Resultados de la investigación: participación y acción conectiva en novísimos movimientos sociales: el caso del #yosoy132 y el 15m
Abstract
A partir de un trabajo teórico y matrices categoriales cualitativas, el presente trabajo realiza un análisis comparado entre el #YoSoy132 y el 15M como novísimos movimientos sociales; entendiéndolos en el marco de la globalización, y estableciendo sus formas de acción colectiva, acciones conectivas, formas de participación, así como los resultados dentro de sus respectivos sistemas sociales, políticos y culturales.
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RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN: PARTICIPACIÓN Y ACCIÓN CONECTIVA EN NOVÍSIMOS MOVIMIENTOS SOCIALES: EL CASO DEL #YOSOY132 Y EL 15M RESULTS OF THE INVESTIGATION: PARTICIPATION AND CONNECTIVE ACTION IN NOVEL MOST SOCIAL MOVEMENTS: THE CASE OF # YOSOY132 AND THE 15M LUGO SÁNCHEZ, Luis Josué (Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM) [email protected] Resumen: A partir de un trabajo teórico y matrices categoriales cualitativas, el presente trabajo realiza un análisis comparado entre el #YoSoy132 y el 15M como novísimos movimientos sociales; entendiéndolos en el marco de la globalización, y estableciendo sus formas de acción colectiva, acciones conectivas, formas de participación, así como los resultados dentro de sus respectivos sistemas sociales, políticos y culturales. Palabras clave: movimientos sociales, participación política, globalización, tecnopolítica, acción colectiva Abstract: From a theoretical work and qualitative categorical matrices, the present work performs a comparative analysis between # YoSoy132 and 15M as newest social movements; understanding them in the context of globalization, and establishing their forms of collective action, connective actions, forms of participation, as well as the results within their respective social, political and cultural systems. Key Words: Social Movements, Political participation, Globalization, Technopolitic, Collective action Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 214
1. Introducción En el presente artículo se exponen los resultados del trabajo de titulación de maestría desarrollado en el Posgrado de Ciencias Políticas en la UNAM denominado: “Participación y acción conectiva en novísimos movimientos sociales: el caso del #Yosoy132 y el 15m”. Por lo tanto, sirva el presente trabajo para hablar sobre los principales hallazgos; ergo, en el diálogo generado entre la teoría y realidad seleccionada. En principio, cabe mencionar que el objetivo de la investigación fue: analizar el origen, la participación y la acción colectiva de activistas en novísimos movimientos sociales, a través de dos análisis de caso: el #YoSoy132 en México, y #15M en España, con el fin de identificar sus objetivos de comunicación, así como conocer los mecanismos de su participación mediante los cuales se organizan, interactúan, visibilizan causas, conforman proyectos y qué tipo de resultados están teniendo: entre sus estrategias comunicativas y sus formas de acción colectiva. Y partimos de la siguiente hipótesis: la activación en redes por parte de diversos sujetos que hacen activismo en novísimos movimientos sociales; entre otros factores, responde a una concentración mediática, que al impedir la expresión de diversos sujetos y grupos, genera que busquen otros espacios de expresión entre los cuales, actualmente están las plataformas digitales. Esto, a partir de la convergencia y metamorfosis mediática, en donde también se dan nuevas relaciones entre medios y activistas, pues a diferencia de antes, ya no existe una oposición tajante entre unos y otros, sino incluso complementaria. Con ello se generan acciones colectivas y conectivas, puesto que mediante movilizaciones presenciales y agitaciones digitales, se generan propuestas de transformación social: flexibles, descentralizadas y más abiertas, que incluso pueden trascender, conformando nuevas organizaciones y proyectos sociales, políticos y/o comunicativos. No obstante, durante el trabajo nos dimos cuenta que la relación causal entre concentración de medios y participación en novísimos movimientos sociales no era efectiva; puesto que incidían otros factores que fueron incluidos durante el trabajo de campo. Por tanto, las razones de tal participación resultaron multifactotriales. De tal modo que consideramos como condición previa de la acción colectiva, no sólo la concentración de medios, sino la reducción del Estado de bienestar, la pérdida de derechos sociales, necesidades de socialización por parte de los activistas, desempleo, esperanza de un cambio; los cuales fueron visibles en ambos movimientos. 2. La construcción teórico-metodológica De tal forma que como parte de los capítulos teóricos partimos de las siguientes categorías y conceptos: la globalización (Appaduray, 2013; Beck, 1998; Giddens, 1995; Sinclair, 2000 y Volkmer, 2014), la concentración de medios en España y México (Huerta y Gómez. 2013; Mc Chesney, 2002; Mastrini y Becerra, 2006; Mosco, 2009; Reig, 2015) , economía política de los entornos digitales (Crovi, 2004; Curran, Fenton y Freeman, 2013; Graham y Dutton, 2014), activismo (Ibarra, 2000; Casacuberta y Gutiérrez, 2010), activismo digital (Castells, 2012; Dahlgren, 2011; Henriquez, 2011; Meneses, 2015; Monterde, 2015), novísimos movimientos sociales (Candón, 2013), acción colectiva (Melucci, 1999) y acción conectiva (Benett y Segerverg, 2013; Jurado, 2014; Toret, 2014). Como parte de la metodología se consideró el método cualitativo (Orozco, 2011; Gubern, 2004), desde la cual se ofreció un análisis de casos comparativo entre el movimiento 15-M en España y el #YoSoy132 en México (Ariza y Gandini, 2012) y en cuanto a técnica de investigación la entrevista semi-estructurada (Vela, 2004), con un muestreo intencional y la técnica bola de nieve (Gundermann, 2011). Para el procesamiento y análisis de la información, se recurrió a matrices Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 215
categoriales (Bonilla y Rodríguez (2005), con el fin de generar un dialogo entre el cuerpo teórico y la realidad seleccionada. Es importante mencionar que escogimos la perspectiva cualitativa, pues nos interesó sumergirnos en las prácticas, sentidos, procesos y significados de los activistas que conformaron ambos movimientos; para entenderles holísticamente, lo cual resultó enriquecedor para nutrir los conceptos propuestos para esta tesis. De este modo, como se detalla en el estudio completo (Lugo, 2016, p. 165) la unidad de estudio pasó por asociaciones de la sociedad civil, hasta medios de comunicación alternativos o centros de trabajo de los activistas de NsMS. En tanto, la unidad de análisis, fue conformada por activistas de NsMS, tanto del movimiento 15-M, como del #YoSoy132 en México. Ahora bien, para vincular estas unidades de estudio y análisis con la realidad empírica, se generó una muestra significativa -específicamente la evaluada- (Guber, 2004). Por otro lado, ante el posible cuestionamiento de por qué seleccionar en la muestra, casos de España y México, cabe enfatizar que se eligieron, tanto al 15-M, como el #YoSoy132, debido a que se halló un origen similar en ambos movimientos; esto, considerando que nacen por una insuficiencia de la democracia representativa, el crecimiento de corporaciones globales, la pérdida del Estado de bienestar, en el marco de las tecnologías y con el gran contexto de la Globalización. En términos más específicos: El movimiento 15-M y el #YoSoy132 son procesos que pueden compararse, debido a que hubo una apropiación tecnológica por jóvenes de clase media universitarios (que han incorporado las TIC como parte de su cotidianidad), hubo un proceso de contra globalización en ambos países (los movimientos sociales estudiados son el ejemplo de ello), que posiblemente se potenció por la “privación relativa” (Melucci, 1999). Asimismo, existieron crisis sistémicas que derivaron en dichas acciones colectivas. Por ello, se pasó de un ninguneo en medios de comunicación a retomar sus movilizaciones en sus agendas; se utilizaron discursos ideológicamente abiertos para difundirse y existió un uso de plataformas digitales como sus principales herramientas mediáticas (Lugo, 2016, p. 148). Para el 15M y el #YoSoy132, la selección de informantes fue realizada Con ayuda de contactos clave, y considerando en todo momento, la priorización de perfiles significativos por su experiencia en terrenos políticos y de activismo social. Así, se consideró que fueran informantes variados, pero con perfiles destacados en ambos movimientos; sin dejar de lado que fueran activistas que hubieran participado en diversas organizaciones para darle un enfoque plural. En total, se hicieron 10 entrevistas por cada movimiento, con las cuales se encontraron puntos de saturación. Para el 15M se entrevistaron a 6 hombres y 4 mujeres. Enfatizamos que para ambos movimientos se intentó hallar una paridad de género en materia de cantidad de entrevistas, pero muchas veces cancelaban las chicas que participarían en dicho ejercicio metodológico. Asimismo, los entrevistados fueron perfiles con un fuerte activismo, no sólo en el 15M y el #YoSoy132, sino también actualmente en sus organizaciones. Por otro lado, respecto el #YoSoy132 se entrevistaron a 10 activistas, de los cuales 8 fueron hombres y 2 mujeres. Con relación a este movimiento fue importante determinar si procedían de universidades públicas o privadas. Esto, con el fin de identificar las acciones conectivas y estrategias empleadas por cada grupo. Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 216
Asimismo, se elaboró una guía de cuestionario en donde se contuvieron preguntas derivadas de las cardinales categorías y conceptos de la investigación. Con ello, se intentó contrastar el marco teórico con la realidad seleccionada. Finalmente, se procesó la información obtenida en matrices de categorías, empleando la estrategia de análisis categorial (Bonilla, 2005) para obtener las principales líneas de hallazgos (se incluye como anexo en la presente ponencia, para que se observe el diálogo entre el cuerpo teórico y la realidad seleccionada). 3. Principales hallazgos Como consecuencia de una concentración y centralización mediática (Huerta y Gómez, 2013; Mc Chesney, 2002; Mastrini y Becerra, 2006; Mosco, 2009; Reig, 2015) se genera una “desigualdad en los flujos de comunicación” (Bacallao, 2015), pues los dueños de los medios son quienes fijan agendas y determinan posturas ideológicas a partir de sus propios contenidos. Este proceso, conlleva una falta de pluralidad mediática; lo que a su vez, afecta directamente a la democracia, y en algunas ocasiones, puede motivar la participación de diversos activistas. Sin embargo, tal proceso es más aplicable para el #YoSoy132, que nace con demandas de carácter comunicativo, -tal como la democratización de los medios-, que para el 15M; movimiento que pondera sobre todo demandas sociales como el tema de los desahucios y la corrupción política. Aunque curiosamente, “a posteriori” el 132 reivindicó aspectos sociales (como la educación o los servicios públicos) y el 15M se involucró en demandas mediáticas. No obstante, para evitar determinismos, cabe enfatizar que en ambos movimientos, la crítica hacia los medios de comunicación, no estaba aislada a todo un sistema socio político, pues al mismo tiempo era un señalamiento hacia un sistema autoritario, centralizado y en contubernio con intereses político-empresariales. Por ello, como trasfondo se nota una desafección política (Subirats, 2015), en donde los inputs sociales no cuentan con los mecanismos institucionales suficientes para convertirse en outputs que beneficien a la sociedad, lo que provoca falta de legitimidad, y en algunas ocasiones, movilizaciones sociales. Incluso, para el caso del tema en cuestión, esto derivó en un profundo cuestionamiento de la democracia representativa. De tal modo que, como puntos de confluencia entre ambos movimientos se encuentran: una crítica a la corrupción de la clase política, una significativa discusión sobre la pérdida de derechos sociales y los efectos de la globalización económica; tales como el de las corporaciones mediáticas sobre la falta de pluralidad. Respecto a la relación activismo-medios de comunicación hay un ecosistema mediático en donde existe complementariedad, pues a pesar de que se siguen señalando el carácter ideológico de grandes consorcios mediáticos; también hay una dependencia para que éstos potencien los mensajes de los activistas; por lo que nombramos a este fenómeno con el término lacaniano de “odioramiento”, en una situación de tensión pero dependencia. Relaciones contingentes pero complementarias. Lo cual también aplica para medios tradicionales y digitales. Y que precisamente dibujan un perfil de activista con una narrativa distinta, en gran parte mediada por el consumo de medios digitales (en ambos movimientos); lo que recuerda a la “imagen en movimiento” (Gómez, 2014), patente en la re significación de materialidades y con una fuerte carga de interacciones y socializaciones, hiper mediadas por lo digital. Para la movilización colectiva, las redes sociales digitales fueron fundamentales pues sirvieron para organizar a ambos movimientos. Observamos cómo fueron incorporadas a su repertorio para la Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 217
acción colectiva. Con la ayuda de éstas, se convocó a eventos, se organizaron marchas/mítines/ocupaciones, se articularon grupos de trabajo, se difundieron mensajes multimedia; a veces como un contrapeso a medios tradicionales, apelando a la auto organización y a su derecho de réplica. Se notó una complementariedad entre espacios digitales y físicos, aunque es mentira que todos los activistas eran asiduos usuarios de las plataformas digitales. Entre las posturas que encontramos en el trabajo de campo, se encuentran: a) quienes combinaban las acciones offline-online, b) quienes apuestan más por lo digital, aunque no desdeñan lo físico, y c) quienes siguen reacios ante lo digital. Por ello, también conseguimos distinguir tres tipos de perfiles de activistas: a) los hiper capacitados, b) los intermedios y c) los críticos reacios: Figura 1. Tipos de perfiles de activistas Fuente: Elaboración propia, con información de Lugo, 2016, p. 234. Por otro lado, en ambos casos encontramos “culturas modernas reflexivas” (Volkmer, 2014), que implican glocalizaciones por parte de ambos movimientos: con temáticas globales, pero adaptaciones locales. Desde Egipto, Estados Unidos, Turquía, España y México. Hablamos de una bola de nieve que contagió emocionalmente, como señalan teóricos como Toret (2014). Esto, se comprueba en momentos donde los activistas, desde Egipto, hasta México y España, compartían temas y cuestionamientos comunes que se discutían en entornos digitales, o en palabras de la propia Volkmer (2014), en asambleas que iban desde lo local hasta lo global, y viceversa. Por ejemplo, tanto en México como en España se discutían temas de seguridad periodística, pero mientras en México se discutía como evitar más muertes del gremio, en España se hablaba sobre el fortalecimiento de radios comunitarias (sobre todo en zonas de Andalucía). Con ello, se entiende que al mismo tiempo los sujetos pueden ir teniendo determinado “sentido de pérdida” como producto de la globalización (Beck, 1998); lo cual podría tener como consecuencia, entre otras cosas, la re apropiación de espacios de comunicación como pueden ser Facebook o Twitter, para fines de activismo, claro está, si el contexto, el habitus y las motivaciones de los propios jóvenes lo posibilitan”. Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 218
De tal forma que existieron reflexividades globales que hicieron posibles que, tanto el 15M, como el #YoSoy132, tuvieran movimientos adherentes en otras partes del mundo. Por ello, podemos entender la articulación de un#YoSoy132Internacional y un #15MInternacional; quienes se mantenían en contacto con sus colegas, a través de plataformas digitales. Respecto a sus dinámicas de acción colectiva (Melucci, 1999), entre algunos puntos a destacar, se encuentran: a) la articulación de un enemigo común. En el 15M el PSOE y el PP, mientras que en el #YoSoy132 el PRI y el PAN. A partir de ello, se configuraron sus propios códigos, signos, ideas y acciones. A esto se le debe sumar las b) oportunidades estructurales; pues existían mayores oportunidades de ser visibles (en ambos casos) porque se aproximaban las elecciones, lo cual también pudo ser una “constricción sistémica”, pues el tiempo de vigencia del 15M y el #YoSoy132 podría pasar desapercibido después de dicha coyuntura. Al tiempo que, las tensiones estructurales acumuladas históricamente encontraron su punto de fuga en las movilizaciones de los jóvenes. En este sentido, teorías como la de “ascenso caída”, “expectativas crecientes”, “movilidad descendente”, o “privación relativa”, estudiadas por especialistas como Candón (2013) y Monterde (2015) pueden darnos interesantes hipótesis del por qué los jóvenes se movilizaron. Sin embargo, con el fin de no ser redundantes respecto a estas ideas, lo que podemos aportar a este respecto, es lo siguiente: En términos de Merton, se da un comportamiento inconforme con el sistema político, por una insatisfacción de los jóvenes en su modus vivendi, que además apeló a una re configuración de valores y a un cuestionamiento de las normas existentes (Smelser). No al grado de plantear una revolución, pero sí para poner en tela de juicio a diversas instituciones, y por ejemplo, la noción de la democracia representativa. Siguiendo a Smelser, ambos movimientos generaron tensiones dentro del sistema político, que incluso los llevaron a posicionarse como un tema emergente en la agenda de los grandes medios. Su creencia, que pasaba por construir “algo grande”, como dijeron en las entrevistas, se veía reforzada por movilizaciones y un ambiente de lucha, tanto en lo online como en lo offline. Bajo esta tensión y creencia es que se movilizaron los jóvenes quincemayistas y también del #YoSoy132. (Lugo, 2016, p. 240). En ambos movimientos sus principales formas de organización fueron las asambleas. Aunque destaca que en España hubo intentos de hacer asambleas digitales. Y al mismo tiempo, apelaron a formas de democracia más directa. Respecto al repertorio de movilización destacan: mítines, las marchas, las tomas de plazas (sobre todo en España), panfletos, y la incorporación de lo digital; tales como medios independientes, redes sociales digitales, videos, fotos, memes y en el caso del 15M, sus propias plataformas digitales, con casos como N-1. Su identidad colectiva, como sostiene Melucci (1999) se fue re significando, con base en constantes negociaciones, intercambios y decisiones. En el 15M: a) primero se ocuparon plazas, b) se extendieron hacia las calles, para que c) cuando pasaron las elecciones, regresaran a hacer trabajo con los barrios. Mientras que, para el #YoSoy132, a) se lanza el video y se conforman asambleas estudiantiles, b) el movimientos se expande y c) intenta ampliar sus demandas más allá de la democratización de medios (Lugo, 2016, p. 242). Aunado a ello, sugerimos que se generaron formas de acción conectiva (Benett y Segerberg, 2012), las cuales potenciaron la acción colectiva de ambos movimientos. Con ello, se trató de a) mensajes personalizados, b) con ideologías plurales y flexibles, enunciados bajo c) marcos discursivos incluyentes, y d) sin un centro de distribución, pues cualquiera pudo generar sus propios mensajes, en variadas plataformas y con distintas herramientas multimedia. Con dicha capacidad para generar varias estrategias discursivas, e) cada activista podía sentirse reconocido al ver circular su mensajes Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 219
por los entornos digitales. Como producto de esta acción conectiva mensajes del #YoSoy132 y el 15M se posicionaron en como trendind topic. Respecto a los novísimos movimientos sociales (NsMS), destaca que como sugieren Feixas (2012) y Candón (2013), fueron más abiertos ideológicamente, así como transversales y plurales; pues combinaron tanto demandas económicas como culturales y sociales, incorporando un fuerte componente comunicacional; lo cual se invita a ser explorado con mayor profundidad en estudios posteriores. Al tiempo que, los NsMS tampoco pueden ser “idealizados” como totalmente horizontales, pues contaron con determinados liderazgos, que aunque distribuidos, fueron de un peso significativo, al grado que los principales “líderes”, hoy ocupan puestos en partidos políticos o medios de comunicación, dependiendo del país (España o México). Quizá lo que resulta relevante es que tales liderazgos no fueron asumidos por instituciones tradicionales (sindicatos y partidos políticos de izquierda, por ejemplo); sino por jóvenes indignados con las situaciones de sus países. Asimismo, en lugar de seguir un solo meta relato, hubo una línea de acción colectiva que aglutinó diversos “micro relatos”. Como consecuencia, una mayor población pudo identificarse con ambos movimientos (en España, según El País, hasta un 80% se identificó con las demandas del 15M). Al tiempo que el manejo de sus temas fue transversal, con lo que existió una confluencia de sentidos y significados. Aunque, otro punto a seguir considerando es si al tener tantos temas, sus objetivos de comunicación política se tornan más difusos, y por consecuencia, el cabildeo con instituciones puede jugar en su contra llegado el momento en que éste sea necesario. Ambos movimientos, se caracterizaron por ser plurales ideológicamente, flexibles, descentralizados, y con discursos transversales. Asimismo, emergieron poco antes de elecciones en sus respectivos países. En el caso del 15M, intentó desprenderse de la lógica izquierda-derecha, para que de este modo generara mayor impacto en la sociedad. Con el #YoSoy132 pasó un fenómeno distinto, pues se le asoció mucho más con el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, por declararse un movimiento “anti peña nieto”, aunque no todos los jóvenes del movimiento simpatizaban con el entonces candidato perredista. (Lugo, 2016, p. 232). Por otro lado, una de las grandes interrogantes reside en examinar si los NsMS son efímeros o logran alguna trascendencia. A primera vista, siguiendo la idea de Bauman, (2001) podría decirse que son “líquidos”, pues actualmente han desaparecido. No obstante, en el post 15M y en el post 132 se han entretejido diversas redes de colaboración, colectivos, medios alternativos de comunicación, y en España, incluso la conformación de Podemos como partido político. Quizá por ello convenga pensar a estos movimientos como procesos que hoy no siguen vivos en sí mismos, pero han heredado sus formas de acción colectivas a micro proyectos que hoy continúan para sí mismos, y merecen estudios más detallados. Se trata, siguiendo a Candón (2013) de “redes sumergidas” que en algún momento pueden volver a hacer su aparición. Así, ambos movimientos contaron con sus réplicas locales. ¿A qué nos referimos con esto? Aunque nacidos en las capitales de España y México, fueron contando con sub-movimientos periféricos, como si se tratara de redes. Gracias a tal proceso, se organizaron, interactuaron, colocaron temas en agendas públicas, llegaron a medios tradicionales y lograron visibilizarse como sujetos y movimientos políticos. Por ello, para autores como Candón (2013) Jurado (2014), Montarde (2015), Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 220
Subirats (2015) y Toret (2014), fueron movimientos que permitieron gestar una democracia más participativa. Ahora bien, las TIC les permitieron gestionar su Comunicación Interna y externa, con procesos de identidades grupales, pero también de propagación de sus mensajes en entornos digitales, mediático tradicionales y offline; además, según Robles, Díez, Castromil, Rodríguez y Cruz (2015), lograron generar procesos de “contra información” y “desintermediación comunicativa”, haciendo efectivo su derecho de réplica, inclusive llegando a ser fuente de los propios medios tradicionales. Así, coincidimos con Candón (2013) cuando señala que existió un uso disruptivo de la tecnología, pues por ejemplo, en redes como Facebook, que fue creada para el entretenimiento, se gestaron procesos de acción política. Con lo que además hubo un ”contra consumo”, convirtiendo herramientas de la propia “Sociedad del Consumo” en contra hegemónicas. Con lo que llegamos a un punto fundamental: contrario a los primeros debates sobre entornos digitales, en donde se disociaba lo que pasa en línea con sus consecuencias “offline”, actualmente estamos convencidos que las acciones generadas en línea, tienen su efecto en lo que ocurre análogamente y en espacios materiales. En esta dimensión es importante considerar los componentes afectivos tan estudiados por especialistas como Toret (2013), pues los activistas reconocieron que cuando sentían que el movimiento crecía en entornos digitales ellos se sentían con mayor motivación a participar, y por tanto, la percepción de éxito aumentaba. Como sustenta Monterde (2015) hay un activismo y participación multicapa, con lo que se da una interacción entre capas físicas y digitales constante, que da forma a espacios de auto organización y acción en red. En consecuencia, el activista va a la calle, graba con su celular, se mensajea con sus colegas, llega a casa a observar si su participación fue televisada, hace un podcast con entrevistas, convoca a marchas por Facebook y realiza pancartas junto a sus compañeros. En consecuencia, podemos establecer las siguientes formas de activismo digital: Figura 2. Formas de activismo digital Fuente: Elaboración propia, con información de Lugo, 2016, p. 236. Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 221
Sin embargo, se distingue que en el movimiento del 15M se dieron mayores innovaciones tecnopolíticas60, entendiendo lo anterior en las herramientas que desarrollaron y les ayudaron para la acción colectiva. En esto, incidió la cultura hacker y el software libre, que han sido una constante en las luchas sociales españolas. Se desarrollaron herramientas como N-1, Mumble (asambleas digitales), Oiga.me (firmar peticiones digitales), Propongo.me (propuestas digitales), 15Mpledia (enciclopedia colectiva digital). Así, se distinguieron entre redes estructurales y funcionales (Monterde, 2015). Las primeras diacrónicas, las segundas sincrónicas. En las estructurales, los activistas pasan de los likes e interacciones digitales a la movilización en las calles, por lo que se entienden como históricas. En las funcionales hay interacciones coyunturales, y pueden no logran trascender al espacio offline. En cuanto a algunos cambios o resultados que ambos movimientos dejaron, podemos enunciar: Figura 3. Principales resultados de ambos NsMS Fuente: Elaboración propia, con información original 4. Conclusiones Finalmente, queda de manifiesto que el #YoSoy132 y el 15M emergieron por varias causas: descontento social, indignación, pérdida de derechos sociales, etc… y que algunos de los activistas ocuparon las tecnologías para potenciar sus mensajes y acciones mediante distintas herramientas, tanto físicas como digitales. Gracias a éstas, establecieron procesos de desintermediación comunicativa, que les permitieron colocar temas en medios tradicionales y en algunos casos, instalar sus propios marcos de sentido y significación. Es así que con discursos incluyentes, pluralidad ideológica, formas horizontales, y la combinación de demandas económicas y culturales, formaron novísimos movimientos sociales, que a partir de teorías como la “privación relativa”, las “tensiones” y las “expectativas crecientes”, generaron acciones colectivas, con objetivos e identidades grupales que fueron negociando con su propio entorno, y potenciado mediante acciones conectivas, para impactar cultural y políticamente 60La tecnopolítica, según Toret (2013),permite el entendimiento y análisis de la política en el marco de las TIC, mediante la autocomunicación, auto organización y acción en los colectivos o movimientos, así como con la generación de una inteligencia colectiva que apela a principios colaborativos, la propagación de ideas a través de plataformas digitales y la “sincronización de afectos” para la consecución de acciones colectivas y conectivas. Actas del II Congreso Internacional Move.net sobre Movimientos Sociales y TIC 25-27 de octubre 2017 – Universidad de Sevilla, COMPOLITICAS 222