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Desarrollo y validación del cuestionario de apoyo social V.I.D.A. (Vínculos Interpersonales de Apoyo)

Alemán Ruiz, Iván Luis

Abstract

Programa de doctorado: Salud, relación de ayuda y psicoterapia

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UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD DEPARTAMENTO DE ENFERMERÍA Programa de Doctorado Salud, Relación de Ayuda y Psicoterapia DESARROLLO Y VALIDACIÓN DEL CUESTIOANRIO DE APOYO SOCIAL V.I.D.A. (VÍNCULOS INTERPERSONALES DE APOYO) TESIS DOCTORAL PRESENTADA POR Dª IVÁN LUÍS ALEMÁN RUÍZ DIRIGIDA POR EL DR. FERNANDO CALVO FRANCÉS Las Palmas de Gran Canaria, 2013 II III Dedicatorias Especialmente a Fernando, mi gran y comprometido director de tesis. Mi amigo. A Salvador, mi padre, referente y brújula afectiva en tantos momentos vitales. A Isabel, mi madre, apoyo constante siempre que lo necesito. A Nayra, mi mujer, mi compañera de vida y mi cómplice. A Gloria, mi amiga, mujer generosa y comprometida. IV V AGRADECIMIENTOS A Fernan, mi gran y comprometido director de tesis. Mi amigo. Sin tu apoyo, motivación, empeño, resistencia, sabiduría, amabilidad, paciencia (por toneladas), fe en mi, capacidad de lucha y tu saber estar, esto no hubiera sido posible. Gracias por hacer que esta larga y dura travesía estuviera llena de sonrisas, risas y complicidades… Gracias por ayudar siempre a que las tutorías fueran además de productivas, por encima de todo un encuentro humano especial al que merecía la pena volver. Gracias por todos los ratos de VIDA mutuos que hemos compartido. Gracias Compañero de batallas. A Salva, mi padre y brújula afectiva en tantos momentos. Gracias por servirme de referente. Gracias por tanto… Gracias por quererme como lo haces. Gracias Pá. A Nay, mi mujer, mi compañera de vida y mi cómplice. Gracias por tu lealtad sólida y tu fe en mi capacidad. Gracias por darme tanto amor y dejarme amarte tanto. Gracias Cariño. A Isa, mi madre y apoyo constante siempre que lo necesito. Gracias por estar siempre orgullosa de mí. Gracias por quererme incondicionalmente tanto. Gracias Má. A Glo, mi amiga, mujer generosa y comprometida. Siempre dispuesta a darme ánimo. Gracias por saber estar en un lugar respetuoso a la vez que cercano conmigo. Gracias por emocionarte con mis cosas. Gracias linda. A Teresa, que ha mimado este trabajo A mis hermanos de vínculo. A mi tribu que son mi gran grupo de Apoyo Social, mi red de seguridad. A todos los participantes que contestaron los cuestionarios. Más de 1.080 colaboradores anónimos que regalaron una parte de su tiempo para ayudarme a estar hoy escribiendo esto. VI VII ÍNDICE GENERAL ÍNDICE DE CONTENIDOS Página Parte I: MARCO TEÓRICO 1. Introducción 3 1.1. Concepto, dimensiones y tipos 4 1.2. Apoyo Social (AS) y salud 13 1.3. Modelos de funcionamiento del AS 22 1.4. La evaluación del AS: relevancia y dificultad 28 1.4.1. Cantidad y variedad de instrumentos de evaluación 29 1.4.2. Instrumentos de medida del AS con mayor difusión y/o variabilidad de ítems 35 1.4.2.1. Cuestionarios y escalas útiles como punto de partida 35 1.4.2.2. Cuestionarios y escalas de mayor difusión y/o variabilidad de contenidos del AS 37 1.4.2.3. Otros instrumentos de medida del AS 45 1.5. Justificación y características de una nueva medida de AS 48 1.6. Objetivos del estudio 63 Parte II: TRABAJO EMPÍRICO 2. Método 67 2.1. Participantes 67 2.2. Instrumentos 71 2.2.1. Escala Multidimensional de AS Percibido (EMASP) 71 2.2.2. Escala Autoaplicada del Estrés-AS del departamento de Salud Mental de California 71 2.2.3. Escala de Ansiedad y Depresión de Goldberg 72 2.2.4. Inventario Diferencial de Adjetivos para el Estado de Ánimo 73 2.2.5. Escala Factorial para Medir la Felicidad 74 2.2.6. Cuestionario de Salud SF-36 75 2.2.7. Cuestionario de 90 Síntomas SCL-90-R 77 2.2.8. Subjective Happiness Scale de Sonja Lyubomirsky & Lepper 78 2.2.9. Cuestionario Ad-hoc 78 VIII Página 2.3. Procedimiento 79 3. Resultados 89 3.1. Validez estructural 89 3.1.1. Distribución y normalidad de los datos 89 3.1.2. Supuestos y exigencias del Análisis Factorial Exploratorio 94 3.1.3. Determinación del número de factores 99 3.1.4. Análisis Factorial Exploratorio 108 3.2. Análisis factorial confirmatorio 122 3.2.1. Ajuste del modelo 122 3.2.2. Índices de ajuste 125 3.3. Componentes principales y varianza explicada 127 3.4. Fiabilidad 130 3.5. Validez 133 3.6. Estadísticos descriptivos 146 4. Discusión y conclusiones 151 4.1. Síntesis de los resultados 151 4.2. Comparaciones con otros cuestionarios de AS 159 4.2.1. Referente al número de ítems 159 4.2.2. Referente al tamaño y representatividad de la muestra 160 4.2.3. Referente a los factores evaluados 162 4.2.4. Referente a la existencia de estudios AFE y AFC 164 4.2.4.1. Referente a la existencia de estudios AFE 164 4.2.4.2. Referente a la existencia de estudios AFC 165 4.2.5. Referente a la fiabilidad 168 4.2.5.1. Referente a la consistencia interna 168 4.2.5.2. Referente al test-retest 252 4.2.5.3. Referente al método dos mitades 171 4.2.6. Referente a la validez 171 4.2.6.1. Validez discriminante 171 4.2.6.2. Validez aparente 172 4.2.6.3. Validez convergente 172 IX Página 4.2.6.3.1. Validez con medidas del mismo constructo AS 172 4.2.6.3.2. Validez con variables de constructo similares 173 4.2.6.3.3. Validez con variables de constructo diferentes, relacionados con el AS 175 4.2.6.3.4. Diferencia de medias del Cuestionario VIDA 178 4.2.6.3.5. Conclusiones sobre validez convergente 178 4.3. Conclusiones, limitaciones y futuro 179 4.3.1. Conclusiones 179 4.3.2. Limitaciones y futuro 180 4.3.2.1. Limitaciones 181 4.3.2.2. Futuro 181 5. Referencias 183 6. Índice de Anexos 213 Anexo 1. Clave para la recodificación de los ítems del SF-36 213 Anexo 2. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 214 Anexo 3. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 216 Anexo 4. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 219 Anexo 5. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 220 Anexo 6. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 221 Anexo 7. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 222 Anexo 8. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 223 Anexo 9. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 227 Anexo 10. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 228 Anexo 11. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 229 Anexo 12. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 230 Anexo 13. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 240 Anexo 14. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 241 Anexo 15. Cuestionario usado para el pool de ítems inicial 245 Anexo 16. Protocolo de evaluación 1 246 Anexo 17. Protocolo de evaluación 2 260 XVI EAS Escala de Apoyo Social EASP Escala de Apoyo Social Percibido EMASP Escala Multidimensional de Apoyo Social Percibido ESSS Escala de Soporte Social de Salud ESS Escala de Satisfacción del Apoyo FEP Factorización de ejes principales FRI The Family Relationship Index FS Funcionamiento social ICS Instrumental Crisis Support IDDA Inventario de Ansiedad y Depresión IESS Instrumental Expressive Support Scale IFSW Inventory of Family Support for Workers IRSA Inventario de Recursos Sociales en ancianos ISEL Interpersonal Support Evaluation List ISSI Interview Schedule for Social Support ISSB Inventory of Socially Supportive Behaviors ISSSS Illness Specific Social Support Scale ITQ Interpersonal Trust Questionnaire KMO Kaiser-Mayer-Olikin LSNS Lubben Social Network Scale MAP Minimum Average Partial MV Máximo de verosimilitud MCNP Mínimos cuadrados no ponderados MI Índice de modificación XVII MISS Manheimm Inteview on Social Support ML Máximo verosimilitud MOS-SSS Medical Outcomes Social Support Survey MSPSS Multidimensional Scale of Perceived Social Support N Número NAS Nivel de Apoyo Social medido por el Cuestionario de Apoyo Social del Mental Health de California NSE No Se Especifica NSSQ Norbeck Social Support Questionnaire PCS Psychological Crisis Support PSS-Fa Perceived Social Support-Family PSS-Fr Perceived Social Support-Friends PSSS Personal Support System Survey PWI Personal Wellbeing Index R Relevante RA Red de Apoyo RE Rol emocional RMSEA Root Mean Square Error of Aproximation RS Red Social SCI Social Connections Index SCL90 Symptom Checklist 90 SESS Self-Evaluation and Social Support Schedule SG Salud general SIN Social Network Index SIW Support Inventory for Workers XVIII SM Salud mental SNQ Social Network Questionnarie SNS Social Network Scale SOS Significant Others Scale SPS Social Provision Scale SPS Social Participation Scale SRS Social Relantionship Scale SSA Social Support Apgar SS-AS Social Support Appraisal Scale SS-B Social Support Behaviors SSBS Social Support Behavior Scale Sm Submuestra SSNI Social Support Network Inventory SSQ Social Support Questionnaire SSQT Social Support Questionnaire for Transactions SSSS Self-administered Social Support Scale UCLA University of California at Los Angeles ULS Unweighted Least Squares V Vitalidad VIDA Vínculos Interpersonales De Apoyo VIP Variables Interaction Pychosocial o Variables de Interacción Psicosocial WAS Welin Activity Scale WSS Worksite Settings Scale XIX PARTE I: MARCO TEÓRICO 2 3 1. Introducción La persona, en la terminología de Maslow (1964), siempre ha mostrado la necesidad secundaria de contar con los demás para sentirse sostenido y querido. El hecho ha quedado patente en el proceso salud-enfermedad y en el bienestar de las personas en general con el cambio de enfoque en sus conceptualizaciones, aumentando la valoración del entorno y tomando gran relevancia lo que se denomina actualmente el Apoyo Social (AS). En los últimos 40 años su implicación en la aplicación clínica y la investigación se ha convertido en imprescindible, abarcando una amplia interdisciplinariedad. En una búsqueda tosca, a partir de tres palabras claves, Social support inventory, Social support scale, Social support questionnaire en el período 1975-2013, se obtuvieron los siguientes resultados, evidenciando la relevancia del AS en la actualidad (tabla 1). Tabla 1 Relevancia del AS: publicaciones 1975-2013 Base de datos Filtro Social support inventory Social support scale Social support questionnaire Pub Med 1975 - 2013 11.249 18.532 43.597 Science Direct 1975 - 2013 62.314 255.843 132.952 Se revisan en este capítulo el concepto, dimensiones y tipos del AS, se identifican algunos modelos teóricos desde los que se ha delimitado conceptualmente, y se constata su relación con la salud. Finalmente se examinan los principales instrumentos de evaluación, justificando la necesidad de una nueva medida de AS. 4 1.1. Concepto, dimensiones y tipos No existe unanimidad en la conceptualización del AS. Algunos estudios así lo constatan (Buunk, de Jonge, Ybema & de Wolff, 1998; King, Mattimore, King & Adams, 1995; Martínez-Pérez & Osca, 2002; Sarason, Sarason, & Pierce, 1990; Terol, López, Neipp, Rodríguez, Pastor & Martín-Aragón, 2004), incluso se refieren investigaciones no exentas de contradicciones en la definición del AS (Barrón, 1996; Barrón & Sánchez, 2001; Durá & Garcés, 1991; O’Really, 1988). Son muchas las razones que justifican esa falta de acuerdo. La realidad del AS en sí misma es un proceso dinámico que evoluciona y se modifica a partir de las relaciones que se establecen entre los individuos y sus redes sociales. En ese sentido se plantea el modelo de Convoy Social (Khan & Antonucci, 1980; Antonucci, Fhurer & Jackson, 1990) que se basa en la teoría del rol y del AS, y permite explicar cómo la red personal se ajusta a las condiciones de vida de los sujetos, cambiando su estructura para garantizar el intercambio de apoyo. Se representa como un conjunto de círculos concéntricos que envuelven a la persona, simbolizando los diferentes niveles de proximidad, relevancia y efectividad. El círculo más cercano incluye los vínculos más estables y la pertenencia más sólida, a los que acude para obtener AS siempre en primera instancia; sólo se producen modificaciones ante eventos vitales excepcionales. En este círculo aparecen en primer plano las relaciones comunales (definidos por su pertenencia al barrio, a la etnia, etc.) y es frecuente que estén presentes algunas relaciones familiares (Clark, 1983; Wellman, 1990); en este caso como dice Barrera (2000) se minimizan las percepciones de endeudamiento propias de las relaciones de ayuda. Si no se cuenta con familiares se solicita ayuda a amigos que son relaciones menos estables y más basadas en el intercambio (Clark, 1983; Vaux 1990). 5 La dinamicidad de la realidad, consecuentemente, hace que el concepto de AS sea también dinámico y complejo: un metaconcepto multidimensional (Wilcox & Vernberg, 1985), ya que está constituido por una multitud de elementos, aparentemente dispares y diversos entre sí (dar consejo, expresar cariño, ser soltero, prestar un objeto, etc.) y que además, incluye aspectos estructurales y funcionales, reales y percibidos, globales y específicos. Todos ellos con la posibilidad de ser analizados a distintos niveles (Barrón & Sánchez 2001). Martínez-Pérez & Osca (2002) ponen la dificultad para su definición en la multiplicidad de significados que se le han atribuido a esos elementos en los distintos estudios realizados. Ni siquiera existe unanimidad en los términos empleados para definir un mismo concepto. Así el apoyo estructural recibe también el nombre de fuentes o de redes, algunos le llaman red de apoyo y otros, red social y al apoyo funcional se le llama también tipos o contenidos de AS. A pesar de la dificultad que esto encierra, algunos autores han propuesto definiciones del AS, a veces parciales, meramente enumerativas o descriptivas, acentuando más el aspecto objetivo o subjetivo. Caplan (1974) afirma que el AS es la ayuda que proporcionan otras personas a un individuo y que le permite manejar adecuadamente un suceso estresante. Cobb (1976) lo define como la información que le lleva al sujeto a creer que es cuidado y amado, estimado y valorado y que pertenece a una red de comunicación y obligaciones mutuas. Caplan (1974), habla de cuatro tipos de AS, tangible objetivo, psicológico objetivo, tangible sujetivo y psicológico subjetivo: lo tangible son recursos, lo psicológico son cogniciones, lo objetivo son conductas y lo subjetivo percepciones. House (1981) lo define como una transacción real entre dos o más personas en la que se da una implicación emocional, una ayuda instrumental, un apoyo informacional (información para 12 c) Tercera dimensión (Descripción/Evaluación): el AS puede ser descrito o evaluado. Mientras el descrito se refiere específicamente a las categorías de apoyo, el apoyo evaluado hace referencia a la satisfacción del mismo, valorado desde el receptor o desde el que lo provee. Se concibe la posibilidad de que el apoyo pueda ser en ocasiones el origen de problemas para quien lo recibe. d) Cuarta dimensión (Contenidos): distingue cuatro categorías de AS, emocional (se operativiza en términos de expresiones de afecto, empatía, etc.), instrumental (acciones o proporcionar materiales o servicios que sirven para resolver problemas prácticos: ayudar en tareas de casa, dar dinero, etc.), informacional (aconsejar, informar, guiar, etc.) y valorativo o evaluativo (se facilita información no afectiva, para que las personas se comparen a sí mismas con los comportamientos sociales). En esta dimensión, y como el mismo autor afirma (Tardy, 1985), es donde la clasificación es menos exhaustiva, existiendo, por tanto, la posibilidad de otras muchas. e) Quinta dimensión (Redes): se refiere al conjunto de relaciones entre miembros de un grupo o colectivo (familia, amigos, vecinos, compañeros, etc.) de los que proviene el AS y a las características transaccionales e interpersonales que se dan entre ellos. Actualmente y como consecuencia de la inclusión del AS en los estudios relacionados con la salud y la calidad de vida se constata un avance en la conceptualización del mismo, sobre todo en la consideración de su carácter multidisciplinar, hasta convertirse en un área de investigación, en gran medida, independiente. 13 1.2. AS y salud En el proceso salud-enfermedad, el paso del modelo médico o biológico al modelo biopsicosocial o de globalidad, ha llevado a que el AS adquiera gran relevancia en la consideración del mismo (Costa, Morales & García, 1997; Martínez-Pérez & Osca, 2002; López & Laviana, 2007; Matud, Carballeira, López, Marrero & Ibáñez, 2002), convirtiéndose actualmente en uno de los temas mas estudiados en las distintas disciplinas relacionadas con la salud, considerándosele como una fuente más de salud y patología. Se consideran precursores en el estudio del tema, a Durkheim que en el 1897 relacionó la integración social con la salud, llegando a afirmar que el suicidio no era más que la consecuencia de un estado social (Durkheim, 1982), Kraus & Lilienfeld (1959) que refirieron en un estudio metodológicamente muy rutinario, que las personas casadas experimentaban una tasa de mortalidad menor que las personas solteras, viudas o divorciadas de cualquier edad, sexo o raza y Bowly (1969) que apunta a la necesidad humana universal de vínculos afectivos, cuyos lazos íntimos, creados en la infancia, repercuten en la estructura emocional básica que proporciona en la vida adulta prototipos de relaciones sociales. A partir de los años setenta, con las publicaciones de Caplan (1974), Cassel, (1974 y 1976) y Cobb (1976), aunque sus estudios se restrinjan a los efectos del AS en el estrés psicosocial, se experimenta un auge progresivo del interés por las dimensiones de las relaciones sociales y la necesidad de precisar la conceptualización del mismo. Posteriormente la producción científica aumenta. La Social Citation Index experimenta un aumento de trabajos encabezados con el término social support que pasó de 2 artículos en 1976 a 50 en 1982 (Fernández, 2005). 14 Como exponente de la ingente investigación sobre la relación AS y Salud en los últimos 20 años, da cuenta la siguiente tabla cuantitativa (tabla 2). Tabla 2 Relación AS y Salud: publicaciones 1993-2013 Base de datos Filtro Social support and health Social support and cardiovascular disease Social support and cancer Social support and anxiety Social support and depression Social support and stress Social support and mental illness Social support and mental health PubMed 1993-2013 102.180 8.304 12.898 12.104 18.477 19.563 44.571 19.892 Science Direct 1993-2013 251.459 38.155 66.127 86.882 93.695 132.211 55.262 102.691 PubMed 1993-2013 En título 524 7 265 72 304 358 15 110 Science Direct 1993-2013 En título 97 2 72 32 92 104 1 25 Las investigaciones realizadas han puesto de manifiesto que el nivel de AS puede afectar a la salud en general y al bienestar psicológico (Asher, 1984; Barrón & Sánchez, 2001; Cobb, 1976, Cohen & Syme, 1985; Herrero & Musitu, 1998; Lin et al., 1986; Matud et al., 2002; Messeri, Silverstein & Liwak, 1993; Thoits, 1982), de modo que las deficiencias en AS se asocian a un mayor riesgo de padecer enfermedades (Prince, 1997), que las personas más aisladas tienen menos salud física y mental y más probabilidad de morir (Adler & Matthews, 1994; House, Landis & Umberson, 1988). Kulik & Mahler (1989), que el AS disminuye la probabilidad de contraer enfermedades y acelera la recuperación en caso de padecer enfermedad. Martínez-Pérez & Osca (2002), refieren que las personas con una red de AS, que le proporciona ayuda material y psicológica, disponen de una vida más saludable que aquéllos que no la tienen. Rodríguez-Marín, Pastor & López-Roig (1993) y Gómez, Pérez & Vila (2001) en su revisión sobre la relación entre AS y salud, relacionan afrontamiento, AS, y calidad de vida con el proceso salud- 15 enfermedad. Se reconocen evidencias en la vinculación del AS a la mejora de la salud (psíquica y física) y sobre el estrés (estresores). Respecto a la salud mental en general, al principio las investigaciones aparecían restringidas a los efectos de AS en el estrés psicosocial, pero actualmente las investigaciones se diversifican en otros aspectos de la salud psíquica (Cohen & Syme, 1985; López & Laviana, 2007; Navarro, García-Heras, Carrasco & Casas, 2008; Walsh & Connelly, 1996), constituyéndose actualmente en uno de los factores más ampliamente estudiados. Se constata una clara persistencia de la asociación positiva entre AS y salud mental (Barrón & Sánchez, 2001), aunque se relata que, en ocasiones, las relaciones sociales de apoyo van acompañadas de un cierto endeudamiento consistentes en la creación de obligaciones tales que crean tensión y estrés, convirtiéndose entonces, en correlación negativa, y en ese sentido como predictores de la morbilidad psiquiátrica (Barrón & Sánchez, 2001; Shuster, Kessler & Aseltine, 1990; Stansfeld, Fuhrer & Shipley, 1998). En relación a la depresión se han obtenido resultados concluyentes en el sentido de relación positiva entre AS y prevención de riesgo o mejora de la misma (Lin, 2007; Moral & al., 2003; Russell & Cutrona, 1991). Peirce, Frone, Russell, Cooper & Mudar (2000), concluyen que además de que AS alto reduce el riesgo de depresión, produce un mayor control en el uso del alcohol. James & Davies (1987) encuentran una tendencia a la discriminación entre sujetos depresivos y no depresivos a partir de que cuenten o no con amigos y buenos vecinos disponibles. El riesgo de depresión aumenta al disminuir el AS (Henrich & Shahar, 2008; Kenneth, Myer & Prescott, 2005). Lin (2007), Russel & Cutrona (1991) y Lakey, Tardiff & Drew (1994), al comparar sujetos con alta y baja depresión llegan a semejantes conclusiones en el sentido de que a mayor AS menor rango de depresión. Martínez, García & Maya (2001) en su estudio sobre el AS como amortiguador 16 en un colectivo de inmigrantes, constatan que la suficiencia del sistema de AS se muestra como un recurso positivo en este aspecto, protegiendo de la depresión a quienes pueden disponer de él. Los trabajos de Barnet & Gotlib (1988), Cohen & Wills (1985) y Paykel (1994), donde analizan la influencia de los eventos vitales sobre la depresión, han constatado una acción paliativa del AS en la relación entre eventos vitales estresantes y depresión. En el estudio sobre pacientes con cáncer de larga duración y el AS de Parker, Baile, Moor & Cohen (2003) describen al AS como amortiguador significativo de la depresión. Se constata que en personas con esclerosis múltiple la depresión mejora cuanto mayor es el AS (Costa, Sa & Calheiros, 2011). Respecto al Síndrome de burnout, los estudios realizados concluyen que el AS bajo es un riesgo para padecer burnout (Gil-Monte & Peiró, 1997; Buendía & Ramos, 2001). Avendaño, Bustos, Espinoza, García & Pierrot (2009) en su estudio sobre el AS y Burnout en el personal de un servicio de Psiquiatría, concluyen que la influencia del AS es notable en la disminución de los niveles de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal, sobre todo cuando proviene de los superiores. Pozo, Salvador, Alonso & Martos, (2008) en un estudio con docentes, constatan que el AS muestra un efecto positivo sobre el bienestar de los docentes. Frente a la unanimidad de la relación inversa entre AS y burnout (con bajo AS, el riesgo de burnout aumenta), no obstante y a partir de los datos empíricos, Gil-Monte & Peiró (1997) afirman que no se puede evidenciar el modelo explicativo de la acción del AS. Sobre trastornos del comportamiento alimentario, Quiles, Terol y Quiles (2003) en su estudio de revisión encuentran que este tipo de pacientes cuentan con un menor número de proveedores de AS en relación con sujetos sanos, perciben un menor apoyo emocional, informacional e instrumental y se reconocen menos satisfechos con la calidad del AS que 17 reciben. Posteriormente Quiles y Terol (2009) encuentran relación positiva entre la mejoría de este trastorno, un mejor autoconcepto familiar y mayores puntuaciones en las distintas dimensiones del AS. Respecto a la previsión de suicidios, se evidencia que en adolescentes disminuye la frecuencia cuanto mayor es el AS (Esposito & Clum, 2003). En lo relativo a la relación salud física o biológica y el AS, se constatan también evidencias (Dolbier & Steinhardt, 2000). Cassel (1974) afirma que los cambios negativos en el entorno social contribuyen a la disminución de la resistencia de las personas a enfermar, debido a las alteraciones metabólicas que desencadenan. De los estudios de Gómez, Pérez & Vila (2001), se extrae que los datos epidemiológicos muestran de forma relevante que algunas enfermedades físicas y mentales son mayores cuando el AS social está afectado. Jemmott & Locke (1984) y Kennedy, Kiecolcolt-Glaser & Glaser (1990), relacionan la carencia o limitación del AS con las patologías relacionadas con el sistema inmunológico y con las enfermedades infecciosas. Dopp, Miller, Myers & Fahey (2000), encuentran que el deficiente AS se asocia a alteraciones de la respuesta inmune. Vega & González, (2009) y Avendaño & Barra (2008) confirman que el AS es un elemento clave en la enfermedad crónica, refiriéndose a los adolescentes. Se ha informado que individuos asmáticos con altos niveles de estrés y bajos niveles de AS requerían aproximadamente cuatro veces más dosis de esteroides que individuos similares con alto estrés y alto AS (De Araujo, Van Arsdel, Holmes & Dudley, 1973). Los investigadores en patologías cardíacas se han mostrado especialmente sensibles al estudio de la relación de aquéllas con el AS (O´Donovan & Hughes, 2007). Seeman & Syme (1987) establecen que un nivel bajo de AS se puede considerar como uno de los 18 predictores de las enfermedades coronarias. Orth-Gomer & Unden (1990) refieren la relación entre el riesgo de enfermedades coronarias, la conducta tipo A y el AS, encontrando que la conducta tipo A con bajo AS es un predictor significativo de la mortalidad de este tipo de pacientes. Estudios epidemiológicos constatan que a niveles altos de AS disminuye el riesgo de patología cardiovascular (Olsen, 1993; Orth-Gomer, Rosengren & Wilhelmsen, 1993). En la revisión realizada por Richard´s & Giles (2001) se constata que existe una vinculación estrecha entre el estrés y la reactividad cardiovascular. Refieren que el tipo de personalidad es un buen predictor en este tipo de patologías y que el AS actúa como amortiguador del impacto del estrés en lo relacionado con el proceso cardiovascular. Tennant (1999), por su parte, manifiesta que los eventos vitales estresantes y la pobreza de AS son factores de riesgo en las enfermedades cardiovasculares. En esta línea (AS como amortiguador del impacto del estrés sobre la reactividad cardiovascular) destacan los estudios de Collins (1999), Orth-Gomer (2000), Steptoe (2000), TsounaHadjis, Vemmos, Zakopoulos & Stamatelopoulos (2000), Uchino, Uno & Holt-Lunstad (1999), y O’Donovan & Hughes (2007). Kors (2000) precisa que el efecto amortiguador del AS sucede principalmente en las personas con una alta predisposición a la búsqueda de ese apoyo en las situaciones estresantes. Otros estudios, relacionados con el seguimiento de enfermos con infarto de miocardio, evidencian que existe una mejoría significativa en sujetos con depresión hospitalaria, cuando es alto el AS de esos pacientes (Barefoot et al, 2003). En un estudio realizado por Uchino, Cacioppo, Markey, Glaser & Kiecolt-Glaser (1995) se concluye que en individuos con bajo AS aumentan los niveles de presión sanguínea, a medida que van pasando los años; mientras que en las personas con alto AS, se mantienen niveles bajos y comparables en los distintos niveles de edad. En el metaanálisis realizado por este mismo equipo de investigación (Uchino, Cacioppo & Kiecol- 19 Glaser, 1996), analizando 81 estudios en los que se relaciona el AS con procesos fisiológicos, centrándose en los sistemas cardiovascular, endocrino e inmunológico, los autores concluyen que en términos generales, hay evidencia relativamente fuerte enlazando el AS y la mejora de aspectos de estos sistemas físicos. Esta evidencia es mucho más fuerte, en volumen de estudios y en significación, en el caso del funcionamiento cardiovascular, tanto en estudios de laboratorio como en estudios correlacionales y prospectivos. En los estudios en los que se relaciona el AS y el cáncer, se constata la incidencia del bajo AS en la aparición de este tipo de patología (Santana, Zanin & Maniglia, 2008; Terol et al., 2000). En un estudio de predictores de calidad de vida en pacientes con largo padecimiento de cáncer, realizado por Parker et al. (2003), se concluye que las personas mayores y con mejor AS evidenciaban menor ansiedad y mejor calidad de vida. Si a ese perfil se añadía la característica de casado, disminuían los síntomas de depresión. En investigaciones con pacientes supervivientes al cáncer de ovarios y la posterior fatiga consecuente a ese cuadro, Holzner et al. (2003), constatan que cuando en estos pacientes su percepción de AS es menor, disminuye significativamente su calidad de vida. Katz, Irish, Devins et al. (2003) encuentran que los sujetos con cáncer de cabeza y cuello y que disponen, a la vez, de un bajo AS, presentan un menor nivel de calidad de vida. Andrés, Remesal & Torrico (2009) encuentran idénticas evidencias en operados de cáncer de laringe. Esa relación positiva entre AS y calidad de vida se observa también en personas con cáncer de mama (Kornblith et al, 2001; Robles, Morales, Jiménez & Morales, 2009). En referencia al estrés, los primeros trabajos estudiaron básicamente el papel del AS como moderador del estrés de la vida o psicosocial (Cassel, 1974; Cassel, 1976; Cobb, 1976). Los resultados apuntan en la dirección de que así como el sistema social funciona 20 como estresor, el AS funciona como protector de las personas en crisis con una gran variedad de situaciones personales y/o estados patológicos. A mayor AS se obtiene más mejoría en la respuesta al estrés psicológico (Kors, 2000), Barrón & Chacón (1992) refieren al efecto protector del AS percibido frente a los acontecimientos vitales estresantes. En relación a colectivos más homogéneos, diversos estudios evidencian los efectos positivos del AS en el bienestar psicosocial de esos grupos. Así, hay evidencias de que el AS incrementa la salud y el bienestar en ancianos (Chiesa & Sarchelli, 2008; Fernández & García, 1994; Tsai & López, 1997), en madres en situación de riesgo psicosocial (López, Menéndez, Lorence, Jiménez, Hidalgo & Sánchez, 2007), en mujeres maltratadas (Ramírez, Valdez & Hernández, 2005), en menores en acogida (Martín & Dávila, 2008), en adolescentes y familia con patrones de consumo (Musitu, Jiménez & Murgui, 2007). En el colectivo de inmigrantes, se constata el papel benefactor de los recursos sociales en el colectivo (Die & Seelbach, 1988; García, Martínez & Albar, 2002; Hernández, Pozo, Alonso & Martos, 2005; Martínez et al., 1999; Tsai & López, 1997), y la importancia que adquiere el AS en su proceso de integración en la sociedad a la que llegan (Berry, 1997; Trickett & Bauchanan 2001), referenciándose como importante el tipo de elección de fuentes (García, Martínez & Albar, 2002). Algunos estudios hacen especial hincapié en el efecto positivo del AS en la integración de los adolescentes inmigrantes (Morrison, Laughlin, San Miguel, Smith & Wideman, 1997). Schwarzer, Hahn & Schröder (1994) constatan la importancia del AS para superar las crisis vitales. Martínez et al., (2001) dejan constancia del efecto amortiguador del AS sobre la depresión en ese colectivo y el mismo efecto en el bienestar subjetivo de los inmigrantes (Hernández, Pozo & Alonso, 2004). 21 Respecto a la situación en pareja y diferencias de género, se refiere que el matrimonio sin conflictos se asocia con mejores respuestas del sistema inmunológico (Gómez et al., 2001) y se relaciona con una menor tasa de mortalidad, protegiendo en mayor medida al hombre que a la mujer (Pérez & Sanjuán, 2003). El estudio de Matud et al. (2002) indica que en las mujeres se da una mayor correlación entre el bajo AS percibido y la ansiedad y depresión en comparación con los hombres. A niveles más generales, los estudios refieren que existe una relación directa entre alto AS y la mejora del estado de bienestar de las personas que lo reciben (Castellón & Aleixandre, 2001; Gracia, 1997; Gracia & Herrero, 2004), de los trastornos afectivos (McInnis & White, 2001; Tucker, 2002), de la autoestima (Krause & Shaw, 2000) y en una mayor participación social (Utz, Carr, Nesse & Wortman, 2002). Igualmente existe relación positiva entre alto AS y la salud percibida (Bisconti & Bergeman, 2002) y la calidad de vida (Bukov, Maas & Lampert, 2002). Por el contrario se relacionan posibles efectos negativos entre el AS y la salud, cuando las personas que constituyen la RS ofrecen modelos inadecuados o no fomentan la comunicación y trivializan el problema (Barron, 1996). La conclusión es que salud, calidad de vida y AS son conceptos inevitablemente unidos, en el sentido de que a mayor AS más calidad de vida en general y mejora en la salud, salvo en algunas circunstancias muy específicas en las que las relaciones sociales de apoyo vayan acompañadas de un cierto endeudamiento estableciendo obligaciones tales que creen tensión, estrés o comunicación inadecuada, convirtiéndose entonces en predictores de la morbilidad psiquiátrica (Barrón & Sánchez, 2001; Moral, Ortega, López, & Pellicer, 2003; Shuster, Kessler & Aseltine, 1990; Stansfeld, Fuhrer & Shipley, 1998). 28 haga del constructo de AS, la interrelación entre el concepto de AS, el método de medición y los efectos en la salud psicofísica (Durá & Garcés, 1991). Desde los trabajos de Rook & Dooley (1985) en muchas investigaciones sobre el AS se incluye también el reconocimiento de algunos factores externos que también interactúan (person-environment fit) con el AS a la hora de influir en el bienestar psicofísico de las personas. A pesar de la dificultad conceptual y metodológica, las urgencias en la aplicación y en la investigación han provocado la multiplicación de las medidas de evaluación del AS. 1.4. La evaluación del AS: relevancia y dificultad La relevancia del AS en el proceso salud-enfermedad y la necesidad de su inclusión en ciertos estudios en los que se analizan aspectos psicosociales en relación con áreas tales como enfermedades crónicas, salud mental, calidad de vida, inmigración, etc., justifican la creación y empleo de instrumentos de medida adecuados para su evaluación (Landeta & Calvete, 2002). Pero, la complejidad estructural y funcional del propio AS, los diferentes objetivos en función de las distintas perspectivas teóricas y la metodología empleada, han dado lugar a la creación de muy variados instrumentos de medida. Una parte de los estudios sobre el AS comenzaron en el mundo médico, dado el papel mediador-modulador del mismo sobre diferentes variables relacionadas con el estado de salud-enfermedad. Básicamente consistían en la realización de algunas preguntas cortas y directas sobre el tema, carentes de validación psicométrica. A partir de los trabajos de House & Wells (1978), Lin (1979) y Miller & Ingham (1976), se han diferenciado algunos aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de medir el AS: a) la diferenciación entre el hecho objetivo del AS y la de su percepción 29 subjetiva; b) la existencia de distintos niveles de apoyo (comunitario, laboral y personal) y c) la distinción entre las funciones instrumentales o expresivas del AS. Gran parte de los instrumentos de medida del AS son escalas de autoinforme que se basan en las evaluaciones retrospectivas del propio sujeto. 1.4.1. Cantidad y variedad de instrumentos de evaluación Los instrumentos de evaluación del AS, se pueden agrupar en dos grandes categorías: los considerados como medidas estructurales y las medidas funcionales (Barrera, 1981; Gottlieb, 1983). Los instrumentos que miden el área estructural del AS, evalúan el rango e interconexión de recursos que posibilitan el AS (Ganster & Victor, 1988). Y los que evalúan el área funcional que miden las funciones básicas del AS. La mayoría de las medidas de AS incorporan la disponibilidad y la adecuación (Cohen & Hoberman, 1983). Algunos instrumentos de evaluación se centran en la satisfacción con el apoyo (Barrera, 1981; Henderson, Duncan-Jones, Byrne & Scott, 1980; Sarason, Levine, Basham & Sarason, 1983). Algunos estudios han evaluado el AS a partir de acciones o conductas que los otros realizan para ayudar a una persona (Barrera & Balls, 1983; Carveth & Gottlieb, 1979; Henderson et al., 1980; Sandler & Lakey, 1982). Vaux (1988) y Sarason et al. (1990), se expresan en términos parecidos, diferenciando los instrumentos de medida del AS en los que se centran en las redes de apoyo o recursos, los que analizan la las conductas de apoyo (AS recibido) y las valoraciones subjetivas del AS (AS percibido). Esa complejidad conceptual, metodológica y de interés práctico ha dado lugar a una gran cantidad y heterogeneidad de enfoques e instrumentos de medidas (Bowling, 1994; Terol et al 2004). En una búsqueda tosca a partir de los términos Social Support Inventory, Social Support Scale y Social Support Questionnaire, se obtienen las siguientes referencias sólo en dos bases de datos. Pub Med: Social Support Inventory 11.249, Social Support 30 Scale 18.532, Social Support Cuestionnaire 43.597. Science Direct: Social Support Inventory 62.314, Social Support Scale 255.843, Social Support Questionnaire 132.952. La producción de instrumentos de medida del AS es de tal volumen que se impone una selección de los más destacados. En la tabla 3 se expone, una relación cronológica, no exhaustiva, de algunos de los instrumentos de medida del AS más relevantes y algunas adaptaciones españolas. 31 Tabla 3 Instrumentos de medida del AS más relevantes INSTRUMENTOS DE MEDIDA AUTORÍA Y FECHAS APGARfamily (Smilkstein 1978) SNI - Social Network Index (Berckman & Syme, 1979) UCLA - Revised University of California at Los Angeles Loneliness Scale (Russell et al., 1978 y 1980) SNQ - Social Network Questionnarie (Hirsch, 1979) SNS -Social Network Scale (Hirsch, 1980; Stokes, 1983) ISSI - Interview Schedule for Social Support (Henderson, Duncan-Jones, Byrne & Scott, 1980) WSS - Worksite Settings Scale (LaRocco, House & French, 1980) ASSIS - Arizona Social Support Interview Scale (Barrera, 1980, 1981) ISSB - Inventory of Socially Supportive Behaviors (Barrera, 1981; Barrera, Sandler & Ramsey, 1981) FRI - The Family Relationship Index (Moos y Moos, 1981; Billings & Moos, 1982) SRS - Social Relantionship Scale (McFarlene, Neale, Norman, Roy & Streiner, 1981) Escala autoaplicada para la evaluación del stressApoyo social (Department of Mental Health de California de 1981) SSBS - Social Support Behavior Scale (Vaux, 1982) SPS - Social Participation Scale (House et al., 1982) SSQ, Social Support Questionnaire (Sarason & al.1983) ISEL - Interpersonal Support Evaluation List (Cohen & Hoberman, 1983; Cohen, Mermelstein, Kamarck & Hoberman, 1985) SSQ - Social Support Questionnaire (Sarason, Levine, Bashman & Sarason, 1983) NSSQ - Norbeck Social Support Questionnaire (Norbeck, Lindsey & Carrieri, 1983) PSS-Fr - Perceived Social Support-Friends / PSS-Fa - Perceived Social Support-Family (Procidano & Heller, 1983) SSNI - Social Support Network Inventory (Flaherty, Gaviria & Pathak, 1983) ISSBInventory of Socially Supportive Behaviours (Barrera & Ainlay, 1983) Evaluación del Estrés-Apoyo Social del Departamento de Salud Mental de California (Conde & Franch, 1984) Inventario de Recursos Sociales (en Ancianos) (Díaz-Veiga, 1985, 1987) IESS - Instrumental Expressive Support Scale (Lin, Dean & Ensel, 1986) SS-A - Social Support Appraisals (Vaux, Phillips, Holly & Stewart, 1986) SSS - Self-administered Social Support Scale (Funch, Marshall & Gebhardt, 1986) SESSSelf-Evaluation and Social Support Schedule (Brown, Andrews, Harris, Adler & Bridge, 1986) SS-B - Social Support Behaviors (Vaux, Riedel & Stewart, 1987) SPS - Social Provision Scale (Cutrona & Russell, 1987) Cuestionario de recursos sociales en ancianos (Díaz, 1987) Duke-UNCFunctional Social Support Questionnaire (Broadhead, Gehlbach, DeGruy &y Kaplan, 1988 ; Bellón, Delgado, Luna, y Lardelli, 1996b) SOS - Significant Others Scale (Power, Champion & Aris, 1988) MSPSS - Multidimensional Scale of Perceived Social Support (Zimet, Dahlem, Zimet & Farley, 1988; Zimet, 1990; Kazarian & McCabe, 1991; Eker y Akara, 1994) SCI - Social Connections Index (Kaplan, Salonen, Cohen, Brand, Syme & Puska, 1988) LSNS - Lubben Social Network Scale (Lubben (1988) EASP - Escala de Apoyo Social Percibido (Rodríguez-Marín, López-Roig & Pastor, 1989) PSSS - Personal Support System Survey (Pearson, 1990) MISS - Manheimm Inteview on Social Support (Veiel, 1990) AC-90Cuestionario de Apoyo Social Comunitario (Gracia & Musitu, 1990) SS-B Adaptación española (Sandín & Chorot, 1990) MOS-SSS - Medical Outcomes Social Support (Sherbourne & Stewart, 1991 ; Rodríguez & Héctor, 32 Tabla 3 (continución) Instrumentos de medida del AS más relevantes INSTRUMENTOS DE MEDIDA AUTORÍA Y FECHAS CSNICohen´s Social Network Index (Cohen, 1991; Cohen, Doyle, Skoner, Rabin y Gwaltney, 1997) Survey MOS de Apoyo Social Percibido (2007) ISSS - Illness Specific Social Support Scale (Revenson, 1991 y 1992) CSQ - Crisis Support Questionnaire (Joseph, Andrews, Williams & Yule, 1992) WAS - Welin Activity Scale (Welin, Larsson, Svardsudd, Tibblin & Tibblin, 1992) CPQ (Stansfeld & Mármol, 1992) EAS - Escala de Apoyo Social (para adolescentes) (Mestre, Frías y Moreno, 1993) SSQT - Social Support Questionnaire for Transactions (Suurmeijer, 1995) SPSSocial Participation Scale (Coumeya & McÀuley , 1995) BCSS Bottomley Cancer Social Support Scale (Bottomley (1995) SIWSupport Inventory for Workers IFSW - Inventory of Family Support for Workers . (King, Mattimore, King & Adams, 1995; Martínez-Pérez y Osca, 2002) DUFSSEscala de Apoyo Social funcional (Bellón Saameño, Delgado, Luna, 1996b, de Broadhead,Gehlbch & de Gruy, 1988) Cuestionario de Apoyo Social de Manhein (Vázquez Morejón & García. 1997 de Veiel , 1990) APGAR-familiar -Cuestionario de función familiar (Bellón, Delgado, Luna & Lardelli ,1996a; Smilkstein 1978) SSASocial Support apgar (Norwood, 1996) ITQ - Interpersonal Trust Questionnaire (Forbes & Roger, 1999) EASP - Escala de Apoyo Social Percibido (en pacientes oncológicos) (Terol, et al., 2000) AS - Escala de Apoyo Social (Matud & Bethencourt, 2000) CAS-A - Cuestionario de Apoyo Social (adolescentes) (Fernández del Valle & Bravo ,2000) CAS1-AD Y CAS2-ADCuestionario de Apoyo Social (adolescentes) (Musitu et al. 2001) EMASP-Escala Multidimensional de Apoyo Social Percibido (Landeta & Calvete 2002) LSNS-R - Lubben Social Network Scale-R (Lubben 2002) BSSS - Berlin Social Support Scales (Schultz & Schwarzer, 2003) CASPE - Cuestionario de Apoyo Social Percibido (Calvo & Díaz, 2004) CAS - Cuestionario de Apoyo Social (Alemán & Calvo, 2006) CBAS - Cuestionario Breve de Apoyo Social (Sandín, Valiente & Chorot, 2008) CPASS – Cancer Perceived Agents Social Support (Lukas et al., 2010) ESSS - Escala de Soporte Social de Salud (pacientes en diálisis peritoneal) (Rivera, Montero & Sandoval, 2011) En España abundan las aplicaciones y/o validaciones de los instrumentos citados a distintas muestras para estudios específicos, de los que se destacan algunos. La Escala de Apoyo Social SS-B (Vaux et al, 1987) adaptada por Sandín & Chorot (1990). Vaux et al. (1987) llevaron a cabo un Análisis Factorial Confirmatorio (AFC) que llama 33 favorablemente la atención por no ser nada habitual (y menos aún en los trabajos de hace más de 10 años) en las creaciones y validaciones de cuestionarios de AS que hemos revisado. Entre los datos de validez divergente obtienen múltiples correlaciones entre subescalas del SS-B con subescalas del ISSB. Destacaremos la correlación inferior que fue de .16 (p<.05) entre la variable emocional del SS-B y la variable interacción social positiva del ISSB. Se destaca la correlación superior de .42 (p<.001) entre la variable asesoramiento/orientación del SS-B y la variable orientación directiva del ISSB. Dada la extensión del SS-B (45 ítems que han de ser contestados dos veces, primero en referencia a la familia y en la segunda ronda en referencia a los amigos), parece más apropiado para contextos clínicos que para cribajes en estudios epidemiológicos. La Escala para la Evaluación del Apoyo Social del California Department of Mental Health (1981), realizada por Conde & Franch (1984), es bastante reducido, si bien es más manejable y apropiado para estudios comunitarios, adolece, a nuestro juicio, de elementos esenciales al constructo de AS que quedan sin indagar. Tal es el caso del aspecto subjetivo o apoyo social percibido, la diferencia entre el apoyo familiar y el de los amigos, la participación en actividades sociales, así como su adecuación a diferentes grupos de edad. Respecto al MISS - Mannheim Inteview on Social Support (Veiel, 1990) que valora el apoyo instrumental y psicológico, distinguiendo situaciones cotidianas de situaciones de crisis. Informa de la suficiencia de la red y la frecuencia de contactos. Evalúa el apoyo recibido y el disponible. Muestra una fiabilidad en el Test-retest N1= .66-.88 y N2= .42- .79. Vázquez & García-Bóveda (1997) revalidaron este instrumento con una muestra de 82 pacientes, con una fiabilidad test-retest (6 semanas. 43 participantes): mínima de .56 (variable del MISS llamada Multiplexity, valora el número de funciones de apoyo) y máxima de .97 (variable del MISS llamada ICS-Instrumental Crisis Support). En cuanto a 34 la validez convergente se dan correlaciones con RULS (Escala UCLA de soledad revisada) de entre -.31 (p<.01) (Variable Tamaño del MISS) y -.69 (p<.001) (Variable Satisfacción del MISS), se dan correlaciones con el PSS-Fa de entre .38 (p<.01) (Variable del MISS llamada PCS-Psychological Crisis Support) y .60 (p<.001) (Variable del MISS llamada Multiplexity) y por último se dan correlaciones con el PSS-Fr de entre .33 (p<.01) (Variable del MISS llamada Multiplexity) y .61 (p<.001) (Variable Satisfacción del MISS). Martínez et al. (2001) utilizan esta escala para estudiar el efecto amortiguador del apoyo social sobre la depresión en un colectivo de inmigrantes de Marbella. El análisis de fiabilidad dio un alfa de Cronbach de .83. Utilizada para investigar la relación entre AS y habilidades sociales en esquizofrénicos por Jiménez, Vázquez, & Vázquez, (2007). Hernández et al. (2005) aplican el ASSIS (Barrera, 1980) a un colectivo de inmigrantes marroquíes para el estudio de la estructura y funciones del AS en ese colectivo. López et al. (2007) realizan una evaluación del AS mediante la escala ASSIS, donde describen los resultados obtenidos en una muestra de madres en situación de riesgo psicosocial. La prueba presenta una fiabilidad test-retest R=.61-.80 y una consistencia interna por factor de .54 (Conflicto) y de .33 (Satisfacción). Pedrero, Pérez, Ena de la Cuesta & Garrido (2005) validan el cuestionario de Interacción Psicosocial (VIP) en una muestra de personas con conductas adictivas. García-Cubillana et al., (2006) realizan un estudio sobre la adaptación y fiabilidad del Cuestionario de Red Social, versión española del Cuestionario Sulla Rete Sociale, aplicado a personas con trastorno mental severo. Se construye la Escala de Intensidad de Apoyos para evaluar y planificar las necesidades de apoyo de adultos con discapacidad intelectual (Verdugo, Arias & Ibáñez, 2006). Pozo et al. (2008) utilizan el Cuestionario de Apoyo Social Percibido de Herrero, Gracia & Musitu (1996) para medir el efecto principal del AS sobre el bienestar de los docentes. Gaspar, Ribeiro, Matos, Leal & 35 Ferreiro (2009) desarrollan una versión breve de la Escala de Satisfacción del Apoyo Social (ESS) para niños, niñas y adolescentes. Ayala, Rodríguez-Blázquez, Frades-Payo et al. (2012) investigan sobre las propiedades psicométricas del Cuestionario Social Funcional en adultos mayores no institucionalizados. 1.4.2. Instrumentos de medida del AS con mayor difusión y/o variabilidad de ítems Convencionalmente y, de cara a la utilidad para esta investigación, se clasifica, a continuación, las escalas y/o cuestionarios en base a tres criterios: útiles como punto de partida para la construcción de un nuevo instrumento de medida del AS, ricos en la variabilidad de ítems y contenidos y otros complementarios. 1.4.2.1. Cuestionarios y escalas útiles como punto de partida En la construcción del nuevo instrumento de medida se parte de dos cuestionarios previos: CAS Y CASPE. CASPE, Cuestionario de Apoyo Social Percibido (Calvo & Díaz, 2004), fue desarrollado en una población urbana geriátrica. Está compuesto por 9 ítems. Evalúa la existencia de pareja y calidad de la relación, relaciones familiares en sus aspectos cuantitativos (número de contactos) y cualitativos (percepción subjetiva), las relaciones de amistad y compañerismo en sus aspectos cuantitativos (número de amigos de verdad y de actividades compartidas) y cualitativos (apoyo funcional y emocional percibido) y participación en organizaciones socioculturales. La corrección se realiza asignando a cada ítem el valor numérico de la opción contestada, pudiéndose obtener una puntuación total entre 9 y 35. El total se interpreta de forma que a mayor puntuación mayor AS. El AFE mostró una estructura de tres factores familia/allegados, amigos/compañeros y pareja/asociacionismo, con unas cargas factoriales de los factores de entre .19 hasta .89, 36 estando 5 de los 9 ítems oscilando por encima de .50 y por debajo de .80. Los tres factores explican el 62.5% de la varianza explicada. El juicio global emitido por los 6 jueces se puede resumir en una calificación global buena (75%) y que los jueces discrepan al 50% en cuanto a que el cuestionario realmente integre todos los elementos constituyentes del constructo y que, por tanto, el número de elementos sea suficiente. La fiabilidad por el método de dos mitades fue de .77 y obtuvo una consistencia interna de .65 de la escala total, .78 para el factor 1 y .64 para el factor 2, y no se incluye el factor 3 ya que hay elementos que están negativamente correlacionados y este modelo de fiabilidad es inapropiado. En cuanto a la validez convergente se obtuvieron las siguientes medidas: con otra medida de AS (Mental Health de California) (r=.625, p<.01), medidas de estrés (Escala de Estresores de Ancianos) (r=-.220, p<.01) y para medidas de ansiedad (Subescala de Goldberg de Ansiedad) (r=-.164, p<.01). CAS, Cuestionario de Apoyo Social (Calvo & Alemán 2006), fue creado y validado como estudio preliminar a esta tesis. Se pretendieron incorporar los diversos aspectos relevantes demostrados en el AS, y que no fueron recogidos adecuadamente en el CASPE. Consta de 20 ítems con cuatro opciones de respuesta, donde se mide el apoyo emocional, instrumental e informativo, relacionado con la amistad, la ausencia de soledad, el esfuerzo y la familia. Se obtuvieron tres factores (“Amistad”, “Ausencia de soledad” y “Familia y esfuerzo”), con cargas factoriales entre .42 y .95, con un 36,38 % de la varianza explicada y una consistencia interna total de .81, y de .83, .81 y .57 respectivamente en cada factor. Se obtuvo una fiabilidad test-retest de .72 (tras 1 mes) y correlaciones significativas con las escalas de “Apoyo Social del Mental Health de California” (r = 0,286) y con la Escala Multidimensional de AS Percibido (r =0,56). Aunque mantiene un marcado carácter 37 subjetivo, debido a sus características de auto aplicación, incluye ítems que pretenden tener un carácter más objetivo. 1.4.2.2. Cuestionarios y escalas de mayor difusión y/o variabilidad de contenidos del AS. Se tienen en cuenta los siguientes: MSPSS, The Multidimensional Scale of Perceived Social Support (Zimet et al., 1988; Zimet & al., 1990; Kazarian & McCabe, 1991; Eker & Akar, 1994). Consta de 12 ítems. En la versión original las alternativas de respuesta comprendían entre 1 y 7 donde 1 equivale a completamente en desacuerdo y 6 a completamente de acuerdo. El EMASP (Landeta y Calvete, 2002) es una validación y adaptación en una muestra española del MSPSS En la versión española, a diferencia de la versión original en las alternativas de respuestas, para evitar la posible tendencia a responder en torno a valores centrales, se redujeron a una escala Likert con 6 alternativas posibles,. Evalúa exclusivamente el AS percibido en tres áreas: familia (4 ítems), amigos (4 ítems) y personas relevantes (4 ítems). La suma de estos tres aspectos permite obtener una puntuación total acerca de la percepción de apoyo que la persona posee. En la primera validación (Zimet, et al., 1988) de este cuestionario los coeficientes alfa obtenidos para cada una de las subescalas y para la escala global mostraron una buenísima consistencia interna de la prueba, oscilando los valores entre .85 y .91. En un estudio posterior (Zimet et al., 1990) confirmaron las buenas propiedades psicométricas de esta escala. En esta ocasión los resultados obtenidos oscilaron entre .81 y .94 para las distintas subescalas y para la escala global. En la adaptación y validación de la escala EMASP de Landeta y Calvete, (2002), llevada a cabo con una muestra de 803 estudiantes, los coeficientes de consistencia interna fueron: .89 (subescala familia), .92 (subescala amigos) y .89 (subescala personas relevantes). Para la 44 55 años de seis hospitales. El análisis factorial mostraba 3 factores como en el original. El Alfa de Cronbach para la escala total fue .89, para familia .85, para amigos .91 y para vecinos .89. En cuanto a la validez convergente muestran las siguientes correlaciones Desconexión Social (r = -.55, p<.001), Percepción de Aislamiento (r = -.65, p<.001), Geriatric Depression Scale – GDS-15 (r = -.31, p<.001) y estado de autopercepción de la salud (r = -.27, p<.01). IFSW, Inventory of Family Support for Workers (King et al., 1995). Consta de 44 ítems con un formato de repuesta Likert de 5 puntos que oscilan entre 5 (totalmente de acuerdo) y 1 (totalmente en desacuerdo) y destaca por su versatilidad. Consta de dos subescalas que intentan medir el apoyo emocional (29 ítems) y apoyo instrumental (15 ítems), en línea con las conceptualizaciones sobre este constructo. Martínez-Pérez & Osca (2002) traducen y desarrollan un análisis psicométrico de dicho Inventario de Apoyo Familiar para Trabajadores, aplicándolo a una muestra de 250 trabajadores, en la que obtuvieron una fiabilidad similar (Alfa de Cronbach .96 para subescala emocional y .91 para subescala instrumental) a la ofrecida por los autores originarios (Alfa de Cronbach que oscilan entre .93 y .97). Este estudio muestra 2 factores (emocional e instrumental) que explican el 56.83% de la varianza, es interesante desatacar también que el factor emocional explica el 47.5% de la varianza. El criterio de saturación mínimo fue de .45. En cuando a la validez convergente tenemos los siguientes datos: Apoyo Familiar Emocional con Conflicto familia (r=-.46, p<.001), con Conflicto trabajo-familia (r=-.22, p<.01) y Bienestar Psicológico (r=.16, p<.05). Apoyo Familiar Instrumental con Conflicto familia (r=-.41, p<.001) y Conflicto trabajo-familia (r=-.20, p<.01). Con un formato de repuesta Likert de 5 puntos que oscilan entre 5 (totalmente de acuerdo) y 1 (totalmente en desacuerdo). Consta de dos subescalas que intentan medir el apoyo emocional (29 ítems) y 45 apoyo instrumental (15 ítems), en línea con las conceptualizaciones sobre este constructo con un formato de repuesta Likert de 5 puntos que oscilan entre 5 (totalmente de acuerdo) y 1 (totalmente en desacuerdo). Consta de dos subescalas que intentan medir el apoyo emocional (29 ítems) y apoyo instrumental (15 ítems), en línea con las conceptualizaciones sobre este constructo. Los resultados confirman la hipótesis sobre el efecto principal del apoyo emocional sobre el bienestar psicológico. 1.4.2.3. Otros instrumentos de medida del AS y/o datos psicométricos complementarios. ASSIS, Arizona Social Support Interview Scale (Barrera, 1980, 1981 y Barrera, Sandler & Ransay, 1985). En esta entrevista semiestructurada se recoge el tamaño de la red de AS, los conflictos con esa red, la necesidad de AS y la satisfacción con el apoyo recibido en función de las siguientes seis áreas fundamentales: sentimientos personales o afectivos, ayuda material, consejo, feedback o refuerzo positivo, acompañamiento o asistencia física y participación social. Se constata el aspecto objetivo de “apoyo recibido” y el aspecto subjetivo del “apoyo percibido”. Las preguntas se formulan de forma diferente, según los aspectos a medir: para el grado de satisfacción las respuestas están en una escala de likert de 7 puntos y para el grado de necesidad en 5 puntos. La validez convergente, analizada por Barrera (1981), con una muestra de 86 adolescentes embarazadas, muestra una consistencia interna de .92, evidenció que el bajo AS se relacionaba significativamente con puntuaciones más altas en depresión, ansiedad y somatización, coeficientes todos ellos entre .23 (p<.001) y .51 (p<.001). Para obtener la validez convergente, se correlacionó con los sucesos vitales, obteniéndose .25 (p<.001) a .38 (p<.001). Una validez convergente de -.41 (p<.001) con eventos negativos. Al correlacionarlo con el ISSB, mostró una correlación modesta, aunque significativa, con el 46 tamaño total de la red .32 (p<.001). La fiabilidad en el test-retest ofrece una puntuación de .88 a los tres días y de .70 al mes. Villalba (2002) refiere que estas seis dimensiones recogen de forma bastante precisa los tipos descritos tradicionalmente en la literatura especializada: el apoyo emocional se define por los sentimientos personales y la participación social, el apoyo tangible se describe por la ayuda material y el acompañamiento y ayuda física y el apoyo informativo incluye las categorías de consejo y refuerzo positivo. Gee & Rhodest (2007) llevaron a cabo un estudio con 536 mujeres embarazadas o en crianza, sobre el SSNQ que es una modificación y extensión del ASSIS (Barrera, 1980), llevaron a cabo un AFE y un AFC. Obtuvieron tres factores (tensión, percepción de la disponibilidad del apoyo y satisfacción con el apoyo) con una varianza explicada del 68% y con cargas factoriales oscilan entre .39 y .90 (5 de los 16 ítems saturan por encima de .80). En cuanto a la validez convergente el Factor Tensión ofreció correlaciones positivas y muy significativas con depresión (r=.35, p<.01) y con ansiedad (r=.35, p<.01), y correlaciones positivas de menor significación entre el Factor Percepción de la disponibilidad del apoyo con ansiedad (r=.15, p<.05). En cuanto a la consistencia interna fue .90 tensión, .68 percepción de la disponibilidad del apoyo y .88 satisfacción con el apoyo. Se obtuvieron los siguientes índices de bondad de ajuste: CMIN/DF (1.57), CFI (.97), GFI (.93), AGFI (.91) y RMSEA (.048). ISSB, Inventory of Socially Supportive Behaviors (Barrera & Ainlay, 1983). Consta de 40 ítems, relacionados con 40 conductas diferentes en una escala de likert de 5 puntos. Mide 4 tipos de apoyo: emocional, instrumental o tangible, informacional y socialización o consejo. Evalúa el apoyo recibido y real. Barrera & Ainlay (1983), con una muestra de 370 estudiantes, han descrito coeficientes de fiabilidad de consistencia interna con valores de .92 y .94 para la primera y segunda administración de la escala, y una validez convergente 47 de -.25 (p<.001) con distrés y de -.12 (p<.01) con eventos negativos. En un estudio preliminar de Barrera, Sandler & Ransay (1981) obtuvieron con una muestra de 71 estudiantes una fiabilidad test-retest a los dos días de .88 y test-retest al mes de entre .63 y .80. En este mismo estudio se muestra una consistencia interna de .93. Se probó su validez convergente correlacionándolo con la Escala del Entorno Familiar (Family Enviroment Scale), la correlación resultó significativa, aunque no fue alta .35 (p<.001). El autor especula que esto es debido a que las dos escalas están midiendo dimensiones diferentes del apoyo. La validez convergente se estudió por las correlaciones con una medida de sucesos vitales (life events) y fueron de .38 (p<.001) a .41 (p<.001). En un estudio de Cohen, McGowan, Fooskas, & Rose (1984) con una muestra de 92 estudiantes, en cuanto a la validez convergente obtuvieron una correlación de .50 (p<.001) con eventos positivos. PSS-Fa y PSS-Fr – Perceived Social Support from Family and Friends, validado por Procidano & Heller (1983). Evalúa las funciones de las redes sociales definidas por Caplan (1974). Mide especialmente las percepciones de apoyo emocional, y elige las fuentes, familia y amigos. Comprende dos medidas de 20 ítems cada una (para familia y para amigos). Estos autores llevan a cabo un trabajo de tres estudios de validación (Muestra de los estudios: primero 222 estudiantes, segundo 105 estudiantes y tercero 105 estudiantes), en el primero de ellos, se obtiene el coeficiente de fiabilidad test-retest de .83 (al mes). Los coeficientes de consistencia interna resultaron de .90 (familia) y .88 (amigos). Dada la amplitud de este trabajo se divide su validez convergente en tres grupos: a) Validez convergente con otras medidas del mismo constructo AS. En este apartado se dio una correlación .34 (p<.002) del PSS-Fa con el SNQ (variable apoyo familiar intangible). 48 b) Validez convergente con variables de constructos similares al AS. En este caso se dio una correlación .35 (p<.005) del PSS-Fa con competencia social. También se dan correlaciones del PSS-Fr .51 (p<.001) con California Psychological Inventory – CPI (variable presencia social) y .33 (p<.005) con CPI (variable sociabilidad). Además el PSSFr correlaciona .40 (p<.002) con competencia social. c) Validez convergente con variables de constructos diferentes pero relacionados con el AS. En este grupo se dieron correlaciones del PSS-Fa -.43 (p<.001) con Short Form MMPI – FAM (variable depresión), -.33 (p<.001) con FAM (variable psicastenia) y -.33 (p<.001) con FAM (variable esquizofrenia). Se dio otra correlación .29 (p<.005) del PSSFa con Marlowe-Crowne Social Desirability – SD. Por último el PSS-Fa correlacinó -.29 (p<.01) con Langner 22-ítem screening instrument (screening de síntomas psiquiátricos). El PSS-Fr correlacionó -.23 (p<.05) con FAM (variable psicastenia) y -20 (p<.05) con FAM (variable esquizofrenia). El PSS-Fr correlaciona -.43 (p<.001) con falta de autoconfianza. El PSS-Fr correlacionó -.27 (p<.01) con Langner 22-ítem screening instrument (screening de síntomas psiquiátricos). Domínguez, Salas, Contreras & Procidano (2011) llevaron a cabo un estudio de la validez convergente de estas dos escalas (PSS-Fa y PSS-Fr) con una muestra de 145 estudiantes universitarios. Consistencia interna del PSS-Fa un Alfa de Cronbach de .87 y del PSS-Fr un Alfa de Cronbach de .82. Obtuvieron los siguientes resultados de validez convergente: El Apoyo Social Percibido de la Familia (PSS-Fa) se asocia moderadamente con el Optimismo (r = .27, p<.01), con la Satisfacción en la Vida (r = .48, p<.01) y con el Número y el nivel de Satisfacción de la Red de AS (r = .38 y r = .37, p<.01, respectivamente). Igualmente se asocia, aunque en menor medida con el Afecto Positivo (r = .21, p<.05). Acorde con lo esperado, se asoció moderadamente de manera inversa con el 49 Estrés Percibido (r = -.26, p<.01) y el Afecto Negativo (r = -.23, p<.01). En relación con el Apoyo Social Percibido de los Amigos (PSS-Fr), éste se asocia moderadamente con el Optimismo (r = .30, p<.01), con la Satisfacción en la Vida (r = .26, p<.01) y con el Número de la Red Social (r = .29, p<.01), y se asoció únicamente con el Pesimismo (r = -.17, p<.01), de manera inversa pero bajamente. ISEL – Interpersonal Support Evaluation List (Cohen, Mermelstein, Karmack & Hoberman, 1985). Consiste en una lista de 40 frases (48 en la versión para estudiantes) sobre la percepción de la disponibilidad de recursos sociales potenciales. La mitad de los ítems son positivos en cuanto a las relaciones sociales y la otra mitad negativos. Se divide a su vez en 4 subescalas: la ayuda material (subescala perceptible), disposición de alguien con quien hablar de los propios problemas (subescala de apreciación), comparaciones de uno mismo con los demás (subescala de autoestima) y las personas con las que compartir actividades (subescala de efectos personales). La escala de estudiantes mostró una validez convergente de .46 (ISSB), .30 (FRI), .39 (tamaño declarado de la red), .46 (número de amigos cercanos declarados) y .42 (número de familiares cercanos declarados). El coeficiente alfa de consistencia interna fue de .86, oscilando entre .60 y .92 para las subescalas. La fiabilidad test-retest (tras cuatro semanas) para la escala total fueron de .87, oscilando entre .71 y .87 para las diferentes subescalas. La escala de la población general correlacionó en .31 con una escala de medida de la calidad de las relaciones de la pareja y una correlación de .74 con la Escala de Autoestima de Rosenberg. Los coeficientes alfa oscilaron entre .88 y .90, oscilando las correlaciones de las subescalas entre .62 y .82. La fiabilidad test-retest (tras dos días) fue de .87 también, oscilando entre .71 y .87 para las subescalas. En cuanto a la fiabilidad test-retest (tras cuatro semanas) para la escala total fueron de .87, oscilando entre .67 y .84 para las diferentes subescalas. 50 Terol et al. (2004), seleccionando 24 instrumentos de medida del AS construyen una tabla aproximativa de sus valores psicométricos. Se expone, a continuación, incluyendo el CASPE (Calvo & Díaz, 2004) y el CAS (Calvo & Alemán 2006) y algunos datos complementarios tomados de Bowling (1994). 51 Tabla 4 Instrumentos de evaluación del AS (basado parcialmente en Terol et al., 2004) Autores Instrumentos Variables Dimensiones Fiabilidad/Análisis Factorial Validez/Correlación Henderson et al. (1980) ISSI N=231 Personas apoyo Vínculo afecto: *Amistad *Permanencia 1 recibido 2 real 3 descrito y evaluado 4,5 NSE Test-retest (R=.75 - .79) Test-retest (N=51 y 18 días) (R=.71 - .76) Test-retest (N=756 y 18 días) (R=.66 - .85) Consistencia Interna (R= .67-.81) Deseabilidad social (n.s.) Personalidad Estado civil, edad (.26 - .59) ASSIS N=45 estudiantes Barrera et al. (1980-81)* N2 embarazadas Tamaño red Tipos apoyo Satisfacción Conflicto de red 1 recibido 2 disponible y real 3 descrito y evaluado 4,5 NSE Test-retest (NI) (R=.61-.80) Conflicto (.54) Consistencia Interna Satisfacción (.33) (N2) Conflicto: Somatiz. (+) Depresión (+) Ansiedad (+) Mal ajuste (+) ISSB N1 estudiante Barrera et al. (1981)* N2 embarazadas Conductas apoyo Frecuencia conductas Apoyo 1 recibido 2 real 3 descrito 4 = categoría 5 NSE Test-retest (dos días) (.88) Test-retest (un mes) (.63-.80) Factorial: 4 F (tipos apoyo) Consistencia Interna N1 (.93) N2 (.92) Tipos apoyo (R=.71-.85) Eventos negativos McFarlane et al. (1981) SRS Áreas estrés Personas Recíprocidad Utilidad discusión (≠ áreas) 1 recibido 2 real 3 descrito y evaluado 4 NSE 5 Proveedores Test-retest personas (R= .62-91) Utilidad (x=.87) Diferencias significativas con Deseabilidad social (.001) 52 Tabla 4 (continuación) Instrumentos de evaluación del AS (basado parcialmente en Terol et al., 2004) Autores Instrumentos Variables Dimensiones Fiabilidad/Análisis Factorial Validez/Correlación Norbeck et al. (1983) NSSQ N= 75 estudiantes Proveedores apoyo Formas apoyo: Afecto, Afirmación Ayuda Relación: Tipo, duración, frecuencia. 1 recibido 2 disponible 3 descrito y evaluado 4 ≠ 5 NSE Test-retest (R=.85.92) Deseabilidad social (n.s.) Cohen Lazarus (SSQ): Emocional (+) Informacional (+) Procidano y Heller (1983) PSS-Fa PSS-Fr N= 105 estudiantes Proveedores: *Familia *Amigos Tipos: *Emocional *Información *Feedback 1 recibido 2 disponible 3 descrito 4 ≠ 5 Familia/amigos Factorial: 2(Fa/Fr) Consistencia Interna: Fa= (.90) Fr= (.80) (Fa y Fr) Síntomas (-) Competencia social (+) Fa/Deseabilidad social (+) Fr/Deseabilidad social (n.s.) Otros estudios 1 y 2: Fa y Fr r=.40 Fr-Depres.(n.s.) Sarason et al. (1983) SSQ: SSQ-N SSQ-S N= 602 estudiantes Situación de apoyo: Personas apoyo Satisfacción 1 recibido 2 disponible 3 descrito y evaluado 4 NSE 5 NSE Test-retest: (SSQ-N=.90) (SSQ-S=.83) Consistencia Interna: (SSQ-N=.97) (SSQ-S=.94) Análisis Factorial (SSQ-N= .82%) (SSQ-S= .72%) SS-N, SSQ-S: Mujeres Depresión (-) Hostilidad (-) Ansiedad (-) Falta Protección (-) Deseabilidad social (n.s.) SSQ-N-Extrev. (+) SSQ-N-Neurotic. (-) SSQ-N, SSQ-S: Hombre Depresión (-) Deseabilidad social (n.s.) SSQ-N-Hostilidad (-) Díaz Veiga (1985)* IRSA Ancianos Tamaño red Frecuencia contactos Tipo apoyo Satisfacción 1 recibido 2 real 3 descrito y evaluado 4 ≠ 5 Proveedores Consistencia Interna: Frecuencia (.35) Tamaño (.34) Satisfacción (.57) Apoyo Emocional (.86) Apoyo Instrumental (.42) 53 Tabla 4 (continuación) Instrumentos de evaluación del AS (basado parcialmente en Terol et al., 2004) Autores Instrumentos Variables Dimensiones Fiabilidad/Análisis Factorial Validez/Correlación Funch et al. (1986) SSS: SSS-A SSS-P1 SSS-P2 N= 92 dolor (1) N= 268 dieta (2) N= 318 cáncer (3) Situación concreta Tamaño red Cantidad de apoyo/provisto Cantidad de apoyo/total (provisto y no provisto) 1 recibido 2 real 3 evaluado 4 NSE 5 Proveedores Consistencia Interna: Dolor/dieta/cáncer (.42 .50 .26) (.73 .84 .61) (.39 .65 .35) SSS-A-E. civil, hijos SSS-PI, SSS-P2: Cuest. de Act. de Apoyo (+)(1) Conductas de Apoyo (+)(1) Act. de Apoyo (+)(2) Otros: Ansiedad (-)(2) Depresión (-)(2) Estado Psicol.(+)(3) Vaux et al. (1986) Vaux (1987) SS-A N1= 517 Estudiantes N2= 462 Población general Apoyo total (AT) Apoyo familia (AF) Apoyo amigos (AA) 1 recibido 2 disponible 3 descrito y evaluado 4 ≠ 5 Familia y Amigos Consistencia Interna: N1 (R= .80 - .90) N2 (R= .80 - .90) Factorial: (N1/N2) 3F: Amor Respeto Integración (N1, N2) AT/AF/AA: Otros cuestionarios de Apoyo: Tipos apoyo (+) Familia y amigos (+) Cohesión(+)conflic.(-) Propiedades red (+) Distrés y bienestar: Depr. (-) Soledad (-) Personalidad: Autonomía (-) Agresividad (-) Afiliación (+) Otros cuestionarios de Apoyo: (N2) Satisfacción (+) (N1) Conductas.apoyo (+) Vaux et al. (1987) SS-B N= 120 estudiantes Tipos apoyo: Emocional, Social Tangib. Económico Consejo/Guía Familia y amigos 1 recibido 2 disponible 3 descrito 4 ≠ 5 Familia y Amigos Clasificación tipos apoyo/ jueces Consistencia Interna Tipo Apoyo: (>.82) Factorial Confirmatorio: 5F Correlaciones con ISSB: Emocional-Interacción positiva (+) Social.Tang. (+) Consejo/guía - Dirección/guía (+) Emocional-Emocional (+) 60 detallar estos aspectos en los instrumentos originales y concretarlos respecto a los ya disponibles y a otros adaptados. En nuestro país en el marco de la distribución comercial no existen pruebas para la evaluación de este constructo, aunque sí se han publicado adaptaciones de algunas de las existentes. De ahí la conveniencia de crear un instrumento suficientemente válido y fiable partiendo de un entorno cultural concreto, en lugar de adaptar alguno de los instrumentos conocidos. Con ello, aunque se pierdan posibilidades de generalización, se gana en precisión al estar más unificados los criterios de evaluación y los aspectos estructurales y funcionales del constructo AS, al circunscribir el trabajo en un contexto muy preciso. Se lograría un mayor rigor del instrumento, facilitando una mayor claridad de lo que se mide, consiguiendo una intervención terapéutica más precisa, una rigurosidad mayor en la creación de programas de intervención basados en la comunidad y una mejor distribución de los recursos sociales. La determinación de una nueva medida del AS debería tener en cuenta algunos parámetros. O’Really (1988) indica que para construir un instrumento nuevo de AS además de tener el formato más adecuado para la información que se pretende, se debe valorar la especificidad de las preguntas atendiendo al marco teórico y dimensiones del AS que se evalúan. Respecto al formato del instrumento puede ser de Red o de Conducta. El formato de Red obtiene información sobre quienes proveen de apoyo, bien preguntando de quién se recibiría apoyo ante una situación determinada o bien solicitando un listado de proveedores y preguntando si se obtendría apoyo de ellos en distintas situaciones. En el formato de 61 conducta se pregunta por las conductas específicas restando importancia a quienes proveen ese apoyo. Este trabajo se caracteriza por los siguientes aspectos: a) Se trata de un formato mixto donde se combinan el instrumento de red (valora cuantificando las interacciones) y el instrumento de conducta (valora la cualidad). Dicha combinación facilitará la especificidad, logrando un mayor detalle a la hora de evaluar el AS. b) En cuanto al nivel de referencia (Gottlieb, 1981; Lin et al, 1986) se aborda el cuestionario en los niveles medio (el apoyo recibido del entorno social más próximo) y micro (el apoyo proveniente de una vinculación más natural y estrecha) de relaciones, c) A partir del diagrama de Tardy (1985), (figura 2), entendemos el AS, como punto de partida, las provisiones, reales o disponibles, de cualquier tipo (emocionales, instrumentales, informacionales o valorativas), procedentes de otros (familia, amigos u otros). 62 Figura 5. Características del VIDA a partir del diagrama de Tardy (1985) d) Se valoran los siguientes niveles: provisto (cantidad y calidad) y percibido. 63 e) Con la pretensión de abarcar el mayor número de variables, se parte de un amplio banco de ítems, provenientes de distintas fuentes e instrumentos de evaluación del AS ya existentes. f) Creación de un instrumento destinado a la población general, hombres y mujeres mayores de 18 años. Se parte del estudio preliminar del CAS (Calvo & Alemán, 2006), ya que éste es susceptible de mejora. Por tanto parece, claramente justificada la creación y validación de un nuevo Cuestionario de Apoyo Social. 1.6. Objetivos del estudio Los objetivos de este estudio son: Objetivo General: • Crear un cuestionario para la medida del Apoyo Social, con validez y fiabilidad consistente, que pueda mejorar el panorama psicométrico actual en castellano. Objetivos Específicos: • Determinar su Validez de Constructo. • Determinar su Validez Convergente. • Determinar su Consistencia Interna y Fiabilidad. • Establecer las normas de corrección e interpretación. 64 65 PARTE II: TRABAJO EMPÍRICO 66 67 2 Método 2.1. Participantes Tras haber prescindido de los protocolos de 20 participantes, 16 mal cumplimentados (errores y/o elevada proporción de ítems sin contestar) y 4 por encontrarse fuera del intervalo de edad a estudiar, finalmente se trabajó con una muestra de n= 1080 personas. El 51,8% de varones y 48,2% mujeres, con edades comprendidas entre 18 y 65 años, y una edad media de 33.51 (d.t.=12.021). Un 56,3% con un nivel de instrucción de estudios universitarios completos o incompletos, 31,4% con ESO/BUP o equivalente, y un 12,2% de estudios primarios o inferior. La profesión se distribuyó de la siguiente forma: técnicos (grado medio o grado superior) un 29%, estudiantes un 28,5%, trabajadores (cualificados y no cualificados) un 25%, y otras 17,6% (Tabla 2). Con objeto de llevar a cabo la validación cruzada, la muestra se subdividió para la realización de los análisis factoriales, como se refiere en procedimiento, en dos submuestras aleatorias equivalentes, distribuidas al 50%, tal que: Submuestra 1: compuesta por un total de 540 participantes válidos, 52,6% varones y 47,4% mujeres, con edades comprendidas entre 18 y 65 años, y una edad media de 33 (d.t.=11.931), con un nivel de instrucción de estudios universitarios completos o incompletos un 56,9%, ESO/BUP o equivalente 30,4%, y estudios primarios o inferior un 12,7%. La profesión se distribuye de la siguiente forma: técnicos (grado medio o grado superior) un 30%, estudiantes un 28,7%, trabajadores (cualificados y no cualificados) un 23%, otras 17,6%. Submuestra 2: compuesta por un total de 540 participantes válidos, 51% varones y 49% mujeres, con edades comprendidas entre 18 y 65 años, y una edad media de 34.02 (d.t.=12.101), con un nivel de instrucción de estudios universitarios completos o 68 incompletos un 55,7%, ESO/BUP o equivalente un 32,3% y estudios primarios o inferior un 11,7%. La profesión se distribuye de la siguiente forma: técnicos (grado medio o grado) superior un 28,1%, estudiantes un 28,3%, trabajadores (cualificados y no cualificados) un 26,2%, otras 17,5. Para el desarrollo adecuado del AFE la muestra se dividió por sexo. Realizamos esta separación por género previendo posibles diferencias que han sido constatadas en la literatura del AS (Matud et al., 2002). Submuestra hombres: formada por un total de 558 participantes válidos, con edades comprendidas entre los 18 y los 65 años, de media 33.29 (d.t.=11.96). Submuestra mujeres: formada por un total de 519 participantes válidos, con edades comprendidas entre los 18 y los 65 años, de media 33.81 (d.t.=12.08). Así mismo, dada la amplitud del protocolo (véanse los apartados de Instrumentos y Procedimiento), además de que todos los participantes cumplimentaron un apartado común del mismo (todas las medidas relativas al AS: VIDA -Vínculos Interpersonales de Apoyo-, EMASP y NAS), el resto del protocolo se dividió en dos, de manera que se conformaron dos submuestras en función de la parte del protocolo cumplimentada, que se denominó submuestra 3 (Cuestionario de Ansiedad y Depresión de Goldberg y el IDDA-EA) y submuestra 4 (Re-test del VIDA, SF36, Escala de Felicidad General de Seligman, Escala Factorial para medir la Felicidad de Alarcón y SCL90). Submuestra 3: formada por un total de 459 participantes válidos, de los cuales el 64% fueron varones y el 36% mujeres, con edades comprendidas entre los 18 y los 65 años, de media 32.84 (d.t.=11.39). 69 Submuestra 4: formada por un total de 621 participantes válidos, de los cuales el 63,4% fueron varones y el 36,6% mujeres, con edades comprendidas entre los 18 y los 65 años, de media 34 y (d.t.=12.44). Para una visión global de lo referido a la muestra totales se refleja en la tabla 5, con los porcentajes válidos en cada una de las variables sociodemográficas. 76 individuo limita una serie de actividades físicas tales como el ejercicio intenso, caminar, etc.  Rol Físico (RF): 4 ítems que evalúan hasta que punto los problemas de salud física interfirieron con el funcionamiento ocupacional del paciente.  Dolor (D): 2 ítems que evalúan tanto el grado del mismo, como la interferencia que produce en la vida del paciente. A mayor puntuación menor interferencia.  Salud General (SG): 5 ítems referidos a la percepción personal del estado de salud, así como a una serie de creencias respecto a la salud del paciente.  Vitalidad (V): 4 ítems que valoran el nivel de fatiga y energía del paciente.  Funcionamiento Social (FS): 2 ítems que interrogan acerca de las limitaciones en la vida socio-familiar por problemas de salud.  Rol Emocional (RE): 3 ítems que evalúan hasta que punto los problemas emocionales interfirieron con el funcionamiento ocupacional del paciente.  Salud Mental (SM): 5 ítems que intentan evaluar el estado de ánimo del paciente (inquietud, intranquilidad, desánimo...). Los estudios publicados sobre las características métricas de la versión española del SF-36 aportan suficiente evidencia sobre su fiabilidad, validez y sensibilidad. Estos resultados son consistentes con el instrumento original, lo que demuestra que la versión española es equivalente y puede ser utilizada en estudios nacionales e internacionales. El SF-36 ha mostrado buena discriminación entre grupos de gravedad, correlación moderada con indicadores clínicos y alta con otros instrumentos de calidad de vida relacionada con la salud. El SF-36 predijo mortalidad y detectó mejoría tras la angioplastia coronaria, la cirugía de hipertrofia prostática benigna o la ventilación domiciliaria no invasiva (Vilagut et al., 2005). Los datos de fiabilidad como consistencia interna en estudios sobre muestras 77 españolas (Vilagut et al., 2005) oscilan para las diferentes escalas de 0.87 a 0.9 para FF; de 0.87 a 0.94 para RF; de 0.8 a 0.9 para D; de 0.76 a 0.8 para SG; de 0.76 a 0.83 para V; de 0.69 a 0.79 para FS; de 0.87 a 0.93 para RE; y de 0.78-0.83 para SM. El cuestionario está dirigido a personas de ≥ 14 años de edad y preferentemente debe ser autoadministrado, aunque también es aceptable la administración mediante entrevista personal y telefónica. La consistencia interna no presenta diferencias entre los cuestionarios autoadministrados y los administrados mediante entrevista. Hay 2 versiones del cuestionario en cuanto al período de referencia a la hora de contestar los ítems: la «estándar» (4 semanas) y la «aguda» (1 semana). En nuestro estudio se ha utilizado la versión aguda Rand 36-Item Health Survey 1.0, específicamente para su corrección y valoración (Stewart, Sherbourne, Hays, et al., 1992). Para cada dimensión, los ítems son codificados, agregados y transformados en una escala que tiene un recorrido desde 0 (el peor estado de salud para esa dimensión) hasta 100 (el mejor estado de salud), tal y como se muestra en el anexo 1 de acuerdo al método de la corporación Rand. 2.2.7. Cuestionario de 90 síntomas SCL-90-R (Symptom Checklist-90-Revised, SCL-90-R) (Derogatis, 1975; adaptación española de González de Rivera, De las Cuevas, Rodríguez, & Rodríguez, 2002). Es un cuestionario autoaplicado multidimensional compuesto por 90 ítems. Cada uno de los 90 ítems que lo integran se responde sobre la base de una escala de cinco puntos (0-4). El cuestionario proporciona información en relación a nueve dimensiones de sintomatología psicopatológica (somatización, obsesión-compulsión, sensibilidad interpersonal, depresión, ansiedad, hostilidad, ansiedad fóbica, ideación paranoide y psicoticismo), así como a tres índices generales: el Índice Global de Severidad (GSI), el Índice de Sintomatología Positiva Total (PST) y el Índice de Distrés de Síntomas Positivos (PSDI). Los índices alfa de fiabilidad de 78 la adaptación española del SCL-90-R están entre .77 y .90. El SCL-90-R muestra una elevada sensibilidad diagnóstica, entre el 80 y el 90%, pero una muy baja especificidad, entre el 20 y el 60%. 2.2.8. Subjective Happiness Scale (Sonja Lyubomirsky & Lepper (1999). Es un cuestionario formado por 4 ítems con un sistema de respuesta tipo Likert de 7 alternativas, su corrección se hace mediante la sumatoria de los puntajes obtenidos y se dividen en el número total de ítem. En cuanto al contenido temático dos ítems piden a quienes la responden, caracterizarse a sí mismos usando intervalos absolutos e intervalos relativos a los pares, mientras los otros dos ítems ofrecen una breve descripción sobre individuos felices e infelices y piden a los encuestados respondan hasta qué punto cada caracterización los describe. Los 4 ítems se corresponden a un solo factor. Su Alpha de Cronbach oscila en un rango de entre .79 y .94 (M = .86). Su fiabilidad test-retest es de .72. y su validez convergente es de .62. En la última publicación (dividida en dos estudios) de análisis psicométrico que hemos localizado, los principales resultados del primer estudio muestran un alfa de .78 y estabilidad temporal de .61 (8 semanas de diferencias) y una estructura factorialmente pura. Para el segundo estudio la estimación de la confiabilidad estuvo entre .73 y .87 en las diversas muestra estudiadas (Vera-Villarroel, Celis-Atenas, & Córdova-Rubio, 2011). 2.2.9. Cuestionario Ad-hoc para la identificación de las características sociodemográficas de los participantes. En el mismo se pregunta por la fecha de nacimiento, edad actual, sexo, municipio de residencia, nivel de instrucción, profesión y una serie de indicadores de salud como son tensión arterial, colesterol y salud general percibida. 79 Los datos recogidos como indicadores de salud fueron los siguientes ítems: a) Ha padecido dolores, b) Problemas del corazón y la circulación sanguínea, c) Problemas respiratorios (pulmón y bronquios), d) Hipertensión arterial, e) Diabetes, f) Lípidos (colesterol alto), g) Aparato digestivo (úlceras, estreñimiento, diarreas, etc.), h) Genitourinario (próstata, incontinencia, etc.), i) Órganos de los sentidos (vista, oído, boca, etc.) y j) Algún tipo de cáncer o enfermedad neoplásica. (Ver anexo 16 o 17). Se consideró como medida de Salud Informada el total de indicadores señalados afirmativamente. 2.3. Procedimiento Se trata de un estudio instrumental (Montero & León, 2005) para el desarrollo de un nuevo cuestionario de AS, denominado VIDA (Vínculos Interpersonales de Apoyo). Para la determinación de su estructura y validez de constructo se realizaron análisis factoriales exploratorios (AFE) y confirmatorios (AFC). Para obtener la validez convergente se realizaron diferentes cálculos correlacionales con otras medidas psicológicas. Con el objeto de valorar la validez convergente se aplicó un conjunto de cuestionarios de AS que concurren teóricamente con el constructo de AS. Finalmente para la obtención de la fiabilidad del mismo se calculó la consistencia interna de sus factores, fiabilidad dos mitades (coeficiente de Spearman-Brown) y las correlaciones test-retest. Para la construcción del VIDA y con la pretensión de abarcar el mayor número de variables, se recopiló un amplio banco de ítems, provenientes de distintas fuentes e instrumentos de evaluación del AS. Se agruparon las preguntas por fuentes (familia, amigos y otras), éstas, a su vez, por tipos (emocional, instrumental, informacional y otras), y finalmente éstas últimas por contenidos. 80 Se selecciona una amplia muestra de cuestionarios de AS (anexos 2 al 15), básicamente los más citados en la literatura científica en español, y recopilamos sus respectivos ítems: 1) Los 9 ítems del CASPE (Calvo y Díaz, 2004) (anexo 2). 2) Los 20 ítems del CAS (Calvo y Alemán, 2006) (anexo 3). 3) Los 12 ítems de la Escala Multidimensional de Apoyo Social Percibido (Zimet et al., 1988; Landeta & Calvete, 2002) (anexo 4). 4) Los 6 ítems de la Escala de M.H. de California para la evaluación del EstrésApoyo Social el apartado 2 llamado Apoyo Social (2) (Conde & Franch, 1984) (anexo 5), 5) Los 19 ítems del Cuestionario MOS (Sherbourne & Stewart, 1991; Rodríguez & Héctor, 2007) (anexo 6). 6) Los 11 ítems del Cuestionario de DUKE-UNC-11 (Broadhead et al., 1988; Bellón et al., 1996b) (anexo 7). 7) Los 44 ítems de la Escala de Apoyo Familiar para Trabajadores (Martínez & Osca 2002) (anexo 8). 8) Los 2 ítems del APGAR II (Norwood, 1996) (anexo 9). 9) 1 ítem de la Pregunta del método simplificado de Blake y McKay (Blake & McKay, 1986) (anexo 10). 10) Los 5 ítems del APGAR FAMILIAR (Apoyo social y familiar a drogodependientes) (Bellón et al., 1996a) (anexo 11). 11) Los 27 ítems del “The 27-Item Social Support Questionnaire of Sarason” (Sarason et al., 1983) (anexo 12). 12) Los 6 ítems del “The 6-Item Short Form of the Social Support Questionnaire of Sarason” (Sarason et al., 1983) (anexo 13). 81 13) Los 10 ítems del “The Lubben Social Network Scale” (LSNS) (Lubben, 1988) (anexo 14). 14) Los 18 ítems del Inventario de Recursos Sociales en Ancianos (Díaz, 1987) (anexo 15). Se obtuvo así un pool de un total de 190 ítems, a los que se añadieron nuevos ítems de redacción propia hasta alcanzar la cifra de 244. Se volcaron todos los ítems, en una tabla única en la que inicialmente se ordenaron en cinco columnas: 1) Ítems: en esta columna se nombraba el ítem completo con su correspondiente numeración en relación al cuestionario al cual pertenecen originalmente. Además en los casos en que era preciso se hacía referencia a su correlación negativa con el constructo de Apoyo Social, se hacía referencia marcándolos con la palabra Invertido entre paréntesis. 2) Origen: en esta columna iba el nombre del cuestionario original del cual provenía dicho ítem. 3) Factor del que forma parte: en esta columna a lo que se hacía referencia era al factor del cual formaba parte dicho ítem. 4) Comentarios: en esta columna se hacía referencia a cualquier observación que pudiera ser de interés. 5) Tipo de respuesta: en esta columna se hacía referencia al tipo de respuesta específica que se solicita en dicho cuestionario para dicho ítem en particular. De la tabla de cinco columnas se extrajeron los ítems (columna número 1, llamada “Ítems”) de todas las pruebas recogidas y mencionadas anteriormente y se reagruparon en base a las fuentes de apoyo: 1) familia 2) amigos 82 3) personas relevantes Se volvieron a agrupar en base al tipo de apoyo: 1) emocional 2) instrumental 3) informacional 4) otros tipos Se volvieron a reagrupar por similitud de contenidos: a) Los de tipo Emocional se reagruparon como sigue: 1) alguien con quien estar, 2) alguien con quien hablar/compartir, 3a) alguien que me ofrece apoyo, y 3b) apoyo percibido. b) Los de tipo Instrumental: 1) problema en general, 2) cuando está enfermo, 3) cuando tiene problemas económicos, 4) cuando necesita ayuda en casa o problemas domésticos, 5) cuando tiene problemas en el trabajo y 6) otros. c) Informacional: 1) cuando hay problemas, 2) consejos, y 3) otros. d) Otros tipos: 1) estar con familia/amigos, 2) apoyo de la familia, y 3) otros. Para seleccionar los ítems definitivos de los que se iba a componer VIDA se eliminaron los de contenido idéntico a partir de un acuerdo entre jueces independientes. Se seleccionaron los ítems en los que había acuerdo mínimo de cuatro de los cinco jueces en cuanto a la validez de contenido aparente, que los jueces valoraron como pertinentes o no al constructo a medir. Previo a su aplicación definitiva y para una mayor comprensión e idoneidad del borrador del cuestionario VIDA, se le pasó a seis expertos, cuatro seleccionados por su conocimiento del área (un psiquiatra y tres psicólogos) y por dos filólogas por su comprensión del lenguaje. Posteriormente se les solicitó que lo evaluaran contestando a los siguientes criterios: ajuste denominación-contenido, bondad general del 83 mismo y oportunidad de la cantidad de número de ítems. Posteriormente se les pidió una evaluación global de la versión definitiva. De esa manera el pool de ítems quedo reducido a 106, con cuatro opciones de respuesta, indicadoras del grado de identificación con el ítem: totalmente de acuerdo, de acuerdo, en desacuerdo, totalmente en desacuerdo. Los primeros 48 son dobles y en ellos se tiene que señalar qué grado de identificación perciben, tanto en relación a los familiares como a los amigos. Y en los 58 restantes sólo se pregunta por el grado de percepción, sin especificar la fuente (persona relevante). Es decir, que en total son 154 ítems. Antes de administrar los cuestionarios se instruyó a los encuestadores sobre los criterios para que hubiera la mayor homogeneidad posible en las respuestas. Se establecieron los criterios siguientes - Totalmente de acuerdo: cuando de forma espontánea y sin dudar se identifica con el contenido del ítem. - Totalmente en desacuerdo cuando de forma espontánea y sin dudar no se identifica con el contenido del ítem. - De acuerdo, cuando manifiesta estar de acuerdo con el contenido del ítem con cierta reticencia. - En desacuerdo, cuando manifiesta estar desacuerdo con el contenido del ítem con cierta reticencia. Se realizó un primer análisis factorial con una muestra mínima (469 participantes) y se rechazaron los ítems con carga factorial menor a .60. En base a todo ello se eliminaron 21 ítems referidos a familia, 12 ítems referidos a amigos y 33 ítems referidos a relevantes. De esa manera el pool de ítems quedo reducido a 88. Partiendo de este número inicial de ítems se planteó la determinación del tamaño muestral necesario. Algunos autores 84 consideran que para determinar la validez de constructo de un instrumento debemos contar al menos con 10 casos por ítem, aunque "en general puede decirse que una muestra que sobrepase los 200 sujetos puede considerarse adecuada" (García, Gil & Rodríguez, 2000), se ha afirmado que una muestra entre 100 y 300 medidas es correcta (Cattel, 1978), y en algunos casos tamaños muestrales del orden de 100 se consideran suficientes (Gardner, 2003). Por lo que consideramos que el tamaño de nuestra muestra excede con cierta amplitud los mínimos exigibles, que en el caso más exigente sería 900 participantes, dando posibilidades de análisis más finos. Para una mayor claridad y visión sinóptica se realiza el diagrama del flujo de la selección de ítems para el cuestionario VIDA (figuras 6 y 7). 85 Figura 6. Diagrama de flujo de la selección de ítems del cuestionario VIDA (Parte 1) 92 Otra aproximación alternativa es el análisis visual de los gráficos q-q plot, los cuales proporcionan una linealización de la distribución normal y permiten determinar si los datos recabados se ajustan razonablemente a una distribución normal. Como se puede apreciar en la inspección visual de los mismos, el ajuste a la linealidad es en general aceptable (véase anexo 21). No obstante, de acuerdo a Tabchnick & Fidell (2001), hemos realizado una comprobación de ajuste a la linealidad mediante la transformación de las puntuaciones originales según la fórmula “nueva variable = SQRT (Kvariable original)”, donde K es el valor mayor posible más 1, obteniendo resultados de asimetría y curtosis peores que con las puntuaciones originales. Por ello se opta a seguir trabajando con estas últimas. Tabla 7 Descriptivos multivariados. Análisis multivariado de asimetría y curtosis de Mardia (1970). Coeficiente Estadístico g.l. p Asimetría 20708.213 3727478.329 125580 1.0000 Asimetría corregida para muestras pequeñas 20708.213 3738060.433 125580 1.0000 Curtosis 29937.312 2765.389 0.0000** Nota: ** Significativo al 0.05 A esto debemos añadir que un número importante de variables (y por tanto de escalas y medidas) en ciencias sociales y médicas presentan asimetrías, bien positivas o negativas (esta última forma aplicable a nuestras medidas). Esto no indica necesariamente un problema con la medida (o la escala), sino que más bien refleja de manera correcta la naturaleza subyacente del constructo que está siendo medido (Pallant, 2005). Visto lo cual, 93 consideramos que este primer supuesto queda suficientemente contestado. En cualquier caso cuando se viola el supuesto de normalidad, siempre quedan recursos, y uno de ellos es utilizar como método de mínimos cuadrados no ponderados (ULS) para la extracción de los factores (Ximénez & García, 2005). 3.1.2. Supuestos y exigencias del AFE. La otra cuestión relevante es la linealidad de la relación entre los datos. Debido a que nuestras variables, en este primer estadio de los análisis, son ítems con un formato de respuesta de escala tipo Likert con sólo cuatro alternativas de respuesta (de 1 a 4), el planteamiento de tal cuestión no parece viable ya que no son variables continuas. Los expertos recomiendan (Panter, Swygert, Dahlstrom, & Tanaka, 1997; Swygert, McLeod, & Thissen, 2001) una aproximación que parta, en vez de una matriz de correlaciones de Pearson, de una de correlaciones policóricas (Muthén, & Kaplan, 1985). Como quiera que esta opción no está disponible en el paquete SPSS, empleamos el programa FACTOR (Lorenzo-Seva, & Ferrando, 2006) para llevarla a cabo. No obstante, al realizar el cálculo, tanto en la muestra total como en las submuestras aleatorias 1 y 2, el resultado ha sido que la correlación policórica no ha podido converger en ninguna de ellas, por lo que opta por las matrices de correlaciones de Pearson, que si dan lugar a la convergencia (lo que recomienda la propia salida del programa FACTOR). Por tanto, finalmente para el análisis factorial exploratorio se partió de la matriz de correlaciones de Pearson. Dado de que no existe un criterio perfecto sobre la elección del método de extracción, desechado el método de Componentes Principales por no ser propiamente un método de AFE (Martínez, Hernández & Hernández, 2006), se optó por trabajar con tres métodos a fin de constatar la consistencia de la solución hallada, a saber: Máxima Verosimilitud, Mínimos Cuadrados no Ponderados y Ejes Principales. El método de Máxima Verosimilitud (ML), es un método de extracción de los factores que produce 94 estimaciones de los parámetros que tienen más probabilidades de haber producido la matriz de correlación observada si la muestra es de una distribución normal multivariante. ML es más adecuado cuando el objetivo es encontrar variables latentes (constructos) que den cuenta de las relaciones entre los elementos que forman el cuestionario, y es el que mejor reproduce los valores poblacionales (Martínez, Hernández & Hernández, 2006). Este método, además, nos permite obtener una valoración de la bondad de ajuste. El método de Mínimos Cuadrados no Ponderados (ULS) realiza una extracción de factores tal que minimiza la suma de los cuadrados de las diferencias entre las matrices de correlación observada y reproducida (haciendo caso omiso de las diagonales). Como dijimos antes el método ULS está indicado cuando se viola el supuesto de normalidad (Ximénez & García, 2005). Los métodos ML y ULS son igualmente eficaces si el ajuste es bueno. Si el ajuste era moderado o bajo, ULS recuperaba mejor el factor débil (los factores débiles se definen con saturaciones entre 0.25 y 0.50) que ML y en las ocasiones en que ML falla, ULS no. Además, ambos métodos son igualmente eficaces con muestras grandes pero ULS recupera mejor el factor débil con muestras pequeñas (n= 100) (MacCallum & Tucker, 1991). Finalmente el objetivo de la factorización por Ejes principales es explicar el máximo de la varianza común o comunalidad de las variables y parte de la matriz de correlaciones reducidas y, a juicio de Martínez, Hernández & Hernández (2006), existe una tendencia en la actualidad a considerar más adecuada la utilización de un método de factores principales cuando la finalidad del AFE no es simplemente reducir la dimensionalidad, sino detectar constructos o factores latentes. Al no haber un criterio absolutamente claro para la elección, inicialmente se ha optado por ejecutar los tres tipos de análisis, para comprobar las diferencias y coincidencias entre los mismos. 95 Para tomar la decisión del número de factores a conservar, además de considerar la regla de Kaiser y el Gráfico de Sedimentación, se realizó un Análisis Paralelo (Timmerman, & Lorenzo-Seva, 2011). En cualquier caso, además, se ha tenido en cuenta la coherencia conceptual. Antes de emprender el análisis factorial debe determinarse si los ítems están suficientemente interrelacionados para que este método pueda aplicarse provechosamente (Comrey, 1973). Existen algunas pruebas estadísticas que pueden emplearse con esa finalidad, y las más utilizadas son el test de esfericidad de Bartlett, la medida de adecuación muestral de Kaiser-Mayer-Olkin (KMO) y el determinante de la matriz. El test de esfericidad de Bartlett permite evaluar la hipótesis nula que afirma que las variables no están correlacionadas, para lo cual compara la matriz de intercorrelación de los datos recabados con una matriz de identidad en la que todos los términos de la diagonal son unidades y los demás términos son ceros. Si los resultados obtenidos de dicha comparación resultan significativos a un nivel p< .05, se rechaza la hipótesis nula y se considera que las variables están los suficientemente intercorrelacionadas para realizar el AFE (Everitt & Wykes, 2001). Dado que esta prueba puede mostrar resultados significativos a pesar de no existir correlaciones considerables entre las variables, se recomienda la utilización adicional de la medida KMO. Este índice es un promedio de los términos de la diagonal de la matriz de correlación de anti-imagen, la cual contiene los valores negativos de los coeficientes de correlación parcial de las variables. La lógica del índice KMO es que si las variables comparten factores comunes, los coeficientes de correlación parcial deben ser pequeños y por ende los valores de la diagonal de la matriz deben ser elevados, es decir, si es elevada la proporción de coeficientes grandes en la matriz existe mayor interrelación entre las variables (Sierra Bravo, 1981). El KMO se interpreta de manera semejante a los 96 coeficientes de confiabilidad, con un rango de 0 a 1 y considerando como adecuado un valor igual o superior a .70, el cual sugiere una interrelación satisfactoria entre los ítems (Hair, Anderson, Tatham & Black, 1999). Una vez que se dispone de la matriz de correlaciones entre todas las variables que entran en el análisis, uno de los requisitos que deben cumplirse para que el análisis factorial tenga sentido es que las variables estén altamente correlacionadas. Pueden utilizarse diferentes métodos para comprobar el grado de asociación entre las variables. Uno de ellos es el determinante de la matriz de correlaciones. Un determinante muy bajo indicará altas intercorrelaciones entre las variables, pero no debe ser cero (matriz no singular), pues esto indicaría que algunas de las variables son linealmente dependientes y no se podrían realizar ciertos cálculos necesarios. Sólo después de haber verificado los supuestos y exigencias del análisis es lícito utilizar el AFE en sus diferentes variantes. Para la sub-muestra aleatoria 1 (sm1) se obtuvieron un índice KMO (Kaiser-MeyerOlkin) = .972 valor que refleja una “excelente adecuación muestral” según el baremo de Kaiser, un valor de prueba de la esfericidad de Bartlett (Bartlett's statistic) = 47336.716 (df = 3828; p = .000), por la que se rechaza la hipótesis nula de variables incorrelacionadas, y un determinante de la matriz (Determinant of the matrix) = 3.96E-041, cuya proximidad a cero indica que las variables utilizadas están linealmente relacionadas. Todo lo cual indica que el análisis factorial es una técnica pertinente para analizar los datos de ambas muestras. Para la sub-muestra aleatoria 2 (sm2) se obtuvieron un índice KMO (Kaiser-MeyerOlkin) = .976, valor que refleja una “excelente adecuación muestral” según el baremo de Kaiser, un valor de prueba de la esfericidad de Bartlett (Bartlett's statistic) = 48348.293 (df = 3828; p = .000), por la que se rechaza la hipótesis nula de variables incorrelacionadas, 97 y un determinante de la matriz (Determinant of the matrix) = 5.42E-042, cuya proximidad a cero indica que las variables utilizadas están linealmente relacionadas. Todo lo cual indica que el análisis factorial es una técnica pertinente para analizar los datos de ambas muestras. Para la sub-muestra sólo hombres (smH) se obtuvieron un índice KMO (KaiserMeyer-Olkin) = .973, valor que refleja una “excelente adecuación muestral” según el baremo de Kaiser, un valor de prueba de la esfericidad de Bartlett (Bartlett's statistic) = 48371.600 (df = 3828; p = .000), por la que se rechaza la hipótesis nula de variables incorrelacionadas, y un determinante de la matriz (Determinant of the matrix) = 1.33E-040, cuya proximidad a cero indica que las variables utilizadas están linealmente relacionadas. Todo lo cual indica que el análisis factorial es una técnica pertinente para analizar los datos de ambas muestras. Para la sub-muestra sólo mujeres (smM) se obtuvieron un índice KMO (KaiserMeyer-Olkin) = .975, valor que refleja una “excelente adecuación muestral” según el baremo de Kaiser, un valor de prueba de la esfericidad de Bartlett (Bartlett's statistic) = 47306.776 (df = 3828; p = .000), por la que se rechaza la hipótesis nula de variables incorrelacionadas, y un determinante de la matriz (Determinant of the matrix) = 7.67E-043, cuya proximidad a cero indica que las variables utilizadas están linealmente relacionadas. Todo lo cual indica que el análisis factorial es una técnica pertinente para analizar los datos de ambas muestras. Para la muestra total (mT) se obtuvieron un índice KMO (Kaiser-Meyer-Olkin) = .982, valor que refleja una “excelente adecuación muestral” según el baremo de Kaiser, un valor de prueba de la esfericidad de Bartlett (Bartlett's statistic) = 92998.661 (df = 3828; p = .000), por la que se rechaza la hipótesis nula de variables incorrelacionadas, y un 98 determinante de la matriz (Determinant of the matrix) = 2.85E-039, cuya proximidad a cero indica que las variables utilizadas están linealmente relacionadas. Todo lo cual indica que el análisis factorial es una técnica pertinente para analizar los datos de ambas muestras. 3.1.3. Determinación del número de factores. Una vez comprobada la idoneidad del análisis factorial con todas las muestras, mediante el determinante de la matriz de correlaciones, el test de esfericidad de Bartlett y el test KMO, pasamos a determinar cuál es el número de factores óptimo. Para ello vamos a considerar la regla de Kaiser, el gráfico de sedimentación y el análisis paralelo. Sub-Muestra aleatoria 1 (sm1). A continuación se muestran la tabla de autovalores de varianza explicada, gráfico de sedimentación y la del análisis paralelo de la correspondiente submuestra. Tabla 8 Autovalores y varianza explicada Muestra aleatoria 1 (sm1) Autovalores iniciales Factor Total % de la varianza % acumulado 1 35.170 39.966 39.966 2 11.701 13.297 53.262 3 7.193 8.174 61.437 4 1.945 2.210 63.647 5 1.464 1.664 65.311 6 1.168 1.328 66.638 7 1.119 1.272 67.910 8 1.071 1.218 69.128 9 1.020 1.159 70.287 10 .963 1.095 71.382 11 .893 1015 72.397 12 .832 .945 73.342 99 Figura 8. Gráfico de sedimentación de la Sub-Muestra aleatoria 1 (sm1) Tabla 9 Análisis Paralelo de la Sub-Muestra aleatoria 1 (sm1) Variable % de varianza de los datos reales % de varianza media de los datos aleatorios percentil 95 del % de varianza de los datos aleatorios 1 40.0* 2.5 2.6 2 13.3* 2.4 2.5 3 8.2* 2.3 2.4 4 2.2 2.3 2.3 5 1.7 2.2 2.3 6 1.3 2.2 2.2 7 1.3 2.1 2.2 100 Para la submuestra aleatoria 1 (sm1) vemos que la regla de Kaiser propone extraer 9 factores, pero sin embargo el análisis paralelo tan solo aconseja guardar 3. Tres factores se constatan también en el gráfico de sedimentación. Tabla 10 Autovalores y varianza explicada Muestra aleatoria 2 (sm2) Autovalores iniciales Factor Total % de la varianza % acumulado 1 35.927 40.826 40.826 2 12.532 14.241 55.068 3 7.646 8.689 63.756 4 1.579 1.794 65.550 5 1.139 1.295 66.845 6 1.062 1.207 68.052 7 .997 1.133 69.184 8 .978 1.111 70.296 9 .862 .979 71.275 10 .842 .957 72.232 11 .811 .921 73.153 12 .750 .853 74.006 101 Figura 9. Gráfico de sedimentación de la Sub-Muestra aleatoria 2 (sm2) Tabla 11 Análisis Paralelo de la Sub-Muestra aleatoria 2 (sm2) Variable % de varianza de los datos reales % de varianza media de los datos aleatorios percentil 95 del % de varianza de los datos aleatorios 1 41.6* 2.5 2.6 2 14.5* 2.4 2.5 3 8.8* 2.3 2.4 4 1.8 2.3 2.4 5 1.3 2.2 2.3 6 1.2 2.2 2.2 7 1.1 2.1 2.2 108 Sub-Muestra 1 Tabla 20 Matrices de Factores Rotados extraidas con mínimos cuadrados no ponderados (MCNP), factorización de ejes principales (FEP) y máxima verosimilitud (MV) y rotación equamax (la rotación ha convergido en 6 iteraciones en todas), de la submuestra 1. MCNP FEP MV Ítems F1 F2 F3 F1 F2 F3 F1 F2 F3 F4 .622 .622 .615 F7 .614 .614 .608 F8 .620 .620 .605 F9 .620 .620 .617 F10 .716 .716 .702 F11 .704 .704 .693 F12 .727 .728 .712 F13 .736 .736 .734 F16 .692 .692 .695 F17 .663 .663 .663 F19 .784 .784 .781 F22 .758 .758 .750 F23 .818 .818 .821 F25 .715 .715 .719 F26 .759 .759 .765 F27 .773 .773 .775 F28 .721 .721 .723 F29 .786 .786 .790 F36 .768 .768 .776 F37 .735 .735 .745 F38 .736 .736 .741 F39 .809 .809 .813 F40 .730 .730 .738 F41 .686 .686 .689 F43 .720 .720 .724 F44 .746 .746 .744 F45 .630 .630 .639 A4 .610 .610 .611 A8 .685 .685 .681 A9 .680 .680 .679 A10 .748 .748 .746 A11 .747 .747 .747 A12 .758 .758 .756 A13 .750 .750 .750 A14 .747 .747 .745 A15 .682 .682 .675 A16 .653 .653 .651 A17 .695 .695 .695 A18 .684 .684 .680 A19 .789 .789 .787 A20 .717 .717 .712 A21 .704 .704 .696 A22 .784 .784 .783 Nota: para ver el texto completo de los ítems ver anexo 22. 109 Tabla 20 (continuación) Matrices de Factores Rotados extraidas con mínimos cuadrados no ponderados (MCNP), factorización de ejes principales (FEP) y máxima verosimilitud (MV) y rotación equama (la rotación ha convergido en 6 iteraciones en todas), de la submuestra 1. MCNP FEP MV Ítems F1 F2 F3 F1 F2 F3 F1 F2 F3 A23 .802 .802 .806 A24 .692 .692 .692 A25 .740 .740 .742 A26 .788 .788 .790 A27 .772 .772 .771 A28 .723 .723 .726 A29 .818 .818 .820 A30 .725 .725 .726 A31 .666 .666 .668 A35 .727 .727 .731 A36 .787 .787 .790 A37 .766 .766 .770 A38 .754 .754 .753 A39 .763 .763 .766 A40 .764 .764 .765 A41 .672 .672 .671 A43 .711 .711 .714 A44 .774 .774 .777 A45 .659 .659 .658 A46 .683 .683 .681 R51 .582 .582 .581 R52 .586 .587 .584 R55 .744 .744 .750 R59 .701 .701 .705 R60 .758 .758 .763 R61 .814 .814 .818 R62 .776 .776 .781 R63 .775 .775 .783 R64 .726 .726 .730 R65 .766 .766 .766 R66 .751 .751 .749 R75 .808 .808 .807 R78 .787 .787 .788 R80 .814 .814 .813 R82 .773 .774 .770 R83 .709 .709 .703 R84 .647 .647 .643 R93 .763 .763 .761 R96 .776 .776 .771 R97 .696 .696 .697 R98 .619 .619 .619 R99 .787 .787 .783 R100 .783 .783 .778 R102 .643 .643 .640 R106 .783 .783 .778 Nota: para ver el texto completo de los ítems ver anexo 22. 110 Sub-Muestra 2 Tabla 21 Matrices de Factores Rotados extraidas con mínimos cuadrados no ponderados (MCNP), factorización de ejes principales (FEP) y máxima verosimilitud (MV) y rotación equamax (la rotación ha convergido en 6 iteraciones en todas), de la submuestra 2. MCNP FEP MV Ítems F1 F2 F3 F1 F2 F3 F1 F2 F3 F4 .627 .627 .623 F7 .647 .647 .642 F8 .639 .639 .635 F9 .656 .656 .653 F10 .753 .753 .748 F11 .782 .782 .781 F12 .795 .795 .793 F13 .749 .749 .748 F16 .651 .651 .650 F17 .708 .708 .703 F19 .770 .770 .771 F22 .776 .776 .775 F23 .797 .797 .796 F25 .768 .768 .766 F26 .738 .738 .740 F27 .772 .772 .776 F28 .730 .730 .734 F29 .786 .786 .789 F36 .784 .784 .790 F37 .783 .783 .787 F38 .775 .775 .778 F39 .787 .787 .790 F40 .711 .711 .712 F41 .716 .716 .715 F43 .695 .695 .696 F44 .739 .739 .738 F45 .696 .696 .692 A4 .714 .714 .712 A8 .715 .715 .714 A9 .748 .748 .747 A10 .789 .789 .786 A11 .789 .789 .787 A12 .787 .787 .785 A13 .779 .779 .779 A14 .788 .788 .789 A15 .773 .773 .772 A16 .733 .733 .733 A17 .764 .764 .764 A18 .734 .734 .732 A19 .805 .805 .805 A20 .668 .668 .668 A21 .739 .739 .737 A22 .815 .815 .814 Nota: para ver el texto completo de los ítems ver anexo 22. 111 Tabla 21 (continuación) Matrices de Factores Rotados extraidas con mínimos cuadrados no ponderados (MCNP), factorización de ejes principales (FEP) y máxima verosimilitud (MV) y rotación equamax (la rotación ha convergido en 6 iteraciones en todas), de la submuestra 2. MCNP FEP MV Ítems F1 F2 F3 F1 F2 F3 F1 F2 F3 A23 .846 .846 .846 A24 .681 .681 .681 A25 .813 .813 .813 A26 .797 .797 .798 A27 .756 .756 .757 A28 .768 .768 .768 A29 .804 .804 .804 A30 .803 .803 .804 A31 .676 .676 .676 A35 .701 .701 .702 A36 .805 .805 .808 A37 .796 .796 .798 A38 .732 .732 .734 A39 .779 .779 .779 A40 .789 .789 .790 A41 .793 .793 .793 A43 .749 .749 .749 A44 .792 .792 .791 A45 .729 .729 .730 A46 .763 .763 .764 R51 .573 .573 .573 R52 .654 .654 .654 R55 .754 .754 .757 R59 .723 .723 .731 R60 .765 .765 .769 R61 .783 .783 .790 R62 .800 .800 .807 R63 .789 .789 .793 R64 .717 .717 .722 R65 .754 .754 .755 R66 .725 .725 .722 R75 .780 .780 .781 R78 .755 .755 .759 R80 .785 .785 .786 R82 .706 .706 .699 R83 .682 .682 .673 R84 .630 .630 .621 R93 .748 .748 .743 R96 .754 .754 .750 R97 .768 .768 .767 R98 .669 .669 .669 R99 .772 .772 .767 R100 .752 .752 .749 R102 .709 .709 .710 R106 .749 .749 .743 Nota: para ver el texto completo de los ítems ver anexo 22. 112 Sub-Muestra sólo hombres Tabla 22 Matrices de Factores Rotados extraidas con mínimos cuadrados no ponderados (MCNP), factorización de ejes principales (FEP) y máxima verosimilitud (MV) y rotación equamax (la rotación ha convergido en 6 iteraciones en todas), de la submuestra sólo hombres. MCNP FEP MV Ítems F1 F2 F3 F1 F2 F3 F1 F2 F3 F4 .617 .617 .613 F7 .655 .655 .649 F8 .637 .637 .628 F9 .616 .616 .614 F10 .729 .729 .720 F11 .744 .744 .739 F12 .785 .785 .776 F13 .753 .753 .751 F16 .692 .692 .692 F17 .694 .694 .691 F19 .784 .784 .785 F22 .745 .745 .742 F23 .818 .818 .820 F25 .747 .747 .747 F26 .766 .766 .770 F27 .794 .794 .797 F28 .711 .711 .716 F29 .788 .788 .791 F36 .800 .800 .806 F37 .779 .779 .785 F38 .782 .782 .785 F39 .795 .795 .797 F40 .724 .724 .726 F41 .715 .715 .715 F43 .722 .722 .724 F44 .743 .743 .743 F45 .648 .648 .649 A4 .657 .657 .657 A8 .706 .706 .702 A9 .728 .728 .727 A10 .747 .747 .743 A11 .771 .771 .769 A12 .772 .772 .769 A13 .761 .761 .764 A14 .769 .769 .767 A15 .741 .741 .736 A16 .727 .727 .725 A17 .755 .755 .755 A18 .689 .689 .685 A19 .787 .787 .787 A20 .663 .663 .658 A21 .706 .706 .700 A22 .787 .787 .786 Nota: para ver el texto completo de los ítems ver anexo 22. 113 Tabla 22 (continuación) Matrices de Factores Rotados extraidas con mínimos cuadrados no ponderados (MCNP), factorización de ejes principales (FEP) y máxima verosimilitud (MV) y rotación equamax (la rotación ha convergido en 6 iteraciones en todas), de la submuestra sólo hombres. MCNP FEP MV Ítems F1 F2 F3 F1 F2 F3 F1 F2 F3 A23 .831 .831 .832 A24 .690 .690 .688 A25 .792 .792 .794 A26 .801 .801 .803 A27 .771 .771 .769 A28 .765 .765 .767 A29 .814 .814 .817 A30 .761 .761 .763 A31 .693 .693 .694 A35 .737 .737 .741 A36 .811 .811 .815 A37 .791 .791 .796 A38 .718 .718 .718 A39 .780 .780 .782 A40 .775 .775 .775 A41 .743 .743 .741 A43 .720 .720 .721 A44 .804 .804 .806 A45 .717 .717 .716 A46 .740 .740 .741 R51 .557 .557 .553 R52 .579 .579 .574 R55 .739 .739 .741 R59 .699 .699 .702 R60 .772 .772 .773 R61 .807 .807 .809 R62 .804 .804 .807 R63 .783 .783 .788 R64 .714 .714 .718 R65 .770 .770 .770 R66 .765 .765 .764 R75 .794 .794 .795 R78 .773 .773 .776 R80 .807 .807 .809 R82 .759 .759 .757 R83 .696 .696 .692 R84 .692 .692 .688 R93 .783 .783 .781 R96 .777 .777 .774 R97 .752 .752 .752 R98 .672 .672 .673 R99 .791 .791 .789 R100 .766 .766 .764 R102 .707 .707 .706 R106 .776 .776 .771 Nota: para ver el texto completo de los ítems ver anexo 22. 114 Sub-Muestra sólo mujeres Tabla 23 Matrices de Factores Rotados extraidas con mínimos cuadrados no ponderados (MCNP), factorización de ejes principales (FEP) y máxima verosimilitud (MV) y rotación equamax (la rotación ha convergido en 6 iteraciones en todas), de la submuestra sólo mujeres MCNP FEP MV Ítems F1 F2 F3 F1 F2 F3 F1 F2 F3 F4 .628 .628 .620 F7 .614 .614 .607 F8 .620 .620 .608 F9 .659 .659 .655 F10 .737 .737 .727 F11 .736 .736 .729 F12 .737 .738 .728 F13 .726 .726 .725 F16 .648 .648 .651 F17 .677 .677 .677 F19 .771 .771 .768 F22 .791 .791 .784 F23 .796 .796 .799 F25 .741 .741 .741 F26 .728 .728 .733 F27 .747 .747 .749 F28 .740 .740 .743 F29 .784 .784 .786 F36 .750 .750 .759 F37 .737 .737 .745 F38 .729 .729 .732 F39 .804 .804 .809 F40 .719 .719 .725 F41 .700 .700 .699 F43 .683 .683 .685 F44 .739 .739 .738 F45 .689 .689 .693 A4 .688 .688 .686 A8 .700 .700 .701 A9 .711 .711 .711 A10 .798 .798 .797 A11 .773 .773 .773 A12 .775 .775 .775 A13 .776 .776 .776 A14 .777 .777 .777 A15 .733 .733 .731 A16 .682 .682 .683 A17 .713 .713 .713 A18 .745 .745 .743 A19 .815 .815 .814 A20 .729 .729 .729 A21 .751 .751 .748 A22 .817 .817 .816 Nota: para ver el texto completo de los ítems ver anexo 22. 115 Tabla 23 (continuación) Matrices de Factores Rotados extraidas con mínimos cuadrados no ponderados (MCNP), factorización de ejes principales (FEP) y máxima verosimilitud (MV) y rotación equamax (la rotación ha convergido en 6 iteraciones en todas), de la submuestra sólo mujeres. MCNP FEP MV Ítems F1 F2 F3 F1 F2 F3 F1 F2 F3 A23 .824 .824 .825 A24 .685 .685 .685 A25 .773 .773 .774 A26 .795 .795 .797 A27 .760 .760 .764 A28 .726 .726 .726 A29 .805 .805 .804 A30 .778 .778 .777 A31 .657 .657 .655 A35 .693 .693 .693 A36 .788 .788 .789 A37 .780 .780 .782 A38 .769 .769 .770 A39 .761 .761 .761 A40 .788 .788 .789 A41 .740 .740 .742 A43 .747 .747 .747 A44 .768 .768 .767 A45 .683 .683 .684 A46 .716 .716 .715 R51 .607 .607 .614 R52 .671 .671 .676 R55 .756 .756 .765 R59 .738 .738 .753 R60 .755 .755 .764 R61 .789 .789 .800 R62 .778 .778 .791 R63 .789 .789 .798 R64 .732 .732 .739 R65 .745 .745 .745 R66 .701 .701 .697 R75 .788 .788 .785 R78 .766 .766 .766 R80 .787 .787 .785 R82 .720 .720 .709 R83 .696 .696 .684 R84 .585 .585 .572 R93 .717 .717 .708 R96 .745 .745 .733 R97 .709 .709 .707 R98 .613 .613 .607 R99 .766 .766 .756 R100 .765 .765 .756 R102 .643 .643 .638 R106 .747 .747 .738 Nota: para ver el texto completo de los ítems ver anexo 22. 116 Muestra total Tabla 24 Matrices de Factores Rotados extraidas con mínimos cuadrados no ponderados (MCNP), factorización de ejes principales (FEP) y máxima verosimilitud (MV) y rotación equamax (la rotación ha convergido en 6 iteraciones en todas), de la Muestra total. MCNP FEP MV Ítems F1 F2 F3 F1 F2 F3 F1 F2 F3 F4 .624 .624 .619 F7 .632 .632 .626 F8 .630 .630 .620 F9 .643 .643 .641 F10 .735 .735 .726 F11 .743 .743 .737 F12 .762 .762 .753 F13 .742 .742 .740 F16 .673 .673 .674 F17 .687 .687 .684 F19 .778 .778 .777 F22 .767 .767 .763 F23 .807 .807 .809 F25 .744 .744 .745 F26 .750 .750 .754 F27 .772 .772 .775 F28 .725 .725 .730 F29 .787 .787 .790 F36 .780 .780 .787 F37 .759 .759 .766 F38 .758 .758 .762 F39 .798 .798 .802 F40 .720 .720 .724 F41 .704 .704 .705 F43 .705 .705 .707 F44 .743 .743 .742 F45 .666 .666 .668 A4 .666 .666 .664 A8 .705 .705 .702 A9 .718 .718 .717 A10 .770 .770 .768 A11 .771 .771 .770 A12 .773 .773 .771 A13 .766 .766 .767 A14 .772 .772 .771 A15 .738 .738 .734 A16 .704 .704 .703 A17 .735 .735 .735 A18 .718 .718 .715 A19 .802 .802 .801 A20 .695 .695 .693 A21 .728 .728 .724 A22 .802 .802 .801 Nota: para ver el texto completo de los ítems ver anexo 22.