Full text
“ S o l e a m i e n t o e i l u m i n a c i ó n n a t u r a l e n l a s i g l e s i a s m u d é j a r e s d e Se v i l l a ” . H o n o r i o Ag u i l a r G a r c í a .
p á g . 1
SOLEA M IENTO E ILU M IN A CIÓN NATURA L EN L AS IGL ÉSI A S
MUDÉJA RES DE SEVILLA
Honorio Aguilar García
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 2
SOLEA M IENTO E ILUMIN A CIÓN N A TUR A L EN LAS IGLÉSI A S
MUDÉJA RES DE SEVILLA
Honorio Aguilar García
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 3
UNIVERS I DA D DE SEVI LLA
Escuela Técni ca Superio r de Arquitectura de Sevi lla
Departamento de Constru cciones Arquitec t ónicas I
A UTOR
Honorio Aguilar Garcí a
DIRECT ORES
Dr. Jaime Nava r ro Casa s
Dr. Ignacio Javi er Acosta Garcí a
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 4
SOLEA MIENTO E I LU MIN A CION NA TUR A L EN L A S IG LESIA S MUDEJA R ES DE
SEVILLA
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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A gr adecimientos
A mi director de tesis, doctor Jaime Navarro Casas, po r su g ran ap oyo desde los
inicio s de esta tesis y su m agní f ica orientación durante el desarroll o de la misma .
A m i director de t esis, doctor Ignacio Javier Acosta García, por su entusiasmo, entrega
y buen hacer, sin los cuales no hubiera sido posib le llevar a término este p r oyecto.
A mi tutor los años que he ejercido la docencia en la ETSA de Sevilla, Dr. Juan José
Sendra Salas, por su colab or ación y apoy o.
A Sol, mi mujer, y Sol, mi hija, claves de la inspiración de esta idea. A mi f amilia y
amigos, y en especial a Francisco Castaño, mi g ran colaborador .
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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INDICE
1
. OBJET IVOS.
9
1
.1.
Defin ición objetiv os
.
11
1
.2.
Edificios an alizad os. Enf oque do cumental d e l a ilumina ción natura l y el
soleamient o. 13
Referencia s b
ibliogr afías.
16
2
. EST ADO DEL ARTE.
17
2
.
1
.
Introduc ción
.
19
2.1.1. Im portancia de la lu z natura l. 19
2.1.2. Evo lución H istórica y Estado Act ual de l Tem a. 22
2.1.3. Ilum inación de Espa cios: Las I glesias. 30
Referencia s b
ibliogr afías.
35
2
.
2
. La Igles ia M ud éjar.
37
2.2.1. Defin ición de la arqu itectura m udéjar. 37
2.2.2. Iglesi as Parro quiales Sevillanas. 39
Referencia s bibliogr afías.
44
2.2.3. Iglesi as m udéj ares de Sevil la. Docum entac ión gr áfica y planim étrica. 45
Ref
erencia s bibliogr afías.
99
2.2.4. Sole am iento e ilum inación nat ural en las igles ias m udéjares de Sevilla. 100
2.2.5. Cu adro resum en de iglesias m udéjares de S evill a. 108
2
.
3
. Con ceptos bá sicos d e soleamien to
e ilumin aci ón nat ural
.
109
2.3.1. Defin iciones. 109
Referencia s bibliogr afías.
127
2.3.2. Ens ayos y publicac iones sobr e ventan as y lucernarios. 129
Referencia s bibliogr afías.
132
2.3.3. Sim ulaciones de pro gram as inform áticos. 134
Referencia s bibliogr afías.
141
3
. M ETODO LOGI A .
145
3
.1.
M ues
tra de estu dio.
Elección de mo delo s de c álculo
.
143
3
.
2
.
Introduc ción a la m etodolo gía de ens ayo
.
144
3
.
3
.
M edidas in situ a ci elo real . Condicion es del est ado actual
.
145
3
.
4
.
Cabin a cielo artifici al. Con diciones d el estad o o riginal
.
145
3
.
5
.
Estudio
de solea mien to. Co ndiciones de l est ado original
.
146
3
.
6
.
M odelos inf ormáticos . Condicio nes del e stado origin al y actual
.
147
3.6.1. Protocolo de e nsa yos de ilum inación n atural sobre iglesias m udéjar es c on
aplicación de l progr am a Dayligh t Visua lizer.
147
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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3.6.2. Protocolo de ensayo de s oleam iento s obre ig lesias m udéjares con
aplicación de l progr am a Dayligh t Visua lizer. 147
3.7.
Cuadro resumen igl esi as mudéj ares de Sev il la
modelos de cá l culo
. 155
4
. RESULT A DO S.
157
4
.
1
.
Iglesi a de San Esteba n
.
159
4.1.1. Nive les de ilum inació n real en int erior. 159
4.1.2. Nive les de ilum inació n en cabi na de cie lo artifici al. 160
4.1.3. Helio don. 161
4.1.4. Da ylight Visua lizer. E studio de s oleam iento. 168
4.1.5. Da ylight Visua lizer. Il um inación. 193
4.1.6. Anál isis de res ultados . 243
4
.
2
.
Iglesi a de
Omnium S anctorum
.
250
4.2.1. Nive les de ilum inació n real en int erior. 250
4.2.2. Nive les de ilum inació n en cabi na de cie lo artifici al. 251
4.2.3. Helio don. 252
4.2.4. Da ylight Visua lizer. E studio de s oleam iento. 260
4.2.5. Da ylight Visua lizer. Il um inación. 285
4.2.6. Anál isis de res ultados . 332
4
.
3
.
Iglesi a de San
Láza ro
.
339
4.3.1. Nive les de ilum inació n real en int erior. 339
4.3.2. Nive les de ilum inació n en cabi na de cie lo artifici al. 340
4.3.3. Helio don. 341
4.3.4. Da ylight Visua lizer. E studio de s oleam iento. 350
4.3.5. Da ylight Visua lizer. Il um inación. 375
4.3.6. Anál isis de res ultados . 413
4
.
4
.
Iglesi a de Santa M arin a
.
420
4.4.1. Nive les de ilum inació n real en int erior. 420
4.4.2.
Da ylight Visua lizer. E studio de so leam iento. 421
4.4.3. Da ylight Visua lizer. Il um inación. 446
4.4.4. Anál isis de res ultados . 472
4
.
5
.
Iglesi a de San M arcos
.
476
4.5.1. Nive les de ilum inació n real en int erior. 476
4.5.2.
Da ylight Visua lizer. E studio de so leam iento. 477
4.5.3. Da ylight Visua lizer. Il um inación. 502
4.5.4. Anál isis de res ultados . 543
4
.
6
.
Iglesi a de San Rom án
.
547
4.6.1. Nive les de ilum inació n real en int erior. 547
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 8
4.6.2.
Da ylight Visua lizer. E studio de so leam iento. 548
4.6.3. Da ylight Visua lizer. Il um inación. 573
4.6.4. Anál isis de res ultados . 613
4
.
7
.
Iglesi a de Santa Cat alina
.
617
4.7.1. Nive les de ilum inació n real en int erior. 617
4.7.2. Da ylight Visua lizer. Il um inación. 618
4.7.3. Anál isis de res ultados . 640
4
.
8
.
A n álisi s de con
junto
.
643
5
. CONCLU SIONE S
647
5
.
1
.
Obs ervacione s
.
649
5
.
2
.
Síntesis
.
650
5
.
3
.
Resum en
.
650
5
.
4
.
Epílogo.
652
BIBLIOGR A FÍ A.
653
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Objetivos.
pág. 9
1. OBJET IVOS.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Objetivos.
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Nave lateral, igle s ia de S an Julián, Sevilla
atención de los f ieles a lo que acontec ía en el área del alt ar, pu esto q ue, com o ya hem os visto,
a prim era hora de la m añana la lu z se intr oducía a través de las venta nas del ábside
produciend o un efecto de c ontraluz sobr e e l of iciant e y a últim a hora de la tarde, lo que en
invierno en nu estra latitu d no suponía una h ora exc es ivamente avan zada, la l uz introduc ida a
través de las ventanas de po niente producí a un haz d e lu z foc alizado s obre el altar,
especialm ente en la par te del e vangelio pu esto que los ra yos sol ares entr aban l igeram ente
desviados desde e l sur al e star es tos inm uebles ub ica dos en el hem isferio norte.
Asim ismo, hoy en día la ilum inación s e utiliza, tan to p ara el cor recto us o del e dific io, com o par a
la visuali zación de l m ism o, es decir, para la a preciac ión de l os par am entos arq uitectónicos y
del es pac io que estos en cierran, lo que no tiene prác ticam ente nada en com ún c on las
intenciones de sus constru ctor es.
Debido a estos cam bios d e m entalidad, la ilum inación artif icial e léctrica que se ha inc orporado
determ ina una d istribuc ión de ilum inancias m uc ho m ás hom ogénea, incluso cua ndo los valores
se tom an a horas de aport ación lum ínico sol ar m áxima ocas ionada p or las ventanas
[1]
.
Referencias Bib li ográficas
1
A
RROBA
F
ERNÁNDEZ M
.;
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IEZ
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3
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“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 17
2. EST ADO DEL ARTE.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 18
Iglesia de San Lá zaro, S evilla.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
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2. EST ADO DEL ARTE.
2.1. Introduc ción.
2.1.1. Importan cia de la lu z natu ral.
La i nvocac ión de la lu z es c onstante y casi r itual en la arqu itectura. Des de Migu el Ángel a Le
Corbusier , en cualqui er c ultura o m omento histórico l a luz es tem a c entral; según Khan "la lu z
natural es la sola luz que h ace a la arq uitectura s er ar quitectura ".
[1]
El gran avance n ecesario para el aprovech am iento de la lu z natura l, s in estar e xpuesto a las
inclemenc ias m eteorológicas , s e pr oduce ya en Eg ipto cuan do se com ien za a f abricar el vidr io.
Su uso es im portant e en S iria y se extien de a Carta go y to da la civ ilizació n m editerránea.
La c ultura egipc ia, carac terizada p or el uso de la luz natur al en p equeña s cantidad es,
m odelada y m arc ando obj etivos concretos; la evol ución e n los períodos babilo nios, asir ios o
del im per io persa; Cret a, d onde la ventan a se defin e com o elemento de m a yor im portancia en
la r elación del inter ior con el ex terior, son períod os que prece den el uso gene ralizado de la
ventana en Rom a, utilizada c on fines d e pro yecto. A partir d e este m om ento se incorp ora e n
las pr im eras iglesias b izantinas y s e desar rollará en e l r om ánico y el gótic o, ada p tándose a l as
necesidades d e cad a edif icio.
[2]
Los oríge nes de la arqui tectura c lásica se rem ontan a l
período arcaico d el m undo heleno. Los grie gos escribieron
los prim er os tr atados s obre arquitectura
[3]
, aun que no s e le
daba espec ial im portanci a a la ilum inación de los edif icios;
para la visión helen ística, l a belleza r adicaba e n las form as y
proporciones de la arqu itec tura, has ta tal punto , que los
tem plos helenos estaban considerados para ser vi s tos
desde el exterior.
No obstante, los grieg os cuidaro n aspec tos de la
arquitectura ta les com o l a acús tica o e l confor t tér m ico,
aunque n o fue hast a la lleg ada d e l os rom anos cuand o la lu z
form ó un componente e sencial de la creaci ón de los
edificios.
Tr as la adopción d e l os cánones griegos por los ro m anos,
surge el tra tado m ás antiguo que se c onser va s obre
arquitectura, redactad o por Marco Vitru vio P olión
[4]
. Según
el aut or, la arq uitec tura descansa en tres principios : la
Belleza ( Venustas) , la F irm eza (Firm itas) y la Utilidad
(Utilitas) que es la bas e de la f unción de l a arquitect ura. La
Planta del Partenón de Atenas, S V
a.C. Se observa l a c arencia de luz
natural en la s estancia s . (a)
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
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arquitectura se pu ede def inir, ent onces, c om o un equilibrio entre estos tres elementos , sin
sobrepasar n ingun o a los otros. En su libr o sexto Vitruvio esc ribe sobre e l c onfort en la
arquitectura, rea lizando un a bre ve m ención en s u ca pítulo 3 a la d isposic ión de trif orios e n los
atrios, para f avorecer una c orrecta iluminació n. S alvando la descripci ón de los a nalem as en su
libro nov eno, acerc a de la t ra yectoria solar sobr e el c ielo, l as a portaciones de Vit ruvio resp ecto
a ilum inación en la arquitec tura son c onsid erab lemente esc asas .
Las ve ntanas en la époc a r om ana no tenían vidrios y para impedir l a entr ada d e f río se
dism inuyen al m áxim o las aberturas, para su coloc ación s e ado ptaban las pos iciones m ás
elevadas posi bles para e vitar las corr ientes de aire y garantizar la s eguridad . En la parte
inferior de l a ventana la exi stencia de un chaf lán p erm itía la entrada de luz.
[5]
Panteón. Marco Vipsanio Agripa. Proyecto de A polodoro
de Damasco. Ro m a, 27 a.C. Recons t rucción de Publio
Elio Adriano. Ro ma, 123 d.C (a).
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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pág. 21
La h oja de vidrio ya se fabr ica en el sig lo 1 a. de J.C. pero n o s e a plicaba a la co nstr ucción. En
zonas más frías del i m perio ro m ano se aplica p ara venta nas aunque de gran g rosor y m atiz
verde o a zulad o co n d imensio nes incluso estand ari zadas en losetas cuadra d as de bord es
rom os de un pie rom ano d e lado. T ras Rom a su uso es inexistente e n los siglos V y VI Y en el
siglo VII s e com ien z a su r eutilización en espac ios co m o iglesias y m onasterios . La f abricación
se centra en Franc ia y s e extien de a las antiguas provinc ias rom anas. Hasta es e m om ento el
lienzo ace itado y el pergam ino sust itu yen al vidr io en los huecos.
[6]
A partir de l os s iglos XI Y XII se ex tiende l a utilizaci ón de l vidri o c oloread o en ig lesias,
enm arcados por tiras en U de plom o, que sus tituía n a los antiguos basti dore s de m adera
rom anos. El d esarrollo del vi drio co lore ado y pintado ll evó a la ventan a a co nverti rse en u no d e
los e lem entos m ás im portantes de estas construcc iones. De las i glesias se extiende a la
arquitectura dom éstica en l os siglos XIV o X V, si em pre en f unción de la estab ilidad p olítica y
del grado de desarro llo eco nóm ico y cultural de la zona.
[3]
Con el redes cubrim iento d e la Antigüed ad clásica , el renacim iento apor ta una visión nuev a en
la c onc epción de los pala cios y viviendas, m ás tarde desarr ollado en e l Barro co con e l uso
generali zado del vidrio en las ventan as. L a d ispon ibilidad de la luz natura l res ulta desd e este
m omento una exigenc ia ge neral.
[2]
La c ulm inación de la lu z e n el Renac im iento
se produce con el arquitec to Andre a
Palladio. S u obra arqu itectónica h a sido
valorada durante sigl os como la
quintaesenc ia d el Alto Renacim iento, c om o
la ca lm a y la arm onía
[7]
. E l palladianism o s e
define com o el redescubrim iento de l os
principios cl ásicos r om anos.
Durante la seg unda mitad de su vida, Palladio es cribió numer osos libros y tratados, entre lo s
que s e halla “I Quattro L ibri dell'Archit ettura”
[8]
. Este tratado es tablece n ueve reg las destinad as
a argum entar la arqu itectur a según s u diseño o su c onstr ucción. Particularm ente, la r egla sex ta
establece la disp osici ón de las vent anas y s u influenc ia e n la i lum inación m ediante
proporciones m atem áticas : las h abitacio nes d e las vill as de Palla dio m antenía n r atios de 3:4 ó
4:5 y las ventanas que ilum inaban di c has estancias se proporcionaban en función de las
dimens iones de las estanc ias.
Hasta la re volución industrial y durante tod o el siglo XIX, con las m ejor ías de fabricaci ón de
lunas de vidr io plan o, su uso no es genera lizado en la construcc ión. Y en e l X X, con el
Sección de la V illa de Capr a. Andr ea
Palladio. Vicenza , 1566. (a)
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
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Iglesia de Santa M aría de Talló.
Talló, Lérida .
m ovi m iento m oderno, donde l a l u z natural es un e lem ento de primer orden, su uso s erá
im prescindible.
[6]
2.1.2. Evolu ción Hi stórica y Estado Actual del T ema.
El ritual cr istiano h asta el año 150 d espués de Cri sto s e desarr ollaba en c as as o lugares
existentes aptos para la c ongregació n de gente. Con el aum ento de las congr egaci ones de
fieles y sobre to do tr as el edicto de Milán en el año 313 desp ués de Crist o se constr uyen las
prim eras iglesias.
[9]
Argan m uestra las dif erencias de los d istintos tip os de iglesi as en sus oríge nes: Mant yria, er a
el lug ar construi do p ara gu ardar el cuerpo o las rel iquias de u n sant o. E l b aptis terio era el lugar
donde s e c elebrab a el r ito del baut ism o. La igles ia se edif icaba com o lugar de co ngreg ación de
fieles. La basílica rom ana s e adapt a a los f ines didácticos de la primera religión y se t om ará
como m odelo, s e tra ta d e un edif icio ci vil aunq ue s u form a en c ruz tení a una gran car ga
sim bólica.
[10]
La idea de orie ntar las igles ias hac ia los Santos Lugares no es tá pr ese nte hast a e l sigl o X y
parece i ntroduc irse en la época e n que las grand es peregrin aciones dir igían su m irada a
Jerusalén
[5]
. Con la cabec era s ituada h acia el Orient e la lu z pen etra in icialm ente por es ta part e
del e dificio, pasa ndo des pués de f orma gradua l, por las venta nas abiertas en el m uro Sur. La
luz p erm itía la lectur a d e los program as iconográf icos desarrollados en l as pinturas o las
esculturas de los c apiteles. La c onstante d e la i lum inación latera l por la d erech a determ inó la
compos ición y em plazam iento de los capiteles interio res y la búsqueda de un e f ecto plástico
en función de l a ilum inación. La vidriera en l a igle sia
rom ánica, por su ubicación ocasion al, no afec tó al
sistem a de iluminaci ón. S u escasa dim ensión r esponde
adem ás al s istem a const ructivo, ya que las pes adas
bóvedas de c añón, al desc ansar sobre los m uros no
perm itían la apertur a de gr andes huec os.
[10]
La tra nsici ón de la arquitect ura paleocr istiana a la
rom ánica se produce por una serie de acont ecim ientos
sociales c om o s on un a p a ulatina evo lución en l a p ér dida
de i nterés por la pr edicaci ón, di visión m anifiesta entr e el
clero y el pueb lo, e voluci ón de las estructur as sociales y
el cam bio de una s ocied ad r ural a una urbana. Las
nuevas constr ucci ones se rán m ás duraderas , basa das
en estructuras pétr eas. No existe, com o es lógico pe nsar, una iglesia m odelo en es ta époc a,
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 23
pero si se pu ede dec ir que era la igles ia la constr ucci ón m ás com ún en el arte rom ánico.
[10]
La igl esia desde el s iglo X I se identificar á c on la form a hum ana, e l pres biter io es la cab e za, el
coro el pec ho, las nav es del cruc ero s on los bra zos, la nave m ayor el vientr e y las naves
laterales y el pórtico s on la s piernas y pies.
El es pacio se def inía en func ión de las exi gencias d e las ce lebracion es litúrgic as y de los f ieles
que p articipab an e n el la, con ta l f in s e s olían dispon er de form a longitudinal, or i entadas segú n
la direcc ión o este-es te (cabecera o ábside). La na ve princi pal es el ám bito espa cial m ás activo
de la co nstrucc ión, en la s uperf icie de m uro com prendida entr e los arcos de sep aración de l as
naves y el arranque de la cubierta se abría n las ventanas, que varia ban de sde la s im ple
apertura a bocinad a, con der ram e único o doble, hasta el vano con arquivo ltas tóricas
apo yadas sobre colum na s. La luz era tam izada m ediante placas de al abastro q ue
posteriorm ente en a lgunas regiones fueron sustituid as o c om pletadas por e l tr if orio, estrecha
galería form ada por la sucesión de módulos de triple o doble arco, o por un f also trif orio, es
decir, p or m ódulos d e act uacion es sin la corr espondie nte g alería. La ca becera d e la iglesia, el
presbiterio o ca pilla m a y or , podían ser un espaci o cóncavo de sec ción sem icircular cubierto
por una bóveda de c ascar ón, o tod o lo contr ario un i m portante cuerpo en el qu e s e dispon ían
tres o m ás ábs ides. La cubierta en la ig lesia rom ánica es un elem ento dinám ico c uyas líneas
convergían en la cuenca abs idal, lugar don de se manifes taba el pod er de la di vinidad. Las
soluciones fueron m uy dive rsas , siendo la m ás sim ple la cubierta de m adera s obre arm adura a
dos aguas que cerr aba la lu z de la nave princip al, para sustitu irla s e optó por la b óveda
semic ilíndrica de p iedra, re f orzada por arc os f ajones. Los espaci os cuadr ados co m o los de las
naves later ales o los de las c riptas se utili zaron una solución m ás s encilla desd e el punto de
vista constr uctiv o po m o s on l as bóvedas de arista. El crucer o, un o de l os espacios m ás
significativ os de las iglesia s, se adoptó com o elem ento de c ubric ión la cúpu la sem iesférica,
abierta por una lint erna en la cús pide y apoyad a sobre pec hinas o tr om pas.
[10]
En la iglesi a rom ánica, lo s m uros com pactos c onstitu yen e l so porte de una ilustració n de
pintura m ural. Los huec os sólo c um plen una f unción de ilum inación , y aunque n o desarr ollan
una función sim bólica, sí c rean un espaci o a islado d el espaci o n atura l ex terior. Según A lberti
“El m iedo que sus cita la oscuridad acr ecienta , por propia n aturale za, la pi edad d e los espíritus;
y l a austerid ad y la m ajestad tiene n m uchos puntos e n com ún”.
[11]
Del rom ánico al g ót ico, l a catedra l va a ser la e volució n f undam ental de l a ar quitectur a
eclesiástic a, ésta se va a convertir en e l sím bolo de l a fe r eligiosa y de la ciudad. P ara
Seldm ayr los concept os bá sicos que def inen la cate dral gótica son el sistem a de "baldaquino ",
es decir, una cubierta c ónc ava apo yada sobr e cuatro s oportes ind epend ientes, q ue cons titu y e
el tram o de nave, la unidad espacial re petiti va y el sist em a de "diafanía ".
[10]
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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En la ar quitectur a g ótica s e han dif erenciado tres puntos de v ista: la lógica fun cional o de l os
aspectos técn icos; l a lógica v isual o de las form as, y la lógica sim bólica o d e lo s significad os,
aunque so n aspec tos inte rdependient es entre sí. Los m aestros de obras no pensaban en
"estructuras" sino en "form as" y defendí an ant e todo la lóg ica form al o visual. Para P anofsk y, el
sistem a de pe nsam iento escolástico, ofr ece u na e str echa relac ión con e l s istem a de la
arquitectura y de la m ús ica del gótico. La sum m a y la c atedral cons titu yen la idea de tota lidad,
la prim era es la enum er ación y clarif icación de l co nocim iento hum ano, la segund a c on la
escultura m onumental y las vidrieras, elem ento que no pued e separar se de la interpr etaci ón
del edif icio.
[12]
El m étodo de l a summ a se traduce en el princip io de "transparenc ia" de la catedral g ótica,
según e l cual la estructur a interior ( tres naves, alzad o de tres pisos ) s e "transparenta " en e l
exterior. D icho sistem a ha sido cal ificado por Hans J antzen com o "estruc tura diáfana ". Otr a
form a de pensamiento escolást ico se hace visible en la separac ión de las partes , todas están
subordinad as entre s í. Est e tipo de corr iente f ilosófica, al i gual qu e la arq uitectu ra y la m ús ica,
participan d e una estruct ura m ental c om ún traducid a en diferent es lenguajes . Nunc a antes la
form a había sido ana lizada a partir d el sistem a de pensam iento de una époc a conc reta a la
que ha serv ido de ex presió n.
[12]
Según Viollet-le-Duc , l o s tres el em entos
principales del esti lo gótico son: e l arco
apuntado, l a bóveda de crucería y el
arbotante, los cua les, han sido c uestion ados
por la crítica. El arco apuntado, com o el m ás
típico del estilo y tam bién den om inado com o
ojival por s u te rm inación en ojiva, ya había
sido utilizado en la arquitectura euro pea
occidental, en la rom áni ca de Borgoña y
Provenza y en la de Aquitan ia y Poitou.
Tam bién en la prim era arquitectura
cisterciense. Se en tendía que f rente al arco d e
m edio punto, e l apu ntado reducía l os em pujes
laterales, per m itiendo una m ayor e levación y
una m ayor luz. Esto contribuí a a la
verticalida d del nue vo estil o.
[12]
Pero ha sido sin dud a la b ó veda de cr ucería el
elemento sobr e e l q ue m ás se ha esp eculado
desde el punto de vista f uncional. Puede
definirse com o una bóved a de aristas form ada por la intersecc ión de dos de m edio c añón,
Basílica de Santa María M agdalena
Vezelay, Fra nc ia
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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refor z ada por dos ner vios diagona les cru za dos en la c lave. Todo este juego conf orm a un
tram o, que en la ar quitec tur a gót ica prec lásic a, e n l a segund a m itad del siglo X II , es de planta
cuadrada.
Según la t eoría de Vi ollet- le-Duc, el peso de la bóve da es soport ado por los n ervios y des viado
en d os d ireccion es: una vertical, co ncentra da por los nerv ios y trans m itida hac ia abajo, y otra
lateral, que en la arquitec tura románica f ue contrarr estada por los m uros, contrafuertes y
tribunas, l as cuales tam bién se ut ilizan en la arqui tect ura gótica pr eclásica.
[12]
Así s e determ ina un sistem a c onstructivo con una arm adura f uncional que es la única que
trabaja. El m uro no es m ás que un e lem ento de re lle no. Se trata de un s istem a de a base de
"nervios" p or un la do, y un "tejido conj unti vo" por otro.
[12]
La importanc ia f unci onal de la bóveda de cr ucerí a, hizo que los historia dor es del arte
investigaran sobr e sus orígenes, señ alando c omo precedentes tanto las cúpulas
hispanom us ulmanas de arcos entrecru zados, com o en las cúpulas de las m ezquitas, en las
iglesias de Geor gia y Arm enia y en la arqu itectur a lombarda. Per o los prec edentes m ás
próxim os se encuentran en l a arquitectur a rom ánica de Inglaterra y Norm andía. El mej or
ejem plo es tá e n la c atedra l de Durham , Ing laterra. En Norm andía s e g enera liza su uso dura nte
la prim era m itad del s iglo XII, c on arcos f orm er os y per piaños a puntad os flanqueand o los
tram os sin m odificar el sistem a románico de soporte. Esta teoría funcional de la arquitec tura
fue discutida en un es tudi o de P ol Abraham
[12]
, en que negó ese c arácter funciona l de los
nervios d iagonales de la bóveda d e cruc ería, dá ndole una funci ón decorat iva, ya que la bó veda
no necesita los nervios para concentr ar las carg as e n los ángu los de tram os que c ubr e.
Tam bién los arbotan tes s on considera dos por Abraha m com o un elem ento plásti co de carácter
visionario e irraciona l.
La tesis de Abraham , incontestable des de el pun to de vista t écnico, tuvo una consecuenci a
lógica: el nacim iento d e l a arquitectura g ótica n o se podía explicar por f actor es solam ente
funciona les, sin o qu e h abía que tener en cuent a f actores pl ásticos confund iéndose causa y
efecto. La plástica gót ica er a la c ausa d e un d eterm inado s ist em a funcional. La neces idad de
abrir el m uro para co nseg uir un a m ayor ilum inación er a la causa de r ecurrir f unc ionalm ente a
la bóveda de c rucería .
[12]
Algunas de l as reflexi ones f uncionales a nteriores s e si guen def endiendo, así cons tatan que los
nervios d iagonales de la b óveda han m ej orado la co n strucc ión ya que se evitaba el us o de los
costosos andam iajes y cimbr as de m adera. Era e l pr incipio de s oluci ones que s e encontr arían
en el renac im iento.
De todas form as había que f orm ular nuevas c aracterís ticas plást icas en el ar te g ó tico, com o la
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altura en la ar quitec tura, q ue constitu ye u n impulso q ue par ece no tener lím ites; el natura lism o
en la decorac ión m onum ental, y la ilum inación de l esp acio interior . Ya s e ha com enta do l a id ea
m etafísica de la luz y de la importancia que tien e dentro del espacio gótico, or iginánd ose un
nuevo sist em a visual.
El historiador Victor Nieto
[13]
ha a nali zado la función y el significado de las vidrie ras góticas.
Tam bién el ca nciller d e l a catedra l d e Ch artre, P edro de Roiss s y, nos d ice en s u m anual sobr e
los m isterios de la iglesia: " Las vi drieras qu e están en la igles ia im piden que p ase el v iento y la
lluvia, pero en cam bio tra nsm iten la c larid ad d el so l. Y sim bolizan la Sagrada Esc ritura, que
repele l o q ue nos es noci vo, per o que al m ism o tiem po nos ilum ina". Gui ller m o Durando l o
reitera: " Las ventanas de cris tal de la iglesia s on l as Sagradas Escr ituras que im piden el pas o
del viento y la llu via, es dec ir, de los e lem entos noc ivos, y al dejar pasar la clar idad del so l
verdadero, D ios, a la iglesia, esto es , a los c orazo nes de los fie les, iluminan a lo s que r es iden
en e lla". Se afirm a así la doble función de la vidriera gótica: por un lado, de c ierr e el espacio
interior; por otro, de ilum inación, dejand o pas ar la luz.
[13]
Num erosos estudios insist en en el carác ter sim bólico de las vidrieras. La luz es algo m ás que
un m edio que nos perm ite ver, la luz so lar al atravesa r los vidrios d e co lores, s e c onvierte en
luz s obrenatura l, c olorea da y de caráct er trasc endente y m ístico, y a qu e la luz si m boliza a Dios
que i lum ina a los f ieles. Esta luz c olore ada c rea en el interior un espaci o de grandes m atices
crom áticos, lejos del espac io exterior natur al. U n ám bito espiritua l que s e ac entúa c on el ef ecto
de elevaci ón, de f alta de pe so y de ingravide z.
Pero qu izá, estos aspecto s sim bólicos de la luz g ótica ha yan deja do en s egun do plano o tros
aspectos no m enos importantes. La luz cum ple tam bién la f unción de hac er sensibles las
diferentes partes del ed ificio por los contrast es de claros curos, desde las cap illas laterales ,
hasta las na ves.
Según Sim son: la luz no natural de l ar te gótico tam bién se pres enta c om o portadora de un
m undo de im ágenes de gr an opulenc ia f igurati va, cu y a potencia actú a c on f uerza extraordi naria
sobre el a lm a del hom bre
[13]
. La bas e doctr inal de esta id ea, Dios com o luz del m undo, existía
previam ente en la tradic ión literaria de los prim eros c ristianos. El valor de la lu z c om o sím bolo y
m etáfora de la d ivinid ad, parte de los evan gelios y se prolo nga has ta la Edad Media en los
siglos XII Y XIII. U n objet o será m ás noble cuanto m ay or sea su grado de lum inosidad. La
estética del X III establec e una serie de valores estético-r eligiosos en t orno a l a luz: los objetos
de cu lto lle van asoc iados estos v alores sim bólicos, debido al brill o y el fulgor . E l oro y las
piedras prec iosas co nlle van gracias a esto, l um inosidad y rique za-poder.
[13]
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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El sistem a de repres enta ción de la p intura gótica s e basa en la negaci ó n del espaci o
tridimens ional desde una p ers pectiva m onof ocal. La represent ació n utilizada es la f igura com o
refer encia o alusión y n unc a com o interpretac ión de la realidad. E l espaci o en el que las figuras
se m ueven es la ficc ión de un ám bito sagrado y la luz u tiliza da para c onfigur ar esa im agen
ideal de l es pacio s agrado. Uno de los m edios utiliz ados es el f ondo d e oro, que integra ba
adem ás, los valores s im bólicos de l brillo y el fulgor.
[13]
El proced im iento es la a n ulación de cual quier siste m a rac ional de pers pectiv a, e n e l que los
cuerpos en e l espaci o s e som eten a la in gravide z. Los valores de lu z, brillo y or o establec en la
presencia de lo divino, eliminándose la c orpore idad de los objetos por la ause ncia de
claroscur o. Al igu al que s e ex presa e n la pint ura, la iglesia g ótica s e enti ende c om o una caj a
cerrada, un m icr ouniverso simbólico. L a il um inación establece u na c once pción f igurada d el
espacio en la catedra l gótic a.
Tanto la propia igles ia co m o los obj etos de cu lto, ex presan el prestigi o s ocial y poder de sus
prom otores. Al m ismo tiempo la luz, el oro y las piedr as preciosas tienen valores sim bólicos de
carácter religios o. Ambos valores asociados nos l levan a la idea d e D ios c om o p oder su prem o
y del poder tem poral concebi do com o una em anac ión divina. Con fr ecuenc ia el oro, se
entendía en la Edad Medi a com o la luz del s ol y la fuente de vida, adem ás de su s im bolismo
religioso.
[13]
Para la ilum inación de las iglesias en esta época se dará un paso m uy impor tante con el
comien zo de la ut ili zación d el v idrio en la arq uitectura. En el gótico la luz s e uti liza rá a m odo de
exaltación, llenand o el esp acio com o f lamas as cendentes.
A partir del siglo IX, en las iglesias gr andes se van a popu larizar los a ltares, desti nados a ser vir
de telón de fond o de la c el ebració n eucarís tica y a la veneració n de sa ntos.
[10]
En el sigl o XIII
surgirán las prim eras órdenes m endicantes, con una clara función reform adora tanto en la
Interior de la Cated ral de Notre Da me de Parí s S. X IV. (a)
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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liturgia com o en la predica ción. La elección que haría n estas órdenes en c uanto al m odelo de
iglesia serí a la de na ve ún ica.
En España e l tipo de iglesi a más usual es el de cru z l atina y na ve única c on cap illas l aterales.
Además de las iglesias ro m ánicas y gót icas, s e con struirán iglesias m udéj ares duran te los
siglos X III y X IV. En Anda lucía se va a produc ir en es a época un co ntraste e ntre un gótico
andaluz que L am pére z d enom ina aristoc rático, por s er de pre lados y señ ores, y l as par roqui as
populares m udéj ares.
[10]
A partir del X VI el val or sim bólico de la luz cam bia, y lo hac e de m anera tot al a part ir del
Concilio de T rento. Aun que las ideas sobre la i lum inación de i glesias n o se hallan en los
Cánones y Decret os del Concilio, la literatura surg ida de los m ism os m ar có la pauta a seguir.
San Carlos Borrom eo, en s us Instrucc iones Fabric ae Su pellectil is Ec cies iasticae (1572),
recom ienda que las venta nas de las igles ias es tén c erradas con vidrios tr anspar entes. L a luz
coloreada, por tanto, ha perdido su carác ter simbólic o: es el ideal del espac io humanista, con
un sistem a de ilum inación diáfano. A part ir de aquí, e l sistem a de i lum inación negará e l
sim bolismo m edieval, des arr ollando un ju ego de luces y som bras que valor an el pa pel de
vanos y volúm enes, subra yando la m aterialidad de la propia arq uitectura.
[13]
Con el Renac im iento van a aparecer las ordenes clásicas y la proporci ón m odular , las igles ias
de Brunellesc hi, de planta basilical o c entr al, van a s er m odelos para la arq uite ctura relig iosa
renacentista. Alberti
[11]
, en el l ibro V II de su tratado, va a form ular el prim er program a c ompleto
de la iglesia re nacentista, la form a circular va a ser un s ím bolo de la b elleza y la di vinidad.
Serlio en su tratado d e arq uitectura de 1537 pone de m anifiesto su prefer encia por las pla ntas
centrales, preferentem ente las circu lare. Pallad io elegirá la tam bién la planta red onda "porqu e
es sim ple, unif orm e, igual, f uerte y espac iosa. P or c onsiguie nte de berem os c onstruir tem plos
redondos". La m áx ima expr esión de este m odelo ar quitectónico la enc ontram os en los
proyectos de Bram ante y Miguel Án gel para la basí lica de San Pedro d e Rom a.
W ittkober se pronuncia co ntrariam ente respecto a l o antes expues to
[14]
, apunta que los tipos
centrales produj eron co nflictos entre la f orm a y la funci ón, de a hí el f racaso d el m odelo y que la
m ayoría de los pro yectos se quedaran en el p ap el. S ólo se utilizó e n capil las, templos
funerarios y santuar ios de peregrinac ión.
Para Pa ul Fra nk l, Albert i, L eonardo y Bram ante
[10]
proyectaría n iglesias en las que s ubordin an
la lit urgia católica. Dura nte t odo el Ren acim iento la evoluc ión de las igl esias s erá algo
continuo, por prim era vez en e l siglo XVII se coloc arán los prim eros bancos, la reducció n del
coro hará desap arecer el deam bulatorio y las capillas radiales , que s erán r em plaz adas por
capillas l atera les con nav e única. T am bién en el s iglo X VII c on la aparic ión de las iglesias
jesuitas se introduc en las plantas ovales. Va a ser una époc a en la que n o sólo serán las
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distintas c ongreg aciones las que se constru y an s us iglesias, sino tras la contrarref orm a
aum entarán el númer o de c lérigos y el conc ilio de T rento cons olidó l a par roquia com o uni dad
básica de a dm inistración.
Muy im por tante será en es ta ép oca la pred om inanci a d e l os ide ales ref orm istas de algun as
órdenes rel igiosas, en def ensa de una arquitectura h um ilde. Con el triunf o de la contr arref orma
en el s iglo X VII se va a p roducir la transici ón h acia la i gles ia bar roca, expo nente del n ue vo
símbolo.
Los arquitectos rom anos van a s er los gran des innovadores del per iodo, para la construcción
de las i glesias grandes s e recurr irá ge neralm ente al es quem a de la basíl ica r om ana, y las
iglesias peq ueñas van a r ec urrir a la planta c entrali zada. Arqu itectos com o Borro m ini y Guan ini
tendrán gr an inf luencia en l a arquit ectura barr oca c entroeurop ea de f inales de l X VII y m itad del
siglo XVIII.
[10]
El b arroco en España ten drá unas con notacion es m uy es peciales d ebido a l extraor dinario
influjo h ispanoam ericano. En Andalucía, a l igual que oc urr ía en peri odos anteriores , la
influencia m udéjar estará m uy pres ente, sobr e todo e n car pinterías y m obiliar io, es ta inf luencia
tam bién se dejará notar en Hispano am érica donde se construirán ed ificaciones con cubiertas
m udéjares, ejemplos claros se encuentran e n Colom bia, Vene zuela y otros países
hispanoam ericános
[10]
. Pe ro para lelam ente a es ta ar quitec tura m ás popu lar, s e desarrol lará
otra m ás cor tesana y acad em icista influida p or el barr oco it aliano.
En e l b arroco la alquim ia de l a l uz se pr o yecta br uscam ente s obre una m ez c la de luces
difusas, una luz exac ta va a ser c apaz de hacer temblar el es pacio. A partir de l industria lism o,
con el d esarrol lo de las fue ntes de luz artif icial, la arq u itectura dará un paso atrás en el c am ino
Basílica de San Ignacio de Loy ola, Loyola, Guipúz coa.
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recorr ido y va renunc iando paulat inam ente a esta ilum inación na tural.
2.1.3. Ilumina ción de Esp acios: La s Iglesia s.
Resulta de interés la res olución de l a ilum inación natur al en las distintas tipolo gías espaciales,
entre las q ue se pueden d estacar , los es pacios c on c úpulas, en las que el óculo es la f orma
m ás prim aria y pr egnante d e esta blecer la ilum inación, es la m áxim a expr esión s im bóli ca de la
iluminaci ón ce nital, de he cho repro duce bastan te f ielm ente a la bóve da c eles te c on u na
iluminaci ón m enor en el horizonte y m ayor e n el c enit, un m agníf ico ejem plo l o tenem os en e l
panteón, otra p articu larida d im portante del óculo es la f avorable dispos ición al paso de la luz
directa.
Muchos de los problem as funcionales y constr uctiv os del ócu lo se r esuelven m ediante la
aplicación al m ism o de un a linterna, d icha acción s upone un cam bio s obre el ca m po lum inoso
al p asar l os huecos a po sición vertical, pero su ha bitual tam año reduc ido co nduce a un a
situación de facto bas tante sim ilar a la del ócul o, c on algunos m atices. La posici ón vertical de
los huec os pr oduce en ge neral u na m enor i lum inación directa s obr e los pu ntos de la cúpula, la
linterna adem ás elim ina la presencia de so l e n las horas próx im as al m ediodía, es decir en
posiciones m uy cenitales.
Otra form a habitual de ev itar los prob lem as constr uctivos de la apertur a de huec os en cúpu las
consiste e n ap oyar dicha cúpula sobre un t am bor, en cuyas paredes vertica les resulta m ás
sencillo abr ir dich os huecos. La prim era consecuenc ia que s e d eriva d e esto es que los punt os
Iglesia de San Ni colás, Praga.
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de la cúpu la no reci ben nunc a ningu na luz direc ta d el cielo, la lu z s olar directa debido a la
posición v ertical de los huecos im plica que l a banda de luz produc ida por los huecos en e l
tam bor será de m a y or int ens idad en la zona que cor res ponde a la posici ón ocupa da por el so l.
A veces en las cúpu las d e gr an tam año, se recurr e a la c olocación de hueco s a una altura
m edia, en un a situación i nterm edia entre e l óc ulo y el tam bor , el resultado perc eptivo es
híbrido entr e am bos.
Un ef ecto c om pletam ente distin to s e produc e con el rec urso de abr ir hueco s de pequeñ o
tam año distribuidos aleat oriam ente por toda la superf icie de la cúpula, su efecto es la
producció n de ni veles m uy b ajos de ilum inación, q ue m antienen e n una se m ipenum bra el
espacio int erior.
La a rqu itectura del acero y cristal, y últ im amente también la arquit ectura del plástico, h a
perm itido e l p lanteam iento de t ipologías tr adici onales pero e n su to talidad tr as lúcida
[2]
. Su
carácter diáfano las reduce a una acci ón eq uivale nte a la de una gr an perf oración circular en e l
techo, s u com porta m iento produce ilum inaciones prác ticam ente iguales a las del espac io
exterior.
En los espacios con bóved as, dad a l a Íntim a relación formal y co nceptual entre la bóveda y la
cúpula pod em os extender prácticam ente c ada uno de los c asos anteri ores referidos a cúpulas
a sus equi valentes bóveda s.
En los espacios central es d ebem os distinguir l os es pac ios centríp etos, en los que el c entro del
espacio s e c onvierte en el pr otagonista p erc eptivo, de los espacios centríf ugos en los que la
tensión perc eptiva s e sitúa en sentid o opuesto al caso anteri or. El ef ecto de l prim er cas o s e
consigue m ediante l a luz, b ien coloc ando un a f uente de iluminación en posici ón cenital c entral ,
o bien g arant izando q ue d icho espacio s ea el m ás ilum inado. El ef ecto en el s egund o caso es
consegu ido por l a luz que no lle ga a ilum inar el ce ntro m ás que la perifer ia, los espac ios
centrales so n abra zados por es pacios per iféricos m ás i lum inado s.
Catedral de
Brasilia , Brasilia. O. Nie meyer
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La ilum inación en espac ios long itudinales se pue de consegu ir de distint as m aneras, la
focali zación es la form a m ás prim aria de estab lecer un ref uer zo de la perc epc ión de un esp acio
longitudina l, lo m ás s encillo c onsiste en d isponer un f oco de lu z en el f oco com positivo.
Otra f orm a de ilum inar de f orm a c oherente los espac ios longitudin ales es m ediante la c reació n
de u n eje en torn o al c ual se dispone n los puntos de luz, la creac ión de un ritm o de ventanas
pareadas, sim étricas respecto de un eje long itudinal crea por adición une eje d e lu z
coincident e con el eje geo m étric o.
Otra alternativa es la bif ocalidad, m ediante l a ubicac i ón de dos f ocos de luz en los extr em os
del eje com positivo se gener a una tensión por la antí tes is de am bas fuentes, que tiene n por s í
fuerza suf iciente p ara dotar a un es pacio d e la cua lidad lo ngitudin al.
En los es pacios yuxtapuestos para q ue se m antenga la percepción individual d e cada un o de
ellos, es im pres cindible que sean ilum inados de f orm a independiente suficientem ente. En
ocasiones la transp arencia de los límites entre los espacios y uxt apues tos perm ite la visió n de
las super ficies m ás ilum inadas corr espond ientes a l es pacio m ás ilum inado de sde el esp acio
m enos iluminado. U na form a de lograr jerarquía de ilum inación en estos espaci os consiste en
dejar que el espacio que se yuxtap one qued e sólo ilu m inado por la lu z r eflejad a que un o cede
al otro.
Los espac ios ar ticulad os podría n enten derse com o un caso par ticular de espacios
y ux tapues tos. La lu z ju ega aquí un papel cap ital, p uede ser ut ilizada dando s ufici ente grad o d e
autonom ía a cada uno de los espacios, recupera ndo as í su individualidad y enfati zando la idea
de a rt iculación. Una forma d e consegu ir ese f uert e carácter individual o di f erenc ial en l a
iluminaci ón de estos es pacios d istintos, es iluminarlos m ediante sistem as tan diferentes com o
la iluminaci ón centr al frente a la ilum inación l ateral.
Por úl tim o cabe destacar l os espac ios continu os en los que la m ejor f orm a de apo yar d icha
continuidad es ilum inándolas de form a también continu a, de tal m anera que la luz pued e
convertirs e en el hi lo cond uc tor para la lectura de dicho es pacio.
La iglesia com o espacio ar quitectón ico tien e una cua lidad i nteresa nte para el an álisis que es
su carác ter invar iante al m enos e n a lo que s e refier e a su f unciona lidad, l o qu e sim plifica el
estudio de su e voluci ón. Por ello es norm al que prota gonice las lecturas histór icas d e
arquitectura.
Com o espacio arquitectó nico, la igles ia c rist iana se carac teriza por su car ácter dua l: r eúne en
un m ism o lugar el tem plo de Di os y la as am blea de l os f ieles, oración y c ateq uesis. E n
determ inados pe ri odos se pon e m a yor énfas is en uno u otro, pero am bos permanecen
constantes a lo lar go de la historia.
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Dado que el ej e de l a nave en las igles ias cr istianas ti ene en m ultitud de ejem plos la dirección
oeste-este, l as pr im eras h oras del día perm iten la a cción directa del s ol penet rando por l os
huecos del á bsid e. Igualmente, a l atard ecer, el s ol ilum inará el a ltar des de los hu ecos de l a
entrada de l a na ve, tam bién con fuer te conten ido sim bólico. Sin em bargo, a las horas c entrales
del dí a, el sol pe netra siem pre por la fac hada Sur, la correspond iente a l a Epístola, ilum inando
fuertem ente el su elo d e la iglesia en su lado Nort e, el de l Evang elio. Pr ecisam ente la liturg ia
usa este recurso de situar al Nort e el Ev angelio, la pa labra de Dios, m ientras al Sur se s itúa la
Epístola, la palabra del pre lado.
El r esultado es u na asim etría per cept iva c undo ha y ci elos desp ejados, cara cter ística d el
espacio eclesial. E n est e s enti do, r esulta m uy significati vo el análisis de la secci ón trans versa l
de l a nave, qu e perm ite com pr obar las condicion es de soleam iento y d e ilum inación. Segú n
sean las proporc iones de dicha secc ión y según se sitúen los huecos, t en drem os las d istintas
variantes de ilum inación d e la na ve, q ue norm almente se c orres ponden co n peri odos históricos
o con est ilos.
La interrupci ón de la nave m ediante una nave tra nsversal, parece tener s u origen en l a
búsqueda de un sim bolism o gráfico, reproduc iendo e l signo de la cruz en la plant a del ed ificio.
Sin embargo, espac ial m ente a parece n d ivers os episodios de interés con el cruce de las d os
naves. El m ás c aracterís tico es el conf licto percepti vo debido a la posib le no-coincide ncia del
foco geom étr ico de la iglesia con el foc o per ceptivo en el cruc e de am bos espac ios, que
norm almente se resuelve c on una s im bólica cúpu la. E n esta d ialéct ica se desenvue lve buen a
parte del de bate ac erca d e los aci ertos y desacier tos en in num erables igles ias.
Desde el punto de vista lum ínico tam bién es de d estacar l a dif icultad qu e s urge con la
iluminaci ón d e dicha na ve transversal , cuando se pretende m antener la tens ión visual sobre e l
altar, s iguiendo la direc ción de la n ave pri ncipal. La s dos variantes m ás usuales son las de
m antener dicho bra zo tr ansversal e n oscur idad (de f orma que no se interfiere la
direccional idad) y l a d e ilum inar m ás dicha n ave (c on objeto de r efor zar la f ocalidad de las
naves latera les).
Las capillas tienen diversos orígenes, des de l as devoc iones a algun os santos o adv ocacio nes
de la Virge n, hasta l os ente rram ientos de f amilias be nef actoras de la iglesia. Su relación con el
espacio principal s uele ser, desde e l p unto d e v ista percepti vo, un espacio articulado o
y ux tapues to, de m anera que su ilum inación puede apo ya r o no d icho sentido perc eptivo. Las
capillas ciegas, no reci ben m as luz qu e l a ref lejad a desde las naves, de manera que se
asim ilan a dich a nav e c om o un espaci o cont inuo . Las cap illas c on i lum inación prop ia,
refuerzan su a utonom ía perc eptiva, apro vechando c om o es pacios yuxtapuest os el espac io
principal. Cuando en las capillas se plante a un a i lum inación propia, s uele r eproducir el
esquem a conceptu al de la iglesi a.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 34
La conce pción de la ig lesia p arroqu ial está
caracteri zada por su ta m año pequeño o
m edio, aun que siem pre m antenie ndo s u gran
altura par a destac ar el e dific io con res pecto al
entorno. Dada las carac terísticas de
proporciones de dich os espac ios, si los
huecos se m antien en de tam años norm ales,
la ilum inación pued e ser alta, dad a la rel ación
área de vent ana / áre a de s uelo.
La iglesia n acida en bue n a parte en la Edad
Media respo nde a la igl esia propia d e la
comunida d m onástica. Es por tant o, una
iglesia usada por un gr upo reduc ido de
personas act ivas dur ante l a l iturgia. Cuando
se alca nza el esplen dor d e los m onaster ios,
sus iglesias dan acogida a grandes
cantidades de fieles , pero m antienen sus
principales c aracterís ticas espac iales : s on
iglesias de una s ola na ve, de proporc iones
m uy a largadas (par a acog er a los fel igreses) y de muc ha alt ura (debi do al estil o gótico en e l
que s e c onstitu yen la m ayoría d e las iglesias m onacales) . Su carác ter lineal es pues m u y
acusado. Sin em bargo, la aus teridad ha bitual d e las órdenes m onacales sue le l levar a ábsides
ciegos (o con vent anas m u y p equeñ as) de m anera que la foc alidad s e a po ya tan so lo en la
secuencia de ventanas a ltas pareadas en la na ve. L a esc asa decorac ión d a a la c om ponente
reflejada un papel relev ante en la ilum inación inter ior ya que los gr andes paños de pared
desnuda y lisa m ejor an notablem ente el cam po lum inoso.
Con el a pogeo d el gótico, r esueltos ya los problem as estructurales de los grande s espacios, es
posible p lantear i glesias d e gran tam año, asignadas a la s ede (cátedra) d el obispo, cu yo
principal papel es e l repres entat ivo de l poder de la I glesia. Así pues, e n las gran des c atedrales
los problem as funcionales derivados de la liturgia pasan a s er problem as se cundar ios o,
sencillam ente, s on ig norad os. El progr am a direc tor de estas Iglesias suele prim ar aspectos
m onumentales o es pectac ulares, con el fin de im pr esionar a los habitant es y vis itantes de l as
grandes c iudades que están em pezando a f orm arse en esos años. Una c aracterís tica
fundam ental es pu es, su gran tam año. Ocurre que e l aum ento de tam año se hace de m anera
proporcionad a, com o un c am bio de escala geom étrico, dupl icando y tr iplicando m agnitudes . El
resultado espac ial desde e l punto de vista lum ínico es el mism o. Sin embargo, la posición del
observador y s u tamaño son invariantes, por lo que su percepción d e huecos y e l ángulo baj o
el cua l l os ve su ele ser m ás des favorable, lo que un ido a la us ual dec orac ión profus a, s uele
Capilla del Sagr ario, iglesia de Sa nta Marina, Sevil la.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
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Ortiz de Z úñi ga enum eraba estas collac iones en las que sólo cam bia en la actualidad el título
de la cate dral (inicia lm ente dedicada a l s anto cu y a onom ástica se celebra el 23 de noviembr e ,
fecha de la rec onquist a de la ciu dad) y la parro qu ia situada ex tram uros, en T riana: “La de la
catedral San Clemente, san Salvador, Cole gial, s egund a siempre en grad o, San Jua n
Baptista, San R om án, Santa M arina, Santa Cata lina, San Nicol ás, Sant iago, San Este ban,
Omnium Sanctorum , San Pedro, San Andrés , San Isi dor o, la M ag dalena, San Ildefonso, S anta
Lucía, San M arcos , San Migue l, San Gil , San Lore nzo, S an Martín, San Illán o Juliá n, San
Bartolom é, San V icente, y en T r iana San Jor ge de ntro de su c astill o, q ue s e m udó poco
después afuera con el títu lo de Sa nta An a”.
[6]
La distribución urb ana de la población desde e l siglo XIV, con un progres ivo aum ento
poblaciona l has ta la explos ión demográf ica del s iglo XVI, se es tablece en par roqui as de gr an
núm ero de vecinos (la c ate dral, de nom inada Santa María de la Sede, el Salvador , San Vic ente
y la Ma gdalena) y otras d e mu y baja densida d (Sa n Bartolom é, Sa n N icolás y San Julián), así
como la extens ión superf icial de las m ism as, eleva da en unos casos ( Santa María de la Sede,
San Lorenzo y San Vice nte) frente a otras de reducid a extensión (San B artolom é, San
Ildefonso y San Este ban).
[6]
Distribución de sedes parroqu iales de Sevilla. (a)
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
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De las veinticinco c ollac iones parroqu iales se m antienen gr an núm ero de e llas. Sólo en el caso
de San M iguel, edif icada en 135 6 y derri bada en 186 8, ha desap arecid o i ncluso denom inaci ón,
aunque s e tr atab a d e un tem plo m ás próx imo a las corr ientes c isterci enses qu e m udéjares ,
con bó vedas d e n ervadura . El S alva dor, San Bartol om é y la Mag dalena tras lad an s u s ede a
otros edif icios religiosos, m ientras que San Ildefonso y San Nic olás son r eedificados
posteriorm ente sin m antener la orientac ión primitiva Este-Oes te. O bjeto de importantes
actuaciones f ueron San Juan Bautista y Sa ntiago, ambas de tip ología gótico -m udéjar con
sustitución del ábs ide y re m odelación de l a arq uería, en la pr im era en los sig los XVII y X VIII y
reedificaci ón en e l XVI y rem odelación en el XV III en l a segunda de el las.
[6]
San Martín y S anta Ana res ponden a otr as tipol ogía s. San Martín fue r eedific ada en el siglo
XIV sobr e el pr im itivo tem p lo m udéjar, con bóvedas de nervaduras y la ex cepci ón de una so la
nave. Sa nta Ana, la ún ic a exterior al reciento am urallado, tiene más r elación con la
arquitectura gót ica c isterc iense aunque conste de t res naves, arc os apu ntad os y c ubierta
abovedada .
Omnium Sancturoum y Santa Marina respo nden a la tipolo gía gó tico-m udéjar, con tres naves,
cubiertas de m adera y á bs ide po ligonal, constan de c inco tram os de arcos apu n tados, por lo
que so n las de m a yor lo ngitu d. San A ndrés, de igual tip ología, consta de c ua tro tram os de
arcos, as í como San Isidor o o San Rom án ( ambas perdieron e l ábsid e origin al), San Juliá n,
San Lor enzo ( conser va la a rquería m udéjar en la nave central de las cinc o na ves actual es y no
conserva el ábside) , Santa Lucía, San Marcos (los únicos arcos de herradura co n alfiz) y San
Vicente. Rep iten esta tipol ogía, aun con tres tram os de arc os apu ntados, Sant a Catali na, San
Esteban y Sa n Pedro. Por últim o consta de s ólo dos tram os de arcos San Gil, con un prim er
tram o de la nave pr im itiva única entre el ábsi de y las tres naves del tem plo.
La or ientación de las prim itivas parroqu ias, con la c abec era hacia orie nte y l a portada hacia
occidente, se m antiene en t odos l os casos , s alvo en S an Il defonso (reed ificada s in m antener la
prim itiva estructur a m udéjar) y Santia go (r eedif icada sobre l a pr im itiva est ruc tura), con
desviaciones sobre este ej e Este-Oes te de h asta 27º , aunque la m ayoría se s itúan s obre el
m ismo o con peque ñas d esviaciones .
Las carac terísticas g enera les del pr im itivo estilo parr oquial se villan o son las s iguientes
[3]
:
- Planta rec tangular de tres nav es y presbiterio oc hava do con bó veda gótica de ca ntería.
- Pilares escan tillados de se cc ión r ectangu lar y cubiert a de tejas sobre una arm adura de
m aderas en todas sus naves .
- Hastial constitui do p or tres grandes óculos sobre port adas aboc inadas de c anter ía con
im aginería en las enj utas, cor nisa h orizon tal de ca nes y c ontrafuer tes d e s ección
rectangular q ue sop ortab an el em puje producid o por la b óveda del ábsi de, cor onad o
por m odillones de ro llos de tipo cor dobés. E l m aterial por excelenc ia será el ladrill o.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
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Existen otras caracter ística s diferenc iales entr es las ig lesias
[3]
:
- Las plantas rectangul ares de Sa nta M arina y Om nium Sanctotum s on ma y ores que las
dem ás.
- La fachada principa l en varios cas os es ligeram ente oblicua.
- La bó veda ner vada e n algu nos de l os ábsides se halla prec edida de dos tram os ligados
por un ner vio long itudinal, m ientras que en otras iglesi as sólo se preced e por un t ram o.
- Las n aves quedan dividida s por ocho pilares en las de m ayor dim ensión, m ientras qu e
en la m a y oría son seis l os pilar es que d ividen e l espa cio o dos en un cas o.
- Las porta das princ ipales s on de grand es proporcion es en un as y m ás reducidas en
otras.
De todo lo dicho podem os sacar en co nclus ión que el prim itivo ti po parroquial sevill ano,
exclu y e a las igl esias g óticas totalm ente abo vedad as com o Santa A na, San Martín y San
Miguel ya desaparec ida. El e levado núm ero de i glesias, el m a yor que en n inguna de las
ciudades de Castill a, n o e s algo ex traño dado la gr an extens ión del c aserío s evillano, y a l
hecho de que a m ediados del X III era algo norm al una ig lesia por cada dos cient os hab itantes.
Por último hay que señalar que no todas las iglesias p arroquial es se asentaron s obre antiguas
m ezquitas o las reuti lizaron c om o tem plos de la cr istiandad; resulta significat ivo que sal vo l as
excepcion es de los patios y tor res del Salva dor y de la C atedra l, no ha n quedado restos
islám icos en las ig lesias s evillanas.
Otros ej em plos de iglesias gótico-m udéjares se halla n extram ur os de la ciud ad. Uno de ellos
es la iglesia del Hosp ital d e san Lá zaro, e n el extre m o norte de la c iudad y a nexa al e dificio
hospitalar io, con tipología sim ilar de tres naves y tra m os de tres arcos , cubierta de arm adura
de m adera y á bside p oligo nal. Otr o en el extrem o sur, la iglesia d e Sa n Se bast ián, edif icada
sobre una ant igua erm ita aunque ho y c onv ertida en parroqui a, c onst ando de tr es naves y
tram os de tres arcos c on cubierta d e m adera.
Iglesia de San Lá zaro
Iglesia de San Seba s tián
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 44
Referencia s de figur as y t ablas.
(a)
B
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,
A
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J
.,
“ Es tudio de la s iglesia s mudéjares se villanas, traz a y geome tría de s us arquer ías”. Má ster
Universitario en Arquitectura Y pa trim onio histórico.2013-20 14. Univer sidad de Sevilla.
(b)
A
COSTA
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I.: “Luz Cenital en arquitectura. Criterio s de diseño de lucerna rios.” Tesis Doc toral Sevilla 20 12.
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2
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3
A
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“ Arqui tectura mudé jar sevillana de lo s siglos XIII, XI V y XV”, Ayto. de Sevilla 1983.
4
D
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ÍOS
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Barcelona 1979.
5
T
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V
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“ El mu déjar c omo prim era síntesis andaluz a”, Edit.NULL,1949 .
6
G
ESTOSO
, J. “ Sevilla monu mental y artística”, Edit.Monte de Piedad y Caja s de Ahorro Se villa,1985 .
7
B
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,
A
.
J
.,
“ Estudio de las iglesias mu déjares sevillanas , traz a y geometría de su s arquerías”. Máster
Universitario en Arquitectura Y pa trim onio histórico.2013-20 14. Univer sidad de Sevilla.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de San Es teban
pág. 45
2.2.3. Igle sias mud éjares de Sevill a. Docum ent ación gráfica y planimétri ca.
IGLESI A DE S AN EST EBA N
Data del sig lo XIV y es de estilo
arquitectón ico gótico-m udéjar. Este
tem plo f ue levantado sob re lo q ue era
una an tigua mezquita, presenta ndo tres
naves c on ábside, dos po rtadas oj ivales
en p iedr a de princi pios del s iglo XV y una
torre del si glo XV III con c am panario. T r as
el terr em oto de Lisboa de 1755, el tem plo
quedó m u y afec tado, por l o que t uvo que
ser rec onstruido.
La igl esia c uenta en su exter ior c on dos
m agníficas portadas ojival es en piedra,
abocinad as y con arquivoltas de
principios del sig lo XV.
Tr es naves long itudinales de ladr illo, la
central m ás anc ha y alta qu e l as
laterales, separadas por altos pilares
tam bién de ladr illo sobre los que ap oyan
los arcos apuntados qu e soportan el
artesonado de m adera y estilo m udéjar de la cubierta. Y com o es habitual en es te tipo de
iglesias, el pr esb iterio, donde s e encuentra la Capilla Mayor, es profundo y aca bado en ábs ide
poligona l, y se cubr e c on bóveda de piedr a dividid a en tram os por nervaduras gó ticas .
Actualm ente la i glesia pres enta acab ado i nterior d e ladrillo v isto y morter o de ca l, con solería
de ladr illo coc ido. N o pres enta ventan as sobre los arc os que s eparan la n ave c entral d e las
laterales y las q ue present an dichas n aves l aterales no han s ido alterad as así com o las del
m uro orienta do al este que l as cierran. Asimism o pr esenta óculo s obre el ábside y los
ventanales de l m ism o están oc ultos por el reta blo m ayor. Mant iene los tres roseton es de l a
fachada pri ncipal.
[1,2,3,4,5,6]
PLANTA
-
12º
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Iglesia de San Es teban
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Document ación g ráfica y planimetrí a.
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Iglesia de San Es teban
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Fachada oes te Fachada sur Ábside
Ventana fac hada sur Fachada no rte Nave centr al y ábsi de Nave centr al y ábsi de
Nave centr al, óculo sobre á bside Nave lateral norte Nave lateral sur
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Iglesia de San Es teban
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Nave centr al y ábsi de Nave lateral sur a fac hada oeste Nave lateral sur
Nave centr al, óculo sobre á bside Nave centr al, óculo sobre á bside
Nave centr al, óculo sobre á bside Nave centr al a fac hada oest e Nave lateral sur a fac hada oeste
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Iglesia de Omnium Sa nctorum
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IGLESI A DE OM NIUM S ACTORUM
Data d el s iglo X III y e s de estil o
arquitectón ico gótic o-m udéjar.
Levantada e n 12 49, const itu ye uno de
los tem plos m ás antiguos de la ciudad
y de los que m ejor conservan el
aspecto m edieval de las
construc ciones religiosas de a quella
época, aunq ue de d icho period o
apenas se conser van los m ur os y la
fachada pri ncipal a los pies del edif icio.
Fue r enov ada durante los siglos XIV y
XV, a consec uencia de los daños
sufr idos por e l terrem oto del año 135 6,
ocasión que s e aprovech ó para do tarla
de un presb iterio gó tico mu y profundo,
constituido por dos tr amos primer os
rectangulares y uno final de pl anta
pentagonal .
Arquitectó nicam ente, este cuerpo se
m uestra al exter ior de for m a rotunda,
como un ábs ide m uy esbelto, con contr afuertes en las aristas, altas v entanas góticas entre
ellos, y r em ate a base de almenas piram idales. C onsta de tres naves l ongitudi nales d e l adrillo,
la centra l m ás ancha y al ta que las latera les, s epar adas por a ltos p ilares tam bién de ladrillo
sobre los qu e apo y an los arc os apunta dos que so p ortan el ar tesonado de m adera y estilo
m udéjar de la cubiert a.
La iglesia f ue inc endia da y saqueada en 1936, si endo pos teriorm ente objeto de un a n otabl e
restauració n, repon iéndose de nue vo sus cub iertas en el año 1993.
Presenta una fachada princ ipal m u y interesa nte, con la h abitua l p ortad a de pi edra adelantad a
respecto al res to del para m ento y ar cos apunt ados en el c entro con ar quivolt as abocinadas .
Sobre e lla tien e una si n gular vent ana m udéjar de pequeñas dim ens iones y abu ndante
decoració n, y un r osetón gótico para la ilum inación de la nav e central, así c om o dos m ás
pequeños para las n aves la terales.
Cuenta es ta iglesia con otr as d os buenas portadas laterales de es truct ura gó tica de
compos ición sim ilar, situad as en las naves lateral es.
Actualm ente la i glesia pre senta acabad o interior de ladril lo encala do, con s ole ría de m ármol
blanco. No prese nta venta n as sobre los arcos q ue s ep aran la na ve c entral de las laterales y las
que pres entan dichas n aves laterales no ha n si do al t eradas . No constan en el muro orient ado
al este que las c ierran. Asim ism o pres enta ócu lo sob re el ábs ide y l os ventana les de l m ism o
PLANTA
12º
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Iglesia de Omnium Sa nctorum
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m antienen su función d ebido a la existencia de ba ldaquin o que sustitu ye al desaparec ido
retablo m a yor de l XVII. Mantiene los tres ros etones d e la facha da pr incipal as í c omo ventana
central m udéjar.
[1,2,3,4,5,6]
Document ación g ráfica y planimetrí a.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Iglesia de Omnium Sa nctorum
pág. 51
Fachada oes te prin cipios sigl o XX Fachada oes te prin cipios sigl o XX Fachada oes te
Nave centr al y ábsi de Nave centr al y ábsi de Nave lateral sur
Fachada no rte Naves ce ntral y late ral norte
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Iglesia de Omnium Sa nctorum
pág. 52
Nave centr al hacia fachada oeste Nave centr al hacia ábside Nave centr al hacia ábside
Nave centr al hacia ábside Ventana en nave sur Ábside y óculo supe rior
Ábside, zona lateral norte Detalle de v entan a en ábsid e Ventanas y nave n orte
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Iglesia de Omnium Sa nctorum
pág. 53
Óculo sobr e ábsid e, vista nav e norte Ábside, exteri or Ábside, exteri or
Ábside, exteri or Nave centr al y ócul o sobre á bside Óculo sobr e ábsid e
Fachada sur Reloj sola r en fach ada sur
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Iglesia de Omnium Sa nctorum
pág. 54
Nave centr al y ábsi de Ábside Techo nave c entral
Nave centr al hacia fachada oeste Nave norte y detalle v entan as Nave centr al y ócul o sobre á bside
Nave norte Fachada sur Ábside
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Iglesia de San L ázaro
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IGLESI A DE S AN L AZARO.
Data del sig lo XIV y es de estilo
arquitectón ico gótico-m udéjar
denom inada del gr upo de 1356. Anexa
al Hospital d el siglo XIII pres enta tres
naves con ábside, y una tor re del siglo
XVI con cam panario. L a iglesia cue nta
en su exteri or con port adas oji vales e n
ladrillo.
Tr es naves longitud inales de ladrillo, la
central m ás ancha y a lta q ue l as
laterales, se paradas por altos pilares
tam bién de ladr illo sob re los que
apo yan los arcos apunta dos q ue
soportan el artesonad o de m adera y
estilo m udéjar de la cubierta . El
presbiterio, d onde se encuentra la
Capilla Ma yor, es pr ofund o y acabado
en ábside poligo nal, y se cubre con
bóveda de p iedra divid ida en tram os por
nervaduras g óticas, co n la particu laridad de disponer sólo d e dos ve ntanas e n el m ismo.
Actualm ente la iglesia p end iente de som eterse a una c om pleta resta uració n, pres enta acabado
interior de ladrillo visto encala do, con solería de márm ol bl anco. Presenta vent anas sobre los
arcos que se paran la n ave central de la lateral hacia la facha da s ur, c arec iendo de ellas en la
fachada n orte dond e pr ese nta ócu lo en la nave later al sobre la p ortad a de com unicació n con e l
patio del Hosp ital. S e m antienen los tres óc ulos de la nave latera l sur. Asim ism o pres enta
óculo so bre el ábsi de y otro enfr entado e n la fac hada oeste, m ientras se desconoce la
existencia de roset ones en la f achada princ ipal ocult os por una c rujía de fábrica
posterior.
[1,2,3,4,5,6 ]
PLANTA
-
8
º
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Iglesia de San L ázaro
pág. 56
Document ación g ráfica y planimetrí a.
Autor Plani metría: Fernando Vilapl ana Villajos
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Iglesia de San L ázaro
pág. 57
Nave centr al hacia ábside Nave sur, óc ulos lat erales Ábside y óculo sobr e ábsid e
Nave centr al hacia fachada oeste Techo ábsi de Ábside
Nave sur, óc ulos lat erales Ábside, vist a exterior Ventana de ábsid e
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Iglesia de Santa Marina
pág. 58
IGLESI A DE S ANT A M A RI N A
Tem plo de arquitectur a gótico- m udéjar, uno de los
m ás antiguos de la ciudad , pudiendo d atar de 1265
aproxim adam ente. Tr as el repart im iento de la
ciudad, se estab lece un a parroquia ded icada a
Santa Marin a en la m ezquita alm ohade que se
hallaba en este m ism o lugar, adaptad a al culto
católico. La prim era construcc ión de dos de sus
capillas laterales puede fecharse alrededor de 1265.
A com ien z os del si glo X IV se construiría la torre y a
principios o m ediados d e ese m ismo s iglo se
levantaría una nue va n ave. No obstante, las
prim eras noticias f iables de este tem plo s on de 135 6,
pues e n d icho año s iendo Re y de C astilla Pedro I, u n
terrem oto obligó a l a reedif icac ión del tem plo.
Com o en tantos otros e dificios, el terrem oto de
Lisboa de 1755 provoc a continuas grietas y
desperfec tos que darán lugar a diferentes
reparaciones , así c om o los incend ios de 186 4 y
1936, tras este último quedará en estado de ruina
durante casi treinta años y dejará el ed ificio s in us o
hasta 1981 .
La porta da pr incip al es de piedra y en ella s e o bservan och o arc os ojivales, constan do en la
últim a una decor ac ión c on puntas de diam ante, zigzag y es culturas var iadas. La por tada de l
m uro del Evange lio es un arco oj ival con poc a decor ación. L a de l a Epísto la es tá constr uida
con ladrillo form ando un cuerpo con tres arcos apuntados. Esta iglesia pres enta un ábs ide
ochavado, con contrafuertes y ventanas ojiva les gem inadas. El interi or de l tem plo se divide en
tres naves sep aradas por arcadas de arcos apuntad os en ladrillo, que se apo yan en pilar es
crucif orm es. La nave c entr al es la m ás am plia ta nto en altura c om o en anchur a, y term ina en el
ábside poli gonal, pres entan do adem ás capillas latera les .
Actualm ente la iglesia pre senta acabad o i nterior de ladrillo y m ortero de c al, c on soler ía de
barro cocido. Presenta ven tanas s obre los arcos que separan la na ve ce ntral de las laterales y
las que presen tan dic has naves later ales no han sid o alteradas así com o las situad as en el
m uro orientado al est e q ue las cierran. Asim ism o presenta óculo sobre el ábside y los
ventanales del m ismo m antienen su función deb ido a la in existenci a de ret ablo m ayo r tras los
incendios. Ma nt iene los tre s rosetones de la fac hada principa l. T odos los huec os constan d e
cerram iento de ala bastro.
[1,2,3,4,5,6,7]
PLANTA
1
1
º
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de Santa Marina
pág. 59
Document ación g ráfica y planimetrí a.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de Santa Marina
pág. 60
Nave norte , ventana s Nave centr al hacia ábside Detalle pil ar
Detalle vent ana e n fachada sur Nave centr al hacia fachada oeste Nave sur y vista de óculos y ventana
Óculo y puerta de acc eso fa chada su r Nave centr al, óculo sobre fa chada oe ste
Ventana en nave no rte
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del art e
Iglesia de Santa Marina
pág. 61
Óculo facha da oeste, nave s ur Detalle vent ana a fac hada s ur Detalle vent ana so bre en n ave centr al
Óculo facha da oeste, nave norte Ábside Detalle luc ernario
Óculo sobr e puerta de acceso oeste Ábside Nave centr al y ócul o puerta acceso no rte
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de Santa Marina
pág. 62
Nave centr al Techo nave c entral Nave norte , central y sur
Óculo sobr e puerta de acceso oeste Nave centr al y ábsi de Ábside
Ábside, vist a interior Ventana de ábsid e Óculo sobr e puerta de acceso oeste
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de San Marcos
pág. 63
IGLESI A DE S AN M A RCO S
Responde a la tipolog ía de iglesi as
parroquia les del siglo X I V, d e esti lo
gótico-m udéjar, siendo una de las
m enos transform adas de ese grupo. De
planta recta ngular, cue nta c on tres
naves, siendo las laterale s de testero
plano y la centra l de ábside ocha vado
cubierto con bóvedas nervadas de
ladrillo. D e gra n pr estan cia s on los
arcos que separan esta s naves, de
arcos de herr adura a puntados y
enm arcados en alf iz, que des cansa n
sobre pilares rectan gular es. El arco
toral o de acces o a la Ca pilla Ma yor es
de estilo gótico u ojival, apuntado, y se
apo ya en dos gran des colu m nas .
El interior del tem plo, de p aredes
blancas, s e encu entra p rácticam ente
libre de decor ación añadi da, de bido al incendio de 1936 y su pos terior rest auraci ón.
Del ex terior s us elem entos m ás sobr esalientes son su portada pri ncipal, situad a a los pies , y l a
torre, u bica da en ángulo junto a ella. Dich a p ortad a es de final es del s iglo XV, de estilo gótico,
realizada en piedra y con a rqui voltas
Actualm ente la iglesia pre senta acab ado interior de ladrillo enca lado, con sol ería de barro
cocido. No pr esenta ventan as s obre los arcos que separan la n ave c entral de las laterales y l as
que presenta n dichas na ves latera les se m antienen aunqu e han sido a lteradas Son orig inales
las situadas en el m uro orient ado al este que las c i erran. As im ism o presenta óculo so bre e l
ábside y l os ven tana les del m ismo se m antienen por l a i nexiste ncia de retablo m a yor, aun
careciend o de su func ión deb ido a la cons trucci ón d e una cap illa anexa poster ior ad osada al
ábside. No m antiene los tres r osetones o huec os de l a f achada pr incip al que se aprecia n en la
docum entación ant erior a 1936, per o m antiene pe queño ócu lo en la zona sup erior .
[1,2,3,4,5,6]
PLANTA
-
3
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“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de San Marcos
pág. 64
Document ación g ráfica y planimetrí a.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de San Marcos
pág. 65
Nave centr al tras el inc endio de 1936 Fachada oes te prin cipios sigl o XX Nave norte tras el inc endio de 1936
Nave centr al y ábsi de tras inc endio 193 6 Fachada oes te prin cipio sigl o XX Fachada oes te
Nave centr al y ócul o sobre á bside Ábside Fachada oes te
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de San Marcos
pág. 66
Arcos nave c entral hacia nav e norte Vista de ábsid e des de nave n orte Ventanas fa chada su r desd e interior
Detalle vent ana e n nave no rte Detalle vent ana e n nave no rte Detalle vent ana e n nave no rte
Ábside Arcos divisió n nav es central y norte Arcos divisió n nav es central y norte
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de San Román
pág. 67
IGLESI A DE S AN ROM Á N
Data del año 135 6, de es tilo gótico-
m udéjar. Aunque efecti vam ente contiene
m uchos de los elem entos caracter ísticos
de este tipo d e i gl esias m edievales, su
conjunto fue -com o tantas otras de es ta
época en Sevilla- m odificado durante el
siglo X VII y tam bién en el sig lo X VIII,
quedando poster iorm ente totalmente
destruido en el año 1936. Res taurada
en varias ocasiones poster iorm ente.
Organiza da se gún l as h abituales tr es
naves l ongitudi nales, s ien do la ce ntral
m ás ancha y alta que las laterales,
separadas por pilares de sección
rectangular. S istem a de cubiertas
resuelto e n la n ave c entral con la c lásica
arm adura de m adera a do s aguas, con
tirantes hori zontales ador nados con
lacería g eom étrica en s u base cr eados
para arrios trar los dos m uros
longitudina les interiores. A una a ltura
m ás baja, la s naves late rales tam bién se cubren c on vigas de m adera, en estos casos
inclinadas a un a so la agua. L a n otable diferenc ia d e a ltura entre l a n ave c entral y las dos
laterales es aprovech ada para abrir sobre la primera una serie de ventanas oji vales a ambos
lados, con diferentes ritm os en la f achad a nor te o sur , de m odo que es ta ig lesia resulta de l as
m ás luminosas de su estil o.
Destaca de su fachada la portada de piedra, f uertem ente abocinada, for m ada por las
caracter ísticas arquivo ltas de arcos apuntados que aparecen enm arcadas en un m arco
rectangular algo sa liente d e la f achad a y pr otegido s uperi orm ente por el habit ual t ejaro z sobre
canecillos. Sobr e esta port ada existen dos óculos, un o prim ero de gran tamaño y otr o menor
sobre él, cas o excepci onal en es te tipo d e tem plos. A los lados de es ta porta da existe n dos
pequeñas ventan as de e stilo m udéjar que a parec en cobijadas por arcos polilobul ados y
enm arcadas por alfiz, y t am bién dos óculos m ás para la ilum inación natural de las na ves
laterales. La torre, sit uada a los pies, presenta un ca m panario barroco real izado hacia e l año
1700.
[1,2,3,4,5,6]
PLANTA
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“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de San Román
pág. 68
Actualm ente la iglesia pres enta acaba do interior es tucado, con sol ería de m árm ol blanco. Mu y
interesantes las venta nas s obre los arcos los arc os qu e separ an la nave c entral de las la terales
en am bas f achadas y no constan e n naves laterales ni en el muro or ientado al este que las
cierran. Asim ism o presenta óculo sobre el ábside cegado tras la sustit ución del ábs ide
poligona l orig inal de la capilla m a y or p or otro cap illa m ayor de plan ta cuadrada y cúpu la. P or
tanto los vent anales del mism o no se m antienen exi stiendo ret ablo m a yor c on dos vent anas
barrocas laterales. Mantiene los cuatro ros etones de la fachada pr incipal y las ventanas
m udéjares.
Document ación g ráfica y planimetrí a.
Autor Plani metría: Antonio Delga do Trujillo
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Iglesia de San Román
pág. 69
Fachada oes te Nave centr al hacia ábside Nave centr al, vista desde ábsi de
Arcos divisió n nav es central y norte Nave centr al y ábsi de Detalle vent ana y óculo, fach ada o este
Detalle pue rta acc eso y óculos en
fachada o este Ábside y nave nort e, vista des de nav e
central Detalle vent anas so bre nave central
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de Santa Catalina
pág. 70
IGLESI A DE S ANT A CA T ALIN A
Construida en el siglo X IV, sobre las
ruinas de u na m ezquita anter ior,
conserva ndo parte d el m ihrab y a lm inar
en s u tor re. Si b ien es de estilo gótico-
m udéjar, ha sido som etida a v arias
renovacio nes arquitectó nicas y ref ormas
a lo largo d e los añ os.
Las obras de restaur ac ión i ntegral (1923-
1930) culm inaron con la instalación a
los pies del tem plo de una fac hada
gótica proce dente de l a clausurad a
iglesia d e S anta Lucía (sig lo XIV). Desde
entonces , el portal g ótico d e la
desaparec ida iglesia, tapa a l a puerta
original d e estilo m udéjar.
En e l ex ter ior r esaltan los restos de un
prim itivo ábside. En e l int er ior, la iglesia
presenta tres naves y tec ho de
carpintería, es tilo m udéjar.
Actualm ente la iglesia se encuentr a
sometida a obras d e rest auració n. No
conserva ningu na d e las ventan as orig inales d e l a nav e centra l o later ales. Sólo pres enta ócu lo
cegado sobre el ábsid e así com o los del m ur o orient ado al es te. La ca pilla m a yor m u y alter ada
no present a ventanas ex istiendo retab lo m ayor c on óculos cegados l ater ales. Mant iene
rosetón e n la fac hada p rincipal a unque n o en el plano origina l, donde co n stan venta nas
m udéjares.
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Document ación g ráfica y planimetrí a.
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Estado del Arte
Iglesia de Santa Catalina
pág. 71
Autor Plani metría: Francis co Jura do Jiménez
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Iglesia de Santa Catalina
pág. 72
,
Fachada est e, ábsid e Ábside y fachada su r
Puerta acces o oest e Exterior de ábside Puerta acces o sur
Vista exte rior ábsid e y nav e sur
Fachada oes te Vista de tor re en fac hada s ur
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Estado del Arte
Iglesia de San An drés
pág. 73
IGLESI A DE S AN A NDRE S
Su construc ción data del siglo XIV , de
estilo gótico-m udéjar, con reform as de
estilo barroco.
La portada pri ncipal, u bicada a los pies
de la iglesia , respon de a las tra zas
prim itivas de l tem plo, aunq ue ha s ufrido
intervenc iones posteriores , y presenta
un vano oji val aboc inado. D estacan e n
el exter ior de l tem plo e l ábside y la
torre. El ábs ide, que se ha m antenido
exento, posee f irm es contrafuertes. Entre
ellos se abrían artísticos vanos ojivales,
algunos de los cual es se encuentra n
cegados en la actua lidad. El conj unto se
rem ata m ediante una cor nisa co n
m odillones de rollo y antep echo con
pináculos curvilíne os. La torre, está
ubicada sobre uno de los espacios
cuadrados que conf orman la capilla
Sacram ental. Su estruc tur a es m udéjar, y
posee una sencilla espadaña, de fecha
posterior.
Posee planta rect angular con tres na ves separadas por pilares de secci ón cruc iform e que
sostienen arc os form eros apuntad os, y c abec era poli gonal, de tres tr am os. Los dos pr imeros
se cubren por m edio d e bóvedas de c rucería s expart itas, m ientras que el tr am o f inal r ecoge e n
sus nerv aduras la term inación poligonal del ábside. La nave centr al, de dobl e anc hura que las
laterales, se c ubr e m ediante un a arm adura de m adera en f orm a de artesa, m ientras que las
laterales lo hacen co n tech um bre de colgadi zo.
Actualm ente la iglesia presenta ac abad o inter ior de ladr illo y m ortero de cal, y m uros
estucados, c on solería de m ármol blanco. No pres enta ventan as s obre los arcos que separan
la na ve ce ntral de las lat erales y las que present an d ichas naves la terales ha n s ido a lteradas
m anteniéndose rosetón so bre la port ada norte y ve ntana cuadrad a sobre la sur. No pres entas
las situadas en el m uro orientado al est e que cierra las na ves laterales. Asim ismo presenta
óculo sobr e el ábs ide y los ventanales cerrados c on a labastro han perdido s u f unción debido a
la ex istenci a de retablo m ay o r. Presenta altas v entan as abocinad as en el lado sur de los dos
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“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de San An drés
pág. 74
prim eros tramos del ábside. Mantien e los tres rosetones de la facha da princ ipal así c om o
ventana m udéj ar superior.
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Document ación g ráfica y planimetrí a.
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Estado del Arte
Iglesia de San An drés
pág. 75
Ventanas e n ábsid e, vista sur Ábside, vist a norte Nave norte y óculo
Nave centr al, vista desde ábsi de Nave norte y óculo Nave centr al, vista desde ábsi de
Nave centr al y ábsi de, vista desde
acceso oest e
Puerta acces o norte y óculo
Ábside
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Estado del Arte
Iglesia de San An drés
pág. 76
Ventanas á bside, vis ta e xterior Puerta acces o sur y torreó n Detalle vent ana e n torreón fa chada su r
Detalle pro yección vi driera e n suelo, nave cent ral
Ventana áb side, vist a exterio r Fachada oes te
Fachada sur Óculos y puerta acces o oest e
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Estado del Arte
Iglesia de San Gil
pág. 77
IGLESI A DE S AN GIL
Su fund ación d ata de la segunda mitad
del siglo X III, o s ea, casi i nm ediatam ente
después de ser reconquistada la ciudad
por Fer nando III el Santo, siend o un a de
las igles ias denom inadas alfonsi nas,
edificadas durante el reina do de Alfonso
X el Sabio, E l historiador Ortí z de Zúñ iga
consideró q ue pu do c onst ruirse sobre el
solar de algun a an tigua m ezquita, c u yos
restos todavía hoy se co nservan en la
base de la torr e y en la Cap illa del
Sagrario. Perteneci ente al inte r esante
grupo de las igles ias gótico-m udéjares
de la c iudad, de su primera época se
conserva n la cabecer a y el tram o
transversa l.
Pronto sería reform ada en el siglo
siguiente, cuando se levan taron s us tr es
naves, las d os portadas gót icas de ar cos apunta dos, una en el l ado del evangel io y la otra en el
de la epístol a, y la torre.
Posteriorm ente sería rem odelada y am pliada en el XVII I, cuando s e edifi có la cap illa
transversa l, se sustitu yeron por otras las viejas techu m bres de madera, y se lev antó e l cuer po
de cam panas de la t orre. En el si glo XIX se rem odeló el pres biterio, y en 193 9 se volv ieron a
cambiar s us techum bres .
Su estructur a en pl anta es de tr es na ves d e d os tram os cada un a, m ás un cuerpo tr ansversa l a
m odo de cruc ero, y un ábsi de pol igona l. L as na ves se cubren c on l as habit uales arm adur as de
m adera de rec iente c onstr ucción, m ientras que la C apilla de l m uro de l a epístol a l o hace co n
bóveda ap oyada sobre tro m pas. El falso c rucero c ue nta co n un an tepresb iterio rectangular en
el centro, la torr e m udéjar a la i zquierda, y la capilla d el s iglo XVIII a la derecha.
Actualm ente la igles ia pr es enta ac abad o interi or encalado, con s olería de m árm ol. No present a
ventanas sobr e los arcos que separan la nave cent ral de las la terales y las que presen tan
dichas nav es later ales s e m antienen. No pres enta e n el m ur o orienta do al este que las ci erran.
Asim ismo pr esenta óculo s obre el ábsid e y los cuatro ventana les del m ism o s e m antienen p or
la ex istencia de ba ldaquino que sustit uye r etab lo m ayor destru ido e n 1 936, aun c areciendo de
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Estado del Arte
Iglesia de San Gil
pág. 78
iluminaci ón debid o a las dens as vidrieras m odernas. Mant iene el r osetón centr al de la f achada
principal.
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Document ación g ráfica y planimetrí a.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Iglesia de San Gil
pág. 79
Ábside, exteri or Nave centr al y ábsi de Nave centr al y ábsi de
Nave centr al y ábsi de
Detalle óculo puerta oeste y techos na ves
Nave sur y detalle v entana
Nave centr al
Nave centr al y ábsi de Detalle óculo sobre puerta oeste
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Iglesia de San Isid oro
pág. 80
IGLESI A DE S AN ISIDOR O
Pertenece al grupo de parro quias
fundadas i nm ediatam ente después de la
conquista de la c iudad en 12 48. La
iglesia actual s e c onstru yó a mediados
del si glo XIV, siguiendo los parámetros
gótico-m udéjares propi os del m omento
histórico en qu e se inscr ibe. A fina les del
siglo XVI o pr incip ios del XVII s e
reconstr uyó de nue vo toda la ca becera
de la iglesia, am pliando el presbiterio y
creando dos capil las latera les.
Presenta p lanta rectangu lar con tres
naves, crucero y c apill as laterales.
Constitu yen los so portes, d iez pil ares d e
secc ión c uadrangu lar que s ostienen
arcos de m edio punto ligeram ente
peraltados . Estos son fr uto de las
intervenc iones efectuad as durante e l
período b arroc o, que en s u origen eran
arcos apuntados sobre pilares
crucif orm es. La nave c entral se cubr e
m ediante u na arm adura de m adera en
form a de artesa, r epleta de lacerías d e
clara tra dición m udéjar; las naves l atera les lo hacen m ediante cub ierta de colga dizo. El c rucero
presenta una bó veda sem iesf érica s obre pech inas; los bra zos d el c rucero y la c apill a Ma yor se
cubren con bóveda d e cañ ón.
Destaca por s u singul arida d la p ortada del lado de la Epísto la, q ue no s e abre en el m uro de la
nave, pues entre ést e y la portada se sitúa u n zaguán al argado, cu ya parte extr em a sirve de
prim er cuerpo a la torre, re sultado d e una pr ofund a readap tación a l estilo barroc o ef ectuada a
m ediados del si glo XVIII. La por tada d e los p ies del tem plo, ejecutad a en c antería, se
encuentra mu y m odificad a, pr esentado en l a actu alidad un arco apuntado con alf iz, qu e
originariam ente debía ser de herr adura.
Actualm ente la igles ia pre senta acabado int erior es tuc ado, arcos de ladri llo v isto y solería de
m ármol blanco. N o c onstan ventan as sobre los ar cos los ar cos que s epar an l a n ave c entral de
las later ales en am bas fac hadas y no c onst an en n ave s laterales ni en el m uro orientado al est e
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“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de San Isid oro
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que las c ierran. Asim ism o no presenta óculo s obre el ábsi de c egado tras la s ustitución del
ábside poligonal origina l de la ca pilla m ayor por el actu al de planta cuadr ada y bóveda.
Mantiene d os roseton es de la fachad a princip al y t r es ventanas cuadra das.
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Iglesia de San Isid oro
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Fachada oes te Fachada sur Nave norte
Ventana na ve lateral
Nave centr al, vista desde ábsi de Ventanas d e naves lat erales y pue rta acceso oeste Detalle vent ana e n ábside
Naves ce ntral y late rales, vis ta desde ábside
Ábside
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Iglesia de San Julián
pág. 83
IGLESI A DE S AN JULI AN
Su estructur a y c onfigur ación respo nden
al m odelo típico de las igles ias
parroquia les de l a ép oca, y s u
construc ción se enc uadra en la prim er a
m itad del siglo XIV.
Sufrió l as c onsecue ncias d e un incend io
y s aqu eo e n el año 1932, per diéndos e
las c ubiertas de m adera de las na ves y
la bó veda del prim er tram o del
presbiterio. Fue r econstrui do
posteriorm ente.
Se tr ata de una iglesia de planta
rectangular, d ividida en tres naves d e
cuatro tram os - la centra l más ancha y
alta q ue las latera les- por pilares de
secc ión crucif orm e, donde apo yan
arcos apuntados de as cendencia
gótica. La ca becera es de p lanta
poligona l con tram o recto previo y
queda separ ada del cue rpo de la
iglesia a tra vés de u n arco t riunfal t am bién de estilo gótico u ojival.
Las cubi ertas de l cuer po c entral de l tem plo se resu elven interiorm ente a bas e de las h abituales
arm aduras de m adera, a d os aguas para la na ve ce nt ral, y a un a gua para las lat erales. Para la
cabecera la cu bierta es una bóved a nervada gótica c uyos nervios arrancan e n los vértices del
ábside, u niéndos e super iorm ente las cla ves m ediante un nervio esp ina zo centra l.
Exteriorm ente es de gr an i nterés su p ortad a pr incipal a los pies de l tem plo, r eali zada en pie dra
con arquivoltas de arcos apun tados, los exter iores con decoración tallada con m otivos
geom étricos, con pe queña s im ágenes sobre p edest al y proteg ida por e l clás ico te jaro z.
Actualm ente la iglesia pres enta acab ado interior encalad o, con solerí a m armórea dist inta al
original. No present a ventanas sobre los ar cos que s eparan la nave c entra l d e las laterales y
las q ue pres entan dich as naves laterales no son or iginales . Asim ism o no pres enta ócu lo sobre
el á bsid e y los ventana les del m ism o están ocultos por el reta blo m a yor. M antien e los tres
rosetones d e la fac hada pri ncipal.
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“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Iglesia de San Julián
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Document ación g ráfica y planimetrí a.
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Estado del Arte
Iglesia de San Pe dro
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Fachada oes te Puerta acceso f achada o este Detalle vent anas e n fachada sur
Nave sur Nave centr al y ábsi de Nave norte Á bside
Nave centr al Nave centr al
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Iglesia de San Se bastián
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IGLESI A DE S AN SEB AST I A N
Construida sobre una erm ita anterior de l
siglo XIII. Es un edific io cu y as
caracter ísticas responden al estilo
gótico-m udéjar, tanto por su
planteam iento arquitectó nic o c omo por
los m ateriales y m otivos ornam entales
em pleados, los cuales se aj ustan a los
usuales dentro de l a arquitectura
sevillana del s iglo XV. A partir de Siglo
XVI tuvo la f unci ón de capilla de l
cementerio anexo.
La ig lesia prese nta planta rectangular
de tr es n aves c on tre s tram os y
cabecera cu adrangu lar de testero
plano, c ubi erta con c úpul a s obre
pechinas. L as tres naves están
separadas m ediante pilares
crucif orm es en los qu e des cansan
vanos apunt ados, doblad os. La na ve centra l, m ás ancha qu e las later ales, se cubre c on
arm adura de m adera. Las dos naves later ales se cu bren c on m adera dispu esta e n colgad izo.
En la f achada de la nave d e l a e pístol a se encu entran adosados a l m ur o pot ente s contraf uertes
de sección irreg ular. Se acc ede al interior de l templo a través de portad a en la fachada
principal, rea lizada en ladrillo agram ilado d e color roj izo. Pr esenta un vano apunt ado decora do
con dos m olduras par alelas , flanqu eado e n los lateral es m ediante c olum nas que a partir de la
im posta siguen en b aquetó n conf igurando un alf iz. Se com pleta la f achada c on tr es óc ulos y en
el lateral izquierdo con una espadaña de un c uerpo d e c ampanas.
Actualm ente la i glesia pres enta ac abado interi or enc alad o y arcos de ladr illo y m ortero de cal,
con s olería de m árm ol blanco. No presenta m ás huecos que los tres rosetones de la f achada
principal.
[1,2,3,4,5,6]
Document ación g ráfica y planimetrí a
PLANTA
-
6º
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de San Se bastián
pág. 93
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de San Se bastián
pág. 94
Fachada oes te Naves ce ntral y late rales Vist a hacia fachada oeste
Ábside
Naves ce ntral y late rales Vist a hacia fachada oeste Naves ce ntral y late rales Vist a hacia fachada oeste
Naves ce ntral y late rales Vist a hacia fachada oeste
Naves ce ntral y late rales Vist a hacia fachada oeste Naves ce ntral y late rales Vist a hacia fachada oeste
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de San Vicen te
pág. 95
IGLESI A DE S AN VICENT E
Construida dur ante el sig lo X IV, s i bien
ésta es una de la s que re sultaron más
reform adas y am pliadas d e ese gr upo
en los siglos siguientes , en especi al en
los com prendidos entre el XVI y el XIX.
Levantada, al p arecer, sobre los r estos
de un tem plo pa leocr istian o y visigo do,
la ig lesia al exterior c asi no presenta
rasgos de su estruc tura o riginal, sal vo
una portad a gó tica sit uad a a l os pi es,
form ada por unas simples arquivoltas
de arcos ap untados.
Posee p lanta r ectangul ar con tr es naves
separadas por pi lares de sec ción
rectangular que sostienen arcos
form eros apuntados, y cabec era
poligona l, de tres tramos . Los dos
prim eros se cubren p or m edio de
bóvedas de crucería sexpartitas,
m ientras que el tram o f inal recoge en sus nerv aduras la term inación po ligonal del á bsid e. La
nave central se c ubre m ediante u na arm adura de m adera en form a de artes a, m ientras que l as
laterales lo hacen co n tech um bre de colgadi zo.
Actualm ente la i glesia pres enta ac abado interi or est uc ado y arcos de ladr illo y m or tero de cal,
con s olería d e m árm ol blanco y gris. No presenta v entanas sobre los arcos que separan la
nave centra l de las lateral es y las q ue present an d ich as naves latera les se m antienen a unque
han sido alterad as. No pres enta las s ituadas en el m uro orie ntado al es te que c ierra las na ves
laterales. Asim ism o presenta óculo sobre el ábside y los ventana les cerrados con alabastro han
perdido su f unción debido a la existencia de retabl o m ayor. Pres enta alt as ventanas
abocinad as en el lado sur de los dos prim eros tr am os del ábside. Manti ene l os tres ros etones
de la fac hada princ ipal.
[1,2,3, 4,5,6]
PLANTA
-
5º
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de San Vicen te
pág. 96
Document ación g ráfica y planimetrí a.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Iglesia de San Vicen te
pág. 97
Nave centr al, detall e óculo fa chada oe ste Nave norte , detalle ó culo fac hada oes te Nave sur, d etalle óculo facha da oeste
Detalle óculos facha da oeste. Vista de sde nave nort e
Nave sur y ventan a en fach ada sur
Ábside Esquina fach adas o este y sur
Ábside, vist a exterior
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de Santa Lucía
pág. 98
IGLESI A DE S ANT A LUCIA
Pertenece al grup o d e iglesias
construid as en la prim er a mitad del
siglo XIV, pertenece al e stilo gótico-
m udéjar. En la actual idad es la sede
del Ce ntro de D ocum entación de las
Artes Escén icas de And alucía, por lo
que es el ún ico ejem plo qu e no
m antiene su uso inici al, s ec ulari zada
desde siglo XIX, durante la s egunda
época de l a desam ortización e
incendiada en 193 2.
Posee planta recta ngula r con tres
naves separadas por pilares de
secc ión rec tangu lar q ue sostienen
arcos f ormeros apuntados, y cab ecera
poligona l, m uy alterada.
Actualm ente la i gles ia presenta
acabado in terior de l adrillo y m or tero
de cal. Pres enta ventana s s obre los
arcos que separa n l a nav e central de
las laterales y las que pres entan dichas na ves later ales se m antienen aunque han sido
alteradas. No presenta las s ituadas en el m uro orientado al este que cierra las naves lateral es.
Asim ismo no pres enta óc ulo so bre el ábside y los ventan ales del ábside ha n s ido cega dos.
Mantiene los tres ros etones de la f achada pr incipa l y ventana m udéjar en la base de la
desaparec ida torre.
[1,2,3,4,5,6]
Document ación g ráfica y planimetrí a.
PLANTA
24º
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
Iglesia de Santa Lucía
pág. 99
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Detalle vent ana e n fachada oeste Nave centr al, vista desde acce so oes te Nave centr al, vista desde ábsi de
Exterior de ábside Fachada oes te
Nave centr al, vista desde acce so oes te Detalle óculo facha da oeste, vista int erior
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 100
2.2.4. Soleamient o e ilu minación n atura l en la s iglesia s p arroquiale s mu déjares de
Sevilla.
Tr as com probar la pérdid a de va lor de l s oleam iento e ilum inación nat ural e n las iglesias
parroquia les m udéj ares de Se villa c on el p aso d el tie m po, es determ inante c onoc er el estad o
original de estos edificios en c uanto a s oleam iento e il um inación nat ural. Por el lo, el m étodo de
trabajo utili za un tipo conc r eto, las iglesias m udéjare s de Se villa, debido a la i m portancia del
soleam iento y la ilum inación nat ural en la conc epción or iginal de las m ism as y s u degr adación
actual.
El interés de este est udio r adica en las p articulari dade s de esta tipología edif icatoria:
- Es tructura arq uitectón ica ra cional.
- Mult iplicida d de ejem plos de un m ism o tipo.
En m ateria de ilum inación natural:
- Us o de la il um inación natur al en la conc epció n de esto s es pacios.
- Es tado actual de estos edif icios, en los que la l uz natural ha s ido elim inada p or
sucesivas ref orm as .
- Posib ilidad de r eut ilización d e es tos espac ios tanto para s us actu ales f ines
incorporando la l uz natural prim itiva o para otros usos culturales.
- Adem ás este tip o pres enta la ventaja de su m ultiplicidad de ej em plos c on unas m ismas
condiciones de ubicac ión ( Sevilla) y orientaci ón (eje longitud inal or ientado Este- O este).
Nave central vi sta hacia el Este,
Santa Marina, Sevilla Nave central vi sta hacia el Oe ste,
Santa Marina, Sevilla
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
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El estado ac tual que prese nta la m ues tra com pleta es el siguient e:
IGLESIA DE SAN E STEB AN
Presenta acabado interior de l adrillo visto y m ortero de cal, con s olería de ladrillo c oci do. No
presenta ventanas sobre los arcos que separan l a nave central de las l aterales y las qu e
presentan d ichas naves laterales no han si do alter adas as í com o las del m uro ori entado al este
que las cierran. Asim ism o presenta óculo sobre el ábsid e y lo s ventan ales del mism o están
ocultos por e l retabl o m a y or. Mant iene los tres ros eton es de la f achada pri ncipal.
IGLESIA DE O MNIU M SA CT ORUM
Presenta acabad o interior d e ladrillo encal ado, con solería de márm ol blanc o. N o prese nta
ventanas sobre l os arcos que separan la nave c ent ral de las la terales y las que presen tan
dichas naves laterales no han s ido alterad as. No c onstan e n e l m uro orie ntado al es te que las
cierran. Asim ism o pres enta óculo sobre e l ábs ide y los ventana les del m ismo mantienen s u
función deb ido a la exist en cia de balda quino q ue sustitu ye al desap arecido retablo m ayor del
XVII. Mant iene los tres ros etones de la fachad a princi pal así c om o ventana ce ntral m udéjar .
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 102
IGLESIA DE SAN L AZARO .
Pendiente de som eters e a una c om pleta r estauraci ón, pres enta ac abad o inte rior de ladri llo
visto enc alado, c on s olerí a de m árm ol blanco. Pr esenta vent anas sobre los arcos que separa n
la nave centra l de la l ateral hac ia la f achada s ur, c are ciendo de ellas e n la f achada norte do nde
presenta óculo en la nave latera l sobr e la portada de com unicación con el pati o del Hos pital.
Se m antienen los tres ócu los de la na ve lateral s ur. Asim ism o presenta óculo sobr e el ábside y
otro enfrentado en la fachada oeste, m ientras se desc onoce la existe ncia d e rosetones en la
fachada pri ncipal ocultos p or una cruj ía de f ábrica poster ior.
IGLESIA DE SANT A MARI NA
Presenta ac abad o inter ior de la dril lo y m ortero de ca l, con solería de barro coc ido. Presenta
ventanas s obre los arcos que separa n la na ve cen t ral de las latera les y las que presentan
dichas na ves l aterales no h an si do alteradas así com o las situad as en e l m uro ori entado al es te
que las cierran. Asim ismo presenta óc ulo sobr e el ábside y los ventanales del mismo
m antienen s u f unción debi do a la inex istenci a d e reta blo m ayor tras los i ncendio s. Mant iene l os
tres ros etones de la fachad a principa l. Todos l os huec os cons tan de cerr am iento de alab astro.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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pág. 103
IGLESIA DE SAN M ARCO S
Presenta acabado interior de ladrillo encalado, con s olería d e barro
cocido. No presenta venta nas sobre los arcos que s eparan la nave
central de las latera les y la s que present an dic has naves laterales se
m antienen a unque han sido alteradas Son or iginales las situadas en
el m uro orientado al este que las c ierran. Asim ismo pres enta óculo sobr e el ábside y l os
ventanales de l m ism o se mantiene n por la inex istenc ia de reta blo m ayor, aun car eciendo de su
función debido a la c onst rucción de una capilla a n exa posterior ados ada al ábside. No
m antiene los tres roseto nes o huecos de la f achada princip al q ue s e aprecian e n la
docum entación ant erior a 1936, per o m antiene pe queño ócu lo en la zona sup erior .
IGLESIA DE SAN RO MAN
Presenta aca bado int erior estuc ado, co n solería de m ármol blanco. Mu y interesantes las
ventanas s obre los arcos los arc os que sep aran la nave c entral de las later al es en am bas
fachadas y no co nstan en naves l aterales n i en el m uro orientado a l este que las cier ran.
Asim ismo presenta óculo s obre e l ábsi de c egado tr as la sustit ución del ábside pol igonal origina l
de la c apilla m ayor por otro cap illa m a yor de p lanta cua drad a y cúpu la. Por ta nto los
ventanales de l m ism o no se m antienen ex istiendo retab lo m ayor co n dos ventanas barrocas
laterales. Mantiene los cua tr o rosetones de la fac hada principal y las ven tanas m ud éjares.
IGLESIA DE SANT A CAT ALINA
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pág. 104
Actualm ente sometida a obras de r estauraci ón. N o conserva ninguna de las ventanas
originales de la n ave c entral o na ves lat erales. S ólo presenta ócul o c egado s obre el ábs ide as í
como los del m uro orientado al este . La c apilla m ayor m u y al terada no pres enta vent anas
existiendo retab lo m a y or con óculos cega dos later ales. Mantie ne rosetón e n la fachada
principal au nque no en el pl ano orig inal, don de const an v entanas m udéj ares.
IGLESIA DE SAN A NDR ES
Presenta ac abado inter ior de ladril lo y m orter o de cal, y m uros es tucados, c on solería de
m ármol blanco . No pr es enta ventanas s obre los ar cos que separ an la nave c entral d e las
laterales y las que present an dichas na ves laterales han sido alter adas m anteniéndos e rosetón
sobre la portada nort e y ventana c uadrada sobre la s ur. No pr esentas las s ituadas en el m uro
orientado al este que cierr a las naves l atera les. Asimism o presenta óc ulo s obre el ábs ide y los
ventanales c erra dos c on a labas tro h an perd ido su f unc ión de bido a la ex is tencia de re tablo
m ayor. Pres enta altas ve ntanas abocin adas en el la do sur de los dos pr im eros tram os del
ábside. M antiene l os tres r osetones de la fachad a pr incipa l así com o ventan a mudéjar super ior.
IGLESIA DE SAN GIL
Actualm ente la i glesia pres enta acabad o interior encalado, con solería de m ármol. No present a
ventanas s obre los arcos que separa n la na ve cen t ral de las latera les y las que presentan
dichas naves latera les se m antiene n. No pr esenta e n el m uro orienta do al es te que las ci erran.
Asim ismo pres enta óculo s obre el ábside y los c uatro ventana les del m ism o se m antienen p or
la existenc ia de ba ldaqu ino que sustit uye re tablo m a yor destru ido e n 1 936, a un careciend o de
iluminaci ón debido a las dens as v idrieras m odernas . Mantiene el r osetón centr al de la f achada
principal.
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IGLESIA DE SAN I SIDOR O
Presenta acaba do in terior es tucado, ar cos de ladrill o visto y so lería de m ármol blanc o. No
constan ventan as sobre lo s arcos los arcos que sep aran la nave centra l de las laterales en
am bas fac hadas y n o c onstan en na ves l aterales ni e n el m uro orien tado al este que l as
cierran. Asim ismo no presenta ócu lo sobr e e l ábsid e cegado tras la sus titución de l ábsid e
poligona l origi nal de la cap illa m a yor p or el actua l de planta c uadrada y b óveda. Mantiene d os
rosetones d e la fac hada pri ncipal y tres ventan as c uadradas.
IGLESIA DE SAN J ULIAN
Presenta acabado i nterior encalado, con sol ería m arm órea distinta al original. No presenta
ventanas s obre los arcos que separa n la na ve cen t ral de las latera les y las que presentan
dichas na ves latera les no son orig inales. Asim ism o no pr esenta óc ulo s obre e l ábside y los
ventanales de l m ismo están ocultos por el retablo m ayor. Mantiene los tres roseton es de la
fachada pri ncipal.
IGLESIA DE SAN LOR ENZ O
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Presenta acab ado interi or encal ado y so lería de m ármol blanco. No co nstan ve ntanas sobre los
arcos los arcos que se par an la na ve centra l de las lateral es en ambas f achadas y no cons tan
en naves latera les n i en el m uro orientado al este que las c ierran. Asim ism o no pres enta ócu lo
sobre el ábside ceg ado tr a s la sustituc ión del ábside p oligonal orig inal d e l a c apilla m a y or por el
actual d e planta cuadr ada con dos ventanas lateral es y bóveda. Mant iene un solo hu eco
rectangular e n la f achada o este sobre la na ve del e vangelio.
IGLESIA DE SAN P EDRO
Presenta acaba do interior encal ado y arcos de ladrillo y m ortero de cal, c on s ole ría de m ármol
blanco. Presenta ventanas s obre los arc os que sepa ran la n ave c entr al de las la terales y las
que pr esentan dichas nave s laterales han s ido alterad as. No presentas las situad as en el m uro
orientado al este q ue ci erra las n aves laterales . As imism o no pr esenta óc ulo so bre el ábside y
los ventanales del m imo, cegados, han perd ido su func ión debido a la existenc ia de re tab lo
m ayor. Present a alta ventana ab ocinadas en el la do sur del seg un do tr amo d el ábside.
Mantiene los tres ros etone s de la f achada pr incipa l así com o óculo superior centr al.
IGLESIA DE SAN S EBAST IAN
Presenta acaba do interior encal ado y arcos de ladrillo y m ortero de cal, c on s ole ría de m ármol
blanco. No presen ta m ás huecos qu e los tr es roseton es de la fachada pr incip al.
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IGLESIA DE SAN VICENT E
Presenta acaba do interior es tucado y arcos de ladrillo y m ortero de cal, c on s ole ría de m ármol
blanco y gris. No pres enta ventanas sobre los arcos que separan la nave central de las
laterales y l as que present an d ichas naves lat erales se m antienen au nque h an sido a lteradas.
No present a las sit uadas en el m uro orientado a l este que cierra las naves latera les. Asim ism o
presenta ócu lo s obre el á bside y los venta nales cerrados con alabastro han perdido su función
debido a la exist encia de retab lo m a y or. Prese nta a ltas venta nas a boci nadas en el lado sur de
los dos pr im eros tram os del ábside. Mantiene los tr es roseton es de la fachad a pri ncipal.
IGLESIA DE SANT A LUCI A
Presenta ac abado interior de ladri llo y m ortero de cal . Presen ta ventanas sobre los arc os qu e
separan la na ve central de las later ales y las que pres entan dichas na ves lateral es se
m antienen aun que h an s ido alteradas. No pres enta las situ adas en el muro orientado a l este
que cierr a las naves latera les. As im ism o no pres enta ócul o sobre el ábsi de y los ventanales
del á bside han sido cegad os. Mantiene los tres rosetones de la fachada principal y ventana
m udéjar en la base d e la d esapareci da torr e.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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2.2.5. Cuadro resu men igl esias mud éjares d e Sevill a.
LISTADO DE IGLES IAS
Ladrillo
Ventanas
Nave
Central
Ventanas
Naves
Laterales
Rosetones
Á
bside
Óculo sobre
Ábside
Etapas
Libre
Cubierto
por Retablo
San
Esteban X Pequeñas X X X 1ª Etapa
(S. XIII – XIV)
Ómnium
Sanctorum Parcial X X
X
(Con
baldaquino)
X 1ª Etapa
(S. XIII – XIV)
San Lázaro
Rosetones X X
(Con retablo) 2ª Etapa
(S. XIV – XV)
Santa
Marina X X X X X X 2ª Etapa
(S. XIV – XV)
San Marcos
Ladrill o
Pintado X
(Cuadradas) 1 óculo pequeño
X
(Ventanas
cerradas)
X 2ª Etapa
(S. XIV – XV)
San Román
X X No existe el
ábside ori ginal X X
(Cegado)
2ª Etapa
(S. XIV – XV)
Santa
Catalina En
restauración
X
(Cubierto por
segunda fachada)
X
(Cegado)
2ª Etapa
(S. XIV – XV)
San Andrés
Parcial Arcos X
(Cuadradas) X X X
(Cegado)
2ª Etapa
(S. XIV – XV)
San Gil
X
X
(Cubierto por
segunda fachada)
X
(Con
baldaquino)
X 1ª Etapa
(S. XIII – XIV)
San Isidoro
Parcial Arcos X No existe el
ábside ori ginal X 2ª Etapa
(S. XIV – XV)
San Julián
X X X 2ª Etapa
(S. XIV – XV)
San
Lorenzo Torre portada No existe el
ábside ori ginal X 2ª Etapa
(S. XIV – XV)
San Pedro
Parcial Arcos X X X X 2ª Etapa
(S. XIV – XV)
San
Sebastián X No e xiste el
ábside ori ginal X Principi o
S. XVI
San Vicente
X X X X 2ª Etapa
(S. XIV – XV)
Santa
Lucía
X X X X No es el
original 2ª Etapa
(S. XIV – XV)
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 109
2.3. Concep tos bá sicos d e soleamient o e ilum inaci ón n atural.
2.3.1. Defini ciones.
Soleamient o
Casi todos los fenóm enos que se prod ucen en l a naturale za en n uestro planeta, están
relaciona dos d irecta o ind irectam ente con el sol. Esta observac ión ha sido com prend ida así y a
por los prim er os gestos inteligentes de los prim eros homínidos, que adoraba n al s ol com o
reconocim iento de s u pode r sobre todo lo qu e le rode aba. La tierr a da vue ltas alr ededor del S ol
en una ór bita ligeram ente e líptica. Al m ism o tiem po, la tierr a gira sobre sí m ism a. El m ovim iento
alrededor del sol es una traslació n y ca da vuelta has ta la m isma posición dura un periodo de
tiempo que llam am os año. El m ovim iento a lrededor de sí m ism a es una r otación y tar da en dar
una v uelta c om pleta un per iodo de tiem po que llam a mos día. El plano e n e l que se encu entra,
la tra yectoria de la ti erra alre dedor del s ol s e llam a plano de la ec líptica present e la
particulari dad de que n o coincide c on el ecu ador c eleste sino que f orm a c on este un ángulo
diedro de 23
0
47'.
[ 1]
Este g iro, esta "pequeña i m perfecc ión", es r esp onsable a la pos tre de todos l os ciclos natura les
de la t ierra, de la f orm ac ión de los clim as y en el gener al de la diver sidad que ha c onduc ido a la
vida sobr e el plan eta.
Aunque es una ob viedad que la Tierra gira alrede dor del Sol, para com prender m ejor la
geom etría, debem os considerar el problem a desde el punto de vista local: el que podía
entender que e l c entro del uni verso no es ni siquier a el centro de la Tierra, sin o que es el lugar
de la superf icie de la ti erra en que n os encontram os y que es el Sol el que s e m ueve alrededor
de la tierra ca da d ía ya lo l argo d el año. Para un punt o con una latit ud (d istanci a angular entre
el ecuador y el paral elo del lugar) determ inada es como si el sol hiciera c ada dí a un a
trayectoria circular trazada en e l c ielo, que vem os representa do en una esf era cu yo c entro es
dicho lu gar, f orm ando un á ngulo diedro c on e l h orizon te local del l ugar ( áng ulo c om plementario
a la latitud). La tra y ectoria del s ol en su movim iento aparente alrededor del p unto en qu e nos
hallam os no es única. Ca d a día es diferent e. Pero de be obser varse qu e todas l as tra yectorias
se encue ntran entre dos extr emos, correspondient es a los so lsticios de verano y de invierno.
Estas tra yectorias f orman un án gulo diedro co n la tra yectoria corres pond iente a l os equin occios
exactam ente i gual al á ngul o de la eclí ptica, 23
0
47'. L a tr ayectoria equinoccia l es la única que
form a un plano que c ontiene al punt o en que nos encontr am os, todas las demás se
corres ponden con superf ic ies cónicas. C uando cor tam o s estas tra yectorias c on el pla no del
horizonte loca l (por debaj o del cu al no v em os) observam os los dis tintos f rag m entos en que
quedan dividi dos dichas tr ayectorias. La p arte vista, por encim a del h orizon te, corres ponde al
día m ientras la p arte por debajo del h orizonte c orre sponde a la noche s egún l a estac ión del
año.
[7]
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 116
Por definici ón
[6]
, el cielo nublado ideal es aque l que desc arta la com ponent e directa q ue
provoca e l Sol y considera una distribució n de l a lum inancia cons tante d e la bóv eda cel este.
La publicac ión d e Moon y Spenc er es tablecía que la ilum inación pro vocada por un cielo
nublado ideal puede asim ilars e a una c úpula q ue em ite una lum inancia c on s im etría ci líndrica,
donde el valor m áximo se halla en el cénit, m ientras que la m enor c uantía, equivalente a u n
tercio de l a anterior , se loc aliza en el horizonte.
De este m odo, la def inición de Moon y Spe ncer pue de defin irse según l a sigui ente expres ión
m atemática:
Donde L θ es la l um inancia en f unción del áng ulo de latit ud de la cúpu la, y LZ la lum inancia en
el cénit, que depen de del in stante tem poral y de la latit ud.
La pub licación de Mo on y Spencer de 1 942 fue a doptada por la Com m iss ion Int ernation ale de
l’Eclairage
[7]
en 1970. Más tarde, en 1994, la C.I.E. re alizó un a nueva pub licac ión
[8]
, donde se
procuró que las concepciones de cielo fueran univers ales, y se contem plara la definición de
cielo interm edio.
El c ielo nub lado repres enta las c ondicio nes ópt im as para es tudiar l a ilum inación de un m odelo
arquitectón ico a lo largo de u n períod o tem poral. Esto es debido a q ue, en a usencia de la
incidencia dir ecta del Sol, l a distribució n de la lum inancia en la bóveda ce leste es constante en
su direcció n y ubicación, a unque su cua ntía pu eda r esultar variable.
Existen variac iones de la form ulación de Moon y Spenc er
[9]
, dado que la p recisión de la
expresión or igina l dep ende de una n ubos idad de es pesor constante, y de un suelo que no
im plique reflexi ón a lguna. La variabilid ad en la nubos idad del c ielo, así c om o la r eflexión de la
luminancia s obre el s uelo, i m plican distri buciones lum inosas d iferentes a las cont em pladas por
esta definic ión.
Distribución lu minosa en condicio nes ideale s de cielo nublad o. (b)
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 117
La f órmula es tablecida para determ inar la lum inancia de un cielo nubl ado d e M oon y Spenc er
no es completam ente gen eralizable, dado qu e desc arta las propied ades de r ef lexión d e la
superf icie de l suelo. E sto fue de m ostrado de f orma teórica por Fritz
[10]
, y p osteriorm ente
dem ostrado por Pether bridge
[11]
. La fórm ula adaptada al va lor de ref lexión de l s uelo qu ed a de
la siguient e form a:
Donde k es una c onst ante que de pende de l índice de ref lexión del s uelo, tom ando u n valor de
2 para s uelos de valor de reflexión habitua l, aproxim adam ente un 10%, y utilizan do un v alor d e
1 para su elos cub iertos de ni eve, donde la ref lexió n alcan za el 80%. Esto d em uestra que,
cuanto m a yor sea e l ín dice de reflexió n de l sue lo, m ayor s erá l a un iform idad d e la l um inancia
del cielo.
Fritz estab leció la s iguiente relación entre la co nstant e k y el índice de reflex ión d el suelo ρ :
Esta ecuaci ón pred ice una di stri bución de l a lum inancia unif orm e c uando el suelo es
perfec tam ente blanco, sie ndo el ín dice de reflexión de un 100%. Esta so luc ión n o es
completam ente s atisf actor ia, puesto que para obten er la def inición d e M oon y Spencer el valor
de ρ debe s er negat ivo. En consec uencia, se est ab leció una r elación em pírica:
Consideran do las cond iciones de un c ielo nublado, s egún la d efinición d e M oon y Sp encer,
donde la lum inancia es pr edecib le, se puede c alcular el nivel de i lum inación sobre el suel o
[12]
.
Conociend o la d istribución de la lum inanc ia, do nde L
z
es la lum inancia en e l zenit, s e ca lcula la
luminancia en tod a la bóve da celeste.
Luego el n ivel total de ilum inación pro vocado p or e l cielo viene dado p or la s iguien te expresi ón:
El nivel d e ilum inación de u n área de cielo es tá da do por:
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 118
Existe, e n c onsecue ncia, una re lación directa entre la l um inancia en el zenit y el ni vel d e
iluminaci ón provocado sobre una superfic ie hori z onta l. Dicha relac ión se expresa
m atemáticam ente com o sigue:
Donde E
s
es el ni vel de ilum inación sobre c ualqui er punto del s uelo, y L
z
es la lu m inancia en el
zenit. De esta f orm a, s e e stablece una r elaci ón di rec ta e ntre la distr ibución lum inosa del cielo
nublado y la ilum inancia qu e provoca.
Cielo desp ejado
El cie lo des pejado se de fine por la ause ncia total de nubosidad, por lo q ue ex iste u na
component e direc ta, repr es entada por el So l, y u na c om ponente ind irecta, r epres entada por la
dispersión y reflex ión de la lu z solar e n la atm ósfera. D ado que la d ispersi ón de la luz del Sol es
m ayor q ue la ref lexión d e la m ism a sobr e la atm ósfer a, la com ponente indire cta es m a y or
conform e m ás cerc a se encuentre d e la com ponent e directa.
La distribuci ón lum inosa de un c ielo desp ejado es, p or lo tanto, no u niform e, y depe ndiente de
la posición d el So l y d e la c apacidad de disp ersión de la lu z que ex iste en la atm ósfer a.
Existen dos form ulaciones esencia les para determ inar la d istribuc ión de la lum inancia en un
cielo despeja do. La pri m era de ellas corr espon de a Kittler
[13]
, f orm ulación acep tada
posteriorm ente por la C.I.E.
[14]
en 1973, y actual izada e n la publ icación 11 0 en 19 94.
La segund a expres ión es l a de Pok rowsk i
[15]
, form ulación que s e pu blicó p osterior m ente en e l
compendi o s obre ilum inación Da ylighting
[16]
, de aplicación senci lla, aun que de prec isión
limitada.
Distribución de la luminancia de un cielo nublado en
Estocolmo, 10 de O ctubr e de 195 3, 9:55-10:15 . (b)
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 119
Cielo inte rmedio
La concepc ión d e un cielo real se acerca c onsiderab lem ente a un c ielo i nterm edio, co nceb ido
con una nubos idad par cial. El m odelo de ci elo nub lad o de Moon y Spencer se estipula a part ir
de un espesor de nubes c onstante, y los m odelos de c ielo despej ado de Kittler y Pok rowsk i se
definen d esde una dis persión i deal de la luz en la atm ósfera; habitu alm ente, la distri bución
luminosa del ci elo nunca nace de condicio nes ideales, por lo que es tipular condiciones
interm edias e ntre l as def inicio nes d e c ielo n ublad o y despej ado r esulta indis pensable para
determ inar un cielo r eal.
La prim era pr opuesta de c ielo interm edio la r eali zó N a k amur a
[17]
en 1 985, ex presa da m ediante
una fór m ula m atem ática a poyada en l a definición de K ittler, q ue s ólo pu ede ser utilizada para
altura cenital de l Sol γ <80º. La form ulación de Nak am ura s urgió a r aíz de m edicio nes reales de l
cielo rea lizadas dura nte un largo perío do.
Entre las restantes teorías sobre la distribución de la lum inancia en el cielo interm edio, cabe
destacar l as in vestigac iones posterior es de Kittler
[18]
, que su pone q ue la co ndi ción de c ielo
fluctúa de form a homogénea des de el c ielo claro hasta el c ielo nublado. De este m odo propuso
la conc epc ión del “c ielo h om ogéneo” para m os trar el valor abso luto de la distr ibución de l a
luminancia del cielo.
Posteriorm ente, Per raudea u
[19]
c lasifica todos los cie los en c inco ca tegorías : el ci elo nubl ado,
el cielo nub lado interm edio, el cielo interm edio, el cielo despej ado i nterm edio y el cie lo
despejad o. Para c ada c oncepc ión de ci elo pro puso u na expres ión m atem ática q ue d efiniera la
distribució n de la lum inancia. M ás tarde, Pérez
[20]
pr opuso el m odelo “ all weather” com o la
función d e lum inancia de l cielo, clas ificando l os m odelos de b óveda c eleste e n ocho c ategorías.
Recientem ente, Kittler, Darula y Pérez
[21]
pr opusieron un nuevo m odelo de distribució n de la
luminancia d el c ie lo, qu e c lasifica todos los c ielos en quince categorías. Obser vando las
distintas hipótes is sobre cielos interm edios, queda pat ente qu e ha y m uchos m odelos num éricos
para m ostrar la distribuc ión de lum inancia del cielo . Sin em bar go, tod os estos m odelos no
term inan de explic ar todas las condiciones del cie lo que f luctúan desde e l c ielo des pejado
hasta el ci elo nubl ado.
En 1999, I BPSA publicó, de la mano de I gawa, Nak am ura y Matsuur a
[22]
, una investi gación,
que procurab a una defin ición del cie lo global y única que albergara todas las cond iciones d el
m ismo, des de el c ielo nubla do h asta e l des pejado. Estos av ances dem uestran que tod avía
queda un l argo cam ino has ta determ inar las c ondici ones de la lum inancia de la b óveda ce leste.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 120
Niveles de ilumina ción ex terior
La lum inancia de la bóved a celeste no sólo depende de las condici ones atm osf éricas de l cielo ,
pues adem ás intervienen otr os f actores, c om o el mom ento del día y la l atitu d a la que s e
estudia el c ielo. Dicha lum inanci a pro voca un nivel de ilum inación exter ior
[23]
, que es aquél qu e
se obser va sobr e el pl ano del hor izonte, y perm ite an alizar el F actor de Il um inación Natura l, o la
proporción e ntre e l nivel de ilum inación m edido en un punto da do y el nivel exteri or.
La vari abilidad de la lumin ancia de la bóveda celeste ha pro vocado m ultitud d e m étodos qu e
procuraba n l a estim ac ión d e los nive les de il um inación exteri or en f unción de l a hora, lat itud y
condiciones atmosf éricas del ci elo. Entre los métodos más utilizados se encue ntra la
publicación d e 1994 de l a C.I.E.
[24]
, cuya form ulación han utili zado program as de cálculo de
iluminaci ón com o Lum en Micro 7.5 o Ra diance 2.0.
Otro de lo s métodos m ás habi tuales es la publicac ión de 1984 de la Asoc iación
Norteam ericana de In genier ía de la Il um inación
[25]
, que s irve de r eferenc ia para program as de
cálculo t ales com o Lightsc ape 3.2. Entre las soluci ones m ás frecuentes también s e pued e
observar la public ación de T regenza
[26]
, utili zada por Ec otect 5.5.
Las m ediciones de luminancia rea li zadas en el s ur de Euro pa
[27]
, en Fra ncia, fueron
controladas d urant e 15 m eses, y of rec ieron gran va riedad de r esultados, que no llegar on a
coincidir p lenam ente con los plan team ientos teóricos s obre la lum inancia de la bó veda celes te.
Ensa yos sim ilares
[28]
se han rea lizado en o tras localizacion es de Euro pa, efectuando
m ediciones de lum inancia en c ondic iones de cielo nub lado y obtenie ndo r es ultados m uy
parecidos .
Cabe d estacar que ning ún m étodo antes m encionado p uede predec ir c on precisión la
luminancia d e la bó veda celeste e n un a fec ha y lat itud conc retas. Esto s e debe adem ás a que
las condici ones de cie lo no suelen ser ideal es en e l m om ento de est udio. Por lo ta nto, el cálcu lo
de los niveles de ilu m inación exter iores se de be c onsiderar com o una aprox im ación mu y
relativa d e los res ultados q ue podría n obser varse en c irc unstancias reales.
CLASIFIC ACIÓN D E CIELO S REALES
Uno de l os resultados f undam entales de la cam paña de m ediciones realiza das en el s ur de
Europa es la c lasif icación de los cielos en c inco tip os. Esta c lasificació n, hech a por análisis d e
datos en todos los pará m etros registrados, está basada en un ún ico índic e, el índice de
nubosida d, I
N
, def inido c omo sigu e:
Los cinco tipo s de cielo según índice de nubo sidad.
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Estado del Arte
pág. 121
Donde CR es l a Re lació n de Nubes, u n ín dice us ado p or l a O ficina Naciona l d e Ci elos
( W ashington), CR
M
es el valor m edido de CR y C R
T
es el valor teór ico m edio de CR para una
condición de ciel o claro.
El factor de ilu min ación n atural
Definición gen eral
El Factor de Ilum inación N atural, o tam bién llam ado Factor de Luz Natural , es la relación entre
el nive l de iluminación natural m edid o en u n punto dado y el nivel obser vado sobre un plano
horizontal de bido a la lum ina ncia de una b óveda c eleste no obstru ida, c on un a d istribuc ión
conocida
[29]
. El Factor de Ilu m inación Natur al se abrev ia F.I.N. en c ast ellano o D. F. en in glés,
siglas que provienen de “D aylight Factor” .
El Factor de Ilum inación Natural supone un valor m ucho m ás relevante qu e el n ivel de
iluminaci ón, d ado que c ons idera l os valores relativos de la percepc ión humana, estimando la
iluminanc ia observ ada en el espac io inter ior respect o a la ilum inancia ex terior.
El conocim iento de l valor F.I.N. ayuda a determ inar las s iguientes cond iciones de ilum inación
en un m odelo:
• Dada l a gra n variabilida d de la lum inancia del c ielo, que d epende de la f echa y las
condiciones d el c ielo, y l a consid erable a daptab ilidad de l a visió n hum ana, para
estudiar la ilum inación de un espacio inter ior hay que utilizar térm inos relat ivos , que
analicen la luz que se perc ibe en un contex to; aquella que perci be el ojo hum ano en
relación con la luz de la bó veda cel este
[30]
.
• Determ ina el rendim iento de la luz natura l en un espacio interior
[31]
. De es te modo,
cuanto m a yor s ea el valor de F.I.N. m ay or será el aprovech am iento d e la l u z so lar para
iluminar u na estanc ia, y menor será l a depende ncia de la lu z artificial .
• Advierte de la gananci a térm ica que tiene una est ancia al estar expu esta a la luz
natural
[32]
.
Interpr etación, se gún el ín dice de nubosi dad, de los cinco tipos d e cielo. (b)
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pág. 122
Definición amp liada d el f actor de iluminac ión nat ural
La def inición d el Fac tor de Il um inación Natur al f ue a m pliada en 19 63, ta l y co m o se expone
“Daylighting”
[33]
, y poster ior m ente desarrollada en p ublicacion es poster iores, cons iderando que
corres ponde a la sum a de tres com ponentes s obre un punto inter ior. Dich as com ponentes
corres ponden a l a lum in ancia d el c ielo incide nte en dicho punto “ Sky C omponent ” , la
component e de la i lum inación ref lejada en el contexto exter ior a la abertur a “ Externally
Reflected C ompon ent ” y la com ponente ref lejada i nterior “ Internal ly Reflected Compon ent ”.
Cada una de dichas com ponentes obedec e a factores distintos ; la com ponente del cielo
depende de la lum inancia de la bó veda pro vocada por la fecha y condició n del ciel o, la
component e refleja da de la ge om etría y cualidades de los ed ificios c olindan tes y la c om ponente
interior de l as cual idades y geom etría de l espacio interior.
Compon ente del c ielo
La c om ponente del ci elo
[34]
, abr eviada con SC —“ Sk y Component ”—, es la prop orción de la
frac ción de la lu z n atural e n un p unto de un pla no d a do, e l c ual recib e l uz direct am ente de un
cielo de d istribuci ón de lumina ncia con ocida, en relaci ón a la ilum inación e n un p lano h orizont al
localizado en la m ism a bóveda ce leste no obstrui da.
Cuando se dan las condi ciones de que la ab ertur a no está tami z ada p or un vidrio, y la
distribució n de la lum inan cia en la bóv eda celeste es uniform e, la com ponente del ci elo se
identifica c on la def inición de factor del cielo, abreviado SF —“ Sky Factor ”—. L a com ponente
del cielo d epende de la geo m etría de la abert ura a tr avés de la cual pas a la lu z.
Componente s del f actor de iluminación natur al en un punto. (b)
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
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Compon ente refle jada ext erior
La c om ponente reflejada e xter ior
[35]
, abreviada ERC — “ External ly Reflected Comp onent ” —, es
la pr oporción de la fracc ión de la luz natural en un punto de un plano dado, el cual rec ibe luz
directam ente desde superfi cies exteriores ref lectantes iluminadas directa o indirectam ente por
un cie lo de distribución de lum inancia conocida, en relación a la i lum inación en u n plan o
horizontal localizado en la m isma bóveda ce leste no o bstruida.
Compon ente refle jada int erior
La com ponente r ef lejada interior
[36]
, abre viada IRC —“ I nternally Reflec ted C ompo nent ”—, es la
proporción de la f racc ión de la luz natural en u n p unto de un p lano dado, el c ual rec ibe l uz
desde la r eflex ión de las superficies interi ores, cons iderando un c ielo de distribución de
luminancia c onoci da, en re lación a la ilum inación en u n plano horizo ntal l ocali zado en la m ism a
bóveda c eleste no obs truid a.
La com ponente r eflejada interior depende de la geom etría del espacio i nterior, de l os va lores
de ref lexión d e las dist intas superfic ies interi ores, y de los v alores obten idos por la com ponente
del cielo y la com ponente r eflejada ext erior.
La defin ición am pliada d e l f actor de i lum inación na tural sur ge a r aíz de las variab les que
determ inan cad a un a de las c omponentes que l o f orm an. De este m odo, la com ponente del
cielo, a l depender tan s ólo de la lum inancia de la bóved a y del tamaño de la abertura , s ólo
debe r eferir d ichas var iables en su f orm ulación, o bviand o otras tantas , com o la geom etría
interior d el r ecinto o los coef icientes de r eflexi ón de l as difer entes su perf icies, que s on pr opias
de la com ponente r eflejada interior.
El cálcu lo o est im ación de las diferent es compone ntes s e expone e n el c apítulo posterior,
donde s e observan las d iferentes fórm ulas establecidas en f unción de l as variables de cada
component e.
M ediciones
Se han desarrollado num eros as hipótesis sobre la idoneidad de los Factores d e Iluminación
Natural par a ilum inar espacios inte riores ; entre ellas s e m uestran las c onclusiones de Bak er y
Steemer s
[37]
( tablas 1 y 2). Estudios posterior es han af inado los valores de F.I.N. para usos
m uy determ inados, com o la rec iente pu blicac ión de M uñoz H eras
[38]
, que evalúa dic hos valores
para m useos, estim ando el valor en f unción del uso espec ífico del edificio, y la fragi lidad d e las
obras que a lberga.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 124
El cálcul o del Fac tor de Ilum inación Natural es esenc ial para evaluar e l ren dim iento de la luz
del dí a en el interi or de un recinto. Co nform e el valor de F.I.N. s ea m a y or no s ólo se garantiza
un m a y or nivel de ilum inación, además s e puede est im ar las horas de utilización de l a luz del
día, en susti tución d e la ilu m inación artificial.
A part ir d e la publicac ión de la C.I.E. so bre Recom en daciones Int ernaciona les s obre C álcu lo d e
Luz Natura l, c onsiderand o un hor ario laboral d e 9:0 0 a 17:00 , en función d e la latitud, del valor
F.I.N. y del n ivel d e ilum inación ex terior, s e pu ede determ inar el porc entaj e del año lab oral
durante e l cua l e l alum brado con lu z natur al s atisfará las necesidades del ocupan te del edificio,
sin la aplicac ión de la ilum inació n artif icial.
Uniformidad y cont raste
Coeficiente d e unif ormida d
El Coeficient e de Uniform i dad, abrevia do C.U., o ta m bién llamado Factor de Uniform idad
[39]
,
m ide la proporcional idad e ntre los ni veles de ilum inac ión incidentes s obre una superficie. De
este m odo, se obtie ne un valor des criptivo de la distr ib ución lum inosa en u na sup erfic ie.
Existen varias def iniciones del Coeficie nte de U niform idad, en función de los niveles de
iluminaci ón q ue s e com paran. Entre l as concepci ones m ás habitual es, se utiliza el Coef iciente
de Un ifor m idad Máx im o s obre Mínim o, que c om para el va lor m áxim o de ilum inanc ia c on e l
m ínimo, así co m o el Coef iciente de Unif ormidad Medio sobre Mínim o, que determ ina e l
cociente entr e e l nivel m edio y el mínim o.
De este m odo, c onform e los Coef icientes de Unif orm idad sea n m ás baj os, la distribución de la
luz será m ás hom ogénea en la superf icie de estud io.
El Coefici ente d e Unif orm idad perm ite observar cóm o l a lu z se distri bu ye en s u inc idencia so bre
las superf icies del r ecinto, por ello se c om paran los niveles de i luminació n m áx imos prom edios
y m ínim os.
Esta definición es co nsiderabl em ente reciente, dado que la determ inación de los Coeficientes
de U nifor m idad dependía de la m edición porm enorizada de t odos los p untos de una su perf icie.
Aunque r esulta deter m inante en la ev aluación de la d is tribución lum inosa, no es conc epto qu e
haya reci bido esp ecial aten ción en e l diseño de la arquitectura.
Contraste
El c ontras te es la d iferenci a de br illo o lum inanc ia ent re el o bjeto que se observ a y e l i nm ediato
entorno a dich o o bjeto
[40]
. En la correc ta per cepción de un objeto se o bserva tam bién un fon do
inmediato , que f acilita o entorpece la observ ación de dicho objeto. El contras te, por lo tan to, no
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 125
tiene relación con el cam po de visión gen eral que alc anza nues tra vista. La visib ilidad aum enta
cuando el c ontraste aum enta.
Existen dos definiciones de ap ariencia, segú n su pe rc epción. El contr as te subj etivo es aq ue l
que establ ece una e valuac ión subjet iva de la dif erencia en la apariencia d e dos partes de un
campo de visión vista si m ultáneamente o suces ivam ente. Esta definición original pasó a
definirse de form a objetiva, a tr avés de las expres iones de W eber
[41]
y Michelson
[42]
.
Matem áticam ente, según e l concepto W eber, el contra ste se expres a de la siguie nte for m a:
Donde L
t
es la lum inancia del objeto que se obs erva, y L
s
es la lum inancia del entorno
inmediato . El contr aste de Miche lson se ex presa:
Donde L
max
repres enta e l m a y or valor de luminanc ia de la s uperficie, y L
min
el m enor. La
definición de Michelson se utiliza ha bitua lm ente en patrones donde la p ercepc ión de
luminosida d y oscuridad so n propor cionales entre sí.
La d efinici ón de la r aíz cua drada m edia
[43]
—“ Root Me an Square ” —, desarr ollada por Peli, es
la conc epción m ás com pleja y actual s obr e el c ontr aste. D icha def inición n o depende de la
distribució n espacial de l contraste, en su lu gar anal iza la desviació n está ndar de las
intensidades d e píx el. La f órm ula de la r aíz cuadra da m edia se expresa com o s igue:
Donde las inte nsidades I
ij
son l os elem entos i-ésim o y j -ésim o de la im agen bidim ensional de
tam año M y N, e I
med
es la intens idad m edia de to dos los valor es m edidos sobre la im agen. La
concepció n de Pe li requ iere un estud io m ediante im agen dig ital, par a de es te m odo h acer un a
lectura com pleta de todos l os píxel es.
Deslumbr amiento
Se defin e desl um bram iento
[44]
com o la condición de l a visión en la que existe m alestar o una
reducción en la cap acidad de ver objetos s ign ificativ os, deb ido a un a inad ecua da distr ibución
luminosa o a un el evado c ontras te.
Existen varias defin iciones particu lares s obr e deslumbr am iento, seg ún la i ntensid ad del m ism o,
y la capac idad que pro vocar m olestia o discapac idad. El deslum bramiento tam bién se define
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
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según la fuente em isora de la lum inancia que provo ca dicho contr aste, ya s ea por la bó veda
celeste o por ilum inación ar tificial.
Estudios exper im entales
[45]
sobre deslum bram iento, contraste y adaptación visual han
concluido en con ocim ientos sobre las relacio nes prec isas entre los diferentes f actores en el
interior de un recinto, determ inando el probable g rado de des lum bramiento que puede n
experim entar los ocupante s.
Índice de d eslumbr amien to unif icado
El índice de des lum bramiento un ificado
[46]
, abreviad o UGR —“ Unif ied Glar e Rati ng ”—, es
establecid o en 19 95 por l a C.I.E en el númer o 117, y está des tinado p ara la valoraci ón y
limitación del deslumbram iento direc to ps icoló gico proveniente de l um inarias. D urante los añ os
sesenta, S öllner
[47]
realizó exhaustivas investig acione s con objeto de es tablece r un m étodo
em pírico de li m itación del deslum bram iento. Los e xperim entos básicos se efectuaron con
diversos m odelos de of icinas a es calas 1:3, en las qu e s e po dían s im ular con gr an ver osim ilitud
situaciones de la vida re al. Para ello se ut ili zaron di versas l um inarias f luorescentes. Söll ner
llegó a la conclus ión de que el grado de deslum bramiento exper im entado depen día de la
luminancia m edia de las f uentes de lu z en la dirección del obser vador, de l as dimensio nes de la
sala y del nivel de i lum inación m edio ex istente.
Durante los últim os veinte años, la C .I.E. ha intentad o establ ecer un sistem a para def inir unos
lím ites de deslumbr amiento aceptab les por la c om unidad internacion al. E l resulta do es una
recom endación para un n uevo sistem a de m edición de los des lum bram ientos incóm odos en
iluminaci ón inter ior, e l sist em a unif icado UGR. Este sis tem a incorpora elem entos tanto de los
m étodos de Söllner com o del Ín dice de Des lum bram iento IES br itánico. La b ase del nue vo
sistem a es una f órmula par a calcu lar el valor UGR:
Dónde:
Lb = lum inancia de f ondo ( c d/m).
L = lum inancia de las partes lum inosa de c ada l um inaria e n direc ción de l obser vador
(cd/m ).
w = án gu lo só lido s ubtenid o por las par tes lum inosas de cada l um inaria a l a vis ta d el
observador ( estere orrad ianes).
p = ín dice de pos ición para cada lum inaria indi vidual, r elaciona do con su desviación de
la línea visual.
Actualm ente, dada la com plejid ad d e la for m ulación d el índice de desl um bramiento unificado, la
C.I.E.
[48]
ha pu blicad o recie ntem ente un com pendio de tab las p ara d eterm inar d icho í ndice a
partir de ilum inació n artif icial inter ior.
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2.3.2. En sayos y publicac iones sobr e vent anas y lu cernarios.
Apo y a do en la f orm ulación analítica y en la e volución de los pro gram as inform áticos, el estud io
de la luz natura l en la ar quitectura h a evo lucionado de f orm a favorable. Acotado en dicho
ám bito de es tudio, las ventan as, c lerestor ios y lucernar ios han s ido f rut o de algunas
investigacio nes
[1]
, dada su gran re levancia e n la arq uitectura m oderna.
Durante los últimos años , los ensa yo s so bre a bert uras se h an c entr ado princ ipalmente en
aquellas form as típicas de la arq uitectur a c ontextu al al aut or que d esarr olló e l es tudi o. D e este
m odo, s e obser va c óm o num erosos autores europeos y n orteam eric anos han rea li zado análisis
sobre l a pr oyección de l a lu z a tra vés de atri os
[2,3]
y c lerestor ios. La m ayoría de dichos a nálisis
se limitan a determ inar la distribuc ión de los niveles de ilum inación en los espacios
arquitectón icos, ciñ éndose a una f orm a de lucernari o pr edeterm inada.
De f orma ocasional, se obser van investig aciones que amplían la p ercepc ión de las cualidades
de las vent anas y lucer narios; la rel ación entre luz y ener gía, as í c om o la utili zación de las
aberturas com o m edios de vent ilación, perm iten al ar quitecto reenf ocar su v isión sobre dich o
elemento ar qui tectónico. Entre las publicaci ones más rec ientes t am bién se obser va una
reinvenc ión de la u tilizació n del luc ernario. En líne a c on es ta afirm ac ión, a utor es com o Car la
Balocco
[4]
estud ian la luz natura l en edifici os ant iguos, procurand o potenc iar su utili zación y
evitando de es te m odo la d ependenc ia exces iva de la ilum inación artif icial. Otros autores, com o
Arvind Che l et á l.
[5]
, consid eran la utili zación de lucer narios para ilum inar viviendas hum ildes,
sin acceso a la elec tricidad.
En e l contexto de los avanc es actuales s obre ilum inac ión na tura l, s urgen nue vas publicaciones
que procura n com pendiar el conocim iento actual de la m ateria, a portando las últ im as
investigacio nes al res pect o. T al es el caso de “Da ylight” de Bak er y S t eem ers
[6]
.
Ventanas y lucern arios
En la b úsqueda de l c ontrol de la luz en la arquitect ura, los estud ios s obre i luminació n na tura l
han sid o num erosos y con siderablem ente conclu y e ntes en ensa yos sobre abert uras verticales.
No obsta nte, las abertur as horizon tales o lucer narios han s ido o bvia dos en la m ayoría d e l os
estudios.
Muchos autores analiza n l a posici ón de las vent anas p ara de term inar la c orrecta ilum inación de
una estanci a. Entre los prim eros estudios, L ynes
[7]
determ ina qu e cua ndo e l c ociente d e la
iluminaci ón de la m itad f ronta l de la estancia e ntre la ilum inación d e la m itad post erior es
superior a 3, entonc es el f ondo de la sala resu lta som brío.
En línea co n las conc lusiones de L ynes, Navarro
[8]
determ ina que la posici ón de l as ventanas
altas f avorece el a lcance d e la luz en e l interior d e l a estancia, y per m ite una ilum inación m ás
hom ogénea antes obstácu los exteriores a la abertur a. En el m ismo estudio, determ ina que la
iluminaci ón d e la estanci a es adecua da siem pre que, en condiciones genéricas , la pr ofundida d
de la m ism a sea inferior a dos veces la altura d el dint el de l a ventana .
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 130
Consideran do qu e la s s uperf icies de la estanc ia tienen un coeficiente de ref lexió n pr om edio de
0,5, el argum ento de L ynes se cum ple en la afirm ación de N avarro.
Posteriorm ente, Martín Monro y
[9]
prof undizó en la s c onclusiones de Navarr o y L y n es,
detalland o qu e para una ventana centrada en una pared, la iluminación de l a es tancia es
aceptable en una prof und idad de hast a dos veces la altura de la m ism a.
Respecto a abert uras ho ri z o ntales, Martín Monro y conclu ye que la ilum inación m ediante
lucernas es m u y efectiva. A firm a que el r adio il um inado por una cl arabo ya sue le ser hasta ve z y
m edia la altura del techo, pero dicho rad io se puede r educir a un a vez la altura si el c onducto
vertical es prof undo, o aum entar hasta dos veces la altura s i existe u na super ficie d ifusora de
luz visible desde e l local.
Profundi dad iluminada d e una estancia en fu nci
ón de l a altura de
la vent ana. (a)
Interpr etación de la dis tribución luminosa en un lucernario vertical se gún
Monro y. (a)
Disti ntas zonas de iluminac ión de una estanci a, en función de la aber t ura.
(a)
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 131
La pub licación de Mo nroy sobre lucer narios es una de l as poc as r es eñas existe ntes sobr e l a
distribució n lum inosa en fu nción de la form a y posició n de la abert ura.
Según las investigac iones de Brandi y Geissm ar-Brandi
[10]
, los coeficientes de reflexión de los
param entos son de term inantes para aver iguar la distribució n lum inosa gen erada por un
lucernar io. De este m odo, l a pos ición de la abertura c enit al d epend erá no sólo de la geom etría
de la lucerna o de la sala , com o determ ina Monr oy, pues las c ualida des de l as superf icies
reflectantes af ectan consid erablem ente a la ilum inaci ón de la estanci a.
Los aut ores realizan varios ensa yos, utili zando d iferentes c oefici entes de r eflexión en los
param entos. Entre las conclusiones ese ncia les, determ inan que cuanto m ay or sea el
coeficiente d e ref lexión de los param entos vertica les, m ayor s erá la unifor m idad de la luz s obr e
un plano d e trabajo hori zontal. De este m odo se conclu ye qu e las paredes de color c laro, o
incluso blanc as, per m iten que la l uz se d istribu ya de form a unifor m e en el suelo.
En línea con otr as publ icaciones, las conclusi ones del CIBSE
[11]
determ inan qu e las aberturas
altas favorec en la inexiste ncia de deslum bram iento, y adem ás localizan la zona de m a y or
iluminaci ón en el centr o de la est ancia.
El pro y ect o de inv estigació n de Diepe ns et ál.
[12]
se centra en e l anál isis de la ub icac ión de las
aberturas, tanto vert icales c omo horizonta les, e n una es tancia de dim ensiones determ inadas,
utilizando p ara ello un su e lo os curo, u nas par edes de c oeficiente de r ef lexión 0,7 y un tec ho
prácticam ente blanco . T od os los ensa yo s s e rea lizan c on l a h ipótesis de cie lo nublado se gún la
definición de C.I.E .
[13]
.
El objet ivo de l gr upo d e investi gación era c rear un com parativo e ntre diferent es posiciones de
aberturas, d e f orm a que se pudieran m ostrar las distribuci ones lum inosas que gener an dos o
varios lucern arios, así com o las ve ntajas e inconveni entes de cada abertur a.
Simulación de la distrib ución luminosa de una e stancia por el efecto de
un luce rnario abierto. ( a)
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
pág. 132
Los estudios de D iepens conclu yen que las abertur as altas perm iten una ilum inación m ás
profunda en las estanci as que las aberturas m ás bajas. Esto es d ebido pri ncipalm ente a qu e
los estudios s e real izan co nsiderando un bajo c oefici ente d e reflexi ón en e l suelo.
El estudio tam bién c onclu ye que las ab erturas hor izontal es perm iten una distri buc ión lum inosa
m ayor que las abert uras v erticales , c oncretam ente, un lucernar io perm ite una ilum inación dos
veces y m edia m ás eleva d a que una ventana de la m isma superf icie. Las aberturas
horizontal es también p erm iten u na d istribuc ión de la lu z m ás homogénea e n el plano d el su elo
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2.3.3. Simu lacion es de pr ogramas informát icos.
Introducción
La introduc ción de estr ateg ias eficac es p ara ana lizar la i lum inación natura l se ha conver tido en
un obje tivo esencial para cualqui er ed ificio sosteni ble. Si n em bar go, y a que es difícil eva luar la
calidad d e la lu z del d ía y la c anti dad en es pac ios no convencion ales us ando m étodos
m anuales, e l uso d e la s imulaci ón luz del d ía ha aum entado consid erablem ente com o un paso
necesario para la evaluac ión precisa de la l uz n atural en l os ed ificios co n e l f in d e a yudar a los
diseñadores a elegir soluciones arquit ectónicas y / o técnicas adecuadas para lograr una
arquitectura eficiente. En consec uencia, los pro gram as de sim ulación se están c onvirti endo en
un sustituto de las técn icas de verificaci ón tradici onales
[1,2,3,4].
Durante las ú ltim as dos d é cadas, se ha generali zado el us o de los program as de sim ulación,
aunque e l desarrol lo de este tipo de herram ientas s e remonta a la década de 1970
[3,5,6]
. Los
program as de ordenador s e m odific an c ontinuam ente, algu nos de ellos caen e n desuso y otros
los sustitu yen o actua lizan sus algoritm os para gara ntizar u na m ayor precis ión
[4].
Dado el gran núm ero de m odelos de s im ulación posibles, s e han publ icado num erosas
evaluacion es. Éstas se pueden dividir e n dos grupos : las com paraciones basadas en la
repetición de una rea lidad c onstruida (m aquetas o la realida d), y las c omparacio nes en
entornos c ontrola dos d e labor atorio
[3,4, 7]
, aunque es d ifíc il com parar los resu ltad os obt enidos
con cada m étodo i ndivid ual. Adem ás , las c om paraciones d e h erram ientas de sim ulación d e
iluminaci ón han s ido am pliam ente pub licadas para ayudar a los diseñador es d e i lum inación
elegir el program a m ás adecuado, d esarrol lando m étodos de com par ación esta ndarizados
[8,9]
.
Estos métodos de com paración se s uelen llevar a c abo por expertos d e simulación
[1,10]
, c uyos
conocim ientos sobre la luz del dí a y los algoritm os s ubyacentes es m ucho mayor qu e los
nuevos prof esiona les autod idactas.
El crec iente uso e interés en her ram ientas de sim ulación de la lu z del día se puede atrib uir a
las norm as de construcción y , sobre to do, a los s istemas de clasificación de edi f icios
sostenibles
[1]
. Se re ali zaron una s er ie de encu estas a c abo en el pasado en re lac ión con el uso
de la construc ción de her r am ientas de s im ulación d u rante e l diseñ o de l e dificio. En 1994 , cas i
el 7 7% d e los part icipantes en un a e ncuesta uti lizó am bos equipos y m odelos f ísic os para s u
ejercicio prof esiona l. En el a ño 200 4, los part icipantes q ue us aron nin gún sof tware de
predicción de la lu z del dí a s e habían r educido a l 21%
[11]
. Este porc entaje puede r educirs e aún
m ás como la arqu itectura y los estud iantes d e ingen ier ía son cada vez m ás f amiliarizados con
m odelos de com putadora a través de su educ ac ión
[3]
.
Programas de sim ulación
Actualm ente se utili za un gran núm ero de d iferen tes interf aces de progr a m as, per o los
algoritm os de sim ulació n s ub yacentes c oncentr arse en un número lim itado d e enfoques. Estos
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Estado del Arte
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Referencia s de figur as y t ablas.
(a)
A
COSTA
,
I.,
M
UÑOZ
,
C.,
E
SQUIVIAS
,
P.,
M
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“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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3. M ETODOL OGÍ A .
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Iglesia de San Ro m án, Sevilla.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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3.1. M uestra de estu dio. Elección de m od elos de c álculo.
Tr as un estudio de l esta d o actua l d e los edif icios, l a el ección de los m odelos para a plicar l a
m etodología se basa en cr iterios rac iona les. Se ha o ptado p or m odelizar a escala las iglesi as
de Om nium Sanctorum , San Esteban y San Lázaro ( maque tas) para su utili zación en la Ca bina
de Cie lo Artificial y H eliodó n, d ebido a la diferenci a de dim ens iones, m ayores en el pr im er c aso
(Om nium Sanctorum ) y m ás reducidas en el segu ndo y terc ero (Sa n Esteban y San Lá zaro) ,
así com o la claridad de planta y estructur a en todos los ejem plos, diversidad de huec os
exteriores d istintos en c ada ej em plo, aus encia de ca pillas an exas later ales que obstacul icen
aberturas y ausenc ia/pres encia de retab lo m ayor e n el prim er/segund o ejemplo (Om nium
Sanctorum / San Esteban) e integrac ión d el ret ablo m ayor con l os huecos de ilum inación de l
ábside en el tercer c aso (S an Lá zaro).
Para s u aplicac ión en el p rogram a D AYLIGHT VISU ALIZER, los edificios m odelizados en 3 D
son las iglesias de San Est eban, Om nium Sanctorum , San Lá zaro, Santa M arina , San Marcos ,
San Rom án y Santa Cat ali na. Se r epiten las iglesi as ele gidas para los m odelos a escala con
objeto de r eal izar un análisis com parativo de l os resultados y se am plía el m uestreo con otras
que aun pres enta ndo cara cter ísticas s im ilares a las tr es prim er as, com pletan la infor m ación
buscada y of recen n uevas var iantes , com o la ig lesia de San R om án cu y o á bside origin al s e
sustitu ye por cap illa m a y or barroca (s im ilar a los ejem plos de San Isidoro o San Lor en zo),
resolviéndos e el anális is de esta varian te. El estudio d e la iglesia de San Marcos, c on
elementos c om unes a la igl esia d e San Esteb an e n cu anto a i lum inación y dim en siones, resu lta
de especi al interés en cuanto al rev estim iento en calado de m uros y arc os , así c omo la
ausencia d e retabl os o d ecor ación, por com parac ión con la i glesia de San Esteb an, qu e
presenta aca bados de l adrillo visto y m ortero de c al en m uros y arcos así com o la presencia de
retablo ma yor ocultan do los huecos de l á bside y la presenc ia de otros r etablos secundar ios en
el resto de l a i glesia. La incorporac ión de la iglesia de Sant a Marina resp onde a s u i nterés
como prototipo de la ig lesia parroquial mudéj ar, teniendo en cuenta su claridad de pla nta,
dimens iones y al tura, pres encia de ladri llo visto y m ortero de cal en m uros y ar c os, solería de
barro coc ido, así com o la perm anencia de pr áctic am ente la tota lidad de los h uec os original es y
la ausenc ia de r etab lo m ay o r y otros e lem entos d ecorativos. Presen ta en c uan to a v olum en y
dimens iones relaci ón co n la iglesia de Om nium Sanctorum , lo cual es i nteres ante para un
análisis com par ativo, ya que és ta c onsta d e re vestim iento de m uros y arcos e ncalados y solería
de m árm ol bla nco, así com o baldaqui no en el ábs ide y m ultitud de ret ablos s ecundarios y
objetos decor ativos. Por últ im o la iglesia de Sa nta C atalina resu lta de gran interé s debido a que
en la actu alidad s e realiza n los trabaj os de rest aurac ión de l tem plo y el es tado previo a es tos
trabajos pres entab a la elim inación, prác ticam ente total, de la ilum inación natura l or iginal.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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3.2. Introduc ción a la met odolog ía de ensa yo.
La m etodologí a de trabaj o aplicada es un c onjunt o de m étodos de c álculo del soleam iento y la
iluminaci ón n atural en e l interior de los edifici os. D ichos m étodos, aunque v ar iados en sus
herram ientas, part en de su puestos m uy com unes.
Entre los m étodos d e cálcu lo anali zados este estud io se centr a en los siguie ntes:
- Método de c álculo de la Co m isión Internac ional de I lum inación.
- Método par a estudi os de c am po.
- Método de e nsa yo con cabi na de cie lo artif icial.
- Modelos inform áticos .
Hipótesis com unes a los di stintos m étodos:
- Radiación d ifus a de la lu z natural.
- Bóveda cel este com o f uente em isora de lu z natural.
- Cielo unifor m emente nub lado.
Ante es ta ú ltim a hipótes is algunos d e es tos m étodos c onsideran un a segu nda posib ilidad de
cielo desp ejado.
Análisis de los m étodos co nsulta dos:
Aun perm itiendo un notable desarro llo del estu dio de la ilum inación natura l los distintos
m étodos plantean gra ves l im itaciones d e orde n geo m étrico reduciéndos e a locales de planta
cuadrada o rectan gular, tam bién f ragm entados, con una c oncepc ión basta nte s im plificada de l
problem a.
Estudio de l os Métod os de trabajo.
- Método d e l a C.I. E.: es te m étodo no r esulta adecua do ya que el ti po elegido n o r eúne
las condicio nes de s im plicidad geom étr ica y form a, tam año y disp osició n de hue cos .
- Método p ara estu dios de c ampo: parcialm ente no re sulta vá lido p ara este estu dio y a
que la m ayor parte d e los e jem plos no co nservan e l estado origin al.
- Método de ensa yo con cabi na de cielo artifici al: per m ite m ediante la utili zación de
m aquetas de estos tip os un conoc im iento real de l a i lum inación natura l origi nal y a l
m ismo tiem po una verificac ión de otros m étodos.
- Modelos inform áticos : el pr ogram a inf orm ático utilizado es el D AYLIGHT VISUALIZ ER.
Perm ite el es tudi o de estos es pacios a un con alg unas s im plificaciones tanto en su
estado orig inal com o el ac tual.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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3.3. M edidas in situ a ciel o real. Co ndicione s del estado actual.
Se han tom ado m uestr as in sit u m ediante el em pleo de fotóm etros , en diferentes i glesias
m udéjares de Sevilla. Las m uestr as se to m ar on en torno a l 21 de diciem bre y las doce del
m ediodía horas solares, considera ndo un valor m edio de 11500 lux, adm itiendo una osci lación
de un 5%.
Las iglesias de las que se han t om ado m uestras in situ son las siguientes :
- Iglesia de S an Esteb an.
- Iglesia de Om nium Sanctorum .
- Iglesia de S an Lá zaro.
- Iglesia de S anta M arina.
- Iglesia de S an Marc os.
- Iglesia de S an Rom án.
- Iglesia de S anta Ca talina.
- Iglesia de S an Gil.
- Iglesia de S an Juli án.
- Iglesia de S an Pe dro.
3.4. Cabina de cielo artifi cial. Cond iciones d el esta do origin al.
Con l a e laborac ión de m aquet as, introduci endo estas en la c abi na y ut ilizando fotóm etr os y
m icrocámar as pode m os obtener una inform ación concreta de la i lum inación natural en recintos
interiores, esta blec iendo la s c ondiciones exteri ores d e cielo nub lado con d iferen tes valores en
luxes a lo largo de l año.
Los m odelos elegidos para su estudio en la cabina de cielo artific ial en las condiciones
originales s on:
- Iglesia de S an Esteb an.
- Iglesia de Om nium Sanctorum .
- Iglesia de S an Lá zaro.
Mode lo de Fot ómetro emplead o para la
medición “In Si tu” en las Iglesias .
San Esteban Omnium San ct oru m San Lázaro
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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La elecció n de estos ejem plos se d ebe a:
- Grandes dim ension es en el primer caso y m ás r educidas en el segu ndo y t ercero.
Claridad de planta y estruc tura en todos los ej em plos.
- Huecos exter iores d istintos en cad a ejem plo.
- Ausencia d e capil las anexa s latera les que obstacu licen ab erturas.
- Presencia de reta blo m a y or en e l segund o ejem plo.
Estas m aquetas s on introd ucidas en el cielo artif icial y s on objetos de m edidas c on luxóm etros
y gra baciones e n víde o.
En todas las m aquetas se m uestran los estados prim itivos de las iglesias carec iendo d e retab lo
m ayor y de las vidrieras y cortinas disp uestas e n los huecos que qu edan vistos.
3.5. Estudio de solea mien to. Co ndiciones de l est ado original.
Entre los m étodos i nstru m entales del estu dio de soleam iento dest aca el Heliodón y la
utilización de m odelos re ducidos de l as con dicione s prim itivas. Los m odelos elegidos e n las
condiciones origina les so n:
- Iglesia de S an Esteb an.
- Iglesia de Om nium Sanctorum .
- Iglesia de S an Lá zaro.
Los res ultados de la utili zación de es tos m odelos reduc idos se c onsideran en equi noccios de
prim avera y otoño, solst icios de invierno y verano y los m eses de m ay o/ju lio, abril/ agosto,
febrero/oc tubre y ener o/no viem bre, a difer entes hora s desde el orto has ta el o caso de cada
fecha.
San Esteban Omnium San ct oru m San Lázaro
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3.6. M odelos info rmáticos . Condiciones del e stado original y actual .
3.6.1. Protoco lo d e ens ayos de ilum in ación na tural sob re iglesi as mu déjar es con
aplicación d el prog rama da yligth visualize r.
Con la ut ilización d el pr ogram a DAYLIGHT VISUALIZER s e pretend e conocer el
compor tam iento de estos ejem plos en su es tado original y actua l, introduc iendo el volum en
envolvente y añ adiendo los arcos que sep aran las n aves la terales, las cub ierta s incl inadas y
por últ im o el volum en ane xo de la ca pilla m a y or o pres biterio, a dem ás de todos los huecos o
aberturas. Los m odelos re alizad os son:
- Iglesia de S an Esteb an
- Iglesia de Om nium Sanctorum
- Iglesia de S an Lá zaro.
- Iglesia de S anta M arina.
- Iglesia de S an Marc os.
- Iglesia de S an Rom án.
- Iglesia de S anta Ca talina.
En cada uno de los c álculos relat ivos a la repr esentac ión del m apa de falso color se han
realizado dos o tres representaciones, según el c aso, en f unción de los baremos estim ados de
valores del D AYLIGHT FACT OR ó LUX, según proc eda, así com o un m apa de falso color con
los valores m edios de cada cálcul o.
- En el c álculo, AA de la c olum na clave e n la presente tabla, s e c orrespon de co n l as inicia les de
la i glesia respect o a la cual s e ha r ealiza do d ich o cálculo: San Esteban (SE), Om niu m
Sanctorum (OS), San L ázar o (SL), San t a Mar ina (S M), San M arcos (SMC), San Rom án (SR) y
Santa Catal ina (SC).
- O de la c olum na clave en la prese nte tab la, se c orr esponde con el m odelo origina l de l a
iglesia. M se c orresp onde c on el m odelo m odificado o actual de la ig lesia.
- C D de la col um na c lave en la pres ente tabla, se correspon de c on la c ondición de cielo
despejad o en el cálculo re alizado. CN se c orrespond e con la c ond ición de cielo nubla do en el
cálculo rea lizado.
- P de la colum na c lave en la pres ente tabla, s e c orrespond e c on la vista e n planta en el cálcu lo
realizado.
- V.R se corr espond e con l a v ista re al del cálcu lo re ali zado, V.FC con la v ista del m apa de f also
color de l c álculo real izado y L con la lum inanci a de la c olum na m étrica ana lizada en la presen te
tabla.
- el f orm ato 21- M.H de la c olumna clave en la pr esente tabla, se c orres ponde c on el día , m es y
hora resp ecto a los c uales se ha rea lizado el cálcul o.
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Iglesia de Santa M arina
Iglesia de San E steban
Iglesia de Omniu m San ctorum
Iglesia de San Lá zaro
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Iglesia de San M arcos
Iglesia de San Ro mán
Iglesia de Santa Ca talina
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3.6.2. Protocolo de ensa yos de soleamient o sobre iglesia s mudéjares co n aplicación del
programa dayligth v isuali zer.
Con la utili zación d el progr am a DA YLIGHT VI SUALIZ ER se pretend e con ocer l a inci denc ia de l
soleam iento en el interior de c ada un a de las iglesias estudiadas a nteriorm ente, en su estado
actual, a excepc ión de la i glesia de Santa Cata lina e n proceso d e rehabilitac ión . Los m odelos
realizados s on:
- Iglesia de S an Esteb an
- Iglesia de Om nium Sanctorum
- Iglesia de S an Lá zaro.
- Iglesia de S anta M arina.
- Iglesia de S an Marc os.
- Iglesia de S an Rom án.
En cada uno de los cálcu los relati vos a la re pres entación del m apa de f also color se han
realizado d os o tres representaci ones, seg ún el cas o, en f unción de los barem os estim ados de
valores del DA YLIGHT FACTO R ó LUX , s egún proce da, así c om o un m apa de f also c olor con
los valores m edios de cada cálcul o.
- En el c álculo, AA de la c olum na clave e n la presente tabla, s e c orrespon de co n l as inicia les de
la igles ia respect o a la c ual se h a rea lizado d ich o cálcul o: San Es teban ( SE), O m nium
Sanctorum (OS), San Lázar o (SL), Sant a Marin a (SM) , San Mar cos (SMC) y San Rom án (SR) .
- M d e la colum na cla ve se corres ponde con e l m odelo m odific ado (es tado que pres enta en la
actualidad) d e la i glesia so bre la qu e se est udia el sol eam iento.
- HH:MM de la columna cl ave en la pres ente tab la, s e corr esponde con las hor as que se ha n
tenido en c uenta para la realizació n del cá lculo, coinc idiendo estas c on las 10: 00 h., 11: 00 h.,
13:00 h., 14: 00 h., 1 6:0 0 h. y 17:00 h. de c ada uno de los m eses del año, corre spond iéndose
con los cá lculos de l 1 al 12.
- Igua lm ente se r ealiza e l cálculo para las h oras ante riorm ente en l as f echas coi ncidentes con
el e quinocc io de pr im avera ( 21/03), corres pond iente c on el cálcu lo 13, y equino cc io de ot oño
(21/09), corres pond iente co n el cálcu lo 14.
- V.R se corr esponde con la vista rea l del cálcu lo reali zado.
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“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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3.7. Cuadro resumen de las iglesias mudéjares de Sevilla elegida s com o mod elos de
cálculo.
LISTADO DE IGLES IAS
Ladrillo
Ventanas
Nave
Central
Ventanas
Naves
Laterales
Rosetones
Á
bside
Óculo sobre
Ábside Etapas
Libre
Cubierto
por
Retablo
San
Esteban X Pequeñas X X X 1ª Etapa
(S. XIII – XIV)
Ómnium
Sanctorum Parcial X X X
(Con baldaquino) X 1ª Etapa
(S. XIII – XIV)
San Lázaro
X Rosetones X X
(Con retablo) 2ª Etapa
(S. XIV – XV)
Santa
Marina X X X X X X 2ª Etapa
(S. XIV – XV)
San Marcos
Ladrill o
Encalado X
(Cuadradas) 1 óculo pequeño
X
(Ventanas
cerradas)
X 2ª Etapa
(S. XIV – XV)
San Román
X X No existe el
ábside ori ginal X X
(Cegado)
2ª Etapa
(S. XIV – XV)
Santa
Catalina En
restauración
X
(Cubierto por
segunda fachada)
X X
(Cegado)
2ª Etapa
(S. XIV – XV)
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
M etodo logía
pág. 156
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 157
4. RESULT A DOS.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 158
Iglesia de San E steban, Sevilla.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Cielo Real
M edic ión en Iglesia s - Estado Actual
pág. 159
4. RESULT A DOS.
Aplicando la m etodología s e present an los r esu ltados por igles ia, de cad a una d e las e legidas
como m odelo de cá lculo.
4.1. Iglesi a de San Esteba n.
4.1.1. Nivele s de ilum inac ión real en in terior.
Planta con l os valores obt enidos en l a m edición rea l del es tado ac tual seg ún l as condici ones
siguientes :
Condiciones ext eriores: Ci elo nu blado, 2 1 d e D iciem bre, 12 :00 hor a solar. N ivel exterior 11.500
lux.
• Niveles int eriores m edidos en Lux, pl ano hor izontal a 90 cm . del suelo.
( ) FIN, Fac tor de Il um inación Natura l %.
Estado act ual
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de San Es teban
pág. 166
Enero – Nov iembr e
Fecha 21/01; 21/11 07 :30 h. Fecha 21/01; 21/11 08 :30 h.
Fecha 21/01; 21/11 12 :00 h.
Fecha 21/01; 21/11 10 :30 h.
Fecha 21/01; 21/11 17 :30 h. Fecha 21/01; 21/11 15 :30 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de San Es teban
pág. 167
Diciembre
Fecha 21/12 08:00 h. Fecha 21/12 10 :00 h. Fecha 21/12 12:00 h.
Fecha 21/12 14:00 h. Fecha 21/12 16:00 h. Fecha 21/12 17:00 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Es teban
pág. 168
4.1.4. Da ylight Visu alizer. Estudio d e Solea miento.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Es teban
pág. 169
Iglesia de San Esteban, 10 :00 horas, M eses Enero a Di ciembre y e quinoccio s.
Iglesia de San Esteban, 11 :00 horas, M eses Enero a Di ciembre y e quinoccio s.
SE: San Esteban
Horas: 10:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SE: San Esteban
Horas: 11:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Es teban
pág. 170
Iglesia de San Esteban, 13 :00 horas, M eses Enero a Di ciembre y e quinoccio s.
Iglesia de San Esteban, 14 :00 horas, M eses Enero a Di ciembre y e quinoccio s.
SE: San Esteban
Horas: 13:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SE: San Esteban
Horas: 14:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Es teban
pág. 171
Iglesia de San Esteban, 16 :00 horas, M eses Enero a Di ciembre y e quinoccio s.
Iglesia de San Esteban, 17 :00 horas, M eses Enero a Di ciembre y e quinoccio s.
SE: San Esteban
Horas: 16:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SE: San Esteban
Horas: 17:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Es teban
pág. 193
4.1.5. Da ylight Visu alizer. Iluminación .
IGLESI A DE S AN EST EBA N
Fachadas Sur y Ábside Fachadas Oes te y Sur
Vista de Ábsi de des de na ve centra l
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Es teban
pág. 194
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 243
4.1.6. Análisis de r esultad os.
4.1.6.1. En l os e nsa yos de soleam iento, ut ili zando el H eliodón y los res ulta dos del program a de
cálculo DA YLIGHT VISUALIZ ER se obser van los s iguientes puntos s obre los m odelos
utilizados:
De los diferentes m odelos utilizados, la igles ia d e San Esteban const a de retablo m ayor
cubriendo los ventan ales d el ábsi de. L a ac tual cubrici ón de l retab lo e vita l a radi ac ión sol ar en la
zona próx im a al ábside, re duciendo la ilum inaci ón y l a percepc ión origi nal del es pacio. En l os
gráficos existe un total paralelism o en el caso de condiciones orig inales de esta iglesia sin
retablo m a yor.
4.1.6.2. E n los ensa yos d e iluminación natural en la Cabina de Cielo Artificial, condici ones d e
cielo nubl ado, y los resu ltados d el program a de cálcu lo DAYLIGHT VI SUALIZ ER se observan
los siguientes punt os sobre los m odelos u tilizados:
Heliodón 21/3 a
las 12:00 horas
Cálculo realizad o el 21 de diciem bre, cielo
nublado, a la s 12:00 horas . Estad o original.
Daylight Visualize r 21/3 a
las 12:00 horas
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 244
Entre los d iferentes m odel os utilizados, la igles ia de San Est eban c onsta de re tablo m a yor
cubriendo los vent anales e xistentes e n el ábs ide. En l os niveles de ilum inación n atural ex iste
un paralel ism o proporc ional entre los result ados de la m etodología, si em pre en el c aso de
condiciones origina les de e sta iglesi a sin retab lo m ayor.
Cálculo realizad o el 21 de diciem bre, cielo
nublado, a la s 12:00 horas . Estad o actual.
Medición Cabina Cielo Artificial, Valor del Factor de
Luz Día (a), en base a la medición n, cielo artificial e
iluminación ex terior 7.200 Lux . Estado original.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 245
4.1.6.3. Com parando las m edidas i n situ de niveles ilum inación natural con los r es ultados de
los ensa yos de la C abina d e Cielo Artif icial, cond icione s de cielo nublado, y con lo s res ultados
del program a de cá lculo D AYLIGHT VISU ALIZER se observa n los s iguientes p untos :
IGLESIA DE SAN ESTE BAN
Cálculo realizad o el 21 de diciem bre, cielo
nublado, a la s 12:00 horas . Estad o original.
Cálculo realizad o el 21 de diciem bre, cielo
nublado, a la s 12:00 horas . Estad o actual.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 246
Medición Cie lo Real, V alor del Fa ctor de Lu z Dí a
(a), en base a la m edición n, fecha 21 de
diciembre a las 12:00 hora s, Iluminación exterior
11500 Lux . Estado actual.
Medición Cabina Cielo Artificial, Valor del Factor de
Luz Día (a), en base a la medición n, cielo artificial e
iluminación ex terior 7.200 Lux . Estado original.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 247
Cálculo del Factor de Luz Dí a, cielo nubla do,
estado original .
Cálculo del Factor de Luz Día, cielo nublado,
estado actual.
Valor del Fact or de Luz Día (a), en base a la medición real n,
cielo nublado e iluminación ex terio r 11500 Lux . Estado actual
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 248
De los tres m odelos utili zados, sólo la iglesia d e San Este ban c onsta de retablo m a yor
cubriendo l os ventan ales del á bside. E n los nivele s de ilum inación existe un paral elism o
proporciona l en e l caso d e condic iones or iginales de esta iglesia s in ret ablo m ay or, y una
diferenciac ión abs olut a en l a zona d el ábside c uando se com paran los valores o btenidos in situ
con las co ndiciones origin ales sim uladas en los m odelos r educidos o s im ulaciones .
Iglesia de San Este ban: En el ábs ide los valores obtenidos en l a c abina de cielo artificial
resultan entre 1 150 y 1300 veces los v alores obtenid os en el program a de cálculo o la m edición
in situ. En la nave centr al los valores obte nidos en la cabina de cielo ar tificial oscilan e ntre 150
y 180 veces los valores obteni dos en e l program a de cálcul o o l a m edición in si tu, m ientras que
las naves laterales la diferenc ia oscila entre 15 y 25 veces. La d iferenc ia resulta m uc ho m ayor
como consecuenci a de la considerac ión de estado original y actual (s in retab lo m ayor o con
retablo m ay or) lo c ual m odif ica no s ólo los valores en el ábsi de, sino tam bién e n la nave central
y e n m enor m edida en las lateral es.
4.1.6.4. Análisis comp arat ivo del estado origin al y actu al.
IGLESIA DE SAN E STEB AN
Una vez aplica da la m etodología y anali zados los r esulta dos obte nidos d e esta i glesia se puede
compr obar que el acabad o interior de ladrillo visto y m ortero de cal, c on s olería de ladrillo
cocido, así com o la presenc ia de vidrios coloreados en todos los huecos sup onen una not able
dism inución de l os niv eles de i lum inación natur al en la n ave cen tral y l aterale s. Pero l o que
resulta m ás determ inante es que l a presenci a de retabl o m a yor, que oculta los venta nales del
ábside. El estad o ac tual mantiene lo s tres ros etones de la f acha da pr incip al y el óc ulo sobr e el
ábside a una e levada altur a, pero la prese ncia de e dif icios próxim os a los prim eros, junto con
las vidrieras , resta n eficaci a a los m ismos .
Respecto al so leamient o la presencia de retablo m ayor im pide la radiación so lar directa desde
el á bside sólo pr esente gra cias al ócul o s uperior de la nave cen tral s obre el á bsi de. Asimism o,
debido a la altur a de los edif icios de la f achada oe ste la penetr ación solar a través de los
rosetones es puntua l.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 249
IGLESIA San Esteban
FACTOR DE LUZ DÍA
Simulación M edic ión Re al
Ábside Nave Central Nave Lateral Ábside
Nave Central Nave Lateral
0,03% 0,13% 0,10% 0,02% 0,03% 0,04%
Com o s e observa en la fig ura, la Iglesi a de San Este ban m uestra unos valor es de Fac tor de
Iluminació n Natura l m u y bajos en l as na ves c entral y lat erales, pro pios de l a reduc ida
proporción d e h uecos que existen en los va nos de la ig les ia. C om o se ded uce de la gr áfica,
dichos valores se ha n m os trado prác ticam ente inal terados , debido en gran medi da a q ue la
iglesia no h a modificado su fisionomía en l as naves desde su estado original. Sin embargo, se
observa una dr ástic a r educc ión d e l a i lum inación en l a zona próx im a al ábside, debido en toda
m edida a la inclusió n de l r etablo barr oco que r em ata el c rucero central d e la iglesia. D icho
retablo ceg ó las ventanas de l ábside f acetado, e vit ando el acc eso de la luz nat ural. Cab e
destacar que, a pesar del enorm e valor patrim onial d el retablo de San Esteban, su disposición
altera d e form a notable la concepció n origina l de la ilum inación de la igles ia do nde, com o se
concibe e n las i glesias de arquitec tura m udéjar, el altar queda m ás ilum inado q ue las naves,
desde los ventanales del á bside.
IGLESIA San Esteban
FACTOR DE LUZ DÍA
Estado Actual Estado Original
Ábside Nave Central Nave Lateral Ábside
Nave Central Nave Lateral
0,03% 0,13% 0,10% 3,12% 0,13% 0,10%
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Cielo Real
M edic ión en Iglesia s - Estado Actual
pág. 250
4.2. Iglesi a de Omnium S anctorum .
4.2.1. Nivele s de ilum inac ión real en in terior.
Planta con l os valores obt enidos en la m edición rea l del es tado actua l según las condicion es
siguientes :
Condiciones ext eriores: Ci elo nu blado, 2 1 d e D iciem bre, 12 :00 hor a solar. N ivel exterior 11. 500
lux.
• Niveles int eriores m edidos en Lux, pl ano hor izontal a 90 cm . del suelo.
( ) FIN, Fac tor de Il um inación Natura l %.
Estado Actual
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Cielo Artificial
M edic ión en Iglesia s - Estado Original
pág. 251
4.2.2. Nivele s de ilum inac ión en cabin a de c ielo arti ficial.
Planta con los valores obt enidos en l a cabina de c ielo art ificial del esta do original s egún las
condiciones s igu ientes:
Condiciones cielo artificia l: Cielo nub lado. N ivel 7.2 00 l ux.
• Niveles int eriores m edidos en Lux, pl ano hor izontal a 90 cm . del suelo.
( ) FIN, Fac tor de Il um inación Natura l %.
Estado Origin al
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de Omnium Sa nctorum
pág. 252
4.2.3. Helio dón.
Fotografías del int erior de l a m aqueta real izada de la iglesia de O m nium Sanctor um utilizando
el Helio dón, Latitud 3 7º 22 ’ 38’’, Long itud 05º 59’ 13 ’’, hor as solares. Vistas tom adas desde la
puerta princi pal y /o ábsid e. El sol se c orres ponde con el f oco, con las d istintas tra y ectorias
solares corres pondientes a los m eses de j unio, m ay o – j ulio, abri l – a gos to, m ar zo –
septiem bre, febrer o – octub re, ener o – no viembre y diciem bre.
Junio
Fecha 21/06 06:30 h.
Fecha 21/06 09:30 h. Fecha 21/06 14:30 h.
Fecha 21/06 12:00 h.
Fecha 21/06 07:30 h. Fecha 21/06 08:30 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de Omnium Sa nctorum
pág. 253
M ayo – Julio
Fecha 21/06 15:30 h.
Fecha 21/06 17:30 h.
Fecha 21/06 16:30 h.
Fecha 21/05; 21/07 07 :30 h.
Fecha 21/05; 21/07 12 :00 h.
Fecha 21/05; 21/07 08 :30 h. Fecha 21/05; 21/07 09 :30 h.
Fecha 21/05; 21/07
14
:30 h.
Fecha 21/05; 21/07
15
:30 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de Omnium Sa nctorum
pág. 254
A br il – A go sto
Fecha 21/05; 21/07 16 :30 h. Fecha 21/05; 21/07 17 :30 h.
Fecha 21/04; 21/08 07 :30 h. Fecha 21/04; 21/08 08 :30 h. Fecha 21/04; 21/08 09 :30 h.
Fecha 21/04; 21/08 12 :00 h. Fecha 21/04; 21/08 10 :30 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de Omnium Sa nctorum
pág. 255
M arzo – Septiembre
Fecha 21/04; 21/08 14 :30 h.
Fecha 21/04; 21/08 17 :30 h. Fecha 21/04; 21/08 16 :30 h.
Fecha 21/04; 21/08 15 :30 h.
Fecha 21/03; 21/09 06 :00 h.
Fecha 21/03; 21/09 08 :30 h. Fecha 21/03; 21/09 12 :00 h.
Fecha 21/03; 21/09 06 :30 h. Fecha 21/03; 21/09 07 :30 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de Omnium Sa nctorum
pág. 256
Febrero – O ctubre
Fecha 21/03; 21/09 14 :30 h. Fecha 21/03; 21/09 15 :30 h.
Fecha 21/03; 21/09 16 :30 h. Fecha 21/03; 21/09 17 :30 h.
Fecha 21/03; 21/09 18 :00 h.
Fecha 21/02; 21/10 06 :30 h. Fecha 21/02; 21/10 07 :30 h. Fecha 21/02; 21/10 09 :30 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de Omnium Sa nctorum
pág. 257
Enero – Nov iembr e
Fecha 21/02; 21/10 12 :00 h.
Fecha 21/02; 21/10 17 :30 h. Fecha 21/02; 21/10 16 :30 h.
Fecha 21/02; 21/10
1
4
:30 h.
Fecha 21/02;
21/10
15:30 h.
Fecha 21/01; 21/11 07 :30 h. Fecha 21/01; 21/11 09 :30 h. Fecha 21/01; 21/11 08 :30 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de Omnium Sa nctorum
pág. 258
Diciembre
Fecha 21/01; 21/11 12 :00 h.
Fecha 21/01; 21/11
1
4
:30 h.
Fech
a 21/01; 21/11
15:30 h.
Fecha 21/01; 21/11 17 :30 h. Fecha 21/01; 21/11 16 :30 h.
Fecha 21/12 08:00 h. Fecha 21/12 12:00 h. Fecha 21/12 10:00 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de Omnium Sa nctorum
pág. 259
Fecha 21/12 14:00 h.
Fecha 21/12 17:00 h.
Fecha 21/12 16:00 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 332
4.2.6. Análisis de r esultad os.
4.2.6.1. En los ens a y os de soleamiento utili zando el H eliodó n y los resultados del programa de
cálculo DA YLIGHT VISUALIZ ER se obser van los s iguientes puntos s obre los m odelos
utilizados:
Existe un t otal paral elism o en el caso de condiciones originales en la iglesia de Om nium
Sanctorum e n materia de s oleam i ento.
4.2.6.2. En los ensa yos de ilum inación natural en la Cabi na de Cielo Artific ial, condici ones de
cielo nublado, y los resu ltados d el program a de cálcu lo DAYLIGHT VI SUALIZ ER se observan
los siguientes punt os sobre los m odelos u tilizados:
Heliodón 21/3 a
las 12:00 horas Daylight Visualize r 21/3 a
las 12:00 horas
Cálculo realizad o el 21 de diciem bre, cielo
nublado, a la s 12:00 horas . Estad o original.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 333
En este m odelo, que pres enta la m a y or sim ilitud entr e el estad o original y e l actual, exist e un
paralelism o d e resultados e ntre am bos proc edim ientos de cá lculo.
Cálculo realizad o el 21 de diciem bre, cielo
nublado, a la s 12:00 horas . Estad o actual.
Medición Cabina Cielo A rtifici al, Valor del
Factor de Luz Dí a (a), e n base a la
medición n, cielo artificial e iluminación
ex terior 7.200 Lux . Estado original.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 334
4.2.6.3. Com p arando las m edidas in situ de los nive les ilum i nación natura l con los resultados
de los ensa yos de la Cabina de Cielo Artificial, co ndiciones de cielo n ublado, y con los
resultados del program a de cá lculo DAYLIGH T VISUALIZE R se observan los siguientes
puntos:
IGLESIA DE OMN IUM SAN CTORUM
Cálculo realizad o el 21 de diciem bre, cielo
nublado, a la s 12:00 horas . Estad o original.
Cálculo realizad o el 21 de diciem bre, cielo
nublado, a la s 12:00 ho
ras. Estad o actual .
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de San L ázaro
pág. 341
4.3.3. Helio dón.
Fotografías del interior de l a m aqueta reali zada de l a igl esia de San Lá zaro utilizando el
Heliodón, Lat itud 3 7º 22’ 38’ ’, Longitud 05º 59 ’ 13’’, horas solares . Vistas tom adas d esde la
puerta pr inci pal y /o á bside . El s ol se correspon de con el f oco, con las distintas trayectorias
solares corres pondientes a los m es es de junio, mayo – julio, abri l – a gos to, marzo –
septiem bre, febrer o – octub re, ener o – no viembre y diciem bre.
Junio
Fecha 21/06 06:30 h. Fecha 21/06 07:30 h. Fecha 21/06 08:30 h.
Fecha 21/06 09:30 h.
Fecha 21/06 08:30 h. Fecha 21/06 12:00 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de San L ázaro
pág. 342
M ayo – Julio
Fecha 21/06 14:30 h. Fecha 21/06 16:30 h. Fecha 21/06 15:30 h.
Fecha 21/06 18:30 h. Fecha 21/06 17 :30 h.
Fecha 21/05; 21/07 06 :30 h. Fecha 21/05; 21/07 07 :30 h. Fecha 21/05; 21/07 08 :30 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de San L ázaro
pág. 343
Fecha 21/05; 21/07 09 :30 h. Fecha 21/05 ; 21/07 12:00 h. Fecha 21/05 ; 21/07 14 :30 h.
Fecha 21/05; 21/07 16 :30 h.
Fecha 21/05; 21/07 15 :30 h.
Fecha 21/05; 21/07 14 :30 h.
Fecha 21/05; 21/07 17 :30 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de San L ázaro
pág. 344
A br il – A go sto
Fecha 21/04; 21/08 09 :30 h.
Fecha 21/04; 21/08 16 :30 h.
Fecha 21/04; 21/08 12 :00 h. Fecha 21/04; 21/08 14 :30 h.
Fecha 21/04; 21/08 08 :30 h. Fecha 21/04; 21/08 07 :30 h.
Fecha 21/04; 21/08 17 :30 h.
Fecha 21/04; 21/08 15 :30 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de San L ázaro
pág. 345
M arzo – Septiembre
Fecha 21/03; 21/09 06 :00 h. Fecha 21/03 ; 21/09 07:30 h. Fecha 21/03; 21/09 08 :30 h.
Fecha 21/03; 21/09 14 :30 h. Fecha 21/03; 21/09 12 :00 h. Fecha 21/03; 21/09 09 :30 h.
Fecha 21/03; 21/09 15 :30 h. Fecha 21/03; 21/09 16 :30 h. Fecha 21/03 ; 21/09 17 :30 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de San L ázaro
pág. 346
Febrero – O ctubre
Fecha 21/03; 21/09 18 :00 h.
Fecha 21/02; 21/10 06 :30 h. Fecha 21/02; 21/10 08 :30 h. Fecha 21/02; 21/10 07 :30 h.
Fecha 21/02; 21/10 09 :30 h. Fecha 21/02; 21/10 10 :30 h. Fecha 21/02; 21/10 12 :00 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de San L ázaro
pág. 347
Enero – Nov iembr e
Fecha 21/02; 21/10 13 :30 h. Fecha 21/02; 21/10 14 :30 h. Fecha 21/02; 21/10 15 :30 h.
Fecha 21/02; 21/10 17 :30 h. Fecha 21/02; 21/10 16 :30 h.
Fecha 21/01; 21/11 07 :30 h. Fecha 21/01; 21/11 08 :30 h. Fecha 21/01; 21/11 10 :30 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de San L ázaro
pág. 348
Diciembre
Fecha 21/01; 21/11 12 :00 h. Fecha 21/01; 21/11 14 :30 h. Fecha 21/01; 21/11 13 :30 h.
Fecha 21/01; 21/11 17 :30 h. Fecha 21/01; 21/11 16 :30 h. Fecha 21/01; 21/11 15 :30 h.
Fecha 21/12 08:00 h. Fecha 21/12 10:00 h. Fecha 21/12 12:00 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Heliodón
Iglesia de San L ázaro
pág. 349
Fecha 21/12 16:00 h. Fecha 21/12 17:00 h.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San L ázaro
pág. 350
4.3.4. Da ylight Visu alizer. Estudio d e Solea miento.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San L ázaro
pág. 351
Iglesia de San Lázaro, 10:00 ho ras, Me ses Enero a Diciembre y equinoc cios.
Iglesia de San Lázaro, 11:00 ho ras, Me ses Enero a Diciembre y equinoc cios.
SL: San Lá zaro
Horas: 10:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SL: San Lá zaro
Horas: 11:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San L ázaro
pág. 352
Iglesia de San Lázaro, 13:00 ho ras, Me ses Enero a Diciembre y equinoc cios.
Iglesia de San Lázaro, 14:00 ho ras, Me ses Enero a Diciembre y equinoc cios.
SL: San Lá zaro
Horas: 13:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SL: San Lá zaro
Horas: 14:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San L ázaro
pág. 353
Iglesia de San Lázaro, 16:00 ho ras, Me ses Enero a Diciembre y equinoc cios.
Iglesia de San Lázaro, 17:00 ho ras, Me ses Enero a Diciembre y equinoc cios.
SL: San Lá zaro
Horas: 16:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SL: San Lá zaro
Horas: 17:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San L ázaro
pág. 375
4.3.5. Da ylight Visu alizer.
IGLESI A DE S AN L ÁZARO
Fachadas Sur y Oeste
Vista de Ábsi de des de
nave centra l
Fachada Sur y Ábsi de
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San L ázaro
pág. 376
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 416
Medición Cielo Re al, Va lor del Fact or de
Luz Día (a), en base a la m edición real n,
cielo nublado e iluminación ex terior 11500
Lux , fecha 21 de diciembre a las 12:00
horas. Es
tado actual
Medición Cabina Cielo Artificial, Valor del
Factor de Luz Día (a), en base a la m edición
n, cielo artificial e iluminación e xterior 7.200
Lux . Est ado original .
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 417
Valor del Fact or de Luz Día (a), en base a la medición real n,
cielo nublado e i luminación ex terior 11500 Lu x , f echa 21 de
diciembre a la s 12:00 hora s . Esta do act ual
Cálculo del Factor de Luz Día, ci elo
nublado, estado original.
Cálculo del Factor de Luz Día, cielo
nublado, estado actual.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 418
Iglesia de San Lá zaro: E n el á bside los val ores obten idos en la c abina de c ielo artif icial r esultan
entre 5 y 10 veces los valores obtenidos en el pro gra m a de cálculo o la m edición in situ. En la
nave c entral los valores obtenidos en la c abina d e c ielo artif icial osc ilan e ntre 5 y 10 veces los
valores obten idos en el pr ogram a de cálculo o l a m edición in situ, m ientras q ue las n aves
laterales la diferenc ia oscil a entre 4 y 7 veces.
4.3.6.4. Análisis comp arat ivo del estado origin al y actu al.
IGLESIA DE SAN L ÁZARO .
Una vez aplica da la m etod olo gía y anali zados los r esulta dos obte nidos d e esta i glesia se puede
compr obar qu e el ac abado inter ior de ladrillo enc alado, con sol ería de barro c oc ido, pot enci a
los niveles de ilum inación natura l en la nave central y nav es laterales. En est e cas o el re tablo
m ayor s e adapt a a la geo m etría del ábsi de perm i tiendo la l uz elev ada de las dos ve ntanas
originales. Es por tanto un ej emplo único de integración de r etablo y ábside, m ante niendo la
iluminaci ón n atura l. Al tra t arse de un edif icio anexo al h ospital co ntiguo por su fac hada nort e,
con am plios espacios en e l r esto de las fac hadas, la iluminació n es m áxi m a a través de los
huecos de l a fachad a este y sur, y est os niveles de ilum in ac ión m uy elevados com parados con
el res to de es ta tipología, aunque se desc onoce la co m pos ición de los rosetones en la fachada
principal oc ultos por una c rujía de f ábrica post erior.
Respecto a l soleam iento la presenc ia de esta t ipología de ret ablo m a y or p erm ite l a radiac ión
solar d irecta desde el á bside y des de el ócul o sup erior de la na ve c entra l sobre el ábside. Se
perm ite la r adiación s olar dir ecta a través de l a tota lidad de los hu ecos de la fac hada sur y es te
debido a la am plitud de lo s espacios ad yacentes, m ientras q ue al c arecer de r os etones en la
fachada oeste pu ede deducirs e que el sole am iento e n el interior de l ed ificio en el es tado actua l
resulta parc ialm ente sim ilar al soleam iento en el estad o original.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 419
IGLESIA San Lázaro
FACTOR DE LUZ DÍA
Simulación M edic ión Re al
Ábside Nave Central
Nave Lateral
Ábside
Nave Central
Nave Lateral
1,25% 1,10% 1,10% 1,40%
1,00% 1,10%
GLESIA San Lázaro
FACTOR DE LUZ DÍA
Estado Actual Estado Original
Ábside Nave Central
Nave Lateral
Ábside
Nave Central
Nave Lateral
1,25% 1,10% 1,10% 1,00%
0,90% 0,95%
Como se ob ser va en l a figura, la I g lesia de San Láz aro m uestra uno s val or es de
Factor de Iluminación Natural elev ados en ábside y en las naves central y laterales,
propios de la proporción de huecos q ue exi st en en los vanos de la iglesia tanto en el
ábside y muros perimetral es como sobre los arcos que separan las naves. Como se
deduce de la gr áfica, dich os v alores se han most r ado p rácticamente inalterados,
debido en gr an m edida a que la ig lesia no ha modificado su f isiono m í a en el ábside o
las naves desde su estado or iginal y q ue la inclusión del ret ablo que r emata el cr ucer o
central de la iglesia mantiene en su concepción los ventanales del ábside, por lo que a
diferencia de otros retablos mayores no cegó las ventanas del ábside facetado ,
permitiendo el acceso de la luz natural.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Cielo Real
M edic ión en Iglesia s - Estado Actual
pág. 420
4.4. Iglesi a de Santa M arina.
4.4.1. Nivele s de ilum inac ión real en in terior.
Planta co n l os valores o bteni dos en la m edición r eal del estado actual según l as c ondicion es
siguientes :
Condiciones ext eriores: Ci elo nu blado, 2 1 d e D iciem bre, 12 :00 hor a solar. N ivel exterior 11. 500
lux.
• Niveles int eriores m edidos en Lux, pl ano hor izontal a 90 cm . del suelo.
( ) FIN, Fac tor de Il um inación Natura l %.
Estado Actual
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de Santa Marina
pág. 421
4.4.2. Da ylight Visu alizer. Estudio d e Solea miento.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de Santa Marina
pág. 422
Iglesia de San t a Marina , 10:00 horas, M eses Enero a Diciembre y e q uinocci os.
Iglesia de San t a Marina , 11:00 horas, M eses Enero a Diciembre y e q uinocci os.
SM: Santa Marina
Horas: 10:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SM: Santa Marina
Horas: 11:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Es teban
pág. 423
Iglesia de San t a Marina , 13:00 horas, M eses Enero a Diciembre y e q uinocci os.
Iglesia de San t a Marina , 14:00 horas, M eses Enero a Diciembre y e q uinocci os.
SM: Santa Marina
Horas: 13:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SM: Santa Marina
Horas: 14:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de Santa Marina
pág. 424
Iglesia de San t a Marina , 16:00 horas, M eses Enero a Diciembre y e q uinocci os.
Iglesia de San t a Marina , 17:00 horas, M eses Enero a Diciembre y e q uinocci os.
SM: Santa Marina
Horas: 16:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SM: Santa Marina
Horas: 17:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de Santa Marina
pág. 446
4.4.3. Da ylight Visu alizer.
IGLESI A DE S ANT A M A RI N A
Fachada Nor te y Ábside
Vista de Ábsi de des de
nave centra l
Fachada O este y sur
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de Santa Marina
pág. 447
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 472
4.4.4. Análisis de r esultad os.
4.4.4.1. E n las m edidas in situ de los ni veles de ilum inación n atura l de est a iglesi a, c om paradas
con los resultados de l program a de cálculo DAYLIG HT VISUALIZER, se observa n los
siguientes puntos:
IGLESIA DE SAN TA MARINA
Medición Cielo Real, Valor del Factor de
Luz Día (a), en base a la medición real n,
fecha 21 de d ic iembre a las 12:00 horas,
Iluminación ex terior 11500 Lux. Estado
actual.
Cálculo realizado el 21 d e diciem bre , cielo
nublado, a las 12:00 horas. Estad o origina l /
actual.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 473
Existe un par alelism o total de los ni veles de ilum inaci ón en el caso d e condici ones orig inales y
actuales de e s ta iglesia, qu e conser va la práct ica totalidad d e l os huecos o riginales y sin
retablo m a yor en el ábside.
Cálculo del Factor de Luz Día, cielo
nublado, estado original.
Cálculo del Fac tor de Luz Día, cielo
nublado, estado actual .
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 474
4.4.4.2. Análisis comp arat ivo del estado origin al y actu al.
IGLESIA DE SANT A MARI NA.
Una vez ap licada la m etodología y ana lizados los res ultados obtenidos de esta iglesia s e
puede c om probar que e l ac abad o i nterior de ladr illo visto, con so lería d e barr o coc ido, pot encia
los efectos de la ubicación de las ventanas de ábside y fachada princ ipal, orienta das a oriente
y occ idente. La luz m ás abundant e se recib e a prim era hora de la m añana y a últim a de la
tarde, iluminando en el prim ero de los casos la zona del altar a un contra luz levemente
m atiz a do por l o aport ado p or las ve ntanas occidenta les. A últ im a ho r a d e la tarde la parte más
iluminada es e l altar directam e nte. Las venta nas del ábs ide produc en un efecto de contralu z y
la lu z in troduc ida a través de las ventanas de po niente produce un ha z de luz fo calizad o sobre
el altar. En es te cas o la inexistencia de retabl o m ayor así c omo la presencia de l os
cerram ientos de alabastr o de todos s us huecos, permite las observac iones anteriores
m anteniendo la ilum inación nat ural origin al. A l trat arse de un ed ificio con am plios es pacios en
su fachada oeste y m edios en la sur y este , la i lum inación natural es m áxim a a través d e los
huecos de la fachada oeste, y los niveles d e iluminación podrían servir de r eferenc ia a los
patrones de esta ti pología , aunque esto n o fue así hasta las suc esivas r estaur aciones de l
tem plo posteriores a la déc ada de 1940, tr as la p érdid a del reta blo m a yor.
Respecto a l soleam iento, la in existenc ia de reta blo m ay or perm ite la radiac ión solar directa
desde el ábs ide y d esde e l ócu lo sup erior de la nave central so bre el á bside. Se perm ite la
radiación s olar d irecta a tra vés de la t otalidad d e l os huecos de l a f achada sur y oeste debido a
la m agnitud de los es pacio s adyacentes. Tr as es tas dos observac iones puede d educirs e que el
soleam iento e n el i nter ior del ed ificio en el estad o ac tual res ulta m uy próxim o al s oleam iento en
el estado or iginal.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 475
IGLESIA Santa Marina
FACTOR DE LUZ DÍA
Simulación M e dici ón Real
Ábside Nave Central Nave Lateral Ábside
Nave Central Nave Lateral
1,30% 0,50% 0,26% 1,25%
0,41% 0,30%
IGLESIA Santa Marina
FACTOR DE LUZ DÍA
Estado Actual Estado Original
Ábside Nave Central Nave Lateral Ábside
Nave Central Nave Lateral
1,30% 0,50% 0,26% 1,30%
0,50% 0,26%
Com o se obser va en la f igura, la Ig lesia d e Santa Marina m uestr a unos valores de F actor de
Iluminació n Natural elevad os en la zona de l ábside, m edios en la nave central y bajos en las
laterales, prop ios de l a red ucida pro porció n de hueco s que existen en los v anos de la iglesia .
Com o s e deduce de la gráf ica, dichos valores se han mos trado prác ticam ente inalter ados,
debido en gra n m edida a q ue la ig lesia n o ha m odifica do su fision om ía tanto e n e l ábside c om o
en las naves desde su es tado origina l. La inex istencia del ret ablo m a yor pe rm ite que las
ventanas del ábside f acet ado introd uzcan la l uz nat ural, com o se c oncibe en las iglesias d e
arquitectura m udéjar, cu yo altar que da m ás ilum inado que las n aves c entral o lat er ales.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Cielo Real
M edic ión en Iglesia s - Estado Actual
pág. 476
4.5. Iglesi a de San M arco s.
4.5.1. Nivele s de ilum inac ión real en in terior.
Planta co n los va lores o btenidos en la m edició n real del es tado actua l seg ún l as condici ones
siguientes :
Condiciones ext eriores: Ci elo nu blado, 2 1 d e D iciem bre, 12 :00 hor a solar. N ivel exterior 11. 500
lux.
• Niveles int eriores m edidos en Lux, pl ano hor izontal a 90 cm . del suelo.
( ) FIN, Fac tor de Il um inación Natura l %.
Estado Actual
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Marcos
pág. 477
4.5.2. Da ylight Visu alizer. Estudio d e Solea miento.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Marcos
pág. 478
Iglesia de San Ma rcos, 10:00 horas, M eses Ener o a Diciembre y equinoc cios.
Iglesia de San Ma rcos, 11:00 horas, M eses Ener o a Diciembre y equinoc cios.
SMC: San M arcos
Horas: 10:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SMC: San M arcos
Horas: 11:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Marcos
pág. 479
Iglesia de San Ma rcos, 13:00 horas, M eses Ener o a Diciembre y equinoc cios.
Iglesia de San Ma rcos, 14:00 horas, M eses Ener o a Diciembre y equinoc cios.
SMC: San M arcos
Horas: 13:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SMC: San M arcos
Horas: 14:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Marcos
pág. 480
Iglesia de San Ma rcos, 16:00 horas, M eses Ener o a Diciembre y equinoc cios.
Iglesia de San Ma rcos, 17:00 horas, M eses Ener o a Diciembre y equinoc cios.
SMC: San M arcos
Horas: 16:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SMC: San M arcos
Horas: 17:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Marcos
pág. 502
4.5.3. Da ylight Visu alizer.
IGLESI A DE S AN M A RCO S
Fachada Nor te y Ábside
Vista de Ábsi de des de
nave centra l
Fachadas Oes te y Sur
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Marcos
pág. 503
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Román
pág. 548
4.6.2. Da ylight Visu alizer. Estudio d e Solea miento.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de Santa Marina
pág. 549
Iglesia de San Román, 10:00 ho ras, M eses Enero a Dici embre y e quinoccios.
Iglesia de San Román, 11:00 ho ras, M eses Enero a Dici embre y e quinoccios.
SR: San Rom án
Horas: 10:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SR: San Rom án
Horas: 11:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de Santa Marina
pág. 550
Iglesia de San Román, 13:00 ho ras, M eses Enero a Dici embre y e quinoccios.
Iglesia de San Román, 14:00 ho ras, M eses Enero a Dici embre y e quinoccios.
SR: San Rom án
Horas: 13:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SR: San Rom án
Horas: 14:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de Santa Marina
pág. 551
Iglesia de San Román, 16:00 ho ras, M eses Enero a Dici embre y e quinoccios.
Iglesia de San Román, 17:00 ho ras, M eses Enero a Dici embre y e quinoccios.
SR: San Rom án
Horas: 16:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
SR: San Rom án
Horas: 17:00 h.
Mes: Enero (0 1) a D iciem bre (12)
Mes: 21-03, equinocc io pri m avera
Mes: 21-09, equinocc io oto ño
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Román
pág. 573
4.6.3. Da ylight Visu alizer.
IGLESI A DE S AN ROM Á N
Fachada Nor te y Ábside
Vista de Ábsi de des de
nave centra l
Fachadas Oes te y Sur
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
pág. 613
4.6.4. Análisis de r esultad os.
4.6.4.1. En las m edidas in situ de los n iveles ilum inación natural en esta igl esia, c omparando
estos n iveles con los r esultados del pr ogram a de c álculo DAYL IGHT V ISUAL IZER se o bser van
los siguientes punt os:
IGLESIA DE SAN ROMÁN
Cálculo realizad o el 21 de dic iembre, cielo
nublado, a la s 12:00 horas . Estado original.
Cálculo realizad o el 21 de dic iembre, cielo
nublado, a la s 12:00 horas . Estado
actual.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Medición Cielo Real, Va lor del Fact or de
Luz Día (a), en base a la medición real n,
fecha 21 de dicie mbre a las 12: 00 horas,
Iluminación ex terior 11500 Lux. Estado
actual.
Cálculo del Factor de Luz Día, cielo
nublado, estado original.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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4.6.4.2. Análisis comp arat ivo del estado origin al y actu al.
IGLESIA DE SAN RO MÁN
Una vez aplica da la m etodol ogía y anal izados los res ultados obteni dos de esta iglesia s e pu ede
compr obar que el ac abad o inter ior es tucado, con s olería de m ármol blanco, potencia los
niveles de ilum inación en la nave centr al y latera les. En este caso existe retab lo en la c apilla
m ayor que s ust itu y ó al á bside poligon al, c onsta ndo es ta de huecos ele vados later ales. La
existencia de huec os sobr e l os arcos que se paran la na ve ce ntra l d e las lateral es perm ite un a
luz cen ital uniform e, potenc iando la ingr avide z de la c ubierta, de claras rem iniscenc ias de la
arquitectura árab e, m ientras que los roseto nes de la f achada principa l, con vidrier as, al tratarse
de u n e dificio exen to c on am pl ios es pacios e n l a fac hada o este, perm iten una m áxima
iluminaci ón. Se e ncuentr a c egado e l óculo sobre la ca pilla m a yor tras la intervenc ión barroca, lo
que junto a la inexis tencia del ábsi de orig inal resta foc alidad al ed ificio.
Respecto al s oleam iento la presencia de r etab lo m a yor im pide la r adiaci ón so lar directa des de
el ábsi de sólo pres ente g racias a las ventan as elevadas later ales de la capilla m a y or. Se
perm ite la rad iación sol ar directa a través de la to tal idad de los hu ecos de la f achada oeste
debido a la m agnitud de los espaci os ad yacentes, por lo que resul ta la penetrac ión s olar de
m ayor carácter en es te ed ificio.
Cálculo del Factor de Luz Día, cielo
nublado, estado actual.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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IGLESIA San Romá n
FACTOR DE LUZ DÍA
Simulación M edic ión Real
Ábside Nave Central Nave Lateral Ábside
Nave Central Nave L ateral
0,62% 0,45% 0,26% 0,40%
0,30% 0, 10%
IGLESIA San Romá n
FACTOR DE LUZ DÍA
Estado Actual Estado Original
Ábside Nave Central Nave Lateral Ábside
Nave Central Nave Lateral
0,26% 0,17% 0,13% 0,50%
0,30% 0,30%
Com o se observa en la fi gura, l a Iglesi a de San Ro m án m ues tra unos valores de F actor de
Iluminació n Natural m edios en la nave central y laterales, propios de la ilum inación cenital
uniform e pr oporcionada por los h uecos s obre l os arc os que separ an la na ve s ur de la c entral .
Se obs erva una drástica re ducc ión de la ilum inación en la zona pr óxim a al ábsi de, debido a la
sustitución del ábs ide original p or la c apilla m ay or barroca, q ue su puso el c egado de los
ventanales del m ism o y la apertur a de los hue vos ele vados latera les.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Cielo Real
M edic ión en Iglesias - Estado Actual
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4.7. Iglesi a de Santa C atal ina.
4.7.1. Nivele s de ilum inac ión real en in terior.
Planta c on l os valores o btenidos en la m edi ción rea l del estad o actual seg ún las condicion es
siguientes :
Condiciones ext eriores: Ci elo nu blado, 2 1 d e D iciem bre, 12 :00 hor a solar. N ivel exterior 11.500
lux.
• Niveles int eriores m edidos en Lux, pl ano hor izontal a 90 cm . del suelo.
( ) FIN, Fac tor de Il um inación Natura l %.
Estado act ual
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de Santa Catalina
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4.7.2. Da ylight Visu alizer.
IGLESI A DE S ANT A CA T ALIN A
Fachada Nor te y Oeste
Vista de Ábsi de des de
n
ave centra l
Fachadas Oes te y Sur
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
Resul tados. Daylight Visualizer
Iglesia de San Marcos
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“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Analiza dos los resultados comparativos de la medición r eal y la simulación del est ado
actual utilizan do el programa de cálculo, los valores son proporcional es en el ábside,
nave central y na ves laterales, pero siempre los nivele s en la medición real resultan
mucho menores debido a la presencia de vidrie ras en los huecos, en muchos casos
además con elementos de protección de los m ismos (rejas, cortinas ,…), y la presencia
de retablos, cuadros y otros bienes muebles en zona in fer ior del ábside, naves
laterales y pilares de los ar cos. (ej. Omnium Sanctorum) . El tipo de ladri llo visto (por su
textura y color) o el mor tero entre los mismos determina mayor o menor simil itud entre
los resultados, y a q ue e n aquellos ejemplos de menor r ugosidad y tonalidad más clara
la diferencia es menor (Ej. San ta Marina) y en l os de mayor r ugosidad y tonali dad más
oscura la diferencia de resultados es mayor ( ej. San Esteban). La m ayor semejanza
se pr oduce en los ejempl os con revestimiento continuo y blanco ( Ej. San Lázaro o
San M arcos).
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Analiza dos los resultad os comparativ os del estado ori ginal y act ual utili zando el
programa de cálculo, los valores son similares en la nave central y naves later ales,
puesto que se han manteni do la may oría de los huecos sobre ambas nav es (Ej. Santa
M arina, Omnium Sancto rum,..) En aquellos ej em plos donde no existen huecos en las
naves laterales y no resulta posible determinar la e xistencia de estos en el estado
original los valores son asi mismo similares (ej. San Marcos). Por el contrario, las
diferencias más evid entes se dete rminan en el áb side en los ejemplos q ue const an d e
retablo m ayor (ej. San Esteban) o en aquellos otros en los que han sido ceg ados lo
huecos (ej. San Marcos). Esta diferencia es menor cuando existe bal daquino o
vid rieras en los huecos del ábside (ej. O mnium Sanctorum) y la m ayor coincidencia se
produce cuando el ábsi de carece de objetos muebl es y los huecos constan de vidrio
traslúcido o alabastro (Ej. San Lázaro, Santa Marina). En otros ej emplos se han
considerado similares e stado original y actual debido a la inexistenci a del áb side
mudéjar (ej. San Marcos) o a que este se encuentra t otalmen te alterado (Ej. Santa
Catalina).
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Com o se observa e n las gr áficas , la dif erencia r elat iva de los F actores de I lum inación Natural
para todos los m ode los es próxim a al 20%. Com o extrem os s e puede observ ar el c aso de la
iglesia de San Este ban, donde e l error relativo s upera con crec es el 70%, y la i glesia de San
Lázaro, do nde el er ror es inferior al 10%. El m argen de error prom edi o es del 27%. Cabe
deducir que los program a s inform áticos son una herr am ienta útil en la estim a ción de los
Factores de Ilum inación N atural, aun que s u precisió n sea c uestionab le a tal es ef ectos. T al y
como se ha d educido a lo largo d el desarrollo de esta tesis, c abe determ inar que el m argen de
error proviene de dif erent es f actor es, tales com o una im prec isa def inició n g eom étrica del
m odelo, la var iación en la trans m itancia de los vidri os, la indefinici ón d e un coef iciente de
conservaci ón que af ecte a la r eflectanci a de las s up erf icies y las propias lim itaciones de los
program as de c álculo, cu ya precisión ha s ido testead a para m odelos sencillos, pero que se ve
claram ente alterad a para m odelos de m a y or com plejidad.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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5. CONCLUSIONE S.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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Iglesia de Omniu m Sanctoru m, Sevilla
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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5. CONCLUSIONE S.
5.1. Observ aciones.
Tr as el análisis d e los res ultados exp uestos, l as c onclusi ones s e extien den al tota l de la
m uestra de las iglesias mudéj ares de Sev illa, y a que los modelos el egidos s intetizan l as
distintas variaci ones sobr e el ti po i nicial. Es abso luta m ente determ inante el eje de la nave de
estas ig lesias m udéj ares, q ue s igue la dirección O EST E-EST E, con dist intas var iaciones s obre
el m i sm o, por lo que la s prim eras horas del día se perm ite la acc ión directa del sol penetrando
por los huecos del ábsid e, con una enorm e carga simbólica. Al atard ecer, el sol il um inará el
altar desde los huec os de la entra da d e la na ve, tam bién c on fuer te contenido sim bólico. Sin
em bargo, en las hor as c entral es de l día, el s ol p enetra siem pre por la f achada Sur , la
corres pondiente a la Epís tola, ilum i nando el sue lo de la igles ia en s u lado Nor te, es dec ir, en la
nave del Evangelio.
El res ultado es u na asim etría percep tiva c undo ha y c ielos des pejados , p or lo q u e r esulta m uy
significativ o el análisis de la s ección trans versal d e la na ve, q ue perm i te com probar las
condiciones de so leam iento y de il um inación.
La u bicación de las ven tanas, orienta das a oriente y occidente, m anifiesta que l a in tenc ión de
los c onstructor es de es tas iglesias era qu e la luz m ás abundant e s e recibiera en su interior a
prim era hora de la m añan a y a ú ltima de la t arde, ilum inando en el pr im ero de los casos la
zona del altar a un co ntraluz levem ente m atizado por lo aport ado por las ventan as
occidental es, lo que m anifestaba un aspec to m ístico, velando la visión del rito y propic iando la
identificació n de la l uz c on la di vinidad. A últ im a hora de la tarde , la parte m ás ilum inada ser ía,
asim ism o, el alt ar, p ero e n es e m om ento y no a con traluz s ino directam ente, per m itiendo la
correc ta visión d el m ism o, ta l y c om o se ha obs ervad o en los ensa y os de los diferentes
m odelos.
La ubicació n d e las ventanas en las igles ias m udéj ares es consec uencia d e concebir la lu z
como un elem ento pote nciador de l a ate nción d e los f ieles a lo que aco ntecía en el ár ea del
altar: a prim era hora de la m añana la lu z se intro ducía a tr avés de las ve ntan as del ábs ide
produciend o u n ef ecto de c ontralu z sobr e e l of icia nte y a últim a hora de la tarde la lu z
introducid a a tr avés de l as vent anas de pon iente pr oduce un h a z d e lu z f ocalizado sobre e l
altar. Res ulta dest acable la variac ión de i lum inación en el estad o actu al, e n a quel lo cas os de
existencia de reta blo cubri endo los ventana les del ábside.
Se trata de una ar quitectur a que pone espec ial énf asi s en el es pacio interior, en c ontraste c on
el espacio exterior, pres tan do una importanc ia relati vam ente m enor a la apariencia externa. Es
una arq uitectura que debe ser experim entada, intr oduciénd ose en e lla y observada desde
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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dentro, y a que ocu lta s us r asgos m ás r elevantes en el i nterior, tras un ex terior que no rev ela
dem asiado.
En c uanto a l seg undo obj eti vo d e esta t esis, es dec ir, la d efinic ión de un a m etodolog ía para
docum entar la i luminació n original de e difici os patrim oniales, l a base metodológ ica resulta
extrapolab le a otras tipolo gías, utilizando los d iferen tes m étod os de estu dio y v alidando s u
precisión en otros edif icios de valor histórico y cu ltur al. En cu anto al s ole am iento, la s im ilar
orientació n de tod as las iglesias estud iadas f acilita el a nálisis d e los res ulta dos , difícilm ente
extrapolab le a otras t ipolog ías.
5.2. Síntesi s.
− L a luz e nf atiza la focalidad del a ltar com o espacio sí m bolo y refuer za la lineali dad de la
nave com o el lugar de la asam blea, que m ira al altar.
− L a lu z de l sol es uti lizad a com o ref uerzo de los aspectos ant erior es y con c arácter
efectista.
− E l espaci o se m antiene s in refer encias con el esp acio exterior.
− E l a ltar es el centro de la atenc ión del espaci o eclesial por lo q ue consti tu ye el f oco
compos itivo. Por e llo, el altar, en el centro del ábside, se convierte e n la z ona m ás
iluminada c uando la luz co labora de form a ade cuada en la p ercepc ión del esp aci o.
− E l á bside es util izado así com o f ondo de som bra sobre el que destaca el altar ilum inado
por la f uente de lu z trasera del m ism o que lo des taca p or la creac ión de c ontral uz.
− L a luz pr ocede de arriba, bien sea cenital o l ateral, m anteniendo un carácter s im ból ico. La
nave centra l y las naves lat erales, des tinadas a los f ieles, se m anti enen en pe num bra.
− E l lugar d estinado a los f ieles s e plantea, c om o se recoge anter iorm ente, com o un espaci o
fuertem ente c ondicion ado por la presenc ia de un f oco com positivo en el altar, p or lo q ue
se plantea un esp acio dire ccional co n m arcado car ácter lineal. Se us an tr es n aves, las
laterales s uele n qu edar r el egadas a l a circ ulación y l as capillas latera les q ueda n c omo
espacios secundar ios po r qued ar fuera del esquem a compos itivo. Ello o cur re porque
dichas nav es, par alelas al eje f ocal, no conf lu yen en el f oco.
− E l es pacio es per cibido baj o el f oco de l uz del altar y la luz c enita l ( o pr ác ticam ente
cenital) d e la na ve. E l c arácter line al es enf atiza do por las sec uencias de hu ecos
pareados.
5.3. Resumen.
La lu z na tura l, enten dida desde el inic io en la c onc epción d e estos edif icios com o elem ento
definidor, ha s ido s ust ituida por l a lu z art ificial. Este hecho afecta en genera l a los edif icios de
uso público, per o incluso e n los de uso residencia l la luz ha perdido im portancia, agrav ándose
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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este hecho en d eterm ina dos grupos soc iales y zona s geográficas . De hec ho es en la
infravivien da donde el uso de la lu z natural es s ustitui da p or la artif icial y es precis o in dicar que
la m ay or parte d e las inter venciones que han t erm inado con la lu z nat ural en las iglesias
m udéjares objeto de este es tudio, s e l ocali zan en un área ge ográf ica de la ciud ad do nde este
tipo de viviendas r esultaba f recuente y tem poral m ente la ex pansión de est as coincid e con las
intervenc iones seña ladas, com o consec uencia de divers os f actores:
− Desconocim iento del uso r acional de la lu z natura l.
− Cue stiones ps icol ógicas d e los ocupa ntes, senti do d e segur idad y de protecci ón f rente a
los agent es atm osf éricos.
− Con dicio nes geogr áf icas y clim áticas, con fue rtes r adiaciones solares y altas
tem peraturas.
− P rogresi vas interv enciones en la edificac ión, cegand o o cubr iendo huecos por d if erentes
elementos qu e dif ícilm ente s e retiran, por adaptaci ón d e los us uarios .
En las iglesias m udé jares de Sevilla, espacios conc ebid os bajo la pres enc ia de la luz n atura l,
las causas q ue pr ovocaron la pérdi da de est a son cron ológicam ente:
− A p artir del sig lo X V co n l a apar ición de los re tablos en la i glesias de t oda la penínsu la,
con un uso m ás ex tendido en el s iglo X VI, elim inando los huecos de ilum inación en el
ábside.
− A partir del siglo X VII c on la incorporaci ón de cap illas laterales anexas que pro vocar on la
alteración de la s estructura s mudéjares origi nales, an ulando los hue cos de ilum inación en
las naves laterales .
− E specialm ente en el sig lo X VII, c on la c olm atación u rbana d e la c iudad am ural lada, las
estructuras origina les se c olm atan con constr uccio nes yuxtapuestas anex as a p arroquias
e ig lesias, tales com o dep endencias, a lm acenes, viviendas, …pro vocando la e lim inación
de los huecos del ábsid e y las na ves later ales, y en algunos casos de la f achada oes te,
m ediante la construcc ión d e crujías anexas.
− A part ir del XVII la inco rporación de vidrier as y otros el em entos en los huecos,
dism inuyendo el efecto de la can tidad de luz n atura l y otorgand o otros as pectos como el
color.
− A p artir de la se gunda m itad del si glo X IX la inc orpora ción de la luz ar tificial en l as igles ias
provoca una p érdida de inter és total por la l uz natural, que se suplanta por la l uz artificial y
los escasos huecos que qu edan libres se cubr en con cortinas o se ci egan.
− P aralelam ente un cam bio de hábit os sociales en c uanto a h orarios provoca que la m ayor
parte de l as celebraciones m atutinas, c on gran im portancia de l sim bolism o de la luz, se
desarrol len en la tar de-noc he presci ndiendo d e la lu z natural.
“Soleamiento e iluminación natural en las iglesias mudéja res de Sevilla”. Honorio Aguilar García.
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5.4. Epílogo.
Este pro yecto de i nvestiga ción pret ende s er una herr am ienta de trabaj o en pos ibles pro y ec tos
de rehab ilitación, no sólo d e aplicación en la t ipología objeto de est e an álisis.
Al igual que u n estu dio pr ev io d e las con diciones de ilum inación natural antes de a bordar el
proyecto de re habilitac ión, es pos ible exten derlo a otros as pectos del ac on dicionam iento
natural.
Una vez an alizados l os r esultados de esta investi gac ión, par ece f undam ental dicho es tudio
previo, p ues en conc reto la ilum inación n atural y los ef ectos del s oleam iento e n determ ina dos
edificios, especialm en te este últim o aspecto e n aquellos cuya or ientació n no e s arbitraria,
resultan c laves im pr escindibles en la a decua da inter vención de l arquit ecto.
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BIBLIOGR A F Í A.