Hacia una tipología empresarial basada en los factores explicativos de la intensidad innovadora: una aplicación empírica
Abstract
En este artículo se elabora una tipología empresarial basada en la intensidad innovadora de las organizaciones de un territorio. Las características empresariales seleccionadas en el estudio forman un conjunto coherente de variables, ya que pertenecen a un modelo explicativo de la intensidad innovadora cuyo núcleo es la capacidad innovadora. Un estudio exploratorio con pymes en la provincia de Sevilla ha permitido contrastar este modelo y determinar los rasgos más significativos de las empresas con similar intensidad innovadora. Tanto el modelo como la tipología son instrumentos de diagnóstico de la realidad empresarial del territorio que resultan consistentes con el enfoque interactivo de la innovación.
Full text
Martínez, J.A.; Gamero, J.; Tamayo, J.A. Hacia una tipología empresarial... Revista Europea de Dirección y Economía de la Empresa, vol. 20, núm. 1 (2011), pp. 143-160 ISSN 1019-6838 143 Hacia una tipología empresarial basada en los factores explicativos de la intensidad innovadora: una aplicación empírica Juan Antonio Martínez Román • Javier Gamero Rojas • Juan Aurelio Tamayo Gallego 1 Universidad de Sevilla RECIBIDO: 16 de febrero de 2009 ACEPTADO: 17 de septiembre de 2010 Resumen: En este artículo se elabora una tipología empresarial basada en la intensidad innovadora de las organizaciones de un territorio. Las características empresariales seleccionadas en el estudio forman un conjunto coherente de variables, ya que pertenecen a un modelo explicativo de la intensidad innovadora cuyo núcleo es la capacidad innovadora. Un estudio exploratorio con pymes en la provincia de Sevilla ha permitido contrastar este modelo y determinar los rasgos más significativos de las empresas con similar intensidad innovadora. Tanto el modelo como la tipología son instrumentos de diagnóstico de la realidad empresarial del territorio que resultan consistentes con el enfoque interactivo de la innovación. Palabras clave: Innovación / Capacidad innovadora / Comportamiento innovador / Tipología de empresas innovadoras. Approach to a Business Typology Based on Factors Explaining Innovative Intensity: An Empirical Application Abstract: This article describes a business typology based on the innovative intensity of the organizations in a region. Business characteristics selected for the study form a coherent set of variables as they belong to a model explaining innovative intensity and centered on innovative capacity. A study exploring SMEs in the province of Seville has allowed us to contrast this model and determine the most meaningful characteristics of businesses with a similar innovative intensity. Both the model and the typology are diagnostic instruments for determining the business situation in a region. The two instruments are consistent with the interactive focus of innovation. Key Words: Innovation / Innovative capability / Innovative behavior / Typology innovative businesses. INTRODUCCIÓN Los enfoques evolucionistas estudian los procesos económicos de generación y difusión de innovaciones, destacando el protagonismo de las empresas innovadoras y reconociendo la necesidad de mejorar el conocimiento científico de estas organizaciones (Nelson y Winter, 1982; Freeman, 1988). Los estudiosos de los sistemas de innovación han puesto de manifiesto la relevancia del factor empresarial en los resultados innovadores (Lundvall, 1992; Nelson, 1993; Edquist, 1997; Furman et al., 2002). Resulta muy interesante, por tanto, investigar los rasgos organizativos que contribuyen a la innovación en contextos específicos. En este trabajo se busca, en primer lugar, comprender mejor la innovación empresarial estudiando los factores o las variables que impulsan más intensamente la innovación para, en segundo lugar, elaborar una tipología de la empresa innovadora. Para conseguir el primer objetivo se formulará un modelo del comportamiento innovador coherente con el enfoque interactivo de la innovación –cuyo planteamiento presenta diferencias con el enfoque de patrones de innovación–, que se centra en el estudio de la innovación tecnológica de las empresas industriales con actividades de I+D. Tras la elaboración del marco teórico, se realiza un estudio empírico que confirma la validez estadística del modelo propuesto. Este será el punto de partida por el que se planteará el segundo objetivo: la caracterización de las empresas de un territorio según el nivel de innovación. Esta tipología se obtendrá a partir de las variables explicativas del modelo que resulten más significativas para este nuevo análisis y sin emplear ningún criterio apriorístico de estratificación en la formación de grupos. Este artículo se estructura como sigue: después de esta breve introducción, se establece el marco teórico del estudio, justificándose y describiéndose el modelo. A continuación se indican los criterios de selección de la muestra y su estructura, para continuar con la contrastación del modelo. Seguidamente, se determinan las variables más significativas y se elabora una tipología basada en la intensidad innovadora. Finalmente, se valoran los principales resultados y se ofrecen las conclusiones.
Martínez, J.A.; Gamero, J.; Tamayo, J.A. Hacia una tipología empresarial... Revista Europea de Dirección y Economía de la Empresa, vol. 20, núm. 1 (2011), pp. 143-160 ISSN 1019-6838 144 MARCO TEÓRICO Y MODELO DEL COMPORTAMIENTO INNOVADOR La innovación es una actividad integral que implica a toda la organización (Nelson y Winter, 1982; Rothwell y Gardiner, 1985; Kline, 1985; Kline y Rosenberg, 1986; Dankbaar, 1993; Drazin y Schoonhoven, 1996; Arend, 1999) y que condiciona el comportamiento organizativo (Wakelin, 1998). A pesar de esto, en la investigación empírica se recurre frecuentemente a soluciones más tradicionales basadas en indicadores de inputs y outputs del proceso, propios de los modelos lineales de innovación, como el gas- to total en I+D y el número de patentes registradas, que excluyen a las unidades productivas de carácter no industrial y a las que invierten poco o nada en I+D. Estas investigaciones relegan a un segundo plano los fundamentos del comportamiento innovador, por lo que, si bien ofrecen una perspectiva útil para el estudio de la innovación, se han de complementar con otros enfoques. El estudio de las variables organizativas que condicionan la innovación ofrece una vía adicional interesante para comprender el comportamiento innovador de las empresas. El comportamiento innovador es un fenómeno complejo, influido por factores internos y externos difíciles de valorar en la práctica2, y un importante factor explicativo de la trayectoria innovadora de las empresas. Uno de los principales condicionantes de esta conducta es la capacidad innovadora (Cohen y Levinthal, 1990; Prahalad y Hamel, 1990; Roussel et al., 1991; Boynton y Victor, 1991; Rosenberg, 1993; Amit y Schoemaker, 1993; Baden-Fuller y Pitt, 1996; Koschatzky, 1998; Clark y Ken, 1998), cuyo desarrollo exige la adaptación de la organización a las necesidades del proceso innovador (Mintzberg, 1990; Landier, 1992; Nonaka y Takeuchi, 1995; Marquardt, 1996). Por tanto, plantear un modelo del comportamiento innovador basado en la capacidad puede ser útil para el análisis empírico de la innovación en un territorio y una solución coherente con el enfoque interactivo. La capacidad innovadora adquiere un papel relevante en este planteamiento. Pero, ¿en qué consiste la capacidad innovadora? Baden-Fuller y Pitt (1996) y Nueno (1998a) sugieren la existencia de las tres dimensiones de la capacidad innovadora (figura 1): la dimensión conocimien- to será básica para generar innovaciones, asimilar las tecnologías disponibles e imitar a la competencia; los recursos humanos, como eje fundamental, incluiría el conjunto de variables que gira en torno al capital humano, entre las que se encuentran el estilo de dirección, el nivel de formación de la plantilla y la propia cultura organizativa interiorizada por los miembros de la organización; la dimensión organización se relaciona directamente con la estructura organizativa apropiada para el desarrollo de las innovaciones. Este esquema ha sido un marco útil para sintetizar las aportaciones de distintos autores sobre el comportamiento innovador de las organizaciones. Figura 1.- Dimensiones internas de la innovación empresarial Conocimiento Organización Recursos humanos FUENTE: Elaboración propia. En el cuadro 1 se resumen algunas de las contribuciones teóricas referidas a cada dimensión interna de la innovación empresarial, así como las consecuencias teóricas que pueden tener sobre la innovación en casos extremos. A partir de este estudio se han seleccionado una serie de categorías de variables asociadas a cada dimensión de la capacidad innovadora3. Las referencias directas que apoyan la selección de esas categorías provienen principalmente de la revisión de la literatura que aparece resumida en el cuadro 1. Como componentes de la “dimensión conocimiento” se incluirán en el modelo la investigación y desarrollo, la incorporación de nuevos miembros y el aprendizaje y capacitación. Estas categorías ofrecen información sobre la extensión –individual u organizativa–, el grado de
Martínez, J.A.; Gamero, J.; Tamayo, J.A. Hacia una tipología empresarial... Revista Europea de Dirección y Economía de la Empresa, vol. 20, núm. 1 (2011), pp. 143-160 ISSN 1019-6838 145 formalización –tácito o explícito– y las fuentes del conocimiento –internas o externas–, características que resultan determinantes del proceso de creación del conocimiento en la empresa. En el caso de la investigación y desarrollo, hay que señalar que el esfuerzo en I+D aparece como indicador del conocimiento organizativo explícito de carácter tecnológico que acumulan las empresas (Von Krogh et al., 1994; Nonaka y Takeuchi, 1995; Davenport y Prusak, 1998). Este conocimiento puede tener origen interno –señalando en este caso el nivel de autonomía tecnológica– o externo –cuando existe cooperación tecnológica–, y suele representar el esfuerzo innovador de las empresas en los estudios empíricos realizados en el sector industrial y servicios afines. Las patentes registradas también se incluyen en esta categoría como un indicador fiable del nivel de generación y apropiación del conocimiento organizativo explícito en las empresas (OECD, 1997; Furman et al., 2002). La incorporación de nuevos miembros, por su parte, aparece en la literatura como un factor destacado en la entrada de conocimiento individual, tácito y externo en las organizaciones, destacando su importancia en el caso de las empresas de mayor edad y tamaño (Cohen y Levinthal, 1990; Senge, 1992; Pearce, 1993; Feldman, 1995; Nonaka y Takeuchi, 1995). Por último, la categoría aprendizaje y capacitación impulsa la conducta innovadora de la empresa y estimula la creatividad de los individuos (Damanpour, 1991; Senge, 1992; Argyris, 1993; Nonaka y Takeuchi, 1995; Davenport y Prusak, 1998). Esta categoría representa, principalmente, la generación y acumulación de conocimiento individual, tácito e interno en la empresa. Bajo este concepto se incluyen aquellos aspectos relativos a la generación de conocimiento que, en contraste con el obtenido por medio de la formación –de naturaleza fundamentalmente ex- Cuadro 1.- Factores dimensionales de la capacidad innovadora FACTORES DIMENSIONALES – + REFERENCIAS CONOCIMIENTO Acumulación de conocimiento Irregularidad innovadora No intencionalidad Trayectoria innovadora Intencionalidad Pedler et al. (1991), Swieringa y Wierdsma (1995), Nonaka y Takeuchi (1995), Andreu y Ciborra (1996) Fuentes básicas del conocimiento Externas (dependencia) Internas (autonomía) Senge (1992), Landier (1992), Dodgson (1993), Sánchez y Heene (1997) Tipo de conocimiento Adaptativo Carácter incremental Rupturista Carácter radical Machlup (1980), Nueno (1998), Schumpeter (1976, 1996), Swieringa y Wierdsma (1995) Generación de conocimiento Dependencia decisional Nivel individual Dependencia funcional (falta de autonomía) Autonomía decisional en grupos multidisciplinares Resolución de imprevistos Senge (1992), Nonaka y Takeuchi (1995), Andreu y Sieber (1996) Localización conocimiento Desconocimiento funcional de la organización Conocimiento funcional de la organización Pedler et al. (1991), Prusak (1997) RECURSOS HUMANOS Estilo dirección Baja tolerancia al riesgo Visión a corto plazo Sistema de mando y control Alta tolerancia al riesgo Visión a largo plazo Sistema participativo Mintzberg (1990), Drucker (1988, 1997), Schein (1988), Aoki (1990) Plantilla Baja cualificación Alta eventualidad Alta cualificación Baja eventualidad Pearce (1993), Feldman (1995) Sistemas de formación No existen Sí existen Mintzberg (1990), Freel (2005), Johnson et al. (1995) Aptitud individual Barreras al aprendizaje Aversión a responsabilidades y al compromiso Espíritu de superación Toma de responsabilidades y aptitud de compromiso Senge (1992), Argyris (1993), Probst y Büchel (1995), Nonaka y Takeuchi (1995) ORGANIZACIÓN Diseño organizativo Jerárquicas y rígidas División del trabajo Burocracia Planas y flexibles Equipos multidisciplinares Adhocracia y redes Mintzberg (1990), Marquard (1996), Bennet y O’Brien (1994), Mayo y Lank (1994), Redding y Vatalanello (1994) Mecanismos de coordinación y control Comunicación limitada a procedimientos Supervisión estricta Comunicación flexible e informal Adaptación mutua Mintzberg (1990), Swieringa y Wierdsma (1995), Handy (1992, 1995) Nivel de centralización Alta centralización Alta descentralización Mintzberg (1990), Landier (1992) FUENTE: Elaboración propia.
Martínez, J.A.; Gamero, J.; Tamayo, J.A. Hacia una tipología empresarial... Revista Europea de Dirección y Economía de la Empresa, vol. 20, núm. 1 (2011), pp. 143-160 ISSN 1019-6838 146 terna (Mintzberg, 1990)–, se desarrolla en el interior de la empresa. El conocimiento tácito experto generado en la empresa es la principal fuente del conocimiento organizativo (Nonaka y Takeuchi, 1995; Davenport y Prusak, 1998; Davenport et al., 1998). Para la descripción de la “dimensión recursos humanos” se han considerado tres elementos fundamentales: el nivel de formación y actitud de la plantilla, los criterios de promoción y recompensa y la tolerancia al riesgo. El nivel de formación y actitud de la plantilla favorece la innovación al facilitar el aprendizaje y la generación de nuevas ideas en la empresa (Damanpour, 1991; Nonaka y Takeuchi, 1995). Las organizaciones inteligentes necesitan la actitud favorable de todos hacia la innovación para que la flexibilidad y la descentralización funcional contribuyan a la creatividad y a la difusión del conocimiento. Por el contrario, la aversión a las novedades y al aprendizaje, la hostilidad hacia la corresponsabilidad o el aislamiento voluntario son aspectos que figuran en la literatura como importantes frenos a la innovación (Senge, 1992; Argyris, 1993; Probst y Büchel, 1995). La cultura y la dirección de la empresa debe apoyar la conducta innovadora del personal (Zaltman et al., 1973; Mintzberg, 1990; Nonaka y Takeuchi, 1995), siendo especialmente importante que los individuos perciban la relación entre recompensas y méritos para estar motivados (Amabile, 1998). En este sentido, adquiere relevancia la existencia de criterios de promoción y recompensas. También en las organizaciones que innovan es importante propiciar la tolerancia al riesgo, fomentando que los empleados asuman iniciativas (Schein, 1988; Mintzberg, 1990; Drucker, 1997). Por ello, la tolerancia al riesgo figura como rasgo característico de la conducta innovadora (Jaworski y Kohli, 1993; Brockman y Morgan, 2003; Gudmunson et al., 2003). La “dimensión organización” incluye cuatro categorías de variables: nivel de descentralización o autonomía, trabajo en equipo, grado de supervisión y control y orientación al mercado. En el primer caso, una extensa literatura señala que cierto nivel de autonomía es imprescindible en las organizaciones descentralizadas, y que contribuye a la innovación (Zaltman et al., 1973; Mintzberg, 1990; Swieringa y Wierdsma, 1995; Landier, 1992; Handy, 1992; Brockman y Morgan, 2003). Los comités y equipos de trabajo, por su parte, son dispositivos de enlace que incrementan la adaptación mutua, propician que surjan ideas y parecen favorecer, por tanto, la innovación. Así, los equipos de trabajo son muy frecuentes en las estructuras orgánicas en las que el comportamiento innovador es más característico (Mintzberg, 1990; Cohen y Levinthal, 1990; Landier, 1992; Redding y Catalanello, 1994; Brockman y Morgan, 2003). Con respecto al grado de supervisión y control –relacionado con el mecanismo coordinador de la supervisión directa–, es un factor que inhibe el comportamien- to innovador, especialmente si, como es habitual en las grandes empresas, este se realiza burocráticamente. Sin embargo, en empresas de menor dimensión con estructuras simples puede contribuir a la innovación (Mintzberg, 1990). Por último, la orientación al mercado (market focus) suele favorecer la actividad innovadora, facilitando la permeabilidad del conocimiento y la participación de clientes y de otros agentes externos en el proceso innovador de la empresa (Senge, 1992; Andreu y Sieber, 1996; Hurley y Hult, 1998; Gudmunson et al., 2003). La revisión anterior nos ha permitido identificar unas categorías de variables propias de la capacidad innovadora que, como se verá, es parte sustancial del modelo del comportamiento innovador propuesto en este trabajo. Además, el modelo incorpora otras categorías de variables que son habituales en los estudios de patrones de innovación empresarial en el ámbito espacial español (Gumbau, 1997; Buesa y Molero, 1998a, 1998b; Fonfría, 1999; Galende y De la Fuente, 2003) y que agruparemos en dos conjuntos: los factores contextuales y el entorno. Entre los factores contextuales más frecuentes se hallan la edad, el tamaño, el sector de actividad, las fuentes de financiación y la cooperación interempresarial, mientras que entre las características del entorno podemos encontrar el nivel de rivalidad y la ayuda o soporte institucional de la innovación. Los factores contextuales son habituales en las investigaciones de ámbito espacial y sectorial. En estos trabajos, la edad o la antigüedad de la empresa son un referente de la experiencia acumulada, una reserva de conocimientos y un
Martínez, J.A.; Gamero, J.; Tamayo, J.A. Hacia una tipología empresarial... Revista Europea de Dirección y Economía de la Empresa, vol. 20, núm. 1 (2011), pp. 143-160 ISSN 1019-6838 147 indicador de la capacidad de emprender nuevos proyectos, mientras que el tamaño o la dimensión están asociados a las capacidades internas y a los recursos disponibles para la innovación en las empresas. Las fuentes de financiación también adquieren un papel destacado en este tipo de investigaciones. La mayoría de los trabajos han centrado su atención en la financiación propia, dejando patente su importancia en el desarrollo de los proyectos de innovación (Galende y De la Fuente, 2003; Gudmunson et al., 2003). Sin embargo, los recursos ajenos no han recibido la misma atención (Giudici y Paleari, 2000), quizás por la escasa penetración de instrumentos específicos de financiación de la innovación en la mayoría de las empresas y especialmente en las pymes (capital riesgo, préstamos participativos, business angels4) (Vela, 2006). La cooperación interempresarial, por su parte, ha sido obje- to de numerosos estudios que han analizado la influencia de diversos aspectos sobre los resultados innovadores de las empresas cooperantes (Jarrillo, 1988; Senge, 1992; Dodgson y Rothwell, 1994; OECD, 1997; Tsai, 2001; Galende y De la Fuente, 2003) como, por ejemplo, el objetivo –I+D, producción, distribución, etc.–, la localización, la dimensión productiva de los participantes y el tipo de formalización del acuerdo. En otros trabajos se ha señalado desde diversas perspectivas la influencia del entorno en la innovación (Nelson y Winter, 1982; Pavitt, 1984; Abernathy y Clark; 1985; Dosi et al., 1990; Malerba y Orsenigo, 1995). Así, la rivalidad y el dinamismo de la competencia aparece como un condicionante del comportamiento innovador de las empresas (Porter, 1982; Mintzberg, 1990), mientras que el respaldo institucional o apoyo institucional –infraestructuras tecnológicas, incentivos financieros y fiscales a la creación y aplicación de nuevas tecnologías, etc.– figura generalmente como un elemento que favorece la creación y la difusión tecnológica y la actividad innovadora de las empresas (Acs et al., 1992; Nelson, 1993; Edquist, 1997; Anselin et al., 1997; Koschatzky, 1998). En los últimos años la gestión de calidad ha tenido una gran trascendencia para la organización. Las normas de calidad fomentan la mejora continua o incremental en la empresa mediante la aplicación de técnicas como los sistemas de comunicación y control y los grupos de trabajo que contribuyen a la innovación. Diversos estudios han confirmado la existencia de una significativa correlación positiva entre la calidad y la innovación en productos (Cooper, 1990; Cooper y Kleinschmidt, 1995; Rucci et al., 1998; Cho y Pucik, 2005). Esta categoría ha sido incluida entre los factores contextuales ya que, al no contribuir necesariamente al aumento de la capacidad innovadora, no parece conveniente incluirla con carácter general entre sus dimensiones básicas. Con todas las categorías de variables anteriormente citadas se ha elaborado el modelo teórico del comportamiento innovador de la figura 2. Dicho modelo se inspira inicialmente en los planteados por Russell (1990) y Hurley y Hult (1998), si bien se completa con las aportaciones señaladas. En él hay tres categorías de variables explicativas: capacidad innovadora, factores contextuales y entorno, que inciden en los resultados innovadores en productos y procesos. En la innovación en productos se valorará la radicalidad de la innovación en el entorno específico de la empresa (OECD, 1997). El grado de radicalidad o intensidad innovadora en bienes y servicios cuantifica el comportamiento innovador por ser una manifestación del conocimiento rupturista, considerado la esencia de la innovación (Machlup, 1980; Swieringa y Wierdsma, 1995; Nonaka y Takeuchi, 1995; Wakelin, 1998; Nueno, 1998b). La innovación en procesos incluirá todas las actividades directamente relacionadas con el lanzamiento de un nuevo producto y aquellas otras vinculadas a algún proyecto de innovación tecnológica (OECD, 1997). En ambos casos se considera la intensidad innovadora en nuevos procesos o mejoras de la producción y en las novedades introducidas en las áreas de organización, gestión y comercialización (Russell, 1990). Implícitamente, la validación estadística del modelo planteado implica el contraste de la siguiente hipótesis: • H1: La variable explicada intensidad innovadora puede expresarse a través de un modelo lineal integrado por variables explicativas referidas a la capacidad innovadora, a los factores contextuales y al entorno.
Martínez, J.A.; Gamero, J.; Tamayo, J.A. Hacia una tipología empresarial... Revista Europea de Dirección y Economía de la Empresa, vol. 20, núm. 1 (2011), pp. 143-160 ISSN 1019-6838 148 METODOLOGÍA Y ESTRUCTURA DE LA MUESTRA La innovación es un proceso complejo, heterogéneo, específico y condicionado por las características del contexto (Rosenberg, 1993), por este motivo una amplia literatura coincide en señalar la importancia de estudiar la innovación en el ámbito local (Cooke et al., 1997; Anselin et al., 1997; Audretsch, 1998; Porter y Stern, 2001). En este caso, se ha elegido Sevilla por ser una provincia representativa de la actividad económica y empresarial de Andalucía cuyas cifras difieren de la media nacional, según los datos de la Contabilidad Regional de España (INE: Serie 1995-2008, base 2000). La muestra ha sido seleccionada mediante una variedad de muestreo aleatorio corregido para adaptarse lo mejor posible a las ratios sectoriales del Directorio Central de Empresas en Sevilla (DIRCE, 2004)5, como figura en el cuadro 2. Los datos muestrales se han obtenido mediante entrevistas personales con cuestionario a empresarios y CEO de 80 empresas relevantes de todos los sectores productivos de la provincia, según la valoración de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES) a partir de sus datos de afiliados6. Con este procedimiento se busca aumentar el valor del análisis exploratorio en la medida que las empresas seleccionadas pertenecen al grupo de organizaciones más influyentes en el mercado, y la competencia sectorial dentro del marco geográfico de la investigación. Este tipo de metodologías es habitual en estudios empíricos de carácter exploratorio, que buscan contrastar modelos explicativos de la innovación en contextos específicos (Darroch, 2005; Montalvo, 2006; Marcati et al., 2008). Por sectores, hay un sesgo favorable a la industria por la importancia que normalmente tiene la I+D+i en este tipo de actividades, mientras que los servicios tienen menor participación por incluir diversas actividades generalmente poco Figura 2.- Modelo de comportamiento innovador basado en la capacidad innovadora Conocimiento Organización Factor humano FACTORES CONTEXTUALES Edad Tamaño Cooperación interempresarial Normas de calidad Financiación: -Recursos propios -Recursos ajenos Rivalidad y dinamismo competencia Incorporación de nuevos miembros Formación y actitud de la plantilla Aprendizaje y capacitación Criterios de promoción y recompensas INNOVACIÓN EN PRODUCTOS INNOVACIÓN EN PROCESOS Investigación y desarrollo Tolerancia al riesgo Respaldo institucional ENTORNO CAPACIDAD INNOVADORA Conocimiento Recursos humanos Autonomía (Nivel de descentralización) Dispositivos enlace/Comunic. (Trabajo en equipo) Poder jerarquía (Supervisión y control) Orientación al mercado ()market focus Organización FUENTE: Elaboración propia.
Martínez, J.A.; Gamero, J.; Tamayo, J.A. Hacia una tipología empresarial... Revista Europea de Dirección y Economía de la Empresa, vol. 20, núm. 1 (2011), pp. 143-160 ISSN 1019-6838 149 innovadoras, como el pequeño comercio. La agricultura, por su parte, aparece representada por su importancia en la economía sevillana, aunque no figure en el DIRCE. Por ramas de actividad, hay que señalar que los datos abarcan el 89,4% de las categorías con establecimientos en Sevilla. Sólo tres grupos de actividades se hallan poco representados: el comercio al por menor (grupo 52), con una desviación de -16,57%, la construcción (grupo 45), con una diferencia de -5% y el transporte terrestre (grupo 60) con una divergencia de -4,08%. El resto de los grupos están sobrerrepresentados (diferencias positivas en la muestra) o tienen una pequeña diferencia negativa que hemos considerado admisibles (porcentaje igual o inferior al 1,25%). Las diferencias por nivel tecnológico muestran un diferencial del 13,16% favorable a las actividades más tecnológicas7, dada su propensión innovadora, mientras que por tamaño predominan las organizaciones medianas y grandes, ya que la dimensión media de las empresas más importantes suele ser mayor que la de sus competidores. En resumen, podemos señalar la existencia de ses- Cuadro 2.- Estructura de la muestra DIRCE (en %) MUESTRA (en %) DIFERENCIA MUESTRA-DIRCE (en %) SECTORES PRODUCTIVOS Agricultura 0,00 3,75 3,75 Industria 10,04 25,00 14,96 Construcción 11,25 6,25 -5,00 Servicios 78,71 65,00 -13,71 RAMAS DE ACTIVIDAD (CNAE-93) 01 Agricultura, ganadería, caza y servicios 3,75 3,75 15 Industria de productos alimenticios y bebidas 1,75 3,75 2,00 18 Industria de la confección y de la peletería 0,50 2,50 2,00 22 Edición, artes gráficas y reproducción de soportes grabados 0,79 3,75 2,96 24 Industria química 0,27 2,50 2,23 27 Metalurgia 0,06 1,25 1,19 28 Fabricación prod. metálicos, excepto maquinaria y equipo 2,10 3,75 1,65 29 Industria construcción maquinaria y equipo mecánico 0,56 1,25 0,69 30 Fabricación de máquinas de oficina y equipos informáticos 0,07 1,25 1,18 32 Fabric. de material electrón.; fabric. equipo y aparatos radio 0,03 1,25 1,22 34 Fabricación de vehículos de motor, remolques y semirrem. 0,08 1,25 1,17 36 Fabricación de muebles; otras industrias manufactureras 1,16 1,25 0,09 37 Reciclaje 0,00 1,25 1,25 45 Construcción 11,25 6,25 -5,00 50 Venta, mantenim. y rep. vehículos, motocicletas y ciclomot. 4,10 5,00 0,90 51 Comercio por mayor e intermed. excepto vehículo motor 8,40 11,25 2,85 52 Comercio por menor, excepto comercio vehículos motor 21,57 5,00 -18,57 55 Hostelería 9,07 10,00 0,93 60 Transporte terrestre; transporte por tuberías 5,33 1,25 -4,08 63 Actividades anexas a los transportes; activ. agencias viajes 1,15 2,50 1,35 64 Correos y telecomunicaciones 0,31 2,50 2,19 67 Actividades auxiliares a la intermediación financiera 0,94 1,25 0,31 70 Actividades inmobiliarias 3,22 2,50 -0,72 72 Actividades informáticas 0,70 3,75 3,05 73 Investigación y desarrollo 0,13 1,25 1,12 74 Otras actividades empresariales 8,94 15,00 6,06 80 Educación 2,50 1,25 -1,25 92 Actividades recreativas, culturales y deportivas 2,15 1,25 -0,90 93 Actividades diversas de servicios personales 2,25 1,25 -1,00 TAMAÑO EMPRESARIAL % empresas de 1 a 5 empleados 76,73 10,00 -66,73 % empresas de 6 a 9 empleados 10,23 16,25 6,02 % empresas de 10 a 19 empleados 7,56 16,25 8,69 % empresas de 20 a 49 empleados 3,78 21,25 17,47 % empresas de 50 a 99 empleados 0,99 21,25 20,26 % empresas con 100 o más empleados 0,72 15,00 14,28 FUENTE: Elaboración propia.
Martínez, J.A.; Gamero, J.; Tamayo, J.A. Hacia una tipología empresarial... Revista Europea de Dirección y Economía de la Empresa, vol. 20, núm. 1 (2011), pp. 143-160 ISSN 1019-6838 150 gos muestrales que han favorecido al sector industrial, a las actividades de mayor intensidad tecnológica y a las empresas con mayor tamaño. CONTRASTE EMPÍRICO DEL MODELO En el cuadro 3 figuran las 33 variables explicativas y las 4 variables por explicar utilizadas en el contraste del modelo. Hay variables con escala numérica, dicotómicas y otras con escala ordinal. Se han elaborado unos constructos o supravariables para sintetizar en una magnitud unidimensional toda la información sobre el esfuerzo en I+D (variables x311 a x314) y sobre la intensidad innovadora (nivel de radicalidad) de las innovaciones (variables y1 a y4), quedando finalmente el modelo con 33 variables explicativas y con una variable explicada (CI). El constructo de innovación se ha obtenido del siguiente modo: Cuadro 3.- Variables del modelo VARIABLES EXPLICATIVAS CATEGORÍAS DESCRIPCIÓN TIPO DE VARIABLE Edad Número de años desde su constitución Numérica x1 Tamaño Número de trabajadores en plantilla Numérica x2 Financiación Autofinanciación: orientada al crecimiento Autofinanciación: para reducir financiación ajena Autofinanciación: importancia en la planificación Financiación ajena c/p: facilidad para obtenerla Financiación ajena m/p: facilidad de obtenerla Financiación ajena l/p: facilidad de obtenerla Ordinal Ordinal Ordinal Ordinal Ordinal Ordinal x5 x6 x7 x8 x9 x10 Cooperación Acuerdos de cooperación interempresarial Dicotómica x25 FACTORES CONTEXTUALES Calidad Posesión de un certificado oficial de calidad Dicotómica x33 CONOCIMIENTO Incorporación miembros Variación plantilla durante 3 años anteriores (% total plantilla) Variación prevista en los próximos 3 años (% total plantilla) Ordinal Ordinal x3 x4 Aprendiz. y capacitación Valor del aprendizaje realizado durante las tareas: directivos Valor del aprendiz. realizado durante las tareas: no directivos Nivel de autonomía tecnológica de la empresa Ordinal Ordinal Ordinal x13 x14 x23 Investigación y desarrollo I+D interna (% sobre total presupuesto) I+D externa (cooperación tecnológica con empresas) I+D externa (cooperación con instituciones tecnológicas) I+D externa (adquisición de tecnología) Constructo de esfuerzo en I+D (interno y externo) Posesión de patentes oficiales (o en trámite registral) x311 x312 x313 x314 Ordinal Ordinal Ordinal Ordinal Dicotómica x31 x32 RECURSOS HUMANOS Form. y actitud plantilla % de directivos con titulación universitaria % de no directivos con titulación universitaria Importancia de la motivación intrínseca en la plantilla Ordinal Ordinal Ordinal x11 x12 x30 Promoción y recomp. La creatividad entre los criterios de promoción/recom. directivos La creatividad entre los criterios promoción/recom. no directivos Ordinal Ordinal x28 x29 Tolerancia al riesgo Capacidad de asumir el fracaso del proceso innovador Ordinal x27 ORGANIZACIÓN Autonomía (descentraliz.) Nivel de autonomía decisional de directivos Nivel de autonomía decisional de no directivos Ordinal Ordinal x15 x16 Dispositivos de enlace Existencia de grupos especializados en resolución de problemas Existencia de grupos de trabajo permanentes Dicotómica Dicotómica x18 x19 Poder de la jerarquía Nivel de supervisión y control jerárquico Ordinal x17 CAPACIDAD INNOVADORA Orientación al mercado Grado de colaboración con los principales clientes Ordinal x24 Rivalidad y dinamismo Nivel de rivalidad competitiva en el mercado Evolución prevista de esta rivalidad competitiva Ordinal Ordinal x20 x21 ENTORNO Respaldo institucional Rapidez en los cambios competitivos (complejidad) Respaldo recibido desde las Administraciones Públicas Ordinal Ordinal x22 x26 VARIABLES EXPLICADAS CATEGORÍAS DESCRIPCIÓN ESCALAS Y VARIABLES Innovación en productos Grado de radicalidad de las innovaciones en productos durante los 3 años anteriores Grado de radicalidad de las innovaciones en productos previstas para los próximos 3 años y1 y2 Ordinal Ordinal INNOVACIÓN Innovación en procesos Grado de radicalidad de las innovaciones en procesos durante los 3 años anteriores Grado de radicalidad de las innovaciones en procesos previstas para los próximos 3 años y3 y4 Ordinal Ordinal Constructo de innovación (grado de radicalidad en productos y procesos) CI FUENTE: Elaboración propia.
Martínez, J.A.; Gamero, J.; Tamayo, J.A. Hacia una tipología empresarial... Revista Europea de Dirección y Economía de la Empresa, vol. 20, núm. 1 (2011), pp. 143-160 ISSN 1019-6838 151 CI = 2 (2y1 + y2) + (2y3 + y4) donde las innovaciones realizadas tienen doble importancia que las previstas y las innovaciones en producto doble peso que las innovaciones en procesos productivos, gerenciales, de marketing, distribución, etc. El constructo de I+D, por su parte, tiene la siguiente expresión matemática: x31 = 3x311 + 2 [max (x312, x313)] + x314 Esta formulación pondera más la creación de conocimiento organizativo por parte de la empresa y otorga menos importancia a las fórmulas de adquisición de conocimiento, ya que restan autonomía y crean dependencia tecnológica. Las ponderaciones utilizadas en ambos constructos se fundamentan en las opiniones de un panel de expertos y en investigaciones precedentes (Wakelin, 1998; Roper y Love, 2002). Para validar estadísticamente el modelo se ha demostrado que el ajuste conseguido es significativamente mejor que la hipótesis nula, según la cual el ajuste es debido sólo al azar. Para contrastar la hipótesis H1 se ha aplicado el test de significación F-Snedecor (cuadro 4). Una exploración previa de la asimetría y la curtosis de las variables nos indica que en todos los casos la forma es razonable, excepto en la edad y el tamaño, donde aparece un comportamiento lognormal que aconseja la transformación logarítmica en ambos casos. Tampoco se han detectado problemas de colinealidades entre las variables explicativas. Como se puede apreciar en el cuadro 4, los resultados señalan que el modelo lineal compuesto por variables explicativas referidas a la capacidad innovadora, a los factores contextuales y al entorno tiene un coeficiente de determinación R2 significativamente elevado (0,5505), con un valor de probabilidad inferior al 5% (0,047), quedando, por tanto, contrastado empíricamente. Cuadro 4.- Test de F-Snedecor del modelo lineal del comportamiento innovador R2 GRADOS DE LIBERTAD VALOR DE F-SNEDECOR p-VALUE Modelo lineal 0,5505 33, 46 1,707 0,047 FUENTE: Elaboración propia. El cuadro 5 muestra los coeficientes de regresión, los valores normalizados y los p-value. Como puede observarse, 10 de las variables explicativas del modelo han resultado significativas, con un p-value<0,05, pudiéndose realizar un estudio parcial de esas variables mediante sus coeficientes normalizados8. Los datos señalan que las variables significativas tienen más importancia en la regresión que el resto de las variables explicativas, y que su peso en términos absolutos está directamente relacionado con el nivel de significatividad que viene establecido por el p-value. Cuadro 5.- Datos de la regresión múltiple COEF. COEF. NORMALIZ. p-VALUE VARIABLES bi bi* xi x1Log edad -0,3005 -0,20 0,844 x2Log tamaño -0,7621 -0,66 0,513 x3Aumento plantilla en el pasado 1,7762 1,43 0,161 x4Aumento previsto de plantilla 1,0844 0,63 0,532 x5Autofin. (orientada al crecim.) 0,1958 0,14 0,892 x6Autofin. (reduc. costes financ.) 2,2833 1,40 0,169 x7Autofin.: importancia en planif. 0,2427 0,16 0,870 x8Facilidad financiación c/p -5,2360 -2,51 0,016* x9Facilidad financiación m/p 5,9460 2,39 0,021* x10 Facilidad financiación l/p -4,9352 -2,70 0,010* x11 % universitarios directivos -0,0036 -0,01 0,996 x12 % no directivos con titulación universitaria 0,3005 0,32 0,747 x13 Aprendizaje continuo en el trabajo (directivos) 3,1373 1,85 0,071 x14 Aprendizaje continuo en el trabajo (no directivos) 0,3901 0,27 0,791 x15 Autonomía toma decisiones directivos 4,1121 2,56 0,014* x16 Autonomía toma decisiones no directivos 2,2693 0,86 0,395 x17 Supervisión y control jerárq. 2,8123 1,36 0,180 x18 Equipos especializados para resolución de problemas -9,4499 -2,28 0,027* x19 Grupos de trabajo permanentes 4,9854 1,45 0,153 x20 Nivel de rivalidad competitiva 2,5659 1,56 0,125 x21 Evol. prevista de rival. compet. 0,7188 0,30 0,767 x22 Rapidez en cambios competit. -0,3974 -0,26 0,793 x23 Autonomía tecnológica (fuentes de conocimiento) 4,0033 2,30 0,026* x24 Conexión c/principales clientes 2,8665 2,02 0,049* x25 Acuerd. cooper. interempresar. -4,7642 -1,64 0,107 x26 Respaldo desde Admón. Públ. 1,2676 0,81 0,424 x27 Se asume riesgo de la innovac. 2,9059 2,31 0,025* x28 “Creatividad” en promoción directivos -5,3747 -1,89 0,065 x29 “Creatividad” en promoción no directivos 2,4947 0,73 0,468 x30 Importancia motivación intrínseca en la plantilla -0,3267 -0,16 0,875 x31 Constructo de esfuerzo en I+D (interno y externo) 0,0438 0,16 0,877 x32 Patentes registradas 13,6281 2,05 0,047* x33 Normas de calidad 8,4734 2,74 0,009* *Significatividad estadística del 5% (p<0,05). FUENTE: Elaboración propia.
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