Oracion fúnebre, que en las solemnes honras del Hermano... conocido por el pueblo por el Padre Fideli, religioso lego de la Regular Observancia de N.S.P.S. Francisco...
Full text
ORACION FUNEBRE, QUE EN LA.S SOLEMNES HONRAS DEL HERMANO Fr. FIEL DE JESUS MARIA, CONOCIDO POR EL PUEBLO POR EL PADRE FIDELI, RELIGIOSO lego de la regular observan¬ cia DE N. S. P. S. FRANCISCO EN LA SANTA PROVINCIA DE ANDALUCÍA, D IX O EL M. R. P. Fr. MIGUEL LOPEZ , Lector Jubilado , Examinador Sinodal de este Arzobispado de Sevilla , Socio de Me¬ ntó en la Real Sociedad Patriótica de Ma¬ drid , y Custodio actual de dicha Provincia e Vp L convento casa grande del • S. Francisco de la Ciudad de Sevilla el dia i* de Febrero de 1795. EN SEVILLA. Por Don Nicolás Vázquez, y Compañía.
7 ' .Oí '/? ■ . ' iMMV'H .> 7 .í . .. P r i : O' • ■ O ' - ’ “( • o jtfuL'JH JL3L, , OH ¿ ..Q.iy>Ví\ ■ a&Gv : i as. &q ! ■ - 7V ':SSA\ Jü i \ o xi a t_ . .'Lv.M ? í*‘.r.r./.. ~W l oh* o t { » V\Vh?. ub ob*»q;ú a. a . " * :l',V ! ...... , ; ■ ; ' 7 ' • . Ú3H ■ -. 7 - . • r: . 7 - • . ■ • ■ • .
DEDICATORIA A L. M. N. Y M. L. CIUDAD DE SEVILLA. SEÑORA: I_¿a católica piedad, que anima la po* lítica civil para hacer un complexo el rnas brillante , qual es el de V. S. , ex- Cií0 voluntad para exigir su armen-* C * a en la Dedicatoria de una Oración^ que tiene por objeto á un Religioso exera*
exempiar por sus virtudes, y á un Ciu¬ dadano bueno por sus hechos. Deben estos ser tales , según dice el Orador Cicerón (adQuir.), que le¬ jos de referirse al útil personal de ca¬ da uno , se refundan ó conviertan en I a salud de la Patria : Omnia quce a novis geruntur non ad nostram utilitatem ? & commodum , sed ad Patrice salutem con~ ferre debemus. Y cumpliendo con ley tan ajustada el citado Religioso Fr. Fiel de Jesús María , llora en él la Ciudad seguramente la duplicada falta que nos hace su buen trato civil y virtuoso b P e - ro enjuga sus lagrimas Sevilla, honrando al Siervo de Dios con admitir muy g u S tosa baxo su protección singularí sl1113 la Oración, que aunque fúnebre , 1° a ^ a ba , porque á ello es acreedor desp l i a S
de muerto , y le da la Ciudad en es-* te hecho el mayor non plus ultra de su elogio $ porque siendo la Cabeza de las Ciudades de España como el Santo Rey la nombra : siendo aun mas ? la Metró¬ poli del Mundo , que dice Juan de la Cueva y lejos de desdeñarse , se ha ale¬ grado de salir á la frente protegiendo á un Lego de San Francisco. No lo extraño, Señora, no lo adm * r o , porque son tan notorias tus ha¬ zañas de piedad , religión , lustre , gran¬ deza , que se vio precisado un Cordo¬ bés ( Góngora ) á haberlas compendiado en estos versos: ti siempre ha tenido la Fé escudo , Honra España , envidia el Mundo . No quiero molestar. Basta lo didio para que repitiendo muchas gracias en
en nombre del Venerable á Ciudad tan Nobilísima , le usurpe por respuesta las palabras, que nos dixo el Señor por San Mateo : Qui se bumiliaverit , exalta - bitur. Premie su Magestad un proceder 4an lleno de christiandad , felicitando a Sevilla. SEÑORA: Su obsequioso Capellán JY. Miguel López ,
THEMA, I nvenisti cor ejus Jidele corám te. 2. Esdra. Cap, 9. y. 8. Hallaste su corazón fiel en tu presencia. ^^UANDO yo reflexiono las sombras mas obs¬ curas , los horrores y tinieblas con que explica la muerte la Escritura, y todos con asombro la contemplan y medito en un cadáver accidentes que amedrentan al que es mas valeroso , llenando de aflicción toda su alma las imaginaciones mas fu¬ nestas de que ya para aquel se concluyeron sus deudos 5 sus amigos, sus honores , la tierra que «abitaba y y aun el cuerpo de quien se separó su propio espíritu* nml doiol \? ^ ue congoja no concluye cada con dPc^ tOS ? f< r c to f; aun quando no adheridos rio cfl < * en a 05 d * enes caducos de este mim¬ en tnl C ° nSei i Ve Cl 1 a mor indis pensable ,y el que Zsfht, produce , el f 10 trato con las cosas que Sin , se , ^ au dexa óo tocar materialmente! bo ammíüt 7 dixe yo ? po r estas causas nos hu¬ mandosobíe d °' Cl Eclesiásíico P ara que derrasas laS lá « rimas ™ - c opio. cüntempiadon doln ° rmarSe , micstro llant0 en la dad que há padecidn'T 3 , ^ g T d e cruel - mas/& 0 ,JÍT' d o ln mortuum produc lachry. Pero auañrlí ™ P - " ; “ ncipe plorare (>)• quando aquí mismo nos ordena , que le-
2 lejos de entregar á la tristeza nuestro propio co¬ razón , procuremos rechazarla (2), y quando ai mismo intento nos dice el Señor por boca de Je¬ remías , descanse nuestra voz en sus clamores , Y dexen de llorar también los ojos , qui'escat vox tua aploratu , & oculi tui á lacbrymis (3), hallo di¬ versidad en los cadáveres , y otras causas supe¬ riores , que si en unos excitan nuestra pena , en otros desvanecen la tristeza , y aun la convier¬ ten en gozo por gracia de aquel Dios que se predica eterna salud de los creyentes, para ha¬ cerlos vivir, aunque se mueran , siendo resurrec¬ ción y propia vida como él misino se nombra por San Juan (4). Si concibo por tanto que la muerte es pena que se entró por el pecado, como nos dixo e Apóstol, & per peccatum mors (5) ? la encuentro ei^ un fm terrible á que se encamina con apresura do paso el medio y el principio de aquella mu titud de iniquidades en que se ha concebido do hombre descendiente de Adan; y envueiu° este modo en los horrores de la mayor desg cía en que caímos, perdiendo^la amistad de nu tro Dios , figura , se acompaña, ó está praxu ■ á la muerte eterna del alma según la conc u de esta sentencia : Morte morieris (ó). Q He aquí ya los motivos mas urgentes H nos hacen llorar sobre aquel muerto que . pone á sufrir estas desdichas sin redención, ñas y terribles ; pero quando el viviente leadó con la legitimidad exígitiva de la , cu¬ ración en la corona (7). Quando P u y° v i v ia, rao otro Pablo, que vivió sin ser el 4 " Q U a a - porque vivió en él solo Jesu-Christo C de¬ do murió por fin únicamente en luerz ^ creto ya apuntado, por el qual no ha> 4 va
3 vira en este mrondd' sin que ’ llegue á Sentir su pro¬ pia muerte (9) , lejos de que la tema le desea, queriendo disolverse como un Pablo para lograr estar con Jesu-Christo (10) , siendo entonces un medio indispensable para gozar de Dios, vivien¬ do siempre , y aunque parezcan muertos á la vis¬ ta de los que son insipientes , descansan en la paz según se afirma en el libro de la Sabiduna (11). 1 1 A8 r ac * a ble y preciosa de este modo á vista el benor la traslación ó muerte de sus Santos, o o puede excitar nuestros lamentos, porque nos arrebata un grande auxilio, un consuelo espe¬ cial , un fuerte móvil de los mayores bienes que esperamos , y he aquí las diferencias que obser¬ vaba el ya citado Eclesiástico, mandándonos llo¬ rar según el mérito del muerto ó del difunto que sentimos : Fac luctum secundum meritum ejus (12). De esta clase sin duda son los Justos, que viviendo para siempre, venera y canoniza nues¬ tra Iglesia, llegando á definir que son sus pre¬ mios seguros ante el Dios que los confiere -.Tus¬ es* TnZ,? perpetUÍW » viv¿nt > & apiri Bominum tre <4 a í ■ ° rUn í Y aun q ue no colocado enk devnr, ™ , e f SU '" eto ^ u ora como muerto la devouon y afecto de los Fieles, no debe terf u I n U eStCa , 1 1 nf ^ i b ‘ e creenc ' a en órden á su bas de Th’ i d deX ° á la P ¡¿dad sobradas pruetaTquetta 3 COn5e g uido esta vida , con piadosa n U P “ eenaa s , e contenga en la esfera cilios de una f<; excede o s términos ó límites sen- En pet 3 - C T le es * lumana puramente, en quanto d¡va U e , ' SenCÍa , q Ue P rotestü observar cretos 5 ^ - con P* ena sujeción á los De- & 3 105 del Se£r 5 os declaro el sugeto que lloráis,-y ^ á
ID ... corazón nuevo , y un espíritu recto eri sus ert- " trañas (n). O bien puevS que alcanzára este favor y ó que nada diferente del párvulo ingenioso y que se lee en el libro de la Sabiduría y le hubo tocado en suerte un alma buena , puer autem eratn ingenio¬ sas y 6? sortitus sum animam bonam (12) y es lo cierto que Fernando procuraba agradar á todo pró¬ ximo en el bien que practicaba con el tínico fin de edidearlos , cumpliendo con la doctrina que le daba San Pablo a los de Roma (13) ; y nando de esta suerte las voluntades de todos , ca¬ da qual anhelaba por tenerlo en su amable com¬ pañía , sintiendo sobremanera llegara á verificar¬ se su enunciada vocación para hacerse Religioso. Pudieron retardarla largo tiempo con causas y motivos congruentes que miraban ya al bien de su familia , y ya al de todo el pueblo que lo amaba; pero fue irremediable en el momento de haber vencido á su madre , para que bendixera sus designios y y le diera licencia de empren¬ derlos. Salió al punto de su casa sin alguna pre¬ vención , mendigando su sustento en qualidad de un Apóstol, ó un verdadero Discípulo de su Se¬ ñor y Maestro , y llegó ya puesto el Sol a es¬ ta Casa Religiosa con el fin de rogarle á su Pre¬ lado le vistiese el santo hábito , agregándolo aun¬ que indigno al ¿ n u mero de sus Subditos. Eran e - tos sin duda los intentos , que creciendo con desde su infancia se hubieron fuertemente ra^ cado en su sano corazón ; pero ¡ah y que 5^ pezando á practicarlos con el fin de ding irs ^ u e los caminos rectos de los Justos, fue forzos 4 mostrándose electo del Señor , Dios lo P r( \ i e * como el oro en el crisol de la contradicción y s ? n _ dades! (14)
Mandáronle ~ volver a Ja frtañatfa siguiente, sin quererlo hospedar aquella ,.nQehe y y rezán¬ dole una Salve á un devoto Simulacro de la Virf en llamada de la Oliva , que está en nuestra orteria, se hubo de lamentar con la. Señora de verse sin aivergue en tierra extraña , quando lle¬ gó una pobre muy modesta á pedirle una limos¬ na- Dióseia liberal , y conduciéndolo al célebre Hospital , que se intitula la Santa Caridad , le dixo estas palabras misteriosas : Hermano y aquí se. recogen ¡os pobres de Cbristo ; no tenga cuidado y que en pasándose dos años logrará el colmo de sus deseos. , No yo que la limosna que libra al alma ae culpa , y hace hallar misericordia (15) y se ex¬ tienda a profetizar los sucesos venideros. Sé si, que verificándose quanto le dixo la pobre , que jamas la volvió á ver , consumió los dos años en la huerta, trabajando de Donado , y vistien- o después el santo hábito, profesó nuestro ins- C 3rque a este se Patriarca y de los
los Sumos Pontífices , Regula Fratrum Mtnórum b¿sc est, scilicet , Domini N. Jesu Chnsti Sane - tum Evangelium observare , concluyó esta verdad perfectamente, cumpliendo con los votos que a Dios hizo, viviendo en obediencia, sin propio, y en castidad T vivendo in obedientia , sine pro-' prlo , & in castitate (17). Para seguir de este modo en pos de su Maes-, tro Jesu-Christo, tomó á pecho su consejo , y negándose á sí mismo , se abrazó con la cruz' de la obediencia en Ja huerta y las limosnas, que fueron los únicos oficios á que lo destina¬ ron sus Prelados, sin que jamas repugnara , y sin solicitar en tiempo alguno Ja menor como¬ didad. Llegó en una ocasión á estar postrado de unos fuertes dolores , que baldándolo no le da¬ ban lugar á levantarse , y menos á cumplir con la obediencia en la mendicación de puerta en puerta. Era esta situación irremediable en el sen¬ tir dedos Físicos , y perdiendo el Convento , * a limosna ,.porque era muy-difícil que ,se ; hallará otro tan buen operario , pensó el Prelado va lerse de la pronta obediencia de Fr. Fiel P a n b hacerlo sanar en fuerza de ella. Acercóse a sl J* cama, y ponderándole la necesidad que había , * añadió : Yo te mando te levantes , y salgas ^ J pedir por la Ciudad. No se ló dixo á sórdo^j oyó el Súbdito que sonaba mandato , y n ? / mentó avivó su obediencia de manera , d ,je ^ szo desparecer todos sus males , saliendo n su tino el día siguiente. , s j tl Nimio ya en la pobreza que abraza * * r tener ni querer aun lo preciso , pudiera ^ ^ con sumo júbilo todo el tiempo de su V1 cll palabras que dixo Jesu-Christo por boca
Profeta : Patiper sum ego 3 & . ¡n laboribus, d ju~ veníate mea : Soy pobre , y me he ocupado des¬ de .mi juventud en los trabajos (i.s). Trasladando este extremo á la pureza., se hizo un grande enemigo de su cuerpo , y co¬ piando los rigores con que trataba al suyo el Santo Apóstol , hasta haberlo reducido á una vi¬ lipendiosa servidumbre , temiendo no se hiciera el mismo reprobo , quando estaba á los otrospredicando (19) , repetía con freqüencia las dis¬ ciplinas de sangre , los cilicios y ayunos rigoros -°s y insta que, quebrantada la salud , le man¬ daron cesar en sus rigores ; pero jamas dexó dé ceñirse la cintura con una fuerte cadena de hier- 10 y c l u e llamaba el consuelo de su alma , y así se apesaró sobremanera quando se I3 quitaron, ya postrado^ en su última enfermedad. Su sueño era de tres á quatro horas tendi¬ do sobre una estera, descansando la cabeza so¬ bre un duro peñasco ó unos ladrillos , y asido a una calavera por recuerdo de la muerte , le¬ vantándose luego á rezar la Via Sacra, que an~ Unrrfi dos L- eces a * con una Cruz sobre el 9qrl _ r °f 5 ^ i e i l j * a r 3 a en su extensión y muy pe- . 5 ormando de este modo un expectáculo, < í? u f. ai ?^ 0 íerror y algún asombro á los misdlnUif'1 gl0S ? S V. lo 4 uitaron sus Prelados, man¬ dando la andubiese sin la Cruz. Dues P° n i ClüÍdo . e s t e ^ercieio , . se entregaba desrosíú ™ P r acion > ei1 la que era eficaz , fervohtiWrv* a 9 y j contemplación tan elevada, que hubo de^ produade la presencia de su enamoratr r-K Ue V ° hasía poderle decir á las gentes que -ha lo que San Rafael al buen Tobias : Vi- ^ar quidan vobiscum manducare , & bibere < J f & mu , ^ Á Ü den
*4 deri non potest , utor : Os parecía que comía y bebía con vosotros; pero yo usaba de una co¬ mida y bebida invisible > que no puede ser vis¬ ta por los hombres (20)» En efecto, las mas veces que iba á comer á las casas lo llevaban los fines mas perfectos de edificar á los próximos , y estos notaban en él un llamamiento interior, que haciéndole pro¬ ducir unas palabras fogosas en la caridad divi¬ na > como que respiraban cada instante, imitaba á su Señor , viniendo á darle fuego á nuestra tierra , sin querer otra cosa que encenderla (21). Sus palabras concisas , misteriosas se animaban' de continuo con el amor de su Dios ; y al gus¬ tar de los manjares, desmentía la abstinencia en su comida usual , que era la de un gaspacho Ó algunas sopas. La presencia de Dios últimamente le hizo an¬ dar por las calles , por las plazas , y por su pro¬ pio Convento con total abstracción de lo terrea no ,. y como enagenado de sí mismo. Si el De j monio intentaba separarlo de esta divina presen¬ cia , mandando á su entendimiento dudas contra; la creencia del Inefable Misterio de la Trinidad Beatísima , de quien era muy devoto , al punto las rechazaba llamándolas enredos del maligno* Si este excitaba su cuerpo con impuras tenta¬ ciones, Fr. Fiel las rebatió bastantes veces, ba¬ ñándose desnudo en un estanque , como muchos observaron , para extinguir los ardores de la con-, cupiscencia de la carneá Si lleno de furor el ene¬ migo iba á inquietar su oración baxo la horren¬ da especie de una fiera, que le iba á acome e > el ^Siervo del Señor lo auyentaba luego con señal de la Cruz. , f- , Nada en fin lo alteraba, nada pudo hac ^
15 lo separar de la presencia de aquel grande Se¬ ñor ? que respiraba en todas sus acciones y pa¬ labras 3 y así solo en sus voces se entendía el amor á su Dios y la pureza de conciencia , la observancia de la ley. Si le daban las gracias por los bienes que á su intercesión debían 3 esta era su respuesta únicamente : Dios nuestro Señor es muy fi¿i 5 y quiere q Ue i e pidamos con fé. Si su mismo Confesor le hacia cargo de estos he¬ chos y con enfado aparente y de carrera prorrum¬ pía en estas voces : Nada y nada > todo eso es de ios : yn i e p¡d 0 ¿ su Magestad que me perdone w/J pecados. Pudo así repetir con el Profeta aquelias dulces palabras 3 que decía tantas veces su seráfico Padre San Francisco : Deus meus 3 £? omnta (22) Dios mió , y todas mis cosas 3 por- ?! le . con esta memoria } y en nombre del Señor Crucificado hubieron de formarse y dirigirse has¬ ta sus mas ligeros pensamientos. Aun la caña de que usaba le era una voz sensible 3 que - afirmándolo- en la misma presencia e su Dios 3 le hizo siempre velar sobre sí mishumqna°ñ Ue r^ n j e ^ a 5 decia él , está cifrada la hicieron á ia £ l . ldad > y recuerda la injuria que le hicieron a mi Señor Jesu-Christo. Y ¿ r _ j 0r , f s ít sal ? tan christiano no deque teL ha “ f r 51 r / uiera las grandes devociones crarnem V SU £ randlsima eficacia con su Dios Sa- y con m-Zh C °^ 3 , Vi c gen Santísima su Madre, tra Iglesia ° S Santos 4 U « venera núestiesen en 5 Cltand ° ® n particular para que le asis- V ente 6 Ferrer raU v rt I % !“ t & “ na Vir ^" > * San ro l 5 / e rrer > y a San Antonio de Padua : neprolixidad^rf CUldado ? quanto escrúpulo , y que eU rev r r c oncLSa ° cada día para purificarse mas y mas í Pu-
“*<5 Pudiera bien decir con el Apóstol ?' que-no era sabedor de cosa mala , nihil.enim mihi conscius sum j pero lejos de en esto hacerse justo y decía á su Confesor, concluyendo como el Santo y en el Señor el rectísimo Juez de su juicio : Sed non in boc justificatus sum y qui autem judicát me Dominus est (23). ¡Ah y y como si quisiera dilatarme compara¬ ra á este Justo fatuo, simple á vista de los mun¬ danos , con los sabios fanaucos del siglo y p a r a ha cerlos confundir en sus mas relaxados proce¬ deres! Pero es mas poderoso este su exímalo, y excede la eficacia de mis voces, por lo que me convierto únicamente á haceros refl;exáren Í3 con¬ ducta de este Varón de Dios , para afirmaros en la observancia fiel de las promesas, los votos y consejos evangélicos , con que se hizo acreedor piadosamente de la fidelidad de un Siervo fie. por comparación á su Señor : Primó fidehs vi per compar alionem ai Dominara » , que dixo 1111 Seráfico Doctor, y es mi primera parte. §• n. Se infiera ciertamente de lo dicho seria este Siervo fiel fiel amigo del próximo , qu? ama en su Dios y Señor como debía, y-es Lvseg da parte , que principio con mi San Bnenavci tura : Secundó ¿hieles ara'ci per compararon en proxiimm. Como otro San Francisco, su S r n s ; dre , llevado de aquel zeio que es divino' f ^ eC ho quiso vivir para sí solo , sirviendo de P c011 para otros (24) , y cumpliendo en un to ^ las leyes de la mejor caridad, le chccaoa ^ Jlonpirita gozarse con los que estaban alegre ;/ r ^ r
rar con los tristes: y llorosos (25)0 deshecho se¬ guramente en el bien de cada uno 5 por lo que puede decirse no hubo necesidad, no hubo pe¬ ligro en que no se interesára para aprovechar al próximo. Escudriñando á este'efecto hasta el mismo corazón de innumerables personas , les revelaba el estado de sus dañadas conciencias, y mandando.es lavar en las saludables aguas de la peni- ’ * ue g° por su intercesión lograban aqueuos bienes para que lo interesaban. Llevado de estezelo de las almas con el fin de ganarlas pata ex Cielo, le dixo en una ocasión a Doña Rupería Rodríguez : Mira que tienes que remedian tu familia una amistad ilícita que ignoras. Paare ■ > si yo la ignoro ¿ como la he de remediar? Anca con cuidado , le respondió 5 que tu los des - Cubrirás ; y . en efecto fue así ^ evitando los da- i*os inminentes 5 sin que la caridad se Quebran¬ tara ^ esta verdad > solo diré los siguientes, oro Bonifaz ? que hoy es Sacerdo- -QUeiiO ílp Pfln f í ^1 oñn .-I . -1 __ dó
18 do se apdrtáran de aquel sitio , que nadie hubo juzgado peligroso. Obedecieron ellos , y al ins¬ tante se cayó todo el lienzo de pared. Estando Doña Magdalena Ruz gravemente enferma, se celebró para su curación una junta de seis Médicos y tres Cirujanos : convinieron todos ellos en que era lance perdido, y le die¬ ron de vida pocas horas. Entró poco después nues¬ tro Fr. Fielsin que lo hubieran llamado , y hallando apesarada á la familia por el fallo de la junta , la consoló, asegurándoles sin ver siquiera á la enferma , que lejos de morirse sanaría , y empezando á -aliviarse por momentos consiguió la salud perfectamente. Un Joven de diez y ocho años, vecino de esta Ciudad , se ausentó de la casa de sus pa¬ dres sin que á nadie dixera sus designios. Pesa¬ rosos de esta fuga , y de las conseqiiencias que tendría , se lamentaba la madre en presencia de Fr. Fiel , pero este le aconsejó que no tuviera cuidado, porque su hijo se hallaba en la casa de su tio, distante ocho leguas de Salamanca. No le dió la Señora entero crédito , y volviendo á la mañana siguiente, antes de hablarle palabra , le tocó con la mano sobre el hombro , diciéndole estas razones : No seas incrédula , que ya te he. dicho que tu hijo está en casa de su tio ; lo di~ go y° ■ > y dentro de pocos dias tendrás el aviso * Creyó entonces la Señora , revelado su interior, y evidenció después lo que le dixo. En estos y otros casos semejantes hallo ve¬ rificada aquella máxima que nos dexó el Eclesiás¬ tico quando dixo, que es el amigo fiel una h r m ^ protección, y que todo el que lo hallare se eI V" cuentra con un tesoro : Arnicas fidelis P roti ; c \ fortis , <£? qui invenit illum , invenit tbesuurutn
19 Tesoro , no es dudable, y tesoro que semejante al Rey no de los Cielos, no tiene quien le iguale acá en la tierra. En fuerza de esta verdad , aquellos que con¬ turbados con unas aflicciones interiores , los que llenos de pesares por un falso testimonio, diver* sos matrimonios malquistados , é inumerables sugetos de notoria distinción, que en sus mayores aprietos llegaban á consultarlo , gozaban de la paz que pretendían, se aquietaban del todo, se alegraban , llegando á consentir, que sobre él la mano del Señor estaba hecha : Facía est super cuín manas Dumini (28). Con unas experiencias tan freqüentes, y to¬ das sin disputa prodigiosas , no hay quien ya 110 prorrumpa, acomodándole esta proposición dél Eclesiástico : Amico fideli nulía est comparatio,& non est digna ponderatio auri , argenti contra bomtatem fidei illius (29): No hay comparación al¬ guna con este amigo Fr. Fiel, y la 'ponderación el oro y plata no es digna en contrapeso de i !í^pdad de su fé. Y que, ¿ que pues podrán c< ^ n ^ e H üencia de una fidelidad tan decandigios? S infinitos en fermos que sanó con sus pro- J° P uedo asegurar, que si escribiera la misel.p est0s , ca£os angulares , llenára su lección que mrt en - Ü ext ? n , sion de todo un dia ; P o rde P¡m^' P ^ ld0 5 a lo que vemos , la virtud po¬ de él de «n Señor Jesu-Christo , esta salia “f et para sanarlos á todos (30). Diré por v. er. ^nl d Ic’ dfXa, ’ d 0 11 la P¡'dad inmenso cam- P° Petra ¿Wc-rir infinitos. Fprn^fj 1 Fernando Joseph Sánchez, hijo de Don ^ me-
,26 •ñor , á todo próximo:, y usó de la economía qué acabo de referiros. Necesitando entonces la paciencia, hecho un varón de dolores, no despegaba sus labios sino para alabar á su Criador : allí, allí se le escu¬ chaban con freqüencia los actos fervorosísimos de Fe, Esperanza y Caridad : allí ofreciendo á Dios en sacando su contribulado espíritu, no despre¬ ciaba el Señor su corazón contrito y humillado (42) : allí en fin lo abrasó sensiblemente el fue¬ go de un amor todo divino. Pedia por esta cau¬ sa le administrasen el agua con toda la frialdad que ella tenia en lo mas erizado del Invierno, y ai decirle el Confesor, temiendo le hiciera daño, se dexára de este empeño , siendo imposible apa¬ gara aquel trio material el superior incendio que semia , respondió sucintamente : Es verdad , ayuda á mitigar. Sin dexar de esta manera la presencia de su Dios , recibió con gran ternura los Santos Sacra¬ mentos de la Iglesia, y pidiendo después que lo volvieran al lado de la pared, se quedó tan sus¬ penso y sosegado por espacio de dos horas , qu® lo sospecharon muerto, y al llamarlo con la ex¬ cusa de administrarle sustancia, respondió de e$* ta manera ; Válgate Dios : abora que estaba y° con la Santísima Virgen , con San Vicente Ferref y San Antonio me han incomodado ustedes. Era f l estos , como he dicho , los Santos que habi3 ci¬ tado para que le asistieran en su muerte. Agravóse mucho mas el dia de la Purísima? y aun sintió no morirse en este dia P 01 ^- adicto que era á este piadoso Misterio ; P 61 ^ e j guió molestado con diversos accidentes has ^ Sabado trece de Diciembre, y sexto de la V s í X va de U Virgen., en cuya mañana t0 %>° Q 0 n*
■ Confesor le acompañase'á rezar un Credo y una ‘Salve. Concluida esta devota diligencia se des-3 pidió del Confesor, dándole gracias rendidas por la buena asistencia que le tuvo , y luego pror* rompió con alegría : Esto no está de mas , por* que quando yo me muera no podré rezar. ' Fue con efecto así continuando hasta las tres oe la tarde ., hora en que implorando :el inefa-c ble Misterio de la Trinidad Beatísima entregó >sn buen espíritu en manos de su Criador, cumplid aos noventa y un años de edad , y quarenta y ocho de Religión. * Fue hasta el último instante amigo fiel de sus próximos y hermanos, imitando a su Maes* F0 5 T ue habiendo amado á los suyos , los amó f 1 1 el mismo fin (43), y así prometió rogar en a presencia de Dios por la salud de ellos to os. Les dispensó en la caña, una Coronita de olores, y dos libritos de devoción el total del esoro que teniay y habiendo consumado de es»* a carrera de su prolongada vida , puceS., aSegU T c ° n el A P ósto1 la bondad de sh podemnc C ° n a ^ ^ ue § uard ó mas vigorosa (44), fey ara í°„ a un Abnhanf. diciendo’ razón d#» ^ lns í ) . I 13 lo fiel en su presencia d co^ ram te '* ^ nveriisti cor e J us fidele. co* de suSiervn dem °!? Ó j SU Ma S esíad en Ia muerte tan fuerf h ? Uedandose su cuer P° tan flexible, naturalidad * h ?í ror . q ue da la muerte , y con Físicos ñor tan a la vista,.que lo calificaron varios lacion al 5 sm ^ ular Y prodigioso' con re¬ vertirse h P° y circunstancias que debían adsobrada materia á la piedad de que ¡amas * D,os > y hac er juicio. que jamas permitiría viera ^su su hamo (45). corrupción, .aquel * En
En efecto así parece, queriendo 'su Mages* tad clarificar su virtud con prodigios mas noto¬ rios. Tiene Doña Ignacia Calderón una hija mo¬ za de trece á catorce años, á la que le salieron, tres ó quatro dias después de la muerte de Fr. Fiel, dos granos dentro del ojo izquierdo. Eran de tanta malicia, que los Facultativos convinie¬ ron ser á lo menos forzoso quedara perdido el ojo al curarlo de los granos, y en esta circuns¬ tancia tan sensible solicitó su padre Don Joseph López un pedacito de sayal del Venerable , en¬ cargándole á su hija lo pusiera sobre el ojo. Ejla empezó á refregarse con violencia tan extraña* que ella bastára á alterarlo aun quando estuvie¬ ra bueno ; pero fue bien al contrario , porque apenas cesó en su maniobra , quando desparece dos los dos granos , quedó el ojo tan claro y tan perfectocomo subsiste en el día. No fue solo en verdad este sugeto quien avivó su piedad, teniendo por reliquia qualquie* ra cosa del uso del Venerable. Lo hubieran des¬ pojado muchas veces, si lo hubieran dexado ma¬ nifiesto el término regular de las veinte y quil¬ tro horas, conmovido sin duda todo el pueblo por el Dios , que en sus Santos admirable asi se manifiesta en su Fr. Fiel He aquí ya de que modo muere el Justo* / ninguno lo percibe en su propio corazón : E c quomodo moritur Justus y 6? nemo percipit co ír' Se arrebatan , se quitan de nuestra vista los V roñes arreglados, y nadie lo considera : ¿ Q ri jurti tolluntur , & nemo conciderat. Se 9 a la presencia de la misma iniquidad , y q ue est su memoria en la paz de su Señor : SubW tí O facie iniquitatis , & erit memoria ejns in P ace ^ ^e Así acabo mi Oración con palabras fi u ^ íU r,
Usurpado á la Iglesia nuestra Madre. Si acaso no me engaño en mi juicio y sigue este Religioso predicándonos aun después que lo cubren esas losas ; porque vivir á Dios es sola vida, y vivir para el mundo eterna muerte : pero si aun nece* sita de sufragios para expiar sus defectos , siendo nuestra piedad expuesta á errores, y severo, pro¬ lijo aquel juicio del rectísimo Juez que ha de juzgarnos , pidámosle al Señor eficazmente, que la alma de Fr. Fiel , y la de todos los Fieles t er misericordiam Dei requiescant tn pace. Amen* O. s. C. S. M. E. C. A. R.
$0 f (i) Eéclesiasf. cap. 35. v. Í6. (2) Ibi r d. v. 211 Nedederis in tristitia cor tuum , sed repelle eatn a te, (3) Jerem. cap. 31. v. 16. (4) Ex Evang. D. Joan, cap. 11. v. 25. Ego sum resurrectio & vita, qni •credit in me, etiam si mortuusfuerit , vivet. .(5) Ex D. Paul. Epist. ad Rom. cap. 5. v. 12. (6) Ex Lib. Genes, cap. 2. v. 17. (7): Ex D. Paul. Epist* 2. ad Timot. cap. 2. v. 5. Non coronabitur, nisi qui legitime certaverit . (8) Ex Epist. ad Galat. cap* 2. v. 20. Vivo ego jam non ego , vivit verá in me /Christus. (9) Ex.-Epist. ;ad Philipens. cap. i. v. 23. Desiderium babens dissolvi , & esse cum Cbristo . (10) Ex Psalm. 88. v. 49. Quis est homo qui vi¬ vit, 6? non videbit mortem ? (11) Ex Lib. Sapient. cap. 3. V. 2Í, Visi sant oculis insipientíum morí, tlli auterii süñt in pace. (12) Ex Lib. Écclesiast. cap. 38. v. 18. (13) Ex Lib. Sapient. cap. 5* v * 6 ; (14) Ex Psalm. ni. v. 7. In memoria ceterna erit justas. (15) Ex Epist. 1. ad Corinth. cap. 9 * Y* 22. Omnibus omnia factus. (16) Ex Epist. ad Prolipens. cap. 2. v. 21. Omnes quce saa sant qu#~ runt, non quce Jesu Cbristi. (17) Ex Exposit. Cornelij Alap. in Epist. ad Rom. cap. 3. v. 4* OJ) ^ tom. 3. Serm. de tempore , & de Sanct. S. Doct. D. Bonav. Serm. 2. de Sanct. Thoin. Apost. (1) Ex Psalm. 110. v. 8. Fidelia omnia man idata ejus. (2) Ex Epist. 1. ad Corinth. cap. i* j 9. Fidelis Deus per quem vocati estis in socie a tein filij ejus Jesu Cbristi. (3) Ex Lib. Deuteroi » cap. 6 . v. 9. (4) Ex Psalm. 141. v. 13- ómnibus operibus suis . (5) Ex Lib. Proverb- F 20. v. 6. (6) Ibid. cap. 28. v. 20. multum laudabitur. ( 7 )_Ex Offic. Eccl s uam . iMs quem constituit Domlnus super fatnlUa^ • ( 8 ) Ex Evans;. D. Mathar. cap. TI * v. 29* r u me, quia mitis sum [athar. cap. n* v. 2 ' ‘ o) Ex Lib* ; & bumilis corde. ( 9)
.«i Reg. eáp. 15. v. a 2 2í Melior eist enim obedien - */a , quam victimce. (10) Ex Psalrru 110. v. 10. Initium sapientice timor JDomini. (11) Ex Psalm. 50.. v. ii. Cor mundutn crea in me Deas > & spiritnm rectum innova in visceribus meis. (12) Ex Lib. Sapient. cap. 8. v. 19. (13) Ex Epist. ad Rom. cap. 15* v. 2. Unusquisque vestrum próximo sao placeat in bonum ad cedificationem. (14) Ex Lib. Sapient. ,Ca P- 3 * v. 6. Tanquam aurum in fornace probabit electos Dominus. (15) Ex Lib. Tobi. cap. 12. v. - 9 . Eleemosina liberat animam á percato > & fací} invernre misericordiam. (16) Ex Epist. ad Ephes. .eap. 4. y. 22. (17). Ex Regul. S. Francisc. (iS)Ex ^salni. 87. v. 16. (19) Ex Epist. 1. ad Corinth. ^ a P* 9 * 2 7 * Castigo corpus rneum , in servi- u em redigo , ne forte cum aliis praedicaverim ipvprobus efficiar. (2 o) Ex Lib. Tobi. cap. 12. • 9 . (21) Ex D. Luq, cap. 12. ,v. 4.9. Ivnemve- Am’ni'? e r f ~ n Íf rram > & ‘{‘lid voio nisi ut accen- Z tu r - ( Z u Ex vit - S. Franc. (23) Ex Epist. r. ad Corinth. cap. 4. v . 4 . (24)^^ Oírte. Eccles. n . s 'b‘ sol ‘ vivere , sed & aliis procap 1 T v r h , ductus - (as) Ex Epist. ad Rom. flentlbui. (26) E r ¿J u ™ f a “ dentibus >fl ere cum üpist. ad Rom. cap. s. v. <. ritum c ^ ól est in cordibus nostris per Spi- ÍccZ/T Um qui datus est nobis ' ( 27 ) Ex Lib. E^siast. cap 6 v. 17. ( 28 ) Ex Lib. Exequial. (, Q ) p C 2 ^ ) Ex Lib. Ecclesiast. ibid. v. 15. lo exihnt *x E l l c ' C fP* 6 * v * I9 * vírtus de ilsiast iW 6 Sambat omn ™ ' &0 Ex Lib. Ecclecap ío ; V * I6 / A?> Ex E P ist * i- Corinth. 4. v 2 * ? 2 f^ 33 - E c Epist * r - ad Corinth. cap. Ma t h x ;cap\o X v C, ^ S e ^ m ' D ’ B ° n a V * (35) Ex & - * — l. &*£ Evang.
Evang. D. Mathsc. cap. 4. (37) Ex D. AugOíT. tract. 18. in Joan. (38) Ex Regul. S. Franc. Ve ómnibus civis qui apponuntur eis , liceat manducare . (39) Ex Epist. ad Hebreos. cap. 4. v. 12. PVums est sermo Vei , & eficax , & penetrabilior omni gladio ancipiti. (40) Ex Epist. D. Pet. cap. 5. V. 5. Humilibus autem dat gratiam. (41) Ex Lib. Proverb. cap. 3. v. 32. Et curn simplicibus sermocinatio ejus. (42) Ex Psalm. 50. v. 18. Sacrificiuvi Veo spiritus contribuíalas : cor contritum, & bumiliatum Veas non despides. (43) Ex Evang. D. Joan. cap. 13. v. 1. Cum dikxisset suos, quierani in mundo, in finem dilexit eos. (44) Ex Epist. 2. ad Tiraot. cap. 4. v. 6. Bonurn certamen certavij cursum consummavi, fidem serbavi. (45) Ex Psalm. 15. v. 10. Non dabis Sanctum tuum videre corruptionem. (46) Ex Offic. Eccl. Respons. ult. 2. Nocturn, teneb. Sabbat. Sanct.