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Los primeros programas de variedades de TVE : de La Hora Philips a Escala en HI-FI

Carreras-Lario, Natividad Cristina

Abstract

Con el nacimiento de la televisión en España se crean los primeros programas de variedades. Alejándose progresivamente del modelo radiofónico del que partió la televisión, estos programas consiguen, a través de la variedad y el espectáculo, construir un nuevo lenguaje de la imagen que será considerado como el necesario para la televisión. A la vez que crea este lenguaje favorece el cambio de modelos comerciales y sociológicos, al poner las miras en un contexto internacional más evolucionado. Una joven promoción de españoles se forma ante estos espectáculos transmitidos por la pantalla, bien como profesionales del nuevo medio, bien como consumidores.

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Revista Comunicación, Nº9, Vol.1, año 2011, PP.19-33. ISSN 1989-600X 19 Los primeros programas de variedades de TVE: de La Hora Philips a Escala en HI-FI Natividad Cristina Carreras Lario. Universidad de Sevilla [email protected] Resumen: Con el nacimiento de la televisión en España se crean los primeros programas de variedades. Alejándose progresivamente del modelo radiofónico del que partió la televisión, estos programas consiguen, a través de la variedad y el espectáculo, construir un nuevo lenguaje de la imagen que será considerado como el necesario para la televisión. A la vez que crea este lenguaje favorece el cambio de modelos comerciales y sociológicos, al poner las miras en un contexto internacional más evolucionado. Una joven promoción de españoles se forma ante estos espectáculos transmitidos por la pantalla, bien como profesionales del nuevo medio, bien como consumidores. Palabras clave: televisión española, programas de variedades, entretenimiento. Abstract: With the birth of the television in Spain they believe the first programs of varieties. Moving away progressively from the wireless model from the one that divided the television, these programs manage, across the variety and the spectacle, to construct a new language of the image that will be considered to be the necessary one for the television. Simultaneously that creates this language favors the change of commercial and sociological models, on having put the gun-sights in a more evolved international context. A young people promotion of Spanish is formed before these spectacles transmitted by the screen, good as professionals of the new way, good as consumers. Keywords: Spanish television, programs of varieties, entertainment. Natividad Cristina Carreras Lario. Revista Comunicación, Nº9, Vol.1, año 2011, PP.19-33. ISSN 1989-600X 20 1. Introducción Los programas musicales constituyeron un recurso habitual en las emisiones experimentales de televisión española. Dadas las condiciones precarias de producción, lo único viable era emitir en directo la actuación de un artista o de una orquesta. Antes de octubre de 1956 los momentos estelares de la programación en prueba se confiaban a las actuaciones de artistas que estaban en cartelera en los teatros y salas de fiestas de Madrid, que lo hacían gratuitamente en concepto de promoción publicitaria. Pasaron por el pequeño plató del Paseo de La Habana los cantantes más populares del momento, como Carmen Sevilla, Antonio Molina, Juanita Reina; y orquestas que habían conquistado el favor del público, como la de Pérez Prado, Bernard Hilda o Ray Martino. Al iniciarse el 28 de octubre de 1956, haciendo coincidir tal momento histórico con efemérides como la celebración de Cristo Rey y la fecha conmemorativa de la fundación de Falange Española, las emisiones regulares, se recurre igualmente a números musicales, por lo que cabe deducir que el nacimiento de la televisión en España estuvo determinado por un concepto de espectáculo popular y de entretenimiento, heredado de la radio. Los números musicales sirvieron como recurso habitual para llenar huecos en la programación. En el plató había permanentemente un piano, dispuesto a sonar en cuanto fuera necesario bajo los hábiles dedos de, Félix Lavilla, experimentado profesional en semejantes lides. Poco a poco, las actuaciones musicales se fueron cuidando más, hasta convertirse en uno de los pilares de la programación entre los años 1956 y 1962, periodo que hemos denominado como los tiempos pioneros de la televisión española. Ya indicábamos que los artistas actuaban bajo concepto de promoción, y así siguió sucediendo al menos hasta la consolidación de este género de programación con el programa Gran Parada (finales de 1958), lo que aligeraba el esfuerzo financiero de la televisión y de las firmas comerciales patrocinadoras de los espacios televisivos. Cinco o seis orquestas animaban las sobremesas nocturnas con ritmos del momento. Hacia finales de 1957 se empezaron a poner en antena programas de variedades de gran formato, emitidos en directo, pero ya no desde el pequeño estudio del paseo de La Habana, sino desde teatros, como el del Instituto Ramiro de Maeztu, o el teatro de Fomento de las Artes. Desde estos escenarios se hicieron grandes programas de entretenimiento cara al público. Lo que se entiende por programas de variedades en estos primeros años de televisión son, por una parte, los programas de música ligera y, por otra, los de entretenimiento en general. Comprenden música, pasatiempos, números circenses, marionetas, humor, concursos, etc. Recogían la experiencia de los programas hechos "cara al público" en la radio de evasión de los años cincuenta. Era aquélla una radio espectáculo, de audiciones cara al público, de concursos patrocinados por firmas comerciales, con presentadores estrella y actuaciones musicales y magacines. Entre éstos, el mayor éxito de difusión lo alcanzó Cabalgata fin de semana, emitido desde 1949 por la cadena SER, y presentado por Bobby Deglané con aires modernos traídos de Estados Unidos. A través de este programa se hicieron populares Roberto Inglez, Monna Bell, Los Cinco Latinos, Elder Barber, Pepe Iglesias “el Zorro” o Miguel Gila, además de proyectar al estrellato la fama de cantantes folclóricas nacionales o de artistas de variedades. A lo largo de sus diez años de vida, este programa llegó a serlo Los primeros programas de variedades de TVE: de La Hora Philips a Escala en HI-FI Revista Comunicación, Nº9, Vol.1, año 2011, PP.19-33. ISSN 1989-600X 21 todo en el ocio nocturno de los españoles los sábados por la noche. Entre sus secciones, destacaban Márqueles preferencia, Va por ustedes, La melodía misteriosa, Millonario por siete días, Radio patrulla, Manos blancas no ofenden, No hay enemigo pequeño, ¿Quién tiene el clavel?, El enigma de la media noche, Pórtico de melodías, Lo dobla o lo lleva, Actualidad española y Una página al azar. Un equivalente local, en fórmula y popularidad, fue el Conozca usted a sus vecinos de Radio Sevilla (SER), dirigido por Rafael Santiesteban. En los inicios de la televisión, al ser esta concebida ésta como una radio con imágenes, se siguieron los formatos que habían triunfado en las ondas radiofónicas, reproduciendo su misma estructura, su sistema de financiación comercial, y reclamando a los mismos presentadores, en la confianza de que arrastrarían el público radioyente ante las novedosas pantallas catódicas. Bobby Deglané, pese a su experiencia internacional en televisión, constituye una excepción en este fenómeno migratorio profesional en los medios. El mismo proceso de adaptación a la imagen televisada impone el progresivo alejamiento del mimetismo radiofónico hacia fórmulas propias del nuevo medio. De las emisiones cara al público en directo, los realizadores, al disponer de los instrumentos técnicos necesarios para grabar (Ampex), desde finales del año de 1960, se orientan hacia un lenguaje más televisivo que impone poco a poco el abandono de la emisión en directo. La incorporación de nuevas tecnologías de realización, como el play back o el zoom, confirman esta tendencia evolutiva hacia una expresividad netamente televisiva y espectacular, modificando estructuras y formatos. No por ello perdieron popularidad, y se destinaban a la franja horaria de mayor audiencia: de jueves a domingo, entre las 22 y las 23,30 horas. Si los informativos hicieron madurar, a veces precipitadamente, la dimensión periodística de la nueva televisión, los programas de variedades y los concursos sirvieron no solo para la implantación del medio en el entorno social, provocando el fenómeno sociológico característico que ya habían experimentado otros países más adelantados, sino también para establecer patrones lingüísticos intrínsecos del nuevo medio de comunicación. 2. Primeros programas (1957-1959) Televisión española estaba ubicada en un pequeño chalet reformado en el número 77 del Paseo de La Habana. El garaje del chalet se había habilitado como plató, pero carecía de todo tipo de aislamiento acústico. Cuando apretaba el calor y la temperatura en el estudio se tornaba insufrible, no quedaba más remedio que abrir ventanas, dejando que los ruidos exteriores invadieran el set. Éstos y los ruidos de fondo, unidos a los producidos por el cambio de decorados o las órdenes dadas por el regidor, que a veces se colaban por el micrófono, hacían prácticamente imposible la pulcritud en la realización de los programas. La obligación de emitir en directo complicaba aún más las cosas. El tamaño del plató era reducido, medía apenas doce por dieciocho metros, y hasta se colaban en él los olores de la pequeña cafetería que había en el edificio. El chalet contaba también con otra habitación para ensayos y montaje de decorados, y albergaba, además de las oficinas para el personal administrativo y de dirección, los Natividad Cristina Carreras Lario. Revista Comunicación, Nº9, Vol.1, año 2011, PP.19-33. ISSN 1989-600X 22 talleres para los técnicos. Más tarde se empezó a utilizar un local destinado a ensayos, situado en el Paseo de la Castellana nº 40. Cuando se necesitaba más espacio, se recurría al alquiler de teatros, que eran reconvertidos en platós. Para los programas de variedades y, en general, para todos aquellos que no cabían en plató, ya desde mediados de 1957 se utilizaba el teatro del Instituto Ramiro de Maeztu, primero, y más tarde el teatro de Fomento de las Artes. Los primeros programas en salir del pequeño estudio del Paseo de La Habana, hacia finales de 1957, fueron los más ambiciosos y espectaculares. Ostentaban títulos como La Hora Philips, Festival Marconi o Aeropuerto Telefunken, pues eran patrocinados por las respectivas marcas de aparatos receptores, que se servían de tal estrategia para apoderarse de jugosos sectores del incipiente consumo tecnológico. El primero de los programas de variedades que se emitió fue La Hora Philips, realizado por Fernando García de la Vega. Por el pasaron buenos presentadores como Serafín García Vázquez , Maritza Caballero , Jesús Álvarez o Mª José Valero. Estos presentadores hacían honores a los mejores artistas españoles del momento, como Carmen Sevilla o Antonio Machín, y a alguna figura extranjera como Gilbert Becaud, Amalia Rodrigues, Renato Carosone o Elder Barber. El programa se mantuvo en antena hasta junio de 1958, se emitía los viernes de 22 a 23 horas, bajo el patrocinio de la firma empresarial. Su formato se estructuraba en distintas secciones, al estilo de los grandes programas radiofónicos, y era realizado en directo con público en el teatro del Instituto Ramiro de Maeztu. Entre sus secciones se incluía una Actuación Musical, espacio en que actuó a su regreso de México el conocido actor Roberto Font; una Galería de estrellas, de naturaleza también musical, El personaje de la semana, del que se responsabilizaba tanto en la dirección como en la presentación Victoriano Fernández Asís, y que respondía a asuntos de interés periodístico; y el telefilme estadounidense Patrulla de tráfico, el primero en alcanzar las pantallas españolas de toda la producción internacional. Una encuesta de opinión publicada por la revista Tele-radio en 1958 arrojaba de este programa una valoración de 9,9 puntos sobre 10, la más alta de toda la parrilla de programación. Poco después de iniciada La Hora Philips se puso en antena, los domingos a las 22 horas, el Festival Marconi. Contaba con buenos presentadores, buenos artistas españoles y algún extranjero, como la orquesta italiana de Silvano Tortorella la cantante argentina Lena Martín, las cacatúas amaestradas de Hammond, el bailarín José Toledano, el ilusionista Constance, el cantante Antonio Molina, o el humorista Miguel Gila. Seguía realizándose, como su título proclama, bajo la fórmula del patrocinio, lo que suponía la venta de espacio por parte de Televisión Española, y la responsabilidad tanto en lo que se refería a contenidos como a la producción por parte de la firma patrocinadora. De esta manera, el programa podía entenderse como un gran espacio publicitario de la empresa Marconi. Festival Marconi se empezó a emitir a finales de 1957, los domingos, en la franja horaria de 22 a 23 horas. Con una hora de duración, estaba presentado por Laura Valenzuela y Ángel de Echenique. Bajo la fórmula del magazine, reunía diversas secciones: música ligera, humor, números circenses y concursos. Competía con La hora Philips por contratar a las mejores figuras de los escenarios madrileños. Festival Marconi permaneció en programación hasta el 9 de febrero de 1958, viendo así como su predecesor y competidor, La hora Philips, le superaba. La empresa Los primeros programas de variedades de TVE: de La Hora Philips a Escala en HI-FI Revista Comunicación, Nº9, Vol.1, año 2011, PP.19-33. ISSN 1989-600X 23 Marconi puso en marcha seguidamente otro programa, Hacia la fama, que arrancó al domingo siguiente en una franja horaria más tardía, a las 22,30. Dejó al segundo domingo de programación esta franja para el programa titulado Esta noche en Madrid, un espacio de música y concursos; y reapareció para estabilizarse en el mes de abril, a una hora aún más tardía, como último programa antes del cierre de emisión. Dado el somero dato sobre contenidos, y el hecho de que los presentadores de Esta noche en Madrid y Hacia la fama fueran los mismos - Blanca Álvarez y Ángel de Echenique. 1 - induce a pensar que en realidad se trata de la misma idea de programa bajo distintos títulos, y con un mismo patrocinador, la casa Marconi. Por la misma razón es de presumir que el realizador de ambos fuera Enrique de las Casas. La idea fundadora consistía en un concurso musical para promocionar cantantes noveles, tanto de repertorio serio como de música ligera, bailarines e instrumentistas. A los ganadores se les abrían asimismo las puertas de la televisión italiana, considerada como la mejor del mundo, en espacios patrocinados por la misma empresa. Otra sección que se hizo muy popular se titulaba Telemímica, que Josep Maria Baget (1993:44) describe como un juego que se aparta de los cánones radiofónicos, y explota la comicidad de la imagen por medio de la mímica. 2 La cucaña acotaba otro espacio de concurso. Presentaba el programa, derrochando simpatía Ángel de Echenique. La Goleta “un crucero feliz en busca de la alegría con la orquesta de Louis Antico, primeras figuras del cine y variedades” 3 comenzó a emitirse en enero de 1958, ocupando semanalmente la franja horaria de 22 a 23 horas los jueves. Su realización corría a cargo de Carlos Muñiz, a quien sucedió Fernando García de la Vega. Lo presentaban Tony Leblanc y Fernando Sancho. Entre las actuaciones estelares de uno de sus primeros programas se cuenta Sara Montiel, y en otros participaron José Luis Ozores, Manolo Morán y Miguel Gila. Club del sábado, “un programa de variedades cara al público y de concursos” 4 como La media naranja, arrancó el 8 de febrero de 1958 y permaneció en antena hasta junio de 1959, salvo en los meses de julio, agosto y mediados de septiembre. Su periodicidad era semanal, y su duración de una hora, variable, adaptándose a necesidades de programación en una franja entre las 22,30 hasta las 24. Se retransmitía desde el teatro del instituto Ramiro de Maeztu, bajo realización de de Alfonso Lapeña , presentado por Blanca Álvarez, Jesús Álvarez y Ángel de Andrés. Alternaban en el patrocinio diferentes firmas, entre otras Philips Ibérica, Codira y Sepsa. En la temporada de 1959 Lapeña se mantuvo en la dirección, pero cedió el puesto de realizador a Fernando García de la Vega. Los espacios que comprendía responden a los siguientes títulos: Empezando con la música, Más difícil todavía, Quite usted el billete –patrocinado por la castiza perfumería Padilla-, Pasaporte del humor – patrocinado por Profiden- y Escala en Madrid –bajo el patrocinio inicial de Martini 1 “El tio Cheni”, el hombre de la Inter, antes de RNE y la SER, todo un genio de las ondas. Su Ruede la bola y El Auto de la fortuna son dos programas de éxito de la radio privada. (Díaz, Lorenzo,2006:98) 2 Según la documentación que manejo, se equivoca, en cambio Baget al hacer de Telemímica una sección de Festival Marconi 3 Así se promocionaba en la revista Tele-diario (enero de 1958) 4 Según la programación de Tele-diario Natividad Cristina Carreras Lario. Revista Comunicación, Nº9, Vol.1, año 2011, PP.19-33. ISSN 1989-600X 24 Rossi y posteriormente de Longines-. Más adelante se incorporó otro espacio titulado Música y literatura, que patrocinó la empresa Sylvania Cehasa. Se emitía desde el estudio del Paseo de La Habana, y presentaba como novedad a una familia de actores que actuaban como conductores del programa, renunciando así a la presentación al uso: Serafín García Vázquez encarnaba a don José; Joaquín Pamplona a Evaristo, y María Luisa Rubio a Gloria, novia de Evaristo. También se hicieron famosos los caricatos Kim y Kiko con su célebre frase “soy muy malo”. Crucero 59 sustituyó los sábados a Club del sábado, a partir del 20 de junio de 1959, como programa veraniego que dejó de emitirse el 19 de septiembre del mismo año. Fernando García de la Vega recibió el encargo de sucederse a sí mismo en la realización de este nuevo programa. Aeropuerto Telefunken empezó su andadura el 22 de octubre de 1958, pero no alcanzó más horizonte que el de febrero de 1959. Se emitía los miércoles en la franja horaria de las 22,30 horas. Del guión se responsabilizaba José Mª Palacio, la realización corría a cargo de Pedro Amalio López y la presentación la hacían Blanca Álvarez y Mariano Ozores. Estaba ambientado en un aeropuerto en el que coincidían diversos artistas. A este espacio le sustituyó, Carta de Hispanoamérica: música y noticias de los “países hermanos”, según reza la revista Tele-diario, con guión de Marcelo Tobajas. Se emitió a las 22,32horas con una duración de 30 minutos aproximadamente. Otros espacios a destacar durante este año fueron Café cantante, que recreaba el ambiente de un café cantante de principios de siglo, con escenografía, vestuario y canciones antiguas, dirección de Miguel Martín y realización de Gustavo Pérez Puig y Pedro Amalio López. Buenas noches amigos se emitía los martes desde febrero de 1958, presentado por Ramsay Ames, bailarina y actriz que había llegado a España contratada por el Hotel Castellana Hilton y Jesús Álvarez. Walter y sus cien mil melodías apareció en mayo de 1958. Walter era un violinista vienés que actuaba con el muñeco Pedrito Corchea, a quien ponía voz el actor David Marina. En el medio televisivo supo construir una celebridad que duraría años, y que le granjeó el encargo de nuevos programas, como Cotilleo al aire libre (un programa veraniego de sobremesa) y Buena suerte con Walter, en el que sorteaba regalos entre los suscriptores de Tele-Radio. Cita en el estudio fue otro programa conducido por Ramsay Ames y Jesús Álvarez, como Música a medianoche, y Cita con la música, presentado por Ray Martino. Una variante especial dentro del género es A las diez en mi barrio, programa de variedades presentado por José Luis Ozores en el que las cámaras visitan a los espectadores en sus residencias, y les interrogan sobre sus gustos y sus quejas. También aparecen programas de humor como El tranvía del humor y Ríase con nosotros. 1959 presenta como novedades como Música en su pantalla, programa diario de sobremesa emitido de 15,45 a 16 horas, basado en actuaciones de música ligera. La aparición en agosto de Club Miramar, realizado en Barcelona y presentado por Mario Cabré, se aderezaba con una moderna escenografía de boîte. Lo componían canciones, humor, ilusionismo y concursos como “La aguja en el pajar”. Se emitía los martes a las 10,30 horas. de la noche, y duraba una hora. Se mantuvo en antena hasta final de año. Los primeros programas de variedades de TVE: de La Hora Philips a Escala en HI-FI Revista Comunicación, Nº9, Vol.1, año 2011, PP.19-33. ISSN 1989-600X 25 Hoy es fiesta apareció en verano de 1959, en la franja de los domingos por la noche, presentado por María Mahor. Festival era un programa quincenal con guión de Manuel Summers, realizado por Fernando García de la Vega. Este programa se emitía los miércoles desde las 22,30h y consistía en sesenta minutos de variedades sin presentadores. Esta primera etapa se caracteriza por: -Emisiones en directo con público, la mayor parte de las veces. Transformaba la emisión en un espectáculo. -Algunas emisiones, las menos, se hacían desde el plató del Paseo de La Habana o desde el estudio de Miramar. La mayoría, en cambio, recurrían al teatro del Instituto Ramiro de Maeztu. -La estructura de los programas era de larga duración, entre una hora y hora y media, lo que resulta indicativo tanto del esfuerzo invertido como de la importancia que se concedía a este tipo de programa, y, en definitiva, del concepto de que se quería imprimir al medio televisivo, pues la duración media de un programa era entonces de unos quince minutos. -Los programas seguían el esquema radiofónico de la división por secciones o microespacios independientes. Cada uno respondía a una temática, que se reflejaba en el título, y era esponsorizado por distintos patrocinadores. Intercalaban el humor, el circo, la canción, el baile, los concursos, y las entrevistas. -Los presentadores, como Ángel de Echenique, se habían formado en la escuela de la radio, cuya tradición seguían. La locución se interpretaba a ritmo vibrante y rápido. Pero también en este primer momento se forman ya locutores específicamente para el medio de la imagen, como Jesús Álvarez, Laura Valenzuela, o Blanca Álvarez. Se solía confiar la presentación a una pareja de presentadores, buscando no sólo el contraste radiofónico de las voces, sino también de la imagen. La presentación de programas supuso asimismo la ampliación de oferta laboral para actores procedentes del teatro o del medio cinematográfico, como, Mariano Ozores , Tony Leblanc, Ramsay Amés. -La realización seguía los esquemas impuestos por la infraestructura. Se hacía frontal, al estilo dramático de tres paredes, sometida al directo y con público. Entre los realizadores más destacados se cuentan los que acabarían considerados como los clásicos del medio televisivo: Carlos Muñiz, Gustavo Pérez Puig, Pedro Amalio López, Enrique de las Casas, pero sobre todo Fernando García de la Vega, que se especializa en musicales, donde llegará a ser valorado como el realizador por excelencia durante muchos años, hasta el descubrimiento, ya al final de la década de los 60, de Valerio Lazarov. -Competían entre los distintos programas de variedades por llevar a los mejores artistas nacionales e internacionales que pasaban por Madrid, ya que no se planteaban traerlos solo para los programas. -Estaban patrocinados por firmas comerciales. El mercado se fue abriendo poco a poco a sectores alejados de la industria televisiva, lo que imprimió al medio un carácter consumista con aspiraciones de atraer masas. Natividad Cristina Carreras Lario. Revista Comunicación, Nº9, Vol.1, año 2011, PP.19-33. ISSN 1989-600X 26 -Estaban sometidos a la censura moral. Las presentadoras y artistas tenían que cubrirse con los llamados “chales Arias” 5 , en referencia al ministro Arias Salgado y a unos conocidos almacenes madrileños. Tampoco se permitían primeros planos de escotes o de piernas de bailarinas, sacrificando toda pretensión espectacular o estética a la moral cerrada del Régimen nacional-católico. 3. Programas de 1960 a 1962 3.1 Gran Parada Gran parada se presentó el cuatro de octubre de 1959 y se mantuvo en antena durante cinco temporadas. Se emitía los domingos a las 22,00 horas, con una hora y cuarto de duración. Era la primera vez que se abordaba en serio la producción de un gran musical. La llegada de Gran parada supuso un salto cuantitativo en la producción de programas de variedades en Televisión Española. Pronto se convirtió en el programa estrella de la temporada. Contaba con un amplio presupuesto, que permitía la contratación de un elenco de artistas internacionales. Era la primera vez que sucedía así en TVE, que hasta la fecha se limitaba fundamentalmente a la producción artística nacional, o a figuras de la canción de paso por Madrid. Tenía un formato ágil y dinámico, contaba con números variados y alternaba actuaciones de circo, ballet, y música ligera, con cuatro invitados estelares por programa. El equipo técnico contaba con una veintena de personas. Cada programa, de hora y media de duración, requería veinticinco horas de ensayos y preparativos. Su sistema de producción era en directo desde el escenario del teatro de Fomento de las Artes, ante público. Según la revista Tele-radio (junio 1959) al mediodía, doce horas antes de saltar al aire la emisión, se verificaba el último ensayo. En el escenario se instalaba una mesa de trabajo, que rodeaban el realizador y los componentes de su equipo. La orquesta interpretaba las melodías de cada número, en los laterales del escenario se apostaban carpinteros, atrezzistas, electricistas e iluminadores. Mientras ensayan los artistas, entre ellos Pepe Iglesias, “El zorro”, el realizador -José Lombardíaproseguía los ensayos. Para cada programa se necesitaban siete días de preparación. El martes se reunía un equipo reducido, compuesto por dos ayudantes , el regidor, el secretario de producción, el iluminador jefe, el asesor artístico de producción y un representante de la casa patrocinadora. En esa reunión se hacía una selección teórica del programa, luego cada componente del equipo se encargaba de cumplir su cometido. El jueves se realizaba otra reunión, para empezar la 5 “Contra lo que pudiera creerse, el uso del chal es constante e indiscriminado; sólo se librarán, y muy raramente, algunas artistas folklóricas que por practicar el baile español tienen derecho a una leve indulgencia por parte de los censores de TVE ante algún que otro desmelenamiento, mientras que en las cantantes ligeras cualquier desliz será furiosamente condenado.” (Baget, 1993:46) Los primeros programas de variedades de TVE: de La Hora Philips a Escala en HI-FI Revista Comunicación, Nº9, Vol.1, año 2011, PP.19-33. ISSN 1989-600X 27 planificación, y el domingo, antes de la emisión, se hacía el ensayo general. Para actuaciones complicadas se ensayaba más días. Lo patrocinaba Movierecord, en colaboración con las principales agencias publicitarias españolas. Para su puesta en marcha se contrató a un hombre experto en el género, Gilles Margaritis, célebre por sus números de music hall desde los años treinta. Colaborador de la RTF en programas de circo y variedades -Pistes aux étoiles y Music-hall Paradedurante quince años consecutivos presentó a los más famosos artistas del mundo. Estaba considerado como uno de los mejores realizadores europeos. Lo acompañaban José Lombardía en la realización, Enrique Monís como asesor de producción para televisión, Santiago Moro como director artístico y José Luís Agustí que era el productor ejecutivo de Movierecord. Presentó su primer programa Coque Valero, al que sucedió Tico Medina, quien al final fue relevado por Pepe Iglesias “El Zorro”. Su primera etapa duró hasta finales de junio de 1959. La franja de emisión, invariable –cosa nada frecuente entonces-, fue los domingos de 22,30 a 23,45 horas. Alcanzó un sonoro éxito. Entre las estrellas que por él pasaron en esta primera etapa podemos destacar, entre otras, a Antonio el bailarín, Las Petters Sisters, El ballet Tour de París, Alfonso de la Morena, Ray Martino, El Zorro, El American Festival Ballet, Lolita Sevilla, Alfredo Kraus, Los niños cantores de Viena, Gilbert Bécaud, Eddie Constantine, o el clown Achille Zavatta. Cerró su primera temporada a finales de junio, cuando era obligado cambiar a programación veraniega. Este año según recoge Tele-radio (julio, 1960) como resumen de su exitosa temporada, Gran Parada presentaba canciones, música, ballet, y el concurso Acierte y vaya en coche. Los decorados corrían a cargo de Bernardo Ballester, el iluminador era Cesar Fraile, y Goyo el encargado de maquillaje y caracterización. El realizador seguía siendo José Lombardía, y el patrocinador: Movierecord. Tras el parón estival, el 2 de octubre volvió a las 23 horas de la noche de los domingos. 6 Para este programa se utilizó por primera vez el video-tape. Con este novedoso instrumento tecnológico, en septiembre se grabaron números musicales de Xabier Cugat y Abbe Lane, que se emitieron posteriormente. En esta temporada empezó como presentador Rubén Rojo. El exceso de números circenses comenzó a dar motivos a la crítica, y el escaso decorado, que estaba formado por una cortina de tul para ocultar la orquesta, colaboró al desprestigio estético del programa. Pese al cansancio que podía provocar en la audiencia, se mantuvo invariable en la programación durante la temporada siguiente, hasta que el domingo 2 de julio de 1961 se toma su obligado descanso veraniego. Retorna el 1 de octubre, de 10,30 a 11,35 horas. Se mantuvo hasta finales de año, bajo la realización de Fernando García de la Vega. En 1962 continúa la noche del domingo, como programa estelar, en la banda horaria de 22,30 a 23,30 horas, con Fernando García de la Vega al frente de la realización. El 11 de febrero siguiente se traslada a la noche de los sábados, con una hora de 6 “Gran Parada. Vuelve hasta ustedes el espacio que presenta las más destacadas atracciones nacionales y extranjeras, con la intención de hacer ligera y divertida la velada del domingo.Patrocinador: Movierecord.” (Tele-radio, octubre 1960)