La Buscona ó El anzuelo de Fenisa : comedia
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LA BUSCONA, ó EL ANZUELO DE FENISA: COMEDIA DE FRET LOPE FELIX DE VEGA CARPIO^ YREFUNDIDA POR DON CÁNDIDO MARÍA TRIGUEROS. Sis nocet quisquís pepercerit malis. * PÜB. SIR. FRAGM. CON LICENCIA EN MADRÍD: ANO DÉ 1803. Se íialtará en la Librería de González ,calle de Atocha jfrente a la casa de los Gremios.
5 i' concepto; pero querer una mnger famofa eii enganar ,yno querer ninguno, por mas que te confieso que es hermosa, no tiene igual con desatino alguno. Ni llamar debes zelos las traiciones: uno ha de amar ,ytener zelos de uno; mas donde una muger forma esquadrones de tantos hombres ,que con menos gente Alexandro venció dos mil naciones; donde hay amor al lado, dentro, enfrente; 'donde todo es enredo, lodo tramas, sin que salgas jamás de pretendiente; •esto es vergüenza, Aibano: de estas damas guarda la bolsa, pon en salvb el oro, que es <lo demas andarse por las ramas. Alh, Que manso que parece siempre el toro •V al que está en la ventanal quó valiente es el que léjos ve lidiar al moro! qué bien olvida quien amor no siente.! Si yo quisiera un bronce, una pintura., un ave , un árbol, cosa diferente de mi naturaleza., era locura^ pero ámuger tan bella ! Cam. Gran disgusto causa quien buen consejo dar procura. Alh. SI amor es giiisto ,dque me gusta es justo; ama tu por allá dificultades, que yo en amor no busco mas que el gusto. Cam. Las v.íi tudes ,AIbaño ,ycalidades de una muger son justo fundamento de amor ,yiio las locas liviandades. No hay en SicHia ,la verdad te cuento, quanto mas en Palermo donde estamos, muger de mas humilde pensamiento. Al puerto, ála‘'diudad, al monte vamos; allí hallaremos quien sus tretas diga, mas que arenas el mar yel bosque ramos. Alh, Lo mismo que te cansa ámí me obliga: aquella libertad me rinde ymata, yel ver que dexe amor, éínteres siga. Una muger que quiere ,yse recata de ofender al galan con pensamientos, aunque le den un potosí de plata, allá puede tratar de casamientos; que el amor ha de ser mercadería, poca seguridad ,menos contentos; yno ha de estar amor sin compañía que le haga competencia ,ysin disgusto: áno haber noche fuera feo el día. Cam. Afe que habéis hallado vuestro gusto: .si eso es amor, Fenisa es alto objeto::» .vela ,que viene. j Alh. Dirás que amor no es justo? quién no se encenderápor tal sugeto? ESCENA IV. Fenisa yCelia ,como de calle ,que vienen hablando de la parte dd mar^ hacia donde están los dos. Cel. Admirada ,ycon razón, Fenisa, de esta venida muestro tanta confusión. Fen, Sospecho que se te olvida ya, Celia, mi condiciom Cel. No sé que tenga que ver con venir ála aduana, no siendo tu mercader; í que áfe no eres tú liviana, aunque tan libre muger. ^
9 K?n. Esto te ha de dar aviso de que sin causa no vengo. Ccl. Es amor ? Fen. Tan de improviso ! amor yo nunca le tengo, si me aJora'^e Narciso. Desde el primero que amé, yque áolvidar me enseñó, tan diestra en no amar quedé, que de uno que me burló en los demás me vengué. Según corre entre los hombres esto de amar con engaño, de mi desden no te asombres: basta al cuerdo un desengaño: amar yo íni que lo nombres. No porque bien no perciba sus regalos ysu bien; pero no es razón que viva quien nació libre también de un hombre libre cautiva. Alb, Aqué vendrán áeste puerto ? Retirados. Cam. Entre extrangeros ytrato, algún lanoe ha descubierto; que es de Circe fiel retrato::;- de que te ha visto te advierto. Alb. Hablarla será mejor. Llega. Dónde bueno ? Fen. Aver el mar, que me agrada su furor. Alb. Todo te suele agradar, Fenisa ,sino es amor. Este desden de las ondas, yesta perpetua contienda te agrada ;mas no respondas: por lo que tiene de hacienda pienso que su margen rondas; en qué rico forastero, en qué mercader dichoso, en qué extraño marinero, echas el anzuelo hermoso para buscar su dinero? Qué es lo que buscas aquí, en este puerto de mar ? Fen. Seguro estás tu de mí, que no te vengo ábuscar. Alb, Yo vengo ábuscarte átíf Fen. Qué me quieres? Alb. Solo verte para alivio de una vida que has condenado ála muerte^ Fen. Llamarásme tu homicida. Alb. No es poco bien conocerte. Fen. Albano ,si aun no has sabido esta condición que el cielo me ha dado ;que oigas te pido, porque cese tu desvelo de competir con mi olvido, \Yo tuve en mi nacimiento una estrella que rae obliga áque en este mar violento peces busque, ypeces siga, como otras buscan el viento. Como tal vez mi señor va por los valles ycerros, despeñado cazador, ya con aves, ya con perros, sin temer nieve, ócalor; así me sucede ámí ; pero apliquéme ápescar, yáeso vengo por aquí: víenvio la red en el mar en cuya estrella nací. Ojos ylenguas son cebo del anzuelo de este amor: si pica ,yes bobo ,ynuevo, doile cuerda ,ydel favor asido un año le lievd. Si como tu ,está inás diestro, aunque caiga vuelve al mar: porque ofendida me muestro, sino me ha de aprovechar que ocupe el anzuelo nuestro- Si viese que por Fenisa, Narciso se pasa el pecho, yse muere átoda prisa, como no me dé provecho, haré de su muerte risa. Alb. Fenisa, si yo te amase:::- Fen. Qué me importaría ámí ? Alb, Si tierno por tí llorase;;;- Fen. Qué risa! Alb. Si regalase, tendriasme amor ? Fen. Eso sí. B
10 Aib. Con que te contentarás para praeba de este amor ? F¿n, Necio por extremo estás:. quleresme entender mejor ? Alh, SL Fcn. Pues declaróme mas. Quien tiene un caballo hermoso Kasiste áverle comer; »de su estancia cuidadoso hasta el herrar quiere ver de quanto es suyo curioso^ !Mira el freno yel bocado que lengua yboca^no ofenda^ traele bien enjaezado, ysin cesar le encomienda al solicito criado: bozales le manda hacer, yrfear ycomponer con fausto ycon bizarría,, yesto solo para un dia en que le quiere correr, líasme entendido ? Alh. Bien creo que te entendí. Fsn. Pues qué aguardas? Aib. Tu deseo es mi deseo. Uablan quedo :Camilo está alg& tado. ESCENA V’. Los dichos yhablando ,yDon Lucinda yTñstan que salen de la aduana, Luc. Contentaste bien los guardas? 2rist. Que quedan contentos creo. Toda la ropa está fuera: yel hombre me dio esta llave. Luc. OSicilia! Trist. Qué te altera ? Luc. Que bien tras tanto mar sabe, ^ Iristan ,la verde rivera. 2rist, Diráslo por las mugeres que pasean por la playa. Luc. Que mal entenderme quieres: no hayas miedo venga dvaya que me pierdan sus placeres. Si mi padre aquí me envia desde Valencia, Tristan, con esta mercadería, ymis deudos que allá están con hacienda suya omia- si de lo que he de vender tengo de cargar de trigo, áqué me nombras muger? Sé bien que es gran enemiga del trato del mercader. y. Ni el porliar ,ni el fiar, ni derechos ,ni quebrar, ni el no pagar los señores, ni el morirse los deudores, ' ni la tormenta del mar igualan áque se arroje un mercader áquerer; ! no hay pirata que despoje ^ como una hermosa muger que le acecha yque le eoje, . Trist. Seguro ysin sobresalto, j tu genio ,señor ,te trae; mas temo el primer asalto, que aquel que trepa mas alto j da mas golpe ,ymas bien cae. Luc. No tengas susto, Tristan: las conozco ,ysé vivir ; sé bien que me embestirán, mas aunque me dexe ir vengo yo quando ellas van. F Trist. Plegue al cielo que te’ dure I tan útil conocimiento. Hablan separados. Alh. Basta que quieres procure E regalarte. Fen. Así es mi intento que nuestro amor se asegure. Alh. Voy átratar de tu gusto: te veré con tu licencia. Fen. En regalándome ,es justo.. Cam. Ya perdía la paciencia. Al irse los dos, ymiéntras Fenisa yC lia reparan con cuidado en Lucindo- Alh. Mucho siento tu disgusto. Cam. Piensas regalarla? Alh. Sí , que estoy muriendo por ella. Cam, No te desamora aquí verla interesable? Alb. Es bella, HO H tH tíHhhH'íIH
ymas me amartela así, ese interes ydesden me obliga áver si la venzo. Se van los dos, ESCENA VI. Fenisa ,Celia, Don Lucindo, yTristan, Fen. El hombre parece bien. Las dos entre sL Cel. Pues al asalto. Fen, Comienzo:;;- Fuéronse? Cel, Ya no se ven. Fen. Paréceme pez el hombre, Acercándose. que nos será de provecho. Cek Llega ,ypregunta su nombre. Fen. Por mi vida que es bien hecho^ Llega, Dios os guarde ,gentil hombre. Luc. Yávos os dé un rico esposo, si sois libre ,ysi teneis marido ,pues fue dichoso en serlo ,que le gocéis sin pensamiento zeloso. Tenéis que mandar ,señora? Fen. Quándo llegásteis aquí? Luc, Seis d-ias ha tierra yaurora vi juntas, yel sol ahora, que hasta veros no le vi. Fen. Con política licencia * me habéis hecho vuestro sol. Luc, Didmela vuestra presencia* Fen. De qué nación ? Luc. Español. Fen. De qué parte? Luc. De Valencia. Fen. Si fuérades de Toledo tenia que preguntaros. Luc. Solo de Valencia puedo. Hablan quedo los dos. Trist. Puedo yo también hablaros ? Hablan baxo separados. Cel. Si puede, estándose quedo. Trist. Vade quedo, ydigo así. Quién es aquesta su ama? Cel. Una dama. 1 1 Trist. Dama? Cel. Sí. Trist. Yde qué manera es dama? Cel. Eso me pregunta ámí? Trist. Pues está mal p'reguntado? Cel. Como es él hombre? Trist. Formado de carne yde hueso soy ; tengo alma ycuerpo ,yestoy con mis barbas adornado. Pero advierta que en rigor, dama es oficio, yno ser: que por su buen parecer, sin barbas ,ysin valor, no es dama, sino muger. Mas qué busca por aquí ? Cel. Nuevas de un perdido hermano. Trist. Peligro corréis así. Cel. Qué peligro ? Trist. Eso está llano. Cel. No es tierra segura ? Trist. Sí. Pero el mar áesos altivos peñascos quiere exceder, ysin límites nativos; sin duda os querrá prender por pescados fugitivos. Cel. Lindo bellaco 1 Trist. Yo lindo! Cel. Tu conmigo españolizas? Hablan quedo. Fen. Digo, mi bien ,que me rindo. Luc. Esta humildad entronizas. Fen. Dime tu nombre. Luc. Lucindo. Fen. Si nombre de luz tenias, que mucho que me encendieses? Luc, Las desconfianzas mias quisiera que conocieses. Fen. Español^, ydesconfías? Luc. Pues no ha de desconfiar un extfangero? Fen. No sé'.::- Nunca yo viniera al mar, pues otro en su playa hallé, en que me pienso anegar. Luc. Hete parecido bien ? Fen, No sé como t$ encarezcan Bi
12 la lengua yójos también, ese talle, sin que acrezcan las aguas del mar queven:::^ pero qué dÍgo:t:- no mas:::- loca estoy:;:- ItOmbre qué es esto? Jesús !qué hechizos me das? Lwc. Tan presto ! Fen. Ay Dios 1vete presto:::- mas. no tanto:::- ádonde vas? Lac. Ala posada :es forzoso. Fen. Si por mis deudos no fuera, dulce español generoso, en mi casa te la diera, para tener yo reposo, Pero bien puedes entrar con decir que de mi hermano sabes nuevas, Lííc. Hay lugar? F¿n. Sígueme ála larga. Lwc. Llano qiialquier estorvo ha de estar? Fcn. Andando, áCelia hablaré, para que avisada esté. Lwc. Yyo áeste criado mió. Fen. Celia. Aella baxo ,andando ,yellos hablan siguiéndolas* CeL Señora, Fen. Confio que lo que buscaba hallé. Ño ha venido forastero áPaiermo en muchos años, mercader ócaballero, donde puedan mis engaños pescar tan lindo dinero. Una nave trae cargada de paños ,medias yrasos. Cid. líate dicho la posada ? Fen. Ya la sé, Cel. Dichosos pasos ! venkla bien empleada ! yqué modo de hombre es él? es negocio moscatel, 6discreto vergonzoso? es dulce 6acibaróse ? Fen. Cayo como mosca en miel; díxele quatro dulzuras, )’ encarecile §u talle, yestá mortal. Cel. Qué procuras? Fen. El cuerpo en cueros dexalle el alma con matadaras. ’ ápate ,yvamos de aquí, que así nos vendrá siguiendo. Camina, yellos tras ellas: ellas peco ápoco. Trist. Con qué ello ha pasado así } qué muger es ? Luc. No lo entiendo, Trist* Mas, qué se burla de tí? Luc. Lo primero que advirtió es que no gaste :es de lustre^ gran desinterés mostró; mas si fuere dama ilustre, qué pierdo en servirla yo ? Trist. Dama ilustre, yjunta al mar; Luc* No pudo salir áver ? Trist* Sí :mas también ápescar ; buscona debe de ser, que nos ha de rebuscar., Luc. Ha de pescarme el dinero que no tengo ?aun ño he vendid bien que hoy vender espero lo que áPaiermo he traído. Trist. Yo soy malo ,úmajaderos no se lo darás después? Luc, No la veré después. Trist. Vamos, que apénas mueve los pies para que no la perdamos. Yo me temo que la des el dinerillo que llevas. Luc. Guarda tú la bolsa allá. Trist. Muy bien ;pero no te atreva: ádarla cadena. : Luc. Está con llave, ycon guardas nueva: Trist. Quítatela por mi vida. Luc. Toma, yguárdala también. Trist. No te enfades de que pida esas dos sortijas. Luc. Ten. Trist. Vamos que van de partida. Luc. Sin diamantes, sin dinero, ysin cadena voy. Trist. Vaijios;
pues vado Ja considero, con causa nos desnudamos para pasarle primero. acto segundo. E/ teatro representa una sala de la casa de Fenisa :por las ventanas se ve álo iéjos el mar yel puerto, ESCENA I. Fenisa jCelia de casa, Don Lucinda yTristan, Fen. Siéntate por vida mía. Luc, No ves que es tarde, mi bien^ Fen. Lo que en mí es amor ,también en tí ha de ser cortesía. » Luc. Alégrame tanto el ver tu casa tan bien compuesta, que esto tengo por mas fiesta que sentarme. Fen. Hazme un placer: quanto hallares átu gusto, llévatelo átu posada. Luc. No me dará gusto nada, que es partido muy injusto:;:- qué bella Cleopatra !. Fen. Bella, porque amando se mato; por tí baria también yo lo que por Antonio ella. Luc. Hermoso Narciso ! Fen. Ay Dios! no te mires como él; ysi has de ser tan cruel parezcámonos los dos, tú en decir amores" tales, yyo en ser eco átu llanto::;-*^ rieste ? Luc. De oir me espanto, que con Narciso me iguales. Yo soy, Fenisa, mas hombre que lindo ,robusto yfuerte. Bella Porcia I. Fen. De su muerte no quiere amor que me asombre*, que las brasas ,ios enojos Ia con que muere de amor loca, si le entraron por la boca, me entran ámí por los ojos, Luc. Este es Adonis. Fen. Así te imagino yo viniendo de caza;;:- qué estás diciendo ? Luc. Que parezco al javalí ; ysolo lo cierto es, que tú eres Venus hermosa, por cuya sangre la rosa nació de tus blancos pies. Fen. Ay mi bien 1se me olvidó regalarte. Luc. Dexa ahora regalos. ’i Mirando las pinturas apartado dé ellas» Fen. Celia ? Ce/. Señora. '• Ellas en voz basca, Fen. Este es mentecato? -- Ce/. No. Fen. Pues qué sientes? .Cel. Que es discreto, Fen. En qué lo has visto ? Cel. En que ya viene «in cadena acá, Fen, No lo advertí, te prometo:;:- cierto ,sin cadena viene: él es bellaco fatal. Cel. Tu intento ha de salir mal, que gran defensa previene. Fen. Engañar, Celia, un quitado, barbitonto ,boquinecio, no fuera hazaña de precio digna de mi humor taimado; pasmar un ingenio agudo es lo que se ha de estimar;;;- cadenas sabe guardar ? Cel. Yque. se la pesques dudo, Fen. Yo abriré mi librería de engaños,, trazas yenredos. Siguen hablando. Luc, Qué. temes ? Baxo áTristan con quien ha estado hablando ,yreviendo las pinturas. THst. Tengo mil miedos áUi humor ycortesía ;
gmr¿a que te üa de engañar, - I/uc. En qué ?pues tienes el oro, Fen. Circe, tu. deidad imploro, CeL El cebo has de malgastar. Fcn. Pondrele el primer anzuelo, Celia ,trae lacolación. . ;íiecio ,yse va Celia. ESCENA: IL Fenisa, Don Lucindoyy Tristan» Fen. Siéntate amores, i? Lite. Que son , ATristan baso al tomar la sillar, términos nobles recelo: qué he de perder en sentarme?. ^ Trist. Ya l;&;sientas,? í'‘ •u; ' Luc. Calla loco. Lucinda se sienta junta áFeñisa ,y Tristan foco apartado algo detras de su amo... Fen. Habíame 5mi vida ,un poco^,' que está en tu mano alegrarpie, Luc. Qué te diré ?. ' •>- Fen. Que me quieres, 'o^i% aunque mientas. •>L'"/J Luc. No me has muerto; ^ mas te -quiero bien por cierto. Fen. Por cierjto lqué .tibio eres! .\- grau por cierto !tú eres ,dí,> ' ,.! ; espai^ol ?'.f; .1.) Luc. Pues no lo ves? *: Fen.. El por cierto no lo es, ; el talle yla lengua sí. No es justo que ponderar tanto el grande amor te quadre, di, por vida de mUmadre^ que es mas fácil de llevar::;- Vvesme estar desatinada, yquando de ello te advierto, respondes con un por cierto mas fresco que agua rosada ! No, español, yo no te agrado, damor tienes por allá. Luc. Risa tu pena me dá: no estoy allá enamor.ado. Fen. Por mis ojos, por los tuyos, por los de amor ,aunque ciegos^ í^ue te muevas ámis ruegos, 1 ome encarezcas los suyos*. j son negros, garbos, óazules? tiene buen pelo? buen talle? pensaste ahora en su calle ? vaya ;no lo disimules. Si es que en Valencia estás muerto bien es que de mí lo fies; ‘ pero por Dios no me enfries amores ,con un por cierto. Trist. Osockrrona !Para íí Luc. Mi amiga, en mí ,Valencia te .adora. Fen. Ahí que en mí Palermo llora; mi tibieza me castiga. Luc.<Sí tuve amor, ya paso: ya desde hoy solo me agrada tu beldad. Fen. Soy desgraciada: Hace que llora. bien me lo temía yo. Luc. Lloras ?el lienzo desvia. Trist. Hase visto tal bellaca. Para ú. Luc. El sol ,de entre nieblas saca, regalada prenda mía; no me des esos enojos. '' Fen. A* fe que tiene él acá prendas que ella -le dio allá. Luc. No hay mas prenda que tus ojos. Fen. Afe que érala cadena: por eso se la quito:::- no lloro sin causa yo.. Luc. La cadena te dio pena? Trist. El se ablanda ,vive Dios Para sí. que la cadena se anega. Luc. Oye ,mi vida ,ysosiega. Trist. Cadena ,volved por vos. Para sí. - Luc. Como no traigo dinero hasta vender ,la envié con Tr.istan:::- Trist. Yo la llevé De golpe levantándose ,yvuelve ásen* tarse. en casa de un caballero. Fen. Yqué dinero te dio? Trist. No estaba en casa, ydcxcla. •tí o . ti? o
Fen. Fueso! yqvé bien me desvela; Para sí. pero de estos pesco yo. Que dinero te ha íaltado r:::- AeL Celia. Cel. dent. Señora.. Fen, No vienes ? ESCENA III. Los dichos yCelia yCriados con re ^ fresco. Cel. Aquí la conserva tienes. Fen. Come, mi vida, un bocadoi:*.- Ve, Celia ,ytraéme aquí el escritorio pequeño. ESCENA IV. Los mismos ,ménos Celia. Fen. Melindres comes ,mi dueñon:- dueño de todo^ yde mí. Luc. Tristan ?oído. Trist. Señor. Luc. Grave error es no pensar es gran dama. Trist Los cíiados son de fama. Luc. Muestra el criado al señor. Fen. Con toda satisfacción: no bebes? Denme ábeber. Trist. Necio has estado en comer. Amedia voz. Luc. No olvidé esa prevención^ Lo mismo. qut el bocado que cogí lo guardé en el lienzo. Trist. Bien. Luc. Yluego fingí también que comía. . Fen. Bebes? Luc. Sí. Trist. No bebas. Al oido. Luc. Qué puede haber Xo mismo. en el vino? Trist. Mucho mal. Un Cria. No ha comida. Al oído áFenisds, Fen. Hay cosa Igual ! demonio debe de ser. Luc. Agua bebo. Fen. Agua le den. Luc. En el agua^no hay sospecha*. Para sí. Fen. Este mis trazas acecha,, Lo mismo. yhele de engañar mas bien. i* ESCENA iV. ’ Los dichos ,yCelia. Cel. Ya el escritorio esta aquí. Fen. Llégamele luego acá. Cel. Tienes la llave ? Fen. Aquí está, que en la manga la metL Luc. Qué tienes ahí? Fen. Estos dias está muy desproveído: vagatelas que he querida emplear bien:;:- niñerías*.::,-* estos son guantes ;bien puedes tomar estos quatro pares. Luc. Son de ámbar. Fen. Sí; no repares. Luc. Admiro tantas mercedes. Fen. Pastillas has menester; no son limpias las posadas; seis docenas extremadas me envió una monja ayer: toma ,en este papel van;::- qué tengo yo mas que darte ? Luc. Con qué podré yo pagarte ? Esto es de veras, Tristan. Al oido. Trist. En extraña confusión nos ha puesto esta muger. Fen. Medias solia tener de Ñapóles. Luc. Bellas son. Fen. Tristan? Trist. Señora. Fen. Aquí van dos pares. Trist. Guárdete Dios. Fen, También las hay para vos:
'i6 tomad. Luc. Qué es esto fTristan? Al oido» Trist» Qué ha de ser ?Indias cifradas Lo mismo. en escritorio de amor. Luc. Plácenos tanto favor, que estén las manos turbadas. Fen. Toma este bolsillo. Luc. Beso tus manos ;ijias oye... Fen, Di. • Luc. Dineros suenan aquí, yIo> mismo dice el peso.. Fen. Cien escudos hallarás: miéntras no tengas dinero, sabiendo quanto te quiero, áninguno pidas mas. Si bien me quieres ,te advierto que quedo con un mi vida pagada yagradecida, mas no me digas por cierto» Luc. Los pagaré... Fen. Quando sobren, los pagarás ,si quisieres. Luc. Hija, de Alexandro eres. Un criado. Yo aseguro que se cobren. Los criados retirados» Otro. Qué pez es este ? Otro. No sé. Cel. Un mercader Valenciano. Uno. Ganando va por la mano, j Cel. Perderase por el pie. Uno. Pues que Fenisa le fia, hipotecado tendrá. Luc. Mi señora ,tarde es ya, ytambién la hacienda mia quiere un poco de cuidado. Fen. El cielo vaya contigo; ytenle también, amigo, del que en mi pecho has sembrado. Luc. Guárdeteme Dios mil años. Fen. Ola !acompañadle todos. Luc. Qué es esto? Al irse con TristaUt Trist. Notables modos, ode amores dde engaños. Luc. Yo presumo que es amor, que aaior en obras se ve. Trist. En el fin te lo diré, que allá se sabrá mejor. C ESCENA VI. C 2 Fenisa yCelia. Cel. Amucho te has atrevido. Fen. Esta es ganancia segura. l Cel. Así Dios me dé ventura, I que pienso que te he entendido. Fen. Pues qué gusto puede haber ^ como avisar yengañar ?^ ESCENA VIL I Las mismas ,el Capitán Osorio ,Doña í Linarda en hábito de caballero uju] . gallardo ,Bernardo yFabio , íMí pages. Osor. Puedo entrar ?^ Fen. Puedes entrar.. ^ Osor. Un huésped traigo ácomer. j Din. Vuesa merced ,mi señora, me tenga por su criado. j Fen. Seáis ,señor ,bien llegado. j Es de España? j AOsorio ,yapartante hs doí^ ] Osor» Yllega ahora. j Fen. Caballero? , Osor. No lo ves ? su nombre es Don Juan de Lara. Fen. Linda cara. ; Osor. Linda cara? ] Tara, novio un primor es. Echar puedes el anzuelo, ; que es un cielo ;yun maride? caballero... Fen. Está entendido... Gentil es el tal mozuelo. Señor ,estoy ya informada del Capitán... Din. Su favor me honra mucho. Fen, Obliga amor ser vuestra persona honrada. No hay cartas mas efectivav<í para que el favor se halle, como buena cara ytalle.
27 Hablan los dos privadamente. Osor. Comamos ,Celia ,asi vivas. Ce'l. Ya todo está prevenido. •Bern. Fabio ?^ Aparte entre los dos ,q^ue están retirados. Fah. Qué? Bern. Ya la picana se inclina al humor de España, Fab. Sí: ya se hablan al oido. Osor. Fenisa, celebro mucho que honréis al señor Don Juan:;: Din. Tiernas las hembras están. ap. Fen. Escucha ,Celia. En secreto. Cel. Ya escucho. Fen. Ves qué lindo ! Cel. Tevclavo? Fen. Nadie logró que le quiera; ’^ mas por Don Juan me muriera, Cel. Lo mismo me hiciera yo. Osor. Venid Don Juan ácomer. Din. Pages ?- Al entrar quedándose detrás* Bern. Señor. E>in. Bueno va. ^ Fab. Pica ?•-< .i Din. Picada está ya. Bern. Eso habernos menester ^la otra parte se dexün ver Camilo y Albano como pasmados. Estáfala de contado. Din. Lo haré así quando esté ápunto. Bern. Si no se cambia el asunto, yo soy amo ,ytú criado. Din. Tramoyas para vivir Para si, sabrán fingir un amor; ' mas sin gusto ,ysin honor vivir, no es mas que morir.' ' Al entrarse los pages quedan detrasy Albano ¿ale, ylos detiene. ESCENA VIH. Camilo ,Don Albano ,Bernardo yFabio. Alh. Es en efecto. Cam. Yamor tratan así dos mugergs ! Alh. Es ,digas lo que díceres. Cam. Infórmate aquí mejor. Alb. Aguardad por vida mia. Alos pages al entrarse. Bern. En italiano. Al otetQ. Fah. Ya sé. Che commandate? Todo lo rayado con pronunciacÍ9r$ italiana. Alb. Podré hablaros en cortesía-? Fab. Di gracia ,Padrón ,cJiecoset mi volete ?‘ Alb. Estoy sin seso ! Fab. Ma ,Padrón ,tácete adeso, Alb. Ay Dinarda !ay bella esposa í quién es ese caballero ?; Fab. Quello Gentil Iiuomo i Alb. Sí. Fab. H* éil Signor Rugier Dalí. Alb. Su nombre propio es Rugero ? de qué pais ? Fah. Di Bologna. Ma adesova viagiando. ' Alb. Parece español hablando., Fab. Ispagnuolo !mala rognai canchero che venga átutt itraduori spagnuoli, turfanti ladri ,manioli, asasini per tre scuti. Cam. Bien quiere este pagecillo Aparte los dos. al español. Alb. Aguardad que él me dirá la verdad. Fab. Apénas puedo sufrillo. Los dos pages apartados. Bern. Disimula, Fabio, un poco, ' no conozcan áDinardo. Fab. Muero de risa, Bernardo; hablo bien ? Bern. Vuélvesle loco. Alb. Pilla este escudo, fanchiulo/ ydime:::- Fab. Che vuoi da mel Alb. Esta es muger ? Fah. Come che ! La vuele pligiar trastuíor c
casas ,joyas ,buen ajuar, mas quien habia de comprar de golpe no lo ha de hacer. En peligro tan urgente - perder no puedo un instante: de uno en otro comerciante me he cansado vanamente: ver ,tratar yajustar quieren, yátodos no he de decir, ’ qué causa*puede influir' '"' en las prisas que me hieren.- ' Luc. Pensáis con juicio ámi ver; mas no perdáis ese llanto, pues el peligro insta tanto, qué es lo que se puede hacer?- ^ Fen. Que sobre joyas yhacienda' esos dos mil me prestéis, si acaso vendido'; habéis.^ JjUc. No tratéis ,mi bien j* de prenda, no lo és pequeña el amor yobligación que yo os debo. Fen. Honrarme queréis' de nuevo, • Luc. Esta es deuda* y-> no favof| ' mas soy claro, gloría' mia.^'- ‘ Un mercader sin 'dinero* ”' es como amor sm tercero, ycomo sin luz el dia: os sirvo, mas ha de ser’ breve la paga; que yá i' ' mi partida* cerca está, ^ 'y fuera echarme áperderá Fen. Quanto se<- libre mi hermari() unas casas venderemos, que ya compradas tenemos; yos pagaré por mi mano. Pero tomad por mt vida mis joyas, yo gusto ‘de esto;‘^ Luc. Toma, Tristan ,entra presto, en el arca guarnecida /‘ un gato hallarás que tieiíe ’' en oro dos mil ducados. Esta es la llave. Ccl. Que honrados •í ' pensamientosl ‘^ Fen. Al fin viene de tierra ,exemplo del mundo, en Iiacer bien yamistad. • Ti ist. as ahacer tal necedad ? Aparte quedo. Luc. La conozco ,ybien me fundQ, un tan noble proceder ’ en nada me ha de arriesgar. Trist. Las joyas puedes tomar. * Luc. Quando sea menester. ESCENA XI.« Lucindo ,Fenisa ,Celia» < Fen. Qué os dixo Tristan? - Luc. Quería ' que vuestras joyas tomara:::^ es mercader, yrepara:::- Fen. Tomadlas por vida mia. Luc. Por vida vuestra', mi bien, que basta un cabello- en prenda de mas oro ,y nadie entienda que otra quiero que me den. Qué mas prenda ^que un cabello donde mil almas están? Mastvoy á* ver si Tristan • yerra úacierta con ello::;- - No entres, porque espero' ^gent®; F^íi- Vete- ámerendar conmigo.^ Luc- Si puedo. ’'*: Fen. Pues poder. Luc. Digo '^ que iré allá. *..- Fen. Irá juntamente ''' / todo el bien que mi amor Entra amores ,yencamina los dos mil para Mesina. Luc. Espera ,ya Tristan viene. ESCENA XIL Fenha yCelia. Fen. Entró ?í- ' Cel. Ya pasó la puerta. Fen. Mamóla su señoría. Cel. Miéntras vemos luz, es dia; no hagas fiestas ,que si acierta se pudiera arrepentir de aquí hasta su quarto el hombre: mas áquién hay que no asombre tu artificioso vivir?
Fcn. Calla ,que es cosa de r!sa:r, como estos pescar veras, no se lian de olvidar jamas de la Buscona Feiiisa. Viene ya? Cel Muy rozagante. Fen. Mira si maúlla el gato. ESCENA XIIL Dichas yTristan, Trist. Por no parecer ingrato, ni aun me detuve un instante. Aquí tienes el dinero. Fcn. Muestra áver:::- escudos son, Tristan, toma este doblon: ydile áaquel caballero que le espero ámerendar. Trist, Decírselo al punto tratos' de lo prestado barato !¿íp. mucho me dá que pensar. ESCENA X,IV. Fenisa yCelia* Fen. Se fue ya ? CeL Yva murmurando. Fen. También murmuran los ríos, yde oír yver sus bríos se están los peces holgando» Dime, será desacato besar el gato. Cel. Es muy lindo. Fen. Ves aquí, Celia, áLucindo besado en forma de gato. Cel. Ese beso, ymuchos mas da al gato, que es como un oro. Fen. Yo los diera áquien adoro. Cel. No lo digas ,loca estás. Fen. Quiero áDon Juan que me pierdo. Cel. Pues llama al gato ,Don Juan. Fen. Penas temo que vendrán,' pues rica, de amor me acuerdo. 2'5 t«' ESCENA XV. r 4• Dichas ,Osorio ,ytres Soldados. Osor. Mas de un hora te he buscada, ytodo el puerto he corrido. Fen. Pues el tiempo no he perdido que este gato me he encontrado. Cel. Es oro. Oíor. Famosa agencia. Fen. Ya iba siendo necesario. Osor. Quién ha sido el tributario f Fen, El Mercader de Valencia. Osor. Pues yo no me descuide. Ahí traigo tres camaradas. Hay barajas adobadas? Fen. Quantas quieras. Osor. Bueno áfe. Fen. Yqué cosa ?habrá otro gato^ Osor. En jugando ,merendar, yel que hemos de hacer ganar dará estupendo barato. Fen. Pues lleva allá los fulleros. Osor. Tu sácales el redaño. Fen. Buena advertencia 1mal año. Osor. Vamos acá, caballeros. Se entran en casa de Fenisa* ESCENA XVr. Fenisa ,Celia yTristan. Cel. La fortuna está hoy abierta. Mas, Tristan viene, Fenisa. Fen. Vamos: entremos aprisa, ycerraremos la puerta:::- mas llega, yno puede ser. Trist. Dixe el recado ámi amo^ yqual pei^diz al reclamo, despacha ,y, os viene áver. Fen. Un grande pesar me has dado, lo siento, áfe de Fenisa; pero de Mesina aprisa tres soldados han llegado. Los tres en mi casaestin, bien que poco se detienen: despachando, álo que vienen dentro de un hora se irán. Di que por un rato ahora j
i6vaya ápasearse al mar. Trisi. Qiie se vaya ápasear . Fiii. Sí, Tvístaia, mléntras es tiora. Se cmrati ,3’ cierran la puerta. escena XVII. Tristan ,yluego Don Luanda. Trist. Vive el cielo ,qiie ea bcaía me dio con la puerta tah fiera . Si el menos corriera, mas presto la hora llegáia. Apasear 1vive Dios que picanas tan atroces:;:— Liic. Qué tienes? de qué das voces., Trisi. Culpas son solo de vos: quedamos muy bien parados.:::; di que vaya ápasearse ! miéntras para consolarse se queda con tres soldados. Luc. 'Oué encierro es ese? habla claro. Trist. Que como no hay que esperar,^ os envía ápasear, Fenisa jsin mas reparo. Luc. Anda, que te engañarías: cuéntame lo que paso. Trht. Di el recado, yrespondió la infame que lo sentía, mas que ápasear te fueras, que ahi tres soldados estaban, ymientras no se marchaban, que. acá los pies no pusieras: ycerro. Luc. Chasco será. Trisi. Quién duda que chasco csí ymuy.chasco. X.MC. Llama ,pues. Trist. Llamo. Llama coa ¡a aidaha ,yvuelve á llamar ,ysale Celia ála ventana^ yluego Fenisa» Luc. Mas recio. Ce/. Quién va? Luc. Celia ,óinfierno ,qué es esto, que hace tu ama conmigo ? Ce/. Pues de qué se queja amigo, que viene tan descompuesto ? Jesús! infierno soy yo? Luc. Llámame ,Celia ,áe^c ciclo quizá me engaña el rezelo ’ que otras veces me engañó. Ccl. Ocupada está, yno creo que podra salirte hablar. Lite. Es buen modo dé engañar lo que por mis ojos veo. Para esto me convidó ? Fen. Con quién hablas? ^/.,pgqué es aquesto? JLiíC. Mi vida:::- Fen. Quién es ? Luc. Tan presto de quien soy se te olvidó? Fen. Soy algo corta de vista. Luc. Ytambién corta de oido? Fen. No te había conocido. Con el pesar no estoy lista. Ahora no es buena ocasión para que entres; vuelve luego; no quiero encender un fuego, yevito tu perdición. Cierra la ventana. Trist. Bien quedamos. Luc.. Arda Troya. Qué hemos de hacer? Trist. Qué sé yo? Luc. Viste los soldados? Trist. No. Luc. Pues todo aquesto es tramoyi que solas están las dos. Con su mindoño Don Juan, las dos merendando están, no lo han de lograr por Dios. Todo el gusto la he ae aguar:^ llama recio ycon arrojo: estoy rebemando enojo: Llama muy recio. las puertas he de quebrar. ESCENA XVIIL *^ Los diclws ,Osoria ,ytos tres con las espadas desnudas. Osor. Quién es tan descomedido, que estando aquí honrada gente llama temerariamente? Luc. Yo, caballeros, no he sido.
ACTO QUARTO. Osor. Pues quién ? Lite. Un page, sospecha ^ que quatro platos traía. 0so)\ Platos ? Un Sold. De donde seria? Osor. De algún galan de prorecho, ycomo sintió el ruido, se volvió. Sold. Discreto fué. Oíor. Pues ála mesa ,que áfe que fuera bien recibido. Ss van yyvuelven ácerrar. ESCENA XIX. Don Lucindo ,Tristany yiuega Don Félix, Lüc. Viste tan gran desacato ! Trist. Burla mayor no se vio. Luc. Solo el chasco siento yo. Trist. Pues yo solo siento el gato. Luc. Ese pena no te dé, que envolver no tardará. Trist. Gato que con gata va . muy tarde en casa se ve. Fel, Lucindo, yo iba ábuscaros. Lmc.- V amos; seáis bien venido, que un chasco me ha sucedido, ytengo sobre él que hablaros. Donde lo oiga el capitán ve tu esparciendo la voz, que vendo aceyte yarroz, ytabaco ytafetán: i ymucho de todo. Trist. Bien. Luc. Vamos al punto áserviros. Fel. Mucho sentiré impediros. Luc. No puede impedirme, quien espero me ha de ayudar. Fel. Contad en todo conmigo. Luc. Tristan ,con tan buen amigo • hoy el gato he de cobrar. Trist. Vamos ,que no es largo el plazo: diera::;- yo no sé que diera, ya que di el gato áesa fiera, por ser quien diera el gatazo. 27 El teatro representa un fin de calle acia el mar :en la puerta del capitán Osario yDinarda hay un gran pórti^ co con asientos. ESCENA PRIMERA. Don Lucindo Don Félix yTristan. Fel. Es vuestra pena liviana para el mal de que yo muero, pues solo buscáis dinero; mas yo el honor, yuna hermana. Ya sé que está aquí el sugeto; él con honor ia dará, ómoriré ,ómorirá. Luc. Empeño es justo, en efecto. Si sirvo ,no faltaré: yo en tanto para cobrar, pues lo queréis tolerar, del almacén me valdré; ‘'que puesto que está ámi nombre, yes fingido quanto tiene, servirá ,si se previene con arte ymaña ásü hombrci Peí. Por mejor disimular, yparecer mercader, tal carga quise traer para echarla luego al mar: pero si os sirvo con ella, pues ávuestro nombre está, podéis usarla, pues ya fui' venturoso en traella. Zfuc. Pues la licencia me daít ao me puede faltar nada; yo haré caer la taimada con la esperanza de mas. Aquí vive el capital! que sus trazas patrocina, yun lindo que desatina de sus cascos el desvan: fuera bueno que empezára átenderles la red ya. Tristan ,ve si en casa está el Señor D. Juan de Lara. Entra Tristan. Fel. Mientras esa diligencia, Dz
vo'^^ yo )T^iicmiv.1o) íns muif* Lhc.'1)íosos Jc prósperos dias._ Fii, Yos vuelva rico áValencia, escena 11. Don Lucinda ;ydcspuis Tástan, DiriíirJ.» ,Scrr.tiydo yíuihio. ^ Ltic. El Don ]uan que es su querido, Vpor ella interesado, t':jJrá encender su cuidado, Vadvertido, dno advertido-: que si ella llega ácntendei, que mas me puede sacar, DO dexará de sembrar con el ansia de coger. ^ Vienen? Din. Qvé os parais ,señor 1' Mi alvergue favoreced. Zuc. Agradezco la merced, Días no puedo tal favor por ahora aprovechar, líoy os dixe que os vería, yque en breve marcharia, Tristíin está híiblcifido con los dos» Dias ya no pienso marchar. Quiero el género vender ^ue tenia almacenado-, yquedaba reservado para 'después devolver. £n España falta trigo, •o yaquí muy barato est.ít' enviarle quiero allá, que es buena ganancia, amlgo^ Pero dineros presté ' áuna que en pesar se halla,, ypara no congojalla . '«on vender' los supliié. 'c Vengóos ahora áavisar ^'d no apresuréis la partida. Din. Lo agradezco por mi vida: con vos me pienso embarcar, yaun no sé quando podré. Xmc. Disponeos lentamente, que quando embarcarme intente, con tiempo os avisaré.' La hora señala mi muestra 'il rehí^. que cité dos mercaderes. Din. Siempre que honrarla quisiep^, esta casa es mas que vuestra. escena III. Dinarda ,Bernardo ,Fidúa , yCelia ,éstas reparando en Luci^ ¿jíic se Vil. Fcn. Ya, que te marchas ,sabemos. Din. Mi viaje fué fingido:::- Fen. Aqué habrá el hombre venido> Las dos en secreto. Ccl. Con cautela lo sabremos. Fcn. Nunca he de ver yo tu casa? Din. OFenisa ,dmi señora, damiga Celia ,daurora del bello sol que me abrasa. En esta humilde posada tanto bien ? Fen. Adonde está el capitán? Díii. Salió ya. Fen. Vengo ,mi Español ,cansadi de comprar cosas que son forzosas álas miigeres. Din. Quieres descansar ,yquieres por mi vida colación? Fen. Es acaso valenciana? Din. Por qué, mi bien ? Fe'ii. Vi volver al quq la pudo traer. Din. Pensaba marchar mañana, yque iba con él creia, con que me vino áavisar que ahora no puede marchar. Fen. Pues irse, mi bien, quería? Din. No quería ,él lo pensó. Fcn. Yél por qué no marcha ya^ Din. Sus motivos son allá de comercio qué se yo? Por haber dado prestado, yno querer congojar, dice que va ádespachar un almacén reservado para quando. acá volviese; debe gustarle este ocio; pero este es su negocio
que no es bien nos Interese. Lo que me importa es tu sola, lo demas que vaya al mai; quieres ,mi bien ,descansai . F¿n, Amor de tuto parola. Ccl. Siéntate aquí ,ydescansemos que esto cae ábuena parte. Din. Tú puedes aquí quedarte, que los dos adentro iremos: que pues mi adorada perla áver mi casa entro acá, según dixo ,no será razón se vaya sin verla. Quieres ,m1 bien ,por mi vida; ver íni aposento yestancia ? en vez de panos de Francia una fe hallarás rendida. Fen. Recíbolo ámas amor, que si viera de Venecia el tesoro ,del que precia Florencia de su señor: ni el bello Aranjuez de España viera con mas alegría. Entra, dulce prenda mía. ESCENA IV. Celia ,Bernardo yFabio> Bern. Van juntos. ^ Fab. Sí. Bern.. Cosa extraña! JF'ab. Muy extraño no lo hallo, yquita una confusión. Bern. Fabio ,tú tienes razón: la gallina muestra el gallo. Solos quedamos por Dios, pues ir con ella nos veda. Fab. No ,que aquí Celia nos queda. Cel. Pues yo soy común de dos? Fab. Los dos honrarte podremos. Cel. Si los medios son honrosos. Bern. Somos extremos viciosos, tú virtud de estos extremos. Cel. Con que en luí ,Don Juan se' va? Fab. No se va ,querida mia. Cel. Pues el otro áqué venia ? Bern. No lo oiste áDon Juan ya? 29 Ccl. Vende géneros guardados? Fab. Ymuchos. Cel. Yqué valdrán? Bern. Segjiin nos dixo Tristan, mas de veinte mil ducados. Ccl. Afe que es muy buena venta. Fab. No los vende todos ,digo; mas para emplear en trigo vender una parte intenta. ESCENA V. Dichos ,Don Albano yCamilo. Alb. Aquí Fenisa entró ,quiero Informarme; quizá me sacará de tanta duda: que estoy fuera de mí. Cam. Pues aquí vive el capital! Osorio ,camarada de Don Juan. Alb'. Sus pages son aquellos:::- .. Celia también ?:::- óCelia en esta casal Cel. Parécete milagro .? Alb. Dexo áOsorio áquatro calles de esta ,no fué mucho tener ánovedad que esteis en ella. Cel. Eso del capitán es cosa antigua, ylas mugeres pican en lo nuevo. Aquí vive la gracia yla hermosura: Adonis, de quien es Fenisa Venus. Vive Don Juan de Lara. Cam. Qué os parece ? Privadamente. será ahora muger Don Jua'n de Lara ? Alb. De veras, Celia? con Don Juan Fenisa ? Cel, Todos lo saben ,tú solo lo ignoras, que por Don Juaái está Fenisa lela. Alb. Tú los has visto juntos! Cel. Ytú puedes verlos salir ,si quieres ©aperarte. Alb. Ytú por qué no estás?
3® Ce/. Me lilzo quedarme. Camilo le habla aparte. Cam. Hombre de Di®s >no estás desengañado , de que í5on Juan no puede ser tu esposa ? ha de serlo por fuerza ? Alb. Lo confieso, confieso que és mentira lo qué veo, que es un milagro de naturaleza. Cel. Mira, Albano ,si mandas, que me llaman. Fah. Yánosotros también. Alb, El cielo os guarde* ESCENA VL Albano yCamilo ,yal fin Lucinda ,y Tristan. Cam. Réstate averiguar alguna cosa? Alb. No me resta ,ya estoy desengaganado. Este engaño álo menos me ha sertvido, con el retrato Dinarda bella de alborotarme el alma de tal modo, que ha borrado la imagen de Fenisá. Cam. Si de su lazo iAlbano ,quedas libre, muy grande es la piedad que al cielo debes. Se ven que vienen hablando Lucinda yTristan. En el camino estabas de perderte::- Alb. Vamos-, que llegan esos forasteros, yno es razón que «entiendan lo que hablamos. Luc. Parece que se van. Trist.^ Solos quedamos. ESCENA VIL Don Lucinda ,Tristan áun ¡¿¡¡j después Fenisa yCelia que Luc. Hechizos curen hechizos, si picaros ser sabemos: áeste lado nos haremos, quando salga ,encontradizos. Que pues ha visto áDon J^¡J, yhablando con él nos vio, sin duda le sonsacó. Trist. Ya sale. Luc. Alerta ,Tristan. d Cel. No dirás por qué has reñido) Fen. No vi hombre mas insensible; ^ por Osorio está terrible; es fuerza dalle al olvido que nadie me burló así. El que le abriere mi puerta, ^ no la verá mas abierta. Cel. Vé,que Ludndo está allí, Fen. Enmendar yerros pasados quiero ,que ha de estarme bles. Cel. Entiende que el almacén vale veinte mil ducados. Fen. No los valdrá ,si bien sale j mi engaño. Cel. Pon bien el punto, que importa mucho este asunto, pues mas de diez gatos vale, Fen. El tiene buen natural, *J' yvolverá: no te asombres, que nunca olvidan los hombrs miéntras que ios tratan mal. Trist. Vé, que te miran las dos. Luc. Pues haz tú que no las ves. J^en. llega. Este es el mundo al retíi En vez de buscarme vos os he de ir yo ábuscar. Luc. Rara sois ,álo que veo: se os ha pasado el deseo de enviarme ápasear ? Fen. Yalodlegué ádiscurrir que tú te formalizaste, yel modo con que llamaste me dio mucho que sentir: •pero después de pasada
tan rara carnalidad, de ver tu forinalídad, me he reído ácarcajada. No creo que tu amor dude: 'allá con Osorio fueron, yjugaron ybebieron, yo remediarlo no pude. Uien me lo puedes creer, que fué efecto de amor fino^ con soldados ycon vino no te quise yo expo'her; pero fuéronse en jugando: por qué después no volviste ? Luc. Te obedecí, aunque tan triste;^ por la playa paseando. íVrt. Vuelve ácasa pan perdido, que mas que piensas, te quiero^ por Español hechicero, ypor zeloso sentido. Luc. Iré, mi bien, iré allá, pues ya borras mis enojos, iré áarder en esos ojos, que me han abrasado ya. Vete, ysi mi gusto anhelas, no me prevengas soldados, que seguros mis cuidados, no han menester centinelas. Fen. Ven ahora. Luc. Coa cierto hidalgo voy áver un mercader, que merced me quiere hacer por él ,no jx)r lo que valgo, de que ácambio 5c me den tres mil ducados ,en tanto que vendo. Fen. De tí me espanto, no era yo buena ,mi bien, para negociar las cosas de tu gusto ? Luc, Pues habría quien me los diese? Fen. Jtn el dia ciertas doncellas hermosas al capitán han hablado, que tienen ciertos escudos, yestando quietos ymudos iin provecho, dan cuidado, yácambio te los darán. Para qué son? Luc. Para trigo, que hay falta allá. Feii. Pues, amigo, ellas te acomodarán. Luc. De aquella mercadería que tengo, hay ahora acá, ysi la vendo ,será con poca ganancia mía. Si aguardo un mes ,ganaré la mitad por medio ,yquiero, tomando aqueste dinero, aunque pierda ,pues podré desquitallo en la ganancia, fletar la nave. Fen. Harás bien, yyo haré que te Ic den: pero será de importancia el resguardo de esta hacienda. Luc. Del almacén en que está daré la llave. Fen. Será, mis ojos, bastante prenda. Luc. Para tener mas lugar de verte ,amores ,no quiero vender ahora ,yespero que te sabré regalar. Fen. Harto reealo me ofreces, con verte ,dulce bien mió; pagarásme ? Luc. Vo conflo pagarte como mereces, Fen. Treinta creo han de pedir por ciento, Luc, Es exorbitancia; pero bien que en la ganancia los podremos resarcir. Lleca ,Tristan, llega áhablar. Fen. Por qué estás tan retirado, yserio? Trist. Estoy enojado, yme he ido ápasear. Fen. Qué gracioso ha respondido! picaro en extremo es; llévale ácasa después, regalaréle un vestido. Mira, mi bien, que te espero. Luc. Haz el dinero traer.
í2 Pero advierte que lia de ser treinta. por ciento el dinero. Luc. Como quisieres. has dos yéndose en secreto» Cel Aquien lo piensas pedir? Fen. Amli que los dos mil tengo allí, ylos otros mil también. Que por mí se venda, es llano, yme ha de dar quanto tenga. ^ CeL Guarda, Señora ,no venga con intento mas villano. JF'en. Vamos por el aduana, yen el registro veré su hacienda ,para que esté segura. Cel. Esa prenda es llana; porque del libro sabrás, y.el registro loque trae. ESCENA VIII. Don Lucind»,Tristan ,luego Osorio, yDinarda» Trist. Si en el engaño no cae, grande gatazo la das. Luc. Que ella me le vuelva ámí, es lo que ahora deseo. Trist. Que se va trazando ,creo, para que suceda asi. Luc. Gente viene :cosa es llana Ojorioyy Dinarda entran hablando muy en secreto, que áexaminar habrá entrado lo que, tiene registrado mi Almacén en la Aduana: démosla Tristan lugar: acia el mar nos paseemos, luego hvuelta daremos, yla iremos áesperar. ESCENA IX. Osorio yDinarda» Oíor. Lo que digo, Don Juan, es verdad clara. Icnisa ,mas que el cierzo leve y suelta,. . en vuestro bello talle se hafix^^j^,, ella os adora; yo lo se; no hay Din.. Yos ofendo por dicha en J me adore." Osor. Aun las piedras se pasman prodigio, que lo es muy grande que Feaij, quiera. Si áquien desnuda átantos, tú nudas, no dudes que engañaste al misojj engaño: prueba ávengar mi pecho ,yel tantos. Din. Si por alguna cosa de provecho fuere Don Juan su vida ,ósus a. ceros, ordena ,manda ,corta ,pon y ta. Osor. Mira ,ninguna cosa estas muge, res buscan ,ni intentan mas que elca, samiento; toca esta tecla. Din. Novio he de'fingírmel ysi aprieta en que sea su marido? Osor. Dos mil verás que asi las entrci tienen, ycon hoy, con mañana ,van pasando, ricos ,ygordos ,dias ymas días. Déxame hacer, verás el lin que lleve» Din. Mira que viene ápaso apresurado. ESCENA X. Los dichos ,Celia yPenisa. Fen.Contado,Celia, tengo ya el dincrO' Cel. Ala verdad ,extraño me parece para cebo no mas ,tanto ducado. Fen. No ves que me informé de loqUi tiene:::- aquí está el Capitán;::- iba ábuscarte. Apartándole. Osor, Aquí me tienes ,prenda ;en qtit te sirvo ?
33 Fen. Cierto dinero doy acambio áun hombre con un treinta por ciento de ganancia: has de decir que es tuyo ,yque es hacienda de unas doncellas. Osor. Mas te dan resguardo? Fen.Danme cincuenta caxas por lo menos de panos ,tafetanes ,ytabacos, ycien pipas de aceyte registradas sin arroz, higos, pasas yotras code ello tendré la llave ;sin mi orden no se dará ásu ducho ni áninguno» Oíor. Paréceme muy bien. Dinarda se está retirada. Fen. Como no llega Don Juan? Osor. Porque está ahora vergonzoso con cierta pretensión. Fen. Malicias tuyas. Osor. Cómo malicias! Vive Dios que quise, sabiendo que has estado ávisitarle, pasarle el pecho con aquesta daga; mas me juró que por respeto mió, no se atrevió ádecirte que en su pecho ardía la intención de ser tu esposo. Yo viéndola ocasión de tu mejora, que siempre sabes hice de tu pecho, cedí, yaun ofrecí sobre ello hablarte. Feti. Ay Capitán ,engáhasme? Osor. No creas que en mi vida engañé muger ninguna. Fen. Viva, mil veces la verdad de España. Si hoy se efectúa, doite mil escudos. Osor. Ya le he dicho áDon Juan que estáis muy rica. Fen. No le engañaste, darle puedo en dote catorce mil ducados como uno. ESCENA XI. Tristan y‘'dichos. Trist. Lucindo, mi señor, dice que os diga, para poner remate ácierto trato, que lo que dixo queda ya esperando, con los de la aduana. Fen. Ven Os orlo; tu Celia ,dile áEstado ,yáFabrício, que carguen ddinero ,yque me sigan. Osor. Despedirétne de Don Juan. Fen. Pues dile que es alma de esta vida. Se va con Celia. Din. Qué se ha hecho? Oror. Aun negocio forzoso los dos vamos. Está loca Fenisa, ymil promesas hace por que se logre el casamiento. Estate por aquí. Se vá. Din. Guárdete el cielo. TWít. Va bien. Fortuna sopla, que Tendose. si soplas, por Dios que va ámamarla lindamente. ESCENA XII. Diñardafdespués Albano. Din. Aquantos perdidos pasos me está obligando un iníiel, ysabe Dios, si él cruel ni aun pensará en los atrasos que estoy pasando por él. Mas viene. Alb. Huelgo de hallaros, Don Juan ,solo en este puesto. Din. Yyo de veros, yhablaros, que también estoy dispuesto áinformarme yáinformaros. Alb. Ella es. Quando aqui entrastes E
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