Juan García Nebron
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.E PRIMERA PARTE. N©biH«!mo AudiUria, escuchadme por uo ra oyí cis de un León famoso valentías ,ydesgarros, yporque DO ignore el mundo quien es aqueste bizirro, nació en C?ñ;te la Real que es preciso declararlo, el ysliente Juan Níbróa, que en nombr^irlo oie acobardo, porque con su mucha foíía todo !o,tiehe íiovirado. LuegO'qüe Jnán (ovo tres lustros que sÓD quince años, con .-SíTc sbal ITítíy metido en contrabandos, feas nunca compaña quiso Sorque no quéfia amparo Secriaturas hu nanas, iao de Dios Sobgrano. ®Vuvo noticia e^ig Jov n iyomo UQ poco de tabaco ea (Jibraltar se veadia con cooyenieqcia ,ym">ntindo ea sa rocín ,ea la Piaza, si» ser de nadie notado ent'P, yhaciendo su carga, ha salido como un rayo; ycomo los centinelas están con tanto cuydado, luego que lo vieron 'uera se echiron sobr?; el caballo. Favor al Rey le dixíron, yei su trabuco montaedo, po sabéis que soy Neb;ó-i, dixo ,yel tií'O soltaDda las vidaf, ymetiéndole al cabj.¡io las espuelas ,hizo burla de un Regimiento acampa’do, ypor vender bien su carga, dentro de Murcii se hi enifaio édonde al íu^tanlr fíe su gcceio desparb -dc»'
ACrt glía pñ>:é yen e' caiiúco ha encontrado Boa venía »ya fa no'he venía tí Ddier.do ei manto: IKgó Juan ,pidió po'sda, lo qae se ¡e fue ctorgudo; yregistrando la venta eeo muy grande deseef^do» yviendo Que nadie bvia, bí! entrado* con gran cuydttdc, Pseguntóle ála ventera que hacia sola en aquel canspo^ Vitenia marido: if ella dixo coa recato» que si .yque havia salido áUn vil'je muy dilatado. Preguntase si tenia Ko quarto desocupado» en qua hospedarse, yresponde,^ que t?.n so'o h.-via uno alto. Dixo Nbfón lo mostrase, yla fi3ug,sr ha tomado un candil ,detras de ella *e fue ,yadmitió su quarto. B. xóse ,ytomó las armas» juntamente su cabillo, yen s» quarto lo níeiid, medio por su pie oen. brazos» ¿3 ventera renegaba, porgue 5ub!3 ei caballo: yNebrón ¡a sosegó ccn psl-b;as cortesanas,, dicieado, que el dormía sieropre junto ásu caballo. Se S' segó la veotera» yNbron con grao cu ydado tjutíó'etn el quatlo solofifígiendo qae se ha acostado? qui.fiüo aáála media DGCher viene con muy lentes paí.os> la veatera roas Nefefór/, que de todo anda avÍNado,. coii muy grande dinmuio». con t‘í tr; úico abrazado: tía» quien va? preguntóle» yella rsspooáló algo baKo; El candil se roe apagab » yye ht* v£0 ido iatizarlo* At'zó el candii »yfuese, yccués le ba salomado, dicíe! dote qae perdone» si en i!Í 20 *e ha motestado* Se sa ló dfcl aposento, por la escalera hixando, yNbóa por si o*f:,o cía á¡a t«erta se h» atcmado». ycon atcDcíoD oyó que la ventera eítá hablandp coa hoff.hres »yque decía: £1 picaro ha despertadOj perp la armaté: cqn qiKSO, para que quede eptrampatio,. I>¡ apastas razones». /Neb;óa ie dhto ásu sayor El que €'tá bien prevenido» jamas vencí ose ha hallado^ XJ^aiido al cabo de una hora» vé que rempujan del quarto la puerta ,yque la-ventera- -- otra Ve* dentro se h-: eatiado ^ haciendo mocho cuido», yhace Ni bó< que cansado pag;;ba tributo al sueño: viendo que no ha. despertado», se saiiÓ! del apo ento con un paso acelerado. Ncbióa se lebaRtoal punto, yblacd? mente pisando, ‘arrlr/^ie bacía la. puerta, con el rejón en la roano» ybacjeE-dole en uEa labia bn sjtiijcro. quadrac'o, inet!.ÓL_eLj;8.&oo,del trabuqo, yatc-t tEíUi tue tnirasdo, ^ vio subir por la escalera dos embozados bizarroíp yva que los tuvo cerca» dixo Nebrón enojado: Aivá aqueste triunfo ,jaques» yai proviso despachados i :«e-
fuerorv táár coenta áDios ¿esas cQipas, ypícacíos» ybsxaodo ála viniera, el eorazoQ le ha s<icasíff, ye» on palo lo rica» yle hi/o aiil pedizos» $ac© su caballo fuera» yso trebuco arganda» salió ,yápoco di trito» con uoa Hermita er contraBda , ya! Hctn:ik3ñ"> ie dixc-t IHa de saber ,buen hermano, ^ue Joan García Nbrdn ti miamo e$» que le ertá hablando, yle ha contado ei suceso, que en la venía le ba pas-ado. JDió !a vuelta áCftageoa. «oo un amigo áei cotrado, dqual le estuvo dicteado, como estaba pregonado, por ambas ABdaiocias,. por sus ff'ce» desga. ros,- Aque respoodió Ncbrón, que no se le daba un qaartot Yajustando aíH’ nna carga Reseda fina por alto, sepaitié áel Andalucía, yjunto áGuadix pasando, en una venta una noche, recogido ya en su quarto, «yo golpes ála puerta, yai mesonero bao hablador Caballero per su vida, que te abra áun pebre anciano, que en trage de Nazareno, con un madero pecado, ycon un havito humilde, viene su culpa pagando. No fiándose Nebróo, con el trabuco abrazado, abrió la puerta ,yquedóse del todo m-^ravtllado de ver aqnet venerable con un madera rerado, yque con voz iastimesa' ha dicho tpe rdona he ffií io* por atfior ds Dios del Cielo el enfado »que lé be dado, ^ porque la noche es muy fría, ylos años son colmados, Compadecióse Nebrón, ypara cama le ha dado la capa ,cotr que quedó eiNuzareno acostado, yJuan no quiso dormir, porque anda sobfesaitado» Quaodo pasando dos horas ve que se vá levantando el Nacareno, ymiraba si e>taba Nebróo velando. YJuan que vktoesiatacGÍo» sin menearse de un Tidc, tstubo hecho dormido; -y coo ,el ojo atildando, ^ vio que el havito se quita, ylas ba fijas ha tirado, COTJ qué quedó hecho bc maocébo con charpa ,ycoleto armado, Y,«rri®andose áiaCrua, ^ Vió que ooo grande ébydado, íquitsBdoie una aidavilla. de dentro de ella ha sacado «o trabuco, ylo colgó abrió de la Cfuz uo br^zov ySoCíndo uoa pistola, yla Gtsa del otro Isdo», ytambieo de la cabeza sa.ó ua rejos smoladc. Sin esperar dilaciores nuestro Juaa le ha disparado’ con una pistola u¡’. tiro, que lo ha dexado dobUdo, yluego !e ha registrado, yhallándole una eoroeta, ccti grandisimo cu ydado fue ála puerta, yfe tocó,, yacuditroD como rayes ocho de sus compañeros, ytuvo tan buena roano, que áquaito dexó ec el sino; hu^
f-oyendo !o otros q-UDtrd. ' EvetiCtrs se qurCé inaravinado riel caso,' ypor 5a accjaa Ún heroyca, le ha xegstsc-o üíi cbiHo,- rjti? vi'iT v-Í6n ''dob’Gíies, íGranaba Síha pasado,' ádonde veodip su seda áprecio nüuy levantado. Vdeseoso dever isus padfes ,hr.pafedo r, ‘ ^ í, Rouda qoe aili víviisv •y* El Corregidor lo supo, yuoa posta' ha,despachada ft Malaga que le envíeo uas escolta de soldados. ' Una nooh?:-, Que Nebréá e;í rb; jngando ;ai cacho ícon otros amigos suyos, se arrojaron' los soldados^ mas Jjua, que sintié ruido, diciehdot’ afuera vülasos,^ de un trabücaio m.ié tres ministros ,yun soldado. ¥como es mucha !a geotci se.quedó elpobre enredado sin tener escapatoria. Ala caree! lo ílevaroa, fen un caiabozo obscuro, quedó el pajaro enxaulado. Aquí si Poeta promete fíat segasdo traasiadOr FIN. Coñ JÁcenctai En Cordobán pn tu Imprenta 3c D.lLmé de Ramos ^Coria ,^¡asuela de he Cañas,
JUAN GARCIA NEBRoN, SEGUNDA PARTE, GRaodlaie nesofrcBe^ adíenosos coaapaüeros feoy en este calabozo, dtxo el bizarro mancebo lüiü barcia de Nebron, ^Bsfje' desde Ronda prgio •en la cárcel de Granada cargado de macho hierro* Oyó .menear candados, los calabozos abriendo, yjunto con el Alcayde, . Sor^tcayde ,yCarcelero, tía Sseribaao delante, ^ae en la mano lleva on pliegos. Eatfó midieodo los pasos, de aquesta snerte diciendo; Amigo ajiueste disgusto jnucSio en si aíaoi lo sienta el dárosle ,pero es faerzr?, parque los Sinores visnio los 48 itos que teu?is, jí álo que es instiáa aientoi, aaodan seáis arrastrado, yeoGubadoai mismo tiempo, que de tu cuerpo defunto eoften del brazo derecho la mano ,yesta la fixeo, porque sirva de escarmiento, en doude todos la vean. Vuelvo ádecirte que siento el leerte la sentencia; pero es preciso el hacerlo. Quedóse Neb;óa turbado, sus ojos do$ ;ueat8s hachos, oo por temor de la muerte, sino del estrecha aprieto de la cumta, que ha de dar ante el Tribu aal Supremo, Pero alentándose oa poca refirlen.iO sus sucesos., átodas los que aUi estaban pidió le diesen sileocio. Ncí nCañete la R'a!, hijo de Padres muj buenos;
pcí ivr doiie en el B.uti tno fcr ei gusio de mi Abuelo, Juan Gaicia, ypor mis Padres, quando mavor me pusitrea, eiapeUido Nebrón, de León fuera mas bueno. Apenas tuve tres lustros, que son quince años mal faecbos, di ¡a muerte áob primo mío por unos falsos enredos. Supe que mi lio andaba buscándome con extremo?. Me fui una noche áCañete para matarle resuelto, yapenas entré en mi casa, me quedé vencido al sueño, yconociendo mi Madre xri ebstÍDsdo pensamiento, me kinché la escopeta de agua,^ porque no surtiese efecto. Apeoas elotrodia tf odió ci Sol sus rayos beíles, S3iábuscar ámt tio. yapenas vi al pobre viejo, guaodo atrevida disparo yen6la escopeta eí faegcí Feé providencia Divina «1 no hacer tal desacierto, dando la muerte áun anctaao, hovie3do,á,su hijo siueito. Aibcrctadofcí Lugar, _ puse liera de por medio. Flí áMalaga dccdeectié rneasa de un Geballero, que este eu su hacienda tenia un mayoriícmo estraegero. Tuvimos unas palabras, cosa de muy poco seso, yme ira'ó de rapé?; yo, como era forastero, le quise dar áentender, que conociese mi aliento. Le di muerte aquella nochep ylos demás compañer os se fueron ,yme dexa roo, ycomo si rada hecho hubiera ,ene fu yáCoio, que hay seis leguas de por medio Alegre me paseaba, yuna ncche qü?ndo el Cieio parecía qae esgrimia contra mi rayos ,ytruenos, vino una requisiteria CCQ tan profundo secreto, que en ur aprisión me hallé sin ser de mis armas dueño. Valime de una Señora, que era Doña Elvira Teüo, yesta en si pri.don trahia átodo el mundo revuelto, yáCaleras me sentencian por sus Jmpertántes ruegos» Pero por nfi gránde indúltrit dispuse buscar et medio mejor ámí libertad, fue engañando al Carcelero, stipücaodqle una noche, por estar Triste ,ysujeto, roe quitase una.cadeoi» para descanso deí cuerpo» HIzo lo que Je.pedí?; mas por piedad, qoe por miedo, Soltéme pues 4e los grjiiof, ; per Me eran lospús pequeños, sin di€ uitúd aguna, .! yya que me vide suelto, aguardaba por ,fa*: tantes, „,. que viniera el carcelero; quando áná por la mañana, , yque el ai va’ iba rompietdo, ..i cogen candados ,yllaves, ^ yerlrando el Aicaydt deriro, . le di un golpe con los grilles, yse quedó ¿mis pits muerto, yqnit ndoles las llaves, libe! té áledos !os presos. También le quité un rejón, ycon este mismo acero, por entre muchas espadas temé ampaio en ei Convento i ATti-
Títc3tcí!,0> 'doodtr7esíuv?, atnparfido del silencio Don Francisco B^rradó-j, queieta de mi Padre deudo,, me avisó dé que mi tío ha días de'-que ttá muerto, yque al tiempo de morir, viéndose en aquel aprieto, hÍ2ono perdón general, ycon «uypoco dinero le hize algunos sufragios. Dios fe baya dadpsu Reyno» La cbiigacioo de jaboo deCsmte,y otros pueblos en este tiempo trabia coa mi caballo ,y,dineros, ytodo lo necesario, iOsuna ,ycon grande riesgo. Siendo Don Josef Clavijor Corregidor, pretendiendo adeiactar sus honores con mi prisión vivo ,hmuerto mecompió^por un dobloa traydbf de" íBrriñesbnér©, Apenas entré en Osuna, le dán el soplo, ysaliendo con toda la gurullada de Alguaciles, yporteros, me cercan toda la casa con indecible secreto. Yo que cercado me vi me levanté echando retos, cen ef rejón en la mano, e‘tas palabra» tííciendcí Aquel que me echaie mano, comiínze ádecir el Crede; Mas al salir por la puerta tuve un tan terible eocner.tro que se me poso delante el Corregidor dicieodr; me tiraran como áuo Turco, yyo agraviado deaqut'ío, mano tneti áuna pistola, yasestando el tiro a! pe: hoy por no dar luz el fogón, allí nok-díxo muerto. Saü pues, pon grao trabajo, tüjoé la Torre al Convento de Viclorios, donde estuve peleando cuerpo ácueffO* i Tres hjioistros le> maté, que andaban buscando oaedios para quitarme la vida con los mayores esfuerzos Uo Ministro diligente, de gran animo ,yesfuerzo, confiado en su. Valor, >< 1, íiie su diligencia en tlempoj . qUe me descuidé, ylo vi en el escalen postrero. Diie up golpe en la cabezs pero fue con fñl rsfuerzo, qüe lo qüe ? t bió de pies, volvió áíbí'Xir de certbro Mt fui: ácurar áCañete, y!U;go asi que supieron mis atnigos este easo,. lo bao tí madp, por empefio l^aañ ^Góme^ el dV G^FaUadlC' ó quf es mi leal cr«ip£ ñero, empeñada su persona de dar muerte ai mesonerc; lo templé con tris razones, proponiéndole el respetó, qüe se debe ála Justicia, yssi Ic i/rpedí su intento. Nos pasarros áArriate, yme amparé de su dueño. Den Pedro de Moiuezorra, que es honredo Cí-ialIetO Al cabo de pocos días vino áArriate un msrrfho preguntando por Juan Gamir , ycemo e! pueblo es pequeña, EOS encontró ,yfíes íalutía muy co'tcsano ,diciendo; Yü soy Alonso del Canto, y?oy un criado V!Jr«t-o: btreis que pa oáGranada con uíí rauger por el riesgo de
4t> ’os caminos quisiera recibir el fivor vuestro, que para lo necesario no nos faUari dineros. Füiioos con el ,jr ea la venta de Virgaa fevia un ventero can otros dos camaradas, robando los pasageros. Macamos átodos tres, ylos cotnarcatios pueblos agradecen la 6:)ez*, Aquí le puso siieacio INwbron ásu relación; ylos Rdigiosos cuerdos lo meten eo ¡a CaptUs. púdole buenos eons^os, conducentes §, su á!m», para conseguir ei Rc^no de !a Gloria. Pero quiso su fortuna, que áeste tiempo las oauf liU'tres Stñnras dei Salar, yCas.tU-yi/^, ^ Marquesas ambas hermana^ su intercesioo propusieroa álos Señores Togados 4e| Ilustrisioio Acuerdo, por conseguir concediese» Ja vida de aquiste Reo, flos Señores piadosos, i al propio tiempo que rector, le dieron Cárcel perpetua, coadesoeadtea4o ktal ruego» * FIN. Ipc(a En Coedoha^jcn la JmpFenta ^1^, iMé dn Ramos yCwifs^VUnzwla 4a las Cañas,