Las empresas de economía social, su papel en la redefinición de estado del bienestar: lecciones a partir de la experiencia en el valle del Cauca - Colombia
Full text
UNIVERSIDAD DE SEVILLA
DEPARTAMENTO DE ADMINISTRACI€N DE
EMPRESAS Y COMERCIALIZACI€N E
INVESTIGACI€N DE MERCADOS
LAS EMPRESAS DE ECONOM•A SOCIAL. SU PAPEL
EN LA REDEFINICI€N DE ESTADO DE L BIENESTAR:
LECCIONES A PARTIR DE LA EXPERIENCIA EN EL
VALLE DEL CAUCA – COLOMBIA
TESIS DOCTORAL
Presentada por Lourdes Eugenia Osorio Bayter para la obtención
del Grado de Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales,
bajo la dirección del Prof. Dr. D. Luís Palma Martos.
Sevilla, 2007
AGRADECIMIENTOS
A través de estas líneas quiero agradecer a todas las personas que de
una u otra manera me han apoyado de forma incondicional dur ante éste
proceso de formación. Un escalón más , en el log ro de mis objetivos
profesionales más anhelados a largo plazo.
Hago especial referencia a mi director de tesis, Profesor Dr. D. Luí s
Palma Martos, de la Universidad de Sevilla, quien con su apoyo y dedicación
constante en la revisión y sugerencias de mis escritos, permitió culminar con
éxito el trabajo que hoy se presenta. N o puedo dejar de lado , m encionar el
empuje proporcionado en momentos cruciales de mi vida para seguir adelante
con esta meta trazada .
A los Profesores del Programa Interdepartamental de Doctorado en
Economía y Administración de Empresas de la Universidad de Sevilla, quienes
me nutrieron con sus conocimientos y experiencias d urante el curso académico
2002 (período de Docencia del Tercer Ciclo).
A la Universidad Santiago de Cali, que co mo institución , puso a
disposición el convenio de colaboració n con la Universidad de Sevilla. A
directivos como el Dr. Hebert Celín, Dr. Jairo Campaz, Dr. Alvaro Calero , Dr.
Germán Valencia , y a una i ncansable colaboradora, Adriana; gracias por su
apoyo en cada uno de las etap as en el proceso administrativo , y como
facilitadores y copartícipes al inicio de e ste importante paso.
Agradezco también, de manera muy especial el apoyo y soporte de la
Universidad Autónoma de Occidente, al Sr. Rector Dr. Luís H. Pérez, y exclusi-
vamente al Sr. Vicerrector Aca démico, Dr. Álvaro del Campo Parra, por su
confianza y por creer en mis capacidades . Agradezco a cada una de las
personas de la institución que me apoyaron y brindaron su cooperación
constante, durante los dos últimos años de éste proceso. Una gratitud especial,
al Sr. Decano de la Facultad de Ciencias Econ ómicas y Empresariales , Dr.
Harold Banguero, qu ien con sus sugerencias, contribuye en este camino , como
un guía más en algunos procesos investigativos ; además , fue un s oporte
académico e institucional en un momento crucial de la investigación. Asimismo,
un agradecimiento distintivo al Dr. Juan Ca milo Montejo, por sus consejos y su
motivación para no decaer y ser mejor cada día.
Agradezco a Dios y al Espíritu Santo por su bendición y su luz constante
en el camino que he recorrido día a día y falta por recorrer.
Al profesor Henry Narváez, quien con su entusiasmo y motivación, hizo
posib le mi iniciación en este importante camino , ayudán dome a no desfallecer
en lo que algú n día ser ía tan sólo la puerta de entrada al éxito profesional.
De forma afectiva a mi hija Karent Lorena , a quien amo y admiro ;
convirti éndose en mi fuente de inspiración y compañía con su amor,
impulsándome a volar cada vez más alto . A ella, con tan sólo ocho añitos, pido
su comprensión por las largas horas de ausencia y soledad durante todos
estos años .
A mis seres queridos, especialmente mi madre Jeannette quien ha
creído en mí, y con su voz de alient o me estimula a seguir adelante. Por su ca-
riño y apoyo especial, a Alberto Vélez y al resto de mi famil ia y amigos.
A todos ellos, mi más sincero agradecimiento .
L ourdes Eugenia Osorio Bayter
Las Empresas de Economƒa Social. Su Papel en la Redefinici„n de E stado
de l B ienestar: Lecciones a partir de la Experiencia en
el Valle del Cauca – C olombia.
• ndice
I ntroducci„n i
1 ) Planteamiento del problema . iii
1.1 ) Probl ema objeto de estudio iii
1.2 ) Formulación iv
2) Justificación iv
2.1 ) Pertin encia de la investigación iv
2.2 ) Aporte del proyecto a la generación de nuevo conocimiento vii
2.3 ) Aporte institucional al entorno re gional vii
2.4 ) A porte institucional al sector viii
3) Objetivos viii
3.1 ) Objetivo general viii
3.2 ) Objetivo s específico s v i ii
4) Contexto Teórico ix
4.1 ) Antecedentes ix
5) Proceso Metodológico y Estructura del Trabajo xi
Capƒtulo I. La Economƒa Social en los paƒses de Am…rica Latina: Bases para
una orientaci„n alternativa del Estado de l Bienestar.
1.1 Introducci„n 2
1.2 El desarrollo de la solidaridad como ideologƒa 2
1.3 Definiciones y denominaciones de la Economƒa Social y/o Solidaria 4
1.3.1 Economía solidaria, social o cooperativa 5
b
1.3.1.1 Definición de Economía Solidaria. 5
1.3.1.2 Definición de Economía Social. 6
1.3.1.3 Definición de Economía Cooperativa. 9
1.3.2 El Tercer Sector y su enfoque en las Organizaciones de la
Economía Social. 12
1.3.2.1 Instituciones no lucrativas 13
1.4 Una perspectiva histórica de la conf iguración de la Economía Social
en América Latina 17
1.4.1 Antecedentes Históricos de la Economía Social en una visión
Global 17
1.4.2 Surgimiento del Cooperativismo Moderno . 23
1.4.2.1 Precursor es del Cooperativismo Moderno 25
1.4.2.2 La Primera Coop erativa. La cooperativa de Rochadle 30
1.4.3 Evolución y Desarrollo de la Economía Social: Especial Referencia
para América Latina 32
1.4.3.1 Economía Social y su desarrollo en el contexto internacional:
una panorámica 36
1.5 Panorama Socio - Económico y Econ omía Social en América Latina 43
1.5.1 E l Empleo en el Sector Informal 46
1.5.2 Índice de Desarrollo Humano 51
1.5.3 El Sector Social y su Encadenamiento Productivo 56
1.5.3.1 La competitividad vi sta desde la economía solidaria 59
c
1.5.4 La Economía Social en Latinoamérica y su desarrollo en la Historia:
lecciones para la reorientación del Estado de l Bienestar 66
1.5.4 .1 Un análisis por países 69
1.6 El contexto de la empresa de Economía Social: l os sectores
empresariales 94
1.6.1 Dinámica de común - unión entre los tres sectores de la Economía 99
Capítulo II. La Investigación acerca del Sector de la Economía Social en el
Valle del Cauca. Aspectos Metodológi cos
2.1 I ntroducción 10 2
2.2 La Deficiencia de la Investigación en Materia de Economía Social en el
Valle del Cauca. Un Análisis a Partir de un Panel de Expertos. A Modo de
Justificación. 1 0 3
2.2.1 Resultados de la Investigación en Materia de Economía Social e n
el Valle del Cauca. Un Análisis a Partir de un Panel de Expertos 108
2.3 Elaboración de los Cuestionarios 1 20
2.3.1 Elaboración del Cuestionario Empresarial. 120
2.3.2 Cuestionario sobre la Formación y el conocimiento en Economía
Social por parte de los estudiantes universitarios de mate rias
económicas y empresariales 12 3
2.4 Selección de la Muestra 12 4
2.4.1 Sele cción de la muestra Empresarial 1 24
2.4.2 Selección de la Muestra de Estudiantes Universitarios de materias
Económicas y Empresariales 1 28
2.5 Implementación del Trabajo de Campo 1 29
d
2.6 Caracterización Metodológica 1 33
A nexos Capítulo II
Anexo 1. Instrumento de Investigaci€n : Panel de Expertos 136
Anexo 2. Encuesta para Analizar el Sector Empresarial Social en el Valle del
Cauca. Su Eficienc ia y Aporte al Bienestar Social 137
Anexo 3. Encuesta sobre la Formaci€n en Econom•a Social de los Estudiantes
Universitarios de ciencias Econ€micas y Empresariales de la Regi€n del
Valle del Ca u ca 1 44
Anexo 4. Carta No. 1 de Solicitud para elaboraci€n del Instrumento 147
Anexo 5. Carta No. 2 de Solicitud p ara elabor aci€n del Instrumento 148
Anexo 6. Carta No. 3 Apoyo Institucional para la Solicitud de elaboraci€n del
Ins trumento 149
Anexo 7. Carta No. 4 Carta reiterativa para la elaboraci€n del Instrumento 1 50
Capítulo III. Las Empresas de Economía Social en el Valle del Cauca.
Desempeño de su actividad e implicaciones para el bienestar de la reg ión.
3.1 Int roducción 1 52
3.2 Un Análisis del Contexto Socioeconómico del Valle del Cauca en el
Entorno Colombiano 1 54
3.2.1 El Contexto Econ€mico en Colombia y el Valle del Cauca 154
3.2.1.1 Crecimiento Econ€mico en Col ombia y Valle d el Cauca 158
3.2.1.1.1 Evoluci€n del P roducto I nterno B ruto – PIB en el
Valle 160
e
3.2.1.2 Situación Fiscal, Déficit Exterior y Competitividad 1 65
3.2.1.3 E lementos estructurantes de la economía del Valle del
Cauca 1 70
3.2.1.4 Prospectiva de la Economía Vallecau cana 176
3.2.2 Empleo e indicadores sociales en Colombia y el Valle del Cauca 18 0
3.2.2.1 El Empleo en el Panorama Colombiano 180
3.2.2.2 Empleo en el Valle del Cauca, espe cial referencia a Santiago
de Cali 1 83
3.2.2.3 Informalidad Lab oral en el Valle del Cauca. 1 86
3.2.2.4 Distribución de la Renta y PIB Per Cápita Colombia y el Valle
del Cauca 188
3.2.2.5 Pobreza e Indigencia en Colo mbia y el Valle del Cau ca 190
3.2.2.5.1 Pirámide poblacional e indicadores de Pobreza e
Indigencia. E special refere ncia para el Valle del Cauca. 192
3.2.2.6 Educació n en el Valle del Cauca. 195
3.2.2.7 Necesidades Básicas Ins atisfechas en el Valle del Cauca 197
3.3 La Relación entr e Economía Social y la Cohesión Social en América
Latina: Especial refer encia a Colombia 20 0
3.3.1 Importancia d el sector solidario en Colombia 201
3.3.2 Los desafíos del Sector Solidario Colombiano 204
3.4 Análisis de las Em presas de Economía Social para el Valle del Cauca.
Implicaciones para el Bienestar de la Región 2 08
3.4.1 La actividad de las empresas de economía social en el Valle del
Cauca. A partir de datos primarios 213
l
Grƒfico No. 3.3 Crecimiento del PIB Colo mbia y Valle 1981 – 2002 158
Grƒ fico No. 3.4 Crecimiento del PIB Colombia y Valle 1991 – 2004 159
Grƒfico No. 3.5 Estructura econ€mica del Departamento del Valle del
Cauca a„o 2004 162
Grƒfico No. 3.6 Valle del Cau ca y la Sub - regi€n Sur del Departamento 164
Grƒfico No. 3.7 Distribuci€n del PIB por regiones del departamento del valle
del cauca. 2003. 165
Grƒfico No. 3.8 Distribuci€n de la poblaci€n por regiones del departamento
del Valle del Cauca. 2003. 165
Grƒfico No. 3.9 Balance Fiscal del Valle del Cauca 1984 - 2003 166
Grƒfico No. 3.10 Deuda Departamental 1990 - 2003 166
Grƒfico No. 3.11 Inversi€n P…blica y Privada en el Valle del Cauca
1989 - 2001. 167
Grƒfico No. 312 Evoluci€n de la Estructura Econ€mica del Valle del Cauca 175
Grƒfico No. 3.13. Valle del Cauca – Balanza Comercial 176
Grƒfico No. 3.14 Tasa de Desempleo en Colombia a 2005 182
Grƒfico No. 3.15 Tasa de desempleo en Colombia, Valle y Cali – Yumbo
1996 - 2003. 183
Grƒfico No. 3.16 Indicadores de Empleo Cali - Yumbo 1991 - 2005. 184
Grƒfico No. 3.17 Informalidad laboral en el ƒrea metropolitana
de Cali 1992 – 2005. 186
Grƒfico No. 3.18 Ocupados en Cali, No afiliados a Pensiones 2004. 188
Grƒfico No. 3.19 PIB Per cƒpita del Valle del Cauca - 189
Grƒfico No. 3.20 P†rdida de Empleo de Alg…n miembro del
Ho gar 2004. 192
Grƒfico No. 3.21 Estratos Sociales Vs Inasistencia Escolar en Cali – 2004. 195
m
Gráfico No. 3.22 Cobertura en Educación por Zonas 2001 196
Gráfico No. 3.23 Cobertura de Programas de Alimentación Escolar 200
Gráfico No. 3.24 Activos del Sector Cooperativo por Departamento 203
Gráfico No. 3.25 Composición del Sector por Tipo de Entidades 212
Gráfico No. 3.26 Cargo organizacional de la persona que contesta la
E ncuesta de estudio. 215
Gráfico No. 3.27 Nivel de estudio de la persona que contesta a la
encuesta empresarial. 216
Gráfico No. 3.28. Otros estudios realizados difere ntes al Pregrado o
Técnico de las personas que responden a la encuesta. 216
Gráfico No. 3.29. Tipo de organización empresarial donde se realiza
el estudio. 217
Gráfico No. 3.30. Otro tipo de organización diferente a Cooperativa o
Fondo de Empleado donde se realiza el estudio. 217
Gráfico No. 3. 31. Número de años de la organización encuestada. 218
Gráfico No. 3.32. Número de Empleos Directos generados por las
entidades analizadas en los años 1980, 1990 y 2004. 219
Gráfico No. 3.33 Distribución del Tamaño de las Empresas por nivel
de generación de empleo. 221
Gráfico No. 3.34. Activos generados en los años 1980, 1990 y 2004.
(Millones de pesos corrientes), por el grupo de
empresas analizadas. 223
Gráfico No. 3.35 Volumen de Ventas en los años 1980, 1990 y 2004.
(Millones) 224
Gráfico No. 3.36. Participación de las empresas en el mercado con el
producto principal en los años 1980, 1990 y 2004. 225
Gráfico No. 3.37. Número de mujeres vinculadas laboralmente en
los años 1980, 1990 y 2004. 225
Gráfico No. 3.38. Número de personas mayores de 50 años vinculadas
laboralmente en los años 1980, 1990 y 2004. 226
n
Gráfico No. 3.39. Número de personas discapacitadas y vinculadas
laboralmente e n los años 1980, 1990 y 2004. 227
Gráfico No. 3.40. Número de personas beneficiadas con seguridad social en los
años 1980, 1990 y 2004. 228
Gráfico No. 3.41. ¿Cuál es el nivel de ingresos del trabajador promedio de las
organizac iones analizadas? (inferior al mínimo o superior al
mínimo). 230
Gráfico No. 3.42 Número de asociados en los años 1980, 1990 y 2004
(en miles). 233
Gráfico No. 3.43. ¿Cuál es el número de asociados de su empresa que
uti lizaron el servicio de recreación durante el año 2004? 233
Gráfico No. 3.44. ¿Cuál es el número de asociados de su empresa que
utilizaron el servicio de capacitación durante el año 2004? 234
Gráfico No. 3.45. ¿Cuál es el nivel de estrato social de las personas asociadas a
la entidad actualmente? 235
Gráfico No. 3.46. ¿Cuál es el nivel promedio de estudio de las personas
asociadas a su empresa? 236
Gráfico No. 3.47. ¿A qué subsector o actividad económica pertenece el p roducto
principal de su empresa? 237
Gráfico No. 3.48. Mencione otra actividad o subsector al cual pertenece el
producto principal de la empresa. 238
Gráfico No. 3.49. ¿La empresa ha exportado algún tipo de producto o
servic io? 239
Gráfico No. 3.50. ¿Su Empresa Exporta actualmente algún tipo de
producto o servicio? 240
Gráfico No. 3.51. ¿Tipo de producto o servicio que exporta actualmente su
Empresa? 240
Gráfico No. 3.52. ¿H a importado o importa algún tipo de producto o
servicio? 241
Gráfico No. 3.53. ¿Qué tipo de Servicio o producto ha llegado a importar
su empresa? 242
o
Gráfico No. 3.54. ¿Su Empresa Importó antes de los 1990 algún tipo
de producto o servicio? 243
Gráfico No. 3.55. ¿En qué grado sus productos o servicios son vendidos fuera
de la región vallecaucana? 243
Gráfico No. 3.56. ¿Cuál considera es su materia prima principal para su
producto fina l? 245
Gráfico No. 3.57. ¿La materia prima principal para elaborar su producto o
servicio es adquirida en la región del Valle del Cauca? 245
Gráfico No. 3.58. ¿Utiliza intermediarios para hacer llegar sus productos o
servicios al consumidor? 247
Gráfico No. 3.59. ¿Su organización tiene algún tipo de alianza comercial con
otra entidad empresarial del sector social? 247
Gráfico No. 3.60. Especifique con qué tipo de entidad tiene alianza. 248
Gr áfico No. 3.61. ¿Cuál considera, es la razón de ser de la empresa sin ánimo
de lucro? 250
Gráfico No. 3.62. ¿Recibió en el transcurso de su proceso de formación
académica universitaria o técnica , una o más cátedras sobre
economía social?. 253
Gráfico No. 3.63. En el caso de haber recibido cátedra de economía social.
¿Qué oportunidades encontró con esa formación?. 253
Gráfico No. 3.64. ¿Considera importante que se imparta la cátedra de economía
social en las uni versidades del país?. 254
Gráfico No. 3.65. ¿Por qué considera importante que se imparta la cátedra de
economía social en las universidades del país? 254
Gráfico No. 3.66. ¿Cómo afectó a su empresa la crisis del sector solidario a
mediados de la década del 90 en Colombia? 257
Gráfico No. 3.67. Otros efectos sentidos por la crisis de los noventa. 257
Gráfico No. 3.68. ¿Qué punto de vista tiene acerca de las empresas de
economía social y su papel en la global ización desde la
década del 90? 258
p
Gráfico No. 3.69. ¿Cuál es la posición de la empresa de economía social frente
a las políticas neoliberales implementadas en Colombia en la
década del 90? 259
Gráfico No. 3.70 ¿Cuáles co nsidera, han sido los cambios positivos o negativos
que sufrieron las empresas de economía social a partir de las
reformas neoliberales en el país? 260
Gráfico No. 3.71. ¿Qué deben y pueden hacer las empresas de economía social
para promover la competitividad de la región? 261
Gráfico No. 3.72. ¿Cómo se ven en Colombia las diferencias entre una empresa
capitalista y una empresa social? 264
Gráfico No. 3.73. Relacione la empresa solidaria con uno de los apartados en
me nción. 265
Gráfico No. 3.74. ¿Cuál es la proyección social que su empresa tiene para la
región? 267
Gráfico No. 3.75. ¿Qué aportes considera que realiza su organización a la
economía regional? 267
Gráfico N o. 3.76 ¿Qué contribución considera que realiza su organización al
bienestar social de las personas de la región? 269
Gráfico No. 3.77. ¿Considera que los miembros de la organización se han
alejado de los valores y principios de la economía solidaria a
partir de la década del 90? 271
Gráfico No. 3.78. ¿Cuál considera que es el problema más serio que han
tenido las empresas de economía social a partir de los años
90? 271
Gráfico No. 3.79. ¿Cómo califica la p romoción y fortalecimiento al sector social
por parte del Estado?. 273
Gráfico No. 3.80. ¿Los organismos de segundo y tercer grado que aglutinan las
empresas de economía solidaria están acorde con las
necesidades que se requieren? 274
Gráfico No. 3.81. ¿Por qué considera que las agremiaciones no se encuentran
acordes con las necesidades de las empresas de primer
grado? 275
Gráfico No. 3.82. ¿Su empresa recibe algún tipo de apoyo económico? 279
q
Gráf ico No. 3.83 ¿Cuál apoyo recibe su empresa? 279
Gráfico No. 3.84. ¿Qué estrategia emplearía para informar a la población acerca
de lo que es en realidad una empresa solidaria y no
confundirla con una entidad benéfica o de izquierda? 281
Gráfico No. 3.85. ¿Por qué se cree que se califica a las empresas de economía
social como ineficientes? 281
Gráfico No. 3.86. ¿Evalúan el desempeño de los departamentos, unidad de
negocios o filial de la empresa? 286
Gráfico No. 3.87 Porcentaje de Crecimiento de Excedentes. 2 88
Gráfico No. 3.88. Número de Asociados nuevos por período. 289
Gráfico No. 3.89. Número de Retiros de Asociados por período. 290
Gráfico No. 3.90. Cumplimiento del PESEM. 291
Gráfico No. 3.91. Asistencia a las Asambleas. 292
Gráfico No. 3.92. Asistencia a capacitaciones. 293
Gráfico No. 3.93. Valoración del Indicador Logro. 295
Gráfico No. 3 .94. Valoración del Indicador Reconocimiento. 296
Gráfico No. 3.95 Valoración del Indicador Responsabilidad . 297
Gráfico No. 3.96 Valoración del Indicador Ascenso. 298
Gráfico No. 3.97 Valoración del Indicador Supervi sión. 299
Gráfico No. 3.98. Valoración del Indicador Sueldos. 299
Gráfico No. 3.99. Valoración del Indicador Status. 300
Gráfico No. 3.100 Valoración del Indicador Seguridad. 301
Gráfico No. 3.1 01. Para conseguir la efectividad en la organización Uds.
se interesan por? 301
Gráfico No. 3.102. ¿E n que grado, los asociados a la organización utilizan todos
los servicios a que tienen derecho? 302
r
Gráfico No. 3.103. ¿Cu ál es y fue el nivel tecnológico de su organización?
Antes de 1990? 304
Gráfico No. 3.104. ¿C uál es el nivel tecnológico de su organización? Hoy 304
Gráfico No. 3.105. Incorporación de Innovación en Desarrollo del producto y/o
serv icio. 308
Gráfico No. 3.106. Incorporación de Innovación en los Procesos de
producción. 309
Gráfico No. 3.107. Incorporación de Innovación en Desarrollo del mercado. 309
Gráfico No. 3.108. Incorporación de Innovac ión en Procesos de gestión. 310
Gráfico No. 3.109. Diversificación. 310
Gráfico No. 4.1 Sexo de los estudiantes entrevistados. 34 5
Gráfico No. 4.2 Universidad a la que pertenece el entrevistado. 345
Gráfico No. 4.3 Seme stre al que pertenece el entrevistado. 346
Gráfico No. 4.4 Jornada a la que pertenece el estudiante entrevistado. 347
Gráfico No. 4.5 ¿Se encuentra laborando actualmente el estudiante
entrevistado? 347
Gráfico No. 4.6 ¿Se encuentra o ha estado vinculado alguna vez a una
empresa solidaria? 348
Gráfico No. 4.7 ¿Cuál es el tipo de vinculación que ha tenido con la empresa
de economía solidaria? 348
Gráfico No. 4.8 ¿Ha recibido en el transc urso de su carrera cátedra sobre
economía social? 350
Gráfico No. 4.9 En el caso de que su repuesta sea positiva por favor conteste
la siguiente pregunta: ¿Qué oportunidades encontró en la
cátedra? 351
Gráfico No. 4.10 En el caso de que su respuesta sea negativa por favor
conteste la siguiente pregunta ¿Le interesaría recibir
formación sobre economía Social? 351
s
Gráfico No. 4.11 ¿Conoce a qué sector empresarial de la economía pertenecen
las empresas sin ánim o de lucro? 352
Gráfico No. 4.12 ¿A cuál sector empresarial de la economía, pertenecen las
empresas Sin ánimo de lucro? 353
Gráfico No. 4.13 ¿Cuál considera es la diferencia entre una empresa del sector
social y una empresa pública? 354
Gráfico No. 4.14 ¿Cuál es la diferencia entre una empresa del sector social y
una empresa privada capitalista? 355
Gráfico No. 4.15 ¿Conoce el tipo de empresas que pertenecen al sector de la
economía social o soli daria? 356
Gráfico No. 4.16 ¿Cuál considera es el objetivo final de las empresas sin ánimo
de lucro o de economía solidaria? 359
Gráfico No. 4.17 ¿Qué aporte considera que realizan a la economía del país las
empresas solidarias ? 361
Gráfico No. 4.18 C onocimiento acerca de la naturaleza del capital de las
empresas sociales. 361
Gráfico No . 4.19 Libertad 364
Gráfico No. 4.20. Solidaridad 366
Gráfico No. 4.21 Igu aldad 367
Gráfico No. 4.22 Justicia 368
Gráfico No. 4.23 Responsabilidad Social 369
Gráfico No. 4.24 Participación Democrática 370
Gráfico No. 4.25 Responsabilidad 373
Grá fico No. 4.26 Vocación de servicio 375
Gráfico No. 4.27 Autogestión 376
Gráfico No. 4.28 Equidad 377
t
Gráfico No. 4.29 Democracia 378
Gráfico No. 4.30 Tolerancia 379
Gráfic o No. 4.31 Respeto 380
Gráfico No. 4.32 Fidelidad 381
Gráfico No. 4.33 Satisfacción familiar 382
Gráfico No. 4.34 Éticos y Morales 383
u
INDICE DE TABLAS
Tabla No. 3.1 Promedio del número de empleos directos por las entidades
analizadas en los años 1980, 1990 y 2004. 220
Tabla No. 3.2. Número de empleos Indirectos en los años 1980, 1990 y
2004. 222
Tabla No. 3.3 Frecuencias Indicador utilizado para evaluar el desempeño 287
Tabla No. 3.4 Frecuencias Efectividad y Medición de Incentivos. 294
Tabla No. 4.1 Respuesta de los estudiantes acerca de las empresas con
activi dad e conómica productiva pertenecientes al sector social 358
Tabla No. 4.2 Frecuencias Principio Prioritario para la Sociedad 365
Tabla No. 4.3 Frecuencias Valor Prioritario para la Sociedad 374
ii
Desde principios de este siglo se han produci do cambios importantes en
casi todos los ámbitos y formas de vida, determinados por el constante avance
del desarrollo de la ciencia, la tecnologí a y las telecomunicaciones, que
impulsan procesos de globalización económica, laboral y cultural, los cuales
plantean nuevos requisitos tanto de formación, como de actualización y nuevos
perfiles profesionales, que deben tener características de conocimien tos,
habilidades, actitudes y valores que no siempre se consideran en los procesos
formativos de las universidades. Por tanto, la vinculación de las instituciones de
educación superior con el sector productivo, y con la misma sociedad es de
gran importanc ia para ambos.
La Universidad por su naturaleza intrínseca se convierte en un elemento
fundamental en el fomento del espíritu empresarial, así como, en el eslabón
más importante del desarrollo de conocimientos, valo res y formación del
individuo. E ste ca pital humano es la razón de ser esencial del éxito de
cualquier organización, permitiéndole autoexigirse, comprometerse y
responsabilizarse en la construcción del tejido social. Es necesario recordar
que las universidades forman individuos capaces de adap tarse al cambio y la
volatilidad de las variables sociales.
El presente trabajo nos va a permitir también, entender mejor la
importancia del talento humano como factor determinante para el desarrollo y
competitividad empresarial, encuadrado en las estruc turas de funcionamiento
colectivo a modo de sistema social, capaz de difundir y utilizar el conocimiento
a manera de eje fundamental en el avance productivo, económico y social. Por
lo tanto, las instituciones educativas, específicamente las universidades, juegan
un papel importante desde la óptica del aprendizaje, la investigación, la
innovación y la inculcación de valores y principios, a fin de estimular el
emprendimiento y las capacidades del talento humano para convertirlo en
activo trascendental en la organización. Este capital humano, formado y
fortalecido, será impulsor de la competitividad empresarial, convirtiéndose en
un apoyo organizacional, generador de nuevas oportunidades y desafío s
iii
institucional es en cada uno de los procesos sociales, en busca de alternativas,
capaces de promover el desarrollo comunitario sostenible.
1. Planteamiento del Problema
1.1. Problema objeto de estudio
La sociedad civil colombiana se halla entre el proteccionismo a ultranza
y el libre mercado, las consecuencias de esta fo rma de organización social y
empresarial en términos de bienestar han generado unas patologías sociales
que se ven reflejadas en los indicadores socioeconómicos (desempleo,
violencia, indigencia, pobreza, desigualdad en distribución, migración, etc.), lo
a nterior plantea la necesidad de buscar alternativas de mejoramiento en el
bienestar social.
El origen de la crisis del Estado del Bie nestar data de la crisis económica
de la década del setenta, fragmentándose el consenso de todas las fuerzas
sociales en r elación a su crecimiento; extendiéndose en 1980, cuando a escala
global, y en particular, en las sociedades capitalistas desarrolladas sujetas a la
competencia internacional se frena su avance económico debido a múltiples
razones, entre ellas, la elevación de los precios de las materias primas,
principalmente de los productos energéticos, desencadenándose así un
proceso inflacionario acompañado de un lento crecimiento de la producción y
del empleo dando lugar a la estanflación; las recetas de política econ ómica
impulsadas por los organismos financieros internacionales y adoptadas por los
gobiernos latinoamericanos fueron insuficientes e inútiles en la mayoría de los
casos para estabilizar los principales indicadores y reactivar el crecimiento
económico. Es ta situación conduce a replantear la política distributiva
perjudicando de esta manera la asignación de recursos con objetivos sociales y
favoreciendo las ideas neoliberales. (Osorio, 2005. p.51. Cáp. I)
iv
Tal como lo plantea Max Neef (2004) la Universidad puede contribuir a
atenuar estas patologías sociales sentidas en los diferentes países
latinoamericanos. En la actualidad, la orientación de la formación educativa en
la mayoría de las universidades del mundo, sino de todas, tiende a reproducir
el modelo d e la economías de mercado (modelo capitalista de empresa privada
que asigna recursos por la vía de mercados desregulados) , por lo tanto, en la
actualidad los futuros empresarios o empresarios en formación de nuestro país
a nivel de pregrado no encuentran o tra alternativa de conformar empresas que
no sea la tradicional; sin embargo se está tratando de implementar a nivel de
postgrado programas de economía social como nueva opción empresarial.
Debido al desconocimiento existente sobre las potencialidades de d esarrollo
institucional que presenta el modelo de economía social, es poco lo que se ha
avanzado en la conformación de nuevos campos de estudio e investigación en
esta materia, y es mínimo el porcentaje de las universidades en Colombia que
la consideran de ntro de la oferta de programas de estudio a nivel de pregrado y
postgrado.
1.2 . Formulación
¿Las empresas de economía social contribuyen positivamente con valor
agregado al desarrollo de un país como Colombia, constituyéndose en un
factor amortiguador de lo s impactos negativos sobre el bienestar ocasionados
por el avance de las reformas neoliberales en América Latina a partir de los
años setenta del siglo XX?.
2 . Justificación
2.1. Pertinencia de la investigación
Este trabajo pretende introducirnos en un tem a que precisa de mayor
profundización. La creencia de que la Economía Social puede constituir una
solución a muchos de los problemas, tanto de índole económica como social,
que aquejan a la región latinoamericana.
v
La globalizaci€n ha conducido hacia nuevo s retos, especialmente a los
pa•ses de Latinoam†rica, obligando a buscar alternativas que dirijan el rumbo
hacia un desarrollo mƒs integral de la humanidad. Algunos informes efectuados
por organismos internacionales y regionales sobre la crisis social y ec on€mica
de Am†rica Latina concluyen que las condiciones de pobreza, indigencia,
hambre y desempleo se han ido incrementando desde los a„os ochenta.
Es as• que durante la evoluci€n del capitalismo tal forma de
organizaci€n, “ conlleva a una p€rdida de auto nom•a productiva y genera un
incremento en la dependencia del trabajador a las decisiones de agentes
econ‚micos” (M u„oz de Bustillo, 2000, p.20); e l obrero en busca de una
reivindicaci€n laboral e influido por los factores del capitalismo industrial,
carac terizado por el libre mercado y por las situaciones de desequilibrio,
conforma asociaciones obreras, surgiendo as• los movimientos sociales y
sindicales (Gonzƒlez Seara, 2000, p.68); grupos que son sustentados por sus
nuevos derechos socio - laborales y rec onocidos por el Estado, quien les brinda
apoyo, a fin de conservar un orden social. Caracter•stica † sta, que puede ser
interpretada como intervenci€n del Estado en la regulaci€n del mercado de
trabajo.
Si bien la implantaci€n y evoluci€n de un Estado de l Bienestar, conlleva
a un incremento en la proporci€n del gasto p…blico sobre el PIB, su supuesta
ineficacia deja en un segundo lugar la iniciativa social. Lo esencial en el
sistema del Estado de l Bienestar, es que se genere un compromiso mutuo y el
Estado brinde, seg…n la Fundaci€n Tolerancia y Solidaridad (1998, p.7),
“ Trabajo para el que pueda trabajar y seguridad vital para el que no pueda
hacerlo ”, visto bajo la concepci€n filos€fica socialist a .
La intervenci€n del estado en la econom•a es una idea fu ndamental para
la democracia, de tal forma que no sea el privil egio de unos pocos que lo puede
desviar hacia el logro de intereses individuales, sino que debe ser la expresi€n
de la voluntad ciudadana en un esfuerzo permanente que conlleve beneficios
vi
para toda la comunidad. Por esta raz€n, las formas modernas de participaci€n
pol•tica se expresan mediante la iniciati va legislativa de la ciudadan•a . (Osorio.
2005. p.26. Cap.I)
Hac•a finales del siglo XX ( Marzo de 1995 ) se suscriben grandes
compromisos socia les en la Cumbre Mundial Social de Copenhague, a fin de
acordar la mejor manera de enfrentar los problemas generalizados de pobreza
y desempleo, con especial sensibilidad en Am†rica Latina. La mayor parte de
los pa•ses de la regi€n inician un ciclo de evol uci€n en el gasto social ; la
situaci€n regional de la d†cada del noventa muestra un incremento en recursos
destinados a la inversi€n social en las personas, especialmente en educaci€n y
sector salud. Sin embargo , esto s avances en la pol•tica social no han
alcanzado todav•a la estabilidad necesaria; la realidad, seg…n San•n (1997, p.
39) muestra al latinoamericano promedio en peores circunstancias que en
1982, cuando estall€ la crisis de la deuda. “ Aunque los pa•ses est€n mejor
manejados en los t€rminos macr oecon‚micos del esquema neoliberal de libre
mercado y reducci‚n de la inflaci‚n, y mucho m„s adaptados en los esquemas
pol•ticos a la democracia occidental, la pobreza cunde desde las estepas
patag‚nicas hasta el sur del R•o Grande” .
Es claro que las empr esas del sector social , las cuales tienen como
objetivo fundamental satisfacer carencias bajo intereses colectivos o sociales,
participan de una manera dinƒmica en la econom•a de un pa•s, sin embargo la
aplicaci€n del verdadero modelo de empresa social, m utua, solidaria o de
cooperaci€n podr•a llegar a com probar la siguiente hip€tesis: d emostrar que las
empresas que trabajan bajo el esquema de empresa social, son una alternativa
viable para atenuar los impactos negativos generado s por el debilitamiento de
los E stados de l Bienestar, frente al desarrollo o evoluci€n hegem€nica del
modelo de pol•tica Neoliberal.
vii
En una publicaci€n realizada por la Organizaci€n Internacional del
Trabajo - OIT I (2001, p, 44) refiri†ndose a las cooperativas de consumo en todo
el mundo, se afirma que aunque los socios de †stas organizaciones
aumentaron en casi un 50% entre 1960 y 1986, y la Alianza Cooperativa
Internacional - ACI anunci€ en 1994 una afiliaci€n de 106 millones de socios de
las cooperativas de consumo, la evoluci€n de dichas entidades no ha sido
uniforme en todas partes. Se cita entre otros el caso del Jap€n, donde las
cooperativas de consumo cuentan con 14 millones de socios, suministran a
unos 9 millones de hogares, y en 1996 registraron una venta anual por valor d e
300.000 millones de yenes, lo que hace de ellas la mayor organizaci€n de
consumidores en el ƒmbito nacional en todo el mundo.
2.2. Aporte del proyecto a la generación de nuevo
conocimiento
El proyecto de investigaci€n nos va a permitir conocer el en torno de las
empresas del sector social y su importancia como amortiguador de los
impactos del desmantelamiento de la red social desarrollada o afianzada por
los estados latinoamericanos durante los primeros 70 a„os del siglo XX . E l ƒrea
geogrƒfica de inte r†s para la ejecuci€n de la investigaci€n serƒ el
Departamento del Valle del Cauca en Colombia, por ser una de las principales
ƒreas de desarrollo econ€mico a nivel nacional, y en consecuencia, donde es
pertinente analizar el logro alcanzado por estas org anizaciones durante el siglo
XX, y su sentida crisis a finales de los noventa .
2.3. Aporte Institucional al entorno regional
Demostrando que existe un modelo alternativo que puede contribu ir a
amortiguar las patolog•as sociales del modo capitalista de prod ucci€n, as•
como, el nocivo exceso de intervenci€n del Estado.
I Conferencia Internacional del Trabajo, 89Š Reuni€n 2001, Informe V(1), “Las cooperativas ante
el Siglo XXI”, Ginebra 2001.
viii
2.4. Aporte institucional al sector
El sector solidario según datos de investigación preliminar en América
Latina y un sondeo con expertos en el Valle del Cauca, carec ía de un estudio
especí fico con datos de carácter primario en el que se analice la importancia y
aporte de las empresas que conforman éste sector a la eco nomía de un país o
del Valle del C auca si se habla más específicamente.
3. Objetivos
3.1 . Objetivo General
Efectuar una investigación que identifique el grado en que las empresas
de economía social en el departamento del Valle del Cauca se constituyen en
alternativa social de organización empresarial y productiva ante los modelos
tradicionales en las economías de mercado .
3.2 . Objetivos Específicos
a) Trazar una visión general del sector de la economía social en el
Valle del Cauca.
b) Identificar el grado de contribución del sector de la economía
social a la dinámica de los indicadores macroeconómicos en el Valle del
Cauca - Colombia, en variables específicas como la producción, ingresos,
empleo y tecnología .
c) Analizar la formación que poseen en economía social los futuros
empresarios o directores de este tipo de empresas en la región del Valle del
cauca.
ix
d) Analizar la info rmaci€n de empresas representativas del tercer
sector empresarial del departamento del Valle del Cauca – Colombia con
los elementos que constituyen el Estado de l Bienestar.
4. Contexto Teórico
4.1 . Antecedentes
La fuerte crisis econ€mica y social gesta da desde los a„os sesenta,
sentida de manera severa en la d†cada del setenta, y extendida a escala global
en los ochenta, afecta la asignaci€n de recursos hac•a objetivos sociales ,
debido al replanteamiento de pol•ticas distributivas a fin de reactivar el
crecimiento econ€mico y poder as• estabilizar los principales indicadores. Es
as• como se fragmenta el consenso de todas las fuerzas sociales desarrollado
en el per•odo 1940 – 1970, caracterizado tanto por una gran variedad de
modelos de organizaciones e instituciones de cooperaci€n econ€mica , como
por un amplio conjunto de servicios sociales y colectivos.
Sen (2001, p.36 ) cita el caso Japon†s, en el que seg…n la evidencia
emp•rica, existen desviaciones sistemƒticas del comportamiento ego•sta hacia
el deb er, la lealtad y la buena voluntad, valores que han desempe„ado un
papel fundamental en el †xito industrial. Sin embargo, el insistir demasiado en
el hecho de que las personas no act…an siempre de manera ego•sta, no
significa que constantemente operan de modo desinteresado. La cuesti€n es ,
entonces, que no es el ego•smo el …nico motor de la actividad econ€mica, si no
que, existe una pluralidad de motivaciones que mueve a los seres humanos.
Est•mulos que tendrƒn un campo de manifestaci€n mucho mƒs amplio, e n
formas de organizaci€n econ€mica diferentes a la sociedad capitalista.
La implantaci€n de la ideolog•a neolibe ral y las reformas que en la
prƒ ctica se han efectuado, han contribuido al deterioro en forma progresiva de
la capacidad de los gobiernos y so bre todo de los pa•ses en v•as de desarrollo
x
en América Latina para gestionar la política social, en parte, por el proceso de
privatización de las áreas de acción que antes eran exclusivas del ejercicio
público, en frentes cruciales como la prestación de s ervicios públicos, la salud,
la educación y la administración de su propia infraestructura; en donde la
producción y beneficio pasan a manos del sector privado, cuya racionalidad
está determinada, no por el interés común, sino por la rentabilidad privada.
En l a sociedad capitalista desarrollada, bajo los criterios de una política
económica impulsada por los organismos financieros internacionales, entre las
décadas setenta y ochenta, y adoptada por los estados latinoamericanos se ha
producido e l abandono de amplios sectores de la población, que por su baja
capacidad de ingresos no se constituyen en clientes a tractivos para el modelo
económico capitalista implícito en la ideología neoliberal, generando déficit
crónico en la cobertura de elementos mínimos de b ienestar, y ocasionando
crecimiento en los indicadores de desempleo, informalidad, inestabilidad
laboral, desigualdad en la distribución del ingreso y a la vez originando
simultáneamente, el aumento de la pobreza, indigencia, violencia generalizada
y otro s males sociales.
Desde sus inicios, el movimiento cooperativo se ha encargado de
orientar a cada uno de sus asociados en un marco filosófico desarrollado por
los ideólogos del cooperativismo, y que se ha constituido en uno de los grandes
pilares de lo s movimientos sociales. Es importante destacar que la formación
en conceptos de economía solidaria y cooperativismo se ha sustentado en las
orientaciones de ideólogos como Robert Owen y William King en Inglaterra,
Charles Fourier en Francia, Hernán Schulze y Federico Raiffeisen en Alemania,
L ouis Blanc en España ; y en acciones concretas como las desarrolladas por la
Sociedad Cooperativa de los Justos pioneros de ROCHDALE , fundada en
1844.
En Latin oamérica , la práctica comunitaria, solidaria o cooperativ a antes
de la llegada de los co lonizadores europeos , ya se encontraba implementada
como una forma de colaboración y ayuda mutua entre los indígenas, en las
xi
formas de producción , realizando diversos trabajos conjuntos en las actividades
agrícolas, convirtié ndose en modelo de desarrollo y generación de empleo en
otras naciones vecinas; éstas prácticas cooperativistas se acercan al
cooperativismo actual, pero es en la modernidad cuando se tienen todos los
elementos necesarios para su desarrollo. Castillo, (200 0, p. 160) afirma que
aún está en construcción una doctrina económica de la cooperación, “pero que
no por eso deja de ser una rama de la teor•a econ‚mica que se explica dentro
de la satisfacci‚n de las necesidades humanas, enfoque que no la separa de la
ec onom•a tradicional”.
Posteriormente, con la experiencia y afrontando nuevas crisis , con
reflejo e n la inequidad social, desigualdades en la distribución del ingreso, el
desempleo y niveles de vida, el sector reacciona en respuesta a estas
necesidades soc iales, y les hace frente evolucionando competitivamente con el
sector privado, capacitándose y preparándose para afrontar los retos de un
nuevo modelo de desarrollo inserto en un proceso de globalización . Se hace
necesario un reordenamiento del sector y la transformación de su estructura
productiva, permitiendo adquirir un papel más protagónico, representado por
organismos de integración Internacional, Regional, Nacional y local. De hecho,
el cooperativismo latinoamericano se evidenciaba como un movimiento
heterogéneo que había incursionado poco a poco en las clases obreras,
campesinado, clases medias urbanas y rurales para llegar luego a todas las
capas sociales, abarcando prácticamente todos los sectores de la economía,
en much os casos en cadenas productiv as (Osorio. 2005, p.36 cap.III) .
5. Proceso M etodológico y Estructura del Trabajo .
Esta investigación parte de los resultados de un trabajo exploratorio y
descriptivo realizado previamente a nivel de Latinoamérica , donde se indaga
acerca de la crisis del Es tado de l Bienestar y la Economía Social . E xploración
é sta , que ha permitido precisar la definición del problema y plantear una nueva
propuesta de investigación . En e l presente estudio s e realiza un análisis
situacional empírico , explicativo, descript i vo y sistemático del sector
2
1.1 INTRODUCCIÓ N
En éste capítulo se pretende most rar la dinámica del desarrollo y
participación de la Economía Social o Solidaria en América Latina, como
alternativa en la búsqueda de soluciones a los problemas asociados al manejo
tradicional de la economía. Se realiza un recorrido por el panorama
socio económico conjugado con la Economía social dentro de l contexto
empresarial, su evolución histórica, la variación en la conformación del llamado
tercer sector de la econom•a , y por último, la identificación y caracterización de
las esferas económicas de ac tuación de la Economía Solidaria en la Región.
1.2 EL DESARROLLO DE LA SOLIDARIDAD COMO IDEOLOGÍA
S en (2001, p. 13), Premio Nóbel de Economía, estudioso de los temas
relacionados con la ética y los valores en la economía, y refiriéndose al
enfoque limi tado de la teoría económica tradicional, al excluir el enfoque ético y
normativo en la construcción de las teorías económicas, señala que:
“El supuesto tan restrictivo del comportamiento ego•sta en la
econom•a ha impedido el an„lisis de relaciones muy sig nificativas.
Sin embargo, la teor•a econ‚mica convencional identifica la
racionalidad del comportamiento humano con la consistencia interna
de la elecci‚n y, adem„s, con la maximizaci‚n del propio inter€s,
pero no contamos con ninguna evidencia ni para afi rmar que la
maximizaci‚n del propio inter€s supone la mejor aproximaci‚n al
comportamiento humano real, ni para afirmar que lleva a unas
condiciones econ‚micas optimas” .
Más adelante dice que:
...”aun cuando se aceptara como correcta la caracterizaci‚n de l
comportamiento racional de la econom•a convencional, podr•a no
3
tener sentido necesariamente, suponer que las personas se
comportaran realmente del modo racional caracterizado. Existen
muchas dificultades obvias si se toma este camino, sobre todo por
que es evidente que todos cometemos equivocaciones, hacemos
experimentos, nos sentimos confusos, etc. Los tipos fr•os y
calculadores pueden llenar nuestros libros de texto, pero el mundo
real es mucho m„ s rico” (Sen, 2001, p 28) .
Posteriormente, el mismo aut or (2001, p. 35) haciendo una cr • tica a
Stigler, quien defiende que la teor•a del ego•sm o vencerƒ en todos los casos,
basƒndose en la creencia de que es el hallazgo dominante encontrado por los
economistas no s€lo en una amplia variedad de fen€menos econ€m icos, sino
tambi†n en sus investigaciones sobre comportamientos matrimoniales,
maternales, criminales, religiosos y sociales, considera que se han realizado
muy pocos contrastes emp•ricos de este tipo, ya sea en econom•a o en temas
tales como las relacione s matrimoniales o el comportamiento religioso, pese a
declaraciones anal•ticas interesantes efectuadas por algunos te€ricos y aqu•
cita a Becker (1976, 1981), Posner (1977, 1980), Grossbard (1980), Radnitzky
y Bernholz (1985). Sen considera que las afirmac iones respecto al
comportamiento ego•sta del ser humano estƒn basadas en la propia convicci€n
mƒs que en resultados factuales o en una verificaci€n emp•rica.
La econom•a solidaria como ideolog•a, movimiento, interpretaci€n
solidaria y proyecci€n social, ha sido del inter†s de diversos fil€sofos,
moralistas y economistas quienes dedicaron parte de sus escritos a este
concepto. Es el caso de Bastiat , fil€sofo – naturalista, en su libro “Harmonies
Economiques”, donde dedica un cap•tulo en el que hace aparecer la solidaridad
como una ley complementaria de la responsabilidad humana. En el caso de
Adam Smith, la preocupaci€n de fondo es el funcionamiento de la econom•a
en beneficio de la naci€n. Para †l, el mecanismo del propio inter†s de los
individuos puede op erar en dicho sentido en cierta medida. Pero expl•citamente
afirma que , en otra medida, no lo hace; tal es el caso de los bienes p…blicos –
defensa, seguridad ciudadana, establecimientos y obras p…blicas. Economista
4
y moralista, con su obra “ La riqueza de las Naciones ” demostraba que a las
naciones no las hace rica el dinero sino el trabajo …til, creador de valor.
Augusto Comte, padre del positivismo y de la solidaridad social, en su discurso
sobre “el esp•ritu positivo” hace de la solidaridad el fundamento de la
sociolog•a. Le‚n Bourgeois , Jurista y moralista, en su texto “Solidaridad”
manifiesta que la solidaridad es un derecho y un deber, y que por lo tanto los
estados deben instar a los hombres a la solidaridad, que s€lo se puede
alcanzar a trav†s de la educaci€n.
1.3 DEFINICIONES Y DENOMINACIONES DE LA ECONOMÍA SOCIAL Y/O
SOLIDARIA .
Los conceptos fundamentales permitirƒn conocer la ideolog•a, teor•a y
prƒctica de las diferentes organizaciones econ€mico - sociales que en su
conjunto constituyen el denomin ado tercer sector. Este sistema econ€mico
alternativo de organizaci€n democrƒtica, recibe una variada gama de
denominaciones pero con caracter•sticas comunes. Grƒvalos (2002, p. 19),
opina que †ste sector econ€mico se encuentra situado entre el sector pri vado y
el sector p…blico, puesto que las organizaciones, las cuales realizan actividades
heterog†neas, son creadas por iniciativa privada, pero respondiendo a
intereses colectivos o sociales.
Seg…n Monz€n (2001, p.127):
“ en la actualidad existe una proli feraci‚n de terminolog•a para
referirse al sector de las empresas y organizaciones cuya actividad
se desarrolla entre la econom•a p†blica y la econom•a capitalista
tradicional de manera que, para referirse a dicho sector,
frecuentemente se utilizan expresi ones como ‘tercer sector’, ‘tercer
sistema’, ‘econom•a alternativa’, ‘econom•a asociativa’, ‘sector
voluntario’, ‘zona gris’, ‘sector no lucrativo’, o de ‘non profit’,
‘econom•a social’ , ‘econom•a solidaria’, ‘sector cooperativo’ y otros” .
5
Para concretar el significado de las empresas de la economía ubicadas
en el tercer sector, se repasarán algunas definiciones que nos ayuden a
comprender mejor su campo de actuación, y establecer un concepto lo
suficientemente amplio para que no se extienda a otros fenóme nos más o
menos relacionados; se realizará con especial referencia a América Latina.
1.3.1 Economía solidaria, social o cooperativa
La finalidad principal de las e mpresas que actúan en el entorno de la
economía social, es el servicio social a sus miembros o al entorno. Gómez y
Medina (2000, p. 53), definen l a economía social o solidaria como :
“U n conjunto de fuerzas sociales identificadas por ideales solidarios
y humanistas, que maneja los recursos naturales, cient•ficos,
tecnol‚gicos y financieros que ofre ce el mundo actual, para generar
como resultado y dentro de una concepci‚n de Estado, un proceso
de desarrollo integral. Su principal raz‚n de ser es la solidaridad ” .
1.3.1.1 Definición de Economía Solidaria
Es un sistema de organización social y económica alte rnativa a la
organización capitalista de las actividades económicas, que fomenta los valores
del hombre como ser social, utilizando la fuerza de la cooperación como
herramienta de superación colectiva, facilitando la aportación plena con
objetivos de bien estar general. En opinión de Gómez y Medina (2000, p. 52):
“La ‘Econom•a Solidaria’, identifica a un conjunto variado y m†ltiple
de expresiones y formas asociativas, creadas, desarrolladas y
utilizadas por las clases populares de la poblaci‚n mundial en
general, para defender sus intereses gremiales o realizar negocios
casi de tipo marginal, dentro de la econom•a capitalista”.
6
Es una econom•a capaz de entender las necesidades del hombre,
comprometida con el desarrollo real de una comunidad, incorporando la
participaci€n de los sujetos y de los factores productivos y econ€micos. El
sector de la econom•a solidaria busca aunar fuerzas sociales, identificadas por
un grupo de entidades constituidas de manera democrƒtica y voluntaria,
administradas por sus so cios (propietarios), desarrollando actividades sociales
y/o econ€micas para el beneficio de todos los integrantes de la colectividad
empresarial. (Pineda, 2000, p. 8).
1.3.1.2 Definición de Economía Social
Afirma Grƒvalos (2002, p. 25) que el t†rmino Econom•a Social no es una
realidad intelectual de sentido …nico. Puesto que coexisten dos formas
distintas, aunque con posible relaci€n, de entender su significado. Por un lado,
existe una perspectiva metodol€gica en Econom•a, y la consiguiente corriente
de pensami ento, que se atribuye el calificativo de Econom•a Social. Por otro
lado, existe una realidad estructural y un campo de conocimiento que se
concept…a tambi†n, en raz€n de las caracter•sticas del objeto de anƒlisis, como
Econom•a Social. Estas dos realidades , sin embargo, pueden y deben
mantener, una fuerte conexi€n en el proceso intelectual, pedag€gico e
investigador.
El concepto de Econom•a Social surge en Francia hac•a 1830 para
abarcar algunos campos de estudios socio - econ€micos, donde se consideraba
el centro de anƒlisis al hombre social, afectado no s€lo por los problemas
econ€micos, sino tambi†n por sus repercusiones sociales. Exist•a una cierta
confusi€n entre ‘econom•a social’ y ‘econom•a de lo social’. (Grƒvalos, 2002,
pp. 10, 26, 29).
En opini€n de Monz€n (2001, p. 127) existen dos enfoques te€ricos
principales que caracterizan y definen el tercer sector. El primero de ellos, de
ra•z francesa , y otro en el ƒmbito anglosaj€n con la denominada literatura de
las non - profit organizations (NPO). Desde la segunda mitad de l os setenta la
7
corriente a nglosajona, con un enfoque mƒs reciente del tercer sector , identifica
la Econom•a Social con el NonProfit , “surgido de los cient•ficos sociales
preocupados por el an„lisis de la acci‚n social, humanitaria y de desarrollo de
la ciudadan•a” . Considerando dentro de †ste sector a “aquellas entidades
privadas que, en virtud de sus reglas constitutivas, no pueden distribuir sus
beneficios a las personas que las controlan teniendo que destinarse los mismos
bien a la re alizaci‚n de sus objetivos, bien a la ayuda mutua de personas que
no ejerzan ning†n control sobre la organizaci‚n” .
La Carta de la Econom•a Social (Par•s, Mayo 1.982), que surge del
convenio firmado en 1976 entre las cooperativas, mutuali dades y asociacio nes
francesas, define o considera pertenecientes a la Econom•a social a las
“entidades no p†blicas que, con funcionamiento y gesti‚n democr„ticos e
igualdad de derechos y deberes de los socios practican un r€gimen especial de
propiedad y distribuci‚n de la s ganancias, empleando los excedentes del
ejercicio para el crecimiento de la entidad y la mejora de servicios a los socios y
a la sociedad” . El Comit† espa„ol permanente de la Econom•a Social, la define
como:
“Toda actividad, de car„cter privado, basada en la asociaci‚n de
personas en entidades de tipo democr„tico y participativo, con
primac•a de las aportaciones personales y de trabajo sobre las de
capital” (Grƒvalos, 2002, pp. 47, 49, y 52).
La Comisi€n Cient•fica del CIRIEC - Espa„a, propuso en 1991 un a
definici€n de Econom•a Social apoyada en los principios cooperativos,
definici€n que fue ajustada en el a„o 2000, entendi†ndose como :
“C onjunto de empresas privadas que act†an en el mercado con la
finalidad de producir bienes y servicios, asegurar o fin anciar, pero
cuya distribuci‚n del beneficio y la toma de decisiones no est„n
ligadas directamente con el capital aportado por cada socio ” (Riesco,
2001, p. 7).
8
Es importante resaltar que éste Organismo (CIRIEC), también
incluye en éste sector a productor es no de mercados privados y no
controlados por las administraciones públicas cuya función principal es
producir servicios no destinados a la venta para determinados grupos de
hogares, procediendo sus recursos principales de contribuciones
voluntarias efec tuadas por los hogares en su calidad de consumidores.
(Monzón, 2001, p.128).
Pineda (2000, p. 5) , opina que el Sector de la Economía Social lo
integran organizaciones sin ánimo de lucro con el objetivo de prestar un
servicio específico a las personas que las constituyen, ya sea d e carácter social
y/o económico, y define la Economía Social como :
“U n sistema econ‚mico alternativo de empresas p†blicas o privadas
gobernadas por obreros, consumidores, agricultores y otros tipos de
usuarios con unas normas de funcionamiento particulares que
democratiza la propiedad en la esfera de la producci‚n y la categor•a
de beneficio particular en la distribuci‚n” .
Zabala (1999, p. 5) opina que :
“E l concepto de Econom•a social, tomado de la tradici‚n cooperativa
europea , que agrupa ya como oposici‚n, como estrategia intermedia
o como complemento marginal: Al conjunto de procesos de
organizaci‚n autogestionario, (mutuales, cooperativas, fondos de
empleados, empresas comunitarias, acciones comunales, empresas
de producci‚ n campesina e ind•gena, sindicatos, fondos de
empleados, corporaciones, fundaciones y asociaciones), que
buscaba particularmente articular un nuevo sector de la econom•a
cuyo nombre ser•a el de Sector de Econom•a Social”.
Otro referente lo plantea Hernán dez (2001, p.137) al afirmar que:
“La Econom•a Social engloba a un conjunto de entidades con
formas jur•dicas heterog€neas que act†an en el mercado con la
9
finalidad de producir bienes y servicios, asegurar o financiar, donde
la distribuci‚n del beneficio y la toma de decisiones no est„n
directamente relacionadas con el capital aportado por cada socio.
Todos los socios pueden participar por igual en la toma de
decisiones. Adem„s, incluye aquellos agentes econ‚micos cuya
funci‚n es producir bienes y servicio s no destinados a la venta y
cuya financiaci‚n se efect†a a trav€s de contribuciones voluntarias” .
1.3.1.3 Definición de Economía Cooperativa 1
Pineda (2000, p.7) define el Sector Cooperativo de manera general, el
cual “abarca todas las formas de cooperaci‚n en las que los individuos se
comprometen moral y econ‚micamente con el objetivo de satisfacer
necesidades personales y colectivas mediante el esfuerzo propio y la ayuda
mutua, constituyendo una empresa econ‚mica que no tiene como fin el lucro
sino el servicio de sus asociados. De forma espec•fica, est„ conformado por
todas aquellas asociaciones – empresas que en un pa•s se hallan circunscritas
jur•dicamente a una legislaci‚n cooperativa particular”.
En opini€n de Castillo (2000, p. 161)
“L a escuela alemana, u na de las que m„s ha aportado
recientemente a la construcci‚n de la econom•a de la cooperaci‚n,
apoya su an„lisis en la s fortalezas derivadas de la organizaci‚n
cooperativa como empresas donde prima el principio de identidad,
de colaboraci‚n y de aporte ec on‚mico”.
Tambi†n afirma que :
“E n cuanto al aporte del estudio del cooperativismo para la
construcci‚n de una doctrina econ‚mica de la cooperaci‚n, vale la
pena resaltar que a†n est„ en construcci‚n, pero que no por eso
1 La OIT (Informe V (1) en “ Creaci‚n de un clima positivo y condiciones favorables para el
desarrollo cooperativo …” (2002) define cooperativa como “una a sociaci‚n aut‚noma de
personas que se han unido voluntariamente, para satisfacer sus necesidades econ‚micas,
sociales y culturales comunes a trav€s de una empresa de propiedad conjunta y controlada
democr„ticamente. A fin de servir a los miembros con mayor efectividad, las cooperativas
trabajan juntas a nivel local, regional o nacional” .
10
deja de ser una rama de la teor•a econ‚mica, que se explica dentro
de la satisfacci‚n de la necesidades humanas, enfoque que no la
separa de la econom•a tradicional” .
La Economía Cooperativa se puede entender como sistema
socioeconómico sustentado en valores y práctica colectiva de ayud a mutua, sin
ánimo de lucro, con el objetivo fundamental de servir a sus miemb ros. El
sector cooperativo está conformado por entidades de propiedad conjunta y
autogestión para la satisfacción de necesidades económicas, sociales y/o
culturales de todos su s socios y asociados. Este sector predomina dentro de la
economía solidaria, ejerciendo un liderazgo indiscutible.
En el gráfico 1.1 se observa de manera general las principales
orientaciones conceptuales de la economía solidaria perteneciente s a un
siste ma socioeconómico, cultural o ambiental .
Como conclusión, en la denominación del término que identifica la
Economía del Tercer Sector, se citará el concepto de Pineda y Otros (1998, p.
92), quienes afirman que :
“Econom•a Social, tercer sector, ‘Non - prof it Sector’, son t€rminos
que se utilizan cada vez m„s desde hace una d€cada y que
muestran, m„s all„ de su diferente significaci‚n en cada pa•s
europeo, un inter€s creciente por actividades econ‚micas cuya
importancia no deja de aumentar y que no forman pa rte de los
sectores p†blico y privado tradicionales” .
A demás afirman que:
“aunque el concepto de ‘econom•a social’, propiamente dicho, surge
en 1830 en Par•s con la publicaci‚n de la obra ‘Nuevo Tratado de
Econom•a Social’ de Charles Dunoyer y posteriorm ente en los
Socialistas Ut‚picos se encuentran algunas referencias expl•citas, es
tan s‚lo h acia 1870, con los pensadores del socialismo
17
1.4 UNA PERSPECTIVA HISTÓRICA DE LA CONFIGURACIÓN DE LA
ECONOMÍA SOCIAL EN AMÉR ICA LATINA.
1.4.1 Antecedentes Históricos de la Economía Social en una visión
Global.
Si bien es cierto que la asociaci€n de personas surge desde que
apareci€ el hombre, tambi†n lo es que las diferentes formas de organizaci€n
solidaria aparecen como resultado de situaciones socioecon€micas muy
particulares existentes en el r†gimen capitalista.
La solidaridad entre los seres humanos ha sido condici€n esencial para
su evoluci€n, vi†ndose el hombre obligado a suplir sus necesidades mediante
el trabajo individua l; pero a medida que crec•a su clan o tribu lo lleva a actuar
de manera conjunta en diversas actividades que requer•an la intervenci€n de
v arios de los miembros del grupo, estableci†ndose una serie de prƒcticas
dirigidas a mejorar el nivel de vida de las c omunidades en general. Lo
rudimentario de las herramientas de trabajo utilizadas y la necesidad de
defenderse de grandes animales los obligaba a un trabajo conjunto.
La cooperaci€n ha sido una condici€n de vida del ser humano en
sociedad. D urante toda la historia de la humanidad, el hombre y la mujer han
respondido a su instinto gregario, o sea, a su instinto de reba„o, que les
permite vivir en grupo y formar sociedades. Ya en la antig•edad, la ayuda
mutua era la base de sociedades existentes en la antigu a Babilonia
( Undestabings cooperativos , a„o 550 a. de C.) 3 . Tambi†n pueden citarse l as
expresiones de cooperaci€n de los artesanos egipcios (en la †p oca de los
faraones, a„os 2230 a 1323 a.C.), que se organizaban en asociaciones con el
fin de realizar sus actividades comerciales y amparar los intereses comunes.
3 “Undestabings cooperativos para el intercambio y comercializaci€n de productos agr•colas y
sociedades de cr†dito para la defensa de los pobres”. (Pineda, 2000, p.39).
18
Asimismo, l a cultura fenicia 4 durante los a„os 1500 a 774 a .C. realiza las
primeras manifestaciones del seguro cooperativo. En el per•odo de las
dinastías chinas Shang, Chou y Han (2100 a 2020 a.C.), surgieron dentro de
las comunidades diversas formas de organizaciones cooperativas de ahorro y
cr†dito; de igual manera en Grecia (a„os 700 a 300 a.C. ), y Roma 5 (a„os 750 a
476 a.C.) ten•an formas diversas de cooperaci€n como las mutuales o
sociedades de socorro mutuo, creadas para enterrar a los muertos,
comercializar, cultivar la tierr a y obtener otros fines comunes (G€mez y Medina,
2000, p. 65).
Como se„ala Mar•n ( 1993, p. 28) :
“ En el Estado ideal que describió Platón 6 reinaba completa armonía
entre l os tres estamentos sociales: Los filósofos, que gobernaban
con sabiduría; los guerreros, que con valentía defendían el Estado, y
los comerciantes que se dedicaban a su actividad empleando la
moderación como norma ”.
Ab unda Mar•n en que el pensamiento de P lat€n aporta al inicio de l
pensamiento de la cooperaci€n el concepto de un Estado colectivo . Dice que:
“ en su obra La República , habla de la división del trabajo; ésta es
una forma de cooperación. Utilizando la división del trabajo se
desarrolla la produ ctividad. Fueron muchas las utopías que surgieron
antes de la Revolución Industrial; se destacaban, por una parte, por
su empeño en encontrar nuevas normas de cooperación humana y
de comunidad, mientras que, por otra parte, evocan el recuerdo de
una forma muy antigua de cooperación: la división del trabajo .”
4 En la cultura fenicia durante los a„os 1500 a 774 a.C., “ los mercaderes y navegantes
aseguraban entre sí las mercancías, dando origen a las primeras manifestaciones del seguro
cooperativo ”. (Pineda, 2000, p.39).
5 En Roma, Los Collegia , conformados por artensanos. (Pineda, 2000, p. 39).
6 Varios historiadores le atribuyen a Plat€n el origen de las primeras ideas econ€micas cuando
escrib i€ La República . (Castillo, 2000, p.120).
19
Fueron muchos los supuestos que surgieron tanto en la antig•edad
como en la Edad Media y que influyeron , tanto a finales del feudalismo como a
principios del capitalismo , en las formas de cooperaci€n manifiesta en un
trabajo asociado donde se expresa la acci€n de ayuda mutua. (Mar•n, 1993, p.
31).
En el siglo XV, con base en la solidaridad y la ayuda mutua, los rusos
crearon el artel y el mir 7 , que eran formas de trabajo asociativo campesino. En
Espa„ a los agricultores y en general las gentes del campo crearon los pocitos 8 .
Tambi†n all• se conocieron las alhóndigas 9 , lugar donde se trataba de evitar el
ejercicio de la usura.
En Am†rica Latina los Mayas 10 , Incas 11 y Aztecas 12 , culturas abor•genes
destacad as desde el siglo X hasta el XIV y reconocidas como gestoras de la
cooperaci€n, realizaban un trabajo comunitario para la construcci€n, la
producci€n, y la administraci€n, fomentando el reparto, consumo equitativo y
gastos colectivos (G€mez y Medina, 2000, p. 66). Las comunidades abor•genes
de la Regi€n practicaban la cooperaci€n organizada en diversas formas con un
alto grado de desarrollo, basando sus econom•as en l a propiedad comunitaria
de la tierra, el trabajo colectivo comunitario para cultivar la tie rra y la
distribuci€n equita tiva en la producci€n y consumo (DANSOCIAL, 2001, p. 21).
7 El artel y el mir eran grupos de personas del campo que trabajaban de manera asociada,
aportando el trabajo y comercializando los productos. (Pineda y Otros, 1998, p. 12) y
DANSOCIAL – Cartilla Econom•a Social, 2001).
8 Los pocitos funcionaban como dep€sitos de productos, fruto del trabajo de los agricultores y a
la vez serv•an para realizar i ntercambios y obtener semillas. (Pineda y Otros, 1998, p. 12) y
DANSOCIAL – Cartilla Econom•a Social, 2001)
9 Las alh€ndig as eran almacenes p…blicos donde se ofrec•an diferentes pro ductos y mercanc•a
en general. (Pineda y Otros, 1998, p.12) y DANSOCIAL – Cartilla Econom•a Social, 2001)
10 Las expresiones de c ooperaci€n de la C ultu ra Maya (Siglo X – XV), se manifiesta n mediante e l
trabajo comunitario en las obras de construcci€n y arquitectura (Pineda, 2000, p. 39)
11 La Cultura Inca (Siglo XII – XV) expresa su sistema de cooperaci€n mediante la instauraci€n
de un sistema de producci€n comunitario, reparto equitativo y consumo igualit ario (Ayllú) ,
como tambi†n mediante el fomento de un sistema de almacenamiento comu nitario como
reserva de consumo (Pineda, 2000, p. 39).
12 La base de la organizaci€n social de la cultura Azteca (Siglo XIV) era el Calpulli , adjudicaban
la tierra para usufr ucto familiar, pero los excedentes eran dedicados al t ributo y los gastos
colectivos (Pineda, 2000, p. 39) .
20
Otras formas que antecedieron al cooperativismo moderno (Previos a la
experiencia de R ochdale ) en Am†rica fueron : en 1663, en Nueva Holanda, hoy
Estados Unidos , se crea la primera comunidad cooperativa americana por P.C.
Plockboy 13 ; entre 1730 y 1750, acontece en Estados Unidos la Introducci€n de
un sistema de participaci€n en las pesquer•as de Nueva Inglaterra y se crea la
Sociedad Mutual de Seguros contra incendios; dur ante el per•odo comprendido
entre 1810 y 1835 surgen en †ste mismo pa•s la primera Queser•a C ooperativa
de Sout h Trenton, N. York, el primer Banco de Ahorro M utuo, la p rimera Mutual
Nacional de S eguros, la Tienda Comun itaria Uni€n Protectora en Bosto n y la
Fundaci€n de la Colonia La Reunión . En 1839 en M†xico se crea la Primera
aldea cooperativa de esclavos libertos, en Victoria; y en Venezuela, la p rimera
Caja de Ahorros, en Caracas en 1842 (Pineda y Otros, 1998, p. 15).
Mientras , en Francia las organiza ciones de trabajadores desarrolladas a
trav†s de las mutuales crearon los compagnonnages y en Inglaterra se crearon
las Sociedades Fraternales, dedicadas a crear fondos para casos de
enfermedad o desocupaci€n y para proteger a viudas y hu†rfanos, que se v en
complementadas a partir de la revoluci€n industrial con las sociedades
filantr€picas, las cajas de socorros mutuos y de previsi€n, las asociaciones
para la educaci€n obrera y las sociedades de resistencia, las cuales
paulatinamente derivaron en organiza ciones sindicales que comenzaron a
dedicarse mƒs espec•fic amente a tareas reivindicativas (Pineda y Otros, 1998,
p. 21).
En opini€n de Pineda y Otros (1998, p. 13) en Am†rica, las
manifestaciones pre - coop erativas se dan en dos momentos. En primer lugar,
d urante la Colonia, especialmente en Am†rica Latina, donde los conquistadores
establecieron diversas formas organizativas proteccionistas para los ind•genas,
com o fueron los resguardos ind•genas 14 y las misiones jesu•ticas 15 .
13 Plockboy, publica en 1659 un folleto titulado “ Ensayo sobre el procedimiento para hacer
felices a los pobres de esta nación y de los otros pueblos ”. “ Su propósito era respetar la
propiedad privada pero formando grupos homogéneos de agricultores, artesanos, marinos y
maestros de las artes y las ciencias .” (Pineda y Otros, 1998, p. 22).
14 “ El resguardo fue una institución socio - económica que se consol idó en los siglo XVII y XVIII
para la protección de los indígenas en las colonias españolas... Los resguardos fueron
21
Con la llegada de los conquistad ores europeos al Continente Americano
y en la b…squeda de una identidad nacional, se introdujeron en la Am†rica india
otras formas como la Encomienda, (para catequizar a los ind•genas y
protegerlos de la esclavitud), seg…n l a cual el encomendero controlaba , por una
o dos vidas, la tierra y un cierto n…mero de ind•genas o los Resguardos
Ind•genas o tierras comunitarias, donde ten•an tierras comunes. L os Ejidos
eran tierras comunales para que los indios las explot aran y se beneficiaran de
ellas. En el Conci erto agrario, instituci€n espa„ola, l os ind•genas eran
obligados a prestar sus servicios en las haciendas y minas (Pineda y Otros,
1998, p. 10).
Las instituciones tradicionales de ayuda mutua y servicio comunal que
a…n permanecen en Am†rica Latina se pued en apreciar en el cuadro No. 1.1, y
podr•an considerarse como las manifestaciones mƒs aut€ctonas de la Regi€n.
Tenemos, por ejemplo , en el Per… los Ayll…, e l Clan de los Incas , quienes
presentaban “ un sentido administrativo muy desarrollado manifiesto en s u
organización básica ” (Pineda, 2000, p. 39); en M†xico con los C alpulli, el clan
de los Aztecas; la s Mingas 16 , entre ind•genas chilenos y colombianos, la Mita
(Instituci€n tradicional en las sociedades ind•genas) , entre los ind•genas
peruanos.
Tal y como se afirma en la obra Cooperativismo Mundial (Pineda y otros,
1998, p. 9) que:
“ En América Latina los pueblos originarios laboraron la tierra con
base en la ayuda mutua y realizaron grandes obras, apoyados en
sistemas de trabajo colectivo comunal, generan do un alto nivel de
bienestar en la sociedad, sustentados en el esfuerzo común ”.
establecidos en las reducciones o pueblos de indios, o sea en aquellos núcleos de población
aborigen que no fueron repartidos en encomienda s ” (Pineda y Otros, 1998, p. 13 ).
15 Las Misiones Jesu•ticas bajo concepciones religiosas e influidas por el pensamiento ut€pico y
las corrientes socialistas y asociacionistas de Europa , influyeron en toda Am†rica para que
surgieran entidades cooperativas (Pineda y Otros, 1998, p. 14).
16 MINGA, es una organizaci€n de trabajo colectivo para construir obras o realizar labores
agr•colas que beneficien al colectivo de la comunidad. (DANSOCIAL, Cartilla Econom•a
Solidaria, 2001, p. 31).
22
Más adelante , señala n que:
“La conquista y colonizaci‚n posteriores transformaron
profundamente las estructuras sociales, econ‚micas y pol•ticas de
los pueblos de toda la A m€rica…desechando las formas
tradicionales de trabajo, propiedad y producci‚n aut‚ctonas
sustentadas en la ayuda mutua.”
Cuadro No 1.1
EJEMPLO DE ALGUNAS INSTITUCIONES TRADICIONALES DE AYUDA MUTUA
Y SERVICIO COMUNAL QUE PERMANECEN EN AMERICA LATINA
TRADICIONES AYUDA MUTUA
(contraprestación de servicios)
SERVICIO COMUNAL POR
CONTRIBUCION
VOLUNTARIA
(Trabajo)
Países
Comunidades
Campesinas
Nombre de la
Ayuda Mutua
Nombre del
Trabajo Comunal
Bolivia Aymaras
Quechuas Mineca Ayni
Chile
Araucanos
Chilo tes
Mingaco
Minga Minga
Colombia
Guambianos
Paeces
Minga
Mano Prestada Minga
Costa Rica Borucas Mano Vuelta Juntas
Ecuador Quechuas Rauci
Vuelta Brazo
Cambia Manos
México Mixtecas
Zapotecas
Tarahuamas
Guetza Mixteca
Guelaguetza
Capotecas
Mano Vuelta
Tequio
Perú Quechuas
Aymaras Mincca
Huasimincca Mita
Fuente: Pineda y Otros, 1998, p. 11.
Lo anterior plantea que el modelo comunitario - social de economía
solidaria latinoamericana ha perdido su originalidad y tal como lo conocemos
hoy, es evidente que no es una idea propia sino una doctrina implantada en el
proceso de colonización por las instituciones europeas, chocando dos culturas,
no permitiendo un encuentro, y mucho menos, una fusión de las ideas
originarias de la organización social comunitar ia del continente latinoamericano
23
con las organizaciones cooperativistas europeas, instauradas por grupos
sociales sindicalistas y la iglesia católica de la época.
1.4.2 Surgimiento del Cooperativismo Moderno
Se podría afirmar que las cooperativas son muy an tiguas desde la
perspectiva de l trabajo colectivo y ayuda mutua, ya que existen expresiones
que se aproximan al concepto de la coopera tiva moderna: las asociaciones de
artesanos en Egipto y de arrendamiento en Babilonia; los collegias
organizados por los artesanos romanos; las comunidades agrarias en
Norteamérica (Kawakwt, Chumash y Apaches); el trabajo comunal de
destacadas culturas aborígenes en América Latina.
Paul Lambert, afirma que las cooperativas de producción en molinos,
donde los trabajadores laboraban bajo el concepto de asociatividad, existentes
en Inglaterra en 1760, se referencian como las cooperativas más antiguas.
(Ruiz, 1972, p.65 ).
Dos grandes acontecimientos marcan el cooperativismo moderno e
influyen notablemente en su surgimiento.
a. La Revolución Francesa (1789). Constituyó una revolución social
de impacto en todo el universo. Las ideas revolucionarias hablaban de
fraternidad, igualdad y libertad, trayendo consigo una forma de pensar
más racional y científica.
b. La Revolución Industr ial, iniciada en Gran Bretaña, extendiéndose
a otros países europeos, como Francia, Alemania y posteriormente a
Estados Unidos. Se caracterizó por el invento del telar mecánico, la
máquina a vapor y la energía hidráulica, que automatizaron la industria,
de splazando la mano de obra de miles y miles de campesinos, artesanos
y obreros. Sometidos al desempleo, el hambre y la miseria, empezaron a
analizar la idea de asociarse y constituir Cooperativas que les permitieran
24
lograr empleo, bienestar y un futuro estable y mejor. (Pineda y Otros,
1998, p.16).
Ahora bien, como se consigna en el libro editado por COOMEVA: ” 35
aŒos de Historia ” (2000, p.20):
“Cuando el feudalismo y el incipiente capitalismo afectaron con sus
pr„cticas vastos sectores de poblaci‚n, algun os pensadores,
preocupados por lo social, dieron paso a las utop•as sociales
noveladas (Utop•a, La Ciudad del Sol y Atl„ntida, entre muchas
otras) y propusieron formas de organizaci‚n en las que las
comunidades alcanzaban la felicidad y el bienestar, consi deradas
por sus autores como derechos naturales del ser humano. Con el
advenimiento del capitalismo lleg‚ tambi€n la modernidad,
concebida como una propuesta que se construye desde el
pensamiento o el saber y que tiene como prop‚sito levantar nuevos
modelo s y conocimientos” .
Seg…n Pineda y Otros, (1998, p. 20) :
“La acci‚n de los pensadores sociales o intelectuales se basaba en
propuestas de soluci‚n a los problemas sociales existentes y, e n
algunos casos, se dirig•a haci a el cambio total del sistema soci al y
econ‚mico” .
El siglo XVIII vino caracterizado por el afianzamiento del capitalismo
apoyado por la Revoluci€n Industrial, el surgimiento de la libre empresa, el
fortalecimiento del gran capital, paralelo a la creciente innovaci€n tecnol€gica,
la produ cci€n en serie, la concentraci€n de la producci€n en fƒbricas y la
desaparici€n de los talleres artesanales. Como reacci€n a las p†rdidas de
derechos sufridas por la naciente clase obrera, surgen las primeras
asociaciones de trabajadores como resistencia a esta nueva forma de
explotaci€n, y es a mediados del siglo XIX cuando estas organizaciones toman
fuerza , surgiendo en pro de la defensa de sus derechos econ€micos y
sociales. El progresivo dominio del capital sobre el trabajo lleva a la creaci€n de
25
las p rimeras cooperativas , conformadas por grupos de personas organizadas
en sus empresas, buscando satisfacer las necesidades de la clase obrera.
En el marco del modo de producción capitalista tiene lugar la
concentración de los medios de producción en manos de capitalistas
individuales, lo que constituye la razón de la cooperativiza ción de los obreros
asalariados; no se pedía solidaridad, se requería de ayuda mutua y
cooperación.
En el mismo siglo XIX, surgen las primeras ideas de organización
socialista de la producción y es aquí , en medio de estos dos sistemas
económicos sociales , cuando nace el cooperativismo, base de la economía
solidaria. Como se muestra en el cuadro No 1.2, l as ideas de los precursores
empezaron a tomar forma y la gente sintió la nece sidad de asociarse y trabajar
juntos por un mismo fin.
En general, Europa es el continente donde más ha proliferado y se ha
fortalecido el sector de la economía social; éste progreso puede ser atribuido al
desarrollo temprano del sistema capitalista y al mecanismo defensivo que
empezaba a gestarse debido a la aparición de grandes contingentes de obreros
libres y desposeídos , dados los efectos sociales, económicos y políticos
causados por la revolución industrial.
1.4.2.1 Precursores del Cooperativismo Moderno
En Inglaterra con Robert Owen y William King surgen las ideas que
influirían en la creación de las primeras formas cooperativas modernas.
Mientras, en Francia, Charles Fourier, Louis Blanc y Phillipe Buchez , a través
de sus escritos y libros, contribuyen a consolidar las ideas cooperativas y su
filosofía. Por otro lado, en Alemania, bajo la inspiración de Friedrich Wilhenm
Raiffeisen aparecía el cooperativismo de crédito orientado al sector rural; e
igualmente, con la dirección de Hernán Schulze, se iniciab a el movimiento de
los llamados Bancos Populares.
26
En el cuadro No.1.2 se presentan algunos de los precursores del
cooperativismo moderno, a quienes se les conoce tambi†n con el nombre de
“padres de la cooperaci€n”. Las ideolog•as de estos pensadores ponen el
†nfasis en un nuevo orden social con diversas propuestas fundamentadas en
una †tica humanista y colectiva
Los Precursores del cooperativismo moderno buscaban condiciones de
equidad, dando primac•a al hombre sobre el capital con base en una
organizaci €n colectiva, libre y democrƒtica de mutua cooperaci€n. Estos
personajes influyentes de la ideolog•a cooperativa proporcionaron los
elementos bƒsicos que prepararon el camino hac•a la econom•a solidaria.
Buscaban soluci€n a los grandes problemas de la cla se trabajadora.
Retomando las palabras de Pineda y Otros (1998, p. 55), es necesario
destacar por su ideolog•a a Charles Gide , profesor y escritor franc†s, quien,
aunque no corresponde a la †poca de los precursores, es na de las
personalidades mƒs descoll antes del cooperativismo moderno. Promotor de la
llamada “Escuela de Nimes” que difundi€ su pensamiento, sistematiz€ las
reglas de las cooperativas inglesas, en especial de Rochadle, en un cuerpo
doctrinario y las elev€ a categor•a de principios; contribuy € a la realizaci€n del
pacto que sell€ la unidad del cooperativismo franc†s; aconsej€ la bandera
multicolor, que fuera adoptada por el movimiento cooperativo mundial; elabor€
y expuso en 1889 un plan de acci€n para crear un nuevo sistema econ€mico y
social o Rep…blica Cooperativa. (Pineda, 2000, p. 66).
33
Cabe mencionar al periodista c anadiense Alfonso Desjardins (1854 –
1921), quien llev€ a su pa•s la idea de las cooperativas de ahorro y cr†dito,
organizaciones que pronto se extendieron tambi†n a los Estados Unidos; ya
avanzado el siglo XX, empieza a ser apreci able la influencia del cooperativismo
de Am†rica del Norte en los pa•ses de Iberoam†rica, especialmente en las
cooperativas de Ahorro y Cr†dito en donde logran una gran expansi€n y se
integran en la organizaci€n conocida con el nombre de CUNA (Credit Uni€n
National Association), extendiendo su acci€n a otros lugares fuera de
Norteam†rica y contribuye eficazmente al incremento de esta clase de
entidades en varios pa•ses de Iberoam†rica. (COOSMEVAL, 2001, p. 31).
Aunque el surgimiento de la econom•a social s e presenta en el siglo XIX,
su evoluci€n se acent…a en la †poca de los a„os treinta del siglo XX, como
respuesta a la gran crisis econ€mica del mundo capitalista, y como alternativa
entre las clases sociales mƒs vulnerables, para paliar las dificultades en el
empleo y la producci€n existente en la organizaci€n econ€mica vigente. Este
proceso estuvo influenciado por las organizaciones sindicales, sirviendo de
base para la conformaci€n de las cooperativas de prop€sitos m…ltiples, (son
comunes hoy d•a en las grandes ciudades de los pa•ses de Iberoam†rica),
registrando un crecimiento interesante en el n…mero de †stas organizaciones.
Hac•a 1960, gracias al resultado de la experiencia en la organizaci€n
solidaria y al modelo de desarrollo econ€mico y social Cep alino -
estructuralista, que le s brindaba alternativas de crecimiento y fortalecimiento
industrial, surgen diversos actores sociales como gremios, estudiantes,
sindicalismo cristiano y los ya anteriormente mencionados obreros y
campesinos, para unirse y tr abajar colectivamente en pro a exigir la defensa de
sus derechos y solicitar una mayor justicia econ€mica y equidad social.
Surgen as• diversas modalidades cooperativas, pro ducto de una
combinaci€n de la influencia europea con las formas nativas; eviden ciƒndose
un gran dinamismo en los siguientes 20 a„os, reflejo del surgimiento de un
n…mero significativo de entidades e importante registro de afiliaci€n de nuevos
34
asociados . Se constat a el fracas o de muchas de las manifestaciones asociativo
– empresariale s hac•a los ochenta, puesto que el crecimiento end€geno
conllev€ a que desaparecieran empresas nacionales que no estaban
preparadas para afrontar estas nuevas pol•ticas de desarrollo, ademƒs de las
caracter•sticas de estancamiento de esa d†cada. Paralelo a esta crisis se
brindaba apoyo econ€mico internacional mediante programas y proyectos
espec•ficos, a fin de impulsar y fomentar estas fo rmas asociativas, generando
de e sta manera un crecimiento significativo.
Posteriormente, con la experiencia y afrontan do nuevas crisis reflej adas
en la inequidad social, desigualdades en la distrib uci€n del ingreso, el
desempleo, el sector , como respuesta a l as necesidades sociales, les hace
frente evolucionando competitivamente con el sector privado, capacitƒndose y
prep arƒndose para afrontar los retos de un nuevo modelo de desarrollo inserto
en un proceso de globalizaci€n, provocando un reordenamiento del sector y la
transformaci€n de su estructura productiva, permitiendo adquirir un papel mƒs
protag€nico de forma sector ial, representado por organismos de integraci€n
Internacional, Regional, Nacional y local. De hecho, el cooperativismo
latinoamericano se evidenciaba como un movimiento heterog†neo que hab•a
incursionado poco a poco en las clases obreras, campesinado, clas es medias
urbanas y rurales para llegar luego a todas las capas sociales, abarcando
prƒcticamente todos los sectores de la econom•a, en muchos casos en
cadenas productivas.
La OIT ( 2001, p. 89) , se„ala que:
“La mayor parte de la legislaci‚n latinoamerica na en relaci‚n con las
cooperativas se promulg‚ en el per•odo comprendido entre las dos
guerras mundiales; entre 1971 y 1988, 11 Estados de Am€rica
Latina adoptaron nuevas leyes cooperativas... En la mayor parte de
los pa•ses del Caribe, la legislaci‚n coo perativa ha permanecido sin
cambios desde el decenio de 1940” .
35
Por su parte, Buendía, (2001, p. 75) asevera que :
“L as caracter•sticas generales de €sta legislaci‚n reflejan un modelo
de desarrollo cooperativo que se basa en una fuerte influencia del
Es tado, excepto en los pa•ses del Cono Sur (Argentina, Chile,
Uruguay y Brasil) donde la fuerte influencia de los inmigrantes
europeos ha contribuido a c onfigurar un modelo m„s aut‚nomo ”.
Hacía 1988 en el Congreso Continental de OCA (Organización de las
Coo perativas de América), se consiguió que fuera aprobado el proyecto de Ley
Marco para las cooperativas de América Latina, constituyéndose de esta
manera un proceso de armonización de disposiciones legales que rigen al
sector, a fin de lograr la dinámica e i ntegración del movimiento,
constituyéndose Colombia en el primer País de la región en desarrollar la
recomendación de la OCA, con la promulgación de la Ley 79 de 1988, seguido
por Brasil en 1990.
Según Pineda y Otros (1998, p. 88), haciendo referencia a los países
tercermundistas dice que:
“U na de las caracter•sticas fundamentales de las econom•as
contempor„neas se manifiesta en el papel determinante que han
entrado a jugar las organizaciones no gubernamentales en el
proceso de la producci‚n de bienes y servicios. En consecuencia,
ante las crecientes dificultades que afrontan los diversos Estados
para satisfacer las necesidades b„sicas de la poblaci‚n, ha sido
inevitable reconocer el inmenso potencial de soluciones con que las
diversas formas asociativas , principalmente las cooperativas,
contribuyen hacia la soluci‚n de los diferentes problemas que
afrontan los pa•ses en proceso de desarrollo” .
Más adelante, en el mismo texto (p.113), afirman que :
“E l cooperativismo latinoamericano es m„s heterog€neo que el
europeo, porque no s‚lo recibi‚ la influencia de €ste en sus diversas
modalidades, sino porque en Am€rica Latina, antes de la llegada de
36
los europeos, ya exist•an algunas formas comunitarias que de hecho
era un tipo de f‚rmula cooperativa” .
1.4.3.1 Economía Social y su desarrollo en el contexto internacional:
una panorámica.
El movimiento cooperativo en el contexto mundial es el representante
más genuino en la concepción de la economía social. Algunas cifras publicadas
por la ACI en 1981 revelan el protagon ismo que han tenido las cooperativas a
lo largo de la historia; por ejemplo, en 1978, un estudio realizado en 67 países,
arrojó que cerca de 700 millones de seres humanos conformaban el
movimiento, de los cuales más de 500 millones se encontraban integrado s en
la Alianza Cooperativa Internacional. En Europa las cifras más sobresalientes
correspondían a la Unión Soviética con 62.200.000. Seguida de Rumania con
14.976 . 198, Francia con 13.889.396, Alemania ( República s Democrática y
Federal) con 4.389.847 y 7.2 01.879 respectivamente, Polonia con 12.101.555,
y Reino Unido con 10.565.406. En Asia se destacaban China R. P. con
150.000.000, India con 65.658.321, Japón con 17.551.759. Por otra parte,
Estados Unidos se destaca en América con 58.344.538 personas asocia das,
seguido por Canadá con 10.998.729 y Argentina con 5.587.408.
El mayor númer o de cooperativas se encontraba en la actividad Agrícola
con 255.501 entidades y 68.105.121 socios; sin embargo, las entidades de
Ahorro y Crédito eran 198.811 pero con mayor número de socios, 123.087.436,
seguida s por las Organizaciones de Consumo, 69.048 , registrando 132.547144
afiliados. En el contexto mundial del año 1986, ASCOOP (1987, p.25) afirma
que el número de cooperativas en diferentes líneas de actividad registrada s,
alcanzaba la cifra de 683.456 con 362.652.771 asociados; en ésta cifra se
omitieron las cooperativas de la República Popular China). En América Latina,
el total de Cooperativas en 1988, llegaba a 32.304 con cerc a de 18 millones de
socios. Asi mismo, en América Latina, durante el año 1984 se registraron ,
según línea de actividad, las Cooperativas Agropecuarias con el mayor número
de entidades, 10.924 con 208.193 socios, seguidas por las de Ahorro y Crédito,
37
4.209 con 5.785.780 asociados 24 . Para 1994 seg…n cifras citadas por la
Organizaci€n de las Cooperativas de Am†rica – OCA - (1995) el cooperativismo
en Am†rica Latina contaba con un n…mero de 54.128 entidades, con cerca de
25 millones de Asociados.
En una publicaci€n realizada por la OIT 25 (2002 , p, 44) refiri†ndose a las
cooperativas de c onsumo en todo el mundo, se afirma que aunque los socios
de †stas organizaciones aumentaron en casi un 50% entre 1960 y 1986, y la
ACI anunci€ en 1994 una afiliaci€n de 106 millones de socios de las
cooperativas de cons umo, la evoluci€n de dichas entidades no ha sido
uniforme en todas partes. Se cita entre otros el caso del Jap€n, donde las
cooperativas de consumo cuentan con 14 millones de socios, suministran a
unos 9 millones de hogares, y en 1996 registraron una venta anual por valor de
300.000 millones de yenes, lo que hace de ellas la mayor organizaci€n de
consumidores en el ƒmbito nacional en todo el mundo.
En un estudio 26 realizado por Salom€n y Otros (2001, p. 23) con una
muestra registrada de 22 pa•ses 27 , incluido s nueve pa•ses de Europa
Occidental, otros cuatro pa•ses desarrollados, cuatro de Europa Central y
Oriental y cinco pa•ses latinoamericanos, se realiza una comparaci€n del
empleo en el sector no lucrativo con otros sectores para el a„o 1995, arrojando
los siguientes resultados:
Un promedio del 28% de la poblaci€n de †stos pa•ses aporta parte de su
tiempo a las organizaciones no lucrativas. Se traduce en un trabajo
equivalente a otros 10,6 millones de empleados directos a tiempo
24 Datos recopilados del informe Publicado por la Alianza Cooperativa Internac ional – ACI - , de
1981. Publicaci€n de la Organizaci€n de Estados Americanos - O.E.A. – Departamento de
Asuntos sociales de la Secretar•a Ejecutiva para Asuntos Econ€micos y Sociales en 1983.
O.E.A. – La Situaci€n actual de las cooperativas en Am†rica Latin a, 1984.
25 Conferencia Internacional del Trabajo, 89Š Reuni€n 2001, Informe V(1), “ Las cooperativas
ante el Siglo XXI ”, Ginebra 2002 .
26 En †ste estudio realizado por la Fundaci€n BBVA, se incluye dentro del sector no lucrativo al
voluntariado, por esta raz €n se harƒ salvedad cuando se haga referencia con y sin voluntarios.
27 La muestra de los 22 pa•ses esta conformado por Austria, B†lgica, Finlandia, Francia,
Alemania, Irlanda, Pa•ses Bajos, Espa„a, y Reino Unido; Australia, Israel, Jap€n y Estados
Unidos; Rep…blica Checa, Hungr•a , Ruman•a, y Eslovaquia; Argenti na, Brasil, Colombia,
M†xico y Per….
38
completo, lo que eleva el n… mero total de puestos a tiempo completo
equivalentes de las organizaciones del sector no lucrativo a 29.6
millones. El sector no lucrativo sin incluir voluntarios representa, de
promedio, el 4.8% del total del empleo no agrario de los 22 pa•ses
estudiados, el 10% del empleo del sector servicios y un 28% del empleo
del sector p…blico.
Las Organizaciones del sector no lucrativo de Europa Occidental
representan el 10,3% del empleo con voluntarios, y el 7,0% sin
voluntarios, el 6,9% en otros pa•ses desarrollad os, el 2,2% en
Latinoam†rica y el 1,1% en Europa Central. Los Pa•ses Bajos con un
12,6%, Irlanda con el 11,5% y B†lgica con el 10,5%, son los pa•ses que
presentan el mayor porcentaje de la muestra registrada.
Entre los a„os 1990 – 1995 el crecimiento glob al del empleo del sector
no lucrativo aument€ una media del 24% frente al 8% total en una
muestra de siete pa•ses 28 en el mismo per•odo.
En el informe de Alianza Social 29 se reconoce al cooperativismo, por el
tama„o y amplitud de sus movimientos, como la f orma de organizaci€n
socioecon€mica de carƒcter universal mƒs grande del mundo; se destaca como
las empresas del sector social se han convertido en el medio para llegar a
garantizar verdaderas oportunidades y nuevas opciones que conlleven a
mejorar la esta bilidad social. Por otro lado la OIT 30 (2001, p.48) dice que las
cooperativas cumplen una importante funci€n en lo que respecta a la creaci€n
de empleo, el crecimiento econ€mico y el desarrollo social.
Los pa•ses de econom•a de mercado acaparan gran part e de los 100
millones de empleos directos, que representan el 3% del empleo mundial total
aproximadamente y que se han ido creando gracias a las cooperativas; 800
28 Pa•s es tenidos en cuenta dentro de e sta muestra: Francia, Alemania, Pa•ses Bajos y Reino
Unido; Israel, Jap€n y Estados Unidos.
29 Revista Cambio . Septiembre de 2001, informe “Alianza Social” .
30 OIT, Informe de la Comisi€n de la Promoci€n de las cooperativas, Conferencia Internacional
del Trabajo, 2001, Actas provisionales , Ginebra 5 de Junio de 2002.
39
millones de asociados, equivalente al 12,5% de la población total y cerca de
2.500 millones de personas vinculadas de una u otra forma (en un informe
presentado ante las Naciones Unidas en 1994, calculaba en 3.000 millones,
equivalente al 50% de la población mundial, la cantidad de personas cuyo
sustento estaba ligado de alguna manera a la empres a solidaria). Se cita el
ejemplo del movimiento cooperativo alemán en 1996, que generaba empleo a
cerca de 503 mil personas (en comparación con las 487 mil de 1994). También
las cooperativas del Reino Unido en 1998 generaron cerca de 114 mil empleos
a tiem po completo y casi 72 mil a tiempo parcial. Según un estudio realizado
por la Fundación CIREM 31 , e n EEUU en 1999 , mientras que el sector
empresarial representaba el 80% y el público contabiliza el 14% adicional del
PIB, el sector social es responsable del 9 % del empleo total mediant e la
participación de un 6%, asi mismo, en Europa y los países desarrollados, el
tercer sector genera el 4.7% del PIB , ocupando a 18,8 millones de personas.
Se puede destacar la participación del 80% de los trabajadores
organizado s y del sector agrario de Israel y el 70% de la banca Alemana y
Canadiense o el grupo de cooperativas Mondragón en España, actuando en
diversos campos de la industria, registrando una facturación anual de más de
23.000 millones de dólares. Esto demuestra q ue las empresas asociativas se
están convirtiendo en una iniciativa generadora de riqueza y bienestar, tanto en
países desarrollados como en países en vía de desarrollo, conquistando cada
día más espacios.
El índice de participación del sector social en l as diferentes actividades
productivas tal como se aprecia en el cuadro 1.3, muestra la relevancia del
movimiento cooperativo en algunos países de economía de mercado y en otros
del continente Asiático y Africano. Es de especial relevancia la profundidad 32
de este tipo de asociaciones en las actividades relacionadas con el agro; se
destacan por su cuota de mercado las cooperativas del sector agrícola en
31 Barreiro, Fernando. Situación del tercer sector y perspectiva s de Futuro . Nov. 1999. Madrid.
32 El indicador de profundidad mide la producción generada en el sector social como porcentaje
de la producción total de las actividades productivas.
40
Estados Unidos con un 33%, generando 720 mil empleos directos; en el Jap€n
el 95% de la Comercializaci€n d e arroz y el 70% de la producci€n pesquera es
proporcionada por entidades cooperativas; y en Finlandia la producci€n
agr•cola y la Silvicultura es tambi†n de cierta notabilidad. Seg…n aseveraci€n
hecha en la 89Š Conferencia Internacional del Trabajo – 2001 – se aduce que en
el ƒmbito microecon€mico el mayor impacto de †stas Organizaciones radica
seguramente en los ingresos adicionales que generan para sus socios, y en
cuanto a la importancia macroecon€mica, puede comprobarse si se analiza las
cuotas de mer cado que controlan y la contribuci€n que hacen al
mantenimiento del empleo por cuenta propia, as• como el empleo directo que
son capaces de generar en todo el mundo.
Un informe de la Comisi€n “Gestionar el cambio” del 2 de noviembre de
1998 presidida por Piehr Gyllenhammer (UE), menciona que las cooperativas
admiten que las pymes realicen sistemas empresariales en red o grupos de
apoyo, que contribuyen a entrar y competir en mercados con amplias
econom•as de escala, facilitan el acceso al cr†dito, y a la formaci€n en
innovaci€n y desarrollo de sistemas de gesti€n.
41
Cuadro No. 1.3
PARTICIPACI€N DE LAS EMPRESAS DE ECONOM•A SOCIAL EN ALGUNOS
PA•SES – 2003
PA•S
SECTOR O ACTIVIDAD
PARTICIPACI€N
EN EL MERCADO
No. EMPLEOS
Alemania Movimiento Cooperati vo
Banca cooperativa 70%
503 mil Empleo s directo s
China Com ercializaci€n Rural
Az…car (Procesamiento)
Tejidos a Mano
83%
65%
58%
Costa de Marfil Algod€n (Producci€n) 77%
Dinamarca Leche (Procesamiento)
Suministros Agr•colas
Mataderos de Ganado
94%
69 %
66%
Espa„a Sector Social (35 mil Entidad es )
Sector Cooperativo (23 mil
Entidades ).
354 Mil (2001)
Estados Unidos Sector Cooperativo
Cooperativas de Producci€n
Electricidad
Mercado Agr•cola
50%
33%
3 millones (empleo directo
1995)
100 mil Trabajadores y 12
millones asalariados
720 mil
Europa Bancos Cooperativos
Comit† de Cooperaci€n Agr•cola
(COGECA)
Uni€n de Grupos Comerciantes
(UGAL)
Cooperativas Consumo
Coop. Obreras Produc ci€n .
425 Mil
720 Mil
719 Mil (1992)
359 Mil
1 mill€n
Fe
deraci€n Rusa
Cooperativas Consumo
512 Mil (1998)
Filipinas Aporte al P roducto I nterno B ruto. 16%
Finlandia Agr•cola (Producci€n)
Silvicultura
79%
31%
Francia Seguros No obligatorios
Artesanos
60% 20 mil (1990)
180 mil
‡ndia Sector Cooperativo
Ferti lizantes (Distribuc)
Az…car (Procesamiento)
Tejidos a mano
Cereales (Producci€n)
Cr†ditos Agr•colas
43%
65%
58%
25%
43%
13,8 millones
Jap€n Movimiento Cooperativo
Arroz (Com ercializaci€n)
Pesquero (Producci€n)
Servicios (Mantenimiento, reciclaje)
95%
70%
58 Mil Tiempo Completo
95 Mil Tiempo Parcial
6 Mil Tiempo Completo
Kenya Algod€n
Pelitre
Caf†.
10%
87%
52%
Marruecos
S
ector Cooperativo
42 Mil
Rep…blica Checa Sociedades Agr•colas 92 Mil (1997)
Rep…blica Corea
Agricultura Local
40%
Sudƒfr
ica
Cooperativas Agr•colas
100 Mil (1996)
Suecia Seguros Dom†sticos
Seg. De vida y accidente
48,9%
50%
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de datos recopilados de OIT - Conferencia Internacional del Trabajo Informe V
Ginebra 2001; OIT, “Creaci€n de un clima positivo y condiciones favorables para el desarrollo cooperativo” Agosto
2002; ACI, X Conferencia Regional de ACI •m†ricas, Cartagena Noviembre 2001; ACI , 80Š Jornada Cooperativa
Internacional de la ACI, 8‹ D•a Internacional de las Cooperativas de la ONU, Julio 2002.
42
Asimismo, la Comunicación de la Comisión Europea del 23 de febrero de
2004, acerca del Fomento de las Cooperativas en la UE, presenta algunos
puntos importantes que cabe resaltar como:
1. Fomentar una mayor utilización del modelo coop erativo en
Europa, mejorando la visibilidad, las características y la
comprensión del sector. Las funciones que cumplen las
cooperativas, su importancia y los ámbitos específicos de política
de empresa donde éstas desempeñan funciones importantes.
2. Seguir mejorando la legislación europea sobre cooperativas. Se
debe aquí mencionar que el Consejo de la UE aprobó el
reglamento (CE) 1435/2003 del 22 de julio de 2003 sobre el
Estatuto de la sociedad cooperativa europea (SCE), más la
directiva 2003/72/CE que la completa, sobre la implicación de los
trabajadores (DO L 207 de 18.8.2003). Este estatuto permitirá
crear cooperativas europeas a partir de personas físicas o
jurídicas de distintos países de la UE, y constituye una de las
mejoras legislativas más signific ativas de la normativa comunitaria.
3. Mantener y mejorar la situación de las cooperativas, así como
su contribución a los objetivos comunitarios. Las contribuciones de
las cooperativas a estos objetivos han sido resaltado s y
ampliamente, en particular en l as áreas de la creación de empleo
en la economía social, el desarrollo rural y regional, la ampliación
de la UE y la política agrícola.
49
Cuadro No. 1. 5
ECONOMÍA INFORMAL EN AMERICA LATINA
(Países Seleccionados)
PAIS
POBLACION
(millones) % del PIB
% de la
Fuerza de
Trabajo
Argentina
1980
1990
2000
2005
28.094
32.527
37.032
38.592
25,0 * A
25.4/e
22,9 /a
44 .3 /d
Brasil
1980
1990
2000
2005
121.672
148.030
17 0. 69 3
187.597
40,0
39.8
/e
40,6
47,1
44.6
/d
Chile
1980
1990
2000
2005
11.147
13.179
15.211
16.267
20,0
19.8/e
37,9
37,5
35.8/d
*
B
Colombia
1980
1990
2000
2004
2005
28.447
34.970
42.321
45. 302
46.039
39,0
39.1/e
45,7
57,0/b
61.4/d *B
59.9/d
Honduras
1980
1990
2000
2005
3.569
4.879
6.845
7.347
49.6/e
57,6
60,7
59.4/d
*b
México
1980
1990
2000
2005
67.570
83.226
98.881
106.147 30,0
30.1 /e
38,4
40,1
41.8 /d *B
Perú
1980
1990
2000
2005
17.324
21.753
25.939
27.947
60,0
59.9/e
52,7
53,7
58.0/d
*C
Venezuela
1980
1990
2000
2002
2005
15.091
19.502
24.170
26.577
33,0
33.6/e
38.6
49.1
51.8/d
52.2/d *C
América
Latina
1970
1980
1990
1996
2000
2002
2005
357.265
436. 022
483.308
511.683
527.495
551.056
35,2 / c
41.5/e
*
42,8
46,4
56,0
57.0
46.9/d
46.5/d
47.4/d
*B
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de CEPAL – Anuario Estad•stico - Bolet•n Demogrƒfico Diferentes
a„os. DANE - Colombia (2004), OIT – Panorama La boral - Diferentes a„os.
a/ Trabajadores por cuenta propia 1999. No se incluye servicio dom †stico. b/ 2003. c/ Promedio no
ponderado de los pa•ses seleccionados a„o 2000 . d/ OIT – Panorama laboral 2005. Am†rica Latina y el
Caribe. Avance primer semestre . e/ Banco Mundial, Corporaci€n financiera mundial. Caracter•sticas de
la econom•a . (Consultado en 2006)
http://www.doingbusiness.org/ExploreEcon omies/EconomyCharacteristics.aspx?direction=asc&sort=5
*A refe rido al a„o 2002. *B referido al a„o 2003. *C referido al a„o 2004. *Am†rica Latina y el Caribe .
50
En el Brasil, la tasa de informalidad de la poblaci€n econ€micamente
activa, teniendo en cuenta el sector agr•cola, es aproximadamente del 60%.
Esta fuerza de trabajo es mƒs elevada en lo referente a las mujeres (66%) que
a los hombres (59%). Este fen€meno se evidencia de manera mƒs clara si se
contrasta con la tendencia en el conjunto de los pa•ses de la Regi€n
Latinoamericana, donde la tasa de desempleo (en el sector formal) aument€,
con niveles mƒs altos entre las mujeres y los trabajadores j€venes (entre 15 y
24 a„os) que entre los hombres.
Ante esta situaci€n los gobiernos latinoamerican os han expresado
constantemente su deseo por una comunidad; esto se refleja en el inter†s por
la organizaci€n del Parlamento Latinoamericano desde 1964; hoy d•a se
vislumbra una firme disposici€n integracionista debido a la coyuntura actual de
la regi€n c oncretada en la conformaci€n de diversos bloques econ€micos como
son: CAN 36 , MCCA 37 , Comunidad del Caribe CARICOM 38 , el Grupo Andino 39 ,
Nafta 40 (TLC), G - 3 41 , MERCOSUR 42 y diversos acuerdos multinacionales de
complementaci€n econ€mica como el ATPA 43 . Mientras ALCA 44 , ALADI 45 ,
CEPAL, El Grupo de R•o 46 , OEA y Sela 47 entre otros, son las instituciones
36 Comunidad Andina de Naciones, Acuerdo de integraci€n subregional andino con el fin de
establecer un mercado com…n, (Bolivia, Colombia, Ecuador, Per… y Venezuela).
37 Merca do Com…n Centroamericano – Pa•ses miembros (Costa Rica, El Salvador, Guatemala,
Honduras y Nicaragua), Tratado firmado en Managua Dic. De 1960.
38 Comunidad y el mercado del Caribe. Acuerdo firmado en Junio de 1965 inicialmente por tres
pa•ses del Caribe y en 1973 consolidado con el nuevo Tratado de Chaguaras; miembros
(Antigua y Barbuda, Barbados y Guyana, Trinidad y Tobago, Dominica, Grenada, San
Crist€bal y Nieves, Santa Luc•a, San Vicente y Granadinas, Jamaica y Monserrat).
39 Grupo subregional (Bolivia, Colombia, Ecuador, Per… y Venezuela).
40 Tratado de Libre Comercio de Am†rica del Norte, agrupa a Estados Unidos, M†xico y
Canadƒ. Acuerdo firmado en Diciembre de 1992.
41 El Grupo de los tres (Colombia, M†xico y Venezuela), se estableci€ una zona de libre
comercio a partir de Enero de 1995
42 Mercado Com…n del Sur, creado en 1991 (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y
Uruguay) es el cuarto bloque comercial mƒs grande del mundo y recibe un 40% de la
inversi€n extranjera directa de Latinoam†rica.
43 Ley de Preferencias Generales Andinas en Estados Unidos, promulgada en 1991 y con
nueva vigencia en 2002 ATPEA. Pa•ses beneficiados (Bolivia, Colombia, Ecuador, Per…).
44 •rea de Libre Comercio de las Am†ricas, iniciado en Diciembre de 1994 en Miami. Lo
integr an 34 pa•ses del Continente Americano.
45 Tratado de Montevideo, en Agosto de 1980 se consolid€ la Asociaci€n Latinoamericana de
Integraci€n – ALADI - , con este suceso el bloque Andino reafirm€ su proceso de integraci€n
compuesto por 11 pa•ses.
46 Tratado de R•o de Janeiro. Se inici€ con el Protocolo de R•o en 1936 y a partir de 1992 se
aprobaron los mƒs importantes tratados.
51
encargadas de consolidar el proceso, en un intento por conseguir la
competitividad internacional, generando esquemas de integraci€n, mƒs como
aproximaci€n econ€mica pero con un objetivo fundamental: elevar el nivel de
vida en los diferentes pa•ses de la regi€n. En busca de un esquema integral,
†stos gobiernos han tomado conciencia de la problemƒtica que viven sus
pueblos e intentan fomentar pol•ticas donde la sociedad civil f orme parte activa,
organizada en diversas tipolog•as de entidades que respondan ƒgil y
creativamente a los cambios generados por la globalizaci€n de los mercados;
su carƒcter asociativo y empresarial, sustentado sobre su propia base social y
econ€mica, se puede constituir en una oportunidad de la poblaci€n donde el
impacto globalizador es mƒs severo.
1.5.2 ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO 48 .
El informe sobre el Desarrollo Humano 2003, presentado por el
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD - , al realizar la
descripci€n sobre el estado actual de los pa•ses miembros de †sta
Organizaci€n, puso el acento en “las p†simas consecuencias” que dej€ la
d†cada de los noventa.
Am†rica Latina se caracteriza por su estancamiento. La mayor•a de los
pa•ses se mantuvieron casi en los mismos puestos, …nicamente Brasil y
Ecuador presentan una significativa mejora entre 2002 – 2003, sin embargo,
permanecen en el rango de un desarrollo humano medio; mientras Hait• ,
clasificado entre los pa•ses con bajo desarrollo huma no, contin …a cayendo del
puesto 146 al 153 en la muestra de 17 7 Pa•ses pertenecientes a las Naciones
Unida s. En el cuadro 1. 6 se presenta la ubicaci€n de algunos pa•ses de
Am†rica Latina y el Caribe en el 2003; se observa a Barbados y Argentina
como los pa •ses co n mejor ubicaci€n (Desarrollo Humano Alto) en el puesto 30
47 Sistema Econ€mico Latinoamericano, Organismo Regional integrado por 27 Pa•ses de
Am†rica Latina y el Caribe, creado en Octubre de 1975.
48 El ‡ndice de Desarrollo Humano, promedia ponderadamente los niveles de ingresos, la salud,
esperanza de vida y educaci€n. Siendo Uno (1) la mejor ubicaci€n.
52
y 34, seguidos de Chile, Uruguay y Costa Rica con el puesto 37, 46 y 47
respectivamente. Sin embargo, cabe mencionar que †stos dos …ltimos pa•ses
han desmejorado su posici€n respecto al a„o 2002. Las cifras analizadas a lo
largo de †ste capitulo sirven como punto de partida y verificaci€n sobre el
balance del Desarrollo Humano en los pa•ses Latinoamericanos.
Cabe menci onar entre la muestra de los 177 pa•ses a Guatemala,
Honduras, Bolivia , N icaragua y El Salvador, con un ‡ndice de Desarrollo
Humano que llega a 11 7 , 11 6 , 11 3, 112 y 10 4 respectivamente, ubicƒndose
como las naciones de Am†rica Latina con menores desarrollos de las pol•ticas
constituidas como necesarias y esenciales para una vid a digna. En menor
proporci€n , con una leve mejor•a entre 2002 – 2003, se encuentran , Per… y
Paraguay, ubicados en los puestos 79 y 88 correspondientemente. Se
mantienen relativamente M†xico, Panamƒ, Colombia y Rep…blica Dominicana
en el lugar 53, 56, 69 y 95 . Mientras Venezuela pasa de la posici€n 69 a la 75 .
La tendencia a nivel mundial desde los a„os 60s es a mejorar; se pue de
apreciar en el grƒfico 1.5 el avance de Am†rica latina con respecto a otras
regiones, debido principalmente a los progresos en el ni vel de la esperanza de
vida, la salud y en menor proporci€n, aunque no menos importante, el
crecimiento en el nivel de educaci€n. Seg…n el informe de IDH en los 177
pa•ses, la mayor•a de los pa•ses de de Am†rica Latina y el Caribe, se
encuentran clasificad os en el rango de Desarrollo Humano Medio, seguido del
Desarrollo Humano Alto.
Todas las regiones en el mundo se caracterizan por presentar una
variaci€n en la mejora de IDH. Tal como se aprecia en el grƒfico 1.5 , para
Am†rica Latina se observa que pasa de 0,40 en los a„os 60s, a 0,65 en los
90s, mientras la tendencia en los pa•ses desarrollados ha sido mantenerse
durante el mismo per•odo.
53
Cuadro No. 1.6
Índice de Desarrollo Humano Países
de América Latina
PAIS
2002
2003
Barbados
31 30
Argentina 34 34
Uruguay 40 46
Costa Rica
41 47
Chile 38 37
Trinidad & Tobago 50 57
México
54 53
Panamá
57 56
Colombia 68 69
Brasil
73 63
Venezuela
69 75
Perú 82 79
Paraguay 90 88
Rep. Dominicana
94 95
Ecuador
93 82
El Salvador 104 104
Bolivia
114 113
Honduras
116 116
Guatemala 120 117
Nicaragua
118 112
Haití
146 153
Fuente: PNUD, 2004. Informe sobre desarrollo humano PNUD, 2005.
http://hdr.undp.org/re ports/global/2005/espanol/pdf/presskit/HDR05_PK
SP_HDI.pdf
54
Gráfico No. 1.5
ÍNDICE DE DESARRO LLO HUMANO (IDH )
Por Regiones a nivel mundial
Fuente: Eduardo Lora, “Pobreza en Am†rica latina: Hechos estilizados e hip€tesis.
Banco Interamericano de desarrollo: Departamento de Investigaci€n, , Sept. 2004, UNDP .
Los pueblos de Latinoam†rica se enfrentan al desaf•o de atemperar y
humanizar la globalizaci€n en el sentido de la equidad y la solidaridad, a fin de
evitar la margi naci€n ya sea de manera individual, grupal y/o regional.
Es as• como Suƒrez (2003, p.18) afirma que:
“T anto en el ALCA como en la globalizaci‚n va impl•cita la crisis
econ‚mica capitalista de superproducci‚n, explicada por Carlos
Marx y que lleva en su s imiente el germen de la destrucci‚n de
excedentes: Durante cada crisis comercial, se destruye
sistem„ticamente no s‚lo una parte considerable de productos
elaborados, sino incluso de las mismas fuerzas productivas ya
creadas. Durante las crisis una epidemi a social, que en cualquier
€poca anterior hubiera parecido absurda, se extiende sobre la
sociedad: la epidemia de la superproducci‚n ” .
Las naciones de Latinoam†rica optaron por la desuni€n en el siglo XIX al
no ratificar en 1826 el Tratado de Uni€n – Li ga Confederaci€n Perpetua - ,
comunidad que si formaron desde 1973 los pa•ses del Caribe, quienes tienen
55
una estrecha relaci€n con Am†rica Latina a trav†s de un estatuto especial. Esto
llev€ a los 19 49 pa•ses de la Regi€n a ser regidos con sus pol•ticas por los
grandes bloques como Estados Unidos 50 o la Uni€n Europea. Este hecho le ha
costado a Latinoam†rica grandes p†rdidas ; en el caso de Colombia haber
perdido a Panamƒ, o Argentina las Malvinas, y M†xico no hubiera malogrado la
mitad de su territorio.
L as experiencias de integraci€n, han demostrado logros importantes
desde el punto de vista econ€mico tal como lo muestra el progreso de la Uni€n
Europea conformada como Comunidad y consolidada mediante el Tratado de
Maastrich t a finales de la d†cada de los noventa como Uni€n Econ€mica
Europea; pese a los m…ltiples factores negativos vividos en el siglo pasado y
superados a tal punto, que en 1992 se convierte en la primera potencia mundial
econ€mica, con un PIB superior a seis billones de d€lares. He aqu• el elocuente
resultado de la Uni€n 51 y la tan anhelada integraci€n del Continente.
Durante la d†cada de los ochenta se implementaron varios paquetes de
ajuste econ€mico en los pa•ses de Am†rica Latina. A trav†s de estos paquetes
recibieron atenci€n los grave s desequilibrios macroecon€micos, pero queda ron
pendiente s aspectos de la pol•tica social, cuyo dilema central se focalizaba en
el problema de c€mo corregir los perversos niveles de desigualdad y pobreza
extrema a partir de los recursos disponibles. Los pr oblemas derivados de la
crisis, las pol•ticas de ajuste y el agravamiento de la situaci€n social,
impulsaron los denominados Fondos de Emergencia, de Desarrollo o Inversi€n
Social, cumpliendo al menos tres funciones entre s•: una asistencial, dirigida a
at ender necesidades urgentes de la poblaci€n pobre; una funci€n promocional,
estimulando el desarrollo de la capacidad de organizaci€n de los sectores mƒs
pobres; y una funci€n de desarrollo de alternativas de acci€n innovadora. 52 Y
49 Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Cuba, Ecuador, El Salvador,
Gua temala, Honduras, M†xico, Nicaragua, Panamƒ, Paraguay, Per…, Rep…blica Dominicana,
Uruguay y Venezuela.
50 13 colonias inglesas norteamericanas que se unieron a finales del Siglo XVIII.
51 B etancourt (1994): “ El Parlamento Latinoamericano y la Comunidad Lati noamericana de
Naciones ”.
52 Centro Latinoamericano de Administraci€n para el Desarrollo – CLAD - (1990) Bolet•n, Vlm. 6
No. 4. Caracas.
56
es precisamente a partir d e la d†cada de los ochenta cuando el auge de las
cooperativas toma cuerpo, tal como lo veremos mƒs adelante.
1.5.3 EL SECTOR SOCIAL Y SU ENCADENAMIENTO PRODUCTIVO .
La creciente fuerza del sector social y/o solidario expresada en cerca de
un mill€n de empres as asociativas de carƒcter local y la vinculaci€n a ellas de
aproximadamente una cuarta parte de la poblaci€n del mundo, se suma a las
cada vez mƒs amenazantes condiciones de pobreza y hambre de varios miles
de millones de seres humanos y la concentraci€n de riqueza en menos de l 10%
de la poblaci€n mundial, para proclamar la necesidad de una econom•a social y
solidaria que enfrente con posibilidades de †xito la devastadora hegemon•a del
liberalismo econ€mico moderno.
Las empresas que conforman el sector d e la econom•a solidaria
participan activamente en todo el encadenamiento productivo interviniendo de
manera t†cnica y organizada en los procesos de globalizaci€n tal como se
visualiza en el grƒfico No. 1. 6 ; desde la asociaci€n como productores y
generadore s de empleo, tanto rural como urbano en los diferentes procesos de
cosecha y provisi€n de insumos, hasta el procesamiento, comercializaci€n y
distribuci€n; complementƒndose con los demƒs sectores de la econom•a
nacional, en una dinƒmica de uni€n con las or ganizaciones Nacionales,
Departamentales, Municipales y con el apoyo de diferentes entidades tanto a
nivel internacional (ONG’s y Gobiernos), Nacional (Fondos y Programas
especiales), hasta Departamentales y Municipales (Planes de desarrollo). Se
genera de esta forma desarrollo socioecon€mico, cultural y ambiental a nivel
Nacional, Municipal y/o local, transmutado en una estructura social que
conlleva hac•a un Estado de l Bienestar mejorado de la comunidad.
57
Gráfico No. 1. 6
FUENTE: Elaboraci€n Propia a partir de DANSOCIAL (2000, p. 30) “Trabajo y
Econom•a Solidaria. Estrategias de Justicia Social y Paz” Plan de Acci€n.
** DPTAL (se refiere a Departamentoo Regi€n), MPAL. (se refiere a Municipio o
Localidad).
PARTICIPACION DE LA ECONOMIA SOLIDARIA
EN LOS PROCESOS
DE GLOBALIZACION DE LA
ECONOMIA
DESARROLLO
LOCAL
MUNICIPAL
NACIONAL
SECTORES
ENTIDADES ORGANIZAC.
INTERNAC. NACIONALES
NACIONAL DPTAL
MPAL. MPAL.
**
PARTICIPACION
DE GRUPOS
SOLIDARIOS
DESARROLLO
EMPRESARIAL Y
PARTICIPATIVO.
SOCIOECONO
MICO
C
U
L
T
U
R
A
L
A
M
B
I
E
N
T
A
L
CONSUMIDORES
PRODUCTORES
PROVEEDORES
PRODUCCION
ALMACENAMIENTO
COMERCIALIZACION
DISTRIBUCION
PROVISION
DE RECURSOS
TRANSFERENC.
TECNOLIGICA
ASISTENCIA
TECNICA
TERRENO Y
ADECUACION
INFRAESTRUTURA
COHESION SOCIAL
GENERACION DE EMPLEO
MEJORAMIENTO EN LA CALIDAD DE VIDA
58
La cooperac ión como práctica socio - económica ha sido una condición
esencial para el desarrollo de la humanidad y a su vez para el mejoramiento de
las condiciones de vida. La amplia participación del conjunto de la población
dentro de un proceso de concertación con la s políticas estatales hacia la
construcción de un sistema que busque satisfacer sus demandas, conllevará
posiblemente como se observa en el gráfico 1. 6 al crecimiento sostenible con
cohesión social, repercutiendo en el mejoramiento de la calidad de vida en las
personas. Según Estefanía (1996):
“… el hecho de que al mercado se le identifique con la democracia y
la f‚rmula seg†n la cual el trabajador no es un ser humano sino un
costo dentro de los balances empresariales, son circunstancias que
est„n a punto d e perder vigencia.......” .
M ientras, Amar (1995, p.18) dice que:
”Cuando se busca el desarrollo, €ste no puede hacerse copiando
modelos, sino que cada sociedad, de acuerdo con su historia y sus
caracter•sticas, debe definir lo que es y lo que quiere ser, y aunque
existen elementos rescatables de aquellas naciones con un alto
grado de industrializaci‚n, Am€rica Latina en general, no podr„
llegar a ser as• ni aunque lo quisieran, la meta debe ser encontrar
nuestras propias formas de desarrollo sin caer en n acionalismos
estrechos, sino conviviendo con varias culturas con las cuales
podemos interactuar para beneficio mutuo...”
Según Gualda (2001, p. 71), las empresas de Economía Social han
confirmado, especialmente en los últimos años, una gran capacidad de
creación y aumento del empleo directo; y con una relación de actividad más
estable. Están presentes en varios sectores de la economía Nacional, como la
Industria, Servicios, Transporte, la Banca, Construcción, agropecuario y Crédito
entre otras; en los dos últimos sectores, según Buendía (2001, pp. 69 y 72) con
mayor fuerza económica y social, alcanzando en determinados países un grado
de progreso comparable a las regiones con un alto nivel de desarrollo
cooperativo; son poseedoras de un número superior tan to de entidades como
65
Existen casos como la exportaci€n de hortalizas frescas a los mercados
de Estados Unidos y Canadƒ desde Guatemala, que se encuentra a cargo de
la co operativa “Cuatro Pinos” que cuenta con 1.694 asociados, quienes
perciben ingresos superiores al promedio del salario m•nimo de † ste pa•s; la
producci€n de e ste producto en Costa Rica y aproximadamente el 10% de su
poblaci€n que se encuentra asociada a la s cooperativas agropecuarias es otro
hecho a destacar. En Argentina existen casi 10 millones de asociados
distribuidos en el medio rural, servicios p…blicos y cr†ditos. (OIT, 2001).
Tanto en los pa•ses en desarrollo como en los industrializados y de
trans ici€n, las empresas de la econom•a social han ganado presencia, hasta
convertirse en organizaciones que compiten con cualquier otra empresa de los
sectores comercial e industrial. Son consideradas promotoras de desarrollo
econ€mico, con un gran potencial e n generaci€n de capital social englobado en
la promoci€n del capital humano y natural, consiguiendo ser un modelo macro -
social. Tal como afirma la OIT (2001, p.53), las cooperativas han desempe„ado
siempre una funci€n importante para el alivio o la soluci€ n de los problemas
mƒs urgentes, contribuyendo a mejorar las condiciones de vida y trabajo de los
agricultores, facilitando diversos servicios, especialmente en la obtenci€n de
cr†ditos, seguros, protecci€n, introducci€n de nuevas tecnolog•as y protecci€n
del medio ambiente , entre otras.
Los modelos de empresa de Econom•a social presentan como
caracter•stica fundamental, la organizaci€n colectiva y solidaria de un amplio
n…mero de personas en torno a una actividad com…n, con las reglas de juego
de la econo m•a solidaria en lo relacionado con el aspecto institucional y en
materia econ€mica, con la organizaci€n de la producci€n en torno a cadenas
productivas en donde se realiza un crecimiento integrado vertical hac•a atrƒs,
hacia delante y horizontal. De esta forma la peque„a propiedad con baja
productividad y baja absorci€n de empleo presenta mayor posibilidad de
convertirse en una empresa productiva de alto crecimiento, con capacidad de
adaptar y absorber las nuevas tecnolog•as existentes en el entorno
intern acional.
66
Según la OIT (2002, p. 11) un hecho macroeconómico de gran
importancia de las cooperativas está en la aportación que éstas realizan al
mantenimiento del empleo por cuenta propia, así como la generación de
empleo directo y a las cuotas de mercado que co ntrolan. Mientras en el plano
mi croeconómico el mayor impacto directo de las cooperativas radica
seguramente en los ingresos adicionales que generan para sus socios. Estos
ingresos adicionales se consiguen asegurando unos precios más altos a sus
pro ductos, rebajando los costos de los factores de producción, empleando a
sus socios, introduciendo innovaciones, ofreciendo seguros y créditos a costos
generales más favorables, contribuyendo a que sus socios obtengan bienes de
consumo a precios más bajos, impartiendo educación y formación, y rebajando
costos de la vivienda entre otros beneficios.
1.5.4 La Economía Social en Latinoamérica y su desarrollo en la Historia:
lecciones para la reorientación del Estado de l Bienestar .
Las cooperativas se han considerad o como un medio para mejorar la
situación económica de un país, especialmente en épocas de crisis, debido a
su capacidad de asociar a los productores primarios (especialmente en la
agricultura), favoreciendo así el desarrollo del comercio de exportaciones, el
equilibrio de la balanza nacional de pagos y la riqueza de la nación. Capaces
no sólo de disminuir el desempleo, sino que también protegen los empleos
productivos que ya existen, debido a su propia dinámica y a su éxito
económico. (OIT, 2001, p. 48).
Cabe resaltar que debido a que cada organismo del sector maneja cifras
diferentes, no se tiene una cuantificación exacta, las fuentes de recopilación
son muy dispersas, y el registro de información es fragmentado y poco
consolidado sobre el crecimiento e importancia de las entidades que conforman
el cooperativismo, pero mayor aún, esto se presenta en el sector social o
solidario de América Latina. Estas falencias existentes en las apreciaciones
acerca de los datos, conllevan que generalmente, al referirse al sector de
67
Econom•a Social, prƒcticamente se consideran las cooperativas como el ente
mƒs representativo del sector; puesto que, por lo menos, cuentan con
organismos locales, regionales e internacionales que las agrupan, manejando
cierta comunicaci€n or ganizada entre los organismos de cada pa•s o
regionales.
Buend•a, (2001, p.71) afirma al respecto que la realidad cooperativa en
Am†rica Latina resulta compleja, puesto que tanto su origen (fƒctico, sindical
y mutualista, social, religioso y estatal) co mo sus diferentes prƒcticas
asociativas, especialmente en el ƒmbito rural, conllevan a una disparidad o
ausencia de datos conducentes a la imprecisi€n sobre su actual dimensi€n.
Afirma que :
“L a informaci‚n cuantitativa no es homog€nea en el „mbito tempor al
y las fuentes de datos son incompletas, bien porque no existen
registros p†blicos o porque el origen son las organizaciones
representativas que no integran la totalidad del sector...Se puede
observar un crecimiento significativo del movimiento cooperati vo
latinoamericano en las †ltimas dos d€cadas, siendo los pa•ses con
un mayor n†mero de entidades M€xico, Brasil y Argentina”.
Tambi†n en el mismo documento, Buend•a hace referencia al impulso de
las cooperativas en la regi€n durante los a„os cincuenta y sesenta, debido al
apoyo Estatal y de la Agencia Internacional para el Desarrollo – AID - . Entre
1963 y 1988 el n…mero de cooperativas p as€ de 17.580 a 32.441, mientras
que el n…mero de asociados creci€ mƒs de un 300% , pasando de 5.700.000 a
18.800.000. En 1 991 el movimiento ya contaba con 47.862 y 19.551.877
cooperativas y asociados respectivamente , incrementƒndose para 1993 el
n…mero de asociados hasta 23.317.000 y a 54.128 el n…mero de entidades en
1994.
Al finalizar el siglo XX, se evidencian en la r egi€n de Am†rica Latina, con
una poblaci€n cercana a los 500 millones de personas, aproximadamente 60
68
mil cooperativas registradas de todo tipo y mƒs de 30 millones de personas
beneficiadas directamente por el sector, resultado del gran dinamismo entre
19 63 y 1999. Las estad•sticas muestran que el n…mero de entidades
cooperativas creci€ en un 135%, mientras el n…mero de as ociados lo hizo en
un 315%. Asi mismo , cabe resaltar la evoluci€n de las cooperativas financieras
en la d†cada de los 80, ya que pese a l a crisis del momento, se observa un
crecimiento de mƒs del 700% de las entidades de Ahorro y cr†dito entre 1963
y 1993 (ver cuadro No. 1.7 ). Pa•ses como Brasil, Colombia y M†xico en el a„o
2000 se destacan por su dinamismo en el manejo de las cooperativas de
Ahorro y Cr†dito, arrojando cifras de 1.237, 846 y 430 entidades, y a su vez
con 1.407.089, 1945.623 y 1.988.226 asociados respectivamente; para un
total de 5.037 cooperativas de cr†dito y 12.116.062 asociados en una muestra
representativa de 19 pa•ses. Para el caso de Colombia, la Revista
Cooperativa (2003, p.33), arroja un n…mero de 717 cooperativas en
actividades con secci€n de ahorro y cr†dito, y 1.223 fondos de empleados que
cuentan dentro de sus servicios con el otorgamiento de cr†dito a sus
asocia dos, seg…n datos a Diciembre del 2000 de la Superintendencia de
Econom•a Solidaria.
Cuadro No.1.7
Datos del cooperativismo
en América Latina
AÑO
No.
COOPERATIVAS
No. ASOCIADOS
No. Cooperativas
FINANCIERAS
Ahorro y Crédito
No.
ASOCIADOS
1963 17.328 5.638.884 Nd N d
1973 23.275 9.294.374 Nd N d
1988 31.972 (1983) 17.908.452 (1983) 2.306 3.797.401
1993 40.663 23.317.000 17.178 (1991) 6.730.735
(80 – 90) %
Crecimiento
27% 30% 710% 214%
1991 54.128 (1994) Nd 17.178 6.730.735
1997 Nd Nd 4. 566 8.212.152
2000 Nd Nd 5.037 12.116.062
FUENTE: Elaboraci€n propia a partir de datos recopilados ACI (2001); OIT (2001);
Pineda y Otros, (1998, p. 113) y Buend•a. (2001, p.72).
69
1.5.4.1 Un análisis por países .
Para ilustrar someramente en forma cuantit ativa el contexto y
laboriosidad del cooperativismo en Am†rica Latina , por pa•ses, se puede decir
que en 1983 los pa•s es que contaba n con el mayor n…mero de cooperativas en
su orden eran: M†xico (5.731) seguido de Argentina(4.198), Ecuador (3.684),
Nicarag ua (3.475), Brasil (3.185), Chile, Bolivia, Colombia y Per…; mientras que
los pa•ses que presentan menor n…mero de estas entidades sociales son:
Antigua y Barbuda (12), Bahamas (25) y Granada y Paraguay (172). Sin
embargo el n…mero de socio s ha sido mayor en Argentina (9. 5 00 . 000), seguido
por Brasil (3. 0 00.000) y Per… (2.00 0 .000 ). Para †ste mismo a„o (1983) en
Am†rica Latina exist•an mƒs de 32.000 cooperativas con cerca de 18 millones
de socios (cifras de informaci€n manejada por la ACI ). En 1994 pa•ses co mo
Argentina, Colombia y Costa Rica ocupaban una posici€n en expansi€n en el
contexto regional tal como se puede observar en el cuadro No. 1. 8.
Se considera que el progreso del sector ha sido desigual entre los
pa•ses de la regi€n, como se evidencia en el cuadro No. 1.9; puede ser
atribuido a diferentes causas, entre las que se destacan: la influencia de grupos
espec•ficos, el apoyo del estado, alcances en la legislaci€n espec•fica, eficacia
en la promoci€n del sector, dinamismo econ€mico y cultural del pa •s, niveles de
informaci€n del movimiento, entre otros. Debido a estos problemas, a principios
de 1990 se conform€ el sistema Latinoamericano de Informƒtica Cooperativa –
SILAIC - , para el manejo de informaci€n estad•stica.
Cuadro No. 1. 8
El Cooperativism o en América Latina
Datos aproximados 1994 (Pa•ses en alto nivel de evoluci€n en esta actividad)
PAIS
No.
COOPERAT. No.
ASOCIADOS No.
Cooperativas
FINANCIERAS
Ahorro y Crédito
No.
ASOCIADOS %
participac.
Entidades
%
Particip.
Asociad.
%
Partic.
Naciona
55
ARGENTINA 6.000 10.000.000 2.000 4.000.000 33.3% 40.0% 30.0%
COLOMBIA 8.872 3.000.000 2.075 1.500.000 23.4% 50.0% 8.5%
COSTARICA 500 320.000 100 117.800 20.0% 37.0% 10.5%
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de datos de la OEA, ACI ; OIT, Pƒginas web 2001.
55 El porcentaje de participaci€n, se tom€ con base en la poblaci€n (1994) de cada pa•s en
referencia y el N…mero de asociados totales aproximados de 1994.
70
M†xico por ejemplo , en 1983, contaba con 5.731 entidades y cerca de
500 mil asociados, diez a„os despu†s se incrementa en casi un 100% , tanto el
n…mero de cooperativas como de asociados, predominando las cooperativas
de cr†dito y agropecuarias; sin embargo, †stas …ltimas han disminuido pasando
de 3.509 en 1983 a 2.929 en 1993, llegando a 2.984 en 1997. Caso contrario
se podrƒ observa r en Argentina; mientras en 1988 el movimiento era
conformado por 7.725 cooperativas y aproximadamente 10 millones de
a sociados, diez a„os despu†s disminuye a 4.500 entidades pero s€lo se
reduce en 1 mill€n de socios. En cuanto a Brasil, en 1986 el n…mero de
cooperativas era de 2.878 , duplicƒndose para el a„o 1999 con 5.652 entidades,
contando con el mayor n…mero de las Cooperativas de Ahorro y cr†dito de la
regi€n en el a„o 2000 . A si mismo , se destaca por realizar el mayor nivel de
negocios, valorado en d€lares americanos en la muestra de 19 pa•ses de
Am†rica Latina para 1997 en las cooperativas agr•colas; puesto que de u n total
de 21 mil millones de d€lares realiz€ negocios por mƒs de 15 mil millones de
d€lares.
A partir del cuadro No. 1.9 , y seg…n informaci€n recopilada de la pƒgina
web de la Confederaci€n Colombiana de Cooperativas – COONFECOP (2002)
y del texto Coope rativismo Mundial (1998), se presenta una descripci€n de
algunos pa•ses de la regi€n acerca de antecedentes, y actuaci€n de las
empresas de econom•a social en diversas actividades de la econom•a nacional.
De este anƒlisis pueden extraerse lecciones que orienten una nueva
concepci€n del Estado de l Bienestar en Am†rica Latina sobre la base del sector
de la econom•a social.
71
Cuadro No. 1. 9
Principales datos de la economía solidaria
en países de América Latina
C aracterísticas
País
ANTECEDENTES
INTEGRACIÓN
DATOS
ESTADÍ STICOS
ACTUACIÓ
N
ARGENTINA
Poblaci€n: 37.032.000
(2000)
La primera Ley
cooperativa No. 11388
en 1926, sustituida por
la No. 20.337 en 1973.
Entre 1871 y 1887 con la
migraci€n de Italianos,
espa„oles y franceses, se
crearon las pr imeras
cooperativas de consumo
y mutuales, estas …ltimas
predominan hoy d•a con
mayor fuerza.
Dos Confederaciones
Nacionales, (tercer grado),
Federaciones Territoriales y
espec•ficas, (segundo
Grado) .
Organizaciones Base
(primer grado) .
Los Cooperados .
CIA – Consejo Inter -
cooperativo Argentino
(unifica y defiende) .
En 1983: 4.193
Cooperativas con mƒs
de 9 millones de
asociados.
En 1988: 7.725
Cooperativas, cerca de
10 millones de
asociados.
1999, 4.499
Cooperativas con un
poco mƒs de 9 millones
de aso ciados.
1990, 3.737
Asociaciones mutuales,
con cerca de 6 millones
de asociados.
Industrializaci€n y
comercializaci€n
agropecuaria.
1988: N…mero de
cooperativas por actividad;
1778 Agr•colas, 1.763 de
Consumo y 1.671 de
Vivienda.
1999: 855 Cooperativas
agr•colas, 405 de consumo,
630 de Vivienda, Otras
2.384.
2000: 357 cooperativas de
Cr†dito.
BRASIL
Poblaci€n:
170.693.000 (2000)
Entre 1967 y 1988 se
presenta interferencia
del estado.
1988 surge el actual
per•odo del
cooperativismo
brasilero.
1847 c on presencia de
los franceses y
posteriormente italianos y
alemanes, se dieron a la
tarea de organizar
grupos de trabajadores
urbanos y rurales,
conformando as• las
primeras cooperativas, en
diversas ƒreas
principalmente
cooperativas agr•colas y
de consum o.
1898 primera cooperativa
que a…n perdura.
Mƒs de un siglo de
prƒctica democrƒtica.
Confederaci€n 56 (con 3 o
mƒs federaciones) (tercer
grado) .
Centrales o Federaciones 57
(con 3 o mƒs coop. Base)
(segundo grado) .
Cooperativas Base (primer
grado) .
C ooperados .
Estatal FRENCOOP –
Frente Parlamentario del
Cooperativismo.
(Organismo de defensa) .
En 1983: 3.000
Cooperativas con mƒs de
3 millones de Asociados.
En 1986: 2.900
Cooperativas
En 1999: existen 5.652
cooperativas con mƒs
de 5 millones de
asoci ados.
Producci€n, Consumo,
Educaci€n, Vivienda,
Trabajo (artesanal, cultural,
m†dico, odontol€gico,
transporte), Cr†dito y
servicios.
1986: N…mero de
cooperativas por actividad;
1.232 Agr•colas, 318 de
Consumo y 575 de Cr†dito.
1999: 1.437 Cooperativas
agr•colas, 920 de cr†dito,
216 de Vivienda, y 239 de
Consumo en 1998 con 700
mil asociados.
A„o 2000: 1.237
cooperativas de cr†dito con
1.407.089 asociados.
COLOMBIA
Poblaci€n: 42.321.000
(2000)
La primera Ley (134)
cooperativa fue
promulgada en 1931.
En 1963 de inicia el
auge del
cooperativismo con un
nuevo marco legal (Ley
1598).
En 1998, marco
conceptual de la
econom•a solidaria.
A finales del siglo XIX,
con ideas socialistas, los
europeos constituyeron
las primeras asociaciones
mutuarias (artesan os).
Impulso el cooperativismo
en 1904 el General
Rafael Uribe, doctrinario
socialdem€crata y
humanista.
En 1920 el Presb•tero
Adƒn Puerto fusiona
cooperativismo y
sindicalismo.
Confederaci€n (tercer
grado) .
Federaciones, Uniones,
Asociaciones u Or ganismos
de segundo grado 58
Cooperativas Base (primer
grado)
Cooperados .
Estatal CONES (Consejo
Nal. De E. Solidaria) S.E.S.
Superintendencia y
Dansocial Departamento
Administrativo (integra,
Vigila, Controla y Fomenta) .
En 1983, 2.120
Cooperativas co n cerca
de 900 mil asociados.
En 1993, 8.872
entidades solidarias
(5.630 cooperativas), con
cerca de 3 millones de
asociados.
A„o 2000, se cuenta con
un registro de 56.284
entidades de la
econom•a solidaria
(cerca de 10.000
cooperativas)
Producci€n, Consum o,
Educaci€n,
comercializaci€n, Vivienda,
Trabajo transporte, Ahorro y
Cr†dito servicios,
multiactivas y mutuales,
Fondos de empleados.
1985: N…mero de
cooperativas por actividad;
Cr†dito 1.101, 352 de
Consumo y 283 de
Vivienda.
En 1997: Cooperativas
ag r•colas, 332.
2000: 846 cooperativas de
Cr†dito.
56 OCB (Organizaci€n de Cooperativas Brasileras) Entidad Nacional. En 1997 contaba con
4.616 Cooperativas afiliadas, mƒs de 4 millones de asociados y generaba mƒs de 151.757
empleos directos.
57 Se Congregan en cada unidad – Federativas del Pa•s – por Estados.
58 Estos organismos de segundo gra do se encuentran organizados por regiones,
Departamentos y por tipo de actividad.
72
COSTA RICA
Poblaci€n: 4.401.849
(2006 ).
En 1960 las pol•ticas
de estado apoya n el
desarrollo del sector.
1982 (Ley 6756) actual
marco legal del
cooperativismo
La inclusi€n cultural del
cooperativismo, data
desde finales del siglo
XIX hac•a 1917 al
consolidarse las
sociedades democrƒticas
y de ayuda mutua en el
sector agr•cola.
1973, s e crea el Consejo
Nacional de Cooperativas
(Organismo no estatal de
carƒcter p…blico).
Tercer Nivel
Confederaciones .
Segundo Nivel
Federaciones verticales 59 ,
Uniones, Bancos cooperat.
y Organismos auxiliares .
Primer Nivel (cooperativas
de base).
Asociados (personas
f•sicas) .
Organismo Estatal Instituto
Nacional de Fomento
Cooperativo – INFOCOOP -
En 1983, 407
cooperativ as y cerca de
200.000 asociados.
1989, con 488
Cooperativas activas y
320 mil asociados.
En el 2000, con 515
cooperativas
Agr•colas, servicios y
producci€n.
Comercializaci€n
Alianza con sectores
nacionales: sindicalismo,
comunal.
Aportes al empleo (PEA ).
1990, 1.023.000 personas.
10% del PIB costarricense.
2000: Predominan las de
Cr†dito y Agr•colas
ECUADOR
Población:
8.900.000 (2001)
Primera Legislación
1937
En la historia del sector,
sobresalen las
organizaciones
abor•genes
especialmente en la
producci€n rural, su
evoluci€n data a partir de
mediados del siglo XX,
cuando se evidencia una
verdadera presencia
Nacional del sector.
Federaciones Verticales y
Centrales .
Gubernamental
Ministerio de Trabajo –
Oficina de Cooperativas .
En 1960 se regis tra el
crecimiento del sector en
un 449% en el n…mero
de entidades y en un
402% en el n…mero de
asociados.
En 1982 registra 4.378
cooperativas, con 760
mil socios.
Servicios y Consumo
1982: Predominan las
agr•colas 1.793
cooperativas, seguidas de
Trans porte con 871.
1997: Agr•colas, 2.223 y
78 mil asociados.
2000: Cr†dito 350, con
1.400.000 asociados
HONDURAS
Población:
6.845.000
(2000)
En 1927 la primera
legislación a nivel
constitucional.
Se organizan grupos de
ayuda mutua a finales del
siglo XIX. Hac•a la crisis
de los a„os 30’s
evolucionan este tipo de
organizaciones.
Se cuenta con el apoyo
del estado.
Confederacione s (tres
registradas) .
Federaci€n – Uni€n
(segundo grado) .
Cooperativas base .
Cooperados .
Gubernamental Instituto
Hondure„o de Cooperativas
En 1960, se registraban
232 cooperativas.
En 1970, 643
En 1986, 1.202 con
151.452 asociados.
En 1991, 1091
cooperativas con
183.475 afiliados.
Agropecuarias, Cr†dito,
servicios p…blicos
especializadas en
transporte colectivo.
El 10% de la poblaci€n
pertenece al
cooperativismo.
1997: 601 Cooperativas
agr•colas.
A„o 2000: 100 cooperativas
de transporte, 130 de
Cr†dito con 340 mil socios.
MÉXICO
Población: 98.881.000
(2000)
Intervención Estatal.
La primera Ley
General de
Sociedades
C ooperativas en
1927.
En 1865 los pueblos
mesoamericanos y los
conquistadores espa„oles
aportaron sus ideas para
la organizaci€n de grupos
en el sector agr•cola.
Su desarrollo fue mƒs con
ideolog•a sindicalista
hac•a el siglo XX . pero su
verdadera evoluci €n se
presenta a partir de los
ochenta .
Confederaci€n Nacional de
Coop erativas .
Federaciones u organismos
de segundo grado
Cooperativas de primer
grado o base.
Comisi€n Intersecretarial
para el Fomento
Cooperativo.
1973 con 2.688
entidades.
1983 con 6. 221 y
551.371 asociados.
En 1993 con 10.652 y
982.000 afiliados similar
cifra al a„o 1998.
Ahorro y Cr†dito
Agropecuario, consumo,
Agrosilvopecuario
Producci€n,
La contribuci€n esta mƒs
allƒ de ser cuantitativa
No.de entidades, aporte al
PIB, unidade s de
producci€n. Esta en forma
cualitativa por su legado
ideol€gico .
1997: 2.984 Agr•colas con
129.352 asociados; sector
agrosilvopecuario con 5.900
entidades.
2000: 430 Coop. De cr†dito
con 2 millones de
asociados.
PANAMÁ
Poblaci€n: 2.700.000
(1997)
Apoyo estatal.
1915 primera norma
cooperativista
En 1954, con la Ley 17
evoluciona el sector.
En 1980 nuevo marco
legal de las
cooperativas.
Con el apoyo estatal y
participaci€n de alemanes
se organizaron a
principios del siglo XX las
primeras cooperativa s de
producci€n y consumo.
E l sector s e desarroll€
hac•a los a„os 50`s con la
primera coop. de ahorro y
cr†dito.
Prevalecen las organizac.
comunitarias (etnias
ind•genas) .
Federaciones por actividad
Cooperativas base
En 1983, con 263
cooperativas y 77. 000
asociados.
En 1987, 335
cooperativas con 100 mil
socios
En 1993 con 340
entidades y 160.000
afiliados.
Ahorro y cr†dito,
Agropecuarias, producci€n
y consumo, pesca y
transporte.
Predominan las
cooperativas de cr†dito en
1987, 175 entidades; en el
2000, 217 con 133 mil
asociados.
59 Son cooperativas de integraci€n nacional de igual actividad (tambi†n puede ocurrir
regionalmente) .
73
PERÚ
Poblaci€n: 25.939.000
(2000)
En 1892 la cƒmara de
Comercio prescrib•a a
las cooperativas
Las comunidades
campesinas prevalecen
con modalidades
cooperativas (trabajo
colectivo comunitario). En
1866 se organiz€ la
confederaci€n de
artesanos.
La primera experiencia
asociativa fue gracias a
los ingleses en la uni€n
de trabajadores del
ferrocarril. (1917)
Confederacione s (tercer
grado) .
Federaciones (segundo
grado) .
Cooperativas base (primer
grado) .
Cooperados .
Gubernamental .
Instituto Nacional de
Cooperativas .
En 1963, el sector
contaba con 139.252
personas asociadas en
cooperativas.
En 1983, 2.032
entidades con 2 millones
de afiliados.
En 1991, 1.317
cooperativas con
1.223.239 asociados
(crisis social, econ €mic a
y pol•tica del pa•s)
Agropecuario, Obras de
infraestructura, y Consumo.
Se trabaja colectivamente
en actividades – MINKA y
por reciprocidad sim†trica –
AYNI..
Predominan las
cooperativas agropecuarias.
En 2000, 190 entidades de
cr†dito con 349 mil socios.
PUERTO
RICO
Poblaci€n: 3.600.000
(1997)
En 1920 se dicta la
primera Ley
cooperativa
En 1957 se promulg€
la Ley (Administraci€n
de Fomento
Cooperativo)
La experiencia del sector
data de finales del siglo
XIX con la conformaci€n
de un grupo de
ar tesanos.
Posteriormente con
organizaciones de Ahorro
y Cr†dito.
En 1930 las
organizaciones agr•colas
y de consumo proliferan
exitosamente.
En 1980 se fomenta con
mayor fuerza el
cooperativismo
Organismo de tercer grado
(Liga de cooperativas)
Federacion es e Institutos de
cooperativas.
Cooperativas base
Estatal
Departamento de
cooperativas y adm€n. De
Fomento Cooperativo.
En 1983, 326.452
Asociados a una entidad
cooperativa
1997, 271 cooperativas
con 946 mil socios.
Servicios: Ahorro y Cr†dito,
Vivien da Educaci€n.
consumo: Agr•colas,
Cafeter•as y farmacias.
Predominan las
cooperativas de cr†dito, en
1997 con 177 entidades y
en el 2000 con 153
entidades y 889 asociados.
URUGUAY
Poblaci€n: 3.316.000
(1997)
En 1941, se aprueba la
Ley (10.008).
Entre 1877 y 1890 con la
colaboraci€n de
inmigrantes franceses, se
crearon las primeras
sociedades o
asociaciones
cooperativas de fomento
rural, sindicatos agr•colas
las mutuas, de servicios
Confederaci€n uruguaya
Asociaciones y centrales
por actividad u Organi smos
federados (Segundo Grado)
Cooperativas base (Primer
grado)
Asociados
En 1984, 794
cooperativas con 583
mil Asociados .
En 1995 contaban con
65 Instituciones de salud.
51 Mutuales con 10.000
afiliados y 14
Cooperativas m†dicas:
con 270.000 afilia dos
En 1996 se registraron
700 entidades con 600
mil asociados
1999, 1.241 cooperativas
con 845 mil asociados.
Agropecuarias, vivienda,
trabajo, producci€n, ahorro
y cr†dito, transporte.
Ahorro y Cr†dito
Aportan al empleo 10.000
personas equivalente al
10% de los desempleados.
1/5 parte de la poblaci€n se
encuentra vinculada a una
entidad cooperativa.
Predominan las
cooperativas de vivienda.
1984, 258; 1999, 685.
VENEZUELA
Poblaci€n: 24.170.000
(2000)
En 1941, la primera
Ley Cooperativa.
La iglesia cat€lica fue la
encargada de promover
el cooperativismo,
especialmente de ahorro
y cr†dito.
Confederaci€n Nacional
(Horizontal 60 )
Federaciones o Centrales
coop. (Horizontal y Vertical)
Cooperativas base
Cooperados
Gubernamental
Superintendencia Nacional
de Cooperativas
En 1984, 466 Entidades
con 141.025 asociados.
En 1993, contaba con
781 cooperativas y
226.896 asociados.
En el 2000, 958
cooperativas.
Predominan Servicios
m…ltiples y Transporte.
Ahorro y Cr†dito.
Predominan las
cooperativas de transpo rte
en 1984 con 145; 2000,
306, seguidas de las de
cr†dito con 230 entidades.
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de Datos tomados de pƒginas web: O.E.A, 2000;
COOFECOOP (2002); OCB(2002), ACI (2002) y OIT (2002). Textos, Pineda y Otros, (1998,
pp.149 – 188 ); COOSM EVAL, (2001, p. 30) y Buend•a, ( 2001, p. 73).
NOTA: Es necesario resaltar que los datos estad• sticos de entidades consignados son pertenecientes a la
informaci€n suministrada por diferentes organismos de integraci€n cooperativa Locales, Regionales ,
Nacionales e Internacional, por lo tanto no se tienen en cuenta las entidades que no est†n inscritas en
ellos.
60 Integraci€n de Cooperativas de diferentes actividades. Si es confederac i€n, opera
nacionalmente y si es federaci€n regionalmente.
74
1) ARGENTINA
Argentina es uno de los pa•ses del continente Americano pionero en el
establecimiento de prƒcticas cooperativas.
Los antecedent es hist€ricos del cooperativismo en la Rep…blica de
Argentina se encuentran vinculados a la aparici€n de las primeras muestras de
asociaci€n organizada entre 1871 y 1887 con base mutualista haci a los
sectores gremiales. Con la colaboraci€n de los europeos se crea en 1875 la
"Sociedad Cooperativa de Producci€n y Consumo de Buenos Aires", impulsada
por los principios e ideas rochdaleanas e inspirada por el soci€logo franc†s
Adolfo Vaillant. A partir de la d†cada de los veint e se inicia una nueva etapa de
e st e sector con la promulgaci€n de la primera Ley cooperativa; la comunidad,
en busca de satisfacer sus necesidades bƒsicas y con el objetivo de
contrarrestar el monopolio en el suministro de los servicios p…blicos, crea las
cooperativas de electrificaci€n y suministro de agua inicialmente; actualmente,
parte de este servicio, incluido telefon•a y gas, se encuentra a cargo de 1.048
entidades del sector, especialmente en el ƒrea rural, sa tisfaciendo las
necesidades del 56% de la poblaci€n total.
Los anteceden t es del mutualismo en Argentina datan de antes de 1810,
ligados estrechamente con las inmigraciones europeas. Hombres procedentes
inicialmente de Espa„a, de Italia y los que posteriormente fueron llegando de
Francia y Alemania. La mayor•a de estas organizac iones , "socorros mutuos",
pre stan servicios multifuncionales . Inicialmente su objetivo de integraci€n era
“especialmente para fortalecer sus sentimientos patri‚ticos, conservar sus
tradiciones y protegerse de las enfermedades” (COLACOT, 1995, p.80). El
mut ualismo de †ste pa•s se encuentra regido por una legislaci€n que trata tanto
de aspectos organizativos como de los derechos y deberes.
Existen organismos de integr aci€n de segundo y tercer grado. A partir de
1971 se crea el Instituto Nacional de Acci€n Mu tual – INAM - . Las asociaciones
mutuales se encuentran conformadas por personas de todos los niveles
81
sindicatos, destacƒndose tanto en el campo pol•tico como socioecon€mico del
pa•s.
En el grƒfico No. 1.10 se aprecia la tendencia de la evoluci€n del
pensamiento econ€mico frente a la econom• a soli daria y la presencia del
Estado de l Bienestar en Colombia. Tal como dice textualmente Castro (1997,
P.11), “ el cooperativismo es la tercera fu erza económica de Colombia y,
además, la primera con sentido local, que estudia y plantea respuestas sociales
prá c ticas a los graves problemas que afectan al hombre y a las comunidades
del país ”, gracias a los precursores del cooperativ ismo del pa•s se ha
consolidado a trav†s de las empresas solidarias una fuerza econ€mica y social
que permite luchar contra la pobreza , la impotencia del Estado, la migraci€n y
la violencia , propiciando soluci€n a grandes necesidades que enfrenta la
poblaci€n colombiana.
El cooperativismo en la Rep…blica de Colombia, realmente como
organizaci€n, se inicia a partir de 1904 cuando se prom ueven las
organizaciones especializadas sin ƒnimo de lucro, planteƒndose las primeras
ideas cooperativistas mediante la elaboraci€n de un programa de socialismo
liberal con intervenci€n del estado. Posteriormente, el Presb•tero Adƒn Puerto,
implementando l os modelos europeos, difunde sus prƒcticas con ideas
sindicalistas. En 1931 durante el gobierno del Presidente Enrique Olaya
Herrera se promulga la primera Ley de cooperativas, como estatuto orgƒnico
nacional, presentando varias modificaciones a lo largo del siglo XX.
En los a„os cuarenta el sindicalismo en el pa•s era predominante con un
cooperativismo co n el que se cre•a deb•a ir de la mano; se fomenta la
fundaci€n de cooperativas de producci€n y consumo de productos alimenticios
y elementos de primer a necesidad para obreros y empleados, se organizan las
cooperativas agr•colas y se asigna el control y vigilancia de las sociedades
mutuarias a la Superintendencia Nacional de Cooperativas, quien s€lo seis
a„os despu†s inicia a ejercer sus funciones. A med iados de esta d†cada y
analizando los beneficios hacia las clases menos favorecidas que podr•an
82
generar en la comunidad y sobretodo en los trabajadores, el sacerdote
Francisco Javier Mejía, impulsor del cooperativismo colombiano, se dió a la
tarea de crea r algunas entidades como Uconal, Coopdesarrollo y la Unión de
Cooperativas Nacionales.
Gráfico No. 1.10
Fuente: Elaboración Propia
83
En los a„os cincuenta las f uerzas armadas dan el golpe de E stado
derrocando al presidente G€m ez y asumen un papel protag€nico las
Cooperativas de Militares Retirados mediante Decreto Legislativo del 22 de
Mayo de 1953.
Durante la d†cada del sesenta, el cooperativismo colombiano “se
moviliza dentro de las tendencias socialista, reformista y evoluc ionista pero
predominaba una concepci‚n pragm„tica, que buscaba la creaci‚n de
cooperativas entre los sectores obreros y de empleados, para atender
necesidades de cr€dito y consumo de bienes y servicios” (COOMEVA, 2000, p.
27) ; es as• como en 1963 el Gobie rno de la †poca dicta los decretos ley 1587 y
1598, que se constituyen en el nuevo marco legal del cooperativismo
colombiano, y se inicia el auge del Cooperativismo en Colombia. C on el decreto
1587 se establece la Superintendencia de cooperativas, organiza ndo su
estructura y funciones mediante decreto 1629 del mismo a„o. En 1981 la Ley
24 transforma la Superintendencia en Departamento Administrativo Nacional de
Cooperativas – DANCOOP; en 1998 mediante la ley 454 se transforma el
DANCOOP, generando dos nueva s entidades estatales, la Superintendencia
Nacional de Econom•a Solidaria – SUPERSOLIDARIA - , y el Departamento
Administrativo Nacional de Econom•a Solidar•a – DANSOCIAL -.
Los subsectores de mayor relevancia en este pa•s son el de ahorro y
c r†dito, p roduc ci€n, consumo, agr•cola, educaci€n, multiactivas, transporte y
salud. El subsector financiero ha tenido una importante participaci€n,
especialmente en la clase social mƒs vulnerable. En 1996 se contaba con dos
Bancos cooperativos, fusionados en la actualid ad y con 2.075 Cooperativas de
Ahorro y Cr†dito. Las Organizaciones especializadas en servicios p…blicos
(suministro de agua, reciclaje, electricidad, transporte), se han desarrollado de
manera significativa y actualmente existen mƒs de 300 de †ste tipo.
84
Los Organismos de Integraci€n se resumen de la siguiente manera:
A„os cincuenta, nace la Uni€n Nacional de Cooperativas – UCONAL –
A„os sesenta, surge la Asociaci€n Colombiana de Cooperativas -
ASCOOP – y la Central Cooperativa de Desarrollo Social –
COOPDE SARROLLO –
A„os ochenta, la Confederaci€n Colombiana de Cooperativas, se
encarga de la integraci€n de entidades y Asociaciones cooperativas de
segundo grado y Fondos de Empleados.
Gráfico No. 1.11
Fuente: DANSOCIAL, 2003
El sector cooperativo como podemos observar en el grƒfico 1. 11 ha ido
evolucionando positivamente a partir del a„o 1981 con mayor dinƒmica en la
d†cada del noventa; sin embargo se estanca su crecimiento a partir de 1997 -
1998; el cuadro No. 1. 14 presenta algunos indicadores que muestran la
importancia del sector solidario en la econom•a colombiana y su variaci€n en
los a„os noventa. Se observa c€mo a partir de 1990 participaba con s€lo el
3.4% del PIB, pasando a representar el 8% en el a„o 1997, a„o en el que este
sector alcan za la mayor participaci€n del periodo analizado. Este crecimiento
se ve afectado negativamente por la crisis sentida en el sector financiero en
Colombia a partir de ese a„o, y la inexistencia de un marco regulatorio
Evolución del número de entidades
Colombianas
vigiladas por el DANCOOP (sólo cooperativas)
3,030
4,097
6,713
10,181
10,917
0
2,000
4,000
6,000
8,000
10,000
12,000
1,981
1,985
1,990
1,995
1,998
Años
85
adecuado para el sector cooperativo fina nciero. Estos sucesos ocasionaron la
desaparición de las cooperativas financieras más sólidas y de mayor tamaño
existentes, llevando al sector solidario en su conjunto a disminuir
progresivamente su participación en el ingreso agregado nacional; tal
compor tamiento se ve reflejado en los demás indicadores para Colombia, como
se desprende del cuadro referido en materia de asociados, activos y empleos
generados. Al comenzar el siglo XXI el sector de la economía solidaria
colombiana inicia su reactivación alcan zando un crecimiento en sus recursos
entre el 2000 y 2004 del 121 por ciento.
Cuadro No. 1. 14
INDICADORES DEL SECTOR COOPERATIVO COLOMBIANO
1990 1995 1996 1997 1999 2001 2004
Asociados (Millones) 2,4 3,2 d 2,2 a* 3.7 e
Empleo s 26.368 29.362 56.6 09 32.597 b 147 . 964 e
Ingresos como proporción
del PIB 3.4% 5,2% 6,1% 8,0% 4,6% 3,1% c 5% e
Activos (billones de pesos) 3,7 5,5 3,5 6,2 5,7 13.3 e
FUENTE: DNP, CONPES, SUPERSOLIDARIA, CONFECOOP, ASCOOP, DANSOCIAL
a/ Toma solamente una muestra de las 50 co operativas más grandes. Información
tomada de la Superintendencia de la Economía Solidaria , revista C ambio de
septiembre de 2001 y diario económico de la República, Julio 2002 . (*) Se toman
como cooperativas grandes las que presentan un promedio de 93.000 asociados y
un promedio de patrimonio de 41.600 millones de dólares.
b/ Corresponde a estadísticas de 1813 entidades que han presentado información
a la Superintendencia de Economía Solidaria a Diciembre de 2001.
c/ Este dato corresponde a 1813 entidades q ue presentaron información a
SUPERSOLIDARIA a diciembre de 2001.
d/ Corresponde a 4.038 entidades censadas por la SUPERSOLIDARIA, cálculos de
ACOVALLE .
e/ Corresponde a datos entregados por CONFECOOP a Diciembre de 2004.
Equivale al consolidado de 6.969 e ntidades solidarias.
Para 1999 los activos del Sector cooperativo sumaban 6.2 billones de
pesos colombianos 63 . En un estudio realizado en Septiembre del 2001 por la
Surpersolidaria, entre las cincuenta cooperativas más grandes del país, se
pudo establecer que el sector cooperativo contaba con 5.2 billones de pesos
colombianos en activos y 2.2 millones de asociados. Para este mismo año
63 A Noviembre 15 de 200 6 : 1 peso colombiano = 0. 000342706 Euros; 1 Euro = 2 . 917,96 pesos
colombianos .
86
hab•a 2.800 organizaciones activas y censadas por †ste Organismo estatal, y
tan s€lo para diciembre de 2001, de la informac i€n presentada por 1.813
cooperativas, se dedujeron casi 33 mil empleos directos y con una participaci€n
en el PIB similar a la de inicios del noventa.
Las cooperativas han sido fundamentales para el desarrollo de la
vivienda, los servicios p…blicos, la salud, la educaci€n y la producci€n
agropecuaria e industrial del pa•s, (en medio de la crisis, fueron de las pocas
entidades que prestaron dinero a personas de escasos recursos) 64 .
Efectivamente las cooperativas y fondos de empleados se constituyeron en la s
entidades mƒs comprometidas con los sectores de medianos y bajos recursos.
En la actualidad existen cerca de 10 millones de colombianos que de
manera indirecta reciben alg…n tipo de servicio de una cooperativa, a la vez, en
el 90 por ciento de los munic ipios del pa•s existe una organizaci€n solidaria.
En un estudio realizado s€lo para cooperativas (no incluye todo el sector
solidario), se presentan empresas tan s€lidas como Colanta (pasteurizadora,
comercializadora y distribuidora de leche, fundada en 1964; generadora de
2.549 empleos directos y con cerca de 11 mil asociados), Seguros la Equidad
(fundada en 1970 y con activos de $61.508 millones) o la Cooperativa
Multiactiva de Santander - Coomultrasan ( con activos de $163.080, 150.000
asociados y gen eradora de mƒs de 1.000 puestos de trabajo directos).Tambi†n
podemos citar las Cooperativas de Caficul tores, muy famosas en Colombia;
asi mismo , la fuerte presencia en lo concerniente a la seguridad social,
representadas por las Empresas Promotoras de Salu d – EPS – donde tan s€lo
dos de †ste subsector (Coomeva y Salucoop), para el 2001, han ganado el
40% del mercado de la salud en el r†gimen contributivo, generando mƒs de
8.000 empleos directos. Y con mƒs de 600.000 asociados.
En el cuadro No. 1. 15 podemo s ver algunas estad•sticas del n…mero de
instituciones que agrupa al sector solidario en Colombia. Es de destacar que el
64 Asociaci€n Colombiana de cooperativas – ASCOOP - ; aparte de un informe realizado por esta
organizaci€n.
87
subsector Cooperativo controlado por DANCOOP, hoy DANSOCIAL, y el
Ministerio de Trabajo, se constituye en el mƒs importante desde el pu nto de
vista econ€mico, puesto que all• estƒ localizada el mayor n…mero de empresas
productivas generadoras de empleo y de un aporte significativo del sector a la
producci€n nacional. A Diciembre de 2004 se encuentran registradas en el
departamento Adminis trativo Nacional de la econom•a solidaria – D ANSOCIAL
- 6.959 entidades solidarias de las cuales 5.189 son cooperativas (cerca de
2.000 cooperativas son de trabajo asociado constituidas en los …ltimos 5 a„os),
1627 fondos de empleados y 143 asociaciones m utuales (no hacen aportes
sociales); generadoras de aproximadamente 148 mil empleos directos y 3
millones setecientos mil asociados.
Bogotƒ (Capital) es la regi€n de Colombia que cuenta con el mayor
n…mero de cooperativas (1.197) seguida por el Valle con 580 y Antioquia con
508 entidades.
Cuadro No. 1. 15
TAMAÑO DEL SECTOR SOLIDARIO EN COLOMBIA
(Número de instituciones)
Año 2000 Dic. 2004
Antiguo DANCOOP (30 de julio de 1999) 10.896 9.190
Ministerio de Trabajo (31 de diciembre de 1994) 1.300 2.429
INCORA (31 de diciembre de 1990) 1.026 1.968
Alcald•as y Gobernaciones (31 de diciembre de 1994) 42.642 42.642 a
DANSOCIAL (antes DANCOOP) 6.959
TOTAL 55.864 56.284
F UENTE: Base de datos DANSOCIAL, documentos CONPES y CONFECOOP.
a/ Dato sin ac tualizar.
NOTA: Las cifras presentadas para el a„o 2000 corresponden a un documento preliminar de
DANSOCIAL y del DNP de marzo de 2002, donde no se presentan datos de entidades
auxiliares adscritas a alcald•as y gobernaciones, como tampoco de organizacione s campesinas
adscritas al INCORA y de organismos de grado superior.
88
4) REPÚBLICA DE COSTA RICA
En la Rep…blica de Costa Rica, a finales del siglo XIX se consolidan las
ideas cooperativistas en el sector agr•cola, pero su mayor evoluci€n es
alcanzada e n los a„os sesenta del siglo XX con el establecimiento del Instituto
Nacional de Fomento Cooperativo - INFOCOOP - .
El 10% de su poblaci€n pertenece a una entidad cooperativa; las que
mƒs predominan son las agropecuarias, mƒs espec•ficamente de caficultores .
Son empresas con procesos productivos modernos caracterizados por los
bajos costos. Tambi†n son importantes las entidades de Ahorro y Cr†dito, las
cuales brindan sus servicios a mƒs del 20% de la poblaci€n costarricense,
logrando un alto nivel de desarr ollo; cuentan con un elemento de prestigio,
alcanzado por el manejo de cr†ditos peque„os, lo cual conlleva a una alta
demanda entre los estratos de mayor vulnerabilidad.
El sistema bancario cuenta con dos bancos – BANCOOP – Banco
Cooperativo Costarricense R.L., Uni€n cooperativa, a la cual pertenecen cerca
de 40 asociaciones con mƒs de 200.000 asociados y el Banco Federado de
Cooperativas de Ahorro y Cr†dito, caracterizado por el apoyo que presta a las
Pymes del sector productivo. Existe tambi†n, como orga nismo de integraci€n,
una federaci€n Nacional de Cooperativas de Ahorro y Cr†dito.
Son representativos los consorcios cooperativos hotelero, de mercado y
centros de estudios.
La integraci€n del sector estƒ representada por una Confederaci€n –
CONACOOP – (O rganismo de tercer grado); seguido por las de segundo nivel
(agrupan las cooperativas bases), como son las federaciones, con una
integraci€n vertical, uniones con una integraci€n horizontal u organizaciones
auxiliares por actividad. A nivel gubernamental, como apoyo de fomento y
promoci€n, se institucionaliz€ el Instituto de Fomento Cooperativo.
89
Cabe destacar el apoyo en la generaci€n de empleo, donde las
estad•sticas de la OIT muestran que en 1990 , de la poblaci€n econ€mica
activa (PEA) (1.023.000 perso nas), las cooperativas agropecuarias (157),
constitu•an el 10.8% de la PEA y el 39.3% de la PEA Agr•cola (283.069
personas).
5) HONDURAS
El 10% de su poblaci€n (480.000 personas), pertenece a alg…n modelo
de cooperativa. Las que mƒs predominan son las Agr opecuarias y de Ahorro y
Cr†dito. Este sector cuenta con cooperativas en la prestaci€n de servicios
p…blicos especializados en transporte colectivo p…blico. Actualmente existen
mƒs de 100 entidades de este tipo.
La integraci€n del sector se encuentra repr esentada por tres
organizaciones de tercer grado (en el orden de Confederaci€n o Asociaci€n) y
en segundo nivel por las federaciones y uniones. Se citan algunas inscritas en
el Organismo mƒximo de integraci€n cooperativa a nivel internacional – ACI - :
Confe deraci€n Hondure„a de Cooperativas – CHC - , Asociaci€n de Productores,
Uni€n de Cooperativas de Servicios y Uni€n de peque„os y medianos
productores. A nivel gubernamental se encuentra el Instituto Hondure„o de
Cooperativas, encargado de fomentar, promociona r, registrar y apoyar el
sector.
6) MÉXICO
La historia del cooperativismo en M†xico nos muestra que no ha sido un
sector muy representativo y su crecimiento ha sido lento, caracterizado por las
ideas sindicalistas de la clase obrera y la intervenci€n estat al. Cabe destacar el
legado filos€fico y la protecci€n de †ste hasta la actualidad.
90
Las primeras manifestaciones cooperativas con ideolog•a europea datan
de 1865 en el sector agr•cola; su evoluci€n se consolida hac•a los a„os treinta
cuando se emite la pr imera Ley General de Sociedades Cooperativas y se
desarrolla el movimiento, confundi†ndose con las doctrinas de otras corrientes.
La cooperativas de mayor relevancia en el sector son las de ahorro y
cr†dito, por el soporte econ€mico que brinda, seguidas po r las
agrosilvopecuarias con mƒs del 50% de las cooperativas existente s en el pa•s;
tambi†n son representativas las agropecuarias, forestal es y de consumo.
Como organismo mƒximo de integraci€n, el sector cooperativo mexicano
se encuentra representado po r la Confederaci€n Nacional de Cooperativas de
la Rep…blica de M†xico, (organismo de tercer grado.)
7) PANAMÁ
El Cooperativismo paname„o evoluciona a partir de los a„os diez del
siglo XX, con un apoyo estatal predominante . H acia los a„os cincuenta , con la
Ley 17 de 1954, se consolida el sector cooperativo , desarrollƒndose
prominentemente a principios de la d†cada de los ochenta. Predominan las
cooperativas de Ahorro y cr†dito, con aproximadamente el 50% del total del
sector, las agropecuarias, de consumo y transporte.
Los primeros pasos de integraci€n surgen hac•a 1962, a partir de ah • se
constituye el Consejo Nacional de Cooperativas, el Instituto Paname„o
Cooperativo y las federaciones por actividad q ue agrupan las cooperativas
bases ; se destacan las Fed eraciones de Cooperativas de Ahorro y Cr†dito –
FEDPA - R. L- , Agropecuaria – COOAGRO - RL - y Consumo – FECOPA - RL -
97
El Delictivo; lo integran tres actividades principales: El
Contrabando, los productos piratas y el n arcotráfico.
El Informal; agrupa un vasto conjunto de personas que trabajan
por su cuenta; como es el caso de los vendedores ambulantes,
que no ejercen actividades ilegales, pero si están al margen de
los preceptos legales, es decir, que no tributan, ni contribuyen
a las cargas del Estado, ni figuran en las estadísticas en
muchos casos. Igualmente se involucran en éste sector a los
trabajadores domésticos, y a trabajadores de tiempo parcial
que no se emplean en empresas formales. Tanto las
Empresas de la Economía informal como sus trabajadores
funcionan al margen de los registros oficiales, e incluyen una
gran cantidad de actividades que tienen en común el hecho de
no estar registradas en las cuentas nacionales 66 . (Las
empresas formales que evaden impuestos , no se incluyen en
éste sector).
66 Consultar al respecto en la Revista DINERO, ( www.dinero.com ), febrero de 2004.
98
Cuadro No. 1.17
S ectores Empresariales de la Economía
ESTATAL O
PUBLICA PRIVADA
CAPITALISTA
PRIVADA
SOCIAL NO
CAPITALISTA
ECONOMÍA
SUBTERR•NEA
MIXTA O
PRIVADA
ESTATAL
Objetivo
Proporcionar los
bienes y
servicios que
requiere la
comunidad.
Bienestar Social
de la colectividad
Obtener mayor
rentabilidad, que
permita
satisfacci€n a las
necesidades de
sus propietarios
Satisfacer
Carencias
bajo intereses
colectivos o
sociales
Producir y
distribuir
producto s de
consumo
Sociedad
Comercial
constituida por
aportes estatales
y de capital
privado
Características
Objetivos
No tiene ƒnimo
de lucro. Y se
distribuye de
acuerdo al
presupuesto
nacional.
Conformado por
impuestos y
pr†stamos
internos y
externos.
Lu
crativa.
Proporci€n al
capital aportado.
El trabajo es
social y la
distribuci€n es
individual
Sin ƒnimo de
Lucro.
Irrepartibilidad
de las reservas
sociales.
Producci€n y
distribuci€n
social.
Lucrativa
–
No
legales
Lucrativas.
Repartici€n de
la s utilidades
proporcionalmen te .
El Estado
reinvierte.
Actividades
Servicio al
ciudadano, en
busca del
bienestar social.
Administra y
fomenta la
producci€n de
bienes y
servicios
p…blicos.
Produce bienes y
servicios.
Cadena
productiva.
Se rigen por el
derecho privad o.
Soluci€n de
necesidades
de los
asociados.
Cadena
productiva
Producci€n y
distribuci€n de
bienes y
servicios
il•citos
(delictivo) o al
margen de un
r†gimen legal.
(el informal)
Producci€n de
Bienes y
servicios.
Subsectores
y
Propietarios
Empresas
p… blicas
presentes en la
industria,
comercio y
servicios sociales
y administrativo s .
Empresas
mixtas, institutos
descentralizados.
Asociaciones de
utilidad p…blica.
La Naci€n –
Contribuyentes
Servicios,
Industria y
comercio.
Individuos y
Sociedades
comerc iales.
Asociaciones
privadas.
Los mismos
socios y
asociados.
Delictivo e
informal.
Individuos y
organizaciones
al margen de
la ley. Y
personas
naturales.
Empresas
Industriales , de
servicios y
comerciales.
El Estado con
mƒs del 51% del
capital y la
emp resa privada
Dinámica
y
Contribución
Dise„a y controla
las pol•ticas para
el desarrollo
socioecon€mico
Genera
crecimiento
econ€mico -
expresado en
PIB - , tambi†n
g enera empresas
rentables y
empleos
productivos.
Fortalece el
tejido social,
Genera
empresa s
rentables en lo
social,
econ€mico
generaci€n de
empleos
productivos
mediante
desarrollo
participativo
Genera
empleo al
margen de los
preceptos
legales.
Generadora de
empleo.
Generadora del
crecimiento y
fortalecimiento
de la econom•a
nacional
FUENTE: E laboraci€n propia a partir de G€mez y Medina. (2000, p.41). DANSOCIAL (2000,
p.31). Pineda (2000, p. 15). Grƒvalos (2002, p.17). Mar•n (1993, p. 56).
99
1.6.1 Dinámica de común - unión entre los tres sectores de la
economía.
En opinión de Pérez (2001, p. 6) :
“La mu ndializaci‚n de la econom•a y los rasgos definitorios de su
‘nueva’ configuraci‚n (nueva econom•a) hacen de la Econom•a
Social una protagonista no s‚lo id‚nea sino ineludible. La
globalizaci‚n y esta ‘nueva econom•a’ coinciden en el tiempo y en
otras cosas con los procesos de privatizaciones y descentralizaci‚n
de las funciones p†blicas. Se asignan a los gobiernos y al sector
privado nuevas responsabilidades, encaminadas a mejorar la
productividad y la generaci‚n de rentas locales para facilitar el
desarro llo sostenible de los territorios. Tambi€n en Iberoam€rica” .
Una dinámica de común - unión entre los sectores de la economía,
posibilitaría nuevos procesos para enfrentar la globalización de la economía, la
puesta en marcha de estrategias que complementen a cciones entre los
sectores que componen el circuito económico, y lograría contribuir de una
manera más efectiva al fortalecimiento del tejido social de cada país. Es así
como DANSOCIAL (2000, p.31) resalta la dinámica de esta común - unión en el
gráfico 1. 12 .
100
Gráfico No. 1. 12
Fuente: DANSOCIAL (2000, p. 31).
Diseño y Control
de
Políticas para el
desarrollo
socioeconómico
Redistribución
del Ingreso
Generación de
Empleos Productivos
Desarrollo Empresarial
Participativo
Generación Empresas
rentable s en lo Social
y Económico
Contrata
Trabajo para
crecimiento
Económico
(Expre sado
en PIB)
Fortalecimiento del
Tejido Social
Creación de
Cultura Solidaria
Disminución del
Grado de Conflicto
DINAMICA DE COMÚN
-
UNIÓ
N ENTRE LOS TRES SECTORES DE LA ECONOMIA
CAPITULO II. LA INVESTIGACIÓN ACERCA DEL SECTOR
DE LA ECONOMÍA SOCIAL EN EL VALLE DEL CAUCA.
A SPECTOS METODOLÓ GICO S.
102
2.1 INTRODUCCIÓ N
Esta investigación tiene pertinencia al pretender inducirnos en l a búsqueda
de nuevas forma s de Bienestar integral y humano de la sociedad, partiendo desde
la misma sociedad civil bajo el apoyo de las Instituciones educativas, el sector
empresarial y el Estado, visto como un posible modelo alternativo que contribuy a a
amortiguar las patologías s ociales del modo capitalista de producción, así como el
nocivo exceso de intervención del Estado. También, con la información recopilada
se analizará la importancia que tiene la cátedra de Economía Social o solidaria
en las carreras de ciencias administr ativas, empresariales y económicas a nivel
universitario, puesto que la creencia de que la Economía Social puede constituir
una solución a muchos de los problemas, tanto de índole económica como social,
que aquejan a la región latinoamericana precis a de ma yor profundización en el
estudio de este ámbito del sistema económico .
Es claro que las empresas del sector social , las cuales tienen como objetivo
fundamental satisfacer carencias bajo intereses colectivos o sociales,
participan de una manera dinámica e n la economía de un país . S in embargo , la
aplicación del verdadero modelo de empresa social, mutua, solidaria o de
cooperación podría llegar a demostrar que las empresas que trabajan bajo el
esquema de empresa social, son una alternativa viable para atenua r los
impactos negativos generados por el debilitamiento de los estados de l
Bienestar, frente al desarrollo hegemónic o del modelo de política Neoliberal.
La present e investigación ha analiza do el aporte de las empresas del sector
social en su papel amorti guador de los impactos del desmantelamiento de la red
social desarrollada o afianzada por los estados latinoamericanos durante los
primeros 70 años del sig lo XX, así como la importancia de la formación en
economía social para una sociedad como la colombian a. E l área geográfica de
interés para la ejecución de la investigación será el Departamento del Valle del
103
Cauca en Colombia, por ser una de las principales áreas de desarrollo económico
a nivel nacional, y en consecuencia, donde es pertinente analizar el logro
alcanzado por estas organizaciones a finales del siglo XX, y su sentida crisis
financiera finalizando los noventa.
El sector solidario según datos de una investigación preliminar en América
Latina y un sondeo con expertos en el Valle del Cauca , cuenta con una
información estadística disponibl e sobre el tema muy escasa o casi nula en la
región; incluso a nivel latinoamericano. A l realizar un estudio y comparar la
presencia del sector solidario entre países se puede llegar a cometer errores
esta dísticos de agregación, puesto que los indicadores estarían sobreestimados o
subestimados dependiendo de la importancia que se le brinde dentro de la
economía de cada país. Además de presentar disparidad en las apreciaciones ,
persisten falencias puesto que se registran informaciones de manera fragmentada
debido a que las fuentes de recopilación son muy diversas y cada org anismo
maneja cifras diferentes. T ambién, la falta de legalidad o registro de las
organizaciones ante la entidad encargada , conlleva a no contabilizar la totalidad
existente de las mismas.
2.2 LA DEFICIENCIA DE LA INVESTIGACIÓN EN MATERIA DE ECONOMÍA
SOCIAL EN EL VALLE DEL CAUCA. UN ANÁLISIS A PARTIR DE UN
PANEL DE EXPERTOS. A modo de justificación.
A partir del panel realizado con 23 expert os del sector social que cuentan
con una experiencia de entre 5 y 45 años formando parte de éste, se decide
encauzar la investigación hacía el sector empresarial y la importancia de la
formación en este campo. Estas personas , en su mayoría, ocupan un alto cargo
en organizaciones del sector o se encuentran , en una minoría , vinculadas a
consulto rías, asesorías y formación dentro del sector y desconocen , en un alto
porcentaje, investigaci ones acerca del mismo. R econoce n la importancia de
ahondar más y conocer con precisión el papel que realmente juegan estas
104
empresas en el desarrollo y el aporte que generan para el bienestar social de la
región.
En el cuadro 2.1 se relacionan las personas con las cuales se realiza el
panel de expertos. Se indica la entidad a la que están vinculadas, años y tipo de
experiencia en el sector así como la fecha en que fue realizada la entrevista.
En el anexo 1 se presenta el formato utilizado para recopilar la información
de las personas con alto grado de experiencia en el sector , y que ha sido el
preámbulo para asegurar una ruta que nos guiará hacía lo que realmente se
desea averiguar. Por ello se consideró pertinente elaborar un cuestionario que
permitiera identificar los años de experiencia y la trayectoria en el sector, además
de constatar qué tipo de investigaciones existen acerca del tema, así como
también conocer los puntos de vista acerca de la importancia que estas personas,
con un recorrido amplio en el sector empresarial social, le brindan a un estudio
como éste.
205
empresas del sector social, principalmente entre las micro y peque„as, les permite
sobrevivir y fortalecerse ante la competencia internacional y as• permanecer en el
mercado.
En los planes nacionales de d esarrollo de los …ltimos gobiernos se
reconoce el aporte valioso del sector social para la construcci€n d el tejido social
colombiano . Pese al colapso del sector cooperativo financiero en el pa•s a finales
de los noventa, donde perdi€ un 36% de asociados y un 37% de empleados en 4
a„os, existen hoy cerca de 3.800.000 asociados y 148.000 empleados en el sector
que constituyen una fuerza social en pro de mejorar su bienestar.
La llamada crisis del sector o colapso cooperativo presenta varias
explicaciones, e ntre ellas:
La falta de una reforma tributaria y la creaci€n de nuevas condiciones
jur•dicas para el desarrollo de las cooperativas y sus asociados. La
necesidad de darle un gran impulso al sector y adecuar la legislaci€n a las
necesidades reales, lleva a la directora del DANCOOP a presentar un
proyecto de Ley ante el Congreso en el mandato del entonces presidente
Ernesto Samper, pero fue s€lo hasta que estall€ la crisis durante el mandato
del presidente Pastrana que se aprueba el proyecto de Ley, desapar ece el
Departamento Administrativo Nacional de Cooperativas – DANCOOP y se
crea la Superintendencia de Econom•a Solidaria y el Departamento
Administrativo Nacional de la Econom•a Solidaria – DANSOCIAL . Esta Ley
454 de 1998 avanz€ tanto en la determinaci€n del marco conceptual del
sector como en la asignaci€n de funciones concretas a las instituciones
encargadas de fomentar, fortalecer, desarrollar, controlar y supervisar el
sector.
La crisis general de la econom•a colombiana generada por el desarrollo de l
modelo econ€mico neoliberal durante la Presidencia de Gaviria (1991).
206
E n ese contexto, el sector solidario colombiano en busca de generar
estrategias dirigidas a amortiguar los efectos negativos en los elementos del
Estado de l Bienestar, desarrolla capa cidades productivas en diferentes sectores
como la salud, la educaci€n, el desarrollo rural, y recreaci€n, con perspectivas de
empleo y capacitaci€n entre otros.
Tal como afirma DANSOCIAL 20 :
“ L a tarea de pensar en potenciar €ste sector de origen privado y con
funciones p†blicas y/o sociales, en una realidad como la nacional y la
regional y su articulaci‚n con otros sectores, es cada vez m„s
pertinente, ya que ni el sector privado, ni el p†blico, pueden por si
solos y por cuenta propia, gestionar en su tota lidad temas que son de
inter€s com†n y dar respuesta integral a las complejas y crecientes
necesidades de la sociedad Colombiana”.
En el mismo sentido, se afirma que :
“Se hace necesario generar un espacio y un proceso de movilizaci‚n,
encuentro y reflexi ‚n sistem„tica a lo largo de todo el territorio nacional,
sobre el papel que le corresponde a las organizaciones de
emprendimiento solidario en los grandes retos que en materia
econ‚mica, social y pol•tica tiene Colombia en los aŒos venideros” .
La menor presencia del gobierno y los mecanismos de las nuevas
tendencias del mercado globalizado, conllevan a que las personas se vean
obligadas a organizarse en comunidad para cubrir sus necesidades, sin embargo
combinan e integran dimensiones mercantiles y p…bli cas, logrando hacer frente a
los cambios en actividades de cooperaci€n entre Empresa – Universidad – Estado,
20 DEPARTAMENTO NACIONAL DE LA ECONOM‡A SOLIDARIA – DANSOCIAL - Bitƒcora
solidaria: Un norte com…n, un camino compartido. Bogotƒ: DANSOCIAL. 12 Nov. 2005.
207
de tal manera que se garantice la cohesión social y la sostenibilidad de la calidad
de vida de la sociedad. La competitividad y la liberalización d e los mercados traen
como consecuencia que estos nuevos grupos de empresas se organicen y creen
redes o cadenas para hacer frente a estas dificultades y poder abordar de manera
fuerte los nuevos fenómenos de exclusión social.
En materia de Educación, las empresas de economía social presentan una
gran debilidad puesto que lo tratan como un asunto marginal pese a que la
legislación establece la obligatoriedad de la asignación del 20% de los excedentes
del ejercicio a la educación solidaria dirigida a los as ociados, directivos y
administradores. En la práctica, se reduce a la participación en seminarios de
corta duración y se realiza de manera muy dispersa. Sin embargo el objetivo es
formar capital social mediante programas de educación no formal, especialmen te
en los sectores de ingresos medio y bajo, apoyar el mejoramiento de la calidad de
los servicios educativos, ampliación y mejoramiento de la educación inicial, crear
modelos pedagógicos de participación educativa comunitaria, formación de
competencias bá sicas y profesionalización.
La importancia del sector social en el tema de vivienda de interés social
(VIS) es evidente, puesto que permite a la población crear estrategias y acciones
de desarrollo comunitario mediante la autoconstrucción de VIS; además es un
intermediario en la financiación para los microcréditos en un programa apoyado
por el gobierno colombiano donde se facilita la adquisición de una solución de
vivienda, combinado en ocasiones por parte de las Cajas de Compensación con
un posible subs idio (aporte en dinero que se otorga una sola vez al beneficiario sin
cargo de restitución) que facilita no sólo la adquisición, sino la construcción o
mejoramiento de vivienda.
Como conclusión se podría decir que el sector social está en el camino de
con struir un país económicamente más equitativo y justo y se encuentra en
concordancia con la ejecución de las políticas públicas, robusteciendo su
208
patrimonio y fortaleciendo cada día más de manera estratégica su forma
empresarial y productiva, mejorando la p lataforma de servicio hacia el asociado y
por ende hacia la comunidad.
3.4 ANÁLISIS DE LAS EMPRESAS DE ECONOMÍA SOCIAL EN EL VALLE
DEL CAUCA. IMPLICACIONES PARA EL BIENESTAR DE LA REGIÓN.
La composición del sector solidario bajo la vigilancia de la Superi ntendencia
de Economía Solidaria en Colombia, muestra las cooperativas (5.200) c on un
liderazgo del 69%, seguida s por los Fondos de Empleados (1.700) , 29% , y de las
Mutuales (150) con un 2% (Supersolidaria, 2006) . El sector ha tenido un
crecimiento sosteni do durante el 2005 tal como se aprecia en el cu adro 3. 1 5 ;
variaciones de l 4,37 por ciento en activos o del 16,53 % en depósitos deja n
entrever la confianza generada por sus asociados. Para el 2004 el sector obtuvo
unos ingresos de 14 billones de pesos, un 1 4,59% más que en el 2003;
adicionalmente, el patrimonio del sector asciende a $5.2 billones , presentando un
crecimiento del 14.18% , comparado con los $4.6 billones del 2003 y pasivos de $8
billones.
La Economía Solidaria o Economía Social 21 , denominación u tilizada en
Europa, o Cooperativismo empresarial, se ha consolidado con una presencia
activa en diferentes sectores de la economía, con una larga trayectoria
cooperativista heredada de un capital social ligado a los sindicatos y a la iglesia
desde 1931 e integrada en redes empresariales para atender problemas sociales
mediante una acción productiva y empresarial. El sector solidario en Colombia
con sus 7000 entidades tiene una participación con relación a sus ingresos sobre
el total del PIB, del 5.53%, pr esentando una variación de 1,53 frente al año 2003.
21 Economía Social y Economía Solidaria, son terminologías que se encuentran actualmente en
discusión y análisis por expertos de v arios países, para la concreción y definición de las mismas
dentro del sector. Afirmaciones realizadas durante la 1ª. Semana Internacional de la Economía
Social y Solidaria realizada en Bogotá entre el 28 de Mayo y el 1° de Junio de 2007.
209
En el año 2000 tenía una participación del 2% del PIB muy similar a la de 1999;
además, hoy cuenta con un poco más del 8% de la población asociada,
equivalente a 3.700.000, frente a 3.000.000 en el 2003, de vinculados a
cooperativas, 600 mil en fondos de empleados y 70 mil en juntas de acción
comunal, generando 148.000 empleos directos, 95% el cooperativismo, 4% en los
fondos y 1% en el mutualismo; estas cifras hacen entrever la magnitud de la
economía s olidaria.
Cuadro No. 3.15
Comportamiento del Sector Solidario
(Cifras en millones de pesos)
Principales
Cuentas 2000 2004 2005
Var. 2004
- 2005
Proyección
2005
Var. Proyec.
2004 - 2005
Activos 7.238.318,00 10.835.177,44 11.308.207,06 4,37 12.467.440,50 15,06
Cartera 5.551.001,92 6.334.617,96 14,12 6.509.406,35 17,27
Excedentes 205.055,00 287.753,44 281.836,71 - 2,06 303.132,70 5,34
Depósitos 2.556.830,81 2.897.617,44 13,33 2.979.496,13 16,53
Pasivos 4.145.599,00 8,088,636
Patrimonio 3.092.719,00 5.216.872,00
Ingresos 7.048.454,00 14.163.256,00
Fuente: Superintendencia de la Economía Solidaria, 2006
NOTA: Los datos corresponden a las entidades cooperativas que informaron de s us estados
financieros en el 2004 (5.725), y en el 2005 (5.103), razón por la cual se incluye una proyección
anual.
El sector de la Economía social est á presente en todos los Departamentos
de Colombia (ver cuadro No. 3.1 6 ). E l Departamento del Valle del Cauca ocupa el
segundo puesto a nivel n acional por número de entidades. L as casi 800
organizaciones existentes en la regi ón son generadoras de 25.000 empleos de
forma directa con 466.000 asociados. Analizando las principales cuentas se puede
mencionar que , a Diciembre de 2004 , el sector solidario en la región presentaba
en activos cerca de 2 billones de pesos , en pasivos e ingresos una igual cifra de
1.2 billones de pesos y en excedentes y Patrimonio 33.941 y 680.000 millones de
pesos , respectivamente.
210
Cuadro No. 3. 16
Presencia del Sector Solidario en Colombia
(A Marzo 2005)
DEPARTAMENTO
Número de Entidades
Bogotá 1.664
Valle 787
Antioquia 572
Santander 357
Cundinamarca 303
Caldas 227
Tolima 202
Atlántico 183
Boyacá 144
Nariño 128
Huila 127
Risaralda 119
Cauca 116
Norte de Santander 113
Meta 108
Bolívar 103
Quindío 83
Cesar 51
Magdalena 45
Córdoba 28
Ar auca 27
Sucre 25
Putumayo 19
Casana re 16
La Guajira 14
Caquetá 8
Chocó 7
Amásanos 5
Guainía 3
Guavi are 3
To TOTAL
5.587
Fuente: Supersolidaria Marzo de 2005
211
La co ncentraci€n del Sector social, con c erca del 80%, se encuentra en
Bogotƒ, Valle, Antioquia y Santander, con una presencia en 900 municipios de los
1.050 existentes en el pa•s, tanto en las zonas rurales como urbanas y
participando en la mayor•a de las ramas de actividad econ€mica. Seg…n un
e studio realizado por FESOVALLE (2005) cerca del 53% de las entidades son
microempresas, el 36% peque„as, el 8,7% medianas y el 2,5% grandes
empresas, lo que demuestra “un potencial de desarrollo econ‚mico y social para el
pa•s... el modelo contribuye a la creaci‚n y promoci‚n de unidades productivas,
proceso que no puede ser promovido en su totalidad por la administraci‚n p†blica
de un pa•s en v•a de desarrollo”.
Al observar la variaci€n positiva en todos los rubros, se analiza el
fortalecimiento del sect or en los …ltimos cinco a„os, consecuencia del
comportamiento de los activos y de los ingresos, as• como la confianza de los
depositantes, las pol•ticas gubernamentales englobadas bajo el lema “un pa•s
solidario” y el fomento y regulaci€n ejercida por los entes de apoyo y control. Esto
ha convertido al sector seg…n el superintendent e Valderrama 22 , “en una
herramienta muy importante que contribuye al crecimiento del PIB, con mayor
equidad que cualquier otra actividad econ‚mica” .
Las Entidades solidarias no son simples asociaciones de personas pasivas
que buscan el filantropismo . E l papel de empresarios como fuerza productiva,
convierte a cada uno de los asociados en motor de crecimiento econ€mico
equitativo; hoy d•a la dinƒmica creciente del sector ha genera do la consolidaci€n
de acuerdos integracionistas , permitiendo as• la unificaci€n de ideas y acciones
conjuntas para el fortalecimiento sectorial.
Cabe resaltar, que en el escalaf€n de las 50 cooperativas mƒs grandes de
Colombia , a Diciembre de 2004 , se encuentran algunas organizaciones del
22 VALDERRAMA, En rique. “ Econom•a Solidaria ” . En: Revista Portafolio. (Marzo 28, 2006) .
212
Departamento del Valle , las cuales han sido incluidas en este estudio . E n el
cuadro No. 3. 17 se muestran las calificaciones obtenidas, entre ellas se puede
nombrar a entidades representativas y reconocidas a nivel re gional como:
Coomeva, Coprocenva, Cootramcali y Coopcarvajal.
Cuadro No. 3. 17
Escalafón de las cooperativas más Grandes de Colombia
(Organizaciones tenidas en cuenta dentro del estudio realizado)
Entidad
Nivel de
activos
Nivel de
Excedentes
Nivel de
In gresos
Nivel de
Patrimonio
Coomeva 1 7 7 2
Coopcarvajal 45 34
Coprocenva 38 41
Cootraemcali 40
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de CONFECOOP y FESOVALLE (2005).
Se puede observar en el gráfico 3. 25 la composición porcentual del se ctor
social por tipo de entidades. L as cooperativas son las entidades más
representativas, llega n a los casi tres tercios del sector, seguida s por los fondos de
empleados con aproximadamente un 26% y las mutuales con un 2%.
Gráfico No. 3. 25
Composición del Sector por Tipo d e Entidades
Fo n d o s d e
e mp le a d o s
2 6 %
Co o p e r a tiv a s
7 2 %
A s o c ia c io n e s
m u tu a le s
2 %
Co o p e r a tiv a s Fo n d o s d e e mp le a d o s A s o c ia c io n e s mu tu a le s
Fuente: Elaboración propia a partir de datos Confecoop, 2005
213
3.4.1 La actividad de las empresas de E conomía S ocial en el Valle del Cauca
a partir de datos primarios.
A continuación se analizan los resultados de l a investi gación realizada en
3 5 empresas del sector empresarial social o solidario en el Valle del Cauca -
Colombia. Este epígrafe se ha estructurado en varios apartados, iniciando con una
caracterización del perfil de las personas que contestaron el instrumento de
estudio, el tipo de organización, análisis de variables tales como generación de
empleos directos e indirectos , volumen de ventas, activos durante los años del 8 0,
90 y 2004; número de mujeres, personas mayores de 50 años y discapacitados
vinculad os labora lmente durante ese mismo período. Se trata de indagar acerca
del promedio de ingresos de un trabajador de las organizaciones solidarias, otro
apartado trata de caracterizar el perfil de los asociados , como nivel social y
utilización de los servicios ofreci dos por la organización , entre otros.
Posteriormente se identifica el desempeño de las empresas del sector
dependiendo de la actividad económica a la que se dedique. A continuación se
analiza la integración que éste tipo de empresas logra con el sistema de economía
de mercado , así como la r elevancia que se le brinda a la formación en el campo
solidario. El reto que se asume frente al proceso de globalización y la respectiva
crisis del sector, apoyo del Estado y de los organismos de segundo y tercer grado
pa ra el fortalecimiento, promoción y apoyo de las empresas solidarias son
estudiados a continuación . Se aborda también un a nálisis de las actividades en
cuanto a evaluación de desempeño e incentivos dentro de estas organizaciones. Y
por último se indaga acer ca de la implementación e innovación y desarrollo
tecnológico de estas empresas.
214
3.4.1.1 Perfil de los empresarios entrevistados y ca racterización de la
muestra .
El factor humano , ya sea individual o grupal , que se encuentra al frente del
contexto empresa rial debe tener la capacidad de adaptación a los cambios y a las
exigencias de las fuerzas externas de sus organizaciones, ser competente para
promover la eficiencia y competitividad desde sus estructuras internas, así como
contar con la idoneidad suficien te para rediseñar, reorganizar y transformar
nuevos objetivos de la dinámica global que conduzcan a resolver complejos
problemas, transformaciones a nuevos desarrollos y sobrevivir ante las
eventualidades cambiantes de la economía , llevando a su empresa h acia el
progreso.
Los resultados del estudio realizado con algunos empresarios del sector
solidario, son adecuado s para reflexionar so bre evidencias y confirmaciones
acerca de todos los esfuerzos en materia de capacitación profesional y más
específicament e en economía solidaria, que permite n a dichos directivos enfrentar
con mayor confianza y responsabilidad los retos que impone el mercado.
De acuerdo al gráfico 3.26 se puede concluir que el cargo que ocupa la
mayoría de las personas que contestaron en las 35 empresas analizadas del
sector empresarial social en el Valle del Cauca - Colombia es el de Gerente
General, representando un 57%; seguido de los cargos de Secretaria y Contador
con 11% cada uno y teniendo menor porcentaje las personas en los cargos de
Asesor y Presidente Directivo con un 6% respectivamente. Asimismo, se puede
observar que una minoría de las personas que respondieron están en los cargos
de Director y Jefe Ejecutivo con cerca del 4%. Se puede concluir en esta pregunta
que la mayoría de los encargados de dar respuesta al cuestionario son personas
que se encuentran en un alto cargo directivo dentro de la Organización.
221
periodo (2004) llegan a representar el 8.5% de la muestra. Estas cifras se
encuentran relacionadas al r esultado anterior y a lo expuesto atrƒs. El porcentaje
(40%) de las empresas analizadas tienen una antig•edad mƒxima de 14 a„os,
mientras el otro 60% tienen una trayectoria importante, fortaleci†ndose
posiblemente durante la d†cada de los a„os noventa (for talecimiento del sector).
A demƒs entre las cooperativas de la muestra, tres de las que cuentan con mayor
trayectoria y han tenido un crecimiento significativo en los …ltimos a„os , se
encuentran en el rango de “gran empresa” , lo que conlleva a que †ste resu ltado
muestre un aumento sustancial en el …ltimo a„o estudiado .
Gráfico 3.3 3
Distribución del tamaño de las empresas por nivel de
generacion de empleo
0,0%
20,0%
40,0%
60,0%
80,0%
100,0%
0 1 a 10 11 a 50 51 a 200 Mƒs de 200
Rangos
Po r ce n taj e
A„o 80 A„o 90 A„o 2004
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta.
En cuanto a la afiliaci€n de empleos indirectos en las organizaciones sociales
analizadas y con base en la tabla 3.2 , se observa que la principal fuente del
crecimiento en la generaci€n de empleos indirectos analizado s , la constituye las
empresas en el a„o 2004, s imilar al caso de los empleos directos ; mientra s que
para el a„o ochenta ninguna de las empresas encuestadas contaba con empleos
222
indirectos, ya para el noventa s € lo cuatro de las 35 incorporaron empleos
indirectos. Es importante destacar que entre las empresas analizadas , dos de las
“grandes” incorporan para el a„o 2004 cerca del 96% d e †ste tipo de empleo.
Por lo tanto se podr•a afirma que , las empresas que no generan empleos
indirectos entre 1980 y 2004 disminuye n a lo largo del periodo hasta llegar a
representar aproximadamente el 40% al finalizar el mismo. Al respecto es
necesario aclarar que todas las actividades econ€micas, dados sus
eslabonamientos productivos hacia atrƒs y hacia delante tienen un impacto sobre
el uso de los factores productivos (recursos naturales, trabajo, capital,
conocimiento) y flujos de adquisici€n de biene s y servicios derivados de sus
actividades, por lo cual se debe tener cuidado con esta afirmaci€n, puesto que
ser•a lo mismo que decir que no hay encadenamientos productivos.
Tabla 3.2 .
N úmero de empleos I ndirectos en los años 1980, 1990 y 2004,
( empr esas analizadas ) .
Indicador Año 80 Año 90 Año 2004
0 35 28 15
1 a 10 0 2 14
11 a 50 0 2 3
51 a 200 0 3 1
Mƒs de 200 0 0 2
35 35 35
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta .
A partir del grƒfico 3.3 4 se analiza que los activos generad os por el sector
social en el per•odo analizado sufren un claro crecimiento exponencial, al pasar
de 478,6 millones de pesos en los a„os ochenta, hasta mƒs de 1,2 billones de
pesos en el a„o 2004, (equivalente a 513 millones de d€lares aproximadamente).
223
Sin embargo cabe destacar que si omitimos el valor referente a COOMEVA, (la
Organización solidaria que ocupa el puesto 1 por nivel de activos en el país); los
activos al 2004 corresponde a 172 mil millones equivalente a 70 millones de
dólares, que represen ta el 13,4% de los activos totales . Estos resultados son
coherentes tanto con los volúmenes de ventas como de empleos directos e
indirectos generados , y permite aproximarse a una lectura del gran crecimiento
que presentaron las empresas de economía socia l en el Valle del Cauca en ese
periodo.
Gráfico 3. 34. Activos generados en los años 1980, 1990 y 2004. (Mi ll on es de
pesos corrientes ), por el grupo de empresas analizadas .
478,6 29.294,61
1.229.855,80
0
200000
400000
600000
800000
1000000
1200000
1400000
Activos
1980 1990 2004
Años
Fuente: Elaboración propia a partir de la encues ta .
En cuanto al volumen de las ventas, en el gráfico 3.3 5 se muestra un
ascenso visible durante el transcurso de 1980 al 2004, cuya diferencia está muy
marcada especialmente en comparación de los años 1980 a 1990. Los promedios
en volúmenes de venta e ran relativamente inferiores.
224
Gráfico 3. 3 5 Volumen de Ventas en los años 1980, 1990 y 2004. (Millones)
471,12 17.529
223.853,3
0
50000
100000
150000
200000
250000
Volu men de Vent as
1980 1990 2004
Años
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
Para el año 1980 la participación en el mercado con el produc to principal
era nula, esta situación mejoró en 1990 en un promedio mayor del 0.2 y para el
2004 tuvo un progreso de más del 1,0, lo que demuestra una consolidación y
crecimiento que ha permitido de tal manera lograr una mayor participación en el
mercado ( Gráfico 3.36). Claro está que en gran parte este resultado esta marcado
por un 40% de las organizaciones que han sido creadas entre 1990 y 2004. El
producto líder de las empresas de economía social en el mercado ha sido la
prestación de servicios, sin emba rgo, actualmente se han diversificado tanto en su
portafolio de servicios como en bienes tangibles. Existen en Colombia,
cooperativas líderes en el sector lácteo (Colanta, Colácteos), palma (Indupalma) o
café entre otras; en el Valle del Cauca predominaron en los noventa las
cooperativas financieras (hoy liquidadas o en proceso), actualmente predominan
las de servicio de aportes, ahorro y crédito, vigilancia, y de trabajo asociado (son
la mayoría del sector).
225
Gráfico 3. 36. Participación de las empresa s en el mercado con el producto
principal en los años 1980, 1990 y 2004.
Pa rt M e rc 2 0 0 4 Pa rt Me rc 1 9 9 0 Pa r t Me rc 1 9 8 0
M e d i a
1 ,2
1 ,0
,8
,6
,4
,2
0 ,0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
Gráfico 3. 37. Número de m ujeres vinculadas laboralmente en los años 1980,
1990 y 2004.
147 250
1.719,0
0
200
400
600
800
1000
1200
1400
1600
1800
N° M ujeres Vincu l adas
lab ora l me nte
1980 1990 2004
Años
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
En el gráfico 3.3 7 se presenta el número de mujeres vinculadas
laboralmente a las organizaciones del sector social, las cuales suponían 147 para
226
el año 1980, en 1990 se acer caron a las 250 y para el año de 2004 las mujeres
tuvieron mayor oportunidades de vinculación en un total de 1.719 personas del
gé nero femenino . Esto indica que durante este periodo transcurrido las mujeres
han logrado con mayor habilidad vincularse labora lmente a una organización.
Si analizamos las cantidades reportadas en cuanto a empleo directo, de las
6.958 en éstas empresas para el 2004 , sólo el 24% s erían mujeres, reversándose
esta representación, puesto que para 1980 y 1990, según las cifras entreg adas
cerca del 70% y 55% de los empleos estaban a cargo de mujeres .
Gráfico 3. 38. Número de p ersonas mayores de 50 años vinculadas
laboralmente en los años 1980, 1990 y 2004.
24 42
171,0
0
20
40
60
80
100
120
140
160
180
N° de p e r so n a s Ma y o r es
d e 5 0 a ñ o s v i ncu l a d o s
lab o r alme n te
1980 1990 2004
Años
Fuente: Elaboración propia a partir de la encue sta
Las personas mayores de 50 años vinculadas laboralmente a una de las
organizaciones solidarias estudi ad as, representaba n para el año 19 80 tan sólo 24.
Una déc ada después, en 1990, esta cifra casi se duplica a 42 personas. Ya para
el año 2004 se vis ualiza un alto crecimiento de esta población vinculada a la
organización, con 171 personas, siete veces más que en el ochenta. ( Ver gráfico
3.3 8) . Sin embargo se considera muy baja, si se tiene en cuenta las necesidades
de ésta población . A cceder o compet ir a un puesto laboral después de los 50 años
227
en Colombia no es fƒcil, raz€n por la cual, una gran cantidad de esta poblaci€n
opta por la independencia laboral o asociarse en un modelo solidario. Pero
tambi†n, es necesario tener presente que si se habla de “econom•a social”, se
hace referencia , entre otras cosas, a la colaboraci€n y ayuda a la sociedad.
Gráfico 3. 39. Número de personas discapacitada s y vinculada s laboralmente
en los años 1980, 1990 y 2004.
0 0
2,0
0
0,5
1
1,5
2
N° p e r s o n a s Di s c a p a c i ta d as
y Vi n c u la d a s l a b o r a l m en t e
1980 1990 2004
Años
Fuente: Elabora ci€n propia a partir de la encuesta
El grƒfico 3.3 9 muestra que s€ lo para el 200 4 se encuentra una muestra
poco representativa de dos personas con discapacidad f•sica vincula da
lab oralmente a las organizaciones ; al contrario de los a„os 1980 y 1990, do nde la
v inculaci€n de estas personas es nula.
Se puede afirmar que en Colombia no existe en la cultura empresarial
contratar a una persona con discapacidad f•sica y menos mental. Similar al caso
anterior de las personas mayores de 50 a„os. Pese a que exi ste la Ley 931 de
2004, donde se afirma que “la edad no debe ser un limitante al momento de
buscar empleo”, as• como las iniciativas del Estado de valorar a una empresa que
contrate un discapacitado o a las normas internacionales o convenios sobre
readapta ci€n laboral y el empleo para †sta poblaci€n, no pasa de ser buenas
228
intenciones. Si nos referimos a empresas de economía social, se supone que se
está realizando una labor social, recuperación del tejido social, ayuda a los más
desfavorecidos, colaboración al desarrollo del ser humano y de la región, pero
éstas cifras reflejan un ausentismo total de éste sector hacía el apoyo a una parte
de la población que requiere de esa labor social. De acuerdo a las estimaciones
de la Organización Mundial de la Salud, c erca de cinco millones de personas
podrían encontrarse en Colombia con alguna situación de discapacidad. Un
estudio demográfico de discapacidad realizado por la Pontificia Universidad
Javeriana y el Ministerio de Edu c ación en 1994, señala que el desempleo de ésta
población en edad de trabajar se encuentra en un 40%, cerca del 24% pertenece a
los estratos uno, dos y tres y sólo un 7,8% se enc ontraba afiliado al sistema
contributivo de seguridad social en salud. El rango de edad donde se presenta la
mayor dis capacidad, está entre 46 y 50 años con cerca del 45%.
Gráfico 3. 40. Número de p ersonas beneficiadas con seguridad social en los
años 1980, 1990 y 2004.
309 426
10.993
0
2000
4000
6000
8000
10000
12000
N° persona s benef i cia das con
segur i dad social
1980 1990 2004
Años
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
229
El grƒfico 3.40 nos muestra que p ara los a„os 1980 y 1990, las personas
que pose•an seguridad social , era n relativamente pocas , claro estƒ que †ste
indicador se encuentra directamente relacionado con el n…mero de empleos
durante los mismos a„os. En el 2004 se observa q ue la cifra asc i end e a mƒs de
10 mil ; es decir, que las organizaciones han ido mejorando en la cobertura con
respecto a la seguridad social y han procurado mejorar las condiciones laborales
de sus empleados , as• como la contribuci€n en la creaci€n de nueva s empresas y
por ende, de puestos de trabajo directo s e indirecto s.
En Colombia acceder a los servicios de salud y previsi€n de forma €ptima,
es complejo. Las personas de estratos social 1 y 2 cuenta n para atenci€n en salud
con el Sistema de Selecci€n d e Beneficiarios – SISB’ N- al cual deben afiliarse y
demostrar su condici€n social; los demƒs estratos (del 3 al 6 – Clases media,
media – media, media - alta y alta), corren el riesgo de no contar con e stos servicios
sino tienen una vinculaci€n laboral y no est ƒn afiliados al r†gimen contributivo de
salud (donde se debe cancelar la salud y pensi€n con un porcentaje del salario) o
se someten a cancelar un alto coste por una medicina “prepaga” ; tambi†n existe el
ahorro individual voluntario operado por los fondos privados de pensiones , para
acceder a una jubilaci€n de acuerdo a sus capacidades econ€micas . Una de las
razones de la proliferaci€n de las Cooperativas de Trabajo Asociados – CTA - (mƒs
del 50% en el sector social en el Valle del Cauca) en los …ltimos sei s a„os, es
precisamente los altos costos en seguridad social que las empresas privadas de
mercado deben asumir en su planta de empleados.
Para indicar el nivel de ingresos del trabajador promedio de las empresas
del sector solidario analizadas en el V alle del Cauca, se tom€ como indicador una
escala de la siguiente manera: inferior al m•nimo 1…2…3…4…5…6….superior al
m•nimo. El grƒfico 3.4 1 nos muestra que el nivel de ingresos mƒ s representativo,
es el de menos de 3 salarios m•nimos con un 54.3%, entre 3 y 5 estƒ
caracteriza do por el 17.1%, mientras que s€ lo el 5.7% de los trabajadores tiene
ingresos mayore s de 5. Por otro lado, el 22.9%, que es un porcentaje
230
considerable , no definió su nivel de ingresos. Cabe aclarar que el salario mínimo
mensual legal vigent e colombiano (2006) equivale aproximadamente a 250U$.
Algo que caracteriza al sector social en el mercado laboral colombiano son
los bajos salarios con los que se remunera al personal. Incluso, los cargos
directivos con rangos remunerativos ya esta blecidos, se encuentran fuera de la
realidad de éstas empresas.
Gráfico 3. 41. ¿ Cuál es el n ivel de ingresos del trabajador promedio de la s
organizaci ones analizadas ? ( inferior al mínimo o superior al mínimo).
5,7%
17 ,1 %
54 ,3 %
22 ,9 %
MA S DE 5
DE 3- 5
M ENO S DE 3
NR
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
3.4.1.2 Perfil y caracterización de los asociados a las empresas del sector
social .
Con el objetivo de definir el perfil del asociado promedio de una empresa
del sector solidario en la región del Valle del Cauca , se indaga acerca de l número
de asociados con los que cuenta la organización en cada año , correspondiente a
1980, 1990 y 2004. Así mismo y sólo para el año 2004 , se indaga sobre la
237
3.4.2 El Desempeño de su actividad por parte de las Empresas del
Sector.
La actividad empresarial del sector social estƒ caracterizada dentro del
entorno de las MiPyMEs . En siete de las principales ciudades de l Valle del
Cauca 25 , existen 42.246 micro, 3.936 peque„as y 651 mediana s empresa s . L a
microempresa se con centra en el comercio al mayor y menor (18.417), seguido de
la industria manufacturera (4.290), Servicios comunitarios sociales (2.480) ,
ademƒs con una alta representaci€n en la educaci€n (852), s ervicios sociales y de
salud (727) , construcci€n (757), tran sporte (678) intermediaci€n financiera (588) y
el sector agr•cola (463); similar ca so sucede de forma proporcional, en la peque„a
y mediana empresa . El sector social, tiene presencia en todos †stas actividades
econ€micas.
3.4.2.1 Caracterización por subsectores .
Gráfico 3.4 7. ¿A qué subsector o actividad económica pertenece el producto
principal de su empresa ?
A q u † s u bs e ct o r o a c tivid a d p er te n e ce e l p r o d u c to p r inc ipa l d e su e m p r e s
N R
O t r a
T r a b a jo
A g r o p e c u a r io
F in a n c ie r o
A lim en to s
E d u c a c i€ n
T r a n s p o r t e
S e r v icio s
P o r c e n t a j e
5 0
4 0
3 0
2 0
1 0
0
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta
25 Cali – Buga – C artago – Palmira – Sevilla – Tul…a y Buenaventura. Fuente: Secretaria de
Planeaci€n Departamental del Valle del Cauca. 2005.
238
Esta respuesta es consecuente a lo mencionado anteriormente, donde se
afirma que actualmente en el Valle del Cauca predominan las empresas del sec tor
social en el ƒrea ahorro y cr†dito, as• como la prestaci€n de servicios tales como,
vigilancia y especializado con las Cooperativas de Trabajo Asociado - CTAs.
Para el a„o 2004, la actividad econ€mica que aglutina al mayor n… mero de
empresas son los servicios financieros con mƒs del 45%, mientras que el de
servicios en general (outsourcing) tiene un 13% aproximadamente, el de
Educaci€n y Agropecuario cuenta con el 9% y en menores porcentajes se tiene a
la actividad de alimentos , con 6% , mientras la de transporte y trabajo c uentan c on
un 3% cada una (ver grƒfico 3.4 7 ).
Gráfico 3. 48 . Mencione o tra actividad o subsector al cual pertenece el
producto principal de la em presa.
8 2 ,9 %
2 ,9 %
5 ,7 %
5 ,7 %
2 ,9 %
N R
M u ltia c tiv a
R e v is o r ia F is c a l
T r a b a jo a s o c ia d o
C o o p e r a tiv o
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta
As• mismo, en el grƒfico 3.48 se representa el 8% de las em presas que
responde con “otra”. E n un porcentaje muy m•nimo, el 2.9% de las empresas
afirma que su producto principal se encuentra en el subsector Cooperativo, el
2. 7% dice q ue en trabajo asociado. En †sta respuesta se aprecia la falta de
239
conocimiento o entendimiento de su empresa y el sector. U n 5,7% y 2,9% aduce
que prestan el servicio de revisoría fiscal y Multiactiva respectivamente. En su
gran mayoría no saben o no responden en éste 8%.
3.4.2.2 Exportación, Importación y Ventas fuera de la Región.
Gráfico 3. 49. ¿La empresa h a exportado algún tipo de producto o servicio ?
91 ,4 %
8 ,6 %
No
S i
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
En un porcentaje muy pequeño (8.6%) las empresas han exportado algún
tipo de productos entre 1980 al 2004 , mientras que el 91.4% no ha tenido la
oportunidad de hacerlo. ( Gráfico 3.4 9 ) , estos re sultados se pueden relacionar con
el hecho de que la mayor parte de las empresas de economía social desarrollan
sus actividades en los sectores de establecimientos financieros, vigilancia,
seguros y servicios especializados a las empresas ; así como servici os sociales,
comunales y personales, considerados bienes no transables o con baja inserción
al comercio internacional. También hay que considerar que el tamaño promedio de
las empresas, según el numero de trabajadores directos vinculados, es
relativamente pequeño, sin las necesarias economías de escala para competir en
prestación de servicios a precios del mercado mundial (por ejemplo en servicios
240
financieros) . Actualm ente las empresas del sector se están fortaleciendo para
competir en el mercado interno , p ara luego proyectarse de manera más
competitiva hacía e l mercado externo .
Gráfico 3. 50 . ¿ Su Empresa Exporta actualmente algún tipo de producto o
servicio ?
NR No S i
P o r c e n t a j e
1 0 0
8 0
6 0
4 0
2 0
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
Gráf ico 3. 5 1. ¿T ipo de producto o servicio que exporta actualmente su
Empresa ?
N R S a lu d
P o r c e n t a j e
1 2 0
1 0 0
8 0
6 0
4 0
2 0
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
241
Se puede establecer que antes de 1990 el 60% de las empresas analizadas
no exportó ningún producto o servicio. S egún el gráfico 3.50 , más del 90% de las
empresas analizadas, actualmente no exporta ningún producto o servicio y menos
del 5% lo hace. E l 5% de las organizaciones que declararon estar exportando
algún producto, afirm ó que se trata d el servicio relacionado con la salud con un
porcentaje menor a 4, mientras que el otro 96% no dan información sobre otro
posible servicio. (Observar gráfico 3.51 ). Al respecto , es importante mencionar que
la venta de servicios de salud ha tenido un gran d esarrollo en la ciudad de
Santiago de Cali, en particular a visitantes del exterior en lo re lacionado
específicamente con la medicina estética; como razón de este auge estarían los
altos precios en este servicio en el exterior en comparación con los precio s de ese
mismo servicio en la región analizada.
Gráfico 3. 52. ¿ Ha importado o importa algún tipo de producto o servicio ?
N R N o S i
P o r c e n t a j e
1 0 0
8 0
6 0
4 0
2 0
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
E n relación con esta variable, só lo el 4 % afirma haber importado o estar
importa ndo algún tipo de producto o servicio, entre tanto m ás del 90% niega
hab erlo hecho tal como se ve en el grá fico 3.5 2 . Uno de los productos importados
son los vehículos según informó un 4% de los entrevistados, mient ras que el 96%
restante asevera no ha ber importado ningún producto o servicio. (O bservar el
242
g ráfico 3.5 3) . Antes de 1990 só lo el 2.9% importó algún bien o servicio, el 57.8%
dice no haberlo hecho y el 40% rest ante no respondió. (Gráfico 3.5 4) .
Gráfico 3. 5 3. ¿ Qué tipo de Servicio o producto ha llegado a importar su
empresa ?
N R V e h ic u lo s
P o r c e n t a j e
1 2 0
1 0 0
8 0
6 0
4 0
2 0
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
De las dos variables anteriormente anali z adas , se puede concluir que las
empresas del sector de la economía social del V alle del C auca, se encuentra n
muy poco integrad as, tanto en té rminos comerciales como financieros, al sistema
econó m i co mundial , algo que actualmente están tratando de corregir los gobiernos
nacional y regional mediante el impuls o de agrocadenas asociadas al sector
agrícola .
Mediante la calificación en escala de muy bajo 1..2..3..4..5..6..7 muy alto, se
encontr ó , que el 57,1% considera que su nivel de ventas y participación comercial
fuera del Valle del Cauca es muy bajo o bajo, mientras el 20% las realiza
medianamente o sea, que es poco frecuente que las empresas de economía
social realice sus transacciones fuera de la región. Só lo el 8.6% le da una
valoración muy alta a esta actividad. El 14,3% no respondió a la pregunta tal co mo
se observa en el g ráfico 3.5 5. El interés empresarial y el apoyo estatal en crear
redes comerciales, proyectos de cooperación e innovadores son relevantes
243
actualmente. Las MiPyMEs con un componente asociativo y emprendedor,
cuentan con el apoyo de diver sos organismos públicos y privados. Por lo tanto,
abrirse a nuevos mercados dará la posibilidad de avanzar en nuevas formas
productivas y de comercialización en un contexto regional más amplio.
Gráfico 3. 54 . ¿ Su Empresa Importó antes de los 1990 algún tip o de producto
o servicio?
4 0 ,0 %
5 7 ,1 %
2 ,9 %
NR
N o
S I
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
Gráfico 3. 55. ¿En qué grado sus productos o servicios son vendidos fuera
de la región vallecaucana ?
Ventas fuera de la Región
NS NR; 14,3%
1 a 3; 57,10%
3 a 5; 20%
más de 5;
8,60%
NS NR 1 a 3 3 a 5 más de 5
Fuente: Elaboración propia a par tir de la encuesta
244
3.4.2.3 Las materias primas y su procedencia .
En este epígrafe se considera necesario averiguar sobre su materia prima
principal y adquisición de la misma , así como también su nivel de compra anual.
Las respuestas obtenidas a esa pregunta refle jan que no existe claridad
entre los directivos entrevistados sobre la diferencia existente entre los conceptos
de materia prima y recursos productivos, puesto que un 22,9 y un 3% responde
que su principal materia prima es su gente, o sea el factor hu mano y sus
asociados respectivamente. Estas respuestas erradas pueden significar un bajo
nivel de formació n de sus directivos en áreas crí ticas en administración y
producción de las empresas . Se entiende que la finalidad de toda empresa de
economía social es el incremento del bienestar de sus asociados, no son ellos los
medios como reflejaría la respuesta a la presente pregunta. Adicionalmente se
califica como materia prima la educación , los recursos financieros, la prestación
del servicio (lo cual es un p roducto final). El 42,9% no sabe o no responde , tal
como lo muestra el gráfico 3,5 6. Se consideran respuestas ad e cuad as a esta
pregunta abierta, quienes respondieron alimentos con un 5,7% y víveres de
mercado con un 2,9%. Cabe aclarar que si las respuestas hubiesen sido
suministradas correctamente, podrían utilizarse como insumo informativo para la
configuración de encadenamientos productivos a nivel regional en el sector social.
El gráfico 3.57 nos muestra el grado en que la materia prima principal de la
empresa es adquirida en la región vallecaucana. U n 37% no tiene conocimiento
dónde es adquirida la materia prima, mientras un 31% afirma que siempre se
adquiere en la región. Otro 17.1 % afirma que generalmente. Sin embargo , la
respuesta obtenida a esta pre gunta debe tomarse con reserva dad os los errores
conceptuales existente s en la respuesta anterior .
245
Gráfico 3. 56. ¿Cuá l considera es su materia prima principal para su producto
final ?
5,7%
2,9%
42,9%
2,9%
8,6%
8,6%
22,9%
5,7%
A limentos
V iv eres Supermerc ado
NR
Los as oc iados
Educac iona
Recursos Financ ieros
Factor Humano
Pres tac ion de serv ic
Fuente: Elaboración propia a parti r de la encuesta
Gráfico 3. 57. ¿ La materia prima principal para elaborar su producto o
servicio e s adquirida en la región del Valle del Cauca ?
3 7 ,1 %
5 ,7 %
1 7 ,1 %
8 ,6 %
3 1 ,4 %
N R
O c a s io n a lm e te
G e n e r a lm e n te
N o
S i
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
246
3.4.2.4 Canales de Distr ibución y Alianzas Comerciales.
El 80% de las empresas analizadas no utiliza intermediarios para hacer
llegar sus productos al usuario final 26 , s€ lo aproximadamente el 4% declara la
utilizaci€n de intermediarios tal como se observa en el grƒfico 3. 5 8 , pert enecientes
al sector educaci€n y salud . Sin embargo el 17,1% de las empresas dedicadas a
actividades productivas de alimentos y agropecuarios analizadas en este estudio,
no respondieron afirmativamente acerca de la utilizaci€n de intermediarios.
Se obser va, sin embargo , que cobra importancia la existencia de alianzas
comerciales , bajo diversas modalidades , con otra entidad empresarial del sector
social, pues to que aproximadamente el 48% de los entrevist ados inform€ que su
empresa ten• a alg…n tipo de alian za ( ver grƒ fico 3.5 9 ). Es com…n que las
empresas de sector solidario ofrezcan diferentes productos y servicios a trav†s de
la subcontrataci€n con terceros otorgando financiaci€n al usuario final ; † sta es una
forma de acercar al asociado al disfrute de esto s diversos servicios que no
producen las empresas de econom•a social directamente como: seguros,
alimentos, confecciones, servicios funerarios y otros tipos de prod uctos y
servicios , como se observa en el grafico 3.60 . Los beneficios de estos convenios o
alianzas comerciales se derivan en mejores precios, comisiones, e ingresos por
financiaci€n al asociado.
26 Puesto que el 83% de las empresas analizadas en este estudio pertenecen al sector servicios ,
es necesario aclarar al respecto que dada la naturaleza intangible de los mismos, s€lo existen
dos canales comunes para llegar al consumidor o usuario final, como son: productor –
consumidor y productor – agente – consumidor.
253
Gráfico 3. 62. ¿R ecib ió en el transcurso de su proceso de formación
académica universitaria o técnica , una o más cátedra s sobre economía
social ? .
NR No S i
P o r c e n t a j e
70
60
50
40
30
20
10
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
Gráfico 3. 6 3. En el caso de haber recibido cátedra de economía social . ¿ Qué
oportunidades encontró con esa formación ?.
0
10
20
30
40
50
60
70
Conoc. Oport. Crec. Posib. NR
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
Para concluir con este segmento de preguntas se puede decir que los
directivos de las organizaciones solidarias del Valle del Cauca encuestados,
consideran que realmente si es imp ortante que se imparta no sólo la cátedra de
economía social en las instituciones de formación profesional del país, algunos
argumentan la necesidad de especializaciones en el área, con el fin de responder
254
a la necesidad de integrar formaci€n con experienc ia e iniciativa, y as• evitar la
entrada de organizaciones dedicadas al “negocio lucrativo” dentro del sector
solidario.
Gráfico 3. 64. ¿ Considera importante que se imparta la cátedra de economía
social en las universidades del país ?.
NR S i
P o rc e n ta je
120
100
8 0
6 0
4 0
2 0
0
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta
Gráfico 3. 65. ¿ Por qué c onsidera importante que se imparta la cátedra de
economía social en las universidades del país ?
N R
P a r a f o r t a l e c e r e l s
f o r m a c i o n e n l o s c o n
o p o r t u n i d a d e s d e t r a
a y u d a a l d e s a r r o l l o
P e r m i t e e s t a b l e c e r u
P o r f a l t a d e c o n o c i m
Po r ce n ta j e
50
40
30
20
10
0
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta
255
Como conclusi€n a lo expuesto podemos se„alar que s eg…n la Directiva 31
del a„o 2000, expedida por el DANSOCIAL , la Educaci€n Solidaria se refiere:
“A l proceso permanente orientado a fortalecer la prá ctica de valores de
solidarida d , cooperación y ayuda mutua, con el fin de generar actitudes
y conductas que permitan consolidar un compromiso social frente a la
misión que deben cumplir las organizaciones solidarias de conformidad
con las previsiones de la Ley 454 de 1998 ”.
A la vez se„ala que:
“B usca consolidar procesos de autogestión empresarial en función del
desarrollo sostenible de la calidad de vida de los asociados y de la
comunidad en general ”
Se puede citar algunos casos espec•ficos y aislados que se visualizan hoy
d•a en e l tema de la educaci€n y motivados por fortalecer el sector. Se realizan
a lianzas estrat†gicas con universidades para que †stas dicten cursos
especializados y prƒcticos a sus asociados, o la financiaci€n con cooperativas del
Instituto Colombiano de Cr†dito y Estudios T†cnicos en el Exterior – Icetex.
(Entidad p…blica adscrita al Ministerio de Educaci€n Nacional), para invertir en
educaci€n formal. Tambi†n, cabe mencionar que en †ste a„o 2007, mediante la
intervenci€n de la Asociaci€n Colombiana de Cooperati vas – ASCOOP, 220
entidades solidarias de la ciudad de Bogotƒ aportarƒn 1.745 millones de pesos al
sistema educativo de la ciudad para contribuir a la comunidad de su regi€n. Es
importante que †stos procesos se reflejen en otras regiones del pa•s.
256
3 .4.3.3 Las empresas de economía social frente al reto del proceso de
Globalización.
Dentro de este contexto se analiza n los efectos percibidos por la empresa
durante la crisis del sector solidario a mediados de la década del noventa en
Colombia, asimismo , se determina el punto de vista que se tiene acerca de la s
empresas de economía social, su papel y posición frente a las políticas
neoliberales implementadas en Colombia durante el mismo período. También se
trata de analizar la percepción que se tiene en cuanto a los cambios positivos o
negativos que sufrieron estas empresas a partir de las reformas neoliberales en el
país, y q ué deben y pueden hace r p ara promover la competitividad de la región.
El principal efec to percibido por la crisis no só lo del sect or solidario, si no de
la economía en su conjunto en la década de los nove nta fue la pé rdida de
credibilidad del pú blico en las empresas de economí a social (38%), seguido de la
pé rdida de asociados (25%) y la pé rdida en ventas (3%). Aproximadamente el
25% de los entrevistados consideró que no fueron afectados por la crisis , mientras
un 8% no responde a dicha pregunta. (O bservar gr áfico s 3.6 6 y 3.6 7 ). Respecto a
los resultados obtenidos anteriormente, es importante resaltar que la p é rdida de
credibilidad se centró fundamentalmente en las empresas que desarrollaban
actividades de intermediación financiera, puesto que muchos de los ahorradores
de estas entidades vieron que los ahorros efectuados en el pasado fueron
afectados negativamente, ya sea por la pé rdida total o por la disminución en los
montos de ahorro devueltos una vez fueron sometidas a intervención estatal.
Estos hechos alejaron a los asociados por un buen tiempo de recurrir, no s ó lo al
sect or financiero solidario, sino a l sector financiero en genera l.
257
Gráfico 3. 6 6. ¿Cómo afectó a su empresa la crisis del sector solidario a
mediados de la década del 90 en Colombia ?
N R
B a ja e n la s v e n ta s
N o lo a f e c to e n n a d a
Pé r d id a d e c r e d ib ili
D is m in u c ió n d e l n ú m e
P o rc e n ta j e
4 0
3 0
2 0
1 0
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
Gráfico 3. 67. Otros efecto s sentido s por l a crisis de los noventa .
NR
no se habia constitu
Perdidas economicas:
P o r c e n taj e
100
80
60
40
20
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
258
Gráfico 3. 68. ¿Qué punto de vista tiene acerca de las empresas de economía
social y su papel en la globalización desde la década del 90 ?
2,9%
5,7%
5,7%
48,6%
8,6%
2,9%
25,7%
Todas las anteriores
NR
Sustituyen al estado
Contribuyen al biene
Mejoran la distribuc
Protegen el empleo
Contribuyen a la com
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
Co mo se aprecia en el grafico 3.6 8, el 48.6% de los entrevistados consideró
que las empresas de economía social contribuyen al mejoramiento del bienestar
de un sector de la comunidad, el 25,7% que contribuyen a la competitividad, el
8,7% opina que apoyan al mejoramiento en la distribución del ingreso, el 5,7%
considera que sustituyen al estado en la prestación de algunos servicios, mientras
cerca del 3% asegura que pro tegen la generación de empleo en su entorno. La
valoración positiva del papel de las empresas de economía social es uno de los
más valiosos activos de este tipo de organizaciones y es la base de su promoción
y crecimiento a lo largo del tiempo como se ha p odido constatar en el presente
trabajo.
La posición de los directivos de las empresas de economía social
entrevistadas frente a las políticas neoliberales puesta en práctica en Colombia
durante la década del noventa, es que estas empresas se convierten en una
alternativa social con un 51,4%, mientras el 34,3% afirma que son un apoyo al
259
desarrollo humano integral y al Estado; otros, en menor porcentaje, pero no menos
importante, dicen que se ha convertido en apoyo para el Estado y otros aducen
que su estruc tura se vuelve d†bil y se evidencia la falta de apoyo estatal. (Ver
grƒfico 3.69).
Gráfico 3. 6 9. ¿Cuá l es la posición de la empresa de economía social frente a
las políticas neoliberales implementadas en Colombia en la década del 90 ?
5 ,7 %
5 ,7 %
3 4 ,3 %
2 ,9 %
5 1 ,4 %
NR
S e v u e lv e n d † b ile s p
S o n a p o y o a l d e s a r r o
S e c o n v ie r te n e n a p o
S e c o n v ie r te n e n a lt
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta
Las empresas de econom•a social, pese a que exist•an modelos solidarios y
mutuales, s urge n como tal, como una alternativa de la sociedad civil de las clases
sociales mƒs vulnerable s , a l a crisis social y econ€mica del mundo capitalista
predominante en el siglo XX . El sector crece a nivel mundial , conformƒndose
redes nacionales e internacionales y participando en todas las actividades
econ€micas . En C olombia, a partir de la “apertura econ€ mica” (1991) , el sector
solidario se convierte en un punto de partida para enfrentar la globalizaci€n y
mitigar de esta manera las dificultades de desempleo y miseria que se ve•a n venir
al no estar preparado para ello . Las empresas de econom•a social, brin dan
alternativas de desarrollo regional y crecimiento industrial, emprendimientos
260
autogestionados y participativos que conllevan al trabajo colectiv o, a la equidad
social , la distribución del ingreso y a l desarrollo económico .
Según el gráfico 3.70 , la im plementación de las reformas neoliberales en el
Valle del Cauca dieron un impulso modernizador a las empresas de economía
social, así lo afirma el 65,7% quienes consideraron que fué un estimulo para la
modernización de los procesos administrativos y produc tivos ; el 11,4% consider ó
que aumentaron su productividad, el 14,3% consider ó que disminuyó su
productividad y el 5,7% que se atrasaron. La percepción general que le dan los
directivos a los efectos de los procesos de cambio del modelo de apertura es
posit iva y no pareciera que se identificaran efectos predominantemente negativos .
Estas respuestas convergen con lo afirmado anteriormente. Las empresas de
economía social tienen su máximo apogeo en el país, a partir de la
implementación del modelo neoliberal, surgiendo como una alternativa importante
a los efectos generados por éstas políticas.
Gráfico 3. 70 ¿Cuáles considera, han sido los c ambio s positivo s o negativo s
que sufrieron las empresas de economía social a partir de las reformas
neoliberales en el paí s?
2 ,9 %
1 4 ,3 %
1 1 ,4 %
5 ,7 % 6 5 ,7 %
NR
Dis m in u y e r o n s u p r o d
A u m e n ta r o n s u p r o d u c
S e a tr a s a r o n S e m o d e r n iz a r o n
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta.
261
A la pregunta qué deben y pueden hacer las empresas del sector social en
pro de la competitividad y productividad regional, la mayoría opina que un
desarrollo inst itucional es la principal tarea de las empresas de economía social
para el mejoramiento de su competitividad, concebida como el aumento de la
participación de las empresas de economía social en las diferentes actividades
económicas ; esta es la opinión del 35% de los directivos entrevistados ; en
segundo lugar , la creación de cadenas productivas y el eslabonamiento
empresarial en las diferentes etapas ( producción, consumo, valor agregado,
comercio exterior), actividad que es considerad a como un factor importa nte de
competitividad para el 26% de los directivos entrevistados, seguido de una mayor
capacitación en economía solidaria , 23%; un m eno r porcentaje de los directivos,
12%, consideró que la inversió n en investigación era un factor importante de
competitiv idad. (Ver gráfico 3,7 1 ).
Gráfico 3.7 1. ¿ Qu é deben y pueden hacer las empresas de economía social
para promover la competitividad de la región ?
12
35
26 23
2 2
0
5
10
15
20
25
30
35
a b c d e f
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta.
a. Mayor inversión en invest igación.
b. Mayor desarrollo institucional.
c. Creación de cadenas productivas.
d. Capacitación en economía solidaria.
e. No responde
f. Todas
262
Si se habla de promover la competitividad regional, tanto instituciones de
educaci€n superior, como el Estado y las grandes e mpresas, estƒn de acuerdo en
la importancia que actualmente tiene la gesti€n del conocimiento y la aplicaci€n de
nuevas tecnolog•as e innovaci€n, en los productos y procesos de las empresas
como estrategia para la competitividad y desarrollo empresarial. S e optimizan los
recursos, se capacita e l talento humano , se investiga, se conforman alianzas y
clusters y se agilizan los procesos. E l liderazgo y la gesti€n, definitivamente es
vital para el buen desarrollo corp orativo. Las mejores empresas tienen el mejo r
factor humano y obviamente e l mejor factor humano esta por lo general en las
mejores empresas . Es la al ianza entre empresarios, con la colaboraci€n del
Estado y de las Instituciones de Educaci€n Superior las que promueven la
competitividad en la regi€n. Por lo tanto, las empresas de econom•a social son
capaces de generar desarrollo regional actuando estrat†gicamente.
Opina Torralba 28 que las empresas solidarias son una propuesta muy
abierta y gira n alrededor de principios comunes como la no explotaci€n d e los
trabajadores, el respeto al medio ambiente y el empoderamiento de los sujetos
para que sean responsables de su propio desarrollo . Pese a la s fuerzas del
mercado actual, deben competir y prepararse para sostenerse . Afirma que:
“ Los movimientos, empre sas y entidades que apuestan por este modelo
econ‚mico tienen abierto un debate sobre si el †nico camino es
recuperar las empresas pequeŒas y promover la descentralizaci‚n de
los procesos o si, por el contrario, tambi€n debe haber grandes
cooperativas y em presas solidaria s trasnacionales. De momento, la
opci‚n que toma m„s fuerza es la de crear pequeŒas cooperativas y
servicios para la comunidad que, con los ingresos que generen, ayuden
a poner en marcha nuevas empresas de este tipo ” .
28 TORRALBA, Silvia. “ Xarxa d’Economia Solidaria, Red Global de Socioeconom•a Solidar ia ” . En
Canal Solidario Catalunya [ en l•nea]. [Consultado en Feb. 16, 2004]. Disponible en
<http://www.xarxaecosol.org>; http://www.redesolidaria.com.br .
269
sus asociados y de sus familias de forma mƒs integral. Se observa, que pese a
que ha sido considerada la capacitaci€n como el factor mƒs importante, esta tarea,
seg…n cifras expuestas ( 12,5% del total de asociados que utilizaron †ste ser vicio
en el 2004) , es relativamente baja con relaci€n a lo que se piensa, por lo tanto se
debe trabajar en la promoci€n e involucrar un n…mero mayor de personas en este
proceso.
Gráfico 3 .7 6 ¿Qué contribución considera que realiza su organización al
bie nestar social de las personas de la región ?
2 ,9 %
1 1 ,4 %
3 4 ,3 %
2 ,9 %
4 8 ,6 %
To d a s
N R
D e s a r r o llo h u m a n o y
R e c r e a c i€ n y c u ltu r a
C a p a c ita c i€ n
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta.
La capacitaci€n es un factor imprescindible para contribu ir a la preparaci€n
de la persona en el medio laboral . Se„ala la Confederaci€n Empresarial Espa„ola
de Econom•a Social - CEPES 31 , que se pueden construir iniciativas empresariales,
formando a personas “ en grave riesgo de exclusión social ” , personas que han
perdido su puesto de trabajo o comunidades marginadas. Se„ala que existen
muchos casos exitosos donde se realiza formaci€ n ocupacional de los colectivos y
formaci€n de los formadores laborales , generando nuevos empleos y estructuras
empresariales, las cuales crean un proceso de “ coalición de la rentabilidad social
31 CONFEDERACI“N EMPRESARIAL ESPA‘OLA DE LA ECONOM‡A SOCIAL – CEPES. “ Las
Empresas de Econom•a Social en el Futuro Escenario Econ€mico: •c€mo ha de ser la empresa del
siglo XXI? ” . [en l•nea]. [Consultado en 2006]. Disponi ble en <http://www.cepes.es>
270
con l a rentabilidad económica ”. La econom•a social es “ otra forma de entender la
economía y de emprender proyectos empresariales ”. Es capaz de generar
progreso econ€mic o y a la vez social .
En Colombia, el DANSOCIAL ha puesto en marcha desde hace seis a„os,
el programa “formador de formadores” , dirigido a l• deres del sector social en todas
las regiones del pa•s. El objetivo es mantener actualizado a un grupo de personas
que sean capaces de convertirse en replicadores de proyectos productivos y
empresariales, que sirva de apoyo a las comunidades de su regi€n en la
capacitaci€n, asesoramiento y acompa„amiento en el proceso de emprendimiento
solidario. Tambi†n, se sugiere replicar al interior de su organizaci€n †ste
programa.
En el grƒfico 3.7 7 se observa que e l 55% de los entrevistados considera
que los miembros de la organizaci€n se han alejado de los valores y principios de
la econom•a solidaria, como son ayuda mutua, responsabilidad social, democracia,
igualdad, equidad y solidari dad a partir de la d†cada de l noventa, mientras un 42%
piensa que no lo han hecho. Tambi†n afirman que el problema mƒs serio para sus
empresas a partir de esta d†cada es que n o se encontraban preparadas para
asumir la globalizaci€n . As• lo piensa un 48%; entre tanto un 22% confiesa que es
el relacionado con el alejamiento de la doctrina cooperativa , un 18% con la
ausencia de una teor•a econ€mica y un 8% y 2% dicen que es la relaci€n de estas
empresas con entidades de caridad y con el narcotrƒfico , re spectivamente. (Ver
grƒfico 3.78 ).
Estas aseveraciones se encuentra n relacionada s con el hecho de que
muchas empresas, durante la d†cada del noventa, se alejaron de la doctrina
cooperativa, de sus principios y valores, presumi†ndose la implicaci€n de dineros
de la econom•a subterrƒnea, lo que llev€ al colapso del sub - sector financiero
solidario (l•der en el Valle del Cauca), y a la vez, que fuese se„alado como un
sector donde “se lavaba el dinero”. En consonancia con las afirmaciones
271
realizadas , para comienzos del a„o 2000, se inicio el ap ogeo de las Cooperativas
de Trabajo Asociado -CTAs- y las que ya ven•an incrementƒndose, las Empresas
Asociativas de Trabajo – EATs - , constituidas bajo fines lucrativos e intereses
pol•ticos y del sector empresarial del mercado, recibiendo los beneficios t ributarios
de una empresa social en Colombia y generando fuertes pol†micas gremiales
regionales y nacionales, como tambi†n, legislativas al interior del Honorable
Congreso de la Rep…blica; pol†mica esta, generada por la desvirtuaci€n del sector
social con un gran n…mero de †stas empresas.
Gráfico 3. 77. ¿ C onsidera que los miembros de la organización se han
alejado de los valores y princ ipios de la economía solidaria a partir de la
década del 90 ?
NR No Si
P o rc en ta je
6 0
5 0
4 0
3 0
2 0
1 0
0
Fuente: El aboraci€n propia a partir de la encuesta.
Gráfico 3.78 . ¿Cuá l considera que es el problema má s serio que ha n tenido
las empresas de economía social a partir de los años 90 ?
N R
N o s e e n c o n tr a b a n p r
R e la c io n a r la s c o n e n
R e la c io n a r la s c o n e l
A le ja m ie n to d e la d o
A u s e n c ia d e u n a te o r
P o r c e n t a j e
5 0
4 0
3 0
2 0
1 0
0
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la en cuesta.
272
3.4.4. El apoyo público al sector de la Economía Social.
Los Gobiernos , tanto a nivel Nacional como Regionales en Colombia, se
han comprometido con el sector solidario, especialmente desde el a„o 2000 . L as
entidades de apoyo, fomento, promoci€ n y control son mƒs evidentes a partir de
1999, con la promulgaci€n de la Ley 454 de 1998, luego del colapso del sector, el
cual era controlado por el Departamento Administrativo Nacional de Cooperativas -
DANCOOP que ten•a oficinas regionales. Pero es a p artir del a„o 2000 – 2001
cuando se crean varios organismos especializados para su control, vigilancia,
promoci€n, fomento y apoyo. Esta divulgaci€n se realiza de forma positiva entre el
2000 y 2002 debido a que exist•an 6 direcciones territoriales y una C entral del
Departamento Administrativo Nacional de la Econom•a Solidaria – DANSOCIAL ,
adscrita a la Presidencia de la Rep…blica , c entralizado a partir del a„o 2003.
En los …ltimos a„os el sector se ha fortalecido y ha ganado nuevamente la
confianza de la comunidad, debido a que muchos de los organismos de
agremiaci€n de segundo grado espec•ficamente, desaparecieron pero se han ido
creando otros con mayor fortaleza, los cuales se asocian a los de tercer grado con
el fin de tener mayor representaci€n ante el Gobierno y las pol•ticas estatales en
materia de econom•a solidaria. A esto se debe que se solicite valorar la promoci€n
y fortalecimiento al secto r social por parte del Estado, l os organismos de segundo
y tercer grado , ademƒs de si se rec ibe alg…n tipo d e apoyo econ€mico y de qu†
•ndole .
E l grƒfico 3.7 9 nos muestra la percepci€n que se tiene acerca de los
procesos de promoci€n y fortalecimiento por parte del Estado hac•a el sector
social. El 38% y 29% respectivamente afirma que es regular y malo, mientra s el
31% considera que es bueno.
273
Gráfico 3.79 . ¿ Cómo califica la promoción y fortalecimiento al secto r social
por parte del Estado?.
NR Malo Regular Bueno
P o r c e n t a j e
40
30
20
10
0
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta.
Estas respuestas se encuentran relacionadas con el hecho de que e l
DANSOCIAL , entidad estatal encargada de la promoci€n y el fortalecimiento del
sector social a partir de 199 9 , se encontraba descentralizada en siete sedes a
nivel nacional , como se ha mencionado , con el objetivo de brin dar un apoyo y
acompa„amiento a las entidades del sector . Si n embargo , es a partir del 2003
cuando se desmontan las unidades territoriales, centralizando toda la gesti€n en
Bogotƒ, algo que el sector “ rechaza y no ve con buenos ojos”, puesto que seg…n
afir ma n algunos l•deres del sector , “si antes se sent•a poca la presencia del
Estado, ahora mucho menos se sentirƒ” . Para las micro empresas es mucho mƒs
complicado, pues si necesitase n de un asesoramiento, capacitaci€ n o
acompa„amiento y no se enco ntra ran afil iado s a un organismo de agremiaci€n,
debe r•an pagar unos costes altos para acceder de forma privada a la prestaci€n
de †ste servicio, o dirigirse a Bogotƒ en caso de requerir la informaci€n directa del
DANSOCIAL . Para una micro o peque„a empresa que apenas inicia sus
actividades , con necesidades muy elevadas (generalmente econ€micas), no se
hace tan viable en las actuales circunstancias el ƒnimo de seguir adelante con el
emprendimiento social, optando en muchas ocasiones por el emprendimiento del
modelo cap italista . La promoci€n ha quedado a cargo de los organismos de
274
segundo y tercer grado. Cabe resaltar que DANSOCIAL junto con la Universidad
Cooperativa desde Bogotá, lideran procesos donde se involucren grupos de
investigación universitarios de todo el paí s, para discutir temas referentes al
fortalecimiento y promoción del sector , entre otros temas relevantes. También
cuenta con un programa televisivo en un canal nacional y en horario de medio día,
con el fin de mostrar casos exitosos solidarios. Sorpresiva mente, al preguntar a
algunos expertos y entrevistados sobre el conocimiento del programa, afirman que
lo desconocen.
Gráfico 3. 80 . ¿ Los organismos de segundo y tercer grado que aglutina n las
empr esas de economía solidaria están acorde con las necesida des que se
requieren ?
NR No Si
P o r c e n t a j e
60
50
40
30
20
10
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta.
Los organismos de segundo y tercer grado, como federaciones,
confederaciones o asociaciones , encargados de aglutinar a las empresas de base
o pr imer grado del sector solidario, son considera do s por un 56% de los
entrevistados , como poco congruente s o no acorde s a sus verdaderas
necesidades. Mientras un 8% no responde a la pregunta, el 38% opina que sí es
coherente lo que e stos organismos hacen e n relación a lo que se necesita . (Ver
gráfico 3. 80 ). Por otro lado, observando el gráfico 3.81 y refiriéndonos a la s
razones del 56% de los entrevistados que considera poco congr uentes las
275
acciones de estos or ganismos, 22% converge en el hecho de que exist e ausencia
del Estado para el desarrollo empresarial , entre tanto un 34% y 12% ,
respectivamente, responde que falta desplegar mayor confianza en su gestión y
conocimiento de la labor que realizan estas organizaciones, como también se
necesita mayor eficaci a en las asesorías que prestan , así como un apropiado
acompañamiento por parte de lo s organismos aglutinadores , así lo piensa un 25% .
Por último, un 7%, afirma que los ingresos que ellos perciben son demasiado
bajo s como para ejercer adecuadamente sus acti vidades .
Gráfico 3. 81 . ¿ Por qué considera que las agremiaciones no se encuentran
acordes con las necesidades de las empresas de primer grado ?
Organismos aglutinadores y N ecesidades de las
empresas sociales
ausencia del
Estado ; 22%
falta ejercer
mayor
confianza ;
34%
conocimiento
de la labor ;
12%
eficacia en las
asesorías; 25%
ingresos bajos
; 7%
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta.
Cabe aclarar que los organismos de segundo y tercer gr ado, subsisten
económicamente, por los aportes que realicen las empresas de primer grado o de
base . Por lo tanto , sus ingresos depende n del número de organizaciones
asociadas, el tamaño de las mismas y los excedentes. En el cuadro 3.18 se puede
apreciar al gunos ejemplos de las contribuciones que las entidades asociadas
realizan a estos organismos aglutinadores. El Valle del Cauca cuenta actualmente
con varias organizaciones, la más representativa a nivel regional , que asocia a las
empresas base de economía s ocial, es la Federación de Empresas de Economía
276
So lidaria del Valle – FESOVALLE – organismo naciente a partir de la crisis y cierre
de algunos organismos aglutinadores que mantuvieron sus puertas abiertas hasta
los a„os 2001 – 2003 , tal es el caso de la q ue fuese la mƒs importante en la
regi€n, especialmente en la d†cada de los noventa , la Asociaci€n Cooperativa del
Valle – ACOVALLE - encargada de asociar a las mƒs importantes Cooperativas de
la regi€n y desaparecidas del sector financiero (1998).
Sin emb argo, es a partir de la iniciativa de las directivas de la Federaci€n de
Cooperativas – FEDECOL – e interrupci€n del servicio de la Federaci€n de
Empresas de Econom•a Social – FEDESOL - que surge FESOVALLE , a la que
pueden asociarse entidades de primer y seg undo grado que tengan depende n cias
administrativas o domiciliadas en el Departamento; tiene presencia en 1 6 de los 42
municipios del mismo ; hasta el momento funciona con una infraestructura informal
(improvisada), pero cuenta con un adecuado y oportuno sis tema informativo ; †ste
organismo se encuentra articulado como ente gremial de representaci€n e
integraci€n del Valle del Cauca, al sistema nacional de integraci€n de la econom•a
solidaria liderado por la Confederaci€n Colombiana de Cooperativas –
CONFECOOP - . E ste …ltimo, es un organismo de tercer grado y es uno de los mƒs
grandes y representativos del sector social , especialmente de Cooperativas, con
presencia tanto nacional como internacional en diferentes esferas sociales,
pol•ticas y sectoriales.
El De partamento del Valle cuenta con una organizaci€n que se encarga de
asociar a los Fondos de Empleados y funciona con una estructura nacional y a la
vez, regional en gran parte del territorio; se trata de la Asociaci€n Nacional de
Fondos de Empleados – ANAL FE, que brinda apoyo especializado en el ƒrea
legal, tributaria, administrativa, y financiera, entre otras actividades.
Existe, a nivel nacional, otra importante organizaci€n aglutinadora, la
Asociaci€n Colombiana de Cooperativas – ASCOOP - su sede estƒ en Bogotƒ, pero
con presencia en buena parte del pa•s y asociada a organismos nacionales e
277
internacionales. Éste organismo cuenta con un espectro mucho más amplio en
relación a las demás en cuanto a asociados 32 se refiere.
Cuadro 3.18
Contribuciones a Orga nismos de Segundo y/o Tercer Grado
del Sector Social ( A Enero de 2007 )
CONFECOOP FESOVALLE ASCOOP ANALFE
Las entidades
asociadas
cancelarán como
mínimo, al momento
de su ingreso,
aportes sociales
ordinarios
individuales iguales
a dos (2) salarios
mínimos legales
mensuales vigentes,
además de los
aportes sociales
individuales deberán
contribuir con una
cuota anual de
sostenimiento.
P agar el aporte
económico anual, del
2 x 10.000 sobre los
activos al corte del
ejercicio del año
inmediatamente
anterior. Canc elar el
2x10.000 sobre los
activos certificados
del último ejercicio
económico, con un
mínimo de $100.000
y un máximo de
$6.000.000.
Cuota de afiliación,
equivalente a una sexta
parte (1/6) de un salario
mínimo mensual vigente
por una sola vez; aporte a
ca pital, equivalente al
0,02/100 del patrimonio de
la entidad asociada sin que
sea inferior de un salario
mínimo mensual legal
vigente, ni exceda de 20
salarios, por una sola vez,
cuota de sostenimiento
anual, de acuerdo con la
tabla de liquidación, que va
d e uno a 12 salarios
mínimo mensual vigente
según patrimonio.
Cuota de afiliación,
según su patrimonio
y una cuota anual
que se cancelará en
dos pagos iguales
en los meses de
enero y julio de cada
año
respectivamente.
Esta cuota se fija de
acuerdo con el
pa trimonio de cada
Fondo de
Empleados.
Fuente: Elaboración propia a partir de las páginas Web de cada organización.
Los Organismos de segundo o tercer grado, como las asociaciones,
uniones, federaciones o confederaciones están obligados a realizar labores de
promoción y proporcionar la colaboración necesaria tanto en asistencia técnica
32 Las organizaciones asociadas a ASCOOP, van desde las cooperativas, los organismos de
segundo grado, las instituciones auxiliares de cooperativismo, las mutuales, los fondos de
empleados, las precooperativas, las empresas de s ervicios en la forma de administraciones
públicas cooperativas.
278
como asesor•as y acompa„amiento, no s€lo a sus empresas de base afiliadas,
sino tambi†n, a las organizaciones, grupos o comunidades mƒs necesitadas y que
opten por el modelo social como una alternativa de vida.
En el Ca p•tulo III, Art•culo 14 y 16 de la Ley 454 de 1998, referente a la
integraci€n de la Econom•a Solidaria, se denomina – “ Organismos de segundo
grado ” ya sea de carƒcter nacional o regional, a la s organizaci ones cooperativas y
otras formas solidarias asociadas entre s•, con el f•n de cumplir a cabalidad tanto
sus fines econ€micos como sociales o culturales. A su vez , los “ Organismos de
tercer grado ” , agrupan a los de segundo grado tanto de •ndole regional, na cional o
sectorial, con la intenci€n de fomentar y desarrollar procesos y acciones tendentes
a defender y representar el sector tanto a escala nacional como internacional.
Cabe resaltar que la falta de publicaci€n e informaci€n acerca de las
investigaci ones realizadas , y la comunicaci€n in adecuada de los organismos
aglutinadores , conlleva a una desinformaci€n , incluso dentro de sus mismo s
asociados, as• lo demuestran los resultados arrojados en †ste estudio. Las mƒs
importantes organizaciones gremiales c olombianas del sector social, desde los
a„os ochenta, han dado impulso a la gesti€n organizacional , poniendo a
disposici€n todas sus actividades como asesor•as y acompa„amiento
administrativo, estatutario, asociativo y financiero para que las empresas del
sector social logren construir tejido empresarial y social mediante la generaci€n de
empleo. Dentro de los objetivos de los organismos aglutinadores estƒ d inamizar la
gesti€n sectorial y gremial, lograr un mayor crecimiento en cobertura de los
servicios y posiciona r al sector social como eje constructor de una sociedad con
mejores oportunidad es .
Los grƒficos 3.8 2 y 3.8 3 muestran que la gran mayor•a, equivalente al 80%
de las empresas encuestadas, no reciben ning…n tipo de apoyo; s€lo el 8%
confirma recibir soporte alguno, sin embargo no responden que tipo de apoyo,
285
F igura No. 3. 1
Efecto s de la evaluación de desempeño y la Compensación.
RESPONSABILIDAD
ESTRAT É GICA
VALORADA
CUMPLIMIENTO DE
OBJETIVOS
ESTRAT É GICOS
Realizaci ó n de
Actividades Rutinarias
FACTORES CLAVES DE É XITO.
EVALUACI Ó N DEL DESEMPE Ñ O
ESTRAT É GICO
Compromiso y
Participaci ó n al logro
MEJORAMIENTO COMPETITIVO EMPRESARIAL
GENERADOR DE IMPACTO SOCIAL Y ECON Ó MICO
Capacidad y
Competencia
RETENCI Ó N DEL
TALENTO HUMANO
Contribuci ó n
Tangible
Compensaci ó n
Organizacional
COMPETENCIAS DISTINTIVAS
BAJO INCENTIVOS
Fuente: Elaboración propia.
Atraer, promover, formar, preparar y retener a la gente es necesario para
que aquellos con gran talento y capacidad permanezcan en la empresa, y sean
individuos más capaces y más competitivos para responder adecuadamente a los
constantes cambios del mercado. Debe ser una relación de mutuo beneficio con
medición de impacto.
286
Los incentivos variables adicionales al sueldo son conducentes a la
motivación de avanzar o escalar en la organización, adquirir mejores
conocimientos, adquirir mayor responsabilidad, reconocimiento o seguridad. Entre
tanto, los salarios competitivos aunque no son lo más importan te para retener a la
gente, si s on considerado s como un estímulo equitativo a su contribución en el
logro de los objetivos. Lo importante es lograr retener el mayor porcentaje de ese
talento humano como base de la organización solidaria.
3.4.6.1. Evaluación de las actividades empresariales.
Gráfico 3. 86. ¿ Evalúan el desempeño de los departamentos, unidad de
negocios o filial de la empresa ?
NR No Si
P or cent a j e
70
60
50
40
30
20
10
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta.
El gráfico 3.8 6 muestra que só lo el 59% realiza la evaluación de
desempeño de los departamentos, unidades o filiales de sus empresas, proceso
clave en los factores de éxito empresarial analizado anteriormente. Un 34%
informa que no lo hace y un 7% no responde a la pregunta.
287
Al 59% que afirma realizar evaluación de desempeño se solicita calificar
sei s variables analizadas en la Tabla 3.3 y los gráficos 3.8 7 al 3.9 2, entre ellas
porcentaje de excedentes, número de retiros asociados por período, cumplimiento
del Proyecto Educativo Social Empresarial - PESEM, asistencia a las asambleas, y
asistencia a ca pacitaciones . La califica ción oscila de 1 a 6 siendo seis la de mayor
importancia.
Tabla 3. 3
Frecuencias Indicador utilizado para evaluar el desempeño
Desempeño
Empresarial
Máxima
Calificación
( 6 )
%
Mínima
Calificación
( 1 )
%
Mayor
Frecuencia Menor
Fr ecuencia Media
ponderada
% Crecimiento
de Excedentes. 14 23 4 3 3,4
No. Asociados
Nuevos por
período 17 9 5 1 3,97
No. de retiros
asociados por
periodo . 26 3 4 1 4,4
Cumplimiento
del PESEM 26 6 3 1 / 4 3,89
Asistencia a las
asambleas 11 23 2 4 / 5 2,57
Asistencias a
capacitaciones 6 40 1 6 2,69
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta .
La media general es 3,50, para medir el desempeño empresarial. E ntre las
empresas estudiadas se concluye que el indicador n úmero de retiros de
asoci ados por periodo, es el que obtiene un a media ponderada muy por encima de
la media general correspondiente a 3,50 con un 4,4 ; mientras la asis tencia a las
Asambleas obtiene la más baja. La frecuencia mejor calificada es con 5
correspondiente al indicador n úmero de asociados por período. Entre tanto la
máxima calificación, o sea la de mayor importancia para medir el desempeño de
cada unidad, es para el número de retiros de los asociados por período y
cumplimiento del PESEM con un 26% cada una . La calificació n más baja con 1, la
288
obtiene el indicador de asistencia a capacitaciones con un 40% , siendo el
porcentaje mƒs alto de todos los indicadores.
En las respuestas anteriores, a la capacitaci€n se le califica como una
estrategia de comunicaci€n para llegar a la poblaci€n , como la mƒs alta
contribuci€n que realizan al bienestar social. Ademƒs para promover la
competitividad empresarial, se debe apuntar hac•a un mayor desar rollo
institucional y para ello es necesario la preparaci€n de su talento humano. Es as•
como las mƒximas calificaciones estƒn acordes con lo expuesto. Si las empresas
sociales le dan el cumplimiento estipulado al Proyecto Educativo Social
Empresarial – PESEM y retienen con estrategias de gesti€n a sus asociados, el
desempe„o puede ser medido en pro de los objetivos sociales y reales. Sin
embargo, la asistencia a capacitaciones y a las Asambleas obtienen una baja
calificaci€n , quedando por encima nuevos asocia dos y crecimiento de excedentes .
Primero se debe fortalecer lo que se tiene, revisar que se cumpla y evaluar c€mo
se hace y los resultados obtenidos en la actividad empresarial, as• como el
impacto en el asociado y sus familias.
Gráfico 3.8 7 Porcentaje de Crecimiento de Excedentes .
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta.
1; 23%
2; 14%
3; 6%
4; 29%
5; 14%
6; 14%
1
2
3
4
5
6
289
El indicador crecimiento de excedentes, pese a que obtiene la cuarta
calificaci€n entre los seis, se observa en el grƒfico 3.87 que mƒs del 50% de las
personas lo consideran importante para evaluar el desempe„o, siendo
contradic torio a la doctrina solidaria . Tanto l a riqueza como la responsabilidad y el
compromiso mutuo en †ste sector , esta compuesto por el capital social , las
personas y su entorno. Dice la ley 454 de 1998, Capitulo II, A rt. 4‹, rengl€n 1. “ El
ser humano, su tra bajo y mecanismos de cooperación, tienen primacía sobre los
medios de producción ”.
Gr áfico 3.8 8 . Número de Asociados nuevos por período.
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta.
Similar al caso anterior, se obser va en el grƒfico 3.8 8 que mƒs del 50% de
los entrevistados consideran importante el n …mero de asociados que ingresa n e n
determinado per•odo para evaluar la gesti€n empresarial. Recibe la tercera mejor
calificaci€n y la menor frecuencia calificada ha sido 1 y 2.
1; 9%
2; 9%
3; 26%
4; 9%
5; 30%
6; 17% 1
2
3
4
5
6
290
Gráfico 3.89 . Número de Retiros de Asociados por período.
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta.
El n…mero de asociados retirados en un per•odo determinado obtiene junto
con el cumplimiento del PESEM , el mƒs alto porcentaje en la mƒxima calificaci€n
(6) , sin embargo, teniendo en cue nt a la mayor y menor frecuencia, as• como la
media ponderada, los asociados retirados obtienen una mayor importancia a la
hora de evaluar el desempe„o empresarial. Seg…n e l grƒfico 3.8 9 , e l 80%, de las
personas le otorgan el mƒximo porcentaje de †stos indicadores ( entre las
calificaciones 4 y 6 ) .
Ya se ha mencionado que el indicador, cumplimiento del PESEM, obtiene
un alto porcentaje en la mƒxima calificaci€n (6) , comparti endo e ste lugar con el
indicador, n…mero de retiro de asociados. Pese a esto, y si se observa el grƒfico
3.90 , vemos que la mayor frecuencia se encuentra en la calificaci€n 3 y mƒs del
50% de las personas lo califican entre 3 y 1 , contrario a l indicador (n …mero de
retiros…) donde mƒs del 50% lo califica entre 4 y 6 ; esto genera que se ubique
con la tercera mejor media ponderada entre los 6 . Es necesario mencionar que la
L ey 454 de 1998 , Capitulo II , A rt. 5 ‹, rengl€ n 4 dice que las empresas del sector
1; 3%
2; 6%
3; 11%
4; 34%
5; 20%
6; 26% 1
2
3
4
5
6
291
socia l deben: “ Participar en el diseño y ejecución de planes, programas y
proyectos de desarrollo económico y social ” , refiri†ndose al Proyecto Educativo
Social Empresarial - PESEM .
Gr áfico 3.9 0 . Cumplimiento del PESEM.
Fuente: El aboraci€n propia a partir de la encuesta.
El grƒfico 3.9 1 , muestra que la asistencia a las asambleas es calificada
como un indicador de poca importancia a la hora de evaluar el desempe„o. Mƒs
del 80% de las personas lo califican entre 3 y 1, obteniendo e l porcentaje mƒs alto
en †ste rango de calificaci€n. Ocupa el pen…ltimo puesto en el nivel de
importancia. Asistir a las Asambleas es un derecho y un deber de todo el que
pertenece a una organizaci€n empresarial social, se debe velar, como dice la L ey
454 de 1998 en su Capitulo II , art. 4 ‹, rengl€ n 3 , por la “ a dministración
democrática, participativa, autogestionaria y emprendedora ” de la organizaci€n a
la cual se pertenece.
1 ; 6% 2; 17%
3; 28%
4; 6%
5; 17%
6; 26% 1
2
3
4
5
6
292
Gráfico 3. 91. Asistencia a las Asambleas
Fuente : Elaboraci€n propia a partir de la encuesta.
La asistencia a capacitaciones, tal como se observa en el grƒfico 3.9 2 , tiene
muy poca importancia a la hora de evaluar el desempe„o empresarial, la m•n ima
calificaci€n obtenida, 40%, encontrƒndose muy por en cima de los demƒs
indicadores como la mƒs baja de todas; raz€n por la cual obtiene como mayor
frecuencia calificada, 1 y menor frecuencia, 6. Es importante desde la solidaridad,
facilitar a su comunidad la interacci€n y el flujo de conocimientos, para gene rar
proyectos viables que contribuyan a una mejor forma de vida.
La ley 454 de 1998, Capitulo II, art. 4‹, rengl€n 7, se„ala que, la “ formación
e información para sus miembros, de manera permanente, oportuna y progresiva ”
debe ser un principio de la econ om•a solidaria. As• como, “ garantizar a sus
miembros la participación y acceso a la formación, el trabajo, la propiedad, la
información, la gestión... ” (A rt. 5‹, rengl€n 5) .
1; 23%
2; 40%
3; 20%
4; 3%
5; 3%
6; 11%
1
2
3
4
5
6
293
Gráfico 3. 92 . Asistencia a capacitaciones 36 .
Fuente : Elaboración propia a partir de la encuesta.
3.4.6.2. E structura de incentivos en las empresas del sector .
La estructura de ince ntivos o compensaciones dirigida al talento humano , a
fin de promover las competencias distintivas, se analiza a partir de ocho
ind icadores tal como se observa en la tabla 3.4 y los gráficos 3.9 3 al 3.100 . La
medición y los efectos de su aplicación como sistema de incentivos para los
directivos o empleados de la organización son altamente efectivos, po r lo tanto se
tiene en cuenta el reconocimiento, el logro, la responsabilidad, ascenso,
supervisión, sueldos, status y seguridad, indicadores necesarios conducentes a
alcanzar la efectividad en la organización y despertar el interés por procesos y
resultados. Indicadores calificados de 1 a 8 siendo ocho el de mayor importancia .
36 En cumplimiento del Decreto 2880, se obliga a las Empresas del sector solidario a invertir el 20%
de sus excedentes en planes aprobado s por el Ministerio de Educación Nacional.
1; 40%
2; 14%
3; 9%
4; 17%
5; 14%
6; 6%
1
2
3
4
5
6
294
Tabla 3. 4
Frecuencias Efectividad y Medición de In centivos
Incentivos
Máxima
Calificación
( 8 )
%
Mínima
Calificación
( 1 )
%
Mayor
Frecuencia Menor
Frecuencia Media
ponderada
Logro 14 0 4 1 5,43
Reconocimie nto 11 6 5 3 5,23
Responsabilidad 6 14 7 2/3 4,97
Ascenso 23 6 8 1/3/6 5,32
Supervisión 23 14 8 4 4,8
Sueldos 11 17 2 4/5/6 3,66
Status 9 26 1 7 3,38
Seguridad 6 17 3 4 3,26
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta .
La media general par a evaluar la estructura de compensación equivale a
4,50. E l indicador de Logro es el que obtiene la media ponderada más
representativa con 5,43, mientras la seguridad está por debajo de la media con
3,26 , seguida del Status y Sueldos con promedio s inferior es a la media . La
frecuencia mejor calificada es con 8 correspondiente al indicador de ascenso y
supervisión. Entre tanto la máxima calificación, o sea la de mayor importancia para
el logro de las competencias distintivas es igualmente para ascenso y super visión
con un 23%. La mínima calificación de 1, la obtiene el indicador de logro con 0%.
La menor frecuencia de 1 es tanto para logro como para ascenso.
Pese a que el logro es el indicador con la media ponderada más alta entre
los ocho, en su máxima cali ficación (8) obtiene solo el 14%, y la mayor frecuencia
calificada ha sido 4. Lo que indica que dentro de los sistemas de incentivos, el
logro tiene una importancia media en relación con los demás y se puede definir
como la propuesta de algo y la disposici ón a cumplir con un resultado de impacto.
Es generar oportunidades dentro de un proceso óptimo y desempeñarlas
adecuadamente para marcar el impacto en el logro alcanzado.
301
Gráfico 3. 100 Valoración del Indicador Seguridad
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta .
Gráfico 3.10 1 . Para conseguir la efectividad en la organización Uds. se
interesan por:
NS- NR
Optimiz ac ión de la g
Optimiz ac ión de la g
Proc es os e inc entiv
Proc es os y Res ultado
P o r c e n ta j e
50
40
30
20
10
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta .
El gráfico 3.10 1 es parte complementaria de las tablas 3.1 y 3.2 en la cual
se analiza la evaluación del desempeño y la estructura de incentivos dentro de la
organiz ación para el logro de los objetivos económicos y sociales. Las respuestas
a dicha pregunta , se refleja n con un 43% en la optimización de la gestión y los
resultados del ejercicio, mientras un 27% coincide en que para conseguir la
efectividad de la organiz ación el interés se centra en los procesos y resultados. Un
Seguridad
1; 17%
2; 23%
3; 34%
4; 0%
5; 6%
6; 14%
7; 0%
8; 6% 1
2
3
4
5
6
7
8
302
17% afirma que el inter†s se centra en la optimizaci€n de la gesti€n y el
incremento de la riqueza , y s€lo un 5% se interesan por los procesos e incentivos .
En el grƒfico 3.102 se observa el uso que los asociados, dentro de una
escala de muy bajo… 1.2.3.4.5.6.7… muy alto, hacen de los servicios a los que
tiene derecho dentro de una organizaci€n social. Se observa que tan s€lo el 47%
utiliza dichos derechos profusamente, mientras un 29% los utiliz a realiza en menor
proporci€n (entre medio y alto). Un 20% se califica en el grado de bajo y muy bajo,
lo que quiere decir que el uso de estos servicios es bastante limitado. La falta o
inadecuada divulgaci€n o comunicaci€n entre la empresa y sus asociados ,
conlleva a una desinformaci€n, e incluso al desconocimiento de que su
cooperativa o fondo de empleados cuenta con determinados beneficios. Tambi†n,
la deficiente gesti€n administrativa en muchos casos, conduce a la molestia por
asistir a las Asambleas Ge nerales, sinti†ndolo como algo obligatorio y no como un
derecho que el asociado tiene, a la vez que sirve como veh•culo informativo. As•
mismo, se puede resaltar, tal como se mencion€ antes, que los costos extras en
los que se incurre al acceder a algunos de †stos servicios (beneficios), el asociado
no se encuentra en condiciones de asumirlos o simplemente le parece injusto y se
limita a pertenecer a la organizaci€n por un inter†s personal (cr†dito,
generalmente).
Gráfico 3. 10 2. ¿E n que grado, los asociad os a la organización utilizan todos
los servicios a que tienen derecho ?
ma s d e 5 d e 3 -5 m e n o s d e 3 NR
P o r c e n t a j e
5 0
4 0
3 0
2 0
1 0
0
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta .
303
3.4.7. La innovación tecnológica en las empresas del sector solidario .
Innovar es una estrat egia para alcanzar la competitividad, con ella se
obtiene el incremento de la productividad. Seg…n el Manual de Oslo de la OECD 41 ,
innovaci€n es :
“ L a implementación de un producto o proceso, nuevo o
significativamente mejorado, un nuevo método de comercia lización, o
un nuevo método organizacional en las pr á cticas de negocio, la
organización del lugar de trabajo o las relaciones externas ”.
Actualmente en Colombia, el Gobierno Nacional por medio de l Instituto
Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y l a Tecnolog•a Francisco Jos† de
Caldas – COLCIENCIAS - en Alianzas o Convenios interinstitucionales, incentiva y
apoya la realizaci€n de programas o proyectos de innovaci€n y desarrollo
tecnol€gico, en donde se maneja un inter†s muy fuerte para fortalecer a las
MiPyMEs en este proceso, especialmente a las que presentan el componente de
asociatividad. Por esto se hace necesario dentro de este estudio, indagar acerca
del nivel tecnol€gico de la organizaci€n y la Incorporaci€n y grado de innovaci€n
en la empre sa en los …ltimos 15 a„os en cuanto al des a rrollo del producto y/o
servicio, p roceso s o implementaci€n de un m†todo de producci€n, desarrollo del
mercado o t†cnica de comercializaci€n, p roceso s de gesti€n o procedimiento
organizacional en las prƒcticas emp resariales , d iversificaci€n o procesos de
modernizaci€n tecnol€gica .
41 ORGANISATION FOR ECONOMIC CO - OPERATION AND DEVELOPMENT - OECD . “ The
Measurement of Scientific and Techn ological Activities ” . En: Oslo Manual, 1997. European
Commission. [en l•nea]. [Consultado en 200 7]. Disponible en <http://www.oecd.org>
304
Gráfi co 3.10 3. ¿Cuál es y fue el nivel tecnológico de su organización ? Antes
de 1990 ?
NR Medio Bajo Muy bajo
P o rcen t aje
40
30
20
10
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta .
Gráfi co 3. 104 . ¿C u ál es el nivel tecnológico de su organización? Hoy
Cuál es y fue el nivel tecnológico de su Organización Hoy
NR Muy alto Alto Medio
Po r c e n t a j e
50
40
30
20
10
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta .
305
El nivel tecnológico desde 1990 a hoy de las organizaciones analizadas, se
observa en el gráfico 3.1 03 , donde cerca del 37 % no responde a la pregunta,
mientras un 23% y 17% considera que es muy bajo y bajo respectivamente. Só lo
el 23% califica su nivel tecnológico como medio antes de 1990. Entre tanto en la
siguiente pregunta, reflejada en el gráfico 3. 10 4 , los directivos de las
organizaciones estudiadas, afirma n que actualmente su nivel tecnológico es medio
y alto con un 47% y 39% respectiva mente y un 10% considera que es muy alto. Lo
que significa que las empresas han ido incursionando en la modernizac ión de sus
procesos.
Los tiempos han cambiado , con mayor relevancia desde 1990 en nuestro
país (con la apertura económica) y en la medida en que la competencia se ha
hecho más fuerte , se cimienta una nueva gama de oportunidades comerciales , se
abren las puertas al mercado internacional y el interés por generar diferenciación
para ser más competitivos ; las em p resas, incluyendo las del sector social, se
preocupan por incorpora r nuevas tecnología s , nuevas prácticas que conduzca n a
la disminución de costos e n los procesos de producción ; mejora y actualización de
la infraestructura y manejo de nuevos materiales que facilite los procesos
productivos . La tecnología bien administrada puede generar innovació n y
reducción de costos. Ayuda a generar dife renciación y finalmente conduce a las
empresas a ser más competitivas. Al ser más competitiva la empresa puede
crecer y generar valor.
3.4.7.1 Incorpora ción de innovación en los últimos 15 años.
En este epígrafe, se trata de indagar el grado de incorporación de
i nnovación e n la orga nización en los últimos 15 años, en cuanto a desarro llo del
producto y/o servicio, p roceso s de producción, d esarrollo del mercado, p roceso de
gestión y d iversificación , presentado en una escala de Nada 1 ...2...3...4...5...6
100 % .
306
La tecnolog•a y la innovaci€n son muy importante s para todo tipo de
empresas, por m…ltiples razones:
a) Se puede n desarrollar , redise„ar y /o mejorar productos y procesos
con mucha tecnolog•a y con innovaci€n.
b) Adicionalmente, se debe n tener en cuenta aspectos estrat† gi cos
organizacionales , y con ello la aparici€n de nuevas actividades y
mercados (diversifica c i €n empresarial y comercial).
c) B eneficia los cambios de forma estructural , posibilitan do la
asignaci€n de recursos hacia las actividades mƒs efic ientes , en el
desarrollo de productos , servicios y procesos conducente a nuevos
mercados ya sean de carƒcter nacional o internacional
(exportaciones) . El Manual de Os lo 42 establece que las unidades de
producci€n de bienes y servicios que, durante un per•od o de tiempo
establecido , han incorporado en sus actividad es una mejora
tecnol€gica significativa , la han r ealiza do de di versas formas , ya sea
que los nuevos productos o procesos s on desarroll ado s por la propia
empresa, o bien lo s realizan por medio de la a dquisici€n de
tecnolog•as a proveedores externos .
Las empresas que introdu cen innovaci€n son generalmente l•deres en su
entorno empresarial y se posicionan como tal. Sin embargo, la capacidad interna
de las MiPyMEs de generar I+D +i es baja, no estiman que la innovaci€n sea
relevante , la i nversi€n es “demasiado alta” , no cuentan con el capital necesario o
las capacidades y competencias laborales no estƒn acorde s con los nuevos
procesos tecnol € gicos y de innovaci€n . Sin contemplar (muy pocas lo hacen) , la
p osibilidad de c ooperaci€n entre ellas mismas ( las micro y peque„as empresas ) o
42 ORGANIZ ATION FOR ECONOMIC CO - OPERATION AND DEVELOPMENT – OECD, Op. cit.
307
la c ooperaci€n que puedan realizar entre las empresas y universidades o centros
de investigaci€n.
Desde hace tres a„os especialmente, en Col ombia, se promueve la alianza
tripar tita Universidad – Empresa – Estado . El modelo estƒ liderado por diversas
universidades organizadas en red , especialmente la s del Departamento de
Antioquia (RUTTA – Red Universitaria de Transferencia Tecnol€gica de Antioquia)
y Valle del Cauca (RUPIV – Red Universitaria para la Innovaci€n en el Valle),
replicƒndose el modelo a nivel nacional. Estas redes se han organizado con el
objetivo de e xtender de manera significativa el impacto de las capacidades
cient•fico - t†cnicas , fortalecer las capacidades de tran sferencia tecnol€gica de las
universidades en la productividad y competitividad empresarial y social , como
apoyo hacia la construcci€n d e un desarrollo regional , competitiv o y productivo. En
†ste proceso , la s grandes empresas de cada regi€n apoya n la dinam izaci€n e
impulso seg…n su sector econ€mico (Comit† Empresarial con sus s ub - comit†s
sectoriales) ; mientras las Universidades (ejecutoras) , trabajan
mancomunadamente con sus grupos de investigaci€n para generar nuevo
conocimiento y aplicar nuevas tecnolog•a s y procesos de producci€n , que
permita n mejorar los niveles de productividad de las micro, peque„as y medianas
empresas (beneficiarias), en pro de una mejor calidad de vida en la regi€n y
bi e nestar social . El Estado 43 por su parte, con la participaci€n de COLCIENCIAS y
la respectiva Gobernaci€n del Departamento, apoya con recursos y
acompa„amiento las diversas propuestas que pr esenten las MiPyMEs con las
Univ ersidades, que i ncluya n innovaci€n o transferencia tecnol €gica hac•a la
g eneraci€n de capacidad comp etitiva regional.
43 El Gobierno Nacional mediante la Ley 29 del 27 de febrero de 1990, los Decretos 393, 585 y 591
de 1991, conform€ el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnolog•a, que constituye el pilar
fundamental para la s diversas actividad es en C iencia, T ecnolog•a, pol•tica cient•fica y
tecnol€gica en el pa•s. E stabl ece los Programas Nacionales de Innovaci€n y Desarrollo, bajo los
cuales se asignar•a n recursos para investigaci€n y desarrollo.
308
Gráfico 3. 105 . Incorporación de Innovación en Desarrollo del producto y/o
servicio .
De sa rr o llo d e l Pr od u c to y /o Se r v ic io
1 0 0 % A lto M ed io M ed io B a jo B a jo N R
P o r c e n t a j e
4 0
3 0
2 0
1 0
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta .
Alrededor del 50% de los entrevistados considera que en los últimos 15
años ha incorporado innovaciones al desarrollo de sus productos y/o servicios en
un nivel entre medio y bajo, el 40% restante ( un 10% de los encuestados no
respond ió la pregunta ) considera que han incorporado innovaciones al desarroll o
de su pr oducto en un nivel alto o muy alto. (Ver gráfico 3.10 5 ). Este hallazgo abre
un importante campo de acción para todos los organismos de nivel sup erior y para
las entidades del E stado que impulsan el desarrollo de l as empresas de economía
social . Desarrollar nuevos productos o servicios, conduce a generar nuevas
oportunidades, a entrar al actual mercado con propuestas diferentes, a ser más
competitivos y entregar diversas alternativas al mercado y a sus asociados con un
portafolio de bienes y servicios más am plio .
Así mismo, nos encontramos con que el 50% de los entrevistados considera
que su empresa ha incorporado innovaciones en sus procesos de producción en
un nivel entre medio y bajo. Menos de un 10% considera que el nivel de
incorporación ha sido alto y cobra importancia un significativo nivel de no
309
respuesta en este sentido, ya que cerca del 40% no sabe o no responde la
pregunta. (Ver gráfico 3.10 6 ) .
Gráfico 3. 10 6. Incorporación de Innovación en los Proceso s de producción .
P r o c e s o d e P r o d u c c ió n
100% A lto Medio Medio Bajo Bajo Nada NR
P orcen taje
40
30
20
10
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta .
Gráfico 3. 10 7. Incorporación de Innovación en Desarrollo del mercado .
D e s a r r o llo de l M e r c a d o
100% A lto Medio Medio Bajo Bajo NR
P orcent aje
40
30
20
10
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta .
La incorporación de innovaciones en materia de desarrollo del mercado se
sitúa igualmente en un 58% entre niveles medio, medio bajo y bajo y só lo
aproximadamente el 22% considera que ha sido alto o muy alto , ver grá fi co 3.10 7 .
310
Igualmente se plantea un campo de acción importante para el me joramiento de la
competitividad de las empresas de economía social, con el objetivo de atemperar
su desarrollo a las nuevas condiciones de mercados globales. Para desarrollar su
mercado empresarial, es necesario investigar otros segmentos , sus necesidades,
deseos no satisfechos por otras empresas con sus produc tos o servicios; se
debe n generar estrategias que posibiliten la entrada a un mercado ya conquistado
por otro, o aún por descubrir.
Gráfico 3. 10 8. Incorporación de Innovación en Proceso s de gestión .
P r o c e s o d e G e s tio n
100% A lto Medio Medio Bajo Bajo Nada NR
P orcentaje
40
30
20
10
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta .
Gráfico 3.1 09 . Diversificación .
D iv e r s ific a c ió n
1 0 0 % A lto Me d io Me d io B a jo Ba jo NR
P o rc e n ta je
3 0
2 0
1 0
0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta .
317
es capaz de influ ir en la generaci€n de un cambio social , cultural y productivo.
Raz€n por la cual, hemos querido analizar †ste sistema empresa rial en el
Departamento del Valle del Ca u ca, su desempe„o, actividades e implicaciones
que pudiese n tener estas MiPyMEs para el bienestar de la regi€n.
Las empresas del tercer sector con presen cia en diferentes secto r es de la
econom•a , estƒn llamadas a una mayor cohesi€n con el si stema de la econom•a
de mercado; son capaces de atender problemas social es a la vez que promueve n
y contribuye n al desarrollo productivo y competitivo , dentro de un entorno amplio y
consensuado e inmerso e n e l contexto de la globalizaci€n y de una sociedad libre
y democrƒtica .
Seg…n nuestra investigaci€n, se observa que pes e a que muchas personas ,
especialmente de estrato 1 , 2 , 3 y 4 ven en la econom•a social una oportunidad
para su sostenibilidad y el mantenimien to d e su calidad de vida bƒsica; mu chos de
los que se organizan en grupos solidarios y productivos dentro de una estructura
empresarial se alejan en sus acciones de la raz€n de ser de la instituci€n, no
comprometi†ndose con sus objetivos esenciales .
Una muestra de lo se„alado es la escasa presencia del sector en los
procesos de educaci€n . Pese a que es de obligatori o cumplimiento , com o parte de
las actividades del C omit† de educaci€n de la emp r esa o comunidad que opte por
el modelo solidari o, con mayor relevancia a partir del 2001 con la imposici€n de l
PESEM – Proyecto Educativo Socio – Empresarial 51 . L a Educaci€n es tratada
como algo marginal, l os resultados lo demuestra n; tanto para el a„o 80 como para
el 90, no se obtuvieron cifras de las personas que utilizaron el servicio de
cap ac itaci€n , s €lo para el 2004 se halla un n…mero muy reducido de asociados
capacitados o que hayan recibido colaboraci€n para su formaci€n; igualmente
51 El PESEM es el P royecto E ducativo S ocio Em presarial, que seg…n la Directiva 31 del 2000
expedida po r el DANSOCIAL, proporcion€ unas directrices espec•ficas para el llevar a cabo su
Plan de D esarrollo a trav†s de los programas educativos , ademƒs de orientar adecuadamente el
uso del Fondo de Educaci€n de las empresas sociales .
318
sucede con el servicio de recreaci€n , al cual tienen derecho lo s asociados. Por lo
tanto para desarrollar y fortalecer el modelo solidario como agente genera dor de
empleo , conocimientos human• sticos, sociales, cient•ficos, t†cnicos y gerenciales
mƒs avanzados , y mejora r las condici ones de vida de los asociados y la
comunidad en ge neral , se debe motivar a realizar una gesti€n mƒs solidaria , capaz
de fortale cer la estructura empresarial , ha ciend o un adecuado uso de los recursos
destin ados para cada fi n.
Se ha se„alado con anterioridad , acerca de la importancia y actividad que
tienen las Mi croempresas en Colombia y el aporte que realizan a la econom•a del
pa•s y al surgimiento de empresas grand es en la prestaci€n de servicios o
suministr os de bienes . A esto cabe anota r en lo concerniente al sector solidario;
que las cooperativas llegan a ocupar cerca del 72% de las empresas que
componen el sector social en el 2004 . N os interesa resaltar las Coop erativas de
Trabajo Asociado – CTA s . D e las cerca de 5. 000 cooperativas a nivel nacional y
590 para el Valle del Cauca, 2. 000 y 326 , respectivamente , tienen una figura de
CTA , c reciendo entre el 2004 y 2005, un 22,3% . Seg…n la ACI 52 (200 5), entre el
2000 y 2004, pasa n de 572 a 1.985 (247%). En el Valle del Cauca un 60%
aproximadamente equivale a las CTA, el restante 40% se divide en 14 clases de
entidades. Pero esto tiene una raz€n de ser, especialmente a partir del 2001,
cuando una gran mayor•a de grandes e mpresas privadas de mercado, ven en †ste
modelo una oportunidad para adaptar su estructura , desviar y e ludir altos costos
prestacionales, ademƒs de aprovechar las exenciones tributarias de las que
participa el sector y s ubcontratar personal con una baja co mpensaci€n que antes
era s ubordinado o dependiente de ellas.
Esto gener€ tal pol†mica, que se solicit a en repetidas ocasiones, una pronta
regulaci€n para las CTA` s. Diferentes a soc iaciones del sector , reclama al
Gobierno Nacional y a la Superintendencia de Econom•a Solidaria, que act…e y
52 ALIANZA COOPERATIVA INTERN ACIONAL – ACI - . “ Estructura de ACI Am†ricas (2003 –
2004) ” . [Consultado en 2005]. Disponible en <http://www.alianzaa ci.or.cr>;<http://www.coop.org>
319
asuma su funci€n de control y vigilancia para evitar la proliferaci€n, puesto que su
crecimiento e n los …ltimos a„os ha sido exagerado (mƒs de 3000 CTA en el pa•s,
en el 2006) , alterando la composici€n del sector social . S e ha esta do haciendo mal
uso de †sta figura empresarial, como es: administrar para fines de empresas
privadas lucrativas, su propia n€mina o plantilla de extrabajadores y en ocasiones,
una competencia desleal con las empresas de servicios temporales o
in termediaci€n en el mercado laboral ; ademƒs, tal como manifiesta la Asociaci€n
Antioque„a de Cooperativas en el Diario Econ€mico “La Rep…blica” ( Feb. 21 ,
2006), se esta “pauperizando el salario de los trabajadores” .
Al reglamentarse el Decreto 4588 de 20 06 del Ministerio de Protecci€n
Social, por medio del cual se normatiza la organizaci€n y funcionamiento de las
Cooperativas de Trabajo Asociados - CTA , se proh•be a las empresas capitalistas
del pa•s que tengan contratado personal por intermedio de CTA, y de ser as•,
deberƒn incorporar †stos trabajadores a su planta de personal de manera directa.
Al cumplirse †sta norma, seguramente se podrƒ mostrar unas cifras mƒs reales de
l a composici€n del sector, sin desvirtuar la verdadera aportaci€n social que †ste
realiza al bienestar de una regi€n ; al tiempo que se rescatarƒ su buen nombre y
adecuado uso del objeto social de autogesti€n y mejoramiento en la calidad de
vida y puestos de trabajo ; como tambi†n, las empresas que trabajan dentro del
marco legal y con p leno cumplimiento de las normas , puedan seguir disfrutando
del ac tual r†gimen impositivo y que la s exime del pago del impuesto de renta , y su
carƒcter solidario no desaparezca, evitando as• que un grupo importante de
c ooperativas salgan del mercado, dejen de aporta r al PIB del pa•s ( al 2005 las
cooperativas participaron con el 5,27% ) y se pierdan puestos de trabajo .
Si nos referim os a los beneficios de sus asociados, en lo referente a
pr†stamos , es tal la situaci€n actual, que el gobierno ha solicit a do a las entidades
del sector solidario bajar sus actuales tasas de financiamiento, especialmen te las
de vivienda de I nter†s Social – VIS, puesto que las que manejan algunas
entidades, son mƒs altas en muchas ocasiones que en la banca comercial .
320
Se supo ne que la banca comercial coloca dinero a tr av†s de tasas activas
buscando rentabilidad propia, mƒs altas que el sector social y por lo tanto con un
margen de intermediaci€n b ruta mayor que †ste, quien a su vez, por su carƒcter
social , sacrifica margen y p or consiguiente ofrece tasas mƒs bajas. El microcr†dito
es una figura con alta demanda en Colombia, especialmente por la prestaci€n de
servicios (ahorro, inversi€n, cr†dito, seguros y otros provisionales) a clientes de
bajos ingresos y microempresarios. Este tipo de modelo microfinanciero, presenta
una participaci€n creciente de banca formal y alto potencial de mercado en
Am†rica Latina ( 53 % de los clientes y 74% de pr†stamos ).
Pese a su importancia econ€mica e impacto social, e l sector solidario se
enf renta a innumerables obstƒculos para su desarrollo. Se evidencia en los
resultados de nuestra investigaci€n y en la realidad misma los graves problemas
de acceso a los mercados, barreras tecnol€gicas, problemas de acceso a la
informaci€n que le permitan to mar decisiones, en l a falta de una fuente de
informaci€n centralizada 53 y de fƒcil acceso para las MiPyMEs del sector social
que permita realizar un adecuado estudio de riesgo y/o aporte sectorial ,
dificultades para obtener recursos de cr†dito del sector fi nanciero ; como tambi†n,
un apoyo real de los sectores privado y p…blico , puesto que el actual es
insuficiente para el desarrollo social y econ€mico del pa•s .
53 Los entes estatales que centralizan y l levan toda la informaci€n en lo referente a PyMEs y el
Sector Sol idario en Colombia, son: DANSOCIAL en lo referente al fomento, promoci€n y
regulaci€n del sector social; la S…per I ntendencia de Econom•a Solidaria, encargada de vigilar ,
supervisar y controlar a las empresas del sector social; y el Ministerio de Industri a y Comercio,
que entre sus actividades, tiene el fomento, apoyo e informaci€n de cifras y variables de las
Pymes en el pa•s incluyendo las del sector empresarial de mercado. Sin embargo †ste …ltimo
desconoce cifras concretas de las MiPyMEs del sector soci al, †sta informaci€n es pec•fica se
encuentra disgregada , no s€lo en las tres instituciones anteriores sino que, la dirigen a las
Camarƒs de Comercio de cada Ciudad (Localidad), o al Ministerio de trabajo y seguridad social
si se trata de las CTAs. Ademƒs, si son empresas del sector pertencientes al entorno rural, la
informaci€n era manejada por el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria – INCORA - , hoy
Instituto Colombiano de Des a rrollo Rural – INCODER -.
321
Para cerrar éste epígrafe , se puede precisar que e xisten campos donde el
sector social en el Va lle del Cauca debe avanzar para poder cumplir con su
ver d adero objeto social y su tarea de aportar al bienestar de la comunidad.
Corresponde mejorar de forma significativa l os problemas de productividad, el
des conocimiento y poca acces ibilidad a la tecnolo gía adecuada, la escasa o nula
innovación, la falta de asociatividad microempresarial solidari a , los problemas de
acceso a la información, la desvirtuación de la información del sector, su
disgregación , la divulgación de los resultados de investigaci ón, l a ausencia de
archivos o su deficiencia en los casos en que existe n , las fallas en la gestión
administrativa y la baja composición orgánica de capital .
Además, se debe seguir trabajando en mejorar la competencia gerencial y
el pensamiento estratégico de lo s directivos del sector , e n e l desarrollo de las
competencias laborales para sus asociados , la representación social política , en la
confianza de la comunidad hacia el sector social; así como, en superar l as
l imitaciones técnicas y competitivas impuestas a las empresas sociales por las
escalas de producción.
323
ANEXO CAPITULO III
324
ANEXO 1
Tabla de Frecuencia 3.1 . Número de asociados que utilizaron e l servicio de
recreación durante el año 2004.
Tabla de Frecuencia 3.2 . Número de asociados que utilizaron el servicio de
capacitación durante el año 2004.
Servicio de Capacitación
Posición Valor Frecuencia Porcentaje % Acumulado
1 0 9 26% 26%
2 1 a 30 11 31% 57%
3 31 a 100 1 3 % 60%
4 101 a 500 7 20% 80%
5 más de 500 7 20% 100%
35 100%
27528
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
Tabla de Frecuencia 3. 3 . Nivel de estrato social de las personas asociadas a la
entidad actualmente.
Asociados Vinculados s egún Estrato Social
Posición Estrato Frecuencia Porcentaje % Acumulado
1 Todos 4 11,4% 11%
2 1.2.3. 16 45,7% 57%
3 5.6. 2 5,7% 63%
4 3.4.5. 13 37,1% 100%
35 100,0%
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta
Servicio de Recreación
Posición
Escala (No.
Asociados) Frecuencia Porcentaje % Acumulado
1 0 17 49% 49%
2 1 a 30 4 11% 60%
3 31 a 100 3 9% 69%
4 101 a 500 7 20% 89%
5 más de 500 4 11% 100%
35 100%
9078
325
Tabla de Frecuencia 3. 4 . ¿A cuánto ascienden aproximadamente sus compras
anuales de la materia prima adquirida en la región del Valle del Cauca?
N Válidos 35
Perdidos 0
Moda 3
Frecuencia Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válidos 1000
Millones 2 5,7 5,7 5,7
100
Millones 2 5,7 5,7 11,4
NR 28 80,0 80,0 91,4
6000
Millones 1 2,9 2,9 94,3
42
Millones 1 2,9 2,9 97,1
3000 1 2,9 2,9 100,0
Total 35 100,0 100,0
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuest a.
Tabla de Frecuencia 3.5 . Porcentaje de cr ecimiento de excedente .
Porcentaje de Excedentes
Calificación Frecuencia Porcentaje % Acumulado
1 8 23% 23%
2 5 14% 37%
3 2 6% 43%
4 10 29% 71%
5 5 14% 86%
6 5 14% 100%
35 1 114%
119
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta.
Tabla de Frecuencia 3.6 . Número de Asociados Nuevos por período.
Número de Asociados Nuevos por Período
Calificación Frecuencia Porcentaje % Acumulado
1 3 9% 9%
2 3 9% 17%
3 9 26% 43%
4 3 9% 51%
5 11 31% 83%
6 6 17% 100%
35 1 117%
139
Fuente: E laboración propia a partir de la encuesta.
326
Tabla de Frecuencia 3. 7 . N…mero de retiros asociados por periodo .
Número de Retiros de Asociados por Período
Calificación Frecuencia Porcentaje % Acumulado
1 1 3% 3%
2 2 6% 9%
3 4 11% 20%
4 12 34% 54%
5 7 20% 74%
6 9 26% 100%
35 1 126%
154
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta.
Tabla de Frecuencia 3. 8 . Cumplimiento del Proyecto Educativo Socio Empresarial
– P ESEM - .
Cumplimiento del PESEM
Calificación Frecuencia Porcentaje % Acumulad o
1 2 6% 6%
2 6 17% 23%
3 10 29% 51%
4 2 6% 57%
5 6 17% 74%
6 9 26% 100%
35 1 126%
136
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta.
Tabla de Frecuencia 3.9 . Asistencia a las Asambleas .
Asistencia a las Asambleas
Calificación Frecue ncia Porcentaje % Acumulado
1 8 23% 23%
2 14 40% 63%
3 7 20% 83%
4 1 3% 86%
5 1 3% 89%
6 4 11% 100%
35 1 111%
90
Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta.
327
Tabla de Frecuencia 3. 10. Asistencias a capacitaciones.
Asistencia a Capa citaciones
Calificación Frecuencia Porcentaje % Acumulado
1 14 40% 40%
2 5 14% 54%
3 3 9% 63%
4 6 17% 80%
5 5 14% 94%
6 2 6% 100%
35 1 106%
94
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta.
Tabla de Frecuencia 3. 11 . Logro .
Logro
Cali ficación Frecuencia Porcentaje % Acumulado
1 0 - 0%
2 1 3% 3%
3 1 3% 6%
4 11 31% 37%
5 7 20% 57%
6 4 11% 69%
7 6 17% 86%
8 5 14% 100%
35 1,00 114%
188
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta .
Tabla de Frecuenci a 3. 12 . Reconocimiento .
Reconocimiento
Calificación Frecuencia Porcentaje % Acumulado
1 2 6% 6%
2 2 6% 11%
3 1 3% 14%
4 5 14% 29%
5 10 29% 57%
6 5 14% 71%
7 6 17% 89%
8 4 11% 100%
35 1,00 111%
183
Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta .
333
tecnol€gica y art•stica ; la instituci€n universitaria tambi†n debe ser gu•a de la
comu nidad humana para estimular un cambio coherente en las otras instituciones
(gobierno, tradiciones religio sas y corporaciones econ€micas) , dice que :
“ Es la universidad la que debe crear conciencia en los j‚venes de que
lo s humanos existen, sobreviven… ade m„s , parece entrapada en una
fijaci‚n de la que no logra escapar a pesar de que sus aportes
tradicionales han demostrado ser incapaces de prevenir la devastaci‚n
del planeta ” .
4.2 LA FORMACIÓN Y EL DESARROLLO DEL EMPRENDIMIENTO EN EL
SECTOR SOLIDARIO.
En la era del conocimiento, de las nuevas tecnolog•as y del vertiginoso
proceso de globalizaci€n, el capital intelectual se convierte en factor clave de la
empresa; identificar este conjunto de activos intangibles de una or ganizaci€n
puede llegar a generar un valor estrat†gico de competitividad sostenible, siempre y
cuando sea tratado como factor, de reproducci€n e innovaci€n. Por lo tanto,
analizar c€mo la formaci€n y conocimiento del talento humano se constituye en eje
tra scendental sostenible mediante el desarrollo del liderazgo gerencial de las
personas que se encuentran al frente de las empresas , sean o no de carƒcter
lucrativo, se hace necesario en esta aceleraci€n de los …ltimos a„os debido a la
transformaci€n hacia me rcados mƒs abiertos , especialmente para los pa•ses de
Am†rica Latina. Esto obliga a generar nuevas estrategias, a…n mƒs para aquellas
empresas que tienen el reto de mantener el equilibrio entre la empresa realizable
econ€micamente y socialmente comprometid a. Es as• como la adecuada
educaci€n y capacitaci€n que reciban los futuros empresarios hoy, se verƒ
reflejada en el futuro mediante el proceso de acumulaci€n de conocimiento.
334
Desde principios de este siglo han existido cambios importantes en casi
todos los ámbitos y formas de vida, determinados por el constante avance del
desarrollo de la ciencia, la tecnología y las telecomunicaciones, que impulsan
procesos de globalización económica, laboral y cultural, los cuales plantean
nuevos requisitos tanto de f ormación, como de actualización y nuevos perfiles
profesionales, que deben tener características de conocimientos, habilidades,
actitudes y valores que no siempre se consideran en los procesos formativos de
las universidades. Por tanto, la vinculación de las instituciones de educación
superior con el sector productivo, y con la misma sociedad es de gran importancia
para ambos.
En los países de gran desarrollo económico, el tercer sector ó sector de la
economía solidaria juega rol importante y representa un grupo de entidades que
articuladas en torno a unos objetivos de beneficio social ; no só lo en generar
empleo, sino también brindar bienestar para la población y su economía, y buscan
solidariamente, reducir los flagelos que se convierten en barreras de desarrollo y
crecimiento para un país .
Con el sector solidario existen múltiples posibilidades de crear empresas
diversas y productivas, que buscan aunar esfuerzos, recursos y aglutinar grupos
no atendidos ó sencillamente desprotegidos por el Estado y e l sector empresarial
privado capitalista y es allí dónde aparecen las oportunidades de asociatividad, el
emprendimiento productivo e innovación en actividades económicas con beneficio
común, de cooperación y no de competencia.
Este espíritu empresarial en un ambiente solidario, no sólo combate el
desempleo, sino que permite generar clusters que a través de las economías de
escala, reducen costos de operación y sobre todo, permite a sus miembros la
oportunidad de aprender y actuar como unidad en propu estas crediticias y en
general de fomento sectorial.
335
Por otro lado, el fomento al emprendimiento conlleva al desarrollo de
habilidades y capacidades del talento humano, cuyas competencias habrán de
desarrollarse para que dichas organizaciones alcancen u n mayor nivel de
competitividad. Es interesante , entonces, observar cómo en las unidades de
negocios solidarias el ser humano y la sociedad en sí son el centro de su
existencia y beneficio.
Finalmente, la Universidad por su naturaleza intrínseca se conv ierte en un
elemento fundamental en el fomento del espíritu empresarial, así como, en un
eslabón importante del desarrollo de conocimientos, valo res y formación del
individuo. E ste capital humano es la razón de ser esencial del éxito de cualquier
organiza ción, permitiéndole autoexigirse, comprometerse y responsabilizarse en la
construcción del tejido social. Es necesario recordar que las universidades forman
individuos capaces de adaptarse al cambio y la volatilidad de las variables
sociales.
4.2.1 El Aprendi zaje como Eje para la Competitividad Social : La formación
del talento humano para el desarrollo empresarial.
El escenario académico integrado con la comunidad universitaria y el
movimiento solidario, conllevan a construir propuestas de ajuste social,
fome ntando el desarrollo de habilidades y competencias laborales bajo la
estructura de organizaciones democráticas, donde se involucren fuerzas
productivas mediante la concreción de proyectos y acciones que generen un
emprendimiento social y una participación solidaria, conducente a un más alto
desarrollo local, organizacional y comunitario.
Desde la óptica Universitaria y de las organizaciones solidarias se hace
necesario trabajar en un proceso permanente donde se evalúen los activos y
pasivos sociales, neces idades existentes e insatisfechas, estableciendo metas y
336
diseñando un re - direccionamiento educativo y de actividades, con el objetivo de
mejorar la calidad de vida y empresarial, integrando y compatibilizando medio
ambiente, bienestar social y económico.
Al realizar un breve esbozo de las necesidades no satisfechas de la
población nos encontramos que un nuevo modelo de economía social sería uno
de los aspectos clave del desarrollo , como fomento y consolidación del espíritu de
empresa.
El talento humano universitario tiene la idoneidad necesaria de poder volver
una idea de negocio en una realidad como proyecto de vida en una comunidad.
Por lo tanto, poner en marcha un conjunto coherente de orientaciones y procesos,
mediante el aprovechamiento de oportunid ades y capacidades existentes,
provocará nuevos desarrollos e iniciativas productivas; de allí la importancia de la
empresarialidad como enfoque de desarrollo flexible y participación activa y
concertada de la sociedad.
Recientemente algunos autores (Sen ge, P. 1994 y Maturana, H. 1998)
aducen que el espíritu empresarial y la competitividad descansan sobre aspectos
de la conducta humana tendentes a la búsqueda de las soluciones colectivas, que
permit an la construcción de nuevos modelos de desarrollo basado s en los
principios y valores filantrópicos y de ayuda mutua . L as organizaciones se
constituye en el eje central de las articulaciones, hacia la constitución de redes
empresariales para la generación de diversos mecanismos que integren
económica y socialme nte sectores productivos y no producti vos , en los ámbitos
donde poseen mayores ventajas competitivas y así lograr construi r una s ociedad
más justa y equitativa.
Así mismo y con base en la Teoría de capacidad (Sen , 1999 ), el éxito del
funcionamiento colect ivo como instrumento de desarrollo y competitividad
empresarial, esta dado dentro de un arreglo social de acuerdo a los logros y
337
capacidades particulares de cada individuo; las cuales propone el autor bajo dos
perspectivas. Primero, logro de bienestar par a un individuo de acuerdo al
resultado alcanzado en su funcionamiento. Segundo, l ibertad, la cual estaría
concebida como las oportunidades reales que la persona requiere para alcanzar
dicho bienestar, teniendo en cuenta sus capacidades.
4.2.2 Desarrollo del Espíritu Empresarial en el Sector Social .
La empresa solidaria como sistema de organización social y económica,
alternativa a la organización capitalista de las actividades mercantiles, que
fomenta los valores del hombre como ser social y utiliza la fuerza de la
cooperación como herramienta de superación colectiva , facilita la aportación plena
con objetivos de bienestar general . S iendo una economía capaz de entender las
necesidades del hombre, comprometida con el desarrollo real de una comunidad,
que incorpora la participación de los sujetos y de los factores productivos y
económicos, además, busca aunar fuerzas sociales identificadas por un grupo de
entidades constituidas de manera democrática y voluntaria , administradas por sus
socios (propietario s), desarrollando actividades sociales y/o económicas para el
beneficio de todos los integrantes de la colectividad empresarial. (Pineda, 2000,
p.8).
Por lo tanto, mejorar la productividad mediante una mayor preparación del
talento humano en las poblacion es más vulnerables, y formular políti cas y
programas que incentiven su formación laboral y su inserción social y económica,
constituye para los instituciones educativas un reto importante y determinante en
su responsabilidad social; por ello es necesario p rofundizar en los valores de la
solidaridad, la cual permite la participación tanto de hombres como de mujeres que
se encuentran marginados del mercado de trabajo, organizándose
productivamente y generando bienes y servicios, tal como sucede en la actualid ad
con los pequeños productores, asalariados o informales , que se agrupan alrededor
338
de los fondos rotatorios a fin de acceder a líneas de fomento a bajo costo
mediante el esquema de emprendimiento solidario.
Es pertinente analizar las distintas dimensione s tanto sociales, económicas,
ambientales y políticas que surgen de éste emprendimiento solidario y que son
cla ves a la hora de abordar , con las comunidades , verdaderos procesos de
cambios sociales en medio de un entorno globalizado, que impone la obligaci ón de
crear mecanismos a través de la educación y el fomento de mejores valores y
pertenencia especialmente entre los jóvenes.
4.2.2.1 Proceso Alternativo de Desarrollo Comunitario Sostenible
Podemos entonces preguntarnos, ¿de qué manera el aprendizaje colecti vo
y el desarrollo del capital humano, conduce n a una transformación de educación
productiva en beneficio de una comunidad? . La empresa como organización social
basa sus resultados en su funcionamiento colectivo, la cual permite impulsar el
aprendizaje den tro de la misma siempre y cuando persista el compromiso hacia
nuevos retos según la realidad social. En opinión de Maturana (1998), las
empresas basan su funcionamiento en la emoción del compromiso de las
personas, las cuales son parte de la sociedad y por tanto, determinan a la
empresa como organización social; donde el aprendizaje o capacidad de los
individuos se ve reflejado en sus acciones.
El sentido de pertenencia, la responsabilidad social, la iniciativa, la
autoexigencia y el compromiso hacia la c onstrucción del tejido social de todos los
miembros de la organización, los compromete y responsabiliza hacia ésta,
forjando a cada uno de los individuos que la componen con capacidad para tomar
decisiones, crear y aprender. Es por esto, que la empresa d ebe valorar y
aprovechar los conocimientos de su capital humano, sus capacidades, formación,
valores, proyecciones y demás cualidades que le permitan fortalecerse. De esta
339
manera y tomando en cuenta a Senge (1994), la organización puede desarrollar
un mode lo de emprendimiento que impulse el aprendizaje de sus miembros y
conlleve a desarrollar habilidades para responder a los constantes cambios,
alcanzando mayor competitividad.
En la figura 4.1 se pretende mostrar un proceso alternativo de desarrollo
comuni tario de los distintos elementos necesarios donde la institución educativa se
apoya para evaluar, realizar un seguimiento y un acompañamiento práctico a fin
de conseguir una verdadera formación del talento humano con valores, proyección
empresarial, innova ción productiva y pertinencia social. Para ello es necesario
que dentro de lo s diferentes sectores educativo , productivo y gubernamental, se
realice la capacitación y formación acertada , capaz de utilizar el conocimiento que
contribuya al sistema empresar ial en la generación de nuevas empresas y
oportunidades laborales y de mejor calidad, que el Estado actualmente, no puede
suplir. Tal como se ha afirmado en párrafos anteriores, se visualizan diferentes
alternativas, entre ellas el fomento del espíritu em presarial mediante el prototipo
solidario y/o capitalista, capaz de adaptarse al modelo de economía abierta o
globalizada, donde el capital humano, o sea sus asociados y/o empleados sean
reconocidos como un verdadero activo social y así, empezar a ver el p atrimonio
social generado por las organizaciones innovadoras y productivas como un aporte
a la disminución del pasivo social creado por las necesidades básicas
insatisfechas de la comunidad. Buscando de esta manera y de forma colectiva,
soluciones sociales y empresariales capaces de asumir riesgos, tomar decisiones
y crear nuevos escenarios bajo las condiciones de nuevo conocimiento y
desarrollo empresarial competitivo, mediante el aprovechamiento de la habilidad
del talento humano capaz de responder a los actuales cambios socioeconómicos.
340
Figura 4.1
PROCESO ALTERNATIVO DE DESARROLLO
COMUNITARIO
Fuente: Elaboración propia .
A
ctividad
es Sectoriales y
Económica s
Academia
Sistema Empresaria l
Estado
Empre
ndimiento
Espíritu Empresarial
Modelo de mercado
Modelo Solidario
Asociados Activo Social
Necesidades Insatisfechas Pasivo Social
Necesidades Satisfechas Patrimonio Social
Comunidad
Soluciones colectivas
Modelo de desarrollo
Mejoramientos Bienestar
social
Escenario
poblaci
onal
Condiciones Económicas
Condiciones sociales
Competencia laboral
EVALUACI ÓN, SEGUIMIENTO
Y ACOMPAÑAMIENTO
PRÁCTICO
EVA LUA CIÓ N , SE GU I MIEN T O
Y AC OMPAÑ A MI ENT O
PR ÁCTICO
EVA LUA CIÓ N , SE GU I MIEN T O
Y AC OMPAÑ A MI ENT O
PR ÁCTICO
TALENTO HUMANO
(Valores,
conocimiento,
proyección
empresarial,
productiva y social ).
EVALUACIÓ N, SEGUIMIENTO
Y ACOMPAÑAMIENTO
PRÁCTICO
341
4.2.3 El Papel d el Sector Educativo e n e l Desarrollo d el Espíritu Empresarial
dentro del context o Universitario.
En este apartado, siguiendo a Max Neef ( 2004 ), queremos reflexionar
acerca d el reto que actualmente tiene la i nstitución universitaria , como agente
activo en los procesos de desarrollo regional y bienestar social.
4.2.3.1 Desafío d el Sector Educativo e n l os Procesos Sociales .
El interés homogeneizador de la globalización dentro de un contexto como
el c olombiano , constituye una amenaza y en consecuencia, impone la obligación
de crear mecanismos a través de la educación, formación de v alores y
pertenencia , que permita r esistir los fuertes cambios , en medio de problemas
estructurales como: b ajo crecimiento del empleo, altas tasas de desempleo, poder
adquisitivo bajo y reestructuración del tejido social, económico y productivo que
conllev an a la pobreza, a la indigencia, y a procesos migratorios , especialmente
del campo hacia la ciudad , entre otros. Es tal el desafío del sector educativo en
los procesos sociales, que el empleo y su calidad est á relaci onada con el nivel de
educación .
Segú n Max Neff (2003) La educación superior debe tender a la integración
de las inst ituciones, empresas y comunidad; esta acción conjunta de agentes
públicos y privados conllevará muy posiblemente a adecuar los conocimientos, el
saber hacer empresarial y la c ompetencia laboral a las condiciones que impone el
mercado en la actualidad.
4.2.3.2 A lternativa Institucional Generadora de Desarrollo.
La Universidad nace de un anhelo de humanizar y difundir los
conocimientos; con el tiempo se convierte en una fuerza integradora, organizadora
342
e intercomunicadora, productora de nuevas tendencias, forjadora y generadora de
desarrollo científico; es por ello que se consolida como eje central y fundamental
para integrar la cultura, con el conocimiento científico en los pr ocesos de
formación .
La formación del talento humano dentro del contexto socio - empresarial ,
posibilita y orienta la realización de proyectos de vida , aprendizaje colectivo,
apropiación social, transformación productiva y construcción de estructuras de
pensamiento, más que a la transmisió n de información y conocimiento. E l enfoque
en las áreas económicas y empresariales es necesari o para que la concepción
que el hombre tiene so bre sí mismo y sobre su entorno y de la problemática actual
enmarcada en el modelo neoliberal que se enseña en las diferentes instituciones
académicas , sea verdaderamente instruido como tal, analizado y comparado c on
los demás modelos económicos. De forma tal, que conduzca al futuro profesional
empresarial hacia un verdader o juic io de la economía mundial . Es importante
también , desarrollar, promover y fomentar un componente que conduzca hacia la
cultura de la creatividad empresarial transformadora y productiva, e identifi que el
potencial del capital humano , que agregue valor, cree y accione procesos
productivos bajo el esquema de la responsabilidad social empresarial y
construcción social.
Por ello, es el momento apropiado para que las instituciones universitarias
del país p lanteen la formación y el desarrollo del ser humano , hoy estudiante y
futuro empresario, científico o gobernante de una comunidad o Nación, de manera
objetiva , del juego económico en el que se encuentra inmersa la humanidad
actualmente. La academia debe incentivar a sus estudiantes, hacía la originalidad,
creati vidad y al desarrollo de la capacidad innovadora . Además, cultiva r la
sensibilidad hací a las tendencias socioeconómicas manifestadas, proponiendo un
modelo de organización alternativo, democrático y participativo al modelo
capitalista de mercado , donde se conduzca a la creación y no s ó lo a la búsqueda
349
De acuerdo con estos datos, se solicita a las 18 personas, equivalente al
15% de los individuos que responden con un “si”, que mencionen a qu† tipo de
v•nculo se refiere. En este sentido, la mitad, o sea 9 personas tiene n o ha n tenido
cercan•a a una organizaci€n social, vinculado s como trabajador es , cinco
individuos como asociados y uno como socio; (grƒfico 4. 7- A); mientras tres
encuestados responden a otro tipo de vinculaci€n como familiar, gerente o
beneficiado (grƒfico 4. 7 –B).
4.3.2 La Forma ción en Economía Social de los estudiantes universitarios de
materias Económicas y Empresariales en el Valle del Cauca.
Otro b l oque de preguntas trata de indagar si los estudiantes encuestados
han recibido formaci€n en econom•a social y el grado de cono cimiento que tienen
acerca del sector.
As•, a la pregunta realizada, pa ra saber s i los entrevistados han recibido
cƒtedra sobre econom•a social en el transcurso de su carrera, la mayor•a , en un
porcentaje cercano al 70%, responde negativamente y s€ lo un 3 0% responde
afirmativamente (ver grƒfico 4 .8) . E sto significa que la tendencia de la ense„anza
en ƒreas econ€micas y empresariales de las universidades en la regi€n, tiene un
enfoque orientado fundamentalmente hacia la interpretaci€n y comprensi€n de las
leyes que gobierna n el comportamiento de empresas lucrativas , dejando al
margen toda una interpretaci€n de la realidad social existente dentro de un marco
de anƒlisis como ser•a el comportamiento de las comunidades rurales, las
empresas de econom•a social y solidaria, as• como gran parte de las decisiones
sociales estatales. Los j€venes al llegar al mundo real, no vislumbran esa
oportunidad empresarial solidaria como modelo de desarrollo y competitividad que
resp onda a los retos de la econom•a actual del pa•s, puesto que la estructura
econ€mica colombiana es muy heterog†nea.
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