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Los saudíes, Twitter y el control de la opinión pública en la crisis de la muerte del periodista Khashoggi y del embargo sobre Qatar

El Mouden, Mohamed

Abstract

Este trabajo se centrará en analizar los aspectos del activismo tecnopolítico saudí, dirigido a afrontar la crisis de la muerte del periodista Jamal Khashoggi, así como para imponer y justificar el embargo sobre Qatar. Para ello, analizaremos el fenómeno de las “moscas electrónicas”, que forman un grupo masivo de tuits dirigidos por saudíes cuyas funciones son las de influir en la opinión, cambiar las impresiones y manipular con fenómenos de fake news realidades a favor de los intereses saudíes. Las «moscas electrónicas», que utilizan concretamente Twitter, están dirigidas de forma secreta por actores afines al Estado saudí. Los de los resultados de este trabajo demuestran que Twitter se ha convertido en una herramienta tecnopolítica para batallas estratégicas que afronta el régimen saudí en la zona del golfo.

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– 103 – CAPÍTULO V LOS SAUDÍES, TWITTER Y EL CONTROL DE LA OPINIÓN PÚBLICA EN LA CRISIS DE LA MUERTE DEL PERIODISTA KHASHOGGI Y DEL EMBARGO SOBRE QATAR DR. MOHAMED EL MOUDEN Universidad de Cádiz, España RESUMEN Este trabajo se centrará en analizar los aspectos del activismo tecnopolítico saudí, dirigido a afrontar la crisis de la muerte del periodista Jamal Khashoggi, así como para imponer y justificar el embargo sobre Qatar. Para ello, analizaremos el fenómeno de las “moscas electrónicas”, que forman un grupo masivo de tuits dirigidos por saudíes cuyas funciones son las de influir en la opinión, cambiar las impresiones y manipular con fenómenos de fake news realidades a favor de los intereses saudíes. Las «moscas electrónicas», que utilizan concretamente Twitter, están dirigidas de forma secreta por actores afines al Estado saudí. Los de los resultados de este trabajo demuestran que Twitter se ha convertido en una herramienta tecnopolítica para batallas estratégicas que afronta el régimen saudí en la zona del golfo. PALABRAS CLAVE Arabia Saudí, Twitter, Opinión Pública, Activismo, Tecnopolítica, «Moscas Electrónicas». – 104 – – 105 – 1. INTRODUCCIÓN Arabia Saudí considera que está siendo objetivo de sus adversarios estratégicos en la zona del Golfo Árabe. El primero de ellos es el régimen iraní, quien mantiene con los saudíes un conflicto ideológico. Arabia Saudí es un Estado monárquico suní y salafí ouahabi, mientras Irán es una república chiita. La naturaleza de los intereses entre los dos países de la zona del golfo profundiza más las diferencias ideológicas, ya que Riad es un aliado estratégico de Washington que es para Irán el «Satán mayor» y el enemigo estratégico. Teherán es vista por sus vecinos del Golfo, encabezados por Riad, como una fuente de exportación de la revolución iraní a través de alianzas con movimientos del Islam político. La segunda fuente de amenaza estratégica para Arabia Saudí, según el poder en Riad, es Qatar, que posee la potente cadena de televisión Al Jazeera, que crea opinión pública en el mundo árabe y constituye su gran fuente de información y de conocimiento político y goza de gran capacidad de movilización (la Primavera Árabe). Al Jazeera apoyó de forma determinante la Primavera Árabe a la que Arabia Saudí se opuso con todas sus fuerzas. Además, Qatar apoya a los Hermanos Musulmanes y esto despierta en Riad sospechas de amenaza ideológica. En este contexto sucede el asesinato en la Embajada de Arabia en Estambul del periodista saudí Jamal Khashoggi, conocido no solamente por su crítica a la nueva política saudí, sino también por su apoyo a los Hermanos Musulmanes. Arabia Saudí, desde la designación de Mohamed Ben Salman como príncipe heredero, se ha visto implicada en un cambio social y cultural con una apertura polémica, y ha desarrollado un plan estratégico que chocaba con los intereses de los países de la zona, como Qatar, y con actores como el periodista asesinado. Analistas geopolíticos consideran que las reservas de gas de las que dispone Qatar y su exportación hacia mercados exteriores y no hacia países del Golfo alimentan más la crisis y el embargo sobre Doha encabezado por Arabia Saudí. Estos son los principales ejes que condicionan las batallas estratégicas de Arabia Saudí, que el príncipe heredero Mohammad Ben Salman lidera con su plan estratégico para afrontar estos retos. – 106 – Ganar estas batallas para Riad es una cuestión cuya realización está condicionada al apoyo de la opinión pública local y regional, así como internacional. En este contexto, el logro de este objetivo pasa por apostar por las redes sociales como herramientas determinantes para movilizar la opinión pública e incitarla a acciones a favor de los intereses del Estado. En este marco, Twitter ha sido una herramienta determinante en esta estrategia tecnocomunicativa y tecnopolítica, con lo cual el poder oficial saudí y los activistas saudíes que parten de las tesis del poder invirtieron en Twitter, en su poder y en su capacidad para impactar, así como para cambiar e incluso manipular la opinión pública. Dicha opinión constituye el mayor objetivo del enfrentamiento tecnopolítico llevado a cabo a través de las redes sociales y, concretamente, a través de Twitter. En terreno de las prácticas tecnopolíticas, Twitter se ha convertido en la zona del Golfo en la herramienta más utilizada para gestionar los distintos desafíos de esta batalla. Dentro de este activismo tecnocomunicativo ha surgido el fenómeno de las llamadas «moscas electrónicas», que constituyeron un arma tecnopolítica y tecnogeopolítica, cuya principal tarea era cumplir los objetivos estratégicos y geopolíticos de las batallas que lidera el régimen saudí en la región del Golfo y en el mundo árabe en general para controlar la opinión pública. Twitter, que se hizo con las prácticas tecnocomunicativas, de la tecnomovilización y la tecnoinformación, así como la comunicación, extiende su poder a áreas de gestión de las distintas relaciones individuales e institucionales. 2. EL PLANTEAMIENTO DE LA CUESTIÓN En este trabajo investigaremos las prácticas tecnocomunicativas de los saudíes con las cuales no solamente expresan una opinión o una posición política, sino que también se apoderan de ella como una herramienta potente en una de las batallas estratégicas cuyo principal objetivo es el control de la opinión pública local y regional (en Arabia Saudí y en los países del Golfo así como en el mundo árabe e islámico), es decir, apoderarse de la capacidad tecnocomunicativa para orientar la opinión pública hacia una visión interesada y provocar reacciones y – 107 – posiciones en ella. Esto también se intenta con la exposición de marcos interpretativos con una serie de datos e informaciones (incluso fake news) que fortalecen una lógica interpretativa de los discursos opuestos en las confrontaciones o en las polémicas provocadas por los conflictos políticos o geopolíticos (Goffman,1974, p. 21). Tal es el caso de Arabia Saudí con sus rivales como Irán, Hermanos Musulmanes o Qatar. La aproximación se centrará más en los tuits masivos utilizados por actores tecnocomunciativos con el objetivo de influir en una opinión generalizada o cambiar la visión de una realidad provocada por una polémica. La cultura cibernética y la infraestructura tecnológica de comunicación, así como el nivel económico de los saudíes, que les facilita acceder a dicha tecnología (móviles, tabletas, ordenadores, etc.), consolidan el activismo tecnocomunicativo y lo convierten en cultura de comunicación arraigada en la sociedad saudí. Según el relato de un saudí, sus conciudadanos «no dicen ahora “esta es la dirección de mi casa” o “este es mi lugar de trabajo por si quieres visitarme”, sino que indican la dirección de las redes sociales como Twitter o Facebook como nuevo lugar en el que habitan” ( Easton, 2013). Son prácticas comunicativas que están hoy en día organizando las distintas relaciones de los saudíes entre ellos o con los otros. Esto no era posible con los medios de comunicación tradicionales porque no permitían prácticas comunicativas interactivas ni una conectividad que superara los límites del tiempo y del espacio. Tampoco había un espacio público digital que permitiera un acceso fácil y diverso ni tampoco prácticas tecnocomunicativas ciudadanas como hoy. Estas prácticas gozan ahora de una capacidad notoria para producir nuevos tipos de implicación comunicativa entre individuos y grupos, así como para la formación de masas. Lo más destacado en este caso es el poder de estas herramientas en cuanto a su capacidad de movilización (Enjolras; Johnsen; Wollebæk , 2012). Los escenarios de la Primavera Árabe han mostrado una nueva versión sin precedentes de prácticas comunicativas y de acción tecnopolítica en las sociedades árabes en busca de democracia y de cambio político y social. En dichos escenarios, se ha visto de primera mano cómo la – 108 – tecnología de la comunicación, por ejemplo, un móvil conectado a internet, podría cambiar regímenes políticos y crear nuevos líderes, nuevas opiniones políticas y nuevas posibilidades de estrategias para el cambio político y la democracia. Son herramientas tecnológicas pequeñas, pero potentes en su impacto (Annabelle. S-M; Ali. M., 1994, p. 67). Por otra parte, gracias a las herramientas de la tecnología de la comunicación, según opinión de los saudíes que utilizan las redes sociales y los móviles para la interacción y el acceso a internet en general, estos sienten que están ante dos realidades: a. Están más cerca que nunca del acontecimiento, debido a la ausencia de obstáculos, incluso del control por parte de los poderes dominantes. b. Están convencidos de que las herramientas de acceso son fáciles y manejables, pero potentes a la hora de crear acontecimientos o formar opinión pública. Lo que es digno de mencionar es que el propio Estado saudí, y no solamente los ciudadanos, ha abrazado estas prácticas tecnopolíticas para defender sus intereses en batallas estratégicas para Riad. Twitter se ha convertido en una gran arma para estas batallas que se ganan en base a la opinión pública y también en el espacio público digital. Los saudíes no se limitan al ejército físico para las batallas estratégicas por retos geopolíticos, sino que forman también un nuevo «ejército invisible», que es el ejército electrónico, con un impacto poderoso a través de los tuits. En este contexto apareció en Arabia Saudí un fenómeno de tuiteros llamado «moscas electrónicas» en referencia a los usuarios que se encargan de cumplir con misiones definidas por el poder oficial, como movilizar la opinión pública, informar y crear contextos, suscitar polémicas, provocar crisis entre países y grupos culturales o geográficos, así como manipular y cambiar convicciones. Las llamadas «moscas electrónicas» fueron experimentadas de forma notoria en dos batallas: la que concierne al embargo liderado por Riad contra Qatar y la segunda vinculada con la crisis de la muerte del conocido periodista Jamal Khashoggi, que desapareció dentro del Consulado saudí en Estambul y fue dado por muerto. – 109 – En este trabajo, el análisis se centrará en las actividades tecnocomunicativas y tecnopolíticas de estas moscas en el contexto de estas dos batallas. 3. METODOLOGÍA Este trabajo pretende observar las prácticas tecnocomunicativas desarrolladas en un contexto de choque geopolítico entre Arabia Saudí y sus adversarios políticos e ideológicos. El enfrentamiento entre Arabia Saudí e Irán, los dos países principales de la zona de Oriente Medio, está basado en la ideología y su principal eje es la opinión pública. El conflicto invisible entre el poder político en Riad y los Hermanos Musulmanes gravita sobre la visión política y religiosa del poder y engendra un conflicto no solamente entre Riad y Estados como Irán y Qatar o con actores del Islam político, sino incluso con instituciones (medios de comunicación como Al Jazeera) o con individuos que promueven valores democráticos, como el cambio político que era una de las grandes reclamaciones de la Primavera Árabe (Melián, 2017, p. 4). A este acontecimiento (Primavera Árabe) se opuso Arabia Saudí de forma determinante y se enfrentó a quienes lo promovían. El periodista Jamal Khashoggi, conocido por su oposición a la política del poder saudí y por su apoyo a los Hermanos Musulmanes, así como por sus reclamaciones democráticas a través de un medio de comunicación con un impacto internacional como es el periódico norteamericano The Washington Post, se vio en el punto de mira del régimen político saudí. Riad se vio implicada después en la crisis internacional que provocó su muerte en su consulado en Estambul. Todo esto forma el marco contextual de los conflictos por intereses políticos, ideológicos e incluso geopolíticos que afronta Arabia Saudí y que gira en torno a la opinión pública. Este concepto se ha desarrollado como actor político de forma notoria en la Primavera Árabe, cuando constituyó el factor determinante para que los movimientos sociales tomaran las calles y las redes sociales y se implicaran a fin de configurar su posición y movilizarse para reclamar los cambios democráticos que lograron provocar la caída de regímenes pesados como los de Egipto, Túnez y Yemen. Además, han conseguido en una segunda oleada de la – 110 – Primavera Árabe provocar la caída de regímenes dictatoriales, como en Argelia y en Sudán. La batalla que lidera Arabia Saudí para proteger su predominio e incluso defender su existencia como régimen político y como fuerza regional en la zona del Golfo y en Oriente Medio ante sus adversarios políticos y geopolíticos de la región, está basada en un buen aprendizaje de las lecciones de la Primavera Árabe, al darse cuenta de la fuerza de la opinión pública y de la importancia para el poder oficial de obtener su apoyo y, por lo tanto, la importancia de pensar en estrategias tecnocomunicativas en la época de la web 2.0 y de las redes sociales para controlar dicha opinión pública con medios no tradicionales y con el llamado soft power. Entienden muy bien hoy las autoridades saudíes que el espacio público está libre del control tradicional y el acceso a su esfera está al alcance de cualquier individuo o grupo de cualquier ideología. Entienden también que la producción de información y de conocimiento no está condicionada por las fuentes tradicionales, controladas por los poderes oficiales o regímenes políticos, y que las herramientas para formar la opinión pública son hoy en día distintas de las tradicionales. El Estado saudí ha percibido, a partir de su programa del desarrollo económico y social, el cambio profundo que ha trastocado en la era digital las relaciones entre las instituciones y los individuos, y de estos entre sí. Las formas de dominación y de movilización tradicionales han caído en la ineficacia ante el cambio determinante provocado por la invasión tecnológica en nuestro sistema de información y de comunicación y, por lo tanto, han aparecido prácticas tecnocomunicativas libres de los obstáculos tradicionales, que garantizan una visibilidad exenta de las formulaciones centralizadas. El Estado como poder oficial ha perdido este predominio tradicional sobre las fuentes de producción del conocimiento y el control sobre las relaciones y modos de comunicación se está tejiendo gracias a los nuevos códigos de la tecnocomunicación desde que internet se ha convertido en un lugar abierto para los nuevos ciudadanos, que construyen en su seno sus relaciones y sus nuevas formas de comunicación. En el corazón de esta transformación de los modos de – 111 – comunicación producida por la invasión de las nuevas tecnologías, los ciudadanos o cualquier individuo poseen sus propias herramientas para clasificar las fuentes de información, con lo que se liberan de las clasificaciones políticas, culturales y axiológicas que impone el poder oficial. En este marco, las redes sociales se convirtieron en nuevos espacios para la formación de la opinión pública y para librar a veces batallas ideológicas, así como para fomentar estrategias de comunicación y de movilización para provocar el cambio social, político y religioso. Las autoridades en Arabia Saudí se dieron cuenta, como en otros países del mundo, de que las batallas políticas con el interior o con el exterior contienen ahora mismo nuevas tradiciones y estrategias. Por lo tanto, la implicación en este cambio es una necesidad primordial para alcanzar los nuevos modos de formación de opinión pública y la capacidad de orientarla y configurar sus posiciones. El poder en el país con más reservas de petróleo en la zona del Golfo y el segundo a nivel mundial está considerando que el nuevo campo de batalla de la opinión pública son las redes sociales y que sus herramientas son las nuevas tecnologías de comunicación. Para que podamos percibir el cambio que ha experimentado Arabia Saudí en este sentido, es decir, en el terreno de la implicación en la era de la tecnocomunicación (Chaudhry, 2014, pp. 943:961) y en las nuevas tradiciones de comunicación con sus nuevas herramientas para librar las batallas de la opinión pública y poseer capacidad tecnocomunicativa, hemos tenido que implicarnos metodológicamente en la reconstrucción del contexto de este cambio surgido en las prácticas comunicativas de los saudíes y del poder oficial saudí, y valernos concretamente de las redes sociales y de Twitter. Esto nos ha obligado a exponer los elementos de la infraestructura de telecomunicación que ha construido el Estado saudí y que ha facilitado el cambio en las prácticas comunicativas hacia prácticas tecnocomunicativas, lo que ha sido fortalecido por el empeño de los saudíes en establecer un gobierno electrónico, el primero en el mundo árabe. En este marco metodológico es necesario exponer aspectos del apoderamiento de las redes sociales y de las opciones comunicativas de los saudíes, que se convirtieron en esferas públicas que abren sus espacios a las prácticas tecnocomunicativas, a las interacciones – 118 – exposición de fotos personales, anuncios comerciales, etc. (Al Karni, 2018, p. 34). Por otra parte, Twitter aparece como el medio entre las redes sociales más proclive para un impacto fuerte y directo en los dominios de la política, de la cultura y de la religión. Twitter se considera una herramienta de élite. Es la red social más utilizada por las personalidades con mayor nivel de conocimiento y constituye el medio más directo e interactivo que se encarga de tareas de refutación, deslegitimación discursiva, suscitación de polémicas y cambio de ideas o convicciones con más impacto directo sobre la opinión pública. Todo esto justifica que Twitter sea el medio más utilizado por los saudíes en la comunicación política y religiosa. El recurso de los actores políticos y religiosos saudíes con más impacto en la opinión pública saudí en Twitter cristaliza la tendencia tecnocomunicativa hacia este medio para impactar en dicha opinión (Ibid, 2018, p. 34). El predominio de Twitter está basado en el tipo de actores con un tipo determinado de protagonismo que lo utilizan, así como en la clase de objetivos determinantes por los cuales se utiliza precisamente en la comunicación política y religiosa. Todo esto ha provocado que la cadena BBC británica se pregunte en un reportaje: “Why Twitter is so big in Saudí Arabia?” (Cordelia, 2014). En la sociedad saudita han emergido numerosos indicadores sobre el grado de implicación de Twitter en la vida de los saudíes y sobre el alcance de la transformación que ha logrado en sus prácticas comunicativas desde el punto de vista social, político y religioso, así como el índice de liberación del control que sufren los medios tradicionales, que se ha extendido en los discursos diarios. La referencia a ejemplos que conciernen a distintas formas de uso de Twitter en la vida de los saudíes proporcionará una elocuente imagen del grado de transformación que se produjo en la vida pública de dicha sociedad árabe. Tal imagen, nacida de dichos ejemplos, documenta dos aspectos: – 119 – La implantación de Twitter en el corazón de la vida de los saudíes como herramienta de participación social, cultural y política. Los rasgos del cambio que se está obrando en la vida pública y privada de los ciudadanos del país más rico en petróleo en la zona del Golfo Árabe. En este contexto, los medios de comunicación saudíes han publicado la noticia del divorcio de un ciudadano saudí de su esposa después de que se enterara de que su mujer disponía de una cuenta de Twitter con seguidores de ambos sexos. El esposo exigió que la mujer eligiera entre cerrar su cuenta de Twitter o el divorcio. La esposa eligió el divorcio (Assawsana, 2012). El segundo ejemplo se refiere a un hashtag dedicado a que los adictos a Twitter contaran sus experiencias sobre dicha adicción. Así, uno de los comentarios indicaba que “cuando te levantes por la noche con un ojo abierto y otro cerrado buscando los tuits en tu aparato, entonces te darás cuenta de que eres adicto” (Mesat, 2013). Los saudíes, según estudios locales, sienten una inclinación especial hacia Twitter en cuanto a las prácticas tecnocomunicativas en distintos aspectos de la vida, desde la política y la religión hasta la cultura. Twitter provocó una revolución verdadera en cuanto a su implicación como herramienta de comunicación ya que en 2013 llegaron a encabezar la lista de sociedades en el mundo que más utilizan dicha red social. La apuesta por Twitter ha continuado creciendo en 2015 y 2016. Muchos de los estudios sociológicos en Arabia Saudí se dedicaron a analizar las causas que motivan la elección por parte de los saudíes del uso de Twitter para su participación política o para la comunicación en áreas como la religión y la cultura. Las conclusiones más destacadas de estos estudios son que según los saudíes: – Twitter es más directo, más centrado y fácil. – Consideran que el mensaje reducido de Twitter contiene más impacto que un largo texto de Facebook. – Twitter es más seguro que otras redes como Facebook. – 120 – Estas conclusiones en cuanto a los motivos de la inclinación de los saudíes por Twitter encuentran su justificación en el medio masivo de acceso a las redes sociales e internet: el teléfono móvil. Estadísticas oficiales del Estado saudí señalan que los saudíes han gastado más de 2.000 millones de dólares en 2014 en adquirir terminales de móviles, y se consideran los primeros en el mundo árabe en cuanto a volumen de gasto en aparatos técnicos de información como teléfonos inteligentes y iPads, mientras que están considerados el décimo país a nivel mundial en cuanto al gasto en tecnología de comunicación. Más allá de las conclusiones que aportaron los estudios sociológicos, Arabia Saudí contribuyó con el mayor porcentaje de tuits en la zona del Golfo y, según Bisnes Insider, ha encabezado la lista de los países del mundo árabe en cuanto al porcentaje de usuarios de la red Twitter, con un 41%. En este contexto, los saudíes llegaron a producir en un mes 150 millones de tuits, el 85% de ellos en árabe (Al-Khalifa, 2013). Y según la misma fuente, los saudíes tuitean, de forma mayoritaria, los jueves, viernes y sábados, que son los días de fin de semana en Arabia Saudí. 5.2 TWITTER, MOVILIZACIÓN Y CREACIÓN DE OPINIÓN PÚBLICA SAUDÍ Y ÁRABE Hoy en día Twitter se presenta como una herramienta eficaz de movilización y de creación de opinión pública en las distintas áreas, como la de la comunicación política o la de la comunicación religiosa (Priest, S. H., 2012, p. 117). Twitter en Arabia Saudí se ha implicado de forma determinante en los procesos de formación de la opinión pública y de consolidación de posiciones políticas y religiosas, así como sociales. Los actores políticos y religiosos saudíes han apostado por Twitter como herramienta eficaz en sus prácticas tecnocomunicativas y como el medio principal para la difusión de sus posiciones políticas e ideologías. Dichos actores, y más concretamente los actores religiosos, han probado la capacidad movilizadora de Twitter a la hora de dar salida a sus discursos ante la opinión pública no solamente saudí, sino del resto del mundo árabe. Por ello, – 121 – invirtieron sus capacidades comunicativas y predicativas en dicha red como canal principal. Acceder a las prácticas tecnopolíticas o tecnorreligiosas de los actores saudíes más influyentes no solamente en Arabia Saudí, sino también en el mundo árabe en su totalidad y observar las herramientas que utilizan para dichas prácticas puede darnos una idea determinante del poder de Twitter como herramienta principal en los distintos tipos de acciones comunicativas: movilizaciones, información, etc. Estos actores líderes en el mundo árabe en cuanto al uso de Twitter, al número de seguidores y al poder de influencia e impacto nos conducirán a considerar el papel fundamental de Twitter en la formación de la opinión pública en Arabia Saudí. Figura 3. Como hemos señalado antes, la importancia y el prestigio de Twitter en las prácticas tecnocomunicativas de los saudíes no descansa solamente en la capacidad comunicativa e interactiva del medio social, sino también en los actores políticos y sociales que la utilizan. En este contexto, el gráfico anteriormente presentado muestra el tipo de actores que apuestan por Twitter para interactuar y comunicar, así como impactar e influir en la opinión pública. Son actores religiosos y – 122 – políticos, como Dr. Āʼiḍ Quarnī, predicador y escritor islámico, que goza del mayor número de seguidores en Twitter al alcanzar los más de 18,8 millones, no solamente de Arabia Saudí, sino también del mundo islámico. Se considera uno de los predicadores con más capacidad de movilizar la opinión pública. Como segundo actor con más seguidores en Twitter figura el pensador y predicador islámico, profesor universitario y presentador de programas de televisión con contenido religioso Salman al-Ouda, que es también miembro de la Unión Internacional de Sabios Musulmanes y director de Islam Today Group. Fue detenido por el régimen saudí, varias veces encarcelado y fue condenado a pena de muerte. Sus seguidores en Twitter alcanzan los 17,9 millones. Estos dos actores con mayor número de seguidores son personalidades religiosas, pero sus discursos tienen dimensiones políticas. Tras ellos, figura como actor tecnocomunicativo con un número considerable de seguidores Al- Walid bin Talal bin Abdul Aziz Al Saud, conocido como el príncipe Al Waleed (7 de marzo de 1955). Es miembro de la familia real saudí, así como emprendedor e inversor internacional y ha podido reunir más de 10 millones de seguidores en Twitter. En definitiva, el gráfico arroja las siguientes conclusiones: – La formación de la opinión pública cuenta con las redes sociales como herramientas determinantes en la sociedad saudí. – Twitter es el medio más potente de las redes sociales para la formación de la opinión pública y para la movilización. – Los actores saudíes con más impacto social y político en su país utilizan Twitter para la comunicación con la opinión pública. – Las prácticas tecnopolíticas y tecnorreligiosas con mayor impacto se llevan a cabo con Twitter. 6. LAS «MOSCAS ELECTRÓNICAS» Las «moscas electrónicas» constituyen un fenómeno tecnocomunicativo que surgió en medio de los conflictos y las batallas que están teniendo lugar en las redes sociales, no solamente entre personas, sino incluso entre Estados, instituciones y personalidades que gozan de cierto poder. Hacen referencia a las cuentas fantasma en las redes sociales utilizadas – 123 – más como nombre y fenómeno tecnocomunicativo en los países del Golfo (Loveluckn; Al-Alwani, 2018). Son cuentas electrónicas administradas automáticamente por programadores vinculados con aparatos del Estado y de la seguridad. En circunstancias notorias en el mundo árabe, como en la Primavera Árabe, surgió el fenómeno de las guerras de los tuits entre los dos bandos de la crisis política que estalló entre los que apoyaban el cambio político y los conservadores. También aparecieron fenómenos como «el ejército sirio electrónico», creado por el régimen sirio y utilizado de manera exitosa en su estrategia de información y gestión de guerra psicológica y de opinión pública, así como los «comités electrónicos», “que fueron utilizados por el régimen de Mubarak para enfrentarse a los activistas de la Primavera Árabe en su país, que reclaman el cambio político, y sirvió también como herramienta de propaganda política del régimen egipcio” (Walid, 2014). La función de estos tuits masivos no solamente era saturar los espacios de comunicación electrónica con todo tipo de informaciones de interés para los regímenes y sus distintos aparatos. Los equipos de programadores y los hackers piratean las cuentas electrónicas, los correos electrónicos y los teléfonos (Louisa y Al-Alwani, 2018). Esto suscita polémicas que atraen a los tuiteros reales a tomar partido en dicha polémica, con lo que aumenta el nivel de participación. De esta forma, los tuits masivos se convierten en provocadores de una polémica que diluye el protagonismo de dichos tuits, dando la impresión de que las ideas que planean representan la opinión pública. 6.1 FUNCIÓN Y ESTRATEGIA DE ACCIÓN TECNOCOMUNICATIVA DE LAS «MOSCAS ELECTRÓNICAS» La función principal de las «moscas electrónicas» es imponer una realidad a través de una estrategia de difusión masiva de hashtag y cuentas de Twitter que provoca una convicción de que los que apoyan esta idea, opinión o posición son una mayoría. Esta función se nutre de las características propias de la red, como la interactividad o el poder comunicativo de que goza Twitter mismo (Murthy; Dhiraj, 2013, p.22). – 124 – La función de las «moscas electrónicas» como técnica y estrategia tecnocomunicativa requiere de un gran número de cuentas electrónicas ficticias de Twitter para poder alcanzar el objetivo al editar de forma masiva una información o una opinión para que esté más visible y presente, a fin de convertir el contenido de ese tuit en una realidad. Es un tipo de legitimidad que los usuarios de las «moscas electrónicas» quieren garantizar a las ideas y opiniones que aportan a través de la lógica cuantitativa. Prácticamente lo que hacen las «moscas electrónicas», según los casos a los que nos estamos aproximando (las manejadas por los saudíes y, más concretamente, por el Estado saudí y su aparato de seguridad), es crear un hashtag o tuit contrario al del adversario/enemigo e implicarse de forma masiva en editar dicho tuit hasta que supere el hashtag o el tuit original en impresiones e interactividad. Esto por lo tanto conduce a la supresión del hashtag original o del tuit original y con ello se controla la opinión pública a través de estas estrategias tecnocomunicativas, cambiando sus convicciones y aceptando el tuit contrario como realidad gracias a la lógica de cantidad, aunque también el contenido tiene que gozar de cierta lógica temática que consolide una legitimidad interpretativa como interpretación alternativa de la realidad de la versión del contenido original. «El ejército de Twitter» saudí (las «moscas electrónicas») se encarga, según The New York Times, de fabricar la imagen del país saudí y de quitar legitimidad a las voces de los tuiteros de la oposición dentro y fuera del país ( Benner; Mazzetti; Ben Hubbard; Isaac, 2018). Este ejército electrónico está dirigido por un comité, que decide a través de sus miembros las formas de desviar el contenido publicado por la oposición y de redirigirlo hacia nuevas perspectivas y nuevos ejes temáticos que se consideran capaces desviar la atención. Después de acordar los temas por dicho comité, se decide enviarlos al resto del «ejército» a través de aplicaciones de WhatsApp para que sus miembros se encarguen de difundirlos de forma masiva entre la opinión pública (Ibíd, 2018). – 125 – 7. ANÁLISIS DE CASOS En esta parte del trabajo se presentarán modelos de prácticas tecnocomunicativas en las que figura el fenómeno de las «moscas electrónicas» como herramienta de comunicación en las redes sociales encargadas de la producción de realidades discursivas a través de una acción masiva en Twitter. El objetivo principal es dominar la opinión pública dentro de una batalla de opiniones y de posiciones opuestas y, más concretamente, como se ha expuesto al principio de este trabajo, en los combates estratégicos por el poder político de Arabia Saudí. En este marco nos centraremos en dos casos, cada uno representante de una de las batallas que está librando el poder político en Arabia Saudí, aunque los objetivos se canalizan en el mismo horizonte estratégico y geopolítico. La primera es aquella que libra el Estado saudí, con el nuevo poder político originado por la incorporación a su centro de decisión del heredero Mohamed Ben Selman, contra el Estado de Qatar debido al desencuentro en visiones geopolíticas entre Doha y Riad. La segunda es el caso del periodista saudí Jamal Khashoggi instalado en los últimos años en EEUU, que se declaró muerto y desaparecido en el consulado saudí de la capital turca en 2 de octubre 2018. 7.1 CONFLICTO CON «SOLDADOS DESCONOCIDOS» Un conflicto político de más de dos años de duración entre el pequeño y rico estado de Qatar y sus vecinos más grandes, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Bahréin ha sido preparado con el nuevo arsenal de armas que es Twitter (Owen Pinnell, 2018). El objetivo era editar noticias falsas que restaran legitimidad al relato de la posición del adversario, en este caso Qatar, a través de tuits masivos y teledirigidos. En las primeras horas del 24 de mayo de 2017, apareció una noticia en el sitio web de la agencia oficial de noticias de Qatar que informaba que el emir del país, el jeque Tamim bin Hamad al-Thani, había pronunciado un discurso sorprendente (Ibíd, 2018). Los tuits ofrecían un contenido que indicaba que el emir de Qatar estaba promoviendo a los – 126 – grupos islamistas Hamas y Hezbolá y a los Hermanos Musulmanes, así como a Irán, el rival geopolítico de Arabia Saudí. Las citas aparecieron en las cuentas de las redes sociales de la Agencia Oficial Catarí y luego desaparecieron. Las autoridades cataríes emitieron un comunicado para informar de que la página de la Agencia Oficial de noticias del país había sido hackeada. En este tuit, una ciudadana de Qatar advierte sobre las «moscas electrónicas» y sus consecuencias negativas en las relaciones de pueblos y países de la zona. Figura 4. Esta misma denuncia de las «moscas electrónicas» se ha visto repetida en un titular de Al Jazeera. La cadena catarí expone el tuit de unos de sus periodistas de Al Jazeera English experto en nuevas tecnologías, privacidad y derechos humanos, en el que comenta y analiza la realidad del ataque masivo a través de tuits a Qatar. En él, figura este análisis: «El bloque contra Qatar, liderado por Arabia Saudí, ha hecho que una gran cantidad de cuentas ficticias se hayan convertido en un intento de influir en la opinión pública» ( Ritzen Y., 2019). – 127 – Figura 5. Estas cuentas ficticias de Twitter, que se ha convertido en un fenómenoconocido entre los ciudadanos de los países del Golfo, quienes son conscientes de sus funciones, crean hashtag y publican tuits con un solo objetivo: apoyar la posición de Arabia Saudí en esta cuestión y atacar a Qatar. 7.2 L OS SAUDÍES SE ENFRENTAN AL MUNDO A TRAVÉS DE T WITTER La muerte del periodista saudí Jamal Khashoggi, columnista en el periódico estadounidense The Washington Post, en el consulado saudí en Estambul el 2 octubre de 2018 ha puesto a este país del Golfo ante acusaciones recibidas de parte de casi todo el mundo por la presunta responsabilidad del Estado saudí en esta muerte. Jamal Khashoggi era un columnista destacado en el medio estadounidense, desde el que criticaba al heredero Mohamed Ben Selman, y denunciaba la falta de libertad de expresión en su país. Sus artículos gozan de gran difusión y de muchas lecturas. Su último artículo publicado en The Washington Post se titulaba «La libertad de expresión, lo que hace falta en el mundo árabe» (Benner, Mazzetti, Ben Hubbard and Mike Isaac, op. cit., 2018). Este medio le dedicó un espacio en blanco como protesta por su desaparición. – 134 – En una de las prácticas tecnocomunicativas y tecnogeopolíticas lanzada por tuiteros prosaudíes, una imagen tuiteada en árabe, que en origen fue publicada en 1983 por la revista árabe egipcia Ad- Dustoor, contiene una foto del líder espiritual de la revolución iraní, Al Jumaeini, y sobre ella se ha plasmado la siguiente presunta declaración suya: «Esta es mi voluntad: cuando se termine la guerra con Iraq tenemos que empezar otra guerra. Mi sueño es que ondee nuestra bandera en Aman, Riad, Damasco y El Cairo». Figura 12. El objetivo comunicativo de esta imagen tuiteada por saudíes es introducir el referente de un actor principal de la batalla por el predominio en Oriente Medio y en la zona del Golfo, que es Irán, considerado como adversario geopolítico principal de Arabia Saudí y como parte interesada en la crisis de la presunta implicación de Riad en el destino de Khashoggi. Es una estrategia discursiva que pretende desviar la atención de la opinión pública del acontecimiento real a otro que se intenta vender a través de los tuits masivos o las «moscas electrónicas» como el gran interesado en la crisis que está afrontando Arabia Saudí. Las «moscas electrónicas» y los tuits masivos se convirtieron en una herramienta de confrontación entre los dos polos de la zona del Golfo e Irán. Incluso – 135 – Irán ha sido acusada de utilizar «moscas electrónicas» para su batalla geopolítica con Arabia Saudí, según informó The Washington Post el 3 de abril de 2019 (The Washington Post, 2019). 8. CONCLUSIONES La exposición de los ejes de este trabajo nos ha conducido a desvelar el nivel de implicación de Twitter no solamente en el activismo político, social y religioso de Arabia Saudí, país principal de la zona del Golfo, sino en su compromiso en misiones tecnopolíticas no tradicionales. El uso de tuits en Arabia Saudí en conflictos de interés en la zona ha cambiado no solamente la dinámica de la comunicación política y religiosa, sino también el activismo político y religioso. Twitter, que constituye el medio de las redes sociales más utilizado por los formadores de la opinión pública saudí, se ha transformado en un tecnoactor que incluso fue adoptado dentro de unas prácticas tecnopolíticas encaminadas a la tarea de ganar a la opinión pública local y mundial en batallas estratégicas y geopolíticas. En las dos crisis de la zona del Golfo que ha enfrentado Arabia Saudí, una al liderar el embargo sobre Qatar y la otra por la muerte del periodista Khashoggi en el consulado saudí, en la cual Riad fue acusada por la opinión internacional como responsable de su destino, el país saudí, considerado uno de los países árabes e incluso del mundo con mayor uso de Twitter, ha recurrido a esta red social para ganar en el terreno de la opinión pública estas dos crisis y batallas con dimensiones geopolíticas. Arabia Saudí, que como todos los regímenes del mundo árabe se ha concienciado durante la Primavera Árabe del poder de las redes sociales y de las practicas tecnocomunicativas en el cambio político y social e incluso en la caída de los regímenes y de que las redes sociales no son un juego de adolescentes, ha aprendido fehacientemente esta lección y ha invertido en este actor tecnocomunicativo. Esta tendencia en las actitudes tecnocomunicativas del Estado saudí llegó a crear el fenómeno de las «moscas electrónicas», un conjunto de tuits masivos para cambiar – 136 – contextos e imponer realidades discursivas e incluso para la manipulación de los hechos. El contexto del uso del fenómeno de las «moscas electrónicas» por parte del poder oficial saudí nos ha puesto ante unas prácticas tecnocomunicativas con dimensiones geopolíticas. Twitter en este contexto ha aportado un poder a dichas prácticas tecnogeopolíticas que lo hace aliado de las mismas. – 137 – 9. 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