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Análisis y estudio de la violencia en la provincia de Sevilla durante la Transición (1975-1982)

Arellano Romero, Francisco

Abstract

La Transición española es conocida principalmente por ser el proceso por el que España pasó de vivir bajo un régimen autoritario a convertirse en una democracia entre 1975 y 1982. Desde entonces, ha sido estudiada y abordada desde multitud de temáticas y variantes, lo que ha generado valoraciones tanto positivas como negativas. En la actualidad, hay discursos que mitifican el proceso desde el punto de vista político, sin tener en cuenta otros aspectos como el análisis de la violencia, que ha sido relegada a un segundo plano. En este periodo hubo más de 700 muertos por actos violentos de corte político a nivel nacional. El principal objetivo de este trabajo es estudiar la Transición bajo la perspectiva de la violencia, centrando su enfoque y análisis en un contexto provincial, en este caso, la provincia de Sevilla. Se tratarán los diferentes episodios y metodologías violentas por parte de individuos o grupos de extrema derecha y extrema izquierda, así como los casos de violencia por parte de las Fuerzas de Orden Público. De esta manera, se pretende entender cómo esta violencia influyó en el proceso político y en la sociedad que dio la bienvenida a la democracia.

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Análisis y estudio de la violencia en la provincia de Sevilla durante la Transición (1975-1982) Alumno: Francisco Arellano Romero Tutora: Ángeles González Fernández Máster en Estudios Históricos Avanzados en Historia Contemporánea. Facultad de Geografía e Historia. Universidad de Sevilla, Curso: 2019-2020 1 ÍNDICE 1. Resumen y palabras clave / Abstract & keywords........................................................... 2 2. Introducción........................................................................................................................ 3 3. Estado de la Cuestión........................................................................................................ 11 3.1. La violencia en la historiografía de la Transición.................................................... 12 3.2. Revisión bibliográfica sobre la Transición en Andalucía......................................... 23 4. La Transición en la Provincia de Sevilla......................................................................... 29 4.1. Situación socioeconómica y política........................................................................... 30 4.2. La lucha por la autonomía andaluza......................................................................... 35 4.3. La situación del campo andaluz................................................................................. 41 4.4. Otros movimientos protagonistas.............................................................................. 45 5. La violencia en la provincia de Sevilla............................................................................ 47 5.1. Distintos tipos de violencia......................................................................................... 47 5.1.1. Violencias contestatarias................................................................................ 49 5.1.2. Violencias de Estado....................................................................................... 52 5.2. La violencia desde el ámbito de la extrema izquierda............................................. 53 5.2.1. La izquierda revolucionaria........................................................................... 56 5.2.2. La izquierda revolucionaria andaluza........................................................... 74 5.3. La violencia ultraderechista....................................................................................... 78 5.3.1. Tipología y análisis de la violencia................................................................. 80 5.3.2. Ataques a sedes políticas................................................................................. 83 5.3.3. Violencia contra espacios culturales y medios de comunicación................. 89 5.3.4. Violencia hacia la militancia política y otros civiles...................................... 92 5.3.5. La violencia en las manifestaciones................................................................ 98 5.3.6. Violencia y autonomía andaluza.................................................................. 103 5.4. Las FOP y la violencia como elemento de mantenimiento del orden público....... 107 5.4.1. Violencia policial en manifestaciones........................................................... 109 5.4.2. Violencia en controles y patrullas policiales................................................ 118 5.5. Otros casos de violencia............................................................................................ 121 6. Resultados del Estudio.................................................................................................... 129 7. Conclusiones................................................................................................................... 139 8. Fuentes y Bibliografía..................................................................................................... 143 9. Anexos............................................................................................................................. 152 2 Resumen La Transición española es conocida principalmente por ser el proceso por el que España pasó de vivir bajo un régimen autoritario a convertirse en una democracia entre 1975 y 1982. Desde entonces, ha sido estudiada y abordada desde multitud de temáticas y variantes, lo que ha generado valoraciones tanto positivas como negativas. En la actualidad, hay discursos que mitifican el proceso desde el punto de vista político, sin tener en cuenta otros aspectos como el análisis de la violencia, que ha sido relegada a un segundo plano. En este periodo hubo más de 700 muertos por actos violentos de corte político a nivel nacional. El principal objetivo de este trabajo es estudiar la Transición bajo la perspectiva de la violencia, centrando su enfoque y análisis en un contexto provincial, en este caso, la provincia de Sevilla. Se tratarán los diferentes episodios y metodologías violentas por parte de individuos o grupos de extrema derecha y extrema izquierda, así como los casos de violencia por parte de las Fuerzas de Orden Público. De esta manera, se pretende entender cómo esta violencia influyó en el proceso político y en la sociedad que dio la bienvenida a la democracia. Palabras clave: Transición, violencia, Sevilla, extrema derecha, extrema izquierda, violencia policial, terrorismo Abstract Spanish transition is mainly known for being the process by which Spain ceased to live under an authoritarian regime to become a democracy between 1975-1982. It has been studied and addressed from different perspectives, creating positive and negative valuations about this. Nowadays, some speeches tend to mythicize the process from a political point of view. However, they do not take into account other aspects, as the analysis of the violence. Since then, it has been relegated to the background. During the transition, there were more than 700 deaths caused by violent political acts at the national level. The principal aim of this project is to study the transition under the violence perspective, focusing its approach and analysis at a provincial context, in this case, the province of Seville. It will treat the different episodes and violent methodologies by individuals and groups of the extreme right and left, as well as the violence cases by the Forces of Public Order. This way, it’s expected to understand how this violence influenced political process and society which welcomed democracy. Keywords: Transition, violence, Seville, Far-right, Far-left, police violence, terrorism 3 2- INTRODUCCIÓN Con el ascenso en el panorama político nacional de partidos extrema derecha como VOX ,y las continuas declaraciones de representantes de dicho partido en debates de actualidad sobre cuestiones como la Ley de Memoria Histórica, o la exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos por iniciativa del gobierno socialista de Pedro Sánchez, y la convicción de que la transición española a la democracia no fue tan modélica y pacífica como siempre se había presentado desde hacía más de 35 años, el líder de la oposición y presidente del Partido Popular, Pablo Casado, publicaba un tweet el 2 de septiembre de 2018 donde exponía lo siguiente: “En la Transición ni hubo ocultación, ni sometimiento, ni miedo. Hubo grandeza moral, sentido de la historia, reconciliación y concordia. Propondremos una Ley de Concordia que reivindique la Transición y derogue de facto la sectaria relectura de la historia” 1 . El líder del PP no hizo más que repetir la estrategia de muchos líderes políticos de los últimos años en nuestro país en momentos de crisis económica o inestabilidad política, recurrir al denominado “Espíritu de la Transición”, con el que se hace ver a este periodo como una visión mítica y perfecta de la llegada a democracia. Esto ya había ocurrido anteriormente desde el bipartidismo, por parte del PSOE durante los mandatos de Felipe González y cómo el PP desde Aznar haciendo ver que el principal partido conservador, al llegar al poder no era heredero del franquismo. Sin embargo, conforme han avanzado los años y la situación política, ante aspectos como la creciente corrupción política o la situación económica y social, se ha planteado desde los 90 hasta hoy la idea de llevar a cabo una “Segunda Transición. Esto ya lo defendía Jose María Aznar desde los años 90 2 , y más recientemente lo defendió en 2016 en el Congreso de los Diputados el líder de Ciudadanos Albert Rivera, junto a una de las fotografías más icónicas de la Transición de fondo, al realizar su partido un acuerdo de investidura con el PSOE: En este país se hizo un gran esfuerzo en la transición, con valentía, con generosidad, con coraje, y con ganas de llegar a acuerdos, España puso las bases de nuestra mejor etapa histórica, una democracia con libertad, prosperidad, justicia social, y con unión e igualdad entre todos los 1 @pablocasado_ (2 de septiembre de 2018). En la Transición ni hubo ocultación, ni sometimiento, ni miedo. Hubo grandeza moral, sentido de la historia, reconciliación y concordia. Propondremos una Ley de Concordia que reivindique la Transición y derogue de facto la sectaria relectura de la historia. Recuperado de https://twitter.com/pablocasado_/status/1036220261429915649? . 2 AZNAR, J.M (1994): España, la segunda transición. Madrid: Espasa Calpe. 4 españoles. Y hoy, a los españoles nos toca hacer otra vez lo mismo, nos toca sentar las bases de otros 40 años de libertad, justicia social y unión 3 . Esta defensa de los valores de la Transición y del régimen que vivimos siempre se ha materializado cada 6 de diciembre en el Congreso durante el acto de conmemoración del aniversario de la Constitución Española de 1978. En el discurso del 40 aniversario de la aprobación de la Carta Magna en 2018, el rey Felipe VI exponía lo siguiente: Al referirse a la transición política decía Don Manuel Fraga: “Son años de decisión. Tenemos que ocupar nuestro sitio exacto en el mundo actual. Si dejamos, por indecisión o por incapacidad, pasar el tren de la historia, no tendrán solución nuestros problemas económicos, sociales y políticos”. Y España no dejó pasar, en esta ocasión, el tren de la Historia; así lo reconoció la Comunidad Internacional. Nuestra Constitución es la culminación de un proceso que supone el mayor éxito político de la España contemporánea. Un proceso del que todos podemos sentirnos auténticamente orgullosos porque en el espíritu, en los valores y en los ideales que inspiró este periodo de nuestra historia se encuentra la mejor España. Y ese espíritu, esos valores y esos ideales, no podemos ni olvidarlos ni desvirtuarlos, sino reivindicarlos hoy con toda legitimidad, porque son la base del consenso político y social que resuelve las diferencias históricas entre los españoles y supera una España secularmente enfrentada y dividida. 4 . Pero esa “España secularmente enfrentada y dividida” a la que Felipe VI hizo mención, de la que podemos buscar sus orígenes en el S.XIX y sobre todo en el primer tercio del S.XX, sigue manteniéndose en la actualidad, y más en los tiempos que corren en los que la bipolaridad política cada vez es mayor. Pese a la insistencia de los políticos en continuar con el discurso de la transición modélica admirada por las grandes potencias democráticas, cada vez son más las voces discordantes con las continuas alabanzas al modelo español de transición por diversos motivos. Uno de ellos está basado en uno de los grandes mitos que se ha vendido dentro de la “ejemplaridad” del modelo español, y es la “ausencia de violencia”. Tras la muerte de Adolfo Suárez en 2014, entre muchos titulares que le dedicó la prensa internacional, el Daily Telegraph escribió sobre Suárez de la siguiente manera: 3 Discurso de Albert Rivera tras firmar el acuerdo de investidura con el PSOE el 24-02-2016, recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=dYkMfYxdWuI 4 Todos los discursos realizados por SM el Rey y por otros miembros de la Casa Real Española se encuentran disponibles en su portal web. Recuperado de: http://www.casareal.es/ES/Actividades/Paginas/actividades_discursos_detalle.aspx?data=6083 5 “Adolfo Suárez, que ha muerto a los 81 años, pilotó la transición sin derramamiento de sangre de España de la dictadura a la democracia durante un periodo de cuatro años y medio años que desarmó a los liberales tanto como alarmó a los conservadores.” 5 Este es un aspecto que desde España se ha sabido exportar a la opinión pública, a sus nuevas generaciones desde las aulas y en especial a la comunidad internacional, la llamada transición “sin derramamiento de sangre”, argumento que sigue defendiéndose a nivel político, social y educativo, y en el que las menciones a episodios violentos son aisladas y concretas, solo destacando dentro del imaginario general acciones de la banda terrorista ETA, algunos episodios violentos como Vitoria y Montejurra, el asesinato de los abogados laboralistas de Atocha, y sobre todo, el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, el cual si ha sido utilizado hasta la saciedad como elemento vertebrador y consolidador de la democracia. Pero todo esto, dentro de un contexto donde se defendía que la transición fue principalmente modélica y pacífica. La realidad es bien distinta si accedemos a una de las fuentes primarias más importantes de por aquel entonces, la prensa escrita, fortalecida con la llegada de nuevos diarios cuya línea editorial iba enfocada a consolidar la democracia española. Este fue el caso de El País o Diario 16, junto a los tradicionales como ABC, en los que basta con solo mirar la sección de “Sucesos” o incluso secciones concretas en algunos medios como ABC de “Orden Público”, para encontrarnos páginas enteras con noticias de diversa extensión referentes acciones violentas de mayor o menor intensidad por parte de grupos de diversa índole que buscaban la desestabilización de la democracia. Estos grupos iban desde movimientos de “Nueva Izquierda” basados en la guerrilla urbana y en el terrorismo antiimperialista que buscaban nuevos métodos de revolución, o grupos de extrema derecha de inspiración nacional-católica con un carácter parapolicial, basados en el caso de España en la nostalgia y la defensa del régimen anterior y en la lucha contra el terrorismo de nueva izquierda y el separatismo 6 . Estas acciones eran muy diversas en cuanto a metodología, intensidad, objetivos y repercusión, y tuvieron su ámbito de acción en unos lugares más que en otros de nuestros país como Madrid o el País Vasco, con centenares de acciones violentas entre 1975 y 1982 (sin contar las producidas durante los últimos años de la dictadura franquista) y 714 muertos, de los cuales, 390 fueron solo en el País Vasco 7 . Estos actos violentos estaban principalmente 5 Daily Telegraph, 23 de marzo de 2014. Recuperado de https://www.telegraph.co.uk/news/obituaries/politicsobituaries/10717383/Adolfo-Suarez-obituary.html . 6 GONZÁLEZ CALLEJA, E (2006). El fenómeno terrorista, crónica del S.XX. Madrid: Dastin Ediciones, p.11 7 BABY, S (2018). El mito... op. cit, p.98. 6 protagonizados por organizaciones subversivas como la banda terrorista ETA y sus diversas ramas, el GRAPO y otros movimientos de extrema izquierda; y grupos de extrema derecha que en territorios como el país Vasco actuaron como contraguerrillas parapoliciales, llegando a alcanzar entre ambas violencias un pico de en torno a las 120 muertes a nivel nacional durante el año 1980 según el Informe Foronda 8 coincidiendo con las primeras elecciones autonómicas en la comunidad. Pero además de estas acciones violentas de grupos subversivos, asistimos también a la violencia procedente de las Fuerzas del Orden Público (FOP), quienes pese al cambio de régimen mantuvieron metodología y estructura del franquismo. Esto fue el empleo de la fuerza por parte de los agentes del Estado en diversas circunstancias como manifestaciones, controles policiales, detenciones e interrogatorios y que entre 1975 y 1982 generó un total de 178 víctimas 9 no reconocidas de manera oficial salvo casos excepcionales, ni tratadas hasta hace relativamente poco 10 . Con todo esto, cada vez son más las voces críticas con la visión mítica del proceso desde el ámbito académico, periodístico y desde algunos círculos políticos, pero sigue siendo usado por la actual clase política española por mero interés. Es por ello que este tema siempre me llamó la atención, y mi sorpresa fue considerable al ver que cuando se habla de la Transición en Andalucía, se habla principalmente en términos de la lucha por la autonomía, sí siendo utilizado por la clase política andaluza el asesinato de Jose Manuel García Caparrós en la manifestación autonomista de Málaga el 4 de diciembre de 1977 por parte de las FOP; muy brevemente del conflicto del campo andaluz, haciendo hincapié en el caso de Marinaleda y las huelgas de hambre que llevaron a cabo en dicho municipio, y salvo muy contados casos, apenas se hace hincapié en el análisis de otros actos de violencia durante dicho periodo. Es cierto que por cifras y repercusión no puede compararse la magnitud de los casos madrileño y sobre todo vasco, con Andalucía si hablamos de violencia y tensión política, pero Andalucía al ser la comunidad autónoma más extensa y poblada del territorio español con seis millones de habitantes, en la que costó mucho alcanzar el proyecto autonómico, y con problemas enquistados de tiempos anteriores como la cuestión agraria, y un historial que 8 LÓPEZ ROMO, R (2015): Informe Foronda: los efectos del terrorismo en la sociedad vasca (1968- 2010). Madrid: Los Libros de la Catarata, p.40. 9 BABY, S (2018): El mito... op. cit, p.475. 10 El Gobierno Vasco en 2013, donde se acusaba a la policía de 94 muertes en el llamado “Caso Vasco”, siendo 54 de ellos durante la Transición Secretaría General de Paz y Convivencia, Gobierno Vasco (2013). Informe-base de vulneraciones de derechos humanos en el caso vasco (1960-2013). Recuperado de: http://www.rtve.es/contenidos/documentos/INFORME-CASOVASCO.pdf . 7 siempre ha dado a Andalucía el calificativo de una región muy conflictiva y pobre, cosa de la que pueden atestiguarse en los archivos de los distintos gobiernos civiles 11 ; no tiene un trabajo específico que investigue exclusivamente la violencia durante la Transición en sus respectivos contextos y variables. Es por ello, que empecé en un principio una investigación acerca de actos violentos en toda Andalucía, pero al verse superada la magnitud de mis posibilidades y la limitación de este trabajo, éste ha sido acotado a la provincia de Sevilla. Desde que me introduje en el estudio y el trabajo de la historia y me especialicé en historia contemporánea de España, siempre he tenido un gran interés por el S.XX español, y tras haber trabajado la Guerra Civil Española desde el punto de vista histórico y didáctico siempre tuve interés por un periodo tan importante en nuestra historia contemporánea como era la Transición. Fue especialmente cuando en el anual homenaje que se realiza en Valencina de la Concepción, mi pueblo, a aquellas personas desaparecidas y reprimidas por el bando sublevado durante la guerra civil, la asociación todoslosnombres.org montó una serie de instantáneas en la que además de abordar la Guerra Civil y el franquismo, abordaban casos de violencia durante transición, como la anteriormente mencionada de Jose Manuel García Caparrós y otras víctimas como los jóvenes del Caso Almería, Francisco Rodríguez Ledesma o Javier Verdejo entre otras, aumentó mi interés en esta cuestión. Además, en anteriores trabajos de fin de carrera y del máster de educación secundaria, siempre he buscado divulgar, mostrar mi interés por recuperar la memoria y las historias aquellas víctimas de fenómenos violentos o de la agitación política que ha afectado a nuestro país en el S.XX. Siempre he tenido una especial interés por ahondar en la historia local porque considero muy necesario para el desarrollo de una sociedad democrática, conocer el contexto más cercano en el que una persona desenvuelve su vida cotidiana, siendo fundamental para cuidar nuestro patrimonio histórico y humano, además de reconocer a aquellas personas que sufrieron injusticias de corte político en algún momento y que, apenas han sido reconocidas por ninguna institución o no han recibido reconocimiento oficial. Este trabajo quiere trabajar la Transición desde el punto de vista local, centrada en la provincia de Sevilla, analizando las distintas tipologías de actos violentos de diversa procedencia llevados a cabo entre la muerte de Francisco Franco y la llegada al poder de Felipe González, los motivos que llevaron estos actos, las diferentes metodologías violentas de grupos 11 PONCE, J (2008). Guerra, Franquismo y Transición. los Gobernadores Civiles en Andalucía (1936-1979). Sevilla: Centro de Estudios Andaluces. 8 y por parte de las FOP, el contexto de estos actos violentos dentro de diversas cuestiones como la autonómica, el campo, los efectos de la crisis económica de finales de los setenta ,o las movilizaciones obreras, estudiantiles y vecinales que se dieron en esa naciente realidad tras la muerte del dictador. Por ello, tengo una serie de objetivos para este trabajo: • Ante la inexistencia de trabajos que aborden como materia principal de investigación la violencia durante la transición, este TFM quiere aproximarse al tema de la violencia política en la Provincia de Sevilla mediante un estudio a partir de la documentación disponible, para nuevos enfoques y líneas de investigación al tema, y con intención de profundizar y ampliar en futuras investigaciones. • Investigar sobre los actos violentos que se producen entre noviembre de 1975 y 1982 en la provincia de Sevilla, sea cual sea su corte político o social, autoría, y dar a conocer los distintos grupos protagonistas de estos hechos, además de dar a conocer a aquellas víctimas, personas y colectivos que sufrieron la violencia de primera mano. • Realzar el uso de metodología violenta y represiva por parte de unas FOP herederas del franquismo, y analizar por qué se llevaron esos métodos y su tardía democratización. • Abordar todos los hechos analizados anteriormente y a partir de ahí, extraer una serie de resultados que permitan conocer el fenómeno de la violencia en la provincia de Sevilla en sus diversas variables. • Relacionar los casos de violencia con el contexto político-social que vive la provincia desde diversos ámbitos y movimientos protagonistas en este periodo. • Cuestionar la idea de la Transición modélica y pacífica que se nos ha dado desde muchos sectores de la sociedad española, queriendo esconder esta característica de la Transición, y poner sobre la mesa el debate sobre la idoneidad del proceso. Para la documentación de este trabajo, la fuente principal que he utilizado es la prensa escrita, consultada entre noviembre de 1975 y octubre de 1982, tanto de manera física como digital. He utilizado como fuentes principales para este estudio los dos principales medios de comunicación de referencia a la provincia de Sevilla por entonces, el Correo de Andalucía y ABC de Sevilla, lo que nos muestra dos líneas editoriales distantes que nos aportarán diversos puntos de vista sobre la actualidad andaluza durante aquellos años. El Correo de Andalucía ha sido la principal fuente de consulta de forma física, al cual he accedido gracias a la consulta en la Hemeroteca Municipal de Sevilla, situada en el Archivo Histórico-Provincial, ojeando todos los ejemplares diarios en las fechas anteriormente mencionadas. Junto a la consulta física, la 15 como trata Ramón Cotarelo 30 . A esto se le sumó la proyección de uno de los primeros documentales sobre la Transición, el dirigido por Victoria Prego para TVE, en el cual no aparecen apenas menciones a situaciones violentas, lo que unido a su proyección en televisión a principios de los 90 fue calando la idea de la tendencia optimista dentro de la opinión pública. Pero no debemos caer en la unanimidad de pensamiento, ya que también esta tendencia optimista tuvo sus voces críticas alejadas de la admiración, enfocadas en la crítica desde el punto de vista político hacia políticos y gobernantes que, pese a no ahondar en el estudio de la Transición, muestran un descontento ante un proceso que generó muchas expectativas 31 . En los 90 se producen cambios en la historiografía gracias en buena parte a la celebración de varios congresos organizados por historiadores, unido al desgaste del gobierno socialista y la renovación ideológica de la derecha, que buscó un cambio de imagen que la alejara del régimen franquista 32 . En este contexto Javier Tusell y Álvaro Soto, coordinadores del Congreso Internacional Historia de la Transición y Consolidación Democrática en España (1975-1986) de 1995, coordinaron un libro en el que incluyeron los primeros trabajos a nivel regional sobre el proceso 33 , y poner el ojo en la modernidad que supuso para España la Constitución de 1978. Soto impulsó además el debate sobre la violencia política dejando ver su importancia y la de la conflictividad social para entender la Transición. Este autor analizó las estrategias por parte de las distintas tendencias violentas con el fin de “debilitar o imposibilitar el proceso de cambio político en la línea que se estaba realizando” 34 , analizando prensa afín a la extrema derecha para llevar a cabo su “estrategia de la tensión”, o la labor de ETA y su lucha armada para conseguir sus objetivos políticos afines a la izquierda abertzale, y la del GRAPO más enfocada en la lucha de clases contra la burguesía, clases altas, instituciones del Estado y FOP. Soto, además realiza una primera aproximación mediante tablas y gráficos en la que recopila un número de atentados y víctimas mortales distribuidos por autoría a nivel nacional 35 . 30 COTARELO R et al (1992) Transición política y consolidación democrática. España (1975-1986), Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). 31 MORAN, G (1991): El precio de la transición. Una interpretación diferente y radical del proceso que condujo a España de la dictadura a la democracia, Barcelona: Planeta. 32 APARICIO RODRÍGUEZ, V (2017): “La violencia...”, p.334. 33 SOTO, A; TUSELL, J et al. (1995) Historia de la Transición (1975-1986), Madrid: Alianza. 34 APARICIO RODRÍGUEZ, V (2017): “La violencia...”, p.335. 35 SOTO, A; TUSELL, J et al. (1995) Historia de... p.366, en APARICIO RODRÍGUEZ, V (2017).: “La violencia...”, p.336. 16 Desde entonces, el estudio de la Transición se consolida como uno de los más relevantes entre los contemporaneistas nacionales e internacionales, suponiendo una pluralidad de enfoques. Aumentan los trabajos biográficos sobre actores fundamentales como el rey Juan Carlos I o Adolfo Suárez entre otros 36 , bibliografía sobre el golpe de Estado 23-F con sus teorías y versiones sobre la participación del rey, junto a otras que indagan en el papel de Adolfo Suárez o Gutiérrez Mellado, la función de los periodistas entre otros muchos aspectos 37 , o las obras de carácter general que continúan centradas en la Transición desde una óptica optimista y pacífica, no otorgando importancia a la violencia 38 . Volviendo a los estudios locales, los relacionados con la violencia como ámbito central estarán enfocados en el conflicto Vasco, un conflicto que seguía dejando amplias listas de víctimas a manos de ETA. Pero estas obras no solo estaban enfocadas a la banda terrorista y el conflicto, sino también a los grupos parapoliciales de extrema derecha que ejercieron la guerra contra ETA. En 1998, Javier Ugarte publicó una obra, donde analiza la Transición en el País Vasco y la fuerte incidencia de la violencia terrorista y parapolicial en el día a día de los vascos: “La Transición vasca tuvo un peculiar desarrollo a causa precisamente del mantenimiento de la violencia tanto durante como después del proceso, lo cual ha condicionado hasta fecha reciente la vida sociopolítica vasca” 39 . A esto se le sumará un amplio elenco de obras sobre el conflicto vasco hasta la actualidad desde muchas perspectivas, mostrando todo el legado que ha marcado la historia vasca en todo este periodo y que todavía sigue muy presente pese a la disolución de ETA en mayo de 2018 40 . 36 DE VILLALONGA, J.L (1993): El rey: Conversaciones con D. Juan Carlos I de España. Barcelona: Plaza & Janes.; PRESTON. P (2005): Juan Carlos, el rey de un pueblo. Madrid: ABC. ORTIZ, M (2006). Adolfo Suárez y el bienio prodigioso (1975-1977). Barcelona. Planeta. 37 Entre las muchas obras que existen sobre el intento de Golpe de Estado del 23-F destacamos BARBERIA, J.L y PRIETO, J (1991).: El enigma del elefante. Madrid: El País, Aguilar; FERNÁNDEZ, J (2001).: Diecisiete horas y media, el enigma del 23-F. Madrid: Taurus; SAN MARTÍN LÓPEZ, J.I (2001).: Apuntes de un condenado por el 23-F. Madrid: Taurus; CARCEDO, J (2001).: El 23-F: Los cabos sueltos. Madrid: Temas de hoy; PALACIOS, J (2006): 23-F- El golpe del CESID: Barcelona. Planeta; MEDINA, F (2006).: 23-F, la verdad. Barcelona: Plaza & Janes; CERCAS, J (2009).: Anatomía de un instante. Barcelona: Mondadori. 38 ARÓSEGUI J (2000).: La Transición (1975-1982), Madrid, Acento Editorial. 39 UGARTE, J (1996): La transición en el País Vasco y España. Historia y memoria, Zarautz, Servicio Editorial de la Universidad del País Vasco, p.10, en APARICIO RODRÍGUEZ, V (2017).: “La violencia...”, p.337. 40 Sobre la transición en el País Vasco y al terrorismo, destacamos: CARNICERO, C., PÉREZ, J.A., (2009). La Radicalización de la violencia política durante la transición en el país vasco. los años de plomo. Historia del Presente, 12, 111-128; FERNÁNDEZ SOLDEVILLA, G y LÓPEZ ROMO, R (2012). Sangre, votos, manifestaciones. ETA y el nacionalismo vasco radical (1958-2011). Madrid: Tecnos. LÓPEZ ROMO, R (2015): Informe Foronda: los efectos del terrorismo en la sociedad vasca (1968- 2010). Madrid: Los Libros de la Catarata. TORAL, M (2015). La calle es nuestra: la transición en el País Vasco (1973-1982). 17 La historia social ha aportado numerosas obras ante el inabarcable número de problemáticas existentes en un periodo tan convulso. En primer lugar, se estudiaron la participación de las masas en el proceso, además de su modo y condiciones de vida con la crisis del final del franquismo, para enfocarse posteriormente en la investigación de cómo influyeron y participaron los viejos y nuevos movimientos sociales en el caso español, siendo comparado muchas veces con otras transiciones europeas y sudamericanas 41 . En 2006, con el 30 aniversario del proceso, el fenómeno sigue abarcando grandes trabajos e investigaciones. Se vuelven a celebrar grandes congresos historiográficos como el celebrado en Barcelona, en el que se pretendía “revisar aquel proceso a la luz de nuevos conocimientos y nuevas interpretaciones, que permitan contribuir a la superación de los tópicos extendidos por doquier” 42 , incidiéndose mucho en el papel de los movimientos sociales y la conflictividad. Sobre el sindicalismo y su papel en la Transición, hay multitud de obras que hablan de la evolución sindical, desde la legalización, la organización interna y externa, las continuas movilizaciones con el trasfondo de la crisis económica que afectaba al país, y junto a esto, el tratamiento de la violencia hacia el movimiento obrero y sindical, en especial la procedente de las Fuerzas del Orden, que reprimió muchas manifestaciones y concentraciones obreras y sindicales y se cobró varias víctimas mortales. Una obra muy interesante sobre todo esto es la obra coordinada por Rafael Quirosa-Cheyrouze Muñoz, con capítulos dedicados a distintos movimientos sociales, y con la participación de especialistas como Álvaro Soto, Manuel Redero San Román, Ángeles González, Alberto Carrillo o Montserrat Duch entre otros, tratando además de la cuestión sindical, las políticas y la respuesta del mundo empresarial, la estrategia del pacto social, o movimientos como el feminista, unido a estudios de enfoque autonómico centrados en Andalucía, Cataluña o Asturias entre otros lugares 43 . Sobre el movimiento estudiantil, hay que destacar el papel que desempeñaron en la universidad, tanto profesorado como alumnado aportaron a la llegada de la democracia y la desestabilización del régimen franquista, sino desde dentro, por parte de hijos de familias acomodadas y teóricamente afines al régimen. La influencia de las protestas universitarias y de 41 BABY, S, GONZÁLEZ CALLEJA, E (2009).: Violencia y transiciones políticas a finales del siglo XX. Europa del Sur - América Latina. Madrid: Casa de Velázquez. 42 MOLINERO, C et.al (2006), La Transición, treinta años después. De la dictadura a la instauración y consolidación de la democracia, Barcelona, Península, p.10 en APARICIO RODRÍGUEZ, V (2017).: “La violencia...”, p.337. 43 QUIROSA-CHEYROUZE, R et.al (2011).: La sociedad española en la Transición: Los movimientos sociales en el proceso democratizador. Madrid: Biblioteca nueva. 18 otros movimientos educativos como los, Profesores No Numerarios (PNN) por la mejora de sus condiciones laborales fue muy intensa, tanto por movilización como por la violencia sufrida desde grupos de extrema derecha o policiales, como puede verse en obras correspondientes a especialistas como Alberto Carrillo Linares o Eduardo González Calleja 44 . En este 30 aniversario también surgirán nuevas obras generales como es la de Rafael Quirosa-Cheyrouze publicada en 2007, donde se critica la excesiva mitificación del proceso. Lo considera generalmente pacífico, pero admite la existencia de una serie de problemas derivados de diversas situaciones que acabarían generando violencia y terrorismo y los analiza 45 . Javier Tusell también publica una obra en 2007 de la misma tendencia interpretativa que la de Quirosa-Cheyrouze, reconoce una gran oleada de actos violentos, y elabora una cuantificación de víctimas de violencia, cifrada en 460 muertos 46 . En cuanto a obras que ya analizan principalmente la violencia, solo podemos llegar a tiempos muy recientes para encontrar publicaciones con análisis exhaustivos sobre todo este fenómeno. Existe sin embargo una obra de 1986 escrita por Jose Luis Piñuel 47 , analizando el fenómeno terrorista en España desde un punto de vista sociológico, algo valioso para los posteriores especialistas y una “rara avis” en los estudios de los años 80. La violencia procedente de la extrema derecha empezó a generar bibliografía desde finales de los años 90. La obra más completa sobre el movimiento ultraderechista es la elaborada por Jose Luis Rodríguez Jiménez 48 , abarcando desde la evolución y organización de los diversos grupos del ala más reaccionaria del Movimiento y su disputa interna con los “aperturistas”, hasta la constitución en 1976 de Fuerza Nueva, que llegó a conseguir un escaño en las elecciones generales de 1979. Otro estudio más reciente también centrado principalmente en las acciones de FN, es el elaborado por Juan Manuel González Sáez 49 , quien distingue tres tipos de violencia realizada por sus militantes; violencia tribal, violencia defensiva y violencia 44 CARRILLO LINARES, A.: “<<¿Y nosotros qué?>> El movimiento estudiantil durante la transición política española” en QUIROSA-CHEYROUZE, R et.al (2011).: La sociedad española..., pp 221-236. GONZÁLEZ CALLEJA, E (2009).: Rebelión en las aulas: movilización y protesta estudiantil en la España Contemporánea, 1865-2008. Madrid: Alianza. 45 QUIROSA-CHEYROUZE, R et.al (2007).: Historia de la Transición en España. Los inicios del proceso democratizador. Madrid: Biblioteca Nueva, en APARICIO RODRÍGUEZ V (2017).: “La violencia...”, p.339. 46 TUSELL, J (2007).: La transición a la democracia (España, 1975-1982). Madrid: Espasa Calpe, p.43, en APARICIO RODRÍGUEZ V (2017).: “La violencia...”, pp.339-340. 47 PIÑUEL, J.L (1986).:, El terrorismo en la transición española. Madrid: Fundamentos. 48 RODRÍGUEZ JIMÉNEZ, J.L (1994): Reaccionarios y golpistas. La extrema derecha en España: del tardofranquismo a la consolidación de la democracia (1967-1982), Madrid: CSIC. 49 GONZÁLEZ SÁEZ, J.L (2012). La violencia política de la extrema derecha durante la transición española (1975-1982). En III Congreso Internacional de Historia de Nuestro Tiempo (pp. 365-376). Logroño. Universidad de Navarra. Recuperado de: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4052259. 19 terrorista, sobre todo a finales de la década de los 70. En sus últimos años, el partido quiso la vía violenta a la vez que Piñar entraría en el Congreso de los Diputados, lo cual supondría un abandono progresivo y masivo de la militancia en los siguientes años. Igualmente, debemos mencionar también que esta “estrategia de la tensión” fue utilizada por medios afines a la dictadura como El Alcázar, El Imparcial, o la Revista Fuerza Nueva, sumado a pequeños grupos dentro de las Fuerzas Armadas, creadores de una opinión afín al régimen anterior y la crítica al proceso democratizador, cuyo fin era provocar un golpe militar para revertir todo el proceso democrático. Las actuaciones policiales y las políticas de orden público, relacionadas con la violencia empleada por el Estado se han incluido dentro del estudio de la transición como un fenómeno violento.. Hubo algunas obras centradas en la tesis del uso autoritario de las fuerzas del orden dentro de un contexto muy amplio en la historia de España y centradas en el orden público, como la obra de Manuel Ballbé en 1983, y siendo ampliados los estudios desde finales de los 90 y sobre todo durante el S.XXI, como la realizada por Óscar Jaime Jiménez 50 . Gonzalo Wilhelmi, será uno de los autores que más analice a fondo las violencias policiales, situando entre represión policial y el llamado terrorismo de estado por parte de la extrema derecha un total de 233 víctimas 51 . Pero hay autores y autoras que si han utilizado la violencia en la transición como eje central de sus investigaciones. Comienzan a realizarse en pleno S.XXI estudios más integrales sobre cuestiones no tratadas con anterioridad, que aportarán mucha luz y nuevos horizontes en la investigación. Uno de los primeros trabajos que aborda de manera general este fenómeno es el de Mariano Sánchez Soler, novedoso por el uso de fuentes judiciales, policiales y penitenciarias empleadas y por sus resultados, suponiendo una actualización importante del número de víctimas, y una narración de muchos de los hechos que ocurrieron en aquellos años. Otra obra es Ignacio Sánchez Cuenca, cuyo artículo sobre la violencia terrorista donde sitúa el número de víctimas entre grupos de extrema derecha y extrema izquierda y la violencia represiva por parte del Estado en 665 víctimas mortales 52 . 50 BALLBÉ, M (1983).: Orden público y militarismo en la España constitucional (1812-1983). Madrid: Alianza Editorial; JIMÉNEZ, Ó.J (2002).: Policía, terrorismo y cambio político en España, 1976-1996. Valencia: Tirant lo Blanch. 51 WILHELMI G (2012).: Las otras víctimas de una transición nada pacífica. En I Congreso Víctimas de la Transición, pp 1-15. Rivas Vaciamadrid. 52 SÁNCHEZ SOLER, M (2010).: La Transición sangrienta. Una historia violenta del proceso democrático en España (1975-1983), Barcelona: Península. SÁNCHEZ CUENCA, I (2009).: “La violencia terrorista en la transición española a la democracia”. Historia del presente, 14 (2009/11), pp 9-24; 20 Otro autor de referencia es Xavier Casals con su obra La Transición española. El voto ignorado de las armas 53 . Divide la obra en tres grandes bloques; el primero a los años finales del franquismo desde el asesinato de Carrero Blanco y los posteriores a la transición. Podemos destacar que en el segundo bloque se analizan detalladamente s episodios como Montejurra, y Atocha, defendiendo que sus autores no consiguieron los objetivos que estos intentaban; siendo esta “Semana Trágica” de enero de 1977 que supondría una derrota de los violentos, decisiva en el éxito de la Transición 54 . También analiza la violencia política desarrollada desde los dos extremos políticos, destacando las acciones de ETA y del GRAPO, y detecta como principales focos de la violencia durante estos años País Vasco, Madrid, Cataluña y Canarias, analizando a grupos independentistas violentos en Cataluña y Canarias como Terra Lliure o el MPAIAC 55 respectivamente. Sin embargo, Casals rechaza la llamada “estrategia de tensión” de la ultraderecha, optando más por el concepto de “equilibrio del terror”, optando por la espontaneidad en sus actos violentos 56 . En el tercer bloque se centra en la cuestión autonómica y los entresijos relacionados con el 23-F y las actuaciones por parte de sectores de las Fuerzas Armadas, defendiendo la existencia de una “Solución Armada”, consistente en el cambio de gobierno de Suárez sin pasar por las urnas, por otro gobierno de “unidad” presidido por una figura independiente 57 . Las principales conclusiones de Casals son el derrumbamiento del mito de la transición modélica y pacífica, la necesidad de poner el foco en las autonomías como es el caso de Canarias, y que la violencia política provocó que los grupos que la llevaron a cabo acabarían extinguiéndose progresivamente, a excepción de ETA 58 . La historiadora francesa Sophie Baby, realiza un análisis aún más en profundidad de los fenómenos violentos, abarcando muy diversas variables políticas, ideológicas y sociales de la Transición. Con sus obras ha querido desmontar desde sus investigaciones, análisis y metodología de trabajo, el mito de la transición pacífica, mostrar que el paso al sistema democrático no fue tan perfecto, la exaltación errónea de la “Transición sin una gota de sangre derramada” y la poca atención que se daba a los hechos violentos por la mayor parte de la 53 CASALS, X (2016), La transición española. El voto ignorado de las armas. Barcelona: Pasado y Presente. Pp .254, 255, 456, 364-371, 501 y 562. 54 Ibidem, pp 254-255 55 Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario. 56 Ibidem, p.364-371. p 456. 57 Ibidem, p.501. 58 Ibidem, p.562. 21 historiografía, queriendo mostrar dicha violencia como uno de los elementos centrales de la Transición 59 . Sophie Baby, además de haber elaborado obras conjuntas junto a otros especialistas como Eduardo González Calleja 60 , elaboró en 2018 una obra que podemos considerar como la más completa en lo referente al análisis de la violencia durante la Transición, El mito de la Transición Pacífica. Violencia y Política en España (1975-1982) como ampliación a su obra publicada en francés en 2012 por la Casa de Velázquez 61 . Baby muestra como el mito ha hecho que, se glorifique a diversos protagonistas del proceso: “La interpretación canónica del periodo de transición, elaborado por la “transitología”, ve en ella el paradigma de una operación fundamentalmente política, negociada entre la oposición y las élites del régimen anterior, divididas a su vez entre los reformistas, situados en el poder, y los inmovilistas del llamado “bunker.. Este compromiso entre ruptura y reformismo, su fórmula pactada resultante es una “reforma pactada” o de una “ruptura pactada” en función del bando político. La transformación del estado autoritario franquista a la democracia obedece a una serie de reformas paulatinas que no implican una ruptura radical con el legado anterior, simbolizándose y materializándose en la continuidad de hombres e instituciones con la presencia en la cima de un monarca que eligió el propio caudillo, pasando el máximo protagonismo a los dirigentes en vez de a las reformas y la participación ciudadana.” 62 . Posteriormente, para referirse al escaso o interesado trato de que se le da al terrorismo y a la violencia, Baby lo expresa de la siguiente manera: Cuando la violencia aparece como objeto de estudio entre los comentaristas, lo hace veladamente y de forma sesgada. Pese a que se reconozca tanto su intensidad como el peligro que representa, el riesgo queda inmediatamente diluido entre otras contingencias, colocadas en el mismo plano que la propia violencia -como la crisis económica o las tensiones vinculadas a la constitución de las autonomías- ,y nadie se atreve a concederle el espacio de un ensayo interpretativo 63 . La autora, dentro de una metodología completamente novedosa, se preocupó por buscar una definición de los distintos tipos de violencia, realiza un recorrido por un concepto genérico para luego dividir los distintos tipos de violencia entre estatal, protestataria y político-social, y a partir de ahí clasificar los episodios en una tipología violenta que van desde los actos 59 BABY S (2012).:Le mythe de la Transition pacifique. Violence et politique en Espagne (1975-1982). Madrid: Casa de Velázquez; en APARICIO RODRÍGUEZ V (2017).: “La violencia...”, p.342 60 BABY, et.al (2009).: Violencia y transiciones.... 61 BABY, S (2018).: El mito de la Transición Pacífica. Violencia y Política en España (1975-1982). Madrid: Ediciones Akal. 62 Ibidem, p.21. 63 Ibidem, p.25. 22 terroristas, violencias de baja intensidad y violencias estatales, analizando pormenorizadamente cada fenómeno y los objetivos de cada tipo de violencia 64 . Además, aporta cifras hasta entonces desconocidas, tras clasificarlas por comunidades autónomas, autoría, tipología y muchas más variables, llegando a recopilar una base de datos hasta entonces inédita, con más de 3.000 acciones violentas entre 1975 y 1982, contabilizándose una cifra total de 714 muertos 65 . Las distintas violencias las divide en bloques. El primero de ellos lo basa en el ciclo de violencias protestatarias, analizando los fenómenos de la violencia ultraderechista y de extrema izquierda, distribuyéndolas por ciclos. El segundo bloque de la obra lo basa en las violencias policiales y de estado, tratando las políticas de orden público herederas del franquismo, la lucha de la naciente democracia contra el terrorismo, las violencias policiales y un último apartado referente a la “guerra sucia” contra el terrorismo, y de cómo el terrorismo parapolicial pasa a convertirse en los GAL, analizando las relaciones de estos grupos con el ámbito policial. En las conclusiones del libro, Baby también muestra que, pese a la magnitud de la violencia, esta ni provocó ningún conflicto civil, ni afectó de manera ineludible al proceso de democratización, lo cual es un argumento a favor de los defensores del mito de la transición pacífica. Esto puede relacionarse con la contención parcial de la violencia debido a lo que Baby llama una “obsesión del orden público”, pese a que estas fuerzas del orden acabaran con la vida de casi 150 civiles tanto del gobierno como de los partidos de izquierda, quienes intentaron controlar a los elementos más extremistas de los sindicatos para evitar que la violencia se fuese de las manos. Otro factor que alimenta esto fue el rechazo general de los partidos políticos, salvo muy pequeñas excepciones, a estos grupos, y sobre todo de una sociedad abierta a una nueva etapa política 66 . También quiero destacar una obra muy reciente, elaborada por el denominado Grupo Libertario Pensamiento Crítico que recoge 171 breves biografías de víctimas de la Transición Española por abusos policiales o la ultraderecha, analizando los casos de violencia que supusieron sus muertes relacionando la Transición con la lucha obrera y abordándola desde el punto de vista del capitalismo y del análisis del movimiento obrero 67 . 64 Ibidem, pp 39-79. 65 Ibidem, p.98. 66 Ibidem, pp 618-620. 67 GRUPO LIBERTARIO PENSAMIENTO CRÍTICO (2018).: Los muertos de la Transición Española, 1975- 1981. Recuperado de http://www.todoslosnombres.org/sites/default/files/dossier_los_muertos_de_la_transicion.pdf . 23 Tras analizar todo este conjunto de obras relacionadas con la Transición, encontramos por lo general en lo referente a la violencia, un tratamiento escaso y muy desigual hasta el S.XXI, donde ya se elaboran obras en las que la violencia supone el tema central. Pese a que en muchas obras desde los ochenta se trató la idoneidad del proceso, es a partir de mediados de los años 90 cuando las investigaciones y estudios a nivel estatal y local inciden más en el fenómeno, primero, pero con el avance del movimiento memorialista durante el S.XXI, coge impulso una cada vez mayor implicación de la violencia en las obras que tratan la transición. 3.2 Revisión bibliográfica sobre la Transición en Andalucía y la Provincia de Sevilla La transición en Andalucia ha sido tratada desde muchas líneas de investigación y ámbitos desde diversas disciplinas como la historia, la sociología o el periodismo, como por ejemplo lo referente a la historia social. Al igual que lo referente a nivel nacional, muy poco es lo que se ha tratado de la transición en lo referente a los casos de violencia, y mucho menos dentro de las grandes obras generales a nivel nacional mencionadas anteriormente, centrándose principalmente en aspectos políticos referentes al proceso autonómico y no tratando casi ningún aspecto sobre violencia 68 . Los primeros trabajos sobre Andalucía son elaborados a partir de los años 80, y como ocurre con los realizados a nivel nacional, al estar tan presente todo el proceso, encontramos una cierta falta de análisis con perspectiva histórica en algunos autores. Si tuviéramos que destacar algunas obras sobre la Transición en estos años 80 destacamos la del catedrático Jose Manuel Cuenca Toribio y la de Juan Antonio Lacomba 69 . Pasados unos años, otras obras de suma importancia para entender como Andalucía vivió la Transición son dos obras elaboradas en 2002, la coordinada por Encarnación Lemus y Rafael Quirosa-Cheyrouze, y la elaborada por Jose María de los Santos, muy centradas en el proceso autonómico y la identidad andaluza desde el punto de vista político 70 . Con respecto a la provincia de Sevilla encontramos una de las obras más tempranas realizadas durante el proceso, la de Jose Luis García Prieto, abarcando desde la muerte de 68 QUIROSA-CHEYROUZE Y MUÑOZ, R (2006).: << La UCD y el referéndum autonómico de Andalucía>> en MATEOS LÓPEZ, A y HERRERÍN LÓPEZ, A (Coord.): La España del presente: De la dictadura a la democracia. Madrid: Asociación de Historiadores del Presente, pp 177-198. 69 CUENCA TORIBIO, J. M (1984)., La Andalucía de la transición (1975-1984), Madrid: Mezquita; LACOMBA, J. A (1982).: "La transición democrática y el acceso a la autonomía (1975 - 1984)", en Cuadernos de Trabajo de Historia de Andalucía, (V), Sevilla: Junta de Andalucía. 70 LEMUS, E., y QUIROSA-CHEYROUZE, R (2002).: La transición en Andalucía. Huelva. Universidad de Huelva; DE LOS SANTOS, J.M (2002).: Andalucía en la Transición, 1976-1982. Sevilla: Centro de Estudios Andaluces. 24 Franco hasta 1977 71 , otra obra del periodista Juan Teba, realizada en 1981 y más enfocada a la ciudad y su vida municipal, en la que deja entrever muchos de los aspectos característicos de la Transición en la capital de Andalucía y en la que menciona ya ciertos aspectos sobre casos de violencia en la capital 72 . Otra obra que podemos mencionar es la de Enrique Soria Medina 73 . También hay que destacar una serie de tomos elaborados por el Centro de Estudios Andaluces, centrados en una crónica político-social sobre la Transición en cada provincia andaluza. El tomo referente a Sevilla es una obra coordinada por periodistas que vivieron la transición de primera mano, escribiendo para diarios como El País, Diario 16 o el Correo de Andalucía 74 . Esta obra abarca desde 1973 hasta 1983 y aporta un gran número de fotografías y de crónicas para conocer el contexto social sevillano, y em lo que se refiere a violencia, aborda en bastantes páginas casos concretos y aspectos relacionados con las distintas reivindicaciones sociales, además de artículos referentes al problema de la ultraderecha en la ciudad, y a los métodos represivos de las FOP. Otras obras que tratan la Transición en Sevilla son la de Leandro Álvarez Rey, Alfonso Braojos y María Parias dentro de la obra conjunta de Francisco Morales Padrón, realizando un completo recorrido por la historia de Sevilla desde 1975 hasta 1990, otras obras que analizan la Transición en Sevilla en términos laborales y económicos bajo la batuta de Ángeles González que lanzó el Diario de Sevilla. Sobre industria destacamos la obras de Inmaculada Caravaca y Rodrigo Fernández Carrión y Francisco Javier Fernández Roca, y sobre la vida municipal está bien desarrollada la obra de Jose Santotoribio 75 . 71 GARCÍA PRIETO, J. L (1978): Transición Política en Sevilla. Sevilla: Serie Jamaga. 72 TEBA, J (1981).: La Sevilla de Rojas Marcos. Barcelona: Planeta. 73 SORIA MEDINA, E (1978).: Sevilla: 1936 y 1977. Sevilla: Diputación de Sevilla. 74 MELLADO, J.D et.al (2003): Crónica de un sueño, memoria de la Transición democrática en Sevilla. 1973- 1983. Málaga: Unicaja-El País. 75 ALVAREZ REY, L; BRAOJOS, A; y PARIAS, M. (1992) “En el rumbo de la monarquía democrática (1975- 1990)” en MORALES PADRÓN, Francisco (dir.). Historia de Sevilla, Sevilla, Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla, pp. 557-569; GONZÁLEZ, A y LEMUS, E (2002).: “Sevilla: años de transición, 1970- 1982” en: ARIAS, E.; PARIAS, M.; BARROSO, E. y RUIZ, Mª. J. (Eds.); Comunicación, historia y Sociedad. Homenaje a Alfonso Braojos, Sevilla, Ayuntamiento-Universidad, 2002, pp. 401-420; GONZÁLEZ, A y LEMUS, E (2002).: “Sevilla: años de transición, 1970-1982” en ALVAREZ REY, L. (coord.), Historia de Sevilla. La memoria del siglo XX, Sevilla, Diario de Sevilla, S.a., pp. 517-600. CARAVACA BARROSO, I (1983). La industria en Sevilla, Sevilla, Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 1983; FERNÁNDEZCARRIÓN, R (1995). “La industria sevillana en la segunda mitad del siglo XX” en ARENAS POSADAS, C. Industria y clases trabajadoras en la Sevilla del siglo XX, Sevilla, Secretariado de Publicaciones de la Universidad, pp. 55-83; FERNÁNDEZ ROCA, F.J (1998). H.Y.T.A.S.A. (1937-1980): Orto y ocaso de la industria textil, [Sevilla], Diputación de Sevilla. SANTOTORIBIO, J (1994). Sevilla en la vida municipal (1920-1991), Sevilla, Guibusur. 31 los 70 con el estallido de las sucesivas crisis económicas 94 . Por ello, en Sevilla existía una economía dual y desestructurada, pese a la existencia de un sector moderno con elevada concentración empresarial e inversiones estatales y extranjeras donde se englobaban grandes compañías como HYTASA o Astilleros entre otras, y sectores tradicionales y atrasados como por ejemplo la cerámica del barrio de Triana 95 . El modelo desarrollista empezó a agotarse desde finales de los años 60 y principios de los 70, lo que supuso numerosísimos despidos hasta dar con un total de 44.900 parados a nivel provincial en 1971, acompañado de una drástica reducción de la renta per cápita (65% de la media nacional) 96 y conflictos laborales como los de la cementera Portland en 1972. Posteriormente, la situación se hizo más difícil por el estallido de la crisis energética y económica, y pese a que la dictadura asumió las consecuencias mediante sus presupuestos, en los siguientes años aumentaron considerablemente el déficit público y la inflación, lo cual, para una sociedad ya si cabe muy salpicada por la pobreza y ante el aumento de los precios como la sevillana fue un auténtico mazazo 97 . El descontento no tardó en llegar a la sociedad de la Sevilla del fin del franquismo, y pese a la restricción de libertades se produjeron movilizaciones a diversos niveles contra el orden impuesto, algo que se extendió tras la caída de la dictadura ante la no mejora de la economía. Los grandes protagonistas de las movilizaciones fueron los sindicatos, encabezados por las CC.OO de Fernando Soto y Eduardo Saborido, que llegó a ser el sindicato con mayor presencia en toda la provincia 98 , una cada vez más influyente UGT desde los años de la Transición, y otras organizaciones sindicales de menor calado como la Unión Sindical Obrera (USO) o sindicatos de corte católico como la Hermandad Obrera de Acción Católica y la Juventud Obrera Cristiana 99 . A esto hay que sumar la labor de los partidos políticos de oposición al franquismo como el PSOE o el PCE, el Partido del Trabajo Español (PTE) u otros partidos 94 GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A y LEMUS LÓPEZ, E (2001)., op. cit, p. 401. 95 Ibidem, p.403 96 Se producen hasta 123 Expedientes de Regulación de Empleo (ERES) a finales de 1971, siendo Sevilla una de las ocho provincias españolas con más de 100 empresas afectadas por estas crisis, Ibidem, p.403 97 El salario mínimo en 1972 se establecía en 5.580 pesetas al mes. DE DIOS MELLADO, J; RAMOS ESPEJO, A; TEBA, J et.al (2003).: Crónica de un sueño, memoria de la Transición democrática en Sevilla, C&T editores, Málaga, p.25 98 GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A y LEMUS LÓPEZ, E (2001), op. cit. p. 406 99 Véase ÁLVAREZ REY, L y LEMUS LÓPEZ, E (coord.) (2000): Sindicatos y trabajadores en Sevilla. Una aproximación a la memoria del siglo XX. Universidad de Sevilla, Sevilla; ARENAS POSADAS, C (1995). Industria y clases trabajadoras en la Sevilla del siglo XX, Sevilla, Secretariado de Publicaciones de la Universidad; CHINARRO, E (1987). Sindicatos Prohibidos (Sevilla, 1966-1975), Sevilla, Servicio de Publicaciones del Ayuntamiento de Sevilla; PONCE ALBERCA, J (2009).: La UGT de Sevilla. De activistas subversivos a sindicato legal, Córdoba, FUDEPA; 32 de carácter andalucista que mencionaremos en el siguiente epígrafe, y la labor de los despachos de abogados laboralistas, de donde saldrán personajes que en un futuro darían mucho que hablar dentro de política andaluza y nacional tras la muerte de Franco, como Felipe González, Manuel del Valle Arévalo o Rafael Escuredo entre otros. Durante estos primeros cinco años, las huelgas y movilizaciones obreras en diversos sectores y gremios de la sociedad sevillana como la industria, el gremio de panaderos o la educación entre otros, alcanzaron gran repercusión pese a los instrumentos del Estado contra dichas movilizaciones, dirigidos desde Sevilla por el gobernador civil Alberto Leyva Rey, quien: “bajo una apariencia hierática, el señor gobernador se dedica a lo largo de los dos años de su estancia sevillana a la caza y captura de rojos, desafectos al Régimen y críticos a la causa franquista, sin distinción de sextos, estado civil, edad y profesión 100 A principios de los años 70, el alcalde de Sevilla fue Juan Fernández Rodríguez García del Busto, (6 de noviembre de 1969 - 20 de mayo de 1975) 101 . Este alcalde tuvo que hacer frente a diversos problemas de la ciudad como la escasez de agua, la falta de vivienda o el problema educativo 102 , y dentro del consistorio a las primeras muestras de discrepancia fuera de lo impuesto por el régimen, como denuncias por irregularidades en las elecciones a Cortes a favor de candidaturas oficialistas en 1971 103 . Cabe destacar también la creación bajo su mandato de las figuras de los alcaldes de barrio, nombrados a dedo, pero cuya figura tendría el papel de mantener el contacto con las distintas asociaciones vecinales y calmar los ánimos dentro de la creciente tensión social 104 . Fernández aguantó en el cargo hasta mayo de 1975 en medio de un ambiente bastante crispado, con cada vez plenos más tensos, e incluso una defensa de los concejales Cayetano Domínguez y Jesús Conejero, vinculados a la Junta Democrática de España (JDE) y a la Asamblea Socialista de Andalucía (ASA) , aparte de una gran presión popular y de una cada vez mayor conflictividad laboral y social en las calles 105 . Este fue sustituido primero por Rafael 100 DE DIOS MELLADO, J; RAMOS ESPEJO, A; TEBA, J et.al (2003), op. cit, pp. 39-40 101 El gobernador civil era una persona muy cercana al por entonces Presidente del Gobierno Luis Carrero Blanco. PONCE ALBERCA, J y SÁNCHEZ FERNÁNDEZ, C (2013).: “Notas sobre la transición local (1975-1979)” en Historia Actual Online, (32), pp 13-14. 102 A mediados de los 70 se calculó que hacían falta 37000 puestos escolares. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A y LEMUS LÓPEZ, E (2001), op. cit. p. 402 103 PONCE ALBERCA, J y SÁNCHEZ FERNÁNDEZ, C (2013), op. cit., p. 21; GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A y LEMUS LÓPEZ, E (2001), op. cit. p. 410 104 GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A y LEMUS LÓPEZ, E (2001), op. cit. p. 411 105 PONCE ALBERCA, J y SÁNCHEZ FERNÁNDEZ, C (2013), op. cit., p. 13-14 33 Ariza durante un mes y posteriormente por Fernando de Parias Merry, quien volvió a ser elegido alcalde en enero de 1976 en aplicación de la Ley de Régimen local tras la muerte de Franco, donde los concejales y no el Gobernador Civil elegían al primer edil. A partir de 1975, la situación socioeconómica en Sevilla y su provincia tornaría a peor, disparándose la conflictividad laboral de forma extraordinaria 106 en demanda de mejoras salariales y condiciones de vida, aspecto que los empresarios aprobaron a cambio de una mayor productividad, pero teniendo esto un profundo efecto rebote al dispararse la inflación, suponiendo impagos y un aumento de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) ese año, y recrudeciéndose los cruces de acusaciones entre trabajadores y empresarios, endureciéndose las movilizaciones obreras, y, produciéndose episodios de violencia que analizamos más tarde 107 . El paro en la capital subió de 55.400 parados en 1975 a 82.000 parados en 1978, con solo una pequeña parte de ellos cobrando subsidios 108 . Las movilizaciones fueron adquiriendo carácter político desde el tardofranquismo, en especial durante los primeros años de la transición basada en la petición de amnistía, produciéndose una serie de intentos de manifestaciones ilegales que acabaron disueltas por la policía 109 . No encontramos la primera manifestación legal en Sevilla hasta el 11 de julio de 1976, convocada por la Coordinación Democrática de Andalucía (CDA) en demanda de amnistía, con la presencia de los principales líderes políticos andaluces, y que fue un auténtico éxito 110 . Desde entonces se fueron sucediendo movilizaciones, huelgas contra la situación en la industria, y acciones de solidaridad por otros episodios a nivel nacional como el atentado contra los abogados laboralistas de Atocha el 24 de enero de 1977, o los sucesos de Vitoria. En 1977 se aprueba la tan controvertida Ley de Amnistía, que además de liberar a los presos políticos del franquismo supuso un soporte de inmunidad para todo el aparato de la dictadura 111 . Junto a otros avances importantes como la legalización de los partidos políticos, en especial el del PCE en la Semana Santa de 1977, y la asunción de las reivindicaciones autonómicas, supondrán el definitivo salto a las calles de los partidos de izquierdas en Sevilla 106 En 1975 se realizaron 99 huelgas, con más de 75000 huelguistas. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A y LEMUS LÓPEZ, E (2001), op. cit. p. 407 107 Ibidem 108 Ibidem, p. 404 109 ABC de Sevilla, 30-03-1976, p.15 110 ABC de Sevilla, 13-07-1976, p.9 y RUIZ GALACHO, E (2002).: Historia... op. cit, pp 182-183 111 RANZ ALONSO, E. (2018). “La ley de amnistía, puente a la libertad, y soporte para la impunidad”. Historia y comunicación social, 23 (2), 307-319. 34 y la consolidación de los movimientos que llenarán las calles pidiendo unas mejores condiciones de vida, uniéndolo a la reivindicación autonómica. La UCD de Adolfo Suárez gana el 15 de junio de 1977 las primeras elecciones generales democráticas a nivel nacional, mientras que a nivel provincial los 12 diputados a escoger se repartieron en 5 para PSOE que ganó las elecciones por estrecho margen (36,72% de los votos), 5 para La UCD (32,62%) y 2 para el PCE (13,47%), con una participación de un 82,29% de sevillanos llamados al voto 112 . El gobierno de Suárez, ante la difícil situación económica que afecta al país, acuerda con el apoyo del resto de partidos los Pactos de la Moncloa, para dar una estabilidad política al proceso de Transición e intentar paliar los efectos de la crisis económica, sobre todo en lo referente a la inflación. Los efectos de los pactos fueron bastante efímeros, ya que volvió a estallar una segunda crisis del petróleo en 1979, y la renta media tanto de la ciudad como de los pueblos se resintió, rondando el paro entre el 22,3% en 1980 y el 24% en 1982, con una estimación por parte de CCOO de un total de 104.500 parados, a los que había que sumar los 22.160 acogidos al empleo comunitario, lo que llevaría a enormes movilizaciones en el mundo rural 113 . Esto se comprobó con las primeras elecciones municipales democráticas el 3 de abril de 1979. De los 103 ayuntamientos constituidos en la provincia de Sevilla, 41 ayuntamientos estarán gobernados por el PSOE (39,81%), 28 gobernados por el PCE (27,18%), 17 por la UCD (16,5%), 5 por el PTA (4,85%), 4 por la CUT y el PSA (3,88%), 3 por agrupaciones de electores o partidos independientes (Coripe, Gines y Castilleja de la Cuesta), y el de Olivares, gobernado por Coalición Democrática (CD). Teniendo en cuenta estos datos y excluyendo a los partidos independientes y agrupaciones de electores, 82 municipios sevillanos (el 79,6%) tendrán sus ayuntamientos gobernados por mayorías absolutas o coaliciones formadas por partidos de izquierdas, mientras que 18 (17,5%), estarán gobernados por partidos de centro-derecha 114 . Sin embargo, los resultados absolutos a nivel provincial muestran que la UCD es el partido que más votos sacó a nivel provincial, con 178.266, saliendo electos 446 concejales, 112 Portal web de resultados electorales del Ministerio del Interior. Recuperado de: http://www.infoelectoral.mir.es/infoelectoral/min/busquedaAvanzadaAction.html 113 Si en Sevilla capital la renta media rondaba los 8 puntos con picos altos y bajos según barrios y barriadas, y la media nacional rondaba los 7, la renta media de muchos municipios de la provincia se encontraba entre los 4 y los 5 puntos. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A y LEMUS LÓPEZ, E (2001), op. cit. pp 404-405 114 Todos los alcaldes electos en las elecciones municipales de 1979 en la provincia de Sevilla los encontramos en DE DIOS MELLADO, J; RAMOS ESPEJO, A; TEBA, J et.al (2003), op. cit, pp 208-209 35 mientras que el PSOE, con poco más de 13.000 votos menos, obtuvo 362 concejales. Esto se debe a la victoria de la UCD en votos y concejales en la capital, aunque debido a la coalición entre partidos de izquierdas fue elegido alcalde Luis Uruñuela (PSA), pasando el partido de Adolfo Suárez a la oposición. A esto hay que sumarle que la población de muchos municipios donde ganaron los partidos de izquierdas era muy pequeña, por lo que no hay proporcionalidad entre ayuntamientos gobernados y número total de votos 115 . En este contexto, hay que añadir que estos alcaldes de izquierdas electos en muchos municipios de la provincia serán un aspecto a tener en cuenta por las movilizaciones jornaleras y vecinales a partir de 1979. Las elecciones generales de ese mismo año confirmarán el aumento de votos a partidos de izquierdas y andalucistas en la provincia, ganando el PSOE con seis escaños, lo que, junto a los dos escaños pertenecientes al PCE, harían que ocho de los 12 concejales electos por la provincia fueran de fuerzas de izquierdas, siendo los cuatro restantes pertenecientes a la UCD. A partir de entonces, la UCD comenzará un paulatino descenso de apoyos tanto por la falta de efectividad de sus medidas ante la crisis económica, como por la postura contraria a la consecución de la autonomía andaluza por la vía del 151 que abordaremos en el siguiente punto. Esto nos llevará a un sustancial crecimiento del PSOE hasta alcanzar la mayoría absoluta en los comicios generales de 1982. 4.2. La lucha por la autonomía andaluza Las dificultades socioeconómicas y la situación industrial en la provincia de Sevilla, al igual que en otros territorios de Andalucía, que acentuaban la diferencia entre los territorios más industrializados del país y los menos, como hemos tratado anteriormente, supusieron movilizaciones y huelgas, haciendo que Sevilla fuera un territorio difícil para el régimen desde los años del tardofranquismo, y será a partir de aquí cuando al amparo de la progresiva organización de los diferentes partidos y sindicatos de oposición a la dictadura de manera clandestina, empiece a aparecer con fuerza el fenómeno del andalucismo. Si buscamos los orígenes, el movimiento andaluz tiene sus raíces profundas durante el sexenio revolucionario, donde ya existieron proyectos embrionarios de creación de una estructura federal por todo el país y en el que se aprobó la Constitución Federal de Antequera en 1873 durante la Primera República pero que no se materializaron. A principios del S.XX se empieza a introducir en diversos ambientes intelectuales como los Ateneos la idea de una nación 115 Datos sobre los resultados electorales de las elecciones municipales de 1979 recuperados de: https://www.datoselecciones.com/elecciones-municipales-1979/andalucia/sevilla 36 andaluza a partir de un regionalismo “sano y patriótico”, naciendo así el andalucismo político. Este andalucismo se basaba en la defensa de una nación andaluza con una identidad propia, una cohesión entre las ocho provincias que hoy conocemos y la oposición y lucha contra el centralismo de los regímenes liberales, no logrando por entonces apoyo popular aquella idea 116 . Hasta la llegada a Sevilla de Blas Infante, notario y gran conocedor de la realidad andaluza y la publicación de su obra en 1915 Ideal Andaluz, no se generó un impulso y un fuerte debate sobre el asunto regional. Este debate culminó en la Asamblea de Ronda de 1918 donde se adoptan la bandera blanca y verde y el escudo actual de Andalucía, además de firmarse el año siguiente el “Manifiesto Andaluz” donde se propone definir a Andalucía como comunidad histórica. El propio Blas Infante además pone letra a una composición musical de José del Castillo Díaz inspirada en un canto religioso popular cantado por jornaleros, el “Santo Dios”, el himno de Andalucía que hoy conocemos. Con la instauración de la Segunda República, el regionalismo volvió a tomar fuerza, formándose la Junta Liberalista de Andalucía de la que sale una asamblea de municipios sevillanos en la que piden la autonomía para Andalucía. Posteriormente, se acuerda en la Asamblea de Córdoba un primer proyecto de Estatuto de Autonomía en 1932, y en la de 1933 unas bases, pero que no contó con la aprobación de los representantes de las provincias orientales y Huelva. Poco más se hizo hasta el estallido de la Guerra Civil, en la que Blas Infante fue fusilado 117 . Durante la dictadura, el regionalismo andaluz al igual que otros en España fueron condenados a la clandestinidad y casi al ostracismo, y tenemos que destacar la figura de Alejandro Rojas-Marcos, quien manifiesta el surgimiento de un nuevo andalucismo a partir de 1965 en el núcleo embrionario del Partido Andalucista apoyado en la idea madre del “poder andaluz” 118 . El propio Rojas-Marcos fue un activo disidente antifranquista, siendo detenido en 1971 y condenado a seis años de destierro 119 , pero anteriormente, fue uno de los fundadores de “Compañía Promotora SA” (CPSA) en mayo de 1970, una compañía de carácter “parapolítico” que, atendiendo los mecanismos legales del régimen, tuvo una clara intencionalidad política 120 . 116 CRUZ ARTACHO S, (2017), op. cit, pp 68-83 117 Para indagar más sobre los orígenes y el andalucismo político de principios del S.XX hasta el estallido de la Guerra Civil, véase CRUZ ARTACHO S, (2017), op. cit, pp 17-247 118 DE LOS SANTOS, J.M (2002), op. cit, p.10. Prólogo escrito por Alejandro Rojas-Marcos 119 GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A y LEMUS LÓPEZ, E (2001), op. cit. p. 413 120 RUIZ ROMERO, M (2002). “La emergencia del andalucismo político en el contexto del tardofranquismo a la transición” en NAVAJAS ZUBELDIA, C (ed.). Actas del III simposio de historia actual. Logroño, 26-28 de octubre de 2000, Logroño, Gobierno de la Rioja, 2002, p. 640 37 Desde los años 50 y especialmente en las décadas de los 60 y 70, el binomio norte-sur que ya estaba muy asentado en España se acentuó aún más, y muchos andaluces se vieron obligados a emigrar a otras comunidades más industrializadas para buscar una vida mejor. Es en este contexto cuando empiezan a surgir cuestiones sociales de por qué ese binomio ante una comunidad con tanto potencial, del atraso económico e industrial de Andalucía frente a las comunidades del norte. Este debate fue alimentado desde entonces, pero llegó a su punto álgido en los años 70, haciendo del subdesarrollo de la comunidad un motor para el pensamiento regionalista 121 . A partir de la CPSA, surge clandestinamente la Alianza Socialista de Andalucía (ASA), la cual en su manifiesto fundacional de 1973 reclama Un estatuto especial que, reconociendo la personalidad política de Andalucía, ordene el grado de autonomía en relación a los restantes pueblos de España sin recurrir a la violencia, queriendo aglutinar a toda la izquierda andaluza en favor de opciones democráticas y autonómicas, y tratando ya la situación como “cuestión andaluza” a la vez que representaba tanto a la izquierda europea como al regionalismo andaluz basado en las ideas de Blas Infante 122 . Este será el germen del Partido Socialista de Andalucía (PSA). También podemos mencionar como organización clandestina durante el tardofranquismo al Partido del Trabajo Español (PTE) y su organización juvenil, la Joven Guardia Roja (JGR) en Sevilla, de la mano de Eladio García e Isidoro Moreno 123 , quien a posteriori será un referente en cuanto a pensamiento en clave andaluz. Al morir Franco, Rojas Marcos y otros sindicalistas sevillanos como Eduardo Saborido o Fernando Soto, encarcelados por el proceso 1001, pudieron volver a Sevilla tras una amnistía firmada por Juan Carlos I. La ASA, con la ayuda del Club Gorca, organizó el primer mitin político regionalista el 20 de febrero de 1976 en el Casino de la Exposición de Sevilla, y ante otros líderes de la oposición política, además de pedir libertad y amnistía y presentar su programa, hicieron referencia a la realidad regional de Andalucía, la idea de autonomía, de un 121 GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A (2008): «Andalucía cenicienta». Empresarios, agravio comparativo, Ayer, 69 (1): pp 253-254 122 DE LOS SANTOS, J.M (2002), op. cit, pp 204-205, RUIZ ROMERO, M (2002). “La emergencia del andalucismo...” op. cit, pp 645-646 123 Sobre el PTE véase VV.AA (2010).: La lucha por la ruptura democrática en la transición. Asociación por la Memoria Histórica del Partido del Trabajo de España y de la Joven Guardia Roja de España, Edilesa; MARTÍN RAMOS J.L (2011): Pan, Trabajo y Libertad. Historia del Partido del Trabajo de España. Barcelona, El Viejo Topo. 38 anteproyecto de Estatuto y por primera vez en mucho tiempo, de Blas Infante; y según recoge Jose María de los Santos, se ondea por primera vez la bandera andaluza en libertad 124 . La oposición política empieza a moverse mediante la creación de la Junta Democrática de Andalucía (JDA), formada por ASA con Rojas Marcos, CCOO (Rufo y Saborido), PTE (Tomás Iglesias) y el PSP (Antonio Pérez), para posteriormente formar la Platajunta en coalición con la Plataforma de Convergencia Democrática (PCD) en las que se englobaban PSOE, UGT, PCE y otros partidos. Esta organización en plataformas convergentes generó mucha aceptación en la sociedad andaluza, que vio como por una vez, un proyecto regionalista que pusiera a Andalucía en los mapas y plantara cara al olvido del Estado durante tantos años fuera viable. A este proyecto, además de muchas clases sociales se sumaron los empresarios andaluces y sus confederaciones: Este regionalismo de raíz económica, que llevó a la petición de un régimen administrativo especial para Andalucía, se consolidó en los años siguientes, estimulado por las expectativas suscitadas por la reforma política. Así puede deducirse de las conclusiones aprobadas en la primera y última reunión conjunta celebrada entre los ocho CPE y el presidente del Consejo Nacional de Empresarios, el también andaluz Manuel Conde Bandrés, en marzo de 1976. Sus conclusiones consideraban el sentimiento regionalista como medio para potenciar el desarrollo económico integral de Andalucía, bien es verdad que, con un carácter reactivo, es decir, como respuesta al desinterés de la Administración central 125 Sin embargo, no faltaron detractores en este contexto, como fue el caso de grupos y partidos ultraderechistas como Fuerza Nueva. Este partido organizó un mitin en Sevilla el 23 de mayo de 1976 en el que Blas Piñar y Gonzalo Queipo de Llano, el hijo del famoso general, criticaron todo acto y manifestación de carácter izquierdista y regional, que a su parecer buscaba “destruir España”, además de alabar la figura de Franco 126 . El andalucismo también se fue haciendo presente en los ayuntamientos, y en el caso de la capital hispalense influiría en una serie de decisiones. Ya desde febrero de 1976, el concejal Jose Jesús García propuso ondear la bandera blanquiverde en el balcón que daba a Plaza Nueva, y esto fue secundado por el concejal Cayetano Domínguez, apoyando la iniciativa con el siguiente discurso: 124 DE LOS SANTOS, J.M (2002), op. cit, pp 214-215; DE DIOS MELLADO, J; RAMOS ESPEJO, A; TEBA, J et.al (2003), op. cit, p. 94 125 GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A (2008): «Andalucía cenicienta, op. cit, p. 269. 126 El Correo de Andalucía, 25-05-1976, p.17 39 “[...] En estos momentos se está despertando la conciencia regional, y Andalucía es de hecho y por derecho una región española como cualquier otra [...] La bandera andaluza debe ser el símbolo de la toma de conciencia de Andalucía como región. Ya es hora de decir que Andalucía está cansada de ser la Cenicienta de España [...]” 127 La propuesta inicial fue rechazada por el consistorio, pero el año siguiente tras campañas por parte de diarios como ABC de Sevilla, el 19 de febrero de 1977 fue izada la bandera andaluza en el balcón del ayuntamiento, y el mes siguiente son aprobados por el pleno el escudo y el himno provenientes de la Asamblea de Ronda de 1918 como símbolos de Andalucía, algo que poco a poco irán secundando el resto de municipios sevillanos. El tablero político en Andalucía se va formalizando entre 1976 y 1977 con la legalización de partidos políticos, a la vez que se fundan otros partidos de centro-derecha con un corte regional, como por ejemplo el Partido Social Liberal Andaluz (PSLA) 128 , fundado por figuras como Manuel Clavero Arévalo, el director de ABC de Sevilla Nicolás Salas o Jaime García Añoveros entre otros, el Partido Democrático Andaluz (PDA) formado por Joaquín Garrigués Walker o Soledad Becerril, y la Unión Regional Andaluza (URA). Estos partidos formaban parte de una derecha democrática y condenarán diversos actos de violencia como los atentados del 18 de julio de 1976 en la capital 129 . Ante las elecciones generales celebradas el 15 de junio de 1977, los partidos fueron tomando posición en diversas coaliciones con otros partidos de carácter nacional. El PSLA y el PDA se integraron en la UCD, el ya existente Partido Socialista de Andalucía (PSA) que salió de la ASA, se alió con el Partido Socialista Popular de Tierno-Galván (PSP), otros partidos de carácter nacional como el PSOE, el PCE o Alianza Popular (AP) se presentaron en solitario, y hubo otras confluencias de carácter más minoritario hasta formar un total de 15 candidaturas en la provincia de Sevilla. Encontramos un PSOE que a nivel nacional está dirigido por sevillanos como Felipe González y Alfonso Guerra, y diputados de la UCD por Andalucía procedentes de partidos de corte andalucista como Jaime García Añoveros o Soledad Becerril. Tras las elecciones se acuerda una Comisión Permanente en el Congreso de los Diputados para negociar la autonomía 127 GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A y LEMUS LÓPEZ, E (2001), op. cit. p. 416. 128 El País en el artículo referente a su congreso fundaciones expresa: “El profesor Clavero, presidente del PSLA, pronunció un discurso en el que, entre otras cosas, rechazó la autodeterminación al afirmar: «España está por encima de las regiones. Por ello nuestro partido no defiende un Estado federal, puesto que ésta nace de la unión de lo que está separado, pero no de la separación de lo que lleva cinco siglos unido.» Inclinándose, no obstante, por la autonomía regional”. El País, 25-01-1977, recuperado de https://elpais.com/diario/1977/01/25/espana/222994814_850215.html 129 Soledad Becerril expresa que ciertas minorías que buscaban atentar deliberadamente, no debían obstaculizar el proceso democrático emprendido hasta entonces. El Correo de Andalucía, 20-06-1976, página central derecha. 40 de Andalucía formada por 18 miembros con el gobierno de Adolfo Suárez y su ministro para las regiones, Manuel Clavero Arévalo. La Asamblea de Parlamentarios Andaluces tuvo muchas fricciones con el gobierno de la UCD a finales de 1977 e inicios de 1978, pero en este contexto hay que destacar el salto definitivo de la cuestión autonómica a la sociedad, gracias a la celebración de masivas manifestaciones por todas las capitales andaluzas el 4 de diciembre de 1977, siendo la de mayor concurrencia la de Sevilla, evidenciando el apoyo popular masivo a la cuestión autonómica 130 , y siendo el símbolo de la reivindicación autonomista, lo que implicaba la adhesión y sensibilización del pueblo andaluz a la causa, vinculándose la solución a los problemas socioeconómicos a la solución autonómica 131 . Los resultados de las negociaciones de esta Asamblea dan sus frutos en el Real Decreto Ley 11/1978 de 27 de abril que establece el régimen preautonómico para Andalucía, siendo elegido presidente por mayoría de los parlamentarios del Pleno, el senador Plácido Fernández Viagas. El presidente de la Junta Preautonómica entabló negociaciones con el gobierno central para la consecución de la autonomía, pero las continuas discrepancias con el gabinete de Suárez, junto al uso que hacía del debate autonómico el PSOE y el agravamiento de la economía agitarán a los protagonistas. Ese verano de 1978 los partidos andaluces acordaron en Ronda la elaboración de un borrador de Estatuto de Autonomía para Andalucía, y el propio Fernández Viagas propuso en octubre un pacto que impulsara el consenso de dichos partidos sobre la consecución de la autonomía, firmándose el Pacto de Antequera el 4 de diciembre de 1978 132 .. Tres días después es aprobada en referéndum la Constitución Española, con amplio respaldo en toda Andalucía. En ella se establecerán dos mecanismos para la consecución de la autonomía, la vía rápida del artículo 151 reservada a aquellas comunidades con proyectos estatutarios en el pasado, y con regímenes preautonómicos, y la vía lenta del 143, que podía ser promovida por las diputaciones provinciales. El 2 de junio de 1979 es instituida la Junta de Andalucía con la elección como presidente de Rafael Escuredo y la configuración de las diferentes consejerías autonómicas 133 , y comenzando un periodo de negociaciones con diputaciones y municipios para pedir la vía del 151 al gobierno central. Se dio un plazo de seis 130 La manifestación del 4 de diciembre se aborda con más detalle en el punto 5 del trabajo. Ángeles González define la manifestación de Sevilla como “probablemente la mayor manifestación ciudadana que había conocido Sevilla”. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A y LEMUS LÓPEZ, E (2001), op. cit. p. 416. 131 CRUZ ARTACHO S, (2017), op. cit, p. 306. 132 Ibidem, pp 316-317 133 GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A y LEMUS LÓPEZ, E (2001), op. cit. p. 416. 47 5- LA VIOLENCIA EN LA PROVINCIA DE SEVILLA Ya conocemos los entresijos de todo el periodo en el que se enmarca nuestra investigación, por lo que ahora, vamos a examinar los 345 acontecimientos violentos de naturaleza político-social y que se produjeron en la provincia de Sevilla entre noviembre de 1975 y 1982 que he conseguido registrar. En primer lugar, abordaremos en el primer epígrafe los diferentes tipos de violencia que, quedan encuadrados dentro de una clasificación en donde he determinado qué es y qué no es violencia, dividiéndose en violencias contestatarias, y violencias de Estado; para más tarde, elaborar otros epígrafes en los que irán desarrollados todos los 345 acontecimientos clasificados según su autoría, por parte de grupos y movimientos de extrema izquierda, extrema derecha, fuerzas del orden público y finalmente, otros actores, y en los que abordaremos otros detalles como los métodos con los que se llevó a cabo la violencia o la distribución anual de las actos. 5.1 Distintos tipos de violencia A la hora de analizar el fenómeno de la violencia política, los especialistas insisten en la complejidad del concepto por las múltiples variables que presenta, y según el contexto en el que se enmarca. Estos autores se remiten al problema del Estado según la visión de Max Weber, que define la violencia como el “ uso ilegítimo o ilegal de la fuerza” para diferenciarla de una violencia “legítima” realizada por Estado 157 . Esto ha marcado una reflexión entre sociólogos, periodistas o politólogos, y sigue estando este debate a la orden del día con cada conflicto armado o uso de la represión policial en manifestaciones. La violencia política tiene como primera variable a analizar el contexto social en el que se produce, ya que no todas las épocas admiten los mismos hechos de la forma que los entendemos hoy, y su calificación será diferente según la época y según el episodio. La determinación de hecho violento depende de las leyes y normas en vigor, que repercute en el ámbito social correspondiente 158 . En el caso de España, como ya hemos comentado, el país arrastraba un considerable legado de violencia procedente sobre todo de la Guerra Civil y la dictadura franquista. Sophie Baby esboza una definición que podemos considerar para nuestro trabajo: 157 WEBER, M (1963).: Le savant et le politique. Paris: Union générale d’editions, p.100 (Trad. De Francisco Rubio Llorente, Madrid, Alianza, 2012) 158 BABY, S (2018).: El mito... op. cit, p.40 48 Se considerarán actos de violencia política todas las formas de empleo consciente, o todas las amenazas de uso deliberado, de la fuerza física, ya vaya está dirigida contra un régimen político o sus actores, ya se efectúe con el objetivo de obtener, influir o conservar el poder, ya logre adquirir una significación política por medio de sus efectos 159 Además, esta misma autora, utiliza una serie de criterios de catalogación de los actos violentos, como son el objetivo al que va dirigido cada acción, la intencionalidad con la que cada acto se realiza para influir en el contexto político o social, o si esta surge por algún momento de tensión o movimiento de un colectivo, y el efecto o consecuencias que supone cada acto 160 . Otros autores plantean otras definiciones que podemos considerar. Entre ellos Julio Aróstegui, Eduardo González Calleja y Sandra Souto, realizando un recorrido por el fenómeno de la violencia en España desde la Restauración hasta la democracia, y enfocando el periodo de la transición ya con el empleo del concepto de terrorismo. Lo abordan de la siguiente manera: La violencia política, aunque a partir de este momento podamos a hacer sinónimo de ella la expresión terrorismo, tiene un carácter peculiar durante el momento de la transición. Se trata entonces de acciones de profunda intencionalidad política orientada a perturbar el proceso de establecimiento de un régimen democrático y su impulso procede de muy diversos sectores del espectro político, desde la extrema izquierda a la extrema derecha. El periodo de la transición política, si lo encajamos en las fechas convencionalmente establecidas entre 1975 y 1982, presenta una fenomenología de la violencia política de sumo interés, variabilidad e incidencia, como en todos los periodos de crisis política y de transición social, que ha sido ya objeto de mayor atención bibliográfica 161 Donnatella, Della Porta, y Sídney Tarrow, analizan el fenómeno de la violencia en Italia, e identifican la violencia política con “repertorios de acción colectiva que implican gran fuerza física y causan daño a un adversario en orden a imponer metas políticas” 162 . En el presente trabajo, he seguido dos criterios de clasificación. El primero está basado en la autoría de cada episodio violento, de modo que catalogamos los hechos cuya autoría 159 Ibidem, p.42 160 Ibidem, p.44 161 ARÓSEGUI, J; GONZÁLEZ CALLEJA, E y SOUTO, S (2000).: La violencia política en la España del siglo XX. Cuadernos de Historia Contemporánea, 22, pp 53-94, recuperado de https://digital.csic.es/bitstream/10261/163025/1/7804-7887-1-PB.PDF 162 DELLA PORTA, DONATELLA y TARROW, S; «Unwanted Children. Political Violence and the Cycle of Protest in Italy, 1966-1973», European Journal of Political Research, vol. XI, 1986, p. 614; 49 corresponde a organizaciones de extrema izquierda y nacionalistas, organizaciones ultraderechistas, Fuerzas del Orden Público, y otras autorías junto a las de origen desconocido. El segundo criterio de clasificación está inspirado en el utilizado por Sophie Baby en su obra 163 , con algunas modificaciones hechas por el autor de este estudio. Se basa en la tipología de las acciones violentas recopiladas, incluyendo una serie de categorías que nos permiten elaborar un marco en el que dar cabida a todos los acontecimientos violentos registrados para separar aquellas violencias que Baby denomina como contestatarias, y las violencias policiales o de Estado, a lo que he añadido un tercer apartado de casos de violencia dentro de otros ámbitos. Por ello, con sus correspondientes subtipos que ahora explicaré, la clasificación queda de la siguiente manera: Violencias contestatarias Violencias de alta intensidad Disparos con arma de fuego / Tiroteos Explosivos Artefactos explosivos desactivados Acciones con arma blanca Secuestros Violencias de baja intensidad Atentado material Agresión física de individuos aislados Atracos armados Manifestación violenta Intimidación sin violencia física / Amenazas de bomba Violencias de Estado Violencias policiales Durante una manifestación, abuso policial Incidentes en controles // Detenciones Otros tipos de violencia Tabla 1- Tipología de las diferentes acciones violentas tratadas en el presente trabajo 5.1.1 Violencias contestatarias Las violencias contestatarias se definen como aquellas dirigidas y realizadas por parte de grupos o individuos pertenecientes a organizaciones subversivas o políticas contra personas de todo tipo, desde autoridades políticas, militares, miembros de las FOP, empresarios, estudiantes, militantes políticos o de asociaciones civiles y espacios públicos, sedes de partidos o bancos, monumentos, o bienes particulares como casas o vehículos. Dentro de las violencias 163 BABY, S (2018).: El mito... op. cit, p.40 50 contestatarias distinguiremos dos grandes tipos del que surgirán las diversas tipologías que los engloban. El primer apartado se centra en las violencias de alta intensidad o terroristas. Hacer una definición de terrorismo es muy complicado si lo observamos desde la perspectiva de nuestros tiempos, porque no es lo mismo el terrorismo que vivimos actualmente que el que ocurría hace más de 35 años en los diversos países, ya que este fenómeno ya no es protagonizado generalmente por movimientos de carácter nacional, que es uno de los aspectos que se aborda en nuestro trabajo, sino por organizaciones internacionales, siendo un punto de inflexión en este sentido el atentado del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York. Brian Jenkins define el concepto de terrorismo de la siguiente manera: Es el uso calculado de la violencia o de la amenaza de la violencia de inculcar miedo; se prepuso forzar o intimidar a gobiernos o a sociedades en la búsqueda de las metas que son generalmente políticas, religiosas, o ideológicas 164 . El terrorismo pretende, crear mediante acciones violentas muy concretas de magnitud alta o considerables, una estrategia del terror con el objetivo de conseguir una visibilidad política y social muy amplia que les permita conseguir sus objetivos. Durante el periodo que estamos estudiando, las principales acciones de violencia terrorista a nivel nacional la colocación de artefactos explosivos, los asesinatos y tiroteos y los secuestros. Sin embargo, he considerado también por la gravedad de los hechos y porque la autoría generalmente se dirige hacia grupos subversivos, los atracos armados a bancos y a armerías con el fin de conseguir financiación o armamento, y los ataques con arma blanca, que pese a ser hechos muy puntuales en la provincia de Sevilla, se saldaron en estos años con un muerto y un herido de gravedad. El segundo apartado aborda lo que denominamos como violencias de baja intensidad. Generalmente, se trata de actos violentos que no tienen la intención de matar, sino provocar daños materiales para llamar la atención, mediante acciones con un mayor carácter espontáneo y difuso. Hay casos en el resto del país donde acciones de este tipo han provocado muertes, 164 Otros autores a destacar pueden ser Rafael Calduch Cervera, que define el concepto de terrorismo como una estrategia de relación política basada en el uso de la violencia y de las amenazas de violencia por un grupo organizado, con objeto de inducir un sentimiento de terror o inseguridad extrema en una colectividad humana no beligerante y facilitar así el logro de sus demandas; mientras que Grant Wardlaw lo define como el uso, o la amenaza de uso, de la violencia por parte de un individuo o grupo, tanto si actúa a favor o contra la autoridad establecida, cuando esa acción pretende crear una angustia extrema o efectos inductores de miedo sobre un grupo seleccionado y mayor que el de las víctimas inmediatas, con el propósito de obligarlo a que acceda a las demandas de los perpetradores. Las tres definiciones se encuentran recogidas en ZUNIAGA, S (2011).: El terrorismo, una aproximación teórica en cuanto a su definición; en Revista Venezolana de Análisis de Coyuntura, Vol. XVII, No. 2 (jul-dic), p.20. 51 pero por lo general, salvo casos contados, la relevancia de estos episodios no ha sido de gran calado, pasando posteriormente al olvido o al posterior juicio. Dentro de este apartado encontramos varias subtipos. En primer lugar, encontramos los atentados materiales, que pueden ser confundidos con los atentados terroristas del primer apartado, pero por lo general solo buscan generar miedo en personas o grupos concretos y provocar el mayor número de daños materiales, siendo su autoría por lo general individual o de pequeños grupos aislados. Aquí incluimos los lanzamientos de cócteles molotov, asaltos violentos a sedes de partidos políticos, sindicatos, entidades culturales, daños materiales a enseres personales o casos de sabotaje material dirigidos a personas relacionadas con poder o por su filiación política. El segundo apartado incluye, casos aislados de violencia física, generalmente entre individuos de filiación política antagónica, algo que se producirá especialmente durante las campañas de las distintas citas electorales. Dentro de este tipo también se incluyen las alteraciones de orden público. Se trata de acciones colectivas producidas un número determinado de personas que implica una perturbación manifiesta en un espacio público. El terreno más común para la aparición de estos fenómenos son las manifestaciones, donde los participantes acaban enfrentándose o a las fuerzas del orden o a otros grupos políticos rivales completamente identificables. También podemos incluir asaltos a cines, bares locales frecuentados por militantes de partidos o asociaciones donde se intimida y agrede a los allí presentes con material violento, mientras se destrozan los bienes materiales de dicho local. Igualmente, se incluye la intimidación sin violencia física englobando las distintas amenazas o coacciones realizadas por grupos violentos o anónimos, tanto de manera personal como por vía telefónica o por correo. Hemos registrado distintos tipos de intimidaciones sin violencia física, como amenazas contra entidades culturales por su actividad, sus propias ideas o para evitar publicaciones; coacciones a militantes que se encontraban pegando cartelería electoral; o pintadas en sedes de partidos políticos, sindicatos o edificios públicos, Otro método de intimidación fueron las cartas de extorsión por parte de grupos terroristas para financiarse, como fue el caso de ETA, pero que no se dio en la provincia de Sevilla. También se incluyen en este subtipo las amenazas de bomba, y pese a que hemos encontrado bastantes casos de este estilo en la provincia de Sevilla, no todos han sido incluidos en el estudio debido a que resulta imposible determinar el grado de implicación política de estas amenazas, al no aclararse en muchos de estos casos una intencionalidad política, al ser una 52 autoría anónima o al tratarse de falsos avisos, incluso tratándose de bromas telefónicas. Hay amenazas si registradas, contra edificios públicos o sedes de partidos si incluidas que supusieron sus desalojos. 5.1.2 Violencias de Estado Como ya hemos comentado anteriormente, este tipo de violencia es el empleado por las Fuerzas de Orden Público contra aquellos grupos o elementos relacionados con sectores sociales ligados con el nuevo marco democrático. Nos encontramos con un aparato estatal heredero de la dictadura, que generalmente se mantuvo tras la muerte del dictador como “garante del orden público” utilizando las mismas metodologías empleadas tantos años durante la dictadura. Estas Fuerzas del Orden resultaron ser un influyente actor en el esquema social, ya que, en primer lugar ante la falta de renovación o democratización, se permite un mantenimiento de los postulados de la dictadura, y en segundo lugar, la permisividad por parte de superiores contra el uso desproporcionado de métodos violentos y represivos contra las movilizaciones de la oposición democrática, e incluso realizar una “guerra sucia” mediante organizaciones parapoliciales de extrema derecha para combatir a los adversarios políticos más radicales en algunas zonas como el País Vasco 165 . Como ya hemos visto anteriormente, tanto Gonzalo Wilhelmi como Sophie Baby clasifican en tres tipos aquellas actuaciones policiales represivas que desarrollaremos con más profundidad en su epígrafe correspondiente: El uso de la fuerza en manifestaciones, la violencia en incidentes policiales, y el empleo de métodos de tortura a los detenidos 166 . En la provincia de Sevilla encontramos casos de abuso policial en el marco de las movilizaciones obreras, estudiantiles, y sobre todo campesinas, abarcando una serie de actuaciones policiales basadas en cargas contra los manifestantes, que generalmente ejercían su derecho de manera pacífica y en algunas ocasiones, realizando ocupaciones simbólicas de lugares públicos como ayuntamientos, parroquias y explotaciones agrarias. No se mencionan casos de tortura policial en toda la provincia, pero si casos de abuso policial de los dos primeros tipos, saldándose con diversos heridos de consideración y un total de tres víctimas mortales, dos de ellas en el marco del uso de armas de fuego sin estar en riesgo la integridad de los agentes en sendos controles policiales; y la otra al recibir un impacto de bala en el desarrollo de una manifestación obrera. 165 WILHEMI, G (2012), op. cit, p.1 166 Ibidem, p.2; BABY, S, coord. (2009).: Violencia y transiciones..., pp. 179-198. 53 5.2 La violencia desde el ámbito de la extrema izquierda Si abordáramos este trabajo a nivel nacional, sería bastante difícil establecer un marco común para definir a la violencia procedente de movimientos de extrema izquierda, ya que los diferentes grupos de izquierdas engloban un espacio político con una gran pluralidad de ideas y objetivos diferentes. Si nos fijarnos en el caso español, debemos tomar como marco de referencia los cambios sociales que se fueron dando en el mundo occidental desde los años 60 con el surgimiento de la denominada “Nueva Izquierda”, alejada de los dictados del comunismo soviético y con un fuerte carácter social contra el capitalismo más salvaje. En Europa estallaron movilizaciones y movimientos sociales procedentes ámbitos como la universidad. Si abordamos la violencia procedente de la extrema izquierda en el contexto nacional encontramos dos tipos de grupos que ejercieron la lucha armada contra el franquismo, y pese al final de la dictadura, continuaron realizando multitud de actos violentos durante la transición al considerar que el régimen que venía era una continuación, y entender el uso de la violencia y la lucha armada como elemento aglutinador de la clase obrera que llevaría a sus objetivos. Estos grupos poseían todos un marcado carácter revolucionario, y han sido divididos entre los que los grupos de izquierdas revolucionaria que actuaron a nivel nacional y los grupos de izquierda revolucionaria con un componente nacionalista andaluz. He recopilado un total de 84 episodios violentos, suponiendo un 24,35% de todos los actos en la provincia de Sevilla cuya autoría pertenece a individuos o grupos de extrema izquierda. Al distribuirse según tipo y metodología violenta, nos queda la siguiente: Tipo de violencia Método Nº de actos % Muertes Violencias de alta intensidad Arma de fuego 4 4,8 3 Explosivos 13 15,5 2 Artefactos desactivados 4 4,8 - Intento de Secuestro 1 1,2 - Violencias de baja intensidad Atracos armados 9 10,7 - Atentado material 16 19 - Agresiones físicas 3 3,6 - Manifestaciones violentas 9 10,7 - Intimidación sin violencia física 25 29,7 - Total 84 100 5 Tabla 2- Relación de todos los distintos métodos empleados en cada acto violento por la extrema izquierda 54 De todos los actos violentos que ocurrieron entre noviembre de 1975 y diciembre de 1982, 20 son producto de actos de violencia de alta intensidad, entre los que figuran los actos relacionados con el uso de armas de fuego como tiroteos o disparos; el uso de artefactos explosivos, hacia edificios públicos, sedes de partidos políticos o la vía pública; los artefactos explosivos encontrados y desactivados por los artificieros de las FOP; y 53 son actos de violencia de baja intensidad distribuidos en atracos a bancos o armerías, atentados materiales o asaltos contra edificios públicos, sedes de partidos o bienes personales saldados con daños materiales, agresiones físicas entre individuos sin consecuencias graves, manifestaciones que acabaron con disturbios violentos por parte de los grupos convocantes, e intimidaciones que no iban acompañadas de violencia física, como fueron pintadas, amenazas, coacciones o amenazas de bomba. En cuanto a la distribución anual de los episodios violentos, la tendencia es ascendente en una primera etapa entre noviembre de 1975 y 1978, manteniéndose estable hasta 1980, llegando al número máximo de actos en 1978 y 1979 con 18 en estos tres años. El descenso por la progresiva desmovilización de los grupos de extrema izquierda será muy marcado, hasta ser los actos muy aislados en el año 1982 en el que solo se produjeron dos episodios. Gráfico 1- Distribución anual de los actos violentos de extrema izquierda Si nos centramos en la autoría de los episodios hay que tener en cuenta un importante detalle. Todo acto violento tiene su responsable o responsables, pero existen algunos sucesos que por los objetivos que fueron alcanzados y por las menciones encontradas en los diferentes 9 14 18 18 18 5 2 0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 20 Nov 1975-1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 Distribución anual de los actos violentos de extrema izquierda Número de actos violentos 55 artículos y crónicas de la prensa, se han atribuido a grupos o individuos de extrema izquierda, aunque no haya sido atribuida una autoría concreta, o no haber sido reivindicado por nadie. Es por ello que esta autoría no será definida en este trabajo, pero si serán incluidos dentro de los actos atribuidos a la extrema izquierda por el objetivo al que fueron dirigidos, por lo que tenemos que distinguirlos de los actos de autoría desconocida que analizamos en el epígrafe 5.5 de este trabajo. Esta misma variable será aplicada también en el epígrafe 5.2 con varios actos violentos con protagonismo de grupos o individuos ultraderechistas. Mayoritariamente, si hemos encontrado una autoría concreta de los actos de extrema izquierda recopilados en este trabajo, existiendo tras ellos un conglomerado de organizaciones revolucionarias o políticas que han reivindicado dichos episodios violentos, o de la que ha podido extraerse la autoría gracias a declaraciones de testigos presenciales, investigaciones policiales o artículos que ha recogido la prensa. Igualmente, al no existir un contexto semejante entre unas organizaciones y otras, he considerado distinguir entre aquellas que llevaban a cabo actividades en todo el Estado como fue el caso del GRAPO o de componente nacionalista que actuaron también a nivel nacional como fue el caso de ETA militar; y aquellas que ciñeron exclusivamente su actividad al ámbito andaluz o provincial y que vinieron acompañadas de un importante componente andalucista llevado al uso de la violencia, como ocurrió con los Grupos Armados 28 de Febrero (GAVF). Autoría Nº de actos % Muertes GRAPO 33 39,3 5 PTE/PTA 13 15,4 - CNT 5 6 - Amenazas anónimas 5 6 - Grupos estudiantiles 3 3,5 - GAVF 2 2,4 - FRAP 1 1,2 - ETA m-l 1 1,2 - MCA 1 1,2 - FAL 1 1,2 - Autoría no concreta 19 22,6 - TOTAL 84 100% 5 Tabla 3- Relación de las distintas autorías de todos los actos violentos de extrema izquierda 56 5.2.1 La izquierda revolucionaria. En el año 1956, el PCE renuncia definitivamente a la lucha armada, inclinándose por la vía de la reconciliación nacional, es decir, luchar contra el franquismo de manera pacífica junto a todas las fuerzas de la oposición queriendo dejar atrás la Guerra Civil, a la vez que llevar a cabo una especie de “desestalinización”, ir abandonando progresivamente los dictados de Moscú para iniciar su propio camino. Esta decisión de abandonar buena parte del componente revolucionario del marxismo-leninismo, la lucha armada y toda opción revanchista contra el franquismo, fue interpretada por una serie de militantes como una renuncia a buena parte de sus principios, por lo que el PCE se escindió en una serie de grupos que quisieron continuar la lucha armada contra la dictadura y el capitalismo; nuevos partidos y organizaciones de inspiración marxista, pro-soviética y maoísta irán ocupando el tablero político de la oposición más a la izquierda del PCE, que con la llegada de los años 70 realizarán sus primeras acciones violentas contra el régimen. En este contexto, en 1974 la oposición política se reúne en torno a plataformas unitarias para hacer bloques comunes de oposición a la dictadura, como fueron la Junta Democrática Española (JDE) o la Plataforma de Convergencia Democrática, lo que, al unirse esta creciente actividad de la oposición y la creciente contestación social a la dictadura, provocará un recrudecimiento de la represión en los años finales de la. Si hablamos de la provincia de Sevilla, el grupo izquierdista revolucionario que más huella dejó fue el GRAPO. Los Grupos Revolucionarios Antifascistas Primero de Octubre nacen como brazo armado del PCE reconstituido ( PCE (r) ), un partido de carácter revolucionario y maoísta que surge en junio de 1975 por parte de militantes que en años anteriores dieron forma a la Organización Marxista-Leninista Española (OMLE) y que tuvo mucha incidencia en zonas de Galicia, Madrid y Andalucía occidental. Sus militantes llevarán a cabo desde agosto de 1975 a llevar a cabo la lucha armada, adquiriendo su nombre por el atentado que provocaron el 1 de octubre asesinando a tiros a cuatro agentes de la policía armada en Madrid como respuesta por las ejecuciones realizadas por la dictadura el 27 de septiembre. A partir de aquí, pasarán a ser un grupo de izquierda revolucionaria que acaparará mucho protagonismo a nivel nacional, y realizará multitud de acciones terroristas a lo largo de toda la geografía española durante toda la Transición y sus años posteriores. La militancia del GRAPO estaba fundamentalmente compuesta por jóvenes que, insatisfechos con los límites que imponía la realidad a sus ideas revolucionarias, pro-soviéticas 63 Rodríguez, Antonio Rodríguez Guerra, María Luisa López López y Manuel García Ramírez, este último prestando en la actualidad el servicio militar” 195 . El GRAPO a nivel nacional estaba cada vez más presente a nivel nacional con los secuestros y el desarrollo de la Operación Cromo, con la que intentaron conseguir el canje de 15 presos por la liberación de Oriol y Villaescusa, liberados en febrero, y con atentados como el asesinato de cuatro policías en represalia por la matanza de Atocha. Pero el día 3 de marzo 1977 se produce la detención de nuevos miembros de la organización en Sevilla y Cádiz, dentro del marco de una operación conjunta a nivel nacional donde también fueron detenidos miembros del Frente de Liberación Catalán (FLC) y de la Federación Anarquista Ibérica (FAI), estos dos últimos en Barcelona. En esta operación, el diario Pueblo mostraba fotografías de 9 de los detenidos, e informaba que la organización había robado 350 kg de explosivos en una mina de Villaseca de Laciana, León 196 . Desde este momento, a la vez que lleva a cabo el PCE (r) su segundo congreso, se celebran las primeras elecciones generales y se elaboran los Pactos de la Moncloa, el GRAPO sufrirá un nuevo golpe con la caída de su cúpula en Alicante 197 , y lo que provocará una bajada de intensidad de sus acciones violentas hasta 1978. Fue a partir de este año cuando la organización cambió su estrategia de acción ante los avances en la elaboración de la Constitución, hacia lo que ellos denominaron una “defensa estratégica” en la que se engloban los atentados mencionados antes del 18 de julio de ese mismo año, basada en: Potenciar un "Movimiento de Resistencia Popular" entendido como el área donde se conjuntan "la lucha política de masas, las huelgas, las manifestaciones... con la lucha armada guerrillera practicada por pequeños grupos". La aplicación organizativa se concreta en la constitución de un "comité de enlace" que coordina al PCE(r) y las "organizaciones antifascistas" .El conjunto, a propuesta de los GRAPO adopta un programa mínimo de cinco puntos 198 de cuya aceptación por el Estado hacen depender un eventual "alto el fuego". Y es "la guerra", cuando menos para los GRAPO y sus organizaciones afines. 199 195 El País, 4-01-1977. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1977/01/04/espana/221180402_850215.html 196 Pueblo, 4-03-1977. Recuperado de: https://linz.march.es/Ficha.asp?Reg=R-54077 197 CASTRO MORAL, L (2010), op. cit, p.6 198 Los cinco puntos son: Amnistía total y derogación de las leyes represivas; Depuración de los elementos fascistas de los cuerpos represivos, tribunales y demás instituciones del Estado; Libertades políticas y sindicales sin ninguna restricción; No a la entrada en la OTAN y desmantelamiento de las bases yanquis; Disolución del actual parlamento, convocatoria de elecciones libres y elaboración de una constitución verdaderamente democrática. 199 GRAPO (1978).: Experiencias de tres años de lucha armada. Madrid; en CASTRO MORAL, L (2010), op. cit, pp 6-7 64 Antes del referéndum constitucional solo habrá que lamentar dos amenazas de bomba reivindicadas por la organización dos días antes de la cita electoral contra el Hotel Luz y los juzgados de Sevilla 200 . A partir de aquí, y como ya hemos visto con las acciones violentas mediante explosivos, 1979 será uno de los años más sanguinarios de la historia del GRAPO, con bastante incidencia en la ciudad de Sevilla, produciéndose a partir de aquí todos los episodios violentos relacionados con el uso de armas de fuego y tiroteos, con un total de cuatro episodios. El primero de ellos se da el 12 de enero, cuando una operación policial contra el GRAPO acaba en un tiroteo entre miembros de la policía y terroristas, que acaban refugiándose en un bar y finalmente siendo detenidos. Debido a la ayuda que proporcionaron los dueños y la clientela del bar a las FOP, los primeros recibieron una amenaza telefónica de bomba el 19 de enero procedente del GRAPO, sin que ocurriera finalmente nada 201 . El 6 de abril, la organización atenta contra el Subcomisario Jefe de la Brigada de Información de la Policía, Francisco Beltrán Ortiz en su domicilio de la calle Marqués de Pickman,. Dos jóvenes encapuchados le dispararon en cuello y cara a quemarropa, huyendo al instante, siendo el subcomisario fue herido de gravedad, pero salvando la vida gracias a los médicos que le intervinieron 202 . El día 7, el GRAPO reivindica el atentado mediante una llamada telefónica a Nueva Andalucía 203 . Ya dentro del sangriento mes de mayo de 1979, y en el marco de la campaña Ciento por uno 204 , la organización atentará contra locales institucionales, elementos policiales, empresas del sector bancario, sedes políticas y edificios relacionados con el Estado francés por toda España. Sobre esto último, el 9 de mayo de 1979 en la Plaza de Santa Cruz dos jóvenes armados con metralletas abren fuego contra una pareja de policías nacionales que se encontraban de servicio junto al consulado francés (Ver ANEXO Nº 4), muriendo en el acto uno de los dos policías, Juan Manuel Torres León, natural de Villanueva del Ariscal, e hiriendo de gravedad a Juan Torrebejano Hita, natural de Cañete de las Torres (Córdoba), y a Carmelo Millán Morillo, un guarda de parques y jardines que se abalanzó contra los jóvenes para ayudar a los policías. Mientras ambos terroristas cometían el atentado, un tercero les esperaba en una de las calles 200 El Correo de Andalucía, 5-12-1978, p.32. 201 El Correo de Andalucía, 24-1-1979, página central derecha. 202 ABC de Sevilla, 7-4-1979, p.1 203 El País, 8-4-1979. Recuperado de https://elpais.com/diario/1979/04/08/espana/292370421_850215.html. 204 Esta campaña violenta se produce a raíz de la muerte en Madrid por parte de la policía del dirigente del PCE (r) Juan Carlos Delgado de Codes. 65 colindantes del barrio de Santa Cruz en un Citroën Blanco 205 . ABC en su editorial enfocó su mensaje a la condena del terrorismo: La llegada del terrorismo a Sevilla no debe haber sido una sorpresa para nadie, sino una dramática confirma-ción del temor intuido por los ciudadanos. Sin embargo, hay que preguntar-se en esta madrugada triste, ¿también aquí, asesinos, traidores? ¿También aquí vais a matar por la espalda a los andaluces? ¿No habéis demostrado ya con creces vuestros propósitos sanguinarios? ¿No tenéis ya vuestra conciencia suficientemente manchada de sangre inocente? ¿Qué pretendéis en este día que se abre una nueva y esperanzadora legislatura democrática? Les respuestas posibles repugnan y nos resistimos a escribirlas 206 El policía nacional herido, Juan Torrebejano Hita, quedó con gravísimas secuelas tras el atentado, ya que, tras dos meses en coma, quedó tetrapléjico por los daños recibidos por los disparos, que afectaron a su médula espinal, acabando postrado en una cama de su domicilio durante 40 años con mujer y tres hijos a su cargo. En 2006, ABC de Sevilla le entrevistó, y el expolicía declaró lo poco que le supuso la indemnización recibida como víctima del terrorismo ante los gastos continuos de su cuidado y que no le guardaba rencor a nadie, además de mostrarse favorable a una negociación con los terroristas de ETA, de actualidad por entonces 207 . ABC también informaría de su fallecimiento el pasado 1 de marzo de 2019 mediante una esquela 208 . Dos semanas más tarde, y en un momento de máxima vigilancia policial en la capital por la ya mencionada visita de los Reyes, se produjo el 25 de mayo, a las 12:30 de la mañana otro tiroteo entre policías y miembros del GRAPO en el barrio del Polígono San Pablo donde murieron el inspector de policía Damián Seco Fernández y el joven Antonio Cívico Mendoza (ANEXO Nº 6). Horas antes, la policía recibió el aviso del robo de un automóvil por hombres identificados como posibles terroristas, llevando la pista a la Avenida Pedro Romero del barrio anteriormente citado. La matrícula infundió sospechas a la policía y cuando un individuo se montó en el coche, dos inspectores se acercaron al vehículo, recibiendo y cayendo al instante el inspector Damián Seco. 205 La nota policial indicó tras analizar los casquillos de balas utilizados, que mostraban semejanzas con el armamento que solía utilizar ETA, lo cual alimentó las sospechas a la banda terrorista vasca. ABC de Sevilla, 10- 5-1979, portada y p. 10; El Correo de Andalucía, 10-5-1979, páginas centrales. 206 ABC de Sevilla, 10-5-1979, p.9 207 ABC de Sevilla, 13-2-2006. Recuperado de https://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-veintisiete-anos-cama-tras- tirotearle-varios-grapo-200602130300-132242011164_noticia.html 208 Recuperado de https://servicios.elmira.es/2019/03/02/el-dos-de-marzo-en-sevilla-despedimos-a/. Consultado el 20-09-2019 a las 12:43. 66 El ocupante del automóvil, autor de los disparos, fue detenido, pero otros tres acompañantes que se resguardaban en un piso franco muy cercano empezaron a empuñar sus armas contra el otro inspector presente, y en el intercambio de disparos, fue alcanzado por los terroristas el joven Antonio Cívico, que se encontraba esperando el autobús 209 . Los terroristas consiguieron huir en otro vehículo y salir de la ciudad, pero fueron interceptados el día siguiente en un control policial en la provincia de Teruel cuando iban en un taxi, y muertos en un tiroteo con la policía. La identidad de estos dos terroristas era la de Félix Novales Gorbea y Eva Alonso Arce 210 . Con esta operación, el GRAPO quedó bastante afectado, y a esto se le sumó una operación policial en noviembre de 1979 que permitió la detención de 28 miembros de diversos comités locales del PCE (r) que dispuestos a unirse a la causa violenta por toda Andalucía Occidental, siendo desarticulados en Sevilla los comités de la capital, el Viso del Alcor y Mairena del Alcor, con siete personas detenidas, junto a 21 más otros lugares de Andalucía junto gran material propagandístico y armamento, y considerándoles los autores de la cadena de atentados de mediados de julio de 1978 211 . Desde entonces, en el resto de España se sigue la misma tónica que en Sevilla, con la desarticulación de comités locales y la detención de un total de 306 personas, lo cual merma considerablemente a la organización, y su rango de acción será mucho más disperso 212 . En Sevilla todo ya se basará en acciones puntuales, como es el caso del atraco ocurrido en una sucursal del Banco Popular en la Avenida de Jose Antonio el 13 de junio de 1980 213 o el atraco producido en la Plaza Carmen Benítez el 13 de noviembre, produciéndose cinco días más tarde un tiroteo en la calle Amor de Dios en el que son detenidos dos matrimonios militantes del PCE (r). La identidad de los detenidos es la de Telmo Vareta, María Victoria Gómez, Fernando Fernández y Argentina Gómez 214 . En cuanto a otros episodios de violencias de baja intensidad, el GRAPO no encontramos muchas referencias durante estos años. Los principales episodios violentos de baja intensidad los encontramos en el periodo en que el GRAPO es descabezado en 1977, y en Sevilla se 209 ABC de Sevilla, 26-5-1979, pp 8-9. 210 La Vanguardia¸ 27-5-1979, p.13; Arriba, 27-5-1979, recuperado de: https://linz.march.es/Ficha.asp?Reg=R- 54849 211 El Correo de Andalucía, 11-11-1979, páginas centrales 212 CASTRO MORAL, L (2010), op. cit, p.8 213 Hoy Avenida de la Constitución. El Correo de Andalucía, 13-6-1980, portada. 214 El País, 19-11-1980, recuperado de https://elpais.com/diario/1980/11/19/espana/343436416_850215.html. El Correo de Andalucía, 18-11-1980, portada. 67 traducen en atracos, como el realizado a una sucursal del Banco de Andalucía el 30 de junio de 1977 215 , o los atracos realizado el 4 enero de 1978 a sucursales en la Plaza Carmen Benítez y las inmediaciones del Hospital Virgen del Rocío, empleados con un coche robado el día anterior 216 . Otras acciones llamativas en Sevilla fueron los asaltos a camiones de productos de primera necesidad para luego repartirlos a los vecinos de barrios obreros en los mercados, buscando aceptación social como ocurrió el 8 de agosto de 1977 en Sevilla para luego ser llevado a barrios humildes de Córdoba, y en el mercado de la barriada de las Candelarias el 9 de enero de 1978 217 . También encontramos noticias sobre lanzamientos de cócteles molotov al cuartel de la Guardia Civil de Mairena del Alcor en abril de 1978 218 , y contra un vehículo policial en julio de ese mismo año 219 . El GRAPO fue oficialmente desmantelado en 2007, sin embargo, su relación con la provincia de Sevilla siguió estando vigente tanto en acciones violentas como en aspectos relacionados con su organización y militancia. En el primer aspecto, debemos destacar una víctima mortal más producida en 1984, el asesinato del presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía Rafael Padura, siendo el último atentado mortal de la organización en Sevilla, y en el segundo aspecto, tenemos que destacar el origen sevillano de militantes del GRAPO nacidos en municipios de la campiña como Arahal, Marchena o Paradas, y que cometieron acciones violentas, algunas tan relevantes como el secuestro del empresario zaragozano Publio Cordón, en cuya investigación fue detenida la arahalense Manuela Ontanilla Galán; o cuyas acciones generaron un debate en la opinión pública como la muerte del marchenero José Manuel Sevillano Martín tras 177 días en huelga de hambre contra la dispersión de los presos en España. 220 . Encontramos otros grupos e individuos protagonistas que provocaron actos violentos con diversidad de autorías. De todos ellos, encontramos un total de 18 episodios de autoría desconocida, todos de violencia de baja intensidad en los que por filiación política del objetivo 215 Este fue atraco fue atribuido al GRAPO tras llevarse a cabo una operación contra 3 miembros en septiembre, cuando pretendían atentar contra la línea férrea Madrid – Extremadura, y se indica el robo de un revolver a un vigilante de seguridad. Arriba, 14-09-1977. Recuperado de: https://linz.march.es/Ficha.asp?Reg=R-54221 216 Los atracadores se hicieron se hicieron con un botín de casi 8 millones de pesetas en la primera sucursal, y marcharon a la otra mediante un vehículo robado el día anterior, donde se hicieron con 12 millones de pesetas más, e hirieron a Amparo Ruiz Moreno, de la que el diario no indica si era empleada de la sucursal o una cliente. ABC de Sevilla, 9-01-1980, p.9 217 Informaciones, 10-01-1978. Recuperado de: https://linz.march.es/Ficha.asp?Reg=R-55684 218 El País, 19-05-1979. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1979/05/19/espana/295912822_850215.html 219 El País, 30-07-1978. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1978/07/30/espana/270597605_850215.html 220 Diario de Sevilla¸ 21-7-2012. Recuperado de https://www.diariodesevilla.es/sevilla/terror-broto- Campina_0_608339418.html . 68 se identifica con individuos grupos de extrema izquierda, o por tener como objetivo monumentos o elementos afines a la dictadura franquista. Tipo de violencia Método Nº de actos Violencias de baja intensidad Atentado material 6 Agresiones físicas 5 Intimidación sin violencia física 4 Manifestaciones violentas 1 Total 18 Tabla 5- Relación de metodología violenta de los actos de extrema izquierda sin autoría concreta Hubo individuos o grupos de extrema izquierda que respondieron a la estrategia ultraderechista como desestabilización el sistema que trataremos en páginas siguientes, respondiendo con más violencia contra estos grupos, iniciándose una rivalidad entre ambos. En el resto de España, Fuerza Nueva fue el movimiento ultraderechista que más utilizó la estrategia del terror contra los movimientos democráticos y de izquierda, lo cual era entendido por estos actores como un resurgimiento del fascismo, y como tal, la única manera que había de acabar con él era combatiéndolo directamente. De estos 18 episodios, nueve de ellos irán dirigidos a individuos o sedes de FN Cinco de ellos fueron atentados materiales dirigidos a las sedes del partido en diversos puntos de la ciudad a lo largo de estos años. El primer asalto violento lo tenemos documentado el 5 de marzo de 1977 a la sede que el partido tenía en calle Harinas 221 . La misma sede sufrió otro asalto mediante cóctel molotov tres meses después 222 , un intento sin éxito el 17 de diciembre 223 , y otro intento esta vez con éxito el 20 de abril de 1978 224 . En enero de 1981 fue atacada otra sede de FN en el barrio de los Remedios. A este último ataque, el partido ultraderechista responde con un comunicado donde más que condenar el hecho, anima a los agresores a volver para ser respondidos con más violencia: “A Fuerza Nueva le molesta hacer notas de protesta, convencida de que a nada conducen; por ello, en aras del derecho natural, invita a los cobardes autores del hecho a que vengan a vernos y sin 221 El asalto se realizó mediante el uso de una llave falsa, dejando daños materiales con valor de 50.000 pesetas, desconociéndose el móvil y las personas participantes en este asalto. El Correo de Andalucía, 6-3-1977, página central derecha. 222 ABC de Sevilla, 9-06-1977 p.6 223 La dirección de FN condenó el asalto mediante una nota enviada a la prensa, y denunciando otras acciones que estaban siendo objeto,ABC de Sevilla, 18-12-1977, p.31; El Correo de Andalucía, 18-12-1977, p.15. 224 El Correo de Andalucía, 21-4-1978, p.31 69 ampararse en la nocturnidad ni en los días navideños, dilucidemos a la española nuestras diferencias” 225 También son destacables los cuatro casos de agresiones físicas contra militantes de FN, siendo tres de ellos producidos por individuos que abordaron a sus víctimas en plena calle para luego agredirles físicamente. El que más repercusión tuvo fue la agresión el 26 de diciembre de 1976 a su vicepresidente local, Gonzalo Queipo de Llano, hijo del famoso general del mismo nombre. El partido denunció la agresión respondió con el siguiente comunicado: La agresión a nuestro vicepresidente, virilmente repelida, es el resultado de maniobras intimidatorias por parte de grupo o grupos políticos , dice un comunicado de "Fuerza Nueva" en relación a la agresión sufrida hace unos días por el subdelegado provincial de este Partido, Gonzalo Queipo de Llano. En la nota, "Fuerza Nueva " afirma que, desde hace dos meses, algunos miembros destacados de su Partido son vigilados y seguidos por grupos de individuos o individuos aislados y se han producido llamadas telefónicas amenazadoras a varios miembros de "F.N.". "Este terrorismo físico —dice más adelante el comunicado— es lógica consecuencia de ese terrorismo de pluma ejercido por determinada prensa ". Tras afirmar que los hombres de "Fuerza Nueva" son pacíficos, pero no pacifistas y que en ningún momento se les puede achacar haber dado un paso, concluye el comunicado reiterando la defensa de sus ideales y "los sagrados intereses de la Patria, cuyo fruto han sido los cuarenta años más notables demuestra historia moderna, v que lo haremos en cualquier terreno que el enemigo nos plantee". 226 Solo tres semanas después, el 17 de enero de 1977 se produce de la misma manera la agresión a Rodrigo Tejera Madrid, militante que fue abordado mientras regresaba de la sede del partido hacia su domicilio, siendo alcanzado por cinco individuos a la altura del Hotel Luz y agredido, apedreado e incluso amenazado con una pistola 227 . El último caso de agresión física, con el mismo método que los dos se produce en marzo de 1978, a Juan González, delegado de Fuerza Joven, y al militante Julio del Rey. La revista Fuerza Nueva, vinculada ideológicamente al franquismo y al partido, acusa del ataque a un grupo de “juventudes comunistas” sin especificar claramente y lo narra así: “Una nueva agresión ha sido perpetrada contra militantes de nuestro movimiento. En esta ocasión, el acto vandálico y cobarde se ha producido en Sevilla, cuando el delegado de Fuerza Joven de 225 El Correo de Andalucía, 6-1-1981, p.5 226 El Alcázar, 18-12-1976. Recuperado de https://linz.march.es/Ficha.asp?Reg=R-38857 227 ABC de Sevilla, 18-01-1977, p.78. 70 aquella localidad, Juan González, y otro militante de nuestra organización, Julio del Rey, se encontraban tranquilamente en un bar de la calle Harinas, donde se encuentra sita nuestra delegación. Un par de individuos irrumpieron en el citado bar lanzando improperios contra Fuerza Nueva, lo que provocó la inmediata reacción de nuestros camaradas. En ese momento aparecieron ocho o diez elementos más que, provistos de palos y cadenas y con un perro incluso, un gran danés, arremetieron contra los dos chicos, propinándoles una descomunal paliza que, en el caso de Juan González, necesitó de tratamiento médico, teniéndosele que coser una brecha, mediante dieciséis puntos. Los agresores han sido ya localizados; se trata de una banda perteneciente a las Juventudes Comunistas, que opera por el barrio de San Lorenzo de Sevilla” 228 Existieron casos de agresiones físicas a militantes de extrema derecha sin autoría concreta durante las campañas electorales, un periodo en el que aumentarán considerablemente las violencias entre militantes de partidos como veremos también en el siguiente epígrafe dedicado a la violencia de extrema derecha.. Encontramos casos que fueron a situaciones de mayor gravedad como el lanzamiento de un cóctel molotov a una sede de FN en plena campaña de las elecciones generales de 1977 229 , agresiones por parte de “marxistas” a miembros de las juventudes de FN En la campaña de las generales de 1979 230 , o un ataque recibido por seis militantes de FN mientras pegaban propaganda electoral por parte de militantes del PSA y de Bandera Roja. Ambas organizaciones responden con sendos comunicados desmintiendo el acto, recogiendo el del PSA que “La violencia nunca ha sido su norma, nuestra razón está en el convencimiento y en el raciocinio, jamás en la dialéctica de los puños y las pistolas” 231 También fueron objetivo de ataques por grupos o individuos desconocidos aquellos monumentos y emblemas que homenajeaban a las víctimas del bando sublevado durante la Guerra Civil situados en el centro de la ciudad, con el objeto de mostrar rechazo a todo lo referente al franquismo. Se produjeron pintadas contra el monumento a los caídos situado en la Plaza del Triunfo coincidiendo con la festividad del primero de mayo de 1976 232 , y el 23 de julio de 1980. Actos como estos fueron condenados por Fuerza Nueva de forma semejante a las agresiones mencionadas anteriormente, con breves comunicados como este: “Esta profanación al monumento a los caídos pone de manifiesto el espíritu de rencor y odio de quienes, por otro lado, reiteran a través de todos los medios de comunicaron una ya manida 228 Fuerza Nueva, 11-03-1978. Dipòsit Digital de Documents de la UAB. Recuperado de: https://ddd.uab.cat/pub/ppc/fuenue/fuenue_a1978m3d11n583.pdf. 229 Según informó Cifra, declara del líder regional de FN que pudieron escuchar como un grupo cantaba la Internacional a la vez que lanzaban el artefacto. ABC de Sevilla, 8-06-1977, p.8. 230 El Correo de Andalucía, 16-02-1979 p.32 231 El Correo de Andalucía, 20-2-1979, p.31 232 El Correo de Andalucía, 1-05-1976, p.36 71 reconciliación que a la vista está que no existe. No estamos dispuestos a consentir que se pisoteen los símbolos de cuantos nos encontramos identificados con nuestro glorioso pasado” 233 Junto a estos ataques hacia elementos ultraderechistas, encontraremos casos aislados de agresiones sin a priori, ninguna relación política, como el asalto al colegio Juan XXIII, el 25 de marzo de 1977 y avisando de una falsa amenaza de bomba 234 ; o el asalto en 1978 al colegio Portacoeli por cinco individuos que intentaron quemar la bandera nacional, el mismo día que se dio una agresión por parte de un individuo a otro que portaba una pulsera con los colores de la bandera nacional 235 . Igualmente, encontramos un caso de agresión a una mujer en el Polígono San Pablo siendo coaccionada junto a otras mujeres a pegarse pegatina con mensajes comunistas, a la vez que este grupo obligó a los transeúntes a levantar el puño en alto bajo amenazas, sin producirse nada más 236 También encontramos casos de falsas amenazas de bombas acompañadas de elementos vinculados a la izquierda, del mismo método que las anteriores mencionadas por parte del GRAPO, documentamos el 23 de enero de 1978, la aparición una lata acompañada de una bandera republicana simulando ser un explosivo sin ningún tipo de consecuencia 237 , un paquete sospechoso junto a una bandera republicana encontrado en Torreblanca, pero sin explosivos en septiembre de 1979 238 Dentro del seno del movimiento estudiantil se da un caso de reacción violenta por parte de pequeños grupos aislados durante una manifestación. Los sucesos de Vitoria suscitaron una ola de protestas a nivel nacional, en especial desde el movimiento estudiantil. Este hecho, unido a la prohibición de un concierto de Lluís Llach, generó en Sevilla el cierre del Rectorado el 5 de marzo de 1976 y la advertencia clausura temporal del resto de facultades 239 . Los estudiantes hicieron caso omiso del aviso, produciéndose el 11 de marzo una concentración convocada por organizaciones estudiantiles y partidos de izquierdas, que generó en barricadas en pleno centro 233 Sobre el mismo monumento, fue pintada la palabra “facha” sobre el nombre de Jose Antonio Primo de Rivera. ABC de Sevilla, 24-07-1980, p.16 234 Una serie de jóvenes asaltaron el colegio provocando, daños materiales de poca consideración y realizaron una pintada en la puerta del colegio donde indicaban la existencia de una bomba en el centro y escriben: “Esta vez no ocasionaremos destrozos, pero la bomba estallará. Esta es la ley del comunismo” ABC de Sevilla, 26-03-1977, p.32 235 El Correo de Andalucía, 30-05-1978, página central derecha. 236 ABC de Sevilla, 16-04-1977, p.9 237 El Correo de Andalucía, 24-01-1978, p.13 238 El Correo de Andalucía, 23-09-1979, p.21 239 CARRILLO, A (2008).: Subversivos y malditos... op. cit, pp 562-563 72 de Sevilla cruzando coches en la calzada y lanzamientos de piedras a las Fuerzas del Orden Público 240 . Con respecto a otros grupos de izquierdas o extrema izquierda, hemos documentado un total de 24 episodios violentos de diversa índole protagonizado por un amplio conglomerado de organizaciones de muy diversas características. Por intensidad de actos violentos y por autoría, los clasificamos de la siguiente manera: Organización V. baja intensidad V. alta intensidad Nº de actos PTE/PTA 12 1 13 CNT 4 - 5 GAVF 1 1 2 FRAP 1 - 1 MCA 2 - 1 ETA m-l - 1 1 FAL 1 - 1 TOTAL 21 3 24 Tabla 6- Relación de autorías y metodología violenta de otros grupos y organizaciones de extrema izquierda Existe en estos grupos un mayoritario número de episodios de violencias de baja intensidad, basados principalmente en intimidaciones sin violencia física, manifestaciones que acaban en disturbios y atentados materiales, frente a solo cuatro episodios catalogados como violencias de alta intensidad. Al igual que el GRAPO, estos grupos, con sus peculiaridades, basan sus actos en una dinámica de “vanguardia”, rechazando el proceso de cambio que supone la Transición, y subordinan toda movilización de masas al ejercicio de una violencia sistémica con el fin de paralizar el régimen 241 . Existieron algunas organizaciones que su ámbito de acción afectó a todo el territorio español, y que tuvieron un mayor protagonismo durante el tardofranquismo. Un ejemplo de ello es el PCE m-l, surgido de la escisión del PCE tras adoptar la vía reformista y pacífica al mostrar un frontal rechazo a la monarquía como continuación del régimen. De ahí surgirá su brazo armado, el Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP), que desarrolló su actividad entre 1973 y 1978, en especial durante los años finales de la dictadura con el asesinato de varios miembros de las Fuerzas del Orden, y cuyo fin era la lucha armada revolucionaria. Pero poco 240 Ibidem, p. 563 241 ALONSO, L.E y REINARES NESTARES, F: “Conflictividad”, en DEL CAMPO, S (1993).: Tendencias sociales en España (1960-1990). Bilbao, Fundación BBVA, en BABY, S (2018), op. cit. pp 170-171 79 durante los años del tardofranquismo al ataque contra librerías y centros culturales 269 entre otros objetivos. Uno de esos grupos será creado por el carismático Blas Piñar en 1966 a raíz del nombre del semanario Fuerza Nueva, una revista que contaba con mucha aceptación entre los sectores más intransigentes del franquismo, y que conforme avanzaban los años sesenta y setenta, pasó a ser el principal grupo de extrema derecha a nivel estatal durante la transición, a la vez que un partido político legal desde el año 1976. 270 El partido consiguió una importante base militante gracias a la incorporación de un alto número de jóvenes, quienes según indica González Sáez, trataban de convertir al partido en una organización neofascista o “nacional revolucionaria” 271 , por lo que serán distinguidos como el partido que mejor representaba el legado de la dictadura franquista. Se presentaron en 1977 a las primeras elecciones democráticas en 17 provincias junto a Falange Española de las JONS, formando la coalición Alianza Nacional 18 de Julio, y posteriormente, en las elecciones generales de 1979 consiguieron un escaño por Madrid, ocupado por su líder Blas Piñar, aunque finalmente el partido se extinguiría en 1982 272 . Fuerza Nueva fue dirigida en Sevilla en primer lugar por Álvaro Sánchez-Ibargüen, hasta que fue cesado de su cargo en febrero de 1977 273 , siendo sustituido por Jose María del Nido Borrego. Los diferentes grupos de extrema derecha estuvieron implicados en numerosos episodios de violencia en todo el país, siendo uno de los principales factores de alteración de la vida política y social en estos tiempos. Según González Sáez, el terrorismo ultraderechista cometió sus actos violentos a partir de tres tipos de violencia política: En primer lugar, una violencia tribal basada en una retórica belicista basada en que España estaba en peligro, y ante esto consideraban reaccionar como en 1936, por lo que muchos jóvenes llevaron a cabo acciones principalmente autónomas y espontáneas como desórdenes públicos o amenazas, pero, sin embargo, englobadas dentro de una estrategia desestabilizadora. En segundo lugar, una 269 CASALS, X (2009).: La renovación de la ultraderecha española: Una historia generacional (1966-2008), en Historia y política: Ideas, procesos y movimientos sociales (22), pp 237-238 270 RODRÍGUEZ JIMÉNEZ, J.L (1994): Reaccionarios y golpistas... op. cit, pp 225-229. 271 GONZÁLEZ SAEZ, JM (2012).: La violencia política de la extrema derecha durante la transición española (1975-1982), en NAVAJAS ZUBELDIA C, e ITURRIAGA BARCO, D (eds.): Actas del III Congreso Internacional de Historia de Nuestro Tiempo (p. 365). Logroño: Universidad de la Rioja. Recuperado de: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4052259.pdf 272 Para tratar con más profundidad la historia de Fuerza Nueva véase: RODRÍGUEZ, J.L (1994).: Reaccionarios y golpistas, La extrema derecha en España: del tardofranquismo a la consolidación de la democracia (1967- 1982), Madrid: CSIC; GALLEGO, F (2006): Una patria imaginaria, La extrema derecha española (1973-2005), Madrid: Síntesis; CASALS MESEGUER, X (2003).: Ultrapatriotas: extrema derecha y nacionalismo de la guerra fría a la era de la globalización. Barcelona: Crítica. 273 ABC de Sevilla, 27-02-1977, p.6 80 violencia defensiva como respuesta al activismo de organizaciones de izquierdas y nacionalistas, rechazando las acciones políticas de sus opositores o reventando manifestaciones. En tercer lugar, una violencia terrorista en sentido estricto, mediante atentados terroristas con objetivos claros 274 . 5.3.1 Tipología y análisis de la violencia En la provincia de Sevilla, encontramos principalmente una violencia ultraderechista basada en los dos primeros tipos de violencia mencionados en el párrafo anterior, habiendo sido recopiladas entre finales de 1975 y 1982 un total de 125 acciones violentas de diferente tipología e intensidad (36,23%), cuya autoría fue exclusiva de organizaciones o individuos ultraderechistas, y que se saldaron solo con una víctima mortal. Tipo de violencia Método Nº de actos % Muertes Violencias de alta intensidad Explosivos 4 3,2 - Tiroteos / Armas de fuego 4 2,4 - Arma blanca 2 1,6 1 Violencias de baja intensidad Atentado material 46 36,8 - Intimidación sin violencia física 24 18,4 - Agresiones físicas 27 21,6 - Manifestaciones violentas 18 14,4 - Total 125 100% 1 Tabla 7- Relación de todos los distintos métodos empleados en cada acto violento por la extrema derecha Pese a que el número de episodios violentos es mayor que los realizados por las organizaciones de extrema izquierda, si se aprecia una ostensible diferencia entre la intensidad de los actos. Mientras que en la extrema izquierda los episodios de violencia de alta intensidad comprenden un 26,3% de todos sus actos, los actos de alta intensidad ultraderechistas comprenden ocho actos, el 6,7%, frente al 93,3% de baja intensidad. Esto no significa que esta tendencia que se dio en toda la provincia de Sevilla, se diera en el resto del país, ya que existieron territorios donde las acciones de extrema derecha fueron mucho más profundas, como Madrid, Cataluña o el País Vasco. 274 GONZÁLEZ SAEZ, JM (2012), op. cit, pp 366-369 81 Si atendemos a la distribución anual de todos estos episodios observamos una tendencia semejante a la tabla de la extrema izquierda en lo correspondiente a un ascenso de episodios entre noviembre de 1975 y 1978, manteniéndose relativamente la curva estable durante 1979. A partir de ese año se produce un marcado descenso hasta 1980, y algo menos pronunciado hasta en 1982 hasta casi la ausencia total de acciones, cuando en la extrema izquierda ese marcado descenso se produce a partir de 1981, llegando también a casi no existir actos en 1982. Autoría Nº de actos % Muertes Autoría no concreta 83 66,4 1 FN 31 24,8 - AN18J 4 3,2 - MAE 2 1,6 -- Guerrilleros de Cristo Rey 1 0,8 Falange 1 0,8 - Comando Negro de Falange 1 0,8 - PT 1 0,8 - Comando Adolfo Hitler 1 0,8 - TOTAL 125 100% 1 Tabla 8- Relación de las diferentes autorías de los actos violentos realizados por la extrema derecha Con respecto a la autoría en toda la provincia, encontramos una mayoría de actos cuya autoría no es mencionada bajo el nombre de ningún grupo, al no encontrarse menciones en prensa o no atribuirse nada, pero puede estar muy relacionado con la organización de grupos y partidos como Fuerza Nueva. También encontraremos acciones realizadas por otras 16 27 31 29 13 7 2 0 5 10 15 20 25 30 35 Nov 1975- 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 Distribución anual de los actos violentos de extrema derecha Número de actos violentos Gráfico 2- Distribución anual de los actos violentos de extrema derecha en la provincia de Sevilla 82 organizaciones minoritarias de corte histórico relacionadas con el franquismo, o que surgieron en este tiempo. Los métodos violentos tienen una presencia constante en los afanes ultras, y fue tras la muerte del dictador, cuando estos grupos consideraron que el régimen, pese a que estaba “atado y bien atado”, se encontraba amenazado por las ideas democratizadoras que planeaba introducir Juan Carlos I como rey, por lo que estos militantes de extrema derecha consideraban sus acciones como legítimas, en continuidad con las ideas que llevaron a la sublevación de 1936 “en defensa de España”, apelando a la violencia como recurso de defensa para salvar a la patria de sus enemigos. Por ello, estos actos de violencia ultraderechista pueden inscribirse dentro de la corriente de la “derecha de resistencia” 275 . Es en discursos, como los empleados por el líder de FN, Blas Piñar, en los que se apela al “derecho lícito de rebelión”, a llevar a cabo una “cruzada, como en 1936”, a arengar al ejército a realizar una nueva sublevación militar y al pueblo a salir a la calle a defender el orden. Estos actos políticos, iban acompañados de ceremonias rituales con amplio simbolismo militar, el canto de himnos como el “Cara al Sol” o gesticulaciones como el alza del brazo derecho, siendo su acto de más repercusión durante la Transición cada 20 de noviembre con el aniversario de la muerte del dictador 276 . Es por ello que estos activistas consideraron sus actos de violencia como legítimos, y salieron a las calles a intentar desestabilizar la democracia estaba naciendo. Los objetivos de estos actos violentos fueron muy variados, siendo los más comunes tanto sedes como militantes políticos, centros culturales, manifestaciones, estudiantes e incluso civiles. Víctimas de actos violentos Nº de actos Sedes de partidos y sindicatos 31 Militantes de partidos políticos o sindicatos 23 Librerías y centros culturales 17 Actos relacionados con la cuestión autonómica 9 Víctimas civiles con filiación política 8 Víctimas civiles sin filiación política 7 Ámbito educativo 6 Ayuntamientos 4 Políticos 4 275 RODRÍGUEZ JIMÉNEZ, J.L (1994): Reaccionarios y golpistas... op cit, p.31; BABY, S (2018), op. cit, p.121 276 Todas estas declaraciones de Blas Piñar vienen recogidas en BABY, S (2018), op. cit. pp 122-123 83 Despachos laboralistas 1 Otros 12 TOTAL 122277 Tabla 9- Objetivos de los diferentes actos violentos realizados por la extrema derecha 5.3.2 Ataques a sedes políticas Este nuevo régimen democrático empezó a mostrarse con el salto a la escena pública de los partidos y sindicatos que operaron en la clandestinidad durante el franquismo al estar ilegalizados, y una muestra de ello fue que, con su progresiva legalización, estas organizaciones fueron inaugurando sedes propias, o recuperando las sedes que antaño tuvieron durante la II República, como fue el caso de las “Casas del Pueblo”. Los militantes ultraderechistas vieron en estas sedes un claro objetivo para sus acciones violentas, habiendo registrados un total de 30 asaltos a sedes políticas y sindicales entre 1975 y 1982 en toda la provincia de Sevilla, correspondientes a once organizaciones políticas o sindicales. Partido político / Sindicato Nº de asaltos ultraderechistas a su sede PSOE/UGT 7 CCOO 5 PCE 5 CSUT 3 PSP 2 PSA 2 UCD 2 LCR 1 PTA 1 Bandera Roja 1 CNT 1 TOTAL 30 Tabla 10- Relación de sedes de partidos políticos y sindicatos afectadas por actos violentos de la extrema derecha Los activistas ultraderechistas se hicieron especialistas en ataques hacia estos locales pertenecientes a partidos políticos y sindicatos, estaban muy motivados, concienciados y preparados para la realización de estos actos. Por lo general, encontramos tres tipologías de 277 El resultado de esta suma es 122 debido a que dos asaltos a sedes de partidos políticos producidos en Morón de la Frontera fueron producidos a la vez por parte de los mismos causantes, por lo que he preferido unirlos en una misma acción 84 ataque: El asalto violento a la sede por parte de activistas encapuchados, armados con armas de fuego, bates de beisbol, o piedras entre otros instrumentos, y que también generaban daño económico; el lanzamiento desde el exterior de cócteles molotov desde vehículos en marcha para dejar el menor rastro posible; y la colocación de artefactos de poca potencia, con la intención de provocar el mayor número de daños materiales posibles. El objetivo principal no era hacerse presentes dentro del espacio político y el espacio público, y la repercusión de estos ataques era principalmente dirigida hacia el ámbito político en la ciudad, y hacia la población local cuando se producía en los municipios de menor población. No se produjeron víctimas mortales tras todos estos episodios. Si analizamos el número total de ataques registrados, las sedes de PSOE/UGT, denominadas popularmente como “Casas del Pueblo” entre otros locales de propiedad conjunta, fueron las más afectadas con un total de 7 asaltos. El primero de ellos se documenta el 17 de mayo de 1978, con el asalto a la Casa del Pueblo de Dos Hermanas, cuando estaban los militantes reunidos mediante porras de hierro al grito de “Viva Cristo Rey”, e incluso mediante el uso de armas de fuego 278 . El segundo fue realizado al Centro Cultural Largo Caballero (ANEXO Nº 8) , vinculado al PSOE y situado en el barrio de la Macarena en la madrugada del 23 de noviembre de 1978. mediante un aparatoso incendio que solo dejó daños materiales 279 . La sede de UGT en Sevilla será atacada 3 veces. La primera se produce el 4 de agosto de 1979 con un intento de incendio a la sede de la UGT en la capital, mediante la rotura de los cristales de la sede y el lanzamiento de cócteles molotov 280 , la segunda el 5 de diciembre de 1979 tras la manifestación por la autonomía andaluza mediante el lanzamiento de piedras 281 , y la última, mediante cócteles molotov, siendo varios despachos completamente carbonizados. El atentado contra el local ugetista se produjo cuando individuos no identificados rompieron, utilizando un gato de automóvil, el cristal de una ventana de la asesoría jurídica del sindicato de la construcción, y lanzaron a su interior una botella de líquido inflamable, que comenzó a arder rápidamente. El aviso a los bomberos de un vecino, precisamente afiliado a UGT, impidió que las llamas se propagasen a las restantes plantas de la sede. Los daños materiales registrados en el incendio ascienden a 250.000 pesetas, aparte de la destrucción de archivos y documentos. 282 278 El balance del asalto fue de 8 heridos, entre ellos uno de los asaltantes, y que dichos asaltantes iban armados y tapados con pasamontañas. El Socialista (59), 4-6-1978, p.20. Archivo Fundación Pablo Iglesias; El Correo de Andalucía, 18-05-1978, p.31. 279 El Socialista (85), 3-12-1978, p4. Archivo Fundación Pablo Iglesias. 280 El Correo de Andalucía, 4-08-1979, p.21. 281 Ese mismo día fueron siendo atacadas el mismo día sedes del PCE y de la LCR El País, 5-12-1979. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1979/12/05/espana/313196427_850215.html. 282 El País, 15-12-1981. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1981/12/15/espana/377218812_850215.html. 85 También otros municipios verán atacadas las sedes del PSOE y UGT, como fue el caso de Olivares, donde la sede sufrió un aparatoso incendio con daños en la puerta, mobiliario y la fachada. La agrupación socialista lamentó los hechos mediante un comunicado, indicando que esto ocurría justo tras las elecciones al senado donde por 1ª vez, gana la izquierda 283 . Pocos días más tarde ocurriría lo mismo en la cercana localidad de Camas, donde además incendiaron banderas andaluzas que colgaban de la sede. Aquí podemos apuntar la retención de 4 individuos por parte de vigilantes de seguridad del vecino municipio de Santiponce 284 . CCOO será la segunda organización con mayor número de asaltos a sedes, con cinco asaltos. El sindicato sufrirá su primer asalto el 9 de enero de 1978, con graves daños materiales, robo de muchos enseres, y reivindicado por FN. La misma sede sufrirá otro atentado por el lanzamiento de cócteles molotov 285 . En diciembre de 1981, la agrupación de CCOO de la capital recibió en tres días dos asaltos a su sede de la calle Morería, relacionados por fechas con el realizado hacia la sede de UGT mencionado anteriormente. Tras esto, se produjeron reuniones entre el secretario general Eduardo Saborido con el gobernador civil Jose María Sanz Pastor para frenar la tendencia de ataques hacia los locales políticos y sindicales de la ciudad: El secretario general de la central en Andalucía, Eduardo Saborido, se entrevistó entonces con el gobernador civil, José María Sanz Pastor, quien le prometió reforzar la vigilancia policial en torno a los locales sindicales de esta ciudad. La coincidencia de estos atentados en el período de una semana ha venido a confirmar el temor compartido en medios policiales a una inminente ofensiva de acciones violentas por parte de la ultraderecha de Sevilla. Con respecto a los incendios citados, la policía está centrando su investigación en medios relacionados con el Frente de la Juventud y CEDADE, aunque sin descartar cualquier otro posible origen 286 . En la provincia, tenemos registrado el 27 de julio de 1981 la colocación de un explosivo de mediana potencia en la sede sindical de Sanlúcar la Mayor que dejó severos daños materiales 287 . 283 El Correo de Andalucía, 1-12-1980, p.8 284 El Correo de Andalucía¸16-12-1980, p.30 285 Según la crónica fue robado hasta el rótulo de la sede. El Correo de Andalucía, 9-01-1978, p.18; El Correo de Andalucía, 17-11-1978, p.19 286 El País, 15-12-1981. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1981/12/15/espana/377218812_850215.html. 287 El Correo de Andalucía, 27-07-1981, p.14 86 También documentamos cinco asaltos a sedes del PCE. El partido dirigido por Santiago Carrillo sufrió su primer asalto el 15 de enero de 1978 de madrugada en Morón de la Frontera, tras irrumpir un grupo de militantes de FN en el bar “Rayos X”, frecuentado por militantes izquierdistas, en el que realizaron disparos hiriendo de gravedad a dos personas. Luego marcharon a la sede del PCE donde causaron destrozos, al igual que antes realizaron en las sedes del PSA y de la CSUT. Según denunciaron las organizaciones izquierdistas locales, estos ultraderechistas tenían un campo de tiro dentro de un cortijo a las afueras de Morón 288 . Los asaltantes, a los que se incautó una escopeta de calibre 12, fueron detenidos días más tarde, y la prensa informó que el cortijo pertenecía a Álvaro Sánchez Ibargüen, jefe de FN en Sevilla. La identidad de los jóvenes detenidos era la de Antonio César García Alonso y Rosario Benítez Moya, naturales de Sevilla, y tres menores de edad naturales de Morón que el diario no difunde su identidad 289 . Otras tres sedes del PCE fueron asaltadas mediante cócteles molotov; la de Dos Hermanas, el 22 de agosto de 1979, la de Triana n diciembre de 1979 y la de la calle Teodosio de Sevilla en junio de 1982, siendo calcinado el despacho del secretario provincial Juan Bosco, y bastante documentación 290 , Posteriormente fue violentada la de Valencina de la Concepción el 22 de noviembre de 1979, con la presencia en el asalto del Jefe provincial de FN, Jose María del Nido. Días antes, el Ayuntamiento en pleno municipal había acordado la retirada de la estatua de Franco de la Plaza de España de la localidad, pero al amanecer del día 22, la estatua apareció derribada en el suelo. La noticia llegó a la sede de FN en Sevilla y un grupo liderado por Del Nido se presentó en Valencina, los cuales, además de poner la estatua en su lugar y cantar el “Cara al Sol” violentaron y lanzaron objetos a la sede del PCE al lado de la plaza 291 . La CSUT recibió tres asaltos, el primero el mencionado anteriormente en Morón en enero de 1978, y cinco meses más tarde, dos veces su sede en una semana. El primer ataque fue el 20 de mayo, y el segundo el 26, dejando aparatosos daños materiales y paredes llenas de pintura. Los asaltantes no dejaron pintadas que mostraran filiación política, aunque la 288 El País, 17-01-1978. Recuperado de https://elpais.com/diario/1978/01/17/espana/253839623_850215.html. 289 Informaciones, 20-01-1978.. Recuperado de: https://linz.march.es/Ficha.asp?Reg=R-56004. Una noticia parecida a esta última la encontramos dos años antes, con la denuncia por parte de Diario 16, de la existencia de un campo de tiro ultraderechista en Mairena del Alcor, perteneciente a un militante carlista. Diario 16¸ 19-10- 1976. Recuperado de: https://linz.march.es/Ficha.asp?Reg=R-15832. 290 Varios testigos observaron a una serie de individuos bajar de un coche blanco. El Correo de Andalucía, 23-08- 1979, p.14; El Correo de Andalucía, 6-12-1979, p.30; El Correo de Andalucía, 6-06-1982, p.7 291 ABC de Sevilla, 23-11-1979, p.7; El País, 5-12-1979. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1979/12/05/espana/313196427_850215.html; Relato completado con la declaración de Francisco Arellano Rodríguez, vecino de Valencina de la Concepción y antiguo militante del PCE. 87 investigación invitaba a la autoría de elementos ultraderechistas. Pocos días más tarde en plena feria de abril fueron agredidos varios de sus militantes 292 . El PSP sufrió dos asaltos con solo 25 días de diferencia a su sede de la capital durante campaña electoral de las elecciones generales de 1977, el 4 de junio de 1977 tras una discusión callejera por colocación de carteles entre militantes de dicho partido y de la coalición Alianza 18 de Julio, de la que formaba parte FN. Fueron destrozados varios muebles, y robada una importante cantidad de dinero 293 .El segundo asalto, de menor fuerza que el anterior, sería el 29 de junio 294 . Otras organizaciones políticas y sindicales que sufrieron asaltos fueron Bandera Roja, el 21 de julio de 1978, dejando junto a ella fue realizada una pintada que mostraba “Otra vez vuela la puerta”, con una cruz gamada debajo 295 ; la LCR con el mencionado anteriormente en diciembre de 1979, y la explosión de una bomba en su sede el 21 de marzo de 1979 296 ; el PSA, que recibió un tiroteo en su sede de Camas 297 ; y finalmente, la UCD, que recibió una amenaza de colocación de tres bombas en una oficina electoral de su propiedad en calle Betis, reivindicada por parte del Comando Negro de Falange Española, teniendo que desalojarse otros edificios colindantes 298 . Además, la ultraderecha aprovechará un evento de gran calado social como es la celebración de la Feria de Abril para llevar a cabo su estrategia de la tensión contra las fuerzas democráticas. La festividad, desde 1978 se abrió a una “democratización”, con la apertura de casetas públicas por parte de partidos de izquierdas y organizaciones sindicales. Esto derivó durante aquella feria en incidentes provocados principalmente por ultraderechistas. La feria de 1978 se saldó con la agresión física por parte de miembros de FN a Paco Casero, líder del Sindicato de Obreros del Campo (SOC), y posteriormente marcharon a la caseta del PTE armados con porras y botellas, agrediendo a todos los asistentes que pudieron, y dejando varios 292 El País, 27-05-1978. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1978/05/27/economia/265068011_850215.html. El Correo de Andalucía, 27-05-1978, p.15. 293 El comunicado de condena del PSP indica en uno de los párrafos una amenaza por parte de uno de los miembros de Alianza 18 de Julio que dijo: Vámonos a la sede y ya veremos esta noche. Informaciones, 8-06-1977.. Recuperado de: https://linz.march.es/Ficha.asp?Reg=R-48222; ABC de Sevilla, 8-06-1977, p.8; El País, 8-06- 1977. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1977/06/08/espana/234568810_850215.html 294 El País, 1-07-1977. Recuperado de https://elpais.com/diario/1977/07/01/espana/236556022_850215.html. 295 El Correo de Andalucía¸ 21-07-1978, p.32. 296 Los disparos fueron realizados por parte de un individuo montado en una moto según la declaración de varios testigos, dejando tres impactos de balas en cristales y uno en la puerta de la sede. El Correo de Andalucía, 22-03- 1979, p.32. 297 El Correo de Andalucía, 11-05-1978, p.14. 298 ABC de Sevilla, 4-06-1977, p.8. 88 heridos de consideración También se documentan destrozos en la caseta de la UCD 299 . El juicio por esta agresión se celebró en diciembre de 1979, siendo condenado Jose María del Nido Borrego a 4 días de arresto menor como coautor de las lesiones a Casero, y a indemnizar con 10000 pesetas a todos los agredidos. 300 . Atendiendo a otros actos violentos sobre edificios públicos, es necesario resaltar los ataques hacia varios Ayuntamientos de municipios de la provincia. Con la llegada en 1979 de las primeras corporaciones democráticas desde la II República a los municipios sevillanos, analizada en páginas anteriores, se constató el fin de las oligarquías locales franquistas en el mando de los consistorios por partidos democráticos, y la extrema derecha actuará contra ellos. Tenemos documentados tres casos de este tipo de ataques en la provincia de Sevilla. El primer Ayuntamiento asaltado por la extrema derecha fue el de Marinaleda el 17 de noviembre de 1979, recién inaugurada la alcaldía del todavía hoy regidor municipal Juan Manuel Sánchez Gordillo, siendo un asalto que solo se saldó con pequeños daños materiales 301 , pero los casos posteriores que hay registrados revistieron mayor gravedad. En octubre de 1980, el municipio de las Cabezas de San Juan vivió una oleada de tensión e intimidaciones por grupos ultraderechistas, en las que el propio alcalde del PCA, Jose Luis González denunció, el ambiente de tensión que se vivía en el pueblo desde semanas anteriores por la realización de una serie de pintadas amenazadoras y reparto continuo de propaganda por todo el municipio, siendo las últimas el 10 de octubre mostrando los siguientes mensajes: «Rojos, asesinos», «Vencimos y venceremos», «Viva la Guardia Civil». Esta escala de tensión e intimidación subió de nivel cuando el 14 de octubre de madrugada, cuando fueron lanzadas por individuos hacia las ventanas del Ayuntamiento municipal. Tanto vecinos como concejales fueron rápidamente avisados y el incendio fue controlado con rapidez, dejando solo daños materiales 302 . En 1982 fue calcinado el Ayuntamiento de El Pedroso en plena campaña electoral de las elecciones generales del mismo año por un grupo de jóvenes ultraderechistas, siendo 299 El grupo ultraderechista arrancó al líder sindicalista una pegatina con la bandera republicana y otra de la Asociación Democrática de la Mujer Democrática, El Correo de Andalucía, 19-04-1978, página central derecha; El Correo de Andalucía, 22-04-1978, p.32 300 Del Nido argumentó para no asistir al juicio un justificante médico por enfermedad, sin embargo, el día de la salida de la sentencia dio dos ruedas de prensa según indican los medios. Según la sentencia, un grupo de jóvenes militantes de FN, con del Nido a la cabeza, penetró en el interior de la caseta insultando y agrediendo a las personas que lucían pegatinas de carácter político o sindical, El País, 13-12-1979. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1979/12/13/espana/313887624_850215.html. 301 El Correo de Andalucía¸18-11-1979, p.18 302 El País, 15-10-1980. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1980/10/15/espana/340412429_850215.html. 95 Sevilla que estaban borrando una pintada del yugo y las flechas, una agresión a un chico de 16 años sin ninguna vinculación política que pasaba por un puesto de propaganda del PSA, una agresión a un par de trabajadores del campo en Constantina mientras recogían setas, a los que acusaron de vagos e inutilizaron sus transportes, y una agresión por parte un grupo de militantes de FN, armados con guanteletes de hierro en La Rinconada a un menor, el cual que les reprochó el empleo del saludo fascista por la calle 330 . Este es el caso de un incidente en Constantina ocurrido el 4 de enero de 1978, cuando unos trabajadores que recogían setas en el campo fueron abordados por un Land Rover con dos ocupantes, quienes les insultaron y agredieron, acusándolos de vagos, además de inutilizar la moto de un trabajador Sin embargo, hubo dos casos muy cercanos en el tiempo donde la agresión no fue física, sino mediante armas blancas o armas de fuego, y en la que hubo que lamentar la única víctima mortal que se produjo a manos de la extrema derecha. El 26 de septiembre de 1978, se celebraba en el Parque de María Luisa de Sevilla un recital de música por parte de Quilapayún, grupo chileno exiliado de su país en cuanto accedió al poder Augusto Pinochet, que llegó a congregar a más de 6.000 personas en la Plaza de América. Manuel Oyola Medina, obrero de la construcción en paro, era uno de los militantes del PCE que se encargaba de la organización del evento, y fue uno de los primeros en observar como en los exteriores del parque un grupo de ultraderechistas quiso acceder al festival. No les fue permitida la entrada por su actitud, y los ultraderechistas comenzaron a arrojar objetos a la organización, dándose un enfrentamiento entre organizadores y perturbadores, en el cual, uno de los individuos le clavó un cuchillo a Manuel Oyola, muriendo al instante, y huyendo los perturbadores en desbandada, dejando también varios heridos 331 . Los asistentes al concierto no conocieron la noticia hasta que este terminó, y la noticia corrió como la pólvora por la ciudad. Al día siguiente, cientos de empresas sevillanas realizaron asambleas y pararon en memoria de Oyola, incluyendo el apoyo de los empresarios 332 , y todos los grupos democráticos se unieron en una declaración política en la que denunciaron: “Entendemos este asesinato como un nuevo y grave atentado a la democracia, que ahora en Sevilla, cruzada de tensiones sociales, sufre una nueva víctima”. A su entierro asistieron más 330 El Correo de Andalucía, 27-05-1976, página central derecha. El Correo de Andalucía, 5-01-1978, p.20. El Correo de Andalucía, 2-07-1978, p.31. El Correo de Andalucía, 21-10-1979, p.27 331 El Correo de Andalucía, 27-09-1978, portada, p.9 332 ABC de Sevilla, 28-09-1978, p.19 96 de 5000 personas 333 . A día de hoy, no se sabe con certeza quienes fueron los culpables, se conoce muy poco acerca de la investigación, aunque si conocemos que el 3 de octubre, El Correo de Andalucía emitió un falso comunicado donde se acusaba del asesinato a las juventudes marxistas-leninistas, reivindicándolo como “castigo al PCE por su fascismo y traición al pueblo vasco”. Al día siguiente, las juventudes enviaron otro comunicado al diario, defendiendo que el comunicado anterior estaba: “Dentro de una política defensiva de la oligarquía fascista en el poder, tendente a confundir a las masas y pretendiendo crear una imagen falsa de los m-l. Nuestra organización se sumó a la condena del asesinato de Manuel Oyola, condena publica hecha por nuestro partido, tanto en carta dirigida al comité central del PCE, como en comunicado de prensa. Seguimos exigiendo la aclaración de lo acaecido en el recital (...) hecho que entendemos fueron llevados a cabo por grupos claramente fascistas” 334 Otro caso de apuñalamiento ocurrió durante la feria de Pruna, un mes antes del asesinato de Oyola. Según el comunicado realizado por la delegación de CCOO de la localidad, una caravana de militantes de extrema derecha procedentes de Sevilla se desplazaron a Pruna en autobús con intención de provocar desórdenes. En este contexto, una serie de militantes de organizaciones democráticas les reprocharon su actitud, respondiendo estos mediante violencia, y resultando apuñalado un militante de CCOO local, pronosticado de gravedad 335 . Estas caravanas ultraderechistas están documentadas también en otros municipios de la provincia, como Castiblanco de los Arroyos la semana posterior a la constitución de los primeros ayuntamientos democráticos,. Posteriormente, marcharon al vecino municipio de Burguillos 336 . También se dieron casos de violencia dirigida a dirigentes y cargos políticos o de relevancia tanto de partidos como de plataformas de convergencia, sindicatos o asociaciones muy relacionadas con ideas democráticas. Principalmente se trata de acciones poco coordinadas pero planeadas en su mayoría con el objetivo de amedrentar a la estructura de estas organizaciones, o con el ánimo de infundirles miedo. 333 ABC de Sevilla, 28-09-1978, p.7 334 El Correo de Andalucía¸ 4-10-1978, página central derecha. 335 El Correo de Andalucía, 29-08-1978, p.18 336 En Castiblanco, militantes de FN, se desplazaron en autobús y varios vehículos particulares al pueblo, realizaron un ritual militar y celebraron un mitin improvisado en una plaza del municipio. En el transcurso de este acto, un hombre que portaba una insignia andaluza fue herido de consideración en la cabeza. Posteriormente marcharon a Burguillos, donde realizaron el mismo acto, agrediendo esta vez a un matrimonio que iba con simbología perteneciente al PSOE. La Guardia Civil detuvo a un pequeño grupo. El Correo de Andalucía, 24-04-1978, p.40; El País¸ 24-4-1979. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1979/04/24/espana/293752840_850215.html. 97 Uno de los métodos de ataque más habituales fueron los realizados a bienes personales como los vehículos, como le ocurrió a Félix Pastor Ridruejo secretario general de Coalición Democrática 337 ; al alcalde del municipio onubense de Manzanilla con la quema de su vehículo personal mientras se encontraba de visita protocolaria en Sevilla 338 , y al Teniente de Alcalde del PSOE y al concejal de UCD en Villaverde del Rio, cuyos vehículos fueron incendiados. Este último episodio fue confesado por un grupo militantes de FN y Fe de las JONS cuando fueron detenidos 339 . Otros casos de agresiones a políticos serán de diversa tipología, como la sufrida por Martín Laviana, miembro del comité central del PTA a manos de un militante de FN 340 otra mediante un objeto contundente en Cazalla de la Sierra por parte de un militante de FN a un concejal del PTA 341 . Los casos más graves de violencia contra políticos también los encontraremos dirigidos a políticos del ámbito municipal, y serán dos que podemos tratar como violencias de alta intensidad. En El Pedroso, tenemos documentado en agosto de 1979 el estallido de un pequeño artefacto en la casa de un albañil sin militancia política por un error de cálculo, ya que iba dirigida al domicilio colindante, habitado por un concejal de la UCD 342 , mientras que el más grave fue el ocurrido en Osuna hacia el alcalde de Marinaleda mediante un arma de fuego. Juan Manuel Sánchez Gordillo, quien se encontraba junto a su teniente de alcalde en Osuna asistiendo a una función teatral, y tras terminar el acto, el regidor se disponía a regresar a su casa cuando fue sorprendido por un individuo que intentó asesinarle mediante un disparo al interior del coche, recorriendo la bala de un extremo a otro del vehículo y huyendo en ciclomotor. El individuo, natural de El Rubio e identificado como Antonio Martín Prieto, y conocido militante de partidos de extrema derecha fue detenido a los pocos días en un bar de su pueblo 343 . 337 El Correo de Andalucía, 10-02-1979, p.25 338 Antes de este suceso, confesó haber recibido anteriormente dos ataques en su municipio también a manos de ultraderechistas El Correo de Andalucía, 14-12-1979, p.7 339 El Correo de Andalucía, 22-10-1980, p.8; El País, 5-01-1982. Recuperado de: http://elpais.com/diario/1982/01/05/espana/379033204_850215.html 340 El Correo de Andalucía, 30-06-1978, p.32. 341 El concejal agredido fue seguido por el agresor desde la sede del partido hasta las inmediaciones de su domicilio. El Correo de Andalucía, 10-05-1979, p.12 342 El Correo de Andalucía, 19-08-1979, p.38 343 El atacante fue condenado a dos meses y un día de arresto mayor por tenencia ilícita de armas, y a seis meses de prisión menor por atentado contra la autoridad. En el juicio, reconoció su ideología ultraderechista. El País, 2- 07-1981. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1981/07/02/espana/362872821_850215.html. 98 5.3.5 La violencia en las manifestaciones Las manifestaciones fueron un ámbito importante dentro de las acciones de extrema derecha, tanto las convocadas por ellos mismos o la desestabilización de aquellas con tintes democráticos, especialmente si hablamos de lo referente a la cuestión de la autonomía andaluza o movimientos como el obrero y el estudiantil. Al ser la capital de Andalucía, Sevilla contó con bastantes casos de movilizaciones y contramanifestaciones ultraderechistas que tuvieron bastante tratamiento en los medios. Tras la muerte de Franco, pocos meses tardó la ultraderecha en empezar a organizarse contra lo que ya veían un cambio de sistema al amparo del inicio del movimiento a favor de la amnistía Por ello, ante la irrupción en las calles de la oposición política, militantes ultraderechistas convocaron “Jornadas de lucha”, siendo muy sonada la del 11 de marzo de 1976. Ya desde el día anterior, aparecieron pintadas por el centro de la ciudad y frases subversivas que invitaban a rechazar el comunismo y mantener la unidad de España, además del reparto de octavillas 344 , y el mismo día 11 se produjeron diversas alteraciones del orden público. por diversos puntos de la ciudad. Estas fueron controladas por las FOP sin incidentes, salvo las de Puerta Jerez y Marqués de Paradas por el lanzamiento de piedras sobre un vehículo policial y la formación de una barricada con un vehículo que fue volcado, provocando el corte del tráfico rodado 345 . Estos temores sobre el cambio de régimen para la extrema derecha se confirmaron cuando el sábado santo de 1977 fue legalizado el PCE, coincidiendo con la celebración de la Semana Santa, por lo que no se produjeron incidentes. Días después no hubo reacciones contadas salvo caravanas de coches con banderas nacionales organizadas por movimientos. En una de las caravanas organizadas por el Partido Tradicionalista, aparte de las consignas contra el PCE, fue agredido un fotógrafo de ABC en la Puerta Jerez. 346 . Las manifestaciones convocadas por la extrema derecha tuvieron como uno de sus principales motivos la condena y el rechazo a otras organizaciones de carácter subversivo o terrorista de signo contrario, en especial la de ETA. Organizaciones ultraderechistas consideraron como héroes a los miembros de las FOP asesinados por la organización terrorista vasca, y aprovechó los funerales de sus víctimas naturales de Sevilla para manifestarse contra 344 ABC de Sevilla, 11-03-1976, p.10 345 ABC de Sevilla, 12-03-1976, p.20 346 ABC de Sevilla, 19-04-1976, p.6 99 el gobierno, gritar consignas por la unidad de España y reclamar un mayor uso de la fuerza contra las organizaciones terroristas de izquierdas. En algunos casos, las FOP tuvieron que intervenir debido a actos subversivos por parte de organizaciones ultraderechistas como ocurrió el 8 de octubre de 1976 tras un funeral por las víctimas de un atentado en San Sebastián. Miembros de Falange se concentraron en la puerta de la Iglesia del Salvador con pancartas como “A los marxistas y a la ETA, metralleta” o “Un nuevo alzamiento, al momento” entre otras. Pese a las llamadas al orden del párroco, estos grupos cantaron el “Cara al Sol” y gritos a favor de Franco y la unidad de España, para ir posteriormente a la Plaza del Triunfo, donde se encontraba la cruz de los caídos. Allí, un individuo quiso arrancar una pancarta, lo cual provocó que un militante le amenazara con una pistola 347 . FN provocó un altercado parecido al serle negado un funeral en honor a una víctima de ETA, familiar de un militante en enero de 1978, por lo que el grupo se dedicó a entonar cánticos mencionados anteriormente y a amenazar a varios periodistas. 348 Un incidente de mayor repercusión ocurrió tras las manifestaciones celebradas el 10 de noviembre de 1978 en todo el país por el asesinato del Guardia Civil Mariano Criado a manos de ETA, y que en Sevilla reunió a más de 15.000 personas, condenando y pidiendo el fin del terrorismo etarra. Tras la manifestación, el joven militante del PTA Jesús Damas, fue herido de gravedad a la altura de un bar de la calle Harinas cercano a la sede provincial de FN por parte de militantes de la organización, siendo trasladado al hospital (ANEXO Nº 10) . Las fuerzas democráticas condenaron el acto, y pidieron explicaciones a las autoridades por esta agresión y algunas coacciones a militantes de CCOO y de la ORT por las mismas fechas 349 . Existieron también algunos choques entre militantes de extrema derecha y obreros de las fábricas en huelga y que protestaban por unas mejores condiciones laborales o contra despachos de abogados laboralistas, como el ocurrido en la capital en noviembre de 1976, o la agresión a otro abogado al grito de “Viva Cristo Rey” 350 . También está documentada una manifestación de trabajadores de Hytasa en el barrio del Cerro del Águila el 21 de noviembre 347 El Correo de Andalucía, 9-10-1976, p.31 348 El Correo de Andalucía¸ 20-01-1978, página central izquierda 349 Según los testigos, hubo un grupo de 20-30 personas con distintivos de FN que le hicieron la zancadilla y la emprendieron a golpes contra Damas, teniendo que ser trasladado al hospital universitario con la nariz rota y numerosas contusiones, por lo que tuvo que ser intervenido. Entre los detenidos se encontraba el hijo de Jose María del Nido Borrego, jefe provincial de FN. El Correo de Andalucía, 11-11-1978, pp 14-15; La Unión del Pueblo¸ nº76, 15-21/11/1978. Archivo de la Transición. Recuperado de: https://s3.eu-west- 3.amazonaws.com/webpte/Hemeroteca/La+Uni%C3%B3n+del+Pueblo/La+Union+78.pdf; 350 El Correo de Andalucía, 21-11-1976, página central izquierda. ABC de Sevilla¸ 27-10-1979. 100 de 1979 reventada por ultraderechistas pertenecientes a Fuerza Nacional del Trabajo. Las fuentes sobre la noticia son muy confusas y no aclaran los hechos: En el transcurso de la misma, miembros de Fuerza Nacional del Trabajo solicitaron permiso para hablar, a través de un megáfono, permiso que les fue denegado por los manifestantes, produciéndose un altercado. En ese momento sonó un silbato y una veintena aproximadamente de supuestos militantes de Fuerza Nacional del Trabajo, según las fuentes mencionadas, agredieron con palos y cadenas a los trabajadores, produciéndose un espectacular tumulto seguido de carreras y enfrentamientos. Todas las fuentes han coincidido en señalar que se escucharon varios disparos, al parecer efectuados con pistolas de salvas 351 Igualmente, estos militantes de FN provocaron alteraciones del orden público durante algunas manifestaciones organizadas por colectivos sociales, como ocurrió con la manifestación feminista del 25 de octubre de 1979, en la que varios individuos llegaron a realizar agresiones a mujeres, siendo detenidos el 4 de noviembre 352 . Sin embargo, el mayor número de casos como este lo encontramos en movilizaciones del movimiento universitario. Al morir Franco, el Ministerio de Educación y Ciencia declara la suspensión de las clases por una semana y 30 días de luto, y la Universidad se suma a las condolencias por la muerte del dictador. A partir de aquí, los grupos opositores e intensificaron su espiral de protestas y movilizaciones, lo cual supuso el incremento de grupos en defensa del régimen que lucharon contra aquellas organizaciones, porque como se presupone, no todo el ámbito universitario era antifranquista. Por ejemplo, en septiembre de 1975 profesores y estudiantes universitarios crearon el FUA (Frente Unido Anticomunista) por el que estaban dispuestos en todo momento a luchar contra el comunismo y organizaciones afines en el seno de la Universidad 353 . Otra organización que desde meses antes se dejaba ver fueron los Guerrilleros de Cristo Rey, quienes por ejemplo amenazaron de muerte al abogado sevillano Jose Julio Ruiz, el cual denunció el trato recibido por su hijo por parte de la policía tras unas protestas al inicio del mes de noviembre de 1975, en la que fueron detenidos 50 estudiantes 354 . En la Transición, encontramos una primera etapa donde el movimiento estudiantil participó activamente en las movilizaciones por la amnistía y en la colaboración con el movimiento obrero en sus movilizaciones hasta finales de 1977. Sin embargo, a partir de 1979, la universidad volvió a ser un escenario de conflictividad, siendo el protagonismo esta vez 351 ABC de Sevilla¸ 22-11-1979, p.16 352 El Correo de Andalucía, 4-11-1979, p.30 353 CARRILLO, A (2008).: Subversivos y malditos... op. cit, p.545 354 Ibidem, p. 546 101 acaparado por la mayor irrupción y acciones de los grupos de extrema derecha junto a otras reivindicaciones educativas. Entre enero y abril de 1979, se produjeron un total de siete acciones violentas. El viernes 26 de enero de 1979 se produce en Madrid un asalto a la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense por parte de un grupo de 25 ultraderechistas que entraron armados, produciendo cuantiosos daños materiales en el centro universitario y agrediendo a varios estudiantes. El motivo del asalto fue un mural colgado en la facultad que conmemoraba la matanza de Atocha 355 . Ante este suceso, una ola de indignación recorrió todo el ámbito estudiantil por toda España y Sevilla no fue menos. Grupos ultraderechistas reaccionaron a las protestas estudiantiles asaltando la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla. Los asaltantes, entraron a la facultad profiriendo gritos contra la democracia, amenazando con repetir lo ocurrido en la Complutense y arrancando un cartel colocado en la facultad que condenaba lo ocurrido en Madrid 356 . La Agrupación de Estudiantes Independientes emitió un comunicado diciendo lo siguiente: Grupos de extrema izquierda que están desestabilizando la democracia, colocaron un cartel que constituía una gravísima provocación para los amplios sectores no marxistas de la Universidad.» «Es por ello que, este sindicato independiente —continúa el escrito—, en su propósito de eludir el enfrentamiento a que pudiera dar lugar el mural en sí, procedió a retirarlo.» 357 Es por ello, que se convoca una manifestación estudiantil antifascista dentro del Rectorado. Grupos de extrema derecha también se concentraron en el exterior del edificio, lo que llevó un enfrentamiento verbal entre ambas facciones, haciendo que los ultraderechistas irrumpieran armados por la fuerza en la Facultad, intentando encerrar a la fuerza a los manifestantes 358 A la tensión universitaria que cada vez estaba más creciente, hubo que sumar desde el mes de marzo de 1979 una huelga en todas las enseñanzas medias contra el modelo de selectividad, al considerarla un sistema heredero de la última ley educativa del franquismo, anquilosado y poco equitativo. Miles de estudiantes de enseñanzas medias salieron a la calle para protestar contra la prueba, lo cual generó muchos incidentes por las actuaciones policiales, 355 ABC de Madrid, 27-1-1979. 356 El Correo de Andalucía, 30-1-1979, p.13 357 ABC de Sevilla, 31-1-1979, p.25 358 El Correo de Andalucía, 1-2-1979, p.13 102 pero también por la participación de elementos de extrema derecha que sabotearon las manifestaciones y agredieron a multitud de manifestantes. En Sevilla entre finales de marzo y los primeros días de abril se produjeron decenas de protestas, acabando algunas de ellas en abuso de poder por parte de la policía, como la ocurrida el 22 de marzo en Sevilla donde se detuvo a 5 estudiantes durante la protesta en la Plaza del Museo. Durante la noche, se dieron otras concentraciones de menor número, produciéndose choques violentos con militantes de FN armados en la Plaza Nueva y en la Plaza de la Encarnación 359 . Otra movilización contra la selectividad en abril de 1979 acabó con la intervención de un grupo de 50 ultraderechistas contra los manifestantes dejando varios heridos, tres de ellos de gravedad 360 . Con la llegada de 1980, el conflicto volverá a las aulas universitarias debido a la tensión provocada por elementos ultraderechistas. Con la manifestación del 4 de diciembre de 1979 361 por la autonomía andaluza aún candente en el recuerdo de muchos, se celebra el 31 de enero de 1980 una manifestación estudiantil junto con las enseñanzas medias contra el proyecto de Ley de Autonomía Universitaria y el Estatuto de Centros Docentes 362 . Desde la sede de FN en la Avenida Jose Antonio, comenzó un intercambio de insultos entre manifestantes y militantes que pronto pasaron a ser botellazos y pedradas (ANEXO nº 11), hasta que un grupo de militantes ultraderechistas bajaron a la calle armados arremetiendo contra los manifestantes. Tras media hora de enfrentamientos, la policía hizo acto de presencia. 363 . La extrema derecha pretendía expulsar a los elementos “marxistas y comunistas” que habitaban dentro de la universidad. Uno de los episodios que más conmoción dejó durante la Transición fue el secuestro y asesinato en Madrid de la líder estudiantil y militante comunista Yolanda González el 1 de febrero de 1980 por parte de dos militantes de FN. El secuestro y asesinato fue reivindicado en nombre del Batallón Vasco-Español (BVE) por uno de los asesinos, Emilio Hellín, en respuesta a un atentado de ETA contra 6 guardias civiles esa misma 359 El Correo de Andalucía, 23-3-1979, p.17; El País, 25-3-1979; El Correo de Andalucía, 24-3-1979, p.12. 360 Los militantes de FN armados con palos y otros objetos, persiguieron a los manifestantes y les cantaron el “Cara al Sol” y el “Viva Cristo Rey”. Los manifestantes lanzaron naranjas al grupo ultraderechista. El Correo de Andalucía, 3-04-1979, p.31. 361 Esta manifestación será tratada en páginas posteriores de este trabajo. 362 Los estudiantes defendían que esta ley rendía a la Universidad Pública al capital privado, favoreciendo monopolios y perjudicando otras enseñanzas consideradas como “menos útiles”, aparte de una falta de contacto y de participación de los movimientos estudiantiles para su elaboración. El País, 1-02-1980. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1980/02/01/espana/318207601_850215.html 363 Tras una primera carga, salió un mayor número de militantes esgrimiendo y lanzando objetos más contundentes contra los manifestantes, que respondían con naranjas y piedras. La coordinadora de estudiantes habló de cinco heridos. El Correo de Andalucía, 1-2-1980, portada, p.9 103 mañana, ya que consideraban que ella pertenecía a un comando de la banda terrorista vasca, acusación rotundamente falsa 364 . El asesinato de Yolanda generó una corriente de indignación dentro del movimiento estudiantil a nivel nacional, originándose decenas de protestas por todo el país. En Sevilla, el 21 de febrero se produjo una concentración de repulsa en el Rectorado de la Universidad, que fue obstaculizada por militantes de FN. A las 11:30 de la mañana este grupo de ultraderechistas comenzaron a arrancar carteles que anunciaban la manifestación antifascista de repulsa, junto a otros en favor de la autonomía andaluza. Desde la coordinadora estudiantil se les pidió respeto, pero los ultraderechistas los quemaron y amenazaron a los estudiantes con un derramamiento de sangre si se expresaban contra el fascismo, y cargaron contra los estudiantes. Según la nota de la coordinadora estudiantil, uno de los militantes de extrema derecha se presentó con un arma de fuego (ANEXO Nº 12), amenazando a los estudiantes sin llegar a realizar disparos, y tras una hora de enfrentamientos, en donde llegó a resultar herido el decano de la Facultad de Derecho, Miguel Rodríguez-Piñero junto a cinco contusionados más. FN elabora una nota de respuesta a la coordinadora donde habla de “300 convocados por organismos armados” refiriéndose así a la coordinadora que convocó el acto en memoria de Yolanda, y dando detalles de estudiantes armados. Fuentes universitarias califican como falsa la nota de FN en lo referente a las armas, quema de bandera, cócteles molotov, gritos contra España y barricadas, e informan de coacciones e incidentes con personas armadas en la facultad de Física. El día siguiente, la universidad decidió expulsar al individuo de la pistola en caso de ser estudiante, y tres días más tarde se desvela la identidad del individuo, Ignacio Gómez Reymínguez, que no era estudiante 365 . 5.3.6. Violencia y autonomía andaluza La unidad de España era algo incuestionable para los grupos de extrema derecha. Con el avance progresivo del proceso de transición a la democracia, España fue adoptando el modelo autonómico, mayoritariamente aceptado tanto por partidos de derecha democrática como por partidos de izquierdas nacionalistas y no nacionalistas. Esto desembocó en Andalucía en un 364 Sobre este caso, es interesante la lectura de la obra realizada por Carlos Fonseca, donde reflexiona a raíz de este caso sobre la idoneidad de la transición. FONSECA, C (2018).: No te olvides de mí. Yolanda González, el crimen más brutal de la Transición. Madrid: Planeta. 365 Según la nota de FN, estos “organismos armados”, tras hacer barricadas agredieron a un grupo de estudiantes de la organización, resultando heridos tres miembros de FN, además de una bandera nacional quemada, gritos contra España, lanzamiento de cocteles molotov, piedras y ladrillos contra el grupo ultraderechista, siendo entregado uno de ellos fue entregados a los militantes de FN poniendo: “Para los fachas”. El Correo de Andalucía, 22-02-1980, p.32; El Correo de Andalucía, 23-02-1980, portada; El Correo de Andalucía, 26-02-1980, p.12 104 consenso casi unánime por la consecución de la autonomía, por lo que organizaciones como Fuerza Nueva se posicionaron absolutamente en contra de este modelo porque significaba para ellos el fin de la unidad de España. Igual que en otras manifestaciones anteriores, FN como y otras fuerzas de extrema derecha llevaron a cabo un papel desestabilizador. La identificación con la causa autonómica y el uso de la bandera blanca y verde será motivo para ejercer actos violentos contra personas o establecimientos que se posicionaran a favor de la autonomía. Encontramos episodios de poca repercusión como amenazas telefónicas al Hotel Luz por ondear en su fachada la bandera andaluza o contra un hogar del pensionista por el mismo motivo 366 , y pequeñas batidas de individuos que se encargaban de dañar todos los coches en los que se encontraban distintivos andaluces. Acciones como esta fueron reivindicadas grupos anónimos, en cuyo mensaje definían a la bandera andaluza como islámica 367 . La cuestión del autogobierno fue ganando interés tanto en la clase política como en la sociedad, y con ello llegamos a la gran movilización del 4 de diciembre de 1977. Desde días anteriores, los medios ya hacían grandes cálculos de lo que podía ser la manifestación de Sevilla 368 . El ambiente previo era festivo, el arzobispado de Sevilla colgó por primera vez la bandera andaluza, miles de balcones estaban adornados de color verdiblanco, las radios emitían programaciones especiales, y ABC y El Correo elaboraron informaciones amplias previas el día anterior. Medio millón de sevillanos salieron a la calle en una jornada que se consideró como un éxito en la ciudad, aunque se produjeron una serie de altercados en la Glorieta del Cid con militantes de FN y AP, llegando a abandonar los militantes del partido de Manuel Fraga la manifestación al sentirse agredidos por una masa “más impulsada por un sentir antiespañol que andalucista”. FN elaboró otra nota manifestando estar en contra de la manifestación y narrando leves incidentes (ANEXO nº 13) entre sus militantes con otros de “organizaciones marxistas” 369 . 366 El País¸ 13-02-1977. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1977/02/13/espana/224636416_850215.html. El Correo de Andalucía, 15-12-1979, p.6 367 El Correo de Andalucía muestra en su portada del 7 de noviembre de 1978 las denuncias del PSOE de Sevilla por una serie de ataques a vehículos particulares con pegatinas de banderas andaluzas 367 , y en su edición del 6 de marzo de 1979, se narra el uso de armas blancas contra neumáticos de coches con distintivos andaluces en los barrios de Los Remedios y Parque Alcosa. El Correo de Andalucía, 6-03-1979, p.38 368 Se llegaron a elaborar 75.000 carteles anunciadores y pegatinas verdiblancas o 40.000 metros de tela vendida solo en Sevilla, junto a la adhesión de todo tipo de partidos políticos, colectivos sociales, negocios e incluso equipos de fútbol. ABC de Sevilla, 1-12-1976, pp 8-10 369 El Correo de Andalucía, 6-12-1977, p.14 111 contra quienes ejercieran actos contrarios al orden público 384 . El propio ABC indicó una relativa normalidad en la jornada salvo cargas policiales hacia pequeños grupos, saldándose con once detenidos del PCE y de CCOO 385 , mientras que El Correo de Andalucía, mencionó el empleo de balas de goma y bombas de humo contra universitarios en el Rectorado, carreras en el centro y formación de barricadas por parte de los piquetes, además de enfrentamientos en la barriada de la Plata entre policía y obreros. 386 Las movilizaciones obreras sufrieron un repunte desde mediados de 1978, sobre todo debido a las reivindicaciones de sectores como el metal o el textil. El 12 de mayo de 1978, el sector del metal llevó a cabo una huelga y concentraciones por el centro de la ciudad, mientras la patronal se reunía en el hotel Lebreros del barrio de Nervión. Los trabajadores del metal decidieron marchar al hotel, en cuyas puertas se produjeron enfrentamientos que dieron como resultados tres policías heridos por lanzamientos de piedras y un obrero herido de bala. El mismo día por la tarde, una concentración de trabajadores del sector textil en la Alameda también acabó una serie de cargas, aunque sin heridos de consideración. 387 El 8 de junio de 1978 volvieron a repetirse manifestaciones por la huelga del metal esta vez junto a los obreros de la construcción que coincidieron en la Plaza de San Pedro. Tras disolverse la concentración, la policía decidió intervenir en calles aledañas mediante balas de goma y botes de humo, contestando los obreros con piedras. Cuatro trabajadores del metal fueron detenidos y posteriormente liberados 388 . También se producirán enfrentamientos durante la jornada de huelga general contra el paro convocada por varios sindicatos el 20 de junio de 1978, con pequeñas intervenciones policiales en la calle Tetuán 389 , y en noviembre de 1979 cuando una pequeña manifestación de obreros de la construcción terminó en graves incidentes, con lanzamiento de pelotas de goma y barricadas de madera realizadas por los obreros. 390 Pero las actuaciones policiales tiñeron de luto la capital en enero de 1978 con el trágico fallecimiento de Francisco Rodríguez Ledesma, vecino del Cerro del Águila al recibir un impacto de bala por parte de un policía, siendo esta la única muerte provocada por violencia 384 CARRILLO-LINARES, A. (2000).: “De lo lícito a lo legal”... op. cit., pág. 413; 385 ABC de Sevilla, 13-11-1976, p.7 386 CARRILLO, A (2008).: Subversivos y malditos... op. cit, p.563 387 ABC de Sevilla, 13-05-1978, p.13; El Correo de Andalucía, 13-05-1978, portada y pp 18-19-20. 388 ABC de Sevilla, 9-06-1978, p.16 389 El Correo de Andalucía, portada, pp 6, 18 y 19 390 La policía sacó una nota de prensa dos días después argumentando que los manifestantes llevaban “banderas de color rojo” y estaban cortando el tráfico, a la vez que les gritaban “asesinos”. El balance fue de 7 policías heridos y 13 detenidos, entre ellos un menor. El Correo de Andalucía, 5-11-1979, p.30 112 policial en la capital hispalense. Todo ocurre seis meses antes, el 8 de julio de 1977 en el barrio del Cerro, dentro del marco de las movilizaciones de los trabajadores de HYTASA, una de las empresas más conocidas de la industria sevillana. En aquellos días de julio de 1977, se convoca una nueva huelga por el ERE presentado la empresa, manifestándose sus trabajadores por las calles del Barrio con mucho apoyo, de otras empresas y vecinos. La manifestación transcurría pacíficamente, cuando en la esquina de la avenida de Hytasa con la calle Diamantino García, a la altura de la sede de la empresa la policía decide intervenir mediante material antidisturbios. Francisco Rodríguez Ledesma era obrero de la construcción y no tenía filiación política conocida. Se encontraba paseando de camino a su domicilio cuando se encontró la carga policial, y según relataron testigos presenciales, un individuo salió de un vehículo policial Seat 1500, sacó una pistola y confundiéndolo con un obrero, disparó contra Francisco por la espalda, produciéndole el estallido del bazo, la perforación del colon y una hemorragia interna, hiriéndolo de extrema gravedad. 391 La repercusión fue inmediata en la ciudad. El gobierno civil tuvo que sacar una nota la misma noche del incidente defendiendo la actuación policial 392 : y en días posteriores se produjeron masivas concentraciones de trabajadores de HYTASA, junto a otros sectores industriales de la ciudad, y dirigentes políticos y sindicales como Alfonso Guerra o Eduardo Saborido, en la que pidió la dimisión del gobernador civil de Sevilla, José Ruiz de Gordoa 393 . El propio gobernador prometió abrir una investigación y castigar a los culpables, pero este fue cesado a las pocas semanas y no se publicó nada de dicha investigación, pese a que varios testigos declararon que reconocieron a un conocido funcionario policial realizar los disparos. Tras seis meses luchando por su vida, Ledesma murió el 5 de enero de 1978. Su sepelio fue multitudinario, acompañado de paros en diversas empresas y de notas sindicales y de partidos políticos de izquierdas. “Después de penosos esfuerzos médicos y quirúrgicos durante cinco meses, llegaba a su fatal desenlace un luctuoso suceso ocurrido en las tensiones sociales de un pueblo que busca una paz dinámica y progreso social en la libertad y en la democracia. Sea la muerte del señor Rodríguez Ledesma la última víctima que se cobre este proceso, y haga reflexionar a todos para que, en 391 El País, 10-07-1977. Recuperado de https://elpais.com/diario/1977/07/10/espana/237333608_850215.html; Informaciones, 9-07-1977. Recuperado de: https://linz.march.es/Ficha.asp?Reg=R-53062 392 El Gobierno Civil argumentó que la policía solo realizó disparos al aire debido a que un grupo de trabajadores lanzó piedras a un vehículo policial. El País, 10-07-1977. Recuperado de https://elpais.com/diario/1977/07/10/espana/237333608_850215.html 393 El País, 13-07-1977. Recuperado de https://elpais.com/diario/1977/07/13/espana/237592825_850215.html 113 adelante el respeto mutuo, el diálogo y la negociación sean las nuevas armas en la búsqueda de una justicia cada vez menos imperfecta”. 394 También se ha documentado un episodio de violencia policial durante las manifestaciones que pedían una amnistía laboral y política tras el fin de la dictadura. Estas concentraciones aunaron a muchos sectores democráticos, pero por su carácter de oposición al legado de la dictadura y al mantenerse vigentes las bases de dicho régimen, estas manifestaciones no eran autorizadas. Pese a no serlo, los grupos salieron a la calle, lo cual llevaría a la policía a ensañarse contra ellos, como ocurrió en la concentración del 28 de marzo de 1976 por la avenida de Jose Antonio en la que la policía se empleó con bastante brutalidad, incluso con vehículos todoterreno en los alrededores de la Catedral, dejando varios detenidos, heridos leves y una joven herida de gravedad. 395 Importante en el movimiento por la amnistía fue la actuación del movimiento estudiantil, tanto en aquellas protestas como en las centradas en el ámbito educativo. Ya hemos tratado de que, este movimiento tuvo dos focos de protesta, siendo el primero principalmente contra el sistema educativo vigente por parte del régimen y por la falta de libertades políticas a mediados de los setenta. Fue tras la muerte de Franco. Ejemplos de esto son multitud de huelgas desde las aulas y protestas a favor de una universidad democrática que se saldarán con detenciones, como ocurrió en el Rectorado y en otras facultades de la Universidad de Sevilla en noviembre de 1975. 396 Los incidentes por la reacción de elementos ultraderechistas a las concentraciones universitarias se fueron sucediendo ante cada acción reivindicativa o de apoyo del movimiento estudiantil, pero ese apoyo a otros elementos como los obreros continuó, y actos como la Huelga General del 12 de noviembre de 1976, en la que se celebraron actos reivindicativos en el rectorado de la Universidad de Sevilla, o manifestaciones de repulsa como la del asesinato de los abogados de Atocha en enero de 1977 durante la denominada “semana negra” de la Transición, terminaron con importantes cargas policiales (ANEXO nº 17). 397 A partir de 1979, con la huelga de la enseñanza media contra la selectividad, las protestas volvieron a intensificarse. entre finales de marzo y los primeros días de abril se 394 El Correo de Andalucía, 7-01-1978, página central derecha. 395 Las crónicas hablan de 3000 asistentes a la concentración, carreras que incluso llegaron a vías no tan cercanas como el Paseo de Colón. Se menciona que incluso la calle García de Vinuesa parecía un escenario de guerra. Informaciones, 29-03-1976. Recuperado de https://linz.march.es/Ficha.asp?Reg=R-74450; El Correo de Andalucía, 30-03-1976, p.36 396 El Correo de Andalucía, 4-11-1975, p. 18; El Correo de Andalucía, 18-11-1975, p. 17 397 CARRILLO, A (2008).: Subversivos y malditos... op. cit, p.585; 114 produjeron decenas de protestas, acabando algunas de ellas carreras por parte de la policía, como la ocurrida el 22 de marzo en Sevilla donde se detuvo a 5 estudiantes durante la protesta 398 , o el día siguiente en Lora del Rio, donde un grupo de estudiantes cortó el tráfico de la carretera N-432, lo cual fue respondido por las fuerzas del orden mediante tiros al aire y practicando nueve detenciones 399 . Otras actuaciones policiales son las realizadas contra manifestaciones vecinales, como ocurrió tras una manifestación del movimiento de las amas de casa de Dos Hermanas el 8 de julio de 1976, produciéndose una carga policial en la barriada de Ibarburu mientras cortaban la carretera hacia Cádiz mediante una sentada, saldándose la intervención policial se salda con una ama de casa herida de gravedad, María Reyes Oliva 400 . Otro caso parecido ocurre en el barrio de San Jerónimo cuando vecinos cortan el tráfico protestando por la falta de líneas de autobuses que conectaban el barrio con el centro de la ciudad, y la policía intervino mediante cargas, aunque sin heridos de consideración 401 . También debemos considerar la carga policial realizada por las FOP de la capital hispalense contra la concentración convocada en la Plaza del Duque que conmemoraba el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo de 1978. 402 El mayor número de manifestaciones reprimidas por las FOP se dio en el campo, un escenario que marcará la Transición de muchos municipios de la provincia de Sevilla, en especial los de las comarcas de la Sierra Sur, la Campiña y el Bajo Guadalquivir. Al amparo de sindicatos agrarios como el SOC, los jornaleros realizarán continuas movilizaciones ante la ausencia o la poca cantidad de partidas presupuestarias correspondientes al empleo comunitario que debían cobrar los jornaleros, ya que, al no cobrar este salario, los jornaleros pasaban al paro. Encontramos acciones de protesta de jornaleros y encierros de mujeres en Ayuntamientos durante los primeros meses tras la muerte de Franco en las que intervino la policía, como ocurrió en Lebrija y Brenes en 1976 403 , o impedimentos de concentraciones junto al Ayuntamiento de Brenes. Para el Gobierno Civil, todas estas movilizaciones fueron un auténtico quebradero de cabeza, y se enviaron a las FOP para acabar con ellas. Una muestra es que desde 1978 hasta 398 Esta protesta ya ha sido tratada en la página 112. El Correo de Andalucía, 23-3-1979, p.17; El Correo de Andalucía, 24-3-1979, p.12. 399 Entre los detenidos había un dirigente local del PCE. El País, 25-3-1979. 400 Las amas de casa protestaban debido a que llevaban 8 días con el suministro de agua cortado 401 El Correo de Andalucía, 29-01-1981, página central derecha 402 El Correo de Andalucía, 9-03-1979, p.19 403 El Correo de Andalucía, 10-01-1976, p.19; El Correo de Andalucía, 16-09-1976 pp 31 y 15; El País, 17-09- 1976. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1976/09/17/economia/211759207_850215.html 115 1983 aumentaron considerablemente el número de concentraciones, de las que algunas sufrieron episodios violentos provocados por las FOP. En este periodo, el cargo de gobernador civil lo ocupaba Jose María Sanz Pastor, que ya tuvo episodios parecidos en la provincia de Alicante 404 . Un claro ejemplo de este rechazo generalizado al movimiento campesino serán declaraciones y reacciones ante estas protestas, como los tres informes elaborados por él mismo al gobierno de la UCD en marzo de 1981 sobre el empleo comunitario, en los que esgrimió que estos fondos van dirigidos “para financiar vagos y propicia toda clase de situaciones picarescas”. 405 La actitud del gobierno civil, aparte de la situación socioeconómica que atravesaba el campo, le hará ser uno de los pocos movimientos que no se desmovilizará progresivamente desde 1980. Estamos ante municipios que vivían mayoritariamente del sector primario dentro de un entorno con un muy fuerte arraigo social. Cuando las movilizaciones de jornaleros no surtían efecto, se convocaba la Huelga General en todo el municipio, en la que prácticamente todos los negocios del pueblo se solidarizaban con los jornaleros. En septiembre de 1976, los trabajadores del verdeo de los municipios del Bajo Guadalquivir y la Sierra Sur convocan una huelga general coordinada para las jornadas del 14 y 15, abarcando buena parte de los municipios de la zona. Las concentraciones se repitieron por todos los municipios, y la policía intervino mediante cargas con varios detenidos en Paradas, Osuna, Morón de la Frontera y el Coronil, siendo en este último municipio detenido uno de los líderes del SOC, Francisco Casero, además de líderes sindicales locales de CCOO como Antonio Pérez Criado en Morón, o el dirigente provincial Eduardo Saborido, quien participó en la manifestación de apoyo en Sevilla. Pocos días antes, se produjo otra huelga en El Coronil por la falta de empleo comunitario, a la que la policía respondió con cargas y con la detención de seis jornaleros (ANEXO nº 17). 406 Este fenómeno cada vez se fue haciendo más frecuente a lo largo de la geografía sevillana. Encontramos más jornadas de huelga general en varios municipios en las que la policía volvió a intervenir violentamente y realizó detenciones en varios municipios, como la del 14 de abril de 1977, produciéndose detenciones solo por reparto de octavillas en El Coronil, 404 El País, 1-11-1980, recuperado de https://elpais.com/diario/1980/11/01/espana/341881202_850215.html 405 Además de acusar de vagos a los trabajadores del campo, relacionó a los comunistas con la corrupción en el campo, acusó a CCOO de provocar focos de tensión, y definió al SOC como “ácratas asamblearios que quieren establecer el comunismo libertario” añorando la organización agraria existente durante la dictadura. El Correo de Andalucía, 5, 6 y 7 de marzo de 1981, p.4; El País, 6-03-1981, recuperado de https://elpais.com/diario/1981/03/06/economia/352681225_850215.html 406 El Correo de Andalucía, 9-09-1976 p31 116 Carmona y Lebrija, y también en Villanueva del Ariscal, municipio de la comarca del Aljarafe. Incluso se dio algún que otro enfrentamiento en Lebrija a raíz de la actuación policial 407 . Si nos vamos a 1978, encontraremos otras dos huelgas generales, siendo la del 27 y 28 de febrero la primera convocada y organizada por el SOC según algunos autores 408 , y considerada como la primera lucha mediática del SOC a nivel nacional según García Fernández y Galindo, tanto por la ocupación de una finca perteneciente al Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario en Bornos, Cádiz, como por la participación de más de 1000 jornaleros en ella. Esta primera ocupación contó con la presencia del historiador Edward Malefakis, quien llegó a dirigir unas palabras a los manifestantes 409 . Desde entonces, las ocupaciones de fincas pertenecientes a terratenientes fueron un método de protesta muy común en el movimiento jornalero, siendo respondidas mediante intervenciones violentas por parte de las FOP, como ocurrió en la Finca la Romantina del Cuervo de Sevilla el 11 de enero de 1980 410 , y en la Finca el Torbiscal, perteneciente a Utrera el 9 de octubre del mismo año. 411 La siguiente jornada de huelga general que acabó con incidentes se dio en los días 11 y 12 de julio de 1978, en la que se produjo la primera ocupación permanente por parte del SOC en la finca Aparicio de Osuna (ANEXO nº 18), con una gran participación de jornaleros de muchos pueblos de toda la sierra sur sevillana. La policía intervino ante dicha ocupación pese a que los jornaleros recalcaron que se trataba de una acción totalmente pacífica 412 . Tras esto se convocó una concentración de apoyo en Sevilla en la que fue detenido el líder del PTE, Eladio García Castro, y en la que se colgó una bandera andaluza en la Giralda. 413 407 ABC de Sevilla, 15-04-1977, p.11 408 La primera gran Huelga General convocada por el SOC dejó grandes manifestaciones a lo largo de muchos municipios de la provincia, haciéndose más latentes las ocupaciones de fincas en lugares como en Lebrija, Morón, Montellano, Cazalla de la Sierra, Marchena y Paradas. Se producen detenciones en Cazalla de la Sierra y Morón, de sindicalistas, siendo los de Morón condenados a 50000 pesetas de multa por desórdenes públicos. El Correo de Andalucía, 28-02-1978, p9; El Correo de Andalucía, 5-03-1978, última página. 409 GARCÍA FERNÁNDEZ, J y GALINDO, N.S.: “Movimientos sociales...” en QUIROSA-CHEYROUZE, R y FERNÁNDEZ AMADOR, M (2017), op. cit, p.75; El País, 11-03-1978 410 En la Finca la Romantina, son detenidos 11 jornaleros tras un altercado con la Guardia Civil tras una carga. El Correo de Andalucía, 12-01-1980, p.30 411 En la finca el Torbiscal, ante una ocupación y encierro al tratar de paralizar las máquinas de algodón Se producen enfrentamientos entre jornaleros y sus familias y la Guardia Civil, usando esta última material antidisturbios e hiriendo a tres personas. El Correo de Andalucía, 10-10-1980, p.30 412 En dicho desalojo, es detenido nuevamente Francisco Casero, Jerónimo Lorente, secretario general de la CSUT y 10 jornaleros más en el municipio de Osuna acusándoles de promover el cierre de negocios por la huelga. Se produjeron otras detenciones en municipios como el Cuervo de Sevilla, Villanueva del Ariscal y Cazalla de la Sierra por convocar asambleas de jornaleros. El Correo de Andalucía, 14-07-1978, p18 y páginas centrales; El País, 14-07-1978. Recuperado de https://elpais.com/diario/1978/07/14/economia/269215203_850215.html 413 El Correo de Andalucía, 14-07-1978, páginas centrales 117 El 24 de enero de 1980 se convocó una nueva jornada de huelga general en los municipios de la Campiña y la Sierra Sur, y en la que participaron CCOO y UGT. Se produjeron grandes movilizaciones en Écija, que, respondidas por la policía mediante cargas con material antidisturbios, disparos de balas de goma y lanzamiento de botes de humo, resultando herido de gravedad el jornalero Francisco Arias al recibir un pelotazo de goma tras la formación de barricadas en las calles de 414 . Al día siguiente, hubo una concentración de 2000 jornaleros en la capital ante la sede del Gobierno Civil en la que se registraron enfrentamientos con la policía, resultando heridos dos sindicalistas de Carrión de los Céspedes y Alcolea del Río. 415 Hubo otras dos grandes huelgas generales en 1981 y 1982, pero aquí debemos destacar el protagonismo y el apoyo de los alcaldes y las corporaciones municipales de los municipios donde el movimiento jornalero fue protagonista. Tras las elecciones municipales de 1979, muchos ayuntamientos serán ocupados por corporaciones municipales pertenecientes a partidos de izquierda o de candidaturas en directa relación con el SOC, como aquellas corporaciones elegidas en la sierra sur por la CUT. Con ello, los ayuntamientos mostraron mayor implicación en reclamar los fondos del empleo comunitario que les pertenecían, dependientes del gobierno civil. Al no ser recibidos dichos fondos se implicaron activamente mediante movilizaciones o encierros, como el ocurrido por la corporación de El Rubio en la diputación provincial en 1982 416 . Encontramos casos de detenciones de alcaldes y concejales tras cargas violentas de las FOP en municipios en los que se convocaron huelgas generales 417 , o políticos herido tras intervenciones policiales como le ocurrió teniente de alcalde de Osuna (CUT) tras una protesta por la detención de un dirigente sindical el 10 de noviembre de 1980 418 . La detención del alcalde de Las Cabezas de San Juan en agosto de 1980 mientras apoyaba la primera gran huelga de hambre de los vecinos de Marinaleda por la falta de fondos de empleo comunitario, supuso el 414 El País, 25-01-1980. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1980/01/25/economia/317602834_850215.html 415 El País, 26-01-1980. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1980/01/26/economia/317689217_850215.html 416 El alcalde de El Rubio y todos los concejales de izquierda del consistorio se encerraron en la sede de la Diputación Provincial de Sevilla tras una carga policial de la Guardia Civil contra los vecinos de su municipio que protestaban contra la carestía de agua. El Correo de Andalucía, 29-05-1982, p10 417 Encontramos detenciones de los alcaldes de Las Cabezas de San Juan, Montellano, Lebrija, Badolatosa y el primer teniente de alcalde Los Palacios, todas en jornadas de huelga y encierros por la falta de fondos del empleo comunitario salvo el de El Coronil, herido en una manifestación de condena del Golpe de Estado del 23F en su propio municipio. El Correo de Andalucía, 12-12-1979 p18; El Correo de Andalucía 20-01-1981, p30; El Correo de Andalucía, 22-01-1981, páginas centrales; El Correo de Andalucía, 10-04-1981 p5; El País, 12-02-1982. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1982/02/12/economia/382316408_850215.html 418 Siete campesinos de Osuna y el primer teniente de alcalde fueron heridos en una manifestación al disolver la Guardia Civil una concentración de varios centenares de trabajadores que protestaban por la detención del secretario provincial de la Federación de Campesinos de la CNT. El País, 11-11-1980, https://elpais.com/diario/1980/11/11/economia/342745218_850215.html 118 encierro de varios alcaldes en la diputación provincial, paros en diversas empresas de muchos municipios y cortes de tráfico en las carreteras de la sierra sur. 419 La última gran huelga general por parte de los jornaleros en la que se producen incidentes policiales ocurre entre el 8 y el 12 de febrero de 1982 también por impagos del empleo comunitario en 26 municipios. La Guardia Civil utilizó material antidisturbios para controlar manifestaciones en Villaverde del Rio y en Aznalcóllar, produciéndose distintos heridos de consideración en ambos municipios 420 , además de en Los Palacios, donde es herido su alcalde, o Guillena, donde llama la atención que los jornaleros y parados aprovecharon un concierto de la Orquesta Sinfónica de Salzburgo para protestar, siendo parada la protesta mediante material antidisturbios y carga, aunque sin heridos de consideración. 421 Aparte de estas huelgas generales, las jornadas de lucha de los jornaleros se ceñían muchas veces exclusivamente a su municipio cuando los recursos económicos no llegaban. Es por ello que encontramos más casos de intervenciones policiales violentas en municipios como Pruna y Osuna en 1977, 422 Lora del Río el 5 octubre de 1978 423 , Badolatosa con ocho heridos y Lebrija en 1979, llegando a ser la puerta del Ayuntamiento lebrijano por las FOP 424 , en Pedrera el 8 de noviembre de 1980 425 , en Paradas (ANEXO nº 19 y en Peñaflor en 1981 426 , y Lebrija el 10 de diciembre de 1979. 427 5.4.2 Violencia en incidentes policiales Los incidentes policiales son el segundo tipo de violencia por parte de las FOP que nos vamos a encontrar en la provincia de Sevilla. Las actuaciones policiales cotidianas, según extrae Sophie Baby, fueron incidentes más numerosos que los ocurridos tras la celebración de manifestaciones, debido a factores como los ya mencionados métodos de los miembros de las 419 El País, 15-08-1980. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1980/08/15/economia/335138402_850215.html 420 El Correo de Andalucía, 9-02-1982 p30 421 El País, 12-02-1982. Recuperado de https://elpais.com/diario/1982/02/12/economia/382316408_850215.html 422 Las cargas policiales tras la manifestación dejaron tres heridos, entre ellos una mujer embarazada tras una manifestación en la que se pedía la dimisión del alcalde por no invertir los fondos del empleo comunitario en dar trabajo a los parados locales. Diario 16, 8-08-1977. Recuperado de https://linz.march.es/Ficha.asp?Reg=R-53181; ABC de Sevilla, 24-11-1977, p.17 423 Partidos políticos y asociaciones vecinales publican un comunicado de condena a una carga injustificada de la GC con golpes y culatazos que hirieron y detuvieron a varios obreros. El Correo de Andalucía, 5-10-78 p19 424 El Correo de Andalucía, 3-07-1979, p.18 425 Tras una manifestación en la que es detenido el líder campesino Ramón Rodríguez por insultar a la Guardia Civil, se produce una carga policial contra los manifestantes. Se convoca huelga general en el municipio el día siguiente. 426 El Correo de Andalucía, 23-01-1981; El Correo de Andalucía, 10-04-1981 p5 427 Ante la falta de fondos del empleo comunitario, deciden encerrarse en el consistorio, y al ser asaltado y sus puertas derribadas, se declara la huelga general en el municipio al día siguiente El Correo de Andalucía, 11-12- 1979, p.38 119 FOP, como el hábito adquirido de disparar rápidamente ante cualquier tipo de alteración tanto del orden como política, u otros factores como el auge del terrorismo de ETA y del GRAPO entre otros, sobre todo en regiones como el País Vasco, Madrid o Cataluña. Esto lleva a un constante miedo al atentado, lo que también se transforma en un aumento de la vigilancia en territorios como Andalucía. 428 Este constante miedo al atentado tuvo sus consecuencias en Andalucía, con casos como el asesinato de Javier Verdejo el 14 de agosto de 1976 en Almería 429 o el denominado como “Caso Almería” en el que tres jóvenes que fueron detenidos en un control de la Guardia Civil el 9 de mayo de 1981, aparecieron muertos en su vehículo completamente calcinado días después 430 . La provincia de Sevilla será escenario de cuatro episodios de abuso policial relacionados con incidentes en controles policiales o actuaciones cotidianas relacionadas por motivos políticos que acabaron en violencia, dejando un saldo de dos muertos y tres heridos de diversa consideración. En Morón de la Frontera, pocos días después de morir Francisco Franco, un grupo de jóvenes pertenecientes a una asociación cultural acudió a unas obras a conversar e interesarse por los obreros de la construcción y sus condiciones de trabajo. Una patrulla policial patrulla de guardias civiles que pasaban por allí, sin mediar palabra y sin previo aviso decidieron realizar una serie de disparos hacia dichos jóvenes, hiriendo de bala a una chica de 16 años que fue ingresada en el hospital en estado grave. Ante esto, los trabajadores de Morón huelgas en empresas y en el campo durante en días posteriores 431 . También tenemos documentado un caso de agresión en Casariche por parte de un policía a un jornalero solo por sindicar en CCOO mientras recogía almendras según su declaración 432 . Es en lo referente a incidentes en controles policiales de carretera donde encontramos los dos episodios en donde se producen víctimas mortales por un indiscriminado uso de las 428 BABY, S, coord. (2009).: Violencia y transiciones..., op. cit, p.191 429 Javier Verdejo fue un estudiante granadino y militante del PTE, que fue alcanzado por heridas de bala procedentes de un policía mientras realizaba una pintada con el lema “Pan, Trabajo y Libertad”. Este episodio viene bastante bien detallado en RUIZ FERNÁNDEZ, J (2009).: La transición política a la democracia en Almería. Vol. I. Los inicios de la Transición. 1974-1978. Historia del tiempo presente, Almería. 430 Los tres jóvenes fueron detenidos mientras acudían a Roquetas de Mar a visitar al familiar de uno de ellos. Al ser confundidos con tres terroristas de ETA que cometieron un atentado en Madrid dos días antes, fueron ilegalmente detenidos, torturados y asesinados por agentes de las FOP. Los cadáveres de los tres jóvenes fueron encontrados dentro de su vehículo, calcinados y con múltiples impactos de bala. El juicio celebrado en 1982 esclareció que los agentes de la Guardia Civil los torturaron hasta la muerte, despeñaron el vehículo por un terraplén y le prendieron fuego. RUIZ FERNÁNDEZ, J (2014).: La transición política a la democracia en Almería. Vol. II. El cambio político y social. 1979-1982. Historia del tiempo presente, Almería. 431 El Correo de Andalucía, 13-12-1975, p.19 432 El Correo de Andalucía, 19-09-1978, p.34 120 armas por parte de las FOP, basado nuevamente en el miedo al atentado y a una tolerancia empleada por los superiores de los agentes ante este tipo de actuaciones. Esto ocurrió el 20 de octubre de 1978 en la carretera que une Marchena y la Puebla de Cazalla. Se dispuso un control policial en la vía, y los agentes fueron avisados de que un vehículo que se dirigía hasta allí conducía haciendo movimientos extraños. El vehículo lo conducía Domingo Gutiérrez Delgado, natural de Puebla de Cazalla, y tras requerido para su detención en un control, este hizo caso omiso y arremetió contra la pareja de Guardias Civiles saliéndose de la calzada, lo que llevó a los agentes a sacar sus armas y disparar. Esta es la versión que el Gobierno Civil de Sevilla publicó en una nota. Domingo fue trasladado de inmediato al ambulatorio de la Puebla de Cazalla, en el que falleció 433 . . Sin embargo, el Correo de Andalucía, llevó el entierro de Domingo a la portada del diario, y se indica que al paso de la comitiva por el cuartel de la Guardia Civil se guardaron instantes de silencio muy profundo, y asociaciones vecinales junto a grupos políticos y sindicales elaboraron un comunicado donde reivindicaban la memoria del difunto, además de pedir una investigación de los hechos, y condenar el uso de armas de fuego en casos no necesarios por parte de las Fuerzas del Orden 434 . Más relevancia tuvieron los sucesos que ocurrieron en el municipio gaditano de Trebujena el 2 de marzo de 1982, que dejaron una víctima mortal, Ignacio Montoya Alonso y un herido de gravedad, su primo Antonio López Alonso, ambos naturales de Lebrija y jornaleros. Al ocurrir en un municipio de la provincia de Cádiz, no podría incluirse este incidente policial en el presente trabajo, pero al tratarse de una víctima natural del vecino municipio de Lebrija, y toda la repercusión que tuvo en la comarca, e incluso a nivel provincial y nacional, he considerado incluirlo. Todo ocurrió al mediodía, cuando los dos jóvenes que marchaban en una motocicleta pasaron delante de un control de la Guardia Civil a la altura de la Plaza del Ayuntamiento de Trebujena, y sin ninguna justificación, recibieron una ráfaga de disparos por parte de los agentes que realizaban el control. Poco antes de la tragedia, ambos guardias recibieron el aviso de robo de varios animales en una finca cercana, por dos jóvenes que marcharon en una motocicleta. Al aparecer frente al control y no caer en la llamada de detención de los agentes, los dos jóvenes 433 ABC de Sevilla solo publicó esta nota con información sobre el suceso, y siete días después publica una esquela del fallecido en la que se habla de “trágico accidente “ABC de Sevilla, 21-10-1978, p.35 434 El Correo de Andalucía, 22-10-1978, p.34 127 en este sentido durante el mes de mayo de 1979, un apedreamiento a un coche patrulla mientras detenían al autor de un robo de un automóvil en la barriada Madre de Dios, otro policía agredido en Pino Montano por tres vecinos que estaban apedreando vehículos, al igual que la barriada de las Candelarias a raíz de la detención de un grupo de menores de edad 465 , o el lanzamiento masivo de objetos a la policía tras la detención de unos ladrones y tras la detención de un menor que utilizó una escopeta de aire comprimido contra una mujer de 58 años en el Polígono Sur. 466 En otros municipios de la provincia encontramos casos muy contados de actuaciones espontáneas de vecinos y jornaleros contra políticos y sindicalistas, como lo ocurrido en Arahal con el apedreamiento de sindicalistas de CCOO por parte de la multitud, unos disturbios en Constantina contra sindicalistas y empresarios que no asistieron a un entierro de un obrero que falleció en un accidente laboral, o la quema de un autobús en Morón, propiedad del alcalde de la localidad tras una ocupación del Ayuntamiento por parte de jornaleros y tras desalojo por parte de las FOP 467 , o una agresión a un concejal del PSOE en Constantina mientras paseaba por la calle por parte de un individuo, al que no se le determinó alguna filiación política 468 . Aunque si tenemos que destacar algo de este calibre, tenemos que irnos a dos acontecimientos sucedidos en dos municipios relacionados con la cuestión agraria. En el poblado utrerano de El Pinzón existió un problema con una serie de herbicidas perjudiciales para cultivo del algodón, y los arroceros decidieron “secuestrar” a los alcaldes de Utrera, Lebrija y Los Palacios, todos pertenecientes a partidos de izquierdas, dos diputados provinciales de PSOE y PTE, el delegado provincial de agricultura y varios técnicos de la delegación dentro de la iglesia de Nuestra Señora de las Marismas, siendo rodeada por la Guardia Civil. El encierro de estas autoridades duró tres horas y fue tratado como un secuestro por parte del gobernador civil y las principales autoridades provinciales, aunque la prensa no habló en estos términos 469 . El otro gran suceso relacionado con políticos lo situamos en Gilena, en el marco del conflicto del agua entre sus habitantes, y los alcaldes de los vecinos municipios de Marinaleda, el Rubio y Herrera, que solicitaban usar el agua del pozo de Gilena. Esto se tradujo en 465 El Correo de Andalucía, 4-05-1979, p.18; El Correo de Andalucía, 12-05-1979, p.29; El Correo de Andalucía, 23-05-1980, p.11 466 El Correo de Andalucía, 23-09-1979, p.21; El Correo de Andalucía, 17-10-1980, p.10 467 El Socialista (23), 25-09-1977, p18. Archivo Fundación Pablo Iglesias; El Correo de Andalucía, 20-07-1976, p.14; El Correo de Andalucía, 13-08-1980, p.9 468 El Correo de Andalucía, 16-09-1979, p.8 469 El País no se refiere a un secuestro en sí, sino a un posible encierro debido a que los políticos firmaron una serie de documentos comprometiéndose a apoyar la causa de los campesinos y pidiendo que la Administración se encargara de indemnizarles y ejecutara el tratamiento de los arrozales para evitar la repetición de estos hechos. El País, 12-07-1979. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1979/07/12/espana/300578421_850215.html 128 movilizaciones vecinales por casi la totalidad del pueblo de Gilena, y que se desbordó con la intervención de las principales autoridades de la diputación provincial el 2 de abril de 1981. En el Ayuntamiento de Gilena se celebró una reunión con la presencia del presidente de la Diputación de Sevilla y los alcaldes implicados, y a la hora de la llegada de la autoridad provincial, los vecinos se lanzaron hacia el vehículo del presidente y lo dañaron, además de ser recibido mediante insultos. Los vecinos acabaron encerrando en el Ayuntamiento a todos los regidores y al presidente, teniendo que salir el alcalde de Marinaleda a pedir calma desde el balcón del consistorio. Este suceso recibió hasta una condena del presidente de la Junta de Andalucía Rafael Escuredo 470 . En algunos casos, los actores de episodios violentos los encontramos en personas que ostentaron cargos políticos, sobre todo en municipios de la provincia. Algunos fueron anecdóticos, como un leve enfrentamiento entre militantes de UCD, PSA y PCE en Castilleja de Guzmán, durante la festividad local, y que acabó con diversas detenciones por parte de la Guardia Civil 471 , pero otros fueron incidentes de mayor gravedad, como en Villamanrique de la Condesa, donde el teniente de alcalde de UCD, agredió a dos concejales del PSOE 472 , o hechos protagonizados por alcaldes franquistas cuando todavía ostentaban el poder, como amenazas del alcalde de Alcalá del Rio a un concejal para pedir un voto a su favor en un pleno en enero de 1976 473 , o un intento por parte del alcalde de Constantina de crear un somatén en colaboración 474 . 470 El Correo de Andalucía, 3-04-1981, p.38; El Correo de Andalucía, 4-04-1981, editorial. 471 El Correo de Andalucía, 21-04-1979, p.19. 472 En la declaración policial correspondiente indica el teniente que no existieron tales agresiones sino un intercambio de insultos y un forcejeo. El Correo de Andalucía, 3-02-1980, p.15 473 El Correo de Andalucía, 24-01-1976, p.32. 474 Un Somatén fue una institución parapolicial compuesta por civiles para vigilar tierras y lugares concretos durante la dictadura de Primo de Rivera El País, 6-04-1977. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1977/04/06/espana/229125624_850215.html. 129 6- RESULTADOS DEL ESTUDIO Ya hemos abordado los 345 episodios violentos de los que se compone este trabajo, y ahora realizaremos el análisis en común de todos los actos. Para tratar los resultados del estudio del presente trabajo, he decidido trabajar este apartado mediante una división en base a criterios geográficos, dividiéndolo en tres epígrafes; uno de ellos referente a la capital hispalense, otro al resto de la provincia y una serie de aspectos comunes entre ambas realidades. Este epígrafe de aspectos comunes irá anteriormente a los otros dos epígrafes geográficos, tratando todo lo abordado y analizado anteriormente en conjunto. Analizar y englobar los diferentes casos de violencia en profundidad es un trabajo muy arduo y complicado en los que hay que tener en cuenta diversos aspectos como el contexto que lo rodea, los autores y las víctimas, la metodología violenta las consecuencias y otros aspectos. Por ello, vamos a tratar una serie de aspectos comunes de todos los actos violentos analizados antes de pasar a analizar la realidad de la ciudad de Sevilla y la de los diferentes municipios de la provincia. Si atendemos a la totalidad de los casos de violencia producidos entre noviembre de 1975 y 1982 el tipo de violencia y quien la lleva a cabo, podemos extraer que una mayoría de los episodios recopilados en toda la provincia de Sevilla (75,3%) fueron actos de violencia contestataria protagonizado por individuos u organizaciones de extrema derecha, extrema izquierda o de autoría desconocida, frente a un 24,7% de casos de violencias de Estado protagonizadas por las FOP. De todos estos actos de violencia contestataria, casi la mitad de ellos son producidos por agentes ultraderechistas con 125 hechos (un 47,5%), siendo la violencia más frecuente en todo el territorio durante la Transición, debido sobre todo a la proliferación de atentados materiales, siendo buena parte de ellos el asalto violento a las sedes de los partidos políticos; y las agresiones físicas e intimidaciones, que se solían llevar a cabo durante las campañas electorales con la intención de desestabilizar a los partidos democráticos 475 . Los individuos o grupos de extrema izquierda suponen 84 actos de violencias contestatarias (un 31,92%) de todos en los recogidos en cómputo de la provincia, de los cuales es importante recalcar la importante proporción de actos cuya autoría pertenece al GRAPO, un total de 33 actos 476 (39,2%), siendo la organización con más actos reivindicados de todo el 475 Ver tabla nº 7 476 Ver tabla nº 2 130 listado que hemos abordado anteriormente entre ambas tendencias, poco por encima de Fuerza Nueva, con 31 Tipo de violencia Autoría Nº de actos % Total Muertes Violencias contestatarias Extrema derecha 125 36,2 243 1 Extrema izquierda 84 24,3 5 Desconocida 34 9,9 - Violencias de Estado Violencia policial 85 24,6 85 3 Otros actos de violencia 17 5 17 - TOTAL 345 100% 345 9 Tabla 13 – Distribución de todos los actos violentos por autoría Si observamos también toda la relación de víctimas a la que fueron dirigidas o con las que se realizaron los actos de violencias, observamos un importante número de objetivos políticos, ya que si sumamos los militantes políticos y sindicales agredidos, sedes asaltadas, políticos agredidos, quema de edificios públicos como Ayuntamientos, bombas en instituciones como el Palacio de Justicia, asalto a monumentos con simbología política e ideológica como la cruz de los caídos, civiles sin militancia agredidos por su pensamiento o simbología, bienes personales pertenecientes a políticos profanados como varios vehículos particulares, o asaltos a edificios por poseer una bandera andaluza, sacamos que una mayoría de actos violentos iban dirigido a sujetos políticos o relacionados con la política. Otras víctimas en importancia fueron los jornaleros por la represión policial, y las FOP por ataques realizados por organizaciones como el GRAPO, asaltos a cuarteles o incluso pequeños actos de respuesta vecinal. Víctimas de la violencia Nº de actos violentos Militantes políticos / sindicales 71 Jornaleros 43 Edificios públicos / Instituciones 31 Sedes de partidos políticos / sindicatos 30 Fuerzas del Orden 23 Civiles 22 Centros culturales 17 Políticos 15 Obreros 15 Estudiantes 12 131 Atracos a bancos / armerías 10 Bienes personales 8 Colegios 6 Medios de comunicación 6 Monumentos/estatuas 3 Vecinos 2 Otros 31 TOTAL 345 Tabla 14 – Relación de todas las víctimas de todos los actos violentos Si hacemos un balance global de las violencias contestatarias asignadas, observamos una mayoría de episodios de violencias de baja intensidad (219), frente a los de alta intensidad (44) lo cual, dependiendo de su procedencia explican cuáles fueron los fenómenos más empleados por los grupos y por qué. Si empezamos tratando en global las violencias de alta intensidad, observamos que los métodos violentos que se prodigaron más en otras zonas de España no fueron tan empleados en Sevilla. El uso de artefactos explosivos de alta y baja potencia fue la metodología más empleada suponiendo más de la mitad de los actos de alta intensidad, y principalmente empleados por los grupos de extrema izquierda, en especial el GRAPO con nueve actos con explosivos 477 , siendo bastantes de ellos de gran potencia, además de no ser un método no usado por la extrema derecha para algún que otro asalto a sede política. Si a esto le añadimos los siete artefactos desactivados que hemos contabilizado, suponen las acciones que engloban explosivos un total de 30 sobre 43. También los tiroteos o casos con empleos de armas de fuego suponen un número importante, siendo una metodología empleada tanto por ultraderechistas como por extrema izquierda. Atendiendo a los actos de baja intensidad, nos encontramos ante la principal metodología violenta empleada en la provincia de Sevilla. Atendiendo a las distintas variables mencionadas, destacamos tanto atentados materiales como intimidaciones sin violencia física, siendo los primeros un fenómeno mayoritario en las acciones ultraderechistas por la gran cantidad de asaltos a sedes políticas y sindicales, y a centros culturales como librerías, cines o teatros. Las intimidaciones sin violencia física fueron métodos igual de empleado por ambas facciones como amenazas anónimas o falsas alarmas de bomba, colocación de falsos artefactos 477 La cifra puede ser variable por los actos de autoría desconocida 132 adosados a propaganda política, amenazas a pequeños grupos o pintadas en lugares concretos, en las que hay que tener en cuenta también las amenazas de origen desconocido. La extrema derecha destacará mayoritariamente en los casos de agresiones físicas, principalmente debido a que la estrategia de la tensión de aquellos grupos se basaba en agredir a personas de otros grupos, dándose especialmente estos casos durante las campañas electorales o tras manifestaciones de diversos movimientos- También la extrema derecha influye en un mayor número de incidentes en manifestaciones por sus intentos de sabotearlas mediante contramanifestaciones o disturbios. Tipo de violencia Método Ext.D Ext.I D478 TOTAL TOTAL Violencias de alta intensidad Explosivos 4 13 6 23 44 Tiroteos/Armas de fuego 4 4 3 11 Artefactos desactivados - 4 3 7 Acciones con arma blanca 2 - - 2 Secuestro/Intento de secuestro - 1 - 1 Violencias de baja intensidad Atentado material 46 16 2 64 199 Agresiones físicas 27 3 4 34 Atracos armados - 9 1 10 Manifestaciones violentas 18 9 - 27 Intimidación sin violencia física 24 25 15 64 TOTAL 125 84 34 243 243 Tabla 15 – Distribución de todos los actos violentos según su método de violencia Todas estos factores junto a los referentes a la violencia policial influyen sobre la distribución anual de todos actos violentos analizados. Si observamos los tres gráficas lineales anteriores 479 podemos encontrar varias semejanzas entre las gráficas correspondientes a extrema derecha y extrema izquierda, con la del total de actos violentos que encontramos abajo, aunque notables diferencias con la referente a la violencia policial. Para comprender aún más el gráfico nº4, tenemos que fijarnos en el gráfico nº por los que encontramos el número de actos distribuidos por cada año según su autoría. 478 Autoría desconocida 479 Véase gráficos 1, 2 y 3 en los epígrafes 5.2, 5.3 y 5.4 133 La tendencia de la curva es ascendente hasta alcanzar el pico en 1978. Esto se debe principalmente a factores como el progresivo aumento de los actos ultraderechistas desde la muerte de Franco, sobre todo en cuanto a atentados materiales (principalmente centrados entre 1976 y 1979) y agresiones físicas (destacando las campañas electorales de 1977 y 1979); y de extrema izquierda por la influencia del GRAPO hasta alcanzar sus mayores números en 1978 y 1979. Las violencias policiales al principio son mayores, lo que genera que su curva consiga el pico en 1975-1976, para luego descender en 1977 y volver a alcanzar un segundo pico en 1978, por el auge del movimiento jornalero en los años de la provincia. A partir de 1978, la curva comenzará a descender lentamente hasta 1979, manteniéndose un alto nivel de violencia por las intimidaciones y agresiones en las campañas electorales de 1979 o las caravanas de militantes ultraderechistas por municipios de la provincia, por el recrudecimiento del terrorismo de extrema izquierda en Sevilla, en especial en mayo de 1979 por parte del GRAPO, y por el creciente número de manifestaciones ese año de los movimientos jornaleros y estudiantil, generando el uso de la fuerza por parte de la policía en varios casos, y en otros enfrentamientos con militantes de extrema derecha. A partir de 1980, ya el descenso será más pronunciado hasta un número muy pequeño de episodios en 1982, por la desmovilización de muchos de los movimientos protagonistas en los 70, salvo el jornalero. Gráfico 4 – Distribución anual de todos los actos violentos en la provincia de Sevilla Si estos datos también los llevamos al gráfico x correspondiente a la distribución anual de todos los actos violentos, observamos una tendencia en la que, desde los inicios de la Transición en la provincia de Sevilla, los actos de violencia ultraderechista fueron los que más se prodigaron en los primeros años, especialmente entre 1977 y 1979 con más de un 40% de 53 63 76 69 48 22 14 0 10 20 30 40 50 60 70 80 Nov 1975- 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 Distribución anual de los actos violentos en la provincia de Sevilla Número de actos violentos 134 todos los actos recopilados cada año hasta ir poco a poco descendiendo, acaparando en 1980 el mayor número de hechos la extrema izquierda. Esta extrema izquierda irá en tendencia ascendente hasta ser la tendencia con más actos en ese año, pero tratándose esto con cuidado, al aumentar significativamente la cifra por pequeños actos de intimidación sin violencia durante el referéndum autonómico del 28 de febrero en varios municipios. Cabe destacar también como la violencia policial pasa de ser un porcentaje importante de episodios violentos en 1975 y 1976, a descender progresivamente durante los años finales de la década de los 70 y luego volver a ascender hasta abarcar el mayor número de actos violentos en 1981 y 1982, algo debido principalmente a la represión llevada a cabo por los agentes hacia el movimiento jornalero. Gráfico 5- Distribución del número de actos violentos por año según su autoría Si nos fijamos en el lugar en el que se produce cada acontecimiento, atendiendo a las gráfica nº x, observamos en líneas generales como desde finales 1975 hasta 1977, la capital es el principal escenario de la violencia, mientras en los pueblos es poco usual. Es desde 1978 en adelante cuando la tendencia empieza invertirse, disminuyendo progresivamente el número de episodios en el entorno de la capital y aumentando en los municipios de la provincia, con la salvedad del año 1979 debido al “mayo sangriento” llevado a cabo por el GRAPO, lo referente a la cuestión autonómica y las agresiones e intimidaciones en campañas electorales. A partir de 0 5 10 15 20 25 30 35 Nov 1975-1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 Distribución anual de los actos violentos en la provincia de Sevilla Extrema derecha Extrema izquierda Violencia policial Desconocido Otros 135 1980, la provincia supera a la capital en número de acontecimientos, aunque por el cada vez menor número de actos violentos, la diferencia en los datos finales será poco palpable. Estas diferencias a favor de los municipios en los tres últimos periodos sin que la capital pasara a ser completamente un espacio libre de violencia, y la enorme diferencia entre provincia y capital desde 1975 a 1979, han supuesto que dos tercios de todos los actos violentos (un 66,7%) analizados ocurrieron en la capital hispalense, con 231 episodios, siendo el principal foco de violencia durante todo este periodo, mientras que en los municipios de la provincia se dieron un total de 114 episodios violentos. Desglosado por tendencias, la capital supone más actos en cuatro de los cinco factores que hemos tratado y analizado, salvo en la violencia policial, ya que los casos en los municipios casi doblan a los ocurridos en la capital. Gráfico 6 – Distribución anual de actos violentos según dónde sucedieron 480 Aquí se incluyen los dos casos que se producen fuera de la provincia, pero con estrecha relación con municipios. 39 54 48 49 22 10 6 14 9 28 20 26 12 8 0 10 20 30 40 50 60 Nov 1975-1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 Distribución anual de la violencia en Sevilla capital y los municipios de la provincia Sevilla capital Municipios de la provincia LUGAR Ext. Derecha Ext. Izquierda V. policial Desconocido Otros TOTAL % Sevilla 97 68 29 26 11 231 66,7% Provincia480 28 16 56 8 6 114 33,3% TOTAL 125 84 85 34 17 345 100% Tabla 16 – Relación de todos los actos violentos según dónde sucedieron 136 Como ya hemos comentado al final del epígrafe anterior, los hechos ocurridos en la capital hispalense superan mayoritariamente a los ocurridos en los municipios de la provincia, salvo en lo referente a la violencia policial. De este tipo encontramos 29 casos repartidos entre disolución violenta de manifestaciones y detenciones ilegales, por lo que, a la hora de analizar actos violentos con una autoría concreta o desconocida, la cifra se nos queda en 202 hechos. Si echamos un vistazo a las tipologías de los actos violentos en la capital, esta es muy variada, predominando principalmente las tendencias que hemos visto en tablas anteriores. La extrema derecha supone el mayor número de actos en la capital, siendo una inmensa mayoría de baja intensidad; violencia callejera y urbana de no mucha repercusión, y centrada principalmente en ataques a sedes políticas y sindicales, locales culturales y agresiones a militantes políticos. Si atendemos a la extrema izquierda, también predominan los actos de baja intensidad, pero se produce un mayor número de atentados o acciones mayores, sobre todo debido a la incidencia del GRAPO. Tipo de violencia Método Ext. D Ext. I D TOTAL Violencias de alta intensidad Explosivos 2 9 3 14 Tiroteos/Armas de fuego - 4 1 5 Artefactos desactivados - 4 5 9 Acciones con arma blanca 1 - - 1 Secuestro/Intento de secuestro - 1 - 1 Violencias de baja intensidad Atentado material 33 14 2 49 Agresiones físicas 24 3 3 29 Atracos armados - 9 1 10 Manifestaciones violentas 13 11 - 24 Intimidación sin violencia física 24 13 11 47 Violencia policial Manifestaciones 29 OTROS 11 TOTAL 97 68 26 202 Tabla 17- Datos del número de acciones violentas en Sevilla capital La situación de los municipios de la provincia de Sevilla no encuentra un marco común si atendemos a los actos violentos que se producen y si miramos los producidos en la capital. 143 8- FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA Archivos consultados - Archivo Histórico-Provincial de Sevilla (AHPS) - Archivo Histórico de CC.OO. de Andalucía (Sevilla) (AHCCOO-A). Fondo: Sanclemente - Archivo de la Transición (https://archivodelatransicion.es/). 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FLC: Frente de Liberación Catalán FN: Fuerza Nueva. FOP: Fuerzas del Orden Público FRAP: Frente Revolucionario Antifascista y Patriota. FUT: Frente por la Unidad de los Trabajadores. GAVF: Grupos Armados 28 de Febrero. GAL: Grupos Antiterroristas de Liberación. GRAPO: Grupo de Resistencia Antifascista Primero de Octubre. HYTASA: Hilados y Tejidos Andaluces S.A. INE: Instituto Nacional de Estadística JDA: Junta Democrática de Andalucía. JDE: Junta Democrática de España. JGR: Joven Guardia Roja. LCR: Liga Comunista Revolucionaria. MAE: Movimiento Anticomunista Español MCA: Movimiento Comunista de Andalucía OMLE: Organización Marxista-Leninista Española ORT: Organización Revolucionaria de Trabajadores. PA: Partido Andalucista, PC (r): Partido Comunista Reconstituido. PC (ml): Partido Comunista Marxista- Leninista. PCA: Partido Comunista de Andalucía. PCD: Plataforma de Convergencia Democrática. PCE: Partido Comunista de España. PP: Partido Popular. PSA: Partido Socialista Andaluz. PSLA: Partido Social Liberal Andaluz. PSOE: Partido Socialista Obrero Español. PSP: Partido Socialista Popular. PT: Partido Tradicionalista PTA: Partido del Trabajo Andaluz PTE: Partido del Trabajo Español SAT: Sindicato Andaluz de Trabajadores SOC: Sindicato de Obreros del Campo. TOP: Tribunal de Orden Público. UCD: Unión de Centro Democrático. UGT: Unión General de Trabajadores. URA: Unión Regional Andaluza. USO: Unión Sindical Obrera. Tabla 20 – Relación de todas las siglas y abreviaturas del presente trabajo