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Las empresas de economía social, su papel en la redefinición de estado del bienestar: lecciones a partir de la experiencia en el valle del Cauca - Colombia

Osorio Bayter, Lourdes

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UNIVERSIDAD DE SEVILLA DEPARTAMENTO DE ADMINISTRACI€N DE EMPRESAS Y COMERCIALIZACI€N E INVESTIGACI€N DE MERCADOS LAS EMPRESAS DE ECONOM•A SOCIAL. SU PAPEL EN LA REDEFINICI€N DE ESTADO DE L BIENESTAR: LECCIONES A PARTIR DE LA EXPERIENCIA EN EL VALLE DEL CAUCA – COLOMBIA TESIS DOCTORAL Presentada por Lourdes Eugenia Osorio Bayter para la obtención del Grado de Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales, bajo la dirección del Prof. Dr. D. Luís Palma Martos. Sevilla, 2007 AGRADECIMIENTOS A través de estas líneas quiero agradecer a todas las personas que de una u otra manera me han apoyado de forma incondicional dur ante éste proceso de formación. Un escalón más , en el log ro de mis objetivos profesionales más anhelados a largo plazo. Hago especial referencia a mi director de tesis, Profesor Dr. D. Luí s Palma Martos, de la Universidad de Sevilla, quien con su apoyo y dedicación constante en la revisión y sugerencias de mis escritos, permitió culminar con éxito el trabajo que hoy se presenta. N o puedo dejar de lado , m encionar el empuje proporcionado en momentos cruciales de mi vida para seguir adelante con esta meta trazada . A los Profesores del Programa Interdepartamental de Doctorado en Economía y Administración de Empresas de la Universidad de Sevilla, quienes me nutrieron con sus conocimientos y experiencias d urante el curso académico 2002 (período de Docencia del Tercer Ciclo). A la Universidad Santiago de Cali, que co mo institución , puso a disposición el convenio de colaboració n con la Universidad de Sevilla. A directivos como el Dr. Hebert Celín, Dr. Jairo Campaz, Dr. Alvaro Calero , Dr. Germán Valencia , y a una i ncansable colaboradora, Adriana; gracias por su apoyo en cada uno de las etap as en el proceso administrativo , y como facilitadores y copartícipes al inicio de e ste importante paso. Agradezco también, de manera muy especial el apoyo y soporte de la Universidad Autónoma de Occidente, al Sr. Rector Dr. Luís H. Pérez, y exclusi- vamente al Sr. Vicerrector Aca démico, Dr. Álvaro del Campo Parra, por su confianza y por creer en mis capacidades . Agradezco a cada una de las personas de la institución que me apoyaron y brindaron su cooperación constante, durante los dos últimos años de éste proceso. Una gratitud especial, al Sr. Decano de la Facultad de Ciencias Econ ómicas y Empresariales , Dr. Harold Banguero, qu ien con sus sugerencias, contribuye en este camino , como un guía más en algunos procesos investigativos ; además , fue un s oporte académico e institucional en un momento crucial de la investigación. Asimismo, un agradecimiento distintivo al Dr. Juan Ca milo Montejo, por sus consejos y su motivación para no decaer y ser mejor cada día. Agradezco a Dios y al Espíritu Santo por su bendición y su luz constante en el camino que he recorrido día a día y falta por recorrer. Al profesor Henry Narváez, quien con su entusiasmo y motivación, hizo posib le mi iniciación en este importante camino , ayudán dome a no desfallecer en lo que algú n día ser ía tan sólo la puerta de entrada al éxito profesional. De forma afectiva a mi hija Karent Lorena , a quien amo y admiro ; convirti éndose en mi fuente de inspiración y compañía con su amor, impulsándome a volar cada vez más alto . A ella, con tan sólo ocho añitos, pido su comprensión por las largas horas de ausencia y soledad durante todos estos años . A mis seres queridos, especialmente mi madre Jeannette quien ha creído en mí, y con su voz de alient o me estimula a seguir adelante. Por su ca- riño y apoyo especial, a Alberto Vélez y al resto de mi famil ia y amigos. A todos ellos, mi más sincero agradecimiento . L ourdes Eugenia Osorio Bayter Las Empresas de Economƒa Social. Su Papel en la Redefinici„n de E stado de l B ienestar: Lecciones a partir de la Experiencia en el Valle del Cauca – C olombia. • ndice I ntroducci„n i 1 ) Planteamiento del problema . iii 1.1 ) Probl ema objeto de estudio iii 1.2 ) Formulación iv 2) Justificación iv 2.1 ) Pertin encia de la investigación iv 2.2 ) Aporte del proyecto a la generación de nuevo conocimiento vii 2.3 ) Aporte institucional al entorno re gional vii 2.4 ) A porte institucional al sector viii 3) Objetivos viii 3.1 ) Objetivo general viii 3.2 ) Objetivo s específico s v i ii 4) Contexto Teórico ix 4.1 ) Antecedentes ix 5) Proceso Metodológico y Estructura del Trabajo xi Capƒtulo I. La Economƒa Social en los paƒses de Am…rica Latina: Bases para una orientaci„n alternativa del Estado de l Bienestar. 1.1 Introducci„n 2 1.2 El desarrollo de la solidaridad como ideologƒa 2 1.3 Definiciones y denominaciones de la Economƒa Social y/o Solidaria 4 1.3.1 Economía solidaria, social o cooperativa 5 b 1.3.1.1 Definición de Economía Solidaria. 5 1.3.1.2 Definición de Economía Social. 6 1.3.1.3 Definición de Economía Cooperativa. 9 1.3.2 El Tercer Sector y su enfoque en las Organizaciones de la Economía Social. 12 1.3.2.1 Instituciones no lucrativas 13 1.4 Una perspectiva histórica de la conf iguración de la Economía Social en América Latina 17 1.4.1 Antecedentes Históricos de la Economía Social en una visión Global 17 1.4.2 Surgimiento del Cooperativismo Moderno . 23 1.4.2.1 Precursor es del Cooperativismo Moderno 25 1.4.2.2 La Primera Coop erativa. La cooperativa de Rochadle 30 1.4.3 Evolución y Desarrollo de la Economía Social: Especial Referencia para América Latina 32 1.4.3.1 Economía Social y su desarrollo en el contexto internacional: una panorámica 36 1.5 Panorama Socio - Económico y Econ omía Social en América Latina 43 1.5.1 E l Empleo en el Sector Informal 46 1.5.2 Índice de Desarrollo Humano 51 1.5.3 El Sector Social y su Encadenamiento Productivo 56 1.5.3.1 La competitividad vi sta desde la economía solidaria 59 c 1.5.4 La Economía Social en Latinoamérica y su desarrollo en la Historia: lecciones para la reorientación del Estado de l Bienestar 66 1.5.4 .1 Un análisis por países 69 1.6 El contexto de la empresa de Economía Social: l os sectores empresariales 94 1.6.1 Dinámica de común - unión entre los tres sectores de la Economía 99 Capítulo II. La Investigación acerca del Sector de la Economía Social en el Valle del Cauca. Aspectos Metodológi cos 2.1 I ntroducción 10 2 2.2 La Deficiencia de la Investigación en Materia de Economía Social en el Valle del Cauca. Un Análisis a Partir de un Panel de Expertos. A Modo de Justificación. 1 0 3 2.2.1 Resultados de la Investigación en Materia de Economía Social e n el Valle del Cauca. Un Análisis a Partir de un Panel de Expertos 108 2.3 Elaboración de los Cuestionarios 1 20 2.3.1 Elaboración del Cuestionario Empresarial. 120 2.3.2 Cuestionario sobre la Formación y el conocimiento en Economía Social por parte de los estudiantes universitarios de mate rias económicas y empresariales 12 3 2.4 Selección de la Muestra 12 4 2.4.1 Sele cción de la muestra Empresarial 1 24 2.4.2 Selección de la Muestra de Estudiantes Universitarios de materias Económicas y Empresariales 1 28 2.5 Implementación del Trabajo de Campo 1 29 d 2.6 Caracterización Metodológica 1 33 A nexos Capítulo II Anexo 1. Instrumento de Investigaci€n : Panel de Expertos 136 Anexo 2. Encuesta para Analizar el Sector Empresarial Social en el Valle del Cauca. Su Eficienc ia y Aporte al Bienestar Social 137 Anexo 3. Encuesta sobre la Formaci€n en Econom•a Social de los Estudiantes Universitarios de ciencias Econ€micas y Empresariales de la Regi€n del Valle del Ca u ca 1 44 Anexo 4. Carta No. 1 de Solicitud para elaboraci€n del Instrumento 147 Anexo 5. Carta No. 2 de Solicitud p ara elabor aci€n del Instrumento 148 Anexo 6. Carta No. 3 Apoyo Institucional para la Solicitud de elaboraci€n del Ins trumento 149 Anexo 7. Carta No. 4 Carta reiterativa para la elaboraci€n del Instrumento 1 50 Capítulo III. Las Empresas de Economía Social en el Valle del Cauca. Desempeño de su actividad e implicaciones para el bienestar de la reg ión. 3.1 Int roducción 1 52 3.2 Un Análisis del Contexto Socioeconómico del Valle del Cauca en el Entorno Colombiano 1 54 3.2.1 El Contexto Econ€mico en Colombia y el Valle del Cauca 154 3.2.1.1 Crecimiento Econ€mico en Col ombia y Valle d el Cauca 158 3.2.1.1.1 Evoluci€n del P roducto I nterno B ruto – PIB en el Valle 160 e 3.2.1.2 Situación Fiscal, Déficit Exterior y Competitividad 1 65 3.2.1.3 E lementos estructurantes de la economía del Valle del Cauca 1 70 3.2.1.4 Prospectiva de la Economía Vallecau cana 176 3.2.2 Empleo e indicadores sociales en Colombia y el Valle del Cauca 18 0 3.2.2.1 El Empleo en el Panorama Colombiano 180 3.2.2.2 Empleo en el Valle del Cauca, espe cial referencia a Santiago de Cali 1 83 3.2.2.3 Informalidad Lab oral en el Valle del Cauca. 1 86 3.2.2.4 Distribución de la Renta y PIB Per Cápita Colombia y el Valle del Cauca 188 3.2.2.5 Pobreza e Indigencia en Colo mbia y el Valle del Cau ca 190 3.2.2.5.1 Pirámide poblacional e indicadores de Pobreza e Indigencia. E special refere ncia para el Valle del Cauca. 192 3.2.2.6 Educació n en el Valle del Cauca. 195 3.2.2.7 Necesidades Básicas Ins atisfechas en el Valle del Cauca 197 3.3 La Relación entr e Economía Social y la Cohesión Social en América Latina: Especial refer encia a Colombia 20 0 3.3.1 Importancia d el sector solidario en Colombia 201 3.3.2 Los desafíos del Sector Solidario Colombiano 204 3.4 Análisis de las Em presas de Economía Social para el Valle del Cauca. Implicaciones para el Bienestar de la Región 2 08 3.4.1 La actividad de las empresas de economía social en el Valle del Cauca. A partir de datos primarios 213 l Grƒfico No. 3.3 Crecimiento del PIB Colo mbia y Valle 1981 – 2002 158 Grƒ fico No. 3.4 Crecimiento del PIB Colombia y Valle 1991 – 2004 159 Grƒfico No. 3.5 Estructura econ€mica del Departamento del Valle del Cauca a„o 2004 162 Grƒfico No. 3.6 Valle del Cau ca y la Sub - regi€n Sur del Departamento 164 Grƒfico No. 3.7 Distribuci€n del PIB por regiones del departamento del valle del cauca. 2003. 165 Grƒfico No. 3.8 Distribuci€n de la poblaci€n por regiones del departamento del Valle del Cauca. 2003. 165 Grƒfico No. 3.9 Balance Fiscal del Valle del Cauca 1984 - 2003 166 Grƒfico No. 3.10 Deuda Departamental 1990 - 2003 166 Grƒfico No. 3.11 Inversi€n P…blica y Privada en el Valle del Cauca 1989 - 2001. 167 Grƒfico No. 312 Evoluci€n de la Estructura Econ€mica del Valle del Cauca 175 Grƒfico No. 3.13. Valle del Cauca – Balanza Comercial 176 Grƒfico No. 3.14 Tasa de Desempleo en Colombia a 2005 182 Grƒfico No. 3.15 Tasa de desempleo en Colombia, Valle y Cali – Yumbo 1996 - 2003. 183 Grƒfico No. 3.16 Indicadores de Empleo Cali - Yumbo 1991 - 2005. 184 Grƒfico No. 3.17 Informalidad laboral en el ƒrea metropolitana de Cali 1992 – 2005. 186 Grƒfico No. 3.18 Ocupados en Cali, No afiliados a Pensiones 2004. 188 Grƒfico No. 3.19 PIB Per cƒpita del Valle del Cauca - 189 Grƒfico No. 3.20 P†rdida de Empleo de Alg…n miembro del Ho gar 2004. 192 Grƒfico No. 3.21 Estratos Sociales Vs Inasistencia Escolar en Cali – 2004. 195 m Gráfico No. 3.22 Cobertura en Educación por Zonas 2001 196 Gráfico No. 3.23 Cobertura de Programas de Alimentación Escolar 200 Gráfico No. 3.24 Activos del Sector Cooperativo por Departamento 203 Gráfico No. 3.25 Composición del Sector por Tipo de Entidades 212 Gráfico No. 3.26 Cargo organizacional de la persona que contesta la E ncuesta de estudio. 215 Gráfico No. 3.27 Nivel de estudio de la persona que contesta a la encuesta empresarial. 216 Gráfico No. 3.28. Otros estudios realizados difere ntes al Pregrado o Técnico de las personas que responden a la encuesta. 216 Gráfico No. 3.29. Tipo de organización empresarial donde se realiza el estudio. 217 Gráfico No. 3.30. Otro tipo de organización diferente a Cooperativa o Fondo de Empleado donde se realiza el estudio. 217 Gráfico No. 3. 31. Número de años de la organización encuestada. 218 Gráfico No. 3.32. Número de Empleos Directos generados por las entidades analizadas en los años 1980, 1990 y 2004. 219 Gráfico No. 3.33 Distribución del Tamaño de las Empresas por nivel de generación de empleo. 221 Gráfico No. 3.34. Activos generados en los años 1980, 1990 y 2004. (Millones de pesos corrientes), por el grupo de empresas analizadas. 223 Gráfico No. 3.35 Volumen de Ventas en los años 1980, 1990 y 2004. (Millones) 224 Gráfico No. 3.36. Participación de las empresas en el mercado con el producto principal en los años 1980, 1990 y 2004. 225 Gráfico No. 3.37. Número de mujeres vinculadas laboralmente en los años 1980, 1990 y 2004. 225 Gráfico No. 3.38. Número de personas mayores de 50 años vinculadas laboralmente en los años 1980, 1990 y 2004. 226 n Gráfico No. 3.39. Número de personas discapacitadas y vinculadas laboralmente e n los años 1980, 1990 y 2004. 227 Gráfico No. 3.40. Número de personas beneficiadas con seguridad social en los años 1980, 1990 y 2004. 228 Gráfico No. 3.41. ¿Cuál es el nivel de ingresos del trabajador promedio de las organizac iones analizadas? (inferior al mínimo o superior al mínimo). 230 Gráfico No. 3.42 Número de asociados en los años 1980, 1990 y 2004 (en miles). 233 Gráfico No. 3.43. ¿Cuál es el número de asociados de su empresa que uti lizaron el servicio de recreación durante el año 2004? 233 Gráfico No. 3.44. ¿Cuál es el número de asociados de su empresa que utilizaron el servicio de capacitación durante el año 2004? 234 Gráfico No. 3.45. ¿Cuál es el nivel de estrato social de las personas asociadas a la entidad actualmente? 235 Gráfico No. 3.46. ¿Cuál es el nivel promedio de estudio de las personas asociadas a su empresa? 236 Gráfico No. 3.47. ¿A qué subsector o actividad económica pertenece el p roducto principal de su empresa? 237 Gráfico No. 3.48. Mencione otra actividad o subsector al cual pertenece el producto principal de la empresa. 238 Gráfico No. 3.49. ¿La empresa ha exportado algún tipo de producto o servic io? 239 Gráfico No. 3.50. ¿Su Empresa Exporta actualmente algún tipo de producto o servicio? 240 Gráfico No. 3.51. ¿Tipo de producto o servicio que exporta actualmente su Empresa? 240 Gráfico No. 3.52. ¿H a importado o importa algún tipo de producto o servicio? 241 Gráfico No. 3.53. ¿Qué tipo de Servicio o producto ha llegado a importar su empresa? 242 o Gráfico No. 3.54. ¿Su Empresa Importó antes de los 1990 algún tipo de producto o servicio? 243 Gráfico No. 3.55. ¿En qué grado sus productos o servicios son vendidos fuera de la región vallecaucana? 243 Gráfico No. 3.56. ¿Cuál considera es su materia prima principal para su producto fina l? 245 Gráfico No. 3.57. ¿La materia prima principal para elaborar su producto o servicio es adquirida en la región del Valle del Cauca? 245 Gráfico No. 3.58. ¿Utiliza intermediarios para hacer llegar sus productos o servicios al consumidor? 247 Gráfico No. 3.59. ¿Su organización tiene algún tipo de alianza comercial con otra entidad empresarial del sector social? 247 Gráfico No. 3.60. Especifique con qué tipo de entidad tiene alianza. 248 Gr áfico No. 3.61. ¿Cuál considera, es la razón de ser de la empresa sin ánimo de lucro? 250 Gráfico No. 3.62. ¿Recibió en el transcurso de su proceso de formación académica universitaria o técnica , una o más cátedras sobre economía social?. 253 Gráfico No. 3.63. En el caso de haber recibido cátedra de economía social. ¿Qué oportunidades encontró con esa formación?. 253 Gráfico No. 3.64. ¿Considera importante que se imparta la cátedra de economía social en las uni versidades del país?. 254 Gráfico No. 3.65. ¿Por qué considera importante que se imparta la cátedra de economía social en las universidades del país? 254 Gráfico No. 3.66. ¿Cómo afectó a su empresa la crisis del sector solidario a mediados de la década del 90 en Colombia? 257 Gráfico No. 3.67. Otros efectos sentidos por la crisis de los noventa. 257 Gráfico No. 3.68. ¿Qué punto de vista tiene acerca de las empresas de economía social y su papel en la global ización desde la década del 90? 258 p Gráfico No. 3.69. ¿Cuál es la posición de la empresa de economía social frente a las políticas neoliberales implementadas en Colombia en la década del 90? 259 Gráfico No. 3.70 ¿Cuáles co nsidera, han sido los cambios positivos o negativos que sufrieron las empresas de economía social a partir de las reformas neoliberales en el país? 260 Gráfico No. 3.71. ¿Qué deben y pueden hacer las empresas de economía social para promover la competitividad de la región? 261 Gráfico No. 3.72. ¿Cómo se ven en Colombia las diferencias entre una empresa capitalista y una empresa social? 264 Gráfico No. 3.73. Relacione la empresa solidaria con uno de los apartados en me nción. 265 Gráfico No. 3.74. ¿Cuál es la proyección social que su empresa tiene para la región? 267 Gráfico No. 3.75. ¿Qué aportes considera que realiza su organización a la economía regional? 267 Gráfico N o. 3.76 ¿Qué contribución considera que realiza su organización al bienestar social de las personas de la región? 269 Gráfico No. 3.77. ¿Considera que los miembros de la organización se han alejado de los valores y principios de la economía solidaria a partir de la década del 90? 271 Gráfico No. 3.78. ¿Cuál considera que es el problema más serio que han tenido las empresas de economía social a partir de los años 90? 271 Gráfico No. 3.79. ¿Cómo califica la p romoción y fortalecimiento al sector social por parte del Estado?. 273 Gráfico No. 3.80. ¿Los organismos de segundo y tercer grado que aglutinan las empresas de economía solidaria están acorde con las necesidades que se requieren? 274 Gráfico No. 3.81. ¿Por qué considera que las agremiaciones no se encuentran acordes con las necesidades de las empresas de primer grado? 275 Gráfico No. 3.82. ¿Su empresa recibe algún tipo de apoyo económico? 279 q Gráf ico No. 3.83 ¿Cuál apoyo recibe su empresa? 279 Gráfico No. 3.84. ¿Qué estrategia emplearía para informar a la población acerca de lo que es en realidad una empresa solidaria y no confundirla con una entidad benéfica o de izquierda? 281 Gráfico No. 3.85. ¿Por qué se cree que se califica a las empresas de economía social como ineficientes? 281 Gráfico No. 3.86. ¿Evalúan el desempeño de los departamentos, unidad de negocios o filial de la empresa? 286 Gráfico No. 3.87 Porcentaje de Crecimiento de Excedentes. 2 88 Gráfico No. 3.88. Número de Asociados nuevos por período. 289 Gráfico No. 3.89. Número de Retiros de Asociados por período. 290 Gráfico No. 3.90. Cumplimiento del PESEM. 291 Gráfico No. 3.91. Asistencia a las Asambleas. 292 Gráfico No. 3.92. Asistencia a capacitaciones. 293 Gráfico No. 3.93. Valoración del Indicador Logro. 295 Gráfico No. 3 .94. Valoración del Indicador Reconocimiento. 296 Gráfico No. 3.95 Valoración del Indicador Responsabilidad . 297 Gráfico No. 3.96 Valoración del Indicador Ascenso. 298 Gráfico No. 3.97 Valoración del Indicador Supervi sión. 299 Gráfico No. 3.98. Valoración del Indicador Sueldos. 299 Gráfico No. 3.99. Valoración del Indicador Status. 300 Gráfico No. 3.100 Valoración del Indicador Seguridad. 301 Gráfico No. 3.1 01. Para conseguir la efectividad en la organización Uds. se interesan por? 301 Gráfico No. 3.102. ¿E n que grado, los asociados a la organización utilizan todos los servicios a que tienen derecho? 302 r Gráfico No. 3.103. ¿Cu ál es y fue el nivel tecnológico de su organización? Antes de 1990? 304 Gráfico No. 3.104. ¿C uál es el nivel tecnológico de su organización? Hoy 304 Gráfico No. 3.105. Incorporación de Innovación en Desarrollo del producto y/o serv icio. 308 Gráfico No. 3.106. Incorporación de Innovación en los Procesos de producción. 309 Gráfico No. 3.107. Incorporación de Innovación en Desarrollo del mercado. 309 Gráfico No. 3.108. Incorporación de Innovac ión en Procesos de gestión. 310 Gráfico No. 3.109. Diversificación. 310 Gráfico No. 4.1 Sexo de los estudiantes entrevistados. 34 5 Gráfico No. 4.2 Universidad a la que pertenece el entrevistado. 345 Gráfico No. 4.3 Seme stre al que pertenece el entrevistado. 346 Gráfico No. 4.4 Jornada a la que pertenece el estudiante entrevistado. 347 Gráfico No. 4.5 ¿Se encuentra laborando actualmente el estudiante entrevistado? 347 Gráfico No. 4.6 ¿Se encuentra o ha estado vinculado alguna vez a una empresa solidaria? 348 Gráfico No. 4.7 ¿Cuál es el tipo de vinculación que ha tenido con la empresa de economía solidaria? 348 Gráfico No. 4.8 ¿Ha recibido en el transc urso de su carrera cátedra sobre economía social? 350 Gráfico No. 4.9 En el caso de que su repuesta sea positiva por favor conteste la siguiente pregunta: ¿Qué oportunidades encontró en la cátedra? 351 Gráfico No. 4.10 En el caso de que su respuesta sea negativa por favor conteste la siguiente pregunta ¿Le interesaría recibir formación sobre economía Social? 351 s Gráfico No. 4.11 ¿Conoce a qué sector empresarial de la economía pertenecen las empresas sin ánim o de lucro? 352 Gráfico No. 4.12 ¿A cuál sector empresarial de la economía, pertenecen las empresas Sin ánimo de lucro? 353 Gráfico No. 4.13 ¿Cuál considera es la diferencia entre una empresa del sector social y una empresa pública? 354 Gráfico No. 4.14 ¿Cuál es la diferencia entre una empresa del sector social y una empresa privada capitalista? 355 Gráfico No. 4.15 ¿Conoce el tipo de empresas que pertenecen al sector de la economía social o soli daria? 356 Gráfico No. 4.16 ¿Cuál considera es el objetivo final de las empresas sin ánimo de lucro o de economía solidaria? 359 Gráfico No. 4.17 ¿Qué aporte considera que realizan a la economía del país las empresas solidarias ? 361 Gráfico No. 4.18 C onocimiento acerca de la naturaleza del capital de las empresas sociales. 361 Gráfico No . 4.19 Libertad 364 Gráfico No. 4.20. Solidaridad 366 Gráfico No. 4.21 Igu aldad 367 Gráfico No. 4.22 Justicia 368 Gráfico No. 4.23 Responsabilidad Social 369 Gráfico No. 4.24 Participación Democrática 370 Gráfico No. 4.25 Responsabilidad 373 Grá fico No. 4.26 Vocación de servicio 375 Gráfico No. 4.27 Autogestión 376 Gráfico No. 4.28 Equidad 377 t Gráfico No. 4.29 Democracia 378 Gráfico No. 4.30 Tolerancia 379 Gráfic o No. 4.31 Respeto 380 Gráfico No. 4.32 Fidelidad 381 Gráfico No. 4.33 Satisfacción familiar 382 Gráfico No. 4.34 Éticos y Morales 383 u INDICE DE TABLAS Tabla No. 3.1 Promedio del número de empleos directos por las entidades analizadas en los años 1980, 1990 y 2004. 220 Tabla No. 3.2. Número de empleos Indirectos en los años 1980, 1990 y 2004. 222 Tabla No. 3.3 Frecuencias Indicador utilizado para evaluar el desempeño 287 Tabla No. 3.4 Frecuencias Efectividad y Medición de Incentivos. 294 Tabla No. 4.1 Respuesta de los estudiantes acerca de las empresas con activi dad e conómica productiva pertenecientes al sector social 358 Tabla No. 4.2 Frecuencias Principio Prioritario para la Sociedad 365 Tabla No. 4.3 Frecuencias Valor Prioritario para la Sociedad 374 ii Desde principios de este siglo se han produci do cambios importantes en casi todos los ámbitos y formas de vida, determinados por el constante avance del desarrollo de la ciencia, la tecnologí a y las telecomunicaciones, que impulsan procesos de globalización económica, laboral y cultural, los cuales plantean nuevos requisitos tanto de formación, como de actualización y nuevos perfiles profesionales, que deben tener características de conocimien tos, habilidades, actitudes y valores que no siempre se consideran en los procesos formativos de las universidades. Por tanto, la vinculación de las instituciones de educación superior con el sector productivo, y con la misma sociedad es de gran importanc ia para ambos. La Universidad por su naturaleza intrínseca se convierte en un elemento fundamental en el fomento del espíritu empresarial, así como, en el eslabón más importante del desarrollo de conocimientos, valo res y formación del individuo. E ste ca pital humano es la razón de ser esencial del éxito de cualquier organización, permitiéndole autoexigirse, comprometerse y responsabilizarse en la construcción del tejido social. Es necesario recordar que las universidades forman individuos capaces de adap tarse al cambio y la volatilidad de las variables sociales. El presente trabajo nos va a permitir también, entender mejor la importancia del talento humano como factor determinante para el desarrollo y competitividad empresarial, encuadrado en las estruc turas de funcionamiento colectivo a modo de sistema social, capaz de difundir y utilizar el conocimiento a manera de eje fundamental en el avance productivo, económico y social. Por lo tanto, las instituciones educativas, específicamente las universidades, juegan un papel importante desde la óptica del aprendizaje, la investigación, la innovación y la inculcación de valores y principios, a fin de estimular el emprendimiento y las capacidades del talento humano para convertirlo en activo trascendental en la organización. Este capital humano, formado y fortalecido, será impulsor de la competitividad empresarial, convirtiéndose en un apoyo organizacional, generador de nuevas oportunidades y desafío s iii institucional es en cada uno de los procesos sociales, en busca de alternativas, capaces de promover el desarrollo comunitario sostenible. 1. Planteamiento del Problema 1.1. Problema objeto de estudio La sociedad civil colombiana se halla entre el proteccionismo a ultranza y el libre mercado, las consecuencias de esta fo rma de organización social y empresarial en términos de bienestar han generado unas patologías sociales que se ven reflejadas en los indicadores socioeconómicos (desempleo, violencia, indigencia, pobreza, desigualdad en distribución, migración, etc.), lo a nterior plantea la necesidad de buscar alternativas de mejoramiento en el bienestar social. El origen de la crisis del Estado del Bie nestar data de la crisis económica de la década del setenta, fragmentándose el consenso de todas las fuerzas sociales en r elación a su crecimiento; extendiéndose en 1980, cuando a escala global, y en particular, en las sociedades capitalistas desarrolladas sujetas a la competencia internacional se frena su avance económico debido a múltiples razones, entre ellas, la elevación de los precios de las materias primas, principalmente de los productos energéticos, desencadenándose así un proceso inflacionario acompañado de un lento crecimiento de la producción y del empleo dando lugar a la estanflación; las recetas de política econ ómica impulsadas por los organismos financieros internacionales y adoptadas por los gobiernos latinoamericanos fueron insuficientes e inútiles en la mayoría de los casos para estabilizar los principales indicadores y reactivar el crecimiento económico. Es ta situación conduce a replantear la política distributiva perjudicando de esta manera la asignación de recursos con objetivos sociales y favoreciendo las ideas neoliberales. (Osorio, 2005. p.51. Cáp. I) iv Tal como lo plantea Max Neef (2004) la Universidad puede contribuir a atenuar estas patologías sociales sentidas en los diferentes países latinoamericanos. En la actualidad, la orientación de la formación educativa en la mayoría de las universidades del mundo, sino de todas, tiende a reproducir el modelo d e la economías de mercado (modelo capitalista de empresa privada que asigna recursos por la vía de mercados desregulados) , por lo tanto, en la actualidad los futuros empresarios o empresarios en formación de nuestro país a nivel de pregrado no encuentran o tra alternativa de conformar empresas que no sea la tradicional; sin embargo se está tratando de implementar a nivel de postgrado programas de economía social como nueva opción empresarial. Debido al desconocimiento existente sobre las potencialidades de d esarrollo institucional que presenta el modelo de economía social, es poco lo que se ha avanzado en la conformación de nuevos campos de estudio e investigación en esta materia, y es mínimo el porcentaje de las universidades en Colombia que la consideran de ntro de la oferta de programas de estudio a nivel de pregrado y postgrado. 1.2 . Formulación ¿Las empresas de economía social contribuyen positivamente con valor agregado al desarrollo de un país como Colombia, constituyéndose en un factor amortiguador de lo s impactos negativos sobre el bienestar ocasionados por el avance de las reformas neoliberales en América Latina a partir de los años setenta del siglo XX?. 2 . Justificación 2.1. Pertinencia de la investigación Este trabajo pretende introducirnos en un tem a que precisa de mayor profundización. La creencia de que la Economía Social puede constituir una solución a muchos de los problemas, tanto de índole económica como social, que aquejan a la región latinoamericana. v La globalizaci€n ha conducido hacia nuevo s retos, especialmente a los pa•ses de Latinoam†rica, obligando a buscar alternativas que dirijan el rumbo hacia un desarrollo mƒs integral de la humanidad. Algunos informes efectuados por organismos internacionales y regionales sobre la crisis social y ec on€mica de Am†rica Latina concluyen que las condiciones de pobreza, indigencia, hambre y desempleo se han ido incrementando desde los a„os ochenta. Es as• que durante la evoluci€n del capitalismo tal forma de organizaci€n, “ conlleva a una p€rdida de auto nom•a productiva y genera un incremento en la dependencia del trabajador a las decisiones de agentes econ‚micos” (M u„oz de Bustillo, 2000, p.20); e l obrero en busca de una reivindicaci€n laboral e influido por los factores del capitalismo industrial, carac terizado por el libre mercado y por las situaciones de desequilibrio, conforma asociaciones obreras, surgiendo as• los movimientos sociales y sindicales (Gonzƒlez Seara, 2000, p.68); grupos que son sustentados por sus nuevos derechos socio - laborales y rec onocidos por el Estado, quien les brinda apoyo, a fin de conservar un orden social. Caracter•stica † sta, que puede ser interpretada como intervenci€n del Estado en la regulaci€n del mercado de trabajo. Si bien la implantaci€n y evoluci€n de un Estado de l Bienestar, conlleva a un incremento en la proporci€n del gasto p…blico sobre el PIB, su supuesta ineficacia deja en un segundo lugar la iniciativa social. Lo esencial en el sistema del Estado de l Bienestar, es que se genere un compromiso mutuo y el Estado brinde, seg…n la Fundaci€n Tolerancia y Solidaridad (1998, p.7), “ Trabajo para el que pueda trabajar y seguridad vital para el que no pueda hacerlo ”, visto bajo la concepci€n filos€fica socialist a . La intervenci€n del estado en la econom•a es una idea fu ndamental para la democracia, de tal forma que no sea el privil egio de unos pocos que lo puede desviar hacia el logro de intereses individuales, sino que debe ser la expresi€n de la voluntad ciudadana en un esfuerzo permanente que conlleve beneficios vi para toda la comunidad. Por esta raz€n, las formas modernas de participaci€n pol•tica se expresan mediante la iniciati va legislativa de la ciudadan•a . (Osorio. 2005. p.26. Cap.I) Hac•a finales del siglo XX ( Marzo de 1995 ) se suscriben grandes compromisos socia les en la Cumbre Mundial Social de Copenhague, a fin de acordar la mejor manera de enfrentar los problemas generalizados de pobreza y desempleo, con especial sensibilidad en Am†rica Latina. La mayor parte de los pa•ses de la regi€n inician un ciclo de evol uci€n en el gasto social ; la situaci€n regional de la d†cada del noventa muestra un incremento en recursos destinados a la inversi€n social en las personas, especialmente en educaci€n y sector salud. Sin embargo , esto s avances en la pol•tica social no han alcanzado todav•a la estabilidad necesaria; la realidad, seg…n San•n (1997, p. 39) muestra al latinoamericano promedio en peores circunstancias que en 1982, cuando estall€ la crisis de la deuda. “ Aunque los pa•ses est€n mejor manejados en los t€rminos macr oecon‚micos del esquema neoliberal de libre mercado y reducci‚n de la inflaci‚n, y mucho m„s adaptados en los esquemas pol•ticos a la democracia occidental, la pobreza cunde desde las estepas patag‚nicas hasta el sur del R•o Grande” . Es claro que las empr esas del sector social , las cuales tienen como objetivo fundamental satisfacer carencias bajo intereses colectivos o sociales, participan de una manera dinƒmica en la econom•a de un pa•s, sin embargo la aplicaci€n del verdadero modelo de empresa social, m utua, solidaria o de cooperaci€n podr•a llegar a com probar la siguiente hip€tesis: d emostrar que las empresas que trabajan bajo el esquema de empresa social, son una alternativa viable para atenuar los impactos negativos generado s por el debilitamiento de los E stados de l Bienestar, frente al desarrollo o evoluci€n hegem€nica del modelo de pol•tica Neoliberal. vii En una publicaci€n realizada por la Organizaci€n Internacional del Trabajo - OIT I (2001, p, 44) refiri†ndose a las cooperativas de consumo en todo el mundo, se afirma que aunque los socios de †stas organizaciones aumentaron en casi un 50% entre 1960 y 1986, y la Alianza Cooperativa Internacional - ACI anunci€ en 1994 una afiliaci€n de 106 millones de socios de las cooperativas de consumo, la evoluci€n de dichas entidades no ha sido uniforme en todas partes. Se cita entre otros el caso del Jap€n, donde las cooperativas de consumo cuentan con 14 millones de socios, suministran a unos 9 millones de hogares, y en 1996 registraron una venta anual por valor d e 300.000 millones de yenes, lo que hace de ellas la mayor organizaci€n de consumidores en el ƒmbito nacional en todo el mundo. 2.2. Aporte del proyecto a la generación de nuevo conocimiento El proyecto de investigaci€n nos va a permitir conocer el en torno de las empresas del sector social y su importancia como amortiguador de los impactos del desmantelamiento de la red social desarrollada o afianzada por los estados latinoamericanos durante los primeros 70 a„os del siglo XX . E l ƒrea geogrƒfica de inte r†s para la ejecuci€n de la investigaci€n serƒ el Departamento del Valle del Cauca en Colombia, por ser una de las principales ƒreas de desarrollo econ€mico a nivel nacional, y en consecuencia, donde es pertinente analizar el logro alcanzado por estas org anizaciones durante el siglo XX, y su sentida crisis a finales de los noventa . 2.3. Aporte Institucional al entorno regional Demostrando que existe un modelo alternativo que puede contribu ir a amortiguar las patolog•as sociales del modo capitalista de prod ucci€n, as• como, el nocivo exceso de intervenci€n del Estado. I Conferencia Internacional del Trabajo, 89Š Reuni€n 2001, Informe V(1), “Las cooperativas ante el Siglo XXI”, Ginebra 2001. viii 2.4. Aporte institucional al sector El sector solidario según datos de investigación preliminar en América Latina y un sondeo con expertos en el Valle del Cauca, carec ía de un estudio especí fico con datos de carácter primario en el que se analice la importancia y aporte de las empresas que conforman éste sector a la eco nomía de un país o del Valle del C auca si se habla más específicamente. 3. Objetivos 3.1 . Objetivo General Efectuar una investigación que identifique el grado en que las empresas de economía social en el departamento del Valle del Cauca se constituyen en alternativa social de organización empresarial y productiva ante los modelos tradicionales en las economías de mercado . 3.2 . Objetivos Específicos a) Trazar una visión general del sector de la economía social en el Valle del Cauca. b) Identificar el grado de contribución del sector de la economía social a la dinámica de los indicadores macroeconómicos en el Valle del Cauca - Colombia, en variables específicas como la producción, ingresos, empleo y tecnología . c) Analizar la formación que poseen en economía social los futuros empresarios o directores de este tipo de empresas en la región del Valle del cauca. ix d) Analizar la info rmaci€n de empresas representativas del tercer sector empresarial del departamento del Valle del Cauca – Colombia con los elementos que constituyen el Estado de l Bienestar. 4. Contexto Teórico 4.1 . Antecedentes La fuerte crisis econ€mica y social gesta da desde los a„os sesenta, sentida de manera severa en la d†cada del setenta, y extendida a escala global en los ochenta, afecta la asignaci€n de recursos hac•a objetivos sociales , debido al replanteamiento de pol•ticas distributivas a fin de reactivar el crecimiento econ€mico y poder as• estabilizar los principales indicadores. Es as• como se fragmenta el consenso de todas las fuerzas sociales desarrollado en el per•odo 1940 – 1970, caracterizado tanto por una gran variedad de modelos de organizaciones e instituciones de cooperaci€n econ€mica , como por un amplio conjunto de servicios sociales y colectivos. Sen (2001, p.36 ) cita el caso Japon†s, en el que seg…n la evidencia emp•rica, existen desviaciones sistemƒticas del comportamiento ego•sta hacia el deb er, la lealtad y la buena voluntad, valores que han desempe„ado un papel fundamental en el †xito industrial. Sin embargo, el insistir demasiado en el hecho de que las personas no act…an siempre de manera ego•sta, no significa que constantemente operan de modo desinteresado. La cuesti€n es , entonces, que no es el ego•smo el …nico motor de la actividad econ€mica, si no que, existe una pluralidad de motivaciones que mueve a los seres humanos. Est•mulos que tendrƒn un campo de manifestaci€n mucho mƒs amplio, e n formas de organizaci€n econ€mica diferentes a la sociedad capitalista. La implantaci€n de la ideolog•a neolibe ral y las reformas que en la prƒ ctica se han efectuado, han contribuido al deterioro en forma progresiva de la capacidad de los gobiernos y so bre todo de los pa•ses en v•as de desarrollo x en América Latina para gestionar la política social, en parte, por el proceso de privatización de las áreas de acción que antes eran exclusivas del ejercicio público, en frentes cruciales como la prestación de s ervicios públicos, la salud, la educación y la administración de su propia infraestructura; en donde la producción y beneficio pasan a manos del sector privado, cuya racionalidad está determinada, no por el interés común, sino por la rentabilidad privada. En l a sociedad capitalista desarrollada, bajo los criterios de una política económica impulsada por los organismos financieros internacionales, entre las décadas setenta y ochenta, y adoptada por los estados latinoamericanos se ha producido e l abandono de amplios sectores de la población, que por su baja capacidad de ingresos no se constituyen en clientes a tractivos para el modelo económico capitalista implícito en la ideología neoliberal, generando déficit crónico en la cobertura de elementos mínimos de b ienestar, y ocasionando crecimiento en los indicadores de desempleo, informalidad, inestabilidad laboral, desigualdad en la distribución del ingreso y a la vez originando simultáneamente, el aumento de la pobreza, indigencia, violencia generalizada y otro s males sociales. Desde sus inicios, el movimiento cooperativo se ha encargado de orientar a cada uno de sus asociados en un marco filosófico desarrollado por los ideólogos del cooperativismo, y que se ha constituido en uno de los grandes pilares de lo s movimientos sociales. Es importante destacar que la formación en conceptos de economía solidaria y cooperativismo se ha sustentado en las orientaciones de ideólogos como Robert Owen y William King en Inglaterra, Charles Fourier en Francia, Hernán Schulze y Federico Raiffeisen en Alemania, L ouis Blanc en España ; y en acciones concretas como las desarrolladas por la Sociedad Cooperativa de los Justos pioneros de ROCHDALE , fundada en 1844. En Latin oamérica , la práctica comunitaria, solidaria o cooperativ a antes de la llegada de los co lonizadores europeos , ya se encontraba implementada como una forma de colaboración y ayuda mutua entre los indígenas, en las xi formas de producción , realizando diversos trabajos conjuntos en las actividades agrícolas, convirtié ndose en modelo de desarrollo y generación de empleo en otras naciones vecinas; éstas prácticas cooperativistas se acercan al cooperativismo actual, pero es en la modernidad cuando se tienen todos los elementos necesarios para su desarrollo. Castillo, (200 0, p. 160) afirma que aún está en construcción una doctrina económica de la cooperación, “pero que no por eso deja de ser una rama de la teor•a econ‚mica que se explica dentro de la satisfacci‚n de las necesidades humanas, enfoque que no la separa de la ec onom•a tradicional”. Posteriormente, con la experiencia y afrontando nuevas crisis , con reflejo e n la inequidad social, desigualdades en la distribución del ingreso, el desempleo y niveles de vida, el sector reacciona en respuesta a estas necesidades soc iales, y les hace frente evolucionando competitivamente con el sector privado, capacitándose y preparándose para afrontar los retos de un nuevo modelo de desarrollo inserto en un proceso de globalización . Se hace necesario un reordenamiento del sector y la transformación de su estructura productiva, permitiendo adquirir un papel más protagónico, representado por organismos de integración Internacional, Regional, Nacional y local. De hecho, el cooperativismo latinoamericano se evidenciaba como un movimiento heterogéneo que había incursionado poco a poco en las clases obreras, campesinado, clases medias urbanas y rurales para llegar luego a todas las capas sociales, abarcando prácticamente todos los sectores de la economía, en much os casos en cadenas productiv as (Osorio. 2005, p.36 cap.III) . 5. Proceso M etodológico y Estructura del Trabajo . Esta investigación parte de los resultados de un trabajo exploratorio y descriptivo realizado previamente a nivel de Latinoamérica , donde se indaga acerca de la crisis del Es tado de l Bienestar y la Economía Social . E xploración é sta , que ha permitido precisar la definición del problema y plantear una nueva propuesta de investigación . En e l presente estudio s e realiza un análisis situacional empírico , explicativo, descript i vo y sistemático del sector 2 1.1 INTRODUCCIÓ N En éste capítulo se pretende most rar la dinámica del desarrollo y participación de la Economía Social o Solidaria en América Latina, como alternativa en la búsqueda de soluciones a los problemas asociados al manejo tradicional de la economía. Se realiza un recorrido por el panorama socio económico conjugado con la Economía social dentro de l contexto empresarial, su evolución histórica, la variación en la conformación del llamado tercer sector de la econom•a , y por último, la identificación y caracterización de las esferas económicas de ac tuación de la Economía Solidaria en la Región. 1.2 EL DESARROLLO DE LA SOLIDARIDAD COMO IDEOLOGÍA S en (2001, p. 13), Premio Nóbel de Economía, estudioso de los temas relacionados con la ética y los valores en la economía, y refiriéndose al enfoque limi tado de la teoría económica tradicional, al excluir el enfoque ético y normativo en la construcción de las teorías económicas, señala que: “El supuesto tan restrictivo del comportamiento ego•sta en la econom•a ha impedido el an„lisis de relaciones muy sig nificativas. Sin embargo, la teor•a econ‚mica convencional identifica la racionalidad del comportamiento humano con la consistencia interna de la elecci‚n y, adem„s, con la maximizaci‚n del propio inter€s, pero no contamos con ninguna evidencia ni para afi rmar que la maximizaci‚n del propio inter€s supone la mejor aproximaci‚n al comportamiento humano real, ni para afirmar que lleva a unas condiciones econ‚micas optimas” . Más adelante dice que: ...”aun cuando se aceptara como correcta la caracterizaci‚n de l comportamiento racional de la econom•a convencional, podr•a no 3 tener sentido necesariamente, suponer que las personas se comportaran realmente del modo racional caracterizado. Existen muchas dificultades obvias si se toma este camino, sobre todo por que es evidente que todos cometemos equivocaciones, hacemos experimentos, nos sentimos confusos, etc. Los tipos fr•os y calculadores pueden llenar nuestros libros de texto, pero el mundo real es mucho m„ s rico” (Sen, 2001, p 28) . Posteriormente, el mismo aut or (2001, p. 35) haciendo una cr • tica a Stigler, quien defiende que la teor•a del ego•sm o vencerƒ en todos los casos, basƒndose en la creencia de que es el hallazgo dominante encontrado por los economistas no s€lo en una amplia variedad de fen€menos econ€m icos, sino tambi†n en sus investigaciones sobre comportamientos matrimoniales, maternales, criminales, religiosos y sociales, considera que se han realizado muy pocos contrastes emp•ricos de este tipo, ya sea en econom•a o en temas tales como las relacione s matrimoniales o el comportamiento religioso, pese a declaraciones anal•ticas interesantes efectuadas por algunos te€ricos y aqu• cita a Becker (1976, 1981), Posner (1977, 1980), Grossbard (1980), Radnitzky y Bernholz (1985). Sen considera que las afirmac iones respecto al comportamiento ego•sta del ser humano estƒn basadas en la propia convicci€n mƒs que en resultados factuales o en una verificaci€n emp•rica. La econom•a solidaria como ideolog•a, movimiento, interpretaci€n solidaria y proyecci€n social, ha sido del inter†s de diversos fil€sofos, moralistas y economistas quienes dedicaron parte de sus escritos a este concepto. Es el caso de Bastiat , fil€sofo – naturalista, en su libro “Harmonies Economiques”, donde dedica un cap•tulo en el que hace aparecer la solidaridad como una ley complementaria de la responsabilidad humana. En el caso de Adam Smith, la preocupaci€n de fondo es el funcionamiento de la econom•a en beneficio de la naci€n. Para †l, el mecanismo del propio inter†s de los individuos puede op erar en dicho sentido en cierta medida. Pero expl•citamente afirma que , en otra medida, no lo hace; tal es el caso de los bienes p…blicos – defensa, seguridad ciudadana, establecimientos y obras p…blicas. Economista 4 y moralista, con su obra “ La riqueza de las Naciones ” demostraba que a las naciones no las hace rica el dinero sino el trabajo …til, creador de valor. Augusto Comte, padre del positivismo y de la solidaridad social, en su discurso sobre “el esp•ritu positivo” hace de la solidaridad el fundamento de la sociolog•a. Le‚n Bourgeois , Jurista y moralista, en su texto “Solidaridad” manifiesta que la solidaridad es un derecho y un deber, y que por lo tanto los estados deben instar a los hombres a la solidaridad, que s€lo se puede alcanzar a trav†s de la educaci€n. 1.3 DEFINICIONES Y DENOMINACIONES DE LA ECONOMÍA SOCIAL Y/O SOLIDARIA . Los conceptos fundamentales permitirƒn conocer la ideolog•a, teor•a y prƒctica de las diferentes organizaciones econ€mico - sociales que en su conjunto constituyen el denomin ado tercer sector. Este sistema econ€mico alternativo de organizaci€n democrƒtica, recibe una variada gama de denominaciones pero con caracter•sticas comunes. Grƒvalos (2002, p. 19), opina que †ste sector econ€mico se encuentra situado entre el sector pri vado y el sector p…blico, puesto que las organizaciones, las cuales realizan actividades heterog†neas, son creadas por iniciativa privada, pero respondiendo a intereses colectivos o sociales. Seg…n Monz€n (2001, p.127): “ en la actualidad existe una proli feraci‚n de terminolog•a para referirse al sector de las empresas y organizaciones cuya actividad se desarrolla entre la econom•a p†blica y la econom•a capitalista tradicional de manera que, para referirse a dicho sector, frecuentemente se utilizan expresi ones como ‘tercer sector’, ‘tercer sistema’, ‘econom•a alternativa’, ‘econom•a asociativa’, ‘sector voluntario’, ‘zona gris’, ‘sector no lucrativo’, o de ‘non profit’, ‘econom•a social’ , ‘econom•a solidaria’, ‘sector cooperativo’ y otros” . 5 Para concretar el significado de las empresas de la economía ubicadas en el tercer sector, se repasarán algunas definiciones que nos ayuden a comprender mejor su campo de actuación, y establecer un concepto lo suficientemente amplio para que no se extienda a otros fenóme nos más o menos relacionados; se realizará con especial referencia a América Latina. 1.3.1 Economía solidaria, social o cooperativa La finalidad principal de las e mpresas que actúan en el entorno de la economía social, es el servicio social a sus miembros o al entorno. Gómez y Medina (2000, p. 53), definen l a economía social o solidaria como : “U n conjunto de fuerzas sociales identificadas por ideales solidarios y humanistas, que maneja los recursos naturales, cient•ficos, tecnol‚gicos y financieros que ofre ce el mundo actual, para generar como resultado y dentro de una concepci‚n de Estado, un proceso de desarrollo integral. Su principal raz‚n de ser es la solidaridad ” . 1.3.1.1 Definición de Economía Solidaria Es un sistema de organización social y económica alte rnativa a la organización capitalista de las actividades económicas, que fomenta los valores del hombre como ser social, utilizando la fuerza de la cooperación como herramienta de superación colectiva, facilitando la aportación plena con objetivos de bien estar general. En opinión de Gómez y Medina (2000, p. 52): “La ‘Econom•a Solidaria’, identifica a un conjunto variado y m†ltiple de expresiones y formas asociativas, creadas, desarrolladas y utilizadas por las clases populares de la poblaci‚n mundial en general, para defender sus intereses gremiales o realizar negocios casi de tipo marginal, dentro de la econom•a capitalista”. 6 Es una econom•a capaz de entender las necesidades del hombre, comprometida con el desarrollo real de una comunidad, incorporando la participaci€n de los sujetos y de los factores productivos y econ€micos. El sector de la econom•a solidaria busca aunar fuerzas sociales, identificadas por un grupo de entidades constituidas de manera democrƒtica y voluntaria, administradas por sus so cios (propietarios), desarrollando actividades sociales y/o econ€micas para el beneficio de todos los integrantes de la colectividad empresarial. (Pineda, 2000, p. 8). 1.3.1.2 Definición de Economía Social Afirma Grƒvalos (2002, p. 25) que el t†rmino Econom•a Social no es una realidad intelectual de sentido …nico. Puesto que coexisten dos formas distintas, aunque con posible relaci€n, de entender su significado. Por un lado, existe una perspectiva metodol€gica en Econom•a, y la consiguiente corriente de pensami ento, que se atribuye el calificativo de Econom•a Social. Por otro lado, existe una realidad estructural y un campo de conocimiento que se concept…a tambi†n, en raz€n de las caracter•sticas del objeto de anƒlisis, como Econom•a Social. Estas dos realidades , sin embargo, pueden y deben mantener, una fuerte conexi€n en el proceso intelectual, pedag€gico e investigador. El concepto de Econom•a Social surge en Francia hac•a 1830 para abarcar algunos campos de estudios socio - econ€micos, donde se consideraba el centro de anƒlisis al hombre social, afectado no s€lo por los problemas econ€micos, sino tambi†n por sus repercusiones sociales. Exist•a una cierta confusi€n entre ‘econom•a social’ y ‘econom•a de lo social’. (Grƒvalos, 2002, pp. 10, 26, 29). En opini€n de Monz€n (2001, p. 127) existen dos enfoques te€ricos principales que caracterizan y definen el tercer sector. El primero de ellos, de ra•z francesa , y otro en el ƒmbito anglosaj€n con la denominada literatura de las non - profit organizations (NPO). Desde la segunda mitad de l os setenta la 7 corriente a nglosajona, con un enfoque mƒs reciente del tercer sector , identifica la Econom•a Social con el NonProfit , “surgido de los cient•ficos sociales preocupados por el an„lisis de la acci‚n social, humanitaria y de desarrollo de la ciudadan•a” . Considerando dentro de †ste sector a “aquellas entidades privadas que, en virtud de sus reglas constitutivas, no pueden distribuir sus beneficios a las personas que las controlan teniendo que destinarse los mismos bien a la re alizaci‚n de sus objetivos, bien a la ayuda mutua de personas que no ejerzan ning†n control sobre la organizaci‚n” . La Carta de la Econom•a Social (Par•s, Mayo 1.982), que surge del convenio firmado en 1976 entre las cooperativas, mutuali dades y asociacio nes francesas, define o considera pertenecientes a la Econom•a social a las “entidades no p†blicas que, con funcionamiento y gesti‚n democr„ticos e igualdad de derechos y deberes de los socios practican un r€gimen especial de propiedad y distribuci‚n de la s ganancias, empleando los excedentes del ejercicio para el crecimiento de la entidad y la mejora de servicios a los socios y a la sociedad” . El Comit† espa„ol permanente de la Econom•a Social, la define como: “Toda actividad, de car„cter privado, basada en la asociaci‚n de personas en entidades de tipo democr„tico y participativo, con primac•a de las aportaciones personales y de trabajo sobre las de capital” (Grƒvalos, 2002, pp. 47, 49, y 52). La Comisi€n Cient•fica del CIRIEC - Espa„a, propuso en 1991 un a definici€n de Econom•a Social apoyada en los principios cooperativos, definici€n que fue ajustada en el a„o 2000, entendi†ndose como : “C onjunto de empresas privadas que act†an en el mercado con la finalidad de producir bienes y servicios, asegurar o fin anciar, pero cuya distribuci‚n del beneficio y la toma de decisiones no est„n ligadas directamente con el capital aportado por cada socio ” (Riesco, 2001, p. 7). 8 Es importante resaltar que éste Organismo (CIRIEC), también incluye en éste sector a productor es no de mercados privados y no controlados por las administraciones públicas cuya función principal es producir servicios no destinados a la venta para determinados grupos de hogares, procediendo sus recursos principales de contribuciones voluntarias efec tuadas por los hogares en su calidad de consumidores. (Monzón, 2001, p.128). Pineda (2000, p. 5) , opina que el Sector de la Economía Social lo integran organizaciones sin ánimo de lucro con el objetivo de prestar un servicio específico a las personas que las constituyen, ya sea d e carácter social y/o económico, y define la Economía Social como : “U n sistema econ‚mico alternativo de empresas p†blicas o privadas gobernadas por obreros, consumidores, agricultores y otros tipos de usuarios con unas normas de funcionamiento particulares que democratiza la propiedad en la esfera de la producci‚n y la categor•a de beneficio particular en la distribuci‚n” . Zabala (1999, p. 5) opina que : “E l concepto de Econom•a social, tomado de la tradici‚n cooperativa europea , que agrupa ya como oposici‚n, como estrategia intermedia o como complemento marginal: Al conjunto de procesos de organizaci‚n autogestionario, (mutuales, cooperativas, fondos de empleados, empresas comunitarias, acciones comunales, empresas de producci‚ n campesina e ind•gena, sindicatos, fondos de empleados, corporaciones, fundaciones y asociaciones), que buscaba particularmente articular un nuevo sector de la econom•a cuyo nombre ser•a el de Sector de Econom•a Social”. Otro referente lo plantea Hernán dez (2001, p.137) al afirmar que: “La Econom•a Social engloba a un conjunto de entidades con formas jur•dicas heterog€neas que act†an en el mercado con la 9 finalidad de producir bienes y servicios, asegurar o financiar, donde la distribuci‚n del beneficio y la toma de decisiones no est„n directamente relacionadas con el capital aportado por cada socio. Todos los socios pueden participar por igual en la toma de decisiones. Adem„s, incluye aquellos agentes econ‚micos cuya funci‚n es producir bienes y servicio s no destinados a la venta y cuya financiaci‚n se efect†a a trav€s de contribuciones voluntarias” . 1.3.1.3 Definición de Economía Cooperativa 1 Pineda (2000, p.7) define el Sector Cooperativo de manera general, el cual “abarca todas las formas de cooperaci‚n en las que los individuos se comprometen moral y econ‚micamente con el objetivo de satisfacer necesidades personales y colectivas mediante el esfuerzo propio y la ayuda mutua, constituyendo una empresa econ‚mica que no tiene como fin el lucro sino el servicio de sus asociados. De forma espec•fica, est„ conformado por todas aquellas asociaciones – empresas que en un pa•s se hallan circunscritas jur•dicamente a una legislaci‚n cooperativa particular”. En opini€n de Castillo (2000, p. 161) “L a escuela alemana, u na de las que m„s ha aportado recientemente a la construcci‚n de la econom•a de la cooperaci‚n, apoya su an„lisis en la s fortalezas derivadas de la organizaci‚n cooperativa como empresas donde prima el principio de identidad, de colaboraci‚n y de aporte ec on‚mico”. Tambi†n afirma que : “E n cuanto al aporte del estudio del cooperativismo para la construcci‚n de una doctrina econ‚mica de la cooperaci‚n, vale la pena resaltar que a†n est„ en construcci‚n, pero que no por eso 1 La OIT (Informe V (1) en “ Creaci‚n de un clima positivo y condiciones favorables para el desarrollo cooperativo …” (2002) define cooperativa como “una a sociaci‚n aut‚noma de personas que se han unido voluntariamente, para satisfacer sus necesidades econ‚micas, sociales y culturales comunes a trav€s de una empresa de propiedad conjunta y controlada democr„ticamente. A fin de servir a los miembros con mayor efectividad, las cooperativas trabajan juntas a nivel local, regional o nacional” . 10 deja de ser una rama de la teor•a econ‚mica, que se explica dentro de la satisfacci‚n de la necesidades humanas, enfoque que no la separa de la econom•a tradicional” . La Economía Cooperativa se puede entender como sistema socioeconómico sustentado en valores y práctica colectiva de ayud a mutua, sin ánimo de lucro, con el objetivo fundamental de servir a sus miemb ros. El sector cooperativo está conformado por entidades de propiedad conjunta y autogestión para la satisfacción de necesidades económicas, sociales y/o culturales de todos su s socios y asociados. Este sector predomina dentro de la economía solidaria, ejerciendo un liderazgo indiscutible. En el gráfico 1.1 se observa de manera general las principales orientaciones conceptuales de la economía solidaria perteneciente s a un siste ma socioeconómico, cultural o ambiental . Como conclusión, en la denominación del término que identifica la Economía del Tercer Sector, se citará el concepto de Pineda y Otros (1998, p. 92), quienes afirman que : “Econom•a Social, tercer sector, ‘Non - prof it Sector’, son t€rminos que se utilizan cada vez m„s desde hace una d€cada y que muestran, m„s all„ de su diferente significaci‚n en cada pa•s europeo, un inter€s creciente por actividades econ‚micas cuya importancia no deja de aumentar y que no forman pa rte de los sectores p†blico y privado tradicionales” . A demás afirman que: “aunque el concepto de ‘econom•a social’, propiamente dicho, surge en 1830 en Par•s con la publicaci‚n de la obra ‘Nuevo Tratado de Econom•a Social’ de Charles Dunoyer y posteriorm ente en los Socialistas Ut‚picos se encuentran algunas referencias expl•citas, es tan s‚lo h acia 1870, con los pensadores del socialismo 17 1.4 UNA PERSPECTIVA HISTÓRICA DE LA CONFIGURACIÓN DE LA ECONOMÍA SOCIAL EN AMÉR ICA LATINA. 1.4.1 Antecedentes Históricos de la Economía Social en una visión Global. Si bien es cierto que la asociaci€n de personas surge desde que apareci€ el hombre, tambi†n lo es que las diferentes formas de organizaci€n solidaria aparecen como resultado de situaciones socioecon€micas muy particulares existentes en el r†gimen capitalista. La solidaridad entre los seres humanos ha sido condici€n esencial para su evoluci€n, vi†ndose el hombre obligado a suplir sus necesidades mediante el trabajo individua l; pero a medida que crec•a su clan o tribu lo lleva a actuar de manera conjunta en diversas actividades que requer•an la intervenci€n de v arios de los miembros del grupo, estableci†ndose una serie de prƒcticas dirigidas a mejorar el nivel de vida de las c omunidades en general. Lo rudimentario de las herramientas de trabajo utilizadas y la necesidad de defenderse de grandes animales los obligaba a un trabajo conjunto. La cooperaci€n ha sido una condici€n de vida del ser humano en sociedad. D urante toda la historia de la humanidad, el hombre y la mujer han respondido a su instinto gregario, o sea, a su instinto de reba„o, que les permite vivir en grupo y formar sociedades. Ya en la antig•edad, la ayuda mutua era la base de sociedades existentes en la antigu a Babilonia ( Undestabings cooperativos , a„o 550 a. de C.) 3 . Tambi†n pueden citarse l as expresiones de cooperaci€n de los artesanos egipcios (en la †p oca de los faraones, a„os 2230 a 1323 a.C.), que se organizaban en asociaciones con el fin de realizar sus actividades comerciales y amparar los intereses comunes. 3 “Undestabings cooperativos para el intercambio y comercializaci€n de productos agr•colas y sociedades de cr†dito para la defensa de los pobres”. (Pineda, 2000, p.39). 18 Asimismo, l a cultura fenicia 4 durante los a„os 1500 a 774 a .C. realiza las primeras manifestaciones del seguro cooperativo. En el per•odo de las dinastías chinas Shang, Chou y Han (2100 a 2020 a.C.), surgieron dentro de las comunidades diversas formas de organizaciones cooperativas de ahorro y cr†dito; de igual manera en Grecia (a„os 700 a 300 a.C. ), y Roma 5 (a„os 750 a 476 a.C.) ten•an formas diversas de cooperaci€n como las mutuales o sociedades de socorro mutuo, creadas para enterrar a los muertos, comercializar, cultivar la tierr a y obtener otros fines comunes (G€mez y Medina, 2000, p. 65). Como se„ala Mar•n ( 1993, p. 28) : “ En el Estado ideal que describió Platón 6 reinaba completa armonía entre l os tres estamentos sociales: Los filósofos, que gobernaban con sabiduría; los guerreros, que con valentía defendían el Estado, y los comerciantes que se dedicaban a su actividad empleando la moderación como norma ”. Ab unda Mar•n en que el pensamiento de P lat€n aporta al inicio de l pensamiento de la cooperaci€n el concepto de un Estado colectivo . Dice que: “ en su obra La República , habla de la división del trabajo; ésta es una forma de cooperación. Utilizando la división del trabajo se desarrolla la produ ctividad. Fueron muchas las utopías que surgieron antes de la Revolución Industrial; se destacaban, por una parte, por su empeño en encontrar nuevas normas de cooperación humana y de comunidad, mientras que, por otra parte, evocan el recuerdo de una forma muy antigua de cooperación: la división del trabajo .” 4 En la cultura fenicia durante los a„os 1500 a 774 a.C., “ los mercaderes y navegantes aseguraban entre sí las mercancías, dando origen a las primeras manifestaciones del seguro cooperativo ”. (Pineda, 2000, p.39). 5 En Roma, Los Collegia , conformados por artensanos. (Pineda, 2000, p. 39). 6 Varios historiadores le atribuyen a Plat€n el origen de las primeras ideas econ€micas cuando escrib i€ La República . (Castillo, 2000, p.120). 19 Fueron muchos los supuestos que surgieron tanto en la antig•edad como en la Edad Media y que influyeron , tanto a finales del feudalismo como a principios del capitalismo , en las formas de cooperaci€n manifiesta en un trabajo asociado donde se expresa la acci€n de ayuda mutua. (Mar•n, 1993, p. 31). En el siglo XV, con base en la solidaridad y la ayuda mutua, los rusos crearon el artel y el mir 7 , que eran formas de trabajo asociativo campesino. En Espa„ a los agricultores y en general las gentes del campo crearon los pocitos 8 . Tambi†n all• se conocieron las alhóndigas 9 , lugar donde se trataba de evitar el ejercicio de la usura. En Am†rica Latina los Mayas 10 , Incas 11 y Aztecas 12 , culturas abor•genes destacad as desde el siglo X hasta el XIV y reconocidas como gestoras de la cooperaci€n, realizaban un trabajo comunitario para la construcci€n, la producci€n, y la administraci€n, fomentando el reparto, consumo equitativo y gastos colectivos (G€mez y Medina, 2000, p. 66). Las comunidades abor•genes de la Regi€n practicaban la cooperaci€n organizada en diversas formas con un alto grado de desarrollo, basando sus econom•as en l a propiedad comunitaria de la tierra, el trabajo colectivo comunitario para cultivar la tie rra y la distribuci€n equita tiva en la producci€n y consumo (DANSOCIAL, 2001, p. 21). 7 El artel y el mir eran grupos de personas del campo que trabajaban de manera asociada, aportando el trabajo y comercializando los productos. (Pineda y Otros, 1998, p. 12) y DANSOCIAL – Cartilla Econom•a Social, 2001). 8 Los pocitos funcionaban como dep€sitos de productos, fruto del trabajo de los agricultores y a la vez serv•an para realizar i ntercambios y obtener semillas. (Pineda y Otros, 1998, p. 12) y DANSOCIAL – Cartilla Econom•a Social, 2001) 9 Las alh€ndig as eran almacenes p…blicos donde se ofrec•an diferentes pro ductos y mercanc•a en general. (Pineda y Otros, 1998, p.12) y DANSOCIAL – Cartilla Econom•a Social, 2001) 10 Las expresiones de c ooperaci€n de la C ultu ra Maya (Siglo X – XV), se manifiesta n mediante e l trabajo comunitario en las obras de construcci€n y arquitectura (Pineda, 2000, p. 39) 11 La Cultura Inca (Siglo XII – XV) expresa su sistema de cooperaci€n mediante la instauraci€n de un sistema de producci€n comunitario, reparto equitativo y consumo igualit ario (Ayllú) , como tambi†n mediante el fomento de un sistema de almacenamiento comu nitario como reserva de consumo (Pineda, 2000, p. 39). 12 La base de la organizaci€n social de la cultura Azteca (Siglo XIV) era el Calpulli , adjudicaban la tierra para usufr ucto familiar, pero los excedentes eran dedicados al t ributo y los gastos colectivos (Pineda, 2000, p. 39) . 20 Otras formas que antecedieron al cooperativismo moderno (Previos a la experiencia de R ochdale ) en Am†rica fueron : en 1663, en Nueva Holanda, hoy Estados Unidos , se crea la primera comunidad cooperativa americana por P.C. Plockboy 13 ; entre 1730 y 1750, acontece en Estados Unidos la Introducci€n de un sistema de participaci€n en las pesquer•as de Nueva Inglaterra y se crea la Sociedad Mutual de Seguros contra incendios; dur ante el per•odo comprendido entre 1810 y 1835 surgen en †ste mismo pa•s la primera Queser•a C ooperativa de Sout h Trenton, N. York, el primer Banco de Ahorro M utuo, la p rimera Mutual Nacional de S eguros, la Tienda Comun itaria Uni€n Protectora en Bosto n y la Fundaci€n de la Colonia La Reunión . En 1839 en M†xico se crea la Primera aldea cooperativa de esclavos libertos, en Victoria; y en Venezuela, la p rimera Caja de Ahorros, en Caracas en 1842 (Pineda y Otros, 1998, p. 15). Mientras , en Francia las organiza ciones de trabajadores desarrolladas a trav†s de las mutuales crearon los compagnonnages y en Inglaterra se crearon las Sociedades Fraternales, dedicadas a crear fondos para casos de enfermedad o desocupaci€n y para proteger a viudas y hu†rfanos, que se v en complementadas a partir de la revoluci€n industrial con las sociedades filantr€picas, las cajas de socorros mutuos y de previsi€n, las asociaciones para la educaci€n obrera y las sociedades de resistencia, las cuales paulatinamente derivaron en organiza ciones sindicales que comenzaron a dedicarse mƒs espec•fic amente a tareas reivindicativas (Pineda y Otros, 1998, p. 21). En opini€n de Pineda y Otros (1998, p. 13) en Am†rica, las manifestaciones pre - coop erativas se dan en dos momentos. En primer lugar, d urante la Colonia, especialmente en Am†rica Latina, donde los conquistadores establecieron diversas formas organizativas proteccionistas para los ind•genas, com o fueron los resguardos ind•genas 14 y las misiones jesu•ticas 15 . 13 Plockboy, publica en 1659 un folleto titulado “ Ensayo sobre el procedimiento para hacer felices a los pobres de esta nación y de los otros pueblos ”. “ Su propósito era respetar la propiedad privada pero formando grupos homogéneos de agricultores, artesanos, marinos y maestros de las artes y las ciencias .” (Pineda y Otros, 1998, p. 22). 14 “ El resguardo fue una institución socio - económica que se consol idó en los siglo XVII y XVIII para la protección de los indígenas en las colonias españolas... Los resguardos fueron 21 Con la llegada de los conquistad ores europeos al Continente Americano y en la b…squeda de una identidad nacional, se introdujeron en la Am†rica india otras formas como la Encomienda, (para catequizar a los ind•genas y protegerlos de la esclavitud), seg…n l a cual el encomendero controlaba , por una o dos vidas, la tierra y un cierto n…mero de ind•genas o los Resguardos Ind•genas o tierras comunitarias, donde ten•an tierras comunes. L os Ejidos eran tierras comunales para que los indios las explot aran y se beneficiaran de ellas. En el Conci erto agrario, instituci€n espa„ola, l os ind•genas eran obligados a prestar sus servicios en las haciendas y minas (Pineda y Otros, 1998, p. 10). Las instituciones tradicionales de ayuda mutua y servicio comunal que a…n permanecen en Am†rica Latina se pued en apreciar en el cuadro No. 1.1, y podr•an considerarse como las manifestaciones mƒs aut€ctonas de la Regi€n. Tenemos, por ejemplo , en el Per… los Ayll…, e l Clan de los Incas , quienes presentaban “ un sentido administrativo muy desarrollado manifiesto en s u organización básica ” (Pineda, 2000, p. 39); en M†xico con los C alpulli, el clan de los Aztecas; la s Mingas 16 , entre ind•genas chilenos y colombianos, la Mita (Instituci€n tradicional en las sociedades ind•genas) , entre los ind•genas peruanos. Tal y como se afirma en la obra Cooperativismo Mundial (Pineda y otros, 1998, p. 9) que: “ En América Latina los pueblos originarios laboraron la tierra con base en la ayuda mutua y realizaron grandes obras, apoyados en sistemas de trabajo colectivo comunal, generan do un alto nivel de bienestar en la sociedad, sustentados en el esfuerzo común ”. establecidos en las reducciones o pueblos de indios, o sea en aquellos núcleos de población aborigen que no fueron repartidos en encomienda s ” (Pineda y Otros, 1998, p. 13 ). 15 Las Misiones Jesu•ticas bajo concepciones religiosas e influidas por el pensamiento ut€pico y las corrientes socialistas y asociacionistas de Europa , influyeron en toda Am†rica para que surgieran entidades cooperativas (Pineda y Otros, 1998, p. 14). 16 MINGA, es una organizaci€n de trabajo colectivo para construir obras o realizar labores agr•colas que beneficien al colectivo de la comunidad. (DANSOCIAL, Cartilla Econom•a Solidaria, 2001, p. 31). 22 Más adelante , señala n que: “La conquista y colonizaci‚n posteriores transformaron profundamente las estructuras sociales, econ‚micas y pol•ticas de los pueblos de toda la A m€rica…desechando las formas tradicionales de trabajo, propiedad y producci‚n aut‚ctonas sustentadas en la ayuda mutua.” Cuadro No 1.1 EJEMPLO DE ALGUNAS INSTITUCIONES TRADICIONALES DE AYUDA MUTUA Y SERVICIO COMUNAL QUE PERMANECEN EN AMERICA LATINA TRADICIONES AYUDA MUTUA (contraprestación de servicios) SERVICIO COMUNAL POR CONTRIBUCION VOLUNTARIA (Trabajo) Países Comunidades Campesinas Nombre de la Ayuda Mutua Nombre del Trabajo Comunal Bolivia Aymaras Quechuas Mineca Ayni Chile Araucanos Chilo tes Mingaco Minga Minga Colombia Guambianos Paeces Minga Mano Prestada Minga Costa Rica Borucas Mano Vuelta Juntas Ecuador Quechuas Rauci Vuelta Brazo Cambia Manos México Mixtecas Zapotecas Tarahuamas Guetza Mixteca Guelaguetza Capotecas Mano Vuelta Tequio Perú Quechuas Aymaras Mincca Huasimincca Mita Fuente: Pineda y Otros, 1998, p. 11. Lo anterior plantea que el modelo comunitario - social de economía solidaria latinoamericana ha perdido su originalidad y tal como lo conocemos hoy, es evidente que no es una idea propia sino una doctrina implantada en el proceso de colonización por las instituciones europeas, chocando dos culturas, no permitiendo un encuentro, y mucho menos, una fusión de las ideas originarias de la organización social comunitar ia del continente latinoamericano 23 con las organizaciones cooperativistas europeas, instauradas por grupos sociales sindicalistas y la iglesia católica de la época. 1.4.2 Surgimiento del Cooperativismo Moderno Se podría afirmar que las cooperativas son muy an tiguas desde la perspectiva de l trabajo colectivo y ayuda mutua, ya que existen expresiones que se aproximan al concepto de la coopera tiva moderna: las asociaciones de artesanos en Egipto y de arrendamiento en Babilonia; los collegias organizados por los artesanos romanos; las comunidades agrarias en Norteamérica (Kawakwt, Chumash y Apaches); el trabajo comunal de destacadas culturas aborígenes en América Latina. Paul Lambert, afirma que las cooperativas de producción en molinos, donde los trabajadores laboraban bajo el concepto de asociatividad, existentes en Inglaterra en 1760, se referencian como las cooperativas más antiguas. (Ruiz, 1972, p.65 ). Dos grandes acontecimientos marcan el cooperativismo moderno e influyen notablemente en su surgimiento. a. La Revolución Francesa (1789). Constituyó una revolución social de impacto en todo el universo. Las ideas revolucionarias hablaban de fraternidad, igualdad y libertad, trayendo consigo una forma de pensar más racional y científica. b. La Revolución Industr ial, iniciada en Gran Bretaña, extendiéndose a otros países europeos, como Francia, Alemania y posteriormente a Estados Unidos. Se caracterizó por el invento del telar mecánico, la máquina a vapor y la energía hidráulica, que automatizaron la industria, de splazando la mano de obra de miles y miles de campesinos, artesanos y obreros. Sometidos al desempleo, el hambre y la miseria, empezaron a analizar la idea de asociarse y constituir Cooperativas que les permitieran 24 lograr empleo, bienestar y un futuro estable y mejor. (Pineda y Otros, 1998, p.16). Ahora bien, como se consigna en el libro editado por COOMEVA: ” 35 aŒos de Historia ” (2000, p.20): “Cuando el feudalismo y el incipiente capitalismo afectaron con sus pr„cticas vastos sectores de poblaci‚n, algun os pensadores, preocupados por lo social, dieron paso a las utop•as sociales noveladas (Utop•a, La Ciudad del Sol y Atl„ntida, entre muchas otras) y propusieron formas de organizaci‚n en las que las comunidades alcanzaban la felicidad y el bienestar, consi deradas por sus autores como derechos naturales del ser humano. Con el advenimiento del capitalismo lleg‚ tambi€n la modernidad, concebida como una propuesta que se construye desde el pensamiento o el saber y que tiene como prop‚sito levantar nuevos modelo s y conocimientos” . Seg…n Pineda y Otros, (1998, p. 20) : “La acci‚n de los pensadores sociales o intelectuales se basaba en propuestas de soluci‚n a los problemas sociales existentes y, e n algunos casos, se dirig•a haci a el cambio total del sistema soci al y econ‚mico” . El siglo XVIII vino caracterizado por el afianzamiento del capitalismo apoyado por la Revoluci€n Industrial, el surgimiento de la libre empresa, el fortalecimiento del gran capital, paralelo a la creciente innovaci€n tecnol€gica, la produ cci€n en serie, la concentraci€n de la producci€n en fƒbricas y la desaparici€n de los talleres artesanales. Como reacci€n a las p†rdidas de derechos sufridas por la naciente clase obrera, surgen las primeras asociaciones de trabajadores como resistencia a esta nueva forma de explotaci€n, y es a mediados del siglo XIX cuando estas organizaciones toman fuerza , surgiendo en pro de la defensa de sus derechos econ€micos y sociales. El progresivo dominio del capital sobre el trabajo lleva a la creaci€n de 25 las p rimeras cooperativas , conformadas por grupos de personas organizadas en sus empresas, buscando satisfacer las necesidades de la clase obrera. En el marco del modo de producción capitalista tiene lugar la concentración de los medios de producción en manos de capitalistas individuales, lo que constituye la razón de la cooperativiza ción de los obreros asalariados; no se pedía solidaridad, se requería de ayuda mutua y cooperación. En el mismo siglo XIX, surgen las primeras ideas de organización socialista de la producción y es aquí , en medio de estos dos sistemas económicos sociales , cuando nace el cooperativismo, base de la economía solidaria. Como se muestra en el cuadro No 1.2, l as ideas de los precursores empezaron a tomar forma y la gente sintió la nece sidad de asociarse y trabajar juntos por un mismo fin. En general, Europa es el continente donde más ha proliferado y se ha fortalecido el sector de la economía social; éste progreso puede ser atribuido al desarrollo temprano del sistema capitalista y al mecanismo defensivo que empezaba a gestarse debido a la aparición de grandes contingentes de obreros libres y desposeídos , dados los efectos sociales, económicos y políticos causados por la revolución industrial. 1.4.2.1 Precursores del Cooperativismo Moderno En Inglaterra con Robert Owen y William King surgen las ideas que influirían en la creación de las primeras formas cooperativas modernas. Mientras, en Francia, Charles Fourier, Louis Blanc y Phillipe Buchez , a través de sus escritos y libros, contribuyen a consolidar las ideas cooperativas y su filosofía. Por otro lado, en Alemania, bajo la inspiración de Friedrich Wilhenm Raiffeisen aparecía el cooperativismo de crédito orientado al sector rural; e igualmente, con la dirección de Hernán Schulze, se iniciab a el movimiento de los llamados Bancos Populares. 26 En el cuadro No.1.2 se presentan algunos de los precursores del cooperativismo moderno, a quienes se les conoce tambi†n con el nombre de “padres de la cooperaci€n”. Las ideolog•as de estos pensadores ponen el †nfasis en un nuevo orden social con diversas propuestas fundamentadas en una †tica humanista y colectiva Los Precursores del cooperativismo moderno buscaban condiciones de equidad, dando primac•a al hombre sobre el capital con base en una organizaci €n colectiva, libre y democrƒtica de mutua cooperaci€n. Estos personajes influyentes de la ideolog•a cooperativa proporcionaron los elementos bƒsicos que prepararon el camino hac•a la econom•a solidaria. Buscaban soluci€n a los grandes problemas de la cla se trabajadora. Retomando las palabras de Pineda y Otros (1998, p. 55), es necesario destacar por su ideolog•a a Charles Gide , profesor y escritor franc†s, quien, aunque no corresponde a la †poca de los precursores, es na de las personalidades mƒs descoll antes del cooperativismo moderno. Promotor de la llamada “Escuela de Nimes” que difundi€ su pensamiento, sistematiz€ las reglas de las cooperativas inglesas, en especial de Rochadle, en un cuerpo doctrinario y las elev€ a categor•a de principios; contribuy € a la realizaci€n del pacto que sell€ la unidad del cooperativismo franc†s; aconsej€ la bandera multicolor, que fuera adoptada por el movimiento cooperativo mundial; elabor€ y expuso en 1889 un plan de acci€n para crear un nuevo sistema econ€mico y social o Rep…blica Cooperativa. (Pineda, 2000, p. 66). 33 Cabe mencionar al periodista c anadiense Alfonso Desjardins (1854 – 1921), quien llev€ a su pa•s la idea de las cooperativas de ahorro y cr†dito, organizaciones que pronto se extendieron tambi†n a los Estados Unidos; ya avanzado el siglo XX, empieza a ser apreci able la influencia del cooperativismo de Am†rica del Norte en los pa•ses de Iberoam†rica, especialmente en las cooperativas de Ahorro y Cr†dito en donde logran una gran expansi€n y se integran en la organizaci€n conocida con el nombre de CUNA (Credit Uni€n National Association), extendiendo su acci€n a otros lugares fuera de Norteam†rica y contribuye eficazmente al incremento de esta clase de entidades en varios pa•ses de Iberoam†rica. (COOSMEVAL, 2001, p. 31). Aunque el surgimiento de la econom•a social s e presenta en el siglo XIX, su evoluci€n se acent…a en la †poca de los a„os treinta del siglo XX, como respuesta a la gran crisis econ€mica del mundo capitalista, y como alternativa entre las clases sociales mƒs vulnerables, para paliar las dificultades en el empleo y la producci€n existente en la organizaci€n econ€mica vigente. Este proceso estuvo influenciado por las organizaciones sindicales, sirviendo de base para la conformaci€n de las cooperativas de prop€sitos m…ltiples, (son comunes hoy d•a en las grandes ciudades de los pa•ses de Iberoam†rica), registrando un crecimiento interesante en el n…mero de †stas organizaciones. Hac•a 1960, gracias al resultado de la experiencia en la organizaci€n solidaria y al modelo de desarrollo econ€mico y social Cep alino - estructuralista, que le s brindaba alternativas de crecimiento y fortalecimiento industrial, surgen diversos actores sociales como gremios, estudiantes, sindicalismo cristiano y los ya anteriormente mencionados obreros y campesinos, para unirse y tr abajar colectivamente en pro a exigir la defensa de sus derechos y solicitar una mayor justicia econ€mica y equidad social. Surgen as• diversas modalidades cooperativas, pro ducto de una combinaci€n de la influencia europea con las formas nativas; eviden ciƒndose un gran dinamismo en los siguientes 20 a„os, reflejo del surgimiento de un n…mero significativo de entidades e importante registro de afiliaci€n de nuevos 34 asociados . Se constat a el fracas o de muchas de las manifestaciones asociativo – empresariale s hac•a los ochenta, puesto que el crecimiento end€geno conllev€ a que desaparecieran empresas nacionales que no estaban preparadas para afrontar estas nuevas pol•ticas de desarrollo, ademƒs de las caracter•sticas de estancamiento de esa d†cada. Paralelo a esta crisis se brindaba apoyo econ€mico internacional mediante programas y proyectos espec•ficos, a fin de impulsar y fomentar estas fo rmas asociativas, generando de e sta manera un crecimiento significativo. Posteriormente, con la experiencia y afrontan do nuevas crisis reflej adas en la inequidad social, desigualdades en la distrib uci€n del ingreso, el desempleo, el sector , como respuesta a l as necesidades sociales, les hace frente evolucionando competitivamente con el sector privado, capacitƒndose y prep arƒndose para afrontar los retos de un nuevo modelo de desarrollo inserto en un proceso de globalizaci€n, provocando un reordenamiento del sector y la transformaci€n de su estructura productiva, permitiendo adquirir un papel mƒs protag€nico de forma sector ial, representado por organismos de integraci€n Internacional, Regional, Nacional y local. De hecho, el cooperativismo latinoamericano se evidenciaba como un movimiento heterog†neo que hab•a incursionado poco a poco en las clases obreras, campesinado, clas es medias urbanas y rurales para llegar luego a todas las capas sociales, abarcando prƒcticamente todos los sectores de la econom•a, en muchos casos en cadenas productivas. La OIT ( 2001, p. 89) , se„ala que: “La mayor parte de la legislaci‚n latinoamerica na en relaci‚n con las cooperativas se promulg‚ en el per•odo comprendido entre las dos guerras mundiales; entre 1971 y 1988, 11 Estados de Am€rica Latina adoptaron nuevas leyes cooperativas... En la mayor parte de los pa•ses del Caribe, la legislaci‚n coo perativa ha permanecido sin cambios desde el decenio de 1940” . 35 Por su parte, Buendía, (2001, p. 75) asevera que : “L as caracter•sticas generales de €sta legislaci‚n reflejan un modelo de desarrollo cooperativo que se basa en una fuerte influencia del Es tado, excepto en los pa•ses del Cono Sur (Argentina, Chile, Uruguay y Brasil) donde la fuerte influencia de los inmigrantes europeos ha contribuido a c onfigurar un modelo m„s aut‚nomo ”. Hacía 1988 en el Congreso Continental de OCA (Organización de las Coo perativas de América), se consiguió que fuera aprobado el proyecto de Ley Marco para las cooperativas de América Latina, constituyéndose de esta manera un proceso de armonización de disposiciones legales que rigen al sector, a fin de lograr la dinámica e i ntegración del movimiento, constituyéndose Colombia en el primer País de la región en desarrollar la recomendación de la OCA, con la promulgación de la Ley 79 de 1988, seguido por Brasil en 1990. Según Pineda y Otros (1998, p. 88), haciendo referencia a los países tercermundistas dice que: “U na de las caracter•sticas fundamentales de las econom•as contempor„neas se manifiesta en el papel determinante que han entrado a jugar las organizaciones no gubernamentales en el proceso de la producci‚n de bienes y servicios. En consecuencia, ante las crecientes dificultades que afrontan los diversos Estados para satisfacer las necesidades b„sicas de la poblaci‚n, ha sido inevitable reconocer el inmenso potencial de soluciones con que las diversas formas asociativas , principalmente las cooperativas, contribuyen hacia la soluci‚n de los diferentes problemas que afrontan los pa•ses en proceso de desarrollo” . Más adelante, en el mismo texto (p.113), afirman que : “E l cooperativismo latinoamericano es m„s heterog€neo que el europeo, porque no s‚lo recibi‚ la influencia de €ste en sus diversas modalidades, sino porque en Am€rica Latina, antes de la llegada de 36 los europeos, ya exist•an algunas formas comunitarias que de hecho era un tipo de f‚rmula cooperativa” . 1.4.3.1 Economía Social y su desarrollo en el contexto internacional: una panorámica. El movimiento cooperativo en el contexto mundial es el representante más genuino en la concepción de la economía social. Algunas cifras publicadas por la ACI en 1981 revelan el protagon ismo que han tenido las cooperativas a lo largo de la historia; por ejemplo, en 1978, un estudio realizado en 67 países, arrojó que cerca de 700 millones de seres humanos conformaban el movimiento, de los cuales más de 500 millones se encontraban integrado s en la Alianza Cooperativa Internacional. En Europa las cifras más sobresalientes correspondían a la Unión Soviética con 62.200.000. Seguida de Rumania con 14.976 . 198, Francia con 13.889.396, Alemania ( República s Democrática y Federal) con 4.389.847 y 7.2 01.879 respectivamente, Polonia con 12.101.555, y Reino Unido con 10.565.406. En Asia se destacaban China R. P. con 150.000.000, India con 65.658.321, Japón con 17.551.759. Por otra parte, Estados Unidos se destaca en América con 58.344.538 personas asocia das, seguido por Canadá con 10.998.729 y Argentina con 5.587.408. El mayor númer o de cooperativas se encontraba en la actividad Agrícola con 255.501 entidades y 68.105.121 socios; sin embargo, las entidades de Ahorro y Crédito eran 198.811 pero con mayor número de socios, 123.087.436, seguida s por las Organizaciones de Consumo, 69.048 , registrando 132.547144 afiliados. En el contexto mundial del año 1986, ASCOOP (1987, p.25) afirma que el número de cooperativas en diferentes líneas de actividad registrada s, alcanzaba la cifra de 683.456 con 362.652.771 asociados; en ésta cifra se omitieron las cooperativas de la República Popular China). En América Latina, el total de Cooperativas en 1988, llegaba a 32.304 con cerc a de 18 millones de socios. Asi mismo, en América Latina, durante el año 1984 se registraron , según línea de actividad, las Cooperativas Agropecuarias con el mayor número de entidades, 10.924 con 208.193 socios, seguidas por las de Ahorro y Crédito, 37 4.209 con 5.785.780 asociados 24 . Para 1994 seg…n cifras citadas por la Organizaci€n de las Cooperativas de Am†rica – OCA - (1995) el cooperativismo en Am†rica Latina contaba con un n…mero de 54.128 entidades, con cerca de 25 millones de Asociados. En una publicaci€n realizada por la OIT 25 (2002 , p, 44) refiri†ndose a las cooperativas de c onsumo en todo el mundo, se afirma que aunque los socios de †stas organizaciones aumentaron en casi un 50% entre 1960 y 1986, y la ACI anunci€ en 1994 una afiliaci€n de 106 millones de socios de las cooperativas de cons umo, la evoluci€n de dichas entidades no ha sido uniforme en todas partes. Se cita entre otros el caso del Jap€n, donde las cooperativas de consumo cuentan con 14 millones de socios, suministran a unos 9 millones de hogares, y en 1996 registraron una venta anual por valor de 300.000 millones de yenes, lo que hace de ellas la mayor organizaci€n de consumidores en el ƒmbito nacional en todo el mundo. En un estudio 26 realizado por Salom€n y Otros (2001, p. 23) con una muestra registrada de 22 pa•ses 27 , incluido s nueve pa•ses de Europa Occidental, otros cuatro pa•ses desarrollados, cuatro de Europa Central y Oriental y cinco pa•ses latinoamericanos, se realiza una comparaci€n del empleo en el sector no lucrativo con otros sectores para el a„o 1995, arrojando los siguientes resultados:  Un promedio del 28% de la poblaci€n de †stos pa•ses aporta parte de su tiempo a las organizaciones no lucrativas. Se traduce en un trabajo equivalente a otros 10,6 millones de empleados directos a tiempo 24 Datos recopilados del informe Publicado por la Alianza Cooperativa Internac ional – ACI - , de 1981. Publicaci€n de la Organizaci€n de Estados Americanos - O.E.A. – Departamento de Asuntos sociales de la Secretar•a Ejecutiva para Asuntos Econ€micos y Sociales en 1983. O.E.A. – La Situaci€n actual de las cooperativas en Am†rica Latin a, 1984. 25 Conferencia Internacional del Trabajo, 89Š Reuni€n 2001, Informe V(1), “ Las cooperativas ante el Siglo XXI ”, Ginebra 2002 . 26 En †ste estudio realizado por la Fundaci€n BBVA, se incluye dentro del sector no lucrativo al voluntariado, por esta raz €n se harƒ salvedad cuando se haga referencia con y sin voluntarios. 27 La muestra de los 22 pa•ses esta conformado por Austria, B†lgica, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Pa•ses Bajos, Espa„a, y Reino Unido; Australia, Israel, Jap€n y Estados Unidos; Rep…blica Checa, Hungr•a , Ruman•a, y Eslovaquia; Argenti na, Brasil, Colombia, M†xico y Per…. 38 completo, lo que eleva el n… mero total de puestos a tiempo completo equivalentes de las organizaciones del sector no lucrativo a 29.6 millones. El sector no lucrativo sin incluir voluntarios representa, de promedio, el 4.8% del total del empleo no agrario de los 22 pa•ses estudiados, el 10% del empleo del sector servicios y un 28% del empleo del sector p…blico.  Las Organizaciones del sector no lucrativo de Europa Occidental representan el 10,3% del empleo con voluntarios, y el 7,0% sin voluntarios, el 6,9% en otros pa•ses desarrollad os, el 2,2% en Latinoam†rica y el 1,1% en Europa Central. Los Pa•ses Bajos con un 12,6%, Irlanda con el 11,5% y B†lgica con el 10,5%, son los pa•ses que presentan el mayor porcentaje de la muestra registrada.  Entre los a„os 1990 – 1995 el crecimiento glob al del empleo del sector no lucrativo aument€ una media del 24% frente al 8% total en una muestra de siete pa•ses 28 en el mismo per•odo. En el informe de Alianza Social 29 se reconoce al cooperativismo, por el tama„o y amplitud de sus movimientos, como la f orma de organizaci€n socioecon€mica de carƒcter universal mƒs grande del mundo; se destaca como las empresas del sector social se han convertido en el medio para llegar a garantizar verdaderas oportunidades y nuevas opciones que conlleven a mejorar la esta bilidad social. Por otro lado la OIT 30 (2001, p.48) dice que las cooperativas cumplen una importante funci€n en lo que respecta a la creaci€n de empleo, el crecimiento econ€mico y el desarrollo social. Los pa•ses de econom•a de mercado acaparan gran part e de los 100 millones de empleos directos, que representan el 3% del empleo mundial total aproximadamente y que se han ido creando gracias a las cooperativas; 800 28 Pa•s es tenidos en cuenta dentro de e sta muestra: Francia, Alemania, Pa•ses Bajos y Reino Unido; Israel, Jap€n y Estados Unidos. 29 Revista Cambio . Septiembre de 2001, informe “Alianza Social” . 30 OIT, Informe de la Comisi€n de la Promoci€n de las cooperativas, Conferencia Internacional del Trabajo, 2001, Actas provisionales , Ginebra 5 de Junio de 2002. 39 millones de asociados, equivalente al 12,5% de la población total y cerca de 2.500 millones de personas vinculadas de una u otra forma (en un informe presentado ante las Naciones Unidas en 1994, calculaba en 3.000 millones, equivalente al 50% de la población mundial, la cantidad de personas cuyo sustento estaba ligado de alguna manera a la empres a solidaria). Se cita el ejemplo del movimiento cooperativo alemán en 1996, que generaba empleo a cerca de 503 mil personas (en comparación con las 487 mil de 1994). También las cooperativas del Reino Unido en 1998 generaron cerca de 114 mil empleos a tiem po completo y casi 72 mil a tiempo parcial. Según un estudio realizado por la Fundación CIREM 31 , e n EEUU en 1999 , mientras que el sector empresarial representaba el 80% y el público contabiliza el 14% adicional del PIB, el sector social es responsable del 9 % del empleo total mediant e la participación de un 6%, asi mismo, en Europa y los países desarrollados, el tercer sector genera el 4.7% del PIB , ocupando a 18,8 millones de personas. Se puede destacar la participación del 80% de los trabajadores organizado s y del sector agrario de Israel y el 70% de la banca Alemana y Canadiense o el grupo de cooperativas Mondragón en España, actuando en diversos campos de la industria, registrando una facturación anual de más de 23.000 millones de dólares. Esto demuestra q ue las empresas asociativas se están convirtiendo en una iniciativa generadora de riqueza y bienestar, tanto en países desarrollados como en países en vía de desarrollo, conquistando cada día más espacios. El índice de participación del sector social en l as diferentes actividades productivas tal como se aprecia en el cuadro 1.3, muestra la relevancia del movimiento cooperativo en algunos países de economía de mercado y en otros del continente Asiático y Africano. Es de especial relevancia la profundidad 32 de este tipo de asociaciones en las actividades relacionadas con el agro; se destacan por su cuota de mercado las cooperativas del sector agrícola en 31 Barreiro, Fernando. Situación del tercer sector y perspectiva s de Futuro . Nov. 1999. Madrid. 32 El indicador de profundidad mide la producción generada en el sector social como porcentaje de la producción total de las actividades productivas. 40 Estados Unidos con un 33%, generando 720 mil empleos directos; en el Jap€n el 95% de la Comercializaci€n d e arroz y el 70% de la producci€n pesquera es proporcionada por entidades cooperativas; y en Finlandia la producci€n agr•cola y la Silvicultura es tambi†n de cierta notabilidad. Seg…n aseveraci€n hecha en la 89Š Conferencia Internacional del Trabajo – 2001 – se aduce que en el ƒmbito microecon€mico el mayor impacto de †stas Organizaciones radica seguramente en los ingresos adicionales que generan para sus socios, y en cuanto a la importancia macroecon€mica, puede comprobarse si se analiza las cuotas de mer cado que controlan y la contribuci€n que hacen al mantenimiento del empleo por cuenta propia, as• como el empleo directo que son capaces de generar en todo el mundo. Un informe de la Comisi€n “Gestionar el cambio” del 2 de noviembre de 1998 presidida por Piehr Gyllenhammer (UE), menciona que las cooperativas admiten que las pymes realicen sistemas empresariales en red o grupos de apoyo, que contribuyen a entrar y competir en mercados con amplias econom•as de escala, facilitan el acceso al cr†dito, y a la formaci€n en innovaci€n y desarrollo de sistemas de gesti€n. 41 Cuadro No. 1.3 PARTICIPACI€N DE LAS EMPRESAS DE ECONOM•A SOCIAL EN ALGUNOS PA•SES – 2003 PA•S SECTOR O ACTIVIDAD PARTICIPACI€N EN EL MERCADO No. EMPLEOS Alemania Movimiento Cooperati vo Banca cooperativa 70% 503 mil Empleo s directo s China Com ercializaci€n Rural Az…car (Procesamiento) Tejidos a Mano 83% 65% 58% Costa de Marfil Algod€n (Producci€n) 77% Dinamarca Leche (Procesamiento) Suministros Agr•colas Mataderos de Ganado 94% 69 % 66% Espa„a Sector Social (35 mil Entidad es ) Sector Cooperativo (23 mil Entidades ). 354 Mil (2001) Estados Unidos Sector Cooperativo Cooperativas de Producci€n Electricidad Mercado Agr•cola 50% 33% 3 millones (empleo directo 1995) 100 mil Trabajadores y 12 millones asalariados 720 mil Europa Bancos Cooperativos Comit† de Cooperaci€n Agr•cola (COGECA) Uni€n de Grupos Comerciantes (UGAL) Cooperativas Consumo Coop. Obreras Produc ci€n . 425 Mil 720 Mil 719 Mil (1992) 359 Mil 1 mill€n Fe deraci€n Rusa Cooperativas Consumo 512 Mil (1998) Filipinas Aporte al P roducto I nterno B ruto. 16% Finlandia Agr•cola (Producci€n) Silvicultura 79% 31% Francia Seguros No obligatorios Artesanos 60% 20 mil (1990) 180 mil ‡ndia Sector Cooperativo Ferti lizantes (Distribuc) Az…car (Procesamiento) Tejidos a mano Cereales (Producci€n) Cr†ditos Agr•colas 43% 65% 58% 25% 43% 13,8 millones Jap€n Movimiento Cooperativo Arroz (Com ercializaci€n) Pesquero (Producci€n) Servicios (Mantenimiento, reciclaje) 95% 70% 58 Mil Tiempo Completo 95 Mil Tiempo Parcial 6 Mil Tiempo Completo Kenya Algod€n Pelitre Caf†. 10% 87% 52% Marruecos S ector Cooperativo 42 Mil Rep…blica Checa Sociedades Agr•colas 92 Mil (1997) Rep…blica Corea Agricultura Local 40% Sudƒfr ica Cooperativas Agr•colas 100 Mil (1996) Suecia Seguros Dom†sticos Seg. De vida y accidente 48,9% 50% Fuente: Elaboraci€n propia a partir de datos recopilados de OIT - Conferencia Internacional del Trabajo Informe V Ginebra 2001; OIT, “Creaci€n de un clima positivo y condiciones favorables para el desarrollo cooperativo” Agosto 2002; ACI, X Conferencia Regional de ACI •m†ricas, Cartagena Noviembre 2001; ACI , 80Š Jornada Cooperativa Internacional de la ACI, 8‹ D•a Internacional de las Cooperativas de la ONU, Julio 2002. 42 Asimismo, la Comunicación de la Comisión Europea del 23 de febrero de 2004, acerca del Fomento de las Cooperativas en la UE, presenta algunos puntos importantes que cabe resaltar como: 1. Fomentar una mayor utilización del modelo coop erativo en Europa, mejorando la visibilidad, las características y la comprensión del sector. Las funciones que cumplen las cooperativas, su importancia y los ámbitos específicos de política de empresa donde éstas desempeñan funciones importantes. 2. Seguir mejorando la legislación europea sobre cooperativas. Se debe aquí mencionar que el Consejo de la UE aprobó el reglamento (CE) 1435/2003 del 22 de julio de 2003 sobre el Estatuto de la sociedad cooperativa europea (SCE), más la directiva 2003/72/CE que la completa, sobre la implicación de los trabajadores (DO L 207 de 18.8.2003). Este estatuto permitirá crear cooperativas europeas a partir de personas físicas o jurídicas de distintos países de la UE, y constituye una de las mejoras legislativas más signific ativas de la normativa comunitaria. 3. Mantener y mejorar la situación de las cooperativas, así como su contribución a los objetivos comunitarios. Las contribuciones de las cooperativas a estos objetivos han sido resaltado s y ampliamente, en particular en l as áreas de la creación de empleo en la economía social, el desarrollo rural y regional, la ampliación de la UE y la política agrícola. 49 Cuadro No. 1. 5 ECONOMÍA INFORMAL EN AMERICA LATINA (Países Seleccionados) PAIS POBLACION (millones) % del PIB % de la Fuerza de Trabajo Argentina 1980 1990 2000 2005 28.094 32.527 37.032 38.592 25,0 * A 25.4/e 22,9 /a 44 .3 /d Brasil 1980 1990 2000 2005 121.672 148.030 17 0. 69 3 187.597 40,0 39.8 /e 40,6 47,1 44.6 /d Chile 1980 1990 2000 2005 11.147 13.179 15.211 16.267 20,0 19.8/e 37,9 37,5 35.8/d * B Colombia 1980 1990 2000 2004 2005 28.447 34.970 42.321 45. 302 46.039 39,0 39.1/e 45,7 57,0/b 61.4/d *B 59.9/d Honduras 1980 1990 2000 2005 3.569 4.879 6.845 7.347 49.6/e 57,6 60,7 59.4/d *b México 1980 1990 2000 2005 67.570 83.226 98.881 106.147 30,0 30.1 /e 38,4 40,1 41.8 /d *B Perú 1980 1990 2000 2005 17.324 21.753 25.939 27.947 60,0 59.9/e 52,7 53,7 58.0/d *C Venezuela 1980 1990 2000 2002 2005 15.091 19.502 24.170 26.577 33,0 33.6/e 38.6 49.1 51.8/d 52.2/d *C América Latina 1970 1980 1990 1996 2000 2002 2005 357.265 436. 022 483.308 511.683 527.495 551.056 35,2 / c 41.5/e * 42,8 46,4 56,0 57.0 46.9/d 46.5/d 47.4/d *B Fuente: Elaboraci€n propia a partir de CEPAL – Anuario Estad•stico - Bolet•n Demogrƒfico Diferentes a„os. DANE - Colombia (2004), OIT – Panorama La boral - Diferentes a„os. a/ Trabajadores por cuenta propia 1999. No se incluye servicio dom †stico. b/ 2003. c/ Promedio no ponderado de los pa•ses seleccionados a„o 2000 . d/ OIT – Panorama laboral 2005. Am†rica Latina y el Caribe. Avance primer semestre . e/ Banco Mundial, Corporaci€n financiera mundial. Caracter•sticas de la econom•a . (Consultado en 2006) http://www.doingbusiness.org/ExploreEcon omies/EconomyCharacteristics.aspx?direction=asc&sort=5 *A refe rido al a„o 2002. *B referido al a„o 2003. *C referido al a„o 2004. *Am†rica Latina y el Caribe . 50 En el Brasil, la tasa de informalidad de la poblaci€n econ€micamente activa, teniendo en cuenta el sector agr•cola, es aproximadamente del 60%. Esta fuerza de trabajo es mƒs elevada en lo referente a las mujeres (66%) que a los hombres (59%). Este fen€meno se evidencia de manera mƒs clara si se contrasta con la tendencia en el conjunto de los pa•ses de la Regi€n Latinoamericana, donde la tasa de desempleo (en el sector formal) aument€, con niveles mƒs altos entre las mujeres y los trabajadores j€venes (entre 15 y 24 a„os) que entre los hombres. Ante esta situaci€n los gobiernos latinoamerican os han expresado constantemente su deseo por una comunidad; esto se refleja en el inter†s por la organizaci€n del Parlamento Latinoamericano desde 1964; hoy d•a se vislumbra una firme disposici€n integracionista debido a la coyuntura actual de la regi€n c oncretada en la conformaci€n de diversos bloques econ€micos como son: CAN 36 , MCCA 37 , Comunidad del Caribe CARICOM 38 , el Grupo Andino 39 , Nafta 40 (TLC), G - 3 41 , MERCOSUR 42 y diversos acuerdos multinacionales de complementaci€n econ€mica como el ATPA 43 . Mientras ALCA 44 , ALADI 45 , CEPAL, El Grupo de R•o 46 , OEA y Sela 47 entre otros, son las instituciones 36 Comunidad Andina de Naciones, Acuerdo de integraci€n subregional andino con el fin de establecer un mercado com…n, (Bolivia, Colombia, Ecuador, Per… y Venezuela). 37 Merca do Com…n Centroamericano – Pa•ses miembros (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua), Tratado firmado en Managua Dic. De 1960. 38 Comunidad y el mercado del Caribe. Acuerdo firmado en Junio de 1965 inicialmente por tres pa•ses del Caribe y en 1973 consolidado con el nuevo Tratado de Chaguaras; miembros (Antigua y Barbuda, Barbados y Guyana, Trinidad y Tobago, Dominica, Grenada, San Crist€bal y Nieves, Santa Luc•a, San Vicente y Granadinas, Jamaica y Monserrat). 39 Grupo subregional (Bolivia, Colombia, Ecuador, Per… y Venezuela). 40 Tratado de Libre Comercio de Am†rica del Norte, agrupa a Estados Unidos, M†xico y Canadƒ. Acuerdo firmado en Diciembre de 1992. 41 El Grupo de los tres (Colombia, M†xico y Venezuela), se estableci€ una zona de libre comercio a partir de Enero de 1995 42 Mercado Com…n del Sur, creado en 1991 (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay) es el cuarto bloque comercial mƒs grande del mundo y recibe un 40% de la inversi€n extranjera directa de Latinoam†rica. 43 Ley de Preferencias Generales Andinas en Estados Unidos, promulgada en 1991 y con nueva vigencia en 2002 ATPEA. Pa•ses beneficiados (Bolivia, Colombia, Ecuador, Per…). 44 •rea de Libre Comercio de las Am†ricas, iniciado en Diciembre de 1994 en Miami. Lo integr an 34 pa•ses del Continente Americano. 45 Tratado de Montevideo, en Agosto de 1980 se consolid€ la Asociaci€n Latinoamericana de Integraci€n – ALADI - , con este suceso el bloque Andino reafirm€ su proceso de integraci€n compuesto por 11 pa•ses. 46 Tratado de R•o de Janeiro. Se inici€ con el Protocolo de R•o en 1936 y a partir de 1992 se aprobaron los mƒs importantes tratados. 51 encargadas de consolidar el proceso, en un intento por conseguir la competitividad internacional, generando esquemas de integraci€n, mƒs como aproximaci€n econ€mica pero con un objetivo fundamental: elevar el nivel de vida en los diferentes pa•ses de la regi€n. En busca de un esquema integral, †stos gobiernos han tomado conciencia de la problemƒtica que viven sus pueblos e intentan fomentar pol•ticas donde la sociedad civil f orme parte activa, organizada en diversas tipolog•as de entidades que respondan ƒgil y creativamente a los cambios generados por la globalizaci€n de los mercados; su carƒcter asociativo y empresarial, sustentado sobre su propia base social y econ€mica, se puede constituir en una oportunidad de la poblaci€n donde el impacto globalizador es mƒs severo. 1.5.2 ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO 48 . El informe sobre el Desarrollo Humano 2003, presentado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD - , al realizar la descripci€n sobre el estado actual de los pa•ses miembros de †sta Organizaci€n, puso el acento en “las p†simas consecuencias” que dej€ la d†cada de los noventa. Am†rica Latina se caracteriza por su estancamiento. La mayor•a de los pa•ses se mantuvieron casi en los mismos puestos, …nicamente Brasil y Ecuador presentan una significativa mejora entre 2002 – 2003, sin embargo, permanecen en el rango de un desarrollo humano medio; mientras Hait• , clasificado entre los pa•ses con bajo desarrollo huma no, contin …a cayendo del puesto 146 al 153 en la muestra de 17 7 Pa•ses pertenecientes a las Naciones Unida s. En el cuadro 1. 6 se presenta la ubicaci€n de algunos pa•ses de Am†rica Latina y el Caribe en el 2003; se observa a Barbados y Argentina como los pa •ses co n mejor ubicaci€n (Desarrollo Humano Alto) en el puesto 30 47 Sistema Econ€mico Latinoamericano, Organismo Regional integrado por 27 Pa•ses de Am†rica Latina y el Caribe, creado en Octubre de 1975. 48 El ‡ndice de Desarrollo Humano, promedia ponderadamente los niveles de ingresos, la salud, esperanza de vida y educaci€n. Siendo Uno (1) la mejor ubicaci€n. 52 y 34, seguidos de Chile, Uruguay y Costa Rica con el puesto 37, 46 y 47 respectivamente. Sin embargo, cabe mencionar que †stos dos …ltimos pa•ses han desmejorado su posici€n respecto al a„o 2002. Las cifras analizadas a lo largo de †ste capitulo sirven como punto de partida y verificaci€n sobre el balance del Desarrollo Humano en los pa•ses Latinoamericanos. Cabe menci onar entre la muestra de los 177 pa•ses a Guatemala, Honduras, Bolivia , N icaragua y El Salvador, con un ‡ndice de Desarrollo Humano que llega a 11 7 , 11 6 , 11 3, 112 y 10 4 respectivamente, ubicƒndose como las naciones de Am†rica Latina con menores desarrollos de las pol•ticas constituidas como necesarias y esenciales para una vid a digna. En menor proporci€n , con una leve mejor•a entre 2002 – 2003, se encuentran , Per… y Paraguay, ubicados en los puestos 79 y 88 correspondientemente. Se mantienen relativamente M†xico, Panamƒ, Colombia y Rep…blica Dominicana en el lugar 53, 56, 69 y 95 . Mientras Venezuela pasa de la posici€n 69 a la 75 . La tendencia a nivel mundial desde los a„os 60s es a mejorar; se pue de apreciar en el grƒfico 1.5 el avance de Am†rica latina con respecto a otras regiones, debido principalmente a los progresos en el ni vel de la esperanza de vida, la salud y en menor proporci€n, aunque no menos importante, el crecimiento en el nivel de educaci€n. Seg…n el informe de IDH en los 177 pa•ses, la mayor•a de los pa•ses de de Am†rica Latina y el Caribe, se encuentran clasificad os en el rango de Desarrollo Humano Medio, seguido del Desarrollo Humano Alto. Todas las regiones en el mundo se caracterizan por presentar una variaci€n en la mejora de IDH. Tal como se aprecia en el grƒfico 1.5 , para Am†rica Latina se observa que pasa de 0,40 en los a„os 60s, a 0,65 en los 90s, mientras la tendencia en los pa•ses desarrollados ha sido mantenerse durante el mismo per•odo. 53 Cuadro No. 1.6 Índice de Desarrollo Humano Países de América Latina PAIS 2002 2003 Barbados 31 30 Argentina 34 34 Uruguay 40 46 Costa Rica 41 47 Chile 38 37 Trinidad & Tobago 50 57 México 54 53 Panamá 57 56 Colombia 68 69 Brasil 73 63 Venezuela 69 75 Perú 82 79 Paraguay 90 88 Rep. Dominicana 94 95 Ecuador 93 82 El Salvador 104 104 Bolivia 114 113 Honduras 116 116 Guatemala 120 117 Nicaragua 118 112 Haití 146 153 Fuente: PNUD, 2004. Informe sobre desarrollo humano PNUD, 2005. http://hdr.undp.org/re ports/global/2005/espanol/pdf/presskit/HDR05_PK SP_HDI.pdf 54 Gráfico No. 1.5 ÍNDICE DE DESARRO LLO HUMANO (IDH ) Por Regiones a nivel mundial Fuente: Eduardo Lora, “Pobreza en Am†rica latina: Hechos estilizados e hip€tesis. Banco Interamericano de desarrollo: Departamento de Investigaci€n, , Sept. 2004, UNDP . Los pueblos de Latinoam†rica se enfrentan al desaf•o de atemperar y humanizar la globalizaci€n en el sentido de la equidad y la solidaridad, a fin de evitar la margi naci€n ya sea de manera individual, grupal y/o regional. Es as• como Suƒrez (2003, p.18) afirma que: “T anto en el ALCA como en la globalizaci‚n va impl•cita la crisis econ‚mica capitalista de superproducci‚n, explicada por Carlos Marx y que lleva en su s imiente el germen de la destrucci‚n de excedentes: Durante cada crisis comercial, se destruye sistem„ticamente no s‚lo una parte considerable de productos elaborados, sino incluso de las mismas fuerzas productivas ya creadas. Durante las crisis una epidemi a social, que en cualquier €poca anterior hubiera parecido absurda, se extiende sobre la sociedad: la epidemia de la superproducci‚n ” . Las naciones de Latinoam†rica optaron por la desuni€n en el siglo XIX al no ratificar en 1826 el Tratado de Uni€n – Li ga Confederaci€n Perpetua - , comunidad que si formaron desde 1973 los pa•ses del Caribe, quienes tienen 55 una estrecha relaci€n con Am†rica Latina a trav†s de un estatuto especial. Esto llev€ a los 19 49 pa•ses de la Regi€n a ser regidos con sus pol•ticas por los grandes bloques como Estados Unidos 50 o la Uni€n Europea. Este hecho le ha costado a Latinoam†rica grandes p†rdidas ; en el caso de Colombia haber perdido a Panamƒ, o Argentina las Malvinas, y M†xico no hubiera malogrado la mitad de su territorio. L as experiencias de integraci€n, han demostrado logros importantes desde el punto de vista econ€mico tal como lo muestra el progreso de la Uni€n Europea conformada como Comunidad y consolidada mediante el Tratado de Maastrich t a finales de la d†cada de los noventa como Uni€n Econ€mica Europea; pese a los m…ltiples factores negativos vividos en el siglo pasado y superados a tal punto, que en 1992 se convierte en la primera potencia mundial econ€mica, con un PIB superior a seis billones de d€lares. He aqu• el elocuente resultado de la Uni€n 51 y la tan anhelada integraci€n del Continente. Durante la d†cada de los ochenta se implementaron varios paquetes de ajuste econ€mico en los pa•ses de Am†rica Latina. A trav†s de estos paquetes recibieron atenci€n los grave s desequilibrios macroecon€micos, pero queda ron pendiente s aspectos de la pol•tica social, cuyo dilema central se focalizaba en el problema de c€mo corregir los perversos niveles de desigualdad y pobreza extrema a partir de los recursos disponibles. Los pr oblemas derivados de la crisis, las pol•ticas de ajuste y el agravamiento de la situaci€n social, impulsaron los denominados Fondos de Emergencia, de Desarrollo o Inversi€n Social, cumpliendo al menos tres funciones entre s•: una asistencial, dirigida a at ender necesidades urgentes de la poblaci€n pobre; una funci€n promocional, estimulando el desarrollo de la capacidad de organizaci€n de los sectores mƒs pobres; y una funci€n de desarrollo de alternativas de acci€n innovadora. 52 Y 49 Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Cuba, Ecuador, El Salvador, Gua temala, Honduras, M†xico, Nicaragua, Panamƒ, Paraguay, Per…, Rep…blica Dominicana, Uruguay y Venezuela. 50 13 colonias inglesas norteamericanas que se unieron a finales del Siglo XVIII. 51 B etancourt (1994): “ El Parlamento Latinoamericano y la Comunidad Lati noamericana de Naciones ”. 52 Centro Latinoamericano de Administraci€n para el Desarrollo – CLAD - (1990) Bolet•n, Vlm. 6 No. 4. Caracas. 56 es precisamente a partir d e la d†cada de los ochenta cuando el auge de las cooperativas toma cuerpo, tal como lo veremos mƒs adelante. 1.5.3 EL SECTOR SOCIAL Y SU ENCADENAMIENTO PRODUCTIVO . La creciente fuerza del sector social y/o solidario expresada en cerca de un mill€n de empres as asociativas de carƒcter local y la vinculaci€n a ellas de aproximadamente una cuarta parte de la poblaci€n del mundo, se suma a las cada vez mƒs amenazantes condiciones de pobreza y hambre de varios miles de millones de seres humanos y la concentraci€n de riqueza en menos de l 10% de la poblaci€n mundial, para proclamar la necesidad de una econom•a social y solidaria que enfrente con posibilidades de †xito la devastadora hegemon•a del liberalismo econ€mico moderno. Las empresas que conforman el sector d e la econom•a solidaria participan activamente en todo el encadenamiento productivo interviniendo de manera t†cnica y organizada en los procesos de globalizaci€n tal como se visualiza en el grƒfico No. 1. 6 ; desde la asociaci€n como productores y generadore s de empleo, tanto rural como urbano en los diferentes procesos de cosecha y provisi€n de insumos, hasta el procesamiento, comercializaci€n y distribuci€n; complementƒndose con los demƒs sectores de la econom•a nacional, en una dinƒmica de uni€n con las or ganizaciones Nacionales, Departamentales, Municipales y con el apoyo de diferentes entidades tanto a nivel internacional (ONG’s y Gobiernos), Nacional (Fondos y Programas especiales), hasta Departamentales y Municipales (Planes de desarrollo). Se genera de esta forma desarrollo socioecon€mico, cultural y ambiental a nivel Nacional, Municipal y/o local, transmutado en una estructura social que conlleva hac•a un Estado de l Bienestar mejorado de la comunidad. 57 Gráfico No. 1. 6 FUENTE: Elaboraci€n Propia a partir de DANSOCIAL (2000, p. 30) “Trabajo y Econom•a Solidaria. Estrategias de Justicia Social y Paz” Plan de Acci€n. ** DPTAL (se refiere a Departamentoo Regi€n), MPAL. (se refiere a Municipio o Localidad). PARTICIPACION DE LA ECONOMIA SOLIDARIA EN LOS PROCESOS DE GLOBALIZACION DE LA ECONOMIA DESARROLLO LOCAL MUNICIPAL NACIONAL SECTORES ENTIDADES ORGANIZAC. INTERNAC. NACIONALES NACIONAL DPTAL MPAL. MPAL. ** PARTICIPACION DE GRUPOS SOLIDARIOS DESARROLLO EMPRESARIAL Y PARTICIPATIVO. SOCIOECONO MICO C U L T U R A L A M B I E N T A L CONSUMIDORES PRODUCTORES PROVEEDORES PRODUCCION ALMACENAMIENTO COMERCIALIZACION DISTRIBUCION PROVISION DE RECURSOS TRANSFERENC. TECNOLIGICA ASISTENCIA TECNICA TERRENO Y ADECUACION INFRAESTRUTURA COHESION SOCIAL GENERACION DE EMPLEO MEJORAMIENTO EN LA CALIDAD DE VIDA 58 La cooperac ión como práctica socio - económica ha sido una condición esencial para el desarrollo de la humanidad y a su vez para el mejoramiento de las condiciones de vida. La amplia participación del conjunto de la población dentro de un proceso de concertación con la s políticas estatales hacia la construcción de un sistema que busque satisfacer sus demandas, conllevará posiblemente como se observa en el gráfico 1. 6 al crecimiento sostenible con cohesión social, repercutiendo en el mejoramiento de la calidad de vida en las personas. Según Estefanía (1996): “… el hecho de que al mercado se le identifique con la democracia y la f‚rmula seg†n la cual el trabajador no es un ser humano sino un costo dentro de los balances empresariales, son circunstancias que est„n a punto d e perder vigencia.......” . M ientras, Amar (1995, p.18) dice que: ”Cuando se busca el desarrollo, €ste no puede hacerse copiando modelos, sino que cada sociedad, de acuerdo con su historia y sus caracter•sticas, debe definir lo que es y lo que quiere ser, y aunque existen elementos rescatables de aquellas naciones con un alto grado de industrializaci‚n, Am€rica Latina en general, no podr„ llegar a ser as• ni aunque lo quisieran, la meta debe ser encontrar nuestras propias formas de desarrollo sin caer en n acionalismos estrechos, sino conviviendo con varias culturas con las cuales podemos interactuar para beneficio mutuo...” Según Gualda (2001, p. 71), las empresas de Economía Social han confirmado, especialmente en los últimos años, una gran capacidad de creación y aumento del empleo directo; y con una relación de actividad más estable. Están presentes en varios sectores de la economía Nacional, como la Industria, Servicios, Transporte, la Banca, Construcción, agropecuario y Crédito entre otras; en los dos últimos sectores, según Buendía (2001, pp. 69 y 72) con mayor fuerza económica y social, alcanzando en determinados países un grado de progreso comparable a las regiones con un alto nivel de desarrollo cooperativo; son poseedoras de un número superior tan to de entidades como 65 Existen casos como la exportaci€n de hortalizas frescas a los mercados de Estados Unidos y Canadƒ desde Guatemala, que se encuentra a cargo de la co operativa “Cuatro Pinos” que cuenta con 1.694 asociados, quienes perciben ingresos superiores al promedio del salario m•nimo de † ste pa•s; la producci€n de e ste producto en Costa Rica y aproximadamente el 10% de su poblaci€n que se encuentra asociada a la s cooperativas agropecuarias es otro hecho a destacar. En Argentina existen casi 10 millones de asociados distribuidos en el medio rural, servicios p…blicos y cr†ditos. (OIT, 2001). Tanto en los pa•ses en desarrollo como en los industrializados y de trans ici€n, las empresas de la econom•a social han ganado presencia, hasta convertirse en organizaciones que compiten con cualquier otra empresa de los sectores comercial e industrial. Son consideradas promotoras de desarrollo econ€mico, con un gran potencial e n generaci€n de capital social englobado en la promoci€n del capital humano y natural, consiguiendo ser un modelo macro - social. Tal como afirma la OIT (2001, p.53), las cooperativas han desempe„ado siempre una funci€n importante para el alivio o la soluci€ n de los problemas mƒs urgentes, contribuyendo a mejorar las condiciones de vida y trabajo de los agricultores, facilitando diversos servicios, especialmente en la obtenci€n de cr†ditos, seguros, protecci€n, introducci€n de nuevas tecnolog•as y protecci€n del medio ambiente , entre otras. Los modelos de empresa de Econom•a social presentan como caracter•stica fundamental, la organizaci€n colectiva y solidaria de un amplio n…mero de personas en torno a una actividad com…n, con las reglas de juego de la econo m•a solidaria en lo relacionado con el aspecto institucional y en materia econ€mica, con la organizaci€n de la producci€n en torno a cadenas productivas en donde se realiza un crecimiento integrado vertical hac•a atrƒs, hacia delante y horizontal. De esta forma la peque„a propiedad con baja productividad y baja absorci€n de empleo presenta mayor posibilidad de convertirse en una empresa productiva de alto crecimiento, con capacidad de adaptar y absorber las nuevas tecnolog•as existentes en el entorno intern acional. 66 Según la OIT (2002, p. 11) un hecho macroeconómico de gran importancia de las cooperativas está en la aportación que éstas realizan al mantenimiento del empleo por cuenta propia, así como la generación de empleo directo y a las cuotas de mercado que co ntrolan. Mientras en el plano mi croeconómico el mayor impacto directo de las cooperativas radica seguramente en los ingresos adicionales que generan para sus socios. Estos ingresos adicionales se consiguen asegurando unos precios más altos a sus pro ductos, rebajando los costos de los factores de producción, empleando a sus socios, introduciendo innovaciones, ofreciendo seguros y créditos a costos generales más favorables, contribuyendo a que sus socios obtengan bienes de consumo a precios más bajos, impartiendo educación y formación, y rebajando costos de la vivienda entre otros beneficios. 1.5.4 La Economía Social en Latinoamérica y su desarrollo en la Historia: lecciones para la reorientación del Estado de l Bienestar . Las cooperativas se han considerad o como un medio para mejorar la situación económica de un país, especialmente en épocas de crisis, debido a su capacidad de asociar a los productores primarios (especialmente en la agricultura), favoreciendo así el desarrollo del comercio de exportaciones, el equilibrio de la balanza nacional de pagos y la riqueza de la nación. Capaces no sólo de disminuir el desempleo, sino que también protegen los empleos productivos que ya existen, debido a su propia dinámica y a su éxito económico. (OIT, 2001, p. 48). Cabe resaltar que debido a que cada organismo del sector maneja cifras diferentes, no se tiene una cuantificación exacta, las fuentes de recopilación son muy dispersas, y el registro de información es fragmentado y poco consolidado sobre el crecimiento e importancia de las entidades que conforman el cooperativismo, pero mayor aún, esto se presenta en el sector social o solidario de América Latina. Estas falencias existentes en las apreciaciones acerca de los datos, conllevan que generalmente, al referirse al sector de 67 Econom•a Social, prƒcticamente se consideran las cooperativas como el ente mƒs representativo del sector; puesto que, por lo menos, cuentan con organismos locales, regionales e internacionales que las agrupan, manejando cierta comunicaci€n or ganizada entre los organismos de cada pa•s o regionales. Buend•a, (2001, p.71) afirma al respecto que la realidad cooperativa en Am†rica Latina resulta compleja, puesto que tanto su origen (fƒctico, sindical y mutualista, social, religioso y estatal) co mo sus diferentes prƒcticas asociativas, especialmente en el ƒmbito rural, conllevan a una disparidad o ausencia de datos conducentes a la imprecisi€n sobre su actual dimensi€n. Afirma que : “L a informaci‚n cuantitativa no es homog€nea en el „mbito tempor al y las fuentes de datos son incompletas, bien porque no existen registros p†blicos o porque el origen son las organizaciones representativas que no integran la totalidad del sector...Se puede observar un crecimiento significativo del movimiento cooperati vo latinoamericano en las †ltimas dos d€cadas, siendo los pa•ses con un mayor n†mero de entidades M€xico, Brasil y Argentina”. Tambi†n en el mismo documento, Buend•a hace referencia al impulso de las cooperativas en la regi€n durante los a„os cincuenta y sesenta, debido al apoyo Estatal y de la Agencia Internacional para el Desarrollo – AID - . Entre 1963 y 1988 el n…mero de cooperativas p as€ de 17.580 a 32.441, mientras que el n…mero de asociados creci€ mƒs de un 300% , pasando de 5.700.000 a 18.800.000. En 1 991 el movimiento ya contaba con 47.862 y 19.551.877 cooperativas y asociados respectivamente , incrementƒndose para 1993 el n…mero de asociados hasta 23.317.000 y a 54.128 el n…mero de entidades en 1994. Al finalizar el siglo XX, se evidencian en la r egi€n de Am†rica Latina, con una poblaci€n cercana a los 500 millones de personas, aproximadamente 60 68 mil cooperativas registradas de todo tipo y mƒs de 30 millones de personas beneficiadas directamente por el sector, resultado del gran dinamismo entre 19 63 y 1999. Las estad•sticas muestran que el n…mero de entidades cooperativas creci€ en un 135%, mientras el n…mero de as ociados lo hizo en un 315%. Asi mismo , cabe resaltar la evoluci€n de las cooperativas financieras en la d†cada de los 80, ya que pese a l a crisis del momento, se observa un crecimiento de mƒs del 700% de las entidades de Ahorro y cr†dito entre 1963 y 1993 (ver cuadro No. 1.7 ). Pa•ses como Brasil, Colombia y M†xico en el a„o 2000 se destacan por su dinamismo en el manejo de las cooperativas de Ahorro y Cr†dito, arrojando cifras de 1.237, 846 y 430 entidades, y a su vez con 1.407.089, 1945.623 y 1.988.226 asociados respectivamente; para un total de 5.037 cooperativas de cr†dito y 12.116.062 asociados en una muestra representativa de 19 pa•ses. Para el caso de Colombia, la Revista Cooperativa (2003, p.33), arroja un n…mero de 717 cooperativas en actividades con secci€n de ahorro y cr†dito, y 1.223 fondos de empleados que cuentan dentro de sus servicios con el otorgamiento de cr†dito a sus asocia dos, seg…n datos a Diciembre del 2000 de la Superintendencia de Econom•a Solidaria. Cuadro No.1.7 Datos del cooperativismo en América Latina AÑO No. COOPERATIVAS No. ASOCIADOS No. Cooperativas FINANCIERAS Ahorro y Crédito No. ASOCIADOS 1963 17.328 5.638.884 Nd N d 1973 23.275 9.294.374 Nd N d 1988 31.972 (1983) 17.908.452 (1983) 2.306 3.797.401 1993 40.663 23.317.000 17.178 (1991) 6.730.735 (80 – 90) % Crecimiento 27% 30% 710% 214% 1991 54.128 (1994) Nd 17.178 6.730.735 1997 Nd Nd 4. 566 8.212.152 2000 Nd Nd 5.037 12.116.062 FUENTE: Elaboraci€n propia a partir de datos recopilados ACI (2001); OIT (2001); Pineda y Otros, (1998, p. 113) y Buend•a. (2001, p.72). 69 1.5.4.1 Un análisis por países . Para ilustrar someramente en forma cuantit ativa el contexto y laboriosidad del cooperativismo en Am†rica Latina , por pa•ses, se puede decir que en 1983 los pa•s es que contaba n con el mayor n…mero de cooperativas en su orden eran: M†xico (5.731) seguido de Argentina(4.198), Ecuador (3.684), Nicarag ua (3.475), Brasil (3.185), Chile, Bolivia, Colombia y Per…; mientras que los pa•ses que presentan menor n…mero de estas entidades sociales son: Antigua y Barbuda (12), Bahamas (25) y Granada y Paraguay (172). Sin embargo el n…mero de socio s ha sido mayor en Argentina (9. 5 00 . 000), seguido por Brasil (3. 0 00.000) y Per… (2.00 0 .000 ). Para †ste mismo a„o (1983) en Am†rica Latina exist•an mƒs de 32.000 cooperativas con cerca de 18 millones de socios (cifras de informaci€n manejada por la ACI ). En 1994 pa•ses co mo Argentina, Colombia y Costa Rica ocupaban una posici€n en expansi€n en el contexto regional tal como se puede observar en el cuadro No. 1. 8. Se considera que el progreso del sector ha sido desigual entre los pa•ses de la regi€n, como se evidencia en el cuadro No. 1.9; puede ser atribuido a diferentes causas, entre las que se destacan: la influencia de grupos espec•ficos, el apoyo del estado, alcances en la legislaci€n espec•fica, eficacia en la promoci€n del sector, dinamismo econ€mico y cultural del pa •s, niveles de informaci€n del movimiento, entre otros. Debido a estos problemas, a principios de 1990 se conform€ el sistema Latinoamericano de Informƒtica Cooperativa – SILAIC - , para el manejo de informaci€n estad•stica. Cuadro No. 1. 8 El Cooperativism o en América Latina Datos aproximados 1994 (Pa•ses en alto nivel de evoluci€n en esta actividad) PAIS No. COOPERAT. No. ASOCIADOS No. Cooperativas FINANCIERAS Ahorro y Crédito No. ASOCIADOS % participac. Entidades % Particip. Asociad. % Partic. Naciona 55 ARGENTINA 6.000 10.000.000 2.000 4.000.000 33.3% 40.0% 30.0% COLOMBIA 8.872 3.000.000 2.075 1.500.000 23.4% 50.0% 8.5% COSTARICA 500 320.000 100 117.800 20.0% 37.0% 10.5% Fuente: Elaboraci€n propia a partir de datos de la OEA, ACI ; OIT, Pƒginas web 2001. 55 El porcentaje de participaci€n, se tom€ con base en la poblaci€n (1994) de cada pa•s en referencia y el N…mero de asociados totales aproximados de 1994. 70 M†xico por ejemplo , en 1983, contaba con 5.731 entidades y cerca de 500 mil asociados, diez a„os despu†s se incrementa en casi un 100% , tanto el n…mero de cooperativas como de asociados, predominando las cooperativas de cr†dito y agropecuarias; sin embargo, †stas …ltimas han disminuido pasando de 3.509 en 1983 a 2.929 en 1993, llegando a 2.984 en 1997. Caso contrario se podrƒ observa r en Argentina; mientras en 1988 el movimiento era conformado por 7.725 cooperativas y aproximadamente 10 millones de a sociados, diez a„os despu†s disminuye a 4.500 entidades pero s€lo se reduce en 1 mill€n de socios. En cuanto a Brasil, en 1986 el n…mero de cooperativas era de 2.878 , duplicƒndose para el a„o 1999 con 5.652 entidades, contando con el mayor n…mero de las Cooperativas de Ahorro y cr†dito de la regi€n en el a„o 2000 . A si mismo , se destaca por realizar el mayor nivel de negocios, valorado en d€lares americanos en la muestra de 19 pa•ses de Am†rica Latina para 1997 en las cooperativas agr•colas; puesto que de u n total de 21 mil millones de d€lares realiz€ negocios por mƒs de 15 mil millones de d€lares. A partir del cuadro No. 1.9 , y seg…n informaci€n recopilada de la pƒgina web de la Confederaci€n Colombiana de Cooperativas – COONFECOP (2002) y del texto Coope rativismo Mundial (1998), se presenta una descripci€n de algunos pa•ses de la regi€n acerca de antecedentes, y actuaci€n de las empresas de econom•a social en diversas actividades de la econom•a nacional. De este anƒlisis pueden extraerse lecciones que orienten una nueva concepci€n del Estado de l Bienestar en Am†rica Latina sobre la base del sector de la econom•a social. 71 Cuadro No. 1. 9 Principales datos de la economía solidaria en países de América Latina C aracterísticas País ANTECEDENTES INTEGRACIÓN DATOS ESTADÍ STICOS ACTUACIÓ N ARGENTINA Poblaci€n: 37.032.000 (2000) La primera Ley cooperativa No. 11388 en 1926, sustituida por la No. 20.337 en 1973. Entre 1871 y 1887 con la migraci€n de Italianos, espa„oles y franceses, se crearon las pr imeras cooperativas de consumo y mutuales, estas …ltimas predominan hoy d•a con mayor fuerza. Dos Confederaciones Nacionales, (tercer grado), Federaciones Territoriales y espec•ficas, (segundo Grado) . Organizaciones Base (primer grado) . Los Cooperados . CIA – Consejo Inter - cooperativo Argentino (unifica y defiende) . En 1983: 4.193 Cooperativas con mƒs de 9 millones de asociados. En 1988: 7.725 Cooperativas, cerca de 10 millones de asociados. 1999, 4.499 Cooperativas con un poco mƒs de 9 millones de aso ciados. 1990, 3.737 Asociaciones mutuales, con cerca de 6 millones de asociados. Industrializaci€n y comercializaci€n agropecuaria. 1988: N…mero de cooperativas por actividad; 1778 Agr•colas, 1.763 de Consumo y 1.671 de Vivienda. 1999: 855 Cooperativas agr•colas, 405 de consumo, 630 de Vivienda, Otras 2.384. 2000: 357 cooperativas de Cr†dito. BRASIL Poblaci€n: 170.693.000 (2000) Entre 1967 y 1988 se presenta interferencia del estado. 1988 surge el actual per•odo del cooperativismo brasilero. 1847 c on presencia de los franceses y posteriormente italianos y alemanes, se dieron a la tarea de organizar grupos de trabajadores urbanos y rurales, conformando as• las primeras cooperativas, en diversas ƒreas principalmente cooperativas agr•colas y de consum o. 1898 primera cooperativa que a…n perdura. Mƒs de un siglo de prƒctica democrƒtica. Confederaci€n 56 (con 3 o mƒs federaciones) (tercer grado) . Centrales o Federaciones 57 (con 3 o mƒs coop. Base) (segundo grado) . Cooperativas Base (primer grado) . C ooperados . Estatal FRENCOOP – Frente Parlamentario del Cooperativismo. (Organismo de defensa) . En 1983: 3.000 Cooperativas con mƒs de 3 millones de Asociados. En 1986: 2.900 Cooperativas En 1999: existen 5.652 cooperativas con mƒs de 5 millones de asoci ados. Producci€n, Consumo, Educaci€n, Vivienda, Trabajo (artesanal, cultural, m†dico, odontol€gico, transporte), Cr†dito y servicios. 1986: N…mero de cooperativas por actividad; 1.232 Agr•colas, 318 de Consumo y 575 de Cr†dito. 1999: 1.437 Cooperativas agr•colas, 920 de cr†dito, 216 de Vivienda, y 239 de Consumo en 1998 con 700 mil asociados. A„o 2000: 1.237 cooperativas de cr†dito con 1.407.089 asociados. COLOMBIA Poblaci€n: 42.321.000 (2000) La primera Ley (134) cooperativa fue promulgada en 1931. En 1963 de inicia el auge del cooperativismo con un nuevo marco legal (Ley 1598). En 1998, marco conceptual de la econom•a solidaria. A finales del siglo XIX, con ideas socialistas, los europeos constituyeron las primeras asociaciones mutuarias (artesan os). Impulso el cooperativismo en 1904 el General Rafael Uribe, doctrinario socialdem€crata y humanista. En 1920 el Presb•tero Adƒn Puerto fusiona cooperativismo y sindicalismo. Confederaci€n (tercer grado) . Federaciones, Uniones, Asociaciones u Or ganismos de segundo grado 58 Cooperativas Base (primer grado) Cooperados . Estatal CONES (Consejo Nal. De E. Solidaria) S.E.S. Superintendencia y Dansocial Departamento Administrativo (integra, Vigila, Controla y Fomenta) . En 1983, 2.120 Cooperativas co n cerca de 900 mil asociados. En 1993, 8.872 entidades solidarias (5.630 cooperativas), con cerca de 3 millones de asociados. A„o 2000, se cuenta con un registro de 56.284 entidades de la econom•a solidaria (cerca de 10.000 cooperativas) Producci€n, Consum o, Educaci€n, comercializaci€n, Vivienda, Trabajo transporte, Ahorro y Cr†dito servicios, multiactivas y mutuales, Fondos de empleados. 1985: N…mero de cooperativas por actividad; Cr†dito 1.101, 352 de Consumo y 283 de Vivienda. En 1997: Cooperativas ag r•colas, 332. 2000: 846 cooperativas de Cr†dito. 56 OCB (Organizaci€n de Cooperativas Brasileras) Entidad Nacional. En 1997 contaba con 4.616 Cooperativas afiliadas, mƒs de 4 millones de asociados y generaba mƒs de 151.757 empleos directos. 57 Se Congregan en cada unidad – Federativas del Pa•s – por Estados. 58 Estos organismos de segundo gra do se encuentran organizados por regiones, Departamentos y por tipo de actividad. 72 COSTA RICA Poblaci€n: 4.401.849 (2006 ). En 1960 las pol•ticas de estado apoya n el desarrollo del sector. 1982 (Ley 6756) actual marco legal del cooperativismo La inclusi€n cultural del cooperativismo, data desde finales del siglo XIX hac•a 1917 al consolidarse las sociedades democrƒticas y de ayuda mutua en el sector agr•cola. 1973, s e crea el Consejo Nacional de Cooperativas (Organismo no estatal de carƒcter p…blico). Tercer Nivel Confederaciones . Segundo Nivel Federaciones verticales 59 , Uniones, Bancos cooperat. y Organismos auxiliares . Primer Nivel (cooperativas de base). Asociados (personas f•sicas) . Organismo Estatal Instituto Nacional de Fomento Cooperativo – INFOCOOP - En 1983, 407 cooperativ as y cerca de 200.000 asociados. 1989, con 488 Cooperativas activas y 320 mil asociados. En el 2000, con 515 cooperativas Agr•colas, servicios y producci€n. Comercializaci€n Alianza con sectores nacionales: sindicalismo, comunal. Aportes al empleo (PEA ). 1990, 1.023.000 personas. 10% del PIB costarricense. 2000: Predominan las de Cr†dito y Agr•colas ECUADOR Población: 8.900.000 (2001) Primera Legislación 1937 En la historia del sector, sobresalen las organizaciones abor•genes especialmente en la producci€n rural, su evoluci€n data a partir de mediados del siglo XX, cuando se evidencia una verdadera presencia Nacional del sector. Federaciones Verticales y Centrales . Gubernamental Ministerio de Trabajo – Oficina de Cooperativas . En 1960 se regis tra el crecimiento del sector en un 449% en el n…mero de entidades y en un 402% en el n…mero de asociados. En 1982 registra 4.378 cooperativas, con 760 mil socios. Servicios y Consumo 1982: Predominan las agr•colas 1.793 cooperativas, seguidas de Trans porte con 871. 1997: Agr•colas, 2.223 y 78 mil asociados. 2000: Cr†dito 350, con 1.400.000 asociados HONDURAS Población: 6.845.000 (2000) En 1927 la primera legislación a nivel constitucional. Se organizan grupos de ayuda mutua a finales del siglo XIX. Hac•a la crisis de los a„os 30’s evolucionan este tipo de organizaciones. Se cuenta con el apoyo del estado. Confederacione s (tres registradas) . Federaci€n – Uni€n (segundo grado) . Cooperativas base . Cooperados . Gubernamental Instituto Hondure„o de Cooperativas En 1960, se registraban 232 cooperativas. En 1970, 643 En 1986, 1.202 con 151.452 asociados. En 1991, 1091 cooperativas con 183.475 afiliados. Agropecuarias, Cr†dito, servicios p…blicos especializadas en transporte colectivo. El 10% de la poblaci€n pertenece al cooperativismo. 1997: 601 Cooperativas agr•colas. A„o 2000: 100 cooperativas de transporte, 130 de Cr†dito con 340 mil socios. MÉXICO Población: 98.881.000 (2000) Intervención Estatal. La primera Ley General de Sociedades C ooperativas en 1927. En 1865 los pueblos mesoamericanos y los conquistadores espa„oles aportaron sus ideas para la organizaci€n de grupos en el sector agr•cola. Su desarrollo fue mƒs con ideolog•a sindicalista hac•a el siglo XX . pero su verdadera evoluci €n se presenta a partir de los ochenta . Confederaci€n Nacional de Coop erativas . Federaciones u organismos de segundo grado Cooperativas de primer grado o base. Comisi€n Intersecretarial para el Fomento Cooperativo. 1973 con 2.688 entidades. 1983 con 6. 221 y 551.371 asociados. En 1993 con 10.652 y 982.000 afiliados similar cifra al a„o 1998. Ahorro y Cr†dito Agropecuario, consumo, Agrosilvopecuario Producci€n, La contribuci€n esta mƒs allƒ de ser cuantitativa No.de entidades, aporte al PIB, unidade s de producci€n. Esta en forma cualitativa por su legado ideol€gico . 1997: 2.984 Agr•colas con 129.352 asociados; sector agrosilvopecuario con 5.900 entidades. 2000: 430 Coop. De cr†dito con 2 millones de asociados. PANAMÁ Poblaci€n: 2.700.000 (1997) Apoyo estatal. 1915 primera norma cooperativista En 1954, con la Ley 17 evoluciona el sector. En 1980 nuevo marco legal de las cooperativas. Con el apoyo estatal y participaci€n de alemanes se organizaron a principios del siglo XX las primeras cooperativa s de producci€n y consumo. E l sector s e desarroll€ hac•a los a„os 50`s con la primera coop. de ahorro y cr†dito. Prevalecen las organizac. comunitarias (etnias ind•genas) . Federaciones por actividad Cooperativas base En 1983, con 263 cooperativas y 77. 000 asociados. En 1987, 335 cooperativas con 100 mil socios En 1993 con 340 entidades y 160.000 afiliados. Ahorro y cr†dito, Agropecuarias, producci€n y consumo, pesca y transporte. Predominan las cooperativas de cr†dito en 1987, 175 entidades; en el 2000, 217 con 133 mil asociados. 59 Son cooperativas de integraci€n nacional de igual actividad (tambi†n puede ocurrir regionalmente) . 73 PERÚ Poblaci€n: 25.939.000 (2000) En 1892 la cƒmara de Comercio prescrib•a a las cooperativas Las comunidades campesinas prevalecen con modalidades cooperativas (trabajo colectivo comunitario). En 1866 se organiz€ la confederaci€n de artesanos. La primera experiencia asociativa fue gracias a los ingleses en la uni€n de trabajadores del ferrocarril. (1917) Confederacione s (tercer grado) . Federaciones (segundo grado) . Cooperativas base (primer grado) . Cooperados . Gubernamental . Instituto Nacional de Cooperativas . En 1963, el sector contaba con 139.252 personas asociadas en cooperativas. En 1983, 2.032 entidades con 2 millones de afiliados. En 1991, 1.317 cooperativas con 1.223.239 asociados (crisis social, econ €mic a y pol•tica del pa•s) Agropecuario, Obras de infraestructura, y Consumo. Se trabaja colectivamente en actividades – MINKA y por reciprocidad sim†trica – AYNI.. Predominan las cooperativas agropecuarias. En 2000, 190 entidades de cr†dito con 349 mil socios. PUERTO RICO Poblaci€n: 3.600.000 (1997) En 1920 se dicta la primera Ley cooperativa En 1957 se promulg€ la Ley (Administraci€n de Fomento Cooperativo) La experiencia del sector data de finales del siglo XIX con la conformaci€n de un grupo de ar tesanos. Posteriormente con organizaciones de Ahorro y Cr†dito. En 1930 las organizaciones agr•colas y de consumo proliferan exitosamente. En 1980 se fomenta con mayor fuerza el cooperativismo Organismo de tercer grado (Liga de cooperativas) Federacion es e Institutos de cooperativas. Cooperativas base Estatal Departamento de cooperativas y adm€n. De Fomento Cooperativo. En 1983, 326.452 Asociados a una entidad cooperativa 1997, 271 cooperativas con 946 mil socios. Servicios: Ahorro y Cr†dito, Vivien da Educaci€n. consumo: Agr•colas, Cafeter•as y farmacias. Predominan las cooperativas de cr†dito, en 1997 con 177 entidades y en el 2000 con 153 entidades y 889 asociados. URUGUAY Poblaci€n: 3.316.000 (1997) En 1941, se aprueba la Ley (10.008). Entre 1877 y 1890 con la colaboraci€n de inmigrantes franceses, se crearon las primeras sociedades o asociaciones cooperativas de fomento rural, sindicatos agr•colas las mutuas, de servicios Confederaci€n uruguaya Asociaciones y centrales por actividad u Organi smos federados (Segundo Grado) Cooperativas base (Primer grado) Asociados En 1984, 794 cooperativas con 583 mil Asociados . En 1995 contaban con 65 Instituciones de salud. 51 Mutuales con 10.000 afiliados y 14 Cooperativas m†dicas: con 270.000 afilia dos En 1996 se registraron 700 entidades con 600 mil asociados 1999, 1.241 cooperativas con 845 mil asociados. Agropecuarias, vivienda, trabajo, producci€n, ahorro y cr†dito, transporte. Ahorro y Cr†dito Aportan al empleo 10.000 personas equivalente al 10% de los desempleados. 1/5 parte de la poblaci€n se encuentra vinculada a una entidad cooperativa. Predominan las cooperativas de vivienda. 1984, 258; 1999, 685. VENEZUELA Poblaci€n: 24.170.000 (2000) En 1941, la primera Ley Cooperativa. La iglesia cat€lica fue la encargada de promover el cooperativismo, especialmente de ahorro y cr†dito. Confederaci€n Nacional (Horizontal 60 ) Federaciones o Centrales coop. (Horizontal y Vertical) Cooperativas base Cooperados Gubernamental Superintendencia Nacional de Cooperativas En 1984, 466 Entidades con 141.025 asociados. En 1993, contaba con 781 cooperativas y 226.896 asociados. En el 2000, 958 cooperativas. Predominan Servicios m…ltiples y Transporte. Ahorro y Cr†dito. Predominan las cooperativas de transpo rte en 1984 con 145; 2000, 306, seguidas de las de cr†dito con 230 entidades. Fuente: Elaboraci€n propia a partir de Datos tomados de pƒginas web: O.E.A, 2000; COOFECOOP (2002); OCB(2002), ACI (2002) y OIT (2002). Textos, Pineda y Otros, (1998, pp.149 – 188 ); COOSM EVAL, (2001, p. 30) y Buend•a, ( 2001, p. 73). NOTA: Es necesario resaltar que los datos estad• sticos de entidades consignados son pertenecientes a la informaci€n suministrada por diferentes organismos de integraci€n cooperativa Locales, Regionales , Nacionales e Internacional, por lo tanto no se tienen en cuenta las entidades que no est†n inscritas en ellos. 60 Integraci€n de Cooperativas de diferentes actividades. Si es confederac i€n, opera nacionalmente y si es federaci€n regionalmente. 74 1) ARGENTINA Argentina es uno de los pa•ses del continente Americano pionero en el establecimiento de prƒcticas cooperativas. Los antecedent es hist€ricos del cooperativismo en la Rep…blica de Argentina se encuentran vinculados a la aparici€n de las primeras muestras de asociaci€n organizada entre 1871 y 1887 con base mutualista haci a los sectores gremiales. Con la colaboraci€n de los europeos se crea en 1875 la "Sociedad Cooperativa de Producci€n y Consumo de Buenos Aires", impulsada por los principios e ideas rochdaleanas e inspirada por el soci€logo franc†s Adolfo Vaillant. A partir de la d†cada de los veint e se inicia una nueva etapa de e st e sector con la promulgaci€n de la primera Ley cooperativa; la comunidad, en busca de satisfacer sus necesidades bƒsicas y con el objetivo de contrarrestar el monopolio en el suministro de los servicios p…blicos, crea las cooperativas de electrificaci€n y suministro de agua inicialmente; actualmente, parte de este servicio, incluido telefon•a y gas, se encuentra a cargo de 1.048 entidades del sector, especialmente en el ƒrea rural, sa tisfaciendo las necesidades del 56% de la poblaci€n total. Los anteceden t es del mutualismo en Argentina datan de antes de 1810, ligados estrechamente con las inmigraciones europeas. Hombres procedentes inicialmente de Espa„a, de Italia y los que posteriormente fueron llegando de Francia y Alemania. La mayor•a de estas organizac iones , "socorros mutuos", pre stan servicios multifuncionales . Inicialmente su objetivo de integraci€n era “especialmente para fortalecer sus sentimientos patri‚ticos, conservar sus tradiciones y protegerse de las enfermedades” (COLACOT, 1995, p.80). El mut ualismo de †ste pa•s se encuentra regido por una legislaci€n que trata tanto de aspectos organizativos como de los derechos y deberes. Existen organismos de integr aci€n de segundo y tercer grado. A partir de 1971 se crea el Instituto Nacional de Acci€n Mu tual – INAM - . Las asociaciones mutuales se encuentran conformadas por personas de todos los niveles 81 sindicatos, destacƒndose tanto en el campo pol•tico como socioecon€mico del pa•s. En el grƒfico No. 1.10 se aprecia la tendencia de la evoluci€n del pensamiento econ€mico frente a la econom• a soli daria y la presencia del Estado de l Bienestar en Colombia. Tal como dice textualmente Castro (1997, P.11), “ el cooperativismo es la tercera fu erza económica de Colombia y, además, la primera con sentido local, que estudia y plantea respuestas sociales prá c ticas a los graves problemas que afectan al hombre y a las comunidades del país ”, gracias a los precursores del cooperativ ismo del pa•s se ha consolidado a trav†s de las empresas solidarias una fuerza econ€mica y social que permite luchar contra la pobreza , la impotencia del Estado, la migraci€n y la violencia , propiciando soluci€n a grandes necesidades que enfrenta la poblaci€n colombiana. El cooperativismo en la Rep…blica de Colombia, realmente como organizaci€n, se inicia a partir de 1904 cuando se prom ueven las organizaciones especializadas sin ƒnimo de lucro, planteƒndose las primeras ideas cooperativistas mediante la elaboraci€n de un programa de socialismo liberal con intervenci€n del estado. Posteriormente, el Presb•tero Adƒn Puerto, implementando l os modelos europeos, difunde sus prƒcticas con ideas sindicalistas. En 1931 durante el gobierno del Presidente Enrique Olaya Herrera se promulga la primera Ley de cooperativas, como estatuto orgƒnico nacional, presentando varias modificaciones a lo largo del siglo XX. En los a„os cuarenta el sindicalismo en el pa•s era predominante con un cooperativismo co n el que se cre•a deb•a ir de la mano; se fomenta la fundaci€n de cooperativas de producci€n y consumo de productos alimenticios y elementos de primer a necesidad para obreros y empleados, se organizan las cooperativas agr•colas y se asigna el control y vigilancia de las sociedades mutuarias a la Superintendencia Nacional de Cooperativas, quien s€lo seis a„os despu†s inicia a ejercer sus funciones. A med iados de esta d†cada y analizando los beneficios hacia las clases menos favorecidas que podr•an 82 generar en la comunidad y sobretodo en los trabajadores, el sacerdote Francisco Javier Mejía, impulsor del cooperativismo colombiano, se dió a la tarea de crea r algunas entidades como Uconal, Coopdesarrollo y la Unión de Cooperativas Nacionales. Gráfico No. 1.10 Fuente: Elaboración Propia 83 En los a„os cincuenta las f uerzas armadas dan el golpe de E stado derrocando al presidente G€m ez y asumen un papel protag€nico las Cooperativas de Militares Retirados mediante Decreto Legislativo del 22 de Mayo de 1953. Durante la d†cada del sesenta, el cooperativismo colombiano “se moviliza dentro de las tendencias socialista, reformista y evoluc ionista pero predominaba una concepci‚n pragm„tica, que buscaba la creaci‚n de cooperativas entre los sectores obreros y de empleados, para atender necesidades de cr€dito y consumo de bienes y servicios” (COOMEVA, 2000, p. 27) ; es as• como en 1963 el Gobie rno de la †poca dicta los decretos ley 1587 y 1598, que se constituyen en el nuevo marco legal del cooperativismo colombiano, y se inicia el auge del Cooperativismo en Colombia. C on el decreto 1587 se establece la Superintendencia de cooperativas, organiza ndo su estructura y funciones mediante decreto 1629 del mismo a„o. En 1981 la Ley 24 transforma la Superintendencia en Departamento Administrativo Nacional de Cooperativas – DANCOOP; en 1998 mediante la ley 454 se transforma el DANCOOP, generando dos nueva s entidades estatales, la Superintendencia Nacional de Econom•a Solidaria – SUPERSOLIDARIA - , y el Departamento Administrativo Nacional de Econom•a Solidar•a – DANSOCIAL -. Los subsectores de mayor relevancia en este pa•s son el de ahorro y c r†dito, p roduc ci€n, consumo, agr•cola, educaci€n, multiactivas, transporte y salud. El subsector financiero ha tenido una importante participaci€n, especialmente en la clase social mƒs vulnerable. En 1996 se contaba con dos Bancos cooperativos, fusionados en la actualid ad y con 2.075 Cooperativas de Ahorro y Cr†dito. Las Organizaciones especializadas en servicios p…blicos (suministro de agua, reciclaje, electricidad, transporte), se han desarrollado de manera significativa y actualmente existen mƒs de 300 de †ste tipo. 84 Los Organismos de Integraci€n se resumen de la siguiente manera:  A„os cincuenta, nace la Uni€n Nacional de Cooperativas – UCONAL –  A„os sesenta, surge la Asociaci€n Colombiana de Cooperativas - ASCOOP – y la Central Cooperativa de Desarrollo Social – COOPDE SARROLLO –  A„os ochenta, la Confederaci€n Colombiana de Cooperativas, se encarga de la integraci€n de entidades y Asociaciones cooperativas de segundo grado y Fondos de Empleados. Gráfico No. 1.11 Fuente: DANSOCIAL, 2003 El sector cooperativo como podemos observar en el grƒfico 1. 11 ha ido evolucionando positivamente a partir del a„o 1981 con mayor dinƒmica en la d†cada del noventa; sin embargo se estanca su crecimiento a partir de 1997 - 1998; el cuadro No. 1. 14 presenta algunos indicadores que muestran la importancia del sector solidario en la econom•a colombiana y su variaci€n en los a„os noventa. Se observa c€mo a partir de 1990 participaba con s€lo el 3.4% del PIB, pasando a representar el 8% en el a„o 1997, a„o en el que este sector alcan za la mayor participaci€n del periodo analizado. Este crecimiento se ve afectado negativamente por la crisis sentida en el sector financiero en Colombia a partir de ese a„o, y la inexistencia de un marco regulatorio Evolución del número de entidades Colombianas vigiladas por el DANCOOP (sólo cooperativas) 3,030 4,097 6,713 10,181 10,917 0 2,000 4,000 6,000 8,000 10,000 12,000 1,981 1,985 1,990 1,995 1,998 Años 85 adecuado para el sector cooperativo fina nciero. Estos sucesos ocasionaron la desaparición de las cooperativas financieras más sólidas y de mayor tamaño existentes, llevando al sector solidario en su conjunto a disminuir progresivamente su participación en el ingreso agregado nacional; tal compor tamiento se ve reflejado en los demás indicadores para Colombia, como se desprende del cuadro referido en materia de asociados, activos y empleos generados. Al comenzar el siglo XXI el sector de la economía solidaria colombiana inicia su reactivación alcan zando un crecimiento en sus recursos entre el 2000 y 2004 del 121 por ciento. Cuadro No. 1. 14 INDICADORES DEL SECTOR COOPERATIVO COLOMBIANO 1990 1995 1996 1997 1999 2001 2004 Asociados (Millones) 2,4 3,2 d 2,2 a* 3.7 e Empleo s 26.368 29.362 56.6 09 32.597 b 147 . 964 e Ingresos como proporción del PIB 3.4% 5,2% 6,1% 8,0% 4,6% 3,1% c 5% e Activos (billones de pesos) 3,7 5,5 3,5 6,2 5,7 13.3 e FUENTE: DNP, CONPES, SUPERSOLIDARIA, CONFECOOP, ASCOOP, DANSOCIAL a/ Toma solamente una muestra de las 50 co operativas más grandes. Información tomada de la Superintendencia de la Economía Solidaria , revista C ambio de septiembre de 2001 y diario económico de la República, Julio 2002 . (*) Se toman como cooperativas grandes las que presentan un promedio de 93.000 asociados y un promedio de patrimonio de 41.600 millones de dólares. b/ Corresponde a estadísticas de 1813 entidades que han presentado información a la Superintendencia de Economía Solidaria a Diciembre de 2001. c/ Este dato corresponde a 1813 entidades q ue presentaron información a SUPERSOLIDARIA a diciembre de 2001. d/ Corresponde a 4.038 entidades censadas por la SUPERSOLIDARIA, cálculos de ACOVALLE . e/ Corresponde a datos entregados por CONFECOOP a Diciembre de 2004. Equivale al consolidado de 6.969 e ntidades solidarias. Para 1999 los activos del Sector cooperativo sumaban 6.2 billones de pesos colombianos 63 . En un estudio realizado en Septiembre del 2001 por la Surpersolidaria, entre las cincuenta cooperativas más grandes del país, se pudo establecer que el sector cooperativo contaba con 5.2 billones de pesos colombianos en activos y 2.2 millones de asociados. Para este mismo año 63 A Noviembre 15 de 200 6 : 1 peso colombiano = 0. 000342706 Euros; 1 Euro = 2 . 917,96 pesos colombianos . 86 hab•a 2.800 organizaciones activas y censadas por †ste Organismo estatal, y tan s€lo para diciembre de 2001, de la informac i€n presentada por 1.813 cooperativas, se dedujeron casi 33 mil empleos directos y con una participaci€n en el PIB similar a la de inicios del noventa. Las cooperativas han sido fundamentales para el desarrollo de la vivienda, los servicios p…blicos, la salud, la educaci€n y la producci€n agropecuaria e industrial del pa•s, (en medio de la crisis, fueron de las pocas entidades que prestaron dinero a personas de escasos recursos) 64 . Efectivamente las cooperativas y fondos de empleados se constituyeron en la s entidades mƒs comprometidas con los sectores de medianos y bajos recursos. En la actualidad existen cerca de 10 millones de colombianos que de manera indirecta reciben alg…n tipo de servicio de una cooperativa, a la vez, en el 90 por ciento de los munic ipios del pa•s existe una organizaci€n solidaria. En un estudio realizado s€lo para cooperativas (no incluye todo el sector solidario), se presentan empresas tan s€lidas como Colanta (pasteurizadora, comercializadora y distribuidora de leche, fundada en 1964; generadora de 2.549 empleos directos y con cerca de 11 mil asociados), Seguros la Equidad (fundada en 1970 y con activos de $61.508 millones) o la Cooperativa Multiactiva de Santander - Coomultrasan ( con activos de $163.080, 150.000 asociados y gen eradora de mƒs de 1.000 puestos de trabajo directos).Tambi†n podemos citar las Cooperativas de Caficul tores, muy famosas en Colombia; asi mismo , la fuerte presencia en lo concerniente a la seguridad social, representadas por las Empresas Promotoras de Salu d – EPS – donde tan s€lo dos de †ste subsector (Coomeva y Salucoop), para el 2001, han ganado el 40% del mercado de la salud en el r†gimen contributivo, generando mƒs de 8.000 empleos directos. Y con mƒs de 600.000 asociados. En el cuadro No. 1. 15 podemo s ver algunas estad•sticas del n…mero de instituciones que agrupa al sector solidario en Colombia. Es de destacar que el 64 Asociaci€n Colombiana de cooperativas – ASCOOP - ; aparte de un informe realizado por esta organizaci€n. 87 subsector Cooperativo controlado por DANCOOP, hoy DANSOCIAL, y el Ministerio de Trabajo, se constituye en el mƒs importante desde el pu nto de vista econ€mico, puesto que all• estƒ localizada el mayor n…mero de empresas productivas generadoras de empleo y de un aporte significativo del sector a la producci€n nacional. A Diciembre de 2004 se encuentran registradas en el departamento Adminis trativo Nacional de la econom•a solidaria – D ANSOCIAL - 6.959 entidades solidarias de las cuales 5.189 son cooperativas (cerca de 2.000 cooperativas son de trabajo asociado constituidas en los …ltimos 5 a„os), 1627 fondos de empleados y 143 asociaciones m utuales (no hacen aportes sociales); generadoras de aproximadamente 148 mil empleos directos y 3 millones setecientos mil asociados. Bogotƒ (Capital) es la regi€n de Colombia que cuenta con el mayor n…mero de cooperativas (1.197) seguida por el Valle con 580 y Antioquia con 508 entidades. Cuadro No. 1. 15 TAMAÑO DEL SECTOR SOLIDARIO EN COLOMBIA (Número de instituciones) Año 2000 Dic. 2004 Antiguo DANCOOP (30 de julio de 1999) 10.896 9.190 Ministerio de Trabajo (31 de diciembre de 1994) 1.300 2.429 INCORA (31 de diciembre de 1990) 1.026 1.968 Alcald•as y Gobernaciones (31 de diciembre de 1994) 42.642 42.642 a DANSOCIAL (antes DANCOOP) 6.959 TOTAL 55.864 56.284 F UENTE: Base de datos DANSOCIAL, documentos CONPES y CONFECOOP. a/ Dato sin ac tualizar. NOTA: Las cifras presentadas para el a„o 2000 corresponden a un documento preliminar de DANSOCIAL y del DNP de marzo de 2002, donde no se presentan datos de entidades auxiliares adscritas a alcald•as y gobernaciones, como tampoco de organizacione s campesinas adscritas al INCORA y de organismos de grado superior. 88 4) REPÚBLICA DE COSTA RICA En la Rep…blica de Costa Rica, a finales del siglo XIX se consolidan las ideas cooperativistas en el sector agr•cola, pero su mayor evoluci€n es alcanzada e n los a„os sesenta del siglo XX con el establecimiento del Instituto Nacional de Fomento Cooperativo - INFOCOOP - . El 10% de su poblaci€n pertenece a una entidad cooperativa; las que mƒs predominan son las agropecuarias, mƒs espec•ficamente de caficultores . Son empresas con procesos productivos modernos caracterizados por los bajos costos. Tambi†n son importantes las entidades de Ahorro y Cr†dito, las cuales brindan sus servicios a mƒs del 20% de la poblaci€n costarricense, logrando un alto nivel de desarr ollo; cuentan con un elemento de prestigio, alcanzado por el manejo de cr†ditos peque„os, lo cual conlleva a una alta demanda entre los estratos de mayor vulnerabilidad. El sistema bancario cuenta con dos bancos – BANCOOP – Banco Cooperativo Costarricense R.L., Uni€n cooperativa, a la cual pertenecen cerca de 40 asociaciones con mƒs de 200.000 asociados y el Banco Federado de Cooperativas de Ahorro y Cr†dito, caracterizado por el apoyo que presta a las Pymes del sector productivo. Existe tambi†n, como orga nismo de integraci€n, una federaci€n Nacional de Cooperativas de Ahorro y Cr†dito. Son representativos los consorcios cooperativos hotelero, de mercado y centros de estudios. La integraci€n del sector estƒ representada por una Confederaci€n – CONACOOP – (O rganismo de tercer grado); seguido por las de segundo nivel (agrupan las cooperativas bases), como son las federaciones, con una integraci€n vertical, uniones con una integraci€n horizontal u organizaciones auxiliares por actividad. A nivel gubernamental, como apoyo de fomento y promoci€n, se institucionaliz€ el Instituto de Fomento Cooperativo. 89 Cabe destacar el apoyo en la generaci€n de empleo, donde las estad•sticas de la OIT muestran que en 1990 , de la poblaci€n econ€mica activa (PEA) (1.023.000 perso nas), las cooperativas agropecuarias (157), constitu•an el 10.8% de la PEA y el 39.3% de la PEA Agr•cola (283.069 personas). 5) HONDURAS El 10% de su poblaci€n (480.000 personas), pertenece a alg…n modelo de cooperativa. Las que mƒs predominan son las Agr opecuarias y de Ahorro y Cr†dito. Este sector cuenta con cooperativas en la prestaci€n de servicios p…blicos especializados en transporte colectivo p…blico. Actualmente existen mƒs de 100 entidades de este tipo. La integraci€n del sector se encuentra repr esentada por tres organizaciones de tercer grado (en el orden de Confederaci€n o Asociaci€n) y en segundo nivel por las federaciones y uniones. Se citan algunas inscritas en el Organismo mƒximo de integraci€n cooperativa a nivel internacional – ACI - : Confe deraci€n Hondure„a de Cooperativas – CHC - , Asociaci€n de Productores, Uni€n de Cooperativas de Servicios y Uni€n de peque„os y medianos productores. A nivel gubernamental se encuentra el Instituto Hondure„o de Cooperativas, encargado de fomentar, promociona r, registrar y apoyar el sector. 6) MÉXICO La historia del cooperativismo en M†xico nos muestra que no ha sido un sector muy representativo y su crecimiento ha sido lento, caracterizado por las ideas sindicalistas de la clase obrera y la intervenci€n estat al. Cabe destacar el legado filos€fico y la protecci€n de †ste hasta la actualidad. 90 Las primeras manifestaciones cooperativas con ideolog•a europea datan de 1865 en el sector agr•cola; su evoluci€n se consolida hac•a los a„os treinta cuando se emite la pr imera Ley General de Sociedades Cooperativas y se desarrolla el movimiento, confundi†ndose con las doctrinas de otras corrientes. La cooperativas de mayor relevancia en el sector son las de ahorro y cr†dito, por el soporte econ€mico que brinda, seguidas po r las agrosilvopecuarias con mƒs del 50% de las cooperativas existente s en el pa•s; tambi†n son representativas las agropecuarias, forestal es y de consumo. Como organismo mƒximo de integraci€n, el sector cooperativo mexicano se encuentra representado po r la Confederaci€n Nacional de Cooperativas de la Rep…blica de M†xico, (organismo de tercer grado.) 7) PANAMÁ El Cooperativismo paname„o evoluciona a partir de los a„os diez del siglo XX, con un apoyo estatal predominante . H acia los a„os cincuenta , con la Ley 17 de 1954, se consolida el sector cooperativo , desarrollƒndose prominentemente a principios de la d†cada de los ochenta. Predominan las cooperativas de Ahorro y cr†dito, con aproximadamente el 50% del total del sector, las agropecuarias, de consumo y transporte. Los primeros pasos de integraci€n surgen hac•a 1962, a partir de ah • se constituye el Consejo Nacional de Cooperativas, el Instituto Paname„o Cooperativo y las federaciones por actividad q ue agrupan las cooperativas bases ; se destacan las Fed eraciones de Cooperativas de Ahorro y Cr†dito – FEDPA - R. L- , Agropecuaria – COOAGRO - RL - y Consumo – FECOPA - RL - 97  El Delictivo; lo integran tres actividades principales: El Contrabando, los productos piratas y el n arcotráfico.  El Informal; agrupa un vasto conjunto de personas que trabajan por su cuenta; como es el caso de los vendedores ambulantes, que no ejercen actividades ilegales, pero si están al margen de los preceptos legales, es decir, que no tributan, ni contribuyen a las cargas del Estado, ni figuran en las estadísticas en muchos casos. Igualmente se involucran en éste sector a los trabajadores domésticos, y a trabajadores de tiempo parcial que no se emplean en empresas formales. Tanto las Empresas de la Economía informal como sus trabajadores funcionan al margen de los registros oficiales, e incluyen una gran cantidad de actividades que tienen en común el hecho de no estar registradas en las cuentas nacionales 66 . (Las empresas formales que evaden impuestos , no se incluyen en éste sector). 66 Consultar al respecto en la Revista DINERO, ( www.dinero.com ), febrero de 2004. 98 Cuadro No. 1.17 S ectores Empresariales de la Economía ESTATAL O PUBLICA PRIVADA CAPITALISTA PRIVADA SOCIAL NO CAPITALISTA ECONOMÍA SUBTERR•NEA MIXTA O PRIVADA ESTATAL Objetivo Proporcionar los bienes y servicios que requiere la comunidad. Bienestar Social de la colectividad Obtener mayor rentabilidad, que permita satisfacci€n a las necesidades de sus propietarios Satisfacer Carencias bajo intereses colectivos o sociales Producir y distribuir producto s de consumo Sociedad Comercial constituida por aportes estatales y de capital privado Características Objetivos No tiene ƒnimo de lucro. Y se distribuye de acuerdo al presupuesto nacional. Conformado por impuestos y pr†stamos internos y externos. Lu crativa. Proporci€n al capital aportado. El trabajo es social y la distribuci€n es individual Sin ƒnimo de Lucro. Irrepartibilidad de las reservas sociales. Producci€n y distribuci€n social. Lucrativa – No legales Lucrativas. Repartici€n de la s utilidades proporcionalmen te . El Estado reinvierte. Actividades Servicio al ciudadano, en busca del bienestar social. Administra y fomenta la producci€n de bienes y servicios p…blicos. Produce bienes y servicios. Cadena productiva. Se rigen por el derecho privad o. Soluci€n de necesidades de los asociados. Cadena productiva Producci€n y distribuci€n de bienes y servicios il•citos (delictivo) o al margen de un r†gimen legal. (el informal) Producci€n de Bienes y servicios. Subsectores y Propietarios Empresas p… blicas presentes en la industria, comercio y servicios sociales y administrativo s . Empresas mixtas, institutos descentralizados. Asociaciones de utilidad p…blica. La Naci€n – Contribuyentes Servicios, Industria y comercio. Individuos y Sociedades comerc iales. Asociaciones privadas. Los mismos socios y asociados. Delictivo e informal. Individuos y organizaciones al margen de la ley. Y personas naturales. Empresas Industriales , de servicios y comerciales. El Estado con mƒs del 51% del capital y la emp resa privada Dinámica y Contribución Dise„a y controla las pol•ticas para el desarrollo socioecon€mico Genera crecimiento econ€mico - expresado en PIB - , tambi†n g enera empresas rentables y empleos productivos. Fortalece el tejido social, Genera empresa s rentables en lo social, econ€mico generaci€n de empleos productivos mediante desarrollo participativo Genera empleo al margen de los preceptos legales. Generadora de empleo. Generadora del crecimiento y fortalecimiento de la econom•a nacional FUENTE: E laboraci€n propia a partir de G€mez y Medina. (2000, p.41). DANSOCIAL (2000, p.31). Pineda (2000, p. 15). Grƒvalos (2002, p.17). Mar•n (1993, p. 56). 99 1.6.1 Dinámica de común - unión entre los tres sectores de la economía. En opinión de Pérez (2001, p. 6) : “La mu ndializaci‚n de la econom•a y los rasgos definitorios de su ‘nueva’ configuraci‚n (nueva econom•a) hacen de la Econom•a Social una protagonista no s‚lo id‚nea sino ineludible. La globalizaci‚n y esta ‘nueva econom•a’ coinciden en el tiempo y en otras cosas con los procesos de privatizaciones y descentralizaci‚n de las funciones p†blicas. Se asignan a los gobiernos y al sector privado nuevas responsabilidades, encaminadas a mejorar la productividad y la generaci‚n de rentas locales para facilitar el desarro llo sostenible de los territorios. Tambi€n en Iberoam€rica” . Una dinámica de común - unión entre los sectores de la economía, posibilitaría nuevos procesos para enfrentar la globalización de la economía, la puesta en marcha de estrategias que complementen a cciones entre los sectores que componen el circuito económico, y lograría contribuir de una manera más efectiva al fortalecimiento del tejido social de cada país. Es así como DANSOCIAL (2000, p.31) resalta la dinámica de esta común - unión en el gráfico 1. 12 . 100 Gráfico No. 1. 12 Fuente: DANSOCIAL (2000, p. 31). Diseño y Control de Políticas para el desarrollo socioeconómico Redistribución del Ingreso Generación de Empleos Productivos Desarrollo Empresarial Participativo Generación Empresas rentable s en lo Social y Económico Contrata Trabajo para crecimiento Económico (Expre sado en PIB) Fortalecimiento del Tejido Social Creación de Cultura Solidaria Disminución del Grado de Conflicto DINAMICA DE COMÚN - UNIÓ N ENTRE LOS TRES SECTORES DE LA ECONOMIA CAPITULO II. LA INVESTIGACIÓN ACERCA DEL SECTOR DE LA ECONOMÍA SOCIAL EN EL VALLE DEL CAUCA. A SPECTOS METODOLÓ GICO S. 102 2.1 INTRODUCCIÓ N Esta investigación tiene pertinencia al pretender inducirnos en l a búsqueda de nuevas forma s de Bienestar integral y humano de la sociedad, partiendo desde la misma sociedad civil bajo el apoyo de las Instituciones educativas, el sector empresarial y el Estado, visto como un posible modelo alternativo que contribuy a a amortiguar las patologías s ociales del modo capitalista de producción, así como el nocivo exceso de intervención del Estado. También, con la información recopilada se analizará la importancia que tiene la cátedra de Economía Social o solidaria en las carreras de ciencias administr ativas, empresariales y económicas a nivel universitario, puesto que la creencia de que la Economía Social puede constituir una solución a muchos de los problemas, tanto de índole económica como social, que aquejan a la región latinoamericana precis a de ma yor profundización en el estudio de este ámbito del sistema económico . Es claro que las empresas del sector social , las cuales tienen como objetivo fundamental satisfacer carencias bajo intereses colectivos o sociales, participan de una manera dinámica e n la economía de un país . S in embargo , la aplicación del verdadero modelo de empresa social, mutua, solidaria o de cooperación podría llegar a demostrar que las empresas que trabajan bajo el esquema de empresa social, son una alternativa viable para atenua r los impactos negativos generados por el debilitamiento de los estados de l Bienestar, frente al desarrollo hegemónic o del modelo de política Neoliberal. La present e investigación ha analiza do el aporte de las empresas del sector social en su papel amorti guador de los impactos del desmantelamiento de la red social desarrollada o afianzada por los estados latinoamericanos durante los primeros 70 años del sig lo XX, así como la importancia de la formación en economía social para una sociedad como la colombian a. E l área geográfica de interés para la ejecución de la investigación será el Departamento del Valle del 103 Cauca en Colombia, por ser una de las principales áreas de desarrollo económico a nivel nacional, y en consecuencia, donde es pertinente analizar el logro alcanzado por estas organizaciones a finales del siglo XX, y su sentida crisis financiera finalizando los noventa. El sector solidario según datos de una investigación preliminar en América Latina y un sondeo con expertos en el Valle del Cauca , cuenta con una información estadística disponibl e sobre el tema muy escasa o casi nula en la región; incluso a nivel latinoamericano. A l realizar un estudio y comparar la presencia del sector solidario entre países se puede llegar a cometer errores esta dísticos de agregación, puesto que los indicadores estarían sobreestimados o subestimados dependiendo de la importancia que se le brinde dentro de la economía de cada país. Además de presentar disparidad en las apreciaciones , persisten falencias puesto que se registran informaciones de manera fragmentada debido a que las fuentes de recopilación son muy diversas y cada org anismo maneja cifras diferentes. T ambién, la falta de legalidad o registro de las organizaciones ante la entidad encargada , conlleva a no contabilizar la totalidad existente de las mismas. 2.2 LA DEFICIENCIA DE LA INVESTIGACIÓN EN MATERIA DE ECONOMÍA SOCIAL EN EL VALLE DEL CAUCA. UN ANÁLISIS A PARTIR DE UN PANEL DE EXPERTOS. A modo de justificación. A partir del panel realizado con 23 expert os del sector social que cuentan con una experiencia de entre 5 y 45 años formando parte de éste, se decide encauzar la investigación hacía el sector empresarial y la importancia de la formación en este campo. Estas personas , en su mayoría, ocupan un alto cargo en organizaciones del sector o se encuentran , en una minoría , vinculadas a consulto rías, asesorías y formación dentro del sector y desconocen , en un alto porcentaje, investigaci ones acerca del mismo. R econoce n la importancia de ahondar más y conocer con precisión el papel que realmente juegan estas 104 empresas en el desarrollo y el aporte que generan para el bienestar social de la región. En el cuadro 2.1 se relacionan las personas con las cuales se realiza el panel de expertos. Se indica la entidad a la que están vinculadas, años y tipo de experiencia en el sector así como la fecha en que fue realizada la entrevista. En el anexo 1 se presenta el formato utilizado para recopilar la información de las personas con alto grado de experiencia en el sector , y que ha sido el preámbulo para asegurar una ruta que nos guiará hacía lo que realmente se desea averiguar. Por ello se consideró pertinente elaborar un cuestionario que permitiera identificar los años de experiencia y la trayectoria en el sector, además de constatar qué tipo de investigaciones existen acerca del tema, así como también conocer los puntos de vista acerca de la importancia que estas personas, con un recorrido amplio en el sector empresarial social, le brindan a un estudio como éste. 205 empresas del sector social, principalmente entre las micro y peque„as, les permite sobrevivir y fortalecerse ante la competencia internacional y as• permanecer en el mercado. En los planes nacionales de d esarrollo de los …ltimos gobiernos se reconoce el aporte valioso del sector social para la construcci€n d el tejido social colombiano . Pese al colapso del sector cooperativo financiero en el pa•s a finales de los noventa, donde perdi€ un 36% de asociados y un 37% de empleados en 4 a„os, existen hoy cerca de 3.800.000 asociados y 148.000 empleados en el sector que constituyen una fuerza social en pro de mejorar su bienestar. La llamada crisis del sector o colapso cooperativo presenta varias explicaciones, e ntre ellas:  La falta de una reforma tributaria y la creaci€n de nuevas condiciones jur•dicas para el desarrollo de las cooperativas y sus asociados. La necesidad de darle un gran impulso al sector y adecuar la legislaci€n a las necesidades reales, lleva a la directora del DANCOOP a presentar un proyecto de Ley ante el Congreso en el mandato del entonces presidente Ernesto Samper, pero fue s€lo hasta que estall€ la crisis durante el mandato del presidente Pastrana que se aprueba el proyecto de Ley, desapar ece el Departamento Administrativo Nacional de Cooperativas – DANCOOP y se crea la Superintendencia de Econom•a Solidaria y el Departamento Administrativo Nacional de la Econom•a Solidaria – DANSOCIAL . Esta Ley 454 de 1998 avanz€ tanto en la determinaci€n del marco conceptual del sector como en la asignaci€n de funciones concretas a las instituciones encargadas de fomentar, fortalecer, desarrollar, controlar y supervisar el sector.  La crisis general de la econom•a colombiana generada por el desarrollo de l modelo econ€mico neoliberal durante la Presidencia de Gaviria (1991). 206 E n ese contexto, el sector solidario colombiano en busca de generar estrategias dirigidas a amortiguar los efectos negativos en los elementos del Estado de l Bienestar, desarrolla capa cidades productivas en diferentes sectores como la salud, la educaci€n, el desarrollo rural, y recreaci€n, con perspectivas de empleo y capacitaci€n entre otros. Tal como afirma DANSOCIAL 20 : “ L a tarea de pensar en potenciar €ste sector de origen privado y con funciones p†blicas y/o sociales, en una realidad como la nacional y la regional y su articulaci‚n con otros sectores, es cada vez m„s pertinente, ya que ni el sector privado, ni el p†blico, pueden por si solos y por cuenta propia, gestionar en su tota lidad temas que son de inter€s com†n y dar respuesta integral a las complejas y crecientes necesidades de la sociedad Colombiana”. En el mismo sentido, se afirma que : “Se hace necesario generar un espacio y un proceso de movilizaci‚n, encuentro y reflexi ‚n sistem„tica a lo largo de todo el territorio nacional, sobre el papel que le corresponde a las organizaciones de emprendimiento solidario en los grandes retos que en materia econ‚mica, social y pol•tica tiene Colombia en los aŒos venideros” . La menor presencia del gobierno y los mecanismos de las nuevas tendencias del mercado globalizado, conllevan a que las personas se vean obligadas a organizarse en comunidad para cubrir sus necesidades, sin embargo combinan e integran dimensiones mercantiles y p…bli cas, logrando hacer frente a los cambios en actividades de cooperaci€n entre Empresa – Universidad – Estado, 20 DEPARTAMENTO NACIONAL DE LA ECONOM‡A SOLIDARIA – DANSOCIAL - Bitƒcora solidaria: Un norte com…n, un camino compartido. Bogotƒ: DANSOCIAL. 12 Nov. 2005. 207 de tal manera que se garantice la cohesión social y la sostenibilidad de la calidad de vida de la sociedad. La competitividad y la liberalización d e los mercados traen como consecuencia que estos nuevos grupos de empresas se organicen y creen redes o cadenas para hacer frente a estas dificultades y poder abordar de manera fuerte los nuevos fenómenos de exclusión social. En materia de Educación, las empresas de economía social presentan una gran debilidad puesto que lo tratan como un asunto marginal pese a que la legislación establece la obligatoriedad de la asignación del 20% de los excedentes del ejercicio a la educación solidaria dirigida a los as ociados, directivos y administradores. En la práctica, se reduce a la participación en seminarios de corta duración y se realiza de manera muy dispersa. Sin embargo el objetivo es formar capital social mediante programas de educación no formal, especialmen te en los sectores de ingresos medio y bajo, apoyar el mejoramiento de la calidad de los servicios educativos, ampliación y mejoramiento de la educación inicial, crear modelos pedagógicos de participación educativa comunitaria, formación de competencias bá sicas y profesionalización. La importancia del sector social en el tema de vivienda de interés social (VIS) es evidente, puesto que permite a la población crear estrategias y acciones de desarrollo comunitario mediante la autoconstrucción de VIS; además es un intermediario en la financiación para los microcréditos en un programa apoyado por el gobierno colombiano donde se facilita la adquisición de una solución de vivienda, combinado en ocasiones por parte de las Cajas de Compensación con un posible subs idio (aporte en dinero que se otorga una sola vez al beneficiario sin cargo de restitución) que facilita no sólo la adquisición, sino la construcción o mejoramiento de vivienda. Como conclusión se podría decir que el sector social está en el camino de con struir un país económicamente más equitativo y justo y se encuentra en concordancia con la ejecución de las políticas públicas, robusteciendo su 208 patrimonio y fortaleciendo cada día más de manera estratégica su forma empresarial y productiva, mejorando la p lataforma de servicio hacia el asociado y por ende hacia la comunidad. 3.4 ANÁLISIS DE LAS EMPRESAS DE ECONOMÍA SOCIAL EN EL VALLE DEL CAUCA. IMPLICACIONES PARA EL BIENESTAR DE LA REGIÓN. La composición del sector solidario bajo la vigilancia de la Superi ntendencia de Economía Solidaria en Colombia, muestra las cooperativas (5.200) c on un liderazgo del 69%, seguida s por los Fondos de Empleados (1.700) , 29% , y de las Mutuales (150) con un 2% (Supersolidaria, 2006) . El sector ha tenido un crecimiento sosteni do durante el 2005 tal como se aprecia en el cu adro 3. 1 5 ; variaciones de l 4,37 por ciento en activos o del 16,53 % en depósitos deja n entrever la confianza generada por sus asociados. Para el 2004 el sector obtuvo unos ingresos de 14 billones de pesos, un 1 4,59% más que en el 2003; adicionalmente, el patrimonio del sector asciende a $5.2 billones , presentando un crecimiento del 14.18% , comparado con los $4.6 billones del 2003 y pasivos de $8 billones. La Economía Solidaria o Economía Social 21 , denominación u tilizada en Europa, o Cooperativismo empresarial, se ha consolidado con una presencia activa en diferentes sectores de la economía, con una larga trayectoria cooperativista heredada de un capital social ligado a los sindicatos y a la iglesia desde 1931 e integrada en redes empresariales para atender problemas sociales mediante una acción productiva y empresarial. El sector solidario en Colombia con sus 7000 entidades tiene una participación con relación a sus ingresos sobre el total del PIB, del 5.53%, pr esentando una variación de 1,53 frente al año 2003. 21 Economía Social y Economía Solidaria, son terminologías que se encuentran actualmente en discusión y análisis por expertos de v arios países, para la concreción y definición de las mismas dentro del sector. Afirmaciones realizadas durante la 1ª. Semana Internacional de la Economía Social y Solidaria realizada en Bogotá entre el 28 de Mayo y el 1° de Junio de 2007. 209 En el año 2000 tenía una participación del 2% del PIB muy similar a la de 1999; además, hoy cuenta con un poco más del 8% de la población asociada, equivalente a 3.700.000, frente a 3.000.000 en el 2003, de vinculados a cooperativas, 600 mil en fondos de empleados y 70 mil en juntas de acción comunal, generando 148.000 empleos directos, 95% el cooperativismo, 4% en los fondos y 1% en el mutualismo; estas cifras hacen entrever la magnitud de la economía s olidaria. Cuadro No. 3.15 Comportamiento del Sector Solidario (Cifras en millones de pesos) Principales Cuentas 2000 2004 2005 Var. 2004 - 2005 Proyección 2005 Var. Proyec. 2004 - 2005 Activos 7.238.318,00 10.835.177,44 11.308.207,06 4,37 12.467.440,50 15,06 Cartera 5.551.001,92 6.334.617,96 14,12 6.509.406,35 17,27 Excedentes 205.055,00 287.753,44 281.836,71 - 2,06 303.132,70 5,34 Depósitos 2.556.830,81 2.897.617,44 13,33 2.979.496,13 16,53 Pasivos 4.145.599,00 8,088,636 Patrimonio 3.092.719,00 5.216.872,00 Ingresos 7.048.454,00 14.163.256,00 Fuente: Superintendencia de la Economía Solidaria, 2006 NOTA: Los datos corresponden a las entidades cooperativas que informaron de s us estados financieros en el 2004 (5.725), y en el 2005 (5.103), razón por la cual se incluye una proyección anual. El sector de la Economía social est á presente en todos los Departamentos de Colombia (ver cuadro No. 3.1 6 ). E l Departamento del Valle del Cauca ocupa el segundo puesto a nivel n acional por número de entidades. L as casi 800 organizaciones existentes en la regi ón son generadoras de 25.000 empleos de forma directa con 466.000 asociados. Analizando las principales cuentas se puede mencionar que , a Diciembre de 2004 , el sector solidario en la región presentaba en activos cerca de 2 billones de pesos , en pasivos e ingresos una igual cifra de 1.2 billones de pesos y en excedentes y Patrimonio 33.941 y 680.000 millones de pesos , respectivamente. 210 Cuadro No. 3. 16 Presencia del Sector Solidario en Colombia (A Marzo 2005) DEPARTAMENTO Número de Entidades Bogotá 1.664 Valle 787 Antioquia 572 Santander 357 Cundinamarca 303 Caldas 227 Tolima 202 Atlántico 183 Boyacá 144 Nariño 128 Huila 127 Risaralda 119 Cauca 116 Norte de Santander 113 Meta 108 Bolívar 103 Quindío 83 Cesar 51 Magdalena 45 Córdoba 28 Ar auca 27 Sucre 25 Putumayo 19 Casana re 16 La Guajira 14 Caquetá 8 Chocó 7 Amásanos 5 Guainía 3 Guavi are 3 To TOTAL 5.587 Fuente: Supersolidaria Marzo de 2005 211 La co ncentraci€n del Sector social, con c erca del 80%, se encuentra en Bogotƒ, Valle, Antioquia y Santander, con una presencia en 900 municipios de los 1.050 existentes en el pa•s, tanto en las zonas rurales como urbanas y participando en la mayor•a de las ramas de actividad econ€mica. Seg…n un e studio realizado por FESOVALLE (2005) cerca del 53% de las entidades son microempresas, el 36% peque„as, el 8,7% medianas y el 2,5% grandes empresas, lo que demuestra “un potencial de desarrollo econ‚mico y social para el pa•s... el modelo contribuye a la creaci‚n y promoci‚n de unidades productivas, proceso que no puede ser promovido en su totalidad por la administraci‚n p†blica de un pa•s en v•a de desarrollo”. Al observar la variaci€n positiva en todos los rubros, se analiza el fortalecimiento del sect or en los …ltimos cinco a„os, consecuencia del comportamiento de los activos y de los ingresos, as• como la confianza de los depositantes, las pol•ticas gubernamentales englobadas bajo el lema “un pa•s solidario” y el fomento y regulaci€n ejercida por los entes de apoyo y control. Esto ha convertido al sector seg…n el superintendent e Valderrama 22 , “en una herramienta muy importante que contribuye al crecimiento del PIB, con mayor equidad que cualquier otra actividad econ‚mica” . Las Entidades solidarias no son simples asociaciones de personas pasivas que buscan el filantropismo . E l papel de empresarios como fuerza productiva, convierte a cada uno de los asociados en motor de crecimiento econ€mico equitativo; hoy d•a la dinƒmica creciente del sector ha genera do la consolidaci€n de acuerdos integracionistas , permitiendo as• la unificaci€n de ideas y acciones conjuntas para el fortalecimiento sectorial. Cabe resaltar, que en el escalaf€n de las 50 cooperativas mƒs grandes de Colombia , a Diciembre de 2004 , se encuentran algunas organizaciones del 22 VALDERRAMA, En rique. “ Econom•a Solidaria ” . En: Revista Portafolio. (Marzo 28, 2006) . 212 Departamento del Valle , las cuales han sido incluidas en este estudio . E n el cuadro No. 3. 17 se muestran las calificaciones obtenidas, entre ellas se puede nombrar a entidades representativas y reconocidas a nivel re gional como: Coomeva, Coprocenva, Cootramcali y Coopcarvajal. Cuadro No. 3. 17 Escalafón de las cooperativas más Grandes de Colombia (Organizaciones tenidas en cuenta dentro del estudio realizado) Entidad Nivel de activos Nivel de Excedentes Nivel de In gresos Nivel de Patrimonio Coomeva 1 7 7 2 Coopcarvajal 45 34 Coprocenva 38 41 Cootraemcali 40 Fuente: Elaboración propia a partir de datos de CONFECOOP y FESOVALLE (2005). Se puede observar en el gráfico 3. 25 la composición porcentual del se ctor social por tipo de entidades. L as cooperativas son las entidades más representativas, llega n a los casi tres tercios del sector, seguida s por los fondos de empleados con aproximadamente un 26% y las mutuales con un 2%. Gráfico No. 3. 25 Composición del Sector por Tipo d e Entidades Fo n d o s d e e mp le a d o s 2 6 % Co o p e r a tiv a s 7 2 % A s o c ia c io n e s m u tu a le s 2 % Co o p e r a tiv a s Fo n d o s d e e mp le a d o s A s o c ia c io n e s mu tu a le s Fuente: Elaboración propia a partir de datos Confecoop, 2005 213 3.4.1 La actividad de las empresas de E conomía S ocial en el Valle del Cauca a partir de datos primarios. A continuación se analizan los resultados de l a investi gación realizada en 3 5 empresas del sector empresarial social o solidario en el Valle del Cauca - Colombia. Este epígrafe se ha estructurado en varios apartados, iniciando con una caracterización del perfil de las personas que contestaron el instrumento de estudio, el tipo de organización, análisis de variables tales como generación de empleos directos e indirectos , volumen de ventas, activos durante los años del 8 0, 90 y 2004; número de mujeres, personas mayores de 50 años y discapacitados vinculad os labora lmente durante ese mismo período. Se trata de indagar acerca del promedio de ingresos de un trabajador de las organizaciones solidarias, otro apartado trata de caracterizar el perfil de los asociados , como nivel social y utilización de los servicios ofreci dos por la organización , entre otros. Posteriormente se identifica el desempeño de las empresas del sector dependiendo de la actividad económica a la que se dedique. A continuación se analiza la integración que éste tipo de empresas logra con el sistema de economía de mercado , así como la r elevancia que se le brinda a la formación en el campo solidario. El reto que se asume frente al proceso de globalización y la respectiva crisis del sector, apoyo del Estado y de los organismos de segundo y tercer grado pa ra el fortalecimiento, promoción y apoyo de las empresas solidarias son estudiados a continuación . Se aborda también un a nálisis de las actividades en cuanto a evaluación de desempeño e incentivos dentro de estas organizaciones. Y por último se indaga acer ca de la implementación e innovación y desarrollo tecnológico de estas empresas. 214 3.4.1.1 Perfil de los empresarios entrevistados y ca racterización de la muestra . El factor humano , ya sea individual o grupal , que se encuentra al frente del contexto empresa rial debe tener la capacidad de adaptación a los cambios y a las exigencias de las fuerzas externas de sus organizaciones, ser competente para promover la eficiencia y competitividad desde sus estructuras internas, así como contar con la idoneidad suficien te para rediseñar, reorganizar y transformar nuevos objetivos de la dinámica global que conduzcan a resolver complejos problemas, transformaciones a nuevos desarrollos y sobrevivir ante las eventualidades cambiantes de la economía , llevando a su empresa h acia el progreso. Los resultados del estudio realizado con algunos empresarios del sector solidario, son adecuado s para reflexionar so bre evidencias y confirmaciones acerca de todos los esfuerzos en materia de capacitación profesional y más específicament e en economía solidaria, que permite n a dichos directivos enfrentar con mayor confianza y responsabilidad los retos que impone el mercado. De acuerdo al gráfico 3.26 se puede concluir que el cargo que ocupa la mayoría de las personas que contestaron en las 35 empresas analizadas del sector empresarial social en el Valle del Cauca - Colombia es el de Gerente General, representando un 57%; seguido de los cargos de Secretaria y Contador con 11% cada uno y teniendo menor porcentaje las personas en los cargos de Asesor y Presidente Directivo con un 6% respectivamente. Asimismo, se puede observar que una minoría de las personas que respondieron están en los cargos de Director y Jefe Ejecutivo con cerca del 4%. Se puede concluir en esta pregunta que la mayoría de los encargados de dar respuesta al cuestionario son personas que se encuentran en un alto cargo directivo dentro de la Organización. 221 periodo (2004) llegan a representar el 8.5% de la muestra. Estas cifras se encuentran relacionadas al r esultado anterior y a lo expuesto atrƒs. El porcentaje (40%) de las empresas analizadas tienen una antig•edad mƒxima de 14 a„os, mientras el otro 60% tienen una trayectoria importante, fortaleci†ndose posiblemente durante la d†cada de los a„os noventa (for talecimiento del sector). A demƒs entre las cooperativas de la muestra, tres de las que cuentan con mayor trayectoria y han tenido un crecimiento significativo en los …ltimos a„os , se encuentran en el rango de “gran empresa” , lo que conlleva a que †ste resu ltado muestre un aumento sustancial en el …ltimo a„o estudiado . Gráfico 3.3 3 Distribución del tamaño de las empresas por nivel de generacion de empleo 0,0% 20,0% 40,0% 60,0% 80,0% 100,0% 0 1 a 10 11 a 50 51 a 200 Mƒs de 200 Rangos Po r ce n taj e A„o 80 A„o 90 A„o 2004 Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta. En cuanto a la afiliaci€n de empleos indirectos en las organizaciones sociales analizadas y con base en la tabla 3.2 , se observa que la principal fuente del crecimiento en la generaci€n de empleos indirectos analizado s , la constituye las empresas en el a„o 2004, s imilar al caso de los empleos directos ; mientra s que para el a„o ochenta ninguna de las empresas encuestadas contaba con empleos 222 indirectos, ya para el noventa s € lo cuatro de las 35 incorporaron empleos indirectos. Es importante destacar que entre las empresas analizadas , dos de las “grandes” incorporan para el a„o 2004 cerca del 96% d e †ste tipo de empleo. Por lo tanto se podr•a afirma que , las empresas que no generan empleos indirectos entre 1980 y 2004 disminuye n a lo largo del periodo hasta llegar a representar aproximadamente el 40% al finalizar el mismo. Al respecto es necesario aclarar que todas las actividades econ€micas, dados sus eslabonamientos productivos hacia atrƒs y hacia delante tienen un impacto sobre el uso de los factores productivos (recursos naturales, trabajo, capital, conocimiento) y flujos de adquisici€n de biene s y servicios derivados de sus actividades, por lo cual se debe tener cuidado con esta afirmaci€n, puesto que ser•a lo mismo que decir que no hay encadenamientos productivos. Tabla 3.2 . N úmero de empleos I ndirectos en los años 1980, 1990 y 2004, ( empr esas analizadas ) . Indicador Año 80 Año 90 Año 2004 0 35 28 15 1 a 10 0 2 14 11 a 50 0 2 3 51 a 200 0 3 1 Mƒs de 200 0 0 2 35 35 35 Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta . A partir del grƒfico 3.3 4 se analiza que los activos generad os por el sector social en el per•odo analizado sufren un claro crecimiento exponencial, al pasar de 478,6 millones de pesos en los a„os ochenta, hasta mƒs de 1,2 billones de pesos en el a„o 2004, (equivalente a 513 millones de d€lares aproximadamente). 223 Sin embargo cabe destacar que si omitimos el valor referente a COOMEVA, (la Organización solidaria que ocupa el puesto 1 por nivel de activos en el país); los activos al 2004 corresponde a 172 mil millones equivalente a 70 millones de dólares, que represen ta el 13,4% de los activos totales . Estos resultados son coherentes tanto con los volúmenes de ventas como de empleos directos e indirectos generados , y permite aproximarse a una lectura del gran crecimiento que presentaron las empresas de economía socia l en el Valle del Cauca en ese periodo. Gráfico 3. 34. Activos generados en los años 1980, 1990 y 2004. (Mi ll on es de pesos corrientes ), por el grupo de empresas analizadas . 478,6 29.294,61 1.229.855,80 0 200000 400000 600000 800000 1000000 1200000 1400000 Activos 1980 1990 2004 Años Fuente: Elaboración propia a partir de la encues ta . En cuanto al volumen de las ventas, en el gráfico 3.3 5 se muestra un ascenso visible durante el transcurso de 1980 al 2004, cuya diferencia está muy marcada especialmente en comparación de los años 1980 a 1990. Los promedios en volúmenes de venta e ran relativamente inferiores. 224 Gráfico 3. 3 5 Volumen de Ventas en los años 1980, 1990 y 2004. (Millones) 471,12 17.529 223.853,3 0 50000 100000 150000 200000 250000 Volu men de Vent as 1980 1990 2004 Años Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta Para el año 1980 la participación en el mercado con el produc to principal era nula, esta situación mejoró en 1990 en un promedio mayor del 0.2 y para el 2004 tuvo un progreso de más del 1,0, lo que demuestra una consolidación y crecimiento que ha permitido de tal manera lograr una mayor participación en el mercado ( Gráfico 3.36). Claro está que en gran parte este resultado esta marcado por un 40% de las organizaciones que han sido creadas entre 1990 y 2004. El producto líder de las empresas de economía social en el mercado ha sido la prestación de servicios, sin emba rgo, actualmente se han diversificado tanto en su portafolio de servicios como en bienes tangibles. Existen en Colombia, cooperativas líderes en el sector lácteo (Colanta, Colácteos), palma (Indupalma) o café entre otras; en el Valle del Cauca predominaron en los noventa las cooperativas financieras (hoy liquidadas o en proceso), actualmente predominan las de servicio de aportes, ahorro y crédito, vigilancia, y de trabajo asociado (son la mayoría del sector). 225 Gráfico 3. 36. Participación de las empresa s en el mercado con el producto principal en los años 1980, 1990 y 2004. Pa rt M e rc 2 0 0 4 Pa rt Me rc 1 9 9 0 Pa r t Me rc 1 9 8 0 M e d i a 1 ,2 1 ,0 ,8 ,6 ,4 ,2 0 ,0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta Gráfico 3. 37. Número de m ujeres vinculadas laboralmente en los años 1980, 1990 y 2004. 147 250 1.719,0 0 200 400 600 800 1000 1200 1400 1600 1800 N° M ujeres Vincu l adas lab ora l me nte 1980 1990 2004 Años Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta En el gráfico 3.3 7 se presenta el número de mujeres vinculadas laboralmente a las organizaciones del sector social, las cuales suponían 147 para 226 el año 1980, en 1990 se acer caron a las 250 y para el año de 2004 las mujeres tuvieron mayor oportunidades de vinculación en un total de 1.719 personas del gé nero femenino . Esto indica que durante este periodo transcurrido las mujeres han logrado con mayor habilidad vincularse labora lmente a una organización. Si analizamos las cantidades reportadas en cuanto a empleo directo, de las 6.958 en éstas empresas para el 2004 , sólo el 24% s erían mujeres, reversándose esta representación, puesto que para 1980 y 1990, según las cifras entreg adas cerca del 70% y 55% de los empleos estaban a cargo de mujeres . Gráfico 3. 38. Número de p ersonas mayores de 50 años vinculadas laboralmente en los años 1980, 1990 y 2004. 24 42 171,0 0 20 40 60 80 100 120 140 160 180 N° de p e r so n a s Ma y o r es d e 5 0 a ñ o s v i ncu l a d o s lab o r alme n te 1980 1990 2004 Años Fuente: Elaboración propia a partir de la encue sta Las personas mayores de 50 años vinculadas laboralmente a una de las organizaciones solidarias estudi ad as, representaba n para el año 19 80 tan sólo 24. Una déc ada después, en 1990, esta cifra casi se duplica a 42 personas. Ya para el año 2004 se vis ualiza un alto crecimiento de esta población vinculada a la organización, con 171 personas, siete veces más que en el ochenta. ( Ver gráfico 3.3 8) . Sin embargo se considera muy baja, si se tiene en cuenta las necesidades de ésta población . A cceder o compet ir a un puesto laboral después de los 50 años 227 en Colombia no es fƒcil, raz€n por la cual, una gran cantidad de esta poblaci€n opta por la independencia laboral o asociarse en un modelo solidario. Pero tambi†n, es necesario tener presente que si se habla de “econom•a social”, se hace referencia , entre otras cosas, a la colaboraci€n y ayuda a la sociedad. Gráfico 3. 39. Número de personas discapacitada s y vinculada s laboralmente en los años 1980, 1990 y 2004. 0 0 2,0 0 0,5 1 1,5 2 N° p e r s o n a s Di s c a p a c i ta d as y Vi n c u la d a s l a b o r a l m en t e 1980 1990 2004 Años Fuente: Elabora ci€n propia a partir de la encuesta El grƒfico 3.3 9 muestra que s€ lo para el 200 4 se encuentra una muestra poco representativa de dos personas con discapacidad f•sica vincula da lab oralmente a las organizaciones ; al contrario de los a„os 1980 y 1990, do nde la v inculaci€n de estas personas es nula. Se puede afirmar que en Colombia no existe en la cultura empresarial contratar a una persona con discapacidad f•sica y menos mental. Similar al caso anterior de las personas mayores de 50 a„os. Pese a que exi ste la Ley 931 de 2004, donde se afirma que “la edad no debe ser un limitante al momento de buscar empleo”, as• como las iniciativas del Estado de valorar a una empresa que contrate un discapacitado o a las normas internacionales o convenios sobre readapta ci€n laboral y el empleo para †sta poblaci€n, no pasa de ser buenas 228 intenciones. Si nos referimos a empresas de economía social, se supone que se está realizando una labor social, recuperación del tejido social, ayuda a los más desfavorecidos, colaboración al desarrollo del ser humano y de la región, pero éstas cifras reflejan un ausentismo total de éste sector hacía el apoyo a una parte de la población que requiere de esa labor social. De acuerdo a las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, c erca de cinco millones de personas podrían encontrarse en Colombia con alguna situación de discapacidad. Un estudio demográfico de discapacidad realizado por la Pontificia Universidad Javeriana y el Ministerio de Edu c ación en 1994, señala que el desempleo de ésta población en edad de trabajar se encuentra en un 40%, cerca del 24% pertenece a los estratos uno, dos y tres y sólo un 7,8% se enc ontraba afiliado al sistema contributivo de seguridad social en salud. El rango de edad donde se presenta la mayor dis capacidad, está entre 46 y 50 años con cerca del 45%. Gráfico 3. 40. Número de p ersonas beneficiadas con seguridad social en los años 1980, 1990 y 2004. 309 426 10.993 0 2000 4000 6000 8000 10000 12000 N° persona s benef i cia das con segur i dad social 1980 1990 2004 Años Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta 229 El grƒfico 3.40 nos muestra que p ara los a„os 1980 y 1990, las personas que pose•an seguridad social , era n relativamente pocas , claro estƒ que †ste indicador se encuentra directamente relacionado con el n…mero de empleos durante los mismos a„os. En el 2004 se observa q ue la cifra asc i end e a mƒs de 10 mil ; es decir, que las organizaciones han ido mejorando en la cobertura con respecto a la seguridad social y han procurado mejorar las condiciones laborales de sus empleados , as• como la contribuci€n en la creaci€n de nueva s empresas y por ende, de puestos de trabajo directo s e indirecto s. En Colombia acceder a los servicios de salud y previsi€n de forma €ptima, es complejo. Las personas de estratos social 1 y 2 cuenta n para atenci€n en salud con el Sistema de Selecci€n d e Beneficiarios – SISB’ N- al cual deben afiliarse y demostrar su condici€n social; los demƒs estratos (del 3 al 6 – Clases media, media – media, media - alta y alta), corren el riesgo de no contar con e stos servicios sino tienen una vinculaci€n laboral y no est ƒn afiliados al r†gimen contributivo de salud (donde se debe cancelar la salud y pensi€n con un porcentaje del salario) o se someten a cancelar un alto coste por una medicina “prepaga” ; tambi†n existe el ahorro individual voluntario operado por los fondos privados de pensiones , para acceder a una jubilaci€n de acuerdo a sus capacidades econ€micas . Una de las razones de la proliferaci€n de las Cooperativas de Trabajo Asociados – CTA - (mƒs del 50% en el sector social en el Valle del Cauca) en los …ltimos sei s a„os, es precisamente los altos costos en seguridad social que las empresas privadas de mercado deben asumir en su planta de empleados. Para indicar el nivel de ingresos del trabajador promedio de las empresas del sector solidario analizadas en el V alle del Cauca, se tom€ como indicador una escala de la siguiente manera: inferior al m•nimo 1…2…3…4…5…6….superior al m•nimo. El grƒfico 3.4 1 nos muestra que el nivel de ingresos mƒ s representativo, es el de menos de 3 salarios m•nimos con un 54.3%, entre 3 y 5 estƒ caracteriza do por el 17.1%, mientras que s€ lo el 5.7% de los trabajadores tiene ingresos mayore s de 5. Por otro lado, el 22.9%, que es un porcentaje 230 considerable , no definió su nivel de ingresos. Cabe aclarar que el salario mínimo mensual legal vigent e colombiano (2006) equivale aproximadamente a 250U$. Algo que caracteriza al sector social en el mercado laboral colombiano son los bajos salarios con los que se remunera al personal. Incluso, los cargos directivos con rangos remunerativos ya esta blecidos, se encuentran fuera de la realidad de éstas empresas. Gráfico 3. 41. ¿ Cuál es el n ivel de ingresos del trabajador promedio de la s organizaci ones analizadas ? ( inferior al mínimo o superior al mínimo). 5,7% 17 ,1 % 54 ,3 % 22 ,9 % MA S DE 5 DE 3- 5 M ENO S DE 3 NR Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta 3.4.1.2 Perfil y caracterización de los asociados a las empresas del sector social . Con el objetivo de definir el perfil del asociado promedio de una empresa del sector solidario en la región del Valle del Cauca , se indaga acerca de l número de asociados con los que cuenta la organización en cada año , correspondiente a 1980, 1990 y 2004. Así mismo y sólo para el año 2004 , se indaga sobre la 237 3.4.2 El Desempeño de su actividad por parte de las Empresas del Sector. La actividad empresarial del sector social estƒ caracterizada dentro del entorno de las MiPyMEs . En siete de las principales ciudades de l Valle del Cauca 25 , existen 42.246 micro, 3.936 peque„as y 651 mediana s empresa s . L a microempresa se con centra en el comercio al mayor y menor (18.417), seguido de la industria manufacturera (4.290), Servicios comunitarios sociales (2.480) , ademƒs con una alta representaci€n en la educaci€n (852), s ervicios sociales y de salud (727) , construcci€n (757), tran sporte (678) intermediaci€n financiera (588) y el sector agr•cola (463); similar ca so sucede de forma proporcional, en la peque„a y mediana empresa . El sector social, tiene presencia en todos †stas actividades econ€micas. 3.4.2.1 Caracterización por subsectores . Gráfico 3.4 7. ¿A qué subsector o actividad económica pertenece el producto principal de su empresa ? A q u † s u bs e ct o r o a c tivid a d p er te n e ce e l p r o d u c to p r inc ipa l d e su e m p r e s N R O t r a T r a b a jo A g r o p e c u a r io F in a n c ie r o A lim en to s E d u c a c i€ n T r a n s p o r t e S e r v icio s P o r c e n t a j e 5 0 4 0 3 0 2 0 1 0 0 Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta 25 Cali – Buga – C artago – Palmira – Sevilla – Tul…a y Buenaventura. Fuente: Secretaria de Planeaci€n Departamental del Valle del Cauca. 2005. 238 Esta respuesta es consecuente a lo mencionado anteriormente, donde se afirma que actualmente en el Valle del Cauca predominan las empresas del sec tor social en el ƒrea ahorro y cr†dito, as• como la prestaci€n de servicios tales como, vigilancia y especializado con las Cooperativas de Trabajo Asociado - CTAs. Para el a„o 2004, la actividad econ€mica que aglutina al mayor n… mero de empresas son los servicios financieros con mƒs del 45%, mientras que el de servicios en general (outsourcing) tiene un 13% aproximadamente, el de Educaci€n y Agropecuario cuenta con el 9% y en menores porcentajes se tiene a la actividad de alimentos , con 6% , mientras la de transporte y trabajo c uentan c on un 3% cada una (ver grƒfico 3.4 7 ). Gráfico 3. 48 . Mencione o tra actividad o subsector al cual pertenece el producto principal de la em presa. 8 2 ,9 % 2 ,9 % 5 ,7 % 5 ,7 % 2 ,9 % N R M u ltia c tiv a R e v is o r ia F is c a l T r a b a jo a s o c ia d o C o o p e r a tiv o Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta As• mismo, en el grƒfico 3.48 se representa el 8% de las em presas que responde con “otra”. E n un porcentaje muy m•nimo, el 2.9% de las empresas afirma que su producto principal se encuentra en el subsector Cooperativo, el 2. 7% dice q ue en trabajo asociado. En †sta respuesta se aprecia la falta de 239 conocimiento o entendimiento de su empresa y el sector. U n 5,7% y 2,9% aduce que prestan el servicio de revisoría fiscal y Multiactiva respectivamente. En su gran mayoría no saben o no responden en éste 8%. 3.4.2.2 Exportación, Importación y Ventas fuera de la Región. Gráfico 3. 49. ¿La empresa h a exportado algún tipo de producto o servicio ? 91 ,4 % 8 ,6 % No S i Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta En un porcentaje muy pequeño (8.6%) las empresas han exportado algún tipo de productos entre 1980 al 2004 , mientras que el 91.4% no ha tenido la oportunidad de hacerlo. ( Gráfico 3.4 9 ) , estos re sultados se pueden relacionar con el hecho de que la mayor parte de las empresas de economía social desarrollan sus actividades en los sectores de establecimientos financieros, vigilancia, seguros y servicios especializados a las empresas ; así como servici os sociales, comunales y personales, considerados bienes no transables o con baja inserción al comercio internacional. También hay que considerar que el tamaño promedio de las empresas, según el numero de trabajadores directos vinculados, es relativamente pequeño, sin las necesarias economías de escala para competir en prestación de servicios a precios del mercado mundial (por ejemplo en servicios 240 financieros) . Actualm ente las empresas del sector se están fortaleciendo para competir en el mercado interno , p ara luego proyectarse de manera más competitiva hacía e l mercado externo . Gráfico 3. 50 . ¿ Su Empresa Exporta actualmente algún tipo de producto o servicio ? NR No S i P o r c e n t a j e 1 0 0 8 0 6 0 4 0 2 0 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta Gráf ico 3. 5 1. ¿T ipo de producto o servicio que exporta actualmente su Empresa ? N R S a lu d P o r c e n t a j e 1 2 0 1 0 0 8 0 6 0 4 0 2 0 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta 241 Se puede establecer que antes de 1990 el 60% de las empresas analizadas no exportó ningún producto o servicio. S egún el gráfico 3.50 , más del 90% de las empresas analizadas, actualmente no exporta ningún producto o servicio y menos del 5% lo hace. E l 5% de las organizaciones que declararon estar exportando algún producto, afirm ó que se trata d el servicio relacionado con la salud con un porcentaje menor a 4, mientras que el otro 96% no dan información sobre otro posible servicio. (Observar gráfico 3.51 ). Al respecto , es importante mencionar que la venta de servicios de salud ha tenido un gran d esarrollo en la ciudad de Santiago de Cali, en particular a visitantes del exterior en lo re lacionado específicamente con la medicina estética; como razón de este auge estarían los altos precios en este servicio en el exterior en comparación con los precio s de ese mismo servicio en la región analizada. Gráfico 3. 52. ¿ Ha importado o importa algún tipo de producto o servicio ? N R N o S i P o r c e n t a j e 1 0 0 8 0 6 0 4 0 2 0 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta E n relación con esta variable, só lo el 4 % afirma haber importado o estar importa ndo algún tipo de producto o servicio, entre tanto m ás del 90% niega hab erlo hecho tal como se ve en el grá fico 3.5 2 . Uno de los productos importados son los vehículos según informó un 4% de los entrevistados, mient ras que el 96% restante asevera no ha ber importado ningún producto o servicio. (O bservar el 242 g ráfico 3.5 3) . Antes de 1990 só lo el 2.9% importó algún bien o servicio, el 57.8% dice no haberlo hecho y el 40% rest ante no respondió. (Gráfico 3.5 4) . Gráfico 3. 5 3. ¿ Qué tipo de Servicio o producto ha llegado a importar su empresa ? N R V e h ic u lo s P o r c e n t a j e 1 2 0 1 0 0 8 0 6 0 4 0 2 0 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta De las dos variables anteriormente anali z adas , se puede concluir que las empresas del sector de la economía social del V alle del C auca, se encuentra n muy poco integrad as, tanto en té rminos comerciales como financieros, al sistema econó m i co mundial , algo que actualmente están tratando de corregir los gobiernos nacional y regional mediante el impuls o de agrocadenas asociadas al sector agrícola . Mediante la calificación en escala de muy bajo 1..2..3..4..5..6..7 muy alto, se encontr ó , que el 57,1% considera que su nivel de ventas y participación comercial fuera del Valle del Cauca es muy bajo o bajo, mientras el 20% las realiza medianamente o sea, que es poco frecuente que las empresas de economía social realice sus transacciones fuera de la región. Só lo el 8.6% le da una valoración muy alta a esta actividad. El 14,3% no respondió a la pregunta tal co mo se observa en el g ráfico 3.5 5. El interés empresarial y el apoyo estatal en crear redes comerciales, proyectos de cooperación e innovadores son relevantes 243 actualmente. Las MiPyMEs con un componente asociativo y emprendedor, cuentan con el apoyo de diver sos organismos públicos y privados. Por lo tanto, abrirse a nuevos mercados dará la posibilidad de avanzar en nuevas formas productivas y de comercialización en un contexto regional más amplio. Gráfico 3. 54 . ¿ Su Empresa Importó antes de los 1990 algún tip o de producto o servicio? 4 0 ,0 % 5 7 ,1 % 2 ,9 % NR N o S I Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta Gráfico 3. 55. ¿En qué grado sus productos o servicios son vendidos fuera de la región vallecaucana ? Ventas fuera de la Región NS NR; 14,3% 1 a 3; 57,10% 3 a 5; 20% más de 5; 8,60% NS NR 1 a 3 3 a 5 más de 5 Fuente: Elaboración propia a par tir de la encuesta 244 3.4.2.3 Las materias primas y su procedencia . En este epígrafe se considera necesario averiguar sobre su materia prima principal y adquisición de la misma , así como también su nivel de compra anual. Las respuestas obtenidas a esa pregunta refle jan que no existe claridad entre los directivos entrevistados sobre la diferencia existente entre los conceptos de materia prima y recursos productivos, puesto que un 22,9 y un 3% responde que su principal materia prima es su gente, o sea el factor hu mano y sus asociados respectivamente. Estas respuestas erradas pueden significar un bajo nivel de formació n de sus directivos en áreas crí ticas en administración y producción de las empresas . Se entiende que la finalidad de toda empresa de economía social es el incremento del bienestar de sus asociados, no son ellos los medios como reflejaría la respuesta a la presente pregunta. Adicionalmente se califica como materia prima la educación , los recursos financieros, la prestación del servicio (lo cual es un p roducto final). El 42,9% no sabe o no responde , tal como lo muestra el gráfico 3,5 6. Se consideran respuestas ad e cuad as a esta pregunta abierta, quienes respondieron alimentos con un 5,7% y víveres de mercado con un 2,9%. Cabe aclarar que si las respuestas hubiesen sido suministradas correctamente, podrían utilizarse como insumo informativo para la configuración de encadenamientos productivos a nivel regional en el sector social. El gráfico 3.57 nos muestra el grado en que la materia prima principal de la empresa es adquirida en la región vallecaucana. U n 37% no tiene conocimiento dónde es adquirida la materia prima, mientras un 31% afirma que siempre se adquiere en la región. Otro 17.1 % afirma que generalmente. Sin embargo , la respuesta obtenida a esta pre gunta debe tomarse con reserva dad os los errores conceptuales existente s en la respuesta anterior . 245 Gráfico 3. 56. ¿Cuá l considera es su materia prima principal para su producto final ? 5,7% 2,9% 42,9% 2,9% 8,6% 8,6% 22,9% 5,7% A limentos V iv eres Supermerc ado NR Los as oc iados Educac iona Recursos Financ ieros Factor Humano Pres tac ion de serv ic Fuente: Elaboración propia a parti r de la encuesta Gráfico 3. 57. ¿ La materia prima principal para elaborar su producto o servicio e s adquirida en la región del Valle del Cauca ? 3 7 ,1 % 5 ,7 % 1 7 ,1 % 8 ,6 % 3 1 ,4 % N R O c a s io n a lm e te G e n e r a lm e n te N o S i Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta 246 3.4.2.4 Canales de Distr ibución y Alianzas Comerciales. El 80% de las empresas analizadas no utiliza intermediarios para hacer llegar sus productos al usuario final 26 , s€ lo aproximadamente el 4% declara la utilizaci€n de intermediarios tal como se observa en el grƒfico 3. 5 8 , pert enecientes al sector educaci€n y salud . Sin embargo el 17,1% de las empresas dedicadas a actividades productivas de alimentos y agropecuarios analizadas en este estudio, no respondieron afirmativamente acerca de la utilizaci€n de intermediarios. Se obser va, sin embargo , que cobra importancia la existencia de alianzas comerciales , bajo diversas modalidades , con otra entidad empresarial del sector social, pues to que aproximadamente el 48% de los entrevist ados inform€ que su empresa ten• a alg…n tipo de alian za ( ver grƒ fico 3.5 9 ). Es com…n que las empresas de sector solidario ofrezcan diferentes productos y servicios a trav†s de la subcontrataci€n con terceros otorgando financiaci€n al usuario final ; † sta es una forma de acercar al asociado al disfrute de esto s diversos servicios que no producen las empresas de econom•a social directamente como: seguros, alimentos, confecciones, servicios funerarios y otros tipos de prod uctos y servicios , como se observa en el grafico 3.60 . Los beneficios de estos convenios o alianzas comerciales se derivan en mejores precios, comisiones, e ingresos por financiaci€n al asociado. 26 Puesto que el 83% de las empresas analizadas en este estudio pertenecen al sector servicios , es necesario aclarar al respecto que dada la naturaleza intangible de los mismos, s€lo existen dos canales comunes para llegar al consumidor o usuario final, como son: productor – consumidor y productor – agente – consumidor. 253 Gráfico 3. 62. ¿R ecib ió en el transcurso de su proceso de formación académica universitaria o técnica , una o más cátedra s sobre economía social ? . NR No S i P o r c e n t a j e 70 60 50 40 30 20 10 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta Gráfico 3. 6 3. En el caso de haber recibido cátedra de economía social . ¿ Qué oportunidades encontró con esa formación ?. 0 10 20 30 40 50 60 70 Conoc. Oport. Crec. Posib. NR Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta Para concluir con este segmento de preguntas se puede decir que los directivos de las organizaciones solidarias del Valle del Cauca encuestados, consideran que realmente si es imp ortante que se imparta no sólo la cátedra de economía social en las instituciones de formación profesional del país, algunos argumentan la necesidad de especializaciones en el área, con el fin de responder 254 a la necesidad de integrar formaci€n con experienc ia e iniciativa, y as• evitar la entrada de organizaciones dedicadas al “negocio lucrativo” dentro del sector solidario. Gráfico 3. 64. ¿ Considera importante que se imparta la cátedra de economía social en las universidades del país ?. NR S i P o rc e n ta je 120 100 8 0 6 0 4 0 2 0 0 Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta Gráfico 3. 65. ¿ Por qué c onsidera importante que se imparta la cátedra de economía social en las universidades del país ? N R P a r a f o r t a l e c e r e l s f o r m a c i o n e n l o s c o n o p o r t u n i d a d e s d e t r a a y u d a a l d e s a r r o l l o P e r m i t e e s t a b l e c e r u P o r f a l t a d e c o n o c i m Po r ce n ta j e 50 40 30 20 10 0 Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta 255 Como conclusi€n a lo expuesto podemos se„alar que s eg…n la Directiva 31 del a„o 2000, expedida por el DANSOCIAL , la Educaci€n Solidaria se refiere: “A l proceso permanente orientado a fortalecer la prá ctica de valores de solidarida d , cooperación y ayuda mutua, con el fin de generar actitudes y conductas que permitan consolidar un compromiso social frente a la misión que deben cumplir las organizaciones solidarias de conformidad con las previsiones de la Ley 454 de 1998 ”. A la vez se„ala que: “B usca consolidar procesos de autogestión empresarial en función del desarrollo sostenible de la calidad de vida de los asociados y de la comunidad en general ” Se puede citar algunos casos espec•ficos y aislados que se visualizan hoy d•a en e l tema de la educaci€n y motivados por fortalecer el sector. Se realizan a lianzas estrat†gicas con universidades para que †stas dicten cursos especializados y prƒcticos a sus asociados, o la financiaci€n con cooperativas del Instituto Colombiano de Cr†dito y Estudios T†cnicos en el Exterior – Icetex. (Entidad p…blica adscrita al Ministerio de Educaci€n Nacional), para invertir en educaci€n formal. Tambi†n, cabe mencionar que en †ste a„o 2007, mediante la intervenci€n de la Asociaci€n Colombiana de Cooperati vas – ASCOOP, 220 entidades solidarias de la ciudad de Bogotƒ aportarƒn 1.745 millones de pesos al sistema educativo de la ciudad para contribuir a la comunidad de su regi€n. Es importante que †stos procesos se reflejen en otras regiones del pa•s. 256 3 .4.3.3 Las empresas de economía social frente al reto del proceso de Globalización. Dentro de este contexto se analiza n los efectos percibidos por la empresa durante la crisis del sector solidario a mediados de la década del noventa en Colombia, asimismo , se determina el punto de vista que se tiene acerca de la s empresas de economía social, su papel y posición frente a las políticas neoliberales implementadas en Colombia durante el mismo período. También se trata de analizar la percepción que se tiene en cuanto a los cambios positivos o negativos que sufrieron estas empresas a partir de las reformas neoliberales en el país, y q ué deben y pueden hace r p ara promover la competitividad de la región. El principal efec to percibido por la crisis no só lo del sect or solidario, si no de la economía en su conjunto en la década de los nove nta fue la pé rdida de credibilidad del pú blico en las empresas de economí a social (38%), seguido de la pé rdida de asociados (25%) y la pé rdida en ventas (3%). Aproximadamente el 25% de los entrevistados consideró que no fueron afectados por la crisis , mientras un 8% no responde a dicha pregunta. (O bservar gr áfico s 3.6 6 y 3.6 7 ). Respecto a los resultados obtenidos anteriormente, es importante resaltar que la p é rdida de credibilidad se centró fundamentalmente en las empresas que desarrollaban actividades de intermediación financiera, puesto que muchos de los ahorradores de estas entidades vieron que los ahorros efectuados en el pasado fueron afectados negativamente, ya sea por la pé rdida total o por la disminución en los montos de ahorro devueltos una vez fueron sometidas a intervención estatal. Estos hechos alejaron a los asociados por un buen tiempo de recurrir, no s ó lo al sect or financiero solidario, sino a l sector financiero en genera l. 257 Gráfico 3. 6 6. ¿Cómo afectó a su empresa la crisis del sector solidario a mediados de la década del 90 en Colombia ? N R B a ja e n la s v e n ta s N o lo a f e c to e n n a d a Pé r d id a d e c r e d ib ili D is m in u c ió n d e l n ú m e P o rc e n ta j e 4 0 3 0 2 0 1 0 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta Gráfico 3. 67. Otros efecto s sentido s por l a crisis de los noventa . NR no se habia constitu Perdidas economicas: P o r c e n taj e 100 80 60 40 20 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta 258 Gráfico 3. 68. ¿Qué punto de vista tiene acerca de las empresas de economía social y su papel en la globalización desde la década del 90 ? 2,9% 5,7% 5,7% 48,6% 8,6% 2,9% 25,7% Todas las anteriores NR Sustituyen al estado Contribuyen al biene Mejoran la distribuc Protegen el empleo Contribuyen a la com Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta Co mo se aprecia en el grafico 3.6 8, el 48.6% de los entrevistados consideró que las empresas de economía social contribuyen al mejoramiento del bienestar de un sector de la comunidad, el 25,7% que contribuyen a la competitividad, el 8,7% opina que apoyan al mejoramiento en la distribución del ingreso, el 5,7% considera que sustituyen al estado en la prestación de algunos servicios, mientras cerca del 3% asegura que pro tegen la generación de empleo en su entorno. La valoración positiva del papel de las empresas de economía social es uno de los más valiosos activos de este tipo de organizaciones y es la base de su promoción y crecimiento a lo largo del tiempo como se ha p odido constatar en el presente trabajo. La posición de los directivos de las empresas de economía social entrevistadas frente a las políticas neoliberales puesta en práctica en Colombia durante la década del noventa, es que estas empresas se convierten en una alternativa social con un 51,4%, mientras el 34,3% afirma que son un apoyo al 259 desarrollo humano integral y al Estado; otros, en menor porcentaje, pero no menos importante, dicen que se ha convertido en apoyo para el Estado y otros aducen que su estruc tura se vuelve d†bil y se evidencia la falta de apoyo estatal. (Ver grƒfico 3.69). Gráfico 3. 6 9. ¿Cuá l es la posición de la empresa de economía social frente a las políticas neoliberales implementadas en Colombia en la década del 90 ? 5 ,7 % 5 ,7 % 3 4 ,3 % 2 ,9 % 5 1 ,4 % NR S e v u e lv e n d † b ile s p S o n a p o y o a l d e s a r r o S e c o n v ie r te n e n a p o S e c o n v ie r te n e n a lt Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta Las empresas de econom•a social, pese a que exist•an modelos solidarios y mutuales, s urge n como tal, como una alternativa de la sociedad civil de las clases sociales mƒs vulnerable s , a l a crisis social y econ€mica del mundo capitalista predominante en el siglo XX . El sector crece a nivel mundial , conformƒndose redes nacionales e internacionales y participando en todas las actividades econ€micas . En C olombia, a partir de la “apertura econ€ mica” (1991) , el sector solidario se convierte en un punto de partida para enfrentar la globalizaci€n y mitigar de esta manera las dificultades de desempleo y miseria que se ve•a n venir al no estar preparado para ello . Las empresas de econom•a social, brin dan alternativas de desarrollo regional y crecimiento industrial, emprendimientos 260 autogestionados y participativos que conllevan al trabajo colectiv o, a la equidad social , la distribución del ingreso y a l desarrollo económico . Según el gráfico 3.70 , la im plementación de las reformas neoliberales en el Valle del Cauca dieron un impulso modernizador a las empresas de economía social, así lo afirma el 65,7% quienes consideraron que fué un estimulo para la modernización de los procesos administrativos y produc tivos ; el 11,4% consider ó que aumentaron su productividad, el 14,3% consider ó que disminuyó su productividad y el 5,7% que se atrasaron. La percepción general que le dan los directivos a los efectos de los procesos de cambio del modelo de apertura es posit iva y no pareciera que se identificaran efectos predominantemente negativos . Estas respuestas convergen con lo afirmado anteriormente. Las empresas de economía social tienen su máximo apogeo en el país, a partir de la implementación del modelo neoliberal, surgiendo como una alternativa importante a los efectos generados por éstas políticas. Gráfico 3. 70 ¿Cuáles considera, han sido los c ambio s positivo s o negativo s que sufrieron las empresas de economía social a partir de las reformas neoliberales en el paí s? 2 ,9 % 1 4 ,3 % 1 1 ,4 % 5 ,7 % 6 5 ,7 % NR Dis m in u y e r o n s u p r o d A u m e n ta r o n s u p r o d u c S e a tr a s a r o n S e m o d e r n iz a r o n Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta. 261 A la pregunta qué deben y pueden hacer las empresas del sector social en pro de la competitividad y productividad regional, la mayoría opina que un desarrollo inst itucional es la principal tarea de las empresas de economía social para el mejoramiento de su competitividad, concebida como el aumento de la participación de las empresas de economía social en las diferentes actividades económicas ; esta es la opinión del 35% de los directivos entrevistados ; en segundo lugar , la creación de cadenas productivas y el eslabonamiento empresarial en las diferentes etapas ( producción, consumo, valor agregado, comercio exterior), actividad que es considerad a como un factor importa nte de competitividad para el 26% de los directivos entrevistados, seguido de una mayor capacitación en economía solidaria , 23%; un m eno r porcentaje de los directivos, 12%, consideró que la inversió n en investigación era un factor importante de competitiv idad. (Ver gráfico 3,7 1 ). Gráfico 3.7 1. ¿ Qu é deben y pueden hacer las empresas de economía social para promover la competitividad de la región ? 12 35 26 23 2 2 0 5 10 15 20 25 30 35 a b c d e f Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta. a. Mayor inversión en invest igación. b. Mayor desarrollo institucional. c. Creación de cadenas productivas. d. Capacitación en economía solidaria. e. No responde f. Todas 262 Si se habla de promover la competitividad regional, tanto instituciones de educaci€n superior, como el Estado y las grandes e mpresas, estƒn de acuerdo en la importancia que actualmente tiene la gesti€n del conocimiento y la aplicaci€n de nuevas tecnolog•as e innovaci€n, en los productos y procesos de las empresas como estrategia para la competitividad y desarrollo empresarial. S e optimizan los recursos, se capacita e l talento humano , se investiga, se conforman alianzas y clusters y se agilizan los procesos. E l liderazgo y la gesti€n, definitivamente es vital para el buen desarrollo corp orativo. Las mejores empresas tienen el mejo r factor humano y obviamente e l mejor factor humano esta por lo general en las mejores empresas . Es la al ianza entre empresarios, con la colaboraci€n del Estado y de las Instituciones de Educaci€n Superior las que promueven la competitividad en la regi€n. Por lo tanto, las empresas de econom•a social son capaces de generar desarrollo regional actuando estrat†gicamente. Opina Torralba 28 que las empresas solidarias son una propuesta muy abierta y gira n alrededor de principios comunes como la no explotaci€n d e los trabajadores, el respeto al medio ambiente y el empoderamiento de los sujetos para que sean responsables de su propio desarrollo . Pese a la s fuerzas del mercado actual, deben competir y prepararse para sostenerse . Afirma que: “ Los movimientos, empre sas y entidades que apuestan por este modelo econ‚mico tienen abierto un debate sobre si el †nico camino es recuperar las empresas pequeŒas y promover la descentralizaci‚n de los procesos o si, por el contrario, tambi€n debe haber grandes cooperativas y em presas solidaria s trasnacionales. De momento, la opci‚n que toma m„s fuerza es la de crear pequeŒas cooperativas y servicios para la comunidad que, con los ingresos que generen, ayuden a poner en marcha nuevas empresas de este tipo ” . 28 TORRALBA, Silvia. “ Xarxa d’Economia Solidaria, Red Global de Socioeconom•a Solidar ia ” . En Canal Solidario Catalunya [ en l•nea]. [Consultado en Feb. 16, 2004]. Disponible en <http://www.xarxaecosol.org>; http://www.redesolidaria.com.br . 269 sus asociados y de sus familias de forma mƒs integral. Se observa, que pese a que ha sido considerada la capacitaci€n como el factor mƒs importante, esta tarea, seg…n cifras expuestas ( 12,5% del total de asociados que utilizaron †ste ser vicio en el 2004) , es relativamente baja con relaci€n a lo que se piensa, por lo tanto se debe trabajar en la promoci€n e involucrar un n…mero mayor de personas en este proceso. Gráfico 3 .7 6 ¿Qué contribución considera que realiza su organización al bie nestar social de las personas de la región ? 2 ,9 % 1 1 ,4 % 3 4 ,3 % 2 ,9 % 4 8 ,6 % To d a s N R D e s a r r o llo h u m a n o y R e c r e a c i€ n y c u ltu r a C a p a c ita c i€ n Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta. La capacitaci€n es un factor imprescindible para contribu ir a la preparaci€n de la persona en el medio laboral . Se„ala la Confederaci€n Empresarial Espa„ola de Econom•a Social - CEPES 31 , que se pueden construir iniciativas empresariales, formando a personas “ en grave riesgo de exclusión social ” , personas que han perdido su puesto de trabajo o comunidades marginadas. Se„ala que existen muchos casos exitosos donde se realiza formaci€ n ocupacional de los colectivos y formaci€n de los formadores laborales , generando nuevos empleos y estructuras empresariales, las cuales crean un proceso de “ coalición de la rentabilidad social 31 CONFEDERACI“N EMPRESARIAL ESPA‘OLA DE LA ECONOM‡A SOCIAL – CEPES. “ Las Empresas de Econom•a Social en el Futuro Escenario Econ€mico: •c€mo ha de ser la empresa del siglo XXI? ” . [en l•nea]. [Consultado en 2006]. Disponi ble en <http://www.cepes.es> 270 con l a rentabilidad económica ”. La econom•a social es “ otra forma de entender la economía y de emprender proyectos empresariales ”. Es capaz de generar progreso econ€mic o y a la vez social . En Colombia, el DANSOCIAL ha puesto en marcha desde hace seis a„os, el programa “formador de formadores” , dirigido a l• deres del sector social en todas las regiones del pa•s. El objetivo es mantener actualizado a un grupo de personas que sean capaces de convertirse en replicadores de proyectos productivos y empresariales, que sirva de apoyo a las comunidades de su regi€n en la capacitaci€n, asesoramiento y acompa„amiento en el proceso de emprendimiento solidario. Tambi†n, se sugiere replicar al interior de su organizaci€n †ste programa. En el grƒfico 3.7 7 se observa que e l 55% de los entrevistados considera que los miembros de la organizaci€n se han alejado de los valores y principios de la econom•a solidaria, como son ayuda mutua, responsabilidad social, democracia, igualdad, equidad y solidari dad a partir de la d†cada de l noventa, mientras un 42% piensa que no lo han hecho. Tambi†n afirman que el problema mƒs serio para sus empresas a partir de esta d†cada es que n o se encontraban preparadas para asumir la globalizaci€n . As• lo piensa un 48%; entre tanto un 22% confiesa que es el relacionado con el alejamiento de la doctrina cooperativa , un 18% con la ausencia de una teor•a econ€mica y un 8% y 2% dicen que es la relaci€n de estas empresas con entidades de caridad y con el narcotrƒfico , re spectivamente. (Ver grƒfico 3.78 ). Estas aseveraciones se encuentra n relacionada s con el hecho de que muchas empresas, durante la d†cada del noventa, se alejaron de la doctrina cooperativa, de sus principios y valores, presumi†ndose la implicaci€n de dineros de la econom•a subterrƒnea, lo que llev€ al colapso del sub - sector financiero solidario (l•der en el Valle del Cauca), y a la vez, que fuese se„alado como un sector donde “se lavaba el dinero”. En consonancia con las afirmaciones 271 realizadas , para comienzos del a„o 2000, se inicio el ap ogeo de las Cooperativas de Trabajo Asociado -CTAs- y las que ya ven•an incrementƒndose, las Empresas Asociativas de Trabajo – EATs - , constituidas bajo fines lucrativos e intereses pol•ticos y del sector empresarial del mercado, recibiendo los beneficios t ributarios de una empresa social en Colombia y generando fuertes pol†micas gremiales regionales y nacionales, como tambi†n, legislativas al interior del Honorable Congreso de la Rep…blica; pol†mica esta, generada por la desvirtuaci€n del sector social con un gran n…mero de †stas empresas. Gráfico 3. 77. ¿ C onsidera que los miembros de la organización se han alejado de los valores y princ ipios de la economía solidaria a partir de la década del 90 ? NR No Si P o rc en ta je 6 0 5 0 4 0 3 0 2 0 1 0 0 Fuente: El aboraci€n propia a partir de la encuesta. Gráfico 3.78 . ¿Cuá l considera que es el problema má s serio que ha n tenido las empresas de economía social a partir de los años 90 ? N R N o s e e n c o n tr a b a n p r R e la c io n a r la s c o n e n R e la c io n a r la s c o n e l A le ja m ie n to d e la d o A u s e n c ia d e u n a te o r P o r c e n t a j e 5 0 4 0 3 0 2 0 1 0 0 Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la en cuesta. 272 3.4.4. El apoyo público al sector de la Economía Social. Los Gobiernos , tanto a nivel Nacional como Regionales en Colombia, se han comprometido con el sector solidario, especialmente desde el a„o 2000 . L as entidades de apoyo, fomento, promoci€ n y control son mƒs evidentes a partir de 1999, con la promulgaci€n de la Ley 454 de 1998, luego del colapso del sector, el cual era controlado por el Departamento Administrativo Nacional de Cooperativas - DANCOOP que ten•a oficinas regionales. Pero es a p artir del a„o 2000 – 2001 cuando se crean varios organismos especializados para su control, vigilancia, promoci€n, fomento y apoyo. Esta divulgaci€n se realiza de forma positiva entre el 2000 y 2002 debido a que exist•an 6 direcciones territoriales y una C entral del Departamento Administrativo Nacional de la Econom•a Solidaria – DANSOCIAL , adscrita a la Presidencia de la Rep…blica , c entralizado a partir del a„o 2003. En los …ltimos a„os el sector se ha fortalecido y ha ganado nuevamente la confianza de la comunidad, debido a que muchos de los organismos de agremiaci€n de segundo grado espec•ficamente, desaparecieron pero se han ido creando otros con mayor fortaleza, los cuales se asocian a los de tercer grado con el fin de tener mayor representaci€n ante el Gobierno y las pol•ticas estatales en materia de econom•a solidaria. A esto se debe que se solicite valorar la promoci€n y fortalecimiento al secto r social por parte del Estado, l os organismos de segundo y tercer grado , ademƒs de si se rec ibe alg…n tipo d e apoyo econ€mico y de qu† •ndole . E l grƒfico 3.7 9 nos muestra la percepci€n que se tiene acerca de los procesos de promoci€n y fortalecimiento por parte del Estado hac•a el sector social. El 38% y 29% respectivamente afirma que es regular y malo, mientra s el 31% considera que es bueno. 273 Gráfico 3.79 . ¿ Cómo califica la promoción y fortalecimiento al secto r social por parte del Estado?. NR Malo Regular Bueno P o r c e n t a j e 40 30 20 10 0 Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta. Estas respuestas se encuentran relacionadas con el hecho de que e l DANSOCIAL , entidad estatal encargada de la promoci€n y el fortalecimiento del sector social a partir de 199 9 , se encontraba descentralizada en siete sedes a nivel nacional , como se ha mencionado , con el objetivo de brin dar un apoyo y acompa„amiento a las entidades del sector . Si n embargo , es a partir del 2003 cuando se desmontan las unidades territoriales, centralizando toda la gesti€n en Bogotƒ, algo que el sector “ rechaza y no ve con buenos ojos”, puesto que seg…n afir ma n algunos l•deres del sector , “si antes se sent•a poca la presencia del Estado, ahora mucho menos se sentirƒ” . Para las micro empresas es mucho mƒs complicado, pues si necesitase n de un asesoramiento, capacitaci€ n o acompa„amiento y no se enco ntra ran afil iado s a un organismo de agremiaci€n, debe r•an pagar unos costes altos para acceder de forma privada a la prestaci€n de †ste servicio, o dirigirse a Bogotƒ en caso de requerir la informaci€n directa del DANSOCIAL . Para una micro o peque„a empresa que apenas inicia sus actividades , con necesidades muy elevadas (generalmente econ€micas), no se hace tan viable en las actuales circunstancias el ƒnimo de seguir adelante con el emprendimiento social, optando en muchas ocasiones por el emprendimiento del modelo cap italista . La promoci€n ha quedado a cargo de los organismos de 274 segundo y tercer grado. Cabe resaltar que DANSOCIAL junto con la Universidad Cooperativa desde Bogotá, lideran procesos donde se involucren grupos de investigación universitarios de todo el paí s, para discutir temas referentes al fortalecimiento y promoción del sector , entre otros temas relevantes. También cuenta con un programa televisivo en un canal nacional y en horario de medio día, con el fin de mostrar casos exitosos solidarios. Sorpresiva mente, al preguntar a algunos expertos y entrevistados sobre el conocimiento del programa, afirman que lo desconocen. Gráfico 3. 80 . ¿ Los organismos de segundo y tercer grado que aglutina n las empr esas de economía solidaria están acorde con las necesida des que se requieren ? NR No Si P o r c e n t a j e 60 50 40 30 20 10 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta. Los organismos de segundo y tercer grado, como federaciones, confederaciones o asociaciones , encargados de aglutinar a las empresas de base o pr imer grado del sector solidario, son considera do s por un 56% de los entrevistados , como poco congruente s o no acorde s a sus verdaderas necesidades. Mientras un 8% no responde a la pregunta, el 38% opina que sí es coherente lo que e stos organismos hacen e n relación a lo que se necesita . (Ver gráfico 3. 80 ). Por otro lado, observando el gráfico 3.81 y refiriéndonos a la s razones del 56% de los entrevistados que considera poco congr uentes las 275 acciones de estos or ganismos, 22% converge en el hecho de que exist e ausencia del Estado para el desarrollo empresarial , entre tanto un 34% y 12% , respectivamente, responde que falta desplegar mayor confianza en su gestión y conocimiento de la labor que realizan estas organizaciones, como también se necesita mayor eficaci a en las asesorías que prestan , así como un apropiado acompañamiento por parte de lo s organismos aglutinadores , así lo piensa un 25% . Por último, un 7%, afirma que los ingresos que ellos perciben son demasiado bajo s como para ejercer adecuadamente sus acti vidades . Gráfico 3. 81 . ¿ Por qué considera que las agremiaciones no se encuentran acordes con las necesidades de las empresas de primer grado ? Organismos aglutinadores y N ecesidades de las empresas sociales ausencia del Estado ; 22% falta ejercer mayor confianza ; 34% conocimiento de la labor ; 12% eficacia en las asesorías; 25% ingresos bajos ; 7% Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta. Cabe aclarar que los organismos de segundo y tercer gr ado, subsisten económicamente, por los aportes que realicen las empresas de primer grado o de base . Por lo tanto , sus ingresos depende n del número de organizaciones asociadas, el tamaño de las mismas y los excedentes. En el cuadro 3.18 se puede apreciar al gunos ejemplos de las contribuciones que las entidades asociadas realizan a estos organismos aglutinadores. El Valle del Cauca cuenta actualmente con varias organizaciones, la más representativa a nivel regional , que asocia a las empresas base de economía s ocial, es la Federación de Empresas de Economía 276 So lidaria del Valle – FESOVALLE – organismo naciente a partir de la crisis y cierre de algunos organismos aglutinadores que mantuvieron sus puertas abiertas hasta los a„os 2001 – 2003 , tal es el caso de la q ue fuese la mƒs importante en la regi€n, especialmente en la d†cada de los noventa , la Asociaci€n Cooperativa del Valle – ACOVALLE - encargada de asociar a las mƒs importantes Cooperativas de la regi€n y desaparecidas del sector financiero (1998). Sin emb argo, es a partir de la iniciativa de las directivas de la Federaci€n de Cooperativas – FEDECOL – e interrupci€n del servicio de la Federaci€n de Empresas de Econom•a Social – FEDESOL - que surge FESOVALLE , a la que pueden asociarse entidades de primer y seg undo grado que tengan depende n cias administrativas o domiciliadas en el Departamento; tiene presencia en 1 6 de los 42 municipios del mismo ; hasta el momento funciona con una infraestructura informal (improvisada), pero cuenta con un adecuado y oportuno sis tema informativo ; †ste organismo se encuentra articulado como ente gremial de representaci€n e integraci€n del Valle del Cauca, al sistema nacional de integraci€n de la econom•a solidaria liderado por la Confederaci€n Colombiana de Cooperativas – CONFECOOP - . E ste …ltimo, es un organismo de tercer grado y es uno de los mƒs grandes y representativos del sector social , especialmente de Cooperativas, con presencia tanto nacional como internacional en diferentes esferas sociales, pol•ticas y sectoriales. El De partamento del Valle cuenta con una organizaci€n que se encarga de asociar a los Fondos de Empleados y funciona con una estructura nacional y a la vez, regional en gran parte del territorio; se trata de la Asociaci€n Nacional de Fondos de Empleados – ANAL FE, que brinda apoyo especializado en el ƒrea legal, tributaria, administrativa, y financiera, entre otras actividades. Existe, a nivel nacional, otra importante organizaci€n aglutinadora, la Asociaci€n Colombiana de Cooperativas – ASCOOP - su sede estƒ en Bogotƒ, pero con presencia en buena parte del pa•s y asociada a organismos nacionales e 277 internacionales. Éste organismo cuenta con un espectro mucho más amplio en relación a las demás en cuanto a asociados 32 se refiere. Cuadro 3.18 Contribuciones a Orga nismos de Segundo y/o Tercer Grado del Sector Social ( A Enero de 2007 ) CONFECOOP FESOVALLE ASCOOP ANALFE Las entidades asociadas cancelarán como mínimo, al momento de su ingreso, aportes sociales ordinarios individuales iguales a dos (2) salarios mínimos legales mensuales vigentes, además de los aportes sociales individuales deberán contribuir con una cuota anual de sostenimiento. P agar el aporte económico anual, del 2 x 10.000 sobre los activos al corte del ejercicio del año inmediatamente anterior. Canc elar el 2x10.000 sobre los activos certificados del último ejercicio económico, con un mínimo de $100.000 y un máximo de $6.000.000. Cuota de afiliación, equivalente a una sexta parte (1/6) de un salario mínimo mensual vigente por una sola vez; aporte a ca pital, equivalente al 0,02/100 del patrimonio de la entidad asociada sin que sea inferior de un salario mínimo mensual legal vigente, ni exceda de 20 salarios, por una sola vez, cuota de sostenimiento anual, de acuerdo con la tabla de liquidación, que va d e uno a 12 salarios mínimo mensual vigente según patrimonio. Cuota de afiliación, según su patrimonio y una cuota anual que se cancelará en dos pagos iguales en los meses de enero y julio de cada año respectivamente. Esta cuota se fija de acuerdo con el pa trimonio de cada Fondo de Empleados. Fuente: Elaboración propia a partir de las páginas Web de cada organización. Los Organismos de segundo o tercer grado, como las asociaciones, uniones, federaciones o confederaciones están obligados a realizar labores de promoción y proporcionar la colaboración necesaria tanto en asistencia técnica 32 Las organizaciones asociadas a ASCOOP, van desde las cooperativas, los organismos de segundo grado, las instituciones auxiliares de cooperativismo, las mutuales, los fondos de empleados, las precooperativas, las empresas de s ervicios en la forma de administraciones públicas cooperativas. 278 como asesor•as y acompa„amiento, no s€lo a sus empresas de base afiliadas, sino tambi†n, a las organizaciones, grupos o comunidades mƒs necesitadas y que opten por el modelo social como una alternativa de vida. En el Ca p•tulo III, Art•culo 14 y 16 de la Ley 454 de 1998, referente a la integraci€n de la Econom•a Solidaria, se denomina – “ Organismos de segundo grado ” ya sea de carƒcter nacional o regional, a la s organizaci ones cooperativas y otras formas solidarias asociadas entre s•, con el f•n de cumplir a cabalidad tanto sus fines econ€micos como sociales o culturales. A su vez , los “ Organismos de tercer grado ” , agrupan a los de segundo grado tanto de •ndole regional, na cional o sectorial, con la intenci€n de fomentar y desarrollar procesos y acciones tendentes a defender y representar el sector tanto a escala nacional como internacional. Cabe resaltar que la falta de publicaci€n e informaci€n acerca de las investigaci ones realizadas , y la comunicaci€n in adecuada de los organismos aglutinadores , conlleva a una desinformaci€n , incluso dentro de sus mismo s asociados, as• lo demuestran los resultados arrojados en †ste estudio. Las mƒs importantes organizaciones gremiales c olombianas del sector social, desde los a„os ochenta, han dado impulso a la gesti€n organizacional , poniendo a disposici€n todas sus actividades como asesor•as y acompa„amiento administrativo, estatutario, asociativo y financiero para que las empresas del sector social logren construir tejido empresarial y social mediante la generaci€n de empleo. Dentro de los objetivos de los organismos aglutinadores estƒ d inamizar la gesti€n sectorial y gremial, lograr un mayor crecimiento en cobertura de los servicios y posiciona r al sector social como eje constructor de una sociedad con mejores oportunidad es . Los grƒficos 3.8 2 y 3.8 3 muestran que la gran mayor•a, equivalente al 80% de las empresas encuestadas, no reciben ning…n tipo de apoyo; s€lo el 8% confirma recibir soporte alguno, sin embargo no responden que tipo de apoyo, 285 F igura No. 3. 1 Efecto s de la evaluación de desempeño y la Compensación. RESPONSABILIDAD ESTRAT É GICA VALORADA CUMPLIMIENTO DE OBJETIVOS ESTRAT É GICOS Realizaci ó n de Actividades Rutinarias FACTORES CLAVES DE É XITO. EVALUACI Ó N DEL DESEMPE Ñ O ESTRAT É GICO Compromiso y Participaci ó n al logro MEJORAMIENTO COMPETITIVO EMPRESARIAL GENERADOR DE IMPACTO SOCIAL Y ECON Ó MICO Capacidad y Competencia RETENCI Ó N DEL TALENTO HUMANO Contribuci ó n Tangible Compensaci ó n Organizacional COMPETENCIAS DISTINTIVAS BAJO INCENTIVOS Fuente: Elaboración propia. Atraer, promover, formar, preparar y retener a la gente es necesario para que aquellos con gran talento y capacidad permanezcan en la empresa, y sean individuos más capaces y más competitivos para responder adecuadamente a los constantes cambios del mercado. Debe ser una relación de mutuo beneficio con medición de impacto. 286 Los incentivos variables adicionales al sueldo son conducentes a la motivación de avanzar o escalar en la organización, adquirir mejores conocimientos, adquirir mayor responsabilidad, reconocimiento o seguridad. Entre tanto, los salarios competitivos aunque no son lo más importan te para retener a la gente, si s on considerado s como un estímulo equitativo a su contribución en el logro de los objetivos. Lo importante es lograr retener el mayor porcentaje de ese talento humano como base de la organización solidaria. 3.4.6.1. Evaluación de las actividades empresariales. Gráfico 3. 86. ¿ Evalúan el desempeño de los departamentos, unidad de negocios o filial de la empresa ? NR No Si P or cent a j e 70 60 50 40 30 20 10 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta. El gráfico 3.8 6 muestra que só lo el 59% realiza la evaluación de desempeño de los departamentos, unidades o filiales de sus empresas, proceso clave en los factores de éxito empresarial analizado anteriormente. Un 34% informa que no lo hace y un 7% no responde a la pregunta. 287 Al 59% que afirma realizar evaluación de desempeño se solicita calificar sei s variables analizadas en la Tabla 3.3 y los gráficos 3.8 7 al 3.9 2, entre ellas porcentaje de excedentes, número de retiros asociados por período, cumplimiento del Proyecto Educativo Social Empresarial - PESEM, asistencia a las asambleas, y asistencia a ca pacitaciones . La califica ción oscila de 1 a 6 siendo seis la de mayor importancia. Tabla 3. 3 Frecuencias Indicador utilizado para evaluar el desempeño Desempeño Empresarial Máxima Calificación ( 6 ) % Mínima Calificación ( 1 ) % Mayor Frecuencia Menor Fr ecuencia Media ponderada % Crecimiento de Excedentes. 14 23 4 3 3,4 No. Asociados Nuevos por período 17 9 5 1 3,97 No. de retiros asociados por periodo . 26 3 4 1 4,4 Cumplimiento del PESEM 26 6 3 1 / 4 3,89 Asistencia a las asambleas 11 23 2 4 / 5 2,57 Asistencias a capacitaciones 6 40 1 6 2,69 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta . La media general es 3,50, para medir el desempeño empresarial. E ntre las empresas estudiadas se concluye que el indicador n úmero de retiros de asoci ados por periodo, es el que obtiene un a media ponderada muy por encima de la media general correspondiente a 3,50 con un 4,4 ; mientras la asis tencia a las Asambleas obtiene la más baja. La frecuencia mejor calificada es con 5 correspondiente al indicador n úmero de asociados por período. Entre tanto la máxima calificación, o sea la de mayor importancia para medir el desempeño de cada unidad, es para el número de retiros de los asociados por período y cumplimiento del PESEM con un 26% cada una . La calificació n más baja con 1, la 288 obtiene el indicador de asistencia a capacitaciones con un 40% , siendo el porcentaje mƒs alto de todos los indicadores. En las respuestas anteriores, a la capacitaci€n se le califica como una estrategia de comunicaci€n para llegar a la poblaci€n , como la mƒs alta contribuci€n que realizan al bienestar social. Ademƒs para promover la competitividad empresarial, se debe apuntar hac•a un mayor desar rollo institucional y para ello es necesario la preparaci€n de su talento humano. Es as• como las mƒximas calificaciones estƒn acordes con lo expuesto. Si las empresas sociales le dan el cumplimiento estipulado al Proyecto Educativo Social Empresarial – PESEM y retienen con estrategias de gesti€n a sus asociados, el desempe„o puede ser medido en pro de los objetivos sociales y reales. Sin embargo, la asistencia a capacitaciones y a las Asambleas obtienen una baja calificaci€n , quedando por encima nuevos asocia dos y crecimiento de excedentes . Primero se debe fortalecer lo que se tiene, revisar que se cumpla y evaluar c€mo se hace y los resultados obtenidos en la actividad empresarial, as• como el impacto en el asociado y sus familias. Gráfico 3.8 7 Porcentaje de Crecimiento de Excedentes . Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta. 1; 23% 2; 14% 3; 6% 4; 29% 5; 14% 6; 14% 1 2 3 4 5 6 289 El indicador crecimiento de excedentes, pese a que obtiene la cuarta calificaci€n entre los seis, se observa en el grƒfico 3.87 que mƒs del 50% de las personas lo consideran importante para evaluar el desempe„o, siendo contradic torio a la doctrina solidaria . Tanto l a riqueza como la responsabilidad y el compromiso mutuo en †ste sector , esta compuesto por el capital social , las personas y su entorno. Dice la ley 454 de 1998, Capitulo II, A rt. 4‹, rengl€n 1. “ El ser humano, su tra bajo y mecanismos de cooperación, tienen primacía sobre los medios de producción ”. Gr áfico 3.8 8 . Número de Asociados nuevos por período. Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta. Similar al caso anterior, se obser va en el grƒfico 3.8 8 que mƒs del 50% de los entrevistados consideran importante el n …mero de asociados que ingresa n e n determinado per•odo para evaluar la gesti€n empresarial. Recibe la tercera mejor calificaci€n y la menor frecuencia calificada ha sido 1 y 2. 1; 9% 2; 9% 3; 26% 4; 9% 5; 30% 6; 17% 1 2 3 4 5 6 290 Gráfico 3.89 . Número de Retiros de Asociados por período. Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta. El n…mero de asociados retirados en un per•odo determinado obtiene junto con el cumplimiento del PESEM , el mƒs alto porcentaje en la mƒxima calificaci€n (6) , sin embargo, teniendo en cue nt a la mayor y menor frecuencia, as• como la media ponderada, los asociados retirados obtienen una mayor importancia a la hora de evaluar el desempe„o empresarial. Seg…n e l grƒfico 3.8 9 , e l 80%, de las personas le otorgan el mƒximo porcentaje de †stos indicadores ( entre las calificaciones 4 y 6 ) . Ya se ha mencionado que el indicador, cumplimiento del PESEM, obtiene un alto porcentaje en la mƒxima calificaci€n (6) , comparti endo e ste lugar con el indicador, n…mero de retiro de asociados. Pese a esto, y si se observa el grƒfico 3.90 , vemos que la mayor frecuencia se encuentra en la calificaci€n 3 y mƒs del 50% de las personas lo califican entre 3 y 1 , contrario a l indicador (n …mero de retiros…) donde mƒs del 50% lo califica entre 4 y 6 ; esto genera que se ubique con la tercera mejor media ponderada entre los 6 . Es necesario mencionar que la L ey 454 de 1998 , Capitulo II , A rt. 5 ‹, rengl€ n 4 dice que las empresas del sector 1; 3% 2; 6% 3; 11% 4; 34% 5; 20% 6; 26% 1 2 3 4 5 6 291 socia l deben: “ Participar en el diseño y ejecución de planes, programas y proyectos de desarrollo económico y social ” , refiri†ndose al Proyecto Educativo Social Empresarial - PESEM . Gr áfico 3.9 0 . Cumplimiento del PESEM. Fuente: El aboraci€n propia a partir de la encuesta. El grƒfico 3.9 1 , muestra que la asistencia a las asambleas es calificada como un indicador de poca importancia a la hora de evaluar el desempe„o. Mƒs del 80% de las personas lo califican entre 3 y 1, obteniendo e l porcentaje mƒs alto en †ste rango de calificaci€n. Ocupa el pen…ltimo puesto en el nivel de importancia. Asistir a las Asambleas es un derecho y un deber de todo el que pertenece a una organizaci€n empresarial social, se debe velar, como dice la L ey 454 de 1998 en su Capitulo II , art. 4 ‹, rengl€ n 3 , por la “ a dministración democrática, participativa, autogestionaria y emprendedora ” de la organizaci€n a la cual se pertenece. 1 ; 6% 2; 17% 3; 28% 4; 6% 5; 17% 6; 26% 1 2 3 4 5 6 292 Gráfico 3. 91. Asistencia a las Asambleas Fuente : Elaboraci€n propia a partir de la encuesta. La asistencia a capacitaciones, tal como se observa en el grƒfico 3.9 2 , tiene muy poca importancia a la hora de evaluar el desempe„o empresarial, la m•n ima calificaci€n obtenida, 40%, encontrƒndose muy por en cima de los demƒs indicadores como la mƒs baja de todas; raz€n por la cual obtiene como mayor frecuencia calificada, 1 y menor frecuencia, 6. Es importante desde la solidaridad, facilitar a su comunidad la interacci€n y el flujo de conocimientos, para gene rar proyectos viables que contribuyan a una mejor forma de vida. La ley 454 de 1998, Capitulo II, art. 4‹, rengl€n 7, se„ala que, la “ formación e información para sus miembros, de manera permanente, oportuna y progresiva ” debe ser un principio de la econ om•a solidaria. As• como, “ garantizar a sus miembros la participación y acceso a la formación, el trabajo, la propiedad, la información, la gestión... ” (A rt. 5‹, rengl€n 5) . 1; 23% 2; 40% 3; 20% 4; 3% 5; 3% 6; 11% 1 2 3 4 5 6 293 Gráfico 3. 92 . Asistencia a capacitaciones 36 . Fuente : Elaboración propia a partir de la encuesta. 3.4.6.2. E structura de incentivos en las empresas del sector . La estructura de ince ntivos o compensaciones dirigida al talento humano , a fin de promover las competencias distintivas, se analiza a partir de ocho ind icadores tal como se observa en la tabla 3.4 y los gráficos 3.9 3 al 3.100 . La medición y los efectos de su aplicación como sistema de incentivos para los directivos o empleados de la organización son altamente efectivos, po r lo tanto se tiene en cuenta el reconocimiento, el logro, la responsabilidad, ascenso, supervisión, sueldos, status y seguridad, indicadores necesarios conducentes a alcanzar la efectividad en la organización y despertar el interés por procesos y resultados. Indicadores calificados de 1 a 8 siendo ocho el de mayor importancia . 36 En cumplimiento del Decreto 2880, se obliga a las Empresas del sector solidario a invertir el 20% de sus excedentes en planes aprobado s por el Ministerio de Educación Nacional. 1; 40% 2; 14% 3; 9% 4; 17% 5; 14% 6; 6% 1 2 3 4 5 6 294 Tabla 3. 4 Frecuencias Efectividad y Medición de In centivos Incentivos Máxima Calificación ( 8 ) % Mínima Calificación ( 1 ) % Mayor Frecuencia Menor Frecuencia Media ponderada Logro 14 0 4 1 5,43 Reconocimie nto 11 6 5 3 5,23 Responsabilidad 6 14 7 2/3 4,97 Ascenso 23 6 8 1/3/6 5,32 Supervisión 23 14 8 4 4,8 Sueldos 11 17 2 4/5/6 3,66 Status 9 26 1 7 3,38 Seguridad 6 17 3 4 3,26 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta . La media general par a evaluar la estructura de compensación equivale a 4,50. E l indicador de Logro es el que obtiene la media ponderada más representativa con 5,43, mientras la seguridad está por debajo de la media con 3,26 , seguida del Status y Sueldos con promedio s inferior es a la media . La frecuencia mejor calificada es con 8 correspondiente al indicador de ascenso y supervisión. Entre tanto la máxima calificación, o sea la de mayor importancia para el logro de las competencias distintivas es igualmente para ascenso y super visión con un 23%. La mínima calificación de 1, la obtiene el indicador de logro con 0%. La menor frecuencia de 1 es tanto para logro como para ascenso. Pese a que el logro es el indicador con la media ponderada más alta entre los ocho, en su máxima cali ficación (8) obtiene solo el 14%, y la mayor frecuencia calificada ha sido 4. Lo que indica que dentro de los sistemas de incentivos, el logro tiene una importancia media en relación con los demás y se puede definir como la propuesta de algo y la disposici ón a cumplir con un resultado de impacto. Es generar oportunidades dentro de un proceso óptimo y desempeñarlas adecuadamente para marcar el impacto en el logro alcanzado. 301 Gráfico 3. 100 Valoración del Indicador Seguridad Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta . Gráfico 3.10 1 . Para conseguir la efectividad en la organización Uds. se interesan por: NS- NR Optimiz ac ión de la g Optimiz ac ión de la g Proc es os e inc entiv Proc es os y Res ultado P o r c e n ta j e 50 40 30 20 10 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta . El gráfico 3.10 1 es parte complementaria de las tablas 3.1 y 3.2 en la cual se analiza la evaluación del desempeño y la estructura de incentivos dentro de la organiz ación para el logro de los objetivos económicos y sociales. Las respuestas a dicha pregunta , se refleja n con un 43% en la optimización de la gestión y los resultados del ejercicio, mientras un 27% coincide en que para conseguir la efectividad de la organiz ación el interés se centra en los procesos y resultados. Un Seguridad 1; 17% 2; 23% 3; 34% 4; 0% 5; 6% 6; 14% 7; 0% 8; 6% 1 2 3 4 5 6 7 8 302 17% afirma que el inter†s se centra en la optimizaci€n de la gesti€n y el incremento de la riqueza , y s€lo un 5% se interesan por los procesos e incentivos . En el grƒfico 3.102 se observa el uso que los asociados, dentro de una escala de muy bajo… 1.2.3.4.5.6.7… muy alto, hacen de los servicios a los que tiene derecho dentro de una organizaci€n social. Se observa que tan s€lo el 47% utiliza dichos derechos profusamente, mientras un 29% los utiliz a realiza en menor proporci€n (entre medio y alto). Un 20% se califica en el grado de bajo y muy bajo, lo que quiere decir que el uso de estos servicios es bastante limitado. La falta o inadecuada divulgaci€n o comunicaci€n entre la empresa y sus asociados , conlleva a una desinformaci€n, e incluso al desconocimiento de que su cooperativa o fondo de empleados cuenta con determinados beneficios. Tambi†n, la deficiente gesti€n administrativa en muchos casos, conduce a la molestia por asistir a las Asambleas Ge nerales, sinti†ndolo como algo obligatorio y no como un derecho que el asociado tiene, a la vez que sirve como veh•culo informativo. As• mismo, se puede resaltar, tal como se mencion€ antes, que los costos extras en los que se incurre al acceder a algunos de †stos servicios (beneficios), el asociado no se encuentra en condiciones de asumirlos o simplemente le parece injusto y se limita a pertenecer a la organizaci€n por un inter†s personal (cr†dito, generalmente). Gráfico 3. 10 2. ¿E n que grado, los asociad os a la organización utilizan todos los servicios a que tienen derecho ? ma s d e 5 d e 3 -5 m e n o s d e 3 NR P o r c e n t a j e 5 0 4 0 3 0 2 0 1 0 0 Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta . 303 3.4.7. La innovación tecnológica en las empresas del sector solidario . Innovar es una estrat egia para alcanzar la competitividad, con ella se obtiene el incremento de la productividad. Seg…n el Manual de Oslo de la OECD 41 , innovaci€n es : “ L a implementación de un producto o proceso, nuevo o significativamente mejorado, un nuevo método de comercia lización, o un nuevo método organizacional en las pr á cticas de negocio, la organización del lugar de trabajo o las relaciones externas ”. Actualmente en Colombia, el Gobierno Nacional por medio de l Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y l a Tecnolog•a Francisco Jos† de Caldas – COLCIENCIAS - en Alianzas o Convenios interinstitucionales, incentiva y apoya la realizaci€n de programas o proyectos de innovaci€n y desarrollo tecnol€gico, en donde se maneja un inter†s muy fuerte para fortalecer a las MiPyMEs en este proceso, especialmente a las que presentan el componente de asociatividad. Por esto se hace necesario dentro de este estudio, indagar acerca del nivel tecnol€gico de la organizaci€n y la Incorporaci€n y grado de innovaci€n en la empre sa en los …ltimos 15 a„os en cuanto al des a rrollo del producto y/o servicio, p roceso s o implementaci€n de un m†todo de producci€n, desarrollo del mercado o t†cnica de comercializaci€n, p roceso s de gesti€n o procedimiento organizacional en las prƒcticas emp resariales , d iversificaci€n o procesos de modernizaci€n tecnol€gica . 41 ORGANISATION FOR ECONOMIC CO - OPERATION AND DEVELOPMENT - OECD . “ The Measurement of Scientific and Techn ological Activities ” . En: Oslo Manual, 1997. European Commission. [en l•nea]. [Consultado en 200 7]. Disponible en <http://www.oecd.org> 304 Gráfi co 3.10 3. ¿Cuál es y fue el nivel tecnológico de su organización ? Antes de 1990 ? NR Medio Bajo Muy bajo P o rcen t aje 40 30 20 10 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta . Gráfi co 3. 104 . ¿C u ál es el nivel tecnológico de su organización? Hoy Cuál es y fue el nivel tecnológico de su Organización Hoy NR Muy alto Alto Medio Po r c e n t a j e 50 40 30 20 10 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta . 305 El nivel tecnológico desde 1990 a hoy de las organizaciones analizadas, se observa en el gráfico 3.1 03 , donde cerca del 37 % no responde a la pregunta, mientras un 23% y 17% considera que es muy bajo y bajo respectivamente. Só lo el 23% califica su nivel tecnológico como medio antes de 1990. Entre tanto en la siguiente pregunta, reflejada en el gráfico 3. 10 4 , los directivos de las organizaciones estudiadas, afirma n que actualmente su nivel tecnológico es medio y alto con un 47% y 39% respectiva mente y un 10% considera que es muy alto. Lo que significa que las empresas han ido incursionando en la modernizac ión de sus procesos. Los tiempos han cambiado , con mayor relevancia desde 1990 en nuestro país (con la apertura económica) y en la medida en que la competencia se ha hecho más fuerte , se cimienta una nueva gama de oportunidades comerciales , se abren las puertas al mercado internacional y el interés por generar diferenciación para ser más competitivos ; las em p resas, incluyendo las del sector social, se preocupan por incorpora r nuevas tecnología s , nuevas prácticas que conduzca n a la disminución de costos e n los procesos de producción ; mejora y actualización de la infraestructura y manejo de nuevos materiales que facilite los procesos productivos . La tecnología bien administrada puede generar innovació n y reducción de costos. Ayuda a generar dife renciación y finalmente conduce a las empresas a ser más competitivas. Al ser más competitiva la empresa puede crecer y generar valor. 3.4.7.1 Incorpora ción de innovación en los últimos 15 años. En este epígrafe, se trata de indagar el grado de incorporación de i nnovación e n la orga nización en los últimos 15 años, en cuanto a desarro llo del producto y/o servicio, p roceso s de producción, d esarrollo del mercado, p roceso de gestión y d iversificación , presentado en una escala de Nada 1 ...2...3...4...5...6 100 % . 306 La tecnolog•a y la innovaci€n son muy importante s para todo tipo de empresas, por m…ltiples razones: a) Se puede n desarrollar , redise„ar y /o mejorar productos y procesos con mucha tecnolog•a y con innovaci€n. b) Adicionalmente, se debe n tener en cuenta aspectos estrat† gi cos organizacionales , y con ello la aparici€n de nuevas actividades y mercados (diversifica c i €n empresarial y comercial). c) B eneficia los cambios de forma estructural , posibilitan do la asignaci€n de recursos hacia las actividades mƒs efic ientes , en el desarrollo de productos , servicios y procesos conducente a nuevos mercados ya sean de carƒcter nacional o internacional (exportaciones) . El Manual de Os lo 42 establece que las unidades de producci€n de bienes y servicios que, durante un per•od o de tiempo establecido , han incorporado en sus actividad es una mejora tecnol€gica significativa , la han r ealiza do de di versas formas , ya sea que los nuevos productos o procesos s on desarroll ado s por la propia empresa, o bien lo s realizan por medio de la a dquisici€n de tecnolog•as a proveedores externos . Las empresas que introdu cen innovaci€n son generalmente l•deres en su entorno empresarial y se posicionan como tal. Sin embargo, la capacidad interna de las MiPyMEs de generar I+D +i es baja, no estiman que la innovaci€n sea relevante , la i nversi€n es “demasiado alta” , no cuentan con el capital necesario o las capacidades y competencias laborales no estƒn acorde s con los nuevos procesos tecnol € gicos y de innovaci€n . Sin contemplar (muy pocas lo hacen) , la p osibilidad de c ooperaci€n entre ellas mismas ( las micro y peque„as empresas ) o 42 ORGANIZ ATION FOR ECONOMIC CO - OPERATION AND DEVELOPMENT – OECD, Op. cit. 307 la c ooperaci€n que puedan realizar entre las empresas y universidades o centros de investigaci€n. Desde hace tres a„os especialmente, en Col ombia, se promueve la alianza tripar tita Universidad – Empresa – Estado . El modelo estƒ liderado por diversas universidades organizadas en red , especialmente la s del Departamento de Antioquia (RUTTA – Red Universitaria de Transferencia Tecnol€gica de Antioquia) y Valle del Cauca (RUPIV – Red Universitaria para la Innovaci€n en el Valle), replicƒndose el modelo a nivel nacional. Estas redes se han organizado con el objetivo de e xtender de manera significativa el impacto de las capacidades cient•fico - t†cnicas , fortalecer las capacidades de tran sferencia tecnol€gica de las universidades en la productividad y competitividad empresarial y social , como apoyo hacia la construcci€n d e un desarrollo regional , competitiv o y productivo. En †ste proceso , la s grandes empresas de cada regi€n apoya n la dinam izaci€n e impulso seg…n su sector econ€mico (Comit† Empresarial con sus s ub - comit†s sectoriales) ; mientras las Universidades (ejecutoras) , trabajan mancomunadamente con sus grupos de investigaci€n para generar nuevo conocimiento y aplicar nuevas tecnolog•a s y procesos de producci€n , que permita n mejorar los niveles de productividad de las micro, peque„as y medianas empresas (beneficiarias), en pro de una mejor calidad de vida en la regi€n y bi e nestar social . El Estado 43 por su parte, con la participaci€n de COLCIENCIAS y la respectiva Gobernaci€n del Departamento, apoya con recursos y acompa„amiento las diversas propuestas que pr esenten las MiPyMEs con las Univ ersidades, que i ncluya n innovaci€n o transferencia tecnol €gica hac•a la g eneraci€n de capacidad comp etitiva regional. 43 El Gobierno Nacional mediante la Ley 29 del 27 de febrero de 1990, los Decretos 393, 585 y 591 de 1991, conform€ el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnolog•a, que constituye el pilar fundamental para la s diversas actividad es en C iencia, T ecnolog•a, pol•tica cient•fica y tecnol€gica en el pa•s. E stabl ece los Programas Nacionales de Innovaci€n y Desarrollo, bajo los cuales se asignar•a n recursos para investigaci€n y desarrollo. 308 Gráfico 3. 105 . Incorporación de Innovación en Desarrollo del producto y/o servicio . De sa rr o llo d e l Pr od u c to y /o Se r v ic io 1 0 0 % A lto M ed io M ed io B a jo B a jo N R P o r c e n t a j e 4 0 3 0 2 0 1 0 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta . Alrededor del 50% de los entrevistados considera que en los últimos 15 años ha incorporado innovaciones al desarrollo de sus productos y/o servicios en un nivel entre medio y bajo, el 40% restante ( un 10% de los encuestados no respond ió la pregunta ) considera que han incorporado innovaciones al desarroll o de su pr oducto en un nivel alto o muy alto. (Ver gráfico 3.10 5 ). Este hallazgo abre un importante campo de acción para todos los organismos de nivel sup erior y para las entidades del E stado que impulsan el desarrollo de l as empresas de economía social . Desarrollar nuevos productos o servicios, conduce a generar nuevas oportunidades, a entrar al actual mercado con propuestas diferentes, a ser más competitivos y entregar diversas alternativas al mercado y a sus asociados con un portafolio de bienes y servicios más am plio . Así mismo, nos encontramos con que el 50% de los entrevistados considera que su empresa ha incorporado innovaciones en sus procesos de producción en un nivel entre medio y bajo. Menos de un 10% considera que el nivel de incorporación ha sido alto y cobra importancia un significativo nivel de no 309 respuesta en este sentido, ya que cerca del 40% no sabe o no responde la pregunta. (Ver gráfico 3.10 6 ) . Gráfico 3. 10 6. Incorporación de Innovación en los Proceso s de producción . P r o c e s o d e P r o d u c c ió n 100% A lto Medio Medio Bajo Bajo Nada NR P orcen taje 40 30 20 10 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta . Gráfico 3. 10 7. Incorporación de Innovación en Desarrollo del mercado . D e s a r r o llo de l M e r c a d o 100% A lto Medio Medio Bajo Bajo NR P orcent aje 40 30 20 10 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta . La incorporación de innovaciones en materia de desarrollo del mercado se sitúa igualmente en un 58% entre niveles medio, medio bajo y bajo y só lo aproximadamente el 22% considera que ha sido alto o muy alto , ver grá fi co 3.10 7 . 310 Igualmente se plantea un campo de acción importante para el me joramiento de la competitividad de las empresas de economía social, con el objetivo de atemperar su desarrollo a las nuevas condiciones de mercados globales. Para desarrollar su mercado empresarial, es necesario investigar otros segmentos , sus necesidades, deseos no satisfechos por otras empresas con sus produc tos o servicios; se debe n generar estrategias que posibiliten la entrada a un mercado ya conquistado por otro, o aún por descubrir. Gráfico 3. 10 8. Incorporación de Innovación en Proceso s de gestión . P r o c e s o d e G e s tio n 100% A lto Medio Medio Bajo Bajo Nada NR P orcentaje 40 30 20 10 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta . Gráfico 3.1 09 . Diversificación . D iv e r s ific a c ió n 1 0 0 % A lto Me d io Me d io B a jo Ba jo NR P o rc e n ta je 3 0 2 0 1 0 0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta . 317 es capaz de influ ir en la generaci€n de un cambio social , cultural y productivo. Raz€n por la cual, hemos querido analizar †ste sistema empresa rial en el Departamento del Valle del Ca u ca, su desempe„o, actividades e implicaciones que pudiese n tener estas MiPyMEs para el bienestar de la regi€n. Las empresas del tercer sector con presen cia en diferentes secto r es de la econom•a , estƒn llamadas a una mayor cohesi€n con el si stema de la econom•a de mercado; son capaces de atender problemas social es a la vez que promueve n y contribuye n al desarrollo productivo y competitivo , dentro de un entorno amplio y consensuado e inmerso e n e l contexto de la globalizaci€n y de una sociedad libre y democrƒtica . Seg…n nuestra investigaci€n, se observa que pes e a que muchas personas , especialmente de estrato 1 , 2 , 3 y 4 ven en la econom•a social una oportunidad para su sostenibilidad y el mantenimien to d e su calidad de vida bƒsica; mu chos de los que se organizan en grupos solidarios y productivos dentro de una estructura empresarial se alejan en sus acciones de la raz€n de ser de la instituci€n, no comprometi†ndose con sus objetivos esenciales . Una muestra de lo se„alado es la escasa presencia del sector en los procesos de educaci€n . Pese a que es de obligatori o cumplimiento , com o parte de las actividades del C omit† de educaci€n de la emp r esa o comunidad que opte por el modelo solidari o, con mayor relevancia a partir del 2001 con la imposici€n de l PESEM – Proyecto Educativo Socio – Empresarial 51 . L a Educaci€n es tratada como algo marginal, l os resultados lo demuestra n; tanto para el a„o 80 como para el 90, no se obtuvieron cifras de las personas que utilizaron el servicio de cap ac itaci€n , s €lo para el 2004 se halla un n…mero muy reducido de asociados capacitados o que hayan recibido colaboraci€n para su formaci€n; igualmente 51 El PESEM es el P royecto E ducativo S ocio Em presarial, que seg…n la Directiva 31 del 2000 expedida po r el DANSOCIAL, proporcion€ unas directrices espec•ficas para el llevar a cabo su Plan de D esarrollo a trav†s de los programas educativos , ademƒs de orientar adecuadamente el uso del Fondo de Educaci€n de las empresas sociales . 318 sucede con el servicio de recreaci€n , al cual tienen derecho lo s asociados. Por lo tanto para desarrollar y fortalecer el modelo solidario como agente genera dor de empleo , conocimientos human• sticos, sociales, cient•ficos, t†cnicos y gerenciales mƒs avanzados , y mejora r las condici ones de vida de los asociados y la comunidad en ge neral , se debe motivar a realizar una gesti€n mƒs solidaria , capaz de fortale cer la estructura empresarial , ha ciend o un adecuado uso de los recursos destin ados para cada fi n. Se ha se„alado con anterioridad , acerca de la importancia y actividad que tienen las Mi croempresas en Colombia y el aporte que realizan a la econom•a del pa•s y al surgimiento de empresas grand es en la prestaci€n de servicios o suministr os de bienes . A esto cabe anota r en lo concerniente al sector solidario; que las cooperativas llegan a ocupar cerca del 72% de las empresas que componen el sector social en el 2004 . N os interesa resaltar las Coop erativas de Trabajo Asociado – CTA s . D e las cerca de 5. 000 cooperativas a nivel nacional y 590 para el Valle del Cauca, 2. 000 y 326 , respectivamente , tienen una figura de CTA , c reciendo entre el 2004 y 2005, un 22,3% . Seg…n la ACI 52 (200 5), entre el 2000 y 2004, pasa n de 572 a 1.985 (247%). En el Valle del Cauca un 60% aproximadamente equivale a las CTA, el restante 40% se divide en 14 clases de entidades. Pero esto tiene una raz€n de ser, especialmente a partir del 2001, cuando una gran mayor•a de grandes e mpresas privadas de mercado, ven en †ste modelo una oportunidad para adaptar su estructura , desviar y e ludir altos costos prestacionales, ademƒs de aprovechar las exenciones tributarias de las que participa el sector y s ubcontratar personal con una baja co mpensaci€n que antes era s ubordinado o dependiente de ellas. Esto gener€ tal pol†mica, que se solicit a en repetidas ocasiones, una pronta regulaci€n para las CTA` s. Diferentes a soc iaciones del sector , reclama al Gobierno Nacional y a la Superintendencia de Econom•a Solidaria, que act…e y 52 ALIANZA COOPERATIVA INTERN ACIONAL – ACI - . “ Estructura de ACI Am†ricas (2003 – 2004) ” . [Consultado en 2005]. Disponible en <http://www.alianzaa ci.or.cr>;<http://www.coop.org> 319 asuma su funci€n de control y vigilancia para evitar la proliferaci€n, puesto que su crecimiento e n los …ltimos a„os ha sido exagerado (mƒs de 3000 CTA en el pa•s, en el 2006) , alterando la composici€n del sector social . S e ha esta do haciendo mal uso de †sta figura empresarial, como es: administrar para fines de empresas privadas lucrativas, su propia n€mina o plantilla de extrabajadores y en ocasiones, una competencia desleal con las empresas de servicios temporales o in termediaci€n en el mercado laboral ; ademƒs, tal como manifiesta la Asociaci€n Antioque„a de Cooperativas en el Diario Econ€mico “La Rep…blica” ( Feb. 21 , 2006), se esta “pauperizando el salario de los trabajadores” . Al reglamentarse el Decreto 4588 de 20 06 del Ministerio de Protecci€n Social, por medio del cual se normatiza la organizaci€n y funcionamiento de las Cooperativas de Trabajo Asociados - CTA , se proh•be a las empresas capitalistas del pa•s que tengan contratado personal por intermedio de CTA, y de ser as•, deberƒn incorporar †stos trabajadores a su planta de personal de manera directa. Al cumplirse †sta norma, seguramente se podrƒ mostrar unas cifras mƒs reales de l a composici€n del sector, sin desvirtuar la verdadera aportaci€n social que †ste realiza al bienestar de una regi€n ; al tiempo que se rescatarƒ su buen nombre y adecuado uso del objeto social de autogesti€n y mejoramiento en la calidad de vida y puestos de trabajo ; como tambi†n, las empresas que trabajan dentro del marco legal y con p leno cumplimiento de las normas , puedan seguir disfrutando del ac tual r†gimen impositivo y que la s exime del pago del impuesto de renta , y su carƒcter solidario no desaparezca, evitando as• que un grupo importante de c ooperativas salgan del mercado, dejen de aporta r al PIB del pa•s ( al 2005 las cooperativas participaron con el 5,27% ) y se pierdan puestos de trabajo . Si nos referim os a los beneficios de sus asociados, en lo referente a pr†stamos , es tal la situaci€n actual, que el gobierno ha solicit a do a las entidades del sector solidario bajar sus actuales tasas de financiamiento, especialmen te las de vivienda de I nter†s Social – VIS, puesto que las que manejan algunas entidades, son mƒs altas en muchas ocasiones que en la banca comercial . 320 Se supo ne que la banca comercial coloca dinero a tr av†s de tasas activas buscando rentabilidad propia, mƒs altas que el sector social y por lo tanto con un margen de intermediaci€n b ruta mayor que †ste, quien a su vez, por su carƒcter social , sacrifica margen y p or consiguiente ofrece tasas mƒs bajas. El microcr†dito es una figura con alta demanda en Colombia, especialmente por la prestaci€n de servicios (ahorro, inversi€n, cr†dito, seguros y otros provisionales) a clientes de bajos ingresos y microempresarios. Este tipo de modelo microfinanciero, presenta una participaci€n creciente de banca formal y alto potencial de mercado en Am†rica Latina ( 53 % de los clientes y 74% de pr†stamos ). Pese a su importancia econ€mica e impacto social, e l sector solidario se enf renta a innumerables obstƒculos para su desarrollo. Se evidencia en los resultados de nuestra investigaci€n y en la realidad misma los graves problemas de acceso a los mercados, barreras tecnol€gicas, problemas de acceso a la informaci€n que le permitan to mar decisiones, en l a falta de una fuente de informaci€n centralizada 53 y de fƒcil acceso para las MiPyMEs del sector social que permita realizar un adecuado estudio de riesgo y/o aporte sectorial , dificultades para obtener recursos de cr†dito del sector fi nanciero ; como tambi†n, un apoyo real de los sectores privado y p…blico , puesto que el actual es insuficiente para el desarrollo social y econ€mico del pa•s . 53 Los entes estatales que centralizan y l levan toda la informaci€n en lo referente a PyMEs y el Sector Sol idario en Colombia, son: DANSOCIAL en lo referente al fomento, promoci€n y regulaci€n del sector social; la S…per I ntendencia de Econom•a Solidaria, encargada de vigilar , supervisar y controlar a las empresas del sector social; y el Ministerio de Industri a y Comercio, que entre sus actividades, tiene el fomento, apoyo e informaci€n de cifras y variables de las Pymes en el pa•s incluyendo las del sector empresarial de mercado. Sin embargo †ste …ltimo desconoce cifras concretas de las MiPyMEs del sector soci al, †sta informaci€n es pec•fica se encuentra disgregada , no s€lo en las tres instituciones anteriores sino que, la dirigen a las Camarƒs de Comercio de cada Ciudad (Localidad), o al Ministerio de trabajo y seguridad social si se trata de las CTAs. Ademƒs, si son empresas del sector pertencientes al entorno rural, la informaci€n era manejada por el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria – INCORA - , hoy Instituto Colombiano de Des a rrollo Rural – INCODER -. 321 Para cerrar éste epígrafe , se puede precisar que e xisten campos donde el sector social en el Va lle del Cauca debe avanzar para poder cumplir con su ver d adero objeto social y su tarea de aportar al bienestar de la comunidad. Corresponde mejorar de forma significativa l os problemas de productividad, el des conocimiento y poca acces ibilidad a la tecnolo gía adecuada, la escasa o nula innovación, la falta de asociatividad microempresarial solidari a , los problemas de acceso a la información, la desvirtuación de la información del sector, su disgregación , la divulgación de los resultados de investigaci ón, l a ausencia de archivos o su deficiencia en los casos en que existe n , las fallas en la gestión administrativa y la baja composición orgánica de capital . Además, se debe seguir trabajando en mejorar la competencia gerencial y el pensamiento estratégico de lo s directivos del sector , e n e l desarrollo de las competencias laborales para sus asociados , la representación social política , en la confianza de la comunidad hacia el sector social; así como, en superar l as l imitaciones técnicas y competitivas impuestas a las empresas sociales por las escalas de producción. 323 ANEXO CAPITULO III 324 ANEXO 1 Tabla de Frecuencia 3.1 . Número de asociados que utilizaron e l servicio de recreación durante el año 2004. Tabla de Frecuencia 3.2 . Número de asociados que utilizaron el servicio de capacitación durante el año 2004. Servicio de Capacitación Posición Valor Frecuencia Porcentaje % Acumulado 1 0 9 26% 26% 2 1 a 30 11 31% 57% 3 31 a 100 1 3 % 60% 4 101 a 500 7 20% 80% 5 más de 500 7 20% 100% 35 100% 27528 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta Tabla de Frecuencia 3. 3 . Nivel de estrato social de las personas asociadas a la entidad actualmente. Asociados Vinculados s egún Estrato Social Posición Estrato Frecuencia Porcentaje % Acumulado 1 Todos 4 11,4% 11% 2 1.2.3. 16 45,7% 57% 3 5.6. 2 5,7% 63% 4 3.4.5. 13 37,1% 100% 35 100,0% Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta Servicio de Recreación Posición Escala (No. Asociados) Frecuencia Porcentaje % Acumulado 1 0 17 49% 49% 2 1 a 30 4 11% 60% 3 31 a 100 3 9% 69% 4 101 a 500 7 20% 89% 5 más de 500 4 11% 100% 35 100% 9078 325 Tabla de Frecuencia 3. 4 . ¿A cuánto ascienden aproximadamente sus compras anuales de la materia prima adquirida en la región del Valle del Cauca? N Válidos 35 Perdidos 0 Moda 3 Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos 1000 Millones 2 5,7 5,7 5,7 100 Millones 2 5,7 5,7 11,4 NR 28 80,0 80,0 91,4 6000 Millones 1 2,9 2,9 94,3 42 Millones 1 2,9 2,9 97,1 3000 1 2,9 2,9 100,0 Total 35 100,0 100,0 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuest a. Tabla de Frecuencia 3.5 . Porcentaje de cr ecimiento de excedente . Porcentaje de Excedentes Calificación Frecuencia Porcentaje % Acumulado 1 8 23% 23% 2 5 14% 37% 3 2 6% 43% 4 10 29% 71% 5 5 14% 86% 6 5 14% 100% 35 1 114% 119 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta. Tabla de Frecuencia 3.6 . Número de Asociados Nuevos por período. Número de Asociados Nuevos por Período Calificación Frecuencia Porcentaje % Acumulado 1 3 9% 9% 2 3 9% 17% 3 9 26% 43% 4 3 9% 51% 5 11 31% 83% 6 6 17% 100% 35 1 117% 139 Fuente: E laboración propia a partir de la encuesta. 326 Tabla de Frecuencia 3. 7 . N…mero de retiros asociados por periodo . Número de Retiros de Asociados por Período Calificación Frecuencia Porcentaje % Acumulado 1 1 3% 3% 2 2 6% 9% 3 4 11% 20% 4 12 34% 54% 5 7 20% 74% 6 9 26% 100% 35 1 126% 154 Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta. Tabla de Frecuencia 3. 8 . Cumplimiento del Proyecto Educativo Socio Empresarial – P ESEM - . Cumplimiento del PESEM Calificación Frecuencia Porcentaje % Acumulad o 1 2 6% 6% 2 6 17% 23% 3 10 29% 51% 4 2 6% 57% 5 6 17% 74% 6 9 26% 100% 35 1 126% 136 Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta. Tabla de Frecuencia 3.9 . Asistencia a las Asambleas . Asistencia a las Asambleas Calificación Frecue ncia Porcentaje % Acumulado 1 8 23% 23% 2 14 40% 63% 3 7 20% 83% 4 1 3% 86% 5 1 3% 89% 6 4 11% 100% 35 1 111% 90 Fuente: Elaboraci€n propia a partir de la encuesta. 327 Tabla de Frecuencia 3. 10. Asistencias a capacitaciones. Asistencia a Capa citaciones Calificación Frecuencia Porcentaje % Acumulado 1 14 40% 40% 2 5 14% 54% 3 3 9% 63% 4 6 17% 80% 5 5 14% 94% 6 2 6% 100% 35 1 106% 94 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta. Tabla de Frecuencia 3. 11 . Logro . Logro Cali ficación Frecuencia Porcentaje % Acumulado 1 0 - 0% 2 1 3% 3% 3 1 3% 6% 4 11 31% 37% 5 7 20% 57% 6 4 11% 69% 7 6 17% 86% 8 5 14% 100% 35 1,00 114% 188 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta . Tabla de Frecuenci a 3. 12 . Reconocimiento . Reconocimiento Calificación Frecuencia Porcentaje % Acumulado 1 2 6% 6% 2 2 6% 11% 3 1 3% 14% 4 5 14% 29% 5 10 29% 57% 6 5 14% 71% 7 6 17% 89% 8 4 11% 100% 35 1,00 111% 183 Fuente: Elaboración propia a partir de la encuesta . 333 tecnol€gica y art•stica ; la instituci€n universitaria tambi†n debe ser gu•a de la comu nidad humana para estimular un cambio coherente en las otras instituciones (gobierno, tradiciones religio sas y corporaciones econ€micas) , dice que : “ Es la universidad la que debe crear conciencia en los j‚venes de que lo s humanos existen, sobreviven… ade m„s , parece entrapada en una fijaci‚n de la que no logra escapar a pesar de que sus aportes tradicionales han demostrado ser incapaces de prevenir la devastaci‚n del planeta ” . 4.2 LA FORMACIÓN Y EL DESARROLLO DEL EMPRENDIMIENTO EN EL SECTOR SOLIDARIO. En la era del conocimiento, de las nuevas tecnolog•as y del vertiginoso proceso de globalizaci€n, el capital intelectual se convierte en factor clave de la empresa; identificar este conjunto de activos intangibles de una or ganizaci€n puede llegar a generar un valor estrat†gico de competitividad sostenible, siempre y cuando sea tratado como factor, de reproducci€n e innovaci€n. Por lo tanto, analizar c€mo la formaci€n y conocimiento del talento humano se constituye en eje tra scendental sostenible mediante el desarrollo del liderazgo gerencial de las personas que se encuentran al frente de las empresas , sean o no de carƒcter lucrativo, se hace necesario en esta aceleraci€n de los …ltimos a„os debido a la transformaci€n hacia me rcados mƒs abiertos , especialmente para los pa•ses de Am†rica Latina. Esto obliga a generar nuevas estrategias, a…n mƒs para aquellas empresas que tienen el reto de mantener el equilibrio entre la empresa realizable econ€micamente y socialmente comprometid a. Es as• como la adecuada educaci€n y capacitaci€n que reciban los futuros empresarios hoy, se verƒ reflejada en el futuro mediante el proceso de acumulaci€n de conocimiento. 334 Desde principios de este siglo han existido cambios importantes en casi todos los ámbitos y formas de vida, determinados por el constante avance del desarrollo de la ciencia, la tecnología y las telecomunicaciones, que impulsan procesos de globalización económica, laboral y cultural, los cuales plantean nuevos requisitos tanto de f ormación, como de actualización y nuevos perfiles profesionales, que deben tener características de conocimientos, habilidades, actitudes y valores que no siempre se consideran en los procesos formativos de las universidades. Por tanto, la vinculación de las instituciones de educación superior con el sector productivo, y con la misma sociedad es de gran importancia para ambos. En los países de gran desarrollo económico, el tercer sector ó sector de la economía solidaria juega rol importante y representa un grupo de entidades que articuladas en torno a unos objetivos de beneficio social ; no só lo en generar empleo, sino también brindar bienestar para la población y su economía, y buscan solidariamente, reducir los flagelos que se convierten en barreras de desarrollo y crecimiento para un país . Con el sector solidario existen múltiples posibilidades de crear empresas diversas y productivas, que buscan aunar esfuerzos, recursos y aglutinar grupos no atendidos ó sencillamente desprotegidos por el Estado y e l sector empresarial privado capitalista y es allí dónde aparecen las oportunidades de asociatividad, el emprendimiento productivo e innovación en actividades económicas con beneficio común, de cooperación y no de competencia. Este espíritu empresarial en un ambiente solidario, no sólo combate el desempleo, sino que permite generar clusters que a través de las economías de escala, reducen costos de operación y sobre todo, permite a sus miembros la oportunidad de aprender y actuar como unidad en propu estas crediticias y en general de fomento sectorial. 335 Por otro lado, el fomento al emprendimiento conlleva al desarrollo de habilidades y capacidades del talento humano, cuyas competencias habrán de desarrollarse para que dichas organizaciones alcancen u n mayor nivel de competitividad. Es interesante , entonces, observar cómo en las unidades de negocios solidarias el ser humano y la sociedad en sí son el centro de su existencia y beneficio. Finalmente, la Universidad por su naturaleza intrínseca se conv ierte en un elemento fundamental en el fomento del espíritu empresarial, así como, en un eslabón importante del desarrollo de conocimientos, valo res y formación del individuo. E ste capital humano es la razón de ser esencial del éxito de cualquier organiza ción, permitiéndole autoexigirse, comprometerse y responsabilizarse en la construcción del tejido social. Es necesario recordar que las universidades forman individuos capaces de adaptarse al cambio y la volatilidad de las variables sociales. 4.2.1 El Aprendi zaje como Eje para la Competitividad Social : La formación del talento humano para el desarrollo empresarial. El escenario académico integrado con la comunidad universitaria y el movimiento solidario, conllevan a construir propuestas de ajuste social, fome ntando el desarrollo de habilidades y competencias laborales bajo la estructura de organizaciones democráticas, donde se involucren fuerzas productivas mediante la concreción de proyectos y acciones que generen un emprendimiento social y una participación solidaria, conducente a un más alto desarrollo local, organizacional y comunitario. Desde la óptica Universitaria y de las organizaciones solidarias se hace necesario trabajar en un proceso permanente donde se evalúen los activos y pasivos sociales, neces idades existentes e insatisfechas, estableciendo metas y 336 diseñando un re - direccionamiento educativo y de actividades, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y empresarial, integrando y compatibilizando medio ambiente, bienestar social y económico. Al realizar un breve esbozo de las necesidades no satisfechas de la población nos encontramos que un nuevo modelo de economía social sería uno de los aspectos clave del desarrollo , como fomento y consolidación del espíritu de empresa. El talento humano universitario tiene la idoneidad necesaria de poder volver una idea de negocio en una realidad como proyecto de vida en una comunidad. Por lo tanto, poner en marcha un conjunto coherente de orientaciones y procesos, mediante el aprovechamiento de oportunid ades y capacidades existentes, provocará nuevos desarrollos e iniciativas productivas; de allí la importancia de la empresarialidad como enfoque de desarrollo flexible y participación activa y concertada de la sociedad. Recientemente algunos autores (Sen ge, P. 1994 y Maturana, H. 1998) aducen que el espíritu empresarial y la competitividad descansan sobre aspectos de la conducta humana tendentes a la búsqueda de las soluciones colectivas, que permit an la construcción de nuevos modelos de desarrollo basado s en los principios y valores filantrópicos y de ayuda mutua . L as organizaciones se constituye en el eje central de las articulaciones, hacia la constitución de redes empresariales para la generación de diversos mecanismos que integren económica y socialme nte sectores productivos y no producti vos , en los ámbitos donde poseen mayores ventajas competitivas y así lograr construi r una s ociedad más justa y equitativa. Así mismo y con base en la Teoría de capacidad (Sen , 1999 ), el éxito del funcionamiento colect ivo como instrumento de desarrollo y competitividad empresarial, esta dado dentro de un arreglo social de acuerdo a los logros y 337 capacidades particulares de cada individuo; las cuales propone el autor bajo dos perspectivas. Primero, logro de bienestar par a un individuo de acuerdo al resultado alcanzado en su funcionamiento. Segundo, l ibertad, la cual estaría concebida como las oportunidades reales que la persona requiere para alcanzar dicho bienestar, teniendo en cuenta sus capacidades. 4.2.2 Desarrollo del Espíritu Empresarial en el Sector Social . La empresa solidaria como sistema de organización social y económica, alternativa a la organización capitalista de las actividades mercantiles, que fomenta los valores del hombre como ser social y utiliza la fuerza de la cooperación como herramienta de superación colectiva , facilita la aportación plena con objetivos de bienestar general . S iendo una economía capaz de entender las necesidades del hombre, comprometida con el desarrollo real de una comunidad, que incorpora la participación de los sujetos y de los factores productivos y económicos, además, busca aunar fuerzas sociales identificadas por un grupo de entidades constituidas de manera democrática y voluntaria , administradas por sus socios (propietario s), desarrollando actividades sociales y/o económicas para el beneficio de todos los integrantes de la colectividad empresarial. (Pineda, 2000, p.8). Por lo tanto, mejorar la productividad mediante una mayor preparación del talento humano en las poblacion es más vulnerables, y formular políti cas y programas que incentiven su formación laboral y su inserción social y económica, constituye para los instituciones educativas un reto importante y determinante en su responsabilidad social; por ello es necesario p rofundizar en los valores de la solidaridad, la cual permite la participación tanto de hombres como de mujeres que se encuentran marginados del mercado de trabajo, organizándose productivamente y generando bienes y servicios, tal como sucede en la actualid ad con los pequeños productores, asalariados o informales , que se agrupan alrededor 338 de los fondos rotatorios a fin de acceder a líneas de fomento a bajo costo mediante el esquema de emprendimiento solidario. Es pertinente analizar las distintas dimensione s tanto sociales, económicas, ambientales y políticas que surgen de éste emprendimiento solidario y que son cla ves a la hora de abordar , con las comunidades , verdaderos procesos de cambios sociales en medio de un entorno globalizado, que impone la obligaci ón de crear mecanismos a través de la educación y el fomento de mejores valores y pertenencia especialmente entre los jóvenes. 4.2.2.1 Proceso Alternativo de Desarrollo Comunitario Sostenible Podemos entonces preguntarnos, ¿de qué manera el aprendizaje colecti vo y el desarrollo del capital humano, conduce n a una transformación de educación productiva en beneficio de una comunidad? . La empresa como organización social basa sus resultados en su funcionamiento colectivo, la cual permite impulsar el aprendizaje den tro de la misma siempre y cuando persista el compromiso hacia nuevos retos según la realidad social. En opinión de Maturana (1998), las empresas basan su funcionamiento en la emoción del compromiso de las personas, las cuales son parte de la sociedad y por tanto, determinan a la empresa como organización social; donde el aprendizaje o capacidad de los individuos se ve reflejado en sus acciones. El sentido de pertenencia, la responsabilidad social, la iniciativa, la autoexigencia y el compromiso hacia la c onstrucción del tejido social de todos los miembros de la organización, los compromete y responsabiliza hacia ésta, forjando a cada uno de los individuos que la componen con capacidad para tomar decisiones, crear y aprender. Es por esto, que la empresa d ebe valorar y aprovechar los conocimientos de su capital humano, sus capacidades, formación, valores, proyecciones y demás cualidades que le permitan fortalecerse. De esta 339 manera y tomando en cuenta a Senge (1994), la organización puede desarrollar un mode lo de emprendimiento que impulse el aprendizaje de sus miembros y conlleve a desarrollar habilidades para responder a los constantes cambios, alcanzando mayor competitividad. En la figura 4.1 se pretende mostrar un proceso alternativo de desarrollo comuni tario de los distintos elementos necesarios donde la institución educativa se apoya para evaluar, realizar un seguimiento y un acompañamiento práctico a fin de conseguir una verdadera formación del talento humano con valores, proyección empresarial, innova ción productiva y pertinencia social. Para ello es necesario que dentro de lo s diferentes sectores educativo , productivo y gubernamental, se realice la capacitación y formación acertada , capaz de utilizar el conocimiento que contribuya al sistema empresar ial en la generación de nuevas empresas y oportunidades laborales y de mejor calidad, que el Estado actualmente, no puede suplir. Tal como se ha afirmado en párrafos anteriores, se visualizan diferentes alternativas, entre ellas el fomento del espíritu em presarial mediante el prototipo solidario y/o capitalista, capaz de adaptarse al modelo de economía abierta o globalizada, donde el capital humano, o sea sus asociados y/o empleados sean reconocidos como un verdadero activo social y así, empezar a ver el p atrimonio social generado por las organizaciones innovadoras y productivas como un aporte a la disminución del pasivo social creado por las necesidades básicas insatisfechas de la comunidad. Buscando de esta manera y de forma colectiva, soluciones sociales y empresariales capaces de asumir riesgos, tomar decisiones y crear nuevos escenarios bajo las condiciones de nuevo conocimiento y desarrollo empresarial competitivo, mediante el aprovechamiento de la habilidad del talento humano capaz de responder a los actuales cambios socioeconómicos. 340 Figura 4.1 PROCESO ALTERNATIVO DE DESARROLLO COMUNITARIO Fuente: Elaboración propia . A ctividad es Sectoriales y Económica s Academia Sistema Empresaria l Estado Empre ndimiento Espíritu Empresarial Modelo de mercado Modelo Solidario Asociados Activo Social Necesidades Insatisfechas Pasivo Social Necesidades Satisfechas Patrimonio Social Comunidad Soluciones colectivas Modelo de desarrollo Mejoramientos Bienestar social Escenario poblaci onal Condiciones Económicas Condiciones sociales Competencia laboral EVALUACI ÓN, SEGUIMIENTO Y ACOMPAÑAMIENTO PRÁCTICO EVA LUA CIÓ N , SE GU I MIEN T O Y AC OMPAÑ A MI ENT O PR ÁCTICO EVA LUA CIÓ N , SE GU I MIEN T O Y AC OMPAÑ A MI ENT O PR ÁCTICO TALENTO HUMANO (Valores, conocimiento, proyección empresarial, productiva y social ). EVALUACIÓ N, SEGUIMIENTO Y ACOMPAÑAMIENTO PRÁCTICO 341 4.2.3 El Papel d el Sector Educativo e n e l Desarrollo d el Espíritu Empresarial dentro del context o Universitario. En este apartado, siguiendo a Max Neef ( 2004 ), queremos reflexionar acerca d el reto que actualmente tiene la i nstitución universitaria , como agente activo en los procesos de desarrollo regional y bienestar social. 4.2.3.1 Desafío d el Sector Educativo e n l os Procesos Sociales . El interés homogeneizador de la globalización dentro de un contexto como el c olombiano , constituye una amenaza y en consecuencia, impone la obligación de crear mecanismos a través de la educación, formación de v alores y pertenencia , que permita r esistir los fuertes cambios , en medio de problemas estructurales como: b ajo crecimiento del empleo, altas tasas de desempleo, poder adquisitivo bajo y reestructuración del tejido social, económico y productivo que conllev an a la pobreza, a la indigencia, y a procesos migratorios , especialmente del campo hacia la ciudad , entre otros. Es tal el desafío del sector educativo en los procesos sociales, que el empleo y su calidad est á relaci onada con el nivel de educación . Segú n Max Neff (2003) La educación superior debe tender a la integración de las inst ituciones, empresas y comunidad; esta acción conjunta de agentes públicos y privados conllevará muy posiblemente a adecuar los conocimientos, el saber hacer empresarial y la c ompetencia laboral a las condiciones que impone el mercado en la actualidad. 4.2.3.2 A lternativa Institucional Generadora de Desarrollo. La Universidad nace de un anhelo de humanizar y difundir los conocimientos; con el tiempo se convierte en una fuerza integradora, organizadora 342 e intercomunicadora, productora de nuevas tendencias, forjadora y generadora de desarrollo científico; es por ello que se consolida como eje central y fundamental para integrar la cultura, con el conocimiento científico en los pr ocesos de formación . La formación del talento humano dentro del contexto socio - empresarial , posibilita y orienta la realización de proyectos de vida , aprendizaje colectivo, apropiación social, transformación productiva y construcción de estructuras de pensamiento, más que a la transmisió n de información y conocimiento. E l enfoque en las áreas económicas y empresariales es necesari o para que la concepción que el hombre tiene so bre sí mismo y sobre su entorno y de la problemática actual enmarcada en el modelo neoliberal que se enseña en las diferentes instituciones académicas , sea verdaderamente instruido como tal, analizado y comparado c on los demás modelos económicos. De forma tal, que conduzca al futuro profesional empresarial hacia un verdader o juic io de la economía mundial . Es importante también , desarrollar, promover y fomentar un componente que conduzca hacia la cultura de la creatividad empresarial transformadora y productiva, e identifi que el potencial del capital humano , que agregue valor, cree y accione procesos productivos bajo el esquema de la responsabilidad social empresarial y construcción social. Por ello, es el momento apropiado para que las instituciones universitarias del país p lanteen la formación y el desarrollo del ser humano , hoy estudiante y futuro empresario, científico o gobernante de una comunidad o Nación, de manera objetiva , del juego económico en el que se encuentra inmersa la humanidad actualmente. La academia debe incentivar a sus estudiantes, hacía la originalidad, creati vidad y al desarrollo de la capacidad innovadora . Además, cultiva r la sensibilidad hací a las tendencias socioeconómicas manifestadas, proponiendo un modelo de organización alternativo, democrático y participativo al modelo capitalista de mercado , donde se conduzca a la creación y no s ó lo a la búsqueda 349 De acuerdo con estos datos, se solicita a las 18 personas, equivalente al 15% de los individuos que responden con un “si”, que mencionen a qu† tipo de v•nculo se refiere. En este sentido, la mitad, o sea 9 personas tiene n o ha n tenido cercan•a a una organizaci€n social, vinculado s como trabajador es , cinco individuos como asociados y uno como socio; (grƒfico 4. 7- A); mientras tres encuestados responden a otro tipo de vinculaci€n como familiar, gerente o beneficiado (grƒfico 4. 7 –B). 4.3.2 La Forma ción en Economía Social de los estudiantes universitarios de materias Económicas y Empresariales en el Valle del Cauca. Otro b l oque de preguntas trata de indagar si los estudiantes encuestados han recibido formaci€n en econom•a social y el grado de cono cimiento que tienen acerca del sector. As•, a la pregunta realizada, pa ra saber s i los entrevistados han recibido cƒtedra sobre econom•a social en el transcurso de su carrera, la mayor•a , en un porcentaje cercano al 70%, responde negativamente y s€ lo un 3 0% responde afirmativamente (ver grƒfico 4 .8) . E sto significa que la tendencia de la ense„anza en ƒreas econ€micas y empresariales de las universidades en la regi€n, tiene un enfoque orientado fundamentalmente hacia la interpretaci€n y comprensi€n de las leyes que gobierna n el comportamiento de empresas lucrativas , dejando al margen toda una interpretaci€n de la realidad social existente dentro de un marco de anƒlisis como ser•a el comportamiento de las comunidades rurales, las empresas de econom•a social y solidaria, as• como gran parte de las decisiones sociales estatales. Los j€venes al llegar al mundo real, no vislumbran esa oportunidad empresarial solidaria como modelo de desarrollo y competitividad que resp onda a los retos de la econom•a actual del pa•s, puesto que la estructura econ€mica colombiana es muy heterog†nea. [Document text truncated for crawler view.]