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Análisis del contexto familiar en la adopción: características psicológicas de los padres y madres y procesos de relación entre padres e hijos

Oropesa Ruíz, Nieves Fátima

Abstract

En este trabajo se presenta una investigación sobre adopción, familias adoptivas y relaciones padres-hijos en ese contexto. En el primer capítulo se hace una revisión a nivel conceptual para analizar por un lado, y dentro del contexto de la adopción, el apego, la sensibilidad, la función reflexiva parental y el estrés parental, y por otro, nos centramos en el contexto familiar de la adopción, profundizando en los distintos aspectos mencionados de los padres, y analizando tanto el estado actual de la investigación en adopción, como su conexión con la seguridad en las conductas de apego infantil y los problemas de conducta en los menores. En el segundo capítulo se ofrece una descripción detallada de las características de la muestra, las pruebas psicológicas específicas empleadas y el procedimiento utilizado para la recogida de datos, así como las técnicas y análisis estadísticos realizados. En el tercer capítulo comenzamos analizando los resultados para cada una de las dimensiones psicológicas de las familias atendiendo al grupo de pertenencia (adoptivo, normativo) y a las variables sociodemográficas estudiadas. A continuación, se muestran los análisis relacionales entre estas dimensiones psicológicas de los padres y las dimensiones psicológicas de los niños. Posteriormente, se estudian qué variables de las familias guardan relación entre sí y cuáles no. Más adelante, se muestran los resultados del análisis de conglomerados con las variables del contexto familiar, y finalmente, se presentan dos análisis de regresión lineal múltiple para la seguridad en las conductas de apego de los niños y para las dificultades de adaptación conductual de los menores atendiendo a las tipologías de familias obtenidas, el nivel educativo familiar, el sexo y la edad de los menores. En el cuarto y último capítulo se ofrece una discusión de los hallazgos más relevantes obtenidos en esta investigación en contraste con los resultados de otros estudios afines analizados en el primer capítulo. Tratamos de dar respuesta a algunos interrogantes que nos hemos planteado, abrir otros nuevos, así como realizar algunas aportaciones para la intervención futura

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ANÁLISIS DEL CONTEXTO FAMILIAR EN LA ADOPCIÓN: CARACTERÍSTICAS PSICOLÓGICAS DE LOS PADRES Y MADRES Y PROCESOS DE RELACIÓN ENTRE PADRES E HIJOS UNIVERSIDAD DE SEVILLA Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación Tesis doctoral Nieves Fátima Oropesa Ruiz Sevilla, Octubre 2015 ANÁLISIS DEL CONTEXTO FAMILIAR EN LA ADOPCIÓN: CARACTERÍSTICAS PSICOLÓGICAS DE LOS PADRES Y MADRES Y PROCESOS DE RELACIÓN ENTRE PADRES E HIJOS UNIVERSIDAD DE SEVILLA Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación Memoria presentada por Dña. Nieves Fátima Oropesa Ruiz para optar al Grado de Doctora en Psicología Directores de la tesis doctoral Dr. Jesús Palacios González Catedrático del Dpto. de Psicología Evolutiva y de la Educación Dra. Esperanza León Manso Prof. del Dpto. de Psicología Evolutiva y de la Educación Sevilla, Octubre 2015 Proyecto financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia. Referencia: SEJ2006-12216. Apego y competencia social en la transición del desamparo a la protección en la infancia. Plan Nacional 2006-2010. Responsable: Jesús Palacios González. A mi familia “Cuando quieres una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla” Paulo Coelho, El Alquimista Agradecimientos En primer lugar deseo expresar mi agradecimiento a los directores de esta tesis doctoral, el Catedrático Jesús Palacios y la Dra. Esperanza León, por la dedicación y el apoyo que han brindado a este trabajo, por el respeto a mis aportaciones e ideas y por la dirección y el rigor con el que me han guiado. Gracias por la confianza ofrecida desde el primer momento. Asimismo, agradezco a mis compañeros del Departamento de Psicología su apoyo personal y humano, especialmente a la Dra. Isabel López y a la Dra. Maite Román, con quien he compartido momentos e ilusiones durante estos años. Un trabajo de investigación es siempre fruto de ideas, proyectos y esfuerzos previos que corresponden a otras personas. En este caso mi más sincero agradecimiento a todas las personas que participaron en la recogida de la información y el volcado de datos con cuyo trabajo estaré siempre en deuda. Por su orientación y atención a mis consultas sobre estadística, mi agradecimiento al Dr. Alfredo Oliva y al Dr. Manuel Morales, por los ratos que me han dedicado y las sugerencias recibidas. Finalmente, gracias a la Catedrática Mari Carmen Moreno, al Dr. Jesús Jiménez y a la Dra. Inmaculada Sánchez-Queija por sus valiosas orientaciones y sugerencias en momentos de duda. Pero un trabajo de investigación es también fruto del reconocimiento y del apoyo que nos ofrecen las personas que más nos estiman, sin el cual no tendríamos la fuerza y energía que nos anima a crecer como personas y como profesionales. Gracias a mi familia, a mi madre, mi padre (ya fallecido) y a mis hermanas, por haber creído en mí y haberme ayudado cuando más lo he necesitado. Gracias a mis amigas, que siempre me han prestado un gran apoyo moral y humano, necesarios en los momentos difíciles de este trabajo. Pero, sobre todo, gracias a mi marido y a mis hijos, por su paciencia, comprensión y solidaridad con este proyecto, por el tiempo que me han concedido para concluir esta tarea. Sin su apoyo este trabajo nunca se habría escrito y, por eso, este trabajo es también el suyo. A todos, muchas gracias. Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ vi III. Instrumento Parenting Development Interview (PDI) . Error! Bookmark not defined. IV. Instrumento Parenting Stress Index (PSI) ..................... Error! Bookmark not defined. V. Instrumento Interview Measure of Attachment Security (IMAS)Error! Bookmark not defined. VI. Instrumento Strengths and Difficulties Questionnaire (SDQ)Error! Bookmark not defined. _________________________________________________________________________Introducción 1 Introducción El objeto principal de esta investigación es el estudio del funcionamiento, la dinámica y las relaciones familiares de los padres 1 de niños adoptados internacionalmente. Este trabajo de investigación se enmarca dentro de un proyecto más amplio denominado Apego y Competencia Social en la Transición del Desamparo a la Protección en la Infancia (SEJ2006-12216), dirigido por el Catedrático Jesús Palacios González, desde el Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla, y financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia dentro del Plan Nacional 2006-2010. En este proyecto se han estudiado las características de los niños adoptados, las características de sus padres, así como distintos aspectos del sistema familiar. Tradicionalmente, la investigación en el contexto de la adopción ha tratado de dar respuesta a dos preguntas principales de investigación (ver Palacios y Brodzinsky, 2010). La primera pregunta es si los niños adoptados presentan más problemas que los niños no adoptados y la segunda es si los niños se recuperan de la adversidad experimentada antes de ser adoptados. En la literatura sobre adopción existen evidencias que han ido dando respuesta a estos interrogantes. Investigaciones más recientes en adopción abordan, además de las cuestiones anteriores, la cuestión referida a los procesos y factores que operan en el ajuste psicológico de los niños adoptados. Esta tendencia de investigación en adopción pretende explicar por qué algunos niños se recuperan de su adversidad temprana 1 En gran parte del texto de este trabajo se usará el término “madre” o “maternidad” dado que la muestra objeto de estudio está formada en su mayoría por madres, salvo cuatro padres adoptivos. En otras ocasiones se utilizará el genérico “niño”, “hijo”, “padre” o “paternidad” para hacer referencia a los dos sexos, en aplicación de la ley lingüística de la economía expresiva (Asociación de Academias de la Lengua Española y Real Academia Española, 2005) con el objetivo de facilitar la comprensión del discurso y agilizar su lectura. Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 2 tras ser adoptados y cómo se produce dicha recuperación, es decir, qué factores intervienen. Dentro de esta última línea de investigación se sitúa la presente tesis doctoral, cuyo objetivo principal es estudiar el contexto familiar en la adopción, prestando especial atención a las características psicológicas de los padres y madres y a los procesos de relación que se establecen entre padres e hijos. Se trata, por tanto, de una tesis que trata de profundizar en la dinámica y el funcionamiento que se da en el interior de las familias adoptivas. En concreto, se analizan en los padres aspectos relacionados con el apego, con su representación sobre el niño y la relación, con el estrés y con la interacción entre padres e hijos. Distintos investigadores han destacado el poderoso papel que tiene la adopción en sí misma, es decir, el llegar a pertenecer y formar parte de una familia, para que los niños adoptados progresen y se desarrollen positivamente (O’Connor y Zeanah, 2003; van den Dries, Juffer, van Ijzendoorn y Bakermans-Kranenburg, 2009). Con la finalidad de analizar con mayor detalle las características familiares que favorecen el desarrollo positivo de los niños adoptados, se han estudiado las relaciones entre distintas dimensiones familiares (apego adulto, función reflexiva, estrés e interacciones), tratando de identificar tipologías de familias a partir de dichas características familiares. Profundizar en todas estas cuestiones en el contexto “natural” de la adopción permite contar con un entorno único para abordar el efecto de las variables ambientales antes y después de la adopción (Palacios, Román, Moreno y León, 2009; Palacios, Sánchez-Sandoval y León, 2005; Veríssimo y Salvaterra, 2006; Rutter, 2005; entre otros). En este sentido, explorar el papel que juega el nuevo contexto de crianza en la recuperación y ajuste de los niños adoptados adquiere una gran relevancia en el ámbito de la psicología evolutiva. La adopción, por consiguiente, se presenta como un contexto de investigación muy valioso para analizar la relación entre las características de las familias y el ajuste psicológico infantil. En esta dirección se encuentra otro de los objetivos que nos hemos planteado, que consiste en desarrollar modelos predictivos para la seguridad en las conductas de apego y la _________________________________________________________________________Introducción 3 adaptación conductual de los menores a partir de distintas tipologías de familias encontradas y de las variables sociodemográficas estudiadas. Con la intención de dar respuesta a las cuestiones planteadas se ha diseñado la presente investigación, que hemos dividido en cuatro capítulos claramente diferenciados. En el primer capítulo, se realiza una revisión de las investigaciones más recientes sobre el apego, la sensibilidad, la función reflexiva y el estrés parentales. Estos temas se analizan en el contexto familiar de la adopción, así como su relación con la seguridad en las conductas de apego infantil y los problemas de conducta en los menores. El segundo capítulo se centra en la metodología utilizada. En concreto, se describen las características principales de la muestra, las distintas pruebas psicológicas empleadas para la recogida de datos y, por último, el procedimiento seguido y los análisis estadísticos realizados. En el tercer capítulo se ofrecen los resultados obtenidos de una muestra de 98 familias a partir de los objetivos de investigación que nos hemos planteado. Comenzamos analizando los resultados para cada una de las dimensiones psicológicas de las familias atendiendo al grupo de pertenencia (adoptivo, normativo) y a las variables sociodemográficas estudiadas. A continuación, se muestran los análisis relacionales realizados con las distintas dimensiones psicológicas de los padres y madres. Posteriormente, se presentan los resultados del análisis de conglomerados con las variables del contexto familiar. Por último, se exponen los resultados de dos análisis de regresión lineal múltiple, considerando como variable dependiente, por un lado, la seguridad en las conductas de apego de los niños y, por otro, las dificultades de adaptación conductual de los menores, y como variables independientes, en ambas situaciones, las tipologías de familias obtenidas, y las variables sociodemográficas estudiadas. En el cuarto y último capítulo se realiza una discusión de los hallazgos más relevantes obtenidos en esta investigación en contraste con los resultados de otros estudios afines, analizados en el primer capítulo. Trataremos de dar respuesta a algunos Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 4 interrogantes que nos hemos planteado, abrir otros nuevos, así como realizar algunas aportaciones para la intervención futura. _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 5 CAPÍTULO 1. Revisión de literatura En este trabajo se presenta una investigación sobre adopción, familias adoptivas y relaciones padres-hijos en ese contexto. A la temática concreta de la adopción dedicaremos el segundo apartado de esta revisión. Antes analizaremos el estado de la cuestión en las recientes investigaciones sobre los temas que en este trabajo vamos a estudiar en el contexto de la adopción: el apego, la sensibilidad, la función reflexiva y el estrés parentales. En la primera parte de esta investigación se describe el marco teórico de referencia para el estudio del apego adulto, la sensibilidad materna 2 , la función reflexiva y el estrés parental, así como las características de los padres que facilitan o dificultan la recuperación, adaptación y ajuste de los niños. Estos aspectos del contexto familiar se describen a nivel conceptual y se acompañan de resultados empíricos obtenidos por diferentes investigaciones con cierta relevancia en este ámbito de estudio. Asimismo, se abordan las técnicas y procedimientos más comunes que se han utilizado para evaluar estas variables familiares. 2 En este trabajo se usará el término sensibilidad materna para hacer referencia a la sensibilidad de la figura principal de apego. Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 6 Como se indicó anteriormente, en la segunda parte nos centramos en el contexto familiar de la adopción, profundizando en los distintos aspectos mencionados de los padres (indicadores de apego, sensibilidad materna, función reflexiva parental y estrés asociado a la paternidad) y analizamos tanto el estado actual de la investigación en adopción en relación a estas cuestiones, como su conexión con la seguridad en las conductas de apego infantil y los problemas de conducta en los menores. _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 7 1 CONCEPTUALIZACIÓN Y EVALUACIÓN DEL APEGO ADULTO, LA SENSIBILIDAD MATERNA, LA FUNCIÓN REFLEXIVA PARENTAL Y EL ESTRÉS PARENTAL A continuación, se analizarán las bases conceptuales del apego adulto, la sensibilidad materna y la función reflexiva parental, tres aspectos íntimamente relacionados entre sí, pero que se describirán en diferentes secciones para poder facilitar su explicación. Primero se hablará del apego adulto, para continuar con un apartado sobre el papel de la sensibilidad materna y, a continuación, se comentarán los contenidos referidos a la función reflexiva parental. Posteriormente, se abordarán los planteamientos conceptuales en torno al estrés asociado a la crianza de los hijos. Por último, se mostrarán las evidencias de las investigaciones que estudian la relación entre apego adulto, sensibilidad, función reflexiva y estrés parentales. 1.1 El apego adulto La literatura científica recoge una abrumadora cantidad de estudios sobre el fenómeno del apego, su constitución y su desarrollo. En el sistema de apego se han distinguido tres planos diferentes: el plano comportamental, el representacional y el emocional. El interés por el estudio del apego ha dado lugar a excelentes revisiones y metaanálisis sobre este tema (Cassidy y Shaver, 2008; van IJzendoorn, Schelgen y Bakermans- Kranenburg, 1999). En este capítulo nos vamos a detener en el estudio del apego adulto y su evaluación, pues será objeto de estudio en la presente tesis. Igualmente, se analizarán temas relacionados con la transmisión intergeneracional del apego, claramente relacionado con lo anterior. La trayectoria de relaciones de apego que se inicia en las primeras semanas de vida continúa luego en la infancia y en la adolescencia, manteniéndose apegos iniciales y desarrollándose relaciones de apego con nuevas figuras de especial relevancia afectiva en la trayectoria individual. Así, al llegar a la adultez y, en su caso, a la maternidad o Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 8 paternidad, cada persona lleva una trayectoria de apego que al mismo tiempo es resultado de toda la trayectoria previa y establece las bases para las relaciones de apego entre adultos y con la nueva generación. En ese momento del desarrollo, la conceptualización del apego ha variado mucho respecto a los momentos iniciales (con gran peso de los aspectos representacionales, por ejemplo) y, consecuentemente, la evaluación del apego deberá basarse en metodologías que ya nada tienen que ver con la “situación del extraño” que tan útil ha demostrado ser para los primeros meses de vida. Se hace, pues, necesario, analizar con algún detalle la problemática de la evaluación del apego adulto. Actualmente, existe un gran debate que está dando lugar a importantes investigaciones sobre cómo estudiar el apego adulto: qué instrumentos utilizar, cuál es el constructo que hay que medir, qué relación existe entre el apego adulto, la sensibilidad materna y la función reflexiva, etcétera. En los últimos veinte años, el estudio del apego adulto se ha abordado desde dos grandes enfoques: representacional y comportamental, principalmente en el contexto de las relaciones entre padres e hijos y de las relaciones de pareja. Desde la perspectiva representacional, el apego adulto se ha evaluado a través de la capacidad de reconstrucción de los adultos de las experiencias de cuidado infantiles con sus propios padres. Desde la perspectiva comportamental, el apego adulto se ha explorado a partir de descripciones sobre la forma de sentir y de comportarse las personas en una relación de pareja. En este trabajo nos centraremos fundamentalmente en la parte representacional del apego en los padres (cómo valoran sus relaciones de apego pasadas, por una parte, y la seguridad en sus representaciones de apego) por su posible influencia sobre las relaciones con sus hijos, aunque debe señalarse que la perspectiva del estudio del apego a la pareja abre también un nuevo horizonte para la investigación del apego adulto (Bartholomew y Horowitz, 1991; Brenam, Clark y Shaver, 1998; Hazan y Shaver, 1987; entre otros), existiendo algunas líneas de investigación en el contexto español (Alonso-Arbiol, Balluerka y Shaver, 2007; Gómez-Zapiain, Ortiz y Gómez-Lope, 2011; Loinaz y Echeburúa, 2012; Melero y Cantero, 2008; Yárnoz-Yaben, 2010; entre otros). _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 9 Hoy día una de las pruebas más aceptadas por los investigadores que estudian el apego adulto se denomina Adult Attachment Interview (AAI) elaborada por George, Kaplan y Main (1985). A través de esta entrevista se realiza un recorrido por las relaciones afectivas infantiles con el padre y la madre con el fin de explorar cómo han sido reconstruidas mentalmente en la edad adulta. La interpretación tiene en cuenta la valoración que hacen los padres sobre cómo creen que estas experiencias han podido afectarle posteriormente en su personalidad. El acento no recae en las características de dichas experiencias (más o menos positivas), sino en cómo los adultos son capaces de encajarlas en su vida, dando sentido al tipo de relación afectiva (o forma de sentir) que en el momento actual mantienen con sus padres. Su objeto de estudio es, por tanto, la elaboración particular que cada adulto realiza de sus propias experiencias afectivas infantiles y adolescentes con sus padres. Se concede especial relevancia a la coherencia detectada en el discurso. La codificación de la AAI, después de una transcripción completa de la entrevista, permite obtener tres tipos principales de padres en función de su apego: seguro-autónomo, inseguro-preocupado y, por último, inseguro-rechazado. Main y Hesse (1990) diferencian un cuarto tipo de apego adulto denominado padres no resueltos. Posteriormente, Hesse (1996) identifica un quinto tipo de padres denominados no clasificables (para una descripción más detallada de la Entrevista de Apego Adulto ver Steele y Steele, 2008). Un meta-análisis realizado por Bakermans-Kranenburg y van IJzendoorn (2009) sobre los tipos de apego, obtenidos a través de la aplicación de la entrevista AAI, reflejó la siguiente distribución del apego adulto en una muestra normalizada de madres: el 58% de las madres presentaron un apego seguro, el 19% un apego inseguro-preocupado, el 23% un apego inseguro-rechazado y un 18% mostraron un apego no resuelto. Existen otras alternativas a AAI en la evaluación del apego adulto, mucho más accesibles en su uso, debido a su fácil administración y codificación. Estas alternativas han dado lugar a diversas investigaciones e instrumentos. En este trabajo, nos centraremos en las investigaciones que han estudiado, por una parte, la historia de las relaciones de apego (PBI) y, por otra, Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 16 comportamiento de cada uno de los participantes por separado, en cuyo caso el comportamiento dependerá del manifestado por uno mismo con anterioridad, y se evalúa cómo de estable o inestable es esa conducta (auto-contingencia) (ver Beebe et al., 2010 para una revisión). Así, en el artículo de Beebe y Steele (2013), se hace referencia a varias generaciones de estudios micro-analíticos que analizan la díada madre-hijo en el primer año de vida con muestras estadounidenses. Con relación al enfoque de estudio macro-analítico, en un reciente trabajo, Mesman y Emmen (2013) revisan los instrumentos más utilizados para medir la sensibilidad materna (sin incluir aquellos estudios que miden la interacción madre-niño y no hacen referencia explícita al concepto de sensibilidad), identificando un total de cincuenta, siendo ocho los más utilizados: Ainsworth Sensitivity Scale (Ainsworth et al., 1974), CARE-Index (Crittenden, 2001), Coding Interactive Behavior (CIB; Feldman, 1998), Emotional Availability Scales (EA; Biringen, 2008), Erickson Scales (Erickson, Sroufe y Egeland, 1985), Global Ratings of Mother-Infant Interaction (Murray, Fiori-Cowley, Hooper y Cooper, 1996), Maternal Behavior Q-Sort (MBQS; Pederson y Moran, 1995), NICHDSECCYD Sensitivity Scales (Owen, 1992) y Parent-Child Early Relational Assessment (PCERA; Clark, 1985). La mayoría de estas pruebas se han aplicado en la primera infancia. Algunas ofrecen exclusivamente una puntuación global de sensibilidad, mientras que otras evalúan cada uno de sus componentes por separado, proporcionando una puntuación en distintas subescalas específicas y una medida global. Además, algunos de esos instrumentos han incorporado otros aspectos relacionados con la sensibilidad materna, como es el afecto positivo (tono verbal positivo, expresión facial positiva, caricias, halagos, etcétera). En cuanto a la relación entre la sensibilidad materna y las variables sociodemográficas de las familias, distintos investigadores han hallado relacionada la sensibilidad con el nivel educativo de las madres (Campbell, Matestic, von Stauffenberg, Mohan y Kirchner, 2007; Mills-Koonce et al., 2011; Pelchat, Bisson, Bois y Saucier, 2003; Santelices et al., 2015). En otros estudios no se hallaron estas relaciones significativas al asociar sensibilidad, nivel educativo y comprensión de las emociones (por ejemplo, Meins _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 17 et al., 2003), por lo que no queda claro si la sensibilidad está relacionada o no con el nivel educativo materno, requiriéndose más estudios que investiguen la relación entre dichas variables en el futuro. Por otra parte, con relación a las características de los menores, el sexo del niño no parece asociarse con un mayor o menor despliegue de sensibilidad por parte de las madres (Bornstein y Manian, 2013; Stevenson-Hinde et al., 2013). Tan solo hemos encontrado un trabajo en el que el sexo del menor aparece como predictor de la sensibilidad materna (Kemppinen, Kumpulainen, Raita-Hasu, Moilanen y Ebeling, 2006). En este estudio, los autores evaluaron los factores de riesgo asociados a la sensibilidad materna durante los dos primeros años de la vida del niño. Utilizaron una muestra formada por 75 díadas madre-hijo, midiéndose la sensibilidad materna en dos momentos diferentes: cuando los niños tenían 6 u 8 semanas y a los 2 años de la vida del niño. Entre los resultados, encontraron que a las 6 u 8 semanas de nacimiento del niño los factores que predecían la sensibilidad materna eran: depresión en las madres antes o después del parto, embarazo no planificado, desempleo y sexo masculino del menor. No obstante, cuando los niños tenían 2 años, la sensibilidad materna se vio de nuevo influenciada por todos estos factores, menos por el sexo masculino del menor. Por otro lado, respecto a la edad del menor, Campbell et al. (2007) con los datos del NICHD (National Institute of Child Health and Human Development Study of Early Child Care and Youth Development) estudiaron, en una muestra clínica de madres, la relación existente entre depresión y sensibilidad materna desde el primer mes de vida de sus hijos hasta los 7 años. Los autores encontraron que, a mayor edad de los niños, las madres con niveles bajos de depresión eran más sensibles que las madres con niveles elevados de depresión. Como puede apreciarse en los párrafos anteriores, a pesar de que el interés por el estudio de la sensibilidad está creciendo en los últimos tiempos, no existe un marco teórico claro en el estudio de este fenómeno. Además, no existe un criterio único respecto a cómo debemos medirla, cuáles son sus indicadores más objetivos y los más subjetivos (Meins, 1999). Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 18 1.3 La función reflexiva parental Se denomina mentalización (Fonagy y Bateman, 2007) a la capacidad de atribuir pensamientos, sentimientos e intenciones a nosotros mismos, así como a los demás. Esta capacidad, a su vez, se emplea para anticipar e influir en nuestro comportamiento y en el de los otros. Implica diferenciar entre nuestros propios sentimientos y los sentimientos de los demás. Esta facultad de reflexionar sobre el estado mental propio y ajeno, valorándolo e interpretándolo, es un proceso intersubjetivo, que se construye en la interacción con los otros, y es importante para entender las relaciones con los demás. A nivel evolutivo, la capacidad de mentalización se manifiesta ya a los tres o cuatro años y se desarrolla a lo largo de toda la vida. A continuación, vamos a describir cómo se adquiere dicha capacidad. En los primeros meses de nacimiento del niño, cuando los padres ejercen de espejo (parental affect-mirroring), detectando, exagerando y respondiendo contingentemente, mediante la comunicación verbal y no verbal, a las emociones del niño en la interacción, sensibilizan al niño con sus distintas emociones, haciéndolas conscientes, contribuyendo a su regulación, creando representaciones secundarias, asociadas a los estados afectivos primarios del niño y un código de comunicación compartido (Gergely y Watson, 1996). Esto supone ser sensible, regular las emociones del bebé, discriminarlas y comunicarlas (Fonagy, Gergely, Jurist y Target, 2002). Las personas con una mayor función reflexiva regularán mejor los afectos negativos de los niños (Grienenberger, Kelly y Slade, 2005). Por consiguiente, en la díada madre-hijo es donde se confiere significado a los distintos estados mentales del niño, diferenciando unos de otros para que el niño pueda comprenderlos mejor y consecuentemente modificarlos o controlarlos. El niño interioriza una forma de sentir que está mediada por cómo los padres interpretan sus estados mentales. Efectivamente, lo que el niño interioriza y representa mentalmente no es una copia exacta de la realidad o de lo que ocurre. A este proceso se denomina afectividad mentalizada (Fonagy et al., 2002) y supone necesariamente que la representación mental lleve asociada una emoción determinada. _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 19 Se ha comprobado empíricamente que este acoplamiento rítmico y bidireccional en la interacción madre-hijo, cuando se realiza en los primeros meses de vida, influye positivamente en el apego y el desarrollo cognitivo a los doce meses de edad (Jaffe, Beebe, Feldstein, Crown y Jasnow, 2001). Posteriormente, a medida que el niño vaya creciendo, tendrá que descubrir que su realidad subjetiva es diferente a la de otro (Fonagy y Target, 1996) y ser capaz de imaginar lo que está en la mente de otra persona (Slade, 2005). Los padres pueden facilitar esta tarea a través del juego y la comunicación (Winnicott, 1971). Sin embargo, el proceso de representación mental de las emociones en la primera infancia se puede ver interrumpido por los siguientes motivos (Fonagy y Bateman, 2007; Fonagy et al., 2002; Slade, 2005): (1) cuando la madre no es capaz de contener la angustia del niño, haciendo propias sus emociones negativas; (2) cuando se ignoran las emociones del niño y no se le ayuda a diferenciar entre su mundo interno y externo; (3) cuando se maltrata al niño se anula su experiencia emocional, tiñéndola de rabia y odio que posteriormente se volverá contra las figuras de apego; (4) en el caso de traumas graves se destruye la experiencia afectiva del niño y el miedo o el peligro invaden su mente; (5) cuando las madres nunca sirven de espejo de las emociones del niño, de modo que su mente queda fragmentada, sintiéndose vacío. Estas interrupciones en las conductas de los padres pueden suceder tanto en el primer año de vida como posteriormente, manifestándose a través del juego. Sin embargo, a pesar de todas estas fallas en el comportamiento de los padres, el niño tratará de buscar un vínculo afectivo con sus figuras de apego (Bowlby, 1969; Cassidy, 1999). Pero a largo plazo, las incoherencias o anomalías en la mentalización pueden contribuir al desarrollo de trastornos de la personalidad (Fonagy y Bateman, 2007). Por otro lado, si existe escasa comunicación en torno a las emociones del niño, no existe cohesión familiar y las madres participan insuficientemente en juegos de estimulación y de intercambio de roles, será más difícil el desarrollo de la mentalización en los niños (Fonagy y Bateman, 2007). El proceso psicológico de la mentalización en adultos se ha estudiado empíricamente con distintos instrumentos. Entre ellos el llamado Adult Attachment Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 20 Interview (AAI; George et al., 1985), referido anteriormente, que incorpora una escala para evaluar la función reflexiva, un concepto creado para medir empíricamente la capacidad de mentalizar (Fonagy, Target, Steele y Steele, 1998). En la AAI la función reflexiva se extrae de la exploración de las representaciones mentales de las experiencias de apego con los progenitores, considerándose que una alta función reflexiva se relaciona con la capacidad de diferenciar los estados mentales de los progenitores de los estados mentales propios. Por otra parte, Parenting Development Interview (PDI) evalúa la función reflexiva parental, es decir, la capacidad de mentalizar en torno a las experiencias de crianza de los hijos, explorando las representaciones mentales de los progenitores sobre la experiencia afectiva del niño y de la relación madre-niño en el aquí y ahora (Aber, Slade, Berger, Bresgi y Kaplan, 1985). En el capítulo 2 de este trabajo se presenta una descripción detallada sobre las características de este instrumento. Arietta Slade ha profundizado en el estudio de la mentalización en las relaciones madres-hijos, es decir, en la función reflexiva parental. A través de la aplicación de PDI, se exploran las representaciones mentales de las madres sobre los pensamientos, sentimientos y comportamientos de los hijos y de ellos mismos, obteniéndose información subjetiva sobre el mundo interno de ambos en los momentos de mayor excitación afectiva. Según Slade (2005), estudiar las representaciones mentales del presente tiene la particularidad de explorar estados mentales que no son definitivos, sino que fluyen o se construyen en la díada madre-hijo, siendo más fácil explorar estas representaciones a medida que el niño crece. Respecto a la codificación de PDI, Slade (2005) plantea que una función reflexiva (FR) negativa se puede manifestar cuando las madres saben poco de la experiencia interna del niño, o cuando niegan su propia experiencia interna en la crianza de los hijos, mostrando una actitud defensiva. Por el contrario, las madres con una función reflexiva positiva reconocen los estados mentales del niño (sentimientos, pensamientos e intenciones). Y lo que es más importante, son capaces de vincular su propio estado interno con el estado interno del niño, diferenciándolo y siendo capaz de criticarlo y modificarlo _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 21 para mejorar la relación. Así, las madres con una FR positiva reconocen sentimientos asociados a la crianza (alegría, ira, culpa) y saben que los estados mentales son ambiguos, relativos y pueden cambiar. Además, una función reflexiva parental más positiva se ha relacionado con un comportamiento menos hostil e intrusivo en la interacción con los hijos (Grienenberger et al., 2005). Rosenblum, McDonough, Sameroff y Muzik (2008) analizaron la relación entre función reflexiva maternal y el constructo de Mind-mindedness. La función reflexiva correlacionó positivamente con los comentarios de las madres sobre el estado mental de los niños y con un comportamiento sensible. Asimismo, otros investigadores han tratado de mejorar la función reflexiva de los progenitores, de alto y bajo riesgo, mediante diferentes programas de intervención (ver por ejemplo, Slade, 2006). En relación a las variables sociodemográficas familiares, tan solo hemos encontrado en un artículo que la función reflexiva parental se ha relacionado con el nivel educativo de los progenitores (Rosenblum et al., 2008). 1.4 El estrés parental El estrés se define como un proceso psicobiológico complejo que se pone en marcha cuando el individuo percibe una amenaza o peligro en el medio ambiente (Lazarus, 1991). Cuando pensamos en el estrés inmediatamente lo asociamos con la falta de disponibilidad de recursos personales y sociales apropiados para afrontar los desafíos (Lazarus y Folkman, 1986), siendo más probable que una persona con apego seguro busque ayuda en los demás cuando no es capaz de solucionar un problema por sí misma (Fortuna y Roisman, 2008). Las experiencias estresantes pueden afectar a la autorregulación del individuo, especialmente en situaciones contextuales donde se experimenta una gran adversidad (Boyce y Ellis, 2005; Obradović, Bush, Stamperdahl, Adler y Boyce, 2010). Aunque llena de aspectos satisfactorios, la experiencia de la parentalidad está inevitablemente cargada de elementos estresantes. El modelo teórico sobre el estrés parental propuesto por Abidin (1992, 1995) parte de la hipótesis de que a menor nivel de estrés experimentado por los padres, será mayor el ajuste psicológico de los niños en los Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 22 dominios emocional, social y comportamental. Considerando que muchas situaciones a las que se enfrentan los padres pueden generar conflictos de diversa naturaleza (por ejemplo, a la hora de enseñar determinados hábitos o responsabilidades, al guiar las relaciones entre hermanos, etcétera), este modelo plantea que las características de la situación por sí solas no son determinantes para generar estrés en una persona, sino más bien que el estrés parental es el resultado de la confluencia entre distintos factores relacionados con las características de los padres, con las características de los niños y con las características de la situación. Además de las características afectivas y cognitivas de los padres, a lo largo de la vida las personas pueden atravesar por vivencias, en ocasiones no previstas, que supongan una importante carga de estrés. Por ejemplo, en el caso de fallecimiento de un familiar muy cercano, de separación o divorcio, de pérdida de un empleo, de violencia, etcétera. De igual modo, los hijos también pueden verse envueltos en situaciones estresantes semejantes, a causa de la separación de sus padres, pérdidas de figuras significativas, maltratos o abusos, etcétera. Estas situaciones, bien unilateralmente o bilateralmente, pueden afectar a la relación padres-hijos, generando frustración y estrés, aunque por sí solas no son determinantes (Abidin, 1995). Para recoger adecuadamente todos esos aspectos, Abidin (1995) elaboró un instrumento denominado Parental Stress Index (PSI) que contempla variables del temperamento de los niños, de las expectativas de los padres hacia el niño, de la personalidad de los padres, de aspectos situacionales de su vida, así como una serie de estresores vitales acontecidos en el último año. Puesto que es uno de los instrumentos utilizados en esta investigación, los aspectos concretos de PSI se describirán en el capítulo 2. Por otro lado, dentro de las variables sociodemográficas familiares, el nivel educativo de los padres se ha encontrado relacionado con el estrés parental. Así, Österberg y Hagekull (2000) y Lavee y Sharlin (1996) hallaron que, como norma general, los padres con un nivel educativo más bajo experimentaron un mayor nivel de estrés. Resultados en esta dirección también fueron hallados por Mills-Koonce et al. (2011). _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 23 1.5 Relaciones entre apego adulto, sensibilidad materna, función reflexiva parental y estrés parental Son menos los estudios que han analizado la relación que se establece entre dos o varios de los conceptos psicológicos estudiados en este trabajo: apego adulto, sensibilidad materna, función reflexiva parental y estrés asociado a la crianza de los hijos. A continuación, trataremos de mostrar los resultados más destacados a los que la investigación precedente ha llegado. 1.5.1 Apego adulto y sensibilidad materna En los estudios que han explorado la relación entre apego adulto y sensibilidad materna, y que hemos podido revisar, hemos encontrado una fuerte asociación entre ambos constructos psicológicos. A continuación, se referencian algunas de las investigaciones en las que se han hallado estos resultados. Pederson, Gleason, Moran y Bento (1998) examinaron la relación entre la sensibilidad materna y el apego adulto, estudiando además como ambas influían en el apego infantil en 60 díadas madre-hijo. La interacción madre-hijo fue observada en el domicilio familiar, mediante las escalas de aceptación, accesibilidad, cooperación y sensibilidad (Ainsworth et al., 1971). El apego de las madres se evaluó mediante AAI cuando los niños tenían 6 meses de edad. A los 13 meses de edad de los niños se analizó el apego infantil mediante la situación del extraño. Los resultados revelaron una importante asociación entre el apego adulto y la sensibilidad en las madres estudiadas. Así, las madres con apego inseguro-rechazado se mostraron menos sensibles que las madres con apego seguro-autónomo y que las madres con apego inseguro-preocupado. En la misma línea, en el estudio de Coppola et al. (2006), con 31 madres y sus bebés, se evaluó también el apego adulto y la sensibilidad materna. El apego adulto se exploró por medio de la AAI; se estudió también la seguridad en el apego, a través de la versión italiana de la prueba Guiones de apego (Waters y Rodrigues-Doolabh, 2001); la sensibilidad Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 24 materna se evaluó mediante una escala de 9 puntos basada en la Escala de sensibilidad de Ainsworth et al. (1974); por último, se aplicó también la Escala de disponibilidad emocional de Biringen, Robinson y Emde (2000). Estos autores comprobaron la hipótesis de que la seguridad en los guiones de apego se relacionaba significativa y positivamente con el apego adulto (en concreto, con la puntuación en coherencia y seguridad de AAI) y con la sensibilidad materna, de manera que puntuaciones más elevadas en la seguridad en los guiones de apego se asociaron con puntuaciones más altas de sensibilidad materna. Por su parte, Mills-Koonce et al. (2011) estudiaron a 137 madres y sus hijos, evaluando, entre otras cuestiones, el estilo de apego adulto mediante Adult Attachment Style (AAS; Hazan y Shaver, 1987), la sensibilidad materna a partir de las observaciones de las interacciones madre-hijo y la tensión psicológica a través de Brief Symptom Inventory (BSI; Derogatis y Spencer, 1982). Entre otros interesantes resultados, de los que más abajo daremos cuenta, los autores encontraron que cuando las madres presentaron un apego inseguro (en concreto, apego inseguro-evitativo) y además experimentaron niveles altos de tensión psicológica se mostraron menos sensibles con sus bebés. 1.5.2 Apego adulto y función reflexiva parental En cuanto a la relación entre el apego adulto, principalmente explorado con AAI, y la función reflexiva parental, analizada con PDI, hemos encontrado resultados interesantes en algunos estudios que ponen de manifiesto la existencia y las tendencias de dichas relaciones. Seguidamente, se exponen brevemente algunos de estos resultados. Slade, Belsky, Aber y Phelps (1999) realizaron una investigación con 125 madres de clase media y sus hijos primogénitos, que residían en Pensilvania. Los datos fueron recogidos durante un periodo de 11 meses (a partir de los 10 meses de la edad del niño hasta que cumplieron 21 meses). En esta investigación se exploraron el apego adulto a través de la aplicación de Adult Attachment Interview (AAI; Main y Goldwyn, 1994) (cuando los niños tenían 12 meses de edad), la función reflexiva parental, utilizando Parent Development Interview (PDI; Aber et al., 1985) (cuando los niños contaban 15 meses de _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 25 edad) y las interacciones madre-hijo, durante dos observaciones de una hora en el domicilio familiar (cuando los niños tenían 15 y 21 meses de edad). En estas observaciones se exploró la sensibilidad materna entre otras variables (expresión de afecto positivo y negativo de la madre hacia el niño, estimulación cognitiva,…). Los resultados de este estudio revelaron que las madres con apego seguro-autónomo, obtenido en la AAI, alcanzaron una mayor puntuación en las dimensiones de disfrute y coherencia de PDI, mientras que las madres con apego inseguro-rechazado puntuaron más alto en la dimensión de ira de PDI. Del mismo modo, las madres con puntuaciones más altas en la dimensión disfrute y coherencia de PDI estaban más involucradas con aspectos positivos de la maternidad (afecto positivo, sensibilidad, estimulación cognitiva). En Israel, Benbassat y Priel (2012) realizaron un estudio sobre la función reflexiva de los padres y el ajuste adolescente con una muestra normalizada de 105 adolescentes y sus madres y padres. Para evaluar la función reflexiva parental utilizaron Parent Development Interview (PDI; Aber et al., 1985). La función reflexiva de los adolescentes fue evaluada a través de una entrevista semiestructurada elaborada a partir de los protocolos de diferentes entrevistas: Adult Attachment Interview (AAI; Main y Goldwyn, 1994), Child Attachment Interview (CAI; Target, Fonagy y Shmueli-Goetz, 2003) y Object Relations Inventory (ORI; Blatt, Chevron, Quinlan, Schaffer y Wein, 1992). Para medir la historia de apego aplicaron a los adolescentes Parental Bonding Instrument (PBI; Parker et al., 1979). Asimismo, estos análisis revelaron que un recuerdo de mayor control paterno en la infancia correlacionó con puntuaciones más elevadas en los problemas externalizantes cuando los padres presentaron una baja función reflexiva, mientras que no correlacionaron cuando los padres presentaron una alta función reflexiva. 1.5.3 Estrés parental y sensibilidad materna Entre la literatura estudiada, parece destacar el resultado que permite hablar de una relación negativa entre las puntuaciones del estrés parental y la sensibilidad materna. Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 32 sino que se centra exclusivamente en lo que la madre dice. La escala de Mind-mindedness sería complementaria al método propuesto por Mary Ainsworth para medir la sensibilidad. Se relaciona implícitamente con aspectos como la aceptación del bebé, el afecto positivo y la estimulación de sus capacidades, y además implica que la interpretación de las señales del niño se realice de manera correcta para que se actúe en consecuencia. Por otra parte, el esfuerzo metacognitivo que deben realizar los padres para interpretar los estados mentales del niño, implica diferenciar entre las emociones propias de las emociones experimentadas por los niños, que surgen en la interacción (Steele, Steele y Croft, 2008). La claridad a la hora de entender las propias emociones, diferenciándolas de las ajenas, permitirá a los progenitores interpretar los estados mentales de los niños adecuadamente, así como estar disponibles afectivamente. Con base a estos planteamientos, los estudios posteriores sobre la relación entre apego adulto y apego infantil incorporaron la función reflexiva parental como una alternativa complementaria en la transmisión intergeneracional del apego (Bernier y Dozier, 2003). Asimismo, una mayor capacidad reflexiva en los padres facilitará un mejor control emocional y, por tanto, una mejor resolución de distintos momentos de mayor complejidad, pudiendo disminuir el estrés parental. Goldberg (2012) halló que la función reflexiva materna tiene un papel mediador concretamente en la relación entre la autoevaluación de la capacidad de uno mismo para regular las emociones y el comportamiento en una tarea estresante específica de la paternidad. Sin embargo, para leer el estado mental del otro, primero tenemos que diferenciarlo del nuestro, lo que sólo es posible en el marco de relaciones afectivas seguras, puesto que para comprender a los demás antes nos hemos tenido que sentir comprendidos por nuestras figuras de apego (Fonagy y Bateman, 2007). De este modo, la función reflexiva parental se ha encontrado relacionada con el estilo de apego de los padres y el comportamiento hacia sus hijos pequeños (Fonagy, Steele, Moran, Steele y Higgit, 1991; Slade, 1999). _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 33 1.6.2 Estrés parental y ajuste psicológico infantil Como se ha visto en apartados anteriores de este capítulo, el estrés parental parece estar relacionado con otros factores de los padres (apego adulto, sensibilidad materna, elaboración de acontecimientos adversos, apoyo social, nivel educativo, etcétera). Además de estos factores, ciertas características de los niños también se han relacionado con el estrés de los padres. Por ejemplo, la inseguridad en el apego de los niños (Moss, Rousseau, Parent, St-Laurent y Saintonge, 1998) o la manifestación de problemas de conducta (Abidin, 1995; Deater-Deckard, Pinkerton y Scarr, 1996). Aunque ambas variables se han relacionado con el estrés de los padres, la variable de los niños que mejor lo predice es la aparición de problemas de conducta (Hauser-Cram, Warfield, Shonkoff y Krauss, 2001). El tipo de problemas de conducta en los niños más relacionado con el estrés de las madres es la hiperactividad (TDAH) (Anastopoulos, Guèvremont, Shelton y DuPaul, 1992; Breen y Barkley, 1988; Mash y Johnston, 1983), que puede generar, a su vez, sentimientos de autoeficacia más bajos en las madres (Johnston y Mash, 1989), siendo más frecuente entre los niños con TDAH que entre las niñas (Berry, Shaywitz y Shaywitz, 1985). En la investigación de Anastopoulos et al. (1992) con una muestra de 87 niños y 17 niñas, con edades comprendidas entre 49-145 meses (M = 99.9; DT = 22.8), las puntuaciones elevadas en estrés parental se asociaron con una mayor frecuencia de comportamientos agresivos en los niños, así como con los síntomas más severos del TDAH y una mayor incidencia de problemas de salud infantil, explicando el 43% de la varianza total del Parental Stress Index (PSI; Abidin, 1995). La presencia de síntomas somáticos y los problemas psicopatológicos de las madres en general, aumentaron en un 13% la cantidad de varianza explicada del estrés parental, mientras que el género y la edad de los niños, así como el estatus socioeconómico de los padres, no predijeron los niveles de estrés en la crianza de los hijos. No obstante, hay que señalar que la dirección causal de la relación encontrada entre el estrés parental y los problemas de conducta en los niños puede ser bidireccional. Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 34 Aunque algunos estudios encuentran que el estrés en los padres se sitúa en el origen de estos problemas comportamentales en los niños (Abidin, Jenkins y McGaughey, 1992; Anastopoulos et al., 1992; Webster-Stratton, 1990). Pero son menos los estudios que realizan la lectura contraria, encontrando en los problemas de conducta infantiles la principal fuente de estrés de los padres. Así por ejemplo, Hauser-Cram et al. (2001) realizaron una investigación longitudinal, que abarcó hasta los 10 años de la edad del niño, con una muestra de 183 niños, con síndrome de Down, alteraciones motoras, retrasos en el desarrollo, y sus familias, que se incorporaron al estudio en el momento de su inscripción en un programa de intervención temprana de Massachusetts o New Hampshire. Los datos fueron recogidos en cinco momentos distintos desde la inscripción en el programa de intervención temprana, y hasta que los niños cumplieron 10 años. Entre otros resultados interesantes hallaron que los problemas de conducta predijeron el estrés parental, incluso en madres que mostraban más destrezas en la educación de sus hijos. Otros autores, como Benbassat y Priel (2012), a los que nos hemos referido con anterioridad, añadieron otros factores de los padres como posibles causas de los problemas en el ajuste psicológico de los niños. Así, examinaron los problemas internalizantes y externalizantes infantiles a través de Youth Self-Report (YSR; Achenbach y Rescorla, 2001). En el análisis de regresión realizado para predecir los problemas internalizantes y externalizantes de los niños, las variables relacionadas con la figura paterna representaron el 23% de la varianza en los problemas de internalización y el 30% de la varianza en los problemas de externalización, mientras que las variables maternas explicaron el 15% de la varianza en los problemas de internalización y el 17% de la varianza en los problemas de externalización. El género de los adolescentes contribuyó significativamente a la varianza encontrada tanto en los problemas de internalización y de externalización. Así, las adolescentes obtuvieron puntuaciones más elevadas en problemas de internalización que los varones; mientras que los varones adolescentes presentaron más problemas de externalización que las adolescentes. El nivel educativo de los padres contribuyó también significativamente en la varianza hallada respecto a los problemas de _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 35 internalización de los adolescentes, de manera que los hijos de padres con mayores niveles educativos informaron de mayores problemas de internalización. Tanto la función reflexiva de los padres (PDI) como la historia de apego adulto (PBI) explicaron la variación en los problemas de internalización de los adolescentes; mientras que solo la historia de apego adulto, pero no la función reflexiva de los padres, explicó la varianza en los problemas de externalización de los adolescentes. Así, cuánto mayores fueron las puntuaciones en la función reflexiva de los padres y de las madres, los adolescentes presentaron más problemas internalizantes. En resumen, las investigaciones sobre apego adulto y apego infantil muestran una estrecha relación entre el apego de los padres y el apego de los hijos. Existen evidencias empíricas de que la calidad del vínculo de apego depende de la sensibilidad parental. Además, uno de los mecanismos que explican que los progenitores sean sensibles con sus hijos parece ser la función reflexiva parental, que, a su vez, se ha asociado con el apego adulto, de modo que parece influir especialmente en el marco de relaciones afectivas seguras. Por otra parte, en distintas investigaciones se ha encontrado que los problemas de conducta de los niños, especialmente aquellos relacionados con la hiperactividad y en los varones, están asociados y son los que mejor predicen el estrés parental. De forma contraria, otros autores afirman que uno de los factores que mejor explica la aparición de los problemas comportamentales en los menores es el estrés asociado a la paternidad o maternidad. Además, en el ajuste psicológico de los niños parecen intervenir también otras variables de los progenitores, tanto sociodemográficas como relacionadas con el apego adulto y la capacidad reflexiva. 2 INVESTIGACIONES SOBRE LA PATERNIDAD ADOPTIVA La adopción es un fenómeno complejo que necesita ser estudiado desde diferentes enfoques teóricos y con una amplia metodología. Un buen punto de partida puede ser la Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 36 perspectiva de la ecología de la adopción que permite integrar diferentes niveles de análisis (ver Palacios, 2009 para una revisión). En la actualidad, las nuevas líneas de investigación en adopción están tratando de explicar el ajuste psicológico y social de los niños adoptados, con un énfasis especial en los procesos y las relaciones entre ellos (Palacios y Brodzinsky, 2010). Se da así continuidad a la investigación ya existente sobre la dinámica familiar y las relaciones padres-hijos en familias adoptivas, especialmente desde la perspectiva del estrés y los estilos educativos de los padres y su relación con los problemas de conducta de los niños (por ejemplo, Palacios y Sánchez-Sandoval, 2006). Pero otras variables han sido mucho menos exploradas, como ocurre con algunas de las que nos ocupamos en este estudio, estrechamente relacionadas entre sí: apego adulto, función reflexiva parental y sensibilidad materna. A continuación vamos a describir los resultados más relevantes de las investigaciones realizadas en el campo de la adopción sobre estas últimas variables. Pero antes se realizará un breve resumen introductorio sobre el proceso de la adopción internacional y sobre las características de las familias y de los niños adoptados internacionalmente. 2.1 El proceso de la adopción internacional La adopción es un proceso irrevocable en el que se transfiere a unos padres la guarda, la custodia y la patria potestad de un menor que pasa a ser legalmente su hijo, estando los padres obligados a cumplir con las obligaciones de su crianza y a proporcionarle una atención adecuada, y pasando el menor a tener los mismos derechos y deberes que cualquier otro hijo. Existen dos tipos de adopción en función de los orígenes de los menores: la nacional y la internacional, y aunque ambas comparten muchos retos y características, también cada una presenta sus propias peculiaridades. Puesto que este estudio está centrado en familias que adoptan un niño de otro país, concretamente de la Federación Rusa, vamos a centrarnos en esta modalidad de adopción. _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 37 La adopción internacional es una medida de protección que busca el bienestar del menor y que es subsidiaria a la adopción nacional (no se recurre a esta medida hasta que existe total seguridad de que el niño no puede ser adoptado en su país de origen). La ley orgánica 54/2007, de 28 de diciembre, de adopción internacional, legisla expresamente en nuestro país sobre este tipo de adopción, que presenta como reto específico para la familia el afrontamiento de las necesidades del menor derivadas de sus diferencias culturales, lingüísticas y étnicas, y supone asimismo el cumplimiento de dos legislaciones diferentes. La nueva ley 26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia, define la adopción internacional como “aquella en la que un menor considerado adoptable por la autoridad extranjera competente y con residencia habitual en el extranjero, es o va a ser desplazado a España por adoptantes con residencia habitual en España, bien después de su adopción en el Estado de origen, bien con la finalidad de constituir tal adopción en España”. La transición a la paternidad adoptiva implica una serie de retos para los padres y para los niños. Inicialmente, para los padres supone superar una experiencia, en muchos casos dolorosa asociada a los tratamientos de infertilidad, experiencia que con frecuencia culmina con la aceptación de su dificultad para tener hijos biológicos. Aunque la infertilidad no es la única vía por la que se llega a la adopción, para muchos es la antesala de la decisión de adoptar y de la opción por uno u otro tipo de adopción. En este momento inicial del proceso de adopción es importante que los padres comiencen a ajustar sus expectativas sobre el niño que va a venir. El haber superado sus problemas de infertilidad, llegando a la adopción con cierta tranquilidad emocional, les ayudará a presentar expectativas más realistas. Pero el ajuste de las expectativas es un proceso más o menos largo que no termina aquí y que es inherente a este tipo de paternidad. Este reto requerirá todo un proceso formativo y valorativo por parte de los equipos de adopción, a través del cual se garantizará la protección del menor en esa familia, así como se pondrá a disposición de estas familias una preparación que trata de aportarles importantes destrezas y habilidades para afrontar la paternidad y la maternidad adoptivas, reflexionando reiteradamente Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 38 sobre su decisión de adoptar, enfrentándose a sus propios temores, asegurándose de su decisión. Tras obtener la idoneidad para la paternidad adoptiva, después de ser valorados en distintas áreas de la esfera personal, de pareja y de la adopción (Palacios, 2008, 2010), unos estarán más preparados que otros para ser padres adoptivos, dependiendo de su historia afectiva previa, de sus ideas sobre la educación y de su capacidad de introspección y reflexión sobre el proceso, de sus relaciones de pareja, su capacidad para hacer frente a las tensiones y a las pérdidas y sus habilidades educativas. Además, los trámites del expediente de adopción internacional llevarán un tiempo de espera, a veces de varios años, lo que añadirá incertidumbre y tensión a todo el proceso. La asignación del menor es una tarea crucial para que la adopción se desarrolle con éxito, pues de ella dependerá el ajuste entre las expectativas de quienes adoptan y la realidad de quien es adoptado. Esta asignación implicará un encuentro y posteriormente un primer periodo de acoplamiento en el país, la llegada, la adaptación entre el niño y la familia y los contactos con la familia extensa y otras personas del entorno del niño. Durante el periodo de adaptación, es imprescindible que se produzca un seguimiento de la familia y el niño, que debe ser formativo, de intercambio mutuo, y no sólo valorativo. Es una importante fase en la que se pueden observar y fomentar cuestiones tan cruciales como la sensibilidad de las familias respecto a las necesidades infantiles, el estrés derivado de la crianza de su hijo o bien su capacidad reflexiva. De este modo, se facilitará el establecimientos de vínculos de apego sanos, se podrán afrontar también mejor, desde sus inicios, los posibles problemas evolutivos, afectivos y de conducta que pudieran presentar algunos de los adoptados, típicamente asociados con sus historias previas de abandono, maltrato e institucionalización (Palacios, Sánchez-Sandoval, y León, 2007). Aunque en la actualidad se ha producido un notable descenso de las adopciones internacionales, sigue siendo uno de los principales recursos utilizados por las familias para _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 39 satisfacer su deseo de ser padres. Desde que se aprobó la Ley orgánica 1/1996, del 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, donde se legisló por primera vez en materia de adopción internacional en nuestro país, este tipo de adopción experimentó un fuerte incremento, alcanzando su pico más alto en 2004, y comenzando a descender posteriormente, como en la gran mayoría de los países occidentales. De 2008 a 2013 el número total de menores adoptados experimentó un descenso de 3156 a 1191, y respecto a los menores procedentes de Rusia, junto con China, el primer país solicitado, pasaron de 899 en 2008 a 350 en 2013 (Observatorio de la Infancia, 2015). Aun a pesar de este descenso, las cifras siguen siendo significativas. Según los últimos datos estadísticos disponibles, proporcionados por el Observatorio de la Infancia, en el año 2013 se iniciaron 2325 solicitudes de adopción nacional, de las cuales 484 ocurrieron en Andalucía, y 1887 solicitudes de adopción internacional, de las cuales 237 correspondieron a Andalucía, superando el número de solicitudes de adopción nacional a las solicitudes de adopción internacional. Existen diferentes razones que explican esta situación. Principalmente, que son menos los niños pequeños y sin necesidades especiales susceptibles de adopción internacional, dado que algunos países han variado sus circunstancias y sus políticas respecto a la adopción internacional. A esto se une que los distintos países exigen cada vez más requisitos que cumplir a los solicitantes (por ejemplo, China en 2009 impedía la adopción a personas sin pareja, con algún problema de salud y exigía a los solicitantes de adopción elevados recursos económicos; por otro lado Rusia se volvía implacable con los informes de seguimiento de los menores para poder seguir tramitando nuevas adopciones). Asimismo, algunas familias no pueden permitirse el coste económico que implica la adopción internacional, debido a la crisis económica por la que atraviesa nuestro país. Pero la crisis económica no es el motivo principal del descenso en las adopciones internacionales. De hecho, este descenso se ha producido no solo en nuestro país sino también en otros países receptores, y tanto en países muy afectados por la crisis económica como en países a los que prácticamente no les ha afectado la crisis (ver Palacios, 2015). Estos distintos factores Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 40 están en estos momentos orientando la balanza en nuestro país de la adopción internacional a la adopción nacional. Ambas modalidades de adopción permitirán, en primer lugar, dar una respuesta de protección y bienestar a menores que lo necesitan; en segundo lugar, que numerosas personas puedan satisfacer su deseo de ser padres. 2.2 Familias adoptivas y niños adoptados internacionalmente: retos e investigación Aunque aún queda un largo camino por recorrer en el estudio de la adopción, hasta el momento las investigaciones han estado más centradas en los menores adoptados, habiéndose explorado menos el contexto familiar en el que se desarrollan y los procesos de relación entre quienes adoptan y quienes son adoptados (ver Palacios y Brodzinsky, 2010 para una revisión sobre la investigación en adopción). Durante la transición a la paternidad, las familias adoptivas, a diferencia de las no adoptivas, tendrán que afrontar una serie de retos específicos de la adopción, aunque no los únicos, como son la construcción de un sentimiento de pertenencia, la revelación al niño de su condición adoptiva y la percepción de las diferencias entre los niños adoptados y no adoptados (Palacios, 1998). Algunas de estas familias tendrán además que realizar un mayor esfuerzo a la hora de atender aspectos del desarrollo afectivo y social de sus hijos (Steele et al., 2007b), mostrando en su gran mayoría una gran sensibilidad (Estoval y Dozier, 1998). La mayoría de los niños adoptados viven antes de su adopción experiencias adversas (maltrato, abusos, institucionalización, separaciones previas, etcétera) que ponen en peligro su buen desarrollo posterior. El grado en que estas experiencias negativas afectan al niño va a depender de múltiples factores, entre ellos relacionados tanto con las características de los niños, como con las características de sus contextos de crianza antes y después de la adopción. Sin embargo, aun a pesar de las dificultades o adversidades por las que atraviesan estos niños, en el contexto de una familia los efectos adversos derivados de estas experiencias tienden a ir siendo superados, facilitándose también que el menor _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 41 se adapte al mundo en el que vive. De este modo, podemos hablar de la adopción como un contexto propicio para la resiliencia (León, 2011). Las experiencias de maltrato infantil en sus distintas tipologías (físico, emocional, abuso sexual, negligencia, mendicidad, explotación laboral, prenatal, etcétera) pueden alterar y retrasar los logros evolutivos a nivel cognitivo, emocional y social (Jiménez, Moreno, Oliva, Palacios y Saldaña, 1995; Palacios, Jiménez, Oliva y Saldaña, 1998). Cuando estas experiencias de malos tratos tienen lugar en la primera infancia, las repercusiones sobre el sistema de apego son prácticamente inevitables (Crittenden, 1992), aunque, como veremos más adelante, sus efectos negativos pueden disminuir cuando mejora el contexto de crianza del niño (Steele, Hodges, Kaniuk, Hillman y Henderson, 2003). Asimismo, los niños, que posteriormente serán adoptados, vivencian separaciones afectivas. Primero son separados de su familia biológica, posteriormente pueden pasar por distintas instituciones, por distintas familias acogedoras, o por ambas medidas de protección. Estos mismos niños son cuidados por muchas personas diferentes, de las que también se separan cuando son adoptados. Todas estas situaciones tienen en común que los vínculos afectivos que pudieron establecer en el pasado, bien con su madre biológica o bien durante el acogimiento, quedan interrumpidos. Estas separaciones deberán ser elaboradas en el futuro, siendo el entorno adoptivo un buen lugar para cultivar la mejor comunicación con el niño y la confianza entre padres e hijos, esenciales para una adecuada elaboración de las pérdidas anteriores (Brodzinsky, Smith y Brodzinsky, 1998). Aunque las realidades por las que atraviesan estos niños pueden ser muy diferentes, la mayoría de los niños de adopción internacional, y especialmente los llegados de Rusia (donde es un requisito previo a la adopción), pasan por un periodo de institucionalización antes de llegar a formar parte de su nueva familia adoptiva. En este país, la separación de los padres y posterior institucionalización se suelen producir por diversos motivos: escasos recursos económicos por parte de sus padres para cuidarlos, insuficientes habilidades para afrontar la paternidad (por ejemplo, por consumo de alcohol Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 48 2.3.2 Sobre la sensibilidad materna en las familias adoptivas Steele et al. (2007b) realizaron un estudio sobre intervención en adopción dentro de un proyecto investigador más amplio Attachment Representations and Adoption Outcome (1994-2000) sobre la transmisión intergeneracional del apego. Para este estudio de intervención utilizaron los siguientes instrumentos de medida: Co-construction Task (Steele y Hillman, 2000) para analizar la interacción madre-hijo, Strengths and Difficulties Questionnaire (SDQ; Goodman, 1997) para estudiar los problemas psicológicos de los niños, Parenting Stress Index (PSI; Abidin, 1983) para evaluar el estrés asociado a la crianza de los hijos y Story Stem Assessment Profile (SSAP; Hodges, Hillman y Steele, 2000) para explorar las representaciones de apego de los niños. Los autores encontraron, analizando minuciosamente aquellas situaciones en las que los niños evitaron a los padres (por ejemplo, desviando la mirada), que los padres adoptivos hicieron referencia verbal a experiencias compartidas y no manifestaron una expresión facial negativa, sino que, por el contrario, mostraron expresión facial positiva, usaron el nombre del niño, palabras como “nosotros”, utilizaron refuerzos positivos verbales, respondieron a las preguntas del niño y usaron el contacto físico como apoyo. Estos niños respondieron con puntuaciones algo menores de evitación en la segunda mitad de la tarea, según Steele y colaboradores (2007b), debido a la respuesta de sus padres. Estos resultados reflejan el efectivo esfuerzo que realizaron los padres adoptivos, utilizando más conductas facilitadoras de apego ante situaciones más difíciles, concretamente cuando los niños no les correspondieron. Como en el caso de las investigaciones sobre apego adulto anteriormente revisadas, los estudios sobre la sensibilidad en la paternidad adoptiva se han orientado principalmente al análisis de la influencia de la sensibilidad materna sobre el apego infantil. De manera sistemática, el equipo holandés de Stams et al. (2002) estudiaron las relaciones madre-niño en una muestra de niños adoptados internacionalmente (N = 146), antes de los 6 meses de edad, que fueron seguidos desde su infancia hasta la edad de 7 años. La capacidad de respuesta sensible por parte de las madres (a los 12, 18 y 30 meses y 7 años) se midió a través de siete variables: la sensibilidad y la cooperación (Ainsworth et al., 1974) _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 49 fueron evaluadas durante 8 minutos en una situación de juego libre con el niño en el hogar; el apoyo emocional, el respeto a la autonomía, la estructuración y ajuste de límites, la hostilidad y la calidad de la enseñanza (Erickson, Sroufe y Egeland, 1985) se evaluaron durante un tiempo total de 12.5 minutos, a través de cinco situaciones en el laboratorio que implicaban tareas breves (por ejemplo, hacer un rompecabezas sencillo). La alta calidad de las relaciones madre-niño, en términos de sensibilidad materna y seguridad en el apego de las madres, fue lo que mejor predijo un desarrollo socio-emocional más positivo en los menores, con independencia del temperamento infantil y del sexo del menor. En Estados Unidos, Ponciano (2010), estudiando 76 díadas de niños acogidos y sus madres acogedoras, analizó las relaciones de apego entre los niños y sus madres acogedoras, con el fin de comprender cómo la sensibilidad materna, el estatus adoptivo (casi la mitad de las madres adoptivas en esta muestra había tomado la decisión de adoptar al niño que tenían en acogimiento), y la experiencia como madre acogedora contribuían a la calidad de la relación. En esta investigación, la edad de los niños osciló entre los 9 y 39 meses en el momento de la observación (M = 22.41). La mayoría de los niños (65%) fueron adoptados antes de su primer año y la edad media en el momento de la adopción fue aproximadamente de 10 meses. Llevaban en su familia adoptiva un mínimo de dos meses antes de ser evaluados. A pesar de su corta edad, algunos de los niños habían experimentado hasta cinco emplazamientos previos, aunque la mayoría (83%) estaba en su primer o segundo emplazamiento (M = 1.8). El apego infantil se evaluó mediante (AQS) (Waters y Deane, 1985) y la sensibilidad materna fue medida a través de Maternal Behavior Q-sort (Pederson et al. 1990). Los resultados reflejaron que más de la mitad de las díadas participantes construyeron vínculos seguros (58%), el 11% de los niños presentaron apego evitativo, el 9% apego ambivalente y el 22% de los niños estaban en la categoría de no clasificables. Asimismo, los niños con madres más sensibles construyeron vínculos de apegos más seguros. La seguridad en el apego de los niños fue mayor para aquellos niños que iban a ser adoptados por sus madres acogedoras que para los niños que no iban a ser Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 50 adoptados. Además, la autora realizó dos análisis de regresión múltiple, uno para explicar la calidad del vínculo de apego infantil y otro para explicar la sensibilidad materna. En el primer análisis de regresión, la alta sensibilidad materna y la poca experiencia previa como madres acogedoras predijeron mejores puntuaciones en la calidad del apego. En el segundo análisis de regresión, el estatus adoptivo y que las madres estuvieran trabajando a tiempo completo y usaran las guarderías explicaron el 55% de la varianza encontrada en la sensibilidad materna. En el marco de una investigación longitudinal, abarcando desde la infancia hasta la adolescencia, en la Universidad de Leiden (Holanda), Beijersbergen, Juffer, Bakermans- Kranenburg y van IJzendoorn (2012) estudiaron a 125 adoptados cuando eran bebés y analizaron el papel del apoyo sensible parental en la continuidad o discontinuidad del apego de la infancia a la adolescencia. En los 12 primeros meses de edad evaluaron la sensibilidad materna y el apego infantil, mediante el procedimiento de la situación del extraño. Cuando los niños cumplieron 14 años de edad observaron el apoyo sensible de las madres durante una situación de conflicto. Las representaciones de apego de los adolescentes fueron evaluadas con la Entrevista de Apego Adulto (AAI). Estos autores hallaron que las madres de los adolescentes seguros mostraron un apoyo significativamente más sensible durante los conflictos que las madres de los adolescentes inseguros, pero, en general no encontraron continuidad en el apego de la infancia a la adolescencia, salvo cuando las madres habían mantenido comportamientos sensibles durante el periodo de la infancia y la adolescencia. En tales casos, el apego de los adolescentes se mantuvo seguro desde que los adoptados tenían 1 año hasta los 14 años. Un menor apoyo sensible de la madre en la primera infancia, pero mayor apoyo sensible de la madre en la adolescencia contribuyó al cambio de la inseguridad en el apego de los niños en la infancia a la seguridad en la adolescencia. Por tanto, los autores concluyen que el apoyo sensible de los padres, tanto en la primera infancia como más tarde, es importante para la continuidad del apego durante los primeros 14 años de vida, así como para su progresiva mejora. _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 51 En cuanto a las intervenciones post-adopción, Juffer, Hoksbergen, Riksen- Walraven, Geldolph y Kohnstamm (1997) diseñaron dos programas de intervención temprana para apoyar y aumentar la sensibilidad de las familias que habían adoptado un niño internacionalmente en los Países Bajos. Utilizaron una muestra de 90 familias con un bebé de adopción internacional (71 de Sri Lanka y 19 de Corea), que fueron asignados a tres grupos distintos de intervención de 30 niños cada uno. Todos los niños, 44 niños y 46 niñas, fueron adoptados con menos de 5 meses (M = 8 semanas). La intervención pretendía promocionar la capacidad de responder de manera sensible en las madres, además de contribuir a las relaciones de apego seguras entre madre-hijo y favorecer la competencia de exploración infantil. El primer grupo de intervención recibió un libro personal, que se centró en las características de los padres sensibles. Al segundo grupo de intervención se le proporcionó el mismo libro, así como tres sesiones de vídeo y retroalimentación en su casa, con la estimulación de las interacciones positivas como uno de sus contenidos fundamentales. El grupo control no recibió la intervención. En el grupo control la capacidad de respuesta sensible y la seguridad en el apego madre-hijo fue comparable a los resultados de las muestras normativas. El programa menos intensivo, el libro personal, no trajo consigo mejoras en la relación madre-hijo ni en los bebés. Por el contrario, la segunda intervención (la recibida por el grupo al que se facilitó el libro y la retroalimentación del video) influyó positivamente sobre la capacidad de respuesta sensible de las madres, sobre la competencia infantil y el apego madre-hijo. En el estudio comentado anteriormente de Steele et al. (2007b), tras las sesiones de retroalimentación con los padres adoptivos, los autores analizaron si se habían producido cambios en las respuestas de los padres en SDQ y PSI, aplicando de nuevo estos instrumentos. Por un lado, encontraron que no se habían producido cambios en SDQ, pero sí en las puntuaciones de los padres en las subescalas de aceptabilidad, apego y competencia de PSI, es decir, que los padres se estresaron menos por los motivos anteriores, de manera que se produjo un cambio en los padres hacia una mayor aceptación del niño, mayor nivel de apego y mayor satisfacción con la competencia como padres. Por Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 52 otro lado, con el objetivo de averiguar qué padres se podrían beneficiar más de la intervención, los autores exploraron también si algunos de estos cambios positivos en la visión de los padres acerca de sus hijos estaban relacionados con aspectos particulares de la tarea de Co-construction, que se habían observado antes de la intervención (tres meses antes). Los resultados obtenidos por estos autores fueron los siguientes: las puntuaciones más bajas de los padres en la subescala de aceptabilidad de PSI se relacionaron significativamente con una mayor manifestación de conductas del niño, como expresión facial positiva y contacto físico de apoyo, y con una mayor presencia de conductas del padre, como mirar al niño y hacer referencia al pronombre “nosotros” o a experiencias compartidas. Asimismo, estos autores hallaron correlaciones positivas y significativas entre la subescala de apego de PSI (niveles más altos de estrés en la relación de apego con su hijo) y el contacto físico de no apoyo del padre y la expresión verbal negativa del niño (mayor tasa de respuestas negativas de estos tipos). Por último, la subescala de competencia de PSI (niveles más altos de estrés en la dimensión de competencia parental) correlacionó significativamente tanto con conductas positivas como negativas de ambos (padre e hijo): positivas como, la conducta del padre de mirar al niño, el contacto físico de apoyo, las respuestas a sugerencias o iniciativas y la expresión facial positiva del niño; y negativas como, conductas no verbales negativas y expresión facial negativa, en los padres, y en los niños, contacto físico disruptivo y expresión facial negativa. Estos resultados apuntan, según los autores, a que probablemente un apoyo para las familias en los primeros momentos de la adopción puede mejorar la calidad de la interacción entre el niño y sus padres. La sensibilidad de las madres adoptivas también se ha relacionado con la aceptación de las características del niño y la ausencia de expectativas desajustadas. En el caso de los niños adoptados, la aceptación de sus características se ha relacionado con la actitud de los padres y madres respecto al hecho de insistir en mayor o menor medida en diferencias en comparación con los niños no adoptados, siendo tan negativo para el _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 53 desarrollo del menor negar estas diferencias, como insistir en las mismas (Brodzinsky, 1990). En este sentido, respecto a la percepción que las madres tienen de los cuidados de los niños, Ponciano (2012), con la misma muestra de madres acogedoras del estudio referido unos párrafos más arriba, halló que las madres fueron más sensibles cuando percibieron que el cuidado de los niños fue más fácil y fueron menos sensibles con los niños que fueron percibidos como más difíciles (por ejemplo, en el caso de niños mayores, niños con retraso en el desarrollo y niños con múltiples emplazamientos previos). La sensibilidad se evaluó a través Maternal Behavior Q-sort (Pederson et al., 1990). En la misma línea, la investigación de Thompson-Jinariu (2011) reveló que los padres que aceptaron más a sus hijos facilitaron que se creara un vínculo de apego seguro con el niño. En otra dirección, van den Dries et al. (2012) realizaron un estudio con una muestra constituida por 92 familias adoptivas con niñas procedentes de China, asignadas a dos grupos de investigación: un grupo con 50 niñas que habían estado institucionalizadas antes de la adopción y otro grupo de 42 niñas que había estado con una familia antes de la adopción. Las niñas tenían entre 11 y 16 meses de edad a su llegada a la familia adoptiva y fueron estudiadas a los 2 y 6 meses después de su adopción. En una primera recogida de datos, exploraron la sensibilidad de los padres y el apego infantil, además de otras cuestiones. La sensibilidad materna y la capacidad de respuesta del niño se observaron con escalas emocionales (EA Scales; Biringen et al., 1998) y el apego se evaluó con el procedimiento de la situación del extraño (SSP; Ainsworth, et al., 1978). Los resultados revelaron que las madres adoptivas fueron igualmente sensibles con ambos grupos de niños, independientemente de su pasado, y que su sensibilidad materna no cambió con el paso del tiempo. Asimismo, en las dos evaluaciones los dos grupos de menores adoptados mostraron apegos más desorganizados en comparación con datos normativos. No hemos encontrado ninguna investigación que ponga en relación las características sociodemográficas de los adoptantes y su sensibilidad en la interacción con Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 54 sus hijos en el contexto de la adopción. Y son muy escasas las investigaciones que analizan la relación entre la sensibilidad materna y características sociodemográficas de los menores. En cuanto a la edad de los menores, tan solo hemos encontrado un estudio que aborde esta cuestión y es el de Ponciano (2012), en el que no se encontró correlación significativa entre la sensibilidad materna y la edad del niño en una muestra de madres adoptivas. Por otra parte, respecto al sexo de los menores, los resultados del estudio longitudinal de Stams et al. (2002) mostraron que las niñas estaban mejor adaptadas que los niños, pero respecto a la sensibilidad materna y el apego seguro de los padres se encontraron asociaciones con el desarrollo social y emocional infantil, pero no con el temperamento infantil y el sexo. 2.3.3 Sobre la función reflexiva parental en las familias adoptivas En el campo de la adopción, el estudio de la función reflexiva parental viene siendo abordado por el equipo de Steele y colaboradores. Respecto a los resultados de este trabajo, en el estudio longitudinal de Steele et al. (2007a), con una muestra de 43 madres que tenían un total de 61 niños, que habían sufrido malos tratos y habían sido adoptados entre los 4 y 8 años de edad, encontraron que las madres con apego seguro, evaluado con AAI (George et al., 1985), mostraron una mejor función reflexiva parental, medida con PDI (Aber et al., 1985). Con la prueba PDI realizaron un análisis factorial y obtuvieron tres factores principales sobre la función reflexiva parental que denominaron como (1) Positiva (positive) (2) Negativa (negative) y (3) Desesperación (despairing). Los autores hallaron correlaciones significativas y positivas entre el apego adulto y la función reflexiva parental, de modo que una mayor seguridad en el apego de los padres (apego seguro-autónomo frente a apego inseguro-rechazado o preocupado) se relacionó positivamente con el factor 1 de PDI y negativamente con el factor 2 y 3, mientras que el apego no resuelto de los padres correlacionó positivamente con los factores 2 y 3 de PDI y negativamente con el factor 1 de PDI. El apego no resuelto en los padres fue la única variable que predijo la agresividad que los niños proyectaban en la prueba SSAP. Los padres con apegos no _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 55 resueltos o apegos inseguros-preocupados (que tendían a la idealización de las figuras parentales) mostraron puntuaciones más elevadas en el factor 3 de PDI. En esta misma línea, Palacios et al. (2009) en el contexto de la recuperación emocional de los niños adoptados, hallaron en 30 adoptantes en Rusia, que fueron comparados con un grupo control, que los trastornos de apego de los niños mejoraron de forma significativa tras la adopción y que los adoptantes mostraron una visión más sofisticada y optimista de sus hijos y de su propia experiencia como padres. En Israel, Priel, Melamed-Hass, Besser y Kantor (2000) estudiaron la capacidad de auto-reflexión parental con una muestra de 50 madres adoptivas y 80 madres no adoptivas de niños de 8 a 12 años (M = 10.17, DT = 1.45). La auto-reflexión parental se midió a través de Parental Self-Reflectiveness Scale (PSRP), una escala diseñada por estos autores a partir de Parental Awareness Semi-structured Interview Technique (Newberger, 1977, 1980; Newberger y Cook, 1983). Esta escala mide la capacidad de auto-reflexión sobre distintas cuestiones relacionadas fundamentalmente con el nivel de satisfacción con la propia maternidad, las demandas asociadas a la parentalidad, la necesidad de límites y disciplina en la convivencia familiar, el nivel de disfrute del niño y la descripción que realizan del menor a distintos niveles: conceptual, positividad y singularidad. El análisis factorial con esta escala permitió diferenciar entre dos factores: un factor 1 (Niño) que incluyó aspectos de la descripción de las madres del niño y el disfrute, y un factor 2 (Madre) que incorporó aspectos acerca de qué piensan las madres sobre su propia maternidad, su nivel de satisfacción, comprensión del niño a partir de sus demandas como madres y conformidad respecto a las conductas del niño o el establecimiento de límites. Los resultados reflejaron, en primer lugar, que el sexo del menor no se relacionó de manera significativa con la capacidad de auto-reflexión de las madres y que las madres que puntuaron más alto en auto-reflexión tenían un nivel educativo más alto. En segundo lugar, controlando la edad de la madre y el nivel educativo, los autores hallaron que las madres adoptivas, en comparación con las no adoptivas, mostraron una capacidad de autoreflexión más positiva en los contenidos referidos al niño y más negativa respecto a los Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 56 contenidos referidos a ellas mismas como madres, mientras que las madres no adoptivas mostraron una auto-reflexión más parecida en los dos ámbitos mencionados. Respecto a la relación entre la función reflexiva parental y la edad del menor, Steele (2006) señala que cuando los niños fueron adoptados más mayores la madre incorporó en sus representaciones mentales más contenidos negativos de PDI: se mostró más decepcionada con el rol de madre y percibió al niño como menos feliz y cariñoso. Además, cuando las madres mostraron un apego inseguro y adoptaron a niños más mayores, percibieron más enfado en el niño y menos afecto, mientras que, por el contrario, en las madres con apego seguro la edad no se relacionó con la función reflexiva parental. 2.3.4 Sobre el estrés parental en las familias adoptivas Entre los investigadores de la adopción ha existido un gran interés por esclarecer si el nivel de estrés experimentado por los padres adoptivos es mayor que el que manifiesta la población general de padres, teniendo en cuenta que los primeros asumen los retos añadidos inherentes a este tipo de paternidad que ya hemos analizado, además de las responsabilidades que supone la crianza de los hijos para cualquier persona. Han sido varias las investigaciones que, comparando a padres adoptivos con muestras normativas, no han encontrado diferencias en los niveles de estrés de unos y otros (León, Palacios, Román, Moreno y Peñarrubia, 2015; Vorria et al., 2006), incluso algunos han hallado menores niveles de estrés en los padres adoptivos (Bird, Peterson y Miller, 2002; Ceballo, Lansford, Abbey y Stewart, 2004; Levy-Shiff, Zoran y Shulman, 1997; Sánchez-Sandoval y Palacios, 2012). Otros, sin embargo, con muestras de niños con necesidades especiales, encontraron que los padres adoptivos presentaron interacciones desajustadas con sus hijos debidas a un mayor nivel de estrés que el experimentado por la población general (McGlone, Santos, Kazama, Fong y Mueller, 2002). También, con muestras de adolescentes adoptados, las madres adoptivas presentaron menos nivel de estrés total que las no adoptivas, pero más fuentes de estrés relacionadas con las características de los adolescentes (Sánchez-Sandoval y Palacios, 2012). _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 57 El estrés en la paternidad se ha asociado con variables sociodemográficas de los padres como la edad (Berastegui, 2005; Judge, 2003; Mainemer, Gilman y Ames, 1998; Östsberg y Hagekull, 2000), el nivel socioeconómico (Mainemer et al., 1998), la estructura familiar (Bird et al., 2002; Judge, 2003; Mainemer et al., 1998; Östsberg y Hagekull, 2000; Sánchez-Sandoval y Palacios, 2012) o el nivel educativo (Berastegui, 2005). Algunos de los aspectos concretos de esas relaciones se analizan a continuación. Una variable de los padres que parece amortiguar el estrés experimentado en relación con la crianza de los hijos es la edad de los padres. Así, cuanto mayores fueron los padres adoptivos de la muestra de Mainemer et al. (1998) y de Berastegui (2005) menos estrés experimentaron. Sin embargo, también existen hallazgos que no encuentran relación entre la edad y el estrés parental (Judge, 2003). Por otra parte, el estudio de Östsberg y Hagekull (2000) utilizando un grupo de padres no adoptivos mostró también que ambas variables no estaban relacionadas. El sentido común nos lleva a pensar que una familia con un mayor número de hijos experimentará un mayor nivel de estrés. Efectivamente, varios estudios de investigación revelaron que cuando las familias adoptivas tenían más de un hijo presentaron más estrés (Bird et al., 2002; Mainemer et al., 1998; Östsberg y Hagekull, 2000), aunque otros estudios no han encontrado relación entre ambas variables (Judge, 2003). El nivel educativo alto de los padres se ha encontrado relacionado con un menor nivel de estrés parental (Berastegui, 2005), coincidiendo estos resultados con los obtenidos con muestras normativas (Lavee y Sharlin, 1996; Mills-Koonce et al., 2011; Östsberg y Hagekull, 2000). Altos niveles de estrés parental se han relacionado también significativamente con distintas variables de los padres adoptivos: la insistencia en las diferencias entre niños adoptados y no adoptados (Brodzinsky, 1990; Palacios y Sánchez-Sandoval, 2006; Sánchez- Sandoval y Palacios, 2012), un estilo educativo basado en menos afecto y comunicación (Palacios y Sánchez-Sandoval, 2006; Sánchez-Sandoval y Palacios, 2012), menos apoyo Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 64 del menor no se ha relacionado con la seguridad en el apego en los menores de adopción internacional (Chisholm, 1998; Farina, Leifer y Chasnoff, 2004; Judge, 2004). 2.5 Las dificultades de adaptación conductual en los menores adoptados Los primeros estudios, realizados con muestras clínicas, que compararon las características de los niños adoptados con las de los niños no adoptados coinciden, en su mayoría, en considerar que los niños adoptados presentaban más problemas de comportamiento que los no adoptados (Verhulst, Althaus y Versluis-den Bieman, 1990), aunque con un tamaño de efecto pequeño (Juffer y van IJzendoorn, 2005; Wierzbicki, 1993), siendo menor el acuerdo respecto a la presencia de dificultades emocionales (Bimmel, Juffer, van Ijzendorrn y Bakermans-Kranenburg, 2003), más visibles en etapas evolutivas más avanzadas (Rutter, Kreppner y Soruga-Barke, 2009). Sin embargo, no debe olvidarse que la población adoptiva ha estado excesivamente representada en las muestras clínicas, interfiriendo estas circunstancias en los análisis estadísticos, de modo que muchos de estos resultados no son representativos a nivel poblacional, debiendo ser tratados con precaución (Brodzinsky, 1993; Wierzbicki, 1993). Por otro lado, los posteriores estudios comparativos entre adoptados-no adoptados, que utilizan muestras normalizadas, han revelado que en general los niños adoptados no presentan más problemas que los no adoptados, sino que, por el contrario, son más las semejanzas que las diferencias (Logan, Morral y Chambers, 1998; Sharma, McGue y Benson, 1998; Palacios et al., 2005; Palacios, Sánchez-Sandoval y Sánchez, 1997). Tan sólo parece existir una mayor incidencia entre los adoptados de problemas de hiperactividad/distracción (Palacios et al., 2005; Palacios et al., 1997; Roy, Rutter y Pickles, 2000; Sánchez-Sandoval, 2002). En esta misma dirección, la investigación de Fernández- Molina, Del Valle, Fuentes, Bernedo y Bravo (2011), desde la universidad de Málaga, con una muestra de 181 adolescentes de 11 a 18 años, procedentes del sistema de protección de menores, encontraron que la mayor parte de los adolescentes (84.5%) se situaban en _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 65 el rango de normalidad (según CBCL), y una proporción menor en el rango clínico, siendo en la escala de externalización en la que existía un mayor porcentaje de participantes en el rango clínico (28.7%). En esta misma investigación, los adolescentes adoptados fueron los que obtuvieron mejores puntuaciones en comparación con los otros dos grupos de adolescentes estudiados (adolescentes acogidos por familia extensa y adolescentes en acogimiento residencial). Los problemas de conducta en los niños adoptados se han relacionado con el maltrato y/o institucionalización (Juffer y van IJzendoorn, 2005; Merz y McCall, 2010; Versluis-den Bieman y Verhulst, 1995). En el estudio de Palacios et al. (2005), los problemas de hiperactividad aparecían asociados también con graves problemas iniciales de desarrollo. Otros estudios que comparan la adopción nacional con la internacional, encontraron que, en general, los niños adoptados internacionalmente presentaban menos problemas que los adoptados nacionales (Juffer y van IJzendoorn, 2005). Sin embargo, cuando los niños adoptados internacionales procedían de países donde experimentaban una gran adversidad y deprivación en los orfanatos (como sucede en Rumanía y Rusia), estos resultados se invirtieron (O’Connor et al., 2000; Rutter y English and Romain Adoptees Study Team, 1998; Ryan y Groza, 2004), y se identificaron más problemas internalizantes y externalizantes en edad preescolar (Marcovith, Cesaroni, Roberts y Swanson, 1995; Marcovith et al., 1997) y problemas de atención/hiperactividad en edad escolar (McGinness, 2000) en los menores de adopción internacional. En cuanto a las variables sociodemográficas, la edad con la que los menores son adoptados se ha relacionado con mayores problemas de conducta (Berry y Barth, 1989; Palacios et al., 2005). De todos modos, debe tenerse en cuenta en este sentido que los niños adoptados más mayores han estado expuestos a una mayor adversidad inicial (Verhulst et al., 1990). Asimismo, en cuanto al sexo de los menores, los problemas externalizantes (hiperactividad, agresividad, etcétera) se han asociado más con los niños Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 66 (Andresen, 1992; Barth y Brooks, 1997; Berry y Barth, 1989), mientras que los problemas internalizantes (depresión, conflictos de apego, identidad, etcétera.) con las niñas (Versluis-den Bieman y Verhulst, 1995; Tan, 2009), aunque otros estudios no han encontrado diferencias significativas debidas al sexo (Berástegui, 2005; Juffer y van IJzendoorn, 2005). En el estudio de Palacios et al. (2005) las niñas adoptadas presentaron también como media más problemas emocionales (o internalizados) que los niños adoptados. Algunas variables familiares han sido estudiadas en relación con las dificultades de adaptación conductual de los menores. La estructura familiar (monoparental o biparental) no se ha relacionado con las dificultades conductuales de los menores (Barth, Berry, Yoshikami, Goodfield y Carson, 1988), aunque sí parece que surgen más problemas de conducta en los menores adoptados por familias con hijos biológicos (Berástegui, 2005). Asimismo, se ha detectado una menor incidencia de problemas de conducta en niños adoptados en contextos familiares donde los padres cuentan con un nivel educativo más alto (Berástegui, 2005; León, 2011; Miller et al., 2000; Sánchez-Sandoval, 2002). Por el contrario, una peor satisfacción con la adopción se ha relacionado con mayores problemas de conducta (Amorós, 1987; Fernández y Fuentes, 2001; Fuentes et al., 2000; Sánchez- Sandoval, 2002). El que los padres tengan un estilo educativo más democrático parece estar relacionado con la menor aparición de problemas de conducta en los menores adoptados (Berastegui, 2005; Palacios et al., 2005), mientras que situaciones de sobreprotección por parte los padres se han relacionado con mayores problemas de conducta (Peters, Atkins y McKay, 1999). En cuanto al funcionamiento familiar, han sido varias las investigaciones que han explorado la relación y posible influencia del estrés familiar en los problemas de conducta. Así, Gagnon-Oosterwaal et al. (2012) realizaron un estudio longitudinal con el objetivo, entre otros, de examinar el efecto del estrés de las madres sobre los problemas de conducta de los niños en edad escolar. Contaron para ello con una muestra de 95 niños adoptados en su infancia, de los que se obtuvo información acerca de su salud y del estado _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 67 de desarrollo inmediatamente después de llegar al país donde habían sido adoptados. Los problemas de conducta se evaluaron a los 7 años por medio de una medida de autoinforme, Dominic Interactive (DI; Valla, 2000) y la versión francesa de Child Behavior Checklist (CBCL) (ASEBA; Achenbach y Rescorla, 2001) completado por las madres, mientras que el estrés de las madres se midió utilizando Parental Stress Index (PSI; Abidin, 1995). Uno de los principales resultados obtenidos fue que el estrés materno tuvo un efecto mediador en la relación encontrada entre las características de los niños en el momento de la adopción y sus problemas de conducta en la edad escolar, es decir que a peor estado de salud y desarrollo inicial, más problemas de conducta aparecieron posteriormente. La adversidad pre-adoptiva aumentaba el estrés parental y los altos niveles de estrés incrementaron los problemas de comportamiento en los niños adoptados. Otros estudios de investigación han señalado una relación más estrecha aún entre los problemas de conducta y el estrés parental en el contexto de la adopción (Eanes y Fletcher, 2006; Farina et al., 2004; McGlone et al., 2002). Eanes y Fletcher (2006) realizaron un estudio sobre la asociación entre los problemas de conducta en los niños (Child Behavior Checklist), el estrés parental (Parenting Stress Index) y los sentimientos de competencia de las madres (Parent Performance subscale of the Cheminshaw-Guidubaldi Parent Satisfaction Scale). En la investigación participaron 72 madres y sus hijos de 4 a 16 años. Los autores hallaron que el estrés parental mediaba en la relación entre los problemas de atención de los niños y los sentimientos de competencia de las madres. Cuando los niños manifestaron altos niveles de problemas de atención sus madres se sintieron más estresadas. Por otra parte, cuando las madres experimentaron más estrés, se sintieron menos competentes como madres. El estrés parental moduló también la asociación entre los problemas de conducta internalizados de los niños y los sentimientos de competencia de las madres. Así, la relación negativa entre los problemas internalizados de conducta de los niños y los sentimientos de competencia de las madres era más fuerte cuando las Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 68 madres informaban de más estrés parental que cuando informaban de menos niveles de estrés. Farina et al. (2004) evaluaron el impacto de la institucionalización y el estrés parental (Parenting Stress Index) sobre la calidad del apego (Attachment Security Questionnaire) y las dificultades conductuales (Child Behaviour Checklist) en una muestra de 29 niños rusos adoptados por familias estadounidenses. Entre otros resultados interesantes, hallaron que el estrés parental correlacionó significativamente con un apego inseguro y con un aumento de problemas de conducta en los niños. McGlone et al. (2002) realizaron un estudio sobre el estrés de los padres adoptivos de niños con necesidades especiales. En esta investigación participaron 25 parejas de padres adoptivos de 35 niños, con edades comprendidas entre los 12 meses y los 11.5 años (M = 5.5), desde 1997 hasta el año 2000. Los autores evaluaron el estrés parental mediante PSI-Short Form (Abidin, 1995), los problemas de conducta de los niños a través de CBCL (Achenbach y Edelbrock, 1983) y la cohesión familiar mediante Family Cohesion Subscale de la Family Environment Scale (Moos y Moos, 1986). Entre otros resultados obtenidos, el aumento en los niveles de estrés parental se asoció con mayores niveles de problemas de comportamiento infantil. Muchos padres vivieron como estresantes los problemas de conducta de sus hijos (la mentira, el robo, la agresión física y verbal, rabietas, hiperactividad y falta de atención). Hasta el momento, son escasas las investigaciones que estudian otras variables familiares y de los padres con relación a los problemas de conducta de los niños. En esta dirección, Steele (2006) realizó un análisis de regresión para explicar los problemas de adaptación conductual (SDQ; Goodman, 1997) en los niños adoptados, en relación no solo al estrés parental sino también al funcionamiento reflexivo de las madres y algunos aspectos relacionados con el apego adulto. Así, dicho análisis reveló la existencia dos modelos distintos: (1) los problemas de conducta se explicaron por las altas puntuaciones de las madres en estrés (PSI), dificultades en la función reflexiva parental (PDI) y madres _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 69 con un trauma no resuelto (AAI); (2) los problemas en la relación con los iguales o compañeros se explicaron por medio de variables como haber experimentado abuso sexual, falta de coherencia en las reflexiones de las experiencias como madres (PDI) y la narración de haber sido abandona o descuidada por su madre (AAI). En la investigación de Priel et al. (2000), a la que ya hemos hecho referencia con anterioridad, se estudió también el ajuste de los niños adoptados y su relación con la auto-reflexión materna. Para evaluar el ajuste de los menores utilizaron Child Behavior Checklist (CBCL) (Achenbach, 1978, 1991; Achenbach y Edelbrock, 1979). Los resultados mostraron, por un lado, que los menores adoptados, frente a los no adoptados, presentaron mayores problemas de externalización, aunque sin llegar a alcanzar el rango clínico. Por otro lado, las madres adoptivas con puntuaciones más elevadas en capacidad reflexiva informaron de menores síntomas externalizantes en los menores adoptados. En general, y como se ha señalado anteriormente, se trata de temas aún poco estudiados en los que esta investigación va a tratar de profundizar. 3 OBJETIVOS E HIPÓTESIS DE INVESTIGACIÓN Tras haber realizado un amplio recorrido, como puede apreciarse en las secciones anteriores, por el marco teórico y empírico que sustenta este estudio, nos encontramos en las mejores condiciones para formular los objetivos perseguidos y las hipótesis de investigación. 1. Estudiar el contexto familiar en la adopción, prestando especial atención a características psicológicas de los padres y madres y a los procesos de relación que se establecen entre padres e hijos: historia de apego adulto, seguridad en el apego adulto, función reflexiva parental, estrés en la paternidad e interacción entre padres e hijos. Para cada una de las anteriores dimensiones familiares: Análisis del contexto familiar en la adopción______________________________________________ 70 1.1. Analizar las posibles diferencias con un contexto familiar no adoptivo, utilizando para ello un grupo de comparación de familias no adoptivas. 1.2. Explorar las diferencias existentes, en ambas muestras, en función de variables sociodemográficas familiares (nivel educativo familiar) y de los niños (edad y sexo). 2. Examinar las relaciones existentes, en ambas muestras, con características psicológicas de los menores, tales como la seguridad en el apego y la adaptación conductual. 2.1. Estudiar la relación entre las distintas dimensiones familiares estudiadas referidas al apego adulto, la seguridad en el apego adulto, la función reflexiva parental, el estrés parental y las interacciones padres e hijos, diferenciando entre familias adoptivas y no adoptivas. 3. Identificar distintas agrupaciones de familias, teniendo en cuenta las dimensiones familiares estudiadas, mediante análisis de conglomerados. 3.1. Analizar las diferencias entre las tipologías de familias encontradas en función del grupo de pertenencia (familias adoptivas vs familias no adoptivas) y de las variables sociodemográficas estudiadas (nivel educativo familiar, edad y sexo de los niños). 4. Desarrollar modelos predictivos para la seguridad en el apego y las dificultades de adaptación conductual de los menores, a partir de las tipologías de familias encontradas y de las variables sociodemográficas estudiadas. Respecto a los objetivos detallados anteriormente los resultados de la investigación precedente nos han permitido formular algunas de las siguientes hipótesis de investigación: 1. Dado el proceso formativo y valorativo por el que atraviesan las familias adoptivas, el mayor nivel educativo de los solicitantes de adopción internacional, en comparación con las familias no adoptivas, y el fuerte deseo de _________________________________________________________Capítulo 1. Revisión de literatura 71 ser padres, las madres y padres adoptivos obtendrán mejores puntuaciones que las madres no adoptivas en muchos de los aspectos de la función reflexiva parental y de la interacción con el niño (tanto en las fuentes de estrés como en la sensibilidad materna). 2. Aunque el apego adulto, la función reflexiva y la sensibilidad materna están estrechamente relacionados entre sí, se espera no encontrar diferencias significativas entre el tipo de apego adulto que presentan las madres y padres adoptivos y las no adoptivas, pues a priori entendemos que sus historias afectivas no tienen por qué mostrar elementos discrepantes. 3. Partiendo del presupuesto de que el apego seguro, la función reflexiva parental y la sensibilidad materna participan conjuntamente en la transmisión intergeneracional del apego, se espera que las madres y padres adoptivos con mejores puntuaciones en la función reflexiva parental, el estrés parental y la sensibilidad materna, afrontarán mejor las necesidades afectivas y conductuales de los menores. 4. El estrés parental se ha asociado con menor empatía y calidad en la interacción con el niño. Asimismo, en las familias adoptivas, el ajuste de expectativas respecto a las características del menor, facilitará la asunción de retos vinculados con este tipo de paternidad, generando menos estrés. Se espera, por tanto, que las familias adoptivas, con un buen ajuste de expectativas y menos fuentes de estrés, muestren una mejor capacidad de mentalización, empatía, reflexividad en torno al niño y la relación madre-niño. También se espera que las familias con menos estrés parental presenten una mayor sensibilidad y calidad en la interacción con el menor. 5. Los problemas de conducta en los menores se han relacionado ampliamente con el estrés parental y el sexo del menor, por lo que se espera que al menos estas variables expliquen en parte las dificultades de adaptación conductual en los menores adoptados. ____________________________________________________________________ Capítulo 2. Método 73 CAPÍTULO 2. Método A lo largo del presente capítulo se describe la metodología seguida para el estudio del contexto familiar de los menores adoptados, un estudio transversal y enmarcado dentro de un proyecto de investigación más amplio. El capítulo se estructura en tres grandes apartados. Comenzaremos con una detallada descripción de las características de la muestra, posteriormente, se describirán las pruebas psicológicas específicas empleadas y, por último, el procedimiento utilizado para la recogida de datos, así como las técnicas y análisis estadísticos realizados. Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 80 medias y la otra cuarta parte restante tenían un nivel educativo bajo. A nivel descriptivo, si comparamos este grupo con el anterior, se aprecia que el grupo de madres de adopción internacional con estudios universitarios era prácticamente el doble que en el grupo normativo, siendo también el grupo de padres universitarios superior entre los adoptantes. Respecto a la categoría profesional de los padres de la muestra normativa, la distribución se hallaba más repartida entre los distintos sectores profesionales, siendo más elevado el porcentaje de técnicos de grado superior, aunque tan solo representaba a algo más de una cuarta parte (34.5%), y el resto eran obreros cualificados (20.0%), vendedores y comerciantes (16.4%), administrativos (12.7%), técnicos de grado medio (10.9%) y obreros no cualificados (5.5%) (ver Tabla 1). Respecto a la categoría profesional de las madres, igualmente se encontraba muy repartida, una mayor proporción se encontraba en los sectores profesionales de técnicos de grado superior (20.7%) y de grado medio (17.2%) y existía un alto porcentaje de obreras no cualificadas (39.7%). En cuanto a la situación laboral de los padres y madres de la muestra normativa, la mayoría de los padres (94.5%) estaba laboralmente activos y un 5.5% estaba jubilado. La situación laboral de las madres era algo distinta: el 65.5% presentaba un trabajo fijo, el 6.9% tenía un empleo esporádico y el 27.6% de madres estaba desempleada. La mayor parte de las familias de este grupo eran biparentales (87.9%), aunque existía un 12.1% de familias monoparentales, de las cuales el 10.37% eran madres separadas o divorciadas y el 1.73% solteras. Respecto a los años de convivencia de las parejas, la media era de 10.73 años (DT = 4.06), siendo menos de un año el mínimo de convivencia y 20 el máximo de años. Las familias del grupo normativo tenían entre uno y tres hijos, con una media de 1.98 (DT = .63). El grupo de familias normativas estuvo formado en todos los casos por madres. En cuanto a las características de los niños, los menores del grupo normativo presentaban al ser evaluados una edad media de 6 años y 3 meses (M = 75.17; DT = 14.61), ____________________________________________________________________ Capítulo 2. Método 81 siendo la edad más baja 4 años y 4 meses y la edad más elevada 8 años y 8 meses. Tal y como se observa en la tabla 2, de los 58 menores que formaban este grupo, un poco más de la mitad eran menores con edades comprendidas entre los 4 y los 6 años y casi la mitad tenían entre 6 y 8 años de edad. En cuanto al sexo de los menores, los grupos eran iguales: la mitad eran niñas y la otra mitad eran niños (ver Tabla 2). 2 INSTRUMENTOS Para evaluar las características de las familias (adoptivas y normativas) contamos con tres tipos de pruebas psicológicas: unas que valoraban características personales de los miembros de la familia relacionadas con el apego; otra que medía las características de las representaciones mentales que presentaban los padres acerca de su hijo y de su relación con él; una medida del estrés parental; y, por último, una prueba centrada en la valoración de la interacción entre madres e hijos. En adelante, al estar la muestra de familias adoptivas y normativas compuesta en su mayoría por madres, salvo la participación de cuatro padres adoptivos, se usará el término “madres” para referirnos a las madres y a los padres. También se aplicaron distintas pruebas para medir dos aspectos del funcionamiento de los menores en sus respectivas familias y que estaban relacionados, por un lado, con la adaptación conductual y, por otro, con la seguridad en las conductas de apego. A continuación, se describen cada una de las pruebas en cuanto a qué evalúan, qué formato presentan, qué tipo de información proporcionan y qué índices de fiabilidad muestran. En la exposición se describirán, en primer lugar, las pruebas empleadas con las familias y, segundo lugar, las pruebas destinadas a los menores. Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 82 2.1 Valoración del apego adulto El apego adulto se ha evaluado, por un lado, en cuanto a la historia de relaciones de apego y, por otro, respecto a la seguridad en las representaciones de apego. A continuación, se describen las dos pruebas utilizadas para medir estos indicadores del apego adulto. 2.1.1 PBI: Parental Bonding Instrument Parental Bonding Instrument (PBI) mide el recuerdo que las personas tienen sobre las relaciones con sus padres en la infancia y adolescencia (hasta los 16 años). Aporta una visión global de la historia de las relaciones de apego de esa persona con sus cuidadores principales, típicamente padre y madre. Esta prueba fue creada por Parker et al. (1979) y adaptada al castellano por Ballús-Creus (1991). Se trata de un cuestionario que contiene 25 ítems referidos a conductas y actitudes, que se valoran a través de una escala tipo Likert de 0 (nunca) a 3 (siempre) (ver Anexo 1). Debe rellenarse un cuestionario referido a los recuerdos de la relación con la madre durante la infancia y otro cuestionario referido al padre. De su aplicación y posterior análisis obtenemos información acerca de dos aspectos relacionados con el vínculo de apego: el afecto (care), por un lado, y la sobreprotección o control (overprotection), por otro. En la dimensión de afecto, compuesta por 12 ítems, uno de los polos se define por cariño, calidez emocional, empatía o comprensión e intimidad (por ejemplo, “parecía comprender mis problemas y preocupaciones”), y el otro por frialdad emocional, indiferencia y negligencia o irresponsabilidad (“no me ayudó tanto como yo necesitaba”). En la dimensión de sobreprotección, formada por 13 ítems, uno de los polos se define por control, exceso de protección, intrusión, contacto excesivo, infantilización (cuando los adultos infantilizan su forma de hablar al dirigirse a los niños) y limitación de la conducta independiente (por ejemplo, “intentaba controlar todo lo que yo hacía”), y el otro polo se define por apoyo o estimulación de la independencia y autonomía (por ejemplo, “me dejaba decidir cosas por mí mismo”). ____________________________________________________________________ Capítulo 2. Método 83 Los índices de fiabilidad interna, obtenidos en ambas dimensiones o escalas, son óptimos tanto para el estilo de apego que las personas recuerdan haber tenido con su madre como con su padre. Así, los alphas de Cronbach fueron de .90 en la dimensión de afecto para ambos; y en la dimensión de sobreprotección o control se obtuvo un alpha de .83 con relación al recuerdo de las madres y de .86 respecto a los padres. Además de ofrecer una puntuación en las escalas de afecto y sobreprotección o control, el instrumento proporciona una información más compleja sobre los tipos de apego que las personas recuerdan haber tenido con sus cuidadores principales. Como se aprecia en la Figura 1, PBI ofrece la siguiente tipología: parentalidad óptima u optimal parenting (alto afecto y baja sobreprotección), negligencia parental o neglectful parenting (poco cariño y baja sobreprotección), control con afecto o affectionate constraint (alto afecto y alta sobreprotección) y control frío o affectionless control (alto control sin afectividad). Figura 1. Tipos de apego con padres y madres (adaptado de Parker et al., 1979) Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 84 2.1.2 Guiones de Apego: Seguridad en el apego adulto El constructo psicológico de Guiones de Apego se exploró utilizando el concepto de guión de base segura propuesto por Waters y Rodrigues-Doolabh (2001) y Waters y Waters (2006). Este concepto se ha propuesto como un medio de análisis de las representaciones mentales del apego adulto. Se presupone que los individuos con una historia personal de base segura en sus relaciones de apego, almacenan en su memoria representaciones mentales de un guión seguro de apego, que les servirá para ir resolviendo distintas situaciones relevantes. Los Guiones de Apego parecen ser estables en el tiempo (Vaughn et al., 2006) e influir tanto en las interacciones madre-hijo (Bost et al., 2006) como en el apego del niño (Verissimo y Salvaterra, 2006). Partiendo de estas premisas, Waters y Rodrigues-Doolabh (2001) elaboraron una prueba que consiste en presentar a las madres (entiéndase madres y padres por el sesgo de la muestra) doce palabras diferentes para seis tipos de situaciones. En relación con ellas, se solicita a las madres que hagan una historia usando las distintas palabras propuestas (Waters y Waters, 2006). Cada lista se presenta separadamente, encabezada por un título y ordenada en columnas de cuatro palabras. Hay dos listas neutras -sin elementos afectivos-, y cuatro que contienen palabras con claras connotaciones emocionales (“abrazo”, “llanto”, “sonrisa”, etcétera), de las cuales dos contemplan elementos infantiles (“bebé”, “osito de peluche”, “cuento”, etcétera) y las otras dos no (ver Anexo 2). De estas últimas cuatro listas de palabras, dos de ellas versan sobre la interacción madre-hijo (La mañana del bebé y La consulta del médico) y dos sobre la interacción adulto-adulto (El camping y El accidente). Las otras dos historias son historias neutras (Excursión al parque y De compras por la tarde). El planteamiento que subyace a esta prueba es, por tanto, el que guía el funcionamiento de cualquier técnica de carácter proyectivo: al presentar un material no del todo elaborado o ambiguo, la persona lo estructura sobre la base de sus propios esquemas mentales. En este caso, al tratarse de episodios de interacción personal con algún componente estresante y con contenidos emocionales, los autores entienden que la ____________________________________________________________________ Capítulo 2. Método 85 persona recurrirá a sus representaciones mentales sobre su guión seguro de apego para interpretar qué ha pasado, cómo reacciona cada personaje y cómo puede resolverse la situación. La persona evaluada no sabe exactamente qué se está explorando, ya que en las instrucciones se le indica textualmente que: “estamos interesados en conocer cómo cada persona cuenta historias”, por lo que la narrativa quedaría en principio libre de sesgos productos de mecanismos defensivos o de deseabilidad social que fácilmente podrían aparecer ante preguntas más directas. Si se sigue el orden establecido en la presentación de las listas de palabras (de arriba abajo y de izquierda a derecha) las ideas se van enlazando de manera natural y lógica. Las historias de apego (con contenido emocional) presentan la siguiente estructura lógica: situación de tranquilidad - hecho o suceso estresante - resolución. Se evalúa si se sigue esa lógica o no, la posible inclusión de elementos extraños o distorsionantes, el tratamiento dado a los aspectos emocionales del relato y la resolución o no del conflicto. Atendiendo a estos criterios, las narraciones se califican en una escala de 1 a 7 puntos, que indica el grado en que el relato se organiza en torno a un guión de base segura. Los relatos con puntuaciones iguales o inferiores a 3 indican la ausencia de un guión de base segura. La media de la puntuación de las cuatro historias de apego nos dará la puntuación global de los guiones. La prueba también nos permite obtener puntuaciones parciales, una a partir de los guiones que giran en torno a la relación adulto-niño y otra a partir de los guiones centrados en la relación entre adultos. A pesar de ser una prueba relativamente nueva, ofrece claras ventajas, tanto en su administración sencilla y no invasiva, como en los niveles de validez y fiabilidad encontrados por diversos estudios (Coppola et al., 2006; Rodrigues-Doolabh y Waters, 2006; Vaughn et al., 2006; Verissimo y Salvaterra, 2006; Wong et al., 2011). Dos profesionales acreditados en el uso del instrumento, M. Veríssimo y B. Vaughn, entrenaron a dos de nuestras investigadoras para codificar las cuatro primeras narraciones Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 86 sobre las distintas temáticas, sin incluir las historias neutras. Las codificadoras entrenadas por los expertos fueron las que codificaron posteriormente los instrumentos. La codificación fue a ciegas respecto al grupo de pertenencia de las madres. La fiabilidad interjueces se estimó a partir del índice de concordancia K de Cohen, obteniéndose una puntuación de .75, valor que permite considerar adecuado el grado de acuerdo estimado entre codificadores (Landis y Koch, 1977). 2.2 Valoración de las representaciones mentales de las familias sobre el niño y la relación: Parenting Development Interview (PDI) Parenting Development Interview (PDI), elaborada por Aber et al. (1985), evalúa el funcionamiento reflexivo parental, es decir, las representaciones mentales y la capacidad de los padres para reflexionar sobre sus experiencias como padres, las experiencias de sus hijos y sobre la relación entre ambos. En este estudio, hemos utilizado una versión modificada y adaptada para su uso con familias adoptivas (Steele et al., 2007a). Consiste en una entrevista clínica semiestructurada, que se divide en cuatro grandes bloques de contenidos: representación del niño, representación de la relación, experiencia emocional de la maternidad o paternidad y adaptación del niño a la familia adoptiva (ver Anexo 3). Las narrativas de las madres se analizan utilizando el sistema de codificación (manual y rejilla) desarrollado por K. Henderson, M. Steele y S. Hillman (2007), que se divide en tres bloques: códigos de la experiencia afectiva de las madres (enfado/ira, necesidad de apoyo, culpa, disfrute, competencia, confianza de las madres, focalización en el niño, decepción/desesperación, calidez, conciencia y promoción de apego y hostilidad; códigos de la experiencia afectiva del niño (agresividad/enfado del niño, felicidad, control/manipulación, afecto, rechazo); y, por último, códigos globales (reflexión de las madres, coherencia global, riqueza de las percepciones, descripción de la relación y estilo de disciplina de las madres). En la tabla 3 se muestra una breve descripción de cada uno de los contenidos de PDI. ____________________________________________________________________ Capítulo 2. Método 87 Tabla 3 Contenidos de PDI Códigos de la Experiencia afectiva de las madres Códigos de la Experiencia afectiva de los padres Enfado/Ira Evalúa el grado en que las madres perciben sentimientos de ira o enfado en la relación con el niño. Necesidad de apoyo Evalúa el grado en que las madres perciben la necesidad de apoyo emocional, así como la necesidad de un tiempo personal para reponer energías, solas o acompañadas. Culpa Mide la capacidad de las madres para expresar sentimientos de culpa. Puede variar desde sentimientos sobre hechos importantes, hasta sobre situaciones cotidianas. Disfrute Evalúa la capacidad de las madres para expresar los sentimientos de alegría, satisfacción o felicidad en la relación con el niño. Competencia Evalúa la capacidad de las madres para afrontar los problemas de conducta y las dificultades con sus hijos, la capacidad para ser flexible y el carácter realista de sus objetivos y metas con el niño. Confianza percibida Evalúa la capacidad de las madres para usar estrategias disponibles, cómo de competentes se sienten en la crianza. Incluye la idealización de sí mismas como madres y el nivel de ansiedad ante la maternidad. Focalización en el niño Mide la capacidad de las madres para centrarse en las necesidades del niño frente a sus propias necesidades emocionales como madres. Decepción/Desesperación Evalúa el grado en que las madres perciben satisfacción o insatisfacción con el rol de madres. Calidez Evalúa la capacidad de las madres de intimidad, confianza o complicidad en la relación con su hijo, a la hora de compartir experiencias que implican proximidad o contacto físico (por ejemplo, sentarse juntos a ver una película, compartir un rato por la mañana en la cama, etcétera). Conciencia y promoción de apego Mide la capacidad de las madres para comprender cuestiones relativas al apego. Hostilidad Mide el grado en que las madres perciben hostilidad hacia los hijos (se castiga a los hijos por su actitud, se hacen comentarios hirientes, se rechazan sus avances, etcétera). Códigos de la Experiencia afectiva del niño Agresividad/Enfado Evalúa el grado en que las madres perciben que el niño muestra ira o enfado en distintas situaciones. Felicidad Mide el grado en que las madres perciben al niño como feliz y contento. Control/Manipulación Valora el grado en que las madres perciben que el niño pretende controlar las interacciones en general. Afecto Evalúa el grado en que las madres perciben que los niños aceptan y expresan el afecto mediante besos, abrazos, mimos, etcétera. Rechazo Evalúa el grado en que las madres perciben que son rechazadas por el niño ya sea a nivel emocional o a nivel pragmático. Códigos Globales Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 88 Reflexión Evalúa la capacidad reflexiva de las madres sobre su hijo y sobre la relación (en qué medida tratan de comprender el comportamiento del niño y en qué grado evalúan su influencia en la relación). Coherencia global Intenta medir la coherencia global de las ideas y sentimientos de las representaciones mentales de las madres. Riqueza de las percepciones Mide la pobreza o riqueza de las percepciones de las madres sobre el niño y la relación con él. Descripción de la relación Valora los tres adjetivos elegidos por las madres para describir la relación con su hijo. Estilo de disciplina Evalúa distintos estilos educativos de las madres: punitivo, establecimiento de límites, ineficaz, negociador y permisivo. Por último, cada una de las variables mencionadas se codificó en una escala de 1 a 4, donde 1 = nivel o grado mínimo, 2 = bajo, 3 = moderado y 4 = alto, salvo Estilo de disciplina, que se codificó en cinco categorías: punitivo, establecimiento de límites, inefectivo, negociador y permisivo. Una de las autoras de la adaptación de la prueba para familias adoptivas, la Dra. Miriam Steele, entrenó a dos investigadoras para la codificación de las entrevistas y se obtuvo un acuerdo total para los estilos de disciplina K = 1, alcanzándose una fiabilidad interjueces de K = .88 para el resto de los contenidos codificados. 2.3 Valoración del estrés parental: Parenting Stress Index (PSI) Parenting Stress Index (PSI) mide el estrés asociado a la paternidad. Está dirigido a padres con hijos de hasta 12 años de edad. Este instrumento fue elaborado por Abidin (1995). Para describir este instrumento, al igual que con los instrumentos previos, se usará el término madre en lugar de padre dado que en la muestra fueron éstas las que participaron en mayor número. Está compuesto por 123 ítems expresados en una escala tipo Likert de 1 (muy de acuerdo) a 5 (muy en desacuerdo). El instrumento permite extraer una puntuación de estrés total, distinguiendo entre aquellas fuentes de estrés propias de las características del niño (47 ítems), aquellas otras relacionadas más estrechamente con las madres (54 ítems) y, por último, las asociadas al ambiente y a los acontecimientos vitales estresantes ____________________________________________________________________ Capítulo 2. Método 89 (22 ítems) (ver Anexo 4). Los contenidos relacionados con las madres miden el nivel de estrés que el rol de madres añade a la relación madres-hijos (por ejemplo, “ser madre/padre es más difícil de lo que yo creía”). Por su parte, los contenidos relacionados con los niños evalúan el nivel de estrés experimentado por las madres en función de las características de sus hijos (por ejemplo, “mi hijo es tan activo que me agota”). Ambos contenidos se distribuyen a su vez en distintas subescalas. En el caso del estrés relacionado con características de los niños, las subescalas evalúan adaptabilidad, exigencias/demanda, humor, distracción/hiperactividad, aceptabilidad y refuerzo. En el caso del estrés relacionado con características de las madres, las subescalas miden depresión, competencia, apego, pareja, aislamiento, salud y restricción del rol. El instrumento incluye también una subescala de estresores vitales que han experimentado los padres y madres en el último año (por ejemplo, cambios en la estructura familiar, enfermedades o fallecimiento de familiares, problemas económicos, etcétera), aunque esta subescala no ha sido objeto de estudio en este trabajo. En la Tabla 4 se presenta una descripción concisa de cada una de las subescalas estudiadas. Cuanto más elevadas sean las puntuaciones en las subescalas, mayor es el nivel de estrés que vivencian las madres en relación con cada dimensión. Tabla 4 Subescalas de PSI Contenidos relacionados con los niños: Temperamento Adaptabilidad Mide la dificultad de las madres respecto a la capacidad de los niños para manejar cambios y transiciones. Exigencias/Demandas Evalúa en qué medida las madres viven de manera estresante las exigencias o demandas de los niños. Humor Evalúa en qué medida las madres viven de manera estresante las expresiones afectivas extremas y negativas en los niños (infelicidad, depresión, llanto frecuente). Distracción/Hiperactividad Mide la dificultad de las madres respecto a la capacidad de los niños para mantenerse centrados en una tarea. Contenidos relacionados con los niños: Expectativa de las madres Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 96 y que, referida al niño o niña en estudio, se aplica a modo de entrevista al padre o madre, con una duración aproximada de 15 minutos. Esta prueba evalúa la seguridad en las conductas de apego de los niños con la persona entrevistada (en nuestro caso, mayoritariamente, la figura de la madre). El entrevistado (madre o padre del menor) describe a su hijo o hija respecto a cada uno de los ítems que componen la entrevista, mediante una escala tipo Likert de 1 (muy distinto a mi hijo) a 5 (muy parecido a mi hijo) (por ejemplo, “si se le pide, a tu hijo no le cuesta compartir cosas contigo o te deja cogerlas fácilmente”, “cuando tu hijo vuelve a ti después de estar jugando, con frecuencia se muestra quisquilloso sin un motivo claro”) (ver Anexo 5). La escala ofrece una puntuación total en seguridad en el apego, que se extrae sumando todos los ítems. Para poder realizar dicho sumatorio es necesario invertir los ítems negativos (concretamente los ítems 2, 5, 7, 11, 13, 14, 17, 18, 19, 21 y 22). El resultado se interpreta de manera que a mayor puntuación alcanzada en la escala, mayor seguridad en las conductas de apego con una figura o cuidador determinado. El instrumento fue traducido por primera vez al castellano por Palacios y Román (2007). Respecto a la fiabilidad de la escala, se obtuvo un coeficiente alpha de Cronbach aceptable, cuyo valor fue de .69. 2.5.2 SDQ: The Strengths and Difficulties Questionnaire Para explorar las capacidades y dificultades en la adaptación conductual de los niños se utilizó Strengths and Difficulties Questionnaire (SDQ) de Goodman (1997). Presenta 25 ítems o preguntas que se realizan a las madres sobre el comportamiento del niño en los últimos 6 meses. Tienen que contestar si ese comportamiento “no es cierto”, es “algo cierto” o es “absolutamente cierto”. El cuestionario, dirigido a las madres, se utiliza para explorar atributos tanto positivos como negativos de sus hijos, agrupados en cinco subescalas: síntomas emocionales (por ejemplo, “se queja con frecuencia de dolor de cabeza, de estómago o de náuseas”, “tiene muchas preocupaciones, a menudo parece inquieto o preocupado”), ____________________________________________________________________ Capítulo 2. Método 97 problemas conductuales (por ejemplo, “frecuentemente tiene rabietas o mal genio”, “por lo general es obediente, suele hacer lo que le piden los adultos”), hiperactividad/problemas de atención (por ejemplo, “es inquieto, hiperactivo”, “no puede permanecer quieto/a por mucho tiempo”, “está continuamente moviéndose y es revoltoso”), problemas con los iguales (por ejemplo, “es más bien solitario y tiende a jugar solo”, “los otros niños se meten con él/ella o se burlan de él o ella”) y conducta prosocial (por ejemplo, “tiene en cuenta los sentimientos de otras personas”, “comparte frecuentemente con otros niños/as chucherías, juguetes, lápices”, etcétera). Las opciones de respuesta para cada ítem son: 0 = no es cierto, 1 = algo cierto, 2 = absolutamente cierto. Tras la pertinente inversión de algunos ítems, la puntuación total para cada una de las cinco subescalas se halla calculando la suma de las puntuaciones obtenidas en los cinco ítems que las componen, pudiendo oscilar la puntuación total de 0 a 10. Se prorratean las puntuaciones si solo falta uno o dos ítems por contestar. Para obtener la puntuación total de dificultades se suman las cuatro escalas que se refieren a problemas, sin incluir la escala de prosocialidad. La puntuación resultante puede variar de 0 a 40. Se puede prorratear el total si al menos 12 ítems fueron completados. Las puntuaciones más elevadas en las escalas de problemas indican mayores dificultades de adaptación conductual, mientras que las puntuaciones más altas en la escala de comportamiento prosocial indican fortalezas en esta dimensión. Las alphas de Cronbach resultaron bajas en algunas subescalas (por ejemplo, en problemas emocionales y problemas con los iguales), pero en total de dificultades fue aceptable. En la Tabla 8 se muestran los índices de consistencia interna de las distintas subescalas y del total de la escala. Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 98 Tabla 8 Índices de fiabilidad Alpha de Cronbach de Strengths and Difficulties Questionnaire (SDQ) SDQ Alpha Problemas emocionales .56 Problemas de conducta .71 Problemas de hiperactividad .71 Problemas con los iguales .52 Total dificultades .78 Conducta prosocial .74 Total .64 3 PROCEDIMIENTO En cuanto a la recogida de datos, se realizó en el domicilio de las familias de la muestra a través de dos visitas de unas dos horas de duración cada una. En cada visita participaban dos evaluadores, que previamente habían sido formados y entrenados para esta recogida de datos. Mientras que uno se encargaba de la evaluación de las madres y padres de la muestra, el otro evaluador realizaba la valoración de los menores. En la investigación participó aquel adulto que pasaba más tiempo con el menor, que en la mayoría de los casos fue la madre, como hemos comentado previamente, aunque también formaron parte de la muestra cuatro padres adoptivos. En la primera visita se evaluó el estrés parental mediante el instrumento Parenting Stress Index (PSI), así como la adaptación conductual de los menores a través del cuestionario dirigido a padres Strengths and Difficulties Questionnaire (SDQ). En la segunda visita se valoró la función reflexiva parental a través de Parenting Development Interview (PDI), la historia de apego adulto mediante Parental Bonding Instrument (PBI), la seguridad en las conductas de apego de los menores, con la entrevista aplicada a las madres Interview Measure of Attachment Security (IMAS) y la interacción madre-hijo por medio de la prueba Co-construction Task. La aplicación de los instrumentos se realizó en el orden mencionado. También se administraron otras pruebas que medían distintos aspectos psicológicos de los niños y de ____________________________________________________________________ Capítulo 2. Método 99 los padres y madres, pero que no han sido objeto de estudio en la presente investigación. Para agradecer a las familias su participación en el estudio, se les devolvió un informe individual con los principales resultados de la evaluación que se había realizado al menor. Asimismo, para el desarrollo de esta tesis doctoral, se realizó una revisión bibliográfica de la información disponible sobre esta temática de estudio por medio de distintos recursos electrónicos (Psycinfo en primer lugar). A partir de aquí se identificaron otros estudios relevantes y además se contactó directamente con los expertos sobre los distintos temas cuando las circunstancias lo requirieron. Por último, se ha utilizado el programa SPSS 20.0 para llevar a cabo los distintos análisis estadísticos de los datos (descripción de variables, diferencias de medias, relación entre variables, análisis factorial, análisis de clusters, regresiones lineales y gráficas). Respecto a las pruebas estadísticas, se han usado las siguientes, dependiendo del objetivo y del tipo de variables: - Prueba t de Student para muestras independientes. Esta prueba paramétrica servirá para comparar las medias de dos grupos no relacionados. Para comprobar el tamaño del efecto, en estos casos, se calculará la d de Cohen. El coeficiente obtenido, se interpretará del siguiente modo: .20 (tamaño de efecto pequeño), .50 (tamaño de efecto mediano) y .80 (tamaño de efecto grande) (Cohen, 1992). - Análisis univariante de la varianza (ANOVA). Se utilizará esta prueba paramétrica para analizar si existen diferencias de medias en una variable, medida de forma cuantitativa, entre más de dos grupos. Este procedimiento estadístico comprueba si existen diferencias entre las medias mediante la comparación de dos varianzas: la varianza intragrupos y la varianza intergrupos. Al comparar estas varianzas se comprueba si las diferencias entre las medias de los grupos prevalecen sobre las diferencias entre los sujetos de cada grupo. La prueba de Levene se usará para comprobar el supuesto de que las varianzas de los grupos son iguales. Si las varianzas son iguales para detectar entre qué medias hay diferencias se realizará un análisis posterior (contrastes a posteriori) mediante Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 100 T de Tukey. Si las varianzas no son iguales, se usará el estadístico robusto de Games-Howell para los contrastes a posteriori. Para comprobar el tamaño del efecto, se calculará el índice eta cuadrado (η2). El valor obtenido se considerará bajo si η2 > .01 y η2 < .06, medio entre η2 > .06 y η2 < .15 y elevado si η2 > .15 (Cohen, 1992). - Análisis de Covarianza (ANCOVA). Permite estudiar la relación de una variable cualitativa (factor) con una variable cuantitativa, eliminando la influencia de una tercera variable (cuantitativa) (llamada covariable). Facilita su interpretación que exista relación lineal entre la variable respuesta y la covariable y que no haya interacción entre el factor y la covariable. La prueba de Levene se usará para comprobar el supuesto de que las varianzas de los grupos son iguales. Si las varianzas son iguales para detectar entre qué medias hay diferencias se realizará un análisis posterior (contrastes a posteriori) mediante Bonferroni. El tamaño del efecto se calculará mediante el índice eta cuadrado (η2). El valor obtenido se considerará bajo si η2 > .01 y η2 < .06, medio entre η2 > .06 y η2 < .15 y elevado si η2 > .15 (Cohen, 1992). - Análisis de Chi-cuadrado de Pearson (X2). Para comprobar las diferencias existentes entre dos variables categóricas se llevarán a cabo tablas de contingencia, concretamente, se analizará el valor Chi-Cuadrado cuando menos del 20% de las casillas tengan una frecuencia esperada inferior a 5; en caso contrario se analizará el valor que aporta la Razón de Verosimilitudes. Para comprobar el motivo concreto de las diferencias, en caso de ser necesario, se analizarán los residuos tipificados corregidos; en los casos en que dicho valor sea mayor que 1.96 será donde se producirán las diferencias. Para comprobar el tamaño del efecto se calculará la V de Cramer. El coeficiente obtenido se interpretará del siguiente modo: <.35 (tamaño de efecto pequeño), .35-.65 (tamaño de efecto mediano), > .65 (tamaño de efecto grande) (Agresti, 1996). - Coeficiente de Correlación r de Pearson. Para medir la magnitud y el signo de la relación (lineal) entre dos variables cuantitativas se utilizará el coeficiente de correlación r de Pearson. El coeficiente de correlación de Pearson se interpretará de la siguiente ____________________________________________________________________ Capítulo 2. Método 101 manera: r = .10 y r = .23 tamaño del efecto pequeño, r = .24 y r = .36 tamaño del efecto mediano, r = .37 o más tamaño del efecto grande (Cohen, 1992). - Correlaciones parciales. Se empleará para estudiar la relación lineal existente entre dos variables controlando el posible efecto de una o más variables extrañas. Un coeficiente de correlación parcial es una técnica de control estadístico que expresa el grado de relación lineal existente entre dos variables eliminando de ambas el efecto atribuible a terceras variables. - Análisis factorial. Esta técnica de reducción de la dimensionalidad de los datos se utilizará para buscar grupos homogéneos de variables a partir de un conjunto numeroso de variables que correlacionen mucho entre sí. Se procurará que los grupos sean independientes unos de otros. Constará de cuatro fases: se calculará una matriz que exprese la variabilidad conjunta de todas las variables, se extraerá un número adecuado de factores, se rotará la solución para facilitar su interpretación y se estimarán las puntuaciones de los sujetos en las nuevas dimensiones. La matriz de correlaciones se examinará mediante el test de esfericidad de Bartlett, que contrasta la hipótesis nula de que la matriz de correlaciones es una matriz identidad. Se calculará la medida de adecuación muestral KMO propuesta por Kaiser, Mayer y Olkin para contrastar si las correlaciones parciales entre las variables son suficientemente pequeñas. Esta medida permite comparar la magnitud de los coeficientes de correlación observados con la magnitud de los coeficientes de correlación parcial. El estadístico KMO puede variar entre 0 y 1. Si es menor que .5 indicará que no es aconsejable realizar el análisis factorial con los datos muestrales manejados. - Análisis de conglomerado. Se realizará un análisis de conglomerados jerárquico, con el método vinculación intra-grupos y medida de la distancia euclídea al cuadrado. Esta técnica exploratoria y descriptiva se usará con el objetivo de encontrar grupos de casos o variables con características comunes, minimizando la varianza intragrupo y maximizando la intergrupo. Posteriormente, se realizará un análisis de conglomerados de K medias para Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 102 confirmar la solución obtenida en el procedimiento jerárquico. Para calcular la fiabilidad de los conglomerados obtenidos se empleará el estadístico Kappa. El índice de Kappa se regirá por los siguientes criterios: 0-.19 (grado de concordancia insignificante), .20-.39 (grado de concordancia bajo), .40-.59 (grado de concordancia moderado), .60-.79 (grado de concordancia bueno) y de .80-1 (grado de concordancia muy bueno) (Landis y Koch, 1977). - Análisis de regresión lineal múltiple. Esta técnica permitirá estudiar la relación de causalidad entre una variable criterio y varias variables predictoras. Antes de aplicar la regresión lineal múltiple se comprobarán los siguientes supuestos (Berry, 1993, citado en Field, 2009): o Tipo de variables: todas las variables independientes incluidas serán cuantitativas o cualitativas (con codificación ficticia). o Ausencia de multicolinealidad: esto implica que no se establezcan relaciones lineales perfectas o con alta correlación entre dos variables independientes. o Homocedasticidad: se analizará a través de los gráficos de dispersión. Este supuesto implica que los residuos deben ser uniformes en todo el rango de valores de los pronósticos. o Independencia de los errores: será valorado a través del estadístico de Durbin-Watson (valores entre 1.5 y 2.5 se considerarán óptimos). o Linealidad: se analizará la linealidad a través de la observación de los gráficos de dispersión parcial entre las variables predictoras. o Normalidad: se comprobará visualmente a través del Histograma y el Gráfico de Probabilidad Normal. Estos gráficos nos permiten, mediante inspección visual, valorar el cumplimiento del supuesto de normalidad en los residuos. En el caso de ambigüedad, se realizará la prueba de significación de Kolmogorov-Smirnov. __________________________________________________________________Capítulo 3. Resultados 103 CAPÍTULO 3. Resultados Como se ha planteado en los objetivos de este trabajo, el objeto principal de esta investigación, es el estudio del funcionamiento, la dinámica y las relaciones familiares de los padres y madres de niños adoptados internacionalmente. Con este propósito, hemos dividido el presente capítulo en cuatro grandes bloques de contenidos, considerando que al estar la muestra de familias adoptivas y normativas compuesta en su mayoría por madres, salvo por la participación de cuatro padres adoptivos, se usará generalmente el término genérico “madres” para referirnos a las madres y a los padres. En el primer bloque de contenidos, se presentan los análisis descriptivos y comparativos de cada una de las dimensiones psicológicas de las madres estudiadas (la historia de apego adulto, seguridad en las representaciones de apego, función reflexiva parental, estrés parental e interacción entre madres e hijos) atendiendo al grupo de pertenencia (adoptivo, normativo) y al nivel educativo familiar y de los menores (sexo y edad). A continuación, se muestran los análisis relacionales entre estas dimensiones psicológicas de las madres y las dimensiones psicológicas de los niños (seguridad en las conductas de apego y nivel de adaptación conductual). Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 104 Con la intención de examinar el funcionamiento y la dinámica del contexto familiar desde un enfoque más complejo y global, estudiando qué variables de las madres guardan relación entre sí y cuáles no, en el segundo bloque de contenidos, se ofrecen los análisis relacionales realizados con las distintas dimensiones psicológicas de las madres (la historia de apego adulto, seguridad en las representaciones de apego, función reflexiva parental, estrés parental e interacción entre madres e hijos). Para explorar estadísticamente qué tipo de agrupaciones son posibles y qué caracteriza el funcionamiento familiar de las madres adoptivas, en el tercer bloque de contenidos, se muestran los resultados del análisis de conglomerados con las variables del contexto familiar (historia de apego adulto, guiones de apego, función reflexiva parental, estrés parental e interacción entre madres e hijos). En el cuarto y último bloque de contenidos se presentan dos análisis de regresión lineal múltiple, considerando como variable dependiente, por un lado, la seguridad en las conductas de apego de los niños y, por otro, las dificultades de adaptación conductual de los menores, y como variables independientes, en ambas situaciones, las tipologías de familias obtenidas, y el nivel educativo familiar, el sexo y la edad de los menores. Desde esta perspectiva, se pretende ver cuánto explican cada una de estas variables, respecto a la seguridad en las conductas de apego de los niños y en cuanto a las dificultades en la adaptación conductual de los menores. Antes de efectuar los mencionados análisis, se procedió a realizar contrastes entre los grupos de familias (adoptivas y normativas) y el nivel educativo familiar. Para este análisis estadístico se ha tenido en cuenta el máximo nivel de estudios de ambos progenitores, es decir, en el caso de no coincidir el mismo nivel educativo en el padre y la madre, se ha tomado el nivel educativo del progenitor que presenta un nivel educativo más alto. Por otro lado, también se compararon estadísticamente los grupos de menores (adoptivos y no adoptivos) en cuanto a las variables sexo y edad en el momento de la evaluación. __________________________________________________________________Capítulo 3. Resultados 105 Para contrastar las variables categóricas grupo de pertenencia y nivel educativo familiar se ha utilizado el índice estadístico Chi-cuadrado de Pearson (χ2). Se obtuvieron diferencias significativas a nivel estadístico entre la muestra de familias adoptivas y de familias normativas (χ2(2) = 9.403, p = .009). En las familias adoptivas, nos encontramos con un porcentaje mayor de madres y padres universitarios, y, en las familias normativas, un porcentaje mayor de madres sin estudios o con graduado escolar y de madres con formación profesional o bachillerato. El tamaño del efecto fue pequeño (V = .310). En cuanto a las características de los menores, respecto al sexo, la prueba Chicuadrado reflejó diferencias significativas entre la muestra de familias adoptivas y de familias normativas (χ2(1) = 4.961, p = .026), con un tamaño del efecto pequeño (V = .225). Así, el porcentaje de niños varones fue significativamente mayor en el grupo de familias adoptivas que en el grupo de familias normativas. Respecto a la variable edad en el momento del estudio, asimismo, se aplicó la prueba t de Student para muestras independientes para explorar la relación entre esta variable y el grupo de pertenencia, y resultó no significativa (t(96) = -.169, p = .866). Puesto que el nivel de estudios familiar y sexo del menor son significativamente diferentes, se controlarán en los análisis posteriores en que se comparen los dos grupos mediante el procedimiento estadístico de análisis de covarianza (ANCOVA). Se realizarán ANCOVAs, sólo en los casos en los que se obtengan diferencias significativas entre las dimensiones psicológicas de las madres (historia de apego adulto, seguridad en las representaciones de apego, estrés parental, interacción madre-niño) y el grupo de pertenencia (adoptivo, normativo). Del mismo modo, para controlar el efecto de la edad en las correlaciones entre las dimensiones psicológicas de las madres (historia de apego adulto, seguridad en las representaciones de apego, estrés parental, interacción madreniño) y de los niños (seguridad en las conductas de apego y dificultades en la adaptación conductual) se utilizará el procedimiento estadístico de la correlación parcial. Se tendrá en cuenta para la aplicación de este procedimiento que las correlaciones entre las Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 112 Tabla 11 ANOVA del afecto y la sobreprotección (PBI) con la figura de la madre y del padre en función del nivel educativo familiar en las familias adoptivas y normativas Grupo Indicadores Nivel educativo familiar gl1 gl2 F Sig. η2a Adoptivo Afecto materno 2 34 .462 .634 .026 Sobreprotección materna 2 33 2.508 .097 .132 Afecto paterno 2 31 .300 .743 .019 Sobreprotección paterna 2 32 2.750 .079 .147 Normativo Afecto materno 2 53 .285 .753 .011 Sobreprotección materna 2 53 1.588 .214 .057 Afecto paterno 2 51 3.281 .046 .114 Sobreprotección paterna 2 50 5.115 .010 .170 a Tamaños del efecto: η2 > .01 y η2 < .06 (bajo), η2 > .06 y η2 < .15 (medio) y η2 > .15 (elevado) 1.1.2 La historia apego adulto y su relación con la seguridad en el apego y la adaptación conductual de los menores En cuanto a los análisis estadísticos sobre la relación entre la historia de afecto y sobreprotección del apego en los adultos y la seguridad en el apego de los niños y niñas, evaluada mediante IMAS, se usó el coeficiente de correlación r de Pearson. Los análisis realizados, como se aprecia en la Tabla 12, mostraron la ausencia de relaciones significativas entre las dimensiones del apego adulto (afecto y sobreprotección) y la seguridad en las conductas de apego de los niños de la muestra adoptiva y normativa. __________________________________________________________________Capítulo 3. Resultados 113 Tabla 12 Correlación de Pearson entre las escalas de afecto y control del apego adulto (PBI) y la seguridad en el apego de los menores (IMAS), en las familias adoptivas y normativas. Indicadores Familias adoptivas Familias normativas Afecto materno .011 -.158 Sobreprotección materna -.080 .073 Afecto paterno .201 .013 Sobreprotección paterna .019 -.205 Nota. p > .05 En segundo lugar, se aplicó ANOVA para estudiar la comparación de las medias en la seguridad en las conductas de apego de los menores con los tipos de apego referidos al padre y a la madre. Dichos análisis no reflejaron diferencias significativas entre ambas submuestras (adoptiva y normativa) (en las familias adoptivas, F(3,32) = 2.566, p = .072, referido a la madre y F(3,30) = .553, p = .650, referido al padre; en las familias normativas, F(3,52) = .328, p = .805, referido a la madre y F(3,49 )= 2.259, p = .093, referido al padre). Por otra parte, en cuanto a la relación entre las dos dimensiones del apego adulto (afecto y sobreprotección) y la adaptación conductual de los niños y niñas (puntuación total del instrumento SDQ), los resultados reflejaron en las familias normativas una correlación significativa y positiva entre la historia de sobreprotección por parte de la figura del padre y la puntuación total de dificultades en la adaptación conductual de los niños. De acuerdo con este resultado, a mayor recuerdo de sobreprotección paterna en los adultos, más problemas de adaptación conductual en sus hijos, en el grupo de familias normativas. El resto de las correlaciones encontradas no resultaron significativas en ambas muestras (Tabla 13). Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 114 Tabla 13 Correlación de Pearson entre las escalas de afecto y control del apego adulto (PBI) y la adaptación conductual de los menores (SDQ), en las familias adoptivas y normativas. Indicadores Familias adoptivas Familias normativas Afecto materno .148 .108 Sobreprotección materna -.040 .003 Afecto paterno .023 -.092 Sobreprotección paterna .026 .275* Nota. *p < .05 Tampoco se obtuvieron resultados significativos al analizar las correlaciones entre las dos dimensiones de PBI (afecto y sobreprotección) y las subescalas de SDQ (escala de síntomas emocionales, escala de problemas de conducta, escala de hiperactividad, escala de problemas con los iguales y escala prosocial) (p > .05). Por último, en cuanto al tipo de apego, el ANOVA no mostró diferencias significativas en el tipo de vínculo que el adulto recuerda con la madre y la adaptación conductual de los menores (F(3,32) = .464, p = .710, para las familias adoptivas y F(3,52) = .659, p = .581, para las familias normativas). Tampoco se obtuvieron diferencias significativas en el tipo de vínculo de apego que el adulto recuerda con el padre y la adaptación conductual de los menores (F(3,30) = .671, p = .576, en las familias adoptivas y F(3,49) = 2.314, p = .087, en las familias normativas). En resumen, los principales resultados reflejaron que ambas familias (adoptivas y normativas) son semejantes respecto al recuerdo que tienen sobre las relaciones con sus madres y padres en la infancia y la adolescencia, no existiendo diferencias significativas entre ambas. Un dato interesante es la ausencia de correlaciones entre la historia de apego adulto y la mayor parte de los contenidos analizados del apego infantil y la adaptación conductual de los menores. __________________________________________________________________Capítulo 3. Resultados 115 1.2 La seguridad en el apego adulto La seguridad en el apego de las madres, entiéndase madre y padre por el sesgo de la muestra, se midió con la prueba de Guiones de Apego (Waters y Rodrigues-Doolabh, 2001; Waters y Waters, 2006). Se presupone que los individuos con una historia personal de base segura en sus relaciones de apego, almacenan en su memoria representaciones mentales de un guión seguro de apego, que les servirá para ir resolviendo distintas situaciones relevantes (ver apartado de método, pp. 84-86). Se muestra a continuación el análisis descriptivo (medias, desviaciones típicas, puntuaciones mínimas y máximas) de los resultados totales y por subescalas de la aplicación de este instrumento (Guiones de Apego) a las familias adoptivas y no adoptivas. En segundo lugar, se presentan las diferencias significativas obtenidas al comparar las medias en seguridad en el apego de las madres atendiendo a variables como grupo de pertenencia y nivel educativo familiar. Para estudiar estas comparaciones se ha utilizado la prueba t de Student para muestras independientes, para la primera comparación, y la prueba de diferencia entre dos o más medias, ANOVA, para la segunda. Posteriormente, se profundiza, por un lado, en la relación existente entre la seguridad en el apego de las madres y la seguridad en el apego de los menores y, por otro, en la correlación entre seguridad en el apego de las madres y la adaptación conductual de los menores. Todas estas correlaciones se han explorado por medio del coeficiente de correlación r de Pearson. 1.2.1 Descripción y diferencias en la seguridad en el apego adulto en función del grupo de pertenencia y del nivel educativo familiar A continuación, se describen los indicadores de seguridad en las representaciones de apego adulto diferenciando entre familias adoptivas y normativas. En la Tabla 14 se especifican las medias, las desviaciones típicas y las puntuaciones mínimas y máximas. En este instrumento de Guiones de Apego las familias adoptivas obtuvieron una puntuación media total de 3.86, siendo ligeramente superior la media obtenida por las familias del Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 116 grupo normativo, de 4.11. La puntuación total alcanzada, como se puede apreciar, fue muy parecida en ambos casos y por encima de 3, resultado que destaca el predominio de indicadores de seguridad en las representaciones de apego de los adultos evaluados y que viene a coincidir con el valor habitual en otras investigaciones que han usado este mismo instrumento. Tabla 14 Descriptivos de los indicadores de seguridad en el apego adulto (Guiones de Apego), en el grupo de familias adoptivas y normativas Indicadores Descriptivos Grupo Adoptivo Normativo Guiones 1: Mañana del bebé N 40 55 M 3.94 4.09 DT 1.42 1.17 Mín. 1.00 2.00 Máx. 7.00 6.30 Guiones 2: Consulta del médico N 40 55 M 3.49 3.87 DT 1.02 1.12 Mín. 2.00 1.50 Máx. 5.50 6.50 Guiones 3: Camping adultos N 39 55 M 4.22 4.23 DT 1.17 1.08 Mín. 2.00 2.00 Máx. 6.50 6.12 Guiones 4: Accidente adultos N 40 55 M 3.77 4.23 DT .99 1.17 Mín. 2.00 1.50 Máx. 6.00 6.50 Guiones Niño N 40 55 M 3.71 3.98 DT 1.03 .97 Mín. 2.00 2.25 Máx. 5.75 6.00 Guiones Adulto N 39 55 M 3.99 4.23 DT .92 .98 Mín. 2.06 2.12 Máx. 6.25 6.00 Guiones Total N 39 55 M 3.86 4.11 DT .88 .86 Mín. 2.13 2.25 __________________________________________________________________Capítulo 3. Resultados 117 Máx. 5.38 6.00 En segundo lugar, se muestran las diferencias en los indicadores de seguridad en las representaciones de apego adulto en función del grupo de pertenencia. Se usó la prueba t de Student para muestras no relacionadas para explorar la comparación entre las medias en la puntuación global del instrumento de Guiones de Apego en las familias adoptivas y normativas. Los resultados de esta comparación han resultado no significativos (t(92) = 1.346, p = .182). Tampoco fueron significativos en la comparación de las puntuaciones de Guiones Niño (t(93) = 1.290, p = .200) y Guiones Adulto (t(92) = 1.235, p = .220) y el grupo de referencia (adoptivo o normativo). Respecto al nivel educativo, se compararon las medias de la puntuación global de Guiones en función del nivel educativo familiar (Figura 4). Las diferencias resultaron ser significativas, tanto en el grupo de familias adoptivas (F(2,36) = 5.365, p = .009) como en el grupo de familias normativas (F(2,52) = 9.000, p = .000), siendo el tamaño de efecto grande (η2 = .230 para las familias adoptivas y η2 = .257 para las familias normativas). En las familias adoptivas, Levene señaló que las varianzas eran iguales (F(2,36) = 2.759, p=.077), y la prueba de Tukey señaló diferencias significativas entre los grupos de universitarios y formación profesional o bachillerato. La media del grupo de universitarios (M = 4.06; DT = .82) fue mayor que la media del grupo de bachillerato o formación profesional (M = 2.96; DT = .66). De acuerdo con este resultado, las madres y padres adoptivos universitarios mostraron mayor seguridad en las representaciones de apego que las madres y padres adoptivos del grupo de bachillerato o formación profesional (Figura 2). Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 118 Figura 2. Puntuaciones medias en seguridad en el apego adulto (puntuación total de Guiones) en función del nivel educativo familiar en las familias adoptivas En las familias normativas, se asumieron que las varianzas eran iguales (F(2,52) = .742, p =.481,) y se usó la prueba de Tukey para realizar las comparaciones post-hoc. Se localizó una diferencia significativa entre las madres universitarias y las madres sin estudios o con graduado escolar. También resultó significativa la comparación entre las madres universitarias y las madres con formación profesional o bachillerato. La media del grupo de madres universitarias (M = 4.50; DT = .66) fue mayor que la del grupo sin estudios o con graduado escolar (M = 3.49; DT = .96) y mayor que la del grupo de formación profesional o bachillerato (M = 3.82; DT = .74). De esta manera, las madres no adoptivas de nivel educativo alto (con estudios universitarios) presentaron mayor seguridad en las representaciones de apego que las madres no adoptivas de nivel educativo bajo (sin estudios o con graduado escolar) y que las madres no adoptivas de nivel educativo medio (Figura 3). 3.00 2.96 4.50 0 0.5 1 1.5 2 2.5 3 3.5 4 4.5 5 Seguridad en las representaciones de apego adulto Bajo Medio Alto __________________________________________________________________Capítulo 3. Resultados 119 Figura 3. Puntuaciones medias en seguridad en el apego adulto (puntuación total de Guiones) en función del nivel educativo familiar en las familias normativas En resumen, en términos generales, la seguridad en las representaciones de apego de los padres y madres no pareció ser significativamente diferente en función del grupo adoptivo o normativo, en ambos casos con una aceptable media promedio de seguridad. Por otro lado, parece que el nivel educativo influyó en la seguridad en las representaciones de apego adulto, tanto en el grupo adoptivo como en el normativo, siendo mayor los indicadores de seguridad en el apego en los padres y madres de nivel educativo alto frente a los de nivel educativo medio o bajo. 1.2.2 La seguridad en el apego adulto y su relación con la seguridad en el apego de los menores y su adaptación conductual A continuación se exponen los hallazgos de la relación entre la seguridad en el apego de las madres (Guiones de Apego) y la seguridad en el apego de los niños y niñas (IMAS). Más adelante, se comentarán los resultados respecto a las correlaciones entre la seguridad en el apego de las madres (Guiones de Apego) y el nivel de adaptación conductual de los menores (SDQ). El cálculo del coeficiente de correlación r de Pearson entre la puntuación global de Guiones de Apego de las madres y la puntuación de seguridad en el apego de los niños y niñas, obtenida a través del instrumento IMAS, no fue significativo en las familias adoptivas y normativas (Tabla 15). Si realizamos estos mismos análisis estadísticos con todas las 3.49 3.82 4.50 0 0.5 1 1.5 2 2.5 3 3.5 4 4.5 5 Seguridad en las representaciones de apego adulto Bajo Medio Alto Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 120 puntuaciones de las escalas y subescalas de Guiones (Guiones Niño, Guiones Adulto, Guiones Mañana del bebé, Guiones Consulta del médico, Guiones Camping adultos y Guiones Accidente adultos) y la puntuación total de IMAS tampoco se obtuvieron relaciones significativas. Tabla 15 Correlación de Pearson entre los indicadores de seguridad en el apego adulto (Guiones) y la seguridad en las conductas de apego de los menores (IMAS), en las familias adoptivas y normativas Indicadores Familias adoptivas Familias normativas Guiones 1: Mañana del bebé -.103 -.148 Guiones 2: Consulta del médico -.106 .055 Guiones 3: Camping adultos -.163 -.162 Guiones 4: Accidente adultos -.037 -.161 Guiones Niño -.123 -.058 Guiones Adulto -.128 -.184 Guiones Total -.133 -.138 Nota. p > .05 Tampoco fue significativa la relación entre la seguridad en el apego de las madres (puntuación total de Guiones) y la puntuación total de dificultades en la adaptación conductual de los menores en las familias adoptivas y en las familias normativas (Tabla 16). Si realizamos estos mismos análisis estadísticos con todas las puntuaciones de las escalas y subescalas de Guiones (Guiones Niño, Guiones Adulto, Guiones Mañana del bebé, Guiones Consulta del médico, Guiones Camping adultos y Guiones Accidente adultos) y la puntuación total de SDQ tampoco se obtuvieron relaciones significativas. __________________________________________________________________Capítulo 3. Resultados 121 Tabla 16 Correlación de Pearson entre los indicadores de seguridad en el apego adulto (Guiones) y las dificultades en la adaptación conductual de los menores (SDQ), en las familias adoptivas y normativas Indicadores Familias adoptivas Familias normativas Guiones 1: Mañana del bebé -.085 -.099 Guiones 2: Consulta del médico .124 -.117 Guiones 3: Camping adultos .102 -.122 Guiones 4: Accidente adultos .101 -.099 Guiones Niño .002 -.128 Guiones Adulto .118 -.125 Guiones Total .065 -.144 Nota. p > .05 Tampoco se obtuvieron resultados significativos al analizar las correlaciones entre los indicadores de seguridad en el apego de las madres (Guiones) y las subescalas de SDQ (escala de síntomas emocionales, escala de problemas de conducta, escala de hiperactividad, escala de problemas con los iguales y escala prosocial) (p > .05). Tan solo se obtuvo una correlación significativa y positiva entre los indicadores de seguridad en el apego derivados de la puntuación de Guiones en la historia “Consulta del médico”, de la interacción madre-hijo, y la subescala de conducta prosocial de SDQ (r = -.310, p = .021), en las familias normativas. Según este resultado, cuanto menor fue la seguridad en los guiones de apego de las madres no adoptivas, se detectaron menos conductas prosociales en los menores no adoptados. Con base a lo anterior, la seguridad en las representaciones de apego de las madres y de los padres no parece estar relacionada, en las muestras estudiadas, con la seguridad en las conductas de apego de los menores y su adaptación conductual. Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 128 (códigos globales). El supuesto de igualdad de varianzas se cumplió para todas las variables, salvo para los contenidos de PDI relacionados con la expresión de enfado y la competencia. Con estas dos variables se utilizó la prueba de Games-Howell para realizar el contraste a posteriori y con las otras variables (culpa, competencia, nivel de focalización en el niño, conciencia y promoción de apego, reflexión sobre la relación, coherencia y riqueza perceptiva) se empleó la prueba de Tukey. En el grupo de familias normativas, en los contenidos de PDI como la expresión de enfado, las diferencias se encontraron entre el grupo de nivel educativo bajo (M = 3.00; DT = .45) y universitarios (M = 2.45; DT = .63), siendo la media más alta en el grupo sin estudios o con graduado escolar. En el contenido de PDI referido a la culpa, la prueba de Tukey señaló diferencias significativas entre el grupo sin estudios o con graduado escolar (M = 1.45; DT = .52) y el grupo de formación profesional o bachillerato (M = 2.31; DT = .86), siendo la media más alta en grupo de nivel educativo medio. En el contenido de PDI relacionado con la competencia, la prueba de Games-Howell no señaló diferencias entre los grupos. En los contenidos de PDI relacionados con el nivel de focalización en el niño y la coherencia, las comparaciones por pares mostraron diferencias entre el grupo sin estudios o con graduado escolar (M = 2.00; DT = 1.00 y M = 2.18; DT = .87, respectivamente) y el grupo de formación profesional o bachillerato (M = 2.77; DT = .73 y M = 2.92; DT = .64, respectivamente), y entre el grupo sin estudios o con graduado escolar y el grupo de universitarios (M = 3.21; DT = .56 y M = 3.55; DT = .57, respectivamente), siempre a favor del grupo de nivel educativo alto. En el contenido de PDI referido a la conciencia y promoción de apego, las diferencias se obtuvieron entre el grupo sin estudios o con graduado escolar (M = 2.36; DT = .81) y el grupo de universitarios (M = 3.00; DT = .66), siendo la media más alta en el grupo de nivel educativo alto. Y por último, en los contenidos de PDI referidos la reflexión de la relación y la riqueza perceptiva, las comparaciones por pares señalaron diferencias significativas entre el grupo sin estudios o con graduado escolar (M = 2.00; DT = .89 y M = 2.00; DT = .89, respectivamente) y el grupo de universitarios (M = 2.97; DT = .73 y M = 3.03; DT = .78, respectivamente), y entre el grupo de formación profesional o bachillerato (M = 2.23; DT = .60 y M = 2.38; DT = .65, respectivamente) y el grupo de universitarios, en todos los casos a favor del grupo de nivel educativo alto. En la mayoría de las comparaciones entre estos contenidos de PDI y el nivel educativo familiar el tamaño del efecto fue grande, salvo en la comparación entre la competencia y el nivel educativo familiar, donde el tamaño del efecto fue medio. __________________________________________________________________Capítulo 3. Resultados 129 Resumiendo, al observar las medias de los grupos, en todas las variables la media del grupo de nivel de estudios alto fue mayor que la media del grupo de nivel educativo medio y bajo, en este orden, excepto para la culpa donde la media fue mayor en el grupo de enseñanzas medias. No se descubrieron diferencias significativas en los diferentes contenidos de PDI en relación con el nivel educativo familiar en el grupo de familias adoptivas (p > .05). En la Tabla 20 se recogen los resultados del ANOVA y los tamaños de efecto resultantes de las comparaciones de las distintas escalas de PDI en función del nivel educativo familiar en las muestras adoptiva y normativa. Tabla 20 ANOVA de los contenidos de PDI en función del nivel educativo familiar en las familias adoptivas y normativas Grupo Indicadores gl1 gl2 F Sig. η2a Adoptivo Grado de enfado 2 37 1.141 .331 .058 Expresión de enfado 2 37 .452 .640 .024 Nivel necesidad de apoyo 2 37 .694 .506 .036 Satisfacción con el apoyo 2 37 .240 .788 .013 Culpa 2 37 1.964 .155 .096 Disfrute 2 37 .389 .681 .021 Competencia 2 37 .121 .887 .006 Confianza percibida 2 37 .400 .673 .021 Nivel de focalización en el niño 2 37 .380 .687 .020 Decepción 2 37 .239 .789 .013 Calidez 2 37 .812 .452 .042 Conciencia/promoción apego 2 37 1.209 .310 .061 Hostilidad del niño 2 37 .664 .521 .035 Agresividad del niño 2 37 1.410 .257 .071 Felicidad del niño 2 37 3.052 .059 .142 Manipulación del niño 2 37 .734 .487 .038 Afecto del niño 2 37 .920 .408 .047 Rechazo del niño 2 37 1.362 .269 .069 Reflexión sobre la relación 2 37 .616 .545 .032 Coherencia 2 37 .896 .417 .046 Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 130 Riqueza de la percepción 2 37 1.031 .367 .053 Descripción de la relación 2 37 .775 .468 .040 Normativo Grado de enfado 2 50 1.710 .191 .064 Expresión de enfado 2 50 3.304 .045 .117 Nivel necesidad de apoyo 2 50 1.752 .184 .066 Satisfacción con el apoyo 2 50 .937 .398 .036 Culpa 2 50 4.278 .019 .146 Disfrute 2 50 3.000 .059 .107 Competencia 2 50 3.815 .029 .132 Confianza percibida 2 50 .875 .423 .034 Nivel de focalización en el niño 2 50 11.695 .000 .319 Decepción 2 50 .850 .434 .033 Calidez 2 50 .326 .723 .013 Conciencia/promoción apego 2 50 4.759 .013 .160 Hostilidad del niño 2 50 .494 .613 .019 Agresividad del niño 2 50 .115 .892 .005 Felicidad del niño 2 50 .653 .525 .025 Manipulación del niño 2 50 2.270 .114 .083 Afecto del niño 2 50 .033 .968 .001 Rechazo del niño 2 50 .540 .586 .021 Reflexión sobre la relación 2 50 8.795 .001 .260 Coherencia 2 50 17.933 .000 .418 Riqueza de la percepción 2 50 8.192 .001 .247 Descripción de la relación 2 50 .796 .457 .031 a Tamaños del efecto: η2 > .01 y η2 < .06 (bajo), η2 > .06 y η2 < .15 (medio) y η2 > .15 (elevado) En cuanto a la relación entre el estilo disciplinario de PDI y el nivel educativo familiar, el contraste Chi cuadrado de Pearson indicó que no existía relación entre ambas variables en las familias adoptivas (χ2(6) = 2.61, p = .884) y normativas (χ2(6) = 5.522, p = .479). En resumen, en cuanto al grupo de pertenencia, de forma general, se puede concluir que las madres y los padres adoptivos puntuaron más alto que las madres no adoptivas en la mayoría de los contenidos positivos de la función reflexiva parental, siendo el tamaño del efecto grande (disfrute, nivel de focalización en el niño), mediano (competencia, confianza percibida, calidez, conciencia y promoción de apego, afecto del niño) y pequeño (felicidad del niño). Las familias no adoptivas puntuaron más alto en los __________________________________________________________________Capítulo 3. Resultados 131 contenidos menos positivos o claramente negativos de la función reflexiva parental, y estas diferencias encontradas entre ambos grupos de familias eran en su mayoría estadísticamente significativas, con un tamaño de efecto grande (grado y expresión de enfado, rechazo del niño), mediano (nivel de necesidad de apoyo) y pequeño (hostilidad del niño). En cuanto a las representaciones mentales sobre el estilo disciplinario, fue más alto el porcentaje de madres y padres adoptivos con una función reflexiva propia de un estilo negociador y más alto el porcentaje de madres no adoptivas con representaciones de estilo punitivo, con un tamaño del efecto pequeño. En cuanto al nivel educativo familiar, en el grupo de familias normativas, se hallaron diferencias significativas en la función reflexiva parental referido a los contenidos positivos de PDI de la experiencia afectiva de las madres como son la competencia, el nivel de focalización en el niño, la conciencia y promoción de apego y en tres contenidos globales como son la reflexión sobre la relación, la coherencia y la riqueza perceptiva, en la mayoría de los casos a favor de las madres de nivel educativo alto y/o medio, excepto en el contenido negativo de PDI de la experiencia afectiva de los madres como es la expresión de enfado, donde la media fue más alta en las madres de nivel educativo bajo. En las familias del grupo adoptivo no se obtuvieron diferencias significativas debidas al nivel educativo familiar. 2.1.2 Diferencias en la función reflexiva parental en función del sexo y la edad de los menores Asimismo, se comprobó si existían diferencias en los contenidos de la entrevista PDI en función del sexo de los menores. En la Tabla 21 se encuentran los estadísticos descriptivos para cada grupo (niño y niña). En las familias adoptivas las diferencias significativas se encontraron exclusivamente en aspectos que tenían que ver con la experiencia afectiva de las madres, concretamente en expresión de enfado (t(38) = -1.959, p = .057), media más altas para los niños, y nivel de atención al niño (t(35.687) = -2.408, p = .021), media más alta para las niñas. En la muestra de familias normativas, las diferencias fueron significativas a nivel estadístico para los siguientes contenidos relacionados con la experiencia afectiva de las madres: el nivel de necesidad de apoyo (t(51) = -2.244, p = .029) y la decepción (t(45.025) = -3.121, p = .003), siendo las medias más altas para los niños en los dos casos; en cuanto a la satisfacción con el apoyo (t(51) = 2.003, p = .051), la media más alta fue para las niñas. En relación con los contenidos de la percepción de las madres de la Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 132 experiencia afectiva del niño, tanto en la agresividad (t(51) = -2,695, p = .010) como en el rechazo (t(37.18) = -2.072, p = .045), las medias fueron más elevadas para los niños; en cuanto al afecto (t(51) = 1.967, p = .055), las niñas alcanzaron la media más elevada. El tamaño del efecto fue mediano en todos los casos, salvo en el contenido de PDI referido al nivel de atención al niño donde el tamaño del efecto fue grande. Tabla 21 Estadísticos descriptivos de la función reflexiva parental (PDI), diferenciando el sexo de los hijos y el grupo familiar (adoptivas y no adoptivas) Niños Niñas Grupo Indicadores M DT M DT Adoptivo Expresión de enfado 2.17 .81 1.64 .67 Nivel de focalización en el niño 3.55 .63 3.91 .30 Normativo Nivel de necesidad de apoyo 2.46 .99 1.85 .99 Satisfacción con el apoyo 2.96 .87 3.41 .75 Decepción 1.69 .68 1.19 .48 Agresividad del niño 2.42 .86 1.81 .79 Afecto del niño 2.81 .94 3.30 .87 Rechazo del niño 1.73 1.12 1.22 .58 Respecto a la variable edad (ver Tabla 22), el coeficiente r de Pearson mostró relaciones estadísticamente significativas tanto en la muestra de familias adoptivas como en la muestra de familias normativas. En la muestra de familias adoptivas, se halló una asociación significativa y positiva entre un contenido de la esfera de los niños, hostilidad del niño, y la edad en el momento del estudio. Asimismo, se encontraron asociaciones significativas, de signo negativo, entre dos contenidos del dominio de los niños, felicidad del niño y afecto del niño, y la edad del menor. En las familias normativas, se halló una correlación significativa y positiva entre la edad del menor y nivel de necesidad de apoyo, de la esfera de las madres, y correlaciones significativas, de signo negativo, entre la edad del menor y distintos contenidos de la esfera de las madres, satisfacción con el apoyo, disfrute, competencia, nivel de focalización en el niño, conciencia y promoción de apego y en un contenido del dominio del niño, el afecto del niño. Las restantes correlaciones entre __________________________________________________________________Capítulo 3. Resultados 133 los contenidos de PDI y la edad del menor fueron no significativas en las muestras estudiadas. Tabla 22 Correlación de Pearson entre la función reflexiva parental (PDI) y la edad de menor, en las familias adoptivas y normativas Indicadores Familias adoptivas Familias normativas Grado de enfado .026 .153 Expresión de enfado -.053 .217 Nivel de necesidad de apoyo .178 .303* Satisfacción con el apoyo -.267 -.291* Culpa .254 .115 Disfrute -.111 -.302* Competencia -.196 -.277* Confianza percibida -.031 -.103 Nivel de focalización en el niño -.014 -.282* Decepción .267 .133 Calidez -.200 -.157 Conciencia y promoción de apego -.232 -.343* Hostilidad del niño .372* .132 Agresividad del niño -.025 .155 Felicidad del niño -.364* -.203 Manipulación del niño .026 .192 Afecto del niño -.324* -.399** Rechazo del niño .250 .160 Reflexión sobre la relación -.137 -.256 Coherencia -.120 -.223 Riqueza de la percepción .009 -.212 Descripción de la relación -.269 -.185 Nota. *p < .05; **p < .01 En resumen, en las familias adoptivas la reflexión de los padres y madres en torno a la parentalidad incluyó aspectos más positivos (nivel de atención al niño) que negativos (expresión de enfado), cuando el menor fue una niña que cuando fue un niño, sin Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 134 diferencias significativas en función del sexo en el resto de los ámbitos. En las familias normativas, cuando el menor estudiado fue una niña las madres incorporaron aspectos más positivos (satisfacción con el apoyo, afectividad del niño), que contenidos más negativos, que aparecieron en la función reflexiva de las madres cuando el menor fue un niño (nivel de necesidad de apoyo, decepción, agresividad y rechazo del niño). En ambos tipos de familias (adoptiva y normativa), parece que resultó más fácil la relación cuando el menor fue una niña. Por otra parte, la reflexión de las madres y de los padres en torno a la parentalidad incluyó aspectos más positivos en las familias adoptivas (felicidad del niño y afecto del niño) y en las familias normativas (satisfacción con el apoyo, disfrute, competencia, nivel de focalización en el niño, conciencia y promoción de apego y el afecto del niño) cuando el menor fue más pequeño, mientras que en las familias adoptivas, la hostilidad del niño, y en las familias normativas, el nivel de necesidad de apoyo, apareció en la representación mental de los padres y madres con niños más mayores. 2.1.3 La función reflexiva parental y su relación con la seguridad en el apego y la adaptación conductual de los menores En cuanto a las correlaciones entre PDI (función reflexiva parental) e IMAS (seguridad en las conductas de apego de los menores), se encontraron algunas asociaciones significativas y positivas en las dos muestras (Tabla 23). En el caso de las familias adoptivas, se halló una correlación negativa entre el contenido de PDI relacionado con la culpa, del dominio de las madres, y el contenido relacionado con la agresividad del niño, de la esfera de los niños, con la puntuación total de seguridad en las conductas de apego de los menores, de manera que a menos culpa y menos agresividad del niño en las representaciones de los padres y madres, más seguridad en las conductas de apego de los niños. En la muestra de familias no adoptivas, tan solo se encontró una correlación negativa entre el contenido de PDI referido a la hostilidad, del dominio de los niños, y la puntuación total de seguridad en las conductas de apego de los niños y niñas, de modo que a menos hostilidad del niño en las representaciones de las madres, más seguridad en las conductas de apego de los niños. Para el resto de los contenidos de PDI no se obtuvieron diferencias __________________________________________________________________Capítulo 3. Resultados 135 significativas (p > .05). Las correlaciones han afectado a pocos contenidos tanto en un grupo como en otro. Tabla 23 Correlación de Pearson entre los contenidos de PDI y la puntuación total de seguridad en el apego de los menores (IMAS), en las familias adoptivas y normativas Indicadores Familias adoptivas Familias normativas PDI: Grado de enfado -.227 -.221 PDI: Expresión de enfado -.175 -.199 PDI: Nivel de necesidad de apoyo -.180 -.042 PDI: Satisfacción con apoyo .169 .064 PDI: Culpa -.430** .039 PDI: Disfrute .096 .097 PDI: Competencia .039 .183 PDI: Confianza percibida .256 .103 PDI: Nivel de focalización en el niño .137 .047 PDI: Decepción -.153 -.220 PDI: Calidez .028 .220 PDI: Conciencia y promoción de apego -.022 .195 PDI: Hostilidad .008 -.282* PDI: Agresividad niño -.686** -.227 PDI: Felicidad niño -.031 .198 PDI: Manipulación niño -.091 .004 PDI: Afecto niño .002 .116 PDI: Rechazo niño -.145 -.093 PDI: Reflexión sobre la relación -.036 .177 PDI: Coherencia -.143 .031 PDI: Riqueza de la percepción .073 .056 PDI: Descripción de la relación .066 .257 Nota. *p < .05; **p < .01 Por otro lado, el ANOVA no reveló diferencias significativas en la seguridad en las conductas de apego de los menores en relación con la función reflexiva en torno al estilo de disciplina, ni en las familias adoptivas (F(3,36) = .473, p = .703) ni en las normativas (F(3,49) = 1.694, p = .180). Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 136 Además, se examinaron posibles correlaciones entre las distintas representaciones mentales sobre la parentalidad y la existencia de dificultades de adaptación en la conducta en los menores (Tabla 24). En las familias adoptivas, se encontró una correlación negativa entre el código global de descripción de la relación (PDI) y la puntuación total de SDQ y una correlación positiva entre el contenido de PDI referido a la agresividad del niño y la puntuación total de SDQ. En las familias normativas, se dieron varias correlaciones negativas entre la puntuación total de SDQ y diferentes contenidos positivos de PDI, concernientes al dominio de las madres, como la satisfacción con el apoyo, el disfrute y la conciencia y promoción del apego; y de los códigos globales, como la coherencia. Se encontraron también correlaciones positivas entre la puntuación total de SDQ y dos contenidos negativos de PDI, referidos a la experiencia afectiva de las madres, como son la decepción y la hostilidad; y entre la puntuación total de SDQ y dos contenidos negativos de PDI, de la percepción de las madres de la experiencia afectiva del niño, como son la agresividad y la manipulación. __________________________________________________________________Capítulo 3. Resultados 137 Tabla 24 Correlación de Pearson entre los contenidos de PDI y la puntuación total de adaptación conductual de los niños y niñas (SDQ), en las familias adoptivas y normativas Indicadores Familias adoptivas Familias normativas PDI: Grado de enfado .301 .247 PDI: Expresión de enfado .059 .259 PDI: Nivel de necesidad de apoyo .157 .257 PDI: Satisfacción con apoyo -.072 -.327* PDI: Culpa .269 .053 PDI: Disfrute -.029 -.274* PDI: Competencia -.055 -.068 PDI: Confianza percibida -.241 -.155 PDI: Nivel de focalización en el niño .200 -.234 PDI: Decepción .017 .335* PDI: Calidez .057 -.123 PDI: Conciencia y promoción de apego .052 -.369** PDI: Hostilidad .082 .284* PDI: Agresividad niño .356* .482** PDI: Felicidad niño -.023 -.161 PDI: Manipulación niño -.052 .443** PDI: Afecto niño -.078 -.228 PDI: Rechazo niño .059 .235 PDI: Reflexión sobre la relación -.062 -.176 PDI: Coherencia .044 -.345* PDI: Riqueza de la percepción -.075 -.131 PDI: Descripción de la relación -.380* -.040 Nota. *p < .05; **p < .01 Por último, el análisis de la varianza o ANOVA no reveló diferencias significativas en la adaptación conductual de los menores en función de la función reflexiva en torno al estilo disciplinario en las familias adoptivas (F(3,36) = 1.897, p =.147) y en las normativas (F(3,49) = .788, p =.507). En resumen, en el grupo de familias adoptivas, no se han encontrado relaciones significativas para muchos de los contenidos de PDI y la seguridad en las conductas de apego de los niños. Tan solo se hallaron correlaciones significativas, de signo negativo, Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 240 datos, pero, por el contrario, las puntuaciones de las madres adoptivas fueron menos positivas en la auto-reflexión sobre la propia maternidad. Sin embargo, las madres no adoptivas presentaron puntuaciones semejantes en ambos dominios estudiados de la auto-reflexión. Priet el al. (2000) concluyen, muy en consonancia con nuestros resultados y nuestras reflexiones acerca de los mismos, que las madres adoptivas probablemente están mejor preparadas que las no adoptivas para afrontar los retos de la adopción relacionados con las necesidades de los niños adoptados (adversidad previa, comunicación sobre su condición adoptiva, búsqueda de los orígenes), dado que presentan una percepción más positiva del niño, que sirve como factor protector para hacer frente a las dificultades. Otros autores apuntan también en esta misma dirección (Fonagy et al., 1995 citado en Priel et al., 2000). En nuestro caso, entendemos, como ya se ha dicho anteriormente, que gran parte de esa mejor preparación se debe a la formación previa a la adopción a la que las madres estudiadas por nosotros han podido acceder. Proceso formativo que, más allá de suponer un recurso facilitador del aprendizaje de nuevas herramientas y estrategias útiles para afrontar la paternidad adoptiva y todos sus retos, aporta un espacio de reflexión personal, familiar y grupal sobre el proyecto de la paternidad adoptiva que permite un importante entrenamiento y optimización consciente de las capacidades reflexivas parentales. 3 EL ESTRÉS PARENTAL Respecto al estrés parental, varias han sido las investigaciones encaminadas a estudiar el nivel de estrés que presentan las familias adoptivas durante la crianza de los hijos. Este interés guarda una estrecha relación con los resultados de los primeros estudios realizados sobre la vida familiar adoptiva y sus retos, iniciados por Kirk (1964) y continuados por Brodzinsky (1987, 1990). Los resultados de la investigación de Brodzinsky (1987,1990) pusieron de manifiesto que las familias adoptivas se situaban dentro de un continuo respecto a la percepción de sus semejanzas y diferencias con las familias no adoptivas. En uno de los extremos de este intervalo se situaban aquellas familias adoptivas ___________________________________________________________________Capítulo 4. Discusión 241 que insistían demasiado en esas diferencias, mientras que en el otro extremo se encontraban aquellas otras familias adoptivas que prácticamente negaban que existiesen diferencias entre familias adoptivas y no adoptivas. El término medio entre ambas posturas parecía ser la opción más favorable de cara a la adaptación familiar. Dentro de esta línea de investigación, se han encontrado resultados en distintas direcciones: unas investigaciones muestran que las familias adoptivas experimentan más estrés parental que las no adoptivas; otras investigaciones reflejan que las familias adoptivas experimentan menos estrés que las familias no adoptivas (Bird et al., 2002; Ceballo et al., 2004; Levy-Shiff et al., 1997; Sánchez-Sandoval y Palacios, 2012). Por último, otras investigaciones han encontrado el mismo estrés parental en las familias adoptivas y no adoptivas (León et al., 2015; Vorria et al., 2006). En nuestra investigación también nos hemos querido preguntar y contestar a la hipótesis de si las familias adoptivas presentan más o menos estrés parental que las familias no adoptivas. En el presente trabajo se ha evaluado el estrés parental mediante Parental Stress Index (PSI; Abidin, 1995), analizándose tanto la puntuación global de estrés extraída, como las variables del estrés parental relacionadas con las características de las madres y con las características de los niños. Nuestros hallazgos muestran, en general, que las familias adoptivas y normativas no se diferencian por el nivel de estrés que experimentan. Un reciente estudio de investigación realizado por nuestro equipo de investigación (León et al., 2015) reveló que estas diferencias continuaron siendo no significativas cuando los niños presentaron edades comprendidas entre los 8 y 12 años. Otros autores tampoco han hallado diferencias en el estrés parental experimentado por ambas familias (adoptivas y normativas) (Vorria et al., 2006). Por tanto, según nuestros resultados, y los revisados en estos estudios anteriores, las familias adoptivas parecen estar lo suficientemente preparadas y equipadas a nivel de recursos personales y familiares para afrontar distintos retos vinculados a la paternidad adoptiva, sin sufrir por ello un mayor nivel de estrés. No obstante, otros estudios han obtenido resultados que apoyan la hipótesis contraria, encontrando que las familias adoptivas experimentan más estrés Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 242 asociado a la crianza de los hijos que las familias no adoptivas. Por ejemplo, McGlone et al. (2002) hallaron en las familias adoptivas un mayor nivel de estrés que en la población general; sin embargo, los de esta investigación eran niños con necesidades especiales, circunstancia que probablemente tuviera también un peso importante en el origen del estrés parental. En esta línea, también otras investigaciones con familias adoptivas han encontrado relación entre las necesidades especiales de los niños y un mayor estrés asociado a la paternidad (Palacios y Sánchez-Sandoval, 2006; Sánchez-Sandoval y Palacios, 2012). Sin embargo, aunque el estrés general de las familias adoptivas y no adoptivas, según nuestros resultados, sea el mismo, sí que hemos hallado diferencias en algunas fuentes de estrés de unas y otras. Así, aunque con un tamaño del efecto pequeño en ambas muestras, parece que las familias adoptivas, en comparación con las no adoptivas, presentan más estrés asociado a la percepción de distracción o hiperactividad en sus hijos, mientras que las familias no adoptivas experimentan un nivel de estrés más elevado que el manifestado por las familias adoptivas en lo relativo a la falta de apoyo de su pareja en responsabilidades y funciones asociadas a la crianza de los hijos. Por otro lado, otros estudios han mostrado que las familias adoptivas están más cohesionadas que las no adoptivas (Codamo et al., 2009; Lansford et al., 2001), son parejas más estables, que llevan más años conviviendo (Palacios et al., 2007), lo que puede justificar, de alguna manera, que en el caso de las familias no adoptivas el estrés parental provenga en mayor medida de la falta de apoyo de la pareja en las cuestiones referidas a la crianza de los hijos. En general, parece que las fuentes de estrés de unas y otras familias son cualitativamente diferentes en función de las propias características del sistema familiar. Respecto a la relación entre estrés parental y nivel educativo familiar, contrariamente a los resultados obtenidos por otros investigadores (Berastegui, 2005; Lavee y Sharlin, 1996; Östsberg y Hagekull, 2000), que encuentran que el nivel educativo ___________________________________________________________________Capítulo 4. Discusión 243 alto de los padres se relaciona con un menor nivel de estrés parental, en nuestra investigación el estrés parental no se asoció al nivel educativo familiar. Tal vez porque en nuestra muestra adoptiva la mayoría de las madres y padres presentaba un nivel educativo alto, característica, por otra parte, representativa de las familias adoptivas internacionales. Aun así, en la muestra no adoptiva, donde sí existía mayor variabilidad en el nivel educativo familiar, tampoco correlacionó el nivel educativo con el estrés parental. Respecto a la relación entre estrés parental y el sexo del menor, el sexo del menor tampoco se ha asociado, en general, con el estrés parental en las muestras estudiadas (adoptiva y normativa). Investigaciones con muestras normativas tampoco han hallado relación entre el sexo del niño y el estrés parental (Anastopoulos et al., 1992). En cuanto a la edad de los menores, no parece relacionarse con la vivencia de estrés asociado a la paternidad. Anastopoulos et al. (1992) también hallaron este mismo resultado respecto a la relación entre el estrés parental y la edad, en muestras normativas. Sin embargo, se han detectado algunas peculiaridades en este funcionamiento familiar de las familias adoptivas y no adoptivas. Nuestros resultados reflejaron que cuanto mayores eran los hijos, las familias adoptivas presentaron más estrés relacionado con la escala de refuerzo de los padres y madres (evalúa en qué medida las madres viven de manera estresante el refuerzo que le proporcionan sus hijos), con un tamaño del efecto medio, y las familias normativas, experimentaron más estrés referido al nivel de exigencias y demandas que les planteaba el niño (evalúa en qué medida las madres viven de manera estresante las exigencias o demandas de los niños), con un tamaño del efecto grande. Una posible lectura de estos datos podría tener que ver con que ambos grupos de familias experimentaron más estrés cuando no se sintieron correspondidos por sus hijos más mayores. Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 244 4 LA INTERACCIÓN MADRE-HIJO En este trabajo, hemos estudiado también la interacción entre las madres y sus hijos, analizando, por una parte, las conductas facilitadoras de apego de las madres (busca la proximidad física, mira al niño, expresión facial positiva, gestos, contacto físico de apoyo, tono verbal positivo, utiliza el pronombre nosotros o el plural en primera persona, formula preguntas o hace sugerencias y utiliza refuerzos positivos verbales) y, por otra, otros aspectos de la calidad de la interacción entre madres e hijos (ritmicidad, animación, sensibilidad, creatividad y calidad del comportamiento), mediante el cálculo de dos índices a partir de las variables del análisis micro-analítico y macro-analítico de la prueba Coconstruction Task (Steele et al., 2007b). Cuando hemos comparado a las familias adoptivas con las no adoptivas, nuestros resultados reflejan que las madres y los padres adoptivos utilizaron más conductas promotoras de apego frente a las madres del grupo normativo. Este hallazgo puede estar relacionado con la capacidad reflexiva de los padres adoptivos. Nuestros resultados previos sobre la función reflexiva parental mostraron a unos padres adoptivos más inclinados a tomar en consideración las necesidades específicas de sus hijos como adoptados, con una visión más compleja del niño y de la relación, de manera que la mayor presencia de conductas promotoras de apego podría ser la manera en que los padres adoptivos traducen a través de la interacción esa manera de percibir a sus hijos y la relación con ellos. Además, mientras que en las familias no adoptivas la relación de apego viene dada por la relación madre-hijo desde el embarazo, y luego en los primeros meses, y posteriormente durante los años de desarrollo del niño, en las familias adoptivas la relación hay que construirla ex novo y, por lo tanto, parece razonable que uno de los grandes objetivos de los adoptantes sea asegurarse de la construcción de un vínculo afectivo que convierta en realidad el proyecto de maternidad-paternidad que pasa, casi necesariamente, por la existencia de ese vínculo. En cuanto a otros aspectos de la calidad de la interacción evaluados, no se han obtenido resultados significativos en estos otros indicadores de calidad de las relaciones. Con estos resultados, se ha cumplido una parte ___________________________________________________________________Capítulo 4. Discusión 245 de nuestra hipótesis en la que, a priori, esperábamos encontrar mejores interacciones en las familias adoptivas. Nuestros resultados apoyan esta hipótesis para las conductas promotoras de apego, en la misma dirección que Steele et al. (2007b), pero no en cuanto a otros aspectos de la calidad en la interacción. Respecto al nivel educativo familiar, en las familias adoptivas se encontraron diferencias significativas en las conductas promotoras de apego entre las madres del grupo de nivel educativo bajo y alto, siendo la puntuación media más elevada para las madres universitarias, con tamaño del efecto mediano. Respecto a los otros aspectos de la calidad de la interacción, también se obtuvieron diferencias significativas en el mismo sentido. Aunque no hemos encontrado estudios que analicen el papel que juega el nivel educativo en la sensibilidad o en la interacción madre-hijo con muestras adoptivas, investigaciones con muestras normativas muestran resultados que apuntan en la misma dirección que nuestros datos, revelando que un nivel educativo más alto se asocia con puntuaciones más elevadas en la sensibilidad materna (Campbell et al., 2007; Pelchat et al., 2003; Santelices et al., 2015). Sería necesario un análisis más sistemático de este asunto para establecer con mayor claridad su alcance y significado, pero con los datos disponibles lo único que podemos hacer es dejar constancia de las diferencias encontradas. En cuanto al sexo del menor, tan solo se obtuvieron diferencias significativas en la calidad de la interacción de las familias adoptivas, siendo la media más alta para las niñas. En las familias normativas de nuestra muestra no se hallaron diferencias significativas en función del sexo del menor, ni en las conductas promotoras de apego, ni en los otros aspectos de la calidad de la interacción. Otros estudios, con muestras normativas, obtienen resultados semejantes a estos últimos, de manera que el sexo del menor no parece que participe activamente en un mayor o menor despliegue de sensibilidad por parte de las madres (Bornstein y Manian, 2013; Stevenson-Hinde et al., 2013). Quizá sea oportuno recordar aquí, una vez más, que nuestra muestra adoptiva no está repartida de forma igualitaria entre niños y niñas, por lo que las diferencias ligadas al sexo de los adoptados deben ser tomadas aquí con suma cautela. Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 246 Respecto a la edad del menor, las familias adoptivas y no adoptivas mostraron más conductas promotoras de apego, sobre todo, cuando los niños eran más pequeños, siendo el tamaño del efecto grande y mediano, respectivamente. En cambio, en cuanto a los otros indicadores de la calidad de la interacción, la edad del menor no introdujo diferencias significativas entre las familias adoptivas y no adoptivas. En el estudio de Ponciano (2012) no se encontró correlación significativa entre la sensibilidad materna y la edad del niño en una muestra de madres adoptivas. Aunque algunos estudios con muestras normativas han hallado la edad del menor relacionada con la sensibilidad materna (Campbell et al., 2007), parece que dicha relación estaba relacionada con la presencia de depresión en las madres, de manera que las madres que presentaron niveles más bajos de depresión fueron más sensibles con sus hijos más mayores, mientras que las madres con niveles elevados de depresión fueron menos sensibles. 5 LA RELACIÓN ENTRE APEGO ADULTO, FUNCIÓN REFLEXIVA PARENTAL, ESTRÉS PARENTAL, INTERACCIÓN MADRE-HIJO A continuación, se discutirán los resultados obtenidos sobre la relación entre las distintas dimensiones psicológicas de las madres y padres adoptivos (historia de apego adulto, seguridad en las representaciones de apego adulto, función reflexiva parental, estrés parental e interacción madre-hijo). El orden que se seguirá a la hora de discutir estos resultados será el siguiente: primero, se reflexionará sobre los hallazgos referidos a la relación del apego adulto (historia de apego y seguridad en las representaciones de apego) con la función reflexiva parental y con la interacción madre-hijo; segundo, se discutirán los resultados de la relación entre la función reflexiva parental y la interacción madre-hijo; y tercero, se contrastarán los datos encontrados sobre el estrés parental y su relación con la función reflexiva parental y la interacción madre-hijo. ___________________________________________________________________Capítulo 4. Discusión 247 5.1 El apego adulto y su relación con la función reflexiva parental y la interacción madre-hijo Antes de discutir los resultados sobre el apego adulto y su relación con la función reflexiva parental y la interacción madre-hijo, se comentarán los hallazgos relativos a la asociación que se establece entre la historia de apego adulto y la seguridad en las representaciones de apego adulto. En primer lugar, nuestros datos han mostrado que las dos dimensiones del apego adulto (afecto y sobreprotección) y la seguridad en las representaciones de apego adulto están relacionadas entre sí. Según nuestros resultados, cuanto más elevadas fueron las puntuaciones de las madres y padres adoptivos en la seguridad en las representaciones de apego, mayor fue el recuerdo de haber recibido afecto en la infancia y adolescencia de la figura materna. En cambio, bajos indicadores de seguridad en las representaciones de apego en las madres y padres adoptivos se relacionaron con el recuerdo de haber sido más sobreprotegido o controlado por la figura de la madre en la infancia y adolescencia. Partiendo de estos resultados, se discutirán los hallazgos obtenidos respecto al apego adulto y su relación con la función reflexiva parental y la sensibilidad materna. En cuanto a la relación entre apego adulto y función reflexiva parental, no se ha encontrado relación sistemática entre las puntuaciones totales de ambas variables. Las relaciones que se comentan son algunas aisladas que se han encontrado, pero en general ambas variables no parecen relacionadas, como si representaran dos ámbitos que, aun perteneciendo a la misma persona, no se influyen ni interfieren mutuamente. En nuestro estudio, la seguridad en las representaciones de apego de los padres y madres adoptivos se relacionó con el contenido de PDI referido a la felicidad del niño. De esta manera, las madres y padres adoptivos con más seguridad en sus representaciones de apego percibieron a sus hijos más felices. Slade et al. (1999) hallaron que las madres con apego autónomo puntuaron más alto en las dimensiones de disfrute y coherencia de PDI. Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 248 Respecto a la relación entre el apego adulto y la interacción madre-niño, esperábamos encontrar asociación entre los indicadores de apego (historia de apego adulto y seguridad en las representaciones de apego) y los indicadores de sensibilidad (promoción de apego y calidad de la interacción), pero no hemos encontrado dichas relaciones en ninguna de las dos muestras (adoptiva y normativa). En este sentido, nuestros resultados no coinciden con los obtenidos por otros autores, que hallaron una fuerte relación entre apego adulto (evaluado con AAI) o seguridad en las representaciones de apego (evaluada con Guiones de Apego) y sensibilidad materna (evaluada con la escala de sensibilidad de Ainsworth) (Pederson et al., 1998; Vaughn et al., 2006). Este resultado quizá se pueda explicar desde un punto de vista metodológico, teniendo en cuenta que lo que evalúan PBI y Co-construction no es lo mismo que lo que miden AAI y la escala de sensibilidad de Ainsworth. Por otro lado, tal vez, en la relación entre seguridad en el apego e interacción madre-hijo intervengan también otras dimensiones psicológicas de las madres y padres como, por ejemplo, el estrés parental y por este motivo no hemos encontrado asociación entre ambas variables en la muestra adoptiva. En esta dirección, Mills-Koonce et al. (2011) encontraron que cuando las madres presentaron un apego inseguro (en concreto, apego inseguro-evitativo) y además experimentaron niveles altos de tensión psicológica, se mostraron menos sensibles con sus bebés. 5.2 La función reflexiva parental y la interacción madrehijo Respecto a la relación entre la función reflexiva parental y la interacción madrehijo, no hemos encontrado relación entre las conductas promotoras de apego y los tres factores principales de PDI en las familias adoptivas. Cuando analizamos los contenidos de PDI por separado, hemos hallado que las madres y padres adoptivos que percibieron a sus hijos más felices utilizaron más conductas promotoras de apego en la interacción. Por tanto, habría que destacar que las representaciones en torno a la felicidad del niño se han relacionado tanto con la seguridad en las representaciones de apego de los padres y de las madres adoptivas, como con un mayor uso de las conductas promotoras de apego. ___________________________________________________________________Capítulo 4. Discusión 249 También en el grupo normativo de comparación se hallaron asociaciones en la misma dirección. En cuanto a la relación entre función reflexiva parental y calidad de la interacción, las madres y padres adoptivos con una visión positiva de la experiencia afectiva del niño (factor 3 de PDI) presentaron más calidad en la interacción (con un tamaño del efecto grande), relación encontrada en términos parecidos para el grupo normativo. Estos resultados son importantes porque apuntan hacia una fuerte relación entre la función reflexiva parental y la calidad de las interacciones entre las madres adoptivas y sus hijos adoptados. Otros investigadores encuentran hallazgos que relacionan una función reflexiva parental más positiva con un comportamiento menos hostil en la interacción con los hijos (Grienenberger et al., 2005). Por tanto, una visión más positiva llevaría a una relación más agradable entre las madres adoptivas y sus hijos, que a su vez estimularía esa visión positiva, pues el niño (y la madre) la disfrutarían más. 5.3 Relaciones entre estrés parental, función reflexiva parental e interacción madre-hijo Respecto a la relación entre el estrés y la función reflexiva parental, los resultados obtenidos han mostrado que las madres y padres adoptivos con más altos niveles de estrés presentaron en su capacidad reflexiva parental menos confianza en sus estrategias para la crianza de los hijos, más culpa y percibieron a sus hijos más agresivos. Estos resultados confirman parte de nuestra hipótesis de que a menor estrés familiar en las familias adoptivas, mejor capacidad de mentalización, empatía, reflexividad en torno al niño y la relación madreniño. También en el grupo normativo se hallaron relaciones entre aspectos de la función reflexiva y el estrés. Respecto a la relación entre el estrés parental y la interacción madre-hijo, los resultados obtenidos confirman nuestra hipótesis de que las familias con menos estrés parental presentan una mayor sensibilidad y calidad en la interacción con el menor. El hallazgo es coherente con los datos de diferentes autores que encuentran también esta Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 256 En relación con estos resultados, cabe comentar que otros estudios, con muestras normativas, apoyan las relaciones que hemos encontrado entre las características de los padres y la seguridad en las conductas de apego de los niños. Por ejemplo, una función reflexiva parental más positiva se ha relacionado con un comportamiento menos hostil en la interacción con los hijos (Grienenberger et al., 2005). Asimismo, las madres con una función reflexiva parental más positiva y estilos de apego más seguros son más sensibles con sus hijos (Slade, 1999; Slade et al., 1999). Cuando las madres presentan un apego inseguro (en concreto, apego inseguro-evitativo) y además experimentan niveles altos de tensión psicológica se muestran menos sensibles con sus hijos (Mills-Koonce et al.; 2011). Nuestros resultados encuentran también relación entre estas características familiares, agrupadas en la segunda tipología de familias, y además, muestran que las relaciones que se establecen entre estas variables explican una parte de la variabilidad encontrada en la seguridad en las conductas de apego infantil. 7 LA ADAPTACIÓN CONDUCTUAL DE LOS MENORES EN FUNCIÓN DE LAS TIPOLOGÍAS DE FAMILIAS Los problemas de conducta en los niños adoptados son uno de los tópicos más estudiados en la literatura sobre adopción. Estas dificultades de adaptación conductual o problemas de conductas se han relacionado con distintas variables de los propios niños, variables referidas tanto a sus características personales, como, por ejemplo, el sexo o la edad (Andresen, 1992; Barth y Brooks, 1997; Palacios et al., 2005; Tan, 2009; Verluis-den Bieman y Verhulst, 1995), como a su historia previa, como, por ejemplo, el haber sufrido maltrato infantil o la institucionalización (Juffer y van Ijzendoorn, 2005; Merz y McCall, 2010; Versluis-den et al., 1995). Los investigadores han tratado también de entender las características del contexto familiar que se relacionan con los problemas de conducta de los niños adoptados, estudiando qué relación guardan estos problemas con diferentes variables familiares. Por ejemplo, un estilo educativo más democrático por parte de los padres se ha asociado con una menor incidencia de problemas de conducta en los menores ___________________________________________________________________Capítulo 4. Discusión 257 adoptados (Berastegui, 2005; Palacios et al., 2005), mientras que situaciones de sobreprotección por parte de los padres se han relacionado con mayores problemas de conducta (Peters et al., 1999). Con nuestro estudio, se ha tratado de responder al objetivo de examinar las relaciones existentes, en ambas muestras, entre las dimensiones psicológicas de los padres y madres y la adaptación conductual de los menores. A continuación, se irán discutiendo los resultados más destacables. Respecto a la relación entre la historia de apego adulto y la adaptación conductual de los menores, no se han encontrado relaciones significativas para la mayor parte de los contenidos analizados de la adaptación conductual de los menores. Por lo que se refiere a la relación entre la seguridad en las representaciones de apego adulto y la adaptación conductual de los menores, no hemos encontrado relaciones significativas en las muestras estudiadas. En cuanto a la relación entre la función reflexiva parental y la adaptación conductual de los menores, tampoco se encontraron muchas correlaciones significativas. Tan solo se encontró relación, en las familias adoptivas, entre puntuaciones más elevadas en el contenido de PDI referido a una descripción positiva de la relación y menos dificultades conductuales en los menores, según nos informaron sus madres y padres. Por el contrario, cuantas más elevadas fueron las puntuaciones obtenidas en las representaciones de las madres y de los padres en torno a la agresividad en el niño, se encontraron puntuaciones más elevadas en dificultades de adaptación conductual de los menores. Los datos en las familias normativas son coherentes con los anteriores. Además, en lo que respecta a la relación entre los tres factores de PDI y las dificultades de adaptación conductual de los niños, y una vez controlada la edad del menor, en las familias adoptivas, cuanto mayor fue la puntuación del factor Visión positiva de la experiencia afectiva del niño de PDI, menos síntomas emocionales presentaron los menores adoptados. En esta misma dirección, aunque refiriéndose a los problemas externalizantes de los niños, se encuentran los resultados del estudio de Priel et al. (2000), donde las Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 258 madres adoptivas con puntuaciones más elevadas en auto-reflexión informaron de menos síntomas externalizantes en los menores adoptados. Refiriéndonos ahora a la relación entre el estrés parental y las dificultades de adaptación conductual de los menores, en las familias adoptivas (y también en las normativas), el estrés parental se relacionó con todas las dificultades conductuales de los niños (síntomas emocionales, problemas de conducta, hiperactividad, problemas con los iguales). Numerosas investigaciones han encontrado resultados en esta misma dirección tanto con muestras adoptivas (Eanes y Fletcher, 2006; Farina et al., 2004; Gagnon- Oosterwaal et al., 2012; McGlone et al., 2002) como con muestras normativas (Deater- Deckard et al., 1996; Hauser-Cram et al., 2001). Así, por ejemplo, en el estudio de Eanes y Fletcher (2006) el estrés parental se asoció tanto con los problemas internalizantes como externalizantes de los niños adoptados. Respecto a los problemas externalizantes, cuando los niños manifestaron altos niveles de problemas de atención, sus madres se sintieron más estresadas. Por otra parte, cuando las madres experimentaron más estrés, se sintieron menos competentes como madres. Respecto a los problemas internalizantes, la relación negativa entre los problemas internalizados de conducta de los niños y los sentimientos de competencia de las madres era más fuerte cuando las madres informaban de más estrés parental que cuando informaban de menos niveles de estrés. En la misma línea, Farina et al. (2004) hallaron que el estrés parental correlacionó significativamente con un apego inseguro y con un aumento de problemas de conducta en los niños. Con una muestra de niños adoptivos con necesidades especiales, McGlone et al. (2002) hallaron que el aumento en los niveles de estrés parental se asoció con mayores niveles de problemas de comportamiento infantil (mentira, robo, agresión física y verbal, rabietas, hiperactividad y falta de atención). Por su parte, Gagnon-Oosterwaal et al. (2012) hallaron que la adversidad preadoptiva aumentaba el estrés parental, y que altos niveles de estrés incrementaban los problemas de conducta de los adoptados. Respecto a la relación entre la interacción madre-hijo y las dificultades de adaptación conductual de los menores, en las familias adoptivas y normativas no se ___________________________________________________________________Capítulo 4. Discusión 259 encontraron diferencias significativas entre las conductas promotoras de apego y la adaptación conductual de los menores. Respecto a la relación entre la calidad de la interacción y las dificultades de adaptación conductual de los menores, se descubrieron correlaciones significativas y negativas, en las familias adoptivas, entre la calidad de la interacción y la escala de síntomas emocionales, la escala de problemas de conducta, la escala de problemas con los iguales y la puntuación total de SDQ, relaciones no halladas en el grupo no adoptivo. En el estudio de Steele et al. (2007b), analizaron si se habían producido cambios en las respuestas de los padres en SDQ y PSI, aplicando de nuevo estos instrumentos tras la intervención. Los autores no encontraron cambios en la percepción de los problemas de conducta por parte de los padres tras las sesiones de retroalimentación, pero la intervención fue demasiado corta y poco intensiva. En resumen, según nuestros resultados, en las familias adoptivas, una visión positiva de la experiencia afectiva del niño se relacionó positivamente con menos problemas emocionales en los menores adoptados, mientras que un alto estrés parental y una baja calidad de la interacción madre-hijo se asociaron significativamente con todos los problemas de adaptación conductual en los niños, datos todos ellos que, como hemos ido indicando, guardan relación con los obtenidos por otros investigadores. Asimismo, se cumplió con el objetivo de desarrollar un modelo predictivo para las dificultades de adaptación conductual de los menores, a partir de las tipologías de padres encontradas y de las variables sociodemográficas estudiadas, mediante un análisis de regresión lineal múltiple. El modelo explicó el 45.4% de la varianza total de la adaptación conductual de los menores. Según el modelo, las dificultades de adaptación conductual de los niños disminuían cuando las madres y padres presentaban una historia de baja sobreprotección paterna y materna y alto afecto materno, una función reflexiva parental positiva, bajo estrés parental y una alta calidad en la interacción, y cuando el menor era una niña. En una dirección parecida, apuntan los resultados del análisis de regresión de Steele (2006), donde los problemas de conducta de los niños adoptados se explicaron por las altas puntuaciones de las madres en estrés (PSI), dificultades en la función reflexiva Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 260 parental (PDI) y madres con un trauma no resuelto (AAI). Por otra parte, en este mismo estudio, los problemas en la relación con los iguales o compañeros se explicaron por medio de variables como haber experimentado abuso sexual, falta de coherencia en las reflexiones de las experiencias como padres (PDI) y la narración de haber sido abandonada o descuidada por su madre (AAI). Además, respecto a la confluencia de las características de los padres y de los niños en el estrés parental, Palacios y Sánchez-Sandoval (2006) hallaron, mediante un análisis de regresión jerárquica, que las características de los niños (cualquier tipo de necesidad especial, la edad avanzada en el momento del estudio, el sexo masculino), algunas características de los padres (los estilos de crianza que implican menos afecto y comunicación, la insistencia en las diferencias entre niños adoptados y no adoptados, la relación antes de la adopción entre padres e hijos) y características del contexto de la adopción (uso más frecuente de los servicios de apoyo para padres), fueron predictores significativos de las puntuaciones altas de estrés para la paternidad adoptiva, explicando el 57.5% del estrés de las madres adoptivas. 8 LIMITACIONES DE ESTE ESTUDIO, FUTURAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN E IMPLICACIONES PRÁCTICAS Una vez que hemos reflexionado y discutido sobre los principales resultados obtenidos en esta investigación no queremos dejar de contemplar algunas de sus limitaciones, así como trazar algunas posibles líneas de investigación futura y algunas implicaciones prácticas. 8.1 Limitaciones de este estudio En primer lugar, una de las limitaciones de este trabajo está relacionada con las características de las muestras. Por un lado, el grupo de familias estudiadas es reducido, lo que limita los análisis estadísticos y, por otro, las familias adoptivas proceden del ámbito de la adopción internacional, por lo que hay que ser prudentes a la hora de realizar generalizaciones a las familias adoptivas en general. Así mismo, la mayoría de los ___________________________________________________________________Capítulo 4. Discusión 261 participantes en este estudio han sido madres, al tratarse de la persona que se identificó que pasaba más tiempo dedicada a la atención directa al niño. Hubiese sido interesante haber podido ampliar el estudio a una muestra más numerosa de padres. En segundo lugar, respecto a los procedimientos de evaluación utilizados, cabría señalar distintas limitaciones a los diversos instrumentos empleados. En primer lugar, para evaluar la historia de apego adulto, se optó por una medida basada en el recuerdo, como es PBI, con las limitaciones que tienen los métodos retrospectivos. Por su parte, la prueba de Guiones usada para evaluar la seguridad en las representaciones de apego adulto tiene la enorme ventaja de su facilidad y rapidez de uso, pero no es comparable con el enfoque más completo y sofisticado de la clásica entrevista de apego adulto. En cuanto a la interacción madre-hijo, a partir de la tarea de Co-construction se elaboraron dos índices: un índice de conductas promotoras de apego con las conductas verbales y no verbales del análisis micro-analítico de la prueba y un índice de calidad en la interacción con algunos códigos globales de las madres y con códigos de la díada madre-niño del análisis macroanalítico de la prueba Co-construction Task. Además de estas variables se podían haber tenido en cuenta también las conductas verbales y no verbales de los niños, así como los códigos globales de los niños para estudiar la interacción entre las madres y sus hijos. Por otra parte, la seguridad en las conductas de apego y dificultades de adaptación conductual de los menores, se han explorado a partir de la información proporcionada por los padres y no a través de la observación directa del niño, lo que constituye otra limitación importante. En tercer lugar, otra de las limitaciones de este trabajo tiene que ver con que se ha centrado principalmente en el estudio de las familias adoptivas, analizándose su relación tan solo con dos dimensiones del ajuste psicológico de los niños. Así mismo, respecto al apego infantil, por ejemplo, se ha explorado la seguridad en el apego con una medida conductual, pero no hemos incluido una medida de las representaciones mentales de apego infantil. No obstante, esta medida sí se tomó dentro del proyecto de investigación más amplio del que forma parte este trabajo, por lo que los datos obtenidos en esta Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 262 investigación podrán ponerse en relación con los logrados en otras partes del proyecto del que unos y otros contenidos forman parte. En cuarto lugar, en cuanto al diseño de la investigación, una limitación más de este trabajo es su carácter transversal. Los datos están extraídos de una muestra de familias de adopción internacional de nuestra comunidad autónoma, pero hay preguntas de investigación cuya respuesta sólo pueden obtenerse con diseños longitudinales. Con respecto a la limitación que se acaba de comentar, el proyecto del que esta tesis doctoral forma parte tiene un carácter longitudinal, por lo que los datos aquí obtenidos, procedentes del Tiempo 1 del diseño, podrán ponerse en relación con los del Tiempo 2, aún en fase de explotación por parte de los miembros del equipo de investigación. 8.2 Futuras líneas de investigación Al inicio de este estudio nos planteamos una serie de objetivos e hipótesis a los que hemos ido tratando de dar respuesta a lo largo de este trabajo, pero a medida que hemos ido realizando este estudio nos han surgido nuevas preguntas e interrogantes que pueden dar lugar a nuevas líneas de investigación en el futuro. Respecto al apego adulto, y en cuanto a la historia de apego, sería interesante seguir profundizando sobre el papel que la proyección de la historia de apego adulto tiene en la siguiente generación, explorando otros planos del apego infantil, por ejemplo, como ya se ha indicado, el plano representacional. Respecto a la función reflexiva parental, se podría seguir investigando el papel que juegan las variables relacionadas con la historia previa de muchos niños adoptados (maltrato, tiempo de institucionalización, adversidad) en los contenidos reflexivos de sus padres. Nuestro trabajo ha profundizado con bastante detalle en esta dimensión y esa profundización constituye una de las aportaciones de este trabajo, pero dado el interés de los datos obtenidos nos parece que sería interesante seguir profundizando en ellos y en sus relaciones con otras variables relacionadas. En lo relativo al estrés parental, se podría seguir profundizando en su relación con variables sociodemográficas de las familias (por ejemplo, el nivel educativo), así ___________________________________________________________________Capítulo 4. Discusión 263 como seguir analizando la relación entre estrés parental, función reflexiva y apego infantil, ya que nuestros resultados muestran una estrecha relación entre estas variables y las conductas de apego de los niños. Centrándonos en la interacción madre-hijo, habría que tratar de unificar criterios a la hora de operativizar este constructo psicológico, pero sobre todo combinar distintos enfoques, es decir, tanto un enfoque micro-analítico, como macro-analítico en el estudio de la interacción entre padres e hijos. En este sentido, nuestro estudio se podría ampliar más y profundizar estudiando además la interacción que se produce entre las conductas verbales y no verbales de los padres y de los niños que permite observar y analizar la prueba Co-construction Task. Así, compartimos el planteamiento de Woodhouse (2010) acerca de que en el futuro serían necesarios más estudios que, desde un enfoque microanalítico, incorporasen, además, una medida de aspectos relacionados con la calidad de la conducta de la madre, que tenga en cuenta las variables contextuales. También sería interesante estudiar, de manera más específica, el papel de los padres, en lugar del papel predominante de las madres, en la interacción con el niño, estudiando la sensibilidad de los padres conjuntamente con otras variables como la función reflexiva, el estrés y el apego, y comparándolas con la de las madres. Respecto a las tipologías de padres, sería interesante seguir explorando su relación con otras dimensiones del desarrollo afectivo y social de los niños. Por último, también se podría tratar de explorar el tipo de influencia que ejercen las características de los niños sobre las características de los padres (función reflexiva, estrés, sensibilidad), incluyendo en los análisis características y dimensiones psicológicas de los niños relacionadas con su ajuste conductual, afectivo y social. El enfoque habitual de relaciones top-down (influencias de los padres sobre los hijos) debería complementarse con un mayor esfuerzo de investigación bottom-up, es decir, de los hijos a los padres, facilitando así una comprensión más completa e interactiva. Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 264 8.3 Implicaciones prácticas A modo de síntesis, se aportan algunas reflexiones finales encaminadas a contribuir a mejorar, en la medida de lo posible, futuras intervenciones profesionales con las familias adoptivas y con los niños adoptados, en distintos momentos del proceso de adopción. Puesto que la mayoría de las familias adoptivas presentan una función reflexiva parental positiva, jugando un papel muy importante en el desarrollo de esta capacidad reflexiva la formación previa a la adopción, según nuestra hipótesis, esta formación debe continuar realizándose y además actualizándose. Así mismo, debe velarse porque tales capacidades reflexivas se mantengan aun cuando las familias atraviesen por situaciones problemáticas en las relaciones padres-hijos, ya que existen evidencias de que la capacidad reflexiva se puede resentir en tales circunstancias (Steele, 2006). Por otro lado, también se debe ofrecer apoyo post-adoptivo a aquellos padres y madres que posean una función reflexiva parental menos positiva, así como menos sensibilidad en la interacción con el niño, dado que a veces pueden tener más dificultades para afrontar los retos de la crianza del menor y los retos vinculados a la adopción. Como ya es sabido, una adecuada intervención en los primeros momentos de la adopción puede ayudar a mejorar, entre otras cosas, la calidad de la interacción entre padres e hijos y facilitar el establecimiento del vínculo de apego entre ambos (Gibbs, 2012; Juffer et al., 1997; Slade, 2006; Steele et al., 2007b). Estas breves observaciones, basadas en algunas de las evidencia empíricas obtenidas en esta tesis doctoral, apuntan hacia la necesidad de ampliar la formación de los adoptantes a momentos posteriores a la adopción con objeto de contribuir a una mejor recuperación y desarrollo de los niños y niñas adoptados, y realizar algunas aportaciones para la formación y preparación de las familias para la adopción. Respecto al estrés parental, es conveniente afrontarlo con las familias adoptivas desde lo antes posible. Su reducción y, especialmente, el buen manejo de estrategias efectivas de afrontamiento del estrés resultan, desde nuestro punto de vista, fundamentales para evitar sentimientos de fracaso con la adopción, en los casos más ___________________________________________________________________Capítulo 4. Discusión 265 difíciles, y, de manera más general, para promover una más ajustada y mejor percepción de los padres de la experiencia afectiva parental y del niño. Este tipo de intervención permitiría también mejorar la relación y la sensibilidad con aquellos niños que presenten más dificultades conductuales. En esta dirección se encuentran también los importantes hallazgos, ya mencionados anteriormente en este trabajo, de la intervención llevada a cabo por Steele et al. (2007b). Por último, se debe insistir en las especiales necesidades de apoyo en aquellas situaciones en las que detrás de la historia previa del menor se identifiquen un cúmulo de experiencias adversas graves, que puedan dificultar el desarrollo positivo del menor. A nuestro juicio, en tales circunstancias existe una gran responsabilidad por parte de todos los agentes implicados en la protección del menor a la hora de garantizar que la adopción se desarrolle con éxito, evitando que los menores experimenten más adversidad. En este sentido, sería conveniente cuidar al máximo el momento de asignación del niño a la familia para facilitar el acoplamiento y la adaptación mutua entre los niños y sus padres, sobre todo en aquellas adopciones de menores con historias de adversidad más complejas que más probablemente se traduzcan en apegos más inseguros e incluso a apegos desorganizados (Román, 2009). Así, cuando en la historia previa del niño se haya detectado una gran adversidad, los padres y madres que tengan más seguridad en el apego podrán ayudar mejor a estos niños a adquirir mayor seguridad en sus relaciones afectivas y a manejar de manera más adecuada los sentimientos dolorosos (ira, enfado) que puedan aflorar en la relación entre ambos. Por tanto, en estas situaciones, tener en cuenta las capacidades emocionales de los padres puede servir para ver qué asignación es más idónea. Análisis del contexto familiar en la adopción________________________________________________ 272 Brennan, K. A., Clark, C. 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