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Berlin ist irre!: Franziska Linkerhand, de Brigitte Reimann

Tapia Martín, Carlos

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|| 299 || De entre todas las oportunidades de elegir un libro que se exhiba como para representar las mil caras cercenadas de las ciudades, con millones de rostros escindidos sumidos en el interior de su lire, su surco, que de ahí viene también su de-lirio, un dado trucado dirimió que aquí se debía hablar de Berlín. No es cuestión de valentía, o no solamente, ni de conocimiento localizado, el atreverse a encarar lecturas de las “otras Tierras” que están en ésta, como la claroscurecida “Lolita en Teherán”, de Azar Nafisi, o “Black Mountain and other stories” de Gerry Adams (acabándola mientras se asiste al estreno de “Belfast” dirigida por Kenneth Branagh). El dado marca Berlín BERLIN IST IRRE!: FRANZISKA LINKERHAND, DE BRIGITTE REIMANN Carlos Tapia tav[email protected] Franziska Linkerhand de Brigitte Reimann (Burg, 1933-Berlín Este 1973) ERRATA NATURAE 2016 [Edición íntegra 1998-censurada 1974] ASTRÁGALO. Cultura de la Arquitectura y de la Ciudad, 29 (2021). ISSNe: 2469-0503 Attribution-NonCommercial-ShareAlike. Review https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2021.i29.16 porque esta novela trata de una arquitecta, que no se sube al cénit de un rascacielos, pelo al viento, brazos en jarras, como un Howard Roark, sino que presiona el delirio desde dentro para “meramente” dar viviendas a las gentes ordinarias, donde puedan besarse frente a sus puertas. No hay ternura, ni inocencia, ni es viajar en primera en el tren de los oportunistas de la discriminación positiva en el simple escalofrío del contrapelo de la historia. Como dijo Zizek, leer “Franziska Linkerhand” debe hacerse para generar paralajes. Esas mediciones angulares que determinan una posición por extrapolación de otras dos constituyen la explicación del truco de dados. La primera posición la determina el BARCELONA: HAEC OMNIA – DIVISA – TIBI DABO… 300 || ASTRAGALO Nº 29 | Diciembre, December, Dezembro 2021 | Article | ISSN 2469-0503 contexto, la segunda, el intérprete. Empezando por la segunda, la inconmensurable compañía de Ibon Zubiaur durante la lectura, con el preciso y ritmado trasvase lingüístico en escena y anotación, logra una inmersión completa en las atmósferas, introspecciones, cambios de voces discursivas, con una riqueza en español indubitable. Que este profesor de literatura, psicólogo, músico, director del Cervantes en Múnich tenga presencia en novela ajena no debe ser una contradicción. Lo que uno tiene entre las manos no es un libro de reivindicaciones, tiene literatura, y que lo consigamos se debe a su trabajo. No solo conoce bien a Reimann, sino a un conjunto de autores que han sido reunidos bajo la égida de ser los representantes de un “país de la lectura”. La extinta RDA premiaba a sus literatos como si fueran estrellas de cine siempre que se atuviesen a norma, expulsando a los anormales por la vía del autoconformismo, exilio o el alcohol. El libro de Zubiaur “Al otro lado del muro, la RDA en sus escritores” da una buena muestra de la riqueza literaria que, visto en perspectiva, da a saber qué queda de un país que ya no existe en las intenciones de sus escritores, como con Reimann, que exigía un escribir para que la gente sea capaz de reconocerse dentro. Que hubiera visos de entusiasmo político o de participación en el control de las sospechas de subversión entre los propios escritores, se deja aclarado en la introducción y, para nosotros, hoy, para nuestros estudiantes universitarios que ni siquiera habían nacido cuando el mundo se cosió en falso el traje –es uniforme, claro– de la globalización, ello no objeta, pero por indiferencia general antes que por reproche de militancia a destiempo. La ventaja es, hay que insistir, en que la arquitecta Linkerhand personaliza, con sus miedos y superaciones, el péndulo del volver atrás y desvelar al frente, construido a partir de literatura, sin apellidos. Ni siquiera con el elegido para el personaje principal, Linkerhand, que pretendidamente no desambiguó su cierta aproximación al sentido de “torpeza” en alemán. La escritora Reimann, a quien de nuevo traduce y prologa Zubiaur en el apasionante intercambio epistolar que se recoge en “La ciudad del mañana” con la personalidad desbordante del arquitecto Hermann Henselmann, dibuja, a pesar de las limitaciones que ella se declara para tal arte, una radiografía con la que hay que envolver la lectura de su Franziska. Henselmann, autor de la Torre de televisión que preside el Cielo sobre Berlín desde 1969 o de las durísimas y discutidísimas Torres de Frankfurter Tor y de Strausberger Platz, hoy en la Karl-Marx-Allee (avenida entonces dedicada a Stalin), muestra su respeto y afecto por la joven escritora que se acrecienta con el cariño proferido por los hijos de él y con la terrible noticia de la enfermedad incurable de ella. Es otro de los libros bellísimos que da luz extraída de la intimidad del encuentro de dos de las caras de entre las otras miles que se diluyen en su caso, que no en su casa: el Estado por encima de sus ciudadanos. Cada detalle, como las revistas occidentales de arquitectura, que llegan a duras penas, que causan dudas y reafirmaciones conceptuales, las apuestas y decepciones con el partido, la anhelada cultura demandada, fluyendo como agua de vida, eso se percibe. Y el muro, siempre la presencia de esa serpiente que oprime cada sentimiento que se deja aflorar. Henselmann es personaje de sí mismo en un actor de reparto, director escénico dentro de un balón gástrico, arquitecto de una ciudad loca, compuesta por mil islas. En 1987, el arquitecto Fritz Neu- Manuel Gausa Navarro || 301 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2021.i29.15 mayer, desde la Getty de Santa Mónica, en California, escribió sobre OMA (Office for Metropolitan Architecture), sobre Berlín y sobre las islas en la ciudad. Una vez acabado lo publicó en Assemblage 11, con la circunstancia de que ese número se publicó en 1989, después de la caída del muro. Ahí se ve un grafiti berlinés que reza: Berlin ist irre! (Berlín está loco). Koolhaas, que en esa época era un surrealista reconocido que explicó Manhattan a golpe de delirio, ya sabía que debía pasar por Berlín, incluso años antes, como una intuición, inducida. Inducida por el rechazo que tras la guerra suponía nombrar todo lo relacionado con Alemania, desde Holanda. A la mala conciencia de haberse librado tarde de la tentación nacionalsocialista le siguió la expiación de los pecados, inconfesables y, por tanto, convertidos en remordimientos acallados por simple liberación de recuerdo de todo lo que conduzca a lo germano. Si no se nombra, ni existe ni existió, salvo que, para un joven, ese vacío es percibido como un reclamo ineludible. De Berlín saldrá la balsa −la de la Medusa ya la había reflotado la revista Architectural Design en 1977 por encargo del propio Koolhaas− que creará el maritorio de las que vendrán a llamarse “ciudades-archipiélago”. Por todo esto, y lo que lo rodea y expande, ya sito en los libros de la historia de la arquitectura contemporánea, este libro tenía que reseñarse, para incorporar a Reimann. Un dado dado, que seguro alguien ya usó ese juego de palabras intraducible a otros idiomas, salvo que lo intente Zubiaur, claro. No hay sentimiento de la escritora Reimann, que se hace arquitecta Linkerhand cuando conversa con Henselmann, que se quede atrapada en la serpiente, en el muro. Este es su contexto, el que quedaba por relatar: literatura desnuda. Despojarse, a corazón abierto, de miocardio presente. Ésa es la vida de Reimann, la que personalmente se proyecta y se retira en una novela que no se termina a pesar de 677 páginas, para una ciudad que representa en forma de texto a las otras, todas locas, que no leyeron, ni a tiempo ni en tiempo, su novela: Cuando levantaron el muro Una vez, estando en Berlín, bajaba por la Unter der Linden hacia la Puerta de Brandenburgo, me sentí como en Anatomía ¿Alguna vez has visto un miocardio al descubierto? Pues eso. Un montón de gente, algunos hacían señas, otros simplemente estaban allí. Eso no puede durar, ¿no crees? Nadie puede acostumbrarse a algo así, a alambradas en mitad de una ciudad ... ... ... BARCELONA: HAEC OMNIA – DIVISA – TIBI DABO… 302 || ASTRAGALO Nº 29 | Diciembre, December, Dezembro 2021 | Article | ISSN 2469-0503 L F Krige