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Tesis D D octora l.
LA P P LANIFICACIÓN D D E L L A C C IUD AD E E N E E L C C AMBIO D D E
M I L E N I O ( ( 1997 -2 2 017). P P R O P U E S T A S P P A R A
RECO NDUCIR L L A H H ERENCIA R R ECIBIDA: L L OS C C ASOS
D E C C A S A R E S ( ( M Á L A G A ) Y Y C C H I C L A N A D D E L L A
FRONTERA ( ( CÁDIZ).
Pedro G G órgolas M M artín
Universidad d d e S S evilla
TESIS DOCTORAL.
LA PLANIFICACIÓN DE LA CIUDAD EN EL CAMBIO DE MILENIO (1997-2017).
PROPUESTAS PARA RECONDUCIR LA HERENCIA RECIBIDA: LOS CASOS DE
CASARES (MÁLAGA) Y CHICLANA DE LA FRONTERA (CÁDIZ).
DOCTORANDO: PEDRO GÓRGOLAS MARTÍN.
DIRECTOR: VICTORIANO SAINZ GUTIÉRREZ.
DEPARTAMENTO DE URBANÍSTICA Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO.
ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE ARQUITECTURA DE SEVILLA.
UNIVERSIDAD DE SEVILLA.
A mi padre, ausente desde hace casi un cuarto de siglo. Su
recuerdo constante e imborrable me ha alentado en esta
aventura. Él me inculcó el sentido del esfuerzo, la constancia y
la perseverancia que he necesitado para realizar la T esis. Nadie
como él disfrutaría de un momento como éste. A él se lo debo
todo. V a por ti.
A mi madre que, afortunadamente, sigue regalándome su
ternura y cariño permanente e incondicional. Su fina agudeza,
sentido del humor e indeleble estado de alegría, me han
proporcionado el ánimo imprescindible para recorrer este
camino con agrado y satisfacción.
A P ablo Arias García, mi maestro. Me recogió en su regazo
intelectual apenas aterrizado en la universidad, hace casi treinta
años, y me inoculó la pasión por la ciudad, me enseño el cariz
carismático del urbanismo y me encaminó en una senda de
honestidad disciplinar que he tratado de no abandonar a lo
largo de mi trayectoria profesional. Sin él, sin sus enseñanzas y
confidencias, sin el ejemplo de su ilusionante actitud por las
cuestiones urbanas, nada de esto hubiese ocurrido.
A Victoriano Sainz, mi director de T esis, mi compañero de
estudios y de docencia universitaria. Mi amigo. Su insistencia
primero para que emprendiese, por fin, esta aventura, su
estoica paciencia para reconducir mis veleidades intelectuales
al rigor académico y sus certeras orientaciones y críticas durante
la elaboración de la T esis, han sido fundamentales.
A mis compañeros del Departamento de Urbanística y
Ordenación del T erritorio. A todos sin excepción. A los que
están y también, y sobre todo, a los que se fueron para siempre.
T odos han contribuido siquiera con su presencia, con su saludo,
su mano tendida y , cómo no, con su recuerdo. P ero debo
significar a F ernando Arias y Antonio Ortiz, mis mentores; a
Andrés Salazar , Ángel Díaz del Río, Irene Mendoza, Antonio
Ochoa, Antonio P iñero y Carlos Flores: son muchos años juntos
compartiendo vivencias.
A Manolo, Andrés y Sebastián. Ellos son T erritorio y Ciudad.
Ellos me han permitido compartir todos estos años de planes y
más planes, de esfuerzo titánico, de ilusiones y desazones, de
alegrías y tristezas, de afinidades y desencuentros, de éxitos y
fracasos. Junto a ellos he emprendido una travesía, más vital
que profesional o laboral, de la que espero aún queden muchas
páginas por escribir . Manolo es Manolo. P oco más cabe decir .
Es un animal urbanístico perspicaz, hábil e inteligente; en lo
personal, a veces punzante, a veces pura gratitud, pero
siempre presente y cercano. Impredecible e inasible. Y con una
capacidad de trabajo descomunal. En Andrés, detrás de una
fachada aparentemente distante, se esconde una persona
sensible y cariñosa: mi principal partidario. En él he encontrado
el estímulo que me ha permitido no decaer por momentos y el
consejo siempre cabal y preñado de sensatez. Sebastián, mi
compadre, es el mejor abogado -urbanista que conozco. Con él
he aprendido hasta lo que no sé. Esta T esis tiene mucho,
muchísimo, de él. Sensato, equilibrado, apacible, tranquilo,
racional, lúcido y brillante. Imprescindible.
AGRADECIMIENT OS
Agradecimientos
A Juan Carlos, R eyes y Juan Antonio, antiguos alumnos
transfigurados en compañeros de fatigas. Ellos también son
T erritorio y Ciudad. Es más, sin ellos no habría T erritorio y
Ciudad. T ambién debo recordar a Juan de Dios, Javi, Vicky y
Cristóbal. A Irene y Jorge. Y a todos los que, a lo largo de estos
18 años de batallas sin cuartel, han compartido trincheras
conmigo.
A Álvaro y Daniel, mis amigos uruguayos, los "piratas del Mar
del Plata" que asaltaron mi barco en plena deriva impidiendo un
naufragio anunciado forjándose, a raíz de ello, una amistad
inquebrantable y eterna. Nunca olvidaré aquellas dos semanas
en Montevideo que me reflotaron del desnortamiento,
dibujándome una nueva ruta vital de la que esta T esis es una
etapa importante.
A mis amigos de siempre: José María, José Carlos, Gustavo,
Julián, José Manuel, Mac, Miguel, Álvaro y P edro. Y a van para
45 años juntos. Mi otra familia, mi refugio, mi referencia vital.
En todos los hitos de mi vida, buenos y malos, siempre han
estado. Este no iba resultar una excepción, porque no concibo
nada sin ellos.
Mi recuerdo especial a Guillermo, mi amigo de hace más
tiempo, de toda la vida. Mi hermano. Su reciente fallecimiento
hará que esta T esis siempre esté inundada de lágrimas por su
irreparable pérdida, por su dolorosa ausencia. Sirva como
humilde tributo a su inmensa humanidad. T ambién va por ti.
A R osa, la madre de mis hijos. P or eso, que no es poco, y los
buenos momentos - que los hubo- compartidos, todo mi cariño,
afecto y aprecio.
A mis hermanos Sonia, Nacho, T eté y David. A mi cuñado
Antonio. A mis sobrinos. Os quiero.
A mis hijos R osa, P erico y Ana; a Miguel y Enrique. Hasta que
llegasteis no sabía lo que era la entrega incondicional,
desvivirse por alguien, renunciar a ti mismo. Os pido perdón
por el tiempo robado. Os recompensaré. Sin duda.
A mi mujer , L ola. Desde que llegó a mi vida todo cambió, sobre
todo yo mismo. Ella me ha hecho mejor persona, mejor
compañero, mejor amigo, mejor padre, hijo y hermano. Me ha
enseñado a vivir con ilusión, con alegría, efervescentemente,
día a día. Sin ella, todo es nada. Con ella, da igual todo. P or
ella, todo vale la pena. No debo perder tiempo para empezar
a compensarle por estos últimos meses de presencia ausente.
Y finalmente, mi gratitud a la diabetes que me diagnosticaron
hace casi tres años. L a enfermedad me salvó la vida. Gracias a
ella, mi cotidianeidad sufrió un vuelco tal, que ni yo mismo me
reconozco. El equilibrio, la mesura y la sensatez se instalaron en
mi vida y , precisamente por ello, he sido capaz de emprender
esta aventura sin desfallecimiento, con orden, constancia,
esfuerzo y una ilusión diariamente renovada.
AGRADECIMIENT OS
El periodo analizado en la T esis Doctoral comienza con el último boom
inmobiliario que se produjo en España en el cambio de milenio (1997-
2007) y se prolonga hasta la actualidad integrando, por tanto, los
años de la crisis subsiguiente al derrumbe de la burbuja especulativa
creada durante la "década prodigiosa del tsunami urbanizador" (2008-
2017).
La hipótesis de partida a cuya verificación se destina la T esis Doctoral
se sustenta en las siguientes consideraciones:
(a) Que la realidad urbano-territorial existente en Andalucía presenta
graves patologías causadas por un generalizado proceso de
dispersión urbana.
(b) Que el marco regulador de la actividad urbanística, además de
instrumentos de contrastada calidad encaminados a fomentar la
sostenibilidad urbana, cuenta con un conjunto de "contramedidas"
legislativo-normativas cuyo objetivo ha sido desnaturalizar dicho
modelo favoreciendo mantener las pautas consumistas que han
caracterizado el planeamiento urbano del cambio de milenio.
(c) Que la brutal crisis que estamos viviendo, lejos de favorecer un
cambio de ciclo que aliente una planificación urbanística y
territorial de nuevo cuño, no ha conseguido modificar las
intenciones del mercado inmobiliario y las Corporaciones Locales
que, en cierto modo, siguen alimentando la esperanza de que
todo vuelva a ser como antes.
Junto a esta hipótesis de partida, la T esis se sustenta en una
declaración de intenciones firme y decidida: que pese a este escenario
conformista, es imprescindible mantener una actitud regenerativa que,
desde la innovación, explore el nuevo camino a emprender por el
planeamiento urbano para reconducir la herencia territorial recibida
de estos años de frenesí inmobiliario donde lo imposible, no solamente
era posible, sino que se hacía realidad "aceleradamente".
Esta exploración, de clara orientación propositiva, se estructura en dos
niveles de reflexión. Uno general, donde se exponen un conjunto de
directrices, criterios y objetivos de ordenación diseñados para
reorientar y reconducir las principales expresiones territoriales de la
dispersión urbana existente: el volumen excesivo de suelo -urbanizable
y urbano- pendiente de desarrollo y el surgimiento incontenible de
asentamientos irregulares en el suelo rústico. El otro nivel escenifica la
concreción de estas directrices generales en el proyecto urbano de dos
municipios que se consideran epifenómenos de ambas problemáticas:
(a) el núcleo costero de Casares, enclavado en la Costa del Sol
Occidental de la provincia de Málaga, ejemplo paradigmático de la
devastación territorial causada por un consumo de territorio
alarmantemente excesivo que ha quedado abandonado a su suerte, a
medio concluir , a raíz del hundimiento del sector inmobiliario y (b)
Chiclana de la F rontera, ubicado en la Bahía de Cádiz, municipio
donde la ocupación irregular del suelo rústico presenta la mayor
dimensión de toda la Comunidad Andaluza.
The period analyzed in the PhD begins with the last housing boom that
occurred in Spain in the "millennium change" (1997-2007) and
continues until now integrating therefore the years of the ensuing crisis
to the collapse of the bubble speculative created during the "prodigious
decade of the developer tsunami" (2008-2017).
The hypothesis whose verification is intended in the PhD is based on the
following considerations:
(a) The existing urban-territorial reality in Andalusia presents serious
diseases caused by a generalized process of urban sprawl.
(b) The regulatory framework of urban development, in addition to
instruments of proven quality aimed at promoting urban
sustainability , has a set of legislative -normative "countermeasures"
whose aim has been to denature the model favoring maintain the
consumerist patterns that have characterized urban planning of the
new millennium.
(c) The brutal crisis we are experiencing, far from favoring a change
of cycle that encourages a new urban and territorial planning, has
not managed to change the intentions of the housing market and
local corporations that, in a way , continue to fuel hope that
everything returns to be like before.
Along with this hypothesis, the PhD is based on a statement of firm and
resolute intentions: that despite this conformist scenario, it is essential
to maintain a regenerative attitude from innovation that explore a new
way to be undertaken by the urban planning for redirect the territorial
inheritance received from these years of real estate frenzy where the
impossible, was not only possible but actually was "rapidly".
This exploration, clearly purposive orientation, is structured in two levels
of reflection. One generally where a set of guidelines, criteria and
management objectives designed to reorient and redirect the main
territorial expressions of the existing urban sprawl are as follows: the
excessive volume of soil and slope -with or without developed
management - and the irrepressible emergence of illegal settlements in
rural land. The other level dramatizes the realization of these general
guidelines in the urban project of two municipalities that are considered
epiphenomena of two issues: (a) the coastal village of Casares, nestled
in the Costa del Sol in the province of Malaga, paradigmatic example
of territorial devastation caused by consumption of territory frighteningly
excessive that has been abandoned to their fate, half closing, following
the collapse of the property sector and (b) Chiclana de la F rontera,
located in the Bay of Cádiz, municipality where the illegal settlement in
rural land has the highest dimension of all Andalusia.
RESUMEN
Resumen de la Tesis en español e inglés
LA PLANIFICACIÓN DE LA CIUDAD EN EL CAMBIO DE MILENIO (1997-2017). PROPUESTAS PARA RECONDUCIR LA HERENCIA
RECIBIDA: LOS CASOS DE CASARES (MÁLAGA) Y CHICLANA DE LA FRONTERA (CÁDIZ).
ÍNDICE GENERAL
I. INTRODUCCIÓN: OBJETIVOS DE LA TESIS, METODOLOGÍA Y FUENTES DOCUMENTALES. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .1
II. CONTENIDO SUSTANTIVO DE LA TESIS DOCTORAL. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .13
CAPÍTUL O 1. CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO Y URBANISMO EN ESP AÑA: ¿UNA HIST ORIA INTERMINABLE? . . . . . . . .15
1.1. EL SEGUNDO FRANQUISMO (1963-1973): INDUSTRIALIZACIÓN , INMIGRACIÓN CAMPO- CIUDAD Y TURISMO . . . . . . . . . .21
1.2. EL PERIODO NEODEMOCRÁTICO (1985-1992): CONSOLIDA CIÓN E IMPULSO DEL MODEL O INMOBILIARIO
T ARDOFRANQUIST A. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .37
1.3. EL CAMBIO DE MILENIO (1997-2007): LA DÉCADA PRODIGIOSA DEL URBANISMO EXP ANSIV O . CAUSAS Y
CONSECUENCIAS. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .75
1.4. TRAS LA BURBUJA INMOBILIARIA DEL CAMBIO DE MILENIO (2008-2017): DEVAST ACIÓN TERRIT ORIAL , ECONÓMICA
Y SOCIAL. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .117
CAPÍTUL O 2. LAS POLÍTICAS PÚBLICAS ANDAL UZAS EN MA TERIA DE ORDENACIÓN DEL TERRIT ORIO Y URBANISMO
ORIENT AD AS A LA SOSTENIBILIDAD TERRIT ORIAL Y URBANA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .123
2.1. LA CIUDAD , OBJET O DEL PLANEAMIENT O URBANO : LA BÚSQUEDA DE UN MODEL O DE CIUDAD SOSTENIBLE
COMO PRINCIPIO RECT OR. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .127
2.2. LA LEY DE ORDENACIÓN URBANÍSTICA DE AND ALUCÍA Y EL MODELO DE CIUDAD . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .131
2.3. PROCESOS DE DISPERSIÓN URBANA, PLANIFICACIÓN TERRIT ORIAL Y MODEL O DE CIUDAD COMP ACT A. . . . . . . . . . . . . .197
2.4. EL PLAN DE ORDENACIÓN DEL TERRIT ORIO DE ANDAL UCÍA Y EL MODEL O DE CIUD AD COMP ACT A. . . . . . . . . . . . . . . . .237
2.5. EL PLAN DE PRO TECCIÓN DEL CORREDOR LIT ORAL DE ANDAL UCÍA : RECTIFICAR ES DE SABIOS. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .275
2.6. LA ESTRA TEGIA ANDAL UZA DE SOSTENIBILIDAD URBANA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .307
CAPÍTUL O 3. LAS POLÍTICAS PÚBLICAS "REACTIV AS": DESNA TURALIZACIÓN DE L OS CRITERIOS DE ORDENACIÓN SOBRE
EL MODEL O DE CIUDAD REGULADOS EN LA LEY DE ORDENA CIÓN URBANÍSTICA Y EL PLAN DE
ORDENACIÓN DEL TERRIT ORIO DE ANDAL UCÍA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .313
3.1. EL DECRET O 11/2008, DE 22 DE ENERO , POR EL QUE SE DESARROLLAN PROCEDIMIENT OS DIRIGIDOS A PONER
SUEL O URBANIZADO EN EL MERCADO CON DESTINO PREFERENTE A LA CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDAS PRO TEGIDAS . . . . . . . . .321
3.2. L A REGULA CIÓN DE LOS CAMPOS DE GOLF EN LA COMUNID AD AUTÓNOMA DE AND ALUCÍA Y LA DECLARACIÓN
DE INTERÉS TURÍSTICO: ¿REGRESO AL P ASADO? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .341
3.3. L A INTERPRET A CIÓN DE L OS LÍMITES AL CRECIMIENT O EST ABLECIDOS EN EL PLAN DE ORDENA CIÓN DEL
TERRIT ORIO DE ANDAL UCÍA: LAS INSTRUCCIONES DE LA CONSEJERÍA COMPETENTE EN MA TERIA DE ORDENACIÓN
DEL TERRIT ORIO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .371
ÍNDICE GENERAL
2. El segundo de los objetivos específicos se centra en revelar
los modelos urbano -territoriales existentes, a partir del
análisis y diagnóstico de los PGOUs y los Planes de
Ordenación del T erritorio subregionales vigentes en el
escenario territorial elegido para ello: el dominio territorial
del litoral andaluz. A continuación, cuando aborde la
exposición de las cuestiones metodológicas empleadas
para la elaboración de la T esis, explicaré el porqué de esta
elección. L os 74 Planes Generales y 13 Planes
Subregionales analizados dan cuenta de la amplitud del
escenario territorial seleccionado - en este conjunto de
municipios se concentra el 40% de la población total
andaluza- permitiendo, dada su caracterización socio -
económica y poblacional, extrapolar las conclusiones
obtenidas hacia otros territorios de similar dinamismo de la
Comunidad Autónoma Andaluza. El capítulo 4 se destina al
desarrollo de este objetivo específico.
L a escenificación de la situación existente en el
planeamiento urbano y la planificación territorial vigente en
este dominio territorial confirma los peores presagios
anunciados con anterioridad: la realidad urbano -territorial
del conjunto de municipios analizado presenta tres síntomas
inequívocos de insostenibilidad: (a) un excesivo consumo de
suelo expresado en el sobredimensionamiento generalizado
de la clasificación de suelo urbanizable contenida en el
planeamiento urbano en vigor , a lo que hay que unir el
impacto causado por la invasión incontenible de
asentamientos urbanísticos en suelo no urbanizable,
fenómeno especialmente preocupante en determinadas
unidades territoriales litorales; (b) existencia de unas
estructuras urbanas (suelo urbano, en términos urbanísticos)
de gran expansividad, dato expresivo de una doble
problemática: la grave patología causada por la
integración urbano -territorial de los asentamientos
irregulares y las consecuencias territoriales del turismo
inmobiliario -residencial que conduce a la configuración de
un espacio urbano absolutamente sobredimensionado en
relación con la población residente en estos municipios que
conduce a su dolorosa infrautilización durante la mayor
parte del año; y (c) para abundar más en la dispersión de
los modelos territoriales vigentes, la Administración
Autonómica alimenta mayores consumos de suelo a través
de la identificación de Áreas de Oportunidad
supramunicipales en los planes subregionales por ella
elaborados; actuaciones de carácter estratégico que, por
tal motivo y según la interpretación de las citadas
Instrucciones internas, quedan excluidas del cómputo del
crecimiento urbano a efectos de verificar el cumplimiento
de la Norma 45 del PO T A. .
Además, el suelo urbanizable aún no desarrollado y un
volumen importante de suelo urbanizado en desarrollo de
aquel, pero no edificado, se encuentran en una situación de
"parálisis crónica" desde los albores de la crisis inmobiliaria
allá por el año 2008. L o cual, además de servir como
constatación de la desmesura que ha acompañado las
políticas urbanas durante la "década prodigiosa del cambio
de milenio", debe ayudar a convencernos de la
irrenunciable necesidad de introducir una pulsión
regenerativa en éstas al objeto de reconducir esta herencia
- en cierto modo, maldita- desde nuevos presupuestos de
planificación urbana y territorial.
3. P recisamente a explorar esta posibilidad se dedica el
tercero de los objetivos específicos de la T esis Doctoral que
se desarrolla en el capítulo 5. L a problemática urbano -
territorial identificada en el capítulo 4 presenta un doble
rostro: (a) una clasificación del suelo sobredimensionada
que se manifiesta en el importante volumen existente de
suelo urbanizable aún por desarrollar y de suelo urbanizado
vacante de edificación y (b) la impresionante escala
adquirida por la suburbanización irregular en determinadas
unidades territoriales (especialmente en la Bahía de Cádiz)
causante de unos niveles de dispersión territorial que, en
determinados municipios, cabría adjetivar de alarmante.
Ambos fenómenos territoriales - el sobredimensionamiento
de la clasificación del suelo y la invasión del territorio por
asentamientos irregulares - constituyen una grave hipoteca
para la definición de modelos de ciudad expresivos de los
principios que informan de la compacidad urbana
postulada en la legislación urbanística y la planificación
territorial de ámbito regional. Es decir , la realidad urbano-
territorial existente en el universo de municipios
seleccionado en la T esis no es, salvo casos puntuales,
compacta y , dada su caracterización actual, difícilmente
podrá ser reconducida a dicha condición si por tal se
entiende aquel espacio urbano que presenta unos
parámetros cuantitativos - en términos de densidad- que
superan los umbrales que, en un ejercicio de simplificación
conceptual desplegado por determinadas líneas de
pensamiento y ámbitos administrativos, se consideran
mínimos aceptables para poder hablar de ciudad
compacta.
6
INTRODUCCIÓN : OBJETIVOS DE LA TESIS , MET ODOL OGÍA Y FUENTES DOCUMENT ALES
I
L a deriva cuantitativa de este concepto - sólo es compacta
aquella ciudad cuya densidad supera el umbral de las 40-
45 viviendas/hectárea- debe ser corregida hacia posiciones
más centradas en promover una compacidad de nuevo
cuño que he denominado "eco -compacidad" o
"compacidad naturalizada" (apartado 3 del capítulo 2) que
incide en otorgar protagonismo a cuestiones como la
infraestructura verde, la capacidad estructurante de la red
ambiental o la adopción de estrategias de ordenación que
promuevan una difusión selectiva de la "centralidad urbana"
en el territorio de la dispersión, desarrollando una red de
"puntos fuertes" correctamente articulados a través de ejes
urbanos de condición cívica sobre los que sustentar las
estrategias de movilidad sostenible, al objeto de
transformar en ciudad este fenómeno patológico.
Este objetivo específico, de clara orientación propositiva, se
estructura en dos niveles de reflexión. Uno general, donde
se exponen un conjunto de directrices, criterios y objetivos
de ordenación diseñados para reorientar y reconducir
ambas expresiones territoriales de la dispersión urbana: la
sobreclasificación del suelo y la suburbanización
incontenible de asentamientos irregulares en el suelo
rústico. El otro nivel escenifica la concreción de estas
directrices generales en el proyecto urbano de dos
municipios que se consideran epifenómenos de ambas
problemáticas: (a) el núcleo costero de Casares, enclavado
en la Costa del Sol Occidental de la provincia de Málaga,
ejemplo paradigmático de la devastación territorial
causada por un consumo de territorio alarmantemente
excesivo que ha quedado abandonado a su suerte, a medio
concluir , a raíz del hundimiento del sector inmobiliario y (b)
Chiclana de la F rontera, ubicado en la Bahía de Cádiz,
municipio donde la suburbanización irregular del suelo
rústico presenta la mayor dimensión de toda la Comunidad
Andaluza.
2. METODOLOGÍA y FUENTES DOCUMENTALES.
En desarrollo de estos objetivos, la estrategia metodológica
empleada para la elaboración de la T esis Doctoral presenta
cuatro campos diferenciados, pero complementarios, de
reflexión, conocimiento e investigación:
1. En el primero de ellos, a la vista del tipo de planeamiento
urbano formulado durante el último boom inmobiliario - el
del cambio de milenio - he creído oportuno bucear en la
historia de nuestro país con la finalidad de verificar dos
hipótesis. En primer lugar que los periodos de bonanza
económica vividos en España desde los últimos años del
franquismo han estado indisolublemente unidos a la
formación de burbujas inmobiliarias; es decir que, en el
último medio siglo, este país sólo ha sabido proporcionar
bienestar a su población a base de alimentar la maquinaria
inmobiliaria, aun a costa de esquilmar el territorio y
renunciar a poner coto a los efectos entrópicos causados.
En segundo lugar que, para dar respuesta a los
requerimientos de cada uno de los periodos de
efervescencia de esta actividad económica, siempre ha
habido un tipo de planeamiento urbano de referencia
resultado de las políticas urbanas y territoriales
instrumentadas para tal finalidad, aun cuando ello
supusiese incumplir sistemáticamente los preceptos legales
en vigor -periodo del tardofranquismo - o impulsar la
formulación de marcos desregulatorios deslegitimadores
del planeamiento como función pública, al objeto de "dejar
hacer" al mercado inmobiliario, como ha ocurrido en el
periodo analizado en la T esis.
En este periplo ha sido necesario analizar determinadas
fuentes legislativas como las sucesivas leyes del suelo
estatales del 56, 75, 90, el T exto R efundido del 92 y L ey del
98 -la del todo urbanizable, ya en pleno dominio de las
tesis neoliberales -, así como la impactante ST C/97 donde
quedó anulado, en su práctica totalidad, el TRLS/92 y dejó
despejado el camino para el triunfo de aquellas tesis. P ero
sin duda, el análisis más fructífero y esclarecedor del debate
que, de una u otra forma, siempre acompaña al urbanismo
como expresión del gobierno de un territorio, ha sido el del
enfrentamiento surgido en el seno del propio Gobierno de
la nación a comienzos de la década de los 90 entre los
favorables a la liberalización del mercado de suelo
(encabezados por el ministro Solchaga) y los defensores de
la función pública del urbanismo y la ordenación del
territorio (abanderados por el ministro Borrell). Ambas
posturas quedaron materializadas en sendos informes - el
del T ribunal de Defensa de la Competencia la de los
solchaguistas y el del Comité de Expertos en Urbanismo la
de los borrellistas - y su lectura y diagnóstico me ha ayudado
a comprender los argumentos esgrimidos por ambos
enfoques y , como consecuencia de ello, fortalecer mi
adscripción sin ambages por la defensa del urbanismo
como un imprescindible ejercicio político y el planeamiento
como expresión de un proyecto colectivo.
7
INTRODUCCIÓN : OBJETIVOS DE LA TESIS , MET ODOL OGÍA Y FUENTES DOCUMENT ALES
I
2. En segundo lugar , se ha profundizado en el conocimiento
del marco legislativo -normativo vigente en la Comunidad
Autónoma de Andalucía, estructurado en dos bloques,
como ya se ha comentado con anterioridad.
a. El primero de ellos se dedica al análisis de la,
podríamos decir , "cara amable" de las políticas públicas
desarrolladas en la región en materia de ordenación
del territorio y el urbanismo, concretada en tres
documentos de referencia: la L OU A, el PO T A y el
PPCLA. Sobre todos ellos se realiza un "análisis
intencionado y selectivo". No es objetivo de la T esis
diseccionar completamente ni el texto legislativo, ni los
instrumentos de planificación territorial.
El análisis de la L OU A va a centrarse solamente en
aquellos preceptos legales que tienen una incidencia
clara y directa en la definición de modelos de ciudad a
ejercitar por el instrumento clave del sistema de
planificación imperante en Andalucía: el Plan General
de Ordenación Urbanística. Así, además de exponer las
finalidades de la actividad urbanística y el concepto del
PGOU desarrollado en la L ey , se realiza una disección
profunda de su objeto, del tipo de ciudad subyacente a
los preceptos regulados en el artículo 9 y se profundiza
en el diagnóstico sobre la regulación de las dos
técnicas instrumentales capitales para la definición,
desde la formulación de PGOUS , de modelos de
ciudad: la clasificación urbanística y la calificación del
suelo.
En relación con el PO T A - siendo el objetivo del análisis
realizado mostrar el firme posicionamiento "oficial" que
la Comunidad de Andalucía ha adoptado sobre el
modelo de ciudad compacta, diversa funcionalmente,
equilibrada ambientalmente y cohesionada
socialmente, que ha de servir como referencia para la
elaboración del planeamiento urbanístico - el
diagnóstico se ha enfocado hacia el cuerpo normativo
del Plan R egional específicamente dedicado a describir
las determinaciones aplicables al modelo de ciudad
requerido y las directrices a desarrollar por el
planeamiento general al efecto de reorientar los
procesos de urbanización existentes en la región hacia
atributos de sostenibilidad urbana. De todos los
preceptos examinados destaca la Norma 45 donde se
establecen límites a la capacidad de promover
crecimientos urbanos a los municipios.
A la vista del triunfo institucional inequívoco del modelo
de ciudad compacta, se ha considerado necesario,
previamente a desarrollar el examen del PO T A, realizar
un discurso sobre el debate disciplinar existente entre la
ciudad dispersa y la ciudad compacta, exponiendo tesis
favorables a ambas. Se ha constatado que la apuesta
por la compacidad urbana se institucionaliza tanto a
nivel europeo como estatal y también caracteriza la
producción normativa de otras comunidades
autónomas, entre las que he destacado la catalana y la
valenciana, procediendo a mostrar las directrices que,
en relación con el modelo de ciudad, contienen dos
instrumentos de notable interés: los Criterios de
Planeamiento T erritorial publicados por el
Departamento de P olítica T erritorial y Obras Públicas de
la Generalitat Catalana en el año 2006, y las
Estrategias T erritoriales de la Comunidad V alenciana de
Junio de 2.008.
El análisis del contenido del Plan de P rotección del
Corredor Litoral de Andalucía es el más completo de
todos, ya que se trata de un ejercicio de planificación
orientado a corregir los desequilibrios existentes en el
dominio territorial del litoral andaluz, el escenario
elegido en la T esis - como se ha comentado
anteriormente - para mostrar la situación del
planeamiento urbano y la planificación territorial
vigentes.
P or último este recorrido por la "cara amable del
urbanismo andaluz" concluye con un examen sintético
de un documento de dudosa eficacia: la Estrategia
Andaluza de Sostenibilidad Urbana del año 2011. En él
se reproducen la mayor parte de las directrices
favorecedoras del modelo de ciudad compacta
explicitadas tanto en la L OU A como en el PO T A, ambos
anteriores a la Estrategia. De ahí el comentario
realizado sobre su dudosa eficacia al considerar que se
ha formulado a destiempo, ya que es habitual que este
tipo de documentos sin fuerza normativa se redacte con
carácter previo al marco legal y normativo que se
destina a regular las directrices establecidas en ellos.
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INTRODUCCIÓN : OBJETIVOS DE LA TESIS , MET ODOL OGÍA Y FUENTES DOCUMENT ALES
I
b. El segundo de los bloques de análisis se dedica a
rastrear en la "cara oculta del urbanismo andaluz"; es
decir , a mostrar toda la producción de Decretos,
Decretos -L ey , Órdenes Administrativas e Instrucciones
de la Consejería competente en materia de ordenación
del territorio y urbanismo, destinadas a desnaturalizar
los preceptos regulados en la legislación urbanística
sobre el tipo de ciudad a establecer por el
planeamiento urbanístico y a facilitar el incumplimiento
de los límites al crecimiento urbano impuestos en la
citada Norma 45 del PO T A.
Cuatro son las materias en las que he centrado la
investigación:
( a) L as Adaptaciones parciales a la L OU A del
planeamiento general vigente, reguladas en el
Decreto 11/2008 de 22 de enero. Este
procedimiento ha permitido perpetuar modelos de
ciudad absolutamente desfasados y contrarios a las
directrices, preceptos y normas establecidos tanto
en la L OU A como en el PO T A que, en su mayor
parte y por causa de esta decisión de política
territorial, aún continúan activos.
(b) L a regulación de los Campos de Golf de Interés
T urístico -concretada en dos Decretos (43/2008 y
309/2010)- iniciativas que con el reclamo de la
"excelencia turística" encubren operaciones
inmobiliario -turísticas para las que se habilita un
procedimiento de aprobación que no precisa del
aval ni de la planificación territorial ni del PGOU , a
los que se impone.
(c) Las Instrucciones internas (cuatro en total, 1/2007,
1/2012, 1/2013 y 1/2014) elaboradas por la
Consejería competente en materia de ordenación
del territorio y urbanismo al objeto de fijar los
criterios con los que formular los preceptivos
informes de incidencia territorial que se realizan a
los PGOUs aprobados inicialmente. Esta fijación
de criterios se ha convertido, en realidad, en un
ejercicio de adulteración de la Norma 45 del PO T A
orientado a eliminar del cómputo del crecimiento
urbano determinadas actuaciones urbanísticas
entre las que destacan los suelos urbanizables
transitorios y , sobre todo, las Áreas de Oportunidad
Supramunicipal que pudiera contemplar la
planificación territorial de ámbito subregional.
L a situación de desconcierto causada por este
periplo interpretativo cambiante y modificativo, ha
devenido en su judicialización. De ahí que haya
resultado preciso incorporar la referencia a
Sentencias del T ribunal Superior de Justicia de
Andalucía, en algún caso avaladas por el T ribunal
Supremo que, por un lado, confirman la obligada
observancia del PO T A por parte del planeamiento
general y , por otro, atacan la línea de flotación de
la legitimidad otorgada a la planificación
subregional para promover , a través de la
institucionalización de Áreas de Oportunidad, el
incumplimiento de la Norma 45 del PO T A.
(d) L a regulación del régimen de las edificaciones y
asentamientos existentes en suelo no urbanizable
en la Comunidad Autónoma de Andalucía (Decreto
2/2012, de 10 de enero), que habilita la figura
jurídica del régimen "asimilado a fuera de
ordenación" a la que pueden acudir gran parte de
las edificaciones afloradas en suelo rústico
desincentivando el reconocimiento de
asentamientos urbanísticos en esta clase de suelo y ,
por consiguiente, evitando su reconocimiento con
la finalidad de promover su integración urbano -
territorial.
L a visión global de este análisis de doble rostro permite
adjetivar de "bipolar" la política adoptada por la
Administración Autonómica Andaluza en materia de
ordenación del territorio y urbanismo.
3. Examinado el marco legislativo y normativo existente en
Andalucía y constatada su condición "bipolar", la T esis se
adentra en verificar cómo ha repercutido éste en la
situación urbanística existente. Esta verificación,
obviamente, no podía abarcar la totalidad del territorio
regional -772 municipios -, por lo que ha sido preciso
concretar un escenario territorial al que aplicar el análisis
requerido para tal constatación. L a elección del dominio
territorial del litoral andaluz obedece a una doble
motivación.
9
INTRODUCCIÓN : OBJETIVOS DE LA TESIS , MET ODOL OGÍA Y FUENTES DOCUMENT ALES
I
En primer lugar , a mi propia experiencia profesional dado que
un importante número de PGOUs en cuya elaboración he
participado se corresponden con municipios litorales. A esta
producción hay que sumar la formulación de planificación
subregional y , también, de proyectos urbanos en zonas del
litoral andaluz. En conclusión, mi actividad como redactor de
planeamiento general y planificación territorial está muy
vinculada a este dominio territorial.
En segundo lugar , a mi participación en el P royecto I+D+i "El
Urbanismo de la No Ciudad: de la clandestinidad vulnerable a
la visibilidad sostenible", que fue presentado al concurso
público convocado por la Agencia de Obra Pública de
Andalucía (A OP) y adjudicado a un equipo mixto compuesto
por investigadores de la Universidad de Sevilla, profesores del
Departamento de Urbanística y Ordenación del T erritorio, así
como por personal contratado y becarios adscritos al proyecto,
y tres empresas colaboradoras: T erritorio y Ciudad S .L .P ,
Mariñas a a. S .L .P . y T rama Gestión S .L .
En esta investigación he ejercido como responsable de T erritorio
y Ciudad SLP , principal empresa colaboradora del proyecto.
Como director de los trabajos elaborados por nuestra
consultora he participado en la definición de objetivos de la
investigación y realizado, entre otros trabajos, los informes
relativos al planeamiento territorial y urbanístico vigente en el
dominio territorial del litoral andaluz, con el fin de valorar la
incidencia de la regularización e integración urbana de
parcelaciones urbanísticas en los municipios seleccionados. El
análisis abarca un total de 74 PGOUs de municipios,
básicamente, litorales y 13 Planes de Ordenación del T erritorio
de ámbito subregional.
El bloque destinado al planeamiento urbano estaba
inicialmente constituido por 79 municipios entre los que se
encontraban todos los específicamente litorales más aquellos
de interior incluidos en los Centros R egionales que se
desarrollan en este ámbito (Huelva, Bahía de Cádiz- Jerez de la
F rontera, Bahía de Algeciras, Málaga y Almería), así como la
mayoría de los pertenecientes a la comarca de la Axarquía, en
Málaga, donde se ha desarrollado una ocupación edificatoria
del suelo rústico dotada de una gran especificidad- por su nivel
de dispersión- que requirió, indudablemente, de su
incorporación a esta investigación.
De este universo total, los municipios realmente analizados
ascienden a 74 (el 10% del número total de municipios donde,
como se ha comentado con anterioridad, se concentra el 40%
de la población andaluza), aquellos en los que se ha podido
acceder a la información precisa. El desarrollo analítico del
planeamiento del dominio litoral se ha organizado por
unidades territoriales provinciales y , dentro de cada una de
ellas, se han desagregado los principales indicadores
analizados por ámbitos subregionales descendiendo,
finalmente, a la escala del término municipal.
Este bloque analítico consta de tres dimensiones básicas:
a. En primer lugar , evaluar el estado de la planificación
territorial y urbanística en cada uno de los municipios
analizados: tipología de planeamiento urbano (Normas
Subsidiarias, Plan General de Ordenación Urbanística,
P royectos de Delimitación del Suelo Urbano) y fecha de
entrada en vigor , adaptación al marco legal de aplicación
(L ey de Ordenación Urbanística de Andalucía), adaptación
a las directrices y normativas del Plan de Ordenación del
T erritorio de Andalucía, existencia de Planificación T erritorial
Subregional de referencia, activación de procesos de
R evisión del Planeamiento General y estado de tramitación
y , finalmente, existencia de Avances de Planeamiento para
la identificación de las edificaciones existentes en suelo no
urbanizable, en desarrollo del Decreto 2/2012. Este
análisis se muestra en el Anexo de la T esis.
b. En segundo lugar , realizar una valoración de los modelos
territoriales existentes a partir del análisis del planeamiento
urbanístico en vigor . Este análisis tiene una base cuantitativa
(las superficies de suelo clasificado estructurado por clases
y categorías) pero el diagnóstico de las cifras obtenidas
permite realizar conclusiones de carácter cualitativo de gran
interés para visualizar la adecuación - o no- de los modelos
territoriales analizados a los principios de planificación
urbana que deben orientar la sostenibilidad de los modelos
urbano -territoriales. L os indicadores seleccionados para
realizar este análisis han sido: (a) % de superficie de suelo
clasificado sobre superficie total del término municipal; (b)
superficie de suelo clasificado destinado al desarrollo de
actuaciones urbanísticas; (c) superficie total del suelo
urbano y su distribución entre las categorías de urbano
consolidado y no consolidado; (d) indicador que relaciona
la superficie de suelo urbano con la población censada (m2
10
INTRODUCCIÓN : OBJETIVOS DE LA TESIS , MET ODOL OGÍA Y FUENTES DOCUMENT ALES
I
de suelo urbano/habitante censado); (e) superficie total del
suelo urbanizable y su distribución entre las categorías de
urbanizable con delimitación de sectores y urbanizable no
sectorizado.
c. L a tercera dimensión del análisis y diagnóstico efectuado en
el universo de municipios analizado, se centra en evaluar la
incidencia y repercusión que la regularización e integración
en la malla urbana de los procesos de edificación irregular
del suelo no urbanizable tiene en los modelos de ciudad
vigentes establecidos en el planeamiento urbanístico. L os
indicadores empleados para evaluar esta cuestión han sido:
(a) % del suelo clasificado vinculado con la regularización
de parcelaciones respecto al suelo total clasificado; (b)
relación del suelo clasificado afectado por parcelaciones
con el suelo total clasificado destinado al desarrollo y
ejecución de actuaciones urbanísticas (conformado por el
suelo urbano no consolidado más el suelo urbanizable); (c)
distribución del suelo clasificado afectado por
parcelaciones o asentamientos urbanísticos entre las
diferentes clases y categorías de suelo (Suelo Urbano No
Consolidado, Suelo Urbanizable Sectorizado y Suelo
Urbanizable No Sectorizado) y (e) incidencia que el suelo
destinado a la regularización de parcelaciones tiene en
cada categoría de suelo.
El objetivo del bloque destinado a la planificación territorial
vigente en el dominio territorial de litoral es diagnosticar las
estrategias de ordenación arbitradas por esta escala de
planificación en relación con los modelos urbano -territoriales
existentes en el ámbito territorial de reflexión. El análisis
efectuado también cuenta con tres apartados diferenciados:
a. Explorar la orientación seguida para tratar la problemática
de la dispersión territorial existente en el dominio litoral por
la planificación subregional, especialmente en aquellas
unidades territoriales cuyos modelos urbano -territoriales se
han manifestado más consuntivos de suelo (Litoral
Occidental de Huelva, Costa Noroeste de Cádiz, Costa del
Sol Occidental, Costa Oriental- Axarquía y L evante
Almeriense). Se trata, pues, de verificar las medidas de
ordenación, los preceptos normativos y las estrategias
instrumentadas por los planes subregionales de estas 5
unidades territoriales para consentir o revertir esta situación.
b. Analizar una de las cuestiones que mayor polémica ha
causado en el urbanismo andaluz en los últimos años: la
identificación de Áreas de Oportunidad Supramunicipales
en los planes subregionales. Como ya se ha comentado
anteriormente, las diferentes Instrucciones elaboradas por
la Consejería competente en ordenación del territorio para
interpretar la Norma 45 del PO T A, al efecto de formular los
informes de incidencia territorial al planeamiento general,
han concluido que este tipo de actuaciones "territorialmente
estratégicas" debían quedar excluidas del cómputo del
crecimiento urbano a efectos de verificar el cumplimiento
de la citada Norma. Esta interpretación ha legitimado, a la
postre, a la planificación subregional para desvirtuar los
preceptos de dicha Norma y posibilitar la superación
generalizada de los límites porcentuales al crecimiento
impuestos por el Plan R egional.
Se realizará un recorrido analítico por los 13 planes
subregionales que se han formulado en el dominio
territorial del litoral y se constatará el importante impacto
causado por la proliferación de Áreas de Oportunidad
previstas en esta escala de la planificación territorial.
c. Analizar la problemática territorial que, junto con el
sobredimensionamiento del suelo clasificado, está
liderando las patologías existentes en numerosos tramos del
litoral andaluz: el afloramiento incontenible de
asentamientos, en su mayor parte, residenciales en suelo no
urbanizable. L a escala que están adquiriendo estos
procesos en algunas unidades territoriales - Costa Noroeste
de Cádiz o Bahía de Cádiz-, la configuración de
conurbaciones entre municipios adyacentes a causa de esta
invasión irregular del suelo rústico - Sanlúcar - Chipiona en la
Costa Noroeste de Cádiz, P uerto R eal- Chiclana en la Bahía
de Cádiz o Zahora-El P almar en la Janda, etc- y la terrible
hipoteca que su reconocimiento e integración urbanística
provoca en los modelos territoriales a establecer por el
planeamiento urbanístico son razones más que sobradas
para que las parcelaciones urbanísticas tengan un lugar
protagonista en la reflexión territorial de la planificación
subregional.
El análisis realizado se ha restringido a las 5 unidades
territoriales que presentan indicadores de mayor consumo
de suelo para usos y actividades urbanas al objeto de, por
un lado, constatar si esta expansividad trae causa en la
suburbanización irregular o, por el contrario, está
fundamentada en una sobre -clasificación de suelo
urbanizable y , por otro lado, indagar sobre las directrices
11
INTRODUCCIÓN : OBJETIVOS DE LA TESIS , MET ODOL OGÍA Y FUENTES DOCUMENT ALES
I
arbitradas en estos planes subregionales para dar una
solución racional a esta problemática lo cual pasa,
indefectiblemente, por promover su integración urbano -
territorial y ambiental.
4 . El último campo de reflexión, en base a la línea
metodológica seguida en la T esis Doctoral, se centra en
discernir las pautas de intervención que se precisan para
abordar la solución de la situación escenificada en el
análisis del planeamiento urbano y la planificación
territorial vigentes el dominio litoral, desde un
posicionamiento que integre sensatez y racionalidad con
innovación instrumental y experimentación urbanística.
Estas directrices de ordenación se estructuran en dos
bloques propositivos que atienden al doble rostro que
presenta la problemática urbano -territorial diagnosticada:
(a) el sobredimensionamiento de determinados modelos de
ciudad a causa de una desmedida clasificación de suelo
urbanizable que se encuentra paralizado y sin expectativas
de desarrollo a medio plazo, a la que hay que unir un
significativo volumen de suelo que ha sido urbanizado pero
que se encuentra vacante de edificación una vez explosionó
la ficción provocada por el tsunami inmobiliario del cambio
de milenio, y (b) la ciudad dispersa causada por la invasión
incontenible de asentamientos urbanísticos en suelo no
urbanizable que ha hipotecado la ideación de no pocos
modelos de ciudad.
P ara la definición de estas directrices, que se conciben con
el ánimo de que sean generalizables a cualquier patología
territorial de similares características, se ha seguido un
proceso "abajo -arriba". Así, he aprovechado mi
participación en la formulación de los PGOUs de dos
ciudades que deben ser consideradas como epifenómenos
del doble rostro de la problemática antes expuesta:
Chiclana de la F rontera (Cádiz), el imperio de la
suburbanización irregular , y el núcleo costero Casares
(Málaga) la expresión más desoladora de todo el litoral
andaluz sobre los efectos causados por el delirio
inmobiliario traducido a clasificación del suelo. L a
elaboración de ambos proyectos de ciudad ha servido para
comprender en su verdadera dimensión la condición
patológica del territorio afectado por esta enfermedad
"bulímica" a efectos de consumo territorial y "anoréxica" en
términos de nutrición funcional y poblacional, así como
experimentar soluciones alternativas para reconducir la
situación existente, sobre las que descansan los criterios,
objetivos y recomendaciones de ordenación enunciados,
con carácter general, en el apartado 2 del capítulo 5 de la
T esis.
P ara finalizar , no querría concluir la exposición de las líneas
metodológicas y las fuentes documentales empleadas en la
elaboración de la T esis Doctoral, sin hacer referencia al
contenido gráfico de la misma. Como podrá observarse, a
excepción del primer capítulo, que presenta una dimensión
claramente historiográfica, la mayor parte del discurso
desarrollado en el resto del contenido sustantivo de la T esis
Doctoral va acompañado de un conjunto de imágenes que
se corresponden, en su práctica totalidad, con trabajos de
planeamiento urbano y planificación territorial
desarrollados por T erritorio y Ciudad SLP ; es más, siempre
que ha sido posible, el contenido gráfico utilizado responde
a las fases exploratorias, embrionarias, de gestación
proyectual de los mismos y , por ello, se corresponden con
bocetos, ensayos, tentativas o indagaciones donde se
muestran los momentos proyectuales de mayor fuerza
expresiva.
12
INTRODUCCIÓN : OBJETIVOS DE LA TESIS , MET ODOL OGÍA Y FUENTES DOCUMENT ALES
I
13
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
II ( 1 -2-3-4-5)
CONTENIDO SUSTANTIVO DE LA TESIS DOCTORAL
II
CAPÍTUL O 1. CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO Y URBANISMO EN ESP AÑA: ¿UNA HIST ORIA INTERMINABLE?
CAPÍTUL O 2. LAS POLÍTICAS PÚBLICAS AND ALUZAS EN MA TERIA DE ORDENACIÓN DEL TERRIT ORIO Y URBANISMO ORIENT ADAS
A LA SOSTENIBILIDAD TERRIT ORIAL Y URBANA.
CAPÍTUL O 3. LAS POLÍTICAS PÚBLICAS "REACTIV AS": DESNA TURALIZACIÓN DE L OS CRITERIOS DE ORDENACIÓN SOBRE EL
MODEL O DE CIUDAD REGULADOS EN LA LEY DE ORDENACIÓN URBANÍSTICA Y EL PLAN DE ORDENA CIÓN DEL
TERRIT ORIO DE ANDALUCÍA.
CAPÍTUL O 4. LA PLANIFICACIÓN TERRIT ORIAL Y EL PLANEAMIENT O URBANO EN EL DOMINIO TERRIT ORIAL DEL LIT ORAL DE
ANDAL UCIÁ. DIAGNÓSTICO DE LA SITUA CIÓN URBANÍSTICA EXISTENTE Y MODELOS DE CIUD AD VIGENTES.
CAPÍTUL O 5: DESPUÉS DEL TSUNAMI INMOBILIARIO. CAMBIO DE CICL O EN EL PLANEAMIENT O URBANO P ARA RECONDUCIR
LA HERENCIA RECIBIDA.
15
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
II ( 1 -2-3-4-5)
CAPÍTULO 1. CINCUENTA AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO Y URBANISMO
EN ESPAÑA: ¿UNA HISTORIA INTERMINABLE?
16
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
II ( 1 -2-3-4-5)
ÍNDICE DETALLADO
1.1. EL SEGUNDO FRANQUISMO (1963-1973): INDUSTRIALIZACIÓN, INMIGRACIÓN CAMPO-CIUDAD Y
TURISMO.
1.2. E L PERIODO NEODEMOCRÁTICO (1985-1992): CONSOLIDACIÓN E IMPULSO DEL MODELO
INMOBILIARIO TARDOFRANQUISTA.
1.3. EL CAMBIO DE MILENIO (1997-2007): LA DÉCADA PRODIGIOSA DEL URBANISMO EXPANSIVO. CAUSAS
Y CONSECUENCIAS.
1.3.1. MO TIVA CIONES LEGALES, ECONÓMICAS Y SOCIALES P ARA EL IMPULSO DEL NUEV O CICL O
INMOBILIARIO -FINANCIERO .
1.3.1.1. EL NUEVO MARCO LEGISLA TIV O .
1.3.1.2. L OS MO TIVOS ECONÓMICOS: EL TRIUNFO DE LAS TESIS NEOLIBERALES.
1.3.1.3. M O TI VA CIONES SOCIALES : IND AGA CIONES SOBRE EL PORQUÉ
DELALINEAMIENT O DE LA POBLACIÓN CON LAS POLÍTICAS URBANAS DEL
CAMBIO DE MILENIO .
1.3.2. L OS D A T OS ECONÓMICOS DE LA BURBUJA INOMBILIARIA EN EL CAMBIO DE MILENIO .
1.3.2.1. PRECIOS.
1.3.2.2. P A TRIMONIO INOMBILIARIO : "EL EFECT O RIQUEZA".
1.3.2.3. OFERT A Y DEMANDA DE VIVIEND A.
1.3.2.4. EL CRÉDIT O HIPO TECARIO Y LA VIVIENDA.
1.3.3. L OS EFECT OS TERRIT ORIALES DE LA BURBUJA INMOBILIARIA EN EL CAMBIO DE MILENIO :
CIUDAD Y PLANEAMIENT O URBANO .
1.3.3.1. LA REALIDAD URBANA RESUL T ANTE DE EST OS PROCESOS TERRIT ORIALES .
1.3.3.2. EL PLANEAMIENT O URBANO EN EL CAMBIO DE MILENIO . UNA V AL ORA CIÓN
GL OBAL.
1.4. TRAS LA BURBUJA INOMBILIARIA DEL CAMBIO DE MILENIO (2008-2017): DEVASTACIÓN TERRITORIAL,
ECONÓMICA Y SOCIAL.
L a historia de nuestro país en los últimos 50 años revela una
situación de notable trascendencia para la temática abordada
en esta tesis: nuestro crecimiento económico siempre ha estado
indisolublemente vinculado al desarrollo del sector
inmobiliario 1 . Es decir , las épocas de bonanza económica
vividas en España desde mediados del siglo XX se han
sustentado recurrentemente en la efervescencia - con diferentes
manifestaciones, como veremos a continuación- de la actividad
constructora-inmobiliaria. Hay que tener en cuenta esta
circunstancia histórica ante las proclamas de la necesidad de un
cambio de modelo económico, objetivo deseable para construir
un futuro más razonable y equilibrado. Es necesario considerar
su factibilidad y verosimilitud cuando, al parecer , este país sólo
ha sabido proporcionar bienestar a sus ciudadanos a base de
fomentar la construcción masiva de infraestructuras e inmuebles
lo que conlleva tanto la densificación, en ocasiones abusiva, de
las fábricas urbanas consolidadas como el consumo vertiginoso
de territorio para usos urbanos: gentrificación en la ciudad
consolidada y suburbanización expansiva y dispersiva en la
periferia como principales manifestaciones territoriales de las
políticas de desarrollo económico impulsadas en España en el
último medio siglo.
Ante esta constatación cabría preguntarse si ese cambio de
modelo económico -productivo reclamado insistentemente
desde instancias académicas y políticas, tiene reflejo en el
capital social del país o si, más bien, representa una
manifestación desgarrada de un deseo irrealizable, al menos a
medio plazo, dada la inadecuación existente entre las
necesidades formativas que comporta dicho cambio y las
realmente adquiridas por la población, además de la absoluta
divergencia, para con dicho objetivo, que presentan las
políticas económicas desarrolladas por la mayor parte de los
gobiernos que se han sucedido desde la instauración de la
democracia a finales de los 70. ¿Cómo un país que acumula
tantas décadas haciendo descansar su crecimiento económico
en la incentivación de un sector de baja intensidad formativa y
escasa capacitación laboral puede, por simple convencimiento
declarativo -por bienintencionado que sea- "mudarse de piel" y
transformar su economía de manera tan radical?.
Además, a partir de la integración plena en Europa, a mediados
de los años 80 del siglo pasado, nuestras políticas han de
coordinarse, obligatoriamente, con las directrices emanadas de
los órganos de gobierno comunitario y , a partir de este dato hay
que inferir el rol que tenemos asignado como país en el marco
de la Unión Europea: ¿R ealmente este cambio de modelo
económico amparado en el impulso del I+D+i cuenta con el
aval de nuestros socios europeos? ¿No será que, en realidad,
el papel que tenemos asignado ha de ser el que hemos ido
desarrollando hasta ahora como la principal "máquina de
crecimiento inmobiliario" del continente? ¿Cómo hay que
interpretar , en tal caso, el impresionante volumen de dinero
inyectado por Europa, en los últimos 25 años, con destino a la
construcción "desmedida" de grandes infraestructuras que nos
ha llevado a ostentar el dudoso honor de ser el país europeo
con mayor número de kilómetros de alta velocidad por
habitante, kilómetros de autovía por habitante o número de
aeropuertos por habitante? ¿Nadie alertó de esta desmesura sin
reclamar mayor atención a la sensatez, sin alertar de la
sinrazón, sin promover un cambio radical de rumbo en la
tradicional política keynesiana de incentivación de la demanda
desde la inversión pública ante el "efecto llamada" causado por
la "infraestructuración del territorio" en la aceleración sin control
del crecimiento urbano? ¿Quién determinó que la
convergencia con Europa - objetivo de cohesión territorial que
motivó la ingente cantidad de dinero movilizada por los fondos
estructurales - debía asociarse, casi exclusivamente, a la
dotación de infraestructuras de comunicación, por más evidente
que fuese el retraso existente en esta materia en la mayor parte
del país? ¿Son estos datos expresivos de la riqueza real de un
Estado o, por el contrario, denotan una estrategia, nunca
declarada, orientada a incrementar exponencialmente la
accesibilidad del territorio como fundamento primigenio que
convoca al deseo irrefrenable de su ocupación por usos y
actividades urbanas provocando una suerte de "isotropización
localizativa" que ha inoculado hacia todas las regiones de
España el fervor inmobiliario: tanto las costeras, como las
interiores, tanto las grandes aglomeraciones como las ciudades
medias o los pequeños núcleos rurales? Ninguna unidad
territorial, comarca, provincia o área metropolitana española se
ha librado de los efectos de este "tsunami".
17
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1 T ras la Guerra Civil, y en especial después del Plan de Estabilización de 1959, las etapas de mayor crecimiento y de expansión, en general, de la economía española
han estado asociadas con episodios de fuerte auge de la construcción, en especial de la residencial, y de los precios de las viviendas. Las estadísticas correspondientes a
las viviendas iniciadas señalan a los ejercicios anuales de 1973, 1989 y 2004-2005 como los que registraron niveles más elevados de viviendas iniciadas. En los tres
casos citados, los ejercicios en cuestión culminaron etapas prolongadas de evolución al alza de los mercados de vivienda en Esp aña . Rodríguez López (2006) p: 77
II ( 1 -2-3-4-5)
P ero no adelantemos acontecimientos. El desarrollo de este
capítulo irá contestando a todas estas cuestiones. El objetivo de
éste es mostrar la caracterización básica de los tres booms
inmobiliarios experimentados en España: el tardofranquista
(1963-1973), el neodemocrático (1.985-1992) y el vinculado
al cambio de milenio (1.997-2007) 2 . T odos ellos han sido
sucedidos por profundas depresiones económicas con alto
impacto en las clases medias y trabajadoras que han soportado
sus efectos sin ser responsables de sus causas. En todos ellos,
de una u otra forma, con mayor o menor intensidad, la
población, las familias, se han visto impelidas a desarrollar
unos patrones de consumo centrados en la propiedad
inmobiliaria que, a la postre, ha mostrado su cara más
descarnada y aterradora cuando la crisis subsiguiente al último
boom impactó en el empleo pulverizándolo y el impago de los
créditos hipotecarios se generalizó. El periodo depresivo
posterior a éste, el más duradero, impactante y virulento de los
tres, dura ya una década y aún nadie, a día de hoy , es capaz
de vaticinar su finalización por más que se presenten indicios,
aún muy débiles, de cierta recuperación económica.
P orque si algo nos ha enseñado este largo ciclo del capitalismo
inmobiliario español es que los indicadores macroeconómicos
expresivos de las etapas de crecimiento efervescente son
insuperables - en tan cortos periodos de tiempo- por otros
sectores de actividad que precisan para su maduración de una
onda temporalmente más amplia. El nivel de empleo o el
porcentaje de crecimiento del PIB acumulado año tras año
alcanzan unas cifras tan excepcionales que, en cada uno de los
periodos analizados, provocaron comentarios especializados
que alabaron la orientación de la política económica
desarrollada en el país 3 . Sin embargo, a la vista de las
dramáticas consecuencias sociales causadas por el estallido de
las sucesivas burbujas inmobiliarias - donde el empleo
desaparece a mayor ritmo del que se creó y donde la riqueza
nacional en términos de PIB se retrotrae a valores de muchos
años atrás - solo cabe concluir la artificialidad del "milagro
económico español", su efervescencia, su coyunturalidad y su
volatilidad.
Seguidamente, se aportarán datos muy básicos pero
reveladores de la situación económica existente en cada uno de
estos momentos y , al tiempo, se analizarán las claves -
ideológicas, instrumentales, técnicas y políticas - del tipo de
planeamiento dominante en dichos periodos económicamente
efervescentes, verificando la íntima relación entre ambos
fenómenos. El planeamiento es expresivo de las condiciones
socio -económicas y culturales imperantes en cada momento
histórico 4 y , por tanto, su orientación estratégica, su motivación,
sus fundamentos, directrices y objetivos no han permanecido
inmutables a lo largo del tiempo sino que se han ido adaptando
a las diferentes circunstancias para tratar de dar cumplida
respuesta a los requerimientos líderes de la sociedad en cada
periodo.
P ero, cuando el protagonismo económico en estas etapas se ha
fundamentado en la incentivación del sector inmobiliario el
planeamiento, además de expresión cultural de un momento
histórico, se constituye en el instrumento básico para concretar
y catalizar las pulsiones económicas, en su principal aliado, en
el complemento imprescindible para abrigar y dar acomodo a
las expectativas de crecimiento económico y progreso social
fundamentadas, exclusivamente, en el desarrollo inmobiliario,
el crecimiento urbano y el consumo de territorio característico
de un modelo económico sustentado en el denominado
"circuito secundario de acumulación" que se produce cuando la
plusvalía generada por la "urbanización es superior a la de la
industrialización"; es decir , cuando la capacidad generadora de
18
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
2 En los tres períodos citados se reprodujeron situaciones similares, como las ya mencionadas de fuerte aumento del número de viviendas iniciadas, de elevaciones
acusadas de los precios de éstas, de descenso de las protegidas en la nueva oferta de viviendas, y de presencia de un importante déficit exterior en la economía española.
En los tres períodos seleccionados, las circunstancias de la economía española han sido muy diferentes.
El primero de los tres períodos de auge se desarrolló entre 1969 y 1974, culminando una larga etapa de apertura al exterior de la economía española y de reconstrucción
del maltrecho parque de viviendas de España del final de los años cincuenta. El segundo episodio seleccionado se desarrolló básicamente en la segunda mitad de la
década de los años ochenta, entre 1986 y 1991, paralelo a los procesos de apertura y desarrollo de los mercados hipotecarios en los países industriales. El último y más
reciente episodio, que en 2006 no puede darse aún por rematado, a la vista de la persistente evolución alcista de los más destacados indicadores, se inició en los meses
finales de 1997, y ha resultado ser el más prolongado de aquellos sobre los que se dispone de información cuantitativa. El episodio citado ha coincidido con la introducción
del euro como moneda única en doce estados miembros de la Unión Europea. Rodríguez López (2006) p: 76-77
3 El economista P aul Samuelson, con ocasión de su visita a España en 1989, presentó el caso español como "un modelo digno de imitar". Citado por Naredo (1996).
4 En una lúcida investigación emprendida al principio de la década de los 70, Heide Berndt, de la Universidad de F rankfurt, estableció la forma en que las ideas
dominantes sobre la sociedad se incorporan al pensamiento profesional de los urbanistas y de ahí al planeamiento, conformando una imagen de la sociedad que se
mantiene gracias a la cohesión corporativa y a la subcultura tecnológica . Quero (1986) p:255
II ( 1 -2-3-4-5)
beneficios económicos operada por la producción de espacio
urbanizado y la actividad inmobiliaria superan a la producción
industrial e incluso a la actividad bursátil, nicho tradicional de
inversión del capital.
Es más, cuando en algún momento concreto el marco
normativo -legal se ha revelado inadecuado para vehicular tales
expectativas, el planeamiento resultante de sus preceptos ha
sido pervertido y desnaturalizado, en unas ocasiones mediante
incumplimientos flagrantes - consentidos y/o alentados por la
propia Administración- y , en otras, legislando "sensu contrario"
utilizando para ello fórmulas y canales de mayor opacidad y
menor debate público (desarrollos reglamentarios, decretos -ley ,
órdenes administrativas o simples instrucciones internas). En
este sentido, la arquitectura territorial del Estado democrático
caracterizada por la descentralización autonómica de las
competencias en materia de ordenación del territorio y
urbanismo, ha sido esencial. Esta descentralización tiene como
consecuencia una creciente autonomía decisional de las
regiones y los municipios lo cual, lamentablemente, ha
facilitado claramente el aliento del desarrollo urbano como
epifenómeno principal de la competitividad económica y el
bienestar de la población.
En este breve recorrido por la historia inmobiliario -urbanística
del país veremos las similitudes y matizaciones, diferencias y
especificidades que se han producido en el tipo de
planeamiento urbanístico que ha liderado este campo de
acción política en las últimas décadas. El objetivo de este
capítulo es analizar la dualidad inquebrantable entre
desarrollismo inmobiliario y planeamiento urbano -territorial que
ha existido en la historia reciente del Estado español, al objeto
de introducir el desarrollo del contenido sustantivo de la T esis
que se mostrará en los siguientes capítulos.
Con ello se pretende manifestar que, tras cada expresión
territorial del frenesí inmobiliario desarrollado en los diferentes
periodos analizados, ha existido un Plan que ha avalado las
intenciones, los requerimientos o las imposiciones - existentes en
cada momento - del sector promotor -financiero y de los
propietarios de suelo; y que, cuando no ha ocurrido así, el Plan
como instrumento expresivo de un modelo urbano -territorial
garante de unas determinadas finalidades urbanísticas ha sido
sistemáticamente rechazado utilizando para ello diferentes
estrategias que van desde su incumplimiento políticamente
asumido, cuando no alentado, hasta su adulteración
"legalmente avalada" por contramedidas normativo -legislativas
o simples interpretaciones administrativas -favorables a las
pretensiones del binomio corporación local-mercado
inmobiliario - de la indeterminación jurídica inherente a la
regulación de muchos preceptos. Sin olvidar la
institucionalización de prácticas corruptas que devienen en la
toma de decisiones urbanística y territorialmente injustificables
avaladas por la burocracia imperante en la formulación de un
planeamiento cada vez más desapegado de su objetivo
principal de expresar un proyecto de ciudad y transmutado, por
tanto, en un ejercicio - en no pocas ocasiones circense- de
equilibrio de aprovechamientos, de vacuas zonificaciones, de
áreas de reparto y formulaciones cuantitativas de intachable
operatividad jurídico -normativa pero innombrable capacitación
proyectual.
19
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
II ( 1 -2-3-4-5)
L a apuesta por la liberalización económica al objeto de
dilapidar el modelo económico autárquico de la posguerra
española 6 tiene su expresión principal en el sorprendente ritmo
que adquirió el desarrollo industrial en la década de los 50 7 y
el consiguiente y masivo desplazamiento de población desde
las zonas rurales a las áreas urbanas, proceso especialmente
intenso en las grandes ciudades 8 . Ello tuvo como consecuencia
principal el importante déficit de viviendas que se fue
generando, estimado en más de 1.500.000 unidades en 1955.
En este año se aprueba, mediante Decreto -L ey , el primer Plan
Nacional de Vivienda, con el objetivo de construir 550.000
viviendas entre 1.956 y 1.960, para cuyo cumplimiento se
llegan a acuerdos interadministrativos entre el Instituto Nacional
de Vivienda y la Dirección General de Arquitectura y Urbanismo
al objeto de poner en el mercado un volumen suficiente de
suelo urbanizado. L a culminación de este proceso de
priorización nacional de la política de vivienda fue la creación
del nuevo Ministerio de Vivienda, que integraría todas las
competencias en materia urbanística con el fin de garantizar
una coordinación y coherencia en el desarrollo de las políticas
de suelo que, finalmente, no fue posible desarrollar en plenitud
dado el carácter independiente de la acción ejercida por la
Administración local que continuó desarrollando una política
urbanística al margen de los cauces jurídicos regulados por la
nueva L ey del Suelo la cual, como veremos a continuación, fue
sistemáticamente incumplida.
L a llegada al Ministerio de Vivienda de José Luis Arrese
(arquitecto e ideólogo del régimen) implica un cambio de
rumbo en la estrategia económica del país al poner el centro de
atención en la promoción residencial que reclamaba la enorme
21
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.1. El segundo franquismo (1963-1973)
1.1. El segundo franquismo (1963-1973) 5 :
industrialización, inmigración campo - ciudad y turismo.
5 Entre 1970 y 1973 afloró lo que se debe considerar el primer boom inmobiliario de la historia económica reciente. En esos cuatro años, los precios de la vivienda
subieron más de lo que lo habían hecho en la década pasada, al mismo tiempo que cada año salieron al mercado 400.000 nuevas viviendas. Ciertamente, el origen de
este primer episodio de explosión inmobiliaria, que venía ya precedido por el rápido proceso de urbanización de los 15 años anteriores, se encontraba en la dinámica
demográfica española: la emancipación de la segunda generación inmigrante -los hijos del éxodo rural de los veinte años precedentes - y la continuidad de los
movimientos migratorios campo- ciudad . López y Rodríguez (2010) p: 145.
6 Como es sabido, el triunfo de las tesis económicas liberalizadoras se produce con el cambio de gobierno de 1.957 que aprueba el Plan de Estabilización de 1959,
reforma transcendental que habría de preparar la década desarrollista de los años 60.
7 A partir del Plan de Estabilización de 1959 (…) el incremento sostenido de la inversión- que en aquellos años mostró una curva superior a la de casi todos los países
europeos- generó una tasa espectacular de crecimiento del producto industrial, y con ello la primera entrada en escena del c onsumo de masas. L as industrias básicas
y de bienes intermedios- química, naval, siderurgia- siguieron siendo importantes, pero se vieron ampliadas por los sectores industriales asociados a estas nuevas formas
de consumo. La asociación del crecimiento económico y el incipiente consumo de masas dotaron de efectividad y credibilidad al llamado "milagro español" . López y
Rodríguez (2010) p: 137.
8 P uede decirse que un millón de personas cambia de residencia en la década de los años 50, concentrándose principalmente en Madrid, Cataluña y P aís V asco, pero
produciendo también problemas en todas las principales áreas urbanas del país.
II ( 1 -2-3-4-5)
demanda existente, por la masiva migración campo -ciudad
causada en el despegue de la industrialización 9 . P ero este reto
(de enormes proporciones) no podía ser asumido, en
exclusividad, con los recursos del Estado. De ahí el reclamado
"toque a rebato de la campana de la iniciativa privada" para
complementar el esfuerzo púbico en la dotación de un parque
residencial adecuado a las ingentes masas de población
movilizadas hacia las grandes ciudades.
Ello, además, precisó del aliento del Estado a través de
subvenciones, financiación y exenciones fiscales, convirtiendo la
promoción inmobiliaria en un nicho de negocio capitalista de
réditos desconocidos hasta entonces. El asalto de la iniciativa
privada y la configuración del modelo inmobiliario durante el
franquismo tuvieron dos epifenómenos claves:
a. L a especulación del suelo que, entendido en términos
económicos como mercancía ficticia, genera ingentes
plusvalías basadas en las expectativas edificatorias
asignadas en procesos de reclasificaciones de suelo que, en
la mayor parte de los casos, se produjeron al margen de los
Planes Generales por la vía, bien de modificaciones
puntuales, bien por la fuerza normativa de los hechos
consumados.
b. L a vivienda libre y en propiedad se fue imponiendo sobre la
vivienda en alquiler y el alquiler social. El resultado no fue
nada desdeñable ya que entre 1.940 y 1.970 se
construyeron cerca de 500.000 viviendas de promoción
pública con alquileres baratos, propiedad de
Administraciones o empresas.
L a transformación de la sociedad española en una sociedad de
propietarios en lugar de "proletarios" marca, según Naredo 10 , el
pistoletazo de salida de la conformación de un sector
oligárquico inmobiliario -financiero que ha mantenido su
posición hegemónica en términos de poder desde finales de la
década de los 50 del siglo pasado hasta nuestros días. L a
ciudad pasó a ser en gran medida, a partir de esos años, el
gran negocio de promotores, constructores, inmobiliarias y
especuladores convertidos en nuevos protagonistas del
desarrollo urbano, una vez superadas las restricciones al crédito
características de décadas pasadas 11 . L a indisolubilidad del
binomio promotor -financiero como argumento esencial para la
conformación de burbujas inmobiliarias e inductor de excesos
territoriales empieza a mostrarse ya en este periodo 12 .
L a proliferación de sociedades inmobiliarias de diferente escala
en la práctica totalidad de las ciudades españolas denota el
floreciente negocio que se vaticina para esta actividad
económica y , además, provoca un cierto vaciamiento en la
promoción de viviendas asequibles para las clases
económicamente más modestas 13 que tiene que ser cubierto por
el Estado tanto a través de promociones residenciales directas
como de incentivos, exenciones fiscales y estímulo a la
construcción 14 .
22
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.1. El segundo franquismo (1963-1973)
9 El ministerio tiene como destino hacer que en España florezca una primavera de hogares. Discurso de José Luis Arrese ante las Cortes presentando el Plan de
urgencia social de Madrid . Citado por F ernando de T erán T royano (1978) p:345.
10 Naredo y Montiel (2011) p: 31-32.
11 Además de consolidarse las grandes empresas inmobiliario - constructivas propias de la oligarquía franquista que hoy permanecen en pie, surgieron otras de índole más
local al calor de las influencias, y las plusvalías . Ibid, p: 29.
12 Desde muy pronto los grupos bancarios españoles comprendieron que la construcción y el turismo representaban una gran oportunidad de negocio. A su conocida
centralidad en la financiación de los equipamientos industriales, añadieron crédito a los agentes responsables de los masivos crecimientos urbanos de la época. P ara
añadir más energía a este caldo, la enorme dependencia del sector público respecto de los recursos financieros del oligopolio bancario, se vio recompensada, de forma
extraordinariamente generosa, con uno de los márgenes financieros más altos de Europa. López y Rodríguez (2010) p:145.
13 En cuanto al elevado volumen de viviendas de protección oficial (VPO) por entonces construidas, una parte sustancial de las casi 200.000 viviendas protegidas iniciadas
en 1970-1974 (más del 70 por 100 de los nuevos hogares creados) no se destinaba precisamente a los hogares con ingresos más reducidos. La política de vivienda
primaba por entonces al objetivo de fomento de la actividad, vía VPO , sobre el de facilitar el acceso a la vivienda a los hogares españoles. De ese modo, dicha política,
que fomentaba el acceso a la vivienda en propiedad, era más bien una política que hacía posible dicho acceso a la vivienda en propiedad por parte de las clases medias.
Rodríguez López (2006) p: 80.
14 Las grandes empresas urbanizadoras consiguieron recalificar y/o reclasificar suelos no urbanizables y ocupar las zonas verdes libres para construir sobre ellos barrios
enteros, o añadir a los edificios más volumen del permitido . Naredo y Montiel (2011) p:28.
II ( 1 -2-3-4-5)
En esos años se aprueba y entra en vigor la primera ley nacional
en materia de urbanismo, la L ey del Suelo de 1956, la cual,
ante las urgencias históricas en materia de vivienda, fue
percibida por los actores -tanto públicos como privados - como
una auténtica traba al desarrollo urbanístico que se precisaba 15 .
Y ello, pese a que, desde el Ministerio de la Vivienda, la
producción residencial se anudó a una política urbanística
destinada a la generación de suelo urbanizado inspirada por
una ortodoxia en materia de ordenación urbana claramente
afín a los presupuestos regulados en la L ey del 56.
Estos presupuestos aparecen profundamente explicitados en su
Exposición de Motivos que, analizada a día de hoy , resulta
claramente premonitoria del incumplimiento sistemático a la
que fue sometida. L a Ley se formuló, en gran medida, para
poner coto a los desmanes, a la desmesura en los crecimientos
de la ciudad, a la falta de visión integral para la ciudad y el
territorio, al predominio inmisericorde del cortoplacismo en
materia de desarrollo urbanístico - la sugestión ejercida por los
proyectos a corto plazo, tentadores siempre para quienes
aspiran a decorarse con efímeros triunfos aparentes -, a la
especulación urbanística anudada a la retención de suelo por
parte de los propietarios, y la precariedad en materia
dotacional y de espacios libres.
P ara combatir esta casuística, la L ey aboga porque la acción
urbanística preceda al fenómeno demográfico y , en vez de ser
su consecuencia, debe encauzarlo hacia lugares adecuados,
limitar el crecimiento de las grandes ciudades y vitalizar , en
cambio, los núcleos de equilibrado desarrollo… P or tanto, ha de
eliminarse el señuelo de los proyectos a plazo inmediato y
afrontar los que, por responder a una visión amplia en el tiempo
y en el espacio, contribuyen más definitiva y extensamente a la
consecución del bienestar .
L a Exposición de Motivos llega a afirmar que el ideal en la
empresa urbanística pudiera ser que todo el suelo necesario
para la expansión de las poblaciones fuera de propiedad
púbica, mediante justa adquisición, para ofrecerle, una vez
urbanizado, a quienes desearen edificar . Sin embargo, concluye
en la imposibilidad de su aplicación en España dada la
incapacidad financiera de las Administraciones públicas, sin
perjuicio que las Corporaciones L ocales puedan ir adquiriendo
progresivamente terrenos al objeto de que actúen como
reguladores del mercado de suelo, previendo al efecto la
constitución de patrimonios municipales del suelo.
Como puede observarse se trata de una ley adelantada a su
momento histórico cuyos fundamentos pueden ser
perfectamente asumidos en la actualidad, toda vez que, como
veremos a lo largo de la T esis, la casuística a combatir se
mantiene prácticamente inalterada. P uede resultar sorprendente
que, con el régimen político existente en aquellos años,
fructificase una legislación de esta orientación disciplinar
claramente orientada a imponer dosis de orden y control a la
producción de ciudad mediante el establecimiento de modelos
territoriales concebidos a largo plazo.
Esta legislación contiene en su regulación una fuerte carga de
innovación al diseñar un instrumental técnico -jurídico muy
avanzado para su época, circunstancia que motiva, entre otras
cuestiones, su incumplimiento generalizado prácticamente
desde su entrada en vigor , dada la incapacidad de asimilación
del nuevo material urbanístico por parte de los gobiernos
locales cuyos servicios técnicos adolecían de una formación
adecuada en esta materia.
Algunos de los preceptos de esta L ey que merecen ser
destacados -por su vigencia actual- son la diferenciación del
régimen jurídico del suelo en función de su consideración como
urbano, de reserva urbana o rústico; la institucionalización del
sistema de compensación y el diseño de la equidistribución de
beneficios y cargas entre los propietarios de suelo para los
desarrollos de la iniciativa privada; la creación de los
P atrimonios Públicos de Suelo -para municipios mayores de
50.000 habitantes - y la regulación de la expropiación
urbanística; y , finalmente, la concepción de un sistema de
figuras de planeamiento urbanístico organizado
jerárquicamente a partir de la figura principal del Plan
General 16 , del que se hace depender el planeamiento derivado
23
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.1. El segundo franquismo (1963-1973)
15 No es un secreto para nadie que el factor de racionalidad y de control social que teóricamente trató de introducir el planeamiento urbano y territorial previsto en la
Ley del Suelo de 1956 se vio drásticamente desfigurado por la presión de los más poderosos para beneficiarse de las oportun as recalificaciones (o reclasificaciones)
de suelos . Naredo y Montiel (2011) p: 33
16 El planeamiento general tiende a configurar partiendo del suelo necesario un territorio dividido en zonas con los correspondientes sistemas, centros y redes de
comunicaciones. Se ha calificado con acierto a este concepto de Plan la configuración de la imagen anticipada de la ciudad; pero lo que ya no es tanto es que junto a
ello el planeamiento adscrito a esta norma forzosamente deba ser rígido, salvo que se interprete con excesivo rigor la palabra destino de cada una de las zonas, ya que
puede considerarse que el destino a veces pueda ser vario o múltiple con tal de que venga reglado. Larrodera (1972) p: 12.
II ( 1 -2-3-4-5)
24
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.1. El segundo franquismo (1963-1973)
II ( 1 -2-3-4-5)
IMAGEN 1.1. Ideogramas explicativos de la Ley del Suelo del 56. T erán T royano (1978), p: 336.
Interés T urístico Nacional que había venido a llenar el hueco
dejado por la escasa atención mostrada en la L ey del Suelo al
fenómeno turístico 31 . En consonancia con la orientación política
claramente desreguladora en materia económica, la L ey facilita
el desarrollo de actuaciones de urbanización turísticas en
localizaciones propuestas por la iniciativa privada al margen de
las previsiones de crecimiento urbano establecidas por el
planeamiento general. Se trata de una nueva forma de
desarrollo urbanístico aleatorio e imprevisible que contribuía a
desmontar el sistema de ordenación territorial y urbana
regulado en la L ey del 56. La legislación turística no
condicionaba la elección de los emplazamientos por lo que
éstos podían contemplarse, incluso, en suelo rústico, alterando
sustancialmente los modelos urbano -territoriales establecidos
en el planeamiento general 32 .
L a estrategia de transgresión de las determinaciones del
planeamiento urbanístico no se recluyó, exclusivamente, en las
actuaciones de fomento de la actividad industrial y del turismo,
sino que derivó al resto de operaciones urbanísticas en el
ámbito de gestión y control municipal 33 : actuaciones de reforma
interior y de crecimiento urbano. L a traslación de esta actitud
deslegitimadora de la autoridad moral del Plan General a la
cotidianeidad urbanística de las ciudades dio como resultado la
compleja amalgama de densificaciones interiores y
protuberancias expansivas discontinuas producidas a impulsos
de la febril actividad edificatoria de una iniciativa privada que
se había hecho cargo de la misma a través del sustancioso
negocio de la construcción. Es el momento en que las ciudades
se pueblan de edificios que, con la complacencia municipal,
vulneran las disposiciones limitadoras de volumen y altura. Es el
momento en que se ocupan todos los espacios libres interiores
de la ciudad y en que desaparecen las posibilidades de que el
crecimiento residencial vaya acompañado del correspondiente
aumento del equipamiento social necesario para dotar de
servicios adecuados a la población de los nuevos barrios.
El planeamiento de ese periodo no puede evitar moverse en esa
contradicción que supone querer dirigir el desarrollo urbano,
prefigurando el futuro de la ciudad, sin manejar más elementos
que los de la pura organización espacial, y el constante
desbordamiento sufrido por sus previsiones de control y mesura
del crecimiento urbano a causa de la "imprevista avalancha de
iniciativas de edificación". L a mayoría de los planes de la época
plantean esa organización espacial de acuerdo con un modelo
común emanado de la L ey del 56. Con las variaciones formales
que introducen en cada caso la geografía y la historia, que
actúan como condicionantes adaptadores del tal modelo, este
se configura en forma radioconcéntrica. Con el centro urbano
rodeado de superficies destinadas al crecimiento, cuya
extensión se ha calculado para atender estrictamente a las
necesidades de suelo edificable deducidas de las previsiones de
crecimiento demográfico. Un sistema de vías radiales y anulares
ensamblan el conjunto que queda convenientemente perfilado,
mediante la eliminación de irregularidades perimetrales para
que se adopte una forma compacta, sin aperturas de la ciudad
al territorio, habitualmente cerrada a éste por una vía
perimetral.
Esa forma de utilización del modelo radioconcéntrico irá
cediendo paso a otras formas de organización espacial, a
medida que vayan aumentando las divergencias entre las
previsiones del planeamiento y la realidad del desarrollo
urbano debido a la rebeldía ejercitada por los Ayuntamientos.
Estos negaron sistemáticamente la aplicación del complejo
instrumental urbanístico diseñado por la L ey y se aplicaron a dar
continuidad a la sistemática aprendida por los Planes de
Ensanche de épocas anteriores, que se reveló más operativa y
31
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.1. El segundo franquismo (1963-1973)
31 El desarrollo turístico sirvió como primer laboratorio del circuito secundario de acumulación. A fin de favorecer el desarrollo del sector , la dictadura dio la más amplia
cobertura a la construcción de las infraestructuras de transporte requeridas para multiplicar el flujo de personas desde el exterior . Los gobiernos franquistas ordenaron
la creación y posterior modernización de la red aeroportuaria, mejoraron notablemente la red de carreteras de las zonas turísticas y construyeron las primeras vías de
alta capacidad del mediterráneo. P or añadidura, las poblaciones turísticas se convirtieron, junto con las emergentes metrópolis españolas, en los mercados inmobiliarios
más activos del país, lo que dio pie a rápidas revalorizaciones del suelo. La construcción de hoteles y segundas residencias y todo un ciclo de innovaciones en la industria
inmobiliaria. P ara acompañar a estos desarrollos, la dictadura probó también las primeras fórmulas de excepción urbanística que más tarde habrían de tener tanto futuro
(Ley de Zonas y Centros de Interés T urístico Nacional). López y Rodríguez (2010) p: 144
32 P arece cierto que, al menos en materia de ordenación del territorio y urbanismo, la historia se repite. Sobre esta cuestión nos extenderemos en el apartado 3.2 de la
T esis en el que se analizan los Campos de Golf de Interés T urístico, iniciativas de desarrollo turístico habilitadas en la Comunidad Autónoma Andaluza cuya regulación
tiene grandes similitudes con la Ley de Centros y Zonas de Interés T urístico Nacional.
33 Si se examina la realidad urbanística y se compara con los objetivos que la Ley del 56 se proponía alcanzar y con las situaciones que quería evitar , no hay más
remedio que convenir que, en líneas generales, la Ley no ha tenido demasiado éxito. Es conocida la realidad de nuestro desarrollo urbano y su diferencia respecto a la
forma en que la Ley preveía su encauzamiento a través del planeamiento. T erán T royano (2009) p: 195 y ss.
II ( 1 -2-3-4-5)
32
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.1. El segundo franquismo (1963-1973)
PGOU de Ciudad Real (1963). T erán
T royano (1978), p: 447
IMAGEN 1.5. El Plan General en el segundo franquismo.
II ( 1 -2-3-4-5)
Plan del Área Metropolitana de Madrid
(1963). madridsingular blogspot.com.es
33
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.1. El segundo franquismo (1963-1973)
PGOU de Sevilla (1963). Plano de
Calificación. González Dorado
(1975), p: 368
IMAGEN 1.6. El Plan General en el segundo franquismo
II ( 1 -2-3-4-5)
PGOU de Sevilla (1963). Red viaria.
Ayuntamiento de Sevilla (1985), p: 12
adaptable a las urgencias reclamadas por la efervescencia de
un sector inmobiliario ávido de los beneficios económicos
obtenidos por una producción de ciudad sometida a una
aceleración e impulso desconocidos hasta entonces en
respuesta a los contingentes demográficos que inundaban las
ciudades acudiendo a la llamada de la industrialización.
L as tipologías de las trasgresiones a los planes generales de la
época han sido definidas por F ernando de T erán T royano 34 ,
distinguiendo entre: (A) incrementos arbitrarios de altura y/o
edificabilidad en el interior de la ciudad a través de la
declaración de "edificios singulares"; (B) concesión de licencias
directas en suelos de reserva urbana, promoviendo la
ocupación de suelo mediante la prolongación directa de calles
existentes y la definición de las correspondientes alineaciones;
de esta forma se usurpaba la obligación de formular los
preceptivos Planes P arciales; (C) suburbanización incontrolada
mediante, en ocasiones, la concesión de licencias en suelo
rústico; a veces la sinrazón llegaba a la aprobación de planes
parciales en esta clase de suelo contraviniendo, incluso, el
ámbito territorial identificado como apto para el crecimiento
urbano por el planeamiento general; (D) aprobación de Planes
P arciales en suelo de reserva, bien sobre delimitaciones que no
coincidían con la sectorización establecida por el plan, bien
trasgrediendo las determinaciones urbanísticas otorgadas para
los sectores promoviendo, con carácter general, incrementos de
densidades y/o edificabilidades; y (E) Imposibilidad de
financiación de las grandes infraestructuras generales
emsambladoras de los modelos territoriales
El modelo de planeamiento definido en la L ey del 56 fracasó
debido a la orientación política centrada en el desarrollo
económico a toda costa, la falta de coordinación
administrativa, una alarmante aculturación en materia
urbanística - que provocó la exención del cumplimiento de la ley
en numerosos casos - y la irrupción dominante de una
legislación sectorial contraria a la planificación racional del
territorio, especialmente significativa en materia de fomento
industrial y turístico.
Como corolario a la situación expuesta en este apartado,
resultan muy clarificadoras las siguientes reflexiones realizadas
por José Manuel Naredo : El auge inmobiliario de esos años
aumentó cerca de un 40% el parque de viviendas, para suplir el
déficit existente y atender el importante auge demográfico y
migratorio, además de las demandas adicionales que, por
primera vez, planteaban masivamente la segunda residencia y
la afluencia de turistas orientada, sobre todo, hacia el litoral
mediterráneo y los territorios insulares. Se produjo, así, la
primera ola de "urbanismo salvaje" que azotó nuestras costas a
la vez que se desencadenó un proceso de urbanización sin
precedentes unido a la masiva emigración del campo a la
ciudad. En ese período el área metropolitana de Madrid vino
casi a duplicar su población y a cuadriplicar su ocupación
territorial y urbana y sus servidumbres. A la vez que, tanto en
Madrid como en todo el país, se demolían o reedificaban los
edificios de la ciudad clásica o histórica para aumentar el
volumen construido de las parcelas . 35
34
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.1. El segundo franquismo (1963-1973)
34 T erán T royano (2009). P -195 y ss.
35 Naredo y Montiel (2011) .p-29.
II ( 1 -2-3-4-5)
35
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.1. El segundo franquismo (1963-1973)
IMAGEN 1.7. El Plan General en el segundo franquismo
II ( 1 -2-3-4-5)
PGOU de Jerez de la F rontera
(1969). Gerencia Municipal de
Urbanismo de Jerez (1984), p:
12
PGOU de Burgos (1968). T erán T royano (1978), p: 457
36
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.1. El segundo franquismo (1963-1973)
IMAGEN 1.8. T rasgresiones al Plan General. El caso de los P olos de Desarrollo
II ( 1 -2-3-4-5)
Normas P rovisionales de
ordenación del P olo de Huelva
(1964). T erán T royano (1978),
p: 402
Normas P rovisionales de
ordenación del P olo de
Zaragoza (1964). T erán
T royano (1978), p: 403
Ahora que se habla de las debilidades existentes en la transición
experimentada en España a raíz de la muerte del dictador hay
que hacer constar que, sin duda, una de ellas - de mucha
mayor trascendencia de lo que podemos imaginar - es la
consolidación de una estructura de poder heredera de la época
desarrollista franquista que mantuvo ( e incluso vio incrementar)
su capacidad de influencia en la toma de decisiones políticas en
lo relativo a la ciudad y el territorio.
Es cierto que la manifestación de este continuismo tuvo que
esperar a la superación del periodo de crisis que nos afectó en
la década de 1.975-1.985 1 . Una crisis mucho más que
coyuntural, ya que su superación no precisó de un simple ajuste
de determinados parámetros económicos, sino que afectó a los
pilares mismos que habían fundamentado el crecimiento de
épocas precedentes inaugurando una etapa fundacional de lo
que se ha venido a llamar la "globalización financiera". En
España, a las consideraciones propias de una economía
emergente pero con unos fundamentos aún débiles, se unió
cierto vacío de poder y regulación asociado al fin de la
dictadura y la instauración de la democracia.
L a solución al problema producido por la combinación del
aumento de salarios y escalada de la inflación que caracterizó
al mundo occidental, fue acometida en nuestro país a través de
la orientación política emanada de los P actos de la Moncloa,
que certificaron la defunción de uno de los axiomas de la
economía keynesiana -vincular el desarrollo de los salarios a la
productividad- para subordinar éstos a la inflación prevista.
P ese a los buenos resultados obtenidos -la inflación se fue
reduciendo progresivamente situándose por debajo del 15% en
1980- la inversión no se recuperó debido a los fallos
estructurales del modelo de acumulación español,
caracterizado por un tejido industrial dual conformado por un
grupo de grandes empresas, dependientes de capital
extranjero, centradas en la producción de bienes intermedios -
siderurgia, naval, automóvil- y una constelación de pequeñas y
medianas empresas. Estas últimas fueron masivamente a la
quiebra, mientras que las primeras sufrieron los problemas
derivados de la sobreacumulación, no sólo por un acusado
descenso de la demanda, sino por la irrupción, en una
economía cada vez más globalizada, de nuevos países de
reciente industrialización. El principal resultado de esta situación
fue un espectacular crecimiento del paro que llegó a alcanzar
los tres millones de personas en 1984.
L a estrategia de redefinición, reciclaje y transformación del
tejido industrial y empresarial español instrumentada en la L ey
de R econversión y Reindustrialización de 1984, trajo como
consecuencia un acusado adelgazamiento del sector industrial
en un marco de perpetuación de sus males endémicos:
especialización en sectores de baja demanda, falta de
37
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992):
consolidación e impulso del modelo inmobiliario
tardofranquista
1 En pocos casos la economía española ha pasado en tan breve plazo desde la euforia de 1973 a la depresión, como sucedió en 1974, una depresión que estuvo
acompañada de una inflación de dos dígitos durante bastante tiempo. El declive iniciado a partir de 1974 en la construcción residencial se prolongó hasta bien avanzada
la década de los ochenta, alcanzándose la cifra mínima de 200.000 viviendas iniciadas en 1984. El paralelo comportamiento mediocre de la economía española en este
período culminó con los retrocesos reales del PIB registrados en los ejercicios de 1979 y 1981. Rodríguez López (2006) p: 80
II ( 1 -2-3-4-5)
innovación y dependencia tecnológica del exterior . Esta crisis
industrial tuvo su correlato en el sector bancario, que sufrió el
capítulo de quiebras más importante de los países avanzados 2 ,
situación de la que salió finalmente reforzado gracias a las
medidas adoptadas por el gobierno que facilitó el control del
mercado financiero por los siete grandes bancos españoles, los
cuales consiguieron una posición de control oligopólico del
sector muy superior a la que habían mantenido en décadas
pasadas.
P or último, en este breve repaso a la crisis subsiguiente al primer
boom inmobiliario, no se puede dejar de resaltar las
consecuencias sociales que produjo: el paro se incrementó
exponencialmente alcanzando la cifra del 20% en los primeros
años de la década de los 80 y se mostró especialmente
virulento con la población joven. L a eclosión de la orientación
económica neoliberal impactó en las medidas adoptadas por el
Estado para revertir esta situación: en lugar de preocuparse por
el pleno empleo, se procuró incrementar los beneficios
empresariales y la internacionalización de la economía
española impulsando el desarrollo de los sectores estratégicos
de capital nacional - la banca, la construcción, algunas grandes
empresas industriales y las empresas energéticas -, con fuertes
desembolsos públicos si ello fuese necesario - la consabida
socialización de las pérdidas - . L as principales partidas del
gasto público se destinaron a esta cuestión junto a paliar los
efectos del abusivo paro, congelándose aquellas destinadas al
bienestar social.
El periodo de crisis inicia su andadura con un recién estrenado
marco legislativo en materia de urbanismo, la L ey 19/1975, de
2 de mayo, de reforma de la L ey sobre Régimen del Suelo y
Ordenación Urbana, la cual se formula al objeto de corregir
defectos de la legislación anterior que se fueron constatando
durante sus prácticamente 20 años de vigencia - que pueden
resumirse en el sistemático incumplimiento del planeamiento
urbanístico formulado en desarrollo de sus preceptos - y en la
necesidad de ofrecer un marco regulador en materia de
urbanismo que se hiciese eco de la conciencia, cada vez más
generalizada, de la necesidad de flexibilizar el planeamiento.
L as innovaciones más importantes que, para la reflexión que
nos ocupa,introduce la L ey se resumen en 3 :
a. Se amplía el instrumental de la planificación territorial con
la figura de los Planes Directores T erritoriales de
Coordinación que, según consta en la Exposición de
Motivos, tienen un ámbito espacial indeterminado a priori y
a los que se asigna, como misión fundamental, la de
señalar las grandes directrices que han de orientar y
coordinar la ordenación urbanística del territorio dentro de
las previsiones de los Planes de Desarrollo y con la
adecuada atención a los problemas del medio ambiente, y
establecer el marco físico en el que han de desarrollarse
coordinadamente las previsiones, localizables
especialmente, de la planificación económica y social.
b. L os Planes Generales Municipales de Ordenación se
conciben ahora como planes abiertos, sin plazo de vigencia
fijo, evolutivos y no homogéneos, que permitan, de una
parte, la incorporación de imprevistos, la asimilación del
margen de imprevisibilidad para exigencias nuevas o
cambiantes, y de otra, la diferenciación de las propuestas
del propio planeamiento con tratamiento diverso para las
mismas, en cuanto a fijeza y concreción, según se
programen.
c . L a definición del suelo urbano se depura de las
ambigüedades de la L ey del 56 y se hace depender del
hecho físico de la urbanización básica, y aunque en el
momento de la aprobación del Plan se encomienda a éste
una delimitación de ese suelo, no por eso el concepto
pierde su carácter dinámico. El efecto fundamental de esa
clasificación consiste en que por las propias características
físicas del suelo -básicamente urbanizado - y su inserción en
la malla urbana, a partir de una regulación de detalle que
incorpora el propio Plan General, se agiIiza el proceso de
terminación de la urbanización.
d. El suelo de reserva urbana queda sustituido por el concepto
de "suelo urbanizable" en el que se establecen dos
categorías: programado - el destinado a dar cobertura a las
necesidades de crecimiento urbano objetivamente
deducidas de las demandas tipificadas - y el suelo
urbanizable no programado, el cual se concibe como
elemento flexibilizador del sistema de planificación en
atención a las posibles coyunturalidades que pudieran
surgir en el periodo de vigencia del planeamiento general.
38
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
2 L os primeros casos de quiebra aparecieron en 1.978 para continuar durante los cinco años siguientes hasta sumar un total de 55 bancos: el 20% de los activos totales.
El reflotamiento del sector se produjo a costa del erario público, circunstancia que recuerda a la acaecida recientemente . López y Rodríguez (2010) p: 151.
3 Las innovaciones expuestas están extraídas de la Exposición de Motivos de la L ey 19/1975 de 2 de Mayo.
II ( 1 -2-3-4-5)
P ara su desarrollo el instrumental del planeamiento
derivado se amplía con los P rogramas de Actuación
Urbanística. Con esta nueva categoría la L ey pretende
reducir la carga de rigidez que presentaba el planeamiento
general de la L ey del 56.
e. Se introducen los estándares dotacionales mínimos a
cumplimentar por las actuaciones urbanísticas a desarrollar
mediante el instrumento del plan parcial de ordenación
tratando de evitar que se reproduzcan las patologías y
deficiencias existentes en muchos ámbitos de la periferia de
polígonos residenciales desarrollados, habitualmente, al
margen del marco global del Plan General durante el
periodo tardofranquista.
f . P rofundizando en la escenificación de parámetros
destinados a asegurar estándares de calidad urbana en el
crecimiento urbano, se regula una densidad residencial
máxima de 75 viviendas/hectárea, superable en casos
excepcionales hasta las 100 viviendas/hectáreas,
circunstancia que precisaba de la aprobación del Consejo
de Ministros.
g . Se establece como determinación obligatoria del suelo
urbanizable programado el establecimiento del
aprovechamiento medio para la totalidad de su superficie
incluyendo, por tanto, tanto las zonas de uso global,
organizadas territorialmente en sectores, como los sistemas
generales de uso y dominio público integrantes de la
estructura general del territorio. El aprovechamiento
patrimonializable de cualquier finca perteneciente a esta
categoría del suelo, independientemente de la calificación
asignada, es del 90% del aprovechamiento medio.
h. L as cesiones obligatorias a la Administración incluyen,
además del suelo necesario para los sistemas urbanos de
dominio y uso público (viario, espacios libres y
equipamientos), tanto generales como locales, el suelo
soporte donde concretar el porcentaje (10%) del
Aprovechamiento medio correspondiente a la
Administración actuante en concepto de plusvalías. Con
ello, se amplían las medidas diseñadas para posibilitar sino
el control si, al menos, una cierta regulación del mercado
de suelo por parte de la Administración L ocal.
No obstante, más allá de la transformación del marco
legislativo, lo realmente relevante de este periodo es que la
situación de estancamiento y depresión económico -social que
lo caracterizó tuvo su reflejo en la orientación que adoptó el
planeamiento, distinguido por una componente remedial que
enfatizó la necesidad de "recualificación urbana" en dos
escenarios prioritarios:
a. L os centros históricos cuyo valor patrimonial agonizaba
ante la masiva sustitución de inmuebles que se produjo al
amparo de la fiebre especulativo -desarrollista de los años
60.
b. El zurcido, ensamblaje, vertebración y recualificación de la
periferia obrera maltrecha, fragmentada y ampliamente
deficitaria que se nos había legado de la época del frenesí
inmobiliario que inundó el territorio español (grandes
ciudades y costas) en el tardofranquismo.
L os P rogramas de Actuación Inmediata (P AI) madrileños 4
constituyen una experiencia destacable de este nuevo
planteamiento austero, remedial, revitalizador y reequilibrador
de la realidad urbana de una ciudad claramente dualizada
entre la pulsión de unas áreas centrales multifuncionales con
alta capacidad simbólica y representativa y una periferia
desmembrada y desarticulada caracterizada por la proliferación
acumulativa y autista de polígonos de edificaciones abiertas,
desvinculadas de un trazado viario que, de esta forma, pierde
gran parte de su función relacional al plegarse de forma callada
y disciplinada al tráfico rodado, separadas por un tapiz
anónimo de espacio libre ausente de orientación y contenido 5 .
Si, además, en el caso de las ciudades españolas la realización
de estas áreas urbanas se caracteriza por una escasa- salvo
39
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
4 F ormalmente, los P AI empiezan a definirse poco después de las elecciones generales de junio de 1977. En el nuevo contexto político, COPLACO prepara un nuevo
programa para la Revisión del Plan General de Madrid, en el que los P AI son pieza clave. Sin embargo, los P AI no surgen de la nada. Son los frutos de un debate político
y profesional previo surgido desde la oposición al urbanismo oficial ortodoxo. Se nutren de algunas ideas claves: un urbanismo participado, un planeamiento de abajo a
arriba, de las partes al todo, donde la solución de los problemas de conjunto y la ordenación del futuro diese claro protagonismo a la solución de los problemas y
reivindicaciones pendientes y presentes. A esas ideas se le suma otra, instrumental: superar el aislamiento entre planificación y realidad, evitando el largo intervalo que
transcurre entre el estudio y propuesta de soluciones y su ejecución. La etiqueta de "acción inmediata" constituye un fuerte slogan a la impaciencia de problemas nunca
resueltos .Ynzenga (1981) p: 11.
5 Las consecuencias de esta teoría de crecimiento (y renovación) urbano quedaron ya perfectamente identificadas por analistas de la época, como el artículo que en
noviembre de 1.962 escribe Lewis Mumford para Architectural R ecord del que destacamos los siguientes párrafos:
II ( 1 -2-3-4-5)
40
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
PGOU de Madrid (1985). Revista Urbanismo nº. 5. COAM, p:7
IMAGEN 1.9. El Plan General en el periodo neodemocrático
II ( 1 -2-3-4-5)
PGOU de Málaga (1983). García Bujalance (2015), p: 299
contadas excepciones - calidad arquitectónica y por el
asentamiento de un tejido social uniforme perteneciente, con
carácter general, a clases trabajadoras - y por consiguiente, las
más vulnerables de la población-, el cuadro patológico se
multiplica de forma considerable y preocupante, provocando
una lectura disgregada y desestructurada de la ciudad que es
entendida más que como un todo, como una acumulación de
barrios y piezas urbanas inconexas, al desaparecer el espacio
público como hilo conductor y elemento cohesionador .
L a estrategia de los P AI, concebida por la COPLA CO en el
marco de elaboración de la R evisión del Plan General del Área
Metropolitana de Madrid - en el periodo que media entre la
elecciones generales de 1.977 y las primeras elecciones
municipales en 1.979- confirmó la validez de un método que
actuaba a través de "actuaciones fragmentarias sobre sectores
de la ciudad, sumándose a la línea del planeamiento desde
abajo y del planeamiento por partes que, además, podía
conducir al ensamblamiento de las acciones propuestas, con
una reflexión propia de la globalidad que, por ser
ensamblamiento y no simple yuxtaposición, introducía
coordinación y coherencia funcional y estructural sobre el
conjunto" 6 . En la experiencia de los P AI cobraron forma ideas
como la dialéctica entre aproximaciones generales y
particulares, la vinculación entre planificación y acción y la
necesidad de programación de la intervención, certificando el
tránsito del planeamiento científico -tecnologizado de los años
60, al planeamiento como instrumento de lucha política y
reivindicación ciudadana.
L a institución generalizada, a partir de 1979, de gobiernos de
izquierda en la mayor parte de los Ayuntamientos -
especialmente en las grandes ciudades - que actuaron de correa
de trasmisión de las demandas vecinales vehiculadas a través
de un fuerte proceso asociativo, vino a confirmar la nueva
orientación de la planificación urbana. Es la época de los
PGOU de Salamanca, V alladolid, Málaga, T arragona, Madrid,
Sevilla o el conjunto de planes de ciudades medias catalanas,
expresiones cultas de un "urbanismo urbano" que volvió su
mirada a recomponer la maltrecha fábrica urbana antes que
acudir obsesivamente al crecimiento como única opción posible
y viable de solucionar los problemas existentes.
L a fuerte componente política del urbanismo en esa época se
traduce, pues, en un nuevo planeamiento urbano caracterizado
por tratar de frenar la densificación, reducir expectativas de
crecimiento y recuperar espacios para infraestructuras,
equipamientos y servicios. Un planeamiento realista y
participado en vez de las abstractas concepciones formales e
idealistas del planeamiento tradicional 7 .
Este cambio metodológico determinante otorga un papel
relevante al "interés general" deducido del conocimiento de las
demandas ciudadanas que proporciona la reivindicación
vecinal institucionalizada en un movimiento social urbano de
fuerte contenido ideológico -político. Esta circunstancia deviene
en una profunda reconsideración de la naturaleza y objetivos
del planeamiento urbanístico recuperando la dimensión
histórico - culturalista el terreno perdido durante la época
cientifista, en la que la sofisticación tecnológica trataba de
sustituir la presencia social en la toma de decisiones.
41
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
Su novísimo propósito era combinar el nuevo régimen de alturas con algo que nunca se hubiese sugerido seriamente hasta entonces: un aumento suntuoso del espacio,
en forma de parque, abierto entre los edificios. Con decisión tan simplista Le Corbusier extirpó el complejo tejido de mil actividades que era imposible colocar en grado
económico en tan grandes estructuras, y que sólo podían funcionar eficientemente en el sitio en el que se encontraban, al nivel de la calle, donde podían ser utilizadas
por multitudes humanas que acudían a ellas a cualquier hora del día sin tener que abandonar sus peculiares ocupaciones. La ciudad en un parque, ha tomado ahora una
forma más atractiva y en lo comercial más aceptable hasta convertirse en la ciudad en una playa de estacionamiento...Cuando seguimos todo este proceso, descubrimos
que la libertad de movimientos, el cambio de paso, la elección de destinos alternativos, los encuentros espontáneos, la jerarquía de las posibilidades sociales exigibles y
la proliferación de las posibilidades de comercialización, es decir , la vida polifacética en la ciudad, ha sido vendida a favor de las avenidas de tráfico rodado, las playas
de estacionamiento y la circulación vertical. Ahora que contamos con suficiente número de adaptaciones de los principales conceptos de Le Corbusier , comenzamos a
tener cierta visión de sus limitaciones estéticas y sociales que están, desde luego, íntimamente conectadas. El espacio visual abierto producido por este planeamiento no
tiene relación con el espacio abierto funcional, espacio que se usa para fines no visuales: para que la gente se encuentre y converse, para que jueguen los chicos, para
jardinería, para deportes, para paseos y para todo descanso extradomiciliario. Así, ante la gran densidad resulta en verdad mezquino lo que, por el poco terreno cubierto,
aparenta ser amplia provisión de espacio abierto.
6 T erán T royano (1997) p: 15.
7 Los rasgos nuevos y diferenciales del planeamiento tanto a nivel metropolitano como municipal en Madrid parten de un tronco común: la puesta en cuestión, tanto
conceptual como metodológica, del planeamiento jerarquizado en decisiones secuenciales y concatenadas de forma determinista a distintos niveles (correspondientes a
distintos ámbitos territoriales), que tiene su corolario legal en las distintas figuras de planeamiento, también jerarquizadas. Leira (1981) p: 78
II ( 1 -2-3-4-5)
42
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
Plan P arcial Pino Montano (1981). Cruz y Ortiz arquitectos. Pérez Igualada (2005), p: 160
IMAGEN 1.10. La escala del proyecto urbano
II ( 1 -2-3-4-5)
Se llega, pues, al convencimiento de la dificultad de aplicar el
método científico a las previsiones de evolución de la ciudad y
acerca de la imposibilidad de eliminar la incertidumbre. Se
comprobaron los límites insalvables de una metodología que
había entendido el plan urbanístico como un producto abstracto,
de base científica, con una ambición onmicomprensiva,
elaborado a partir de sofisticados procedimientos de
información estadística de condición exclusivamente técnica, sin
apenas atención a las condiciones sociales y políticas 8 . El
planeamiento de los 60-70 del siglo XX se caracterizó, en
definitiva, por su dimensión meramente "predictiva" del futuro
de la ciudad, deducida a partir de la interpretación,
conocimiento y diagnóstico de grandes magnitudes -
demográficas, económicas, sociales - que se trasladaban a
esquemas gráficos abstractos y esquemáticos sin ningún tipo de
vinculación por el control formal del proyecto de ciudad
subyacente a sus determinaciones paramétricas y cuantitativas.
El urbanismo de los años 80 se caracterizó por una virulenta
reacción -alimentada en nuestro país por la singularidad
derivada del cambio político - contra el planeamiento
desarrollado en el tardofranquismo. Cuanto de convencimiento
disciplinar hubo en esta postura generalizada y radicalmente
reactiva, y cuanto de posicionamiento visceralmente contrario a
todo lo proveniente del período dictatorial, es un dilema que
aún no se ha clarificado expresamente 9 . Máxime cuando, como
se ha expuesto en el apartado anterior , el Plan General
resultante de la aplicación de los preceptos de la L ey del Suelo
del 56 puede considerarse, dada su radical desfiguración e
incumplimiento, prácticamente nonato, por lo que no parece
razonable arrogarle la principal responsabilidad de la
sintomatología carencial y patológica existente en la ciudad
heredada por la recién estrenada democracia.
No obstante, es cierto que la concepción y diseño de la
metodología del planeamiento urbano desarrollado durante el
tardofranquismo presentaba indudables -y objetivas -
inconveniencias que era preciso y urgente revertir . En primer
lugar , su control y dirección centralizados en la Administración
estatal -la omnipresente Dirección General de Urbanismo de
P edro Bidagor - que inhibía y mermaba la capacidad de
decisión y respuesta de las corporaciones locales -las cuales,
como se ha visto, buscaron caminos alternativos para promover
el incumplimiento sistemático de unos planes que no asumían
como propios, toda vez que les venían prácticamente impuestos
desde instancias administrativas superiores -. En segundo lugar ,
la escisión entre la ordenación de las cuestiones estructurales
concretadas esquemáticamente en la planimetría del Plan
General y la concreción de la ordenación física del espacio
establecida por el plan parcial en desarrollo de unas
determinaciones urbanísticas de fundamentación
exclusivamente cuantitativa, cuyo principal objeto era dar
cobertura a las necesidades científicamente deducidas de los
esforzados procesos de información instrumentados -bajo un
manto de aura técnica irrefutable - en la elaboración de estos
planes. L a forma urbana resultante, tanto en la individualidad
de cada fragmento como, especialmente, en la vertebración
secuenciada entre las diferentes piezas de crecimiento urbano,
no formaba parte de los objetivos del Plan General 10 .
43
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
Esa habría de ser la crónica de un proceso que podría, en términos urbanísticos, resumirse en el título: de los modelos en el planeamiento a un urbanismo "de trazado"
con gestión programada de las acciones públicas configuradoras de la forma urbana, recogiendo y evaluando lo que ha constituido la teorización "en punta" sobre el
planeamiento urbanístico en España. Dicha crónica habría que hacerla en paralelo con la del proceso de cambio institucional que, a su vez, podría titularse: del
planeamiento centralista autoritario y permisivo a la voluntad política de intervenir con instrumentos flexibles. participados y negociados. Esa "lectura" exigiría inscribirse,
pues, en el cambio social y político acaecido en la década de los 70 en España, en la que se confunden crisis económica y política y en la que emerge una conciencia
social sobre los problemas urbanos uno de cuyos síntomas más específicos sería el proceso reivindicativo del movimiento ciudadano, sólo interpretable en ese contexto
de cambio político.Leira (1981) p: 70-71
8 T erán T royano (2009) p -195 y ss.
9 El urbanismo urbano de los años 80 hubo de afirmarse en un contexto fuertemente polémico en el que, como advirtió F ernando de T erán se confundió, de manera
interesada, lo político con lo disciplinar y "así como llegó identificarse ridículamente, en los planteamientos más incultos y extremistas, el intento de planeamiento
holístico estructural con el franquismo, se llegó también a presentar la reacción fragmentario-morfologista como aportación ren ovadora del pensamiento urbanístico
nacional, propia de la izquierda democrática.Sainz Gutiérrez (2006) p:203.
10 Se trasladó al urbanismo todo el repertorio sistemático de relaciones medibles en coeficientes, flujos y previsiones numéricas con que el pensamiento social gustaba
de espacializar su peculiar idea de sociedad. De ahí el abandono de la anterior actitud creativa del urbanismo como proyecto de la ciudad, que es suplantado por la
noción de plan como predicción: difusión universal del mercado, tendencial semejanza de todas las mercancías, es decir , de todo; universal dominación de la sociedad
urbana y por tanto metropolinización de todas las ciudades; eliminación de toda identidad y diferencia. Y para lograrlo: universal aceptación de la aritmética y sus
relaciones abstractas como único instrumento de entender y medir el espacio, que ya no es siquiera decimonónica geografía, sino indiferenciada cartografía
fotogramétrica.Quero (1986) p: 256.
II ( 1 -2-3-4-5)
Este rechazo al planeamiento tardofranquista iluminado tanto
por "criterios epistemológicos"- que concluían en la necesidad
de suscitar un cambio de paradigma en la naturaleza, objeto y
metodología de la intervención en la ciudad- como por
"visceralidades políticas" -posicionamiento que, en su loable
intento de pasar página a la oscura época de la dictadura,
quizás se pasó de frenada en lo relativo a estas cuestiones - tuvo
como principal consecuencia la generalización de una "actitud
revanchista" en la disciplina arquitectónica que promocionó una
vuelta hacia el control morfológico -arquitectónico de la
intervención urbana 11 .
Ello deviene en una reducción de la escala de las
intervenciones. Esta reclusión en la escala del fragmento urbano
otorgó un protagonismo desconocido hasta entonces al
"proyecto urbano" 12 que, en un principio, se centró en
operaciones de recualificación, embellecimiento y revitalización
de la fábrica urbana 13 , trasladándose con posterioridad a las
operaciones de crecimiento urbano en las que se aplicó con
dogmatismo reverencial los fundamentos morfotipológicos de
los ensanches decimonónicos (como dice Antón Capitel, en esa
época se pensaba que "cualquier tiempo trazado fue mejor").
Según F ernando de T erán, este enfoque "morfologista-
arquitectónico" no solo desmonta la dimensión cientifista del
planeamiento sino que renuncia a su propia razón de ser:
rechaza abiertamente la validez del Plan.
L a disciplina arquitectónica deambuló a partir de entonces,
entre la "negación del plan" como instrumento operativo para
guiar los designios de la ciudad 14 y la búsqueda de nuevos
enfoques para el planeamiento general inoculados por el
protagonismo morfologista que nos inundó desde la urbanística
italiana -R ossi, Aymonimo, Gregotti, etc- vehiculada a través de
la academia catalana - Solá-Morales y el L aboratorio de
Urbanismo de Barcelona- 15 , el celo en la dimensión proyectual
o el ánimo por el control de la forma urbana deducidos de este
cambio de actitud ante los objetivos a explicitar en el proyecto
de ciudad.
Detrás del "negacionismo" se oculta la manifestación -y , en
cierto modo, el reconocimiento - de una incapacidad técnica
por aportar visiones integrales sobre la ciudad y el territorio 16
que concluye -pese a los notables esfuerzos de aquellos que
nunca renunciaron a mantener el control y protagonismo en la
proyectación de estas escalas territoriales - en el abandono
consciente de un campo disciplinar que, automáticamente fue
44
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
11 Esta actitud tuvo su traslado inmediato a la Universidad. La formación del arquitecto, a partir de ese momento, tuvo que asistir al enfrentamiento entre las áreas de
conocimiento de "P royectos Arquitectónicos" y "Urbanismo", ante la negación radical de cualquier escala de reflexión territorial que no fuese adecuadamente
reconducida a las aguas calmas del "proyecto urbano", nivel de resolución que, además de permitir la fagocitación del urbanismo por la escala edilicia, fue utilizado
como "abanderado" de posturas y actitudes políticamente progresistas expresivas de los nuevos tiempos, frente a la ranciedad del planeamiento urbanístico para el
que la medida más sensata era certificar su defunción. La principal damnificada de este enfrentamiento fratricida ha sido, en mi opinión, una generación completa
de arquitectos que adolecen, salvo casos aislados, de una adecuada formación urbanística -circunstancia que empieza a ser corregida en nuestras aulas desde hace
poco tiempo- que, no obstante, han protagonizado la producción de ciudad desde aquellos años, bien ostentando puestos directivos de la Administración -autonómica
y local-, bien desde la actividad profesional libre. Seguramente, las deficiencias técnicas, instrumentales y conceptuales que presenta el planeamiento urbano vigente
-tal y como se muestra en el Capítulo 4 de la T esis - traen su causa, al menos en parte, en estas incomprensibles, y a mi parecer , interesadas batallas.
12 El proyecto urbano es un proyecto que define la forma y el contenido de un fragmento de ciudad desde el espacio público a la arquitectura, con la suficiente precisión
para que a partir de él se puedan iniciar una sucesión de proyectos conducentes a su materialización. En él se define el espacio público, se determinan las características
funcionales y simbólicas del espacio urbano resultante y se especifican las formas esenciales con la debida flexibilidad normativa para que otros técnicos puedan
desarrollarlas definitivamente. El proyecto urbano impone una predisposición morfológica y funcional decisiva pero, al mismo tiempo, deja una puerta abierta a los
proyectos sucesivos y sobrepuestos. Bohigas (2004) p: 138.
13 Surge el protagonismo de la conservación y de la recuperación de la herencia histórica. La exaltación de constantes morfológicas, tipológicas y estructurales en el tejido
urbano, el descubrimiento de formas constantes y recurrentes de organización del espacio a través de la parcelación y la arquitectura, abren la puerta a una nueva
explicación normativa de la realidad urbana, basada en leyes morfo-tipológicas autónomas. T erán se muestra crítico con esta nueva cientificidad del planeamiento que
revela una cierta incapacidad para una auténtica liberación del modo cientifista de pensar lo urbano . T erán T royano (2009) p -195 y ss.
14 En 1981, Oriol Bohigas, en un texto preparado para presentar algunos proyectos urbanos promovidos por el ayuntamiento barcelonés, del que él era concejal de
urbanismo desde 1980, afirmaba sin andarse por las ramas que "el urbanismo no es posible". Sainz Gutiérrez (2006) p -135.
15 De hecho desde el Laboratorio de Urbanismo de Barcelona se hizo un notable esfuerzo por hacer ver que la búsqueda de la recomposición de la unidad urbanismo-
arquitectura no implicaba la disolución del urbanismo en arquitectura, sino más bien apostaba por una relectura de la genealogía del urbanismo como disciplina. En
este contexto, Antonio F ont respondía a Bohigas que el urbanismo era posible y que Cataluña se encontraba a la cabeza de ese modo renovado de entenderlo y
practicarlo. Ibid p: 145.
16 De hecho, la gran asignatura pendiente del urbanismo de los años 80 ha sido el territorio. En unos planes centrados en acabar la ciudad y en unas actuaciones
dirigidas a la modificación de lo existente, las cuestiones territoriales tuvieron un tratamiento cuanto menos insuficiente . Ibid p: 205.
II ( 1 -2-3-4-5)
copado por la geografía y la ingeniería, lo cual explica el
sentido y orientación del planeamiento urbanístico de última
generación abandonado a una orfandad en términos
proyectuales que ha actuado de principal abono para el
florecimiento de las tesis urbanísticas del neoliberalismo.
No es de extrañar que algunos de los más significados
negacionistas tuvieran que retractarse públicamente de sus
iniciales posicionamientos anti-plan, al constatar , con el devenir
de los años, la deriva desregulatoria que adoptó la primacía del
proyecto del fragmento urbano que, a la postre, buscaba
eliminar cualquier impedimento subyacente al establecimiento
de un proyecto global de ciudad 17 .
No obstante, paradójicamente, a pesar de las manifestaciones
- en algunos casos, más bien exabruptos intencionadamente
provocativos - 18 abiertamente contrarias a la necesidad del Plan
General, lo cierto es que, a partir de la conformación de los
Ayuntamientos democráticos, asistimos a un protagonismo de
esta escala de reflexión urbana desconocido hasta entonces,
que produce un efervescente periodo de elaboración de Planes
Generales que, por muchos motivos, aún hoy sigue siendo
considerado como el más fructífero e interesante de la historia
urbanística reciente de nuestro país 19 .
En esta nueva generación de planes destacan dos
características que centran las reclamadas estrategias de
"redefinición metodológica" y vienen a revertir las
inconveniencias del "urbanismo de Bidagor" que antes hemos
relacionado. P or un lado, se certifica la competencia y el
liderazgo municipal 20 para el establecimiento y aprobación del
modelo urbano -territorial que mejor exprese la voluntad política
de los gobiernos democráticos recién instaurados. Con la
recuperación de la escala local el Plan vuelve a transmitir la
ilusión perdida en la década "tecnocrática" a través de un
contenido concreto, popular , ciudadano y , por tanto, físico 21 . Los
primeros Ayuntamientos democráticos incluyeron el urbanismo
en un lugar prioritario de sus agendas políticas y , por tanto, la
formulación de nuevos Planes Generales de Ordenación
Urbana que certificasen la defunción de la herencia franquista,
se constituyó en una de las principales acciones de gobierno
municipal. P or otro lado, en este momento y desde el sustento
disciplinar de las reflexiones morfologistas y la vindicación del
liderazgo del proyecto urbano, se alumbra una nueva
metodología y orientación inspirada en nuevas ideas.
Eduardo L eira, director del equipo de redacción del Plan
General de Madrid, aporta la siguiente reflexión preñada de
lucidez que coadyuva a entender este viraje metodológico que
se produjo en la formulación del planeamiento general en
aquella época: los rasgos nuevos y diferenciales del
planeamiento tanto a nivel metropolitano como municipal en
Madrid parten de un tronco común: la puesta en cuestión, tanto
conceptual como metodológica, del planeamiento jerarquizado
en decisiones secuenciales y concatenadas de forma
determinista a distintos niveles (correspondientes a distintos
ámbitos territoriales), que tiene su corolario legal en las distintas
figuras de planeamiento, también jerarquizadas. L a quiebra de
este principio se plantea en ambos niveles, aunque lógicamente
con características diferentes. Esa quiebra resulta de la
45
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
17 Han vuelto a aparecer las críticas reaccionarias a favor de una ciudad sin plan…. Es decir , una propuesta contraria al espíritu que motivó aquellas reflexiones y
aquellas críticas al planeamiento, considerado como un instrumento insuficiente. No se trataba de proponer una ciudad incontrolada, sino una ciudad más controlada
con instrumentos más eficaces: por un lado, una definición más política, más comprometida con los contenidos y , por otro, un as precisiones formales que determinasen
su proceso de ejecución. Oriol Bohigas, Muerte y resurrección del planeamiento urbano, en El P aís, 4-11-1986.
18 El arquitecto alemán Hans K ollhoff afirmaba que "el urbanismo se ha convertido en algo obsoleto en tanto que disciplina artística con efectos previsores" ….La conclusión
era una llamada a acabar con el urbanismo: "por este motivo parece crucial que los arquitectos luchen contra una disciplina satisfecha de sí misma que ni siquiera
bajo el estandarte del contextualismo tiene razón de ser , puesto que se limita a expresarse a sí misma como una aserción, difuminando los conflictos" .Sainz Gutiérrez
(2006) p: 144.
19 Desde mi punto de vista los planes generales de la década de 1980, marcados por la reciente recuperación de la democracia municipal, por la precisa codificación
reglamentaria de 1978 y por el entusiasmo de una generación de profesionales, supusieron un hito en la cultura urbanística española, como se reconoce ampliamente.
El tratamiento detallado de las formas y los mecanismos de regulación en suelo urbano, los interesantes ejercicios de configuración tentativa de los nuevos desarrollos y
de las principales operaciones de transformación, el "descubrimiento" de las fichas de directrices y determinaciones vinculantes o indicativas para los futuros planes de
desarrollo, la recuperación de los planos de imagen global sobre la previsible forma futura de la ciudad, las nuevas técnicas de comunicación visual y conceptual, la propia
sintonía con las nacientes preocupaciones por la sostenibilidad urbana, son, entre otros aspectos, las grandes innovaciones de la década . López de Lucio (2005) p: 74.
20 En el artículo noveno bis de la, entonces, reciente Ley 19/1975, de 2 de mayo, de reforma de la L ey sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana, se regula que
la "aprobación inicial y provisional de los Planes Generales, cuando afecten a un solo municipio, competen al Ayuntamiento".
21 Solá Morales y P arcerisa (1987) p -33-51.
II ( 1 -2-3-4-5)
46
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
PERI del eje urbano de Hortaleza (1986), Ayto
de Madrid. Ezquiaga (1988), p: 15.
IMAGEN 1.11. La escala del proyecto urbano
II ( 1 -2-3-4-5)
Ordenación de las estaciones de ferrocarril de la
Arganzuela (1988), Ayto de Madrid. Ezquiaga
(1988), p: 10
47
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
Madrid Sur (1987), Antonio Vázquez de Castro. Ezquiaga (1988), p: 19
IMAGEN 1.12. La escala del proyecto urbano
II ( 1 -2-3-4-5)
verificación de la interdependencia dialéctica entre decisiones
estructurales y de ordenación, entre calificación de suelo y
edificación de piezas, entre plan y proyecto entre reserva y
programa, entre viario y tipología y tantas otras "parejas" de
decisiones asignadas burocráticamente al confiar su
tratamiento. En el Plan Municipal la quiebra se produce entre
calificación y edificación, en último término entre zoning y
ordenación; quiebra que se agudiza en los Planes que no se
dirigen ya, de acuerdo con la situación alcanzada, solamente al
crecimiento sino, sobre todo, al cambio, a la transformación de
la ciudad existente. 22
Solá-Morales y Josep P arcerisa insisten en la incuestionable
necesidad de superar definitivamente la escisión escalar
subyacente al Plan General de la L ey de la 56 cuando
reivindican que la gran innovación de esta generación de
planes se produjo por la implantación de una "estrategia de
intermediación" entre la ordenación de los elementos
estructurales y la ordenación espacial del fragmento 23 , como
dimensión proyectual específica y protagonista del
planeamiento general, definitoria de su verdadero nivel de
resolución, al sustentar la capacidad de conformar una
estructura urbana adecuadamente vertebrada y secuenciada
garantizando la correcta inserción en el modelo de ciudad de
cada pieza, sector , unidad urbanística o polígono, tanto de
reforma interior como, especialmente, de crecimiento urbano.
R amón López de L ucio reclamaba, desde una posición
abiertamente crítica hacia el planeamiento científico, la
necesidad de un nuevo tipo de Plan expresivo de las
necesidades colectivas vehiculadas por la voluntad política
legitimada para prefigurar voluntariamente el futuro deseado
para la ciudad. Y ello, según este autor , "no puede ser
desarrollado desde la resolución política de conflictos puntuales
ni mediante la configuración fragmentaria del espacio urbano a
través del diseño" . El Plan tiene que posicionarse con claridad
en temas esenciales como la política de regulación del mercado
del suelo, las capacidades ejecutorias de las obras públicas de
condición estructurante para el modelo de ciudad, la
incorporación de la iniciativa privada al proceso de
construcción de ciudad o el control temporal de su
materialización para garantizar la coherencia y racionalidad
secuencial -año a año, cuatrienio a cuatrienio - de la forma
urbana que va cambiando al rebufo de los desarrollos
materializados a lo largo de la vigencia del Plan General.
Uno de los más significados y publicitados negacionistas del
Plan, Oriol Bohigas, termina por claudicar y proclama la
supervivencia de éste sustentada en tres motivos: (A) porque
reconoce que hay temas (de vialidad general, de creación de
centralidades, de localización de grandes equipamientos y
espacios libres, de dotación de redes infraestructurales) que
precisan de una visión global e integradora de los diferentes
fragmentos; (B) porque ante la constatación de la limitación
espacio -temporal del proyecto urbano, considera necesario
ensamblar , vertebrar y articular las reflexiones proyectuales
territorialmente parciales en un discurso hilvanado,
cohesionado, donde cada parte, atendiendo a la condición
sistémica de la ciudad, contribuya a la cualificación del todo y
(C) por entender que el Plan General es el instrumento más
eficaz para vehicular las decisiones políticas sobre la ciudad. El
Plan General entendido, pues, como expresión de una voluntad
política.
P or último, en este recorrido breve de importantes y
determinantes reflexiones disciplinares sobre el tipo de
planeamiento general que renació de las cenizas del cientifismo
- que, en España, estuvo vinculado al periodo dictatorial-,
destaca , por su brillantez expositiva, la formulada por el
arquitecto Damián Quero Castanys 24 que sintetiza en cuatro
aspectos sustantivos la reorientación metodológica,
instrumental y conceptual que debe presidir la formulación del
"democráticamente renovado" planeamiento general:
1. En primer lugar , este autor postula atemperar la crítica al
urbanismo funcionalista del Movimiento Modero, en el
sentido que entiende que la zonificación de usos no es la
causante de los males urbanos -así, se pregunta cuándo se
ha logrado compatibilizar industria y residencia-, sino la
"zonificación de aprovechamientos", es decir , la zonificación
48
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
22 Leira (1981) p: 78-79.
23 Ramón López de L ucio proclama que la aproximación procesual a la forma urbana a través de Planes Generales desarrollados por Planes P arciales es una
metodología válida si se establecen los mecanismos que aseguren la calidad y coordinación de los distintos momentos proyectuales. Esta es la "estrategia de
intermediación escalar" a la que se refieren Solá-Morales y P arcerisa.
24 Quero (1986).
II ( 1 -2-3-4-5)
de abstracciones mercantiles ajenas a la naturaleza física
de las cosas (Manuel Solá-Morales).
L a principal consecuencia de esta importante matización, es
la degradante homogeneización de un territorio zonificado
a partir de juegos aritméticos, de reparto de
edificabilidades: la "colonización contable del territorio".
F rente a ello, Quero reclama, con cierta nostalgia, la
producción de nuevo suelo acudiendo a la
institucionalización del trazado fino de los elementos
urbanos y la correcta articulación pautada de los
"ensanches". El autor aboga por eliminar tanto el zoning
que resulta de la mera calificación genérica de los ámbitos
poligonales definidos perimetralmente por las grandes
arterias viarias, habitualmente diseñadas por la
Administración sectorial, como aquel que promueve la
"igualación volumétrica" de ámbitos de la ciudad
consolidada, insensible a la compleja riqueza de los
diferentes registros tipológicos que confieren dinamismo y
variedad a la escena urbana y del que resultan
protuberancias malformadas que agreden el paisaje interior
de nuestras ciudades.
2. R eivindicación de la ordenanza como principal instrumento
de formalización urbana, como elemento mediador entre la
tipología edificatoria y la forma de la ciudad o la
arquitectura del suelo y , por tanto, como ejercicio de
expresión de la vitalidad existente en el "palimpsesto
urbano", de ahí el protagonismo adquirido por las
aproximaciones morfotipológicas al conocimiento de la
ciudad y su traslación a la conceptuación e ideación del
crecimiento urbano.
F rente a ello, en palabras de Quero, en la generación
anterior de planes se instituyó la "ordenanza economicista"
orientada a la cubicación del volumen construible sin
reparar en la caracterización morfotipológica
indisolublemente anudada al modelo de ciudad inducido
por esta actitud displicente con la forma resultante: la torre
y el bloque higienista-racionalista 25 que, por su condición
seriada y modulada, se acomodan a cualquier parámetro
cuantitativo siempre que no lleve aparejado la cualificación
inherente a la concreción de condiciones para la
"edificación" -posición del edificio respecto a la alineación,
modelo de ocupación del suelo soporte - que expresen un
posicionamiento tipológico prototípico garante de la
configuración de un determinado espacio urbano.
3. R einstauración de la prevalencia, en la escala del proyecto
urbano, de la "arquitectura del suelo" como elemento
sustantivo del nivel de resolución exigible a esta escala de
intervención en la ciudad. R evertir , por tanto, la usurpación
de la urbanización por la edificación que ha operado en la
ciudad producida desde el aliento de los planes del
tardofranquismo, recuperando el rol esencial del espacio
público y sus morfotipos más característicos: la calle, la
plaza, el parque, la manzana, el monumento. Hablamos de
legibilidad urbana y ello implica entender el proyecto del
asentamiento residencial desde la claridad de los itinerarios
cívicos y la enfatización de determinados espacios urbanos
mediante singularidades funcionales y simbólicas 26 . Según
Oriol Bohigas, el mejor instrumento para hacer legible una
ciudad es el valor descriptivo de la propia forma urbana, de
la forma de su espacio público.
4. L os problemas de forma general de las ciudades, según
Damián Quero, parecen referirse hoy menos que nunca a
los grandes elementos de lo que antes se llamó el modelo
de ciudad (red arterial, infraestructuras, zonificación de
usos) y más a la ordenación y delimitación de elementos de
escala más urbana. L a contribución más interesante de esta
reflexión es que, ante la constatación del acierto del nuevo
urbanismo en la transformación, recomposición y
revitalización de los tejidos de la ciudad consolidada 27 , se
centra en exponer una batería de criterios, directrices y
recomendaciones para el proyecto del crecimiento urbano,
entre los que cabe destacar:
49
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
25 El mercado adopta determinados recursos proyectuales de la ciudad funcional pervirtiendo los fundamentos inspiradores de estas nuevas expresiones residenciales
(el bloque lineal fundamentalmente) adoptándolas con carácter exclusivamente economicista (comodidad productiva de la serialización urbana y posibilidades abiertas
a la ocupación indiscriminada del territorio) . Bohigas (2004) p: 134.
26 El antropólogo francés Marc Augé, que acuña el concepto del no-lugar , afirma que si la casa, en términos lecorbusieranos, es una "máquina para habitar", la
ciudad debe ser una "máquina para recordar". La capacidad de conferir referencialidad y transmitir consciencia a quien usa o habita en el espacio urbano, es una
condición insoslayable de las "buenas formas de ciudad".Augé (1992).
27 En esta época son destacables actuaciones emblemáticas como las de recualificación de barrios periféricos emprendida bajo la tutela de Oriol Bohigas en Barcelona
o la Operación Atocha en Madrid. T ampoco deben dejarse atrás el conjunto de planes especiales de protección y conservación de Conjuntos Históricos.
II ( 1 -2-3-4-5)
II ( 1 -2-3-4-5)
56
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
IMAGEN 1.16. El Plan General en el periodo neodemocrático
PGOU de Jerez de la F rontera (1984). Gerencia Municipal de Urbanismo de Jerez (1984), p: 106
Seguramente, por constituir una burbuja de precios y no tanto
de efervescencia de construcción inmobiliaria, el mercado no se
preocupó, inicialmente, por sesgar los cimientos del
planeamiento formulado en los primeros años de la década de
los 80, bajo los designios de la austeridad y la corrección de
desequilibrios. A lo sumo promovió modificaciones puntuales
del mismo, al objeto de ir dando progresivo acomodo
urbanístico a las demandas de nuevo suelo urbanizado que
iban surgiendo. Es decir , en esta época, los modelos urbanos
propuestos por los planes del "urbanismo urbano" se fueron
adaptando progresivamente a la coyunturalidad del momento
institucionalizándose el instrumento de la modificación puntual
o parcial de dicho modelo.
No obstante, pese a esta aparentemente pacífica cohabitación
entre el planeamiento vigente y el mercado, desde los sectores
financiero -inmobiliarios se comenzó a clamar por la
desregulación y la ausencia de control como argumento para
posibilitar la recuperación y el relanzamiento económico del
país 36 , trasladando la responsabilidad del encarecimiento del
precio de la vivienda a la escasez de suelo promovida por el
planeamiento morfologista de esta época 37 . Esta línea de
presión hacia la acción planificadora encuentra un argumento
complementario en la constatación del cambio de modelo
territorial que comienza a germinarse, en España, en esas
fechas: la "fábrica difusa" como epifenómeno de un proceso
generalizado de dispersión de población y actividades en el
territorio 38 , favorecido por la masiva construcción de
infraestructuras antes apuntada y la revolución económica
ocasionada por el tránsito al modelo informacional que
provocó una radical transformación en las estructuras de las
empresas que, entre otras manifestaciones - economía
financiarizada, deslocalización industrial, etc-, tuvo una clara
repercusión descentralizadora en el territorio de las grandes
aglomeraciones urbanas.
P ero el "urbanismo urbano" de los 80 tomó esta casuística como
irrelevante 39 : fue tan intensa, y en muchos casos, acrítica y
apologista, la adscripción generalizada de la disciplina a las
tesis morfologistas -fragmentarias que cualquier realidad
territorial más allá de la escala intermedia no era considerada
objeto de su reflexión. Además, la radical escisión que se
produjo respecto de las ciencias sociales a raíz de la liberación
del yugo cientifista-positivista provocó un distanciamiento
cognitivo consciente, salvo honrosas excepciones 40 , de las
reflexiones emanadas del campo de la economía, la
demografía o la sociología que impidió interpretar
correctamente los procesos de dispersión territorial que se
57
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
36 Estas reflexiones de Campos V enuti referidas a la situación italiana son premonitorias de lo que pocos años después ocurriría en España. La desregulación en materia
de planificación sirve para justificar tanto los momentos de bonanza económico-inmobiliaria -al objeto de que no existan int erferencias a las iniciativas que pudieran
surgir - como los momentos de crisis, al constituirse en principal argumento facilitador de la reactivación económica: El Plan, y en especial el Plan urbanístico, está hoy
en crisis. No se trata de una interrogación, no se trata de una pregunta, la frase no va entre dos interrogantes: es una afirmación, un dato objetivo. ¿P or qué está en crisis
el Plan? Está en crisis -creo que podemos coincidir también objetivamente en esto - toda la economía mundial. Y la línea que los países desarrollados, los países
industrializados, parecen proponer en su mayoría para salir de la crisis, está sintetizada en la palabra americana -o inglesa, si se quiere- "deregulation", que significa
"eliminación de las reglas", y , traducida en sentido lato, eliminación de las normas, de los vínculos, de las constricciones; en una palabra, liberalización salvaje .Campos
V enuti (1984) p -55.
37 Según el catedrático de economía de la Universidad P ompeu F abra José García Montalvo, el precio del suelo no influye en la fijación del precio de la vivienda. Muy
al contrario: el precio del suelo se fija a partir del precio de las viviendas que se podrán construir encima. García Montalvo (2008) p -43.
38 Y es que, en contra de lo que por entonces algunos sostuvieron, la suburbanización no se detuvo con la caída del crecimiento demográfico de las grandes ciudades
españolas, sino que se incrementó. (…) La realidad es que los procesos de dispersión urbana comenzaron a dispararse precisamente en aquellos momentos en que el
debate académico y profesional parecía centrado en la reconstrucción de la ciudad. En este sentido, vistas las cosas desde la situación actual, podría considerarse el de
los 80 como un urbanismo intempestivo . Sainz Gutiérrez (2006) p: 205
39 En relación con la ingente movilización de recursos que supuso la Expo-92 para Sevilla, P ablo Arias García se expresaba en estos términos: con independencia de
los beneficios que aporte en un futuro inmediato la gran concentración de inversiones que Sevilla está absorbiendo, es importante considerar que este hecho se está
produciendo dentro de un real desinterés por los problemas territoriales . Arias García. Sevilla, centralidad urbana p -12.
40 P odemos destacar , entre las "excepciones", al grupo de urbanistas madrileño liderado, en el ámbito académico por F ernando de T erán T royano y en el campo
profesional y político por Eduardo Leira y Eduardo Mangada -entre otros, podemos nombrar a Ramón López de L ucio, Jesús Gago, José María García de P ablos o
José María Ezquiaga- que, desde el principio del debate, fue consciente del carácter multidisciplinar , multiescalar y estratégico que ha de caracterizar el planeamiento
urbanístico; a Damián Quero Castanys que, pese a bascular hacia la escuela catalana, su propia formación dual como arquitecto y sociólogo le proporciona una
visión amplia e integral de estos procesos que suele trasmitir a sus brillantes textos; en la escuela de Sevilla la autoridad intelectual, escasamente reconocida e
injustamente denostada, de P ablo Arias García, historia viva del urbanismo de la ciudad desde la década de los 60.
II ( 1 -2-3-4-5)
estaban produciendo. El testigo, en materia de ordenación
territorial, fue recogido por la geografía, disciplina que a su
habitual perspicacia y rigor analítico se le acumula una lógica
dificultad proyectual que, por contra, sí forma parte de la razón
de ser de la arquitectura.
Visto este relato con la perspectiva que aporta el paso del
tiempo cabe concluir que la disciplina arquitectónica, en un
claro ejercicio de dejación de funciones, actuó de manera
displicente con el territorio, mostrando un cierto desprecio
intelectual ante cualquier escala que supusiese salir del
placentero refugio de la "arquitectura urbana". El testigo
entregado a los geógrafos aún no ha sido recogido, a día de
hoy , por los arquitectos, a pesar del acto de contricción
efectuado por la disciplina, especialmente desde el ámbito
académico, reconociendo la ceguera epistemológica -
esperemos que transitoria- acaecida en la década de los 80.
En el sentido que apunta el cambio de tendencia en materia de
tensiones ocupacionales del territorio, se comienza a observar -
ante la aparente inevitabilidad de esta evidencia- la necesidad
de liberalizar el mercado del suelo como mecanismo que mejor
responde a los nuevos requerimientos territoriales 41 . A tal efecto
resultan muy reveladoras de las pulsiones existentes en el
comienzo de la década de los 90 las reflexiones de Manuel
Castells, vertidas en una ponencia dictada en el Seminario
"P roblemas y políticas de las grandes ciudades españolas en la
década de los 90" organizado por el Gabinete de la P residencia
del Gobierno, donde afirma "nuestro país necesita recuperar un
retraso histórico mediante un crecimiento sostenido por encima
de las tasas medias de nuestro entorno durante la próxima
década. En este modelo de crecimiento, caracterizado por la
revolución tecnológica informacional, la internalización de la
economía y la reestructuración de las empresas, las grandes
ciudades desempeñan un papel estratégico fundamental.
P recisamente por ello, la aceleración del crecimiento económico
en las grandes ciudades en condiciones mal previstas en la
práctica urbanística de la última década, ha puesto de
manifiesto graves déficits en la infraestructura metropolitana y
ha desembocado en una verdadera crisis de crecimiento de
nuestras grandes ciudades".
Estas palabras son premonitorias de la operación de derribo de
las tesis urbanísticas del planeamiento general de los 80 que
comienza a germinar a comienzos de la década de los 90. Así,
Castells continúa afirmando que cualquier política que olvide la
dimensión económica de la gran ciudad, supuestamente en aras
de dar prioridad a la calidad ambiental, podría poner en
cuestión el proceso histórico de modernización en que están
inmersos la economía y la sociedad española en estos
momentos.
L a consecuencia, en palabras de R amón F ernández Durán 42 , de
todas estas tesis es la necesidad de preparar , a través de la
actuación urbanística, el crecimiento y la obligada
transformación de las ciudades, para lo cual se requiere una
abultada inversión pública, eliminando paralelamente los corsés
del planeamiento urbanístico previo y de una excesiva
regulación de la actividad inmobiliaria (……) Y se aboga por la
necesidad de un urbanismo flexible y adaptable a espacios
regionales en pleno proceso de transformación. El planeamiento
urbano resulta una cortapisa, por lo que se podría decir ,
esquematizando, que es la época del fin del plan, como imagen
de ciudad, y del triunfo del proyecto, como propuesta de
revalorización de determinados espacios urbanos, aquellos que
el capital está interesado en revalorizar . Y , para ello, es decir ,
para atraer este capital revitalizador es preciso dedicarse al City
Marketing , a la venta de la ciudad, en los foros internacionales".
Su consecuencia, según este autor , es la "victoria del derroche
sobre el más elemental sentido común ”.
L a agresiva crítica de base económica y afán liberalizador del
corsé del planeamiento se alineó con la reivindicación que,
desde años atrás, se produjo en el ámbito profesional de la
58
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
41 En esta situación la opción por la dispersión (localizaciones residenciales en las periferias más alejadas o directamente en el medio periurbano) no es sólo -ni quizás
principalmente- expresión de unas preferencias explícitas de la demanda (vivienda unifamiliar adosada, cercanía del verde, etc. ) sino necesidad ineludible ante la carestía
de los precios de la vivienda libre e insuficiente cantidad de vivienda pública ofertada en localizaciones centrales. La dispersión residencial aparece pues, como un
mecanismo alternativo de regulación de los precios de la vivienda en relación con los salarios. Dada la espectacular mejora de las infraestructuras viarias, el incremento
de la movilidad privada y la práctica autonomía municipal en materia de urbanismo (ausencia o irrelevancia de directrices regionales claras y vinculantes), el conjunto de
la oferta de suelo urbanizable en las decenas o centenares de pequeños municipios en el entorno de las grandes regiones urbanas funciona como un mercado de suelo
ampliado y cuasilibre, con independencia de modificación alguna del marco legal. F inalmente habría que señalar que la oferta de vivienda protegida en localizaciones
centrales o subcentrales (o la oferta de vivienda libre en las periferias metropolitanas) no son de suficiente relevancia como para flexionar hacia abajo el nivel general de
precios en aquellos emplazamientos. Los diferenciales entre la vivienda libre y la protegida se absorben de inmediato en las segundas transmisiones y apenas inciden
sobre el mercado de la vivienda usada. López de Lucio. (1997) p: 86.
42 F ernández Durán (1993) p: 220-221.
II ( 1 -2-3-4-5)
arquitectura de los aspectos morfológicos y la necesidad de
producir rápidas transformaciones mejoradoras del espacio
urbano. L a apología del proyecto del fragmento urbano fue
interiorizada por el mercado inmobiliario como una
oportunidad para proceder a derribar la fortaleza del
planeamiento general a la búsqueda de la máxima
liberalización del suelo. Sin modelo territorial de referencia era
más fácil vehicular las demandas individualizadas,
descoordinadas e, incluso, contradictorias, de los agentes
privados y , por ello, la escala concreta del proyecto
representaba un soporte instrumental mucho más idóneo para
estas actitudes liberalizadoras.
Ambas tendencias, si bien partieron de conceptualizaciones
claramente diferenciales, presentaban en común la negación de
las visiones holísticas, unitarias y totalizantes otorgadas por el
planeamiento y - en aras de la reclamada flexibilidad y
adaptabilidad a las circunstancias coyunturales reclamadas por
el mercado inmobiliario - terminaron por confluir en la
necesidad de ideación de grandes proyectos urbanos de
vocación estructurante concebidos, en su mayor parte, por la
iniciativa privada que fueron asumidos disciplinadamente por
los gobiernos urbanos entendiendo que su aliento y liderazgo
implicaba el fomento de la competitividad económica, el
empleo y el progreso social.
En el inicio de la década de los 90 del siglo pasado surge el
imperio del "planeamiento estratégico" - de clara orientación
económica y social, pero habitualmente concretado en la
visualización de operaciones estratégicas a las que se confía la
competitividad urbana-, el márketing urbano, la política de
grandes eventos o la instrumentación de medidas centradas en
la creación de "imágenes de marca" para las ciudades, que
debían estar preparadas para dar acomodo a las iniciativas que
pudieran surgir en un escenario económico globalizado y , por
tanto, indeterminado y difícilmente previsible. T odo ello aboca
a clamar - en un principio de manera intermitente y , finalmente,
con inusitada insistencia- por la desregulación de un
planeamiento que, además, no había dado, a nivel espacial y
morfológico, los resultados apetecidos 43 .
El bienintencionado "urbanismo urbano" degenera, finalmente,
en tres nuevas directrices de planificación - que se
retroalimentan- expresivas de la "orientación estratégica" que
protagoniza la instrumentación de las políticas urbanas en esos
años desnaturalizando, en cierta forma, los principios de
ordenación urbano -territorial expuestos en las páginas
precedentes: el "urbanismo inmobiliario", sometido a la presión
del sector inmobiliario -financiero y los propietarios de suelo que
precisa de libertad de acción para desarrollar sus estrategias
cortoplacistas de obtención de beneficios económicos; el
"urbanismo fragmentario", deudor de la orientación
morfologista surgida en reacción a la incapacidad manifestada
por los planteamientos cientifistas de producir una ciudad
formalmente controlada y racionalmente articulada; y el
"urbanismo publicitario", orientado a la ideación de grandes
actuaciones urbanísticas destinadas a mejorar la competitividad
de las ciudades en su lucha fratricida por atraer inversión de
capital extranjero.
A comienzos de la década comienzan a idearse y formularse
proyectos urbanos -megaproyectos los denomina Naredo 44 -
sustentados, en su mayor parte, en la legitimidad
proporcionada por los procesos de planificación estratégica
antes mencionados , que integran estas tres directrices: nacen
de la voracidad de la iniciativa privada, suelen acompañarse de
una espectacularidad gráfica representativa de una estrategia
proyectual singular trufada de imágenes de alto contenido
evocador orientadas a garantizar la complacencia de la
sociedad y , finalmente, son empleados por los gobiernos
59
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
43 En relación con el desarrollo de los sectores de suelo urbanizable previstos en el Plan General de Madrid de 1985, Carlos Martí Aris realiza la siguiente reflexión:
En la periferia, los sectores residenciales se encuentran en situación de relativo aislamiento, separados de otras piezas o barrios por grandes infraestructuras o elementos
geográficos que provocan la discontinuidad del tejido urbano; los parámetros de edificabilidad suelen ser moderados y la relación lleno -vacío se decanta hacia el segundo
término en detrimento del primero, debido a la gran cantidad de suelo destinado a espacio libre y dotaciones; las implantaciones tienden a ser unifuncionales con
predominio absoluto de los usos residenciales con lo cual entra en crisis la presencia del zócalo comercial, tan definitorio de los ensanches. Con estos ingredientes es
imposible superar , en los nuevos sectores residenciales, la denostada condición de barrios- dormitorio que, a menudo, se ha querido atribuir en exclusiva a los polígonos
de ordenación abierta. Este acaba siendo un dato de partida de carácter estructural que no depende de la elección morfológica y del que la periferia no puede redimirse
por el simple hecho de construirse imitando las formas del ensanche. Martí Aris (1995) p -262.
44 Aguilera y Naredo (eds), (2009).
II ( 1 -2-3-4-5)
locales para relanzar la imagen de la ciudad, en desarrollo de
una estrategia política que se ha denominado en foros
económicos el "empresarialismo urbano". Su habilitación
urbanística surge, bien de la activación de la figura,
incorporada ex novo en la L ey Estatal de 1975, del suelo
urbanizable no programado, bien acudiendo a la formulación
de modificaciones puntuales del planeamiento general que, en
algunos casos, comportan reclasificaciones desvirtuadoras del
modelo territorial expresado en aquel.
Son los años donde comienzan a aflorar grandes actuaciones
vinculadas a sonadas recalificaciones urbanísticas en la ciudad
consolidada (transformación de antiguas instalaciones fabriles,
integración urbana de infraestructuras ferroviarias, waterfronts
o, más cerca del final de la década de los 90, el "urbanismo
futbolístico"; es decir , la recalificación de terrenos propiedad de
clubs de fútbol que pretenden refinanciarse a costa de los
aprovechamientos obtenidos), la promoción público -privada de
P arques de Ocio (el fallido Sherryworld en Jerez de la F rontera
de 1991, P ort Aventura -gestado al inicio de la década- que,
inaugurada en 1995, fue la primera actuación materializada,
seguida de T erra Mítica y P arque W arner 45 que se concibieron ya
a finales de la década de los 90), el fomento de la actividad
económica asociado al desarrollo de P arques Empresariales y
T ecnológicos o las operaciones inmobiliario -turísticas
vinculadas a la materialización de Campos de Golf que
comenzaron a tapizar nuestras áreas metropolitanas y ,
especialmente, las costas (la Ciudad de V acaciones Marina
D´Or en Oropesa 46 - concebida a finales de los 80-, la
operación del Novo Sancti P etri en Chiclana de la F rontera en
los primeros años 90, o la operación de Costa Ballena en R ota
-promovida ésta por la Administración regional andaluza-, dan
buena cuenta de esta tipología de actuación).
L a reacción política a esta situación enrarecida y causante de
cierto desnortamiento en la disciplina a causa de los ataques
frontales de las tesis neoliberales postulantes de la
desregulación, no se hizo esperar , y así se promulga en esos
años la L ey 8/90 que reforma la vigente L ey del Suelo de 1975,
en un marco político -institucional radicalmente distinto al
existente en aquellos años 70, toda vez que, con la Constitución
en vigor , las competencias en materia de ordenación del
territorio y urbanismo habían sido transferidas a las
Comunidades Autónomas 47 , algunas de las cuales -
especialmente las comunidades históricas, las más celosas y
reclamantes del autogobierno -, comenzaron a producir su
propio cuerpo legislativo desarrollando aspectos parciales y , en
su mayoría, meramente instrumentales - ordenación del suelo
rústico en Canarias y , especialmente, en Galicia; medidas de
intervención en materia de suelo y vivienda en la comunidad
foral de Navarra; de valoraciones de suelo en el P aís V asco, o,
finalmente, la de mayor recorrido y profundidad, la legislación
catalana que introduce disposiciones interesantes en materia de
régimen de suelo -. L os preceptos autonómicos quedaron
correctamente integrados con la legislación estatal vigente con
la que se convivió sin percepción alguna de invasión
competencial por parte de ninguna instancia de gobierno
(estatal o autonómico).
L a reforma de la legislación estatal, frente a los vientos
desreguladores, vino a confirmar y reforzar la necesidad del
control público del urbanismo y la ordenación del territorio por
entender que se trata de un mandato emanado de la propia
Constitución, posicionándose claramente en contra de los
postulados neoliberales que estaban comenzando a cobrar
ímpetu en los primeros años 90. En efecto, la Carta Magna, en
su artículo 47 proclama tres principios básicos - el derecho a la
60
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
45 El municipio de San Martín de la V ega, localizado en la periferia sur de la Aglomeración Urbana de Madrid, ha presentado, hasta fechas recientes, una subsistencia
ajena a la esquizofrenia territorial que ha caracterizado el desarrollo del Área Metropolitana en los últimos tiempos. Con una población de, aproximadamente, 17.000
habitantes su dinámica urbana se ha caracterizado por una cierta quietud, desprovista de las presiones desmedidas del mercado inmobiliario que han desencadenado
un proceso de ocupación "bulímica" del suelo de la metrópoli en unas escalas desconocidas hasta ahora. Sin embargo, esta situación de "calma urbanística" que ha
permitido desarrollar unos tiempos de crecimiento pausados y acompasados a las necesidades endógenas de la población, se vio truncada por el alunizaje de la
actuación del P arque W agner , para la cual hubo que movilizar un volumen importante de recursos públicos, con la finalidad de "preparar infraestructuralmente" (autovías,
red ferroviaria) el territorio de San Martín al objeto de optimizar su conectividad con la ciudad central y el resto del Área Metropolitana. P ero la implantación de estas
"operaciones estrella" cuando no se encuentran fundamentadas en lógica territorial alguna, cuando más bien parecen surgidas de la "chistera de un mago urbanístico",
suelen venir acompañadas de su "alter ego inmobiliario"; es decir caminan arropadas por usos y actividades de "alta rentabilidad" que permitan equilibrar una balanza
de pagos que, en otro caso, resultaría tremendamente deficitaria y , lo que resulta más preocupante, inyectan en el territorio que ha sido bendecido por su colonización
unas pulsiones desarrollistas impredecibles e imprevistas. Memoria del Plan General de Ordenación Urbanística de San Martín de la V ega (Madrid). T erritorio y Ciudad
SLP .
46 Marina D´Or , el sueño de Jesús Ger , comenzó en los ochenta cuando puso la vista sobre uno de los pocos pedazos de costa virgen que quedaba en Castellón, en
El P aís 11-05-2014.
47 Esta transferencia es coetánea a la aprobación de los tres Reglamentos de la LS 75: Planeamiento, Gestión y Disciplina
II ( 1 -2-3-4-5)
vivienda, la función social de la propiedad y la obligación de
los poderes públicos de evitar la especulación del suelo - de los
que el legislador concluyó que "el suelo era un medio al servicio
de un fin (la vivienda)" lo que justificaba sin ambages el
establecimiento de limitaciones al mercado de suelo y , por
tanto, la necesidad inexcusable de su regulación mediante un
cuerpo legislativo que se centró -por imposición política- en la
reforma del régimen de suelo. En esta cuestión, la nueva L ey se
muestra continuista con las legislaciones del suelo anteriores
perpetuando los principios tradicionales del Derecho
Urbanístico español.
L os criterios principales de la L ey 8/90 de reforma del régimen
urbanístico y valoraciones del suelo, según Ángel Menéndez
R exach - por entonces Director del Instituto del T erritorio y
Urbanismo (ITUR), que recibió el encargo por parte del titular
del MOPU del estudio de la factibilidad de promulgación de
esta reforma legislativa- fueron:
a) Apurar las consecuencias de los principios del estatuto
de la propiedad inmobiliaria vigentes desde 1956, para
definirlo como un proceso de adquisición gradual de
facultades que se vinculase al cumplimiento de los
deberes legales correspondientes, siguiendo la pauta
marcada por la jurisprudencia del T ribunal Supremo en
su interpretación del art. 87 .2 LS76.
b) Establecer unos criterios de valoración acordes con la
regulación del estatuto de la propiedad, no sólo por
razones de coherencia teórica, sino también, a efectos
prácticos, para evitar que la A dministración tuviese que
pagar un sobreprecio en las adquisiciones de suelo
para el cumplimiento de sus fines, por vía amistosa o
expropiatoria.
c) En conexión con lo anterior , fomentar la intervención
pública mediante la constitución y ampliación de
patrimonios públicos de suelo, en concreto, municipales
(habida cuenta de que los Municipios carecen de
potestad legislativa, mientras que las Comunidades
A utónomas la tienen y pueden dotarse de facultades a
este respecto, como, en efecto, han hecho en algunos
casos).
Estos criterios se trasladaron al cuerpo legislativo, en el que
destacan, por su gran trascendencia, las siguientes
innovaciones: la introducción de la técnica del
aprovechamiento tipo para la determinación del contenido de
la propiedad, la generalización de la expropiación por
incumplimiento, la necesaria armonización con las tesis del
Ministerio de Economía y Hacienda en materia de valoraciones
y la incidencia que el esquema legal podía tener sobre el
mercado hipotecario.
De estas innovaciones, sin duda, la que produjo un mayor
impacto en la elaboración del planeamiento general fue la
traslación al suelo urbano de la técnica de las Áreas de R eparto
y cálculo del aprovechamiento tipo al objeto de favorecer la
obtención de suelos dotacionales públicos y garantizar la
equidistribución de cargas y beneficios entre los propietarios de
esta clase de suelo equiparando, prácticamente, el régimen
jurídico de la totalidad del suelo urbano -tanto el sometido a
actuaciones de transformación urbanística (lo que se vino a
denominar posteriormente el suelo urbano no consolidado)
como el que era edificable directamente por contar con
urbanización consolidada- al del suelo urbanizable
programado 48 . Además, el aprovechamiento patrimonializable
por los propietarios de ambas clases de suelo quedó fijado por
la ley en el 85% del aprovechamiento tipo; o dicho de otro
modo, se ampliaron las cesiones de aprovechamiento a la
61
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
48 Sobre la técnica del aprovechamiento tipo Menéndez Rexach destaca que en una normativa preocupada por garantizar la igualdad entre los propietarios, el gran reducto
de la desigualdad lo constituía el suelo urbano, especialmente cuando no se podían delimitar unidades de actuación para la distribución equitativa de los beneficios y
cargas del planeamiento
P ara facilitar la aplicación de esta pieza clave de la reforma se generalizó la obligación de ejecutar el planeamiento de forma "sistemática", es decir , por unidades de
ejecución (denominación genérica que comprendía los anteriores polígonos y unidades de actuación), incluso en suelo urbano. No obstante, en esta clase de suelo se
preveía la imposibilidad de actuar de esa forma, permitiendo la actuación "asistemática", en cuyo caso el ajuste entre el aprovechamiento real y el susceptible de
apropiación se llevaría a cabo mediante las 'transferencias de aprovechamiento urbanístico", de aplicación supletoria en defecto de otra opción adoptada por el legislador
autonómico. T ambién se dejaba a éste (o al planeamiento) la fijación de los criterios para la determinación de las áreas de reparto en suelo urbano, lo que en la práctica
puede dar lugar a multitud de soluciones, como así ha ocurrido, en algunos casos en clara contradicción con el espíritu de la L ey .
Con todos los matices que se quiera, el resultado era la asimilación, en lo sustancial, del régimen del suelo urbano al del urbanizable programado, lo cual no planteaba
problemas en el suelo urbano no consolidado, pero sí en el que ya lo estuviera . Menéndez Rexach (1996) p-137.
II ( 1 -2-3-4-5)
II ( 1 -2-3-4-5)
62
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
IMAGEN 1.17. El Plan General en el periodo neodemocrático
Avance de PGOU de Sevilla (1985). Calificación. A yuntamiento de Sevilla (1985), p: 55
63
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
IMAGEN 1.18. El Plan General en el periodo neodemocrático
II ( 1 -2-3-4-5)
Avance de PGOU de Sevilla (1985). Vista General. Ayuntamiento de Sevilla (1985)
Administración, para la reversión de plusvalías, del tradicional
10% al 15%. Como podemos imaginar , en el escenario de
beligerancia generalizada hacia la regulación urbanística, esta
decisión fue ampliamente criticada. L a aplicación de esta nueva
técnica instrumental precisaba de una capacidad de gestión de
la que adolecían los pequeños municipios; de ahí que la L ey
regulase su inaplicabilidad en todos aquellos municipios
menores de 25.000 habitantes.
Sin duda, otra de las medidas estelares fue el establecimiento
de la "adquisición gradual de facultades urbanísticas" que
implicaba anudar los derechos de la propiedad al cumplimiento
progresivo de los deberes urbanísticos - de cesión, de
equidistribución y de urbanización-, de tal forma que el
"derecho a patrimonializar el aprovechamiento" era conferido
una vez satisfecho el deber de urbanización. Esta decisión
percutió de manera notable en las valoraciones urbanísticas -
tanto a efectos expropiatorios como, aquí radica otra novedad
importante, en el caso de incumplimientos urbanísticos -, al
objeto de facilitar la regulación del mercado del suelo por los
poderes públicos, y fue percibida muy negativamente por el
sistema financiero -promotor por la incidencia que podría
acarrear en la concesión de créditos hipotecarios 49 .
L os posibles conflictos competenciales que pudieran
ocasionarse se trataron de subsanar mediante la diferenciación
entre preceptos básicos, de aplicación plena por responder al
inequívoco ámbito de competencias de la Administración
estatal, y los de carácter supletorio 50 , que regulaban cuestiones
que entraban en el campo de las competencias autonómicas,
cuya vigencia y efectividad se sustentaba en la ausencia de
regulación expresa de estos aspectos en el ámbito autonómico.
Esta decisión creó reacciones en contra, especialmente en
Cataluña, que llegó a aprobar , meses antes de la L ey estatal, la
LSC90, con el evidente propósito de dotarse de una normativa
completa, alternativa a la estatal, lo cual generó en esa
comunidad una situación de incertidumbre que solamente
quedó resuelta tras la Sentencia del T ribunal Constitucional
61/97, de 20 de marzo, a la que posteriormente me referiré 51 .
L a disposición final de la LS/90 ordenó al Gobierno a elaborar
un texto refundido al objeto de codificar el ordenamiento
jurídico existente en materia urbanística e integrar en un único
texto legal las disposiciones vigentes, incorporando por tanto
las de la legislación anterior que aún lo estaban. Este T exto
R efundido se aprobó en el año 1992 y también fue impugnado
ante el T ribunal Constitucional.
L a burbuja que hemos analizado en este apartado murió
"oficialmente" por estrangulamiento financiero tras los festejos
de 1992 52 . P ero los fundamentos de política económica que se
han apuntado anteriormente -vinculados a la eliminación de
64
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
49 La posible incidencia negativa que la L ey podía tener sobre la concesión de créditos hipotecarios, por la regulación de la adquisición gradual de facultades y los criterios
de valoración, suscitó una gran alarma entre las instituciones financieras (incluso, las oficiales). Se decía que las reducciones de aprovechamiento consecuencia del
incumplimiento de deberes legales podían provocar un encarecimiento en los citados créditos en la medida en que las entidades concedentes verían disminuidas las
garantías si el terreno era objeto de expropiación. Sin ánimo de desarrollar por extenso esta cuestión, que puede tener muchos matices, baste señalar que el MOPU
mantuvo siempre la tesis de que la alarma no estaba justificada , porque, si se acompasa la cuantía del crédito concedido al ritmo real de ejecución de las obras, como
parece aconsejable por razones de elemental prudencia en la actuación de la entidad financiera, en un primer momento el importe del crédito no debería ser superior
al 50% del aprovechamiento urbanístico susceptible de apropiación, que es el mínimo reconocido al propietario incumplidor en caso de expropiación y sobre el que la
entidad financiera podría hacer efectiva la ejecución. Ibid p:140.
50 El Derecho supletorio lo forman aquellas normas de un ordenamiento jurídico que tienen la facultad de regir situaciones que no le son específicamente propias, pero
obligadas por el hecho de que la rama específica del ordenamiento que debería haberla regulado no lo ha hecho.P or lo tanto, el Derecho supletorio suple la ausencia
de una norma específica y sirve para cubrir la laguna jurídica .
51 La LS90 fue recurrida, además de por el Consejo Ejecutivo de la Generalidad de Cataluña, por el P arlamento de Navarra, el Consejo de Gobierno de la Diputación
Regional de Cantabria, el Consejo de Gobierno de la Diputación General de Aragón, la Junta de Castilla y L eón y el Gobierno de Canarias . T odos los recursos están
centrados en la Disposición F inal P rimera (que atribuye carácter básico, de aplicación plena o supletorio a los preceptos legal es) y tienen, lógicamente, la pretensión de
que se declaren meramente supletorios los preceptos de cuyo contenido discrepa la respectiva Comunidad . Ibid p: 144
52 A pesar de los altos tipos de interés vigentes durante todo el período analizado, el fuerte aumento de los créditos hipotecarios y las amplias expectativas de incrementos
de los precios de las viviendas contribuyeron a un alza notable de las compras de viviendas y de los precios inmobiliarios. Los volúmenes de nuevas viviendas construidas
no llegaron a alcanzar en esta etapa la importancia que tienen en los otros dos períodos analizados, en parte por la escasa duración de la misma. El cambio de expectativas
derivado de la realidad de la primera guerra del Golfo (1991) y de las medidas de freno al aumento del crédito hipotecario, junto a los más que elevados tipos de interés,
contribuyeron al cambio de coyuntura, sobre un trasfondo de profundos desequilibrios en el sector exterior de la economía españ ola . Rodríguez López (2006) p: 81.
II ( 1 -2-3-4-5)
trabas al crecimiento urbano - se mantuvieron tremendamente
activos mientras duró el corto periodo de leve depresión
económica 53 (1993-1997) que siguió a la bonanza de la época
que hemos denominado neodemocrática, y se impusieron a
partir de 1997 iniciando el último de los periodos de
efervescencia inmobiliaria experimentados en España en los
últimos 50 años que, a la postre, se ha revelado no sólo como
el más duradero sino como el más dilapidador de recursos
territoriales y el que ha ocasionado consecuencias sociales más
dramáticas.
L os acontecimientos que se produjeron en esos años de cierto
letargo inmobiliario son de sobra conocidos y están marcados
por tres hitos que van a condicionar la redefinición del marco
legal y , sobre todo, van a terminar por instaurar , como opción
hegemónica alternativa a la tradicionalmente imperante, las
tesis neoliberales que postulan abiertamente la imperiosa
necesidad de desregular la actividad urbanística al objeto de
liberalizar el mercado de suelo como una medida
imprescindible para asegurar la competitividad económica del
país. L os tres hitos, sobre los que se hará una breve reseña a
continuación, fueron: El Informe del T ribunal de la Defensa de
la Competencia (1993), el "Informe Salamanca" (1994)
elaborado por una Comisión de Expertos creada a raíz del
debate suscitado - incluso en el seno del propio gobierno - por
el informe anterior y , finalmente, el enorme impacto causado
por la sentencia del T ribunal Constitucional 61/97, de 20 de
marzo, que anula en su práctica totalidad el TRLS 92 (1997).
1. El primero de los hitos fue el Informe que el T ribunal de
Defensa de la Competencia elaboró bajo el título
"R emedios políticos que pueden favorecer la libre
competencia en los servicios y atajar el daño causado por
los monopolios". El Informe se centró en el análisis de los
siguientes sectores: transporte, energía eléctrica,
monopolios locales, instalación y mantenimiento de
servicios públicos, telecomunicaciones y mercado del suelo
urbano.
P ara seleccionar estos sectores, el T ribunal se fijó un triple
criterio: en primer lugar , se eligieron sectores que tuvieran
una gran influencia en la competitividad de la economía,
incluso aunque ya estuvieran sometidos a una cierta
competencia. En segundo lugar , se seleccionaron sectores
que, aunque no fueran muy importantes por su peso en el
PIB , tuvieran restricciones a la competencia muy fuertes. El
tercer criterio fue estudiar aquellos sectores para los que se
contara con experiencias positivas de liberalización en otros
países que pudieran servir de referencia para establecer las
recomendaciones a presentar al Gobierno.
L os criterios expuestos en el Informe para el sector del
mercado del suelo resultan una apología de la
desregulación y una proclamación convencida, dogmática
y beligerante a favor de la conveniencia de liberalizar este
sector para permitir su competitividad, desmontando la -
según opinión del tribunal- estrategia monopolística
organizada en torno al control de la regulación del suelo
por parte de las Administraciones públicas.
El Informe afirma que la falta de competencia en el
mercado del suelo tiene un efecto arrastre para otros
sectores de actividad económica - centrando su
ejemplificación en la implantación de grandes superficies
comerciales -. Al tiempo, se posiciona en contra de lo que,
entiende, un intervencionismo extremo en el uso del suelo
por parte de los poderes públicos, apostando por la
recuperación del protagonismo de los propietarios en estas
cuestiones como un argumento de eficiencia en la
asignación de recursos, incremento de la oferta de suelo y
eliminación de las rentas monopolísticas. Evidentemente, a
partir de este posicionamiento, el punto de mira del Informe
se dirige contra la legislación urbanística española que
presenta dotada de una filosofía común - desde la L ey del
Suelo de 1956 hasta la LS/90- que, de manera simplista, se
resume en "pretender acabar con la voracidad de los
propietarios que están interesados solamente en el lucro" -
cuestión, por otro lado, incuestionable - arrogando a los
poderes públicos la capacidad para decidir en base al
"interés público". En este punto el giro discursivo del Informe
65
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
53 Durante 1993 persistió la situación de moderada recesión en el segmento de la construcción inmobiliaria. El retroceso de la actividad y el empleo, las pesimistas
expectativas generales y la persistencia de una elevada relación precio de venta/renta familiar dieron lugar a que se mantuviese la situación recesiva heredada de los dos
años precedentes. El buen cumplimiento del Plan 1992-95 en 1993 y el descenso de los tipos de interés registrado en la segunda parte del año impidieron que se
profundizara la situación de recesión. Rodríguez López (1994) p: 145
II ( 1 -2-3-4-5)
adopta un cariz cuanto menos sorprendente - cuando no
delirante -, llegando a comparar esta metodología
legislativa con la imperante en la Unión Soviética
comunista 54 . Obviamente, el siguiente precepto a derribar
era la "discrecionalidad" que preside la toma de decisiones
de las Administraciones públicas en materia de ordenación
del territorio y urbanismo. El T ribunal acepta la necesidad
de un cierto control en la regulación de los usos del suelo
pero instrumentado mediante el establecimiento de reglas
generales de forma que la autoridad no pueda llegar al
extremo de decidir qué hay que hacer en cada espacio y
cuándo debe hacerse. Aceptando las reglas generales
cualquier operador está legitimado para decidir libremente
el destino del suelo que corresponda al uso que desee.
A continuación, el T ribunal vuelve a cargar contra la
legislación urbanística al considerarla responsable de "los
desastres urbanísticos ocurridos en el país" cifrándolos
como los mayores de todos los países de la OCDE ,
llegando, por tal causa, a calificarla de "perversa". Equipara
estas nefastas consecuencias a las ocasionadas por la
legislación laboral a la que, también, considera
responsable de las elevadas tasas de paro existentes. L as
conclusiones del T ribunal revelan un claro desconocimiento
de la historia urbana de España desde los años 60, al no
reparar que los "desastres" citados no obedecen al
desarrollo de los preceptos de la legislación urbanística
sino, por el contrario, a su permanente incumplimiento -
tanto por la Administración como, especialmente, por la
"santificada" iniciativa privada- tal y como ha quedado
reflejado en el primer apartado del presente capítulo.
A la vista del hilo conductor de las reflexiones del T ribunal
de Defensa de la Competencia, el último de los aspectos a
considerar era la financiación de las haciendas públicas, a
las que considera las "verdaderas especuladoras" ya que
restringen la oferta del suelo hasta extremos increíbles y
hacen subir el precio del suelo paralelamente . Este celo
restrictivo, según el T ribunal, ha llevado al favorecimiento
de la creación de monopolios locales como fuente
primordial de ingresos para las arcas públicas. Con esta
argumentación, sorprendentemente, el T ribunal de Defensa
de la Competencia se posiciona en contra de aquellos que
pensamos que la especulación urbanística tiene su máxima
expresión no en la restricción ocasionada por la adopción
de modelos territoriales compactos y mesurados en
consumo territorial, sino en las actitudes permisivas con las
corrientes dispersoras de la ciudad. En fin, un giro -más
bien una contorsión- discursivo alambicado e
incomprensible con el único objetivo de justificar que el
antídoto para solucionar este "estado de excepción en el
urbanismo" es apostar por la desregulación del mercado y
su liberalización.
Y , a tal efecto, el Informe concluye con la elevación al
Gobierno de una serie de recomendaciones que se centran
en: (A) profundizar en la regulación del carácter reglado del
suelo urbano, garantizando el derecho a edificar en
cumplimiento de una reglas generales que han de
promover un "trato de igualdad" en alturas, densidades y
capacidades edificatorias en sus diferentes zonas; (B) El
suelo urbanizable necesario debe resultar de las demandas
e iniciativas de los particulares que, además, han de ser los
legitimados para decidir sobre los usos a desarrollar; así, la
restricciones impuestas por la Administración deben estar
motivadas y justificadas; (C) R educir el suelo no urbanizable
al estrictamente necesario para preservar los valores a
proteger , consintiendo la urbanización en "el resto del
territorio"; (D) Buscar fórmulas alternativas de financiación
para las Haciendas L ocales.
L a principal conclusión que se extrae del contenido de
Informe expuesto en los párrafos anteriores es que puede
ser que este T ribunal defienda la competencia económica -
aun cuando también existen dudas más que razonables de
que eso sea así en el caso del mercado del suelo - pero de
lo que no puede caber duda es que no defiende ni a la
ciudad ni, lamentablemente, a sus ciudadanos. L a situación
ocasionada por la aceptación generalizada de estas tesis en
los años del tercer boom inmobiliario certifica
indefectiblemente esta afirmación.
66
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
54 El resultado de la legislación urbanística española ha sido muy parecido al efecto de la normativa "anti- propietarios" establecido en la Unión Soviética durante setenta
años. La filosofía es la misma: se suprime al propietario por inútil y no se deja que la decisión sobre el uso del suelo se fije por el juego de los que demandan y los que
ofrecen sino que se deja la decisión a la autoridad porque representa los intereses generales Los resultados no han sido los esperados. Algún economista señalaba una
vez que es curioso constatar como en los países de economía de mercado parece que todo está planificado mientras que en los países comunistas todo es caótico . Informe
del T ribunal de Defensa de la Competencia.
II ( 1 -2-3-4-5)
2. El segundo de los hitos referenciados es el denominado
Informe Salamanca. Jesús Málaga Guerrero, Alcalde
Salamanca y P residente de la Comisión de Expertos sobre
Urbanismo creada para su elaboración, expresa que
cuando se publica la Orden Ministerial de 5 de Noviembre
de 1993 por la que se constituye la Comisión de Expertos
sobre Urbanismo, se define perfectamente la misión que se
le encomienda: "la elaboración de un informe sobre la
problemática actual del suelo en España, con propuestas
concretas sobre líneas de avance de las normas estatales y
autonómicas en materia urbanística que garanticen el
adecuado cumplimiento del mandato constitucional" . El
punto de partida de esta Comisión era el T exto Refundido de
la L ey del Suelo (1/92), con denuncias presentadas por
algunas comunidades autónomas sobre temas
competenciales, y que había provocado desde su aparición
un amplio debate sobre su desarrollo y grado de aplicación
que dependía tanto de las diferencias adaptaciones al
mencionado T exto por las comunidades autónomas como
de la capacidad de gestión y financiación de los últimos
jerárquicamente pero principales vigilantes de su correcta
aplicación como son los ayuntamientos. Así mismo había de
tenerse en cuenta la opinión expresada por el T ribunal de
Defensa de la Competencia al respecto 55 .
En palabras de Antonio F ont Arellano -miembro de la
Comisión- la culminación de los trabajos de la llamada
Comisión de Expertos sobre Urbanismo y la reciente
aparición pública del Informe "R ecomendaciones de A vance
Normativo y P olíticas de Suelo" resultado de sus trabajos,
son una buena noticia para los que creemos en la
irrenunciable función pública de la creación y ordenación
del espacio colectivo en el marco de una sociedad
democrática, frente a algunas posturas de reclamación
interesada de mayor amplitud y libertad en el mercado del
suelo, generalmente encubridoras de ocultos intereses
privados, o en el mejor de los casos, producto de visiones
economicistas neoliberales sobre los problemas de la
ciudad y el territorio de escaso rigor 56 .
L as R ecomendaciones fueron suscritas por una amplia
mayoría de los integrantes de la Comisión 57 , no obstante las
previsibles discrepancias que, según F ont, surgieron,
lógicamente, de los representantes del sector promotor -
constructor y determinados representantes políticos mas,
sorprendentemente, altos cargos de la Administración del
Estado.
El Informe de R ecomendaciones 58 ve la luz en un momento
histórico donde se solapan leves indicios de recuperación
económica con una tumultuosa situación política -
específicamente centrada en los sonados casos de
corrupción que afectaron al P artido Socialista entonces en
el gobierno - que hacían presagiar un cambio político
mucho más receptivo a las tesis neoliberales expresadas
con - quizás excesiva- nitidez en el Informe del T ribunal de
Defensa de la Competencia analizado anteriormente.
L as R ecomendaciones de Avance Normativo y P olíticas de
Suelo incorporadas en el denominado Informe Salamanca
se sustentan en tres criterios básicos:
67
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
55 Málaga Guerrero (1994 p: 13.
56 F ont Arellano (1995). P -37.
57 La postura mayoritaria está bien representada en las declaraciones previas en las que el ministro Borrell contestaba a su colega parlamentario, Sr . Solchaga, en octubre
de 1993: "EI mercado, por sí solo, es incapaz de crear ciudad, entendida como un espacio donde se integran los grupos sociales y se organizan las distintas funciones
(...) el suelo se compra y se vende pero la ciudad no es una mercancía sino un espacio políticamente organizado . López de Lucio (1997) p: 79.
58 El núcleo fundamental del documento, lógicamente, radica en las Recomendaciones de Avance Normativo por cuanto afectan a la raíz del sistema institucional urbanístico
regulador del proceso urbanizador y edificatorio, especialmente protagonizado por la iniciativa privada, la que también, lógicamente deben someterse las A dministraciones
públicas como agentes urbanísticos. El denominador común de las setenta y seis recomendaciones que el Documento propone se cifra, a mi juicio, en la siguiente directriz:
conjugar la dirección pública del proceso de crecimiento urbano con la eficacia en la acción urbanizadora y la sensibilidad a la demanda del mercado que puede aportar
el urbanizador privado. Con ello se está proponiendo una nueva dimensión en la interpretación de la planificación urbanística y el mercado que desbordan los
planteamientos simplistas de un posible proceso formalista de privatización y desregulación. Hablamos de nueva dimensión por cuanto en el estado actual, las relaciones
plan-mercado tienden a bloquearse mutuamente, produciéndose efectos perversos en ambas direcciones. Romper este bloque y abrir nuevas vías para satisfacer el derecho
a la vivienda, manteniendo la esencia de los principios informadores del sistema urbanístico decantado y perfeccionado desde 1956 hasta la actualidad, venciendo sus
resistencias en la fase de agilización de la ejecución, constituye un objetivo de un calado mucho más profundo del que aparentemente puede desprenderse de un
planteamiento no rupturista y de un lenguaje conceptual continuista . Bassols Coma (1995) p: 34-35.
II ( 1 -2-3-4-5)
68
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
IMAGEN 1.19. El Plan General en el periodo neodemocrático. P rincipios de la década de los 90
II ( 1 -2-3-4-5)
Avance de PGOU
de Granada
(1994). Vista
General, Revista
Geometría (1994),
p: 114
Avance de PGOU
de Granada
(1994).
Calificación y usos.
Revista Geometría
(1994), p: 85
69
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
Avance de PGOU de Granada (1994). Extensión Norte. Revista Geometría (1994), p: 116
IMAGEN 1.20. El Plan General en el periodo neodemocrático. P rincipios de la década de los 90
II ( 1 -2-3-4-5)
a. En primer lugar , el reconocimiento del gobierno
pluriescalar del territorio nacional en el que confluyen
tres ámbitos diferenciados (Estado, Comunidades
Autónomas y Municipios) con competencias
complementarias cuyas políticas territoriales y
urbanísticas, ante el peligro de solapamiento e invasión
competencial, es preciso coordinar .
b. R econocer un carácter específico al mercado del suelo
que impide su concepción en el marco tradicional de la
oferta y la demanda que caracteriza a otros sectores de
actividad. Con ello, el Informe adopta claramente una
visión sustancialmente alejada de la explicitada por el
T ribunal de Defensa de la Competencia 59 y apuesta por
"deseconomizar" las reflexiones sobre la ordenación del
territorio y la planificación urbanística. Así, se entiende
que el problema del encarecimiento de la vivienda -
argumento esgrimido por los neoliberales para justificar
la ampliación de la oferta de suelo de manera
indiscriminada- está vinculado a la escasez de suelo
urbanizado más que a la carencia de suelo
urbanizable. Es decir , es un problema de gestión y no
tanto de volumen de clasificación urbanística 60 .
c. Se constata la conveniencia de realizar ajustes en la
legislación vigente al objeto de agilizar la gestión y
"desrigidizar" el planeamiento.
Sobre la base conceptual de estos criterios se elaboran las
R ecomendaciones, entre las que podemos destacar:
a. L a ordenación urbanística no puede ser utilizada para
resolver los problemas presupuestarios de las
Administraciones locales. P or ello, hay que poner un
especial celo y cuidado en generalizar la "concertación
público -privada" para la concepción de la ordenación
urbanística que puede degenerar -y de hecho así
ocurre - en la concesión de aprovechamientos fuera del
interés colectivo definido por el planeamiento y la
legislación vigente.
b. Búsqueda de nuevos patrones de desarrollo urbano y
territorial, exigido por la vigencia adquirida por
requerimientos medioambientales y de desarrollo
sostenible. L a novedosa orientación del planeamiento
urbano debe apoyarse más en la transformación
cualitativa de la ciudad existente, promoviendo el "re -
uso", que en el crecimiento urbano; se ha de trabajar ,
por consiguiente, con modelos menos especulativos, no
sólo mediante el comedimiento en el consumo de
suelo, sino a través del establecimiento de densidades
razonablemente próximas a las máximas admitidas por
la legislación, la apuesta por ofertar un volumen
suficiente de viviendas asequibles y proporcionar unos
niveles dotacionales, de equipamientos y servicios,
adecuados a los nuevos estándares de calidad exigidos
por la sociedad "postindustrial".
Insistiendo en la cualificación del modelo de ciudad, se
afirma que es imprescindible revertir la
monofuncionalidad de numerosas áreas periféricas y
promover desarrollos urbanos, además de
adecuadamente densos, multifuncionales vinculando,
al tiempo, el modelo territorial a adoptar con las
políticas de transporte al objeto de favorecer el
desplazamiento de la población en medios públicos y
no motorizados.
F inalmente, se recomienda profundizar en la
interiorización, por parte de la iniciativa privada, de las
cargas precisas - en materia de transporte,
infraestructuras, colapsos de la red arterial o aspectos
ambientales - para revertir las externalidades
ocasionadas por el desarrollo urbanístico.
70
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
59 El Informe de la Comisión de Expertos abre el debate sobre el mercado del suelo en España porque recoge opiniones diferentes sobre aspectos fundamentales de su
regulación. El debate debe continuar hasta homologar nuestra legislación del suelo con la de los países de nuestro entorno. No obstante, mientras el debate continúa, se
deberían adoptar medidas sobre las que ya hay consenso y que coinciden con algunas de las recomendaciones que el T ribunal de Defensa de la Competencia elevó al
Gobierno en 1993. Los partidarios de mejorar el funcionamiento del mercado del suelo en España deben ser pacientes y perseveran tes. L a reforma tomará mucho tiempo
porque no se trata de hacer un simple cambio legal sino de cambiar la cultura antiliberal que impregna toda la legislación española sobre urbanismo, desde la Ley de
1956 al T exto Refundido de 1992 . F ernández Ordóñez (1995) p -13.
60 En España, al igual que en otros países, es corriente achacar a los Planes Generales de Ordenación Urbana, la reducción de la oferta de suelo. En realidad, aunque
ello pueda ser cierto en algunos casos, la oferta teórica del suelo urbanizable es importante si se suman las superficies edificables en las distintas zonas. P ero la oferta
efectiva es muy inferior de la teórica, porque aquella depende del comportamiento de los propietarios del suelo y de los operadores que actúan en éste mercado que
además son un número muy reducido . Rafols Esteve (1995). p-64
II ( 1 -2-3-4-5)
c . El Informe de la Comisión de Expertos apuesta
inequívocamente por el planeamiento como
instrumento expresivo de un proyecto de ciudad
establecido de manera voluntaria por una voluntad
política que trata de definir el futuro deseable para los
ciudadanos 61 . El reconocimiento de esta dimensión
política del planeamiento no obsta para, al tiempo,
constatar que su concepción, metodología e
instrumentación presentan ciertas deficiencias que es
preciso subsanar .
Entre las subsanaciones 62 destacan, por su notable
incidencia en el planeamiento urbanístico, cinco aspectos
determinantes: (A) R ecuperar el concepto del plan como
proyecto de ciudad, reduciendo el protagonismo adquirido,
en los últimos años, por la orientación normativo -jurídica
centrada en la atribución de aprovechamientos y derechos
de edificación-urbanización 63 . (B) Se promueve integrar los
"diferentes tiempos del plan": el largo plazo que ha de
caracterizar la definición proyectual del modelo de ciudad
con el corto plazo de la programación que hay que
concebirla "plurianualmente" y adaptada tanto a las
capacidades financieras de los actores implicados en la
materialización de aquel, como a las coyunturalidades que
pudieran sobrevenir durante la vigencia del plan 64 . (C) L o
anterior significaría la desaparición en los Planes de la
diferenciación entre suelo urbanizable programado (SUP) y
no programado (SUNP), aunque se recomienda mantener
una distinción entre "zonas de desarrollo preferente" y "
zonas de desarrollo opcional" que conservaría el espíritu de
la L ey de 1976 pero sin establecimiento de plazos
vinculantes ni programas concretos. En las zonas
opcionales sería discrecional por parte del Ayuntamiento la
admisión o no de iniciativas de urbanización. (D) Se
recomienda diferenciar entre la determinaciones sustantivas
del modelo territorial, a las que hay que dotar de
permanencia temporal, de aquellas que no lo son y que,
por tanto, hay que concebir de manera flexible abiertas a
posibles modificaciones y , finalmente, (E) Se certifica la
necesidad de seguir profundizando en la adaptabilidad
temporal del planeamiento, en su carácter flexible, en su
"resiliencia" ante imprevistos .
No quisiera concluir este breve análisis del contenido del
Informe de la Comisión de Expertos sobre Urbanismo sin
incluir , a modo de epílogo, esta lúcida reflexión de Jesús
Gago Dávila 65 que sintetiza, extraordinariamente, el estado
de ánimo en el que se desarrollaron los trabajos de la
misma y escenifica con claridad las posiciones encontradas
que caracterizaron el debate en su seno: el trabajo
efectuado por la Comisión y probablemente hasta el hecho
de su propia constitución, se sitúa en un contexto de debate
-aunque sea latente y en sordina- entre dos visiones
enfrentadas, es decir entre dos enfoques alternativos de
un(unos) mismo(s) problema(s), que determinan un
desacuerdo, más bien sustancial, sobre sus causas y sus
71
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
61 La reafirmación del urbanismo, del desarrollo territorial. como asunto propio e irrenunciable de lo público. El qué, el dónde. cuándo y cómo puede y debe desarrollarse
la ciudad sólo puede ser una decisión y una responsabilidad colectiva ejercitada por los poderes públicos democráticamente constituidos. P royecto público en el que es
conveniente y necesario el concurso de los operadores privados en el marco de las expectativas, derechos y obligaciones que las leyes y los planes, cualquiera que sea
su rango y tipo, establezcan. Mangada Samain (1995) p -88
62 Obviamente el conjunto de recomendaciones incorporadas en el informe abordan otros aspectos también relevantes: la necesidad de explorar formas novedosas
de gestión que rompan el cordón umbilical, hasta ahora indisoluble, entre el derecho a la transformación urbanística de un suelo y la propiedad del mismo favoreciendo
la ejecución urbanística mediante concursos púbicos entre urbanizadores, normalizar la expropiación como sistema de actuación para el desarrollo de actuaciones
de interés general que, es constatable, el mercado no cubre (por ejemplo las destinadas de forma mayoritaria a vivienda protegida), o adoptar un régimen de
valoraciones sustentado en el valor inicial y real de los terrenos eliminando o, al menos, minimizando los efectos perversos de las "expectativas urbanísticas".
63 En nombre del plan para y desde la gestión -desafortunado slogan que en mala hora algunos pusimos en circulación-, los que nunc a debieran haber sido más que
medios o simples instrumentos, han terminado por contaminar e invadir de tal modo la práctica profesional de los que supuestamente se ocupan de ordenar físicamente
la ciudad .Que ésta y los fines a conseguir al respecto han quedado en un discreto segundo término, cuando no han sido simplemente olvidados. T anta energía intelectual
se ha consumido en el mostrenco manejo de clasificaciones, aprovechamientos, repartos, delimitaciones etc . ; que no han quedado ánimos para idea r formas más nobles
de colocación de los objetos en ese maltrecho tablero de juego al que han quedado reducidos no sólo el Plan sino la ciudad mism a . Gago Dávila (1995) p -46.
64 En un plano teórico, pero de consecuencias prácticas en el gobierno del territorio de gran consistencia, quisiera señalar la separación conceptual y temporal entre Plan
y P rograma. El primero como plasmación de un proyecto territorial más estable en el que se señalan las prioridades y se establecen las reglas del juego y , en especial,
los procedimientos reglados de concertación interadministrativa y de éstos con los operadores privados. El segundo, como nueva figura de nuestros mecanismos de
planeamiento y control, denominado en el Informe P rograma Plurianual de Actuación, como instrumento en el que las expectativas de desarrollo establecidas en el marco
del Plan, se concretan en movilización de recursos públicos y privados, para la construcción del territorio . Mangada Samain (1995) p -88
65 Gago Dávila (1995). p 44-45.
II ( 1 -2-3-4-5)
72
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
PGOU Jerez de la F rontera (1994), González F ustegueras. Archivo de T erritorio y Ciudad SLP
IMAGEN 1.21. El Plan General en el periodo neodemocrático. P rincipios de la década de los 90
II ( 1 -2-3-4-5)
remedios. Nada nuevo - o muy poco - en esa disparidad de
puntos de vista, (ni siquiera en su contenido), aunque sí lo
es, en cambio, su más neta manifestación como posiciones
en torno a las cuales tienden a agruparse (o, más
exactamente, a reagruparse) los diferentes intereses y
fuerzas políticas en juego y . junto a ello, la puesta en crisis -
de por si saludable - de la hegemonía que en un plano por
así decir cultural, había venido "disfrutando" una de las dos
visiones. L a punta de lanza de la ofensiva ideológica con la
que genuinos valedores del pensamiento neoliberal parecen
decididos a desplazar , en este campo del urbanismo, a la
corriente hasta ahora hegemónica, tiene como precedente
más claro e inmediato el Informe elaborado en 1993 por el
T ribunal de Defensa de la Competencia y que el entonces
Ministro de Economía, Carlos Solchaga, encargado de
colocar el debate en la arena política, tuvo la ocasión de
transcribir , con sorprendente fidelidad hacia su(s) original(es
) redactor(es), en un artículo de prensa (El P aís),
seguramente memorable en este todavía incipiente proceso
de reacomodo de esas dos posiciones contrapuestas .
Un tópico, más que una idea, parece centrar por igual el
interés de esos dos encontrados puntos de vista: el elevado
precio del suelo urbanizado. Mientras que desde una de las
posiciones se sostiene la posibilidad de impedir la
especulación desde la norma y la acción pública, desde la
otra se replica que es precisamente la norma la que origina
el encarecimiento.
Como veremos en el siguiente apartado del presente
capítulo, finalmente triunfaron las tesis perdedoras en el
seno de la Comisión y , tras la llegada al poder del P artido
P opular y la sorprendente, para muchos, sentencia del
T ribunal Constitucional - que declara inconstitucional la
mayor parte del articulado del TRLS/92- se inicia una senda
en el urbanismo y la ordenación del territorio caracterizada
por un espíritu claramente desregulador , liberalizador del
mercado de suelo y , por tanto, deslegitimador de su control
por los poderes públicos que tiene su principal expresión
legal en la nueva L ey Estatal de 1998. L a consideración del
urbanismo como una acción pública inexcusable orientada
por el interés general fue, como hemos visto, el principio en
el que se anudaron las R ecomendaciones vertidas por la
Comisión que, así, cabe ser considerada como el último
acto de lúcida sensatez en esta materia, previo a la
sumisión generalizada de las políticas territoriales y
urbanísticas desarrolladas en España - a la que, como
veremos a lo largo de la T esis, no es ajena Andalucía- a los
presupuestos del urbanismo neoliberal.
3. El 20 de marzo de 1997 se emite la Sentencia 61/1997 del
T ribunal Constitucional que produce la nulidad, por causa
de inconstitucionalidad, de la mayor parte de los preceptos
(las 4/5 partes) del T exto Refundido de la LS/92. No
procede, en el marco de finalidades de esta T esis,
incorporar un análisis de las causas que fundamentaron
jurídicamente esta Sentencia del Alto T ribunal 66 . Sin
embargo he considerado pertinente trasladar el estado de
ánimo causado por la Sentencia y , a tal efecto, se trascriben
las siguientes reflexiones realizadas por Javier García
Bellido en el editorial del número 112 de la revista Ciudad
y T erritorio:
En el mes de marzo pasado se ha producido un
infortunado contratiempo para el urbanismo español,
que no por esperado implica menos sobresalto.
El día 20 de marzo acaba de conocerse la esperada y
también inesperada Sentencia del T ribunal
Constitucional sobre la L ey del Suelo de 1990 y su texto
refundido de 1992 (ST C 61/97, publicada el 25 de
abril) . Esperada, porque desde hace siete años hemos
estado pendientes del inmediato pronunciamiento del
T ribunal Constitucional, dejando leyes, planes,
proyectos y programas en suspenso, inseguros, sumidos
en la incertidumbre de lo que finalmente sentenciaría;
pero también inesperada por la fulminante sorpresa que
nos ha deparado al leer su contenido jurídico
dogmático, entender su significado constitucional y
calibrar algunos de sus efectos prácticos más
demoledores. Extensa y detallada Sentencia, anulando
más de las cuatro quintas partes del texto refundido de
la L ey del Suelo del 92, devastadora en sus
consecuencias más inmediatas. P rofunda y refinada en
sus matizaciones formales sobre las competencias
exclusivas de las Comunidades A utónomas, aunque no
tan honda como se necesitaba que lo fuera en la
reflexión constitucional de los fundamentos del
73
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
66 P ara la visualización de un análisis riguroso sobre esta cuestión, ver el artículo de Luciano P arejo Alonso publicado en la revista Ciudad y T erritorio nº 112 (1997)
donde realiza un análisis completo de la doctrina contenida en la Sentencia del T ribunal Constitucional (páginas 311-322).
II ( 1 -2-3-4-5)
urbanismo español, cabalmente en el deslinde entre las
esferas `materiales ' (no formales) de la competencia
del Estado y de aquéllas .
L as fulminantes consecuencias de su pronunciamiento
van a sumir en situaciones de verdadera crisis a los
planes recién aprobados conforme a la L ey del 92, así
como a los actos administrativos de ellos derivado. Se
ha iniciado una avalancha de leyes autonómicas que
van a tener que elaborarse precipitadamente para
cubrir el vacío dejado por la Sentencia y por quedar
obligadas ya, sin más dilaciones, a tener que asumir
todas las competencias normativas en esta materia que
no hubieran ejercido antes, tanto las Comunidades que
las reclamaban y recurrieron contra la L ey , como las que
no las reclamaron ni recurrieron. A pesar de su inusitada
tardanza, esta Sentencia va a ser finalmente
esclarecedora del panorama del urbanismo español,
por cuanto el caos que se ha organizado con la misma
excita a los diversos subcentros del propio sistema
político -legislativo haciéndoles reaccionar y generando
un nuevo orden subsiguiente: cada Comunidad
A utónoma producirá y perfeccionará su propia
legislación urbanística (aunque por el momento algunas
hayan tenido que echar mano de la reproducción
clonada de la madre recién desahuciada) .
No hay bien que por mal no venga. El efecto derivado
de la Sentencia, al recortar los poderes legisladores
deterministas del Estado y reconocérselos a las
Comunidades A utónomas, es perfectamente análogo -
en sus niveles y escalas respectivas - a la liberalización
desreguladora de las normas del poder con respecto a
los individuos, por la cual el ejercicio de la libre
concurrencia e interacción entre ellos acaba
conduciendo a un nuevo orden, a un nuevo nivel
homoestático donde se alcance otro estado de
equilibrio estacionario. Como postula la teoría del caos,
order out of caos, orden como resultado del caos: la
multiplicidad de regímenes urbanísticos fecundará la
imaginación de los legisladores autónomos para
producir renovados modelos urbanísticos de entre los
que pueda ir surgiendo un nuevo paradigma del
urbanismo español? Un nuevo orden, sin duda, aún no
prescrito ni vislumbrado, pero un orden al cabo.
74
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.2. El periodo neodemocrático (1985-1992)
II ( 1 -2-3-4-5)
industrial y a la, quizás excesiva, volatilidad de los mercados
bursátiles, ha sido el sector constructor -inmobiliario.
R eforzando esta argumentación, Álvaro Sevilla 9 afirma que la
reconfiguración del capital - el travestismo antes anunciado - a
través del medio construido (el circuito secundario de
acumulación teorizado por David Harvey 10 ) requiere su
correlato en la reconfiguración constante del territorio para
permitir nuevas rondas de inversión y acumulación 11 . P or ello,
este autor entiende que la especulación inmobiliaria y la
constante urbanización (crecimiento urbano) y reurbanización
(destrucción creativa de espacios centrales de la ciudad) no son
coyunturales sino sistémicas, constituyendo expresiones
sustantivas del capitalismo inmobiliario.
L os principios económico -inmobiliarios neoliberales, según
F ernando Gaja 12 , han tenido una traslación inmediata al campo
del urbanismo y la ordenación del territorio manifestándose en
la apuesta por la desregulación de la acción urbanística, la
inhibición del control ejercido tradicionalmente por el
planeamiento urbanístico y la búsqueda de la máxima
liberalización del mercado de suelo. L a ciudad y los territorios
urbanos se han constituido, hoy en día, en los principales
ámbitos de acumulación de capital y apropiación de plusvalías.
L a retórica del urbanismo neoliberal habla, como se ha
expuesto en páginas precedentes, de competencia entre
ciudades, de instrumentación de políticas de marketing urbano,
de planificación estratégica, de funcionamiento empresarial de
los gobiernos locales o de formación de "máquinas de
crecimiento inmobiliario".
L as actuaciones urbanísticas características del urbanismo
neoliberal son, principalmente, la suburbanización o dispersión
territorial -garantizada a través de la institucionalización de las
reclasificaciones de suelo -, la gentrificación o elitización socio -
funcional de áreas centrales y subcentrales de la ciudad -
sustentadas en recalificaciones - y la escenificación de
megaproyectos generalmente vinculados a grandes eventos y
apoyados en fuertes inversiones públicas. Estos son los
principales territorios de la acumulación del circuito secundario
español.
P rofundizando en esta línea argumental, F ernando R och 13 ,
afirma que la ordenación urbana se ha convertido en un
instrumento más -y no menos importante - de aliento del arreglo
espacial que caracteriza al neoliberalismo, donde la irrupción
de las fuerzas del mercado en el circuito secundario de
acumulación se torna dominante haciendo eclosionar los
sectores inmobiliario -bancarios que se convierten en
hegemónicos en la economía de muchos países y ,
especialmente, en España. L a consecuencia más evidente es la
promoción de un tipo de crecimiento en el que no es la
población ni las actividades productivas las que generan las
nuevas necesidades de espacio sino el propio organismo
urbano como espacio referente de acumulación de riqueza:
desplazando los valores de los precios al alza y creando nuevos
espacios de excelencia.
Evidentemente, para una correcta fructificación de estos
principios es imprescindible adelgazar al máximo el control
púbico de las cuestiones territoriales y urbanísticas y , para ello,
81
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
9 Sevilla Buitrago (2015) P : 31-48.
10 El término circuito secundario de acumulación se refiere a una modalidad específica de rotación del capital a través del entorno construido. Se trata de un término
que designa la implantación física del capital sobre el territorio y que alude a la edificación, construcción y diseño de entornos urbanizados o, simplemente, artificializados.
La construcción de viviendas, infraestructuras públicas, redes de transporte, centros industriales o infraestructuras de transformación y distribución energética serían
algunos de los elementos más visibles de este sistema de acumulación. (…) La diferencia central entre los circuitos primarios y los secundarios alude al resultado del
proceso productivo; si en el primer caso se produce o bien o un servicio en forma de mercancía, en el segundo se produce un orden o una configuración territorial que
toma su valor de cambio, su valor de mercado, de su relación con el resto de componentes de ese orden territorial. Otra característica del circuito secundaria de
acumulación es que requiere un grado de socialización del capital mucho más alto que los procesos de reproducción ampliada. La construcción de grandes
infraestructuras de transporte es paradigmática a este respecto. López y Rodríguez (2013) p: 41-42.
11 El principal reflejo del proceso de acumulación en Madrid fue la intensificación del ritmo a que se expandía la mancha urbana, con la paralela sustitución del modelo
de ciudad compacta por otro de ciudad-región policéntrica que desbordó los límites administrativos de la comunidad Autónoma . El proceso supuso un rápido crecimiento
del parque de viviendas, reflejo de un boom inmobiliario en el que las grandes empresas constructoras, el sector financiero y las políticas públicos (LRSV/98, clasificación
masiva de suelos urbanizables en el planeamiento) aunaron sus estrategias. Las 15.000 viviendas anuales construidas en la ciudad-región en 1995 superaron las 61.000
en 2006 y en apenas dos décadas el stock de viviendas familiares pasó de 1,9 millones a 2,9 millones, duplicando así el ritmo de crecimiento poblacional . Méndez,
Ricardo (2014) p: 223.
12 Gaja i Díaz (2015) p: 103-125.
13 Roch P eña (2001) p: 6-14.
II ( 1 -2-3-4-5)
la relajación legislativa resulta esencial con la finalidad de
recluir al planeamiento urbano a un rol meramente estético o
testimonial, toda vez que su fundamentación ética -a la
búsqueda de la sostenibilidad y la racionalidad- no cohabita
pacíficamente con el despilfarro y la avidez consumista de
territorio característica de este periodo de efervescencia
económica. Y mientras más se ocupa el territorio, mientras más
se esparce por él lo urbano, al objeto de incrementar la oferta
de suelo para que bajen los precios de la vivienda, éstos no se
dan por aludidos .
El objetivo es crecer , da igual cómo, cuánto y por dónde; es
indiferente el hábitat urbano, el tipo de ciudad resultante de
estos axiomas; no importa condenar a la población a
desarrollar pautas de desplazamiento motorizado excesivas si
con ello se alimenta la maquinaria de construcción de
infraestructuras de comunicación viaria que sustenta los
indicadores macroeconómicos del milagro español; es
irrelevante que, mediante esta estrategia, queden relegadas al
olvido amplias capas de población que no tienen acceso a una
vivienda digna; hay que sacrificar cualquier valor territorial -
ambiental, cultural, social- en apoyo del crecimiento
económico, único argumento, principio, guía o axioma que ha
de fundamentar la política a desarrollar . Y si para ello, hay que
condescender con formas perversas de ejercicio de gobierno -
la consabida corrupción-, se acepta como un mal menor , como
el tributo que hay que pagar para mantener e incrementar el
nivel de bienestar adquirido, para que la "fiesta" continúe. L a
aceptación social - como veremos a continuación- ha sido un
pilar imprescindible para el éxito de las políticas neoliberales.
Según Naredo 14 , la entrada en el euro coincidente con el
cambio de milenio, la bajada de los tipos de interés y un marco
institucional propicio -la descentralización autonómica-,
provocaron una huida hacia delante de la economía española
desencadenando una nueva burbuja mucho más importante
que la anterior 15 . L a duración del ciclo (1997-2007) trae su
causa en el denominado "keynesianismo del precio de activos" 16
concepto económico sustentado en la democratización
(extensión por capilaridad a todo el cuerpo social) del acceso a
un crédito fácil y pagable por las familias, debido básicamente,
a la ampliación de los plazos de amortización 17 . T ambién a ello
contribuyó la fiscalidad favorable a la adquisición de vivienda.
A partir de los años 90 el sector financiero abandona sus nichos
tradicionales de actividad en el ámbito de las empresas y los
mercados de valores y comienza a penetrar con fuerza en el
tejido social. Es decir , la síntesis del problema de la demanda
encontró en el "keynesianismo de precio de activos" la estrategia
de política económica que fundamenta, en gran medida, las
circunstancias especiales del boom inmobiliario acaecido en
España en este periodo, diferenciándolo de los otros dos
analizados en los apartados anteriores de este capítulo. De este
modo, los mecanismos financieros ligados a facilitar el
endeudamiento privado permitieron elevar la demanda interna
y , al tiempo, la adquisición de productos financieros,
constituyendo las hipotecas un caso paradigmático. Así, según
datos aportados por José García Montalvo, el volumen de
crédito para adquisición de viviendas se ha multiplicado por
5,25 entre 1992 y 2002. El aumento del crédito inmobiliario ha
sido un factor fundamental en el crecimiento del endeudamiento
82
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
14 Naredo y Montiel (2011).
15 El auge inmobiliario desarrollado en España después de 1997 ha coincidido con la implantación del euro como moneda única en la eurozona y con el acceso de España
a la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria prevista en los tratados constitutivos de la UE. La peseta se ha integrado en el euro a lo largo del período citado, y
esta circunstancia está resultando por completo determinante de la prolongada duración e intensidad del presente episodio de bo om inmobiliario en España. La curva de
tipos de interés se comprimió en 2005, aproximándose sustancialmente los tipos de interés a corto plazo a los tipos a largo. En este período, el BCE ha mantenido el tipo
de interés de intervención en un 2 por 100 en 2004-2005. Esta actuación ha sido objeto de abundantes críticas desde los países de la eurozona más afectados por un
crónico débil crecimiento. Resulta evidente que los tipos del BCE han influido en la situación de aumento interanual prolongado del crédito inmobiliario en España, donde
dicha magnitud ha crecido en los últimos años cerca del 30 por 100 en tasa interanual. Dentro de dicho ritmo de aumento del crédito inmobiliario (promoción, construcción
y compra de vivienda) el crédito a promotor inmobiliario continuó aumentando en 2005 a un ritmo superior al 40 por 100 interanu al. Rodríguez López (2006) p: 85-86.
16 P ara profundizar en estas cuestiones: López y Rodríguez (2010). p 83-129.
17 Al igual que en numerosos países de la OCDE, el endeudamiento de los hogares ha crecido de forma notable en España después de 1 997. La tasa de ahorro familiar ,
según el INE, ha retrocedido desde el 13,4 por 100 de la renta disponible de los hogares hasta el 10,5 por 100 en 2004. F rente a dicho descenso de la tasa de ahorro
familiar , las compras de viviendas efectuadas, tanto para fines de uso como con propósitos de inversión, han contribuido a que el saldo de los préstamos concedidos por
las entidades financieras a los hogares haya crecido hasta suponer , a 31 de diciembre de 2005, el 112,5 por 100 de la renta disponible de los hogares (52,7 por 100
en 1997), según las Cuentas F inancieras del Banco de España. Dicha proporción es de las más elevadas dentro de la UE y de la Eurozona, destacando en especial su
rápido crecimiento en los últimos años. Rodríguez López (2006) p: 86.
II ( 1 -2-3-4-5)
de las familias españolas que, a finales del 2002, alcanzaba la
cota del 80% de la renta bruta disponible. 18
Esta estrategia cumple un doble propósito. P or un lado, moviliza
la circulación de los ingresos de las familias hacia las finanzas,
cuyo beneficio alimenta a las nuevas élites propietarias. Y por
otro, como se ha dicho, produce un aumento de la demanda
en un escenario generalizado de caída de los salarios y pérdida
progresiva del poder adquisitivo de las familias y los
ciudadanos. En este dato reside la verdadera perversión del
mecanismo de política económica ideado con la
democratización financiera. En lugar de incentivar la demanda
interna mediante aumentos salariales vinculados a la
productividad o, al menos, a la inflación, se consiguen
incrementos importantes de la demanda de bienes de consumo
en una situación generalizada de reducción nominal de los
salarios de las clases medias y trabajadoras. El objetivo era
restaurar el beneficio capitalista en un contexto caracterizado
por la depresión salarial y el estancamiento de la tasa de
beneficio de los sectores manufactureros.
Esta nueva dinámica económica sustentada en la canalización
del ahorro privado hacia el consumo y la inversión en previsión
del aumento de valor de los activos inmobiliarios contribuyó,
además, a la captación de un ahorro extra procedente de la
inversión extranjera en productos inmobiliarios. Si entendemos
las políticas keynesianas como medio para canalizar el ahorro
de la población hacia el consumo y la inversión contribuyendo
con ello a aumentar la demanda, cualquier política que
promueva la transformación del patrimonio inmobiliario en
liquidez para su canalización hacia el consumo forma parte del
keynesianismo de precio de activos.
Es decir , este mecanismo presenta un doble rostro. En primer
lugar , incentiva la adquisición de activos inmobiliarios -vivienda
principalmente - mediante el acceso al crédito barato y fácil y , al
tiempo - cimentado en el "efecto riqueza" causado por la
revalorización de los activos inmobiliarios 19 - se estimula el
consumo bien mediante la venta de los activos, bien mediante
el acceso a créditos avalados, precisamente, en este incremento
de valor de las propiedades inmobiliarias, conformando una
suerte de "bucle de retroalimentación" que da lugar a la
creación de las burbujas bursátiles e inmobiliarias 20 . P ero,
mientras las burbujas bursátiles son elitistas - configuran los
patrones de consumo del 20% más rico de la población-, la
burbuja inmobiliaria penetra profundamente en el tejido social
dado que la financiarización de la economía afecta, en este
caso, a la adquisición de un bien primario como es la vivienda.
El protagonismo, subyacente a esta estrategia económica, del
crédito hipotecario es incuestionable funcionando, primero,
como instrumento de demanda inmobiliaria y , de forma
secundaria, como instrumento de consumo, produciéndose de
este modo una transferencia desde las rentas salariales hacia
las finanzas; o dicho de otro modo, utilizando una expresión de
teoría económica marxista: "acumulación por desposesión". En
epígrafes posteriores se expondrán una batería de datos
expresivos de la desmesura que acompaña cualquier análisis
riguroso de este periodo de la economía española. No obstante
al objeto de certificar el rol protagonista ejercido por el
mercado de la vivienda, adelantemos que entre 2001 y 2005
este mercado fue el responsable de casi 1/3 del crecimiento del
PIB y de cerca de la mitad del aumento del empleo. Sobran
comentarios.
Enunciados los principios de política económica que han
sustentado la creación de la mayor burbuja inmobiliaria
conocida en España, se va a finalizar este epígrafe retomando
el discurso sobre la especificidad que adopta la aplicación de
las políticas neoliberales, el capitalismo inmobiliario, en el
Estado español -lo que hemos venido a llamar el neoliberalismo
realmente existente - ; es decir , se van a aportar unas breves
reflexiones sobre las especiales características del "arreglo
espacial" español, las claves explicativas del impacto territorial
ocasionado por las regulaciones del mercado de suelo -
legislación urbanística, analizada en el epígrafe anterior - de la
vivienda - efecto riqueza y consiguiente desaparición de la
escena tanto de la vivienda protegida como la de alquiler junto
a la subvención fiscal a la compra de vivienda- e hipotecario -
bajos tipos de interés, alargamiento de plazos, incremento del
83
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
18 García Montalvo (2008) p: 170.
19 La causa principal de la dimensión especulativa de la demanda de vivienda son las expectativas alcistas de los precios. Según los expertos las expectativas son
consistentemente irracionales. Los cambios de los precios de las viviendas se mueven en dirección opuesta a las expectativas racionales.
20 En un país donde el 80% de la población es propietaria de una vivienda y donde el 80% del patrimonio de las familias está constituido por bienes inmobiliarios, el
crecimiento espectacular de los precios de la vivienda se ha presentado como un maná democráticamente repartido, una posibilidad de enriquecimiento generalizado.
El keynesianismo de precio de activos y los altos niveles de consumo asociados al mismo han tenido el particular efecto ideológico de generalizar la aceptación del
modelo de desarrollo inmobiliario . López y rodríguez (2010) p: 351
II ( 1 -2-3-4-5)
84
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
IMAGEN 1.23. El Plan General en el cambio de milenio
II ( 1 -2-3-4-5)
Plan de Ordenamiento T erritorial de Montevideo (2000), González F ustegueras. Archivo de T erritorio y
Ciudad SLP
porcentaje del valor de la vivienda a hipotecar , relajación de los
requisitos de ingresos exigibles a los deudores o acceso a
financiación exterior de bancos y cajas a través de las
titulizaciones e hipotecas inversas 21 -.
L os tres grandes aspectos que han caracterizado, según Isidro
López y Emmanuel R odríguez 22 , el arreglo espacial del régimen
de acumulación español han sido: (A) la política de
infraestructuras, (B) el diseño territorial español y (C) las
políticas medioambientales permisivas.
L a política de infraestructuras quedó significada como uno de
las principales impulsoras del desarrollo económico durante el
boom inmobiliario sucedido en el periodo que he denominado
neodemocrático. En el marco de la economía keynesiana la
inversión en infraestructuras ha tenido una función anticíclica al
constituirse en un potente motor de la demanda. En el marco de
la política neoliberal esta estrategia de inversión pública cambia
de funcionalidad, orientándose a estimular el precio de los
activos inmobiliarios (el keynesianismo de los precios de
activos). Además, junto a su contribución a la valorización del
suelo al que aportan accesibilidad, como ya se comentó
anteriormente, las infraestructuras constituyen un importante
nicho de negocio para las grandes empresas constructoras.
T ampoco puede despreciarse el efecto que la mejora
infraestructural tiene en la creación de una "marca España", con
la consiguiente aceptación social que entiende esta partida de
gasto público como incentivadora del crecimiento económico.
L os dos hitos documentales expresivos de los criterios inversores
de la política de infraestructuras han sido el PDI (Plan Director
de Infraestructuras) 1993-2007 - con una previsión de 100.000
millones de euros de inversión, de los que el 76% de destina a
la construcción de autovías para un total de 5.000 nuevos
kilómetros - y el PEIT (Plan Estratégico de Infraestructuras y
T ransportes) 2005-2020 en el que la inversión se amplía hasta
241.392 millones de euros y sus principales partidas se
destinan a autopistas y la red de alta velocidad, es decir ,
aquellas destinadas a optimizar la accesibilidad del territorio.
El carácter diferencial de este programa respecto al anterior es
que ya no se orienta a la reversión de déficits históricos sino
que, al contrario, va a contribuir a la sobrecapacidad de la red
de autovías españolas, hecho que explica la capilaridad
territorial del reciente ciclo inmobiliario. L a gran estrella del PEIT
fue la alta velocidad a la que se destina el 40% del presupuesto,
cuya red se diseña al objeto de fortalecer la creación de nodos
de concentración de funciones de alta centralidad (Madrid,
Barcelona, V alencia, Zaragoza, Sevilla, Málaga, etc) e impulsar
la extensión de la región urbana de Madrid a provincias
adyacentes como T oledo, Guadalajara o Ciudad Real. A la vista
de estos datos no extraña que España haya sido el país con el
mayor ritmo de inversión en infraestructuras de toda la Unión
Europea.
R especto al modelo territorial español, su rasgo más
característico es la formación de "máquinas de crecimiento
urbanas", concepto acuñado por John R. L ogan y Harvey L .
Molotch 23 . L a orientación de las políticas territoriales y
urbanísticas no viene regulada estatalmente sino a través de
entidades territoriales de rango inferior: las comunidades
autónomas y los ayuntamientos. Esta descentralización tiene
como consecuencia una gran autonomía municipal en la toma
de decisiones sobre cuestiones urbanas; por ello, ante la
extendida identificación social de crecimiento urbano con
bienestar social y empleo, las políticas de incentivación de la
actividad inmobiliaria cobraron en España un protagonismo
desconocido hasta entonces -máxime cuando se constatan los
réditos electorales de aquellas formaciones políticas que han
alentado este proceso (los casos de Marbella, la Comunidad
V alenciana, la Comunidad de Madrid y , en cierta forma,
también la Andaluza, son expresivos de esta circunstancia)-.
Esta predisposición al crecimiento sin ambages ni cortapisas
junto a la triple regulación estatal en materia legislativa, de
vivienda e hipotecaria , la sobredotación de infraestructuras y la
transferencia de las competencias en materia de ordenación del
territorio, vivienda y urbanismo a las comunidades autónomas,
conforman los ingredientes básicos que definen el
"neoliberalismo realmente existente" en España.
85
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
21 Dicha financiación era introducida en nuestro sistema económico a través de la colocación de títulos hipotecarios entre inversores extranjeros, obteniendo de este modo
la liquidez necesaria para seguir concediendo créditos dentro de nuestro país. A través de este mecanismo nuestra deuda externa aumentaba de forma continua con el
objetivo de financiar una demanda explosiva. Durante algunos años la banca española absorbió la mitad del crédito disponible en la Eurozona, algo absolutamente
desproporcionado al tamaño de la economía nacional.
22 Las reflexiones que se exponen a continuación se apoyan el hilo discursivo explicitado por Isidro López y Emmanuel R odríguez en su explicación sobre el "arreglo
espacial español" incorporada en López y Rodríguez (2010) p: 315-365.
23 Logan y Molotch (2015), p: 157-210.
II ( 1 -2-3-4-5)
86
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
PGOU de San F ernando (Cádiz) (2011). T erritorio y Ciudad SLP
IMAGEN 1.24. El Plan General en el cambio de milenio
II ( 1 -2-3-4-5)
L a teoría de las máquinas de crecimiento descansa sobre tres
elementos principales: (A) comporta el desarrollo de políticas
dirigidas fundamentalmente a la promoción urbana y al
desarrollo inmobiliario. Esta activa disposición de los gobiernos
locales al crecimiento urbano deviene en la adopción de unos
patrones de funcionamiento empresarial, el denominado
"empresarialismo urbano", (B) la constitución de alianzas "pro -
crecimiento" entre la Administración y las élites locales y/o
regionales. En opinión de Isidro López y Emmanuel R odríguez,
la principal consecuencia del empresarialismo urbano es la
institucionalización de la presencia privada en las
Administraciones locales alimentada por la confluencia de
intereses entre municipios preocupados por aumentar la oferta
de suelo, propietarios interesados en recalificar sus terrenos,
promotores ávidos de seguir ocupando territorio con nuevos
sectores residenciales y constructores deseosos de seguir
urbanizando y ejecutando infraestructuras 24 , (C) la imposición
de una ideología que hace del crecimiento un valor absoluto,
en tanto que única vía de promoción del empleo y del bienestar
social. L os graves problemas de financiación que arrastran
históricamente las Administraciones locales -recordemos las
referencias explícitas a esta cuestión, si bien "sensu contrario",
realizadas en el Informe del T ribunal de Defensa de la
Competencia- provocan la dependencia de los Ayuntamientos
de las tasas e impuestos vinculados al parque inmobiliario,
explicando la, en algunos casos, obsesiva adicción mostrada
por algunos gobiernos locales al crecimiento urbano, lo cual
tiene su reflejo inmediato en sus Planes Generales respectivos
que se convierten, así, en el instrumento clave para dar forma
a esta estrategia. Esta dependencia fiscal se traslada también a
las Comunidades Autónomas a través del impuesto de
trasmisiones sobre bienes inmuebles que, según algunos
autores, ha llegado a representar más del 15% de sus
presupuestos.
L a extensión a todo el territorio nacional de este modelo de
desarrollo económico basado en la masiva ocupación del suelo
por usos urbanos y la financiarización de las economías
domésticas ha resultado plenamente congruente con la
formación de las "máquinas de crecimiento". En buena medida,
en aquellos años, el principal axioma de la ideología neoliberal
fue comprendido por muchos, en España, como una realidad
tangible: que la libertad del mercado y la iniciativa privada
constituyen la mejor garantía para el estímulo del crecimiento
económico y que ésta es la única y verdadera política social
efectiva. 25
P or último significar que, pese a los bienintencionados
principios declarativos anudados en la sostenibilidad, las
políticas medioambientales desarrolladas en España han sido
muy permisivas con las consecuencias territoriales del "tsunami
inmobiliario" de esta década. A pesar del enorme cuerpo
legislativo que se ha ido produciendo en todas las
Comunidades Autónomas en materia medioambiental y el afán
proteccionista manifestado en la expresa identificación de
ámbitos territoriales a preservar -R ed Natura, P arques Naturales
o L ugares de Interés Comunitario - lo cierto es que la
fiscalización ambiental de las políticas territoriales y urbanísticas
no ha tenido el efecto pretendido y deseable.
L os Estudios de Impacto Ambiental que, preceptivamente,
forman parte de la documentación de los Planes Generales, se
han burocratizado en exceso, transformándose en unos
documentos laxos y con escaso rigor; además, la evaluación
ambiental de los proyectos infraestructurales ha concluido,
habitualmente, con su sumisa aceptación. P or último, el acto
administrativo de las Declaraciones de Impacto Ambiental ha
devenido en un puro trámite que, más allá de imponer al
planeamiento algunas medidas que coadyuven a maquillar los
modelos territoriales evaluados, en rara ocasión han entrado a
profundizar y valorar en términos ambientales cuestiones tan
relevantes para esta materia como la dispersión territorial, el
consumo de territorio inducido por las propuestas de
crecimiento urbano, la incidencia de éste en la eclosión de la
movilidad motorizada, la insularización del territorio causada
por los nuevos trazados de infraestructuras, o la exigencia de
verificación rigurosa sobre la suficiencia de recursos hídricos y
energéticos necesarios para abastecer los techos poblacionales
asociados a los modelos territoriales propuestos. Es de esperar
que con la reciente regulación vinculada a los procedimientos
de Evaluación Ambiental Estratégica estos problemas sean
corregidos.
87
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
24 Se constata el surgimiento de un corpus empresarial (propietarios + constructores + inmobiliarias) con una gran capacidad de influencia en la toma de decisiones
políticas una de cuyas consecuencias ha sido la institucionalización, en España, de las denominadas "puertas giratorias".
25 López y Rodríguez (2010) p: 351.
II ( 1 -2-3-4-5)
1.3.1.3. MOTIVACIONES SOCIALES: INDAGACIONES
SOBRE EL PORQUÉ DEL ALINEAMIENTO DE LA
POBLACIÓN CON LAS POLÍTICAS URBANAS DEL
CAMBIO DE MILENIO.
Este epígrafe se apoya en dos ensayos del sociólogo polaco
Zygmunt Bauman: L a Modernidad líquida (2000) y la Ceguera
Moral (2015) compartido este último con el politólogo lituano
L eonidas Donskis. El objetivo de este epígrafe es tratar de
aportar una reflexión que coadyuve a vislumbrar los vínculos
existentes entre los cambios acaecidos en la sociedad en los
últimos tiempos y la expresión urbano -territorial que deviene de
la aplicación de las tesis socio - económicas neoliberales que
comienzan a germinar , en el mundo anglosajón, en la década
de los años 80 y que, en España, cobran carta de naturaleza y
se implantan como ideología dominante a mediados de la
década de los 90 perpetuándose hasta la actualidad.
L os tres conceptos sobre los que se articula el desarrollo
discursivo de este epígrafe son: la procrastinación, el
comunitarismo líquido y la adiaforización.
En el primero de los ensayos se reflexiona sobre la sociedad en
la modernidad tardía, la que surge en las últimas décadas del
siglo XX , desarrollando cinco aspectos que históricamente han
condicionado la "condición humana" como ser
ontológicamente social: emancipación, individualidad,
espacio/tiempo, trabajo y comunidad.
Según Bauman, esta época de la historia se caracteriza por el
tránsito de la modernidad sólida a la modernidad líquida. L a
modernidad líquida es una figura del cambio y de la
transitoriedad: "los sólidos conservan su forma y persisten en el
tiempo: duran, mientras que los líquidos son informes y se
transforman constantemente: fluyen. Como la desregulación, la
flexibilización o la liberalización de los mercados". Surfeamos en
las olas de una sociedad líquida siempre cambiante -incierta- y
cada vez más imprevisible, es la decadencia del Estado del
bienestar . L a modernidad líquida es un tiempo sin certezas,
donde los hombres que lucharon durante la Ilustración por
poder obtener libertades civiles y deshacerse de la tradición, se
encuentran ahora con la obligación de ser libres asumiendo los
miedos y angustias existenciales que tal libertad comporta; la
cultura laboral de la flexibilidad arruina la previsión de futuro. 26
L a modernidad líquida, como categoría sociológica, promueve
la ruptura de la rigidez inmanente al orden, entendiendo que
combate, impide o inhibe la libertad individual. P or ello, en
palabras de Bauman la modernidad líquida se alinea con la
desregulación, la liberalización, la flexibilización, la creciente
fluidez de las relaciones sociales, la liberación de los mercados
financieros, laboral e inmobiliario, la disminución de las cargas
impositivas. P or ello, uno de los efectos más importantes del
cambio de dirección preconizado por estos nuevos tiempos
líquidos ha sido la disolución de las fuerzas que podrían
mantener el tema del orden y del sistema dentro de la agenda
política.
L a libertad se constituye, de esta manera, en la principal
expresión de la modernidad líquida y , para su conquista,
precisa de la "disolución" de todo lo que representa la solidez
característica de la anterior fase de la modernidad; aquella que
se sustenta en la rutinización de las conductas, en el control
social y cuyos iconos fundamentales fueron la "fábrica fordista"
y la organización burocrática del sistema. Este acto de
licuefacción social deviene en arrogar la responsabilidad vital
en el individuo que ha de buscar , en palabras de Ulrich Beck,
"soluciones biográficas a contradicciones sistémicas".
En los tiempos de la modernidad líquida, no existe el anclaje al
orden, característico de la primera modernidad 27 , la época de
lo que Bauman llama el "capitalismo pesado" cuyo paradigma
fue la "producción fordista" regulada, rutinaria, jerárquica y
eficiente y cuyas características principales son la racionalidad
instrumental y la comunión entre trabajo y capital asociados a
un territorio concreto: el Estado -nación. Estas reflexiones tienen
su correlato en el campo urbanístico representado por el
planeamiento científico -positivista, metodológicamente
irrefutable y vinculado a las certezas proporcionadas por el
conocimiento de la "naturaleza de lo urbano" del que deducir ,
predictivamente, un modelo futuro óptimamente concebido.
Una suerte de "planeamiento taylorista", mecanizado,
sistematizado y modelizado.
88
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
26 V asquez Rocca (2008).
27 El orden significa monotonía, regularidad, repetición y predecibilidad; llamamos ordenado a un entorno sólo cuando se considera que algunos acontecimientos tienen
más posibilidades de ocurrir que sus contrarios, y cuando otros acontecimientos no tienen casi posibilidad de producirse o son directamente descartados. En el mundo
ordenado de la modernidad sólida todo tiene un propósito . Bauman (2000) p: 61.
II ( 1 -2-3-4-5)
Esta capacidad predictiva del planeamiento urbano de la
primera modernidad, expresaba un sentir social asociado a la
"procrastinación" 28 , a la confianza en el futuro que muestra el
hombre de este periodo ante la seguridad, la certeza, el
convencimiento de que la "acción colectiva" le está
conduciendo a un porvenir indudablemente mejor . El hombre
moderno era capaz de "postergar la gratificación a sus
esfuerzos", aplazar la satisfacción a un tiempo futuro. En
palabras de Bauman, bajo la forma de la postergación de la
gratificación, la procrastinación puso la inversión por encima de
la toma de ganancias, el ahorro por encima del gasto y el
trabajo por encima del consumo 29 .
Es decir , todo lo contrario de lo que sucede en la actualidad,
época caracterizada por la instantaneidad financiera, la
desmaterialización económica, la deslocalización industrial, la
división internacional del trabajo, el imperio del cortoplacismo
y la voracidad consumista compulsiva -también de suelo,
también de territorio, si ello comporta beneficios instantáneos -
como garante de una satisfacción inmediata. Bauman vincula el
concepto sociológico de "procrastinación" con el tránsito de la
sociedad de productores a la sociedad de consumidores que
caracteriza la condición fluida de la nueva modernidad: si la
ética del trabajo propugnaba la indefinida postergación de la
gratificación, la estética del consumo promueve su abolición 30 .
En cierto modo, el planeamiento urbano es un "ejercicio de
procrastinación", toda vez que trata de definir voluntariamente
un futuro para la ciudad orientado por unos objetivos políticos
que se entienden representativos del sentir de la ciudadanía. Y
este futuro es concebido como una meta, como un horizonte
que, aun inalcanzable, ha de guiar las actuaciones a desarrollar
durante la vigencia del plan. Es decir , la importancia del
modelo de ciudad propuesto en el planeamiento no es tanto
que sea asible, alcanzable, sino que defina una "ética de
comportamiento urbanístico", un horizonte y , como tal, adquiere
protagonismo, más que la consecución del modelo, el
"peregrinaje", el tránsito, la orientación, la ruta, el viaje
emprendido para lograr alcanzarlo.
P or eso, en el planeamiento urbano el largo plazo es su
consustancial temporalidad. Y , también por eso, fue
cuestionado, denostado y vapuleado a partir de la última
década del siglo XX , la del triunfo de la ideología neoliberal, la
que mejor se acomoda a la modernidad líquida. Sin modelo
futuro no hay orden al que plegarse, no hay horizonte -guía ni
referentes, no hay necesidad de plan y , por tanto, se abren las
posibilidades a todas las iniciativas -privadas, claro está-
vehiculadas a través de proyectos materializables a corto plazo
y recluidos en la escala manejable de la ejecución programada.
Nada de grandes relatos que impiden, o al menos dificultan,
adaptarse a la imprevisibilidad e incertidumbre característica de
estos tiempos históricos.
En la modernidad líquida, al contrario del razonamiento
expuesto en los párrafos anteriores, el progreso, el futuro deja
de ser confiado a una idea de la acción colectiva y se traslada
al individuo. Una de las disoluciones a las que este nuevo
tiempo se aplica con denuedo es a la desnaturalización -
cuando no completa abolición- de la conciencia de "clase
social" y , por tanto, de la posibilidad de discernir "intereses
colectivos o comunes".
L a individualidad es una característica ontológica de esta fase
de la modernidad y , precisamente, el abandono del individuo a
su propia suerte produce el afloramiento del comunitarismo
como reacción refleja a la incertidumbre, la desprotección y la
inseguridad a la que se ve sometido el individuo. P ero, según
Bauman, al estar todas las acciones del hombre orientadas al
consumo, en las comunidades líquidas no es posible la
producción de identidad asociada a la comunidad de bases
sólidas, expresiva de un "sentir colectivo", de la primera
modernidad.
El estado actual de la sociedad, marca el fin del ser humano
como ser social, determinado por su lugar dentro de una
sociedad que condiciona su conducta o sus acciones 31 . La
comunidad de la modernidad líquida tiene dos dimensiones:
protección y volatilidad.
89
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
28 P rocrastinar es situar algo entre las cosas que pertenecen al mañana. (…) la procrastinación deriva su significado moderno del "tiempo vivido como peregrinaje",
como movimiento de acercamiento a un objetivo.
29 Bauman (2000) p-168.
30 Ibid p-169.
31 Ibid p-189.
II ( 1 -2-3-4-5)
En primer lugar , denota un carácter defensivo, de
autoprotección. El impulso a protegerse de la riesgosa
complejidad dentro del refugio de la uniformidad es universal 32 .
De ahí la tendencia a la ghetización urbana 33 de la que
hablaremos en el apartado siguiente al realizar una taxonomía
de la ciudad resultante de los postulados neoliberales. Bauman
cita a Jacques P atigny , presidente de la Asociación Nacional de
Inquilinos de F rancia, que augura para el futuro urbano "cercas
periféricas que filtrarán el acceso a las áreas residenciales". Y
continúa afirmando que "el futuro pertenece a archipiélagos de
islas situadas a lo largo de los ejes de comunicación" 34 .
P ues bien, a la vista de la ciudad heredada de la burbuja
inmobiliaria de este periodo, se puede afirmar que el futuro ya
ha llegado a nuestro país. El objetivo prioritario de estas
comunidades suburbanas 35 es su homogeneización social,
purificada de cualquier impureza causante de desazón e
incertidumbre. Esta visión de la comunidad es la de una isla de
cálida y doméstica tranquilidad en medio de un mar inhóspito y
turbulento 36 . No es de extrañar que, a la vista de estas
reflexiones, la libertad individual vinculada a la dispersión
territorial, la capacidad de conformar comunidades cerradas de
acceso vigilado -favorecida por la fragmentación de lo urbano
en el territorio - y , por tanto, de eliminar cualquier atisbo de
conflicto en el hábitat cotidiano de estas comunidades urbanas
de "semejantes" 37 , hayan sido interiorizadas por el cuerpo social
y , por tanto, exista una predisposición generalizada a aceptar
los presupuestos del urbanismo neoliberal.
El gran damnificado de esta nueva expresión "defensiva" de la
interacción social es el espacio público que, en su acepción
sociológica clásica, es el lugar donde los desconocidos
coinciden y , por tanto, condensa y compendia los rasgos
característicos de la vida urbana.
F rente a ello, en la actualidad, hay una tendencia a la
fosilización de las diferencias mediante la separación y el
aislamiento de unos y otros 38 . Este tipo de espacio urbano
despojado de un espacio público integrador es la evidencia
territorial de la acción diluente de la modernidad líquida: se
procede a disolver en la ciudad aquello que integra, vertebra y
une; aquello que compacta y cohesiona y el resultado es la
inundación del territorio por lo urbano, el liderazgo de los no -
lugares, de los flujos, la fragmentación del hábitat, la
segmentación social, la purificación funcional de cada zona. L a
ciudad licuada, fluida, diluida, rota, desmembrada, salpicada,
dispersa.
Además es, precisamente, este anhelo de segregar el que
alimenta la "mixofobia urbana" característica de este periodo,
actuando como un círculo vicioso, como una "profecía que
lleva en sí el germen de su autocumplimiento". Homogeneizar
los barrios y después reducir al mínimo inevitable todo comercio
y comunicación entre ellos, es la fórmula infalible para avivar e
intensificar el deseo de excluir y segregar 39 . Es decir , en palabras
de Daniel Innerarity , la separación, pese a su apariencia
pacificadora, promociona todo lo contrario: inseguridad civil y
social. Sin la capacidad unificadora de los espacios urbanos, la
90
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
32 Ibid p-190.
33 Bauman acuña, para explicar estas manifestaciones, el concepto de mixofobia y la define como una reacción previsible y generalizada ante la inconcebible,
escalofriante y angustiosa variedad de tipos humanos y costumbres que coexisten en las calles de las ciudades contemporáneas y su barrios más corrientes. (…) La
mixofobia se manifiesta por la tendencia a buscar islas de semejanza e igualdad en medio del mar de la diversidad y diferencia . Bauman (2006) p: 32-33.
34 Bauman (2000) p: 191.
35 Una de las características más destacadas de la urbanización es su aislamiento y lejanía de la ciudad (…) la clave de estas comunidades urbanas es la seguridad,
lo que significa vallas y muros alrededor del edificio, guardias jurados que vigilan las entradas a todas horas y un despliegue de instalaciones y servicios para prohibir
el paso a los demás. Bauman(2006) p: 29.
36 Bauman (2000) p: 193.
37 La tendencia a buscar una comunidad de semejantes no sólo significa que se renuncia a la alteridad del exterior , sino que también uno quiere privarse de la influencia
recíproca, animada aunque turbulenta, estimulante aunque incómoda, que se da en el interior . (…) Cuanto más tiempo permanecemos en un medio uniforme, más
probabilidades hay de que "desaprendamos" el arte de llegar a fórmulas conciliatorias y a un modus convivendi . Bauman. (2006) p: 34.
38 Ibid p: 56.
39 Ibid p: 38.
II ( 1 -2-3-4-5)
distancia es vivida como rechazo y alimenta el sentimiento de no
pertenecer a la misma sociedad. Con la actual fragmentación la
ciudad parece haber perdido esa capacidad de dar cuerpo a la
sociedad aproximando a sus componentes, mostrando tanto su
diversidad como su interdependencia 40 . La consecuencia de
todo ello, es la progresiva privatización de la ciudad: de las
urbanizaciones, de los servicios, de la seguridad.
El filósofo vasco visualiza con lucidez la problemática de la
ciudad actual: cómo pensarla cuando tenemos redes en lugar
de vecindarios, cuando las calles y las plazas ha dejado de ser
el principal lugar de encuentro. El propio Bauman expone la
receta para su reconducción desde el planeamiento urbano:
una estrategia urbanística que fuera la antítesis de la actual
contribuiría al afianzamiento y el cultivo de sentimientos
mixofílicos. L a creación de numerosos espacios públicos,
abiertos y hospitalarios, a los que acudirían de buen grado toda
clase de personas y no tendrían reparo en compartir 41 .
No obstante, esta receta no debe conducirnos necesariamente
a la reivindicación de la ciudad histórica como única condición
morfológica que asegura la urbanidad. Daniel Innerarity nos
alerta del peligro de este posicionamiento nostálgico. Según
este autor la urbanidad, hoy en día, no está confinada a un
determinado tipo de forma urbana, sino que aquélla, como
forma de vida, puede realizarse en cualquier sitio 42 y no es
patrimonio exclusivo de las formas históricas de la ciudad.
R etomando el discurso del comunitarismo líquido se comentó
párrafos atrás que, además de su dimensión defensiva, presenta
otra característica esencial: su carácter volátil, transitorio o "con
un solo propósito"; comunidades de interés en la que no es
factible que fructifique la solidaridad y la tolerancia 43 , la
aceptación de diferentes, la negociación consustancial a la vida
con extraños 44 y donde, por tanto, no resulta aplicable el
principio antropológico que anuncia que "el yo se nutre del otro
que le altera".
Bauman denomina a esta nueva expresión de las relaciones
sociales las "comunidades de guardarropa" 45 , ya que su tiempo
de vida es breve y se suelen anudar a algún acontecimiento
concreto que es el que fundamenta su constitución y cuya
finalización y/o desaparición del interés mediático, certifica su
defunción.
Es decir , las acciones colectivas que se desarrollan en la
sociedad actual no se sustentan en "causas comunes", no
expresan un interés de grupo o de clase, son, en definitiva, "de
usar y tirar". Este es el sentido con el que afloran muchas de las
reivindicaciones ciudadanas en la actualidad, desde el rechazo
a una peatonalización o a la implantación de una mezquita en
el barrio, desde la petición de aparcamientos para residentes a
la proclamación de los derechos ciudadanos de los habitantes
de asentamientos clandestinos surgidos en suelo rústico.
P or ello -volviendo al campo disciplinar del urbanismo - es tan
complejo, hoy en día, hablar con certeza y determinación en
nombre del "interés público", concepto paradigmático en el que
se anuda la legitimación público -política de la toma de
decisiones sobre la ciudad. Sobre todo si el interés público se
decide en la atalaya de los ámbitos ilustrados de la política. P or
eso, la única vía de legitimación socialmente aceptable del
planeamiento urbanístico proviene de la vehiculación de las
demandas ciudadanas garantizada por procesos de
participación abiertos y transparentes.
91
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
40 Innerarity (2006) p: 117.
41 Bauman (2006) p: 38.
42 Innerarity (2006) p: 121.
43 La liberalización y el individualismo característicos de la modernidad líquida han roto los lazos de vecindad que unían a las comunidades urbanas. Según Bauman
la solidaridad se erigió en la principal defensa contra los avatares de una vida cada vez más azarosa.
44 P ara profundizar en estas cuestiones: Sennett (1974).
45 La designación de "comunidad de guardarropa" capta perfectamente alguno de sus rasgos característicos. L os asistentes a un espectáculo se visten para la ocasión,
ateniéndose a un "código de sastrería" distinto de los códigos que siguen diariamente, situación que hace que los espectadores presenten, dentro del teatro, un aspecto
más uniforme que fuera de él. La función nocturna es lo que los ha atraído a todos, por diversos que sean sus intereses y pasatiempos diurnos. Antes de entrar al
auditorio, todosdejan los abrigos que usaban en la calle en el guardarropa de la sala. Durante la función, todos los ojos están fijos en el escenario, que concentra la
atención. La alegría y la tristeza, las risas y el silencio, los aplausos, los gritos de aprobación y los jadeos de sorpresa están sincronizados. Sin embargo, cuando cae el
telón, los espectadores recogen sus pertenecías en el guardarropa, vuelven a ponerse sus ropas de calle y retoman sus diferentes roles mundanos, para mezclarse poco
después con la variada multitud que llena las calles de la ciudad de las que emergieron horas antes. Bauman (2000) p: 210-211.
II ( 1 -2-3-4-5)
92
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
PGOU de Madrid. Avance (1995). Urbanismo COAM nº 25 (1995)
IMAGEN 1.25. El Plan General en el cambio de milenio
II ( 1 -2-3-4-5)
Desvanecido el interés colectivo representado por el
planeamiento y estallado aquel en un cúmulo de intereses
particulares - comunitarios e individuales - que, en no pocas
ocasiones, entran en clara contradicción, la acción del
gobierno de la ciudad se ve impelida a "arbitrar" en estas
contradicciones estableciendo unas reglas básicas de
funcionamiento y , a partir , de ahí, dejar hacer a la iniciativa
privada que, en su ánimo de lucro, lleva, al parecer , inoculado
el bienestar social - esto es lo que proclamaba como
recomendación el Informe de Defensa de la Competencia del
año 1993 analizado en el apartado anterior -. No debe extrañar
que, ante esta orientación social, triunfasen claramente las tesis
del urbanismo neoliberal en el periodo histórico analizado en el
presente apartado.
En el segundo de los ensayos sociológicos de Bauman sobre el
que, según se ha comentado al inicio del epígrafe, se ha
armado el contenido de éste, una de las idea-fuerza que
centraliza la reflexion es que, quizás, la principal consecuencia
de la nueva condición humana resultante de la modernidad
líquida -individualidad, desaparición de conciencia social o de
clase, sociedad de consumidores, desmaterialización de las
relaciones sociales, etc- es la inoculación al cuerpo social de
una suerte de "insensibilidad moral" que Bauman denomina
"adiaforización". El sociólogo polaco entiende este concepto
como estratagemas para situar ciertos actos fuera del universo
de las obligaciones morales evitando, con ello, la necesidad de
someterlos a un juicio ético. En la sabiduría popular , este
conjunto de estratagemas tienden a reunirse en la rúbrica de "el
fin justifica los medios" o, "por perversa que pareciera la acción,
era necesaria para defender o fomentar un bien mayor". En la
clásica modernidad sólida, la burocracia era el principal taller
en el que los actos moralmente cargados se remodelaban como
adiafóricos. Sospecho que hoy día son los mercados los que han
asumido ese papel 46 . El término adiaforización, por tanto, no
hay que entenderlo tanto como algo "sin importancia" sino, más
bien, como irrelevante o, mejor , indiferente.
El concepto explica, en gran medida, la aceptación social de las
políticas sumisas a los requerimientos del mercado que no solo
han caracterizado el periodo analizado en este apartado, sino
que continúan imponiendo su poder durante el periodo
posterior al estallido de la burbuja inmobiliaria que ha devenido
en la mayor crisis económica de la historia reciente no sólo en
España, es cierto, pero especialmente en España.
Esta aceptación tiene diferentes rostros: el austericidio al que
nos han sometido las políticas emanadas de la UE y que tan
disciplinadamente han sido aplicadas por el gobierno surgido
en plena crisis económica 47 ; el progresivo, constante e
indetenible desmantelamiento del Estado de Bienestar previo a
la crisis económica con el objetivo, nunca declarado
abiertamente, de proceder a su privatización 48 ; la estrategia de
fomentar el enriquecimiento de las clases pudientes como
fundamento para mejorar , por destilado capilar , las condiciones
de vida del resto de la masa social 49 ; la precarización social
hasta extremos impensables hace pocos años, que ha
provocado el surgimiento de una nueva formación social que el
profesor y economista Guy Standing - citado por Bauman- ha
denominado como "precariado" 50 - en un ejercicio sublime de
refundición de los conceptos de proletariado y clase media-; y ,
cómo no, la política urbanística expansiva, dislocada,
consumista de territorio y desprovista de cualquier atadura ética
que ha guiado la producción de ciudad en los últimos años.
93
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
46 Bauman y Donskis (2015) p:57.
47 En el momento de escribir estas líneas un ministro del gobierno de España en un acto que, no sé si calificarlo de imprudencia o de decencia moral, ha reconocido
que "en esto de la austeridad nos hemos pasado tres pueblos".
48 P ara analizar esta estrategia de ataque sistemático a lo "publico": Losada (2013).
49 Bauman nos habla de la "revuelta de los ricos contra los pobres" que ha tenido lugar en las tres últimas décadas. El recorte de los impuestos pagados por los ricos
y la eliminación de todo límite al enriquecimiento de los más pudientes se fomentó con el eslogan: "cuando los ricos pagan menos, los pobres viven mejor". El fraude
del efecto dominó de la opulencia ha quedado al descubierto -para cualquiera que observe y se lamente impotente- pero las b ajas colaterales de la gran decepción
han llegado para quedarse largo tiempo. Se han minado los cimientos de la solidaridad social y la responsabilidad comunitaria, la idea de justicia social ha quedado
comprometida, la vergüenza y la condena social vinculadas a la avaricia, la rapacidad y el consumo ostentoso se han borrado y estas actitudes han sido recicladas y
convertidas en objetos de admiración pública y culto a las celebridades. Bauman y Donskis (2015) p: 84-85.
50 Independientemente de su procedencia y denominación, todos los precarios sufren, y cada cual sufre sólo. (..) los sufrimientos nacidos individualmente son
sorprendentemente similares, tanto si son inducidos por un creciente montón de facturas de servicios y tasas universitarias, como si lo son por la tacañería de los salarios
unida a la fragilidad de los trabajos disponibles y la dificultad para acceder a empleos sólidos y estables, la confusión de las perspectivas vitales a largo plazo, el
inquieto espectro del desempleo y/o la pérdida de categoría laboral; todos se reducen a incertidumbre existencial: esa extraña mezcla de ignorancia e impotencia y
una inagotable fuente de humillación . Idid p: 85-86.
II ( 1 -2-3-4-5)
P ero, sobre todo, la "adiaforización" como anomalía del
comportamiento social, encuentra su expresión más
paradigmática en la aceptación de una forma de ejercer el
gobierno del territorio trufada de prácticas perversas, de
plegamiento a los intereses de la iniciativa privada y , en más
ocasiones de lo deseable, por prácticas claramente corruptas.
El escritor Antonio Muñoz Molina se preguntaba, allá por 2013,
cómo había sido posible no darse cuenta; como a la luz de la
información ofrecida en aquellos años nadie reparó que tras las
cifras de la fiesta - que se expondrán con toda su crudeza en el
siguiente apartado - se ocultaba, latente, el desastre que
finalmente afloró con el estallido de la burbuja 51 . El argumento
que esgrime es que el efecto de esas cifras mareantes era
similar al del fragor de una catarata sobre quienes viven tan
cerca de ella pero no la escuchan. Y no la escuchan no por falta
de oído, por un problema auditivo, sino por la insensibilidad
moral -la adiaforización- inherente a la disolución de los
vínculos sociales experimentada en la modernidad líquida.
El geógrafo Julio Vinuesa Angulo insiste en escenificar esta
suerte de "técnica del avestruz" que ha caracterizado a la
sociedad española, citando una entrevista que el entonces
presidente del Gobierno, el socialista R odríguez Zapatero,
concedía a El P aís en el verano de 2009. En ella, el gobernante
comentaba que el crecimiento rápido en épocas de bonanza es
muy difícil de parar , toda la sociedad participa. Cuando en
tantos ayuntamientos en España el suelo multiplicaba su valor
por 20 y se convertía casi en petróleo (…), vete tú a decirle a un
pueblo que no construya más 52 .
Y , claro, como ya se ha comentado, la adiaforización de la
sociedad española llega a aceptar , como un suceso inevitable
para poder garantizar el persistente, permanente y desbocado
crecimiento económico, la corrupción urbanística como un mal
menor 53 . Muñoz Molina relata, a tal efecto, una conversación
con un redactor de periódico especializado en informaciones
sobre medio ambiente que le hacía el siguiente comentario: no
sabes lo que era. Ibas a un pueblo a cubrir alguna noticia sobre
aquellos abusos y te amenazaban. L o menos que te llamaban
era ecologista de mierda. Incluso en el mismo periódico me
miraban mal por las cosas que escribía. Una vez me dijo uno de
los jefes: ¿Sabes lo que te digo? Que por mí que no queden ni
uno de esos bichos salvajes. Que se los carguen a todos. Que
no quede ni uno 54 .
En conclusión, la burbuja inmobiliaria ocurrida en España en el
periodo del cambio de milenio contó con el importante apoyo
y aliento de la propia sociedad española. Si no hubiese sido así,
con total seguridad, ni su duración ni sus efectos serían los que,
lamentablemente, hemos recibido en herencia. Maldita
herencia, sin duda, porque ahora resta la ingente labor de
desandar lo caminado, de reconducir la situación, de aportar
racionalidad y sensatez a la desmesura de las clasificaciones de
suelo, de reorientar , desde nuevos presupuestos oxigenados, el
planeamiento urbano de la época post - crisis. Y ello ha de
contar con una metamorfosis radical de los comportamientos
sociales ante las cuestiones territoriales, evitando observarlas
bajo lentes exclusivamente economicistas. Quizás haya llegado
el momento de aceptar que lo éticamente bueno también
puede serlo en términos económicos.
En los apartados siguientes se procederá a mostrar los datos
económicos de la última burbuja inmobiliaria y los efectos
territoriales causados por ella; se apuntarán las características
del modelo urbano -territorial heredado y se expondrán, desde
la opinión de voces expertas, las peculiaridades del
planeamiento urbanístico del periodo del cambio de milenio.
94
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
51 Así de grande era la escala del expolio que se estaba cometiendo en nuestro país hace cinco años, pero yo sólo me doy plena cuenta ahora. Era un escándalo
sonoro tan continuado que tal vez no costaba mucho dejar de oírlo. Lo percibíamos si acaso como un ruido de fondo, que además podía tener manifestaciones
anecdóticas, de esperpento español, de programa grosero de televisión, con una desvergüenza como de Berlusconi: los constructores ordinarios se forraban, los
ricachones en remojo en una piscina en Marbella, exhibiendo cadenas de oro en el pecho peludo. P ero yo no recuerdo haber tenido plena conciencia de lo que ahora
veo que también estaba en el periódico todos los días, igual que estaban las páginas de los anuncios y las noticias sobre las ganancias meteóricas de las cajas de
ahorros, y sobre la epidemia de los campos de golf: en ese país desatinado de hace cinco años que sólo ahora me parece que veo con claridad no hay día que no se
publique la noticia de un nuevo caso de corrupción. Muñoz Molina (2013) p: 155-156.
52 Vinuesa Angulo (2013) p: 105
53 Seguramente, uno de los ejemplos más sintomáticos de la ceguera moral de la sociedad ante los actos vandálicos, para con el medio ambiente, ocasionados por la
burbuja inmobiliaria, es la violenta reacción del pueblo de Carboneras contraria al derribo del atentado ecológico que supone el Hotel del Algarrobico. La excusa de
este beligerante posicionamiento, como no podía ser de otro modo, era la riqueza económica y los puestos de trabajo.
54 Muñoz Molina (2013) p: 161.
II ( 1 -2-3-4-5)
1.3.2. LOS DATOS ECONÓMICOS DE LA BURBUJA
INMOBILIARIA EN EL CAMBIO DE MILENIO 55 .
L a burbuja inmobiliaria española de este periodo se basó en la
confluencia de tres factores: la subida vertiginosa de precios, el
inmenso volumen de construcción de vivienda nueva y el
crecimiento y volumen de los créditos hipotecarios cuyo
crecimiento es de tal calibre que, por ejemplo, se superaron los
niveles de endeudamiento de las economías domésticas
japonesas en lo más alto de su burbuja.
L os precios de los pisos se dispararon muy por encima del
crecimiento de los salarios y ha sido la bajada de los tipos de
interés, junto con el alargamiento de los plazos, lo que facilitó
la accesibilidad a la compra de la vivienda, a pesar de la fuerte
subida de precios - el BCE , en su informe de febrero de 2006,
cifraba en más del 30% la sobrevaloración de las viviendas en
España-. Así, el número de hipotecas concedidas para vivienda
subió en el periodo 1997-2006 a un ritmo acumulativo del
12% anual, mientras la renta per cápita para el mismo periodo
lo hacía al 3,5%. En el año 2006 el precio de la vivienda
equivalía a 7,1 veces la renta bruta familiar frente a 3,5 veces
que se daba en 1.997.
1.3.2.1. PRECIOS.
L a vivienda en España en el periodo 1997-2006 ha
experimentado la subida de precios más intensa y duradera de
su historia.
L a revalorización acumulada 56 en esos nueve años ha llegado
al 183% y en términos reales, descontando la inflación, al
117%. Ha superado al de todas las economías desarrolladas
importantes, excepto Inglaterra, cuya revalorización alcanzó el
196%, pero con una producción de nueva vivienda que no
llegó ni a la quinta parte de la española.
Desde el año 2000 las subidas se aceleraron, hasta el punto de
desconectarse del ciclo económico. L os porcentajes de
revalorización superaron el 50% real en cinco años, y los
precios continuaron subiendo a pesar de una notable expansión
de la construcción de vivienda nueva, que convirtió a España en
el país de Europa con un nivel más alto, absoluto y relativo, de
construcción de viviendas.
1.3.2.2. PATRIMONIO INMOBILIARIO: "EL EFECTO
RIQUEZA".
El parque inmobiliario se incrementó en cinco millones de
nuevas viviendas, de 19 a 24 millones, en el periodo 1997-
2006. El ritmo de construcción de nuevas viviendas triplicó al de
la Unión Europea y alcanzó el máximo nivel europeo en
viviendas por habitante 57 .
T odo ello, unido al incremento de los precios, supuso el mayor
incremento de la riqueza inmobiliaria de toda la Unión
Europea 58 . El efecto de esa riqueza ha sido intenso tanto sobre
la construcción -y sus efectos sobre la economía y la gran
expansión bancaria basada en el crédito - como sobre el
incremento del consumo de esos propietarios, cuyas viviendas
han multiplicado su valor a lo largo de estos años. Más de un
tercio del crecimiento económico español se puede atribuir a
esta expansión de la riqueza.
España fue el país en que la riqueza inmobiliaria supuso un
mayor porcentaje del producto nacional bruto y en el que más
creció dicha relación.En España la riqueza inmobiliaria pasó de
suponer el 320% del PIB en 1997 al 600% en 2006, frente al
260% de Estados Unidos, el 490% de Inglaterra, el 374% de
Japón o el 366% de F rancia. Sin embargo, el incremento de la
riqueza no se sustenta principalmente, como cabría suponer , en
el aumento de número de viviendas alentado por el frenesí
constructor . Así, se estima que del incremento total de la riqueza
95
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
55 El conjunto de los datos que se exponen en este epígrafe están extraídos en su totalidad de Campos Echevarría (2008)
56 La revalorización acumulada supone que si tomamos como ejemplo un piso de 50 millones al final de 1997, en 2006 ese mismo piso valdría 141 millones.
57 Hay que indicar que en el punto álgido de la "burbuja" se llegaron a construir , aproximadamente, unas 800.000 viviendas al año, más que las construidas en Alemania
y F rancia juntas, países que tienen tres veces más población, mucho mayor crecimiento demográfico y el doble de territorio. Y ello cuando se estimaba que la demanda
natural de viviendas en España era de unas 350.000.
58 El fuerte crecimiento del parque y de los precios inmobiliarios desde finales de los noventa, produce tasas interanuales elevadas a partir de 1998, superando el 20%
anual en el periodo 2002-2004, hasta alcanzar un máximo en la valoración del patrimonio de 6,26 Billones de euros en 2007, superando en más de cinco veces el PIB .
Rodríguez López (2015) p: 30.
II ( 1 -2-3-4-5)
inmobiliaria un 10% se debe al aumento de parque residencial
y un 90% a las plusvalías.
L a subida de precios -histórica por su duración y magnitud- se
produjo sobre un parque de pisos que crece fuertemente en el
periodo observado. El incremento de riqueza no tiene
comparación con ningún periodo del pasado y supera en
términos relativos a casi todos los países del mundo. L a riqueza
inmobiliaria hizo crecer también la riqueza mobiliaria. El efecto
de ese incremento de riqueza fue intensificar la propensión al
gasto de los particulares, con lo que las economías domésticas
tienden a ahorrar menos, a gastar más y a un endeudamiento
mayor , en función de las mayores garantías que pueden ofrecer
por las subidas del valor de los pisos. Es lo que se ha
denominado anteriormente el "efecto riqueza"; lógicamente al
crecer el patrimonio en relación con la renta, dicho efecto ha
tendido a intensificarse. Así, el incremento del gasto de
consumo causado por efecto riqueza pasó del 2-3% al 6% (es
decir , por cada 100 euros de subida en el precio del piso el
incremento del gasto en consumo sería de 6 euros).
L a OCDE , en el estudio Economic Outlook (2004), afirmó que
el efecto riqueza es mayor cuanto mayor es la proporción de
viviendas en propiedad, se produzcan bajos costos en las
transacciones inmobiliarias, exenciones en las plusvalías y más
fácil sea el acceso al crédito. T odos esos factores han confluido
en España en el periodo del tsunami inmobiliario. Así, si en
1970 la tasa de propiedad en el país era del 63%, en 1980
llegó al 73%, al 81% en 1997 y , a la escalofriante cifra del 86%
en 2006 frente al 14% del alquiler .
L a garantía de los créditos hipotecarios concedidos en esos
años se sustentó, en gran medida, en la revalorización de los
precios de la vivienda. Sin embargo, en un cambio de ciclo,
como el que se produjo a finales de 2007, la riqueza
inmobiliaria desciende, mientras la deuda continua subiendo, lo
que aumenta fuertemente el riesgo de las economías
endeudadas.
1.3.2.3. OFERTA Y DEMANDA DE VIVIENDA.
L a oferta de vivienda en España reaccionó con gran flexibilidad
a la gran demanda, con un incremento del número de viviendas
construidas por habitante que superó a todos los países
europeos 59 . El ritmo de construcción de nuevos pisos triplicó al
de la Unión Europea con 18 viviendas cada mil habitantes,
frente a la media europea de 5,7, y condujo a un nivel de
viviendas existentes de 550 por cada mil habitantes frente a los
460 de la Europa de los quince. L a producción española de
viviendas entre 2005-2007 superó a la de Alemania, F rancia e
Inglaterra juntas, duplicando la media de la Unión Europea en
número de viviendas terminadas por cada 1000 habitantes.
Este gran incremento de la oferta actuó fuertemente al alza
sobre el mercado laboral aumentado el empleo, la masa
salarial y la demanda de viviendas. Así, se comprueba que en
las regiones - como Andalucía o la Comunidad V alenciana- de
fuerte actividad en la construcción de viviendas, se experimentó
una fuerte reducción en la tasa de desempleo, con valores que
llegaron a representar la mitad de la nacional.
A partir del año 2000, el número de viviendas iniciadas superó
el 3% del parque de viviendas total del año anterior , proporción
muy alta para las economías desarrolladas, cifra que
prácticamente dobla el existente el 1997 (1,7%). L a proporción
de viviendas por hogar española existente en 2007 -1,53- era
muy superior a las del resto de países de la Unión Europea-
donde la media se sitúa en 1,2, lo cual indica cómo predominó
la inversión especulativa en el mercado inmobiliario español
frente a los europeos.
L os inversores y la entrada del inmigrante en el mercado
hipotecario fueron los impulsores básicos de la explosión alcista
de esos años. L a acumulación de nuevas viviendas para el
periodo de 1997-2006 superó los 4 millones, mientras el
incremento de hogares se acercó a los 3 millones; la diferencia
de más de un millón se explica por la compra de segunda
vivienda y la vivienda de inversión para alquilar y ,
especialmente, para vender .
P or un lado, se dio una tendencia favorable para la demanda
basada en un fuerte incremento de la población por el impulso
de los inmigrantes (éstos han supuesto más del 75% del
crecimiento de la población entre 2005-2007). Este incremento
de la población inmigrante no solo contribuyó al crecimiento
absoluto de la población española sino al de la población
empleada en edad de formar un hogar . Así, los incrementos de
hogares -400.000-500.000 anuales - presentaron tasas que
96
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
59 Entre 2000 y 2006 las viviendas iniciadas y destinadas al mercado libre se aproximaron a los 4 millones, con un crecimiento interanual prácticamente constante desde
las 487.810 en el primer año de la serie hasta las 664.923 que se alcanzaron en el punto culminante del ciclo. (…) durante el periodo expansivo las obras que se
iniciaban cada año superaban a las terminadas, motivo por el que estas últimas sumaron un total de 3.394.330 viviendas entre 2000-2006 . Méndez, Abad y Echaves
(2015), p: 61.
II ( 1 -2-3-4-5)
casi triplican las de población, al crecer entre el 2% y el 3% en
los últimos años del boom.
T ambién hay que tener presente la tendencia alcista causada
por el crecimiento del empleo y la renta, factores que
impactaron en la capacidad de adquisición de vivienda como
en ningún país de Europa. El emigrante, cuya participación en
la población pasó del 1,6% de 1997 al 10% en 2006 y la
fortísima incorporación de la mujer al trabajo (más de 4
millones de empleos en 10 años), supusieron, entre ambos, dos
tercios de la nueva creación de puestos de trabajo en 2006 con
fuerte influencia, por tanto, en la demanda de adquisición de
vivienda.
En conclusión, la demanda explosiva de viviendas producida en
España en el periodo 1997-2007 se debió, fundamentalmente,
a dos factores:
a. P or la entrada masiva del inmigrante en la compra de
primera vivienda y , consecuentemente, en el mercado de
hipotecas. En un estudio de Caixa Cataluña de 2006 se
indicaba que el porcentaje de participación extranjera en la
formación de hogares había pasado del 18% en 1997 al
50% en 2005, lo que llevaría a una demanda de viviendas
que el estudio estimaba en el 33% del total. P or su parte, el
BB V A considera que los emigrantes suponen un tercio de la
formación de hogares, lo que supone 165.000-170.000
hogares. Dado los niveles salariales de los extranjeros (un
30% inferior a los trabajadores nacionales) los riesgos de
los créditos inmobiliarios aumentaron exponencialmente.
b. L a demanda acelerada de viviendas del inversor , provocada
por la subida de precios y las expectativas que genera,
circunstancia que constituyó uno de los segmentos más
vulnerables de la coyuntura, como el pinchazo de la
burbuja ha demostrado. Julio Vinuesa Angulo afirma que
durante los años del boom inmobiliario se construyeron casi
dos viviendas por cada nuevo hogar . Si tomamos como
referencia el crecimiento neto del número de hogares -
equivalente a las nuevas necesidades de vivienda para
alojamiento - se construyeron una media de 200.000
viviendas de más 60 .
L a aceleración en los precios y en el ritmo de concesión de
créditos se produjo por la intensa incorporación de
compradores con el puro motivo de inversión, la mayoría
de ellos, con la idea de vender con plusvalías en un plazo
corto (operaciones que se han realizado masivamente en el
trienio 2005-2007, incluso sin llegar a registrar el piso a su
nombre, sino simplemente señalizando y vendiendo el
derecho a registrar el piso) 61 .
Esto creó un segmento realmente vulnerable del parque de
viviendas ya que, financiadas con un fuerte porcentaje de
deuda, al menor viso de estabilización del mercado, los
propietarios sacaron sus pisos a la venta, presionando el
precio a la baja para una realización pronta y no soportar
el crédito. Ello produjo un doble efecto; por un lado la
retirada del inversor de las compras y , por otro, la
incorporación a las ventas de las viviendas retenidas en el
momento más delicado del mercado.
1.3.2.4. EL CRÉDITO HIPOTECARIO Y LA VIVIENDA.
P ara llegar a la situación que se produjo en el periodo
analizado se interrelacionaron dos burbujas, la de la vivienda y
la del crédito hipotecario para comprarla. Cada vivienda va
acompañada de su hipoteca 62 .
97
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
60 Vinuesa Angulo (2013) p: 42-43.
61 Un estudio sobre el mercado inmobiliario español pone de manifiesto que la práctica de comprar una vivienda sobre plano y venderla antes de la formalización de la
escritura puede generar unas plusvalías de hasta el 846% en menos de un año. La investigación destaca que los estratos socioeconómicos elevados son los que más
especulan y que existe una elevada presencia de inversión extranjera en estos procesos, lo que destierra la extendida idea de que los extranjeros compran viviendas en
España atraídos únicamente por el buen tiempo y la calidad de nuestras playas. El documento pone al descubierto que la compra de vivienda con fines especulativos ha
sido tan elevada en los últimos años (especialmente en algunos puntos como la Costa del Sol) que se está produciendo una saturación en el mercado, lo que podría
explicar el parón en la subida de los precios.Greenpeace . Destrucción a toda costa. Informe anual 2007, p: 8
62 Si se suman los siete años (2000-2006) pertenecientes a la fase expansiva del ciclo hipotecario, en España se constituyeron más de seis millones de hipotecas para
la compra de vivienda (6.121.037) por un montante total de 711.476,3 millones de euros. El importe medio de las hipotecas, que fue de 69.063 euros en el primero
de los años considerados, llegó a situarse en 140.324 euros tan solo seis años después como reflejo del movimiento especulativo desatado. El endeudamiento de una
parte creciente de la sociedad española alcanzó límites desconocidos hasta entonces y así, según datos de la Asociación Hipotecaria Española, el saldo vivo del crédito
concedido a los hogares para adquirir una vivienda ascendía ya a 169.267 millones de euros en el cambio de siglo y se triplicó en esos seis años (519.225 millones en
2006 ). Méndez, Abad y Echaves (2015) p: 51.
II ( 1 -2-3-4-5)
98
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
PGOU de San Martín de la V ega. Aprobación Inicial (2007). T erritorio y Ciudad SLP
IMAGEN 1.26. El Plan General en el cambio de milenio.
II ( 1 -2-3-4-5)
El crecimiento del crédito hipotecario ha casi triplicado al de la
economía en el periodo 1997-2006, con una tasa acumulativa
del 21%. El nivel de nuestros créditos sobre la economía se ha
acercado muy rápidamente al de las sociedades anglosajonas.
Así, el crédito al promotor ha crecido paralelamente al del
comprador de la vivienda, incluso muy por encima, en los
últimos años de la burbuja, debido al fortísimo incremento de
la oferta de todo tipo de inversiones inmobiliarias, además de
la vivienda, y a la compra de suelo nuevo, a precios en plena
aceleración, para reponer inventarios.
Existe una clara relación entre la expansión del crédito y el
incremento del precio de las viviendas. En este proceso tiene
mucha importancia la proporción que el crédito supone sobre
el valor del piso; cuanta más alta sea mayor es la interrelación
entre el crédito y el precio. En España podemos estimar que esta
proporción ascendió fuertemente, del 63% al 70%, en este
periodo alcista. España llegó a una deuda hipotecaria de los
hogares superior al 57% del PIB al final de 2006, frente a una
media del 50% en la Unión Europea. El endeudamiento total de
los hogares supera el 80%, mientras que en Europa no llega al
60%
Una gran parte de los créditos hipotecaros concedidos son de
tipo variable, lo que supone un elemento de incertidumbre para
el deudor y un aumento de presión sobre el banco, todo ello
unido al incremento de los plazos para su devolución (de 19 a
26 años).
L a pregunta clave ante esta eclosión del crédito es: ¿cómo logra
la banca dar dinero constantemente muy por encima del
crecimiento de la renta nacional? En parte tomando dinero del
exterior y , en parte, lo crea a través de la excepcional expansión
bancaria que se produjo en esos años.
L as familias que ahorran ya no aportan suficiente dinero a las
familias que se endeudan. L as familias han pasado de ser
acreedoras del sistema financiero a ser deudoras del mismo. L a
financiación viene, en gran parte de fuera del país, a través de
la financiación interbancaria europea, de la colocación de las
llamadas titulizaciones o cédulas hipotecarias y la captación de
recursos propios de la banca, mediante la colocación en el
exterior de gran parte de obligaciones preferentes y
subordinadas. A grandes rasgos, el 20% de los recursos
bancarios se toman del exterior , de otros bancos y cajas
europeas principalmente, pudiendo estimar para los créditos
hipotecarios una financiación exterior del 30% de los mismos.
Un 20% de los créditos hipotecarios se financian mediante la
emisión de cédulas hipotecarias por parte de bancos y cajas,
garantizadas por hipotecas que se colocan fuera en más de un
50%. Y un 15% de los créditos hipotecarios se sacan de los
balances bancarios colocándose entre instituciones de inversión
del mercado interior y exterior - donde se coloca cerca del 60%
del total-.
1.3.3. LO S EFECTOS TERRITORIALES DE LA BURBUJA
INMOBILIARIA EN EL CAMBIO DE MILENIO:
CIUDAD Y PLANEAMIENTO URBANO.
En el quinquenio 2000-2005, el período central de lo que
algunos denominaron "la década prodigiosa" del urbanismo
español, el volumen anual medio de suelo artificializado subió
hasta las 27.666 hectáreas, es decir , 75,80 hectáreas al día,
más de 3 hectáreas cada hora. Esto representa que cada 10
días, durante 5 años, se ha artificializado en este nuestro país un
ámbito tan extenso como el Ensanche de Barcelona. Un
ensanche cada 10 días durante 5 años 63 .
Este espeluznante párrafo sirve para introducir una breve, pero
intensa, exposición de datos, reflexiones e indicadores relativos
a la ocupación territorial y las graves afecciones ambientales
causadas por el frenesí constructor - inmobiliario acontecido en
España durante la década 1997-2007. No es objetivo de este
apartado realizar un análisis exhaustivo de estas cuestiones
sino, simplemente, apuntar , mediante la selección de pocas
pero impactantes cifras, la gravedad de estas repercusiones
territoriales. L a profundización que, sin duda, merece la
situación se ha explicitado, contextualizada en el dominio
territorial del litoral andaluz, en los Capítulos 4 y 5 de la T esis
mediante un profundo análisis de los modelos urbano -
territoriales vigentes en esta unidad territorial que viene a
confirmar , con mayor exhaustividad y rigor expositivo, las
concusiones avanzadas a continuación 64 . No obstante, al final
de esta exposición se expondrán un conjunto de datos relativos
a la región andaluza que confirman su exposición a la burbuja
inmobiliaria de este periodo.
99
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
63 Nel-Lo (2012) p: 25.
64 P ara profundizar en el análisis de las consecuencias territoriales de este ciclo inmobiliario ver Observatorio Metropolitano, eds. (2013)
II ( 1 -2-3-4-5)
camufla y encubre la clandestina realidad de la ciudad basura.
Una ciudad sin rostro, asexuada, sin atributos. "L a catástrofe en
acción" como augura Vicente V erdú.
El modelo emergente se asemejaría a un conjunto de P arques
T emáticos conectados umbilicalmente a una omnipresente red
de carreteras (parques empresariales, parques industriales,
parques tecnológicos, campus universitarios, grandes
dotaciones y centros comerciales, incluso contradictorios
parques residenciales, falsos barrios producidos por la
acumulación de unidades de alojamiento destinadas de forma
unívoca a determinados grupos de renta) 74 . Este proceso ha
conformado una entidad urbana "complicada", por
acumulativa, conformada por partes extremadamente "simples".
Cada una de ellas ejemplifica a la perfección lo que el
antropólogo Marc Augé nos anunció con su concepto del no -
lugar 75 : unos emplazamientos de no tienen carácter relacional,
ni guardan memoria histórica, ni proporcionan señas de
identidad. Se trata de sitios de tránsito o de ocupación
provisional.
L a caracterización del nuevo escenario descrito en los párrafos
anteriores puede resumirse, según el profesor R amón López de
L ucio 76 , en las siguientes manifestaciones espaciales:
1. Descentralización progresiva de las actividades en el
territorio . L os nuevos modos de producción flexible dan
lugar a la fragmentación de la unidad productiva,
ocasionando nuevos requerimientos espaciales.
2. La suburbanización residencial con claro predominio de las
bajas densidades , sustentada en las dos manifestaciones
paradigmáticas de la individualización de la sociedad
contemporánea: el automóvil y la vivienda unifamiliar
aislada. P or un lado el automóvil se constituye en el máximo
representante de la libertad de movimientos, un "símbolo de
la individualidad", del dominio personal en el uso del
territorio. P or otro lado la vivienda unifamiliar se convierte
en el microcentro desde donde desplegar las tácticas de
colonización de ese territorio disperso y extenso (la vida en
estrella).
3. Fragmentación del territorio y especialización de piezas . L a
característica dominante de la ciudad contemporánea es la
diversificación, la heterogeneidad, que se concreta en la
forma física de la fragmentación. Este proceso tiene,
seguramente, su fundamento, en la nueva estructuración
social que surge en la época de la modernidad tardía
caracterizada por la individualización, la flexibilización del
mercado laboral y la "desrutinización colectiva" del uso del
espacio y el tiempo urbanos. L a ruptura del rol de la familia
tradicional, la capacidad de movilidad social, la disolución
de las clases sociales y la aparición de una sociedad
hipertexto, son epifenómenos que inciden, definitivamente,
en la consolidación de esta hetereogeneidad fragmentaria
que caracteriza a lo urbano en la actualidad.
4. Segregación social a escalas inéditas . Asistimos a la
progresiva e imparable "guettización" de la ciudad. Ello ha
llevado a pensadores de la talla de Alain T ouraine a
asegurar que, hoy en día, la ciudad podría definirse como
una "autopista con ghettos". Según el sociólogo Zygmunt
Barman las dimensiones principales de la evolución de la
vida urbana podrían resumirse en la seguridad del barrio
concebida en función de los vigilantes armados que
controlan el acceso; los merodeadores promovidos al rango
de nuevos enemigos públicos números uno; la equiparación
de las áreas públicas a enclaves defendibles con acceso
selectivo; la separación en lugar de la negociación en la
vida común y la criminalización de la diferencia residual .
T odo ello configura una nueva noción de comunidad
entendida como "mismidad"; es decir , como "ausencia del
otro". L a consecuencia espacial de todo ello es la
ghettización del espacio con una doble y paradójica
adjetivación: voluntaria y forzada.
Según Bauman los ghettos voluntarios no son auténticos
ghettos. Difieren de los genuinos en un aspecto importante.
L os guettos reales son lugares de los que no pueden salir
sus habitantes. P or el contrario la finalidad básica de los
ghettos voluntarios es evitar que los de fuera entren en él.
Si las cárceles son ghettos con muros, los ghettos reales son
cárceles sin muros. L a vida del ghetto real no sedimenta
una comunidad. El compartir el estigma y la humillación
pública no convierte en hermanos a los que sufren.
106
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
74 P ara profundizar sobre la condición posmoderna de la ciudad ver Amendola (1997).
75 Augé (1992).
76 López de Lucio (1993) p: 181-214.
II ( 1 -2-3-4-5)
Alimenta el desprecio y el odio mutuos. Un ghetto no es un
invernadero de sentimientos comunitarios es, por el
contrario, un laboratorio de desintegración, atomización y
anomia sociales 77 .
5. Creación de centralidades periféricas alternativas . Aparece
una nueva categoría espacial, cuya representación
paradigmática es el centro comercial, que trata de integrar
los atributos de los antiguos centros urbanos: contactos
interpersonales, densidad, relaciones mercantiles,
entretenimiento y ocio. L a urbanidad extendida de las calles
y los barrios característica de la ciudad clásica, con sus
rítmicas condensaciones puntuales, lineales, o zonales se ve
sustituida por la "urbanidad ausente" de inmensas
extensiones del territorio y por la "urbanidad concentrada",
privatizada y domesticada del centro comercial 78 .
6. Empobrecimiento, especialización y privatización del
espacio público .
7. Insularización de los espacios naturales , provocada por la
progresiva e incontenible fragmentación del territorio
creada por las infraestructuras de comunicación. Hoy en
día, la red se convierte en la verdadera configuradora del
territorio. Según el ecólogo Salvador R ueda, al principio los
puntos son los nodos estratégicos de la red más apetecidos
por las actividades que buscan en los mismos las ventajas
de oportunidad espacial. P osteriormente se van ocupando
los aledaños de las vías principales y , finalmente, se ocupan
las intervías. El resultado es una malla de carreteras y vías
segregadas que van compartimentando el territorio.
8. La ciudad difusa se asienta en unos pilares falsos o, mejor,
insostenibles : se sostiene a base de un crecimiento infinito
de consumo de recursos y de tiempo y es razonable pensar
que peligre su continuidad de futuro en el instante preciso
que alguno de los recursos manifieste su limitación.
El corolario final de esta taxonomía se puede resumir en tres
grandes problemáticas (Antonio F ont, Oriol Nel-lo, entre otros):
Ineficiencia funcional, insostenibilidad ambiental e insolidaridad
social.
1.3.3.2. EL PLANEAMIENTO URBANO EN EL CAMBIO DE
MILENIO. UNA VALORACIÓN GLOBAL.
Al comienzo del capítulo se expresó la necesidad de vincular el
análisis socio - económico de cada uno de los periodos
históricos analizados, con los efectos territoriales causados por
la burbuja inmobiliaria desarrollada en cada uno de ellos y , por
consiguiente, con el tipo de planeamiento urbano que se ha
producido en cada etapa, por entenderlo expresivo de sus
condiciones históricas diferenciales. Así, hemos transitado
desde los Planes de la L ey de 56 que, en su ánimo de imponer
orden y control a la producción de ciudad, fueron superados
por unos acontecimientos desbocados orientados al
crecimiento económico como única finalidad en la sociedad
española del tardofranquismo. Unos planes, por tanto,
sistemáticamente adulterados en un clima de generalizado de
incumplimiento de los preceptos regulados en la L ey del 56. A
finales de los 70, con la defunción de la dictadura, España
inicia una nueva andadura democrática que, en sus inicios,
tuvo en las políticas urbanas un referente indudable del cambio
político liderado por una "izquierda" que se posiciona firme y
dominante en muchos municipios, especialmente las grandes
ciudades.
Ello supuso una transformación total de objetivos de
planificación urbana, de criterios de intervención en la ciudad,
de otorgamiento de protagonismo a una ciudadanía hasta
entonces amordazada, que devino en la instauración de un
planeamiento radicalmente distinto al de la época franquista;
un planeamiento más austero y transformacional, más remedial
y recualificador de los desmanes producidos en la década de
los 60 y más preocupado por la materialidad de la ciudad, por
la calidad morfológica de sus tejidos, por alterar
sustancialmente los patrones de diseño urbano de los nuevos
ensanches. Un planeamiento más morfologista y centrado en la
escala intermedia que rechaza cualquier atisbo de
irrefutabilidad científica, evitando visiones globalizadoras,
holísticas y totalizantes de la ciudad objeto de planificación.
Esta orientación, que pretende recuperar la tradición del
proyecto urbano imperante en el contexto europeo hasta la
década de los años 30 del siglo XX , convivió pacíficamente con
el oligopólico sector inmobiliario - constructor aflorado en la
dictadura mientras duró la recesión posterior a la crisis del
107
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
77 Bauman (2006).
78 López de Lucio (2000)
II ( 1 -2-3-4-5)
108
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
PGOU de Sevilla (2006). Boceto de
estructura urbana. T erritorio y Ciudad
SLP
IMAGEN 1.27.El Plan General en el cambio de milenio
II ( 1 -2-3-4-5)
PGOU de Sevilla (2006). Estructura
urbana. T erritorio y Ciudad SLP
109
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
PGOU de Sevilla (2006).
Ordenación urbanística integral.
T erritorio y Ciudad SLP
IMAGEN 1.28. El Plan General en el cambio de milenio
II ( 1 -2-3-4-5)
PGOU de Sevilla (2006). Sistemas
generales. T erritorio y Ciudad SLP
petróleo de comienzos de los años 70. Sin embargo, a partir de
la incorporación de España a la Comunidad Económica
Europea, se inició una recuperación económica que, como no
podía de de otro modo, cabalgó a lomos de otra burbuja
inmobiliaria que, en esta ocasión, afectó más a los precios de
la vivienda que a su masiva construcción.
El volumen desconocido de inversión extranjera que se movilizó
en aquellos años y su orientación prioritaria hacia el sector
inmobiliario conformó un clima de aceleración de compras de
viviendas alimentado por nuevas condiciones de acceso al
crédito bancario, anunciando lo que, en esta última etapa,
hemos denominado el "keynesianismo de precio de los activos".
A los pocos años -finales de los 80, comienzos de los 90- la
connivencia entre las corporaciones locales y el sector
inmobiliario -financiero y de propietarios de suelo comenzó una
operación orquestada de acoso al planeamiento urbano
morfologista -tachado de cicatero y poco ambicioso - al que
culpa de la burbuja especulativa de precios debido a la escasez
de suelo urbanizable contemplado en sus modelos territoriales.
Son épocas políticamente convulsas en España que se reflejan
en las tensiones internas existentes en el propio gobierno
socialista, entre los "regulacionistas", liderados por el Ministro
Borrell, y los "neoliberales" encabezados por Carlos Solchaga.
Es el momento en el que irrumpen en el escenario dos Informes
expresivos de ambas posturas: el del T ribunal de Defensa de la
Competencia, apologista de las tesis "solchagistas"
desreguladoras del mercado del suelo, y el de la Comisión de
Expertos de Urbanismo que, desde un firme posicionamiento
por la prevalencia del control público del urbanismo, confirmó
la necesidad de introducir reformas legislativas que otorguen
mayor flexibilidad y capacidad de adaptación de los planes a
coyunturas cada vez más impredecibles, dada la senda de la
globalización adoptada por el nuevo enfoque informacional de
la economía.
El clima de descontento social causado por la corrupción
política vinculada al partido gobernante anunciaba un vuelco
electoral que se confirmó con la llegada al poder , en las
elecciones generales del año 1996, del partido conservador y ,
con él, de las tesis neoliberales en materia de ordenación del
territorio y urbanismo que tuvo su máxima expresión en la L ey
de Régimen del Suelo y V aloraciones del año 98 a la que
siguieron intentos de perfeccionamiento -por la vía del R eal
Decreto legislativo - del objetivo liberalizador del mercado del
suelo que, finalmente, no fructificaron. Se ha comentado
anteriormente que la verdadera incidencia de esta legislación -
en aquel momento y ante la anulación de la L ey del Suelo del
92 por el T ribunal Constitucional, la mayor parte de las
Comunidades Autónomas, o bien contaban con legislación
urbanística , o bien se encontraban elaborándola- se produjo
en la instauración de un estado de ánimo generalizado
claramente favorable a las tesis del urbanismo neoliberal.
L a entrada de España en el euro, la drástica reducción de los
tipos de interés, una regulación fiscal favorable a la adquisición
de la vivienda, una legislación urbanística más laxa y la
generalización del acceso a un crédito barato debido a la
estrategia del sector financiero de infiltrarse en el tejido social,
conformaron una suerte de tormenta perfecta, de
"cismogénesis", de la que ha resultado el periodo de
efervescencia inmobiliaria más prolongado, intenso y duradero
de la historia de este país.
L a pregunta que cabe hacerse en este momento es: ¿Y qué
pasó con el planeamiento? ¿Qué deriva siguió? ¿Se constituyó
en una atalaya de defensa de la racionalidad territorial o, por
contra, sucumbió al embrujo del progreso y el bienestar social
anunciado por la burbuja inmobiliaria?
A contestar estas cuestiones se destinan los siguientes párrafos.
P ara ello, el método adoptado ha sido rastrear la opinión de los
protagonistas de aquella época: los redactores de
planeamiento y los académicos vigilantes y estudiosos del
proceso. P ara ello, ha resultado vital la lectura y análisis del
número 43 de la revista catalana P apers 79 - cuyo editor fue
Amador F errer - dedicado al "urbanismo municipal en España",
que, bajo el formato de la entrevista, se dedica a recabar esta
opinión entre reputados urbanistas -un total de 20-
representativos de todo el territorio nacional.
Se recogen a continuación, a modo de estado del arte, algunas
de las reflexiones más significativas que resultan expresivas de
la opinión generalizada de los veinte profesionales consultados:
L a primera de las reflexiones corresponde al arquitecto
madrileño Luis Felipe Alonso Teixidor , el cual significa la deriva
del planeamiento urbanístico de esta época, considerándola
originada ya en la década de 1980, que en estos últimos años
parece acentuarse y expandirse. Se refiere a la ostensible
ocupación del campo de la urbanística por el factor inmobiliario,
convertido en principio y fin del dinamismo de las ciudades, y el
factor jurídico, con la gestión de los derechos de la propiedad y
110
CINCUENT A AÑOS DE BOOM INMOBILIARIO EN ESP AÑA
1.3. El cambio de milenio (1997-2007)
79 Revista P apers nº 43 (2005).
II ( 1 -2-3-4-5)
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