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Método de evaluación para la regeneración integrada del espacio turístico litoral: la costa del sol occidental

Gallardo Ramírez, Cristina

Abstract

El Antropoceno una nueva era geológica de manufactura humana, caracterizada por el Cambio Global del funcionamiento del sistema Tierra. Con el cambio climático como su expresión más cercana, ha sumido a la humanidad en una situación de profunda crisis ecológica, social, económica, cultural, e institucional, abocando al ser humano a una situación de profunda incertidumbre. Estas circunstancias de cambio, de incertidumbre, se hacen especialmente evidentes en el litoral, espacio en el que se concentran e intensifican las actividades humanas, la población, y se manifiestan de forma palpable los efectos del cambio climático. Con la Costa del Sol Occidental como objeto de esta investigación, en este escenario de incertidumbre, entendemos que todo proceso de regeneración integrada, debe considerar al ser humano como parte integrante de la naturaleza. Planteamos, por ello, la adopción del socioecosistema como nuevo modelo a alcanzar en este litoral. Con estas premisas, el Espacio Posidonia es el entorno de este litoral, elegido como laboratorio para el análisis experimental de este nuevo modelo.

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ESP ACIO POSIDONIA MÉTODO DE EV ALUACIÓN P ARA LA REGENERACIÓN INTEGRADA DEL ESP ACIO TURÍSTICO LITORAL LA COST A DEL SOL OCCIDENT AL CRISTINA GALLARDO RAMÍREZ © P ra d er a d e p o si do ni a o ce án ic a . G uil l en N ie to , J . E . Ven t aja s A m b ie nt a l e s de l u s o d e A r r ib a zo ne s de P o si do ni a o ce án ic a . In s t it ut o de E co lo g ía L i tor a l . 20 14 ESP ACIO POSIDONIA doctoranda CRISTINA GALLARDO RAMÍREZ directores MARÍA TERESA PÉREZ CANO | DOMINGO SÁNCHEZ FUENTES MÉTODO DE EV ALUACIÓN P ARA LA REGENERACIÓN INTEGRADA DEL ESP ACIO TURÍSTICO LITORAL LA COST A DEL SOL OCCIDENT AL TESIS DOCTORAL Escuela T écnica Superior de Arquitectura de Sevilla Línea de investigación: Ciudad, T erritorio y Paisaje 4 4 AG R A DE CIMIEN T O S A mis di rec tores María T eres a Pérez C ano y Domingo Sánche z Fuent es , p or su dedicación en es te trayec to, por su di sponibi lidad y franque za … Por es as “r e cetas” infalibles para llevar a buen puer to es ta T esis … A g rade cimien to que se hace ex tensivo : A mi tut or Vic tori ano S ainz Gutiérrez . Al Institut o Universitario de Arquit e c tura y Ciencias de l a Cons tr ucción . Al Depar tamento de Urbaní stic a y Ordenación del T erritori o de l a E scuel a T é cnica S uperior de Arqui tec tura . Universidad de Sevilla . A l a Consejería d e Me dio Ambient e y Ordenación del T erritorio de l a Junta de An dalucía, por facilitarme el acce so a l a documentación sobre l a ordenació n del territo rio de l a Cost a del Sol O ccidental . A l a Consejería d e T urismo y Comerci o, A rchivo Central , a Isab elo Naranj o Naranjo, por facilitarme el acces o a l a documentación sobre l a pl anificación turí stic a de l a Cost a del S ol O ccidental . A Jos é Luis C añavat e T oribio, por facilitarme l a documentación correspondient e al E studio de Movilidad en la Cos ta del S ol Occidental de 201 3 . 5 C ami nante no hay cami no, sino E S T EL A S en l a M AR . /0 01 / C ami nante a for tunada, he sumado en mi vida pers onas cu yo ras tro es y a indeleble, Jos é, mi compañero, mi sopor te, mi contrapunto, mi amado . Cuy a amistad reconfo r ta , llena el al ma . .. V ic tori a- Manuel a / Manuela - Vic toria, siempr e en deuda , eterna gratitud. E st a tesis es fr uto de la INTER AC CIÓN, de l a contaminaci ón mutua, del TR AB A JO CO L A BOR A TIVO, de grande s dosis de AMIS T A D, de ma g níficas p ers onas , profesiona le s que me han acompañado en este trayec to: Manuela Góme z Ro dríguez , arquit ec ta , e xp er t a en patrimoni o y género, por su co rdura , serenidad, por su visión global de l a arquite c t ur a . María Victori a S eg ura R aya , arqui tec t a , e xper ta en SIG , por su capacidad para crear y transmiti r belle z a . Enriqu e L arive Lópe z , arqui tec to, ex per to en pai s aje, por empuj arme a s alir y e xplorar los L ÍMITE S . Gracias si empre. . . María Soler , arquit e c ta , e x per ta en accesibi l idad, por su disciplina y capacidad de trabajo. /0 01 / A nto nio M ac h ad o, 19 17 . P ro ve rb io y C a nt a r X X I X ; S e cc ió n P rov er b io s y C an t are s de C a mp o s d e C a s til l a . Juan J. Gómez , arquit ec to, e xp er to en diseño gr áfico, por su admi rable c apacidad de trabajo, de ser vicio. B eatriz Medina, geógr afa, e x per ta en SIG , por su c apacidad de superación y su entrega. A shlei gh C ar son , amiga , pro fes ora , por compar tir su visi ón de l a vida, por su ay uda en la tr aducción de esos engorros os tex tos . .. Pilar Malpar tida, amiga, coach , por su ayuda de sint eres ada para sac ar lo mejor de m í, p or es as ris a s . . . E sther S antacr uz Durana , amiga entrañable, por su cariño, por su fu erza... E st a tesis va dedicada a mi P ADRE , cuy a cult ura , cuyo afán de superación me empuj an a es tar hoy aquí. En este recorrido, en l as aleg rías , en los mom ent os de duda , en los instantes de zo zobra, una e strell a m e acompaña, siempre me ilumi na , siempre me fo r talece, siempre me da esperanz a . . . Siempre m i M ADRE . 5 6 6 TÍT ULO T ESI S DOC TOR A L : MÉ TODO DE E V A L UA CIÓN PAR A L A RE GENE R A CIÓN IN T EGR A DA DEL ES P AC IO T UR ÍS T IC O . L A C OS T A DEL SOL O C CIDEN T A L RE SUMEN El A NT ROP OCE NO - una n ueva e ra g eol ógi c a de manu fac tu r a hu mana c ar ac ter iz ada por e l Ca mbi o Glo bal , con el c ambi o cl i mático como s u e x pr es ió n más cer ca na -, ha s u mid o a l a hu mani dad en u na s ituac i ón de pr ofu nda c r i s is e cológ ic a , s o cial , econó mic a , cul tur al , e in st itu ci onal , aboc an do al s er hu mano a una situación de profunda incer tidumbr e . Es t as ci r cu ns tan c ias de c amb io , de in cer ti du mbr e , s e hacen esp ec ial me nte evi den tes en el l i tor al , e spac io e n el qu e se concent ra n e inten s if i c an l a s ac ti v id ades h umana s , l a pob l ac ió n , y se man i f ies t an de for ma palp able l os efec tos del c amb io cl im áti co . Con l a Cos t a del S ol O cc ide ntal com o objeto de e st a investigación , en este escenario de incer tidumbr e, entendemos que todo proceso de regeneración integrada debe considerar al se r hu mano como pa r te integ ra nte de l a natu r alez a . Pl anteamos , por el l o, l a ad opc ión d el s oc ioe cos is tema como nuevo mo del o a alc anz ar en e ste l i tor al . Con es t as pr emi s as , el Es pac io Pos i don ia e s el entor no de es te l i toral , el eg ido com o l aboratorio para el anális is ex per imental de este nuevo modelo . A BS T R AC T The A NTHROP OCENE -a new geological era which is charac teri zed by human-induced Global Change, with clima te change as its clos e st e x pres sion-, has plunged humanit y int o a situ ation o f pro found ecological , so cial , e conomic, cultu ral and instituti onal crisis, leading the huma n being t o a situa tion of profoun d un cer t aint y . The se circumstan ces of chang e , of unc er taint y , a re e specially evident on the coast area, a space in which hu man ac tivities and popul ati on are co ncentrated and int ensified, and the ef fe c t s of climat e change a re manif e sted in a palpable way . With the Cost a del S ol Occidental as the objec t of thi s investigati on , in thi s s cenario o f uncer taint y , we u nder st and that any pr oce s s of i ntegrated regeneration must consider t he human being as an in tegral par t of na ture. We t herefor e propose the adopt ion of t he s ocio - e cos ys tem as a new mo del to be achi eved on thi s coas t . W ith these premise s , “ Posidoni a Space” is the enviro nment of thi s lit toral which i s chos en as a l ab orat or y for the ex perimental anal y sis o f this new model . 7 INDICE GENERAL 008 PRESENTACIÓN 018 LA COSTA DEL SOL OCCIDENTAL, LA CUESTIÓN DE UN ESPACIO CONTEMPORÁNEO 0 20 I. INTRODUCCIÓN 0 26 II. HIPÓTESIS DE PARTIDA Y OBJETIVOS 0 38 III. ESTRUCTURA Y METODOLOGÍA 0 40 IV. ESTADO DE LA CUESTIÓN 048 LA SOSTENIBILIDAD Y LA REGENERACIÓN URBANO-TERRITORIAL EN LA ERA DEL ANTROPOCENO 0 54 I. LA ECLOSIÓN DEL PENSAMIENTO SISTÉMICO Y LA SOSTENIBILIDAD DE LOS SISTEMAS 0 64 II. LAS INTERACCIONES ENTRE SISTEMAS VIVOS EN EL CAMINO HACIA LA SOSTENIBILIDAD: LOS SISTEMAS SOCIOECOLÓGICOS COMO SISTEMAS COMPLEJOS CON CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN 116 III. EL LITORAL COMO SISTEMA SOCIOECOLÓGICO 136 IV. LA REGENERACIÓN INTEGRADA, ENTRETEJIENDO LOS ASENTAMIENTOS HUMANOS EN LA TRAMA ECOLÓGICA DEL TERRITORIO 182 TRANSFORMANDO LA COSTA DEL SOL OCCIDENTAL, EL SOCIOECOSISTEMA COMO NUEVO PARADIGMA PARA EL ESPACIO TURÍSTICO LITORAL 184 I. EL LITORAL COMO LABORATORIO 248 II. EL TURISMO COMO CATALIZADOR DEL CAMBIO 286 III. EL SOCIOECOSISTEMA COMO NUEVO PARADIGMA PARA EL ESPACIO TURÍSTICO LITORAL COSTASOLEÑO 356 IV. PRIMERAS CONCLUSIONES 386 EL ESPACIO POSIDONIA: TERAPIAS PARA UN ESPACIO HERIDO 388 I. ESPACIO POSIDONIA: PRINCIPIOS, MÉTODO Y METODOLOGÍA 390 II. LA CSO UN SOCIOECOSISTEMA EMERGENTE DE ESCALA TERRITORIAL: DE LA DIMENSIÓN GLOBAL A LAS PIEZAS MÍNIMAS 402 III. ESPACIO POSIDONIA: LAS MUESTRAS DE ENSAYO 442 IV. EL ESPACIO POSIDONIA: TERAPIAS PARA UN ESPACIO HERIDO 462 ANEXO A. TRABAJO DE CAMPO 494 CONCLUSIONES 496 CONCLUSIONES 502 BIBLIOGRAFÍA 8 PRESENT ACIÓN Imag en P . 1 . L a c aí da de Í c aro . Go w y , Ja cob P e ete r . Fue nte : Mu s e o Na ci ona l de l Prado 9 L A L EY ENDA DE Í CA RO , “EL Q UE VOLÓ DEMA SIA DO CERCA DEL SOL ” Se gún l a mitologí a gr iega , Ícaro fue hij o del arqui tec to Dédalo, creador del L aberint o de Creta , por des e o del rey Minos, . . . É s te result ó s er tan per fe c to que, salvo su i nvent or , nadie podí a encontrar la s alida . Más , c aídos en desg racia, amb os quedan pres os del rey en el l aberint o. A fin de e sc apar , es ta ve z el arquit ec to diseñaría u nas ala s para él y su hijo, enseñándole a volar , … Y Dé dalo adver tirí a a su hij o: “Qu e cor r as por m ed io c ami no, Ícar o -h abl a- aco nse jo ; por que no, si vas m ás ab ajo, L a ond a agra ve la s plum as ; la s abr as e, si má s alto, el fuego. Ent r e ambo s vuela . ( Ovidi o, V II I Met amorfosi s : 20 0 - 20 6 ) . Debía ser jui cioso y n o elevar demasiado el vuelo, porque el sol derretirí a l a cera que ligaba l as pl umas de sus al as , más tampo co volar mu y bajo, …; O el mar l as mojarí a y no podría sustentars e en el air e, … Má s, cua ndo e l niño e mp ezó en el vuelo aud az a go zar s e, aba ndon ó al guí a y ar r astr ad o del a nsi a de l ci elo, Conduj o más a lto el c amin o. L a ve ci nd ad d el so l r áp ido Abl an dó, perfumad as, vín cul os de l as p luma s, la s ceras ; L a s c er as se h abí an fundid o ; é l sa cud e de snudo s los bra zos, Y , c ar ente de r emo, no r eco ge auras algun as, Y su s boc a s que c la man e l nombr e pa ter no, tomada s Son del a gua c er úle a, q ue de a qué l atr ajo su no mbr e. Ma s el p adr e infe liz , y ya no padr e : “Ícar o - di jo- Íc ar o -di jo- ¿ d ónd e está s ? ¿ T e busc ar é en q ué r eg ión ? Ícar o ” , d ec ía . P er ci bió e n la s ond as l a s pluma s Y mal dijo su s artes ( Ovidi o, V II I Met amorfosi s : 22 3- 23 4 ) / 0 0 1/ . A sí , Íc ar o c ayó al mar Egeo, m ur i end o de é x ito . /0 01 / T e x to to ma d o de H er n án d e z R ic o, C . , 20 14 . L a s m et a mo r f o sis d e lo s m ito s de Íc aro y D é d al o: un a cor r e l a ci ón d e l a s e s té ti c a s de P u bl io O vi di o Na s ó n y Jame s Joyce. ht tp: / /r u. f f yl .unam . m x / han dle / 10 391 / 6 433 P 16 182 TRANSFORMANDO LA COSTA DEL SOL OCCIDENTAL, EL SOCIOECOSISTEMA COMO NUEVO PARADIGMA PARA EL ESPACIO TURÍSTICO LITORAL 184 I. EL LITORAL COMO LABORATORIO 185 LA TRAMA BIOFÍSICA 203 EL ESPACIO LITORAL COMO CONSTRUCCIÓN SOCIAL 231 LA PROTECCIÓN DEL LITORAL 248 II. EL TURISMO COMO CATALIZADOR DEL CAMBIO 248 EL TURISMO: LA EVOLUCIÓN DE UN FENÓMENO ELITISTA CONVERTIDO EN DERECHO SOCIAL Y ACTIVIDAD DE MASAS 263 EL LITORAL COSTASOLEÑO Y LA TRANSFORMACIÓN DEL TERRITORIO, ¿CON FINES TURÍSTICOS? 272 LA PLANIFICACIÓN PARA ORDENACIÓN DEL TURISMO EN EL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS: DEL CRECIMIENTO ILIMITADO A LA SOSTENIBILIDAD COMO OBJETIVO 280 TURISMO Y POLÍTICAS EUROPEAS: DEL PLANTEAMIENTO HORIZONTAL A LA INCORPORACIÓN DEL OBJETIVO DE LA SOSTENIBILIDAD 286 III. EL SOCIOECOSISTEMA COMO NUEVO PARADIGMA PARA EL ESPACIO TURÍSTICO LITORAL COSTASOLEÑO 287 ¿QUÉ ES HOY LA COSTA DEL SOL? 319 EL SISTEMA SOCIAL CSO 356 IV. PRIMERAS CONCLUSIONES 357 ELABORANDO UN DIAGNÓSTICO PARA EL LITORAL COSTASOLEÑO 362 CONCEPTUALIZANDO LA CSO COMO SOCIOECOSISTEMA 364 APRENDIENDO DE LA NATURALEZA 372 ESTUDIANDO LA INTEGRIDAD DE LO PÚBLICO EN LA CSO, UN TERRITORIO ALTAMENTE PRIVATIZADO 17 386 EL ESPACIO POSIDONIA: TERAPIAS PARA UN ESPACIO HERIDO 388 I. ESPACIO POSIDONIA: PRINCIPIOS, MÉTODO Y METODOLOGÍA 390 II. LA CSO UN SOCIOECOSISTEMA EMERGENTE DE ESCALA TERRITORIAL: DE LA DIMENSIÓN GLOBAL A LAS PIEZAS MÍNIMAS 390 DE LA DIMENSIÓN GLOBAL A LAS PIEZAS MÍNIMAS 392 METODOLOGÍA PARA LA IDENTIFICACIÓN DEL ÁMBITO DE ESTUDIO 396 LA BÚSQUEDA DE LA SINGULARIDAD COMO ESTRATEGIA: EL ESPACIO POSIDONIA 402 III. ESPACIO POSIDONIA: LAS MUESTRAS DE ENSAYO 404 EL ESPACIO ENSAYADO: LAS PIEZAS MÍNIMAS DE CALAHONDA Y ENTORNO MARBESA 432 MUESTRA DE ENSAYO CALAHONDA 436 MUESTRA DE ENSAYO MARBESA 439 PRIMERAS IMPRESIONES 442 IV. EL ESPACIO POSIDONIA: TERAPIAS PARA UN ESPACIO HERIDO 443 EL PAISAJE DE LA SEGUNDA COSTA COMO INFRAESTRUCTURA. UNA LECTURA TRANSVERSAL DEL TERRITORIO. LAS INFRAESTRUCTURAS SOCIOECOLÓGICAS DE LOS VEINTE MINUTOS PARA LA GENERACIÓN DE UN ESPACIO COTIDIANO, PRÓXIMO, SALUDABLE 450 TERAPIAS PARA UN TERRITORIO HERIDO 462 ANEXO A. TRABAJO DE CAMPO 494 CONCLUSIONES 496 CONCLUSIONES 502 BIBLIOGRAFÍA 18 LA COST A DEL SOL OCCIDENT AL, LA CUESTIÓN DE UN ESP ACIO CONTEMPORÁNEO L a Costa de l Sol O cc id ental e s L I T O RA L. El L I T O RA L no e s RE DUC T IBL E a una L ÍNE A DE COS T A . Es más que u n CODIC IA DO extr ac to de tier r a E M E RGI DA , fr ontera con el MAR. Es L I T OSFE R A y e s HIDR OSFE RA sala d a y conti nent al, env ue ltas por una A T MÓSFE R A COMÚN. Es un E CO T O NO, la fr ontera ecoló gic a e ntr e e l si stem a ter restr e y el s iste ma m ar ino M E DI T E RR ÁNEO . Es un E SP ACIO COMPL E JO e n el qu e T IER RA y MA R IN T E RA CCIONAN. Su L EC T URA IN T EGRAD A h a d e s er T RANSV ERSAL . Es ME S T I ZA JE, es HIBR IDA CIÓN, es CUL T UR A GL OBAL . L a Costa de l Sol O cc id ental e s un e spa c io DE SEA DO, some tido a mi l ba tall a s por inter es es e spur ios . Hoy no es un e sp ac io VU L N E RABL E, es un e spa ci o HER IDO . L a Costa de l Sol O cc id ental, L I T ORA L, E CO T ON O, SOCIE DAD GL O BAL , SO CIOE COSIS T EMA, d ema nd a una L EC T UR A T RANS VE RS AL para la comprensión de su C OMPL E JID AD , para aumentar su RE SIL IENCI A , para pr oc ur ar su SAN ACIÓN. ( G all ar do Ram ír ez , C. , 20 1 8 ) . 19 I 020 I. INTRODUCCIÓN 0 20 LA COSTA DEL SOL OCCIDENTAL EN LA ERA DEL ANTROPOCENO 026 II. HIPÓTESIS DE PARTIDA Y OBJETIVOS 038 III. ESTRUCTURA Y METODOLOGÍA 040 IV. ESTADO DE LA CUESTIÓN 20 I. INTRODUCCIÓN L A CO S T A DEL SOL OCCID ENT A L EN L A ER A DEL A NT ROPOCENO Se gún el Centro de Cambio Global UC de la Univer sidad Cat ólic a de Chi le, pionera en l a materi a , el A NTROP O CENO puede ser defini do como una nueva era ge ológica de manufac tura humana carac teri zada por el C ambio Global /0 01 / del funcionamien to del /0 01 / “ Conj u nto d e to d a s a q u ella s tra n sfor ma ci o ne s d e n at u ra le za a ntro p o g én cia y gr a n es ca la q u e tie n en r e per cu si o ne s si g n if i cat iva s s o br e el fu nci o na m ie nto d el si ste m a pla ne ta r io y a se a a fec ta nd o los co m p o ne nte s bio f í si cos (ag u a , a ir e, su elo s, b io d i ver si d a d ), a ltera n d o el co m p or ta m i en to d e la s co mu ni d a d e s y e cos i s tem a s y/ o g en er a n d o efe c tos e n lo s si s te m a s so ci oe co nó m i cos . D ich a s tr a n s for m a cio n e s se c a ra c teri za n p or s er d e na tu r a leza m u ltiva r i a d a y n o - li n e al e n s u s or íg e ne s y e n s u s i m p ac tos , ten er me ca n i sm o s d e re tro a li m e nta ció n y e x pr e s a r co m p or ta mi en tos si n ér g ico s qu e d if ic ulta n su pr ed icci ón m e d i a nte a ná li si s no si sté m ico s ” . Fuente: Centro UC Cambio Global . http: / / cambiog lobal .uc . cl /cambio- glo bal . html Sistema Tierra , con el cambio climát ico como su ex presión más cercana . E ste periodo de GR AN ACELER ACIÓN de la ac tividad humana y de su rel ación c on el sistema natu ral , inici ado a me diad os del pas ado siglo X X , gener adora de pro fundo s cambios en el e st ado y funcionamien to del Sistema Tierra , han sumido a la humanidad en una sit uación de pr ofunda crisis ecológica, s ocial , e conómica , cult ural , e institucio nal , aboc ando al ser humano a una situ ación de profun da incer tid umbre . Los agentes acelerant es má s significativos de este proces o, el crecimient o e xponen cial de la pobl ación humana, el cambio de uso y l a antropizació n del territo rio, l a degr adación de los ecosistemas por sobre consumo de ecoser vicios , l a generalización del turismo de masa s , etc . , tienen su e xpresión más int ens a y precoz en el LITOR AL , en car nado en es ta 21 investigación en la Cos ta del S ol O ccidental , lo que l a convier te en un ES P ACIO CE N TINE L A donde e s posible registrar y vigilar de forma temp rana el c ambio climá tico, a través de sus efec tos e impac tos más conocido s . Ent endemos que l a confusión i nherente a este nuevo escenario de crisis global supera l a capacidad de análisis car tesiano de la ciencia tradic ional . Por ello, de sde el P EN S A M IEN TO SIS T ÉMICO, C OMPL E JO, pl ant eamos que e s posible evaluar la realidad que nos env uel ve de forma int egr ada, en s u abstracción como un sistema cuya capacidad de autoorganizació n crece , aumentando su comple jid ad , al incrementars e l as interacci one s entre sus component es , con el ambi ente que l o rodea , t ambién a u na e s cal a global . De e st a int erac tuaciones y de l a complej idad emerge su capacidad de aprendi zaje y adap tación , ligada a su c apacidad de RE SILIENCIA como s istema frente a las p er turbacione s , de l a que depende su per vi vencia a largo pl azo. Dentro del pens amien to sist émico y comp lejo, la s es truc tura s que reúnen es tas c arac terística s son etiquetadas como SIST EMA S C OMPLE JOS ADAP T A TIV OS . En este marco c onceptu al consideramos que los ecosistemas se han demos trado sistemas comple jos y adap tativos , con capacidad de funcionamien to aut ónomo, s ostenido, a lo largo de todo su recorrido vital . A su ve z , entendemos que el sist ema urbano puede conceptu alizar s e como un ecosistema c on un alt o gr ado de ar tificia lidad ( como plantea la Ecologí a Urbana ), a fin de asimi l ar su funcionamien to al de los sist emas naturales , a l a bús queda de un modelo urbano autoso stenido y e ficiente. A es te planteam ient o e cosistémi co nues tra investigación suma l a premi s a de que el ser humano e s par te i ntegrante de l a naturaleza , consideración esencial para todo proceso que pret enda ser integrado. 22 A sí, entendemos que el análisi s de l a s int eracciones entre los sistemas ecológicos y sociales que coevolucionan en el espacio litoral permite su c onceptu alización como un sist ema socioe cológico, en el que los ecosistemas humanos se imbrican con los si stemas e cológicos en una ma triz territ orial c omún que no se rige por divisio ne s administrativas . En es te ecot ono, en el que es tas divisiones han que dado amplia mente superadas por l a realidad de los si stemas urbano s , entendemos que los impactos de l as ac tividade s humanas no s e limitan al t erritori o emerg ido, muy al contrario, ti enen una enorm e incidencia sobre el medio marino y más allá , en l a ecosfera terres tre. A par tir de est as hipót e sis, y con L A COST A DEL SOL OCCI DENT AL como L AB OR A TORIO, p roponemos e l análisis de este ecosistema litoral c omo un SO CIOEC OSISTEMA de OR IGE N T URÍS TIC O, des de el convencim iento d e que su concep tualización como tal nos per miti rá ab orda r su regeneración int eg rada , incrementar su resiliencia y , con ell a , su capacidad de adap t ación a l as per turbaciones y al C A MBIO acelerado inherent e al Antropoceno. Adaptación en tendible d e s de el respeto a la int egridad e cológica de los ecosistemas de l a que depende l a super vivencia y el bienes tar humano. En la que l a S o steni bilidad es p or tant o concebida c omo los “ procesos de ca m bio , ad a ptaci ón , a uto- org a ni zación y equilibrios perma nent es pa ra aju star la s re laciones de los sistema s eco lógic os, económicos y sociales dentro de un si stema global y ú nico” / 0 02 / . / 0 02 / J im én e z H er r er o L . M . , 2 0 02 En est a investigación la C S O es imaginada c omo SO CIOEC OSIS T EMA , como L ABOR A TORIO, como E SP ACIO CENTINE L A , como un EC OSIS TEM A CUL TUR AL configurado como una uni dad territ orial homogénea, identi f icable por “ su s r a s gos naturales, por los us os qu e sopor tan e, i nd irecta ment e, por su a c tu a l ca r a c ter i za ció n s o cio eco n ó mi ca ” / 0 03/ . E n el que el c ambio de uso del suelo amparado por el turismo residencial permite su funcionamien to como una v erdadera máquina d e cre cimi ento urbano; en el que la s obree xplotación de los ser vicios de los ecosistemas acuáti cos , e spe cialmente en f orma de l a c aptación de agua dulce, la contaminaci ón difusa de l a s aguas del l it oral , l as e spe cies invas oras , o el cambio climátic o, son los principales impul s ores conducent es al c aos y al col apso de e ste sistema y , más all á , del Sistema Tierr a . Resultado de e ste modelo depredador , mantenido d e s de me diad os del p as ado siglo X X y ac tualmente globalizado, h oy el SOCIOEC OSIS TEMA C SO e s tá imbricado en un territ orio a merced de los int eres es e spe cul ativos in ternacionales , en el que el 4 8% de su entramado urbano, ocupado por una socie dad multi nacional , es tá confo rm ado por urbanizaciones e x tensiva s y campo s de go l f. /00 4 / Co n l a N - 3 4 0 (transfo r mada hoy en A- 7 y suplementada con la A P- 7 , autop ist a de peaje ) como ej e generador y todavía cordó n umbilical , sumi nistrador de alimentos y sopor te de su movilidad in terio r y e x teri or que, junt o con la proliferación de otras in fr aes truc tura s , han atro fiado cuando no destr uido los /0 03 / Bo rja , F . , R om án , J . M . , M o nte s , C . , M o rei r as , J . , y R o dr íg ue z , J . , 2 0 0 4 . E s t a delimit ación considera “ l a vo ca ció n o ca p a cid a d d e u s o d e e s te eco si ste m a a s í co mo s u a p titu d e sp e cíf i ca p a ra d eter m i n a d o s ti p os y n iv eles d e i nten si d a d d e la a c t iv id a d h u m a na ” /0 0 4 / V il l ar L am a , A . , 2 01 3 23 corredores naturales , de cone xión trans vers al entre la sierr a prelit oral y el mar Me dit erráne o, f ragm entando el territo rio, mer man do s u bio diver sidad . E s el pe so cre ciente d e e st a trama turístico-re sidencial, de e s ta no - ciudad, hábitat del turista y el inmi g rante cli mático, en el que el residente a rr aigado al lugar es prác ticamente inexistente, junt o con su o rigen recient e en el tiempo, y l a e sc a se z de e xperiencias previas de regeneración, lo que nos ha conducido a su elección como ámbi to de estudio. En est a tesis pro ponem os su asimilación a un ecosistema urbano, turístic o -re sidencial , a fin de identi fic ar posibles pro tot ipos , terap ias y e strategias que permitan su regeneración int egr ada, su pas o de e spacios isla , de de sier to social , a un sistema comple jo, progresivamente aut os ostenido, en el que i njer tar l a biodiversidad y , aplicando l a p erspe c tiv a de género, también l a pro ximidad y la cohesión , adecuándolo así para l a vida co tidia na . Ge st ando de es te modo un sist ema s ocial y funcional comple jo, entret ej ido e in terrel acionado co n l a trama e cológica de es te t erritori o, re cuperando l a le c tura trans ver s al , integrada, de es te ecosistema lit oral como ecot ono, e spacio front era donde int erac túan el sist ema terres tre y el sistema ma rino. A e st as int eracciones s e unen l as del sistema social humano, dando a luz a un so cioecosistema resilient e ant e l a s per turbaciones , con capacidad de adap tación al cambio climáti co. En est a l abor asumimos que “t odo ecosis t ema e s u n si stema comple jo o rg a ni zado e struc tural y f u ncionalment e seg ú n u na configura ción je rá rquica f or ma d a por u na serie de com ponentes int erdependien t es” /0 05/ , por lo que l a identi fic ación de t erapias de regeneración requerirá cambia r de zoom, aplic ar es trategias y e x traer conclusiones a distintas e s cal a s . Pa s ar del nivel y la s me didas generales a l a s tareas de acupuntu ra en lo s esp acios de opor tunidad identific a dos . Para l a ele cción de nuestra s mue stra s de ens ayo hemos bus cado p autas en el proce so de ge st ación de la C SO como socioe cosistema turí stico, analizando su correspon dencia con la matriz t errito rial y sus singularidades e cológicas , l a mor fología y uso s presentes en su s as entamient os humanos /urbanos , su ac tividad turística y sus habitant e s . A sí, entendemos que el Ecosi stema Cultu ral Cos ta del S ol O ccidental ( en adel ant e Ec osistema Cul tural C SO ) /0 0 6/ emerge de la s int eracciones entre subsi stemas s ocioe cológicos a un n ivel e sc al ar in ferior , en un t err it orio delimitado por la s sierras prelitorales y el mar Mediterráneo , con la línea de cost a como generatriz y línea front era entre ambos me dios , conec t ados trans ver s almente por una urd imbre de rí os y arroyos que se hacen más tupidos con forme no s apro ximamos al ex tremo occidental de es te ecosistema, constituidos en una red de co rre dores e cológicos, hoy muy dev aluada, pero que toda vía pueden re sc atar se p ara su regeneración y la de l a s antrop izadas l l anuras costeras , como espacios de opor tunid ad . /0 05/ T a l y co mo p l a nte a l a T e o rí a Je r ár qui c a d e Si s tem a s . M o nte s , C . , B orj a B ar r er a , F . , B ra vo - U tr er a M . Á . , Mo re ir a J . M . , 19 98 /0 0 6/ T r at a mi en to pa r a e s te ter r ito ri o re c og id o en l a pro p ue s t a d e B or ja et a l . (20 0 4) de regionalización ecológ ica de An dalucía 24 El análisi s efec tuado nos ha per mitido ba jar de esc al a e identi fic ar subsistemas y pi e za s míni mas / 0 0 7/ , como unid ade s ( célul as ) so cioecológica s de cuya interacci ón emerge el sistema C S O en su g lobalidad. De los tres subsistemas del imitados , elegimos el configurado por l as Sierr as B er meja, Bl anc a y Al puja ta como telón de fondo, delimitando transver s alm ente por las e stribaciones de l a Sierra de Mij as que alcanz an l a Punta de C al aburra s y , en su e x tremo o ccidental , por el río Guada l mina, principal c one c tor de es ta s sierras con el mar Mediterráneo. En e st a trama territ orial se inser t a una red de arroyos y ríos , de traz ado cor to y marcadament e per pendicular a l a l ínea de costa , cu yos apor tes aluviales han favorecido su formación c omo pl anicie lit oral así como la de su s pl ayas y , más all á , en sus fondos marinos , han permitido la pre sen cia, hoy l amentablemente t e stimonial, de l a Posido nia Oce ánic a . /0 08/ El valor ecológic o, con mayús cul as , de e s te o rg anismo ancestral y el ejempl o de su l abor de regeneración del me dio ma rino y atmosférico nos lleva a denominar este ámbi to como el ESP ACIO POSIDONIA . / 0 0 7/ En al u sió n a P ié , R , 2 01 3 . L a s arq ui te c t ur a s d el t ur is mo : l a s pi e z a s mí nim a s . /0 08/ “ P re s e nte en el pl a n eta T i er ra d e s d e el Cre tác ico, h a ce e ntre 145 y 65 mi llon e s d e a ñ o s . Centi nela d e la ca li d a d d e l a s a gu a s , g e ne ra d o ra d e bio d iver si d a d y ca pta d or a d el d i óxi d o d e ca r bo n o a n tro p o g én i co (CO 2 )” Fuente: L as pra dera s de posidonia . ht tp: / / w w w.juntade andaluc ia. e s/ me dioa mbiente / A sí, l a bús queda de l a singul aridad c omo e str at egia ha sido nues tra premisa a l a hora de eleg ir est a mue stra de ens ayo, que ent endemo s constituye un espacio de opor tunidad para l a rever sión de su c ondición de i sl a monofuncional , sobrede s arroll ada en infraes truc tura s y equipamien tos privados , s obree x plotada en sus ecoser v icios , devaluada en su biodiversidad y guetizada en su co ndición de desier to social . A fin de es table cer la s pauta s de su regeneración, consideramos que l a apl ic ación de l enfoque e co sistémico per mite identific ar es trategias y medidas que pot encian la c apacidad de adap tación de l a natu r aleza y s u funcionamien to como I nfrae str uc turas verdes , g arantizando el flujo de ser vicios de los ecosistemas marinos y coster os , en beneficio del ser humano. E s te en foque es tá re conocido como una de las her ramientas má s aplicable s , viables económicamente y ef e c tiva s para combati r los efec tos del c ambio cl imático. / 0 0 9/ / 0 0 9/ C om un ic a ci ón I nf ra e s t r uc tur a v er de : m ej or a de l c a pit a l na tur a l de E uro p a . COM (2 01 3) 249 fin al . B r u s el a s , 6 . 5 . 2 01 3 25 A su vez , el enfoque socioe cosistémi co nos per mite sostener que, si la N - 34 0 f ue el eje generador del ecosist ema urbano C S O , una in fr aes truc tura g ris que mantiene t odavía su co ndición de co rdón umbi l ical para a seg urar l a movilidad mot orizada int erior y e x terior , así como l a distribuci ón de los recur s os ne ces arios para el mant enimien to artificial de la vida en e ste entramado urbano, l a creación de u n sistema de in frae s truc turas s ocioe cológicas , regenerador del Ecosi stema Cultu ral C SO, con formado por in fr aes truc tura s verdes organizadas en una red ade cuada para l a movilidad no mot orizada, n os per miti rá su cone xión trans ver sal ecológica , f uncional y humana, incrementando su capacidad de adap tación a l as per turbacione s e x ternas , como los efec tos del cambio climáti co. S e genera a sí una red de in frae s truc tura s que recorrerá l a dimensión fís ica de e s te socioecosistema ancl ando l as pree xis tencias, comunicando los e spacios int er sticiales y gene ran do proximidad . En est a red s e han de imbricar los nuevos espacios verdes y espacios l ibres de es tancia; e spacios productivos p ara l a generación de aliment os y de energía; e qui pamient os y s er vicios para l a vida dia ria, etc . Se tr ata l a regeneración, como pl antean Pié y Ros a (201 4), des de l a e strategia de “la re in v en ci ón de l paisaj e” , c on l a que of re cer “nuevos u sos p ara a ntiguos te rr it orios” , re ubic ándol os “ d es de el pa i sa je de la segu nd a costa” , pero también des de las in fraest ructuras ver des. Lo s cauce s y ser v idumbres de ríos y arroyos así co mo “ la s tra sera s d e la ma ncha ur ba ni zad a ” , pas an de ser lug ares olvid ados a constitui r s e en espacios de opor tunidad , en l a seg unda línea de cost a , en “ la s seg u nd a s cos ta s i nter i or e s ” , que per miten d otar de “ u n nuevo cont e nido espa cial y pai sají stic o a los destinos qu e ha n perdid o su s refere nci a s p a i s a jí s tica s y terr itor i a les ” . L a aproxi mación metódica a es te s istema, a p ar tir de est as pautas y cr it erios de trabajo, nos ha per mitido i dentificar y es tudia r dos de sus prot oti pos gener adores , a ambo s l ados de una front era municipal , como fórmula e legida para concebi r el territ orio co mo un todo, superando l a s divisio ne s administrativas . Concretamente nos ref erimos al Sitio de Calahonda en Mij as y al sist ema urbanizado conf ormado por Marbe s a , C arib Playa a sí como Res er va de Marbel l a , en Marbell a . Concep tualizaremos e stos so cioecosistemas como organismos vivos que, de s de su origen a mediad os del p as ado siglo X X , s e han transformado y han seg uido transfo r mando el territ orio a través del tiempo, de sde l a primera línea costera hacia el int erior , lleg ando incluso a super ar l a aut opista de peaje AP- 7 , hast a no hace mucho el límite entre lo urbano y lo nat ural de es te territ orio. Se produce de es ta forma un e st ado de sobrede s arrollo humano ( urbano e infrae struc tural) y , al mismo tiempo, de progresiva jibarizació n del sistema natu ral cost as oleño. E st as s on nues tras pie zas mínimas , sobre l as que trab aj amos para identi fic ar y e x tr aer medidas y e strategias de regeneración int egr ada. Con l a pretensi ón de que, de sde su e spe cificidad, é st as sean sistemat izable s y e x tr apol ables a otros territ orios turístic os de nues tro ámbi to mediterráneo. 26 II. HIPÓTESIS DE P AR TIDA Y OBJETIVOS Avalado por sus atribut os naturales , el espacio turístico del lit oral costa soleño f ue, en orig en , di señado y pue sto en march a como un pro to ti po de turismo regl ado . Sin embargo, tras l a primera crisis del petróleo de 1 9 73, e ste modelo sus ten tado en una demanda turística regl ada supues tamente i limitada, y alimentado por una energía y mano de obra barata y abundant e, se tra stoca . Su e struc tura económico-turística se re orientarí a ent onces , a l a búsque da de mayo res rentabilidades , hacia la ac tividad inmobi liaria li gada a l a producci ón de viviendas s ecundarias , justificada bajo el concep t o de “turi s mo re sid encia l ” , que dand o así es te espacio co ntem poráne o al albur de “ la pr omoción in mobiliaria y los ser vicios de menor int en sida d a u suar ios de viviend a s no pri nc ip al es y reside n tes c l im áti cos” / 010/ . /0 10/ Dia gn ó st ico ter r itor ial pr opo si tiv o. B or r ad or P OT - C S O (2 018) , pág . 8 , 18 , 19 . Y “ d e aqu e l los po lv os se hicier on estos lodos” /01 1/ … A sí, ac tualmente la C SO f unciona c omo una máqui na de crecimient o urbano c asi per fec t a , que ha generado un t erritori o sobrede s arrollado en su tr ansformación y c l asificación urbanística , en sus in frae str uctura s, preo cupant em ent e devaluado en su component e ecológica , y cuasit erminado c omo territ orio tu rístico. Por ello en tendemos que demanda, de sde el reconocimient o de l a dependen ci a humana / urbana de su me di o natu ral , ac tuaciones para su regener ació n int e grada . /01 1 / C or re as 1627 = COR RE A S , G . ( 1627 =2 0 0 0) : Voc ab ul ari o de re fr an e s y fr as e s pro ver bia le s (1627 ) , e dic ión d e L . Co mb et , r ev is ad a por R . Jam e s y M . Mir - An dreu, Madr id, C ast alia , 20 0 0. http s: / / c vc .cer v antes .e s/ leng ua /refranero/ bib lio gr af ia .h tm # cor rea s _ 1627 27 Imagen I .1 . Alcia ti E mblematum liber http:/ /w w w.mun.c a / alciato / 104 .html Consideramos que t odo tratamient o en es a dir ección debe comenzar por l a superación de las divisiones administrativas munici pales , pue sto que las de cisio ne s adop tadas en ba se a es te t ipo de delimitació n ar tifici al , se m uestr an parci ale s e incluso contradictori as re spec to a lo qu e sucede en su ento rno inm e diato /012 / . Por ello, en e st a inv es ti gación l a delimitación d el ámbit o de e studio evita e ste tratami ent o ar tifici al del te rritori o y se e stable ce en base a l a s carac terísticas de su trama e coló gic a. Se tiene en cuenta , para e ste fin, l a propuest a de Borja et al. (200 4) de r egionalización ecológica de An dalucí a, a sumid a también por el in form e Evaluaci ón de los Ec osistemas del Milen io de Andalucía 2012 ( en adel ant e EMA (2012 ) ) , seg ún l a cual la Cost a del Sol O ccidental c onstituye en sí misma u n Ec osistema Cu ltu ral , /01 3/ dada su cond ición de u nidad t er rit oria l homogénea , ident ificable “ por su s ra s gos natura l es, por los u sos que s opor tan e, i ndirec t a ment e, por s u ac tual cara cte ri zación so cio eco nó mi ca ” . E sta del im itación consi dera l a vocación o capacidad de uso de e ste ecosistema así co mo su “ a ptitu d específica para determi nad os tipos y nive l es d e int en sida d de la acti vidad humana” . E n ell a, l a trama biofís ica queda configurada por los sistemas ecológicos pr es entes en es t e litoral a “ escala de ecorreg ión” / 014 / . /012 / Da do qu e el f un cio nam ien to y l a conf ig ur ac ión e sp ac ial de l os s is tema s ur ban o s han s up er ado l os l ími te s mun ici pal e s . Fe ria T or ibio , J. y S a ntia go Ramos, J., 201 7 . /01 3/ En EM A (2 01 2) los e co sis te ma s de l a re gi ón s e cl a sif ic an e n 9 gr up o s ( e nt re el lo s lo s li tor ale s), re s eñ ado s p or of re cer e co s er vi cio s cl a ros e i de ntif ic ab le s y qu e, a g r an de s ra sg os , r ec oge n l a va ria bil ida d de un ida de s e sp acia le s con s ig nif ic ad o ec oló gic o y ec oc ultu ra l del te rr itor io an da lu z . De ntr o del li tor al an dal uz , s e h an dife ren ci ado 5 t ipo s op er ati vo s de e co sis tem as , po r su co nd ici ón de un ida de s ter r itori ale s h om ogé ne as , c oin cid ente s co n lo s de nom ina do s e cos is tema s c ultur al e s (L itor al Atl á nti co, L ito ra l de l E st re ch o, L itor al Co s ta d el S o l Oc cid ent al , L itor al M e dite rr án e o Cen tr al y L itor al Me diterráne o Oriental) . / 014 / Ám bito s ter r itor iale s d el imit a do s con un s ig nif ic ad o ec oló gic o y cult ur al , c ar ac ter iz ad os p or un os r a sgo s biof ísi co s , us o s del s ue lo y co nte x to s oc io - económico se mejant e. 28 Par timos de l a convic ción de que, co mo par te de la Naturalez a, tanto el ser humano c omo su sistema socioe co nómico manti enen con És ta una rel ación d e pro funda dependencia . A sí, compar ti mos el pl antea mient o de B in der et al (2013) , /015/ seg ún el cual podemos entender que el Ec osistema Cul tural Cos ta del Sol O ccidental co nstituye un “ sistema biofí sico que tiene in mers o , dep endiente y en est recha re lación, u n si stema social ” , por lo que “la s va ria bl es biofí sica s que lo carac t eri zan s on socio- ecos i st émica s ya que tienen incorporad a la señal h um a na que resul ta de l u so o rel ación con e l sistema social ” . A sumimos el pl ant eamient o de B ar ragá n y De A ndr és (2016 ) / 016/ en cuan to a que, en el lito ral , l a int eracción en tre procesos ecológicos y socioe conómi cos permite su in terpre tación como un “sistema s ocioeco lógico” , lo que s ignifica que en su e studio se cont empl arán “ crit erios geo gráficos y eco lógicos” , pero también, como par te de l a esfera s ocial , pol íticos , administr ativos , cult urales , tecnológicos , etc. , a fin de lograr una ges tión más inte g r ada . Además , como S olé y A r iza (2017) , / 0 1 7/ de st acamos l a vul nerabilidad, di namicid ad y alta pr oduc tividad de los sistemas socioe cológic os costeros , resultado de su gran complej idad, pue st a de m anifie sto me diante los num eros os pro ce so s terrestre s y mari nos que conviven en es t e espacio . /01 5/ Bi nd er , C . R . , J. H inkel , P . W. G . B ot s , a nd C . P ahl- Wos tl (cita da p or Fr anc o - Vi dal , L . , Rui z-A g ude lo , C . A . , D el g ad o, J . , An dr ad e, G . y Gu zm án , A . (2 01 5). /016 / B ar r ag án , J. M . , D e A nd ré s , M . , 20 16 / 0 1 7/ S ol é Fig uer a s , L . , A r iz a So lé , E . , 20 17 Imag en I . 2 . Eco sis tema s Cult ura le s Con tine nta le s de A nd alu cía . B ar rer a et al . (2 0 0 8). A su vez , de entre los pr oces os de origen huma no en e ste litoral , consi deramos que el más repres entativo, el turis mo, ha de cumplir una función so ciocultu ral , de biendo constitui rs e en un element o que facilite la int egr ació n so cia l en el sistema natu ral , lo que supone el e studio de la forma en que “ e l turi smo pued e ar moni zar se con la naturalez a , má s all á del di scur so d el de sar ro ll o su stent a bl e y d el t uri smo v is t o ún ic a ment e des de el a nálisi s por sis t ema s económicos o de i nfraestruc tura s” /018 / . /018/ P al ma s C a st rejo n , D. , S er ra no - B ar quin , R . De l C , Cr u z Jime ne z , y ot ro s , 201 1 29 Ent en demos que, como sistema co mplej o, en l a C SO confluyen múlti ple s elementos (individuos , comun idades , instituciones , agent e s so cia les , e conómi cos , et c . ) a tener en c onsideración d ado que, fr ut o de l as int er accio ne s entre su bsistema, emergen nuev as condici ones y s e generan flujos metaból icos, s ociocultu rales , económicos, p olíticos, etc ., singul ares , en y entre l os divers os hábitats humanos , a sí c omo entre éstos y el e cosi stema C SO. Int er accio ne s que se producen den tro de los límit e s e spacia les y funcionales de e ste si stema ecológico y , má s all á, alc anzando ac tua lm ent e una di mensión i nte rnacional . Con encaje en el proceso de scrito, ident ificamos en l a C S O ( de forma no e xcluyent e ) dos hábitat s / 0 1 9/ human os sig nific ativos . El constitu ido por los núcleos urbano s tradici onales , compac t os y comple jos , o cupados por una población plurinacio nal que trabaja y r eside de forma per manent e ; así como el co nfo rmado por los as entamien tos tu rístico-re sidencia les , de trama e x tensiva y monofuncional , donde turi st as residenciales e inmi grantes climáti cos , también de múl tiples naciona lidades , s e instal an de forma es tacional o cu asipermanente, con fines eminent emente recreativos y de ocio. / 0 1 9/ m . Eco l . L ug ar de c ond ici one s a prop iad as p ar a que v iv a un o rg ani sm o, e sp ec ie o co mun ida d anim al o ve ge ta l . S eg ú n def ini ción d e l a R A E E stos hábi tat s demandan actuaciones de regeneración int eg rada , a fin de paliar su c ontri bución a la dev aluaci ón del sistema ecológic o costa soleño, a sí c omo para reducir su vul nerabilidad ( difer ente ) f rent e a la am enaza del c ambio climáti co. A su vez , en su dimensió n urbana y social , s e subrayan nece sidades di ferenci adas : en el pri mer modelo, l a ne cesidad de ataj ar la deg radación y el ai sl ami ento fí sico y social de tec tado en dete rminados e spacios urbanos , ya c atalo gado s co mo áreas o barrios v ulnerables en l a s in ves ti gacione s di r i gidas por Hernánde z Aja . /020/ En el c aso de los as entamientos tur íst ico - res idenciales , por su condición de no - ci udad / 021 / , a fi n de dotarlos de aquellos atri butos de habi tabilidad y eficienci a que permitan su configuración c omo un espacio adecuado para l a vida co tid iana. En es t e ca so subrayamo s, ademá s , la n ecesidad de constreñi r su capacidad ac tual , casi ilimitada, de e xpansión, de ar tifici alización des af orada del t erritori o que los sustenta . /0 20/ Re ali za do s con e l Ce ns o de l os a ño s 199 1, 2 0 0 1 y l a ade nd a de 20 0 6 , po r l a S e cció n de Ur b anis mo d el In s tit uto J uan de H er re ra d e l a UP M; (D Uy OT de l a E T S AM ), m e diante c onv eni os f ir ma do s con lo s min is ter ios d e Fo me nto y Vi v ien da y re co gi do s en el O b se r v ator io d e Vuln er ab ili dad U rb an a de E spaña . / 021 / “ A s enta m ie ntos e x pa n d id os q ue s e a ntoj a ba n d e e sp al da a c ua lq ui er cos a qu e s e pa re cie se a u n e sp a cio re al me nte so cia li za d o y so cia li za d or . Era el u ni ver s o de ca s a s u n ifa m ilia re s a i sla d a s o a do sa d a s d on de te ní a lug a r u na v id a pr iv ad a q u e de sp reci a b a la calle co mo lu g a r de e ncu en tro, q ue a bu s a ba d el a uto móv il y p a ra la q ue lo s ú ni cos e sp aci os p ú blicos e ra n p oco má s q ue lo s sho pp i ng s y la s á re a s d e se r v ici o de la s a uto pi s ta s […]” . De l g ado , M . , 199 4 30 Aun siendo dos realidades que requieren de u na int er vención perent oria, en el ca so de los núcle os urbanos tradicionales e xiste una consi derable tradición d e int er vencione s de regeneración, no siendo és ta l a posición de los asentamient os turístico- residenciales e x tensivos, que no s enfren ta a una situaci ón reciente en el ti empo y , como tal , con es ca sa s ex periencias previas de regeneración i nt egr ada. E s por ello que en est a tesis se ha optado por la investigación de posibles prot otipos , tác ticas o e strategias para l a regeneración int eg rada de e stos asentamient os turístico-re sidenci ales , mo delo de hábitat hu mano que ac tua lmente constituye una p roporció n muy elev ada del entramado u rbano -turístic o costa soleño, con una previsi ón de crecimi ent o desb orda nt e, re co gida en los pl aneamie ntos urbanís ticos m unicipale s . A sí, de sde e sta p erspe c tiva , cons ideraremos al Ecosi stema Cultu ral C SO como un e cosi stema lito ral , m oldeado por la int er acci ón cont inuad a con un s istema socioe conóm ico de dimensi ón int er naciona l y voc ació n turística , que i nicia su des arrollo en es te á mbit o territ ori al a mediados del pas ado siglo X X . S e asume en e sta inves ti gación que su sos t enibi l idad co mo socioe cosistema depende del logro de “ u na re laci ón a rmó nica, equilibrad a y equ it ativa ent re u na fu ncionalida d ma nt e nida d e los s i st ema s na turales y una e xplo tación racional d e los múl tiples ben eficios q ue é stos ge nera n” /02 2 / . / 022 / B o rja B ar re ra , F . , Mo nte s de l Ol m o, C . , 20 0 8 Se a sume también que su per vi vencia a largo pla zo d ependerá , en gr an medida, de l as prioridad es y l a s políticas de l as admin istraciones , loc al y auto nómica , respe c t o a l a pro tección de es t e territ orio frent e a l a s amenaza s del Cambio Global y su e xpresión más clar a en este litoral , los efec t os del c ambi o cl imáti co. / 023 / A sí como respe c t o al mant enimient o del m odelo urbanístic o e xpansivo, justificado en un turismo residencial hoy en dí a de dimensi ón global . Imag en I . 3 . L a ur ba niz aci ón del l itor al . In cide nc ia en l a s rel a cion e s de e cosi ste ma s cos tero s y se r v ici os . Info rm e S os tenib ili dad A mbi ent al . P l an de P rote cció n del C orr ed or L itora l de A nd alu cía . 201 5 (en ade l ante P PC L A , apro ba do en 2 01 5 , anul a do en 2 017 ). / 023 / C ar ac ter iz ad o por l a e s c a se z d e pre cip it aci one s y co n el l a s de ag ua pot ab le ; el a um ento d e lo s epi so dio s de l lu v ias to rr en cial e s y con e ll a s de l a s inu nd aci on es p or r iada s y av eni da s; l a s ubi da de l ni vel d el m ar , lo s in cre me nto s de l a tem pe ra tur a , etc . 31 EL SOCI OECOSI ST EM A CSO Y LOS ASEN T A MIEN TOS T URÍS T ICO -R ESIDE NCI A L E S: HIPÓ T ES IS DE P A R T IDA Nues tra primera HIPÓTESIS para e ste t errito rio, sos tiene que conce ptualiz ar l a Cos ta del S ol Occidental co mo un sistema socioe cológic o de orig en turístico, en el que do mina la dimensi ón urbana a nivel t erritori al , facilitará el tr atami ent o de sus urbanizaciones turístico-re sidencia les , una de l as formas de as entamien to más ex tendida en este lito ral , como un modelo de hábit at human o que, en buena me did a, e s ocupado de forma es tacional por seudorresidentes , con u na fuer te component e forá nea . T uristas re sidenciales , re sident e s temporale s, inmigrantes climáti cos , etc. , que busc an en es te espacio el buen clima y la prác tica de ac tividades recreativas , de o cio, en muchos ca sos li gad as a l os nu merosos campo s de golf i mplantado s en este terr itorio. L as rel aciones complej as que se e st ablecen entr e es tos elementos permiten su carac t erización como un ecosist ema turístic o -residencial que i nt ercambia energía, agua, materia les e in formación c on el medio en el que se inser ta . Entran por ello en di rec ta competencia por u n espacio limitado, como es e st a franja litoral , además de con o tros usos y ac tividade s humanas , co n sus ecosistemas costero, fluv ia l , marino, etc. , hoy al a r man tem en te devaluados , de cuyos s er vicios depende el biene star y l a subsistenci a de comuni dades y hábitat s humanos . Imag en I . 4 . Ejemp lo de in tera cció n sis tema s o cial-s iste ma e col ógi co en l a s cuenc as hidrográfic as . Mar tín- Lópe z, B . (2012) 32 Ent en demos , así, el entramado de urbanizaciones turístico- residenciales de es te lit or al , como una red de ecosistemas de orig en humano a es cal a territ oria l , del que l a N - 3 4 0 constituye su ej e generador y toda vía cor dón umbi lic al por el que se sumini stran “ alimentos” para satisfacer a su desme surado metab olismo so ci al / 024 / , y se ge stiona su movilidad int erior y e x teri or , as eg urando así la subsistencia de este organismo emi nentement e dependient e . A su vez , su sistema socioe conómic o, de di mensión in ternacional y v oc ación t urística , int er actúa con la matriz ecológica cos tas oleña, conf ormando el S ocioecosistema C SO. Su tratamiento c omo tal , per mit e comp render , seg ún plantea J iménez Her rer o (201 6 ) / 025 / , “l as inte ra cc iones ent re el c a pital natural y el c a pi tal social a través del fl ujo de ser vicios de los ec osi stema s y la s decisiones i n s tituci on ale s s ob re el ter r itorio ” . / 024 / E n 20 0 5 l a hu el l a ec oló gi ca d e lo s mun ici pio s cos t as o leñ o s mo st ra ba n un cl ar o déf ic it qu e, e x pre s a do en h e c tá rea s g lo bal e s , dab a co mo re s ult ad o qu e B ena lm ád en a ex ce día su s up er f ic ie ad mini st ra tiv a en 2 28 , 51 , Fue ng irol a e n 97 1 ,43 , M arb el l a en 324 , 2 1 y T o rr em ol ino s en 431 , 7 4 . Dato s de C an o Ore ll a na re co gi do s en A cos t a , R . , C a no , A . , Re q uejo , J. , R od rig ue z , R . , A r tol a chi pi, A . , 2 01 2 / 025 / Ji mé ne z He rr ero , L . , 2 016 En este sentido y como avalan los dat os , /026 / su funciona mient o merece ser -y ha sido - etiqu etado, como el de una máqui na c asi p er fe c t a de crecimien to o grow th machi n e, apoyada por l as admin istraciones competent es , al ser vicio del turismo re sidencial . El resultado de este modu s operandi ha sido la transformación de su matriz t er rit oria l , antes ocupada por ecosistemas agrícola s y litorales , en entramados residenciales acompañados de campo s de golf / 0 2 7/ y de un gr an volumen de i nfraes truc turas con l as que satisfacer los ser vicios demandados por una pobl ación que llega a triplic arse en p eriodos esti vales , con unos hábit o s de vida bas ados en el sobre consumo de recurs os limitados . C ar ecen los a sentamient o s turístic o -residenciales en es te lit or al de otr os us os y ac tividades ligadas al trab a jo, l a educ ació n , la sanidad, los cuidados , la ge stión admi nistrativa , a la producción de aliment os , a l a generación de energía, l a ges tió n de residuos , etc. , o de ser vicios es enciales como un transpor te público eficient e . Se han configurado así, a nivel mor fológic o y so cia l , guetos monofuncionales para l a concent ración de iguales , carentes de espacios de rel ación y para la v ida c oti dia na, en los que ex iste u na dependencia c asi absolut a de la movilidad mot orizada y del aut omóvil p rivado, y , a nivel de su configuración / 026/ “ Ha s ta el e sta llid o d e la bu r bu ja i n mo bili ar ia e n A nd a lucí a se u r b a ni za b a n u na s 3 h a /dí a . Es ta ur b a n i za ció n ma s iva s e co ncen tra e sp ecia lm ente e n la Cos ta del S ol , el 45 % d e lo con s tr ui do, d e la m a no p ri nc ip al me nte d e los cerca d e u n m illó n de s eg u nd a s re si de nci a s .” D atos O SE (2 0 0 6a ; 20 0 6b) en Ac os ta , R . , C an o, A . , R e quej o, J . , Ro dr ígu e z , R . , Ar to l ach ipi , A . , 20 1 2 / 0 2 7/ Q ue en ten dem o s se c onf ig ura n com o e cos is tem as a dulte ra do s , ge ne ra do s y mantenidos ar tificial mente. 33 natu ral , l a deg radación de sus ecosistemas lito rales y marinos , pérdida de c onec tividad y de los ser vicios que és tos pr es tan . Los n uevos ecosistemas urbanos , turístico-re sid enciales , son singulare s por su al to grado de ar tificia lidad, por haber des arroll ado un metabolismo m uy consuntiv o, ba sado “e n la explo tación de los ser vicios que otros e cosistema s le proporc iona n ( mate riales, alimentos, energía, a gua , etc. ) ” . Y, al mant en er abi er tos sus ciclos de agua y mat eriales , también por deri var “ la a similación de lo que su metabolis mo exc reta a los e cosistema s ce rcanos ( contami na nt e s, residu os, ag ua s f ecal es, etc. ) y a otros l eja nos (ga s es de efect o inve r nad ero ) ” /02 8/ . E ste co mpor tamient o los convier t e en altament e dependient e del funcionamien to de los hoy muy degr adados ecosistemas natu rale s, t ant o lo cale s como también y fruto de la glob alización, de otr os mu y le janos . Ent en demos que l a recuperación de los ecosistemas costa soleños s e vería i mp ul sada por l a propi a regener ación de los ser vicios e cosi stémic os urbanos , e specialm ent e de lo s rel acio nados con “ la regulaci ón d e l aire, la s agu a s y el sue l o, tan i mp ac t ad a s por la s ac tivida des u rba n a s; la c a pacida d pa ra vol ver a producir alimentos, ene rgía o ad ecuar la de ma nda d e ag ua a la s carac te r í stic a s pa r ticul ares d el c icl o del ag ua a escala de cuenca ; la s fu nci ones biol ógica s propia s d e l os ec osis t ema s que s e des arrol lan e n su int erior ( zona s ve rde s, jard ines , et c.)” . / 02 9/ / 028 / A co st a et a l . , 20 1 2 / 0 2 9/ Ídem anterior Por tant o, pl ant ear e strategi as de regeneración para l a progresiva re ducci ón de su dependencia energética , alimentaria, híd rica , e co nómica , etc. , prop icia rá el inicio del cami no hacia la aut osuficiencia y facilitará el pa so del ac tual metabolismo lineal a un modelo circular sustentado, como indi ca Jiméne z Herrero (20 16 ), en l a “ mejo ra de la ecoefici encia, la produ ctivida d de los recur sos y el desa c oplamiento ” entre des arrollo económic o y transformación del t erritori o. Ac tuacio ne s que además inciden positivamente en la mitigación d el c ambi o climáti co. Imag en I . 5 . Me ta bo lis mo ur ba no cir cul ar. Jimén e z Her rero (2 016) 34 En la dirección de l o e xpues to, tal y co mo s e plantea desde l a UE (2 0 1 3) /03 0/ , “ los enf oque s ec osistémicos son estrategia s y medid a s que p o tenc ia n la c a p acida d de ad a pt ación de la naturaleza” , conside rados , como ya re cogi mos , una de l as herr ami entas más aplic ables , viables e conóm icamente y ef ec tiva s para combati r los efec tos del cambio climáti co. En línea con nuestro pl ant eamient o, es tos en foques per mit en el empleo de sol ucio ne s de in frae struc tura verde en l as que “se utili za n la bio d iver sid a d y los se r v ic ios ec osis t é micos como e lemen tos de un a estrat eg ia global de a da ptaci ón pa ra ay ud ar a la s per sona s a aju star o miti g a r los efec tos a d ver s os d el ca m b io cli m ático ” . A su vez , el enfoque e cosistémico /03 1 / promueve l a ge stión int eg rada del suelo, el agua , la en ergía, los recur sos org ánic os , etc. , reconociendo a los s eres humanos , sus me dios de vida y su diversidad cul tural co mo par te in tegral de muchos e cosistemas, pero también co mo l a cau sa de los problemas ambientales , ac tua lm ent e de di mensiones pl anetarias , que los dete rioran. /03 0/ Com uni c aci ón Inf r ae st r uc tu ra ve rd e: m ejor a de l c api ta l natu ra l de Eur opa . COM (2 01 3) 2 49 f in al . B r us el as , 6 . 5 . 2 01 3 /03 1 / S ur gid o de l a C umb re de l a T ie rr a de R ío d e Jan eiro 19 92, e ntr a en v igor e l 29 de di cie mb re de 19 93. R at ifi ca do p or E sp añ a , BO E nº 27 , d e 1 de fe bre ro de 199 4 . Y l as d ire c tr ice s de l Co nve nio s ob re Di ve r sida d Bi oló gi ca (CB D, 2 0 0 4). htt p: / / w w w.un .org / e s / eve nt s/ biodiver sit yday / convention .shtm l ; http s: / / w w w.cbd .int /doc /public ations/ ea-te x t - e s .pdf A sí, aplic ada a nuestro ámbit o litoral , la p erspe c tiva ecosistémica debe facilitar l a identi ficación de me did as y e strategias para l a regeneración de sus si stemas naturales a fin de recuperar su función como in f rae struc turas verdes y g aranti zar los múlti ple s ser vicios que prest an tant o los ecosistemas marinos como coster os ( en buen e stado de s alud), “ que pueden generar im por ta nt es be nefici os en lo que atañe a la prod ucc ión d e aliment os, la s ac tividad es d e turi smo y ocio , la mit ig ación y ad a pt a ción al cam bio c li mátic o, el c o nt rol de la d iná mica li t oral y la p revenci ón d e cat á strof es” . /032 / En est a di rección, el análisis del es tado y de l as int er accio ne s entre los sub tipos de ecosistemas ident ificados en el info rme EMA (2012 ) para l a C S O ( cuenc as y pl anici es l it orales; b ahías y ensenada s; pl ayas y sistemas dunares; ac ant ilados y cos tas rocosa s ), pero también de otr os con un papel relevant e en es te litoral ( e cosist emas forest ales , principalmente c on figurando por formaciones arbóreas y arbus tivas , as ociadas a l as sierras litorales , y por pi nares costeros; los “ agro( eco )si st ema s” , constitu idos por los cultiv os litorales tradicionales; los ríos , arroyo s y ribe ras) /033/ , a los que sumamos l a re d de ecosistemas turístico -re siden ciales , n os per mitirá diagn ostic ar su situación de par tida, así como es tablecer l as pauta s de in ter vención más adecuadas para su regeneración . /032 / P ro pue s t a de Dir e c tiv a d el P arl a me nto Eur op eo y d el Co ns ejo p or l a qu e se e s ta bl ec e un ma rco p ar a l a ord ena ció n de l es pa cio m ar ítim o y l a ge s tió n integ r ad a de l a s cos t as . COM / 2 01 3/ 01 33 f inal - 2 01 3/ 0 07 4 ( COD ). Pág.11 . h ttp: / / eur -le x.europa.eu /legal-con ten t /E S/ T X T / PDF / ?uri = CELE X :5201 3PC01 33&from = ES /033 / Co nfor m e al cr iter io re co gi do en e l info rm e de s o ste nib ili dad a mbi ent al d el Pl a n de P rote cc ión d el Co rr ed or L itor al d e A nda lu cía 41 Dentro del ámbi to de l a inv es tigación multid isciplinar , ges tio nada des de l a arqu itec tura , podemos s eñalar : + El P royec to Ciu dad , Patr imon io y A rq uite c tur a contempor ánea en A ndal ucía . Cost a del S ol . T er r itor io , Ciud ad y Ar qu itec tur a , dirig id o p or García V ázquez y Loren Méndez (200 6 - 20 08) , en el que se analiza su configuración est ableciéndos e los límit e s alcanz ados por la Co sta del S ol , ac tualmente c on una es cal a terr itorial que “t ra sciende n l a provincia de Málag a, e stima nd o que el f enómeno se a dentra en la p rovincia de Cádi z en su borde Oe st e, c onstituyendo una ciuda d lineal en vía s de con s olid a ció n“ . En est a inv es tigación la Cost a del Sol e s concebid a como “ C iud ad - T errit orio en e stado i nc ipient e pues ni la aglomeración metropol itan a junt o a la c osta ll eg a a ser c iud ad , ni la s posibilidad es d e re lación entr e la c iud ad y el t err it orio está n ex pl orad a s ( ent e nda mos a hora t errit orio , como t errit orio virgen , del que forma n pa r te l os peque ños núc leos de l i n t e r i o r ) “. + T ambién con la Cost a del S ol como ob jet o de inves ti gación , dentro del P rogr ama Atr ibutos Ur banos , de sarroll ado de sde el año 20 0 6 por el Centr o An daluz de Ar te Cont emp oráneo, Reinoso y Romero definen es t e esp acio c omo una “ reg ión metropol itan a [ …], donde el turi smo h a c on stru ido u n te r rit orio ur ba no ra dicalment e con temporá neo , estruc tura do por infrae struc tura s que s opor ta n un e spacio sobredes arroll a do en el que la pobl ación bu sca f órmula s d e arr aigo en lo gloc al “ . + A su vez , en el marco de las jornadas s obre capital y te rritori o II I, dentro del programa de l a UNIA , A r te y Pensamient o, Romero, et al . (20 12), ex plican l a denominaci ón in tencio nada de l a Costa de l Sol como ZoMeCS (Zo na Metr op olita n a d e Cos ta d el S ol), dado que ést a resp onde a s u condición de “ lu g a r que crea f orma s de v ida esp ec ífica s de su te rrito rio“ . Des de l a considera ción de que “s u naturaleza y sus v ínculo s te r rit oriales inte r nos y ex ternos - conexiones q ue va n má s allá de l o pura mente espacial-, l o convier t en en u n espa ci o y ecos i st ema ur ba no muy mo derno q ue u ne e l turi smo y su s con secuencia s con l a vid a con t em porá nea“ . A sí, e s tos autores subray an “e l pot encial de Z oMe CS c o mo laboratorio de ex perimentaci ón e investigación sobre el en t orno y la poblaci ón cont e mporá neos“ . + Como últ ima apor tación desde l a investigación multi disciplina r , subray amo s el proye c to dirigido por Loren Méndez (20 13 - 201 5) El Co r redo r de l a C ar reter a N - 3 4 0 como Eje H is tóri co del L itor al A ndal uz . M etodol ogías de C arac ter iz ació n y Es tr ategias par a su P atri moni ali zaci ón y Regen erac ión Sostenible , dentro del qu e se aborda l a regeneración de la Cost a del Sol O cciden tal a par tir del “ es tudio d e l co rredor li t oral ar ticul a do p or l a carret era N- 3 4 0 como ej e ver tebrador hi stó rico del medit errá neo a ndalu z, su pera ndo su mero carác te r i nfraestru ctural o d e sop or t e de a ctivida des lucrativ a s, a sí como la marcada fra gme nt a ci ón mu nicipa l de la gestión del t errit orio y de la propia N- 3 4 0 “ . A simismo, con este pro yec to se pl an tea “ i mpul sar la cohesión y recualific ación del ent or no de la N- 34 0, su regeneración sobre la ba se d e su patrimo nialización y d e su ent end im ien to c o mo it inerar io mul ti fu nci onal, for t alec iendo la s d imen siones d e u so pú bl ico y de a cc e so al patri monio y al pa i saje“ . 42 De sde l a disciplina de la arqui tec tura, subrayamo s por su in ter és : + El tratamien to de la Cost a del Sol de sde el g r upo de investigación AL > tour , research group on A rchi tec tur e, L ands cape and T ourism, inici almente codi rigido por Pié y Ros a , abordad a como espacio turístico, median te “ el estudio del agreg ad o urb a no que se prod uce en el t errito rio turí stico “ Como resultado se el aboraría el Atl as del t ur is mo de l a Cos ta del Sol (20 06 - 201 0) /036/ , cuyo int erés se s ustenta en el hecho de que “ la ciuda d turí stic a , exc ept ua nd o algu na s operaciones muy sing ulares, nu nca ha sido a nali zad a exc lu siva ment e d esd e el t uri smo, sino qu e se ha con siderado el resul tado d e u na luc ha d esigua l ent re la ind u stria d e l turi smo y la especulaci ón in mobiliar ia“ . Entr e l as motivaciones de e sta inves ti gación subrayamos “e l rec onocimiento de l espa cio de la Cost a d el Sol, como uno de los laboratorios del t ur is mo mad uro d e sol y p laya má s im por ta nt es d el mund o“ . T ambién resulta reseñable el objetivo de abri r una línea de es tudi o que permita “ conoc er , ent end er , y tran s mit ir la espec ificidad y com pl ejidad d el t errito rio turí stico de la C osta del Sol “ . /03 6/ El pr oye c to f ue co dir igi do po r Pié i N inot , R . y R os a Jim én e z , C . Po ste ri or me nte , l a dire cc ión d el mi sm o se t ra sl a dar ía a Mo ren o Pé re z , J. M . , con P ié co mo a s es or p er m ane nte de l e quip o . E ste pr oye c to s urg e tr as l a inv es ti ga ció n , por e l mis mo g r up o, d e l as pi e za s pr imig enia s de l tur is mo , de nom ina do L a s P ie za s Mín ima s de l T uri sm o. P roy ec to f in anc iad o po r una su bve nc ión E x cep cio na l con ce dida p or l a J unt a de A n dal uc ía en e l añ o 20 0 8 y ha st a 2 010 + Como ejemp lo de inv es tigación poco frecuent e des de l a disciplina de la arqui tec tura, l a tesis doc t oral de Loma s Cas anova ( 201 6 ) , Natu rale za ur bana y pr oces os de anál is is en un en tor no tur ís tico . Una p ropue st a de inf raes tr uc tu ra verd e para l a ci udad de Mál aga , ev alúa la matriz ecológica de un ámbit o del territori o malag ueño fij ándose como objetivo prin cip al “ el de sar rol lo de u na metodol ogía q ue fac il it e el di se ño de rede s ec ol ó gica s que d en cont i nuid ad a la matri z natural d el t errito rio, espec ialmente , e n e l ca so de e spacios ur ba nos o ur ba ni zad os muy fra gmentados“ . Eligiendo como ca so de e studio el c orredor de los montes de Málag a al mar , a través del arroyo T oquero y a su pa so por monte Victoria y Gibralfaro . L a metodología de la tesis se sus t enta en l a ecología del pai s a je y su finalidad es “ de sar rol lar mod el os q ue integr en crit erios de conectivid ad eco lógica, en la pl a nificación t err it orial, y pro yectos de inte r vención en la escala urba na resul tado d e la mis ma“ . Subrayamos el inter és de l a s co nclusiones de e st a aut ora en cuan to a la po si bilidad d e “ m at erializar e strat eg ia s de racionali zaci ón d e l consu mo d e recur sos, red ucc ión d e la huel la ec ológica de la c iud ad , ex perime nt a nd o con práctica s de i nt egr ación de lo urb a no en lo nat ural, d e reci cl a do d el espa ci o, o rient a ndo el cr ecimient o y la me jora del ent or no, hacia prác tic a s d e reu til i zación y d e míni mo im pac to con str u c tivo“ . 43 + Fina lm ent e, también dentro de la disciplina de la arquit e c tura, l a inv es ti gación de Joyanes Díaz ( 2015 ) , Géne si s y Evoluc ión del Go lf : de f rag mento de pa is aje a pie za de or denac ión de l ter r itor io . Inc ide ncia d e los c ampos de go lf en l a con for mació n del es paci o tur ís tico Cos ta del S ol , pl ant ea que l a “e l a b o r a c i ó n de u na metodología específic a en la que los c a mp os de golf son id ent ificados como el e ment o tur ís ti co c oloni zador d e l terr itor io, co n ca p a cid a d d e atr aer d es a rr ollos re si de nci ale s, permite un nue vo punt o de v ista pa ra el análi sis d e la di ná mica del des arroll o d el t errito rio turí stico de la C osta del Sol. De f orm a que, a par tir de este a nálisi s pod remos comprender la s incidencia s d e l gol f en nue stra r ealida d conc reta , y establec er a sí posibles pauta s de f uturo para el gol f en nuestro te r rit orio“ . De sde l a disciplina del tu rismo des tacamo s: + L a tesis de Navarro ( 20 0 0) Apl ic ac iones M etodol ógic as s obre l a Evalu ación d e l a Capac idad de C ar ga en l a Cos ta de l S ol Occ ident al : Inf r aestr uc tu ra B ás ic a y Per cepció n de l a demanda , en la que se inves ti ga s obre d iseñar una herramienta para determina r la c apacidad de carga del territo rio “ de la comarca de la C osta del Sol Oc cident al, pionera c o mo des tino turí stic o y mod e lo de im pl a nt ación t errit orial “ . Entr e los objet ivos propuestos por el auto r se s eñalan el es tima r el número de turistas que sopor t a un destino así como dete rminar el ritmo de crecimien to en ese momento y en el futuro, inv es ti gándo se también el nivel de condi cionam ient o que para es te cr ecimient o supondrá alcanz ar el lími te de capacidad de l as infraes truc turas básic as de saneamiento, ag ua, o c arr etera s . + L a investigación de Thiel El lul (20 14) , Metod ología s para l a cons tr ucci ón de i ndic ador es s intéti cos de so steni bil i dad apl ic ados al tur i smo : rev is ión d e estu dios y n uevas pr opues tas , pl ant ea “ que el des ar ro ll o d e la activida d turí stica no es gara ntía de la sostenibilidad d e los destinos sino q ue es la sost eni bi lidad del des t ino (y d e l te r rit orio ) su f ac t or de d esa rrol lo“ . Señal ando cómo la f al ta de conocimient o ac tual sobre “ el estado d e espa ci o turí stic o con respecto a su sostenibil ida d “ , gen era l a urg en cia “ de i nd ag ar con mayor pro fu nd ida d en cómo medir el niv el o grad o de s ost eni bi lidad a l ca n zado por los mis mos“ . + En su cas o, Romer o Padi ll a (2015) en su tesis Metamo r fos is de una I nvenc ión T u ri sm o y Cl ase C reati va . El C aso d e l a Cost a del S ol en el M edi ter rán eo Es pañol , recoge como obj etivos de inv es tigación “ cont r ibu ir al des arroll o d el marco t eórico y conc ept ual en torno a la evol ución de los destinos tur ísticos a pa r tir de la aplic ación de la teo ría d e l a cl a se creati va (F lorid a, 20 0 4 ) des de u n enfoque cent ra do e n l a s i mplic aciones t errit oriales y las conexione s gl obales y local e s ( ur ba na s, eco nó mi ca s , s o cia les y tu rí sti ca s ) “ . Par a su des arrollo uti liza l as entrevista s co mo herr amien ta , di rigida especialm ent e a emprend edore s ( creati vos ). 44 Entr e sus conclusiones , l a aut ora recoge, en ba se a l as percepciones de los dif erent es entrevist ados , “ q ue el c o nc ept o de la economía cr eativa va c a land o en la z ona pero no se pued e ha bl ar a ú n de u n te jido i nd u strial creat ivo c o n ma s a crít ica , ni de la exi stenc ia de u na a pues t a de i nv ersión fu e r te. Adem á s la s empres a s ex tra nje ra s q ue se está n a sentand o ma nt ienen su s cent ros d e decisión en otra s pa r tes del mun do, [ … ] “. Recoge la e xistencia del “ i ncon venient e d el c a m bio en la sen sibilidad d e la pobl ación loc al ha ci a la cul tura , au nq ue la influencia ex tranjera hace que vaya cala ndo po c o a poco [ …] “ . L a auto ra concluye reafirmándos e “ en cua nto al ro l de e st e tipo de d estinos como eco t ono qu e une la s posi bil id ad es d e la ciuda d gl oba l c on u n estil o y cali d ad de v ida d if erent es de su ent or no loc al y d e orient a ci ón ha cia e l ocio. De ah í su at rac tiv o como l ug ar pa ra los migra nt es p or esti l os de v ida (Ben s on y O ’Reilly , 20 0 9 ) “ . + Fina lm ent e, subrayamos el inter és del tr atamiento de l a par t ici pació n comun itar ia e n l a Cost a del S ol , pl antead a por Damián (201 6 ) en su t esis E stud io de l a s os tenib il idad en des tin os tur ís ticos a t ravés de l a par ti cipac ión com uni tar ia : el c aso de l a Co sta d el So l , con el ob jetivo fundamental de “ d et ermi nar u na med ida d e sostenibilidad p ara el destino turí stic o de la Cost a d el Sol a t r avés de la pa r tic ipa ción co mu n ita r ia “ . Se define en e sta te sis u n con jun to de i ndicadores ne ces arios para llev ar a cabo l a medición de est a sos ten ibi l idad. En sus conclusiones l a aut ora afirma que fue posible det erminar “u n a medid a d e l a sostenibilidad p ara la C osta del Sol a t ra vés de la p ar ti ci pa ció n co m u nita r ia [ …] “ . Subraya a su vez l a ne cesidad de defini r una metodología que permita “ i nco rp orar la s opinio nes de d ive r sos gr up os de i n te ré s [ …], a sí c o mo la c o n sideración de crit erios de d is t inta índole para med ir la sost eni bi lidad , y da r a sí u na vi sión comple ja y con sen sua da , respo ndiend o a la int er pret a ci ón d e la sost e nibilidad d e ‘ ba s e c omu nitaria ’ “ , con la int ención de conocer la realidad de un destino turístico des de es ta mirada participativa , “ par a c on seg uir u na vi sión d iferente d el d es ti no t ur í s tico“ . Señal a cómo se produce una coi n cidencia en tre los gr upos par ticipan tes en es tos ensayos re spec to a que, “ de sde la persp ectiva débil, aquel los municipios con una trayec t oria má s larg a en el t ur is mo son má s sostenibl es socialmente y económicamente. E n la d imen sión fi na ncie r a, los exp er t os consid eran má s sostenible l a C osta del Sol Oc cident a l y en la di men sión a m bien tal l a dife rencia l a m arca, s egú n los exper tos, aq ue ll os mu nicipios con me jor ind ic ad or “ línea de costa ocup ad a” y , segú n los actores, en calidad y cont a mi nación “ . 45 A bordamos a continuación las investigaciones para la rege ner ación d e l a Cost a del S ol , re spec to a las que subrayamo s l a ex istenci a de diversidad de perspe ctiv as , como mues tran los numeroso s ar tícu los y comuni cacione s para congres os: + A sí, el ar tículo de Pié y Rosa (201 4) La c ues tión d el pais aje en l a re invenc ión d e los des ti nos tur ís ti cos madur os . Mál aga y l a Cost a del S ol , f undamenta l a concepció n del paisaje co mo es trat egia para dar nuevos usos a antiguos territ orios . Los aut ores s eñalan que l a “ reivi ndicación del pa is aje c omo te ra pia pa ra recuperar los destinos tur í sti cos mad uros y el desa rrol lo turí stic o en ge ne ral, pa sa por reconoce r e n e l mi smo u na cap acidad o mn ic om prensiva del lugar q ue no está en la ba se d el e m belle ci m ie nto“ . + L a comunicación de Rosa y Royo ( 2014) Dest ino Cos ta del S ol : L a i nvenci ón de u n model o tur ís tico cu est ionado Mi to, his tor ia y real idad d e un proye cto par a el S . X X I , en l a que se manifiest a la n ecesidad de “ u na revi sión en d et all e sobre aqu e l la s ot ra s ac ti tude s e im pulsos u rb a nís ti cos y arqu it ec tónic os que d e f orma p aralel a m arcaron u n a nt es y u n de spués en materia turí stic a par a Málaga a nivel int er nacional, pues result a evide n te que la re cualificaci ón d e dicho des tino deb e a sentar se sobre u n c onocimiento real de los val ores patri moniales que la cost a m alagueñ a posee“ y no s ólo a par tir de la imagen tradi cionalmente d ifundid a de su fuer te tr ansfo rm ación ur ba no -tur ísti ca . + El trabajo fin d e más t er de Mar tí (2013 ) denominado L a reco nver si ón del es paci o tur ís tico Cos ta del S ol O cci dental a par t ir de l a e str ategia de l a s egu nda l í nea de cost a , c entrado en l a defin ición de la seg unda línea de l a Cost a del Sol , ent endida co mo “ algo a sí como el “ p atio t ra sero” o “ pa is aje de fronte r a” entre e l frent e ur ba ni zad o y la s Sie rra s L it orales. Un espa cio de tran sición o lvida do, expec tante , q ue ha perd ido su s valo res intrín secos pero que es, e n c lave patri monial, el cand id at o exce lent e p ara la ref or mulación y t ra n sf orma ción del ent or no turí stic o. Se trata de d escu brir l os valo res pa is ají stic os ( cul tur ales y naturales ) d el espacio post erior al frent e ur ba n i zado, y poner en val or e l pa is aje del lugar como ej e princip al par a generar u na estrategia de inte r vención ba s ad a en la dif erenc iación y en la ident ida d propia ( ma rca) frent e a la monot onía e i ndif erenc iación de mu c hos esp acios t u r í s t i c o s “. + Señal amos t ambién el i nt erés de l a comuni cación de Ros a, Nog ueir a y Neb ot ( 2012) titul ada El pa is aje cult ural ag r ícol a en l a re cual if ic ac ión y di se ño del nu evo dest ino tu r íst ico: ex per ie ncia s en l a Cost a del S ol , en l a que se defiende para es te espacio, muy transformado, l a idea de su “ r eg en era ció n turí stica en t end ida como u n pro yecto t errito rial reg ional con dos a rgu ment os fu nda me nt a l es: u n nue vo debate sobre e l pro yecto pai sa jís ti co -y su c a pacida d de rege nerac ión- y la identidad p atrimon ial como ba se cult ural d e la mism a“ . 46 Sub rayamos la estra t egi a “RE-DES como principio. C oncebida de sde el rec onocimiento de l hecho de qu e a sis timos a un renacimiento digital del t errito rio, no só lo por l a s nueva s redes sociales, info r mación y conocimient o, sino como proc eso d e a cción : R Ed ucció n , R E- cicla je, R E-h a b ilitaci ón , RE- p en s a r , RE- sta u ra r [ …] fre nte a la DES _ ma teri ali za ció n , D ES _ lo cali za ció n , D ES _ ter r itori ali za ció n, D ES _ tr u cció n , sie m pre en clave d e re d “ . Anterio rm ent e , también Rosa , N ogue ira y N ebot (201 0) , en l a comun icación titu l ada Bas es es tratég ic as de ord enaci ón de tr es ter r itor ios cu ltur ales en t ran si ció n: ter r ito ri o, pais aje y tur is mo en c l ave pa tr imo nial , c arac teri zaban el pais aj e cult ural de la Co sta del S ol como “ u na su perposición de piezas turí sticas h ot el era s e in mobiliaria s i nt ercalada so bre una ba se agra ria en regresión . Inicialment e des tinad o al turi smo m a sivo de “so l y pl aya ” del turi smo noreuropeo, l a Costa de l Sol es u n compend io de ca si la t ot a li d ad de pieza s d e l turi smo ( d es de los ho t el e s ha sta lo s resor t s ) y de su s ma nifest aciones: s ol y pl aya , golf , congresos , náutic o [ …] “ . En el que el t erritori o pone de mani fie sto la e struc tura agrícola que le sir vió de bas e y que constituye una “m a t r i z compue st a por ej es naturales (Nor te-Sur ) q ue u nen - a través de a rroyos- l a sie rra con la c osta y que el pl a n te r rit orial los tran sforma en p arque s fluvial es; u n ej e cul tur al-a m bient a l que cons ti tuye el c orred or l it oral d ond e e l princip al patrimo nio es el s i st ema d e t orreones y balua r tes def en sivos, a sí c omo la s arqu it ec tura s tur ís ti ca s del agu a como balnea rios, ma rin a s, puer tos depor tivos [ …], y e l eje cul tural d el s igl o X X : e l “ s t ri p de la C osta del Sol ” (N- 3 4 0) , a nt igua v ía roma na que u nía los puebl os de p escadores y q ue ar ticul a el pa is aje del turi smo cont e mp orá neo del siglo X X “ . + A su vez , des de el ámbit o de la e conomí a , l a Cosa del S ol Occidental fue identi fic ada en el I In form e Dia g nós tico d e l a Cost a del Sol O cciden tal / 0 3 7/ como l a comarca más dinámi ca de l a pr ovincia ma l agueña, “ con u na im por tancia significativa en su ac tividad económica del sector ser vicios, destaca ndo el c o merc io, e l turi smo, la c o ns t ru c ción y l a s a ctivida des in mobiliaria s , l o que la configura como el mo to r de d esa rrol lo económico d e la pro vi ncia“ , con i mp or tant es repercusione s inclus o a nivel autonómico . Situ ación que se ha mant enido invariable hasta l a fe cha. / 0 3 7/ I Info rm e Dia gn ó st ico de l a Co st a de l S ol O cc ide nt al . M A DEC A , Ma nco mun ida d Co st a de l S ol O cc ide nt al , y D ip ut aci ón de M ál ag a . 20 05 . htt p :/ /ww w .fu nd ac i on ma deca. es/i ma ges/p d f /Pub li cac i on es/Ma deca/ E studio s _ real izad os /infor me _ diag nos tico _ co sta so loccid ental .p df 47 + Fina lm ent e, des de una pers pect iva ecosis témica , L a Cost a del Sol O ccidental co nstituye por sí misma u n Ecosi stema Cultu ral Conti nental -EC C- . A sí s e recoge en la propuest a de Reg ional i zaci ón ecol ógic a de A ndal ucía y U nid ades Ecológ ic as de Ges tió n en el marco d e l a RE NP A , de B orj a et al . (20 0 4 ), que delimita en el territ orio a ndaluz una serie de Eco rregione s co ntinentales y marinas en la s que se aglutinan un con junto d e ecosistemas naturales c aracterísticos . Pero también de un c onj unt o de sist emas de us os tradiciona les , “ que ha n coevol ucionad o al u ní sono, modula nd o ec osistema s semi naturales o pa is ajes cul turales, má s o menos va riad os y carac te r í stic os d e cada ecorregión“ , a los que denomina Ecosis temas Cultural es Continent ale s . 48 LA SOSTENIBILIDAD Y LA REGENERACIÓN URBANO-TERRITORIAL EN LA ERA DEL ANTROPOCENO L a c r is is ambi ental de nu estr o ti empo es e l sign o de una nueva era histór ic a. Esta en cr uc ija da civil i zator i a es ante todo una c r is is de l a r a cio nal ida d de la mo der n ida d y r emite a un pr obl ema de l cono cimi ento. L a de gr a dac ión amb iental -l a muerte e ntr ó pic a del pl ane ta- es r esu ltado d e las for m as de cono cim iento a tr avés d e las c uale s la hum anid ad ha c onstr ui do el mund o y lo ha de str uido por su pr eten sión de u nida d, de univer sa lida d, de ge ner ali dad y d e totalid ad ; por su o bjetiva ción y cos ificac ión de l mundo. L a c r is is ambi ental no e s pues u na ca tástr ofe eco lógi ca qu e ir r ump e en el d es ar r ol lo de una h istor i a natur al. Má s all á de la evolu ción d e la ma ter ia d esd e el mundo cósm ico h aci a la or gan i zaci ón viviente, de la em er g enc ia del l engua je y de l or de n simbó lico, el se r de los ente s se h a “com plej izado ” por l a r efl exión del c onoc imie nto sobr e lo r ea l. ( L eff, E. , 20 0 6) 49 0 50 LA ERA DEL ANTROPOCENO 054 I. LA ECLOSIÓN DEL PENSAMIENTO SISTÉMICO Y LA SOSTENIBILIDAD DE LOS SISTEMAS 0 55 LA TEORÍA GENERAL DE SISTEMAS Y LA COMPLEJIDAD: EL ORIGEN DEL PENSAMIENTO SISTÉMICO 060 LA RESILIENCIA EN LOS SISTEMAS SOSTENIBLES: LOS SISTEMAS COMPLEJOS Y ADAPTATIVOS 064 II. LAS INTERACCIONES ENTRE SISTEMAS VIVOS EN EL CAMINO HACIA LA SOSTENIBILIDAD: LOS SISTEMAS SOCIOECOLÓGICOS COMO SISTEMAS COMPLEJOS CON CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN 0 65 LA TEORÍA DE LOS SISTEMAS VIVOS: DEL ECOSISTEMA COMO UNIDAD BÁSICA DE LA NATURALEZA A LOS SOCIOECOSISTEMAS EN LA INTEGRACIÓN DEL SER HUMANO EN LA NATURALEZA 0 72 EL SOCIOECOSISTEMA COMO SISTEMA SOSTENIBLE DESEADO 0 80 LA TRANSICIÓN URBANA HACIA LA SOSTENIBILIDAD: DE LA CIUDAD COMO ECOSISTEMA AL SOCIOECOSISTEMA URBANO-TERRITORIAL, COMO SISTEMA COMPLEJO CON CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN 0 85 SOCIOECOSISTEMA URBANO 0 89 METABOLISMO URBANO 0 92 LA PERSPECTIVA ECOSISTÉMICA: SERVICIOS DE LOS ECOSISTEMAS, BIENESTAR HUMANO, IMPULSORES DEL CAMBIO, CUESTIONES CLAVE PARA LA SOSTENIBILIDAD DEL NUEVO MODELO 98 INTEGRIDAD Y RESILIENCIA ECOLÓGICA: LA CONCEPTUALIZACIÓN DE LOS ECOSISTEMAS COMO CAPITAL NATURAL 102 BIENESTAR HUMANO EN LA ERA DEL ANTROPOCENO 107 IMPULSORES DEL CAMBIO 110 ENFOQUE ECOSISTÉMICO 116 III. EL LITORAL COMO SISTEMA SOCIOECOLÓGICO 122 BIENESTAR HUMANO Y ECOSERVICIOS LITORALES 126 IMPULSORES DEL CAMBIO 132 LA GESTIÓN INTEGRADA DE LAS ÁREAS LITORALES BASADA EN LOS ECOSISTEMAS EBM 136 IV. LA REGENERACIÓN INTEGRADA, ENTRETEJIENDO LOS ASENTAMIENTOS HUMANOS EN LA TRAMA ECOLÓGICA DEL TERRITORIO 137 LA REGENERACIÓN INTEGRADA COMO ESTRATEGIA PARA LA SOSTENIBILIDAD. EVOLUCIÓN E HITOS EN LAS INICIATIVAS GUBERNAMENTALES 148 MEDIO AMBIENTE URBANO, VIVIR BIEN DENTRO DE LOS LÍMITES DE NUESTRO PLANETA 167 LAS ESTRATEGIAS DE REGENERACIÓN INTEGRADA DEL LITORAL: ENTRAMANDO LOS ASENTAMIENTOS HUMANOS EN LA MATRIZ TERRITORIAL 168 LA INVESTIGACIÓN SOBRE LA REGENERACIÓN DEL ESPACIO TURÍSTICO LITORAL II 50 L A ER A DEL A NT ROPOCE NO / 0 0 1/ L a impor tancia de l a in f luencia humana en los cambios del funcionamien to de la biosfera ha llegado a s er tan crucial en nues tros dí as , que l a etapa geológica ac tual del Pl aneta Tierr a fue bautizada en los alb ores del nuevo si glo por Crut zen y St o emer (200 0) c omo Antropoceno. Con e sta denominación se quier e poner de mani fie sto que la presión e jercid a por l a acció n del ser humano sobre l a biosfera del planet a puede lleg ar a alt er ar de f orma irreversible l a mayo r par te de los pr oces os que, de una fo rma g lobal , determina n el funcionamient o de l a Tierr a. Sobre el origen t emporal del Antropoceno, e xisten divers as teorías. D es de la que lo loc aliza en el Ne olítico, c on los primeros as entamien tos huma nos que dan lugar al cambio de usos del suelo y la s concen traciones de CO 2 en l a atmósfera , a l as que se inclinan por periodos más re cien tes , empl azándolo en el ini cio de la Revolución Industrial y , más próxi mos a l a etapa ac tua l , haciéndolo coi ncidir c on la s rápidas transformaciones tecnológica s , demográfic as , sociales , etc ., ac aecidas tra s la seg unda gran g uerra a me diados del pas ado si glo X X , en un fenómeno denominado por Crut zen ( 20 07) l a Gran Aceleración. A sí, ac tualmente vivimos en el A ntro poceno, periodo que , con forme a l a úl tima t eoría recogida en tendemos que se inici a hacia 1 945 pr olongándose ha sta l a fecha , constituyéndos e en la etapa más anómal a en l a hist oria de la rel ación de la humanidad con la biosfera . Como dat os que su stentan este planteami ent o se s eñala que, de sde el f inal de la 2 ª Guerra Mundial , se han /0 01 / Gr upo d e T r ab ajo s o bre A nt rop oc en o de l a Co mis ión In ter na cion al de Estrat igra fí a. h ttp:/ / qua terna r y . stra ti graph y .org /wo rki ng grou ps/ anthropoce ne / acumulado en l a atmósfera terres tre tr es cuar t as par tes del CO 2 generados por l a ac tividad humana en su hi stori a, al mismo tiempo la p oblación humana ca si se ha triplicado. “ De esta f orm a, i ncons ci ent e ment e, los se res hu ma nos hemos a l terado dr á stic a ment e l os sis t ema s biogeo quí micos del p la neta, en u n proceso que se d a a conoce r c omo la G ra n Ace leración” / 0 02 / . Imag en II . 1 . Hue ll a e col ógi ca p or tip o de co ns umo . ht tp s: / / w w w. footprint net work .or g /re so urces /data / En su análisi s del fenómeno, el Grupo de T r abajo sobre el Antropoceno de l a Comis ión I nte rnacional de Es trati gr a fía, también se dec anta por l a local ización de esta er a a par tir de mediados del pas ado siglo X X , dado que en e ste periodo se producen la s mayor es alteraciones en l a Tierra , fr ut o de / 0 02 / Entr e otro s Stef fe n et a l . (20 07) o M c Nei ll y En gel ke (2016), c it ad os p or A g ua do C as o , M . , 201 7 . Ll a man do a l a s p uer t as d el A nt rop oc en o. Ib er oam ér ic a S o cial : re vis t a -re d de e s tu dio s so ci ale s V II , pp. 4 1 -5 9 . h t tp: / / ibe ro am eri c as o cial . com /l laman do -l as -puer t as -de l-antropocen o/ 51 l a creciente actividad humana, sumiendo “ al planeta en u na nueva época de ca m bios rá pidos, i nt en sos y globali za nt es que represent aría el inicio de la G ra n Ace l eración y , con e l lo , el comi en zo de l A nt ropoc eno” /0 03/ . E ste gr upo recoge un c onj unt o de e videncias de transformaciones de ori gen antr opogénic o, apoyadas sobre el enorm e crecimient o demogr áfico, económi co y t ecn ológico, su rgido a me di ados del pas ado siglo que, junt o con el fenómeno de l a glob alización capitalist a . Entr e l as evidencias de e ste fenómeno enumeran: “ la di sp ersión mu nd ial d e i sótopos rad iac tivo s procedent e s de la s prueb a s n ucl ea res i niciada s en la décad a d e los c uarenta del pa s ad o siglo ; la al t eración gl obal d el c ic l o del nit rógeno ocurr ida a p ar tir de la int en sificaci ón a gríco la f aci li tada p or e l u so m a sivo de fe r til i za nt e s ar tificial es de orig en petroquí mico ; di sp ersión planetar ia de nue vos mat eriales f a bricados por el ser hu ma no , como l os pl á sticos y l a s fi bra s si nt ética s; difu sión gl obal de cont a mi na nt es vi nculados a la s ac tivida d es i ndu striales, incl uid os los c o nt a mi na nt es orgá nicos persi stent e s ( C OP s ) y los metal es pes ad os; pérdid a de biod iversid ad g eneralizad a , a sí como e l ava nce de la s especies inva s ora s; mod ificación hu ma na del sistema cl imático mund ial d ebido a l au me nt o a ce lerado d e los niv e les atmosf éricos de C O 2; alt erac ión de los dep ósi t os y flujos de mate r iales pétreos gran ulados correspond ient e t a nt o al tra n spor te del ibera do d e mate riales ( minería , con strucci ón, ur ba n i zación ) como al ef ecto ind irecto p rod ucido por la s gra nd es presa s fluviales ( cuya presencia r ed uce drá stic a ment e la s escorrent ía s y el apor te de sed imentos en l a s zona s co ste ra s /0 03/ Stef fen e t al . (20 1 1b , 20 1 5b ; 20 16) cit ad o po r A g ua do C as o , M . , 2 01 7 de todo el mu nd o pro vocand o con el lo u n ret roceso significativ o d e los d elta s ) ” . S e g ú n Wate r s (2 016) /0 0 4/ y fruto de los i ndicios an teri ores , “ la noción del antropoceno c on sigue e ngl oba r toda s la s idea s relati va s al ca m bi o cli m áti co” . En nuestr a inv es tigación c onsideramos que l a eclosión del turismo de masa s a nivel mundia l , a me diados del pas ado siglo X X , t ambién fo rma par te de l os proces os cont emplado s en l a Gran Aceleración, con i nfluencia en el Antropoceno. A sim ismo ent endemos que el turismo es , ac tualmente, uno de los catal izadores más relev ant e para los fenómenos l igados al C ambi o Global , c arac terístic o de es ta nuev a era . A sí lo evidencia su signi fic ativa cont ribución a la generación de C O 2 a nivel global y , en el ámbit o local , vinculado con el fenómeno inmobilia rio, a l a ar tificia lización del territ orio, la homogeneización de la trama urbana, l a p érdid a de identi dad local , el sobre consumo de re cur s o s hídr icos , etc . /0 05/ /0 0 4/ cit a do e n El diar io .e s . Da mia n C ar ri ng ton . 02 . 0 9 . 2 016 . A n tro p oc en o: v iv im o s en u na n ue v a er a ge o ló gi c a ma rc a da p or l a s b om ba s n uc le are s y lo s po l lo s . /0 05/ Ag uad o C a s o, 2 017 , r e cog e en tre l o s cr ite rio s d e me d ici ón d el A n tro p oc en o: el n úm er o de l le g ad a s inte r na cio na le s p or a ño d e s de 195 0 ( en m ill on e s); Con s um o m un dial d e ag ua e n mi le s d e K m 3 de s d e 190 0 (rieg o, u s o d om é s tic o, us o in d us t ria l y pro d uc ció n el é c t ri c a); es t ima ci ón d el f l ujo d e nit ró ge no in du cid o p or el s e r hu ma no e n lo s m árg en e s co s ter o s (fl ujo f l u via l , de ag u as re si du ale s y por d e po si ció n at mo s fér ic a); u s o m un dial d e en e rg ía pr im ari a ( en e x aj ul io s); pé rdi da d e bio di ve r si dad t er re s t re 52 Imag en II . 2 . Ind ic ad ore s d e l a Gr an A cel er ac ión de l A nt rop oc en o /0 06/ /0 0 6/ 9 indicadore s relac ionados con el desar rollo so cioecon ómico mundial : po bl ac ión , p o bl aci ón ur b an a , PI B Glo b al , con s um o de ag ua , co ns um o de en er g ía , con s um o de f er til i za nte s , pro du cc ión d e p ap el , tr a ns po r te y t ur is mo inte r na cio na l . A s í com o lo s 9 in di c ad ore s re l ac ion a do s con l a e st r uc tur a y el f un c ion am ie nto de l S is tem a T ie rr a : dióx i do d e c ar bo no , óx id o nit ro s o, me t an o, c a ptu ra s p e s qu er a s , ag r ic ult ur a de c a ma rón , nit róg en o e n zon as costera s , acidificación oceánic a , pérdida de bos que s tropicales y pérdida de bi o div er s id ad . S e o b s er v a el d r ás t ico c re c imi en to de e s to s ind ic a do re s bá s ic am e nte de sd e m e dia do s de l p as a do s ig lo . A g u ad o C a s o, M . , 20 17 Ent endemos que, su stentado en la pretensi ón de un crecimi ent o ilim it ad o / 0 0 7/ , el m odelo consumo de “ las soci edad es desarrol lada s” y su forma de producci ón en ciclos abi er tos tiene una elevada respons abilidad en el fenómeno del Cambio Global , con en el cambio climáti co co mo uno de sus impul s ores má s relevantes , así como en la cre cient e desigualdad social y la p obreza . T odos ellos s on component e s e sen ciales de la ac tual crisis ecológica que azo ta a un pl aneta glob alizado, c ada vez más urbanita . L a materi alización de este modelo en el ámbito de las ciudades y en los ac tuales des arrollos urb anos e x tensivos , fr agmentado s e inconexos , cuyo crecimient o va muy por del ante del de la propi a pobl ación, s e traduce en el consumo ine ficient e, e xp onencial , de energía, suelo, agua y otros recurs os naturales e sc as os , a sí como en la cre cient e generación de residuos y de emis iones contami nant e s . Mientras que, en el ámbito social , se p one de mani fies to en la pérdida o inexistencia de la identidad y co he sión, l a seg regación de l a pobl ación por razones e conómicas , de género, raz a, etnia, rel igión, etc. , así como en el crecimient o del individua lismo frente al c oncept o de ciudadaní a . L a condici ón global del mundo ac tual da lugar a la tr ascenden cia de est as acciones loc ales , de forma que é sta s adquieren la capacidad de incidi r p ero también de v ers e influenciadas por o tros ámbi tos muy alejados del pl anet a . / 0 0 7/ Fre nte a e s t a pe rc ep ci ón , M or in y Ke r n (19 93) iden tif i c an e l de s ar r ol lo e con óm ico c om o un m ito g lo b al de l a ind u s tr ia de l bi en e s ta r y de l crecimiento económico. Es el m otor n ece s a ri o y su f ici ente d e to d os lo s d es a r rollo s s oci a les , p síq u ico s y mo ra le s, p er o ig n or a los pr o blem a s hu ma no s d e id e nti d a d , co m u ni d a d , s oli d a r id a d , cu ltur a , s ie nd o p or lo ta nto, subdesarrol lado 53 Imag en II . 3 . T he date of E ar th O ve r sh oot D ay is c a lcu l ate d by co mp arin g hum ani t y ’s t ota l yea rly co ns umpt ion (Eco log ic a l Fo otpr int) wi th E ar th ’s c ap aci t y to re ge ne ra te ren ew ab le na tur al re s o urc e s in that y ear ( b ioc a pa cit y). Ove rsh ootday .or g De e sta forman , en un ento rno g lobalizado en el que s e impone l a dimensi ón metropolitana, l a s aglomeracione s y los cont inuos urbanos fr agment ados , homogéne os , ocupan nue stro ent orno litor al . A sí l a tr ama ur bana r es ult ante ha per di do l a c apac idad d e sat is facer l as n eces id ades bás ic as h umana s , p r inc ipal f un ció n de l a c iu dad tr adi ci onal . De s aparecida en est a es truc tura l a e sc al a en l a que es po sible el e jerc icio de la ciudadan ía, l a generación de comun idad, l as f unciones de e st a trama urbanizada se limitan básicamente a constitu irse en s opor te del consumo y de producci ón de bienes mate riales , dando lugar a sit uaciones de seg regación so cial, territori al , e conómi ca , etc . E spacios en los que la habitabilidad y la c alidad de vida de la s per sonas que residen de manera per manent e han de jado de ser una pri oridad para l as administraciones , diluyéndos e el derecho a s er v icios urbanos bá sicos, a l a par ticipaci ón ciud adana, l a cohesión social , el sentido de per tenencia, etc . En estos ámbit os urbanizados fr agmentado s , disperso s , generadores de inequidad, entendemos , que como recogen Di mu ro y de M anue l , (2010 ) , “ l os procesos cond ucidos por los seres hu ma nos s erán m á s s ost eni bl e s cua nt o má s su s acci ones se a proximen al cará c t er c íc li co y aut o regulador d e los proc esos naturales” . A s eg urar la l legada a buen puer to de es te obj etivo requiere d e l a implicación ciudad ana, del fomento de l a par ticipación d e l a comuni dad en la toma de decisiones que a fec t an a su bienest ar . En e sta dirección, el urbanismo ecológico, ligado a l a ecología urbana y social , se pl antea desde l a sensibilidad a mbiental en la prác tica urb ana que c ont emple l as condicione s s ociale s , cultural es , ge ogr áfic as , e conómic as , etc. , de los mo delos urbanos pree xis ten tes . A sí, a fin de as egurar el logro de un sist ema urbano asimilable en su funcionamien to a un ecosistema, sin renunci ar a la s atisfacción de las ne cesidades básic as humanas , de forma no le siva para el entorno natural , ent endemos que re sulta fundamental l a adopción de una per spec tiv a so cioecológica en l a que el ser humano e s concebido como par te i nt egr ant e de l a natu ralez a . Con este pl ant eamien to, se analizan a con tinu ación la s teorí as y concep t os que nos han llev ado a l a adopción del si stema socioe cológico c omo modelo para l a interpretació n de l a realidad urbana/ humana en el e spacio tu rístico lit oral , de sde l a hipó tesis de qu e, concebido co mo so cioecosistema, e s posible el análisis de las interacci ones entre el sistema social humano y un sist ema ecológico lit oral pro fundament e antro pizado. E ste es tudio nos debe conduci r a l a identi ficación de l as pauta s de int er vención más ade cuadas para su regeneración int eg rada . 54 “Esta visió n dividid a de l a r e al id ad se a ce ntúa aún má s en las sociedades con temp or áneas, mismas que se encuen tr an atomizada s en difer entes n ac ion es, r azas, gr upo s r e lig ioso s y gr upo s polí ticos . L a c r e en ci a de que tod os estos fr agme ntos está n r e al mente s ep ar ados pu ed e cons iderar s e como un a de l as r azones que g en er a esta s ser ie de crisis qu e hoy vivimos ( c r i si s soc ia le s, eco lóg ic as, pol ític as y c ultur a le s ) ” . “. . .Cuando a sumimos c omo epi stemo logí a el p ens ami ento comp lej o y ca ótico l as po sibi li dad es d e la expl ic ac ión de l a r e al ida d cobra otr o s senti dos r enovados . . ” “. . .es nue str a pr opi a cr eac ión s imbó lic a-vi venc ia l la que l e otor ga s entid o a eso qu e ll amamo s r e al ida d. Cad a cosmovis ión, c ad a sis tema de i de as y c r e en ci as, c ad a paradigm a ha n ac ido de l a interacc ión i ntele ctual, se nsor ial y afectiva de l os seres humanos c on el mun do y en el mundo ; e s de cir , es un a pr odu cc ión d e la cu ltur a” . ( García Jim énez, R. , 20 1 4 ) “El conc e pto de sis tema e s una a bstr ac ción q ue si mplific a la r ea lid ad y qu e r e mite a un co njunto de el eme ntos o parte s que inte r a c cio nan d in ámic am ente entr e sí ( y con e l entor no que lo r ode a ) , que ti ene un a ci erta p er m ane nci a de ntr o del esp ac io-tiempo y qu e inte nta alc anzar un obje tivo concreto . P ar a des cr i bir a dec uad am ente su com portami ento, es ne ce sar io con oc er su or g anizac ión : l a di sposi ció n de sus element os comp onentes ( la parte más espacial-estát ica- estr u ctur a l ) y las i nter ac cio nes o relac ione s que s e est able ce n entr e e llos ( l a parte m ás temp or al-din ámi ca-f unc ion al ) ” . (M o ri e l l o , S ., 2 0 0 5 ) I. LA ECLOSIÓN DEL PENSAMIENTO SISTÉMICO Y LA SOSTENIBILIDAD DE LOS SISTEMAS 55 “ T ípic ame nte, en la Ci en ci a y des de h ac e muc ho tiem po, se podí an an al izar los sistem as por p artes, l os átomos por e je mplo. Una vez que s e supi er a cómo se c omporta n los átomos, s e asum e sab er có mo se com porta un gr u po de átomo s. En segui da s e apr e ndi ó que e sto er a e r r ó neo e n cua nto se emp ezar on a estud iar molé cul as bi oquími ca s com ple ja s como l as pr oteín as, da do qu e sólo s abi endo c omo se c omport an los átomo s de un a pr oteí na no tenemo s ide a de c omo se c omport ar í a la pr oteín a en su total ida d” . ( Ho ll and, J. , 1 9 9 6 ) L A TEORÍ A GENER A L DE SIST EMA S Y L A COMPLE JI DAD: EL ORIGEN DEL PEN SA MIEN T O S IS T ÉMICO “T rad ici onal ment e lo que h ace la c iencia con má s facil id a d es a nali zar d esme nu za nd o,esto es, i nv estiga nd o en la s propieda d es pa r ticulares de los c om ponentes del se r o sis t ema en es tudio, lo hace en mayor proporc ió n que el estud io de la s rel aciones ent re c om ponentes que de be poseer u na orga ni zación de “ algo” par a exi stir c omo entidad i nd epend ient ement e d e cuáles sea n la s propied ad es d e tal es compo nent es. Lo q ue ha cen l a s propiedad es d e los c om ponent es es s ól o especi ficar el espacio pa r ticular en que tal sis t ema exi stirá , pero las propied ad es d e los compo nent e s no dete r mi na n por sí sol a s la orga ni zación de u n sistema ni ta mp oco l a s propieda d es d e l sis t ema como conjunt o” . (Matura na y V a rel a , 19 8 4 ) . 56 L a T e oría General de Sist emas ( en adel ante T GS), concebida en l a déc ada de los cuar enta del pa sado siglo X X por el biólogo Ludwig von Ber tal anff y , constituye una propuesta m etodológica holístic a e int egradora p ara l as ciencias naturales y so cial es . E sta teoría permite i nt erpretar los princip ios de organizació n de los fenómenos naturales a par ti r del concep to d e sistema o con jun to funciona l , definido co mo un gr upo de elementos que con forman una u nidad ( sistema ) que funciona a par tir de la s int er acciones que se producen entre ellos. S e analiza a sí, l a rel ación en tre el todo ( sistema ) y l as par tes ( elementos ). Conf orme a e ste pens amien to, las propiedades del sistema no son atribui bles a l a simple suma de las propiedades de sus component es , dado que é stos es tán organizados para el adecuado funcionamien to del c onj unt o. Con l a TGS se analizan los disti nt os enfoques e xistent es de es te c oncept o ( org anicista, m at emáti co, t ecn ológico, et c.) y los elementos comunes a todos ellos , procurando “ d efi nir u n conjunt o de proposiciones y l eyes a pli cables a t odo tip o de sistemas” /00 8/ . Se gún pl antea Morí n (1 9 94), el campo de e sta teoría es c asi univer s al , “ porque en u n s ent ido toda rea lidad conocida , d es de el át o mo ha sta l a gala xia , p a s a nd o por la mo l écul a , la c é lul a, el o rga ni s mo y la sociedad , pu ede s er c oncebi da como si stema” . Como vir tudes del sistemismo se reconoce el haber pue sto en el centr o de l a teoría a u n todo que no se reduce a l a suma de /0 08/ Mar tí ne z C ol l , JC . , 2 0 07 sus par tes cons titut iva s; l a concepción ambi g ua de l a noción de sistema; así c omo situa rs e en un nivel transdisciplinario. En su análisi s de la dinámica de sistemas, A r nold y Os orio (1 9 98 ) reconocen su c apacidad para co nfigurars e en una metodologí a para l a construcción de modelos de sistemas so ciales (incluyendo sistemas socioe conómic os , so ciológic os y psicológic os ) inclus o de aplicación a los sistemas ecológicos . Entr e l as fa se s identi fic ables en los proceso de análisis sistém ico, estos auto res re conocen l a obser v ación del co mpor t amien to de u n sistema r eal ; l a identi ficación de component es y proces os f undamentales del mismo; la identi fic ación de las e str uc turas de retroalimentación que permiten expl icar su compor tamient o; o la construcción de un modelo sus ten tado s obre la ba se de l a cuanti fic ación de l os atri butos y sus relacione s . Dentro del en foque sist émico y fruto de la influencia de o tras apor tacione s cientí fica s surgidas en es te c ont e x to /0 0 9/ , Ludwig von B er tal anf f y formul arí a l a teoría de l os sistemas abiertos , dando for ma “ a l a idea d e que al d efi nir u n si stema nec esa ria me nt e esta mos defi niend o su ent orno, por c ua nto t o do a quel lo que no / 0 0 9/ Pr e via me nte a l en un c iad o de l a TG S , Wa lter C ann on ( 1926 ) ll eg a ba a l con ce pto de h om e o s t as is , q ue e nu n cia ba c om o un m e c an ism o a utor r eg u l ad or qu e pe r mite a l o s org a nis m os m an ten er se e n un e s t a do de e q uil ib ri o din ámi co , con s u s va ria bl e s f l uc t uan d o de ntr o de l ím ite s d e tol er an ci a . En s u vin c ul a ci ón co n l a te or ía de l o s sis te ma s , l a ho me o s t a sis s e d ef inir ía co m o el ma nten imi en to de un e st a do di nám ico e st a bl e en u n sis te ma p or m e dio d e pro ce s o s re g ul ad ore s i nter n o s qu e con tr ar re s t an p e r t ur b ac ion e s e x ter n as de l e qui li br io. F ue nte : E x p er ie n cia D o ce t : D e l a Ho m eo s t a sis . Cu ad er n os d e Cu ltur a C ie ntíf i c a . B lo g de l a C áte dr a d e Cul tur a C ien tíf i c a de l a U P V / EHU . htt ps : / / culturacientif ica .com / 2 014/0 6/03/ de- l a-h ome os ta sis/ C apra (1997), de te c t a qu e l a f ilo s of ía pro c e s al d e Wh ite he ad , e l co nc epto d e ho m eo s t a sis de C a nn on , a sí c om o el t r ab ajo e x p er im en t al s ob re m et a bo l is mo , eje rc ie ron un a fu er te inf l ue n cia s o bre e l p en s a mie nto d e L ud win v on B e r ta l an f f y 57 está en el s is t ema q ued a constituyendo su medio a mbient e con el c ual el sistema inte rcam bia mate ria ” / 0 10/ . Los sistemas abier tos manti enen una estre cha rel ación c on el me dio qu e los sustenta , con el que c ompar ten energía, mate ria, e in formación, centrándose l a mirada en los proceso s que se generan en los límites entre el si stema y su ambi ente. A sí, el pens amient o sistémico es un pens amient o contex tual y , “ puest o que la ex pl icaci ón en té r mi nos de cont e x to significa l a ex pl icaci ón en té rm inos d e ent orno, pode mos tam bién afir m ar q ue el pen sa mient o sistémi co es un pen s a mien t o medioam bien t al. E l cam bio de la s p ar tes al todo pued e tam bién ser cont em plado como e l cam bio de o bj et os a re laci ones” /011 / . En este marco d e pens amient o se añade el pl ant eami ent o de que el pens amient o sistémico es siemp re un pensamiento proces al , no l ineal , de forma que cada e struc tura e s percibida como la manifest ación de p roces os subyacent es , de forma que su compor tamient o no es igual al de sus component es . Al fenómeno procesual y de int erc ambio, dentr o de un ent or no, que engloba l a teoría de los si stemas abier tos, en 196 5 Il y a Prigogine i ncorporaría la no ción de la s es truc turas disipa tivas con la que identi fic a a aquellos sistemas que, lejos del equili brio, pot encialmente pueden transformars e en e struc tura s de /0 10/ T ar r id e, M . , 1995 /01 1 / Pe s ci , R ., 2 01 3 gr an comp lej idad y evoluci onar de f orma autoorganizada /01 2 / , carac terizadas también por l a irreversibi lidad e imp redecibilidad de sus proces os y l a dependencia de sus condicio ne s de par tida. Con est a teoría Prig ogine pre tende demostrar “ que el no equilibrio pued e con ve r tir se en u n a fuent e de orde n y que los proc esos irreversibles pueden cond ucir a u n nuevo tipo d e estados di ná m icos de la mat eria llama dos e struc tura s di si pativa s” /013/ . Por ello, en su funcionamien to, las e s truc turas disipa tivas s e manti enen g racias a l a cont inua d isi pación o co nsumo de energía y , como sistemas abi er tos , se c arac terizan por su permanente int erc ambio de energía c on el ent orno que los rodea , así como por su permanente fluj icidad / 014 / . Den tro d e este mo delo d e s is temas s e enc uadr an los o rg ani s mos vi vo s que presentan entre sus singularidades su condición de sistemas abi er tos , con capacidad para mant ener un in tercambi o de flujos permanente co n su me dio, en base al que se su stenta su viabi lidad en el tiempo. A sí, re ciben energía y mat eria, excretando es tos mismos com ponentes , transformados y dev aluados . A su vez , los sistemas vivos t ambién son estr uc turas disi pativas que se mantienen de fo rma const ant e en un est ado alej ado del equilibri o, tendi endo hacia el desorden o g anancia d e entrop ía, dado que un o rganismo en equilibri o es un organismo muer to. /012 / En ba s e a l a s le ye s d e l a te r mo di nám ic a . De fo r ma q ue c uan d o s e aum e nt an lo s f luj os d e e ne rg ía y m ater ia e n lo s sis te ma s d isip at iv os , s e pu e de g en er ar en e ll o s una c on di ció n de in e s t ab il ida d pr ev ia a s u tr an s for m ac ión h ac ia nu ev os e s t a do s de g r an c om pl ejida d . L ac a s t a , M . , 2 01 3 /01 3/ P rig og in e, I . , 1977 / 014 / Co m o e s el c a s o de l a re s pir ac ión e n lo s s e re s v iv os . In sp ira n ox íge no s y e x p ir a n CO 2 58 Imag en II . 4 . Ejemp lo s de s is tema s : S is tema u rb an o l itor al an dal u z . L a con urb a ción C os t a de l S ol- pr ovin c ia de C á diz , re pre s e nt aci ón en f un c ión de l a con tami naci ón lum íni ca. Light Pollut ion Map . h ttps: / /w w w.ligh tpollut ion map. info A sí, como ex ponen Garcí a V el arde y F air en (1 980), “ u n ser vivo es, t ermo di ná m icamente , un si stema a bier to (inte rca m bia mate ria y energía con e l ex te rior ) y , al mi smo tiem po, fuer t ement e di si pativo , es d ecir , degr ad a la energía y mat eria que a bs orbe con pr oducc ión de calor a t r avés de procesos fuer temen t e irreversibles y , por lo tanto , mu y ale jados d el equilibrio t ermod i ná mico” . A ñaden los aut ores l a autoorganización en l os sistemas como la propiedad que pone de mani fies to la difer encia entr e cal idad y cantid ad y que mues tra cómo, en bas e a su e struc tura confo rmada por l as int er rel aciones entre sus component es , e stos organismos s on algo má s que l a suma de sus component es . Señal an además e stos autor es “ que la a ut oorga ni zaci ón conl l eva u na jerarquía d e estruc tura s o nive les de fu nciona mient o que va de sd e la c é lul a ha s ta l a s so ci ed ad es y los ec osistema s , pa sa nd o por l os orga ni s mos, y que s e ma ntienen gracia s a mecani s mos in t rín se c os de c ont ro l ” . A sí, el incremento de la c apacidad de aut oorganización conduc e a una mayo r comple j idad del si stema. De e sta forma , junt o con la teoría de los sist emas , el paradigma de l a comple jidad es otro pri ncipi o teóric o fundamental des arroll ado por el pen samient o cientí fico y filosófico, cuyos ant ecedentes s e remontan al si glo XIX e incluyen , s egún B ar r et (20 17 ) “ l a mecá nica estad í stica, la c iber nétic a , la t eoría d e la inf orma ción, la t eoría c om putaci onal, la t eoría general d e sistema s, la t eoría del c aos, y la d iná mica no l ineal, por no ha bl ar de a lgun a s ra ma s d e la ec onomía , la sociol o gía y la bio l ogía ” . Sin embargo, la no ción de c omple ji dad como cen tro de i nt erés cientí fico, t oma forma en 1 98 4 de l a mano de l a comunidad cientí fica tr ansdisciplinar del I nstituto de Santa Fe en Nuevo Méj ico, Es tados Unidos , al obj eto de hac er frent e a nuevas real idade s que se e sc ap an del análisis determinis ta , c ar te siano, es table cido por la ciencia en su format o tradici onal , con el que l a comple j idad de los fenómenos se re ducía para, a par tir de su simpli fic ación, lleg ar a la sistemati zación de su tratamient o. 59 A sim ismo, con fundament o en el pens amient o f ilosófico, la comple jid ad seg ún Morín (1 9 94) “ se presenta c o n los ra sg os inq uietantes de lo enredad o, de lo inex trica bl e, del desorden , la a m bigüed a d , la ince r tidu mbre. [ …] Es l a u nión de la sim pli cidad y de la comple jid ad ; es la un ión de los proc esos d e sim pli ficación q ue i m pli ca n s elecció n , jer a rq u i za ció n , se p a r aci ó n , r ed u cció n , con l os ot ros c ont ra- procesos que i m pl ican la comu nicación, la ar ticul ación de aq uel l o que e stá di sociad o y d i stingu ido; y es e l esca pa r de la alt er nativa en tr e el pens a miento r edu ctor que no ve má s qu e los e lement os y e l pen sa mient o gl obali sta que no ve má s q ue el t odo” . A su vez , de sde l a s ciencias sociales Garcí a Jiménez (201 4) pl ant ea cómo a “ par tir la visión d e la c omple jidad , e l sujet o no es pura ment e un i nd ivid uo, es decir , u n átomo social, ni u na su mato ria d e el eme nt os q ue fo r ma n u na es truc tura bioquí mica . A simi s mo el s ujet o no es u na acu mulación de ca pa cidad es , propiedad es o con stituy ent es el e ment ales, sino que e s u na orga ni zaci ón emergente que se comple ji za en la int eracc ión de la s p ar tes y del a mbient e que lo rodea . E l sujet o s ól o acaece como t al, en u na tra ma rel acional de su propia realida d ” . T ambién los fenómenos humanos/urbanos pue den ser analizados des de l a comple ji dad, entendi endo que el e studio del si stema urbano en bas e a e ste nuevo paradi gma per mite su c oncepción como un ser vivo dotado de una estr uc tura jerárqu ica y c apacidad de aut oorganización, en el que e s posible el empleo de nuevos pl ant eami ent os para su ev aluación y d iseño, que se tr aduzca en un mejo r comport amient o s ocioe cológic o. Por tant o, con este nuevo paradi gma cualquier rea lidad puede ser objet o de estudio, posibi litando su análisis des de disti ntas dimensi ones (físi ca s , biológicas , culturales , so ciales , etc.) lo que implica , seg ún L aguna S ánche z et al . (2016 ) , reconocer “ la inte rdepend encia ent re l os dif eren t es el ement os , el c o nt ex to del probl em a , su naturaleza c o mple ja y l a incer tidu m bre que pl a nt ea e l cons tant e ca mbio” . El enf oque trans disciplina r , con el que la org anización de l os conocimien tos trasciende y atravies a l as disciplinas , facilita el diálog o de los s aberes y l a complej idad . L a vincul ación de los dos pri ncipios t eóricos ex pues tos , l a T e oría de los Sistemas y el paradigma de l a Comple jid ad, ha devenido en l a identi ficación de los sistemas comple jos como aquellos formados por un gran conj unt o de co mponentes individua les que int er ac túan ent re sí. A resulta de és ta s es po sible la mo di fic ación de su es tado int erno. Fruto de est a con figuración , los sistemas comple jos pueden situa rs e en regímene s críticos carac terizados por l a presen cia de “ fl uc tuaciones espa ciales y t e mporales en tod a s la s e s ca la s p o si ble s ” . El proceso de int eracciones “ pu ede generar cond uc ta s no defi nid a s en los e lement os ind ivid uales, pero que emergen como u n proceso co l ectivo , que no pued en ser redu cida s ni e xplic ad a s t oma ndo a i sl ad a mente l os elemen t os consti tuy en t es” / 015/ . /01 5/ Mir am on te s , O . , 199 9 . Lo s s is tem a s com pl ejo s co mo i ns t ru m ento s d e con o cim ie nto y tr a ns fo r ma ció n de l m un do 66 Conf orme a Maturana (1 997) , “ el proceso de d esa rrol lo de l os seres vivos es y c on stituye una hi storia de ca m bios estruc turales im plic ados y relaci ona dos por el c ont enido d e su s rel aciones con e l medio q ue la s cont iene” . De e st a forma los sistemas vivos “ so n sist ema s estructuralment e dete rmi nados” , por lo que ni ngún agent e e x terno tiene la c apacidad de “ e specific ar o d ete rm ina r qué ca m bios estruc turales ex perime nt a n en u na i nt eracción” . A sí, sobre los sistemas vivos , los agent es e x ternos sólo pue den provoc ar “ ca m bios estruc turales dete r min ad os en su estruc tura ” . Y es ta forma singul ar de funcionam ient o se sus ten ta en el he cho de que “ los sistema s vivos son sis t ema s cognitiv os y el p roceso de vivir es u n proceso d e cognición” . /022 / En est a dir ección, l a s investigaciones de Maturana y V arel a (1 9 73 ) permiten a plicar l a teoría de los sist emas a los s eres vivos en ba se a su introducció n, de s de l a biolo gía, del concept o de aut opoiesis con el que i denti ficar a aquellos sistemas que, “ como la poesía ” , s e crean o aut oproduc en . En ellos l as par tes del sistema i nt erac túan, son interd ependient es , y “ el produc to de su a ctivid ad , e s el s i stema mis mo” . Por t anto l a autopoie sis es l a propiedad que de fine a los sistemas vivos . D e es te modo, “ la carac te rí stica de lo s sis t ema s autopoiét icos es que preser va n el pat rón de org a ni zación a pes ar d e su s ca m bios estruc turales perma nent es. T o do org a ni smo v ivo se renueva a sí mi smo co n s ta n te me n te [ …] ” . /02 3/ / 02 2 / Ma tur a na , H . , 1970 / 02 3/ “ Célula s q ue s e fr a g m enta n y co n s tr uy en e s tr uc t u ra s , tejid o s y órg a no s q ue ree m pla z a n su s célu la s en ci clos co nti n uo s ” . V ill amil Puentes , 20 0 4 En si nt oní a con este planteam ient o, l a teorí a de Gai a, propues ta por James Lovelock en 196 9 , con templa al pl aneta Tierr a como un t odo, como un sistema au toorganizador vivo, abord ando l a vida de un modo sistém ico, un iendo geología, microbiolo gía, quím ica atmosférica y otras disciplinas , en e so s momentos tratadas de forma individual , se c tori al . Lovelock reconoce l a atmósfera terrestre como un sistema a bier to le jos del est ado de equilibri o, carac terizado por un flujo co nst ant e de mat eria y energía. S eg ún l a teoría G ai a , es l a vida l a que crea l as condici ones aptas para su propia existencia. A hondando en es te pl ant eami ent o, C apra recoge la visión de Margul is (1 98 9 ) en cuan to que la hipó tesis de Ga ia estable ce que “ la super f icie de la Tie rra , siempre con siderad a como e l ent or no d e la vida , es e n realida d par te de ésta . S egú n e sta aut ora, el ma nt o de a ire -la troposf era- d ebe s er c on siderad a como u n sistema circul at orio , produ cido y ma nt enido p or l a vid a [ …] En r ealida d , la vida h ace, conf or ma y ca m bia e l ent orno al q ue se a da pt a . Este en t orno a su vez, ret ro alimenta a l a vida q ue ca m bia, a c túa y cre ce en é l. Hay i ntera ccio ne s cíclica s con sta ntes ” . A sí, como pr opone C apra (1 9 97) des de el punt o de vista sistémico, l a comp rensión de la vida comi enza con el entendi mien to de aquellos sistemas con capacidad para repr oducir los elementos que lo com ponen y que con forman una red viviente c on una org anizac ión autopoiétic a , “ q ue incluy e la c rea ción de u n perímetro que e speci fica e l t errit orio de la s operaciones d e la red y defi ne el s i stema c omo u na u nid a d ” . 67 E ste aut or plantea qu e es ta teoría puede constitui rs e en un marc o concep tua l para el e st ablecimien to del víncul o entre c omunid ades ecológica s y humanas , “ d ad o que a mb a s s on si stema s vivos que exh iben los mi smos pri ncipios bá sicos de orga n i zación. A lo que a ña de q ue la l l a ma d a tram a de la vid a son la s red es d ent ro de redes , o sea , si stema s vivos inte rac tua nd o en fo rm a de red es con otr o s si s te m a s, to d a s i nter co n e c t a d a s ” . D i Mu ro (20 0 8) añade a es te plantea mient o que amba s comuni dades , e cológica y so cial , se configuran como “ red es ce rra da s d esd e el punto de vi sta de su orga ni zaci ón pero a bier tas a los flujos de energía y rec ur sos , su s estru ctura s so n determi nad a s por e l hi storial de su s propios cam bios estruc tura les y son sis t ema s inte ligentes debido a la s di men siones cog niti va s i nherent e s a los p rocesos de la vid a” . En est a investigación y co nfo rme l a s premisas has ta ahora re cogidas , entendem os que e l anál is i s de lo s ecos is temas como s is temas vi vos , cu yo fu nci onam iento ar móni co con el pl aneta tier ra per mite concebirlos como sostenibles , constituyen un refer ente ade cuado e n el c ami no haci a l a conceptual izac ión de los s i stemas e cológ icos y s i stemas s oc iale s hu manos , que interactúan en un entorno ter ri torial delimi tado por el a lcance de sus inf luenc ias mutuas , como un socioecosis tema sostenible. Imag en II . 8 . L ámin a con dib ujo s de c nida rio s y sifo nófo ros / 024 / / 024 / E x t r aíd a de “ Fo r ma s ar tí s tic a s e n l a n atur a le z a” , obr a d el b iól og o y nat ur al is t a al e mán E nr s t Ha e ckel , re c opi l ad a s en “ A r te y c ie nc ia de E r ns t Hae c kel ” ( T as c he n). Ern s t Ha e ckel , e l ar te al s er v ic io d e l a ci en ci a ht t ps : / / w w w.efe.com / efe /america / cultura/ernst-haeck el-el-ar te- al-ser vicio - de -l a- c i en c ia /2 0000009- 34 7 4 5 6 9 68 L A C OMUNIDA D EC OLÓGIC A C OMO MODELO DE S IST EM A SO ST ENIBL E Como aut or del t érmino, T ansley (1 9 35 ) / 025 / define a los ecosistemas como un “ comple jo de orga ni s mos ju nt o con los facto res f í sicos de su medio a mbient e en u n luga r determi nad o, y propuesto ade má s como u na d e la s u nid ad es b á sica de la naturalez a ” . A sí, de est a definici ón se subraya que el “ c oncep t o má s im por tant e es el de sis t ema , q ue incluy e no sol o a los o rga ni s mos, sino ta mbién a los f ac to res a m bien tal es. Estos ec osistema s , que pued en ser de var ios tipos y tam a ños, so n u na cat egoría d e los muchos sistema s f í sicos, que va n d esd e el univers o ha sta e l á to m o” / 026 / . De lo que se de duce que, como t odo sistema, también los ecosistemas cuentan con su pr opi a organización, res ul tado de l as int eracciones y ajustes entre las entidades que los componen y que les confiere esta condición de s istema . / 02 5/ T a ns le y, A . , 1935. T h e us e a nd a bu s e of ve ge t ati on co nc ept s an d ter m s . Eco log y . 16 : 28 4 -307 . C it a do p or A r m ent er a s , D. , G on z ál e z , T . M . , Verg a ra , L . K . , y otr os , 20 16 / 026/ Fer n án de z A le s , R . , 2 016 Con este nuevo pl ant eamien to, la Ecolo gía, término acuñado a me di ados del siglo XIX por el biólog o y filósofo E rnt s Hae ck el quien la defini ría c omo “ la cienc ia de la s rel aciones del orga ni s mo con e l medio, que comprend e en sentido a m pl io t od a s la s circ u n stancia s d e la vida ” / 0 2 7/ , tras cendería sus orí genes , ampliando su si gnificado y enl a zando con la s ciencias sociales , l as humanidades , l a geog rafí a , l a hist oria, etc. , alc anzando un carác ter multi disciplina r , integrado, centrando su int erés en los asp ec tos analíticos y predic ti vos . En este proceso evolutivo y ligada a l a teoría de los si stemas , emergería la Ecologí a de Sistemas o Ec osistemas , también denominad a Ecol ogía Proceso -Funcional , en la que el m edio natu ral se concibe de forma int egrada , y donde organismos vivos y entorno abió tico forman un si stema dentr o del que flu yen energía y mat eria. Aquí, l a naturaleza e s entend ida co mo un todo, que pr es enta propi edade s emergentes no e xistent es en l a s par tes , f ruto de la s int eraccio ne s en el con jun to, “ como pued en ser e l metabolis mo, l a bioma sa , la p rod ucc ión, prod uc tivida d , bala nce de nutrient e s, la estabilidad , et c.” , con los que se carac terizan los proceso s ecológicos clave. En e st a rama de l a Ecol ogía, el marco t eórico- concep tual queda conf ormado por l as leyes de l a termo di námica / 028 / . A sí, el e cosist ema es considerado un sist ema abier to, estable en el tiempo, que e xp or ta entropí a. / 0 2 7/ En L óp e z Fe r ná nd e z , A ., 2 0 0 8 / 028 / E n ba s e a M on te s , C . , B orja B ar re ra , F . , B r av o - U tr er a M . Á ., M or eir a J . M . , 19 98 . 69 De e sta forma , en los m odelos f uncionales de gestión se analizan l as transferencias de energía y mat eria en el medio na tural , concib iéndose los sistemas naturales como entidades int eg rale s “ con propied a de s emergentes propia s” . El foco de at ención se centra en los flujos mat eria les y energéticos dej ando al ser vivo, como componen te del si stema, en un se gundo pl ano / 0 2 9/ . A par tir de este pl ant eamien to es posible co nsiderar que los sistemas ecológicos, constituyen l a primera unidad básica c apaz de ser autónoma. “ Un ecos i stema es u n compl ej o di ná m ico de comu nida d es de pla nt a s, a nim ales, y microorga ni smos y el medio i ner te , int eractu a ndo como u na u nid a d fu ncional ” . / 03 0/ Como ejem plos tempranos y relevant es dentro de es te nuevo marco c ientí fico, Odum (1 9 7 1 ) /03 1 / identi fica al e cosistema c omo “ cu alquier unid a d que i ncl u ya t od os los o rga ni s mos en u n á rea da d a inte rac tua nd o con e l a m bient e f í sic o , de forma q ue el flujo de energía l l eva a defi nir estru ctura s trófic a s , diversid ad / 0 2 9/ El en foq u e fu ncio n al a d o pta a l eco si s te ma co m o u ni d a d f u nci o na l qu e pr o ces a m ater i a y en er gí a . Res ulta d i f í cil d e d eli m ita r y g es tio n a r el eco si s tem a d a d o q u e es te se co n ci be co m o u n a ent id a d i nta ng i ble. Con ten id os e x t ra ído s d e Mo nte s , et al . , 19 98 /03 0 / S eg ú n s e aco rd ó en e l Co nv eni o s obr e Di ve r si da d Bi ol óg ic a d e 1992 (en ad el a nte C DB) (ar t . 2) T r ata d o i nter na cio n a l ju r íd i ca m en te vi n cula nte con tr e s obj eti vos p r i nci p a les : la co n s er v ac ió n d e la d ive r si d a d bi ológ i ca , la util i za ci ón s o ste ni ble d e s u s co m p o ne nte s y la pa r ti ci p aci ó n ju sta y eq u itat iva e n lo s be ne fi cio s q ue s e d er iv en d e la u tili za ció n d e los r ecu r so s ge n éti cos . S u obj eti vo g en er al e s pr o mov er me d id a s q u e con d u zca n a u n futuro sost enible . Sur gi do d e l a C umb re d e l a T ie rr a d e R ío de J an eir o 1992 , en tr a en v igo r el 2 9 de d ici em br e de 1993 . R a tif ic a do p or E sp añ a , B OE nº 27 , de 1 de febrero de 1 994 . ht tp: / / w w w.un .org /es / e vent s / biodiver sit yday/ convention. shtml /03 1 / O du m , E . 197 1 . Fu nd am en t al s of e co lo g y. Incl ui do e n A r me nte ra s , D. , Go nz ál e z , T . M . , Verg a ra , L . K . , L u qu e, F . J . , R od ríg u e z , N . , B on ill a , M . A . 2 01 6 bióti ca y ciclos d e m ater ia le s” . En su cas o, Margalef (1 968 ) / 032 / los con cib e com o “ l a ent ida d f orm ad a por mucha s pl a nt a s y mu chos a ni males de la s m i sma s o de d if eren t es especies que a ctú a n y reacc iona n u nos cont ra ot ros en el seno de u n a m bient e f í sic o, que proporciona u n escenar io de cara cterística s d efini bl es, por ej emplo en t érmi nos de temperatura , s alinid ad , conc ent ración de oxígeno, di sponi bili d ad d e ag ua etc.” Según e ste auto r , “ la ene rgía que entra en e l sis t ema con stit uye l a prod ucc ión prim ar ia , a nive l de los vegetal e s, y esta energía progresivame nt e a minora da - a proxima d a ment e a u na décim a par te en cada nivel - pa s a del nive l t rófic o de los produ ctores prima rios a otr os nive l es tró ficos cons ti tuidos por fitó f ag os, zoóf a gos d e pri mer grado, zoó fagos d e segu nd o gra d o , etc ., y d escom poned ores o reduc tor es. L a energía f orma u n cic lo a bie r to , pues, f i nalment e, se di sip a -respira ción- de forma no recupera ble [ …] ” . /033/ Considerando al ser humano como un ser vivo más del sistema natu ral , entendemos , como pl antea n Montes et al . (1 998 ), que un ecosistema “ no es má s que u na u nid a d fu ncional del pl a neta de cualquier mag nitud , incluida la t ot a lidad d e la biosf era , que s e autoorga ni za en e l ti emp o y que es tá est ru ctura d a por el e ment os no vivos y vivos, incl u idos los seres hu ma nos , ligad os por u na tram a de rel aciones biofí sica s d e inte rdepend encia” . /032 / Marg a lef, R . 1 96 8 . P er s p e c ti ve s in E col og ic a l Th e or y. Inc l uid o en A r m en ter a s et al . , 2 016 /033 / M arg a lef, R ., 1967 . El e co si ste m a” , e n Eco lo gí a Mar in a , vo l . 1 2 , Fu n dac ió n L a S al le , C ar a c a s , 37 7 - 453 . C it ad o en Var g as A r b a zúa , E . , Zúñ ig a Mo l in er, L . , 20 10 70 A sí, se trataría de un si stema abie r to dado que, para as egurar su subsistencia, se encuentra en const ant e in teractuación con su ent orno a f in de captar energía solar , mat eriales , o agua, e xcretando eso s elementos devaluados , a par tir de los que se generarán nuevos nutrient es . E sta s int errel aciones y su propi a es truc tura le per mit en mant en ers e en funcionamient o de forma indefin ida. A e st a condici ón Ber mejo ( 2 0 05 ) añade que, “ a medid a qu e los ec osi stema s evoluc iona n , se va n vol viendo má s autos ufic ien t es” , reducien do su dependencia de fuerza s fuera de su cont rol, existiendo una ordenació n jerárqu ica entre sus component es en cuant o a l a apor tación de cada uno a l a super vivencia den con junto . De e st a forma , como plantea López Fernánde z (20 08), cada nivel de es ta jerarquí a es tá conf ormado por elementos del si stema inmedia to i nferior , siendo posible identi ficar en él un con junt o de propiedades emergentes . A su vez , l a comple jid ad crece con forme se a sciende de nivel en es ta org aniz ación . Re sult a “ un a a pro xim ación holística, d ond e el sistema complet o s e compor ta de modo d ife rent e a la su ma de la s pa r tes que lo integran” . A su vez , B erm ejo ( 20 05 ) identi f ica tre s funcione s es enciales en los ecosistemas, / 03 4 / de la s que depende l a conti nuid ad de l a vida en el pl aneta . Concretamente: “ cierre de los fl ujos de mate riales; ac tuación sobre el medio a biót ic o o iner te para m a nt ener sus propiedad es f í sic o - qu ím ica s dentro de u n i nt er valo adecua do pa ra la pr eser vación de la vida ; uti lización de la energía solar pa ra pod er realizar la s d os fu nciones a nt eriores” . /03 4 / P rim e ra u ni dad b á si c a au tón om a , co mp ue s t a p or m últi pl e s e sp e ci e s c ad a un a con di ve r s a s f un c ion e s y qu e inte r ac túa n ent re e l l a s de fo r ma n o li ne a l lo q ue sig n if ic a q ue p e qu eñ o s c am bio s e n va ria bl e s cr ít ic a s p ue d en pr o du cir tr an s for m ac ion e s im po r ta nte s e n tod o e l e co sis te ma Imag en II .9 . C a de na t róf ic a en l os e co sis te ma s /035 / http s: / /globalch ange. umich . edu /globalchange1 /cu rrent / lec tures / kling /ecosy stem /food chain2.gif Como entid ades complej as , los sistemas e cológic os es tán dotados de capacidad de aut oorganización, y su de s arrollo depende, como e xp one B ermejo ( 20 05), de su capacidad de adap tación al medio, si n seg uir u n procedim ient o prees tablecido. Como resultado de es ta s carac terística s , los sistemas ecológicos son identi fic ables como Sistemas Complej os Adaptat ivos . En bas e a e ste planteam ient o, se pue de decir que la naturalez a se es truc tura en múlti ples S C A , org anizados de forma jerárqu ica . Reconocida l a tendencia a la autosuficiencia a largo pla zo de los sistemas ecológicos, en b as e a l as rel aciones singul ares de int erdepen dencia entr e sere s vivos y me dio ab ió tico qu e los sustenta , ent endemos que los e cosistemas pue den consider ar s e entidad es s os ten ibles que, como pl ant ea Capra (199 7), p odrían ser vir de modelo para l a constitución de c omunidades humanas también sos ten ibles , para lo que resulta ne ces ario co mprender /035 / Th e Eco s y s te m an d h ow it r el a te s to Su s t ain ab il it y . 20 17 . h t t ps : / /glo b al ch ang e . umich .ed u/global change1 / current / lec ture s /kling /ecos ys tem /food chain2. gif 71 los prin cipios de or g aniz ació n y l a s funcione s es enciales ejercid as por l as com un id ade s ecol óg ic as . De es ta fo r ma , en l a bús q ueda d e un mod elo de s oc io ecos is tema sos ten ibl e, co n el re conoc im ien to del se r hu mano como par te integ r ante de l a natu ral eza , en es ta i nvest igac ión s eñal amos el inte rés d e util izar l a es tr uc tu r a y fun ci onam iento de l as comu nid ades ecol ógi c as como mod elo par a l a s oc ie dad y el hábi tat hu mano, e n su i nter acci ón en el ter ri tor io . Imag en II . 10 . Ge o gr af ía de lo s e co sis tem a s . Di st rib uc ión d e lo s biom a s . Ib añ e z , J. J ., 20 07 T omado de blueplanetbiomes .ht tp: / /w w w.madri masd .org / blogs / univer s o/ 20 07 /03/ 1 3/ 611 2 5 72 EL SO CIOECOSI S TEM A COMO SI S TEM A SOST E N IB LE D ESEAD O Ma tur an a y V ar el a subr ayan la util ida d de c ompr ender l a importa nc ia d e la s inter ac cio ne s con ductual es d e los se r e s vivos en su ambi ente p ar a l a sup ervivenci a de l ind ividuo , que ap ar ece n como si é ste vini er a al mundo ya co n cono ci mientos “ pr evios” que el pr o ce so de s el ec ció n evolutiva de la e sp ec ie h a “al ma cen ad o ” ( m ed iante s el ec ció n difer enc ial ) en su s obr eviven ci a. Esto es, que el c ono cim iento e s un pr oc e so de “ alm ac ena miento” de “infor m ac ión” sobr e e l mundo amb iente, y que e l pr o ce so de vivir es por tanto un cono ce r cómo “ ad aptarse ” a este mun do adquiriendo m ás y má s “infor mac ión” sobr e l a natur aleza de l mismo ( M atur ana y Var ela , 1 9 84 ) El análisi s del sistema ecológic o y social , concebido co mo un sistema ecológic o -so cial, y f ruto de una evolució n con jun ta a través del tiempo, comienza a ser abordado en la dé c ada de los noventa del pas ado siglo X X por B erk e s y Folke (1 994). En su in ves tigación estos aut ores ya subrayan cómo los vínculos entre a mbos sistemas , junt o con los resultados de sus int er acciones , debían ser estudiados des de el punto d e vista de los sistemas . Entr e los vínculos que ligan a los sistemas sociales y ecológicos que deben ser cont emplado s en cada análisis, s e subrayan los atri butos ap ropi ados del ecosistema, los u suarios de los recur sos y s u tecnología, el conocimient o lo cal , los derechos de prop iedad, a sí como las ins tituci ones implic adas . Además de l a coevolución ind icada , B erk e s y Folke, (1 9 94) subrayan que la adaptación para la re siliencia es otr o es cenario en el que se produce la m odificación de la s int eracciones entre los sistemas sociales y e cológicos. L a re siliencia, ant erio rm ent e defini da como la c apacidad para abs orber p er turb acione s , “ a ntes de qu e u n sistema ca mbie su estruc tura al ca m biar la s va ria bles y proc esos qu e cont rola n e l co m p or ta m ie nto ” . /036 / Imag en II . 1 1 . Mar co pa ra e l an ál isis d el v ín cul o ent re lo s si ste ma s s o cial y e col ógi co pa ra l a re sil ie nc ia y l a s o ste nibil id ad . B e rkes , F . y F ol ke, C . , 199 4 /03 6 / Ho ll in g , C . S . , S ch in dle r , D.W., Wa lker, B .W. and R oug hg a rd en , J . 199 4 . 73 En est a investigación, los autores recogen que la s ostenib ilidad “ im plic a no d es afia r los um brales ec ol ógicos a escalas t em porales y espaciales que afectará n neg ativame nt e los ser vicios ecol ó gicos y el bienestar h u ma no” . L a sos teni bi lidad es concebida como un “ proceso que i ncl uye di men siones eco lógica s, social es y econ ómicas” . Sin embargo, estos auto res pl antea n que, “ m ient ra s q ue los crit erios pa ra la sost eni bil ida d eco l ógica son rel ativamente b ien conocidos, no exi sten c rit erios aco rda d os par a la sost enibilidad económica y social / cul tural ” . Frent e a es tas c arencias , se proponen catalogar como sostenibles a aquellos sistemas sociales / e cológicos que ha n sobrevivido durante largos períodos de tiempo, puesto que en ellos el “s i stema social l ocal se ha ad a ptado y d esa rrol lado u n si stema de conocimiento para ges ti ona r la di ná mica de los ec osistema s e n lo s que s e u bic a” . E sta s uposición faci lita l a bú sque da de mec anismos para l a resiliencia del sist ema social / e cológico i nt egr ado. Siguiendo este pl ant eamien to, el fruto de la int errel ación de un sist ema ecológico y un s istema social humano en un ámb it o dete rminado puede s er defin ido como un s istema socioe cológic o, concep t o por el que se po sici ona al ser humano en o como par te de l a natu ralez a , con lo qu e se pretende poner de relieve la imposib ilidad de a nalizar cada sistema de fo rma difer enciada si n caer en l a simplicidad. S eg ún B in der et al . , (2013) , el car ác ter social y ecológic o del sistema qu edará definido en base a l a s distin tas configuraciones de sus unidades ecológica s y su rel ación c on la s comunid ades humanas que en él se asientan , dependiendo l a viabi lidad de és tas del mant enim ient o de los ser vicios ecosistémic os de e se entorno, “ q ue so n piedra a ngular d e estos sistema s so cioec ológicos, y de la s config uraciones d e u sos , u sua rios y d in á mica ec ol ógica resu l tant es” . Como pl ant ean Mar t ín - Lópe z et al . ( 2012) , la s unidad es biog eofísicas e st án con formada s por ecosistemas , concebidos com o “ comu n ida de s autorregulada s d e orga ni s mos que inte ractú a n entr e el los y su a mbient e, c on stit uyendo u n ida de s fu ncionales que inte rcam bia n materia y energía y se des ar rol la n en el t iempo” . A su ve z , los sistemas sociales que dan in tegrados por instituci ones , formales y no formale s , que regul an la s rel aciones dentro del si stema social y del sistema social c on el sistema na tural , con los usuarios de ecoser vicios como bene fici arios úl timos. En est a línea , S ala s-Zapa ta et al . (2011), definen los si stemas s oc ioe co lóg ico s com o “ aquell os si stema s en los que s e present a n inte racc iones entr e sistema s sociales y ec ol ó gicos” . D e es ta forma, f rent e a l a tradiciona l separación de los objet o s de es tudio según sean s ociales o de c arác ter na tural , es tos aut ores manti enen que “ la investigación en sostenibilidad no a su me los objet os d e estud io como e lemen to s ai slados si no como sistema s que s e acopl a n a sis t ema s sociales y ec ol ó gicos, deno mina d os sistemas socioec ol ógico s” . 74 L a vincul ación de la s ciencias bio geofísicas y l as ciencias s ociales permite, como recoge Mont e s (20 0 7), un análisis des de una per spe c tiva interd isciplinar de l as interrel aciones complejas sistema natural-sistema so cial . En este marco c oncep tual , l as int eracciones son entendidas como la s rel aciones que se gener an entre l os subsistemas por distin tas v ías . Los autores detall an cómo ést as s e producen “ a través del c onjunto de ac tivida des y procesos h u ma nos qu e genera n i mp ac tos en l os sistema s ecol ó gicos, como l a ex tracción de recur sos n aturales, la pesca, la prod ucc ión de a liment os, [ …] ” ; y respe c to al s istema nat ural , é st as s e producen a t ravés de “ la s d i ná mica s d e los ec osistema s , como l a s i nu nd aciones, la s var iaciones c limática s, los c a m bios de estación, y la s tran sf orma ciones de la s cara cterística s d e lo s suel os , que producen e f ec t os sob re l os sistema s social es” . L a pres encia del component e humano apor ta a e ste tipo de sistemas capacidad prospec tiva y de anticipaci ón, ademá s de l a int en cionalidad de l as ac tuaciones humanas , oto rgándole un component e de si ngul aridad así c omo l a posibi lidad de reducir conside rablemente el impacto de los cambios en el sistema. T o das e s t as c ircuns tan cias just ific an , s eg ún re cogen S al a s - Zapat a et al ( 2011), la consideración de los sist emas s ocioecológicos com o “ sistema s com pl e jos ad a pt ati vos, pues so n sis t ema s que a nt e e sta s inte racc iones se reaju stan y a uto- orga ni za n con tinua ment e sin necesi da d d e u n cont rol cen tralizad o” . Imag en II . 1 2 . E s tr u c tu ra s o cio e co sis te ma . S a l a s -Zapat a e t al . , 20 1 1 Acorde c on estos pl antea mient o s , también Jans s en y Os tr om (2 0 0 6) re conocen los sistemas socioe cológic os como sistemas es truc turados por componentes bio físi cos y sociales ( int egr ados en una red de rel aciones entre component e s má s pequeño s y más grandes ), “ do nde los ind ivid uos i nvie r ten tiempo y esfu erzo en e l de sa rrol l o de forma s de i nfraestru ctur a s f í sic a s e i n stituc ionales” que incida n en l a forma en que el sist ema funciona en el tiempo a fin de afron tar l as “ dive r sa s per tur ba ciones ex terna s y probl e ma s inte r nos” . De e st a forma , el diseño evoluciona en la mayoría de los ca so s en bas e a l a transformación de l a retroalimentació n en in formación valiosa s obre el funcionando real del s istema s oc ioe co lóg ico . A sí, en bas e a es tos aut ores es p osible carac terizar a los si stemas s oc ioe co lóg ico s com o “ si stema s com pl ej os y ad a pt ativ os en los que lo s ag ent es sociales y bio f í sic os inte rac túa n a múlt ipl es escal a s t emporal es y espacial es” y en los que se deb e consid erar de form a e x pl ícit a “ la het erogeneida d , la s escala s múltipl e s, los do min ios múl tipl e s de atracci ón , la sorpresa y la ince r tid u mbre” como fundament os del fun cionam ient o del socioe cosistema. 75 Imag en II . 1 3 . Pr oce s o p ar a l a id ent if ic ac ión y d el imi ta ció n de lo s si ste ma s so c ioe c oló gi cos e n f un ción d e l a e s c al a es pa cio -tem por a l . L o s com po ne nte s de lo s e co sis tem a s inter ac túan c on lo s com po ne nte s de l sis te ma s o cial a difer ente s e s c al as e s pa cio -tem por al e s . L o s pro ce s o s rel aci ona do s con e s c al a s su pe rior e s inf lu ye n con t a s a s le nt as d e c amb io s obr e lo s com po ne nte s so c io - e co ló gic os d e e s c al a s re gio na le s , l os c uale s a s u ve z inf l u yen (con ta s a s de c a mbi o má s ace le ra da s) en los co mp on ente s l oc a le s de l sis te ma so c io - e co ló gic o. El s e r hum an o re sp on de a l os c a mbi os d el si ste ma a t ra vé s de m e c anis mo s in s titu cio nal e s en di st into s niv el e s org a niz ati vo s , lo s cu ale s dete r mina n el e s t ad o de lo s e co sis tem a s y , por e nd e, l a c ap aci dad d e lo s mis mo s de s umin is tr ar s er v ici os a l a so ci e dad . M ar tín - L óp e z et al . , 2 01 2 Ruiz Balle steros ( 2013), ci tando a Gl as er et alt. (20 08), / 0 3 7/ incorpora l a delimitación espacial y funcional d el ecosistema analizado y del sistema socioeconómico ligado, al defin ir los sistemas socioe cológic os “ como una u n ida d bio- geo -f ísica y su s in s ti tuci ones y ac tores a sociad os, qu e tiene un cará cter c o mple jo y ad a ptat ivo , y es tá del i mitada p or l a s fronte ra s esp aciales o / 0 3 7/ G l a s er , M . , K ra u se , G . , R at te r , B . , We l p, M . , (20 0 8). Hu ma n - Nat ur e inte ra c t ion in the Anthropocene : potenti al of soc ial - ecologic al sy s tems analysis fu ncionales que rod ea n a los ec osistema s p ar ticul ares y su s prob lema s especí f ic os” . Centrando el análisis en las s ociedade s humanas , B erm ejo ( 20 01 ) reconoce en ell as e s ta misma organización estruc turada de forma sistém ica y jerarquizada. Sin embargo no es tá cl aro que en es te cas o dicha estruc tura re sponda al obj etivo de fo r t alecer l a es tabilidad, cohesión y en defin itiva a l a super vivencia de l a socie dad, dado que l a diná mica de l a e conomí a de m ercado imperant e en los “ paí ses desa rro l lados” provoc a , entre otros male s , “ la u nif ormid a d cul tu ral, de struyen la s rede s de soli d ar ida d , d estruyen la naturaleza, etc .” Se gún el autor , “ a semejan za del model o de la naturaleza, la sostenibilidad obliga a crear u na estruc tura s ocioec onómica ba sa da e n u nida d es qu e evol uci onen y se a d a pt en a su medio pa ra cr ear los bienes bá sicos fu nda ment alment e a pa r tir de los recurs os de su territ orio y en a r monía con el ent or no natural, util i zan do tecno logía s local es, a propiad a s pa ra el a prov echa miento de los rec ur s os autóctonos [ …] ” . E sta s unidades socioe conómicas re quie ren también de un o rden es table cido dentr o de una organi zación ecosistémica a es c ala global que, s eg ún este auto r , “ debe e star estruc tura da , al igu al que la natural, d e fo rm a je rarq ui zad a , en ord en a preser va r su integrida d y esta bil ida d [ …] ” . 76 El est ado del sistema a n ivel humano nos llev a al anális is de l a gobernanza , entre cuya s respons abilid ades s e subraya l a de as egurar l a adecuada gestión de los sistemas socioe cológic os , a fin de lograr su funcionamient o sostenible. É sta ha tenido tradi cionalmente u na es truc tura de arriba hacia abajo, demostrándos e básic ament e ineficaz re spec to al c ontrol del uso s ostenible d e los recur sos y s er vicios del sistema. A sí, const atándose e st a realidad y en base a l as e videncias que apor tan los e studios emp íric os , Jans s en y Os tro m (200 6) proponen c omo mejor modelo el de los “ sistema s de g ober na n za comple j os y a nid ad os que opera n en múlt iples niv el es” , con capacidad de ges tión más eficien te “ qu e las u nid ad es gra nd es y ú nica s que carecen de conocimient o de mu cha s estruc tura s y procesos específicos” . Imag en II . 14 . E st ru c tur a so cio e cos iste ma . O st rom E . , 20 0 9 De e sta forma , “ el p ri nc ip al des af ío pa ra el estudio d e l a gob erna n za de los sistema s s ocioec o lógicos es me jo rar nu estra compren sión de la s condiciones ba jo l a s cuales se su stent a n la s solu cio ne s co op er ativ a s ” , ent ender cómo “ los actores social es pued en t oma r decisione s sól ida s fren te a l a ince r tidu m bre” y des de el es tudi o de la lógic a de la s int eraccio ne s entr e ac to res sociales y biofísi cos y sus efec tos sobre la gober nanza . En la configuración si stémica de es te modelo, l a resiliencia se mue stra como “ una propied ad emergente esencial de los socioeco sis t ema s , e ind icaría en u n cont ex to de cam bio e incer tidu mbre la direcc ión y la s c ond iciones que d ebería t oma r el p roceso de la sostenibili d ad , ha cia e l bi enestar hu ma no , para no degra d ar la s fu nciones de los ec osistema s qu e genera n los ser vicios que d et ermi na n el bi enestar hu m a no” . E ste nuevo enf oque sitúa a l ser humano y al uso re spons able de los ser vicios de los ecosistemas en el origen de la toma de decisio ne s para cualqu ier ti po de int er vención reconociendo, a su vez , a los s eres humanos y a su diversidad cul tural como c omponente i nt egral de los ecosistemas /038/ . En estos modelo s socioe cológic os , los ser vicios ecosistémic os constituyen una man ifestación de l a in terdependencia en tre el sistema social y el sist ema natu ral , siendo general ment e defini dos como los beneficios que l a natu ralez a facilita a los sere s humanos , aunque alg unos auto res consideran que muchos “ de los ser vicios son en realid ad coproducidos p or una mezc la de ca pit al natural y d ive r sa s forma s de ca pit al social, hu ma no, /038/ T al y co mo s e e x po ne e n l as D ire c tr ic es d el C onv eni o so bre l a D iv er si dad Bi oló gi c a CDB , Enfo qu e por E cos is tem as , 2 0 0 4 . ht tp s : / / w w w. cb d .in t /do c / public ations/ea-tex t-e s. pdf 77 fi na nciero y t ecnol óg ic o” . En e sta s cir cunst ancias, el biene star humano depende bá sicament e de l a buena gestión de los ecosistemas y del mant enimi ent o de sus ser vicios , lo que aseg ura su per vivencia y buen funcionami ent o. A sí, frent e a los des afíos socioambientales como el c ambio c limátic o, l a perspe c tiva ecosistémica procura l a co ns er vación y utilización sostenible d e dichos ser vicios y el increment o del bienest ar humano. A su vez , l a per spec tiva e cosist émica incide respe c t o a que “ los ec osistema s natur ales y t ra n sf orma dos so n sistema s comple j os, cuyo fu nci ona miento y c ap acida d de respue sta ante per tur baciones d epende n de la s rel aciones di ná mica s entr e especies, y ent re esta s y el medio a mbient e, l a socieda d y su cultura ” . Al tener como punt o de par tida el “ rec onoc imient o q ue el se r hu ma no y su cul tura son p ar te int egral d e los e cos i st ema s y , por tant o, l os ob jet ivos de la gestión a mbiental son de natur alez a eminent ement e soc ial ” . / 03 9/ Compar timos la refle xión de Mar tín - López et al . (20 09) , re spec to a que, “ p ara p oder d isfr ut ar d e u n fluj o d iv ers o de ecoser vicios que s ea capa z d e ma nt ene r el b ienestar hu ma no, se necesi t a cons er var o restau rar la s fu nciones esenciales que tienen cap acidad d e su min is t rarlos. Es d ec ir , necesi t a mos ma nt ener l a integrida d y resil ienc ia de los ec osistema s” . Se gún e stos aut ores , dentro d e un marc o concep tual y metodológic o para l a ges tión sosteni ble de los socioe cosistemas, l a pri mera acción frent e al Cambio Global sería la de “c o n s t r u i r resil ienci a , de los estados d esea dos d e l os ecos is t ema s” , p or su / 0 3 9/ Pa re de s , D. , 2 016 valor social , de sde el punto de vista de l a diversidad y calidad de flujos de ser vicios . Acción qu e se vería precedida de u n proceso de evaluación de las ac tividade s humanas a fin de det erminar sus ventajas y des ventaj as ( “t ra d e- of f ” ) s obre los ser vicios de los ecosistemas , con el obj etivo de det ermina r “ los ef ectos de l cam bio gl oba l sobre e l fluj o de ecoser vicios” y su repercusión sobre el bienes tar humano. Lo que a su vez re quie re del co te jo del impacto de l as distin tas alternativas de ges tión sobre los ser vicios ecosistémic os y el bienes tar humano, a fin de es tablecer ventaj as y des ventajas que existen entre ecoser vicios y es tas for ma s de ge s tión . A sí, p ara aseg urar una gestión sos ten ible de los si stemas socioe cológic os a l argo pla z o, “t eniendo e n cuent a l os im pulsores d irectos e ind irectos de ca m bio” , a fin de reducir sus efectos y as egurar un flujo co ntinuo d e ser vicios , el capital natural y los ecos er vicios que proveen bienest ar humano deben co nstituirse en elementos clave a l a hora de tratar la ordenación de la matriz terr itorial . De e st a forma se han de mant ener l as funcione s de los ecosistemas resilientes y que conser v an su in tegridad ecológica ( el c apital na tural) en f orma de los e coser vicios; se debe e valuar el es tado de los s er vicios de los e cosist emas a fin de as egurar el bienes tar humano; y se debe analizar la s actuaciones institucio nales y su influencia en el increment o o el con trol de los impul sore s del cambio de los ecosistemas; finalm ent e el ordenami ent o del territ ori o debe tener un carác ter holístico e inclui r el concep t o de capital natural j unt o con o tros c oncept os terr itoriales . 78 Como pl ant ean Mar tí n - Lóp ez et al . , (20 09) , definidas la s es trat egias más ade cuadas para el mant enim ient o del sist ema de forma indefin ida, res ul ta ne ces ario el a nálisis de la e struc tura institucio nal , a fin de que es ta alcanz ara, s egún proponen los aut ores de e ste mar co conc eptu al , una es truc tura policéntrica en el sentido de Ostrom (1 995) , pues de ell a depende l a ge stión sos ten ible de los socioe cosi stemas , el mant enimi ent o de su comple j idad así co mo as egurar que el f luj o de ecoser vicios y el cont rol del impacto de los impul sores del c ambio permitan el biene s tar hum ano /040 / . Se gún los autor es , ante el actual marc o se c t orial i nstituciona l , el últ imo pas o para l a gestión sos ten ible de los socioe cosi stemas pas aría por el tratami ent o holístico y coord inado de la conser vación de los ecosistemas en el ordenam ient o te rritori al , a fin de ase gurar el fl u jo de ecoser vicios , que pro picie el modelo de conser vación para el bienest ar humano. En nuestr a in ves ti gación, e l análisi s del sistema huma no ( urbano ) se concibe en su int egración en l a natu ralez a en un proceso de evolución c onj unta, en l a bús queda de l a so steni bi lidad, constituyéndose en un sistema socioe cológic o en el que el obj etivo es no super ar los límit es bio físic os del pl aneta . / 040 / Sin e mb ar go, c om o pl an tea B er r aq uer o Día z (20 10), “ ha sta l a fecha la s ac t ua cio ne s e n el med i o hu m a n o se h ace n e n la ma yor ía d e lo s ca s os , s in con tar co n la v i sió n d e la s p er s on a s q ue v a n a a pr op ia r se , a vi vir el e sp a cio en el q u e se lle va rá n a ca bo d ic ha i nter ve nció n . El he cho d e no te ner e n cu enta e n la ejec uci ón d e e stos p ro ces os a to d os lo s ac tore s q ue p a r ti ci pa n d e es e ento r no, q ue s e a pro pi a n d e él, q ue lo h a cen s uy o, da l ug a r a la ge ne ra ció n d e es pa cio s conte sta d os , u s a n d o la de no m in a ció n de G ar cía Jer ez, o e sp a cio s in go b er na b les , se gú n Ma r tí n ez L óp ez, c ua nd o se r ef iere a á rea s me tro poli ta na s, p ro du cié nd o se e mer ge nci a s p or p a r te d e la acc ió n so cial d eli bera d a ” A sí, como pl ant ea Jiménez Herrero (2001), “ cu alq uier si s tema de cará cter l ocal / regional, cuya estruc tura económica y poblaci onal s obrepa se su ca pacida d de carg a , está subsi stiendo en condiciones d e in sostenibilidad , p er o pued e ma nt enerse t em poralment e im por ta ndo sostenibilidad d e ot ra s regio nes y de ot ros s istemas” . Imag en II . 1 5 . Mar co con ceptu al y me todo lóg ico p ara l a g e sti ón s os tenib le de lo s sis tem as s o cio eco lóg ico s fr ente al C a mbio G lob al . M ar t ín- L óp ez e t al . , 20 09 79 Dentro de est a concepció n ecosistémica adoptada en nuestra investigación, el s ocioecológico c onstituye un sistema c omple jo adap tativo, con capacidad de au to y re- organización en base a l as cont inuas in teracci ones entre los agent es s ociales y los ecológicos que lo c omponen , exis tiendo una estruc tura jerárquica mani fest ada en la s disti ntas e sc al as espacio -temporales en l as que in teractúan ambos sistemas , social y el ecológico. Imag en II . 16 . Ín dice de d e sa rro ll o hum ano . Infor me P l an et a Vi vo W W F (2010): P l ante a si e s ne ce s ari o un alto ni vel d e con sum o par a con s eg uir un alto ni ve l de de s ar rol lo hu man o. Em ple a el Ín dice d e de s ar rol lo hum an o como i ndic a dor qu e com bina ing re s o s , es pe ran za d e vi da y log ro s e duc ati vo s , comp ar a a lo s país e s ba s án do se t anto e n su s eco nom ías co mo en e l niv el de d es ar ro llo s o cial . L a O NU def in e el um br al par a un alto n ive l de de s ar rol lo co n un va lor de l IDH de 0 , 8 . L os p aís e s que l le gan a e s te umb ral o l o so bre pa s an mu es tr an un a en or me v arie da d en l a Hu el l a Ecoló gic a p or pe r so na , de s de Pe rú co n una Hue ll a d e tan s ó lo 1 , 5 he c t áre as g lob al es ( hag ) a L u xem bur go , con una H uel l a de má s de 9 h ag po r per s on a . Dis tinto s paí se s co n un alto ni vel d e de s arr oll o tie nen u na Hu el l a por p er s ona si mil ar a otr os con u n niv el mu ch o má s bajo de de s ar ro llo . El infor m e con clu ye q ue no e s n ec es ar io un e lev ad o niv el de con sum o pa ra al c anz ar un a lto nive l de de s ar ro llo o b ien es t ar . C ada socioecosistema es tá dotado de un det erminado n ivel de resiliencia, lo que le ot orga capacidad de asumir la s per turbaciones e x ternas y reorganizar se int ernamente si empre que l os impac t os recibidos no lo avoquen a la superación del umbral de es tabilidad ecológica , a par tir del cual no ti ene capacidad de recuperación , pudiendo llegar al colaps o repenti no. Además , como se re coge en el Inf orme Pl aneta V ivo W WF (201 0 ), “ en la medid a en que los s i st ema s e stán i nt e rconectados, el tra spa s o de los um brales loc ales se puede conve r tir en u n probl ema de tra spa so de los u m bra le s glo b a le s” . Con el obj etivo de evitar alcanzar e sta situació n e x trema, compar ti mos el pl antea mient o de Mar t ín - Lóp ez et al . (20 0 9) re spec to a que “ la f orma má s práctica y ef ec tiva de enfren tar se al de saf ío d el c a mbio global y a su s compo nent es es cons t ru ir resil ienci a socioeco l ógica , es decir , f omentar aqu e l los c uad ros eco l ógicos que tienen mayor valo r social en té rmi nos de la cali d ad del flujo de ec oser v ic ios, a sí como aqu e l la s si tuaciones sociales en la s que exi ste diversid ad y red u nda ncia in stituc ional pa ra respond er ante c ualquier per tur bación prov ocad a por dicho proceso de ca mbio global ” . 80 L A TR A NSICI ÓN URBA N A H ACIA L A SO S T ENIBILIDAD: DE L A CIUDA D COM O E C OS IST E MA AL S O C I OE COS IST E MA U RB AN O - TER RIT ORIA L, COMO SIST EMA COMPLE JO CON CAP ACI DAD DE A DAP T ACIÓN El conc epto de so stenibi lid ad si rve par a caracter i zar cualqui er pr oceso o condición que p ueda mantene r se inde finidamen te sin i nter r upci ón, debi litami ento o pér did a de sus val or e s ( Montes et a l. , 1 9 98, c itan do a Daily & Ehr lich, 1 9 9 6 ) . L a batal la de l a sosten ibil ida d se ga nará o se per der á en la s ciud ade s. ( Str o ng, M. , 1 9 92 ) . L A CIUDA D C OMO ECO SIST EM A “La s ciud ad es so n ec osistema s : son si stema s a bie r tos y di ná micos que con su men, tra n sf orm a n y liberan m at eriales y energía; s e de sar rol la n y se a da ptan e i nt e rac túa n con ot ros ec osistema s . Son a l t a ment e ar ti ficial es y está n do mina dos p or una esp ec ie -los seres hu ma nos-, pero sól o pued en sobrevivir y ofrec er c alidad de vid a med ia nt e e l u so de los ser vicios bá sicos p roporcionados por la natural eza y l a biodiversid ad propia de otros ec osistema s . T ales ser vici os, ge ne rad os tanto dent ro c omo fuera del área ur ba na , i nc luy en la regulaci ón d e l cic lo del ag ua y el c l ima , la pur ific ación de a ire, agua y su e lo , a sí c omo la produ c ción de aliment os y ot ros bienes” /0 41 / . /0 41 / 10 me s s age s f or 20 10. M e s sa ge 6: U rb an e co s y ste ms . ht tp s : / / w w w.e e a . eu r op a.eu/ p ub li ca ti o ns/10-messa g es- fo r - 2 01 0 -ur ba n-eco syst em s Se gún dat os recientes , en to rno al 7 4 % de l a pobl ación d e l a UE vive en ciudades / 0 42 / . E s t e porcenta je se incrementa en el c as o de E spaña dado qu e, s egún dat os del B anco Mundi al , en 2016 l a pobl ación u rbana en es te pa ís ascendía al 80% ( en t orno al 60% s e concent raba en ciudades l it orales ). A su ve z, s eg ún el B anco Mundi al para 2050 ca si 7 0 de cada 10 0 pers onas vivirán en ciudades . Paradój icamente, como apun ta F ari ña T ojo ( 2013 ), l as ciudades ocupan menos de l 3 % de la s uperf icie del planeta , sin embarg o, en ell as s e consumen más del 65 % de l a energía mundial y se emit e el 80% de CO 2 . A par tir de esta s cifras , s e puede vislumbrar que la constitución de l a ciud ad como pri ncipal hábi tat humano y su des conexión de l a nat uralez a est án detrás de l a amenaza del C ambio Global , concluyéndos e que los esf uerzos para alcanz ar la s ostenib ilidad global s e han de c oncentrar en el ámb it o urbano. Con este punt o de par tida, s egún pl ant ean Dim uro y D e Man uel (2 010 ) , “ pen sa r en la c iud ad , su s probl ema s y s ol uciones c omo u n sistema vivo, un ecos i st ema y d e acuerdo con la s t eoría s sistémica s y de u n pe ns a mient o proc esual pu ede ser u na s ali d a ” para l a creación de co munidades sos ten ibles . Añaden que aut ores de refe rencia co mo C apra o Rueda , in terpretan l as ciudades y l as aglomeracione s urbanas “ como ec osistema s comple j os cuyo met a bol i smo de be ser t ratado como i n te rc a m bio de materia , energía e inf orma ci ón entre e l a sent a mient o ur ba no y su con t ex to medioa m bient al ” . /0 42 / Se g ún dato s de 2 01 5 , el 4 0 , 2% de l a p ob l ac ión d e l a Uni ón Eur op ea vi ve e n ciu da de s de ns am en te po bl a da s , po rce nt aje qu e se a mpl ía h as t a 32% en zon as d en omin ad as “ inter m e dia s” com o s ubu rbi os o p e que ña s ci uda de s , el 2 7 , 8% en zo nas rurales .ht tp:/ /w w w .europaciudad ana.org / el- 4 02 - de- la - pobl acion-de -l a-union- europea-vive -en -ciudades -y-el- 28 -en - z onas-r urales/ 81 El ori gen de este proceso , la v inculación de la Ecologí a /0 43/ con el fenómeno urbano en l a bús queda de l a sos ten ibi lidad en la s ciudades , se remonta al primer cua r to del pas ado si glo X X . En una pri mera etapa , s erí a l a E scuel a de Chicago, a través de su depar tamento de Sociología, enc abe zado por Park y B urgess , l a pri mera en llev ar a cabo en los años veint e de es e si glo un acercamient o a la e cologí a humana, a través de l a aplic ación del enf oque ecológico para el análisis u rbano. Con él s e in icia n l as investigaciones s obre sociologí a urbana, o entendimi ent o de la s diná micas s ociales me di ant e una ap roxi mación a las accione s humanas en el ento rno urbano , que finalmente qu edaría formalizado en l a disciplina de la Ecolo gía Urbana. En est a di rección, s egún T er radas (20 01 ), la Ecología U rbana aborda el fenómeno urbano “ consid erand o a la c iud ad como u n ec osistema y prescind iendo d e la antinomia trad icional ent re ciuda d y cam po, para cent rar se en el a náli sis d e proc eso” . E sta ciencia analiza los proces os y flujos ecosistémic os que manti enen el met abolismo de l a ciudad, reconociendo en ellos l a sin gul aridad de que el apor te de energía pa ra su f unciona mient o proviene casi e xclusivament e de l as energías fósiles . /0 43/ Er ns t Ha ec kel , e l ar te a l s er vic io de l a cie nc ia . ht t ps : / /w w w.e fe. com/e fe/espana / cultura / erns t -haeckel -e l -ar te-al-ser vicio- de -l a- ciencia / 100 05 - 347 4571 De e sta forma , también l a A gencia E uro pea de Me di o Ambiente señal a que los ecosistemas urbanos , altamente a r tificiales , sólo pue den sobrevivir gr acias a los ser vicios que recibe de otr os e cosi stemas , que les g aranti za “ l a regulación del ci c lo del ag ua y el c l ima , la purificación de a ire, agua y su e lo , a sí c omo la p rod ucc ión de a liment os y o tros b ienes” , as eg urándole s el correc to funcionam ient o de su metabol ismo social , pro fundamente d ependient e de los sistemas natu rales , a los que l a comun idad humana u rbana sobree xplota , poniendo en serio riesgo su int egridad ecológica . A sí, como re co ge B arrios ( 201 1 ), citando a Gri mm et al . (20 0 8) , los ec osi st emas u rba nos “ se van a ver af ectad os por e l grad o de i neficienc ia en la t ra n sf ormación d e l os recur sos de los que s e nut re, generand o u na serie de problema s a m bien tal es ( cont a min ación del aire, ruid o , residuos u rb a nos, etc .) , social es ( a cc idental ida d , f alt a de espa cios públi cos, incomu nicaci ón , et c. ) y económicos ( di stri bución de la riqueza , pérdid a de em pl eos, et c. ) . Pero t am bién se va n a ver af ectados por la inca pacida d de a ut oa ba ste ce r se, en la medida d e lo posibl e , de ma t eria y energía y de regular la propia influencia que ej erc en en el c li ma , los c ic los bi ogeo quí micos, los sistema s hid rol ógicos o la p ropia biod iver sid ad ” . 82 En este es cenario, hasta recientement e el es tudi o de l as ciudades se ha centrado en el análisis de sus flujos metabólicos , en los que se demanda l a entrada de recurs os y se e xcretan residuos y contami nant es . A fin de rever tir la devaluación del sistema na tural en el que és tas s e int egran , los análisis u rbanos han pa sado también, como pl ant ea Lef f (1 998 ), “ a es ta blecer ca p a cid a d es de s opor te , en fu nción de la c a pacid ad de ca rga i mpor tad a y d e la degrad ación eco lógica expor tad a ; y d e al lí a medir la huel la eco l ógica de la ciuda d , es decir , el t e rrito rio circund a nt e que d a sopor t e a la vida ur ba na ” . P uesto que, como pl ant ea este aut or , “ hoy en día , los im pac t os en el t e rrito rio por la imp or taci ón d e in su mos y d isp osic ión de d esechos a ecos is t ema s lej a nos se hacen vi sibles en e l cal ent a mient o gl obal, en la s d eseconomía s de la aglomeración de la s ciuda de s y en la pobrez a rura l y ur ba na a nive l mu ndial ” . L o que requiere de la adopción de una esc al a eco sistémic a g lobal , de an álisis a ni vel pl an etar io . Coincid imos con Barrios (2011) en el hecho de que, en su evolución, l a Ecolo gía ha pas ado del anális is de los ecosistemas en l as ciudades hast a el tratamient o de ést as como ecosistemas . De considerar a la ac tividad humana como un element o dist orsionador a c ont empl ar a l ser humano y sus ac tividades como par te de la propi a di námica de es t os e cosist emas . Con est a últ ima co ncepción, Figueroa et al . (20 06 ) recogen cómo la Ecología c onsidera al ser humano “ no s ól o dent ro de los ec osistema s , c omo u na pa r te má s d e l ec osis t ema , sino como una pieza ac ti va fu nda me nt al ” , t ant o por su capacidad de transformación e impacto en el sist ema natural , a disti ntas es cal as e spaciales y temporales , como porque el co rrec to funcionamien to de los ecosistemas dentr o de la s regl as home os tátic as - d e autorreg ul ación-, res ulta “ fu nda mental para el desa rrol l o equitat ivo de los se res hu ma nos” . De sde e sta per spe ctiv a también Di mur o y de Man uel , (201 0) pl ant ean la viabilidad d e concebi r los sistemas humanos como ecosistemas urbanos , de forma que el concep to de sosteni bilidad vaya má s allá del objetivo de p res er v ación del medio amb ient e para imbui rs e de l a relación comple ja en tre los di stint os princi pios y teorías básicas de l a e cologí a. A sí, considerando a la ciudad como un ecosistema, se pretende busc ar “ la c onexión entre l a comu nida d hu ma na , los f enómenos sociales, y los f enó menos eco l ógicos, a fi n de encont rar s ol uci ones a los probl ema s exi sten t es ha ci end o via bl e una g estión respon s a bl e t a nt o de los recur sos hu ma nos como de los naturales, con u n c om promi so emocional y moral con t od os l os seres vivos [ …] ” . De e sta forma , es tos aut ores des tac an una serie de cu alidades ( criterios ), que regul an l a estr uc tura y el funcionami ent o de los ecosistemas entendi éndos e que es posible su aplicación a l as comunidade s h umanas : + T otalidad, de forma que l a comunid ad se concibe y se analiza como un t odo en el que sus elementos son int erdependient es . + No linealidad, en referencia a las c arac terí stica s de l as rede s de in formación o a la disposició n de recurs os y s er vicios en el territ orio, i ncidiendo en que los flujos de i nf ormación y l a planificación coordi nada permiti rían “ u na mej ora en e l a pro vec ha mient o de los recurs os mate riales y energéti cos” . + E stabilidad y aut orregul ación, per mit en la adaptación de los ecosistemas a su me dio, en un p roces o permanente de retroalimentación q ue facilita su subsistencia a partir del aprendi zaje y la evolución correspondient e. S egún los autores l a cognici ón y el pens amien to abstrac to permit en al ser humano bus car el e qui libri o ciudad-natu ralez a, m edio ambi ent e - socie dad, as eg urando la verdadera c alidad de vida hu mana. 83 + Comple ji dad, de forma que en los ento rno s urbanos se promueva la m ezcl a y la diver sid ad de uso s y activ idades . En la esfera de lo público, s e puede conseg ui r mediant e los espacios de par ticipación . + Diversidad, p one de mani fies t o el nivel de compl ej idad y la fle xibilidad de u n sistema. Cuant o más divers o, más resiliente será un e cosist ema y cuant o más fle xible mayo res s erán l as posibi lidades de detec tar enfoques divers os para res ol ver conflic tos /0 4 4/ . + Fluj os cíclicos , en el ca so de l a naturaleza , en l a que no exis te el concep to d e des echo, s e so stiene sobre l a capacidad de recicl aj e. S on nece sarias ciudades más eficientes con el consumo de energía y ma teri ales , aspirándose al cierre de ciclos de energía y mat eri ales . Sin embargo l a fo rma de producción humana si gue siendo lineal -se abs orben recur sos y é stos se transforman en productos y de sperdi cios-. A sí, el obj etivo de la sos ten ibi lidad en el sist ema humano pas a por el logro de una e con om ía cir cul ar /0 45/ . /0 4 4 / S eg ún apuntan , en un sistema diver sific ado sus compone ntes tienen su pro pia id ent ida d y al mi sm o tie mp o l a de l tod o, q ue e st á re pre s en ta da p or el co no ci mie nto de l a p re s en cia d e otro s el em ento s , ot ra s cu ltur a s , otr a s for m as d e se r , es t ar y vi v ir , entr el a z ado s p or l a co mpl ejida d y pe r mit ien do l a par ticipación /0 45/ El objet iv o de l a e con om ía cir cul a r fu e ado pt ado p or l a C E en di cie mbr e de 20 1 5 y se s us te nta e n el d e s ar rol lo d e inic iati v as l eg isl a ti va s pa ra r ed uc ir l a ge ne ra ció n de re si du os , in ce nti v and o l a re uti li za ció n y el re c icl a je, l a re du cci ón de l con s umo d e en er gía t ra dic ion al y e l emp le o de e ne rg ía s re nov ab le s , r ed uc ien do c on to do el lo l a s em isi one s d e CO 2 , vin cu l ad o a su v ez c on lo s obj eti vo s pa ra e l cl ima y l a e ne rg ía de l a U E . Fuen te: h t tp: / / ec .e uropa.e u/environment /ci rcular -e conomy/implement ation _ repor t .p df Imag en II . 17 . Con cepto M ulti -R . F und ació n eco no mía circ ul ar . ht tp: / / economiacircul ar .org / + Creativid ad, como signo de identidad i nheren te a cu alqui er sistema vivo, clave en su proceso de evolución , apr endizaje y adap tación al medio. + Biorregiones , de forma que l as comunidades se autoorganizan para s ati sfacer sus ne cesidades inmediatas pero si n perder el vínculo “ con la s biorregiones co lind a nt e s en el ec osistema urba no” . En base a e ste crite rio se define l a es cal a de aplicación de los ant eriores , dado que t ratar los problemas a una es cal a adecuada “ per m ite id e ntif ica r s ola p a mie ntos , co ne xio ne s o línea s d e ru ptura en los p rocesos gl oba l es y loc ales, faci li t a ndo la ident ificaci ón d e priorida des y jerarqu ía s” . A sí, re conociendo la impor t ancia de la e sc ala , coi ncidimos con lo propuesto por Cardona et al . ( 2011) en cua nt o a que en l a ciud ad como sist ema comple jo se puede identi fic ar “ la c é lul a bá sica conf o r mad ora de la sociedad , cont enid a en el grano u rb a no ha bit acional, que a su vez conf orma la ciuda d , a sí como en el “ ser ” d e l ciuda da no q ue la des arrol la y c on el l o , en los s i st ema s que di rige” . E n di rec ta rel ación co n nues tra investigación, como subrayan estos auto res , “ la d is yu nción de los e lement os , la separa ción de los espacios en á mbit os monofu nci onales, el “ zonn ing ur ba no” h a sta su s má s ex trema s e xpresiones, represent a n u na victoria de la sim pl ic ida d ur ba na so bre l a comple j ida d ur ba na , procl a ma u n orden de lo sec t orial frent e al orden d e l o integral ” . 84 Imag en II . 18 . S er v icio s en l a C SO . Image n de l a au tora 91 Respe c to a estos pl ant eami ent os , nues tra investigación incorpora l a perspe c tiva s ocioecológica a f in de i r más all á del análisis del funciona mient o metabólico lineal de l a ciud ad, y cont emplar l as int errel aciones de los sistemas socioe conómic os y sus proces os con los t erritori ales y ecológicos , añadi endo así “ cri te rios a sociad os a la din á mica de los a se nt am ien tos y su h a bita bilid a d ” . Se avanza de e sta forma hacia el concep to de metabol ismo socioe cológic o cuya interpre tación, má s global , per mite, conforme propon e Jiméne z Her rero (2016 ), considerar “ a spec tos soci ales como l a salud , el empleo , l a edu cac ión y la s re laciones ex te rna s a dife rent e s escala s espa cial es” , en es te análisis. Con e ste plantea mient o se pret ende independizar el concep t o de des arrollo económico del co nsumo de recur sos , disociando el concep t o de bienest ar huma no del consumo me di ant e la concienciación ci udada na, m ej orando l a eficiencia en el uso de e stos recur sos , y el emple o de nuevas tecnologías . L a comple ji zación de los te j idos urbanos , tanto en usos como en component es humanos , y l a bús queda de l a pro ximid ad, reduciendo con ell as l as ne cesidades de movilidad ex te rior , s on o tras estra t egi as en esta d i r ecc ió n. A sí entendemos , como recoge Ji méne z Herrero ( 201 6 ) , que “ la mej ora de la ec oeficienc ia, la prod uctivid ad d e l os recur sos y el de sacopl a mient o son la s etapa s previa s en la s qu e se a sient a la idea d e la autosuficiencia ” , es encial pa ra l a definici ón de “e s t a d i o s ” superiores de s osteni bilidad u rbana , así como para prop icia r a nivel global l a transición hac ia modelos de producción y consumo más so steni bles . Imag en II . 2 1 . Ci udad e s ene rgé tic am ente ef ic iente s y b ajas e n c arb on o. C am bio Glo bal E spa ña 2020/ 5 0. P rog r ama c iuda de s 92 Imag en II . 2 2. I máge ne s n oc t urn a de l a T ier ra e l 27 de n ovi emb re de 20 0 0 , C . May he w y R . Sim mon (N A S A /GS FC ) e Imag en de l a c ont amina ció n lum ínic a . Th e Ne w World A tl as of A r t ifi cial S k y Br ight ne s s . Im age Cr edi t & Li cen se : F . Falchi et a l . , L igh t Pol lu tion Atl a s , IS T IL ht t ps : / /apo d . na s a .go v /rjn /apo d / ap1 60 630.html L A PERSPECTI V A ECO SIS TÉM ICA: SERVICI O S D E LOS E C OS I STE MAS , B I EN EST AR H UMAN O , IM PUL S ORE S DEL CAMBIO , CUES TIONES CL A V E P A R A L A SO S TENIB ILIDAD DEL NUEVO MODELO El nuevo or de n de la c iuda d como r etícu la com ple ja, d ifícil mente defini da por co nfines ter r i tor i ale s y caracter izad a por todo tipo de flujos, entr e los que d esta can p or su impr o nta físic a los s istem as de tr ansporte vin cula dos a l a ener gía y movil ida d de persona s y mer can cí as, no pu ede de sar r ol larse sin e l r e spe to e integr ac ión del m edio r ur al cir cund ante y la s f uerzas y l a din ámic a del m edio físic o sin c aer e n el de spilfar r o de lo s r e cur sos y si n inc r e par a l as ca tástr ofes l lam ada s natur ale s. Ante s bien, de be invertirse la visi ón y enten der que lo s bar bec hos so ci ale s y los esp ac ios r ur al es y n atur a les no son puntos do nde l a tr am a ur b an a continu a se de scomprime. Bie n al contr ar io , ha de p ens ar se un a ciud ad don de los e spa cios abier tos ( ur ban os, r urales y n atur a les ) s ean su nu eva tr a ma, un a tr ama a la e sc ala de m etr óp oli s y sus alta s r e lac ione s din ámic as . ( Pecs i, R. 1 99 5 ) . Con el in icio del nuevo si glo, inmers os en l a nueva era bautizada como del Antropoceno, l a evolución c onj unta nat uralez a- socie dad ha adqu irido d imensiones pl anetarias y los cambios , ahora globale s, s e producen de f orma mucho má s rápida e impr ede cible qu e en toda la histori a de la h uman idad. /052 / /0 52 / C ambio glob al , en tend i d o com o el con ju nto d e ca m bi os a m b ienta le s afe cta d os p or la a c tiv id a d h u ma n a , co n es pe cia l refere nci a a ca m bi os e n los proc esos que det ermina n e l funcionamient o del sistema Tie rra. Du ar te , C . M . (Coor d .) et al . (20 0 6). C am bio g lo ba l . Im pa c to de l a a c ti vi dad h um ana s ob re el sistema Tier ra 93 A pe sar del ver tiginoso avance de l as tecnologías y de l a con fianza humana en su capacidad para compensar l a insos teni bi lidad de su compor tamient o, el ser humano sigue dependiendo de los ecosistemas y del fl u jo de sus ser vicios para as egurar su bienes tar e incluso su p er vivencia , pues t o que son nue stros prov ee dores de aliment os , agua, biomas a , regul adores del clima, sumideros para l a degradar residuos , etc. En este marco, los i mpac tos de ori gen an tropogéni co pr ovocan cambios en e stos sist emas a nivel loc al y global , dev aluando el flujo de sus ser vicios . Resulta por ello f undamental pr es er v ar su int egridad ecológica y potencia r su resiliencia ent endida por Duar te et a l . (20 06 ) como, l a “ ca p a cid a d d e rec u per a ció n frent e a p er turb aciones como l a s a sociad a s al ca mbio global ” , as egurando de e sta forma l a “ con ser vación o rege ne ración de la s fu nci ones o procesos eco l ógicos esenciales, que los sopor ta n” . Ante el panorama des crit o y , a fin de prop icia r l a in tegridad y l a resiliencia de los ecosistemas, pl antea mos l a ne cesidad de ahondar en la comprensi ón de su estr uc tura y funcionami ent o, al obj et o de encontrar las p autas y directrice s adecuadas para potenci ar este atri buto, la re si liencia, indispens able para procurar su super vivencia (y con ell a la de los s eres humanos ) a l argo plazo, bajo el marc o actual de C ambi o Global de ori gen antropogé nico. En est a di rección, de Groot et a l . (20 0 2 ) definen l as f unciones de los ecosistemas como “ la capa cidad d e los procesos y compo nent e s naturales pa ra proporc ionar bienes y ser vicios que sati sf ag a n la s nec esida des h u ma na s , directa o ind irecta ment e” . A sí, en b ase a e ste planteami ent o, “ cad a fu nc ión es el resul t ad o de los proc esos natura l es d e l su bsistema eco l ógico del que f o r m a p a r t e ”, entendiéndose que e stos pr oces os naturales “ son el resul tado d e la s int eracc iones compl ej a s entre l os c om ponent es bió tic os ( orga ni smos v ivos ) y a biót icos ( quí micos y f ísicos ) de los ecos i st ema s , a través de la s fuerza s motrices univers ales de la mate ria y la energía” . Complementando es te plant eamien to, Mar t ín - Lóp ez et al . (20 0 9) en bas e a de Gr oot et al . ( 20 02 ) e struc turan en cua tro catego rías l as funcione s de los ecosistemas: f unciones de reg ulación ( de l as que dependen l as demás ) o “ la cap acida d de los ec osistema s pa ra regular los proc esos eco lógic os esenciales ( regulación c limática, con tro l cic lo nutrient e s, cont ro l cic lo hid rol ógico , et c. )” ; fun cion e s de hábitat o “ la pro vi sión de condiciones esp acial es pa ra el ma nt eni mien t o de l a bi odive r sidad ” ; funcione s de producción o “ la capa cidad d e los ec osistema s pa ra crear bioma sa q ue pued a u sa r se como aliment os, te ji dos , et c.” ; y f unciones de inf ormación ent endida co mo la “ cap acida d de los ec osistema s d e cont ribu ir al bienestar hu ma no a través d e l conocimient o , la experiencia, y la s re laci ones cul turales con l a naturaleza” . 94 A su vez , los ser vicios e cosi stémic os vienen a s er defin idos por es t os autores como el “ beneficio ob t enido p or e l ser hum a no de esta s fu nciones a t ravés d e su s dife rent e s u sos o a prov echam ient os ” . Centrando nues tro a nálisis en el ori gen y tratamien to de la noción de ser vicio ligado al funcionami ent o de los ecosistemas en beneficio del ser humano, podríamos de ci r que la s primeras ref erencias a es te c oncep to se produc en durant e l a déc ada de los se senta del p as ado si glo X X /053 / cu ando, fr ut o de la crisis ambien tal paten te en el moment o ( crisis demográfica , nuclear , energética , etc. ), a nivel cientí fico com ienzan el cues tiona mient o respe c t o a l a posibi lidad de mant ener el ritmo crecient e de consumo de bienes y recur sos naturales en un pl aneta de recur sos finit os . E ste planteam ient o t oma forma en el In forme Meadow , “Lo s Límit es del Cre cimi ent o” , public ado en 1 972. Siguiendo est a es tela , un año después s e darí a a conocer el término de ecodes arrollo /054 / como e x pre sión “ d e compromi so, que bu scab a e l equilibrio entr e el au ment o de la producción -recl a mad o por l os pa ís es del T erc er Mund o - y e l respeto a los e cos i stema s nec esa rio pa ra ma nt ener l a s cond ic iones d e /053/ De l a m an o de p ubl ic a cio ne s co mo “ S ile n Spr ing ” de R ac he l C ar s on e n 1962 , “S c ie nce a nd S ur vi v al ” d e B ar r y Com mo ne r en 196 6 , “ T he p op ul ati on bo mb ” de P au l Ehr li ch en 196 8 , o “ Th e Cl osi ng Cir cle ” de B a rr y Co mm on er en 197 1 en e l qu e se r ef le x ion a so bre l os e fe c tos d e l a ind us t rial iz a ción y l a te cn olo gía s o bre l a c ri sis am bie nt al y e n l a c al ida d de v ida d e l as p er s on as /05 4/ U til iz ad o po r pri me ra v ez p or M aur ice F . St ron g , D ire c tor Eje c uti vo d el Pr og r ama d e Na cio ne s Un ida s pa ra e l Me di o Am bi ente ( PN UM A) , du ra nte l a re unió n en Gi ne br a de su C on se jo de A dmi nis tr ac ión . 1973 h a bita bilid a d d e la ti err a ” /0 55/ . Sin embargo este concep t o no prosperaría, siendo anulado ca si en su ori gen por no responder a los int erese s de los “ pa íses desa rro l lados” , más cómodo s dentro del ma rco d ifuso del D es arrollo S osteni ble, acuñado años des pués. Respe c to a estos acont ecimien tos i nici ales , l a formalización del concep t o de ecos er vicio se haría esperar en el tiempo, correspondiendo a Dai ly (1997 ) l a aut oría de u na primera defini ción, se gún l a cual los ecoser vicios “ son la s condiciones y procesos a t ravés d e l os que los ec osis t ema s natur ales y l a s especies que los c onfo rm a n, sostienen y nutren a l a vid a hu ma na ” , se gún recogen Balvan era y Cotl er (20 07) . En la investigación de es tos ser v icios, Cos tanza el al . (1 997) int roducirí an como novedad el conc ept o de bienest ar huma no, al subrayar el papel es encial de los ecosistemas para as egurar “e l ma nt enim ien to de l os sistema s d e sopor t e de la vida e n e l pl a net a y su re laci ón d irecta o ind irecta c on el bi enestar hu m a no” . Centrado en el bienest ar humano, Dí az et al (20 06 ) plantean que los ser vicio s eco sistémicos cons tituyen “ los be neficios que su mi ni stran los ecos i st ema s q ue ha c en qu e l a vid a de los hu ma nos sea p osibl e y mer ezc a l a pena ” . Para M ont es (20 0 7) es ta definici ón es l a más ade cuada d ado que con templa l as múlti ples dimensiones de los e coser vicios y “ s epara los mate riales necesar ios para el ma nt enimient o de la vid a hu ma na /055 / S ain t -S upe r y , M . , 2014 . D e s ar rol lo s o ste nib le , coh e sión s o cia l y fi s ca li dad . T e sis d oc to ra l . Ci ta nd o a Li nné r , B .O. (2 0 03), T he C oc oyo c De c l ar atio n . How It A ll B e ga n: Gl ob al Ef fo r t s o n Su st ai nab le D ev elo pm ent f ro m Stoc kh ol m to Ri o; Na re do , J. M . ( 199 9), S ob re el o rig en , e l us o y el c onte nid o de l tér min o sostenible 95 de los ser vicios re laci ona dos con la s liber tades y la s op ci ones pa ra progresa r ind ividu al y socialmente” . Con ot ro enf oque, Fisher et al . ( 20 0 9 ) consideran que los ecos er vicios s on el resultado de la s int eraccio ne s com plej as entre especie s y su ambient e ab iót ico, cuyo valor de a plic ación varía en función de las diver sa s percepciones de los beneficiarios . Por su par te, Balvan era y Cotl er (20 07) in troducen la distinción entre ser vicios e cosist émicos, f ruto de la s in terrelacione s de organismos y condici ones abiót ica s de un ecosistema, y ser vicios ambien tale s, en el que s e subraya l a impo r t ancia d el me di o ambien te huma no sin expl icitar la s in teracci ones que justific an los ser vicios , conside rando que ambos pue den ser utilizados de for ma indi stin ta . Fina lm ent e, subrayamos el tr atami ent o que Mar t ín - L ópez et al . (2 0 0 9) hacen de los ecos er v icios al señalar que, frente al c oncept o cl ásico de b ienes , re curso s natu rales y s er vicios , el trab aj ar c on el concep t o de ecosistema permite t omar c onciencia de sus valores instrumentale s como pro veedore s de ser vicios, siendo po si ble así su concepción c omo “ u n ca pit al natural ca pa z de su mi nis t rar u n fluj o varia do d e ser v ici os” . A su ve z, tratan do estos ser vicios de for ma conjunta s e vi sibil iz a “ el po tenc ial de los ec osistema s pa ra generar bienestar hu m a no , má s allá de esta c oncepci ón tradicional como recur so a sí, no s e considera ya al bos que como u n recurs o f orest al, ni al océa no como u n rec ur so pe squero, sino como un ca pit al natural ca pa z de su mi ni strar u n fluj o varia do d e ser vicios má s allá del r ecur so ma dere ro o del recurs o pesq uero” . Dentro de la s disti ntas visiones apor t adas des de la inves tigación sobre los ser vicios de los ecosistemas y los ben eficios que estos ofrecen al ser humano, para el enfoque de est a tesis la más relevante es l a est ablecida en l a Evaluaci ón de los Ec osistemas del Milen io ( en adel ant e E EM ), en l a que el bienest ar humano /056/ es el objetivo cen tral , en l a bús queda de l a to ma de conciencia sobre l a impor tancia de los ecosistemas para su subsistencia como espe cie. L a Evaluación de los E cosist emas del Milenio EE M ( 20 05 ) supone l a mayor a udit ori a ecológica s obre el est ado de conser v ación de los ecosistemas del planet a y el uso de los ser vicios que generan a la s ociedad realizada has ta l a fecha . / 0 5 7/ /056/ E st a do en e l qu e se c ubr en l a s ne ce s ida de s mat eri ale s b ás ic a s par a un a vi da dig na , l ib er ta d y ca pa ci dad d e el ec ció n , sa lu d , se g uri dad , b ue na s re l aci on es s oc iale s y p a z de m ente y e sp íri tu . Y en tre s us c omp on ente s i de ntif ic a : mate ria le s b ás ico s par a un a vi da b uen a; s a lud ; bu en as r el a cio ne s s oc ial e s; s eg ur ida d; l ib er t ad d e el e cció n y ac ción . F uen te: E ME , 20 1 1 / 0 5 7/ De s ar rol l ad a ent re e l 20 01 y el 2 0 05 , co nt an do co n un con s orc io de m á s de 1 . 3 6 0 cie nt ífi cos d e tod o el m un do , con e l ap oyo d e 5 A ge nc ias d e l a s Na cio ne s Un ida s , 4 Co nve nio s Inte r nac ion al es , el s e c tor pr iv ad o y l a so ciedad civ il . Fuente: https : / / w w w.millenniuma ss es sment .or g /document s / document . 356. aspx .pdf 96 Imag en II . 2 3 . L os s er vi cio s de lo s ec osi stem as (v alo r ins tr um ent al) v inc ul an l a con se r v ac ión de l a b iod ive rs idad (v alo r intrí ns e co ) con el b ien es t ar hu man o. Eva lua ción d e lo s Ecosi ste ma s del M ilen io de E sp aña , 2 01 1 ( en a del a nte EME (20 1 1). Ecos iste ma s y bio div er sida d par a el b ien e st ar hu man o. M ateria l e duc ati vo: Q ué e s EME y C once ptos c l ave . ht tp: / / w w w.e co mile nio. e s En este marco de evaluaci ón, el foco de at ención se situa ría en el bienest ar humano, si mplificándos e voluntaria mente la definici ón de los ecos er vicios con el obje tivo de hacerse comprensi ble, atractiv a, y aumentar l as po si bilidades de su adopción por los organismos guber namentales con capacidad de decisión, defini éndos e así como “ los bene ficios que la s poblaci ones hu ma na s ob ti enen de l os ec osi st ema s” y cont empl ando los ser vicios percep tibles y no percept ibles por el ser humano /058 / . /058 / C os t an za , R . , 2 0 0 8 . Eco s y s tem s er vi ce s : Mu ltip le cl a s sif ic at ion s y s tem s are ne e de d . B iol og ic al C ons e r v ati on , 141 : 350 - 352. E n Ma r tí n - Ló p ez et a l . (20 0 9) De e sta forma , l a inclusión de la so ciedad humana en el anális is del funcionamien to y la prot ección del si stema natu ral , posibilita cont emplar distin tos escenarios y alt ernativas , de forma previa a l a defin ición de estrategias de i nte r vención en el medio na tural , des de el pl ant eami ent o, recogido por Duar te et a l . (20 06 ), de que “ para po der di sfr ut ar d e l os ser vicios de los ec osistema s , lo impor t a nt e no es gestiona r c orrecta ment e l os ser vicios de a pro vi siona mient o o de regulación sino con ser va r o restaura r la s fu nciones o proc esos eco lógic os esenciales que los sopor ta n” . De sde l a EE M se pl ant ea que, independient emente de la es cal a de ac tuació n , los cambios en l as polític as o l a gestión a fin de afron tar l a situ ación de ecosist emas y s er vicios deben ser “ ad a pt a bl es y fl exi b les para q ue se beneficien de la s ex perienc ia s d e l pa s ad o, se p rot e ja n c ontra l os riesgos y tenga n en con sid er aci ón la i ncer ti d u m bre ” , lo que supone l a adopción de una gestión adap tativa , si guiendo como premi sa s clave el “ reconoc er l os límit es de la compren sión hu ma na , tene r especial consid eraci ón con respec t o a l os cam bios irreversibles, y evaluar los imp actos de la s d ecisiones en la medid a en qu e ésta s se ma teri ali za n ” / 0 59/ . / 0 5 9/ Ecos is tem as y b ien e s tar h um an o: Mar co de E val ua ció n . Re su me n . Info rm e de l Gr upo d e tr ab ajo s ob re el M arc o Con ce ptua l de l a Ev al uac ión d e los Ecosistema s del Milenio. http s: / / w w w.millennium as se ssm ent. org / document s/document. 3 .aspx .p df 97 L a EEM r ecoge además una cl asificación de estos ser vicios , di ferencia ndo entre: + Ser vicios de abas tecimi ent o, ent endidos como los “ prod uc tos obt enidos d irecta ment e de los ec osistema s” , provenie ntes de su es truc tura bió tica y geótica , básicos para l a alimentación, l a obt ención de ma teri ales , de energías renovable s, etc . + Ser vicios de regul ación, gener ados en bas e al pr opio funcionamien to de l os sistemas ecológicos ( clima benigno, se cues tro de C O 2 , purificación del agua, etc . ), como cont ribuciones indi rec ta s a la s alud y el bienes tar humano. + Ser vicios cultu rales , b eneficios no mat eria les , intangibles , obt enidos de la e xperiencia dir ec t a del ser humano con los ecosistemas . E stán rel acionados con el c onocimient o, el disfrute en fo rma de e xperiencias e stéticas , de turismo, etc. , l as rel aciones so cia les , el enriquecimient o espirit ual , etc. Como recogen Acosta et al . (2012 ), e sta cl asificación de los ecos er vicios per mit e estr uc turar y s istemat izar “ u na forma d e conoce r c on detall e e l estado a ctua l de los ser vicios que los ecos is t ema s proporciona n a los se res hu ma nos, id enti fican do situ a cio ne s pr oble má tica s, per mite h a cer u n rec ue nto com ple to y valo rativ o de todos los ser vicios con ind icac ión de e stado, t end encia y r espues t a y hace posible t e ner una ide a de la cadena de d ecisiones qu e re laci ona n ca pacida d de g enerar ecose r vici os co n b ie ne s ta r ” . De e sta forma , l a trama concep tual d e l a EE M se ar ticula en torno a tres ideas cl ave: el sumin istro de ser vicios por los ecosistemas; su condici ón de clave para el bienes tar humano y la lucha contra l a pobreza; e l hecho de que los impul s ores indi rec tos del cambio de los ecosistemas condici onan a los impul sores direc tos, que son los que impac tan sobre los sistemas ecológicos . Imag en II . 24 . Mar co con ceptu al de l a EEM . M onte s y S al a s , 20 07 98 INTEGRIDA D Y RE SILIENC IA ECOL ÓGI CA: L A CONCE PT UA LIZ ACIÓN DE LOS ECO SIS TEM A S COMO CA PIT A L N A T UR A L De sde una per spec tiva sistémica , la integridad y resiliencia ecológica en los sistemas naturales , son l as cualidades que permiten man tener la s osteni bilidad de sus f unciones a l argo pl azo, lo que según Montes (2007) supone con ser var “su ca p aci d a d pa ra generar u n flujo de ser v ic ios a la soci eda d [ …].Como una “ fá brica de ser v ic ios” que a f ectan d irecta o ind irecta ment e al bienestar de múltipl es actores social es” . Podemos entender , en línea con Borja y Mont es (20 08), que “ ga ra ntizar la sostenibili d ad d e l medio natura l pa s a por cons eguir u na rel ación ar món ic a , equilibrad a y equitat iva ent re un a fu nc ionalida d ma nt enida d e los s i st ema s n aturales y u na explot aci ón ra ci onal d e los múl t ipl es beneficios que é s t o s g e n e r a n ”. A sí, e cosistemas sos t enibles son aquellos que, como pr oponen Duar te et al. (20 0 6 ) , “ con s er ven su s fu nciones biogeof í sic a s ( produ c ción prima ria , cic l o de nutrient es, ciclo d el a g u a) ” . Por ello, s egún e stos auto res el problema fundamental para l a civilización humana del nuevo si glo radica en aprender “ cómo ges ti ona r la r esil iencia” , ent endida co mo l a “ cap acidad d e recuperación frent e a per turb aciones como l a s a so ci ad a s a l cam bio gl obal, d e los e cos i st ema s , par a a seg urar u n des arroll o social y ec onómico en el c ont ex t o de u n mu nd o r áp id am en t e c amb i an t e” . Resiliencia qu e, además implic a l a capacidad de los sistemas natu rales de mantener sus funcione s mientras ex perimentan es tas per turbaciones . A sí, se reconoce en los ecosistemas re si lientes la c apacidad de amor tiguar acont ecimien tos i mprevistos, “ a b sor b er p er tu r b aci on es ex ter na s [ …], renovar se y reorga ni zar se d espué s de u n ca mbio” . Respe c to al c oncep to de la int egridad ecológica de los ecosistemas , para O’ Neil (1 9 96 ) e sta e quivaldría a su “ ca p aci d a d regenerativ a y reprodu ctiva, o verda dera sostenibili d ad ” , siendo más e xplícita l a definici ón de Mack e y ( 20 05 ), que l a asimi la “a l fu ncionam ient o p erma nent e salud a bl e o a propiado d e estos ecos is t ema s a e scala g lobal y loc al, a sí como a su provisión con tinua da d e recur sos renovables y ser vicios a mbient ales” . A su vez , Montes et al . (1 998 ), vienen a defini r la integridad ecológica “ como la c ap acida d de los ec osistema s d e ma nt ener su estruc tura y fu nciona mient o a pesa r de los cam bios -natu rales o a nt rópic os- en la s condiciones a m bient al es de su e n to rno” . Añaden el concept o de sal ud , ini cialmente empl eado para los ecosistemas muy antropizados , actualm ent e relacionado “c o n los v alor es sociales de los ec osistema s p or l o que con sti tuye u n atributo l iga do a los a spectos de d esa rrol l o, t ecnología, produ cc ión y c on ser vación de los s i st ema s n aturales-h um a nos” . En base a e stos atribut os , un ecosistema sano podría ent ender se com o “ u n si stema que es resilien t e y sostenibl e es d ec ir , que ma nti ene su estruc tura , fu nciona mient o y d es arrol lo en e l ti emp o a la v ez que su mi ni stra ser vicios a l a sociedad ” . /0 60/ Cont emplando ambo s atri butos, re silienci a e int egridad ecológica , Mar tín - L ópez et al . (20 09) definen los ecosistemas resilient es como aquellos que, como par te de su i nt egridad ecológica , pos een l a adecuada “ a pt it ud pa ra lidiar con la s per tur ba ci ones y por tant o, c on capa cidad d e generar u n flujo de ser vicios al ser hu ma no, media nt e e l ma nt enim ien to de su s fu nci ones” . /0 60/ M onte s et a l . , 199 8 , cit an do a M ey er , 1997 . S re am he alt h: in cor po ra ting t he hu man d ime ns ion to a dv an ce s tre am e co log y. J. N . B e nth ol . S o c . , 16 (2):439 - 4 47 99 Además , los e cosist emas re si lientes y con i nt egridad e coló gica , condici ones inherent es a su s osteni bilidad c omo sistema, pueden ser concept uados como capital natu ral , entendido c omo “ el va lo r que, en té r minos económicos, puede a signa r se a la naturalez a, tanto s i se trat a de bienes renova bl es c omo no renovables” /0 61 / . En base a e st a úl tima c onsideración, “ el valor ec onóm ico” Monte s et al . (1 998 ) plantean que, par tiendo del hecho del valor de todas l as funcione s de los ecosistemas para as egurar su funcionalidad, alg unas s e disti nguen por su valor de uso, e conómic o, para el ser humano y , otras , p or su c ondició n de ser vicios natu rales sin gul ares para a seg urar la super vivencia y el bienes tar del ser humano , sin cuanti fic ación e conómic a . A sí, si bien los ecosistemas re sul tan es enciales en su fun ción como regul adores del clima, de l a c alidad del ai re y el agua, como abas t ece dores de aliment os , de espacios para e l ocio, el recreo, l as rel aciones so cia les , etc ., sin embargo y como señal an Mar tín - Lópe z et al . (20 0 9 ) , t an sólo son reconocidos como s er vicios que benefician al ser humano aquellos en los que resulta ne ces ari o el empleo de mano de obra o l a tecnología humana, bá sicament e los ser vicios de abas t ecimient o, lo que les apor ta l a po si bilidad de su cuan tificación monetaria. Como contrapunt o, la mayoría de los ser vicios cult urales y de reg ulación no son percibidos como un beneficio para el ser humano pue sto que para su di sfr ut e és te no necesita inte r venir ( con t ecn ologí a, m ano de obra, etc . ) quedando por ello minusv aloradas cuando no i nvisib ilizadas /0 61 / S ol a na , J . , 201 7 , c it an do a He l m , D. (20 1 5), N atur al C a pit al : Valuin g the Pl anet . New Haven . Y ale Univer sit y Pres s . http s: / / w w w.l avanguardia .com / que -e st udiar / 2017 1016/ 432120 67 6 4 60/ capit al-natural-valor - pl aneta -tierr a. html sus apor tacione s al bienest ar y la s alud de la s ociedad humana . Entr e ellos Montes et al . (1 998 ), incluyen s er vicios bá sic os para l a vida co mo “ el aire, e l agu a, el cont ro l de i nu nda ciones, el ma nt enim ien to de la c alidad d e la s ag ua s , l a de scomposición de la mate ria orgá nica , el almacena mient o y regeneraci ón d e el ement os e sencial es- el pa pel de los humed ales o determi nad os ecos is t ema s terrestr es en el ci c lo gl obal d e l car bono, re carga d e acuíf eros-, l a a sim il ación de resid uos, la reducción de sed imento y fijación de la s línea s de costa, la f e r til ida d del suel o , e l proporc ionar place r estét ico , e mocional, et c” . Imag en II . 2 5 . B ucl e de s os teni bili dad . M ar tín - L ópe z et a l . , 20 0 9 10 0 Añaden e stos auto res que “ los recurs os naturales se origi na n siempre a par tir de los p rocesos o, bá sic a ment e, de la estructur a de los ec osis t ema s pero su valo r económico depende d e la acept aci ón so ci al y el des arrol lo c ien tífic o-tecnol ógico que a su vez van liga dos a su es cas ez y a la n ecesidad d e tran sformación a nt es de su con su mo” . En est a di rección, S ol ana ( 201 7) en ba se a Hel m ( 2015) subraya que “si no se o t orga valor e conómico a l os rec ur sos natur ales d if ícil mente pu ed e n e sta blecer s e p olítica s ca pa ce s d e ca m bi ar t endenci a s [ …] ” . Re sulta por ello fundamental intr oducir “ la idea de restaura ci ón a m bient al y la ne cesidad d e ges ti ona r l os recur sos con c rit erios ec onómicos y de sostenibilida d , re lac iona nd o e l ac t o de con su mir con e l de restau rar ” . A ñade e ste aut or qu e l a sos ten ibi lidad requiere c onsiderar el riesgo de la de strucción de los ecosistemas como resultado del abus o del consumo humano, espe cialmente cu ando se trata de consumo de c api tal natural no renovable. En e stos cas os l a contabi lización de los mismos constituye una estrategia de i nt erés porque “ cua nd o algo se mi d e, a d q ui ere i m p or ta n cia ” . Ante el evident e riesgo de deteri oro e i nclus o la am enaza de su per vivencia, por e sta condición de ser vicio seg uro y gratuit o, ac tualment e a nivel académico ex iste u n elevado consen so respe c t o a l a urgencia de “ p oner en val or ” todos e stos ser vicios . Pue sto que, como exp onen Ferrer et al . ( 2012), “ en u na economía cada vez má s gl obal, en la qu e l os merc ad os dic tan la direcci ón y ve l ocida d de u so d e los rec ur sos no sólo fí sicos, sino tam bién ecos is t émicos, la c on sideración del val or de u so frent e al valo r de con ser va ci ón d e estos úl timos pu ede result ar fu nd a ment al ” para su visibi lización y pro t ección ef ec tiv a . Imag en II . 26 . T ur ning co nc rete are as i nto gr ee n sp ace s is on e way to im prov e nat ural c ap it al in a sma ll w ay . Photo gr aph : K athy d eWi t t /Al amy. Hel m , D. , 20 15 . Nat ure gi ve s us e ver y thing f re e - let ’ s put it at t he he ar t of e ver yd ay e cono mic lifeht t ps : / /w w w.theg uardian .com /su st ainable - bu sine ss / 201 5/ jun /0 9 / nature - fre e- put -hear t-e conomic - compens ate #img- 1 Por ello, dada la falta de percepción tant o por par te de la pobl ación c omo de l as instituciones de su impor tancia para l a vida humana ya, a f inales del pas ado siglo X X , autor es como Cos tanza et al . (1 997) abordar on l a cua nti fic ación del valo r económico de algunos ecoser vic ios /0 62/ . Respe cto a es ta propuest a, D e Gr oot et al . (20 0 2 ) pl ant ean la n ecesidad de defini r un ma rco c omún de trabajo que permita llevar a cab o un aná lisis económic o - ecológico comparat ivo e int egral de l a evaluación de la s funciones , biene s y /0 62 / Co nc ret am en te el v al or de 17 s er v ici os f ac il it ado s po r 16 bio ma s al c anz an do un m onto tot al a nua l de 33 bi ll one s d e dó l are s , lo c ual e s e l do ble d el pro du c to br uto g lo ba l de l pl an et a a fe ch a de l e st udio , 1997 . C on e s tos c álc ulo s m one t ario s lo s au tore s pr ete nd en v isib ili za r ante l a s o cie da d lo s be ne fi cio s qu e és t a obt ien e de l os e co si ste ma s . A c tua lm en te el P IB g lob al ronda los 63,6 billone s de euros (http s: / /elpais .com / e conomia /2 017 / 01 /05/ actualidad / 14836 42391 _ 06365 4. html) 10 1 ser vicios de los ecosistemas . Se gún los autor es , e st a herramienta permitirí a un análisi s int egral de costo -beneficio, opti mizando el acier to en la toma de decisio ne s respe cto al uso s ostenibl e de ser vicios y bienes . A su vez , compar tiendo ob jetivos pero volcándos e en l a component e social , B alvaner a y Cotler (20 07) señal an la p osibi lidad de evaluar los beneficios también en este sentido, es tima ndo para ello l a pobl ación que se beneficia o se ve afec tada, p or su ausencia, de los s er v icios ecosistém icos, tanto a n ivel de salud como de bienes tar , pero también en cua nt o a l a vulner abi lidad y l a seg urid ad ant e fenómenos e x tremos como la inundaciones , temporales , tempes tade s, etc . Se gún l as aut oras , que da por det ermina r qué se ctores de l a so ciedad y en qué pro porción se benefician de qué ser vicios . “Estos b enef icios pued en ser monet ar ios, pa ra un d ete rm ina do seg ment o de la poblaci ón , c omo la ex tracc ión de recur sos natu rales, ot ros son esenciales para la su per vivencia de toda la poblac ión de u n á m bi t o conc ret o , como e l a ba stecimient o de la pesca , o para t od a la hu ma nida d como la r egulación del c lima ” . En el cas o del marco de la EE M , la e valuación se uti liza como una herramienta “ que e stimula la c ap acida d de los respon sa bles de la toma de d ec i siones par a evaluar la s cont ra prest aciones ent re regímene s opcionales de ma nejo de ec osis t ema s y cur s os de a cc ión social que alt eran el u so d e l os ecos i st ema s y su s mú ltiple s s er vi cios ” /063/ . Es te p roces o suele imp lic ar la ev aluaci ón del cambio de valor del co nju nt o de los ser vicios pro porcionados por un ecosistema que, a su vez , “ surge d e un d ete rm ina do /0 63/ Eco sis tem as y b ien e s tar h um an o: Mar co de E val ua ció n . Infor m e de l Gr upo d e tr ab ajo s ob re el M arc o Con ce ptua l de l a Ev al uac ión d e lo s Eco sis tem as d el Milenio cam bio en la gestión de e se eco sis t ema ” , utilizándos e para ello in formación ci entí fic a pero también el saber tradicional d e l as socie dades loc ales , a par tir de la ge stión prác tica del territ orio. Dentro del marc o de los socioe cosistemas en el que se encuadra es ta tesis , la p uest a en valor de los ecoser vicios requiere en primer lu gar de l a identi ficación de los sistemas ecológicos co n capacidad para pres tar ser vicios así co mo de los agent es s ociales que se van a ben efici ar de los mismos . Es te p roces o previo permite iden tificar los tipos de ecoser vicios demandados por l a socie dad en cuestión y su valoración económica, identificando los compr omisos de l a socie dad local para el manten imien to d el fl u jo de ecos er v icios . Imag en II . 27 . Enfoqu e me todo lóg ico p ara e va luar l os e co se r v ici os y s u valoración e conómica en los soc ioecosistema s . Martín -L ópez , B . , 2012 10 2 BI ENES T AR HUM ANO EN L A ER A DEL A N TROPOCENO T rabaj ar por un mundo m ás justo y sos tenibl e en los a lbor es de l Antr op oce no sig nificará inelud ible mente tr abaj ar por un a nueva con ce pció n de bie nest ar alej ad a de los a spe ctos ec onomi cist as y mone tar i os pr e pon der antes h asta ahora en el im agin ar io soci al gen er alizado, r e pens ar nue str a for ma de vid a ha cia nu evos esque mas existen ci ale s que esté n mej or acop lad os con e l f unc ion amiento de la e cosfer a ; dej ar atr á s la a ctual deri va mer ca ntili sta y consumi sta del b iene star para r ep ens ar col ectivam ente su noc ión de sde e l paradigm a de la so stenib ili dad y l a justic ia ; esto es, avanzar ha ci a una vid a dign a y justa p ar a todos los s er es humano s que tr anscur r a y flor ezca s in exc eder lo s límite s biofísi cos de nu estr o p lan eta. ( Agua do Ca so, M. , 20 1 7 ) . El a fán por mant ener un est ado de sobrede sarrollo e conómic o y mat erial, má s all á de la s atisfacció n de l as ne cesidades básic as humanas , instaurado en l a so ciedad de consumo actual de los “ pa íses desa rro l lados” , convier t e a su pobl ación e i nstituciones en princi pales re spons ables de l a devaluación de los si stemas natu rale s del planet a, de l a pérdida de i nt egridad e coló gica , así como de bi odiversidad, ac aecida fundamental mente desde me di ados del pas ado siglo X X . E st a situ ación ha puesto en riesgo el funcionamien to equi librado de l a tierra como ecosistema global y , con él , t ambién la per vivencia del bienest ar y la s alud humana . A es ta resp onsabilidad occidental se suma l a de los apro ximada mente dos t ercios de la pobl ación mundia l que ac tualment e se encuentra en una situaci ón de rápida t ransición del sistema a gr ari o al industrial . Proces o del que de fo rma indi rec ta t ambi én se deriv an, como pl ant ean Ha berl et al . (20 09), muchos de los problemas de so steni bi lidad global ac tual . Conscientes de es te pano rama de crisis ecológica glob al , no cab e duda de que el c oncept o de bi enes tar humano predomi nant e en l as “ soci edades desa rro l l ada s” , en l as que s e mi ran l a mayorí a de l as so ciedades de los paíse s en vía de des arrollo, debe s er sometido a e xamen en bas e a criteri os de sos ten ibi lidad socioe cológica , a fin de reducir la presión que nues tra forma de vida y co nsumo genera s obre l os l a biosfera terrestre, re conduciéndola hacia límit es e cológicamente ac eptables . En est a di rección, Fi sc her- Kowal s k i y Haber l (20 0 0) pone n en cue stión “ q ue el incr ement o del consu mo d e energía y mat eriales se trad u zca en un crec imiento de l bienestar hu ma no” , u na vez satisfechas l as n ecesidades b ásicas , tratán dose l a vinculación del bienest ar con la acumulación de bienes materi ales de una cues tió n cult ural . De sv inculando crecimient o económic o de un nece sario crecimient o físi co. De forma previa a est as refle xiones , l a toma de c onciencia del progresivo dete rioro del planeta y los int entos por palia rlo se afianzarían a pa r tir de la dé cada de los s es enta del pas ado siglo X X , mat erializándose en e se m oment o en la b úsque da de un nexo de unió n entre la per spe ctiv a ecológica y l as ciencias económicas , re cogida en estudios pi oneros como los de Boulding (1 966 ), Dal y (1 96 8 ), Georges cu- Roegen (1 9 7 1 ) o Pas set (1 97 9 ). T rabajos que, como recoge L a Roca (201 0), au nque aparecían “ agr u pad os in ic ialmente bajo di stint a s etiqueta s, como bioec onomía o crecimient o c ero , forma n p ar t e del ace r vo comú n de la econo mía ecol ógica ” . 10 3 A sí, a p ar ti r de es tas investigacione s sobre el vínculo de ambas ciencias , Constanz a ( 20 03 ) e stable ce la dé cada de los ochenta como el periodo en el que se materi alizan la s propuesta s de l a economí a ecológica /0 64 / que, con un en foque holístico e int erd isciplinar , p retende i nt egr ar la ciencia de la e cología c on l a economía, es tudi ando para ello los f lu jos entre la s ociedad y l a natu ralez a, re conociendo al ser humano como par t e del sistema na tural . En base a e ste pl ant eami ent o, se identifican l as int errel aciones entre los sist emas s ocioeconómico y me di oambiental , al ob jet o de procurar un equi librio qu e no ba se el bienes tar humano en el crecimien to económi co y que aseg ure l a sos t enibi lidad y la super vivencia del ser humano. S egún L a Roca (20 10) , “ e n e l cen tro de l deb ate s igue es t a ndo la cont rad ic ción ent re un a pobl ación hu ma na crec ient e , que s e apropia d e u na pa r te c ad a vez mayor de su ent orno, y l a cons er vación de la s ca pacida de s del mis mo para s eguir ma n t eniend o esos cr ecimient os; en ot ra s pala bra s, la con trad ic ción ent re ec onomía y ec ol ogía” . Como con trapar tida, l a denominada economí a ambien tal reconoce los efec tos ( de degr adación ) de la ac tividad humana sobre el medio natu ral y , p ara solv entarlo, propone su trat amient o e conómico. /06 4/ Con c ret am en te el sim po si o org an iz ado p or l a f un da ció n Wall en be rg s obr e Inte gr ac ión d e l a e col ogí a y l a ec ono mía d e 1982, e n S alt sj öb ad en (Su ec ia), s emb ra ría e l ger m en d el q ue añ os d e spu é s sur gi ría l a p ubl ic a ció n the Ecological Economic s journal así como la formac ión del International S oc iet y for Ec olo gi ca l Econ om ic s - IS EE , en c ab ez a da po r Ro be r t Co s ta nz a , He rm an Da ly , Cha rl e s Hal l , B r uce Ha nn on , A nn - Ma ri Ja ns s on , H . T . O du m , Dav id P ime nte l , o J oa n Mar tin ez- A lie r A su vez , l as investigaciones de Haberl et al . (20 0 9 ) p onen sobre l a mes a que el de safío de la s osteni bilidad pasa p or la reorientación i nt egr al de la s ociedad y l a economía, más all á de l a si mple implementació n de al gunas s oluciones técnica s o de la ecoeficiencia por si sol a. En trabaj os previos , Fis ch er- Kowal s ki y H aber l (20 07) pl antean que, a l argo plazo, ser án neces arios cambios pro fundos en l as int eracciones humanas con los sist emas naturales , a fin de as egurar l a super v ivencia del s istema humano. Es tos cambios incluyen l a reducción d rá stica del consumo de energía y mat erial es en e l metabolismo s ocial , para lo que resulta impr es cindi ble des vincular el met abolismo humano/u rbano de l a pr osperidad y de l a calidad de vida ent endidas , des de la visión occi dental , como crecimient o económic o sos ten ido, en un proceso que e stos aut ores han venido a denom inar la T ercera Gran T ra nsfor m ación . Se gún Haberl et al . (20 09 ) “ esta t ra n sici ón no pued e limit ar se a la s co rrec ciones t écnica s del model o económico y social ac tual. S erá simil ar a revoluc iones previa s, con stituy endo la ind u strial la má s recient e e n e l ti em po. Los auto res su sten tan su s investigaciones en el pl a nt ea mient o d e que la evol ución de los sistema s s oci oeco lógico s se pued e carac te ri zar por u na secuencia de configura ciones re lat ivame n te est a bl es a la s que denomi nan “ regímenes socio- met a bóli co s” ( ca zadores- rec ol ector es, so ci eda de s agra ria s y s ociedad i nd u strial, dentro de los que los cam bios y varia c iones so n grad uales ), y u na s tran siciones compa rativamente rápid a s entre dichos regímenes ( en la s q ue cam bia n fu nd a ment alment e la s int eracc iones so cio ecoló gi ca s ) ” . 10 4 L a composición de la so ciedad, f ruto de est a T ercera G ran T ransformación, s erá probablemente muy di feren te a la ac tual . Posiblement e tendrá mucho que ver c on el nuevo paradi gma del decre cim ient o sos ten ible o decrecimient o económic o socialm ent e sos t enible de Latouche ( 20 0 7) /065/ pue sto que, seg ún es tos aut or es , el h echo de que el crecimient o económico g enere crecimient o fís ico depende del tipo de estruc tura de producción y de l a t ecn ologí a disponi ble en la bú sque da de la eficiencia. A sí, “ cua nt o má s ser v ici os proporc ione u na economía en luga r de bienes, menos d irecto se rá el impul so d e c recimient o” . Ap oyándonos en es tos planteam ient os previos , consideram os que, en consonancia con l os objetivos de est a t esis , l a con figuración de un modelo so cioecológico permiti ría r espet ar l a in tegridad ecológica del sistema nat ural , favoreciendo l a satisfacción de la s necesidades b ásica s de la s ociedad que en él se ins er ta , des vinculan do el conc ept o de nece sid ad del nivel de consumo de recurs os que en l as so ciedades occidentale s, como sugier e A guado (201 6 ) , ha alimentado “ u n mod el o socioeconómico vic iado y ecol ógica ment e in sostenible que si no cr ece no funciona” . Obviándose en e ste planteami ent o que nues tra ecosfera tiene límites finit os . Se e vitaría así, la contradicci ón de la s “ socie dad es desarrol lada s” en l as que crece de forma imparable la demanda de ecos er v ici os a l a vez que l a activ idad huma na degr ada y reduce la biodiversidad y c on ell a, l a c apacidad de los ecosistemas /0 65/ Com o re cog en Ha be rl e t al . (2 0 0 9) el té rm ino d é cro is s anc e fu e int rod uc ido po r Jac que s Gr ine v ald e I vo R en s en 1979 com o e l tít ulo d e una co le cc ión d e e sc ri tos d e Ge org e sc u -R oe ge n ( Ge or ge s cu - Ro ege n , 1979) con l a apr ob ac ión de l auto r de T he En tro py L aw a nd t he Ec ono mic P ro ce s s ( 1971) para sumini strarlos . Por tanto, des de la b ase de un mo delo de socioe cosistema sosteni ble, entendemos que el bienes tar debe con figurar se a par tir de la toma de concienci a del vínculo entr e és te y la int egridad ecológica del sistema natural . En est a di rección la EEM c onst ata que “ exi ste un a int eracc ión di ná mica ent re las p erso na s y los ec osistema s, q ue se trad uce , por u na par t e, en que la s ca mbia nt es condiciones hu ma n a s ac túa n im puls a ndo ca m bios directa e ind irecta ment e en lo s ecos i st ema s y , por la o tra, en q ue los c a mbios en los ec osistema s prov ocan ca m bios en e l bienestar hu ma no” /0 66/ . Imag en II . 28 . I nterd epe nd en cia en tre lo s s er vic ios d e los e co sis tem as y e l bie ne s tar h uma no . Duar te et al . (20 0 6) /06 6/ Eco si ste ma s y bie ne s t ar hu man o: M arco d e Ev alu aci ón . Inf or me d el Gr up o de tr ab ajo s ob re el M arc o Con ce ptua l de l a Ev al uac ión d e lo s Eco sis tem as d el Milenio 10 5 A sí, de sde su v incu l ación c on los ser vicios de los ecosistemas , l a E EM ( 20 03 ) / 0 6 7/ , de fine el bienes tar humano como “ la li b er tad de los ind ivid uos par a pod er vivir e l t ipo d e vid a que valoran en fu nción de cinco c om ponent es: la segu rid ad ; la salud f í sica y ment al; la s rel aciones sociales; l os bienes mat eriales bá sicos para vivir - ali ment o / ag ua , viviend a y vestimenta- ; y la posibilidad d e el egir las v ía s de o bt e nci ón d e l a s cuatro varia bles pre cedent es en fu nción de los deseos y necesida des i nd ividu ales” . E sta configuración hace neces aria la e xistencia de “ i n stitu cio ne s ef ectiva s y efici ent es, qu e pued a n of rece r mec a ni smos en los cuales lo s conc ept os de liber tad , ju stic ia , equid ad , ca pacid ad es bá sica s e igu aldad r ijan el acceso y e l u so d e l os ser v ic ios de los ec osist ema s” /068/ . A su vez , l a Evaluaci ón de los Ecosi stemas del Milen io de España (2 0 1 1) /0 69/ define el bienes tar humano como “ vid a buena d ent ro de los límit es biofí sicos de los ec osistema s” , quedando cl ara l a nece sidad de asumi r que los seres humano s omos biodiversidad “ y depe ndemos d e la b iod ive r sidad no h u ma na” para nu estra subsistenci a . Premisa que se ve apoyada por l a definici ón de A guado (201 6 ) s obre el bi ene star so cioecológico, que “ co ntem pla la esf e ra social como u n subsi stema de la eco sf era y c oncep tuali za / 0 6 7/ Eco s y ste ms a nd h um an we ll- be ing : A f r am ewo rk for a s s e ss me nt , I sl an d Pre ss , Washing ton, DC /06 8/ Eco sis te ma s y Bi en es t ar Hu man o: M arco p ar a l a Ev al uac ión . In for me d el Gr up o de T ra baj o s obr e el Ma rco C on cept ual d e l a Eva lu aci ón de Ec os is tema s del Milenio / 0 69/ S ig uie nd o el m arco c onc ept ual y l a m eto do log ía pro pu es t a po r Na cion e s Uni da s par a l a EEM (2 0 05) , s e de s ar rol l ar ían l a Ev al uac ión d e lo s Eco sis te ma s de l Mile nio d e E sp añ a (EME , 20 1 1) a los e cosistema s como la v erdad era ba se d e la subsi stenc ia y del bie nesta r hu m a no” . Imag en II . 2 9 . Se r v icio s de l os e co sis tema s y bie ne s tar h uma no . Lo ma s , P . , 20 10 En este pl ant eami ent o l a resiliencia socioecológica entendida “ como la capa cidad q ue tiene un si stema socio- ecol ógico de lidiar con la s per tur baciones sin llegar a col aps ar ” juega un papel cl ave puesto que frent e a l a cond ición tradi cionalmente es tática , permite c oncebi r l a gestión del bienes tar humano con un planteami ent o adap tativo, di námic o, que le permita superar l as per turbacione s in herent es al e st ado de Cambio Global que se ha instaurado en nue stro planet a. 10 6 Concluimos mani fest ando que el bi ene star so cial en la Era del Antropoceno y en el cont ex t o de Cambio Global , pas a ineludi blemente por la reducción del impacto de la ac tividad humana sobre la biosfera terres tre ( s u huell a ecológica ), mant eniendo una buena calidad de vida cuyo con ten ido se de sv incula del consumo de bienes materi ales , ligado al crecimient o económic o, imperant e en la s ociedad o cciden tal ac tual. Compar timos por ello l a definici ón de A guado (201 6 ) sobre l a sos ten ibi lidad socioe cológica en cuan to a su asi milación a “ u na vid a buena y ju sta que tra n scurra y flor ezc a dentro de l os límit es biof ísicos de los ec osistema s” . T eniendo en cuenta que, como plantea este aut or , “ la s necesida de s hu m a na s e senciales son lim i tada s, identificabl es y comu nes a toda s l a s cul tura s y period os hi stóricos” , siendo el cont ex to so ciocul tural en el que se evalúe el que condici ona l a percepció n de bienest ar . Por tanto, es el sistema so ciocul tural de cada momento el que estable ce los me di os para s atisfacer esta s nece sidades ( satisfac to res ). Este concep t o intr oducido por Max-Ne ef (1 9 9 3 ) re coge, seg ún plantea A guacil Gómez (20 08), categorí as a xiológicas o ne cesidades humanas fundamentale s, como s on la subsistencia, prot ección, af ec to, ent endimi ent o, par ticipació n , ocio, creaci ón, identidad y liber tad , etc. A sí, los s atisfac t ores “ sí cam bia n en fu nción del s i st ema eco n óm i co, pol ítico” y s ocial , “ esta ndo cul turalmente det e rminado s” . Imag en II . 3 0 . Marco c onc eptua l con lo s el eme ntos e i nter acci one s cl a ve que in ter vie nen e n l a gen er aci ón de bi ene s t ar hum ano e n un conte x to so ci oe col ógi co. A g ua do C a so , M . , 2016 10 7 IM PUL S ORE S DEL CAMBIO L o ún ico co nstante e s el ca mbio / 070 / Como se ha e xpue sto ant erio rmente, fr ut o de l a Evaluaci ón de los Ecosi stemas del Mileni o EE M ( 20 05 ) ha sido posi ble es tablecer que “ e xi st e u na int eracc ión di ná mica ent re las p erso na s y los e cos i stema s, que s e tradu c e, por una pa r te, en que la s cam bia nt es condiciones hu ma na s ac túa n im puls a ndo ca m bios direc ta e indirec tamente en l os ec osistema s y , por la o tra, en q ue los c a mbios en los ec osistema s provoc a n ca mbios en el bi enestar hu ma no” /07 1 / . Conocer aquellos fac tor es que inciden y cambian la e struc tura de los ecosistemas , así como l a repercusi ón que dic hos c ambios tienen sobre el flujo de ecoser vicios resulta fundamental para l a defini ción de cu alqui er ac tuaci ón que t enga por objet o al s istema natu ral , a f in de aseg urar que su i mpac to negativo sea mín imo o no se produzca . En este sentido, l a E EM ( 20 05 ) define los impu l s ores del c ambi o com o “ cualquier f ac t or que alt e re algú n a spec t o del ec osis t ema ” . En este marco c oncep tual , se identi fic an im pul s ores dir ec tos e indi rec tos, que habitualment e operan de forma sinérgica . Como impul sor dir ec to se reconoce a todo fac tor q ue incida d ir ec t ament e sobre los proces os de los ecosistemas , lo que posibi lita su me di ción más o menos e xac t a. En su c aso, e l impu l s or indi rec to / 070/ R ef le x ión at rib uid a a Her á cl ito -Si gl o V a .C . / 07 1 / Eco si ste ma s y bi en es t ar hu ma no: M arc o de Ev al uac ión . Inf or me d el Gr up o de tr ab ajo s ob re el M arc o Con ce ptua l de l a Ev al uac ión d e lo s Eco sis tem as d el Milenio es el c aus ant e de un i mpac to de carác te r indefini do, pudiendo ac tua r sobre uno o varios impul sores direc tos, e st ableciéndos e su gr ado de in fluencia en l a transformación del ecosistema en bas e al ef ec to que pr ovoca s obre los fac t ores de car ácter di rec to. A su vez , en l a evaluación de ámb it o nacional E ME ( 2011), los impul sores direc tos del cambio se definen como “ fa c to re s naturales o ind ucidos por los seres hu ma nos que a ctúa n de ma ne ra ineq uívoca sobre l os pr ocesos biofí sicos de los ecos i st ema s y p or t a n to af ectan a l fl ujo de ser vici os” . Dentro de es te grupo, l a EME ( 2011) iden tifica los c ambi os de us o del suelo; el cambio climáti co; la contami nación de a guas , suelos y atmosfera ; l as esp ecies invas oras ; los cambios en los ciclos biogeoquím icos; así como la s obree xplotación de los c omponentes geótic os y bióticos de los e cosis temas . Por su par te la Evaluación de l os Ecosist emas del Milenio d e An dalucí a, EMA (2012 ), define los impul sore s indi rec tos del cam bio como “ f ac t ores y proc esos sociopolí tic os que ac túa n de u n mod o má s d ifu so a l t erand o los ec osistema s a través de su acc ión sobre u no o má s i mpul sores direc t os de ca m bio” . S e identi fican dentro de este gr upo los fac tores demográficos; económicos; so ciopolític os; científic os y tecnológicos; a sí c omo cultu rale s /072/ . / 072 / EM A (2 01 2), id en tif ic a en c a da g ru po u na s er ie de f ac to re s : De mo gr áf ico s : ta ma ño de l a pob l ac ión , e s tr uc t ur a dem og r áf ic a , pat ron e s de di st rib uc ión , f lujo s mig r ator io s , ten de nc ias p ob l ac ion ale s , e tc . ; Eco nóm ico s : ing re s os , metab olismo e conómico, polític a macroeconómic a , mercado s financieros , f lujo s de c a pit al , e tc . ; S o cio po lít ico s : de mo cr ati za ció n , gl ob al iz ac ión , go be rn an za , g én ero , mo vim ien tos s o cial e s , conf l ic to s inte r nac ion ale s , re gu l ac ion e s , etc . ; C ien cia y T e c no log ía: i nve r sion e s en c ien ci a y tec no lo gía , nu ev as t ec no log ía s , inn ov ac ion e s y c amb ios t ec no lóg ic os , e tc . ; Cul tur al es : creen cias , identidad, ética ecológ ica , patrones de consumo, autocontención , e st ilo d e vid a , etc . 10 8 Subrayamos como apor t ación s ingular de l a evaluación de ámbit o nacio nal , l a inclusión, el reconocimient o del género como fac to r indi rec to del cambio de l os e cosist emas , de sde el pl ant eami ent o de que los trabajos en los hogares y del cuidado de l as per sonas , e specialmente de la s que se encuentran en una sit uación de d ependencia , realizados mayoritari ament e por muje res , tienen impor tantes repercusiones en l a conser vación de los ecosistemas y su biodiversidad, re sultando esen cia les p ara el so steni mien to de la so ciedad ac tua l así como para el sistema socioe conómic o del mundo occidental , que se b eneficia d e ellos sin c ontabi lizarlos como trabajo, ni remunerarlos como tal . Dentro de este marc o de ac tuaci ón defin ido por la Evaluación de los Ecosi stemas del Mileni o, se subraya cómo e stos impu l s ores indi rec tos y di rec tos generan cambios en el funcionami ento de los ecosistemas , pudiendo incid ir en su capacidad para generar se r v icios , af e c tan do al bien es tar humano . En este marco de a nálisis, l as interacci ones sistema humano - sistema na tural se producen a d ife rent es e sc al as e spacia les y temporales , que suelen est ar vinculadas , por lo que resulta nece sario determi nar y carac terizar los niveles y l as e sc ala s de es tudi o si se pret ende que és te sea ef ec tivo. Paradój icamente, l as e sc ala s de los procesos e cológic os y l a de l a t oma de decisiones so ciopolíticas por par te de l as institucio ne s con capacidad de decisió n no suelen coi ncidi r , siendo ést a l a caus a de l a mayorí a de los problemas ambi entales . A sí, como ejemp lo, los resultados de una evaluación de carác ter global carecen de val idez para l a toma de d ecisiones a l a e sc ala loc al a l a que se requiere actuar . Sin olvid ar que, además , l a situ ación a nivel local pue de verse afec tada “ por l a s i nt eracciones ent re facto res eco lógic os, socioeconómicos y po lít ic os que ema na n de l as o t r as e sc a l as ” . L a c aracterización de los pri ncipales impul sore s del cambio en l a E EM, ( cambio del uso del suelo, s obreconsumo de recurs os , cambio climáti co, crecimien to demográfico, et c . ) nos ha permitido reconocerlos t ambi én como pro tagon ista s de la tr ansformación de los sistemas lito rales , objet o de es t e trabajo. A sí, co nfor me al mod elo s oci oecológ ico adopt ado en es ta tes is , recog emos una s er ie de e str ategias bás ic as q ue per m iti rían reconduci r el estado actual del litoral como soci oecosistema , hacia u na rel ación e qui l ibr ada entr e el s istema h umano y l os eco s is tema s natu r ale s . De es ta forma , en bas e a Pr at s , He r rer o et al . (2016 ) , propone mos : + Contr ol de lo s proces os de u rban izac ión y d e ocupac ión del s uelo e n el l itor al . Para lo que resulta imprescindible l a colaboración institucio nal a nivel local y autonómi co, como respons ables de l a ordenación u rbanística y del territ orio. Co nsiderándos e una necesidad es tablecer límites al crecimien to, median te la inclusión en estos instrumentos de medidas como l as “ d e scla sif ica ció n /protecció n d e su elo no ur ba ni zad o, mo rat oria s al crecimient o o model os ur ba nos compa ctos, et c., y d e ad a pt ación int egrad a a la s carac te rí stic a s del medio natura l y rur al en cad a á mbit o regional ” . + Mi tigac ió n y adaptac ión al c am bio c l imáti co, dada la e special af ección de los ecosistemas del litoral a los ef ec tos negativos de es ta e xpresión del Cambio Global . Con sideram os que es ta propuest a se verá favorecida por la re ducción d el metabol ismo social ; el consumo y l a generación de energía procedent e de fuentes renovables ; l a búsque da del cierre de ciclos de mat eria les y re siduos; l a adopción de la pro ximidad como crit erio para la relo calización esp acia l de “ los ciclo s de prod ucci ón , t ra n spor te , consu mo y recu peraci ón ; y la s es tra teg ia s d e a d a ptació n ( r esi lien cia) a la evolu ció n cli má tica ” . 10 9 + Recon ducc ión en el l i toral de l a s obr ee xpl otac ión de l os ecos is temas y su s ser v ic ios hac ia l ími tes sos teni bles , me d iante “ la limit ación de la ex pa n sión ur ba ní stic a , infrae structu ral y tu rí stica ” ; a través de l a adap tación de l a demanda de a gua “a la bi ocap acida d de los sistema s híd ricos; la expa n sión d e la ecoagricult ura ; limita ndo los exc esos de a lgunos tipos d e pes ca y los imp actos ind ucidos en zona s con fuer te trán sit o/ve r tidos ma r íti mo s; etc ” . + Frena r l a ex pans ión d e l as esp eci es inv aso ras , “ el segu nd o facto r má s i mp or tante de pérdid a de biod ive r sidad en el co nte x to me d i ter r á n e o” . + Es tabl ecer u n pl an de med ida q ue per m ita con trol a r y redu ci r los inc endios , cuyo riesgo se va a ver potenciado po r el progresivo increment o de los efec t os del c ambi o climátic o . Imag en II . 31 . E s qu ema c onc eptua l de sd e el an ál isis e co sis témi co de l a org an iza ción j er árqui ca d el si ste ma nat ura l y l a ge st ión in sti tuc iona l mult idim en sion al y jer árq uic a de s us s er vic ios . Monte s et a l . , 1998 116 De sde el e spacio, la T ierra e s percib ida co mo un pl aneta azul . E sta apreciación ti ene su fundamento en el hecho de que el agua de océanos y mares constituye el 70. 8% (36 2 mi llones de km²) del pl aneta (UNEP , 20 0 6 ). A sí, el hábitat t erres tre, super ficie emergida sobre es te medio acu átic o, supone tan sólo el 29 , 2% resta n t e. A su vez , seg ún recoge el in forme UNEP ( 20 0 6 ), e l lit oral / 0 7 7/ com o espacio singular , con una longi tud global to tal de línea costera de más de 1 ,6 millones de kilómetros ( Incluyendo pe queñas isla s ), constituye en torno al 4 % de la e x tensión del planeta aunque, paradój icamente, concent ra más de 1 / 3 de l a pobl ación humana /078 / . / 0 7 7/ C uy a de l imit ac ión n o e s tá co ns e ns uad a per o qu e, d es d e al g un as f ue nte s re con o cid as s e e s ta ble c e com o ” el e sp aci o ha sta d o nd e la m ayo r i nflu en cia con tin enta l s e ha g a nota r , con u n m á xi mo d e 10 0 k m d es d e la lí ne a de co sta o, en s u de fec to, la i so hi ps a (cur va d e n ivel) 5 0 metr os ( lo q ue e s té má s próx im o al m ar). Por el f la nco m a ri n o, la i só b ata d e los 5 0 me tros s ir ve d e or ie ntaci ón p a ra el e sta bleci mi ento d e la fr onter a co n el á m bito oc eá n ico” . EM A , 20 12 . / 078 / De A n dr és , M . “ el e sp a cio. . . con el á mb ito oce á ni co” ; B ar rag á n, J . M . , 2 016 , am pl ían l a h orq uill a d e su pe r f ici e cos ter a de l 4% al 1 5% en ba s e a Co hen an d Sm all , 1998 . III. EL LITORAL COMO SISTEMA SOCIOECOLÓGICO 117 Imag en II . 3 4 . Ap ol lo 1 2 lo ok s ba ck at th e Ear th at th e st ar t of i t s 4 day jo ur ne y to the m oo n . Fe ch a de l a Imag en: 14 / 1 1 / 1969 . ht t ps : / / w w w.fl ic kr .com /p hotos / nasac o mmo ns/30 68668 5 221 /in/ album- 7215 7 650 236003 64 8/ 118 A pe sar de su con figuración física y de ser el hábitat de mi llone s de espe cies , l a c apacidad d e transformación antr opogénica hace que hoy la T ierra sea definida como un p l aneta urbano, aunque l as ciudades y áreas urbanas ocupan menos del 3% de la super f icie del pl aneta . Aún co n su e sc as a pr oporción su per ficial , seg ún recoge F ariñas T ojo ( 2013 ) en los sistemas urbanos se consumen del orden de 2 / 3 de la en ergía mundi al y se emit e 4/5 p ar tes del CO 2 . El ori gen de est a situ ación se encuentra en el he cho de que a par tir de la dé cada de los 50 del p as ado si glo X X , coincidi endo con el i nicio del Antropoceno, el ser humano comi enza a urbanizar de f orma acelerada el pl aneta , así como a co ncentrars e masivamente en los espacios urbano s , en un p roces o que seg ún dat os del B anco Mundi al de 201 8 previsi blemente d ará lugar a que casi 70 de cada 100 p ers onas vivan en ciudades en 2050 . En base a distintas investigaciones , D e A ndr és y B ar ragán (2016 ) es tablecen l a distancia de 1 0 0 km des de el borde costero c omo l a línea divisoria entr e el concep to de c iudad c ostera y ciudad de int erio r . En este primer ámb ito actualmente viven más de 2. 80 0 millones de per sonas ( ce rca de 70 0 millones lo hacen a menos de 1 0 m sobre el nivel del mar ). A su ve z, s egún el info rme de 201 1 “ A Blueprint f or Ocean a nd Coa stal Su stai na bil ity ” , 1 3 de la s 20 meg aciud ades del m undo se loc alizan a lo largo del e spacio co s tero . De e sta forma e stos aut ores afirman “ con cer t eza que ca si e l 50% de tod a s la s ciuda des y a glome raciones d e l mu ndo ma yores de 1 0 0. 0 0 0 ha bit a nt es, y má s de la mit ad de la población urb a na del mu ndo, se encuentran en u n porcent aje de tie rra muy red ucido ( l as á r e as c o s t e r as )” . De l a condici ón natu ral de es t os e spacios Rathe ( 20 1 7) subray a , al igual que en el cas o de la s ciudad es , su h et erogeneid ad territ ori al modificada conti nuament e por la s int eraccio ne s mar -tie rr a a l a que se suman la s ac tuaci ones tr ansfo rmadora s humanas y l a compl ej idad de sus hábi tat s . Añade que los proces os de erosión, de se di mentación, l a dinámi ca cos te ra , los vient os , etc. , rigen est as int eracciones y marcan l a vuln erabilidad d el territ orio lit oral , dentro del qu e se pue den identi ficar patrones mor fogenéti cos concret os en función del predomin io de la pl aya , los acantilado s, hum edales , etc. Subrayamos ademá s el impacto degenerativo que sobre el lit oral ha ten ido la tr ansformación de o rigen an tróp ico, de la que Gar cía (20 14) señal a que su mat eria lización en un “ mo del o de crec im ien to que p odr ía mos deno mina r sin crit erio ha origin ad o ade má s d e u na ur ba ni zación intens a y unos si stema s ur ba nos i nefici ent es, u na serie de i mp actos y per tur baciones qu e af ecta n no sól o a la perc epción que tenemos del pai sa je l it oral si no al sistema lit oral en su conjunt o (h idrol ogía , há bitats y biodiversid ad , pérdid a de suelo , c ont a mina ción, etc .) , poniend o en pel igro e l propio fu ncionam ient o d el s i stema c ost ero . A sí, la imp ermea bilización de los suel os, la f rag mentac ión de los há bit ats, la pérdid a de biodiversid ad , la presión sobre l a cali d ad y ca nt ida d de los recur sos híd ricos, la c ont a mina ci ón y prod ucc ión de resid uos, la di spersión u rb a na , son sólo al gu na s de la s cons ecuenc ia s d e estos procesos” . 119 Imag en II . 35 . Co nce ntr ac ión de l a p ob l ació n hum ana a : ≤5 0 0 m ; > 50 0 m y ≤ 1 . 5 0 0 m; y >15 0 0 m . En 199 4 el 33 . 5% de l a po bl ac ión m und ial vi vía e n ter ritor ios h as t a con 10 0 m de a ltitu d so bre e l niv el de l mar, aunq ue ta n só lo e l 15 . 6% de l a sup er f ici e habi ta da de l a ti er ra ti en e es a s c ara c terí st ic as ( def inibl e s com o sup er f ici es c on inf lue nc ia cos ter a ). Co hen a nd S mal l (199 8) De e sta forma , l a sin gul aridad de estos espacios cos t eros , lugares de transición tie rr a-mar y puer ta marítima de en trada de recur sos y per sona s pr ocedentes de lugares m uy lej anos , junt o con su capacidad para acumular ac tividades humanas l i gadas a los ser vicios que sus ecosistemas ofrecen (indus tria, transpor te, pe sc a, turismo, generación de energía, etc . ), justifican, de sde el punt o de vista del biene star del s er humano, la cre cient e concen tración de pobl ació n en un te rritori o tan limitado. A sí, seg ún recoge el i nfo rme s obre el lit oral de EME ( 2 011), “l as den sid ad es de mográf ic a s ma rcan el con tra ste de u na Espa ña li t oral respec t o a ot ra int erior: 3 73- 41 0 h b/k m² frent e a 60 h b / km ² resp ectiva me nt e” . Paradój icamente, es ta concentración d e pobl ación, us os y ac tividades económica s en el lito ral , aprovechando su riqueza de recurs os , e stá provocando un al armant e dete rioro de su frágil patrimon io natu ral , situaci ón que se hace ex t ensiva al patrimoni o sociocultural local , e sen cia l para conser var l a ident idad y los sab eres prop ios , en detriment o del bi ene star de l a pobl ación. Sir va lo e xpue sto hasta e l moment o para tomar c onciencia de l a impo r t ancia del espacio lit oral como hábi tat humano, mat erializado frecuentement e en forma de trama urbana dispers a sobre el territ orio que, para su e xpansión , habi tualmente se apoya en los sistemas viarios paralelos a l a línea de costa , generando una progresiva conurbación que supera los límit es administr ativo s , alc anz ando un a dimensión territorial . 12 0 De e sta forma , seg ún De A nd rés y B ar r agán (201 6 ) , el sistema urbano en su e xpansión “ col oni za c on algu nos d e su s atributos ( car ret e ra s, pu er t os, ind u stria s ), e l espacio natural cost ero ma ri no” dando así cabida en su gestión a un número crecient e de instituci ones p úblicas , al sumars e a l as que tradiciona lm ent e regul an la s nece sidades urbanas /humanas l as que abordan l a gestión del me di o natural , como es el c aso de los e spacios pro tegidos, l a conser vación de los ecosistemas y su conec tividad; o l as que son resp onsable s de activ idades económicas como el turismo, la ac tividad por tuaria, o l a pes ca en e l lit oral . Sin embargo, hasta mu y recientement e en el sist ema litoral , sistemas natu ral y humano se han abordado de f orma independient e, como si no ex istiera relación entre ambos . A sí, com o re coge Garc ía (201 7) , “ lo natural se d efinía por oposición a lo ocupa do con a senta mient os , infrae structur a s o ser v ic ios” . S e hace por tant o imp res cind ible la coordinaci ón de t odas ell as p ara procurar un t ratamient o y un funcionami ent o int egral , de sde una per spe c tiv a eco sistémica . A par tir de est a nueva realidad se hace nece saria una gestión int egrada de l as áreas costeras , que cont emple a la s ciudad es y aglomeraciones l it orales como lugares centrales de un e spacio mucho más amplio, como manifiestan D e An dr és y Ba r ragán (2016) , no s ólo t erre stre si no también int ermareal y mari no, re sultando idón eo s u trat amiento “ como un s ocio- ecosistema cost e ro de ma yores di men siones espaciales, y cualit ativ a ment e di stinto . [ …] . Por que la ciuda d ya no es u na realidad q ue se pl a nifica y gestiona pa ra sí mis ma . Será mucho má s influyen t e en ese territ orio mi x to ( na tural-rur al-ur ba no -te rrestre-ma ri no ) que le rode a” . A sí, para Me ri no et al . (2015) la ge stión int egrada de l as zonas coste ra s e jemplifica el de safío que supone aseg urar l a sos t enibi lidad de estos sistemas comple jos, c arac teri zados por “ la s i nc er tidu mbres a sociada s a la s int eracc iones ent re las socieda des , su ec onomía , los rec ur sos natu rales y l os f enómenos globales c omo el c a m bio c lim átic o , ad emá s d e por l os confl ictos que s e deriva n de la sup erposici ón d e int ereses sobre recur sos en su mayoría pú bli cos pe ro tam bién privados ” . En este sentido, B arrios (20 12) a ñade l a previsi ble relevant e magnitud de las per turbacione s a la s que los ecosistemas urbanos litorales del Mediterráneo en E spaña van a tener que hacer frent e, por los efec tos del cambio climá tic o, y cómo és tas “ no pued en ser sol vent ados a b a se d e inve r siones en tecno l ogía s y obra s de contención” . 12 1 De sde e sta concepción del lito ral como un sistema c omplejo compuesto por disti nt os subsistemas , B arragán (201 4) sub raya también la singul aridad de l os fenómenos que ac aecen en l as áreas lito rales de sde el p unt o de vista “ f í sic o y natural, social y económico , y t a mbién , juríd ic o y ad m ini strativ o” . Y es que l a compl ej idad de los si stemas so cioecológicos coste ros se ve incrementada, como recogen So lé y A r iza (2017), “ por la exi stenc ia de múlt iples actores e int er eses a r ticulados med ia nt e u na gober na n za frag ment ad a ver ti cal y hori zont alment e por rígid a s rel aciones d e pod er ” . A ñaden estos autor es que , en estos sistemas, s e producen i ncontables proces os multi es cal ares derivados del he cho de l a organización j erárquica de los socioe cosi stemas “ (i n d iv id u o - p o blació n - e sp ecie - há bitat- ecosistema) ” , que cuen tan , además , con p ropiedades emergentes surgidas de l a in teracci ón entre d istin tos subsist emas , en distint os nivel es e sp aciale s . A sí, l a ade cuada g es tión de esta s áreas lito rales y los s ubsist emas que la s con figuran requiere de la consideración de un ma rco concep tual, que bien pudiera ser el e stable cido en la Evaluación de los Ecosi stemas del Mileni o ( 20 05), según el cual “ el ser hu ma no, y su bienestar , o cupa n el cen tro de at ención de los ec osistema s cost ero mari nos” . Por t ant o, co mo pl ant ea B arragán (201 4), se trata de alcanz ar la “sost enibilidad d el b ienestar hu ma no” . Pa ra el lo, “ u na de la s pri mera s tarea s a reali zar co rrespo nde al a ná lisi s de los probl ema s rel acionad os c on el bienest ar h um a no en este á m bit o geog ráf ic o” . Imag en II . 3 6 . Pa s are l a so bre l a s Du na s de A r tol a . M arb el l a . Imag en de l a autora 12 2 BI ENES T A R HUMA NO Y ECO SERVIC IOS L ITOR A LE S Considerando el marc o concep tua l de l a EE M ( 20 05 ), e stimamos que la “sost eni bi lidad req uiere de la ac ept ación de los límit es biofí sicos de los ecos i stema s” . E s ta premisa se ha de tener en cuenta al aborda r el análisis de las incidencias de cualqu ier ac tuaci ón humana en el lit oral . En línea con este planteam ient o, el concep to d e bienes tar humano propu es to por la EME ( 2011) plantea u na “ vid a buena dentro de los l ím i tes bi of ísicos de los ec osistema s” . A ñadiendo que e sta vida buena “ d epende d el estado d e c on ser vaci ón d e la c a pacida d de su mi ni strar ser v ic ios de los ec osistema s y su biod iver sid ad ” . Compar tiendo e ste planteam ient o, es ti mamos es encial asumi r que los sere s humano somos biodiversidad “ y depe ndemos d e la b iod ive r sidad no h u ma na” para nu estra sub sisten cia . A sí, conocer el e cosist ema litoral , su es truc tura y funcionami ent o, identi ficar l as presiones que gener an usos , infraes truc turas y ac tividades de origen hu mano sobre e ste frágil t errito rio, su patrimon io natu ral , así como sobre l a cul tura y l a identi dad loc al , resulta fundamental para cumplir con la s prem isa s de sos ten ibi lidad del bienest ar humano. Para hacer efectivo e ste planteami ent o es n eces ario co nocer los vínculos sist ema natural -si stema humano del espacio litoral , de cuya s int eraccio ne s surge el tratami ent o de su matriz ecológica y del sistema social que ésta su stenta como un socioecosistema comple jo y ada ptativ o. Su tr atami ent o como tal permite, como e xpon e Garc ía (201 7) , comp render que los ecosistemas costeros e xperimentan per turbacione s, p eriodos de inest abi lidad y es tabilidad, orden y caos , etc ., lo que posibilita su transformación y aut oorganización, ha sta alc anzar una c onfiguración de resiliencia frent e a es tos p roces os . De e sta manera , los e cosist emas l it orales evolucionan no sólo en su forma, sino también en su mat eria lidad, org ani zación, comple j idad, etc. A su ve z , seg ún la autora, el entendim ient o del litoral c omo un sist ema construido a par tir de u n entramado de rel aciones cult urales per mit e “ reconoc er l a constr ucc ión social del pai s aje c omo med io di ná mico de ad a pt ación” . De sde l a per spec tiva s ocioecológica , conocer el es tado de s alud del sistema bi ofí sico lit oral resulta una tarea esen cia l , pue sto que los ser vicios que generan sus ecosistemas proveen de bienest ar a los sere s humanos . A es ta ne cesidad se suma el hech o de la relevancia de la s alud física y mental de sus habitantes , dado que l as zonas costeras son l as más p oblada s del planet a. Se gún l a EMA (2012 ), la s zo nas costeras cumplen una función social beneficios a y de enorme tra scendencia para el bienes tar humano, en el eje rcicio de su papel “ como área s de recr eo y de scan so, de bell eza estéti ca (pi n tura , f ot ograf ía), como lugar pa ra la c alma espir it ual y psico lógica, pa ra el oc io en tiempo vacacional de la poblaci ón , et c” . A su vez y re spec to a los beneficios que genera en l a salud humana l a pro ximi dad a es t os e spacios lito rales , l as inves ti gacione s de White et a l . (2013 ) ponen de relieve que vivir a menos de 5 km del mar genera una percepción de me jor salud en general y un menor e strés mental y , derivado de ello, de mejor salud física y mental que los mani fest ados por l as per sonas que viven a má s de 5 km del borde l it oral . 12 3 Se gún los autor es , e st as percepciones s on si mi l ares a l as que pro voca l a e xistencia de espacios verdes de proxim idad, conside rando que los efec tos beneficiosos de los do s tipos de ent orno pue den ser , además , acumul ativos. Conclu yen que l a ex posición a amb ient es costeros puede ay udar a r educir el es trés , promover l a ac tividad fís ica (facilitada por el có modo acceso a un e spacio abi er to ) y fomentar i nte racciones s ociales positivas . T o dos es tos fac t ores se han as ociado con resul tados positivos para l a salud y con compor tamient os saludables m ás probables entre la s pers onas que viven cerca de l a costa , dada l as opor tunidades que est a les brinda . Por tant o, curiosamente, la proximid ad a la cos ta genera en sí misma bi ene star entre sus habitant es . De e sta forma y referidos a los ámbit os litorales del Me di terráneo, Goul a (200 9 ) , subr aya que “no só lo vivir c erc a del mar está consid erado como u n valo r im por ta nt e , sino que la playa mis ma se ha conve r tido en u no de los espacios públic os má s a prec iad os don de emergen nu evos códig os social es, y d if er ent es cul tura s son ca paces d e di sfrutar librement e d e este lugar si ngular ” . Para terminar planteá ndos e “ ¿Cómo pod emos poner en cont e x to est a s realida de s c om pl e ja s y diver sa s, q ue se ha n conve r tido en nu estros pai sa jes de ocio co tidia no , cua nd o t od avía está n estru ctura dos d esd e u n pu nt o d e v i sta eco n óm i co ? ” . Con es a inqui etud, re co gemos los datos aport ados por distin tos investigadores que pret enden visib ilizar los beneficios que los sistemas coster os ofrecen al ser humano. Re cogemos también l a cua nti fic ación económi ca de e so s ser vicios que, al no t ener “ precio ” , no s on consi derados como tale s en nuestr a socie dad c apital ist a occid ental . En est a di rección, S olé y A r iz a (201 7) justif ican “ l a s múltipl es ac tividad es hu ma na s loc ali zada s en el l i to ral como la pesca, acuicul tura , agr icul tur a, silvicul tura , prod ucc ión de e nergía, turi smo, et c.” c omo el re sul tado de los variados ecos er vicios generados en e ste espacio, fr uto d e l a in teracció n / cop roducción entre si stema natu ral y sistema huma no. Sin embargo, también ponen evidencian cómo la s relacione s de poder que se e stable cen entre grupo e individuos en los e spacios coster os afec tan a es tos p roces os de copr oducción, limitando l as posibilidades de acceso a los s er v icios ecosistém icos , e in fluyen do i nclus o en l a forma en que defin imos y apreciamos el valor de estos ser vicios , pot enciando los que o frecen mayores réditos económic os . A sí, los territ orios tu rístico lit orales constituyen una evidencia clara , dado que en es t os e spacios los ser vicios recreaciona les que ofrecen los ecosistemas arenoso s (pl ayas y dunas ) son más v alorados que los ser vicios de regul ación. Como una prueba de ello, l a habitua l limpie za me cáni ca d e l as p l aya s “ dest ruyen l os arriba z ones, au nqu e éstos funciona n como e lemen tos de pro t ecc ión cost era ” , ofreciendo como con trapar tida un espacio libre de v egetación y otr os elementos que ent orpe zcan su uso como esp acio de ocio . 12 4 Entr e l as funcione s poco conocidas de playa s y dunas , B arbi er et al . (20 1 1 ) señal an que “ favor ecen l a esta bi lización d e l os sed imentos y l a ret enc ión de su e los para la estruc tura rad icular de la v egetación, cont rol a ndo la ero sión cost e ra” y prot egiendo l as ac tividades recreativas , l as ins tal aciones turísticas y propiedades privadas en l as pl ayas , a sí c omo pres er vando l a acuicul tura y agricult ura y los hábitat s de vida s il vestre. A su ve z , la s dunas permiten la acumul ación de a gua dulce para alimentar los acuí feros en beneficio de la pobl ación costera, s er vir de hábitat de det erminadas espe cies marinas , cru stáceo s y aves , así como sopor te de vegetación que, a su vez , capturan C O 2 . Imag en II . 37 . Valor ac ión e con ómi ca d e los b ien e s y se r v icio s de l os e co sis tema s . B ar bier e t al . (20 1 1). Fig ura a dapt ada d e NRC (2 0 05: F ig. 4 - 1) A es tas consideraciones B arbier et al . ( 2011) añaden que, a fin de visib ilizar la amplia gama de s er vicios ofrecidos por los ecosistemas costeros y mari nos , al guno s es enciales para l a salud el bienes tar humano y la per vivencia de su hábitat, como “m a te r i a s prim a s, prot ec ci ón cost era, cont rol de la e rosión, captaci ón y pur ific ación de a gu a, m a nt e nimiento de la vida sil vestr e, c a pt ura de car bono y tur i smo / 07 9/ , ed u ca ció n e i nve s tig a ció n” , s u anál isis individual izado permitiría determina r su cont ribución en f orma de bienes de consumo dir ec to “ ( mate ria s pri ma s y a liment os, e t c . ) ”, de v alor es de consumo direc t o “ no c on su mible ( turi s mo , recr ea ció n , ed uca ció n e i nves tig a ció n , e ntre otro s ) ” y aquello de u s o in dir e c to “(p rotecció n cos tera , contr ol d e la ero sió n , ca pta ció n y pur ific ación de a gu a, m a nt e nimiento de especies benefici osa s y captura de car bo no , et c. )” . Con est a per spec tiva , también el in forme “ A Bluepri nt f o r Ocea n a nd C oa s t al Su stai na bil ity (2011 )” re salta el papel cl ave des empeñado por los océanos en l a regul ación atmosférica y climáti ca , mientras que l as áreas costeras brindan p rot ección cont ra l as inundaciones , así como para el control d e l a erosió n en los ámbit os de menor co ta re spec to al n ivel del mar , f uncionando además como sumider os para l a el im inaci ón de des echos y nutrient es , re sul tado de l a ac tividad humana. / 0 7 9/ De nt ro de l os s er vi cio s re c reat iv os s ubr ay an “ pa se ar e n bo te, pe sca r , na d ar , bu cea r , ca mi n ar , ca mi n a r por la p lay a y tom a r el sol s on a lg u na s d e la s nu m ero sa s op or tu ni d ad e s recr ea tiva s y es cén ica s qu e ofr ece el a cces o a la s pla ya s y l a s d u na s .” 12 5 Como ejem plo de l a impo r t ancia d e es ta l abor , seg ún da tos del mencionado in forme ac tualment e “ el 5 7% d el c ar bono atmosf érico sec uestrad o por orga ni smos vivos es ca p turad o por orga ni smos ma ri nos, y ent re e l 50 y el 71 % co rrespo nde a los denomi nad os bosqu es a z ul es, prad era s ma ri na s, q ue cubren menos del 0. 5 % del f ondo d e l ma r ” . P aradój icamente, estos beneficios se ven mer mados por los impac tos que l os e cosist emas e xperimentan as ociados al cambio climá tic o. A sí, t ant o en el ca so de los sistemas de play as y dunas como de l as praderas marinas , l a amenaz a que actualmente supone el cambio climáti co ju nt o con la tra sformación de estos hábitats con fines antropogén icos, de valúan y ponen en riesgo los ecos er vicios pres tados . En es te senti do, S olé y A r iza , (2017) subrayan que t eniendo en cuenta los ef ec tos futuros del cambio climáti co en la s zo nas costeras , “ l a ad a pt a bil ida d y c ooperación son tam bi én esenc ial es” . Dentro del ent orno singular que con figura el mar Me dit erráne o, el cual rep res enta tan sólo el 0 , 3 % del volumen y el 0, 8% de l a super ficie t otal de los océanos del mundo, dando orilla a tres conti nentes (E uro pa , África y A sia ), el B lue Pl an /0 80/ emitió en 201 0 /081 / un pri mer inf orme en el que se analiz a la rel ación /080 / Un o de l os C ent ro s de A c ti vid ad R eg ion al de l Pl an de A cci ón de l Me di ter rá ne o li ga do s al pr oce s o de a pl ic ac ión d el C onv eni o de B ar cel ona , p ar a l a ad op ció n de un e nfo qu e ec osi st émi co en l a r eg ión m e dite rr án ea . S e gú n dato s de l Pl a n /081 / En e s te es tu dio , el v al or e con ómi co de l os b en ef ic ios r en did os p or lo s e cos is tem as s e e val uó c omo u na p ar te m ás o m en o s imp or t an te de l va lor a ña dido g en er ad o por d iv er s as a c ti vi dad e s ec on ómi ca s , o co mo u n e qui va le nte a g as to s ev it ado s , o in cl us o co mo v al or de r efer en cia f re nte a lo s be ne fi cio s col e c ti vos . Fue nte: B l ue P l an P ap er s 8 . O NU: A n aï Ma ngo s , J ean - Pa s c al B a s sin o, D idie r S au za de . T he e con om ic v al ue of su s ta inab le b en ef it s re nd ere d by t he m e dite rr an ean m ar ine e co s y st em s . me di o natu ral-e conom ía, aplic ando un valo r monetario a los ecos er v ici os costeros de es t e ent orno me dit erráne o. Con es tos crit erios de partida y como resultado de una evaluación conser vadora, el v alor económic o de es os ser vicios, en b ase a dat os de 20 05, arroja ría u n monto t o tal de 26.1 28 mi llones de euros anuales . E sta c anti dad se de sglos a en: 5 27 m illones de € en cont rol de la erosión, f unción desempeñada por l as prader as de Posidoni a; alrede dor de 2. 219 millones de € en se cues tro de C O 2 por el mar ; 2.70 3 mi llones de € por asimilación de residuos; 17 . 8 0 8 millones de € en hábitats marinos de dicados a fine s recreativos vinculados al turismo. Imag en II . 3 8 . B en efi cio s ren did os p or lo s eco sis tem as m e diter rá ne os a l os paí se s r iber eñ os . B l ue Pl a n (2010) 12 6 IM PUL SORE S DEL CAMBIO Analiz ado el funcionamien to de los si stemas l it orales y marinos y reconocida la impor t ancia de sus ser v icios para el bienest ar y la super vivencia de la s comun idades humanas que progresivamente han ocupado este territ orio, transformándolo drás ticamente pa ra conver tirlos en su hábitat, resulta per t inente considerar q ue “ la s ac tivida des h u ma na s, a sí c omo los ef ectos del cam bio c limático , l os d esa st res naturales y los f enómenos de d i ná mica l it oral, tal es como la e rosión y la ac reción, pued en t ener u n enorme i mp ac t o en el des arrol lo y e l crec im ien to económico de la s c osta s, a sí como en los ec osi st ema s c oste ros y ma ri nos, pud iendo d esem bo car en el det erioro de la si tuación medio a mbiental, l a pérdid a de biod ive r sida d y la degrad ación de los ser vicios de los ec osi st ema s” , tal y como se e xpone en l a Propues ta de Direc tiva Eur opea para e st ablecer un marc o para l a ordenaci ón del e spacio ma rítimo y la ge stión int egr ada de las costa s , C OM (2013 ) 133 final . De forma que, para e vitar que este es cenari o de deg radación se haga realidad y sea irrever si ble, re sul t a pri oritario a la hora de defini r es trat egias para l a ge stión i ntegrada de l as cost as y l a ordenaci ón marina c entrar l a at ención sobre la s di ferent e s presiones de scrita s, conocer los f actores que inciden y cambian l a estr uc tura de los ecosistemas , pues t o que l a conser v ación de unos sistemas lito rale s y marinos sanos que pres er ven su int egridad e coló gic a y con ella l a c apacidad para o fre cer múlti ples s er v ici os , contem pl ados en l a previsió n de ac tuacio ne s en es tos espacios , “ pueden g enerar im por ta nt es beneficios en lo que atañe a la produ c ción de ali ment os, la s ac ti vid ad es d e turi smo y ocio, l a miti g ación y ad a pt ación al ca mbio cl imático , el c ont rol de la di ná mica li to ral y la prevenc ión de catá stro fes” . En est a di rección, como y a se indic ó anteri ormente, l a Evaluació n de los Ecosi stemas del Milenio E EM ( 20 05 ) ha identi fic ado lo que denomi na impul s ores del cambio, defini éndolos como aquellos fac tores que al teran “ algú n a spec t o d e l ecosistema” . Dif erenciando entre aqu ellos que gener an un i mpac to d irec to o indi rec to sobre los proceso s y el normal funcionamient o de los ecosistemas . S eñalando que , habi tualmente, impul sores indi rec tos y di rec tos suelen operar de forma sinérgica . A sí, siguiendo es tas p autas , se gún recoge el in forme EMA (20 1 2 ) la g ran transformación territ orial a ndaluz “ ha venido determi nad a princip alment e por dos procesos qu e ha n ac tuad o de forma sinérgica : la ar tificialización del suel o , ta nt o por se ll ad o como por int en sificaci ón a gropecua ria , y el aba n dono r ural, q ue im pl ica ad emá s u na pérd ida i mpor ta nt e de los u sos trad ici ona l es de g estión que h a n da do se nt ido d e per tenenc ia e identida d a la poblaci ón a nd alu za de sd e hace sigl os” . En el cas o del esp acio lit oral , son su s múlt iples singularidades como t erritorio, así c omo l a riquez a y diversidad de sus ecosistemas y ser vicios, los que han atraído a numer os as ac tividades humanas , también sin g ulares , gener ando una i ntensa compet encia entre ella s . Resulta por tanto una c onse cuencia lógica de e ste es cena rio l a concen tración de pobl ación en el espacio costero, generándose a sí una sociedad litoralizada que, paradój icamente, e stá ac abando con la matriz ecológica que le da sopor te y la mantiene con vida. 12 7 En este sentido, los in forme a nivel nacional y andaluz sobre el litoral llevados a cab o dentr o del programa de l a Evaluaci ón de los Ecosi stemas del Milenio, sacan a l a luz los efec tos de l as ac tuaci one s de ori gen humano sobre es te frágil y p resionado ámbit o. A s í, como primer da to, est a inv e stigación ha permitido con firmar que, a nivel nacional , el 62% (13 de 21) de los ser v icios de los ecosistemas litorales analizados s e es tán degr adando o es tán siendo usado s de manera insos t enible, dat os que empeoran en el ca so del l it oral andaluz donde es t e porcentaje se eleva hast a el 77% ( 17 d e 22) . Por tant o, como recogen Chica et al . (20 1 1 ), l as e valuaciones ponen de mani fie sto que la conti nuidad del flujo de estos ser vicios ( como es el c as o del “ a ba st ecimient o por ex tracc ión y rec ol ecc ión , cul turales c omo el pa is aje, a sí c omo la mayor par t e de los de regulación” ) dep ende del buen es tado de conser vación y de l a in tegridad del ecosistema que los pro porciona. E st a circu ns tancia es e specialmente mani fie sta en el c as o de los ser vicios de regulación “ hídr ic a , mor fosedi ment ar ia, d e la s pe r turbaci ones na tural es y c ont ro l b io l ógic o” , ju nto c on los de aba stecimiento “ como la pesca ex tractiva, o el mar i squeo” , los más afec tados por l a presión (impul sore s ) de origen humano. A su vez , l a evaluación re f le ja l a mej ora de los s er vicios culturales , entre los que se encuent ran l as ac tividade s recreativas y de ocio, vinculadas al turismo, así como los ser vicios de abastecimien to tecnificados , entre los que se encuentran l a acui cultura, o los cult ivos en agricultura i ntensiva . Es ta mejorí a se alc anza a ba se de forzar al ecosistema, a f in de i ncrementar el f luj o de ser vicios. Frut o de e ste aná lisis , coi ncidimos con Ch ica et al . (2012) en cuan to a que, en general , t ant o a nivel nacio nal como andaluz “ los ser vicios de los ec osistema s lit orales que d ependen d el buen estad o de con ser vación d e su ec osis t ema s alen ba sta nt e peor pa rad os que aq uel lo s qu e fuerza n el ec osistema pa ra la ob tenc ión de de t e rminado s s e r vic i os ” , por lo que es posible co ncluir que el é xit o de los últi mo s se sus t enta s obre la devaluación de los prim ero s . Analiz ado el es tado de los ser vicios de los ecosistemas lit orale s, conocer aquellos fac to res que los pre sio nan , devaluándolos , constituye el punt o de par tida para poder e stable cer estrategias para su regeneración . En este sentido, la s inv e stigaciones dentro del programa de l a Evaluaci ón de los Ecosi stemas del Milenio han facilitado l a ident ificación de los principales impul sores del cambio del lito ral . A sí, e xiste un c onsen so nacional y anda luz respe c to a la identid ad de e stos impu l sores . Imag en II . 39. Impac to y te nd enc ia de lo s imp ul sore s dir ec to s de l ca mbio , s eg ún tip o ope rat ivo d e ec osi stem a li tora l en A nd alu cía . Chi ca e t al . (2 01 1) 12 8 Se gún e sta s evaluaciones , recogemos los principales impul sore s di rec tos del C ambio G lobal en el litoral , des critos y or denados como si g ue, en función de su impor tancia, por B arragán y B orja (2 0 1 1) : + L a tr ans for mació n de los u sos de l sue lo , ma teri alizada en el litoral medit err áneo fun damentalmente en f orma de urbanizaciones e x tensivas , en el incremento de las super f icies de cul tivos , así como de l as in fr aes truc turas y equipamient os ligados a l as urb ani zacione s . E stos fac t ores s on los respons ables de l a progresiv a e int ens a ar ti ficialización del borde costero, haciendo de sapare cer humedale s , cordones dunares , super ficies agrícol as tradicionales , et c . + L a deg radac ión de l os se r vic ios de abas teci mie nto por l a so bree x plotac ión y e l us o de técn ic as inade cuadas . S e subray a l a ex plotació n de los s er vicios de los e cosist emas acuáticos, espe cialmente la c ap tación de gr andes volúmene s de agua dulce generadora de un i mpac to que au menta de forma mu y rápida e i ntensa . + L a conta minac ión d ifu sa q ue deg r ada l as aguas d el l itor al , fr u to de l a activ idad a gr íc ol a y de los ver tidos de residuos urbanos e industriales sin depurar , a lo s que se suma l a con taminación prov enient e del int ens o tráfico ma rítimo en el cas o del litoral medit erráneo. + L a introducción de especi es invasoras , f ruto fundamentalmente del transpor te maríti mo, dado que és tas habitualment e s e suelen despl az ar den tro del agua de l astre de los barcos . + El c ambio c l imático , constitu ido en una amenaza real para los ecosistemas del litoral , alentado por la e x trema transformación / ar tifici alización del territ orio, el increment o previsi ble de l a aridez del clima así como y , muy e spe cia l ment e, p or el i mpac to de l a subid a del nivel del mar , a resultas de l a influencia del calentamient o atmosférico. Fina l mente, el modelo de des arrollo económico adop tado en el litoral medit err áneo, ba sado en el consumo indiscriminado d e suelo como fó r mula de cre cim ient o, a sí c omo l a concentració n demogr á f ica que l a di námica ac tividad del litoral p ropici a , han sido de finidos por es tos aut ores como los impul sores indirec tos del cambio más relevantes de es tos ecosistemas, con influencia di rec t a sobre l a transformación de los usos del suelo, principal impul sor directo del cambio. L a concentración de i nfrae struc turas y equipamien tos constituye o tro de los impul sores indirec tos más relevantes . T odos s on, a su ve z , respons ables del fenómeno cono cido com o l itoral izac ión . Sin embargo, el anális is de es tos i mpul sores nos per mit e afirmar que no todos han i nfluido de la misma manera y con l a misma int ensidad en la ac tual devaluación d e los e cosist ema s lit orale s . A simismo, también exis t e l a cer teza re spec to a la tendencia generalizada del incremento, de f orma r ápid a o muy r ápid a , de sus impac t os . Ent endemos que el diagnós tic o de los principales problemas presentes en el sistema lito ral , r e sultado de la acción transformadora de e stos impu l sores , posibi lit ará la definición de los obje tivos de int er v ención más ade cuados para paliarlos . E sta t area tambi én ha sido abordad a dentro del pro g rama EE M , e xistiendo un co ns enso en cuanto a l os problemas y ac tuaciones posibles a nivel nacional y anda luz . Concretamente se subraya /0 82/ : /0 82 / Pr in cip al es p rob le ma s a lo s qu e se e nf ren ta n lo s ec osi ste ma s l itor al e s y co ste ro s e xpr e s ado s a l a l uz d e l a Eva lu aci ón de Ec os is tem as d el Mi len io pa ra A n dal uc ía . Con ten ido s e x t raí do s de EM A 2 01 2. L i tor al y EME 2 01 1 . L itor al 12 9 + Homogeneización del paisaje , debido al desarrollo e xcesivo de det er mi nados us os y ac tividades ( como la s urbanizacio ne s turístic o -residenciales , l a agricultu ra intensiva, etc . ). “Fr e n a r los pr ocesos d e ur ba nización” gener alizada y limitar las ac tividades e co nómica s int ensivas en e l lito ral , cons tituye el obj etivo operativo más adecuado para hacer frente a d icha homogen eización . + Alteración de los procesos nat ur ales , debido al i ncremento de la ar tifici alización por el des arrollo de infraes truc turas , públic as como puer tos, e spig one s , pas eos marítimos , etc. “Reflex ion a r sobre el empl a z a mient o y d is eño” de estas in fraest ructuras de forma previa a su desar rollo, constituye el ob jetivo operativo defini do para hacer frente a la transformación de dichos proce s o s natur ale s . + Contaminación de l as a guas l itorales , debido al vert ido de residuos i nsuficientement e depurados de distinta índole y de procedencia urbana, agr ari a , industrial , tráfico ma rítimo, etc . “Me jorar la c alida d de la s a gua s” , constituye el obj etivo operativo adecuado para frenar dicha c ontaminac ión. + Pér did a de cal i dad y ca ntidad d e los ecos er vi cios r el ac ionados con los e cosi stemas d e río s y ri bera s , por el inces ant e aument o de l a demanda de ori gen agrícola y urbano -turístic o. “L a racionali zación de los c on su mos de a gua s c ontinent ales y la redu c ción del c recimient o de la de ma nd a” , son identif icada s como los obj etivos operativos para paliar l a devaluación de esto s ecos ist em as . + A gota miento de l os se r vic ios de abas teci mie nto de los ecos is temas mar i nos por s obreex plotació n de sus s er v ici os , el uso de técnic as inap ropiad as , etc . Se propone como obj etivo el “ a prov echa mient o sostenibl e d e l os ser vic ios de a b a stec im ien to m a r i n o ”. + Deg rad ación d e hábit at s natural es y pér di da de bi odi ver si dad , debido a la urbanización in tens a, l a agricultu ra intensiva, especi es i nvasoras, r esid uos, em pleo d e i n fraestructu ras inadecuadas , et c . “La con ser va ci ón d e há bit ats y la recuperación de la biodiversid ad ta nt o t errestre c omo ma ri na” , constitu yen los objet ivos operativos idóneo s frent e a e sta situación d e pérdida i rreparable de hábitats y biodiver sid ad as ociada . + Pérdida de posib il idad futura de desar rollo económico, por el funcionamient o de un modelo de des arrollo económico insos t enible que da p ie a l a des aparici ón de ecosistemas y sus ser vicios. S e pl ant ea el objetivo d e l a “ protecci ón y con ser va ció n d e e cosi stema s y ser v icio s” par a a se g urar e l des arrollo económico futuro del lit oral . + Pér did a de patr imon io pú bl ico natur al y cul tur al , debido al modelo de de sarrollo s ocial i ns ostenibl e, con l a degr adació n de un patri monio público i mpres cindi ble para el bienes tar human o. “La ad mini stración sostenibl e de e st e patri monio pú blico litora l ” , constituye el ob jetivo operativo más razonable para rever tir est a situ ación. + T ran sfer enc ia de cos tes entr e ac tiv idad es y us uar ios , debido al funcionami ento de modelos de des arrollos inj us tos, que privatizan los beneficios y ex t ernalizan los problemas y consecuen cias de la deg radación del si stema natural del litoral sobre la Administraciones Públic as . S e pl ant ea como obj etivo “ la promoci ón eq uit ativa de cost es y beneficios ent re la s ac ti vid ad es económica s de sa rrol lada s en e l li to ral y los u sua r ios de su s ser vicios” . 13 0 L a problemáti c a ident ificada junt o a los fac tores que l a han prov oc ado ponen de manifiesto, seg ún recogen Barr agán et al . (201 0 ), que l as “ ac ti vi d a d es eco nó mi ca s q ue ha n facilita d o nuestro cre cimient o en el pa s ad o , so n las m is ma s q ue genera n, en el p resente , u na crisi s d e l os ecosistema s li toral es y su s ser vic ios: de sar rol l o turí stico , pesca ex trac tiv a , agr icul tura intensiva , ind u stria por tu aria , tra n spor te marítimo, et c.” . Como des tac an Barr agán y Chica ( 201 3 ), el proceso de litoralización experimentado por nue stro país desde m ediados del pas ado siglo, mat erializado en fo r ma de asentamientos urbanos e x tensivos , equipami entos e in frae struc tura s, áreas industriales , agricultu ra intensiva, etc ., ha producido una pro funda ar tificialización, degr adació n , así como una alarmante situ ación de vulner abi lidad entre los ecosistemas costeros más valios os ( de semb ocadura de ríos , e stuarios, b ahí as , hume dales , etc.), cuyos ser vici os s on básicos para el bienes tar humano pero también para su es truc tura económica y produc tiva . Sin embargo, c omo manifiest a l a EMA (20 1 2 ), en es ta profunda transformación del lit oral se han de scuidado aspec tos es enciales para el bienes tar humano como aseg urar una vivienda para l a pobl ación resident e, dado que los precios des orbitados de la s mismas lo imposi bilita , a pes ar de la impor t ant e dimensi ón del parque de viviendas libres e xistent e s . A su vez , el sumini stro de e coser v icios de abastecimien to básico, como la disponib ilidad de agua o energía, corre el riesgo de ser insuficient e durant e los me se s es tivales , dada l a import ant e concen tración de pobl ación est aciona l en e se periodo. El mismo camino llevan el patrimon io natu ral e históric o del litoral , dado que t radicionalmente el pr oce so de transformación de es te á mbit o s e ha llevado c abo sin u na per spec tiva integral del impacto que genera sobre e ste t erritori o y sus atribut os sin g ulares . L o que supone una pérdi da del patrimoni o común que no e s reparable. En la misma línea , l a ident idad local s e resient e ant e l a concen tración de un a pobl ación f oránea en un espacio en el que residen de forma tempo ral , s in inv olucrar se afec tivamente con él , ni crear lazos con la pobl ación autóctona. En nuestr a in ve stigación c oincidi mos con l a apreciaci ón de es tos aut ores en cuant o a que en el lito ral s e ha instaurado una espe cia de ci clo auto fágico, seg ún el cua l “ el propio éxi to de la s a ctivida de s hu ma na s , que d epend en de los ser vicios que proporc iona n u nos ecosistema s qu e goz a n d e buena sa lud, t er mina n p or c ond ucir a ést os a u n estad o de d egrad ación qu e pone en peligro buena pa r te del b ienestar alcan z ad o” /0 83/ . /0 83/ “ De s d e med i a do s d el pa sa do s iglo X X , el nu ev o si ste ma d e d e sa r rollo ba sa d o en la a c tiv id a d tu r í sti ca , (del q ue re su lta la i n sta u ra ció n d e u n pro ce so d e litor al i za ció n es pe cia lm ente e n el litora l me d iter rá n eo), se v io be nef i cia d o de lo s mú ltip les s er vici os ofr eci do s po r su s e cosi s tem a s co ster os y ma r i nos , i ncr em enta n d o el bie ne sta r d e su p o blaci ón h u m a na . For za d os los e cosi s tem a s p a ra a u m enta r la pr od u cció n d e ser vi cio s, s e lleg a a u na pro fu n d a tra sfor ma ció n , ex p olio y d eg ra d a ció n d e d ich os eco ser vi cio s, e n tod o s los ca sos g ra tu itos , lleva ndo a la d e gr ad a ció n d el ca p ital n atu r al , qu e pie rd e su i nteg r id a d ecoló g ica y su r es ilie nci a , red u cié nd o se d r á s tica m ente su ca pa cid a d de g en era r ser vicios . EM A (201 2)” 13 1 “En l os 3 se ha prod ucido u n signif ic ativo au ment o en la s úl tima s décad a s : e l con sumo d e energía el éctrica se ha mult iplic ad o por 3, e l con sumo d e cement o por 3, 6 y la p rod ucci ón d e residu os ur ba nos por 2,7 , con secuencia evident e d e l mod el o ec onó mico do min a nt e en estos a ños” . Ante est as circunstancias , defini r los límites admisi bles re spec to a l a in tensidad de c onsumo de los e coser vici os , a par tir de es t e momento, c ons tituye u na me dida esencial en el proces o para alcanz ar u n mo delo socioe conómi co más s osteni ble. A sí, l a s estr at egias de ges tión del capital na tural del litoral para su regeneración deben centrars e, seg ún pl ant ea l a EMA (2 01 2) , “ en el ma nt enimiento de los se r vic ios de reg ulaci ón mor f osed ime nt ar ia, liga dos al contro l de los int en sos procesos de erosión que tienen luga r en muchos sectores de la s cost a s a nd alu za s, a sí como de los ser vicios de regulación vi ncul ad os a la f er ti li zac ión d e los e cosistema s ma ri nos, a través de los hu med ales l it orales a sociad os a los estuarios” . Por otra par te debe a cometer “ e l ma nt eni mient o de los ser vicios a ba stecimient o (p esca) y de con ser vación de la biod ive r sida d ” , cr ucial pa ra sustentar l a capacidad de funcionamien to de los ecosistemas y , en conse cuencia, para s ostener el sumini stro de e coser v icios, es enciales para el biene star de l a pobl ación. Ent endemos que l as conclusione s de este análisis resultan per tinent e s para cualqu ier so cioecosistema del lit oral me di terráne o y además de to tal ment e concord ante c on l a idea e xpues ta en l a intr oducción de est a tesis respe cto al riesgo de l a C SO de morir de éx it o. Re qui riéndose , para evitar e ste fin, de es trat egias para l a re cuperación/regeneración del capital na tural de es te litoral , para as egur ar la pres er vación del bienes tar y l a s alud h umana . Fina l mente, co mpar timos y subrayamos l a afirmaciones recogidas en el in forme para el l it oral , dentro del pro g rama EMA (2012 ), en cuant o a que no ha sido el i ncremento del bienest ar humano lo que ha estado deg radando los ser vicios de los ecosistemas en A ndalucí a , sino el modelo de crecimien to económico que se impuso en es ta región a par tir de década de los ochenta del p as ado si glo X X , que nos ha l levado a superar los límit e s natu rale s de la reg ión, su biocapacidad, ab ocándono s a demandar ecoser vici os provenien tes de otros ámbi tos territ orial e s lej anos , tanto naci onales como int ernacionales . Imag en II . 4 0 . Cic lo au tofág ico de l mo de lo de d es ar ro ll o del l itor al e sp año l . EME . C apí tulo 1 3 Por ello y tratándose l a tierr a de un planeta con una biocapacidad finita, el m odelo de crecimient o económico ado ptado constituye el fac tor esencial que imposi bilita l a sos ten ibilidad socioeconómica de An dalucí a . Seg ún recoge el in forme de l a EMA (2012 ), “ se ha n a nali zado los há bit os de con su mo de su po bl ación uti li zand o tres pa rá metro s bá si cos: consu mo d e energía e léctrica; d e cement o y prod ucc ión d e resid uos ur ba nos ” . 13 2 Imag en II . 41 . Urb aniz ac ion e s y ca mpo s de G olf d es d e l a N - 3 4 0 . Mar be ll a . Imagen de l a aut ora L A G E ST IÓN I NT EGR A DA DE L AS Á RE A S L ITOR A LE S B ASAD A EN LOS E COS ISTE MAS E B M En nuestr a in ve stigación, el análisis del si stema litoral co mo sistema na tural así como sostén del sistema socioe co nómico des arroll ado por l as comuni dades h umanas, n os ha permitido apro ximarnos al funcionamient o y al ent endimien to del co njun to de int errel aciones ( e coser vicios ) que vinculan al sistema na tural y al sist ema humano, de sde una concepción holística , como un socioe cosist ema en el que el s er humano fo rma p ar te de l a trama natu ral del e spacio lit oral . A su ve z, como pl antea n Mar tín - Lóp ez et al . (20 0 9 ) , para que un sistema socioe coló gico sea s osteni ble y sus sistemas naturales sigan generando un flujo de ecos er vici os , “ la s i n s titu cio ne s d eb e n m a nten er e ste ca pital natural ( ecos i stema s resil ient es ) a t ravés d e los p la nes de g estión y el o rde na mient o t errito rial ” . En est a di rección y dentr o del ámbit o litoral , como recoge el Blue Pl an, uno de los Centros de Ac tividad Regional del Pl an de Acci ón del Mediterráneo , la adopción de un enf oque e cosist émico permitirí a l a mejor c omprensi ón de l as rel aciones dentro y entr e ecosistemas , prest ando espe cial a tención a l conti nuo tierra - mar (int eracciones e cológicas ) y al co ncept o de umbral en l as transformaciones de los sistemas naturales (irrever sib ilidad). Sin embargo, c omo s eñala R athe (20 1 7) , aunque c ada di s cipli na cientí fic a ( geogr afí a, e cología, hidr ología, etc . ) cuenta con defini ciones má s o menos similares del concept o de lito ral como espacio de transición ti err a mar , su delimitació n a nivel admin istrativo di fiere se gún los criteri os jurisdiccio nales de c ada país, en f unción de la mayor o menor prio ridad de los crit erios económicos, s ociales o e coló gicos , etc. , lo que puede dificul tar l a aplicación de es ta per spec tiv a a nivel i ns tituci onal . 13 3 A su vez , e xisten di feren tes enfoques s obre la posible gestión de los espacios l it orales . D entro de l os analizado s en est a tesis, se subrayan dos por su alc ance i ntegral : l a Ge stión in tegrada de áreas lito rale s ( G IA L ) y la Ge stión Int egr ada Ba sada en los Eco si ste ma s (EB M). Se gún recogen Ba r ragán y D e An dr és (201 6) , citando a T rigal L . Lópe z (Di r . ) (2015), la Ge stión In tegrada de Á reas Litorales ( GIZ C- GIA L ) p odría ser defin ida como “ u n proceso legit im ado a través d e u n a p olítica pú blica , co n f u n d a m enta ció n téc nico - científ ica pero que tiene en cuen ta l os sa b er es trad icionales, dir igido a la ad mi ni straci ón d e bienes comu nes e inte reses pú blic os; que se orient a a la t oma d e deci siones para o bt ener e l mej or y má s equitat ivo beneficio social y ec onómico de los ser vicios de los ecos i stema s cost ero mari nos, poniend o especial esmero en cons er var el capit al natu ral, el pat ri monio cul tural, el pai s aje; al tiempo qu e afront a los riesgos y a me na za s q ue se cie r nen sobre pers ona s , bienes o rec ur s os” . Mient ra s que la Ge stión Int egr ada B as ada en los Ec osistemas (E B M) es ent endida como un “ pr oceso que u s a la c iencia de los ec osistema s - nue stro c onocimiento de la s conexiones ent re orga ni smos v ivos, f enómenos naturales y ac tividad es hu m a na s- a s í como la s ci encia s sociales y ec onó mica s pa ra orient ar nue stros us os de cost a s y m ares . E l obj etivo , derivar e st e conocimient o d e f orm a par t icipativa y u sarlo pa ra determi nar priorid ad es e im puls ar la integraci ón d e la gestión en t od os los secto res . Al hace rlo , pod emos g ara ntizar q ue esos u sos sea n sostenibles para la socieda d y el medio a mbient e a larg o pla zo” /084/ . Una de la s princi pale s di ferencias que se es tablecen entre ambos modelos de ge stión in tegrada e s su delimitación espacial . A sí, Ba r ragán y D e An dr és (201 6) i ndican que en el c aso l a GIZ C- GIAL é sta viene determinada por las demarc aciones político admin istrativa s, mientras que en EBM que da est ablecida por la distribuci ón geog ráfica de los e cosist emas y s us ser vici os . En est a tesis ent endemos que toda in ter vención para l a ges tió n y l a regeneración int egr ada del espacio lito ral debe par tir del reconocimi ento de la dependen cia d el s er humano respe c to d el me dio na tural que lo sustenta. P ara llevar a c abo es te plant eamient o consideramos nece sario l a superación de l as divisio ne s admin istrativa s , puesto que l as decisiones adoptadas en bas e a este criteri o se m uestr an parci ales e inclus o cont radic to rias resp ec to a la situaci ón real de la matriz territ orial y de los des arrollos urbano s/ humanos . Y es que , como recogen Feria y Santia go (201 7), e l funcionami ento y la configuración espacial de los sistemas urbanos hace tiempo que superar on los límit e s munici pales . Por ello, y acorde con lo expue sto, en es ta investigación co nsideramos que nue stro análisis del e spacio litoral debe sustentars e sobre una perspe c tiva int egr ada de la regeneración y de la ge stión bas ada en los ecosistemas , siendo el so cioecosistema el modelo de int erpretación de la s relacione s sistema na tural -sistema humano que me jor se ajusta a e ste /08 4/ En l íne a con l o re cog id o po r l as D ire c tr ice s d el CD B . En foq ue p or Eco sis te ma s . S e cre ta ría d el C onv enio s o bre l a D iv er si dad B io lóg ic a (2 0 0 4) y l a UN EP (20 1 1)- T aki ng Step s tow ard M ar ine a nd Co a st al E cos y s te m- B a s e d Ma nag em ent , A n In tro du c tor y Guid e . 13 4 pl ant eamien to puesto que, como se e xpone en l a UNEP (20 06 ), “ en la gestión ba sad a en los ec osistema s, la población hu ma na a so ci a da y los sistema s económicos y sociales se c on sidera n pa r te int egral d e l ecosistema . Lo q ue es má s i mp or tante , la ges t ión b a sa da e n l os ecos i stema s se ocu pa d e lo s procesos de cam bio dentro de los s i stema s vivos y de ma ntene r los ser vicios que prod ucen los ec osistema s s aluda bles. La g estión ba s ad a en el e cosistema se concibe y ej ecut a como u n proc es o ad a pt ativ o ba s ad o en el aprend i zaje , que a plic a los principios del mét od o cien tífic o a los p rocesos d e gestión” . A su vez y como pl ant ean Ba r ragán y D e An dré s (201 6) , ent endem os que una pr emisa f undamental para que el modelo de ge stión del litoral sea más int eg rado, ser á que el razonam iento pa ra l a misma par ta y tenga “ muy present e los p ri ncipales im pul sores direc t os d e cam bio en los e cosistema s presentes en e l lit oral ” . E ste modelo aplicado al litoral constituye un i nstr ument o de ges tió n int eg rada de todos los procesos p olíticos que a fec tan a l a z ona costera , que permit e abordar de fo rma coordinada las int eracciones tierra -mar de la s activ idades costeras , facilitando l a coher encia en l a to ma de de cisi one s entr e todos los s ec tor e s implicados , t al y c omo pl ant ea l a Propue sta de Direc tiva del Parl amento E uropeo y del Consejo por la que s e est ablecía un marco pa ra l a ordenación del espacio marít imo y l a ges tió n int egr ada de las cos tas , COM(2013 ) 1 3 3 final . En est a di rección, el P l an de Acci ón para el Me dit erráne o aprobado en 1 97 5 , con el ob jetivo de abord ar l a degradación ambien tal como problema común, que agrupa a los paíse s con costa s a es t e mar , así como el Conveni o de B arcelo na , apr obado en 1 97 6 para l a prot ección del Mar Medit err áneo contra la contami nación, constituyen los instrumentos princi pale s del marco j urídi co y normativo para l a pro tección d e l a Región o Mediterránea . Además , el Convenio d e B arcelona d ispone en l a ac tualidad d e siet e prot ocolos que abarcan l a pro tecció n de l a biodiversidad, l a lucha con tra l a contaminac ión, o l a ordenación int egr ada de las zonas costeras . Imag en II . 42. P aís e s de l a cu enc a m e diter rá ne a que for m an par te del P l an de Ac ción para el Medi terráneo. U NEP . http:/ /web.unep.o rg / unep map/ contrac ting-par ties / El en foque ecosistémico, “ c omo es trat egia pa ra la o rd enación integrada d e la t ierra , e l a gua y los recurs os vivos, que promue ve la c on ser v ación y el u so sostenibl e d e modo eq uitat ivo” , constituye el pri ncipio rec t or de cualqu ier política dentro de es te ma rco regul ador . Su obje tivo final , logr ar un buen estado me di oambiental del mar y la s costas m edite rr áneas . 14 1 A su vez , el Parl amento E uropeo, en su re solución de apr obación bajo el tí tulo El seg ui mient o de l a A genda T er rit orial de la UE y de l a Car t a de Leipz ig : Haci a un programa de acción eu ropea para el de sarrollo e spacial y la cohesión te rr it oria l de 20 0 8 , pide a la Comisió n que se inter e se en mayor medida por el tema de la urbanización des co ntrolada ( urban sprawl) y a l os E stados miembros ( en adel ante E. M . ) que “ a pl iquen med id a s y estrat egia s e ficaces pa ra limitar la urba n i zaci ón d el sue lo , a la lu z del probl ema de la frag mentaci ón d el pai saje y d e l cont i nuo u so d e l suel o pa ra el c recimient o de la s ciud ade s” . Indica que los objet ivos de l a C ar ta de Leipzi g sólo s erán viables “ a través de u na es trat egia de d esa rrol lo c oncebida d e f orm a gl oba l, inte r sectorial y holística, q ue tradu z ca en la p rá ctica e l enf oqu e in t eg rado ” . Fina l mente, fruto de la De cl aración de T oledo de 2010 /094/ se materi aliza el concept o ac tual de Regeneració n Urbana Int egr ada, en el que sería de seable hacer c onfluir las do s grande s líneas de re comendaci one s recogidas en l a Car t a de Leip zig y co n el que se pretende lo g rar un des arrollo urbano más int eligent e, sos ten ible y socialmente inclusivo para los Es tados miembros de l a Unión . /094 / sur g ida d e l a Re unió n Info rm al d e Mini st ros s o bre D e s ar rol lo U rb an o, ce leb ra da e n T ol ed o el 2 2 de ju nio d e 2010 L a Regeneración Urbana Int eg rada, como pol ítica par ticular de cada E . M. de l a Unión, f ue analizada en el Cuestionario sobre Políticas de Re generación Urbanas Int egr adas , enviado a los distin tos E. M . , por encargo de l a Direcció n General de Suelo y Políticas Urb anas del Min isterio de Vivienda de E spaña. Su s resultados f uero n sint etizados en el Documento Regeneración Urbana Int egr ada, Do cument o de Sínt esis , diri gido por Álvar e z y Roch (201 0 ), sir viendo de ba se para re dacci ón de l a De claración de T oledo. En e ste Document o pone de manifiesto l a nece sid ad de que es te ti po de int er v encione s se fundamenten l a coord inación i nte r se c t orial . A sí, s egún re co ge, “ la pla nif ica ci ón ur ba na y , en pa r ticul a r , la pl a nificación del espacio f í sic o ur ba no es u n in str ume nt o c a pa z fren te a l a reali zaci ón d e la c ond ición de la integraci ón d e polí ticas y a cc iones sec to riales en la medid a en que p uede propo ne r mod os y fo r ma s d e u so d e l te rr it orio , ent re ot ros los que im pida n o dificul t en el despilf arro d e los recur sos no renovabl es ( en pa r ticul a r de la ocup ación de nuevos suel os ) y la segrega ción socio- esp acial ur ba na ” . Sin embargo, también se recoge l a evidencia de que estos pl anes urbanísticos habitu almente se limitan a aco tar de forma precis a la s áreas concretas que requieren de este tipo de i nter vención, deleg ando su des arrollo en proyectos urbanos concretos , no defini dos en estos i nstrume nt os . Los autores de es te document o alcanzan , a par tir del con tenid o rec abado por el Cues tio nario, una serie de conclusio ne s: l a regeneración urbana en su carác ter i ntegrado aborda el tratamient o de: me di o ambient e, accesibilidad, seg uridad, dotaciones urbanísticas , cultura y educ ació n , ac tividades económicas , p ar tici pación ciudad ana, tr anspor te públic o e in fr aestr uc turas , formación, me did as de integración social , s alud, etc . 14 2 Los efec tos de es tos plane s y ac tividades para l a regeneración urbana se miden fundamental ment e en tres ámbitos: + Sobre los tej idos urbanos : “ la me jora n la c alida d de los espa ci os pú bli cos; l a mejo ra d e l equ ipa m ien to l ocal; y sólo oca sionalmente , la me jora en e l tra nsp or t e col ectivo y l a redu c ción del tran spor te mot ori zado pr ivado” . + E fec tos s ociales; “ redes s ocial es d e pa r tic i pación ; e l a ume nt o o rec oncent ración d e l a po b lación de nivel es de renta bajos; l a g entr if ica ció n” . + E fec tos económicos: el más significativo es el “ alza d e l os prec ios in mobiliarios del área regenerad a o d e su c onto r no” , fenómeno que acompaña s iempre o frecuentement e a los proceso s de regeneración u rb ana. S e des tac an la s mej ora s de l as “ d iná mica s económica s d e l á rea regenerad a” , en la mayoría de los ca sos con l a ter ciarización d e los s ec tores regenerados . Se gún e ste Document o de Sínt e sis se pueden considerar buenas prác ticas l a regeneración de: + Brownfields de áreas de minerí a , industriales o in fr aes truc turales (Ale mania, Polonia , B él g ica , Ir l anda , etc .) + C ascos viejos , áreas cen trale s , barrios anti guo s degradados (Ale mania, Finl andia, Lu xemb urgo, L ituania , etc .) + Centros hi stóricos y lugares arqueológicos ( Italia, E spaña , Gre cia , etc . ) + “P uer tas urb anas” y ent ornos de e st acio ne s ferrovia rias (Italia, e tc .) + B arrios y áreas residenciales periféri c as (Alemania, Aus tria, etc.) + Conj unt os o bar rios de vivienda social construidos entre 1 9 4 5 - 1 97 5 ( Francia, E spaña, etc . ) + Progr amas globale s de regeneración de ci udades (Lituani a , E spaña, Irl anda, Au stria, etc . ) A sí l a Regeneración Urbana Int egr ada, s egún l a De claración de T ole do, se concibe como un “ proceso planificad o que h a de tra scend er l os á mbit os y enfoques pa rcial es h a sta ahora ha bituales para a bord ar la ciuda d como t ot alida d fu nci ona l y su s pa r tes c omo com ponent es d el o rg a ni smo ur ba no, con e l objet ivo de d esa rrol lar pl ena mente y de equilibrar la c om pl ej id ad y d ive r sida d de la s estru ctura s social es, produ ctiva s y ur ba na s, imp ulsa nd o al mi smo tiemp o una m ayor ecoeficie ncia a m biental ” . Es te p roces o ha de es tar bas ado, como se re cog e en e sta D ecl aración, en l a reivindicación del co ncept o tradiciona l de ciudad eur opea , reconocible por su bús queda de l a comp lej idad, l a compacidad, l a diversidad funcional , l a pluralidad y l a in tegración so cia l , con el objetiv o final de lograr un mayo r e qui librio e i ntegración entre t odas l as dimensiones de l a sos t enibi lidad . Fina l mente, el co ncept o de Regeneración Urbana Int eg rada también se ha visto in fl uenciado por l os principi os de l a E strategia Eu ropea 2020 en la que, como pl ant ean Mar tín- Consuegr a et al . (20 1 5 ), l as p olíticas de re cuperación del pat rimonio edificado y l a ciud ad e xistent e son prioritarias. A sí, seg ún estos auto re s “ la inte r v ención debe com prender un enfoque tra n svers al ba sado en té r minos d e integraci ón med ioa m bient al, social y económica, con una i nt egración d esd e la po lít ica urb a na de renovación del pa rque de v ivienda s unid o a u na ec ono mía competit iva” . 14 3 Imag en II . 43. Fas e s de d es ar ro llo d e una e s tr ateg ia lo ca l de re gen er aci ón urb an a . Ap ari cio M our elo y D i Nan ni (201 1) P OLÍ T IC A S Y ES T R A T EGI A S N AC ION A L ES Y AU T ONÓMIC A S P A R A L A REGENE R ACIÓN URB A N A A nivel naciona l , l a ac tividad legisl ativa para l a rehabi litación comi enz a con l os siguient e s document os : el Real De cret o -ley 12 / 1 980, de 26 de septi embre, para impul s ar la s ac tuaci one s del E stado en materi a de vivienda s y suelo, cen trado fundamentalm ent e en l a rehabi litación física del patrimoni o constr uido, que reúne e s ca s as condicione s de habitabilidad , a nivel de barrios; el Real De creto 25 55/ 1 982, de 2 4 de s epti embre, por el que se arbitran medidas para l a rehabi lit ación i nt eg rada del patrimon io arqu itec tó nico en cen tros urbanos , núcle os rurale s y con jun tos histó rico- ar tístic os , me dia nte la de claración de Áreas de Rehabilitación In tegrada . Con in ter venciones centradas en la m ej ora de l as condicio ne s de habitabi lidad de l as edificacione s ex isten tes en l as áreas delimitadas , completando el equipamien to comu nitario básico ( esp acios libr e s , do t acio ne s e in fr aestr uc turas de ga s, ag ua, energía eléc tric a y alcantarillado, etc.); el Real Decreto 23 29 / 1 983, de 28 de julio, sobre p rot e cci ón a l a rehab ilitación del patrimon io residencial y urbano, in tegrando en una úni c a norma tanto la rehabilitación de viviendas como la rehabi litación de ámbit os urbanísticos, a travé s de la definición de Áreas de Rehabilitación In tegrada . A s í, l a Regeneración Urbana Int egr ada encuentran los element os cl ave que hasta l a fecha han det erminado l as política s de pro tección pú blic a a l a rehab ilitación, t ant o des de una perspe c tiva e statal como autonómica . 14 4 Se gún e ste i ns trumento, el Área debí a e star ordenada por un pl aneami ento u rb aní stico aprobado y vi gente y la int er v ención de rehabi litación se de sar rollaría habi tualmente con u n Pl an E special de Ref orma Interi or PERI, que centrarí a su int er ven ció n en aspe c t os físicos del patri monio construido del barrio, con beneficios económicos pero si n cont empl ar actuaciones s ociales . Se e st ablece, además , que toda l a actuación sería super vis ada por una Comi sión Gestora en l a que est arí an representado s la s admin istracione s locale s , aut onómica s, nacionales , a sí c omo otr os agentes int er vinient e s . Posteriormente, co n l a entrada de Esp aña en la Comunidad Eu ropea , nues tro paí s comenzaría a recibi r fondos e struc turales de lo que se beneficiarí an los proces os de recuperación de l as áreas degradadas de nue stra s ciudades . Pocos años de spués se pondrían en funciona mient o los Pl ane s URB AN en nue stro país . El Real Decreto 72 6/ 199 3, de 14 d e mayo, por el que se reg ula l a financiaci ón de ac tuaci one s pro tegibl e s en mat eria de rehabi litación de inmuebles pl ant ea como obj etivo fundamental es tablecer una evidente p rioridad a favo r de l as ac tuacio ne s de rehabi litación en áreas o pro g ramas definidos por la s Comunid ade s Aut ónomas ( en adel ant e C C . A A .) y co nveniados con los respec tivos Ayuntamient os . Define como Área de Rehabi lit ación las constituidas por las Á reas de Rehabilitación Int egr ada [ … ]. De Gregori o (2012 ) recoge có mo los criterios de prio ridad para l a elección de la s propuesta s incen tivab an aquell as que abordaban la rehabilitación de barrios degradados frente a i nte r vencio ne s puntua le s en la e dificación, siendo el primer crit erio de selección la re cuperación de z onas o barr ios en proceso de deg radación median te actuaciones de c arác ter int egr al . L as inter venciones s e cent rarían en la rehabilitación física del patrimoni o construido, sin c ont empl ar aspe ctos so cial e s ni la p ar tici pación ciudad ana . El Real Decreto 21 90/ 1 9 9 5 , de 2 8 de diciemb re, s obre medidas de financiaci ón de ac tuacio ne s pro tegibles en mat eria de vivienda y suelo para el período 1 996 - 1 999 , inclu ye la po sib ilidad, inédita hast a ahora, de que el E st ado co financie l as viviendas de pro tección o ficial de p romoción públic a de la s C C . A A . [… ] y l a posibi lidad de que se acoj an a l a financiaci ón cualificada una serie de viviendas de nuev as tipologías, a sí c omo e xperiencias pil oto / 095/ de c arácter me di oambiental y crit erios de cal idad. S e incluye entre las ac tuaciones prot egibles l a rehabilitación d e viviendas , e di f ici os y áreas urbana s en pr oce so de deg radación, así como la ade cuació n del e qui pamient o comuni tario primari o. Fina l mente, el Real Decreto 1186/ 1 9 98, de 1 2 de juni o, sobre me did as de f ina nciación de actuaciones prot egidas en mate ria de vivienda y suelo del Pl an 1 998 - 20 0 1 , incluye una nueva definici ón de Área de Rehabilitación c omo l as Á reas de Rehabi litación Int egr ada así co mo cualquier o tra que por tratars e de zo nas o barrios en proces o de degradación, o p or est ar ub icada s en ciudades decl aradas por l a UNE SCO c omo Patrimonio de la Humani dad, s ean así decl aradas por l as CC . A A . previo acue rdo con el A yuntamient o afec tado. /0 95/ E n ord en a l a r ac ion al iz aci ón de l a c on st ru cci ón , m ed iante l a a pl ic ac ión de n ue va s té cn ic as d e con s tr uc t iv as , así co mo un m e nor u s o de m ater iale s con ta min ante s , un m ayo r aho rr o en er gét ico y d e con su mo d e ag ua , in clu ye n do el d is eñ o de v iv ien da s ad e cua da s a l as c on dic ion e s bio cl imá tic a s de l a zo na en l a q ue s e ub iqu e. A r tícul o 1 . Á mbi to de l a s ac t uac ion e s prote gib le s . 14 5 De forma paralel a a los instrumentos ant eriores , el Pl an URB AN comenzaría su andadu ra en nue stro país en 1 99 0, dando lugar a int er vencione s en 45 ci udades repar tidas entre su fas e Pilo to (1 99 0 - 1994 ), URB A N I (1 994 - 1 999) y URBA N II ( 20 0 0 - 20 0 6 ). Supone el inicio d e ac tuaciones con un en foque in tegr ado para l a rehab ilitación de z onas v ulnerable s en E spaña (para lo que se el aboraría un In ventario de la s áreas urbanas vuln erables en E spaña, enc argado en 1 996 p or el Mi nisteri o de Fomento ) que incluye l a ver tien te social y una i ncipient e par ticipació n ciudad ana , hasta e l moment o no consideradas , así como de un sistema de seguimien to bas ado en indi c adores . De forma más re cient e en el tiempo, el Real Decreto 233/201 3, de 5 de abri l , p or el que se regul a el Pl an E statal de foment o del alqui ler de viviendas , l a rehabilitación edi fic at oria y la regeneración y renovación u rbana s, (2013 - 201 6 ), conocido como Ley de l as 3R y , en apoyo de esta ley , el Pl an E statal de Fomento del Alquile r de Vi viendas , l a Rehabi litación , Regeneración y Renovación Urbanas 201 3- 201 6 , incluyen programas e specíficos para l a rehabi litación de l a edificación ( en par ticul ar para mejo rar l a eficiencia energética, l a accesibilid ad y l a adecuada recogida de residuos ), el fomento de la regeneración y l a renovación urbana así co mo el fomento de ci udades s ostenibles y competitiv as . Por úl timo, dentro del á mbito a utonómic o subrayamos por su cal idad las inicia tivas de l a s comu nidades c atalana y balear para l a creación de su ma rco legislativo prop io en pos de l a regeneración urbana: + En Cataluña e s de reseñar l a Ley 2 /20 0 4, de 4 de juni o, de mejo ra de b arrios , áreas urbanas y vill as que requieren u na at ención espe cial , en la que s e incluye l a perspe c tiva de género, es tableciéndos e que todo p royec to suscepti ble de ser financiados tiene que p rever int er vencione s en alg unos de los campo s si guientes: l a mejora del espacio público y l a do t ació n de espacios verdes , l a rehabilitación y el equi pamient o de los elementos colec tivos de los edificios, l a provisi ón de equipamien to para el uso colec tivo, l a incorporación de la s tecnologías de l a in formación en los edifici os , el fomento de l a sos t enibi lidad del de sarrollo urbano, e spe cia l ment e con respe c to a l a eficiencia energéti c a, el ahorro en el consumo de agua y el recicl aj e de residuos , l a equidad de género en el uso del e spacio urbano y de los equipamien tos , el des arrollo de programas que compor ten u na mejora social , urbanística y económica del bar rio, la accesibilidad y la supresión de las bar reras arquit e c tónicas . + En la Comunidad Balear se de stac a por su visión i ntegral l a Ley 2 / 20 09 , de 19 de ma r zo, de reh abilitación y mej ora de barrios de los municip ios de l as Illes B alears , el aborada a f in de a bordar “ la reha bil it ación y la me jora de los puebl os y de los barr ios de la s ciud ad es de la s Il les Balear s , media nt e la promoción y la e jecuc ión d e medid a s q ue sup onga n u na reg eneraci ón social, económica, ur ba n ística, a rquitect ónica , de v ivienda y d e sost eni bi lidad ” . 14 6 Imag en II . 4 4. M arco d e ge st ión en l a R ege ne ra ción ur b ana inte g ra da . Fernán dez Perea ( 201 3 ) + En el ámbi to andaluz, l as p olíticas de rehabilitación qu e dan recogidas en los pl anes de vi vienda. A sí, el Pl an Conce r t ado de Vivienda y S uelo 20 08 - 2012, aprobado por el De cret o 39 5/ 20 08 , de 2 4 de j unio, incluí a un capítul o cuy a finalidad era l a realización de actuaciones int eg radas en los ámbit os urbano s delimitados como Áreas de Rehabilitación de Barrios y Centros Hist óricos , así como en los delimi tado s para el des arrollo de ac tuaci one s de Rehabi litación Concer tada de Inici ativa Munici pal , que f ueran decl arados Área s de Rehab ilitación Int egr al y Renovación Urbana. E ste Pl an andaluz est ablecía que, en el de sarrollo de l as ac tuaciones en l as Á reas de Rehabi lit ación, se ar ticularía l a par tici pación de los colec tivos vecinales afec tados y s e pot enciarí a l a coordi nación ent re l as distin ta s Admin istracione s Públic as ac tuan tes y entre l as distin ta s Consejerí as de l a Junta de A ndalucí a ( art . 93. 3 ). 14 7 Imag en II . 45 . Urb aniz ac ión El C hap ar ral . Mijas Co st a . Mija s (Mál ag a). Foto de la autora 14 8 MED IO AMBIENTE URBA NO , VI VIR BI EN DENTRO DE LO S LÍMITES DE NUE ST RO PL ANET A El medi o ambiente ur ba no pued e ser de finido co mo un eco siste ma esp ec ial, cr e ado fundam ental mente por y p ar a el ser hum ano, en el qu e se de sar r oll an pr o ce sos físi cos, bio lógi cos y cul tur a les debi dos al di nami smo es pontane o de l as fuerzas de la n atur aleza y , espe ci alm ente, a la impo rtante interven ción a ntr ópi ca. L a interfas e med io natur al y e str u ctur a ur b ana , sujeto de c r isi s, conflic tos e inter es es, es un o de los s ector es má s r icos e n cuanto a infor mac ión sobr e la vita lid ad ec onómi ca y e coló gic a de l a ciud ad. Es fiel expone nte de la c al ida d ambie ntal, de la efic ac ia de l a gestió n, de la cul tur a y c ivismo de sus h abita ntes, de l a intens ida d de los pr oc eso s esp ecul ativos, etc. As í con cebi da, l a ciud ad s e convierte en l a r epr ese ntac ión ambi ental de un s istem a de r elaciones, pr incipio f undamental de toda co mpr ensión glob al. Solo de sde l a teor ía l as r el ac ione s pued en com pr e nderse los si stema s comp lej os y dis continuo s de la s ciud ade s. ( Pelli cer Cor el lano, 20 0 0 ) . T R A NSICIONE S H A CI A L A SOS T E NIBILIDA D EN E L Á MBI T O EUROP EO “La globali zaci ón y el carác te r sistémico de los p roblema s medio a mbiental es conl levan q ue el l ogro por pa r te de la UE de los obj etivos de sostenibil id ad a larg o pl a zo prec i sa rá de la int rod ucc ión d e cam bios fu nda men tal es en los pil are s de nuestros sistema s s ocial es, concret a ment e en los re laci ona dos con l a alime nt ación, la energía, la movil id ad y el urb a ni smo. E l logro de tal es tra n sic iones req uerirá mucho má s q ue mej ora s que logren u n increment o grad u al de la eficienc ia . E xigirá , en luga r de el lo , u nos c a m bios pro fu ndos y a larg o pl a z o en la s prác ti ca s, polít ica s y f or ma s d e pen sa r predomi na nt es, lo que a su vez p recis ará d e nuevos conocimient os. Sig nificará sup erar el «c or top lacis mo» que ac tualmente domi na el pens a mient o polí tic o y económico y sustituirl o por u na s per spec ti va s mu nd iales, int egra da s y a l arg o pl a z o” (Agencia E uropea d e Med io A m biente, 2015 ) . Aunque el Me di o A mbien te no tuvo cabida en el T r atado Constitutivo de la Comunidad E conómica Eur opea de 1 95 7 , en l a déc ada de los seten t a del pas ado si glo X X l a crecient e preocupación por este tema mar c arí a el cont enido de la Cumbre de París de 1 9 72 en l a que se e stable cen los pri ncipios sobre los que debería fundamentars e la Pol ítica Ambiental Comunitari a , surgiendo con ellos el Programa Comunitario de Acci ón Ambiental en 1 973. En su cas o, l a preocupación por el medio ambien te urbano comi enz a a t omar forma a nivel europeo en los albore s de la déc ada de los noventa del pas ado S . X X ( en 1 99 1 la Comisión Eu ropea creara el gr upo de e xper tos en me dio a mbient e urbano ), con an tecedente en el marc o del IV Progr ama Comuni tario de 14 9 Acción A mbie ntal /096/ 1 98 7 - 1 992, en el que se incorporan objet ivos ambien tale s para l a sos teni bilidad de las ciudades europeas -n o sólo preocupación por su degr adació n ambiental si no teniendo pres ente también considerac iones so ciales y e conómic as -. Frut o de l as previsiones de es te p rograma , en 1 99 0 el L ib ro V erde sobre Me di o A mbien te Urbano ( C OM ( 90) 218 Final ), conf ormará a nivel europeo l as nueva s bas es para el tr atami ento de las ciudades , des de la pretensió n de una rehabi litación urbana int egr al . Dentro de su t e x to se incluye una modificación del T r atado Constitutivo de la Comunidad E conómica Eu ropea , con la que se inclu ye el art . 1 30 R , que p revé l a actuación de l a Comuni dad diri gida a la s zo nas urb anas a fin de pro teger el me di o ambient e en es tos ámb itos . L a c alidad del medio ambi ente, espacios públicos y zonas verdes , alcanz a la consideración de t ema priori t ari o en e ste documento y c omo tal s ería ob jet o de una de l as seis con ferencias int ernacionales convocadas . Concretamente la Conferenci a int ernacional en Roma, diciembr e de 1 989 , en la que s e concluye que “ los espacios “ vacío” -l a s zona s que da n car ácter a nuestra s ciuda des , como l a s pla za s, los pa rques y zona s si mil are s- sufren el as alt o de los automó viles y l os car t e les public itarios, mientras que en la perif eria d ic ha s z ona s p ueden ll eg ar a ser inex is t ent es . Para crear u n ent orno d e calidad , no ba st a con co loc ar u nos pocos ba ncos, macet eros y papele ra s en la s zona s p eat ona l es . Se requiere un e nf oque i nt egral ” . /09 6/ Re s ol uci ón de l Co ns ejo d e l as C om uni dad e s Euro pe as p ubl i ca do e l 19 de oc tubre e n 1987 DO C 328/ 1 Como obj etivos para ac tuaciones futura s , tant o en los centros urbanos como en l as periferi as y en otros ámbit os urbanos , dentro de l a estr uc tura fís ic a de la ciudad se defini rían: planificación urbana; transpor te urbano; pr otecció n y revalorización del patrimon io histó rico; p rot ección y revalorización de las zonas natu rale s dentro de las ciudades . A sí, acordado el des arrollo de una política me dioambi ental común ent re los miembros de la Unión, el V P rograma en mat eria de Política A mbiental 1 9 9 2 - 20 0 0 “Haci a el De sarrollo S os t enible” , publicado el 7 de mayo de 1 993, supuso el inicio de la andadura hacia el des arrollo sostenible c omo objetivo d el P rograma , un nuevo enf oque int eg rador y colaborativo para l as pol íticas europeas con las que hacer frente a los pr oblemas ambientales . El Programa analiza , en rel ación c on l as ciudades , sus principales problemas ambien tale s: el r uido, la congestión, l a c alidad de l a atmósfera, l a contaminaci ón del suelo, l as aguas re sidu ales , l a gestión de los residuos domé sticos y la deg radación de l a natu rale za , para cuyo tratamient o la s admin istracione s loc ales y regionales deben de sempeñar un papel determina nte, haciéndola s depositarias del princi pio de subsid iariedad frent e a l a calidad del me dio a mbient e urbano, s egún de sarroll a V el ás que z Muñoz (201 3 ). Paralel ament e a e stos Programa s , en 1 997 c on l a publicación de l a Comuni c ación “Hac ia una política urbana para l a Unión Eu ropea” , ( COM( 97)1 9 7 ), se había i niciado el p roce so para l a defini ción de una Es trat egia Eur opea sobre Me dio Ambient e Urbano que pl ant eara los ret os s ociales , económicos y me di oambientales para l a s futuras ciudades europeas . 15 0 Un año despué s , en 1 998, l a Comunicación “Marco de actuación para el de sarrollo urbano s ostenible en la Unión E uropea ” , aprobada por la Comisi ón el 28 de octubre de 1 999 , define los obj etivos para e ste des arrollo centrados en ref or zar la prosperidad económica y el emple o en la s ciudades; promover la igualdad de opor tunid ade s , la reinserción social y l a rehab ilitación de los barrios con di ficultades ; mejo rar el entorno urbano: gestión de los transpor tes , de los re siduos, de l a energía , et c . ; así como cont ribui r a una buena ge stión de las ciudades y a una mayor par ticipació n de los agent e s locale s y de los ciudad anos . E stos obj etivos s e co ns titu iría n en l a bas e para l a E strategia sobre me di o ambient e urbano, de sarroll ada pos t eriormente. El VI Programa Comunitario de Acci ón Ambiental 20 01 - 2012 “El futuro est á en nues tras manos” (Decisión 160 0/20 0 2 / CE), constituye el pri mer P rograma juríd icamente vinculante. En las ciudades de la Unión se concentraba ya alre dedor del 70% de la pobl ación eur opea , por lo que el medio ambien te urbano sería identi fic ado como un á mbito p rioritario de actuación, a fin de mejo rar l a c alidad de vida de sus hab itantes así como su medio ambiente. El document o fija u n conj unt o de me didas co ncreta s , entre las que se subraya l a int ención de defin ir una estrategia t emática para el me dio a mbient e urbano con l a que fo mentar “u n enf oq ue integrado hori z ont al d e la s pol ític a s comu nit a ria s” . S e pret ende propi ciar el des arrollo del Programa 21 lo cal ; otorgar un mayo r pe so a los mo dos de despl az amien to a pi e o en bicicle t a; el uso p ara el transpor te público de v ehículos c on bajos niveles de emisiones contami nant e s; o el us o de indi c adores me dio ambien tale s urb ano s . Posteriormente, en 20 0 4 , l a Comunicación “Haci a una E strategi a temá tica s obre el medio ambi ente urbano” ( COM ( 20 0 4) 60 final), darí a a conocer los ret os para l a s z onas urbana s, cons tituyéndose en el documento base para l a re dacci ón de l a es trat egia final , publicada por l a Comisi ón de l as Comunidades Eu ropeas en 20 0 6 bajo el tí tulo de “E strategi a T emática sobre el Me dio Ambient e Urbano” ( C OM (2005) 718 final) E TEMAU, document o a par tir del cual se des arroll aría n l a versión pro pia español a y andaluza . E sta E str at egia realiza un di agnó stico de los pr oblemas comune s de l as ciudades europeas , defini éndos e como trans vers al y procurando generar si nergias con otras política s como la s di rigidas a l a lucha con tra el c ambio climá tico. Proporci ona un enf oque integrado de l a gestión del me dio a mbient e urbano. El documento se organiza en t orn o a cua tro temas transver sale s: ges tió n urbana , transpor te, construcción y urbanis mo s ostenibles . 15 1 En relación a l a natu ralez a y l a biodiversidad, en e st a E strategia se inst aría a la s ensibi lización ciud adana y al d es arrollo de una pl ani ficación urbana en l a que se utilice adecuadament e el suelo, reduciendo su se ll ado y contri buyendo a acotar la e x pansión urbanística incont rolada , a fin de evitar l a pérdida de háb itat s natu rales y de biodiver sidad. Para l a mejora del medio ambient e y la c alidad de vida se prevé el des arrollo de pl ane s so steni bles de tran spor te urbano, que favorezcan l a reducción de la contaminaci ón a tmosférica y acústic a e impul sen e l uso de l a bicicleta y los de spl azamientos a pie, que mej orarán l a salud y combatirán la obe sidad. Se propone, a su ve z , el de s arrollo de métodos sos teni bles de construcción que i ncrementen la comodidad, l a s eguridad y l a accesibi lidad en el medio urbano. Fina lmente, resp ec to al uso s ostenible de los recurso s naturales , se subraya que l a mejora de l a ges tión u rbana puede l imitar el uso diario de r ecur sos como l a energ ía y el agua. A simis mo, l as dete rminaciones para propici ar asentamient os de alta densid ad y uso s mix tos favorecerán el mejor uso del suelo así como la reducción de las n ece sidades de transpor te o de calefacción. Fina lmente, el VII Progr ama Comuni tario de Acció n Ambiental hacia el 20 20, “ Vi vir bien d entro de los lími tes de nues tro pl aneta” (Decisión n º 1 386/ 201 3/EU, del PE y del Consejo ), últi mo des arroll ado, f ij a nueve ob jetivos pri oritarios, uno de los cuales pl ant ea mejo rar la s os teni bi lidad de la s ciudades de l a Unión, ant e la previsión de que el 80% de l a pobl ación europea viva en espacios urbano s para 2020. Subraya que el me dio u rbano habitu almente padece de mala c alidad del air e, de alt os niveles de ruido, con ges tión del trá fico, pérdida y d egr adación de la biodiversidad, emisio nes de g as e s de efec to i nvernadero G EI, de es c as ez de ag ua, inundaciones y tormentas , de l a disminuci ón de zo nas verdes , de sitios con taminados , brown fields y ge stión inadecuada de los residuos y de la energ ía. A fin de mejo rar l a sos teni bilid ad de l as ciudades de l a Unión de cara al año 2020 se proponen ent re ot ras accione s: + Acorda r una serie de crit erios para evaluar el rendi mient o ambien tal de l as ciudades , teniendo en cuenta los impactos econ ómicos , s o ciale s y territoriale s . + Promover un ent endi mien to c omún en cua nt o a cómo cont ribui r a la mejora de los ent ornos urbano s , centrándose en l a int egración de l a pl ani fic ación urbana, con ob jetivos de uso eficiente de los recur so s; el us o so steni ble del suelo; l a movilidad urbana sos ten ible; la ge stión y conser vación de l a biodiversidad; la re siliencia de l os ecosistemas; l a gestión del agua; l a s alud humana; la p ar ticipación c iudad ana en la toma de d ecisiones así como l a e ducación y sensibilización ambient al . [Document text truncated for crawler view.]