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Ética y responsabilidad social en el periodismo deportivo

Alfaro Gandarillas, Élida; Rojas-Torrijos, José Luis

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CUADERNOS AUDIOVISUAL DEL N.o 7 Periodismo y Deporte CUADERNOS DEL AUDIOVISUAL N.o 7 Periodismo y Deporte www.consejoaudiovisualdeandalucia.es 03 Ética y responsabilidad social en el periodismo deportivo Ponentes: Élida Alfaro Gandarillas Ex-gimnasta y profesora de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) en la Universidad Politécnica de Madrid José Luis Rojas Torrijos Profesor de Periodismo en la Universidad de Sevilla Modera: Carmen Fernández Morillo Consejera del Consejo Audiovisual de Andalucía INDICE Periodismo y Deporte 34 INDICE Carmen Fernández Morillo El deporte es uno de los géneros básicos de la programación en los prestadores del servicio de comunicación audiovisual y ha sido, junto a la ficción, motor esencial en el desarrollo de numerosos medios de comunicación y, en particular, de las cadenas televisivas de pago. Los acontecimientos deportivos encabezan desde hace años los records de audiencia. Los clubes deportivos gestionan licencias de radio y televisión, así como páginas web. Los medios convencionales han creado también versiones en línea para mejorar la información y la programación deportiva e incluso las operadoras de telecomunicaciones ofrecen servicios ligados a las competiciones más relevantes. La trascendencia del deporte para los medios audiovisuales ha motivado que nuestro país regule la contratación de los acontecimientos deportivos y la compraventa de derechos exclusivos de las competiciones futbolísticas regulares, estableciéndose mediante ley un catálogo de eventos deportivos de interés general.1 Organizaciones internacionales como la UNESCO y la ONU reconocen, al igual que la legislación española, que el ejercicio físico y el deporte son actividades humanas estrechamente relacionadas con la salud, asentadas en valores sociales, educativos y culturales esenciales. La actividad deportiva constituye además un factor de inserción, de participación en la vida social, de solidaridad y tolerancia, de aceptación de las normas y, en definitiva, de integración social. El deporte es entretenimiento pero no sólo eso. Tiene también una dimensión social y ética a la que no puede ser ajena el periodismo deportivo. Resulta sorprendente la escasa transcendencia que hasta ahora se le ha dado a la deontología profesional y a la ética en un ámbito informativo de enorme trascendencia y que levanta tantas pasiones. La ética y la responsabilidad social del periodismo deportivo ha sido para el Consejo Audiovisual de Andalucía un asunto prioritario. En 2008 se publicó el primer estudio del CAA que reflejaba la invisibilidad de la mujer en el deporte televisado, informe que dio lugar a una serie de recomendaciones para que los prestadores de los servicios audiovisuales de Andalucía resolvieran las enormes carencias detectadas. A raíz de ellos, el Parlamento aprobó la primera proposición de ley sobre este asunto. Un año después, se suscribió un acuerdo de colaboración con la Federación de Periodistas Deportivos de Andalucía para trabajar codo a codo en la erradicación de conductas periodísticas que pudieran promover la violencia en el deporte. Una de las iniciativas del CAA más relevantes ha sido impulsar en 2014 el Pacto por la igualdad el pluralismo deportivo, suscrito por más de treinta medios de comunicación e instituciones con el propósito de remover los estereotipos y las causas que originan cualquier tipo de discriminación, contribuyendo a que se alcancen modelos y referentes deportivos inclusivos y no discriminatorios, que hagan más visible y fomenten la amplia diversidad de actividades deportivas existentes en una sociedad plural. A través de sus estudios, decisiones y recomendaciones, el Consejo ha alertado sobre el escaso interés que los medios de comunicación prestan a las deportistas y a las competiciones deportivas femeninas, así como al deporte adaptado pese a que los servicios de comunicación audiovisuales deben procurar que la participación de las personas con discapacidad en su programación sea proporcional al peso y a la participación que tienen en el conjunto de la sociedad. Uno de los objetivos de las jornadas que sobre periodismo deportivo desarrolla el Consejo es precisamente abordar si la tarea que desarrollan los profesionales de la información y los medios exige y necesita de los valores éticos que se presumen en otras facetas del periodismo. Es absolutamente necesario determinar si el periodismo deportivo tiene una responsabilidad social y hablar también de derechos de la ciudadanía. El artículo 4 de la Ley General de Comunicación Audiovisual, que regula los derechos del público y los requisitos exigidos a la comunicación audiovisual -pluralismo, no discriminación y respeto a las personas, veracidad, informar de todos los acontecimientos de interés general con imparcialidad y rigor y separar la información de la opinióndeberían ser exigibles a la comunicación audiovisual deportiva, especialmente a los medios de titularidad pública. 1 Art. 19,20 y 21 de la Ley 7/2010, de 31 de marzo, General de Comunicación Audiovisual. El deporte tiene también una dimensión social y ética a la que no puede ser ajena el periodismo deportivo Carmen Fernández Morillo 35 INDICE Ética y responsabilidad social en el periodismo deportivo Es necesario proteger a grupos sociales que, como los deportistas que practican deportes minoritarios, el deporte adaptado y la mujer son prácticamente invisibles para los medios de comunicación: su trabajo, sus logros, sus competiciones no suscitan interés en un contexto mediático que monopoliza el deporte de masas, principalmente el fútbol. A raíz de una queja presentada por el Club de Natación Adaptada Gades, el Consejo constató la escasa o casi nula cobertura informativa que los medios autonómicos y locales dieron al Campeonato de España de Natación Adaptada, celebrado en Cádiz los días 3 y 4 de junio de 2017, decisivo para los mundiales y en el que participaron ocho de los nueve medallistas de las Olimpiadas de Río. La falta de interés que demostraron los medios analizados resulta a todas luces inexplicable cuando se comprueba que no habían celebrado esos días otros eventos deportivos relevantes. Una conclusión semejante se alcanzó cuando el CAA analizó la cobertura que las televisiones nacionales dieron al Mundial de Fútbol Femenino de 2015, donde por primera vez participó España. Era verano, no había liga ni otras pruebas futbolísticas relevantes en nuestro país pero los programas deportivos ningunearon esta prueba y a nuestras jugadoras. ¿A qué se dedicaban? A la crónica social vinculada a los futbolistas más mediáticos y a la rumorología sobre nuevos fichajes básicamente. Volviendo al deporte adaptado, el CAA ha advertido a los prestadores del servicio de comunicación audiovisual que, de acuerdo a nuestra legislación, los medios de comunicación son un instrumento esencial para satisfacer los derechos de las personas con discapacidad, la igualdad de oportunidades y su integración social. Este grupo social está amparado por el derecho de acceso a los medios de titularidad pública y deben ser también un referente para los de titularidad privada. En este sentido, el Parlamento de Andalucía aprobó en 2017 la Ley 4/2017, de 25 de septiembre, de los Derechos y la Atención a las Personas que, entre sus fines fundamentales, persigue mejorar la información y el conocimiento sobre la discapacidad en Andalucía, y transmitir una imagen real y positiva de la discapacidad a fin de evitar la estigmatización social de las personas con discapacidad. Con ese propósito se ha dedicado un capítulo a los medios de comunicación y al sector de la publicidad que incluye cinco medidas o acciones concretas, descritas en los artículos 67, 68 y 69: 1. Se encomienda a los poderes públicos promover que los medios de comunicación social que desarrollen su actividad en Andalucía reflejen una imagen ajustada, respetuosa, plural e inclusiva de las personas con discapacidad acorde con los fines y principios previstos en esta ley y demás normativa que le sea de aplicación. Carmen Fernández Morillo, consejera del CAA, en un momento de su intervención en la segunda mesa de debate. La infrarrepresentación de la mujer en la información y en la programación deportiva como profesional y aficionada, es un problema común en todos los países Carmen Fernández Morillo Periodismo y Deporte 36 INDICE 2. Los medios de comunicación social gestionados directamente por la Junta de Andalucía deben incluir contenidos destinados a informar sobre la realidad social y necesidades de las personas con discapacidad. 3. El Consejo Audiovisual de Andalucía debe elaborar anualmente un informe sobre el tratamiento de la imagen de las personas con discapacidad, así como las condiciones de accesibilidad universal, en los medios de comunicación audiovisual sujetos a su ámbito de actuación 4. A fin de garantizar los derechos de las personas con discapacidad a la información y la comunicación, los poderes públicos promoverán que los medios de comunicación audiovisual que desarrollen su actividad en Andalucía cumplan las condiciones de accesibilidad universal a la comunicación audiovisual que se prevean por la normativa sectorial. Lo anterior significa que el Consejo tendrá que promover necesariamente que los medios de comunicación presten en Andalucía atención al deporte adaptado en su programación informativa y deportiva, de acuerdo con el propio sector que debería asumir voluntariamente compromisos y pautas de conducta. Otra línea trabajo mantenida desde 2008 es la promoción de la igualdad de género en el deporte. La realidad que refleja la televisión es inversamente proporcional a la práctica deportiva, especialmente en relación a la mujer. En Andalucía, por ejemplo, el 76% del deporte televisado es fútbol cuando el 76% de los federados y federadas practican otros deportes. En 2016, las deportistas protagonizaron sólo el 7% de las noticias deportivas cuando, en el deporte de alto rendimiento, el 34,7% de los deportistas, técnicos-entrenadores y jueces-árbitros son mujeres, que suponen asimismo un 22% de los deportistas federados. La infrarrepresentación de la mujer en la información y en la programación deportiva como profesional y aficionada es un problema común en todos los países. El CAA ha participado en 2017 en un estudio internacional que refleja hasta qué punto los medios de comunicación deberían impregnarse de valores y normas que promuevan la igualdad. En el ámbito de las televisiones nacionales, sólo el 1,5% de las noticias deportivas están protagonizadas por mujeres. En Cataluña es el 3,9%, en Croacia el 3,7%, en Marruecos la cifra es similar a la de Andalucía (7%), en Portugal, el 3,2%; en Serbia, el 10%. Entre los profesionales del periodismo deportivo televisivo, la mujer representa el 4,5% en Andalucía, el 13% en Cataluña, el 7,3% en las televisiones nacionales, el 11,7% en Croacia. En Portugal, Serbia y Marruecos, la presencia femenina oscila entre el 27 y el 53%. Los medios de comunicación deberían superar los modelos informativos tradicionales, prestando mayor atención a las diferentes disciplinas deportivas, promoviendo la igualdad y el deporte inclusivo. La sociedad andaluza debe contar entre sus referentes con hombres y mujeres en diferentes prácticas deportivas. El deporte y la actividad física promueven la participación, la integración y la responsabilidad en la sociedad y contribuyen al desarrollo de la comunidad. Cada vez es más irrefutable la evidencia sobre los positivos efectos que tiene la participación en el deporte y la actividad física para la salud, el bienestar, el capital humano y el éxito educacional y social. 2 Con ese propósito, las autoridades reguladoras del sector audiovisual integradas en la RIRM han aprobado una serie de recomendaciones integradas en un amplio informe sobre la igualdad entre hombres y mujeres en la programación audiovisual deportiva.3 Los reguladores del Mediterráneo apelan en primer lugar a la reflexión y consideran que el pacto por la igualdad y el pluralismo deportivo impulsado en Andalucía puede ser un buen instrumento para ello. Los medios deberían asumir normas de autorregulación pero también la corregulación es un camino a explorar para combatir la discriminación en el deporte. El CAA 2 Declaración de Brighton Más Helsinki 2014 sobre la Mujer y el Deporte. 3 La RIRM integra a 22 instancias reguladoras de los países del área Mediterránea. Los medios de comunicación deberían superar los modelos informativos tradicionales, prestando mayor atención a las diferentes disciplinas deportivas, promoviendo la igualdad y el deporte inclusivo Carmen Fernández Morillo 37 INDICE Ética y responsabilidad social en el periodismo deportivo ha propuesto que los medios públicos asuman cuotas en la retransmisión de competiciones deportivas y en la participación de personas expertas en las tertulias y debates de los programas especializados. Países como Francia han implantado un día al año en el que, a modo de concienciación, todos los medios de comunicación difunden sólo noticias y competiciones femeninas. Las Universidades tienen también la imperiosa necesidad De izquierda a derecha, la presidenta del CAA, Emelina Fernández, la diputada del Parlamento de Andalucía, Isabel Albás, el director general de Comunicación Social de la Junta de Andalucía, Eugenio Cosgaya y la directora general de Actividades y Promoción del Deporte en Andalucía, Mª José Rienda. de incorporar el deporte en la formación y capacitación de los profesionales que trabajarán en los medios y en el sector audiovisual. Tenemos, por tanto, el diagnóstico y hay un amplio abanico de acciones que pueden desarrollarse para crear un nuevo ecosistema que dote de valores y principios al periodismo deportivo. Periodismo y Deporte 38 INDICE Élida Alfaro Gandarillas Quiero empezar agradeciendo al Consejo Audiovisual de Andalucía y especialmente a la consejera Carmen Fernández Morillo, a la que conozco hace muchos años, el trabajo que vienen realizando por incluir la perspectiva de género en el ámbito periodístico y en los estudios que realizan y que han hecho del Consejo Audiovisual de Andalucía, un referente a nivel nacional e internacional. Igualmente, quiero agradecer la invitación que me han hecho para participar en esta mesa redonda, ya que me va a permitir dar mi opinión respecto de la importancia que tienen los medios de comunicación en la sociedad y, particularmente, en el desarrollo y promoción del deporte realizado por mujeres. En este sentido y en primer lugar, considero que los medios de comunicación y el periodismo en general, tienen una responsabilidad social enorme: por un lado crean opinión acerca de los diferentes fenómenos y hechos personales y sociales y, por otro, generan conductas que modifican los modos de ser y hacer de las personas. En segundo lugar y con relación al deporte, la influencia de los medios de comunicación queda patente en cuanto observamos que aquellas modalidades deportivas objeto de amplia difusión y tratamiento periodístico se convierten en demanda de atención y práctica por parte de una gran mayoría de personas. En ambos casos, los medios de comunicación y la información deportiva asumen un alto grado de responsabilidad en los cambios personales y sociales. Por estas razones me parece importantísimo que los y las profesionales de los medios de comunicación, el periodismo en general, reflexionen sobre cuál es la orientación que tienen que dar a sus informaciones y a su trabajo profesional. Por otro lado, me gustaría también justificar mi presencia en esta mesa compuesta por profesionales del periodismo y la comunicación y al que yo no pertenezco; pero quiero decir que en mi interés personal y en el del Seminario Mujer y Deporte, que fue creado en 1990 y que actualmente dirijo, siempre ha estado presente la influencia de los medios de comunicación en el logro de la equidad de género en el ámbito del deporte. Por ello, en las Jornadas monográficas anuales que realizamos hemos tratado en varias ocasiones esta temática. En mi intervención, por tanto, voy a tratar de explicar algunas cuestiones que me parece importante considerar y analizar respecto de la información deportiva en los medios de comunicación y sobre las características que esta tiene cuando se trata de la participación de las mujeres en el deporte. A mí no me gusta mucho decir "deporte femenino", el deporte es el deporte y lo practican mujeres o lo practican hombres. Actualmente, no deberíamos hablar de un deporte femenino y un deporte masculino cuando ya el Comité Olímpico ha incluido a las mujeres prácticamente en todas las modalidades deportivas; de hecho, en los Juegos Olímpicos de Londres de 2012 ya no se admitió ninguna Delegación Nacional que no tuviera participación de ambos sexos. Yo considero que el deporte es una actividad humana que puede ser realizada por hombres o por mujeres, los cuales deberían hacerlo en función de su libertad, de su interés y de su competencia, y así debería ser recogido por los medios de comunicación; sin embargo, esto no ocurre por varias razones que voy a tratar de explicar a lo largo de mi intervención. Tenemos que caminar y seguir trabajando en la dirección de proporcionar una información deportiva exenta de estereotipos y discriminaciones de género, por ello me he permitido también hacer un último apartado bajo el título "Qué hacer para mejorar esta situación". En mi opinión, la información deportiva tiene dos sesgos importantes, uno de ellos es el sesgo deportivo que se manifiesta en la atención exclusiva al deporte de competición y yo me atrevería, además, a decir que casi exclusivamente centrado en el deporte de alta competición y en aquellas modalidades deportivas que son más comerciales. En este sentido observamos que el fútbol, el automovilismo, el motociclismo y el tenis configuran el espectro de los deportes más tratados en los medios. Se da además la circunstancia de que todos estos deportes a excepción del tenis que tiene vertiente masculina y femenina, el resto son deportes que tienen etiqueta masculina y eso tiene una gran importancia para el tema que nos ocupa. No me gusta hablar de “deporte femenino”, el deporte es el deporte y lo practican mujeres o lo practican hombres Élida Alfaro Gandarillas 39 INDICE Ética y responsabilidad social en el periodismo deportivo Élida Alfaro Gandarillas, profesora del INEF en la Universidad Politécnica de Madrid y exgimnasta, durante su intervención. El otro sesgo de la información deportiva actual es el sesgo sexista. A mí me parece que la información referente al deporte que hacen las mujeres es escasa y está condicionada por los estereotipos sociales de género. En general, utiliza el hombre como modelo de referencia, -así lo demuestra una de las noticias publicadas en relación con la nadadora estadounidense Katie Ledecky, campeona olímpica en los últimos Juegos de Río de Janeiro, de la que un periódico destacó que nadaba como un hombre-, y plantea una desigual atención a hombres y mujeres. Con referencia a la desigual atención a hombres y mujeres, se detectan diferencias importantes. En el caso de los hombres la información se caracteriza por: discriminación por deporte, diferenciación por nivel de éxito económico y deportivo, diferenciación por impacto social de su vida personal y familiar, gran presencia en todos los medios de comunicación tanto generales como especializados, abundante uso de imágenes y ocupación de grandes espacios informativos. En el caso de las mujeres, la información deportiva es prácticamente inexistente, fundamentalmente en televisión y prensa, presentando un sesgo marcadamente sexista y no sólo en cuanto a datos cuantitativos sino también desde un punto de vista cualitativo. En principio, la información sobre el deporte que practican las mujeres se refiere exclusivamente al deporte de alta competición y, aunque esto también ocurre con el deporte en general, a mí me parece especialmente grave sobre todo porque, como ya comenté en el inicio de mi intervención, los medios de comunicación generan conductas y crean opinión y, hoy en día, están dando la opinión y generando una conducta equivocada. Parece que para hacer deporte hay que ser casi estratosférico, es decir, que hay que tener unas cualidades físicas extraordinarias y esto no es así. Realmente el valor de la práctica deportiva para la población general debería centrarse en dos aspectos: su incidencia en la salud y su incidencia en la capacidad de mejorar la formación, la socialización y la autoestima de las personas y esas importantes cualidades no tienen reflejo en los medios de comunicación. La Organización Mundial de la Salud recientemente ha concretado que el ejercicio físico-deportivo es la única actividad que científicamente está comprobado que previene la enfermedad, mantiene la salud y retrasa el envejecimiento, valores muy importantes y que deberían ser tenidos en cuenta; por tanto, el modelo de práctica deportiva para la salud y el ocio debería de ser reflejados en los medios. Por otra parte, ocurre que sólo cuando las mujeres consiguen grandes éxitos son objeto de la información deportiva; pero, además, generalmente, esa información va unida a algún hecho extradeportivo que desvirtúa o minusvalora su éxito. Por ejemplo, cuando Carolina Marín consiguió la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Río (2016), se puso en el mismo nivel informativo su importante triunfo deportivo, La información de deporte está condicionada por los estereotipos sociales de género, utiliza al hombre como modelo de referencia y plantea una desigual atención y tratamiento a hombres y a mujeres Élida Alfaro Gandarillas Periodismo y Deporte 40 INDICE con el hecho de por aquella fecha se había “echado novio” y, yo me pregunto, ¿realmente tiene algo que ver una cosa con otra?. Este es un dato más de la presencia permanente de los estereotipos de género y de la infravaloración que los Medios de Comunicación otorgan a las noticias que se refieren a las deportistas. Está demostrado que, actualmente, el éxito deportivo de las mujeres es igual al de los hombres o incluso superior y, sin embargo, esto no se refleja en los medios de comunicación. De hecho, en los Juegos Olímpicos de Río de 2016, las mujeres obtuvieron más medallas que los hombres en los tres países que consiguieron mayores éxitos: Estados Unidos, Reino Unido y China. En España ocurre lo mismo. El tratamiento que los medios suelen dar al deporte practicado por mujeres está a menudo impregnado de estereotipos de género y la información tiende a resaltar más a la mujer, que a la deportista. Ocurrió un hecho muy significativo con la saltadora de pértiga rusa Isinbayeva que, cuando acudió a recoger el premio Príncipe de Asturias 2009, una periodista realizó el siguiente comentario sobre ella: "demasiado para una que trabaja en bragas y no precisamente de La Perla"; afortunadamente esto no es lo común pero sí ocurre en algunas ocasiones y lo peor es que pasa desapercibido. También se caracteriza la información deportiva sobre las mujeres por su lenguaje sexista. En la publicación Hablamos de Deporte (2010) sobre el lenguaje sexista, hemos destacado las características del lenguaje que se utiliza en el ámbito periodístico en relación con el deporte que hacen las mujeres y se demuestra la presencia permanente de estereotipos de género en las expresiones, comentarios e imágenes. A veces estas actitudes son inconscientes entre quienes dan la noticia y son producto de un aprendizaje mimético que se realiza en los procesos de socialización: en la escuela, la familia y en el trato con iguales, pero habría que considerarlo y cambiarlo. Otra cuestión que me parece importante señalar, es la ausencia de formación con perspectiva de género en los y las profesionales de la comunicación y, consecuentemente, del periodismo deportivo. A pesar de que la Ley de Igualdad establece que todos los Planes de Estudio de las Universidades deben contemplar la perspectiva de género como parte de la formación, y máxime en aquellas profesiones que tienen una mayor incidencia social, la realidad es que no siempre se atienden estas normas, ni se apoyan incluso por los propios profesionales. De esta manera, no es extraño que las deportistas sean tratadas de manera inadecuada y que la información deportiva esté impregnada de sexismo. Entre los motivos que apuntan los y las profesionales de los medios de comunicación acerca de por qué el deporte que hacen las mujeres tiene una menor atención que el de los hombres y está sesgado por los estereotipos de género, se señalan los siguientes: • La comercialización de la información. • Las políticas internas de quienes los dirigen. • La menor presencia de mujeres en los puestos de dirección. • También apuntan a menores éxitos de las mujeres en el deporte, pero en los últimos años se ha demostrado que esto no es así. • Desinterés de las audiencias, pero todos sabemos que las audiencias también se manejan y están influidas por la cantidad y tipo de información que se aporta. • Inercia en el quehacer informativo. Respecto a ello, insisto, en que deberíamos hacer una profunda reflexión sobre la formación y la responsabilidad del periodismo. Me gustaría señalar el impacto que, en el desarrollo del deporte y particularmente en la práctica deportiva de las mujeres, tiene el denominado "circulo de la atención mediática". Es indudable que la atención mediática repercute en la promoción del deporte en su conjunto porque genera mayor interés, mayores recursos, modelos sociales y referentes para las conductas personales y, todo ello, contribuye a un aumento de práctica y, también, mejora los éxitos deportivos. A su vez, los éxitos producen mayor interés mediático Los sesgos deportivos y los sesgos sexistas de la información, no favorecen la creación de modelos femeninos asociados al deporte que sirvan de referente a las niñas y a las jóvenes Élida Alfaro Gandarillas 47 INDICE Ética y responsabilidad social en el periodismo deportivo En tercer lugar, ocuparse de competiciones antes que de chismes y anécdotas que provengan de fuentes, en muchos casos anónimas o desconocidas o inventadas en redes sociales. En cuarto lugar, informar desde el punto de vista personal de la conciencia de cada uno, guardando una distancia de seguridad necesaria respecto a la fuente para ser imparcial. En quinto lugar, apoyarse en datos antes que en declaraciones, el periodismo declarativo está en vías de defunción, incluso en redes sociales, el periodista debe aportar algo más, valor añadido a su información, datos, periodismo factual. En sexto lugar, adquirir una amplitud léxica más que suficiente para poder manejar correctamente el idioma que es nuestra principal herramienta de trabajo, hay que ser preciso para comunicar. En séptimo lugar, contar historias que no promuevan la violencia o la discriminación sino todo lo contrario, el fair play o la convivencia pacífica, poniendo especial atención a la gente más joven que es la que sigue, a veces con pasión, a sus ídolos a través de los medios. Por último, también hay que hablar de deporte en su contexto social, económico, político y cultural porque hay que explicar mejor lo que acontece en nuestro entorno. Si no, flaco favor le haríamos a la audiencia. Componentes de la segunda mesa de debate, en el centro José Luis Rojas, profesor de la US, a su izquierda Carmen F. Morillo, consejera del CAA y a su derecha, Élida Alfaro, exgimnasta y profesora de INEF en Madrid.