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Comedia famosa : La bella inglesa Pamela en el estado de casada

Goldoni, Carlo, 1707-1793

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Pag.i N.316. COMEDIA FAMOSA. LA BELLA INGLESA PAMELA 7 EN EL ESTADO DE CASADA. ESCRITA EN PROSA ITALIANA POR EL ABOGADO GOLDONI, Y PUESTA EN VERSO CASTELLANO. SEGUNDA PARTE. PERSONAGES. Miledi Pamela , esposa de Milord Artur , amigo de Bonfit. Milord Bonfil. & Monsieur Mayer , Oficial de estado. Miledi Daure su hermana. Madama Jeure, Camarera de Pamela . El Conde de Ausping , padre de Pa- 4* Longman , % me la. Isaco, S Criados de Bonfil. El Caballero Ernold. 4 Urbin, J ACTO PRIMERO. La escena es en Londres en una sala magnífica de casa de Milord Bonfil. Artur N c Pamela y Artur en el estrado. ^0, Miledi Pamela, dolor tanto _ ocasione un invencible estorbo, que hoy sobreviene inopinadamente á la tranquilidad de vuestro gozo. No está el caso en un término tan triste ni tan desesperado , que forzoso sea dar por perdida la esperanza: á noche triste sigue un dia hermoso. 4^** Pam. Si de mí se tratara , yo sufriera con constancia y valor lo riguroso de una desgracia mia ; mas se trata de un padre que amo de iucreible modo: le quiero mas que á mí , nías que á mi vida. O, padre ainado! Lo encarezco poco; y su peligro no esperado me hace A ^ 0 - 2 La bella Inglesa Pamela. morir de susto , fallecer de ahogo. Pero cómo tan presto la esperanza de ver libre á mi padre , y con el logro de su seguro indulto , se minora? Pudieron falsos ser vuestros apoyos? Vos mismo me dixisteis , que la gracia ya estaba conseguida, y que el Rey propio había convenido en firmar luego Apacho., pues quién lo impide, ó cómo? Arfar . La repentina muerte del Ministro de quien pendía el expediente pronto, y que al que ha entrado en su lugar no consta aun la real voluntad , como es forzoso, no ignoráis. Pam. Ya lo sé. Arfar. Que es necesario hacerle exacta relación de todo, que indispensable es dar tiempo al tiempo; que el Soberano es de ánimo piadoso, y se dignó de conceder la gracia, no tiene duda , no. Pam ♦ Ni yo me opoago. Arfar. Milord Bonfil tiene en la Corte amigos muy importantes, yo muy poderosos, y uniéndose los mios á los suyos, bien se podrán vencer estos escollos. Pam. O , el Cielo lo conceda quanto antes! mi padre está impaciente : yo no logro el bien tranquilo , corno le lograra viendo á su pecho con total reposo. La residencia en Londres la aborrezco: y esto notando mi querido esposo de Lineo! al estado me ha ofrecido llevar , para gozar de otros favonios: este impensado azar nos lo embaraza; y miéntras él no vea en los negocios de mi padre un buen éxito , no puede de Londres condenarme al abandono. Arfar. Por qué os disgusta tanto de una Corte tan brillante gozar lo delicioso? Pam. En estos pocos dias de casada mil causas he tenido para enojo. Artur. Vuestro Milord no os trata con el mismo agasajo y cariño , siendo esposo, que pretendiente ? Pam. Mas enamorado de cada instante sus caricias noto: mas lo que mas me cansa , es el inmenso tropel de gentes que en el dia todo á vi irarme vienen , y admitirles debo los cumplimientos á unos y otros. Gasto en esto las horas que pudiera 3 Segunda Parte» o en mí descanso , ó en mas gratos ocios* pero la Inglesa seriedad se enfada si no me adapto á sus caprichos todos. De quantos me fatigan es sin duda el Caballero Ernold el mas penoso, Sacando á plaza siempre en sus viages, vengan al caso o no , sus acomodos. Yo me lie excusado de él algunas veces, pero tenaz se espera á que entren otros, se introduce con ellos , y púr fuerza le he de sufrir sus sentimientos locos. Por eso irme á Lincol deseo tanto. Jardines tengo allí muy deliciosos: no habrá Unos cumplimientos tan molestos, sino tranquilo y plácido reposo. Artnr. Vuestras ideas con razón aplaudo: soy del mismo Sentir, que en vos elogio: no peyno cana alguna ; pero sigo los dictámenes ínclitos y honrosos. Sale Isaco. Isac. Miíedi ? Partí. Qué queréis ? Isac. Entro un recado. Pam. A visitarme viene algún ocioso? Isac. Sí señora. Pam. No he dicho , que no quiero esta mañana recibir ? Isac. Ya á ocho he despedido : pero el nueve insiste en que ha de entrar. Pam. Quién es ese enfadoso? Isac. El Caballero Ernold. Pam. Precisamente el que me cansa mas : que estoy un poco ocupada dirásle , y que dispense no poder recibirle : anda. Isac. Ya corro. Al entrarse Isaco , sale Ernold _: muy despejado. Ern. Muy impaciente , Miledi, he estado, hasta que obsequioso llegar he podido á veros para saludaros , corno fuentes y aves á la aurora, alegría de los sotos. Mas de un quarto de hora habrá que paseándome solo estoy en esa antesala; y sin duda es algo topo ese sirviente , pues no me vio , y avisó mas proato. Pam. Si vuestra bondad se hubiera servido de esperar otro poco mas, hubiera dicho por mí tse criado propio, que me perdonaseis por esta mañana tan soló el no poder disfrutar vuestros favores. Ern. Conozca que á haberme esperado mas me hubiera sido forzoso (obedeciendo el recado) irme sin tener el logro de ponerme á vuestros pies, como en efecto me pongo. Lo intenta atropellado. Pañi. Alzad. Ern. Como he viajad® sé, y sabe el mundo todo, que las señoras mugeres son con muchos de nosotros muy avaras de sus gracias: y así el que fuere ambicioso de algunas de sus finezas las ha de alcanzar por robo. Pam. Yo no estey acostumbrad* A 2 * á conocerlas de modo alguno : al que me visita sobre mi corazón pongo el honor que me hace; pero querer por fuerza imperioso que le admita , es convertir el respeto en desahogo: y no sé yo en qué sentido ha de interpretar mi enojo ser tan porfiado vos. Pero también reconozco que sois demasiado libre; por lo que del propio modo con que entrasteis sin mi gusto, con vuestro exemplo me tomo la libertad de dexaros. Milord , á Dios. Vase Artur. Qué sonrojo a p. si tiene honor! Ern. Cierto que esto ni en el village mas corto he visto , de quantos he andado. Pamela en genio y en todo dama es muy particular. Si estuviera aquí un famoso Poeta , que conocí en Venecia, al punto , ó cómo á las tablas la sacara ! Artur. Mal hago sino respondo, ap. Si aquí estuviera ese ingenio pudiera ser que muy pronto ge valiera en el teatro de vuestro carácter propio que del suyo. Ern. Amigo mió, si es por Pamela ese encono conmigo , lástima os tengo: y si he sido acaso estorbo de vuestra conversación y benévolos coloqaios, perdonadme. Sucedióme en Lisboa estar en tono de confianza con una real moza hablando : estorbónos la plática un Portugués, y fue tanto el alboroto de sangre que me causó, que por poco le hago trozos. Artur. Ese vuestro mal traído discurso, ofende el decoro de una hermosísima dama, La Mía Inglesa Pamela. y el de un hombre de honor , com« Milor Artur. Ern . Vos, Milord, me hacéis reir como un bobo. Si juzgo que entre Pamela y vos hay ciertos preciosos efectos de inclinación recíprocos de uno y otro, no pienso en esto ofenderos. Yo en el círculo redondo de mis viages, pudiera de estas (como yo las nombro) simpáticas dilecciones escribir ochenta tomos. Artur. No podéis decir lo mismo de ella ni de mí. Ern. Qué oigo! qué no lo puedo decir ? no? Pues yo os encuentro solos en un aposento : habéis la entrada negado, á todos quantos han venido: ella se alborotó con uh modo que la ha p rturbado : vos echáis fuego por los ojos, porque os sorprehendo : yo tengo de pensar que ni nn asomo tenéis de pasión ? no , amigo, id con ese hueso á otro perro , que yo he viajado, y en esto soy hombre docto. Artur. Yo estoy persuadido á que un viagero que solo lo ridículo ha estudiado, que hay en un pais ú otro, no se puede hacer capaz de lo bueno y decoroso. Ern. Yo sé conocer lo bueno, y lo ridículo y todo. Artur. Si eso es así, condenad vuestro atrevimiento propio. Ern. Sí , convengo en que fué entf# sin licencia aquí un notorio atrevimiento ; mas lo hice ( de decirlo no me corro ) adredemente. Podía Pamela (yo se lo otorgo) estando soia rehusar el recibirme á mí solo; pero estando acompañada no j que es para mí desdora. U 4 Segunda h-a parcialidad con vos nada dice , ó es muy poco para mí; pero yo estoy agraviado, y de este modo pretendí desvanecer mi agravio , dándola en rostro con un defecto , que vos, ella , y yo mismo conozco. Artur . Sois de una falsa sospecha dos veces reo , y de un tosco pensar de un hombre sin honra. Qué mucho , si ignoráis cómo se deben tratar las damas! Brn. Y vos no sabéis tampoco tratar como Caballero. Artur. Por el sitio no respoudo de otra suerte. Brn. En qualquier parte que gustéis, veréis que os oigo. Al irse como desafiados , sale al encuen¬ tro Bonfil ¡ y vuelven á quedarse enfren¬ te uno de otro , y Bonfil en medio. Bonf. Amigos i Los 2 . Miiord ? Bonf. Adonde vais tan de prisa? Brn. A un negocio. Bonf. No, tened, que en los semblantes demudados reconozco, que ha pasado aquí algún lance, decidme de vuestro enojo la causa. Artur. Ya lo sabréis después , ahora no. Ern. Veis todo ese furor ? pues apuesto ( aquí están ) seis onzas de oro á que espíritu no tiene ^ r t u r , eos estar tan brioso, para contaros lo que ha pasado. Bonf. Poco á poco, que me dais que pensar mucho con esas razones *, todo lo que ha habido he de saber, ó de aquí::- Ern. No esteis dudoso*. Miiord conmigo está armado, porque mano á mano solos les he sorprehendido á él y vuestra mugen-.- Bonf. Qué oigo? Uní. bu este aposento mismo Bonf. Miiord? A Artur. Artur. Ya quien los dos somos conocéis, y ei diferente Parte. v 5 pensar de entrambos. ITrw.Müy poco filósofo sois , Artur: pero no por eso formo concepto de que seáis enemigo escrupuloso de la sociedad. Si yo «asado estuviera , solo no le dexaria estar con mi muger. Bonf. Yo estoy loco! solo Miiord con mi esposa! A Artur. Artur. Vuestros juicios sospechosos, amigo , me agravian mas, que el desenfrenado arrojo con que el Caballero habla. Mas quien llega á creer dolo en mi delicado honor, por digno no le conozco de mi amistad , ni de que le mire yo con buen rostro. Vase. Ern. Hasta la vista. Bonf. Quedaos. Brn. Dexadme ir , porque muy poco de Artur se me da. Bonf. Decidme con sinceridad::- Ern. Me adorno de espíaitu , de valor y destreza. Bonf. No lo ignoro; pero respondedme::- Ern. A qué queréis que os responda? Bonf. A todo lo que os preguntare. Brn. Bien. Bonf. De qué suerte , de qué modo con mi muger encontrasteis á Artur? Ern. Miiord, vos sois bobo, solo con ella no he dicho? Bonf. En qué parte? Brn. En este hermoso aposento. Bonf. Qoánto habrá? Brn. Habrá me, ia hora. Bonf. Y cómo entrasteis vos ? Ern. Por la puerta. Bonf. No estoy en tiempo de enojo para chanzas : vos la hicisteis dar recado? Ern. Era forzoso. Bonf. Y qué os mandó responder? Ern. Que no me podía en el pronto recibir. Bonf. Y eso no obstante os entrasteis? Ern. Como un corzo. Bonf. Por qué ? Ern. Por curiosidad. Bonf. De qué? Brn. De ver por mis ojos lo que hacían ella y él. Bonf. 6 bella Inglesa Pamela. Ern. Si estuviéramós en otro país ya ]e hubiera muerto: pero aquí es muy horrores® delito sacar la espada. Bonf. Es preciso antes de toda averiguar la verdad: y mientras tanto que tomo mis providencias , os ruego, que de mi casa tan pronto no salgáis hasta que yo os lo diga. Ern . Me conformo, porque entre tanto enviaré un criado mió á que á todo correr un par de pistolas me traiga : y vive Dios , como satisfacción no me dé Milord Artur , que en redondo le he de hacer saltar la tapa de los sesos. Los que somos viajantes sabemos mucho, pero toleramos poco. Vase. Bonf. '/ qué hacían) Ern. Hombro á hombro hablando estaban. Bonf. De qué) Ern. Qué sé yo ? de sus negocios. Bonf. Y al veros entrar qué hicieron? Ern. A ella se le puso el rostro como un carmín t y él se puso hecho conmigo un demonio. Bonf. Colorada se volvió la Condesa ? Ern. Y con un tono muy áspero me lleno de desvergüenzas y oprobios, y se fué. Después Artur, quedándonos ios dos solos, prosiguió con sentimientos insultantes de tal modo, que á no respetar el sitio::— ó ! nos hubieran los sordos oido. Bonf. Bien. Caballero, mi súplica os interpongo para que evitéis su encuentro. Bonf Artur mi amigo solo con mi esposa qué mal aquí haber puede conocido? Mas por qué estando con Artur gustosa ninguna otra visita ha recibido? Será porque de Ernold siempre enfadosa es la conversación, y él resentido ; de verse despedir , tiene querella, y mal juicio ha formado de Artur y ella ? No es dable ni posible, que Artur::- pero por qué ya que él entrase si» licencia, no le disimuláron lo grosero, conociendo su mucha impertinencia, de que la entrada no le permitían, porque algún fin particular tenían? Por qué ella se irritó de tal manera, que al jazmín de su cara volvió rosa? Y por qué á Ernold Artur Je vitupera, porque se entrase , estando él con mi esposa? Darme á mí parte luego no pudiera de aquella avilantez tan licenciosa para que yo , sabiendo lo que pasa, remediara una acción contra mi casa? Milord Artur es grande amigo mió: pero como yo es hombre ; y del mas bueno en asuntos de amor poco confio; pues de traiciones miro el mundo lleno. En llegando á cegarse un alvedrío, no hay para amigo amigo ; y yo condeno Segunda Parte . la necia confianza del que piensa, que no pueda un amigo hacerle ofensa. Mas mi hermosa Pamela es muy amable, y aun mas amable , q U e por su belleza, por su virtud , y honor recomendable, y por el esplendor de su nobleza: haber defecto cómo es dable ? piensa Ernold temerario , y con vileza; es nn indigno, un impostor, y él solo puede poner en su inocencia dolo, está el Caballero, ~~ Adóndi Isaco ? Isaco, En la galería con Miledi Daure. Bonf. En casa mi hermana está ? Yo allí vila. onf. Ha entrado á ver á tu ama ? ^c.No señor , vió que salía e 9 a b aIlero » y los dos a* instante se retiran a hablar de secreto. Bonf. Ernold y e a. Isac . Como quien maquina (según la manifactura) qué sé yo. Bonf Ve , Taco , aprisa y di que el favor me hagan P * de venir ; pero no , quita, yo iré á buscarlos. Isac. Ya ahí tenas á vuestra bendita hermana Miledi Daure. Vas? y° h pi^, que ella al Caballero Ernold de mi parte le hable y diga Jo q u e había discurrido decirle yo. Dios me asista. 7-v Miledi Daure. Milord Bonfil, puedo yo egar. Bonf Sí , hermana , tenia ^precisión de hablar con vos. * ur • Parece (sí por mi vida ) ^ que turbado estáis? ° n f Y á estarlo tazón sobrada tenia. aur ’ 0i compadezco ; parece que va también, desde el dia que se casó vuestra esposa, olvidando sus antiguas buenas costumbres. Bonf P or qué ^»tica hacéis tan impia ella * Daur. Ya á mí el Caballero de todo me ha hecho sucinta relación. Bonf. Ese hombre es loco. Daur. Es menester que reprimas tu lengua , quando hables de él. Bonf Y que la tuya corrijas quando hables de mi muger. Daur. Si la rienda no la tiras, qué mucho, siendo muger, que ande por las sendas mismas que otras muchas ? i?orc/.Nadieen ella cosa que reprobar mira: es prudente su conducta. Daur. Las mugeres advertidas no dan que sospechar. Bonf. Qué sospecha ( saber quería ) puede nadie tener de ella? Daur. La confianza excesiva, que con Milprd Artor tiene. ■ Bonf. Artur me profesa fina y verdadera amistad. Daur. En amistades fe fias ? Bonf. Conozco su pensar. Daur. No puedes engañarte ? Bonf. Tiras tú á que 3'p pierda la paz que gozo r Daur. Pues te la quita, que 3-0 mire por tu honor? Bonf. No sé qué razón te asisra para que yo dude de él. Daur. El Caballero::- Bonf. En to vida me ic nombres : no merece crédito en cosa que diga. Es un imprudente, y de unas presunciones muy indignas. Daur. Ah Milord! tú no te acuerdas de Jos esfuerzos que hacia para que no te casaras con Pamela ! qué te olvidas? eres flaco de memoria? Bonf & Bonf. No ; pero qué solicitas inferir de aquellos sanos consejos ? aquellas finas máximas de su amistad fundamento no tenían? Daur. Utiles ser sus razones en otro pais podían, mas en Londres un señor á su honor no perjudica casándose con mnger pobre , como esté ella rica de virtud y honestidad. Yo no estaba resentida con ella por la baxeza (que entonces se suponia) de su línage , sino por aquella oculta altiva ambición , que haber en ella, hermano , me parecía. Milord Artur , que no tiene deudo con nuestra familia, estorbarlo por razón de su honor no intentaría; ántes bien á su interes atendiendo , se podia creer que te persuadiese á dexarla , con la mira y deseo de poder lograr después su conquista* Bonf. Tu cavilosidad es demasiadamente viva. Daur. Ah , qué pocas veces yerran La bella inglesa Pamela , mis presunciones ! Bonf. Malicias dirás mejor : pero cree que ahora no te salen fixas. Daur. Oxalá ; pero si salen? Bonf. Pues tú, Miledi , imaginas, que hubo entre* Artor y Pamela amores ántes ? Daur. Seria imposible ? Yo no encuentro dificultad: quién lo quita? Bonf. Ser ambos á dos de buena índole , y de conocida virtud. Daur. Y esas virtuosas nobles índoles (qué risa!) no pueden enamorarse? será cosa nunca vista? Bonf. Basta , hermana , basta, y solo me dexad. Daur. Si te motiva conversación disgusto, pues ni buen zelo te irrita, me iré con el Caballero mi sobrino á proseguirla. Bonf. Y de camino podrás decirle de parte tnia, que irse puede quando guste; con la advertencia precisa de que á mi casa no tiene que volver mas en su vida» Daur. Quieres que pase mas fuerte el lance entre los dos ? Mira que su enemistad no poco á tu honor desacredita. Bonf Ah , en qué mar de confusiones me veo ! Daur. Places bien , suspiré solo te dexo : después volveré. La Pamelita con su marido no cesa de hacer diligencias vivas afpara que nos tenga en mal concepto (así á lo mosquita muerta) á mí y al Caballero. Nuestro trato y compañía la disgusta : señal es que siente se la reprima, y que quisiera tener mas libertad. O ! la niña, no hago juicio temerario en pensar que es una indigna. Va& Bonf Hey ? Sale Isaco. Isac. Señor. Bonf A tu señora que venga luego aquí dila. VaseIsa^' No sé si mi hermana habla con sencillez ó malicia; dudo si (aparentemente solo) ha dexado su antigua mala fe con mi Pamela: que auu casada , perseguida lia de ser su virtud ! Si fuese la inclinación fixa, que suponen entre Artur y ella, Pamela no haria tanta instancia, para que nos vamos con la familia al Condado de Lincol. Tal vez mejor imagina que yo: conoce (es prudente) que la tienen ojeriza . gran- Segunda gran do : pór eso aborrece estar en donde peligra, y no tiene corazón de darse por entendida. Salen Pamela y Isaco ac omp arlándola por la izquierda , y en dexándola con Bonfil se va por la derecha. Vam. Aquí estoy á tu obediencia, señor. Bonf. Señor no me digas: no está ese título bien en brazos de una querida consorte. Pam. Sí, amado esposo: qué me mandas ? Bonf. Solicita mi cariño darte gusto. Pam. Tú, esposo, solo meditas en favorecerme : qhora qué gusto mas determinas hacer ? Bonf. Que de aquí á dos horas ha d© ser nuestra partida á Lineo!. Pam. De aquí á dos horas? Bonf. Sí , prepara las precisas cosas para el uso tuyo, que á lo demas tu querida Madama Jeure dará la conveniente salida. Pam. Ay infelice de mí, ap que de mi padre se divida! *' Bonf. Se turbó : parece que ap. la ha pesado la noticia. Pam. Señor::- Bonf. Que es esto ? estás ya por ventara arrepentida de trocar la habitación de Londres como querías, por la de Lincol ? Pam. De mí siempre , que he de hacer confia lo que me mandares. Bonf. Me hace sospechar. Patn. Estoy sin vida, ap. no me atrevo á importunarlo. Bonf. Me ha Sorprehendido tu fría condescendencia. Pam. Perdona que mi corazón se mira muy angustiado. Bonf P or qn< p Vam. Por mi padre. Bonf. N o me dieas por tu padre. Pam. Siento mucho el dexarle. Bonf. Qué podía faltarle en mi casa? nada. Pam. No , pero le faltaría Parte . , 9 yéndonos la libertad, que es lo mas. Bonf. Se ha hecho precisa la dilación por ahora. Pam. Ya de eso estoy instruida. Bonf.Hot quién? Pam. Por Artur. Bonf. Hablaste con él? Pam. Sí. Bonf. Quándo? Pam. Esta misma mañana. Bonf, Solos? Pam. Sí , solos. Bonf. Nadie con los dos había ? Pam. Nadie : asuntos de tan grande importancia necesitan secreto. Bonf. Tiene razón. ap . Pam. Te ha disgustado , por vida tuya , de que hoy haya hablado con Artur? lo sentiria. Bonf. No me ha disgustado. Pam, El es para la estimación raia el único Caballero, por las amables partidas que tiene de honestidad, buen pensar , razones dignas de atención ; y porque á Vos os profesa la mas fina amistad. Bonf.PAh le alaba ap. demasiado. Pam. Ama y estima mucho á mi baen padre. Bonf.Si, ap. por esto lo sentiria tanto : ya su amor es justo, y sin sombra de malicia. Pam. Es posible , amado esposo, que para que se consiga el consuelo de mi padre, y yo descansada viva, no halláis modo? Bonf. Consolado será. Pam. Quándo? Bonf. Quando ? aprisa negociáis : quando Dios quiera. Pam. Con qué prontitud se irrita! ap. defecto sensible es; mas la paciencia es precisa. Bonf. Ea , . prevente , Pamela, para partir á la Villa de Lincol. Pam. Estaré pronta, señor , para quando digas. Bonf. Di á Jeure' que venga acá. Pam. Te obedezco. Hace que se va. B Bonf 1$ La bella Inglesa Paniela. Bonf, No os encnentfo Pam. Amado esposo::- Bonf. No así en nueva conversación me llame tu atrevimiento. y plática de secreto? qué mas justificación del infiel proceder vuestro? Pam. Por este villete mismo puedes , ó señor , saberlo. Bonf. No quiero ver mas villetes: con uno que he leído quedo bastantemente instruido de quién eres: ó, primero que yo leido le hubiese me hubiera quedado muerto! oxalá que conocido nanea yo te hubiera! Pam. Pero esto (perdonadme) es una terrible crueldad. Artur. Cierto, que es un proceder injusto, sin razón ni fundamento. Bonf. Cómo pues de resentirme decís que razón no tengo, bailándoos segunda vez solos en este aposento, y en una conversación sospechosa? Artur. Yo por vuestro recado , y de vos llamado, vine solo. Bonf. Y á qué efecto has venido tú? Pam. Yo vine esposo , señor , y dueño, por esperarte , á rogarte y suplicarte , que el ceño depongas , y que de mí hagas mas digno concepto: que me creas , y que tengas mas compasión por lo ménos de mí. Bonf. No , no la mereces. Artur. Vos sois un iluso ciego que rehusáis cobrar la vista. Bonf. Vuestras deslealtades fuéron (pérfidamente traidoras) quien me la quitó. Artur. Protesto, qee in¡ honor sufrir no debe semejantes sentimiento*. Bonf. Yo , si os juzgáis ofe»dijo, sé como satisfaceros. Pam- Ah! por Ja piedad divina y no por m\\'.- Bonf. Vete, horrendo monstruo de iufidelidad,' vete de mi visu luego. Pam. Qué ha de ser de mí infeliz- Bonf. Prevente (ya te lo advierto) para una separación vergonzosa. Pam. No te ruego me digas eso , sirio que para un dogal el cuello, el pecho para un puñal, el labio para un veneno prevenga ; pues me será la «muerte do mas aprecio, que un insulto , un abandono de mi estimación tan ñero. Tres cosas en esta vida amo , idolatro y venero, á ti , á mi padre , á mi honor; entre ti y mi padre el pecho discernir no podrá qual amo mas, ó ménos quiero; pero mi honor monta mas que los dos , en el supuesto ! de que por los dos tal vez pudiera algún sufrimiento tener en algo::- mas quando de mi honor con vil rezelo se trata , no sufriré cosa alguna , vive el Cielo. Condenadme á qualquier p cna, reconocerte prometo ¿ ti soio por mi juez y mi castigador ; pero si con el repudio quieres manchar mi decoro honesto, recurrir sabré á quien tenga mas poder que el qee en ti ve®' Estás ya de mí , señor, cansado? está ya tu afecto arrepentido ? pues toma satisfacción , morir quiero, sí, morir, si ese es tu gusto, tu voluntad , tu deseo; pero muera esposa tuya, aunque desgraciada siendo, y no en fuerza de repudio, con deshonra y vituperio. Bonf. Sí , Pamela ha sido siemp re de la virtud el espejo; pero por vos , falso amigo, per- Segunda pervertida la contemplo. Artur. Con ella sois tan injusto, como conmigo un perverso ingrato. Bonf. Ah! que vuestra falsa amistad nunca otro objeto ui otro fin , que el de ofenderme lia tenido : traidor premio de mis confianzas. Artur. Ya toleraros mas no puedo: vuestras indignas palabras y bárbaros sentimientos merecen ser desmentidos vertida con el acero vuestra sangre. Bonf. O la mia ó la vuestra , de mi terso honor , lavarán las manchas. Artur . Si ha de ser, que sea luego. Bonf . Pues reñid. Los 2. Y al inocente hágale justicia el Cielo. Vanse. Salen Pamela y Jeure. Pam. Aconsejadme , Madama, por piedad de mis extremos desesperados. Jeur. Si os he de decir verdad , me siento confusísima también, y el corazón de horror lleno: y pues está vuestro padre ignorante de todo esto todavía::- Pam. Nada sabe? Jeur. Yo le he visto tnuy ageno de saberlo , y lo mejor seria los males vuestros participarle : su mucha prudencia os diera consejos importantísimos para dexar vuestro honor bien puesto, y evitar el fatal golpe de las desgracias que temo. Pam. Si , Madama, iré á mi padre. Puro aquí ya á nadie veo! Ay Dios! adonde habrán ido mi esposo y Artur? Jeur. Infiero que hm ¡do ab..xo. Pam. A reñir? Jeur- Qué sé yo? no es para ménos el empeño en qae el honor de Jos dos se mira puesto. Pam O Dios! templad sus furores para que ninguno de ellos se dé muerte á la violencia Parte . de sus desnudos aceros! Jeur. No , señora , no , Pamela, J os entristezcáis con esos tan melancólicos juicios, pronósticos tan fonestos. No ignoran ellos la pena que hay en Londres para ¿quellot que sacan la espada para reñir: el valiente esfuerzo de los paños solamente en Inglaterra los duelos difine. Pam. Pero yo estoy tan agitada , y tal yelo me cubre toda, quo apénas respirar ni en pie estar puedo. Jeur. Alentad un poco. Yo, señora , á deciros vuelvo, que informéis á vuestro padre á ver si encuentra remedio. Pam. No tengo valor , Madama, no , para poder hacerlo. Jeur. Quercis que yo se lo diga? Pam. No, mejor (así lo siento) es que nada á saber llegue. Jeur. Yo por imposible tengo que quien se lo diga falte: y si por otro á saberlo llega, es peor ; porque entonce? dudará si verdaderos • ó falsos son los delitos que os imputan , y si esfuerzt no teneis para decirle el grande conflicto vuestro, dexadlo á mi cargo , que con maña y arte os ofrezco, que quede inteligenciado de todos vuestros sucesos. Pam. Haz lo que quieras , que yo fallecer solo deseo. Jeur. Pobrecita! os acordáis quando mi señor resuelto (es.taba loco) encerradas nos dexó en un aposento quando os dió aquella sortija? y en fin , q o a no o en tanto apriet» puso á vuestra honestidad* Ah! entonces os dab3 miedo su amor : pero ahora su enojo. Lo quq va de tiempo á tiempo* C i8 Si aquella moderación vuestra de tanto provecho os _ sirvió , sírvaos ahora, señora , el atrevimiento. No temáis , alzad la voz; adonde os convenga haceos presente , hablad , que yo quant© tengo , con qualqoierá apuesto a que si en un tribunal de justicia vuestro pleyto ponéis , les ha de costar muy caro salir con ello. J*am. En vano , Jeure , procaras consolarme. Yo me veo oprimida demasiado con tan terribles tormentos. Sale Miledi Daure. Daur. Grandes cosas de vos oigo decir , señora : por cierto, que sois digna de un aplauso universal : bueno, bueno. Pam. Hermana? querida mía? Danr. Qué decís? vuestros acentos un titulo no me den, que por indigno lo tengo de que lo reciba yo. I-o hubiera con mas aprecio admitido de Pamela en el estado primero de rústica honrada , qnc ahora * en el de sublime , siendo inhonesta : la fortuna justamente os había hecho una ordinaria muger con el humilde epitecto de criada : y luego , solo para vuestros fingimientos castigar , os ha elevado ((baxad los ojos al suelo) al grado de la nobleza, mas es para aborrecerlo. Pam. Vuestras razones , señora*, que no proceden observo de justicia y de razón, sipo del odio perverso que me tenéis ; porque yo no consentí desde luego en ir á serviros , es todo ese aborrecimiento, . beWci Inglesa Pamela . esa mala voluntad y vengativos deseos que me conserváis : y aquel abrazo falso , que al tiempo de trocarse mi fortuna me disteis , fué un solo efecto de política afectada, y de un traidor cnmplimiento. Y creed que aunque pudiera vengarme , no lo deseo ni lo hiciera , ya sabéis, Miledi Daure , ó sabedlo, sino que os profeso una sincera amistad , que ofrezco conservárosla á pesar de los justos sentimientos que de vaestra ingratitud con mucha justicia tengo; y asi::- Daur.Os he estado escuchando con muchísimo silenció, por ver hasta dónde puede llegar el atrevimiento de una rea ya convicta del grande crimen que ha hecho. Pam. Quien rea ine cree , miente. Danr. A mí tal agravio! En voz altfr Pam. Esto no lo digo (perdonadme) por vos , sino por aquellos que iujustaraente me acusan. Daur. Os acusa el Caballero Ernold mi sobrino. Pam. Pues de ese hablo, y no me arrepienta Daur. Y os de él? Sale Isaco , y s Hala Á las dos qitando hable. Isac. Miledi ? Miledi ? Pam. Qué hay , Isaco ? Daur. Qué hay de nuevo? Jsac. Que mi amo , Milord Artur* y también el Caballero Ernold , riñen::- Las 2. Cómo# Isac. A golpes de pistola. Pam. Sarito Cielo, mi marido! Daure. Mi sobrino! JW. Quedad con Dios. Vase• Pam. Dios inmenso, favoreced á mi esposo. Daur. Iré á ver si á tiempo llego de Segunda Parte. *9 de impedir::- Safe Zongman. Daur, Mi sobrino ? Zong. Sano y baeno, Zong. Adonde v&ís, señoras? Pam. Está aun en riesgo mi esposo ? Daur. Y lo está también mi sobrino? Lon%. Quedo , quedo, porque el negocio de todos finalizado le dexo. Pam. Mi esposo::- Pong. Está boeno y sano. Altercaban Artur y mi amo que el Caballero entró se avivó el faego. Los dos primero casi casi hubieran reñido espada á espada , si no vieran la grande prohibición , con perdimiento de bienes , que ha ordenado el Parlamento. El Caballero Ernold movió imprudente otra vez la qiiestion : y nuevamente el valor se inflamó , se encendió el brío, y se puso en acción de desafio. Daur. Con las espadas? Long. No , sino con sola la cruel invención de la pistola: tocóle á él con Artur reñir primero; pusiéronse distantes según fuero de la duelista bárbara costumbre; ™ f a r ? la P'Stola, y no dió lumbre. Milord Artur hacia él se fué derecho, y su pistola se la puso al pecho: Ernold viendo su riesgo tan preciso otra pistola suya sacar quiso; toas por Artur so acción quedó impedida. Yo soy ya, d u eño, Ernold, de vuestra vida (le dixo) y no podéis ya intentar nada contra la mia. Esta es verdad sentada, dixo tn¡ amo ; y esto yo lo digo, siendo asi que de Artur soy eaemigo. Vos mal habéis hablado; y yo me espanto de que tal haga quien viajó taiato. El Caballero en fin se estuvo quedo, y á temblar empezó de puro miedo: pues temiendo de Artur la valentía, si estaba vivo ó muerto no sabia. Mas poco , ó mucho (y a mas alentado) le dixo á Artur : Milord , yo he viajado muchísimo ; mas hombre para un duelo como vos, no le he hallado , vive el Cielo. M: amo ya so pistola prevenia contra Milord Artur como debía; mas de repente Ernold con él se abraza (coa rai amo digo) y con violenta traz* C 2 Pam. Y Milord Artur? Léttg. Lo pasa sin novedad. Daur. Pues hacednos noticiosas. Long. Sí lo haré de todo ; porque el suceso es un paso de comedia por afuera y por adentro; pero para no cansar hablaré como no suelo, luego le 20 La bella Inglesa Pamela . le quitó de la mano la pistola, y él misino contra un árbol disparóla. D.ó un salto de alegría : un libro saca que en el bolsillo trae de la casaca, que de memorias llama : en él escribe todo este caso. Mi amo hecho un caribe según su rostro , dexa la estacada. Milord Artur se fué sin decir nada, y Ernold en el jardín se está paseando varias canciones en Francés cantando. Este es el hecho todo que ha ocurrido: y si os he molestado , perdón pido; que en mi vida (era cosa aquí precisa) tanto he hablado jamas , ni tan de prisa. :ias al füplft !< ■ /Ift.» _ r Pam. Gracias al Cielo le doy de que ninguno del riesgo con daño ha salido. Daur . Adonde se fué mi hermano ? Long. Yo pienso que en las piezas de verano se ha entrado , y se está allí quieto. Daur. I r éá encontrarle. Pam. Y con vos, Miledi, iré yo. Daur. Teneos, vos no podéis ir á verle. Pam. A mi esposo ver no puedo ? Daur. No , que estáis ya repudiada en su corazón , y presto por justicia lo seréis según las leyes del Reyno. Vase. Pam. No me impedirá ella hablar á mi esposo. Long. Deteneos, señora , y ved que á mi amo le hallaréis ahora en extremo enojado contra vos; y mas no habiendo en el duelo podido satisfacción tomar matando ó muriendor con que os exponéis á algún funesto acontecimiento. Pam. Longman , qué puedo yo hacer en lance de tanto aprieto? Long. No sé , porque yo aturdidotanto y mas que vos me veo. Pam. Creeis vos, que yo seré rea , ni aun por pensamiento, del delito que rne imputan? Long . No , señora mía , os tengo por inocente. Pam. Y podré tolerar con sufrimiento ser calumniada , y pasar por una muger que ha hecho á su marido la ofensa horrorosa de adulterio? O, Cielos! Justicia hacedme* de mi inocencia os prometo la razón : si justos sois, mostrádmelo en los efectos de la providencia vuestra. Long. Tened paciencia, que el tiempo aclarará la verdad. Mi amo es un Caballero bellísimo , pero ahora de vos y Artur tiene zelos. Ya os acordaréis de quando aun de mí llegó á tenerlos: y el miedo que yo tenia, no era el caso para ménos. Pam. Con que él parece que inteflt* repudiarme? Lonz. Yo no creo que á hacerlo llegue ; mas quafl^ tal sucediese , os acuerdo el constante amor , que sieinpf e •s profesé y os profeso; y que::- mas (necio de mí!) cómo á deciros me atrevo, siendo una Condesa ilustre de Ausping , y yo un triste viep* mis ideas? y mas si mi atno me estuviese oyendo? Pero en fin , señora mia, poco valgo , nada puedo; pero en quinto pueda y vaíga, V a *' Monsieur Longtnan siépre es vuestr 0 ’ Pam. Todos me aman : solamente me tieae aborrecimiento m 1 Segunda Parte . 21 mi esposo , mas seducido Cond. No quiere el Cielo zelosos de dos impostores pechos. contra nuestro honor : es reo O , el Cielo le abra los ojos! y á ellos Ies dé el escarmiento que merecen : pero no, solo que les dé le ruego á Ernold y Miledi Daure el justo remordimiento de mi calumnia. O, deidad suprema de tierra y Cielo! tú me ofreces ocasión venturosa , en que me puedo prometer que recompense tu bondad lo que padezco. Sale el Conde de Attsping de cortesano . Cond. Hija mia , amada hija, sostemne , porque fallezco de la pena y del dolor, que por tus trabajos sieoto. Ni aun para poder tenerme en pie un corto aliento tengo, ni para poderle dar desahogos á mi pecho. Pam. Ah , padre amado! por Dios que no os aflijáis : creedlo, 9 inocente estoy , y nunca inocentes almas fuéron de las Divinas piedades abandonadas. Cond. Sí, es cierto; pero con estos pesares, este decrépito cuerpo se vé muy atropellado? ya estoy á padecer hecho las desgracias de esta vida triste y miserable ; pero, hija querida , en mi honor ni aun escrúpulos pequeños. Pam. Veréis , señor , la calumnia desmentida : el rostro . bello de la verdad se verá ir con el Sol destruyendo' las sombras de la mentira, y avergonzados mis fieros acusadores. Cond. Ay hija ! y entre tanto , quién esfuerzo tendrá para sufrir tanto vergonzoso baldón nuestro?; Pam. Lis altas disposiciones del Cielo suftir debemos. de infamia el que lo tolera. Pam. Pues qué es lo que hacer debemos en este infeliz estado? Cond. Probar por todos los medios posibles el recobrar nuestra reputación , nuestroperdido honor ; descubrir los engaños , y resueltos pedir justicia. Pam. Y de quién; padre mío , nos valdrémos para representar nuestras justas quejas? El mas ciego contrario mió es mi esposo; Milord Artur en concepto de cómplice en el delito está : no tenemos deudo ni amigo alguno nosotros en Londres de quien valernos. Quién puede pues nuestra causa proteger , que valimiento justicia nos hará hacer? Cond. Yo mismo , hija , yo me atreve á echarme á los pies del Rey* que es como piadoso recto, y sé que se obligará de mis lágrimas y ruegos. Pam. Vos atreveros , señor,, a presentaros al regio trono de la Magestad ? Vos todavía compreso en los tumulros de Escocia* queriéndoos poner á riesga de malograr el indulto, que del compasivo pecho del Soberano esperamos? Cond Ay hija! y dé qué provecho e 9 ¿ gracia nos será quedando el linage nuestro deshonrado? Pocos dias vivir , hija mia , puedo; y poco puedo gozar la gracia *del Rey : no temo peligro alguno , morir no sentiré ; pero quiero morir con honor : al tronoreal me presentaré reo de delitos, aunque ya se 22 se digno de concederlos su augusto labio perdón, aunque á su debido efecto ijo haya llegado la gracia; pero en fin á los derechos de tu inocencia no puede cerrar los oídos , puesto que si es Rey para un castigo, lo debe ser para un premio. Pain. Ah! semejantes ideas os quiten del pensamiento los Cielos. Conci. Si me amas, hija, no me impidas que del zelo de mi honor llevado , dé (á todo peligro expuesto) paso tan indispensable, para que con lucimiento salgas de la acusación. Con la autoridad que tengo sobre ti, hija, te lo man^tá dexa me ir. Pam. Yo no te quiero detener , querido pad.e: pero me quedo temiendo, que no nos veamos mas. Cond . Si en la tierra no nos vemo>, vernos en la eternidad quietud gozando esperemos. Pam. Con todo , que bien lo mires, señor , á pedirte vuelvo. Cond. Aunque á costa de mi vida sea , no tiene remedio, he de hacer al Rey presentes los insultos que te han hecho, y están haciéndote esas malignas almas. Y viendo La bella Inglesa Pamela . S berano que yo, yo mismo soy quien me entrego voluntariamente á ser sacrificio triste , á precio de volver por nna hija, por delito que no ha hecho, deshonrada injustamente; qué apoyo mas verdadero de tu inocencia? A Dios , hija, dame por si es el postrero un abrazo. Pam. Con mi llanto regándolos tus pies beso. Cond. Ah , si tu madre en camino á estas horas se habrá puesto para Londres , ignorando los trances en que nos vemos! Dala de mi parte , hija, con los afectos mas tiernos este cariñoso abrazo: dala si puedes consuelo, si de prisión ó de muerte vieres que el rigor padezco. Pam O, en qué doloroso trance (infeliz de mí!) me veo! Cond. O , triste Conde de Ausping! O, hija! ó, esposa! o, fieros calumniadores! según, viere que es justicia , el Cielo ensalce á los virtuosos, y castigue á los perversos. Vase. Pam. Y que á mi querido esposo no le alcance el menor riesgo en su vida y su persona; sino qae vuelto en su acuerdo, me restituya á su amor, que es solo el bien que apetezco. ACTO TERCERO. Salen Bonfil é Isaco. JBenf. Aguarda , Isaco , espera mJéntras hago un pequeño discurso , no te ausentes. Isac. Pobre amo mió! siento tus pesares; ap. menos airado está que estarlo suele. * Bonf. No he sentido en mi vida mts angustias como las que hoy m¡ corazón padece: mejor me hubiera sido que quitado la vida Artur en nuestra lid me hubiese, qae Segunda Parte . qoe no afligirme tanto en Ja memoria los amantes afectos , q U e á la aleve esposa mía profeso , y q U e en j u stos sentimientos tristísimos se vuelven. •tero qué podré ser tan inhumano, tan bárbaro , iracundo é inclemente que la quite la vida 1 la qoe he amado, son amo y amaré ? sí , que me ofende. Mas no muera Pamela : viva ; pero -fc de mi cariño y de mi vista ausente, L a nn e , ntresaré á , SD P^re , y q u e consigo donde yo no la vea se la lleve S No dexa,é por eso de hacer qúantopara so indulto mi f5vor pudiese, porque no se discurra que en el padre quiero castigar culpas que ella tiene. Oyes ? hac. Señor? Bonf. Al Conde de Ausping llama, o qU i e ril!e rU a„ 8 c 0 que | á e5 - e T" 0 "^ Q e - Vase > triste anciano ! quan desprevenida cogerá a tu bondad golpe tan fuerte! a compasión y tu nobleza me hacen suavizarte. a pena : muy bien puedes que judicial no sea su castigo ? jy aur ^ Z s ^j ret ° a 8 r a decerme. Sale Datura JUaur. Milord Bonfil , hermano , yo celebro 7? f ^ UG 138 esta do libre verte. T ?f a S de ? üé r jf s S° me hablas? Dana Del terrible ae Ja pistoia : disimular quieres? S I t C -° n ’ P : ellend0 > Mded ’> ,0 dices. !é dc aproveche: í ono ,o ’ B0 “ f iL Bm -f - P ues 'o sabes a que lo ignoras persuadirte puedes. Donde esta el Caballero tu sobrino? Daur.hn el jardín estaba: pero fuése Oego que el duelo se acabó. Bonf. Qué duele ? aur. hl de tres valerosos combatientes, i U eofúe’ ‘Á y ■ M ilord Artur á un tiempo fuisteis dado d , pmola ! ^ !¡ le hubiese Milord 3 - s u y a á Ernoid , sin duda Dattr Por * csla i ,or '* :: - Bonf. Tu voz cese: ^r/. Procura’pu S és y caIla é ,lo ¡ , ;n n l0 pasadü! " pues Londres toda lo > Ull " , nam e n t e , y aun el por qué d» bra 3 CS,as '. oras > Bonf. Fué un pasle d <, ? e est ° sucediesc - Milord ArturVy n°’° ,‘ U V Í m n s n „ _ n _ p , * J 0 ‘ B)aiir. No lo aparentes que no fue muy casual, por los fu,"dados «los, que de Pamela y Artur tienes. *4 La bella Inglesa Pamela . Pon/. Mientes , mordaz , que no es capaz Pamela con Artur ni con otro de ofenderme. Danr. Que sea muger , de ser tu esposa indigna, esa infame consorte tuya , puede merecer tu alabanza ? Bonf. No hables de ella, Miledi Daure , tan impíamente. Danr. Cómo ? cómo ? hablar bien de ta ofensor* á til hermana la mandas ? tú proteges la iniquidad , y la justicia acusas ? Bonf. Demonio en forma humana , qué me quieres!’ En vez de consolarme me castigas ? Sale Isaco. Stñ o r ? Bonf. Y el Conde? Isac. En casa no parece. Bonf. Cómo eso puede ser ? Isac. tomo lo digo. Bonf. En Gasa el Conde está , bárbaro , mientes. Isac. Sobre que no está en casa. Bonf. Ve,á buscarle i ) ra vez , y hallarásle. Isac. Si Dios quiere. Bonf. Oye , en el quarto de tu ama entraste? Isac. Entré. Bonf. Y en él no está? Isac. No , no , y mil veces. Bonf. Preguntaste por él á tu señora? Isac. Mucho , y echó á llorar sin responderme. Bonf. Sí , ya está conocido , ya Pamela no se fia de mí : sin duda teme que yo he de abandonarle , y le ha escondido, porque no le descubra. Daur. Si es aleve: no estás desengañado ? Bonf. Iré yo propio á buscarle. Daur. Milord , dónde vas ? tente, que entra aquí el Caballero acelerado: veamos pues que noticia traernos puede. Sale Ernold. Ern. Sabéis, Milord , la novedad ? Bonf. Ignoro qual puede ser. Ern. El viejo impertinente Conde de Ausping y padre de Pamela, ha hecho una acción terrible ciertamente. Llevado (creo yo) de su arrogancia ó desesperación , se ha hecho presente á la Corte Real, pid endo á voces, que se le oig¿ en justicia. Bonf. Tal pretende? Daur. De qué se la han de hacer ? Ern• De los insultos que á su hija , dice , la hacen y padece, y sacrifica su persona propia de su honor por los justos intereses. Esto en Palacio acaban de decirme, yo os lo vengo á avisar por si conviene. Bonf. Sin darme parte á mí > tal ha hecho el Conde? Acción tan temeraria me sorprende. Pamela y Artur son los que á un arrojo tan grande le induxeron. Ah , crueles! Voy á precipitar á estos ingratos; A Vase. Segunda Parte. y pnes me acosan , voy á defenderme. Daur. Adonde, Milord , vais? Bonf. Voy á la Corte. Daur. No vayas , no , mas vale que te temples. Bonf. Por qué me he de templar ? Daur. Porque si «fcaso de la pistola el caso se supiese::- Bonf. Maldígante los Cielos. Conjurados estáis contra mí todos. Pero iréme::- ireme::- Yo no sé lo que rae hago, ni lo que digo sé. Puede ofenderse Pamela con mis zelos : mas tú, injusta, así intentas vengarte con mi muerte. V Daur. Qaé furioso, qué airado va mi hermano! Jim. Tiene razón. Daur. Y merecido tiene que estos pesares tenga por Pamela. hrn. Siempre la juzgué yo::- Mas Jeure viene. Sale Jeure llorando. Jeur. Por caridad ¿ señores, os suplico, si una infeliz beldad os compadece, * q*e os doláis de mi ama , que en estad© se vé de enternecer riscos rebeldes; se mira de so esposo abandonada,* su padre se ha ausentado , sin saberse su destino , ó si alguno no lo ignora, ella á lo ménos de ignorarlo muere. Daur. Como lo ha de ignorar quando ella ha sido la seductora , para q Ue él se queje de que la achaquen culpas de que libre quiere, siendo notorias, suponerse? Y si está tan ahogada como dices, por qué vana y soberbia y se mantiene sin venir á implorar mis protecciones? La pudiera estar mal grata tenerme? Jeur. No creas que Pamela sea altiva: y siso te ha buscado es por temerse, que de la seriedad con que la tratas, ha de ser recibida ásperamente. Ern. Andad , decidla , Jeure , que aquí veBsa, que postrada y humilde se presente: Miiedi es dama de un corazón noble, de genio dócil, de ánimo excelente. n«l M c,0r 3yude Dios * Ern * Yo s °y un hombre, q amo y estimo tanto á las mugeres (J mas si hermosas son como Pamela ) que el nagero de amor llamarme pueden. Jeur. Luego la haré venir, ó por 1 0 ménos se o persuadiré, pues ] 3 conviene. Manos que las quisiera ver quemadas muchas veces, es fuerza que una bese. Ern. x qué se podrá hacer por esta triste D ap. Vase. des- 25 La bella Inglesa Pamela . con razones obliquas ó derechas, son los que han fomentado las sospechas. Creed de mí el cuidado mas extraño, sin las pasiones ni de amor n¡ de ira, en libertar á la verdad del daño, que ocasionarla pueda la mentira: mi comisión no es mas que el desengaño, y á justificación del hecho mira: y si saliere falso algún testigo,# ha de tener un exemplar castigo. Repudiaréis vuestra muger si es rea del crimen que la imputan insolente: si resulta culpada , Londres vea, que dais castigo al crimen conveniente: la culpa , á la verdad , es torpe y fea, si se liega á probar ; mas si evidente sale , que fue calumnia conocida, cobráis entrambos la opinión perdida. Su Excelencia esto manda se execute: y pues como Ministro íntegro y sabio, quiere que sin la pluma se dispute la verdad ó mentira con el Lbio; vuestra atención las gracias le tribute á quien procura vuestro desagravio; pues de qualquiera suerte, sin desdoro brillante ha da quedar vuestro decoró. Bonf. Longman::- Isaco::- Ürbin::- Salen los dichos. tú á Daure llama A Longman. y al Caballero Ernold. Long. Luego? Bonf. Al momento. Vase Longman. Tu entrarás en el qoarto da tu ama, A Isaco . y la dirás que vetoga á este aposento; mas que venga asistida de Madama Jeure su camarera. Isac . Seré un viento. Bonf Y tú á Milord Artor, donde se encueitre A XJrbiu. dile que venga , y que al instante entre. Vase Urbin. Isac. Y he de llamarme á mí? May. También , amigo, y á la demas familia. Isac. Linda cosa. Vase por la derecha. May. Respondedme , Milord , sois enemigo, ó qnereís bien á vuestra amable esposa? Bonf La quiero , y la amaré (Dios me es testigo) con una estimación maravillosa, siempre que vea yo que en la sentencia quedá calificada su iaoceocia» Segunda Salen Daure , Ernotd y Urbin. JJaur. y Ern. Aquí estamos va los dos. Bonf. Las sillas allí os esperan. ■ Daur. A qué esta llamada es? Bonf. Quien os dará la respuesta es el señor Mayer. May. Quien está á la obediencia vuestra, Miiedi Daore. E)aur. Lo atento es justo que os agradezca. iis , hermana , cm Oficial de gran mérito en la regia Secretaría de Estado. Daur. Sea muy en hora buena. Ern. Sañor Mayer , habéis vos viajado? May. De Inglaterra no he salido. Ern. Malo , malo. May. Por qué es malo? Brn. Porque es fuerza que un Ministro sepa mucho; y no es posible que sepa mucho ni poco , quien no haya andado de ceca en meca. M *y* Yo no respondo jamas a proposiciones necias. M i h! C| I í lunJo es ün g ™ de libro. lay. Para quien cuerdo le lea. Salen Pamela , Jeure , y damas ele acompañamiento , y Isaco. i ¿zw.Aqui estoy con el respeto mayor. May. Miiedi Pamela, sentaos adonde gustéis. V ,w * Beso vuestra mano. May. Bella y honestísima muger! Jear. Jeure vuestra camarera ABonfil. espera que la mandéis. Bonf. El .señor Mayer dispensa que os sentéis. Jeur. Mil años viva. Sale Urbin. Urb.Y* está, señor, ahí afuera Milord Artur. May. Decid que entre. Vase Urbin. •Uaur. Qué será esto? ap\ á Ern. Friolera. Parte, 33 Salen Arlar y Urbin. Artur. Para serviros puntual, reconoced mi obediencia, señor Mayor. May. Ocupad asiento : por entrar queda alguien mas ? Bonf. Algunas damas, y otros también de librea faltan , se llamarán? May. No. Eong. Y yo puedo entrar? Al paño. Bonf. Sí, entra. Sale Longman. May. Son ores míos, á mí me ha encargado su Excelencia el Real Ministro de Estado, una comisión á cerca de un crimen que se le imputa de deslealtad é infidencia contra la fe conyugal á la señora Pamela. Pam. Señor , estoy inocente: me han calumniado. Sobresaltada. May. Aun no llega la hora de justificaros. Ern. No deis crédito á ío que ella os diga , señor Mayer. Daur. Ved que es muy astuta , cuenta. May. Por vida del Rey, que nadie hable , sino quando sea necesario. Quién , Milord, es de quien tenéis sospechas de que cómplice en la culpa puede haber sido de vuestra esposa? Bonf. Milord Artur. May. Su honor me consta y nobleza. Y qoé motivo terieis para presumir la ofensa? Bonf. Tengo muchos. May. El primero decidme. Bonf Que á Artur , y á ella los haliáron solos. May, Bien; donde ? Bonf. En esta propia pieza. May. Pues no es lugar retirado; y ™ a s s! estaba la puerta: Jsac. Me dais permiso de hablar? May. Sí. E Jsac. 34 Isac. De par en par abierta. May* Mejor. Y quién los vio solos? Ern. Yo. May* Y qué conversación era la que tenían ? de qué as-unto, especie ó materia? Ern* Yo no lo puedo decir: solo sé que mas de media hora me hizo en la antesala esperar, sin dar licencia no solo para que entrara, pero con la razón seca de no poder recibirme, según oí la respuesta que mandaba darme : y yo me entré sin que me la dieran. May. No fué esa respuesta pues tan áspera : como de esas, Caballero , á cada paso se dan en las casas nuestras; y no por eso ninguno se toma de entrar licencia. Pero vos , Milord Artur, de qué asunto con Pamela hablabais tan importante, que á solas menester era comunicarle ? Artur. Por vida de hombre de honor, que solo era toda la conversación de la gracia que tiene hecha verbalmente el Rey al Conde su padre , y la daba ciertas esperanzas de que luego saldrá como se desea firmado el despacho. Y quién la amistad que me profesa y le profeso á Bonfil, tan antigua y verdadera, sino unos viles influxos indisponerla pudiera? JDaur. La ponderada amistad de Artur con mi hermano , dexa abierto i pensar , que acaso el interes le moviera de la posesión amante de la famosa Pamela. May. Vuestras expresiones misma?, Miledi Daure , demuestran el veneno que tenéis __ La bella Inglesa Pamela. en el pecho : todas esas injustas cabilaciones y temerarias sospechas, no harán en mi tribunal ni en otro una semi-prueba. Bonf. Pues yo , si lo permitís, una os daré que convenza á esa desleal muger. Hacedme gusto de verla en esta carta. Daur. Sobrino, demasiado se interesa el señor comisionado por esa deidad. Ern. No temas, señora , que qnando llegoe su circunspección á haberlas conmigo, verá el viajar si aprovecha ó no aprovecha. Jeitr. Hasta definirse el pleyto todas las carnes me tiemblan. Long* Pobre ama tnia. ap. con Isaco . Isac* Longman, Dios vaelve por la inocencia. May. Miledi, aqueste papel es de vuestro puño y letra? Bato. No lo niego. May. Pues en él ( si se mira bien) se encierran tortísimos argumentos contra vos, Bam. Si soy de vuestra bondad , señor , atendida, haréos ver , que es quauto expresa, mas que fiscal que me acuse, patrono que me defienda: y así vuestra autoridad me valga, para que mientras mi defensa hago , ninguno á interrumpirme se atreva. May. Lo mando á todos en nombre del Real Ministro. Daur. Ya es fuerza A Ern» oir esta secatura. Ern. Ya me estoy riendo de ella. Bam. Señor , notoria es á todos mi fortuna, pues me eleva á ama de la casa donde me crié desde edad tierna: que S egunda qne de ana rústica pobre (como todos qne lo era discurrieron ) quiso Dios mi calidad descubierta, que me hiciese esposa saya quien me quiso quando sierva» Se sabe asimismo quanto mi presumida baxeza excito en muAios rencor, porque de él querida era, y después envidia , quando sabiéndose mi nobleza, á la que ultrajaron antes, luego la hubieron por fuerza de dar con veneraciones disculpas á las ofensas. Quien mas odio , mas rencor é indignación me profesa oculto entre las cenizas del fuego que siempre alberga su corazón , es Miledi Daure, porque la aspereza de su condición temiendo, el gusto no quise hacerla de irla á servir á su casa en clase de camarera. Al Caballero , que desde el estado de soltera me ha perseguido , y en el de casada aun no me dexa le hubiera tenido siempre propicio, si á sus ideas fanáticas atendido con fragilidad hubiera: mi sencillez le ha enfadado: y sus costumbres perversas, como su conversación pesadísima y molesta, me han motivado á negarlé muchas veces la franqueza de visitarme ; y por eso había mal de mí y mal piensa Que con Artur me halló á solas hablando , quién se lo niega ? Era en alguna escondida b parte ? en algún sitio , fuera , de la inspección de las gentes en que busca la cautela 9 á puerta cerrada esconces; Parte . 35 quando algún malhecho intentan? Ño : en esta sala de estado nuestra conversación era. Poede de su asunto dar (si ha de hablar en verdad) senas? Dígalo él ; mas no es posible, que de avergonzado pueda. De mi padre con Artur hablaba , dándome cuenta de la causa , porque está la gracia que tiene hecha á su favor el Monarca, para el despacho suspensa; y a Milord Artur , porque tiene amigos de alta esfera le interesaba á hacer quanto en el asunto pudiera. Mi esposo había dispuesto dentro de dos horas fuera salir conmigo de Londres; quisele dar de ello cuenta en esa carta : el criado, á quien mandé se la diera tardó en llevarla : Milord vio que ocultársela intenta; quitósela , la leyó: y como ya las sospechas tenia del Caballero, le induxo de alguna ofensa presuntiva su contexto: le interpretó de manera, que lo que era amor de hija, amor de dama ser piensa. Y para que el desengaño toda duda desvanezca, h substancia de la carta ( notadlo ) viene 3 ser esta, Milord Artur , mi marido improvisamente ordena que a Ltncol con él me vaya. No es justa mi resistencia . . av * s o de mi marcha mi resignación comprueba. Sabéis que la mejor parte dexo en Londres de mí mesma. 1 erdonad , que aquí, señor, ABonf. en mi ^súpli ca prefiera el cariño paternal al vuestro ; todos de nuestras 06 La bella Inglesa Vamela, vidas , después de Dios , somos á mi esposo le pidiera, por ley de naturaleza deudores á nuestros padres; con que es clara conseqüencia, que un padre es la. mejor parte de aquella prole que engendra. UU tí V j W í J. c* l c Mas claramente no os hablo , porque confianza necia fiar d un pepel secretos de tanta importancia fuera. Si es el secreto importante ó no , lo juzgue el que sepa Ja causa porque mi padre verse en público no dexa, liasta hoy que le ha presentado su despacho ó mi defensa. Mi consuelo únicamente fundado en vos , Artur , queda. Quién no tiene sus consuelos fundados en su Mecenas? No os olvidéis de lo que hemos conferido esta misma mañana. Y qué filé? que con las mayores veras se interesase en favor de mi padre. Si esto.pena A Mayer. merece , señor , lo diga Ja grande discreción vuestra. Si d Lincol venís d darme algún alivio , mis penas calmarán. Y no calmaran si noticia me traxera de estar despachada ya la gracia ? Mi esposo fuera el que su fineza tanto como yo la agradeciera. Mi marido no dudéis , que con agrado y fineza os reciba. Quándo Artur no hallo las mayores pruebas de estimación en mi esposo, en ausencia y en presencia? Bien lo veis : este el contexto de la carra es , que le llena á Milord de sentimientos; v el yerro está en que la priesa de la marcha no me dio lugar de que la licencia para escribírsela á Artur Atribuid esta culpa, A Bonfil. señor , á mi inadvertencia; y al castigo me resigno, que darme queráis por. ella. De esto han nacido los zelos, de esto mismo las sospechas, á esto le han dado fomento las malicias indiscretas:. - í: la varia combinación de los accidentes , rea me han hecho comparecer: esta es la única queja que podéis tener de mí: esta , esposo , os la confiesa mi corazón : su perdón De rodillas. vuestra bondad me conceda. Ah ! esa alma noble , no indigna de sus favores me crea. No haga este agravio á' la pura fe que le han jurado eterna mi gratitud , mi humildad, mis sentidos y potencias. Pero si me juzga indigna Levantase . y de méritos agena de su amor, príveme de él vuestro rigor como quiera, y príveme de la vida; pero no me desposea del dulce nombre de esposa; porque eso para mí fuera mas sensible que la muerte, que las mas rabiosas fieras me pudieran ..dar , haciendo de mí mas trozos, que arenas tiene el mar , aves el ayre, plantas y flores la tierra, y en fin, maldades las almas malvadas , que se interesan en que la calumnia salga triunfante de la inocencia. May. Milord Bonfil, qué decís?* estáis persuadido ? os resta aun remordimiento alguno? Bonf. E stoy, señor Miyer, fuera Levan• tanto de mí::- O , qué distintas cosas se me representan á mi memoria! El amor y la compasión me llenan de Segunda de ternura ! los rencores, las iras, las impaciencias contra estos aleves , me hacen enardecef : la presencia de Milord Artur me aflige, me sonroja y avergüenza. Pero ( ay de mí!) que lo mas que me agita , me avergüenza y remuerde el corazón, es, estimada Pamela, el sentimiento de haberte ofendido con tan necias desconfianzas , tan viles y bárbaras asperezas, á tu inocencia afligiendo, y ultrajando la pureza de tu lealtad : no mi injusta credulidad desmerezca tu amor. Quanto mas hermosa es tu virtud , mas horrenda es mi culpa : no soy digno de tu perdón ni clemencia, sino de que como al hombre mas pérfido me aborrezcas. Pam. O Dios! Esposo , no me hables así, que me haces de pena fallecer; si tu te olvidas de tus zelos , mi fineza se olvidará para siempre de las ansias que me cuestan. Une mirada amorosa, una cariñosa tierna expresión sola , un abrazo que me hagais, la recompensa total será de mis gustos, congojas y angustias ; que estas y mis lágrimas vertidas no valen lo que una seña de que á tu gracia ine vuelves, y en tu corazón me hospedas. Bonf. Ah , sí, Yen , amada mia, á mis brazos. Se abrazan. Pam. Ah , qué cerca me has hecho estar de la muerte ! Bonf. Ha estado tan léjos ella de mí? Pam. Me amas ? Bonf. Y tu á mí? Pam . Yo coa uua eterna Parte. 37 estimación. Bonf. Yo con una inimitable terneza: Artur ? Artur. Bonfil? Bonf. O , qué bien::- Artur. O , qué mal::- Los ¿ios. Dexemos quejas. May. Os parece si el procesa, Milord, concluido queda? Bonf. Sí, Mayer , dadle por mí. las gracias á su Excelencia. Pam. Y por la mia, el afecto le tributad de Pamela. May. Y ahora los acusadores qué dirán ? Vaur. Yo , que me pesa haber dado á mi sobrino crédito en sus ligerezas. Ern. Y á mí de que vos creyeseis, que no soy mala cabeza. Y así voyme á viajar donde nadie de mí sepa. Vdsc. Jeur. Y donde te lleve el diablo, primero que á Londres vuelvas. Daur. Mi Pamela me perdonas? Pam. Mi corazón no conserva odio á quien me haya ofendido; solo lo que mas me aqueja es mi amado padre. Adonde estará? Hasta que le vea no tendrá mi corazón tranquilidad. May. Si os desvela este cuidado , no está léjos de vos. Su Excelencia le dio orden de que conmigo viniera, y que le tuviera retirado , porque con su respetable presencia no se interrumpiera el curso al negocio que ya queda felizmente terminado. Vos que sabéis donde queda A Long. llamadle. Los tres. Vamos por él todos. Jeur. Y tus camareras. Vanse todos ménos Pamela. Pam. Ay, padre del alma mia! * quién 3 $ La bella quién con sangre de sus venas pudiera::- Salen todos con el Conde. Cond. Qué , amada hija? Pam . Conseguirte de la excelsa real indigiiacion::- Cond. Qué, la gracia de mi delito ? Ya queda despachada. El Real Ministro luego que supo quien era Inglesa Pamela . se acordó::- pero ahora baste saber que nada nos queda que desear. Artur. Lo que falta es , que á la deidad suprema por tan grandes beneficios rindamos gracias inmensas. Todos. Quién podrá negarse á darlas? Daur. Ni quién no amar á Pamela?. Cond. Y mas viendo á la calumnia. Todos . A los pies de la inocencia. FIN. Con Licencia : En Valencia *. en la Imprenta de Joseph de Orga * donde se hallará, y en Madrid en la Librería de Quiroga , calle de las Carretas. Año