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Nos don Ramon Josef de Arce ... Arzobispo de Burgos ... A todos los fieles habitantes ... Hacemos saber, que por nuestro Santísimo Padre Pío VI ... se expidieron unas letras en forma de breve, que S.M. el señor Carlos IV ... se ha servido comunicarnos,

Burgos (Archidiócesis). Arzobispo (1797-1801: Ramón José de Arce); Arce, Ramón José de, Arzobispo de Burgos 1797-1801); Iglesia Católica. Papa (1775-1800 : Pío VI)

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ñ NOS DON RAMOn"^ JOSEF DE ARCE, por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica Arzobispo de Burgos, del Consej o de S»M., Caballero Gran Cruz de la RealOrden de Carlos lll., é Inquisidor general en todos los Rey nos y Señoríos de S IVL C. &c &c. A todos los Fieles habitantes 6 moradores de ellos y de qualquier estado y calidady órdeny ó dignidad que sean: ílacemos saber, que por nuestro Santísimo Padre Pío VI, de gloriosa memoria, manifestando su santo zelo por la pureza de la fe,pazy tranquilidad del pueblo chris' tiano, se expidieron unas Letras en forma de Breve que S. M. el Señor Carlos IV (que Dios guarde), uniendo sus religiosas intenciones á las de S. B., se ha ser¬ vido comunicarnos, y son del tenor siguiente : óanctissimi Domini nostrt Dotnini Pii divina Providentia Pa~ pae damnatio quamplurimum propositionum excerptarum ex libro itolicQ idiomate impresso sub ti-- tillo : Atti , e Uecreti del Con¬ cilio Diocesano di Pistoja delP anno MDccLxxxVí. =r In Pistoja per Atto Bracali , Stampatore Vescovile. = Con aprovazione : cum prohibitione ejusdem libri , et aliorum qtio- Tumcumqiie in ejiis defensionem tam forsam editorim , quam in posteriim edendorutn. = Romae MDCCXCIV. = Ex Typographia Kev. Camerae Apos¬ to lie ae. Plus EPISCOPUS SERyüS SEUyORVM DEI Universis Christifidelibus salutem^ et apoftolicam benedictionem. Auctorem fideiy et consummatorem Jesiim aspicientes nos jubet Apostólas (a) sedulo recogitare qualem , quantamque Ule sustinuit á peccatoribus adverstm sem:tipsum contradictionem , ut ne labofibus , et periculis defatigati deficiamus aliquando animis nostris , peneque concidamus, Hac salubérrima cogitatione muniri nos ac refici tum máxime necessum est cum adversas corpas ipsummet Christiy quod est Ecelesia (b)y di¬ rae istias , nec unquam desiturae conjurationis aestus acritis exardecit : ut (a) Ad Hebreos 12, V^ondenacion de muchas proposicio¬ nes entresacadas de un libro impreso en idioma italiano con el título de Attiy é Decreti del Concilio Diocesano, di Pistoja delF anno MDCCLXXXFL^In Pistoja per Alto Bracaliy Stampatore VescovUle. = Con aprovazione, hecha por nuestro Santísimo Padre y Señor el Se¬ ñor Pío vi por la divina Providencia Pa¬ pa, prohibiendo al mismo tiempo el so¬ bredicho libro, y otros qualesquiera que en su defensa acaso se hayan publicado ya, ó se publicaren en lo sucesivo. =5 Impresa en Roma el ano de mdccxciv.=: En la Imprenta de la Reverenda Cáma¬ ra Apostólica. PIO OBISPO SIERVO DE LOS SIERVOS DE DIOS A todos los Fieles Christianos salady y la apostólica bendición, Eiil Apóstoinos manda,quecontempIan' do á Jesús autor y consumador de nuestrafe,reflexionemos cuidadosamente qualyquan grande contradicción contra sí mismo sufrió de los pecadores,para que no lleguemos enalgun tiempo ádecaer de áni¬ mo,)' casi experimentar la ruina por lá fatígade los peligros y trabajos.Se hace mas necesario el fortificarnos y esforzarnos con esta saludable reflexión qúahdo con mas vehemencia se irrita la furia de esta cruel é interminable conjuración contra el mismo cuerpo de Christo, que es la Igle- (D Ad Coloso. 1. ' v - J a Domino.: confortañ ^ et in' potentía viríutU "ejiisy scuto 'fidei protccti redstere .f¿ssmiis in áte malo ^ et crnma tela miquissiini ígnea extingúete {a)In • hoc súñe inotii témpprum y in hac re- Twn. periurhatissima' íonversioné gravis est qitidem honis ómnibus contra cmnes cujusqiie^ gemris Chriidani nominis hostes colhictatio subeunda : Graviór No- bis quihus pro creáita pastorali nostrae-, r.sQlicituúini grégisiotiús curay et rqocisrationej major cunctis Cliristianae Reiigionis zelus incumbit {b^\ Verimin . hac ip.sa. epnerisgrañtítatáe-y quae humeris nostris imposita cst y portancii' ene¬ ra ernnium, qui gravanturj quo magis conscii Nobis sum.us infrmitatis nostrae, ' e'o firrniúi-em in spem erigít NoCy et sublevat 'ápostplkl hujUsep muneris in persena B\ Petri diviñitus instituía ralióy 'lit qui semel tmdita sibi d Qhris- 1o Ecciedae gubérnacula numquarn . derelicturus eraty ipse, 'apostoUcae guhérmtipnis ónera in illis portare y non desineret y quos ei Deus protegendos per¬ petua successione y ac mendos haeredes dedisset. Et in hisce qtiiáem aenmnis quae imdique circumstant y ad caeterarum molestiarum velut cumulum accésit y ut unde Qportuerat Nos gaudere y majorem inde^ tristitiam hauriremus, Quippe cum aliquis sacrosantae Ecelesíae Dei praepositus sub Sacerdotis nomine ípsum Christi populum á tramite veritatis in praeceps ..deviae persuasionis avertit, et hoc in amplissima urbe, tum plane est geminanda lamentatio, et ma¬ jor solicitudo adhibenda (c). Fuit sane non in ultimis terrisy verum in media luce Italiae y sub oculis Ur- et prope Apostolorum limina j fuit Episcopus diiplicis Seáis honore insig¬ áis {Scipio de Ricciisy antea Episcopus historien . ^ Praten,) y quem ad Nos (a) Ad Ephes.5.(í) S.Sincm5 ad Himerium.Tarrác. sía,para que confortados por el Señor y con eJ poder de su bra.zo,prüiegidos con ei escudo de la fe podamos resistir en el día malo, y extinguir Jos encendidos dardos del espíritu maligno. A Ja vtidad,en estos tiempos tan revueltos,en el presente perturbadisimo trastorno de Jas cosas,es for¬ zoso que todos Jos buenos hayan de pelear contra todos Jos enemigos del nombre Christiano de qualquier género que sean; pero es mas fuerte Ja lucha que Nos mismo habremos de sufrir, á cuyo cargo, por el cuidado y gobierno de toda la grey que se ha encargado á nuestra pastoral solicitud, incumbe el zelar mas que todos por Ja Christiana Religión. Pero en medio de Jo pesado del gravamen que se ha impuesto sobre nuestros hombros de soportar Jas cargas de todos Jos que se ven agoviados, quanto mas ciertamente conocemosnuestra flaqueza,tanto mas afirma nuestra es¬ peranza, y nos alienta Ja calidad de este nuestro apostólico cargo,estabIecida por Dios en Ja persona de S. Pedro, que quien nunca había de dexar eJ gobierno de Ja IgJesia que una vez le había sido encomen¬ dado por Christo, jamas dexase de Jlevar las cargas de este gobierno apostóJico en aquellos que Dios Je diese por herederos en Ja dignidad para protegerJos con suce¬ sión perpetua, y defenderJos. y ciertamente en estos trabajos,que por todas partes nos cercanjse ha juntado co¬ mo por colmo de Jas demas molestias el que de donde debería venirnos el gozo, de allí nos viniese Ja mayor tristeza. Pues quando algún Prelado de la sacrósanta Iglesia de Dios,abusando dei carácter de Sacerdote, aparta al mismo pueblo de Christo de la senda de la verdad ácia el precipicio de una extraviada persuacion,! y esto en una gran ciudad, entonces sin duda han de duplicarse los lamentos, y, aplicarse mayor solicitud. Ha habido á la verdad,no en las tierras mas remotas,sino á la faz de toda a los ojos de Roma,y cerca de las Basílicas de los Apóstoles, ha habido un Obispo, insigne por el honor de dos Sillas (Scipion de Ricci, antes Obispo de iftii. <j/MríC(Tí<J/.(AS.Cadest. l.Ep, i2,ap.Ccust* Pistoya y dePrato), á quien con pater. nal amor recibimos quando vino á Nos para tomar el cargo pastoral; el qual en el mismo rito de su sagrada ordenación afianzó con la religión del juramento so¬ lemne, la fidelidad y obediencia debidas a esta Sede Apostólica. Pues este mismo,sin pasar mucho tiem¬ po después que habiéndose despedido de Nos con nuestro fraternal abrazo y óscu¬ lo de paz, llegó á la grey que se le había confiado, engañado por los fraudes de I una caterva de maestros de una perversa ciencia,comenzo áproyectar,noel defenpro pastorali muñere suscipiendo accedentem paterna caritate complexi sumus, qui vicissim Nobis , atque huic Apostolicae Sedi in ipso sacrae suae ordinationis ritu áebitam fidemy et obedienliam solemnisjuriójarandi religione obstrinxit, Atque is ipse nos longo intervallo posteaquam á complexa nostro cum óscu¬ lo pacis dimissus ad commissas sibi pleb'S accessit y coacerbatorum perversae sapientiae magistrorum fraudibus circumventus eo coepit intendercy ut quam superiores Antistites ex ecclesiastica re¬ gula laudabilem , et pacatam. christianae institutionis formam jam pridem invexerant , ac pene defixerant , non Ule pro eo ac debebat , tueretur , colerety perficeret , sed contra per speciem fietae reformationis importunis inducendis novitatibas perturbaret, convellerety funáitus everteret, Quin etiam cum et .hortatú nostro ad Synodmn Dioecesanam animum aájunxisset , praefracta ejtts in sao sensu pertinacia effectum est , ut unde remedium aliquod vulnerum peten diim erat y inde gravior pernicies enasceretur. Sane postquam Synodus haec Pistoriensis é latebris erupit , in quibus 'aliquandiu 'abdita delituit , nemo fuit de sLimma religione pie , sapienterque sentiens , qui non continuo adverterity hoc fuisse auctorum consilium , ut quae antea per multíplices libellos pravarum doctrmarum semina sparserant , ea in unum velut corpas compingerent , pros¬ criptos dudwn errores exsuscitarenty apostolicis y quibus proscripti sunt , decretis fidem auctoritatemque derogarent, Quae cum cerneremus y quo graviora sunt per se se , tanto impensius pasloralis nostrae soUcitudinis opem effla- 'sitare y mentem convertere non distulimus ad ea capienda consilia y quae surgenti malo vel sanando , vel comprimendo accommodatiora viderentur . At¬ que in primis sapientis ^ moniti ^ me¬ mores praedecessoris nostri Beati Zosimi y ea quae magna sunt, magnum der,cullivar y perfeccionar como debía aquella forma de enseñanza christiana laudable y pacifica, que según las reglas de la Iglesia habían introducido y casi ar¬ raigado los anteriores Obispos; sino por elcontrarioperturbarla,trastornarla,destruirla enteramente, introduciendo im¬ portunas novedades baxo el pretexto de una fingida reforma. Antes bien como j por consejo nuestro se dedicase á tener I un Sínodo Diocesano,acaeció por su obs- 1 tinada pertinacia en su parecer,que de < donde se había de sacar algún remedio al mal,de allí naciese el mayor daño. A la verdad,despues que este Sínodo de Pistoya salió á luz del lugar en que por al¬ gún tiempo se mantuvo oculto, ninguno hubo de quantos sentían piadosa y sabia¬ mente de la sacrosanta Religión, que no advirtiese desde luego que la intención de sus autores había sido el reunir como en un cuerpo quantas semillas de per¬ versas doctrinas se habiart esparcido por muchos libelos perniciosos, resucitar los errores condenados,y quitar la fe y auto¬ ridad á los decretos apostólicos que los condenaron. Al ver que estas cosas quanto eran mas graves en símismas,tanto mas eficazmen¬ te pedían los oficios de nuestra pastoral solicitud,no diferimos el atender á tomar aquellos consejos que pareciesen mas acomodados,ó para sanar,ó para contener el mal que empezaba á descubrirse. Y en primer lugar teniendo presente la sabia. advertencia de nuestro predecesor el Santo Zósimo, es á saber, que las cosas pondus examínis desiderare (a) ySynodiim ab Episcopo editamprimum quatuor lipiscopis ■ ) aliisque adjunctis é Clero saecU'- lari Theologis excminafidam commissimus: ium et pluriuin S, R. E. Cardinalíum ^ üliorumque Episccponm congregaiicnem depiitavimus, qui totarn üctorüm seriem diligenter perpenderenty loca ínter se dissita conferrent , excerptas senten- ( 4 ) grandes piden grande y maduro examen^ comerinios primeramente el Sinoco que djó a luzei C.'bispo, a! examen de qiiatro Obispos,}' de otros sugetcs que Ies agre¬ gamos dei Clero secuIar.Diputamos tam¬ bién después una congregación de mu¬ chos Cardenales de laS.R.J.,}’otros Obis^ pos,que considerasen diligentemente to¬ da la serie y orden de las actas, cotejasen ram Nobis voce , et scripto edita excepimus : qui et Synodum universe reprobandam, et plurimas inde coltectas proposiiiones , alias quidem per sese , alias atienta sententiarum connexione plus miniísve acribas c ensuris perstringendas censaerunt. Qtiorum. auditis perpensisque animadversionibus illud qupque nobis curae fuit^ ut selecta ex tota Synodo praecipua quaeddm pravarum doctrinanm capita , ad quae potissimum fusae per Synodum reprobandae sententiae directe^ vel indirecte referuntur^ in certum deinceps ordinem redigerentur^ eisdetnque sua caique pecuUaris censura subjiceretur. lias discuterent y quorum suffragia col í o s lugares entre sí dispersos,hiciesen dis¬ cusión de las sentencias que se habían en¬ tresacado,cuyos votos recibimospor Nos mismo,dadosen voz y también por escrito en nuestra presenciados quales juzgaron que debia ser reprobado universalrnente el Sínodo, y notadas con censuras mas ó menos severas muchas proposiciones sacadasdeél,unas como están por sí mismas,y otras atendida la conexión de las sentencias.Oespues,oidas y reflexionadas dichas observaciones, cuidamos de que entresacando de todo el Sínodo ciertas proposiciones principales de perversas doctrinas, alas que especialmente se re¬ ducen directa ó indirectamente las sen¬ tencias dignas de reprobación que están sembradas por elSínodo,se reduxesen en adelante a un cierto órden, y á cada una de ellas se le pusiese inmediatamente debaxo su censura particular. Mas para que de este mismo cotejo de lugares,ó riguroso examen de sentencias, no obstante el haberse hecho con toda es¬ crupulosidad,no tomasen ocasión de ha¬ blar mal los hombres contumaces : para obviar esta calumnia,acaso ya meditada, resolvimos usar del consejo sabio, que para reprimir en su nacimiento las nove¬ dades peligrosas y nocivas, después de abrazarle debida y cautamente muchos santisimos predecesores nuestros y gra¬ vísimos Prelados, y también Concilios generales,le dexáron acreditado y reco¬ mendado con ilustres exemplos. Ele vero ex hac ipsa tametsi accufütissime perada , sive locorum collationey sive sententiarum áisquisitione pervi^ caces homines obtrectandi occasionem arriperent , ut huic forte jam paratae calumniae obviam iretur^y^ sapienU consilio uti statuimus , quod in emergexitibus hujusmodi periculosis noxhsve novítatibus reprimendis plures mstri sanctissimi prae^ decessoresy tum et gravissimi Antistitesy ac generales etiam Synodi ritey cauteque adhibitumy illustribus exemplis testatumy commendatumque reliquissent* horant ilU ^oersutam mvatorum fuUendi artem* qui catholicarum aurium 'qJj<^nsiof¡Qf }2 veriti , captionum suarum laqueas persaepae student subdolis verüorutn invoincy.^^ obtegere , ut ínter dis- i Sabían muy bien el astuto arte de enga¬ ñar de los novadoresjlos quales temiendo ofender ios oidos católicos,GUÍdan ordina¬ riamente ocultarlos con fraudulentos arti¬ ficios de palabras, para que entre la vaifi) S. Zosimus Bp» 3. ap, Coutt, crimina semutm (a) latens error lenius mñuat in ánimos , fiatque ut corrupta per hrevissimam aájectionem y aut commutationem veritatae sententiae y confessio quae salutem operabatitr, subtili qiiodam transiiu vergat in mortem . Atque haec quidem involuta y fallax disserendi ratio y cum in omni orationis genere viíiosa est-y tum in Synodo rninirne ferenda y cujus est haec laus praecipuay eam in doccndo dilucidam consectari dicendi rationem y quae nullum offensiofiis pericuhm relinqúat. Quo in genere proinde si quid peccatum sit y hac nequeat , quae afferri solet y suhdola ex- CLiSütione defendí y quod quae alicubi duritis dicta exciderint y ea locis aliis planius explicata , aut etiam correcta reperiantury quasi procax isthaec affirmandi et negandi y ac secum pro libito pugnandi licencia y quae fraudu¬ lenta semper fuit novatorum astutia ad circimventionem erroris y non potius fid prodendumy quam ad {excusandum errorem valeret . Aut quasi rudibus praesertim y qui in hanc vel illam for¬ te inciderint partem Synodi vulgari lingua ómnibus expositaey praesto semper éssent alia y quae inspicienda forenty dispersa loca y aut his etiam inspectis satis cuique facültatis suppeteret ad ea sic per sese componenda , ut quemadmodum perperam isti effutiunt y erroris omne periculum effugere valerent, Exiiipsissimum prefecto insinuandi erroris artificium y quod in Constantinopolita- ni Antistítis Nestorii litteris jam 0lim sapienter detectum gravissima reprehensione praedecessor noster Caelestitius (b) coarguity quibus nempe in litte¬ ris vestigatus veterator Ule y deprehensusy et tentusy suo se multiloquio labefaciens y dum vera involvens obscurisy rursiis utraque confundens vel confiteretur negata y vel niteretur negare confessa, Ad quas depellendas insidias nimíum saepe omni aetate renovatas non alia potior via inita est ¡ quam ut iis exponendis sententiis y quae sub riedad de sentidos con mayor suavidad se introduzca en ios ánimos el error oculto, y suceda^que corrompida por unaligerísima adición ó mudanza la verdad de la seiitencia,pase sutilmente á causar la muerte la confesión que obraba la salud.Y á la ver¬ dad,este modo solapado y falaz de discur¬ rir, aunque en todo género de oración es vicioso,mucho menos debe tolerarse en un Sínodo,cuya especial alabanza es el observar,quando ensena,tal claridad en el decir que no dexe peligro alguno de tropezar.Y por tanto,si en este género de cosas se llegase á cometer error,no se pueda defen¬ der con aquella engañosa excusa que suele darse,de que loque tal vez por descuido se dixoenuna parte con mayor dureza, se halla en otros lugares mas claramente ex¬ plicado y aun corregido;como si esta des¬ carada licencia de afirmar, y negar y con¬ tradecirse segunsu voluntad,quefue siem¬ pre la fraudulenta astucia de los novado¬ res para sorprehender con el error,no fue¬ se mas propia para descubrirle que para ocultarleió como si especialmente álosin¬ doctos que por casualidad viniesen á dar en esta ó la otra parte del Sínodo,que á to¬ dos se presenta en lengua vulgar,les hubie¬ sen de ocurrir siempre aquellos otros luga¬ res dispersos que deberían mirarse, ó aun vistos estos tuviese qualquiera bastante instrucción para consiliarlospor símismo, de suerte quejComoaquellos falsamente y sin consideración dicen,puedan huir todo peligro de error. Artificio á la verdad per¬ niciosísimo de introducir el error que con sábia penetración descubierto ya antesen las cartas deNestorio,ObispodeConstantinopla,ie refutó con reprehensión graví¬ sima nuestro predecesor Celestinojen las quales cartas siguiéndole los pasos á aquel taymado,cogido y detenido,armado de su loquacidad,quando envolviendo en tinie¬ blas lo verdadero, y volviendo después á confundirunoy otro,ó confesaba lo que ha¬ bla negado,ó pretendía negar lo que habla confesado.Para rebatir estas astucias, re¬ novadas con demasiada freqüencia en to¬ das las edades, no se ha hallado otro ca- («) S. Leo M. Ep. 189* Caelest. Ep. 13 . ceusu ( 6 ) latihiilo amhigiiítatis periculosam su::- piciosímque involvunt discrepantiam sensuim j perversa significatio notaretWj ciii subesset error , quem catholica sententia reprobara, Qjuam et Nos moderationis plenam rationem eo libentius amplexi sutnus^ quo magis ad reconciliandos ánimos y et ad iinitatem spiritus in vinculo pacis addiicendos {quod. favcnte Deo in plu~ ribas gaiidemus jam feliciter evenisse ) , magno fore adjumento prospeximus, pro¬ viniere primumy ne pertinacibus y si qui supereniiit y quod Deas avertat y Synodi sectatorihus integnim sit posthacad, novas turbas deudas y justae suae damiiationis consortes veluti ac sodas sibi adsciscere scholas catholicas y quas invi¬ tas plañe ac repugnantes y per detortam quamdam affinium vocabulorum similitudinem in expressay quam illae tesíantur sententiarum dissimiíüudine y in partes suas pertrahere nituntur . Ddnde sí quos imprudentes aliqua fefe Hit adhuc praeconcepía mitior opinio de Synodoy his etiam omnis conquerendi lociis praecludatur y qui . si recte sapiimt y ut videri volunt y aegre ferre nequeant doc¬ trinas damnari sic denotatas y quae er^ rores praeseferant, á quibus ipsi profitentur se longissime abesse. Nec dum tamen satis ex animo le~ nitati nostrae faclum putavimiiSy sen verius caritatiy quae iirget Nos erga fratrem mstrumy cui omni ope volumus,-» si adhuc possumus sübvenire (a), Caritas nempe illa urget Nos y qua HnducUis praedecessor noster Caelestiniis {b) etiam contra fas y seu majori quam fas esse videretury patientia Sacerdotes corrigen¬ dos expectare non abnuebat. Magis enim cítm AugustinOy Milevitanisque Patribus ’^oiufnus y et optamus homines prava do¬ centes pastoral! cura in Ecelesia sanajYiino mas acomodado que el exponer las sentenciasjqiie embo2adas con Ja arnbigüedadjCDCierran una peligrosa y sospe¬ chosa diversidad de sentidos, notarla si¬ niestra inteligencia áque esta anexo el er¬ ror que reprueba Ja sentencia católica. El qual método lleno de moderación,Nos con tanto mas gusto le hemos abrazado, quanto hemosconocidoque ayudaría para reconciliar los ánimos,y atraerlos á la uni¬ dad del espiritu.en el vínculo de la paz (lo que nos ha dado gran gozo de haber con¬ seguido en muchos por el favor de Dios) , conduciría en gran manera el proveer pri¬ meramente que si hubiese aun (Jo que Dios noquierajalgunos pertinaces sectarios del Sinodo,no les quede arbitrio para suscitar en adelante nuevas turbaciones,pretender que son compañeras suyas y partícipes de su justa condenación las escuelas católicas, á quienes á pesar de su contradicción y repugnacia se esfuerzan á atraerlas á su parti¬ do por un torcido sentido de vocablos que se asemejan aun en medio de la expresa diversidad de sentencias que ellas propugnan;y también á fin de que si algunos im¬ prudentes se hallasen aun engañados por alguna preocupada opinión mas benigna acerca del Sínodojse les quite igualmente á estos el motivo de quejarsejlos quales si son de sana doctrina, como quieren dar á entender, no podrán llevar á mal que se condenen unas proposiciones, que según van calificadas presentan á la vista los er¬ rores de que ellos protestan hallarse su¬ mamente distantes. Pero aun no creimos haber cumplido co¬ mo deseábamos con nuestra benignidad,ó mejor diremos con la caridad que nos es¬ trecha para con nuestro hermano,á quien á toda costa querriamos,si nos fuese posi¬ ble, socorrer, es decir, nos impele aquella caridad,de laque llevado nuestro predece¬ sor Celestino, aun mas de lo justo ó con mayor paciencia de la que parecía lícita,bo rehusaba esperar la coreccion de losObisposjporque queremos mas y deseamos con San Agustín y los Padres Milevítanos, que los hombres que enseñan ma- (a) S. Caelest, ,4. pbpuhm C, P. n, 8. ap, Coust. (í) Ep, ílad Nest. ». 9 . ri 5 quam desperata Salute ex illa re¬ secan 5 si necessitas nulla compellat {a). Quam ad rem , ne quod gemís officíi ad lucrandum fratrem praetermissum videretur y praefatum Episcopum , ante-- quam ad ulteriora progrederemur y amaníissimis litteris ad eum jussu nostro áatis ad Nos acciendum duximus y polliciti fore y ut benévolo animo á Nobis exciperetur y nec vetaretur y quin y quae in rem suam facere sibi viderentur , libe¬ re y aperteque. exprpmeret, Nec vero spes Nos omnis deseruerat fieri posse y ut siquidcm animum illum docibilem afferrety quem ex Apostoli sententia in Episcopo máxime Augustinus (b) requirebat , cum simpliciter y et candido omni remota coneertalione , et acerbitate recognoscenda ei proponerentur praecipua doctrinarum capita y: quae visa essent majori animadversione digna , tum fucile ' sese ipse colligens non dubitaret y quae ambiguo posita essent y in saniorem sensum exponeroy quaeve manifestam pravitatem praeseferrent , aperte repudiare : atque ita magna cum sui nomínis existimatione y tum laetissima bonorum omnium gratulatione y pacatissima y qua fieri posset ralione orti in Ecclesla strepitus optatissima correctione comprimerentur {c). las cosas sean sanados en la Iglesia por el cuidado pastoral y que separarlos de ella sin esperanza de salud y mientras no haya necesidad que obligue á esto. Paralo qual^porque no pareciese que se habia omitido ningún medio para redu^ cir al hermano y antes de pasar mas ade¬ lante , tuvimos á bien de llamar á Nos ai mencionado Obispo por medio de amo¬ rosas cartas que de orden nuestra se le es¬ cribieron, ofreciéndole que sería recibido por Nos con benevolencia, y no se le es¬ torbarla el que libre y claramente expu¬ siese quanto le pareciese podría convenir á su defensa. Ni hablamos á la verdad per¬ dido enteramente la esperanza de que po¬ día suceder que si él traxese aquel ánimo dócil, que según la sentencia del Apóstol exigía San Agustín , principalmente del Obispo , quando con sencillez y candor, excluida toda disputa y desabrimiento, se le propusiesen para el reconocimiento los principales puntos de las doctrinas que habían parecido dignas de mas grave censura, volviendo en sí mismo no duda¬ ría exponer en sentido mas sano las que en el Sínodo se habían puesto con ambi¬ güedad, ó reprobar abiertamente las que descubriesen una manifiesta malignidad. Y de esta manera con grande estimación de su nombre,y no menos festivos aplau-. sos de todos los buenos, del modo mas pacífico que ser pudiese se reprimirían con la mas deseada corrección ios escán¬ dalos que habían nacido en la Iglesia. Nunc vero cum Hle oblato beneficio incommodae valetudinis nomine minus utendum sibi esse censuerit y differre jam non possumus y quin apostólico nostro muneri satisfaciamus. Non unius tantummodo alteriusve Dioecesis periculum ogitur. Universalis Ecclesia quacumquenovitatepulsatur {d), Undique jam pridem non expectatur modoy verurn assiduis repetitis precibus efflagitatur supremae Apostolicae Sedis judicium, Absit y Ut vox Petri in illa tmquam Sede sua conticescat , in qua perpetuo vivens Ule ac praesidens praestat qtiae- Pero ahora, como él con excusa de sus achaques no hubiese tenido á bien el usar del beneficio que se le ofrecía , no podernos ya dilatar el cumplir con nues¬ tro ministerio apostólico. ^ No se trata del riesgo de una ü otra Diócesis. La Iglesia universal se resiente de qualquiera novedad. Mucho tiempo ha¬ ce que de todas partes no solo se espera sino que con freqüentes repetidas súplil cas se pide el juicio de la suprema sW Apostólica. No permita Dios que sobre esto dexe de hablar nunca la voz de Pedro desde aquella su siila,en la que viviendo él (a) Epist, iy 6 . n ufn. 4 - a. edit. Maur, {h) Lib. 4. de Bapttsm. cont. Donat r e et l. í. fl6. (c) S. Caelest: Ep, 16.». a* {d) Si Caelest. Ep, ai. ad EpUc. Galliarumí 4 rentibusfideiveritateni {a).Tuta non est in talihus longior conñiventia , quia tantumdem pene criminis est connivere in talh bus , quanti est tam irreligiosa praedica^ re {b). Abscidendum igitur tale vulnüsy quo non unum membrum laeditur .^ sed toium Corpus Ecclesiae sauciatur {c), Au que divina opi tul ante pietate providendum, ut amputatis dissensionibus fides catholica inviolata servetur, et bis y qui prava defendunt , ab errare revocatis , riostra ciuctoritate , quorum fides probata fuerity munianiur [d). Implórate itaque cum assiduis nostris , tum et piorum Christifidelium privatis publicisque precibus Spiritas Sancti lamine , ómnibus plene et mature consideratis y complüres ex actis, et decretis memoratae Synodi propositiones , doctrinas^ sententias i sive expresse traditas ^ sive per ambiguitatem insinuatas, suis ut prae~ fatum est y caique appositis notis y et censuris damnandas et reprobandas censuimus , prout hac nostra perpetuo valiiura constiiutione damnamus , et feprobamusi Sunt autem quae sequimtur. De obscuratíone veritatuin ¡n Ecclesia. Ex Decr. de Grat, §. J. Propositio y quae asserit postremis hisce saeculis sparsam esse generalem obscurationera super veritates gravioris momenti spectantes ad Religioneni, et quae sunt basis fidei y et moralis doctrinae Jesu Christi. Haeretica. De potestate commuuitati Ecclesiae aitributa, ut per hanc Pasioribus communicetur. Epist, Convoc. IL Propositio quae statuit potesta- (a) Chrysol. Eutychem. {h) S. Caeleí ii) S. Leo. m. Epist, 33. Flaviano C. P. n. 3. y presidiendo perpetuamente ofrece la verdad de la fe a los que Ja buscan. No es acertada en tales materias una toleran¬ cia por tanto tiempo, porque casi es tan grande crimen el disimulo en las tales co¬ sas, como el enseñar lo que es tan opues¬ to á la Religión. Debe pues sajarse la lla¬ ga que no solo daña un miembro , sino que otende á todo el cuerpo de la Iglesia, Y con el favor de Ja divina piedad se de¬ be tomar providencia para que cortadas Jas disensiones , se conserve inviolada Ja fe católica , y sacados del error los que defienden mala doctrina, sean por nues¬ tra autoridad fortalecidos aquellos cuya fe fuese probada. Implorada pues la luz del Espíritu Santo no solo por nuestras freqüentes oraciones, sino también por las privadas y públicas de algunos piadosos Fieles de Christo, considerado todo plena y madu¬ ramente, hemos decretado que deben ser condenadas y reprobadas muchas proposiciones,doctrinas y sentencias de las ac¬ tas y decretos del mencionado Sínodo > ó expresamente enseñadas ó insinuadas por su ambigüedad,poniendo, como se ha di¬ cho aates,á cada una sus notas y censuras según por esta nuestra constitución, que ha de valer para sierapre,las condenamos y reprobamos; y son las que se siguen. Del obscurecimiento de las verdades en la Iglesia. Del Decreto de Gracia §. i. I. La proposición que dice, que en estos últimos siglos se ha esparcido urt general obscurecimiento sobre las verda¬ des de mas grave momento que pertene¬ cen á la Religión, y son la basa de la fe y. de la moral de la doctrina de jesuehristo. Herética, De la potestad atribuida á la Iglesia en común para que por esta se comu-^, nicase á ¡os Pastores, En la Carta Convocatoria. II. La proposición que establece que t. Epist, 12. n. 2. (c) Id. Epist. i i, Cyrill, n. 3 * ha sido dada por Dios á Ja Iglesia la potestad para que se comunícase á los tem á Deo datam Ecciesiae, ut comxnunicaretur Pastoribus 5 qui sunt ejus ministri pro salute animarum. Sic intdilecta , ut á communitate fideliutn in Pastores derivetur ecclesiastici ministerii , ac regimlnis potestas, Haeretica. De capitis ministerialis denominatione Romano Pontifici attributa. Decr» de Fide, §. 8. IIL Insuper quae statuit Romanum Pontificem esse caput ministeriale. Sic explicata, ut Romams Pontifex non á Christo in persona B. Petri , sed ah Ecclesia potestatem ministerii accipiaty qua velut Petri succesor, verus Christi Vicarias , ac totius Ecclesiae caput poU let in universa Ecclesia, Haeretica. De potestate Ecclesiae quoad constituendarti, et sanciendam exteriorem disciplinam. Becr, de Fide, §$. 13. 14. IV, Propositfo affirmansy abusuirl fore auctoritacis Ecclesiae transferendo illam ultra limites doctrinae > ac moxura , et eam extendendo ad res exte¬ riores j et per vim exigendo id quod pendet á persuasione , et corde y tum etiam^ multo minus, ad eam pertinere> exigere per vim exteriorem subjectionem suis decretis. Quatenus indeterminatis illis verhis extendendo ad res exteriores notet uelut ábusum auctoritatis Ecclesiae y usum ejus potestatis acceptae á Deo , qua usi sunt et ipsimet Apostoli in disciplina ex-- teriore constituenda y et sancienda, Haeretica. V, Qjiia parte insinuat , Ecclesiam non hábere auctoritatem subjectionis suis decretis exigendae aliter quam per me’\ Pastores^ que son Ministros suyos para la salud de las almas. Entendida de tal suerte que del común do los Fieles se derive á los Pastores la potestad del ministerio y régimen eclesiástico. Herética, De la denominación de cabeza minis^ ferial atribuida al Romano Pontifice. Decreto de Fe. §. 8. IIL Ademas la que establece que el Romano Pontifice es cabeza ministerial. Entendida de tal modo que el Ponti¬ fice Romano no reciba de Christo en la persona de San Pedro, sino de la Iglesia, Ja potestad del ministerio, la qual tiene en Ja Iglesia universal como sucesor de Pedro, verdadero Vicario de Christo , y Cabeza de toda la Iglesia. Herética, De la potestad de la Iglesia en quan^ to d establecer y sancionar la dis^ ciplina exterior. Decreto de Fe. §$. 13, 14, IV. La proposición que afirma que sería abuso de la autoridad de la Iglesia el hacerla trascender de los limites de la doctrina y costumbres, y el extenderla á las cosas exteriores,y el exigir por fuerza lo que pende ya de la persuasión, ya del corazón; y asimismo que mucho menos le pertenece á ella el exigir por fuerza una exterior sujeción á sus decretos. En quanto en aquellas indetermina¬ das palabras,jy el extenderla á las cosas exteriores, nota como abuso de la auto¬ ridad de la Iglesia el uso de su potestad recibida de Dios, de la qual usaron aun los mismos Apostóles al establecer y sancionar la disciplina exterior. ^ Herética. V. Por la parte que insinúa que la Iglesia no tiene autoridad para exigir la sujeción á sus decretos por otros medios (i6) díicebat. Ideo necesse essó iit Deus creet in corde nostro sanctum amoremAii^spiret sancíam deiectationem contrarían! amori in nobis dominanti: hunc amorem sanctum, hanc sanctam deJectationem esse proprie gratiamJesu-Christi,inspirationem caritatis , qiia cogníta sancto amore faciamus; hanc esse illam radicem, é qua germinant bona opera, hanc esse gratiara noví Testamenti, quae nos liberat á servitute peccati, & constituit filies Dei, Quafernts iniendat eam solam esse proprie gratiam Jesu-Chrisli^ quae creet in corde sanctum amorem , ^ quae fa^ cit ut faciamus , sive etiam qua homo iiberatus á servitute peccati constituí" tur filias Dei , & non sit etiam proprie gratia Christi ea gratia , qua cor hominis tangitur per illumlnationem Spiritas Sancti ( Tridente Ses, 6. c. 5.) nec vera detur interior gratia Christi^ cui resistitur. Falsa, captiosa, ¡riducens Inerrorem In secunda proposltlone Jansena damna^ tum ut haereticum , eumque reiiovans. ‘ De fide velut prima gratia. De Fide 5. i. XXII.^ Propositio y quae inmtit fidem, a qua incipit series gratiarum & per quam velut primara vocera vocamur ad salutem > & EccJesiam, esse ipsammet.,excellentem virtutem fidei , qua homines fideles nominantury & simt. Per-- inde ac prior non es set gratia tila, quae ut praevenit voluntatem, síc praevenit 5 c fidem. Ex S. Aug, de Dono persev,c. 1(3. n. 41. Suspecta de haeresi, eamque sapiens, alias in Quesnellio damnata, errónea. que por tanto es necesario queDios cree en nuestro corazón un santo amor, é ins¬ píre una santa delectación contraria al amor dominante en nosotros: que este amor santo, esta santa delectación es propiamente la gracia de Jesu-Christo, inspiración de caridad,con laque obre¬ mos con santo amor lo que hemos cono¬ cido: que esta es aquella raíz de donde brotan las buenas obras, y que esta es la gracia dei nuevo Testamento, que nos libra de la servidumbre del pecado,y nos constituye hijos de Dios. Si quiere afirmar que aquella sola sea propiamente gracia de Jesu^Christo que crie en el corazón el santo amor, y que hace que obremos, ó también aquella con la que el hombre librado de la escla¬ vitud del pecado se constituye hijo de Dios,y no sea también propiamente gra¬ cia de Chrisfo aquella con la que el cora¬ zón del hombre es tocado por la ilustra¬ ción del Espíritu Santo (Tríd.Ses. ó.cap. 5.) ni se dé una verdadera interior gra¬ cia de Christo,ála que se resiste.* Falsuy capciosuy que induce al error condenado como herético en la segunda pro¬ posición de Jansenio y y le renueva. la fe como primera gracia^ De la Fe §, i, XXII. La proposición que dice que la fé de la quai empieza la serie de las gracias, y por la que como por primera voz so¬ mos llamados á la salud y á Ja Iglesia,es la misma excelente virtud de la fe,por la que los hombres son llamados Fieles,y lo son.Cornos! primero no fuese aquella gracia , que así cómo se anticipa á la vo¬ luntad, se anticipa asimismo á la fé. Ex S. August, de Dono persever. c. 16, n. 41. Sospechosa deheregiay y que sabe á elluy condenada antes en Quesnely errónea» De duplici amore. De los dos amores» Ynir Gracia §. 8. ÁAiii. poctrina Synodi de dupli- I XXIII. La doctrina del Sínodo de los ti .^^unüs cupiditatis , en- I dos amores de la concupiscencia domiritatis aommantis , enuntians hominem | nante,y de la caridad dominante , qu^ sine grafía esse sub servituté peccati: ip~ sumque in eo'státu per generaiem cupt~ ditatis dominantis ' irifluxum 'Ómnes suas actiones inficere , ^ corrumpére. Qiiatenus insínuat in hominp^ dumest sub sérvitute y Sibé ifi statu p.cccatiy destitutus grafía ilfa'qüa lihcratur[á servítute pLC'cCitiy constttuiüirjiliusDeiy sic úominari ciipidftüt'em j út per gene¬ raiem hujus influxum' omnes iílius actio- Yies in sé inficiántíir , corrumpantur: aiH operaomnia\ quae ante'justificationem fiunt y quacilmque ratiene'fiant sint peccataj quasi. inrofnníbns suis áctibus peccator serviah 'áominqnti ciipiditati. Falsa -3 perniciosa 5 indueens in er¬ róte m á Tridentioo damnatym ut haerelicum, iterumia Bajo damnatum3art,4o. §. 1 - 2 . XXIQuavero parte ínter dominantem cupiditatem , & caritatefri'dofni-' nantem nalli ponuntur affectus ^ tnedii d natura íp'sa insitiy suapteque natura lau~ dahílesj qui una cum amore beatitudinis, naturalíque propensione ad bonum renaanserunt veíut extrema lineaménta 3 & reliquiaé imaginis Dei. Ebi Sv^Aíig. déjSip^r^. &litt, f.. 28. Fetiúde ac Ínter dilectiópéiñ divinarn 3 quae nos'perdiicit ad regnum, & dilectibnem hüpíaiiam illidi^m>quae damnatiir 3 fion dareiur dilectió. hwiiiana licita^ quae non' réprehendítur. S. Aug, Serm, 349. de Carit. edit/Matir, - Falsa 3 alias damnata. De timore sérvili. añrma que el hombre sin gracia está baxóla servidumbre del pecado.j y que en éste estado por el general ínfluxo de la concupiscencia dominante inneiona y corrompe todas sus acciones* En quanto insinúa que en ei hombre3 quando está baxo la servidumbre 3 ó lo que es lo mismo en el estado del pecado, destituido de aquella gracia con que se libra delaesclavitud delpecado,yse cons¬ tituye hijo de Dios, de tal modo domina la concupiscencia que todas las acciones del hombre por su general iiifluxo son inficionadas y corrompidas, ó que todas las obras que se hacen antes de la justifi¬ cación, de qualquiera manera que se ha¬ gan, son pecados; como si en todos sus actos sirviese el pecador á la concupis- ' cencia dominante. Falsa j perniciosa i que induce al er¬ ror condenado como herético por el Tridentinoyy otra vez condenado en Bayo, art. 40. §• 12. ... XXIV. Mas por la parte que se advierte que no se ponen afectos algunos impre¬ sos por la naturaleza y por sí mismos laudables que medien entre la concupis¬ cencia, y caridad dominantes, los quales juntamente con el amor de la bienaven¬ turanza y la natural propensión al bien quedaron como los últimos lincamientos y» reliquias de la imagen de Dios, ExS. August. de Spir. &lit. c. 28. Como si entre el amor divino que xio,s conduce al rey no de la gloria , y, el amor humano ilícito reprobado no se diese un amor huihano lícito, que no es reprehen¬ sible. r _ Ex S. August. Serra. 349 de Carit, edif. Maur. ‘ ‘ , . • , Falsa^ condenad^yci antes dé. ahora. Del temor servil. De Póenit, §. 3. XXF, .Doctrina j quae timorem p'oenarum generatim perhibet dümtaxat non posse' dici iTíalum ^ si saltera pertingit ad cohibendam raánura. ; ■ Qiiasi timor tpse gehemaef^quámJÍr De lá Penit. §, 3. XXV. ■ La doctriná que enseña general, mente que el temor de las penas solo puede no decirse majo quando á lo me¬ nos llegue á detener ál hombre para que no peque. Como si el mismo temor del infierno, 9 t8 . des docet peccato infiigetjdam ,tJOtisit in sebcms , éf utilis, velut dotjumsupernatítrale, ac moíus á Deo inspirattis praeparans ad amorem justiíiae. Falsa y temeraria í perniciosa , divinis donis injuriosa , alias damnata y contra¬ ria doctrinae Concilii Tridentini,tum & communi Patrum sententiae; opus esse juxta consuetum ordinem praeparationís ad Justitiam j uf intret timdr primóy per quem veniat caritas : timor medicamentim y caritas s añil as. Ex S. Aiigust. in Epist, Joatm, c. 4. tract. 9. n. 4. 5. Jnjoan. Evang. tract.'41, tj. 10, Enarratione inPsalm. 127. n, 7. Sermone 157. de VerbisApostoli. ¿r. 13. Sermone 161. de Verbis Apostoli n, 8. Sermone 349. de Caritate, n. 7. De poena decedentium cum solo original!. Be Bapt. §. 3. XXVI. Doctrina , quae velut fabuiam Pelagianam explodit locum illim inferorum ( quem lifnbi puerorum nomine fideles passim desigtiant ) y in quó animae decedentium cum sola originali cul¬ pa poena damni citra poenam ignis puiíiantur. Perinde ac si hoc ipso quod. qui poe~ fiam ignis removent y inducerent locum illum y & statim médium expertem culpae y & poenae ínter regnum Dei y ^ •damtíationem aeternám y qualem fábulabantw Pelagiani. 'Falsa y temeraria , in scholas catholicas injuriosa. De Sacramentisjac primum defor¬ ma sacramentali cum adjuncta conditione. Be Bapt. ^.12. ^XVII, Deliberátio Synodi y qua praetextu adhaesionis ad anfiqkos Cano^ fies W casa dubir Baptismatis proposk que es la pena debida al pecado, según ensena Ja fe, no fuese en sí bueno y útil, como que es don sobrenatural y movi¬ miento inspirado por Dios , que prep ara al amor de la justicia. Falsay temeraria , perniciosay injuri osa á los divinos dones,condenada y a anteriormentey contraria á la doctrina del Concilio Trideminoyy también al común sentir de los Santos Padresyes á saber y que es necesa¬ rio según el orden regular de la prepara¬ ción para la justificación que entre prime¬ ro el temor , y por él venga al alma la caridad^que ei temor es Ja medicina, y la caridad la sanidad. Ex S. August. in Epist. Joann. cap. 4. tract. 9. n. 4* 5» In Joann. Evang. tract. 41. n* 10. Enarrat, in Psalm. 127. n. 7. Senil. 157. de Verbis Apostoli n. 13. Serm. 161. de VerbisApostoli n. 8. Serm. 349. de Caritate n, 7. De la pena de los que mueren con solo el pecado original. Del Bautismo §. 3. XXVI. La doctrina que desapruebajcomo fábulaPelagiana aquel lugar de los infiernos(que ios Fieles comunmente han designado con el nombre de limbo) en el que las almas de los que mueren con solo el pecado original padecen Ja pena de daño, sin sufrir la del fuego. Como si ios que excluyen la pena del fuego pór eso sostuviesen que hay un lu¬ gar y estado medio entre el reyno de Dios y la condenación eterna, donde no hay culpa ni pena , como fingían los Pelagianos, Falsa y temer aria y injuriosa á las es¬ cuelas católicas. De los S acramentoSyy primer amen* te de la formadel Sacramento pro^ fcrida condicionalmente- Del Bautismo §.12. XXVII. La deliberación del Sínodo coñ que baxo el pretexto de adherirse á Jos antiguos Cánones declara sú resolución tum snm déclarat de omitienda formae conditionalis mentione. Temeraria, praxis legi, auctoritati Ecclesia; contraria. De participatione victimae ¡n sa¬ crificio Misae. De Eiichar. §. 6. XXEIII. "P ropo sitio Synodi , qua postquam statuit victimae participationem esse partem sacrificio essential.em, suhjungity non turnen se damnare nt ilíicitas Missas illas, in quibus ^dstantes sacrarnentaliter non communicant, ideo quia isti participant licet minus perfecte de ipsa victima, spiritu illam recipiendo. Q:iatenus iminiiat ad sacrifica essetJ- tiam deesse aliquid in eo sacrificio qtiod peragafur sive nullo adstantey sive adstantibus , qui nec sacrarnentaliter , nec spiritualiter de victima participant: et quasi damnandae essent ut illicitae Missae illaey in quibus solo Sacerdote communicantey nemo adsit^ qui sive sacramentaliter^ sive spiritualiter communicet, Fáisa, errónea, de haeresi suspecta, eamque sapiens. De ritus consecrationis efficacia. De Euchar, §, 2. XXIX, Doctrina Synodi ^ qua parte tradere instituens fidei doctrinan! de ri¬ la consecrationis, remotis qudestionibus scbolasticis circa modum, quo Christusest in Eucharisiia, á quibus Parochos dncendi muñere fungentes, ahstinere hortatur, duobus his tantum propositis: i. Christum post consecrationem vere, realiter, subscantialilcr esse sub speciebus : 2. tune omnem pañis, et vini substantiam cessare solis remanentibus speciebus, prorsus omittit ullam mentionem facere transubstantiationis , seu conversionis totiiis subsfantiae pañis ,in corpas , et totius substantiae vini in sanguinem, qii'am velut aríiculum fidei Tridentinum Concitiiim definivit, et quae in solemni de que en el caso de un bautismo dudoso no se debe usar de la forma condicional. Temeraria, contraria á la practica, leyes y autoridad de la Iglesia. De Id pdTticipdcion de la vtctitnd en el sacrificio de la Misa, De la Eucaristía §. 6. XXVIll. La proposición del Sínodo en la que después que establece que la participación de la victima es parte esen¬ cial del sacrificio ; añade que no por eso condena como ilicitas aquellas Misas en que los circunstantes no comulgan sa¬ cramentalmente, porque estos partici¬ pan,aunque con menos perfección,de la misma vistima recibiéndola espiritual¬ mente. Por quanto Insinúa que falta algo de la esencia del sacrificio quando ó este se celebra sin que nadie esté presente , ó los que asisten á él no participan ni sa¬ cramental ni espiritualmente de la vícti¬ ma: y como sí debieran condenarse co¬ mo ilícitas aquellas Misas en las que comulgando solo el Sacerdote, no hay ninguno que comulgue sacramental ó espiritualmente. Falsa , errónea, sospechosa de here~ gia ,y que sabe áella. De la eficacia del rito déla consa^ gracion. De lá Eucaristía §. s. XXIX. La doctrina del Sínodo en aque¬ lla parte en que poniéndose á enseñar la doctrina de la fe acerca del rito de la consagracion,excluidas las qüestionesi esco¬ lásticas de las que exhorta á los Párrocos que tienen el cargo de instruir,se absten¬ gan,cuidando de proponer estas dos co¬ sas solamente: primera, que Christo, des¬ pués de la consagración está verdadera» real y substancialmente baxo las espe¬ cies sacramentales : segunda , que entonces cesa toda substancia dé pan y vino , quedando solas las espedesomite totalmente el hacer alguní men¬ ción de la transubstanciacion ó conversión de toda la substancia del párien el cuerpo , y de toda la substancia del Vino en la sángrenla qual definió co- fidei profisiotie con tiñe tur. Quatenus per inconsiiltam istiusmodtp suspiciosamque omissionem noticia subtrahitur ium articuli ad fidem per-- tinentis p tum etiam. vocis ab Ecclesia consécratele ad Ulitis tuendatn professionem adversus haere^es^, tenditqiie adeo ad ejí4S oblivionem inducendam y quasi ügertítur de quaestione mere scholastica. Perniciosa, derogaos expositioni veritatiscatholícae circa dogma transubstantiationis favens haereticis. De applicatione fructus Sacrificíi. JDe Euchar, §, 3 , XXX. Doctrina Synodi , qua dum profitetur credere sacrificii obiationera extendere se ad omnes, ita tamen ut in liturgia ñeri possit specialis commemoratio aliquorum tam vivorum, quam defunctorum, precando Deum jpeculiariter pro ipsis; dein continuo subjicit: non tamen quod credamus in ar¬ bitrio esse Sacerdotis applicare fructus sacrificii cui vult j immo damnamus hunc errorem velut magnopere oífendentem jura Dei, qui soius distribuit fructus sacrificii cui vult^ et secunduin mensuram, quae ipsi placet: unde et consequenier traducit Velut falsam opinionem ínvectam in populum, quod lili, qui^ eleemosynain subministrant Sacerdoti sub conditione , quod celebret unam Missam, speciaiem fructum ex ea percipiant. Sic' intellectap ut praeter peculiarem comm emorationem , et orationem specia¬ lis ipsa oblatio , seu applicatio sacri¬ fica, quae fit á Sacerdote , non magis E^osit, caeteris paribus, illis , pro quibus appiicatur p quam aliis quíbusqU y quasi nuiius specialis fructus proveniret eX speciaU applicatione , quam pro determinatis personis , aut personarum crdinibus faciendam' commendatp ac práecipit Ecclesia í spetiatim á Pastoribus mo articulo de fe elConcilio Trideinino, y se contiene en la solemne profesión de la fe. Por quanto con esta inconsiderada y sospechosa omisión se suprime la noti¬ cia, ya de un articulo que pertenece á la fe, y ya también de una voz consagrada por la iglesia para defender de las heregías esta fe que profesa, y por lo mispio se dirige á introducir su olvido, como si se tratase de una qüestion puramente escolástica. Perniciosap que deroga á la éxposicim de la verdad católica acerca del dogma de la transubstanciacionpy favorece á ios hereges. De la aplicación del fruto del crificio. De la Eucaristía $. 8. XXX. ^ La doctrina del Sínodo en la que quando declara abiertamente que cree que la oblación dei sacrificio se extiende á todos, pero de tal suerte que se pueda enlaliturgia hacer especial conmemora^ cion de algunos asi vivos como difuntos, rogando á Dios por ellos en particular; añade á continuación; mas no porque creamos qpe estéen el arbitrio delSacerdote el aplicar los frutos del sacrificio á quien quierajantes bien condenamos es¬ te error, como que ofende sobremanera á los derechos de Dios, el qual solo dis¬ tribuye los frutos del sacrificio á quien quiere, y según la medida que le place. De donde consiguientemente presenta como falsa aquella opinión introducida en el pueblo, de que aquellos que dan al Sacerdote la limosna con condición de que celebre una Misa, perciben de ella un fruto especial. Entendida de tal suerte, que ademas de la particular conmemoración y oración, la misma especial cbiacion ó aplicación del sacrificio que se haCe por el Sacerdo¬ te no aproveche mas {caeteris paribus) d aquellos por quienes se aplica que á qualquiera otro, como si ningún espec ial fru¬ to dimanase de aquella aplicación es¬ pecial que Ja Iglesia encomienda, y manda que se haga por personas y ó Clases de personas determinadas, mandando peculiar mente á los C2 pro sítis ovíhus: quod veíut ex divino praecepto descendens á sacra Tridentina Synodo diserte est expressum, Sess, 23. cap, i.de Eeform, Bened, XIF, Cotisu Cura semper obla- Falsa, temeraria, perniciosa, Ecclesiae injuriosa, inducens in errorem alias damnatum in Wicleífo. De convenienti ordine in culto servando. J)e Euchar, §. 5. ) Pastores que lo bagan por sus ovejas. Loqual como derivado de un precep¬ to divino está claramente expresado en el sagrado Concilio Tridentino. Sess. 23. cap. i. de Reform. Bened. XÍV. Constit. Cutn semper oblatas, §.2, Falsüy temerariüy perniciosa, inju^ riosa á la Iglesia, inductiva al error ya condenado en PFiclef, Del orden conveniente que se ha de guardar en el culto,, De la Eucaristía §. 5. XXXI. Propositio Synodi enuntians canveniens esse pro divinorum officiorum crdine , et antiqua consuetudine , uí in unoquoque templo unum tantum sit alta¬ re y sibique adeo placero morem illum r est i fuere. Temeraria, perantiquo, pió, raultis ab hínc saeculis in Ecclesia praesertiin Latina viginti, et probato mo¬ rí injuriosa. Ibidem. XXXII, Item praescriptio vetans, ne super altaría sacrarum reliquiarum thecae, floresve apponantur. Temeraria, pió, ac probato Ecclesiae mori injuriosa. Ibidem, 6, XXXIII, Propositio Synodi qua cu- .pera se ostendit, ut catisae tollerentur, per quas ex parte inducta est ohlivio principiorum ad liturgiae ordinem speclantium, revocando illam ad majo¬ rera rituum simplicitatem, eam vulgari lingua exponendo, et elata voce proferendo. Quasi vigens ordo liturgiae ab Eccle¬ sia receptas, et probatus aliqita ex parte manasset ex ohlivione principiorum, quibus illa regí debet. Temeraria, piarum auriura oífensiva,in Ecclesiam contumeliosa, favens haereticorum in eam conviciis. XXXI. La proposición del Síiíodo que dice es conveniente al orden de los divinos oficios, y á la antigua cos¬ tumbre el que no haya sino un solo altar en cada templo, y por tanto de¬ termina se restituya aquella costumbre. Temeraria, injuriosa á la costumbre antiquísima, piadosa, y admitida muchos siglos hace en la Iglesia, singularmente en la Latina, AHÍ mismo. XXXI 1 . También el decreto que prohíbe el que se pongan sobre los alta¬ res caxas de reliquias sagradas ó flores. ' Temeraria, injuriosa á la piadosa y recibida costumbre de la Iglesia» Allí mismo. §. 6. XXXIII. La proposición del Sínodo en la que manifiesta su deseo de que se quiten las causas por las que en par¬ te se introduxo el olvido de los prin¬ cipios pertenecientes al orden de la liturgia, reduciendo esta á mayor senci¬ llez de ritos, diciendola en lengua vul¬ gar, y profiriendola en voz alta. Como si el actual orden de la li¬ turgia recibido y aprobado por Ja Igle¬ sia, dimanase de algún modo del olvi¬ do de los principios, por los que ella debe arreglarse. Temeraria, ofensiva á los piadosos oidos, contumeliosa á la Iglesia, y que favorece á las injurias que profieren los hereges contra ella» ( 22 ) De ordiae Poenitentiae. De Poenit, §. /. XKXIV, Dedáratio Synodi, ^ua póst- ^uajn praeinisit ordinem.poenitentiae carionicae sic ad Apostolorum exemplum ab Ecdesia statutum fuisse ^ ut esset rommmUs ómnibus^ me tantum pro pu~ nitione culpae, sed praecipue pro dispositione ad gratiam, subdita se in ordine illo mirabili, et augusto totam agnoscer« dignitatem Sacramenti adeo necessariij iiberam á subtrlitatibus^ quae ípsi decursu temporis adjunctae sunt. Qttasi per ordlnem^ quo sine peracto canonicae poenitentiae cursii hoc Süeramentum per totam Ecelesiam administrari consuevit , illius fuisset * 4 ' ignitas imminuta. Temeraria y scandalosa , inducens ín contemptum ,dignitatis Sacramenti, prout per Ecelesiam totam consuevit administrarij Ecelesiae ipsi injuriosa. De Poenit, §. lo. n, 4. XXXF. Propositio ^ his verbis con¬ cepta: Si caritas in principio semper debilis est, de via ordinaria ad obtinendum augmeíitum hujus caritatis, óportet ut Sacerdos praecedere faciat eos actus humiliationis, et poenitentiae, qui fuerunt omni aetate ab Ecdesia commendati; redigere hos actus ad paiícas orationes, aut ad aliquodjejunium pdst jara collatam absolutionem videtur potíus ráateriaie desideríum Conservando huic Sacramento nudum pomen póenitentíae, quam. médium illu~ niinatum, et aptum ad augendumillum fervorem caritatis,qúi debet praecedere absolutionem: Ipnge quidem absumus ab impróbandapraxi imponendi poeniteritias étiam post absolutionem adimpiendas. Si omnia nostra bona opera semper adjunctos habent nostros defectus, quánto magis vereri debemus, ne Plurimas imperfectiones admiserimus iti et magni momenti opere nostrae recoaciliatioflis 2 Del orden de la Penitencia. De la Penitencia §, 7. XXXIV. La declaración del Sínodo en la que después de decir que el órden de la Penitencia canónica fue esta¬ blecido por la Iglesia á exemplo de los ApóstoleSjde tal suerte que fuese común a todos, y no solo para el castigo de la culpa, sino principalmente para dispo¬ nerse á la gracia; añade, que él recono¬ ce en aquel admirable y magestuoso órcen la dignidad de este Sacramento tan necesario, libre de las sutilezas que se le agregaron en los tiempos sucesivos. Como si por el órden, con que se ha acostumbrado en toda la Iglesia á administrar este Sacramento sin obser¬ var el tenor de la penitencia canónica, se hubiese disminuido su dignidad. Temeraria) escandalosa y inductiva al desprecio de la dignidad del Sacramento, según se ha acostumbrado á administrar¬ se en toda la Iglesiuy é injuriosa á esta misma Iglesia. De la Penitencia §. 10. n. 4. XXXV. La proposición concebida en es¬ tos términos: Si la caridad siempre es dé¬ bil al principio, es necesario ordinaria¬ mente para obtener el aumento de esta caridad que el Sacerdote haga que prece¬ dan aquellos actos de humillación y peni¬ tencia que en todas las edades han sido recomendados por la Iglesia: el reducir estos actos á unas pocas oraciones, ó al¬ gún ayuno que hayan de cumplirse des¬ pués de dada la absolucion,mas parece un deseo materialde conservaráeste Sacrarnento puramente el nombre de peniten¬ cia,que no un medio ilustrado y apto pa¬ ra aumentar aquel fervor de caridad que debe preceder á la absolucionrestamos á la verdad muy distantes de reprobar la práctica de imponer penitencias que ha¬ yan de.cumplirse después de la absolucion.Si todas nuestras buenas obras tie¬ nen siempre adjuntos defectos nuestros, ¿quanto mas deberemos temer el que hayamosdadoentradaá muchísimas imperfeccionesenla obrade nuestra reconcilia¬ ción, que es Ja mas difícil y de tan gran momento ? Óuatenus imuit poenitentias qtíae /wr.onuüur adimplendae post absolutionemy ‘spmandas potius essé velut supplementum pro. ctefectibtts admis sis in'o'pere msfrae T^conciliationisy qUam ut poemten- Uas vete sacramentales y ^ satisfacto¬ rias pro péccatis confessis ; qua'si ut vie¬ ra mió Sacramenti ' ñon nudum nomen 'servetur\ oporteat ■ des via ordinaria y ut áctns humiliationisy & poenitehtia'é y qui impómmtur per modim satisfactionis sacramentalis y praecederedebeant absoluiionem, * - ’ . Falsa, temeraria, coramuni praxi Ecclesiae injuriosa, inducens in errorem haereticali nota in Petro de Osina confixum. De praeVia necessaria disposidone pro admittendis poenitenlibus ad reconciliationem. De Grat. §. 15. XXXVI. Doctrina Synodi , qua postquam ptaemisit : Quando habebuntur signa non aequivoca araoris Dei dominanris incorde hominis , posse illum mérito judieari dignum , qui admittatur ad partidpationem sanguinisJesu-Ghris- ti, quae fit in Sacramentis, supposititias conversiones quae fiunt per áttritionem, nec efficaces esse soIere, nec durabiles. Consequetiter Pastorem animarum debere insistere signisv non aequivocis caritatis dominantis, antequam admittat suos poenitentes ad Sa¬ cramenta, quae signa ut deinde tradit. (§. 17.) Pastor deducere poterit exstabilicessatione á peccato, & fervore in operibus bonis , quem insuper íervorem caritatis perhibet {de Poenit. §. 10.) ¡ut áispositionem , quae debet praecedele absolutionem. Sic intellecta , ut non solum contriíio imperfecta , quae passim attritlonis nomine donatur , etiam quae juncia sit tum dilectione , qua homo incipit ciiligere Deum tanquam omnis justitiae fontem. En quanto da á entender que las peni¬ tencias que se imponen para cumplirse después de la absolución, deben mirar¬ se mas como supléniento por los defec¬ tos contraídos én'la obra de nuestra re¬ conciliación, que como penitencias ver¬ daderamente sacramentales y satisfac¬ torias por los pecados confesados;como ,si para confesarla verdadera esencia del Sacramento y no el puro nombre, fuese necesario por via ordinaria que los actos de humillación y penitencia, que se im¬ ponen por modo de satisfacción sacra¬ mental, precedan á la absolución. Valsa y temeraria, injuriosa á la co¬ mún práctica de la Iglesia , inductiva al error condenado en Pedro, de Osma con no¬ ta de heregía. De la previa disposición necesaria para que los penitentes sean adtni^ tidos á la recmciliacioiú • De la Grac. §, r5. XXXVI. La Doctrina del Sínodo en la qual después de decir que quando se tie¬ nen unas señales nada equivocas del amor de Dios dominante en el corazón del hombre, se puede con razón juzgarle digno de la participación de la sangre de Jesu-Chris^toque se hace en los Sacras, mentos; añade, que las pretendidas con¬ versiones, que obra la atricion,ni suelen ser eficaces ni duraderas : y de consi¬ guiente que el Pastor de almas debe ate¬ nerse á las señales no equivocas de la ca^ ridad dominante, antes de admitir á sus penitentes á los Sacramentos, las quales señales, como explica despues(§.i7.)podrá el Pastor colegirlas de la permanen¬ te cesación del pecado y del fervor en las buenas obrasjelqual fervor de cari-' dad pone despuesfen el tratado de Peni¬ tencia. §. 10.) como disposición, que debe preceder á la absolución. Entendida de suerte que para ser recibido el hombre á los Sacra¬ mentos y especialmente los peni¬ tentes al beneficio de la absolüciooí se requiera general y absolutamen¬ te no solo la contrición ímperfec- me modo contritio carikíteformata ^sed et fervor caritatis dominmtis, etille quidem diuturno eixperimHjOrper fervorem in operibus.botiis prebqUis y ^.generaliter j et nbsplute. requiratuco nt homo ad ^acratBy qüc comunmente se llama atrición, aunque se junte á ella clamor conque el hombre empieza á amar á Dios como fuente de toda justicia, ni tan solamente ^ la contrición formada por la caridad, simentay €U speciatiq}^q,enit^§ntes ud absolu- I no también, el tervor de la caridad domiiionis M^ycjidumadmiíantur. Falsa , temeraria , quietis animarum perturbativa, tutae, ac probatae in Ecclesia praxi contraria , Sacramentiefficaciae, detrahens, et injuriosa. . I n a nte^vy esté probado, por una larga ex¬ periencia con fervor en las buenas obras fcíUa , temerariqp perturbativa de la quigtiid de las almas^yC.ontraria á la prác¬ tica segura y recibida de la Iglesiay dero¬ gatoria^ de la eficacia del Sacramento y é injuriosa á ella. De auctoritate absolvendi. Dé Poenitv lói n. b, XXXVII. Doctrina Synodi,quae deaul'oktMéj MsolVendiáMpíaperordinationem^enantiatypqst. institutionem Dioecesium, érParochiarum conveniens esse, Ut quisquejudicium hóc exerceat'Super personas sibi subditas sive ratione territorii 5 sive jure, quodam personali, propterea quod aliter con fus lo induceretür> et perturbatió. ' Quatems post institutas Dioecesesyet Parochias'-enuntiat tantummodoycóhv'eniens esse ad praecavendam confusionem, ut absolvendi potestas exerceatur super subditos j sic intellecta tanquam ad validum usum hujiis potestatis non sit pecessaria ordinaria , vel subdelegata illa jurisdictió , stne qua Tridehtinum de daraí mtllitis momenti esse absolutionem á Sacerdote prolatam, Falsa,temeraria,perniciosa,Tridentino contraria, et injuriosa, errónea. Ibid. §. II. XXXVlII . J tem doctrmayqua postquam Synodus professa esty se non posse non admirari illam adeo venerabilem disciplinam antiquitatis, quae , ut aity ad poenitentíam non ita facíle, et forte nunquam eum adráittebat , qui post prímum peccatum , et primam recon- ^iUationem relapsos essetin culpam;^«^- ^angit j pgf timoremperpetuae exclusionis á communioneet pace, etiam in ar¬ ticulo mortis magnum fraenum filis injetum i qui parum considerant lua- D.e la autoridad de absoher. De la Penitencia §. lo. n. 6. XXXVlI.La doctrina del Sínodo quando hablando de la autoridad de absolver, que se recibe por la ordenación, dice que de'spues del establecimiento de Jas Dió¬ cesis y Parroquias es conveniente que cada uno exerza este juicio sobre las per¬ sonas que le están sujetas ó por zazon de territorio, ó por algún derecho per¬ sonal, porque de otra suerte se darla en¬ trada á la confusión y perturbación. En quanto solamente dice que es convenientejdespues de establecidas lasDiócesis yParroquias,que la potestad de ab¬ solver se exercite sobre los que sean súbditos,para precaverla confusíon;entendida de modo que para el uso válido de esta potestad no sea. necesaria aquella jurisdicionordinaria ó delegada , sin la qual declara el Tridentino serde ningún valor la absolución dada por el Sacer¬ dote. F üísayiemerariay perniciosay contraria é injuriosa al TridentiWy errónea. Allí mismo§. ir. XXXVlII.Tambien en Ja doctrina delSínodo,en la que después de proferir clara¬ mente que no puede menos de admirar aquella tan respetable disciplina de la ant¡guedad,Ia que admitía tan fácilmente, y acaso nunca á aquel, que después del primer pecado y primera reconciliación volviese á caer en culpaj añade, que por el temor de ser perpetuamente excluidos dé la comunión y paz aun en el artículo de la muerte,se les ponía un grande fre- 1 no i aquellos que consideran poco la lum peccatí>,& iiiinus illud tíment. Contraria Can. 13. Conciíii Nicae- ni I. Decretal! Innócentii I. ad Exuperium Tolos, tum & Decretali Cáeles- "tini l/ad Episcopos Viennera. & Nartonerh. Provinciaé , redoleos ^pTavitatem 3 quam in ea Decretali Sanctus Pontifex exhorret. Pe peccatorum venialium confegsíone. malicia del pecado, y le temen menoj. Contraria al Can. 13. del Concilio Ni^ ^ Decretal de Inocencio I. á hxuperio de Tolosaicomn también á la De¬ cretal de Celestino Iá los Chispos de las Provincias de Vieneny T^arbonay que huele alapravedad, que en aquella Decretal presenta con horror el Santo Pontífice. De la confesión de los pecados veniales. - De Poenit. §. 12. XXXIX. Deciaratio- Synodi de peecatorum venialium confesione , quam op¬ tare se ait non tantopere frequentarC fíe ■ nimitm contemptibiles reddantur ejusj modi confessiones. Temeraria3 perniciosa, Sanctorum, ac piorum praxi , á S. Conc. Trident, probátae contraria. Pe Indulgentiís. r De Poenit. §. 16. XL. Propositio asserensy indulgentiam secundum suam praecisam notionem aliud non esse quam remissionem partís ejus poeniteñtíae^ quaeper Cᬠnones statuta erat peccanti. Quasi indulgentiapraeter nudam retnissiunem poenae canonicae non etiam valeat ad remissionem poenae temporalis.pro peccatis actualibus debitae apud divinam justitiam. Falsa 3 temeraria 3 Christi meritis injuriosa 3 dudum in art. 19. Lutheri dainnata. Ibid. XLI. Item in eo quod suhditur: Scholasticos suis subtilitatibus in flatos invexisse thesaurum male intellectum jneritorum Christi,& Sanctorum3& clarae notioni absolutionis a poena canó¬ nica substituisse confusam , & falsam applicationis meritorum. Quasi thesauri Ecelesiae,unde Pa¬ pa dat indulgentias , non sint merita Christiy Sanctonm. Falsa, temeraria, Christi, 5 ; Sane- De la Penitencias. 12. XXXIX. La declaración del Sínodo sobre la confesión de los pecados veniales3 la qual dice desearía no se freqüentase tanto 3 porque no se hagan des¬ preciables tales confesiones. Temeraria) perniciosa , contraria á la practica de los Santos y piadosos^ aprobad da por el sagrado-Concilio Tridentino. De las Indulgencias. pe la Penitencia-. §. 16. XL. La proposición que dice3 que la indulgencia según su rigurosa nocion no es otra cosa que ía remisión de una parte de aquella penitencia que se esta¬ blecía por los Cánones para el que peca¬ se. Como si la indulgencia ademas de la remisión de la pena canónica ,no valiese también para el perdón de la pena tem¬ poral que se debe pagar á la divina justi¬ cia por los pecados actuales. ^ Falsa, temeraria , injuriosa á los mé¬ ritos de Christo, condenada tiempo hace en el articulo 19. ríe Lulero, Allí mismo. XLI.También en aquello que se añade, que los Escolásticos envanecidos con sus sutilezas habían inventado un tesoro mal entendido de los méritos deChristo y de los Santos , y que á la clara nocion de la absolución de la pena canónica habían substituido la confusa y falsa de la. aplicación de los méritos. Como silos tesoros de laIglesia,dedon- , de el Papa da las induIgencias3no fuesen I los méritos deChristo y desús Santos. [ Fqlsa¡ temeraria , injuriosa á los me- íesiatem cn'ilempíiíé'numeto inipedimenlOrum toilat cognationem spiritualem atque illud quoddicitur pübiicae honestatis^quornm origó reperitur in ccJlectione jusiiuianij tum ut restringat iiiipev dimentum affinítatis , <Sc cognalionis ex quacuii^ique licita-, aut iiiicitá'coiyjunctione próve'iiieñtis ad. ,quartum gradum juxtá divileiri coi-nputíitlónera per üneam lateraleiii, & pbbq.tóm , ita-tameii ut 'spes inliíía relinquatür dispensatlonis obtinendaé. : ,, Qiitítyríusyivilíj^ok's^ jus fiírlhwt siva* ab'piehtli , shep' 'fesfríng'p^ fncúta.%^c'c1esiae‘^^^ cgnstituia , vel coinptoiída : üefi'fiiia:' ¿arteP‘^^¡?^Qnit Éccle'sicitñ'í>er 'ph0¿ate{,n [dviiemp^ojiaT ri'possh Jure &Mo[ái^ 0 nsandl supér imp%diméniis ah ip fa cptistitutis , ccmpr'ohaiisj. Líbertatis , ¿c ’pbtéstátls ' Écclesiae subversiva, Trid^ntino contraria , ex haereticali supr’a ' damnato. priricipio profecía. DeofríciiSj.exercitaíJonibuSjinstitutionibus ad religiosum ciiltum pertinentibus, & pirimuni de adoranda . humanitate Christi. De -Fide §, '3. V/ LXL Proposiiió quae asserii cLÓoráre difecté humanítatem Christi , magis vero 4Hquam pañerii y foré síemper honorem divinum datum qfeaturae. Quaienus péfj Jibe verbufn: directe inténdat 'reprobaré ' 'y ''Mbraironts^ rültum quem Fideles' dirigmif' ad húfncinitatem CJírihtiy perinde 'dé-'sí talis \ dáqratioy qtict ' Mrhatiitás tpsajue. caro Christi -dáorattir -kotí[->-quide7n'''p%pter se y & tanqiiam mdá Taró‘ 'y ^ unita-ZdMnitatt o honorJdtpMts mpertiuis ¡cfeattirae' J' ^-'non pmjis: umy ^ademque adoratioy qtia VerhuidíJtédrhatum cuín propria ipsHis., carne ador atur, F aIsa5Captiosa,pic>,acdebitd cyítúf bumanitati ChrUtüá- FidéJibus p^aestitop Sínodo á la potestad civil para que quite del número de ios impedimentos el pa¬ rentesco éspirit'Ualyy el qué, se llama de piibJica honestidad, cuyo origen se halla en la colección de Justiniano, y también que restrinja el impedimento de afinidad y cognación procedente de qualquier cópula licita ó ilícita ai quai to grado,se¬ gún ios cfmputa el derecho civil por lí¬ nea colateral y cbliqua; pero de tai suer¬ te que no quede esperanza ninguna de obtener dispensa. , Eli quanto atribuye á la potestad civil el derecho de suprimir ó restringir jos impedimentos establecidos ó adoptados por Ja.autoridad de Ja Iglesia, y también por la paite que supone que la Iglesia puede ser despojada por la potestad civil de su derecho,de dispensar e.n los impe¬ dimentos que ella ha puesto ó adoptado. .Subversiva déla libertad y potestad de la Iglesiay contraria al Ti\identimy nacida ^delpríncipiq herético que se acaba, de condenar,'^‘ ■ . ■ , De ¡os. pficm^exercicios^ instiiuciofies al culto religioso^ y primero de como se ha de adorar la humanidad de Christp », / ,' ; De ia Fe;^.',3.;;j , ‘ ‘ . LXÍ. La prdpóáícíóñ que'dice que el adorár directamente.la humanidad de Christpj y inas aufl eíadorar quaiquíera páite suya, seria síénipre un honor divi¬ no dado á la criatúra. Si fuese su intencipn por esta palabra directamente reprobar el cuitó, de adora¬ ción que los Fielés dirigen á lá humani¬ dad de Christo,coniQ si Ja adoración con qu'e és adorada la humanidad y,la misma carne yíyificainq^óf sí y como' pura carnéi sino en quantb unida á la divinidad, fuesq un honor divino dado dla^i^ura, y licruna y la rtiis(na'adoración -coh^que el Verbo encaróadó ¿s adorado en su própía'tíarne. • Ex Concil. C. P. V. Gen. ^an.^p. , Fqlsa y capciosa, ^y destructiva ^ éjhjU- rid'sá ái debido cuító''^ué han 'dadoy deben ( 33 ) ac práestando detrahens^ &. injuriosa, De Orat, lo. LXII. Doctrina quae devoiionem erga sacratissimum cor Je su rejicit Ínter devotiones y quas notat velut novas ^ erró¬ neas y aut saltem periculosas, Inteilecta de hac devotione , qualis est ah Apostólica Sede probata» Falsa y temeraria y perniciosa, piarum aurium offensiva , in Apostolicam Sedem injuriosa. De Orat» §. lo. &.Append» n. 32. LXIIL Item in eo quod cultores coráis Jesít hoc etiam nomine arguity quod non advertant sanctissimam carnem Christi y aut ejus partem aliquam , aut etiam humanitatem totam cum separatione y aut praecisione á divinitate adorari non posse cultii latriae» Quasi fi deles cor Je su adorarent cum separatione , vel praecisione á áivinitate y dim illud adorant , ut est cor¬ je su y cor nempe personae Verbi y cui inseparabiliter unitum est y ad eum modítm, quo . exangüe corpas Christi in tri¬ duo monis sine separationey aut prae¬ cisione á divinitate adorahilefuit in sepulchro» dar los Fieles á la humanidad de Christo» De la Oración §. 10. La doctrina que pone á la de¬ voción del santisimo corazón de Jesús en el número de aquellas devociones que censura como nuevas, erróneas,ó á lo menos peligrosas. Entendida de esta devoción en la for¬ ma que se halla aprobada por la Sede Apostólica. Falsuy temerariay perniciosay ofensiva á los piadosos oidosy injuriosa á la Se¬ de Apostólica. De la Oración §. 10. y en el Apén¬ dice n. 32. LXIII. También en reprehender á los devotos del corazón de Jesús, también por razón de que no advierten que la san¬ tísima carne de Christo, ó alguna parte suya,y aun la humanidad toda separada, ó prescindiendo de la divinidad, no pue¬ de ser adorada con el culto de latría. Como si los Fieles adorasen el corazón dejesusconseparacion,ó prescindiendo de la divinidad quando le adoran como corazón de Jesus,es á saber, corazón de la persona del Verbo, á quien insepara¬ blemente está unido, al modo que el cuerpo de Christo en los tres dias que es¬ tuvo muerto fue digno de adoración en el sepulcro sin aquella separación, ó sin prescindir de su divinidad. Captiosa, in fideles cordis Christi cultores injuriosa. Capciosay injuriosa á los Fieles adora¬ dores del corazón de Christo» Deordine praescripto inpiís exercitationibus obeundis. De Orat» $. 14, Append» n. 34. LXIF. Doctrináy quae velut supersH- tiosam universe notat quamcumque efficaciam,quaeponaturm determinato nu¬ mero precum, et piarum salutationum. Tanquatn superstitiosa censenda esset efficaciay quae stmitur non ex numero in se spectatOy sed ex praescripto Ecelesiae certum nwnerum precumy vel externarum actionim praefinientis pro indulgentiis consequendisy pro adimplenáis poenitentiisy et generatim pro sacrop et religioso Del orden mandado observar al hacer los ejercicios piadosos. De la Oración §» 14. en el Apéndi¬ ce n. 34. LXIV. La doctrina que en general cen¬ sura como supersticiosa qualquiera efi¬ cacia que se pongaen el número determi¬ nado de oraciones ó salutaciones nía, dosas. ^ M ucDiera tenerse por supersticiosala eficacia que se toma no del númeroconsideradoensí mismo,sinodelestablecimientodelaIglesia,queseñalac¡erto numero de oraciones ó acciones exterioresnamnrkticíiorn;.. í_ J , ctiltu rite 3 ^ ex o f diñe per agenda. Falsa í temerariajscandalosa, perni¬ ciosa^ pietati Fidelium injuriosa^ Ecclesiae auctoritati derogans^ errónea. De Poenlt. §. lo. LXF. P ropo sitio emmtians , irregularem strep.itum novarurainstitutionum, quae dictae sunt exercitia 5 ve) missioues.forte nunquam, aut saltem perraro eo pertingere ^ ut absolutam conversionem operentur, & exteriores illos commotionis actus , qui apparuere, nihil aliud fuise quamtranseuntia naturalis concussionis fulgura. Temeraria ? male sonans , perniciosa, mori pie salutariter per Ecclesiam frequentato , & in verbo Dei fundato, in¬ juriosa. De modo jiingendae vocis populi cum voce Ecclesiae in precibus publicis* De Oral. 24. LXFl. Propositio asserens , fore contra apostolicam praxim,dc Dei consilia, nisi populo faciliores víae pararentur , vocem suam jungendi cum vo¬ ce íotius Ecclesiae. Intellecta de usu vulgaris linguae in liturgicas preces inducendae. Falsa, temeraria, ordinis pro mysteriorum celebratione praescripti perturbativa, pluriura malorum facile productrix. De lectioae sacrae Scripturae. Ex nota in fin. Decr. de Grat. LXJ^II. Doctrina perhibens á leetione sacrarum Seripturarum non nisi veraiti impotentiam excusare, subjungens ultro íe prodere obscurationem y quae ex hujusce praecepti neglectu orta est su per primarias veritates Religionis. j Faisa, temeraria, quietis animarum I para guardar bien y ordenadamente el rito sagrado y religioso. Falsa , temeraria, v escandalosay permciosüy injuriosa á la piedad de los Fieles^ que deroga á la autoridad de la Iglesia^ errónea. Déla Penitencia §. 10. LXV. La proposición que dice que el irregular estrépito de los nuevos estable¬ cimientos que se llaman exercicios ó mi¬ siones .... acaso nunca ,>ó á lo rnenos ra¬ ras veces, llegan al punto de obrar una conversión absoluta, y que aquellos ac¬ tos esteriores de conmoción, que se ma¬ nifestaron, no fueron otra cosa que unos relámpagos pasageros de I una natural agitación. Temeraria , mal 'sonantey perniciosa^ injuriosa á la costumbre piadosa y Saluda¬ blemente freqüentada en la Iglesia y y fun¬ dada en la palabra de Dios;- Del modo de unir la voz del pueblo con la voz de la Iglesia en las oraciones públicas. De la Oración §. 24. LXVI. La proposición que dice, sena obrar contra la practica apostólica y los consejos de Dios , si no se preparasen al pueblo unos caminos mas fáciles de unir su voz con la de toda la Iglesia. Entendida de que se deba introducir el uso de la lengua vulgar en las oracio¬ nes de Ja liturgia. Falsa y temeraria , perturhativa del orden establecido para la celebración délos misteriosyy muy expuesta á producir mu¬ chos males. De la lección de la sagrada Escritura. De la nota al fin del Decreto de Gracia. LXVII.La doctrina que enseña que sola¬ mente una verdadera imposibilidad excu¬ sa de la lección de la sagrada Escritura, añadiendo que por sí mismo se descubre el obscurecimiento que ha dimanadodel desprecio de este precepto acerca de las primeras verdades de la Religión. Falsa, temeraria , per turbativa á la (35) pertmbativa, alias in Quesnelio damnata. De proscriptis libris in Ecclesia publice legendis. De Orat, §, 29. LXÍ^IIl. Laudatio , qua summopere Synodus ■ commendat Quesnellii commentationes in mvum tesíamentum j aliaque aliorum Qjiesnellianis erroribus faventium opera i licet proscripta 3 eademqite Varochis proponit 3 ut ea tamquam solidis Re- ¡igionis principas referta in suis quisque Paraécií's populo post reliquas functionis perlegant, I Falsa, scandalosa3 temeraria; seditiosa 3 Ecclesiae injuriosa , schisma fovens et haeresim. De Sacris Imaginibus* De Oral, §. 17. LXl X. Vraescriptio , que generaliter, ét indistmete ínter imagines ab Ecclesia auferendas , velut rudibus erroris óccasionem praebentesy notal imagines Trinitalis incomprehensibilis, Propter sui generalítatem temera¬ ria, ac pío per Ecelesíam frequentato morí contraria, quasi fiullae extent ima¬ gines Sanctissimae Trinitatis communiter approbataeac tuto permíttendae. Ex Brevi Solicitudiní nostrae Benedicti XIV, anni ' LXX, Item doctrina , et praescriptio generatim reprobans omnem specialem cultum 3 quem alicui speciatim imagini solent Fideles impenderé , et ad ipsam potius quam ad áliam confugere. Temeraria ^ pernitiosa, pió per Ecclesiam fr#quentato mori, tum et illi providentiac ordini injuriosa, quo ita Deus nec in ómnibus memoriis Sanctorim ista fieri voluit , qui dividit propria unicuique prout vult. quietud de las altnas^ condenada ya antes en QuesneL De que hayan de leerse publicamente en la Iglesia libros prohibidos. De la Oración, §.29. LXVIII. La gran alabanza con que el Sínodo recomienda los Comentarios de Quesnel sobre el nuevo Testamento, y otras obras de otros que favorecen á los errores de Quesnel, aunque eStan prohi¬ bidas, y las propone á los Párrocos, para que como si estuviesen llenas de unos so¬ lidos principios de Religión, las lea al pueblo cada uno en sus Parroquias des¬ pués de las otras funciones ó exercicios. ' Falsay escandalosa^ temer aria, seái* ciosa, injuriosa á la Iglesia^ fomentadora de cisma y heregia. De las Sagradas Imágenes. De la Oración. §, 17. LXIX, El mandamiento que general é indistintamente señala las imágenes de I la incomprehensible Trinidad entre las imágenes que deben ser quitadas de las Iglesias como que dan ocasión de error á los ignorantes. Por su generalidad temerario y contra'* rio á la costumbre piadosa y freqüentada en la Iglesia^como sino hubiese ningunas imágenes de la Santísima Trinidad comun¬ mente aprobadas , y que se pueden segura¬ mente permitir. Ex Brevi Solicitudiní nostrae. Bene-* dicti XIV. anni 1745. LXX, 1 ambien la doctrina y manda¬ to que generalmente reprueba todo culto especial que acostumbran los Fieles á dar con particularidad á alguna imagen y recurrir á ella mas que á otra. Temeraria, perniciosa, injuriosa á la piadosa costumbre freqüentada en la Igle¬ sia, como también á aquel orden de la pro¬ videncia, por el qual Dios que reparte se¬ gún su voluntad los dones que le quiere \dar á cada uno, no quiso se obrasen estos \ prodigios en todos los lugares consagrados 1 a la veneración de los Santos. E&; Aug, Ep. ‘¡[%'^CkrQ:,Sem(^íhMSytt universae plebi Ecclesiae Hippon^n\ . ; - LXXL I't¿m quae'Vietat ne'-imagines praesértim B. yirgíms ullis titulisdis- tinguantur praeterquam - denominatiohibus:, quae sínt analogae mysteriis , de quibus in sacra -Scriptura expréssa jit ■ fnentio, Qjaasi nec adscribí passent imaginibus piae aliae . denómiñütiones j quas vel in ipsismet publicis preeibtfs Ecclesiaprobat, et commendaí, .... Temeraria, piarum aurium offensiva, veuerationi B. praesertim Virgini debitae injuriosa. - - — LXXIL - Item quae velut abusum exiirpari vult - morem y quo ’-velatae asser^ vantur certas imagines, ^ Temeraria, frequentato in Ecciesia, et ad Fidelium pietatem fovendam inducto morí, coiuraria. j De festis. Libeli.Mmvriai.pro'fest, reform,§, 3. -. LXXIXL Propositio muntians mvorum féstorum ■ insi'itutionem ex neglectu in veteribus observandis, et ex falsis mtioni’r bus naturas^ et finis earumdem sólemni* tattm originem diixisse. Falsa y temeraria , scandalosa, Ec¬ clesiae injuriosa, favens haereticorum in dies festos perEcclesiam celebratos conviciis. Ibid, §, 8. LXXIV’. Deliberado Synodi dé tránsfirendis in diem Dominicüm festis per mnum institutisi idque pro jure y quod persuasum slhi esse ait Epücopo competere super disciplinam ecclesiasticam in ordine ad res mere spirituales: ideo^ qm et praeceptum^ Missae audtendae abregandi diebus y in quibus ex pristina Ecclesiae Isge viget etiamnum id prae- : tum etiam in ep , quod superaddit de traiisferendis in Adventum Epis^ copan aiictoritate jejuniis per annum ex Mcokstae praecepto servmdis. (S6) Eá ScAíug, Ep; 78- CíerOjSenfóribusjet universae plebí Ecclesiae Hipponepsís¿ LXX[i. También’doctrina que pro¬ híbe que las Imageqes, en especial las de la Santísima Virgen , se distingan con ningunos titulos fuera de aqueiJas deno¬ minaciones que sean análogas á los mis¬ terios de que se hace mención expresa en' la sagrada Escritura. Como si no se pudiese dar á las imágenes otras piádbéas dénomfnacicnes que ia Iglesia aprueba 7 reeomiebda eft’ las mismas oraciones'públicas. 'b Temeraria^ rfehsiva á los píüdEsos oi^ dos ^ injuriosa á dd veiteraciGn debida especialmente á lá'^Sdnifsima Virgai: LXXII. También la doctrina qu© quiere se destierre como abuso.lacostumbre guardar 'dufciertas con velos ciertas rimageneSi. ^ ^ Temerariüy contrata á lacostumbre frequemada en la Iglesia y é introducida para fomentar la. piedad de iosíFieles, De ¡asfiestas, ' Lib, Mem. para reformar lás iiestás. §. 3. LXXIIE La proposición.' qüé' dice que da institución de nuevas fiestas ha tenido su origen déla desidia en obser¬ var las antiguas, y de las falsas ideas de la naturaleza y fin de las rtiísmas solernnidadés.'^ -' - ■ ’ ' * ' Fais ay temer áñay esccmdcdosdy inju¬ riosa á lá Iglesiay y qúefavorece los im¬ properios que dicen'h-s kereges contra laf fiestas que se celebran en la Iglesia. Ajli mismo. §. 8. ‘ LXXIV. La propuesta déíSínodo de' que se transfieran al Doiúingo las fiestas establecidas en otros dias del ano, y esto por el derecho queestá persuadido comF^" te al Obispo sobre Ja disciplina ■ eclesiásti¬ ca en orden á Jas cosas puramente espiri¬ tuales, y de consiguiente el de abrogar el precepto de oir Misa én aquellos días en que por la antigua ley de Ja Iglesia siibsíste aun el precepto de oiría,como también en Jo que añade de qué por Ja autoridad del Obispo se transfieran ai Adviento Jos ayunos que entre año se deben obser- ,var por precepto de la Iglesia. Quatenus ads'trwt ^ Episcop'o fas esse ' proprio transfe'rre dies ab Eccle^ sia praescriptos pro festis , jejuniisve celebrandis y aut indictum Misae audien^ dae praeceptum abrogare. . Propositio falsa, juris Concüiorum generalium, et Summorum Pontificum laesiva, scandalosa, schismati favens. De juramentis. Lihell. Memor, pro juram, reform. 5. LXXF. Doctrina y qaae perhibet beaiis temporibus nascentis Ecclesiae ju¬ ramenta visa esse á documentis divini Vraeceptoris atque .ab aurea evangéli¬ ca simplicitate adeo aliena y ut ipsummet jurare sine extrema, et ineluctabiii necessitate reputatus fuisset actus irreligiosus, homine Christíano ¡ndignus. Insuper continuatam Patrum seriem demonstrare juramenta commu- ni sensu pro vetitis habita fuisse ; indeque progreditur ad improbanda jura¬ menta y quae Curia Ecclesiastica , jurisprudentiae feudalis y ut ait y normam secuta in investiturts , et in sacris ipsis Episcoporum ordinationibus adoptavit : statuitque adeo implorandam á saeculari pote State legem pro aholendis juramentis , quae in Curiis etiam ecclesiasticis exigimtur pro suscipiendis muniis y et officiis y et generatim pro Om¬ ni actu curiali. Falsa, Ecclesiae' injuriosa, juris ecclesiastici laesiva , disciplinae per Cᬠnones inductaeet probatae, sub¬ versiva. De collationibus ecclesiasticis. De Goliat, ecclesiasticis §. i. En quanto afirma que es lícito aí Obispo^por derecho propio transferir ios dias señalados por ia Iglesia para celebrar las fiestas, ó para los ayunos, ó abrogar el precepto impuesto de oir Misa. Proposición falsa, ofensiva al derecho de los Concilios generales y de los Sumos Pontífices y escandalosa} y que favorece el cisma. De los juramentos. Lib. Memor, para la reforma de los juramentos §. 5. LXXV. La doctrina que enseña que en los felices tiempos del principio ,de la Iglesia eran mirados los juramentos por tan agenos de los documentos del divino Maestro, y de la aurea sencillez evangéli¬ ca, que el mismo jurar sin extrema é ine¬ vitable necesidad se reputaba como un ac¬ to irreligioso indigno de un Christíano,/, ademas que la serie no interrumpida de los Padres de común acuerdo demuestra que los juramentos fueron tenidos por prohibidos: y de aquí se pasa el Sínodo á I reprobar los juramentos que adoptó la; Curia Ecíesiastica,siguiendolas reglas de la jurisprudencia feudaI,como él dice, en las investiduras y en las mismas sagradas ordenaciones de los Obispos. Y ptír tanto establece que se pida á la potestad secu¬ lar una ley paira abolirlo.^ Juramentos que se exigen en las Curias,aunque sean ecle¬ siásticas,al tiempo de recibir los cargos. ü oficios, y generalmente para todo ac¬ to curial. Falsa, injuriosa á la Iglesia, ofensiva al derecho eclesiástico, subversiva de la disciplina introducida y aprobada por los Cánones. De las conferencias eclesiásticas. De las Conferenc. ecles. §. i. LXXVl. Insectatioy qua Synodus scho» lasticam exagitat, velut eam, quae viam aperuit inveniendis novis, et ínter se discordantibus systematibus, quoad veritates majoris pretii, ac demum adduxit ad probabilismum, et laxisinum. Quatenus in scholasticam rejiüit pri- LXXVl. El desprecio con que insul¬ ta a la escolástica, como á la que ha abier¬ to camino para inventar sistemas nuevos y discordes entre si en orden á las vesdades mas apreciables, y conducido por ÜF timo al probabihsmo y laxismo. Por quanto atribuye á la escolástica Vatúrti:- vitia , 'qiii ahuti <ea potuemnty aitf abus i sunt. Falsa, temeraria , in sanctissimos virgs,et Doctores,<jui magno Cathpiicae Religioxiisi)ono scholasticam excoluere, injuriosa : favens infestis i.n eara hae» tjeticorüm conviciis* Jhid. LXXFIL Item in eo quod subdita mutationem formae regiminis ecclesiastici, qua factura est, ut Ministri Ecciesiae in vblivíonem venírent suorum jurium, qu'ae si.mul sunt eoruni obligaciones, eo demum rern adduxisse, ut obliterari faceret primitivas notiones mínrsterii ecclesiastici, et soliicitudinis pastbralis. Quasi per mutatioheip Yegiminis cotígnfentem disciph'nae in Ecclesia constitütae y ei prohatae obliterari tmquátn poiaerit ^ et amitti. primtiva notio tcciesiastici frMsrerli , pastoralisve sollicitüáinh, Propositio faisa> temeraria, errónea, í. 4^ LXXVIIL traescríptio Synodi de ordine rerum trqctandarum in coUotionibus¡ qua posteaquam praemisity in quolibet ar¬ ticulo distiqguendum id quod pertinet ad fidera, ét ad essentiara reJigioiiisab eo quod est propriura disciplinae, iubjungitjxn hacipsa (d/sc/p/Zna) distinguendura, quod est riecessariüra , aut utile ad retinendos in spiritü iFideles, ab eo quod est inutile, aut onerosius, quam li¬ bertas filiorum novi foederis patiatur, raagis vero ab eo, quod ést periculosura aut noxiura, utpote induóens ad supers* titionem, et raaterialismum. Quatenus pro genetaÚtate verhorum comprehendat, et praescripio examud sub-- jiciat etiam disciplimm ab Ecclesia cons^ titutanjy et probatam^ quasi Ecclesia^quae ^pirita Dei regitur , disciplimm constitxiQve posset , tíOtJ solum inutilemy et one^osior^fYi ^ quam libertas christima patiatur^ pcriculosam , noxiafn, m^ucef^tem in superstitionem^ €t materia^* listnum. Falsa, temeraria scandalosa > per- (38) Jos vicios de Jos particulares que pudie¬ ron abusar de ella, ó han abusado. Falsoy temerario^ injurioso á los santi^ simas varones y Doctores que han cultivado la escolástica con grande utilidad de la Re*- lígjcnCatólicayy que favorece las lujurias quedas hereges han dicho contra ella» Allí mismo, LXXVII. También en lo que añade que Ja mutación de Ja forma deJ régimen ecclesiastico, de Ja quaj ha. dimanado el que Jos Ministros de la Iglesia se olvíden de sus propios derechos,que son al mismo tiempo obligaciones suyas,ha conducido las cosas á tal extremojque haya hecho ol¬ vidar Jas ideas primitivas del ministerio : eclesiástico y de Ja solicitud pastoral. Comosipor la mutación del régimen conveniente á la disciplina que se ha esta¬ blecido y recibido con aprobación en la Iglesia se pudiese jamas olvidar y perder la idea primitiva del ministerio eclesiás¬ tico ó de la solicitud pastoral. Proposición faistemeraria^ errónea» 5. 4. LXXyiII. El decretó del Sínodo acer¬ ca del orden de Jas cosas que se han de tratar en las conferencias, en el qual des¬ pués de decir que en qualquier artículo se ha de Separar lo que pertenece á la fe y a la esencia de Ja Religión de lo que es pe¬ culiar de la disCiplina^añade: En esta mis¬ ma (disciplina}se debe separar lo que es necesario y útil para conservaren el espí¬ ritu á Jos Fieles de aquello que es inútil, ó mas gravoso que lo que permite la liber¬ tad de hijos de, la nueva alianza, y mucho mas debe separarse de lo que es peligroso ó dañoso,como que induce á la supersti¬ ción y al materialismo. En quanto por su generalidad comprehende y sujeta al examen prescripto aun aquella disciplina que la Iglesia ha establecido y aprobado: como si la Iglc' sia, que es regida poreJ espíritu de Dios, pudiese establecer úna disciplina no solo inútil y mas gravosa que lo que sufre ía libertad christiana, sino también peligro¬ sa, dañosa, y que induzca i 1^ supersti¬ ción y al materialismo. Falta¿ teincrariaf escandalosa^ per-- niciosa, piarum auriuin offensiva, Ecciesiae, ac spíricui Dei, quo ipsa regitur;, injuriosa, ad minus errónea. Convicia adversus aliquas sentenlias in scholis caiholicis usque adhuc agítalas. Orat. ad Synod. §. 2. LXXIX. Assertio, qiiae convidis et coutumelits insectatur seníentias in scho-- lis caiholicis agitatas, et de quibus Apos¬ tólicas Sedes nihil adhuc definiendutri) aut pronuntiandum censuit. Falsa, temeraria, in scholas catholicas injuriosa, debitae apostolicis cons* títutionibus obedientiae derogans. De tribus regulis fundamenti loco á Synojo positis pro reformatione Regularium. Libell. Memorial, pro reform, Regularium §, 9. LXXX, Regula prima , quae statuit universe , et indiscriminatim statum regularem , aut monasticum natura sua compon! non posse cum animarum ^ cura, cumque vitae pastoralis muneribus , nec adeo in partem venire posse ecclesiasticae hierarchiae, quin ex adverso pugnet cum ipsiusmet vitae monastícae principiis. Falsa, perniciosa, in sanctissimos Ecclesiae Patres, et Praesules , qui regularis vitae instituta cum clericalis Ordinis muneribus consociarunt, injuriosa, pió, vetusto, probato Ecclesiae mori, ] Summorumque Pontificum sanctionibus contraria: quasi Monachi qtios morum gravitas , et vitae , ac fidei institutio sancta commendat , non rite, nec modo sine religionis ofFensione, sed et cum multa utilitate Ecclesiae Clericorum officiis aggregentur. Ex S. Siricío , Epist. Becret, ad h/- merhim Tarracon, c, 13. hXXXl, Item in eo quod subjtmgity Sauctos Thomam, et Bonaventttniciosay ofensiva á los piadosos oídos, injuriosa á la Iglesia y al espíritu de Dios, por el que es regida, á lo menos errónea. Dicterios proferidos contra algunas sentencias que hasta el presente se hanventilado en las escuelas católicas. En la Oración del Sínodo §. 2. LXXIX. La aserción que con inju¬ rias y contumelias desprecia las senten¬ cias que se disputan en las escuelas católicas, sobre las quales la Sede Apos¬ tólica no ha resuelto el definir ó de¬ terminar cosa ninguna. Falsa, temeraria, injuriosa á las es¬ cuelas católicas, y que deroga á la obedien¬ cia debida á las constituciones apostólicas. ^ De las tres reglas puestas por el Sinodo por fundamento de la reforma de los Regulares. Libel. Mem. para Ja reforma de los Regulares §, 9. LXXX. La regla primera que esta¬ blece universal é indistintamente que el estado regular ó monástico por su natu¬ raleza no es compatible con la cura de al¬ mas y con los cargos de la vida pastoral, y por tanto no puede entrar en parte de la gerarquía eclesiástica sin oponerse dia¬ metralmente á Jos principios de la misma vida monástica. Falsa,perniciosa, injuriosa á los sanasimos Padres y Prelados de la Iglesia, que asociaron á los ministerios del^Orden clerical las observancias de la vida regu¬ lar, contraría á la costumbre de la Iglesia piadosa, antigua y aprobada. Como si los Mong'S á quienes hace recomendables la gravedad de costumbres, y. una santa ins¬ trucción en la viday en la fe, no se agrega~ sen rectamente á los oficios de los Clérigos y no tan solo sin ofensa de la Religión, sino antes bien con mucha utilidad de la Iglesia. Ex S. Siricio Epist. Decret. ad Himérium Tarracon. c. 13, I LXXXI. También en lo que añade I que los Santos Tomas y Buenaventura de (4o) ram sic in iuendis adversus smnmos homines Mefidicantium Institutis versaros esse^ut in eonm defensionibus minor aestusy accuratio major desideranda fiiisset, Scandalosa, in sanctissimos Docto¬ res injuriosa, impiis damnatorum auctorum contumeliis favens. LXXXIL Regula secunda, Multiplicationem Ordinum , ac diversitatem naturaliter inferre perturbationem, et confusionem : ítem in eo quod praemittit §. 4. Regularium fundatores, qui post monástica imtituta prodierimt ^ Ordines superaddentes Ordinibus, reformationes xeformationibus nihil aliud eífecisse, quam primariam mali causam magis inagisque dilatare, Jntellecta de Ordinibus , et Institutis á Sancta Sede probatis y quasi distincta piorum munerum varietas, quibus distincti Ordines addicti sunty natura sua pertur-- bationemy et confusionem parere debeat. Falsa, calumniosa, in Sanctos funda¬ tores, eorumque fideles alumnos, tum et in ipsos Summos Pontifíces injuriosa. LXXXIII. Regula tertia y qua postquam praemisity parvum Corpus degens intra civilem societatem, quin fere sit pars ejusdem, parvamque monarchiam figit in statu, semper esse periculosum; subinde hoc nomine criminatur privata monasteriay communis instituti vinculo ^ub uno praesertim capite consociata , velut speciales iotidem monarchias civili reipu-- blicae periculosas , et noxias. Falsa, temeraria, Regularibus Institutis á Sancta Sede ad Religionis profectum approbatis injuriosa, favens haereticorum in eadem Instituía insectationibus, et calumniis. De systemate , seu ordinationum complexione ducta ex allatis regu¬ éis , et octo sequentibus articulis coniprehensa pro reformaiione H-egularium. §. 10. luXXXiy• Aru I, De uno dumtal modo se emplearon en defender las Or¬ denes Mendicantes contra unos tan gran¬ des hombres,que en sus defensas se hubiera deseado menor ardor y mayor exactitud. Escandalosa, injuriosa á los santisimos Doctores, y que favorece á las contumelias impías de los autores condenados, LXXXir. La regla segunda, que la multiplicación de Ordenes Religiosas y su diversidad naturalmente introduce la per¬ turbación y la confusión. También en lo que dice antes §. 4. que los fundadores de los Regulares que florecieron después de ios institutos monásticos, aumentando Or¬ denes sobre Ordenes, reformas sobre re¬ formas, no hablan hecho otra cosa que extender mas y mas la causa del mal. Entendida de las Ordenes é Institu¬ tos aprobados por la Santa Sede, como si la distinta variedad de piadosos exercicios á que se aplican las diversas Ordenes debiese por su naturaleza producir la perturbación y confusión. Fqlsa, calumniosa, injuriosa á los San* tos fundadores y á sus fieles hijos, y tam* bien á los mismos Sumos Pontífices, LXXXIII. La regla tercera, en la qual después de decir que un pequeño cuerpo que existe vivo, habita dentro de la sociedad civil sin ser casi parte de ella, y que forma una pequeña Monarquía, es siempre peligroso en el estado; culpa in¬ mediatamente baxo de este nombre á los particulares monasterios, que con el lazo de un instituto común se unen baxo de una cabeiía, como si fuesen otras tantas particulares monarquías peligrosas y da¬ ñosas al estado civil. Falsa, temeraria, injuriosa á los Ins¬ tituios Regulares aprobados por la Santa Sede para beneficio de la Religión, y que favorece las persecuciones y calumnias de los hereges contra los mismos Institutos, Del sistema ó complexo de ¡os man¬ datos sacado de ¡as dichas reglas, y comprehendidos en los ocho artículos siguientes para la reforma de los Regulares. §. TO, _ LXXXIV. Art. I. Que haya de ^xat >Ordine iii Ecclesia retiñendo^ ac de seiigenda prae caeteris reguia Sancti lien^aicti , cum obsui praestantiam, tum ob praeclara illius Ordiiiis meri¬ na: sic tamen ut in his ^ quae for¬ te occurrent temporum conditioni mipus congrua , instituía vitae ratio apud j Portum-Kegiurn lucem praeferat ad explorandum quid addere, quid detrahere ¡ conveniat. 2. Ne compotes fiant ecclesiasticae hierarquiae, qui se huic Ordini adjunxerint ^ nec ad sacros Ordines promoveantur, praeterquam ad summum iinus^ vei dúo initiandi tanquam Curati , vel Capellani monasterii, reliquis in simplicilaicorumordineremanentibus. 3. Unum tantum in unaquaque civitate admíttendum monasterium , idque extra moenia civitatis in locis abditioribus, et remotioribus collocandum. 4. Inter occupationes vitae raonasticae pars sua íabori manuum inviolatae servenda j relicto tamen congruo tempere psalmodiae impendendo, aut etiara, si cui libuerit y litterarum studio. Psalmodia deberet esse modera¬ ra y quia nimia ejus prolixitas parir praecipitantiam, molestiain, evagationem. Quo plus auctae sunt psalmodiae5 orationes, preces, tantumdem peraequa proportione omni tempere imminutus fervor est, sanctistasque Regularium. 5. Nulla foret admittenda distinctio Monachos ínter sive choro, sive minísteriis addictos; inaequalitas isthaec gravissimas omni tempere lites excitavit, ac discordias , et á communitatibus Regularium spiritum caritatis expulir. 6. Votum perpetuae stabilitatis nunquam tolerandum. Non illud norant veteres Monachi, qui tamen Ecelesiae consolatio, et Christianismi ornamentum extiterunt. Vota castitatis, paupertatis, et obedientiae non admittentur instar cotnmunis, et stabiüs regulae. Si quís ea vota y aut omnia , aut aliqua facere voluerit, consilium, et veniam ab Episcopo postulabitp qui quedar una sola Orden Religiosa en la Iglesia, y que haya de preferirse entre las demas la regla de San Benito, así por su antigüedad, como por los distinguidos merinos de esta Ordenjpero de suerte que en las cosas que puedan ocurrir menos convenientes á la condición de los tiem¬ pos, se tenga presente el Instituto de Puerto Real, para averiguar lo que con¬ viene añadir ó quitar. 2. Que no sean anumeraifcs en la gerarquia eclesiástica los que entrasen en esta Orden, ni sean promovidos á los sa¬ grados Ordenes, sino á lo mas uno ó dos que se ordenaren como Curas ó Capella¬ nes del monasterio, quedando los restan-» tes en la simple clase de legos. 3. Que solo debe admitirse un mo¬ nasterio en cada ciudad, y este se ha de construir fuera de sus muros en sitios los mas retirados y remotos. 4. Que entre las ocupaciones de la vida monástica se ha de observar inviola¬ blemente la labor de manos, dexando no obstante tiempo proporcionado para em¬ plearle en la salmodia, ó si alguno qui¬ siere en el estudio de las letras.La salmo¬ dia deberia ser moderada, porque la de¬ masiada prolixidad produce precipita¬ ción, molestia y distracción. Quanto mas seha aumentado la salmodia^ las oracio-r nes y preces, otro tanto á proporción se ha disminuido en todo tiempo el fervor y la santidad de los Regulares. 5. Ninguna distinción deberia admi¬ tirse entre los Monges que están adictos al coro, y los que lo están á otros minis¬ terios: esta desigualdad en todos tiempos ha excitado gravísimos pleytos y discor¬ dias,y ha desterrado de las comunidades de los Regulares el espíritu de caridad. 6 . Nunca debe tolerarse el voto de per¬ petua permanencia en el estado.Este no le conocieron los antiguosMonges,losquaIes no obstante eso fueron el consuelo de la Iglesia y el lustre del Christianismo. No se admitan como regla común y estable los votos de castidad,pobreza y obedien¬ cia. Si alguno quisiere hacer todos estos votos ó alguno de ellos,pida consejo y el permiso ai Obispoj pero este no permití- (48) entreguéis á los Ministros del Santo OticiOj ó á sus Comisarios mas inmediatos en los lugares en que no hubiese Tribunal^ dentro del preciso termino de seis dias de la publicación de este Edictb, ó de su noticia; y si supiertdes de alguno que le tenga, y no le entregase, le delatéis, y deis aviso al Ministro mas ceicano, para proceder contra él como cómplice en delitos de cisma, heregía ó error que induce á esta, y fomenta la sedición é independencia de las supremas pctesiades- Y lo contrario haciendo,el dicho término pasado, los que contumaces íuéredes en no cumplir lo sobredicho, premisas Jas canónicas moniciones en deiecho ne¬ cesarias, desde ahora para entonces declaramcs en vos y en cada uno de vos la sentencia de excomunión mayor, y os habernos por incursos en ella y tn las demas penas, con apercibimiento de proceder á estas como haJiárem.os per dere¬ cho. Y mandamos que este nuestro Edicto se publique en todas las Iglesias Metropolitanas, Catedrales y Colegiales de los Reynos de S. M. , yen los luga¬ res de cabeza de Partido; y que de su lectura se fixe traslado ó testimonio au¬ tentico en una de las puertas de dichas Iglesias, de donde no se quite sin nues¬ tra licencia, pena éé excomunión mayor y de doscientos ducados, como sepa¬ rado de este lo mandamos. En testimonio de lo qual mandamos dar y dimos la presente firmada de nuestro nombre, sellada con nuestro sello, y refrendada del infrascripto Secretario del Consejo de S. M. de la Santa General Inquisición en Madrid á doce de Enero de mil ochocientos y uno. Ramonjosef^ Arzobispo de Burgos, Inquisidor general. Don Jíiaquin Fuster¡ Secretario del Consejo.