vencedor, ypor lo que respecta áEspaña, de ^^al modo que nosotros imponíamos la esclavitud álos enemigos que aprisionábannos, así también aquellos nos sometían á durísimos cautiverios, extremando sus rigores hasta el más bárbaro refinamiento.
—84 — Sólo procedentes de la toma de Málaga, llegaron áesta ciudad 2.300 moros enviados por los Reyes Católicos, para que el Concejo loa pusiese en guarda, por cuanto estaban rescatados por 30 doblas moriscas cada uno, yen Cabildo de 27 de Septiembre de 1^7, se dispuso cumplir lo mandado por el Rey de que se diesen 3marave- dicea diarios ácada uno, mientras llegase el rescate. (1) Aquellos prisioneros tenían quienes los rescatasen; pero ¡cuántos más se vieron obligados ásufrir el yugo de la esclavitud! La esclavitud fué siempre consecuencia del derecho de la fuerza, entonces mostrábase en su más salvaje vigor, sin atenuaciones; sin hipócritas convencionalismos. El señor disponía de su esclavo, como de sus muebles óde sus animales, yasí vemos corrientemente en loa antiguos inventarios de bienes que se hacían por fallecimiento de cualquier persona, que, áseguida de la enumeración de los asnos, bueyes etc. hacíase el aprecio de los esclavos, hombres, mujeres óniños, siendo de notar que de igual modo que se determinaban los defectos físicos de los brutos, marcábanse también los de aquellosinfelices seres; con- (l) Actas Capitulares, cArch. Mnn.»
-85 - signando por ejemplo, si era viejo, tuerto, dmanco, si padecía de bubas óde enfer- Qiedad contagiosa. Verdad también, que, raro era el testador d© regular posición social, que no recompensaba los servicios que sus esclavos le hablan prestado «ahorrándolos;» esto es, concediéndoles plena libertad yhasta otorgándoles mandas ólegados para atender ásu sustento. Promulgada en 1602 la Pragmática de iosReyes Católicoscontra los moriscos, dispúsose en ella que los que optasen por permanecer en el Reyno habían de convertirse ála religión cristiana, prohibiendo álos que no lo hicieran dentro del plazo que se iea fijaba, que saliesen de él, para lo cual facultóse álos gobernadores de las fronte- i^as para que los hiciesen prisioneros. Aespropósito, dijo en un curioso artículo nuestro amigo Don Nicolás Tenorio. «En el mes de Abril de 1604 varios «cristianos huevos» vecinos de Hornachos intentaron pasar la frontera yentrar en Portugal por tierra do Extremadura. El Comendador de Badajoz, Gonzalo Mendez supo su intento ytrató de impedirlo... para lo cual envió cu su persecución áPedro Muñiz Alguacil do Mérida, quien al frente de algunos homares de armas fué tras ellos ylea dió alcance haciéndoles prisioneros. Los moriscos tueron llevados ápresencia de Gonzalo
*- 86 ~ Mendez, éste les hizo esclavos do los Beyes ycomo por una cédula de Sus Altezas estabaobligado áentregar 35 esclavos álos oficiales de la Contratación de Sevilla, dispuso que siguiesen el camino para esta ciudad...» Ya en Sevilla fueron aposentados en las Atarazanas, mientras los Oficiales daban cuenta al Rey yse resolvía la proposición hecha por algunos «cristianosnuevos» que solicitaron de aquéllos que antes de subastarlos, so escribiese ásus parientes vecinos de Hornachos para que los rescatasen. La Cédula Real dispuso que fuesen subastados públicamente yadjudicados al mejor postor, como así tuvo lugar en las Oradas, donde puestos en fila los 35 fueron examinados por los licitadores procediéndose desde luego ála subasta, que duró cinco días, importando la venta 671.502 maravedises. Era natural, por tanto, diremos nosotros. que la compraventa de esclavos fuese «un negocio» tan importante como lo era la de los productos que venían de las Indias ólos de la tierra, que hubiese merca* deres, tratantes ycorredores qu© en ella se ocupasen. Máxime si se atiende áque el contingente de esclavos tuvo que aumentar de manera considerable con los pobres indios que venían de> Nuevo Mundo. Con el «honroso «título de mercader de
87 - esclavos se nombra áMartín Sánchez, marido de Luisa Fernández, que vivía en la plaza de San Francisco casa propia del Cabildo eclesiástico en 1648 (1). Con el de tratante en esclavos, hallamos áun Francisco Diaz, que vivía en la collación de la Magdalena en 1664. (2) ycon el de corredor, áun Francisco Barja, vecino en la calle de San Roque, según consta <iel Padrón de 1691 (3). Muchos de aquellos desdichados, bien porque fuesen de levantisca óviciosa condición, bien porque se le hiciese la esclavi- i^ud intolerable, huían ie sus dueños yescapaban álugares donde pudiesen vivir libremente, ypara diñcultarles su evasión, ^bípusióronseles marcas en el rostro como Comprueban los siguientes documentos. En una escritura de 6de Septiembre do 1600 se habla de un esclavo quellevaba Cíí Una mejilla una ñor de lis, yuna estrella la otra (4).- En el testamento de Pedro García de Quesada, otorgado á9de Marzo de 1620, ,(1) Lib. 3.® de Heredades de la Sta. Iglesia, 67, Archivo de la Catedral. (2) Ibid, loe. cit. Arch. Mun. co (4) Lib ,de escrituras de dicho año de Francis- See segura. cArch: Protocs.»
-88 - en la enumeración de sus bienes se lee: «yten vu esclabo moro del cabo de hedad de quince ádiezy seys años, herrado en la cara en vn carrillo con una S. yenotro vn clavo que se dice abrahera el cual compre de Gonzalo de Toledo mercader...» (1) Beatriz de Miranda otorgó carta de ahorramiento en favor de su esclava Catalina, morisca, herrada en la b^rba yen un carrillo,.20 de Enero de 1539(2). Jerónimo Delcia, cnlchero, vendió un esclavo indio áDiego Hernández Farfán. llamado Hernando de 24 años con vn letrero en la cara con unas letras que dizen esclavo de Juan Romero... 7de Diciembre de 1654 (3). Catalina de Villafranca compró un esclavo mulato marcado en ambos carrillos con una S. yun clavo, 14 de Diciembre del mismo año (4). Juan Sánchez, maestro mayor de las obras de Sevilla, que dírigia las de nuestras famosas Casas Capitulares, vecino en la (l"» Lib. 3.® de escrituras de dicho año de Manuel Segura, «loecit.» (2) Oficio 1.® Lib. 1.® de dicho año fol. 211 vto «Are. de Protos.» (3) Ofi. 11 lib. 2.® de dicho año, cuad, 87. «loe. cit.» (4) Ibid. loe, cit.
-89 - Magdalena, vendió áAlonso Martín trabante en esclavos una esclava morisca he- i’rada en la cara con vnos letreros en que dizen «Juan Sánchez, cantero,» 24 Noviembre de 1655 (1). Francisco de Aranda vendió áMiguel Fscobar un esclavo mulato llamado Fernando, de 20 años, herrado en la cara unas letras que dicen: «Francisco de •A.randa en Sevilla» 29 de Mayo de 1539 (2). Diego de Cácerea clérigo, vendió áDiepMendoza un esclavo morisco de 28 años «errado en la cara «con vnas letras que «isen diego de cáceree-!> ,28Enero de 1647(3) . Bastan las anteriores citas para que ««estros lectores juzguen de la consideración que tuvieron nuestros antepasados á joa infelices áquienes la fuerza bruta de i«s armas sumió en las desventuras de la Esclavitud. La lectura de los infinitos documentos b'efcrentes áaquella, que han pasado por ««cetras manos, ofrece como marcas generales las de la Syel clavo que colocaban ®« el centro de dicha letra verticalmente y It) Of, 11 libro único de dicho auo fol. 2818. (2) Oficio I, lib. Ide dicho año folio 881 .Arcliide Protocs. .(3) Of. 1.0 Lib, 1.0 de dicho año fol. 128 «^ích. de Protocs . » 12
-Go- las d© los nombres yapellidos de los dueños seguidos áveces hasta de la profesión de aquel como se ha visto en la morisca que perteneció al que hoy llamaríamos arquitecto municipal. Por último diremos que en ocasiones, fueron también objeto de regalo los desdichados moros, hechos prisioneros por nuestros soldados, según consta en un libramien- to de la Ciudad hecho ál.° de Diciembre de 1488 en favor de Gronzalo Gómez de Cervantes ydel comendador Juan de la Parra, «de 50000 maravedises por ciertos moros ymoras del Rey yde la Reyna» que la Ciudad regaló al Maestre de Santiago y además 30 doblas de oro castellanas, que se pagaron áLuís Díaz de Toledo por un halcón que se envió también como obsequio al raencionade Maestre. Muy posible es que entonces el magnate agasajado hubiese visto con más agrado el halcón de 30 doblas que sus míseros esclavos.
No pretendemos en estos ligeros apuntrazar la historia do tan gran festividad ®^igio8a de la Iglesia Católica en nuestra Redúcese nuestro objeto tan solo á Dsignar algunos curiosos pormenores por ®cuales verá el lector de qué distinta ^fué solemnizada en Sevilla en Ruellos siglos de fe yde entusiasmo, dulas centurias XV.“ yXVI. con da- ®inéditos en su mayor parte por cuyo BIk
—98 — Ya hemos dicho de paso, que al esplendor de la fiesta del Corpus en el siglo XV contribuía muy eficazmente la Ciudad, y por sus interesantísimos cuanto poco conocidos Libros del Mayordomazgo, sabemos lo que se gastaba en arrayan, «ramos» y juncia, en el barrer de las calles en las 106 candelas que llevaban los señores capitulares óinvitados, algunas de ellas, las que se daban álas personas de calidad, tenían reyes pintados por los mejores artistas de la época, óbien las armas reales (1) y en )a «colación» que se servía después de la }rocesión, compuesta de los mismos frugales comestibles que la del Cabildo eclesiástico, escanciábase en «jarras bermejas» yjarrinas el vino que se traía de Lepe y de Madrigal. En 1426, para aumentar el público regocijo, comisionó la Ciudad ásu Alguacil Mayor Don Juan Pérez de Guzman para (1) Viernes 6de Junio de 1611 cfaé acordado por la cibdad ypor el Señor i^systente. ..mandar emandaron aguillen de las casas veynticuatro « aalonso ochoa jurado de esta <?ibdad diputados de Ia nobtA dsl Corpus xpi. fftg&n fazsr dos f&clifis do* radas del tamaño que les pare9iese la vna para el Eey yla otra para la Beyna puestas en cada vna sus armas por las quales se pagase al cerero qno las fiziese los mrs. que ellos concertaren.» Cuad, de Actas Capitulares. Arch, Mun.
-99 - que se concertase con un hombre que ofrecía €fazer vnos juegos para el día de la fiesta del cuerpo de Dios por 50 florines de por donde serían excusados «muchos fie los otros juegos» que se fazían con gran costa.» También la nobleza tomaba parte en jas fiestas contribuyendo ásu esplendor con lucidas justas yal propósito transcribimos siguiente curioso acuerdo capitular fi® la Ciudad. «En este cabildo faábado 30 fi® Abril de 1474) vinieron don gaspar y ®llo ydixeron álos dichos oficíales de confie ellos yotros caualleros entendían listar el día de la fiesta del Cuerpo de ^l^ro. Señor. Et que ásu mercad pluguiese fi® les mandar dar tela ylaogas «segund la costumbre en semejante caso» sobre lo jlfial fablaron yfinalmente mandaron que 1®8 fuesen dadas la dicha tela ylangas y Para ver donde ycomo se podía complir, ®ficomendaron ymandaron adon Pedro fififiez de guzman yaíohan de pineda yrofi^lgo de ribera regidores de la dicha cibdad Jque como lo ellos ordenaren que asy se laga ecumpla (1).» Andando el tiempo, ycuando la piedad ^fievoción habían llegado á*su mayor figo, el Concejo sevillano, interpretando el (1) Actas Capitnlares. Arch. Mun.
100 público sentimiento, procuró el mayor esplendor en esta Fiesta, ypara, ebo entre otras disposiciones concedió premio álos vecinos moradores en las casas de Ja carrera, que, con más gusto yriqueza adornasen sus fachadas, según comprueba un libramiento de 1870 mrs. en favor de Pedro Gómez «por la costa que tuvo en adornar su casa, sita en la Cerrajería el día que pasó la procesión, fecha á8de Julio de 1603. (1) En cuanto álas representaciones de carros (2) con las de Autos Sacramentales, ea tan larga la materia, que daría ella sola para escribir un amplio éinteresante volumen, per su significaciónliteraria yartística, sin contar el curioso estudio de costumbres áque se presta: diremos solamente, que el primer carro de representaciones de que tenemos noticia, debióse ála inventiva del clérigo Figueroa, en 1558, en el cual pudo verse muy al vivo la conversión de San Pablo; así como las primeras farsas, origen de nuestro teatro, no comenzaron en esta Catedral hasta 1563. Vamos sin embargo átitulo de curiosidad ácon- (1) Lib. de Propios. Arch. (2) Estos se aderezaban en ]a Plaza ¿el Alcázar, entrado ya el siglo XVII como consta en nn asiento de Libros Propios de 19 de Mayo de 1€04.
-101 - Signar los datos que hemos recogido refe- *611168 ácarros, darzas, representaciones ®tc. que fcaso algún curioso pueda apro- '^ecbar. 1947 En este Cabildo (vierneB 27 de Junio) dho. álos dhcs. oficiales por don pero ***íñes de guzman alguacil mayor en conbien sabía su merced quel tenía cargode 9zer salirlos juegosy dangas cuandola Rey- Dra. sra. mandase fazer la fiesta del ^*íerpo de nro Sefior, Et que agora el se- or duque le auia dicho que le parescía ae deuia fazer la dha. fiesta ysalir al ®cibiinientoquando laReyna nra.sra. en- ^fase yasymismo dixo que deuian salir al recibimiento todoslos negros que ouieesta gibdad. Etvistolo sobre dho. dixe que eran en que se asy fiziese segund Jla manera quel dho don pero nufies caula dho. (1) 1501 ^*6n este cabildo (14 de Mayo) p*08 dhos. tenientes eRegidores ®o*o de guzman alguasil mayer fué dho. por don como les í*) Cuad. de Actas Capitula,
—102 - gigantes que se sacan el día de la fiesta del Corpus xpi. están mal reparados que gelo fazia saber para que los mandase reparar sobre lo qual por el dho. teniente e regidores fuó acordado que los fieles ©xe* cutores manden dar luego áloa tintórea deata gibdad oal que de ellos touiere cargo de fazer aderezar los dhos. gigantes para esta fiesta de corpus xpi. primera que viene, mili mrs. de qualesquiera penas en que haya condenado acualquier persona para ayuda de reparo que ouiere menester para que salgan la dha. fiesta con tanto que los dhos. pintores (1) se obliguen primeramente ante los contadores de la dha. gibdad de tener de aqa delante reparados los dhos gigantes.» (2) 1570 —En 24 de Junio, 3000 mrs. áLuis Día2 ácumplimiento de 32 ducados en que se concertó con él el carro de Lucifer. —En 4de Julio 3000 mrs. áLuis de Saldaba ái cumplimiento de 32 ducados por el carro de «El Desposorio. (1) Antes se les ha llamado tintórea, Dehió 9®^ error del amanuense pues los reparos de dhas fig®' ras más propios parecen de los segundos que de 1®^ primeros. (•3) Actas Capitula. Arch. Mun,
103 - -•Este día, 1700 mrs. áJuan Flores á ^^loplimierto de 200 rs. por la danza los caballos que se concertó con él. —Este día, 11920 mrs. áDiego de Sanchapinero, ácumplimiento de 80 Rucados por las tres danzas que sacó el de la fiesta. —Este día, 3282 mrs. áLuís de Cerde- (¿Saldaña?) ácumplimiento de 35 duca- 2^8 en que se concertó con él el carro de Antonio ySan Pablo. —Este dia, 2812 mrs. áJuan Fernanácumplimiento de los 630 ducados en con él se concertó el carro de los hijos Jacob. ,—Este día, 3300 mrs. áDiego Berrio resto de 36 ducados en que se concertó carro de diria hija de cabos» que sacó la fiesta. .. Este día, 1800 mrs. áCristóbal Orde resto de 20 ducados que con él se Concertó la danza de los matachines, o"—En 12 de Julio 2126 mrs. áCosme Xerez ácumplimiento de 260 ducados ^que con él se concertó la danza de los ‘^^gelfs ylos demonios. I> —^En 12 de Julio 3289 mrs. áCristóbal ®rnández, pintor, de resto yácumplimento de los 36 ducados que con él se hcertó el carro de la muerte. En 19 de Julio 2159 mrs, áAndrés *
—104 — d© Hoces, de resto yácumplimiento de 30 ducados que con él se concertó la danza de las Amazonas. *—Este día. áJuan López Romero, 1875 mrs. de resto yácumplimientodelOducados en que coa él se concertó la danza de los galanes. (1) Eq otro Lib. de caja en 4.°, cuyo tejuelo lleva los años 1670-74 se determinan les gastos ypor sus asientos sabemos que en el carro de La Muerte de Adán entraban 7 figuras vestidas de seda, que en el del Desafío de Lucifer coa el hombre 8aliñadas también de seda, en el del Casamiento ó Desposorio de España 9, etc., etc., con igual lujo ostentábanse las danzas. ,—ADiego de Santiago se pagaron en 8 de Agosto 1571, 3000 mrs. por la danza de villanos. (2) —En 12 de Junio áCristóbal Sánchez de Mendoza por la mitad del !carro ydanza que ha de sacar el día del Corpus xpi* --En 15 de Junio 2250 mrs. áAlonso Ramírez, por la mitad de lo que hubo de haber por la danza de las espadas. —En 12 de Junio áDiego de Berrio, sastre, 5626 mrs. por la mitad del carro del Convite de Abrahan. (1) Lib, de caja de 1670. Arcb. Mun. (2) Manual de caja 1570. Arch. Mun.
—Al mismo 12376 mra. por la mitad de ducados que con se concertaron por scarros el uno del rey Agabaro yel otro ^1 BautHiro de San Juan ACristóbal d^ la Cruz, zapatero, ^612 mrs. por las danzas de las Ninfas y ísl Loco. .—ALuis de Cerdeña 6625 mrs. por la ^itad de 30 ducados que con él se concerel carro de las Corte» de la Muerte. —A Lorenzo Nuñez por la mitad de 20 ^iJcadcs que con él se concertó la danza los monstruos. —A Melchor áe San Miguel 3400 mrs. la mitad de 200 reales que con él se Concertó la danza de los galanes. —A Luis de Ribera pintor, 4876 mrs. la mitad de 26 ducados que con él se Concertó el carro de Joachin ySanta Ana. .—APedro Martínez 1500 mrs por la jbitad de 8ducados que con él se concertó ^Tara? ca ymoxarrillas. —En 8de Agosto áMelchor de San ^^guel 5960 mrs. por nna danza que sacó 1día de la fiesta ácumplimiento de la da. danza ydel premio de ella que le Candaron dar. En 1°de Octubre áLuis Díaz 4420 que la Ciudad le mandó librar porque pcó el mejor carro el día de la fiesta del '"drpus este año de 1671. 14
—106 - —ALuis Díaz dorador... por un carro que lia de sacar de La esgrima espiritual. —ACristóbal Sánchez de Mendoza 30 ducados por un carro de la visitación de la Reina de Sabá y12 por una danza de Los Portugueses —A Diego de Santiago 15000 mrs. por dos danzas, una de los Villanos yotra de los Turcos. ~ADiego de Saldaña 7500 nirs. de una danza de La Justa de ¿los perineos? —ACristóbal de la Cruz 7225 por .una danza de los ninfas ydel oso. —ALuis de Cerdeña 11250 mrs. por un carro de las Cortes de la Muerte. —ALorenzo Nuñez 7500 mrs. por una danza de ¿moriscos? —AMelchor de San Miguel 6800 mrs. por una danza de galanes. —AAlonso Ramírez 4500 mrs. por una danza de espadas. «En 18 de Junio, 4888 mrs. áPedro Gómez sacristán yáJuan Martin, que les mandaron dar de premio por dos cruces que sacaron de ynbinción el día de la fiesta del Corpus xpi.» (1) (1) Lib, de caja. Arch. Mnn.
-107 - 1572 Entre los asuntos de la Fiesta del Corpus que estimamos más curiosos podemos citar los siguientes: —AJuan Fernández jubetero, 13126 por el carro de la Justicia espiritual. -ADiego de Berrio 11260 mrs. por el c© los Cinco Sentidos. —A Cristóbal de Santa Cruz 6000 mrs. por una danza de turcos yperegrinos y Ona fuente. —APedro Guerra 6760 mrs. por una de Sítanos. (1) 1574 ^A Miguel Díaz 14 ducados por una canza de espadas. -^A Juan Jiménez, zapatero, 20 ducauoa por la danza de los gitanos. —ADiego de Berrio 400 rs. por el ca- ^^0 de la historia del Rey Jubiniano (sic.) ~~A Cristóbal de la Cruz 20 ducados por la danza de los galanes. ,—A Melchor de San Miguel 200 rs. por ^danza de los salvajes. 12) Lib. de caja. Arch. Man.
ción que salieron el día del Corpus éinvenciones de ellos (1). 1602 Francisco Bagan, autor de danzas, se concertó con la Ciudad en sacar una de espadas con 20 figuras con su panderete un tamboril yunas chapas en precio de 40 ducados yotra intitulada La conquista de las amazonas, por 160 ducados. (2) Luis de Vergara, autor de comedias, concertó con la Ciudad en 14 de Mayo del mismo ofio por ante Antonio de Alfaro á representar dos autos, en 700 ducados. (3) ABaltasar de Guzmán yPedro de Fuente, autores de danzas, Martín de la Rumia yGonzalo de Campos Guerrero mafstros de hacer invenciones yáAntón Calvo autor de comedias los vemos citados en el Lib. de Propios del mismo afio. El segundo de los tres últimos citados era el pintor que la Ciudad ocupaba en las ocasiones que se ofrecían yde el tratamos en la pág. 22 del tom. II de nuestro «DíC' cionario de artífices sevillanos.» (1) Libro de Propios Arcb. Man. (2) Lib. de Propios 162. Arcb Man. (3) 20 Junio 1602 loe. cit ,
115 - 1603 Gaspar de Porras, autor de comedias, Recibió 300 ducados por los dos carros de Representaciones La encomienda del homyLos locos; 10 de Junio del año ciliado yJuan do Madrid autor, de danzas ^acó ia do El robo de Elena, 9de Julio del mismo año (1). Baltasar de Pineda autor de comedias Contrató en 700 ducados dos carros de representaciones «La humanidad del hombre» yla «Venta del mundo» (2) «gastos de la ñesta del Corpus Christi deste año de 1603— dfue por gabriel de barahona Receptor general de la mayoralía deate año 18700 mrs. que se le libraron ágongalo de campos guerrero Pin- ^°r de Resto yacumplimiento álos 300 ducados en que en él se Remató digo con- ^®rtó la comisión de la dha. fiesta. Por la pintura de los carros de representaciones due salieron el día de la dha fiesta del Gor- Pbs xpi. con sus ynvenciones de los quales dchoB 300 ducados. Por auersele librado los 260 ducados dellos conforme ásu «siento yper hauer cumplido con su obli- (1) Libs. áe Profios Aroh. Mun. \2) Ibid, loe. cit.
-116 - gación yconcierto se le libraron los 60 ducados Restante en virtud de una fee de Mateo de uiila Real escribano de comisiones que va con la libranza yde los acuerdos de su señoría. Referidos en otras partidas deste quaderno (1).» 1004 Antón Ca’ero yAntonio de Villegas autores de comedias citados en un asiento de 14 de Junio de 1604 (2). 1005 Antonio de Granados autor de comedias cobró 700 ducados por dos autos de representación que hizo en las fiestas del Corpus. Libramientos de 7de Mayo y1'^ Diciembre de 1605 yacuerdo capitular de 22 de Marzo (3). 1606 Melchor de León autor de comedias ci' (1) Lib, de Propios. 10 Junio 1603. Arch- Mun. (2) Lib. de Propios.En dicho año á22 de Junio tuvo lugar «el ensayo real de los carros de repr®' sentaciÓD.» loe. cit. (8) Liba, de Propios yde Actas. Arch, Mun.
-117 - tado on el Lib. de Propios, 18 Moyo 1606. 1671 Y72 Peticiones de una autora de danzas, no ^Xpre-a el nombre, 29 Mayo, 11 Diciembre 1671 ylibramiento ála misma 20 Ju- ^0 1672. Petición de Bernardo de la Vega y ^lonso Caballero autores de comedias so- ^*6 la joya, por los Autos Sacramentales la fiesta del Corpus, 27 Junio 1672. Petición de Alonso Caballero autor de Comedias para que la Ciudad le deje repr©- Juntar con un car>o suyo el diadel Corpus, ^Abíil 1672 (1). Petición de Alonso Cano autor de comedias sobre que se le libre la joya del ^'íto Sacramental del dia del Corpus (2). 1694 Isidoro de Herrera autor de danzas di- ^^gió memorial ála Ciudad hallándose pre- en la cárcel Real 1739 ^Porescritura de 11 de Septiembre de 1739 U) Acta capitular. Cab.o llJunio 1672.
-118 - obligóse Melchor Rendon maestro de obras de carpintería v°. áSta. M“. á vestir, desnudar yaderezar los gigantes tarasca ydemás agregados para el día del Corpus, siendo de su cargo vestirlos la víspera de la octava, pintar de nuevola tarasca ycaras ymanos de los gigantes (1). 1752 Manuel Gómez como pral. yJuan Gómez su fiador; obligáronse ásacar la danz^- de espadas el día del Corpus (2). Los datos consignados son sufientes para dar una idea de lo que costaba á Ciudad la Fiesta del Corpus Christi duran* te los pasados siglos: el lujo que debió ostentarse en los carros yen las danzas, el ingenio de los escritores, de asuntos para aquéllos ypara éstas. Los primeros rin* diendo culto ála piedad, ora acudían álaS enseñanzas de los Sagrados Libros, ora ^ procurar la corrección de costumbres; ofreciendo al pueblo por medio de alegóricos asuntos las funestas consecuencias del vicio ylos galardones reservados á1^ virtud. (1) Colee, ant. Fiestas del Corpus. Los tes se depositaban en un almacén de la Pta. en este año. Títulos de propiedad. Cap. 4. (2) Registro de escrituras de 1752.
—119 - Mucho más hubiésemos podido aumentar continuando el examen de los libros y Jocumentos de nuestro riquísimo Archivo Municipal, pero, quede reservada esta tarea ^quienes especialmente se propongan escribir la historia de una solemnidad, que durante siglos fuó la más celebrada de los ®6viliano9. * ** El extravio de unas cuantas cuartillas, incompleto el presento artículo, en la ^íJciuta descripción que dejamos hecha de ja Procesión del Corpus en el siglo XV. Hahadas luego, estimamos que por su interés heben ser publicadas, aun fuera de su lu- Sar, yasí lo hacemos, seguros de que su Contenido será visto con agrado por los curiosos que deseen conocer la historia de los gremios sevillanos, casi desconocida ai presente. * ** Desde muy antigua fecha prestaban Esplendor en la Procesión con su asieten- C^a los gremios todos de la ciudad, presidióos por sus alcaldes, agrupados bajo sus oanderas ópendones, luciendo todos sus ofi- ^•ales las mejores galas ypreseas: de algunos de ellos consta que sacaban ingenio-
-120 — / sos carros, como se veía por los documentos que extractados transcribimos. En 1498 dirlgioron los hortelanos un memorial ála Ciudad, en que decían, entre otros particulares, que al tiempo que se mandaron hacer las honras por el príncipe Don Juan, para ir al Alcázar con los oficioa (gremios) ypendones «que se acos* íumbran ásacar el día del Corpus,» ellos sñ juntaron con sus alcaldes^ para distribuir los gastos... etc. No hay duda, pues, que desde hacía mucho tiempo asistían aquellas Corporaciones ála procesión (1). En una escritura otorgada en l.° de Mayo de 1519, ante las puertas del hospital de los tejedores de lino ylana establecido en calle Lisos, consta que manifestaron los alcaldes del gremio lo siguiente: «que era sabido que ellos tienen la costumbre de sacar en cada año el día del Corpus xpi- en la fiesta que se fase dho. dia el castillo óotras cosas quel dho. hospital tiene óde cumplir el dho. día las cosas que se suelen cumplir...» El documento no es más que una subasta, para adjudicar al mejor (1) Cnad. de Áctai capitula, de dicho año> Arch. Man. «
-121 postor ála baja, loa gastos que el gremio «acia en la fiesta (1). También los carpinteros sacaban otro tastillo en la procesión, pues, asi consta de Ona escritura otorgada por el carpintero ^iego Ruiz yel hespital ycofradía de San *olí pe ySantiago que entonces era la advocación de los de aquel oficio, en la cual obligábase el susodicho áhacer ásu costa oidía del Corpus de 1630 «el oficio que los Carpinteros llevan en la dicha fiesta» se- Sún las condiciones siguientes: I.® Obligábase áarmar el castillo dos ^iaa antes del de la fiesta, costeando los borrajes que fueren menester, para que puoie^e ir yvenir bien en la fiesta yálos dohombres que habían de llevarlo, asi cob^o desarmarlo terminada la fiesta. S.®- Que el mayordomo en quien remaaquella reparase el chapitel tejando, el ‘^ladillo de su juncia, con ciertos cinco Pendones de oropeles de manera que queb® ácontento del alcalde yque pusiera las abozas del buey yde la muía donde es ostumbre en el dicho castillo siendo obli- Sado ádar «cuatro cantores para que vahaciendo encima del castillo el oficio nacimiento ovn jusepe eotro que sea ffti Lib. II de escritaras da Manual Segura, •1393 Arch. de Protos. 16
la maria eotro que sea el ángel ela maria lleue un niño chico esu corona de plata el niño otra eel ángel con su alba esus alas evna guirlanda en la cabega de oropel ela maria con sus ropas de seda elos pastores eel joaepe lleuen sus ropas conforme al oficio que han de faser de la fiesta segund asydo costumbre otros años o estos cantores eoffíciales que han de ser el dho. oficio sean los más mejores que se pudieren aver que sean sabedores para hacer los dhos. oficios eestos que sea oblí' gado atraellos al espital para que se ensayen efagan el dho. ofigio delante del (alcalde) econ los ofigiales que para ello se juntasen ocho días antes de la fiesta porque han de yr acontento de todos. » - Obligábase también áarmar la tarasca, reparándola de cuanto necesitara pO' niéndole una lengua de la misma hechura de la vieja, yun petral de cascabeles ydoS nísperos que sonasen bien, colgados da laS orejas, paseándola por las calles la víspe' ra de la fiesta. «yten quel mayordomo sea obligado ^ coger vn alférez que sea hombre blanco ® no negro el más alto del cuerpo que se pudiese aver que vaya bien vestido avso de alférez «para que lleue el pendón» ® lleue vna espada morisca ceñida como es vso ecostumbre otros años esea obligado
-123 - ®1 mayordomo ácoger dos trompetas eque lio sean negros sino hombres blancos que Sean muy buenos ofigiales elos coja desde ®1 día que se arrematase la fiesta en ocho días ebí non los cojiese dentro en los ocho días de al alcalde quatro ducados para que les coja el alcalde dende que se rematase la fiesta en quince dias eestas trompetas las trayga el mayordomo ácasa del alcalde la bispera de Ja fiesta de mañana «para descojer el pendón» (1) ytengan toda la fiesta delante del ofigio hasta bolber al es Pital». Era también de cuenta del mayordomo fiar las candelas, que serian de ádos libras de buena cera blanca «con el pauilo ques de vso ecostumbre desta gibdad» dando una \cada oficial yque las que sobrasen se pudieran en el castillo. Fíjanse luego las cuotas que pagaría ^^da uno de los que fueran en la procesión tion el gremio, 26 de Abril de 1530. No hay duda por los pormenores que se j^cnsignan en el documento anterior ypor los que contiene el que vamos seguidamen- ¿extractar, que estos «castillos» fueron 1®8 primitivos «carros,» así como la asistencia en la procesión de los gremios con sus pendones. (1) Ignoramos el significado de esta frase.
—130 — suntuario empleaban nuestros magnates en sus personas óviviendas, juntamente con los utensilios ymás insignificantes trebejos del menaje de una casa, cuya enumeración ee bastanto para formar juicio exacto de la vida privada yde la pública, de todas las clases sociales. Todo era subastable entonces; baste decir, que, hasta los peines, bien es verdad que aquellos sacados ápregón, no eran como los que corrientemente usamos hoy, de despreciable pasta, caucho óceluloide, sino de marfil óde plata artísticamente tallados, con finos yelegantísimos adornos de renacimiento, ócon asuntos religiosos ó profanos, por lo cual, no era extraño que tales verdaderas joyas, fuesen adquiridas por sujetos muy calificados, así como las prendas de vestir, tabardos ygregüescos, capas ymanteos, calzas yjubones ricamente bordados de oro, con pasamanos y encajes de subidísimo precio, sin contar aquellos jaeces de caballos, cuya simpl® enumeración por boca del pregonero, noS da áconocer su singular riqueza, tan singular, que hoy no se concibe. Pues, si estos actos atraían la atención éinterés de todas las clases, volvamos 1^ vista hacia el Arenal: allí presenciaríamos entre otros animados yvistosos cuadros que tan frecuentemente se sucedían, los d®
-131 — las públicas lecciones de esgrima, que ante numeroso concurso de la faoldadesca de niar yde tierra, de rufianes ybravos de profesión, de moriscos yde indios, mulatos ynegros, daba algún maestro d© los muchos que entonces bullían por la ciudad, demostrando las excelencias de la aspada blanca óde la prieta, asi como la Rondad de las escuelas, de los maestros francisco Román, Bernal de Hajredia óde los sucesores de éstos, los famosos Carranca óPacheco de Narváez. Tendía el maestro la amplía capa en el Juelo, para que sobre ella cayesen las olancas ymaravedises con que el público lo socorría; ytrazada una gran circunfeíencia en la tierra con la punta de la espada, yempuñándola arrogante, describía círoulos rectos, tajos adelante yatrás, resolvíase como energúmeno, saltaba agilísimo de un lado áotro, acometía óbien retrocediendo, simulaba parar los golpes de imaginado contrario, todo tal ytan verdaderamente, como nos lo pintó al vivo el pan Quevedo, en su saladísima crítica de los qua elevaban la esgrima ála altura de la ciencia matemática, tan ámaravilla ridiculizados en el Buscón Don Pablos... Pero, no prosigamos por este camino, duehabríamateria para llenar un volumen; yVengamos al tema do este articulejo, en
—132 el cual vamos ádar áconocer algunas profesiones, que en los siglos pasados tuvieron gran auge, ycuya existencia no nos expli" camos ni acertamos ácomprender hoy. Creiase entonces por altos ybajos, chicos ygrandes, como verdad inconcusa, que habia sujetos dotados por la Divina Providencia de la virtud de curar enfermodades, por medios sencillísimos: llamábanlos «saludadores» yhe aqui lo que de ellos nos dice el docto Covarrubias: «Saludar en otra significación, vale curar con gracia «gratis data» yálos que esta tienen llaman Saludadores, y, particularmente saludan el ganado; pero, yo mas cierto tengo auerse dicho de salina, saliuador, por tener en ella la virtud de sanar, yassí los saludadores dan vnos bocaditos de pan al ganado, catados por su boca, ymojados en su salina yde que esta tenga virtud para atgunas enfermedades rabiosas ay lugar de Planto... Escribe Plinio, libro 10, capit- 23. Al fin del auer costumbre de escupir en la cara al que le toma el mal de gota coral por remedio. Quienes tengan esta virtud óno, aueriguenlo los ordinarios, porque muchos de los que se dizen ser saludadores, son embaydores ygente perdida». Eraprofesión, que públicamente la practicaban no pocos embusteros, áciencia í
—133 paciencia de los médicos de entonces, que no S0quejaron, que sepamos, de sus trapacerías yengaños, las cuales pueden ponerse al nivel de la buena ventura de nuestras gitanas. Pero, entonces no había quien dudase ni por asomo, de la eficacia de ^quelios privilegiados seres, que vivían y holgaban ácosta de los crédulos con su operativo oficio, entre loa cuales contábase nada menos, que con el Cabildo yReginiiento sevillanos, como prueba el siguiendo documento: «Por carta de la gibdad firmada de iPan fernández alcalde ede mendoga e ^'onso fernández ealonso lopez escribano docha 22 noviembre de 1441 años por la ^nal mando al dho. mayordomo que de en- *^0 luego apero alonso saludador oal que des oviere de aver por el quinientos mrs. que deha. gibdad le mandó dar por el afan e d^guajoque apasado epasa en curar de las Porsonas que estauan dotadas de rauía en ja dha. gibdad een su tierra los quales con da ayuda de dios todos guarecían de que se ^^gue mucho prouecho ebien al común de da dha. gibdad eque tome del su carta de Pago... etc. (1). ¿Qué extraño es, pues, que si la Gorpo* ^^(1) Libro del Mayordomazgo de 1441. Arch.
-134 - ración municipal nada menos, confiaba en la virtud de los saludadores, fuese ésta arraigada creencia en las clases todas de la sociedad? Pedro Martínez, saludador, dirigió una petición ála Ciudad, como consta en una hoja suelta de Actas capitulares, que comprende el comienzo del Cabildo de viernes 19 de Agosto de 1491. Cómo esta preocupación permaneció viva en el siglo XVf, pruébanlo las siguientes notas: Bartolomé Porras, saludador, era vecino ála Puerta de Triana en 1534 yse le b^'' lia citado en el Padrón vecinal de dho afi^ lo mismo que áAntón Sánchez, saludador, vecino de Alcala del Río, el cual obligóse ápagar áHernando Navarro, ropero, 4B rs. resto del importe de un manto que había comprado, 4Marzo, 1560 (1). * *^ De saludador ácurandero óviceversa, no había más que un paso,' yentre ios s®' gundos también los hubo que gozaban crédito en la república hispalense, no sie»' do agenas ála profesión las mismas muj®' (1) Libro. l.° d© dho. año, Oficio 11. Arcb* de Protoca.
-135 - res como p. e. Antonia Martínez de Cer- ''^antea «física ycirujana,» la cual por es- ^itura pública ante Juan García á11 de piciembre de 1450, obligóse ácurar en ^oce días áPedro de Ortufio de la fiacha- 2ón que tiene en su cuerpo epiernas edel %Ado ebazo oestómago... etc. (1). Asi, con esta seguridad nada menos, y pop ante escribano, en público documento, Comprometíase la «física yciruj>ina,» á Curar al desdichado Pedro de Ortuño, cucuerpo, bien podría compararse con la fumosa caja de Pandora, según los males ^Ue le aquejaban. Igual reputación contaría en la villa Lebrija Antonia Sánchez, mujer de Juan Putiérrez Hidalgo, la cual durante mucho tiempo dedicábase ála especialidad de culas quebraduras de brazos yde pier- ^^8 con permiso del Licenciado Loaysa, yuo obstante aquel el Licenciado Roxas, jJ^,cniente de Asistente, le prohibió que lo Jj^cieae, por lo cual acudió al Cabildo, áfin le ratificara el permiso obtenido. XVI). ,^0 es de extrañar que si las mujeres se Pfigaban ácurar enfermos en plazo fijo ^per escritura, los hombres fuesen ála ^ga yasí veremos que el curandero Antojo de Vargas obligóse en 1496, por carta Francisco Segura, ácurar de un lo-
136 — banillo que tenía en el pescuezo ála mujer del librero García* Fernández, yen términos de tres meíjea(ni uno nmás ni uno menos) por lo cual recibiría 5000 maravedises (1) Maestros de curar lamparones yquebraduras fueron Carlos de Villafranca y Pedro Rodríguez, los cuales obligáronse ácurar áFrancisca, criada de Nicolás Durango, por escritura de Miércoles 12 d® Agosto de 1489 (2). Ya que tratamos de la ciencia de curar, aunque practicada por saludadores y curanderos, dedicaremos algunas líneas ála profesión de la «flebotomía» que eS ni más ni menos que la de los sangradores, yála cual, los poco escrupulosos amanueU' ses del siglo XVI, llamaban flonotomia yd® aqui flonotomianos. Estos, además, 9®' lían ser dentistas yfabricantes de medid' ñas. Véase al propósito el siguiente documento: «Sepan quantos esta carta vieren como yo maestre juan de peralta ciruj'iOO vecino que so desta gibdad de seuilla eu collación de santa raaría digo que (l) Lifa. de escrituras de Juan García, loe. cit. ,j (1) Lib, de es*ritura8 del citado escribano o dbo, año. Arch. de Protoc. (2) Lib. de escrituras del oficio 3.°. loe. cit.
-137 - quanto vos guillermo francés natural de badad tierra de francia ha syete años que entraste conmigo arae servir para apren* der el ofício de sacar dientes emuelas que dizen notomia eacuras de quebrados épotras efazer bragueros, efazer poluos para lombrizes efazer aguardiente eotras ¿diversas? medecinas... etc. dice: que en virtud de haberle servido los dichos siete años yser ya hábil ysuficiente suplica álos protomedicos de Su-Majestades que lo exa* h) inaran ydiesen licencia para ejercer su oficio ándele carta de exáiien». 13 de Eneío de 1624 (1). yque la profesión tenia ya de antiguo, arraigo, pruébalo la petición fiue los fionotomianos (sic) elevaron al Cabillo de la ciudad para que les guardasen ®U8 privilegios, en 11 de Septiembre de lb07 (2). Andaban, pues, entonces unidas profesiones, yasi las hemos conoc’do todavía en nuestra juventud, de barberos, Sangradores ysacamuelas, aunque con respecto álos últimos los hallamos citados Oomo especialistas d,e8de los albores del ®’&lo XVI (p. e.) Maestre Agostin que vi- ^^a en la «ysleta de calle de las Sierpes» i) Lib. 1de dho. año de Maouel Segara, de Protos. (2) Acta capitular de dha, fecha. Arch. Man. 18
138 en 1600 yáMaestre Juan de Peralta vecino en la collación de Sta María en 1641 Citaremos por último átítulo de curiosidad, como médicos «especialistas» para que 8" vea que no es nueva la distinción que hacemos hoy de elos, áMaestre Fernando cirujano de la Ciudad que reclamaba en 1469 que le pagasen su salario por los servicios que prestaba ála misma, entre ellos, el de ir ála guerra (1). Maestre Sancho Vizcaíno maestro de curar ojos, vecino deBilbao, hallándose en Sevilla apoderó áPedro Ruiz para recibir ciertas cosas contenidas en una caja que le remitían desde Lisboa, 26 Febrero 1604 (2). Bartolomé de Mesa, maestro de curar bubas, cobraba sueldo anual de la ciudad en 11 de Octubre de 1611 (3), AFelipe Tovara «cirujano de la orina» le pagaba también malario el Concejo, mandato real en 8de Julio de 1697 yen 1^ de Mayo de 1602 (4) ypor último consta qu® Maestre Antonio Purga óParga cobraba (1) Cnadr. de Actaü capitule. Arch. Man* (2) Libro de escras. de Francieco Segura. Arcb* de Protoe. /(3) Lib. Mayordomazgo de dicho año. Arob* •Mun. (4) Lib. de Propios.
—139 — 24 ducados por curar de quebraduras; en 21 de Agosto de 1602 (1). * Don Diego Hurtado de Mendoza en su Lazarillo de Tormes, dice entre co-as al hablar del picaro ciego. «En su oficio era Un agüila. Ci-mto tantas oraciones t»abía de coro, un tono bajo, reposado, ymuy sociable que hacía resonar la Iglesia donde rezaba, un rostro humilde ydevoto que Con 'ouy buen continente ponía cuando rezaba sin hacer gestos ni visages con bo> ca ni ojfíS, como otros suelea hacer. Allende de esto tenía otras mil formas ymaneras para sacar el dinero. Decía saber oraciones para muchos ydiversos efectos... pues en caso do medicina decía que Galeno no supo la mitad qué él para muelas, desmayos ymales de madre. Finalmente hadie le decía padecer agana pasión que ^Uego no le decía, haced esto, haced estotro, coced tal yerba, tomad tal raiz. Con esto andábase todo ©1 mundo tras él, especialmente las mujeres que cuanto les decía í^reían... También él abreviaba el rezar yla mi- ^&d de la oración no acababa porque me (1) Lib, áe Propios.
—242 - ocuparon los Srea. Reyes Católicos D. Felipe 3.° yD. Felipe 4.®, que no lo emplease en darse ála lección yestudios, no solo de buenas Letras, sino de las demás Ciencias, para cuyo fln juntó en su Palacio de Sevilla yen el de Bornos muchos y muy singulares Libros de que formó muy copiosas Librerias, siendo la de Sevilla una de las grandes delReyno, no solamente por el número de Libros que juntó, sino por constar de todas facultades yde exquisitos yraros Manuscritos, así originales como copias, que puso en ellas, que aun hoy se conservan muchos de ellos, si bien deteriorados ydisminuidos por la falta de la presencia de los Excmos. Sres. en quien recayó la Casa de Alcalá ydescuido ypO‘ ca afición de los que lo han tenido ásu cuidado: ypara solo poner la Librería, labró el Duque una pieza, también de singular hermosura ygrandeza, capaz de tanto número de Libros, que adornó «con muchas Estátuas ypiedras ymonumentos antiguos,» que aun hoy se ven algunos, aunqn® pocos, que juntó la curiosidad de estePri^^' cipe, cuyo retrato se vó en la Librería, hace recuerdo siempre que en ella se entra, de vn Señor que tanto supo honrar letras (1).» 0)ClaroB varones en Letras naturales de Se*
—243 - Basta decir en elogio de lo‘ que debió baber sido el tesoro bibliográfico reunido por el Duque, que de él formaron parte Jas selectas librerías de Ambrosio de Morales ydel Doctor Luciano de Negrón, (1) según dice Zúfliga (año de 1637) consignando también que áellas» agregó lo más estimado que salió en su tiempo en todas lenguas y profesiones ymuchos raros manuscritos y otros estimados rastros de la antigüedad en inscripciones, medallas, anillos ymucho de lo semejante (sic) tesoro que áno auerse disipado en las peregrinaciones de su edad mayor en que traía siempre consivllla que juntaba el LI3,Rodrigo Caro con notas yadiciones por D. Juan N. G-onz&lez de Lrón, M. G, Blb. Colomb. (1)Poseetnos un testimoniodel testamento del Dr. Luciano de Negrón. el mismo que tuvo ála mano BU albaoea el Padre Miiestro Fr. Rodrigo de Quintanilla, fecho en Sevilla á31 de Mayo 1606: en él se lee la cláusula siguiente: Iteu al licor ciado Sebastian Ruares mando olent ducados y el manteo ysotana de ¿61eyle? míos por la boluutad que le devo yle pido asista ala venta de la librería questa abaxo en la sala de azulejos yde la «lUe está en el corredor qne lo tengo señalada yes toda vna para que el padre maestro haga lo qne le he comunicado yremito todo lo demas al memorial que le dexo firmado de mi nombre sin que Bea obligado ámostrarlo.» La librería, por tanto, sería adquirida en venta por el Ilustre DFernando.
244 — go los más exquisitos para dar ála curíO' sidad los ratos que sobrasen ála obligación yen el desavío de su muerte fuera vno de los mayores que ba visto juntos en la edad presente, no solo la España sino la Europa toda.» El docto Rodrigo Caro nos dice, también, que en la insigne Gasa de Pilato reunieron sus dueños «muchas efigies de marmol de príncipes yvarones insignes antiguos y dos grandes colosos de la diosa Palas y otra multitud de estátuas ydespojes de la antigüedad yel Excelentísimo Duque Don Fernando Enriquez Afán de Rivera que hoy posee esta casa, ha juntado una gran librería yen ella tantos volúmenes de todas ciencias yletras humanas, manuscrí* tos ymedallas antiguas que compite con las más insignes del mundo.» Qué paradero han tenido tantas riquezas bibliográficas, artísticas ynumismáticas, ignórase, ycuanta diligencia hemos teñí' do en averiguarlo ha sido estéril. Unicamente ha llegado ánuestras manos uná «Relación de las alhajas, Pinturas, Está* tuas ydemás qoe al presente existen en Palacio del duque mi señor ála parroquíft de Saa Esteban de esta ciudad remitida á excelencia en el mismo dia 4de Agosto d® 1751,» autorizada con las firmas de Ni' coláa Hortiz de Escovar yde Antonio Ruí^
—245 - de Rebolledo» cuyo documento estimamos muy interesante, yen tal virtud vamos á transcribirlo. Dice así: «Relación individual que forma la Contaduría de los Estados Ducados yMarquesados de Alcalá que reside en Sevilla en fuerza de orden del Excmo. Sr. D. Luis Antonio Fernández de Córdoba Espinóla y de la Cerda, Duque de Medinaceli, de Feria, Segorbe, Cardona, Alcalá yCamiña, MarquésdePriego, del Cogolludo ydeAitona etc. etc., mi señor Cavallero del insigne orden del Toisón de Oro, del Real de 8án Genaro ydel de Santiago, Gentil hombre de Cámara de S. M. su caballerizo y Vallestero de 20 de Junio del presente año de 1751, de todas las alhajas, pinturas y estátuas ydemás que al presente existen en BU casa Palacio de esta ciudad ála parroquia de San Esteban, con distinción de sus clases yparajes donde se hallan colocados, que todo es en la forma si- 5UÍ0Ilt0* PINTURAS EN LA CAPILLA: Un lienzo del Descendimiento de la cruz, de dos varas de alto ydos ymedia de ancho, Con moldura dorada que forma altar. Una tabla con marco dorado de dos tercias que hace coronación al altar de Ntra. Señora con el Niño Jesús. Un Cristo crucificado sobre una peana
-246 ámodo de Risco todo de talla de vara de alto. Un San Andrés de talla sin diadema, (que dicen la tuvo de plata) de media vara. Una cruz de madera de pino, de poco más de dos varas ymedia de largo, cinco pulgadas de ancho ytres gruesos, con sus clavos, dada de color oscuro yunatarjetaeu la parte inferior que expresa servía *(como de hecho sirve) para andar procesional' mente el via crucis desde dicha Capilla, hasta el humilladero que llaman de la Cru2 del Campo fuera de la Puerta de Carmena mensura de estas estaciones. Una columna de jaspe colorado ávetas de cinco cuartas de alto ypoco más de una cuarta de diámetro movible, que está enmedio de dicha Capilla yes figurativa de la en que su Magostad Santísima estuvo atado. Una lámpara de metal azofarado, poco más de media vara de largo. Cuatro candeleros de tres cuartas de largo, del mismo metal con las armas de la Casa yotros cuatro de madera que eS' taban en las Almonas. Un atril de madera maqueado. Dos cajones que sirven para guarda^^ los ornamentos que sirven de altaritos coj laterales del principal para revestirse
—247 — sacerdote, con sus frontales, que en el uno está el Santo Crucifijo arriba referido, yen el otro la Santísima Cruz. Una imágen de talla de tres cuartas de alto de nuestra Señora de la Concepción con su corona de plata, la imagen estofada de colores yoro con su peana dorada, que es la que estaba en la Capilla de las Beales Almonas. En los cajones de la de este Palacio hay los ornamentos siguientes: (Cítanse algunos de telas lisas, sin importancia, dos cálices etc.) SIGUEN LAS PINTURAS. Una tabla embutida en la pared, en la meseta principal de la escalera, de ntra. Señora con el Niño Jesús, guarnecida de flores, con moldura dorada ycristal. En la librería hay las pinturas siguientes: El Oratorio alto de esta Casa está hoy sin uso en la librería; yse compone de un mediano retablo, yen él cuatro lienzos moderados, con la Coronación, elPadre Eterno, ©n medio San José, con el Niño Jesús yálos lados S. Andrés ySan Francisco, todo pintura del clérigo Roelas yalgo maltratadas. Sobre la puerta de dha. librería está Una tabla embutida en la pared, retrato del señor Duque Don Pedro, de medio
—248 — cuerpo, armado, de mano de Ticiano ymaltratado. Dos tablas de mas de dos varas de al- to ytres cuartas de ancho, de nuestro Señor ynuestra Señora con vestidura álo antiguo. de cuerpo entero sobre campo dorado, Un lienzo de San Francisco de Borja de una vara poco más de alto yuna de ancho. Una tabla de ávara, del nacimiento de nro. Señor Jesucristo, que dicen fué del señor Filiberto hijo del Duque de Saboya de mano de Alberto Durero. Un retrato del capitán Pedro Navarro de media vara, maltratado. Un retrato de medio cuerpo con gorrilia yuna cadena al cuello. Un retrato del Señor Femando Cortés de dos tercias, maltratado. Una copia óretrato de Artemisa de tres cuartas, maltratado. Un retrato de Ariosto con un reloj do arena en la mano, copia de Rafael de XJt' bino, maltratado. Un lienzo de dos varas de alto de So' ñor San Juan Bautista, original de Arte' mÍBa(sic) maltratado. Un lienzo de más de ávara de alto de medio cuerpo, armado, la mano derecha sobre un morrión, retrato del Señor Felipe el Hermoso.
-249 - Un lienzo de dos varas de ancho yuna ymedia de alto con moldura dorada de un crucifijo yásus pies Yfligo López de Mendoza ysu mujer marqueses de Santillana con ropaje antiguo maltratado. Ocho lienzos de siete cuartas de alto y vara de ancho'que representan ocho artes liberales originales de Vázquez. Una tabla de María Santísima nra. Señora con el Niño Jesús con moldura dorada de vara de alto de mano de Parma el Mozo. Dos lienzos de más de dos varas de alto yuna ymedia da ancho con molduras doladas da dos Emperadores ácacallo maltratados. Dos lienzos de vara de alto de dos enanos de mano de Pacheco, maltratados. Un lienzo de Erodias con la cabeza de San Juan en un plato del racionero Céspedes. Un lienzo de un retrato de una lámpada que el Señor Duque Don Fernando dió á San Antonio de Padua muy maltratado. Ocho retratos de Señoras ySeñoritas de la casa, de diferentes tamaños maltratados. Otros dos cuadros de cerca de vafa de unos retratos muy maltrada su pintura. Cuatro cañones de mosquete antiguos 31
—250 - maltratados del tiempo que dicsn fueron de la batalla naval de Lepante. Dos escriptoritos de madera de naranjo con sus llaves, el uno de media vara de largo ymás de tercia de alto con doce gavetas chicas yuna más grande yel otro de dos tercias de largo ycerca de media vara de alto con diez yseis gavetas que parece servian de estudio de medallas yrepartidas en dichas gavetas hay monedas y 51 medallas de plomo de caracteres de Pontífices ycosas antiguas numerables 2121 monedas ymedallas de cobre ds diferentes tamaños yhechuras de caracteres arriba referidos 65 de latón, 293 cerquillos de todos tamaños de Búfano que parece serían para poner en ellos las expresadas monedas ómedallas. Estátuas de la galería alta de la librería: En esta galería que mira al jardín hay laS estátuas siguientes: Una eatátua de marmol de 3aco con pantera álos pies de siete palmos de alto colocados en su nicho. Otra estátua de Hércules de marmol moderna digo del mismo tamaño, tambióiJ colocada en su nicho. Otra estátua de marmol mederna cinco cuartas de alto que representa un p' ven atado áun tronco con el cuerpo escJf' zade.
-251 - Otra estátua de marmol moderna de cinco cuartas de alto que representa una Venus con una paloma en la mano izquierda también en su nicho como las antecedentes. Cinco estátuas de medio cuerpo antiguas colocadas en sus nichos que corren el ámbito de la galería. Do;s estátuas pequeñas de medio cuerpo antiguas de la parte de afuera de dicha galería mirando al jardín que ála una le falta el rostro. Galería baja da la librería: En esta galería que eí'tá diáfana yal andar del jardín hay las eítátuas ycolumnas siguientes: Una estátua de marmol antigua también en su nicho de cinco cuartas ymedia de alto que representa la Diosa Thetís. Otra estátua de marmol antigua en su nicho de ocho palmos de alto que representa -la Diosa Salus óHigea. Otra estátua de mármol en su nicho de poco más de una vara de alto que representa una mujer recostada sobre un tronco. Otra estátua de marmol antigua en su nicho de poco más de una vara que representa una Venus con una paloma en la mano izquierda sobre una columna. Siete estatuas de medio cuerpo en sus dichos de marmol en la parte superior de
-258 - piedras de fábulas, historias ytrofeos de guerra todas de relieve; unas de dos varas yotras de menos tamaño yáproporción su ancho con el grueso correspondiente como figuran (sic) tablas. En el sitio que ocupa la escalera que sube del jardín ála librería hay cuatro ni- . chop; el uno vacio. En el primero está una estátua de Es- ; culapio de marmolantigua de siete cuartas i de alto maltratada. En el tercero otra estatua de marmol ¡ antigua del mismo tamaño de un hombre j desnudo (maltratada) con la cabeza de ba- . rro yle falta una mano. * En el cuarto otra estatua de marmol antigua del misme tamaño, do otro hombre desnudo también maltratada. j En medio de dicho jardín hay una fuen- ' te con su taza de marmol de cinco cuartas j de diámetro ysu pedestal de relieve toda i ella de más de vara de alto con su saltado* rodébronce. ’ En dicho jardín hay oculto yboveado (sic) un almacén de* 27 varas de largo ydoS varas ytercia de ancho ycuatro varas y| media de alto donde se recoge el agua pa' * ra el riego con su llave ycañón de bronco por el plan de él para su repartimiento. < Cuarto de los primogénitos: En el jardii^ que está en este cuarto que llaman de Ic^
—259 - primogénitos hay una estátua do Venus acostada ea cama con un cupidillo en los brazos, todo de marmol parió de siete palmos da largo; ála Venus le faltan las narices yal cupido el brazo izquierdo y. no tiene el arco que dice la memoria; esta estátua está sobre una tarima de madera debajo de un corredor de dicho jardín. Alos extremos de este corredor hay dos pedestales de jaspe veteados de encarnado de poco más de vara de alto ymedia do circunferencia sobre los cuales parecen estaban colocados dos niños en figuras de aguadores de jaspe negro veteado de menos de vara de alto con sus cántaros sobre el hombro yhoy se hallan fuera de su sitio quebrados en machas partes incapaces de 'poder servir. Sobre un estanque de material de más de trece varas de largo ycinco de ancho yuna de alto, hay una estátua de marmol parió de una mujer desnuda de cinco cuartas ymedia de alto que tiene una urna en la mano derecha por donde echa el agua al estanque. En los dos testeros de este jardín en dos huecos ónichos de medio punto hay dos saltaderos de agua con sus tazas pequeñas ypedestales delgados de marmol, toda eu altura una vara. Zaguán ópatío apeadero: Ala entrada de
—260 este Palacio por la parte de afuera sohre la m»no izquierda mirando ála plazuela hay un nicho de dos varas ytres cuartas de alto ydos varas de ancho labrado de piedra de jaspe veteado oscuro ycolocado en él con su peana una cruz de ia misma piedra de dos varas ymedia de afto que sirve de segunda estación del Via-Crucis deadela Capilla de este Palacio al sitio que liarían la Cruz del Campo óHumilladero extramuros de esta ciudad. En este zaguán ópatio de apeadero hay un pilón de material para dar agua al ganado de las caballerizas con su caño de bronce por donde recibe el agua sobrante de la pila del oatio principal. Ala entrada de dicho patio ‘‘principa-^ sobre su portada mirando al Apeadero hay dos estatuas pequeñas de dos ninfas de marmol que acompañan ádicha portada y álos escudos de armas de la casa que están encima yálos lados de ella pintados en in pared. Patio principal: En dicho patio principa^ al rededor de sus cuatro corredores nf' queados están 24 nichos ovalados de piedrá marmol embutidos en la pared en la parte superior yen ellos de firme 24 estátuas también de marmol que representan parte de ellas emperadores romanos yparte otros héróea.
Alas cuatro esquina de dicho patio fuera de los corredores mirando al centro de él hay cuatro estátuas algo maltratadas de cuerpo entero sobre pedestales de piedra tosca de Tara ycuarta de ancho yvara de alto; la una de marmol que representa la Diosa Palas de tres varas ydos tercias de alto, otra de la misma piedra ytamaño que representa la propia Diosa aunque en diferente postura yacto, otra de la misma piedra de dos varas jcuarta de alto que representa la Diosa Ceres yla otra de la misma piedra de dos varas ytercia de alto que representa la Copa Siriaca de Virgilio según la memoria antigua. En medio de dicho patio hay una fuente do cuatro cañones con un pilón pedestal ytasa de marmol, el pilón tiene tres varas ymedia en cuadro, la taza es redonda y tiene tres varas de diámetro yhoy remata con una cabeza de dos caras del Dios Jano también de marmol que parece se puso en lugar de un sátiro que antes tenia yestaba quebrado, tiene de alto toda la fuente desde el suelo hasta su remate cuatro varas. Cuartico que sirve para piedras: En este cuarto que solo sirvo para piedras yestá en la galería baja de la librería haciendo frente ála habitación del jardinero hay lo siguiente:
262 — Tí03 cuerpos de estátuas de marmol sin cabezas, brazos ni piernas. Un Cupido de marmol antiguo (durmiendo) sin piernas, de media vara de largo. Cuatro cabezas de marmol antiguas arrancadas de sus cuerpos, dos de hombre ydos de mujeres sin que les vengan álo9 cueroos que no las tienen. Un pie de marmol que le falta el dedo pulgar de cuarta ymedia de largo. Una mano de marmol antigua de una cuarta de largo. Un vaso de marmol antiguo de relieve bajo, quebrado en la orilla, de cerca de media vara de largo. Una columna de pórfido de ocho cuartas ymedia de alto ycuarta ymedia de diámetro por labrar. Un pedazo de columna de pórfido más fino también por labrar de cerca de vara y media de largo ycerca de tres cuartas de diámetro. Cuatro columnas de jaspe verde de ocbo cuartas ymedia de alto ycerca de una cuarta de diámetro; la ¡una quebrada por la mitad yla otra por varias partes. Tres columnitas de marmol, la una de siete palmos de alto, la otra de ocho y1* otra de nueve, todas de medio palmo de diámetro; las dos partidas en varios pedazos.
263 - Dos columnas compañeras de jaspe ve* teado de encarnado de cerca de vara de alto yuna cuarta de diámetro cada una con su basa. Una basa de estátua de marmol de una cuarta de alto ydos cuartas ymedia de ancho; tres capiteles de columna de marmol el uno de palmo ymedio de alto ylos ctroB dos menores. Una fuente con su pedestal de marmol ysobre él un monstruo marino de varias piedras ycolores que sostienen la taza que es ovalada de jaspe veteado oscuro con un subiente también de jaspe encarnado y blanco, fáltale el remate áesta fuente que parece fué hecha para sobre un estanque, la altura será de siete cuartas ymedia, la taza tiene de largo vara ymedia yde ancho tres cuartas ymedia. Seis piezas de marmol que parece sirvieron de cerco al pilón de fuente del jardín de varios tamaños ytodas de media vara de alto ymedio palmo de grueso que por estar maltratadas parece se debieron quitar de su sitio. Unabola grande de jaspe sin compañera. Un niño de jaspe veteado oscuro sentado de un lado con un delfín que le abraza el cuello de media vara de alto sobre su pedestal, delgado de dos pulgadas. Tres piedras en tabla de pizarra la una
-264 - de cuatro palmos ymedio de alto ytres de ancho dedicadas aun tal Tempronio, (síc) otra del mismo tamaño también con su inscripción dedicada áun tal Valerio Propincuo yla otra de una vara de alta ytres cuartas de ancho con au inscripción dedicada áMarco Calpurnio. Una cabeza de marmol colosal de des cuartas ymedia de alto. Otro niño de marmol en acto de dormir de cuarta ymedia de largo. Un relieve de marmol de una vara de largo ytres cuartas de alto, antiguo, con dos hombres ácaballo que representa un¡* de Cursión (sic). Otro relieve de mármol antiguo de más de tres cuartas de alto ycerca de media vara de ancho que representa la Diosa Sa' lus óHigea dando de comer ála culebra enroscada en el tronco de un árbol, maltratado. Otros dos relieves de marmol antiguos partidos en varios pedazos. Un medallón de marmol con la cabeza de Nerón de cerca de media vara de alto yuna tercia de ancho Dos lápidas'de marmol antiguas, la una de cuarta ymedia cuadrada yla otra m®' ñor; ambas tienen en medio labradas unas como escudillas yen sus fondos unos agO' jeritos.
-265 — Un sátiro de marniól de tres cuartas de alto que era el que estaba por remate de la fuente del patio principal yhoy está quebrado por varias partes Igualmente hay en este cuarto diferentes fragmentos menudos incapaces de servir, de brazos, piernas ydemás de estátuas yotras hechuras que no van expresadas en esta relación por no subsistir sin poderles dar destino ádichos fragmentos con arreglo álas que en ellas se refieren, como lastimadas. Ypara que asi conste áS. E. el Duque mi señor en cumplimiento de su citada orden habiendo tenido presente las memorias antiguas que le acompañaban yse devuelven por esta Contaduría la firmamos en Sevilla á2de Agosto de 1761.—D. Nicolás Ortiz de Escobar.—D. Antonio Ruiz de Rebolledo (1). He aquí lector álo que habían quedado reducidas las grandezas artístico arqueológicas acumuladas por los Duques de Alcalá, yciertamente que apena considerarel abandono en que estuvieron las pinturas yesculturas del Palacio, como lo demuestra la (1) Fasilité copiA de este InventArio al docto Arqueólogo francés mi amigo el Sr. Arturo Engel que lo publicó en el Bulletin Hispanique de Burdeos en el número 3del tomo V.Julio Septiembre 1908. 33
f—266 — circunstancia de que raros son los ejemplares que se citan que no vayan seguidos de la calificación de «maltratados:» En cuanto al monetario, también vemos la depredación que sufrió, la cual debió ser total en la parte de la gliptoteca, pues no se cita ni una gola piedra grabada. Y¿qué diremos de la famosa librería? El hecbo de no mencionarla siquiera, hace suponer que ya no existiría, lo cual parece confirmado porque «hallábase sirviendo de almacén al retablo antiguo.» También echamos de monos en el in* ventarlo la mención de la primitiva cabeza de barro del Rey D. Pedro, que estuvo en las casas del Jurado Pereda en el Candilejo, salvada de su destrucción por el gran Duque de Alcalá D. Fernando Enri* quez de Rivera (1) Curiosa sería la investigación del paradero de tanta riqueza, trabajo que únicamente puede realizarse examinando los papeles del archivo de la casa de Medínaceli en Madrid, adonde sin duda irían ápa* rar tal vez los retratos ypinturas de 1& Casa de Sevilla yalgunas de las estátuas mencionadas en el Inventario de 1761. (IJ Véase mi obra «Sevilla Monumental» tofflO 3.“ página 398.
—267 - No fueron solo los Duques de Alcalá los únicos sevillanos aficionados ácoleccionar libres, monedas, yobjetos antiguos ócuriosos por su rareza ybien merece ocupar en estos recuerdes de antaño, lugar preeminente, el ilustre historiador Gonzalo Argote de Molina, del cual, su biógrafo, el no menos ilustre por sus pinceles ypor su pluma Francisco Pacheco, nos dice lo siguiente: «Después destos exercicios de las Armas se dió al estudio de las letras yhizo en sus casas de cal de Francos (con buena elección ámucha costa suya) un famoso Museo, juntando raros iperegrinos libros de istoria impresa yde mano, luzidos y extraordinarios Cavallos de luzida raga y vario pelo yuna gran copia de Armas Antiguas yModernas que entre diferentes cabegas de Animales ifamosas pinturas' de Fábula iretratos de insignes Ombres de mano de Alonso SánchezCoello hazian maravillosa correspondencia. De tal suerte que obligaron ásu Magostad (hallándose en Sevilla año 1670) ávenir en un Coche disfrazado, por orden de D. Diego de Córdova ahonrar tan celebrado Camarín. Ilustrado BU entendimiento con la lección yComunicación de los más doctos de su tiempo especialmente del Licenciado Francisco Pacheco mi tio,.. etc.
—274 — des yLenguas) tan conocida yalabada en España que no fué inferior ála de Tiramnión que floreció en tiempo de Pompeyo el Magno ni ála que el Emperador Gordiano juntó ni álas demás que los antiguos escritores encarecen. Isiempre la iva aumentando para que viniesse ámanos de un tan docto yesclarecido Príncipe como Don Fernando Enriquez de Ribera terrtero Du que de Alcalá.» No se redujo la aflción del ilustre Doctor sevillano álos libros, túvola también á las pinturas, reuniendo, asimismo, ejemplares escultóricos que sirvieron de preciado adorno ásu biblioteca, según consta de la siguiente cláusula de su testamento. cyten mando ala fabrica desta sanct;! yglesia en obediencia del motu proprio da la santidad de pió quinto yen conservación del derecho que por el tiene adquirido lo siguiente: ~Vnaflgura de xpo. nro. redenptor de plata en vna cruz de evano» yten otra flgura de xpo. de marfil con bu caja ycruz, yten vna cruz de evano guarnecida con diversos vidrios de colores y con su pie, yten dos quadros de xpo. nuestro redentor ynuestra señora ylos doz® apóstoles ysan juan baptista ysan pable ysan marcos ysan lucas que son todos diez yocho que están en mi libreria yotro retrato grande guarnecido como los demás
-275 - de xp. nuestro redenptor con la corona ycaña ysoga ynuestra señora que se llama passío duorum yotra imagen grande de santa maría del populo yotra de nuestra señora que tiene en sus manos al niño Jesús con vn velo yotra ymagen de san nicolas de tolentíno puesto en oración yotra de la magdalena que llaman tulerunt dominus. m,l. ycuatro lienzos del bassanis están por guarnecer del nacimiento, circuncisión ylangar del templo ementes et vendentes yel nacimiento del baptista y un san Gregorio ysan geronimo,ean agustin, san ambrosio, dos de santo thomas,8an eateuan, san lorengo, san Sebastian, santo domingo, dos de san francisco yotro de x° nuestro redenptor yotro de nuestra señora que son por todos veynte eginco questan en el oratorio los quatro por guarnecer ylos veynte evno guarnecidos ycon los de la librería vienen aser todos quarenta ytres ymagenes como están referidas todas, mando se den ála fabrica de la sancta yglesia para que si los dichos señores deán ycabildo les pareciese acomodarlos en la sacristía mayor oen los altares colaterales de las reliquias. yten mando las ocho figuras de escultura hechas de madera que están en mi librería ala dha. fabrica que son de xpo. nro. redenptor yde adan, noe, abraham, moi-
276 — ses, aaron, daníel, elias, para qua loá di* chos señores deán ycabildo (si les pareciere) lo manden situar en los dos arcos vazios questan en la sacristía mayor correspondientes sobre los caxones odonde más sean seruidos.» Ignoramos la suerte que han corrido los cuadros mencionados. En cuanto álas esculturas podemos asegurar que no existen. Al tratar Francisco Pacheco en su Libro de retratos del Maestro Francisco de Medina dice: «Esta muerte del marqués de Tarifa fué al prudente varón causa de retirarse (dejando la Cátedra de San Miguel yla poriipa de palacio) en lo más apartado de los arrabales desta Ciudad ávida quieta donde dispuso un riquissimo Museo de rara H' breria ycosas nunca vistas de la antigüedad ide nuestros tiempos... etc. Más adelante añade: «dexó (por su muerte) grandes curiosidades de papeles de estampas i de escritos de las cosas más notables desu tiempo, de pinturas originales, de monedas antiguas de todos metales... etc. El maestro Rodrigo Zamorano, Piloto
mayor délas flotss de las Indias, examinador de maestres de las misma carrera que tuvo en Sevilla, un gabinete de cosas naturales de América escribió la Cronologia órepertorio de la razón de los tiempos impreso en la dicha ciudad en 1686, obra todavía digna de ser consultada por los marinos, así como por los agrónomos ymetereologistas.Tuvo correspondencia con el botánico Clusio según lo demuestra una carta escrita en 1603 que se halla entre las «C.C. Hispaniensium epistolse» publicadas por Asso en Zaragoza el año de 1793 (1). Hallamos ampliada la anterior noticia cornos objetos que coleccionaba el Maestro, por el Sr. Rodríguez Marín,>n las siguientes frases: «El Ldo. Rodrigo Zamorano como examinador de Maestres de la Carrera de Indias. cada maestre que va tiene ádicha traerle alguna cosa nueva óextraordinaria yasí tuvo las paredes de los portales de su casa todas llenas de estas conchas, peces yanimales muy de ver (2). Probable es que tan precioso museo de Historia natural hubiese sido conservado (1) Colmeiro. La Botánica ylos botánicos de la PenÍDRula hispano Insitana. (2) Nota 41 déla p¿g- 26 déla obra Rinconete yCortadillo.
-278 yenriquecido por Rodrigo Zamorano de Ozeta, hijo del docto cosmógrafo, pues, que en todo vérnosle seguir el noble ejemplo de su padre, yen tal virtud á18 de Septiembre de 1636 le fuó expedido el título de Piloto mayor Cosmógrafo yCatedrático de cosmografía, para sustituir al capitán Lucas Q-aillón de Veas. Es, por tanto, razonable suponer que atendiera cariñosamente ála conservación de tanto objeto raro y curioso, no sólo por respeto ála memoria de su padre, sino por propios gusto yenseñanza (1). Don Pablo Espinosa de los Monteros dá noticia de otro docto coleccionista (2) en el párrafo que copiamos: «L.a piedra de este sepulcro (la del Pontífice Honorato existente en el vestíbulo de la Biblioteca Colombina) estuvo muchos años en esta Ciudad sin ser conocida, entre pedayos do ruinas de edificios hasta que nuestro gran sevillano (sic) Arias Montano (1) PoBeemoB varios doonmentos inéiltos rs* íereutes al padre yal hijo, que pensamos pnblíea^ con otros relativos áPllotms^ Navegantes, Cosmógrafos yColonizadores de Indias, por lo cual y no alargar ya demasiado el presente artículo dejtt' moB de consignar. (2) Primera parte de la Historia Antigüeda* des ygrandezas de Sevilla. Llb. II; fol. 106
-279 - F la conoció, con laiuz de su celestial ingenio ‘yla llevó ásu casa, donde la tuvo en la veneración que era justo. Después de su muerte volvió áestar en el primer olvido ydesprecio hasta que el Doctor loan de Torres noble hijo desta gran Ciudad ymuy diligente en adquirir memorias de Antigüedad la llevó ásu casa donde oy la tiene entre el tesoro de tantos libros ycuriosidades, cuantas no será posible dezir, ni fácil el verlas por su mucho número.» •Contemporáneo de los ilustres sevillanos que dirijamos mencionados, émulo de ellos por BU saber ypor sus cultas aficiones, fué el ilustradísimo malagueño Don Adan Centurión, cuya memoria ha ilustrado con interesantes datos biográficos el docto escritor Dn. Antonio Affuilar yCano, al cual debemos los siguientes datos.» «El Marqués del Aula distinguióse como cultivador incansable de las antigüedades (1). Así en lo que ála Arqueología se refiere, como en lo concerniente ála Filología, Mitología, Historia ysus ciencias auxiliares. El insigne D. Antonio Delgado ocupándose de nuestro D. Adan bajo el aspecto de anticuario, le califica de persona- (1) Nació el 12 de Agosto de 1582, murió en 5 de Abril de 1658
—280 — je poco conocido, pero, sin duda, de vasta instrucción yjuiciosa crítica; el licenciado Kodrigo Caro compara alguno de sus trabajos con los de Isaac Casaubón yJ. Sealigero, Hübner le distingue entre sus coetáneos, el marqués de Valde Flores le llama muy docto caballero; el Padre Barco le califica de muy sabio yerudito ymuy instruido en todo género de letras; por último, D. Nicolás Antonio, dice: que añadió ála nobleza heredada de sus mayores, el clarísimo ornamento de su amor yestudio de las bellas letras, yque por sus conocimientos de la antigüedad ypor su erudición, fué justamente tenido en grande estima entre los principes de la literatura de nuestra Patria en su siglo Una envidiable posición social ycuantiosísimas riquezas permitiéronle alimentar sus aficiones yperfeccionar sus conocimientos con una costosa ygran biblioteca, en que se hallaban, al decir de Barco, los más selectos libros de todas las facultades yuna numerosa colección de los más preciosos manuscritos de que tuvo noticia- Teníala repartida entre su palacio de Estepa ysus casas de recreo de Lora yGil©' na. Ayudáronle en sus tareas literarias í en la de coleccionar antiguallas su hijo natural D. Juan de Córdoba ysu sobrino U* Juan Bautista Centurión, alcanzando coú
—281 - tales elementos, resultados, para su tiempo bien extraordinarios. De los monumentos romanos hizo tanto aprecio, que al decir de un escritor, no perdonó diligenciani gasto para recoger cuantos pudo encontrar en Estepa ysu estado, y aun fuera de él ylos colocó en unpalacio que edificó en Lora, si bien ocultando su nombre tras el de su hijo ycolega en aficiones Don Joan de Córdoba. Ala puerta de aquel suntuoso edificio se leía una inscripción latina (1) que traducida al castellano dice así: — Para perpetua memoria—D. Juan de Córdoba Centurión de Adan, hijo del marqués de Estepa del consejo del Rey de España Felipe el Grande atendiendo al interés qué pudiera ofrecerá la posteridad, recogió con esmero estos fragmentos mutilados de los tiempos antiguos, esparcidos violentamente por el territorio de Estepa, salvándolos asi en lo posible de su completa destrucción yprocuró colocarlos con este orden, consignando los nombres de los lugares de donde fueron extraídos, para que cada uno de ellos conservase el honor de su antigüedad. Año de la Era cristiana, 1659. > (l) Puede verla el curioso en la interesante xaonografla cEl Marqués del Aula» por D. Antonio Agutlar yOano, página 23 yen el tomo primero de nuestra obra «Sevilla monumental yartísticas página 400. 35
—282 - La colección constaba de cinco estátuas, catorce inscripciones, ybuen número de fragmentos arquitectónicos yotras antiguallas. En su mayor parte, por disposición del Sr. D. Francisco do Bruna Ahumada oidor decano de la real audiencia de Sevilla yAlcaide del Real Alcázar de dicha ciudad, autorizado al efecto por el Conde de Floridablanca, fueron trasladadas á la colección que se formó áfínes del siglo anterior en el citado Alcázar yque hoy forma parte del Museo provincial de Antigüedades. El Sr. Aguilar yCano, de quien hemos copiado los anteriores datos, nos facilita otros muy interesantes, que íntimamente se relacionan con el objeto que nos Jiemos propuesto en este artículo, dándonos áconocerel Catálogo de la pinacoteca que perteneció al Sr. marqués de Armuña, notable coleccionista de cuadros, vecino de la miS' ma ciudad de Estepa, en que figuraban además de muchos asuntos religiosos, otros también numerosos de vistas de ciudades, paisajes, retratos, cacerías, bodegones, etc., cuya simple enumeración (1) dá á conocer el subido interés artístico deaqu®' (1) Puedo veris a] carioso en la obra tsut»* veces citada del Sr, Agail&r yCano.
—283 — lia galería, que juntamente con la de D . Adán, reuniéronse en D. Francisco Cecilio Centurión yCórdoba hijo ysucesor de D. Adan ynieto del de Armuña; la cual es probable pare hoy en poder del descendiente de aquel, Excmo. Sr. Duque del Infantado. Por último citaremos áotro sevillano doctísimo ygran bibliófilo D. Juan Lucas Cortés, del cual D. Justino Matute dice: Fué tan afecto álibros, que acopió una librería que se vendió en 40.000 ducados por su muerte, sacados los gastos (1).» , Hasta aquí las noticias que teníamos reunidas, de las que nos habían salido al paso al efectuar otras investigaciones. Abrigamos la seguridad que cualquier curioso que preste su atención al mismo asun- to, ha de encontrar sin gran esfuerzo muchas más de las que nosotros hemos reunido; pues, seguramente, aquellos ilustres varones, ornamento de esta ciudad yde las (I) Adlclonea ¿loshljoa ilastres de SeviUa. Sevilla, Basco 1886, p&gina 81.
—290 - sea, en enmienda del afán ytrabajo que tomó. 1455 Entró en Sevilla Enrique IV con la reyna Juana. La ciudad les sirvió con su esplendidez acostumbrada, dando al rey mil doblas de oro castellanas yála reina mil maravedises y6000 álos servidores, además gastó considerables sumas en paños de brocado regalados álos reyes, en la pintura de las antorchas, en las justas yen la seda conque se premió al mejor justador, con otros muchos dispendios. 1457 Llegaron áesta ciudad dos caballeros de la ciudad ds Constantinopla llamados Nicola Tragonet yAlejandro Canano, los cuales hablan sido cautivados por los turcos con eus mujeres éhijos cuando aquellí^ ciudad fuó ganada ypara no renegar de la fe católica se rescataron por grandes precios ypara buscar dinero conque rescatar ásus mujeres éhijos, con gran vergüenza de BUS linajes pedían limosnas pe*" la cristiandad, solicitando del Concejo le® diesen 17000 maravedises. La Ciudad dispuso que el jurado Juan Mexia los busca-
-291 - se prestados pues no tenía en sus arcas dicha suma yasí se hizo. 1461 Se recibieron en la ciudad tres cartas Reales, una para que se quitasen los muladares que máa podían perjudicar, otra sobre rufianes yvagabundos yla tercera prohibiendo los tableros yjuegos de dañes. 1467 En 31 de Agosto trajo áSevilla Alvaro de Groa la noticia «del vencimiento que á Dics ntro señor plogo de dar al rey don alfon ntro. señor en la batalla que su alteza agora diera contra don enrrique su aduersario et contra los que con el venían. La ciudad le dió en albricias 10000 maravediseá. 1468 En Agosto de 1468 partieron de Sevilla su alcalde mayor Diego Cerón yJuan de Pineda escribano mayor yJuan Ramírez de Segarra yFrancisco de Alfaro para ir ábesar la mano yrecibir por princesa de Castilla áIsabel.
~292 - 1470 Trajo ála ciudad í).^ Constanza Manuel, dama de la reyna Católica la carta en que noticiaba el nacimiento de la princesa D.®* Isabel. 1473 Se recibió en esta ciudad carta de D. Enrique IV dada en Simancas á26 de Febrero concediendo el oficio de Almirante mayor de la mar áD, Alfonso Enriquez. 1474 Se hizo la concordia entre los señores Duque de Medina yMarqués de Cádiz, la cual hizo D. Iñigo López de Mendoza Conde de Tendilla, ai cual le dió la Ciudad 7000 maravedises por las costas ygastos que había hecho y63000 áAlfonso de Ve* lasco por los mismos que hizo en los días que estuvieron en su lugar'de MarcheniUa los dichos señores yotras personas tratando de la paz. 1475 Trajo áSevilla la noticia de la toma de Zamora, Diego Sedeño, mozo de espuelas
i. :—293 — del rey, al cual se dieron 11000 maravedises. 1477 De Medina del Campo á 26 do Diciembre escribió ála ciudad el rey católico para que buscasen al jurado Juan Alemán que mató con asechanzas al salir de palacio áAlfon Nuñoz físico del rey. 1479 Partió de esta ciudad el Mariscal Fernán Arias de Saavedra Veinticuatro, para jurar yrecibir en nombre de la misma al Príncipe D. Juan por primogénito heredero de estos reinos, con 60,0000 maravedises como ayuda de costa. Por carta de la Reina Católica fecha en esta ciudad á23 de Febrero so prohibió que nadie hiciese molinos de la forma que los había inventado Maestre Pedro Azlor físicu de S. A. 1480 En 15 de Mayo de este año presentaron una petición al Cabildo de la ciudad Fr. Alonso de Medina yFr. Alonso de Sevilla para que se les concediese un pedazo
-294 — de terj eno que querían aumentar al que les había dado el virtuoso caballero Luís de Monsalve en el cual iba áser edificada la ermita de San Onofre tdonde está la cruz en el camino que viene de la Rinconada.» 1482 Recibióse en esta ciudad carta del Rey Católico, su fecha en Córdoba áprimero de Abril pidiendo cien caballos ymil peones para abastecer ypertrechar la ciudad de Alhama. 1483 En este día por la mañana miércoles 23 de Abril vino nueua aesta gibdad que entrando el rey moro yel alatar de loxa y otros moros acorrer alugena salieron el duque de najara eel conde de catra y otros caualleros ylos desbarataron y prendieron al rey moro yatres hijos del alatar yaotros muchos moros principales ymataron el alatar yaotros caualleros moros la qual nueva vino por cartas alu cibdad ese pregonó con mucha alegría eu las gradas de esta cibdad. Fernando de Ecija vecino de esta ciu-
-295 - dad trajo la nueva de como el conde de Cabra yMartínez Alonso yotros caballeros habían desbaratado ycautivado al rey de Granada yotros muchos caballeros y peones que le acompañaban. La ciudad le dió 3000 mrs. de albricias. En Marzo partió de Sevilla Pedro de Rojas lugarteniente de Asistente para averiguar «la desaventura acaecida en tierra de moros asy al señor conde de Cifuentes como álos caballeros que con él fueron desta cibdad.» «lunes dos de junio non se fizo cabillo porque salió el pendón real desta Qibdad para yr con el rey nro. señor ala tala de Granada.» 1487 Hallándose en esta ciudad los Reyes Católicos expidieron una carta fecha a3 de Diciembre para qu.3 el Consejo permitiese áMaestre Ramiro maestro mayor de la attilleria que cortase la madera que juzgara conveniente de los montes públibos así como para que tacase de las minas de Sevilla yCórdoba lo que necesitara pa-
-296 - ra la construcción d® piezas de artilleria. Sábado 26 de Agosto entró en Sevilla el Pendón Real por la toma de Málaga yfué recibido muy solemnemente. 1492 En 18 de Enero entraron triunfantes en esta ciudad su Pendón ymilicias por la toma de Granada. Pregonóse su llegada para que todos los caballeros escuderos y personas que tuviesen cabalgaduras, saliesen árecibirlos ála Puerta de la Macarena álas 7de la mañana juntamente con todos los ministriles que tuviesen «atambores eatabales etamborinos otrompetas e cheremias egaitas epanderetes salgan al dho. recibimiento yvengan tañendo delante del pendón.» Domingo 26 do Agosto: «este día tra* xieron al señor Duque de Medina-Sidonia falleQido de la ¿vida? presente por el río de la su villa de sanlucar de barrameda elo enterraron en el monesterio de sant ysidro el qual diz que murió súpitamente.» (1) (1) Apcstella m&rgis&l que so baila en una
297 — \ 1496 14 de Agosto «dia de nra. señora, este dia ñzo el señor don Alfon de guzman alguacil mayor de seuilla fiesta en la plaga de sant francisco desta gibdad de juegos de cañas etoros eestuuo presente aellas el señor duque de medina-cydonia eel al* cayde de los donceles eotros muy nobles caualleros los quales se fizieron muy cumplidamente. 1500 «Este dia martes 18 de febrero partió el Pendón Eeal desta gibdad de seuilla para yr afazer guerra alas Alpuxarras que están algadas dios nro. señor lo trayga con Vitoria amen. (1) Jueves 3de Abril: Este dia entro en esta gibdad el rey de nauarra esalióle a recibir el rey nro. señor eotros muchos grandes soñores cen el. (2) critara de la fecha citada que forma parte de nn cuaderno suelto del Lego. II de Fragmentos de eocrituras, Arch. de protocs. (1) Id. Id. que se halla en el Libro de escrituras de dicho año de Gonzalo Bernal de la Becerra. Oficio 6 (2) Libro de escrituras de dicho año de Gonzalo Bernal de la Becerra. Oficio 5.°. 37
-298 Debió ser Juan de Albret, marido de la reina Catalina hermana de Francisco Febo, 1502 En IB de Febrero de este año hízose entrega por los moriscos de esta ciudad de la mezquita de la Morería al Adarvejo, cumpliendo el mandato de loa Reyes Católicos; siendo asistente el Conde de Cifuentes. 1603 Hubo una avenida tan grande del Guadalquivir que rompió la puente. 1508 A27 de Agosto entró solemnemente ou Sevilla el Rey Católico. La ciudad erigi*^ en su honra trece arcos, loa cuales hizo Alonso Rodríguez Maestro mayor de Santa Iglesia yse le dieron por su trabajo 15000 mrs. También se lidiaron toros y hubo cucañas en la plaza de San Francisco yPuerta de Jerez, déndose por premios unas calzas yun jubón en la primera y un pedazo de terciopelo en la segunda y los caballeros corrieron sortijas premiándose al vencedor con 7varas de terciop®' lo verde.
—299 — 1511 Eq este año hallándose en las casas del Dr. Alvarez Chanca posando 1). Antonio de Rojas, Arzobispo de Granada, entabló la reclamación del diurno concedido por la Reina Católica álas iglesias de las Alpujarras. En 18 de Junio estando en el Alcázar, fuó armado caballero por el rey Antón Garda Armador (¿da las galeras?) en premio de sus servicios de cuyo acto dieron fé los escribanos de Sevilla. Día de Santiago se jugaren toros ycañas en la Plaza de San Francisco. 1512 ¿Este?... día 2de Septiembre flzieron justigfa de juan de montero criado de la marquesa de ¿moya? porque el postrero dia del ochauario de nra. señora de agosto de^te año mato ala mujer del dotor juan saluago alcalde mayor de seuilla a ruego del dicho dotor por lo complazer. era ella fija de anton quebrado yla muerte que le dieron al dicho juan de toro (1) fue que lo arrastraron yle cortaron la cabega en (l) Antes 86 le nombra Montoro.
—306 la nave mayor de Ja iglesia parroquial de San Esteban yse pidió ála ciudad ayuda para reedificarla. 1586 Se celebraron grandes fiestas por el feliz alumbramiento de la Infanta doña Catalina, hija de Sus Majestades. 1597 Fué recibido por asistente don Francisco Arias de Bovadilla conde de Puñonrostro. Al darse cuenta en el Cabildo de 24 do Marzo, se reparó en que la Provisión Real no, decía muy noble ymuy leal ciudad, acordándose que el Procurador mayor lo hiciese presente ála Corte. Se corrieron toros en el barrio del Duque. En 20 de Agosto pregonóse la limpieza de la ciudad con trompetas ácaballo. 1598 Prodújose un alboroto en el Cabildo de la ciudad yfué la causa el haberse recibido una carta de Cibraltar dando ála de Sevilla el tratamiento de merced. Se acor-
—307 — dó que la carta se rompiese sin hacer caso de ella, mediante convenir así ála grandeza yautoridad de la ciudad per parte de «un lugarejo corto yde gente tan ignorante ybruta que se podía creer con propiedad, ignoraría el modo de hablar ásus superiores yporque no se desvaneciepe si la ciudad reparase en su necedad yque así se le avisase ásus almojarifes para que asi lo tuviesen entendido.» En Mayo pusieron preso en la Cárcel de la Audiencia ádon Silvestre de Guzmán, Diputado por la ciudad de las fiestas del Corpus, por un lence que tuvo con los Alguaciles de dicho tribunal. En Cabildo de 23 de Mayo propuso el Jurado Rodrigo Oataño que los moriscos se alísten yse haga cala ycata de sus armas ytraigan una señal para ser conocidos. 1600 En agosto hubo ocho toros en la plaza de San Francisco que fueron de don Bartolomé de la Puebla, jurado de Sevilla, en 25 ducados cada uno.
308 - 1602 Hubo fiestas de toros en la plaza de San Francisco yse levantó un tablado delante de las casas del Cabildo para que las presenciase la señera Marquesa de Montee claros. 1605 Vino áesta ciudad Julio César Fontana, ingeniero de S. M. ypor su orden, para ver lo que se podía aborrar en las obras yedificios de la Lonja yestudiar el remedio que debería oponerse álas continuas inundaciones. Se hicieron fiestas por el nacimiento de Felipe IV;que consistieron en una mascarada compuesta de 12 cuadrillas al mando de los caballeros don Diego Ortiz de Zúñiga. 24; Sebastián de Casaus, Fernando de Saavedra. Pedro de Tapia, Antonio Petruche Provincial de la Hermandad, Juan deArguijo, 24, Juan Pérez de CuzmAn, Ldo. don Juan Ponce de León, don Bartotolomé González Delgadillo de Avellaneda, Asistente, Luís de Miranda. 24, señor Duque do Alcalá. I
—309 — 1610 Promovióse cuestión entre los canónigos, comisarios de Cruzada yel Alférez mayorMarqués de la Algaba sobre el asien- to que se les asignó en Cabildo. 1618 Hubo una terrible avenida del Guadalquivir en que pereció extraordinario número de ganado. 1623 «A don Antonio de Castroverde, por este tiempo le prendieron los alcaldes de la Real Audiencia yestá condenado envista ácortar la cabeza yen revista le condenaron ádegollar yle degollaron en sábado de Ramos 8de Abril de 1623 años» (1). 1624 En 4de Marzo, el rey Felipe IV acompañado del Almirante de Castilla ydon Carlos su hermano ydel señor Duque del Infantado yel de Cea yel de Alcalá, Con- (1) Abecedario óIndice del Libro 5.** del Oficio 10. Año de 1622,
I —310 - de de Parma yde la Torre, Marqués de Castro Rodrigo yde Alcalá yde otros muchos señores caballeros de habito fue^ en vna muy maravillosa falúa por el rio de esta ciudad de Sevilla álas Cuevas que fué muDcho que ver» (1). En primero de Marzo do 1624 entró en ,Sevilla Felipe IV yse le hizo muy gran recibimiento, de suerte que no se ha visto otro más grandioso en el mundo (2). El 8de Marzo vidtó los conventos de Madre de Dios yde las Mercedes (3) El 6de Marzo subió ála Giralda (4). El 13 salió para Doñana (6) 1629 Se tomaron acuerdos en 6de Junio y6 de Julio para que los escribanos del Cabildo no recibiesen carta ninguna dirigida' ála ciudad, si en el sobrescrito no dijese «a la muy noble ymuy leal ciudad» yé la persona que trajese las cartas sin este requisito se les devolviesen sin abrir. (1) Oficio 19, Libro 2. de dicho año, regis* tro 8.* (2) El mlBmo Libro registro 14. (3) Ibid. registro 17. .Ibld. registro 6, (S) Ibld registro 19,
1630 En este año dieron muerte al Veinticuatro don Fernando de Medina Melgarejo, la cual se atribuyó ádon Bernardo de Rojas ySaavedra, de la Orden de Santiago. Los jurados de la ciudad representaron ála misma la conveniencia de que se su* primiesenlas «Casas de la gula» cuyo número habia aumentado al punto que en este año habla más de treinta. Traíase áellas la caza ypescado en vez de llevarla álas plazas públicas vendiéndola áexcesivos precios, con lo cual se perjudicaba álas gentes. Enellas dábase de comer ybeber áhombres yámujeres ytambién cama para dormir álos que las pedían, de todo lo cual seguíanse graves perjuicios. 1634 En 7de Septiembre por cédula Real dada en Madrid se concedió áOracio Levan- to el estanco de la plata mientras que el Erario no le devolviese 16000 ducados que había prestado. En su virtud, el dicho, ó las personas por él apoderadas, serian las únicas que podrían arrendar la plata, aguamaniles yvados para bautizos ordinarios.
1635 En este año tuvo el estanco de los lutos ybayetas en Sevilla yTriana, Acacio Salvador. .1641 En Julio de dicho año se enterró en Santa Cruz el maestro Rodrigo Zamorano 1642 «Lunes 20 de enero de 1642, fue dia del glorioso San Sebastian yeste dia estubo toda la ciudad cercada de agua yanegados todos los arrabales desta ciudad y triana estubo anegada toda yse cayeron algunos ediñcios yel Cabildo desta Santa Iglesia hizo muchas limosnas yalgunas personas, Dios se lo pague, yel rio se llevó la puente* (1). 1647 Lunes 16 de Septiembre se corrieron toros en la Plaza de San Francisco con asistencia de ambos Cabildos. (1) Nota existente en el Libro da Bautismoa del Sagrario de dicho iño.fol. 62.
—313 — 1653 Este día 7de Febrero mandó el Cabildo de la Santa Iglesia que su secretario don Rodrigo de Quintanilla, Arcediano de Jerez diga al señor Dr. Martín Vázquez Ziruela Racionero, que será muy del servicio de Dios ygrande autoridad de esta Iglesia el que su merced escriba el [teatro de esta Santa Iglesia porque lo fía de su gran capacidad ygrandes letras, uirtud y puntualidad yque parala ejecución de esta obra se den al dicho señor todos los papeles ydemás antigüedades que ay en los Archivos yen las demás oficinas de esta Santa Iglesia, dejando recibo de ellos para que luego buelban aponerse donde estauan. Este día 8de Agosto se leyó en el Cabildo de la Santa Iglesia una carta de Lima del Dr. don Diego Andrés de Rocha, el cual enuia al Cauildo vn libro que ha escrito sobre el Apocalipsi. Mandó su señoría que se le responda. 1654 En 19 de Junio mandó el Cabildo de la Santa Iglesia que loa señores oficiales de 39
—314 — Fábrica bagan quo ae eche rancha agua enfrente de la Capilla da los Reyes los días de fiestas para que no se sienten alli mujeres escandalosas. 1670 «Miércoles 6de Febrero, hubo toros en la Plaza de San Francisco por la elección de Presidente de Cascilla en el señor Conde de Villa-Umbroaa (que había sido Asistente de Sevilla,) áloa cuales asistió el Cabildo de la Santa Iglesia en el lugar que se le señaló, que fueron dos arcos y medio de los balcones en el cual sitio estuvieron muy estrechos con haber ido muchos señorea menos de loa que son: colgóse el dia antes con los oaño^ amarillos el sitio quo pertenecía al Cabildo ycon dos alfombras grandes se alfombraron todas las gradas así lo que tocaba ála Ciudad ccmo ála Iglesia. Lleváronse escaños para todos los balcones menos el primero quo fuó cabezera porque cupiese'el banquiro de los señores Oficiales de Fábrica yun tapete por debajo de cada escaño, que la alfombra no llegaba al balcón, coa una almohada para el señor Dean óPresidente para los pies. Fuó el Cabildo la tarde en formai con bonetes yesta vez se llevó por mandado del Cabildo dulces en esta manera:
> -315 — I cajas de piezas que oahían ura libra yes- ^tfts atadas con un listón encarnado yvino ypocrás y¿gua de canela 'y agua clara, todo con nieve: llevároriKe cuatro docenas de vidrop rie Venec^'a, trec salvillas ytres fuentes ya» tiempo de rey arfir re le dió al señor Asistente una fuente de dulce suelto para que tomase yal mi^mo tiempo se empezó árepartir las cajas áuna por señor: fueron fuatro pages de los señores Oficiales de Fábrica, con toallaslos que lo llevaban yluego las bebidas empezando por el vino ypocráp, luego se echó ála plaza una fuente de dulce (y para esto convendrá llevar cantidad aunque sea ordinario) lleváronle juntamente cuatro hachas para a'umbrar 1hsalida, ycuatro orinales para si 86 ofreciese alguna necesidad, todo esto estuvo debajo del mesmo andamio en uno amodo de aposento que allí se formó». 1671 Se recibió la Real Qrden para gastar 3000 reales en la fiesta de San Francisco de Borja de la cantidad concedida para la del Santo Rey don Fernando. 1673 Sálado 30 de Septiembre ylunes 2do Oc*-ubro, hubo cañas ytoros en la Plaza
ERRATAS MÁS IMPORTANTES Dice Léase Pág. 37. Nota (I) Carona y Laznio Carona yLanzio »44. En el renglón primero de la nota «pero 130 años antes ,.pero 19 años antes » 101. 1947 1497 »149. de aquellas centurias de pasadas centurias »237. Nota(I)«enqueLeandro vendió ... en que Leardo vendió
FuÉ IMPRESO ESTE LIBRO INTITULADO CURIO- .SIDADES ANTIGUAS SEVILLANAS (2/ serie) en la oficina de «El Qorr^ DE Andalucía» el día 31 de Diciembre DEL AÑO DE N. S. JESUCRISTO DE 1910.
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500482231 BGU A Mont. 06/3/23