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Recuerdos de Marchena

Gómez Azeves, Antonio, (m. 1881)

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PA ya E eS A JA AREA / 3 E ASS + gi fe a ”n y Ñ - » ¿ , DS; 87 Le E ,. j q » é% AA , ' E , Po Y $ t A Y, “ o , R E : 2 ¿ : : , RN Ss y "E a > as Ñ 21 E 2 : E 7 Abs : l > Ae 6 et, s » < x e z sota: A 2 3 = a 7 / > / £ 4 A > SIT, á A A : d - aX A * v : > Recuerdos de Marchena. qe 93 POR DON ANTOMO GOMBZ: AZRVES, j _ ÍND1vIDUO DE NUMERO DE LA REAL ACADEMIA SEVILLANA DE BUENAS LETRAS. , SEVILLA. Est, tip. de La AxpALucIA, Monsalves 29 y Catalaves 4, es de Tetuan, AS E 4 5 a y A a ao EN o ¡1d . É RE a . ; _ re 3 | A 7 . Bas ES les E: le e 20 tanos abra hon + nera á ys 4 xa Oso 10 onosriard- ] sama aran 3a BAAISITAS E A ó o pe ei - * di > E ; ze : 108 e Fi - AM 138 > E $ cado 1 loe ad dddh ¿que de dame Y ebalá anicpe $ ano £081 Abal , . > Me . $3 ; o PRÓLOGO. E. una de las mas feraces comarcas de An=:: dalucía, se encuentra uva agradable villa, la-- mada Marchena, de cuya historia se hán ocu- - pado algunos escritores españoles: Fundada... por los valientes romanosen los primeros año8 :: que siguieron á la conquista de la Bética con * elnombre poético de Martia Augusla, ocupó: - uno de los mas altos lugares entre las colonias:: beticenses. El más bello gusto adornabalos templos de sus dioses, los palacios de sus: po”: testades, y las casas de sus moradores. Duran»+» tela dominacion goda, fué de las más ricas e sa 1 () de el Pino de los recuerdos. Cada cual de las _ Jóvenes, dejaba una memoria amorosa, claya- ] Aa en su corteza. Allí, la bella. Sancha el Cla- S vel de Moron, de ojos negros y de cintura de _ Junco, lloraba las ingratitudes y los. desvios _de suamante. Allí, la graciosa Eulalia, la Rosa del Arahal, gemía las traiciones desu ingra- 40. Alli, la sin par Eugenia, el Lirio de Carmona, sollozaba por las veleidades de su cruel. Alli, la linda Carlota, el Jazmin de Osuna, suspp porla vuelta de su pérfido. Alli, en fin, das las jóvenes de la plazuela y del barrio de an Juan, reunidas bajo el copudo Pino de. los o recuerdos, lloraban los suyos. Eljóven conde de... rico caballero. inglés, procedente de Madrid, llegó 4 Marchena, pa- _ra visitar el famoso Castillo de la Mota. Traia cartas de los daques de Arcos para sus conta. dores. Hospedóse en el castillo, siendo tra- “tado con todo el lujo y la,ostentacion, que “acostumbraba entonces hacerlo la rica y des- ¿prendida grandeza española, 2% “Movcho hirió la curiosidad de los habitan- NA la llegada de este personage. EDO hacian rey. Los otros lo hacian dupe ein 8 ocupaban de él. Sa gallarda pre - da. a O o pomposo y sus modales, se Aga: tin miradas de las jó- ¡bss * AVIRIA 14 37 e 11 — venes marchenenses, principalmente | de las que se reunian en la: plazuela. de “San Juán Bautista, bajo el verde y porposo, manto, del Pino de los recuerdos. ' Doo nuestras "hermosás jóveres anidies y pañía de sus ia á pasar” un dia de campo, - costumbre tan comun en 108 alegres pueblos _de Andalucia, á un olivar, cercano al Camino del Oro. Por la tarde, despues Je la data al son de festivas panderetas y «guitarras, bailaron “en varios coros. La Estrella de Marchena, el Clavel de Mor on, la Rosa del Arahal, el Lirio de Carmona y el Jazmin de Osuna lacieron su co- ; reográfica destreza. El jóven conde inglés de... que dal. " do de su elegante pagecillo, andaba cazando por. : quellos, contornos, atraido gratamente de _la armonía de las guitarras y de los palillos, llegó al corrillo donde estaba la Estrella de Marchena. El ¡.ustre hijo de la orgullosa Albion, no acostumbrado á tan pintorescas reuniones andaluzas, sino á las frias y descoloridas de su vais natal, recostado contia su rica escopeta, chapada de oro con el, blason de armas de su A bo 281 9h ajuscalácion em ¿Lag lia, estuvo. ita geme Sas. eo á ¡bodas las jóvenes, p ena dla Estrella de Marchena, er ácia YY das e - -Xas, que la aguzada. flecha del amor, se, abia ¿Clayado en su. A oran al “(1 co Ya, la, tarde, iba, eapitando; ¿Acabados los Alas olas SR PoRÍo5op Ba emasspa, págia, la «Poblacion. El Jóven caballero in glés, , PensaoHyo,y, taciburno,, seguido me pocos pasos de su bello y elegante pagecillo, venia det, 5, de ¿fan numerosa Jabriega caravana, con más pla-. la LS Ad córte de sus reyés. La a ella, chena, aquella Oscur ra, plebeya, TS ha pus Se o, muerte ers A l9ual: -00 49 de PEA archena LoS y Fer ca anta Clara. Mo! aio: espues de atrayesar la de lo o 4108, Cuatro Cantillos, basa | no iLTRé det y a anda, sigue á esa jóven «hasta, su ca sa. Yo h me voy al Castillo, porque $ Ve , Ad nera “cansado con la PA de : A Ma 0 sp "niedia Hóka, “cuan- 4 a Haras “yae ot Castillo de la Mota, des ole e odla su Señor de la plazuela” y € do nde vivía 1a Estrella de Marchena. “2 9412 una de Aquella misma BGohe 2895480 Al di sonde ño ita. add do de ¡ Gpata- , ¿Bo LAA AA sageeilo, A dao “queda venta ¿40 na alta, E 03 Eo si e ercer, S Dedos o cea oético compás de, una maguilica harga, 0 pool DN ¿sigo ente edondil; sdov as ebierali. al odon ao! BUMAO Mi HD aúuceñao? 200 0h snod De lós bosques dolorosos" serían sb Son para mi mas hermos06, vol pu OY: ¿Qué ta Estrella de Marelesmara!1 Macab pela “edo il a sa a y blan- E emeni Dd. mun dos Ses ores 0 r5d 08003 - inen nte, una apa ada sonrisa, ¿mug se UA 0 el bal e Sul ancia e ERE ó Al día sig sale ns e domin ser MS onde bel pl o ans da, od pe agodl o, yesti encía, tan p hs en la deus a AER bign, fué á la AÑ, del pueblo, 4 la. parroquia de 5 J B ta al his de $ Dile ea ta API 2 o "pádéa do lar: e Ad por el melancólico átrio de la puerta de Perdon, due, está: 4 los piés li lo, el intento Sh v os % a rela de Marena ae “dlroso manto negto, cado Ye pus cón la S cn 1d madre, dirigiéndogo 4 á San Juan, para oir misa. El delicado eontinente de su gallardo cuerpo, la lindeza - de sus leves piés y sobre todo la hermosura de su rostro, medio tapado con gu manto, hicieron olvidar á nuestro conde to - das las frias bellezas del Norte. Ioflamado con la llama de un vehemente cariño, ya no trató de otra cosa que de proporcionar log medios de unirse para pta 5 ¿aquella honesta JÓVen. Mientras duró In misa Amado, estuvo nues - tro conde estudiando las obras artisticas de _piatura y da escultora, que la piedad de algu: nos hijos ilustres de Marchens habia acomulado hasta entonces en este hermoso templo. Acabada la misa, estuvo el jóven conde británico paseando con su pagecillo cerca de una hora por el átrio de San! Juan, llamado de la puerta del Perdon, mientras qué la Estrella de Marchena, asomada 4 la pequeña ventana alta de su C182, ostentaba su angélica her- MOSUIA. + Aquella misma noche, desde las docs hasta el amanecer, estuvo hablando la Estrella _de Marchena por la ventana con el jóven conde. Siguieron de esta manera por el espacio de _dos meses, al cabo de los cuales, obtenidas las licencias de los padres del conde, que eran 15 — católicos romanos, y delos de la bella Luisa, la religion santificó sus amores con el matrimonio. La Estrella. de Murchena, aquella oscura plebeya española, de repente convertida en ilustre aristócrata inglesa, fué por muchos dias el asunto de todas las conversaciones de sus paisanos. .. Los novios, despues de haberles dejado al tio Pedro Rueda y ¿la tia Juana Rubio, una gran suma de dinero, marcharon 4 Inglaterra, en donde los esclarecidos padres, y to» "dos los demás. parientes del poderoso conde, recibieron á la bella Luisa con mucho cariño, haciéndola suntuosos regalos de boda, y llamándola siempre la Estrella de Marchena. - El tio Pedro Rueda y la tía Juana Rubio bendijeron á la Santa Providencia, por los bienes tan copiosos que habian recibido de sus liberales manos. Muy tristes por la ausencia de su hija, murieron en Sevilla 4 los pocos años. La Estrella de Marchena, adorada por su marido, y querida y respetada de cuantos la cstiicad crió á sus cuatro hijos: teniendo antes de morir el” indecible gusto de verlos as- -céender á altas, dignidades, y. á uno de ellos de que se contara en el glorioso y corto número de los grandes literatos ingleses; em El: «Beled ellod sl ele A aii acollojao 800 18 no0 asoma ba. dolióaina coipilar al .Olnomiri $10D?0 soc ad adi yo sl no aebitisvaos e 19q01 30 ,eloftsqes syado!g eodoni 10q dui ¡esolgol sietrobtahe entenli ob sonolossiayaos sel asbol sb olnves la esib 1 e Lenjs , dd TO del' ne E 4 las a o Mate eh.” aio ed ¿Ra A ARLBRN Esas pa ds Da en o a dr Sa jArados fuera Adel: r lába Ja 9. Eran un Sep a 0 pe = q , oleo EN A picor lil: Por el 4 el PA A del Ade nda | ona ca dde 1 sida ; 0 rio Ñ ab o Sa a ato, y caido 0 pl a Berpg a Ñ pd pa cd ein 3 a del s ps A $ pa arde VAN e otias- Aid vr 0b . E pa Ms pi | ac -B1 — '0 +0b el on op onpoA or Vie i0-— ' sol «xido dar,D, Estgban,¡,La-carta..se pla llevó al Asistente de estawvilla, sin decirle, que yo se la habia entregado. El, Asistente está rabiansup da contra, todos, vosotros», Ahora hay aquí 38 329 ¡más.de cuarenta cuadrilleros «de caballeria de as »uq201 la: Santa/Hermandad,., los, cuales, han legado ayer de Sevilla. La gente dice que, son para ojo asctipar más y más, la ¡persegucion de vuestra n iba ha, vonido .cog los cuadri- 1410 s3 Heros; de¡la, Santa, Hermandad, yuestro ami- A e 559 Da Bed Bross la añer silos on % ao0lA toi ¡Bribomazo! ¿A.qué habrá vevido á Marchema ese maldito yier0t slo o 70h Mbsa Ka 1»Exclamó el capitan de los ladrones. —Toma; 4 prepararos los.cordeles de cá- : «21107 ÁAmo, para ques amarrados par el pescuezo ; «Meis unas mecidita en los ¿álamos negros de. San Diego de Sevilla, Mo oda > aca Contestó el tio Roque 004 mucha cacheza. - “Déjese V: ya “de bromas; tio Roque, y 2. veis 419 que nos imtérega: Ut 204) oravos Le dijo el capitan de Jos ladrones. —¡Que resolvió al fin D *Estéban? ño vi Ej no. 2 rs bien claro! ¿Eres 109 Me sa adoo 38l -Lerdlóito pea al Mit aMERdaS dijo por 9h y UD con mucha cólera, esteechándolo yo para que me aflojara el dinero. RECUERDOS DE MARCHENA. pr —Digale'V. tio Roque que no le doy ni 4 27% una peseta siquiera. Que vaya á robar los ter- 2 0% *tfones del Cérro dela Horca:" dee A AA REDO —Ú¿Tieímblo al noniblarla!” el Ubo 122 "Execlamó cón tono grave el tio iane. ab ametlecso —prónto, moy pronto, lé pesará4 ese Ser obras "Roron ti sio bs á vi os. | iia 9 SunoD “Contésto el 6hptbta con Múcnb: Coraje. de - Bién puede ese soberbio estarsémetido en «08 Oak + aroRehss como una monja” de Sáhta Clara, y no salir más al campó, porgue encuanto lo =10 E obgojá en sús viajes 4” "Mairena del Alcor, le doy un balazo que 'no dice ni Jesus, +: 2No hagas eso; capitán. No'mates á nadie. en log mate Dios; que los crió, Sontestó el tio Roque, con mucha calma, —¡Vaya, tio Roque, que se ya Y. hacien- EA do wás beato que un cartuxo! dones. e Como ha de ser, “capitan; los años y las enfermedades DOS, trastornan completamente. Y Tio Roque, pasemos á otro; asunto. ¿Qué “tenemos de nuevo. en Marchena?. 2ps0By dom lo Nada mas, capitan, sino que mañana í las ocho sale D. Alfonso el Indiano, con su og ottf Roriire el tio Camilo, el Zurdo, para Sevilla. o Dleva en oro 108 SURiO mil ducados de las TNT 1 . "olía sen DD SITES AVIRIMALO FT AOGARTIZHA aer «pl a tierras que (Bor-San Miguel GN al señor "PArcedianode Niébla: —Bueno tio Rogue, búéno: 6 en “oro y con» A Ads as | ee e 'guardarás mi propi Chpitan? so por supuesto. did mt. ¿NO hay nada mas por “ahora, tio Roque? —Naaa, , capitan; ció ol ob "Dijo el antiguo Aida Pur | Y estusiley eo] acabar el tio do estas, “últimas pala- He %l ¿011 1 £U ao! sb de 0p : Marat” Ya rn los Cito GR: por bi de las ¿llsppe Pare itA]! 'Mátadero, cundo apércibidos los od so ladrones de una tan mala intempéstiva visita, “con Su capitan E Ja cabeza y el ti Roque mon- 23 “tado 4 las áncas del feerte y ligero: corcel de 20 7 aan de ellos, e se retiraron en buen órden, á los v>=hornos 48 ladrillós, que estánjunto'4 la peque- a lg na, del derrame de la Puéñte de las Cadenas, ce Hoy: el Baño de Mos Ca- “ballos. * A ros ese moménta; un ió tiroteo, iaa de” alganas descargas cerradas, pimp él terrible opere io los cuadriab » gl dOTSMIIST PO 20 A Ventido de punta en pr Sobre un potro de Montilla, Viene montado el Maestre, Que al mismo Marte dá envidia, Cubre sus airogos hombros, Manto de grana encendida, Con la Cruz de las batallas, Rica inapreciable insignia. Empuña espada de acero, En caliente sangre tinta, Y viste cota de maya, De sudor enmohecida. —Alá, dice al Xeque fiero, Te salve de mi cuchilla,» Y cae el Xeque del caballo, Con una mortal herida. —¡Nazareno, esclama el moro, Con voz apagada y fria, Muero por Alá contento: Aunque dejo á mi Zulima! ARA AAAAAA AF¿qPAA E Toda la tropa a garena Quedó en la tierra tendida: Salváronse los que huyeron Con mugeril cobardía. Aqui se vé á uno espirante : “Alli al otro, que suplica Del vencedor, la clemencia, - Puesta en tierra la rodilla. Ayes, llantos y gemidos, Ternisimas despedidas, Dó quiera, tristes, Se escuchan, En la amarga Benaxila. Veló el Sol las claras luces Vino la noche sombria: Y los buhos tristes cantos Por los valles repetian. A las selvas de Marc' ena Los cristianos se retiran: Para dar sosiego al brazo, Y al Cielo gracias cumplidas. - Este fué el duro combate Del campo de Benaxila:. Donde su valor lucieron Los Soldados de María. GA E! 801 8 y ” - ElCombate: ns he E ' j 5 114 ay, D —ROnANci EST 190 En un y 0dbRIOMedbAs, , Negro, como el azabache, Que con la crin y la cola Los anchos caminos bárre, - Y con resuelto galope El polvo levanta al aire El bizarro Sancho Perez Junto á Marchena alto hace. “Al recibirlo un “Wali, Del fuerte castillo sale: Llega 4 su lado” y le dice, Con corteses adeinanes: —Nazareno: cuando gustes, Comenzará" núestro lance, -- Ahora mismo, le contesta: Sacando el HalNosb sable. Puesto el uno frente al otro, Con intrépido coraje, Pugnan, hieren, clamorean Y cae muerto el fiero alarbe. F — (129 — "Sancho Perez con 80 acero, Vencedor én cien combates, «Vuelve á su/campo, gozoso, - Bañado en muslima «sangre. Viva Sancho Perez, viwa: '«Gritan las.cristianas: h1ces:: ¿== Viva Sancho Perez, vivas. di Repiten las soledades A » desir «Las tapadas. Edo Enlos últimos años del siglo XVI solianir, de “eúando en cuando, 4 la villa de Marchena, dos hermosas damas, de conversacion instructiva y halagiieña, de cortesanos modales y de lujo estraordinario. Unicamente: llevaban en su compañia, á un viejo criado y ¿una anciana y -adusta dueña. La una, como de veinte años, deciá Vamarse Doña Socorro Ayala de Sandoval: la otra, de alguna más edad, doña Eulalia Perez Ce Villavicencio. Las dos ge trataban como primas. 78 la En las varias veces que estuvieron en Marchena, no se hospedaban nunca en la misma casa. Ya en la plaza-de arriba, ya en la de San Andrés. Bién al final dela calle de San Se- —(230-— - basiian, ¿su salida «al campo, bien en el de la Santa Clara, 4'la. misma salida.” + Ninguno de los habitantes de aquella villa, por más indagaciones que hacia, jamás lograba saber, quienes. eran aquellas damas, de donde venian, ni que negocios" ¡las llevaban ¿ú Marchena. Este oscurísimo: arcano, tenia fa - tigada la pública curiosidad. No esquivaban nuestras damas el trato social; antes por el contrario, lo buscaban con las muchas señoras y caballeros, de casas ricas é ilustres que habia entonces en Marchena. Varios de estos caballeros, entre ellos el Asisten- »te, atraidos por sus hermosuras, por sus pom - “posos faustos, y sobretodo por su delicado trato, quisieron gontraer con ellas matrimonio, pero siempre sufrieron, tanto de doña Socorro ¿Ayala de Sandoval, como de su Jlamada prima doña Eulalia Perez de Y iamicanclo: desagradabies repulsas. 5 En las largas y osas conversaciones gas tenian nuestras damas con sus numerosas visitas, cuzado trataban de si propias, callando el pueblo de su naturaleza y del que venian á Marchena, solo indicaban. ligeramente, que eran poseedoras de ricos mayorazgos en Nápoles y en Sicilia, ganados. por. sus esclarecidos abuelos, con las puntas de sus espadas, en las He sangrientas guerras de Italia; y donados por los augustos reyes de las Españas, para pagarles los grandes servicios, que les habían hecho al frente de aquellos famosos é a Tercios. “Durante la permanencia de nuestras damas en Marchena, siempre habia grandes robos en las iglesias óen las casas de los particulares. Pero los habitantes de Marchena jamás podian présomirse, que nuestras hermosas damas fueran las autoras de tales delitos. : A media noche, sin ser vistos de nadie, venian los criminales cómplices de nuestras “damas: recibian sus órdenes, y marchaban in “Inédiatamente á ejecutarlas. Hecho el robo, si este consistia en dinero metálico, se lo repartian éntre sí por iguales partes; y sí enpie- “dras preciosas, ó en obras de plata úoro, marchaban los cómplices á Portugal, en donde las vendian á alto precio; y á su vuelta del vecino reino, se distribuian el importe de ellas, de la misma manera. '“Dedicadas esclusivamente nuestras falsas doña Socorro Ayala de Sandoval, y su finjida prima doña Eulalia Perez de Villavicencio, á “la rapiña, robaban por mano de sus delicuentes compañeros, las mas ricas alhajas de los particulares y de los.templos de Marchena. e ¡Nahor: dejaban de asistir,convidadas nuespa damas úlos dias de campo, y 4 todas Jas «demás: diversiones ;públicas ó . privadas, con que han: acostumbrado siempre solazarse los caballerosos y desprendidos hijos de Marchena. En ellas. ocupaban uno delos más distin- «guidos lugares, «bien:por sus talentos; bien por sus. bellezas, bien en fin, por sus ricos yestidos y.suntuosos aderezos. Ibaná: estas diversiones muy.tapadas, con sus ricos y. airosos mantos de Marchena; por.cuyo.motivo eran conocidas eúitre sas muchos adoradores, con el sobrenombre de las tapadas. No habia un jóven: de ¿ett como perteneciera 4 la clase rica y noble, que no le hubiera declarado su amor 4 nuestras dos da mas; pero singularmente % la que se nombraba:doña Eulalia Perez de Villavicencio, la cual «aunque de alguna. más edad que doña Socorro - Ayala de Sandoval, era: tán graciosa como Elóra, y más:bella que la misma Venus. Su rostro, sus manos, su cintura;: sus 'piés, . 8u arrogante cuerpo y sabre todo la dulce entonacion de sa voz y: la doctrina de sus convergaciones, la hacian muy ¡apreciable para todas las personas quela trataban sin-distin« cion de sexos, de estados, ni de clases. Alamanecer de un claro y apacible dia de CT es o - 33 — primavera el 'señor Asistente de Marchena, fué avisado por tres" manchegos ' azAfraneros, que al pasar por el Parque habian visto muy cerca del cithino que traian, y hácia las Torres Caidas, tres cuetpos téndidos “en'el' Suelo, al parecer muértos, dós de hombres y' Uno de mujer: que no léjos de éllos, estaba medio sen - tada en' el suelo, una mujer espirando, á la cual, entre las ansias de la muerte, le habian oido bien claro estas tristes esclamaciones: —¡Dios mio, misericordia! Ya vuestro cier- to y terrible castigo está sobre nuestris cabezas, ¡Ay! tantos delitos, tantos robos sacrilegos como hemos cometido en Marchena, merecian un severisimo castigó. Vuestra santa justicia, Señor, valiéndose de las afiladas cuchillas de esos tres valientes jóvenes, 4 quienes con el leia 19. una cita AMOLOSA, ibamos lalia, 3 esos dos criminales consortés nuestros, y á mi me va á hacer muy pronto espiar justamente ntiestros horribles crímenes. Que la infeliz moribunda al acabor estas últimas palabras, levantando sus manos en al- to, despues de dar un profundo y desgarrador quejido, cayó del todo al suelo muerta: que venian, en fin, á ponerlo en gu e Rxcuekbos De MARCRENA.. > > y mA l 7 Ñ ¿para que tomara '28 providencias que tuviese ¿ bien. .: Con. la MAJOR prontitud el igtento de Marchena, acompañado del Alguacil mayo», d escribano de semana, de cuatro cuadrilleros de la Santa Hermandad, y últimamente lo qu ¿sucede en estos casos, aunque ocurran á mé - dia noche, de un susurrante enjambre de cu -riosos, se constituyó en el peor de la mi tanza. —Por el Rey D. Felipe U, y por el Señ de Marchena, nuestro a1mo+ Dijo el Asistente tendiendo la Vara en tier” ra, y recogiéndola y dándosela. al momento € Alguacil mayor. Las dos famosas tapadas, y de hombres f0 rasteros, 4 quienes nadie conoció, aqui y al tendidos en tierra, muertos y bañados en $ propia sangre, era el verdadero: cuadro d "aquel fatídico paisage. Un sangriento y horri* Pp ble teatro presentaba á la vista el peque _campo de las Torres Caidas. El Señor Asistente .de nera despu de practicadas las primeras diligencias de cof tumbre, mandó al escribano dar fé, prindl piando como digno y celoso Juez desde aquell misma hora el proces> para la averiguacion d Log autores de tan horrible catástrofe. ¿e - el Bb Los horrendos cidáveres de las pérversas tapadas, y los de sus inicuos cómplices fueron llevados á la cárcel pública, en la que estuvierón espuestos 1 la consideracion de: todos los ¿habitantes de Marchena. Niel sabio ni el ignorante, ti el noble ni el plebeyo, ni el rico “mi el pobre, niaguno dejó de ir ú la cárcel para «ver el merecido y justo final de las llamadas Doña Socorro Ayala de Sandoval y su prima Doña Eulalia Perez de Viilavicencio; de aquellas arrogantes damas, que babian hecho tan- '/:to ruido en Marchena por sus hermosuras, por sus magnificencias y por sus fingidas virtudes: Los amoratados cadáveres de aquellas yo maestras de robos yacian en la sala de Audien- “eja, paralelos uno otro; tendidos sobre una -balleta negra. En: el testero, de la sala habia un altar enlutado con un hermoso Crucifijo, con cuatro velas encendidas. El Salvador del mundo, cuya boadad es inagotable, estaba custodiando á aquellos restos "mortales de dos - grandes pecadoras, y mirándolos con ojos de * misericordia y de perdon. ¡Tanto es Señor tu amor á los ingratos hijos de Adan! Bendito seas Santo Dios de mis padres por los siglos de los siglos! - Desde las Porres Caidas, por'el relato que le habian hecho los dos manchegos azafrane- 3 Cuando llegó aqui Zaet, Exánimemás yamás:co in 05 Clavando sus vagosiojos;” 001 En la doncellá Guiomarios 1:17 —Adios;bella,,entrelas:bellas: No me-olvides:porsjamás:»**/“ Y pálido: y-tembloroso, 203720 Dió su gemido'final. emblimió elleied ab sogineso sol A 451 odnej nos adedyieM slouvr nlod103 sl omod MONTIEL Y MOHAMAD. AOL ree odios la ggidosr lp oros leC soc ROMANCES: ob ya 14 «lidgle lab 009 la Y sonora sol ad tllurts oloR EXdenatío. "> ¿010 sh evñsoe sollsopA sabios91 dorlq «ou 200) - > o=Sieres noblé caballero, Hijo del-bravo.Abús=Hamed: Ven á batallar conmigo; + Que tu arrojo:quiero wer.' co > »JoBide/infantesiy ginetes, Al Califa condobés:: 00005 ol - Para luchar:con los mios:: + « Uno 4a4amno, ó ción á cion: > ls) AIR 30 20113093 A Pr Trae contigo al renegado Del alcizar de Jaen: Que ya casti rlo quiero, - Por su horrible proceder. No oly Ai Axataf: Ni al alcá IA aden: Ni á Jalubi el de Gandul: Lo sli nd di 13, Kátielo $$ soi Hondida' bajo mis nieta z Y llena dé 9marg Menola ao Cai a, A estos AHcHOS CAmipos, ven: Verás del Bho colstiano 000 La 10 ve sE E gas oa 109 “ón! cos Firmes' na arB En el' y él Satado' ho.80.! Y en dl hondo Cdadálmez: Péllos, TR Po 1 Ii € y ' Y pta a ft Al Dios'Sátito de” Ea yl ni dd - Si eres noblé caballero, Hijo del rivo ABU Ha mica: Ven á Hátillaf conmigo, Que tu arrojo quiéro vér.> Pa "sá y FR RRA ¿01 , ' deal : 3 Profunda quietud reinaba: El sol iba apareciendo Y con benéficas luces, Alumbraba el universo. ¿Al Dios Grande de las selvas Los pájaros vocingleros ! Dirigian dulces trinos. . . Con no aprendidos Jorgeos. _Enlos valles de Marchena, Juntábanso los guerreros: Los cristianos, en un lado: Los moros,.en el opuesto. : Sobre bridon arrogante, Que airoso tascaba el freno Y con la cola y las crines Iba limpiando los suelos, El aguerrido Montiel, Empuñaba el fuerte acero: Castigo de los traidores: Afrenta de los soberbios. — 45 — Cota de. malla vestia,. :: Coraza de duro hierro: : Celada espesa yelaban;:. Sus grandes ojos de fuego. La Cruz santa del Calyario, Ostentaba el noble pecho, Con un mote que decia:.. ....: Viva Jesus Nazareno... ..! 5 Puesto al frente de sus tropas, Con las manos en el cielo, Señalando el campo moro, Les dice con claro acento: Alli están los enemigos: pirita vamos á ellos; Soldados de alto renombre, Seguidme: soy el primero.» Trábase duro combate, 5 _Carná.cara y cuerpo á cuerpo: Corre la sangre á torrentes - Triunfa el cristiano denuedo. El soberbio Mohamad, A log ataques postreros, Cae enla tierra, moribundo, "De sangre y polvo cubierto. De turbantes de almaizares, Queda tapizado el suelo; Aquií se vé una marlota; Ali un cinto de gran precio. AB ¿jo de esta escultura, en una. palangana, la cabeza del Santo trabajada en alabastro, .obra de un mérito sobresaliente. Esla de mas efec- to que he visto en su género. Tiene toda la amargura de la muerte, con toda la paz de la santidad. En esta lindísima cabeza se une dulcemente la arrogancia gentilica con la mansedumbre cristiana. En medio del. tercero se ve, por. último, un alto relieve que representa la Asuncion, de escaso mérito; pero no:lo bastante para desentonar en lo. es minimo este valentisimo retablo, En el testero de la primera nave del sin gelio, hay un altar donde se venera 4 un Se- -.ñor Cansado, cuya posicion original le comunica grande efecto y mérito. No. parece sino . que. el Salvador, ya á espirar con: el peso inaguantable de la cruz; En el de:la segunda, otro altar del mismo artífice del mayor, donde está el Sagrario. En él se halla representada - Ja cena en altos relieves. Bajo de ella, se mira un precioso boceto de la escuela flamenca que figura la Asuncion, obra bellísima del arte. La Señora va rodeada de una guirnalda de flores tan verdes y vivaces, queno parece sino que están acabadas de sacar de los vergeles. En la primera naye de la Epistola, hay un altar c9m, ¿Una € ele ¿Polor Ad mo ie pde escultura de much o efec A PY Roe, ee ¿apo a piel eñor San, eogé :$ cnt A o mano El Santo, ey un traba E Es An Oe AO Dt ne aa, (Dri Seo SN pe Erico xs Al e ese aos e Dl O UrciOrpde Le cesto Jolla 9 isio dias Red a da ci Li sho. dol das Jas primores, dp la, arg et sis lg¡ocha solupmas del primer, Ads 00 ppÍ: ran unas estátuas pequeñita eutpdas, qe 18yran vend» yd : da Sabre gato plo, ] Pa Ad pl A - spanos- Dentro, de ene Digi Degollación del Baytislas 90m, tras figuritas. 104% pOshátpas, como las anteriores, de te gusto. Eltarcer cuenga concluye pon ana espumlbura del Bautista. rai is proa ¿Jabra ia cuando el gusto plateresco estaba en su verda - dero apogéo y los, artífices estudiaban mas que los del dia. Es, últimamente, esta custodia una obra que la parroquia de San Juan Bau - tista de Marchena debe guardar orgullosa para RecuEnDos DE MARCHENA. 7 pa per manifestársela á los hombres de saber y de talento. ! E Entre las alhajas que conserva esta Iglesia se cuentan un rico Cáliz de oro y dos riquísimos atriles para los misales. Estos últimos tienen bajos relieves. En ellos, el delicado autor llevó á la posteridad su esquisita ranera, En el uno está representado el ejército de Faraon pasando el mar Rojo, y en el otro un suceso de la vida de San Juan Bautista. Entre las campanas de la torre hay una calada cuyos melancólicos tañidos levantan en - la mente humana las altas ideas de la eternidad. No toca sino en las grandes solemnida .- des eclesiásticas. Estas son, pues, las cosas mas notables que he visto en la parroquia de San Juan Bautista. Todo lo que en Jas demás Iglesias ó en cualquier otro punto vaya encontrando en lo sucesivo se lo escribiré al momento. Dios me guarde á V. muchos años, como deseo.—Antonio Gomez Azéves. SEGUNDA.' '” sitasiol 2 or oo ido aL pad ¡eiMaraá 061 ob»? es Malicia 24 de. AÚrildo! 1852. Mi estimado amigo: en estos dos dias que han pasado desde que escribi á V. mi primera carta, be visto algunas bellezas artísticas, muy dignas ciertamente de figurar en los primeros museos del mundo. Las Iglesias que he visitado son las siguientes: San Sebastian y San Miguel el nuevo, ayudas parroquiales deS. Juan, Capuchinos y las Beatas de Santa Isabel, Reina de Hungria, antiguo colegio. de Je: suitas. En San Sebastian, situada en la plaza de su nombre, poquisimo tiene “que ver el amigo de las artes. Á Unas manos y una cabeza de la | escuela valenciana, que representan la Virgen | de los Desamparados; á una estátua de vestir, como la anterior, que figora un San Ignacio de Loyola, obra de los severos cinceles de Pedro Roldan el viejo, y ¿un púlpito de finisimas piedras, labrado con sencillez y gusto, está reducido todo. En esta iglesia se bautizó A MS, PA á mediados del último siglo el famoso Padre maestro Alvarado, autor de las «Cartas del filósofo rancio.» ¿AGUUO Tan pobre como la helóóta anterior es la de San Miguel el nuevo, llamada asi por'haberse, desde 1840, establecido esta ayuda de pila Era cc Agustin. EN HS senl o, SA 2 a Dt olumoa ep e : platefescos,¡pero,po,d la ba lina O 3,408 eneaptany; Er ea 0 O EODEL ta Aereo» aptienos Señores, de Me o eguizasdo, Don; apoel Au do Le 9 sane aaa de peta ia «mbulido gu ago de los motos dex Pes oe Ni la pín dea ni la escultor ¡e deis sas dignas, de grande a de Aca eg AOS y o ma Ad le e, e t e) pr O 0 pd qe" pa Efe bre do de pda equal elsa e grandes ni ad PROS od a 80 == br UAidmo” sito que ocupo eb Aute Jero Rútano, guarda ¿bididósa” dos) “49140 Mais briháHté qué” paéds progecid 14 meli genia humana. La primera esa estatua irrogan tiViniá 061 olvidaba dscáltor" séviatió! Juan Marte? MONARES! PERO An Bam Francisco di penitencia! con 118 Mig dplitias” y bebdroam 180 ¿adds PERE CON 18! Atsterasa de YH Cenobita con toda di data lao ae sn ok quéesetaa qué ropage? que nera 6 parece sino que el Montañés se transportó “al ¿AelO gara eje 6Utaná. a EEgÓnad es Mn précio- YE VEdéto En: bb y Brañas DSIISIt4d pin curd die ¿dont Unid: PIRUMA: 0 SA ina precie dellée: Derio LEA LAO ASNO ge net. 110) y PARALAD? API Pera scada ii barda. Esta creacion 'Srdbeléga doi Fué Pega! MAR por er RES Do! CANE 1 41169 Dúgues e Ateos. Vindudda” entre 10 vrRñE do ds 04 señibres. dra Un abjato “ag cidad! yopre dife o? BA 885 pá? (MV RE URI SERnES- 8 A TS Maeda ¿CRA GoR Ca BLS de uitirlorad. gunas manchas, la lavaron con 16£16%y JAVOn, yt dlo:8paHRUO ner ntidflreco Udo MbBrózo. "POE fobtuñá eddombdrva YA BUPEARACI A cAvBA DF RS amas" fa Señora, taWdieH Se CORR pi ervesido oñbto 08] hombres no Li extinga del todo el pa Julcisic o del buen gusto! . “Estas son D, pues, la ol 8 obras de mas mérito qe hay en las casas particulares de Marche, ná. Ha éstado'en todas ellas y visto en algonas lindísimas producciones de los mas aventajados discipúlos* de Marillo; * singularmente de'Alónso Miguel de Tovar , pintor de Cámará* del” Rey Dón “Oárlos IL, de Juan Go: ' méz de Granáda, conocido por el Mulato, y de Andrés Perez pi rd Hasta otra que cg la última... .055 "Dios me guarde ¿4 ¿Y arte afos|e como Dro a o eric ab oh tat ú LA cuaRrA. Ñ : 1] 7 Mafohena 28 de Abril de 1852. Mi estimado, amigo; ayer por la; mañana yisité el celebérrimo Castillo, de la Mota, donde log esforzados hijos de Jesus, lucieron en tiem- . pos de. la conquista su denuedo. y bizarría. Lle» no de entasiasmo atravesé sus pátios; subí á - sus torreones y.entré.en el Salon de Audiencia, dentro, del cual en los oscuros tiempos del feu+ dalismo los Señores de Marchena administra- e ban justicia á, $us vasallos. Los recuerdos de: la grandeza árabe mezclados, por decirlo asi, con los de la. gravedad castellana, levantaron en mi pecho fuertes y dulcisimas emociones. En los jordines consulté muchos valientes bustos de mármol, «de haroes y emperadores romanos, entre los au resalian. Galba Bpa-. dre adoptivo de nuestro compatriota el gran. Trajano, César, Mario y algunos otros. Estas preciosas esculturas, traidas de Italia. por uno de los señores Duques de Arcos, están empotradas en los muros con almenas que rodean los jardines. Son, sin: disputa alguna, obras muy arrogantes y dignas de estar enriqueciendo al famoso Castillo de la Mota. Tambien ví lleno de civico placer el portillo, por donde un denodado campeon, al frente de cien lanzas? penetró en el Castillo, y arrojó de él para siempre á la feroz morisma, que orgullosa lo desafiaba., Este portillo está aloriente. El sol fué testigo de tan brillante hecho de armas. Mientras alumbre estará pregonando las glorias de aquellos ilustres vencedores. _ Aqui, decia yo subido sobre una de sus derrumbadas torres, los soberbios secuaces del falso Profeta, rindieron sus cimitarras á las lanzas de los humildes creyentes del Salvador del mundo. En este mismo sitio, ahora tan o MO solitario y silencioso;-sé vian los acordes ecos delas wúsicas rinrciáles;*6” 148 aéstermpladas” votés de 168 guérreros. "Todo paso Jacobs el” hánió! DIA: venas! “grindezas” Bólhmátitó HAN? queda dW escomAbros y ruinas, quÉ están testi” g6ando la vanidadidó las cosas Bútmanids Aoptra IAS Antigiiédados que wen este ers! - tillo¡'1riina ron echo miateñtión la portada” ya máquina de gúérras es Tófás de tortéro;> cónidós grades cárgollones "la: visita 4"euta! efotioió monumento será teria en EN me" nregno males .moosbh ab osopod estonsz gol sb Antes de cONEN esta carta; “ulltia de hat” visg8) quiero hablar 4 Va! auque Higerátien”" tede lamas tata? graciosa y. pintoresca cos-" tumbre de lag Mijas! de Marchéná/costafiBre? quéj'én intopitioi) "se remóñta hata méhos qaer4 Tos tiempos de 14 conquista; y Gi tón o" siatorón Los" falmonds Manto; "don “Tos” cuates” atifehclas "eivaaña ael Gufidao fÓrastero: 00m” cañato dedito 108 manejan las jóvenes” Wer”? niosasiC04ntoN atractivos Fémbelesos Cobrar” súd Fóstros medió tapados ¿on “ellos! El alma” se quiéré salir del pecho, 6uando; don delicada" gallardía; éñtregarr a los sites “sus cortós “exevémnos? Bata es una belfisioda amtigibala” que: no' deben núnca abitidonár las Señoras de Már” cheita; '8l quieren cóntinaar Bózanido, como" 15 sj soda oitla omeia odas al .ODAUC lab A hasta aquí, de su gran fama y justa nombradia. Bastante me he alegrado, amigo mio, de visitará la antigua é ilustre Colonia Marcia, la cual tiene grandes recuerdos históricos, artisticos y literarios. Dentro de pocos dias nos abrazaremos emésa regalada Sevilla. Dios me guarde 4 V. muchos años; como deseo.—Antonio Gomez Azéves. e NOTA. La Iglesia Rerrpquial de Santa Marina de Sevilla, pila bautismai del doctor Juan de Salinas y de Pedro Duque Cornejo, y sepulcro de Peró Mexia, del Licen oa or á Robles y de Bernatdd de Gixon, ya te, HindJen mi artículo inserto en el AP e fa! "Hovista literaria. El martes dos del *ptasónts Tabs de? febrero do 1864, á las tres de la tarde; ua" «v0roz incesdío la ha reducido á escombosé: Afortasadamente lsalváronse las estátuas de vestin-del Paso deda Mortaja;Que Pedro Roldan, la de Pastora, primero del estolicismo, de Bernardo de Gixon, y, vas Santa Ana, orescion de gran mérito; pera 16, la, a Se QuÍnEA, de Santa Marina, obra lin LE e los ard CAQni plogals del referido Bernardo de Gixón. mplo pued levan= tarse de muevo: poro “¿quién A ás es blpir la Santa Marina? Nadie. Cuando publique'la «seguida Jena! «de mis Recuerdos Sevillanos le dedicaré uno ul(espantoso ins cendio y á las saotas:ruinas de esta Iglesia. --' ' : e” ost art o rod o A SE ABEN HUC Y XAIRA. ROMANCE. * ¿Qué tienes? Xaira: ¿qué tienes, Con esa amarilla tez, Con esos llorosos ojos, Con ese gemir cruel? Dímelo, mora hechicera; Que yo lo quiero saber: Por si tus hondas fatigas, Puedo calmar de una vez. Juntas las gracias vinieron Tu ebúrnea cuna á mecer, Aquella te dió lindeza, Esta graciosa altivez. Claveles, rosas, jamines Derramaron por dó quier: La mas gallarda Sultana No tuvo tan rico prez. mo 0) ii Eres lc hué, deliciosa, Del apetecidó 'Oshet, es La gala de' ta morisina, a De Marchéna, € el dulco egos pe Lleva tu nombre € glorioso, El ruisenor del vergel, Desde Tarifa 4 Almodóvar, Desde Ayamonte á Jaen. Sultanes de Berberia : ACLARAR o Al: E ALAAA VGA Los opulentos Califas, Te lo consagran tambien. ¿Quieres, Xaira, mas honores? ¡Quieres más 1 lauros coger? No canises á la fortuna, Con tu perenne e O Vuelve, vuelve á la alegría; Que dá al ánimo placer: E No apures, preciosa Xaira, ales El vaso de amarga hiel. A las sevillanas il Envúelta en aromas, ven: Serás en ellas la Reina: En ellas tendrás dosel. _Almanzores y oia Tus esclavos han de ser: Veránse, entre tus cadenas, Presos de manos y piés. RxCuERDOS DE MARCHENA. “9 | mi ¿Qué tienes? Xaira: ¿qué tienes, Con esa amarilla tez, , .. Con esos llorosos 0j08,....- ./ Con ese gemir cruel? AETOPOFNME $ 2B11IBL IES e ABU BEKIR E INÉS.DE CASTROVERDE, .efsidia Romana noo ol.” - No me aborrezcas, cristigua: No me aborrezcas, Inés, Por la sangre caudalosa, Que derramó el de Belen. A tu padre y á tu hermano, De dura muerte salvé: Cuando cayeron heridos, / En los campos de Vejer. Ellos mis manos cogieron,, Con ternisimo placer: Yo henchido de santo g0zo, . Llorando los abrazé. (ue eran pedazos, miraba, De tu corazon, Inés; Miraba, que eran pedazos De mi corazon, tambien... ...- rr, | sosii cord ali 1 oidos E, ; Por incógnitas weredas,: | ¿No holladas de: humano pié;0': Aunque heridos; ya librados, !. | - 'Pedos' traje del Aleonehel | Tewmores;'sustos," e ed Nos asaltaron dó quíer:2" .' Y más erdando divisamós 0: ¡Las tropas de Abderrhameñ. No digo esto:cristidma;:: 0 Porque:deudora me'éstés:200% No.quiero, que me'agradezcas, Ni pequeño, ni alto bien. Para amarte, con delirio, Nada necesito, Inés: Te miré ingénua y graciosa: ¿Constante y¡fino fe amé 107 13 ns des od alma, Desde que te vi en Osshet: Cuando fui esta primavera Conos hijos:de Alaken. se Nazaréna.no me-odies: o; No me.abórrezcas y MUBer, ¡100 Por la salyadora SÁngre, 0: 7 Que derramó. el de.Belen.; Tus mejillas, matizada,.¡o+ De vivas tintas se vemo 000 Como los freszos jardines... Del alcázar cordobés. Pr. P — 68 -—- Sobre tu cuello, tres rizos Forman graciosó:cairel - Donde el dulce'amor sus fléchas, A yeces suele esconder: 010! Tu cintura, gentil mimbre, Tiene agradable vaiven;.. : Cual, agitados del-aura,.-. Los pimpollos del vergel. Nome aborrezcas, hermosa: No me aborrezcas, Inés: » * Pues: si moro me aborreces: Cristiano mehas de querer.: doi! 1534 4 EL POETA Y LA RICA-HEMBRA, utdo pe MARCHENA. Salve, salve, rica-hembra, Que luces rojo cendal: Salpicado de esmeraldas Y perlas de Panamá. Y duermes tranquilo sueño, Sobre lechos de Siam, Con colgaduras de seda, Perfumadas de azahar: . — 6 = En tusjarrones de oro, Viene el tiempo 4 deshojar Las rosas y los claveles, Que acopias cón tanto afan. A tí tambien algun E Aracundoba de llegar; ;/.;, Yen olvidado sepulero Tus cenizas guardará. Nada vive: nada dura Junto á ti, ¡qué adversidad! + Todó paga: todo muere: *' Sih ningún rastro dejar." S .01Las flores que yo ASA En mi estante de nogal, y Mas poderósas' que el tiempo, No se marchitan Jamás. Yo doy vida; yO doy gl oria; : Yo doy fátiia perénal: '” * A ti y. ¿tus azafatas - - ¿bos Po pudiera eternizar. “ 80 este 1 «Cuando espire, verde ramo 01 siénes coronará, .4 Y los siglos y los siglos % *% Mis Versos aplaudirán. mn ¡Tu fausto con mi renombre | Ahora. puedes comparar: Conociendo ricahembra; 0 Qual de los dos vale mas. ab C ya a o8u pátria, entonces la Escuela de Medicina «más sábia de España. Estuvo muchos años ejerciendo en Marchena su noble profesion. Cuéntanse de él asombrosas curaciones. Su estendido crédito lo llevó, muchas veces, en apelación, á Sevilla, Córdoba, Granada, Cádiz, Madrid y“otras varias ciudades. Tenia lo que vulgarmente se llama ojo médico, casi in- + falible, Murió, bastante anciano, en su pátria, «sentido de todos los A de la humanidad aria eS de Y DON JOSÉ GUZEME, INDIVIDUO DE NÚMERO DE LA REAL ACADEMIA SEVILLANA DE BUENAS LETRAS. Escribió un tratado de Numismática, que ha visto la luz pública y muchos articulos arqueológicos. Esteinsigne anticuario era muy aficionado á la literatura antigua, principalmen- “te á la del Lacio. Tm EL DOCTOR D. ANTONIO GARCIA Y GARCIA, - Caremnábico ink Frósoma DE LA UNIVERSIDAD LITERARIA DE OSUNA . "Nació én dicha villa, farnoso médico, incli- “hadísimo á las curaciones hidroterápicas, que ensayaba con sumo provecho de sus enfermos. “Fué diputado á Córtes, por Osuna, en las legislaturas de 1821 4 1823. Hayendo en 1824 de las enconadas persecuciones políticas, que en nuestros amargos dids tanta sangfe y lágrimas han derramado, vino 4 la generosa Marchena, donde encontró segura pacifica hos- 'pitalidad, para él y toda su familia. Murió en 1844, en la calle de Sánta Clara, colación de la parroquia de San Sebastian. Está sepultado en el cementerio público de San Roque. Dejó preciosos inamuscrítos, sobre varios ramos del saber humano, los cuales todavía per- o A a 13589 LO10D) E ODE Y 18 6 | BO TDOG JA | AJOTAD. y BEDOOTOR LO 1/2 a dAdIe D+ ANTONIO M¿AROIA, BLANI0.510 A4080 a aja ril e del. | Mo 1 ds a OE de 5 154 1. Madr AR Ny ¡esp Podos: delo rl Asc de il ro ena q 29m res, tomos. a By - e bien aan Canosa aii a (ad oe tre. cule as ¿nédi : in yersional Lei an e ce da a o E EEE pa pe AAA? pe enel ¡ol idos peta, ente e. deta ei md Severo Catalina, rotos e la Un vers dad Central, y diputado á Córtes, que A, AAA se anuncia, vá á dar á luz en Madrid una gramática del habla santa, y al caballero D. José Maria Torrejon, catedrático de hebreo de la Universidad Literaria de Sevilla. d ERA TIVA LATA e FIN. :sagol 0 y E agnil OL enigoi ardua ol odagra oro sibivao ovoiueug ol sa A sasbl db L aomlí ¿el suigi1 vobriolos :00n Es própiedad: de su autor)! > « a AR "E yy £0D biubaWM no sol $ 18b £ 87 ¿sionias 98 baol, G onolladeo la y ninas slded 15b pil sl sb osidad eb ovidétbeles ¿nojorioT sis a llvrsl sb sirmmotidd bsbier9v ind ERRATAS PRINCIPALES. : VA Página 26, linea 5 y 6, léase: Airoso manto lo cubre De la pura nieve envidia Página 28, línea 9, Al, léase: A. Página:57, linea 1, dolorido, léase: colorido. e di, AS, A Y NUESTRA SEÑORA DE FUENTES CLARAS, POR -DON_ ANTONIO GOMEZ. AZEVES, INDIVIDUO DE NÚMERO DE “YA: REAL ACADEMIA SEVILLANA DE Buenas LETRAS, A A e SEVILLA. Est. tip. de La Axvazucia, Monsalves 29 y Catala nes 4, esquina á la de Tetuan. do << HOVA2 ABYEAUA . bn d cis ; los E E LA 1d cs añata; > us £ Pace TS dy perpiadadada ecation)r:an Es Co fra ernz0 0 ya E | AÑ AA o Y * e A l PET A A . d Alo E SE Ñ a ] tl +$ SS j O “ y y , E 33 E ata es E ¿el AE «qid 400 E e: cemoT ab eb h aniope: 4208 lg qe AR > 3081 p ; A la buena memoria de mi hermano el Señor Don José Maria Gomez y Azéves, dignísimo Magistrado de la Audieneia de Canarias, beneméri- to de la pátria en grado herdico y eminente, condecorado con dos cruces de distincion, En testimonio de fraternal cariño. Antonio Gomez Azéves. / ” e q me... Li "bh sx ” y ' E ER pr ospairiod dm sb sinomsss rtord pl A : ¿ME orialiib 29h y 000 pr deal ot «iio animo sh uimmibysh al sh oborisie =ÍO0 (DIANA Y osityod cha sé afaby al sb 0 A meras oba ¡efi iomaloñ sh olaraitas? ss > % - Po: e Fo ' pon 23 ha es : 28 e E sd 7 ¡dit Pa] $ AS he «PA <BRODENES No léjos de ANAIS d cinco leguas de Seyilla, en una estensa, campiña, cortada por algunos repechos, vense cuatro viejas pare: des, malamente techadas, las cuales fueron en. otro-tiempo la cálebre ermita de Vuestra Señora de Fuentes Claras, cúya piadosa fundacion se pierde en la oscura noche de los siglos. Sus ¡NOTAS.:' En mis Recuerdos de Hats ) e JOAN 26, línea 5 y.6, léase: : bos Airoso manto lo POLOS 199.301 a á las cubre saEofabiO? después de Varones sábios que han vi= vido en Marchena, lédse: : Don Juan Garcia Carnero. sols y ob DIDRE $. od: ¡9 Y eS peo p e das gu AE ño e] al e ¿so ni al pobre gra e ni al :“Bino iio En á la dede orfatuta, ai por ¿808 en el Calvario, donde todos | los cil, 4 sip. Vúblas Y 'álguna, recibieron la re redención . ide O! y - Virgen, de Fu ientes Claras! Los pastores canta- ¿són et en ei Eb ee Mt mucho e esmero Y gusto, estas dos “que uno. de ellos hábia cobn- Erin a lorga € cena. his, DI9O £l : sinabria . Hi sl sjariod ag ea 10) ¿281 “Llbrad, qn Mii á “iva ¿ o rito -844 y ¿20m kia b to Jl esta ¡lastre familia. E aña Cesen ya, los horrcres: 4 Sy ,. Tornen, tranquilos ad 13 id aclame el mundo entero, ya Vuestra bondad divina. ma ¿op dada, Aurora, en su legho de rosas, iba aso- Mando, por_Orienta, Las ayecillas cantaban al ' Dios de las florestas, El balido de los rebaños, ¡Yue pacian en la. yecina sierra, mezclado con 2) susurro, de los vientos, estrollindose contra ¿LOS ¿NULOS dela ermita, venian á realzar más aque interesantísimo paisaje. Madama qa el pea pa hijos y el padre Bruno fueron -ah100: pt IDA . : e Ll ae á , desplaiéndosó de' todos, Ufa" mátúral corte- "sia qe tanto cautiva! los corazones. ib un. 041 Páéstós En camino; pór Albaida, donde vie- "ón dé pásola Torre de D:FPadrique y 108 vésti- _ gios de Lelia, viniérosl 4 Ohvares, con la intén- Ita dd Fisitar Gitiistgne Colégtal, y ver'en ella el humilde sepulcro del discípulo de TÍCian0, el * licenciado Juan de las Roelas, de cuyo famoso autor, tenia Madama Isabel, algunas escelentes creaciones. El padre Bruno,' que en sus primeros años habia hábilmente manejado los pinceles, era un amante eruditisimo de las grandes obras del arte. Los hijos de madama Isabel lo conocian 4 fondo. De manera que alli veiase una pequeña falange de doctisimos aficionados. Por la puerta de la plaza, que es la del _ Evangelio, entraron en la 1 lesia, El abad y dos dé os : slaS: A let saltos estrangerós, cuyos aires Jindicában su alto origen, vinieron 4 9 récerse “4 ellos con estrema-" da finvra. 'Madama 1 abel, sos dos hijos y el “padre Bruno 165 recibieron con la más blanda * cortesanía. El abad les enseñó con mucha mi- -nuciosidad, los valientes cuadros de Roolas, y su pobre sepultara á la entrada, del coro, el *rotrato del Pontífice Urbano VII, atripuido á “mniétado, el Niño "Diós dé Juan Martínez Món- . — 14 — .,tañés, el.riguisimo Relicario y, Atenea po sas dignas de. verse, Muy. contentos, ¡salieron .todos.de la. coleglal, 4. cuyas puertas £fueron ¡sariñosamente, despedidos. por eb dleplias pad 0 los dos señeres canónigos 1 tt oia A las, tres. JA9E88, q bil da «Sevilla. 520 j£ 1392 6Gbliniod le beEM atasi ,to0lon d, e ra ES » A ” , pl £ Ñ ó ¿Or + $104 A -BOO0OIOBASTS 293 a) Ji El dia 18 de Noviembre de 1823, des caba- _Meros franceses, de la comitiva de 5. A. B.. Luis Antonio de Borbon, que de Angulema, montados en hermosos, al Zanes, seguidos de pa. pago, vadeaban, con ela ná las cinchas, . 2l romper el alba, el rio dada 0! de San- “Júcar la Mayor, camino de Sevilla 4 la éfimita - de Fuentes Claras, término de la: villa de Aználcollar. Su taciturnidad y sus, _melancólicas semblantes demostraban, la Amargura de, $us 19. — "das uote , algunas llotosas ber AN me- . morlas. | “Cuando clareó, señalando el más jóven. con su mana un poco á la derecha, dijo: Felipe: ya está alli Azúdlcollar: ¡mirala, ita 9 20 "81, Adolfo, ya la veo. Pero ¡ojalá que como ahora treinta años, vinieron con nosotros 2. esta romerla los que descansan en los frios frios Sepiilcros de Bretaña, el padre Bruno y ye bota buena madre... ““AlMegár aquí los llantos y los sollozos 12h0- “1 garón Su garganta. : do No llores; Feiipe, no "llores, hermano Uimior' que sí fyácen sus cuerpos en los panteoñés de nuestros castillos de Bretaña, sus almas viven sn les pci desde la cual nos "bendicén;*: ori y :0LobA Bien RON vieron ú lo léjos la ermita.) de Fuentes Claras... Un ¡agudo ¡ay! «salió repentinamente Je losyangustiados peas: de aque- Mos. añigidisimos varones. E Solamente, dijo Adolfo %: su. hermano Felipe, por, volyer 4. visitar. este santuario: ra cumplir la última voluntad de nuestra Madre, hemos desde nuestros castillos de Bre- para sufrir las agonias de punzadores redio iia Fan A Llegan 414 ermita, Paran Á, SUS puertas. "Estadan cerradas. Clavan sus ojos en sus, des» a prredos y en sus techos desvaratados. Echan de menos la cámpana y la torrecis0Ll2-, Dap, varias vueltas alrededor de la capilla. y NO JS0 á padío, No.sienten ningun ruido, El silencio y la Soledad cubrian, con su negro .. Manto, aquellos medrosos; lugares. Solamente un viejo buho aleteaba, Como. para, querer ar- o Xancar el vuelo, en los, estremos del tejado, ¿Aquel rey de la muerte, habia asentado alli, ,¿4e muchotiempo atrás, su lúgubre y lacrimo- Lo OOO trieór rivera —Adolfo: ¿y la Virgen Sautísima de Fuentes ob Glarasto ai soiblors l01q asig “Esclamó Belipe, casi gritando. 1 A dentro está; No" háce cuatro años que la trajeron de: la parroquía de Aználcollar "4 donde la llevaron el mismo diá quélas tro. “pas napoleónicas del rey José I, quisieron que- * mar la ermita. 0 eg 5 == Contestó un anciano pastor, que sin haber e Odds 17 sido visto, estaba echado sobre su peluda Zas marra, á los piés de un alto monton de leña. Sorprendidos los dos hermanos y. el page, con aquel tan repentino é inesperado TAZONA- miento, dirigieron sus caballos hácia, el monton de leña. Entonces el viejo pastor levantándose, con el sombrero en la mano, les habló asi: —Bnenos dias, Señores: yo he sido quien os he contestado, Si en algo puedo serviros q valeros, aquí me teneis ¿ vuestra disposicion. —Babitador, desde muchacho de las soledades, he socorrido en muchas ocasiones á los caminantes: pues la creo una de las mayores obrás de misericordia. Bastante gustaron á los dos hermanos las razones del pastor, las cnales probaban su hombria de bien y sus buenas luces. Adolfo, picado de curiosidad, desmontándose de su ca. —ballo, como tambien Felipe y el paje, entabló con él este diálogo: - —¿Quién eres? . —Ya lo estais viendo: un pobre pástor del campo de Texada. Móstrándole humildemente su Zamarra. y su chibata. | —¿Cómo te llamas? —Pedro Vilumara, 14 ' 3 A —¿Dónde naciste? —En aquel pueblecito. Señalando con la maza de su garrote 4 AZ- —nálcollar. -—¿Qué guardas? —Esa piara de ovejas. —Tambien fué tu padre pastor? —Si, Señor: despues de servir al Rey de España en la valiente guerra de Italia, bajo las “órdénes del duque de Montemar y del mar- - qués de la Minas vino ú esta tierra, donde estuvo de pastor todo el resto de su larga vida. ¡Cuánto me entretenia en mi niñez, contándome sus largas campañas! ¡Qué relacion tan clara y minuciosa me hacia de las famosas batallas en una dé las que de un lanzazo quedó “manco del brazo derecho! ——¿Y tú, has servido al Rey? —No, Señor: jamás he salido de estas co- “marcas: ni he oido más misas que en mi pueblo, en el monasterio basilio del Tardon, y en esta capilla de Fuentes Claras. ¡Dichoso una y mil veces, él, que la campana de su lugar le abre la vida yle cierra el sepulcro! Vuestros aires de extrangeros, me hacen recordar en este mismo instante, una Noche Buena, que cuando yo era mozo oi en esa ermita la Misa del Gallo, con unos caballeros franceses emi- A grados, por cierto muy buenos cristianos, que venian de Sevilla, con su madre y un Religio- 80 franciscano, llamado el Padre Bruno. Toda - via recuerdo las dos coplitas, que durante la cena, les compuse. ¡Cuánto me alegrara saber de ellos! —Te alegrarias mucho? —Si, mucho, Señor, muchísimo. Algunas veces, pasando con mi muger y mis dos hijos por este sitio, en que ahora estamos, les he referido, bañado en lágrimas, los sucesos y las ocurrencias de aquella noche inolvidable: la cena, el sermon del Padre Bruno, la finura de madama Isabel y de sus dos hijos, la ingenui.- dad y sencilez del santero, las canciones pastoriles y otras muchas cosas. Pero creo, Señor, que ya se habrán muerto: singularmente madama Isabel y elPadre Bruno. Por lo que hace á los de aquí, todos han fallecido, ménos yo, que gracias al cielo, sin embargo de mis ochenta años, aunque seco y con arrugas en la cara, me rebosa la salud y la fortaleza. —¿Querrias volver ¡ verlos? —¡Ay, Señor: con todas las veras de mi alma. ds —Paues ya los está viendo. Aqui estamos, Nosotros somos. Contestaron á una voz Adolfo y Felipa, lle —- —:¡2) — o ándose sus manos al, pecho, y. derramando lágrimas, mientras que el page les id las xiendas Jesus, caballos, ¡omcosiomeios PO MOSOÍLOS? mstiios ¿« Preguntó,.con, estraño asombro, el pastor: e nirándolós de arriba á abajo. - —¡Si: nosotros)... ara 80»; eaballeros: pre £ONOZEO ES mente, que el tiempo iguala, 4. todas las, eria- ¿ Furas, pues la misma mella ha hecho en. los ri- , £0s ¿ilustres Señores de los castillos de. Bre- ,¡taña; queen el pobre y. oscuro pastor del cam- ¿Po de Texada... Un; largo, a y profundo silencio siguió, á, estas,palabras, al.cabo del cual, Feli- A mirando, al pastor, le preguntó: ., : —¡¿Dónde, está.Ja.llaye de Ja capilla? E —La. tiene un? familia, que vive ahora en TRA ido por agua, ¿Ja Fuente de Barbacena. 2,n0 puede tardar, pues hace mucho tiempo “que salió, Alí yiene,. alli viene el matrimonio con la niña. Señalando. con su mano hácia el camino del i Anos de Barbacena. “Una hermosa burra, con ligeros pasos, traia SUR tTO, cántaros de agua, en unas anchas angaas, sobre las cnales venia sentada. una gracelosa, niña... e Ñ sn) As HOLE y ps: TA $u madre,, para que noes cayera, le lleva - ba puesta la mano derecha en las. «espaldas, . mientras.que su,padre,,al otro lado, le hacia tiernas caricias, besándola, 4 menudo.. La. inocente criaturita, mirándolos con. ternura, les tomaba la cara, los saludaba,con, la, cabeza, én medio de largas risotadas: como, dándoles ¿4 conocer un vehemente cariño. A. esta manera las flores abren sus. tempranos capullos á los dulces vaivenes, de Jas embalgsamadas auras de los campos,; La limpieza:deJas ropas dela niña y del matrimonio indicaban los. grandes desvelos y el esquisizo aseo de la muger. Para tan ejemplares esposos, el mundo estaba reducido ¿su niña, á ellos y 4 aquellas cuatro pa redes: de. la antigua despedazada. ermita de «Fuentes Claras. Las negras nubes. de la envidiaó de la ambicion jamás habian oscurecido ni encapotado el claro cielo. de sus hermosos Corazones. Cuando venian cerca do la ermita, adelan- +tándose hácia ellos Pedro Vilumara, le dijo al marido: —Nazario: estos osDÑHOLOS me ver la capis - ¡Con mucho gusto! : á -Contestó Nazario Peñafiel, dándole la llave nerd sax dl ad dnami Ju arar. ; bs ES un an AMALIA roads 7 dis 10 árigpes , b usa í ALSR. D. JULIAN ORTEGA Y SANCHEZ. En prueba de antigua amistad. Su condiscípulo. Antonio Gomez Azéves. A E ih e Y a] A SÍ TAR 1 NOATAO OS AZ ÍA 2 ¿nino Duo 4 nal (a > ugiocibies 8 » .20vdrA xomoD oinoiná A $ pollo eb sonualÁ .noglris aba 1619 20009 sid Lc Lat : , A e linia or eb eolsm9a 2ol ejisonavis nsdasasb eñtog d sE RtA : mi ' : As e SY . 30 ¿ : | , ,; 2E “Y Mis y | i o Ed o H ¿La nui ul 4 1 1 » . lá ' rsuesb” eN farsog vaistilad « , Enelañode 1590 vivia en Sévilla, collacion de la parroquia de San Ildefonso, un an-- cianó piadoso, llamado Alvaro de Noli. Aun conservaba algunos rastros de la hermosura de sus primeros años. Su talento despejado, “y gu vasta erudición lo hacian amable á todás “las personas que lo trataban. La historía, las 'antigiiedades , las literaturas griéga, Jatina, "alemana, inglesa, francesa y española les eran familiares, hablando de todas estas materias “con la mayor profundidad y el mis esquisito gusto. Los escritores sevillanos de aquella sá- o, bia época eran sus amigos. Algunos de ellos “pedianle sus censuras y sus consejos. Todos á porfía deseaban arrancarle los secretos de su corazon; pero él cauto y taciturno jamás ha. bia despuntado sus lábios en este asunto. Un dia estando en su casa de visita varios literatos, Cristóbal Mosquera de Figueroa, leyó su- Eliocriso enamorado, poema que acababa de componer en una temporadaque tabia vivido en el campo. . Todos, entre los que figuraban Miguel de Cervantes Saavedra y Fernando úe Herrera, aplaudieron aquel trabajo por la armonía de los versos, las lumbres de la imaginacion y los tipos de los personajes. —Señores, dijo entonces Alvaro de Noli: La lectura de ese bellísimo poema ha despertado 'en mi alma tristes recuerdos y las hela- - das cenizas, que yacian en el fondo de mi co? razon hanse incendiado, como un volcan para salir fuera de su cráter. Yo debiera callar; pero noquiero morir, llevando conmigo al sepulcro mis secretos. No os pido benevolencia, pidoos perdon. Un enfermo y oscuro anciano, que está tocando las últimas orilla del rio de la vida y que vese como forzado á levanta» el velo de su historia, ante unos varones tan fa. mo508, ante unos poetas tan aventajados, bien 7 merece, quelo perdoneís, y que gimais con :él sus infortunios. ” En los primeros años del siglo pAGAde; una broma amorosa, la cual produjo un homicidio, en el que se encontró mi bisabuelo, le hizo. abandonar la córte de Nápoles, su pátria. Sol», tsro y jóven todayia, huyendo de las persecuciones de la Jasticia, vino á refugiarse á la ganerosa España, estableciéndose en una de las mas grandes villas del antiguo-reino de Aragon. , “A A los dos años de vivir mi bisabuelo en la pátria del Gran Justicia, contrajo matrimonio con una noble y acaudalada Señora aragonesa, de la que no tuyó mas hijos que 4 mi abuelo; porque siguiendo en sus malos pasos y con sus calaveradas abandonóla, yéndose al Indostan,; “donde murió, siendo Mandarin de. uno de, gus» poderosos reyes, Mancebo todavía casóse mi abuelo con una riquisima señora toledana, de cuyo matrimonio no tuvo más hijos que á mi padre. Su bue=. na conducta y su acertada direccion acrecentó- - le el caudal de tal manera, que vino á ser con el tiempo uno de los hombres más poderosos de ambas Castillas. Mi padre recibió de los suyos una católica : y esmerada edueacion. Estudió en e , o | —$- h entonces como ahora el emporio de las ciencias; viajó por Europa, Asia y América: visitó á Jerusalem y atravsó, lleno de ardoroso entusiasmo, las soledades de la antigua Grecia. De regresó de sus largos viajes, conoció en Róma á mi'madre, rica bilbaina, la cual habia ido cob la suya, '4 aquella Ciudad Eterna, pira cumplir una promesa, hecha 4'uña Virgen milagrosísima, que se venera en la antigaa y hermosa Basilica de San Juan de Létran. Vueltos á España, desposáronse en Madrid,” en cuya córte se avecindaron. Mi abuela murió 4 los cuatro años y mis padres faéronse 4: vivir 4 un pueblecito muy pintoresco de Ara: gon, donde tenian ricas” heredades. En él me dió mi madre á luz el dia 12 de abril de 1504, el mismo año que falleció Isabel I, la valiente Conquistadora de Granada, en medio de los vivas, las canciones y los bailes dé aquéllos sencillos labriegos, los cuales venia con palo. mas y canastillos de flores 4 adornar la pila del bautismo. Al otro día lo recibí con repi-" ques de campañas, cantos de los sacerdotes y músicas de los aldeanos. El'nacimiento del hijo de un rico en una: poblacion pequeña es una ocurrencia, que lle: va tras'sí la curiosidad y las conversaciones de todos gus moradores. | AAA 0 e GOL ¿El señor de Noli ha tenido un hijo. Dios se to con y lo haga un santo. Esta era la alegre noticia que corria de 584 ca en boca por todas las plazas y. las RR de aquel pintoresco pueblecillo, : Como hijo único, tuve la más delicada edu cacion. Mis padres cuidaron mucho de que mis * maestros fueran los más ayentajados tanto en los principios religiosos y morales, como en la ciencias. En la primavera ibamos á una liadísima quinta, propia de mis padres, situada .ea la alegre pendiente de una sierra, donde la naturaleza y el arte ostentaban, á porfía, todos gus más esquisitos encantos. Alli, niño de ocho años, comenzé yo á sentir el peso y la amargura de la vida humana. Sentado muchas tar=. des á orillas de un arroyo inmediato á la quinta, bajo la sombra de una adelfa solitaria, llo. raba, sin saber por qué; sintiendo dentro de mi corazon una rara é incalificable melancolía. Otras tardes jugaba entre la espesura de aquellas olorosas selvas con los hijos de los aldeanos vecinos. Ñ Cuando nos retirábamos, siempre traia, yo á wi madre un ramo de flores silvestres, para embellecer un retablo de Nuestra Señora del Pilar, que teniamos en la quinta, de la que mis | — 10 — padres eran muy deyotos, Llena de viva fé solia decirle 4:1a Señora,;:al: paa en. ey 008 primorosos jarrones de plata. +: 2 «Virgen Santisima del Pilar, recibid benévola esta homilde ofrenda de mi inocenté Alvaro: para que lo 'salveis de las asechanzas se mundo y de las artérias “de los hombres.» “Alllegar aquí, mirando átodos los circunstante las lígrimas repentinamente bañaron las pálidas y arrugadas mejillas de aquel respetable anciano, y calló. Entonces Fernando de Herrera con su acostumbrada elocuencia y brioso tono le dijo: + —Proseguid, Señor, proseguid, ¿Quién no ha tenido madre? La mia tambien me llevaba á mi á depositar ramilletes de rosas y de azucenas sobre los altares de la Virgen dela Iniesta, patrona de Sevilla, que se venera en la parroquia de San Julian: para suplicarle me librara de los males del mundo. Este recuerdo, lejos de mortificarme, ni de afligirme, me !llena de soberano orgullo y de placentera alegría. Las memorias de nuestros padres no de . ben ser clavos, que taladren nuestros corazones, sino mirtos que coronen nuestras frentes. Perdonad sabios escritores, perdonad este DS q dules desahogo, de un desyenturado a E varon que se mira -junto 4 los umbrales del sepulcro, solo, solo sobre la tierra. 0. No habia yo cumplido: diez y siete años, cuando mis padres uno tras dtro “murieron en - aquella deliciosa población, “en medio de mis copiosos llantos y del desconsuelo de todos sus vecinos. Los tañidos de lá vampana mortuoria publicaron este fatal suceso. La tierra abrió su duro seno pará sepultarlos Yo quedé huérfano, cuando más falta me hacian. Su pérdida me dejó sin abrigo”alguno, como la palmera del desierto espuesta á la faria de los huracanes. Indeciso pasé algunas semanas, sin saber el partido que debia tomar: al fin me decidí por los viajes. om «HL Habiendo, pues, dejado un contador en Aragon y otro:en Vizcaya, puntos donde poseia ricas” heredades, vestido: de caminante, lanceme al mar peligroso del mundo, “sin Vevar en mi barquilla timon ni brúxula que me libraran de sus tempestuosas borrascas. - — 18 —- “cámplidos, salieron, como por casualidad, sin “esfuerzo alguno, de los lábios de aquel peni- “tente y anciano anacoreta. ¡Ay, quién se hu- “biera quedado” con él, para acabar los tristes “dias de la vida en medio de los coros de los n BleS! yde log serafines! Toda la noche estuve oyendo APOGION E C8- . -Jestluilás, y respirando suavisimos perfumes, Aquella gruta, habitada por un viejo destró- - nado, era el oculto albergue de la virtud de 2108 hijos de los hombres. No habia venido el dia, cuando me preparé - ¿seguir mi'camino. Puesta la silla al caballo, vy"montado en él, me despedi del eremita, --=Vé con Dios, hijo mio, no. olvides nunca en tos fervorosas oraciones á este pobre peca- : dor, al solitario de la Bretaña. Me dijo con tono amoroso, Mi exballo rompió la marcha. A las cuatro horas 08 viaje, sali 4 una alegre y dilatada llanura, divisando á lo léjos el campanario de un pueblecito. Pronto yime dentro de sus caoles Era domingo, y los aldeanos descanéaban de sus'duras faenas. A las puertas dé las -casas habia alegres fiestas. Habiendo dejado'mi caballo en el meson, me dirigí ¿la Iglesia. Dentro de ella, ofretiéronseme á la vista y ” o “a la consideracion cuadros de diferentes tintas y entonaciones. En la pila bautismal. reci- -bia un niño las saludables aguas de: la salyacion eterna. En una, capilla, dos jóvenes estaban casándose, y en otra, un soldado sin la pierna derecha, perdida por una bala española _en las Nayas de Esquirós, oraba con mucho - recojimiento ante una imágen de Nuestra Señora de las Lágrimas. Alli el bautismo, el ¿amor y la piedad hacian un fervoroso contraste. —¡Gran Dios! esclamé, tus. templos son unos grandes libros, que enseñan más que todos. ¡Feliz el que aprende, en sus sábias pági- ' nas, e) camino de la Gloria! Mas de dos horas estuye en la Iglesia haciendo oracion. Quedóse desierta. El anciano «gacristan se acercó á mí. Me preguntó de qué pais era. Le contesté que de España. Entonces «me dijo que cuando niño habia estado en Gra» nada, poco despues de la conquista, y que habia visto en Sevilla á los Reyes Católicos. Sali de la Iglesia. Volvi á mi meson. Pasé en él la noche. Por la mañana, bien temprano, me puse en camino. No se habia ocultado el sol, cuando estaba á las puertas de una ciudad maritima. Fatigado mi espíritu con tantas penas, quise descansar algun tiempo en o aquella alegre y hermosa poblacion. Por. las tardes iba 'de paseo á las fuertes murallas, que caen á la bahia, para ver los orgullosos húques de guerra. Si yo hubiera sido militar, hubiera sido marino. Nada hay. tan sublime en el mundo como la vista* de un gran navio, surcando las mares, viento enpopa. No parece sino que la misma Providencia anda sobre'las : ho “Embarcado á 16 posos dias, en un hero so buque mercante, me diriji 4 Génova. De -«léjossmudé muchas veces las costas de España. Se necesitaria” un pincel mas espresivo queel mio, para dar una ligeraidea de los tel ritorios de la riente y poética Italia. Aires purisimos, sierras pintorescas, rios murmarantes, flores odoriferas y casas de campo, ¿lamadas villas, donde á porfia han reunido Jas artes lo más agradable, para vivir cómodamente, se encuentran en todas sus bellisimas COMALCAS, En Florencia traté al marqués Pde A y á Antonio de Leiva, espejos de valientes y de caballeros. Fieles á su Dios, á su pátria y á su rey, peleaban con la. pujanza. de los espartanos y la bravura de los cartagineses. Jamás des fallecieron en las batallas. Eran almas de gran semple, que no paella su brioso, entusiasmo. Ii ri a — A y Y « as LA nas, dejaron 4 Jacobo Robasti, el Tintoretto, == — Con pocos soldados como aquellos, bien se “puede conquistar el mundo. —Asisti 4 14 batalla de Pavía, lan gloriosa pita las armas españolas. En ella nuestros tercios, más ardorosos que las cbhórtes FO(a- “aéfiron bien puesto su alto renombre.. Francia) por míano de su rey Francisco L, nos entregó la espada. ¡Ojalá que hubiéramos Sacado mejor partido de este bizarrisimo hecho dearmas, estorbando la formacion de la célebre Liga Clementina! AA Vivi dos años en Bolonia donde tuve amistad con el valeroso Diego Garcia de Paredes, ¡lastre campeon de España en las guerras de “Nápoles, y acabado modelo de la hidalguía castellána. Su trato era dulce y cariñoso. Morió en Bolonia, retirado de los negocios del mundo, solamente dado á la limosna y ¿la nrcirría Y P oracion. En Milan y en Venecia conoci y traté á los wás profundos humanistas, 4 log más célebrés poetas, 4 los inás grandes pintores, á los más correctos estatuarios, glorias imperecoderas de ls escuelas italianas. Vi pintar para el palacio ducal de Venecia, gu famosa Glo - qe rias'Conoci en los últigios años de su corta vida á Antonio Alegri, llamado el Correggio, dis- o 99 a cipulo ús Andrés Mantegna... Taye estrecha amistad con Miguel Angel Amerigi,. ¿nombra - - do el Caravaggio, con Julio Pippi, conocido por Julio Romano, discípulo de Rafael Sancio, con Pablo Veronés, autor de las Bodas de Cgnaam, y con el iocomparable colorista Ticiano Vecelli, el amigo de los Papas, de los Emperadores, de los Reyes y de todos los grandes 88 poderosos de la tierra, . ¿b Estuve en los encendidos bordes del Mongibelo y del. Etna, los célebres volcanes del mundo, que vomitando llamas, como el infierno, dan rugidos espantosos. Cuando me acerqué á.los del primero, vi-un jóven, de rostro pálido, puesto de pié, con un libro en la mano, mirando á aquel horroroso abismo. ¿Quién pensais que seria este jóven? Era mi paisano, el soldado de Padilla, el pobre Comunero, que me habia dado la carta en la Iglesia gótica de Paris. Andaba algo cojo por una bala de arcabuz, que habia recibido enjVillalar, junto. á la rodilla izquierda, Contóme su triste historia. Tuyo que abandonar la Francia, para salyar su vida. Pronto contrajimos el cariño de. hermanos. Su caridad, su finura, y su delicadeza lo recomendaban en extremo. Su génio alegre y festivo hacia un raro contraste con sus penas y q 2d - 600 SUS AMAPgUras, El iaa de 8u9,angustiados padres le desgarraba el corazon. .. Una tarde, paseando los, dos por, las, cerca: nias de la ciudad de Palermo;, en. la isla de Sicilia, me dijo; que aunque yo,.en traje de via- ¿jero, habia asistido 4, Ja. infausta jornada de Villalar, no-por eso,me habian dejado de conocer, por una delacion hecha ¿los ocho dias de la batalla, persiguiéndomo, desde aquella misma hora, como. á. los , ¿Comuner 08, y que por esto me habia dado, Ja carta en ¡la iglesia, de Paris, para que pusiera. á salvo mi vida, 2MEna- zada, por el puñal de log, asesinos: as Fpjmos juntos á la augusta, Roma, ¿ 1: la hermosa córte de los Césares; hoy de los, Samos - Pontífices. Vimos sus. grandiosas basilicas, 808 arcos trinnfales, sus magníficos sepulcros, sus ¿museos celebrados y Sus ricas bibliotecas., En valde buscamos con ardoroso afan, algunas nuevas memorias ó noticias de Ciceron, de Séneca, de Plinio, de Virgilio, de Horacio, de Ovidio, de Tibulo y de otros muchos escritores inmortales. Nuestras más laboriosas investi gaciones no dieron resultado alguno... Mi amigo, el lisiado de Villalar, enfermá á los diez meses. de vivir en la Ciudad Eterna. Una lenta calentura iba consumiendo sus fuer- 4 e. Y “zas. El médico, que lo asistia, le” mandó atreglar sus negocios, Confesó, recibió los Santos Sacramentos, de manos de' un ancidiló sa- “cerdote aragonés, que habia sido cápetlan de gu casa y se preparó 4 morir como un ardiente “católico, con la resignacion y la' tranquilidád de los favorecidos del Altisimo. Espiró, sin fatigas, entre mis brazos y los de su confesor. “Los dos vimos salir de este valle de lágrimas “Hu alma purisima, para volar al 'Ciélo: Siempre - que recuerdo aquellos amargos siii el “corazon se me parte de dolor! Al dia siguiente lo acompañó á su última “morada. Erigisobre ella uns” 'séncilla'érúz de “mármol bláncó, única insignia que debe ador- "mar el sepulcro de los católicos. Sus padres, los “Ticos condes de la... me escribieron 4'lós eda- “tro meses. Dibanme las más" finas y espresime entre otras cosas: 0 e ds «El que, como vuestra. merced, cuida de los últimos. momentos , pone la mortaja y - abre la tumba á un hijo jóven y desdichado, _ bien merece la dulce gratitud y el eterno ca- “Fiño de sus afligidisimos padres. yo a. exioneosbiozno sionde 0h emlaiugrsl £ obasm sol ob oriuepa la y 4 olliirisa aolob asouolons> es oro listales y onerodor su ortupÁh .om19v ensisledo el obasikoninoo 10498 lob xov si msjuviapÚO .asuidmod A ab sottao! sb sibs oodipea no sb vssñsirs la Oy 0mo9 $p él sh astro ñ sol obs? 49] ever on ,oñoio eb ñebi equ 1909 909073 Or Ay VU 19h sejiaz 3 onmsbar eh mb Las lor in at ad POL bala ilir la ' Earop: Opa». determias Dapar. á la las Aa OLA en un-hermo o arco ue! en, Triest sto 'se apa ha para Gone M0 Dr navegacion fué q: y feliz, Mlegando co con Pena “salad: á panes o "huestra España. Lle e en lasmo, 2 A Vesé las di AGO Moresk q ¿del cai Ub: ¿qe “altas mo; 1tañas de os n > Surqué, ¿drcis _otadhs OEA. de Po 0 ER ta, el pe: “del mi úndo, y. me jnid anal ¿ Dra, elos dios de holes del del Cielo, 109 SO Yi ob quella nens | parte. de la, tierra, donde Dios á cada jornada presenta;¡al viagero ,cua- .Aros ds, plicados.,primores,, bellisimos;:paisagray necesitaba otro Plinio, ;que;publicase,;$u eE Ran y otro. Virgilio,. que cantase, sus b eoioelsa sogorniars ol ¡Y .sitas Pero nada en el. nuexo, mundo menarar]- “ó tanto como el rio Niágara. Sus aguas, S0- Ea EA nando á larguisima distancia, ensordecen las canciones de los pajarillos y el gusurro de los vientos. Aquel ruido soberano y misterioso es Sy la voz del Señor, confundiendo la charlatane- | ría de los hijos de log hombres. Cualquiera que como yo al amanecer de un pacifico dia de otoño, no haya pisado los bordes de las ca- | taratas del Niágara, no puede tener una idea ¿Justa ni cabal de la sabiduria, mi del poderio del Altisiino, A Niágara me albergó bajo el verde follaje de sus robustos pinos; dióme el regalado can- to de sus avecillas, el blando aroma de sus flores, y con sus blancas espumas, formando so- “bre mis sienes una primorosa diadema me hizo “el rey de las soledades. Mas de dos horas, sen- | “tado en el suelo, con Ja mano en la mejilla, permaneci absorto como una estátua, escu- “chando el épico sonido de sus ondas, que unas “tras de otras pasaban con magestuosa carrera por delante de mi, para precipitarse en el | “abismo, como nuestros deseos yan á huúndir- Seen la eternidad: “Visité las más espléndidas ciudades de los "ricos imperios de”los Incas y de los Mote- Zomas. En todas encontré el bienestar y la alegría. Vi los suntuosos palacios delos Ade. soii bic ¿ati cabañas bo. los Indios, xs e 27 al fausto de las iglesias, y la pompa de las casas de los banqueros. A mi vuelta delas Indias, quise visitar por última vez al cenobita de la Bretaña. A fuerza de largos y dificiles rodeos llegué hasta lo gruta. El perro me recibió á gus puertas, meneando la cola, ahullando y lamiéndome las palmas de las manos, Entré en ella, Vila desierta. El solitario ya habia muerto. Ni la ca- - ma de junciás, nila calabaza, ni el rosario, ni el libro, ni el Cruxifijo, nada encontré en la cueya, Las gentes piadosas de una lejana alden se lo habianfllevado todo para reliquias. Solamente el mastin, fiel amigo y compañero de su augusto amo, permanecía en la gruta, para morir tambien bajo su rudo techo, Guiados por las lumbreras de la fé me dirigi á Tierra Santa, el pais más clásico del universo. La Grecia, que visité de paso, levantó, en lo profundo de mi corazon, un no sé qué de melancolia, por no encontrar en parte alguna, á sus Platones ni á sus Sócrates, á sus Homeros ni á sus Píndaros, á sus Fidias ni á gus Praxiteles, á sus Zeuxis ni á sus Timantes. Nadie subia al Parnaso: la fuente Castalia estaba seca: yerbas silvestres tapizaban “log despedazados muros del Areópago y las abejillas habían huido del Himeto. ¿Ia rO+L9U (1) Lar FRI (2) eii Jr aa X Al EF = e Le ES ATAN, Y oo EOI 000 0000808209000 00001] ES 3 ) PATA AA A DISSW19 19MD9YIJOJO)”