Historia Universal. Tomo XXVI
Abstract
T. I-VIII. Historia antigua -- T. IX-XX. Historia moderna -- T. XXI-XXV. Historia de Francia -- T. XXVI-XXX. Historia de España
Full text
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FOR NT Sado de degue, TOMO XXVI
HISTORIA MODERNA. — DE ESPAÑA iaa MADRID: 1835. IMPRENTA DE LA REAL COMPAÑÍA, calle de Preciados,
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Edo, HISTORIA DE ESPAÑA. : CAPÍTULO L Don Pelayo. $ Don Pelayo, rey de Asturias. Batalla de Co-. vadonga. Don García 1 Gimenez, rey de Navarra. Batalla de Poitiers. Casamiento de Alonso, duque de Cantabria, con Ermisenda, hija de D, Pelayo. Derrota de Abdelmelic en los Pirineos. y Do, PrLaxo , rey de Asturias (718). Despues de la infausta jornada del Guadalete Je que destruida la monarquía de los visogodos, os hombres mas valerosos de España, y por tanto mas incapaces de sufrir el yugo malhometano, la humillacion del pueblo y la profanacion de las cosas sagradas, se retiraron á las montañas más remotas é incultas del norte de la península hácia Galicia , Asturias y Cantabria, defendidas de las armas árabes
(12 visogoda; es decir, el manejo de los negocios públicos y la formacion de las leyes pertenecia al rey en el consejo de los nobles. La nobleza, aunque hereditaria, no era esclusiva, y podian entrar en élla todos los que se distinguiesen por sus hazañas y servicios. Los gobernadores árabes de España, engreidos con sus triunfos en Francia, á los cuales aplicaban todas sus fuerzas, porque el fru- to de la victoria era mayor que el que podia esperarse de los estériles bosques de Astu-= rias, contentos con poseer lo mas florido y anado de la península, descuidaron aquel rincon, donde solo podian esperar batallas y heridas. Estas circunstancias fueron muy favorables al acrecentamiento de la población y á la consolidacion del estado. Pelayo, hombre valiente en los combates y capaz para el gobierno, se dedicó esclusivamente , despues de arrojados los musulmanes, á mejorar el culto divino y á aumentar las fuerzas de su pequeño reino. Sin embargo, algunas escursiones hacian los asturianos en los paises ocupados por los moros fuera de las montañas de As= turias; pero estas se reducian á la tala de los campos y al saqueo de los pueblos no fortifica— dos. Estas cabalgadas se verificaban regularmente todos los años; y los cristianos llevaban casi siempre lo mejor en esta guerra de sorpresa , porque el mas debil toma en élla precauciones con mas tino que el que confía en sus fuerzas.
13 Garcia Gimenez, a de Navarra (724). La parte montuosa de Navarra, principalmente la el Pirineo hasta Jaca, se ballaba en la misma situacion que la de Asturias, pero mas espuesta á los ataques de los musulmanes , que poselan 8: Pamplona, "como ¿la lavo de una de las entradas de Francia, que era entonces por e”. canal del rio: Aragon. Los navarros y de- Mas pueblos de origen vasco nunca someti- 0s á los romanos, de quienes solo fueron alia- 95, y que habian defendido su independencia Contra los godos en una lid de cuatro siglos, tampoco sufrieron el yugo árabe. Es verdad que éstos se habian apoderado de Pamplona; Pero esta era mas bien que una capital de provincia una fortaleza sitiada constantemente por apoblacion pobre é indisciplinada, pero valente y aguerrida de las montañas. Su primera guerra contra los moros: fue de escursiones Y Sorpresas, hasta que el ejem plo de Asturias los movió 4 elegir un cau- Mo que los dirigiese en la guerra y les ad- Ministrase justicia, En el monte de Uruela ha- "UN antiguo santuario donde hacia vida o hombre, llamado Juan. nos de las cercanías concur- a de festividad , y conferennegocios. públicos, y conoad de tener un gefe , eligie= -9R por rey á García, hijo de Gimeno, y se= por. de los «caseríos de Abarzusa y Amezcoa. Vantáronle. sobre el escudo. y le proclama-
14 ron. El nuevo rey có un yelmo por corona y empuñó una lanza por cetro, símbolos de una monarquía que habia de crecer por las armas. ; Sus límites son aún mas difíciles de determinar que los de Asturias; porque es muy probable que solo poseyese el nuevo rey la parte montuosa de Navarra y de Sobrarve, y aun esta última no toda; pues Ainsa, su capital, fue conquistada de los moros por García, aunque se ignora el año. Tampoco constan como ciertas las épocas señaladas en los hechos que anteriormente hemos referido, ni nos es po= sible en una obra de la naturaleza de la nuestra entrar en discusiones críticas sobre una antigúedad tan remota y un período de tiempo en que no habia escritores ni historiado= res, y cuyos sucesos han sido recogidos por tradicion en los siglos siguientes; pues Isidoro de Beja, 6 el Pacense, que floreció en este intervalo, rodeado de musulmanes y sin co= municacion con los cristianos libres , conoció muy poco los hechos que acaecian en el norte de España. Nuestro objeto no es ilustrar estas épocas obscuras de nuestra historia; pero he=. mos seguido ú los escritores mas acreditados tanto en la-narracion, como en las fechas, descartando al mismo tiempo todas las fábulas que tan de ordinario finge en la cuna de las naciones el orgullo de la posteridad. Batalla de Poitiers (732). El proyecto ambicioso que formaron los musulmanes de uno! »
15 ' $ la Francia al mismo do que habian impues- to á España quedó destruido para siempre. Abderraman , gobernador de España, pasó los Pirineos con deroso ejército, y despues de haber Hera desolacion al centro de Francia, fue vencido y muerto entre Poitiers y Tours por el célebre Cárlos Martel, duque de Austrasia y gobernador del palacio de Neustria. Trescientos mil musulmanes quedaron en el campo de batalla. Las reliquias de aquel ejército, que amenazaba la ruina de toda Eu- 7Opa, perseguidas por Martel, pretendieron reúglarse en Pamplona atravesando el Pirineo de avarra; pero los soldados de García Gimenez, con su valiente gefe á la cabeza, las cogieron en los numerosos desfiladeros de aquellas mon— tañas, y las esterminaron. . La pérdida de un número tan grande de combatientes debilitó el poder de los sarracenos en España y lo destruyó en Francia. Cár= los Martel los redujo á la parte sudeste de este reino, que era la Galia Gótica: su hijo pino, primer rey de Francia de la dinastía Carlovingia , los arrolló hasta el Pirineo, su mieto Carlomagno los persiguió en España, y su viznieto Ludovico Pio conquistó gran parte e Cataluña. Los cristianos independientes de a península, sabida la rota de Poitiers, se aleñtaron para nuevas empresas; y desde entonces pudo. preveerse Ique la dominacion aga— rena no se arralgaria en nuestro suelo como en tica y en Oriente,
16 Casamiento: de a, duque de Cantabria , con Ermisenda, hija de D, Pelayo (734). Pelayo tuvo de su muger Gaudiosa un hijo, llamado Favila , que le sucedió, y una. hija, llamada Ermisenda, á la cual casó con Alonso, duque de Cantabria, é hijo de Pedro, cuya alianza le habia sido tan útil en la guerra con tra los árabes. Este ducado de Cantabria se estendia por las montañas hasta Bureba, Alava y Rioja, comarcas sometidas á los reyes visogodos , á escepcion de Vizcaya y Guipúzcoa que se conservaron independientes y se gober— naron con sus magistrados particulares, aun= que el nombre de Cantabria se estendia tam= bien á éllos, como el de una provincia se estiende tambien á la parte no conquistada de élla. Esta alianza era , pues, utilísima á Pelayo , porque cubria sus estados por la parte de Oriente, y aumentaba las fuerzas de su monarquía. db Derrota de Abdelmelic en los Pirineos (736). Abdelmelic, sucesor de Abderraman en y gobierno de la España árabe, hizo dos espedi= ciones á Francia, una en 734, otra en 136 para vengar la rota pasada, 6 por lo menos sostener la gloria y dominacion de los sarra= cenos en aquel pais. En la primera fue vencido. En la segunda logró alguna ventaja; pero viendo cercana la estacion de las lluvias, al volverse á España con su ejército por el Pirineo de Navarra, encontró con el terrible García Gimenez, que derrotó su ejército en los Ji 7
I desfiladeros, y le obligó? despues de sufrir mucha pérdida, á encerrarse en Pamplona. Al año siguiente falleció Pelayo despues de 19 años de reinado. A pesar de la escasez dé sucesos de que adolece su historia , su nombre será inmortal mientras haya españoles: á él de- en los primeros rudimentos de su monarquía: ue sepultado en la iglesia de Santa Eulalia de Velania, cercana á Covadonga; y edificada por . él, juntamente con su muger Gaudiosa, que alleció poco despues, CAPÍTULO 11. | Don Favila. 25 Don Favila, rey de Asturias, D., FaviLa, rey de Asturias (737). Favila sucedió á su padre sin “oposicion alguna; no porque la corona dejase de ser electiva, sino porque las costumbres, las ideas y los intereses se iban ligando 4 la sucesion hereditaria. El único hecho notable que se refiere de este príncipe es la fundacion del monasterio de Santa ruz cerca de Cangas. En el arco de la capilla Mayor pusieron una inscripcion que ha conservado Ambrosio de Morales, escrita en el latin árbaro de aquellos tiempos, y dela cual cons- TOMO XXVI, ; 2
(18 ta que fue concluida y ias la iglesia en la era 777 (año de 739) por Favila, su muger Froiligsba y sus hijos ó hijas (porque la espresion cum suorum prolium pignora nata no distingue de sexos)... ? Poco despues de concluida la iglesia. pereció Favila á manos de un oso.en una cacería, y fue sepultado en ella, La fecha de la inscrip= cion que hemos. referido fija las épocas de su reinado y del de Pelayo á los tiempos que he= mos señalado, y no permite retardarla á años posteriores, como han querido algunos historiógrafos moyidos por el silencio de Isidoro de Beja. ó A Favila tuvo sucesion de su esposa; pero nada consta en la historia de sus hijos ó% hijas; solo se deduce que quedaron en tierna edad, y por consiguiente incapaces de suceder en el trono, ni de ser elegidos. Por un manuscrito de san Oton, obispo de Frisinga en Baviera, intitulado Genealogía, y conservado en el moz nasterio de Morimont en Francia, de que fue abad aquel santo, consta que una, hija de] rey Favila, llamada Favinia, casó.con Luifrido, duque de Suevia; y qué Godefrido, hijo de los dos , fue padre de Hildegarda , una de las inugeres de Carlomagno, primer emperador de occidente.
Goa. | o CAPÍTULO UL Don Alonso I el católico, Don Alonso 1 el católico , rey de Asturias. Es- Pedicion á Galicia : conquista de Lugo, Conquista de Leon y Astorga. Espedicion al sur del Duero. Abderraman , califa de Córdoba. esavenencia entre los reyes de Asturias y Vavarra, bs, * D ON ALonsol el católico, rey de Asturias (739). Los hijos de Favila fueron escluidos de la sucesion por su corta edad, y los asturianos eli gieron por rey á Alonso de Cantabria , tronco de la dinastía segunda, que reinó con gloria . mas de dos siglos en Asturias y en Leon. Este príncipe, adornado de virtudes heróicas, era el Pariente mas cercano de Pelayo; tenia” por esposa á Ermisenda, hija del restaurador: habia contribuido en gran manera con las fuerzas de su ducado de Cantabria á los primeros triun= fos de los Cristianos y á la consolidacion del Pequeño reino que fundaron: en fin, añadia á este reino con su advenimiento al trono lo que él poseia como duque de Cantabria en los pai- Ses montuosos de Santander, la Bureba, Alava . .
1] (80)... y Rioja, y ensanchaba los límites de la monar= quía, aunque sea ahora imposible distinguir en aquellos paises lo que ocupa ban los moros de lo que conservaban los cristianos. ' Todas estas razones movieron álos principales del reino á elegir á Alonso por rey; á lo cual contribuyó mucho la tendencia general á la sucesion hereditaria, y el deseo que tenian los cristianos de ver en el-trono á Ermisenda, princesa generalmente amada por ser hija. de Pelayo y heredera de sus virtudes y piedad religiosa. El principio legal era la. monarquía electiva : el amor á Pelayo y á Alonso 1 intro= dujo la hereditaria, mas conforme á las ideas, sentimientos y necesidades de la nacion. Espedicion áGalicia: conquista de Lugo(743). Compuestas las cosas del interior, se propuso don Alonso salir á campaña contra los sarracenos. Moviéronle á ello, ademas de su innato valor y de la obligacion que como rey y como cristiano tenia de aumentar la fuerza de su estado, y libertar del yugo árabe los pueblos que pudiese, la situacion poco: próspera de los enemigos. Vencidos en Francia, donde su potencia descaecia diariamente; trabajados con guerras civiles en España y Africa; muy apartados del centro del poder, que era Damasco, “córte de los califas, donde tambien iba deca= yendo la dinastía de los Ommiadas 6 Abenumeyas; en fin, enmuellecidos con los placeres que produce la opulencia y los climas delicio= sos y fértiles que habitaban, no podian lus mo- EAS AA ET
21 ros de España ica fuérzas á las faanges, poco numerosas á la verdád, de los as; turianos, pero acostumbradas. 4'las privaciones y al trabajo, robustas, llenas de intrepidez y e espíritu religioso. Asi es que en las guerras que durante su reimado les hizo Alonso, á pesar de que obtuvo grandes despojos, de éllos, y, ocupó: muchas ciudades y estensos territorios, no hubo ninguna batalla señalada de aquellas que dejan profuridos vestigios-en la historiaj No halló, pues, grande oposicion. En los 24 años que contaba ya lá independencia de Asturias se habian au mentado considerablemente el número de los-habitantes y los: medios de subsist tencia. La residencia del trono era Cangas, lamada entonces Cánicas, y hermoseada solo por os monasterios é' iglesias que los reyes fundaz an. Alonso resolvió. mover: contra los enemi= gos una poblacion ya sobreabundante y capaz e estenderse, y poniéndoseval frente de: sit" Ejército se presentó en las llanuras de Galicia: Corrió todo el territorio de Mondoñedo. sin 1aMar resistencia en ninguna parte sino en Lug0, donde los moros hicierón: alguna - defensa, aunque corta:: Esta' ciudad , colocada ventajo= samente, fue fortificada como plaza de refugio. travesó despúes el centro de Galicia, ocupó 4 rense y '4 Tuy, que estaban desmanteladas desde la invasion de los árabes, y: se volvió 4 sturias cargado de botin y algunos esclavos; Porque estas guerras se hacian con suma bararte, y rara vez dejaban: los vencidos de ser
28 . Invasion de: los E en Galicia: victoria ' de Fruela (760). No tardó en' conocerse cuán peligrosa era para los cristianos la nueva mo= narquía de Córdoba. Abderraman, deseoso de hacerla ilustre con victorias contra el nombre cristiano , envió un ejército numeroso 4 las órdenes de su lugarteniente Omar para que por la parte de Portugal entrase en Galicia. Fruela salió á esperarle al frente de sus asturianos, inferiores en Número, péro mas.va= ¿lientes y resueltos. Dióse la batalla en Pontu= * mo 6 Pontuvio, lugar cuya posicion se ignora, y los mahometanos quedaron derrotados con pérdida de 54000 hombres, visiblemente -exa= é gerada por los historiadores cristianos. Omar, ] caudillo de: los moros, cayó: prisionero , y el E rey mandó quitarle la vida; tal era la bars barie de los A El botin que se adqui- + rió en esta jornada fue inmenso. as id *= Fundacion de Oviedo (761). Fruéla, rico con los despojos dela victoria, resolvió. edim ficar una ciudad con silla episcopal que: fue= se la córte de-su> reino, y mas. espléndida y, ir magnífica que Cangas, donde :hasta. entonces habian residido los: reyes de Asturias, ' Está ciudad fue-Oviedo, y dió su nombre al reino, segun la costumbre de los' árabes que 'seña= laban las monarquías con el título de sus caz pitales. Tan cierto es que se contraen los usos de aquellos con quienes se tienen: frecuentes relaciones, aunque:sean hostiles. No fue esta la única costumbre que los españoles tomaron: es sE .
(29) A de los mahometanos, como se verá en el discurso de esta historia. En el mismo año logró Frucla otra nueva victoria contra un ejército que Abderraman envió contra él. Parece probable que esta batalla se dió en Portugal , cuyos gobernadomos Moros se habian rebelado contra el rey de Córdoba, y no es imposible que al favor de estos rebeldes llegase Fruela con su ejer cito hasta Beja, donde segun Mariana consiguió el triunfo. 1 Conquista de Pamplona (762). Iñigo Arista, rey de Navarra, que desde los principios de su reinado no habia césado de pelear con felicidad contra los moros, se apoderó en esta época de Pamplona; pero Abderraman, que se hallaba en Zaragoza, envió al alto Aragon un cuerpo de tropas mandado por su lugarteniente Abdelmelic, que tomó y destruyó una fortaleza que los cristianos habian levantado en el monte Pano, y pasó á cuchillo la guar- * Dicion. Espedicion de Abderraman á Castilla (763). rey de Córdoba, despues de sosegadas las cosas de Aragon, pasó á Cataluña, donde los gobernadores de Gerona y de Barcelona se habian rebelado, poniéndose bajo la «proteccion e Pipino, rey de Francia. Los venció y casti— gó, asentó paces con Pipino, y al pasar por astilla, volviéndose á Córdoba, quiso tentar % Suerte de las armas contra Fruela. Elnomre de Castilla era ya conocido, y se cree que
(do) 1 ? tuvo su origén en el gran número de forta=. lezas erigidas en aquella region por parte de los moros y de los cristianos para defenderse y y ofender, 'Fruela se hallaba con su ejército muy disminuido por la rebelion de los gallegos; sin embargo, no dudó en presentarse en campaña: peleó contra el califa y le derrotó. Ab= derraman, viendo el gran número de mahometanos que perecian en aquella guerra inútil y sin resultados , pues era imposible penetrar _<. en la aspereza de las montañas de Asturias, Y aunque se penetrase la esterilidad y pobre-* za del pais no permitia esperar. frutos abun-. dantes y opulentos de la victoria, hizo paces: Ó treguas con el rey cristiano, las primeras de: que habla la historia de' la restauracion. La paz no era menos importante á Fruela para reprimir á los gallegos, cuya sedicion castigó con escesiva severidad al año siguiente: Los historiadores atribuyen esta rebelion á un decreto del rey, hecho de acuerdo con los po= cos obispos que habia en su reino, prohi-" biendo á los clérigos separarse de sus mugeres, y el casamiento en lo sucesivo; relajacion ¡ h “A A 3 p Í A A que se habia introducido en la iglesia de España desde los tiempos de Witiza, rey de los visogodos. El clero de Galicia, pais recientes mente conquistado, llevó muy 4 mal este decreto, y comunicó al pueblo su indignacion» Muerte de Bimarano (767). Bimarano, her” mano del rey, era tan afable y generoso co” "nn
(31) E mo Fruela áspero é intratable; y asi los prinexpales señores, que, huian de la core del rey, buscaban la de su hermano, al cua daban las mayores muestras de amor. El año anterior le habia nacido al rey su hijo don Alonso; y la envidia que tenia del carmo que manifestaban todos á Bimarano , agregándose al recelo 6 la sospecha de que aspirase al trodo en perjuicio del mismo: Fruela y de su sucesion , se convirtió en ódio mortal. Su condicion violenta no le sugirió otro medio que el del fratricidio; y un dia que Bimarano vivo á palacio, le atraveso el pecho con su espada. Este horrendo delito fue castigado al año siguiente con otro no: menos horrendo. Los principales señores de la córte, temiendo la ira del que sabia derramar la sangre de su hérmano , y deseosos de vengarla, se conjuraron contra él, y buscando ocasion Oportuna, le dieron muerte en Cangas á los once años de su reinado. Diósele sepultura en la catedral de Oviedo, edificada por él mismo. Asi pereció este príncipe valeroso, que derrotó tres veces á los árabes en batalla campal, y conservó el reino de sus padres. Su ira fue la causa de su ruina, y mancilló su nombre en los anales de la historia.
8 , (32) CAPÍTULO v. ] Don Aurelio. 1 : Í A A Don Aurelio, rey de Asturias, Rebelion de los. prisioneros musulmanes. Casamiento de la infanta Adosinda. ; y ME Do, AurrLio, rey de Asturias (768). Despues del asesinato de Fruela I fue elegido rey” de Asturias don Aurelio, su primo hermano; é hijo de Fruela, hermano de don Alonso 1 el: católico. Este príncipe no tuvo sucesion, mÍ aun consta que fuese casado. La corta edad de Alonso, hijo de Fruela, le escluyó del trono en. esta ocasion. sil -Al'año siguiente confirmó don Aurelio la? treguas que su antecesor habia hecho con Ab” derraman, rey de Córdoba, y así en los 6 año? desu reinado gozaron los cristianos del rejn0 de Asturias de perpétua paz con los moros Estendíase entonces este reino hasta Belorado Y Oca, como consta del documento de fundaciol del monasterio de San Miguel cercano á Belo” rado, hecha por una señora llamada Mun! Bella. > ; F Rebelion de los prisioneros musulmanes (970) Don Alonso el católico, y su hijo y sucesó'
don Eruela ¿habian hecho un' gran número de prisioneros. enlas. «victorias ; que: consiguieron de los moros. Estos prisioneros vivian con alguna libertad entre los cristianos, ya esperando su rescate, ya trabajando «para: pagar, su sub— sistencia. Aléntados' con su número, y abusando de la libertad que se les concedia, se reu— nieron y formaroñ una "conspiracion que dió mucho cuidado. Don Aurelio se puso al frente de sus soldados , los persiguió ..y derrotó, castigó á los. gefes. de los conjurados , y mandó que fuesen guardados .con mas. severidad que antes, Casamiento de la infanta Adosinda (771) Don Aurelio, ' que «temia pudes “desórdenes, si-él faltase, por la corta edad'de Alonso! hijo de E ruela,:y el estado de diácono* de su hermano Bermudo, únicos príncipes que queda an de la familia real, casó 4 su prima Ado= sinda, hija de Alonso el Católico, con Silo, uno e los señores mas principales del reino ; para que pudiese optar á la corona; El principio de sucesion hereditaria se bo tificaba”, y aun pasa= ba á las hembras ; pues se creia dar algun derecho para ser “elegido «al esposo de una Infanta, Y Tres años despues falleció" "Aurelio , y fue sepultado en el monasterio de Sán Martin del valle de Laneyo, en Asturias , que hoy se llama: San Martin dé Ordion. La paz de que se 8020 en su reinado contribuyó maravillosa mente á que se poblasen y robusteciesen las TOMO Xxv1 3
(5) | adquisiciónes: ¿hechas por-da monarquía en Cas+ úlla; en Galicia; y 4: 2 pio de E monteiild] e Arrota qa q CAPÍTULO * a STO e O =J90'1 58 ¿sido NOD Sibiia Don Silo... ide al Ae sf coUl sobabi dl Bis sir ud Aud Es, edita de em 5 no'4 Es Dar ata a de" oncesPas 3 Ves. Rebelión ic m) Pámiro Es DA Lady yy AA H y ¡o rado sit Cit ab Muero mielio. y. fuesplagido por 1ey de, Asturias dor Silo: :seginolas; provisiones de, su, amtecásor »prívoipe estableció su y residencia én Pravia; Su. Muger “Adosinda,;, «Ques simaba mmuieho 4. su. sobrino el infante: don, Alonso, (hijo del rey. Fruelas:empezó á.:inptouirlo..em. los cios del gobierhospard quese. hiejese capaz «de suceder algun dia..ev eldaomoso! se siistiborod 18 sor Ha veinado e .don., Sl o de: ocífico! 001 : oh de sn antecesor. Eu-775 contwmó las nes -guas con Abderraman, segun parece, pormer diacion de¡.su madre: En, aquella. ápoca eral, sulmanes, y algunos, han inferido de 1na es presion de la. Crónica de Albeldas queda: an dre de don.Silo.-tenia alguna hija:ó hermané. casada. con algun mozo principal, por «uyt.
(35) influencia se confirmaron. las paces. Sus.rela= ciones de: bueña «armonía. con' los: mahometas nos eran tales, que pidió y obtuvo: el cuerpo de Santa Eulalia, que se: veneraba en Mérida, para «depositarlo en la: iglesia: de San Juan Evangelista, edificada por él en Pravia, Espedicion de Carlomagno á España: ba» talla de Roncesvalles: (778). En ésta época era Carlomagno, rey de Francia é hijo:de'Pipino, el monarca mas poderoso de Europa por. sus triunfos sobre: los: lombardos en Italia, y con tra los sajones en Alemania. Su, ambicion igualaba á sus :altas cualidades políticas y militares. Era uno delos enemigos naturales.de su imperio la monarquía árabe de. Es ña, sepa— rada de Francia por los Pirineos de. ¿Cataluña y Aragon; y esperaba Cárlos uma ocasion fa= vorable para entrar con sus ejércitos en la pe= nínsula:, y estender á élla su dominacion. + Esta-ocasion no tardó en presentarse. Ibina— larab:, gobernador de Laragoza, y -Abiatar, -. que lo era de Huesca, se rebelaron contra Aberraman , é implorarou los auxilios del rey de Francia , ofreciéndose por vasallos. de su co— Tona. Carlomagno! aceptó la oferta, y habien— do: reunido dos ejércitos,.el. uno á las órde- Nes de sus lugartenientes, penetró en Catalu- Ba, y sometió: 4: Gerona y á Barcelona. Cárlos se puso al frente del «otro ¿entró en España por el Pirineo de Aragon, llegó hasta el Ebro, “y reforzado. por las tropas, de los gobernado Tes. ¿de Zaragoza: y Huesca y por el ejército de
f IT (36) Cataluña, sometió todo el Aragon, entró en Navarra, y exigió vasallage de Iñigo Arista, que este monarca no quiso prestarle, Preparábase el héroe frances: á/ pasar el Ebro y acometer con sus tropas la Castilla cuando los sajones, viéndole ocupado en guerra tan lejana, se re- A velaron de nuevo. q Cárlos, obligado á marchar con sus tropas desde el Ebro al: Elva, desmanteló á Pamplona en venganza del desaire que habia recibido de Jos navarros, y volvió á l'ráncia por el famoso desfiladero de Roncesvalles. Los navarros, irritados contra: él, y reunidos con los vascos de Francia, que entonces estaban sublevados, - pusieron emboscadas en aquellas asperezas, y dejando pasar la: vanguardia y el centro, aco=* . metieron y rodearon la retaguardia donde «ve-. ] nian dos equipages ; la: esterminaron é hicieron? FICO. botin, y se retiraron por la noche á las . alturas de los montes, donde Cárlos no pudo O seguirlós ni tomar satisfaccion del agravio. Esta fue la jornada de Roncesvalles, célebre en nuestros romances y en los libros de caballe- 508 ría, que adornaron su narracion con muchas fábulas. En ella perecieron Roldan, goberna= ' dor de Bretaña: y uno de los héroes de los poetas y novelistas de la edad media, Eginar= do, maestresala del rey de Francia, y AnselW mo, conde de su palacio. Horbl $ Rebelion de los gallegos (779). Los gallegos se rebelaron contra: don Silo, sin que conste de — Ja hústoria la causa ó el pretesto de este levan* X E.
tamiento. El rey se ele al frente de su ejército, entró en Galicia, y mas allá del Vierzo encontró á los amotinados en lo alto del monte Cebrero, llamado entonces Cipario, los derrotó completamente, y apagó la rebelion con el castigo de sus cabezas. : Dos años despues reunió su ejército el rey de Córdoba y se puso en marcha hácia el Ebro, sometió los gobernadores árabes que se habian hechovasallos de Carlomagno en Aragon y Cataluña , y dejó sosegado el pais. El rey de Francia no pudo dar auxilio 4 aquellos gefes por hallarse “entonces muy encendida la uerra en Alemania. Abderraman' acometió tambien á los Navarros; mas no pudo sujetarlos. Los historiadores árabes hacen espantosas descripciones del valor y ferocidad de los” guerreros cristia— nos de aquel. territorio. Abderraman no quiso empeñarse en la guerra contra un pueblo valiente y pobre, del cual nada podia sacar sino “ heridas , y se volvió á Córdoba. * ¿Esta fue la última campaña del valeroso Íñigo Arista, segundo rey de Navarra. Este príncipe falleció en 783, dos años mas adelante. El mismo año murió don Silo, sin dejar otra Sucesión que un hijo bastardo ó natural llamado Aldegastro, Fue sepultado en la iglesia de san Juan de Pravia. Su esposa Adosinda se reti- YÓ poco despues á un monasterio de religiosas, Conde acabó sus dias: ejemplo de piedad que "Mtaron despues con muy pocas escepciones las viudas de los reyes.
í 1 1 con poderoso ejército en lt Bureba. El rey Bérmudo y su sobrino don ¡Alonso salieron con sus | huestes á recibirle, y tomando posicion en la. aspereza de las montañas , sorprendieron y derrotaron completamente el ejército de Hixem, + haciéndose dueños de su campamento, donde encontraron grandes riquezas. Otro cuerpo ára= be que penetró en Galicia por la frontera de | Portugal , despues de haber talado la comarca de Lugo, se retiró sabida la derrota del ejército - principal en Castilla, l Bermudo, viendo disipadas todas las preo= cupaciones de los grandes contra su sobrino, y que la prudencia y afabilidad de Alonso habia ganado los corazones al mismo tiempo que su valor heróico; al cual se debia la última victoria, daba grandes esperanzas á la patria, re= nunció en él la corona con consentimiento y alegría de todo el reino; y continuó viviendo en la córte á su lado, siempre querido y respetado del nuevo rey: ejemplo de amista poco comun en la esfera del poder. Bermudo falleció «cuatro ó cinco años despues, dejando de su muger Osenda dos hijos y dos hijas, que don Alon= so miró como suyos propios. Los hijos fueron * Ramiro, que despues reinó, y García : las hijas Cristina y Tisiena. Esta última casó en Alemá-= nia con Masilio, duque de Suevia y descendien” Í te de Favila, rey de Asturias, por su bisabuela Favinia, hija de este rey y esposa de Luifrido, . tercer duque de Suevia. ;
(45) CAPÍTULO IX. Don Alonso II el Casto. Don “Alonso 1 el Casto, rey de Asturias. In= vasion de Hixem , rey de Córdoba , en Ca= taluña y en la Galicia gótica. Espedicion de Alonso II á-Po rtugal: saco de Lisboa. Sitio de Barcelona por Luis, rey de Aquitania. Conquista de Barcelona : ereccion de su con aaa Conspiracion contra Alonso: el Casto. Sancho 1, rey de Navarra, “Descubrimiento del cuerpo del apóstol Santiago. Don Aznar, - conde de Aragon. Sitio IF batalla de Bena.. vente. Batalla de Zamora: tresuas entro asturianos y moros. Batalla: de Ocharen. ueva espedicion de los Franceses en Na varra. Don Gimeno Iñiguez, rey de Nayar- * ra. Batalla de Lugo. Don Iñigo 1I Gimenez, rey de Navarra, Do. Átonso UH el Casto,rey de Asturias (m0: q El reinado de dor cs Co , raman 1, sucesores inmedistos de “Abderra— man Yen el reino de Córdoba, no'solo se sos-
4 (46) tuvieron los señoríos cristianos de Asturias, Navarra y Marca hispánica, sino tambien se cn-f grandecieron notablemente, merced á la alian= za y amistad perpetua que Alonso de Asturias sostuvo. siempre con Carlomagno y Ludovico Pio su hijo, 4 la prudencia. y valor de nuestro rey, y á las guerras civiles que de cuando on cuando afligianla. España árabe. Las. cortas. fuerzas de la monarquía asturiana no hubieran podido resistir á los innumerables ejércitos de los. sarracenos. á..no haber hecho los franceses contínuas y. poderosas diversiones en Cataluña y Aragon, En el primer pais estendieronla. Marca hasta las orillas del Ebro; en el segundo asolaron toda la parte septentrional con contíz. nuas invasiones, auxiliadas 4. veces por los. va-=* lies RugoLerna ores moros de las fronteras. que se. pas: frecuentemente del vasallage de Fran" cia al de Córdoba con el. objeto. de conservar en el mando. : AA vd - Aloñso, joven á la sazon de 25.años, y edu” cado en la: escuela del infortunio , desplegó to-. das las virtudes necesarias en su situacion. Man? so y afable con los suyos, terrible contra 103. enemigos , intrépido en los combates, prudente en, el, consejo, no quiso. reinar sino. para bien de los cristianos y engrandecimiento de la fé, Jamas se.casó,:0 sl lo. hizo (que de esto dudan los historiadores) guardó, continenció por lo cual mereció el sobrenombre de Castor Ignórase si. sn conducta en esta, parte procedid de. algun voto que: hubiese hecho: tambieX. E e > á
(47) ; parece probable que se privó de cn es sión porno defraudar de sus derechos á la: po rona á los hijos de Bermudo el Diácono , que habia' sido bienhechor suyo. > + Su reino <omprehendia entonces donde puso por gato: algunos. territorios al sur. del Miño en Pp ortugal, que habian quedado destruidos, en tre éllos la ciudad €. los mor las vertientes de Lós montes de Asturias: hasta: mas. “alá de: Leon: la montaña de Santander, la Bureba, el Alava y Rioja hasta Carlomagno estaeran mas frecnentes las guerras con-los musul— manes, , rey | de Córdobe en cataluña ye, la Galia Gótica: (793). Hixer; deseand elic.con' numeroso ejérci— * 208 condes: de la
48 sistirle por estar mes de fuerzas del imperi0 ocupadas en la guerra contra los sajones. Ab*: delmelic se puso sobre Gerona, destruyó sus fortificaciones , penetró en Francia, levándo-. lo «todo á sangre y fuego, quemó los arrabar les de Narbona, marchó sobre Carcasona, derrotó un ejército frances que salió al opósito;. y rico. con el botin que logró de aquellos fér=' úiles paises se volvió á España. % No: le salió tambien á Hixem: la espedicion que emprendió contra Galicia: al año siguiente». Mugeit, su lugarteniente, entró en élla com. un cuerpo' muy numeroso. “Alonso: II: le salió. al encuentro con su gente, y con hábiles movimientos le atrajo á un sitio llamado Lutos Ó Lodos,.en las vertientes de las montañas d Asturias, en donde el terreno estaba: interrumpido con muchos pántanos , y los moros: nó podian valerse de la superioridad de su: núme. ro. Allí los derrotó completamente, «y los fugitivos se ahogaron casi todos en-las lagunas Los muertos fueron 60000, si se ha de creer nuestros historiadores. | pt -Hixem- falleció: en 795, y le «sucedió su hijo «Alhacan: Los hermanos de Hixem, que habian disputado el “trono: al: padre, lo dis". putaron tambien al hijo, y se movió nue , guerra civil entre: los mahometanos «de Espa” ña. Sabedor Carlomagno de: estos sucesos ent. cargó :á los condes de la Marca que recobra” sen lo perdido. Parece que entonces volviero? á fortificar á Gerona. Entraron: ademas en
tierras de los moros y las talaron, escepto las de Zado , que habia vuelto al gobierno poo celona, y que, aterrado con el estrépito d as armas francesas, prometió vasallage 4 Carlomagno. En la campaña siguiente fortificaron los franceses á Ausona, hoy Vique, á Cardona, á Castroserra, lugar situado 4 orillas del Ter, entre Gerona y Vique; y estando estos y Pe pueblos sin habitantes por los destrozos de la última invasion mahometana, se enviaron pobladores de Francia. Luis, rey de Aquitania, nombró por conde de la Marca 4 Borelo , y le dió tropas para que defendiese el pais. Bahalui, | gobernador mahometano de Huesca , imitó la > astuta política de Zado, y se reconoció vasallo e los franceses. Estos sucesos pertenecen á los , y b á Portugal * saco sto deseando favoanceses, con quietad y alianza en el - , determinó invadir la. parte Braga, para llevar la fro el Duero: Posesion d Spaña. Entró, Pues, con su ejército en campaña, y llevó pobladores 4 aquella ciudad, aunque ni su 1glesia ni reedificar sus mura- TOMO XXvI, 4 ntera de Galicia hasta Porque esto le hubiera asegurado la el curso de este rio en lo interior de
(So) | | llas. Atravesó el Duero, y sin encontrar resisten=- cia que de contar sea, llegó hasta el Tajo, que los asturianos vieron entonces por la primera. vez, y entró por fuerza de armas la ciudad de: Lisboa, antiguo y nobilísimo emporio de la > sitania. Con los ricos despojos de aquella plaza: y de las demas del pais, que saqueó sin pia se volvió contento y victorioso á Asturias. Desde allí envió á Carlomagno un presente compues to de la parte mas preciosa del botin. En estos dones se distinguia un pabellon ó tienda de cam? paña trabajada segun el gusto oriental. Cárlos recibió los regalos en Heristal, ciudad de Bélgi?: ca, donde se hallaba á la:sazon, y los admird' igualmente que toda su córte, poco acostumbrada al lujo y á las artes de los árabes. ' 4 Sitio de Barcelona por Luis, rey de Aquis tania (800). En este año triunfó Albacan de su$ tios, y consiguió pacificar su reino. Zado, go? bernador de Barcelona, atentó siempre á seguif la fortuna, se declaró á favor suyo y renunció. al vasallage de Francia. Luis de Aquitania pe? netró en Cataluña con grueso ejército, sitió ¿ Lérida, que en la invasion de Abdelmelic habid. vuelto á poder delos moros y demolió sus for? tificaciones , no hallándose con fuerzas suficied” tes para guarnecerla, y emprendió el sitio de: Barcelona cuando ya el otoño era entrado. Lo% franceses, no pudiendo tomar tan important”, plaza por asalto , se mantuvieron sobre ella todo. el invierno, teniendo mucho cuida do de cortal” le los víveres y fabricando casas en los realé
¡COTA no solo para aba a, la estacion, sino tambien para manifestar 4 los sitiados la firme resolucion de no dejar la empresa hasta apoderarse de la ciudad, Entretanto otro cuerpo frances penetró en el alto Aragon y taló el territorio de Huesca en venganza de que su gobernador no habia querido admitir tropas cristianas en la ciudad como habia rometido hacerlo. Conquista de. es : condado (801). Luis ereccion de su Se volvió 4 Tolosa y sus úaron el sitio: pero como cuerpo considerable de re- e este nuevo ejército se que= otra division, mandada por Rostagan, conde de Gerona, reforzó las líneas el sitio: y otra mandada por Guillermo, alferez mayor del rey y por Ademaro salieron al encuentro d un cuerpo mah Zaragoza con intento de S reconociendo la su Cesas se volvió si esperanza de auxilio, acónque huyese de la plaza, donde buen cuartel por su pérfida
(52 ) ¿ los cercados esperimentaban la penuria de tódas. las cosas necesarias á la vida, y ademas estabad: debilitados con seis semanas de asaltos contí-. nuos : por lo cual Omar, nuevo gobernador des? pues de la fuga de Zado, pidió capitulacion, y $e. le concedió con permiso de ir la guarnicion Y los mahometanos donde mas les pluguiese. Ast! volvió aquella ilustre ciudad al poder de los eristianos , aun no cumplido el siglo de la do? minacion árabe. Luis erigió el condado de Bar=. celona y lo dió á Bera, uno de sus lugartenient tes. Este señorío, primero feudatario de la mo*. narquía francesa , despues independiente , sé unió tres siglos despues con la corona de AragoM y aumentó al doble sus fuerzas y su poderío. EM estos tiempos las tropas de Carlomagno ocupa? ron las islas Baleares y las de Córcega y Cerdeñd para libertarlas y defenderlas contra los árabes El ejército de Zaragoza, que no pudo socor”. rer á Barcelona, emprendió para vengar la pér” dida de esta ciudad una espedicion contra Cas? tilla, y legó haciendo grandes daños en 10% pueblos hasta las montañas de Oca; pero fuerod. derrotados con grave pérdida por el rey dol” Alonso , que les salió al opósito con su gente , $ dejaron en poder del vencedor el abundante bo”. tin que habian hecho. | ' Y Conspiración contra Alonso el Casto (802). Las brillantes cualidades de Alonso, y el amo universal que se habia grangeado, no impidie?. ron que alguvos ambiciosos, tramando una conó piracion, se apoderasen de su persona y le redu” ¡ db
(53) | jesen en un monasterio. Pero Teudio y Otros se— ñores principales, apenas supieron la maldad, e sacaron de su retiro y le restituyeron al tro= no. No son conocidos en la historia ni los nom= bres de los Conspiradores , ni el objeto que se propusieron en su empresa , ni las resoluciones que tomaron despues de haberla logrado , ni el castigo que se'les dió. 1 mismo año volvió Luis 4 Cataluñ á Tarragona, da, taló toda a, ocupó que estaba entonces desmantela= la comarca de Tortosa , y envió al otro lado del rio Segre á sus lugartenientes, en= tre los cuales:se contaban Bera, conde de Bar= celona, y Borelo, conde de Vique. Este ejército pasó el Cinca y. el Ebro asolando todo el pais, y legaron hasta Villarubia; pero sabiendo que un ejército mahometano venia en su busca. se reti: raron en buen órden, echando delante el in= menso botin que habian hecho. Los moros ocu= paron las alturas de la Sierra de Ibana , en cu— - yos desfiladeros esperaban destruir á los frances Ses; pero éstos siguieron otro camino menos di= icil, Acometidos en su marcha por los moros; volvieron la cara a] enemigo y le derrotaron completamente ; despues delo cual pasaron el TO Y se reunieron al ejército de Luis que los esperaba en Cataluña. | en B y tmar, con el objeto de impedir que: por el Jo £htrase Nh socorros á la plaza que intenta=
AV PD 60 hi ras, como las llamaban los moros, eran anuales. en tiempo de guerra: y así la historia no refieró. sino las invasiones hechas al frente de grandes. ejércitos, ó las incursiones en que ocurrió algun hecho notable y digno de memoria. A Sitio y batalla de Benavente (S12). Alhacan; rey de Córdoba, deseoso de resarcir la pérdid del año anterior en la guerra contra los astur. rianos, mandó á Omar, gobernador de Mérida, que hiciese otra invasion con su ejército en lo$. dominios cristianos. Omar obedeció; atravesó el. Duero, avanzó hasta Benavente y puso sitio 4. esta plaza. Alonso el Casto acudió ton los suyos dió batalla al enemigo, le venció y le obligó 4 levantar el cerco y á retirarse. 1 Este año dieron queja los catalanes al emper. rador Carlomagno de las estorsiones que sufriaW de parte de los condes franceses que goberna ban el pais, que les quitaban sus posesiones Y los gravaban con impuestos arbitrarios. El ent Ñ perador, ademas de mandar por un edicto qué los condes cesasen de molestar á los pueblos, en? vió delegado á Cataluña 4 Juan, arzobispo di Arles, para que oidas las partes, hiciese justic y y pusiese fin á los desórdenes. A Batalla de Zamora: treguas entre asturió”. nos y moros (813). En esta campaña hizo Alba? can el último esfuerzo contra los asturianos Y llegó al frente de su ejército hasta Zamora. Do Alonso, que no estaba desprevenido, salió Y encontrarle con el suyo, y juntó 4 aquella ciu? dad se dió una cruel batalla en que los cristia” pN
/ (61) : nos qnedaron vencedores. Fl rey de Córdoba, aterrado por el valor de aquel pueblo pobre, . > . ., só pero invencible, desistió de la guerra y firmó paces con don Alonso, Entonces necesitaba Alhacan todos sus recursos para la lid Marítima que sostenia contra Carlomagno: pues aunque en ella fueron vencidas muchas veces sus ' escuadras, el saqueo de las ciudades principal Mallorca , hech de los musulmanes por Ermengaudo, conde de Ampurias, que mandaba la del emperador; pero los moros vengaron este reves con el saqueo de Niza en la costa de Lombardía y de Centumcelas en la de Toscana. ente falleció el inclito e | mpera— dor Carlomagno guerra, como lo probó luña, carecia de las dos Sua rey la jústicia y A respecto á los n Proteccion que co Mero de es ncedió á un gran núpañoles que habian emigrado á la Galia Narbonense huyendo del yugo mahometano y las paces que ajustó con él rey de Córdo- a en 817. El año anterior ,:á pesar de las trecon don Alonso el Casto, habia rcito, á las órdenes de Abdelca—
69) 33 rin, lugarteniente del rey de Córdoba, en 14% tierras de Rioja, donde saqueó algunos lugaré y puso sitio á Calahorra. Don Alonso salió con tra él; pero los infieles se retiraron y no pudl alcanzarlos, ; 1 Batalla de Ocharen (820). Los bascos de Francia se rebelaban frecuentemente contra Y rey de Aquitania, que despues de Carlomagnd fue Pipino, hijo del emperador Luis: y aunquí: vencidos muchas veces, se retiraban á Navarrá donde hallaban buena acogida en el rey San? cho 1 ya por la identidad de nacion y de ¡dios ma, ya porque les servia aquel pais de fronter contra la prepotencia de los franceses, En esll época se hallaba en paz con el emperador Luis ocupado en otros negocios , señaladamente en la distribucion de sus estados entre sus hijos Lota? rio , Luis y Pipino: causa de crueles guerras có viles que acabaron por destruir el imperio dé Carlomagno. En este repartimiento tocó la Ca? taluña á Lotario, Bera, conde de Barcelona, con? vencido de inteligencia secreta con el rey de Cór” doba, fue condenado á muerte, sentencia que Y. conmutó en la de destierro. Su sucesor fue 4. célebre Bernardo, valído del emperador, el cua? rompió la tregua que habia con los moros, atra” vesó el Segre y taló los campos del territorio 4%. Huesca. ? Sancho de Navarra, libre del cuidado do Francia, juntó sus huestes para resistir á Jos. moros que acometieron sus estados por la part” de la Várdena. Encontrólos en Ocharen , y
| 63 AS derrotó a E, esta batalla se distinguieron los habitantes del valle de Roncal: por lo cual se les concedieron grandes y honorí> lcos privilegios. La victoria de Ochareh permitióá de navarros estender algun tanto su pe-= queño territorio Por las orillas del Ebro y del Aragon. -Alhacan tra la frontera del Ebro ue pasasen este rio é invadie rey don Alonso, L, tambien en dos cu rey , y otro á las q Primo y salieron a] , 1 | ronse, pues, dos batallas, una junto á Naharon, otra en las orillas del rio Anceo, sitios ambos OS asturianos se dividieron Por esta causa go so las fronteras cristianas ; y aun los condes de ataluña hicieron frecuentes invasiones en Ara— $9, pasando el Segre y talando los territorios * Huesca y Zaragoza, “eva espedicion de los franceses en Nayar-
(64) ¡ ra. (824). El emperador Luis, ostinado en con? servar la soberanía de Navarra, siempre desco” eS n nocida mientras no hubiese ejército frances Y este reino, envió dos condes aquitanos, lam dos Eblio y Aznar, con un ejército: los cuales 10 graron facilmente el vasallage ilusorio que sol citaban ; pero al volverse á Francia fu sorprendidos y casi esterminadas sus tropas p0' las del rey don Sancho en los desfiladeros de 1% montañas. Despues de esta rota no volvió Y córte de Francia á renovar sus pretensiones só bre el dominio de Navarra. - A Este mismo año Mahamut, uno de los ré beldes contra Abderraman, vencido en un com. bate, se refugió con los que pudo salvar de sl compañeros á la corte de Alonso 1H: el cual! recibió muy bien conociendo su valor y le com 116 la defensa de la frontera de Portugal: lo qu fue encomendar al lobo la entrada dl como no tardaron en demostrarlo los acontedl. mientos. Al año siguiente, terminó la guerra civil Y los mahometanos; y Abderraman, cuyo valorÍ prudencia eran ya conocidos , emprendió ren. var las lides contra los cristianos. Habia só gobernador de Zaragoza en vida de su padió y deseaba reducir bajo su dominio toda la po vincia echando á los cristianos de Jaca. A emi fin movió su ejército contra aquella plaza; e y toda la poblacion montaraz del territorio, imaiko: sas las mugeres, tan fieras como los Lombré salieron contra los moros, y valiéndose de la 4%
Don Gimeno Iñiguez, rey de Navarra (826). 292» "ey de Navarra, ilustre por la victoria de Ocharen, Y Por haber sostenido y asegurado contra las armas Y Política de F rancia la Varros eligieron Por no Íñiguez, hijo de rimer rey García Gimenez. Sn reinado fue na y ros y franceses tuvieron Cataluña durante todo él, Aprovechó, pues, esta eliz Circunstancia para poblar su reino, casi destruido por las guerras anteriores. rey á su primo don Gime suerra encarnizada en a anarquía feudal, y la moda se estendió á Cataluña van, que penetró en Cataluma, la llevó toda á fue 9 Y sangre, tomó y for- 50 las plazas de Mane, E l a dona y. Solsona, 1 que no as Conseryó, Y se volvió al Ebro TOMO XXvI, 5
66) 4 cargado de inmenso Vañí. El emperador cat tigó 4 los condes, causa de este infortunio , qué tándoles sus dignidades, y envió un ejército put la defensa del pais. pos AÑ Batalla de Lugo (829). Mahamud, el Té belde-contra el rey de Córdoba; que se ha pia refugiado á Asturias, deseoso de volver á la gl cia de Abderraman, resolvió adquirirla hacieN” do alguna cosa memorable en servicio'suyo. Y lióse, pues, de la oportunidad de hallarse en % frontera del Duero, entabló comunicacion “% el rey de Córdoba, y este le envió un gran número de tropas, con las cuales se lisonjeaX entregar la Galicia los mahometanos. 1 Cuando estuvo pronto el ejército, salió á 14 cibirlo, volvió con él á la frontera, penetró Y el centro de Galicia llevándolo todo á sangre 4 fuego, llegó hasta Lugo, y tomó posicion enf. castillo de Santa: Cristina. El rey Alonso y síncipe Ramiro juntaron toda la gente que Y dieron, reunieron sus fuerzas en Lugo, y ad metieron al enemigo con tanto valor que obligaron á huir con gran mortandad. El ca po quedó cubierto, si se ha de dar crédito; nuestros historiadores , con los cadáveres %- 50000 mahometanos, entre ellos el de MA mud, dos veces traidor. El castillo fue entra por asalto, y se hizo inmenso botin de los des q pojos del campo enemigo. PE -— Cinco años despues (en 834) envió Apdo" raman á su lugarteniente Zafa contra la KroY 4 ra de Castilla con poderoso ejército, ZLafa P* : ¡|
6 el Duero, asoló la Da de Castilla que ocupamen sus rms llegó. alomonasterio. de San De. dro.de Cardeña, y degolló 200. monges que hacian en él vida Penitente' bajo la' direccion de su €ban. El rey don Alonso acudió supo la entrada de los.mo- e atrevió 4 esperarle,.y. se ro.» Esta fue-la: vez € Navarra, y le sucedió su hijo. mayor Íñigo >"menez. Nada tuvo que te consideracion de que 90 Bernardo en la córte de Luis y en y los el Calvo que le sucedió en el trono de E rancia; Ste mismo año hizo e] rey don Alonso que ) € SU reino jurasen por heredero Mo segundo el príncipe Ramiro. Desde
(68) él se ha conservado contínua la «sucesion de los. reyes de España, de modo que ninguno se hi. ceñido la corona sin haberla antes poscido: st. dre ó su madre. Alonso el Casto, que era yi. de mucha edad, quiso évitar á sus súbditos: las disensiones que pudiesen ocurrir despues de sí. muerte por causa de la sucesion: E -: Siete años despues falleció el rey don Alon*. so el Casto á los 76 de edad y 51 de reinado. Es”. te príncipe, dotado de todas las prendas digna% de un cristiano, de un héroe y de un rey, hiz0 grandes progresos en la vasta obra de la restau? racion de España, tanto mas apreciables cuant0 se vió precisado á luchar contra la monarg sl y árabe 2 Córdoba en su mayor fuerza y. esplen? dor. Para valuar sus cualidades militares basta. las frecuentes rotas que dió á los «moros. sin a! nunca vencido: Su: hábil política se conoce pol su alianza con Carlomagno y con su hijo Luis cuyas fuerzas logró que se aplicasen á la con? quista de Cataluña, distrayendo así los ejércitos. y la atencion de los mahometanos. En el gobier” no interior se aplicó á la repoblacion de los lu? gares destruidos, y puso la frontera de su rein0 en el Duero de Zamora y de Castilla pobland los lugares intermedios. No: pudo conseguir 10% mismo en Portugal y Braga, ponlo muy impor tante, y objeto: de su particular cuidado, no pobló en su reinado. Todavía cuando él muro > estaban despobladas en Galicia las ciudades de. Orense y de Mondoñedo. : e =
(6) , CAPITULO X. Don Ramiro E. $] Ñ Don Ramiro Í, rey de Asturias. Invasion de los normandos en Asturias y Galicia. Guer— -racon los moros: conquistas en Portugal. Segunda victoria de don Ramiro contra los moros, | As 24 D.. Ramiro 1, rey de Asturias (842). Con cluidas las exequias del rey don Alonso TI , que Tue enterrado en la iglesia de Santa María, ediicada por él con capilla para su entierro y el de sus sucesores, se levantó una rebelion que pudo haber causado notables calamidades á no haberla cortado 4 tiempo el valór y prudencia de Ramiro, experimentados ya' en la guerra contra los mahometanos y en el gobierno de Galicia. 4 Este príncipe habia tenido de su muger doña Paterna” un hijo llamado don Ordoño. Habiendo fallecido su esposa , trató de Pasar á segundas nupcias con una señora caste- Mlava Hamada doña Urraca; y al tiempo que se hallaba en Castilla celeausencia de la córte dió osano de los principales señores , hera MUTrió su antecesor ando su boda. Su día á epociano, u
(76) tiva que era antes, se hiciese hereditaria, con= tra sus antiguos fueros; y para sostener el »rincipio de eleccion imploraron el socorro de dE mahometanos ; pero el rey acudió con presteza, los sujetó y castigó, y saliendo al encuen. tro á los moros, que llegaban para auxiliar á los alaveses, los derrotó ERRE: Al mismo tiempo, Guillermo, conde de Barcelona, habiendo recibido. de Abderraman, rey de Córdoba, un cuerpo auxiliar, acometió la plaza de Gerona; pero los condes franceses de la frontera, reunidas sus fuerzas, salieron contra él, le derrotaron y le persiguieron hasta Barcelona, donde se encerró. Los habitantes de la ciudad, que le querian mal por haberse sometido á los infieles, tuvieron inteligencias secretas con los condes Ademaro é Isembardo, que mandaban las tropas francesas. Conjuráronse contra Guillermo, le mataron á puñaladas, y admitieron en la ciudad las tropas de los condes. Asi volvió Cataluña á ser una provincia, ó por mejor decir, un feudo del reimo de Francia. z Al año siguiente se pobló Astorga, y % empezaron 4 construir sus fortificaciones. conde don Gaton, por mandado de Ordoño J, la pobló con génte del Vierzo, montaña qu separa á Galicia del territorio de Leon. Esté ciudad fue conquistada por don Alonso el Católico: Abderraman 1, rey de Córdoba, la ha” bia vuelto á Ocupar; pero estando demasiado espuesta 4 las invasiones de los cristianos, — Eno » SH A A NS
abandonaron los moros despues de haberla desmantelado. 4 En 852 falleció Abderraman IL, cuyo reinado fuera glorioso á no haberlo mancillado la persecucion que movió por causas muy le ves contra los cristianos , señaladamente en Córdoba, donde muchos recibieron la corona del martirio. Inspiró este mismo espíritu de intole— rancia:á su hijo y sucesor Muhamad, en cuyo reinado fueron presos cristianos de todas eda= des sexos y condiciones. Esta intolerancia civil ue tanto mas notable en una monarquía maometana cuanto está prohibida en el alcoran la persecucion religiosa. El fanatismo de los Musulmanes se limita á imponer un tributo á sus súbditos de diferente creencia, y escluirlos de todos los derechos políticos, esto es, de los destinos públicos, único fuero que hay en los estados despóticos. - Sitio de Albelda : batalla del monte Laturce (853). El nuevo rey de Córdoba, deseo— So de estinguir el nombre cristiano, mandó á los valíes de Valencia y Zaragoza que hicie— Sen entradas en Cataluña y Castilla. La incur- Ston en Cataluña fue afortunada para los moros, porque-llegaron hasta las fronteras de Fran- “la saqueando los pueblos abiertos y talando los “ampos, sin hallar resistencia, y se retiraron al Ebro con riquísimo - botin. Pero la espedicion de Castilla no fue tan ventajosa, aunque al principio dió grandes. Esperanzas, Porque Muza, gobernador de Za=
(58) ragoza, legó hasta Logroño, y para. asegurar la posesion del Ebro, fortificó 4 Albelda, llamada entonces Albayda, pueblo cercano á aquella ciudad. El rey don Ordoño; conocien= do lo perjudicial que sería la . fortaleza tan cercana á las fronteras de Alava en el centro de la Rioja, resolvió apoderarse de ella á. toda costa, y poniéndose al frente de las tropas, reforzadas con un cuerpo de navarros que le trajo Íñigo 1, su aliado, sitió la plaza. Muza sacudió con su ejército para socorrerla, y puso sus reales en las alturas del monte Laturce, cercano á ella. Don Ordoño, dejando una parte de sus tro= pas en el sitio de la villa, acometió con las demas á los moros, y á pesar de su número y de la superioridad del puesto, los desalojó de él, se apoderó de los reales en donde encontró ricos despojos, persiguió á los moros en la llanura, y les mató 10000 liombres. Muza escapó con' tres heridas. El rey volvió al cerco, entro en la plaza por asalto una semana despues, degolló su guarnición y demolió las for=- tificaciones. Batalla de Guadacelete (854). La derroll de Laturce indispuso á Mubhamad contra Muza, tanto mas cuanto este gobernador se habia apoderado el año anterior de Huesca y de Tudela, y agregádolas á su gobierno sin permis0 del rey de Córdoba. Muza, sabedor de la mala voluntad del rey, trató de asegurarse contra el. Era gobernador de Toledo Lobia, su hijo,
cual los historiadores cristianos llaman Abenlop; de modo que los dos «gobiernos mas podero= sos de la España árabe, cuales eran los de Toledo y Zaragoza, estaban en poder de padre é hijo. Atreviéronse, pues, 4 rebelarse contra Muhamad, y pidieron socorro á don Ordoño, rey de Asturias. ! esió” “Don Ordoño, tan habil político como esforzado capitan, conociendo que todo lo que debilitase las fuerzas del rey de Córdoba aumen— taria la seguridad de su reino, hizo alianza con los rebeldes de Muhamad, y envió un cuerpo de tropas en auxilio de los da Toledo. Este fue el primer ejemplo de alianza entre los reyes cristianos y los potentados musulmanes de España; ejemplo que se repetirá, y no siem pre con la misma “oportunidad que entonces, pues algunas veces se dirigirá la alianza con tra algunos príncipes cristianos. De estas amis tades resultó la mayor introduccion de las ar tes y literatura árabe entre los españoles, que hasta aquella época casi no conocian mas profesiones que la labranza, la ganadería y la guerra, : ; La primer campaña de los cristianos en alianza con los moros no fue venturosa. Muha— mad , determinado á reducir á: los de Toledo, egó con ejército á aquel territorio, acampó a mayor parte de las tropas en el valle de Guadacelete, y envió *una partida á campear delante de los “muros de la capital. Los centi— nelas dieron aviso, y los moros y cristianos sus
So aliados salieron á ¿Ale á aquellos atrevidos, que retirándose con precaución empeñaron al enemigo á perseguirlos hasta la emboscada. Salieron de ella los cordobeses, y se trabó una ba= talla funesta á los toledanos y asturianos por el número muy superior de sus contrarios. Perecieron en ella 12000 de los primeros y 8000 de los segundos. Las reliquias de los vencidos se retiraron á la ciudad. La pérdida de Muhamad fue grande; pues conseguida la vic toria se volvió á Córdoba sin emprender nada contra Toledo. plc; Este reves no desanimó á don Ordoño; al contrario, en los años siguientes continuó en— viando socorros á los toledanos, pero recomen— dando á los capitanes que tuviesen Mas pre caucion. Estos auxilios prolongaron mucho - tiempo la guerra civil entre los moros, y dejaron descansar algun tanto las tierras del reino de Asturias, que se fortificaba entretanto y re-- onia las pérdidas de su poblacion, trasladado á otra parte el teatro de la guerra. Y asi dos años despues (en 856) se concluyeron las fortificaciones de Astorga, y estaban muy adelantadas las de Leon. García 11 Gimenez, rey de Navarra (859). Por muerte de don Íñigo Gimenez, sucedió en el reino de Navarra su hermano García Gimenez , segundo de este nombre. La corona era todavía electiva; pues aunque el difunto rey dejó un hijo, llamado tambien Garcia, en edad competente para gobernar, fue sin embargo A |
E81) 3 elegido por los señores su tio. Este 'año se verificó la segunda espedicion de los' norman— dos en España. Desembarcaron en lá costa de Galicia, é hicieron en ella muchos daños, hasta que acudiendo el conde don Pedro, gobernador de la provincia, con gente que le envió el rey don Ordoño, los venció en una bata= lla, los persiguió haciendo en éllos gran matanza hasta el mar, y quemó la mayor parte de los navíos. | 3 Este año consiguió Muhamad, rey de Cór— doba, apoderarse de Toledo, y Lobia huyó. Su padre Muza habia ya muerto, con lo e se sometió al imperio de Córdoba la ciudad y gobierno de Zaragoza. Pero otra armada de normandos, á la cual se reunieron las reliquias de la espedicion de Galicia, 'asolaba en— tretanto las marinas de Andalucía desde Algeciras hasta Adra, desde donde pasó al África y á las islas del Mediterráneo haciendo sus acostumbrados estragos en todas partes. Al año siguiente mandó el rey don Ordoño fortificar á Tuy en Galicia, y á Amaya en Castilla; y él, poniéndose al frente de su ejército, taló las tierras de Salamanca y Coria, y se volvió á Oviedo, despues de haber vencido un ejército de mahometanos , cargado de despojos. Pero Almundir, hijo de Muhamad, Pasó con gande ejército el Ebro, penetró en tavarra hasta Pamplona, y sin encontrar re- Sistencia en ninguna parte mas que en las ciudades fortificadas , taló el pais y se volvió á TOMO Xxv1,
(82. ) Córdoba con gran botin.. Entre Jos cautivos hechos en esta espedicion fueron los infantes don Fortun y doña Íñiga, hijos de don García Íñiguez., escluidos del trono en “la eleccion última. Fortun estuvo prisionero en Córdoba veinte años, y MO debió su libertad sino al ca— samiento. de su hermana con Abdalá, hijo segundo del rey Muhamad, que se habia ena= morado de élla. En 861 hizo'el principe Almundir otra esicion semejante 'á: la de Navarra en tierras de Castilla; pero fue vencido por el rey don Ordoño, y obligado á retirarse. Estas en iradas de los ejércitos, estos robos y depredaciones sin mas resultado que verter sangre y destruir: pueblos, tenian por. resultado asolar los paises intermedios entre las fronteras, y di= ficultar la entrada al enemigo por la falta de subsistencias. Toma de Salamanca y de Coria por los cristianos (862). Don Ordoño, por pagar la visita de Almundir, pasó el Duero al año siguiente , sé puso sobre la plaza de Salaman— ca, defendida por un valiente capitan, lla= mado Mozror , la entró por asalto, degolló la uarnicion, excepto al gobernador y su familia, á quienes despues dió libertad, desmanteló la plaza, y vendió como esclavos los vecinos. Lo mismo hizo en Coria, y habiendo enriquecido 4 sus soldados con el botin de aquel ter ritorio, se volvió triunfante á Oviedo. El principe Almundir estaba ocupado en
(83) ] hacer la guerra á Omar, moro natural de Ronda, de baja estraccion, pero astuto y atre= vido. Éste consiguió juntar algunos compañeros en las asperezas del Pirineo de Aragon, lo= gró apoderarse de Huesca y Lérida, é hizo alianza con el conde de Aragon, que ya en este tiempo era señor de Benavarre y de Benasque. Cerca de cuatro años duró aquella guerra con yario suceso , hasta que al fin logró Almundir esterminar las tropas del rebel e, que huyó entonces á las montañas de So=. “brarbe. La plaza de Ainsa cayó en poder de los moros. En 863 asoció Ordoño al trono, y decla= ró por heredero del reino, á su hijo mayor don Alonso, que á la sazon tenia quince años. Asi se preparaba el camino á la sucesion heredi- . taria. Despues hizo una entrada en Portugal, asoló el pais hasta las puertas de Lisboa, tomó á Cintra, y se volvió al Duero con grandes despojos. Los historiadores árabes hacen mencion .. de esta campaña de don Ordoño, aunque los españoles no la especifiquen. Se contentan con decir en general, que “peleó muchas veces con los moros y siempre salió yencedor,?” Los toledanos se rebelaron.de nuevo con-. tra Muhamad ; y Lobia, auxiliado con las ar= mas de don Ordoño, volvió á ponerse al fren te de éllos, haciendo ostinada guerra al rey de Córdoba. Espedicion naval de los cordobeses á Galicia (865). Muhamad, viendo que sus ejérci- .
(84) 10s de tierra no hacian efecto alguno contra los asturianos á causa de lo dificil que era penetrar en su territorio por medio de desiertos, hechos por las mútuas incursiones , y de fron= teras bien fortificadas y defendidas, mandó construir una formidable armada que trans - portase sus tropas á las playas de Galicia, desde donde le seria facil atravesar el centro de esta. rovincia por un pais fertil y no asolado por la guerra. El proyecto era bien imaginado; y hubiera puesto á don Ordoño en gran peligro á no haberse desencadenado contra él los ele— mentos. Apenas llegaron los navíos á la boca . del Miño y se preparaban á desembarcar, les sobrevino una tempestad , que junta con la ¡ig norancia de los árabes en el arte de la navegacion, destrozó y sumergió toda su escuadra, de la cual se salvaron muy pocos, entre ellos el comandante de la espedicion Abdelamid. Al año siguiente falleció el rey don Or doño 11 á los 16 años de reinado, "ilustre por sus escelentes cualidades de príncipe y de guerrero, y fue sepultado en. el panteon real de Santa María de Oviedo. De su esposa doña Nu= ña tuvo cinco hijos, don Alonso que heredó su trono y sus virtudes, y los infantes don Bermudo, don Nuño, don Odoario y don Fruela.
(85) 1 CAPÍTULO XIL Don Alonso 11 el Eiule , rey de Asturias. Don Alonso 111 el Grande, rey. de Asturias. 4 Batallas de Leon y del Vierzo. Don Gar= , cía UI Iñiguez, rey de Navarra. Batalla de Coria. Combate de Polvorosa. Batalla: de Elerena. Principios. de -la ciudad de Burgos. Batalla de Aybar: don Fortun 11-el Monje, rey de Navarra. Conjuracion: de los infantes de Asturias. Batalla de Zamora. Sancho IF D.. 'ALonso HI el: Grande rep de Ástu—- Abarca, rey de Nayarra. Sitio: J batalla de Pamplona. he rias (866). Este príncipe, que empezó á remar á la edad de 18 años; mereció el renombre de' Grande por sus virtudes y hazañas. Fue taw esforzado y hábil capitan como 5u padre Or= doño: tan piadoso como los dos Alonsos que le precedieron : tan amante de la justicia como Fruela 1, pero sin nota de crueldad : natural— mente afable y liberal, benéfico para: los pobres y desvalidos, y mas magnánimo que “todos: ex dejar la. corona cuando conoció que no podia -
. 92) : y el Guadiana, llegó al monte Oxífero, que es uno de los de Sierra Morena, y no halló resistencia en ninguna parte sino en Llerena, adonde estaba acampado el ejército enemigo; porque Muhamad tenia entonces que atender á la guer= ra civil contra los Zimaeles, hijos de Muza, que se habian rebelado en Zaragoza y Tudela, y contra Abdalá, hijo de Lobia, que se hizo dueño de Toledo. 3 | : Don Alonso venció á los moros con muerte de 10000 de ellos junto á Llerena, y se volvió á su remo con inmenso botin. Durante esta es= pedicion se habia ceñido de murallas la ciudad de Oviedo, providencia que tomó don Alonso para el caso de que los piratas del norte: hicie— sen algun desembarco en Asturias mientras ¿l estuviese ocupado en la guerra contra los maho- Meana asE rain Sed «Don Alonso «atendia ¿los cuidádos:.de: la guerra sin olvidar los de la: política, y asiman— tenia alianza "con los Zimacles de Zaragoza y con Abdalá de Toledo; pero éste entró en com= posicion con el rey de Córdoba , conservando su valía, y wnió sus tropas con el ejército del prín= cipe Almundir, que habiendo sitiado infructuosamente en $82 á- Zaragoza y á: Tudela, hizo una invasion en Castilla. Don Vela Gimenez, conde de Alava, y don Diego Rodriguez:;: conde de Castilla, defendieron valerosamente vel pais. Los mahometanos acometieron 4 Celorico y á Pancorbo, y fueron rechazados de ambas par= tos Con graude pérdida de conte; Almtundir de- O
(93) terminó marchar sobre Leon, entró en Castro— jeriz, abandonado por el conde Nuño Flaino por no tener suficiente fortificación para su defensa, y llegó cerca del Ezla; pero sabiendo que don Alonso le esperaba para darle batalla, no se resolvió á esperarle, y se retiró precipitada-- mente sin hacer mas efecto que el incendio de algunos castillos. Entonces mandó el rey á los condes de Alava y Castilla que acometiesen las tierras del valí de Toledo, que habia dejado su alianza por la de Muhamad. En efecto, hicieron tantos estra— gos en el pais que Abdalá propuso nuevas coniciones de amistad ; mas don Alonso mo las quiso admitir. La situacion de Abdalá, que as viraba entonces 4 la independencia, era brilomos mientras el príncipe Almundir eonsumia inútilmente su ejército en la espedi— cion de Castilla y Leon, peleó con los Zimae— les, los hizo prisioneros y se apoderó de Zara— goza, publicando que la tenia en nombre del vey de Córdoba. Pero como Muhamad le pidiese los prisioneros para castigarlos , en vez de en tregárselos les dió libertad, recibiendo en res— cate á Valtierra y á San Esteban de Monjardin, - les dejó á Tudela é hizo alianza con éllos. Como esta conducta habia de desagradar mucho al rey de Córdoba, y prevía un próximo rompimiento con él, queria conservar la amistad del de Asturias, y por eso le propuso la paz. . En efecto, Abdalá no se engañaba. Al año. siguiente le declaró guerra el rey de Córdoba,
Y (94) y se hizo una campaña semejante á la del año anterior. El príncipe Almundir sitió inútilmente á Zaragoza, entró en Navarra, fue rechazado de todas partes, escepto del castillo de Zia, que tomó y desmanteló: acometió á Castilla, y fue vencido por los condes en Celorico y Pancorbo: llegó hasta Leon, no se atrevió á pelear con don Alonso, y se volvió por Cea á los dominios de su. padre. Como encontrase desierta aquella villa, porque sus habitantes se habian refugia do «al castillo, destruyó hasta los cimientos la iglesia de los santos mártires Facundo y Primityo, Acompañóle en esta espedicion Abuhalit, el que habia sido prisionero de don Alonso, y por su medio se entablaron negociaciones de paz. Dulcidio, sacerdote de Toledo, y que á la sazon se hallaba en la córte del rey, pasó á Córdoba á tratar con Muhamad, y se firmaron treguas por seis años. En esta negociacion ad— quirieron los españoles los cuerpos de san Eulogio y de santa Leocricia. En aquellos tiempos todos Le príncipes cristianos de España «se va= lian de los breves períodos de paz con los ma= . hometanos para solicitar de éllos la entrega de las reliquias de los santos, que conservaban con sumo cuidado los fieles sometidos al dominio de los musulmanes. De estas treguas quedó escluido Abdalá, valí de Zaragoza y de Toledo, igualmente odioso á los reyes de Córdoba, de Asturias y de Navarra. Principios de la ciudad de Burgos (884). |
(95 El rey don Alonso, conociendo que la parte mas débil de su frontera estaba en Castilla, por no haber en su centro una poblacion conside rable donde pudiesen reunirse los cristianos en tiempo. de invasion, y que contuviese con sus murallas las acometidas de los mahometanos , mandó á don Diego, conde de Castilla, que poblase y fortificase 4 Burgos sobre las ruinas de un pueblo antiguo llamada Brago á las orillas. del Arlenzon, y no lejos de su confluencia con el Arlanza. Esta ciudad, que empezó. entonces á construirse, aumentada y hermoseada en el siglo siguiente, llegó á ser una de las mas famosas metrópolis de España. | Al año siguiente (885) empezaron las cons— piraciones que turbaron tan frecuentemente la gloria del reinado de Alonso UL Un caballero principal, llamado Ano, conspiró contra él; pero descubierto á tiempo su designio, fue pre so y castigado, y se le confiscaron los bienes. No se saben mas circunstancias de esta conju— racion. Al mismo tiempo se renovó la guerra de moros y cristianos en el principado de Ca— taluña , interrumpida tantos años por la debi= lidad de la Francia, convertida ya en monar— quía feudal por las. guerras civiles de los musulmanes, y por el cuidado que les daba el rápido aumento de poder del reino de Asturias. Era entonces conde de Barcelona Wifredo, que poseia aquel estado como feudo de la corona de Francia, á la cual rendía vasallage nominal como los demas barones. Éste habia quitado á los
(96) | moros algunos lugares, lo que movió al rey de Córdoba á enviar contra él un cuerpo de ejér— cito, que fue rechazado. García IL, rey de Navarra, confederado con el valiente Omar de Ronda, recorrió la tierra de los moros hasta el Ebro; y desbarataron y vencieron los cuerpos que envió contra ellos Abdalá, valí de Zaragoza, y el de Huesca. Ya en este tiempo eran mas conocidos que antes los límites que tenian en Navarra las posesiones de los moros y de los cristianos, y parece que las de los primeros se estendian muy poco al norte del Ebro. Batalla de Aybar: don Fortun 11 el Monje, rey de Navarra (886). Abdalá, valí de Zaragoza, penetró en el territorio de Tudela con un ejército muy considerable , señaladamente en caballería: lo que obligó á García Iñiguez á retirarse delante de fuerzas tan superiores, y subiendo por la derecha del Aragon, hizo alto en Aybar, creyendo que los moros no le se—. guian el alcance. Allí pasó una noche, y cuan— do se preparaba á ps ical su retirada al rayar el dia, se halló rodeado por las tropas de Ab-— dalá. No quedaba, pues, á los cristianos otro “medio que el de vender caras sus vidas ; y así lo hicieron. La acometida que dieron para abrirse paso fue terrible, la resistencia ostinada, la matanza atroz. Al fin la victoria se declaró por la superioridad del número. Poeos cristianos escaparon con vida. Allí pereció García TI peleando valerosamente , y el intrépido Omar
murió poco despues de las heridas que retibió en la batalla. A : e Don García Iñiguez dejó de su muger doña Urraca cuatro hijos y dos hijas: don Fortun y don Sancho E le sucedieron, los infantes don Iñigo y don Gimeno, doña Íñiiga esposa de Ab= dalá, hijo de Muhamad , rey de Córdoba, y doña Gimena, muger de Alonso 11I, rey: de Castilla. Don Fortun fue proclamado rey despues de la muerte de su padre. Habia estado 20 años prisionero en Córdoba , como ya hemos contado en otro lugar, y las vicisitudes humanas habian hecho en él tal impresion, que negado á todo sentimiento de gloria y de ambicion mundana , anhelaba: solamente por el so siego y la soledad de los claustros Así era mu poco á propósito para restaurar la Navarra del estado calamitoso en que la' habia puesto la funesta jornada de Aybar. | Este año falleció el rey de Córdoba Muhamad, y le sucedió Almundir su hijo, ilustre por sus empresas militares, aunque no todas fueron afortunadas. Con este motivo se prepararon los ánimos á la guerra civil acostumbrada en las monarquías árabes á la muerte de un rey. Abdalá de Zaragoza trató de fortificarse en su gobierno, hizo paces con Wifredo , conde de Barcelona, y dejó la guerra de Navarra , porque tenia necesidad de todas sus fuerzas para sostenerse en el dominio usurpado, Don Alonso castigó otra nueva conspiracion. Hermenegildo , caballero principal y rico-en las TOMO XxXvl. 7
8 cercanías del cabo: de 0 y su muger Iberia, levantaron tropas, atrajeron muchos á su partido, é hicieron grande estrago en los que se conservaron leales al rey. Alonso envió un cuerpo de tropas, mandado por uno de sus ca= pitanes, que desbarató á los rebeldes, castigó con el último suplicio á los autores de la rebe= lion, y confiscó sus bienes. : “Almundir reimó solo dos años, pero en este corto tiempo se rebelaron contra él los habitan 1es de Toledo , y recibieron por gobernador 4 Aben Hufsun, hijo de Omar de Ronda, que mas afortunado que su padre , se habia apoderado de Huesca y Zaragoza. Almundir puso sitio á Toledo, y pereció como valiente peleando con los contrarios en una salida que hicieron de la laza. Esto acaeció en 889, Sucedióle su herma= no Abdalá en el trono de Córdoba. > Conjuracion de losinfantes de Asturias (896). Abdalá, ocupado en la guerra civil contra Aben Huísun, dejaba en sú quietud á los cristianos; pero las conjuraciones contra el rey don Alonso se multiplicaban. Witiza, caballero de Galicia, en 894, y al año siguiente Sarraimo y Sandina su muger, partidarios de Witiza , se sublevaron contra el rey. Ambas conspiraciones fueron fácilmente reprimidas y castigadas. Pero en 896 estalló otra mas seria. | El principio de sucesion á la corona iba ya haciendose hereditario, y don Alonso tenia nu= merosa y masculina sucesion. Sus hermanos se veían, pues, escluidos de toda esperanza al tro-
99) no , y bajo un rey de tanto mérito les era ¡mpo> sible prevalecer sobre sus sobrinos, sin derribar=. le con la fuerza. Las conspiraciones anteriores ; fueron tentativas, tramadas por los mismos,in-., fantes, para presentarse en la palestra si cun-. dian; pero su pronta represion los obligó á to-. Mar resoluciones mas. atreyidas,, y proyectaron . quitar la vida al rey. Don Alonso descubrió la:, conspiracion, y sus hermanos huyeron á Castilla sin haber hecho nada; pero fueron perseguidos, presos y condenados á la pérdida de la vista y á reclusion perpótua. A cido O es Bermudo, el mayor de éllos, pudo escapar-. se de la prision al año siguiente, pasó á Astor=. ga, donde tenia,muchos parciales, se hizo due. ño de la ciudad, é imploró el socorro de los. mahometanos que le enviaron algunas tropas. El actiyo don Alonso se puso sobre la ciudad! que le resistió ostinadamente, Abdalá, rey de Córdoba, le envió otro cuerpo auxiliar, consi-, derando cuan útil le;era entretener la discordia entre los cristianos, Apenas se,acercó este nuevo refuerzo, don Bermudo salió de Astorga para reunirse con él y dar batalla al rey. Don Alon= so le acometió en los llanos de Grajalide Ribera, le derrotó con pérdida de la mayor parte de los Moros, y le obligó 4 refugiarse eu los dominios de Abdalá. Astorga, la Ventosa (llamada hoy, astanosa) y otros pueblos que se habian levan», tado á favor de dan Bermudo volvieron á la Obediencia del rey. Dos años despues (en 899) se dedicó la catedral de Santiago, que Alon=
> (100) | so TIL habia edificado de piedra de sillería. Y al año siguiente de 9o0 Se celebró un concilio en Oviedo, en que se establecieron reglas de disciplina, y se declaró al obispo de la capital metropolitano de todas las iglesias del reino. Des- ' de entonces empezó el cuerpo sacerdotal á ejercer un grande imperio político en la nacion, dimanado del ascendiente moral que le corresodia en un pueblo que peleaba al mismo tiempo por su religion y por su independencia. Batalla de Zamora (904). Don Alonso, pa= cificado el interior del reino y arregladas las cosas eclesiásticas , volvió sú atencion á la defensa de las fronteras: y viendo la facilidad con que netraban los mahometanos en $us invasiones si Leon y Astorga, centro entonces de la monarquía, mandó poblar y fortificar toda la línea: del Duero. Encargóse en persona de la restauracion de Zamora; su hijo mayor, el príncipe don García, de la de Toro, y encomendó á otros dos señores principales la de Simancas y Dueñas. Estas operaciones se siguieron con tan= ta actividad que estaban ya casi'concluidas á: fines de go. | Pero al año siguiente se conoció cuán importante habia sido la prevision del rey. Aben Hufsun , dueño de toda la España árabe hasta los montes de Sierra Morena, y poseedor de muchos terrenos en Andalucía, en cuya posesion se habia mantenido á despecho de Abdalá , rey. de Córdoba, determinó aumentar su poderío, subyugando la monarquía de Asturias, ó álo
101) menos A. - gran'partede ella. ;./ - Abulcasim su general, partió. con Dumenoso ejército 4 la frontera del. Duero. Don.Alonso salió á recibirleáZamora, y apoyado en:esta plaza recien fortificada ,- le, dió una-de las rotas mas terribles que hasta entonces; hubiesen sufrido los mahometanos.. Casi todo, su ejército , que constaba de 60000: hombres, perecieron eb la batalla y en el alcance : entre los, muertos: 5e contaron Abulcasim., caudillo de, los moros, y Abderraman , uno de los. mas esforzados capitar mes de la morisma. Esta jornada sangrienta fue célebre por mucho.tiempo entre los oristianios con el nombre de dia de Zamora. El rey: de Góndoba se disculpó con don Alonso, diciendo que aquella guerra habia'sido intentada no por él, “sino por un wasallo,rebelde:... DADAS OIE Sancho 11 Abarca, rey de Navarra (905). Don Fortun 11 ,.rey.de Navarra, cansado de, estar en el trono, donde nada útil Hacia, y que le apartaba de la vida monástica:, renunció la eoxrona , y entró monje en; el, monásterió de San ¡Salvador de Leyre, donde vivió,hasta la edád:de x126 años, única cireunstancia-que distinguió á este rey , 4 quien los navarros, pára indicar su inclinacion y, su último-estado', dieron: el sobrenombre de Monje. Fue elegido rey en su lu—- gar su hermano Sancho. Garces. con grande aplauso de los. navarros, á quiénes. eran ya co” nocidas sus prendas políticas y militares. -Al año siguiente (906) queriendo don Alonso tomar venganza de los moros toledanos que
(108 ) contra los musulmanes, y don García se lo concedió: suceso muy notable y acaso único en la historia , y que honra sobremanera el carácter de ambos : el de Alonso, porque inspiró la con= fianza al mismo que le habia destronado : el del hijo , porque creyó en la. virtud , y no temió confiar sus tropas al que tantas veces las habia mandado y podria si quisiese valerse de ellas para echarle del trono adquirido con malos medios. : En el magnánimo corazon de Alonso solo dominaba el amor de la religion,y de la patria. Siempre atento 4 su sabia y. antigua política, aconsejó á su hijo, que mientras él hacia la guerra á los moros, se fortificasen nuevas plazas en el Duero. García lo hizo así, y durante la espedicion de su padre pobló y ciñó de murallas á Rueda, á San Esteban de Gormaz, á Osma, - á Coruña del Conde y á Coca. : de Don Alonso se puso al frente del ejército, penetró por los territorios de Avila y. Segovia, derrotó los cuerpos mahometanos que se le opusieron, saqueó las ciudades, taló los campos, y se volvió á Zamora victorioso y lleno de despojos. Los moros no pudieron hacerle resistencia, porque este mismo año falleció Abdalá, rey de Córdoba, y le sucedió su nieto Abderraman 1H; y ademas estaban las fuerzas musulmanas empleadas en la guerra civil contra Aben Hufsun el rebelde, que conservaba todavía la plaza y gobierno de Toledo: Don Alonso cayó enfermo en Zamora, y á pocos dias murió; su cuerpo fue
(109) trasladado á Astorga , donde recibió sepultura. Al año siguiente (913) empezó á notarse alguna enemistad entre don García y. su hermano don Ordoño, y á no ser por:la mediacion de la reina viuda doña Gimena , de los demas hermanos del rey y de otras personas de autoridad, le hubiera movido guerra para quitarle 4 Galicia. Don Ordoño, que habia heredado el valor y ardimiento de su padre, reconciliado con Don García, hizo entrada en los dominios árabes de Portugal, llegó hasta Beja, la entró á fuerza de armas , la saqueó y desmanteló, y se volvió á Galicia con muchos esclavos y riquezas. Poco despues falleció el rey dou García , á los tres años de su reinado, sin dejar sucesion, y fue se= pultado en Oviedo en el panteon de los reyes. CAPÍTULO XIV. Don Ordoño IT. Don Ordoño II, rey de Leon. Batalla de San Esteban de Gormaz. Batalla de Valdejunquer Ue 1 Do, Ornoño IL, rey de Leon (914). Don Ordoño, sabida la muerte de su hermano, pasó de Galicia á Leon, donde estaban reunidos los obispos y grandes, y fue proclamado y recono-
(110) cido por rey. Este príncipe estableció su corte: en aquella ciudad, que era entonces la mas central de sus dominios, y estaba defendida por las fortalezas del Duero: por lo cual se mudó el nombre de reyes de Asturias, y él y sus sucesores fueron llamados reyes de Leon, segun la: costumbre mahometana que daba á los reinos ' el título de sus capitales, - Apenas puso órden en las cosas del gobierno, marchó con su ejército contra los.moros, atravesó las sierras que separan las dos Castillas por la parte de Ávila, taló toda la comarca de Talavera, cercó esta plaza, derrotó un ejército moro que acudió á socorrerla, la entró despues por asalto pasando á cuchillo la guarnicion, la sa= queó y desmanteló: y. se leyó cautivos á los habitantes. | Por estos años Sancho II, rey de Navarra, lograba tambien victorias decisivas sobre los moros que ocupaban la Rioja, abandonada por Alonso II de Asturias, como pais demasiado lejano y muy dificil de sostener. Logroño, Alcanadre, Ansejo, Calahorra, Alfaro, los pueblos de la comarca de Tudela y Tarazona; cayeron en poder de los navarros. Reconquistaron á Ná= jera que habia vuelto á manos de los musulma-= nes, y estendieron sus conquistas hasta las fuen— tes del Duero. En la campaña siguiente (de 915) hizo el rey de Leon otra invasion en los dominios ma= hometanos por la parte de Estremadura. Entró á saco el castillo de Montanches, llamado Alan-
111) ge por los moros, S lo desmanteló. Los habi= tantes de Mérida y Badajoz, aterrados, pagaron grandes sumas de dinero para evitar las hosti= lidades y la tala de sus campos. Concluida la campaña, se volvió el rey á Leon cargado de despojos, | Batalla de San Esteban de Gormaz (916). La monarquía de Córdoba, trabajada por las rebeliones contínuas de los valíes , ho se halla ba en estado de resistir á las armas cristianas, guiadas por dos monarcas tan valerosos como Ordoño de Leon y Sancho de Navarra. Abderra= man 1 recurrió á las tribus de Africa, cuyo auxilio imploró; y pasó el estrecho un ejército de moros , que unido á las tropas andaluzas, de que podia disponer Abderraman , formó un total de 80000 combatientes, Sus generales Ablas paz y Almotaraf , gobernador de Centa , Se pu= sieron, en movimiento, y llegaron á las riberas del Duero por la parte de San' Esteban de Gormaz, ; Ordoño de Leon salió á recibirlos con todas sus fuerzas, y dióse á la vista de aquella plaza una de las mas terribles batallas de que habla huestra historia. Los africanos sostuvieron el choque con estraordinario. valor y ferocidad. Los árabes de España, por no ser menos que éllos, emularon en bizarría ; pero la muerte de os dos capitanes Moros, que perecieron en lo Mas recio del combate , desalentó á su gente, y on Ordoño consiguió una victoria completa: los Cristianos irritados por la resistencia estermi=
112) naron casi todo el dio enemigo : cuyo campamento , que contenta inmensas riquezas, cayó en poder del vencedor, Despues de esta victoria hicieron treguas por tres años los reyes de Leon y de Córdoba. Don - Ordoño empleó este tiempo en fortificar nuevas lazas y en poblar algunos lugares al mediodía del Duero: porque ya los cristianos meditaban pasar al Tajo las fronteras de su reino. Al mismo tiempo empezó á edificar la catedral de | Leon dentro de la ciudad (porque hasta entonces estuvo fuera); para lo cual dió unos edificios suntuosos que le servian de palacio. Así mostró su gratitud al cielo por la señalada vic= toria que acababa de conseguir. a Don Sancho de Navarra , por estar mas espedito para continuar la guerra contra los moros de Huesca y Zaragoza por la parte del rio Aragon, confió á su hijo mayor don García el gobierno de la Rioja con título de rey. Don García puso su córte en Nájera el año de 9r8. Al siguiente, en que concluyeron las treguas entre «Leon y Córdoba, habiendo recibido los moros nuevas levas del Africa, juntaron un consídera= ble ejército, que penetró en Galicia; y en un lugar llamado Mindonia , cuya posicion es desconocida , les salió al encuentro don Ordoño. Dióse una batalla mas ostinada todavía que la de San Esteban, Despues de haber peleado todo el dia, sin reconocerse ventaja por ninguna de las dos partes, la noche separó á los comba= tientes; y la pérdida que habian sufrido fue tal
(113) que ni unos ni otros, se atrevieron á renoyar la batalla. Los moros se retiraron á sus fronteras; Batalla de Valdejunquera (921). Los valies de Zaragoza y Huesca , ostigados por las corre rías frecuentes de los cristianos, manifestaron al rey de Córdoba la necesidad de socorrer sus provincias. Abderraman III trajo del Africa levas muy numerosas y juntó un poderoso. ejército. Uno de sus lugartenientes se puso al frente de él, y marchó por Toledo y Ágreda , donde se, le juntaron las huestes del centro de España , de Zaragoza y de Huesca, la vuelta de Rioja. El infante don García, que como ya hemos dicho, tenia bajo su dominio esta provincia, viendo la inumerable multitud que cargaba sobre él, re— cogió. las guarniciones de las plazas y castillos, pasó el Ebro, y se replegó entre el Ega y, el Ar— ga, esperando al rey de Leon don Ordoño, á quien habia avisado el peligro que corria. No tardó este héroe en reunir toda la gente que pudo juntar de su reino: al pasar por Cas= tilla, encargó á los condes que reuniesen sus mesnadas y fuesen á reforzarle , mientras. él, adelantándose rápidamente por Álava , Salya— tierra y la Borunda , se incorporó con don García. Entretanto los moros, dejando en Nájera una guarnicion considerable, entraron por Via= na y Estella en Navarra , y llegaron saqueando todo el pais á sangre y fuego hasta Muez. Los cristianos esperaron algunos dias las tropas de Castilla, pero. viendo que no llegaban, y siendo preciso dar la batalla para contener el ímpetu TOMO XXVI.
(114) del enemigo, salieron á encontrarse con él. La batalla se dió en Valdejunquera , junto á Salinas del Oro, y fue de las mas bravas que se dieron entre moros y cristianos. Los primeros, muy superiores en número”, suplian: la terrible matanza que en éllos hicieron los cristianos entran= do nuevos cuerpos de refresco. Así obligaron á los príncipes don Ordoño y don García á ceder el terreno, hasta que al fin fueron desbaratados deshechos. Don Ordoño se volvió á Leon con los que pudo recoger en la fuga, y don García se retiró á Pamplona para defenderla. Esta batalla pudo haber destruido el reino de Navarra, que entónces empezaba á figurar entre las potencias de España. Pero los moros ó no pudieron ó no quisieron aprovecharse de su victoria”, atentos mas al botin que á la gloria ni al. poderío. Atravesaron la Navarra saqueando todos los lugares abiertos, y siguiendo el canal de Jaca , entraron por el Pirineo en Francia, y llegaron hasta Tolosa, levándolo'todo á sangre y fuego. Concluida su campaña de latrocinio, se volvieron á Córdoba , no sin pagar cara la victoria de Valdejunquera en las estrechuras de los montes, donde los esperaron don García y su padre el rey don Sancho 1; mientras don Or doño de Leon, que con admirable rapidez for mó otro nuevo ejército , entró en Estremadura, donde tomó y arruinó muchos castillos , pasó la Sierra Morena, y llegó hasta una jornada de Córdoba , sin que en ninguna parte hallase resistencia, porque casi todas las fuerzas de la Es-
(115 paña árabe estaban en la sn de Francia. Esta campaña fue de esterminio , como dirigida por la venganza y el despecho , y la :espada de los cristianos no perdonó á ninguño de los moros que cayeron: ensu poder. - Llegando devuelta de su espedicion á Zamora recibió la noticia de la muerte de su mu-= ger doña Elvira, que era nieta del conde don Gaton, poblador de Astorga. 'Al año siguiente casó con una señora principal de Galicia, lla= mada Araconta; pero al cabo de algunos meses, sin saberse por qué, la repudió;: segun la costumbre bárbara de los magnates.en aquellos siglos. La reina se retiró. al monasterio de Santa María de la Salceda, donde vivió y murió san— tamente. El rey conoció su culpa, pues consta que hizo penitencia de ella... Ordoño, indignado contra los condes de Castilla, por no haberle acudido con sus tropas, * como debian, en la campaña anterior, y porque tenia noticia de que trataban de rebelarse con— tra él, pasó á Burgos, y los mandó venir á su presencia; mas no obedecieron: volvió á Leon, Juntó sus tropas, y. púsose en marcha contra éllos , despues de haberlos enviado á llamar otra vez. Los condes, temiendo la ira y el poder del rey, obedecieron esta vez, y encontraron al rey en un palacio que tenia á orillas del rio Carrion junto á Tejares. Estos condes eran Nuño Fernandez, Almondar el Blanco y su hijo don Die— go, y don Fernando Ansurez. Ordoño los mandó prender y llevar á Leon, donde fueron pues-
116) tos en la cárcel, y Ardfis en ella por órden del rey. . ; Ad e Esta atrocidad ha sido censurada con razon por el Padre Mariana, y no bastan á disculparla las razones que alegan Ferreras y el marques .. de Mondejar, tomadas del cronista Sampiro, que escribió su. obra: no mucho tiempo despues. Es indudable que lós condes merecian castigo, y sl eran rebeldes, el último suplicio; pero las formas de la justicia no debieron ser violadas, y el rey no pudo castigarlos arbitrariamente sin po= nerlos antes en juicio... de - Don García de Navarra recobró esté año to= das:las plazas perdidas en la campaña anterior en Rioja , escepto las de Nájera y Viguera. En la campaña siguiente de 923 volvieron á reunirse Ordoño y García con sus ejércitos y recobraron aquellas dos plazas. Ordoño, que tomó á Nájera, la entregó al navarro : recibió como premio de su hazaña la mano de doña Sancha , hija del infante, y se: volvió consu esposa á Leon. En un viage que bizo poco despues á Zamora se sintió indispuesto, y falleció á los y años de reinado. Se sepultó en la catedral de Leon , que él mismo habia mandado edificar, Este príncipe no degeneró de su padre Alonso 1: ni en el valor ni en la política; pero le fue muy inferior en las virtudes, De su primera muger Elvira tuvo cuatro hijos , Alonso, Ramiro, García y Sancho, y dos hijas, Gimena y Ora. Todos se nombran en los documentos públicos de aquella época; pero con mucha confusion
11 por' la: costumbre de llamarse reyes todos: los varones de la familia teinanté: Siri duda esta voz equivalia entonces, tomada en'un sentido mas lato, á príncipe ó infante. 09: , CAPÍTULO XV. Don Fruela 11. 5 lt y y As ) IA nur > Don Fruela Il, rey de Leon... Doscrraooza IL, rey de Leon (923). Aunque Ordoño II «habia: dejado sucesion varonil y en edad competente para reinar, fue' sin embargo elevado al trono su hermano: Fruela:: señal de que aun subsistia el «derecho de eleccion, :bien: que limitado ya ¡por la:costumbre á sola la familia reinante. Sin embargo , este príncipe solo: se distinguió por su crueldad. Apenas se ciñó la corona, mandó matar á los hijos:de un caballe ro principal llamado Olmundo, y desterró á Fru= nimio , obispo de Leon , hermano de ellos. Este homicidio no encontró en los historiadores pró= ximos 4 aquella época la: misma apología que el de los condes de Castilla cometido por el antecesor de Fruela : antes bien : habiendo muer= to este rey al año'siguienteconsumido de una £pra, atribuyeron un género de muerte tan esk
(124) | efecto , la provincia le recibió.como á su. rey, y cayeron en su poder los tres. hijos de Fruela, que los mismos habitantes prendieron y entregaron. Ramiro hizo lo mismo que en Leon; %- perdonó á todos-los rebeldes,.mas no á su pro= pla sangre: porque usó con ella de escesivo ri, gor por no decir crueldad, I.levó presos á sus tres primos á Leon, y «tanto :á-éllos como á su hermano don Alonso mandó sacar los ojos en un mismo dia, y los condenó á ¡prision perpétua, La reduccion de Leon y de Asturias:se. verificó el año de 930. Al siguiente, movido á piedad de los príncipes, que en.la prision donde los habia puesto sufrian incomodidades y privaciones no dignas de su. alto nacimiento, mandó tratarlos. con ¿mas dulzura, y edificó para éllos el mo= . nasterio de San Julian en Ruiforco, pueblo cercano-á-Leon,' donde los trasladó. Allí acabaron sus dias, considerados siempre y tratados como príncipes, pero privados de la vista y de la Jibertad. 7 TIPA AAA Toma y saco de Madrid (932). En fin, desembarazado ya don Ramiro de los disturbios in=, teriores, logró la ocasion que deseaba de hacer: guerra á. los moros. Púsose, pues, al frente de su ejército, y atravesando las sierras de Gua= darrama, llegó á4 Madrid, poblacion entonces no muy estendida, pero sumamente fuerte. Los moros que la defendian se resistieron con osti=. nacion; pero despues de alsunos dias de sitio, la entró por asalto, degolló la guarnicion, la sa= «queó enteramente, y se llevó esclavos á los ha=.
¿(1a5 bitantes , dejando ÚS villa desmantelada. Despues taló toda la tierra desde Alcalá á Toledo, y llevando ricos despojos se volvió á Leon. Batalla de Osma (933). Abderraman TI, rey de Córdoba, en venganza de los destrozos hechos por los cristianos en la cam paña anterjor, juntó en ésta un ejército numeroso, que atra= vesando el gobierno de Toledo para incorporar las huestes de esta provincia y esperar las de Zaragoza , cuando estuvieron todas reunidas, pasó el puerto de Somosierra, y se dirigió 4 Osma. Era entonces conde de Lara Fernando Gon: zalez, que despues lo fue de toda Castilla, y llegó á hacerse independiente del reino de Leo». Este héroe valiente, y uno de los mas célebres caudillos que ha tenido la cristiandad en Espá-= ña, estaba casado con doña Sancha , hermana del rey de Navarra García 1V, El conde Fernando, 6 como generalmente sele nombra en nuestra historia Fernan Gouzalez, avisó con tiempo á los reyes de Leon y de Navarra del peligro que amenazaba á Castilla. Uno y otro acudicron, Ramiro por defender sus estados, García por no faltar en ocasion tan importante á la defensa de la causa cristiana. La batalla se dió de poder á poder junto á los muros de Osma. Fue sangrienta; pero despues de algunas horas de combate, quedó la victoria por los dos reyes , que siguieron el alcance hacien— do gran matanza en los moros , y se apoderaron de los reales enemigos , donde encontra= ron cuantioso botin.
(aaDES... Primeras córtes de España (934). En este año se celebraron las primeras cortes; conocidas de la monarquía de Leon : las llamamos primeyas no porque antes nose hubiesen celebrado congresos, á que concurrian los obispos, abades y «señores para tratar de los asuntos públicos, como se hacia en los concilios de 'Poledo durante la dominacion de los visogodos , sino porque el de este año fue el primero conocido con el nombre de córtes, voz probablemente tomada de la latina curía , despues de haber pasado por la dura pronunciacion. de las naciones septentrionales, que convirtieron esta voz en Cur, Cant 6 Cort. El español, poco aficiona— do á las prolaciones duras y sordas en fin de diccion, rompieron en Córte. Así llamaban al tribunal del rey , despues á su casa y familia: y en fiv la ampliaron, usando la palabra en plural, á los congresos políticos. | Estaban en aquella época las atribuciones políticas tan mal deslindadas, que en este pri=- 1 er congreso solo se trató de un pleito eclesiás- , tico: á saber, si debian restituirse á la diócesis de Astorga algunas iglesias de los territorios de Sanabria, Braganza y Quiroga. Decidióse que sí, por haberse justificado que aquellas parroquias pertenecian, antes de la invasion de los ma- Lometanos, á la jurisdiccion episcopal de AstúlIca. ; El rey don Ramiro, indignado contra el valí de Zaragoza , llamado Abenhaya , por haber sidlo el que mostró mayor animosidad contra los
(127). cristianos en la campaña anterior , entró con su ejército por la parte de Soria en el territorio del valí. Este, hallándose incapaz de resistir al ejército del leones , reforzado con tropas que le envió el rey de Navarra, envió á pedirle que le admitiese por vasallo suyo, con la condicion de pagar á la corona de Leon el mismo servicio de dinero que pagaba al rey de Córdoba. Ramiro admitió esta Proposición ; y como algunos pueblos de la valía se sublevasen por no sufrir la indignidad de reconocer por superior á un enemigo del mahometismo, el rey marchó contra éllos y los sometió á la obediencia de Abenhaya. Este fue el primer ejemplo de vasallage de un territorio de moros á un monarca cristiano. Es verdad que dos años despues (en 936) Abenhaya , ostigado por el rey de Córdoba, que preparaba una grande espedicion contra los cristianos, y amenazado por sus armas, negó la obediencia que habia jurado 4 Ramiro, y se sometió de nuevo á Abderraman, El rey de Leon no se hallaba entonces con poder suficiente para vengar esta falta de fé, porque necesitaba de todas sus fuerzas para resistir á la tempestad que amenazaba del mediodía. En 937 reunió don Ramiro segunda vez las córtes de su reino, que se juntaron en Astorga Con asistencia de los obispos y señores. Ni en es— ta época ni hasta dos siglos despues tuvieron re= Presentacion las ciudades. Acaso eran sus procuradores los mismos -2bispos como en tiempo de s visogodos , acaso los gobernadores militares.
(128) Es verdad que en aquella época, que habia muy poca industria, los intereses esclusivos de la so— ciedad fueron la religion, á la que debian los españoles el e de independencia, y la cla= se militar, á4 la cual debían la seguridad y la victoria. Así la mayor parte de la propiedad estaba en estas¿dos clases. Ellas, pues, fueron las únicas que por entonces lograron representacion. En estas segundas córtes se trató por lo me- “nos de los negocios públicos; pero no han quedado actas de ellas, y así se 1gnora de qué ma— terias trataron y quiénes fueron los que con currieron á ellas. Aun su noticia consta sola— mente de una escritura de donacion hecha por Salomon, obispo de Astorga, y citada por San= * doval; pero no publicada en tiempo del erudito Ferreras, que se quejaba de esta falta. > Batalla de Aihandic ó del foso (938). A »rincipios de este año avisaron á Abderraman sus valíes que estaban prontas las huestes des= tinadas á su grande espedicion. El rey salió de Córdoba con su guardia y la flor de la caballería andaluza. El príncipe Almudafar, su tio, sa= ió de Mérida con la caballería de Algarbe, y se reunió en Salamanca con el rey todo el ejér= cito, que era de mas de cien mil hombres. Dividíase en tres huestes: la primera á las órdenes de Almudafar; la segunda de Obeidalá, valí de Badajoz , y la tercera mandada por Abderraman en persona. Pasaron el Duero, asolaron todo el pais, destruyeron á Amaya y otros pueblos, y pusie-
(129) ron cerco á Zamora. Esta plaza, como que'era la principal de los cristianos en aquella fronte— ra, estaba muy bien fortificada, y tenia dobles fosos, anchos, profundos y llenos de agua. El valí de Valencia, de orden del rey, se encargó del sitio de la plaza, y hubo casi diariamente .. salidas y combates muy encarnizados. A. Ramiro de Leon acudió con su ejército en defensa de la ciudad, y le salieron al encuen tro las huestes de Almudafar y de Abderraman en número de 80000 hombres. Despues de una leve escaramuza se retiraron uno y Otro ejérei- to á su campo, permanecieron ociosos dos dias, y al tercero se dió la batalla. Almudafar man daba la vanguardia y centro de la batalla, el valí de Toledo la derecha, el de Badajoz la iz quierda, y el rey de Córdoba el cuerpo de reserva. : > Los cristianos descendieron de una altura acometieron al enemigo con su intrepidez or= -dinaria. Almudafar y Ramiro hicieron hazañas increibles; pero el denuedo de los cristianos era tal, que ya los moros empezaban á ceder, cuando Abderraman, viendo que muchas de sus banderas se desordenaban, y que toda la hueste se iba retirando, se lanzó con la caballería de Córdoba y toda su guardia al flanco de los leoneses , y Aunque rechazados por los escua— drones de lanceros cristianos, volvió á la carga, consiguió penetrar entre éllos, y atrajo hácia aquella parte toda la fuerza del ejército enemi= 80; con que las huestes,” ya desordenadas, de TOMO XxXvL. 9
(130) A, los mahometanos volvieron al combate con mayor furia. La accion continuó hasta la noche sin reconocerse ventaja por ninguna parte. Pero al dia siguiente se conoció que los cristianos habian llevado lo peor por la retirada de su ejército; mas tambien se vió la gran pérdi> da que habian sufrido los moros en que no se atrevieron á seguir el alcance, sino se volvie— ron al cerco de Zamora, Los cristianos defen— dieron con valor el foso, que dió su nombre á la batalla, y perecieron en su defensa. Los mo— ros le pasaron cargándole con los cadáveres de sus muertos, y entraron la ciudad á sangre y fuego, si se ha de creer á los historiadores árabes ; porque los españoles no hablan ni de este sitio ni de la batalla, á pesar de que uno y otra son muy celebrados en las historias maho— metanas, que confiesan que en esta espedicion perecieron cuarenta ó cincuenta mil moros, y que al año siguiente recobraron los leoneses á Zamora. ES : : Batalla de Simancas (939). Abderraman , satisfecho y alegre por el resultado de su primer campaña contra los cristianos , preparó otra espedicion mas numerosa todavía, pidien— do gente á los aliados de Africa, que en estas guerras se acostumbraron al clima y fertilidad de España; lo que dió motivo á que mas adelante la señoreasen. Al mismo tiempo mandó á Ahenhaya, valí de Zaragoza, que se le reuniese con su ejército. Venida la primavera pasó la Sierra, atrave-
(131) > só la Mancha y el gobierno de Toledo, y ha biéndosele reunido las huestes de Abenhaya marchó la vuelta del Duero, y habiendo pasado á su - orilla septentrional, dió vista a] ejército del rey don Ramiro en las llanuras de Simancas que se estienden entre los rios Duéro y Pisuerga. Allí se dió un terrible combate entre todas las fuerzas reunidas de ambas monarquías. Cada ejército parecia un muro imposible de penetrar, y mucho tiempo estuvieron. los comba= tientes dando y recibiendo la muerte sin ade= lantar un paso, hasta que: el valiente Ramiro, indignado de tanta resistencia, gritó á los suyos: “Por qué no avanzais? Yo romperé con mi es pada esa pared que tan inútilmente os detiene aquí.” Acometió denodadamente,; todos los su os le siguieron, y lograron, en fin, romper la linia enemiga. La batalla solo fue desde enton= ces una horrible carnicería, Abderraman volvió á pasar el Duero dejando en poder del vence= dor los reales, el bagaje, y un gran número de prisioneros, entre ellos Abenhaya, valí de Zaragoza, al cual mandó poner Ramiro en estre— cha prision en castigo de la felonía que habia usado con él rompiendo la ley del homenage. - Los cristianos siguieron el alcance, y en. contraron á Abderraman en Alhóndica al sur de Salamanca, donde habia juntado e rel;¡-. quias de su ejército; Allí le derrotaron segun— da vez. Huyó herido de la pelea con un corto número de caballeros que se salvaron con él. Asi pereció un ejército mahometano que al:
(132) - principio de la'campaña era de 130000 hombres. El botin fue iamenso, como. de'un cam-= pamento real, en que los 4rabes y: todos los. pueblos de Oriente hacen siempre alarde de'sus riquezas. ado a osa Don Ramiro, despues' de-úna: victoria tan decisiva, estendió los dominios de su monarquía hasta las sierras que separan á' Castilla la Vieja y el reino de Leon, de Castilla la Nueva y, de Estremadurá;-para lo cual.mandó que se po= blasen ¡y fortificasen' Salamanca, Ledesma, HRi= bas, los Baños , Alhóndiga y otras fortalezas que continuaban la frontera del Mondego en Portu= sa]. Al mismo,tiempo se fortificaron las plazas de Castilla , destruidas en las dos espediciones de Abderráman , yla historia ha: conservado los nombres de cúatro condes de aquel pais que de órden de Rainiro. restablecieron aquellas forta= lezas; Nuño Nuñez, la de Roa; Gonzalo Tellez, la de-Osma ; Fernan Gonzalez, la. de Se úlveda;. y Gonzalo E ernandez, las de Coruña de Conde, de san Esteban de! Gormaz y de Riaza. -¿Abderraman, cansado: de tantas derrotas, solicitó y obtuvo treguas en 940; con ellas se terminó por ehtonces una Lid:que habia amenazado ár los eristianos su total ruina, y que cedió en: mayor gloria suya y -acrecentamjento de su Jerío. En todas estas campañas hizo servicios desinteresados::4 «la cáusa de. la cvistiandad el valiente don García, rey de Navarra, aliado fiel de.don Remiro; y su compañero € todos los peligros y combates. '
HN -' Este mismo año pasó 'el rey de Leon '4'Castilla con tropas, y se trajo presos: á dos condes, Fernan Gonzalez y Diego Nuñez. La causa no se sabe; pero es muy probable que fuese la es— cesiva altivez de estos señores', que aspiraban ya á la independencia. Al dño siguiente, á ruego de sus parientes y amigos ,. y en consideracion tambien Á sus servicios y hazáñas, les dió libertad, se reconcilió “con “éllos ; y casó flia mayor don Ordoño con Urraca, hija: del “conde Fernan Gonzalez. ap" botó lo Desde. esta época hasta 949'se gozó de sunia paz y sosiegó: en toda España. Pero en :eblaño citado concluyeron: las tregias con los moros, y el infatigable“"don Ramiro! hizo' una 'entráda en' la comarca de Talavera, derrotó un ejército moro que: le salió “al enéuentro,, y despues de dar tala: á:los campos y saquear "las poblaciones se volvió á Leo: con muchos despojos y $000 cautivos: Despues de la campaña hizo” un' viaje á Oviedo; y sintiéndose indispuesto volvió á Leon, donde falleció el 5 de enero de g5o á los 23 años de reinado, y fue sepultado en el monasterio del Salvador, donde era religiosa Elvira, su hija. De su muger doña Urraca Teresa tuvo, ademas de Elvira, tres hijos, Ordoño y Sancho, que reinaron despues, y Bermudo, que murió antes que su padre. De una mance— ba llamada Artigia tuvo dos hijos, Teudon y Rosendo. > El reinado de .don Ramiro es muy notable, porque en él se vió la monarquía leonesa lu— J
(140) ra y el gobierno, ya haciéndoles temer que algun dia se vengase de los que. no favorecie— ron su causa en las desavenencias que tuvo con su hermano Ordoño HI para conseguir alguna parte en el gobierno. Obró con tanta ac— tividad y astucia, que se formó una vasta con— juracion, de modo que don Sancho, aunque su ánimo era mas «vigoroso «que-su cuerpo, no se creyó con fuerzas para dominarla. Y asi sa— lió de Leon, y se retiró segunda vez 4 Navarra, donde el rey don García le acogió con el mismo cariño que antes. Esta fuga de don San— cho á la córte de Pamplona se verificó en 956. - Todo el año siguiente quedó suspensa y en duda la sucesion del trono con grande daño y perjuicio de la república. Fernan Gonzalez quer ria ceñir la corona á Ordoño el. Malo, hijo de Alonso 1Y el Monje, á quien pensaba hacer yerno suyo, casándole con Urraca su hija, y de quien esperaba por la gratitud, por el pa= rentesco, y aun .mas por Y -flojedad de su. ca— racter, lograr lo que tanto deseaba , que era la independencia de Castilla. Alegaba para dar algun viso de justicia á su pártido., que segun la costumbre adoptada debia: subir al trono el príncipe de mas edad, y que asi la corona tocaba á Ordoño. po Los señores de Asturias y de Galicia, por el contrario, ponian delante el derecho de sucesion directa é inmediata; porque deseaban colocar en el trono á don. Bermudo, hijo de Ordoño UL, cuya madre Elvira tenia paren”
ES ( 141 ) tesco con casi todos los grandes propietarios de aquellos paises. Al mismo tiempo don Vela, conde de Álava, sostenia la causa de don San— cho, á quien veia protegido por el rey de Navarra, potencia demasiado cercana á su con= dado para que no la respetase. Pero Fernan Gonzalez , resuelto á oprimir á toda costa este adversario, entró en Alava con sus huestes , se apoderó de élla, y obligó al conde á retirarse á Córdoba con su muger é hijos. Abderraman los recibió y acogió benignamente, contento con las divisiones que habia entre los eristia= nos, y orgulloso con ejercer respecto á éllos el derecho de proteccion y supremacía. * ¡En 958 tuvo mo:ivo para nueva satisfac— cion; porque don Sancho, rey destronado de Leon , sintiéndose acometido de hidropesía, y siendo imútiles los remedios que”le: aplicaban los médicos de Pamplona, determinó pasar á Córdoba, célebre entonces por los estudios ára— bes, pues era la segunda escuela del mahome= tismo , para curarse en aquella ciudad. Logró fácilmente el seguro de Abderraman, por medio del conde de Vela que á la sazon estaba allí refugiado; y trasladándose á las orillas del Guadalquivir, fue: recibido del rey moro con grandes muestras de cariño. Los "médicos de cámara de Abderraman se encargaron de su curación ; y fuese la mayor habilidad de estos profesores en la medicina , ó la benignidad del clima, sanó radicalmente, y cobró salud y ag lidad, disminuida en gran parte su gordura. +
142) , Entretanto su o Ordoño el Malo subia al trono de Leon por la autoridad y poder del conde Fernan Gonzalez, en cuyas ma-- mos quedaron las riendas del gobierno. A Or— doño acusan los historiadores de lujuria, crueldad y cobardía. Tomó el título de Ordoño IV, que la historia ha suprimido, arrojándole de la lista de los reyes de Leon, y mirándole como á usurpador. estauracion de don Sancho: batalla de Aronia (960). La tiranía de don Ordoño el. Malo, y la prepotencia del conde Fernan Gon= zalez, tenia disgustada la nobleza y pueblo del reino de Leon; y don Sancho recibia contínuos avisos en Córdoba, incitándole á que volviese á su reino, y asegurándole que en ninguna parte hallaria oposicion. Don Sancho, que por sus modales agradables y por su inteli— gencia y rectitud de juicio se habia granjeado la voluntad de Abderraman, le pidió tropas para recobrar su reino ; ejemplo pésimo para la cristiandad de España. Abderraman se las concedió no se sabe si adquiriendo algunas pla= zas y territorios de las fronteras que se le cediéron entonces, ó solo por generosidad y por la gloria de que se entendiese que estaba en su poder dar y quitar coronas en los estados cris= tianos. Temíase, sin embargo, el poder y el valor del conde de Castilla que no faltaria á su yer=. no en semejante riesgo. Pero don García de Navarra, á quien hacia sombra la prepotencia de
(143) Fernan Gonzalez en la España cristiana, y que conservaba siempre amistad y correspondencia con su amigo y pariente don Sancho, se ofreció á vencer esta dificultad acometiendo la frontera oriental de Castilla. En 960, preparadas todas: las cosas necesa— rias para la espedicion , atravesó don Sancho el rio Duero al frente de un ejército mahometano sin encontrar oposicion en ninguna parte; tan to era el aborrecimiento que en todas se tenia á don Ordoño, y tan exactas eran las combi— naciones que habian tomado los señores del pais en sus secretas inteligencias con don San cho. Al mismo tiempo penetró el rey de Na— varra por la frontera de Castilla; lo que obligó á Fernan Gonzalez á abandonar á su yerno para salir con sus huestes al opósito de los na- VarTros. , Ordoño, abandonado de su protector y de sus vasallos, huyó con su muger y su familia á Asturias, mientras don Sancho entraba en Leon, y era reconocido por todos los señores de este reino y de Galicia. Despedido con Muestras de gratitud el ejército moro, de que ya no tenia necesidad, persiguió en Asturias á su competidor, el cual, no creyéndose seguro en aquel pais se refugió á Burgos. Los habitantes de esta ciudad le arrojaron de élla por cobarde, despues de quitarle á su muger y á sus hijos, á los cuales respetaron como á hija y nieta del conde de Castilla. Fernan Gonzalez no pudo socorrerle, porque entonces estaba en
- (144) campaña: contra los navarros. Ordoño, cubierto de ignominia, y atormentado + por su concien= cia, no quiso presentarse á los ojos de su sue— gro; y pasó á Zaragoza, donde acabó su vida entre los moros en el A lerano y la miseria. De su muger doña Urraca dejó un hijo y una hija: la historia solo ha conservado el nombre de ésta, que fue Velazquita. Urraca pasó á terce= ras nupcias con un caballero particular, al cual sobrevivió; y despues entró en un monasterio, donde acabó sus dias. + Entretanto que en el reino de Leon se ve—- rificabaesta mudanza , peleaba infelizmente el conde Fernan Gonzalez contra los navarros; porque habiéndose encontrado los dos ejércitos cerca de Aronia (hoy Cirueña), pueblo de Rioja, se dió una batalla en que don García, rey de Navarra, Consigió victoria completa, haciendo prisionero al conde. Esto puso fin á la. guerra, emprendida solo para impedir las hostilidades de Fernan Gonzalez á favor de Or= doño y en contra de Sancho L. - Rebelion de Sisenando, obispo de Santia— go (962). Asegurado el rey don Sancho en el trono de Leon, casó con doña Teresa Ansurez, hermana de don Fernando Ánsurez, conde: de Monzon en tierra de Campos. Al mismo tiempo se hicieron las paces entre Castilla y Navarra, y el conde Fernan Gonzalez fue puesto en li= bertad. : Este año murió Abderraman HI, rey de Córdoba, y le sucedió su hijo Albacan 1, La PR FxKáE A A
(145); . diminucion que: esperimentaba: lá potencia Ára— be en España: por las conquistas de: los cristia>' nos, se resarcia «con el. aumento de. territorio. éinfluencia: que :tenian:¡em¡ la «parte occidental, de África, cóncuyas:tribus belicosas reclutaban fácilmente sus ejércitos los reyes cordobeses. ::.:, Los piratas mormándos desembarcaron; en; las costas de Galicia y saquearon algunos. puer, blos. «Sisenando,,» obispo: de: Compostela pidió: licencia al rey «don: Sancho para cercan de mur ros «quella 'ciudad' y» el sepulcro. del Apostol! Santiago , con-'el pretesto de, defenderlo. de. las, depredacionesy«de«los. piratas; Pavegió ¡justa + la: causa , y se concedió e permiso que'solicitabaz pero apenas se vió dueño desuná, fortaleza, 'em—- pezó á ejerceritodo ¿género de. tiranías «y :exaci, ciones” asi Sobre. los eclesiásticos [cama sobre los seglares y o fiado: en: sus: ¡conexiones de pa rentesco con los señores. mas poderosos de Gar; liciáwiblss: 12 ob obiasqoea cia Tiasibimg 1» «Al año siguiente; de 962: arimentó. $us mal dades; de-modo:quevél rey donsSaricho le re» prendió «áspéramente. Irritados por ¡esto , Juntá lin y iproyectó. hacerse! independiente de a autoridad) real. Don: Sancho+le «cortó las: alas pasando á: Galicia::con: algunas trópas, -AIÑ supo. con más certeza la :indigriidad, de. la. con ducta del. obispo. ¿Púsole, en “uná prision, Je destituyó: de 5u:sede.,', y nombró «obispo! de aquella iglesia ¡4 San Bosendo, «que: lo: era. de Mondoñedo; varon ¡ilustre en todo él. ¡reino por sus virtudes. comodo 00 A - TOMO XXVI, , 10
(46 y ¿En 964 volvieron los: normandos :á infestar las costas” de» Galicia, haciendo: en “ellas daños considerables; bos»condes deb:pais;:áinstancias de San” Rosendo ¿juntaron um ejército , mar— chaton contas aquella ':gente ¿bárbara ;: y los» obligaron 4 volver 'al mar: con mucha pérdida.: El mismo:santo: dirigió: la» espedicion; tal! era el espíritu: de raquel siglo ::bieú que enuna! mirra contra gente inculta que solo. venia 4 robar y rííatár) nospuede dejar de mirarse:como: laudable ¿ebcelo patriótico; de aquel prelado;.y: entonces lerarcomun la creencia de que era per”, mitido vel servicio militan ávlos» eclesiásticos: ex ' las lides o derreligion. ! lo dlbsypos se PRL Tres años! despues se:sublevó contra ;el «rey el conde «don Gonzalo; que oinandaba. las ar masciercalao línea! del»Mondego: Don: Sancho salió tontra él al frenterde chil ejército y «el traidor, novableviéndose- 4» pelear!, recurrió ásla perfidia. Fingióse arrepentido de su maldad; pór:medioodevaledotes sp amigosc logró: que el rey le emp aun Jesrestiluyese Á su grd» cia y Je-diese; enosu familia y+palacio uh: car: go que bye antes habia: éjercidos: Don Gónzalo, valiéndoséde la“ óportunidád, dió «veneno: al rey, que sintió 'inmedistamonte,$us' efectos: y se* apresuró dxvolverá Lebnzsopero al:tercer dig de marcha falleció enel Imonpsterid de «Cash atelo ¡4 los doceaños de» reinado: ¡Su cadáver fue: conducido ¿4 Leon, y sepultado.en el mos nasterio del Salvador. 10 morev ¿obotobaolá Este príncipe, lleno de bondad y de'esce>
] (147) y lentes cualidades, no era, sin. embargo, apto para la guerra. Felizmente no la hubo, en Su tiempo por: la amistad que mediaba entre él y el' rey de Córdoba. De su! muger doña. Te= resa Ánsurez_ tuvo un hijo, llamado Ramiro, que lo sucedió,: y, una hija, cuyo nombre fue Ermisenda. á "o; ! , Yi A E CAPÍTULO xx. +4 ds pS Ramiro HL. => O 13 5 5 Gl | 4 A ; de > Lon . e haedrsl ni eE PAS MITA ¿OTTO , : ' AIN 4 Ñ ely 0 an y MSC TOD 0. EMO Don Ramiro 1I , rey ide Ltoh. Nueva: invaw sion de dos: normándos+: batalla de Torne— v= llos: Sancho 1H | rey de : Navarra; Garci Fernandez, conde. de Cástilla, Pérdida dé San Esteban de Gormaz. 5 3 al dená L4 k La» Ramo 1H, rey de: Leon (967). Muer- to el rey don Sancho: 1, subió: al trono Ra= miro 1 su hijo; á la edad. de cinco años; su= ceso estraordinario en la monarquía de Leon, y que demostró la introduccion: completá. de a sucesion hereditaria en. lugar de la electiva en. el hecho y en la costumbre, de los cuales se formó despues la ley. El derecho de elec cion se-redujo 4 la mera formalidad de la ju= ra, y el sistema de sucesion directa de padre á hijo quedó éstablecido. La preferencia dada
Z (148) á'un niño sobre su primo Bermudo, hijo de don Ordoño II, jóven de mérito, capaz de go= bernar y que daba grandes esperanzas , no podia provenir sino de la resolucion firme de sucesion directa: 4 la colateral. Otro suceso no menos estraordinario fue haber concedido la tutela del rey y el: gobier= no del reino á su madre doña Teresa la reina viuda, siguiendo ¿en el trono, «asimilado ya á una herencia, las disposiciones legales que se aplican á la propiedad. Tuvieron tambien parte en el gobierno, como consultores de la reina madre, la infanta doña Elvira, tia del rey y hermana de don Sancho, y otros señores de los principales, del reino. AA -— El primer cuidado de la regencia fue «con— servar la paz que mediaba entro los reimos de Leon y Córdoba. Don Velasco, obispo de Leon, 5 á la córte de Alhacan 11; renovó. el tratado de paz, y en prendas de ella trajo el cuerpo de san Pelayo, que recibió el martirio. en tiempo de Abderraman UI por defender su pu— veza. Este cuerpo: se colocó en el monasterio del Salyador, que desde entonces tomo el título de San Pelayo. 2000 ' +, Av esta época debe referirse la independen= cia y separacion absoluta del condado de Cas tilla. Fernan Gonzalez, valiente, ambicioso, y célebre por su pericia militar , por sus victorias, y por la firmeza de alma que no le 'abandonaba en sus derrotas, conservó en los reinados anteriores, señaladamente en el de Sancho 1, una
(149) y dependencia casi ilusoria; la cual cesó entera— mente con la menor edad de Ramiro IL. Des— de entonces los condes de Castilla fueron soberanos; y esta division del reino mas poderoso «de los cristianos de España ¡produjo males sin número á entrambos pueblos: no siendo el me- nor de ellos la: rivalidad y ódio entre castella— nos y leoneses, á pesar de su orígen comun. La cristiandad de España estuvo muy cerca de su ruina; y las victorias de los Alonsos, Ordoños y Ramiros, que á tanta costa habian creado. la. monarquía , se compensaron con calamidades horrendas. ; : Sisenando , obispo de Compostela , apenas murió el rey don Sancho, salió de su prision, arrojó violentamente de ¿la sede á san Rosendo, volvió 4 ocuparla. Tal era la suerte de aquelos infelices tiempos. Bajo reyes. fuertes y vigorosos el poder del monarca era casi absoluto; en tiempo de gobiernos débiles la fuerza y el “atrevimiento decidian. todos los negocios, aun los mas sagrados. á ob + Nueva invasion de los normandos: batalla de Tornellos (969). Una armada de normandos, á las órdenes de un caudillo llamado Gunderedo, desembarcó en las costas de Galicia, y aso— lando el pais, se dirigió hácia Comparado El obispo Sisenando no contaba entre sus defectos la cobardía, y poniéndose al frente de toda la gente capaz de tomar armas, salió al opósito al enemigo, y le encontró junto á Tornellos. Allí se dió una sangrienta batalla, en que pereció
252) Jucef aceptó el convite tan conforme con las miras ocultas de su ambicion, y desembarcó con su ejército en Algeciras. » Proclamóse en toda: la Andalucía la. espe—= dicion contra, el castillo. de Alid;, á la cual concurrieron todas las fuerzas mahometanas de España y Africa. Jucef pasó por Málaga á Lorea. En el camino se le reunieron con sus tro= pas los reyes de Sevilla, Málaga , Granada y Almería, como taimbien los valíes de Baza y Jaen. En Lorca se juntaron al ejército el val de esta ciudad y «el de Murcia. ; , Asentaron el campo delante de la forta— leza de Alid, donde á pesar de la desigualdad del número se defendieron los cristianos como leones, asegurados en la fortaleza del sitio y en el gran número de bastimentos que hábian acopiado. Los moros, temiendo que el rey don: Alonso bajaria á dar socorro 4 los suyos, se daban gran prisa A batir “el castillo, mas poco les aprovechabaz porque sus fortificaciones eran inexpugnables. Este sitio, de cuya verdad no puede dudarse, aunque no hablen de él los historiadores castellanos, porque lo refieren muy á la larga los árabes, 4 pesar de que el resultado fue vergonzoso para éllos, duró mias de dos años, y en él tuvo principio la discor= dia entre andaluces. y almorayides,, que ter minó con la ruina de los primeros. ' El rey don Alonso cli entonces de:for=- tificar sus fronteras, siempre receloso de las armas de los almoravides. Y así reedificó, po-
, 233) bló y «ciñió de:murallas las principales pobla= ciones situadas entre el Duero y el Tajo hasta las sierras que dividen las dos: Castillas. -A don Ramon de Borgoña, con quien pensaba casar ¿4 su hija Urraca, heredera presuntiva de la corona, encomendó la blacion de Segovia, Ávila y Salamanca, de -las cuales como mas cér= canas á Toledo y podian sacarse en caso de invasion de los Chemigos auxilios mas prontos y. eficaces. El “conde: don' Ramon desempeño muy bien este encargo: :coneurrieron de las partes mas Septentrionales «del. reiño familias nobles y plebeyas, entre las cuales se repar—= tieron: los territorios; y en breve llegaron aquelas tres ciudades 4 tener suficiente poblacion que en pocos años: hizo rápidos progresos. Otros -<aballeros se. encargaron de poblar y fortificar á Medina del: Campo, Arévalo , Olmedo, Coca, Iscar , Cuellar, Sepúlveda y Osma. Este año partió 4 Roma don Bernardo, ar= zobispo de Toledo; Recibió: del sumo Pontífice Urbano 11 el palio ituyó primado de las Españas: amplia materia e” disputas £ntre la iglesia de "Toledo y Otras ISCUSIONES, -Comó:se refieren=á: un título pu— > ,no han alterado nunca el Yinculo de la caridad. Don Berenguel 5 conde de Barcelona , pre= y : s mahomelanos que ocupaban á Tarragona y su campo, y los O de £l hasta las Montañas de Prades. Aque-
(254) y Ha famosa ciudad, capital en :otro' tiempo de lá. España romana , estaba entonces reducida. por las. continuas guerras com. los. moros Á uná miserable aldea. El conde don Berenguel mandó poblarla. y fortificarla; y cuando lo estuvo, se restableció en ella la antigua iglesia metro= politana, agregándole por sufragáneos los obis= pados de Cataluña que antiguamente le perte= necian, no sin oposicion del arzobispo de Nar= bona, á quien se habian agregado conforme se habian ido conquistando de los moros. Todo el año siguiente continuó el sitio. del eastillo de Alid «sin otro efecto qué el de cau= sar. graves disensiones entre «Los sitiadores:. Lea reyes de Marruecos y de Sevilla opinaban que se abandonase aquel cerco estéril. é inglorioso, y se hiciese entrada en laz tierras de los cristianos , «donde ' la, victoria sería. mas facil y el botin mas seguro ; «pero' Abdalasis ,- valí:: de Murcia, y los de Lorca y Almería, que no querian «tener tancercano aquel padrastro + estúu= vieron porque: se continuase «el «cerco. Irritádo Aben «Abed con: la: oposicion, echó en cara 14 Abdalásis en el consejo de caudillos: que tenia inteligencias secretas con: el rey. don Alonso. Abdalásis, que era jóven y valeroso, echó ma= no á la espada :para: vengar la injuria. Jucef mandó que le prendiesen, y. el rey de Sevilla ejecutó esta órden. Apenas se supo-en el ejér— cito lo que habia pasado, se retiraron las iro=- pas de Abdalásis, se acantonaron :en los eonfines de su provincia., y ho. permitieron pasar
XX. de víveres al «campo de los moros , en el cual hu= opor esta causa hambre y desercion.. : Caja Ingasion de los: almoravides en el reino de Toledo (1090). Don: Alonso, sabedor de lo que pasaba en el sitio de Alid, y que su guarnicion se hallaba en grande apuro por la: falta de víveres, se puso al frente de su caballería escogida , y marchó la vuelta de Lorca, de= jando órden en todas Partes: para que le siguiesen — las - demas tropas con la mayor prontitud posible. Jucef no “tuvo por conve—= niente pelear con “él mucho: mas estando. los magnates de Andalucía divididos. y discordes; y así se retiró á Lorca, y de allícá Almería, desde donde se embarcó para el Africa, resuel-— to 4:subyugar' los moros de España antes de hacer-empresa de' consideracion contra los cris. tianos. Aben Abed y» los demas Príncipes le vantaron el sitio, El rey de Sevilla Lorca, y los demas:á sus Provincias. o “<SEl rey don Alonso entró en Alid, y halló Su guarnición muy disminuida por: los comba tos, los afanes y las privaciones; y consideran— 9 que su conservación estando tan metido en tierra de moros habia: de costar mucho mas de lo que la fortaleza importaba, la evacuó y desman= teló. Los autores árabes dicen que «de los:12000 ombres que la: guarnecian al principio, apenas Juedaron 100 caballeros; los: demas habian «pe= vecido en rebatos, salidas y desafios. La evacua= CiOn- “de -Alid: se «verificó á Principios de rogo: ucef reunió en Africa el mayor - ejército se retiró á
(256) , que pudo, y volvió á España, no llamado co- - mo la primera y segunda vez por los mahomietanos de Andalucía, sino con el pretesto de Algazía, ó guerra santa contra los cristia= nos. Los potentados andaluces recelaron esta vez de su ambicion, y el primero que se atre— vió. á manifestar sus sospechas fue el rey. de Granada. Jucef que lo supo, aceleró su empresa, desembarcó con sus tropas en Adra, mar— ehó al norte, pasó la Sierra Morena, el Gua— diana y el Tajo, y lenó de estragos el reino de Toledo, á cuya capital se retiró don Alon= so, rey de Castilla, mo hallándose á su vez con fuerzas para resistir en campaña al almoravide. Los príncipes musulmanes de Andalucía, que desconfiaban ya de sus intenciones, no le asistieron en esta guerra; falta que no disgustó á Jucef, porque le daba un pretesto para sub-— yugarlos , acusándolos de haber infringido. la ley de Algazía. Detúvose poco en el territorio de Toledo, y atravesando la Mancha y Sierra Morena se dirigió á Granada, donde fue re cibido por su rey Abdalá con cordialidad apa— rente que no engañó al de Marruecos; porque sabia que temiendo el poder de los almoravides, tenia tratos secretos con el rey de. Castilla, para: entablar con - él. alianza ofensiva. y. defensiva. contra el africano. Jucef, despues: de haher es tado dos meses en aquella ciudad, mandó pren?- der á Abdalá, le envió encadenado 4 Marruer cos Con sus mugeres é hijos, y se apoderó de su reino.
, (257) a Los reyes de Sevilla y Badajoz, que ya hal bian hecho alianza secrera con:el rey don Alon= so, enviaron embajadores 4 J ucef para darle la enhorabuena por la adquisicion «de Granada; "pero el marroquí no quiso verlos y mandóque se Pe despidiese con ignominia. ¡Despues pasóvá Málaga donde tambien estableció su señorío, y la suerte que les amenazaba 7 ran El rey don Sancho de Aragon, que en los años anteriores no. habia cesado deshacer guer= este año la edificacion de Estella. Juntó en Huarte las córtes de:sus tres reinos e Navarra, Aragon y Sobrarbe con asistencia Sus hombres: buenos: $ diputados: primer ejemplo que refiere la historia en España y aun “Acuerdo se hicieron reformas ración de justicia , que entónces era breve, sencilla Y bárbara. Nada se escribia: las querellas entre particulare esafio. Los nobles entraban e
(258) llo y con las armas usadas en aquel tiempo: los plebeyos á pie , con escudo y un palo. Otras veees los acusados, para probar su inocencia, metian el brazo desnudo en agua hirviendo ó levantaban con la mano un hierro caliente, y si: no se quemaban, ganaban el pleito; la parte vencida pagaba una multa ademas de la cosa disputada, y en algunos casos la cuestion. se dirimia con solo el juramento del acusado. Todos estos actos tenian fórmulas particulares para evitar que hubiese fraude. Habia campeones, que por amistad ó parentesco peleaban á favor de las partes. Los homicidios, las injurias y los robos estaban tasados, y se pagaban con multas, que se repartian entre los ofendidos si eran nobles, ó simo, entre el rey y los señores de los multados. La multa se pagaba aun cuando el homicidio fuese casual, ó el hombre se hiriese á sí mismo involuntariamente. Cuando el que mataba ó heria.era un animal, su dueño pagaba la multa. Estas costumbres bárbaras se pusieron primiera vez por escrito en las córtes de Huarte. En ellas se establecieron y fijaron los límites entre los tres reinos: porque la falta de este deslinde producia reyertas frecuentes entre los pueblos fronterizos. En España tuvieron desde tiem= - pos antiquísimos el derecho de dirimir sus disputas per medio de peleas; y aun tal vez usaron de él los barrios de una misma ciudad : de lo cual quedan algunos vestigios en varias poblaciones. A
E En la campaña siguiente se decidió la Suer= te de la España musulmana, y quedó sometida al imperio de Marruecos, mas poderoso que lo habia sido el de los Abenhumeyas de Córdoba en todo su esplendor; pero felizmente era ya tambien mas estenso y fuerte el territorio delos ue la victoria es el indicio de la voluntad del cielo, y de que la fuerza de las armas produce legitimidad, - ! Abi Bekir, siguiendo las instrucciones de su monarca, dividió su ejército en cuatro cuer- Pos, y puesto al frente del mas considerable marchó sobre Sevilla, mientras los otros gefes Jaen, Baeravides. Un cuerpo castellano de 20000 hombres e caballería y 40000 de infantería (si ha: de arse crédito á los historiadores árabes), manado por el conde Gomez, probablemente el e AMpde-espina , Pasó la Sierra Morena y penetró en el remo de Córdoba, talando los cam-=
(260) pos y quemando las poblaciones, Abi Bekir, dueño ya de casi toda Andalucía, le salió al encuentro con sus Mejores tropas y 10000 caballos berberiscos, y. despues de una batalla muy reñida, en que ambos ejércitos padecie= ron grayes pérdidas, los obligó á retirarse á Toledo. : Despues volvió sobre Sévilla, la puso sitio y la obligó á capitular. El infeliz Aben Abed fue conducido con sus mugeres é hijas al.«África, donde murió cuatro años despues tan pobre y miserable , que 'sus hijas ganaban hilaado el miserable sustento de aquella familia desgra= ciada, infeliz ejemplo de las vicisitudes de la fortuna. De la calamidad comun de la dinastía de Aben Abed solo escapó una hija suya, llamada Zayda , reservada á una suerte muy diversa. Hallábase á la sazon en Toledo sin que se sepa el motivo de su viage. Lo mas probable es que los cristianos en la espedicion que hicieron' al reino de Córdoba la retirarian con sus tropas, ó libertada del poder de los almoravides, en cuyas manos habria caido en al=. guna de las ciudades que conquistaron, ó con= fiada á la lealtad española por algun confidente de Aben Abed. Los almoravides concluyeron la memorable campaña de 1091 y la conquista de la parte meridional de España con la toma de Almería y ocupacion de todo aquel reino, En este año se concluyó en el reino de Leon una causa muy ruidosa , fulminada algunos años antes contra don Diego Pelaez, obispo de
A E Ni cl (261) y Santiago, acusado de varios delitos, entre" ellos de tener inteligencias secretas con los norman-= dos, que acababan: de dominar la Inglaterra, para entregarles “el reino de“Galicia. El rey le habia destituido, puesto en prision y dádole un sucesor. Pero Urbano IT, resuelto 4 defender las inmunidades de la iglesia contra la arbitrariedad de los príncipes, mandó' que se viese de nuevo la causa ante el cardenal Raynero, á quien envió por legado 4 España 3 ejes Reunióse, pues, un concilio en Leon, que presidió el cardenal , y en él se confirmó la deosicion del obispo; pero se mandó sacarle de Ñ prision, y se anuló: el nombramiento de su Sucesor como contrario á los cánones. En este mismo' concilio se abolió el uso de la letra gótica, empleada hasta entonces en España desdé el tiempo de los visogodos , y se mandó escribir en carácteres franceses , comunes en casi toda Europa, para facilitar el comercio y trato con las naciones estrangeras. El rey don Sancho de Aragon , deseando estrechar mas á los moros de Zaragoza, constru yó á vista de esta capital un fuerte llamado Caste= lar, que sirviese como de frontera para defen= er los paises que habia conquistado al norte del Ebro Por la parte del mediodía, Este héroe fue el que sacó a] reino de Aragon de su pobre y una en las montañas de Jaca y de Sobrarbe y O estendió hasta las fértiles llanuras que rocan á Zaragoza. _ Mieva guerra entre los reyes de Aragon y
(268 ) quier manera que sea, esta concesion dió origen: á: un nuevo estado soberano en España. ¡ “Batalla de Alcoraz : conquista de Huesca (1096). El sitio de Huesca por el rey don: Pedro de Aragon continuaba, y este año reforzó: jó á Abderraman otro recurso sino la esperanza. en los reyes de Zaragoza y Lérida, y en el socorro del rey de Castilla. Los moros consideran= do que la pérdida de aquella ciudad reduciria. al poder de los aragoneses todo el alto Aragon, y estrecharia los límites de sus propios domi= nios, juntaron un poderoso ejército en Zaragoza, á:los cuales se reunieron las tropas auxiliares de Castilla, que consistian'en 300 caballeros. y mucha gente de á pie. Mandábalas don García Ordoñez , conde de Nájera. sl ejército:salió de Zaragoza la vuelta de esca ,entan gran número que desde Altabas hasta Zuera'estaban los caminos cubiertos Mo queria esponerse á una perdicion segura. Dol. Pedro , constante en su propósito , salió 4 reci? bir á-los enemigos á los lanos de Alcoraz y cerA canos á Huesca. Llevaba la vanguardia su her? mano el infante don Alonso y que era uno de lo% caballeros mas esforzados de aquel siglo, y Y Tey se puso en la retaguardia. En el centro p% learon los principales nobles. de Aragon , y un cuerpo de gascones, cuyas armas eran mazá%. con que hicieron graye daño en los enemigos
| | (269) j Apenas llegó .e] ejército mahometano, co- "nenzó el infante, don Alonso la batalla con tal ímpetu que. los.-moros empezaron á ciar con Mucha. pérdida. Entonces se hizo general el combate-con grande estrago de los moros. El conde de Nájera quedó prisionero en poder de os aragoneses. La batalla duró sangrienta y os= tinada hasta que la boche separó á los comba= tientes, Perecieron en ella de 30 4.40000:móros: e creerse á los documentos históricos de dd NS 2 , El número de los infieles era. tan crecido que don Pedro creyó que á pesar de su derrota Yenovarian la batalla al dia siguiente: mas no Ue así, porque se retiraron con bastante desór— ensá Zaragoza ,:y fueron perseguidos por los Cristianos hasta Almudevar. Abderraman , Tey de Huesca, perdida toda esperanza de defenderse, capituló la entrega de la ciudad, y se sa- 1ó de ella con los Moros. Esta fue la célebre victoria de Alcoraz, que tanta influencia tuvo en animar la Europa á la Primera Cruzada que predicaba entonces el apa Urbano 11 , Valiéndose del ejemplo de los “tagoneses para incitar los demas pueblos crislanos contra los infieles de Asia. Muy pocos es= Pañoles concurrieron 4 aquella grande em presa: Porque ni aun el mismo papa quiso que des- SUarneciesen su Propio pais en el cual tenian Jue pelear contra los cnemigos del cristianismo. ! embargo algunos caballeros españoles toma-
1 2570 ron la cruz, entre os tres catalanes muy ess. - forzados: Guillen, conde de Cerdania , Guitardo, conde de Rosellon, y Guillen de Canet. En el año siguiente de 1097 ponen los historiadores españoles una batalla entre castellanos almoravides, dada junto á Rueda, pueblo de a: Mancha cercano á San Clemente, en que los cristianos fueron vencidos, y suponen que la ganó en persona el rey de Marruecos Jucef., Pero este príncipe desde su espedicion del año de 1090 no volvió 4 España , segun las historias árabes, hasta el de 1103: y así si hubo batalla en Rueda, ó fue en 1030 en la invasion que hizo Jucef en el reino de Toledo, ó si fue en 1097, la ganó un lugarteniente del rey de los almoravides. Lo primero nos parece mas probable, porque los historiadores cristianos atrasal 7 años la conquista de Andalucía por el de Marruecos. y _ Espedicion del rey don Alonso al reino de Sevilla (1098.) La ciudad de Carcasona, some” tida á los condes de Barcelona, habia sido usurz pada durante la menor edad de don Ramon IV por un caballero , llamado Pedro Aton, que t0? mó título de vizconde de aquella ciudad. El conde don Ramon reunió un buen ejército Y pasando el Pirinéo, se puso sobre la plaza y Y recobró , espeliendo al vizconde intruso. Est mismo año, habiendo determinado el rey do Pedro de Aragon recobrar de los moros la plazé de Barbastro , dirigió sus fuerzas á aquel tert” torio , se apoderó del castillo de Calasanz,
271 fundó el de Traba Se Es le sirviese como e escalon para la toma de Barbastro. : Don Alonso de Castilla, resuelto 4 quebrantar la potencia de los almoravides, hizo entrada Este año en Andalucía, y llegó hasta Alcolea cerca de Sevilla y situada sobre el Guadalquivir. Servia entonces á los moros el conde don García Ordoñez de Nájera, desnaturalizado de Castilla acaso Porque. el rey. no le habia socortido para su rescate de manos de don Pedro de ragon, en cuyo poder habia caido en la bata— la de Alcoraz. Este caballero , describiendo a] gefe de los moros las superiores fuerzas de los castellanos , le persuadió á que no diesen bata- a , sino se encerrasen en Sevilla. Don Alonso, talado el pais, se volvió á Toledo cargado de despojos. Los almoravides , mas fanáticos que Sus antecesores, empezaron á enviar al África os Cristianos que moraban en Andalucía sometidos á los moros. Estos muzarabes, al ver la ttansmigracion á que se les queria obligar, se Pasaron á tierra de cristianos los que pudieron: “modo que en toda la Andalucía no queda- TOO mas habitantes que los que profesaban el islamismo. En la campaña siguiente reforzados los al - Otavides con gentes de África , Pagaron la yi- Sta del año anterior, acometieron á Toledo, que 0s habitantes defendieron con sumo valor , devastaron el pais , y al volverse se pusieron sobre Asuegra, que los cristianos habian fortificado Muy bien, y la tomaron, dejando en ella buena
(aya) guarnición para hacer frontera contra Castilla. Este año falleció doña Isabel , cuarta muger | del rey don Alonso, que casó en quintas nupcias con doña Isabel, princesa de la sangre real de Francia. Tuvo de ella dos hijas, doña Sancha, que casó con el conde don Rodrigo Gonzalez de Lara, y doña Elvira, muger que fue de Rugero 1, rey de Sicilia, de la dinastía de los nor= mandos. Casi al mismo tiempo falleció en Valencia el célebre Cid Campeador Ruy Diaz del Vibar ; pero la ciudad , aunque lejana del centro de Castilla y amenazada continuamente por los almoravides , se: sostuvo todavía algunos años por el valor de las tropas del Cid, por la intrepidez de doña Gimena, su viuda, y con los refuerzos que le enviaba el rey don Alonso. Batalla de Malagon (1100). Abi Bekir, lugarteniente de Jucef en la península , habia pre? parado dos espediciones contra la España orien= tal ; una marítima contra las islas Baleares, que estaban por el rey moro de Denia, con órden de que en habiendo conquistado aquellas islas, la armada se pusiese sobre Valencia; y otra pol tierra, que atravesando la Mancha sitiase 14 misma ciudad. $ El rey don Alonso envió á su yerno el cond!: don Enrique con un buen ejército para que em” barazase el paso á los moros por la Mancha. En” contráronse cerca de Malagon los dos ejército% y se dieron una cruda batalla en que fuero? _ vencidos los castellanos. Los almoravides pene? traron en el reino de Valencia y pusieron sil”
273) ádla ciudad; pero Alvar Fañez,'que era su go> ernador, hizo inútiles todos los esfuerzos del enemigo. : 1% LTS Reconquista de Barbastro (1101). Don:Alonso envió nuevos refuerzos 4 Valencia, detérminado á conservar aquella parte de España, que puesta en poder de los almoravides flanquearia sus dominios por el occidente, Ya , temeroso de la alianza entre Jucef y el rey de Zaragoza ;, har bia fortificado-muy bien la plaza de Almazan en la frontera de Soria, Y DIGIEOO Este año, despues de haberse apoderado de Pertusa , lugar situado en la orilla del Alcana— dre, cercó el réy don Pedro en toda forma la plaza de Barbastro, que se le rindió con todos los castillos de aquella comarca, entre los cuales era muy notable el de Vililla por su gran forta= leza. Así todo el pais comprendido entre los Pirjneos , el Cinca y el Ebro quedó ó en poder de Os aragoneses, ó espuesto á sus incursiones. Mientras Valencia DO tuvo que sostenerse Mas que contra las fuerzas terrestres de los ma= ¿Metanos , «bastó para la: defensa de la ciudad el valor de la guarnicion. Pero la armada de los Amoravides, despues de haber concluido la con- Guista de las Baleares , arribó á las playas de AMUencia , y ademas de reforzar con su geñte el Slército sitiador, cortó los víveres 4 los castella- MOS por la parte del mar. Así se vieron obliga- 08 á evacuar aquella importante conquista. Su "etirada á Castilla se hizo con el mej Jor órden y SID ser inquietados por el enemigo, trayendo TOMO Xxyr, 18
tail doña Gimena, la viuda Mus el cuerpo de su esposo, y tanto ella como los caballeros de la guarnicion todas sus riquezas. Esta retirada se verificó el año 1102. De este modo uedó el reino de Valencia agregado al imperio de los almoravides, En la misma campaña hizo guerra el conde don Enrique en Portugal á un régulo mahome-- tano, á quien parece que se habia dado en señorío feudal la plaza y territorio de Lamego. El moro trató de hacerse independiente, y negó el vasallage y las párias. Don Enrique sitió la plaza, y despues de alguna resistencia la rindió y la agregó al condado de Portugal. El régimen feudal pugnaba contra las costumbres españolas; | y el corto número de territorios , dados en: feudo en todo el discurso de nuestra historia de la edad media, ó se hacian independientes, como Barcelona y Portugal, ó volvian á 1NCOrpo”. rarse en la corona. ' ¡ Alonso 1 el Batallador, rey de Aragon Y Navarra (1104). Don Pedro 1 de Aragon falleció este año sin dejar sucesion: porque un hijo que tenia, de su mismo nombre, murió pocos dias antes que él. Sucedióle en ambas coronas de Aragon y Navarra su hermano don Alonso, in” signe ya por la parte que tuvo en la victoria de Alcoraz y por otras muchas hazañas. Mereció € sobrenombre de Batallador por el gran númer? de combates que dió á los moros. És Este mismo año sitió y rindió el rey doll Alonso de Castilla la plaza importante de Medir
(a75,) Naceli; en ella se reunian antes los moros “de Zaragoza para hacer entradas y correrías en los pueblos de la diócesis de Osma » y. era menester que los castellanos hiciesen frontera en aquella Parte. Don Alonso puso en ella fuerte guarnicion que contuviese 4 los musulmanes , y que sirviese de plaza de armas á los cristianos para talar los campos del reino de Zaragoza. El añosiguiente fueron vencidos los castella— nos por los almoravides junto á un pueblo, llamado Sotillo, pero cuya posicion se ignora. Solo se sabe el éxito de la batalla, que fue desgraciado para las armas españolas ,: y que el general que las mandaba era Gutierre Suarez, uno de os caudillos mas aventajados de Castilla. Pero entónces peleaban los almoravides con todo el entusiasmo de un pueblo nuevo. y conquistador. En 1107 falleció 4 la edad de cien años el célebre Jucef , príncipe y fundador de la dinastía de los almoravides , dominadora en B y en España. Sucedióle su hijo Alí, que por Primicias de su reinado acometió las posesiones e los cristianos en Portugal , y. ocupó á Lisboa Y Santaren y la línea del Tajo. Despues se puso Sobre Coimbra; pero el conde don Enrique deendia en persona la plaza, y se resistió tan bien, ue los mahometanos levantaron el cerco y se *eliraron al Tajo, Batalla de Uclés (1108). En el año anterior habia fallecido. doña Isabel, quinta esposa del "ey don Alonso de Castilla, que pasó á sestas Mupcias en este con doña lnés Beatriz, princesa erbería
276) ' segun unos de la casa real de Francia, y segun otros, de la de Este, célebre ya en Italia. Don Alonso no tuvo sucesion de ella. a Este mismo año de 1108 falleció el conde don Ramon de Borgoña , dejando de su muger doña Urraca, hija mayor de las legítimas de don Alonso VÍ, un hijo llamado' tambien Alon= so, que despues reinó, y una hija llamáda doña “Sancha. Don Ramon murió de una calentura aguda en Grajal cerca de Sahagun, viniendo 4 “verse con el rey su suegro, para tratar de defen= der el reino contra la terrible invasion que preparaba este año'Alí, príncipe de los almoravides. ++ El temor de don Alonso no era vano: la. campaña fue funestísima para Castilla y para su casa. Alí, heredero del valor y de la ambicion de su padre Jucef, envió á'su hermano Temin, gobernador de Granada, con numerosa hueste, | á la frontera de Castilla. Temin puso: sitio á la fortaleza de Uclés. Don Alonso , ya muy anciano y enfermo, envió en socorro de la plaza sus tro= pas, mandadas” por los condes; y con ellas á don Sancho, su único hijo varon, que entonces tendria de gá ro años, bajo la custodia de don García, conde de Cabra, ayo del infante. Era entónces costumbre habituar desde niños á Jos combates y peligros á los príncipes de la casa real. -—Temin salió de sus cuarteles cuando se acercaron los cristianos , y se emprendió una fiera Y cruelísima batalla. Una tropa de caballería mora, penetrando en las líneas de los cristianos
Ramon de Bor o AR q AT llegó hasta:el sitio donde estaba el niño infante, , le mataron el caballo, y despuesá él y al conde. don García su ayo,, que le defendia cubriéndole, Con su cuerpo y peleando valerosamente. Este; suceso desalentó 4 los cristianos » y dió la victo=' ria. á los almoravides. Los coudes se retiraron á, Toledo con pérdida de 20000 hombres : la delos, moros no fue pequeña, Despues de la victoria en-, tró Temin por asalto la plaza deUclés., .... ls Apenas se supo esta noticia en Leon, acudie-; ron tropas de Galicia y de Asturias, que reforza=, ron el. ejército, cristiano , que conducian doña, Urraca, hija del rey, y por la muerte infeliz de: Su: hermano heredera, de.la.corona;, y. don Dieg0 Gelmirez., obispo de Santiago; dignidad á, que Je elevaron su. mérito » y.-el favor de don: goña,, cuyo secretario habia sido, +»Reforzados los castellanos, :salieron segunda, vez en busca de los moros, Temin disminuidas, sus fuerzas en la batalla sen el asalto de Ucles y en las fatigas delacampaña, no,tuvo por con= Veniente esperarlos , y se-retiró á.Andalucía, Un Cuerpo. de;'su: ejército penetró por Valencia en, ataluña,, taló el campo de Tarragona y. el de arcelona hasta el castillo de Olerdula que tomó do demolió; pero habiendo acudido.los catalanes von auxilios de Francia: y del,reimo de Aragon, 0s almoravides Se retiraron con su botin; el Al año siguiente de 1109 falleció don Alon So el Vi de Castilla, de mas de 70 años de edad y á los 37. de reinado, Dejó: á su vieto don Onso Ramon, hijo de Urraca , el condado. y,
(284) minios y de naciones guerreras y valientes. Batalla de Valtierra : prision y libertad de, doña Urraca (1110): Por la muerte del valí de, Valencia, tomó el mando de los almoravides: en la parte oriental. de España Ibrahim, go= bernador de Murcia, que entró en el condado. de Barcelona haciendo los estragos acostumbra=f ' dos. Al penetrar por Fraga en el reino de Ara=, gon, le. salió al encuentro Alonso el Batallador con ejército compuesto de aragoneses y catala=. nes, y.se dió una batalla, en que murieron 700» moros y mayor número de cristianos. , Despues de esta-accion indecisa, los eristia= nos se pusieron sobre Tudela. Abu Giafar, rey de Zaragoza, acudió con la flor de su caballería. en socorro de esta plaza . por la orilla izquierda: del Ebro subiendo hasta Valencia. Don Alonso: levantó ¡el sitio: y le salió al encuentro. Dióse | una batalla sangrienta y ostinada, sin reconocerse ventaja por ninguna parte: pero la muerte del rey de Zaragoza, que cayó atravesado de um bote de lanza , desalentó á los moros, y la vic= toria quedó por los cristianos. Sucedió á Abu Giafar en el reino de Zaragoza su hijo Abdel= melic. ¡8 En esta época habian llegado á su colmo lasdesavenencias entre la reina doña Urraca y, su marido. Indignábase la reina de los contínuos y para ella desagradables consejos que le daba don Pedro Ansurez con la confianza de haber sido su maestro; cuyo tema era que sometiese su voluntad á la de su esposo. Acusábale de ser mas
285 : afecto al rey de Aragon que ála que habia eriado como hija, y en fin,-le quitó todas las forta— lezas y gobiernos que le habia dado don Alonso el VI en premio de la lealtad con que le acom- Pañó en su destierro á Toledo cuando salió de Castilla y Leon por órden de su hermano el rey dow Sancho II. : Don Alonso de Aragon reformó estas dispo= siciones de su muger, y restituyó sus estados á Pedro Ansurez. Este año fue afligida Toledo Sus cercanías por una terrible invasion de Ali, príncipe de los almoravides. Veinte y siete villas de aquella “comarca fueron “tomadas y saquea= das por los sarracenos. Los cristianos que no pudieron acogerse á la capital, buscaron asilo en as sierras, y toda la llanura quedó yerma y desierta. Alí puso sitio á Toledo; pero sus Intrépi dos habitantes, mandados por el célebre Alvar Fañez, la defendieron tan bien, que los almoraz vides desesperaron de tomarla ciudad , que en= tonces era mas fuerte que cuando se tomó de los musulmanes por un nuevo muro que Alon- -S0 VI habia mandado construir en la parte baja. Cvantaron, pues, el sitio, y corrieron la Uerra descargando su furor en pueblos menos Wertes. En Madrid y Guadalajara, donde entra- YOR, segun los historiadores árabes, hicieron ter "bles destrozos, y casi no quedó á vida ningun Ciistiano. El número de cautivos que llevaron te muy considerable ; pero Alí, siguiendo la Política de su padre Jucef, no permitió á ninguno de ¿llos permanecer en España, y los
(986) hizo transmigrar al reino de Marruecos. Alonso de Aragon no pudo hacer una OpOsi-= cion eficaz á los progresos de los almoravides en Castilla, porque:en la época de su invasion estaba haciendo él la campaña laboriosa.que hemos - descrito contra los moros de Zaragoza y de Va= lencia; mas apenas la victoria de Valtierra le permitió atender á su nuevo reino, vino á Castilla, y dió el mando de las principales fortalezas á caballeros aragoneses y á castellanos de su confianza. Los castellanos no podian sufrir la preferencia que el rey daba generalmente á los de su patria , y los resentimientos y las iras se multiplicaron. E e mf A ellos se añadió otro nuevo motivo. Los partidarios de doña Urraca lograron persuadirla que su union con su primo segundo era incestuosa. El escrúpulo de la religion fortificó.la ayersion que tenia á su marido: y las rencillas. y desabrimientos entre los dos consortes llegar” ron á tal punto, q don Alonso, poco sufrido de su natural, mandó recluir á la reina en la fortaleza de Castellar, sita-en el reino de Aragon, | Esta providencia violenta acabó de enagenal los ánimos de los castellanos, pero disimularon algun tiempo mientras lograban libertar ¿4.5u reina. Un gran número de caballeros pasaro! disfrazados á Aragon, y por medio de intrigas Y sobornos sacaron á Urraca de la fortaleza , yd trajeron á Castilla. Los castellanos alegaban qu* la reina no debia sufrir malos tratamientos d£ | un hombre que no era legítimamente su mé”
(287) : tido ; los aragoneses por el contrario atribuían la fuga de Urraca y su conducta con don Alon= so al comercio ilícito que decian haber entre ella y don Gomez, conde de Campdespina. Los ombres, amantes de su patria, que preveían Por estas discordias una guerra cruel entre ara- Soneses y castellanos , de la cual se aprovechatlan los moros para destruir la cristiandad, no cesaban de aconsejar á los dos consortes que Volvieran á reunirse Y viviesen en buena armonía. En esta situacion incierta , Que ni bien era Paz, ni bien suerra, terminó el año de LILLO. No estuvo en él mas tranquila la Galicia. El conde don Pedro Frolaz de Traba y su muger Doña Mayor educaban en su castillo del Muño, Cercano al monasterio de San Esteban de Ribas de Sil, al príncipe don Alonso Ramon. Algunos señores de la provincia, entre éllos dos hermanos Arias Perez y Pedro Arias, quisieron despojar al ayo'de la autoridad que gozaba; y para lo— grarlo, no encontraron un medio mas oportuno que sitiar aquel castillo, pretestando-que su te= tencia pertenecia á uno de los dos hermanos. S de dentro hicieron resistencia aunque des. —Prevenidos, pues á la sazon no se hallaba en él A conde y su muger: previendo que no podria efenderse largo tiempo, envió:4 llamar 4 don lego Gelmirez, obispo de Santiago, para que 390 su autoridad contuviese 4 aquellos sedi- Closos, Cuando el obispo llegó, habia ya capitulado A fortaleza entregarse á los dos hermanos sa-
(288) liendo libres todos los que habitaban en ella, Gelmirez entró en el castillo , y con él los sedi= ciosos, que sin respeto á su dignidad, ni á su príncipe , quisieron arrancar al niño don Alonso de los brazos de la condesa, que lo pasó á los del obispo. Al fin se apoderaron de él no sin pe= ligro de la vida del niño en la pugna violenta de los unos para llevarle, y de la condesa y del obispo para detenerle. Maltrataron á la condesa, y prendieron tauto á élla como á don Diego Gelmirez. La iglesia y la ciudad de Santiago clamaron contra la indignidad de esta conducta, y juntaron tropas en defensa de su prelado. Arias Pe" rez, temeroso de conmover contra sí fuerzas tan considerables, dió libertad á don Diego Gelmirez y lo restituyó á su Iglesia. Y 4 Para completar el infortunio de la eristian= dad de España, el conde don Enrique de Por=. _tugal se apoderó. de Tuy , avanzó hasta Leon y la puso sitio. Los habitantes recurrieron á Alon=. so el Batallador , que les permitió entregarse sino eran socorridos dentro de cuatro meses. Pero don Enrique tuvo que levantar el cerco y volar á la defensa de su frontera, en la cual "habian. entrado los moros del Algarbe, aprovechando la ocasion desu ausencia en el norte de España. Tomaron á Santaren, Cintra y otros pueblos adonde habian vuelto los cristianos, vencierol á los generales del conde, y tomaron é inced” diaron el castillo de Santa Olalla. Los cristia” nos que guarnecian el de Soure, no hallán” dose con fuerzas para defenderle, le entre” y
¿A ni _Tuecos no pasó á Anda A ' garon á lás llamas, y se retiraron 4 Coimbra. Guerra entre Castilla y Aragon: batalla de Campo de Espino (1111). Las instancias de los amigos de la paz eran tan vehementes en Aragon y Castilla, y tan autorizadas por A calidad de los que la'aconsejaban, la ma= po parte. de éllos * eclesiásticos , que Alonso y Jrraca volvieron á reunirse; lo que pareció dar algunas esperanzas á la' cristiandad de Espa= Ña, tanto mas cuanto los moros: no hicieron entrada este año, los de Zaragoza escarmen= tados y debilitados con la derrota de Valtier= ra, y los almoravides, ps el rey de Mar= ucía, y “Abi Bekir, su Ugarteniente 'en España , estaba gravemente entermo. dd. e Pero estas esperanzas se desvañecieron bien pronto. El ódio cordial que se profesaban Urraca y el rey de Aragon se encendió de nue= vo con mas fuerza por" la necesidad de vivir Juntos. Los castellanos echaban en cara 4 don lonso su ambicion y despótismio: los arago= Reses acusaban' 4 la” reina de trato ilícito con €l” conde” de: Campdespiñia. Daba lugar 4 Estas hablillas el amor del conde,” que segun a costumbre del siglo se hábia declarado ca= dallero de, la reina, y además aspiraba Á su Mano cuando se disolviese el mátrimonio “con Cl de Aragon tomo no se dudaba que sucede= "a; y Urraca” tenia en 4 mas" confianza que 1 Tingun otro "por ser el que mayores servi Clos le habia hecho. ! TOMO xxy1, 49
290 «Don Alonso. moi acabar de una vez con tantos debates separándose de la reina, y tra= yéndola á Soria ¿donde la dejó;' pero sin renunciar al dominio de Castilla y Leon. Para cohonestar la usurpacion alegó:que era el descendiente «varon..mas cercano de don Sancho el Mayor, que fue señor de Castilla, y el pa= riente' mas cercano tambien de Fernando 1, rey, de León; y olvidando que la casa de Na= varra no entró en, la! posesion de ambas so= beranías sino porel. derecho de las hembras, quiso aniquilar el ¡principio ¿de la sucesion femenina. Confiaba en. que todas las fortalezas estaban en su poder porel pleito homenage que habian hecho los alcaides castellanos y por la seguridad que tenia de los arago= + De, Soria. pasó. el rey don Alonso á Toledo para asegurar esta fortaleza. contra los ataques de los moros y. contra las tentativas. del partido de; la, reia. ¿El valiente Alvar Fañez,: alcaide de Toledo, sabiendo. que la ciudad de Cuenca estaba «despreyenida,, juntó, su, mesnada, mar= chó «contra aquella plaza ¡y la sorprendió; única. accion de .guerra; que. hubo: este: año entr cristianos. y. musulmanes... Do krcó ¡. Entretanto se. organizaba: en el reino: de- ; la guerra, contra los aragoneses. Urraca reunió en Sahagun á los señores de Castilla, Leon y. Asturias. Todos se ofrecieron á servirla y á sacudir el yugo. del aragones. Juntóse Y alistóse un buen ejército, cuyos generales fue-
Ki 291) A ron el conde/ de. o A y don. Pedro de Lara, para quitar 4 los aragoneses sus al- Caidías. A: los gobernadores: castellanos se man dó que pusiesen á disposicion: de la reina las ula que tenian por don Alonso.: La: ma— yor parte de estos Obedecieron , incluso aquel de quien menos se esperaba; que era el conde don: Pedro. Ansurez; ti j La. conducta de este ouerrero anciano y respetable pinta las. costumbres de su tiempo. Despues de haber entregado á la reina las fortalezas de que era alcaide, fue á presentarse al rey de Aragon, y le dijo; “La reina es mi sefora natural, y no he podido negarle las for— talezas que son Suyas segun la ley de: buen vasallo; pero os. falté 4: la palabra que os dí; y á ley de buen caballero yengo á entregaros mi persona para que satisfagals en élla el agravio.” Don Alonso encolerizado mandó que le. quitasen la yida; pero los caballeros. ara— goneses de. su córte, admirados de la noble accion del anciano y compadecidos de él, intercedieron con el rey , que. siendo tambien caballero y. generoso, calmó. su ira y le reci- 16 en su gracia. Asi tuvo España su Postu— Mio, que se entregó á sí mismo en satisfac— “ion de. la palabra dada. - su Urraca era ya reina de Castilla, escepto de las plazas que tenian alcaides aragoneses. Don 9nS0 , para no perderlas, se puso al fren— te de su ejército y entró en los dominios de su £sposa. El conde de Campdespina le salió al
(292) encuentro, y despues de varias marchas sé e Ñ E . avistaron las dos huestes enemigas cerca de Sepúlveda en un lugar llamado Campo de Espino, vecino 4 la sierra. Mandaba la vanguardia de los castellanos el - conde don Pedro Gonzalez de Lara, y la re= taguardia el de Campdespina : entre los dos habia en el campo de batalla dos huestes for= madas. Poco despues de haber comenzado la accion, cejó la vanguardia en que iba el estan= darte real de Castilla, y abandonó el campo; pero la retaguardia y el' centro pelea= ron con súma constancia y denuedo - hasta que la muerte del conde de . Campdespina ejó la victoria á los aragoneses. Esta batalla decidió la suerte de Castilla: Don Alonso de Aragon pasó el Duero , ocupó á Burgos y á Palencia, y entró en Sahagun, Carrion y Leon. De la iglesia de San Isidoro de esta ciudad y del monasterio de Sahúigun tomó las piezas de plata y oro, y permitió en todas partes á sus soldados el saqueo, porque no tenía dinero para pagar sus sneldos. Doña Urraca se retiró á Astorga, é imploró el auxilio de los gallegos y asturianos, cuyas dos provincias eran las únicas que le quedaban de su reyno. Doñ Alonso VII, rey de Galicia: batalla de Villadangos (1112). Galicia no estaba en mejor situacion que Leon y Castilla. El faccio= so Arias Perez tenia siempre en su poder al infante don Alonso, y mi reconocia la autoridad del obispo de Santiago ni la de la reina.
(293) | Urraca envió :al efecto un cuerpo de tropas á Galicia; pero el conde don Pedro Frolaz de Traba, ayo del príncipe, y don Preg Gel- Mirez , deseando concluir sin sangre las des— avenencias del pais, enviaron á decir á Perez que entregase al infante para que se le coro nase rey de Galicia, título que le daria mayor autoridad en la guerra contra los arago—= neses, y que hecho esto se olvidarian los agra= vios y se asentaria firme concordia entre todos. Arias Perez, considerando que de la paz habia de sacar mejor partido que de la guerra, porque no tenia tropas para resistir á las de la Teina y á las del obispo reunidas, accedió á la propuesta. Señalóse ara la entrega el lugar de Cessures, junto al rio Ulloa, Allí concur= rieron los principales señores: de Galicia, se juró la. concordia entre los de ambos partidos por la: mediacion del obispo de Santiago, y se decidió que el infante fuese proclamado rey. Esta transaccion llenó de alegria á todos por ver terminada la guerra, civil. Hiciéronse con a magnificencia propia de aquel siglo los pre— Parativos de la coronacion. El clero y el obispo de Santiago recibieron .en la ciudad al Príncipe «niño, le llevaron en procesion á la Catedral, y fue coronado y ungido ante el altar del santo Apóstol con asistencia de toda la nobleza de Galicia. Alistáronse tropas, al frente de las cuales Se puso el nuevo rey acompañado del obispo de Santiago, de su ayo el conde de Traba y
(300) de Santiago no-tardaria en acometerlas. Los ingleses aceptaron: los caballeros de aquel siglo no se negaban á ningun trance de guerra qué se les propusiese. al El obispo, sabedor del auxilio que habian recibido sus contrarios, pertrechó algunos bus ques que habia mandado construir en el Pa-* dron para defender las costas contra los corsa rios mahometanos de Andalucía y. Marruecos Los ingleses salian de dia, corrian y talaban l tierra, y de noche se retiraban á sus naves Don Diego Gelmirez preparó su espedicion 4 modo que al mismo tiempo que él marchab r tierra con su ejército contra los castillos, Í armada del Padron diese sobre los buques ene” migos. La empresa tuvo feliz éxito: los navi0% ingleses, despues de un reñido combate, cay£ ron en poder de los enemigos, igualmente qu dos fragatas pertenecientes á los sediciosos. Don Diego concedió libertad á los inglesé para que continuasen su mal interrumpida es” pedicion á la Tierra santas sitió los cetillo ganó, y sosegó la tierra; porque los sedicios% de la montaña, no creyéndose con fuerzas part resistirles , abandonaron sus posesiones y se 1% fugiaron á Aragon ; manifestando en el ase que escogieron la mano que les habia dado W* pulso para la rebelion. de - Don Bernardo”, arzobispo de Toledo, cuy autoridad era grande en toda España Antoré no para hacer las paces entre Aragon y ! sl 5 lla; pero en vano. El rey de Aragon no qu CA ¿ '
301 ] Perder el derecho d ed 4 los castellanos todo el mal que pudiese; mucho 'mas cuando 0s ciudadanos de Segovia dieron la: muerte en Un tumulto al valiente Alvar Fañez, que tenia la fortaleza de Toledo por el aragones, y era ido 4 aquella plaza, segun se cree, á dar calor ¿Sus partidarios. Asi pereció uno de los mas “élebres guerreros desu siglo, digno discípulo del Cid Campeador. | | ¿Este año convocó el arzobispo de Toledo un Concilio en Leon; pero concurrieron tambien á los señores, y fue verdadera reunion de cór= tes. En ellas se hicieron los decretos siguientes: 1. Que ningún lego acometa á los dominios de la lglesia; y que se restituyan todos los bie— Wes eclesiásticos usurpados: 2.2 que ningun le= $0 tenga jurisdiccion en lo sagrado: 3.2 que Wingun lego tome ni usurpe diezmos, primi= “las ni ofrendas; 'y que ningun clérigo reciba Welesia de mano de lego: 4.2 que los comer cantes, peregrinos y labradores no puedan ser y fietados ni en sus casas ni en los caminos: ; que el matrimonio legítimo no pueda sepá= > y que los que se casen teniendo paren= testo de consanguinidad , se separen so pena de ¿Mmunion.' 6.2% -que los traidores y públicos “JUTOS no puedan ser testigos, por ser infa— á di si ninguno compre: ni venda las Po sagradas : 8,2 que ningun clérigo tenga cáton! ER muger sino las que permiten los dele 7 “9. que los monjes y clérigos que $ hábitos sean escomulgados hasta que
(302) se enmienden: 10.2 que los monjes vivan bajo la obediencia de su abad. Estos decretos manifiestan el estragamiento. de las costumbres producido por la guerra y por la prepotencia que en tiempo de revueltas civiles ejercian 10 señores. Los obispos de Galicia, que no habian ido asistirá “este concilio convocados pol don Diego Gelmirez , celebraron otro en San” tiago , y aprobaron los decretos de Leon. +. Los moros. hicieron este año dos espediciones al reino. de Toledo, ambas infelices par ellos. Mezdelí, gobernador de Córdoba, pere” ció en la primera peleando valerosamente con” tra los cristianos. Su hijo Muhamad:, á. quie el príncipe de los. almoravides dió. el gobíern de su padre, salió á las fronteras para veng? su muerte, y murió combatiendo con el mism denuedo que: Mezdelí, nad De Pero la accion de guerra mas ie Rd) de, esta campaña fue. la conquista de Tudel' Desde el mes de enero estuvo don Alonso, * batallador con su: ejército en Castellar, y pu? sitio á Zaragoza , resuelto á no levantarlo, has. ta que esta plaza importante se le rindiese. DF. vulgada la empresa, vinieron á militar en Y muchos caballeros franceses, siendo entre ¿10 los mas notables Gaston , señor de Bearne , R% tron , conde de Perche , Centullo, conde de PY gorre, el conde de Cominges, el. obispo de 44” car, y Arnaldo, vizconde de Cabadan, 1 Los moros de Tudela, previendo que la 10 ma de Zaragoza por los cristianos 'sería su 1
(303) | Ma, auxiliaban en cuanto les era posible á los 'Stiados, haciendo correrías en la orilla del “Bro con grave daño de navarros y aragone— Ses, y salteando á los que llevaban víveres “al ejército sitiador. El rey don Alonso, para li—- Dertarse de aquel enemigo importuno mas, que Peligroso, destacó contra él al conde de Perche “on 600 hombres de armas. Salió el conde con tanta precaucion de los reales, que puso en ce— ada los suyos. sin ser sentido de los tudelanos, Y envió algunos ginetes y peones á robar ga— Vado € insultar las cercanías de la ciudad. Los Moros salieron «contra éllos, y. viendo que se. Yetiraban los persiguieron bastante trecho. Los le la celada acometieron á Tudela, que habia _Quedado indefensa, y la tomaron fácilmente ; Sus habitantes cuando, volvieron. de la espedi-- Cion, no tuyieron mas arbitrio que rendirse. sta ciudad se dió en feudo al conde de Per Che; y se llamaron á ella pobladores conce— diéndoles el fuero de Sobrarbe. Asi quedó por 98 cristianos todo el Ebro de Nayarra, y se facutó la conquista de Zaragoza, a wi La reina doña Urraca debia el reino á los Caballeros de Galicia y al obispo de PA dad PISA someter las fortalezas que estaban toda- ., Por el rey de Aragon pasó. á principios de Al 4 aquella ciudad á levantar nuevas levas, eN Se: conoció lo vario y dominante de su ca— “ter. Dió. oidos á los enemigos del obispo, qee 20 podia dejar de tenerlos en un pais don— eminaba aun mas por su, capacidad que
0 r su dignidad, y trató de prenderle. Don iego Gelmirez, avisado á tiempo por el conde. de Praba , su amigo íntimo, juntó tropas para defenderse; pero la querella no llegó á rom=- pimiento, porque los señores principales inter= vinieron, mostrando las fatales consecuencias que esta guerra civil traeria á los reinos de Castilla y Leon. Pero esta desavenencia dejó crueles resentimientos en el ánimo de doña Urraca» Habiendo conseguido un ejército, marchó con él á la parte oriental de Castilla. Don Alon= so de Aragon salió al opósito por la Rioja; mas no quiso esponerse al trance de una batalla, sino defender este último pais, alegando que siempre habia pertenecido á Navarra hasta Ja usurpacion de Alonso el VÍ de Castilla despues de la muerte de Sancho el de Peñalen. La rei? na se apoderó de algunas plazas, y asi terminó la campaña. 59% a - La actividad de don Diego Gelmirez era admY rable. A pesar de los cuidados que le daba la guer” ra de Aragon, la mala voluntad de la reina y 1% enemigos declarados y encubiertos que ten. en Galicia, no perdió de vista la defensa 4 | este pais, acometido frecuentemente por los col sarios musulmanes. Hizo venir de Pisa y Y Génova, repúblicas célebres entonces por 5 habilidad en la navegacion, constructores de fabricasen una armada. Con ella no solo 4% fendió sus playas, sino infestó las de los má” hometanos , causándoles los mismos daños Y habia recibido de ellos el litoral de Galicia. —
| 1 (305) bo - Conquista: de Mallorca ' por: los cristianos (1116). Las enemistades entre la reina y. el Obispo de Santiago tomaron. este. año un carac= ter mas implacable y peligroso. Un caballero Principal de Galiciá llamado Melendo Muniz se sublevó, y con la gente de su parcialidad taló todo. el «valle del' Limia. La' reima acudió con tropas para: castigarle; pero el rebelde se pasó a Portugal. rl lotes 19 Doña Urraca hizo su residencia por algun tiempo en Castro 'Luparia ¿donde «su córte se componia cast toda de los enemigos de don Die- $0 Gelmirez: Pormóse de nuevo. el proyecto de Prenderle. EV obispo. lo supo, como el año,an= terior, por el conde'de Traba;,-y se quejó agria- - Mente á-la reina de que sin motivo alguno mas que las calumnias de los malsines. intentase in= Íringir la concordia asentada. Urraca, no creyéndose bastante fuerte para lograr su proyec» to, se redujo á desmentirlo,, y pasó con su gen teá Leon, no ocultando ni su mala voluntad hi sus intenciones: contra Gelmirez y contra el ayo:de su hijo don Alonso. 0. pá 3 + Estos dos señores, 'amenazados de la ven—- Sanza femenil, emplearon para ponerse á cu—= lerto de ella un medio que ni la moral poli- Uca. mi la historia: pueden aprobar, y fue el de Cstronar 4 la: misma princesa: que tan. valero» samente habian sostenido “contra: las: armas victoriosas del rey de Aragon. Tenian en su po= er al príncipe niño don Alonso, rey de Galicia; y determinaron levantar el reino todo para en- TOMO Xxy1, 20
j (306) | tregarle el cetro. Lograron su proyecto en Sa= lamanca, Segovia, Avila y otros pueblos de Estremadura que alzaron pendon por don Alonso VII; pero doña Urraca acudió con sus tro= pas á aquellos puntos, y el obispo de Santia= go se volvió á Galicia con el príncipe. Siguióle la reina; y desde Mellide escribió, tanto al obiscomo á los demas señores, que no permitie= sen que en aquel reino se le negase la obedien» cia debida. Dividióse Galicia en bandos: algunos se pasaron á la reina, aumentando el ejército que traia de castellanos y leoneses; el conde de Tra= ba estaba fuera de Santiago: con buenas tropas; el obispo, el rey de Galicia y doña Mayor, condesa de Traba, se hallaban dentro de-la ciudad con fuerte guarnición para asegurar el ralacio episco los torreones principales; A É p y I 1 cada momento se esperaba el rom una guerra impía entre madre é hijo, Los ciudadanos de Santiago se presentaron al obispo, y le suplicaron que no permitiese que aquella ciudad, mirada como santa por el sepulcro del apóstol de España entre todas las naciones eristianas, fuese víctima de una guerra civil y parricida: que hiciese que el rey Y. la condesa saliesen de ella con sus tropas. El pimiento de ¡MM obispo condescendió con sus: ruegos, y la guarnicion se retiró con doña Mayor y al ejército del conde de Traba. Pero los habitantes de Santiago , que estaban secretamente de acuerdo con la reina, haon Alonso dé Ñ
(307) : bian engañado al obispo. Apenas salió la guarnicion avisaron á doña Urraca, que entró con sus tropas en la ciudad. Don Diego Gelmirez sorprendido se hizo fuerte en la torre de la catedral con algunos soldados; y el pueblo, aprovechándose de la ocasion , saqueó el palacio de su prelado. A | Urraca: queria castigarle como á rebelde ; puro la interposición de los señores, á quienes rabia aterrado el movimiento popular, hizo que se renovase la paz del año. anterior entre -la reina y el obispo. Descaba doña Urraca que su ijo saliese de manos del conde de Traba y de don Diego Gelmirez, cuyas intenciones de va= lerse de don Alonso para destronar á su madre eran ya bastantemente_ conocidas: . y asl salió de Santiago con parte de sus tropas, y puso sitio á un castillo llamado Turonio , cuyo gobernador era Gomez. Nuñez. Al. mismo tiempo don Fernando Perez, hijo del conde de Traba, ta= laba el territorio de Salmes y sitiaba á Castro poberia que estaba por la reina; pero se ha= llaba dispuesto á entrar en la concordia cuan— o el sitio de Turonio volvió á encender la guerra. Tomó parte en ella la condesa de Portugal en contra de su hermana y á favor de don Diego Gelmirez, cuyo partido era mas favorable ú la independencia de su condado; y envió un refuerzo considerable al conde de Traba, que obligó á la: reina á levantar el sitio de , Turonio y á retirarse á Soperoso , donde fue
Ca) sitiada: El ejército castellano y leonés acudió á libertar á su reina ; los dolce alzaron el sitio, y doña Urraca volvió con todas sus fuerzas á Santiago, donde renovadas las negocia ciones, se asentó nueva concordia de palabra; y la reina se volvió á Leon con la guerra en el corazon. | 1 - Don Alonso de Aragon, que habia renunciado á sus pretensiones sobre: los dominios de Castilla, solo atendió durante las turbulencias de Galicia á su proyecto principal, que era. arrancar de las manos de los sarracenos la importante plaza de Zaragoza. Abdalá, hijo de Muhamad y nieto de Mezdelí, gobernador de Granada, movió sus huestes, y pasando por Valencia llegó “en socorro de Zaragoza, y obligó á los cristianos á levantar el bloqueo de - esta ciudad; pero Amad Dola, que era enton= | Ces” SU rey, temia tanto á los almoravides, siempre ambiciosos de estender su poderío, co= mo á los aragoneses, y aun mas, segun ma= nifestó el suceso; pues saliendo de su capital, y encastillándose con su familia y Sus rique=. zas en un fuerte, hizo alianza con don Alonso contra los almoravides, que quedaron por entonces dueños de Zaragoza. El ejército aragones, espues de haber recibido refuerzos considerables, marchó con= tra Abdalá, y en las cercanías del Ebro les dió batalla, en la cual fue vencido y muet- to el moro, con el mismo y glorioso fin que tuvieron su padre y su abuelo. Los cristianos
| (309) : $e apoderaron de Lérida y de otras fortalezas de a tierra, y Amad Dola, confirmada la alianza con el rey de Aragon, volvió á Zaragoza. En la frontera de Toledo un general castellano , llamado Albacil, venció dos cuerpos de almoravides que entraron á hacer algaras: el primero mandado por Acridelia, que murió en el combate, y el segundo por Abenhabet, que quedó prisionero. Albacil, conseguidas estas os victorias, hizo entradas en las tierras de 0s moros, y llegó hasta Cencilia, probablemente la ciudad que hoy se llama Chinchilla. En esta época florecia en armas, comercio y esplendor el condado de Barcelona. Don Ra= mon IV estaba casado con doña Dulce, hija de Giberto, conde de Provenza; y habiendo fallecido * éste sin hijos varones ,- heredó don Ramon la Provenza por el derecho de su mu= ger. Esta adquisicion le era. muy útil no solo para defender losdemas estados que poseía en el bajo estado de Languedoc, sino tambien para Promover y aumentar el comercio y la marina e los catalanes. .. Los almoravides, desde que se hicieron se- Mores de las islas Baleares, no cesaron de infestar las costas de Italia, Francia y Barcelona “on sus piraterías. Los de Pisa, república enlOnces poderosa en aquellos mares, hicieron en "108 una espedicion á Mallorca, y aunque vol- Vieron victoriosos,. 10 pudieron acabar con los Corsarios, que continyaron sus acostumbradas “Predaciones. .
(316) atemorizados con la suerte de Almudevar, se rindieron en esta campaña, Sometido ya todo el pais entre el Gállego y el Ebro, pasaron los franceses entrambos rios, y unidos con los aragoneses establecieron sus cuarteles en todo el circuito de la ciudad. A los ocho dias de sitio ganaron el arrabal que está en la orilla Septentrional del Ebro, lama= : do por los moros Atabahas , y despues por los cristianos Altabas. Don Alonso llegó á los cuar= teles hácia fines de mayo, y dió á las opera= ciones del sitio nueva actividad , bien necesaria contra una poblacion tan numerosa y guerrera como encerraba Zaragoza. Asistieron” a] rey en esta empresa cast todos los ricos hombres de Aragon. : Los moros se defendieron con suma intre= pidez. La mayor parte de los franceses se reti- ; ró del sitio pasado el mes de junio, fastidiados de lo largo de la £mpresa y desconfiados de su buen éxito. Soló" quedaron los condes de Per= che, de Bigorre y de Bearne con sus tropas, y algunos otros caballeros. Pero esta deleccion | no desalentó á don Alonso ; porque sabia que. los. defensores de Zaragoza no eran tantos que pudiesen salir á campaña á pelear contra él, ni tan pocos que les bastasen los víveres que te=. nia la ciudad , y asi puso todo su cuidado en loquearla rigorosamente de modo que no pu= diesen entrarle bastimentos. e on moros quedaron, pues, sin mas espe? A ranza que el socorro interesado de los almora-
(317) : vides, que no vendrian á auxiliarlos y salvarlos Sino para imponerles su yugo. Pero este socor-= to llegó muy tarde, como ya digimos: y asi, despues de haber agotado todos los horrores del lambre , durante el estío y otoño, se rindió la Plaza al Batallador el 18 de diciembre. El re yatró en ella y se aposentó en el palacio real de A Azuda, cerca de la puerta de Toledo. Asi cayó en poder de los: cristianos aquel eroso baluarte de la morismá' en España, ive del Ebro, «y córte desde entonces de' los "eyes de Aragon, á los cuales habia costado cer= a de un siglo de lides y combates descender esde las montañas de Jaca hasta. la + al Célebre en la antigúedad,. y.que:aun hoy leva, len que corrompidos, los grandes nombres de Cesar y de Augusto. pa «La conquista de Zaragoza elevó hasta lo sumo la gloria: dé: Alonso el Batallador; por= que fue el suceso mas notable de los anales Militares de España en este siglo, asi como la loma de Toledo. lo: fue en el siglo anterior. erdidas estas dos plazas, no quedaba á los Mabometanos mas lineas militares en el inte= Mor de España que-el Guadiana, y en la parte -OYlental que el Guadalaviar. +: oa Alonso llamó pobladofes á su “nueva Nin y les concedió grandes fueros: entre ellos ii voz corrompida de la latina e usrasdelque habia gozado esta ciueh tiempo de los rómanos, y consistia en Ar exento de todo tributo. "Tambien se les
(318) concedió que no se les obligase á militar sino en el caso de batalla campal ó cerco de algun castillo por el enemigo, y eso á sueldo del rey; porque no estaban obligados á llevar de su casa sino pan para tres dias. j Don Bernardo, arzobispo de Toledo, emuló este año la gloria del rey de Aragon, aunue en menor escala, quitando á los moros la fuerte plaza de Alcalá de Henares, de la cual no se les habia podido arrojar antes. Desde ella “hacian graves daños en el territorio de Guada= lajara. Con esta ciudad quedó por los eristia= nos la mayor parte de Alcarria. Las turbulen= cias de Castilla y Galicia calmaron este año, que en todos sentidos fue dichoso para la cristiandad de España. dí, El siguiente de 1119 no lo fue tanto para Castilla; porque en él comenzaron los distur= bios y desavenencias entre doña Urraca y su hijo. Parece que la reina, despues de haber sido declarado nulo su matrimonio con don Alonso de Aragon , casó con don Pedro Gonzalez de Lara su amante, y tuvo de él dos hijos, don Fernan Perez, o sobrenombre Furtado, por+ que no habiéndose declarado públicamente e casamiento de la reina, se le tuyo por ilegíti" mo, y doña Elvira. Don Fernando fue troncó de la nobilísima rama de los Hurtados de Mens, doza, y doña Elvira casó con un hermano de conde de Trastamara, marido de la: condesa 4 Portugal. 1 Esta situacion de cosas era muy propia pY |
(319) | ta escitar disturbios, El príncipe don Alonso, Cuyas nobles prendas, manifestadas desde la adolescencia, habian aficionado á él los galle- 80s, los leoneses y los castellanos, tenia un Partido poderoso que llevaba muy á mal la Prepotencia del de Lara. Aun el mismo palacio ela reina ardia en disputas, no queriendo re- Conocer los demas condes como Ys di al que Siempre habian mirado como igual. La discordia estalló con el motivo siguien— te: doña Urraca determinó recobrar algunas Plazas que tenia todavia en Castilla el rey de, vagon: juntó su ejército de castellanos y leo— Neses; siguióla el rey de Galicia su hijo con la sente de aquel pais, y se dirigieron á Soria, “iudad que estaba por el aragonés, con inten= to de recobrarla. Al llegar á Segovia se amo tinaron las mesnadas de los condes sobre si esta fortaleza debia estar por la reina ó por el prín= Cipe: el” de: Lara pugnaba por conservarla 4 oña Urraca. El ejército de don Alonso se se- Paró del de su madre: los condes don Gomez de- Manzanedo y don Gutierre Fernandez de “AStrO prendieron 4 don Pedro Gonzalez, y le nfinaron en el castillo de Mansilla. La reina Se volvió casi sola 4 Leon. Don Alonso de Galicia continuó la empresa, "ecobró ¿4 Soria y su comarca, puso en ella ena guarnicion, sin que el de Aragon, ocu— do £ntonces en arrojar los moros de Tarazo= E Borja, Alagon y otras fortalezas al Sur del vo hácia la raya de Castilla, hiciese la me-
(300) nor oposicion contra los castellanos: tan convencido estaba por la esperiencia que no tenia. que esperar gloria ni provecho de la guerra con Castilla. Li, | , Los condes. don Gomez y don Gutierre, ya declarados á favor de don Alonso, sitiaron á la reina en Leon con el objeto de que aquella ciudad se declarase por el príncipe. Los leoneses, resistieron muchos dias, Al fin doña' Urraca cedió y se reconcilió con su hijo. Desde enton= ces, aunque siempre conservó el nombre de reina , estaba casi toda la antoridad «en manos del rey.de Galicia. Asi concluyó el año sin ma hostilidades con los moros que las que hizo la | armada de los marroquíes en-las costas de Portugal; Galicia y Asturias, de las cuales se ]levó muchos cautivos. «54008 Batalla de Cutanda: conquista de Calatar Jud (1120). El rey don: Alonso de Aragon; i viendo cuánto prosperaban sus:armas contra 10% moros , habia" casi desistido de la empresa di Castilla; y juntando sus huestes y las de Jo$ príncipes franceses que le asistian', emprendi la conquista de Calatayud, plaza lamas fu te que tenian los mahometanos en la Celtibe” ria; que hasta entonces conservarón este non” bre los paises situados entre el. Jalon; el Mov” cayo, el Ebro y las montañas de- Cuenca. El valiente Temin, hermano de Alí, en? vió contra Alonso un fuerte ejéxeito; pero vencido y completamente derrotado ¿junto * Cutanda con muerte de 20000 mahometano%
321) entre ellos muchos lo cs cuenta. El rey de Aragon conseguida tan señalada victoria, se puso sobre Calatayud, fundada por el caudillo árabe Ayub en el “siglo VIE cerca de las ruinas de la antigua Bilbilis, en un lugar muy alto en la confluencia del Jalon y del Jiloca. Mas no le valió su fortaleza. La guarnicion aterrada con la errota reciente de sus compañeros le rindió Por capitulacion. - Poblóla el rey de gente de guerra concediénoles grandes privilegios: porque aquella ciu= ad no solo era fronteriza contra los moros de olina, Cuenca y Valencia, sino tambien con tra los reinos de Toledo y de Castilla. Despues sometió todos los pueblos que hay subiendo las orillas del Jalon y del Jiloca; como Bubierca, Alhama, Ariza; arrojando á los moros de todos los lugares que poseían hasta la raya de Castilla. Débil recompensa de tantas pérdidas fue la entrada que hizo Aló, príncipe de los almoravides, Por la parte del Algarbe, haciendo los daños y destrozos acostumbrados , y entrando por asalto €a Sanabria. Ya en este año se habia levantado en África Contra los almoravides la secta de los almohades, amados así porque su fundador Abdalá, natural del reino de Sus, tomó el título de Mehe- ', esto es, reformador enviado por Dios. Este WMático, seguido primero de algunos jóvenes arpoi , entre ellos, Abdelmumen , predicaba Y todas partes coutra los vicios y demasías de 0) .p, , . S grandes y poderosos: y aun se atrevió á de- TOMO Xxv1, 21
322 clamar sus. diatribas en id mismo. Alí, le. mandó llamar , habló, con él, y le dió órden, que salicse de la córte. El. Mehedi partió con Abdelmumen ,-4,quien habiá nombrado su visir , fuera de Marruecos, constiu yó-una:chozás entre unos sepulcros, y allí concurrian á verle y. oirle las tribus feroces 6 ignorantes: del África. El rey de Marruecos., temeroso del fuego de, la sedicion que prendian las palabras de aquel Marabuto, mandó darle muerte. Pero Abdalá, sabidor'á tiempo de-esta resolucion , huyó 4, Tinmal , tierra del reino de Sus: allí concurrieron todos sus secuaces, y alentado por su número y. su fanatismo , levantó el estandarte de la: rebelion. Esto sucedió en 1120... 5 Este, año. gozaron los reimos de Castilla y Leon:algun reposo conservándose la buena inteligencia: entre la reina doña Urraca y su hijo» Solo en. Galicia hubo algunas conmociones entre losseñores, y tomaron las armas, pero la reina se presentó y reprimió fácilmente aquellos alborotos, mucho mas habiéndose publicado el dia del apóstol Santiago en la catedral de la ciudad de su nombre la bula de Calixto IÍ en que erigió aquella sede: en. metropolitana, dándole por sufragáneas las quelo habian sido de Mérida , que aun estaba en poder de los infieles , en tiempo de los visogodos. Este acontecimiento, fausto para Galicia, produjo alegria universal, y contribuyó no poco á calmar po! entonces las disensiones. La ereccion habia cos” tado muchas dificultades, no porque la córte de Í |
o Roma nose prestase :4: ello ,''sinoporquéelos agentes de don Diego Gelmirez:; para pasar á Hhalia , tenian quer disfrazados por los domi nios del rey deAragon: sisno eran presos y detenidos. Tal era el encono de este príncipe contra :reina y'todo-lo>que pertenecia vá: ella dá su Temo. 2 5h) ) Parece que este año hizo sus primeras armas el célebre don Alonso Enriquez , hijo de la con desa de Portugal ;todavía adolescente. Ganó de los moros á Leiria y Torres nuevas: Era digno eredero de:swabuelo maternoAlonso VÍ, y en Su. corta edad se descubrian ya: las grandes y róicas virtudes que desplegó:en su reinado, y que le hicieron digno de fundar'una nueva dinastía en España. 00 0 ¡Guerra entre Portugal y Castilla * conquis= ta de Daroca (1121). Este año emprendió el rey de Aragon la conquista de Daroca, plaza fuerte y muy importante enla frontera de Cuen= ca, situada en las orillas del Jiloca. Despues de haberla rendido ¡subió por el rio hasta su fuen— tes, donde hay:un pueblo, amado Monreal; y en él estableció un'convento de. Caballeros del «Sepulcro, órden que entonces :¿reó para que efendiesen “aquella frontera contra los maho= Metanos. “Esta órden, que solo duró: mientras, Vivió don Alonso: el Batallador , fue la primera militar: que hubo en-España;0á: semejanza de Sila, y de las creadas en la Tierra Santa, del' tospital del Temple: y de:los:caballeros Teú= tones, se fundaron otras en nuestra: península,
324 mézclando lo religioso y y militar. Esta union constituía al carácter de aquellos. siglos, princi-: palmente en una nacion, como:la española, que debia su existencia á la guerra contra los maho= MEtanos gir ies . Plot No tardaron en encenderse de nuevo en Ga" licia los fuegos de la discordia; mucho mas con: motivo de la guerra que entonces movió la con= desa de Portugal á su hermana doña Urraca, en. solicitud de una parte de aquella provincia que, decia pertenecerásu condado por la donacion: de su padre Alonso VI. La reina se puso al fren te del ejército castellano y. leonés entró en Ga= licia, prendió al.conde don, Nuño; señor princi= pal, causa de:todos los alborotos,. y no le puso, en libertad hasta que pagó una crecida multa, y: entregó todos los castillos:que tenia por el rey; pero apenas se vió libre, volvió ájuntar amigos: y allegados ,.y. taló las. comarcas de Monterroso: y Lemados, procurando: recobrar los castillos: que habia perdido. dns EE El arzobispo de Santiago,. 4. quien-la reina! encargó que castigase aquella demasía, juntó su: mesnada, agregó á ella las de otros señores lea= les, se puso sobre el castillo,,de Issiz donde á la sazon se hallaba el conde, le:entró por asalto, de= gollando. la: guarnicion, aunque el ¿onde don: Nuño se escapó, y. mandó! demoler'la fortaleza hasta los cimientos. Lo mismo hizo con el castillo de Raneta, que tenia Fernando Perez, hijo del conde 'de' Traba, fomentador tambien de las discordias:1:1 Eno yg £ S 4
325 A +1 Entretanto la hadas e Portugal habia entrado con ejército en Galicia y“apoderádose de Tuy y de otras plazas que despues de la muerte del conde don Enrique su marido habian vuelto á poder del rey. don Alonso VI. Doña Urraca le salió al encuentro con sus tropas; 4 que se agre— pó su hijo con'las suyas ¿como tambien el arzoispo de Santiago y el ejército de Galicia. Los Portugueses, no' tad resistir á fuerzas tan Superiores, abandonaron las plazas en que halan entrado, y:se retiraron á la orilla meridio= nal del Miño. El ejército de la:reina pasó este rio, unos:á nado; otros en barcos: el arzobispo llevaba la vanguardia , que fué el primer cuer? Po que entró en Portugal.» =>». L + Los enemigos se replegaron, y el ejército de la reina taló todo el pais hasta las orillas: del Duero, y sitió á doña Teresa en el castillo: de Lanioso. El arzobispo, á pesar de los buenos servicios que había hecho' en está entrada, levabaá mal la:guerra entre los-príncipes cristianos, Y pidió: licencia: 4 doña Urraca para volverseá Santiago consu mesnada; sin duda porque-él Mempo del servicio militar á que le obligaban das leyes feudales habia concluido. He fx > La 'reina, siempre suspicaz , siempre: vehe- Mente en sus pasiones , siempre dispuesta á dar oidos á los malsines, creyó que don Diego Gel- Mirez favórecia el partido de la condesa de Portugal, y resolvió vengarse. A este fin permitió que se retirase la gente del arzobispo, pues no Podía retenerla. mas tiempo; pero á él mandó
332 : : rerías hasta as +A grañde daño de lós vasallos de Alí : el cual no halló otro medio para contener las depredaciones de sus enemigos'que construir otra fortaleza en el camino de Mapruecos á Tinmal. Tal era la situacion de la dinastía de los almoravides.en el reinado del hijo de su fundador: acometida en Africa por un enemigo fanático y victorioso ; y en España por una na” cion suerrera, con un héroe'4 su frente, ques disponia á entrar en el centro de los dominio musulmanes. 59 -*Espedicion de los aragoneses á Andalucia batalla de Arinzol ó de Lyrrena Cr 24). En. efec” to, el ejército aragonés, apenas lo permitió la es tacion, se dirigió al reino de Murcia, penetró por él en la parte oriental del de Granada El asoló la campiña de Baza, ciudad que halló biel defendida por sus habitantes, y perdió alguns gente en el ataque de su fortaleza. Levantó el SILO, Y se dirigió á un lugar llamado Gayant* Allí se le reunió un gran número de cristia” nos del pais, que sin sacerdotes ni templos ha” bian conservado los principios del cristianism0 por tradicion. Otros muchos se le agregaron esta espedicion de los demas púntos de And? lucía. Era tan grande su número en Granad% que el valí Temin no se atrevió 4 encarcelarlo* y hubo de contentarse con las protestas de pe lidad que le hicieron. A estos cristianos, q nuestros historiadores llaman Muzárabes, daba! los mahometanos 'el nombre de Muhahidine* Diez mil de ellos abandonaron sus casas y bie
| (333) | des: en esta espedicion; pero el rey don Alonso el Batallador los indemnizó ámpliamente dán= oles tierras y domicilio en los pueblos recien Conquistados de Aragon que iban poblándose - Mlonces. Á los que quedaron en Andalucía, se S- transfirió al África por órden del rey de Marruecos: y tanto éllos como los que transmi- Staron en tiempo de su padre Jucef militaron “01 sumo valor en el ejército de los almoravides U'sus guerras contra los almobades., Temin juntó ejército numeroso, y lo acampó: Altededor de Granada. Don Alonso llegó á vista: * esta ciudad con sus tropas; que ascendian á os hombres. Hubo gran sobresalto en aque= la capital, y en todas las mezquitas se hizo la: “ala del temor: así llaman los mahometanos á “asistencia á sus-templos en tiempos de cons— “nacion y de peligro, quese abrevian las poslaciones y ceremonias y se entra en las mezquilis aunque sea con armas y sangre, Pero el objeto de don Alonso no era perder Sete en tomar ciudades y plazas que no podria poservar, sino vivir á costa de los enemigos y “solar su país. Atravesó, pues, el reino de Gra- a %, entró en el de Córdoba, saqueó á Cabra y pa pueblos, seguido siempre de Temin, que Picaba la retaguardia, y á veces le daba re- “tos. Muy sangrientos. S da llegaron hasta un pueblo, que los histo= o cristianos ple Aranzol , y los árabes tr lao Duizá Lucena. Temin se arriesgó á ten- Suerte de las armas en batalla campal; y
(334) e un dia antes de amanecer atacó la: vanguardia. delos aragoneses, y:la arrolló apoderándose de los bagages que iban en ella. Cebáronse lós moz ros €n los despojos creyendo que, ya. era vencido el enemigo; pero don Alonso ; avisado de los fur gitivos de la vanguardia, puso en: órden el restó de su ejército , y acometió con cuatro columna de caballería 4 los vencedores desordenados; Y «los derrotó con pérdida de mucha gente y de to do su bagagey aparato. La matanza: de los .mo* ros hubiera sido mayor «si don Alonso no hu? biese entrado en batalla á mediatáarde. 00 + «Desde entonces quedó libre:el ejército «ara? gonés de la molesta persecucion delos almoraw* des.,. que aunque le seguian, era desde lejos $ sin-atreverse á cortarle el paso. Dirigióse el ref don. Alonso hacia las costas del Mediterráneo - que vieron por-la primera vez en' el mediodi de,España los: guerreros cristianos. Al pasar po! las quebradas del rio de Motril, que son-ango%” tas y cenagosas , dijo á los suyos: “¡qué buen? sepúltura si hubiese quien nos echase tierra en” cjma!”-Llegado á la playa del mar, hizo con” truir una barquilla, salió á pescar: y comió % los. peces que habia cogido: accion cuya memo” ria hao conservado los historiadores árabes. Desde allí movió su campo hácia Grauada, en el camino tuvo algunas escaramuzas con 43 campeadores almoravides: atravesó la: vega for!" ficando sus reales donde hacia mansion, ponga sabia que la ciudad estaba llena de genteó | guerra. Por Guadix volvió al reino-de Murcl»
(335) Y por Játiva -á sus estados. Desde Granada has-. ta Játiva le siguieron los almoravides para im=, Pedirdos robos y talas en cuanto pudiesen; pero evitando cuidadosamente dar batalla ó recibirla. Está fue la célebre espedicion de don. Alonso: tl Batallador á Andalucía, digna de ser contada Ctre-las mas famosas de nuestra historia, no. Por las «ventajas militares que de ella resultaron, Je soló fueron los despojos numerosos que tra- Seron los aragones 3 sino por haber manifestado. Prácticamente cuán débil erael imperio de los al- Woravides, pues 50000 hombres habian paseado: 'Ipunemente toda su parte oriental. Don Alon= So de vuelta de su espedicion se apoderó de Mo-, Iva de Aragon... > E NE + Este año vino por legado 'del pontífice Calixlo 4 España el cardenal Deusdedit, que ya hala estado en:ella., y.era amigo personal del ar-. “obispo de Santiago, con la comision de pacificar, “Galicia, terminando las disensiones entre el "ey don Alonso de Galicia y su madre doña Urica; y despues de haber conferido la materia Rel arzobispo de Santiago, convocó un conci- 19 4Valladolid, donde se reunieron los prela— te Y señores de los reinos de Castilla y Leon, y 1zo. la concordia entre la madre y el hijo. k Al año siguiente celebró otro el arzobispo de tro 80, en que se estableció una especie de y, Sa en los dias de fiesta, y se dictaron reglas a egurar las inmunidades y propiedades de resta. Las reyertás y disensiones civiles que * tantos años afligieron á Galicia, con trastor-
) 336 no de todas las ideas recibidas de órden y de derecho, hicieron necesaria esta transaccion: En 1125 lograron los almoravides una: señalada victoria contra los almohades al pie de los muros de Marruecos. El Mehedi habia enviado desde Tiumal, su residencia ordinaria, órdenes á todas las tribus de su obediencia pa” ra que acudiesen adonde él estaba para una espedicion. Juntó de este modo 40000 hombres, la mayor parte de infantería, y nombró por caudilo de aquel ejército 4 Abu Mubamad , uno de los diez varones que se juramentaron para seguir su secta. Mandóle que marchase contra Marruecos, y se hiciese dueño de esta capital y del imperio de África: y él se quedó en Tinmal por hallarse enfermo á la sazon. 39 — Abu Muhamad se puso en marcha, y sele : reunieron en el camino las gentes de Agmat Y otras tribus. El ejército de los almoravides le sa” 1ió al encuentro en número de cien mil hombres y fue derrotado con gran matanza, y perseguido hasta las puertas de Marruecos , á la cual puso sitio el vencedor. Los rebatos y escaramuzi eran contínuos y sangrientos entre sitiadores Y sitiados; pero con mayor daño de los almoraY!” des, hasta que un mahometano andaluz; lama” do Abdalá , despues de manifestar al rey cuán” to desalentaba á los suyos estarse encerrados C” la ciudad, siendo superiores en número, adapto contra los almohades, cuyas lanzas eran DU largas , el remedio de traer entre sus gentes Y” radores y ballesteros muy diestros : con lo cu?
(337) logró una ventaja muy decidida en una escara= Mmuza que tuvo con éllos. . Esta hazaña fue muy aplaudida: y Alí, aprovechándose del nuevo ardor que manifestaban os almoravides, mandó á su ejército que aco= metiese al campo enemigo. La pelea fue tan rava y cruel, y la victoria tan decisiva para los del rey, que del ejército de los almohades solo se escaparon 4oo caballos, y todo su campo que= dó en poder de los almoravides. El caudillo Abu Mubamad pereció en el combate; y ninguno de su gente se hubiera salvado á no ser por el valiente Abdelmumen que cubrió la retirada. -+ Cuando las reliquias del ejército vencido lle garon á Agmat, hubo allí otro combate con el enemigo que los perseguia, en el cual perecie= ron otros cinco de los diez primeros juramenta= dos al Mehedi. Cuando este supo la espantosa derrota, preguntó: “¿Ha muerto Abdelmumen?” y respondiéndole que no : dijo: “pues él vive, todavía permanece nuestro imperio.” El fanático creía ligada la suerte de su secta á la conservacion de aquel jóven guerrero, que fue efectivamente el fundador de su dinastía en los tiempos posteriores. ] a Pero entonces quedó debilitada para algunos años la potencia de los almohades con la victo= tia de los almoravides junto á Marruecos: y Alí, asegurado ya de su dominacion en Africa, pudo Atender con mas libertad á la guerra contra los Cristianos de España. En este mismo año hizo entrada don Alonso de Aragon en el reino de TOMO XxXvIl, 22
(338 ) Valencia; pero sin mas resultado que las talas y correrías ordinarias. Los moros hicieron tambien su algara hácia la parte del Jiloca y Jalon; mas fueron rechazados , porque el rey les salió al encuentro con todo su ejército. Por este tiempo hubo una guerra muy semejante á las feudales de aquella época entré don Ramon, conde de Barcelona, y don Alonso, conde de Tolosa , por la posesion de Beaucaire y otros castillos de Provenza , que el de Tolosa alegaba pertenecerle; pero esta guerra cesó por la concordia que huho entre los dos condes: á sa= ber, que el de Tolosa poseyese la parte de Pro-= venza al norte del Durance y la mitad de la ciudad de Aviñon , y el resto quedase al de Barce= ona, con reversion á los hijos de éste de aquellas . cesiones si el de Tolosa no dejaba hijos de su muger Faidida, cuyos derechos alegaba como descendiente que era esta señora de los antiguos condes de Provenza, > 4605 A principios.del año 1126 reunió don Diego Gelmirez otro concilio con el objeto de contener en los límites de la paz, jurada entre doña Urra" ea y su hijo , á los señores de Galicia, que por sus intereses particulares continuaban enemistados; pero la muerte de la reina, que ocurrió por marzo de dicho año, alteró las combinaciones políticas. Doña Urraca,reina de Castilla y Leon, falMeció á los 17 años de reinado y'45 de edad» Fue sepultada en San Isidro de Leon. En esta reina se hizo el primer ensayo, que no fue dichoso, del mando de una muger sobre
(339 ) ; los: pueblos: españoles con el título: de: soberana; pero hase: de advertir, que: ya/antes de su!rej nado se habian distinguido por sus: talentos para el gobierno »Adorinda:, muger:de:don Silo, doña Teresa, madres de» Ramiro TH y doña: Elvira; madre de Alonso. v,-y doña Sancha, muger de Fernando el grande y reina:propietaria de Leon. Los errores de Urraca no tanto fueron propios de:su sexo , como-de: su: siglo y de su carácter particúlar. 200 9h oo EDO SE : Tenia: ánimo: varonil y corazon vigoroso, como se mostró en'tantas ocasiones en que guió sus «tropas, y en haber arrostrado tantas sedi2 ciones; Peroiswcondicion era vehemente, soberbia é incapaz de ceder: de moda que puede asez pace que mas bien le hicieron daño las cua lidades propias del otro sexo que las debilida desdel suyo: de las cuales ninguna está probaz da, por mas que bayan dicho algunos história= dores 'sino elbinmoderado deseo de. ser querida; y:aun este, enclas circunstancias 6n que se halló, wede racionalmente atribuirse 4 política mas ien-que á flaqueza mugeril. Su amor con el conde de Lara ,'justificado por<el matrimonio, nada:tuvo que fuese: contrario 4:su honor, mu-= cho:mas no habiendo dejado: 4'suw nuevo esposo mas parte en el gobierno que la que élla queria que tuviese, 1.2: ROT: EN ¿2501 Pero su pasion predominante era la ambicion, y ella fue causa de todas las amarguras que sufrió, Comenzó su reinado' bajo escelentes auspicios. Casada com el héroe de Aragon, que r Y y JM
( 340.) solo respiraba guerra y muerte:contra' los mahometanós ,-pudo haber vivido tranquila y gloriosamente auxiliándole «con las fuerzas de Castilla. para: triunfar. del :'enemigo'comun. Pero don: Alonso "queria ser roy enla monarquía de su muger mas.de-lo que le era. permitido; y la reina , en vez de contenerle , le.-cobró tal aver= sion , que todos los medios empleados para re= conciliarlos fueron inútiles. Esta. fue una grande imprudencia: la union de Castilla y Aragon era necesaria para: luchar, útilmente con los agarenos. Pero Urraca solo atendió 4 su pasion, y compró su divorcio á costa de una guerra... ¿Cuando los castellanos defendiendo su inde» porcébcia: obligaron al aragonés á desistir de a empresa de Castilla , suscitó Urraca contra sí nueyos enemigos. No podia:sufrir el escesivo ¡mz flujo en los negocios «de Galicia. que. tenia. el - obispo don- Die a Gelmirezy y ya en guerra con él, favorecida de los habitantes de Santiago, ya reconciliada sin confianza, ya temerosa del poder de su mismo hijo, que en edad juvenil imos= traba grandes yirtudes y Mas prudencia que-su madre , no.cesó. de atormentár mientras vivió aquella desventurada provincia. Su política. era variable é incierta: ni supo conocer á sus ami= gos ni á sus enemigos: y ni tuvo el arte, muchas veces necesario á los que gobiernan , de ocultar sus pretensiones, mi la fuerza. necesaria para sostenerlas, [5 Su reinado no dejó ninguna memoria agra= dable sino la de haber sido Urraca hija de
e al Alonso VI y madre de Alonso VIL-Eñ. cl se sostuvo la línea del Tajo, y se conseryó á Toledo mas bien por: el valor de sus Habitintes y de sus alcaides que por el-cuidado y la prevision del gobierno: Felizmente Alonso de Aragon; el mayor enemigo de Urraca y Hamó ás la*atencion de los nahomietanosy les quitó: 4 Zaragoza'; pa— só el: Ebro',: conquistó casitódo él-med iodia de Aragon , devastó los reinos de Valencia ; Murcia "Granada, venció.enmuchasy*grandes bata las: al enemigo comun), y obligó: 4 105 almora= vides, cuyo imperio estaba: entero todavía, á volver:contráa ¿btodas sus fuerzas.'Alonso el 'Bata- Mador fue el héroe de la cristiandad de España én este reinado ;:y sus victorias ahofraroh gran= des: calamidades'á lá monarquía «le Alonso VI, DY NMUNDLO DNA ISIMOMAID Sy Ñ AN NS 5 y.) y yO y+ O Sh SADiIn9 % DY STO SUDES sl SINO SN PISA SUN ASS SE. y TAX Gu MOI 9h su0.: . .» i M% a , 7 Suino . DAS sh ainia ibn “ j y ICH > ¡A on Y AI AS SOSA DÍA AROSA AS DUO NOS * Ds. ay 5 Ya, EN y AA ASA A O AO BOYA DN SO a El ya OMS Y , A O E y PU $ fi EN de de de YA re y SO NM O NY L-. 943 A SY ny in4 NS vor VAN AO SUS » 3 : ay ¿Y “ E?
348 ) comenzar una: un sE gloriosa como la suya. re ! | ( Desembarazado don Alonso VII de la guerra de Aragon , acudió 4 Galicia , acometida por los portugueses despues de concluida la tregua «anterior. Las tropas castellanas obliga” ron al enemigo á evacuar el territorio de Tuy, donde habia entrado, penetraron en Portugal, hicieron daños y talas en las comarcas vecinas 'á la frontera, y se ajustaron paces por 'mediacion del arzobispo. de Santiago. -uDon Alonso Enriquez conde de Portuz gal (1128). Don Alonso, hijo de don Enriqué y de doña Teresa ,-condes de: Portugal, era y2 jóven, valiente y levaba muy á mal el despó? tismo de su padrastro. Igualábanle en el oil s principales «señores y el pueblo de aque estado. Ofreciéronle al principe heredero 'sus personas y vidas «para acabar con la tiranía: Don Alonso , auxiliado: de-éllos ;:se proclamó 7 conde-de Portugal, y se: dirigió á Guimaraens residencia de la'condesa , venció:sus tropas, sis tió á su madre en el castillo de Leganoso', $e apoderó deél, ahuyentó 4 su: padrastro - e Portugal, y comenzó su glorioso reinado. Doña Teresa falleció dos años despues. + e Al principio del año siguiente de 11929 Se celebró un concilioó córtes en Palencia, á que concurrieron todos los prelados, señores y aba des de los reinos: de Castilla: y de: Leon; y en él. se establecieron las leyes” siguientes , que prueban hasta qué punto habia llegado la 107 | | /
(349) disciplina con las revueltas pasadas: 1.? Ningú= No tenga ni consienta en.su casa al traidor, al ladron público , al perjuro ni al escomulga- 0. 2.* Ninguno posea iglesia por derecho de rencia: mi se reciban diezmos ni oblaciones e los escomulgados. (Esta ley. es muy nota- e: la iglesia rechaza, como Dios , los: dones Ye los.que no son hijos suyos). 3.* Los seño- "es no quiten sus haciendas á los pueblos sin Cáusas muy justas. 4.* Las iglesias no se den á Os legos ni por empréstitos ni en arrendamien— lo, 5% Restitúyanse á los monasterios las igle= las, Familias y heredades que se les hayan Juitado. (Estas familias eran las de los siervos Wectos á los monasterios é iglesias). 7.* Que los Onjes vagamuñndos se recojan á: sus monas= Crios, y ni aun los obispos puedan tenerlos € sus casas sin, permiso de los abades, 8, Que Wngun prelado..reciba á. su comunion á Los tomulgados de otro. 9.* Que los adúlteros é Icestuosos sean separados. 10. Que los clérigos YO reciban las iglesias de manos de los legos, ni ¡5 vicarios delos obispos lo permitan. 11. Que EY Obispos procuren componer las diferencias Sus súbditos. 12. Se impoie la pena «de re= Sión en un monasterio Ó de destierro: al Aa salga: al camino á clérigos, menores via= > “5, mugerés, peregrinos ó romeros de San= 8% 13, Que nadie cobre portazgos sino los clu Riad pagaban en tiempo de don Alonso VI, Urte ó haga prenda de bue i Ona haga 1 yes, ni obre la paz. (Este artículo tenia por obje-
(350 ) to reprimir las demasías de los señores en sus territorios: y «las «guerras. de unos con otros) 14. Que se castigue con pena de éscomunion l desobediencia al :rey. 15. Que:los eclesiásticos no puedan serobligados á irá laguerra, á lle var armas ni hacer mingun otro acto contra 10% canónes. 16. Que: los legos "no perciban: la tercias ni las ofrendas de las iglesias. 17. L monederos falsos sean escomulgados y saquen” seles ,los ojos. ' pa - El rey de Aragon intentó este año rompe! - el tratado hecho: en 1127 con el de Castilla, y vino con ejército-á:las fronteras de Med naceli y Moron, alegando que estas dos pla” zas le pertenecian. Puso sitio:á Moron; AloW so VIL, apenas lo supo, envió 4 decir 41% cercados que marchaba en su SOCOrrO , - y as que defendiesen la plaza «con; el: mayor tesoW Juntó sus tropas y se puso en marcha, el viaudo delante 700 soldados escogidos:; llegó: Atienza , pasó á San Justo py se" preparaba * ir á Moron. ,cuando“el aragonés, sabiendo Y vecindad del rey. de' Castilla ;Tevantó el. siti0 ocupó 4 Almazan y :se fortificó en ella; El y Castilla se puso:á vista de esta. plaza con 1”. mo de acometerla. y “as 0 El rey de Aragot» consultó eotr los señoré y prelados que seguian su: ejército lo que de” la hacerse en tales circunstancias; El obisp? de Pamplona le aconsejó que abandonase aqU 3 lla guerra injusta y sin utilidad , y ademó contraria á la fé de los tratados. El aragone
(351) siguió este dictámen , aunque opuesto al odio inveterado que tenia á los-castellanos. Retiróse, pues, con su ejército, y Alonso VII despues de Muy bien fortificadas las plazas de aquella rontera, se volvió á Leon á atender á los mo- Vimientos de los Laras, que encastillados en las Montañas de Santillana no habian querido se= guir al rey á la frontera de Aragon. Sitio de Bayona por. don Alonso el Bata= ador (1130): En efecto, el conde don Pedro zonzalez y su yerno el conde don Beltran pa= iron á principios de año á Palencia, donde tenian muchos parciales, con el ánimo de levanlar esta ciudad contra el rey: pero don Alonso _ Puesto en ella suficiente presidio ,' pasó á las Asturias de «Santillana , prendió á don Rodri= g0 Gonzalez de Lara que las defendia, quitó ú los Laras todas las alcaidías que teniau en el reino, y les mabdó salir desterrados de sús dominios. Don Pedro: falleció poco despues en urgos. Don Rodrigo se sometió al rey , implo= 'Ó su piedad, y fue restituido :á su gracia y Á los honores y dignidades que antes poseia. tcargado despues de la alcaidía de Toledo IZzo grandes servicios á su rey y á su patria. Este año pasó don Alonso el Batallador por el Pirineo de Navarra á poner sitio á Bayona; - tual concurrieron don Centullo, conde de 1 Sorre, y otros señores sus aliados. Ignóranse 45 causas de esta espedicion. Se cree como a probable que Guillermo, duque de Aqui- Ma, á quien pertenecia aquella plaza, movió
( 352) guerra á los Bearneses y” Bigorreses , aliados del aragonés, y que éste para defenderlos llevó la guerra á Gascuña. El cerco de Bayona duró todo el invierno, y don Alonso no se. hizo dueño de ella hasta el año siguiente. : Esta conquista lejana, y que los aragoneses no podian conservar, le costó la plaza de Castrogeriz: porque Alonso VII, aprovechándose de la ocasion que le daba la ausencia del de Aragon, determinó recobrar aquel castillo y algunos otros de las cercanías que tenian guarnicion aragonesa. Un caballero de esta nacion , Hamado Oriolo García, era gobernador de Castroge- «Fiz, y tenia la fortaleza, ya casi imexpugnable por su situacion, muy bien provista de gente y municiones. Alonso VII, resuelto á no arriesga! - nada en su conquista, la bloqueó tan estrechamente que yaá fines de año escaseaban mu” - cho los víveres en el castillo, : . Los moros de Lérida, Tortosa y Valencit hicieron una: entrada en el alto Aragon. Saliéronles al encuentro don Esteban , obispo de Huesca , y don Gaston, vizconde de Bearne, Y pelearon con éllos. La batalla debió de ser contraria á los cristianos , pues los dos capi” tanes perecieron en la accion. Casi al mismo tiempo falleció Acmat Dola, último rey maho” metano de Zaragoza, á quien de aquella poderosa monarquía árabe solo quedaban ya algu” nas fortalezas en los confines de Aragon y Va” lencia, Sucedióle su hijo Seif Dola, llamado Z4* fadola por los cristianos. Uno y otro se hicierol
| (353). A “odiosos á los musulmanes Le la depen dencia en - que vivieron de los reyes de Aragon y- Castilla. Este año falleció el célebre Mehedi, caudillo de los almohades; pero murió rodeado de laureles. Despues de la rota que los suyos su— “frieron junto á Marruecos en 1125, estuyo algunos años sin emprender nada: pero en 1130 "Volvieron á salir los almohades mas terribles que nunca de las montañas de Tinmal en Múmero de 30000 hombres, mandados por” Abdelmumen. Dirigiéronse al territorio de Mar- Tuecos: uniéronse á éllos las tribus de Hintela, Ganfisa, Hezama y otras berberiscas que esde la anterior derrota habian vuelto á la Obediencia de los almoravides; y acrecentada :Con estas fuerzas la hueste de Abdelmumen, lle- 86 á las cercanías de Agmat, donde le'salió al encuentro el ejército almoravide, mandado por Abu Bekir, hijo segundo de Alí, rey de Mar- “ruecos. Hubo ocho dias de combates terribles '£ncarnizados. Al fin la victoria quedó por los almohades, que persiguieron las reliquias del £iército enemigo hasta encerrarlas en-su ca Pital. Abdelmumen, despues de haber estado gunos dias en el territorio de Marruecos , se Volvió 4 Tinmal. Esta jornada decidió la suerle de África: porque desde entonces no val- Vieron los almoravides á prevalecer contra sus “demigos. : El Mehedi salió á recibir á los vencedores: “e informó muy por menor de la espedicion, TOMO XxyI, 23
elogió el valor de los A y de los soldados , y despues les dijo. que se reuniesen con. el pueblo en la mezquita y en la plaza pública, «porque tenia que despedirse «de ¿llos.. Todos se maravillaron de esta resolucion ; porque no podian persuadirse á que intentase dejarlos: al-. gunos que sabian que su enfermedad. se ha=- bia: agravado entraron en granrecelo de, su muerte. ci . Congregado el pueblo, se presentó el Mehedi ; les predicó su doctrina , y se retiró á su casa á morir. Durante su enfermedad, Abdel: mumea, á quien habia nombrado Iman de la Ázala , hacia oracion pública por él. ¿Cuando Conoció que era llegada su muerte, llamó a visir , de entregó el libro en que se contenial los principios de su secta, le hizo varios encars Sos tocante á sus funerales, y le encomendó que tuviese oculta su muerte algunos dias. Así falleció este hombre estraordinario , des” tinado á. causar una revolucion en el imperó mabometano de África y de España. Era de mediana estatura , color aceitunado, ojos her” .Imnosos : austero y cruel así con los enemi- - gos, como con los suyos , solia enterrar vivos á los que deseaba castigar con crueldad, Lla? maba á los almohades el ejército de Dios, Este fanático era natural de Herga, pue” blo del reino de Sus: hizo sus primeros estudi0$ en Córdoba, y pasó al oriente á concluirlos. EX Bagdad fue discípulo de Algazali, gefe de secta entre los mahometanos, y autor de un libr0
(355) heterodoxo entre éllos, intitulado, Resurreccion de las ciencias y: de.la ley., que habia sido Condenado y quemado por mano de verdugo de órden de Alí, príncipe de los almoravides. El Mehedi volvió 4 occidente imbuido en los prin- Cipios de Algazali, y siendo perseguido en Maedia y Bugía, pasó ú Melela , donde halló eh una aldea á Abdelmumen , á quien co- Moció niño, de verle ir á la mezquita de . su aldea á aprender á. leer, y al cual habia cobrado -Botable aficion. Abdelmumen era jóven , capaz, ardiente, ambicioso, y por tanto muy á propó- SItO para, iniciarle en sus doctrinas y proyectos. htonces comenzó su predicacion , y fundó el Nuevo imperio , que obtuvo:el Mehedi cerca de Mueve años; siendo de admirar la exactitud con que eran obedecidas las leyes de disciplina mi- Áitar que introdujo en las tropas que formó. y en el pueblo que subyugó consu elocuencia. - «Estaban divididos los oficiales y soldados en Varias clases: las tres principales eran las de los diez, de los 50 y de los 70, llamados así del nú- Mero de individuos de que constaba cada una. e la primera clase solo quedaban cuatro cuan- o murió el Mehedi , porque los demas habian Perecido peleando con. los almoravides. Estos €cemviros convinieron en que uno solo los Sobernase á todos, segun el principio políti- Co, del mahometismo , y tenidos sus consejos “on las clases de los 50 y de los 70, eligieron Por rey y señor de los almohades al visir Ábdel- Mumen , uno de los cuatro; sin que hubiese dis-
; (356). > tordia alguna en la eleccion “por las prendas. militares y políticas de este héroe , como para honrar la memoria del Mehedi que siempre le “habia mirado como á su hijo adoptivo. - Don Ramon Y, conde de Barcelona : datalla de Lucena : (1131). En este año rindió á: Bayona Alonso de Aragon: con el auxilio de las naves guipuzcoanas y vizcainas que bloquearon la entrada de la ria: pero cuando repasó dos Pirineos ya Castrogeriz se habia perdido: Su. guarnicion se defendió valerosamente has? ta el mes de mayo: pero habiéndose casi con” sumido las provisiones, concertó su caudillo Auriolo García con Alonso VII que le: entrega” ria el castillo y las demas fuerzas si no eri socorrido dentro de un término que se señaló: pasado el cual se entregaron á los castellanos ademas de Castrogeriz , Ferraria , Castrelo Y Otros puestos “de menor importancia que dependian de la fortaleza principal. Las guarnr ciones aragonesas se volvieron á su pais cu” biertas de gloria. - 0h Alonso VII, domadas las rebeliones interió” res, y concluidos todos los motivos de dispus ta con el rey de Aragon, volvió su atencion 4 la guerra de los moros , que entonces presen taba esperanzas de éxito favorable , ya por € terrible enemigo que se habia levantado €2 Africa contra los almoravides,, ya porque la doctrina de Algazali , predicada por el Mehedi , ba" ta empezado á echar raices en la España ma” hometana , principalmente en el Algarbe, a (sd "E
ea ¿fin porque debiliado el poder de los almo-, tavides , los moros españoles trataban de reco= rar su independencia. J ja: ade » - Dió principio 4 este movimiento Saif Dola, hijo: del último rey de Zaragoza; que mal ha— lado con los pequeños dominios, restos de. la Monarquía de su padre, y Cierto de que no po=, tia defenderlos á un mismo tiempo contra los Amoravides que aspiraban al dominio de toda spaña, ni contra dos reyes tan poderosos como: los de Castilla y Aragon, formó el proyecto de fMerandecerse, con. el auxilio de los castella= Mos. 4 costa de los de su misma: religion... Los almoravides , no ignorando sus inten= Ciónes , procuraban haberle.4 las manos. para Quitarle la. yida y hacerse. dueños de sus do= Minios: pero él se anticipó, entregándose á: la Proteccion del. rey. don Alonso VII, haciéndole señor de sus dominios, y declarándose su yasalo, El rey envió 4 los condes don : Rodrigo artinez y don Gutierre Fernandez, y. Saif ola. les entregó. Ja fortaleza, de. «Roda en la aucha de Aragon, que era la principal de las Jue le quedaban y donde tenia su residencia, "86 despues. á la córte de don; Alonso, que le recibió muy bien , y le dió en el reino de Tole- 9 castillos, feudos y lugares. con que pulese vivir con la decencia correspondiente á Su real estirpe. a este tiempo Farax, alcaide de Calatrava, ' os de San Esteban y de Oreja hicieron eb; ada en tierra de Toledo: «y. poniéndose en
, (364) año siguiente se apoderó Abdelmumen de todo-: el pais de Teze, Alí, rey de Marruecos, no podia. enviar socorros á Taxfin su hijo para que adelan-. tase las conquistas en España ,. y así este prínci-. pe, aunque valiente y hábil capitan, no podia. resistir á las fuerzas del poderoso y terrible adversario que el cielo le habia suscitado en Alonso VIT de Castilla. : ; En esta campaña hizo el príncipe almoravide. su acostumbrada correría en el:reino de Toledo. El rey don: Alonso, avisado por Saif Dola , reu-: nió con prontitud su ejército , y le salió al ens, cuentro. Taxfin se retiró al Andalucía ante las fuerzas superiores del castellano, Resuelto don: Alonso á pagarle la visita en su mismo pais, atravesó la Mancha, Al llegar á-Sierra Morena dividió su ejército en dos partes : al frente de la una pasó por el: puerto real, y Rodrigo Gonzalez de Lara, que mandaba la otra, se.dirigió por el puerto de Muradab, ; Jamas se habian presentado en las campiñas' del Guadalquivir fuerzas cristianas de tanta consideracion. Pero la guerra se redujo á quemar las mieses , arrancar viñas y olivares, destruir arboledas , saquear: los pueblos abiertos, robar los ganados , llevarse cautivas las poblaciones, abrasar las mezquitas, y pasar á cuchillo los ministros de la religion mahometana. Taxfin se batió. en retirada hasta Sevilla. Los cristiano5 atravesaron el reino de Córdoba , corrieron tod2 la orilla oriental de Guadalquivir, y llegaron hasta la playa del seno gaditano , que vierol
| (365) | entonces por la primera vez los castellanos y leoneses. y Taxfin, habiendo reforzado su ejército con los mahometanos que pudo de Andalucía, salió en forma de batalla al encuentro de don Alonso, que desde el mar volvia hácia Sevilla. Los cristianos le acometieron, y viéndose el príncipe inferior en número y su gente acobardada, se re- Uró á Sevilla, escusando como hábil guerrero €sponer al trance de la guerra el único ejército | + Que protegia la España mahometana. Los valíes de las ciudades y pueblos princi- Pales de Andalucía , considerando que sus territorios estaban á merced de los castellanos, empe- Zaron á tratar con Saif Dola, que acompañaba á Alonso VII en esta espedicion , y alcanzaron por Sú medio ser reconocidos como vasallos del re de Castilla al que pagaron tributo para libertar Sus tierras del saquéo. En esta ocasion adquirió Saif Dola, que era prudente y valeroso, las con- Nexioves con que despues grangeó tanto poder €u Andalucía. Don Alonso, llevando riquísimos espojos del pais, dirigió su marcha á Talavera, Probablemente por la Estremadura, y licenció su Cjército, -. El héroe de Aragon, despues de haber dado “Sus tropas el debido descanso de vuelta de la “pedicion de Bayona, resolvió hacer un grande Ssfuerzo contra los mahometanos , y quitarles todo lo que poseian aún al norte del Ebro , que *ran las plazas de Lérida, Tortosa , Mequinen— Y Fraga, La primera empresa que se propuso
366 llevar á cabo fue la de a y para ella. y las operaciones del sitio hizo grandes cortes de ma= dera en los montes de San Millan; y.construyó. barcas que descendieron por el Ebro. Conocien= do que para su proyecto principal le era necesario apoderarse antes de Fraga y Mequinenza, puso sitio á esta ciudad, y al cabo de algunos dias la entró por asalto, pasando á cuchillo la: guarnicion. - Taló despues la comarca de Lérida para dar botin á su gente, y se puso sobre Fraga; pero encontró en esta plaza mas resistencia de la que habia pensado. No por eso desistió de su inten- to, y así conservó el sitio todo el invierno con € objeto de reunir á la primavera siguiente la$ fuerzas necesarias para rendirla, y pasó bajo las tiendas la estacion de las lluvias y de las nieves Batalla de Fraga: Ramiro II el Monje, ref de Aragon : García VII el Restaurador, rey de Navarra (1134). Para rendir á Fraga convocó el rey don Alonso á los señores comarcanos de Francia y aliados suyos. Concurrieron con su$ tropas don Gaston , vizconde de Bearne, y dol Centullo, señor de Bigorre, don Guido, obisp9 de Lercar, y otros señores y caballeros france” ses. Al mismo tiempo reforzaron el ejército ara” gonés.con sus mesnadas los obispos de Huescds Roda y Barbastro y el abad de San Victoriano: Era á la sazon vali de Valencia por. los al” moravides Aben Gania, capitan valeroso y 25” perimentado: el cual, viendo el peligro 91? corria aquella importante fortaleza , juntó mu”
a ON chas tropas de su gobierno y del de Murcia, y. avisó de la situacion de Fraga al príncipe Tax= fin para que le enviase algun socorro, Mientras sele reunian las fuerzas auxiliares, se encaminó Con las que tenia á Fraga, é hizo dos tentativas Para socorrer la plaza ,; ambas inútiles : porque Siempre le salió al encuentro el rey don Alonso “on fuerzas superiores, y le ahuyentó de los teales y de las cercanías de la ciudad. La guarnicion de Fraga, viendo imposible el socorro por el número su perior de las tropas _Atagonesas , trataron de rendir la plaza, y no Pidieron mas condicion que la de salir libres “on sus haciendas. Don Alonso, irritado por la Tesistencia, no quiso concederles lo que pedian: Consejo imprudente , como todos los que dicta a pasion. ESAS Ya en este tiempo habia reunido Aben Gania diez mil almoravides, que le envió Taxfin , y ademas mucha gente de Sevilla, Córdoba y Granada que acudieron á una empresa tan im- Portante. Con este aumento de fuerzas marchó “ontra los reales de don Alonso, á tiempo que Por faltar bastimentos en el campo cristiano Mabia destacado el rey un cuerpo considerable ira que los trajese de los pueblos circunvecinos. dia 17 de julio empezó á descubrirse desde los cuarteles aragoneses el ejército de Aben ponia, que marchaba contra éllos en órden de áalla, El rey y sus principales cabos , cono- “iendo que el peligro seria mayor. esperando al Miemigo en las trincheras, donde no podrian
(368 hacer uso de todas ES mm formaron delante de los cuarteles las tropas cristianas para recibir á los musulmanes. Empezóse la batalla con grande ardor de una y de otra parte, y aunque los aragoneses pelearon con su valor acostumbrado, fueron desbaratados y deshechos por el número superior de los enemigos, quedando “muertos en el campo de batalla los obispos de Huesca y Barbastro, el abad de San Victoriano, los señores de Bearne y Bigorre, Aimerico de Narbona y otros muchos caballeros franceses; y de la principal nobleza de Aragon y Navarra, don Garces de Gadescan , don Gomez de Lun% Beltran de Lanues, Fortunel de Roll, Oger de Miramont , Raymundo de Jalar y otros muchos El dia de Fraga fue para los cristianos lO que el de Calatañazor para los musulmanes: Y don Alonso de Aragon, digno émulo del célebre Almanzor, y semejante á él en el número y gran deza de sus victorias, lo fue tambien en % muerte. Escapó del campo de batalla desput? de haber perdido setecientos soldados de sU guardia de almugábares (así se llamaba la par” te mas escogida de la infantería aragonesa) c02 solo diez caballeros, uno de los cuales fue $” sobrino don García Ramirez, de la casa real Navarra ; y pasando por Zaragoza , no se detu” vo hasta llegar al monasterio de San Juan de Peña , donde murió de pesadumbre á los ocho las, Aben Gania, conseguida la victoria , se apo deró del campamento. En la tienda de don Alon
(369) : So donde estaba su capilla, encontró muchas riquezas, é hizo prisionero al obispo de Lescar y á los capellanes del rey , que llevó cautivos á alencia, y sacó gran preciode su rescate. Los Cristianos que se hallaban en los pueblos veci- Mos, sabida la derrota, huyeron á sitios mas apartados y montañosos, y los moros se es= tendieron por las vegas del Segre , del Cinta y del Ebro, llevándolo todo á fuego y Sangre. | ¿ e POr E , Así acabó uno delos mas grandes héroes que a producido España, sin que pueda censurárse- e en toda su larga carrera de otro defecto que Su injusto ódio'4 Jos: castellanos y el escesivo pe- Sar de la derrota de Fraga. Peleó toda su vida Contra los mahometanos, y fundó, por decirlo así, el reino de Aragon, estendido por sus con= Quistas hasta la serranía de Cuenca. Unido con avarra, Rioja y las tres provincias vasconga= das y con los feudos franceses dé los Pirineos, formaba una monarquía no despreciable. Pero 1 muerte de Alonso el Batallador desmembró “ste señorío; y solo despues de algunos años'vol£ VIÓ Aragon á recobrar su esplendor, eclipsado €n los campos deFraga) Peobogobecl oqIAsa 1 Apenas se supo la muerte del rey, juntaron 9S Señores aragoneses y navarros córtes de en— tambos reinos en Borja : abierto el testamento; echo durante el sitio de Bayona, y confirmado ariñiena tres dias antes de la batalla de Fra %, se vió, no sin sorpresa, que aquel monár- e religioso y guerrero, hallándose sin sucesion; TOMO Xxyr, z 24
(370 dejaba sus :estados ASLRA delos Templarios, célebre entonces ¡en toda la cristiandad ; como al que por instituto podia defenderlos y aumentarlos peleando contra la morisma. 04 Ni los mavarros ni.los aragoneses fueron de ese dictámen, y declararonqueá falta de sucesion ,.la facultad de. disponer de la corona 5€ devolvia á los reinos que libremente la instituyeron en su orígen. Procedióse á Jos preliminares de la eleccion ; y el que mas partido rennia erd don Pedro Atares ; señor de Borja y descendientc de don Sancho el mayor,:como nieto que,erá del cgnde ' Sancho', Ramirez, hijo bastardo, de Ramiro 1 de'Aragon. ¡Pero su, caracler áspero, Y altivo, desagradó :4_.los navarros, y se cuenta | que yéndole á'visitar un dia algunos caballeros de,Pamplona, uno desus-criados mo los admitió, diciendo que su señor estaba, en; el baño. ; Los DAYArros se retiraron á su país, resueltos á, ele, gir un monarca ue recibiese.con mas facilidad sus visitas. Sea.de este hecho lo que; fuere ,:6 ejerto que:los naparros estaban deseosos de separarse delos aragoneses yde tener reyes. pro” plos.como antes de Sancho Ramirez, y, al mismo, tiempo los aragoneses querian conservar la dis nastía de sus monarcas y. colocar. en el trono 4 Ramiro , hermano menor de. Alonso el Batalla” dor , aunque ya:anciano y Monje.,,como hemo dicho, en el monasterio de San Ponce de Tome ras. Los habitantes.de Jaca eran los que mas Íar vorecian' esta eleccion por el amor que prole” saban al r ey Sancho Ramirez, padre de Pedro,
(371) Alonso y Ramiro, y que les dió los privilegios de que gozaban. A A E Con intenciones é intereses tan opuestos era dificil que las dos naciones , igualmente altivas y pertinaces, pudiesen convenirse en la eleccion de un rey. Los navarros juntaron córtes en Pam- Plona, y nombraron á don Garcia Ramirez, hijo de don Ramiro, infante de Navarra, y de doña - Elvira, hija del Cid Campeador, y nieto de don amiro, hermano de don Sancho de Peñalen. Así era legítimo sucesor de este rey. Agregábase á esto haber casado con Margarita, sobrina del conde de Perche , que la dió en dote la plaza de Tudela, conquistada por él mismo del poder de los moros ; y la agregación de esta importante ciudad al reino de Navarra, al mismo tiempo que aumentaba su territorio, completaba la fortificacion de la línea del Ebro. Los aragoneses reunieron sus córtes en Mon= zon, y levantaron por rey al monje don Ramiro, bien que contra el dictámen de los milita= res: pero prevaleció el de los obispos. Don Ra= miro salió del monasterio; subió al trono, y pa= ra satisfacer los deseos de sus súbditos, que querlan conservar la corona á la descendencia de ancho Ramirez, casó con Inés, hermana de Guillermo, duque de Aquitania , dando la dis- Pensa de los votos el antipapa Anacleto, cuyas Pretensiones á la tiara favorecia aquel duque. No tardaron en arrepentirse aragoneses y havarros de la poca armonía que tuvieron entre si No bien su po Alonso VII de Castilla el desas-
(372) 1re de Fraga , cuando entró con poderoso ejército por la Rioja , y tomó las plazas de Nájera y Calahorra. Esta provincia , perteneciente en los principios al reino de Leon, fue despues: con= quistada y. poblada por los navarros, en cuyo poder subsistió hasta. la muerte de don Sancho de Peñalen. En esta época don Alonso Vl de Castilla y don Sancho Ramirez de Aragon se convinieron, en repartir los estados de Navarra en vez de peléar por todo el reino, y la Rioja se adjudicó á Castilla, Alonso el Batallador, cuando peleó por el dominio de todo el reino de su muger doña Urraca, aunque perdió sucesivamente las demas plazas de Castilla y Leon, conservó sin embargo Ja Rioja, agregándola al reino de Navarra al cual pertenecia. Alonso VII la restituyó á Castilla en esta espedicion, r ., Conquistada la Rioja, pasó adelante con su ejército , ocupó fácilmente á Tarazona y demas plazas del Aragon meridional, porque sus habitantes, temerosos de los moros , que despues de la victoria dé Fraga corrian impunemente toda aquella tierra, miraban á los castellanos como á sus defensores. Con igual facilidad entró en Za= ragoza , donde vinieron á visitarle don Ramon, conde de Barcelona, su cuñado, y Alonso, conde de Tolosa, y se declararon vasallos sy yOs; pero. esta palabra no significaba entonces señorío feu= dal, sino mera proteccion , Ó reconocimento de superioridad en poder, y así no es de estrañar que siguiesen el ejemplo de aquellos condes los reyes mismos de Aragon y Navarra. Alonso VI,
| (373 E a adquirida tanta gloria, j ejando buenas guar= Miciones en Zaragoza, Tarazona y otras plazas socolor de defenderlas contra los mahometanos, se volvió á Leon con su córte. “Así la desunion de navarros y aragoneses hizo perder para siem- Pre á los primeros una provincia rica: y fertilí— Sima; y á los segundos, por algun tiempo, las Was gloriosas conquistas de dón' Alonso el Batallador. RS A Ni se terminaron con esto las calamidades. l año siguiente de 1135 empezó á haber des- AvVenencias muy serias entre aragoneses y navarros. Don Ramiro sostenia que la corona de Navarra era suya como heredero de su hermano on Alonso, y don García Ramirez alegaba á la e Aragon el derecho de ser el descendiente mas cercano á la línea real, y añadia que don Rami- YO, por ser monje profeso, no podia ocupar el trono. Los señores de uno y otro reino; que previan grandes males si los ánimos Negaban á enconarse, predicaron la reconciliación para Que se pudiese atender á la guerra contra los Moros. Al fin consiguieron que se hiciese una Concordia , por la cual cada uno gobernaria su remo; don García se consideraria como hijo de 0n Ramiro, y le sucederia en el reino de Ara= $0n despues de sus dias : y entretanto se conser= Varia la union entre ambos reinos, gobernando arcía, como mas jóven, todo lo relativo á la Serra; y don Ramiro, como mas letrado, los negocios civiles, políticos y religiosos. Tampoco Ue duradero este convenio singular: porque á
, (380 ) ruecos á sostener el vacilante imperio de los almoravides. Taxfin obedeció, y desde su partida empezaron á descaecer los negocios de aquel pueblo conguistador-,- pero ya abatido, en España ; sin mejorarse por eso en África, Á pesar de su ausencia, la guerra que tenia Castilla con Portugal y con Navarra proporcionaba ocasiones á los moros para hacer crueles * daños en las tierras fronterizas de los cristianos. de Navarra con la sente de Castilla. Estos car pitanes no hicieron mas que defender su territorio. La guerra fue mas activa en los confines de Portugal. El emperador juntó un ejército numeroso de las mesnadas de Leon y Galicia, Y entró en aquel condado , tomó algunos castillos y taló la tierra. Don Alonso Enriquez, que salió si encontró la vanguardia leonesa separada del cuerpo de batalla, la desbarató, € hizo prisionero á su caudillo el conde don Ramiro. : El emperador, que marchaba en socorr0 del conde, se puso enfrente del ejército portu= 8ues, y bubo“algunas escaramuzas entre unos Y Otros, y se anunciaba una accion general, que siempre seria calamitosa para los eristianmo$ cualquiera que fuese el vencedor. Ya los moro5 de Santaren se habian aprovechado de la E, sion que les presentaba la ausencia del conde
(381) : de Portugal á las fronteras de Galicia, para aco- Meter el castillo de Tomar; lo entraron por asalto, degollando la guarnicion, y lo demolie— ton, Así las dos campañas de los portugueses Contra Alonso VII les costaron dos de sus mejo tes castillos en Estremadura. Esta desgracia y la Mperioridad numérica del ejército leonés movió dlos portugueses á solicitar de Alonso Enriquez Que diese oidos á proposiciones de paz. Por otra Parte el emperador deseaba verse libre de esta Suerra para emplear todas sus fuerzas contra 0s moros , estimulado por las amonestaciones del cardenal Guido, legado de la Santa Sede. to fue dificil, pues, ajustar las condiciones, que $e redujeron á restituir las plazas que se habian tomado recíprocamente y los prisioneros. La Daz se confirmó con una entrevista amistosa que luvieron los dos Alonsos. En la paz de los reyes perdieron los faccio= Sos, Los condes don Gomez Nuñez y don Rodri- 8o Perez Velloso, rebeldes contra el emperador Y que habian seguido el partido de don Alonso “Mriquez, fueron despedidos de Portugal á peion. de la córte de Leon. Ninguno de los dos se atrevió á volver 4 Galicia. Don Gomez pasó 0 rancia, y entró monje en el monasterio de “M8ny, Alonso VI tuvo piedad de don Rodri 89, le perdonó y le dió tierras con que pudiese SOstener el esplendor de su casa. da ¡rece que en la paz de Portugal fue inclui- > Navarra: pues en los años siguientes estuvo “ocupado el emperador de las guerras con los Ex
382 | cristianos, AS os civiles, y se dedicó esclusivamente á la de los moros. En general, los historiadores y cronistas españolas describen de muy mala gana estas reyertas de la cristiandad española, y manifiestan que les causaba tanto disgusto como á los pueblos que las sufrieron. Solo pintan con mas ó menos talento, pero siempre con entusiasmo , las victorias con”. tra los musulmanes. : 2] Durante la campaña del emperador en Portugal, el conde don Rodrigo Fernandez, alcaíde de Toledo, hizo una brillante espedicion col” tra los moros con las huestes de sus fronteras Pasó desde el Tajo al Guadiana, y siguiendo la orillas de este rio, llegó talando el pais y ha” ciendo grandes presas de hombres y rebaños hasta Serpa, donde se reunieron á hacerle fren” te los valíes de Mérida, Badajoz y Algarbe. Hu- O una reñida batalla, en que los cristiano quedaron victoriosos. Ahuyentados los moro% ' se volvió don Rodrigo á Toledo con el inmens botin que habia hecho. vu! 2 Este año Guillermo, duque de Aquitania, Y cuñado de don Ramiro el Monje, rey de AragoM convertido pór San Bernardo, nó solo dejó de favorecer al antipapa Anacleto, y reconoció Y pontífice Inocencio II, sino tambien abandon la vida estragada y criminal que hasta entoncó% habia tenido. Casó á su hija y heredera con Lui" primogénito del rey de Francia, y vino en TO” mería á Santiago de Galicia á visitar el sepulcró del santo apóstol : peregrinacion ya muy acos”
| (383) : tumbrada en toda la cristiandad. Despues de haber orado en el santuario, le sobrevino una enfermedad de que murió, y fue sepultado jun= lo al altar mayor de la catedral de Santiago. Este suceso tuvo consecuencias muy notables €n Aragon. El rey don Ramiro empezó á dudar de la validez de la dispensa que le habia dado el Antipapa cuando celebró su matrimonio con la ermana del duque Guillermo, y consultado el Caso , resolvió no solo separarse de su muger, Sino tambien descender del trono. Reunió, pues, álos prelados y señores de su reino en Barbastro: Y en estas córtes se determinó que su hija Petrovila, habida en un matrimonio inválido, pero “ontraido de buena fé, le sucederia en el reino; e desposada con Ramon Y , conde de Barcelo- a, para que en teviendo edad casase con él: Y se encargó el gobierno durante su minoría á Su futuro marido, Estipulóse ademas, que sí Petronila falleciese antes de llegar á edad de Poderse casar, la sucediese en el trono don Ra= Mon de Barcelona, e , Tal fue el contrato estraordinario que colocó “una niña de,poco mas de un año en el trono de tagon, bajo la tutela de su futuro esposo que AUmismo tiempo era su sucesor. El advenimien- to al tróno de una niña era un acto irrefragable el derecho de las:hembras á la sucesion , mu- “ho mas existiendo varones colaterales descen— tentes de Sancho el Mayor, entre ellos el rey sarcía de Navarra, por línea masculina y legí= Uma, Pero este y los demas derechos de suce-
(384) sion estuvieron siempre subordinados en Ara= gon al principio de sucesion electiva y á la aprobacion de las córtes, hasta el siglo XV, en qué caducó este principio. Don Ramon V, conde de Barcelona, era buen guerrero y aun mejor político. Conoció perfectamente que su mision era unir con lazo indisoluble la Cataluña y el Aragon, formando de esta manera una monarquía considerable, po” derosa en mar y en tierra, capaz de hacer conquistas sobre los moros, y de hacerse respeta! de los cristianos. Para conseguirlo eran necesa” rias dos cosas: no despertar la altivez é independencia aragonesa, mi los celos del rey de Castilla, monarca el mas poderoso de España: Uuo y otro lo consiguió á fuerza de sagacidad. Aunque era el árbitro de Aragon, jamas quiso tomar el nombre de rey , sino se contentó con el de príncipe, y siem pre reconoció á Petro” nila como la única y verdadera reina: En cuan- to al rey de Castilla , que estaba casado con sú hermana Berenguela , se valió del ascendiente que esta tenia sobre su marido, y de los vínculos del parentesco, para estrechar con él firme amistad. Este mismo año consiguió de Alonso VII, que le cediese , aunque á título de feudo y vasallage , todas las plazas que el castellano ocupaba en Aragon desde la muerte de Alonso el Batallador. | pa Don Ramiro el Monje, habiendo asegurado la sucesion de su hija, y el gobierno del remo bajo los auspicios de un príncipe capaz y vale-
((385») 5 Tos0, se retiró á Huesca ásla'iglesia de san Pedro, donde. hizo. vida particular en ¿compañía de los clérigos que, iministraban en aquel tem— plo. Allíacabó sús dias algunos años despues. Segunda espedicion de: Alonso VII á An. dalucía ( 1138). Los moros «poseian todavía 'en las cercanías. de Toledo;'hácia la parte¡orien= tal, la fortaleza. .de Oreja, «desde la cual ha- Clan frecuentes entradas Y gravísimos; daños *n las «vegas del Tajo, «principalmente desde Que el principe Taxfin en una de sus:alga> vas. destruyó.:á:: Aceca , castillo, opuesto al ¡de Wreja.,:; y «qUe contenia dá: sw! guarnicion; L: Un «caballero, particular, «llamado Goseli- No. alcaide .de:la fortaleza: de Ribas: de Ja> Tama, :pidió licencia al. emperador para reedji- Car ¡¿á Aceca: á.sm.costaí, Alonso: VIL la conte= 1ló., y mandó; al: alcaide de Toledo: don- Ro- tigo Fernandez que. cubriese «con su .Sente os trabajos. de. la: reconstruccion; é. impidiese ue, los; moros ¿la embarazasen; En efeétos-Los Oros de Oreja: hicieron; varias tentativas: para destruir las, obras; «pero! siempre: fueron: ne ; azados, por don Rodrigo.-' vet; RT SPOTS Elia lendo, su: impotencia; y eonociendoicuán Sande era el obstáculo: quese levantaba:icon= PY Sus depredaciones ;:+imploraron el. auxilio did Farax , “alcaide de Calatrava, el cuál:acus ds con la mas pente que pudo, se» réunió lis, los de.Oreja, y marelió contra Áceca. Sas 10 al encuentro Gosólino y le: dió «batalla y - obligó á volvérse sin” haber hecho efecto TOMO xx y, 25
O alguno. La fortaleza se concluyó; Goselino se trasladó á sella con'su familia y las de sus hi jos y yernos, puso muy buena gente de guarnicion, y la abasteció de todo género de mur niciones. Asi es como en aquellos tiempos st adquiria el «señorío «delos pueblos. El señor - era el capitan y y sus vasallos los soldados. Desembarazado el: rey «don Alonso de las guerras de Portugal y Navarra, 'meditó hacer una segunda invasion en Andalucía, pero n0 fue tan: afortunada como la de 1133. Juntó un numeroso ejército, eligió por lugartenien” tes al alcaide de Toledo y 4 don ¿Rodrig0 Martinez, gobernador de Leon, que trajo mu” cha gente de Estremádura. Encaminóse á % Andalucía , atravesando el puerto de Muradal; y taló: las comarcas de Ubeda, Baeza, 'Andu” jar y Jaen, haciendo grandes presas de, cat” tivos , ganado - y alhajas. 30 pao di 5. Umi cuerpo de «tropas de la. gente de ES* tremadura se 5 del ejército sin órden' del emperador, pasó el Guadalquivir, 'é hizo con” siderables presas en: los campos y pueblos cer” canos; pero al volverse ' con élla , una horrr ble tempestad de aguaceros que sobrevino * media noche, aumentó tan considerablementé el caudal del rio ,+que no fue posible €” guazarlo: Los mahometanos, sabiendo 4% aquel cuerpo estaba separado de lo restantó del: ejército, sin poder recibir socorro por *% tar lós puentes muy' lejanos, se juntaron | gran número , y dieron «sobre los estremeño
| | (381) : al dia siguientes á-las nueve: de:la «mañana. Los cristianos; ciertos::yá de morir; degollas - Yon:todos:los «cautivos que habian-hecho, y vendieron muy: carás sus vidas; ! sin. escapar Mas que uno,. que atravesó 4:nado el: Gua= dalquivir, +4 ¡pesardela: fuerte. corriente que llevaba, y llegó: salvo al: ejército: del empez Yador, Este principe,» entristecido:eon tan la= mentáble sucéso,,. Íoliónto el campo, «se volvió á: Toledo, «repartió las «tropas en cuarteles: de Verano, y mandó que estuviesen: prevenidos Para: entrar en campaña cuando; avisase. '¿Meditaba entonces la conquista «de Coria, Plaza: muy :importanté enla, frontera: de Es= tremadura; y:asi apenas pasaron los: grandes -Calores. del verano,+ dió ¿ea «al:conde don odrigo Martinez+para que acudiese con su gente: 4 Salamanca, “y reunida con; la: de esta ciudad se dirigiese á-aquella plaza. Las partidas de vanguardia talaron la comarca» de Coria, robaron los ganados, 'é hicieron “cautivos: á los habitántes de :las aleros! b adomeioo Lajas + Aproximáronse «las tropas cristianas 4 .la Ciudad , cuyos: habitantes: -eran tán: belicosos y tenian tanta y tan buena: gente de guerra; que:ho dudaron salir al «campo á:pelear para Mpedir la formación de los cuarteles: Los “erislANOS escaramuzaron “largo “rato, y poco á co trajeron: al-enemigo á. úna “emboscada; Onde estaba Alonso: VIL en personas! «Los mo- YOS y“rodeados por «todas: partes ,<murieron pe= leando como buenos. Los que habian quedado:
(388) en Coria cerraron sus puertas determinados á defenderla hasta el último trance: e Estableciéronse los cuarteles «alrededor: de la plaza ,» y la:gente de Estremadura yde Leon que los guarnecia hizo tan. buena guardia que no era posible que entrase ni saliese nada: La fuerza yo altura de los':muros ' obligó: á-105 generales. cristianos á. construir torres. «muy altas para señorearlos.,:y. desde. ellas los ' batian con las máquinas: é instrumentos acostumbra» y EX PR dós en.aquel.siglo.s cm iorma os om Un dia:que el emperador ¿habia salido 4 caza á los bosques cercanos, al.tiempo' de' batir las murallas desde. las; torres de. madera; como solian hacer todos los dias, subió 4: una de aquellas torres el conde don Rodrigo. Mars tinez con-.algunos soldados:escogidos; ..y es” tando ocupados en diruir el. muro que tenian en frente, dispararon. desde .él una saéta'con tanta violencia, que dando en las celosías de la. torre,, dejó en élla el asta; + y el hierro; pasando la gola del conde, le :atravesó el cúelo. Apenas: se-sintió herido ,.se arrancó la flecha, y perdió tanta sangre que murió. á:pues=. tas del sol del mismo dia. :::: rta Asi acabó este escelente caballero! y hábil capitan. 'Su «muerte fué «lorada de todo.:€ ejército; el emperador. manifestó grande. sen” timiento por :élla, y dió á si hermano «don Osorio. todas: las alcaldías * y «dignidades del. difunto. El sitio. no prosiguió adelante, porqué los. cabos: desconfiaron de su buen éxitos Y
(80) | las: trópas marcharon: 4 Salamánea;cdonde se licenciaron: BID cr Ey) ; pr Este año mandó el príncipe Taxfin levan= tar en Andalucía un cuerpo de 4000 gine= tes: muzarabes, «y conducirlos-'4 Africa. Con esto lograba tres*fines;> limpiar la: España sar= racena de cristianos; segun la costumbre cons= tante: de los almoravides, tener un:aumento de escelentes: tropas contra los almohades, y no desguarnecer 4 España de los ejércitos africa= hos, que tan' necesarios eran“para defenderla contrásel emperador, olsul Run Mosptagao. Y vi Conquista: de Oreja: batalla de Ouriquez Alonso [ Enriquez, rey-de Portugal (1139)s Tan atemorizados tenia. 4 los «habitantes del Yeino «de Toledo el castillo de: Oreja, que 'este año resolvió conquistarlo Alonso VIT, mal con-: tento. con el éxito poco: afortunado de; sus armas en la campaña, anteriors Mandó,, puesy á los condes dón Rodrigo: Fernandez. y don: Gutierre Fernandez ¿su hermano: que»previ- Miesen la gente de Toledo: y +eercasen. aquel «Castillo. mit roróm 51 cholo T gunos 1 id Era álcaide de él ¡un'moroi valiente y sa=. az; Mamado:Alí, que le tenia,»muybien per=; Wechado de genté,- armas! yicbastimentos. El. SÓ del fuerte. comenzó. en: abril, y. fue cé-, ¿ porque: áél concurrieton! casi; todas. las! fuerzas dela España cristiana y árabe. El em-, Perador. no se desdeñó de. cubrir, el :sitio. con. Muy: buenas :tropas: que. trajo de Leon, Cas" “lla y Galicia, y mandó construir miáquinas.6-
B06)' de: Nayáarra::Don: PS R citas que sí se reúdian: con-los castellanos: en: los cuarteles de Pamplona era: llegada 'la' perdicion de su rel-' nos):tomó una: resolucion atrevida; y fué, ocultando: á: los, castellanos su: marchia y volar rápidamente al encuentro del principe-de Aragon. o Diéronse vista» los; dos: campos entre Córtes y-Gallur; y tuvieron' una batalla sangrienta, erl que don'-Ramón fue vencido Y hubo de volverse! 4: Zaragoza. El emperador que habi* adivinado la intención del navarro «cuando! supo la direccion de su marcha; levantando tl cerco“de «Pamplona;+le siguió para dar'socor= ro /á:su-aliado. «Pero ¿llegó. tarde; + rque en? contróvá. Jos navarros reco gia despoj de:lá victoria de Gallur.. 0 00 01000 Don García; cuando»vió llegar-4 los eas” tellanos > más «poderosos «que ¡¿ly'se-tetiró 4 Tur dela,-y:el emperadór + pasó: 4! Castilla'á toma"! cuarteles de vérano:Cuando llegó:el otoño de” terminó entrar» por Soria, «en» cuyo» territori0” podian, 'reunírsele los aragoneses, Y>evitar que! sevepitiese: la. anterior: desgracia: marchando unos y:-otros reunidos.» Los «castellanos pasa” roh_ 4: Calahorra ¡é':invadierom aquella frontert de; Navarra. Don ¿García: no hacia»mas que ob* servarle; fiel 4' sw;sistema :de'lcontemporiza”' cion: dios preládos y señores, de Castilla , vien” do fastidiado ,al: :emiperador:: Hlelc una guerto costosa y «sin resultados , se aprovecharon dé a disposicion '«én «que:se ¡hallaba ipara inspirar y pensarmentos: «de: tpaz. Los mediadores «hiciero?
(397). h tan bien ¿u oficio, que: lográron una confezrencia entre: los dos reyes. De élla resultó no solo paz, entre Castilla y Navarra, sino tam= bien el. matrimonio de don Sancho, hijo mayor del. emperador; con, doña: Blanca, hijade don García. El príncipe de Aragon no .quiso accederá: esta concordia, y continuó, bien que Infructuosamente; lá: guerra:con-Navarra. Don Alonso de Portugal, fiel á la alianza del navarro; hizo: su entrada: en Galicia por a frontera del Eimia. El conde don Férnan= do Yañez: y otros señores del pais juntaron' la gente de él, y tuvieron: algunos reencuentros con los. portugueses con vario suceso. En uno e-ellos, un» infante de. la ¿mesnada: del: con= don Fernándo hirió cón ¡una lanza al'rey e Portugal; por: cuya! causa estuvo don «Alonso algunos diás enfermo en la cama. ooh «Los moros «del Algarbe.,; aprovechando: co Mo 'sienipre:la: «ocasion»; “entraron en ¡el.mes diodia del. Portugal, y-tomaron y demolieroh el castillo de Leiria. Este revés disgustó:á:les Dortugueses de la guerra' contra Leon y Cas- Ula, cuyos: perniciosos . efectos conocieron al A por, los. :progresos..que: hacian los -moros Mentras ellos: peleaban con. los castellanos: : Pi “ierón ,; pues, 4. su rey que hiciese paz con el as Derador , y el tratado se: concluyó el mismo ño, a dl a El valiente.don Rodrigo Fernandez, alcai- € de Toledo, vengó el desastre de Leiria; Vorque entrando en. tierra de: moros con» la
gente, de su Emula la. de Estremadara hizo grande presa; «y habiéndose reunido: los alcaides mahometanos para recobranla, los derrotó junto:á unlugar llamado Silvia, cuya posicion «se ignora, y volvió -victorioso''al Tajo. + aio ¡$ e En venganza de esta derrota juntaron sus tropas al año: siguiente de 114v:los valíes de Córdoba y Sevilla, é: hicieron entrada en € reino de Toledo, llegando hasta Escalona con sus talas y saqueos; :y de vuelta se apoderaro! del castillo de Mora, porque no le tenia con ll prevencion debida su: alcaide Nuño Alfonso: Los moros, viendo que aquel era: un punt importante para hacer entradas en las tierras delos cristianos, «dejaron en él “muy bueni guarnición y-bien provista de todo. 'Elem” dor cuando supo la pérdida de Mora, man” 6: que: se construyese enfrente :otro castillo, que se llamó Peña Negra; nombrando. alcai” de de él-4 Martin Fernandez, caballéro: muy esforzado: Dirt dee e es > En tanto Nuño Alonso, tan valiente com0 el mejor, y muy púndonoroso, aunque en * ataque de Mora se: habia libertado de: ¡cat! en manos de los moros, no se atrevió:de cor” rido-á presentarse al emperador hasta + lava! su: mancha con alguna generosa hazaña: Par? lograr laocasion de acometerla, pidió socortó -á sus amigos, juntó una partida ¿numeros entró :conella en las tierras de: los moros levándolas á sangre y fuego, los derrotó *%
3d | (899) PON varios reencuentrós , y enriqueció sti "gente con el botin que hizo. o. ph. BESO gut; 2D “La guerra proseguia entre navarros y aráfoneses ; pero floja y desmayada porque nin= guna de las ¿dos naciones se prestaban de bue= na gana á las pasiones rencorosas de sus prin ' cipes. Los capitanes de Aragon que peléa= ban con los moros de Lérida en la fronte= ra del Cinca ,- les quitaron las plazas de Cha lomera y Alcolea, noticia mas agradable á los aragoneses que la de una gran victoria que se hubiera conseguido contra los navarros. En este año reclamaron los caballeros templarios el dominio «de Arágon en virtud del testa= mento de Alonso el Batallador. Nó fue dificil probarles la nulidad de aquel testamento, no aprobado por: las' córtes 3 pero el: príncipe don Ramon, que deseaba tenerlos en sus estados para la guerra que pensaba hacer 'á los moros, quiso contentarlos dándoles tierras, ca= sas y templos. Muchos de éllos sé establecie— ton en Aragon y Portugal, creyendo que no faltaban á su instituto peleando contra los mu= Sulmanes de: España. 41 A Conquista de Coria: batalla de Alcanader (1142). El prífñicipe de Aragon, continuan— o su malhadada guerra contra los navarros, llegó con su ejército á Lumbier, la cercó y la dió algunos asaltos que fueron valerosamente Yesistidos. Don García de Navarra acudió 'á la efensa de la plaza con los“suyos, y el ara= S0nes levantó el sitio y se retiró, qe
(400) Entretanto; el emperador hacia, una: cone quista tan deseada de él como... importante, Keunidas. sus. tropas en. Salamanca, despues de. haber ordenado al esforzado alcaide de Tor ledo que hiciese entrada con sus gentes en Jas tierras de los mahometanos ,..se dirigió .4. Cor ria, , ante cuyos muros se presentó de impróviso .con fuerzas numerosas, y la cercó estrechísimamente; de modo que, á pesar de la fortaleza. dela ciudad y del valor de la guar nicion, abatió el ánimo: de. los. ¡moros, pis mero la cruel : hambre que no tardó en-senz tirse. en la plaza, y despues una 'torre de madera que dominaba la muralla, y desde la cual hacian los, sitiadores grandes. estragos. el los sitiados. SITGES REE Eo ..Enviaron,. pues,los, de: la ciudad un par lamentario A ¿Hon VIL, pidiéndole treguas , Y Prometiéndole . rendir la fortaleza si no eran socorridos en. el. término «de; un, mes. El .emperador lo. «concedió ; pero Coria no podia es” perar auxilios de los valíes de da, Bética y Es” tremadura ,. acometidos por el alcaide de ¡Fo+ ledo y por Nuño Alonso; y. asi se entregó en el término :prefijado, En A ¿Esta plaza era: de la Mayor: importancia para los cristianos de Castilla; y: aun de ¿Por tugal, porque cubria. todos: los territorios' que Rey Otro ¡poseían al sur,del, Duero, compros meti sulmanes mientras éstos fueron dueños de Go- 4 ria. Este año: reedificó el rey: de Portugal «el: OS sIEMmpre ¿por las invasiones de los mu-
(401) a castillo de Leiria, necesario para; la defensa de Coimbra, mientras los' moros poseyesen la línea del Tajo. Ps ro) HE La pérdida de Coria hizo desmayar á los musulmanes de Estremadura, de modo que abandonaron algunos de los “castillos que poseían cerca de aquella. ciudad; entre ellos él de Albalate. La gente de Avila y Salamanca, sabiendo esto , fueron á él unidas y lo demo= lieron.. El emperador, contento: desu nueva adquisicion , estableció en élla sede episcopal; y se volvió con su ejército :á Salamanca. * No fue «menos dichosa la espedicion del conde don Rodrigo: Fernandéz.: Bat en las lierras de los moros, les impidió que envia= sen socorro á Coria, los derrotó en “Alcanabet; y se volvió á Toledo con grande botin y mas de 10000 cautivos. Nuño Alfonso hizo tambieñ gravísimos daños á los moros coú su: partida! Noticioso: él emperador de sus hazañas, y sás biendo -el motivo: que le impedía” presentarsé eu la córte: ¿le mandó llamar, le recibió con grande afabilidad y agasajo, y le hizo tez Mente de alcaide de Toledo, po pia Las cosas. de: los almoravides: iban de “aida, asi en España como en África, y esta Cra la ocasion de que los cristianos hubiesen Podidodar golpes mortales'al islamismo dela Península -s1 - hubiesen estádo mejor unidos Etre sí los príncipes quelos gobernabañ. Las puerras frecuentes que se hacián distraián sus "erzas y su atencion. Dón Ramon, conde de TOMO xxy1, 26
(402) Barcelona y ' principe de Aragon , en vez de lanzar los. moros de: las plazas que aun les quedaban al norte del Ebro, estaba entretenido en una guerra sin' objeto contra el rey de Navarra. 99 1 20 Esta pequeña monarquía, queen. tiempo de don Sancho 'el Mayor fue: la primera de la cristiandad española , no solo se hallaba reducida á límites muy estrechos, sino estando rodeada por todas partes. de dominios cristianos y sin ningun contacto»eon: los moros:, ño veia posibilidad alguna de engrandecerse, cuan: do Portugal tenia .el 'Algarbe por:cebo de su ambicion, Castilla: la Andalucía, y Aragon, reunido ya con Cataluña , las:valías de: Valens cijajy Murcia. El-+interes de los navarros er? viyir tranquilos y contentos en “la: patria, pequeña, pero «fertil y abundosa' que les. habia creado el valor: de sus antepasados. La: am= bicion de don: García el Restaurador les impidió gozar” por alginos años. devesta: ventura Don Ramon, conde de Barcelona, príncipe de Aragon y prometido esposo! de la reina Petronila , preparaba con «sagacidad los. medios de triunfar de: los:moros ,-.y.,noqueria empezar las operaciones hasta que hubiese reunido las fuerzas necesarias para lanzarlos: á la otra parte del Ebro. Pero entonces le era preciso asegurarse .el ; afecto y obediencia de los aragoneses , y verificar la union «de éstos con los catalanes en una sola monarquía. Los dos Alonsos de Castilla y de Portugal AA A
| ! (403) ú se hallaban en' mejor posicion pará. acométer á los moros: de España en el mismo cen= tro de sus dominios; pero de éste, que debia ser el norte de su política, los separaban con frecuencia sus guerras y sus alianzas con los reinos de Navarra y de: Aragon, que despues de haberse sepdrado «voluntariamente en la muerte de Alonso el Batallador, querian volverse á reunir por medio de la guerra y de la conquista, de -. Entretanto el principio del fanatismo, que tanto vigor dió á los sarracenos en su pri- Mera invasion de España, debilitado ya por la opulencia, por «las delicias del pais y por el trascurso del tiempo, se rejuvenecia conla doctrina de Algazali , maestro del Mehedi , que iba cundiendo en Andalucía y en los Algarbes. La conformidad de principios con los almohades hizo fácil á éstos la conquista de la España árabe, y presentó á los cristianos un pueblo nuevo y vigoroso, que puso por cuarta y última vez en probléma la existencia de la cristiandad de España despues de arif, Almanzor , y Jucef el almoravide. Pero los almohades encontraron ya mas Crecidas y vigorosas las monarquías cristianas de a península. Merced á las conquistas del Batalla- Or, de Alonso Enriquez, del emperador y de on Ramon de Barcelona ,era ya mayor el ter— "torio español que el sarraceno, estaba bien poado, y cultivado con las artes de la paz. Asi. Pudo resistir sin notables pérdidas el primer .
/ : 4o choque del fanatismo de los almohadés, y esperar á que esta tribu, como todas las demas del mahometismo, se debilitase con la opulencia y los deleites. | Combate de la Mata de Montelo: tercera espedicion de Alonso VII á Andalucía (1143)- Nuño Alfonso reunió: este año un Cuerpo de goo: caballos escogidos y 1000 infantes, compuesto de la gente de Toledo, Avila. y: Segovia, y pasando la Sierra Morena, harrera ya muy flaca contra “los 'cástellanos ; entró en la. campiña de Córdoba y la taló completamente: Recogido el botin se volvió á Toledo. Uno de los moros que habia cautivado se escapó, y dió cuenta á los valíes: de Córdoba y Sevilla, que ya habian juntado sus huestes contra él, del corto número de hombres que llevaba, como tambien del camino que seguia. Con «esta noticia, reforzando suejército con nuevas levas, salieron en persecucion de los cristianos. : Nuño Alfonso , apenas los divisó, ocupó un alto llamado la Mata de Montelo: y habiendo establecido allí sus tiendas, dividió su gente en dos batallones, y los animó con sus palabras y ejemplo. El enemigo cuando se acercó, viendo el corto número de los cristianos, tuvo por cierta la victoria. Nuño, conociendo que la principal y mas esforzada hueste de 105 moros era la que obedecia á Abenceta , vall de Sevilla, cargó sobre ella con gran denuedo, esperando que vencido lo mas fuerte, NO
405 di sería dificil desbaratar - Lol otros. Iban con él dos toledanos llamados Pedro Albacil y Roberto Mongamariz, que arremetiendo intrépi> damente al :valí de Sevilla, le hirieron de muerte, le derribaron del, caballo y le corta ron la cabeza. Azuel, valí de Córdoba , y los demas capitanes , desmayaron con la muerte del sevillano, y comenzaron á retirarse. Nuño Alfonso los persiguió con rapidez, y alcanzan= do á Azuel le derribó de un bote de lanza y “de cortó la cabeza. La mortandad de los ma= hometanos fue grande; y quedaron en poder del vencedor muchos prisioneros, algunas banderas , armas, caballos, ricos vestidos y todo el bagaje. Las cabezas de los dos valíes se pusieron en los hierros de dos estandartes, y las “de los cabos mas principales en picas. Los cuerpos de Abenceta y Azuel fueron envueltos en tafetanes y entregados á los cautivos moros para que les diesen sepultura. d Esta costumbre bárbara de hacer trofeo de la cabeza del enemigo muertd en la batalla a sido siempre y es en el dia peculiar delos Pueblos mahometanos ; y no es de estrañar ue los cristianos de España la imitasen aunque no fuese mas que por: espíritu de repre- . Salias. -Nuño Alfonso, alegre con su victoria, entró con su gente en Toledo por el puente de Alcántara, llevando delante las cabezas de os dos alcaides , despues los cautivos, y luego os caballos y acémilas cargados de armas y Cspojos. De esta manera llegó á la catedral,