Apuntes para el estudio y la organización en España de las Instituciones de Beneficencia y de Previsión : Memoria de la Dirección general de Administración
Full text
APUNTES
para
el
/
estudio
y
la
organización
en
España
de
las
Instituciones
de
Bencficencia
y
de
Previsión.
MINISTERIO
DE
LA
GOBERNACIÓN:
APUNTES
PARA
EL
ESTUDIO
Y
LA
ORGANIZACIÓN
EN
ESPAÑA
DE.
LAS
INSTITCIONES
DE
BENBFICENGIA
Y
dh
PREVISIÓN
MEMORIA
DE
LA
DIRECCIÓN
GENERAL
DE
ADMINISTRACIÓN
¿S
DE
RIVADENEYRA
A
MINISTERIO
DE
LA
GOBERNACIÓN
3
SIOLISLOSSLS
SLI
II
ID
LN
APUNTES
PARA
EL
ESTUDIO
Y
LA
ORGANIZACIÓN
EN
ESPAÑA.
DE
LAS
INSTITUCIONES
DE
BENEFICENCIA
Y
DE
PREVISIÓN
MEMORIA
DE
LA
DIRECCIÓN
GENERAL
DE
ADMINISTRACIÓN
MADRID
ESTABLECIMIENTO
TIPOGRÁFICO
SUCESORES
DE
RIVADENEYRA
IMPRESORES
DE
LA
REAL
CASA
A
20,
Paseo
de
San
Vicente,
20
E
—
1909
MINISTERIO
DE-LA
GOBERNACIÓN
(£-
IRTE
IETS
BE
Ñ
REAL
ORDEN
ÍLMO.
SEÑOR:
Terminados
los
trabajos
decretados
por
Real
orden
de
24
de
Marzo
de
1908
y
los
que
además
se
encaminan
á
á
regular
la
organización
y
ordenado
funcionamiento
de
las
Instituciones
de
Beneficencia
y
de
Previsión,
cuyos
resultados
se
condensan
en
la
Memoria
formulada
por
V.
I.,
S.
M.
el
Rey
(q.
D.
8.)
ha
tenido
á
bien
disponer
que
se
publiquen
los
expresados
trabajos
y
se
distribuyan
los
ejemplares
del
libro
que
los
contiene,
según
la
relación
aprobada
al
efecto.
Dios
guarde
á
V.I.
muchos
años.
Madrid,
30
de
O
de
1909.
CIERVA
Sr.
Director
general
de
Administración.
me
7
K
pe
A
"35d
pa)
AREA
A
>
—
una
.
MEMORIA
redactada
por
el
Director
general
de
Aiministración
D,
Antonio
Marín
de
la
Bárcena.
ISLL0LSLY
LOL
LL
LTLTLOLSLS
LAIA
EXCMO.
SEÑOR:
La
necesidad,
advertida
á
diario,
de
antecedentes
y
noticias
relativos
á
las
Instituciones
de
Beneficen-
cia,
engendró
la
idea
de
formar
este
libro:
germinó
al
calor
del
propósito
encaminado
á
extender
y
difun-
dir
el
conocimiento
de
ellas,
para
que
sus
resultados
sean
eficaces
en
bien
de
los
pobres
y
á
fin
de
atraer
la
colaboración
de
quienes
se
interesan
en
estas
cuestiones;
adquirió
firmeza
al
planear
el
Índice
de
la:
Beneficencia,
porque
uno
y
otro
trabajo
se
complementan,
y
hubo
de
alcanzar
el
desarrollo
que
su
con-
tenido
enseña,
porque
es
inagotable
la
materia;
surge
á
cada paso
la
precisión
de
recabar
nuevos
datos
para
examinar
las
fases
que
va
ofreciendo
el
problema
y
que
extienden
continuamente
el
campo
de
acción;
y
si
á
ello
se
agrega
que
la
riqueza
del
yacimiento
encontrado
duplicó
tan
sólo
respecto
á
la
Beneficencia
Ñ
particular
el
número
de
fundaciones
que
eran
conocidas,
con
facilidad
se
explicarán
las
proporciones
á
que
-
ha
llegado.
:
No
podía
limitarse
á
recopilar
noticias
de
aquellas
fundaciones,
porque
evidentemente
reclaman
y
;
y
atención
las
de
índole
oficial
de
igual
modo
que
las
primeras
y
eran
orgánicamente
desconocidas
para
el
Protectorado;
y
mientras
se
preparaba
la
adquisición
de
antecedentes,
surgió
la
consideración
de
que
era
“caso
de
examinar
la
vida
económica
de
las
Instituciones,
los
medios
que
dotan
las
municipales
y
provin-
yuntamientos
y
Diputaciones,
la
determinación
de
los
servicios
ciales,
los
recursos
que
á
ellas
dedican
A
que
tienen
establecidos,
el
personal
que
los
atiende...
y
después,
la
conveniencia
de
estudiar
aspectos
espe-
ciales
en
las
manifestaciones
de
la
caridad,
de
enlazar
cuantas
representan
fines
de
carácter
exclusivamente
benéfico
con
otras
de
índole
económico-social,
y,
en
suma,
como
la
materia
es
tanta,
el
tiempo
limitado,
y
otras
obligaciones
perentorias,
ha
sido
preciso
cortar
bruscamente
el
hilo
que
iba
enlazando
materias
y
SEO
Ñ
104
materias,
porque
el
seguirle
habría
dado
ocasión
á
labor
de
años.
!
:
ER
Dar:
Adolece
la
realizada,
de
imperfecciones
Y
vacíos
dependientes
de
la
insuficiencia
directiva,
de
haber:
|
A
+
tenido
que
crearlo
todo,
improvisar
lo
más,
organizar
lo
mismo
antecedentes
que
medios
de
ejecución,
y
:
so
Md
de
que
la
tarea
corrió
simultáneamente
con
otras
de
empeño.
i
]
El
único
galardón
pudiera
ser,
que
no
habiendo
obra
alguna
en
España
que
se
le
parezca
ni
contenga
los
datos
aquí
consignados,
aun
siendo
incompleta
y
á
pesar
de
los
defectos
de
que
seguramente
adolece,
ella
representa
un
punto
de
partida
para
quienes
deseen
dedicar
su
actividad
á
estos
estudios,
ó
necesiten
y
de
aprovechar
los
antecedentes
que
contiene,
y
da
la
voz
de
que
es
preciso
atender,
más
que
hasta
ahora
A
lo
fué,
á
tan
importante
ramo
de
la
Administración
pública,
y
necesario
ligar
íntimamente
la
labor
que
ésta
7
AE
realiza
en
Beneficencia,
con
las
Instituciones
de
carácter
económico-social
encaminadas
á
prevenir
lo
que
cpu
viene
aquélla
á
remediar.
|
A
Para
dar
idea
de
la
organización
de
los
servicios
benéficos
en
España,
parece
necesario
exponer,
en
primer
término,
siquiera
sea
someramente,
las
disposiciónes
que
regulan
la
Beneficencia
pública
y
la
par-
y
“ticular,
porque
constituyen
el
punto
de
vista
desde
el
cual
ha
de
juzgarse
el
estado
de
los
servicios.
y
el;
A
modo
cómo
se
ajusta
la
realización
de
éstos
á
lo
ordenado
en
aquéllas,
y
porque
de
su
estudio
y
de
cae
RON
he
enseñanzas
obtenidas
al
examinar
los
datos
que
consigna
la
estadística
y
los
antecedentes
ómpulsados,
NN
pueden
deducirse
las
reformas
que
conviene
introducir
en
este
ramo
de
la
Administración
y
úedar
justifi-
e
7
cadas
las
que
se
lleven
á
cabo.
A
ro
E
A
AS
VARIAR
XIV
láminas
intransferibles
de
Deuda
pública
que
el
Estado
de
nes
desamortizados;
cuidar
de
de
los
presupuestos
y
cuentas
de
las
fundaciones,
y,
por
último,
ejercer
administración
de
éstas
cuando
se
hallaren
huérfanas
de
representación.
Juntas
municipales.
Establece
Juntas
municipales
dependientes
de
las
provinciales
re
Ministerio
de
la
Gobernación
estime
conveniente
crearlas,
y
regula
las
condiciones
y
la
mi-
A
eaoE
sión
que
afecta
á
los
Administradores
provinciales,
Secretarios
de
las
Juntas.
:
Presupuestos,
cuentas
Señala
las
obligaciones
y
deberes
de
los
Patronos
y
administradores
particulares
respecto
e
“
4
la
contabilidad,
presupuestos,
cuentas
de
las
obras
pías,
y
cuidado
de
los
bienes
que
las
E
constituyen,
y
establece
las
reglas
á
que
han
de
ajustarse
la
clasificación
de
las
fundaciones
benéficas,
los
expedientes
de
suspensión
y
separación
de
Patronos
y
la
investigación
de
los
bienes
de
la
Beneficencia,
la
contabilidad
que
debe
llevarse,
y
la
autorización
para
entregar
los
valores
de
la
Deuda
pública,
comparecer
ante
los
Tribunales
de
justicia
y
aplicar
los
bienes
ó
rentas
de
fundaciones
que
los
tengan
sobrantes
ó
cuyo
objeto
haya
que
fijar.
CAPÍTULO
11
ESTADO
DE
LOS
SERVICIOS
ANTES
DE
REALIZARSE
LAS
REFORMAS
Y
ALGUNOS
ANTECEDENTES
QUE
LAS
JUSTIFICAN
Los
servicios
de
la
Beneficencia
pública
y
las
fundaciones
particulares.
El
Protectorado
y
sus
auxiliares.
Todos
los
servicios
de
Beneficencia
han
venido
figurando
en
lugar
muy
secundario,
no
ciertamente
porque
se
desconociera
su
importancia,
ni
por
falta
de
interés
á
ellos
debido,
sino
quizás
porque,
requiriendo
prolija
y
solícita
atención
los
trabajos
que
su
ordenación
demanda,
los
medios
auxiliares
para
llevarla
á
cabo,
y
los
antecedentes
y
datos
que
pudieran
hacerla
posible
y
fructífera,
la
carencia
de
tales
elementos
y
las
vicisitudes
que
han
experi-
.
mentado
estos
servicios,
hasta
el
punto
de
que
llegó
á
desaparecer
su
nombre
de
la
Dirección
5
NETOS
di
ASA
que
los
comprende,
determinaron,
sin
duda,
que
el
statu
quo,
con
sus
perniciosas
consecuen-
dd
cias,
haya
prevalecido
largo
tiempo...
as
|
Mal
avenidas
las
iniciativas
de
V.
E.
y
los
hábitos
del
que
suscribe
con
tal
estado
de
cosas,
e
EA
«fuerza
era
proveer
á
su
remedio
una
vez
capacitados,
en
líneas
generales,
de
las
dificultades
o
eo
Leo
“que
embarazaban
el
desarrollo
y
la
ejecución
del
servicio
y
estudiados
los
medios
para
dis-
as
minuirlas
ó
vencerlas,
comenzando
por
la
reorganización
del
personal
central
y
provincial,
que
á
causa
de
haber
sido
objeto
el
primero
de
continuas
renovaciones,
no
seguramente
enca-
po
“—minadas
á
procurar
mayores
medios
de
acierto
en
la
delicada
misión
que
está
llamado
á
cum-
z
st
A
plir,
y
por
hallarse
completamente
desatendido
el
último,
estaban
en
situación
poco
á
propó-
0
sito
para
prestar
buenos
servicios.
e
a
;
AN
«Servicios
provincia:
Los
relativos
á
Beneficencia
provincial
y
municipal
eran
desconocidos
del
Protectorado,
e
Jos
y
municipales,
notorio
incumplimiento
de
la
Instrucción,
que
impone
á
los
Gobernadores
la
obligación
a
de
formular
anualmente
una
Memoria
sobre
ol
estado
de
la
Beneficencia
en
el
territorio
res-
-
a
o
aldea
OCIO.
y,
como
consecuencia
de
ello,
el
celo
de
las
Corporaciones
ha
tenido
que
suplir
á
la
pe
Visitas
dea
co
or:
acción
y
vigilancia
del
Protectorado,
y
porque
las
visitas
de
inspección
de
aquellas
Autori-.
a
A
,
0
dados
A
los
establecimientos
de
beneficencia
siquiera
se
hayan
efectuado
en
algunas
ocasio-
ANS
nes,
seguramente
no
constituyeron
sistema
en
ningun
período.
O
UL
o
da
—
Falladodatos.:
Encuantoála
Beneficencia
municipal,
se
ignora
igualmente
el
resultado
de
las
visitas,
si
e
a
os
las
hubo,
á
establecimientos
que
los
Ayuntamientos
sostienen,
y
del
propio
modo
son
comple-
tamente
desconocidos
los
datos
que
se
refieran
á
la
distribución
de
socorros
á
domicilio
y
la
ooo
vero
de:
las
sumas
dedicadas
á
estas
atenciones
en
los
presupuestos
municipales,
que-
+
f
be
emitir
en
equivalencia
de
bie-
cuanto
se
refiere
á
la
administración,
contabilidad
y
examen
el
patronazgo
y
la
spectivas,
siempre
que
el
XV
dando
á
voluntad
de
los
Alcaldes,
especialmente
en
é
inversión
de
dichas
sumas
y
de
los
socorros
grandes
poblaciones
es
desconocida
para
el
Pr
liaria
y
la
distribución
de
los
SOCOFTOS,
de
índole
particular,
como
el
im
se
publican
datos
relacionados
con
la
misma.
La
atención
principal
á
cargo
de
los
Ayuntamientos
está
r
médica
y
el
suministro
de
medicinas
ál
consecuencia
del
expediente
promov
dotación
y
nombramiento
de
F
fin
de
que
sirviera
de
base
4
la
terio
de
la
Gobernación
par
Municipios
poco
populosos,
la
distribución
á
los
pobres
transeuntes.
Aun
tratándose
de
otectorado
la
acción
de
la
Beneficencia
domici-
y
tan
sólo
hay
noticia
de
ello
cuando
en
algún
folleto
preso
en
esta
Corte
en
1907,
intitulado
La
Caridad
en
Madrid,
Es
a
»”
epresentada
por
la
asistencia
Asistencia
médica.
as
familias
pobres,
y
de
ello
existen
antecedentes
como
2
¿7
ido
para
la
clasificación
de
partidos
médicos
y
para
la
23%)
acultativos
titulares,
habiéndose
publicado
con
tal
motivo,
y
á
Junta
de
gobierno
y
Patronato
de
Médicos
Titulares
y
al
Minis-
Ea
a
resolver
las
reclamaciones
formuladas
4
consecuencia
de
la
e
organización
que
inició
la
Instrucción
general
de
Sanidad
pública
de
12
de
Enero
de
1904;
y
.
esos
datos
demuestran
que
el
expresado
servicio
está
bien
atendido,
por
regla
general.
A
Y
ES
siquiera
las
condiciones
en
que
los
Médicos
lo
efectúan
exijan
modificaciones
en
beneficio
de
e
do
tan
benemérita
clase,
y
de
que
convenga
mejorar
la
asistencia
procurando
que
sea
eficaz,
sin
A
a
que
abrume
la
carga
á
quienes
se
encomienda.
|
No
existían
datos
ningunos
en
cuanto
á
los
servi
los
Municipios,
ni
tampoco
en
lo
que
se
y
vacunación
y
desinfección.
La
pr
vincial,
pues
sólo
constaban
los
i
aa
dl
cios
de
carácter
hospitalario
á:
cargo
de
Otros
servicios
muni-
AA.
A
EN
poda
cipales
de
los
que
0
efiere
á
los
que
prestan
las
Casas
de
Socorros
ni
á
|
,
,
_nohabfaanteceden-.
e
Opia
falta
se
advirtió
en
lo
que
afecta
á
la
Beneficencia
PLO=
te
is
A
y
consignados
en
presupuestos
A
,
tan
sólo
era
con
personal,
son
resueltas
por
este
departamento.
Al
final
del
capítulo
4.”,
cuando
se
trate
de
los
resul
reformas
y
del
impulso
dado
á
lo
muladas
por
los
Gobernadores
incompletas
por
lo
general
donado;
sin
embargo,
aunque
imper
|
o
quese
encuentra,
según
aquéllos,
la
Beneficencia
provincial
y
municipal,
ya
que
en
Cato
ro
la
particular
no
contienen
datos
que
puedan
ser
utilizables.
qe
A
La
Beneficencia
general
viene
re
tados
obtenidos
hasta
ahora
de
las
,
que
es
lamentable
sean
tan
deficientes
é
fectamento,
ayudan
á
fo
rmar
juicio
sobre
el
estado
en
A
a
AN
1
de
aplicar
el
vportuno
alivio
Óó
remedio,
y
Colegios
de
niñas,
Hospitales
de
muj
eres,
dedicados
á
la
instrucción
y
alivio
ó
soco
:
de
1884
y
16
de
Febrero
de
1901,
se
crearon
otras
Juntas
análogas
para
auxiliar
á
las
Corpo-
ae
E
e
de
raciones
provinciales
y
municipales
|
en
Sevilla,
Valencia,
Málag:
Ñ
de
E
a
A
Granada,
Cádiz,
Coruña,
Zaragoza,
Valladolid,
Jerez
de
la
Frontera
y
Toledo,
concretándose
JA
AN
su
funcionamiento
según
las
prescripciones
establecidas
por
Real
orden
de
30
de
Septiembre
A
ea
de
1884.
a
ar
dies
ALO
a
a
NO
eS
Ly
y
A
rro
de
la
mujer.
Por
Reales
decretos
de
A
de
los
Junta
de
señoras,
A
COS
argo,
suplo,
en
todo
cuanto
es
posible,
las
deficiencias
noto.
NE
ciona
el
Estado
para
los
asilados
como
su
f
Manicomio
de
Lega-
nés.
Asilos
para
incura-
bles.
Hospital
de
la
Prin-
-
cesa
é
Instituto
Of-
-
fálmico.
Establecimientos
de
-
Vista
Alegre.
XVI
graves
defectos
en
cuanto
á
salubridad,
higiene,
comodidad
y
expansión
de
los
acogidos.
El
Manicomio
de
Santa
Isabel,
de
Leganés,
es
vivo
testimonio
de
ello
y
de
la
poca
aten-
ción
prestada
á
la
cura
y
tratamiento
de
las
enfermedades
mentales,
sin
que
hayan
pasado
de
intentos
los
proyectos
formulados
para
remediar
deficiencias
tan
notorias.
El
albergue
de
dicho
manicomio
es
un
abigarrado
conjunto
de
construcciones
super-
puestas
en
el
más
caprichoso
desorden,
y
son
de
notoria
inconveniencia
los
estrechos
pasa-
dizos
y
galerías,
reducidos
comedores,
salas
de
reunión
y
otros
lugares
de
uso
común,
con
deficiente
ventilación,
luz
y
agua
en
algunas
dependencias,
y
sin
condiciones
para
que
pue-
+
dan
ser
tratadas
con
la
separación
y
aislamiento
necesarios
las
afecciones
mentales
que
lo
han
menester,
careciéndose
además
de
los
medios
terapéuticos
é
higiénicos
que
ellas
re-
quieren.
%
Las
comodidades
para
enfermos
que
pueden
sufragar
sus
gastos
son
imposibles
de
propor-
cionar,
y
aunque
parezca
insólito,
ha
venido
predominando
la
idea
de
que
representan
una
merma
en
los
ingresos
las
plazas
de
más
preferencia,
porque
el
espacio
que
requiere
la
satisfacción
de
aquellas
comodidades
no
está
en
armonía
con
la
utilidad
que
dejan
los
pen-
sionistas
más
modestos,
y
hasta
la
admisión
de
dementes
se
subordinaba
alguna
vez
á
consi-
deraciones
de
orden
económico,
recibiéndolos
para
observación,
que
se
prolongaba
años
sin
que
recayese
auto
judicial
resolviendo
definitivamente,
sistema
que
motivó
la
publicación
de
la
Real
orden
de
1.*
de
Junio
de
1908,
que
señala
un
plazo
máximo
para
que
puedan
perma-
necer
en
observación,
restringe
las
concesiones
de
licencias
temporales
á
quienes
están
en
dicho
período,
por
los
graves
perjuicios
que
con
ellas
pueden
seguirse,
y
regularizó,
en
fin,
la
situación
de
los
enfermos
que
llevaban
años
y
años
en
el
Manicomio
sin
que
se
hubiese
for-
mado
expediente
para
legalizar
su
continuación
en
él.
|
,
Por
fortuna,
está
el
mal
en
vías
de
obtener
remedio,
aprestándose
el
Gobierno
á
cons-
“truir
un
Manicomio
modelo
en
lugar
adecuado,
habiéndose
practicado
ya
algunas
gestiones
para
disponer
de
terreno
á
propósito,
en
vista
de
la
Memoria,
formulada
por
el
Jefe
faculta-
tivo
de
Santa
Isabel,
de
Leganés,
en
que
expone
las
condiciones
que
debe
reunir
el
esta-
blecimiento.
Los
Asilos-
de
Nuestra
Señora
del
Carmen
y
de
Jesús
Nazareno,
para
hombres
y
mujeres
-
que
padecen
enfermedades
incurables,
y
el
Hospital
del
Rey,
en
Toledo,
para
decrépitos
de
ambos
sexos,
no
responden
tampoco
á
las
necesidades
que
en
ellos
han
de
satisfacerse,
encla-
vados
en
barrios
populosos,
faltos
de
condiciones
higiénicas,
el
de
Jesús,
y
especialmente
el
de
Toledo,
que
radica
en
antiquísimo
y
destartalado
edificio,
pésimamente
distribuído
y
de
escasa
capacidad.
Merced
al
exquisito
celo
de
las
Hijas
de
la
Caridad,
los
acogidos
pueden
permanecer
en
ellos,
si
bien
el
del
Carmen
reune
condiciones
mejores
que
los
restantes
y
sus
dormitorios
tienen
capacidad,
aire
y
luz,
que
no
disfrutan
los
demás.
-
El
Hospital
de
la
Princesa
y
el
Instituto
Oftálmico,
bien
regidos
ambos,
nada
dejan
que
desear,
porque
su
situación,
locales,
ventilación,
distribución,
recursos
clínicos,
terapéuticos
y
operatorios,
y
escogido
personal
médico
que
los
sirven,
no
requieren
reforma
alguna,
salvo
la
ampliación,
en
vías
de
realizarse,
del
Hospital
de
la
Princesa,
dotándolo
de
nuevas
Salas
y
“dependencias,
á
fin
de
corresponder
á
la
creciente
demanda
de
ingreso
en
sus
Clínicas,
espe-
cialmente
en
las
quirúrgicas.
j
Los
establecimientos
de
Inválidos
para
el
trabajo,
Colegio
de
Santa
Catalina
y
Huérfanos
de
la
Unión,
forman
en
el
de
Vista
Alegre
una
especie
de
colonia
benéfica
que
reúne
exce-
lentes
condiciones
por
hallarse
fuera
de
Madrid
y
muy
cercana
á
osta
población,
y
por
el
her-
moso
parque
en
que
está
situada,
extenso,
abundante
en
lozana
vegetación,
bien
_dotado
de
agua,
y
de
cómodo
y
fácil
acceso.
Los
tres
establecimientos
se
encuentran
bien
instalados»
-
regidos
y
asistidos:
el
de
Inválidos
radica
en
suntuoso
palacio,
pero
no
puede
menos
de
sufrir
la
consecuencia
de
pasados
esplendores'por
el
costoso
entretenimiento
que
requiere;
el
de
Santa
Catalina
está
en
condiciones
de
proporcionar
holgadamente
albergue
y
enseñanza
4
los
niños
ciegos
allí
acogidos,
merced
á
la
obra
realizada
en
él
durante
el
año,
1907,
cons-
truyendo
un
nuevo
piso
y
modificando
su
distribución;
y
el
Colegio
de
Huérfanos
de;
la
Unión,
que
contrasta
con
los
demás
establecimientos
de
la
Beneficencia
general,
se
halla
e
A:
4
es
S
e
mn
po
ph
y
qq
>
S
os
3
A
A
0
Ts
AIR
A
PEF
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y
5 5
A
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-
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SS
qn
Rd,
ARETES
ERA
RNA
E
Cir
A
es
E
a
o.
a
e
:
sa
XVII
A
convenientemente
instalado
y
constituye
la
única
nota
de
color
y
de
vida,
por
la
población
sana
y
sin
pesares
que
en
él
crece
y
se
desarrolla
higiénicamente,
obteniendo
educación
que,
A
si
bien
es
adecuada
á
la
modesta
condición
social
de
las
acogidas,
exige
alguna
ampliación
]
que
la
complete,
á
fin
de
proporcionar
medios
de
vida
á
las
alumnas
cuando
salgan
del
esta-
blecimiento.
La
Beneficencia
particular
marchaba
ordinariamente
á
merced
del
celo
de
los
Patronos,
Estado
de
la
Benefi-
E
porque,
salvo
en
contadas
provincias,
las
Juntas
de
Beneficencia
cuidan
muy
deficientemente
"particular.
me
de
las
fundaciones
de
aquel
carácter.
:
En
cuanto
á
los
Patronos,
si
bien,
en
términos
generales,
han
venido
atendiendo
al
buen
Conducta
de
los
Pa-
funcionamiento
y
desarrollo
de
las
obras
pías,
dejaron
bastanté
que
desear
en
muchos
casos
“M%:
por
falta
de
diligencia
ó
de
entereza
para
defender
los
bienes
de
las
mismas,
no
faltando
otros
en
que
la
excusa
para
rendir
cuentas
debiera
haber
patentizado
que
allí
existía
un
mal
á
>
remediar.
pe
eee
ds
>
¿
PP
PP
A
A
A
—
—
ias
E
—.
Les
a
Algunas
fundaciones,
con
capital
y
rentas
cuantiosas,
permanecían
sin
cumplir
sus
fines
Notoria
falta
de
di-
á
pesar
del
transcurso
de
muchos
años
desde
su
institución,
como
acontece
con
el
Hospital
Ao
de
San
José
y
Santa
Adela
de
esta
Corte,
que
lleva
dieciocho
años
desde
la
fecha
en
que
se
de
E
ordenó
su
creación,
sin
haberse
puesto
aún
en
condiciones
para
albergar
enfermos,
y
cuyas
Lil
obras
se
están
terminando
en
la
actualidad
merced
á
la
perseverante
energía
con
que
ha
y
impulsado
V.
E.
su
conclusión,
removiendo
los
obstáculos
y
las
dificultades
que
se
ofrecían
á
cada
paso
para
dar
fin
á
tan
lamentable
estado
de
cosas.
Ñ
En
otros
casos
se
patentiza,
no
ya
el
abandono,
sino
la
rapacidad
de
quienes
tienen
á
SU
Detentaciones
escan-
|
|
pd
cargo
las
fundaciones,
y
ejemplo
de
ello
es
el
Hospital
de
Nuestra
Señora
de
Gracia,
en
Cuenca,
ooo
|
|
fundado
por
D.
Juan
Martínez
Medina
en
1414
para
enfermos
y
transeuntes
pobres,
dotán-
REA
:
dolo
con
la
renta
de
gran
número
de
casas,
viñas,
huertas,
solares
y
tierras
que
debieran
O
"
haberlo
mantenido
en
próspera
situación,
habiendo
sucedido,
según
informe
á
esta
Dirección
Ps
a:
general
en
1.
de
Abril
de
1907
de
la
Junta
provincial
de
Beneficencia,
que
de
hecho
no
fun-
|
de
cionaba
el
Hospital
y
que,
sin
embargo,
sufragaba
los
gastos
de
Médico,
Farmacéutico,
Prac-
:
|
ticante,
Secretario
y
Administrador,
resultando
en
definitiva
que
los
cuantiosos
bienes
dotales
'
'
A
A
Y
han
llegado
á
ser
poco
menos
que
improductivos
y
que
una
de
las
fincas,
denominada
Gali-
O
songa,
que
era
una
dehesa
de
monte
erial
de
600
hectáreas
de
cabida,
poblada
de
pinos,
había
A
O
(e
e
3
sido
objeto
de
una
tala
fraudulenta
cuyo
importe
asciende
á
600.000
pesetas,
según
peritación
EN
“del
Jefe
de
Montes,
quedando
la
dehesa
improductiva
y
sin
que
hasta
el
presente
se
haya
AR:
hecho
otra
cosa
que
perseguir
el
hecho
eriminoso
(que
parece
no
habían
SIqui9ra
advertido
7
|
los
Patronos),
pero
sin
obtener
el
reintegro
de
tan
respetable
suma.
.
pe:
También
han
llegado
á
parecido
extremo
las
cosas
en
otro
Hospital
de
la
misma
provin-
e
cia,
el
de
San
Juan
Bautista,
fundado
en
el
pueblo
de
Almenara
por
el
Obispo
D.
Juan
NS
de
Cuenca
en
1619
y
que
vino
á
ser
clasificado
como
de
Beneficencia
particular
en
1906,
con-
y
E
|
firmándose
entonces
la
suspensión
de
los
Patronos,
en
vista
del
abandono
en
que
tenían
el
ca
edificio
y
á
fin
de
evitar
su
total
ruina,
aconteciendo
que
fué
asaltado
y
despojado
de
made-
:
O
ras,
hierros
y
hasta
de
las
tejas,
por
un
inmenso
gentío
que
las:
Autoridades
locales,
según
A
cis:
58
2
ellas
dicen,
no
pudieron
contener.
ds
A
A
ÓR
Ñ
|
Pero
es
desgraciadamente
un
hecho
la
resistencia
que
se
advierte
en
algunas
fundaciones
Resistencia
4la
inter-
A
1
AS
benéficas
á
toda
intervención
del
Protectorado,
y
acontece
también
que
muchos
fundadores
-
a
ES
58
-—deobras
pías
la
rechazan,
y
prohiben
de
una
manera
expresa
que
rindan
á
aquél
sus
cuentas,
y
probables.
Tn
ES
xi
es
fuerza
confesar,
que
la
desorganización
administrativa
ha
suministrado,
á
veces,
razones
VE
para
motivar
la
desconfianza
ó
el
recelo,
porque
en
algunos
casos
sólo
parecía
verse
la
mano
00
del
Estado
extendida
hacia
los
bienes
fundacionales.
.
:
E
Ea,
Las
medidas
oxtraordinarias
y
en
ocasiones
de
penuria
para
el
Tesoro
ó
de
grandes
cala-
:
-midados
que
afligieron
á
la
Nación
y
que
determinaron
la
venta
de
los
bienes
de
Beneficencia
-6
Instrucción,
suministra
argumentos
para
explicar
aquella
actitud
en
quienes
continúan
viendo
en
el
Estado
un
organismo
que
gira
sobre
iguales
bases
que
en
tiempos
muy
pasados,
y
que
de
manera
sistemática
mantienen
la
desconfianza
respecto
á
cuanto
emana
del
Gobierno.
.
XVIII
Injustificada
preven-
Olaro
es
que
aun
puede
continuar
la
prevención,
de
que
en
algún
momento
se
repitieran
rea
CNA
pasados
hechos,
incautándose
el
Estado
de
los
bienes
de
la
Beneficencia;
pero
no
tiene
funda-
ha
devuelto
ó
rein-
mento
real.
En
primer
lugar,
debe
compararse
entre
lo
que
acontece
cuando
los
Patronos
de
E
.
ree
las
fundaciones
se
apoderan
de
los
bienes
y
las
incautaciones
llevadas
á
cabo
por
los
Gobier-
nos.
En
aquel
caso
puede
representarse
por
el
1
por
100
la
restitución
lograda;
mientras
que
en
éste,
todo
el
que
quiera
puede
ver
en
qué
forma
el
Estado
ha
venido
cumpliendo
sus
compromisos,
devolviendo
con
cuantiosos
intereses
los
bienes
de
que
se
incautara,
y
merced
á
la
devolución
van
nuevamente
prosperando
y
tomando
vida
las
fundaciones
respectivas,
que
únicamente
han
visto
desaparecer
ó
disminuir
sus
capitales,
ó
por
la
rapacidad
de
admi.-
nistradores,
ó
por
la
intervención
usuraria
de
agentes
ó
intermediarios
que,
cotizando
supues-
tos
trabajos,
vinieron
á
apoderarse
en
definitiva
de
gran
parte
del
capital
fundacional.
Además
de
esto,
que
es
un
hecho
cuya
demostración
se
encuentra
en
la
Gaceta
de
Madrid,
hay
otro
medio
eficaz
para
prevenir
el
daño
en
lo
sucesivo,
y
consiste
en
interesar
de
tal
suerte
á
todas
las
clases
sociales
en
el
desarrollo
de
las
Instituciones
de
Beneficencia,
que
su
vigilancia,
y
sobre
todo
la
de
las
proletarias,
en
quienes
han
de
recaer
y
recaen,
por
regla
general,
los
beneficios,
constituya
su
verdadera
salvaguardia.
Porque
desde
el
momento
en
que
se
encuentre
difundida
entre
ellas
la
idea
de
que
les
aprovecha
la
renta
ó
el
producto
de
los
bienes
de
las
fundaciones,
y
que
sin
el
cuidado
de
éstas
se
amengua
el
alivio
de
las
nece-
sidades
que
sufren,
seguramente,
aun
siendo
grandes
las
de
los
Gobiernos,
éstos
habrían
de
pensarlo
mucho,
antes
de
provocar
con
medidas
de
cierto
género
la
ira
de
tantos
interesados
en
la
conservación
de
las
obras
pías,
aparte
de
que
ven
aquéllos
en
su
fomento
y
desarrollo
el
medio
de
disminuir
obligaciones
ineludibles,
como
lo
son
cuantas
afectan
á
las
necesidades
'apremiantes
de
subsistencia,
educación
de
niños,
recogimiento
de
ancianos
y
de
enfer-
mos,
etc.,
ete.
7.
Error
dolosfundado-"
Por
fortuna
van
transformándose
las
ideas
y
desapareciendo
la
que
implica
desconfianza
es
que
proseriben
£n
6]
Estado,
una
vez
apreciada
serenamente
la
norma
de
conducta
que
ha
tiempo
se
trazó
y
la
intervención
del
Protectorado,
fian-
sigue
enlo
económico
y
en
lo
social,
y
son
muy
contados
y
raros
ya
los
casos
en
que
perdura
do
tan
sólo
en
los
«Patronos
que
insti-
tuyen..
los
que
fiaron
á
un
patronato
la
administración
y
cuidado
de
los
bienes
fundacionales,
pues
EU
son
repetidas
las
ocasiones
en
que
ese
mal
menor
ha
superado
con
mucho
al
que
temie-
ron,
y
resulta
evidente
que
se
habrían
evitado
no
excluyendo
la
intervención
oficial.
:
LOS
fundadores
que
se
inspiran
en
dicha
equivocada
idea,
no
tienen
otro
camino
que
el
de
td
A
instituir
á
las
personas
que
por
sus
actos
merecían
toda
su
confianza,
ó
deferir
á
la
consi-
20
ham
de
perpetuar
y
transmitir
sus.
condiciones
de
respetabilidad,
rectitud
y
honradez
á
:
¡
quienes
les
sucedan
ó
sustituyan.
—.
:
yd
ÍA
'
Es
muy
humano
entenderlo
así;
pero
tambión
lo
es,
con
lamentable
y
Pepcuda
frecuencia,
PACO
ON
-que
al
cambio
de
personas
nO
suele
a
la
continuación
de
las
cualidades
que
tuvo
)
|
en
cuenta
el
fundador.
|
pe
:
¿eletad
en
Alpes
Mientras
que
las
fundaciones
ávehar
de
una
manera
oa
y
ordenada,
los
Patronos
:
$
ds
is
da
a
tan
sólo
que
intérvenir
en
quehaceres
y
cuidados
puramente
corrientes
ú
ordinarios,
y
nos
para
la
defensa
0:
delos
bienesfunda-
aquéllas
viven
y
se
mantienen
dentro
de.
las
reglas
que
el
fundador
estableció.
Pero
los
cionales,
y
notorios
Es
perjuicios
ocasio-
-
nados
á
éstos
con
la
pumerosísimas
las
causas
que
conspiran
contra.
la
vida
de
las
mismas,
y
que,
por
regla
gene-
prohibición
de
que
p
el
Protectorado
in-
ral,
si
no
hay
entidades
sociales
ó
Protector
ado
que
vigilen
é
ó
intervengan,
se
afloja
el
resorte
tervenga.
de
la
voluntad
en
los
Patronos,
el
funcionamiento
viene
á
ser
defectuoso
ó
nulo,
y
la
aparición
|
-
6
influjo
de
las
miserias
humanas
determinan
el
desmedro
ó
la
ruina
de
las
obras
pías.
e
ON
es.
SADA
BEN
codicia
en
unos
Casos,
el
interés
de
familia
en
otros,
los
estímulos
de
la
amistad,
el
múltiples
circunstancias,
en
fin,
patentizan
este
juicio.
conde
de
Villan-
disp
que
se
fundara
un
Banco
Agrícola
pe
los
labra
dores
de
los
Pueblos,
á
á
baso
do
O
ó
AS
;
X
4 ,
.
A
?
'
Na
aquélla,
y
enseña
la
experiencia
que,
optando
entre
dos
males,
creyeron
escoger
el
menor
OS
deración
que
supieron
inspirar
otras
desempeñando
determinados
dEreOn
públicos
ó
de
|
E
carácter
religioso,
estimando
que
el
Alcalde
ó
el
Párroco
ó
los
amigos
á
quienes
conocieron,
accidentes
á
que
ninguna
de
ellas
puede
sustraerse,
dan
la
dolorosa
experiencia
de
que
son
3
Mes
temor
de:
ta
coacción
que
“suele.
ejercerse.
contra
a
defienden
bienes
ajenos,
Y
otras
-Fúndación
del
Viz-
-
Por
testamento,
en
Palencia,
de
19
de
Diciembre
1855,
el
udonda
de
Villandrando
NTEnS
|
A
A
——
a
sm
A
O
TIA
REINA
TO
DI
ERA
1
E
ES
A
a
ZA
'
VERSITARIA
SEVILLA
ATr
¿ds
UN
7
XIX
módico
interés,
y
que
con
el
producto
de
los
préstamos
y
el
importe
de
sus
demás
bienes
se
dieran
socorros
ó
pensiones
á
trabajadores
del
campo,
mayores
de
cincuenta
años,
viudas
de
los
mismos
con
hijos,
huérfanos
de
padres,
y
pobres
enfermos;
disponiendo
al
propio
tiempo
que,
bajo
ningún
pretexto,
pueda
tomar
parte
en
la
aplicación
de
sus
bienes,
por
el
objeto
á
que
se
destinan,
el
Gobierno
ni
las
Autoridades,
y
que
antes
de
consentirlo
sus
here-
deros
los
vendan
como
y
cuando
quieran,
y
si
se
viesen
hostigados
y
no
pudieran
defenderse,
hagan
cesión
interina
de
ellos
á
quiénes
tengan
por
conveniente,
hasta
áú
Gobiernos
ex-
tranjeros.
:
Después
de
multitud
de
incidentes
que
retrasaron
el
cumplimiento
de
la
voluntad
fun-
dacional,
el
Protectorado
no
pudo
menos
de
tomar
parte
en
la
ordenación
de
esta
obra
pía,
y
en
1898
se
dispuso
por
el
Ministerio
de
la
Gobernación
que
el
Patrono
convir-
tiera
en
láminas
intransferibles
todos
los
valores,
títulos
y
metálico
pertenecientes
á
la
fun-
dación,
averiguándose
la
cuantía
de
los
bienes
que
se
decían
depositados
en
el
Banco
de
París,
y,
además,
que
se
acreditase
si
la
Junta
llamada
á
conocer
en
las
cuentas
funcionaba
legalmente
y
exigía
su
rendición
al
Administrador
y
fueron
aprobadas
las
del
último
año
económico.
El
fiduciario
reclamó
contra
esta
disposición,
y
lo
propio
hizo
el
Obispo
de
la
Diócesis,
y
habiendo
acudido
el
primero
á
la
vía
contenciosa,
obtuvo
su
revocación,
considerando
que,
dada
la
voluntad
del
fundador
y
el
religioso
respeto
debido
á
la
misma
cuando
no
contradice
los
obligados
deberes
y
la
más
respetable
misión
del
Estado,
y
habiendo
quedado
el
cumpli-
miento
de
dicha
voluntad
á
la
fe
y
conciencia
del
Patrono
ó
Administrador,
sólo
tenía
éste
la
obligación
de
declarar
solemnemente
dicho
cumplimiento,
acreditando
que
se
ajusta
á
la
mo-
ral
y
á
las
leyes.
Quedó,
pues,
en
plena
libertad
el
fiduciario,
y
prescindiendo
de
que
la
intervención
del
Protectorado
no
se
encaminaba
á
variar
en
lo
más
mínimo
la
voluntad
fundacional,
sino
á
asegurar
el
cumplimiento
de
la
misma,
hubo
de
resultar
á
principios
de
1906,
que
el
M.
Reve-
rendo
Obispo
de
Palencia
y
otros
señores
que
formaban
parte
de
la
Comisión
llamada
á
exami-
nar
las
cuentas
6
intervenir
en
la
gestión
de
los
herederos
fiduciarios,
se
creyeran
en
el
caso
ya
de
participar
al
Gobierno
el
lamentable
suceso
de
estar
comprendido
en
la
quiebra
de
la
Casa
Abaroa,
de
París,
un
millón
de
francos,
importe
de
los
títulos
de
la
Deuda
interior
fran-
cesa
allí
depositados
y
pertenecientes
á
la
fundación,
cuyos
valores,
por
virtud
de
actos
abu-
.sivos
del
fiduciario,
se
trasladaron
del
Banco
de
París
á
la
citada
Casa;
resultando
de
todo
ello,
que
aun
no
ha
podido
ser
cumplida
en
todas
sus
partes
la
voluntad
fundacional,
y
que,
llegado
|
el
momento
de
gestionar
el
recobro
de
dichos
bienes,
el
Protectorado
tuvo
que
ser,
en
defecto
de
otros,
quien
dispusiera
en
Real
orden
de
13
de
Marzo
de
1908
que
se
obligase
al
Patrono
á
rendir
cuentas
á
la
Comisión
inspectora,
excitando
á
ésta
para
que
le
destituyeso,
si
había
lugar
á
ello,
pasando
el
tanto
de
culpa
£
los
Tribunales;
mandó
interponer
la
acción
civil
pro-
cedente
ofreciendo
apoyar
resuelta
y
debidamente
las
gestiones
de
la
Comisión;
S
se
negó
á
admitir
la
renuncia
que
presentaban
de
su
cargo
el
Prelado
y
los
señores
de
la
Comisión;
y
|
en
último
extremo
hubo
de
autorizar,
por
Real
orden
de
19
de
Enero
último,
á
la
J
unta
pro-
vincial
de
Palencia,
para
interponer
á
su
nombre
la
correspondiente.
acción
ante
los
Tribu-
nales
contra
los
herederos
del
fiduciario
para
que
rindiesen
cuentas
á
la
Comisión
designada,
Asi
Ó
que
en
su
caso
nombrase
el
Sr.
Obispo,
presentando
los
justificantes
de
la
existencia
de
los
bienes,
ordenando
al
propio
tiempo
que
la
Junta
tomaso
las
necesarias
y
urgentes
medidas
(
-
para
ovitar
la
enaj
jenación
Ó
desaparición
de
otras
cantidades
que,
en
definitiva,
pta
de
cons-
<tituir
la
dotación
de¡la'Obra
pla.
CES
PS
|
Lo
expuesto
demuestra
que
el
alej
amiento
del
Protectorado
en
Seta
claso
de
fundaciones
La
realidad
impone
benéficas
ocasiona
el
incumplimiento
de
la
voluntad
fundacional
yla
desaparición
de
los
bie-
nes
dotales,
por
no
exigirse,
como
puede
hacerlo
aquella
entidad
con
verdadero
rigor
y
sin
contemplación
ninguna,
que
se
adopten
las
necesarias
garantías
para
la
seguridad
del
caudal,
y
además
porque
la
acción
de
Patronos
y
de
Juntas
cuando
se
trata
de
gestionar
y
de
exigir
á
los
particulares
ante
los
Tribunales,
ya
el
reintegro
de
cantidades,
ya
la
responsabilidad
en
que
pudieran
haber
incurrido,
siempre
termina,
aunque
ordinariamente
comienza,
por
soli-
x
7
la
intervención
del
Protectorado,
cuan-
do
llegan
los
mo-
mentos
de
exigir
y
de
cumplir
penosos
deberes.
re
a
pr
oa
MA
A
IDA
mm
Y
E
——
PP
$
a
$»
A
E
XX
citar
la
intervención
del
Gobierno,
á
pesar
de
que
los
puestos
ó
cargos
de
confianza
imponen
lo
mismo
la
satisfacción
de
hacer
el
bien
que
el
eumplimiento
de
penosos
deberes.
Otros
casos
que
de-
El
daño
que
sufren
las
fundaciones
y
los
pobres
á
causa
de
la
no
intervención
constante
ea
E
ses
del
Protectorado
se
patentiza
en
muchos
casos,
y
de
ello
dan
vivo
testimonio
las
de
D.*
Elena
tectórado:interven-
Fernández
Matanzas,
el
Hospital
de
la
Vera-Cruz,
el
Colegio
de
San
Calixto,
y
otras
en
E
os
o
An
acaecido
lamentables
hechos,
que
merecen
la
más
áspera
reprobación,
pero
dan
lugar
enseñanzas
que
no
deben
ser
olvidadas.
Fundación
de
D.*Ele-
Doña
Elena
Fernández
Matanzas
falleció
en
Diciembre
de
1899,
y
en
sus
testamentos
de
o
Ma-
1886
y
1887
estableció
una
fundación
benéfica
para
auxilio
de
huérfanos
y
viudas
de
Ingo-
nieros
de
minas
y
trabajadores
mineros,
dejando
al
efecto
500.000
pesetas
de
sus
bienes,
que
habían
de
convertirse
en
una
inscripción
intransferible
de
renta
perpetua
al
4
por
100,
y
nom-
-bró
albaceas
que
dieran
cumplimiento
á
su
voluntad.
Quedó
de
éstos
uno
tan
sólo
durante
más
de
diez
años,
hasta
su
muerte,
que
tuvo
lugar
en
1903,
sin
que
durante
tanto
tiempo
ni
con
anterioridad
cumpliera
ni
intentara
cumplir
dicha
voluntad,
respecto
á
la
fundación,
resultando
de
los
documentos
luego
aportados
al
expe-
diente,
que
no
restaba
de
los
bienes
de
la
herencia
más
que
una
casa
en
esta
Corte,
valorada
en
150.000
pesetas,
y
el
derecho
á
cobrar
del
Ayuntamiento
20.000
por
expropiación
de
cierta
parcela
de
terreno;
y
en
definitiva,
merced
á
la
intervención
de
la
Junta
de
Beneficencia,
comenzó
á
regularizarse
la
Obra
pía,
clasificándola
como
de
beneficencia
particular
y
con-
fiando
su
patronazgo
interino
á
dicha
Junta
por
Real
orden
de
17
de
Agsto
de
1907,
á
con-
-
secuencia
de
la
cual
se
le
autorizó
en
6
de
Julio
de
1908
para
que
empezara
á
cumplir
las
cargas
fundacionales
con
los
restos
de
los
bienes
dotales.
Hospital
sin
enfer-—
.
En
el
Hospital
de
la
Veracruz,
de
Medina
de
Pomar,
fundado
por
los
Condestables
de
Cas-
mos
ni
acogidos
Y
t;1]a
D,
Pedro
Fernández
de
Haro
y
su
mujer
D.*
Inés
Manrique,
para
mantener
en
él
y
acoger
que
invierte
sus
rentas
en
la
admi-
á
los
pobres
continuos,
enfermos
y
caminantes,
y
que
no
estaba
sometido
al
Protectorado,
fué
ist
ode
necesario
decretar
la
destitución
del
Provisor
Administrador,
porque
según
la
visita
girada
al
establecimiento,
resultó
que
no
contenía
ni
un
solo
asilado
ni
enfermo
y
que
la
única
asilada,
que
aparecía
existir
era
la
criada
del
Administrador,
á
la
cual
se
figuraba
en
las
cuentas
como
socorrida
con
10
fanegas
y
16
celemines
de
trigo,
y
no
se
daba
tampoco
hospitalidad
á
los
pobres
caminantes
que
solicitaban
refugio
en
él,
y
desde
mucho
tiempo
ha
se
hallaba
con-
vertido
en
vivienda
del
Provisor
y
su
familia.
Teniendo
obligación
éste
de
dar
cuentas
tres
veces
al
año,
transcurrieron
nueve
sin
pre-»
sentarlas,
dejando.
sin
rendir
las
de
los
tres
últimos,
y
cuando
le
fueron
exigidas,
hubo
nece-
sidad
de
rechazar
la
mayoría
de
las
partidas
que
contenían,
pues,
según
los
reparos
puestos
á
aquéllas,
eran
inadmisibles
las
de
habas,
aceite,
bacalao,
pimiento,
colación,
zapatos,
botica,
z
gastos
menudos
y
leña
que
se
decían
destinados
á
la
comunidad,
por
la
razón
potísima
de
no
existir
ningún
asilado,
y
á
pesar
de
ello,
aun
se
pretendió
un
saldo
á
favor
del
Administrador,
cuyos
emolumentos
ascendían
á
MO
sels
a
mayor
suma
que
los
ingresos
que
re-
caudaba.
Dos
ISO
Aa
ll
Colegio
de
San
Calixto,
en
'Plasehóla,
fué
fundado
en
1862
por
el
Mérqués
de
la
Cons-
y
ciososseguidos
para
tancia,
y
los
fideicomisarios
resolvieron
en
1867
que
se
constituyera
para
niños
varones
obtener
la
exención
pS
de
rendir
cuentas
PObres
y
huérfanos,
y
habiéndo
exigido.
el
Protectorado
á
los
Patronos
en
1875
la
rendición
y
y
presentar,
presu”
de
cuentas,
acudieron
al
Tribunal
de
lo
Contencioso,
que
les
declaró
exentos
de
dicha
obliga-
A
puestos
al
Protecto-
DAR
rado,
y
ruina
de
la
Ción
y
dexpresentar
presupuestos,
debiendo
tan
sólo
justificar
el
cumplimiento
de
cargas.
Obra
pía.
Evidente.
A
”
A
Como
consecuencia
de
ello,
continuaron
rigiendo
y
administrando
el
Colegio
y
sus
rentas
tronos
que
originan
libremente,
y
á
virtud
de
una
denuncia
del
Alcalde
de
Plasencia
se
mandó
cesar
al
Patrono
la
pérdida
d
ss
ea
ha
Ne
me
€
Pe
que
desempeñaba
el
cargo,
y
el
mismo
Tribunal
reiteró
la
exención
relativa
á
Ja
rendición
de
.%
cuentas...
:
E
a
El
Presidente
de
la
Junta
do
Palomas
la
dió
más
Siena
al
roidltoraaó:
de
que
los
fondos
e
EN
y
acciones
de
tabacos
pertenecientes
al
Colegio
habían
sido
sustraídos
por
determinada
per-
E
sona
de
la
Caja
en
que
se
venían
eustodiando
en
el
Banco
de
España,
y
cuyo
valor
ascendía
des
E
4,
747.364,45
pesetas,
y
aunque
se
formó
el
correspondiente
proceso,
ningún
resultado
prác-
tico
ha
obtenido
la
fundación,
a
Sd
¿que
los
Patronos
Ao
dado
poder
á
á
aquélla
o
y
A
»
>
,
Ñ
.
o
-
á
¿
€
0
2d
Ñ
XXI
para
canjear
los
créditos
provisionales
de
las
acciones
de
tabacos
por
los
definitivos,
inseri-
TS
biendo
éstos
á
nombre
del
Colegio,
operación
que
no
se
hizo,
sin
que
los
repetidos
Patronos
E
se
preocupasen
poco
ni
mucho
de
conocer
sus
resultas,
y
que
el
hijo
del
apoderado
apareció
Es
como
autor
de
la
sustracción
y
que
venía
conservando
en
su
poder
dichas
acciones
sin
auto-:
rización
para
ello
de
la
Junta
y
sin
garantía
de
ningun
género,
disculpando
aquéllos
su
indos—
3
3
lencia
y
abandono
con
la
excusa
de
que
ignoraban
fuesen
al
portador
dichas
acciones
y
ques
el
mandatario
les
merecía
completa
confianza.
:
Ez
:
Otros
ejemplos
se
podrían
aducir
tomándolos
de
hechos
acaecidos
en
las
fundaciones
de
MA
en
las
|
la
Duquesa
de
Almodóvar,
Hospital
de
la
Caridad
de
Gijón,
y
el
de
San
Antonio
Abad,
Villa-
A
|
|
%
franca,
Montes
de
Oca,
respecto
á
administradores
6
apoderados
y
á
la
gestión
que
determi-
de
que
el
Protecto-
|
naron
sus
respectivos
descubiertos
en
perjuicio
de
las
fundaciones;
pero
bastan
las
citas
eo
a
e
O
hechas
para
poner
de
relieve
la
necesidad
de
que
no
esté
ausente
el
Protectorado
en
las
fun-
daciones
de
Beneficencia
particular,
sean
cualesquiera
las
personas
que
en
ellas
intervengan
é
indiscutible
su
respetabilidad,
porque
ni
ésta
lo
hace
todo,
ni
garantiza
descuidos,
errores
14
ara
7
ó
tibiezas
de
tanto
bulto
como
las
que
implican
los
hechos
ya
referidos.
:
Por
ello,
pues,
la
intervención
de
aquél
representa
un
provecho
eficaz,
positivo
y
cierto
para
las
obras
pías,
y
aunque
es
urgente
y
debido
que
no
continúe
su
ejercicio
de
la
manera
|
.
¡
deficiente
ó
incompleta
como
lo
ha
venido
realizando,
es
indudable
que,
de
todas
suertes,
la
¿l
2
necesidad
de
rendir
cuentas,
el
temor
á
la
vigilancia
que
puede
tener,
los
medios
de
acción
de
que
dispone
para
llevar
al
cumplimiento
de
sus
deberes
á
á
quienes
falten
á
ellos
y
para
reivindicar
los
bienes
propios
de
las
fundaciones
y
perseguir
ante
los
Tribunales
de
Justicia
á
los
detentadores,
constituyen
una
verdadera
garantía
y
un
estímulo
que
en
modo
alguno
|
conviene
apartar
de
ellas.
A
|
Muchas
obras
pías,
en
cambio,
demuestran
cómo
influye
la
diligencia
y
el
celo
de
los
Notas,
consoladores.
SS
¿88
llamados
á
regirlas,
ofreciendo
pruebas
patentes
de
ello
la
instituída
en
la
provincia
de
Murcia
AE
ga
da
5
ec.
por
el
Cardenal
Belluga
y
el
Colegio
de
Nuestra
Señora
de
los
Remedios,
en
Toledo;
da
e
dogs.
Ós
A
; :
Marqueses
de
Vallejo;
la
de
San
Vicente
Ferrer,
en
Valencia;
la
del
Duque
de
Denia,
en
esta
:
ie
Sl
|
Corte,
y
otras
varias
en
diferentes
provincias,
que
dan
la
nota
consoladora,
por
el
altruísmo,
e
OSA
3
a
7
desinterés
y
celo
con
1
que
se
consagran
á
su
A
los
Patronos
que
las
dirigen.
j
ls
y
.
EL
PROTECTORADO.
Y
SUS
AUXILIARES
y
í
+
Según
va
indicado,
la
falta
de
Memorias
formuladas
por
los
opor
de
provincias
determinaron
la
de
orientación
en
el
Protectorado,
respecto
al
estado
de
los
servicios,
Aque-
llas
Autoridades
difícilmente
podían
cumplir
su
misión,
salvo
en
cuanto
dependiera
de
la
pS
E
a
gestión
propia,
y
basta
recordar
la
irrisoria
plantilla
del
personal
en
los
Gobiernos
LIVES
de
:
A
S
e
de
provincia,
hasta
que
en
el
presupuesto
de
1908
se
dotaron
razonablemente,
para
conocer
%
nPcaE
>
AA
en
qué
términos
podían
ser
vigilados
y
atendidos
los
servicios
de
Beneficencia,
sin
que
hubiese
AS
funcionario
alguno
dedicado
á
tan
importante
cometido,
y
figurando
éste
en
montón
como
ot
E
uno
de
los
muchos
atribuídos
á
un
Oficial
de
ínfima
categoría,
que
de
igual
modo
PO
A
PS
atender
á
este
servicio
que
á
los
demás
que
le
estaban
encomendados,
produciéndose
AS
E
ES
k
A
consecuencia
el
completo
desamparo
de
todos.
ASA
SA
CES
RS
-Quedaban,
por
tanto,
las
Juntas
provinciales
de
Boneñoencia
como
A
eficaz
y
único
Juntas
provinciales
del
Protectorado,
y
si
bien
es
cierto
que
las
de
Madrid,
Valencia,
Burgos
y
algunas
otras
tae
rá
poblaciones
deben
presentarse
como
modelo
de
exactitud,
diligencia
é
interés
por
la
Benefi-
de
algunas,
6
in-,
-cencia,
en
general
puede
afirmarse
que
muy
poco
han
venido
haciendo,
y
algunas
nada,
en
*fcacia
de
muchas.
-
provecho
de
las
fundaciones
benéficas.
]
Las
que
se
hallan
en
el
primer
caso,
realizan
sumisión
con
verdadero
celo,
con
atsible
diligencia,
atienden
solícitamente
al
funcionamiento
de
la
Institución
y
á
que
se
cumpla
la
voluntad
fundacional,
y
trabajando
para
rescatar
bienes
detentados
é
investigar
los
de
ya
>
XXI
É
$
se
fundaciones
hoy
sólo
conocidas
de
nombre,
son
verdaderos
auxiliares
del
Protectorado
y
se
hallan
constituídas
con
personas
que
tienen
por
objetivo
hacer
el
bien
y
no
el
presentar
un
título
más
que
halagar
pueda
la
vanidad.
E
Causas
de
la
inefica-
Pero
como
no
acontece
lo
propio
en
la
generalidad
de
ellas,
se
advierte
que
los
móviles
>,
“¿y
pe
red
ARO
de
buena
parte
de
los
Vocales
que
las
constituyen
no
suelen
corresponder
á
los
fines
enco-
ON
tas
razonablemente
mendados
á
las
Juntas,
y
de
esto
se
sigue
que
el
auxilio
que
prestan
al
Protectorado
es
poco
da
IMBIOs
que
nominal
por
dicha
causa
y
por
su
deficiente
constitución,
pues
apenas
se
den
hacer
éstas.
congregan
para
ocuparse
de
las
atenciones
que
les
están
encomendadas,
y
porque
cuando
lo
0%
realizan
atienden
pro
fórmula
á
las
cuestiones
sometidas
á
deliberación
y
resolución,
3
sa
quedando
de
esta
suerte
poco
menos
que
desamparada
la
misión
que
se
les
confía,
y
sin
-
+
PS
posible
remedio
las
consecuencias
que
se
derivan
del
escaso
celo
ó
poco
amor
á
un
cargo,
á
$
E
:
veces
solicitado
y
luego
desatendido.
pe
E
Falta
á
dichas
Juntas
también
el
principal
resorte
en
la
eficacia
de
su
acción,
que
está
5
E
representado
por
el
Secretario,
y,
salvo
contadas
excepciones,
entre
las
que
figuran
las
de
las
:
o
poblaciones
mencionadas
y
las
de
Sevilla
y
Cádiz'y
alguna
otra,
no
cuentan
con
un
elemento
o
|
tan
importante
para
su
buen
funcionamiento.
:
ee
El
Secretario-Administrador
de
las
Juntas
ni
suele
estar
considerado
ni
retribuído,
ni
le
estimula
porvenir
alguno;
y
como
generalmente
el
cargo
recae
en
personas
que
no
cuentan
E
OA
con
holgura
para
vivir,
resulta
que,
ni
atienden
al
cumplimiento
de
su
deber
ni
es
posible
E
ES
|
muchas
veces
que
lo
realicen
por
falta
de
los
medios
más
indispensables
para
ello.
El
mal
es
ES
sid
antiguo;
los
deseos
de
remediarlo
se
han
manifestado
á
las
veces;
el
acierto
para
lograr
el
fin
—
!
aun
queda
pendiente
de
demostración,
y
la
consecuencia
no
fué
otra
que
la
desorganización
y
40
E
Pe
de
aquellos
funcionarios,
la
falta
de
todo
aliciente,
la
expectativa
de
un
horizonte
com-
pletamente
cerrado
á
esperanza
de
mejora,
y
que
dichos
cargos
se
vinieran
proveyendo
en
E
|
|
interinos
y
generalmente
en
los
que
contaban
con
valedores
que
hacían
merced
del
empleíllo
ps
aia
a
benéfico,
en
vista
de
la
falta
de
prebendas
ó
sinécuras
que
la
legislación
sobre
empleados
ha
ro
venido
mermando
ó
extinguiendo.
do
La
publicación
de
la
Real
orden
de
31
de
Octubre
de
1902,
inspirada
en
excelentes
propó-
:
e
sitos,
pareció
que
iba
á
poner
remedio
á
tal
estado
de
cosas;
péro
ni
la
organización
que
esta-
4
Eo
blecía,
ni
la
clasificación
de
las
plazas,
ni
los
escalafonés
que
mandó
publicar
pudieron
lle-
pis
o
varse
á
la
práctica,
porque
olvidó
lo
substancial
en
la
materia,
no
proveyendo
prácticamente
o
An
á
la
dotación
de
las
Secretarías,
y
la
consecuencia
no
pudo
ser
otra
sino
la
de
resultar
iluso-
E
a
:
rias
las
mejoras,
permaneciendo
las
cosas
como
antes,
y
que
se
suspendiese
la
provisión
de
on
plazas
en
propiedad
y
continuara
todo
al
arbitrio
y
el
acaso,
respecto
á
las
facultades
de
nom-
E
FA
ds
|
brar
y
á
las
condiciones
de
la
persona
en
quien
había
de
recaer
la
designación.
2
Deficiencia
delosar-
Otro
elemento
esencialísimo
para
el
funcionamiento
de
las
Juntas,
Ó
sea
el
archivo,
falta
de
EE
a
también
en
la
mayoría
de
las
provincias,
y
donde
lo
había,
su
desorganización
inutilizaba
las
>.
STACES
enseñanzas
que
podían
desprenderse
de
los
documentos
en
ellos
acumulados;
y
de
esta
o
de
manera,
aunque
las
Juntas
hubieran
querido
ocuparse
en
realizar
investigaciones
ó
regula-
E
rizarlas
fundaciones
conocidas,
se
hallaban
desprovistas
de
medios,
y,
en
suma,
tan
sólo
e
!
pe
ET
!
ción
vigente
otorga
á
las
que
puedan
ostentar
dicho
carácter,
obteniendo
preferente
atención
pd
A
REGIA
hot
las
obras
pías
dotadas
con
pingúes
bienes,
por
cuanto
el
examen
de
sus
cuentas
implicara
la
|
percepción
del
tanto
por
ciento
en
la
Instrucción
señalado
á
beneftcio
de
las
Juntas
por
tectoradopara
cum-
pe
E
su
misión,
y
cometido
que
la
Instrucción
de
1899
le
encomienda.
4d
3
yo
y
As
Ti
e
o
siona.
que
ello
oca-
—
Ordinariamento
se
destinaba
á
este
servicio
en
la
Sección
respectiva,
ó
al
personal
de
nueva
E
y
DA
ENE
¡Antrada
ó
al
que
no
tenía
demostradas
aptitudes
para
desempeñar
ningún
otro,
y
con
tales
medios,
sin
informes
de
los
Gobernadores
civiles
de
provincias,
sin
contacto
apenas
con
las
;
:
o
y
p-
7
a
p
id
Ñ
A
;
2h
.
mn
pl
zx
y
1.
t
-
is
Ñ
¿N
207
ME?
? * b
;
i
A
3
e
pen
e
$
y
A)
$e
di
;
3
N
%
y
que
adolecía
elPro-
«onoral
de
Administración,
no
poseía
mejores
medios
que
sus
auxiliares
para
desempeñar
el
|
A
(
conocían
las
que
por
tradición
rinden
cuentas
y
aquellas
que
por
la
rectitud
de
los
Patronos
¡ERA
a
BO
sometieron
á
la
inspección
de
dichas
Corporaciones,
6
las
que
por
necesidad
pedían
su
bcn
clasificación
como
fundaciones
benéficas,
á
fin
de
disfrutar
de
las
ventajas
fiscales
que
la
legisla-
|
a
A
E
dicho
trabajo,
y
que
ordinariamente
se
ha
destinado
á
retribuir
al
Secretario-
Administrador.
O
in!
A
2
Falta
de
medios
de
El
Protectorado
propiamente
dicho,
representado
en:
primer
término
por
la
Dirección
XXXII
Juntas
provinciales
y
sin
estadística
de
las
fundaciones
de
Beneficencia
provinciales,
muni-
cipales
ni
particulares,
fácil
es
suponer
que
su
inspección
sobre
unas
y
otras
era
punto
menos
que
ilusoria.
El
Protectorado
carecía
de
archivo
de
Beneficencia,
los
expedientes
que
debían
catalo-
garse
estuvieron
abandonados
en
un
rincón,
poco
menos
que
ignorados,
y
el
Ministerio
de
la
Gobernación
acudía
en
la
mayoría
de
los
casos
á
la
Junta
provincial
de
Madrid,
que
de
hecho
ha
venido
siendo
el
Cuerpo
Consultivo
del
Protectorado
en
materia
de
Beneficencia,
y
la
que
custodiaba
la
gran
mayoría
de
los
expedientes
de
dichas
fundaciones,
cuya
tramitación,
pró-
diga
en
incidentes,
ponía
á
prueba
al
más
celoso
gestor
de
la
resolución,
tarda
en
llegar,
cuando
llegaba,
mientras
continuaban
desatendidas
las
Obras
pías.
|
de
Con
todo
ello,
inútil
parece
añadir
que
la
perezosa
lentitud
de
los
expedientes
se
acrecen-
taba
si
el
caso
afectara
á
la
venta
de
bienes,
á
reclamación
de
los
detentados
ó
mal
aplicados
por
los
Patronos,
á
cuestiones,
en
fin,
abonadas
para
que
pudiesen
actuar
rémoras
impalpa-
bles,
y
siendo
además
obligado
á
veces
y
recurso
expeditivo
en
otras
pedir
informe
á
la
J
unta,
cuyo
celo
y
diligencia
no
bastaban
para
satisfacer
prontamente
las
consultas,
venía
resultando
de
todo
que,
aun
por
los
más
avezados
funcionarios,
se
perdía
la
memoria
del
expediente
y
"caía
su
resolución
en
la
sima
del
olvido,
arrastrando
á
ella
el
interés
y
el
celo
de
los
recla.
mantes
en
pro
de
las
fundaciones,
vista
la
incuria,
el
abandono,
ó
la
parsimonia
si
se
quiere,
con
que
se
atendía
á
las
reclamaciones
formuladas.
|
NN
Mal
podía
realizarse
tampoco
la
inspección
sobre
fundaciones
con
tales
elementos,
y
en
cuanto
á
la
investigación
de
bienes,
puede
decirse
que
resulta
poco
menos
que
abandonada.
Las
Juntas
de
Beneficencia
y
los
Patronos,
salvo
raras
excepciones,
se
limitan
á
practicar
Lastimoso
estado
de
A
ya
>
E
-
;
EN
%
pe
la
investigación
de'
gestiones
de
dudosa
ó
poca
eficacia,
porque
la
tarea
implica
laboriosos
trabajos,
atención
pieñecds
(BBORCAS
continua,
perseverancia
infatigable,
y
lucha
abierta
con
las
personas
que
ocultan
ó
detentan
condi,
los
bienes
fundacionales.
La
iniciativa
particular
es
la
que
provee
permanentemente
á
tales
actos,
y
por
regla
general,
triste
es
confesarlo,
ó
se
inspira
en
el
deseo
de
satisfacer
apetitos
personales
iniciando
expedientes
para
buscar
luego
avenencia
con
la
persona
amenazada
de
molestias
ó
sinsabores,
ó
de
reclamar
para
sí
los
bienes
en
cuestión,
ó
de
hacerlos
suyos
mer-
ced
á
estipulaciones
leoninas,
en
que
la
ficción
de
respetar
y
devolver
íntegramente
los
capi-
:
tales
rescatados
era
la
máscara
que
solía
encubrir,
con
cargo
á
intereses,
expoliaciones
escandalosas.
de
ES
mr,
AA
ES
AE
SEN
30
E
de
Dose
rios,
que
o
vigilar
la
conver.
Omisión
del
Protec-
PRA
torado
respecto
á
>
ANO
ena-
los
expedientes
de
mpre
lícitos,
de
esca.
conversión
de
tí-
.
>
Y
1%
8
y
.
0
materias,
obteniendo
9%
Pertenecien
tes
á
las
Obras
pías,
-
y
claro
está
que
tratándose
no
de
esos
en
valores
al
por-
yen
el
capital
6
intereses
reconocidos,
sino
de
*2%r:
RE
%)
Pz
Y
Pa
.
?
A
MIRA
nl
4
»
1]
is
MN
7
,
E
e
o
de
de
sistema.
do
EIA
ii
O
cereal
TER
da
clio
A
ita
ia
y
pedi
A
er
SA
iS
:
eS
>
,
y
is
;
XXIV
sumas
de
gran
importancia
cuya
realización
brindaba
ocasión
propicia
para
pingúes
ganan-
cias
á
intermediarios
ó
agentes;
y
en
la
memoria
de
muchos
perdura
el
recuerdo
de
lo
acon-
tecido
en
una
población
andaluza,
y
de
cierta
fundación
que,
con
derecho
á
percibir
del
Estado
cuantiosísimos
bienes,
quedaron
en
manos,de
los
agentes
fuertes
cantidades
que
ha
perdido
aquélla
no
obstante
las
gestiones
realizadas.
|
Fuentes
de
informa-
Las
reclamaciones
de
certificados
que
acreditan
el
carácter
benéfico
de
las
obras
pías,
EE
Polea
unas
veces
para
eximirse
de
derechos
fiscales
ó
disfrutar
en
litigios
del
beneficio
de
pobreza,
fundaciones
exis-
Ó
á
fin
de
percibir
cantidades
que
algunas
personas
piadosas
dejan
en
sus
testamentos
á
Insti-
po
tuciones
así
calificadas,
han
sido,
así
como
el
examen
de
las
cuentas
remitidas
por
las
Juntas
de
Beneficencia
al
Protectorado,
los
medios
de
información
que
éste
tuvo
para
conocer
las
,
fundaciones
existentes
en
España.
Y
respecto
al
examen
de
cuentas,
venía
aconteciendo
que,
cuando
los
reparos
puestos
á
las
mismas
eran
difíciles
de
solventar,
pasaba
tiempo
y
más
tiempo
sin
que
se
devolvieran
al
Ministerio,
ó
acompañadas
muchas
veces,
al
retornar,
de
excitaciones
encaminadas
á
disminuir
el
rigor
de
los
reparos.
También
sucedía
en
algunos
casos,
que
si
se
deparaba
ocasión
de
percibir
los
intereses
de
las
inscripciones
que
constituyen
el
capital,
esquivando
el
precepto
de
presentar
el
certifi-
cado
de
la
aprobación
de
cuentas,
se
realizaba
el
cobro,
y
parece
excusado
añadir
que
si
esto
ha
acontecido
cuando
los
bienes
consisten
en
títulos
de
la
Deuda
que
requieren
para
el
per-
cibo
de
intereses
el
espresado
documento,
tratándose
de
capitales
en
valores
mercantiles,
fincas
ó
derechos
reales,
ó
cuando
las
obras
pías
sólo
deben
justificar
el
cumplimiento
de
cargas,
y
son
muchas
las
de
este
caso,
el
Protectorado
no
podía
acertar
á
obligarlas
á
que
-
llenasen
sus
deberes,
por
desconocer
qué
Instituciones
se
hallan
en
él
y
hasta
la
existencia
A
de
las
mismas.
Deficiente
e
que
De
una
manera
efectiva,
el
PrOfOctO
OD
y
la
Dirección
general
de
Administración
vieron
de
hecho
venía
rea-
lizando
el
Protecto-
Yeducido
su
cometido
al
despacho
de
expedientes
de
clasificación
de
las
fundaciones
que
'
lo
rado.
“solicitaban
con
el
objeto
indicado;
á
conceder
autorizaciones
para
litigar,
-de
utilidad
dudosa
ordinariamente,
y
para
reclamación
de
pensiones
atrasadas
de
censos;
nombramientos
de
Patronos,
que
recaen
por
lo
común
en
las
Juntas
de
Beneficencia,
á
las.icuales
se
confieren
las
|
interinidades;
algún
que
otro
expediente
de
suspensión,
cuando
se
patentizaban
abusos
por
las
reclamaciones
de
interesados,
Óó
el
examen
de
cuentas;
autorización
para
la
venta
de
“algunos
bienes,
y
á
pedir,
por
último,
informe
á
la
Junta
de
Beneficencia
de
Madrid
ó
al
Consejo
de
Estado,
si
el
expediente
ofrecía
la
menor
dificultad:
he
ahí
lo
que
el
Protectorado
vino
haciendo
en
determinadas
obras,
salvo
honrosas
excepciones
en
contadas
épocas.
De
todo
ello
resultaba
que
el
Protectorado,
falto
de
auxiliares,
sin
medios
de
investigación,
de
comprobación,
ni
que
pudieran
proporcionarle
base
para
el
ejercicio
de
su
cometido,
llegó
-á
ser
punto
menos
que
nominal
en
muchos
períodos
de
tiempo.
El
Protectorado
ejer-—
Tal
estado
de
cosas
era
imposible
mantenerlo;
ello
representaba
la
dej
ación
por
el
Protee-
-
cido
á
instancia
de
parte;
males
que
ONANO
de
sus
facultades;
el
mantenimiento
de
la
ficción
de
que
se
ejercía;
el
consentir
que
-
ello
ocasiona
y
ne-
las
fundaciones
desaparezcan,
que
no
se
cumplan
sus
fines,
y
que
el
campo
de
la
Beneficen-
cesidad
de
cambiar
cia,
en
una
palabra,
pudiera
continuar
siendo
patrimonio
de
avisados
y
logreros;
un
Protec-
torado,
en
fin,
que
pudiera
decirse
ej
jercido
tan
sólo
á
instancia
de
parte,
y
ello
perezosamente,
rutinariamente,
sin
.
dar”
muestras
de
que
hay
un
cerebro
ena:
arBe
y
una
voluntad
que
impulsa.
|
A
Y
esto
se
hizo
desconociendo
«
que
el
mantener
sustraídas
las
dacionesd
á
la
vigilante
acción
del
Protectorado,
representa
el
aumentar
las.
ocasiones,
proporcionarlas,
para
que
la
tibieza
en
los
unos,
la
codicia
en
otros
y
el
olvido
se
despierte
ó
apodere
de
quienes
tienen
á
su
cargo
la
constitución
de
Instituciones
benéficas,
la
normalización
de
su
desarrollo
ó
sim-
plemente
el
funcionamiento
de-las
mismas,
y
que
el
transcurso
del
tiempo,
el
acrecentamiento
|
de
las
dificultades
y
la
ocasión
de
pecar,
dieran
motivo
al
malogro
de
utilísimas,
meritorias
y
siempre
atendibles
fundaciones
hechas
en
pro
de
necesitados
6
desvalidos,
y
para
que
des-
-
Aparezcan,
se
hagan.
ineficaces
Ó
se
desvirtúo,
el
cumplimiento
de
sus
a
aues
,
ciones.
:
Mal
tanto
más
grave,
porque
es
en
estos
tiempos
procisamonte.
cuando
“van
en
aumento
Ú
-nise
han
escaseado
iniciativas
ni
regateado
medios,
sario
para
llovarla
á
cabo
y
para
reconstituir
en
bi
ed
cas
en
España.
ES
oido
que
la
perplejidad
en
el
c
dea
y
ordenadamente,
todos
teclamab
y
tódicamente
á
uno
para
luego
pasar
:
4
«gastos
del
Erario
dificultan
ó
imposibilitan
el
atender
A
DinEnÉ
á
aquéllos,
no
ya
en
rela-
-
venido
oponiendo
á
que
el
Protectorado
realice
su
misión,
fácil
es
advertir
que,
aun
apartán-
E
2
“sz
cd
| |
see
E
|
,
4
”
mn
-
;
OT
*
,
;
-
;
XXV
las
necesidades
que
aquéllas
se
proponen
remediar
y
las
cireunstancias
en
que
se
des:
:
po
En
>
arrolla
la
vida
exigen
con
mayor
apremio
el
socorro
á
los
pobres,
y
cuando
los:
enormes
pe
ES
ción
con
él
crecimiento
de
la
penuria
social,
ni
tan
siquiera
con
el
pauperismo
permanente,
y,
AR
en
suma,
tratándose
de
una
época
en
que
la
caridad
privada,
la
acción
individual,
la
Beneficen-
e
cia
particular,
son
factores
irreemplazables
para
contribuir,
no
á
la
redención
de
la
miseria
3
y
de
los
pobres,
sino
á
aminorar
algún
tanto
el
mal,
patentizando
así
que
el
amor
al
prójimo
informa
la
soYedad
en
que
vivimos,
y
no
es
palabra
vana
la
fraternidad
que
inspira
las
pa
creéncias.
Es,
pues,
imprescindible
cambiar
de
sistema
para
llegar
á
estos
fines,
porque
si
no
todos,
en
buena
parte
pueden
conseguirse
sumando
los
esfuerzos
individuales,
fuente
inagotable
de
previsión
y
de
recursos
para
los
pobres,
con
aquellos
otros
que
el
Estado,
la
Provincia
y
el
Municipio
pueden
proporcionar
y
proporcionan
sin
mengua
de
la
misión
que
corresponde
á
cada
uno,
y
todos
ellos
reunidos,
que,
como
veremos
al
examinar
los
estados
anejos
á
esta
Memoria,
representan
cantidades
de
mucha
consideración,
si
no
suficientes
para
remediar
todas
las
necesidades,
porque
la
continuidad
y
la
permanencia
de
éstas
suele
correr
parejas
ó
sobrepuja
á
la
persistencia
nunca
extinguible
de
la
caridad,
cuando
menos
para.
¡atender
á
las
de
más
apremio,
proporcionando
con
ello
no
sólo
el
bien
que
de
estos
actos
se
deriva,
OS
sino
ocasión
y
estímulo
á
la
noble
y
piadosa
emulación,
al
ejemplo,
en
fin,
que
da
más
frutos
A
que
cien
consejos
ó
exhortaciones.
:
de
;
a
CAPÍTULO
1H
REFORMAS
REALIZADAS
EN
1908.
Y
1909.
—EXAMEN
DE
LAS
DISPOSICIONES
DICTADAS
E
Y
DE
LOS
SERVICIOS
ESTABLECIDOS
1
La
Estadística.—Los
auxiliares
del
Protectorado
—Organización
de
los
servicios
contrata
Meli
eS
das
adoptadas
para
la
buena
administración
y
régimen
de
las
fundaciones.—
Índice
de
la
Beneñi-
E
e
ES
Cencia,
|
as
O
O
cs
£
Expuestos
á
;
grandes
rasgos
los
obstáculos:
las
Piontia
y
a
dificultades
que
se
E
dolas
ó
resolviéndolas
en
principio,
tampoco
puede
cumplirla
de
manera
debida
si
no
exco-
gita
medios
para
que
sea
una
verdad
la
vigilancia,
una:
realidad
la
inspección
Y
un
hecho
la
dirección
y
el
impulso
en
el
funcionamiento
de
las
Instituciones
benéficas.
OS
-
Conocidos
los
males,
advertidas
las
deficiencias,
y.
siendo
notorias
las.
coda
una
firmo
voluntad
y
decisión
en
remediarlas
fueron:
base
de
la.
obra
emprendida,
para
lo:
cual.
ni
escatimado
1
recursos;
y
todo
era
nece-
:
en
del
Estado
y
de
los
desvalidos
el
orga-
uncionamiento
del
las
Instituciones
benéfi-
E
nismo
que
dirija,
inspeccione,
ven
6
de
el
2d
-
Afectaban
las
aadiña
á
tantos
EUCIOS:
y
la
dificultades
á
vencer
eran
Alo
índole
PATO
omienzo.
dela
obra
no
podía
menós
de
presentarse,
porque
tratándose
de
un
organismo
que
ha.
menester
diversos
medios
para
que
funcione
fructuosa
an
la
atención
de
igual
modo
y
no
era
posible
atender
me-
á
los
restantes,
ya
que
algunos
de
los
trabajos
no
admi-
leza
por
su:complicación
y
por
el
esfuerzo
que
exigían,
tían
demora
y
“otros
eran
de
tal
natura
-
que
el
relegarlos
á
último
término,
que
como
remate
de
la:
obra
les
correspondiera,
impli-
LN
Jn
caba
dejar
doscñibalado
el
adi
incompleta
la
obra
ó
hacer
infructuosos
quizás
A
o
|
'
XXVI
resultados,
si
los
cambios
que
ocasiona
en
los
cargos
públicos
el
vaivén
de
las
renovaciones
ministeriales
se
tradujeran
en
trueque
de
opiniones
ó
de
orientación
en
este
importante
ramo,
ó
atenciones
preferentes
ó
inclinaciones
distintas
no
consintieran
se
les
prestase
Ine
cul-
dado.
Ha
sido,
pues,
preciso,
y
durante
una
marcha
vertiginosa
embargada
por
múltiples
y
-perentorias
ocupaciones,
esbozar
un
plan
de
organización
que
tiene
como
base
el
remedio
de
males
tan
notorios,
la
necesidad
de
suplir
ostensibles
deficiencias
y
de
adoptar
un
sistema
que
permita
dirigir,
vigilar
é
impulsar
la
vida
de
las
fundaciones,
y
hubieron
de
acometerse
|
simultáneamente
los
trabajos,
á
cuyo
armónico
conjunto
fía
el
resultado
que
espera
obtener,
can
quien
poniendo
á
contribución
buena
voluntad
y
perseverancia
en
la
obra,
resolución
para
po
ejecutarla
y"profunda
fe
en
las
convicciones
que
le
animan,
se
lisonjea
de
que
el
cimiento
|
queda
hecho,
para
que
otros
luego
la
perfeccionen
y
completen
y
pueda
obtener
de
ella
exce-
pe:
lentes
resultados
la
Beneficencia
en
todos
sus
órdenes.
NO
»-
LA:
ESTADÍSTICA
La
primera
necesidad
á
que
era
indispensable
atender
afectaba
al
Ma
de
los
re
servicios
á
cargo
de
la
Beneficencia,
cuáles
son
las
funciones
de
carácter
particular
en
Espa-
4
EN
ña,
quiénes
sus
patronos,
qué
capitales
las
dotan,
y
las
rentas
Ó
recursos
con
que
cuentan
Ae
para
su
sostenimiento
y
la
misión
que
realizan.
|
e
Era
inexcusable,
pues,
acometer
la
empresa
de
formar
y
publicar
la
Estadística
de
la
e
Beneficencia,
que
por
vez
primera
ha
visto
la
luz
en
España
(1)
y
que
da
á
conocer
multitud
E
a
A
:d
A
03
de
fundaciones
ignoradas,
pone
de
manifiesto
y
de
relieve
el
precario
estado
de
la
mayoría
de
ed
2
7d
;
ellas,
y
hace
posible
establecer
la
afirmación
de
que,
aparte
la
incautación
por
el
Estado
de
;
le
bienes
de
aquella
procedencia,
la
codicia,
el
afán
de
lucro
y
el
abandono,
han
dado
al
traste
|
ón
4
o
com
provechosas
Instituciones,
privando
á
los
pobres
de
cuantiosos
bienes
destinados
por
LE
E
piadosos
donantes
á
remediar
sus
necesidades.
“LOS
AUXILIARES
DEL
PROTECTORADO
4
Sintultáneamente
era
indlenoMsabíó
procurar
auxiliares;
para
el
Protectorado
haciendo
efec-
dE
_
tivas
prescripciones
en
vigor,
poo
en
desuso,
y
dictando
las
necesarias
para
remediar
corrup-
3
ALE
be
A
o
talas
y
ordenar
los
servicios,
yá
á
estos
SICOioS:
Doa
preferente
atención
la
constitución
E
deco
sEAo
a
NAGE
las
Juntas
de
Beneficencia.
>
Ma
Jas
-
La
Real
orden
de
10
de
Enero
de
1908
excita
el
celo
de
le
expresadas
Corporaciones
á
fin
-
de
Beneficencia,
de
que
presten
á
la
obra
emprendida
por
el
Gobierno.
un
concurso
eficaz
y
perseverante,
ya.
que
no
basta
el
buen
deseo
ni
vence
los
obstáculos
la
intención,
y
y
previene
que
se
convoquen.
y
reunan
por
lo
menos
dos
veces
al
mes,
teniendo
para
ello
én
cuenta
que
frecuentemente
de
pl
88
daba
el
lamentable
caso
de
que
actuaran.
muy
de
tarde
en
tardo,
y
se
recuerda
con
tal
CS
ON
E
motivo
que
la
falta
de
asistencia
á
sus
reuniones
representa
la.
dejación
del
cargo,
porque
el
e
ejercicio
de
éste
implica
el
cumplimiento
de
inexcusables
deberes
en
pro
de
los
necesitados
AN
ER
y
desvalidos,
y
aquélla
obliga
á
los
Gobernadores
á
dar
inmediata.
cuenta
al.
Ministerio,
pro-
|
e
ON
poziendo
la
sustitución
de
los
Vocales
ques
se
hallen
en
En
caso
expresado.
ES
dois
AGO
|
(1D
Las
39
:pAgInas
que
con
bi
dllariid!
¿Dutos
esticialicod
ay:
e
dnódco
iaa:
y
Sanidad»
se
brad
E
A
PR
en
1860,
sólo
contienen
unos
e
que.
nO
constituyen
sino
meros
esbozo
do
las
o
e
oa
AAA
A
SN
AN
este
título
menciona.
|
AS
at
PUTO
eo
e
7
E
0
215
XXVII
Constituía
también
apremiante
necesidad
el
regularizar
la
situación
de
los
Secretarios-
Los
Secretarios
delas
1
Juntas.
A
AN
Administradores
de
las
Juntas
provinciales,
que
venían
nombrándose
libremente
y
sin
exi-
“Acabardo:
10N
momo:
IO
girles
condiciones
ningunas,
y
manteniendo
indefinida
é
irregularmente
el
derecho
que
se
bramientos
de
in-
EEN
reservó
á
los
anteriores
á
1902;
y
á
este
efecto,
por
Real
orden
de
19
de
Febrero
de
1908,
se
o.
'
aa
procedió
á
la
rectificación
del
escalafón
publicado
en
aquel
año,
previniendo
que,
transcu-
Pe
>
las
por
|
“rrido
el
plazo
señalado
para
pedir
la
inclusión
sin
que
la
solicitaran
quienes
podían
ostentar
concurso.
derechos,
quedaran
excluídos
de
los
nuevos
escalafones
de
una
manera
definitiva.
Exami-
e:
nadas
las
solicitudes
que
presentaron
los
aspirantes,
se
publicaron
aquéllos
y
se
abrió
un
concurso
para
proveer
definitivamente
las
plazas
que
aparecían
desempeñadas
por
interinos,
efectuándose
después
los
nombramientos,
y
quedaron
así
liquidados
los
derechos
que
algu-
.
nos
interesados
han
venido
manteniendo
y
querían
mantener
ad
cautelam
y
sin
prestar
ser-
Rod
ESPA
vicio
alguno,
reservándose
el
Ministerio,
por
el
número
3.”
de
la
Real
orden
de
22
de
Agosto
e
de
1908,
la
facultad
de
anunciar
nuevos
concursos
para
lo
sucesivo,
estableciendo
las
condi-
-
|
0
7
ye
ciones
que
estimeoportunas,
á
fin
de
reformar
las
exigidas
por
la
Instrucción
de
1899
y
de
si
exigir
determinadas
aptitudes
de
suficiencia
y
requisitos
no
comprendidos
en
aquélla,
á
108
que
en
lo
sucesivo
pretendan
desempeñar
el
Cargo.
A
>
Advertidas,
por
otra
parte,
las
dificultades
que
se
ofrecían
á
las
Juntas
provinciales
en
las
Organización
de
los
o
A
ronivonite
MES
Sd
obras
que
les
están
encomendadas,
por
la
falta
de
antecedentes:
relativos
á
las
fundaciones
ciales,
y
resultados
benéficas,
y
la
desorganización
en
que
se
encuentran
algunos
Archivos
de
dichas
corporacio-
obtenidos.
:
,
nes,
se
dispuso
por
Real
orden
de
27
de
Octubre
de
1908
la
ordenación
en
determinado
plazo
|
o
SR
O.
de
los
mismos
y
la
remisión
al
Ministerio
de
un
índice
de
los
expedientes
de
las
fundaciones
O
de
Beneficencia
particular
que
obran
en
ellos,
mandando
á
los
Gobernadores
de
las
provincias
hu
:
y
50
que
facilitaran
á
las
Juntas
el
auxilio
del
personal
que
necesitasen,
y
cuando
no
pudieran
ha-".
RO
cerlo
que
reclamaran
el
del
Cuerpo
de
Archiveros-Bibliotecarios,
determinaciones
todas
que,
mes
si
bien
no
han
podido
surtir
aún
cuantos
efectos
son
de
esperar
de
las
mismas,
han
dado.
ae
resultado
de
que
33
provincias
hayan
remitido
ya
los
índices,
mereciendo
especial
mención
2
las
de
Burgos,
Cádiz,
Sevilla,
Oviedo
y
Zaragoza
por
lo
completo
de
sus
trabajos,
teniendo.
oe
y
en
ellos
el
Protectorado
valiosos
datos
á
utilizar
cuando
lo
exij
an
el
despacho
6
A
ci
E
e
los
expedientes.
Po
ec
ME
-
Excitado
también
el
celo
de
los
Gobernadores
para
que
O
nIIADón
su
misión
en
esto
ramo
Visita
de
los
estable-
ñ
dela
Beneficencia,
han
visitado
diligentemente
los
establecimientos
enclavados
en
sus
respec-
ii
1
|
-
y
tivas
demarcaciones,
formulando
después
la
Memoria
que
se
les
mandó
formar
por
Real
orden
—
dacción
de
la
Me-
|
de
12
de
Noviembre
del
año
próximo
pasado;
y
por
vez
primera,
de
que
tengamos
noticia,
se
de
ha
dado
cumplimiento
á
esta
obligación,
cuyos
resultados
sólo
pueden
estimarse
COMO
Un
ensayo,
pues
adolecen
los
trabajos,
por
regla
general,
de
varias
deficiencias,
especialmente
E
NS
Ñ
la
de
omisión
de
juicio
sobre
los
servicios
y
de
propuesta
para
remediar
los
males
advertidos.
:
e
a
¡
Consignan
los
gastos
causados
en
el
sostenimiento
de
la
Provincial
y
Municipal,
SUS
PecCur-
e
de
'
Ao
sOs:propios,
las
subvenciones
en
los
presupuestos
respectivos
que
se
destinan
á
satisfacerlas,
me
y
alguna,
el
número
de
enfermos
desvalidos
ó
acogidos
á
que
se
ha
prestado
asistencia;
y:
en
ide
|
e
cuanto
á
las
de
índole
particular,
escasos
datos,
en
contadas
memorias
recogidos,
respecto
NS
(A
su
funcionamiento
normal
ó
causas
que
lo
impidieran,
y
los
trabajos
6
gestiones
realizados
0
por
las
Juntas
y
sus
resultados
en
lo
que
se
refiere
á
la
regularización
de
las
obras
pías
yo
de
SUD
patronazgo,
cobro
de
rentas,
intereses
y
PES
de
IEA,
o
de
ion
Cn
litigios
que
tienen
pendientes.
,
al
E
SS
IR
A
E:
ORGANIZACIÓN
DE
LOS
SERVICIOS
CENTRALES
eo
E
cuanto
á
éstos,
so
eepuaió
a
desde
Juego
4
complicar
la
decido
del
Archivo
de
la
El
Archivo
E
a
>
ES
rado
en
el
de
O
>
unta
provincial
de
Beneficencia
de
Madrid,
porque
si
bien
estaba
realizada
la
obra
en
gr
AD
ta
Junta
provincial.
parte
merced
al
celo
y.
diligencia
del
personal
de
dicha
Junta,
y
Muy.
especialmente
desu
de
Madrid.
o
8
afortunada
mente.
venía
incautándose
aguélla
d
de
los
PO
que
debieron
PASA
E
¿
1
e
3
M3
(d
a,
4
AA
)
-
mi
A
1%
ie
é
yn)
Y
e
EA
a
XXVII
radicar
en
este
Ministerio,
lo
mismo
de
los
hallados
en
revuelto
montón,
que
de
los
fenecidos
paulatinamente
por
la
obra
del
tiempo,
era
indispensable
terminar
la
expresada
ordenación,
y
se
proveyó
á
la
necesidad
facilitándole
medios
al
efecto,
y
dióse
al
fin
cima
á
esta
tarea,
que
ha
hecho
posible
realizar
la
que
se
mencionará
después
relativa
á
la
formación
del
Indice
de
la
Beneficencia.
|
Personal
adscrito4
En
cuanto
al
personal
de
la
Dirección
general
de
Administración,
y
conservando
el
ya
ra
e
«¡
capacitado,
muy
escaso
por
cierto,
para
intervenir
fructuosamento
en
el
despacho
de
los
de
Administración.
expedientes,
se
ha
venido
atendiendo
á
completarle
con
quienes
tuviesen
aptitud
ó
revelaren
“Creación
de
dos
E
: Ñ
plazas
para
Aboga-
afición
á
esta
clase
de
estudios;
pero
no
bastaba
esto
para
realizar
el
fin
apetecido,
porque
ni
dos
del
Estado.
.
es
posible
siempre
disponer
de
empleados
que
reúnan
las
necesarias
cualidades,
ni
la
índole
delos
asuntos
ya
entonces
acumulados
y
los
que
habían
de
afluir
á
este
Centro
como
conse-
cuencia
de
la
reforma
que
se
comenzaba,consentían
el
aplazamiento
del
remedio,
ni
el
man-
tener
la
inseguridad
y
la
eventualidad
que
pudieran
ofrecerse
por
las
renovaciones
del
personal.
A
dichos
fines
sé
ha
dotado
á
la
Dirección
general,
y
exclusivamente
para
la
Sección
de
o
Beneficencia,
con
dos
Abogados
del
Estado,
cuyas
plazas
se
consignaron
en
el
presupuesto
-
del
año
actual,
y
que
por
la
especialidad
de
sus
estudios,
por
la
práctica
que
el
ejercicio
de
la
profesión
proporciona,
han
de
ser,
como
lo
son
ya,
elementos
útiles
para
obtener
con
'su
concurso
excelentes
frutos
en
la
labor
que
se
les
encomienda.
Las
cuestiones
á
que
dan
lugar
las
fundaciones
benéficas
y
las
múltiples
incidencias
que
afectan
á
los
particulares
y
al
Estado;
la
determinación
de
sus
bienes
según
el
alcance
y
sen-
-
tido
que
pueda
darse
á
las
leyes
desvinculadoras;
la
coexistencia
de
los
derechos
de
patro-
hato
con
la
función
tutelar
que
ejercita
el
Gobierno;
la
interpretación
de
las
cláusulas
funda-
ES:
;
cionales,
modificadas
unas
veces
y
alteradas
otras
por
el
transcurso
de
los
tiempos;
la
gestión,
:
percepción
ó
entrega
de
valores
que
constituyen
el
capital
fundacional,
y
la
realización
de
-
Otros
valores
ó
inmuebles
ó
derechos
que
posean,
son
materias
que
exigieron
y
que
justifican»
:
para
tratarlas,
la
creación
de
las
expresadas
plazas.
Servicio
establecido
—
En
cuanto
á
la
relación
con
las
oficinas
de
la
Deuda
pública,
y
á
fin
de
oyitar
los
males
de
-
en
relación
directa
da
heeh
ió
con
la
Dirección
ge-
QUO
Antes
que
a
hecha
mención,
respecto
á
la
emisión
de
láminas,
era
necesario
que
el
Pro-
_neral
de
la
Deuda
tectorado
estableciese
un
Negociado
especial
para
conocer
en
las
operaciones
de
emisión,
para
las
operacio-
>
“nes
de
emisión,
li-
liquidación
y
conversión
que
realiza
aquel
Centro,
y
la
comunicación
directa
con
el
mismo,
e
porque
la
dilatoria
de
acudir
y
responder
por
conducto
de
los
Ministerios:
respectivos
haría
;
sión
de
mina
“Para
la
entrega
de
Meficaz
la
gestión,
estéril
el
esfuerzo,
ó
lo
malograría,
cuando
menos,
en
muchos
casos.
-
-
títulos
al
portador
Á
estos
fines
dispuso
el
Real
decreto
de
16
de
Marzo
de
1908,
que
la
Dirección
general
de
se
exige
el
asenti-
“miento
previo
del
la
Deuda
remita
á
la
de
Administración,
en
los
primeros
días
de
cada
mes,
una
relación
de
ala
las
liquidaciones
aprobadas
en
el
anterior,
pertenecientes
á
Instituciones
benéficas,
expre-
-
sando
el
capital
que
comprenden
y
su
procedencia,
intereses
devengados,
período
de
tiempo
-á
que
se
refieren
y
personas
ó
entidades
que
hayan
solicitado
las
liquidaciones,
y
los
acuerdos
que
adopte
para
emitir
inscripciones
de
la
Deuda
perpetua
procedentes
de
bienes
de
Benefi-
|
.
cencia
por
capital
é
intereses
atrasados,
ó
en
su
caso
de
títulos
del
4
por
100
y
abono
en
5
metálico
de
los
intereses,
y
para
convertir
en
títulos
al
portador
los
no
transferibles,
con
la
prohibición
de
que
en
este
caso
no
podrá
hacer
entrega
de
ellos
la
Deuda
á
los
interesados
sin
previo
asentimiento
de
la
Dirección
de
Administración,
á
menos
que
transcurran
dos
meses
sin
expresarlo,
contados
desde
la
fecha
en
que
ingresó
la
relación
respectiva
en
el
-
Ministerio
de
la
Gobernación;
quedando
de
esta
suerte
establecida
dicha
comunicación
directa,
-
absolutamente
indispensable
para
la
buena
marcha
de
los
servicios.
EA
dignos
que
aconse-
Era
indispensable
crear
un
organismo
que
preste
eficaz
auxilio
al
Protectorado,
porque
-Jaronláereción
de
suprimida
en
1868
la
Junta
general
de
Beneficencia,
necesitaba
en
muchas
ocasiones
asesora-
de
Beneficencia.
miento
que
se
hubo
de
solicitar
de
la
provincial
de
Madrid
ó
del
Consejo
de
Estado,
cuando
lo
requería
la
índole
de
los
expedientes
y
el
oir
en
ellos
á
á
quienes
reuniesen
condiciones
de
ilustración
é
independencia
para
emitir
su
juicio,
po
EE
1d
pormanentes,
y
el
PrERA
LS
adecuado
para
satisfacerlas.
debe
responder
á
esta
cualidad,
“Las
necesidades
sociales
y
las
fundaciones
llamadas
á
remediarlas
son
por
naturaleza
por
Real
decreto
de
24
de
Octubre
del
pasado
año.
4
Cao
pe
:
bien
proceder,
muy
iS:
al
que
nace
de
merced
conferida
ó
de
título
graciosamente
“nismo
compuesto
de
personas
todas
de
ilustración,
de
respetabilidad
y
de
experiencia,
el
no
can,
Ed
al
deseo
de
favorecer
aspiraciones
determinadas,
que
con
frecuencia
se
e
Ó1
A
eto
de
recelos
y
escollo
en
que
sue
A
:
muchas
Instituciones.
ÓN:
Le
is
á
Slade
en
la
Instrucción
de
14
de
Marzo
de
1899
no
siempre
ofrecen
materia
de
clara
apli-
XXIX
quedar
sustraído
en
lo
posible
á
vaivenes
y
cambios
que
imposibilitan
el
mantener
unidad
de
pS
a
criterio
en
los
informes
y
una
acción
constante
y
sostenida
en
el
ejercicio
de
la
misión
que
E
so
le
encomienda,
y
que
la
independencia
y
respetabilidad
de
sus
juicios,
así
como
de
las
reso-
luciones
que
adopte
en
materias
especialmente
que
se
prestan
4
comentarios
y
á
mordeduras
de
la
malicia,
lleven
el
broquel
de
su
honorabilidad
y
de
su
experiencia,
prenda
segura
del
acierto
y
del
prestigio
que
ha
menester
la
acción
gubernativa,
para
que
sus
actos
sirvan
de
estímulo
á
quienes
meditan
ó
se
inclinan
á
dar
á
sus
bienes
una
aplicación
que
satisfaga
nece-
sidades
sociales.
Teniendo
en
cuenta
esta
consideración,
se
ha
creado
la
Junta
Superior
de
Beneficencia,
Se
denomina
Junta
y
no
Consejo,
porque
si
bien
algunas
de
sus
funciones
estarían
en
armonía
con
este
nombre,
asume
también
facultades
propias,
y
siendo
la
entidad
que
corona
ó
remata
la
organización
provincial,
es
más
apropiada
la
denominación
de
Junta,
y
porque.
tratándose
de
materias
como
las
que
nos
ocupa,
debe
apartarse
todo
lo
que
implique
sonori-
dad
vacía
y
ostentosa,
que
se
aviene
mal
con
el
desinterés
y
con
la
modestia
que
deben
carac-
terizar
los
actos
de
quienes
intervengan
en
ellas.
E
A
Por
esto
no
habló
el
Real
decreto
de
títulos
ó
ventajas
que
llevan
aparejados
los
Cargos,
Honores
y
ventajas
ni
de
precedencias
en
actos
públicos,
preeminencias
ni
honores.
Los
que
recaben
de
la
consi-
a
ds
deración
de
sus
conciudadanos,
han
de
tener
por
fundamento
lo
meritorio
y
útil
de
sus
actos;
|
los
títulos
que
ostenten
serán
los
bienes
realizados;
su
prestigio
se
ha
de
basar
en
la
labor
que.
ejecuten,
y
el
premio
que
obtengan
por
su
obra
será
el
respeto
que
despierte
en
las
gentes
el
otorgado.
>
|
Las
facultades
propias
atribuídas
á
la
Junta
Superior,
Atodión
al
nombramiento
de
Patro-
Facultades
privativas
,
,
de
la
Junta
para
1.
0
nos
para
las
fundaciones
que
carecen
de
ellos,
ya
porque
la
representación
fuese
aneja
á
0fi-
e
ombramiento
de
cios
suprimidos
ó
á
personas
que
la
hubiesen
abandonado
ó
renunciado;
á
señalar
los
pre-
Patronos,
señala
S
"p
ao
.
E
miento
de
premios
mios
de
investigación
que
corresponden
á
los
llamados
á
efectuarla,
y
á
la
designación
de
qe
investigación
y
haberes
á
los
Secretarios
de
las
Juntas
provinciales
de
Beneficencia;
aparte
de
otras
que
no
dehaberesá
los Se-
pl
cretarios,
y
para
de-.
sería
bien
careciese
de
ellas,
como
la
de
inspeccionar
establecimientos
y
servicios
y
proponer
eretar
visitas
de
las
reformas
que
estime
convenientes
en
éstos
y
en
la
legislación,
porque
siendo
un
orga-
inspección.
Razo-
nes
que
las
justifi-
otorgárselas,
representaría
desaprovechar
el
fruto
de
estas
condiciones
o
brin-
dadas
en
bien
de
las
Instituciones
benéficas.
e
a
Sy
GS
Se
inspira
el
atribuir
á
la
Junta
facultades
para
el
nombramiento
de
Patronos,
asignación
-
A
ES
ES
E
de
sueldos,
y
señalamiento
de
premios
de
investigación,
en
dos
propósitos:
es
el
primero,
ase-
gurar
el
acierto
en
ello,
porque
reuniendo,
como
ha
de
reunir,
antecedentes
y
noticias
de
todo
género
en
cuanto
al
personal,
sus
condiciones,
las
en
que
se
encuentran
las
fundaciones
res-
'
pectivas
y
sus
necesidades,
es
la
llamada
á
resolver
estas
cuestiones.
con
independencia:
Ye
alteza
de
miras;
y
el
segundo,
sustraer
en
lo
posible
estos
asuntos
á
las
pasiones
de
1
ocalidad
cuando
tan
sólo
debe
atenderse
al
bien
de
las
Instituciones
yal
de
los
pobres.
tados,
Sy
nadie
puede
roalizarlo
con
mayor
A
con
más
imparcialidad,
de
la
Junta
on
os
cuestión.
0
E
¿
,
E
do
Lo
propio
acontece
e
con
el
sonalamicitio
a
premios
de:
investigación,
Aaa:
dolicada,
a
de.
Ane
Nes
len
estrellarso.
la
on
3
el
funcionamiento
dere:
A
AH
F
Ha
menester
alguna
amplitud
te
apreciación
de
casos.
E
circuñistancias,
CIS
aun
Jas
DOS
dl
f:
o
Cs
cación
y
menos
cuando
se
entrelazan
bienes
en
condiciones
distintas,
y
e
además
se
corre
el
riesgo
de
abandonar
una
investigación
que
pudiera
ser
fructuosa,
Ó
por
querer
ceñirse
estrictamente
quizás
á
la
lotra
de
aquélla,
Ó
por
temor
de
que
una
interpretación
extensiva,
aun
apreciando
justificadamente
la
especialidad
de
los
casos,
pudiera
estimarse
.
como
tendencia
á
favorecer
determinadas
EREMDnOS,
.
re:
no
E
e;
A
:
a
e
sr
ARDER:
po
OS
ie
ai
.
:
XXX
Funciones
consulti-
En
cuanto
á
las
funciones
consultivas,
se
han
tomado
las
precauciones
convenientes
para
vas
dela
Junta
$u-
no
convertir
la
Junta
Superior
en
una
oficina
más
que
aumente
el
expedienteo.
Tan
sólo
en
perior.
las
cuestiones
que
por
su
trascendencia
é
importancia'lo
requieran,
y
que
se
determinan
en
el
artículo
4.”,
letra
F,
y
en
el
5.?
del
mencionado
Real
decreto
de
creación
de
la
Junta,
habrá
de
acudirse
á
ésta,
y
como
su
juicio,
siempre
meditado
y
sereno,
no
puede
menos
de
influir
poderosamente
en
el
que
forme
el
Gobierno,
las
resoluciones
de
éste
resultarán
revestidas
de
cuantas
garantías
es
posible
apetecer
en
lo
humano,
inspiradas
en
ilustrados
pareceres
y
convenientes
orientaciones
para
la
Beneficencia
en
general.
MEDIDAS
ADOPTADAS
PARA
LA
BUENA
ADMINISTRACIÓN
Y
RÉGIMEN
DE
LAS
FUNDACIONES
Prohibición
de
inter-
-
No
podían
prevalecer
más
tiempo,
la
indiferencia
en
mantener
desconocidas
ó
abandonadas
y
e
muchas
fundaciones
benéficas,
ni
la
ineficacia
de
la
acción
del
Protectorado
en
cuanto
al
ejer-
gestiones
hechas
á
cicio
de
sus
deberes,
ni
que
perdure
la
ocultación
de
bienes,
y
menos
aún
que
las
gestiones
6
favor
de
las
Obras
,
tas.
investigaciones
en
Centros
oficiales
puedan
dar
ocasión
'Ó
pretexto
á
premios
ó
remunera-
ción
para
ningún
género
de
intermediarios,
alimentando
la
codicia
á
expensas
de
la
caridad,
y
para
remediarlo,
se
dictó
por
este
Ministerio
el
Real
decreto
de
16
de
Marzo
de
4908,
orde-
nando
que
dichas
gestiones
ó
investigaciones
han
de
hacerse
directamente
por
los
legítimos
Eo
-
representantes
ó
Patronos
de
las
fundaciones,
y
que
no
se
admitan
las
encomendadas
á
agen-
tes
en
cualquier
concepto
que
lo
sean.
De
igual
modo
prohibo
el
abono
de
precio,
retribución
6
gratificación
por
las
expresadas
gestiones,
ó
impone
á
los
Patronos
ó
representantes
logíti-
mos
de
las
fundaciones
sujetas
al
Protectorado
la
obligación
de
dar
cuenta
á
la
Dirección
gene-
ral
de
Administración
de
las
reclamaciones
que
hayan
presentado
ó
presenten
en
la
Deuda
pública,
poniendo
fin
con
estas
medidas
á
los
abusos
que
venían
cometiéndose
so
pretexto
de
“auxiliar
la
acción
de
los
mismos.
:
Era
indispensable,
por
otra
Der
cuidar
del
aseguramiento
de
los
valores
que
poseen
las
fundaciones
y
regular
y
hacer
efectiva
para
todas
la
rendición
de
cuentas
y
especialmente
la
Pr
justificación
del
cumplimiento
de
cargas,
extremo
este
último
casi
desatendido
por
completo.
1
|
Delerminaciónes
El
Real
decreto
de
25
de
Octubre
y
la
Real
orden
de
29
de
igual
mes
de
1908
pusieron
adoptadas
para
ha-
término
á
la
demora
en
la
rendición
de
cuentas
y
á
la
desatención
de
este
deber
incumplido
cer
efectiva
y
regu-
lar
la
rendición
de
por
muchas
fundaciones,
imponiendo
sanción
á
quienes
dejen
de
cumplirlo,
y
obligando
á
los
pd
o
Gobernadores
de
las
provincias
á
que
en
1.”
de
Julio
de
cada
año
eleven
al
Protectorado
una
-cibir
intereses
de
relación
de
las
que
estén
en
dichos
casos,
y
otra
expresiva
de
las
que,
exentas
de
presentarlas,
Tag
vEloes
que
po:
cumplen
ó
no
las
cargas
fundacionales,
y
además,
merced
al
sencillísimo
medio
de
prohibir
la
sean,
sin
certifica-
ción
de
haberlo
Percepción
de
intereses
de
las
inscripciones
intransferibles,
títulos
de
la
Deuda
al
portador,
y
ve
acciones
ú
4
obligaciones
de
Bancos
ó
Sociedades
que
constituyan
los
bienes
dotales
de
las
obras
pías
Ó
que
estén
afectos
al
cumplimiento.
de
la
voluntad
fundacional,
á
menos
que
exhi-
pd
ae
ban
previamente
un
certificado
que
las
autorice
para
cobrar
los
intereses
en
los
vencimientos
E
ITA
Lo
e
del
año.
siguiente
al
de
la
aprobación
de
las
cuentas,
estableciendo
la.
propia
restricción
en
an
:
cuanto
á
las
fundaciones
exentas
de
rendirlas,
pero
obligadas
á
justificar
el
cumplimiento
de
:
cargas,
siempre
que
el
Protectorado
acuerde
que
se
les
exija
la
expresada
certificación.
|
Al
mismo
tiempo
se
reiteró
lo
dispuesto
respecto
á
plazos
determinados
y
fijos
para
ren-
e
PE
las
cuentas
y
para
su
examen
por
las
Juntas
provinciales
de
Beneficencia,
imponiéndose
á
la
Dirección
general
de
Administración
la
obligación
de
resolver,
dentro
también
de
período
fijo,
y
de
expedir
el
certificado
que
acredite
la
aprobación
y
que
ha
de
presentarse
necesaria-
-
mente
para
hacer
efectivos
los
intereses
de
aquellos
títulos
y
valores,
adoptando,
como
era
-
ciones
la
demora
que
pudiese
sufrir
aquélla,
como
consecuencia
de
reparos
formulados
con-
-
fra
las
mismas
ó
por
Srta
cirounstandlas.
roda
eN
LA
ARES
AOS
NS
p
natural,
las
precauciones
necesarias
para
que
en
ningún
caso
pudiera
per]
judicar
á
las
funda-
e
AA
os
E
A
Pd
e
y
e
A
A
]
XXXI
Se
ha
establecido
también
que
los
Patronos
administradores,
Juntas
provinciales,
Diputa-
Obligación
de
depo-
Ed
ciones,
Ayuntamientos
y
demás
representantes
de
todas
las
Instituciones
de
Beneficencia
de
SS
OA
carácter
particular,
tienen
la
ineludible
obligación
de
constituir
en
depósito
intransferible,
-
al
portador.
en
el
Banco
de
España
ó
en
la
Caja
de
Depósitos
y
4
nombre
de
las
respectivas
fundaciones,
e
los
títulos
de
la
Deuda,
acciones
ú
obligaciones
de
Bancos,
Sociedades
y
demás
valores
al
portador
que
posean,
ya
en
concepto
de
capital,
ya
para
aplicarlo
á
fines
fundacionales.
des
De
igual
modo
previenen
las
disposiciones
ya
mencionadas,
y
á
fin
de
que
no
escapen
á
Deber
de
Jos
Noia
A
la
acción
del
Protectorado
las
fundaciones
que
de
ahora
en
adelanto
se
establezcan,
que
los
e
ee
Notarios
que
autoricen
ó
eleven
á
escritura
pública
testamentos
en
los
cuales
conste
alguna
gistradores,
de
par--
disposición
de
carácter
benéfico,
habrán
de
remitir
á
la
Junta
provincial
y
á
la
Dirección
do
a
E
general
de
Administración
una
copia
de
la
cláusula
testamentaria
que
la
comprenda,
tan
do
luego
como
llegue
á
su
conocimiento
el
fallecimiento
del
testador
6
cuando
autoricen
Ó
pro-
AE
“tocolicen
partición
de
bienes
en
que
resulte
declaración
á
favor
de
la
Beneficencia,
y
que
la
propia
obligación
incumbe
á
los
Liquidadores
de
derechos
reales
y
á
los
Registradores
de
la
propiedad
al
examinar
los
documentos
ó
efectuar
las
inscripciones
de
bienes
inmuebles
ó
derechos
reales
si
resulta
cualquiera
indicación
que
afecte
en
algún
modo
al
interés
de
la
Beneficencia,
estableciendo
la
conveniente
sanción
para
el
caso
de
incumplimiento
de
estos
deberes.
|
K
fin
de
conocer
en
qué
fundaciones
resulta
Unas
su
capital
para
cumplir
lo
orde-
nado
por
el
fundador,
cuáles
tienen
rendimientos
sobrantes
y
qué
otras
han
caducado,
dis
puso
la
Real
orden
de
3
de
Noviembre
de
1908,
que
los
Gobernadores
civiles
de
las
provin-
cias
remitieran
á
la
Dirección
general
de
Administración
relación
comprensiva
de
las
que
se
hallan
en
aquellos
casos,
para
que
el
Protectorado
pueda
resolver
respecto
á
los
bienes
com-
prendidos
en
las
mismas
lo
que
parezca
conveniente
al
interés
de
la
Beneficencia.
/
ÍNDICE
DE
LA
BENEFICENCIA
Pero
aun
con
las
reformas
realizadas,
establecida
hipotéticamente
la
mejor
a
de
los
servicios
provinciales
y
que
cada
Junta
cuide
de
los
peculiares
á
las
respectivas
a
eN
daciones,
acudiendo
en
lo
que
hubiera
menester
al
Protectorado,
éste
se
mantendrá
ejerci-
dé
Si
a
la
tando
sus
facultados
tan
sólo
á
instancia
de
parto,
a
ni
gestión,
recibiendo
a
en
e
Aun
así,
la
acción
del
Protectorado
no
roda.
ser
cda
en
a
Ugu
prano,
pese
á
la
voluntad,
á
la
diligencia
y
al
interés
del
"mismo
y
de
sus
01
o
sobrevendría
de
nueyo
la
deficiencia
en
los
servicios,
porque
las
peca
man
su
atención
respecto
á
cada
una
de
las.
fundaciones.
no
las
puede
resolver
en
sazón
y
con
oportunidad;
mila
inteligencia
-
más.
clara,
ni.
la
rosa
“auxiliada
por.
resuelta
voluntad
y
por
amor.
al
trabaj
o
llegan
adonde
ndar
-
gencias
de
este
servicio,
pues
aun
suponiendo
siempre
vivas
aquellas
cualidades
en
quienes
-
-
dirigen
(y
la.
hipótesis
dista
mucho
de
la
realidad),
se
esterilizan,
aminoran
ó
16)
atrofian
cuando
;
su
aplicación
representa
un
noO
Y
EE
lo
anormal
jamás
aq
tenor
ca-
A
les
antONES
de
permanencia.
AS
>
Y
Cl
De
A
5
La
multitud:
de
Patronatos
A
roondaldos.
abandonados,
servidos
cian
por
las
A
o
en
vías
de
regularización,
en
litigio,
afectados,
en
fin,
de
las
varias
contingencias
que
ocasiona
su
institución;
las
incidencias
de
los
capitales
constituídos
por
inscripciones
de
la
-
Deuda,
valores
mercantiles,
créditos,
fincas
urbanas
y
rústicas,
Censos
y
otros
derechos
reales;
'
XXXII
4
la
aplicación
de
los
productos
respectivos
que
implican
las
gestiones
necesarias
para
conver-
tir
en
títulos
intransferibles
ó
al
portador
capitales
ó
intereses
que
hayan
de
destinarse
á
aumentar
el
fundacional
ó
á
satisfacer
necesidades
indispensables
para
el
funcionamiento
de
la
Obra
pía,
y
el
cuidado
anejo
de
que
en
las
operaciones
encomendadas
á
los
Patronos
no
puedan
sufrir
desmembración
los
bienes
por
indebida
aplicación
de
ellos,
Ó
por
el
abono
de
honorarios
ó
derechos
devengados
en
sus
respectivos
expedientes;
la
transformación
del
capital
consistente
en
inmuebles
para
dar
cumplimiento
á
repetidas
y
previsoras
disposicio-
nes
que
ordenaron
su
venta
y
la
inversión
de
los
productos
en
láminas
intransferibles,
requieren
constante
y
solícita
atención,
y
lo
propio
acontece
respecto
á
censos
y
derechos
reales,
que
forman
en
general
enredada
madeja
é
improductiva
fuente
de
ingresos,
y
en
cuanto
á
la
consiguiente
derivación
de
expedientes
para
tasación
de
bienes,
subastas,
etc.
Y,
por
último,
la
materia
de
cuentas,
base
primordial
para
el
funcionamiento
de
la
Beneficencia,
que
supone
no
interrumpida
labor
de
confrontación
y
revisión
de
las
Instituciones
que
cum-
plen
ó
no
periódicamente
este
deber,
á
fin
de
obligar
con
frecuencia
á
quienes
se
nieguen,
y
el
anotar
é
inspeccionar
las
que
sólo
están
obligados
á
justificar
el
cumplimiento
de
cargas
fundacionales
y
cómo
lo
efectúan,
exige
conocimiento
exacto
de
las
que
están
en
cada
caso,
de
la
satisfacción
que
dieron
á
sus
deberes,
y
de
las
fechas
en
que
lo
efectuaron.
Para
todo
esto
y
para
otras
gestiones
igualmente
necesarias,
no
bastan
inteligencia,
memo-
ria
ni
voluntad
firmes,
ni
pueden
suplirlas
sino
una
legión
de
empleados
que
constantemente
mantuvieran
abiertos
y
en
movimiento
los
expedientes
para
su
continua
revisión,
si
posible
:
fuera
dedicarlos
á
esta
tarea
y
encontrarlos
en
gran
número
con
condiciones
de
aptitud
para.
llenar
su
cometido,
pues
de
no
ser
así,
la
colección
de
legajos
ordenados
y
clasificados
constitu-
yendo
un
verdadero
archivo
no
habla
ni
estimula,
ni
excita,
ni
despierta
ideas
ni
el
cumpli-
miento
de
deberes,
y
representa
tan
sólo
un
depósito
de
antecedentes,
á
los
que
se
acude
cada
vez
que
las
necesidades
lo
demandan.
A
¿Y
cuándo
tiene
conciencia
de
esta
necesidad
el
Prottlorado
y
de
sus
peculiares
deberes?
|
:
ON
-
LaconcienciadelPro-
El
conocimiento
exacto
en
todo
momento
de
las
necesidades
de
cada
fundación
en
los
a
variados
elémentos
que
la
integran
y
de
los
medios
para
atenderlas
con
la
prontitud
y
efica-
o
cia
que
esta
obra
requiere,
no
puede
en
manera
alguna
obtenerse
sino
simplificando
el
des-
;
¡pacho
de
expedientes
y
ordenándolos
y
resumiéndolos
de
tal
suerte
que
puedan
ser
exami-
+
3
0
;
:
nados
Ó
revisados
á
centenares
cada
día,
y
ello
constituirá
la
conciencia
del
Protectorado
E
e
que
hoy
sólo
se
despierta,
por
regla
general,
á
4
instancia
de
parte;
porque
acontece,
y
la
AR
práctica
así
lo
ha
demostrado
al
Director
general,
que
la
mejor
voluntad,
estimulada
ó
cons-
treñida
por
excitaciones,
cuestiones
ó
accidentes
que
hacen
fijar
la
atención
puutS
determina-
dos
expedientes,
no
basta
en
todos
los
casos
para
perseverar
en
el
camino
ó
tarea
vigorosa-
|
-
mente
emprendido,
porque
otras
excitaciones
ó
estímulos
análogos
ensanchan
constantemente
el
campo
de
la
atención,
ésta
proporcionalmente
se
debilita,
y
los
múltiples,
varios
y
com-
Al
-plejos
incidentes.
extraños
á
la
Beneficencia
que
embargan
el
tiempo
y
la
actividad
en
E
nes
cargos
de
esta
naturaleza,
lo
mismo
en
quien
dirige
que
en
sus
auxiliares,
imposibilitan
en
o
-
absoluto
el
que
de
una
manera
metódica,
constante,
pueda
llevarse
á
cabo
la
labor
que
envuel-
558
“ven
aquellas
cuestiones
indicadas.
|
de
39
:
Le
como
era
materia
tan
importante,
t
an
vital
para
al
ejercicio.
del
Protectorado,
el
que
Es
AE
suscribo,
una
vez
persuadido
de
ello,
preocupado
hondamente
con
la
solución,
excogitó
los
SO
,
E
|
s
medios
para
remediar
las
principales
dificultados,
y,
propuestos
á
V.
E.,
merecieron
su
apro-
A
a
a
el
ación,
su
aliento,
su
resolución
para
realizarlo,
que
todo
era
menester
para
el
penoso,
obs-
2
ON
LS
curo
y
arduo
empeño
representado
por
el
intento,
dado
el
estado
en
que
se
encontraban
los.
A
AN
ENE
ñ
E
servicios
al
comenzarlo
en
1908,
y
los
medios
de
ejecución
con
que
se
contaba,
y
la
simulta-
E
O
MENS
_neidad
en
las
operaciones
y
en
los
trabajos
que
se
mencionan
en
otro
lugar
de
esta
Memoria.
|
e
silada
de
13.000
ex.
Reunidos
los
expedientes
que
obraban
en
el
Ministerio,
y
completada
la
organización
del
de
E
trinaia
Archivo,
se
han
examinado
uno
por
uno
más
de
13.000
legajos
y
expedientes,
reduciendo
cada
o
PS
.
nO
de
éstos
á
una
ficha
ó
tarjeta
fácilmente
revisable
y
que
comprendo
los
principales
con-
OS
is
E
-ceptos
que
reclaman
atención
y
dan
á:
conocer
el
estado
de
la
fundación
en
sus
líneas
gene-
EN
AOS
Per
E
y
se
paEaDan
aparte,
ES
con
relación
á
dicha
tarjeta
matriz,
cada
uno
de
los
concep-
Ñ
)
4
A
A
*
+
ES
A
A
a
pra
El
Ñ
1d
o
e
|
'
EN
1
A
Ñ
in
AS
,
1
Hospital,
bajo
el
punto
de
vista
de
su
capacidad,
que
conviene
tener
en
cuenta,
porque
siendo
a
UR
que
desear.
El
mayor
de
los
defectos
está
en
la
falta
de
capacidad
de
las
salas,
en
algunas
500
de
para
los
tuberculosos,
y
lo
propio
sucede
con
las
mujeres
embarazadas,
no
ee
ia
E
a
A
,
bición
de
que
se
mezclen
con
las
demás
enfermas.
AE
LA
SEN
ei
ado"
en
el
Hospital.
y
continúe
empleándose
el
gas,
cuyas
emanaciones
aumentan
en
las
,
a
pe
|
0
“salas
la
¡
impureza
del
aire.
La
evacuación
de
aguas
y
residuos
carece
de
sifones.
aisladores
Ai
e
y
de
la
descarga
:
automática
de
dicho
líquido
en
los
retretes,
siendo
insoportable.
el
olor
que.
54
RS
Ce
filtración
y
esterilización.
de
aguas,
tan
indispensables
en
una
población
como
ósta,
O
ON
-
precioso.
elemento
deja
mucho
que
desear;
y,
por
último,
el
arsenal
quirúrgico,
que
es
bas-
!
tante
bueno,
debiera
completarse.
con
un
aparato
do
Radioscopia
y
un
microscopio
con
lente
-
de
inmersión
para
los
estudios
bacteriológicos,
tan
necesarios
hoy
para
el
diagnóstico
diferen-
cial
de
algunas
enfermedados.
4
'
XXXIX
cial
está
instalado
en
magnífico
edificio
de
los
mejores
en
su
clase,
el
Hospicio
adolezca
en
cambio
de
grandes
defectos,
sin
que
las
considerables
sumas
gastadas
por
la
Diputación
hayan
bastado
para
subsanarlos,
por
lo
que
debiera
la
Corporación
decidirse
á
construir
uno
de
nueva
planta,
como
podría
hacerlo
con
gasto
relativamente
pequeño.
En
otras,
sin
que
se
pueda
afirmar
que
son
modelos
sus
establecimientos
benéficos,
los
servicios
se
llevan
con
exactitud
y
cuidado
en
la
medida
que
cada
Diputación
puede
hacerlo,
unas
veces
asumiendo
el
total
de
gastos,
y
otras
satisfaciendo
el
déficit
que
resulta
entre
éstos
y
los
recursos
propios
de
cada
establecimiento.
Enfre
ellas
pueden
citarse
Ávila,
Barcelona,
Cádiz,
Ciudad
Real,
Guadalajara,
Jaón,
Lérida,
Logroño,
OS
Oviedo,
Salamanca,
Santander,
Zamora
y
alguna
otra.
|
Se
;
Por
el
contrario,
varias
provincias
dejan
mucho
que
desear
en
materia
de
Beneficencia,
Deficiencias
adverti-
z
|
tanto
por
lo
que
se
refiere
á
los
edificios
en
donde
están
instalados
los
establecimientos
de
la
-
Es
E
:
misma,
como
por
la
administración
que
en
ellos
se
observa,
y
deficiencia
con
que
se
prestan
remediarlas.
los
servicios.
En
la
Coruña,
á
juicio
del
Gobernador,
se
hace
indispensable,
por
razones
de
humanidad
y
por
prestigio
de
la
Diputación,
acometer
de
una
manera
decidida
el
remediode
.
las
múltiples
deficiencias,
corruptelas,
informalidades
y
abusos
que
vienen
realizándose
en
algunos
de
los
establecimientos,
y
muy
singularmente
en
el
llamado
«Gran
A
de
poo
tiago»,
el
más
importante
y
costoso
de
los
que
sostiene
la
Provincia.
Ni
el
expediente
que
mandó
instruir
el
Gobernador
para
depurar
responsabilidades,
de
ds
ni
los
diferentes
acuerdos
tomados
por
la
Corporación,
han
bastado
á
mejorar
dichos
esta-
blecimientos,
continuando
las
cosas
como
estaban:
la
mala
administración,
sueldo
exce=
sivo
á
sus
empleados,
escasa
ventilación
en
los
locales,
falta
de
estufa
de
desinfección,
caren-
|
cia
de
lugares
para
autopsias
y
depósito
de
cadáveres,
escasez
de
agua
potable
y,
en
ge-
neral,
ausencia
de
los
is
EOS
modernos
en
todos
los
Pads
De
esta
clase
de
servicios.
|
,
-
También
en
Burgos
está
mal
atendido
el
de
Beneficencia,
pues
el
Hospital,
su
'prinemal
establecimiento,
carece
de
condiciones
necesarias
para
tal
objeto,
que
en
gran
parte
resul-
tan
suplidas.
por
el
Hospital
del
Rey,
perteneciente
al
Real
Patronato,
y
el.
lMamado
se
Barrantes.
:
En
Pontevedra
se
da
el
caso
>
de
que
en
toda
la
provincia
no
exista
ningún
ostablecimionió
5
sostenido
por
la
Diputación,
limitándose
la
Corporación
á
subvencionar
á
todos
los,
imuniol-
E
pales
y á
algunos
particulares.
|
;
A
a
o
de
Msn
Respecto
á
la
provincia
de
Huelva
debe
notarse
que,
aun
nando
es
oxcelente
la
AE
pd
AS
E
o
ción
en
materias
de
Beneficencia
y
son
suficientes
las
cantidades
consignadas
para
cubrir
SA
AN
los
gastos
que
demandan
los
servicios;
sin
embargo,
señálanso.
algunas
deficiencias
en
el.
a
una
de
las
provincias
que
más
cuidan
de
aquéllos,
deben
corregirse.
para
que
no
deje
nada
rd
de
las
cuales
hay
casi
doble
número
de
acogidos
de
los
que
debiera
haber,
Igualmente
por
A
”
:
Aa
falta
de
local
no
existen
salas
de.
aislamiento
para
enfermedades.
infecciosas,
como
tampoco
dS
E
PON
Es
de
lamentar
que
contando.
esta
provincia
con
lmbrada:
oléctrico,
no.
se
o
HSA
insta-
e
209
en
ocasiones
despiden
óstos
y
los
sumideros.
Tampoco.
existen
aparatos
adecuados
para
la
;
|
-
Cáceres,
antes
mencionada
en
sentido
laudatorio,
no
debe
excluirse
en
esta
parte
dedi-
XL
cada
á
señalar
deficiencias,
reiterando
aquí,
aun
cuando
queda
dicho,
la
necesidad
de
que
el
Hospicio
se
instale
en
edificio
de
nueva
planta.
No
es
muy
ordenada
la
marcha
de
los
establecimientos
benéficos
de
Tarragona,
debido
principalmente
al
ingreso
irregular
por
los
pueblos
de
la
provincia
en
arcas
de
la
Diputación
de
las
cantidades
que
por
este
concepto
les
corresponde.
En
cuanto
á
las
provincias
de
Teruel
y
Toledo,
puede
decirse
que
algunos
de
sus
estable-
cimientos
benéficos
no
disfrutan
de
las
necesarias
condiciones
de
higiene
y
capacidad,
á
pesar
de
que
ambas
Diputaciones
tienen
al
corriente
todas
sus
atenciones;
pero
es
lo
cierto
que
la
Casa
de
Beneficencia
de
Teruel
adolece
del
defecto
de
tener
instalados
en
un
mismo
local,
Hospicio,
Hospital
y
Manicomio.
En
Toledo,
aun
cuando
se
dispone
de
un
solo
local
para
Hospital,
su
emplazamiento
es
un
constante
peligro
para
la
salud
pública,
peligro
ma-
cho
mayor
tratándose
de
una
población
que
como
la
citada
abunda
en
calles
estrechas
y
tor-
tuosas.
Además,
el
lavadero
está
situado
en
un
edificio
frente
al
que
nos
ocupa,
y
el
día
que
¿OE
y
se
destina
á
la
limpieza
de
ropas,
se
hace
imposible
el
tránsito
por
la
vía
pública
á
causa
del
.
ON
olor
fétido
y
de
los
miasmas
que
de
las
mismas
se
desprenden.
Es
de
advertir
que
el
edificio
lo
A
constituye
un
conglomerado
de
casas
viejas,
algunas
de
las
cuales
se
hallan
en
estado
rul-
noso
y
denunciadas
en
diferentes
ocasiones
por
el
Arquitecto
provincial.
De
todo
lo
expuesto
se
concluye
la
urgencia
de
edificar
un
nuevo
Hospital
en
condiciones
apropiadas
y
fuera
de
>
la
capital.
“Gobernadores
que
se
No
formulan
juicio,
y
por
anto
no
puede
hacerse
el
resumen
de
sus
opiniones,
los
Go-
NN
AOS
de
bernadores
de
Albacete,
Alicante,
Almería, Badajoz,
Canarias,
Castellón,
Córdoba,
Cuenca,
HITOS
no
emiten
opinión
Gerona,
Granada,
León,
Lugo,
Málaga,
Murcia,
Navarra,
Palencia,
Segovia,
Valladolid
y
cd
á
los
ser-
Vizcaya.
Sin
embargo,
respecto
de
algunas
de
estas
provincias
se
puede
formar
algo
aproximado,
por
los
antecedentes
que
suministran
los
estados
y
los
demás
reunidos
para
la
publicación
de
esta
obra.
Albacete,
Almería,
Canarias,
Córdoba,
Gerona,
Granada,
Málaga
y
Segovia
cuen-
cias
tan
con
establecimientos
de
mayor
ó
menor
importancia,
bastante
bien
dotados,
que
abrazan
E
servicios
varios
y
registran
asistencia
numerosa
de
enfermos
ó
acogidos.
:
RS
A
e
ME
OLA
dispone
de
cuatro
establecimientos:
Expósitos,
Hijuela
de
Expósitos,
Misericordia
y
e
E
Manicomio
y
Hospital;
y
de
los
datos
relativos
á
los
gastos
que
originan,
recursos
propios
y.
ES
-
consignaciones
que
disfrutan
y
número
de
asilados
ó
socorridos
á
quienes
se
atiende,
des-
0
ERA
préndese
que
la
Diputación
se
ocupa
de
este
ramo
administrativo
y
tiene
el
mismo
allí
ver-
dE
-
da
y
o
e
S
bd
UL
A
AI
”
+
m
2.
A
A
os
E
>
3
eE
a
ms
6
.
DAS
¿A
AAA
q
+
+
dd
A
E
24
os
¡Ey
Ea
A
A
dadera
importancia.
i
id
|
(0
A
En
Cuenca
existe
un
establecimiento:
con
escasos
recursos
propios,
servicios
confundidos
ON
y
pocos
asilados,
si
bien
se
hace
algo
en
obsequio
de
la
enseñanza
Ó
instrucción
de
los
jóve-
4
O
:
nes
acogidos.
León,
aparte
de
los
servicios
benéficos
que
se
prestan
en
el
Hospicio,
tiene
poco
E
atendida
la
Beneficencia
provincial,
y
en
Castellón
parece
estar
muy
descuidada.
EOS
el
pe.
En
cuanto
á
Navarra,
no
constan
en
aquel
Gobierno
civil.
datos,
por
estar
centralizados
O
)
los
servicios
en
la
Diputación;
y
en
Guipúzcoa
sólo
existe
la
Beneficencia
provincial,
en
el
o
2
concepto
de
que
la
Diputación
auxilia
y
suple
á
la
municipal,
que
está
bien
atendida.
|
8
Poblaciones
que
Siguiendo
el
mismo
orden
que
respecto
á
la
Beneficencia
provincial,
resulta
que
Guipúz-
7
8
E
Ñ
:
Tí
ica
coa
y
Sevilla
figuran
á
la
cabeza
y
atienden
á
los
servicios
benéficos
hasta
el
extremo
de
que
O
is
en
la
primera
son
casi
exclusivamente
municipales,
limitándose
la
Provincia
á
suplir
las
de-
LS
a
E
ficiencias
forzosas
de
aquéllos,
que.
en
todos
sus
aspectos
son
dignos
del
mayor
elogio.
-
SA?
En
Sevilla,
aun
cuando
la
Beneficencia
provincial
es
excelente,
como
va
dicho,
la
munici-
Coal
no
desmerece
en
nada,
pues
cuenta
con
buenos
y
bien
instalados
establecimientos,
-
entre
los
cuales
es
digno
de
mención
el
Asilo
de
San
Fernando,
que,
unido
á
otros
ofi-
|
ciales
y
de
fundación
especial,
colocan
á
gran
altura
la
munificencia
y
nobilísimos
sentimien-
tos
de
la
capital
andaluza,
siempre
dispuesta
á
hacer
el
bien
yá
favorecer.
á
las
clases
me-
|
nesterosas.
|
|
|
AE
38
Se
Aunque
no
merecen
la
especial
mención
que
dichas
alas
según.
se
deduce
de
las
5
:
-
Memorias
de
los
Gobernadores,
en
Baleares,
Cádiz,
Guadalajara,
Huelva,
Lórida,
Orense
y
5
Soria,
están
bien
satisfechos,
si
no
de
modo
perfecto,
los
servicios
benéficos,
consignándose
3
/
”
E
a
id
cs
e
Y:
eS
qe
o
A
2.1
SA
Ed
Ps
CARO
US
desarrollo
de
la
presente
obra.
En
este
concepto,
—
—A
STA
o
ms
ET
E
AA
TO
gs
Ego
XLI
en
los
presupuestos
municipales
las
cantidades
necesarias
para
ellos,
que,
en
general,
se
tra-
ducen
en
asistencia
médica
y
farmacéutica,
socorros
domiciliarios
y
á
pobres
transeuntes.
Además
de
las
provincias
apuntadas
que
bajo
estos
aspectos
cuidan
de
los
servicios
de
Beneficencia
municipal,
otras,
como
Gerona,
Salamanca
y
Santander
poseen
establecimientos
benéficos,
hospitales,
asilos
y
casas
de
socorro,
sin
que
por
esto
dejen
de
consignar
en
sus
presupuestos
cantidades
para
asistencia
médico-farmacéutica,
socorros
domiciliarios,
ete.
En
Barcelona
se
hallan
tan
compenetradas
en
algunas
poblaciones
las
Beneficencias
municipal
y
particular,
que
resulta
difícil
establecer
distinción
entre
las
mismas
y
averiguar
si
la
primera
se
ha
establecido
para
cubrir
las
deficiencias
de
la
segunda
ó
bien
ésta
ha
nacido
de
tener
los
Municipios
abandonada
dicha
importante
rama
de
la
administración
pública.
PS
Si
bien
el
Gobernador
no
terminó
las
visitas
de
inspección
á
todos
los
Ayuntamientos
de
la
provincia,
la
impresión
que
consigna
á
consecuencia
de
las
giradas
es
satisfactoria
para
la
marcha
de
la
Beneficencia
municipal,
por
hallarse
bien
administrados
los
establecimien-
tos
y
perfectamente
atendidos
los
servicios.
Barcelona
gasta
2,41
pesetas
al
año
por
habitante
en
Beneficencia
municipal,
cd
Agrupadas
pueden
ir
Burgos
y
Pontevedra
respecto
al
estado
de
la
Beneficencia
munici-
pal
en
las
capitales,
que
no
deja
nada
que
desear
en
la
primera
y
está
bastante
bien
atendida
en
la
segunda.
Respecto
á
los
pueblos
de
las
respectivas
provincias,
los
Gobernadores
de
Pon-
tevedra
y
Burgos
no
emiten
juicio.
Ae
ds
a
de
El
de
Valencia
laméntase
de
lo
abandonados
que
se
hallan
los
servicios
de
la
Beneficen-
cia
domiciliaria,
debido
á
las
exiguas
cantidades
que
para
ella
se
consignan
en
los
presupues-
tos
municipales,
y
que
consumen
casi
en
su
totalidad
las
titulares
de
Médicos
y
Farmacéuti-
cos.
Por
lo
demás,
Valencia
cuenta
con
17
Hospitales
y
Asilos
enclavados
en
distintos
pueblos
de
la
provincia,
todos
subvencionados
por
los
respectivos
Ayuntamientos,
que
sufragan
el
gasto
casi
íntegro
de
aquéllos,
pues
los
recursos
propios
son
insignificantes
en
la
mayoría
de
dichos
establecimientos,
toda
vez
que
el
que
más
posee
dispone
de
4.000
pesetas,
y
muchos
-
ni
de
un
céntimo.
|
ES
E
0
ES
Hállanse
mal
atendidos
los
servicios
benéficos
municipales,
por
no
consignar
cantidad
sufi-
Poblaciones
que
os
SS
ciente
en
los
respectivos
presupuestos
y
por
escasez
de
establecimientos
benéficos,
en
Ávila,
-
Cáceres,
Cuenca,
Jaén,
Logroño,
Oviedo,
Tarragona,
Teruel,
Zamora
y
Zaragoza,
dándose
el
caso
de
que
en
algunas
de
ellas,
como
en
Cáceres,
sólo
existe
un
Hospital
municipal
en
Valen-
cia
de
Alcántara;
y
en
otras,
como
Jaén
y
Teruel,
de
98
y
979
Municipios
que
respectivamente
-
a
E
tienen,
sólo
poseen
establecimientos
benéficos
sostenidos
con
fondos
municipales
14
en
la
pri-
mera
y
11
en
la
segunda
de
dichas
provincias,
y
la
mayoría
de
ellos
de
escasa
significación.
Señálanse
deficiencias
en
Coruña
y
Granada.
Respecto
á
la
primera,
sostiene
el
Ayunta-
«miento
el
Hospital
de
Caridad
que
fundó
Teresa
Herrera
y
que
ocupa
parte
del
edificio
de
la
Casa
de
Misericordia,
con
lo
cual
queda
dicho
que
no
reúne
buenas
condiciones
higiénicas.
El
Asilo,
que
igualmente
costea
el
Municipio,
ocupa
una
casa
alquilada
de
pésimas
condicio-
nes.
Á
juicio
del
Gobernador,
la
Beneficencia
municipal
en
la
provincia
no
le
parece
perfecta,
mas
tampoco
la
cree
de
las
peores
do
España.
pS
y
e
A
En
Granada
son
en
general
pobres
casi
todos
los
establecimientos
que
sustenta
para
fines.
/
y
“benéficos.
Alhama,
Baza,
Guadix,
Huéscar,
lora
y
alguna
otra
población
cuentan
con
Hospi-
tales
y
Casas
de
Expósitos,
si
bien
la
mayoría
de
ellos
adolecen
de
grandes
deficiencias.
En
*
cambio
los
de
la
capital
son
importantes
y
prestan
excelentes
servicios.
E
.
e
PS
,
No
formulan
juicio,
y
por
tanto
no
puede
hacerse
el
resumen
de!
sus
OPI
nadores
de
Álava,
Albacete,
Alicante,
Almería,
Badajoz,
Canarias,
Castellón,
Ciudad
pol:
|
Córdoba,
León,
Lugo,
Málaga,
Murcia,
Navarra,
Palencia,
Segovia,
Toledo,
Valladokd
y
Vizcaya.
|
E
AN
A
OS
sd
DA
“No
obstante,
con
relación
á
algunas
de
estas
provincias
$0
ar
Nicra
$60
aproximado,
por
los
antecedentes
que
arrojan
los
estados
y
de
cuantos
han
servido
para
el
|
cabe
afirmar,
en
punto
á
Beneficencia
muni-
Málaga
hay
establecimientos
de
dicho
carácter
dotados
de
e
¿
cipal,
que
en
Almería,
Lugo
y
mE
aos
MER
sus
opiniones,
los
Gober-
G
atienden
bien
los
-
serviciosde
la
Bene-
ficencia
municipal.
ES
IT
A
5
>»
RÓS
me
AA
»
obernadores
que
no
-
ds
pecto
á
los
servicios
-
de
Beneficencia
mu-
.nicipal.
6
IES:
IA
emiten
opinión
res-
XLIII
buenos
servicios;
está
aquélla
desatendida
en
Canarias,
Castellón
y
Córdoba;
es
deficiente
en
Murcia,
donde,
aparte
de
la
Casa
de
Misericordia
de
Cartagena,
merecedora
de
los
mayores
elogios,
se
reduce
la
Beneficencia
municipal
á
las
cantidades
consignadas
en
los
diversos
pre-
supuestos
para
los
Médicos
y
Farmacéuticos
titulares
y
socorros
domiciliarios,
y
aparece
abandonada
en
León,
Toledo
y
Segovia.
-
|
Respecto
á
Navarra,
debe
consignarse,
como
al
tratar
de
la
Beneficencia
provincial,
que
la
especial
organización
de
aquella
provincia
centraliza
en
la
Diputación
los
servicios
de
la
Beneficencia
municipal.
PARTE
SEGUNDA
La
Estadística.
Beneficencia
particular.—Municipal.
—Provincial.
neral
ó
del
Estado.
La
publicación
de
la
Estadística
proporciona
elementos
que
no
hubo
hacia
boe
para
apreciar
en
conjunto
el
bien
y
el
mal
de
que
disfrutan
ó
adolecen
las
Instituciones
de
carác-
¡er
benéfico,
cómo
socorren
las
necesidades
que
afectan
á
los
pobres,
los
recursos
con
que
se
cuenta
para
hacer
frente
á
tan
inexcusable
atención,
las
cantidades
que
destinan
las
Corpo--
raciones
y
los
particulares
á
dicho
objeto,
los
ingresos
que
ellas
tienen
para
realizarlo
y
las
|
instituciones
especiales
que
se
dedican
á
satisfacer
necesidades
de
índole
social
en
bien
a
a
los
desvalidos.
ES:
Es
un
medio
seguro
para
poner
de
relieve
los
esfuerzos
de
la
Ea
pública
y
privada
en
pro
de
ellos,
estimulando
á
los
elementos
oficiales
y
á
los
particulares
á
fin
de
que
cooperen
E
á
la
obra
común,
despertando
su
atención
para
que
la
fijen
en
los
pueblos
y
provincias
respec-
tivas
y
en
las
necesidades
no
atendidas,
que
esperan
el
concurso
de
los
bienhechores
para
remediarlas;
presentando,
en
una
palabra,
el
cuadro
de
la
Beneficencia
con
los
lugares
vacíos
pe
que
contiene,
y
difundiendo
el
conocimiento
de
las
fundaciones
benéficas
hoi
ra
en
con-
de
ES
|
tacto
los
necesitados
y
el
socorro.
Si
|
de
E
Se
han
recogido
los
datos
con
intervención
de
las
Junt
provinciales,
encomendando
ie
á
éstas
la
redacción
de
los
estados
en
que
figuran
las
fundaciones
nuevas
ó
ó
antiguas
de
que
:
A
tuvieron
conocimiento,
y
en
general
las
Juntas
han
respondido
discretamente
al
encargo
oi
se
les
confirió,
sin
qus
pueda
decirse,
por
desgracia,
que
la
labor
resultara
perfecta
hd
que
no
haya
algunos
reparos
que
oponer
á
la
diligencia
y
exactitud
con
que
se
me
pedo
a
el:
servicio.
:
CAPÍTULO
PRIMERO
LA
BENEFICENCIA
PARTICULAR
-
>
Advertencias
para
su
era
maVdS
para
consignar todas
ls
alaclanes
hasta
he
conocida
Ss,
|
y
ejemplos
que
los
justifican.
—Estados
resúmenes;
enseñanzas
que
de
ellos
se
desprenden.
—
tales
y
rentas.
—Fundaciones
activas
é
inactivas.
—Capitales
y
rentas
inactivos.
qe
ti
A
AS
e,
EA
E
o
¿JU
e
CUA
ADVERTENCIAS
PARA
EL
EXAMEN
DE
pal
.
re
von
“Los
siltcios
que
Ad
la
parte
primera
das
Esta
dprba
dan
6
conocer
con
más
eficacia
que
ningún
gónero
de
razonamientos
cuál
es
la
situación
en
España
de
las
obras
pías.
No
es
posible
asegurar
que
cuantos
datos
contiene
respondan
á
la
más
rigurosa
exactitud,
pues
aparto
de
las
deficiencias
naturales
en
esta
clase
de
trabajos,
mayores
aún
cuando,
$0
;
XLIV
realizan
por
vez
primera,
no
puede menos
de
tenerse
en
cuenta
que
la
falta
de
elementos
y
la
impericia
en
muchos
casos
de
los
llamados
á
ordenar
aquéllos
y
las
vicisitudes
ó
variantes
que
sufren
las
Instituciones
y
sus
capitales,
determinan
alteraciones
en
más
y
en
menos,
y
en
algunos
casos
hasta
la
desaparición
de
las
obras
pías.
Los
bienes
que
figuran
en
concepto
de
indeterminados,
representan
la
mayoría
de
las
veces
el
desconocimiento
de
la
clase
de
ellos
en
que
consista
el
capital
fundacional,
ya
porque
esté
en
vías
de
investigación,
ya
porque
se
trate
de
fundaciones
pendientes
de
regularización
y
que
tengan
asignadas
cifras
representativas
de
bienes
no
señalados
hasta
el
término
de
las
>
operaciones
particionales
ó
testamentarias,
ó
porque
la
noticia
determinante
de
la
anotación
se
limita
á
cantidades
consignadas
en
los
documentos
que
comunicaron
á
las
Juntas
los
Nota-
rios
ó
Registradores
de
la
Propiedad.
:
-
La
mayor
parte,
pues,
de
estos
bienes
indeterminados
proviene
de
fundaciones
que
tienen
asignadas,
ya
liquidadas
y
en
vías
de
disponibilidad,
cantidades
ciertas
que
esperan
la
inversión
atribuída
á
los
albaceas
ó
patronos
de
las
fundaciones
en
cumplimiento
dela
volun-
e
tad:
del
causante,
y
á
las
veces
se
ha
hecho
figurar
en
una
provincia
la
masa
de
capital
dejado
-
4
-por
un
bienhechor
y
que
luego
ha
de
ser
distribuída
en
distintas
fundaciones
de
diferentes
008
provincias,
y
no
es
de
extrañar
que
así
acontezca,
dada
la
lentitud
con
que
se
llevan
por
regla
Y
general
estos
trabajos
y
la
constitución
de
las
obras
pías.
Se
comprenden
en
el
concepto
de
inactivas,
no
sólo
aquellas
fundaciones
cuyos
antece-
dentes
son
casi
desconocidos,
sino
las
que
se
hallan
pendientes
de
la
investigación
de
sus
7
“bienes,
las
de
objeto
caducado,
pero
que
no
hubieron
todavía
declaración
en
este'sentido
ó
o
“su
agregación
á
otras,
y
las
que
constando
que
tienen
condiciones
para
llenar
sus
fines,
se
q
encuentran
en
vías
de
constitución.
|
|
4
bi
hd
MOTIVOS
'DE
CONSIGNAR
TODAS
LAS
FUNDACIONES
HASTA
HOY
CONOCIDAS
y
0
A
e
Y
ESEMPLOS
QUE LOS
JUSTIFICAN
:
-
Al
formular
esta
Memoria,
después
de
examinar
la
estadística
de
la
Beneficencia
particular,
10%
+9
la
primera
consideración
que
salta
á
la
vista
es,
que
bien
podían
haberse
suprimido
gran
00
número
de
las
fundaciones
de
Beneficencia
particular
que
en
aquélla
figuran,
pues
en
muchas
se
ignora
el
nombre
del
fundador
y
el
objeto.de
la
Institución,
en
otras
faltan
alguno
de
estos
datos
y
noticias
del
capital,
y,
en
suma,
antecedentes
esenciales
para
tenerlas
como
verda-
deras
fundaciones.
TACTO
LL
EOI"
Dona
Se
Puede
parecer,
en
efecto,
que
las
que
están
en
dichos
casos
debieran
ser
excluídas
de
la
e
Lo
estadística,
pero
es
indudable
que
no
conviene
hacerlo
por
diferentes
razones.
NO
Necesidad
ds
luvans
2
lrálase
on
la
ocación
presente,
no
tan
sólo
de
exponer
el
resultado
que
después
de
miñu-
|
A
ciosa
y
larga
depuración
ofrezca
el
estudio,
sino
de
efectuar
el
inventario
de
las
fundaciones
-
particular,
"dequese
tiene
memoria,
porque
es
bien
conocida
la
facilidad
con
que
ella
se
pierde
tratán-
o
dose
de
obras
pías,
y
mucho
más
si
la
importancia
de
sus
bienes
convida
á
que
el
velo
de
los
tiempos
actúe
sobre
la
desmembración
ó
detentación
de
ellos.
PA
Por
otra
parte,
aun
tratándose
de
las
de
historial
deficiente,
ó
de
las
que
se
reputan
cadu-
sE
cadas,
acontece
que
muchas
de
éstas
conservan
bienes
inmuebles,
censos
y
láminas
intrans-
AS
feribles,
siquiera
sea
en
cantidades
pequeñas
que,
4
modo
de
tocones
en
monte
devastado,
|
muestran
á
las
generaciones
presentes
que
pasó
sobre
ellas
el
huracán
de
la
codicia,
y.es
un
deber
sagrado
no
borrar
estas
huellas
que
pueden
conducir
y
han
conducido
al
conocimiento
4
Na,
de
las
detentacióones
y
á
evitar
que
bienes
milagrosamente
salvados
sigan
la
misma
suerte,
NUSiES
que
el
mal
se
perpetúe,
y
que
continúen
las
cosas
como
están,
con
notorio
perjuicio
de
los
y
*
pobres.
'
e
.
,
,
PR
nda
)
productos
se
aplican
evidentemente
á
fines
distintos
de
los
fundacionales.
dicho
capital,
y
el
resto
continúe
en
depósito
hasta
adoptar
resolución
definitiva.
parece
ser
que
aún
quedarán
por
emitir
láminas
por
capital
que
exceda
de
doce
millones
de
-
jáminas
que
por
ca-
XLV
Hay
láminas
ó
inscripciones
de
la
Deuda
que
se
ignora
á
qué
fundaciones
pertenecen;
Láminas
de
fundacio-
otras
que,
correspondiendo
á
obras
pías
de
carácter
particular,
no
se
tienen
como
bienes
e
O
dotales
de
las
mismas,
y
están
en
poder
de
Diputaciones
ó
Ayuntamientos,
y
algunas,
CUyOS
nes
y
Ayuntamien-
me
tos.
ÓN
La
provincia
de
Cá-
Como
ejemplo
de
ello
merece
mencionarse
que,
con
ocasión
de
los
trabajos
de
investiga-
-
cores.
A
ción
y
estadística
que
se
han
venido
realizando
en
Beneficencia,
el
Gobernador
de
Cáceres
comunicó
al
Director
general
de
Administración,
en
22
de
Abril
último,
que
en
poder
de
la
Diputación
provincial
se
encontraban
una
porción
de
láminas
de
fundaciones
en
su
mayoría
de
ignorada
existencia,
y
que
aquélla
cobra
los
intereses
que
producen
los
respectivos
capi-
)
SE
tales,
ignorando
la
Junta
provincial
de
Beneficencia
con
qué
título
ó
derecho
ocurre
esto;
que
-
E
la
Diputación
los
ingresa
en
su
Caja,
aplicándolos
á
cargas
generales,
con
lo
que
la
voluntad
de
los
fundadores
queda
incumplida;
que
la
mayoría
de
dichas
fundaciones
se
encuentra
indebidamente
en
poder
de
la
Diputación,
y
que
ésta
no
puede
justificar
el
cumplimiento
de
a
A
cargas,
ni
el
título
Ó
derecho
con
que
las
administra;
por
todo
lo
cual
la
Junta
había
acordado
:
SA
y
l
consultar
á
la
Dirección
sobre
el
particular
y
los
medios
para
incautarse
de
las
inscripciones,
|
si
se
estima
que
no
deben
estar
en
poder
de
la
Diputación.
Acompañó
el
Gobernador
una
relación
en
que
figuran
70
fundaciones,
con
capitales
que
importan
en
total
836.128,98
pesetas,
y
entre
aquéllas
exceden
de
18
las
que
presentan
carac-
teres
de
ser
Instituciones
de
Beneficencia
particular,
expresando
terminantemente
ocho
de
ellas,
que
su
objeto
es
dotar
doncellas
pobres
6
ó
del
linaje
del
fundador;
hay
algunas
que
se
refieren
al
socorro
de
pobres,
y
otras
que
aparecen
pertenecer
á
Instrucción
pública,
y
el.
e
resto
se
refieren
á
Hospitales,
casas
de
Misericordia
y
de
Expósitos
que
existieron
en
pueblos
pesa
de
la
provincia;
y
se
están
efectuando
las
averiguaciones
que
corresponde
hacer
para
deci-
,
dir
en
consecuencia.
:
:
:
Lo
propio
acontece
en
la
provincia
de
Toledo,
cuya
Junta
provincial
de
Beneficencia
acu-
145.496
pesetas
sin
dió
al
Ministerio
de
la
Gobernación
en
Marzo
de
1908,
manifestando
que
se
encuentran
en
su
OS
poder
67
inscripciones
intransferibles
de
la
Deuda,
representativas
de
un
capital
de
145.496,13
E
pesetas,
cuyo
interés
anual
es
de
5.719,84
pesetas,
procedentes
de
Instituciones
benéficas
no
;
PA
ca
regularizadas
unas,
otras
que
esperan
ser
reintegradas
en
láminas
de
la
Deuda
del
resto
de
E
su
capital,
y
varias
cuya
escritura
de
fundación
se
desconoce
y
sobre
las
que
se
instruía
expe-
diente
de
investigación,
y
que
dichas
inscripciones,
mientras
estuvieron
en
poder
de
la
J
unta,
han
devengado
un
total
de
intereses
de
108.223
pesetas.
En
vista
de
ello,
el
Protectorado
ha
dispuesto
que
se
invierta
esta
suma
en
títulos
de
la
Deuda,
con
carácter
de
intransferibles,
á
|
nombre
de
las
fundaciones
que
sean
conocidas
y
en
la
parte
que
á
á
cada
una
o
en.
%
Además,
no
pocas
de
las
fundaciones
cuyos
antecedentes
y
bienes
son
incompletos
ó
des-
conocidos,
seguramente
corresponden
á
las
que
figuran
en
la
masa
de
las
pendientes
de
exa-
men
y
liquidación
en
las
oficinas
de
la
Deuda
porque
sus
capitales
fueron
objeto
de
la
des-
amortización
y
tienen
derecho,
por
virtud
de
las
leyes
vigentes,
á
que
el
valor
de
aquéllos
se
les
convierta
en
láminas,
ó
porque
lo
constituían
o
detentadas
que
el
azar
descubre
como
pertenecientes
á
algunas
de
ellas.
-
Lo
mismo
las
que
se
hallan
en
este
último
caso
que
las
que
puedan
ostentar
derechos
á
bienes
inmuebles
detentados,
fueron
hasta
hace
poco
campo
de
acción
de
agentes
poco
escru-
y
pulosos
dedicados
á
este
negocio
de
investigaciones,
realizadas,
como
es
natural
suponer,
pp
provecho
propio,
pero
no
siempre
contenido
dentro
del
límite
que
armoniza
el
mutuo
interés
-
pe
otorgando
razonable
compensación
al
honrado
trabajo,
sino
convirtiendo
con
Arocuencia
el
apoderamiento
en
medio
para
realizar
escandalosas
expoliaciones..
NESA
O
Aunque
el
dato
es
de
todo
punto
extraoficial
y
la
cifra
muy.
relativamonte
ArOSneda
SS”
pecto
al
importe
de
r
de
fundaciónes
ó
establecimientos
de
Bene-
Pital
é
intereses
pesetas
y
cuyos
intereses
pasen
de
treinta
á
favo
debe
emitir
la
Diz
ficencia,
y
son
cifras
que,
aun
rebajándolas
mucho,
1
merecen
que
se
fije
la
atención
en
ellas
á
rocio
nUeRrÓN
ce
los
fines
antes
indicados,
ya
que
la
mayor
parte
de
estas
sumas
podrán
corresponder
á
funda-
2
tondaciones
de.
cd
ciones
que
se
encuentran
en
aquellos
casos.
| |
AR
LO
ROS
AN
OIT
EDESA
A
e
PE
nd
0
XLVI
-
En
todo
caso,
es
con-
Por
último,
la
experiencia
enseña
que
el
azar
actúa
también
de
veniente
conservar
memoria
delas
fun-
PIENes
detentados
de
fundaciones
mutiladas
ú
olvid
daciones.
subsisten
á
despecho
de
intenciones
no
ley
natural
debilitan
6
extinguen
la
vi
podrán
servir,
sacándolos
á
luz,
par
dores
de
la
obra
pía,
éntre
en
deseos
que
la
caducada
dejara,
y
represent
hechores
que
legaron
su
fortuna
á
lo
tudio
y
para
completar
la
historia
d
de
ocuparse
en
ella,
6
despierten
los
de
llenar
el
vacío
ará
su
publicación
un
tributo
á
la
memoria
de
los
bien-
s
pobres,
6,
cuando
menos,
serán
de
utilidad
para
el
es-
e
la
Beneficencia
en
España
si
la
obra
se
intenta.
A
SR
pe
ESTADOS
RESÚMENES
o
s
dan
á
conocer
cuán
abundante
es
en
nues-
y
cómo
se
atiende
individualmente
á
las
necesidades
so-
en
España,
que
según
los
datos
urado
entender
que
ellas
repre-
"No
pueden
expresar-
Se
ha
procurado
agruparlos
conceptos
que
revelan
cómo
se
manifiesta
la
caridad
oficial
Ae
CAS
y
particular,
acudiendo
á
las
fuentes
de
información
constituida
por
expedientes,
presupues-
des
empleadas
por
tos,
memorias,
ete.;
pero
aun
así
estamos
muy
lejos
de
la
realidad,
porque
no
se
pueden
A.
de
por
Ane
incluir
ni
calcular
las
cantidades
directamente
empleadas
por
los
bienhechoros
en
dotar,
tan
sólo
las
que
nu-
mejorar
ó
atender
los
establecimientos
de
Beneficencia,
tanto
públicos
como
privados;
los
A
SOS
que
reciben
para
sus
atenciones
corrientes,
lo
mismo
en
metálico
que
en
especie;
7
00
las
limosnas
que
se
envían
á
las
Asociaciones
benéficas
encargadas
de
repartirlas
á
los
pobres,
ni
aquellas
Otras
que
directamente
se
entregan
en
la
vía
pública
á
los
necesitados,
y
las
Pa
hechas
por
personas
verdaderamente
piadosas,
ricas
ó
pobres,
á
otras
desvalidas
y
vergon-
ES
Ud
zantes,
pues
se
ocultan
y
callan
cuidadosamento
siguiendo
las
máximas
evangélicas,
ó
no
-
tienen,
por
su
misma
espontaneidad
ó
por
representar
mutuo
auxilio
entre
necesitados,
el
carácter
de
limosnas.
;
|
Las
cifras
que
se
consignan
en
los
estado
tra
patria
el
venero
de
la
caridad,
ciales,
E
>
%
9407
fundaciones
de:
Examinandolas
diversas
Instituciones
benéficas
creadas
o
a
odds
hasta
ahora,
llegan
á
la
cifra
de
9.107,
No
es
avent
0
DO
sentan
menos
de
la
mitad
de
las
que
efectivamente
han
existido
ó
existen,
y
es
indudable
que
A
ARES
bastarían
todas
esas
fundaciones,
si
hubieran
sido
fomentadas
y
bien
regidas,
para
satisfa-
ñ
qa
De
o
ar
la
mayor
parte
de
las
necesidades
que
el
pauperismo
ocasiona,
porque
es
ley
natural
que
AY
O
pueda
llegarse
á
la
total
extinción
del
mismo,
y
que
el
contraste
entre
quienes
gozan
y
pade-
-/.
Elfomento
delasfun-
cen
sea
condición
de
la
existencia
humana.
Pero
dada
la
intensidad
y
la
frecuencia
con
que
DE
a
OS
sentimientos
religiosos
y
humanitarios
arraigan
y
se
expresaron
en
nuestraE
spaña,
cons-
e
Estado,
en
parte,
el
tituyendo
fundaciones
benéficas,
estarían
muy
aminorados
los
estragos
de
la
miseria
y
de
la
e
qe
Be-
pobreza,
cuyo
problema
no
puede
resolver
el
Estado
por
sí
sin
el
concurso
de
la
caridad
indi-
(N
,
vidual,
no
tan
sólo
porque
sus
recursos
no
alcanzan
á
ello,
sino
porque
carece
de
condiciones
0
de
flexibilidad
y
de
atención
para
cuidar
y
remediar
necesidades
múltiples,
á
las
cuales
úni-
Aa
camente
llega
la
delicada
perfección
y
el
solícito
interés
de
las
personas
que,
inspiradas
por
ideas
religiosas
ó
perpetuamente
dolidas
de
males
que
amargaron
su
existencia,
quieren”
;
consagrar
el
resto
de
ella
y
los
bienes
que
acumularon
al
remedio
do
quienes
sufren
ó
pade-
A
O
análogas
torturas
morales
ó
materiales.
|
|
|
E
Isla
iulciativa
indivi
El
examen
de
los
cuadros
que
presentamos
revela
además
da
ela
s.
fuente
inagotable
para
remediar
las
miserias
sociales,
Ja
Beneficencia.
recen
ó
caducan
son
inmediatamerte
sustituídas
por
E
tud
va
amoldándose
á
las
necesidades
actuales.
>
Cada
bienhechor
adopta,
digámoslo
así,
un
campo
para
el
ejercicio
de
su
actividad,
lo
|
mismo
respecto
al
objeto
que
en
cuanto
al
territorio,
y
constituye
una
especial
clientela,
ON
4
a
que
la
caridad
constituye
una
pues
se
observa
que
las
que
desapa-
otras,
y
que
el
ejercicio
de
aquella
vir-
-
scubriendo
á
veces
fincas
6
adas.
Es
bueno
conservar
los
datos
que
siempre
sanas,
Ó
á
pesar
de
los
accidentes
que
como
da
de
las
personas
y
de
las
cosas,
y
de
todas
suertes
a
que
alguien
halle
á
sus
ascendientes
entre
los
funda-
A
ad
$
PRESI
ES
]
De
>
ai
o
ES
'
>
gis
?
XLVIL
ello
produce
el
resultado,
de
que
quienes
se
sienten
movidos
por
la
misma
idea,
pero
que
no
ria
cuenten
con
recursos
para
plantearla
y.
desenvolverla,
asócien
su
óbolo
á
la
fundación
de
que
Pr
se
trate,
nutriéndola
para
que
ensanche
su
esfera
de
acción
en
pro
de
los
desvalidos.
Sirve
para
que
otros,
viendo
la
idea
traducida
en
hechos,
la
amplíen
ó
la
mejoren
ó
la
extiendan
á
matices
no
percibidos
por
quienes
primeramente
la
desarrollaron.
Y,
en
suma,
este
género
de
actividad
social
abarca
¿ampos
de
horizonte
indefinido,
porque
Nadie
pudo
porma-
quien
es
indiferente
á
la
suerte
de
los
ancianos,
no
lo
es
á
la
de
los
niños;
y
quien
mira
con
a
pios
De:
relativa
frialdad
los
estragos
que
causan
determinadas
afecciones,
se
preocupa
de
otras
que
hieren
sus
sentimientos
y
recuerdos.
ed
Pero
todo
ello
es
importantísimo
difundirlo
y
darlo
á
conocer
y
cuanto
en
este
respecto
|
E
AO
A
se
labora,
porque
el
estímulo
y
el
ejemplo
influyen
poderosamente
en
los
ánimos
y
mucho
De
a
A
A
ect
más
en
los
predispuestos
por
la
virtud
de
la
caridad,
siendo
un
hecho
indudable
que
se
poi
|
EA
|
realizado
muchas
fundaciones
á
consecuencia
del
conocimiento
de
otras.
ENSEÑANZAS
QUE
SE
DESPRENDEN
DE
LOS
ESTADOS
CAPITALES
Y
RENTAS
lo
as
El
estado
número
1
resume
y
condensa
cuanto
afecta
á
bienes
y
rentas
de
las
iones
Bienes
y
rentas
ela
ON
de
Beneficencia
particular,
y
da
á
conocer
la
importancia
verdaderamente
trascendental
que
a
a
A
|
alcanzan
en
España.
|
AA
E
0
Se
detallan
por
provincias
los
bienes
que
constituyen
su
dotación,
expresando
las
canti-
Bees.
-
dades
representativas
de
cada
una,
en
sus
distintos
conceptos
de
fincas
urbanas,
rústicas,
GAS
ME
censos,
inscripciones,
títulos
de
la
Deuda,
acciones
del
Banco
y
créditos,
para
después
totali
000
ON
zar
aquellas
cantidades
y
obtener
las
masas
de
capitales
que
corresponden
á
la
Beneficencia
CA
ES
de
cada
provincia,
y
verticalmente,
los
totales
absolutos
de
cada
especie
en
toda
la
nación,
|
epi
más
el
de
dichas
masas,
representadas
por
la
importante
suma
de
400.
652.
370,36
poros
que
e
Sai
dan
una
renta
anual
de
10.405.872,18
pesetas.
]
eee
AT
Esta
cifra
de
capitales,
bien
pudiera
afirmarse
que
an
una
parte.
mínima
3
los.
de
od
ESE
que
han
dotado
las
innumerables
Instituciones
benéficas
fundadas
en
los.
cuatro
siglos
7
ra
Mod
EN
/
últimos
y
que,
por
causas
de
todos
conocidas,
han
ido
desapareciendo
ó
ó
disminuyendo
á
Eo
E
través
de
los
tiempos
y
de
las
circunstancias,
con
grave
daño
de
los
llamados
á
su
disfrute,
viéndose
obligado
el
Poder
público
á
constituirse
en
Protectorado
de
la
Beneficencia
é
inter-
NUE
CEA
a
venir
la
gestión
administrativa
de
estos
bienes
para
poner
un
dique
al
abandono,
á
la
malver-
000
sación
y
al
egoísmo
de
sus
administradores,
pero
guardando.
el
respeto
debido
á
la
voluntad.
a
E
de
los
fundadores,
suprema
ley
en
la
materia.
y
A
A
Entre
aquéllos
descuellan
por
su
importancia
las
i
inscripciones
de
la
Deia
del.
Estado,
EN
Inseripeio-
dede
|
en
cantidad
de
152.417.431,80
pesetas,
que
por
su
carácter
de
intransferibles,
además
de
la
**
intransferibles.
qe
mayor
facilidad
para
el
cobro
de
rentas,
son
los
que
más
garantías
ofrecen
para
:la
perma-
a
NE
nencia
del
capital,
por
cuya
circunstancia
están
considerados
como
el
PEOtOHpO
delos
de
oOS
con
que
debe
estar
dotada
la
Beneficencia.
|
p
EOS
Ne
pon
en
Siguen
en
importancia
los
títulos
de
la
propia
Deuda
del
Estado
por
la
respelalo
cif
|
de
88.095.269,86
posetas,
no
obstante
lo
susceptibles
que
son
estos
valores
de
extr
tracción.
Ello
depende,
en
gran
parte,
de
que
algunos
fundadores
de
los
más
:
sus
bienes
á
la
Beneficencia
en
títulos
de
esta
clase,
con
la
única
precaución
-
tituyan
depósitos
intransferibles
en
estabiecimientos
de
crédit
que
ofrezca
tía;
y
también
acontece,
que
los
Patronos,
al
vender
fincas
Ó
(
ar
censos,
invierten
su
05%:
-
producto
en
títulos
y
se
resisten
luego
á
transformarlos
en
insc
cripciones
intransferibles,
como
está
legalmente
prevenido,
ya
por
incuria,
ya
también
porque
es
un
medio
de
sustraerse
en
|
lo
posible
á
la
obligación
de
rendir
cuentas
de.
su
gestión
administrativa,
sin
perder
la
como-
$
E
E
A
ess
didad
que
lleva
consigo
el
cobro
de
la
renta.
Eo
¿ed
3d
A
á
continuación,
en
el
orden
lrarado;
las
fincas
urbanas,
DoS
la
cantidad
mi
Fincas
urbanas.
4
po
EN
e
.
2
Dr
iia
RS
A
cd
»%
A
E
A
O
A
o
NET
RIAS
COS
SIA
TN
TORITO
ei
juli
4
y
ñ
Ps.
AM
XLVIIT
de
28.048.888,97
pesetas
que,
á
juzgar
por
lo
perecedero
de
esta
clase
de
bienes
y
por
la
difi-
cultad,
si
no
imposibilidad,
de
atender
á
su
reconstrucción
por
entidad
como
la
Beneficencia
-
particular,
que
vive
principalmente
con
las
rentas
de
los
bienes
propios,
y
tiene
además
la
obligación
de
invertirlas
todas
en
el
cumplimiento
de
sus
fines,
bien
se
comprende
que
debe
formar
parte
de
aquella
importante
suma
el
valor
de
muchos
edificios
en
que
están
instala-
dos
establecimientos
benéficos,
como
Hospitales,
Asilos,
Escuelas,
etc.
“Fincas
rústicas
y
cen-
Disminuye
considerablemente
en
importancia
el
capital
por
censos
y
fincas
rústicas,
que
:
ns
da
asciende,
respectivamente,
á
17.789.123,56
pesetas
y
14.167.991,14.
Puede
decirse
que
esta
clase
de
la
Deuda.
de
bienes
constituyó
la
dotación
única
de
la
Beneficencia
hasta
mediados
del
siglo
pasado;
|
pero
las
leyes
desvinculadoras
primero,
á
las
que
en
muchos
casos
se
sujetaron
indebida-
mente
estos
bienes
y
las
de
desamortización
después,
han
sido
causa
de
que
desaparezcan
0
unos
y
se
transformen
los
demás
en
Deuda
pública,
alcanzando
las
importantes
cifras
de
que
,
E
Cs
se
ha
hecho
mérito
anteriormente,
no
sin
que
hayan
sufrido
los
quebrantos
consiguientes
á
i
las
distintas
conversiones
realizadas
por
el
Estado,
y
á
pesar
de
los
respetos
que
á
las
leyes
|
desamortizadoras
merecieron
los
bienes
de
Beneficencia
é
Instrucción.
Ta
desamortización
Es
un
hecho
evidente
que
la
desamortización,
no
obstante
los
quebrantos
que
indi-
E
de
era
vidualmente
ocasionara,
ha
reportado
ventajas
á
la
riqueza
pública,
las
cuales
será
for-
perjuicios
que
se
Z0S0
reconocer
que
también
alcanzaron
á
la
Beneficencia,
pues
á
pesar
de
la
forma
en
que
lo
rad
se
han
llevado
á
cabo,
de
la
pereza
con
que
la
Hacienda
procede
en
la
liquidación
y
emi-
'promisos.
sión
de
valores
equivalentes
y
de
los
efectos
de
las
leyes
de
caducidad
de
créditos,
es
siempre
:
preferible
reconstituir,
aunque
sea
con
daño,
el
capital
de
una
fundación,
á
que
perezca
por
completo
en
manos
torpes
ó
egoístas,
ya
por
falta
de
reconocimiento
ó
extravío
de
títu-
los
de
los
censos,
ya
por
haber
desaparecido
los
linderos
de
las
fincas
rústicas,
ya
por
ruina
y
derribo
de
las
urbanas.
De
aquí
lo
justificado
del
precepto
legal
que
dispone
la
-
Na
la
conveniencia
de
acentuar
su
cumplimiento,
si
bien
dando
facilidades
á
los
Patronos
pára
|
realizarlo,
á
fin
de
obtener
todas
las
ventajas
posibles
en
el
tipo
de
la
redención
de
censos
y
venta
de
fincas,
evitando
á
la
vez
que
las
fundaciones
se
vean
privadas
de
sus
capitales
y
rentas
por
el
largo
plazo
que
la
Deuda
necesita
pará
liquidar
y
emitir
los
valores
equiva-
E
|
lentes.
apa
de
|
|
|
sete
Créditos.
Es
Idilio
pelt
Al
nivel
de
los
censos
y
fincas
rústicas
está
el
capital
por
créditos,
que
ascionde
á
pese-
e
sable
realizarlos.
ta
17.758.815;
el
cual,
además
de
ser
improductivo
en
gran
parte,
éstá
en
peores
condiciones
de
seguridad
y
es
absolutamente
preciso
que
por
los
representantes
legítimos
de
las
funda-
ciones
que
los
posean
se
dé
gran
impulso
á
su
liquidación
y
cobro,
ejercitando
los
derechos
que
les
competan,
tanto
contra
la
Hacienda
pública,
como
contra
los
particulares
que
sean
deudores.
5N
da:
|
Acciones
del
Banco
de
Sobre
los
censos,
fincas
y
créditos,
aparecen
las
acciones
del
Banco
de
España
por
la
a
|
cantidad
de
27.694.432
pesetas
con
82
céntimos,
cuyos
valores,
por
pertenecer
á
un
estable-
cimiento
de
crédito
de
tan
sólida
garantía,
han
merecido
y
deben
continuar
mereciondo
la
mayor
estimación,
hasta
el
punto,
que
así
como
respecto
á
todos
los
demás
bienes
está
pre-
venido
que
se
conviertan
en
inscripciones
intransferibles,
en
cuanto
á
éstas
sólo
se
precep-
|
y
túa
que
las
que
sean
de
libre
disposición
se
conviertan
en
inalienables
indefinidamente,
á
Bienes
indotermina.
MOMÓre
de
las
fundaciones
de
que
proceden;
y,
por
último,
hay
que
añadir
á
esos
sumandos,
E
lA
el
representado
con
la
denominación
de
bienes
indeterminados,
que
asciende
á
54.685.417,21
|
pesetas,
cuyo
concepto
queda
anteriormente
explicado.
;
ae
Masas
de
capital,
por
-
Otro
aspecto
del
estado
que
nos
ocupa
es
la
cuantía
que
de
la
total
masa
de
capital
co-
provino:as,
y
su
re-
rresponde
á
cada
provincia.
Así
tenemos
que
hay
diez
provincias
cuyo
capital
excede
de
10
-—lació
di
Bs
per?
j
A
iia
millones
de
pesetas,
destacándose
entre
ellas
Madrid
con
125.049.223,98
pesetas,
cantidad
>
E
tres
veces
mayor
que
la
más
alta
de
las
restantes
provincias.
Á
Madrid
sigue
Coruña
con
“
30.092.291,14
pesetas,
siendo
de
observar
que
si
bien
“aquél
es
mucho
más
cuantioso,
debe
tenerse
en
cuenta
que
pertenece
á
956
fundaciones,
cuando
el
de
la
Coruña
sólo
lo
poseen
72
ES
de
éstas,
demostrándose
con
ello
que
si
en
esta
provincia
son
reducidas
en
número
las
Instituciones
de
Beneficencia,
en
cambio
puede
afirmarse,
y
así
es
en
efecto,
que
son
muy
'
conversión
en
inscripciones
intransferibles
del
capital
permanente
de
las
fundaciones,
Y
ba
A
A
XLIX
ricas
algunas.
Descienden
á
21.949.
091
+44
pesetas
Barcelona,
y
á
20.469.100,90
pesetas
Cádiz,
observándose
entre
ambas
análoga
desproporción
á
la
indicada
entre
las
dos
provincias
an-
teriores,
pues
mientras
Barcelona
sólo
cuenta
139
fundaciones,
en
Cádiz
se
enumeran
806.
De
15
á
20
millones
tienen
Toledo
y
Sevilla,
también
con
parecida
desproporción
en
el
nú-
mero
de
fundaciones;
y
en
último
término
del
grupo
indicado
están
Salamanca,
Córdoba,
Murcia
y
Burgos
con
más
de
10
millones
de
capital
por
todos
los
conceptos.
Exceden
de
un
millón
de
pesetas,
pero
sin
llegar
á
10,
83
provincias;
y
las
seis
restantes
son
inferiores
al
millón
de
pesetas,
siendo
Ciudad
Real
la
que
posee
menor
masa
de
capital,
alcanzando
tan
sólo
la
citra
de
312.104,89
pesetas.
La
confirmación
del
análisis
efectuado,
partiendo
de
los
datos
que
se
condensan
en
el
estado
número
1,
se
concreta
en
los
que
figuran
con
los
números
2
al
5,
deduciendo
de
ellos
ES
consecuencias
que
afectan
á
su
distribución
por
habitante,
á
la
situación
en
que
se
encuen-
tran
las
fundaciones
y
á
la
proporción
entre
el
número
de
éstas
y
los
capitales
y
rentas.
Así
se
ve
que
al
estado
2
se
traslada
la
masa
de
capitales
que
corresponde
á
cada
provincia,
con-
forme
á
los
totales
obtenidos
horizontalmente
en
el
1,
para
deducir
la
proporción
que
guar-
dan
con
el
número
de
habitantes,
siendo
la
menor
Lugo
con
0,82
por
habitante,
y
la
mayor
Madrid,
con
161,34.
Entre.
estos
dos
extremos
están
las
47
provincias
restantes,
de
las
cuales
hay
10,
que
son:
Burgos,
Cádiz,
Córdoba,
Coruña,
Guipúzcoa,
Palencia,
Salamanca,
Santan-
der,
Sevilla
y
Toledo,
cuya
proporción
es
de
25
á
50,
ó
con
más
exactitud,
de
25
á
47,12,
con
que
figura
la
última;
quedando
las
demás,
que
son
en
número
de
37,
desde
0,97
Ciudad
Real
á
23,93
Álava.
Proporción
entre
los
capitales
y
el
nú-
mero
de
habitantes
de
las
provincias.
El
estado
5,
á
la
manera
que
el
2,
tiene
por
objeto
determinar
la
proporción
habida
entre
Proporción
que
existe
el
número
de
fundaciones
de
cada
provincia
y
sus
capitales
y
rentas
respectivas,
resultando
que
el
tanto
por
ciento
mayor
corresponde
á
Coruña,
con
un
capital
de
417.947,51
pesetas
por
fundación,
y
18.520,15
de
renta;
y
el
menor,
Castellón
de
la
Plana,
cuyas
fundaciones
sólo
representan
un
capital
de
2.458,45
pesetas,
y
una
renta
de
50,67
pesetas.
Como
la
base
de
esta
proporcionalidad
es
el
número
de
fundaciones
existentes
en
cada
provincia,
y
éste
varía
extraordinariamente,
desde
21
que
tiene
Canarias,
hasta
956
que
hay
en
Madrid,
el
dato
esta-
dístico
más
completo
será
el
tanto
por
ciento
obtenido,
relacionando
el
total
de
fundaciones
con
el
total
de
capitales
y
rentas,
cuya
relación
da
un
promedio
de
43.993,95
pesetas
de
capi-
tal,
por
fundación,
y
de
1.142,62
pesetas
de
renta.
|
Los
estados
3
y
4
contienen
los
elementos
integrantes
del
1,
en
cuanto
á
la
masa
de
capi-
tales
y
número
de
fundaciones.
Sabido
es
que
notodoslos
Patronatos
de
Instituciones
benéficas
cumplen
con
el
precepto
legal
de
rendir
cuentas
al
Protectorado
de
su
gestión
administra-
tiva;
unos,
porque
están
exceptuados
de
esta
obligación
por
declaración
gubernativa
6
dis-
posición
fundacional;
otros,
por
resistencia
pasiva
á
las
órdenes
superiores,
y
ne
porque
-el
estado
de
la
fundación
no
permite
su
funcionamiento.
:
FUNDACIONES
ACTIVAS
É
INACTIVAS
j
-
Basada
en
este
último
extremo
'está
la
clasificación
de
fundaciones
activas
é
inactivas,
según
que
cumplan
Ó
no
sus
cargas
benéficas,
habiéndose
llevado
al
estado
3
el
número
de
fundaciones
con
su
masa
de
capitales
consideradas
como
activas,
y
al
4
el
total
de
fundacio-
nes
y
capitales
estimadas
inactivas,
de
tal
suerte,
que
sumadas
las
fundaciones
de
ambos.
esta-
|
dos,
dan
el
total
consignado
en
el
número
1,
así
como
sumados
los
capitales
parcial
ó
total-
mente,
resultan
iguales
á
los
del
número
1,
siendo
de
notar,
por
fortuna,
que
el
capital
de
las
inactivas
es
muy
inferior
al
de
las
activas,
pues
mientras
éstas,
reducidas
en
número
á
4.476,
conservan
un
capital
de
339.104.572,77
pesetas,
y
una
renta
de
10.027.039,73
pesetas,
aquéllas
|
.
a
—
DAA
AR
APN
A
entre
el
número
de
fundaciones,
por
provincias,
y
los
capitales
y
rentas
de
las
fundaciones
respectivas.
ke
ad
A
Ma.
ME
da,
A
AS
E
A
E
IN
AN
A
IN
SN
A
O
A
A
A
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A
TM
MA
A
O
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a
y ;
4
PO
;
K
A
,
=ÍS
,
e
£
,
eS
EL
NI
is,
A
L
Sólo
poseen
6.862.380,38
pesetas
de
capital,
y
una
renta
de
378.832,45,
cuyos
dos
capitales,
sumados
con
el
indeterminado
que
importa
54.685.417,21
pesetas,
dan
el
total
absoluto
de
400.652.370,36
pesetas;
así
como
sumadas
las
dos
rentas
mencionadas,
dan
el
total
absoluto,
también
por
rentas,
de
10.405.872,16
pesetas
del
estado
1.
CAPITALES
Y
RENTAS
INACTIVOS
Las
fundaciones
que
se
reputan
activas
ó
inactivas
representan
tan
sólo
un
tanteo,
pues
como
quiera
que
el
Protectorado
desconoce
la
situación
en
que
se
encuentra
eran
parte
de
las
obras
pías,
ha
tenido
que
deducirse
su
estado
de
diversos
datos,
no
siempre
exactos;
pero
de
todas
suertes,
las
cifras
apuntadas
se
aproximan
mucho
á
la
realidad
y
demuestran,
con
relación
á
las
escalas
de
capital
y
de
renta
comprendidas
en
los
estados
números
6
y
7,
el
la-
mentable
estado
en
que
se
encuentran
la
mayoría
de
las
fundaciones
de
la
Beneficencia
particular.
Capitales
y
rentas
de
—
Ascienden
á
3.203
las
fundaciones
inactivas,
cuyo
capital
es
desconocido;
á
138,
las
que
lo
las
fundaciones
in-
E
tienen
menor
de
125
pesetas;
á
486,
las
que
fluctúan
entre
125
y
1.250
pesetas;
á
213,
las
com-
ñ
prendidas
entre
esta
última
suma
y
2.500
pesetas;
á
354,
las
que
llegan
á
12.500;
á
118,
las
que
tienen
hasta
25.000;
á
43,
las
que
poseen
bienes
por
valor
hasta
de
37.500;
á
23,
las
que
llegan
á
50.000;
á
15
y
25,
las
que
oscilan
entre
la
última
mencionada
suma
y
62.500
y
125.000,
figu-
rando
seis
que
exceden
de
esta
cantidad,
una
que
pasa
de
250.000
pesetas,
y
dos
de
500.000;
Otra
que
rebasa
esta
cifra,
y
dos
la
de
625.000
pesetas,
y
una
que
la
supera
con
más
de
1.250.000
pesetas.
ci
|
Como
va
dicho,
y
dado
el
concepto
en
que
se
comprende
la
condición
de
inactividad,
la
mayoría
de
las
que
cuentan
con
capital
importante
ó
de
alguna
consideración,
es
que
se
hallan
en
vías
de
constitución
ó
pendientes
de
clasificación,
pero
que
de
todas
suertes
exigen
que
la
intervención
del
Protectorado
ponga
término,
aclare
ó
facilite
la
situación
en
que
se
encuen-
tran,
y
que
los
bienes
que
las
dotan
produzcan
sus
frutos
en
beneficio
de
los
pobres.
-
El
estado
de
las
rentas,
número
7,
completa
el
cuadro
en
cuanto
á
las
fundaciones
inacti-
vas,
expresando
que
3.498
de
ellas
carecen
de
productos,
que
101
los
tienen
menores
de
5
pese-
tas;
398
de
50,
168
de
100,
304
de
500,
y
testifican
estas
cifras
el
hecho
indicado
de
que
las
ráfagas
desoladoras
que
pasaron
sobre
el
campo
de
la
Beneficencia
han
abatido
ó
anulado
innumerables
esfuerzos,
y
privado
á
los
pobres
de
los
beneficios
que
ellas
pueden
reportar,
quedando,
en
suma,
reducida
hoy
su
existencia
á
servir
de
punto
de
partida
para
la
investi-
gación
que
se
practique
á
fin
de
reconstituirlas
y
procurar
su
dotación
con
los
bienes
que
le
pertenezcan
y
se
descubran.
Y
es
aplicable
la
misma
observación
hecha
al
tratar
de
los
capi-
-
tales,
porque
nos
encontramos
con
56
fundaciones
que
tienen
más
de
500
pesetas
de
renta,
8
e
y
menos
de
1.000;
32
que
cuentan
hasta
1.500;
14
que
llegan
á
2.000,
seis
á'2.500;
29
á
5.000;
AS
-10á7.500;
cuatro
á
10.000;
ocho
á
15.000;
una
á
20.000,
y
dos
á
25.000;
cantidades
todas
que
_es-necesario
poner
prontamente
en
actividad
para
proporcionar
á
los
necesitados
el
bien
>
¿ue
los
fundadores
establecieron.
SST
PS
4
A
sel
>
48
1
POy
Ss!
CUANTÍA
DE
LOS
CAPITALES
Y
RENTAS
EN
LAS
FUNDACIONES
ACTIVAS
El
crecido
número
de
las
fundaciones
activas
que
aparecen
sin
capital
(1.035)
enseña
que
cias
E
la
caridad
individual
y
el
dbundantísimo
venero
del
donativo
y
la
limosna
alimenta
tan
gran
3
pital,
ó
de
escasa
número
de
fundaciones,
hallándose
en
análogo
caso
118
que
tienen
una
renta
menor
de
125
e
a
-
pesetas.
Las
cifras
que
se
recogen
en
el
estado
número
7
revelan
la
modestia
de
muchas
fun-
08
3
E
daciones
y
sus
fines,
pues
ascienden
á
505
las
que
cuentan
con
un
capital
de
125
á
1.250
pe-
de
8
|
.
>
IRA
A
A
A
A
s
Na
(ES:
a
e
AE
ei
'
ES
Elis
=
A
EN
a
dr?
A
A
A
Lar
€
se
Sn
:
setas;
371,
las
de
2.500;
las
más
numerosas,
las
que
pueden
vivir
socorriendo
muchas
necesi-
dades
sociales,
están
representadas
por
740
fundaciones
que
tienen
de
2.500
á
12.
500
pesetas,
485
que
llegan
hasta
25.000
y
264
que
ascienden
hasta
37.500
pesetas.
Todavía
se
mantienen
á
buena
altura
las
que
superan
á
esta
suma,
pues
aparecen
156
fundaciones
que
llegan
á
50.000,
111
á
62.500,
273
á
125.000,
196
á
250.000
y
78
á
375.000
pesetas.
Y
aparecen,
por
último,
41
IAS
2
fundaciones
cuyos
bienes
exceden
de
375.000
pesetas,
25
de
500.000
sin
pasar
de
625.000,
43
O
y.
ON
que
llegan
á.
1.250.000,
21
que
alcanzan
á
2,500.000,
cuatro
que
ascienden
hasta
los
5,
000.000,
Lo
»-
8
tres
á
7.500.000,
cuatro
á
10.000.000
y
tres
que
exceden
de
esta
cifra.
AS
RS
No
está
seguramente
en
proporción
con
la
importancia
de
estos
capitales
la
de
los
socorros
Rentas
de
las
funda-
distribuídos
á
los
necesitados,
porque
bastantes
de
estas
fundaciones
tienen
invertido
gran
po
ce
parte
de
su
capital
en
los
establecimientos
ó
edificios
que
sostienen;
pero
de
todas
suertes
sig-
>
e
E
|
nifican
un
poderoso
auxiliar
en
el
ejercicio
de
la
Beneficencia.
:
3
Resulta
que
se
nutren
de
donativos
ó
limosnas
y
que
no
cuentan
rentas
MN
1.589
funda-
E
ciones,
177
que
las
tienen
menores
de
5
pesetas,
500
que
llegan
hasta
las
50
pesetas,
251
á
100,
Y
EN
607
á
500
y
346
á
1.000;
y
ello
obedece,
por
lo
común,
al
motivo
indicado,
y
porque
se
trata
de
ne:
fundaciones
cuyos
productos
se
destinan
á
PDA
limosnas
en
determinados
días
del
año,
á
socorrer
á
cierto
número
de
pobres
con
ropas
ó
artículos
de
consumo
y
á
pequeñas
dotes
E
para
contraer
matrimonio
ó
tomar
estado
religioso.
Hasta
1.500
pesetas
hay
204
fundaciones»
2
138
que
llegan
á
2.000,
93
á
2.500,
237
á
5.000,
89
á
7.500,
61
á
las
10.000
y
68
á
15.000
;
eo
i
ss
tas
de
renta.
Queda
un
corto
número
que
disfrutan
rentas
mayores
(116)
que
superan
á
esta
cifra,
y
fluctúan
entre
las
15
y
20.000
pesetas
de
renta
35
fundaciones,
21
entre
20
y
25.000,
18
entre
25
y
30.000,
10
entre
30
y
35.000,
cuatro
de
35
á
40.000,
una
de
40
á
45.
000,
cuatro
de
45
á
50.000,
ocho
de
50
á
75.000
y
cinco
de
75
á
100.000,
figurando
dos
obras
pías
en
cada.
uno
de
los
tipos
de
100
á
150.
000,
de
150
á
200.
000,
de
200
á
a:
de
300
á
OS
y
de.
400.000
en
adelante.
E
A
UCOS
Entre
las
Instituciones
más
Ds
capital
y
renta
figuran
el
Colegio
de
Nuestra
Fundaciones
con
los
A
Señora
de
los
Remedios,
de
Toledo;
la
de
Amboage,
en
el
Ferrol;
la
de
Figueroa,
en
Santiago;
Tontas
papel
la
del
Marqués
de
Vallejo,
en
Madrid
y
Jaén,
y
de
Belluga
en
Murcia,
y
otras
varias
que
:
EE
invierten
sus
rentas,
sus
cuantiosos
bienes
y
productos
en
obras
verdaderamente
benéficas;
pero
muchas
de
las
obras
pías,
según
antes
se
indica,
tienen
invertido
su
caudal
en
el
con-
tinente
por
no
haber
atendido
como
debieron
los
albaceas
ó
patronos
al
contenido,
llevados,
sin
duda,
del
deseo
de
hacer
instalaciones
más
amplias
ó
bien
construídas
de
lo
que
permi-
ten
una
prudente
distribución
de
los
caudales,
á
fin
de
que
quedase
el
sobrante
para
dotar
con
él
los
servicios,
cuyos
males
debieran
prevenirse
por
el
A
como
se
indicará
adelante.
x
-
DATOS
CRONOLÓGICOS
Al
examinar
el
estado
número
8,
fijando
la
atendión
en
n
las
cifras
penas
del
total,
j
da
aparece,
según
la
ordenación
de
conceptos
generales
en
que
van
clasificadas
las
fundaciones
dela
Beneficencia
particular,
que
son
las
mayores
las
constituídas
en
favor
de
los
pobres,
y
e
á
ellas
siguen
las
de
dotes
y
pensiones,
las
de
índole
religiosa,
poa
enfermos
y
las
ES
CO
el
E
-
ter
instructivo
y
económico-
SOLIS
|
-
Comenzando
el
estudio
á
partir
del
siglo
xv,
el
orden
numeral
de
las
fundaciones,
dos
los
seis
grandos
conceptos
expresados,
es
el
ida
|
FUNDACIONES
Siglo
XV.
|
Siglo
XVI.
|
Siglo
XVII.
|
Siglo
XVII.
|
Siglo
XIX.
|
Siglo
XX.
me
De
índole
religl0sa.
¿ico
..oooocccocon.s.
5
4
5
4 9
9)
En
favor
de
los
pobres.
..........
das
;
4
5
4
5
5
6
Para
enfermos.
cines
oo
0
6
3
2
2
des
4
Económico
moclales
Luisa
cl
a
ai
1
1
1
3
3
De
carácter
TSTLUOMIVO
doce
Oi
2 2
3 6
6
5
Para
dotes
y
pensiones...
......c.o.o..
3
y
6
Eran
3
1 1
A
Los
guarismos
del
precedente
bad
significan,
según
las
unidades
que
representan,
el
máximo
6
mínimo
por
cada
concepto
de
fundaciones.
atente
se
ve
la
evolución
que,
en
el
transcurso
de
los
oRDOy
han
tenido
ls
necesi-
-
dades
sociales,
la
intención
de
los
fundadores,
y
la
marcha
progresiva
de
las
ideas.
da
lugar
de
las
Se
advierte
desde
luego,
que
las
fundaciones
en
favor
de
los
pobres,
esencialmente
altruís-
a
AGO
tas,
y
que
directa
é
inmediatamente
tienden
á
mitigar
necesidades
perentorias,
se
sostie-
E
ES
nen
siempre
en
los
primeros
números
de
la
escala,
presentando
pequeñas
oscilaciones,
que
:
:
no
se
dan
en
ninguno
de
los
otros
conceptos.
-
De
carácter
religioso
Las
fundaciones
de
índole
religiosa
alcanzan
los
números
primeros
en
los
sielos
XV
al
e
instructivo.
XVIII,
y
descienden
al
penúltimo
lugar
en
los
dos
siguientes
siglos,
sucediendo
lo
contrario
en
las
de
carácter
instructivo.
-
Hospitales.
Ao
Natural
parece
la
expresión
ordinal
cronológica
de
las
fundaciones
para
enfermos,
puesto
|
e
que
siendo
los
Hospitales
su
principal
manifestación,
claro
es
que
éstos
no
se
instituyen
para
llenar
una
necesidad
del
momento,
sino
que
miran
al
porvenir,
y
si
hay
un
tiempo
en
que
la
creación
de
estos
establecimientos
benéficos
llega
al
A
ello
es
razón
para-que
decline
0
luego
su
número.
Fundaciones
para
do--
Fiel
reflejo
de
la
consideración
social
que
ha
nistabido
la
mujer
en
las
centurias
que
com-
Ma
Ea
£la
AO
la
presente
Estadística
son
los
números
correspondientes
á
las
fundaciones
para
dotes
-
y
pensiones;
y
ellos
dicen,
que
en
los
siglos
XVII
y
XVII
consideraron
necesario
establecer-
las
sus
bienhechores,
á
fin
de
acrecentar
la
natural
inclinación
á
la
mujer,
con
el
estímulo
-
de
que
dispusiera
de
recursos
para
contribuir
á
los
gastos
que
ocasiona
la
constitución
de
un
nueva
participación
dada
á
aquélla
en
trabajos
ó
labores
que
antes
no
realizaba,
y
á
causa
de
las
modificaciones
introducidas
en
la
a
favorables
al
desarrollo
de
la
actividad
|
femenina,
en
orden
á
diversos
fines.
ACI
:
Fundaciones
de
da
cos
guarismos
correspondientes
á
las
fundaciones
de:
carácter
económico-social,
están
dd
conómico-
en
consonancia
con
la
creación
y
el
desenvolvimiento
que
obtuvo
la
Sociología
á
partir
del
siglo
XIX,
irradiando
de
ella
las
ideas
que
determinaron
se
prestase
atención
al
problema
social
en
sus
aspectos
de
la
miseria,
de
la
ignorancia
y
del
vicio,
forzoso
patrimonio
que
ha
sido
con
especialidad
de
las
clases
obreras
hasta
su
despertar,
recabando
personalidad
pro-
pia
como
organismo
bien
definido,
y
medios
para
redimir
dichos
males,
cuestiones
todas
que
-
debatidas
y
difundidas
entre
las
demás
clases,
hicieron.
germinar
en
sentido.
protector
de
aquéllas
las
fundaciones
comprendidas
en
el
epígrafe.
-
DS
de
las
fun-
Abarcando
en
síntesis
la
totalidad
del
estado
*
y
prescindiendo
del
boñeidorable
número
de
a
ai
fundaciones
respecto
de
las
cuales
no
consta
la
fecha
de
su
aparición,
obsérvase,
en
los
nueve
sielos
que
median
desde
el
XII.
al
XX
inclusives,
un
aumento
sucesivo
de
fundaciones
acti-
A
vas,
desde
cinco
que
figuran
en
el
siglo,
XII
hasta
1.
070
que
se
constituyeron
en
el
XVIL
y
siendo
el
crecimiento
mayor.
en
los
siglos
XVI
y
XVI,
y
comenzando
el
descenso
en
cerca
ao,
de
una
mitad
durante
el
XVIII
(en
el
que
fueron
creadas
661)
con
respecto
á
las
establecidas
en
el
XVII,
aumentando
en
el
XIX,
con
corta
diferencia,
el
mismo
número
(650)
de
las
creadas
hogar,
idea
que
parece
cambiar
de
derrotero.
en
la
siguiente
centuria,
tal
vez
por
la
mayor:
a
A
cs
da
LEO
LN
a
¡Pep
3
ES
Pas
Ads
AS
AO
A
Lys
e
l
>
AA
da:
LTL
en
el
XVII,
y,
por
tanto,
manteniéndose
el
descenso
después
del
siglo
XVIL
el
más
flore-
ciente
en
fundaciones.
:
En
cuanto
á
las
inactivas,
pueden
hacerse
análogas
deducciones,
desde
el
sigelo
XI
en
que
aparecen
dos
hasta
el
XIX
en
que
se
registran
177,
sosteniéndose
el
mayor
número
en
el
siglo
XVII
y
descendiendo
en
los
sucesivos.
Bien
entendido
que
estas
consideraciones
no
pueden
entrañar
un
valor
absoluto,
sino
rela-
tivo,
dentro
de
las
inevitables
deficiencias
que
los
datos
trabajosamente
recopilados
contienen,
puesto
que
no
han
existido
términos
hábiles
de
fijar
la
fecha
del
nacimiento
de
muchas
funda-
ciones
en
otros
conceptos
conocidas,
y
ha
sido
raro
el
número
de
las
que
ha
podido
encasillarse
on
los
primeros
siglos
del
estado
objeto
de
examen,
porque
la
acción
del
tiempo
ha
borrado
antecedentes,
sin
que
ello
signifique
que
no
pudiera
ser
considerable
entonces
el
número
de
fundaciones.
Forzoso
es,
pues,
discurrir
dentro
del
obligado
marco
que
dan
los
datos
cono-
cidos,
fundarido
sólo
en
éstos
las
deducciones
estadísticas;
para
que,
con
la
salvedad
hecha,
resulten
de
todo
punto
verídicas.
-
]
y
e
Con
relación
á
los
seis
conceptos
en
que
se
dividen
las
fundaciones,
sin
inclui
tampoco
Número
de
randacio-
E
nes
en
Cada
uno
de
las
cifras
de
la
casilla
«no
consta»,
ni
olvidar
la
falta
de
antecedentes
de
los
siglos
más
anti-
108
conceptos
gone
eo
ed
guos,
descúbrese,
confirmando
las
indicaciones
ya
hechas
y
el
precedente
cuadro,
que
durante
rales,
RRA
el
transcurso
de
los
nueve
mencionados
se
han
constituido
las
fundaciones
siguientes:
E
FUNDACIONES
Activas.
Inactivas.
-En
favor
de
los
pobres.
A
Para
dotes
y
pensiones.........
..o......o.
reso
De
índole
religiosa.................
..o.n..os
De
carácter
instructivo.......1.....¿0.o....
DATA
ATOM
roo
iaa
De
índole
económico-social......
siendo
las
más
numerosas,
entre
las
activas,
las
creadas
en
1ovOR
dé
los
pobres,
y
entre
las
inactivas,
las
establecidas
para
dotes
y
pensiones,
y
las
menos
numerosas,
a
las
activas
é
inactivas,
las
de
índole
económico-social.
pe
|
Me
;
Con
referencia
á
las
provincias,
en
el
siglo,
XV
en
que
se
Ec
la
nacionalidad
españo-
Proa
donde
la,
aparecen
á
la
cabeza
de
las
que
mayor
número
de
fundaciones
religiosas
tienen,
Sevilla,
A
número
de.
funda-
ds
Se
Barcelona,
Guadalajara,
Madrid
y
Valencia;
de
las
existentes
en
favor
de
los
pobres,
Sevilla,
Er
a
dd
|
Barcelona,
Cuenca,
León
y
Teruel;
de
las
creadas
para
enfermos,
Burgos,
Barcelona,
Sala--
rácter
de
las
mis-
manca,
Cádiz
y
Granada;
de
las
establecidas
con
carácter
instructivo,
sólo
Burgos,
Salamanca
mas...
y
Sevilla;
de
las
instituídas
para
dotes
y
pensiones
“exclusivamente,
Sevilla,
Madrid
;
y
Valon-
Cia,
sin
aparecer
en
ninguna
provincia
fundaciones
de
carácter
económico-social.
|
(
En
el
siglo
XVI
resultan
con
cifras
de
alguna
importancia,
Sevilla,
Cádiz
Y
Madrid
e
en
fundaciones
religiosas;
y
con
las
mayores
cifras,
Sevilla,
Burgos,
Cádiz,
Jaén
y
Madrid
en
las
-
formadas
á
favor.
de
los
pobres;
Burgos,
Madrid,
Toledo,
Sevilla
y
Cádiz
en
las
establecidas
-
para
enfermos;
Salamanca,
Burgos,
Madrid,
Sevilla.
y
Toledo
en
las
de
carácter
instructivo,
E
que
comienzan
á
ser
acogidas
por
la
generosidad
de
los
capitales;
Sevilla,
Cádiz,
Madrid,
E
Burgos
Y.
Teruel
en
las
destinadas
á
dotes
y
pensiones,
y
Burgos,
Guadalaj
ara,
Huelva,
Ma-
drid
y
Toledo
en
las
de
índole
económico-social,
que
por
vez
primera
surgen
á
la
vida.
En
el
siglo
XVII
alcanzan
el
mayor
número
6
cifras
dienas
de
mención,
las
fundaciones
religiosas
«
en
Sevilla,
Madrid,
Cádiz
y
Burgos;
las
que
favorecen
á
los
pobres,
en
Sevilla,
Ma-
-
drid,
J
46h
y
Cádiz;
las
dedicadas
á
ae
en
Madrid,
Toledo,
Burgos,
A
y
Valen-
LIV
cia;
las
de
índole
instructiva,
en
Burgos,
Madrid,
Sevilla,
Oviedo
y
Toledo;
las
instituídas
para
dotes
y
pensiones,
en
Sevilla,
Madrid,
Cádiz,
Burgos
y
Salamanca,
y
las
de
carácter
económico-social,
ya
más
extendidas,
en
Jaén,
Castellón,
Cuenca,
Málaga
y
Sevilla.
En
el
siglo
XVII
son
las
provincias
de
Madrid,
Sevilla
y
Cádiz
las
que
cuentan
más
fun-
daciones
religiosas;
Madrid,
Cádiz,
Sevilla,
Jaén
y
Baleares
las
que
registran
más
en
obsequio
de
los
pobres;
Madrid,
Burgos,
Toledo,
Gerona
y
Guadalajara
las
que
alcanzan
el
mayor
número
para
enfermos;
Burgos,
Pontevedra,
Santander,
Madrid
y
Lugo
las
que
van
ála
cabeza
en
fundaciones
de
índole
instructiva;
Madrid,
Cádiz,
Sevilla,
Burgos
y
Oviedo
las
que
se
distinguen
en
las
consagradas
á
dotes
y
pensiones,
que
siguen
siendo
bastante
numerosas,
y
Madrid,
Málaga,
Oviedo,
Canarias
y
Ciudad
Real
las
que
ostentan
más
fundaciones
de
carác-
ter
económico-social,
aunque
todavía
pocas.
|
En
el
siglo
XIX
sobresalen
en
número
las
fundaciones
de
carácter
religioso
en
Madrid,
Burgos,
Granada,
Guipúzcoa
y
Barcelona;
las
constituídas
para
los
pobres,
en
Madrid,
Burgos,
Barcelona,
Valencia
y
Guipúzcoa;
las
dedicadas
á
enfermos,
en
Barcelona,
Valencia,
Zara-
goza,
Burgos
y
Vizcaya;
las
de
alcance
instructivo,
que
toman
más
desarrollo,
en
Santander,
Burgos,
Vizcaya,
Oviedo
y
Madrid;
las
que
fomentan
dotes
y
pensiones,
en
Burgos,
Alava,
Santander,
Guipúzcoa
y
Segovia,
si
bien
descendiendo
notoriamente
su
número,
y
las
de
índole
económico-social,
sobre
todo
en
Madrid
y
Barcelona,
adquiriendo
notable
incremento.
En
lo
que
va
del
siglo
XX,
se
han
constituído
fundaciones
religiosas
sólo
en
Coruña,
Nava-
Tra
y
Valladolid;
han
conseguido
el
mayor
número
en
las
creadas
á
favor
de
los
pobres,
Mur-
5
Sevilla
figura
á
la
ca-
beza
de
las
provin-
cias,
en
cuanto
al
número
de
funda-
-
ciones.
Máximos
y
mínimos
de
ellas.
e
“Distintos
fines
de
las
fundaciones
de
ín-
dole
religiosa,
Y
cia,
Barcelona,
Madrid,
Pontevedra
y
Valencia;
en
las
consagradas
á
enfermos,
Valencia,
Barcelona,
Ciudad
Real,
Pontevedra
y
Canarias;
en
las
de
carácter
instructivo,
cuyo
ereci-
miento
progresa,
Oviedo,
Madrid,
Santander,
Vizcaya
y
Pontevedra;
en
la
constitución
de
dotes
y
pensiones,
sólo
se
registran
dos
en
Madrid,
una
en
Guadalajara
y
otra
en
Toledo,
y
en
las
de
carácter
económico-social,
figuran
en
primera
línea
Alicante,
Madrid,
Barcelona
y
Salamanca,
sin
que
dejen
de
fundarse
algunas
en
otras
provincias.
Englobando
los
diversos
conceptos
de
las
fundaciones
de
todas
las
provincias,
prescin-
diendo
también
aquí
de
los
datos
de
la
casilla
«no
consta»,
reconócese
notable
diferencia
en
el
número
de
las
creadas
durante
los
nueve
siglos
expresados,
revelándose
las
mayores
cifras
en
Sevilla,
con
1.005
activas
y
tres
inactivas;
Madrid,
con
469
y
185;
Cádiz,
con
243
y
98;
Burgos,
con
198
y
168,
y
Santander,
con
111
y
27.
Y
las
menores
cifras,
en
Valladolid,
de
cuya
provin-
cia
se
sabe
sólo
que
se
ha
creado
una
fundación
activa
en
el
siglo
actual,
desconociéndose
en
qué
otros
se
instituyeron
las
59
activas.
«y
las
225
inactivas
que
figuran
en
dicho
estado;
en
Soria,
donde
aparecen
dos
activas
y
tres
inactivas
entre
las
34
y
47
que
arroja
éste;
en
Cana-
rias,
que
tiene
cuatro
y
cinco,
respectivamento,
entre
las
ocho
y
12
que
se
observan
en
el
refe-
rido
estado,
y
en
Albacete
y
Castellón,
que
resulta
cada
una
con
11,
comprendidas
las
activas
é
inactivas,
entre
las
17
y
13
que
en
la
pana
provincia
registra
el
mismo
estado
y
las
20.
y
148
que
en
la
segunda
constan
en
él.
CLASIFICACIÓN
POR
CONCEPTOS
DE
LAS
FUNDACIONES
DE
BENEFICENCIA
PARTICULAR
al
Desentrañando
los
fines
distintos
que
se
agrupan
dentro
de
cada
concepto
de
fundaciones,
se
deduce
al
examinar
el
estado
número
9:
A.
Fundaciones
religiosas.—Si
se
exceptúan,
por
lo
indeterminados,
los
epígrafes
«Culto»,
«Obra
pía»,
y
«Fines
religiosos»,
acusan
las
mayores
cifras
las
fundaciones
dedicadas
á
Misas,
con
341
activas
y
110
inactivas;
á
Capellanías,
con
142
y
86;
y
á
diversas
adoraciones,
con
109
y
113;
distinguiéndose
en
las
fundaciones
del
referido
total
concepto
religioso
las
provincias
de
Sevilla,
Madrid,
Cádiz,
Valladolid
y
Córdoba,
sin
que
pueda
extrañar
que
estos
resultados
no
siempre
concuerden
en
absoluto
con
los
obtenidos
del
estado
número
8,
puesto
que
en
el
cronológico
se
prescinde
de
las
fundaciones
cuya
fecha
precisa
de
nacimiento
se
desconoce,
y
pr,
a
E
EN
ns
»
”
TS
ES
FE
AU
NN
ATEN
pss
EE
as
S
Ad
A
-
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Ways
a
»
RS
+:
E
Pe
e
VA
E
"e
EAN
NOSE
,s
EE
a
LV
en
el
estado
que
ahora
se
examina
están
comprendidas
todas
aquellas
cuyo
fin
ha
podido
definirse
ó
clasificarse.
B.
En
favor
de
los
pobres.
—Eliminando
el
NO
epígrafe
de
«Beneficencia»,
el
mayor
Instituciones
enfavor
número
de
estas
fundaciones
corresponde
á
Limosnas,
con
530
activas
y
466
inactivas;
Soco-
a
rro
á
pobres,
con
171
y
200,
y
Asilos
para
ancianos,
con
96
y
50;
sobresaliendo
en
esta
mani-
predominan.
festación
de
la
caridad,
comprendidos
los
fines
todos
que
favorecen
al
pobre,
las
provincias
de
Sevilla,
Madrid,
Cádiz,
Córdoba
y
Burgos.
Los
Asilos
de
artesanos,
Librar
á
presos
por
deudas,
Asistencia
de
niños
durante
el
trabajo
de
las
madres
y
Visita
domiciliaria,
con
auxilios
en
especie,
son
los
objetos
menos
preferidos.
C.
Para
enfermos.—Resultan
de
las
fundaciones
de
este
género
más
numerosas:
las
que
Asistencia
á
los
en-
crearon
Hospitales,
609
activas
y
621
inactivas;
las
que
conceden
Socorro
á
enfermos,
55
y
“""os
63,
y
las
que
otorgan
Subvenciones
ó
donativos
á
á
hospitales,
32
y
30;
revelándose
como
las
primeras
las
provincias
de
Burgos,
Madrid,
Córdoba,
Valladolid
y
Toledo.
La
Asistencia
en
casas
de
socorro,
en
dispensarios
y
en
casas
de
Maternidad
son
las
menos
atendidas.
D.
De
carácter
económico
social.—Los
Montes
de
Piedad,
con
59
activas
y
17.inactivas;
los
En
las
Fonnacionesde
Auxilios
en
especie
ó
metálico
á
labradores
pobres,
con
32
activas
é
igual
número
de
inactivas,
ala
Ed
|
y
las
Cajas
de
Ahorros,
con
29
y
6,
respectivamente,
constituyen
las
fundaciones
de
este
nan
los
Montes
de
general
concepto
que
mayor
desarrollo
han
adquirido,
destacándose
Madrid,
Barcelona,
ed
o
Valencia,
Tarragona
y
Alicante
como
las
provincias
más
favorecidas
por
institutos
tan
pro-
vechosos
en
la
vida
moderna.
Las
Cooperativas
de
crédito,
Asilos
para
inútiles
del
trabajo,
Bancos
de
pescadores,
Asilos
correccionales
para
Jóvenes
viciosos,
Construcción
de
casas
para
obreros,
Mejoramiento
de
la
salud
pública
y
Refugio
de
mujeres
casadas,
forman
las
institu-
ciones
de
esta
índole
social
que
la
caridad
particular
más
olvida.
:
E.
Decarácter
imstructivo.—Este
orden
benéfico
de
fundaciones
es
uno
de
los
que
apare-
Notable
inclinación
cen
más
protegidos
por
el
capital,
siquiera
no
resulten
satisfechas
las
exigencias
de
la
cultura
o
oda
general.
Demuéstranlo
las
Escuelas
de
instrucción
primaria
con
sus
592
fundaciones
activas
cultura.
y
376
inactivas;
las
Pensiones
para
estudios,
con
136
y
127
y
el
Pago
de
Maestros
y
Maestras,
con
29
y
46.
Burgos,
Santander,
Madrid,
Oviedo
y
Navarra
van
á
la
cabeza,
según
las
cifras
que
el
estado
arroja.
Desgraciadamente,
la
Creación
6
sostenimiento
de
bibliotecas,
las
Escue-
3
;
las
especiales
de
Ciegos
y
Sordo-mudos
y
las
de
Navegación,
denuncian
las
menores
cifras.
F,
Para
dotes
y
pensiones.—Aunque
en
el
curso
de
los
tiempos
se
señala
un
apreciable
Resuelta
tendencia
4
des
1
d
tas
fund
1
d
tro
l
las
cif
favorecer
el
matri-
censo
en
el
número
de
estas
fundaciones,
según
lo
consignado
en
otro
ugar,
las
cifras
monio
y
la
protec-
totales
dan
considerable
número,
alcanzando
las
Dotaciones
para
tomar
estado
civil,
810
fun-
ción
de
huérfanos.
daciones
activas
y
702
inactivas;
las
Dotes
para
huérfanos,
222
y
341,
y
las
Mandas
á
parien-
tes,
121
y
16,
disminuyendo
notablemente
la
cifra
en
los
demás
fines
que
dicho
genérico
con-
cepto
comprende.
Las
cinco
provincias
que
en
estos
benéficos
objetos
más
se
han
distinguido
son:
Sevilla,
Madrid,
Cádiz,
Burgos
y
Córdoba.
CAMPO
DE
ACCIÓN
DEL
PROTECTORADO
Ya
quedan
indicadas
algunas
de
las
enseñanzas
que
se
desprenden
de
la
Estadística
de
Beneficencia
particular
y
que
representan
un
vasto
campo
de
acción
para
que
pueda
operar
el
Protectorado,
ejercitando
la
misión
tutelar
que
tiene
á
su
cargo:
Se
advierte
desde
luego
la
necesidad
de
proceder
á
la
regularización
de
las
Ai
Diónes
Rogalaización
de
las
inactivas
con
capital,
removiendo
los
obstáculos
que
se
opongan
á
su
funcionamiento,
moon
acti
poniendo
en
orden
los
capitales
que
les
pertenezcan,
y
adquiriendo
exactas
noticias
de
la
Empleo
que,
de
no
situación
en
que
se
hallan
para
movilizar
capitales
y
rentas,
ya
dedicándolos
al
objeto
que
el
o
peo
fundador
los
destinara,
ya,
si
no
fuese
posible
esto
por
insuficiencia
en
los
recursos
6
porque
-
les
y
rentas.
el
objeto
de
la
obra
pía
hubiese
caducado—en
cuyos
casos
podría
nagregarse
los
bienes
áotras
fundaciones
de
igual
objeto
existentes
en
el
mismo
pueblo
en
primer
término
ó
en
la
provin-
LVI
cia—,
á
formar
un
acervo
común,
cuando
dicha
aplicación
no
pueda
realizarse,
dedicando
los
productos
á
completar
la
dotación
delas
Secretarías
de
las
Juntas,
á
la
reconstitución
de
los
Archivos
y
á
otras
funciones
de
reconocida
utilidad,
pero
siempre
en
provecho
de
la
Benefi-
cencia,
y
con
la
precisa
garantía
de
que
intervenga
la
Junta
Superior,
según
ordena
el
Real
decreto
de
su
creación,
para
que
no
pueda
convertirse
la
aplicación
de
esas
cantidades
en
medio
de
crear
nuevos
cargos
ó
en
beneficio
de
determinadas
—personas
á
quienes
se
quiera
favorecer
otorgándoles
una
prebenda
á
dicha
costa.
Investigación
de
loss
preciso
igualmente
emprender
una
vigorosa
campaña
para
la
investigación
de
bienes
bienes
fundaciona-
les
que
es
preciso
efectuar.
de
aquellas
fundaciones
que
dejaron
rastro
de
los
que
poseían,
poniendo
á
contribución
no
"sólo
los
antecedentes
que
las
Juntas
provinciales
tengan
en
sus
archivos
y
los
que
radiquen
en
la
de
Madrid,
sino
los
protocolos
de
los
Notarios,
y,
sobre
todo,
los
registros
de
la
Pro-
piedad,
porque
seguramente
podrán
rescatarse
muchos
bienes
hoy
detentados.
Venta
deinmuebles
y.
Es
de
igual
suerte
indispensable
sanear
los
bienes
de
las
obras
pías
activando
la
venta
de
censos,
y
realiza-
;
ción
de
créditos.
inmuebles
que
generalmente proporcionan
escasos
rendimientos
á
aquéllas,
y
sobre
todo,
los
predios
urbanos,
y
transformar
inexcusablemente
aquella
parte
de
los
capitales
que
consis-
ten
en
censos
y
en
créditos,
porque
los
unos,
y
especialmente
cuando
es
el
canon
pequeño,
caen
lamentablemente
en
el
más
completo
olvido,
y
respecto
á
los
otros,
porque
no
tratán-
dose
de
créditos
garantidos
con
hipoteca,
es
peligrosísimo
el
valor
que
representan,
y
aun
teniendo
la
expresada
garantía
debe
darse
estado
definitivo
á
la
situación
de
los
bienes
do-
tales
convirtiéndolos
en
títulos
de
la
Deuda.
]
CAPÍTULO
II
BENEFICENCIA
MUNICIPAL,
PROVINCIAL
Y
GENERAL
Asistencia
médica
gratuita
á
familias
pobres.
—Casas
de
SOCOrro,
clínicas
y
consultorios.—Hospi-
tales,
Hospicios,
Casas
de
Misericordia
y
de
Convalecientes,
de
meet
y
Expósitos,
Lazari-
nos
y
Manicomios.
Aunque
no
pueda
afirmarse
que
los
servicios
á
cargo
de
los
Ayuntamientos
y
de
las
Diputaciones
están
bien
atendidos
como
regla
general,
es
indudable
que
estas
Corporaciones
realizan
un
verdadero
esfuerzo
en
pro
de
la
Beneficencia
pública,
dados
los
recursos
econó-
.
micos
de
que
disponen,
y
que,
con
más
ó
menos
deficiencias,
no
hay
núcleo
de
población
algo
considerable
en
todas
las
de
España
que
carezca
de
los
auxilios
de
la
Ciencia
para
los
Casos
de
enfermedad,
y
que
aun
á
las
muy
diseminadas
llegan
dichos
auxilios
médicos,
merced
á
los
titulares
de
los
respectivos
Municipios,
que
con
verdadera
abnegación
cumplen
su
Co-
metido.
;
LS
Sel
De
igual
modo
E
en
toda
España
establecimientos,
si
no
sobrados,
suficientes,
por
regla
general,
para
acoger
á
los
necesitados
cuyas
enfermedades
requieren
tratamiento
que
no
puede
seguirse
en
los
hogares
faltos
de
recursos
ó
alejados
de
los
centros
de
población,
en
donde
radican
facultativos
á
quienes
puede
encomendarse
el
cuidado
de
aquéllos
y
hay
medios
para
realizar
dicho
tratamiento
en
condiciones
adecuadas,
advirtiéndose
desde
luego
que
tan
sólo
en
la
mayoría
de
las
capitales
de
provincia
y
en
pueblos
importantes
existen
servicios
organizados
y
de
carácter
permanente
para
enfermedades
y
accidentes
que
requieren
urgente
asistencia,
los
cuales
son
atendidos
en
los
demás,
ó
sea
en
la
mayor
parte
de
los
de
España,
por
los
Médicos
titulares
del
Municipio,
mientras
pueden
ser
conducidos
los
enfermos
al
Hospital
municipal
ó
provincial
más
próximo
ó
á
los
particulares
instituídos
por
fundaciones
de
Pupls
benéfico.
ASISTENCIA
MÉDICA
GRATUITA
El
estado
número
19
se
refiere
al
servicio
de
asistencia
médica
gratuita
de
familias
pobres
que
se
halla
á
cargo
de
los
Ayuntamientos,
y
los
datos
contenidos
en
él
procedén
de
la
clasi-
ficación
de
las
plazas
de
Médicos
titulares
publicada
en
la
Gaceta
de
Madrid
de
Abril
4
Sep-
tiembre
de
1905.
EE
:
De
ellos
aparece
que
el
número
de
familias
pobres
existente
en
España
es
de
813.815,
que
Familias
pobres
asis-
calculando
en
cuatro
las
personas
que
forman
cada
una,
da
la
cifra
de
3.253.260
individuos,
a
de
cuya
asistencia
médica
están
encargados
7.769
titulares,
lo
cual
arroja
un
promedio
de
419
número
de
éstos,
individuos
asistidos
por
cada
Médico,
número
grande
aun
hallándose
agrupados
en
impor-
tantes
núcleos
de
población,
pero.
realmente
excesivo
si
se
considera
que,
diseminados
en
barrios
extremos
y
en
distritos
rurales,
constituye
un
grave
problema
el
poder
prestarles
á
todos
eficaz
asistencia.
Este
problema,
á
pesar
del
reconocido
celo
de
los
Médicos
titulares,
ha
de
traducirse
en
una
deficiente
asistencia
de
los
enfermos.
os
Las
provincias
donde
más
familias
pobres
aparecen,
son:
las
de
Murcia,
con
73.439;
Sevi-
Provincias
con
ma-
lla,
con
52.744;
Córdoba,
con
44.637,
y
Badajoz,
con
39.265;
y
como
se
ve,
estas
cifras
no
guar-
o
A
dan
relación
alguna
con
las
de
la
población
absoluta
de
España;
y
lo
propio
ocurre
con
las
asistidas
y
de
MÉé-
provincias
donde
menos
familias
pobres
existen,
que
son:
las
de
Gerona,
con
648;
Álava,
4“
]
con
1.330;
Lérida,
con
2.854,
y
Huesca,
con
3.234.
|
;
-
El
número
menor
de
Médicos
corresponde
á
Gerona,
17;
á
Canarias,
30;
á
Baleares,
61:
á
Málaga,
68,
y
á
Lugo,
66;
y
el
mayor,
á
Madrid,
540;
4
Barcelona,
388,
y
á
Palencia,
303;
cifras
que
se
hallan
proporcionadas
á
la
población
absoluta
de
las
respectivas
provincias,
De
la
com-
paración
entre
facultativos
y
personas
encomendadas
á
su
asistencia,
aparece
que
en
Murcia
cada
Médico
tiene
á
su
cargo
1.189;
en
Sevilla,
1.172;
en
Cádiz,
1.159,
que
son
las
cifras
ma-
yores,
mientras
que
en
Álava
sólo
asiste
á
77;
en
Lérida,
á
84;
en
Burgos,
á
106;
en
Valencia,
4
123;
en
Segovia,
á
138,
y
en
Guadalajara,
á
139.
La
explicación
de
estas
cifras
parece
encon-
-
trarse
en
la
razón
antes
indicada
de
que
en
algunas
provincias
donde
predomina
la
pobla-
ción
rural,
haya
de
ser
más
escaso
el
número
de
personas
confiadas
á
la
asistencia
de
cada
Médico
que
en
las
grandes
urbes,
en
las
cuales,
además,
otras
Instituciones,
como
los
Consul-
torios
oficiales
ó
particulares,
alivian
el
trabajo
de
los
Médicos
que
desempeñan
las
titulares.
|
-
1
j
CASAS
DE
SOCORRO, CLÍNICAS
Y
CONSULTORIOS
Aparecen
reunidas
en
un
grupo
las
Casas
de
Socorro,
Consultorios,
Clínicas
y
de
n
EN
blecimientos
análogos
(estado
núm.
18),
porque
aun
cuando
en
el
orden
teórico
:
diferente,
en
la
práctica
se
complementan
y
ejercen
funciones
idénticas,
ya
qu
las
Casas
de
Socorro
no
limitadas
á
asistir
las
enfermedades
y
accidentes
de
Ut:
|
:
ene
además
eprtt,
goneralos
de
Medicina
y
Cirugía,
y
E
AS
cialidades
patológicas,
y
son
muchos
también
los
Consultorios
que
entienden
+
misión
con
un
amplio
criterio
de
caridad,
y
no
rechazan
á
los
enfermos
víctimas
de
accidentes
ó0
e
menes,
reemplazando
por
este
medio
la
falta
de
Casas
de
Socorro,
que
Sn
algunas
ovinci
se
observa,
y
prestando
auxilios
que
por
lo
rápidos
son
más
eÑcacos,
sin
que
le
E
tenga
en
tan
humanitaria
tarea
la
consideración
meramente
burocrática
de
que
no
sea
aquél
su
pecu-
liar
cometido.
|
|
de
pe
A
|
Es
de
notar
que
existen
diez
provincias,
que
son
las
de
Cáceres,
Cuenca,
Gerona,
Gua-
Praia
—dalajara,
Huesca,
Lérida,
Logroño,
Lugo,
Orense
o,
ee
carecen
de
establecimientos
de
esta
clase,
ó
respecto
de
los
cuales
no
han
podido
adquirirse
los
datos
op
|
mayoría
de
los
Centros
que
se
hallan
en
ejercicio,
están
situados
en
las
capitales
de
pr
)VIn-
IS
a
Mb
A
A
LA
-
LXIV
Sevilla,
1.183.943,
y
las
cantidades
menores:
á
Lugo,
146.940;
Cuenca,
167.888,
y
Albacete,
196.983.
Treinta
provincias
no
pasan
de
500.000
pesetas
y
sólo
10
exceden
de
esta
cifra,
pero
|
sin
llegar
á
un
millón,
fuera
de
las
cinco
nombradas
al
principio.
Gastos
municipales
y
Los
gastos
que
figuran
en
los
presupuestos
municipales
son
generalmente
menos
crecidos
su
cuantía
máxima
y
mínima
por
pro-
UE
lOs
provinciales;
invierten
más
de
un
millón
en
Beneficencia,
los
Municipios
de
las
provin-
vincias,
cias
de
Madrid,
3.241.798,
y
Barcelona,
1.769.019,
y
le
siguen
en
importancia:
Sevilla,
842.974;
Cádiz,
757.571;
Valencia,
683.103,
y
Badajoz,
636.183.
|
Las
provincias
que
por
Beneficencia
municipal
resultan
con
cantidades
menores
son:
Segovia,
49,394;
Cuenca,
70.086;
Zamora,
78.863,
y
Soria,
79.202.
Las
de
Badajoz,
Cáceres
y
Jaén
ofrecen
la
singularidad
de
que
los
gastos
en
los
presu-
puestos
municipales
sean
mayores
que
los
del
presupuesto
provincial
en
una
cantidad
de
cerca
de
100.000
pesetas.
En
Madrid
ambos
presupuestos
difieren
muy
poco,
67.578
más
del
presupuesto
provincial,
lo
que
apenas
tiene
importancia
en
una
cifra
que
pasa
de
tres
h
millones.
Gastos
municipalesy
El
estudio
de
conjunto
de
estos
dos
presupuestos
pone
de
relieve
que
en
la
provincia
de
los
O
Madrid
se
consagran
á
Beneficencia
6.551.175;en
Barcelona,
3.996.585;
en
Sevilla,
2.026.918,
y
junto.
más
de
un
millón
en
Badajoz,
Cádiz,
Coruña,
Granada,
Jaón,
Málaga,
Murcia,
Oviedo,
Valen-
cia,
Valladolid,
Vizcaya
y
Zaragoza;
siendo
las
provincias
donde
estas
cargas
producen
menos
gastos
las
de
Cuenca,
237.974;
Lugo,
258.097,
y
Segovia,
268.361.
Dichos
gastos
en
los
presupuestos
provinciales
suman
26.436.273
pesetas,
y
los
municipa-
les,
menos
Navarra,
18.206.329;
es
decir,
que
las
Provincias
vienen
á
consagrar
á
esta
aten-
ción
algo
más
de
una
tercera
parte
sobre
la
que
invierten
todos
los
Municipios.
En
conjunto
resultan
ambos
presupuestos
con
una
suma
de
44.642.603,47
pesetas
al
año.
Proporción
entre
loss
Examinada
la
proporción
de
los
gastos
de
Beneficencia
con
los
generales
de
las
Provincias,
aa
aparece
desde
luego
que,
estando
representados
aquéllos
por
algo
más
de
26
millones
y
éstos
de
las
provincias.
por
menos
de
58,
absorbe
la
Beneficencia
cantidad
tan
enorme
como
el
45
por
100,
quedando
el
resto
para
atender
á
todos
los
demás
servicios
que
corren
á
cargo
de
dichas
Corporacio-
nes,
algunos
de
los
cuales
son
tan
importantes
como
pd
de
Instrucción
pública
y
Vías
de
comunicación.
_No
ocurre
lo
propio
con
las
respectivas
dotaciones
AO
pues
mientras
ascienden
las
generales
á
más
de
292
millones,
sólo
consumen
18
millones
las
de
Beneficencia,
resul-
tando
éstas,
como
se
ve,
en
la
proporción
general
de
un
6
por
100,
relación
que
disminuye
notablemente
al
individualizar
las
Provincias,
habida
cuenta
que
los
Ayuntamientos
de
Madrid
y
Barcelona
gastan
por
sí
solos
cinco
millones.
i
hi
TANTO
POR
CIENTO
DESTINADO
EN
LOS
PRESUPUESTOS
PROVINCIALES
pa
MUNICIPALES
-—£
LAS
ATENCIONES
DE
OS
Es
muy
variable,
estimada
singularmente
(estado
núm.
14),
la
parte
proporcional
de
los
presupuestos
provinciales
destinada
á
Beneficencia:
muchas
de
las
Provincias
consagran
á
Cifras
medias
en
la
esta
atención
el
20
por
100
de
sus
pe
SDa
ca
OS
presupuestos;
17
son
las
que
se
hallan
en
este
i
Beneficencia
pro-
vincial.
caso.
Invierten
menos
del
40
por
100
y
más
del
35
Tarragona,
Palencia,
Cuenca,
Coruña,
Alba-
|
Po
cete
y
Alicante;
no
llega
al
35
y
excede
del
30
en
Segovia,
Barcelona
y
Avila.
Cifras
menores.
Pontevedra
consagra
un
29,63
por
100;
Orense
y
Lugo
poco
más
del
23
por
100,
y,
final-
A
mente,
Oviedo
ocupa
el
último
lugar,
dedicando
á
Beneficencia
el
19,
27
por
100
de
su
presu-
puesto
provincial.
4
-Cifras
máximas.
Hay
siete
provincias,
Zamora,
Valladolid,
Toledo,
Sevilla,
endo
Castellón
y
Almería,
en
Ro
unos
presupuestos
se
destina
ás
Prnencondia,
más
del
Be
por
100;
se
aprozima
al
60
Cádiz,
1
1
/
e
Sl
TORA
a
ag
MAA
NA
e
A
>
Pe
IED
ASA
E
A
e
ie
E
LXV
E
Gerona
y
Soria,
y,
por
último,
aparecen
con
las
proporciones
más
altas
León,
que
pasa
del
j
60
por
100;
Murcia,
que
excede
del
63,
y
Madrid,
que
alcanza
el
64,62;
Baleares,
el
65,45
y
4
Zaragoza,
que
emplea
en
a
atenciones
el
70,64,
y
por
ello
ocupa
el
primer
lugar
en
esta
LI
E
clasificación.
|
|
58
po.
Un
estudio
de
conjunto
permite
ver
el
promedio
de
todas
las
provincias,
exceptuadas
Promedio
general
en
S
Álava,
Guipúzcoa,
Navarra
y
Vizcaya,
y
que
dedican
á
Beneficencia
en
sus
respectivos
pre-
DEE
|
-
Z
|
supuestos
un
44,72
por
100.
|
:
ON
y
Hecha
análoga
comparación
por
lo
que
se
refiere
á
la
suma
de
los
presupuestos
munici-
Presupuestos
muni-
:
|
pales
de
las
provincias
(estado
núm.
15),
excepto
las
Vascongadas
y
Navarra,
se
observa
que
Pelos,
gastos.
A
por
regla
general
es
mucho
menor,
como
en
los
ingresos,
la
parte
de
su
presupuesto
de
3
gastos
que
emplean
en
atenciones
de
Beneficencia.
) ]
al
ho:
La
mayoría
de
ellas
(24)
satisfacen
esta
necesidad
con
un
4
á
un
7
por
100.
Cifras
medias.
e
Emplean
menos
del
4
por
100
Barcelona,
Castellón,
Coruña,
Santander
y
Zaragoza;
menos
Cifras
mínimas.
del
3
por
100
Cuenca,
Gerona,
Segovia
y
Zamora.
La
que
figura
en
proporción
más
baja,
que
|
ces
y
es
Segovia,
aparece
con
el
2,12
por
100
del
presupuesto
de
Beneficencia.
E
Ocupan
los
lugares
primeros,
dedicando
del
7
al
9
por
100
á
esta
atención,
los
Municipios
Cifras
máximas
en
de
Almería,
Jaón,
Murcia,
Sevilla,
Tarragona,
Granada,
Logroño,
Madrid,
Orense
y
Sala-
ON
manca.
Badajoz
sigue
con
el
10,87
por
100,
y
Cáceres
con
el
12,49
por
100,
y
por
ello
aparece
en
primer
lugar.
Por
término
medio,
se
dedica
en
España
á
Beneficencia
un
6,23
por
100
de
los
presu-
Promedio
general.
E
puestos
municipales
de
gastos.
BENEFICENCIA
GENERAL
E
ii
HOSPITALES,
ASILOS
Y
COLEGIOS
Clasificados
como
de
Beneficencia
general
los
nueve:
Establecimientos
que
sostiene
el
Estado,
por
el
fin
que
cada
uno
llena,
deben
refundirse
en
tres
grupos,
á
saber:
Hospitales,
Asilos
y
Colegios.
j
Como
Hospitales
sólo
pueden
considerarse
los
tres
siguientes:
el
de
la
Princesa,
con
300
Hospital
de
la
Prin-
camas,
por
mitad
para
cada
sexo,
destinado
á
enfermedades
agudas
de
Medicina
y
Cirugía,
ci
y
¿0
con
exclusión
de
las
contagiosas
é
incurables,
especialmente
las
del
sistema
nervioso;
tiene
de
Leganés.
OS
dos
salas,
una
para
hombres
y
otra
para
mujeres,
ocupadas
por
enfermos
pensionistas,
que
ER
a
O
satisfacen
únicamente
tres
pesetas
cincuenta
céntimos,
por
semanas
adelantadas.
El
Instituto
Plazas
para
pensio-
ISR
Oftálmico,
que,
como
su
nombre
indica,
atiende
á
la
especialidad
de
enfermos
de
la
vista,
PER
A
tiene
100
camas
para
pobres,
y
cuatro
para
pensionistas,
que
pagan
por
todos
conceptos
cinco
pesetas
diarias,
por
semanas
adelantadas.
Y
el
Manicomio
de
Santa
Isabel,
en
Leganés,
para
enfermedades
mentales,
que
cuenta
130
camas
para
pobres,
30
para
pensionistas
de
pri-
EN
mera,
y
40
de
segunda,
que
pagan,
respectivamente,
tres
pesetas
cincuenta
céntimos,
y
dos
IES
=+
-
pesetas
diarias;
ambas
clases
de
pensionistas
han
de
abonar
tres
pesetas
cincuenta
céntimos
A
al
mes
para
el
lavado
y
planchado
de
sus
ropas.
|
|
OS
Asilos
son:
los
llamados
Hospitales
de
Jesús
Nazareno,
del
Carmen,
del
Rey,
en
Toledo,
Asilos
de
Jesús
Naza-
:
y
el
de
Inválidos
del
Trabajo.
El
primero,
para
mujeres;
el
segundo,
para
hombres,
con
250
ol
ad
e
camas
cada
uno;
el
tercero,
para
60
hombres
y
otras
tantas
mujeres,
y
el
cuarto,
para
80
hom-
bajo.
bres.
Las
condiciones
generales
de
ingreso,
son:
edad,
enfermedad
ó
inutilidad
incurable
y.
turno
riguroso
de
solicitudes.
En
Jesús
Nazareno
y
en
el
Carmen
hay
pensionistas,
que
satis-
facen
una
peseta
cincuenta
céntimos
diarios,
y
medio
pensionistas
que
sólo
pagan
una
peseta,
estando
unos
y
otros
en
la
proporción
del
10
por
100
de
las
camas
destinadas
á
pobres.
Colegios
son:
el
de
Ciegos
de
Santa
Catalina,
con
29
plazas,
desmembrado
del
Hospital
del
colegio
de
ciegos
de
-
Carmen,
y
el
de
La
Unión
para
niñas
huérfanas.
Éste
alberga
106
colegialas,
que
reciben
edu-
Santa
Catalina
y
de
huérf
cación
desde
los
siete
á
los
veinticinco
años,
y
en
los
cinco
últimos
han
salido
de
él
27
con
Onda
O
Ar
9
Ne
:
y
LN
P
4
ii
sá
AA
77
7
m7
A
PERA
NAL
A
EA
Ka
ana
anazanananan—
e
o
LXVI
educación
completa,
y
ocho
con
el
título
de
Maestras;
una
con
el
séptimo
año
de
la
carrera
de
Música;
tres
Mecanógrafas;
una
Telefonista,
y
todas
en
condiciones
para
ganar
el
sustento,
merced
á
los
conocimientos
allí
adquiridos,
ya
dando
lecciones,
ya
para
colocarse
en
estable-
cimientos
comerciales
ó
trabajar
en
talleres.
Movimiento
de
enfer-
El
movimiento
de
enfermería
en
los
nueve
establecimientos
de
Beneficencia
general,
a
durante
los
cinco
años
últimos,
se
detalla
en
el
cuadro
primero,
página
545,
resumen
estadís-
tico
de
los
ingresos
y
altas
médicas,
que
por
años
han
tenido
lugar,
y
de
esas
cifras
se
des-
prende,
más
que
de
otro
dato,
la
naturaleza
de
los
distintos
establecimientos,
para
consi-
derarlos
dentro
de
las
tres
agrupaciones
mencionadas.
En
los
Hospitales
de
la
Princesa
y
Oftálmico,
cada
cama
se
ha
utilizado,
como
término
medio,
por
ocho
enfermos
distintos
durante
cada
año,
y
las
necesidades
en
el
primero
han
obligado
á
ampliar
sus
enfermerías,
según
el
mismo
cuadro
demuestra,
á
un
tercio
de
su
cupo,
ó
sea,
la
diferencia
entre
180
enfermos
con
que
empezó
el
año
1904,
y
302,
con
que
ter-
minó
en
1908.
El
Instituto
Oftálmico,
de
reciente
creación
y
dedicado
á
una
especialidad,
en
la
que
son
muchos
los
casos
que,
aun
exigiendo
operación
quirúrgica
no
precisan
ocupar
cama,
también
refleja
ese
incremento,
que
resultaría
más
notable
si
en
el
estudio
entrara
la
-
Consultas
públicas
en
estadística
de
las
consultas
públicas
que
en
ambos
establecimientos
funcionan.
Durante
el
ratas
a
de
1%
año
de
1908
se
han
inscrito
en
las
consultas
públicas
del
Hospital
de
la
Princesa
más
de
8.000
Instituto
Oftálmico.
enfermos,
y
en
las
del
Instituto
Oftálmico,
más
de
4.000.
Las
enfermedades.
propias
del
Mani-
comio
de
Santa
Isabel,
de
Leganés,
determinan
escasísimo
movimiento
en
la
enfermería.
En
los
Asilos
de
Jesús
Nazareno,
Nuestra
Señora
del
Carmen,
del
Rey
é
Inválidos
del
Trabajo,
los
ingresos
se
nivelan
con
las
bajas
en
proporciones
tan
reducidas,
que
puede
decirse
comprenden
tan
sólo
las
vacantes
naturales,
deducidas
en
primer
término
de
la
edad
yy
en
segundo
de
las
circunstancias
especiales
de
los
asilados,
en
armonía
con
los
fines
á
que
la
fundación
responde.
Iguales
consideraciones
pueden
hacerse
con
y
relación
á
los
Colegios
de
La
Unión
y
Ciegos
de
Santa
Catalina,
en
cuanto
al
movimiento
de
educandos.
Movimiento
de
enfer-
El
cuadro
demostrativo
del
movimiento
de
enfermería
se
completa
con
el
número
II
(pá-
moría,
con
relación
_.
gina
546);
en
el
cual,
tomando
por
base
el
personal
acogido
en
los
distintos
establecimientos
un
día
determinado
(1.”
de
Junio
de
1909),
se
ve
que
en
los
Hospitales
propiamente
tales
la
mayor
enfermería
corresponde
al
promedio
de
la
vida,
marcándose
claramente
las
dos
esca-
las,
ascendente
y
descendente,
en
tanto
que
en
los
A
la
escala
es
única
Y
la
mayor
enfer-
|
mería
está
en
las
edades
más
avanzadas.
|
Naturaleza
de
los
Conrelación
á
la
naturaleza
de
los
enfermos,
que
expresa
él
cuadro
número
TIT,
salta
á
la
a
O
vista
que
los
establecimientos
que
radican
en
Madrid
se
nutren
ordinariamente
con
personal
de
todas
las
provincias
de
España,
y
si
ello
se
justifica
en
los
Asilos
por
la
atracción
que
ejerce
la
capital
del
Reino,
en
los
Hospitales
lo
está
doblemente
por
los
accidentes
que
sufren
los
transeuntes,
y
más
aún,
porque
hasta
de
las
provincias
muy
distantes
acuden
enfermos
á
Madrid,
buscando,
ya
eminencias
médicas
con
quienes
consultar,
ya
elementos
de
asistencia
de
que
en
aquéllas
carecen.
Mr
(
El
Asilo
del
Rey,
en
—
Y
se
dice
lo
expuesto
con
relación
á
los
o
ntós
que
GA
en
Madrid.
porque
de
de
eS
el
mismo
cuadro
número
TI
demuestra
que
el
Hospital-Asilo
del
Rey,
enclavado
en
Toledo,
.
Provincial.
se
ha
convertido
de
hecho
en
provincial,
toda
vez
que
hijos
de
su
provincia
son
casi
en
absoluto
los
asilados
de
ambos
sexos.
|
i
Coste
medio
de
la
El
cuadro
número
IV,
página
550,
extracta
las
cuentas
de
administración
correspon-
a
dientes
al
año
de
1908,
para
deducir
de
ellas
el
coste
medio
de
la
estancia
á
todo
gasto,
pues
los
conceptos
en
que
la
cuenta
se
divide
son:
«Víveres,
botica
6
'
instrumental,
reposición
de
camas,
ropa
y
enseres,
cargas
del
establecimiento,
gastos
generales
y
de
escritorio,
culto
y
obras
de
reparación.»
Á
estos
conceptos
van
detallados
y
sumados,
para
obtener
el
gasto
total,
los
correspondientes
haberes
del
personal
facultativo
y
administrativo
y
de
servicios.
Las
deducciones
que
del
extracto
de
las
cuentas
de
administración
pueden
hacerse,
son:
en
primer
término,
que
en
establecimientos
análogos
el
coste
de
la
estancia
está
en
razón
inversa
del
número
de
asilados,
ya
se
considere
la
estancia
en
su
coste
absoluto,
ya
.en
el
relativo,
Ó.
-á
edades.
a
E
AA
ds
SILA
O
SN
NE
A
's
Es
a
e
a
A
A
A.
y
LA
to
ys
E
Ed
LXVII
sea
sin
contar
el
sostenimiento
del
personal
de
servicio;
que
en
los
Hospitales,
el
coste
de
cada
estancia
á
todo
gasto,
incluído
el
que
ocasionan
las
obras
de
conservación
del
edificio,
reposición
de
enseres
de
todas
clases,
renovación
de
instrumental
y
adquisición
del
preciso
dentro
de
los
adelantos
modernos,
haberes
de
personal
y
cuantos
puedan
originarse
en
la
alimentación
y
asistencia
de
los
enfermos,
fluctúa
entre
3
y
3,25
pesetas
diarias,
según
la
enfermería
conste
de
300
ó
100
camas
ocupadas
(el
Manicomio
de
Santa
Isabel,
en
cuanto
al
coste
de
la
estancia,
es
un
término
medio
entre
los
Hospitales
y
los
Asilos,
por
la
índole
espe-
cial
de
su
enfermería);
que
en
los
Asilos,
también
á
todo
gasto,
se
aproxima
á
dos
pesetas
diarias
la
estancia,
si
los
asilados
son
menos
de
100,
y
no
llega
á
1,75
pesetas
cuando
ascienden
á
250;
que
en
los
Colegios,
sí
el
número
de
colegiales
llega
á
100,
su
coste
es
de
1,75
pesetas
diarias
cada
uno,
creciendo,
como
queda
indicado,
en
razón
inversa,
hasta
al
reducido
nú-
mero
de
29
que
tiene
el
Colegio
de
ciegos
de
Santa
ln
cuyo
coste
absoluto
ua
estar
cia
debe
graduarse
en
2,75
pesetas.
En
los
cálculos
de
esta
Memoria
se
consideran
cifras
redondas
en
más
para
hacer
frente
á
los
conceptos
de
renovación
de
enseres,
instrumental
y
obras
de
conservación
que,
some-
tidos
á
circunstancias
id
varían
de
tal
modo,
que
no
es
posible
ni
apreciarlas
ni
pre-
verlas.
Por
último,
ateniéndose,
deniro
de
la
posibilidad,
á
las
especiales
circunstancias
de
la
Aumento
transitorio
salud
en
Madrid
en
el
presente
año,
se
han
acogido
en
los
establecimientos
de
Nuestra
Señora
del
Carmen
y
de
Jesús
Nazareno
50
y
25,
respectivamente,
enfermos
crónicos
procedentes
del
Hospital
General,
y
en
los
dos
últimos
ejercicios,
la
Dirección
general
á
mi
cargo
ha
prepa-
rado
y
ejecutado
las
obras
necesarias
para
levantar
un
piso
en
el
edificio
del
Colegio
de
cie-.
gos
de
Santa
Catalina,
llegando
con
tan
notable
mejora
casi
á
duplicar
el
número
de
cole-
giales
allí
acogidos,
y
se
han
aumentado
20
camas
en
el
asilo
de
Inválidos
del
Trabajo,
equi-
valentes
á
un
tercio
de
los
asilados
que
socorría,
cuyas
ampliaciones
se
propone
el
Gobierno
continuar
en
éstos
y
en
los
demás
establecimientos.
GASTOS
INCLUÍDOS
EN
LOS
PRESUPUESTOS
DEL
ESTADO
En
los
presupuestos
generales
del
Estado
se
dedican
á
Beneficencia
2.655.775
pesetas,
de
las
cuales,
la
mitad
próximamente
(1.360.580)
satisface
el
Ministerio
de
Hacienda,
en
compen-
sación
de
las
suprimidas
rifas,
á
diversos
tas
de
índole
particular
(estado
número
20).
Además,
se
subvenciona
á
la
Beneficencia
domiciliaria
y
al
Colegio
de
Irlandeses,
de
Sala-
manca,
con
70.877
pesetas,
y
con
50.000
el
Hospital
del
Niño
Jesús.
Los
establecimientos
generales
invierten
en
personal
y
sostenimiento
774.818
Ig
que
con
el
gasto
de
la
Junta
Superior
y
el
del
Cuerpo
facultativo
y
personal
central
(94.500)
y
la
partida
de
servicios
y
obras,
forman
el
resto
del
presupuesto;
advirtiéndose
que
la
de
305.
000
pesetas
con
esta
última
aplicación
se
destina
en
su
mayor
parte
á
la
construcción
de
la
Escuela
de
Reforma,
que
tiene
asignadas
anualmente
250.000
pesetas
poIaa
su
terminación
(cuatro
años).
*
E
Por
concepto
de
Beneficencia
general
Cora
Epaan
á
cada
habitante
o,
Bn
pesetas.
+
de
plazas
en
los
Asi-
los
del
Carmen
y
de
Jesús
Nazareno.
Idem
permanente
en
el
Colegio
de
Cie-
gos
y
en
Inválidos
del
trabajo.
LX
VIII
CAPÍTULO
IV
-
COMPARACIÓN
DE
LOS
GASTOS
QUE
REALIZAN
LA
BENEFICENCIA
PROVINCIAL,
LA
MUNICIPAL
y
Y
LAS
FUNDACIONES
PARTICULARES
Acrecentamiento
del
caudal
de
los
pobres.—Transmisiones
de
bienes
durante
un
decenio,
á
favor
de
-
los
establecimientos
de
Beneficencia
é
Instrucción
de
carácter
oficial.—Idem
para
los
de
carác--
.
ter
privado..
|
|
Al
hacer
el
estudio
comparativo
de
los
tres
factores
principales
que
integran
la
Beneficen-
cia
en
España,
hay
que
prescindir
del
capital,
fijando
la
atención
exclusivamente
en
los
gas-
tos
que
realizan
la
provincia
y
el
Municipio
y
en
las
rentas
que
dedican
las
fundaciones
par-
ticulares
á
fines
benéficos,
porque
aquéllos
no
se
cubren
con
el
producto
de
bienes
que
per-
tenezcan
á
dichas
entidades,
y
la
comparación
ha
de
establecerse
en
relación
con
las
sumas
aplicadas
á
esta
atención
y
al
número
de
habitantes
de
cada
provincia
(estado
núm.
16).
Total
delos
gastosque
-
Los
gastos
provinciales
para
1909,
exceptuando
Vascongadas
y
Navarra,
importan
A
e
dE
E
26.436.273,59;
los
municipales,
18.206.329,88,
y
las
rentas
de
las
fundaciones
particulares
acti-
asa
o.
Was,
10.027.039,73,
que
dan
un
total
de
54.669.643,20.
|
E
Tánto
por
ciento
por
Teniendo
en
cuenta
estas
cifras
y
que
la
población
de
España
es
de
18.607.674
habitantes,
—
Pabitante.
resulta
que
los
presupuestos
provinciales
dedican
1,42
por
habitante;
los
municipales,
0,98,
y
las
fundaciones
particulares
0,54,
que
dan
un
total
por
habitante
de
2,94.
Los
presupuestos
provinciales
que
mayores
cantidades
dedican
á
esta
atención
son
los
siguientes:
el
de
Madrid,
con
4,26;
el
de
Zaragoza,
con
3,20;
Valladolid,
que
resulta
con
2,96;
Cádiz,
Sevilla
y
Barcelona,
con
2,14,
2,13
y
2,11,
respectivamente,
llegando
el
mínimum
en
|
Orense,
0,51;
Pontevedra,
0,56;
Cuencal,
0,67;
Tarragona,
0,74,
y
Canarias,
Lugo,
á
0,31;
Albacete,
Alicante
y
Cáceres,
con
0,81,
0,82,
0,85
y
0,94,
respectivamente,
que
dan
un
término
medio
en
las
49
provincias
de
1,42
por
habitante.
Los
presupuestos
municipales
demuestran
que
Madrid
contribuye
por
habitante
con
4,18;
Guipúzcoa,
2,13;
Vizcaya,
1,69;
Cádiz
y
Barcelona,
1,67;
Logroño,
1,64;
Sevilla,
1,51;
Cáce-
res,
1,35;
Jaén,
1,18,
y
Álava;
1,14;
siendo
las
menores
Lugo,
0,23;
Zamora
y
Cuenca,
0,28;
Coruña,
0,30;
Segovia,
0,31;
Gerona
y
Pontevedra,
0,36;
Orense,
0,39;
Castellón,
0,42;
Cana-
rias,
0,43;
Teruel,
0,45;
Baleares,
0,46;
León,
0,51;
Soria,
0,52,
y
Zaragoza,
0,53,
siendo
el
tér-
mino
medio
0,98.
A
|
i
De
las
fundaciones
particulares
aparece
en
primer
término
Madrid,
con
2,14;
Coruña,
on
2,03;
Cádiz,
con
1,62;
Toledo,
con
1,30,
y
Salamanca,
con
1,25,
correspondiendo
las
cifras
menores
á
Canarias,
Lugo
y
Castellón,
con
0,02;
Baleares,
con
0,03;
Albaceto
y
Almería,
con
0,04;
Ciudad
Real,
con
0,05
;
Badajoz
y
Lérida,
con
0,08;
Soria,
Tarragona
y
Orense,
con
0,10,
y
dando
un
término
medio
en
las
49
provincias
de
0,54
por
habitante.
,
“Re
nidas
las
tres
cifras
de
gastos,
resulta
que
por
término
medio
corresponde
á
cada
7
:
habitante
de
España,
2,94
pesetas.
-
s
ACRECENTAMIENTO
DEL
CAUDAL
DE
LOS
POBRES
Detallados
ya
los
recursos
que
se
emplean
en
las
atenciones
de
Beneficencia,
conviene
hacer
notar
que
el
caudal
de
la
caridad
se
acrecienta
constantemente
con
destino
á
las
fun-
daciones
oficiales
y
particulares,
como
lo
demuestran
los
partes
dados
por
Registradores
y
Notarios,
y
el
examen
de
los
datos
publicados
por
la
Dirección
general
de
lo
Contencioso
en
su
estadística
sobre
impuesto
de
derechos
reales
y
transmisión
de
bienes
(estados
10
y
11),
de
los
cuales
anotaremos
aquí
los
que
se
refieren
al
concepto
8.”,
estado
1.2
a
ri
-
A
e
a
o
a
TRANSMISIONES
DE
BIENES
Á
FAVOR
DE
LOS
ESTABLECIMIENTOS
DE
BENEFICENCIA
É
INSTRUCCIÓN:
E
DE
CARÁCTER
OFICIAL
Y
Devengan
por
el
concepto
indicado
las
adquisiciones
y
derechos
de
todas
clases,
hechas
en
favor
de
los
establecimientos
de
Beneficencia
é
Instrueción
pública,
entendiéndose
por
tales
los
sostenidos
exclusivamente
con
fondos
del
Estado,
Provincia:
Ó
Municipio,
cualquiera
que
sea
el
título
en
virtud
del
cual
se
realicen.
,
Hay
algunas
provincias
donde
puede
decirse
que
nó
se
han
tránsmitido
caudales
ningunos
Provincias
donde
por
este
concepto
en
los
nueve
años
que
comprende
la
estadística;
t
tal
ocurré
en
la
de
Orénse,
ER
E
sl
|
que
sólo
aparece
en
el
año
1904
con
la
cantidad
de
90
céntimos;
la
de
Albacete,
que
no
figura
-
transmisiones.
más
que
en
1901
con
1.375
pesetas.
En
Badajoz
hay
seis
años
én
los
que
no
sé
liquida
nada,
y
lo
propio
ocurre
en
Cuenca,
Granada
y
Jaén.
Aparecen
cinco
años
sit
liquidación
en
Cáce-
A
res,
Ciudad
Real
y
Córdoba,
y
otras
varias
con
cuatro
años
en
blanco.
:
A
Las
provincias
de
mayor
recaudación
fueron
las
de
Madrid,
Barcelona
y
Oviedo,
pasando
Las
de
mayor
impor-
en
las
dos
primeras
varios
años
de
un
millón
de
pesetas
la
suma
de
los
dupitalos
por
O
A
concepto
transmitidos.
:
y
Al
estudiar
el
estado
por
años,
se
ve
que
el
de
1900
y
el
de
1904
fueron
los
de
mayor
mo-
Años
de
más
transmis
miviento
de
caudales,
pues
pasaron
de
cuatro
millones,
respectivamente,
y
de
tres
millones
en
Siones.
1906.
Los
años
de
menor
transmisión
han
sido
el
de
1908
(1.360.347,11)
y
el
de
1903
(2.228.514).
El
total
de
los
capitales
transmitidos
en
los
nueve
años
á
que
se
refiere
el
estado
es
Total
de
bienes
trans-
de
26.454.214,48
pesetas,
lo
que
arroja
para
cada
año
un
promedio
de
pesetas
2.939.357,16.
o
O
O
A
a
a
E
a
SS
da
a
o
dee
Te
pa
TRANSMISIONES
DE
BIENES
Á
FAVOR
DE
LOS
ESTABLECIMIENTOS
DE
BENEFICENCIA
Y
DE
INSTRUCCIÓN
me
pe:
DE
CARÁCTER
PRIVADO
EN
7
A
>
A)
E
y
En
el
concepto
9.”,
estado
2.”,
Beneficencia
é
Instrucción,
figuran
las
adquisiciones
y
dere-
3
|
chos
de
todas
clases
hechas
en
favor
de
establecimientos
de
Beneficencia
6
Instrucción
de
p
*
e
carácter
privado
ó
fundación
particular,
aunque
gocen
de
subvenciones
oficiales.
Resulta
en
conjunto
este
estado
más
nutrido
que
el
anterior;
hay
dos
provincias,
las
de
Provincias
en
que
ho
Soria
y
Orense,
en
que
hubo
siete
años
sin
presentar
nada
á
liquidación
por
estos
conceptos,
id
1
pe
siendo
una
de
las
dos
con
que
figura
Orense,
de
la
escasa
cuantía
de
90
céntimos.
:
bienes
transmitidos
En
Almería,
Palencia
y
Zamora
aparecen
cinco
años
sin
transmisión
alguna
y
cuatro
en
|
Albacete,
Huelva
y
Segovia.
Las
provincias
que
figuran
con
cantidades
mayores
son:
la
de
Madrid
tiene
más
de
41
cifras
mayores.
millones
en
1905,
y
los
demás
años
cantidades
que
oscilan
entre
uno
y
13
millones;
Barce-
lona
alcanzó
más
de
uno
y
más
de
tres
millones
en
los
años
1908
y
1907,
respectivamente;
palo
Sevilla,
Coruña
y
León
siguen
en
importancia,
apareciendo
ésta
última
en
1907
con
pese-
q.
tas
828.600.
-
:
zi
e
En
el
total
de
los
nueve
años
aparece
Madrid
con
más
de
90.
000.000;
ad
con
más
Total
de
transmi
L
Re
de
7.000.000;
Zaragoza,
de
6.000.000;
Cádiz
y
Sevilla,
de
2.000.000,
y
de
1.000.000,
regntta
o
7%
Santander,
Valencia
y
Valladolid.
S
Hecho
el
estudio
por
años,
resulta
el
de
1905
con
cantidad
mayor,
que
se
acerca
á
los
Transmisiones
por
5
53.000.000,
y
le
siguen
el
1903
y
1906,
con
17.433.383
y
18.605.142,
respectivamente.
e
AS
Los
años
de
menores
transmisiones
fueron
el
1900
y
1904,
con
3.852.479
y
3.517.290.
O
A
El
total
de
los
nueve
años
se
eleva
á
134.876.149,
90,
lo
que
arroja
un
promedio
de
pese-
Cifras
totales.
;
tas
14.986.238,87.
|
|
Hay
que
tener
en
cuenta
que
de
esos
135.000,
000,
próximamente,
90
corresponden
á
Madrid,
y
los
45
restantes
al
resto
de
España,
de
donde
resulta
que
en
Madrid,
por
este
concepto,
se
transmite
doble
que
en
el
resto
de
la
Península.
.
LXX
ad
tia
lbióos
par-
La
comparación
entre
ambos
estados
demuestra,
que,
á
los
establecimientos
particulares
ES
dai
de
se
les
transmite
cinco
veces,
próximamente,
más
capital
que
á
los
de
índole
oficial,
y
que
-
Oficiales.
Madrid
y
Barcelona
figuran,
en
ambos,
con
mayor
suma,
y
Orense
con
la
menor.
Totales
generales.
El
total
de
lo
transmitido,
por
ambos
conceptos,
establecimientos
oficiales
y
particulares,
pos.
es
de
161,330.364,38
pesetas,
lo
que
arroja
un
promedio
anual
en
los
nueve
años
á
que
se
refiere
el
estado,
de
17.925.596,04
pesetas.
:
Comparando
aquella
suma
con
el
censo
de
población,
resulta
que
en
los
nueve
años
ha
correspondido
á
cada
habitante
8,68
pesetas,
ó
sea
el
promedio
en
cada
año
de
0,96
pesetas.
Hubo
perdón
de
multas,
por
derechos
reales,
los
años
1900,
1909,
1904,
1906
y
1908.
Esto
acaso
pueda
explicar
el
que
los
años
1900
y
1904
sean
los
de
mayores
transmisiones
en
el
estado
primero.
Pero
en
el
segundo
resultan
las
más
elevadas
las
del
año
1905,
1903,
en
que
no
hubo
perdón
de
multas,
y
1906,
y
las
menores
en
1900
y
1904,
en
que
sí
lo
hubo.
No
se
ve,
pues,
relación
directa,
observándose
únicamente
que
quizá
al
aumentar
las
transmisiones
á
establecimientos
oficiales,
disminuyan
las
que
se
hacen
á
los
particulares,
y
-
viceversa.
Así,
el
900
y
904,
que
son
1
mayores
del
estado
número
10,
aparecen
con
la
menor
can-
tidad
en
el
estado
número
11.
El
1903,
que
aparece
como
menor
en
el
estado
número
10,
es
de
los
mayores
en
el
número
11.
14
PARTE
TERCERA
Instituciones
varias
de
Beneficencia
y
de
previsión.
|
E
CAPÍTULO
PRIMERO
Maternidad.—Protección
á
la
infancia.
—Protección
á
los
ancianos
y
enfermos.—Limosnas
y
soco-
rros
á
los
pobres.—
Instituciones
de
preservación,
reforma
y
rehabilitación.—Premios
á
la
virtud
y á
la
abnegación.
Algunas
Instituciones
mencionadas
en
las
tres
primeras
Partes
de
este
libro
aparecen
de
nuevo
en
la
cuarta,
porque
allí
se
trataba
de
enumerarlas
y
estudiarlas
como
manifestación
de
la
Beneficencia
oficial
Ó
particular
que
cumplen
deberes
impuestos
por
las
leyes
ó
satisfa-
cen
un
impulso
de
la
caridad,
y
ahora
se
agrupan
atendiendo
á
sus
fines,
y
para
conocer
sus
|
resultados,
diseregándolas
ya
de
las
Provincias
y
Municipios,
entidades
que
constituyen
la
base
para
los
cuadros
y
notas
que
se
han
consignado
al
examinar
aquellas
manifestaciones.
El
notorio
interés
que
ofrece
este
aspecto
de
la
Beneficencia
cuando
se
pretende
estudiar
el
problema
en
toda
su
integridad,
justificaría
dicha Parte
cuarta
del
libro,
porque
ella
pre-
senta
el
conjunto
de
fundaciones
encaminadas
á
remediar
determinadas
necesidades,
y
cote-
jando
la
intensidad
de
éstas
con
la
extensión
y
recursos
de
las
primeras,
es
como
puede
for-
marse
idea
de
lo
que
resta
por
hacer
y
de
su
urgencia.
|
E
-
Pero
no
se
pretende
realizar
esa
obra,
sino
esbozarla
simplemente,
porque
requiere
tiempo
y
medios
no
disponibles
ahora;
y
ha
sido
el
objeto
sentar
el
j
alón,
y
adicionando
á
lo
benéfico
las
Instituciones
de
previsión,
mostrar
al
propio
tiempo
la
necesidad
y
la
conveniencia
de
//
que
se
unifiquen
las
orientaciones,
los
estudios
y
la
dirección
de
unas
y
otras
cuestiones,
que
son
realmente
inseparables.
No
se
promueven
ni
atienden
en
España
con
carácter
benéfico
las
Instituciones
de
previ-
sión,
sino
como
medio
de
prevenir
ó
remediar
los
llamados
problemas
sociales.
Pero
es
indu-
dable
que
al
preocuparse
de
ellas
y
del
obrero
en
general,
son
benéficos
los
propósitos
que
impulsan
y
los
fines
á
que
se
aspira,
sin
que
éstos
excluyan
otras
conveniencias
de
índole
dis-
tinta;
y
de
todas
suertes,
son
tantas
las
afinidades
que
hay
entre
unas
y
otras
Instituciones»
que
sería
tan
indebido
el
separarlas,
como
intentar
confundirlas,
porque
mutuamente
se
com-
plementan,
teniendo
por
objetivo
mejorar
la
situación
del
necesitado,
proporcionarle
medios
pS
6
il
para
defender
su
vida
durante
las
crisis
ó
las
deseracias
que
en
el
curso
de
ellas
acontezcan,
SN
-
eN
y
ovitar
la
caída
en
el
abismo
de
la
miseria
ó
librarlo
de
él,
merced
á
la
acción
de
bienhecho-
e
ras
fundaciones.
|
)
ha
|
MATERNIDAD
,
y
f
,
:
”
;
:
e
Por
las
razones
que
en
otro
lugar
quedan
expuestas,
sólo
figuran
en
el
estado
respectivo
39
provincias,
donde
hay
50
casas
de
Maternidad.
|
En
ellas
han
sido
admitidas,
durante
el
último
período
de
la
gestación,
4.300
mujeres,
Servicios
prestados.
y
758
ingresaron
solamente
para
el
parto.
La
diferencia
que
se
advierte
entre
estos
números
y
el
de
nacimientos
que
ocurrieron,
que
es
de
182
en
el
primer
caso,
obedece,
sin
duda,
á
que
algunas
de
las
acogidas
abandonaron
los
establecimientos
antes
de
dar
á
luz.
Como
observación
interesante
se
debe
apuntar
la
siguiente:
los
nacimientos
ocurridos
.
LXXII
hallándose
asiladas
las
madres
en
los
últimos
meses
de
la
gestación,
fueron
de
3.992
niños
o
oralidad
en-
vivos
y
176
muertos;
y
de
las
admitidas
para
el
parto,
667
vivos
y
91
muertos,
lo
que
arroja
ps
e
o
ce
en
el
primer
caso
una
proporción
de
4,22
defunciones
por
100,
y
del
12,
en
el
segundo.
Esto
:
muertos.
puede
explicarse
por
la
mejor
asistencia
y
alimentación
en
la
época
anterior
al
alumbra-
AR
miento.
La
proporción
de
mortalidad
es,
en
algunas
provincias,
verdaderamente
aterradora:
en
Palencia
alcanza
un
41,67
por
100.
j
El
número
de
mujeres
refugiadas
guarda
una
relación
bastante
aproximada
con
el
de
la
O
población
de
cada
provincia.
Jaén,
Ciudad
Real,
Teruel,
Logroño,
Lérida,
Soria
y
Lugo
apa-
'
recen
con
las
cifras
más
bajas,
y
Barcelona
y
Madrid,
con
lasmás
altas,
E
219
y
903,
respecti-
vamente.
Falta
de
instituciones.
Desde
luego
se
nota
que
las
Sociedades
dedicadas
al
socorro
y
alimentación
de
las
muje-
ds
res
encinta
y
durante
los
primeros
meses
de
la
crianza,
se
hallan
muy
poco
extendidas
entre
4
nosotros,
si
bien
este
último
objeto,
en
forma
de
pensiones
en
metálico
para
la
lactancia,
se
halla
especificado
en
otro
lugar
de
esta
obra,
capítulo
II
de
la
Parte
cuarta.
PROTECCIÓN
Á
LA
INFANCIA
«Gotas
de
leche»
y
El
Consultorio
para
niños
de
pecho
y
Gota
de
leche,
de
Madrid,
fué
el
primero
estable-
:
ia
ib
cido
en
España,
y
luego
se
extendió
á
otras
poblaciones;
hoy
existe
en
diez
capitales
de
pro-
vincia,
que
cuentan
con
15
establecimientos
de
esta
clase.
|
El
de
Madrid,
respecto
al
cual
se
consigna
un
ligero
estudio
en
la
Parte
cuarta
de.
esta
obra,
en
1908
tuvo
inscritos
898
niños;
de
ellos
fallecieron
únicamente
38;
los
gastos
para
su
sostenimiento
fueron
36.886,47
pesetas,
y
cerró
sus
cuentas
con
un
superávit
de
6.107.
Conviene
advertir
que
la
característica
de
esta
Institución,
es
que
se
halle
combinada
con
el
Consultorio,
y
venga
á
ser
una
verdadera
Escuela
de
madres,
En
toda
España
reciben
esta
clase
de
socorros
14.205
ES
á
quienes
se
suministran
más
de
713.382
litros
de
leche.
|
Las
pensiones
de
lactancia,
pagadas
en
metálico,
fueron
9.
884,
é
importan
pese-
tas
145.968,82.
:
]
Cantinas
escolares
y
Las
cantinas
escolares
son
muy
o
14
en
toda
España,
y
han
suministrado
en
ela
año
Cunas
de
Jesús.
¿Itimo
97.896
raciones.
|
á
En
19
Cunas
de
Jesús,
se
han
acogido
el
año
1908
4.248
niños
de
pecho,
y
35.
387
pa
YATES
de
la
lactancia.
Asilos.
Respecto
á
Asilos
de
huérfanos
Ó
dead
resulta
que
hay
locals
en
bllos
15.022
niños,
y
entregados
á
nodrizas,
fuera
de
los
establecimientos,
8.671.
E
En
Asilos
para
hijos
de
presos,
solamente
figuran
496
niños.
No
existen,
según
la
esta-
dística,
Asilos
para
niños
epilépticos,
si
bien
en
el
fundado
por
ni
PESOS
de
Vallejo,
en
Carabanchel,
hay
niños
y
adultos.
En
los
de
sordomudos
están
asilados
263
niños
de
ambos
sexos,
y
en
los
de
ciegos,
298.
3
Eos
En
las
poquísimas
fundaciones
consagradas
á
acoger
niños
viciosos,
Ó
sea
en
las
Casas
e
Es
E
E
establecidas
en
Barcelona,
Madrid
y
Málaga,
existen
439
varones
y
30
hembras.
o
0
Hospitales
y
consul
Respecto
á
los
establecimientos
consagrados
á
los
niños
enfermos,
ya
se
encuentren
hos-
torios
para
niños
o
italizados,
ya
concurran
solamente
á
las
consultas
ó
dispensarios,
son
muy
pocos
los
que
en
España
existen,
pues
los
hay
en
17
provincias,
arrojando
un
total
de
36
Instituciones,
donde
se
prestó
asistencia
á
80.543
niños,
que
acudieron
á
las
consultas,
siendo
hospitalizados
3.852
en
los
seis
establecimientos
de
esta
clase
que
funcionan.
Sanatorios
ú
Hospi-
Una
Institución
muy
extendida
en
el
extranjero
es
la
de
los
Sanatorios
ú
Hbspibios
mari-
e
E
nos,
donde
se
reciben
niños
pretuberculosos,
sometiéndolos
á
un
régimen
de
vida
al
aire
libre,
en
las
orillas
del
mar,
y
con
alimento
y
medicación
apropiada
á
sus
dolencias,
y
por
este
medio
se
logra,
no
solamente
devolverles
la
salud,
sino
también
evitar
que
sirvan
de
tronco
á
familias
de
degenerados.
mn
e
A
A
A
e
Si
y
jes
-
.s
LXXIII
En
Francia
existen
más
de
25
establecimientos
de
esta
clase,
y
en
Italia
22;
habiendo
podido
apreciarse
sus
beneficios,
recogidos
en
las
estadísticas,
que
comprenden
muchos
milla-
res
de
casos
tratados
en
dichos
Institutos.
En
nuestra
patria,
un
notable
especialista
en
Patología
infantil,
el
Dr.
Tolosa
Latour,
ha
El
Sanatorio
de
Chi-
consagrado
su
actividad
y
su
filantropía,
inagotables,
á
la
propaganda
de
estos
Sanatorios.
Á
él
se
debe
la
creación
de
una
Sociedad
para
este
objeto,
bajo
el
patronato
de
SS.
MM.,
la
cual
sostiene
en
Chipiona
(Cádiz)
el
primer
Hospicio
marítimo
que
hay
en
España.
Apenas
concluídas
las
primeras
edificaciones,
se
han
comenzado
á
acoger
en
ellas
hasta
39
niños
enfermos,
cuyo
sostenimiento
corre
á
cargo
de
la
mencionada
Asociación,
que
fué
declarada
benéfica
y
de
utilidad
pública
en
1902.
Resulta,
pues,
que
el
Sanatorio
de
Regla,
más
que
por
su
importancia
presente,
debe
men-
cionarse
por
ser
la
primera
piedra
de
una
obra
de
gran
interés
nacional
para
combatir
el
creciente
azote
de
la
tuberculosis.
PROTECCIÓN
Á
LOS
ANCIANOS
Y
ENFERMOS.
Las
Instituciones
que
cumplen
este
fin
son
de
carácter
religioso
casi
en
totalidad
ó
inspi-
radas
en
creencias
de
esta
índole;
la
de
mayor
extensión
y
arraigo
es
la
de
las
Hermanitas
de
los
Pobres,
que
tiene
en
España
67
casas
y
acogidos
en
ellas
5.103
ancianos
de
ambos
sexos.
piona.
Las
demás
Órdenes
que
llenan
pa
objeto,
cuentan
con
75
establecimientos,
en
los
que
Las
Hermanitasdelos
hay
albergados
3.596
ancianos.
|
Badajoz,
Barcelona,
Cádiz,
Murcia
y
Tarragona
son
las
provincias
donde
mayor
número
de
establecimientos
tienen
las
Hermanitas;
las
de
Barcelona,
Cádiz,
Tarragona
y
Vizcaya
aparecen
con
más
asilados.
-—Noes
ocioso
gitar
en
este
punto
los
Asilos
de
la
Beneficencia
general,
provincial
y
muni-
cipal,
aunque
constituya
repetición
de
datos
ya
consignados
antes,
teniendo
en
cuenta
que
sé
trata
ahora
de
presentar
en
conjunto
esta
inclinación
especial
de
la
caridad,
porque,
ade-
más,
constituye
un
problema
social
que
merece
singularísima
atención.
Pobres
y
otras
Ins-
tituciones
de
igual
objeto.
!
Los
Hospitales
de
crónicos
de
Jesús
Nazareno
y
Nuestra
Señora
del
Carmen,
en
Made
y
Manera
cómo
el
Es-
el
Hospital
del
Rey,
en
Toledo,
donde
al
finalizar
el
año
1908
había
232,
250
y
100
acogidos,
respectivamente,
cabe
incluirlos
en
este
grupo,
porque
aun
cuando
son
Hospitales
por
su
cons-
titución
y
funcionamiento,
resultan
en
la
práctica
más
bien
Asilos
para
ancianos
pobres,
que
en
edad
avanzada
so
encuentran
afectos
de
dolencias
incurables,
explicadas
en
su
mayoría
por
la
miseria,
la
vejez
y
el
agotamiento
de
las
energías
vitales,
y
algo
semejante
ocurre
con
el
Asilo
de
Inválidos
del
Trabajo,
también
de
carácter
general,
donde
se
hospitalizan
70
indi-
viduos.
En
todos
ellos
se
o
hdara
que,
según
el
alta
y
baja
inserta
en
la
Parte
tercera
de
la
Esta-
dística,
la
renovación
de
la
población
hospitalizada
es
de
un
quinto
á
un
séptimo
de
la
misma
anualmente,
lo
que
demuestra,
como
antes
se
indica,
que
más
deben
considerarse
Asilos
que
Hospitales.
En
la
Beneficencia
provincial
y
municipal
se
hallan
incluídos
ocho
Hospitales
para
ancia-
tado,
la
Provincia
y
el
Municipio,
atien-
den
á
la
protección
de
los
ancianos
des-
validos.
nos,
con
354
camas
y
un
gasto
de
24.603
pesetas
anuales,
y
70
Asilos
para
todas
edades,
con
14.322
camas
y
cerca
de
cuatro
millones
de
estancias,
de
las
que
corresponde
no
escasa
parte
á
las
causadas
también
por
ancianos.
Por
este
medio
las
Provincias
y
los
Municipios
coadyuvan,
en
la
medida
de
sus
recursos,
al
socorro
y
protección
de
la
vejez
desvalida.
Por
último,
debe
consultarse
el
estado
número
9
B,
donde
se
agrupan
índole
particular
consagradas
á
asilar
con
carácter
permanente
á
los
ancianos,
que
son
146,
de
ellas
50
inactivas.
Madrid,
con
11
fundaciones
activas;
Murcia
y
Valencia,
con
ocho;
Cádiz,
con
seis,
y
Santander
y
Alicante,
con
cinco,
son
las
provincias
donde
aparece
más
atendida
esta
necesidad.
Pero
dcbe
observarse
que
algunas
de
las
fundaciones
que
en
el
citado
cuadro
10
las
fundaciones
de
Instituciones
particu-
lares
para
la
protec-
ción
delosancianos.
LXXIV
figuran,
se
hallan
mencionadas
también
en
el
capítulo
HI
de
la
cuarta
parte,
toda
vez
que
en
éste
se
detallan
los
establecimientos
que
en
la
actualidad
existen,
y
en
el
estado
número
9
se
resumen
las
Instituciones
consagradas
al
propio
objeto,
tengan
establecimiento
ó
no,
lo
cual
|
encierra
conceptos
distintos.
Asistencia
domicilia-
En
42
provincias
hay
Órdenes
ó
Asociaciones
consagradas
á
la
asistencia
domiciliaria
de
ria
de
enfermos.
—
enfermos;
prestan
este
servicio
1.
503
Hermanas,
quienes
durante
el
pasado
año
asistieron
á
33.114
enfermos.
Baleares,
Barcelona,
Castellón,
Gerona,
Guipúzcoa,
Murcia,
Sevilla
y
Valencia
son
las
provincias
donde
alcanza
esta
Institución
mayor
desarrollo.
En
la
Beneficencia
particular
aparecen
ocho
fundaciones
(cuatro
de
ellas
activas)
desti-
nadas
á
la
asistencia
domiciliaria
de
enfermos,
y
118
(55
activas)
que
tienen
por
objeto
tam-
bién
el
socorro
de
ellos,
sin
exigir
que
estén
hospitalizados.
LIMOSNAS
Y
SOCORROS
Á
LOS
POBRES
Cuando
se
trata
de
esta
misión,
que
llena
la
caridad
privada,
y
de
quienes
dan
sus
bienes
para
los
necesitados
ó
hacen
llegar
á
sus
manos
los
auxilios
materiales
y
morales
que
han
menester,
se
advierte
que,
con
ser
indispensables
aquéllos,
tendrían
menguado
aprovecha-
miento
sin
la
legión
de
agentes
que
moviliza
dicha
virtud
para
socorrer
y
consolar,
HiOlo
diendo
igualmente
al
cuerpo
que
al
espíritu.
Dictados
de
la
expe-
.
Del
propio
modo
impone
la
experiencia
la
necosidad
de
UTénan
los
socorros
y
de
persis-
gon
ERerie
tir
en
la
concesión
de
ellos,
al
efecto
de
procurar
que
la
persona
ó
familia
desgraciada
pueda
:
levantarse
de
nueyo
para
continuar
su
camino
por
los
senderos
de
la
vida,
y
por
ende,
toda
distribución
de
bienes
y
entrega
de
limosnas
para
quienes
fácilmente
ostentan
la
condición
de
pobres,
hechas
al
acaso
sin
conocer
que
la
necesidad
es
verdadera
ni
preocuparse
de
si
continuará
después
de
dado
el
socorro,
suele
ser
ineficaz,
cuando
no
perniciosa,
en
la
mayo-
ría
de
las
ocasiones.
:
Por
ello,
las
fundaciones
que
tienen
como
objetivo
este
bien,
y
las
Asociaciones
dedicadas
-
á
realizarlo,
ya
sean
de
carácter
laico
ó
religioso,
son
las
que
más
fructuosamente
pueden
dis-
tribuir
los
recursos
que
muchos
bienhechores
destinan
á
los
pobres,
porque
lo
efectúan
de
una
manera
regular
y
ordenada,
tomando
antecedentes
de
éstos,
acercándose
á
ellos
á
fin
de
persuadirse
de
la
intensidad
de
sus
congojas
y
de
acrecentar
el
donativo
con
el
consuelo,
persistiendo
en
prodigarlo
mientras
el
caído
recobra
las
fuerzas
suficientes
para
valerse
por
sí
propio.
:
Servicios
prestados
Damos
lugar
en
este
O
á
los
organismos
que
tienen
tales
orientaciones,
y
entre
éstos,
de
"2923"
ón
primer
término,
á
las
JUNTAS
Ó
ASOCIACIONES
MUNICIPALES
DE
DISTRITO,
publicando
antoce-
AN
dentes
relativos
á
28
provincias
y
á
46
poblaciones,
en
las
cuales
se
hallan
en
ejercicio
217
-
Asociaciones,
con
un
total
de
8.806
miembros,
que
entregaron
en
el
año
anterior
51.190
soco-
rros
en
metálico,
468.506
bonos
de
comida
y
3.297
prendas
de
ropas.
e
En
las
provincias
de
Barcelona,
Córdoba,
Burgos,
Murcia
y
Sevilla
es
ende
tienen
mayor
importancia
estas
Instituciones,
notándose
que
en
las
limosnas
que
as
considera:
das
en
conjunto,
predominan
los
socorros
en
bonos
de
comida.
Tiendas-asilo.
Come-
Aparecen
en
la
estadística
antecedentes
de
Tiendas-asilo
y
Comedores
de
caridad
relativos
dores
de
caridad.
|
á
23
provincias
y
34
localidades,
en
las
que
existen
50
establecimientos
que
han
suministrado
;
en
el
plazo
de
un
año
3.492.215
raciones.
Las
provincias
donde
resulta
tener
más
arraigo
esta
útil
Institución,
á
juzgar
por
el
número
de
raciones
entregadas,
son
las
de
Barcelona,
Gra-
_
nada,
Logroño,
Murcia,
Valladolid,
Vizcaya
y
Zaragoza,
Respecto
á
los
roperos
y
talleres
de
caridad,
han
podido
coleccionarse
datos
de
29
pro-
|
vincias
y
54
poblaciones,
con
85
Instituciones
de
esta
índole,
que
entregaron
en
el
período
á
que
se
refiere
la
Estadística
20.805
prendas
para
adultos
y
18.867
para
niños.
En
la
provincia
LXXV
de
Castellón
es
donde
resultan
más
extendidas;
pues
existen
en
12
poblaciones,
en
las
que
Roperos
y
talleres
de
6
roperos.
Atendida
la
importancia
de
los
socorros
entregados,
apare-
EA
cen
en
primer
lugar
las
provincias
de
Barcelona,
Granada,
Madrid
y
Santander.
|
Merece
especial
mención,
por
Su
importancia,
el
«Ropero
de
la
Reina
Victoria»,
próximo
Es
á
inaugurarse
en
esta
Corte,
Con
más
de
40.000
prendas
de
abrigo
y
ropas
para
los
pobres,
Ñ
confeccionadas
por
las
Señoras
de
Madrid,
siguiendo
el
ejemplo
de
SS.
MM.
nuestra
egregia
3
Soberana
Doña
Victoria
Eugenia,
y
la
Reina
Madre
Doña
María
Cristina,
y
de
SS.
AA.
las
Infantas
Doña
Isabel,
Doña
Teresa
y
Doña
Luisa,
que
materialmente
han
tomado
parte
en
tan
hermosa
labor,
dando
todas
gallarda
muestra
de
sus
intensos
caritativos
sentimientos
y
de
la
maternal
solicitud
con
que
socorren
á
los
necesitados
y
desvalidos.
i
DN
Al
cumplimiento
de
estos
fines,
además
de
otros
varios,
atienden
las
Conferencias
de
San
ERE
hen
Vicente
de
Paúl,
Sociedad
extendidísima
en
España,
regular
y
uniformemente
organizada,
e
constituyéndola
un
Consejo
Superior,
tres
centrales
y
49
particulares,
de
los
que
dependen
538
Conferencias,
á
las
que
se
halla
adscrito
un
total
de
19.765
socios.
Éstos
visitaron
el
año
último
10.876
familias
pobres,
facilitaron
837
matrimonios
entre
personas
que
vivían
en
concubinato,
intervinieron
en
la
legitimación
de
306
hijos
y
dieron
instrucción
á
3.257
niños
y
1.742
adultos,
invirtiendo
en
estas
obras
la
suma
de
689.211,14
pesetas.
En
la
Parte
cuarta
se
insertan
datos
de
los
cinco
años
últimos,
sin
que
al
estudiarlos
se
advierta,
en
términos
generales,
cambio
alguno
en
la
marcha
uniforme
de
esta
Sociedad,
En
el
estado
número
9
(B
y
C)
se
encuentran
resumidas
las
fundaciones
de
índole
par-
Fundaciones
particu-
ticular
que
se
consagran
á
los
indicados
fines.
Para
la
visita
domiciliaria
se
mencionan
17
a
Instituciones,
de
las
cuales
cuatro
entregan
los
socorros
en
especie
y
las
demás
en
metálico.
:
Hay
996
fundaciones
(de
ellas
530
activas)
que
se
dedican
á
la
práctica
de
las
limosnas,
E
y
171
igualmente
activas,
cuyo
objeto
aparece
condensado
en
el
epígrafe
general
de
«Socorro
8
á
los
pobres».
|
Ea
E
En
el
propio
lugar
se
hace
referencia
á
tres
cocinas
económicas
y
á
seis
fundaciones
para
el
socorro
de
obreros,
y
tres
para
el
de
escritores
y
artistas
desvalidos,
todas
las
cuales
tienen
apropiada
cabida
en
este
lugar
por
su
evidente
analogía
con
las
referidas
en
la
Parte
cuarta,
|
0
funcionan
30
talleres
.
e
AA
MO
AO
Ro
Ue
ve
AN
E
rd
a
>
e:
7
-
E
A
A
da
$
y)
INSTITUCIONES
DE
PRESERVACIÓN,
REFORMA
Y
REHABILITACIÓN
Entre
los
establecimientos
y
Asociaciones
de
carácter
benéfico,
debidos
á
la
munificencia
0%
0
y
altruísmo
sociales,
se
encuentran
todos
aquellos
que,
por
los
fines
á
que
se
deben,
pueden
clasificarse
como
de
preservación,
reforma
ó
rehabilitación
de
jóvenes
que,
por
causas
á
veces
complejas,
corren
peligro
de
caer
en
el
vicio,
Ó
que,
contaminados
ya,
son
susceptibles
“de
rectificar
su
conducta
y
de
rehabilitarse
ante
la
sociedad.
i
Casas
de
protección
para
jóvenes.
|
a
3%
:
Só
ASE
+4.
Sus
diversos
objetos.
Muchas
de
estas
Casas
no
constituyen
establecimientos
de
carácter
especial;
son
Si
Mtervención
merlto-
mentos
que
acogen,
para
darles
alimento,
vestido
y
educación,
á
jóvenes
sin
O
Ó
iO
e
;
cala
O
Con-
>
A
S
a
ía
AE
An
al
hrovósito
de
corre-
*
»
nados
por
ésta.
Otras,
sin
embargo,
sólo
admiten
J
óvenes
extraviadas
con
el
DER:
:
2
da
NE
gir
sus
costumbres
y
rehabilitarlas
moral
y
socialmente,
y
en
esta
obra
Ocupan
mez
ne
las
Congregaciones
de
Trinitarias,
Oblatas
y
Adoratrices,
cuyas
Cásas:s6
aproximan
á
veinte,
ot
siendo
menor
el
número
de
las
pertenecientes
á
las
últimas,
constituídas
cada
una
de
dichas
Casas
por
doce
á
quince
religiosas,
que
con
el
producto
de
su
trabajo
manual
mantienen
á
:
Í
aquellas
jóvenes.
E
O
0
e
El
número
de
varones
acogidos
en
las
provincias
que
menciona
el
estado
respectivo
es
540,
y
el
de
hembras
asciende
á
1.878.
LXXVI
Ásilos
para
sirvientes.
dE
Su
necesidad.
Las
jóvenes
pertenecientes
á
familias
pobres,
imposibilitadas
por
la
carencia
de
recurso-
DN
|
para
vivir
al
lado
de
sus
padres,
especialmente
en
las
poblaciones
rurales,
se
ven
en
la
nece-
sidad
de
emigrar
á
otras
más
populosas
y
ricas
en
busca
de
medios
de
subsistencia.
Analfa-
:
betas
por
regla
general,
con
desconocimiento
completo
de
lo
más
rudimentario
en
cualquier
oficio,
sintiéndose
apenas
con
aptitud
para
el
trabajo
doméstico,
empiezan
por
solicitar
colo-
cación
en
calidad
de
sirvientes
de
familias
de
posición
modesta,
cerca
de
las
cuales
sólo
pueden
ganar
salarios
muy
reducidos.
Hasta
que
llegan
á
ser
buenas
cocineras
ó
hábiles
planchadoras,
carecen
de
la
estabilidad
necesaria
para
constituir
algún
ahorro,
viéndose
á
menudo
errantes
por
las
calles,
sin
más
albergue
que
una
casa
de
las
llamadas
de
dormir,
de
malísimas
condiciones,
en
donde
van
consumiendo
los
pocos
recursos
de
que
disponían
y
se
crean
una
situación
desesperada
que
las
hace
víctimas
muchas
veces
de
la
prostitución
y
del
crimen.
Á
evitar
estas
consecuencias
tienden
los
Asilos
para
sirvientes,
Instituciones
*
8
bienhechoras
creadas
generalmente
al
amparo
de
Congregaciones
religiosas,
con
objeto
de
dar
albergue
á
las
jóvenes
sirvientes
sin
trabajo,
enseñarlas
el
camino
de
la
virtud,
instruir-
las
en
todos
los
menesteres
de
su
oficio
y
proporcionarlas
colocación
en
casas
de
familias
honradas.
Fines
que
realizan
y
sus
resultados.
Según
los
datos
que
se
insertan
en
su
lugar,
existen
22
Asilos
y
1.735
acogidas,
y
radican
on
éstos
en
Vitoria,
Almería,
Barcelona,
Burgos,
Coruña
y
Santiago,
Gerona,
Huesca,
Madrid,
Málaga,
Murcia,
Navarra,
Oviedo,
Salamanca,
Santander,
Toledo,
Valencia,
Valladolid,
Bilbao
-
y
Zaragoza.
o
Patronato
para
la
represión
de
la
trata
de
blancas.
cocupa
en
grado
extraordinario
á
los
s
importantes
de
todos
ellos,
sin
dis-
Protección
que
se
le
dispensa.
tada
dirección
de
una
Junta
19)
Personalidad
del
Pa-
e
Entre
las
disposiciones
dictadas
para
iodo,
vers
Réal
orden
de
10
de
Febrero
de
190
A
p
de
dibujo,
alemán,
inglés
y
francés.
:
corrigendos.
-
chel,
cuya
historia
y
fundación,
distribución
de
edificios,
locales,
noticias
de
las
Juntas
de
LXXVIL
Asociaciones
para
facilitar
el
matrimonio
entre
quienes
hacen
vida
común.
La
rehabilitación
de
la
mujer,
que
persiguen
las
Instituciones
mencionadas,
es
objeto
tam-
Su-importancia
en
el
E
de
los
esfuerzos
que
á
ella
dedican
otras,
muy
antiguas
algunas,
que
lo
realizan
por
medio:
ie.
del
matrimonio.
La
mujer,
nO
sólo
cae
por
la
seducción
y
las
malas
artes
“empleadas
para
su'
explotación,
sino que,
en
ocasiones,
por
la
escasez
de
recursos
con
que
sufragar
los.
reduci-:
dos
gastos
que,
dada
su
modesta
posición,
puede
ocasionar
la
boda,
y
obligada
por
circuns-
tancias
á
que
difícilmento.
puede
sustraerse,
se
une
maritalmente
con
su
prometido
esperan-
zada
de
que
en
día
más
Ó
ó
menos
lejano
podrá
consagrar
dicha
unión
en
la
forma
que
deman-
dan
la
Religión
y
las
leyes.
Encargadas
de
realizar
esta
esperanza
en
bien
de
la
Sociedad
y
de
la
mujer
que
se
encuen-
A
de
las
ca
tentes
y
sus
resul-
tra
en
situación
tan
anormal,
y
acaso
preservándola
de
mayor
desgracia,
aquellas
Asociacio-
tados.
z
ne
nes,
en
número
de
51,
han
regularizado
en
el
último
año
1.760
matrimonios;
el
mayor
número
en
las
provincias
de
Barcelona,
Madrid
y
Sevilla.
-
Reformatorio
de
Santa
Rita
en
Carabanchel.
Está
dedicado
á
la
educación
correccional
de
la
juventud,
y
su
principal
fin
es
la
reforma
Su
objeto.
de
costumbres
de
los
hijos
de
familia,
menores
de
edad,
que
con
arreglo
al
Código
civil
sean.
objeto
de
corrección
impuesta
por
los
padres
ó
tutores.
-
Los
medios
para
obtenerla
consisten
preferentemente
en
la
enseñanza
moral
y
religiosa,
Medios
para
lograrlo,
y
en
trabaj
os
materiales,
faenas
domésticas
y
en
algunas
de
campo
y
floricultura.
Tiene
estudios
completos
de
primera
y
segunda
enseñanza,
carrera
de
Derecho,
prepara-
N
ción
para
Academias
militares,
Correos,
Telégrafos,
Aduanas,
Escuela
de
Comercio
y
clases
La
edad
para
la
admisión
es
de
diez
á
veintitrés
años.
Las
pensiones
que
ln
de
abonar
po
eds
los
admitidos,
varían,
según
la
edad,
entre
50
y
150
pesetas
mensuales,
y
de
cinco
410
para
venes.
200
entretenimiento
de
ropas
y
gastos
menores.
|
A
La
fundación
del
establecimiento
se
hizo
por
ley
de
4
de
Enero
de
1883,
y
comenzó
su.
misión
en
1890,
cuando
los
Religiosos
Terciarios
Capuchinos
de
Nuestra
Señora
de
los
Dolo-
res
se
encargaron
de
su
régimen
y
dirección.
El
movimiento
del
personal
de
alumnos,
según
el
resumen
total
de
cada
año,
su
clasifica-
ode
'
ción,
el
resultado
general
de
la
corrección
y
los
ingresos
y
gastos
ocurridos
desde
1898
á
1908,
ción
religiosa
figuran
detalladamente
en
la
página
593,
observándose
en
el
estado
respectivo
los
excelentes.
Ea
resultados
que
ha
obtenido
la
fundación
en
materia
de
tanta
trascendencia
familiar
y
social,
de
E
y
que
se
deben
á
la
discreción,
tino
6
ilimitada
paciencia
que
adornan
á
los
BALEIDSeN
eee
-
cuer
gados
de
tan
ardua
y
difícil
tarea.
-
y
A
La
misma
Congregación
religiosa
tiene
una
casa
en
Dos
lonia
de
San
Hermenegildo»,
en
todo
igual
al:
Reformatorio
de
Santa
Rita,
aunque.
alberga.
menor
número
de
alumnos.
ln
Torrente
(Valencia),
la
Casa
Matriz
y
el
Noviciado.
Dirige
también
el
Monasterio
de
dic
en
Extremadura,
RO2ne
los
alumnos
no
están
en
calidad
de
+
4
A,
£
Hermanas
(Sovilla),
titulada.
ER
En
Godella
“Valoncia)
ont
construyendo
un
nuevo
edificio,
que
será
ble
para
Refor-
formatorio
y
Noviciado.
Hay
una
Residencia
en
Madrid,
que
es
sucursal
de
la
Escuela
de
Santa
Rita,
de
Caraban-
Patronos,
reglamentos
para
la
Escuela
y
estadísticas
generales
y
noticias
de
casas
particula-
res,
constituyen
un
folleto
publicado
en
esta
corte
el
año
1906.
LXXVIIL
-
Escuela
de
reforma
y
asilo
de
corrección
paternal
de
jóvenes
del
Príncipe
de
Asturias.
Créditoconsignadoen
El
Real
decreto
de
10
de
Mayo
de
1907
creó
dicho
establecimiento,
y
determina
se
incluya
eso
nos
presupuestos
del
Estado
la
cantidad
de
1.000.000
de
pesetas,
distribuída
en
cuatro
anua-
lidades,
con
destino
á
la
construcción
del
edificio,
cuyo
objeto
ha
de
ser
análogo
al
que
en
la
actualidad
llena,
aunque
imperfectamente,
la
Escuela
de
Reforma
de
Santa
Rita,
en
Cara-
banchel.
j
Aprobados
la
Memoria,
proyecto,
planos
y
el
pliego
de
condiciones,
se
autorizó
la
subasta
pública
bajo
el
tipo
de
999.926,50
pesetas,
que
fué
aprobada
en
22
de
Julio
de
1908,
adjudi-
Junta
inspectora
para
Cándose
por
pesetas
914.955,
y
comenzó
la
construcción
en
terrenos
de
la
posesión
de
Vista
on
del
Alegre,
creándose
por
Real
decreto
de
19
de
Mayo
de
1908
una
Junta
inspectora
para
la
cons-
OS
trucción
del
edificio,
con
facultad
para
vigilar
y
recibir
las
obras.
Plantas
del
edificio
y
El
edificio
tiene
distribuídos
todos
los
servicios
en
cuatro
plantas:
On
Edo
sótanos,
perfectamente
ventilada,
se
destina
á
almacenes
y
depósitos,
instalándose
también
en
la
misma
un
gimnasio,
suficientemente
amplio.
:
En
la
planta
baja,
además
del
vestíbulo
y
escaleras,
se
instalarán:
el
despacho
del
Direc-
tor
y
el
de
Procuración,
cajas
y
archivos,
habitación
del
Padre
general,
recibidores
particu-
lares,
ropería
de
la
Comunidad
y
Otra
general,
salón
de
visitas,
escritorio,
salas
de
reconoci-
miento,
enfermería
general
y
servicio
de
desinfección,
baños
y
duchas.
En
dicha
planta,
y
con
entrada
directa
desde
el
vestíbulo,
se
encuentra
situada
la
iglesia,
que
ocupa
la
altura
total
del
edificio
y
que
tiene
una
longitud
de
40
metros
por
nueve
de
ancho;
detrás
del
presbiterio
se
encuentra
situada
la
sacristía,
y
en
el
piso
segundo
se
dis-
pondrá
una
amplia
tribuna
para
los
corrigendos,
|
|
Completan
esta
planta
las
refectorías,
clases,
talleres
y
servicio
general
de
rotrotes,
lava-
bos,
ete.
ee
e
|
En
la
planta
principal
se
establecerá
la
capilla
doméstica
con
su
sacristía
y
la
biblioteca,
cocina,
refectorio
y
celdas
para
los
Padres,
los
mismos
servicios
para
huéspedes,
celdas
para
enfermos,
salón
y
comedor
para
los
mismos,
y
sobre
el
vestíbulo
el
salón
de
conciertos,
en
el
que
se
proyecta
construir
un
pequeño
teatro.
eE
a
En
esta
planta,
y
detrás
de
la
iglesia,
se
instalarán
los
dormitorios
generales,
que,
por
medio
de
cuatro
escaleras,
comuniquen
con
las
otras
plantas,
|
La
segunda
sólo
se
levanta
en
la
parte
de
fachada
principal,
y
en
ella
se
construirán
celdas
para
los
corrigendos,
el
archivo
musical
y
la
tribuna
de
que
va
hecha
mención.
La
fachada
principal
mide
una
línea
de
125
metros,
con
altura
general
de
17,30,
y
todo
el
edificio
ocupa
una
superficie
de
3.983
metros
cuadrados,
que
equivalen
á
51.301,04
pies
cua-
j
drados,
todo
en
superficie
cubierta.
|
A
AS
Necesidad
deadquirir
Las
obras
avanzan
bastante
en
su
ejecución,
6
indudablemente
al
terminarse
el
edificio.
serenos
Mmltroles:
impondrá,
según
propone
el
Centro
directivo,
la
necesidad
de
ensanchar
los
límites
que
circundan
la
posesión
de
Vista
Alegre
por
la
parte
del
arroyo,
porque
no
es
posible
de
otra
suerte
que
los
acogidos
en
aquél
tengan
espacio
donde
moverse
ampliamente
ni
realizar
los
trabajos
de
campo
que
son
base
del
sistema
de
educación
que
requiere
la
salud
de
la
pobla-
ción
que
allí
ha
de
albergarse.
-
|
|
LE
a
Al
indicado
objeto,
debieran
adquirirse
los
terrenos
que
considere
conveniente
la
Junta
de
reforma,
formulándose
los
oportunos
planos
y
cumpliéndose
con
los
demás
trámites
ad-
-
ministrativos
hasta
conseguir
el
crédito
necesario
para
la
compra
de
aquéllos.
Patronato
de
niños
abandonados
y
presos
en
Barcelona.
Digna
es
de
ser
conocida
esta
Institución
catalana,
que
realiza,
merced
al
celo
de
la
ini-
A
ciativa
privada,
lo
que
en
otras
naciones
se
hace
bajo
e]
amparo
de
la
ley
y
mediante
la
q
acción
directa
del
Estado.
E,
|
cl
8
El
Patronato
referido
acogo,
en
cuanto
le
es
posible,
á
todos
los
niños
presos,
procura
su
Fines
que
cumple.
enmienda
y
reforma,
y,
educándolos,
les
proporciona
á
la
vez
instrucción
adecuada.
Á
este
efecto,
cuenta
con
la
Casa
de
Corrección,
donde
los
pequeños
delincuentes
permanecen
todo
E
el
tiempo
necesario.
Cuida
después
de
darles
trabajo,
facilita
su
ingreso
en
el
Ejército
ó
en
ES
>
los
buques,
ó
bien,
según
los
casos,
los
retorna
al
seno
de
sus
familias.
Y
cuando
están
ya
colo-
cados
en
talleres,
fábricas
ú
otras
labores,
continúa
vigilándolos
hasta
conseguir
su
completa
rehabilitación
moral,
devolviéndolos
sanos
de
espíritu
á
la
sociedad
que
quizá
con
sus
aban-
E
donos
los
precipitó
prematuramente
en
el
delito.
:
Comienza
el
Patronato
por
visitar
á
los
niños
en
la
cárcel,
los
estudia
en
su
carácter,
incli-
Medios
que
emplea.
naciones,
índole
del
hecho
punible
que
ejecutaran,
etc.,
y
al
ser
puestos
en
libertad,
ó
procura
;
8
que
vuelvan
al
lado
de
sus
familias,
ó
que
ingresen
en
la
Casa
de
Corrección.
En
el
segundo
caso,
si
continúan
pendientes
las
causas
á
que
están
sometidos,
se
les
acompaña
sin
ostenta-
3
ción
pública
alguna
siempre
que
tienen
que
comparecer
ante
Juzgados
ó
Tribunales,
y
si
en
E:
su
día
la
imposición
de
la
pena
no
interrumpe,
por
desgracia,
esta
obra
educadora,
permane-
|
Ls
cen
en
el
establecimiento
del
Patronato
todo
el
tiempo
que
el
reglamento
permita,
caso
de
o
|
que
no
convenga
antes
reintegrarles
á
la
vida
social
plena.
Merced
á
su
trabajo
en
los
talle-
MS
/
res
de
la
Casade
Corrección,
fórmanse
á
los
niños
peculios
modestos
que
les
fomenta
el
2
hábito
del
¡ahorro
y
les
facilita
la
obtención
de
libretas
en
la
Caja
á
tales
economías
con-
|
sara
dise
A
A
E:
Es
todo
esto
el
cumplimiento
de
la
protección
tutelar
en
beneficio
de
la
juventud
delin-
Suplela
acción
oficial.
cuente,
llevando
á
cabo
una
obra
redentora
que
en
vano
intentan
los
pocos
y
deficientes
|
|
|
artículos
de
nuestro
Código
penal
que
se
ocupan
de
procurar
la
corrección
de
los
niños
que
OA
delinquen.
les
|
En
España,
ni
da
resultado
entregarlos
á
sus
familias,
responsables
las
más
de
las
veces
cs
de
los
hechos
cometidos
é
incapaces
para
toda
labor
educativa,
ni
existen
todavía
estableci-.
A
mientos
de
Beneficencia
bien
organizados
á
este
objeto,
ó
son
en
escaso
número.
Sa
anta
E
El
Patronato
de
niños
abandonados
y
presos
de
Barcelona,
que
lleva
ya
bastantes
años
de.
vida,
con
resultados
maravillosos,
siquiera
no
puedan
condensarse
en
un
trabajo
estadístico,
st
enseña
al
Estado
lo
que
debiera
ha
tiempo
hacer,
á
semejanza
de
otros
países
que
van
á
la
cabeza
en
las
reformas
penitenciarias;
y
poniéndose
en
relación
con
las
familias
de
los
jóve-
0
nes
delincuentes
y
con
los
Tribunales
de
justicia,
suple
la
acción
del
Poder
público
en
una
materia
social
importantísima,
verdaderamente
descuidada
en
nuestra
Patria.
'
Mucho
convendría
que
iniciativas
de
este
género
encontraran
decidido,
apoyo
en
los
Gobiernos,
secundándolas
con
eficaces
preceptos
legislativos
y
con
elementos
económicos
que
permitieran
su
completo
desenvolvimiento.
pis
'
.
3
PREMIOS
Á
LA
VIRTUD
Y
Á
LA
ABNEGACIÓN
3
po
]
RO:
z
5
UREA
e
A
Ñ
,
al
'
.
a
Ñ
4
A
Fundación
de
San
Gaspar.—La
existencia
de
dicha
fundación
coadyuva
á
los
fines
que
llena
la
Orden
civil
de
la
Beneficencia,
comprendida
también
en
este
grupo;
pero
cumple
un
objeto
más
práctico
y
amplio
todavía,
porque
no
sólo
socorre
con
los
intereses
de
un
capital
iS
importante
á
quienes
llevan
á
cabo
actos
de
heroísmo,
de
abnegación
ó
de
caridad
en
prove-
10
:
o
E
cho
del
prójimo,
auxilio
que
realmente
no
se
concede
al
ingresar
en
aquella
Orden,
sino
que
A
LXXX
alivia
además
á
los
que
dedican
su
vida
al
cultivo
de
las
lotras
y
son
más
afortunados
en
reco-
ger
gloria
que
en
procurar
medios
indispensables
para
la
subsistencia
material
ó
el
cumpli-
a
miento
de
las
obligaciones
que
la
familia
impone.
Premia
la
virtud
y-
Cortar
el
paso
á
la
miseria
ó
la
penuria
que
á
veces
rodea
á
literatos
notables,
dignos
de
eds
sntor
mejor
suerte,
y
premiar
al
hombre
heroico
ó
virtuoso
que
antepone
el
amor
al
prójimo
ásus
Sd
propios
intereses,
he
ahí
el
objeto
de
la
fundación
de
San
Gaspar,
que
cumplo
religiosamente
la
Real
Academia
Española,
encargada
de
realizar
la
voluntad
del
insigne
varón
que
conci-
biera
obra
tan
humanitaria,
cuya
vida
numérica
aparece
en
la
página
596.
Fundación
de
D.
José
de
Santa
María
de
Hita.
La
Real
Academia
de
Ciencias
Morales
y
Políticas
tiene
á
su
cargo
el
cumplimiento
de
los
fines
de
la
fundación
instituida
por
D.
José
Santa
María
de
Hita,
con
objeto
de
Otorgar
«pre-
mios
á
la
virtud,
al
trabajo
y
á
la
obra
más
útil
escrita
sobre
moral,
adjudicables
aquéllos
por
bienios
ó
trienios».
Recompensa
actos
de
dola
en
ignorados
rin-
estimular
los
hábitos
del
trabajo
para
eE
|
é
ínti
r
un
llamamiento
á
los
escritores
con
el
respecto
á
lo
mucho
que
pueden
hacer
moralistas,
políticos
y
sociólogos
frente
al
interós
egoísta
y
al
decaimiento
que
hoy
invade
á
los
hombres.
--
La
multiplicación
de
fundaciones
como
la
de
D.
J
osé
Santa
María
de
Hita,
de
la
cual
se
da
aquí
somera
idea,
renovaría,
saneándolo,
el
ambiente
moral
de
los
tiempos
presentes.
Cómo
atiende
la
ilustre
y
Real
Corporación
mencionada
á
la
voluntad
fundacional,
y
cuáles
son
los
hechos
premiados,
se
hallarán
en
el
séptimo
grupo
de
los
que
constituyen
la
última
parte
de
la
obra,
:
Orden
civil
de
la
Beneficencia.
Í
Su
objeto.
Instituída
esta
condecoración
por
el
Real
decreto
de
17
de
Mayo
de
1856
para
premiar
á
los
individuos
de
ambos
sexos
que
en
tiempos
de
calamidades
prestaran
servicios
extraordi-.
narios,
el
Real
decreto
de
30
de
Diciembre
de
1857,
todavía
vigente,
amplió
su
objeto,
desti-
nando
la
Orden
civil
de
la
Beneficencia
á
recompensar
los
actos
heroicos
de
virtud,
de
ab-
negación,
de
caridad,
y
los
servicios
eminentes
que
cualquier
individuo
realice
durante
una
calamidad
permanente
ó
fortuita,
mediante
los
cuales
se
haya
salvado
ó
intentado
salvar
la
fortuna,
la
vida
ó
la
honra
de
las.
personas,
ó
disminuído
los
efectos
de
un
siniestro,
ó
haya
resultado
algún
beneficio
trascendental
y
positivo
á
la
Humanidad.
|
|
Era
preciso
además
indemnizar
convenientemente
al
que
en
bien
ó
en
socorro
de
sus
semejantes
se
sacrifica,
cuando
sin
otro
patrimonio
que
su
trabajo
expone
su
vida
ó
se
inuti-.
liza
por
heroica
abnegación.
Así
se
alienta
al
hombre
modesto
y
sencillo
en
el
camino
de
la
-
virtud,
dice
el
preámbulo
del
referido
Real
decreto.
Y
de
aquí.
que,
recayendo
la
gracia
en
persona
notoriamente
desvalida,
pueda
declararse
anejo
el
goce
de
una
pensión,
que
prácti-.
camente
no
se
otorga.
>
el
A
id
MS
y
Obsérvase
en
el
examen
de
las
múltiples
propuestas
que
las
Autoridades
elevan
para
la
Se
desnaturaliza
en
concesión
de
la
Cruz
de
Beneficencia,
que
no
han
arraigado
lo
bastante
en
el
espíritu
público
EA,
los
sabios
consejos
que
el
legislador
diera
para
poner
coto
á
ciertas
ambiciones
y
propósitos
egoístas
mal
disfrazados
de
caridad
ó
de
heroísmo.
Es
consolador
ver
la
frecuencia
con
que
muchos
particulares,
Pero
singularmente
individuos
de
los
beneméritos
Institutos
de
la
Guar-
dia
civil
y
Carabineros,
realizan
actos
inspirados
en
el
más
ardiente
amor
al
prójimo,
sin
otros
impulsos
que
los
que
dan
la
virtud
y
el
valor
personal
puestos
al
servicio
del
bien
y
del
deber
humanitario;
pero
no
son
pocos
los
casos
en
que
por
el
cumplimiento,
laudable
siempre,
de
lasjobligaciones
previamente
aceptadas
é
ineludibles
del
cargo
remunerado,
Ó
de
penalidades
que
la
índole
del
mismo
impone,
por
actos
que
distan
mucho
de
ser
abnega-
dos
ó
heroicos,
inténtase
conquistar
la
aureola
con
que
la
Orden
civil
de
Beneficencia
brinda
á
los
que
realmente
la
ganan
sin
pensar
siquiera
que
la
merecen.
Importa,
pues,
si
ha
de
mantenerse
pura
en
su
alcance
y
en
sus
elevados
fines
la
Orden
referida,
que
no
sea
dócil
instrumento
de
públicas
vanidades,
sino
tributo
rendido
en
justi-.
cia
al
verdadero
héroe,
galardón
con
que
el
Estado
reconoce
virtudes
excepcionales
y
esti-
mula
á
sentirlas
y
practicarlas.
Tal
es
la
experiencia
adquirida
en
el
estudio
de
los
expedientes
que
la
Dirección
general
de
Administración
tramita
con
motivo
de
las
citadas
propuestas.
|
Los
datos
consignados
en
la
página
598
ponen
de
relieve
los
resultados
que
arroja
la
esta-
Número
de
conce-
dística
de
la
Orden
de
la
Beneficencia
desde
1.
de
Enero
de
1907,
observándose
que,
á
partir
EA
de
dicha
fecha,
se
han
concedido
281
cruces
de
3.*,
16
de
2."
y
tres
de
1.”,
que
hacen
un
total
de
300,
sin
goce
de
pensión
ninguna,
siendo
Andalucía
la
región
que
más
se
ha
distinguido
en
los
actos
de
sacrificio
y
de
heroísmo
comprendidos
en
tan
meritoria
y
honrosa
Orden.
Sociedad
española
de
Salvamento
de
náufragos.
Instituída
esta
Sociedad
en
el
mes
de
Diciembre
de
1880,
su
denominación
denota
el
objeto
primordial
que
satisface.
Además
lleva
en
Su
propio
seno
poderosos
estímulos
para
la
mejor
realización
de
sus
fines.
Tiene
establecidos
premios
y
pensiones
en
favor
de
los
que
ejecutan
los
más
meritorios
actos
de
salvamento.
'
ds
E
Medallas
de
oro,
de
plata
y
de
bronce;
recompensas
en
metálico;
indemnizaciones
y
dietas
Premios
y
pensiones.
o
Cd
¡
-
que
otorga.
J
por
consecuencia
de
las
pérdidas
materiales
que
los
salvamentos
originen;
jubilaciones
para
los
patrones
de
botes
salvavidas;
la
medalla
llamada
de
cooperación,
en
favor
de
los
que,
sin
intervenir
directamente
en
los
salvamentos,
prestan
relevantes
servicios
á
la
Sociedad;
el
premio
Alfonso
XIII,
para
los
actos
heroicos
do
notoriedad;
el
premio
internacional
de
,
E.
Robin
en
obsequio
á
los
capitanes
de
los
buques
españoles
que
durante
su
navegación
salven
á
las
tripulaciones
de
otros
barcos,
sin
distinguir
mares
ni
pabellones,
y
o
particulares
instituídos
por
los
socios,
forman
el
cuadro
de
las
recompensas
que
la
Fociodad:
(
concede
á
los
que
las
ganan
con
sus
acciones
ó
sacrificios.
A
A
NAO
No
hay
para
qué
insistir
en
la
trascendencia
del
cometido
loable
que
la
Sociedad
espa-
ñola
de
Salvamento
de
náufragos
realiza,
si
se
recuerda
la
considerable
extensión
sl
nues-
E
4
AS
tras
costas
y
se
repara
en
los
eficaces
resultados
obtenidos
mediante
el
funcionamiento
de
-
aquélla
y
la
entusiasta
perseverancia
de
sus
numerosos
miembros.
CAPÍTULO
II
Instituciones
benéfico-docentes.—Sociedades
Económicas
de
Amigos
del
País.—Instituciones
de
Previsión.—Pósitos.
INSTITUCIONES
BENÉFICO-DOCENTES
Criterio
de
alasífica-
Obsérvase
el
gran
predominio
que
en
dichas
Instituciones,
de
carácter
religioso
las
más,
sión.
tiene
el
Catolicismo,
y
es
de
advertir
que
en
el
concepto
de
laicas
se
han
agrupado
todas
las
E
-
que
no
son
de
aquel
especial
carácter,
aunque
en
ellas
no
esté
proscrita
la
enseñanza
reli-
giosa,
sea
católica,
protestante
ú
otra
de
moral
cristiana.
En
las
dominicales
y
nocturnas,
la
mayoría
está
destinada
á
la
enseñanza
de
adultos,
radicando
las
más
de
las
veces
en
las
poblaciones
donde
predomina
el
elemento
obrero.
En
muchas
de
estas
Escuelas,
dedicadas
á
la
instrucción
de
mujeres,
dan
la
enseñanza
las
seño-
ras
de
la
localidad,
que
además
sostienen
con
sus
limosnas
la
fundación.
Servicios
prestados.
Las
provincias
donde
mayor
número
de'
Escuelas
y
Colegios
hay,
son
las
de
Madrid,
77;
Barcelona,
73;
Santander,
47,
y
Cádiz,
40;
y
las
de
mayor
número
de
alumnos,
las
de
Madrid,
con
21.400;
Barcelona,
con
12.535;
Baleares,
con
11.598,
y
Santander,
con
8.256,
siendo
las
de
Álava,
Almería
y
Segovia
aquellas
en
que
aparecen
menos.
Las
de
Alicante,
Castellón,
Ge-
rona,
Logroño
y
Málaga,
no
han
remitido
datos
de
establecimientos
de
esta
clase.
-
Escuelas
del
Ave
Ma-—
Los
resultados
numéricos
de
las
Escuelas
del
Ave
María,
de
Granada,
demuestran
el
gran-
E
dísimo
desarrollo
que,
en
muy
pocos
años,
ha
adquirido
esta
Institución,
la
cual
comienza
e
á
extenderse
en
otras
comarcas.
ES
Escuelas
dependien-
En
las
Escuelas
dependientes
del
ramo
de
Guerra,
donde
reciben
educación
y
enseñanza
A
tes
del
ramo
de
e
E
y
>:
Ps
s
'
A
AS
los
huérfanos
de
los
militares,
se
hallan
acogidos
2.768
alumnos,
á
quienes
se
tiene
hasta
CS
.
que
cumplen
la
edad
señalada,
y
se
les
da
carreras
ó
profesiones
que
les
permitan
después
L
|
ganarse
honradamente
la
vida.
Al
sostenimiento
de
estas
Escuelas
contribuyen
los
militares
con
cuotas
variables,
pero
que,
en
general,
son
proporcionales
á
sus
sueldos.
Forman
parte
de
estas
Asociaciones,
Generales,
Jefes,
Oficiales
é
individuos
de
tropa.
Ñ
»
»
p
s
E
+
>»
Ñ
Colegio
de
doncellas
de
Nuestra
Señora
de
los
Remedios,
en
Toledo.
Y]
J
Colegio
de
doncellas
Merece
una
especial
mención
este
Colegio,
por
tratarse
de
la
fundación
particular
que
ON
nobles,
de
Toledo.
ión
puede
reputarse
la
más
rica
entre
las
de
España,
si
se
tiene
en
cuenta
el
capital
que
le.
>
pertenece,
las
saneadas
rentas
que
disfruta,
y
el
considerable
y
continuo
sobrante
de
ellas
después
de
cubrir
muy
holgadamente
sus
atenciones,
y
porque,
así
las
cosas,
es
un
hecho
evi-
dente
que
no
produce
el
bien
y
los
resultados
que,
sin
duda
nizguna,
debería
reportar.
No
responde
cumplidamente
á
los
fines
que
inspiraron
á
su
fundador,
el
cardenal
Siliceo,
porque
ni
las
reglas
establecidas
por
el
mismo
se
observan
en
toda
su
integridad,
ni
la
ense-.
ñanza
á
las
niñas
puedo
representar
estímulo,
por
regla
general,
para
que
contraigan
matri-
monio,
porque
quienes
busquen
entre
las
colegialas
aptitudes
y
hábitos
para
regir,
ordinaria-
|
mente,
hogares
modestos,
no
siempre
podrá
hallar
lo
que
satisfaga
sus
deseos.
El
establecimiento,
cuya
comunidad
gobierna
una
Rectora,
respira
bienestar
y
como-
didad
en
todas
sus
dependencias,
y
se
observa
desde
luego
que
no
es
una
de
esas
fundacio-
|
E
nes
en
donde
la
renta
y
su
inversión
constituye
preocupación
constante
de
la
persona
encar-
cis
e
gada
de
administrarlas,
Está
instituído
el
Colegio
en
concepto
de
casa
de
educación
gratuita
1
erafe
«Otros
valores»,
pues
consistiendo
ésta
en
más
de
3.000.000
de
pesetas,
resulta
absor-
bida
casi
por
completo
en
la
valoración
que
á
las
fincas
rústicas
y
urbanas
se
les
atribuye.
Las
disposiciones
que
hoy
los
regulan,
y
especialmente
la
ley
de
23
de
Enero
de
1906,
Últimas
disposiciones
persiguen
el
propósito
de
integrar
su
riqueza
y
garantir
su
eficacia,
mediante
una
severa
*%*
a
Ea
administración
y
una
activa
investigación,
á
la
vez
que
se
inspiran
en
la
tendencia
de
am-
|
Di
+
pliar
y
adaptar
sus
operaciones
y
régimen
á
las
nuevas
circunstancias
y
conveniencias
de
la
E:
vida
moderna,
con
el
fin
de
desarrollar
por
ese
medio
y
de
un
modo
más
directo
los
intereses
materiales
del
país,
razón
por
la
cual
han
sido
puestos
los
Pósitos
bajo
la
salvaguardia
del
54
Ministerio
de
Fomento
y
al
especial
cuidado
de
un
Comisario
Regio
dependiente
del
mismo.
|
CONSIDERACIONES
FINALES
ES
La
Beneficencia
como
obra
social,
creación
del
Derecho,
inspirada
en
la
Caridad
y
patro-
da,
cinada
por
la
razón,
no
debe
ser
ejercida
por
el
Estado,
aunque
á
éste
corresponda
su
orga-
nización
y
tutela,
y
su
enlace
con
las
Instituciones
de
previsión.
En
nuestra
Patria
participa
de
los
caracteres
reconocidos
á
la
asistencia
en
otras
Nacio-
nes
en
cuanto
envuelve
este
concepto
la
idea
de
derecho,
porque
se
reconoce
por
la
Ley
el
de
los
enfermos,
el
de
los
abandonados
y
el
de
los
pobres
á
ser
acogidos
ó
atendidos
en
los
establecimientos
públicos
de
Beneficencia
ó
por
los
facultativos
municipales,
pero
se
diferen-
cia
esencialmente
de
la
Caridad,
que
representa
el
impulso
espontáneo
y
desinteresado
del
A
alma,
y
la
satisfacción
al
divino
precepto
«amad
á
vuestro
prójimo
como
á
vosotros
mismos».
EGO
Cuando
los
hombres
viven
en
un
Estado
regularmente
constituído,
el
Poder-
público
tiene
la
obligación
de
atender
á
las
necesidades
más
apremiantes
de
quienes
se
encuentran
en
absoluta
imposibilidad
de
satisfacerlas
individualmente,
ó
en
extrema
miseria,
sin
poderse
bastar
á
sí
mismos.
|
:
e:
Pero
no
puede
darse
extensión
tanta
á
este
principio
que
su
cumplimiento
implique
el
:
deber
de
remediar
todos
los
males
y
calamidades
que
sufran
los
miembros
de
la
colectividad,
y
surge
inmediatamente
como
cuestión
á
esclarecer,
qué
es
lo
indispensable
ó
lo
absoluta-
o
mente
preciso.
|
eS
JA
Se,
ERA
"
Na
ES
Ñ
CUESTIONES
FUNDAMENTALES
EN
ORDEN
AL
SOCORRO
DE
LOS
NECESITADOS
|
OS
Er
A
-
Lo
que
es
absolutamente
preciso
para
los
mismos.—Otras
necesidades
que
deben
remediarse
con
preferencia.
—Derecho
al:socorro.—Misión
de
la
Beneficencia
pública
en
relación
con
la
particular:
armonía
y
comunicación
entre
ellas.—Deber
del
Estado
de
preventr
y
aminorar
la
miseria
1
social,
El
estado
de
pobreza
el
de
enfermedad
y
el
de
abandono
son
los
que
determinan
la
idea
del
socorro,
y
las
innumerables
circunstancias
que
caracterizan
cada
una
de
las
necesidades
en
dichos
estados
y
á
su
vez
las
condiciones
físicas
de
los
individuos
el
imperio
de
las
Cos-
tumbres
y
la
índole
especial
del
auxilio
que
aquéllas
demandan,
no
consienten
establecer
o
otra
base
fija
que
la
representada
por
necesidades
de
imprescindible
satisfacción
para
el
TEE
0
hombre
que
vive
en
sociedad,
ó
sean
la
habitación
y
el
alimento,
elementos
absolutamente
a
son
-
precisos
para
subsistir
y
trabajar,
siendo
forzoso
complemento
de
ellos
el
de
asistencia
en
enfermedades.
A
casos
de
enfermedad
y
el
del
vestido,
que
no
tendrá
aquí
singular
mención
por
ser
un
hecho
-
comprobado
que
la
caridad
individual
provee
á
dicha
atención,
y
su
ordenamiento
no
exige
tan
imperios
mento
como
otros,
al
menos
en
nuestra
Patria,
reglas
precisas
á
que
ajustarlo.
E
>
4
NA
A
Y
41
ó
a
y
A
E
a
dl
a
AS
E
EN
.
E
SA
o
pe
A
a
A
e
a
«E
Y
xC
-
E
:
A
Importancia
del
hogar
El
problema
de
la
habitación
es
el
más
trascendental
de
todos,
porque
sin
hogar
no
hay
|
5
y
familia
ni
es
posible
la
vida,
y,
aunque
parezca
paradógico,
es,
en
cierto
orden
de
ideas,
de
:
8
necesidad
mayor
aún
que
la
alimentación,
y
lo
prueba
especialmente
en
las
erandes
pobla-
po
ciones
el
hecho
repetido
de
que
míseras
familias
merman
á
la
escasa
comida
ó
destinan
al
pago
de
la
vivienda
el
dinero
que
han
menester
para
su
sustento,
prefiriendo
que,
agotados
'
cuantos
recursos
tuvieran
á
mano,
los
halle
la
muerte
en
el
humilde
tugurio
en
espera
de
ocupación
y
jornal
ó
del
don
de
la
caridad,
pero
pudiendo
ocultar
sus
miserias
y
sus
angustias
y
llorarlas
en
el
hogar
con
los
seres
que
las
comparten.
Aun
cuando
no
se
trate
de
la
extrema
miseria,
es
igualmente
preciso
atender
á
dicho
pro-
blema,
porque
la
habitación
del
proletario
falta
de:aire
de
luz
y
de
sol
y
obligando
á
la
vida de
familia
en
perjudicial
promiscuidad,
trae
como
ineludibles
consecuencias
el
aumento
de
contingente
en
los
Hospitales,
la
degeneración
de
los
individuos,
negros
pensamientos
que
se
traducen
en
peligros
para
el
orden
social
y
el
moral,
y
aniquilamiento
de
las
bases
en
que
uno
y
otro
se
sustentan
y
de
las
ideas
de
familia
y
de
hogar.
Casas
baratas
para
Esinexcusable,
pues,
cuando
de
beneficencia
y
de
previsión
se
trata,
proporcionar
á
los
-
Obreros
y
pobres.
|
obreros
casas
baratas
é
higiénicas,
redimirles
de
esas
en
que
viven
hacinados
y
sufren
las
inclemencias
del
tiempo
casi
como
si
estuvieran
sin
albergue,
respirando
una
atmósfera
insa-
lubre
y
con
el
continuo
temor
de
ser
lanzados
de
aquellas
porque
su
carestía
y
la
de
las
sub-
sistencias
imposibilitan
todo
orden
en
los
gastos
y
el
disponer
de
recursos
para
sufragar-
pe
los,
y
es
forzoso
además
estimular
á
quienes
tengan
hábitos
de
trabajo
y
de
ahorro
para
;
que
en
cierto
número
de
años
puedan
hacer
suya
la
casa
que
habitan.
|
o:
Y
por
de
contado,
no
pensando
tan
sólo
en
los
obreros,
como
es
tendencia
de
la
moda
10
social,
y
en
verdaderas
ciudades
para
ellos,
según
se
intenta,
sino
también
en
los
pobres
que
Ñ
no
disfrutan
siquiera
de
salarios
medios;
debe
meditarse,
y
ser
imitado,
el
'ejemplo
de
Lille,
donde
la
oficina
de
Beneficencia
da
á
los
pobres,
á
precios
reducidos,
las
habitaciones
que
con
tal
objeto
posee,
como
recompensa
ó
premio
á
la
limpieza
de
que
dieron
muestras
á
su
buena
conducta
y
al
cuidado
con
que
asisten
á
sus
hijos
pequeños;
y
conviene
además
excitar
á
los
Municipios
para
que
emprendan
la
construcción
de
estas
casas
baratas,
otorgando
subvencio-
nes
el
Estado
como
estímulo
á
los
que
más
se
distingan
en
ello
proporcionalmente
á
su
población,
sin
perjuicio
de
fomentar
las
asociaciones
particulares
dedicadas
al
propio
fin
ó
á
facilitar
socorros
para
el
alquiler
de
habitaciones,
y
de
elevar
á
ley,
con
las
modificaciones
convenientes,
el
proyecto
elaborado
por
el
Instituto
de
Reformas
Sociales,
utilizando
las
ense-
ñanzas
que
se
obtengan
en
el
Congreso
nacional
de
habitaciones
para
obreros,
convocado
en
|
Bruselas
para
el
próximo
año
de
1910.
ed
A
Otra
de
las
obligaciones
que
ala
al
Poder
público
en
en
á
la
ACA
con-.
siste
en
prestar
cuidadosa
antención,
y
hasta
ahora
muy
poca
se
concedió
aquí,
á
la
cuestión
de
las
subsistencias,
porque
el
encarecimiento
de
los
artículos
de
primera
necesidad
hace
/
-—
imposible
la
vida
de
las
clases
humildes
y
proletarias
y
aun
de
las
medias.
os
E
No
basta
preocuparse
en
hallar
solución
al
problema
de
los
Consumos,
siquiera
ella
,
AAA
represente
un
considerable
avance
en
el
camino,
y
constituyan
una
esperanza
los
trabajos
y
realizados
hasta
ahora
para
encontrarla.
La
escasez
del
jornal
y
de
los
haberes
de
los
modestos
empleados,
las
exigencias
siempre
crecientes
de
la
vida,
el
vicioso
sistema
para
proveer
los
mercados,
el
concurso
de
los
inter-
mediarios,
los
precios
elevados
de
los
transportes
y
otras
causas
análogas
determinan
aquel
encarecimiento,
y
por
muchos
que
sean
los
milagros
de
economía
y
de
previsión
que
realicen
E
las
mencionadas
clases,
no
hay
posibilidad
de
que
atiendan
razonablemente
á
la
alimentación,
>
y
con
ello
aumenta
cada
día
más
la
falange
de
degenerados,
tuberculosos
y
anémicos
que
pue-.
blan
los
establecimientos
de
Beneficencia
y
pululan
por
las
calles
mostrando
sus
miserias
orgánicas.
|
.
e
A
0503
Complemento
obligado,
según
antes
se
indica,
y
realización
de
un
fin
útil
4
la
sociedad,
|
Ae
es
el
socorro
y
la
asistencia
á
los
enfermos
que
carezcan
de
recursos,
no
tan
sólo
porque
la
PAE
DOS
humanidad
y
el
cumplimiento
de
un
deber
social
así
lo
exigen,
sino
porque
el
auxilio
pres-
eS
tado
para
hacer
frente
á
las
treméndas
crisis
que
la
enfermedad
ocasiona
en
las
familias,
sig-
a
/
sin
distinguir
sexo
ni
na
E
LAT
A
304
e
MATIAS
PCIA
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|
y
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la)"
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4-7
y
.
y
¿
A
a
e
En
MA
+
Pe
E
P
XCI
nifica
un
adelanto
reproductivo
de
recursos
para
quienes
son
factores
en
la
obra
de
la
pro-
ducción,
los
cuales
importa
restituir
á
las
cuotidianas
labores
y
evitar
que
su
disminución
por
la
muerte
ó
el
agotamiento
de
sus
energías
aminoren
el
crecimiento
de
la
riqueza
ó
cons-
tituyan
una
carga
onerosa
sobre
la
amortización
de
preciosas
actividades
para
la
prosperidad
social.
Aunque
no
se
trate
de
necesidades
de
tanto
apremio
como
las
expresadas,
exigen,
dos
de
ellas
mención
especial
por
su
inmensa
trascendencia.
El
socorro
á
las
mujeres
encinta,
también
absolutamente
descuidado,
y
á
las
madres
Socorro
á
las
embara-
durante
la
lactancia
de
sus
hijos,
representa,
no
sólo
el
cumplimiento
de
un
fin
altamente
benéfico,
sino
el
medio
dé
prevenir
innumerables
males;
porque
la
buena
alimentación
de
aquéllas,
los
auxilios
que
se
les
facilita
para
la
crianza
y
los
consejos
que
se
encaminen
á
persuadirlas
de
cómo
se
hace
ésta
en
buenas
condiciones,
evita
que
el
parto
se
efectúe
de
manera
anormal,
que
los
niños
mueran
á
centenares
ó
crezcan
raquíticos
Óó
endebles,
y
que
las
madres
se
depauperen,
y
aumenten
unos
y
otras
el
contigente
hospitalario
y
el
de
degenerados,
privando
á
la
sociedad
del
concurso
que
sus
energías
bien
desarrolladas
debie-
ran
prestarle.
|
El
problema
de
la
educación
es
obra
también
que
importa
cuidar
á
la
Beneficencia,
por-
que
la
de
los
niños
implica
la
supresión
de
una
de
las
principales
causas
de
la
indigencia,
siendo
un
hecho
comprobado
que
el
aumento
y
la
extensión
de
la
cultura
se
traduce
en
sen-
sible
disminución
del
pauperismo.
E
;
Los
niños
á
quienes
se
inculcan
sanas
ideas
en
orden
á
la
moral
y
al
bien
y
se
les
propor-
ciona
sólida
instrucción,
proscribiendo
rutinarias
enseñanzas
y
aleccionándoles
en
conocimien-
tos
útiles
que
les
capaciten
para
ganar
la
vida
en
cualquiera
arte
ú
oficio
ó
en
las
diferentes
industrias,
con
preferencia
la
Agrícola
y
Pecuaria,
obtienen
de
ello
una
garantía
contra
la
miseria,
y
son
cantidades
á
restar
de
aquellas
legiones
de
necesitados
pordioseros
ó
crimina-
les.
Deber
es,
pues,
de
los
Gobiernos
ejercitar
su
acción
bienhechora
proveyendo
á
la
nece-
sidad
de
difundir
tales
enseñanzas,
expurgar
sus
métodos
de
conocimientos
inútiles
á
dichos
fines,
y
formar,
sobre
todo,
Maestros
realmente
capacitados
para
darlas
en
sentido
eminente”
mente
práctico,
y
con
ello
facilitarán
medios
á
las
generaciones
venideras
para
defenderse
de
la
indigencia.
Pero
el
Estado
no
puede
realizar
todo
cuanto
queda
expuesto.
Necesita
atender,
en
primer
término,
á
mantenerse
en
condiciones
de
serlo,
invirtiendo
,sus
recursos
para
dotar
las
Instituciones
y
servicios
que
caracterizan
su
existencia.
-
Desgraciadamente
no
los
tiene
sobrados
para
satisfacer
las
exigencias
que
sobre
el
mismo
pesan,
aparte
de
aquéllas,
y
no
puede
subvenir
á
las
Benéficas
en
términos
de
que
resulte
garantida
eficazmente
la
vida
del
hombre,
desde
su
comienzo,
apartando
las
causas
que
cons-
piran
contra
su
nacimiento
en
condiciones
normales,
y
siguiéndolo
en
su
desarrollo
y
creci-
miento
hasta
que
la
vejez
reclame
de
nuevo
auxilios
y
cuidados.
No
puede
prescindir
de
prestarle
cuantos
necesite
en
casos
de
invalidez
de
enfermedad
ó
de
imposibilidad
de
bastarse
á
sí
propio,
sin
que
ello
represente,
por
muy
razonable
que
á
primera
vista
aparezca,
derecho
al
socorro
en
términos
absolutos
y
análogos
á
los
que
algu-
nos
han
proclamado
en
cuanto
al
trabajo.
:
Pe
Ñ
La
propia
imposibilidad,
demostrada
ya
por
la
experiencia
respecto
al
derecho
al
trabajo,
4
entendido
en
términos
absolutos,
milita
en
lo
que
se
refiere
al
derecho
al
socorro
en
aquel
nales,
en
París,
orga-
sentido.
Conocido
es
el
completo
fracaso
que
hubieron
los
Talleres
nacio
nizados
al
calor
de
las
ideas
que
proclamó
la
revolución
francesa,
y
que
tan
sólo
puedo
hallar
paliativos
el
mal
en
Asociaciones
privadas,
como
la
«Societa
Humanilaria»
de
ió
fundada
en
1905,
por
Prosper
Loria,
que
dispone
de
una
casa
del'
trabajo
e
dicha
20
blación
y
de
una
Colonia
Agrícola
en
Ferno,
donde
admiten
á
los
pobres
sin
ocupación,
cionalidad,
que
hasta
ahora
parece
dar
excelentes
resultados,
pro-
ocupación
adecuada
á
los
allí
acogidos,
para
que
su
labor
sea
pro-
-porcionando,
en
lo
posible,
| o
JS,
]
de
la
Casa,
una
pequeña
cantidad,
sin
perjuicio
de
pro-
vechosa,
y
entregándoles,
á
la
salida
d
curarles
colocación,
según
las
respectivas
aptitudes.
AAA
AT
A
O
ES
La
educación
dismi-
A
A
m5
zadas;
su
fin
útil.
AENA
AR
RANA
E
AN
OA
nuye
el
número
de
necesitados.
Límite
de
los
deberes
del
Estado.
Derecho
al
SOCOrro
y
!
'
:
,
Eta
al
trabajo.
El
problema
del
tra-
bajo,
pueden
aco-
meterlo
las
institu-
ciones
particulares.
Ed
SR
A
IA,
A
q
DN
E
de
N
XCI
Asistenciapública
in-
|
Precisa,
pues,
entender
limitado
el
derecho
al
socorro
en
el
sentido
que
se
indica
al
dol.
comienzo
de
estas
consideraciones,
porque
los
recursos
económicos
del
Estado
no
consienten
dados;
motivos
que
otra
cosa,
y
lo
único
que
importa
es
procurar
y
exigir
que
la
asistencia
médica
á
las
familias
A
pobres,
la
hospitalización
y
el
asilamiento
de
los
absolutamente
imposibilitados
para
valerse
por
sí,
sea
un
hecho,
garantizando
eficazmente
en
las
leyes
la
realización
del
derecho
que
las
mismas
reconocen,
á
fin
de
evitar
el
bochornoso
espectáculo
y
la
inhumanidad
de
que
enfer-
mos
ó
famélicos
perezcan
por
falta
de
establecimientos
en
que
ingresar
ó
de
satisfacción
á
sus
necesidades,
espectáculo
y
bochorno
que
son
las
determinantes
efectivas
de
la
acción
oficial,
por
la
presión
que
sobre
ella
ejerce
la
masa
social
que
desea
y
exige
la
libren
de
ver
en
las
calles
tristes
escenas
y
miserias
repugnantes.
_
La
Beneficencia
pública
debe
actuar
en
combinación
y,
en
armonía
con
la
particular,
dejando
á
ésta,
en
muchos
casos,
las
iniciativas
y
facilitando
su
acción,
de
todo
punto
insus-
tituíble,
basada
esencialmente
en
la
Caridad.
El
Estado
no
puede
El
Estado
no
tiene
como
norma
el
ejercicio
de
esta
virtud
ni
el
practicarla,
atendiendo
|
o
lo
E
da
á
los
fines
que
ella
persigue,
ni
cuenta
con
medios
para
realizarla.
Por
lo
que
es
y
por
lo
que
representa,
no
puede
experimentar
los
impulsos
que
avivan
la
Caridad,
ni
al
socorrer
males
ó
desgracias
se
inspira
en
otros
propósitos
que
en
el
de
atender
á
una
necesidad
social,
ajena
á
satisfacer
el
imperio
del
sentimiento
ó
el
fuego
que
lo
inflama
cuando
aquella
virtud
señorea
el
alma,
ni
puede
hacer
el
bien
por
el
bien
mismo,
ni
prescin-
dir
del
frío
cálculo
y
de
las
conveniencias
que
lo
aconsejen
ó
veden.
;
Sus
deberes,
en
presencia
de
las
necesidades
sociales,
le
obligan
á
atenderlas
en
la
medida
que
sus
recursos
lo
consientan,
y
está
llamado
además
á
encauzar
lo
que
representa
senti-
miento
ó
virtud,
para
que
sus
efectos
confluyan
y
actúen
en
el
punto
á
que
él
acude
por
dis-
tintos
senderos
y
guiado
por
móviles
diferentes,
pero
sin
contrariar
ni
dificultar
su
ejercicio
ni
menoscabar
la
satisfacción
de
los
que
hicieron
brotar
aquellas
benéficas
fuentes,
aunque
al
llegar
á
la
confluencia
y
á
la
realización
ó
al
cumplimiento
de
la
idea
ó
el
deber,
resulte
innegable,
que
si
la
diferencia
en
los
móviles
persiste
en
los
medios
de
ejecución,
produ-
cirán
efectos
muy
superiores
y
eficaces
los
individuales
sobre
aquellos
regulados
por
la
norma
oficial,
absolutamente
inadecuada,
no
ya
para
impregnar
la
obra
que
emprenda
del
bálsamo
que
suaviza
y
tonifica
las
heridas
y
desalientos
del
espíritu
al
mismo
tiempo
que
atiende
á
las
necesidades
del
cuerpo,
sino
para
aprovechar
extender
y
adaptar
los
beneficios
que
á
él
afectan,
de
tal
suerte
que
obtengan
el
máximo
rendimiento
material
los
recursos
|
destinados
á
estos
fines.
(
Eo
pS
sacd
pS
O
qué
debe
aspirar
Por
ello,
la
Beneficencia
oficial
debe,
en
todo
lo
posible,'apartarse
de
las
necesidades
físi-
Le
LA
Pú
cas
que
solicitan
su
acción,
y
poner
en
manos
adecuadas
la
satisfacción
de
ellas,
reserván-
|
dose
la
inspección
y
la
vigilancia
que
reclaman
la
higiene
y
la
moral
públicas
y
el
buen
empleo
de
las
cantidades
que
se
destinen
á
esos
objetos,
sin
perjuicio,
claro
está,
de
man-
tener
y
regir
por
sí
cierta
clase
dé
establecimientos
que,
Ó
por
la
urgencia
de
los
servicios
que
están
llamados
á
satisfacer,
ó
por
la
índole
especial
de
las
dolencias
que
motiven
su
crea-
ción,
no
parezca
conveniente
fiarlos
á
la
acción
particular
ó
privada:
todo
ello
á
reserva,
aun
tratándose
de
estos
últimos,
de
utilizar
las
aptitudes
la
organización
y
la
vocación
de
quienes
reunan
condiciones
mejores
sin
tenor
para
nada
en
cuenta
ningún
prejuicio,
y
ateniéndose
á
la
conveniencia
pública,
y
en
todo
caso,
á
la
voluntad
fundacional.
|
El
Poder
público,
en
todo
caso
y
á
todo
evento,
tiene
la
obligación
ineludible
de
atender
á
los
apremios
de
la
miseria,
evitando
que
el
enfermo
ó
valetudinario,
el
anciano
y
el
niño
puedan
morir
sin
asistencia
ó
de
hambre
en
la
vía
pública,
porque
no
son
éstas
necesi-
dades
que
consienten
aplazamiento,
y
es,
por
tanto,
indispensable
que
tenga
previsto
y
dispo-
nible
el
remedio
para
las
mismas.
A
0d
cd
|
Además
de
esto,
debe
preocuparse
de
solucionar
de
modo
permanente
el
problema
que
ofrecen
losinválidos
y
decrépitos,
no
manteniendo
una
apariencia
de
que
lo
atiende,
sinó
abor-
dándolo
resueltamente,
porque
nada
hay
más
justo
que
proporcionarles
un
bocado
de
pan
para
el
fin
de
sus
días.
|
:
E
i
|
Francia,
avanzando
en
el
camino
que
emprendió
en
1893,
por
la
ley
de
14
de
Julio
de
1905
XCIHT
modificada
por
la
de
Presupuestos
de
31
de
Diciembre
de
1907,
reconoce
que
la
asistencia
á
los
Necesidad
de
preocu--
viejos
á
los
enfermos
y
á
los
incurables
no
es
simplemente
una
buena
obra
de
la
sociedad
laa
sino
el
cumplimiento
de
una
obligación
positiva,
consagrando
así
el
derecho
á
la
asistencia
cianos.
que
había
proclamado
la
revolución.
Bélgica,
en
su
ley
de
10
de
Mayo
de
1900
sobre
retiros
Francia,
Bélgica,é
In-.
obreros,
concedió
á
los
ancianos
que
lleguen
á
sesenta
y
cinco
años
y
lo
necesiten
una
pen-
a
sión
anual
pagadera
por
el
Estado.
Inglaterra,
aunque
próvidamente
venía
atendiendo
á
blica,
y
pensiones
sus
pobres,
implanta
su
sistema
de
pensiones
concediéndolas
á
todos
los
ancianos
y
ancia-
410
ancianos.
nas
de
más
de
setenta
años,
que
no
vivan
á
expensas
de
la
Beneficencia
pública
ni
estén
dementes
ú
observen
mala
conducta
ni
dispongan
de
recursos
que
excedan
de
determinada
cantidad.
Claro
es,
que
de
igual
modo
que
se
aspira
á
socorrer
otras
andes
debe
atenderse
á
Las
viudas
yloshuór=
las
que
representan
las
viudas,
huérfanos
ó
abandonados,
entre
otras
cosas,
porque
al
reali-
fanos.
zarlo
se
labora
en
provecho
material
del
país,
ya
que
han
de
ser
ellos
sus
soldados
agriculto-
res
y
obreros,
y
lo
propio,
aunque
por
distintas
razones,
puede
decirse
respecto
á
otros
des-
graciados,
porque
es
tan
vasto
el
campo
de
acción,
que
en
todas
edades,
circunstancias
y
momentos
hay
sobrada
materia
para
que
la
caridad
intervenga;
pero
tratamos
de
lo
estricta-
mente
indispensable,
que
debe
estar
4
cargo
de
la
oficial,
y
á
ello
han
de
limitarse
estas
indi-
caciones.
|
|
¡a
Ahora
bien:
la
Beneficencia
pública
debe
ser,
aunque
siempre
bajo
la
vigilancia
del
Estado,
Carácter
municipal
mo)
-
esencialmente
de
carácter
municipal,
á
fin
de
que
el
común
de
vecinos
se
interese
económica-
e
Eo"
de
Me
mente
en
la
limitación
del
número
de
indigentes,
como
se
practica
en
varias
Naciones,
y
espe-
os
cialmente
en
Inglaterra,
donde
si
bien
las
reformas
decretadas
en
este
sentido
á
principios
del
siglo
XVIT
ocasionaron
resistencia
en
muchas
parroquias
que
tendieron
á
echar
la
carga
vd
sobre
las
limítrofes
transfiriéndose
los
pobres
que
como
consecuencia
vagaban
por
cami-
-
nos
y
despoblados
porque
no
se
les
admitía
en
unas
ni
en
otras,
al
finar
la
centuria
se
persuadieron
aun
los
más
recalcitrantes
de
que
era
necesario
'soportarla,
y
comenzaron
á
'
A
e
o
adoptar
las
determinaciones
convenientes
para
atender
á
los
pobres
respectivos
con
el
menor
E
gasto
posible.
:
E
j
5
Do
TER
-
a
is
Mp
3)
e
E
sr
TA?
>
No
quiere
ello
decir
que
los
Municipios
lleven
solos
este
peso,
porque
lo
mismo
la
Provin-
Auxilios
que
deben
de
cia
que
el
Estado
deben
compartirlo,
pero
en
los
términos
y
para
los
fines
que
antes
se
indi-
Prestarse
4
los
Mu-
can;
y
además,
es
absolutamente
preciso,
cuando
de
estas
cuestiones
se
trata,
que
se
establezca
entrelas
Beneficen-'
una
sistemática
relación
entre
la
Beneficencia
pública
y
la
particular.
Mes
e
|
mas
establecidas
para
regir
las
respectivas
fundaciones,
pues
la
misma
diversidad
de
sus
A
Ss
DAA.
objetos
y
la
de
las
personas
llamadas
á
realizarlos
representan
una
ventaja
extraordinaria
sobre
las
Instituciones
de
carácter
público,
ya
porque
atienden
á
necesidades
que
éstas
des-
conocen
ó
descuidan,
ya
porque
es
mayor
la
garantía
que
ofrecen
aquéllas,
por
regla
general,
en
cuanto
á
celo
y
acierto
en
el
desempeño
de
su
misión,
y,
en
suma,
porque
penetran
hasta
los
últimos
rincones
de
las
grandes
ciudades,
llegan
á
los
más
apartados
centros
de
pobla-
le
ción,
y
adoptan
formas
tan
singulares,
encaminándose
á
fines
de
índole
especialísima,
que
no
¿AGAR
E
Sa
es
posible
se
le
acerquen
las
Instituciones
oficiales.
E
:
Como
testimonio
de
ello
se
transcribe
aquí
lo
que
consigna
un
estudio
inserto
en
la
Revue
A
Penitentiaire
respecto
á
ciertas
originalísimas
fundaciones
constituídas
en
el
Japón,
con
el
NS
fin
de
practicar
el
ahorro
y
con
una
idea
filantrópica
y
moral.
Los
miembros
de
las
Sociedades
en
cuestión
se
conciertan
para
prohibirse
todo.
gasto
de
e
asociacio-
lujo
y
para
vigilarso
mutuamente
con
el
fin
de
donar
á
las
fundaciones
que
se
nutren
de
blcoliase
dl
'socorros
eventuales
el
producto
de
sus
economías
en
los
gastos
superfluos.
Las
<Asociacio-
a)
nes
de
la
Juventud»
están
compuestas
de
individuos
que
se
comprometen
A
asistir
á
escue-
Ii,
las
nocturnas
para
enseñanzas
agrícolas,
proscribiéndose
el
juego
y
la
ociosidad;
trabajan
Eo
en
común
la
tierra,
guardan
los
bosques,
destinan
parte
de
sus
salarios
á
constituir
el
fondo.
de
entretenimiento
de
su
Asociación
y
otra
al
socorro
de
los
pobres;
y
ayudan
en
los
trabaj
os
campestres
á
las
familias
de
los
soldados
que
han
sido
llamados
á
las
filas,
Una
Asociación
de
carácter
especial
que
existe
en
el
pueblo
de
Mourakoski,
tiene
el
mono-
nicipios,
y
relación
/
Esta
última
ha
de
quedar,
por
de
contado,
en
libertad
completa,
actuando
según
las
nor-
Liberrima
acción
de
:XCIV
polio
de
la
venta
de
bebidas
alcohólicas,
con
el
doble
objeto
de
restringir
ceder
en
beneficio
público
el
producto
de
aquella.
La
nota
característica
de
todas
las
Instituciones
es
la
de
un
verdadero
patriotismo.
Lo
el
consumo
y
de
acrecentar
los
de
la
Nación
y
facilitar
á
su
país
el
acceso
á
los
altos
destinos
que
el
porvenir
le
reserva.
Así,
todos
los
habitantes
de
un
pueblo
se
imponen
durante
la
guerra
la
obligación
de
repoblar
el
distrito
forestal;
los
niños
de
lasescuelas
y
los
estudiantes
se
dedican
á
cazar
insectos
perjudiciales
en
los
bosques
jóvenes
ó
en
las
plantaciones;
se
desecan
las
marismas;
se
procede
á
regularizar
y
á
mejorar
la
distribución
de
los
arrozales,
etc.,
ete.
El
fin
moral
no
está
abandonado,
y
junto
á
las
primas
de
agricultura
figuran
las
concedidas
al
obrero
activo,
á
los
pequeños
labradores,
á
los
mejores
maestros,
etc.
El
sentimiento
nacional
ha
encontrado
allí
el
auxilio
natural
y
poderoso
del
espíritu
de
asistencia.
|
a
prevenir
Tan
importante
como
remediar
los
estragos
de
la
miseria
es
para
el
Estado
disminuirla,
la
miseria.
ya
que
es
imposible
evitarla,
y
á
ello
debe
encaminar
sus
esfuerzos,
fomentando
las
institu-
ciones
que
contienen
el
continuo
crecimiento
del
pauperismo,
á
causa
de
las
circunstancias
que
ligeramente
quedan
indicadas,
y
por
otras
muchas
que
contribuyen
á
este
mal
y
que
no
es
del
caso
puntualizar.
|
Las
obras
de
protección,
representadas
por
el
seguro,
y
las
Asociaciones
de
carácter
mu-
tuo,
y
el
fomento
del
ahorro,
son
lás
principales
para
obtener
aquel
fin,
De
la
facilidad
para
el
depósito
y
reintegro
de
las
pequeñas
sumas
que
el
trabajador
ó
menestral
pueden
dedicar
al
ahorro
en
los
términos
que
establece
la
Caja
postal
de
este
nombre,
depende
el
fomento
de
tan
indispensable
acto
de
previsión.
OS
mu
Se
acrecentarían
notablemento
las
de
esta
clase
haciendo
posible
la
vida
material
merced,
entre
otros
medios
ya
apuntados,
al
desarrollo
de
las
Sociedades
de
carácter
mutuo
para
la
adquisición
de
artículos
de
primera
necesidad
y
de
prendas
ó
ropas
para
vestir
y
para
asis-
A
:
-
tencia
en
casos
de
enfermedad
ó
de
paro
forzoso,
pues
los
resultados
beneficiosos
que
pro-
PAE
ducen
en
donde
están
establecidas
conveniente
y
debidamente,
son
mucho
mayores
que
las
dificultades
que
su
funcionamiento
ofrece
representadas
principalmente
por
las
rencillas
y
pasiones
locales
que
se
disputan
la
dirección
de
la
Sociedad
ó
tienden
á
convertirla
en
ins-
trumento
de
bandería,
pero
que
pueden
y
deben
ser
vencidas
en
donde
existan,
incluso
por
la
enérgica
intervención
de
la
Autoridad
pública,
si
alguna
vez
acertamos
á
tener
como
neu-
trales
estas
cuestiones
que
por
igual
importan
á
tirios
y
á
troyanos.
El
seguro,
respecto
á
accidentes
del
trabajo
y
para
casos
de
enfermedad,
invalidez,
paro
forzoso
y
los
de
vida
completan
aquellas
bases
de
previsión.
:
|
Alemania.
'
Alemania
da
el
ejemplo
que
ya
comenzamos
á
aprovechar,
porque
sus
leyes
instituyendo
:
dichos
seguros
representan
una
obra
eminentemente
benéfica,
justa
y
conveniente,
y
mere-
cen
difundirse
sus
Cajas
para
seguros
en
casos
de
enfermedad
como
las
de
las
Sociedades
-
de
electricidad
y
tranvías
y
de
los
grandes
almacenes
de
Wertheim,
establecidas
sobre
las
bases
de
adscribir
á
ellas
á
todos
los
obreros
ó
empleados
que
disfrutan
salario
inferior
á
de-
y
de
terminado
tipo,
con
cargo
al
patrono
del
total
ó
de
un
tercio
del
seguro,
que
retiene
del
haber
|
E
ó
jornal
correspondiente
al
asegurado
cuando
éste
contribuye,
adquiriéndose
el
derecho
al
Socorro
por
enfermedad,
en
relación
con
los
salarios
y
al
tiempo
que
lleve
el
asociado
perte-
neciendo
á
aquélla.
|
]
|
|
La
ley
obliga
á
los
obreros,
empleados
y
á
quienes
en
general
perciben
haberes
inferiores
á
determinado
tipo,
á
asegurarse
para
los
casos
de
invalidez
y
para
optar
á
una
renta
por
razón
de
edad,
pagando
al
efecto
por
mitad
patronos
y
obreros,
con
sellos
especiales,
la
cuota
semanal
respectiva,
que
está
en
relación
con
los
haberes,
siendo
la
renta
de
invalidez
mayor
que
la
de
edad,
y
otorgándose
la
primera
total
ó
parcial,
según
que
la
invalidez
sea
completa
cae
-
6
permita
trabajar
deficientemente,
y
la
segunda
á
los
setenta
años,
á
contar
una
después
de
abonadas
200
cuotas,
y
otra
1.200,
número
de
semanas
que
se
estiman
precisas
para
adquirir
derecho
á
la
renta.
|
pt"
+
El
ahorro:
El
seguro.
En
Inglaterra,
la
previsión,
representada
por
el
seguro,
es
de
tanta
importancia,
que
para
Inglaterra,
-
revela
el
empeño
que
ponen
en
sacar
partido
del
suelo
y
de
sus
recursos
naturales
á
fin
de
xXCV
juzgar
de
ella
bastará
el
dato
relativo
á
la
protección
de
viudas
y
huérfanos
para
el
caso
de
fallecimiento
del
cabeza
de
familia,
pues
la
Prudential,
de
Londres,
tiene
hechos
quince
millo-
nes
de
contratos
de
seguros
populares
á
razón
de
un
penique
semanal,
y
LÍNEAS
GENERALES
Á
QUE
DEBE
AJUSTARSE
EN
ESPAÑA
LA
ORGANIZACIÓN
DE
LA
BENEFICENCIA
o
q
sE
p
»
ñ
Y
Y
Vínculos
que
conviene
establecer
entre
las
Instituciones
de
Beneficencia
y
de
Previsión
y
unidad
en
la
acción
respectiva
de
ellas.—Publicidad.—Estadística
de
los
pobres.—/nspec-
ción
de
los
servicios.
—Domicilio
de
socorros.
ACCIÓN
DE
LA
BENEFICENCIA
OFICIAL.
—4
quién
y
cómo
debe
encomendarse
el
sostenimiento
y
régimen
de
los
Establecimientos
de
Beneficencia.—Conveniencia
de
evitar
el
asilamiento.—
Los
acogidos
han
de
trabajar.—Las
Asociaciones
religiosas
dedicadas
al
ejercicio
de
la
ca-
ridad,
son
imsustituibles.
La
falta
de
sistema
y
de
orientación
que
se
advierte
en
materias
de
Beneficencia,
y
la
escasa
atención
prestada
en
nuestro
país
á
los
servicios
que
implica
en
sus
diferentes
órde-
0
nes
determinan
que,
por
lo
general,
no
estén
á
la
altura
que
su
importancia
demanda,
aunque
q
lo
permitan
las
cuantiosas
sumas
empleadas
en
dotarlos.
Ya
queda
dicho
ó
indicado
en
los
precedentes
capítulos
de
esta
Memoria
cuanto
conviene
para
el
mejoramiento
de
la
asistencia
facultativa
á
familias
pobres,
distribución
de
socorros,
.
;
-
aumento
de
los
Establecimientos
de
la
Beneficencia
pública,
transformación
de
algunos
lla-
A
mados
generales,
desarrollo
de
determinadas
Instituciones,
inspección
de
aquéllos,
deberes
de
los
Gobernadores
y
del
Protectorado,
y
de
igual
modo
lo
que
importa
á
las
fundaciones
2
particulares,
regularizar
la
dotación
de
los
Secretarios
de
Juntas
provinciales,
los
archivos
de
éstas
y
los
Patronatos,
investigación
de
bienes,
venta
de
los
que
consistan
en
fincas
rústi
cas
censos
y
créditos,
vigilancia
de
los
litigios,
aplicación
de
sobrantes,
movilización
de
las
fundaciones
inactivas
y,
en
una
palabra,
las
observaciones
que
sugiere
el
examen
de
los
datos
contenidos
en
este
libro.
Ahora
han
de
limitarse
estas
observaciones
á
las
líneas
generales
que
interesa
trazar,
“para
que
la
obra
social
representada
por
la
Beneficencia
se
organice
convenientemente,
única
manera
de
que
sus
resultados
puedan
ser
fructuosos,
lo
mismo
en
cuanto
al
empleo
de
las
cantidades
que
á
este
fin
se
destinan,
que
al
conocimiento
de
los
verdaderos
necesitados
á
quienes
se
distribuyan
los
socorros.
|
|
Hay
que
enlazar
las
Instituciones
de
carácter
público
con
las
de
Beneficencia
particular,
Necesidad
de
que
la
según
queda
expuesto,
respetando
á
éstas
sus
iniciativas
campo
de
acción
y
medios
peculia-
RARO
nes
res,
porque
el
Estado
la
Provincia
y
el
Municipio
jamás
podrán
tener
recursos
bastantes
lio
de
la
privada
y
por
sí
solos
para
atender
á
todas
las
necesidades
que
se
derivan
de
la
pobreza
ó
del
infor-
*
E
ss
tunio,
ni
disponer
de
personal
que
los
aplique
inspirado
en
los
estímulos
que
mueven
á
-
quienes
dedican
su
actividad
y
ponen
sus
servicios
á
disposición
de
las
fundaciones
ú
obras
pías
de
índole
privada,
que
á
la
vez
proporcionan
socorro
material
y
moral,
y
porque
la
empresa
es
tan
magna,
que
parecen
y
son
efectivamente
pocos
cuantos
recursos
se
concierten
para
realizarla.
|
Igual
doterminación
debe
adoptarse
respecto
motivos
que
también
se
han
expresado
al
justifica
E:
mente
y
en
relación
con
las
fundaciones
de
Beneficencia.
E
+
La
previsión
no
es
otra
cosa
que
la
característica
del
buen
padre
de
familia,
que
acumula
Los
bienes
que
repre-
en
tiempo
bonancible
.recursos
para
hacer
frente
á
ineludibles
y
positivos
imprevistos
que
senta
la
previsión.
han
de
afectarle
por
causas
de
enfermedad
crisis
en
el
trabajo
y
los
numerosos
accidentes
que
la
vida
ofrece,
evitando
merced
á
ellos
la
caída
en
la
indigencia
ó
en
la
miseria
y
la
nece.
sidad
de
recurrir
á
la
Beneficencia,
y
que
le
permiten
mantenerse
á
pesar
de
la
desgracia
E
A
AO
7
e
EN
y
rd
P
E
E
X
Y
3
IE
i
x
'
E.
y
á
las
Instituciones
de
previsión,
por
los
r
la
necesidad
de
que
marchen
paralela-
.
XOVI
bastándose
á
sí
propio
sin
quebranto
de
su
dignidad
ni
de
su
independencia
ó
asegurando
los
últimos
tiempos
de
la
vida,
cuando,
agotada
su
actividad,
sólo
podría
esperar
ó
m0
sOCoO-
rro
eventual
ó
una
plaza
en
el
Asilo.
Pero
esta
previsión
que
impide
la
caída
ó
da
la
mano
para
levantarse
y
emprender
la
marcha
de
nuevo,
es
sustituída
por
la
Beneficencia
cuando
aquella
no
pido
actuar,
y
bien
!
organizada,
no
limitándose
á
un
socorro
accidental
ó
pasajero,
sino
á
as
e
me-
-
dios
que
necesita
á
la
persona
herida
por
el
infortunio,
constituye
el
complemento
de
la
previsión
y
actúa
como
segunda
línea
de
defensa
en
las
lides
que
ofrece
la
vida,
encaminán-
dose
ambas
al
mismo
fin
per
distintos
caminos
para
evitar
que
el
pobre
degenere
en
mise-.
ER
rable
primero
y
en
criminal
después.
a
as
as
Para
la
obra
eeunda
de
enlace
y
de
armonía,
deben
ser
aprovechadas
las
enseñanzas
que
culares,
en
otros
POPOFCIONAN
Otros
países
en
la
tarea
de
organizar
y
unificar
los
esfuerzos
de
todas
las
Insti
E
jas
tuciones
y
fundaciones
benéficas,
aproximando
los
bienhechores
á
los
indisentes
ó
:
ci
:
dos,
CO
mutuamente
se
desconocen,
haciendo
saber
á
unos
donde
se
bald
E
a
pobres
á
cuál
de
aquéllas
deben
acudir
en
demanda
de
socorros:
porque
o
acontece
que
el
más
vivo
deseo
de
otorgarlos
á
quienes
sean
ro
ioS
se
esteriliza
por
ieno-
rar
las
personas
que
sufren
verdadera
necesidad,
ó
éstas
dejan
de
teens
or
E
o
la
existencia
de
aquellos
propósitos
y
de
recursos
disponibles
de
la
ña
je
mismo
me
aa
eo
dinero,
ó
para
facilitar
ocupación
adecuada
ó
medios
de
conseguirla
y
evitar
e
¿esca
rats
Lo
psi
de
MD
y
de
los
verdaderos
pobres.
DO
u
Caridad
y
dela
asis-
ed
j
pe
tencia
én
Francia,
COntral
de
las
Instituciones
de
Caridad
según
expresaron
los
fundadores,
no
para
sustituirse.
á
ellas
ni
para
menoscabar
sus
derechos
ó
autonomía
sino
para
fortificarlas,
merced
á
una
inteligencia
común
que
acreciente
su
poder
y
regularice
sus
esfuerzos,
porque
allí
se
tocaba
el
mal
que
aquí
experimentamos
y
que
resumió
uno
de
aquéllos
diciendo,
que
las
obras
de
iniciativa
privada
se
desenvolvían
un
poco
al
azar,
sin
concierto
ni
método,
permaneciendo
aisladas,
frecuentemente
ignoradas
unas
de
otras,
y
lo
que
es
más
grave
de
los
mismos
á
quienes
se
proponían
socorrer;
y
de
ahí
la
malversación
de
fuerzas
y
de
recursos,
los
fre-
cuentes
socorros
por
duplicado,
los
verdaderos
pobres
despojados
por
los
falsos
y
la
caridad
sustituída
por
la
impostura.
A
A
|
|
|
Para
evitarlo,
se
comenzó
por
practicar
una
información
que
diese
á
conocer
dados
las
Instituciones
de
Caridad,
y
realizada
ya
en
1895,
después
de
grandes
y
continuados
esfuerzos
y
de
vencer
numerosas
dificultades,
han
sido
clasificadas
y
ordenadas
motódicamente,
aten-
diendo
á
sus
fines
y
agrupando
las
relativas
á
la
infancia
y
adolescencia,
edad
adulta
y
ancia:
nidad
según
el
territorio
en
que
radican
y
seguido
el
orden
alfabético,
y
se
comprenden
además
en
el
libro
que
las
resume,
las
Instituciones
á
cárgo
de
la
Asistencia
publica.
Dicha
Asociación
(Office
Central
des
(Euvres
charitables),
fundada
para
los
fines
expresa:
]
dos
y
los
que
además
consignan
sus
Estatutos,
dió,
pues,
con
ello
gallardas
muestras
de
exis-
tencia,
siquiera
no
haya
podido
llevar
á
la
práctica
cuantos
fines
se
propuso;
y
aparte
de
las
interesantísimas
Galerías
de
la
Caridad,
se
ha
realizado
con
entusiasmo
la
propaganda
para
crear
la
«Casa
de
los
Pobres»,
á
la
cual
tendrán
libre
acceso
los
necesitados
para
que
sepan
donde
hallar
colocación
gratuita
y
las
fundaciones
que
están
en
aptitud
de
prestarles
socorro,
consulten
gratuitamente
aquellas
cuestiones
que
les
afecten
en
sentido
j
urídico,
y
encuentren
auxiliares
eficaces
para
hacer
valer
sus
derechos
y
que
formulen
los
memoriales
y
peticio-
nes
de
asistencia
que
necesiten;
servicios
estos
últimos
ya
en
vías
de
ejecución
en
Madrid,
8%
merced
á
la
iniciativa
y
á
los
esfuerzos
del
inteligente
y
virtuoso
Prelado
que
rige
su
Diócesis.
Registro
en
Rusia
Rusia,
aunque
siguiendo
orientación
distinta
que
Francia,
en
el
concepto
de
la
Asistencia,
para
las
informa-___,
h
A
)
ñ k :
A
ciones
sobre
los
CY9Ó
€n
1897
el
Consejo
de
Beneficencia
y
en
1899
la
Oficina
de
informaciones,
constituyendo
di
LGA
»
o
desd?
ese
Consejo
el
lazo
de
unión
entre
todas
las
Instituciones
sin
perjuicio
de
su
autonomía,
y
con
|
a
ai
el
objeto
dicha
oficina
de
comunicar
á
las
Sociedades
benéficas
la
situación
de
los
necesitados
o
uessolicitan
socorros,
la
de
sus
familias
y
si
han
obtenido
ya
algún
donativo.
Son
inscritos
SM
un.
registro,
y
las
informaciones
en
fichas
persor
e]
l
AS
E
e
A
e
mt)
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y
de
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]
ES
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Derio
pros.
pa
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a
E
e
A
O
o
io
>
.
0
o
E
==
XCVII
gran
facilidad
tener
siempre
á
la
vista
los
antecedentes
necesarios.
-
Además,
las
Sociedades
filantrópicas
imperiales,
que
sirven
de
nexo
á
las
Instituciones
del
Estado
y
á
las
particulares,
tienen
una
sección
especial
para
llevar
el
registro
de
pobres
de
San
Petersburgo
y
sus
barrios,
recogiéndose
los
informes
por
los
miembros
colaboradores
en
los
domicilios
de
todos
los
que
se
han
dirigido
á
la
Sociedad.
En
Kiel,
Hannover,
Elberfeld
y
otras
poblaciones
de
Alemania,
se
halla
establecido
el
cam-
bio
de
informes
entre
la
Asistencia
pública
y
algunas
importantes
asociaciones,
y
en
Dantzig
existe
una
Oficina
de
información
creada
por
la
Unión
de
Asistencia,
que
en
relación
con
otros
centros
semejantes
y
comunicándose
los
socorros
que
conceden
y
el
nombre
y
circunstancia
de
las
persónas
que
los
reciben,
evitan
aquellos
males
y
atienden
mejor
las
grandes
necesidades.
-
Además
de
dichos
centros,
y
del
notable
y
bien
ordenado
repertorio
de
instituciones
para
la
asistencia
publicado
por
la
Sociedad
para
la
cultura
moral
que
proporciona
á
los
bien-
hechores
completa
noticia
de
todas
aquellas
que
les
importa
conocer
para
un
objeto
deter-
minado,
se
inició
en
Berlín
por
las
asociaciones
privadas
el
sistema
de
establecer
eomunica-
ción
entre
las
pertenecientes
á
pequeñas
circunscripciones
ó
círculos
de
población,
partiendo
Alemania:
comunica-
ción
entre
la
asis-
tencia
pública
y
las
fundaciones
parti-
culares,
de
la
base
de
que
no
es
posible
prestar
eficaz
asistencia
sino
en
ellas,
y
con
el
objeto
de
im-
,
pedir
la
acumulación
de
socorros
en
una
persona
y
de
mejorar
la
práctica
de
la
beneficencia
por'una
acción
concentrada,
ya
que
de
esta
manera
pueden
completar
unas
los
socorros
que
no
es
dable
otorgar
á
otras,
y
hacer
eficaz
así
el
concurso
social
para
remediar
las
crisis
ó
el
mal
que
sufren
una
persona
ó
familia
y
restituirla
á
la
escena
de
la
vida
para
que,
merced
al
trabajo,
luche
de
nuevo
por
la
existencia.
Igual
ejemplo
nos
ofrece
el
Reino
Unido
con
la
Sociedad
para
la
organización
de
la
Cari-
La
Sociedad
para
la
-
dad,
que
si
bien
no
pudo,
como
se
proponía,
unificar
en
una
sola
administración
tanto
las
fun-
daciones
benéficas
oficiales
como
particulares
de
Londres,
realizó
el
fin
de
poner
en
comuni-
cación
todas
las
de
Inglaterra,
merced
á
un
Comité
Central,
del
que
dependen
los
de
Distrito,
-
compuestos
de
sacerdotes
guardianes
de
pobres
y
representantes
de
las
fundaciones
locales,
que
examinan
las
solicitudes
de'socorros,
averiguan
si
son
ciertas
las
necesidades
que
se
alegan
y
las
circunstancias
que
concurren
en
los
peticionarios,
enloulindose
en
un
50
por
100
las
solicitudes
que
son
atendidas.
En
los
Estados
Unidos
de
América
se
tiene
igualmente
en
cuenta
la
necesidad
mencionada,
y
además
de
procurarse
la
relación
entre
el
Estado
y
las
obras
y
establecimientos
particu-
lares,
la
«Sociedad
para
la
organización
de
la
Asistencia»,
en
Nueva-York,
creada
en
1882,
es
el
Centro,
que
patrocina
é
impulsa
todas
las
grandes
ideas
encaminadas
á
procurar
la
mej
ora
social,
y
de
intercomunicación
entro
las
diferentes
Ielesias
6
Instituciones
de
Caridad,
para
favorecer
el
establecimiento
de
armónica
cooperación
entre
ellas,
impidiendo
los
daños
que
representa
el
duplicar
los
socorros;
examinar
detenida
y
gratuitamente
el
caso
en
que
se
encuentran
los
peticionarios
que
se
dirigen
á
la
Sociedad,
y
al
efecto
hace
informaciones,
comunicando
á
los
interesados
lo
que
resulte
de
éstas;
obtener
de
las
obras
de
Asistencia
y
de
las
personas
caritativas
los
sócorros
proporcionados
á
aquellos
casos
dignos
de
interés;
pro-'
curar
trabajo
á
los
pobres
que
no
pueden
bastarse
á
sí
propios;
reprimir
la.
mendicidad
persiguiendo
á
los
impostores
ante
los
Tribunales,
y
por
medio
de
reformas
sociales
y
de
sanidad
6
inculcándoles
hábitos
de
previsión
y
de
independencia,
buscar
el
bienestar
ge-
neral
de
las
clases
pobres.
organización
de
la
Caridad
en
Ingla-
terra.
Los
Estados
Unidos.
La
organización,
centralización
y
comunicación
A
antecedentes
y
datos
que
consienamos
La
publicidad
Pa
como
indispensable,
debe
ser
complementada
por
la
publicidad
de
los
mismos.
Hay
que
darlos
á
conocer
continuamente
para
que
los
necesitados
sepan
adonde
tienen
que
acudir,
y
á
fin
de
que,
tratándose
de
repartir
socorros
ú
otorgar
dotes
ó
pensiones,
so
conozcan
las
condiciones
en
que
han
de
ser
dados,
difundiendo
cuanto
afecte
á
las
obras
pías,
por
medio
de
los
periódicos
locales
anuncios
por
los
Ayuntamientos
en
los
Centros
obreros
en
las
fábricas
y
por
los
Curas
párrocos
en
los
términos
que
su
celo
les
sugiera,
y
ello
contri-
buirá
á-que
los
socorrós
lleguen
á
todas
partes,
representando
además
una
póstuma
satisfac=
ción
á
los
bienhechores,
y
un
estímulo
para
quienes
vean
cómo
se
favorece
al
necesitado
y
se
cumple
la
voluntad
fundacional,
pleta
las
ventajas
de
la
organización,
yo
XCVIL:
Ea,
qe
-
La
prensa
periódica.
-
La
iniciativa
que
tomó
Le
Petit
Journal,
estableciendo
por
sí
oficinas
de
información
para
al
dar
á
conocer
las
obras
pías
de
París;
el
ejemplo
de
las
Galerías
de
la
Caridad
en
esta
villa;
las
listas
impresas
de
las
Instituciones
de
Asistencia,
como
se
practica
en
Berlín,
profusamente
repartidas,
y
los
folletos,
también
gratuitos,
como
el
pequeño
Diccionario
de
las
obras
de
soli-
daridad
social
y
de
Beneficencia,
publicados
por
La
Casa
del
Pobre,
que
antes
'se
menciona,
son
ejemplos
dignos
de
memoria,
alguno
reflejado
ya
en
un
importante
diario
de
esta
Corte;
y
por
último,
deberá
excitarse
á
los
Ayuntamientos
de
las
capitales
y
á
las
Juntas
de
Benefi-
cencia,
para
que
tomando
como-base
el
presente
libro,
publiquen
y
difundan
el
conocimiento
AN
de
las
obras
benéficas
de
todo
género,
dentro
de
cada
una
de
las
provincias.
Necesidad
de
una
es-..
Para
el
ejercicio
de
la
caridad
pública
y
de
la
privada,
falta
también
una
estadística
de
ENEUon
de
pobres.
Ja
pobres
á
fin
de
saber,
siquiera
de
un
modo
aproximado,
el
número
de
los
que
necesi-
tan
socorros,
y
aunque
en
Enero
del
pasado
año
se
encomendó
al
Instituto
de
Reformas
So-
ciales
la
práctica
de
una
información
respecto
á
la
mendicidad,
que
seguramente
realizará
con
el
celo
y
acierto
que
acostumbra,
reuniendo
interesantes
datos
respecto
4
los
Municipios
de
las
capitales
de
España
y
poblaciones
de
importancia,
convendrá
ampliar
el
trabajo
para
que
comprenda
el
total
de
la
Población,
y,
sobre
todo,
que
se
utilice
desde
luego
á
los
fines
de
pde
Beneficencia...
Inspección
delasfun-
-
.
Sin
perjuicio
de
la
acción
y
de
la
vigilancia
de
los
Gobernadores,
es
necesario
organizar
e
y
establecer
la
Inspección
de
los
Establecimientos
y
Fundaciones
Benéficas,
como
antes
se
indica,
porque
únicamente
de
esta
manera
puede
el
Protectorado
conocer
la
marcha
de
las
mismas,
sus
necesidades,
y
el
modo
como
atienden
á
los
servicios
y
á
los
fines
que
respectiva-
mente
le
incumben;
pero
siempre
en
el
supuesto
de
que
no
se
trate
de
crear
destinos
para
favorecer
á
determinadas
personas,
sino
de.
elegirlas
entre
aquellas
que
no
necesiten
de
sueldo
y
reunan
condiciones
de
respetabilidad,
BIC
Aci
y
conocimiento
de
las
cuestiones
:
que
se
les
encomienden.
El
dómicilio
de
soco-
.
Entre
las
bases
para
el
ejercicio
de
la
Beneficencia,
figura
como
una
de
las
más
interesan-
E
Ar
tes
la
de
establecer
en
dónde
han
de
ser
socorridos
los
pobres,
ó
mejor
dicho,
cuál
sea
su
do-
micilio
al
efecto
de
los
socorros,
lo
que,
aparte
la
necesidad
de
que
se
determine
para
cuanto
afecta
á
la
alimentación
vestido
y
albergue,
origina
innumerables
cuestiones
respecto
á
su
ad-
-
misión
en
los
establecimientos
provinciales
y
municipales,
ya
se
trate
de
los
que
no
pueden
subsistir
por
sí
y
necesitan
ser
asilados,
ya
de
los
que
padecen
enfermedades
comunes
y
que
imploran
su
ingreso
en
los
Hospitales,
y
lo
mismo
en
cuanto
á
dementes
y
lazarinos.
El
pueblo
de
naturaleza
resiste
llevar
la
carga
de
quien
no
tiene
con
él
otro
vínculo
que
el
de
lugar
de
su
nacimiento;
el
de
la
vecindad,
si
pasan
los
tiempos
en
que
la
actividad
y
las:
energías
del
interesado
actuaron
en
provecho
del
común,
y
cambió
de
residencia
para
encon-
trar
medios
de
vida
que
allí
le
faltaban,
no
se
aviene
á
sufragar
los
gastos
que
pretende
se
a
al
pueblo
del
último
domicilio...
y,
en
una
palabra,
aunque
nuestra
legislación
ha
-
dado
numerosas
reglas,
no
siempre
armónicas
ni
suficientes,
es
preciso
fijar
de
manera
clara
y
concreta
cuanto
se
refiere
al
domicilio
para
los
socorros,
estableciendo
cómo
se
adquiere
y
cómo
cesa,
atendidas
las
circunstancias
de
nacimiento,
matrimonio,
hijos
nacidos
y
educados,
si
se
prestó
servicio
militar,
residencia,
número
de
años
de
ella,
ausencia
y
vagabundez,
siempre
sobre
la
base
de
preferir
al
pueblo
de
la
vecindad
durante
más
tiempo
y
al
en
¿us
las
energías
individuales
pudieran
ser
útiles
para
el
Municipio.
Depésitos
de
objetos
-
L
estas
medidas,
que
se
refieren
á
la
organización
de
la
Beneficencia,
deben
seguir
otras
ac
que
tiendan
á
solucionar
los
problemas
de
la
alimentación
y
del
albergue
y
los
que
además
“pobres:
van
indicados,
cuidando
de
extender
por
todas
partes
la
colecta
de
limosnas
sin
gastos
de
recaudación,
como
ya
se
practica
en
Madrid
y
en
algunas
otras
poblaciones,
merced
á
los
cepi-
llos
situados
en
Casinos,
Cafés
y
otros
lugares
de
reunión,
y
de
establecer.
depósitos
análo-
gos
á
los
que
funcionan
en
varias
poblaciones
del:
extranjero,
adonde
se
puedan
enviar
los.
NUMErosos
objetos
y
prendas
que
resultan
inútiles
para
las
familias
Ó
que
se
desechan
en
casos
de
fallecimiento,
lo
mismo
muebles,
ropas,
que
libros
ó
revistas,
y
que
pueden
aprove-
charse
una
vez
recompuestos
y
desinfectados
escrupulosamente,
ó
utilizarlos
desde
luego
para
instrucción
Ó
recreo
9
asilados
y
o:
da
Pocas
:
e,
”
ACCIÓN
DE
LA
BENEFICENCIA
OFICIAL
-
En
cuanto
á
establecimientos
públicos,
ya
va
expresado
que
debe
concretarse
á
mantener
los
destinados
á
la
asistencia
os
enfermos
ó
á
remediar
PS
que
ordinariamente
no
puedan
serlo
con
el
concurso
ó
por
la
iniciativa
individual,
á
causa
de
exigir
su
tratamiento
ó
atención
cuantiosos
recursos,
precauciones
especiales,
edificios
y
personal
técnico
adecuado
ó
perentoriedad
imposible
de
satisfacer,
sin
que
estén
prevenidos
los
medios
para
que
resulte
atendido
lo
incierto
y
lo
eventual.
j
;
OR
El
tratamiento
de
enfermedades
mentales,
el
de
la
tuberculosis,
y
los
Pp
cios
de
Sordo:
Establoclintintos.
que
sE
cea
a
»
debe
costear
el
SS;
vu
mudos
y
Ciegos,
por
la
suma
y
perfección
de
recursos
y
medios
que
exigen
y
por
las
espe-
pea
RO
ciales
condiciones
de
aptitud
profesional
que
debe
reunir
el
personal
facultalivo
ó
técnico
destinado
á
estos
servicios,
debieran
costearse
por
el
Estado,
cuando
menos,
algunos
estable-
cimientos
modelos
en
su
clase,
á
fin
de
que
irradien
éstos
las
enseñanzas
y
los
adelantos
que
atesoren
y
conozcan,
y
sean
Centros
permanentes
de
cultura:
en
este
respecto.
AS
s
Las
provincias
deben
continuar
teniendo
á
su
cargo
los
Hospitales
generales
y
Cabas
de
Obligaciones
de
las.
:
Maternidad
y
de
Expósitos,
sin
perjuicio
de
mantener
ó
subvencionar
establecimientos
aná-
ovinos.
Bd
logos
á
los
que
rigiera
el
Estado,
teniendo
en
cuenta
la
imposibilidad
de
que
atienda
éste
al
sostenimiento
de
todos
los
enfermos
de
España,
afectados
de
las
dolencias
que
antes
se
men-
cionan,
Ó
de
ceguera
ó
sordomudez,
y
que
en
proporción
á
los
recursos
de
aquéllos
y
á
su
celo
en
remediar
las
desgracias
de
sus
naturales
deben
estar
los
Establecimientos
que
las
amparen.
j
Los
que
exigen,
como
acontece
respecto
á
Hospitales,
material
costoso,
edificios
construí-
dos
ad
hoc,
y
personal
médico
cuyo
saber
y
práctica
represente
en
lo
humano
la
necesaria
garantía
para
el
tratamiento
de
ciertas
enfermedades
ó
para
operaciones
quirúrgicas
que
|
exigen
especial
competencia
y
medios
de
ejecución,
difíciles
de
reunir
en
todas
las
localida-
Establecimientos
re-
e
des,
pudieran
ser
de
carácter
regional
ó
comunes
á
dos
ó
más
provincias,
cuando
una
sola
de
ES
:
ellas
no
pudiese
tenerlos
debidamente,
pues
así
lo
indica
la
práctica,
ya
que
es
evidente
la
atracción
de
quienes
necesitan
la
mencionada
especial
asistencia
hacia
los
Hospitales
donde
radican
Facultades
de
Medicina,
y
lo
propio
convendría
A
o
e
y
Sanatorios
para
tuberculosos.
Da
El
Municipio,
además
de
la
blación
que
le
es
peon
en
cuanto
á
la
Barifóonbia
dond
Deberes
de
los
sua
A
ciliaria
y
de
atender
al
sostenimiento
de
Casas
de
Maternidad
y
Expósitos
y
Hospitales
cuando
a
su
importancia
y
recursos
lo
consientan,
ó
de
subvencionar
los
provinciales
y
los
Asilos
ú
Hospicios
de
este
carácter
para
inválidos
ancianos
y
personas
que
en
absoluto
no
puedan:
bastarse
á
sí
mismas,
deben
tener
todos,
en
proporción
á
sus
recursos,
Establecimientos
ó
loca-
les,
al
cuidadqede
los
Médicos
de
la
Beneficencia
ó
de
los
Titulares,
para
la
asistencia
de
sus
-
enfermos,
ó
de
transeuntes
que
carezcan
absolutamente
de
medios
para
ser
curados
en
sus
casas,
y
para
socorrer
los
accidentes
que
exijan
la
urgente
intervención
facultativa,
y
de
todas
suertes,
para
acogerlos
en
ellos
mientras
es
posible
y
prudente
su
traslado
al
Establecimiento
provincial
ó
regional,
evitando
así
el
doloroso
é
inhumano
procedimiento
de
que
en
los
casos
de
gravedad
se
efectúe
dicho
traslado
inmediatamente
de
acaecido
el
accidente
ó
de
sobreve-
nida
la
intensidad
de
la
dolencia,
que
exige,
en
la
casi
totalidad
de
ellos,
la
quietud
y
el
reposo,
en
vez
del
transporte
incómodo,
peligroso,
y
á
veces
á
largas
distancias.
;
Los
Hospicios
y
Asilos
debe
procurarse
encomendarlos,
cuanto
sea
posible,
á
las
funda-
zp
Rp
con
ciones
particulares
ó
Asociaciones
que
en
la
localidad
respectiva
Itayan
iniciado
esta
clase
de
dis
directo.
nd
Establecimientos,
y
es
siempre
preferible
la
subvención
por
el
Estado
la
Provincia
y
el
Muni-
cipio
á
que
directamente
rijan
los
benéficos,
porque
indudablemente,
y
en
general,
dirigen
|
peor
que
aquéllas,
gastan
mucho
más
en
igualdad
de:
circunstancias,
y
el
personal
no
médico
se
recluta
por
lo
común
entre
paniaguados
y
protegidos,
que
no
tienen
condiciones
ni
voca-
ción,
ni
interés
para
el
desempeño
de
un
cometido
que
se
extienda
más
allá
del
propio.
En
las
Provincias
Vascongadas
se
comprueba
la
excelencia
de
este
sistema,
y
no
Eu
tratándose
-—
Debe
preferirse
al
asilamiento
la
dise-
-
minación
en
pobla-
ciones
rurales.
-
Losasilados
no
deben
-
estar
Ociosos.
Las
Asociaciones
re-
HE
ligiosas
son
1815-
donados
y
los
que
sufren
ó
padecen,
no
puede
menos
de
constituirse,
como
lo
está
hoy,
á
O
de
aquellos
Establecimientos,
sino
también
de
Hospitales
bien
regidos,
administrados
y
ordo-
nados,
sin
que
la
acción
oficial
sea
directa.
|
-
Debe
atenderse
además
lo
mismo
en
dichos
casos,
que
en
donde
sea
factible,
tratándose
de
ancianos
y
de
niños
que
no
padezcan
males
contagiosos,
á
distribuirlos
Ó
diseminarlos,
especialmente
en
las
poblaciones
rurales,
entre
honradas
familias
pobres
á
quienes
se
entre-
gue
la
cantidad
que
según
las
circunstancias
locales
se
fije
como
necesaria
para
el
manteni-
miento
del
socorrido,
porque
seguramente
la
vida
de
éste
ha
de
ser
más
grata
y
más
sana
y
se
le
proporciona
un
hogar
que
sustituya
al
perdido;
y
cuando
la
extrema
necesidad
en
cl
propio
determinó
el
forzoso
abandono,
claro
está
que
su
recobro
debe
preferirse
si
con
el
auxilio
de
la
caridad
oficial
pudiera
ser
restituido
á
él.
Este
sistema
se
practica
en
España
de
antiguo
tratándose
de
niños
para
crianza,
pero
debe
extenderse
á
los
que
ya
pasaron
de
ella
y
están
abandonados
y
á
los
ancianos
ó
inváli-
dos
sin
familia,
pues
la
experiencia
en
otros
países,
y
señaladamente
en
Francia,
da
excelen-
tes
resultados,
toda
vez
que
el
gasto
así
es
menor
que
el
de
asilamiento
y
la
cantidad
que
se
entrega
representa
un
bien
para
la
familia
á
quien
se
encarga
el
socorrido..
No
hay
para
qué
añádir
que
sin
una
inspección
verdad
no
es
posible
ni
pensar
en
el
men-
cionado
procedimiento,
porque
desgraciadamente
no
es
patrimonio
de
la
Humanidad
el
buen
obrar
ni
el
cumplimiento
de
las
obligaciones,
y
menos
cuando
la
impunidad
presunta
acre-
cienta
la
tentación.
:
|
:
Los
acogidos
en
los
establecimientos
oficiales
no
deben
permanecer,
Como
hoy,
en
com-
pleta
ociosidad,
que
da
lugar
á
un
penoso
estado
de
ánimo
y
origina
el
desapego
á
los
esta
.
blecimientos.
Es
preciso
dedicarlos
á
los
trabajos
que
puedan
realizar
según
las
edades
y
los
achaques,
utilizando
las
labores
que
ejecuten
en
beneficio
de
otros
Asilos
ó
de
los
pobres
no
acogidos,
porque
dotando
á
estos
establecimientos
de
los
artefactos
que
sean
indispensables,
y
adquiridas
á
precio
de
coste
las
primeras
materias,
pueden
confeccionar
obj
etos
Ó
prendas
ó
hacer
labores
cuyos
resultados
representen
economía
para
quienes
los
adquieran
ó
necesi-
ten
en
comparación
con
los
precios
del
mercado,
destinando
aquéllos,
como
acontece
en
muchos
puntos
fuera
de
nuestra
Patria,
á
su
venta
á
personas
caritativas
que
mediante
bonos
los
distribuyen
á
los
necesitados,
y
con
reservar
alguna
pequeña
retribución
á
los
asilados
obreros,
positivamente
éstos
destierran
gustosos
la
ociosidad
que
les
consumo.
-
El
personal
para
toda
clase
de
establecimientos
benéficos
donde
se
congreguen
los
aban-
tituiblesen
los
esta-
3
¿
a
blecimientosbe-
base
de
las
Hijas
de
la
Caridad
ú
otras
religiosas
similares,
pues
no
tienen
sustitución
-
néficos.
¿AE
El
móvil
que
las
guía,
posible.
No
buscan
la
recompensa
material
ni
el
aplauso
de
las
gentes,
y
antes
de
consagrarse
á
su
angélica
misión
rompieron
lazos
de
familia
y
de
afectos
humanos;
nise
proponen
servir
al
Estado
ni
realizar
un
fin
social;
ni
sienten
ni
mantienen
emulación,
en
cuanto
á
las
Institu-
ciones
que
persiguen
igual
objetivo;
ni
tratan
de
realzar
sus
personas
ni
sus
actos;
ni
aspiran
tan
siquiera
al
cariño
ó
á
la
gratitud
de
los
mismos
á
quienes
atienden
y
cuidan
con
esmero
y
solicitud
insuperables.
Inspiradas
en
el
Bien
Supremo,
en
creencias
que vigorizan
el
pobre
-
cuerpo
y
que
inflaman
é
iluminan
sus
almas,
son
espíritu
y
materia
dispuestos
siempre
á
servir,
á
sobrellevar
y
soportar,
á
resistir
y
consolar,
á
sufrir
y
á
remediar
en
bien
del
pró-
jimo,
las
dolencias,
las
enfermedades
y
los
males
que
lo
aquejen
sin
cuidarse
del
repugnante
cortejo
que
llevan,
ni
de
trabajos,
riesgos
ni
peligros,
ni
de
la
condición
ó
cualidades
del
paciente,
fija
siempre
su
vista
en
la
antorcha
de
la
Fe,
que
dilata
indefinidamente
los
hori-
zontes
y
guía
sus
pasos,
alentadas
por
la
Esperanza
que
trueca
el
dolor
en
mieles
y
despierta
la
sin
par
ambición
de
sufrir
y
de
padecer,
como
obligados
peldaños
para
aspirar
al
más
inefable
de
los
Bienes;
y
abroqueladas
con
el
escudo
de
la
Caridad
que,
solícita
siempre
y
sin
desmayos
ni
tibiezas,
atiende
al
lacerado
cuerpo
y
destella
sobre
el
espíritu
consuelos
y
re-
medios
únicos,
exclusivos,
reservados
tan
sólo
á
quienes
obran
por
su
impulso,
y
humillan
la
frente
después
sin
osar
tan
siquiera
la
invocación
de
méritos
como
derecho
á
obtener
el
suspirado
Bien,
ciegamente
fiando
en
la
J
usticia
y
en
el
Amor
Supremos,
1
:
,
E
:
ES
.
os
a
pe
%
pae-
PS
y
Je
€
y
y
a
A
A
O
E
>
:
Cr
BENEFICENCIA
DOMICILIARIA
Sus
inconvenientes.—Condiciones
para
la
prestación
de
los
socorros;
comprobación
de
la
necesidad,
extensión,
intensidad
y
duración
de
los
mismos.—Modo
de
distribuirlos
é'impor-
tancia
del
personal
que
cumple
esta
misión.—Lugar
preeminente
en
ella
de
la
mujer.—
Proscripción
de
la
mendicidad
callejera.
Aunque
ordinariamente
la
Beneficencia
privada
labora
en
los
terrenos
que
no
cultiva
la
pública,
una
y
Otra
no
pueden
menos
de
coincidir
en
el
extenso
campo
que
fecunda
la
Bene-
ficencia
domiciliaria,
aunque
la
primera
tenga
como
límite
los
medios
de
que
dispone,
y
la
pública
debe
hallarlo
cuando
atienda
á
las
miserias
que
sea
absolutamente
PrUcEO
socorrer,
-
Porello
igualmente
les
afecta
cuanto
al
socorro
domiciliario
se
refiere,
á
la
índole
de
éste,
á
su
distribución
y
á
la
apreciación
de
la
necesidad
que
los
determina.
Á
pesar
de
que
el
ejercicio
de
la
Caridad
en
dicha
forma
no
suele
redimir
á
los
indigentes
No
puede
excusarsela
de
la
miseria,
convierte
el
pauperismo
en
hereditario
muchas
veces
y
otras
tantas
esteriliza
nt
|
su
esfuerzo
por
las
simulaciones
que
se
llevan
á
cabo,
es
imposible
que
estos
y
más
incon-
inconvenientes.
venientes
ocasionen
la
proscripción
del
sistema,
porque
ningún
otro,
salvo
las
Instituciones
de
previsión,
puede
paliar
ó
remediar
el
mal,
y
no
es
lícito
retroceder
en
la
obra
de
socorrer
á
los
pobres
ante
las
dificultades
que
ello
ofrezca,
sin
perjuicio
de
procurar
su
aminoración
ó
su
vencimiento.
La
primera
atención
que
reclama
dicha
obra,
es
la
de
dsprobi
el
estado
de
necesidad
Elestadodenecesidad
representado
por
la
pobreza,
la
enfermedad
ó
el
abandono,
estudiando
cada
caso
en
la
in-
**
A
mensa
variedad
que
las
desdichas
humanas
ofrecen,
y
esta
base
es
indispensable
al
efecto
de
graduar
la
importancia
y
naturaleza
del
socorro
en
metálico
ó
en
especie
y
á
fin
de
que
sea
adecuado
y
eficaz
para
remediar
la
necesidad
que
lo
provoca.
Viene
luego
la
cuestión
de
cuál
debe
ser
la
cuantía,
amplitud
y
persistencia
en
el
SOCOrTO,
Condiciones
que
porque
no
puede
perderse
de
vista
que
su
objeto
es
levantar
á
la
persona-ó
familia
abru-
ao
ESA
mada
por
la
desgracia
ó
contener
su
caída
en
los
abismos
de
la
miseria,
y
que
nada
remedia
un
don
accidental
y
transitorio
cuando
se
trata
de
restablecer
la
normalidad
perturbada
por
un
accidente,
enfermedad
ó
desgracia
que
no
pudieron
ser
vencidos
por
la
previsión
ó
el
esfuerzo
del
necesitado.
Á
veces
bastaría
con
adquirir
para
éste
una
herramienta
ó
primera
materia
que
le
permita
reanudar
la
redentora
labor
del
trabajo;
otras
será
preciso
extenderlo
á
quienes
vivan
merced
á
la
persona
herida
por
la
desgracia
y
no
puedan
bastarse
á
sí
mis-
mos,
porque
omitirlo
valdría
tanto
como
acrecentar
inmediatamente
el
número
de
los
nece-
sitados
de
socorro,
agravando
á
la
vez
el
mal;
y
en
todo
caso,
la
persistencia
de
éste
debe
ser.
la
medida
del
axxilio,
si
se
aspira
de
verdad,
y
tratándose
de
beneficencia
bien
organizada,
á
que
sus
esfuerzos
sean
eficaces
y
útiles
para
el
necesitado
y
para
la
sociedad.
El
modo
de
dar
los
socorros
y
el
na
encargado
de
A
significa
tanto
como
el
socorro
mismo.
:
La
averiguación,
discretamente
realizada
al
entregar
al
necesitado
el
Mostro,
sobre
los
El
socorro
material
que
haya
recibido
y
su
importancia
y
la
magnitud
de
la
desgracia
y
la
situación
en
que
4“.
se
encuentra
la
familia,
y
el
consejo
de
quien
la
practica
y
el
calor
y
el
consuelo
llevado
al
ánimo
del
que
padece
por
quienes
no
tienen
otra
mira
cerca
de
él
que
la
de
ayudarle
á
sobre-
llevar
la
desventura,
son
elementos
insustituíbles
y
valiosos
á
tanto
extremo,
que
de
ellos
-
depende
en
gran
número
de
casos
la
eficacia
de
la
Obra
caritativa
intentada,
y
de
aquí,
la
Lugar
preeminente
importancia
de
la
intervención
de
la
mujer
en
las
de
esta
clase,
porque
su
sagacidad,
perspi-
on
la
mujer
en
esta
á
cacia,
paciencia
y
dulzura,
son
factores
inapreciables
para
esos
empeños,
Y
además
porque
la
mayoría
de
los
problemas
lo
son
relacionados
con
el
hogar
y
la
vida
de
familia,
y
en
este
terreno
propio
no
puede
llevársele
ventaja,
Corolario
inevitable
de
lo
expuesto
en
cuanto
á
los
socorros,
es
la
proscripción
de
la
men-
La
mendicidad
calle-
dicidad
callejera,
que
únicamente
florece
cuando
falta
organización
á
la
Beneficencia
y
á
las
Instituciones
de
previsión,
sin
que
nos
ataje
la
persuasión
adquirida
de
los
males
que
aca-
rrea
la
limosna
dada
al
primero
que
extiende
la
mano,
que
ni
la
agradece
ni
la
emplea
bien,
y
que
contribuye
á
perpetuar
las
generaciones
de
mendigos
profesionales,
capaces,
por
lo
general,
de
toda
clase
de
maldades,
y
sentina
de
todos
los
vicios.
,
5%
a
:
;
POE
Estan
rico
el
campo
de
la
Beneficencia,
y
tan
variada
y
abundante
su
flora,
que
convida
á
discurrir,
sin
excepción,
sobre
cada
uno
de
los
innumerables
temas
que
ofrece,
prolon-
gando
indefinidamente
toda
labor
que
sobre
ella
se
emprende;
pero
la
realidad
llama'á
la
vida,
y
el
tiempo
individual
corta
el
hilo
del
discurso.
APN
:
SE
Con
ser
muy
interesantes
todos
aquéllos,
ninguno
aventaja
al
que
consiste
en
la
organiza
ción
de
la
Beneficencia,
y
para
efectuarla
es
preciso
estudiar
á
fondo
el
problema
y
reunir
datos
que
consientan
orientarse
seriamente
para
su
resolución,
como
acaba
de
hacer
Ingla-
terra,
que
en
Diciembre
de
1905
nombró
una
Comisión
Regia
compuesta
de
20
personas
de
posición
independiente
que,
de
modo
gratuito
y
durante
tres
añ
Os
de
intensa
y
continua
labor
ha
llevado
á
cabo
la
colosal
obra
de
reunir
cuantos
antecedentes
oficiales
y
particulares
eran
precisos
para
formular
las
luminosas
conclusiones
que
ha
establecido
y
que
permiten
atacar
la
solución
del
problema
del
pauperismo,
y
lo
ha.
efectuado,
requiriendo
el
informe
escrito
de
todos
los
Presidentes
de
Consejos
de
Guardianes
de
pobres,
de
los
Centros
oficiales,
Trade>
Unions,
Sociedades
Benéficas,
Médicas,
Cooperativas
y
de
Seguros;
oyendo
de
viva
vozá
cen-
tenares
de
personas
que
por
sus
cargos
ó
por
sus
especiales
conocimientos
podían
ilustrar
las
cuestiones
objeto
de
la
investigación;
formando
censos
especiales
de
pobres
válidos
y
en-
fermos;
y
recopilando
cuantos
datos
estadísticos
de
toda
procedencia
se
han
publicado
sobre
subsistencias,
trabajo,
emigración
y
Seguros.
Ñ
|
y:
'
PL
Sin
aquella
organización,
ni
pueden
obtenerse
los
frutos
que
hacen
esperar
tantos
y
tantos
esfuerzos
y
recursos
como
realizan
y
aprontan
los
innumerables
bienhechores
que
se
inspiran;
en
las
máximas
evangélicas,
ni
la
Beneficencia
oficial,
ni
el
Protectorado,
pueden
inspirar
confianza
ni
aproximarse
al
objetivo
de
representar
una
verdadera
garantía
en
la
distri-
bución
de
los
donativos
que
á
manos
llenas
dan
las
personas
caritativas,
y
que
frecuente-
mente
vendrían
á
las
suyas
si
reformaran
sus
procedimientos.
a
e
;
Este
volumen
representa
el
acopio
de
algunos
_materiales
para
comenzar
la
obra,
y
un
esbozo
de
cuestiones
entre
las
más
importantes
que
deben
merecer
la
atención
de
los
Poderes
públicos,
y
á
V.
E.
corresponde
el
galardón
que
merecer
puedan
los
APUNTES
PARA
EL
ESTU-
DIO
Y
LA
ORGANIZACIÓN
EN
ESPAÑA
DE
LAS
INSTITUCIONES
DE
BENEFICENCIA
Y
DE
PREVISIÓN.
e
>
.
E:
AN
Ys
*
Madrid,
25
de
Septiembre
de
1909.
Antonio
Darin
de
la
Bárcena,
ÍNDICE
DE
LA
MEMORIA
CAPÍTULO
I.—Disposiciones
que
regulan
la
Beneficencia
pública
y
la
particular.
Benéficencia
municipal.........o....oooomo:..
Idem
provincial...
PENE
pre
do
bin
e
ds
Beneficencia
general.
ANDAR
ayi
(de
E
A,
PE
NAO
El
Protectorado............
CAPÍTULO
II.—Estado
de
los
servicios
antes
40...
brnr.dr.
no...
e...
de
realizarse
las
reformas
y
algunos
antece-
-
dentes
que
las
justifican.
Los
servicios
de
la
Beneficencia
y
las
fundaciones
particulares.
El
Protectorado
y
sus
auxiliares..............
CAPÍTULO
1IT.—Reformas
realizadas
en
1908
y
en
1909.
Examen
de
las
disposiciones
dicta-
das
y
de
los
servicios
establecidos.
Lw
estadistica.
«evemen
css
secc
roó
ando
oo
*
CAPÍTULO
I.—La
Beneficencia
particular.
Advertencias
para
su
examed......o.oooomo....
Motivos
de
consignar
todas
las
fundaciones
hasta
hoy
conocidas,
y
ejemplos
que
los
justi-
ICM
aid
DITA
USTAdos:
TesSquiBnes:.
0
comieron
rie
-
Enseñanzas
que
seJdesprenden
de
los
estados:
Capitales
y
TOntaS....0oooooococconorocm.m...
Fundaciones
activas
é
inactivas...............
Capitales
y
rentas
inactivoS
........oo....o....
Cuantía
de
los
capitales
y
rentas
en
las
funda-
ciones
activas.....
Datos
FA
SS
SA
ERES
Pro...
.ororo.or..oo_.rs.
Clasificación
por
conceptos
de
las
fundaciones.
de
Beneficencia
particular.........o.o........
Campo
de
acción
del
Protectorado.............
CAPÍTULO
IL.—
Beneficencia
municipal,
pro-
vincial
y
general,
Asistencia
médica
gratuita
......oooococonoooo
-
Casas
de
socorro,
clínicas
y
consultorios.......
Hospitales,
Hospicios
y
demás
establecimientos
ROALOROS
se
qa
tia
O
FUI
OD
Le
Personal
facultativo
y
subalterno.............
Comunidades
religiosas
que
prestan
servicio
en
los
establecimientoS.....oooooooomcrmic.m...o.
PARTE
PRIMERA
ORGANIZACIÓN
Y
ESTADO
DE
LOS
SERVICIOS
DE
LA
BENEFICENCIA
EN
ESPAÑA
Páginas.
Los
auxiliares
del
Protectorado...............
Organización
de
los
servicios
centrales........
Medidas
adoptadas
para
la
buena
administra-
ción
y
régimen
de
las
fundaciones..
.......
Índice
de
la
benficencia........0ooocomoomo...
CAPÍTULO
IV.—Resultados
y
utilidad
de
las
reformas
planteadas
y
del
impulso
dado
á
los
servicios.
El
índice
de
la
Beneficencia
.......oooomom.....
Cobro
de
intereses,
entrega
de
títulos
de
la
Deuda
y
depósito
de
valores.......
Partes
de
Registradores
y
Notari0S....:.......
Intervención
del
Protectorado
en
la
E
do
TOMA
as
dat
ato
o
Abogados
del
Estado.
Prnnnnnrnnrcarancnccno.o
Memorias
de
los
Gobernadores
...............
PARTE
SEGUNDA
L
A
ESTADÍSTICA.
—BEN
EFICENCIA
PARTICULAR.
—-MUNICIPAL.
—PROVIN
CIAL.
—GENERAL
Ó
DEL
INSTITUCIONES
ESPECIALES
Páginas.
XLIII
e
«
Predominio
de
la
mujer
en
la.
obra
de
la
Ca-
AA
e
E
A
CAPÍTULO
[IL.—Gastos
é
ingresos.
:
Ingresos
en
los
presupuestos
provinciales
por
el
concepto
de
Beneficencia.................
Idem
en
los
presupuestos
municipales........
........o.
o
nor...
.....
Gastos
en
los
presupuestos
provinciales
y
mu-
nicipales
4
AA
ao
O
ate
DURE
Vago
Tanto
por
ciento
destinado
en
los
presupuestos
provinciales
y
municipales
á
las
atenciones
de
BéneficAnciA:
2772
don
ados
loa
ao
sea
Beneficencia
general;
Hospitales,
Asilos
y
Co-
BROS
da
roer
rr
ges
Gastos
incluídos
en
los
presupuestos
generales
NS
A
e
O
CAPÍTULO
IV.—Comparación
de
los
gastos
querealizan
la
Beneficencia
provincial,
la
mu-
nicipal
y
las
fundaciones
particulares.
Acrecentamiento
del
Caudal
de
los
pobres.....
Transmisiones
de
bienes
á
favor
de
los
estable-
cimientos
de
Beneficencia
é
instrucción
de
Po
O
RUC
O
IO
A
Transmisiones
de
los
bienes
á
favor
de
las
de
GATACiOr
DEIVAdO
A
aceso
rro
XXXIV-
XXXVI
XXXVII
EVIL
XXXVII
XXXVII
LXVIIL
LXIX
LXIX
CAPÍTULO
I.—Maternidad........«.........
Protección
á
la
infancia.
......oooooooomm....-
Idem
á
los
ancianos
y
enfermoS..............
Limosnas
y
socorros
á
los
pobres.............
Instituciones
de
preservación,
reforma
y
reha-
DIATA
CIÓN
oa
reason
E
e
Casas
de
protección
para
jóvenes.
—Asilo
para
sirvientes.
—Patronato
para
la
represión
de
la
trata
de
blancas.—Asociaciones
para
facilitar
el
matrimonio
entre
quienes
hace
vida
mari-
tal.—Reformatorio
de
Santa
Rita
en
Caraban-
chel.—Escuela
de
reforma
y
Asilo
de
correc-
ción
paternal
de
jóvenes
del
Príncipe
de
As-
turias.—Patronato
de
niños
abandonados
y
presos
en
Barcel0Na...i......-...
|
Premios
á
la
virtud
y
á
la
abnegación—Funda-
ción
de
San
Gaspar.—Idem
de
D.
José
Santa
María
de
Hita.—Orden
civil
de
la
Beneficen-
-
cia.—Sociedad
española
de
salvamento
de
o
A
A
A
CAPÍTULO
II.—Instituciones
benéfico
«docen-
tes,
-
>
Lie
<
Colegio
de
Nuestra
Señora
de
los
Remedios
en
AA
E
TR
Sociedades
económicas
de
Amigos
del
País.....
Instituciones
de
previsión.—Montes
de
Piedad
y
Cajas
de
Ahorro.—Caja
postal
de
ahorro.—
Instituto
Nacional
de
Previsión.
—Habitacio-
nes
baratas
con
destino
¿
obreros
y
modestos
empleados.
—Sociedades
de
socorros
mutuos
y
Asociaciones
sostenidas
por
el
personal
de
los
distintos
Ministerios.—Sociedades
para
la
|
asistencia
MÉdICA,
....ooooommmmmmmmmo9mars.
PARTE
TERCERA
INSTITUCIONES
VARIAS
DE
BENEFICENCIA
Y
DE
PREVISIÓN
Páginas.
LXXI
LXXIT
LXXIHI
LXXIV
LXXV
a
LXXIX
LXXIX
á
PAX
LXXXI
LXXXV
LXXXVI
:
.
a
LXXXVI!IL
*
CONSIDERACIONES
FINALES.........
Cuestiones
fundamentales
en
orden
al
socorro
;
PASION
as
cette
co
....
e...
.o.n..o.....9q
ro
oo...»
O
AA
de
los
necesitadoS.
.......oo.o.oooooooonorm.o»
Lo
que
es
absolutamente
preciso
para
los
mis-
mos.—Otras
necesidades
que
deben
reme-
diarse
con
preferencia.—Derecho
al
socorro.
Misión
de
la
Beneficencia
pública
en
relación
con
la
particular:
armonía
y
comunicación
entre
ellas.
—Deber
del
Estado
de
prevenir
y
aminorar
la
miseria
social.
...o....ooooo...-
Líneas
generales
á
que
debe
ajustarse
en
Es-.
paña
la
organización
de
la
Beneficencia.
....
Vínculos
que
conviene
establecer
entre
las
Ins-
tituciones
de
Beneficencia
y
de
previsión
y
unidad
en
la
acción
respectiva
de
ellas.—Pu-
blicidad.—Estadística
de
los
pobres.—Ins-
pección
de
los
serviciOS........oooooooooo...
Acción
de
la
Beneficencia
oficial.—A
quién
y
'
cómo
debe
encomendarse
el
sostenimiento
y
régimen
de
los
establecimientos
de
Beneficen-
cia.—Conveniencia
de
evitar
el
asilamiento.—
Los
acogidos
han'de
trabajar.—Las
Asocia-
'
ciones
religiosas
dedicadas
al
ejercicio
de
la
caridad
son
insustituibles.................+.+.
Beneficencia
domiciliaria.
—Sus
inconvenien-
tes,
—
Condiciones
para
la
prestación
de
los.
socorros;
comprobación
de
la
necesidad,
ex-
tensión,
intensidad
y
duración
de
los
mis'
mos.—Modo
de
distribuirlos
é
importancia
del
personal
que
cumple
esta
misión.
—
Lu-
-
gar
preeminente
en
ella
de
la
mujer.—Pros-
|
cripción
de
la
mendicidad
callejora..........
Jl
A
Páginas.
LXXXVIIL
LXXXIX
4
XOVIIL
SUMARIO
DE
LOS
RESÚMENES
Y
GRÁFICOS
ESTADOS
Núm.
I.
Clasificación
de
los
bienes
y
rentas
pertenecientes
á
las
fundaciones
de
Beneficencia
par-
ticular.
(Gráficos
A
y
B.)
Núm.
2.
Bienes
de
la
Beneficencia
particular,
en
relación
con
los
habitantes
de
cada
provincia
Le
(Gráfico
C.)
Núm.
3.
Clasificación,
por
provincias,
de
los
bienes
y
rentas
pertenecientes
á
las
fundaciones
acgyas
|
de
Beneficencia
particular.
(Gráficos
D
y
E.)
Núm.
4.
Clasificación,
por
provincias,
de
los
bienes
y
rentas
pertenecientes
á
las
fundaciones
inacti-
vas
de
Beneficencia
particular.
(Gráficos
D
y
E.)
Núm.
5.
Proporción
en
que
se
hallan
los
bienes
de
las
fundaciones
09
Beneficencia
particular
con
el
número
de
éstas
en
cada
provincia.
(Gráfico
F.)
Núm.
6.
Escala
gradual,
por
provincias,
de
los
capitales
pertenecientes
á
á
fundaciones
de
Beneficencia
particular.
(Gráfico
G.)
Núm.
7.
Escala
gradual,
por
provincias,
de
las
rentas
pertenecientes
á
fundaciones
de
Boneficencia
particular.
(Gráfico
G.)
|
-
Núm.
8.
'
Datos
cronológicos
de
las
fundaciones
de
Beneficencia
particular.
(Gráfico
H.
)
Núm.
9.
Clasificación,
por
conceptos,
de
las
fundaciones
de
Beneficencia
particular
en
cada
pro-
,
vincia.—A.
Fundaciones
de
índole
religiosa.—B.
Fundaciones
en
favor
de
los
pobres
y
enfermos.—£.
Fun-
daciones
de
carácter
económico-social.—D.
Fundaciones
de
carácter
instructivo
y
para
dotes
y
pensio-
nes.—E.
Cuadro-resumen
de
los
estados
núm.
9,
4,
B,
Cy
D.
(Gráfico
1.)
Núm.
lO.
Capitales
transmitidos
para
instituciones
de
Beneficencia
é
instrucción,
de
índole
oficial,
en
cada
provincia,
excepto
las
V
ascongadas
y
Navarra,
durante
el
último
decenio.
Núm.
ll.
Capitales
transmitidos
para
instituciones
de
Beneficencia
6
instrucción,
de
índole
particular,
en
cada
provincia,
excepto
las
Vascongadas
y
Navarra,
durante
el
último
decenio.
:
;
pe
Núm.
12.
Ingresos
de
la
Beneficencia provincial
y
municipal
soga
los
presupuestos
de
1909.
-
(Gráfico
J.)
|
Núm.
13.
Gastos
de
la
Beneficencia
provincial
y
cipal
según
$
o
1909.
(Grá-
fico
J.)
Núm.
14.
Tanto
por
ciento
destinado
en
los
presupuestos
¡provinciales
le
1909
á
las
ateneiones
de
Beneficencia.
(Gráfico
K.)
+
Núm.
15.
Tanto
por
ciento
destinado
«
en
los
presupuestos
municipales
de
1909
á
las
_atenciones;¡de
Beneficencia.
(Gráfico
L.)
|
:
-
Núm.
16.
Estado
comparativo
de
los
gastos
que
realizan
la
Beneficencia
provincial,
la
municipal
y
las
fundaciones
particulares,
en
relación
con
el
número
de
habitantes.
(Gráficos
K,
L
y
M.)
ae
Ae
y
A
ri
e
AR
ed
A
OS
A
ARA
NO
A
AUT
EN,
EN
/
-
NMúm.
17.
Hospitales,
Casas
de
convalecientes,
Hosp
-Expósitos,
Lazarinos,
Manicomios
y
otros
Establecimient
personal
de
toda
clase
afecto
á
los
mismos.
'
Núm.
18.
Casas
de
Socorro,
Consultorios,
Clínicas
y
demás
Establecimientos
be
cios
en
ellos
prestados
y
personal
de
toda
clase
afecto
á
los
mismos.
Po,
Núm.
19.
Asistencia
médica
gratuita
de
familias
p
da
EN
Núm.
20.
Gastos
de
la
Beneficencia
general
del
.
icios,
Casas
de
Misericordia,
de
Maternidad
y
de
os
benéficos
de
índole
provincial
ó
municipal,
y
néficos
análogos,
servi-
obres,
á
cargo
de
los
Ayuntamientos.
dE
Estado,
deducidos
de
la
ley
de
Presupuestos
de
1909.
GRÁFICOS
/
asias
A
Capitales
que
poseen
las
fundaciones
de
Beneficencia
particular.
(Estado
núm.
1.
)
¡da
.B.
Bienes
que
constituyen
el
capital
de
las
fundaciones
de
Beneficencia
particular.
(Estado
núm.
1.)
E
€.
Capital
de
las
fundaciones
de
Beneficencia
particular
en
relación
con
los
habitantes
de
cada
pro-
e
vincia.
(Estado
núm.
2.)
|
'
E
:
AAN
-D.
Capitales
correspondientes
á
las
fundaciones
activas
é
inactivas.
E.
Fundaciones
activas
é
inactivas
en
cada
provincia.
(Estados
mú
de
F.
Proporción
entre
los
bienes
de
las
fundaciones
y
el
número
de
G.
Escalas
graduales
de
los
capitales
y
rentas
pertenecientes
á
múmeros
6
y
7.)
|
|
64
H.
Fundaciones
por
orden
cronológico.
(Estado
núm.
8.)
4.
Clasificación,
por
conceptos,
de
las
fundaciones
de
Beneficencia
particular.
(Estado
núm.
9.)
3.
Ingresos
y
gastos
de
la
Beneficencia
provincial
y
municipal.
(Estados
múmeros
12
y
13.)
-
K
Proporción
en
que
están
los
gastos
de
Beneficencia
número
de
habitantes.
(Estados
números
14
y
16.
)
!
|
-—L.
Proporción
en
que
están
los
gastos
de
Beneficencia
municipal
con
el
total
de
los
presupuestos
y
el.
húmero
de
habitantes.
(Estados
números
15
y
16.)
oa
|
i
|
Mi.
Gastos
de
la
Beneficencia
provincial,
municip
tantes.
(Estado
múm.
16.)
|
e
Eo
!
(Estados
Números
3
y
4.)
meros
3y
4.)
e
éstas.
(Estado
núm.
5.)
fundaciones
particulares.
(Estados
provincial
con
el
total
de
los
presupuestos
y
el
¡
al
y
particular
en
relación
con
el
número
de
habi-
1
/
y
yy
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