La campaña de excavación 2011 en las cuevas de El Khil (Achakar, Tánger. Marruecos)
Abstract
561
Full text
INFORMES Y TRABAJOS Excavaciones en el exterior 2011 09
NIPO: 030-12-098-1 Edita: © SECRETARÍA GENERAL TÉCNICA Subdirección General de Documentación y Publicaciones MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE Catálogo de publicaciones del Ministerio: www.mecd.gob.es Catálogo general de publicaciones oficiales: publicacionesoficiales.boe.es Consejo editorial Isabel Argerich Félix Benito Ana Carrassón Soledad Díaz María Domingo Guillermo Enríquez de Salamanca Adolfo García Lorenzo Martín Alfonso Muñoz María Pía Timón Coordinación científica Concepción Martín Coordinación de la publicación María Domingo Corrección de textos Educación y Patrimonio Diseño y maquetación Gestión de Diseño
546 La campaña de excavación 2011 en las cuevas de El Khil (Achakar, Tánger, Marruecos) Leonor Peña-Chocarro Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma/GI Arqueobiología. Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CSIC) [email protected] Youssef Bokbot Institut National des Sciences de l’Archeologie et du Patrimoine de Marruecos (INSAP) [email protected] Guillem Pérez Jordà GI Arqueobiología. Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CSIC) [email protected] Juan Carlos Vera Rodríguez Universidad de Huelva [email protected] Rafael Martínez Sánchez Universidad de Córdoba [email protected] Daniel Abel Schaad GI Arqueobiología. Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CSIC) [email protected] Abdelaziz El-Idrissi Museo de la Kasbah de Tanger [email protected] Juan Francisco Gibaja Bao Institucion Milà y Fontanals (CSIC) [email protected] Eneko Iriarte Avilés Universidad de Burgos [email protected] Elena López-Romero GI Arqueobiología. Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CSIC) [email protected] José Antonio López Sáez GI Arqueobiología. Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CSIC) [email protected] Jacob Morales Mateos Universidad de Las Palmas de Gran Canaria [email protected] Marta Moreno-García GI Arqueobiología. Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CSIC) [email protected] Amelia Rodríguez Rodríguez Universidad de Las Palmas de Gran Canaria [email protected] Lydia Zapata Peña Universidad del País Vasco [email protected] Mostapha Nami Association Zemmour pour l’archaeologie Maroc [email protected] Fethi Amani Institut National des Sciences de l’Archeologie et du Patrimoine de Marruecos (INSAP) [email protected]
547 Resumen: En este trabajo se presentan los resultados preliminares de la campaña de excavación en las cuevas de El Khil (Achakar, Tánger, Marruecos) realizada, en el mes de septiembre de 2010, con el objetivo de profundizar en el conocimiento de las primeras comunidades campesinas en el norte de Marruecos. Se ha llevado a cabo dos sondeos en dos cuevas diferentes (Grotte B y Grotte C) y se ha muestreado de forma sistemática para la recuperación de material arqueobiológico (arqueobotánico y arqueofaunístico) que permita reconstruir los modos de subsistencia de estas comunidades, así como establecer los orígenes de las prácticas agrícola-ganaderas. Al mismo tiempo, se han realizado diferentes sondeos geoarqueológicos con el objetivo de reconstruir la historia paleoambiental de la zona Palabras clave: Neolítico, Marruecos, agricultura, ganadería, paleoambiente. Abstract: This paper presents preliminary information on the excavation of El Khil Caves (Achakar, Tanger, Morocco)carried out in September 2011. The aim was to obtain detailed data on the first farming communities in the northern part of Morocco. Two test pits were dug in Grotte B and Grotte C and bioarchaeological samples (both archaeobotanical and zooarchaeological) were taken with the aim of reconstructing the subsistence system of these communities and the origins of farming. In addition, geoarchaeological sampling was also carried out which will allow reconstructing the palaeoenvironmental history of the region. Keywords: Neolithic, Morocco, agricultura, animal husbandry, palaeoenvironment. Introducción y objetivos El proyecto que ha dado lugar a la intervención arqueológica en las cuevas del Khil (Achakar, Tánger, Marruecos), se desarrolla en el marco de un convenio de colaboración científica firmado entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Institut National des Sciences de l’Archeologie et du Patrimoine de Marruecos (INSAP) que pretende, a través del estudio de los materiales arqueobiológicos, adquirir información sobre la actividad agraria desarrollada por las primeras comunidades de agricultores neolíticos del territorio. Forma parte, además, de las investigaciones desarrolladas dentro de un proyecto más amplio, «Origins and spread of agriculture in the western Mediterranean area», encaminado a explorar el surgimiento de las prácticas agrícolas en el Mediterráneo occidental. Como parte de este programa de investigación se planteó la realización de una serie de excavaciones que permitieran recuperar no sólo los materiales arqueológicos habituales (cerámica, sílex, etc.) sino que también incluyera la recuperación de los restos arqueobiológicos (semillas, carbones, fitolitos, polen, fauna) recogidos a partir de una estrategia de muestreo sistemático. De forma paralela, se planteó la realización de sondeos geológicos a partir de los cuales poder estudiar la evolución geomorfológica del entorno. Esta aproximación contribuirá a conocer con mayor precisión el desarrollo de las primeras comunidades neolíticas en la región, complementando los datos ya existentes para otras zonas del norte del país y de la península ibérica, así como explorar cuestiones de gran interés para los estudios sobre la neolitización, como los contactos entre las comunidades de ambas orillas del Mediterráneo y los procesos que se desarrollaron en la zona tras la adopción de la agricultura. Los trabajos llevados a cabo en los últimos años en la península ibérica (Zapata et al., 2004; Peña-Chocarro, y Zapata, 2010; Pérez Jordà, Peña-Chocarro, y Morales Mateos, 2011) MARRUECOS_La campaña de excavación 2011 en las cuevas de El Khil (Achakar, Tánger)
548 suponen un punto de partida importante a partir del cual poder encuadrar los nuevos datos y comparar los procesos de neolitización y los sistemas agrarios desarrollados a ambos lados del estrecho de Gibraltar. Adicionalmente, a partir de las dataciones de AMS realizadas, se contribuirá a completar el marco cronológico en el que se integran las actividades agrícolas estudiadas. La financiación de los trabajos se ha realizado de forma conjunta con la subvención del Ministerio de Asuntos Exteriores a partir de la Convocatoria de Excavaciones en el Exterior de 2011, con el proyecto AGRIWESTMED «Origins and spread of agriculture in the south-western Mediterranean región» ERC-AdG del European Research Council, así como a través del proyecto «Orígenes y expansión de la agricultura en el sur peninsular y norte de Marruecos: aportaciones desde la arqueobotánica y la genética (HAR 2008-01920 HIST)» coordinados por Leonor Peña-Chocarro. Los trabajos se desarrollaron entre el 11 y el 26 de septiembre de 2011, y en ellos ha participado un equipo hispano-marroquí formado por 17 investigadores. El yacimiento El yacimiento está formado por una serie de cavidades que se abren al final del Oued de Achakar, en la provincia de Tánger. Se trata de un conjunto kárstico formado por diferentes cuevas, generalmente de pequeño tamaño, que fueron utilizadas como lugar de hábitat por Figura 1: Vista de las diferentes cavidades. MARRUECOS_La campaña de excavación 2011 en las cuevas de El Khil (Achakar, Tánger)
549 comunidades de agricultores y ganaderos durante la segunda mitad del vi milenio y posiblemente durante parte del V, sin que se descarte, por otra parte, ocupaciones más recientes (fig. 1). Algunas de ellas, como la Grotte C, fueron excavadas y estudiadas en los años cincuenta (Jodin, 1958-1959), y sus materiales y estratigrafía revisados por Antonio Gilman algunos años más tarde (Gilman, 1975). Posteriormente, esta misma cavidad ha sido objeto de otras intervenciones de muestreo que se sucedieron entre los años ochenta (Daugas et al., 1984) y, más recientemente, en el año 2000 por Bouzouggar, Otte, y Kozlowski (2004). Los materiales cerámicos de los trabajos de Jodin correspondientes al Neolítico antiguo se conservan en el Museo de la Kashba de Tánger y han sido estudiados recientemente por El-Idrissi (2001) con ocasión de su tesis doctoral (sin publicar). La excavación El proyecto de intervención, planteado a partir de las visitas realizadas durante el verano de 2010 y 2011, ha consistido en la excavación del testigo conservado en la denominada Grotte C, aunque, de forma paralela, se planteó la necesidad de confirmar la estratigrafía de una cuarta cavidad ubicada en la parte más interior de esta vertiente, denominada por nosotros Grotte D. Finalmente, ya durante el desarrollo de los trabajos, se pudo comprobar que se conservaba parte de la estratigrafía en la Grotte B, momento a partir del cual se planteó la realización de un sondeo en la misma. Grotte B La idea generalizada de que esta cavidad había sido completamente vaciada durante los anteriores trabajos de excavación se vino abajo cuando, tras retirar unos bloques de piedra caídos en el fondo de la misma, pudimos comprobar que debajo se conservaba parte de la estratigrafía inalterada. El área que no llega a los 4 m2 se subdividió en cuatro cuadros, e inicialmente se realizó la excavación de los cuadros B y D, ampliándose posteriormente al C. La estratigrafía en ambas zonas no es exactamente la misma debido, principalmente, a la fuerte pendiente que presenta la cavidad en esta zona y a las caídas de bloques y fenómenos erosivos. La excavación se llevó a cabo siguiendo los estratos naturales que alcanzan una potencia total cercana a los 90 cm. Se han detectado un total de 10 unidades estratigráficas para las que se propone el siguiente esquema de periodización: – Periodo 1: Abandono (UE 2001 y 2002) • Fase 1: Post-deposicional. Estratos depositados tras el abandono ocupacional prehistórico de la cavidad, que quedan sellados tras un episodio de derrumbe de la visera o abertura en forma de óculo que forma parte del techo de la Grotte B «superior». – Periodo 2: Prehistoria reciente indeterminada (UE 2003 y 2004) • Fase 2: Ocupación prehistórica que en la base (UE 3) muestra el mantenimiento sistemático de la explotación de recursos marinos y en la que a techo se aprecia la concurrencia de procesos de arrastre postdeposicionales. MARRUECOS_La campaña de excavación 2011 en las cuevas de El Khil (Achakar, Tánger)
550 – Periodo 3: Neolítico sensu lato (UE 2005 a 2008) • Fase 3: Conjunto de niveles (UE 2005 a 2007) que ponen de manifiesto una intensa ocupación habitacional de la cueva con representación del amplio elenco de productos, conjuntos materiales y actividades económicas de producción, pero sobre todo de explotación sistemática, intensiva y logística de recursos marinos –malacofauna e ictiofauna– (Fig. 2). • Fase 4: Neolítico «Transicional». Nivel que inaugura este periodo y que no se diferencia en aspectos económicos ni subsistenciales de la fase sucesiva, pero entre cuyas producciones cerámicas aún se mantienen características técnicas, tipológicas y modalidades decorativas del periodo anterior (UE 2008). Figura 2: Niveles neolíticos de Khil B (UE 2007). – Periodo 4: Neolítico Antiguo ¿avanzado? (UE 2009 y 2010) • Fase 5: Fase representativa del inicio de la ocupación habitacional prehistórica de este sector de la cavidad que abarca las UE 2009 y 2010. La economía y los modos de vida documentados son similares a los que se mantendrán posteriormente, con el aprovechamiento de recursos malacológicos marinos. Sin embargo, los atributos técnicos, tipológicos y decorativos de buena parte de las producciones cerámicas se diferencian significativamente de los propios del Periodo 5, aunque ya en esta fase comienzan a normalizarse las decoraciones «a la almagra» sobre tipos cerámicos específicos. MARRUECOS_La campaña de excavación 2011 en las cuevas de El Khil (Achakar, Tánger)
551 Grotte C La campaña de excavación de 2011 se planteó sobre la parte más interior del perfil conservado en la zona este de la cueva, una vez evaluada la potencialidad del yacimiento durante la visita previa realizada en 2010, momento en el que se constató la presencia de semillas carbonizadas de Vicia faba en la base de la estratigrafía. La excavación se realizó por niveles naturales que se organizan en 20 unidades estratigráficas. El cambio en la dirección del buzamiento de los niveles que se produce a partir de la superficie de la UE 10, y especialmente la conexión y continuidad estratigráfica de nuestra secuencia a partir de la UE 11 con el perfil expuesto algo más al sur, en dirección al acceso de la cueva (atribuible a los reavivados del corte de Jodin durante los últimos trabajos realizados, respectivamente, por Ballouche y Bouzouggar), permiten establecer que a partir de esta interfacies los niveles forman una misma estratigrafía con la que podemos denominar «Grotte C superior» (en realidad un abrigo cuyo acceso actual se encuentra a unos metros al este y a una cota superior del Khil C). Expresado de otra manera, esto significa que durante el Neolítico una y otra sala se encontraban conectadas formando una única cavidad. Tras la deposición de los niveles neolíticos comunes se produjo un largo periodo de desocupación de la cueva, durante el cual hasta tres periodos relativamente húmedos, con circulación lenta de aguas superficiales, formaron respectivas costras estalagmíticas separadas por sendos periodos de depósitos terrosos que, sellando la base de la estratigrafía, se observan con toda claridad a techo de los niveles. La propuesta de periodización para esta cueva es la siguiente: – Periodo 1: Sub-actual (UE 1-2) • Fase 1: La cavidad es utilizada como lugar de habitación por animales como el puercoespín que aprovecha los estratos superficiales de arenas de aporte eólico (UE 1 y 2) para excavar sus madrigueras y aporta la mayor parte de la fauna recuperada. Visitas humanas esporádicas especialmente al final de la fase. – Periodo 2: Histórico (UE 3-9) • Fase 2: Post-medieval. Presencia humana episódica en sincronía con la ocupación de puercoespines (UE 3). • Fase 3: Medieval islámica. Frecuentaciones de la cavidad (UE 4 y 5) durante las que ocasionalmente se explotaron y consumieron recursos marinos (malacofauna). A techo (UE 4) se documenta un periodo de desocupación durante el que se forma una costra compacta formada de aportes endógenos. • Fase 4: Indeterminada. De escasa o nula presencia humana (UE 6, 7 y 8), que a muro presenta una fase de desocupación con acumulación masiva de material endógeno (UE 8). • Fase 5: Tardorromana. Visitas esporádicas a la cueva durante los siglos iv-v d. C. según la tipología cerámica, sin que pueda asegurarse la realización de actividades económicas concretas o significativas (UE 9). – Periodo 3: Transicional (UE 10) • Fase 6: Desocupación de la cavidad entre la Prehistoria reciente y época histórica (UE 10). MARRUECOS_La campaña de excavación 2011 en las cuevas de El Khil (Achakar, Tánger)
552 – Periodo 4: Prehistórico (UE 11-18) • Fase 7: Prehistoria reciente indeterminada. Ocupación(es) puntual(es) y posible uso ¿funerario? difícilmente caracterizable (UE 11). • Fase 8: Neolítico sensu lato. Ocupación habitacional de la cueva (UE 12 y 13), estando presentes casi, sin excepción, la práctica totalidad de los conjuntos materiales y producciones neolíticas, durante la que se consumieron vegetales cultivados, animales domésticos y se explotaron recursos marinos. • Fase 9: Neolítico antiguo. Fase de intensa ocupación habitacional datable por radiocarbono alrededor del último tercio del VI milenio cal. BC. En esta fase se constata arqueológicamente una amplia representación de conjuntos materiales y actividades económicas de producción neolíticas –agricultura y ganadería– y de explotación intensiva de recursos marinos –malacofauna e ictiofauna–, así como comportamientos sociales y simbólicos encuadrables en un megalitismo prefunerario o no funerario que abarca las UE 14, 15, 16, 17 y 18. – Periodo 5: Geológico (UE 19-20) • Fase 10: Alteración del banco natural por agentes biológicos y meteorización que contiene gran cantidad de malacofauna fósil (UE 19) sobre un aporte de arenas estériles (UE 20). Grotte D Esta es la mayor de las cavidades y se encuentra ubicada en la misma vertiente que las anteriores, pero más hacia el este, justo en el punto en el que el Oued se abre. Fue excavada anteriormente por un equipo marroquí y nuestro trabajo consistió en vaciar un sondeo anterior y limpiar el corte. Pudimos comprobar que una gran parte de la secuencia era histórica, incluyendo materiales romanos republicanos, y que sólo un pequeño estrato en su base podría corresponder a la ocupación prehistórica. Por todo ello, decidimos desestimar la posibilidad de realizar un sondeo en la misma. Propuesta de correlación de las dos cavidades excavadas: Si bien la estratigrafía de la Grotte C resultó ser más dilatada temporalmente que la de Khil B, a partir del Periodo 3, Fase 6 (UE 10) de la primera, y del Periodo 1, Fase 1 (UE 2001 y 2002) de la segunda, ambos correspondientes a periodos de desocupación producidos tras sus diferentes utilizaciones prehistóricas, podemos establecer determinadas correlaciones crono-culturales. Así, la Fase 7 de la Cueva C podría ser puesta en relación con la Fase 2 de la Cueva B, ambas acontecidas durante algún momento indeterminado de la Prehistoria reciente a partir de fines del Neolítico. En cualquier caso, cada una de estas ocupaciones mantendrían un carácter distinto: claramente subsistencial en Khil B y más indefinida en C. Las fases 3 y 4 de la primera cavidad tienen un nítido correlato material en la Fase 8 de la segunda, dentro de lo que hemos calificado de «Neolítico sensu lato» cuya cronología exacta será necesario precisar mediante análisis complementarios. No obstante, el claro paralelismo existente, y a tenor de los registros artefactuales y ecofactuales recuperados, parece claro que la Grotte B fue la que acogió las actividades de subsistencia y de habitación más intensivas del periodo. Finalmente, la Fase 5 (Periodo 4) de Khil B bien podría ejercer de «bisagra», ocupando el MARRUECOS_La campaña de excavación 2011 en las cuevas de El Khil (Achakar, Tánger)
559 La potencial presencia de sedimentos de marisma neolíticos en esta antigua zona estuarina/ lagunar hace que también sea de interés para la realización de muestreos mediante sondeos. El estudio del registro sedimentario obtenido podría aportar información relacionada con el ascenso del nivel marino holoceno, evolución paleoambiental del área (sedimentología, paleobotánica y geoquímica) y su posible relación con las ocupaciones humanas de la misma. El Wadi Achakar Una red de barrancos a lo largo del valle del Wadi Achakar permite la observación de afloramientos, de hasta 3 metros de espesor mínimo, de los sedimentos fluviales que rellenan el valle (fig. 10). Los sedimentos fluviales contienen abundante contenido arqueológico histórico y prehistórico como restos de metal, cerámica, hueso e industria lítica (fig. 10). La presencia de registro sedimentario fluvial, que engloba numerosos restos arqueológicos, hace que los sedimentos del valle de Achakar sean también objeto de posibles sondeos en futuras campañas. Los sedimentos fluviales pueden registrar información paFigura 9: El (paleo)estuario de Achakar. a: Vista general del posible valle estuarino colmatado. b: Sedimentos finos oscuros de posible origen lagunar/estuarino. Figura 10: Wadi Achakar: a) Vista general de los sedimentos fluviales que rellenan el valle fluvial, incididos por el wadi actual; b) Ejemplo del contenido arqueológico que engloba el sedimento fluvial del wadi Achakar. MARRUECOS_La campaña de excavación 2011 en las cuevas de El Khil (Achakar, Tánger)
560 leoambiental relacionada con cambios en las tasas de erosión y precipitación, información sedimentológica, paleobotánica, geoquímica, etc., que pueden además informar sobre la presencia de suelos potencialmente utilizados por las sociedades neolíticas cercanas. Durante la prospección de zonas potencialmente susceptibles de contener registro sedimentario holoceno en el área de Achakar, se localizaron numerosas piezas de industria lítica de sílex dispersas en superficie. Sin embargo, localmente aparecen cantidades significativas de industria lítica in situ, en su mayoría relacionada y embebida en una formación terrígena compuesta de sedimentos arenosos y gravas marrón-rojizo localizada en la parte central de la meseta costera. Conclusiones Los trabajos realizados en el yacimientro de El Khil han permitido identificar una secuencia de ocupación neolítica que se sitúa en la segunda mitad del VI milenio cal BC, y que ha proporcionado una ingente cantidad de datos arqueobiológicos, actualmente en curso de estudio, al igual que el resto de los materiales arqueológicos recuperados (industria lítica y cerámica y ósea). Por otra parte el estudio de los diferentes sondeos geoarqueológicos, también en curso, ofrecen un panorama interesantísimo para comprender la historia paleoambiental de esta región. MARRUECOS_La campaña de excavación 2011 en las cuevas de El Khil (Achakar, Tánger)
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