RESUMEN El diario puede ser un instrumento válido que ayude, tanto a los estudiantes como a los docentes, a estimular el análisis sobre los diferentes aspectos curriculares que intervienen en cualquier proceso de enseñanza y aprendizaje. A lo largo de este trabajo, presentamos el desarrollo y los resultados de una experiencia universitaria en la que utilizamos el diario de investigación con una doble finalidad: a) recoger (mediante el correo electrónico) información que nos permitiera valorar y mejorar el diseño y desarrollo de las sesiones de la asignatura “Organización Escolar” (carácter troncal con 4,5 créditos) y b) que los estudiantes universitarios conocieran las posibilidades y limitaciones que puede proporcionarnos esta técnica cualitativa, aprovechando las posibilidades que hoy día nos ofrece la red Internet a través de una de sus herramientas más utilizadas: el correo electrónico. Palabras clave: Formación del profesorado, práctica docente, desarrollo profesional, nuevas tecnologías y correo electrónico (e-mail). ABSTRACT The newspaper can be a valid instrument that helps, as much, students and teachers in order to encourage the analysis of the different curricular aspects that intervene in any teaching-learning process. In this paper, we present the the results of a university experience in which we use the investigation newspaper with a double purpose: a) to pick up (by means of the electronic mail) information that allowed us to value and to improve the design and development of the sessions in the subject “School Organization” and b) to discover the possibilities and limitations that this qualitative technique can provide, taking advantage 129 El Guiniguada, nº 14. Las Palmas de Gran Canaria, 2005 NUEVAS ALTERNATIVAS PARA MEJORAR LA PRÁCTICA DOCENTE: EL DIARIO ELECTRÓNICO UNIVERSITARIO Eloy López Meneses Universidad de Extremadura Cristóbal Ballesteros Regaña Universidad de Sevilla BIBLID 0213-0610 (2005) p. 129-140
of the possibilities that nowadays offers the Internet through one of its most used tools: the electronic mail. Keywords: Teacher training, educational practice, professional development, new technologies and electronic mail (e-mail). En los albores del siglo XXI, creemos que algunos docentes universitarios deben olvidar el sentido patrimonialista de su aula, la ausencia de interacción profesional, la lucha férrea por su efímero territorio... La doctrina del aislamiento profesional de algunos docentes universitarios limita su acceso a nuevas ideas y mejores soluciones en su quehacer profesional, provocando el malestar docente, impidiendo la afirmación de diferencias, la búsqueda de alternativas consensuadas y originales, la aproximación a la consecución de valores básicos, el desa-rrollo de actitudes éticas, la estimulación de la reflexión compartida... Sirvan las siguientes líneas como un posible ejemplo de apertura de las aulas universitarias a la sociedad que nos rodea y como vía para compartir, reflexionar e investigar en la reconstrucción de la cultura participativa del ecosistema universitario. Consideramos los diarios como vehículos de formación que permiten la construcción progresiva del conocimiento y acción profesional, además de analizar y reflexionar sobre la propia experiencia educativa, para poder adaptarla y modificarla, así como ayudar en la construcción del puente entre la planificación y experimentación curricular. Desde este planteamiento, el diario puede ser un instrumento válido que ayude, tanto a los estudiantes como a los docentes, a estimular el análisis sobre los diferentes aspectos curriculares que intervienen en cualquier proceso de enseñanza y aprendizaje: analizando la evolución de sus concepciones, valorando la utilidad y eficiencia de las diferentes estrategias metodológicas empleadas en la resolución de los problemas, evaluando los procesos y resultados obtenidos, las relaciones interpersonales, etc. El correo electrónico, por su parte, se ha convertido en una de las herramientas más importantes de Internet, además de ser un aliado de gran utilidad, ya que a través de él estamos en disposición de intercambiar y compartir todo tipo de información (imágenes, sonidos, textos, bases de datos, hojas de cálculo...) de forma casi inmediata. Mediante el correo electrónico, además de mensajes que sólo contengan texto, también podemos enviar archivos de sonidos, programas, gráficos, tablas, simulaciones o secuencias de vídeo; sin necesidad de que el/los destinatario/s del mensaje se encuentren conectados a la red en el momento del envío. Eloy López Meneses y Cristóbal Ballesteros Regaña Nuevas alternativas para mejorar la práctica docente: el diario electrónico universitario 130 El Guiniguada, nº 14. Las Palmas de Gran Canaria, 2005
A lo largo de este trabajo, presentamos el desarrollo y los resultados de una experiencia universitaria en la que utilizamos el diario de investigación con una doble finalidad. Por una parte, recoger (mediante el correo electrónico) información que nos permitiera valorar y mejorar el diseño y desarrollo de las sesiones de la asignatura “Organización Escolar” y, por otra, que los estudiantes universitarios conocieran las posibilidades y limitaciones que puede ofrecernos esta técnica cualitativa, aprovechando la potencialidad que hoy día nos ofrece la red Internet a través de una de sus herramientas más utilizadas: el correo electrónico. EL CORREO ELECTRÓNICO En la actualidad, el correo electrónico se ha convertido en un mecanismo de difusión de la información y un medio de cooperación e intercambio entre las personas y sus ordenadores, sin importar la ubicación geográfica de los individuos y los recursos. Permite comunicarse con cualquier rincón del planeta y ha supuesto el comienzo de una revolución de las telecomunicaciones que está creando nuevas formas de relación, trabajo, aprendizaje y ocio. Las ventajas de este servicio son innumerables, constituyendo hoy en día uno de los mejores sistemas de comunicación (Valero, 1998). Uno de los motivos principales para la creación del correo electrónico fue la necesidad de compartir recursos. En concreto, que los investigadores pudiesen comunicarse a través de un ordenador con otro compañero situado en un lugar geográficamente lejano e intercambiar información como si estuvieran físicamente próximos, les permitía economizar tiempo y dinero y sacar el máximo partido a equipos informáticos, cuyo coste de adquisición y mantenimiento era muy elevado, por lo que todos los centros de investigación no podían disponer de ellos. Además, la posibilidad de transferir información entre ordenadores era un servicio esencial para el trabajo colaborativo entre equipos de diferentes lugares. Gracias al correo electrónico se estableció un nuevo modelo de comunicación interpersonal y se modificó la naturaleza de la cooperación; además de tener una influencia decisiva en la construcción de la propia Internet. El correo electrónico (también conocido por e-mail, del inglés, electronic mail) es hoy día una de las herramientas de Internet más utilizadas. La comunicación puede establecerse con cualquier parte del mundo en tan sólo unos instantes, como si enviásemos una carta normal, eso sí, sin necesidad de papel, sobre, sello ni oficina de correos o buzón en el que depositar la carta y, además, con la inmediatez de una llamada telefónica. Eloy López Meneses y Cristóbal Ballesteros Regaña Nuevas alternativas para mejorar la práctica docente: el diario electrónico universitario 131 El Guiniguada, nº 14. Las Palmas de Gran Canaria, 2005
Se trata de un servicio rápido (puede tardar unos minutos en el caso más desfavorable), pero también barato, fiable (los mensajes no se pierden, y si encuentran algún problema se avisa automáticamente al emisor), cómodo (por la posibilidad de reenvío, réplica y redistribución de los mensajes) y fácil de usar, de ahí su enorme popularidad. Por lo que respecta al desarrollo de la experiencia universitaria que nos proponemos desarrollar y con el objeto de asegurar un adecuado comportamiento a la hora de trabajar con el correo electrónico, se le propusieron a los estudiantes una serie de recomendaciones: • Lectura del correo. Los mensajes debían leerse con regularidad (una o dos veces al día) y ser respondidos con la mayor celeridad posible. El retraso en la recepción y envío es una actitud poco educada hacia los demás interlocutores y puede hacer que algún mensaje importante no cumpla su función comunicativa a tiempo. • Identificar el asunto. Era importante rellenar el campo Asunto con el objeto de que el receptor priorizara la lectura de los mensajes. Cuando el volumen de correo es grande facilita enormemente la tarea. • Identificarse como emisor. Aunque el receptor de los mensajes siempre puede conocer la dirección de correo del emisor, ésta es insuficiente para identificar a quien envía el mensaje. De este modo, se pedía la incorporación en todos los mensajes de una “firma”, es decir, un breve texto con datos esenciales (nombre, dirección, cargo, organización, teléfono, etc.). • Cuidar la expresión para evitar los errores sintácticos u ortográficos, separando el texto en párrafos para facilitar su lectura. • Concisión. Los mensajes electrónicos habían de ser breves y expresar con precisión lo que se quería comunicar. En cualquier caso, la concisión no debía conducir a la ambigüedad o la confusión. • Usar en la respuesta parte del texto recibido. En ocasiones para clarificar las razones de una respuesta podía ser necesario introducir en el mensaje algunas frases del correo al que se estuviera respondiendo. Esto era muy útil porque podía ser que el receptor no recordase con exactitud lo que escribió, o que quien respondía no comprendiese adecuadamente las intenciones comunicativas del emisor. EL DIARIO DE INVESTIGACIÓN En los procesos de investigación docente de corte más cualitativo, el diario de investigación ha venido siendo reconocido, posiblemente, como uno de los Eloy López Meneses y Cristóbal Ballesteros Regaña Nuevas alternativas para mejorar la práctica docente: el diario electrónico universitario 132 El Guiniguada, nº 14. Las Palmas de Gran Canaria, 2005
instrumentos más adecuados para la manifestación y reflexión sobre las experiencias docentes, constituyéndose en uno de los documentos personales más útiles para el desarrollo de investigaciones etnográficas educativas (Yinger y Clark, 1985; Taylor y Bogdan, 1986; Woods, 1987; Zabalza, 1986, 1991; Santos Guerra, 1990; Schön, 1991; Porlán y Martín, 1993; González Sanmamed, 1994). Kemmis y Mctaggart (1988) refuerzan su potencial observacional y documental, argumentando que a través del diario podemos describir e interpretar acontecimientos y situaciones que nos conduzcan a la comprensión e interpretación de los aspectos más singulares de la realidad que estemos estudiando “...observaciones, sentimientos, reacciones, interpretaciones, reflexiones, presentimientos, hipótesis y explicaciones” (p. 186). Pero el diario no sólo llega a ser un instrumento adecuado para manifestar las concepciones y creencias implícitas de profesores y estudiantes (Porlán y Martín, 1993), sino también una estrategia para la investigación del conocimiento y la práctica profesional (Yinger y Clark, 1985; Zabalza, 1991; González Sanmamed, 1994). En este sentido, el diario puede ser utilizado con diferentes finalidades: a) Formación, en la medida en que sirve para tomar conciencia de los conocimientos puestos y a poner en juego (conceptuales, procedimentales y actitudinales), las lagunas a cubrir, las decisiones a adoptar, el camino a seguir... b) Orientación, ya que es útil para tomar conciencia de nosotros mismos como profesionales de la educación, con un mundo axiológico determinado, con unas ideas y unas preocupaciones en relación a la propia profesión y a la propia vida. c) Evaluación, al permitir la toma de conciencia de todo el proceso de enseñanza-aprendizaje, criticarlo en todas sus dimensiones y proponer vías de mejora. d) Transformación, ya que nos ayuda a tomar conciencia, reflexionar y transformar nuestra persona y la realidad social en que estamos inmersos. Son muchas las razones que justifican el uso del diario en cualquier proceso de formación. Algunas de las que nos han llevado a su utilización son referidas, a continuación: a) Su capacidad para la recogida de datos ajustados al contexto de intervención donde se desarrolla el proceso educativo. Nos ayuda a conocer las impresiones y sensaciones vividas en situaciones naturales de los estudiantes, mediante interpretaciones abiertas. Eloy López Meneses y Cristóbal Ballesteros Regaña Nuevas alternativas para mejorar la práctica docente: el diario electrónico universitario 133 El Guiniguada, nº 14. Las Palmas de Gran Canaria, 2005
b) Permite la reestructuración y organización de las dinámicas diseñadas en el proceso de planificación, lo que puede favorecer procesos de auto y metaevaluación. c) Puede ayudar al docente a realizar una reflexión y toma de conciencia sobre su propio proceso de enseñanza, analizando la evolución de sus concepciones, valorando la utilidad y eficiencia de las diferentes estrategias empleadas en la resolución de los problemas, evaluando los procesos y resultados obtenidos, etc. d) Los estudiantes, por su parte, pueden expresar sus sentimientos y preocupaciones, reflejar interpretaciones y experiencias, detectar equivocaciones...; en definitiva, hablamos de una herramienta que contribuye a estimular la autorreflexión crítica de los estudiantes universitarios. En este sentido y siguiendo a Schön (1991), los diarios se convirtieron en nuestra herramienta de seguimiento y mejora, ante el planteamiento de un modelo de investigación docente caracterizado por el continuo proceso de reflexión y toma de decisiones. La utilización de los diarios nos ayudó a describir, analizar y valorar la secuencia y los argumentos que fundamentaban la dinámica de trabajo colaborativo puesta en práctica para el desarrollo de la asignatura; además de aproximarnos a los pensamientos y reflexiones que iban surgiendo en el transcurso de las diferentes sesiones. Para la redacción de los diarios, recurrimos a una observación introspectiva que, en palabras de De Ketele (1984), favorece la visión interior que cada persona pueda hacer de sí misma o de la situación con la que interactúa. Este tipo de observación constituyó el proceso clave por el que recogimos información de una manera sistemática, a través del contacto directo con el contexto donde actuábamos, facilitando la comprensión de los procesos que tenían lugar, de una forma holística. Durante las veinte sesiones comprendidas entre los meses de febrero y mayo, los diarios fueron considerados como un espacio de intersección entre objetividad y subjetividad, entre pensamiento y acción; teniendo un importante valor como fuente de datos sobre vivencias, experiencias y pensamientos de los estudiantes (Colás y Buendía, 1994). Eloy López Meneses y Cristóbal Ballesteros Regaña Nuevas alternativas para mejorar la práctica docente: el diario electrónico universitario 134 El Guiniguada, nº 14. Las Palmas de Gran Canaria, 2005
CONTEXTO DE LA EXPERIENCIA La experiencia transcurre en la Facultad de Formación del Profesorado (Cáceres) de la Universidad de Extremadura. En ella participaron 36 alumnos/as de la asignatura de Organización Escolar (carácter troncal con 4,5 créditos). Esta asignatura se imparte en el segundo curso de la Diplomatura de Magisterio en la especialidad de Educación Musical. El total de matriculados en la misma fue de 64 alumnos/as, con una asistencia media del 70%. El programa inicial de la asignatura constaba de diez temas, siendo uno de los criterios de evaluación de la misma la elaboración por parte de los estudiantes de un diario personal que enviaban al profesor a través del correo electrónico. Para la redacción de los mismos, tras la primera semana, se facilitó una guía estructurada de orientaciones (ver figura 1). No obstante, y aunque se realizó una presentación y explicación previa de esta guía orientadora, se planteó también la posibilidad, a cada estudiante, de que pudieran organizar la redacción del mismo proponiendo y siguiendo otros criterios personales. Tanto para el envío de los diarios electrónicos como para la resolución de todas aquellas dudas y aquellas cuestiones que pudieran ir surgiendo a lo largo de todo el proceso, además del horario habitual de tutorías, se habilitó una dirección de correo electrónico (
[email protected]) que el profesor atendía con una demora máxima de veinticuatro horas. Guía para la redacción del diario Eloy López Meneses y Cristóbal Ballesteros Regaña Nuevas alternativas para mejorar la práctica docente: el diario electrónico universitario 135 El Guiniguada, nº 14. Las Palmas de Gran Canaria, 2005 Figura 1: Estructura del diario de clase
DIMENSIONES DEL DIARIO ELECTRÓNICO A la hora de redactar el diario se consideraron principalmente tres grandes categorías de observación referidas, tanto a la puesta en práctica de las diferentes sesiones de trabajo como a los aspectos organizativos que las caracterizaban: a) A nivel personal: introspección, crítica y autoreflexión de la asignatura, cómo se vivía el proceso de la asignatura, sentimientos (incertidumbre, bienestar, angustia), por qué se daban, cómo se resolvían, etc. b) A nivel grupal: cómo se organizaba, se gestionaba, se construía el trabajo de profundización de bloques temáticos, cómo se realizaban los procesos de toma de decisiones, como se resolvían los conflictos, etc. c) A nivel del aula en su conjunto: cómo se vivía la metodología en el aula, qué aportaba, cuáles eran sus lagunas, sugerencias de mejora, etc. PROCESO PARA EL ANÁLISIS DE LOS DIARIOS ELECTRÓNICOS Para analizar la información recogida a través de los diferentes diarios seguimos la propuesta de Miles y Huberman (1984). Para ellos, el análisis del contenido de un documento cualitativo implica cuatro momentos principales: a) Primero la reducción de datos, proceso por el cual se seleccionan, centralizan, simplifican, abstraen y transforman los datos brutos. b) Segundo la codificación, proceso por el que los datos brutos son transformados sistemáticamente y agregados en unidades que permitan una descripción precisa de las características pertinentes de contenido. c) Tercero, procesamiento de la información. d) Cuarto, las conclusiones. Orientados por las mismas, nuestro análisis se concretó en las siguientes pautas de acción: a) Una primera fase de preanálisis donde organizamos y clasificamos todos los correos electrónicos recibidos. b) A partir de ese momento, pusimos en práctica un proceso de reducción de la extensa información recopilada. c) Entramos así, una vez preparado el material, en la fase de análisis, propiamente dicha. En ella, hubo que seleccionar, focalizar, abstraer y transformar los datos brutos, de forma que pudieran establecerse conclusiones provisionales. Eloy López Meneses y Cristóbal Ballesteros Regaña Nuevas alternativas para mejorar la práctica docente: el diario electrónico universitario 136 El Guiniguada, nº 14. Las Palmas de Gran Canaria, 2005
Por otra parte, decidimos que la interpretación de los registros individuales de cada estudiante fuera enriquecida mediante un proceso de triangulación. La triangulación es una de las técnicas más características de la metodología cualitativa. Su principio básico consiste en recoger y analizar los datos desde distintos ángulos a fin de contrastarlos e interpretarlos. Empleamos un tipo de triangulación interna que incluyó la contrastación entre el profesor y los estudiantes para intentar detectar las coincidencias y divergencias de los datos e informaciones obtenidas. De este modo, recogimos y analizamos los datos desde distintas perspectivas con el propósito de compararlos entre sí (Bisquerra, 1989). Contrastando las dimensiones de los diarios, pretendíamos dar mayor validez interna y explicaciones más sólidas a la información recogida en los diferentes diarios. De este modo, pudimos acercarnos a la riqueza y complejidad del comportamiento de los estudiantes, estudiándolo desde diferentes puntos de vista, lo que aseguró un análisis más exhaustivo de la realidad objeto de nuestra intervención (Pérez, 1994). CONCLUSIONES DE LA EXPERIENCIA El análisis de los diferentes diarios recogidos permitió aproximarnos a las concepciones de los estudiantes universitarios con relación a las dimensiones propuestas inicialmente para el desarrollo de los diarios. A nivel personal este instrumento ayudó a expresar los sentimientos y preocupaciones de algunos estudiantes, sus interpretaciones, experiencias, equivocaciones... Fue un instrumento, una herramienta con la que, en ocasiones, pudimos estimular la autoreflexión crítica y la expresión de la forma personal, en relación a cómo vivían el proceso de la asignatura. Valgan como ejemplo algunos de los siguientes fragmentos de texto. Pusimos una posible fecha de examen, la gente protestaba y entre ellos yo, me sentía agobiada ante tanto trabajo pero aún así noté que el profesor quiso dar a entender que no era para tanto y una vez más, utilizó el diálogo para calmar el ambiente y dijo algo que no se me olvidará: ¡que se podía negociar lo que había en el retroproyector! ¿NEGOCIAR? Ningún profesor antes había negociado nada conmigo y pensé... ¡Esto me gusta, me gusta el método! (Sujeto 23). Un primer momento “la novedad”, todo era algo nuevo y nuestra respuesta fue la pasividad y el conformismo. Otro momento “la Negociación”, fueron aquellos días que cambiaron los criterios y que tanto problemas dieron. El último momento “la tranquilidad”, tranquilidad que se confirmó después de la notas[...] creo que ha sido una buena experiencia porque en esta asignatura se ha tenido en cuenta la opinión del alumno y no ha sido la típica y propia “dictadura del docente” (sujeto 29). Eloy López Meneses y Cristóbal Ballesteros Regaña Nuevas alternativas para mejorar la práctica docente: el diario electrónico universitario 137 El Guiniguada, nº 14. Las Palmas de Gran Canaria, 2005