33(92) : 125-154, may 2018 125 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado INFRAESTRUCTURA DE LO COMÚN EN TIEMPOS DE EMERGENCIA. RECONSTRUCCIÓN EN CONSTITUCIÓN Y LLICO1 María Prieto Peinado2 Resumen: Aportamos una posible alternativa a través de la construcción de infraestructuras de lo común como oportunidad para la mejora de los espacios colectivos, con el fin de ser incluidas en las estrategias de planes de reconstrucción post-catástrofes que afecten a entornos urbanos. La investigación está basada en el proyecto “Reconstrucción tras el terremoto/tsunami 27F en el sur de Chile: regeneración de barrios” realizado en las localidades de Constitución y Llico, durante el periodo 2013- 2015. En ella se analizan las claves encontradas en los procesos espaciales espontáneos de apropiación, acontecidos en las aldeas de emergencia, INFRASTRUCTURE FOR THE COMMON GOOD IN TIMES OF EMERGENCY. RECONSTRUCTION IN CONSTITUCIÓN AND LLICO1 María Prieto Peinado2 Abstract This paper aims to provide an alternative contribution through the construction of infrastructure for the common good as an opportunity to improve collective spaces that could be included in post-earthquake reconstruction plans for urban environments. This research is based on the project entitled “Post-27F Earthquake and Tsunami in Southern Chile: Urban Regeneration”, conducted in Constitución and Llico over the period 2013 to 2015. This study analyzes the key elements found in the spontaneous spatial appropriation processes that took place in emergency
126 33(92) : 125-154, mayo 2018 ARTICLE: : Infrastructure for the common good in times of emergency. Reconstruction in Constitución and Llico/María Prieto Peinado 1 Investigación desarrollada con el apoyo del grupo de cooperación Inclusivo- Hábitat y subvencionado por la Universidad de Sevilla. 2 España. Universidad de Sevilla. Correo electrónico: mariaprie-
[email protected]. indagando en el carácter espacial y en la movilidad, y en comparación con los condominios de nueva construcción, a fin de distinguir las tácticas espaciales para la mejora del barrio y la construcción de la ciudad. PALABRAS CLAVE: RECONSTRUCCIÓN, POSCATÁSTROFE, BARRIO, MOVILIDAD, CIUDAD settlements and explores the special nature and mobility characteristics of this phenomenon. These elements are compared with new buildings in order to identify spatial-based strategies that may contribute to the improvement of neighborhoods and the construction of the city. KEYWORDS: RECONSTRUCTION, POST-DISASTER, NEIGHBORHOOD, MOBILITY, CITY. 1 This research was supported by the Inclusive-Habitat cooperation group and funded by the University of Seville. 2 Spain. University of Seville. Email:
[email protected]. Received: 01-06-2016 Accepted: 11-12-2017 Recibido: 01-06-2016 Aceptado: 11-12-2017
33(92) : 125-154, mayo 2018 127 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado Introducción La presente investigación está basada en el proyec- to “Reconstrucción tras el terremoto / tsunami 27F en el sur de Chile: regeneración de barrios”, que contó con la ayuda de la Universidad de Sevilla y se realizó en colaboración con el Instituto de la Vivienda de la Universidad de Chile. El proyecto pretendía un seguimiento al proceso de reconstrucción acometido por el Gobierno de Chile mediante el Plan de Reconstrucción del Ministerio de Vivienda y Urbanismo PR_MINVU3. En su primera fase (2013) surgió como apoyo al proyecto “Observatorio de la Reconstrucción” (OR)4 y fue dirigido a las localidades costeras de Constitución y del sector de Llico de la comuna de Arauco, y a las localidades de interior de Cauquenes y Curicó. Se trató de una investigación apoyada en la cooperación horizontal, centrada principalmente en el empoderamiento de la población y con el fin de indagar una mejor y más integrada respuesta para la reconstrucción, teniendo en cuenta factores como el impacto urbano. 3 Plan de Reconstrucción Sustentable PRES http://www.minvu. cl/opensite_20111122105648.aspx. 4 Proyecto Observatorio de la Reconstrucción (OR) desarrollado por el INVI, subvencionado por la institución Valentín Letelier (VID) 2010 entregado por la Vicerrectoría de Extensión de la Universidad de Chile. Con posterioridad y en correspondencia con la pretensión inicial, se planteó la segunda fase (2014-2015), centrada en profundizar el estudio en la localidad de Constitución y Llico, y con el objetivo definitivo de investigar cómo recuperar la memoria destruida del barrio desde sus relaciones urbano-espaciales y bajo una iniciativa metodológica comparativa, orientada hacia la búsqueda cualitativa de claves espaciales en los procederes espontáneos de creación de espacios para la colectividad y, dentro del proceso mismo del propio PR_MINVU, (procesos como los desarrollados en las aldeas de emergencia5 entre otros). A partir de aquí, se proponen como resultado de la investigación las diversas claves proyectuales a considerar en el desarrollo de un proyecto de infraestructura de lo común. Seguidamente, se argumentan los conceptos básicos que a modo de variables, permitirán comprender el ámbito en el que se mueve la investigación. Conceptos como colectividad, bienestar, calidad de vida, infraestructura o lo común, y otros como el valor de los procesos espaciales espontáneos y la ciudad de las tácticas o ciudad del margen, 5 Viviendas agrupadas para responder a la emergencia habitacional.
128 33(92) : 125-154, mayo 2018 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado que contribuirían a justificar los intereses de la investigación. Tras la catástrofe se hace evidente la necesidad de desplegar asistencias urgentes con la puesta en marcha de un protocolo de emergencia a cor- to plazo (escala emergencia), pero no obstante, a medio plazo (escala reconstrucción), será necesario desarrollar un Plan de Reconstrucción Integral6 que propusiera recuperar, entre la gravedad de las pérdidas, el bienestar7, aun cuando antes no lo hubiera habido, como oportunidad de mejora y como potencial de la otra cara de la catástrofe; para alcanzar condiciones de igualdad recomendables en un bienestar urbano8 a medio y largo plazo. Es importante no perder de vista este objetivo de bienestar9, entendido en el sentido de “calidad de vida” (Levi y Anderson, 1980; Alguacil, 2000), incluyendo tanto al bienestar individual como al colectivo. La calidad de vida depende de muy diversos condicionantes10 y estos a su vez dependen de las diversas disciplinas que los estudien. En este 6 Ver Plan de reconstrucción, 2010. 7 Entendido como la satisfacción en la provisión de los bienes y servicios definidos como básicos (Hernández Aja, 2009). 8 Define a la concreción del bienestar sobre el espacio urbano (relacionado con la calidad ambiental e identidad, entre otras). 9 Según el preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (Conferencia Sanitaria Internacional firmado 1946), la salud física se concibe como “estado de total bienestar, físico, mental y social”. 10 Condicionantes que proceden de satisfacer las necesidades humanas básicas y universales (Alguacil, 2000, p. 57). caso se analiza el condicionante urbano-espacial de carácter transitorio y cambiante, resultante del proceso de transformación que sobreviene a la catástrofe, especialmente el relacionado con lo que denominamos espacio intermedio, por situarse entre lo privado y lo público. La calidad de vida no solo se mide con indicadores objetivos11, sino que también se mide con indicadores subjetivos, como la satisfacción, que tiene que ver con la necesidad y con lo deseable y en este caso, con la recuperación de la identidad y con el arraigo, reproduciendo, en la medida de lo posible, el antes de la catástrofe. Toda esta cuestión nos lleva de nuevo a recabar en la cualidad de los contextos urbanos en su más amplio sentido, como elemento principal en la recuperación de la calidad de vida colectiva que repercutirá en el bienestar individual y viceversa. Atendiendo a la matriz de necesidades y satisfacciones de Max-Neef y Capaur (1986, citado en Alguacil, 2000, p. 59) se observan ciertas categorías 11 Apoyados sobre todo en estadísticas cuantitativas que relacionan el nivel de empleo, salud, educación o vivienda, entre otros.
33(92) : 125-154, mayo 2018 129 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado espaciales relacionadas entre ellas, según nuestro entender, y relacionadas con la necesidad humana que satisfacen o debieran satisfacer. Podríamos entresacar las siguientes: espacio vital seguro, espacio de unión entre personas, barrio (espacios para la participación), espacios para la expresión, espacios de encuentros y paisajes, marcos de vida diaria (espacios para la cotidianeidad), plasticidad espacio-temporal (espacio para la apropiación). Cada una de ellas contribuye a satisfacer necesidades como protección, afecto, participación, creación, recreo, identidad y libertad, respectivamente. Por lo tanto, se deduce que recuperar la calidad de vida de la población en estado de emergencia o no, pasa por proyectar esta red de espacios que permitan alcanzar cada necesidad y en definitiva conseguir el desarrollo de las relaciones colectivas para restituir así el sistema de valores propios. Las acciones imperantes acometidas en los últimos planes de reconstrucción postcatástrofe12, han priorizado la restitución de la vivienda; subsidiando y resolviendo de esta manera la escala de lo privado, que sin querer menosprecian el esfuerzo que ha supuesto el reto chileno y sus resultados, creemos importante no olvidar las relaciones que permiten construir el sentido de la vivienda 12 Plan de Reconstrucción-MINVU Gobierno de Chile, 2010. Plan de Reconstrucción Japón, 2011. L’Aquila, Italia, 2009; Plan de Reconstrucción, Perú, 2007; Plan de Revitalización de Kobe (KRP), 1995. más allá del objeto en sí y por tanto, buscar propuestas integradoras de objetivos urbanos más exigentes. La cualidad del espacio doméstico se construye en la necesidad del barrio habitable y este es parte y viene condicionado por la equidad, comunicación y sociabilidad entre sus habitantes. La construcción del barrio está potenciada por la formalización de la vivienda, pero no nace de la exclusiva existencia de la misma. La cotidianeidad de un barrio no se restaura como inercia de la solución habitacional a las familias damnificadas exclusivamente (MINVU, 2009, p. 90-93). Desde la arquitectura (al igual que desde otras disciplinas) se dispone de las estrategias inclusivas necesarias para la construcción física y emocional del espacio colectivo del barrio. Con la denominación espacio colectivo o espacios para la colectividad, se hace referencia a espacios urbanos donde se desarrolla la acción colectiva (Melucci, 1996) y esta va más allá de la suma de comportamientos individuales agregados. Estos espacios forman un territorio complejo que habla de costumbre, necesidad, emoción, comunicación, conversación13 y vida cotidiana (Lefebvre, 2002; Certeau, 2000), se podría decir que son o deben ser espacios solidarios que 13 Casarino argumenta: “Asimismo, estimo que ‘conversación’ es una palabra que nos lleva sin rodeos a la problemática de lo común” (Negri y Casarino, 2012).
130 33(92) : 125-154, mayo 2018 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado permitan la cercanía de los cuerpos, facilitando la apropiación para devolver la identidad, que no solo va a definirnos culturalmente sino también nos proteger, al concedernos la seguridad y permitirnos la pertenencia al grupo. La acción colectiva para existir necesita de un espacio que permita el encuentro, un espacio accesible y comunicado, con la escala apta para la relación humana, un espacio que dé cabida a lo emotivo, construido por los vecinos o conciudadanos, un espacio sano cualificado naturalmente, con vegetación, luz y soleado, en definitiva un espacio que facilite la construcción de lo común. Sin duda la necesidad de dotación de equipamientos convencionales; columpios, bancos o farolas, supone un primer paso, pero sería ingenuo pensar que tal complejidad se resuelve simplemente con estas dotaciones. En paralelo se deben dar las condiciones espaciales específicas para la buena práctica de la colectividad, una práctica que pueda alcanzar los niveles de satisfacción deseados. En este sentido, el espacio colectivo es urbano, por lo que sería interesante y necesario abordar el concepto de ciudad con el cual se trabaja. La ciudad es entendida como un sistema de complejidad organizada (Castells, 2000) constituido por la superposición de diferentes capas, capas físicas y experienciales14, que definen tanto lo edificado, como y sobre todo la experiencia, ya sean relaciones colectivas o meras interacciones urbanas (Simmel, 1986; Delgado, 2008). Para ello, se hace necesario fijar la mirada en la antesala del espacio colectivo construido (programado o apropiado), donde se encontraría la categoría de la infraestructura, ya que según Allen (1998) la infraestructura es entendida como la “construcción del lugar mismo. Las infraestructuras preparan el terreno para construcciones futuras”, comprendiendo entre sus principales modos de operación “la provisión de servicios para sustentar futuros programas [y] el establecimiento de redes de movimiento, comunicación e intercambio” (Allen, 1998). De ello se deduce la capacidad de la que se dota la infraestructura para reconocer y favorecer la naturaleza colectiva de la ciudad, pudiendo afirmar que toda infraestructura conlleva un destino final que beneficia a una colectividad. En este sentido, si aplicamos la capacidad de la infraestructura a la construcción de una red de barrio, que posibilite el desarrollo social e identitario en el mismo, que preserve sus tradiciones y permita aperturas 14 Al hablar de capas nos referimos a las diferentes condiciones que construyen la ciudad, como la histórica, la institucional, económica, medioambiental, morfológica, entre otras y también podemos distinguir entre la ciudad de los deseos, la del consumo, la del control, o la del miedo, por ejemplo.
33(92) : 125-154, mayo 2018 131 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado a nuevas formas de habitar la ciudad, estaremos en lo que se denomina en la investigación infraestructura de lo común, intentando con ello enunciar sobre todo, cierto proceder como sistema de dinámicas colectivas para la construcción del barrio y en consecuencia, la ciudad. Encontrar claves contemporáneas para la articulación del proyecto infraestructura de lo común requiere indagar en experiencias desarrolladas en condiciones de libertad y cambio (espacial), y para ello se entiende necesario trabajar en la condición de límite (Trías, 1991), desde el terreno de la incertidumbre, porque se entiende que es desde esta condición de libertad desde donde se pueden construir las apropiaciones más verdaderas de la condición humana, “tenemos la necesidad de lugares de habitar –pero estos no pueden ser espacios cerrados que contradicen el tiempo del territorio donde, nos guste o no, vivimos […] deberán ser unos espacios de la ‘relatividad general’ […] deben poderse ‘deformar’ o transformar durante su movimiento […] La distribución de la materia en estos espacios mutará así constantemente e imprevisiblemente” (Cacciari, 2002, p. 4-7). La condición de límite buscada en los procesos espaciales espontáneos de la reconstrucción, nos lleva a la ciudad del margen (Prieto, 2015), donde se encuentra la informalidad como ciudad transitoria, ciudad disidente o fuera de la planificación, con las atribuciones de “la ciudad de las tácticas”(Certeau, 2000), para poder encontrar procesos espaciales espontáneos formuladores de nuevos modos de habitar lo común (Gatti, 1999) y donde prevalece la relación frente a la formalización, generándose fuertes redes colectivas. Esta opción no deslegitima las propuestas planificadoras recogidas en el PR-Constitución por ejemplo, al reconstruir conjuntos edilicios al servicio del interés público en el centro urbano como área prestigiosa de la ciudad, porque se entiende la revalorización que supone para la ciudad misma, en cuanto atractor de visitantes y consumidores. Pero de igual modo, se comprende la urgencia de superar una economía de mercado que invierte los objetivos en la producción de ciudad y nos lleva a una centralización sumidero de espacios construidos relevantes (teatros, cines o casas de la cultura entre otros). Estas acciones terminan creando una centrolandia, sustituyendo la ciudad de la cotidianeidad por la espectacularización de la misma (Debord, 2010) y potenciando la ciudad para el consumo, que convierte en valor de mercado lo que antes era tan solo cultura, patrimonio o tradición (Soja, 2008; Harvey, 1998; Jacobs, 2011). Es por esto que no sorprende que las estrategias planteadas en tiempos de catástrofes hagan hincapié en principios que garanticen una revalorización segura, aunque, de igual modo, no hay que olvidar el perjuicio que esta circunstancia provoca a largo plazo, desfavoreciendo radicalmente el crecimien- to urbano equilibrado e igualitario. Por lo tanto,
132 33(92) : 125-154, mayo 2018 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado se hace inaplazable resolver las periferias, en su más amplio sentido, pensar la escala intermedia de cercanía territorial y de relación entre cada una de las colectividades barriales que habitan la ciudad. Se trata de resolver la interconexión dentro y fuera del barrio, movilidad sostenible (Hall, 1999, p. 173-185), porque de ella dependerá en gran medida la igualdad de oportunidad de sus habitantes. La producción de periferias discontinuas promue- ve la necesidad de transporte privado y el aislamiento, mientras una infraestructura de lo común debería permitir la práctica de un urbanismo de proximidad (Frank & Pivo, 1994, p. 44-52). La infraestructura de lo común se piensa por tanto, como la previsión que posibilita nuevos códigos espaciales, temporales y materiales en la habitabilidad urbana contemporánea. Para ello, se hace imprescindible y sobre todo en el caso que nos ocupa, tener presente los intereses de la ciudadanía al tiempo que propiciar su participación en el espacio urbano. Así pues, se propone una investigación abierta que implica a la población damnificada con el fin de que sientan suyo el devenir del estudio y con ello, la capacidad de apropiación de la propuesta de infraestructura. “Apropiarse de un lugar no es únicamente hacer de él una utilización reconocida, es establecer con él una relación, integrarlo a las vivencias propias, enraizarse, dejar en él la huella propia y convertirse en actor de su propia transformación” (Chombart de Lauwe, 1976). En definitiva, la infraestructura de lo común se propone como construcción de una red de espacios para la acción colectiva, apoyada en una arquitectura que actúe como dispositivo y permita al poblador la apropiación del lugar para una mejor comunicación con sus iguales, o para la construcción de una nueva identidad o la recuperación de la que fue, “flexible a la apropiación del usuario, porque lo común surgirá tanto del potencial de este espacio como del acto común en sí” (Negri y Casarino, 2012, p. 18). Metodología La investigación se aborda desde un enfoque fenomenológico15 que indaga en la experiencia cotidiana, la existencia de posibles estrategias, motivaciones, emociones y simbolizaciones que construyen el espacio de lo común. Explora procederes espontáneos descritos por sus protagonistas, tratándose de un estudio cualitativo (Taylor y Bogdan, 1994) 15 “El enfoque fenomenológico tiene como foco entender el significado que tienen las experiencias para las personas que serán estudiadas…buscar entender una situación tal como es construida por los participantes” (Maykut y Morehouse, 1999).
33(92) : 125-154, mayo 2018 133 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado a través de la observación directa y apoyado en las técnicas de entrevista coloquial y acompañamientos, también se sirve de fotografías, cuadernos de campo, mapeos y representaciones diversas. Al extraer la información se trata de no reducir la complejidad de la realidad observada (Anguera, 1998) y poder encontrar la estructura dinámica colectiva de esta población en los momentos pos catástrofe. Con un diseño de investigación emergente (Maykut y Morehouse, 1999) el estudio ha seguido un proceso de reformulación adaptándose a las reflexiones resultantes de la información extraída en la primera fase (2013) para en una segunda fase (2014-15), centrar el ámbito de estudio en Constitución y el sector de Llico de la comuna de Arauco. De esta manera, junto con redirigir el foco de la investigación al estudio de la movilidad, tanto desde lo cualitativo como desde aspectos cuantitativos (medios de transportes y comunicación existentes, accesibilidad, entre otros), se examina la habitabilidad de los entornos de la Reconstrucción. El análisis de datos es inductivo (Maykut y Morehouse, 1999). Se trabaja la comparación crítica entre situaciones en sectores programados, como los condominios de nueva construcción planificados por el PR_MINVU y en sectores no programados, como las aldeas de emergencia, donde la precariedad se acompaña de la capacidad y libertad para la apropiación y la construcción de lugares colectivos singulares. Tan- to los pobladores participantes, como los contextos urbanos elegidos han sido los más representativos en relación a sus vivencias directas con los procesos espontáneos dados en la Reconstrucción. De igual manera los informantes han sido elegidos por su cercanía, conocimiento e implicación en el proceso de reconstrucción y en ambas fases se ha contado con el apoyo de investigadores del INVI UChile. La investigación ha contado con una búsqueda bibliográfica relacionada (con la aportación de datos cuantitativos y cualitativos) y con encuentros a nivel de instituciones vinculadas, locales y gubernamentales, como por ejemplo, Ministerio de Vivienda y Urbanismo del Gobierno de Chile MINVU y la Municipalidad de Constitución, investigadores de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile FAU-UChile, representantes y arquitectos del Colegio de Arquitectos de Chile, así como con ONGs locales, destacando los encuentros con la ONG Surmaule en Talca y con el Movimiento Nacional por una Reconstrucción Justa en Constitución.
140 33(92) : 125-154, mayo 2018 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado mismo nombre donde se realizaron las primeras y más numerosas reubicaciones de familias. En el sector de Llico, solo se creó una única aldea Nueva Esperanza (29 familias). En la visita se comprobó la existencia de un mayor número de prefabricados, 100 familias aproximadamente esperaban el subsidio de la vivienda y la mayoría procedía de viviendas del sector costero (figura 4). La aldea se ubicó junto al cerro, lejos de la costa. Se entregó una sede por el MINVU para las reuniones vecinales. Las ayudas se fueron solicitando en beneficio del total de la población y en comparación con la inversión privada (relacionada por habitante y sector dañado) otorgada en Constitución, aquí fue mínima, construyeron en la aldea una lavandería (empresa ARAUCO) (figura 5), el invernadero (FOSIS), una sede mayor (CÁRITAS Chile), chimeneas para todas las mediaguas y una pista de fútbol. Analizando los usos y significados de los espacios intersticiales en estas aldeas, se observa la inestabilidad permanente del espacio, en cuanto al cambio según los tiempos del uso y del significado del propio espacio, se podría entender que el sentido de habitabilidad dado al espacio se ha desprendido de la espacialidad misma y se ha convertido en temporalidad. El tiempo da nombre al espacio, en cuanto que es el momento del día el que obliga a un uso u otro; zona de recreo porque es la hora de juego, área de comedor porque es la hora de comer, etc. Diferente surge esta posibilidad cuando nos referimos a los espacios programados de los nuevos condominios, delimitados y obligados por la existencia o no del mobiliario, equipamientos convencionales y formas que los convierten en solo aptos para un uso determinado de antemano o, en ocasiones, tan solo son pura estética imposibles de usar. Sin embargo, en los espacios intersticiales de las aldeas se superponían los tiempos y los usos, ofreciendo un carácter plural y complejo a los entornos. Pensar en el carácter de la infraestructura de lo común está en desvelar la cualidad de estos intersticios, pues son espacios hervideros de acontecimientos superpuestos, invadidos por la extensión de tareas domésticas que antes eran individuales como el lavado de la ropa y que ahora por necesidad o elección, se han convertidos en tareas colectivas y han creado espacios compartidos (figura 5), lugares improvisados para el encuentro (como también observamos en el condominio de Bicentenario, en la parte derecha de la imagen), espacios efímeros por la capacidad de adaptación a nuevas situaciones (Buci-Gluksmann, 2006). También aparece junto a los espacios domésticos, otros espacios para la siembra, el huerto, como parte de una colectividad compartida, en la aldea Antofa (figura 6), un programa espontáneo, de uso sostenible, convierte un trozo de monte en
33(92) : 125-154, mayo 2018 141 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado FIGURA 4. ARRIBA, ALDEA NUEVA ESPERANZA. ABAJO, VIVIENDAS NUEVA ESPERANZA. LLICO, AGOSTO 2013. Fuente: Realización propia.
142 33(92) : 125-154, mayo 2018 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado FIGURA 5. ESPACIO INTERIOR COMPARTIDO EN LA ALDEA NUEVA ESPERANZA, LLICO, 2013. ESPACIO PÚBLICO EN BICENTENARIO, 2015. Fuente: Realización propia.
33(92) : 125-154, mayo 2018 143 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado FIGURA 6. ARRIBA, HUERTO URBANO EN EL ENTORNO DE LA ALDEA. ABAJO, VEGETACIÓN Y APROPIACIONES EN LOS EXTERIORES DE LA VIVIENDA, ALDEA ANTOFA, CONSTITUCIÓN, AGOSTO 2013. Fuente: Realización propia.
144 33(92) : 125-154, mayo 2018 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado una huerta urbana, recuperando no solamente la capacidad de un recurso alimentario, sino acercando la cotidianeidad de la vida urbana a una ecología con el medio. Según las percepciones de sus habitantes, estos espacios intermedios son eminentemente lugares de encuentro, no son productos de una charla ocasional o resultado de interacciones urbanas entre extraños. Son realmente los espacios que definen y son definidos por el encuentro lúdico, el juego y la conversación entre la colectividad. Estos espacios intermedios son el verdadero lugar de desarrollo de la actividad social. Frente a las calles vacías que encontramos en muchos de los condominios de los departamentos reconstruidos, estos espacios muy al contrario, se encuentran llenos de personas y actividad, donde prolifera la comunicación personal, lingüística y afectiva, son espacios complejos que fomentan la conciencia del grupo, incrementando las relaciones afectivas (Durkheim, 1996) definiendo la estructura social que los identifica. Espacios colectivos y movilidad sostenible La tercera línea de acción propuesta en origen por el PR-MINVU (MINVU, 2011, p. 6), se dirigía a la escala urbana y territorial, enunciada como Programa Territorial, Urbano y Patrimonial de Reconstrucción que presuponía el planeamiento de aquellos sectores urbanos de la ciudad afectados. De los diferentes tipos de planeamientos desarrollados destacamos los Planes de Reconstrucción Sostenible (PRES) por ser planes de una mayor relevancia en los casos de estudios. En el caso de Constitución, el avance propuesto por el PRES28, relaciona en porcentaje las infraestructuras en general y equipamientos, con un 46% del total del presupuesto del mismo29, que no está nada mal, aunque si se profundiza en estas partidas se observa que aproximadamente el 68% de este total está dirigido a la zona costera, el 18% aproximadamente al equipamiento en la zona centro y tan solo el 13,57% aproximadamente a los 28 PRES-CONSTITUCIÓN. Plan Maestro de Constitución, 4ª edición. 2011. Desarrollado por Forestal Arauco, Arup, Elemental, la Universidad de Talca, la Fundación Chile, la I. Municipalidad Constitución, la Intendencia y Seremi VII Región. http://presconstitucion.cl/>., ahora en desactivada, ver http://www.minvu. cl/opensite_20100910140027.aspx>. 29 Todos los datos expuestos en esta página están relacionados con la 1ª edición de 2010 de lo que fue la planificación del PRES-CONSTITUCIÓN.
33(92) : 125-154, mayo 2018 145 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado viales y calles de la comunicación interior en los barrios, del que tan solo aproximadamente un escaso 3% se dedicaría a las comunicaciones de los barrios en los cerros, que por otra parte es donde ha ido el 92% aproximadamente del total de la población damnificada. El PRES no acomete la planificación de los grandes problemas urbanos anteriores al tsunami (Contreras y Beltrán, 2015), como verdadera oportunidad de avance y desarrollo sino al contrario, el problema de la accesibilidad se acentuará porque se verá potenciado por el incremento del sector turístico desde el propio diseño del PRES. De igual modo, no asume la reconstrucción de infraestructuras necesarias para la movilidad y accesibilidad a los barrios altos, donde ya era difícil su acceso anteriormente y que ahora con el incremento de la población en los mismos, se hace imposible, debiendo la población asumir acciones de riesgo como la observada en la imagen (figura 7) circulando por la vía de locomoción de vehículos. Existe una clara tendencia a la deslocalización hacia las periferias de los realojados30. Para los nuevos barrios como Vista Hermosa, Las Cumbres y 30 “Más allá del objeto vivienda, la localización de los nuevos proyectos reproduce la lógica imperante de la política urbanahabitacional chilena de desplazar la vivienda subsidiada en la periferia urbana” (Imilan et al., 2015, p. 75). Quinta Gaete (figura 8) o para los que han sufrido un incremento de población como Bicentenario31, como se observa en la planimetría (figura 9), donde el espesor de las flechas representadas se corresponde con el número de familias desplazadas32 no hay prevista la infraestructura necesaria, “asimismo, se manifiesta la falta de ámbitos de encuentro, intercambio horizontal y concertación de intereses entre actores para definir lo que constituye una necesidad local prioritaria”33. En la mayoría de los barrios la movilidad de sus vecinos es obligada, pues a la lejanía de estos nuevos barrios se unía a la falta de entramado barrial, dado que faltaba la pequeña tienda de barrio o el espacio previsto para ella, el bar, la cafetería o el restaurante, el mercado (Prieto, 2014), el pequeño parque o previsiones para áreas ajardinadas. La construcción de viviendas no ha previsto esta otra infraestructura, por lo que los desplazamientos se hacen largos, obligados y difíciles. En la mayoría de los barrios no existe el acceso directo a medios de locomoción, como taxis, colectivos o autobuses (figura 10) y el retraso en las obras que preveían infraestructuras urbanas es evidente dado que 31 “Si bien se realizaron construcciones bajo el programa de Densificación Urbana con recursos asociados a la reconstrucción, no se observa que este programa haya dado los frutos esperados”. Delegación Presidencial Para la Reconstrucción, 2014, p.98. 32 En base a información INGEGROUP Consultores, abril de 2014. 33 Ibíd., p. 218.
146 33(92) : 125-154, mayo 2018 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado FIGURA 7. ACCESO ÚNICO, PEATONAL Y DE TRÁFICO RODADO AL BARRIO QUINTA GAETE, CONSTITUCIÓN, 2015. Fuente: Realización propia.
33(92) : 125-154, mayo 2018 147 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado FIGURA 8. ARRIBA, QUINTA GAETE. MEDIO, BICENTENARIO. ABAJO, VILLA VERDE. CONSTITUCIÓN, 2015. Fuente: Realización propia, colaboración R. Estrada.
148 33(92) : 125-154, mayo 2018 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado FIGURA 9. DESLOCALIZACIÓN DE LA POBLACIÓN AFECTADA POR TSUNAMI, CONSTITUCIÓN, 2015. Fuente: Realización propia, colaboración R. Estrada, en base a información INGEGROUP Consultores, abril de 2014.
33(92) : 125-154, mayo 2018 149 ARTÍCULO:Infraestructura de lo común en tiempos de emergencia. Reconstrucción en Constitución y Llico/María Prieto Peinado FIGURA 10. ITINERARIOS DE TRANSPORTES COLECTIVOS PRIVADOS. CONSTITUCIÓN, 2015. Fuente: Realización propia, colaboración R. Estrada.