El Silano : tragedia, en cinco actos
Full text
Kxxm. 43 TRAGEDIA. EL SIL ANO. EN CINCO ACTOS. ACTORES. Nerón : Emperador de Roma. Siiano t Pretor Romano. Octavia : Mugor de Siiano. ^ opea : Noble Matrona Romana. Anizeto : Confidente* Emilio. Comparsas Romanar. Flavto. £ Con junidos de Calva* ACTO PRIMERO. Hermosa galería inferna en el Palacio d Nerón : y sale este con uñ puñal en¬ sangrentado. tier. iNsítumento fe,6z , azero infame» ya vengaste tu ira en el altivo corazón de una Madre : ya Agripina golpe inexorable de estos filos ué vienta sangrienta de mi brazo, |us.o eruel con q Ue rai afán mitig(K cniantn<r^°^° S mi rab * a ? sean estragos 2 *“*°*t f ° me " t Q » pantos imagino: oul fnv M U nd ° en mi ho ^ oroso genio fi y Nerón , de Roma dueño invicto, . . . ¿tf/í? Anizeto. rojo humor , es de elnfll 9 ! ras ■ justa satisfacción ; de mi iirffe?"'—° son las que miras manThVs 5."T* Mi iniqua Madre aleve v a ^ U . ChlII °* conspiró contra mí : y yo^fend^ *^Ua m u ^ e n poique conozcan todos que mi activo pundonor no ^serva en sus ofensas ni aún €1 amor materno. Ani. No han podido las prendas de una madre en vuestré pecho mitigar tanto incendio endurecido ? Quién, Señor,'-os dirige? Quién os • mueve ? Que asi os conduce á un fiero precipido. Un hijo dá la muerte asi á una madre fiue en su seno le traxo, y la dió abrigo en sus entrañas , quanto naturaleza sabiamente dispuso ? Un hijo ? Un hije» paga , Señor asi las instrucciones con qué os crió ? O ! no , no em* pedernido deis lugar á crueldades , á rigores; que aún al horror espanta el Jiech# mismo. ^f* A n " 12e í ° > Presumo que tü,abusas de mi paciencia , y de esta aqui valido excediendo las lineas de vasallo, intentes corregir quanto imagino: sufre , obedece , atienda, mira, y calla* y con tu Cesar no hagas atrevido presunción de coi. j e jos ; pues ú veces el superior , preciado de entendido; lomando ¿ ofensas los que son consejo® A
El Silano. los castiga cruél como delitos, fini. La obediencia me obliga: el ren¬ dimiento . • . será la muestra del respeto mío, aunque sienta previstos tantos daños como denoto , temó , advierto , y miro, '¿Ver. Como Roma recibe mis mandatos, ? Que encuentra en el poder '<?on que domino ? DI la verdad, sin que el temor te evite pronunciar lo que el pueblo llama vi¬ cios. 15»/. Roma siente , Señor , un duro yugo qíte pesado la oprime , y resentido el Senado , la Plebe , y ia Nobleza tiembla al nombrar tu nombre. Wer. Quédistint-o es su pensar del mío 1 piles si juzgan qué por odiarme mudaré de estilo; entre las mismas llamas de su rabia vive mi corazón siempre tranquilo: sufran mi Imperio, sientan mis des-, precios * y adviertan que soy rayo .desprendido de las altas esferas para estrago; de sus infames barbaros delirios: qué placer popular hoy les divierte? &J. El feliz himeneo contraído entre Octavia , y Silano ,f generosos Objetos que de Roma son patricios; pero Ic mas supremo , y excelente es , Señor , la belleza ; el fiel hechizo tl-í ia perfecta Octavia , pues k Yenu§. ^usurpa adoraciones, y cariños,. Es tanta su hermosura §Vt?r. Ea cesa, que tB 3 veces k verla me han movido; venga Octavia al instante á mi pre¬ sencia : vea yo,esta belleza , ese prodigio ^ue tanto me ponderas , que X tais plantas servirá de tapete al gusto mío; condccelaá esté sitio sin tardanza. i!. Como , Señor, si apenas del festivo aplauso que al nupcial yugo la lleva ■ habrá finalizado el requisito ? 3->á lugar te suplico á los instantes, que en tales ocasiones son precisos; que luego, ia obediencia de su, esposo o.; fuerza la presenté X tu aivedríp. '¿7*r. Tú replicas mis. voces V Tú tu oponespreceptos ? Por iqs dioses «Una* que entre mis iras misero despojo seas.de mi ardimiento :- Hecha mano ó el azero : Anizeto í# arrodilla , y Je suspende la acción* Ahí. Te suplico moderes los ardores de tu ira , * conspirado esta vez eq daño mió: exponerte sucesos que allá pasan > no es alevoso intento , según miro. Her. Segunda vez te advierto que » quiero • _ •; reconvenciones , solo a mi capricho doy la elección de bienes , ó de mal* 5 ’ i no hay en mi corazón, no hay u resquicio de temor : no ; volcanes de rigores, son los que me alimentan ; no respis sino solo crueldades ; y el que sufr*.^ mi poder, mi grandeza , y mi dompU' ] nunca habrá da oponerse á mis deetf ™ temiendo su rigor : vive advertido s | por qUe.de .no ; tu vida , y la de quíPr se opongan á ini’gusío , desperdicio ,, | serán de los furores de mi pecho, hallando, entre mis rabias su: .cf Ani. O monstruo de crueldad l co^ 9 no temes „ el mas funesto fin ? Pero que digo A \ si consiste mi aumento en adularle; • siga de su sendero el paso mismo, ,<fj y á imitación de su cruel barbarie con .sumisión imite sus delinos; : que pn ellos de mi fama está la gl y es defecto del xnun.dp apetecido aún mirando rigores que gmedrent 3, * f /< seguir del que dpmlna los qaprichP^ j ‘M . Descúbrese Salen iluminado con .m tos festivos , sale Octavia atomp # j de Damas , y Silano de Cava* ros Romanos * .. Sil. Objeto del amor ; perfecta Oct^ pues esta amable unión has admit* recibe de mi pecho los ardores» que en fino rendimiento te, dedico- Asistido de amigos , y pariente*», ■ mis riquezas te ofrezco , prifluti? •obsequio de mi afecto reverente-^^. on gpzü-.dé aquel bien que ^-eS mas quisiera ofrecerte : ovas - iaU’X^nqjta? deíaiq mi carine»
ljásU¡* otras so impiden > dé nvapara (lúe por decirte mucho-', nzé& drgo. Ocian. Gertcfoso Bilttno, cápalo amado, íiuinea & qulán mi gusto sacrifico, ió«? üfeetos nfirittftft tus amores mié !iftF@éIo cama debo ¡ y fiel námito.í E «Leí on. no# dlríje: un.rropb m tí -IT19?0 . " ", una de nuestras almas ei earmo* de suerte que-si fu saber pretendes cuanto te ; amo , y venero ; tú a ’*• mismo ' • . por tí puedes saberlo , pues tu propio en'fu amor té retratas del qu.e es rnio». Esta felicidad que las deidades ■ gozosas nos dispensan ai principio, ti no temer mudanzas de la suerte eternos rtós hiciera v y. pues el sitio para el festín dispuesto está distante - pasemos á bcuparie. Sil. Bien has dicho : Ministros que de Orfeo las dulzuras explicáis entra frases-con instinto tan* amable , y gustoso ^da-da,el viente armónicos azentós ; y festivos quanto amorosos ecos , de mis glorias manifestad‘éVgozo con que sigo esta luz tan amable donde muero, gustosa Salamandra entre mi mismo.. Empiézase una sonora marcha de ins¬ trumentos de viento. Marcha el acompa¬ ñamiento como para pasar d otra es¬ tancia , -y ¿t la mediación interrumpe Anizeto , • que con Guardias entra , _ 1 por el Foro. Ani. Suspended los festivos alborozos, y atended de Nerón lo que os aviso; piiós cémo dfltéño poderoso quiere de vuestras glorias ser también testigo. Noble Pretor Silano ,-nóticieso nuestro Augusto Señor por ecos míos til véhlurosá suerte en ser de Octavia esposo el mas feliz -, de su cariño llevado para vér tu nueva espesa, manda -qué en este instante ,. a l punto mismo á Palacio lié veis ahora á Octavia por q«e verla desea : B0 -han podido mis razones: hacerlo que entendiese ei estado en que t« hallas ,-los fesdro* -momentos de tu boda , pues llevado de geni» déminante ; en su capiUHo Tragedia. á toda reconvención, la (orna a ofensa; y tal vez la acrimina por delito: que obedezcas es justo , pues no íg* ñoras su rigoroso pecho ; yo he cumplido- en decir de su voz este maiffiítto, y afinque debiera poV nú empleo mismot no esperar de tu agradó la obediencia, y hacer de la violencia el exerclcío, cierto de que has dé ser mas que ob«3 diente con las,Guardias al punto me retiror- i. que ho'mbfes como SHanoy imperiosos preceptos del Monarca dan cumplidos 1 * Sil ano queda suspenso Ar>i acta partí? con Guardias , y después ule una cer¬ ta suspehsion dice Octavia. . • Ocíav. De qué., adorado esposo te sus* pendes? Por qué miras fi el Cielo/? Qn h motiva pasando del placer á la tristeza' oprime dé tu aliento atíñ el suspiro ? .Qué nóVedad fomenta estos alectos ? Ordenes de Nerón, asi han podido turbar tanta alegría ? Di qué sientes? Sil. Suspendamos por ahora ; amigos míos, los dispuestos placeres ; retiraos pues ya Sabéis el orden qué be tenido* Vanse todos. Y salgan de mi pecho los pesares qu« en .la voz de Anizeto lie recibido: ay ! mi Octavia , ay ! mi bien , des¬ dicha fuerte i todo el gusto perdí; Cielos impíos ! qué temores me cercan ? Que de penas confunden mis potencias -, y sentidos í Ocian. Acaba de explicarte , v no en las dudas d ex e s mi corazón : de que previstos anuncia? tantos males ; di Silano ? Sil. De rigores que miro ha producido madre naturaleza en nuestro Cesar, retrato del horror , el horror mismo. Nerón que Emperador d« Roma-manda es un eiegó , tan bárbaro ,-y precia que llevado'dé solas.sus pasiones •n saciar «oio piensa sil apetito: la fama que de hermosa té acredita llevada á Su noticie. le h* movido el d$seo de verte ; este deseo ^ fia de ser de mi ¿r.uet't e •! crue * A» i»
( Si pudieras , o l tu naturaleza, dav hermosura a la muger, y hechizo para el marido solo, que.de males evitaras a el mundo ? ) estoy, perdido; en conducirte.esposa á‘la presencia del Cesar, como manda., astá el pe¬ ligro de tu vida,y la mia tan seguro - qual la acción lo dirá. Cielos Divinos i tan presto del. placer me haveis pasado al mas cruel pesar ?DuIce motivo de mi mayor amor ; esposa mía, que de males me esperan ? El pa¬ cho mió contrastado de angustias , si respira, respira con afán , y sirt alivio " ■ * Ociav. Mal presumes , Silano , del Au¬ gusto Emperador Nerón ; y aúnque imagino es fuerza de cariño lo que sientes, también que yo te culpe aquí es pre¬ ciso : de que nace el temor que asi te obliga á sentir tantos males qual has dicho ? 3>7. De temer exponerte al.duro embaíe- en el amor,, y horror con un iniquo. •Qcrav. Eso es. quererme ? Esa-descon¬ fianza es prueba de tu yerro repetido*' O dudas de mi amor , 6 no lo dudas, •Si lo dudas procedes muy.impíoj y sino dudas dexa que-ccmbata, que asi satisfaré con los peligros *1 cariño que amante te profeso" manteniendo el candor mas puro, y limpio. Sabes quién es Octavia ? Si lo sabes, €ómj en balanza pones discursivo con un honor que esmaltes acredita* 3a horrorosa pasión de un apetito ? Crueldades no. me espantan , los ri¬ gores aio asustan 3 mi pechó ; tu. entendido qual será mi constancia , determina lo que has. de hacer en. caso tan. preciso ; que supuesto me toca obedecerte de tu resolución me d? el aviso. ’ case. $ iL Octavia piensa bien : sa honroso afecto contrastará pc-r nii el ceño iniquo de un cruel coranon tan imperioso; «1 temer mi deshonra..?:; desvaWos- Í¡ev«mos jjuea. á Octavia á ve* El SihfiG. el Cesar í y 3 su-vista :; mas . qué digo? Ignoro que el honor', si bietl ss ad* vierte , os un cristal tan feble , y quebradizo que al impulso menor de un alevoso se mira entre rigores abatido ? Pedirme que al instante Hcvp 3 Oc* távia es sin dúda deseo este nacido de infame pensamiento ; á mis afrenté camina su intención ; fiero martifip • mas cómo puede ser si de su vista no fué objeto jamás ? Mal imagino; obedecerle es fuerza.,. Vaya Octavia-* pero detén tu intento , .y no al pelig^ conduzcas de la parte de tu alma la prenda mas preciosa del cariño. No expóngc.3ei tesoro mas amable en manos del que usurpa vengativo vidas , honras , y haziendas sin ^ tema de las justas Deidades el castigo. Huyamos , corazón , esta.tormenta que amenaza mi honor... con el sigilo qucrrequiere un suceso semejante saldré de Roma, buscando en ntf 0 auspicio, mayor seguridad ; en otro clima hallara la quietud el pecho mió. Animo , corazón , este es el medio que porprudente , y isas seguro^ elije* Astro divinó, de la patria Numen, tu que vés mis deseos , te suplico mires clemente , generoso influyas en una acción en que me precipito. Sosegad esté afán ,.este tormentq: y Ultimamente conceded benigno, que en donde hallé grandezas., zos halle : que en, donde hallé pesares , hatf* alivios : . yque huyendo rigores que me cercad pueda salvar honor que tanto esti# 0 * ACTO SEGUNDO. $*avinete can mesa , y escribanía $9 descubre 'Nerón sentado . > , ¿Ver. Qué mal que sufre largas dilaci crj£l «n pecho dominante ! sin sosiego hasta ver de est^i Octavia ,lq hettti° sú1 ¿, atfc ku£CO ¿ mj.de5g.anjQ. el compieaK^ (
Tragedia jí i a gpe que -sirve el pode*, de que. el.dominio «i no logro voraz mi pensamiento ?, obadezcame el Orbe como Cesar; liadle,osado se oponga a mis intentos ; ni contra mí placer conspire alguno ; que haré, que en las cenizas quede env bueito de los hoirrdres , que con ser castigos ,; muestras dán de mi espíritu sobervio. r " Salen Anízeto ,y Pepea. ■ T AnL Noticioso , Señor , de quantp gustas de el que es tu fiel vasallo.rendimientos; por lo que a mi me toca , sacrifico de mi afecto, la ofrenda de mas precio.- Esta Señor , que es ffler. Dirás Octavia; , belleza suma tiene ; mas no entiendo que sea tanta corno la ponderas; aunque sus ojos vivos , y alhasueños ya sintiendo en él alma los.ardores, conozco que conmueven á mi pecho. Donde Silano queda ? Pop. Del engaño, fue" mÍS" f e eslais v »y entendiendo voces , ^ reC¡b ° en vue!lra s íeniendome por otra ; en l as a f ec(os Íe vuestra gratitud hailo piedades en esas expresiones que os merezco; J? soy , señor , Octavia ; soy Popen meíle n v J ln a lre ’ berraana do Anisete, oüisé í“f a d \ efectos deobediencia., qnise , Señor , hacer los rendimientos: - í" q “ ,a ! W admitid estas ofrendas: M ° S ! ' e V e ' e O C Í d >! cumplí corr ía -¡L” ?' fln de mi venida ■ «ef. Posea dfs.r &¡s a “t>clos. texto -9ue, al con», de vuestra Urbanidad,ále' _ ni©*.. Mml satisfacer'vu'estro^carig^fi C0 ^r es Pondan; OP- Agradezco ; Sek? r “ ' SpeTO ' dignos de vos á mi J„ fav ores ‘ ’^'i merecerlos. Fase Pofiea ,, !• Habiéndome, Se ñor f, según me lo previno allS'° a !a para avisar si Ostav¡; Alme 'o, d s¡giáhs„spaso s T a “ n Siia "“ cbserVe qne ausentar?. ro ’ e impedidos de mí T prs í u f«b a „¡ a * m > x mgn¿e s ¿ v • .arrestado Sil-año; llega Octavia a pediros perdón de-i desacierto. ¿Ver. Entre Octavia, tnas vos con Guardia doble esperad de mis voces los intentos deteniendo á Silano en esas piezas hasta que yo os imponga otro decreto, Vase Emilio , y Anlzeto. Yo haré que Memhie el mundo de mi ..nomb-re ,. avasallando altivo A los sobervips. Sale Octavia , Ocia. A esas plantas y Augusto So beranCj a pediros perdón sumisa vengó del de.ecto que: en falta de obediencia formó entre mí, y mi esposo el duro yerro» Las grandes posesiones que Silabo midueñoy y mrSeñor tieile,- fomento son para que intentase cuidadoso exáminar caudales-en sus feudos: si esto , Augusto Señor, pudo irritarte por^no pedir licencia , á tus pies ruego moderes el enojo , y compasivo concedasde que pueda nuestro afecto para glorias de na lazo tan dichoso, « ■ a _ í eliC itarlas a otro puerto. }6 T #La m5sma q«e intercede.es hoy la causa ae suspender la acción ; dexe ya el suelo qu.én Astro soberano de hermosura comprte con las luces del Febeo. * o rae abraso entre ardores amorosos, octavia generosa : templa el fuego que ha causado tu vista; dá en tu mano:!* veto. Suspended esa acción , que está muy lejos de lo que aqni procuro, esa respuesta: para sajir de Roma en vos espero vuestro gusto , y licencia ; no he venido a que vos , gran Señor , mudando estre* mos, fuera de aquel carácter soberano, ^procuréis ofenderme desatento. er ’ 5 Octavia , mira que mis labios te oirán mi mas justo pensamiento. Apenas vi tu rostro , quando apenasentre ardores crueles arde el pecho; y e?ta furiosa llama en que me abraso, tu.mano-ha dé templarla sin remedio. Soy Nerón , y soy Cesar; no te estrañes, que oo.gasfo mas finos cumplímíentos. Oda, JP«§§ si ggf demostráis el ser amante, lote*
J7 SittfHdi füáfa iti ftqfiü ímóWj qiw' es tki Cetrojs virtud más amida ?i*íu revesa ■ oh íe A vngrdva hueste* . ¿8 fflug'f dé SUano , tí!g¿ t)v*tsvía h vdr m niigiif* t|ae-et ¿íspid'í • :••» las granosas f flquesai ? ■ de Ja rn’yoH^vnnM ; a lqnlmia ■ na es capia efe obligarla , ¿ qüe ai deearo de su honor introduzca glguir defecia» • PÚ03 primero quo yo cometa ofensa abnudó conyugal que hacerprefehiOj . sera victima horrible dedal.furia, del monstruo mas cruél que dá.el Aberno. Pues ya estáis respondido, la licencia os pido que me deis de aquel primer^' requerimiento ■ mió ; y -vuestra:-idea por imposible es bien lardéis, á él vientpy 2 ? er . 'No sé como mí enojo vengativo . ha sufrido á tu voz tanto desprecio*. Ignoras de que soy dueño dc Roma, y que todo el poder del mundo tengo ? A Silano se traiga ; ante del mismo has de mirar su agravio manifiestos y afinque en zeios se abrase $ por'mi gusto ha dé ceder hasta su honor el mesmo. Teme el mundo mis iras , mis horrores, v tu te burlas ? vive ese Supremo azulado viril que he de dar pruebas de qué yo soy : Neron , de quien el tiernp* en memoria , y en fama a las edades dexará de mis iras vivo exemplo» ffititrfr Síiano cen Guardias entre cadeñas : hace señas Nerón , y se retiran . 577. Que mé manda*, -Señor ? que ya pos¬ trado a tu vista se' -humilla-mi ardimiento. Nfr. mttmikiíjü'é-' es por fuerza , no es ofrenda- ©tensa-vie«e n ser A'-el mando regio? pero primero.que i otroasunto pase qué ífunque é'strdñO"parece ser el mesm»; preguntarle quisiera á tu conducta ¿í es 3 p r opio de un vasallo dar exemplo; desobediente huyendo sin licencia ¿f¿ su Monarca , habiéndole primera obligado con dones tan crecidos ' que sóló de su mano ser pudieron ? - Qué castigó merece quien prosigue contra su soberano tal defecto ? Pero para que veas , el castigo en lu man® 56 ciffa-j ó el inraens® . eslmó de bjsnéfidoá í en dos 'líneas-, fiaré mi inteneion., y-pengamíanfe* . ÍJstrlhi uí’t'e et bufia que bu de estúf ■ ■ prtwgldü» Osta, Qué pfeidglp» miro entre témdfsí f Sil, Qué rigores m§ Rgu4?4$n ! gsgFSl Ciíf lusj,- Ner*. En astas, quatro ilacas ha fiado • de mi poder los mas seguros medios? obediencia,Ó.;castiga'^ de esa siierto f. y atéis jo que. os.es timo, ó aborrezco, .•> sEn. vuestra mano está ., ó .feliz pente» o ql.horrendo rigor que me reservo, pau Lee S.il. Octavia ha de ser mía en este día: como Cesar lomando: esto pretendo:. f . o de no vuestras vidas serán ruina ■ del abrasado horror de mis alientos. . No lee. A quién tan cara fi cara su des*.;; honra - . se le puso en las manos ? Cielo eterno l áj.tirano cruel, monstruo inhumano, como es posible que permita el Cielo tanto rigor, tan crueles intenciones, en qaien.tiene ún dominio tan supremo Ay I Octavia querida , mis temores como eran tan atrozes , verdaderos mi desgracia los hizo ; ó ! dura pena; la muerte por remedio solo encuentro. A •' sacrilega, mano , que pusiste con negra producción de infiel veneno mi deshonor tan claro I Sacros Dioses! como , fiel corazón, estar sintiendo puedes tanto dolor , sin que la YÍda victima se demuestre en el tormento? .Qcta. Qué es esto % Corazón, como tan tardo. ,«.lates , y sin sentirte ? Qué es aquesto ? Ahora asi me abandonas ? La constancia' parece que me anima , .. ese instrumento causa nuestro dolor, pues áque aguardohecho pedazos vuelva por elvient*; porque ni .afin pueda infiel con su me- • moría dar. por la vista amargos sentimientos. Silano dueño mío , en las aeclones c e conoce"el valor ; pára los péchos invencibles se„hicieron las desgracias, •’ .y no para cobardes sin aliento^ g no dudes de mi honor , porque,sin dtm a verás c»mo al instante te aborrezco; porque siente mi amor desconfianzas y no le atemorizan, no los riesgos:
' no suspires-, no cvclam-esg de mí fia: ; que puede que los Dioses justicieros hagan con escarmiento del Tirano aplaudido el honor que defendemos.- Sil. Ay ! nú bien! quahto debo a tu cariñoj pagarlo - no es posible. Veta. Santo Cielo ! el Tirano se. acerca ; que terrible á mis ojos le miro, y le contemplo,, Sale Nerón , y Guardias. Ner. Habéis ya conferido vuestra suerte? Qué respuesta me dais á lo propuesto ? Decid lo que elegís, que yo al instante el medio que elijáis cumplir ofrezco. SU* Es mi honor quién me anima 5 y por el solo perderé vida., y sér. fflér.. Calla perverso : .Octavia, que respondes? Ocia. Qué á un Tirano sin ley , y sin honor , duro i¡ y protervo aborrezco , y detesto : á las Deidades mx venganza , y su muerte solo ruego. ■ r ‘ 9 uS en fin 5 qüereis qué logré por violencia r lo que en grado pudierais mas atentos hacerme conseguir ? Tanta grandeza como solo á vosotros os ofrezco, siendo en .Roma , y el orbe venturosós «n el mando ; riqueza f y valimiento, don generoso de mi heroica mano tan poco os mueve ? Mirad oue si re« suelto * sueho el torrente de mi fiera ira, n - 5 ía " atr02es los tormentos el ho ™ miSmos demae s«en de mi ral si IT , í ,Id0r es,S en mi P«< 8 oÍpe” o e ue d P ° der ‘° d ° 61 :nmenso pu&VS? 6 riquezas me propones* conducidla A t* m, .5 “ ndí?< * Octavia poned Vcíj-it - e a r '°P- s cncier re#*- f a Siíano comprírnan 5 mis rigores lograsteis provocar ; veréis , perversos, que Nerón consiguiendo qüaatp intenta avasalla discursos altaneros. Piedad no se halla en mí tiemblemq el mundo-: y o.bedezcanme todos : soy horrendo parto del natural terror humano, y he de abrasar a todos con mi incen¬ dio. vase* Sil A Al inhumano cruel ! u inexorable} á las deidades pediré sediento justicia contra tí Octavia mía, que te pierdo por fin § Ocia. O rnado-dueño, mi muerte logrará ; no tu deshonra. Sil* - Ese amor meaerecienta el sentimiento,- Mmi. Conducidlos , Soldados., donde el Cesar ^ha mandado sin perdida de tiempo. Octa. Dex.ad que me despida de mi esposo» ■ S?;/. No arranquéis con violencia de mi peí cho el gozo de mirar á el bien que adoro. Evii. En vano eso pretendes : venid luego. Ocío. Animo , mi Silano , que tu.Octavia. de firmeza, y de amor es noble exemplo. Sil. Deidades: pues miráis tanta constan¬ cia: Oota. Animad nuestros tristes nobles pe- •.... ch0S'5 SiOs dos. Y castigad de un barbar® implan cable Sihojcror que producen sus alientos* ACTO TERCERO. . Sale Popea ,y Aniceto. &Qp. A donde me conduces.? Anicet*; es á sufrir del Cesar mas ultrajes, sabiendo que de Octavia adora rayos fue le sóná su vista mas afables ? Quando de mi altivéz , y mi sobervia pudisteis presumir que asi avasalle un pundonor que altivo me estimula á pretender que alguna no me iguale ? sufriré, yo que el Cesar me desprecie por seguir de mi intento infiel dictamen? No,^ hermano., no lo.juzgues tan posible guando bisame -conoces ; no, no es da-
'51 El . 'rfntiu No es fn! Intento engañoso: iftPuuíjgnlo, ’ pues hablas-indiscreta , Mgnoror¡te, f ciega de -fti pasión \ es qué comprendas de mi inEendon la idon que oté trae. • Te vló el Emperador : hiciste fuego en su pecho amoroso , y fuera dable qué pasando de noble A sor Augusta, álese»' timbre , y blasón de nucidla ían- ' &*«• Esas voces que dices que de Octavia es firme apasionado , son errantes; porque siendo ella esposa de Sitado y de ia Augusta éstirpe , no , no es fací! que et Cesar intentase'una deshonra, qae asi mismo le toca' tanta parle. ■ Éste es mi pensamiento;juzga ahora si obro como tu hermano : y.quando tra¿ tes otrá vez de culpar io que dispongo;, ha» antes que lo culpes justo examen» Pop. Ya cbfl'ozc'o mi ytírro: sigo atenta quanto cauto procuras. Anic. 'Yéti no 'tardes ' ' que en su quarío estará Nerón Augusto, y es posible ahora verle. Sale Emilio. Tltfíi. No , no pases á delante j que el Cesar ha mandado que á su retiro ahora no entre'nadie, vai Anic. Pues para otra ocasión dexar pode.- mes - ' ■ ' ! ' el rendir nuestro justo vasallaje: dexa i hermán& ^ guiar á mis acciones, y veras si consigo coronarte: la forttfúa’e’á voluble.; e? fijo ponto de ia felicidad ha de buscarse: que tai ve» donde' menos se.imhgina ¡suele el bien-á.los ojos presentarse', van. Gapinete : sale .Nerón , y Emilio. Ner. A Octavia se conduzca á mi presen¬ cia. Vase .Emilio. * Su hermosura jocha muerto : no , no ¡»s dable que pueda sosegar hasta que temple este .fiero bolean que asi me abate. Sale Emilio qué conduce á Octavia, nu Yá Octavia está presente. ?r. Retiraos, y hasta que yo te avise no entre na¬ die. vanse.^ \Jatio, > » Para ahora , sagrado justo Cielo espero el fiel valor de noble sangre. Ncf. Pues distante te'raiinsde Silnno, y-quiero ver s¡ puedo en-este trance . I •vencer de tus desdeñes la dureza, oye de m¡? azentos el contraste, que onda tiaiánsa justa de tu suerte te esponc de nít htáot lo mas afable, «.o ptifíl tu belleza , y A el ¡mirarla te rendí adoraciones, como ¿$ dable que siendo soberano dueño' Augusto no consiga que en pago tu me ames % _ mano ¡ne has de dar; yo no pretcnch . dilatar mas el tiempo én nimiedades, quandóel poder me ensena, aquella send a • t“°. n J“ e mi gusto puede 'encaminarse. .»q ^eras Augusta , serás dueño de mi alma, y ae todos serás tan respetable que en oblaciones justas te veneren po: Deidad:demi Imperio memorable» Qué ganas en lograr goze Silano tu belleza ,. pudiendo'con amarme ser mugfer lá mas grande , y mas felize .qué admiración la fama, y las edades? Quieres perder el triunfo qué* te'ofrézc* trocándole ü, una suerte despreciable ? Piénsalo bien , Octavia , pues que.miras que en dos .puntos.se vé baládzearse, ó tu mayor fortuna , ó tu desgracia, 9 tu bien , 6 tu:, mal irremediable: adviniéndote yo como de paso' que si llegas ingrata á despreciarme, iodo nji amor, en odio trasladado vengará como es justo sus ultrajes; : ofreciendo por‘victima á misiras j 10 mismo, que cthora.adoro , y me es am - ble. Qcta. Pues parece que os miro mas serens, . y me habsi? dicho quanto imaginasteis^ oídme que pretendo demostraros vuestro, yerro , Señor , en adorarme. Llevada de ¡un; amor ( que do le. creo ) queréis con. sl rigcr hacer alarde . de incurrir en delitos que por feos ; u son el horror.de las enormidades: ofendéis lo primero á el regio solio: pues no es los Monarcas no tan fácil .' ■ deshacer aquel nudo indisoluble que forman desde el Cielo las Deidades A mi esposo ofendéis, a, roí, y f\ e K . mundo ; y si yo su cariño abandonase, pie llamára voluble r ingrata , y faÉí mu-
Tragedia, ¿ri muger ; en fin muger de Tos mudables. Pretendéis ^'ué el honor que tanto apre¬ cio _ le reduzca á la iniqua aleve cárcel de la vileza , donde la perfidia sea horrendo ministro que le mate t todo el oro del mundo , los favores, grandezas , y tesoros , despreciables á la que riene honor es fuerza sean quandó medía tm amor que es tan cons* tante: rr rigores , ni'afrentas , ni tormentos 'podrán hoy de mi intento separarme; que el amor de mi esposo es lo primero: y por él moriré fina , y amante. ZVer. Eso dices ? aleve, Ocia. Esto digo. JSer. Ya no puedo sufrir tantos ultrajes; • -Emilio. ... Sale Emi, Gran Señor. IVer. Aquí & Silano P unt ° conducidme sin quitarle ni grillos , ni cadenas ; pues con ellas en mi presencia quiero que se halle: rase Emilio .y Guardias. ‘ labio de enojo : así yo despreciado; y por úna muger ? no , no lo estrañes: que si hasta aqui usé de la clemencia; es bien que ahora á los rigores pase. Ocia. Templa, Señor, tus iras, no procures irritar á los Cielos : haz tratable tu natural furioso , olvida cuerdo la pasión que te arrastra, *Ver. Es en vaíde quanto quieras decirme ; no te humillas. A darme gusto , y quieres que yo t*ate hace,- el layo ? WMÍM „ ¿¿ •Oeí/íST 1 ? logrará quanto intentaré. ; e “ e ^..nas, Señor , no han'de m „. "Alir' , mis afanes í es tu Pecho de bronce , ó en wTZkZ dureza del tóS p • X P «Z’ q ” e eS ‘ U - ‘l« no ha y í¿^ 2c °> Silano rSaJe Emilio que conduce c> , n ' cadenas. Si!. Para, que me conducen % éste sido 2 íí es a morir haced, no se Wte; pues lo que tardo en entregar la vida, tarda mi corazón en sosegarse; pero-viendo a mí vista.crueles solos, comprendo que se trata de aumentarme mayor dolor, porque en mayor tormente* esta infelice vida se consagre. Ner. No presumes muy mal: oye Silano, tu esposa permanece: en adorarte: lleva en tu muerte aqui esta vanagloria, aunque en rabiosos zelos yo me abrase. Ya , Octavia , se ha llegado aquel mot mentó de que vea Silano si es constante tu altivo corason : con este azero, Saca su ■ puñal, que es rayo del incendio inexorable de mi furor , has de firmar tú misma la sentencia en quererle , b en matarle. Atiende como : 6 tú me das la mano de esposa , qual te pido , ó á el instante hecho su pecho vaina de este azero, escribo tu constancia con su sangre. Ocia. Suspéndete , Señor : cruel angustia! Silano, que tormento! ah ! celestiales deidades , que momento tan* terrible que tirano dolor ! que fiero lance ! Sil. Dexa , Octavia querida, que mi muerte asegure tu amor ; dexa que acabe una vez-esta triste , é infeliz vida; y vive sin igual á las edades. Y tu , monstruo cruel, aborrecible, aborto del Aberno en lo implacable, sacia todo el furor de tus rencores enasta triste ,é inocente sangre: triunfa de mi valor ; gozerr tus iras la muerte que deseas ; pero sabe •• que el mundo todo , y la naturaleza te abomina por fiero , y detestable. J\ 7 er. O eres mía , o acabo con Silano: mas porque medetepgo ? Vá d darle ; arrojase Octavia , le de*, tiene el puñal , y Nerón la tome la mano. ■ ’ O cía. No le mates. Ya tuya soy para salvar su vida. O! desdicha , a que estado rrve llevaste! muera yq de dolor,dnnnnde el llanto, y ahogúeme el tumulto de pesares. IVer.-Pues tú misma te - entregas , stíy dU - dioso : felize yo pues logro tal enlace Sil. Como vivoul mirar asi mi afrenta ? 00
-jg E! Sil ano. v de este modo tí y ame ; y queda. Nerón guarnecida la estqncia de tropas. Ner. Detened, -esperad , que antes que todos veáis darme la muerte , yo pretendo completar vuestro gusto ; que bolcanes de horrores , y de rabias ahora el pecho congela entre sus barbaras estancias i ó ! si arrojar pudiera tanto fuego ! no siento no ia muerte ; el que no pue¬ da acabar con el mundo es lo que siento: f r Saca un puíisl, pero ay de mi ! que miro! este ha de ser el que mi cruel aliento lia de acabarle ... tímida la mano apenas conducirle quiere á el pecho; ahora para matarme me acobardo ? ' I Si al morir Nerón padece miedos ? Quien lo duda : si hay mucha diferencié en morir , ó matar : mas ya el aliento débil no .me sostiene ... centro horrible recibe un corazón el mas sangriento en tus senos profundos , donde acab» eternamente la ira de un perverso. N. Barcelona ; Ea ia Oficina de Pablo Nadal, calle -del Tejiente de Junqueras. Año de i^9f. A costa de ¡a Compañía^