Los empeños de una casa : comedia famosa
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¥:omedia famom: ^ jNttin.2 iQ. DE UNA CASA. DE SDK f,VÁNA INES' UE, LA CRVZ,\ Fhenix dt üNueya-Efiana, ‘ ¿n ella las Pcríonas fignicntcsj "Bm Corles» ,D»» Juon. Den Fedre* ‘ "Don Fodríge» Doña Leonor, Daño Ano, CelU. Hernando, Cajlaño, Úos "Enéorjidos, Bes CJioros de ^Mujica, JORNADA PRIMERA. Salen Deña Ana, yCelta, : 23. dna. Haña que vengá'mi bermanOj Celia, le hemos de efjpértr. Celia.FüSS eflo feia veltfr, porque el juzga, que es tempran», la una. ólas dosí yároí rer, aunque es grande ocioíídid, viene adsdr la verdad, pues viene al aníaneceri Mas por qué acra te dio ella gana de efperar, ÍJ te entras íiempre áacollar tu, yle cfpero r&lá yo? Ano, Has de faber, Celia mía, que aquefta noche ha fiado de mi todo fu cuidado^ tanto de mi afefto fia* Bien fabes tu, que él fali¿ de Madrid, dos años há, yáToledo, donde eftj, áuna cobranza llegÓ!, penfando luego volver, yafsi en Madrid má dex¿, doade eñaado Tola yo, ypoder fer vida, yv€r, ' .me vio Don Juan, yle vi¡ y“ me foücitó amante, ácuyo pecho cooftante atenta corre'fpondi; quando, ópor no fer tan jíánoi *como^l pleito fe juzgó, ylo cierto, pOrque'no queria irfe mi hermano: ' " porque vive "aquí una Danfa de perfecciones tan fummar, que dicen, que faltan pIutDa% para alabarla, ala E^ma. De la qual enamorado, aunque no córrefpondido, por confcguirla, perdido . en Toledo fe ha quedado: yporque yo*DÓ elíuvieUe fola en la Corte fin él, óporque áfu amor cruel de alguB alivio íe fuelle, difpufo el qúe venga aquí ávivir yo, queal inftaate ¿cuenta aDonjuán, que ajsaajf A
; ’»¡no aTole;!« trís mi: ' Fineza, acus a^rañeciii toda el alma eñir debiera, ii yá (ay de mi !)no eñuvisra de! empeño arrépectida; .1 forcjire e! amor, que es Villano’ én el rrato, yla baxeza, fe ofende de la fineza» "Pero volviendo jmi hermano^ í'abete, que él ha adquirido con obilinada porfía, qué mocá’obaver podía» para no fer admitido, yhallando, que esotro amor, ^nque yo no sé de quien, íTnticndo mts, que el defdea, que ct:o gozaíle el favor;: Quecomo efte fiero engaño es inviJiofo venen®, fe líente el provecho ageno, m-jcho mas, que el proprio dan®. Soijürnapdo óvi! columbre, que aíii la razan tftragi, que ei can ciego amor, que paga^» porque Te den pefadumbre!) una criada, que era, dé quhen cita le fiaba, en el cfíado que eftaba fia amor, ccn el fin que efperí, ycon lo demas, que pafla, fupo déla infiel criada, que eíiaba determioadi afalirfe de fu cafa efta noche con fu amante, de que mi hermano fuiiofo como quien'eíha zelcíb, no ay peligro, que ic efpaate^ con unos hombres trato, que fiiigiendofe Jufticia fmira qué aftuta miÜcialV prendan al que la robo, yque al pailaf por aquí» al Calan, yDama Bella, como en depofito, aella me la encregaíTen ami, yque laego al apartarle, como que acafo dios vaa defcuid*dos, al Calan den lugar para efeaparfe; con lo qual claro fe arguye, que el fe valdrd de los pies, huyendo, pues pienfa, que ea ymi hermano con lafrJsS,- que fu amoflbadiícurrijcr, fin líefgo avrá cenfeguido traer fu Dama áfu cafa, yen ella es bien fácil cofa galantearla abrafado, fin que él parezca culpado, ri ella pueda eílar quexofa;. porque li tanto defpecho ella llegalle áentender, vülo es, que ha de aborrecer 3quien ral daño le ha hecho, Aqueño, que te he contado, Celia, tengo que cfperar; mira como puedo entrar áacollarme íin cuidado? Cf/rb-r. Señora, nada me admira, que en amor no es novedad, que fe villa la verdad del color de la mentira: Ni quien avra que fe cfpante, fí lo que es llega áencender, temeridad de rauger, 4O' ni refqluciqn de amante, ni de traidoras criadas, qne eíToen todo el Alando pfiíTa, yquiza dentro de cala ay alganascalderadas: Solo admirado me haa por las acciones, que hasbccli©| los indicios que ru pcciio di de olvidar aDon Juan. Yno sé, por qué el cuidado das en trocar en olvido, quando, ni cai^a has tenido íu, ni Don Juan te la ha dado, iíK/í.Que él no me la ciá, es verJs^i qu*2 no !i tengo, es. mentira, Cdia. De qué madoi , édna. l^é te admira? £s ciega la voluntad. Tris mi, como fabes, vinoamante, yfino pon Juan, quitandofe de Calan, lo q'JS fe añade de fino, fin dexar aque afpirar ala ley del alvedrlo ; porque fi él es ya tan miOj, qué tengo que defear? Pero no es aqueíTa fola la caufa de ral dcfpcgo, fina porque ya otro fuego ea mi pecho le acrjfola^
^fl^TéíTiCanevér piílar áun galan mancebo, guc fi 00 es el mifcno Phebo, yo no se quien pueda fer. Aeftc (ay de mi! )Celia mía» rose fí esguft'o, ócapricho, y;-Fero yá te lo he dicho, Sn faber, que lo decia. Llora. Cí/w.Lloras? ^?a<*.Pues no he de llorar (sy infeliz de mi !)quaodo conozco, que eíloi errando, yno me puedo emendar? Cí/«-Que buenas nuevas me daa con efto, que aora he oido, af» para tener yo efeondido en fu quarto al tal Don Juan. Que ha viendo notado el miodo con que le trata enfadada, quiere hacer fa 'Tarquinada, ydar al trañe con todo, yquien, feñora, ha logrado tu amor? 'Ana. Solo decir puedo, que es un Don Carlos de Olmedo ci Galan: Mas han llamado, mira quien es, que defpues te hablaré,Celia. CeUa.Q¡útn llámá» Dentro. La Jufticia. Jiña. Eíla es la Dama, abre, Celia. Celh.EatTC quien es* t.ntran Tímhozaioti yDona Leonor. ^rnhz.Szúovi, aunque yo ignoro el decoro de ella cafa, pknfo, que el entrar en ella ha íido mas venerarla, que ofenderla; yafsi os niego» que me tengáis eftaDamadepoíítada, hafta tanto, que fe averigüe la caufa, porque le dio muerte áun hombrft otro, que la acompañaba: yperdonad, que ahacer vuelvo diligencias no cxcufadas en tal cafo. •vanf, Ana. Qué es aqueño? Celia, aquellos hombres llamaj que lleven efta muger, que no eftoi acoílijmbrada áoir ellas liviandades. Cstia.'Biefí la defecha mi ama -hace de querer tenerla. íeon.Ssñort (en la boca el alma ICDgo, ajds mil )fí piedad mis fichas fagrymas eauisa tn tu pecho (hatjlar no acícito) te fuplico arroniliadá, que ya que no de mi vida, tengas piedad demi fama, fin permitir, puefioque yáuna vez entré en tu cafa, que 3otra me lleveoí adonds corra mayores borrafcas mi Opinión, que afer muger* como imaginas, liviana, ni áti te hiciera efte.ruego, ni yo tuviera eftas aníias. , Ana.h laílima me h£>-moviJ3 tu belleza, ytudefgracia: bien dice mi hermano, Celia* Celia.^s belleza Cobre humana, yfi eñá afsi en la tormenta, como eftará en la bonanza? Alzad del fuelo, feñora, yperdonad, fi turbada del repentino fuceíío, poco atenta, ycortefana me he moftrado, que ignorac quien íois, pudo, dar la caula ála extrañeza; mas yá vueílra perfona gallarda informa en vueftro favor, de fuerte, que toda^el alma . ofrezco para ferviros. J>.P3.Dexame befar tus plantas, bella Deidad, cuyo templo,' cuyo culto, cuyas aras, de mi deshecha fortuna fon el afylo.' *4»«.Lcvanta, ycuéntame, que fu<^ííos átal defdicha te arraftran-; aunque, fi eres tan herioofa, no es mucho fer deídichada, CeUa.Deii invidia, que le tiene, apa no le arriendo la ganancia. Lffl». Señora, aunque 4avergüenza me pudiera íer mordaza ' para callar mis fucelíos» - ]a que, como yo, fe halla en tan infeliz eñado, r no cieña porque callarlas:, entes pimfo, que m-e<abon* en hacer lo que ipe mandas? pues fon tales los indicios, que rengo de eílár culpada, que por culpables que fean, fea mas decente; A» CMiía;; hh r (.'jhJ'
tifjT te rcíponda. P^lta.Cofi raral Relación ámedia noche» ycon velaí Que no raiga, J,íew. Si de misfuceílos quiere» cfcuchar ios criites calos, con que oftentan mis defdichit lo podcrolb, yk> vario; elcucha, por íi configo, quedivirti.ndo tu agrado» lo que fue trabajo proprio, £rva de ageno deícanlo, óporque en el defabogo Itálica mis crt(t<*s cuidado» ¿la peaade íentirlo», et alivio de confatlo». Yo nací noble, efte fui de mi mal tí primer pallo, que no es pequ-ña dcfJicfaa aacer noble un dcfdichado: que aunque ta nobLza fea joya de precio tan alto» es alhaja, que en un trille foio firve de embarazo; porque eftando en un fogeto» -íepugnaa como contrarios» corre plebeyas defdicbas liaver rcfpeftos honrado»* Decirte, que aaci hermofa, prelumo, que es excufadoí pues lo ateftígan tus ojos, ylo prueban mis trabajos. Solo dire: aquí quKíer* no fet yo quien ío relato» pues en calktío, adecirlo, «ios ¡acónvenientes hallo» porque íTdigo, que fui celebrada por miiagra de dilcrecion, me definiente i» necedad del contarlo; Yfi lo cailOk no informo ác mi, yen un mifmo calo me delmiento, ÍT lo afirmo, ylo ignoras, ff lo calío, Pfcto es precifo al infórme» que de mis fuceílos hago (aunque paíTe la modeftia la vergüenza de contarlo) para que entiendas la hiftoria,. prefuponer affentado,, que mi dücrecion la caula fte'principal de m¡,dano» lüclinéinc ileu í^-t, r^\ con tanardienres defvelo». con can anlioíos cuidados» ^ucrcdüxe 3tiempo breve de mucho elpacio. ^ommuté el tiempo iaduftriof* *lo mtenío del trabajo, cmodo, {«ue breve ttemp# era el admirable blanco de todas las atenciones; de tal modo, que llegaron avenerar como infuío, lo que fue adquirido lauro. Era de mi £,atria toda el objefto venerado de aquellas adoraciones, que forma el coman aplaufó» ycomo lo que decía (fuelle bueno, 6fiieílc malo ) Bi el roftro lo deslacia, ni lo deláiraba e} garbo; llegó la ruperñkion papular 3empeño tanto»- que ya adoraban Deidad el Ídolo, que formaron. Volóla fama parlera, difeurrióReinos extraño», yen la diítancia fegura acreditó ioformes falfos. La palilon fe pufo anteojo» de tat> engañólos grado», que am¡> moderadas prenda* agradaban los tamaños. Vidima en mh aras eran» devotamente poftrados, los corazones de todo», con tan comprehenhvo lazo» que bavrendo fido al principio aquel culto voluntario, llegó defpues la codumbre» favorecida de tantos, ahacer como obligatorio» cl feftejo eortefano; yfi alguno difientia paradoxo, óavifado, ao fe atrevía aproferirlo, temiendo, que por extraño fu didamen, no incarriefle» fiendo de todos contrario, en la nota (fe ^roílero, óen la cenlura de vano» Entre ellos aplaufos yo con la atención zozobrando^ 'j 4 entre .i
fin hallar feguro blanco, BO acertaba áamar alguno, viendoine aroad^ de tantos. Sin temor en los concurfo* defendía mí recato con peligro del peligro, yeco el daño del daño» Con una afable modeñi*, igualando el agaílajo, quitaba lo general lo íorpechoTb, al agrado» Mis Padres en mi mefur» vanamente aílegarados, fe defeuidaroB conmigo: qué didameu tan erradot pues fué quitar por de fuera las guardas, ylos^caodadós kuna fuerza, que en si propri* encierra tantos contrarios» ycgmo tan neciamente, conmigo fe defeurdaron, fué precifo hallarme el rieígo dondeme perdio-el cuidado» Sucedió, pues, que entre muchos^ que de mi ftraa fociiados contextar con mí perfona intentaban luis apkufos, Ikgo acaÍQ iverme (ay Cielos! como permitís tyraDOS» q«e ua afefto tan precifo le forjafle de ua acafo!) Don Carlos de Olmedo, un JovCR forafteroí mas tan claro por fu origen, que en qualquicr* lugar, que llegue íhoipedatl^ podrá no ferconocido, perono fer ignorado» Aquí, que me dés te pido licencia para pintarlo, por difculpar mis errores,, odivertir mis cuidados» ®porque al vér de mlamof los extremos temerarios, no te admire, que el que fué tanto, mereciera tanto» Era fu roftro uaEnigma compuefto dédos contrarios, que eran: Valor, yhermofuraf tan felizmente hermanados, que faltándole álo hermof» la parte de afeminado, Ejdiaba lo a»s perf&do. éh ü} t|Ul LlláM huí porque ajando las facciones con un varonil defgarro, co coníintió ala hermoiurls tener imperio aOentado» tan remoto ila noticia, tan ageno del reparo, que aun no le debió lo bello la atención de defpreciarlp; que como en un hombre ella lohermofo como fobrado, es bueno para tenerlo, yes malo para oílentarlo» Era el talle como luyo, que aquel talle, yaquel ga rTOy aunque la naturaleza iotro difpufiera darlo, foio le aflentára bien al efpirita de Carjes; que filé de fu providencia eftnero bien acertado, dar un cuerpo tan gentil 3efpiritu tan gallardo» Gozaba un entendiiniento tan fubtU, tai: elevado, que la edad de lo envndido era un mentís de fus años» Alma de ellas perfecciones era el gentil deferfado de un defpejo tan airofo, ua güilo tan corte&ao, sn recato tan amable, un tan atra^ivo agrado, que en el mas baxo defeuido fe hallaba el primor mas alto^ can humilde en los afeflot, can tierno en los agallajos, tan £o« en las perluafiones, tan apacible en el^K^ato, yen todo, en fin, tan perfeftOj que ollentafea cortefano defpojo d« lo rendideí por galas de lo alentado» En los defdénes fufriáo, en los fivores callado, en los peligros refuelto, yprudente en los aodbs: Mira, fi con ellas prendas, con «ras mas, que te callo, quedaría en la mas cuerda, defenfa para el recato» En fin, yo le ané, no quiero ssaTar »^ea(i90|
deraIt:.T‘trrirTo mpeho la hiSioria cafo por caib; pues tu dirtrecion no ignori ¿c empeños enamorados, «uees fu ordinario principio dcfaílofsiego, ycuidado, fu medio, lances, yricfgos, fu fin. tragedias, bagravios* Creció el amor «a los dos leciproco, ydefearsdo, ^ue Dueñra feliz unión lograda en thalamo caíto, confirmaíís de Hymeneo el indiíloluble lazo: :y porque ecafo mi Padre, ^ue ya para darme citado andaba, entre mis amantes los méritos regulando, arenco áerras conveniencias fjo nos fiiefle de embarazo, difpufimcs cita noche la fuga, yatropellando 1cariño de mi Padre, yde mi honor el recato, íáli ala calle, yapenas daba los primerospaílos, eacre cobardes recelos de mi deldicha, fiando la una mano álas balquinas, yá mi manto la otra mano; «uando anofotros refueltos llegarorr dos Embozados: Qué gente? diceo:yyo con el aliento turbado, £n repararjiio que hacia (porque fuelc en tales cafos liacer publicar fecretos el cuidado de guardarlos.) Ay, Carlos! Perdidos fomo.s, diré, yapenas tocaron mis voces álusoidcs, «guando los dos arrancando los azeros. dixo el uno: ^Alatadio Don Juan, matadlo, que eíía tyrana, que lleva, «ES Doña Leonor de Caítro, mi prima: Saco mi araant# el szero, yalentado, ¡apenas con una punta Ji.-go al pecho del contrario, quando diciendo: Ay de mi! «I¿ en tlírra, yvkndo el fracalói dió resft ti ctmpsñwV) acuyo eítruendo llegaron algunos; yaunque pudiera la fuga fa'var áGarlos, por no deiarme e-n el riefgo^ íc detuvo temerario, de modo, qae la Juílicia, que acafo andaba rendando, llego anoforros, yaunque fegunda vez obítinado intentaba defenderfe, perfuadido de mi llanto, rindió la cfpadaa m-s ruego, mucho mas, que áfus contrarios* Prendiéronle, en fin, yami, como aocafíon del cívraso. Tiendo, que el que queda muerta era Don Diego de Caftr* mi primo, en tu noble cafa, ienora, depoficaroa mi perfona, ymis defJichas, donde en un punto me hallo, íín crédito, fin honor, fin confuelo, fin defeanfo, fin aliento, fia alivio, yfinalmente, efperando !a cxccucion de mi muerte en la fentencia de Carlos. wásit.Cielos, qué es eflo queefcuchoí AI mifmo, que yo idolatro, es el que quiere Leonor. O, qu¿ preño, que han rengado amor áDon Juan! Ay triñe! Señora, vueñros cuidador fiento como es Juño: Celia, lleva eña Danea ámi quarto, mientras yo ámi hermano efpero. CWi^.Venid, feñora. Lsen.Tas paíTcS ' figo (ay de mi !)pues es fuerza obedecerá los hados*.d Varife Celia, yDoña Leonor, 'Ana. Si de Carlos la gala, ybizarría pudo por si mover ámi cuidado: Como parecerá, Cendo iovidiado, } lo que folo por si bien parecía? Si fin tritimpho rendirle prerendia, fabiendo yá, que vive enamorado, qué riftoria (era vétle apartado d« quien antes por Tuyo le tenia? Pues perdone Donjuán, que aunque yoq«ktÍ pagar fu amor, que áolviJo yá condcao, como podré, fi yá Cn mi pena fiera Introducen los zelos fu veneno? Oye ca Cario* aas galiaj aunque no fiiera, lien*
ttene ie mas ei fsr ¿gene?. Sale Do» CarL-i conla efpada dsfmd» yCajíaño» CarlesStñov», fi en vuetbo amparo bailan pircadlas defdkiias, el miirnpbo Hiayorj Cendo. amparode las mks. Sicruiendo viene mis paíTosno menos que la Jufticia, ycomo huir*de ella es geoerofa cobardía» al afvlo de eílos piesmi a'cofado aliento afpira,. aunque fi yá perdí el alma^ poco me importa la vida. mi si me importa mucIiSi^^ yafsi, ftñora, osfuplica mi miedo, que me eícondais debaso de las bafquiñas. Carks.CiWiy necio. C<*jZ.Paes feeai ia primer vez, fi lo miras, efta, que los Sacriftanes alos delinquentes libran? esválgame el CícIgÍ' iaocafion ala medida del defeo fe me viene de obligar con bizarrías fu amor, fia hacer ultrage ami prelumpcion altiva*- Pues amparándole aqui^ coa generofas caricias, cubriré lo enamorada con vifos de cempafsivar yfin ajar la altivez, que en mi decoro es prccifas podré, fin rendirme yoj obligarle áque fe riadar eue aunque sé, que ama áLeonor^ qué voluntad ay tan fina ca los hombres, que fi ven, que otra ocafion los convida, la dexen por la'que quiereftí Pucs alto, Amor, qué vaciláSi Cde que puede mudarfs tengo el exemplo en mi roármal Gabaliero, las defgrac-ias fuelen del valar fer hijas, ycebo de laspiedadesi yafsi, fi las vuaflras libran en mi fu alivio,, cobrad íi refpiracion perdida, yen efta quadra, que cae áun Jardín, entrad apriílft» antes que venga ua hsr^a®| ouí tengo, ycoB’hr maÜCíS de veros conjnigo lolo, otroriefgo os aperciba. Cad.No quinera yo, feñorí, que e! amparo de mi vida avos os coñíra un íufto. C»J?, Aora eiraqUeflomiras?^ Cuerpo de quien rae parió» ^s/v.Nada 3mi me defanima: venid', que aquí ay una píezrs que nunca raí hermano pifa, por fer en la que fe guardaá alhajas, que en las vifitas de cumplimiento me fif veo, como, fon alfombras, filias» yotras cofas ydemas de aqueílo,- tiene íalida á' un jardín, por fi algo hHTierCi yporque nada os aftixa, venid, yos la moftraréi pero antes íera preeifa diligencia, el que yo cierre ha puerta, porque advertida falga eraüamaodo mi hermaae» Señor, qué cala tan rica, yqué Dama tan bizarra, no huvieras (pefe amis trip^, que claro es, que ha de pcfarlb, pues fe han-dc quedar vacias) enamorado tu aqueftas y. no aquella pobrecíta de Leener, cuyo caudal fon quatro bacbilleriasi C/irí.Vive Dios, villano:- .<í*«.VaBiQI» Amor, pues que tu me brindas, ay* con la dicha, no le niegues defpues el logfo ala dicha, •víinft* Salen Do» Rodrigo, yHernando^ Jtídrí^iQué mfi dices, Hernandoi Hit», Lp que paíTa. que rai fenoradie falio de caía» Kedr.Y coa quien no has fabidol; Hcrw.Como puedo, fi, como labes ta; .todo Toledo, yquantofi aél llegaban, fu belleza, éingenio celebraba^ Con lo qual coaocerfe no podía, ^ qual feftejo era amor, qual cortesía en que no sé, fi tu culpado has Gdo, pues feftejarlatanto has ptrmitid®, fin advertir,que aunque era recattli, Cí fuerte la ocafion,yel vérfe amaiá, f«sicss f¿ciUa3*o«fltSt ciusportu**»
T ¡entre los otros le agrídaflc alguno, ®(j¿r.Hernando, no me apures la paciencia, que aquefte yá no es tiempo deadrerteoeia* Ofiera! quien diría de aquella md’urada hypocrefia, de aquel punto, yrecato, que moñraba, que liviandad tan grande fe encerraba en fu pecho alevoío? O, mugt res! Omonftruo rencaofoí Quien en volotras fia, , £con igual locura, yoiladia, con la fflifma medida ie pierde la ignorante, yla entendida! . Peniaba yo, hija vil, que tu belleza, ^or la incomcdidad de mi pobreza, con tu ingenio feria to que mas grande dote te darla: ^acra en loque has hecho, conozco, que es mas daño ,que provecho; pues el fer conocida, ycelebrada, ypor nuevo milagro fefte jada, ane firve, hecha la cuenta, ib o de que feiepa mas tu afrenta. , Pero como ala queza fe abalanza primero mí valor, que ala venganza? Pero como (ay de mil) fi co lo que lloro la afrenta sé, yel agreflor ignoro? Yalsi cfcndido, fin faber me quedo, ri como, ni de quien vengarme puedo. jíer».Señor, aunque rosécen evidencia, quien pudo de Leonor caufitr la aufencia por el rumor, que havia de los muchos feftejos, que le hacia, tengo, por cafo llano, que !a llevó Don Pedro de Arellano. Jiflde.PDCS fi Don Pedro fuera, di, q'ijÉ dificultad hallar pudiera en que yo por oioger fe la entregara, fia que tan grande afrenta me caasára? JíírM.Scnor .como eran tantos los que amaban iLeoiiOr, yfu mano defeabao, yáti te ia han pedido, zcmeria no fer el elegido, que todo etramorado es temerofo,. ynunca juiga. que feiá dichofo; yaunque ulando tal u»edio, le alabo yo el temor, yno el remedio, ' fia duda por quitar la contingencia, íe quifo alTegur.ir con el au^ncia:- > yafii, feñor, fi tomas raí confejo tu eitás canfado, yviejo, Don Pedro es mozo, rico, yalentado, ' yíobxc todo, ci mal yá süá caufadoi pórtate con él cnerdo, cpial conviene, %^ yofrécele lo mílmo, que él-fe tiener dile, que vuelva acafa áLeonor bella, yluego al punte caíalecon ella, ''' yél vendrá en ello, pues no avrá quien huy* ' lo que ha de refultar en honra luya; ^ ycon lo ejue te ordeno, . vendrás áhacer antidoto el veneno, ' Pedr. OHernando! que theforo es tan preciado ' un fiel amigo ,óun leal criado! bufear ámi ofenfor apriíla elijo, por convertirle de enemigo en hijo, íicr». Si. feñor, que el remedio es bien íe aplique ames que el mal que paila fe publique, van/. Sale Doña. Leonor retirandofe de Don Juan, > Jmn. Efpera, hermofa homicida, de quien huyes? Quien te agravia? Qué harasde quien te aborrece, fi afsi 3quien te adora tratas? ¿ Mira que ultrajas huyendo los mifmos triuuiphos, que alcanzan 1 pues fíendo el vencido yo, 1 tu me vuelves tas efpaidas, > yque haces, que íe ex'rcitea ^ dos acciones encontradas, i tu, huyendo de quien te quiere, yo, figuiendo áquien rae mata, 1 3Lca». Caballero, olo que fois, íí apenas en ella cafa (que aun fu dueño ignoro )acabo ’ de poner la infeliz planta, como queréis que yo pueda * efcuchar vueilras palabras, fi de ellas entiendo folo el aflombro, que me caufao? yafsi, fi como fofpecho, me juzga» otra, os engaña ^ vueñra pafsion, deteneos, ’ yconoced, mas cobrada la atención, que no foi yo laquevos bufeais. Ha iogra»! ^folo ello falta que finjaj, para no efcuchar mis anfias, ’ como que mi amor tuviera condición tan poco hidalga, que en efcuchar mis lamentos tu decoro peligvára; pu»s bien, para aíTegurartv, Jas experiencias paíTadas bailaban de nueñfO anrcír, ' en que viíte veces tantas, que las olas de si avor| quando
íjuanáomastrefpas llegaban 3querer con los defeos de amor anegar la playa, eran margen cu refpefto al Mar át mis efpctanzas, Leo». Ya he dicho, quenofoi yo. Caballero, yeño baña. Idos, yyo llamaré áquien oyendo eflas andas, las premie por verdaderas, olas caftigue por fallas. 3P«/í?j.Efcücha. Lfow.No tengo que# J«4«.Pues vive el Cielo, tyrana, que forzada me has de oir, fi no quieres volunuria, yhas de efcuhacme gtoílero, quien de lo .atento fe canfa. Cógela de un hrazo. Leon.Qaé es. ello; Cielos, valedmel ^uan.Ea vano álos Cielos llamas, oué mal puede hallar piedad, quien ííeropre piedad le falta. Leo».&<y demiíNoay quien focorra mi innocencia} Salen Don Carlos,yDoña Ana deteniíndik» Tente, aguarda, que yo veré lo que ha fído, fin que tu al peligro falgas, íi es que mi herinano ha venido» Carlos.SeñoTS, efta voz el alma me ha atravefado, perdona. Jlna.Ls puerta tengo cerrada, yafs!, dcnó fcr mi hermano, feguraeftoi; mas mecaufa inquietud, el que no fea que Carlos halle kfu Dama: pero fi ella efta en mi quarto, yCelia fue aacompañarla, qué ruido puede fer efteí ykobfcuras toda la quadra efta: Quien va; Carl.Xo, feñora; qué me preguntas? "^mn. Dona Ana, mi bien, feñora, por qué con tanto rigor rae tratas? Eftas eran las promeffasl Eftas eran las palabras, que me diftes en Madrid, para alentar mi efperanzal Si obediente átus preceptos, de tus rayos Salamandra, rafol de tu femblante, icie de fUs luces claras, iexéf folo eoríst.iíí^ el regalo de mi cafa, el relpedo de mi Padre, yel cariño de mi Patriw Si tu, fno de amorofa, de atenta, yde cortelana, difte con tácito agrado 4entender le que bañaba, , para que rupielle yó, que era efrerida ini cfperanza, admitida en el fagrado facrificio de tus Aras; como aora tan efqaiya, con canto rigoraiie tratasí ,»í»fli.Qué es efto, quécfcucbcvQeiosI No es eñe Don Juan de Vairgas, que mi ingratitud condena, yfus finezas enfalza? Pues quien aquí le ha traidol Car/,Señaf3, efcucha. ’ Llega V>oo Carlos aDoña Leentr» Leon.Hombre, aparta, ya te he dicho, que me dexes. C«r/.Efcucha, bermofa DoñaAna, mira que Don Carlos. fo!, aquien tu piedad ampara» LfPff.DonCarlósba dicho. Ciclos, yhafta'en el habla jurara, que es Don Carlos, yes, que cobm tengo áiCarlos en el alma, : todos Carlps me parecen, quando él (ay prenda adorada!) en la prifsion eftara. Car/.Señora? Lea».,Apartad,que baña deciros, que me dexfh. Carl.Si acafo eftak enojada, porqtie baña aquí os he feguido, perdonad, puesfuéla canfa íblaroente el evitar fi algún daño os ainenaza» Lfí7».Vaigame Dios,- lo que áCarlos parece! JTíWB.Qué en fin, ingrata* con tal rigot me defpreciasí Sale Celia con tuz» Cella.k ver, fi efta aquí mi ama, para facar 3Don Juan, que oculto dexe en fut quadra, vengo; mas q^ué es laque veol Leon.C^ .es efto? El Cielo me valga; Carlos no es eñe que miroí C/irLEfta es Leonor,© me engaña ap» la aprehenfiofli afff^iDon Juanaquií Aliento, yvida me falta. Aquí S
de que driblen fe carece, con la ¡Bvidia fe padece otra pena mas mortal. XfO»>Mo es,tal. yí»^.Si es tal» Aunque fe halla mi fentido para nada, he imaginado, que el carecer de lo amado en amor correfpondido: pues con Juzgarfe querido, quando del bien fe carece, el anda 5gozarlo crece, ycoa ella crece el mal. 'jína.Soes tal. Lee». Si es tal. Cxrl. Ay, CaftaÁo. yo dixera, que de amorto los deívelos Ion el mayor mal los zelos, íl ítenerlos me arreviera; mas pues qnirreAmor, que mu£fa> muera de íolo temerlos, Gn llegar apadecerlos, pues elle es lobrado mal. Ca^.No es tal. C<*rZ.St es tal. Cít^.Señor, el mayor pefar, con que el Amor nos baldona, es, querer una fregona, yDOícocr, que la dar; pues ti llego ienamorar, corrido, ycoefufo quedo; pues confeguirlo no pnedo, por la falta de caudal. Mujic.^o es til. CeJi.Si es tal. dolor mas importuno, que di Amor en fas enfayos es tener once lacayos, Gn regalarme ninguno, ytener peipetuo ayuno, guando eftár harta debiera, efperando coílurera los alivios del dedal. Jfí-i/?c.No es tal. Celta.St es tai. Leonor, fino te divierte Ja muGca, al jardín vamos, quiza tu fatiga en él le aliviara. Lft»».Qud deícifllb puede tener la que Tolo tiene por alivio el llanto? tedr.Vimos. divino impofsible. 'jína.Hiz, Celia, lo que he mandado, que yo ce mando un vellido, fi fe nos logra el engaño. y*nfe Don Pedro, Don» An»,y t)m4 Leonor. CtUntMo i\ es maatb; con modOs aunque de ello de: yo te nunáo quando les amos ¡o dicen, no viene ihacer mucho al cafo, pues eftan fíempre tan hechos, que fi acafo mandan algo, para dárjuego fe excufan, ydicen ales criados, que lo que mandaron, no nié manda, fino mandato. Pero vaya de tramoya; yo llego, yla puerta abro, que pueño que yl Don Juan, que era mi mayor cuidado, con la llave, que le df, elluvo tan avilado, que fcn que yo lo lacafle, lefal ió psflo entre pafle por la puerta del jardín, ymi fencra ha tragado, que fue otra de las criadas, quien le dio entrada en fu quarto. Gracias ami hypocresia, yáunos jnramentos falfcs, que fobre el cafo me eche con tanto defembarazo, que ella quenó tan fegura, que aora me ha encomendado, lo que allá dirá el enredo, yo llego: feñor Don Carlos? €i»»^/.Que quieres, Celia? Ay de mU Ce/ia.A r£r,íi haveis cfcuchado la mulíca, vine. Car/.Sl, yte eflirno el agalla jo. Mas dime, Celia, áqué vino aquella Dama, que ha cílado CQ^^oña Ana, ycon Don Pedroí Qeltu.^i pico dpez, largo el trapo. Aquella Dama, féñor;- mas yino puedo contarlo, fi primero no me dais la palabra de callarlo. Carl.Yo ce la doi: áqué vino? €e//«.Temo, feñor, que es pecada defcnbrir vidas agenas. Mas Cupuíilo, que tu has dado, en que lo quieres faber, yyo en que no ha de contarlo, vaya, mis Gn aque lo fepas; ylabe, que aquel milagro de belleza, es una Dama, áquien adora titi amo, yánoche, yo no sé como, si como noj coicó cn fu quarco;
"ij &r ella enámora. jregsla,- . coa qué íin, -y¿ ^o lo alcanzo, ns yo en conckncia'pudiera ' afirmarte, que elfo es malo, ' que puede ler, que hdüiera ’ para icr Fraile De fcatzo. Yperdona, qtíe no puedo ¿ecir lo que has preguntado, . queeftas cofas, me^ór es, que las repas-de o.trOs labios. ‘ C/w/.Caftaño, no‘ has oído. aquefío} Cierta esmi muerte, ym¡agravio, CaJi.'Paci íí ella no nos lo ha dicho, como puedo yo afirmarloí Carl.Cidos, qué es eftoque efcuchoí es iiüíion, es encanto lo que ha paflado por mi? - Quien foi yoí Donde me hailol Nofei yo' quien de Leonor la beldad idolatrando,' la íolicicé tan fino, la fervi tan recatado,. _> que en premio de rriis finezas,.^ confegui favores tantq^J, -sp - ypor ultimo, feguro' ^,, de alcanzar fu blanco mano, yde fer foto el dichofo entre tantos defdichsdos?^ No fálió átioche conmigo, fu cafa, yPadre dezande, reduciendo ámi la dicha, que folicitaban tantos? No la llevo lajufticiáí • Pues como ay de mi !)la hallo tan foíTegada en la cafa de Don Pedro deArellano, que amante la íolicita? yyo:- mas como no ábrafo antes mis agravios, que pronunciar yo mis agravios? Mas, CtelGS, Leonor no pudó ven^r pjpr algún acafo aéíía cafa, fin tener, culpa de lo que ha paíTado, pues prevenirlo no pudo? Yque Don Pedro, llevado de la ocaíion de tener en fu poder cl.milagíO déla perfección, pretenÁ, como m'ó'zo,, yalentado, lograr la ocafion fel-ice,. que la fortuni íe h.a in que IcoBof -f r? '?{ afas intentos oflaábs? _^ ' Bien puede fer, que sísi ',, mis cumplo yó constó hohéáSd»-, confintienJo, que Sftia'Datná la fefteje mi contrario, . ' yque con tanto lugar, como tenerla afu lado, f la enamore, yfolicite, yqueayadeferfán haito yo, que U) mire, y!o fepv yno intente remediarlo? Ello no, viven losCieloj» Sígueme» vamos, Caftano* yTaquemos 3Leonor ,- apefarde todos quintos ; la quifieréfi defender. ’,,• C/t/?,Señor, eftás dado al Diabíót . No vés, que ay cu efta cafa ._ una tropa de Lacayos, que fin que nadie ío fepa, > nos darán un fepan quanto^ yandarín delcomedldos, por andar mui bien'criados? Qdrl. Cobarde, aqueílo rae diccst . , Aunque vibre el Cíelo rayos’, aunque iras cl Cielo eígrima» yel abyfmo aborte efpautoq me la tengo de llevar. ‘ Cafi.hoxi fus. fi ha-defer.'Vaqno yluego de aquí alá hqrcaj, que fea el fegundo palfo. ' Salen Den 'Rodrigo, y^ 'Rodr.D. Juan, pues yw reducillc ala fázOti, . ' pues por aquella ótifrM'' '^^ Ir^'-O ¡?}í:9v srp r.. & os qune ,..ui eiíh íoü que pi^svosíbis^eriem^ - del daño, que me causo, quando aLeonor nie if^o,. , podréis con deferaharaíO irt. --i*'' '«'"‘S t'’i '-f con mas llaneza, gvie yo^ Yi detodoos-he^híortnádórf'' yen un cafo tan fev.erq, ,,.e fíempre lo trata él terebró. ^ mejor, que ño él agraviados que el queea_neblé,y naéiohonfa^,- , qusndo fe fe rcp'refentá. '''* la afrenta, por mas que Gentaí'. le impide, aunque efle es el roedíq. la vergüenza jdel remedio, el remedio dé la afieptá. ÍftM,teñor Db'á Rbárigó; yO| C
jor I2 íty CabállcrOi «$-prome:o reJuoJr avueftro g^fto ^Pedro, aque él. llano» porque tampoco no quiero vender por fineza mía alo que es mérito vueftro. ¡Y pues, porq-ae no te iviegue, ro le avifamos, qufremos , 3la fala; mas q^ roiroí Aquí Don Carlos de Olmedo, con quien anoche refiiJ Ha rngrata Do^.Ana! ha fiero bafiliCco! Sais Cilla, 'Cíír’ií.Jefu-Chrifto! ., Don Juan de Vargas,, ycn-vieJo, feñor, yte ^n vifto yá. ,.- C»r/.No importa, que nada tetno» ISí/ár.Aq'ai Don Carlos cfta, ypara lo que traqmos, que tratar, grande embarazo lera. CaJl.SenoT, reza el Credo,, porque eíics piecfo, cu? vieuea para darnos pan de perro; pues Gn duda, que yá Caben, que fuifteis, quien áDon Diego Lirio, yfe llevo aLeonor, Car/.No importa, yá nftoí refaelto aquanto me Cucedierc. ÍCíír.Mrjor es llegar, yo llego, Don Carlos, Don Juan, yyo cierto negocio traemos, que pDCciíIamente aora le ha dé tratar aDon Pedro; yafsi, fi Qo es etnba;rázo alo que ven», os rqegp^, nos deis lugar, perdonancío el eftorvo, qué lí>s viejos '' con ios mozos, yijias quando fon taa bizarros^y .at.entos como vos, efta lícenciq . nos tomanaos. Ciw^.Vjve el Cielo, que aun igno^ Don p.ódrígo, ^ cue Coi de fu agravio el ¿uenoí í^<l y«^?3.No sé. vive el Cielo, como viendo aE>oq Carlos, contengo 1.a locura que me irit,’! C^.V)oa Carlos pues el empeño jroirah, CB qttc efti mi ama, fi 11 ga hermifio averos, queos fufpendais os rupU-o. C/rrL Tiene razón, vive cl CL4o, q^uc fi aquí lae jréfii hcri^u*s , iP la vida .i Doña Ana artiefgo, yhaviendome ella amparado, ' es infamia; mas que puedo hacer yo en aquefte cafoí '’' Ello no ay otro remedio; Ocultóme, qué ef honor de Dona Ana esíoprimere; ydeípues faldré ávengar mis agravios, ymis zeios. Ce/.Señer, por Dios, que teefeonda^ antes que falga Don Pedro, C^r/.Señor Don Rodrigo, yo eftei (perdonad lí os tenoo verga:r;Z3, que vueftras canas dignas fon de efte reíp do } fin que Den Pedro lo lepa, en fu cafa, yafsi os ruego, que me dexeií ccuirar antes que él Caiga; que el riefgo que un hombre puede correr, nac obltga.jfr/áa.Qué efto cqnficst^ qué mas claro ha de decir,"" que aquel baülifco fiero de Doña Ana aquí le traei Opefe afc¡ atrcTÍmknto, que no !e quito !avida! Pero aiuftar él empeño ’V, csantes de Den Rodfigo> p-ues le di palabra de ello, que defpues yo volveré, puerto, que la ilave tengo dri Jardrn, ytomaré la venganza, que defto. Rí^r.Don Carlos, nada me admira; mozo hedido, aunque for viejo, TOS fois mozo yes precifo, que deis fus frutos al tiempo;, yfupjefto, que decís, que es precifoe! efeonderos, haced ves lo que convenga, que yo !a caufa no inquiero, de cofas, qué no me tocan. • Carl.Pu'Js aDios. Rr/lr.Guardsos el Ciél®* Ce/. Vamos aprilía: áDios gracias, que fe ha ercufado efte aprieto; yvos, feñor, efperad iidentras avifo ami dueño, Crrr/.Dii Erhn.i llevo en e! alma, ' Volcan queda en mi p.-cho» , Va»fe Pos Carlos^ Celia ,jCajlañí* , líoilr.Véh aqtii romo es el Mundo, ámi me .agravia Do.n Pedro,. Don Cr’-l.es le agravia á tM
Jíf yno fa'taráun tercsro ^ tambkn ,que agravie iDoa CarloSj yes, que lo permUe el-Cielo ^ " en caftigo de las culpas, ^ ydifpone. que psgueníoí ^‘'c con males, quetecibjtoos, ^ -I \r, los males, quehavimosIvecaOft -^^^ ' Eñci tanr fuera de roí, _• ^de haver vifto manLfieft» -' mi agravio, que no se como he de follegar el pecho, para hablar en el negocio, ^ de que he de fer medianero; que quien ignora los fuyos, mal hablará en los ágenos. Sute Do'^ Qñtlos ñlñT^xíií Cari Ya, que faé fuerza oculurme por efíiebiiorerpeao de Doña Ana, como áquien eIamaa:o,yvidadébo,‘ deide aqai quiero eícuebar, pues (in fer yo,vifto, puedo, iqué vino Don Rodrigo, ''> que entre miíídudasel pechxyy nr;• Áftro’ogo de mis males,- '‘- meprcgnoüicalos ri:fgos«3' ---> Sale Den Vedre. --'y ’* Pídr.Ssñor Don Rodrigo, VOST "'' en mi cafa? MuchodSao •-•; 'i' ^'-p álaocafion, que sqapostfaeií» .'-q r-‘f‘ •’ pues que por ella merezco, que vos raCihagais. tancas honras» v- Yo las recibo, Don Pedro, de vos, yved fi es verdad, ’ pues ávueftra cafa vengo por la honra, que me falta» Pcdr.Don Juan, amigo, no es nuevo, el que vos honréis mi cafa;- tomad entrarnhos afsiento, ydecid, como venís? Juan.'io vengo al fervicio vucftro: ypues álo que venimos dilación nd-admite, eropiezop <• - Don Pedro, vos no ignoráis, ^h rcomo tan gran Ca'biiietoj <-‘s las muchas obligaciones, í- ^ que teneisáe patecerlo; filo fu pueñe el fe ñor í.,- Don P,odrjgo, tiene un duelo _ : con vos. Pfdr. Conmigo, Doa Jiia* Holgaréme de faberlo. Válgame Diost Que ferá? Rfdr.iíoo Pedro» ved, qucfio.c* tiempo •o- '"í, ' 3- eíle, de hateros de ciütvAs, _ yíi atafo deciíteílo ,^ .J. por la corres atencloB,»- - oue debeis ámi reípeftOí yo efticn» la cotiasia, yen la atención os difpeufot Vos, amante de Leonor, la foHcitafteis ciego, pudiendo haveros vaUJo. de mi: con indiguos medios la facafteis de mi cafa, cofa, que:- pero no qaicrO reñir aora ei delito, . que ya no tiene remedio, , que quando os bufeo piadqfiíi ISO es bien reñiros fevefo; ycomo lo mas fe eraisnde, . : yo os perdónatelo menos. Supaeílo eíld, yádabeis vos, que no ayfangre en ToIeáOj que pueda exceder, la mía; yíáendo todo eño cierto, ^_ qué diScu'.tad podéis hallar, para fer mi yern.GÍ Yíi es falca el eflár pobre, yvos rico, fuera bueno refpondereáo, íi y9 os tratara el cafamientq. ^- ^ con Leonor: mas pu^ms, ; el que la eligió prim^erq,„ ,1 f.,, 03 Ves puliíleis en .y --,-' af que ha de fer preesfo hacei^j¡tf>.. no ke tenido yo. ISrCuípa , de lo que fue' arrojo vueílro. Yo sé, que eílá en v.nettra.cMia yfabiendolo, no puedo ^ fufrir, que eíl^ en ella, nn,qa«, le deis de efpofo al momenlo la mano. Pcár.Valgame Dios. ^ qué puedo en tan grande empeño refponder áDon Rodrigo? Pues, fi que la tengo niego, es fácil, que él lo averiguOí yfi la verdad confieüq -- de que la faco DomCaiJos, ,^. fe le dará áél, yyo pierdo, fi pierdo áLeonor, la vida» Pues fi el cafarme.ccqcedo, ,. puede fer, que íBe-defairc ._,^ Leonor: quien -hallará un medio con que poder dilata rio! De qué amigo eftais-fuípenfjjí Qnando la prepofic^on H^'
TTO * refulca en decore fbeíVre, guando el feñor Don RódrlgOj «an reportado, ytan Cüerdo os convida con ladfc-Bi de haceros f;ljce dueñe de la beldad de Eeonórt 7edr^ Le primero, que prOteft»} íenor Don Rodrigo, es que tanto la beldad venero ée Leonor, que potito, que. fabeis ya roís galanteos, ^nlero, que efteis perfuadidoj ^ue nunca pudo mipecho xiirarla con otros ojór, ai hablarla con otro intento» que el Je íér feliz, ccó fer fu efpofo: yello fupuefter, - íábed, que L'‘onor, anoche Hipo (aun JSngir no acierto!^ ^ue citaba mala mi hermaBa» áquien con cariño tierno CÍtima, yvino ami caía averla folo, creyendov qae vos os tardarais mas con la divcrffon del ¡uego; iizofe algo tarde, fcomo temió el que huviíleis yi vnCÍtO, como tin licencia vino, defpackaijos afaberfo «o criado de los miosv jaqucííe volvió, dicieiidor qse yá citabais en caiá, que haviais echado menos aIconoc, por cuya canfa telendo fuños extremos la bufeabais ofendFJoc cita cemerefa, oyendoaqueito» Torvet no quifo. tked» en fuma el fuceflo», que ni yo fáqueá Leonor, si pudiera, pretcndie*do jara efpofa íii beldad, jroceder tan dcfatcnto, que para mirarme en el, srancbára antes eF efpejo» Yparaque no juzguéis, que eila es excufa.qn’e YriventO por no venir en cafarme, mi fe, ypalabra os Cmpeno de fer fu efpofo al inftante, como Leoiror venga en ctlO, yen cfto conoccréi», a*tengo ¡mpedbncntOi -i para dfx.ir de fer Tuyo, mas de que-np ña r¿eretco» CarL'No eí'cuclias eI|o,-Caftanoi La vida, yel juicio pierdo. Cafl.L^ vida es la novodid, -•* que lo del juicio, iioes n-jevo» Rp/r. Don Pedro, álo que havebdicín^ hacer replica no quiero, fobre (i pudo, óno, fer, como decís, el fuceflo: pero hendolesyaár&dosnotorios vuefíros ftftefos, fabiendo, que Lecnorfilra, yyo la bufeo, yfabiendo, que ia he hallado en vueñra caía, ronca queda íachfecho mi honor, (i vos nc os cafais, yen lo que me haver? propuefto, de (i Leonor querrá, ó* ao, efle no es impedimento; pues elli tener no puede mas gufto, que-ini precepto: yafsi!lama<íla,yvcre'ís quan preño lo-a juño. Pedr.Temo» feñor, que Leonor fe afluñe, yafsi os fupikxsaléis tiempo de que antes fe lo proponga i mi hermana; porque fupueíto, que yo efter llano ácafarme,, yque por dieba^ fo tengo, 'r.r'.-t.ó , que' importa, que fe difieraf, - de aqui ámanana, que. es tiempo en que les puedo avhar ámis amigos, ydeudor, porque afsiftan ámis bodas, ytambién porque llevemos, áLeonor áTUeftra cafa, donde fe haga el cafamfentoi Krdr. Bien decís: pero fabed, que yá quedamos en eflb, ycpie es Leonor vueñra efpoía. Fedr. Dicha mfa es el faberlo.. Kfldr.Pues hijo,á Dios, que tamhiCB hacer de mi parte quiero cr - ías prevenciones. Prir.Señor, vamos os iré firviendo.. Rffdr.No ha de fer, yaisi, quedaos-, ? cfue baveis meneñer el tiempo. . Pede.Yo tengo de acompañaros. Rídr.íCo ha.rcis tal. Pedr, Pues yáobedcaCO*- Juíin.Do iPedro, quedad con- Dios. Don Rodrigo ,yDen fuá»» Fedr.li con Sio>> Dbn Juaat Yo quedt)' "r'-i. a .í ta
«D confij&^tjne fio si, ;; |1 es pefar, oes <:o0í€Dt<*> fi es fortuna, o-es ácfeirc Jo que rae efta fucdáfeoá®» Doti RoHiiigo coD Leongr me ruega, yo íXsGuor rengOí gl fafe'eftl en tal eftaió', : ^ue yo escttferirrs no p«edo’ de pfarmei Mámente es aLeOfióf quien temo, noíea, ,qae-lo re&lraf. mas pncde.feT,sque eíla vicnd©’ el eftado dejas cofas, ry, de fafadre el precepto, ,,,vEnga en fer iBÍai yo voi. :A^t, ablanda <ü peeíbo. vafe» iale Do» Carlos,: yCáfiañe, Caries,"So debo de eftír en mi, Caftano-, pues cít cftoi muerro. Don Rodrigo (ay deaii! )¡azga, que -a Leonor faco Don Pedro, yfe la viene áofrecer, yél tnat falfo, yplacentero, •viene ácafaríé con eMa, íjn ver cí impedimearos • n< de que fe folio' con otro. Qpé quieres? EltaifegetO «s marido conver, ilri'e, yn® repara en ptrdieráM El vK» vG-lando efta Garza yqai'lo tnararia' af vireloícon que dr el yá bcazOv ya pata ti Volaverunf'» G>rrLYo eñ‘ci t-an fin mí, Gafían®-, que aun ádifeurriE no acierto' loq.áe haré.su aq'uefte cafo,' Cafi, Yo te-daré unbuen remedio para que quedes vengado. Doña Ana es rica, yyo-pieofo, que rebi enea por fer novia, enamorab, ycon eflo ? «e,vengas de quatro, yocho, que dexís aaqueífeuretúo aujebo' peor, que' eadiabladbi^ 'xternttm, ^ CarlJ?or cierto, genrirareuganza! Caft- Md te parece el cenfejo} Ta n® debevde fober Jo que esnn cunado, un füegró, usa madraOra .una tía, ún Efcribane. un venteco, una mala de a-dquiler, ,nt un Albacéai quepiéafei que del-In&erno el ymas bien cobrado .Cjyií^ . no llegan áfu zapacfi» ,Cti Í.Ay 4e rai iofelizl.C^pS^ laceres, aqueftécafóf; . ' Ay Leonor! fi yo te pigrie^ piérdala vida rambicó» ' ^ Cají.No pierdas, ni aun uó fíbelí®# ííno vamosábufearfo, , que en el Tribunal Supréiap ' de fa güila, quizás fe revocara eíle decreto, r C/«ri.Y fi la fuerza fu Pádr# Ca^.Qié €5 forzarla} Pues el vlejp eñá ya para Tarfaín©*.- r.; Vamps ábufcarla iuegt^ . que como eüa diga nones, no hará p«res con Den P.eifO.» :^ Co't.Biss dicesí-Caftapp,; vaiaes» C«j?. Vamos, ydexa lam.e®tos> ; que fe aííugs bjornada, - fí3qujrnasnosdet^ns^nos»• -JORNADA TERCERA; Salea Celia, y XfOM.Ceiia, yo me he de mateE, íí tu falir no me dexas .. -de ella cala, bde efte eces^t, eWb*,Repórtate, Leonor beiia» ymira por tu Opinión, Lefls.Qué Opinión quieres,. que tSfi^ Celia, quien de bsr acaba unas mn iufauftas nuevas, como qué quiere mi Padre» porque coa engaño pienfo#- que Don Pedro me fac¿, que yo (ay Dios! Vía elpoíá fe^' yefto cae fobre hayer antes dichome tu raeftns, que Carlos (ha fálfo amaute') iDoña .Ana gabntéa, yque con ella preceírde '- cafarfe, que es quifo pudjera, ^ Eomro mi efpofo, librarme del; tígtMvde mi violencia.' Goo que eftando en efie-efiadOí! jio ¡es quedan ámis penas, ni afylo^ que fas focorra, nratHpxro, que las defieodá, CíK». Verdad es, que fe lo dixe, yiDan Carlos con la mefina; CF»(Qaif;áe:ago ceoí^M
porgue Hii arai me oráeca, que yo deípeclie áLíOtlor, pata que ilu hermano quiera, yella fe quedcecnCarloi; yyo Jíjendoia refuelta, por la manda del veftido íacdo bacieodo eftas quimeras* Pues, feñora, ííeonoceí, que ingrato Car os re dexa, ymi feñor te idolatra, . yque ta padre defea hacerte fu efpcfa, y^uc efta el cafo de manera, que fi dexas pierdes honra, yconver^íeneía} nc es mejor ptniarlo bíeo. yrefolvciíe diicreta álograr aquefta beda,- que es la'tima, ooe íe pierda. Ybailarás, íá exr-,íKías, mas de tres mil congruencias; pues fücldas cen tfto loío de tu crédito la qui bra, obedeces atu Padre, ' dái gufto ára pareotc-la, premias aquien te idolatra, yde Don Culos te vengas. Icwj.Qué dices Celia’ primero, que vo de Den Pedro fea, veris de fu eterno Akaxar fugitivas la» Sífrellas: primero rom^frá e! ^Lr fa no violada obediencia, Guc áíus desde cadas olas • imponen r.-eno ae aiena; pfimeroaqueíle fogoío coraron de las E:pheras perturbará el Orden, cón que c! cuerpo dei Orbe alienta: primero trocando el orden, que guarda natufaleia, congelará el fuego copos, brotará ei yeio centellas: primero, que yode Carlos, aunque ingrato me deíprccii, dexedefer, de mi vida ' fere verdugo yaiiaefma: primero, que yo Je amarle dex .Celiit.Los primeros ¿exa, yvacuos álo leguedo: que pues efté» tac sefuelta, no ce quieto jconfeiar, fino faber lo qucimentai.: ^ ''i Ifw.Iotehto, amiga, que tu, ’• pues té he fiado mis penas, me dés lugar para irme de aqui, porque quando vuelva reí Padre, aquino me halle, yme haga cafar por fuerza: gue yo me iré deíde aqui abufeareo-una Celda un rincón, que m« fepukc, donde llorar mis tragedias, ydonde íeniir mis males, ío que de vida me reña, que quizás alli elcondids, no f3brá,dé mi mi Eftrclla. Cdf.i.Sh pero labra de mi la mia-, ypor darte puerca, 'vendrá aeftreliarfe conmigo mi leñef quando lo fepa, -v (eré vo la efirellada, JJ por no fér tu la eftrellera. •7 ««>2.Amiga, haz efto por mi, teon.í^ vida, Celia ,tne h»$ ’k feré-ítr-efclava eterna, por fer la primera cola, que te pido. Cc/.k. Aunque lo fea, que ála primera, que baga, pagaré con las Setenas, Ltíí!. Pues, vive el Cielo, enemiga, que (i fadir no me dexrs, be de matice, ymatarme. Ct//,¡í.Cbirp?5, yqué ravos echa! Mas que fiera, jESVS mió, que aqui conmigo embiiiieraí C^é haréí Pues (1 no la dexo ir, yáfer íeñora llega de cafa, -'quien duda, que ie tengo de pagar cfta: y(i !i dexo falir, con mi amo avrá la mtfma dificultad: Aora bien, mejor íerá entretenerla, yavifar ámi leñor, de lo que fu Dama iotenta, quefabifendolo, es precilo, que filgfi él ádereneila, yyo quedo bien con ambos; pues con efta eftratageraa ella 00 queda ofendida, yél obligado me queda. ', Señora, (1 has dado en eíTo, yen hacerlo tan refuelca eftás, ve áponerte ei manto, 'qne yo^uardarc Upuerta» Ctiiñ^Sd de cotazoo inci tijfu yno puedo vér lletar, i* fin hacerme una mancecí. LMB.A-ponerme el ffiiam*.., .^VÁÍeLecXcr, ‘ Celia, Áadi, pues, yvenspriffj -- que-te cipero; no haré tal, ’ fiootrcírarolapütrta, * oiré áív-ifará MSrííHo, quefeleviMelífeodráí _ Sale Ven -Juan:i ‘' yunK.Coz la tía ve del Jardín, •que dexo en mi poder Gelíj, para ir álograr mú dichas, ’ quiero averiguar mií'peoas, f^emaídíxe, averiguar, pues ála que es evidcfíciai^ no fe puede llamar dndá. Pluguiera áDios efruvléran mis zelos, ymis agravies CQ cü^fldo de ío.''pech3«^ = Maj como me atrevo, quando es contra mi honor mi ofenh, fia fer cierra mi vengaifea, hacer mi deshoora cierta! Si folo baña aofenderme ^ la prc-umpeion, cemo pienfa mi ccaor.q puede en riii agrario la duda fer ev idénefa, • quando la evidencia mifmi del agravio en iaiaobleza, fiendo certidombre faifa fe hace duda verdadera; que como al honor le agravia folamente la fofpecha,'^ hará ciettiío deshonra,' ' quien la verdad juaga incierta» Pues fies aísi, como yo imagino, queav quienpiieda ofenderme, fi aun en dada dKoconíisnto ,que rae ©fendan} Aqui oculto efperaré,' a. que mi contrario ve»g3» que quien, de! eííadoeo que eftá fu correfpondeocia', ' duda.quevendrá denbcKc, quien de dia falCi Ventra! 'Yo q-aiero entrar áefpfrarloí honor mi cfpfranza .alienta. va/* Sale Dan Car/os. yCafiAf.o tiit un embaltorta. Csrf.for mas qaeh; andado la cafa JkO
no fes p&árde’daríOB e'í'a, y»e^<> deferpeiade. C/iJ}.?aei. féáor, da ver no ecKas, que efiaa las pu^rras cerradas, que aefíotro quartn atrarkílán por el temor cié Deña Ana,. ¿€ que fu liermaDO te vea) •Oporque 4Leonor no atisbes, ^ ypara haceros poi íuctaa cafar, Doña Ana, yfu hermanOj .nos han cerrado entre paertasl ¿/rrí.Caftaño, yoeñoi refuclto, .a que Don Rodric» lepa, que foi quien íacó áfu hija, yquien fer íu efpofo ffpera, que pues por pealar que fus I5on Pedro, darfela intenta, también me la Jara áíbí, ^quando la verdad enrienda, de que fui quien. la robó. Cíí/?,Famofa!nente !o pienfas: piro como has de.falrr, ñDoña Ana es ceDiincla,. que no fe duerrae en das pajal* C/irñFácil, Cañaño, toe fuera el falir contra fu gufto: ,que ao eñoi yo de manera, que tenga lugar de fer I tan comedidas mis penas. Solo lo qne me embaraza,,. • ya^í valor defaüeaca, es el irmede fu cafa, desando aLeonor en ella, donde.a quafquier novedad pueda importar mi prcfeocia. Yafsi Iw qrqalado, que tu íalgas,-,pi|e:S:amjque te vean, ,hará nit^^.BO el reparo ' en ti, que en mi hacer pudieran; yelle papel, que yá efcrtpto ^.traigo, con que kdoi cuenta áDon Rodrigo, de todo, le lleves. C«y?.Ay, Santa Teda! ‘pues como quieres q|ie vayal ,yves aquí que me pefea fen la Calle la.Juñicia, I,por cómplice en la tormenta de la herida de Don Diego, íyaunque tu cl agrefíor feas, porquete ayudé al raido, !pago ja fofidum laofenfa. ¡ CrtrZ.Bfte es ib» gufto, Caftaño.^ CaftJSiimis no esmlconyecieociU» y-rwrmwww Cr*' /.Vive el Cielo, que has de ir. Cq/?.Señor, es mui buena cuenca, por cumplir el juramento deque él viva, que yo mucral C/jr/. Aora bullas. Caílañei CaJl-AüKs aora fon veras. Cari. Qué es.'efto,i[i£i£ue,ta tratas de apurármela paciencia! Vive Dios, que has de ir. óaquí .te he de síi3taT.C«//.Stáor,fueÍta que eflo es mureiecupiyo, . yen eñotro ay contingeDcia,' dame el papel, que yo iré. Ca-rl, FciBalo, ymira, que vuelvas apiiíla, por.el cuidado en que eflai.Crtjf. Dame, licencia feñerí de contarte un quenco, que viene aquí como .piedra en el ojo de un Vicarip, .que deben de fer cameras. Saiis un hombre 5torear, yaotro un caballo pidic», el qual, aunqac lo linti©, no fe lo pudo negar. Salió, y«t dueño al miraüo, ..,no podieadolo fufrir, le embió un recaudo, a. decir, que le cuidaSe el caballo, porque valia un thefero; yel otro mtii feíTegado, refpondió; AqueiTe recaudo no viene ami, lino al Toros Tu eres afsi aora, que me rcB.étes aun paííeo, donde, aun que yo lo defee, no sé yo ñvolveré. Y!o que me caufa rifa, aun eñando tan prenofo, es, que Sendo tan dudofor rae mandes, que venga apriffa» yafsi yo aora te digo, como el erro toreador, que eñe recaudo, fsñor, le embies IDon Rodriga. Sale Celia. CelÍA.SiñoT Don Carlos, tni am* os fupíica, vais ávéria al Jardín luego al inflante, que tiene ckrea materia, que tratar con vos, que importa CitnvDecid,que yaá oíaedeceria-. voi. Has tu lo que be mandado, Fa;^e JCslia^ CpJI. Yo bien no hacerlo quifiera, íi me valiera contigo el hacer yo ía deshecha. Válgame Diosf eon qué trag*' yo aDon Rodrigo le diera, ' aq-ueác prpei, írn queéi, ' ni alguno me conociera? .O Quien fuera aquí Gíráta& .de quien en ¡as Indias cuentaií^- que hacia muchos prodigios, ” que yo, como nací en ellas, ' le be (ido ííeropre devoto, como áSanto de mi tierra. OtBlqsJquiefa que has íí Jo, o-fu! qurJqiñera que feas, bien eígrtmas abaufiío, obien arrañres contera, infoirame alguna traza, ' que de Calderón parezca, con que lalk de efte empenoí i perorare, en lai conciénciai que ya he topado el enredo. LecRor me dio unas bolleíáSj yunas Joyas,; que traxefle, quando qu ifo fer Elena de eñe París boqui ru-bío-, ylas t&ago aquí bieri cerca, ’j .que me han fervidode cama? í pues íi yo me vrño de ellas '1 avrá'.en Toiedotapada, '| que ami garbo fe paréücaí 'í Pues aora bien, yo bs Taco: /“ í vayar» ellos trapos fuera. ’*« Quitafe ca^a, fsmbrero.j típ&iSá ¡; Lopri.TiefO, aprifsicnar s rae conviene la melera, 3 porqae quitará mí! vidas, üle dor tantica fuelta. ; Con eñe paño petenda '^ abrigarme fa mollera, i Íí como quiero ía pongo, fera gloria ver mi pena. Aora entran ks baíquiñaSs '' JEWS, yque rícatefaf ' ISo ay duda ,que me eñe bJesí | porque como foi morena, rae eftá dcl Cielo io azul» ' Yeflo, qué es' iJoyas fon no rae las quiero poner, que aora vo'i de revuelta-. ; Un ferenerohe ropsdb ' 'i enaquefta faltrítjuera, 'i v3*bfeamc ís he dé plannf, ¿Itbciu •1 ._J
cúbrame efts pechuguera. ’ El foliman me hace falta, - pluguitíie áDios, yle huviera, una fnanica de gato, linduda me la puííera: pero no, que aun ingrato, yluego en cara tneditra. La coiort No me hace al cafo, «^ne en efte-empeño, de fuerza, me han de íalir mi! colores, por ícr D^ma de vergüenza. Que les parece, leñeras, efte enevaxede Vaüenaí Nr pueifa con.Sacr iftanes pudiera eílar mas bien rueíVa. £s cierto, que eño¡,b:ermoía. ífalga io que íaücre, yque ibulto le amartelan, no de la belleza, que es, lino de io que el los píenfanf Vaya, pues, de Damería, menudo el paílo, derecha la efiatura, airofo el brío, inclinada la cabeza * un li es, no es, al un lado, la maneen el manto embuelta con el iin 0^0 rccluío, ycon el orrods fueran yvamos ya, que encerrada le malogra mi belleza. Temor llevo de que alguno me enamore. Dios nse guarde,que eftoi bella, afalir, yencuentra aO. VicÁro. Quaiqnier cofa me eí'ta bien, - porque el molde es rara pieza. Quiero acabar de aliñarme, queaun rq eíloi Dama ptrferSa. Los guantes, anuefto si; porque las manos no vean,, que han de fer las de Jaccb, coa cae aEpaii me. parezca. £I manto ¡o vale rodo, echomele en la cabeza. Válgame Dios! quaato encubre eíi3steiiila de leda. cae ni 3yfcíl« qu.e abi guarde, r.; maro, que alsj defienda, ni ladrón, que unto encubra, BÍ page, que xanro mienta, »i gitano, que afsi engañe, ni logrero, que aísi venda. Vi¡ traflumpto el abanillo «s de ai garvo, y.belleza: pero íi me dá tanto aire, que mucho ámi fe parezca! ©anta avrá en fi Auditorio, que diga a!u compañera: Mariquita, aquefre bebo al tapado repte fenta. Pues atención, mis feñoraj, que es pallo de la Comedía, 1)0 pienfen que fon embudes fraguados acá en mi idea, que yo no qu-iejQ engañarlas, K¡ menos áV'iiexcelencia. Yá eíloi armado ,yquien duda, qaeen cipunto que me vean, me figin quairo mil lindos, dcüquefk» qüc galaotcaa Pfdrc. Leonor bella, vos con manto ,yáefias. horas? O, qué bien me cixo Celia, ^p.. de qirfe áun Convento qnicrel áconde vais con ta! priíTa? Cg/?.Viye Dics.qtiepor Leonor aj>, me tiene,yo la hefaecno buena, íi me quiere defeubrir. Pe^.De qué eñá‘, Leonor, íurpenfa? Aronde vas, Leonor nóa? Ca^. Oiga loque Lecncréa? ay. Mas, pues, por Leonor me marco yo quierofingir íer el'a. que quizás atiplando el habla,* no me entenderá la letra. Pcí/.Por qué no me hablas, íenora? . Aun no os merece refptiefra mi amor? Por que de mi cafa os queréis irí Es ofenfa ci adoraros tan fino, c! amaros taade veras, que fabiendo, que aotro amaís, cftá mi atención tan cima de vuefrras obligaciones, Tueílro honor,yvuefiras predas, que ácafarme determino, íTn que ningún riefgo tema? Que en vueftra capacidad bien sé que tendrá mas fuerza, para mirar por vos mifma, la cbligarioB, queda Eftrella. Es poisihle, qtre roes mueve mi afede, ni mi «obleza, mi hacienda, ni mi petfona, 3verme menos feveraí Tas indigoofoi) feñorai YJoi cafa, qtfdlo’fea,' no me daran álgmj gatyo iá gala de mis finezas? ' . No es mejor para niarj^^ -fi lo confiderais cuerda quien no galán os adora que quien galio os defpíeclí, Caft.Gian coia es e] fer rogadjU yá no me admiro, que !ean . tan ioberbias las mugefes; porque no ay que cnfobeihftt, cofa cc-mo él fer rogadas. Acra bien, de vuéita, y he de poner ielle tonto. Don Pedro, negar quifiera la caula porqueme voi; pero yá decirla es fuerza; yo me voi,, porque me mata de hambre aquí voéfira miferiai porque ves fois no cuitado, vueftra hermana e-s una faegri, las criadas unas tras,- los criados unos beñias; yyo de aquefto eófadaáíj ' en cafa una Páftelera > 3merendar garapiña voi.Ped.Qos palabras fon -éffa, yqué eftyló tan ageno ttf, delingenio, y!a belleza de Doña Leonor! Señora, mucho extraña mi fineza “ oifos dár de mi familia enastan indignas quexas: que íi queréis desiucirraej bien pedéis de orra manéraj yno coa tales palabras, aue ávos mifma maf Cq/?.Digo:qm3 matan dé hairibfe, es jquefto lengua Grfégaí Píífn.'No es Gr iega, lfñéFa;pcrÓ no entiendo en vos eíla Icogás* Cafi.Voti lino-entendéis afsi, entfended de cfta manera. “ *^iieré ¡yfe. Píílr.Tcned que no haveJsde ifOí, lo ceníerúa, ni es bien, que yo ^porque ávaeftro Padre ié di® que ffiáis aqi'.i y'aisi es ftefíJ etxqualquiera tiempo, daife de vueftra pertoBa cuenta. Que quaodo vos no que-rais cafetos, Daci.en.dq'entícga de YOS; quedar-é bien pueftí», Tiend#>
tienáo, qiie Ure^cocí» áe cifarfe, áe parte - aoefti.fínodelavueftra. C^.Doq Pcdra. vos fois un neriOi yefta es yi mucha licencia ¿c querer vos impedir -iuna muger de mis prendas, que falga ámatar fu hambre. fJr.Pofsible es, Cielos.que aqueftai fon palabras de Leonor» af.' Vive Dios, que plenfo, que ella fe finge necia, por ver, fi coa efto me defpecha, yme dexo de cafar. Cielos, que afst me aborrezca, yque conociendo aquello eílé mi pafsion tan ciega, aue no pueda reducirfei Belia Leonor, qué -aprovecha el fingiros necia, quaodo sé yo,"^que fóis tan difcretaí pues antes, de enamorarme, fí,rvemas la diligencia, viendo el primor, ycordura de faber fingiros necia. Cq/?.Notable aprieto por Dios! ap* yo pienfo-, que aqui me fuerza, mejor es mudar de eftyjój para vér fí afsi me dexa. Bon Pedro, yo'foi muger, que sé bien donde roe aprieta' el zapato, pues ya hevifto, uue dura vneñra fineza apefar de láls'derairés, yo quiero dar una vuelta, ymudarme al otro lado, iiendo aqueña noche mefma ^ vuedra erpcla. decís, feñora? como dos, ydos fon quatro. ledre.'t^o lo'^digais tan apriefla, co me uvate la alegriaj yá que no pudo la pCiía. ^ ' C/ift. files no, fenor, no os muráis por amor de Dios, fi quiera Lña dexarme uri muchacho, para que herede la h-áCienda» pÉ^r.Pues eílo miráis, feñoraí í'Jo fabeis, que es toda vuellra? C«jf.V.isig2^« Dios, yo me entiendo, feaeno^fera tenSr prendas. ?c¿r.£Üa fsra dich.a alai . mas, feñora, habíais de vérát, óme entretenéis lá vidaí Cry?. Pues íoi yo Farandulera» Palabra os doi de calarme, li ya no es que por vos queda» Pedr.foT mi Efio decís, feñora» Caji-Qaé apollamos, que li llega el calo, que queda por vos» Vedr.So afsP agravies la fineza» Cq/?. Pues dadme palabra aqui, de que li os hacéis áfuera, no me haveis Je hacer ámi algún daño. Peiír.Que os la o&Cícaf qué importa? fupuefto, que es impolsible, qne pueda defillirfe mi cariño. Mas permitid, que mcresc* de que quereisfer mi éfpofa, vuellra hertnofá mano en préndala Cq^.Llegó el cafo de Jacob, «jf. catadla aqui toda entera. Pídr.Pucscon guanteame ladais» Cv^.Si, porque la tengo enferma. Tedr.Paes quéteneisen las manos» Cj^.Hicieroorae mal entilas en una vifita un dia, yni han bailado recetas de hieles, ni xaboncilios, para que afu albura Vuelvaní Dentro Dcttjum. Juan. Muere ámis manos, traidor. D.Pedr.Oys, qué voz es aquella» Dentro Do» Cielos, C/rr/.Tumorirás alas mias, pues bufeas tu muerte en ellaf; Peáru.Vive Dios, que es en mi cafat Cafi.Xl fuena la voz mas cerca. ^ ialen riñendo Don Carlos^ Tion Juan, y Doña Ana deteniéndolos. ^jjái.CaballerGS, deteneos; mas mi hermano: yo eftoi muettaí Cafi.'hUs li por mi fe acuchrllaa los que mi beldad, fsílejan» pí¿r.En mi cafa, yáeftas horas con tan grande defverguenxa acuchiUarfs dos hombres» Mas yo vengaré ^a tvféafa dándoles muerte, ymas quando es Don Carlos quien pelea. Jíwjí.Quien penfára (ay infelice!) que aqui mi hermano cíluviera? Curl, Doa Pedro efta s^ui, yper tí Btaal
wJU X jlcgmoe, puR Wi uno <; amifisd al deudo; jafsi, porque nuefir»; bodas le bagan en un tnifmo tiempo^ «ladle Umaoo aDoña Ana, que yo iLeonor fe la ofrezco* Lle^afí ¿ •iC/r/.Afltes os daré rail muerteSí jC/í^.Mircn aquí fi foi bello, pues per mí quíercr ntatarfe, J ¥<dr,0adme, ‘.oberano cbjeflo de mi rendido alredrio, 3a mano. CajiSi, que os la tengo yara daros la mas blanda, .un aso en guantes de perro, noconfeguiris. .Veftuirefe Leoncr, 4f?».Tcnte. Carlos, que yo quedo de mas yfsré tu efpofa, que aunque me hiciftes defprecics, íbi y® de tal condiciou, que mas te eftimo por ellos, Car/.Mifeien, Leonor, que cu eras? Prdr.Qué ci efto? Por dicha faeno? Leonor eftá aquí, yalli? C/iJ?-No, fino que viene Icuento lo de:- No fois vos Leonor? ledr.Vact quien eres tu, portento* que por Leonor te he tenido? Befcahrefe Cxfimñoi O^.No fei fino el perro muerto de que fe hicieroo los guantes. CilhtXi riíá leoer no puedo del embnfte de Cafíaík), ftdr Mataréte, vive el Cielo, iC/i/f.Por quéí Si quando te di palabra de calamieoto, que aora elioi llano acumplirte, quedamos en un eoocietto, lie que Cpor ti quediba, siome barias mal: YlupueÜo, que aora queda pdr ti, yque yo cftoi llano ihacerlo, »o faltes tu ,pues que yo no falto alo que prometo, Siir/.Como eftás afsi, CaHaño* yen tal trage? es el cuento, que por llevar el papel* que aun aquí guardado tengo, en que iDop Rodrigo dabas cuenta de todo el enredo, yde que aLeonor llevaftej para Hevario ía riefgo de encontrar ala Julíicia, rae pufe ellos fáldamentoss yDoa Pedro enamorado de mi talle, yde mi 30eo, de mi gracia, yde mi garvo, me encontró en eftc apofento* ÉArl. Mirad, feñor Don Rodrigo, * fí es verdad, qtle foi el dueña de la beldad de Leonor, yüfer lu efpof® debo, Redr.Como fe cafe Leonor, yquede mi honqr i?n riefgo, lo demás importa nada; yafsi, Don Garlos, me alegro, de baver ganado tal hijo. Redr.Tan corrido, vive el Cielo, délo que me ha fucccido eíioi, que r-i áhablar acierto: mas difsimular importa, que yá no tiene remedio el cafo. Yo doi por bien la burla, que fe me ha hecho, porque fe cafe mi hermana con Don Juan. •• >í;5«. La maco ofrezco, ytambién con ella el aíwíí yo, fe ñora, la -acepeó, porque viíó mai feguro oe pagaros con lo meímo, C«ri.Tu, Leonor mia,la'mano me dad. L*s».En mi,Carlos, nO esoucv^ porque fiempre he -(ido tu’ya. Cajl. Dime*,' Gdíai algún rcqukbri), ymira, (i ámano tienes '- ' ana mano, Ce//ír,No la trrgo, que la dexé en la Cdíina; pe.’-o baftaráce un dédoí •' C/i/.Dica, que es ei dedo' malo: pues es él co.i quién éncueñtto, Yaquí, AltiCinaos Señores, yaquí. Senado ¿ilcretó, los Empeños de una Cafa dan fin: perJóhad fus yerros. pIN. ©«a 'Sa ^imprenta de JOSEPH PADWNO ^Aícr^dc? ^-*'Ljbroi ,CQ de Csnoya,