Sobre el estatuto y distribución de los clíticos pronominales categoriales en una arquitectura de la gramática postlexicalista
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SOBRE EL ESTATUTO Y DISTRIBUCIÓN DELOS CLÍTICOS PRONOMINALES CATEGORIALES EN UNA ARQUITECTURA DE LA GRAMÁTICA POSTLEXICALISTA Mª VICTORIA CAMACHO TABOADA Universidad de Sevilla 1. INTRODUCCIÓN1 La familia lingüística románica, junto con el búlgaro y el macedonio, se caracteriza por poseer clíticos pronominales o pronombres átonos que seleccionan exclusivamente como anfitrión al verbo. Este comportamiento contrasta con el de otros sistemas lingüísticos en los que los clíticos se adjuntan fonológicamente a cualquier elemento sintáctico con la única condición de que se encuentre adyacente en el árbol sintáctico. En este sentido, estos clíticos (que denominaremos en este artículo clíticos categoriales) se comportan más como afijos que como palabras.2,3 Con todo, su comportamiento no es el típico de los afijos. Curiosamente pueden preceder o seguir a su anfitrión dependiendo de una serie de condiciones que varían de un sistema lingüístico a otro: en español, italiano, francés, catalán y macedonio su posición depende de las características morfosintácticas del verbo al que se adjuntan, mientras que en portugués y en búlgaro depende de si existe o no material sintáctico o fonológico situado a la izquierda del clítico. Una de las cuestiones más debatidas en torno a los clíticos pronominales radica en si estos elementos constituyen por sí solos una clase natural o si se trata de un conjunto de elementos pertenecientes a distintas categorías cuya única relación entre ellos consiste en pertenecer al sistema pronominal referencial. Los partidarios de la hipótesis estrictamente sintáctica consideran que los clíticos forman una clase de elementos sintácticos homogénea, concretamente determinantes generados en posición argumental que, dependiendo del sistema lingüístico, serán desplazados mediante una operación sintáctica de movimiento a distintas posiciones en el árbol. Es decir, para estos autores los clíticos pronominales tienen la característica especial de ser argumentos pronominales fonológicamente dependientes. Esta teoría asume que la variación interlingüística que se observa dentro de esta clase de clíticos se debe a que éste en su desplazamiento puede aterrizar en distintas posiciones sintácticas.4 1 Este trabajo ha sido realizado en el proyecto I+D+I (BFF2000-1307-CO3-02) “La variación gramatical. Variación micro y macroparamétrica en la morfología y la sintaxis. Teoría, descripción y aplicaciones” financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología. 2 Cf. A. Zwicky, On clitics, Indiana University Linguistics Club, Bloomington, 1977 y A. Zwicky, «Clitics and particles», Language 61. 2, 1985, 283-305 y R. Kayne, French syntax: The transformational cycle, MIT Press, Cambridge, Mass.,1975. 3 Para una introducción actualizada los problemas teóricos que plantean estos elemenos véase J. Mascaró y G. Rigau, «Introduction. The Grammar of Clitics», Catalan Journal of Linguistics, 1, 2002, págs. 9-15. 4 Cf. R.P. Stockwell et al., The Grammatical structures of English and Spanish, Chicago University Press, 1965; E. Raposo, «Sobre a Forma o em Portugués», Boletim de Filologia XXII, 1973, págs. 361-415 y E. Raposo «Some Observations on the pronominal system of Portuguese», Catalan Working Papers in Linguistics 6, 1998, págs. 59-93; J. Uriagereka, «Aspects of the syntax of clitic placement in Western Romance». Linguistic Inquiry 26.1, 1995a, págs. 79-123; «An F position in Western Romance», en K. Kiss (ed.) Discourse configurational languages, Oxford University Press, 1995b, págs. 153-75 y «Doubling and possession», en B. Gerlach, J. Grijzenhout (eds.) Clitics in phonology, morphology and syntax, John Benjamins, Amsterdam/ Filadelfia, 2000, págs. 405-430; E. Torrego, «On the nature of clitic doubling», en H. Campos y P. Kempchinsky (eds.) Evolution and Revolution in Linguistic Theory, Washington, Georgetown University Press, 1995a, págs. 399-418 y «Form argumental to non-argumental pronouns: Spanish doubled reflexives». Probus 7, 1995b, págs. 221-241.
En este artículo argumentaremos que esta tesis no puede ser mantenida si tenemos en cuenta el comportamiento de los clíticos pronominales del español, rumano, macedonio y búlgaro. En estos sistemas lingüísticos es posible que en una misma cláusula aparezca un sintagma determinante correferente con el clítico. Por tanto, su estatuto sintáctico podría corresponder al de un morfema ligado; esto es, a un morfema de concordancia de objeto.5 En nuestra opinión, desde el punto de vista sintáctico, sería conveniente diferenciar en la gramática entre clíticos con el estatuto de núcleos Dº generados en posición canónica como morfemas libres y clíticos con el estatuto de núcleos Concº generados como morfemas ligados.6 Por consiguiente, no creemos que sea posible establecer un único análisis sintáctico para dar cuenta de la clitización. Asimismo, el comportamiento de los clíticos categoriales del búlgaro nos permite argumentar en contra de un análisis de la clitización exclusivamente sintáctico. En búlgaro, la distribución sintáctica de los clíticos categoriales depende del verbo, al tiempo que se observa el doblado de clíticos. Ambas características son un indicio de que se trata de morfemas ligados. En cambio, su distribución fonológica no está vinculada a la posición del verbo. En el caso de que el clítico le preceda, éste se adjuntará al material fonológico que aparezca a su izquierda y no al verbo. En otras palabras, los clíticos del búlgaro muestran a un tiempo comportamientos típicos de los clíticos Concº y los clíticos Dº. A nuestro juicio, esta conducta es un indicio de la conveniencia de diferenciar formalmente entre el estatuto sintáctico de los clíticos y su distribución fonológica. En concreto, argumentaremos que esta información debe ser tratada por separado en el componente sintáctico y en el interfaz sintáctico-fonológico, respectivamente. 5 Cf. M. Suñer, «The role of agreement in clitic-doubled constructions», Natural Language and Linguistic Theory 6, 1988, págs. 391-434; O. Fernández Soriano, Rección y ligamiento en español. Aspectos del parámetro del sujeto nulo. Tesis doctoral, Universidad Autónoma de Madrid, 1989; J. Franco, «Spanish object clitics as verbal agreement», MIT Working Papers in Linguistics 14, 1991, págs. 99-114; J. Franco, On object agreement in Spanish, tesis doctoral, University of Southern California. Distribuida por GSIL, 1993; «La concordancia verbal como un continuo. El estatus de los clíticos pronominales del español», Actes du XXII Congrès Internacional de Linguistique et de Philologie Romanes, vol. VI, Niemeyer, Tubingen, 2000a, págs. 187-194 y «Agreement as a continuum: The case of Spanish pronominal clitics», en F. Beukema, F. Dikken (eds.),Clitic Phenomena in European Languages, John Benjamins, Amsterdam, 2000b, págs. 147-189; A. Mendikoetxea, On the nature of agreement: The syntax of ARB se in Spanish, tesis doctoral, Universidad de York, 1992 y «Los clíticos como categorías subléxicas de concordancia», en Los pronombres átonos, ed. O. Fernández Soriano, Taurus, Madrid, 1993, págs. 205-230; C. Rudin, «On pronominal clitics», en M. Dimitrova-Vulchanova y L Hellan (eds.) Papers from the first conference on formal approaches to South Slavic Languages, vol 28, Working Papers in Linguistics, University of Trodheim, 1996, págs. 229-246; S. Franks, «Position paper: clitics in Slavic», Workshop on Comparative Slavic morphosyntax. Spencer, Indiana, 1998 y «Clitics at the interface», en M. Den Dikken y F. Beukema (eds.) Clitic phenomena in European languages, John Benjamins, Amsterdam, 2000, págs. 1-46; F. D’Introno, Sintaxis Generativa del español: evolución y análisis, Cátedra, Madrid, 2001. 6 Generalmente, los partidarios de la hipótesis del movimiento sugieren que los clíticos son núcleos generados en posición canónica como núcleos del SD subcategorizado por el verbo. (vid. Madeira, A.M., «Clitic second in European Portuguese», Probus 5, 1993, págs. 155-174.; Cardinaletti, A., «On the internal structure of pronominal DPs», The Linguistic Review 11, 1994, págs.195-219; Uriagereka 1995; op cit.; Torrego 1995a, op cit., 1995b op cit.; Raposo 1998; op cit;Franks, 1998, op. cit, Franks, 2000, op cit.; Franks, S. y T.H.King., A handbook of Slavic clitics, Oxford University Press, 2000; entre otros). No obstante, los primeros trabajos que propusieron esta tesis consideran que los clíticos pronominales pertenecen a esta categoría debido al parecido morfonológico existente, en los sistemas lingüísticos románicos, entre determinantes y pronombres (tónicos y átonos) de tercera persona (vid. Stockwell et al. 1965, op cit.; Postal, P., «On so-called pronouns in English», en F.Dinneen (ed.) Problems in semantics, history of linguistics, linguistics and English, Georgetown, Washington DC, 1969, págs. 178-206.; Raposo 1973, op cit.). 2
Este trabajo se divide en tres apartados. En primer lugar, describiremos el comportamiento de los clíticos pronominales categoriales en cuanto al fenómeno del doblado de clíticos y en cuanto a su posición en relación con su anfitrión. En segundo lugar, analizaremos la hipótesis sintáctica del movimiento.7 En tercer lugar, expodremos la hipótesis de la generación sintáctica en la base.8 Por último, concluiremos que cada una de estas propuestas presentan numerosos inconvenientes empíricos y conceptuales. En su lugar, propondremos un análisis alternativo basado en un modelo de gramática postlexicalista que nos permita diferenciar distintas clases de clíticos dependiendo de su comportamiento sintáctico y fonológico.9 2. ANÁLISIS DESCRIPTIVO DEL COMPORTAMIENTO DE LOS CLÍTICOS CATEGORIALES Los clíticos pronominales categoriales se caracterizan por ser elementos átonos que seleccionan como anfitrión al verbo, al tiempo que saturan la valencia verbal. Unos datos que no nos permiten determinar a priori su estatuto en la gramática como unidades sintácticas o morfológicas. 2.1. Las construcciones de doblado Una de las características más interesantes de los clíticos pronominales categoriales consiste en que, en su misma cláusula, puede aparecer un sintagma determinante [SD] correferente que realiza la misma función sintáctica. Estas construcciones son conocidas en la literatura generativista como doblado de clíticos. Los sistemas lingüísticos románicos y eslavos que las permiten son el español, el catalán, el rumano, el macedonio y el búlgaro, si bien cada uno de ellos lo hace bajo ciertas condiciones. En español, el doblado es obligatorio siempre y cuando el sintagma en posición canónica esté realizado por un pronombre tónico. Como vemos en (1), el doblado se produce tanto con clíticos de dativo como de acusativo: (1) Español a. Me saludó a mí b. Le entregué la carta a él En el caso de que el sintagma esté realizado por un SD no pronominal, observamos ciertas restricciones dependiendo de la función sintáctica que ésta realiza. Si se trata de un objeto indirecto, el doblado es opcional siendo la opción preferida por los hablantes. (2) Español (Le) entregué la carta a Juan No obstante, el clítico es obligatorio en construcciones en las que el argumento de dativo realiza el papel temático de experimentante (3a), benefactivo (3b) o posesión inalienable (3c): (3) Español a. *(Le) gustan las acelgas a Juan 7 Cf. R. Kayne, «Null subjects and clitic climbing», en O. Jaeggli and K. Safir (eds.) The Null Subject Parameter, Dordrecht: Kluwer Academic Publishers, 1989a, págs. 239-261; Romance clitics, verb movement, and PRO», Linguistic Inquiry 22, 1991, págs. 647-686 y A. M. Madeira, op. cit. 8 M. Suñer, op cit., J. Franco, «Spanish Object clitics…» op. cit y J. Franco, On Object agreement, op. cit.. 9 Cf. V. Camacho, «Caracterización sintáctica y fonológica de los clíticos pronominales románicos y eslavos», Actas del V Congreso de Lingüística General, Arco/ Libros, Madrid, 2004 y La arquitectura de la gramática: los clíticos pronominales románicos y eslavos, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 2006. 3
b. *(Le) compró las zapatillas a Irene c. *(Le) duele la cabeza al niño Por el contrario, el doblado de acusativo con SSDD plenas está más restringido. De hecho, estas construcciones no están permitidas en español estándar (4), aunque son comunes en otras variedades como el porteño (5): (4) Español estándar Lo vi a Pedro (5) Español porteño a. La encontré a mi hija b. *La encontré a una enfermera En estos casos, el doblado es posible siempre y cuando el sintagma duplicado tenga una referencia específica y animada.10 En rumano, las condiciones que permiten el doblado son fundamentalmente las mismas que en español, si bien está permitido opcionalmente con sintagmas argumentales de objeto directo no definidos.11 (6) Rumano12 Oi caut pe o fată de la noi din sat i her I-am-looking-for [a girl from our village] I am looking for a girl form our village En cuanto a las condiciones que licencian el doblado en búlgaro, parece ser que éste puede producirse opcionalmente, siempre y cuando el sintagma al que está asociado sea específico y esté topicalizado.13 (7) Búlgaro14 Decata jai običat nejai children.def her.acc love.3pl her.acc The children love her En caso contrario, con sintagmas no específicos, no topicalizados la construcción es agramatical:15 10 Cf. Silva Corvalán, C., «The diffusion of object-verb agreement in Spanish». Papers in Romance 3, 2, 1981, págs. 163-176; Semantic and pragmatic actors in syntactic change, en J Fisiak (ed.) Historical syntax, Mouton, Berlín, 1984, págs. 555-573; Jaeggli, O., Topics in romance syntax. Foris Publications, Dordrecht, 1982 ; Borer, H., Parametric syntax, Foris, Dordrech, 1984. [Tesis doctoral, MIT, Cambridge, Mass. 1981]; M. Suñer, «The role of agreement…», op cit. 11 Cf. C. Dobrovie-Sorin, Syntaxe du roumanin, tesis doctoral, Universidad de París VII, 1987 y «Clitic doubling, wh-movement, and quantification in Romanian», Linguistic Inquiry 21.3, 1990, págs. 351-397. 12 Borer, H, op cit, pág. 128. 13 Rudin, C., «Agr-O and Bulgarian pronominal clitics», en M. Lindseth y S. Franks (eds.) Formal approaches to Slavic linguistics: The Indiana Meeting 1996,. Ann Arbor: Michigan Slavic Publications, 1997, págs. 224-252. 14 Franks y King, op cit, pág. 251. 15 En el registro coloquial del búlgaro, el doblado está permitido con sintagmas genéricos (ia) e interrogativos (ib), esto es, sintagmas no específicos (Z. Guentchéva, Thématisation de l’objet en 4
(8) Búlgaro16 *Târsjat goi nov učiteli Seek.3pl him.acc new teacher They are looking for a new teacher En macedonio, en cambio, las construcciones de doblado son obligatorias si el sintagma doblado funciona como objeto directo específico (9a), estando prohibidas si no cumplen este requisito (9b): (9) Macedonio17) a. Profesorot *(jai) prašuvaše studentkatai Professor.def her.acc questioned.3sg student.def The professor was questioning the student b. *Marija goi poznava eden učeniki Mary him.acc know.3sg one pupil Mary knows one pupil Si el sintagma asociado funciona como objeto indirecto el doblado está permitido tanto con sintagmas específicos como no específicos: (10) Macedonio 18 a. Momčeto (ìi) go otstapilo mestoto na onaa ženai Boy.def her.dat it.acc gave-up-3sg seat.def to that woman The boy gave up his seat to that woman b. Momčeto (ìi) go otstapilo mestoto na edna ženai Boy.def her.dat it.acc gave-up-3sg seat.def to one woman The boy gave up his seat to a woman Lo interesante de estas construcciones radica en que la licencia del doblado parece depender de la función sintáctica que realiza el clítico, un conjunto restringido de rasgos semánticos asociados al sintagma doblado (a saber, [+definido], [+ específico] o [+ humano]) y el papel temático que bulgare, Bern, Peter Lang, 1994; G. Alexandrova, Pronominal clitics as g(eneralized) f(amiliarity)- licencing AGRº, en Formal approaches to Slavic linguistics:The Cornell meeting 1995, W. Browne, E. Dornisch, N. Kondrashova y D. Zec, (eds.) Ann Arbor, Michigan Slavic Publications, 1-31, 1997): (i) Búlgaro Franks y King , op cit, 53 a. Uvažavat goi edin učiteli zaradi vseotdajnostta mu Respect.3pl him.acci [one teacher] i for devotion.def his A teacher is respected for his devotion b. Kogoi kazvaš sa goi uvolnili? Who.acc say.2sg aux.3pl him.acc fired Who do you said they fired Por su parte, la única construcción en la que la presencia del clítico es obligatoria es en construcciones impersonales en las que el sintagma doblado está topicalizado y funciona como sujeto lógico de la oración: (ii) Búlgaro Franks y King op. cit.,54. Na negoi *(mui) se spi To him him.dat refl sleep.3sg He is sleepy 16 Franks y King, op cit, pág. 55. 17 Cf. Franks, S. y T.H.King, op. cit, 72 18 Cf. Franks, S. y T.H.King, op. cit, 72 5
realizan. Una hipótesis válida, al menos en español, al comprobar que en las variedades leístas se observa el mismo tipo de restricciones con los objetos directos que en las variedades no leístas.19 En conclusión, si asumimos que los clíticos pronominales que permiten el doblado son morfemas verbales de concordancia debemos explicar por qué no es obligatoria su presencia en la cláusula y por qué el doblado está condicionado por los rasgos morfosintácticos asociados al sintagma argumental. Algunos autores sostienen que son los rasgos semánticos asociados a este sintagma los que permiten estas construcciones. Desde nuestro punto de vista, consideramos que si bien el doblado puede estar relacionado con estos rasgos, se trata de una consecuencia indirecta de la jerarquía de la topicalidad.20. 2.2. Enclisis/ proclisis Uno de los argumentos que contradicen la hipótesis de que los clíticos pronominales categoriales románicos y eslavos son morfemas de concordancia consiste en que éstos no seleccionan una dirección fija de adjunción al verbo, sino que pueden ocupar la posición enclítica o proclítica. Los criterios que determinan dicha posición varían de un sistema lingüístico a otro de manera que es posible clasificar los clíticos en dos grupos: aquellos cuya posición respecto a su anfitrión depende de la forma personal del verbo y aquellos en los que dicha posición depende de criterios fonológicos. Pese a todo, algunos autores consideran que el seleccionar una dirección de adjunción fija no es un requisito indispensable para que un elemento sea considerado, o no, afijo. De hecho, los afijos del sistema lingüístico del afar pueden colocarse tanto en posición prefijal como sufijal.21 Por tanto, sería posible considerar los clíticos morfemas verbales cuya distribución depende de criterios morfosintácticos. 2.2.1. Criterios morfosintácticos En sistemas lingüísticos como el español, el italiano, el catalán, el francés, el rumano o el macedonio la distribución enclítica o proclítica posición de los clíticos en relación con el verbo depende de si la forma verbal a la que se adjuntan es personal o no. Dicho de otro modo, esta elección obedece a las propiedades morfosintácticas de su anfitrión. Bajo este prisma, podemos decir que los clíticos ocupan la posición proclítica si la forma verbal es una forma personal (11a) y (12a). En caso contrario, adoptan la posición enclítica (11b) y (12b): (11) Español a. Le enviaré un regalo b. ¡Envíale un regalo! (12) Macedonio a. Jas sum ti go dala22 I Aux-1s=2sDAT=3snACC=given I have reportedly given it to you b. Penkaloto kupuvaj mi go!23 Pen.def buy.imp me.dat it.acc 19 O. Fernández Soriano «El pronombre personal átono. Formas y distribuciones. Pronombres átonos y tónicos», en I. Bosque y V. Demonte (dirs.) Gramática descriptiva de la lengua española, Espasa, Madrid, 1999, págs. 1209-1273. 20 T. Givón, «Topic pronoun and grammatical agreement», en C. Li (ed.) Subject and topic, Academic Press, Nueva York, 1976, págs. 151-185. 21 S. Fulmer, S. «Dual-position affixes in Afar: an argument for Phonologically-Driven Morphology», en A. Halpern (ed.) Proceedings of the Ninth West Coast Conference on Formal Linguistics, Standford, 1990, págs. 189-203. 22 Vos, R. y Veselovská, L., «Clitic questionaire», en H. Riemsdijk (ed.) Clitics in the languages of Europe, Berlín: Mouton de Gruyter, 1999, pág. 940. 23 Cf. Franks, S. y T.H.King, op. cit, 83. 6
Buy me the pen! No obstante, existen diferencias importantes en la distribución de los clíticos entre estos sistemas lingüísticos, especialmente, si se trata de un verbo en forma no personal. En esta línea, en español la enclisis se produce con formas verbales de infinitivo (13a), gerundio (13b) e imperativo positivo (13c). En cambio, no es posible adjuntar un clítico a una forma verbal de participio (13d): (13) Español a. No pensarás comprártelo ¿verdad? b. Terminé dándoselo a ella c. ¡Cómpralo! d. *Comprádolo En construcciones imperativas negativas, la posición del clítico parece estar relacionada con la presencia del adverbio de negación en la cláusula. Así pues, en construcciones imperativas afirmativas el clítico sigue al verbo (13c), mientras que con imperativas negativas lo antecede (14). (14) Español ¡No te pongas encima del monitor! En nuestra opinión, esta variación no supone ninguna anomalía en su distribución. Como es sabido, en español y en la mayoría de sistemas lingüísticos románicos, excepto en francés, las construcciones de imperativo negativas se utilizan formas verbales de presente de subjuntivo: (15) Español a. *No lee b. No leas Esta distribución es similar a la del macedonio. Al igual que en español, la proclisis se produce con verbos en forma personal (16a) y con imperativos negativos (16b), mientras que la enclisis se observa con formas no finitas (16c), formas de imperativo (16d) y formas absolutas de gerundio y participio (16e): (16) Macedonio a. Sum go nemal videno24 Aux-1s=3smACC =not-had-PP seen I haven´t, reportedly, seen him b. Ne me davaj, majko!25 NEG me give mother Don’t give me (in marriage), mother! c. Dajté mu ja košulata26 Give=to.him=it shirt Give him the shirt d. Zemajki go knivčeto, izleze27 Taking=it paper.Def left.3s 24 R. Vos, y Veselovská, op. cit., pág. 930. 25 A. Halpern, On the morphology and placement of clitics. CLSI Publications, Stanford, 1995 [Tesis doctoral, Universidad de Stanford, 1992], pág. 184. 26 A. Halpern, op. cit, pág. 184. 27 A. Halpern, op. cit, pág. 184. 7
Taking the slip of paper, he left e. Zemajk mu go, počna da bega28 taking=3smDAT=3snACC began-3s Comp run-3s Taking it away from him, (s)he began to run En contraste con el comportamiento del español, italiano y macedonio, en francés, los clíticos pronominales se colocan proclíticamente con infinitivos (17a) e incluso con participios (17b). La enclisis sólo se observa en construcciones imperativas positivas: (17) Francés a. Pour le voir il faut aller à Paris29 Para lo ver, hay que ir a París Para verlo hay que ir a París b. L’ayant cassé, je me suis mis à pleurer30 3sg.m=having broken I refl am put to cry.Inf Having broken it, I began to cry c. Enlevez-le!31 Take.off-it Take it off! Asimismo, en italiano las formas de participio admiten clíticos (18), aunque, a diferencia del francés, se trata de formas pospuestas al verbo: (18) Italiano32 Conosciutame, Gianni è cambiato Conocídame, Gianni ha cambiado Por último, además de permitir la enclisis con participios, los clíticos del francés e italiano tienen en común el hecho de que los clíticos de acusativo concuerdan en género y número con las formas verbales de participio: (19) Italiano 33 Lei ho vistei Las he visto (20) Francés 34 Je lesi ai vuesi Las he visto En síntesis, si bien existe cierta variación en cuanto a los contextos en los que se permite la enclisis o la proclisis en estos sistemas lingüísticos, podemos concluir que la posición que ocupan los clíticos pronominales en relación con su anfitrión depende de las propiedades morfosintácticas del verbo. Asimismo, sea cual sea la posición que ocupen respecto al verbo, siempre dependerán 28 Vos y Veselovská, op. cit, pág. 982. 29 Fdez. Soriano, op. cit, pág. 40. 30 A. Halpern, op. cit., pág. 185. 31 A. Halpern, op. cit., pág. 185. 32 Fdez. Soriano, op. cit, pág. 40. 33 Fdez. Soriano, op. cit, pág. 49. 34 Fdez. Soriano, op. cit, pág. 49. 8
fonológicamente de éste. Es decir, si tenemos en cuenta la distinción de Judith Klavans 35 entre dependencia sintáctica y fonológica concluimos que, en este caso, ambas coinciden. 2.2.2. Criterios fonológicos A diferencia de los sistemas lingüísticos que acabamos de describir, en portugués europeo36 y búlgaro, la posición que ocupa el clítico respecto al verbo parece estar condicionada por factores fonológicos. En portugués, la enclisis se produce en cláusulas declarativas afirmativas (21a), de infinitivo (21b) y gerundio (21c), mientras que la proclisis se observa con cláusulas subordinadas finitas (21d) y cláusulas negativas (21e), interrogativas directas (21f) y de sujeto cuantificado (21g): (21) Portugués37 a. A Maria, deu-lhe esse livro ontem b. Julgando-o incapaz disso c. Ana espera ver-te esta tarde d. Eles disseran que o Jaime o mangou e. Joâo nâo o mangou f. Que livro a Maria-lhe deu ontem? g. Alguém o assustou Con otras palabras, la forma verbal no condiciona la posición del clítico. Este comportamiento parece estar relacionado con la presencia de ciertos constituyentes en la primera posición de la cláusula. En (21a) aparece el sintagma topicalizado a Maria, en (21b) el gerundio julgando, en (21c) el infinitivo ver, en (21d) el sujeto o Jaime, en (21e) el sujeto de la cláusula Joâo y adverbio de negación nâo, en (21f) el sintagma-cu que livro y el sintagma a Maria, y en (21g) el sujeto alguém. Asimismo, en búlgaro los clíticos pronominales pueden ocupar la posición enclítica o proclítica tanto con formas verbales finitas como con formas de imperativo: (22) Búlgaro38 a. Vera mi go dade včera Vera=me.dat=it.acc gave yesterday Vera gave me it yesterday b. Dade mi go Vera včera c. Donesi migo! Bring.imp=me.dat=it.acc Bring it to me! d. Ja mi go donesi! Hey, bring it to me! 35 J. Klavans, «The independence of syntax and phonology in cliticization», Language 61, 1985, págs. 95-120. 36 Debemos tener en cuenta que el comportamiento de los clíticos en el portugués europeo difiere considerablemente del sistema de clíticos del portugués brasileño o de las repúblicas africanas de Cabo Verde, Guinea o Angola. En estas gramáticas la conducta de los clíticos es similar a la de los clíticos categoriales del español, francés o italiano (C. Cunha y L. Cintra, Nova gramatica do português contemporáneo, Joao Sa da Costa, Lisboa, 1984). A partir de ahora cuando hagamos referencia al portugués nos referiremos a la variedad europea. 37 A. Rouveret, A., «Clitic placement, focus and the Wackernagel position in European Portuguese», en L. Rizzi (ed.) Clitics in Romance and Germanic, Eurotyp Working Papers 3, Estrasburgo, 1992, págs. 103-139. 38 S. Franks, op. cit, pág. 49. 9
que se observa en el orden clítico-verbo en sistemas lingüísticos que se rigen por principios morfosintácticos y los que siguen el patrón de la Ley de Tobler Mussafia, se debería a que los principios que controlan el orden lineal son básicamente de naturaleza morfológica y fonológica, respectivamente. Las restricciones que regularían este proceso serían de naturaleza categorial: (52) Restricciones morfológicas: ALIN-IZQ. (cl): los clíticos ocupan la posición más a la izquierda de su dominio morfológico. ALIN-IZQ. (V[+T]): la base verbal ocupa la posición más a la izquierda de su dominio morfológico. ALIN-IZQ. (V[–T]): la base verbal ocupa la posición más a la izquierda de su dominio morfológico. Estas restricciones exigen que los verbos finitos y no finitos sean computados de manera independiente. Esta opción nos permite dar cuenta del hecho de que con los primeros la distribución que obtenemos es la proclítica, mientras que con los segundos se obtiene la enclítica. Para ello, la gramática de estos sistemas lingüísticos debe estar jerarquizada de la siguiente manera: (53) ALIN-IZQ (V[–T]) >> ALIN-IZQ (cl) >> ALIN-IZQ (V[+T]) En el caso de los clíticos que siguen el patrón de la Ley de Tobler Mussafia, estas constricciones corresponderían al principio fonológico NO INICIAL. Asimismo, en estos casos el orden estaría controlado por los siguientes principios fonológicos: (54) Restricciones fonológicas: ALIN-IZQ. (cl): los clíticos ocupan la posición más a la izquierda de su dominio fonológico. ALIN-IZQ. (V): la base verbal ocupa la posición más a la izquierda de su dominio fonológico. La gramática del búlgaro y portugués, por su parte, podría incluir la siguiente jerarquía: (55) NO INICIAL (cl) >>ALIN-IZQ. (cl) >>ALIN-IZQ. (V) La diferencia del comportamiento del portugués y del búlgaro radicaría en que en el componente fonológico los clíticos se comportan como enclíticos, mientras que los clíticos del portugués se adjuntarían al dominio fonológico del verbo. En cuanto al fenómeno de la interpolación, en nuestra opinión, éste es el resultado del proceso de linealización y no del estatuto sintáctico del clítico. La interpolación se produciría debido a que los elementos que pueden colocarse entre el clítico y el verbo (generalmente adverbios de negación y adverbios aspectuales) son elementos adjuntos al SFlex, es decir, en la sintaxis estos elementos no intervienen entre el núcleo Dº y el verbo. Asimismo, creemos que la interpolación es sensible al peso fonológico del elemento que puede intervenir entre clítico y verbo. Por tanto, las construcciones en las que aparezca material fonológico excesivamente pesado serán filtradas en la estructura prosódica. Posteriormente, en el caso de que la construcción sea seleccionada, estos adverbios competirán en el interfaz sintáctico-fonológico, junto con el verbo y el clítico, por el límite izquierdo del dominio fonológico del SFLex. 4. CONCLUSIONES Una de las cuestiones más interesantes que han sido tratadas en los análisis sintácticos es la posibilidad de que pueda establecerse una teoría universal de la clitización que explique el comportamiento de los clíticos mediante un único procedimiento formal, lo que implicaría que los clíticos pronominales de las lenguas naturales poseen un mismo estatuto. En esta línea de trabajo, autores como Richard Kayne y el mismo Chomsky sostienen que el comportamiento de los clíticos pronominales puede explicarse mediante la hipótesis del movimiento. Esto implica que los clíticos 16
pronominales tienen el estatuto de morfemas libres generados en posición argumental canónica que, en el componente sintáctico, son desplazados hasta la posición adjunta al verbo.59 La variación interlingüística será consecuencia de que el clítico aterriza en distintas categorías funcionales dependiendo del sistema lingüístico. Sin embargo, en nuestra opinión, esta hipótesis no es la adecuada. Los clíticos pronominales categoriales muestran distintos comportamientos en cuanto a la posición que ocupan respecto al verbo y en cuanto a la posibilidad del doblado. De hecho, creemos que, desde el punto de vista sintáctico, sería conveniente diferenciar dos tipos de clíticos: clíticos Dmáx/ mín y clíticos Concmáx/ mín. En el primer grupo, incluimos los clíticos del francés, italiano y portugués, mientras que en el segundo agrupamos aquellos que pueden coexistir en la cláusula con SSDD correferentes, a saber, los clíticos del español, rumano, macedonio y búlgaro. El mecanismo encargado de su generación, por tanto, corresponderá a la hipótesis del movimiento y la hipótesis de la generación in situ, respectivamente. El comportamiento de los clíticos Dmáx/ mín será explicado mediante la hipótesis del movimiento. Este movimiento explicaría, por ejemplo, el hecho de que en francés e italiano se produzca el fenómeno de concordancia entre clíticos y participios. En cambio, para los clíticos con el estatuto de núcleos Concmáx/ mín asumiremos que la relación existente entre el clítico y la SD con la que concuerda es el resultado de una operación de cotejo de rasgos Especificador-Núcleo. Asimismo, las diferencias que se observan en cuanto a la productividad de las construcciones de doblado con clíticos de dativo y acusativo se deben fundamentalmente a los valores asociados a los rasgos nominales de los núcleos de concordancia. Aunque estas explicaciones coinciden básicamente con las propuestas de R. Kayne60 y J. Franco61, discrepamos del papel que juega en la derivación la configuración clausal y del requisito de que la adjunción de los clíticos en la sintaxis deba realizarse en una determinada dirección. La hipótesis sintáctica de Kayne y A. M. Madeira62 también recurre a estipulaciones ad hoc para dar cuenta del orden que se observa entre los clíticos y el verbo. Deben estipular que la adjunción de los clíticos siempre se produce por la izquierda. De este modo, deben asegurarse de que, dependiendo de la configuración enclítica o proclítica, el movimiento del clítico o del verbo debe activarse en un orden determinado. Por el contrario, opinamos que el proceso de linealización de los objetos sintácticos debe realizarse en el interfaz sintáctico-fonológico. Hemos llegado a esta conclusión tras analizar el comportamiento de los clíticos del búlgaro. De acuerdo con la hipótesis que acabamos de desarrollar, estos clíticos poseen el estatuto sintáctico de morfemas de concordancia puesto que manifiestan doblado de clíticos. Para la hipótesis sintáctica esto implica que su distribución respecto al verbo debe corresponder al patrón morfológico por el que la enclisis y la proclisis dependen de información morfológica del verbo. No obstante, su posición está determinada por consideraciones relacionadas con el orden de palabras. Se trata de elementos fonológicamente enclíticos y, si bien son elementos obligatoriamente adyacentes al verbo, en el caso de que lo precedan, dependerán fonológicamente del material fonológico que se encuentre a su izquierda. Es decir, se observan ciertos desajustes entre su estructura sintáctica y fonológica. El clítico formaría parte del complejo del SFLex en la sintaxis, mientras que en la fonología se adjunta al material a su izquierda. Por tanto, concluimos que una 59 N. Chomsky, op. cit, pág. 249. 60 R. Kayne, «Null subjects and clitic climbing», en O. Jaeggli and K. Safir (eds.) The Null subject parameter, Kluwer Academic Publishers, Dordrecht, 1989a, págs. 239-261 y The antisymmetry of syntax, MIT Press, Cambridge, Mass., 1994. 61 J. Franco, On object agreement in Spanish, op cit, «La concordancia verbal como un continuo ... » op cit y «Agreement as a continuum ... », op cit. 62 A. M. Madeira, op cit. 17
gramática adecuada capaz de explicar el comportamiento de los clíticos pronominales románicos y eslavos debe tratar mediante mecanismos independientes su distribución sintáctica y fonológica.63 En síntesis, en este artículo hemos intentado demostrar que una teoría adecuada de la clitización que explique el comportamiento de los clíticos pronominales debe tratar de manera independiente su estatuto sintáctico, sus propiedades fonológicas y los criterios que determinan el orden lineal de las secuencias en las que aparecen.64 El interfaz sintáctico-fonológico será el punto de la derivación en el que se produce el proceso de inserción léxica y en donde se ordenan linealmente los objetos sintácticos. En esta línea, Chomsky afirma que no hay evidencias de que el orden lineal juegue algún papel en el componente computacional o en la Forma Lógica. La hipótesis más acertada, por tanto, consistiría en que las restricciones de orden se aplican a la salida del componente morfológico de manera que se le asigne un orden lineal (de izquierda a derecha) a los elementos Xº que lo forman (no necesariamente piezas léxicas). Asimismo, proponemos que los clíticos pronominales son objetos sintácticos o, más específicamente, conjuntos de rasgos-ϕ abstractos con el estatuto de núcleos sintácticos.65 El estatuto sintáctico será el que nos permita diferenciar el comportamiento de los clíticos pronominales del francés, italiano y portugués (a los que hemos descrito como núcleos Dmáx/ mín generados en posición canónica y que serán desplazados en la sintaxis mediante una operación de movimiento hasta el núcleo de la FConc de objeto) de la conducta de los clíticos del español, rumano, macedonio y búlgaro (los cuales se comportan como morfemas de concordancia y por tanto son generados in situ como núcleos Concmáx/ mín).66 63 Esta conclusión coincide con la Teoría de la Sintaxis Antisimétrica (Antisymmetric Syntax) de Kayne, op. cit., en la que la relación entre estructura constitutiva y orden lineal de los elementos está controlada por el Axioma de la Correspondencia (Lineal Linear Correspondence Axiom), frente a la suposición estándar de que el orden sintáctico debía ser determinado por el parámetro del núcleo (Fukui, N. 1993. Parameters and Optionality, Linguistic Inquiry 24:399-420).Este modelo de gramática será adoptado en Chomsky, op cit., aplicándolo a la teoría del sintagma escueto. 64 Una postura que sostienen los trabajos de Klavans, op. cit. y Halpern op. cit.. Esta posición nos permitirá explicar por qué los clíticos del búlgaro con el estatuto sintáctico de morfemas de concordancia, desde el punto de vista fonológico, siguen el patrón de la Ley de Tobler Mussafia, un comportamiento que no pueden explicar las propuestas exclusivamente sintácticas ni léxicas. 65 Dichos rasgos abstractos podrán ser manipulados en el interfaz sintáctico-fonológico de acuerdo con las propuestas de la Morfología Distribuida, lo que permitirá dar cuenta de la combinación de los clíticos y su anfitrión y la formación de grupos clíticos, un fenómeno que, por otra parte, indica que estos clíticos independientemente de su estatuto sintáctico se comportan de una manera homogénea desde el punto de vista morfológico. 66 P. Barbosa, op. cit., también considera que los análisis de la generación de los clíticos mediante el movimiento desde la posición argumental y la generación in situ como núcleo de concordancia son opciones paramétricas de la familia románica. No obstante, considera que los clíticos del portugués se generan de la primera forma, mientras que los clíticos del italiano, francés o español se comportarían como morfemas de concordancia. En palabras de Pilar Barbosa Barbosa «Clitic placement in European Portuguese and the position of subjects», en A. Halpern y A. Zwicky (eds.), Approaching second: second position clitics and related phenomena, CSLI Publications, Stanford, 1996, pág. 2: «I will argue that what sets apart from the other modern Romance languages is that in the latter pronominal clitics are agreement morphemes heading a Case/Agreement Phrase, whereas in P[ortuguese] E[uropean] they are base-generated in argument position and subsequently moved to a position where they can enter into a checking relation with inflection». Así, para dar cuenta del comportamiento de los clíticos del español, italiano o francés adopta el análisis de Sportiche (1996, D. Sportiche, «Clitic constructions», en J. Rooryck y L. Zaring (eds.) Phrase structure and the lexicon, Dordrecht, Kluwer Academic Publishers, 213-76, 1996) en el que los clíticos proyectan en la sintaxis su propio sintagma, mientras que en posición argumental un elemento pronominal nulo, en el caso del francés o italiano, o un sintagma argumental, en el caso del doblado 18
Por otro lado, la posición que adopte el clítico respecto al verbo se determinará en el interfaz sintáctico-fonológico con independencia de su estatuto sintáctico. Así, los clíticos del portugués y del búlgaro, clíticos Dmáx/ mín y clíticos Concmáx/ mín respectivamente, se rigen por criterios fonológicos (el patrón de la Ley de Tobler Mussafia), mientras que el resto siguen criterios morfonológicos. Concretamente, proponemos que el orden lineal sea determinado por principios de la Teoría de la Optimidad.67 . del español, se desplaza en la sintaxis hasta el especificador del sintagma clítico. En este análisis los clíticos se comportan como morfemas verbales, puesto que el verbo en su desplazamiento a través de los núcleos funcionales del SFlex recoge sus marcas verbales entre las que se encontrarían los clíticos. 67 E. Bonet y M.R. Lloret, «OCP Effecs in Catalan Cliticization», Journal of Calatan Linguistics, 1, 2002, págs. 19-39. 19