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Hacia el empoderamiento de las mujeres en las artes. Pintoras españolas en los Salones franceses (1850-1900)

Illán Martín, Magdalena

Abstract

La segunda mitad del siglo XIX fue un período de especial relevancia en el proceso de empoderamiento implementado por las mujeres artistas en general y por las pintoras españolas en particular. Un ejemplo de ello es que algunas de esas pintoras españolas lograron exhibir sus obras en la exposición internacional más influyente para el posicionamiento de un artista -mujer u hombre- en el mercado: el Salón de París. Este trabajo señala quiénes fueron esas artistas -muchas de ellas desconocidas o escasamente estudiadas-, qué obras presentaron en los Salones y cómo fue recibida su producción a través de la obtención de galardones y de la opinión de la crítica de arte.

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Mujeres, Arte y Poder. El papel de la mujer en la transformación de la Literatura y las Artes - 107 - HACIA EL EMPODERAMIENTO DE LAS MUJERES EN LAS ARTES. PINTORAS ESPAÑOLAS EN LOS SALONES FRANCESES (1850-1900) 1 TOWARDS THE EMPOWERMENT OF WOMEN IN THE ARTS. SPANISH WOMEN PAINTERS IN SALONS (1850-1900) Magdalena Illán Martín Universidad de Sevilla, España La segunda mitad del siglo XIX fue un período de especial relevancia en el proceso de empoderamiento implementado por las mujeres artistas en general y por las pintoras españolas en particular. Un ejemplo de ello es que algunas de esas pintoras españolas lograron exhibir sus obras en la exposición internacional más influyente para el posicionamiento de un artista -mujer u hombre- en el mercado: el Salón de París. Este trabajo señala quiénes fueron esas artistas -muchas de ellas desconocidas o escasamente estudiadas-, qué obras presentaron en los Salones y cómo fue recibida su producción a través de la obtención de galardones y de la opinión de la crítica de arte. Palabras clave: Mujeres artistas, pintoras españolas, siglo XIX, Salón, Francia. During the second half of 19th century, the empowerment of Spanish women painters played a key role in the development of fine arts in this period. Namely, the fact that some Spanish women artists took part in the best-known influential international exhibition at the moment: the Salon of Paris. This article aims to show who these women painters were -unknown personalities or mainly unexplored-, along with those works which were exhibited in the Salon, the awards obtained, likewise the specialized opinion given by art critics. Keywords: Women artists, Spanish women painters, XIXth Century, Salon. France. 1 Este trabajo de investigación se ha elaborado en el marco de los Proyectos I+D “Las artistas en España (1804-1939)”, HAR2017-84399-P, Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, y “Pintura andaluza del siglo XIX en Francia: estudio de fuentes archivísticas, hemerográficas y museológicas” HAR2013-42824-P, así como del Grupo de Investigación “Laboratorio de Arte”, HUM-201, Universidad de Sevilla. Mujeres, Arte y Poder. El papel de la mujer en la transformación de la Literatura y las Artes - 108 - Introducción. Durante la segunda mitad del siglo XIX algunas pintoras españolas consiguieron que sus obras fueran admitidas en la que se constituía en estos momentos como la exposición de arte más relevante del ámbito cultural: el Salon de París. Organizado anualmente por la Société des Artistes Français y celebrado en el Palais des Champs-Elysées de la capital francesa en los meses de mayo a junio, el Salón representaba una meta primordial para cualquier artista que ambicionara el reconocimiento por parte de la crítica, del mercado y, en general, de la escena artística internacional. A lo largo de dicho período el número de pintoras españolas que participaron en el Salón superó la veintena. Algunas de ellas obtuvieron, en efecto, la valoración de su talento creativo por parte de la crítica y de las instituciones artísticas -logrando galardones en las principales exhibiciones- y disfrutaron del éxito de mercado, colocando su producción en los más importantes marchantes y consiguiendo encargos de prestigiosos coleccionistas privados y de instituciones públicas francesas. Con ello, contribuyeron notoriamente a visibilizar la presencia de las mujeres creadoras en la escena artística, exigiendo que se las tratara como artistas profesionales, como reclamaba en sus cartas y entrevistas la pintora María Luisa de la Riva, que se presentaba como “Pintora profesional, que trabaja para vivir” 2 . Sobre algunas de las artistas que se tratarán en este trabajo se conocen datos biográficos y parte de su producción creativa 3 ; otras continúan siendo completamente desconocidas en la actualidad. En cualquier caso, son exiguas las monografías que han estudiado en profundidad la trayectoria personal y profesional de estas pintoras, siendo uno de los objetivos de este trabajo impulsar eventuales investigaciones al respecto. Los datos sobre las trayectorias personales y profesionales de las artistas, así como sobre sus producciones creativas, han sido consultados a partir de fuentes documentales, hemerográficas y bibliográficas, en gran parte inéditas, examinadas en archivos y centros de investigación franceses, como los Archives de Paris, la Bibliothèque del Institut National d’Histoire de l’Art y la Bibliothèque Nationale de France. Igualmente, han sido consultados los catálogos oficiales de los Salones publicados entre 1850 y 1900, así como otros catálogos sobre el Salón de naturaleza no oficial. 2 ILLÁN, Magdalena y LOMBA, Concha, catálogo de la exposición Pintoras en España (1859-1926). De María Luisa de la Riva a Maruja Mallo, Zaragoza: Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2014, p. 11. 3 Para el estudio de estas artistas, cfr. DIEGO, Estrella de, La mujer y la pintura del XIX español. Cuatrocientas olvidadas y algunas más, Madrid: Ed. Cátedra, 2009. Algunas de las artistas son mencionadas en NOËL, Denise, Les femmes peintres au Salon: Paris, 1863-1889, Paris, Université de Paris 7, Tesis doctoral inédita, 1997; COLL, Isabel, Diccionario de mujeres pintoras en la España del siglo XIX, Barcelona: El centaure groc, 2001; ILLÁN y LOMBA, op. cit., (nota 2). Fuentes que citan a algunas de las artistas: OSSORIO Y BERNARD, Manuel, Galería biográfica de artistas españoles del siglo XIX, Madrid: Imprenta de Moreno y Rojas, 1883-1884; BÉNEZIT, E., Dictionnaire critique et documentaire des peintres, sculpteurs, dessinateurs & graveurs de tous les tempes et de tous les pays. T. I, Paris: Ernst Gründ, Éd. 1924. Mujeres, Arte y Poder. El papel de la mujer en la transformación de la Literatura y las Artes - 109 - La consulta y el examen de dicha documentación ha posibilitado alcanzar el objetivo prioritario perseguido en este trabajo: poner en valor la participación de las pintoras españolas en los Salones como un hecho representativo del proceso de empoderamiento que impulsaron las artistas en la segunda mitad del siglo XIX y que ha sido, en gran medida y al igual que las trayectorias de dichas artistas, invisibilizado por la historiografía artística tradicional. Un objetivo ambicioso: exponer en el Salón. Exponer en el Salón no fue para las pintoras españolas, ni para las mujeres artistas en general, un objetivo sencillo. Los prejuicios machistas sobre las artistas estaban firmemente instalados en la escena cultural, manifestándose una rotunda resistencia al acceso igualitario de las artistas a los principales canales de profesionalización, lo que se evidencia a través de diferentes y numerosas estrategias establecidas para fomentar la infravaloración de la producción creativa realizada por las mujeres. Los habituales obstáculos que minaban el recorrido profesional de una artista en cualquier sector de la cultura decimonónica, adquirían especial énfasis en el Salón, ya que éste se constituía como una plataforma de relevancia excepcional para el ingreso y la consolidación de cualquier artista en el mercado y, por ello, era muy intensa la competitividad entre los profesionales del arte para ser invitados a exponer en él. Por tanto, para una artista, el mero hecho de ser invitada a exponer en el Salón era un triunfo en sí mismo, al margen de la obtención de los eventuales galardones que se convocaban en cada edición. Precisamente, uno de los factores en los que se pone de relieve de manera más evidente el sexismo imperante en el Salón era, sin duda alguna, la adjudicación de los premios. Ninguna artista, española o de cualquier otra nacionalidad, fue laureada con la Medalla de Honor; minoritarias fueron las artistas, y ninguna española, que alcanzaron la Medalla de Primera Clase; un número reducido de artistas, algunas españolas, consiguieron una Medalla de Segunda o de Tercera Clase y el galardón más accesible para las mujeres - aunque no por ello sencillo de obtenerfue la Mención Honorífica, que lograron algunas artistas españolas. No obstante, al margen de la obtención de los premios, la participación de una artista -o de un artista- en el prestigioso Salón parisino contribuía notablemente a la difusión de su obra, recogiéndose la noticia en la prensa nacional como un éxito no solo individual de la artista en cuestión, sino como un éxito del país. En este sentido, son numerosos los casos protagonizados por las pintoras españolas, adquiriendo especial relevancia Alejandrina Gessler, Amélie Beaury-Saurel o María Luisa de la Riva. Las pioneras: las primeras pintoras españolas en el Salón. Las primeras artistas españolas que participaron en el Salón parisino, en la década de 1850, nacieron en Cuba, colonia de España en estos momentos, por lo que figuran en los catálogos como artistas españolas y Mujeres, Arte y Poder. El papel de la mujer en la transformación de la Literatura y las Artes - 110 - fueron representantes del arte español en las exposiciones universales coetáneas. La pionera fue la pintora nacida en La Habana Matilde Aïta de la Peñuela (n. 1840), única mujer artista en la sección española de la Exposición Universal de París de 1855, en la que participó con 15 años de edad. La artista residió en Francia desde 1850, adonde se trasladó tras la muerte de su padre junto a su madre, de origen francés. En la capital gala se formó en los estudios de Ary y Henry Scheffer y de Rosa Bonheur 4 , con quien se especializó en la temática que más éxito le reportó, la pintura de gatos. Aïta desarrollo una trayectoria profesional estable que le permitió vivir, a ella y a su madre, de su producción creativa, siendo bien valorada por críticos como Théophile Gautier y concurriendo a seis ediciones del Salón entre 1859 y 1868 5 . Una década después, en 1860, otra artista cubana, nacida en Santiago de Cuba, Gabriela Valdés, concurrió a los Salones entre 1865 y 1875. También residente en París y formada con el paisajista Charles-Joseph Node, Gabriela Valdés presentó en los tres Salones en los que participó pinturas protagonizadas por paisajes naturalistas, de lo que se hizo eco la prensa española 6 . También en los años sesenta inició su participación en los Salones la pintora gaditana Alejandrina Gessler (1831-1907), quien firmaba sus obras como Anselma y fue ampliamente conocida en la escena artística gala como Madame Anselma 7 . Alejandrina Gessler participó en los Salones de París, donde residió a partir de 1853, durante más de dos décadas, desde 1863 a 1885, exponiendo de forma regular y obteniendo el beneplácito de la crítica. Y ello, a pesar de abordar en algunas obras asuntos alejados de los temas prototípicos establecidos para las artistas, como el desnudo; este tema 4 La artista es citada en BÉNEZIT, op.cit., (nota 3), T. I, p. 55; sobre la trayectoria vital y profesional, cfr. ILLÁN, M., “La pintora Matilde Aïta de la Peñuela: «una joven artista española, muy meritoria» en el París del Segundo Imperio”, De Arte, 17 (2018), pp. 111- 120. 5 Las obras presentadas fueron: El Alcibíade moderno, Catalogue du Salon, Paris, 1859, p. 4; Hija del Faraón y Autorretrato, Catalogue du Salon, Paris, 1864, p. 4; La fe, Catalogue du Salon, Paris, 1865, p. 3; Un estudio, Catalogue du Salon, Paris, 1867, p. 105; Confidencia, Catalogue du Salon, Paris, 1868, p. 6 y La lectora, Catalogue du Salon, Paris, 1869, p. 3. 6 Las pinturas expuestas fueron: El abrevadero, Catalogue du Salon, Paris, 1865, p. 276; Orillas del Yere en otoño y El pueblo de Castelnau, alrededores de Montpellier, Catalogue du Salon, Paris, 1868, p. 302 y Puente de la Mousquères, en Luchon (Haute- Garonne), Catalogue du Salon, Paris, 1875, p. 278. Sobre Gabriela Valdés en el Salón, cfr. El Imparcial, 6-5-1875, p. 2. 7 Sobre la biografía de Alejandrina Gessler, cfr. M. C., Biografía artística de Madame Anselma, Paris: Librería de Garnier Hermanos, 1908; la propia artista escribió una autobiografía bajo el pseudónimo FULANA DE TAL, Recuerdos de Cádiz y Puerto Real, Paris: Librería de Garnier Hermanos, 1899. Cfr. también la tesis doctoral inédita TRIVIÑO, Laura, La pintora Anselma (1831-1907): una “femme du monde” entre Cádiz y París, UNED, 2014. Sobre Alejandrina Gessler en Francia, ILLÁN, M., “La pintora andaluza Madame Anselma en Francia: nueva aportación al catálogo de su obra”, Laboratorio de Arte, nº. 27 (2015), pp. 659-667. Mujeres, Arte y Poder. El papel de la mujer en la transformación de la Literatura y las Artes - 111 - protagoniza la pintura Juno (Fig. 1), que fue ampliamente difundida tras su presentación en el Salón de 1885, ante la cual la artista confesó: “Temblando quedé hasta conocer la impresión que produciría al público y a los colegas mi atrevimiento de haber atacado la pintura del desnudo”. Entre sus numerosas aportaciones al Salón es reseñable su notoria contribución a la visibilización de mujeres artistas a través de la denominada Ecole des femmes, un grupo de pintoras que concurrían al Salón “ocupando un rango distinguido” 8 . Igualmente, es revelador del carácter pionero de la artista el hecho de que, a partir del año 1880, participara en el Salón en una sección especialmente masculinizada, como era la correspondiente a Arte monumental y decorativo. En dicha sección Alejandrina Gessler fue, en ocasiones, la única mujer expositora, ya que las obras que se presentaban se caracterizaban por su gran formato, circunstancia no considerada apropiada para la creatividad de las mujeres 9 . La propia artista, consciente de los prejuicios vigentes sobre la dedicación de una artista a obras de tamaño monumental, reivindicó el valor de ejecutar estas obras al señalar: “Quedé orgullosa y encantada al ver la impresión general, que declaraba ser aturdidor que una mujer y absolutamente sola, sin hacerse ayudar para nada, hubiese podido llegar a efectuar trabajo tan importante” 10 . Las primeras pintoras españolas galardonadas (1870-1889). El período temporal comprendido entre la década de 1870 y la celebración de la Exposición Universal de París de 1889 se caracterizó por un incremento de las pintoras españolas que concurrieron a los Salones y por el acceso de dichas artistas a los galardones. En el año 1874 expuso por primera vez en el Salón parisino la pintora de origen barcelonés Amélie Beaury-Saurel (1848-1924) 11 . Hija de padres 8 BONNIN, A., “Salon de 1873. Es peintres d’Histoire”, La Presse, 1-06-1873, p. 2, quien señala que configuran la denominada Ecole des femmes, además de Madame Anselma, Nélie Jacquemart, Mme. De Chatillon, Mlle. De Vomane, Mme. Félicie Schneider, Mme. De Laperelle, etc. 9 A pesar de dicho prejuicio machista, Alejandrina Gessler concurrió a los Salones con obras de gran envergadura, como La Aurora y La Noche, para un plafón de la residencia de “M. M.”, cfr. VÉRON, Théodore, Dictionnaire Véron, Salon 1880, Paris: M. Bazin, 1880, p. 245. Otras obras similares ejecutadas por Anselma son: el destruido techo y telón de boca del Teatro de Cádiz (1885); La Poesía inspirando a la Música y a la Pintura (2,80 x 2,70 m.), realizada en 1885-1887 para el techo de la residencia de Mrs. Johnson en San Francisco; o las tres obras -La Elocuencia abrigando bajo la bandera española a la Paz y las Bellas Artes (3,84 x 4,15 m.), Alegoría de la Poesía y la Música (1,02 x 4,15 cm.) y Alegoría de la Verdad venciendo a la Ignorancia (1,02 x 4,15 cm.)- realizadas en 1891 para el Ateneo de Madrid, en cuya Sala de la Cacharrería se encuentran actualmente. 10 Palabras de la artista recogidas en M. C., op. cit., (nota 7), p. 36. 11 Algunas obras y premios obtenidos por la pintora son citados en BÉNEZIT, op. cit., (nota 3), T. I, p. 451; un listado con las obras presentadas en el Salón entre 1873 y 1914 se recoge en FLAQUER I REVAUD, Sílvia, PAGÈS I GILIBETS, María Teresa, Inventari d’artistes catalans que participaren als salons de Paris fins l’any 1914, Barcelona: Diputación de Barcelona, 1986, pp. 94-110. Sobre la trayectoria vital y profesional de la artista, cfr. ILLÁN, M., “«Un excelente alegato feminista a favor de los derechos de la Mujeres, Arte y Poder. El papel de la mujer en la transformación de la Literatura y las Artes - 112 - franceses residentes en España, Amélie vivió en París desde los once años, formándose en la prestigiosa Academia Julian; desarrolló una carrera profesional amplia y constante -circunstancia escasamente habitual en las creadoras, cuyas trayectorias estaban condicionadas por los roles patriarcales vigentes-, en la que obtuvo el reconocimiento por parte de la crítica y de sus colegas. Amélie expuso en los Salones de forma casi ininterrumpida durante medio siglo, logrando galardones como la Mención Honorífica en 1885, la Medalla de Bronce en la Exposición Universal de París de 1889 o la Legión de Honor francesa, concedida en el año 1923 por, entre otros motivos, “sus aportaciones al Salón” 12 . Ciertamente, la contribución de Amélie Beaury- Saurel al Salón fue extensa, siendo reseñable la influencia de su producción en la renovación de las representaciones de las mujeres en las artes, ya que combatió los estereotipos tradicionales y sexistas dominantes para difundir la imagen de mujeres independientes, profesionales, deportistas, intelectuales o viajeras que se enfrentaban abiertamente con los discursos machistas (Fig. 2). Al mismo tiempo, la pintora contribuyó notoriamente a la visibilización de las mujeres artistas en las instituciones culturales francesas más relevantes; así, como responsable de los talleres para mujeres en la Academia Julian, favoreció la formación de las jóvenes artistas, fomentó su acceso a las exposiciones artísticas y difundió sus actividades a través de la revista L’Académie Julian, poniendo en valor los éxitos de dichas artistas. Igualmente, Amélie Beaury-Saurel, como miembro de la prestigiosa Société des Artistes Française, promocionó la incorporación de mujeres artistas a dicha institución 13 . Hermana de Amélie y también nacida en Barcelona, Irmeta Beaury- Saurel (h. 1850) participó brevemente en los Salones, entre 1876 y 1879, especializando su producción en las copias de obras de otros artistas, realizadas al gouache sobre países de abanicos y sobre cerámica, técnicas en las que, igualmente, se inició su hermana, en los talleres de Louise Thoret y de Dessart 14 . mujer por una pintora». La representación de la «femme moderne» en la obra de Amélie Beaury-Saurel (1848-1924), Arenal, Revista de Estudios de Mujeres, (en prensa). 12 Cfr. Expediente de nombramiento de Chevalier de la Légion d’honneur, Archives de Paris, Dossier LH/1387/64, Doc. 7-v. 13 Francine Richard-Hennecart, Laure Boucher, Renée de Royer, Marthe Debes o Marguerite Babin; El ingreso de las dos primeras artistas mencionadas consta en Compterendu des travaux de la Société des Artistes Français, Nº. 198, janvier-avril, Paris, 1912, pp. 30 y 59; Royer y Debes son citadas en Compte-rendu des travaux de la Société des Artistes Français, Nº. 206, Paris, janvier-avril, Paris, 1914, pp. 16 y 30 y Babin en Compte-rendu des travaux de la Société des Artistes Français, Nº. 215, Javier à septiembre, Paris, 1920, p 13. 14 Sobre la formación de ambas hermanas en dichas disciplinas, cfr. ILLÁN, M., op. cit., (nota 11). Las obras presentadas en los Salones son citadas en el Salón fueron: El amor a los veinte años, copia de Kaulbach, Catalogue du Salon, Paris, 1876, p. 205; El carro del amor, copia de Lehman, Catalogue du Salon, Paris, 1877, p. 206; La caza, la pesca, frutas y flores, Catalogue du Salon, Paris, Paris, 1878, p. 209; Catalogue du Salon, Paris, 1879, p. 264. En este último Salón figura una discípula, Marie Compiègne, especialista en pintura sobre abanicos, p. 403. Mujeres, Arte y Poder. El papel de la mujer en la transformación de la Literatura y las Artes - 113 - A mediados de la década de 1870 comenzó a exponer en el Salón la artista gaditana, de genealogía polaca, María Luisa Pluzanska -Marie-Louise Pluzanska, como firmaba sus obras. Residente en París desde 1874, donde impartía enseñanza de dibujo a mujeres en las escuelas de arte de los diferentes barrios parisinos dependientes de la Union Centrale 15 , la artista participó en los Salones entre 1875 y 1888, presentando pinturas sobre porcelana, cerámica y abanicos, así como acuarelas, miniaturas y, a partir de 1881, grabados y litografía. Su actividad como docente impulsó que algunas jóvenes artistas accedieran a exponer en el Salón, donde figuraban como sus discípulas, siendo el caso de Gabrielle Marguerite Marie, Marie Juliette Grespin, Mathilde Genlis o Pauline Genlis, entre otras 16 . También desarrolló una prolífica trayectoria profesional a partir de los años setenta la artista Amelia Lacazette (h. 1850-h. 1920) 17 . Nacida en La Habana e hija de padres franceses, se trasladó a París, donde se formó en los estudios de los pintores Carolus-Durand, Tissier, Girard y Henner. Amelia Lacazette especializó gran parte de su producción en el género del retrato, temática que le valió el reconocimiento del coleccionismo burgués del momento y de las instituciones galas, siendo admitida como miembro de la Société des Artistes Français en el año 1887. La artista participó durante 16 años en los Salones parisinos -entre 1877 y 1893-, en los que expuso obras protagonizadas, sobre todo, por representaciones femeninas adscritas a los modelos vigentes en el momento 18 . Son especialmente interesantes las obras en las que muestra a mujeres adolescentes leyendo, en actitudes concentradas y reflexivas; entre las cuales, adquiere un especial significado la pintura Niña estudiando (1873), en la que muestra a una melancólica joven que señala al espectador una página del libro que lee, en la que aparece la imagen de una palmera, alusiva a la tierra natal de la autora. Otras artistas españolas de origen cubano y nacidas en La Habana también concurrieron a los Salones en 15 Cfr. La Chronique des arts et de la curiosité, 28-11-1874, p. 352. En el año 1891. continuaba ejerciendo dicha labor docente, cfr. Conseil municipal de Paris, 1891, Paris, 1891 p. 37. 16 Las referidas artistas participaron en los Salones de 1877, 1878 y 1879. 17 La biografía de la artista continúa siendo muy desconocida; algunos datos puntuales los proporciona BENEZIT, op. cit., (nota 3), T. III, p. 4, quien la clasifica como pintora de género, dentro de la Escuela Francesa. 18 Con esta temática presentó las siguientes obras en los Salones: Niña y Mendigo, Catalogue du Salon, Paris, 1878, p. 110; Dolor y Fleurs et roman, Catalogue du Salon, Paris, 1879, p. 142; Retrato de Mme….., (1,25 x 0,80 m.), Catalogue du Salon, Paris, 1880, p. 202; Retrato de Mme. S. y Niña con tortuga, Catalogue du Salon, Paris, 1881, p. 118; Retrato de Mlle. B. A., Catalogue du Salon, Paris, 1882, p. 128; Retrato de Mlle. A. de M. y Retrato de Mlle. M. C. de B., Catalogue du Salon, Paris, 1884, p. 122; Ensueño y Retrato de Mlle. de S., Catalogue du Salon, Paris, 1885, p. 122; Único recurso de una huérfana, Catalogue du Salon, Paris, 1886, p. 108; Retrato de Lady … y Retrato de M. R. E., Catalogue du Salon, Paris, 1887, p. 111; Retrato de l’auteur y Étude, Catalogue du Salon, 1888, p. 117; Retrato de Mme. de G., Catalogue du Salon, Paris, 1889, p. 113 y Catalogue Illustré, Paris, p. 24; Retrato de Mlle. Y. V. y Retrato de Mlle. L., Catalogue du Salon, Paris, 1890, p. 104; Retrato de Mme. C. A. y Retrato de Mlle. G. du R., Catalogue du Salon, Paris, 1891, p. 79; Retrato de Mme, B., Catalogue du Salon, Paris, 1893, p. 90. Mujeres, Arte y Poder. El papel de la mujer en la transformación de la Literatura y las Artes - 114 - esta década y también especializaron sus producciones en el género del retrato. Es el caso de Lola de Ruiz, discípula de Lefebvre, Chaplin y Boulanger, que presentó en los Salones retratos de tamaño natural, como el Retrato de Mlle. G. B. de Sainte-M… (1,60 x 1,30 m.) 19 . Igualmente, Margarita Pedroso de San Carlos se especializó en el retrato en el estudio de Félix Giacomotti; la artista participó en los Salones a partir de la década de 1880 y, sobre todo, en los años noventa 20 , obteniendo una Mención Honorífica en la Exposición Universal de París de 1900. La artista Marie- Julienne Aubry, especialista en pintura sobre porcelana y miembro de la Société des Artistes Français, concurrió a los Salones durante casi dos décadas, entre 1884 y 1902. Formada con Marie Poitevin y con R. Fath, presentó en los Salones pintura sobre porcelana y, desde 1888, retratos en miniatura 21 . En las últimas décadas del siglo XIX alcanzó el reconocimiento de la crítica y diversos galardones en las exposiciones francesas y españolas la pintora Antonia Bañuelos Thorndike (1856-h.1926). Nacida en Roma e hija del sevillano Miguel de los Santos Bañuelos y Traval, conde de Bañuelos, Antonia Bañuelos desarrolló su trayectoria en Francia, falleciendo en Biarritz 22 . La artista se formó en París en el taller de Chaplin y concurrió a los 19 En los Salones expuso las siguientes obras: Retrato de Mlle. L. E. y Retrato de Mlle. J. E., Catalogue du Salon, Paris, 1878, p. 332; Retrato de Mlle. L. de R. y Retrato de miss E. S., Catalogue du Salon, Paris, 1879, p. 128; Retrato de Mlle. G. B. de Sainte-M., Catalogue du Salon, Paris, 1880, p. 334. Cfr. DUPLATRE-DEBES, Brigitte: “El exilio artístico de los pintores españoles e hispanoamericanos en el París finisecular”, Actas XVI Congreso AIH. T. II, París, 2010, p. 305, quien menciona también los Salones de 1893 y 1894. 20 Participó en los Salones con las obras: Estudio (42 x 32 cm.), Catalogue du Salon, Paris, 1880, p. 337; Retrato de Mme…, Catalogue du Salon, Paris,1897, p. 142; Pepita y César, Catalogue du Salon, Paris, 1899, p. 170; Retrato de Mlle M. De S.-C., Catalogue du Salon, Paris, 1900, p. 155; Retrato de la Marquise de X., Catalogue du Salon, Paris, 1901, p. 182. La artista es citada en DUPLATRE-DEBES, Brigitte, op. cit., (nota 19), p. 305. 21 Formada con Marie Poitevin y R. Fath, presentó las siguientes obras en los Salones: Nina, copia de Bonefazi, porcelana, Catalogue du Salon, Paris, 1884, p. 224; Retrato de Mlle. M., porcelana, Catalogue du Salon, Paris, 1885, p. 221; Retrato de Mlle. M. y Retrato de Mlle C, porcelanas, Catalogue du Salon, Paris, 1886, p. 209; Retrato de Mlle Laure M. y Dos retratos, porcelanas, Catalogue du Salon, Paris, 1887, p. 211; Retrato d’enfant y Retrato de Mlle C. M., Catalogue du Salon, Paris, 1888, p. 210; Retrato de M. M., miniatura, Catalogue du Salon, Paris, 1889, p. 213; Retrato de Mme P., miniatura, Catalogue du Salon, Paris, 1890, p. 198; Retrato, miniatura, Catalogue du Salon, Paris, 1891, p. 150; Retrato de mon père, miniatura, Catalogue du Salon, Paris, 1893, p. 167; Retrato de M. A. y Retrato d’enfant, Catalogue du Salon, Paris, 1895, p. 166; Tres miniaturas, Catalogue du Salon, Paris, 1897, p. 169; Retrato de Mme et de Mlle O., Retrato d’enfant, Mme A. y Mlle. M., miniaturas, Catalogue du Salon, Paris, 1899, p. 200; Dos miniaturas, Catalogue du Salon, Paris, 1901, p. 216; Una miniatura, Catalogue du Salon, Paris, 1902, p. 174. 22 La biografía de Antonia Bañuelos se conoce de forma fragmentaria y precisa de un desarrollo riguroso. Es citada en BÉNEZIT, E., op. cit., (nota 3), T. I, p. 347, quien señala que expuso en numerosas ocasiones en el Salón de París y en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid, que sus retratos de niños fueron muy apreciados y que su obra Gitanos fue vendida en 138 francos. Sobre su biografía, se conoce que su padre fue primer Mujeres, Arte y Poder. El papel de la mujer en la transformación de la Literatura y las Artes - 115 - Salones a partir de 1878, edición en la que presentó un Autorretrato, y hasta 1887 23 . En Francia logró una Medalla de Bronce en la Exposición Universal de París de 1889 y en España obtuvo una Mención Honorífica en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1887 y una Medalla de Segunda Clase en 1890. Antonia Bañuelos alcanzó un notorio éxito de mercado, especializando su producción en las representaciones infantiles, asunto que la mentalidad sexista de la época asociaba de forma específica a la creatividad de las mujeres. En esta temática, la artista supo otorgar a las imágenes de niñas y niños el carácter ingenuo y entrañable que la sociedad demandaba en este tipo de asuntos 24 . Muy interesante y aún desconocida es la trayectoria artística de la pintora Margarita Arosa y Derolle (1854-1903) 25 . Hija del intelectual y mecenas Gustavo Arosa, nació en París y desarrolló su formación artística entre la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y los estudios de Barrias, Armand Gautier y Constant Mayer en París. Miembro de la Société des Artistes Français desde 1887, concurrió a las exposiciones organizadas en Francia y en España a partir de 1882, obteniendo el reconocimiento de la crítica, aunque también las prevenciones de los sectores más conservadores de la escena cultural. Estas últimas opiniones estaban relacionadas con un asunto que Margarita Arosa abordó en reiteradas ocasiones a lo largo de su producción creativa y que pone de relieve su carácter independiente y enfrentado a las convenciones vigentes en el momento: el desnudo. Con este asunto -intensamente masculinizado y en gran medida vetado a la creatividad de las mujeres, por ser considerado poco “virtuoso”- Margarita Arosa presentó diferentes obras en los Salones, mostrando, en ocasiones, desnudos secretario de la embajada española en Estados Unidos y, posteriormente, en los Estados Pontificios, adonde se trasladó con su esposa, la estadounidense María Adelina Thorndike, madre de la artista. Se tienen imprecisas referencias de la residencia de la familia en Tortosa, Tarragona y Madrid, donde su padre ejerció como Subsecretario del Ministerio de Estado, cargo al que renunció en 1868 y, probablemente, éste sea el año en el que la familia se trasladara a París. En 1891 Antonia Bañuelos contrajo matrimonio en París con Fernando Quiñones, Marqués de Salcedo, siendo su madrina la infanta Isabel. 23 Las obras presentadas en los Salones fueron: Mendigos, Catalogue du Salon, Paris, p. 12; El guitarrista (1,28 x 0,89 m.) y Gisele (1,06 x 0,66 m.), Catalogue du Salon, Paris, 1880, p. 16; Retrato de Mlle. De L. Antonio, Catalogue du Salon, Paris, p. 11; Los pequeños pescadores y Retrato, Catalogue du Salon, Paris, 1883, p. 11; Retrato de Mlle. De L’A., Catalogue du Salon, Paris, p. 10; Niño despertándose y Coryse, Catalogue du Salon, Paris, 1886, p. 5; Tres amigos y Despertar, Catalogue du Salon, Paris, p. 9. 24 Revelador de dicho éxito son las numerosas reproducciones de sus obras en postales y en las principales revistas culturales francesas y españolas, como La Ilustración española y americana, que reprodujo obras como Niño dormido, 1882, o Retrato de Cory de Sandre de Gramont, 1890. La empresa Braun, Clément & Co. de París editó postales de Los pequeños pescadores (1883), entre otras obras. 25 Son escasos datos que se conocen sobre su biografía y trayectoria profesional. Cfr. BÉNEZIT, op. cit., (nota 3), T. I, p. 234; DIEGO, op. cit., pp. 130, 170 y 370; IBERO CONSTANSÓ, A., “Arosa, Margarita”, en Mujeres en la Historia de España, Enciclopedia biográfica, Barcelona, Planeta, 2000, pp. 407-408 y 768; COLL, op. cit., pp. 48-50; RODRÍGUEZ DE LA TORRE, Fernando, Margarita Arosa, http://dbe.rah.es/biografias/27333/margarita-arosa (consultado el 25-3-2019). Mujeres, Arte y Poder. El papel de la mujer en la transformación de la Literatura y las Artes - 122 - Figura 1. Anselma (Alejandrina Gessler), Juno, 1882-1885. Grabado reproducido en Collection Jaquet. La gravure sur bois. Collection de gravures extraites de périodiques et de journaux illustrés du XIX siècle, 1800-1900. Mujeres, Arte y Poder. El papel de la mujer en la transformación de la Literatura y las Artes - 123 - Figura 2. Amélie Beaury-Saurel, Nuestras pioneras, 1914. Bibliothèque Margarite Durand, Ville de Paris. Portail des Bibliothèques Municipales Spécialisées, Bibliothèque Margarite Durand, Ville de Paris. Figura. 3. Margarita Arosa, Andrómeda, h. 1885. Mujeres, Arte y Poder. El papel de la mujer en la transformación de la Literatura y las Artes - 124 - Figura 4. Lucie Billet, Mujer de Argelia (Bereber), h. 1890. Óleo sobre lienzo, 55,5 x 46,5 cm.