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Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social

Gayol, Víctor

Abstract

El artículo es un enfoque preliminar a los oficiales reales encargados del gobierno de la jurisdicción de Tulancingo desde un enfoque social. Centrado en los alcaldes mayores y los subdelegados, se analiza su origen, perfil y extracción social, así como sus redes de relaciones, datos que permitirán escudriñar posteriormente qué tanto se transformaron a lo largo del periodo de implementación del régimen de subdelegaciones.

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Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 259 OFICIALES DEL GOBIERNO REAL EN TULANCINGO DURANTE LAS REFORMAS: UN ACERCAMIENTO SOCIAL ROYAL OFFICIALS IN TULANCINGO GOVERNMENT DURING THE REFORMS: A SOCIAL APPROACH Víctor Gayol El Colegio de Michoacán, Centro de Estudios Históricos ORCID: 0000-0002-2442-3193 Resumen: El artículo es un enfoque preliminar a los oficiales reales encargados del gobierno de la jurisdicción de Tulancingo desde un enfoque social. Centrado en los alcaldes mayores y los subdelegados, se analiza su origen, perfil y extracción social, así como sus redes de relaciones, datos que permitirán escudriñar posteriormente qué tanto se transformaron a lo largo del periodo de implementación del régimen de subdelegaciones. Palabras clave: administración local, reforma administrativa, capital social, Tulancingo. Abstract: The article is a preliminary approach to the royal officials in charge of the Tulancingos' local government through a social approach. Focused on the alcaldes mayores and subdelegados; their origin, profile, and social extraction as well as their social networks are analyzed here. This data will allow us to subsecuently scrutinize how much those social profiles were transformed throughout the period of reforms. Keywords: local government, administrative reform, social capital, Tulancingo. Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 260 Introducción Indagar acerca de las redes que rodean e interactúan con una persona es un hábito historiográfico bastante viejo y con varias buenas escuelas, pero que no se suele aplicar en los trabajos historiográficos acerca del gobierno en el ámbito local durante la época moderna, mucho menos en los últimos años de la monarquía hispánica en América. Los trabajos prosopográficos sobre los grandes hombres de la monarquía hispánica entre los siglos XVII y XVIII son recurrentes. Muchos de ellos animados por Jean-Pierre Dedieu 1 y su inmensa base de datos FICHOZ, 2 Barrientos Grandón 3 o los más viejos y pioneros de Linda Arnold 4 y, antes, Chandler y Burkholder. 5 Sabemos mucho sobre ministros, gobernadores y oidores; menos acerca de alcaldes mayores, corregidores y subdelegados. Porque, aunque sobre estos últimos se ha escrito mucho como personas, casi siempre olvidamos sus redes. Parto de una visión muy parecida a lo que Bertrand usó para su estudio de los oficiales de real hacienda, 6 que después ha generado varios trabajos y reflexiones al respecto; un tipo de estudios que hace falta en el ámbito de gobierno local. Este texto es una primera aproximación a la reconstrucción de los perfiles y redes familiares inmediatas de los oficiales de gobierno de la subdelegación de Tulancingo en el periodo del régimen de subdelegaciones. La jurisdicción de Tulancingo La jurisdicción de Tulancingo se encontraba al septentrión de que fue la ruta norte del camino que entraba al altiplano central desde Veracruz. Su cabecera, el pueblo de indios de San Juan Bautista Tulancingo, dista unos 83 kilómetros a vuelo de pájaro de Tecoac, 1 Juan Luis Castellano y Jean-Pierre Dedieu. Réseaux, familles et pouvoirs dans le monde ibérique à la fin de l’Ancien Régime (Paris: CNRS, 1998). 2 Jean-Pierre Dedieu, “Les grandes bases de données: una nouvelle approche de l’histoire sociale: le système Fichoz”, Revista da Faculdade de Letras. Historia, III Serie, vol. 5 (Oporto, 2004), pp. 101-114 3 Javier Barrientos Grandón, Guía prosopográfica de la judicatura letrada indiana (1503-1898) (Madrid: Fundación Histórica Tavera, Fundación Hernando de Larramendi, 2000). 4 Linda Arnold, Directorio de burócratas en la Ciudad de México 1761-1832 (México: Archivo General de la Nación, 1980) y Burocracia y burócratas en México, 1742-1835 (México: Grijalbo, CONACULTA, 1991). 5 Mark A. Burkholder y D. S. Chandler, Biographical dictionary of Audiencia ministers in the Americas, 1687-1821 (Wesport: Greenwood, 1981) y De la impotencia a la autoridad: la Corona española y las Audiencias en América, 1687-1808 (México: Fondo de cultura económica, 1984). 6 Michel Bertrand, Grandeza y miseria del oficio: los oficiales de la Real Hacienda de la Nueva España, siglos XVII y XVIII (México: El Colegio de Michoacán, CEMCA, FCE, Embajada de Francia, Instituto Mora, 2011) Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 261 punto donde se bifurcaba el trayecto para arribar a los valles centrales, uno por Apan y el otro por Texmelucan (ver Mapa). El potencial agrícola del valle donde se asienta Tulancingo hizo que, desde finales del siglo XVI, la localidad se comenzara a poblar de españoles, mestizos y castas, al grado de que a finales del siglo XVIII era un pueblo de indios lleno de españoles. 7 A esto se sumó que el desarrollo de la minería en la explotaciones de Pachuca, El Chico y Real del Monte orientó la agricultura para el abasto de las minas y el comercio, incentivó la cría de ganado lanar y la multiplicación de los talleres textiles. En 1792 se calculaba que entraban cerca de 40 mil cargas de algodón anualmente al pueblo donde habría más de 200 telares. Además, muchos de los caminos en la jurisdicción de Tulancingo conservaban el trazo de viejas rutas comerciales prehispánicas que penetraban en los pueblos occidentales de la sierra norte de Puebla, a lo que se sumaban derroteros más hacia el norte hasta llegar a poblaciones de la Huasteca, como Yahualica y Huejutla. Su riqueza era reconocida desde la primera mitad del siglo XVIII y ya para 1746 Villaseñor había escrito, en su Theatro Americano, que Tulancingo poseía las tierras más fértiles de todo el arzobispado de México, eran muy productivas y había gran cantidad de familias de españoles. 8 Para 1786, Tulancingo era una de las localidades con más habitantes no indios de la intendencia de México, junto con Querétaro, Pachuca y Toluca; y la jurisdicción era la que tenía mejor salario para el subdelegado, después de Querétaro, con 1,630 pesos de dotación. 9 La descripción que hiciera el subdelegado Osorio Moctezuma como introducción al padrón de 1792 abunda en la riqueza y la importancia tanto de la localidad como de la jurisdicción, al grado de que pensaba que el pueblo de indios de Tulancingo debería de erigirse en villa. 7 Carlos David Navarrete Gómez, “Agriculture and Society in Central Mexico: The Valey of Tulancingo in the Late Colonial Period (1700-1825)”, PhD Disc. Conventry: University of Warwick, 2000 y “Jerarquía y cambio social en el medio rural novohispano: los Romero-Méndez de Castro en el siglo XVIII”, en Brígida von Mentz (ed) Movilidad social de sectores medios en México. Una retrospectiva histórica (siglos XVII al XX) (México: CIESAS, Miguel Ángel Porrúa, 2003). pp. 195-304. 8 Antonio Villaseñor y Sánchez, Theatro Americano (México: Imprenta de la viuda de Joseph Bernardo de Hogal, 1746), Libro I, capítulo XXV, pp. 134-135. 9 Rodrigo Salomón Pérez Hernández, “El gobierno de los subdelegados en la intendencia de México. La formación de un ámbito de autoridad distrital en el sistema de intendencias novohispano, 1786-1810.” (Tesis de doctorado en Historia. México: El Colegio de México, 2017), pp. 45, 76 y 89. Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 262 La jurisdicción de Tulancingo, compuesta de 57 Pueblos y 44 Haciendas y 28 ranchos principales, divide su Gobierno en 6 tenientazgos como son el de Tutotepec, Tenanco, Acaxochitlán, Atotonilco el Grande, Guazca y Xinguilucam; siendo el terreno que abrazan fertilísimo y agradable, beneficiándose que se cogen en 14 meses cosechas de trigo, de maíz, y de cebada, a más de mucha papa, frijol, arvejón, lenteja, habas y buena fruta. […] Tulancingo […]; es cabecera de su jurisdicción, y de los pueblos más bien formados que habrá en el reino; sus calles son anchas, llanas y tiradas a cordel […]. Su población (por más que quieran engrandecerla) no pasa de seis mil almas con indios y todo, esto es 4 mil de razón y 2 mil naturales: y a mi entender, ya sea por el pueblo que es grande, ya sea por la jurisdicción que se extiende considerablemente, debiera Tulancingo llamarse Villa, pues su comercio, gran tianguis y bellas proposiciones convidan a dispensarle este título. 10 Resulta lógico pensar que el cargo de subdelegado de Tulancingo era un destino ambicionado por gente con buenas relaciones comerciales y sociales y que pudiese aprovechar el puesto para que sus redes incrementasen sus negocios. Al menos así lo sugiere la presencia en los oficios reales de la jurisdicción de sujetos con amplias redes mercantiles como Francisco Javier Vicario de Íñigo, quien fuera administrador de la aduana entre 1785 y 1794. Vicario era natural de Ampudia y formaba parte de una red familiar y de comerciantes con intereses en Cádiz, Veracruz y Oaxaca. Asimismo, cuando se observa la trayectoria y redes de las personas que ocuparon la cabeza de la jurisdicción entre 1786 y 1820, encontramos que la mayoría era de familias con importantes nexos políticos y mercantiles, ellos mismos comerciantes en la mayoría de las ocasiones. Los subdelegados Entre 1786 y 1820 fueron nombrados siete subdelegados para la jurisdicción de Tulancingo que, en su mayoría, eran españoles europeos con buenas carreras en la Nueva 10 Padrón de Tulancingo, Archivo General de la Nación (AGN), Padrones, vol. 1, ff.21r.-21v. Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 263 España o miembros de familias americanas acomodadas, varios de ellos con experiencia militar: 11 Francisco Antonio de Llano y Sierra, asturiano, había hecho carrera como militar regular antes de pasar a Nueva España; Juan José de Osorio Moctezuma, catalán, era abogado; Juan Antonio de Lardizábal, veracruzano, era oficial de milicias y sobrino nieto de Juan Antonio de Lardizábal y Elorza, obispo de Puebla entre 1723 y 1733; Mario Díez de Bonilla, poblano, era oficial de milicias y miembro de una familia prominente de Puebla; Esteban González de Cosío, cántabro, era oficial de milicias, caballero de la orden de Alcántara, paisano y protegido de su muy probable pariente, el conde de Torre de Cosío. José Sandoval Celada, natural de la ciudad de México, era oficial de milicias con el grado de capitán, miembro de una familia prominente. Por lo menos dos de ellos, Llano Sierra y Lardizábal, tenían experiencia como alcaldes mayores en otras jurisdicciones. Finalmente, José Ximénez del Río, quien fue subdelegado entre 1795 y 1800, parece haber sido un recién llegado paniaguado del marqués de Branciforte y sin mayor experiencia gubernativa previa en Nueva España. Además de estos subdelegados nombrados específicamente por el virrey o el intendente para el cargo, por lo menos tres personas originarias de la localidad o relacionadas con familias de la región ocuparon el cargo, ya sea como tenientes, encargados de justicia o subdelegados interinos. 12 Dos de ellos, Manuel Pérez del Castillo y José Sebastián de Ibarra, eran labradores y comerciantes bien acomodados. Uno más, Juan Marcelino de Arellano Luna, originario de la ciudad de México y casado con una mujer de Santiago Chapantongo en 1771, María Micaela Cabañas quien era tenida por española. 13 Chapantongo era un pueblo de indios en la jurisdicción de Huichapan y dista unos 130 km. de Tulancingo donde Arellano residía con su familia desde antes de 1790, encargado de la administración de correos. 14 De ellos no se tratarán aquí sus redes de relaciones. Francisco Antonio de Llano y Sierra 11 Ver Cuadro 1. 12 Ver Cuadro 2. 13 Archivo Parroquial de Santiago Chapantongo (APSC), Matrimonios de indios, 1747-1785, f. 22v. Para la consulta de toda la información genealógica incluida en este trabajo: Javier Sanchiz, Víctor Gayol y Omar Soto. “Seminario de Genealogía Mexicana. Familias novohispanas: un sistema de redes”, Base de datos en línea, https://gw.geneanet.org/sanchiz?lang=es. 14 AGN, Padrones, 1, f.54r. Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 264 El primer subdelegado de Tulancingo, nombrado en 1788, tenía ya experiencia como alcalde mayor de la jurisdicción desde 1782. 15 Contaba, además, con una dilatada carrera como alcalde mayor en la jurisdicción de San Miguel el Grande y San Felipe, para la que fue nombrado en 1767 y, a raíz de ello, fue que pasó a la Nueva España con su esposa, Melchora de Reza y Haro. Llano y Sierra era oriundo de Cangas de Tineo (hoy Cangas de Narcea) en el Principado de Asturias. Desconozco la fecha de su nacimiento pero posiblemente haya sido en la primera mitad de la década de 1730. Deduzco esto pues, antes de ser designado como alcalde mayor y pasar a Indias, sirvió 18 años en los reales ejércitos y en la compañía italiana de guardias de corps, donde alcanzó el grado de teniente de caballería. 16 Si consideramos que las carreras en los regimientos reglados comenzaban cuando los cadetes ingresaban entre los 14 y los 16 años, entonces es posible que al pasar a Indias debe haber estado por cumplir 35 años. Por otro lado, es probable que estuviese recién casado con Melchora de Reza, oriunda de Jerez de la Frontera, pues en la licencia de embarque no se consignan hijos del matrimonio. 17 Al poco tiempo de haberse instalado en San Miguel, nació el primer hijo de los cinco que procrearon. Lo importante es que cada bautizo le permitió a Llano y Sierra establecer relaciones de compadrazgo con los personajes más importantes de la localidad. Joaquín José (n. 1767) 18 fue apadrinado por Manuel Ibarrola, regidor de la villa, y su esposa, María Antonia Sauto Jáuregui, hija del importante empresario obrajero Baltazar del Sauto quien tenía por lo menos 20 de los 75 telares que existían en la localidad hacia 1750. 19 Dos de los hijos, Leonardo José (n. 1771) 20 y José Mariano (n. 1780), 21 fueron apadrinados por José Mariano de la Canal y Hervás y su esposa, María Francisca Landeta y Primo. José Mariano de la Canal era hijo de Manuel Tomás de la Canal Bueno de Baeza, cruzado Caballero de Calatrava y patriarca de una familia de propietarios dedicados a la 15 Título de alcalde mayor para..., real orden, Aranjuez, 11 de junio de 1781. AGN, Alcaldes Mayores, 4, ff.225-226.. 16 AGN, Subdelegados, vol. 4, exp. 1, ff.6r.-v. y 1:13, f.64r. 17 AGI, Contratación, leg. 5510, n.2, r.8. El matrimonio pasó acompañado de un criado de nombre Juan de la Miyar Martínez, oriundo de Villaviciosa. 18 Archivo Parroquial de San Miguel (APSM), Bautismos de españoles, 7 (1765-1772), f.34v. 19 Richard Salvucci, “Aspectos de un conflicto empresarial: el obraje de Balthasar de Sauto y la historia social de San Miguel el Grande, 1756-1771”, Anuario de Estudios Americanos 36 (1979), p. 424. 20 APSM, Bautismos de españoles, 7 (1765-1777), f.80v. 21 APSM, Bautismos de españoles, 8 (1778-1785), f.46r. Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 265 ganadería, además de patrón de varias obras pictóricas y arquitectónicas para el Oratorio de San Felipe Neri. José Mariano, además, fue regidor y alférez real de la villa de San Miguel y, cuando apadrinó a su primer ahijado Llano y Reza, se desempeñaba como alcalde ordinario de primer voto. María Francisca, por su parte, era hija de Francisco José Landeta Urtusuástegui, primer conde de Casa de Loja, regidor perpetuo, propietario ganadero y socio comercial de su consuegro Tomás de la Canal. Entre ambas familias tenían obrajes que sumaban 27 telares y estuvieron enfrentados a Sauto por la preeminencia política y económica en la localidad, en un conflicto que estalló unos años antes de la llegada de Llano y Sierra a la jurisdicción. 22 Finalmente, el tercer hijo de Llano y Sierra, José Mariano Fulgencio (n. 1776) 23 fue apadrinado por Juan María Lanzagorta y Landeta y Rosa de Acosta, como aparecen en la fe de bautizo. Podría tratarse de Rosalía Gómez de Acosta, esposa de Francisco Antonio Lanzagorta y Landeta, y de uno de sus hijos, en todo caso vinculados por parentesco con una hermana del conde de Casa de Loja. El largo desempeño de Llano y Sierra como alcalde mayor de San Miguel el Grande en conjunto con la ampliación de su familia en la localidad lo vinculó por relaciones de compadrazgo con el poder político y económico en la jurisdicción y con relaciones comerciales con la ciudad de México y otras localidades. Esto facilitaría en mucho las actividades de gobierno de Llano y Sierra pues contaría con el apoyo de sus redes para desarrollar esa tarea incansable en el arreglo de los tributos, las milicias y las obras públicas de las que hablan diversas certificaciones, firmadas varias de ellas por sus compadres. Un aspecto relevante de su desempeño como alcalde mayor de San Miguel fue la conclusión sin problemas de su juicio de residencia, debido quizás a pertenecer a la red de los principales de la localidad. Su buen comportamiento y relaciones le granjearon la oportunidad de solicitar otra alcaldía mayor en el centro de México con muy buenos ingresos, y fue así como llegó como alcalde mayor a Tulancingo, con toda su familia, en 1782. A finales de 1788, el intendente de México, Bernardo Bonavía y Zapata, le solicitó al alcalde mayor una relación de sus méritos, con lo que se formó un jugoso testimonio que le permitió a Llano y Sierra seguir al frente de la jurisdicción pero con el nuevo 22 Salvucci, op. cit., passim 23 APSM, Bautismos de españoles, 7 (1765-1777), sf. Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 266 nombramiento de subdelegado, puesto que serviría año y medio más. 24 Para aquel entonces, los dos hijos mayores del matrimonio se encontraban como cadetes en el regimiento de dragones de la ciudad de México. Como no resultaba fácil mantenerlos, Llano y Sierra había solicitado 8 mil pesos de caudales de capellanías. Por otro lado, en agosto de ese año había nacido en Tulancingo el primer nieto del subdelegado, hijo de María del Carmen. Un dato interesante y que contrasta con los parentescos rituales que adquirió al principio de su carrera en la Nueva España, en esta ocasión los padrinos del niño fueron su tío Joaquín y su abuela doña Melchora. 25 Otro indicio sobre las redes de Llano y Sierra lo da una serie de pleitos póstumos para saldar la deuda sobre el préstamo de capellanías y obras pías. Entre sus fiadores estaba el marqués de Santa Cruz de Inguanzo, Pedro Alonso de Alles, comerciante cántabro, contador honorario del real tribunal de cuentas y tesorero general de cruzada en el arzobispado de México. Al parecer, el marqués cubrió el adeudo, pero entonces intentó cobrar a los otros fiadores, entre quienes se encontraba Joaquín Barragán, miembro de una vieja familia de comerciantes y labradores de Tulancingo. 26 Francisco Antonio de Llano y Sierra falleció en el pueblo de Tulancingo a principios de mayo de 1790 habiendo hecho su testamento, y fue sepultado en la parroquia de San Juan Bautista el 5 de ese mes. 27 De manera interina, Juan Marcelino de Arellano quedó al frente de la subdelegación y estuvo, entre otras cosas, encargado de dar cuenta de bienes de comunidad entre el 13 de agosto de 1790 y el 12 de febrero de 1791. 28 Juan José Osorio Moctezuma Después del fallecimiento de su antecesor, Juan José Osorio Moctezuma y Peralta fue designado subdelegado de Tulancingo en diciembre de 1790 y tomó posesión del cargo a finales de abril de año siguiente. Nació hacia 1762 en Tortosa, aunque su familia paterna 24 AGN, Subdelegados, vol. 4, exp. 1 25 Archivo del Sagrario, Tulancingo, Hidalgo (ASTH), Bautismos de españoles, 1760-1791, f.148r. 26 AGN, General de parte, vol. 65, exp. 187; vol. 73, exp. 123; vol. 80, exp. 153; Bienes nacionales, vol. 760, exp. 7; Vínculos y mayorazgos, vol. 56, exp. 2, 33f; 27 ASTH, Libro de defunciones de españoles, (1764-1795), f.66r. 28 AGN, Indiferente virreinal (bienes de comunidad), vol. 5368exp. 26, 34ff. Según Pérez Hernández, Arellano se había desempeñado previamente como administrador de la renta de correos en Querétaro. Pérez Hernández, op. cit., p. 308. Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 267 era de origen murciano, noble y militar. Su padre, Pedro de Osorio Moctezuma, natural de la ciudad de Lorca, Murcia, era tenido como séptimo nieto de Moctezuma. Contrajo matrimonio con Josefa de Peralta, natural de Mataró, en Tortosa. Fue caballero maestrante de Granada e ingresó como cadete al Regimiento de Caballería de Santiago, 29 pero, al parecer, no hizo carrera ahí. Posteriormente se desempeño como síndico personero del común en la ciudad de Guadix –provincia de Granada–, hacia 1767, y como juez comisionado para la ejecución de la gracia de novales en el arzobispado de Granada. 30 Pedro Osorio Moctezuma adquirió una casa en Guadix cuando estuvo comisionado en esa ciudad y uno de sus hijos, Alfonso Osorio Moctezuma y Peralta se desempeñó como capitán de milicias en el mismo sitio. Es posible que un Pedro Osorio Moctezuma activo en la Nueva España entre 1780 y 1799, que se desempeñó primero como contador de rentas vitalicias en 1783 y luego como contador la caja real foránea de Acapulco hacia 1788 con un sueldo de 2,500 pesos, 31 haya un hermano mayor de Alfonso y Juan José. A dicho Pedro Osorio se le abrió proceso por un descubierto en su cargo como contador en 1796, falleció hacia junio de 1799 y la real cédula para separarlo del puesto llegó dos meses después. 32 En cuanto a Juan José, estudió derecho en la Universidad de Granada y pasó a Indias en fecha aún no determinada, pero su matrícula como abogado en la audiencia de México data del 12 de mayo de 1785, 33 fecha que coincide con el inicio de la actividad del contador Pedro Osorio Moctezuma. Su solicitud de ingreso al Ilustre y real colegio de abogados fue aprobada el 11 de octubre del mismo año, a pesar de que no presentó su información completa, pues faltaba buena parte de la genealógica. Sin embargo, el oidor Baltazar Ladrón de Guevara –por entonces promotor fiscal del colegio–, opinó que Osorio estaba “notoriamente calificado” por linaje como para admitirlo y dejar que presentara posteriormente lo faltante. 34 29 El regimiento de caballería de Santiago fue creado en Galicia en 1703 y fue disuelto en 1823, aunque se retomó su nombre a partir del año siguiente, disolviéndose definitivamente en 2002 pasando su historial al actual regimiento de caballería Farnesio. 30 La gracia de novales se refiere a la exención del diezmo sobre el producto de tierras de nueva roturación. 31 AGN, Reales cédulas originales, vol. 124, exp. 11; vol. 139, exp. 211; vol. 143, exp. 54 y vol. 148, exp. 55; Real hacienda, vol. 63, exp. 1; vol. 63, exp. 21 32 Archivo General de Simancas (AGS), SGU, LEG, 6934, exp. 1; AGN, Reales cédulas originales, vol. 173, exps. 140 y 293. 33 Alejandro Mayagoitia, “Aspirantes al Ilustre y real colegio de abogados de México: extractos de sus informaciones de limpieza de sangre (1760-1823) (tercera parte)”, Ars Iuris, 23 (2003): pp. 465-641, 602. 34 Ibídem, p. 603 Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 274 fuera miembro de una familia de oficiales públicos dedicados al oficio de procuradores de número de la audiencia de México. 60 Es posible que por su relación con la red de su familia consanguínea y política, Lardizábal no haya tenido que moverse mucho en muchos aspectos, procurando puestos o prebendas. Sin embargo, en marzo de 1770 es posible encontrarlo impartiendo justicia como alcalde mayor de Tehuantepec. 61 Al parecer, sostendría dicho encargo por lo menos hasta 1776. 62 Más tarde, en 1785 lo volvemos a encontrar, esta vez, como alcalde mayor de Xochimilco. 63 Francisco José Ximénez del Río Hay ocasiones en las que reconstruir la red de un nodo resulta un poco complicado por la ausencia de referencias precisas a las relaciones entre las personas en los documentos. Sin embargo, con unos pocos indicios es posible aventurar hipótesis. Este es el caso de José Ximénez del Río. El personaje no aparece en documentación que nos pueda ofrecer alguna pista de cargos anteriores al de subdelegado. Toda la actividad que está documentada de él es a partir de su nombramiento como subdelegado de Tulancingo, el 9 de octubre de 1795, 64 tras la muerte de Lardizábal, en septiembre de ese mismo año; y la actividad cesa abruptamente cuando se le abrió un expediente por descubierto, al final de los cinco años de su gestión. 65 Se trató de un descubierto por el ramo de tributos, pero el propio Ximénez del Río ya no pudo responder por sí dado que falleció por esas fechas, aunque no tengo el dato exacto. Sin embargo, para agosto de 1802 hay una referencia a su 60 Víctor Gayol, Laberintos de justicia: procuradores, escribanos y oficiales de la Real Audiencia de México (1750-1812) (Zamora, Mich.: Colegio de Michoacán, 2007). 61 AGN, Alcaldes mayores, vol. 1, f.256 62 AGN, Indiferente general (alcaldes mayores), vol. 3865, exp. 23; Alcaldes mayores, vol. 11, ff.159r.-v.; General de parte vol. 20, exp. 385 63 AGN, Indiferente virreinal, vol. 1887, exp. 23; Indios, vol. 75, exp. 5 64 AGN, General de parte, 73:160; Pérez Hernández, op. cit., p. 309 65 University of Texas at San Antonio, Sons of the Republic of Texas Kathryn Stoner O'Connor Mexican Manuscript Collection (UTSA, O’Connor), Ms. 3842. Se trata de un comunicado del escribano de gobernación y guerra, José Ignacio Negreiros y Soria, al subdelegado de Tulancingo sobre lo resuelto en el expediente, de 9 de mayo de 1801. Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 275 testamentaria que involucra al fiscal de real hacienda, 66 y una orden para que se proceda al remate de los bienes del difunto. 67 Ximénez aparece en la documentación con la misma rapidez con la que desaparece. La hipótesis que tengo por el momento es que José Ximénez del Río era un español europeo nacido en San Martín del Valdeiglesias –cerca de Madrid–, en el obispado de Toledo, y debe haber llegado con un grupo secundario de familiares y paniaguados del virrey Miguel de la Grúa Talamanca, marqués de Branciforte, o por esas fechas y se relacionó con su red. 68 Sostengo esta hipótesis por algunos indicios. Branciforte llegó a la Nueva España en junio de 1794 y entró a la ciudad de México al mes siguiente. Algo más de un año después, en los libros del sagrario de la catedral se registró un curioso matrimonio que se llevó a cabo en “el real palacio vivienda del mayordomo”. No se especifica si se trataba de Antonio Lombardi o de Sebastián Marín, ambos mayordomos de Branciforte. Eran las siete y media de la noche del 27 de septiembre de 1795. 69 José Ximénez del Río, viudo de María del Carmen Archel, contraía segundas nupcias con María Elvira y Loayza, doncella, natural de la Villa de Brunete, también cerca de Madrid y en el obispado de Toledo. Era hija de Miguel Elvira y Catalina Loayza. Sin embargo, estos datos de filiación de la novia no son tan importantes como sí es el hecho de que María Elvira era dama de la virreina, María Godoy y Álvarez de Faria. Se ha escrito bastante sobre la habilidad de marquesa de Branciforte –quien, conviene recordar, era hermana del ministro de Carlos IV, Manuel Godoy–, para tejer redes de relaciones a su favor y el de su marido. 70 Una agradable coincidencia para Ximénez, quizá, es que doce días después fue nombrado subdelegado de Tulancingo. Otro indicio interesante, aunque no tan de peso como el anterior y que puede ser impugnado, es una carta muy afectuosa de Branciforte al subdelegado Ximénez, firmada en Orizaba el 28 de septiembre de 1797, donde le agradece su misiva con las felicitaciones propias por el día de San Miguel enviada por el subdelegado el 23 anterior y en la que 66 UTSA, O’Connor, Ms. 3860 67 AGN, General de parte, vol. 65, exp. 249, ff. 205v.-208. 68 No aparece entre las treinta y tres personas que embarcaron con Branciforte y su esposa. AGI, Arribadas, leg. 517, N.150 69 ASMM, Matrimonios de españoles, 1792-1796, ff.50v.-51r. 70 Por todos, véase: Antonio Rubial García, “Las virreinas novohispanas: Presencias y ausencias”, Estudios de historia novohispana, 50 (junio de 2014): 3-44. Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 276 reiteraba su afecto y memoria por el virrey, la virreina y la niña. 71 Cabe recordar que Carlota Luisa, la hija del virrey, había nacido en la ciudad de México el 9 de agosto de 1794 y su bautizo, al día siguiente, 72 fue un acontecimiento memorable, no solo porque el propio arzobispo Alonso Núñez de Haro y Peralta bautizó a la niña sino, sobre todo, por su temeridad al imponerle la banda de la orden de María Luisa durante la ceremonia de bautismo, que era exclusiva para los hijos de los reyes. 73 No se suelen encontrar cartas de virreyes a subdelegados agradeciendo afecto y deferencia. Ello no implica que no hayan existido. Pero en el contexto de la actividad lucrativa de Branciforte como virrey, que seguramente implicaba conservar a las personas de sus redes, es un dato a considerar. El último indicio es, también, algo débil. Sobre todo que, con toda seguridad, todos aquellos oficiales nombrados por el virrey Branciforte perdieron credibilidad tras su deposición en 1798 y, a la llegada del virrey Azanza, estuvieron bajo la lupa. En 1799 el fiador de Ximénez para el ramo de tributos y medios reales de ministros y hospitales se declaró insolvente y Ximénez fue apercibido para que subrogara dos fianzas sobre el ramo en el plazo de 15 días. 74 Esto no era algo inusual, pero en el contexto de la caída de las redes de Branciforte, y teniendo en cuanta que durante el resto de su gestión bajo el gobierno de Branciforte, Ximénez no incurrió en ningún problema de ese tipo, puede indicar un cambio por la ruptura de las redes previas. Finalmente, el expediente por el descubierto de 1801 y la repentina –o adecuada– muerte de Ximénez cierran con lógica, aunque mal y abriendo muchas preguntas, ese capítulo en la subdelegación de Tulancingo. Mariano Díez de Bonilla Fernández Mariano Díez de Bonilla Fernández fue nombrado subdelegado de Tulancingo en enero de 1800 y tomó posesión el 24 de abril del mismo año a los 44 años cumplidos. 75 Era natural de Puebla, donde nació el 23 de noviembre de 1755, 76 y miembro de una familia con cierto caudal que estaba relacionada con la elite capitular y comerciante. Sus padres 71 UTSA, O’Connor, Ms. 1396 72 ASMM, Bautismos de españoles, 1792-1798, ff.97v.-98v. 73 Rubial García, op. cit., 31 74 AGN, Subdelegados, vol. 31, exp. 2, ff.60-68; Pérez Hernández, op. cit., p. 134 75 AGN, Indiferente virreinal (subdelegados), vol. 1677, exp. 13, f.1v. Se trata de una lista de subdelegados de la intendencia de México con fechas de nombramiento y toma de posesión. 76 Archivo del Sagrario Metropolitano de Puebla (ASMP), Bautismos, 1752-1756, f.158r. Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 277 eran el capitán Luis Díez de Bonilla y Abrego y Agustina Fernández Moreno y Cortés de Soria, quien a su vez era hija de Ildefonso Fernández Moreno, regidor y alférez real. 77 Mariano se dedicó al comercio y a la carrera militar. Contrajo matrimonio con María Ignacia Salazar Duarte, natural de Puebla e hija de José Salazar y María Felipa Duarte Dávila, el 5 de agosto de 1781. 78 Entonces declaró ser comerciante y subteniente de la 2ª compañía del 2º batallón del regimiento de infantería provincial de Tlaxcala y Puebla. En 1786 fue ascendido a capitán del mismo regimiento. 79 Mariano enviudó después de 1786 y contrajo segundas nupcias con María del Pilar Vázquez Alarza el 9 de enero de 1790. 80 María del Pilar, con quien Mariano tuvo una descendencia numerosa, era natural de Jerez de los Caballeros (Badajoz), hija del regidor Pedro Vázquez Acedo y María Alarza y Prieto. 81 En el año de 1793, Mariano estuvo preso en la cárcel secreta de la inquisición por proposiciones heréticas. 82 Pero eso no interrumpió su carrera militar pues fue ascendido a teniente coronel en el mismo regimiento provincial a finales de 1797. 83 Ese era el grado que tenía cuando fue nombrado subdelegado de Tulancingo en 1800. No hemos podido recolectar mucha información sobre los tratos comerciales de Díez de Bonilla para poder establecer su posición económica o la de su familia. Para apoyar sus actividades comerciales y posiblemente salir de algunas deudas con acreedores a los cuales había hecho una solicitud de espera para el pago en 1784, 84 por ejemplo, extendió una escritura de depósito irregular por 4 mil pesos a favor del ramo de temporalidades, en 1787, 85 y que tardaría varios años en pagar. Sin embargo, quizá el siguiente ejemplo sea muy elocuente para tener una idea de la capacidad económica de la red familiar. Una de sus hermanas menores, Margarita –nacida en 1760–, contrajo matrimonio con el comerciante vasco José Bernardo Aspiroz Beloqui, el 28 de julio de 1776. 86 Aspiroz, 77 Ricardo Ortega y Pérez Gallardo, Estudios genealógicos (México: Imprenta de Eduardo Dublán, 1902), 235. 78 ASMP, Matrimonios, 1779-1790, f.86r. 79 AGN, Reales cédulas originales, vol. 131, exp. 43. La real cédula es del 16 de enero de 1786. 80 ASMP, Matrimonios, 1779-1790, f.175v. 81 Ortega, op. cit., p. 235 82 AGN, Inquisición, vol. 1390, exp. 3, ff.81-101 83 AGN, Reales cédulas originales, vol. 168, exp. 131. 9 de noviembre de 1797. 84 AGN, General de parte, vol. 66, exp. 23, ff.12v.-13v. y vol. 66, exp. 42, ff.26r.-27r. 85 AGN, Temporalidades, vol. 136 86 ASMP, Matrimonios, 1769-1779, f.84v. Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 278 natural de Tolosa, tenía más de 20 años de avecindado en la ciudad de México y había tenido éxito como comerciante, al grado de que había mandado llamar a su hermano mas joven, Francisco Javier. Éste se casó en la ciudad de México con Mariana Peñarroja y una de las hijas de este matrimonio acabó casada con un nieto de Fernando Dávila Madrid, el que fuera oidor de la real audiencia de México. Volviendo a José Bernardo, entre otras cosas compró el oficio de contador de menores y por esos años estaba a punto de beneficiarse con un regimiento en el cabildo de Poblano. A pesar de ser mucho mayor que Margarita, la familia de ella pensaba que Aspiroz era un buen partido pues dieron de dote 22,600 pesos, siendo de las mayores registradas entre las elites poblanas. Para tener una idea de la cantidad exorbitante de esta dote, baste compararla con la que dio la familia de Bárbara de Ávalos y Varela, esposa del rico empresario textil Esteban de Antuñano, en 1818, que fue de 12 mil pesos. 87 Mariano terminó su encargo en la subdelegación de Tulancingo en 1805, aunque con varias ausencias a partir de una primera licencia que pidió en 1802. 88 Al frente de la jurisdicción quedó un subdelegado interino, José Sebastián de Ibarra, quien era un labrador de la propia subdelegación y a quien afianzaron varios vecinos, entre comerciantes y labradores. 89 Una vez terminado su periodo, el teniente coronel Díez de Bonilla solicitó la gobernación del real fuerte de San Carlos de Perote, pero no le fue concedida y siguió vinculado al regimiento provincial de Puebla. Además, en el propio año de 1805 el tribunal de cuentas comenzó a perseguir a Díez de Bonilla por algunos adeudos durante su gestión como subdelegado. 90 Esteban González de Cosío González de Cosío Al término del periodo de Díez de Bonilla, el virrey Iturrigaray nombró al teniente coronel Esteban González de Cosío como subdelegado de Tulancingo en enero de 1805, 91 87 Evelyne Sanchez, Las élites empresariales y la independencia económica de México (México: Plaza y Valdés, 2013), p. 93. 88 AGN, Subdelegados, vol. 40, exp. 10, ff.218-242 89 Archivo Histórico del Poder Judicial del Estado de Hidalgo (AHPJH), Tulancingo, Escribanías, caja 12, protocolo 113, ff.10v.-11v. 90 AGN, Indiferente virreinal (caja matriz), vol. 6566, exp. 3 91 AGN, General de parte, vol. 80, exp. 77, ff.98-99 y Subdelegados, vol. 43, exp. 19 Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 279 aunque no tomó posesión hasta septiembre. 92 González de Cosío tenía para entonces ya una larga carrera militar, comercial y como propietario en la Nueva España, aunque a veces con no mucho éxito. Esteban era originario de la pequeña aldea de pastores de San Sebastián de Garabandal, Rionansa, en las montañas de Santander; hijo de Juan Francisco González de Cosío y Margarita Rosa González de Cosío, fue bautizado en la parroquia de San Sebastián el 16 de marzo de 1746. 93 No hay certeza de la fecha de su paso a la Nueva España, pero en una breve probanza de méritos que acompañó la solicitud para cruzarse caballero en reconocimiento a sus servicios, que data de finales de junio de 1787, 94 el propio González de Cosío declaró que había servido desde 1778 en el regimiento de infantería provincial de Toluca, de los cuales había estado algo más de tres años en la guarnición de la plaza de Veracruz a causa de la guerra con los británicos hasta la conclusión del tratado de paz. Por supuesto que se refería a la participación de la corona en la guerra anglo-española de 1779-1783 con motivo de la revolución de independencia de los Estados Unidos y de la firma del Tratado de París de 1783. De tal manera, Esteban se habría asentado en la Nueva España con algo más de 30 años cumplidos y, muy posiblemente, en compañía de su hermano menor, Manuel, ocho años menor que él, 95 por la información que se desprende del pleito de hidalguía llevado a cabo por el padre de ambos, Juan Francisco, ante la real chancillería de Valladolid en 1784. 96 Fruto de este pleito de hidalguía y de la solicitud del propio Esteban, se le concedió ser cruzado caballero de Alcántara. 97 Ahora bien, para entender las redes de relaciones de Esteban y de su hermano Manuel, resulta importante el hecho de haber entrado a integrarse, a su llegada a la Nueva España, tanto en el comercio de la ciudad de México cuanto servir como capitán del regimiento de infantería provincial de Toluca de la mano de un protector. Se trata de un paisano –muy probablemente su pariente–, llamado Juan Manuel González de Cosío Herrán (1728-1787), quien en 1774 había sido creado primer conde de Torre de Cosío. 92 Pérez Hernández, op. cit, p. 309 93 Archivo de la Parroquia de San Sebastián de Gabarandal (APSSG), Bautismos, 1680-1750, f. 84r.? (s/f) 94 AGS, SGU, leg. 6982, exp. 2 95 Nacido 22 de junio de 1754, bautizo 7 de julio. APSSG, Bautismos, 1750-¿? 96 Archivo de la Real Chancillería de Valladolid (ARCV), Sala de Hijosdalgo, caja 1176, exp. 62 97 AGN, Reales cédulas originales, vol. 138, exp. 103. 13 de octubre de 1787. Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 280 Bautizado en Santotís, Tudanca, el 18 de mayo de 1728 –población a escasos 17 kilómetros de Garabandal, bordeando las cumbres de la serranía–, Juan Manuel tuvo una exitosa carrera en el comercio, la milicia y la política en la Nueva España. Fue coronel en el regimiento de milicias de Toluca y en el provincial de Puebla, además de alcalde ordinario del cabildo de la ciudad de México y cónsul del tribunal de comerciantes. Previo al ser creado conde, fue cruzado caballero de Calatrava. 98 Como protegido del conde de Torre de Cosío, Esteban tuvo una muy amplia capacidad de acción en empresas comerciales, sobre todo tras la muerte del conde. De alguna manera que todavía no tengo bien documentada en protocolos notariales, Esteban estuvo encargado de representar la casa mortuoria del conde en varios pleitos por deudas y acciones sobre sus propiedades e, incluso, se casó con la viuda, Juana Teresa de Arias. 99 Por otro lado, estuvo al frente de varias haciendas cerealeras localizadas en diversas jurisdicciones cerca de la ciudad de México. Por ejemplo, en 1785 aparece como dueño de la hacienda de San Pedro Tenayac cuando inicia un pleito contra sus sirvientes por quererse constituir en pueblo. 100 En el año de 1792 aparece como dueño de la Hacienda de Coapa en el padrón de la Villa de Coyoacán, 101 y por esas mismas fechas estuvo en aprietos económicos ya que tenía comprometido un crédito eclesiástico por 65,811 pesos que no pudo cubrir y en el que estaban como garantía haciendas en la jurisdicción de Ixtlahuaca, 102 como la de Santa Isabel, que para 1793 se encontraba embargada y González de Cosío sin capacidad económica para mantener su producción. 103 Para cuando fue nombrado subdelegado de Tulancingo, en 1805, González de Cosío contaba ya con 59 años y tenía una presencia importante en la alta sociedad de la ciudad de México. Por ejemplo, en la Gazeta de México del 1 de agosto de 1804, Valdés consignó que González de Cosío había participado como padrino en la toma de hábito como 98 Verónica Zárate Toscano, Los nobles ante la muerte en México: actitudes, ceremonias y memoria, 1750- 1850 (México: El Colegio de México Instituto Mora, 2000), p. 460. 99 AGN, Indiferente virreinal (alcaldes mayores), vol. 5762, exp. 66; Indiferente virreinal (indiferente de guerra), vol. 4977, exp. 22 y Vínculos y mayorazgos, vol. 159, exp. 10. Zárate Toscano, op. cit., p. 460; Gloria Artís Espriu, Familia, riqueza y poder. un estudio genealógico de la oligarquía novohispana. (México: CIESAS, 1994), p. 47. 100 AGN, Tierras, vol. 1621, exp. 1. 101 Padrón de Cuyoacan, Tacuba y San Cristóbal, AGN, Padrones, vol. 6., f.2r.-2v. 102 Asunción Lavrin, «El Capital Eclesiástico y Las Elites Sociales en Nueva España a Fines del Siglo XVIII», Mexican Studies/Estudios Mexicanos vol. 1, núm. 1 (1985): 1-28 103 AGN, Tierras, vol. 2898, exp. 8 Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 281 caballero de Alcántara del teniente coronel Manuel Fernández Cárcaba, llevada a cabo en el monasterio benedictino de Monserrat. Para esas fechas, González de Cosío había casado en segundas nupcias con María Rita Mirat Cosío Mogrovejo, nieta por línea materna de Francisco Cosío Mogrovejo, quien fuera alguacil mayor de Texcoco. A los tres meses de haberse hecho cargo de la subdelegación, González de Cosío bautizó a su segunda hija, María del Carmen, en la parroquia de San Juan Bautista de Tulancingo. Cabe destacar que sus padrinos fueron Manuel Pérez del Castillo y su esposa, María Josefa Morales. Pérez del Castillo era labrador y comerciante, con casa en el número 28 de la 3ª calle real. 104 Anteriormente, se había desempeñado como teniente del subdelegado Lardizábal y, a la muerte de éste, fue nombrado subdelegado encargado entre septiembre de 1795 y enero de 1796. Posteriormente, fungió como teniente encargado de justicia tanto de José Jiménez del Río como de Mariano Díez de Bonilla. 105 José Sandoval Celada El capitán José Sandoval Celada fue nombrado como subdelegado de Tulancingo el 18 de octubre de 1810 en sustitución de Esteban González de Cosío y dos semanas después ya estaba tomando posesión del cargo. El caso de Sandoval es muy excepcional pues tuvo una larga carrera a la cabeza de la jurisdicción ya que pidió prórroga para permanecer en el puesto al finalizar sus quinquenios en dos ocasiones. La primera fue aceptada el 10 de julio de 1815 y la segunda le fue concedida el 17 de septiembre de 1819. 106 Quedan registros documentales de su desempeño como subdelegado hasta después de julio de 1820. 107 Originario de la ciudad de México, Sandoval nació el 15 de abril de 1754 y fue bautizado el 22 del mismo en el Sagrario. 108 Fue el segundo hijo varón del matrimonio de Félix Sandoval Torres, quien era oficial mayor de una de las escribanías de gobernación y 104 AGN, Padrones, vol. 7, f.56v. 105 UTSA, O’Connor, Ms. 1378 106 AGN, Subdelegados, vol. 39, exp. 4 107 El 18 de julio de 1820, como subdelegado de Tulancingo recibió la notificación de que se había jurado la Constitución en el pueblo de Acatlán. UTSA, O’Connor, Ms. 4167 108 ASMM, Bautismos de españoles, 1751-1755, f.73v. Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 282 guerra –muy probablemente de la de Gorráez y Beaumont–, 109 y María Dolores Celaya y Rodríguez de San Miguel, natural de Atlixco y parte de una familia de letrados prominentes. Ella era prima hermana por parte materna de Juan Rodríguez de San Miguel, abogado de la real audiencia. El hijo de éste, Juan José Rodríguez de San Miguel Zambrano, quien fundaría el mayorazgo de Rodríguez de San Miguel, fue el padre del famoso letrado y jurista decimonónico Juan Nepomuceno Rodríguez de San Miguel Morfi, autor de la notoria recopilación de las Pandectas hispano-mexicanas, entre otras obras jurídicas. 110 Por la rama paterna, su tatarabuelo, el capitán Gaspar R. de Sandoval y Rojas, natural de Pontevedra, aducía ser descendiente o familiar de los duques de Uceda –lo cual lo conectaría con el duque de Lerma– y de los marqueses de Denia. 111 Éste es un dato que no he podido comprobar pero que resultaba importante a la hora de hacerse o inventarse un espacio en las Indias dada la consonancia de apellidos conspicuos en los dominios hispanos de la época como era el de Sandoval y Rojas. El hermano mayor del subdelegado, Félix Ignacio, fue abogado de la real audiencia y se desempeñó también, como su padre, como oficial mayor de la escribanía de gobernación y guerra. Contrajo matrimonio en 1782 con María Guadalupe Lasso de la Vega Sánchez, de quien no he podido obtener mayor información. Su hermana mayor, María Paula, contrajo matrimonio en 1774 con Ildefonso Caballero de los Olivos Uscarrés (o Prieto de la Bonilla), regidor perpetuo de la ciudad de México. El mismo José Sandoval contrajo matrimonio en 1782 con María Ignacia Salamanca Andoanegui, hija de Antonio Cristóbal Salamanca y María Ignacia Andoanegui Bazaldúa. Tampoco he podido establecer con claridad su filiación. Sin embargo, todo apunta a una red de familias relacionadas con los oficios públicos más importantes pues, la escribanía de gobernación 109 Francisco de Icaza Dufour, “Las escribanías mayores de la Gobernación y Guerra de la Nueva España”, en Beatriz Bernal (ed.) Memoria del IV Congreso de Historia del Derecho mexicano (1986) (México: UNAM, Instituto de Investigaciones Jurídicas, 1988), vol. 1, pp. 545-61. 110 Juan Nepomuceno Rodríguez de San Miguel, Pandectas hispano-megicanas, ó sea código general: comprensivo de las leyes generales, útiles y vivas de las Siete partidas, Recopilacion novisima, la de Indias, Autos y providencias conocidas por de Montemayor y Beleña y cédulas posteriores hasta el año de 1820, con exclusion de las totalmente inútiles, de las repetidas, y de las expresamente derogadas (México: Impreso en la oficina de Mariano Galván Rivera, 1839). 111 Ortega, op. cit, p. 277 Víctor Gayol Oficiales del gobierno real en Tulancingo durante las reformas: un acercamiento social Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 259-285 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.12 283 y guerra estaba íntimamente relacionada con la actividad de los virreyes en el aspecto gubernativo. Balance preliminar La detallada descripción presentada aquí es apenas un primer esbozo de un trabajo en proceso enfocado al estudio prosopográfico y de redes relacionales no solo de los subdelegados sino también de otros oficiales reales (administradores de alcabalas, tabaco, correos), que sirvieron en jurisdicciones tanto de la Intendencia de México como de otras provincias. Los datos que arroja la descripción de las carreras de estos siete oficiales no permiten por ahora elaborar conclusiones ni generalizaciones en ese sentido, aunque sí posibilita reflexionar sobre la manera en la que se han analizado historiográficamente los encargados del gobierno y la administración de justicia a nivel local durante las reformas, así como aventurar algunas hipótesis. Por lo general, la historiografía que aborda el estudio de alcaldes mayores, subdelegados y otros oficiales de gobierno a nivel local se ha enfocado en el desempeño de los individuos, sobre todo a partir de su relación con las repúblicas de indios o cabildos de la jurisdicción, su actividad como recolectores de tributos o intermediarios en el repartimiento de mercancías. Al ampliar el punto de vista hacia sus carreras y redes relacionales, es posible comprenderlos mejor como ejes fundamentales de intereses económicos regionales o de larga distancia en conexión con lo local. Al analizar de esta manera más casos, podríamos llegar a reforzar o corroborar hipótesis que se desprenden de trabajos sobre las redes de comerciantes y mineros, como la importancia de estos oficiales en el funcionamiento de grandes compañías y asociaciones comerciales como la del guipuzcoano Francisco Ignacio de Iraeta. 112 Incluso, es posible elaborar hipótesis de las razones que impulsaron a estos individuos para buscar colocarse en estos niveles de gobierno. Por supuesto que una de las principales motivaciones fue la de medrar en beneficio propio y de sus redes. Incluso, resarcirse tras una quiebra, como se intuye en el 112 María Cristina Torales Pacheco, Tarsicio García Díaz, y Carmen Yuste, La compañía de Comercio de Francisco Ignacio de Iraeta, 1767-1797, 2 vols. (México: Instituto Mexicano de Comercio Exterior, 1985)