Carga óptima para el desarrollo de la potencia máxima en jóvenes tenistas durante ejercicios de media sentadilla y press banca
Abstract
Programa de doctorado: Ciencias de la actividad física, salud y rendimiento deportivo
Full text
UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN FÍSICA CARGA ÓPTIMA PARA EL DESARROLLO DE LA POTENCIA MÁXIMA EN JÓVENES TENISTAS DURANTE EJERCICIOS DE MEDIA SENTADILLA Y PRESS BANCA TESIS DOCTORAL D. FELIPE CASTILLO WÖRNER LCDO. CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y DEL DEPORTE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 2012
D. RAFAEL REYES ROMERO, SECRETARIO DEL DEPARTAMENTO DE EDUCACION FíSICA DE LA UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, CERTIFICA, Que la Comisión de Investigación del Departamento en su sesión de fecha 18 de septiembre de 2012, tomó el acuerdo de dar el consentimiento para su tramitación, a la tesis doctoral titulada "Carga óptima para el desarrollo de la potencia máxima en jóvenes tenistas durante ejercicios de media sentadilla y press banca" presentada por el doctorando D. Felipe Castillo Wórner y dirigida por el doctor D. Juan Manuel García Manso. y para que así conste, y a efectos de lo previsto en el Art. 73.2 del Reglamento de Estudios de Doctorado de esta Universidad, firmo la presente en Las Palmas de Gran Canaria, a diecinueve de septiembre de dos mil doce.
Anexo II UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA Departamento/Instituto/Facultad de Educación Física Programa de doctorado: ACTIVIDAD FÍSICA, SALUD Y RENDIMIENTO DEPORTIVO TÍTULO DE LA TESIS CARGA ÓPTIMA PARA EL DESARROLLO DE LA POTENCIA MÁXIMA EN JÓVENES TENISTAS DURANTE EJERCICIOS DE MEDIA SENTADILLA Y PRESS BANCA. Tesis Doctoral presentada por D/Dª Felipe Castillo Wörner Dirigida por el Dr/a. D/Dª. Juan Manuel García Manso Codirigida por el Dr/a. D/Dª. El/la Director/a, El/la Codirector/a El/la Doctorando/a, (firma) (firma) (firma) Las Palmas de Gran Canaria, a 18 de Septiembre del 2012
UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN FÍSICA PROGRAMA DE DOCTORADO EN CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA, SALUD Y RENDIMIENTO DEPORTIVO CARGA ÓPTIMA PARA EL DESARROLLO DE LA POTENCIA MÁXIMA EN JÓVENES TENISTAS DURANTE EJERCICIOS DE MEDIA SENTADILLA Y PRESS BANCA TESIS DOCTORAL DEL LCDO. EN CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y DEL DEPORTE D. FELIPE CASTILLO WÖRNER DIRECTOR: D. JUAN MANUEL GARCÍA MANSO, PROFESOR TITULAR DE ESCUELA UNIVERSITARIA DEL DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN FÍSICA DE LA UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, JULIO DE 2012
AGRADECIMIENTOS AGRADECIMIENTOS Antes que nada, quisiera agradecer el trabajo, la tenacidad y el inquebrantable compromiso de D. Juan Manuel García Manso en el desarrollo de esta Tesis Doctoral. Gracias por abrirme la puerta de su despacho y no dejarme solo. Gracias por enseñarme el significado de la palabra trabajo, rigor y compromiso. Gracias por enseñarme tanto profesor, sin su apoyo y dirección, esto no hubiera sido posible. Quisiera también agradecer especialmente al D. David Rodríguez-Ruiz por su apoyo constante en los momentos en los que fue necesario. Agradecer, además, la colaboración de D. Carlos Pablos Abella, por su colaboración en nuestra expedición a Valencia. Mi sincero agradecimiento a todos y cada uno de los sujetos que se han prestado de forma libre y desinteresada a la realización de este duro protocolo de pruebas propias de esta tesis doctoral; y a los compañeros del Laboratorio de Análisis y Planificación del Entrenamiento Deportivo, del departamento de Educación Física de la presente universidad. De forma especial, me gustaría agradecer a algunas personas que han contribuido en la consecución de este objetivo, ya sea desde un punto de vista académico, personal o ambas. D. Hugo Olmedillas, D. José Navarro, D. Oscar Bernales, D. Eduardo Barbosa, D. Eduardo Del Toro, Dña. Ana Monzón, D. Javier Peris Iñigo. Gracias a mi Madre, mis Hermanos y mi Padre, recientemente difunto, por nunca dejar de creer en mí, por su apoyo incondicional durante toda mi vida y por tenerlos a mi lado siempre, a pesar de la distancia. Finalmente, dar las gracias a mi mujer por apoyarme cada día y creer en mí incluso en los momentos en los que yo mismo dudé. Gracias por haber decidido ser parte de mi vida en esta idea y por darme el regalo más hermoso que me podías dar. Gracias mi amor.
PUBLICACIONES PUBLICACIONES Castillo, F., Valverde, T., Morales, A., Pérez-Guerra, A., de Leon, F., y Garcia-Manso, J., 2012. Maximum power, optimal load and optimal power spectrum for power training in upper-body (bench press): a review. Revista Andaluza de Medicina del Deporte, vol. 5, no. 1, pp. 18-27. Castillo, F., Garcia-Manso, J., Valverde, T., y Rodriguez-Ruiz, D., 2012. Chronic adaptive bone and muscle structure response in adult male tennis players. Gazzetta Medica Italliana-Archivo per le scienze Mediche. Aceptado, pendiente de publicación. Castillo, F., Valverde, T., Morales, A., Pérez-Guerra, A., Rodríguez-Ruiz, D., y GarciaManso, J.M. 2012. Maximum power, optimal load and optimal power spectrum for power training in lower-body (squat): a review. In submission. Castillo, F., Valverde, T., Pérez-Guerra, A., Morales, A., Rodríguez-Ruiz, D., GarcíaManso, J.M. Maximal bench press power output, optimal load and optimal power spectrum in semi-professional tennis players. In submission. Castillo, F., Valverde, T., Pérez-Guerra, A., Morales, A., Rodríguez-Ruiz, D., GarcíaManso, J.M. Maximal half squat power output, optimal load and optimal power spectrum in semi-professional tennis players. In submission.
ÍNDICE Página I ÍNDICE Pagina ÍNDICE I - VIII RESUMEN IX ABSTRACT X INTRODUCCIÓN 1 FORMULACIÓN E IDENTIFICACIÓN DEL PROBLEMA 4 - Modelo de investigación 4 - Objetivos generales 4 - Objetivos específicos 5 - Hipótesis experimental 6 - Limitaciones del estudio 6 CAPITULO 1 7 FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA 7 - Evolución del tenis 8 - Factores determinantes de rendimiento en el tenis: 10 - Características técnicas 10 - Características tácticas 10 - Potencia Muscular 11 - Introducción 11 - Definición de Potencia 11 - Expresión y desarrollo de la potencia máxima 12 - Expresión y desarrollo de la potencia pico 12 - Expresión y desarrollo de la potencia media 13 - Expresión y desarrollo de la potencia especifica 13
ÍNDICE Página II ÍNDICE Pagina - Carga óptima para el desarrollo de la potencia máxima 13 - Concepto de carga óptima 13 - Aspectos metodológicos y factores condicionantes que 17 intervienen en la evaluación de la potencia y la identificación de la carga óptima. Valores presentados como pico o medias de producción 18 de potencia, Pesos libres vs. maquinas de resistencia guiada, 19 Composición corporal y características antropométricas 20 de los sujetos analizados, Incidencia de la inercia total del sistema mecánico, 21 Nivel de entrenamiento de los sujetos analizados, 22 Dominio técnico del gesto deportivo, 23 Métodos de valoración de la potencia, 24 Influencia de la composición muscular 26 Tipo de movimiento y contracción muscular, 26 Estado de forma o fase de la temporada 27 Especialidad deportiva, 28 Diferencias entre géneros, 29 - Resumen 30 - Análisis e interpretación de los estudios que evalúan la carga 31 óptima en ejercicios del miembro inferior. - Carga óptima y miembro inferior 32 o Movimientos clásicos sin salto (no balísticos) 32 o Movimientos o acciones balísticas (saltos) 42 o Carga optima y potencia en SJ y CMJ 43 - Análisis e interpretación de los estudios que evalúan la carga 53 óptima en ejercicios del miembro superior. - Carga óptima y miembro superior 53 - Press banca con lanzamiento (con y sin CEA) 64
RESUMEN Página IX RESUMEN El desarrollo experimentado en el entrenamiento deportivo a través de los años nos ha llevado a implementar nuevas y diferentes estrategias metodológicas que permiten adaptar la capacidad de rendimiento a las exigencias de cada modalidad deportiva. En esta línea, nuestros esfuerzos han estado dirigidos al estudio de la potencia muscular y, más específicamente, a la identificación de una carga óptima (CO) de entrenamiento de la fuerza con la cual poder obtener la mejor relación entre fuerza y velocidad en los gestos deportivos específicos de la modalidad analizada. Además tratamos de valorar la respuesta específica de tenistas jóvenes, durante la ejecución de elementos de entrenamiento como la media sentadilla (MS) y un el press banca (PB) en dos variantes: con y sin contramovimiento. Con el fin de confirmar nuestras hipótesis iniciales, analizamos a un grupo de 18 tenistas semi-profesionales. En términos prácticos, buscamos encontrar la carga con la que debería trabajar un tenista si lo que buscamos es la mejora de la potencia máxima en los ejercicios antes mencionados. Esto se traducirá en mayores valores absolutos de generación de potencia, y cambios en la morfología y la respuesta mecánica muscular que se verán reflejados en el rendimiento atlético y el nivel de juego. Así mismo, se llevo a cabo un análisis descriptivo de las características morfofuncionales de este grupo de sujetos, con el objeto de relacionar sus características con su nivel de rendimiento. Los resultados más relevantes de este trabajo permiten comprobar que la práctica regular y prolongada del tenis conlleva una adaptación específica en las estructuras óseas, musculares y morfológicas: componente graso, y principalmente en el contenido mineral óseo (CMO) y en la densidad mineral ósea (DMO) del lado dominante de la extremidad superior. Nuestros resultados en CO para el trabajo de potencia no muestran diferencias significativas frente a las publicaciones de referencia en torno a la intensidad (% 1-RM) y los rangos óptimos de carga obtenidos en MS y en PB en ninguna de las variantes analizadas. Así mismo, nos parece importante plantear que los conceptos de carga óptima (CO), rangos óptimos de carga (ROC), potencia pico (PP) y potencia media (PM) deben ser analizados como un fenómeno complejo de respuesta multifactorial donde cada una de las variables involucradas juega su papel determinado en el balance de una compleja ecuación. Dicha ecuación depende principalmente del nivel y grado de especialización de los sujetos analizados, así como del método de valoración de la potencia empleado. Al mismo tiempo, existen otros parámetros que juegan un papel importante como el nivel de entrenamiento, la especialidad deportiva o la edad de los sujetos.
ABSTRACT Página X ABSTRACT The experienced development in sports training throughout the years has led us to implement new and different methodological strategies to adapt the performance capacity to the demands of each sport. In this line, our efforts have focused on the study of muscle strength and, more specifically, the identification of an optimal load (OL) resistance training at which the best combination between force and strength on the specific athletic movements can be obtained. Also, we tried to assess the specific response of young players, during the execution of training elements such as half squat (HS) and bench press (BP) in two versions: (one) with and (another) without countermovement. In order to confirm our initial hypothesis, we analyzed a group of 18 semi-professional level players. In practical terms, we searched the load at which a player should work in order to improve the maximal power in the exercises previously mentioned. From our perspective, this will result in higher absolute power values and changes in the morphology and mechanical muscle response that will be reflected in the athletic performance and the subjects’ game level. Also, a descriptive analysis of the subjects’ morphofunctional characteristics was performed, in order to relate their characteristics to their level of performance. The most significant results of this work show how the tennis regular and prolonged practice leads to a specific bone, muscle and morphologic structure adaptation in the fat component and, mainly, in the bone mineral content (BMC) and bone mineral density (BMD) of the upper limbs’ dominant side. Our results, in Optimal Load, for the power training, show no significant differences in comparison to referenced publications about intensity (% 1-RM) and optimal load ranges obtained in HS and BP in any of the analyzed variants. Also, it seems important to state that the concepts of OL, optimal power spectrum (OPS), peak power (PP) and mean power (MP) should be analyzed as a complex multifactorial response where each involved variable plays a particular role in the balance of a complex equation. This equation depends, mainly, on the level and specialization degree of the analyzed subjects, as well as the power assessment method. At the same time, there are other parameters that play an important role, such as the training level, the sports specialty or the subjects’ age.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 7 CAPITULO 1 FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA El objetivo principal de este capítulo es dar una visión general del perfil del jugador de tenis, con especial incidencia en los aspectos condicionales y morfológicos y su evolución durante los últimos años. Nos interesa especialmente conocer la influencia que tiene la potencia muscular en el desarrollo de las acciones propias de este deporte y las características morfológicas y constitucionales de sus practicantes. Podemos definir el tenis como un deporte de características intermitentes, en el cual se entrelazan momentos de esfuerzos acíclicos de máxima intensidad (anaeróbicos) con fases de intensidad moderada (aeróbicas) y fases de recuperación pasiva (Bergeron et al. 1991, Reid et al. 2008). De entre las diferentes acciones técnicas, el servicio o saque, es uno de los movimientos más representativos de este deporte y uno de los que mejor representan los gestos de mayor intensidad de juego. Por sus características técnicas y mecánicas, este gesto engloba un complejo patrón de ejecución realizado a elevadas velocidades. Jugadores de alto nivel de diferentes épocas (Karlovic, Roddick, Tanner, Johansson, Raonic, Isner, Dent, Gulbis, Harrison, Vemic, Safin, Verdasco y Rusedski) han alcanzado, durante un partido, velocidades de bola de alrededor de 230-240 kmh-1. Para alcanzar estas velocidades, además de una correcta ejecución técnica, es necesario mover la raqueta a elevadas velocidades y golpear la bola con la máxima potencia (Elliott et al. 1995). En el caso del miembro inferior, la musculatura de las piernas es la encargada de llevar a cabo los desplazamientos del sujeto a través de la pista ajustándose a las necesidades de juego. Estos movimientos deben ser ágiles y rápidos pero no dependen tanto de la potencia muscular. En ambos casos (brazos y piernas) factores condicionales relacionados con la fuerza, la velocidad y la resistencia juegan un papel importante en la práctica del tenis.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 8 Por sus características mecánicas, su popularidad y su facilidad de ejecución, la media sentadilla y el press banca son dos de los ejercicios más ampliamente utilizados por numerosos deportistas para el entrenamiento de la fuerza. La media sentadilla es un gesto idóneo para identificar y valorar tanto el nivel como los aumentos de la fuerza de la musculatura extensora de la cadera y rodillas (Neitzel et al. 2000, Abelbeck 2002, Kraemer et al. 2004). Por su parte, el press banca interviene en el fortalecimiento del pecho (pectoral mayor y menor), brazos (tríceps en sus tres porciones), y hombros (principalmente deltoides en su porción anterior y medial) (Wilson et al. 1989, Barnett et al. 1995). EVOLUCIÓN DEL TENIS Para entender el tenis consideramos pertinente hablar acerca de cómo esta disciplina deportiva, y sus jugadores, han ido evolucionando a través de los años. Todas las disciplinas deportivas sufren, con el tiempo, cambios en su reglamento, forma de juego y su entrenamiento. Estas transformaciones, o aportaciones, moldean poco a poco el deporte original hasta llevarlo a su estado actual. Estos cambios condicionan la forma de jugar y entender este deporte y, por tanto, la forma en que se entrena. Conocer estos cambios, así como el perfil morfológico de sus practicantes nos permitirá conocer mejor cuales son sus requerimientos dentro de la pista. Esta evolución nos permite comprender algunas de las razones por las que la fuerza, la velocidad y la potencia son elementos importantes en la preparación del tenista de nuestros tiempos. Desde la óptica de la condición física, los jugadores de tenis han mejorado de manera significativa en todas las facetas del juego respecto a lo que se apreciaba pocos años antes. En las diferentes fases del juego intervienen, en diferente proporción, la fuerza, la potencia, la velocidad, la agilidad y la resistencia adaptándose a las diferentes situaciones de juego (König et al. 2001). Más específicamente, otros autores (Kovacs 2007, Kovacs et al. 2007) plantean que, a día de hoy, el éxito en el tenis se sustenta en gran medida en la fuerza, velocidad (potencia) y agilidad que posean los jugadores. En esta línea, Fernández-Fernández et al. (2009) coinciden con la anterior propuesta y señalan que para ser competitivo y exitoso en el tenis moderno se requiere velocidad, agilidad y potencia, además de una capacidad aeróbica media a elevada.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 9 Estos últimos autores plantean que el éxito en este deporte no solo se basa en sobresalir o intentar potenciar un determinado atributo físico prioritario sino que hablan de un correcto aprovechamiento de la compleja interacción existente entre los diferentes componentes físicos que intervienen en el tenis. En esta línea, mencionar que la simple observación del juego nos permite afirmar que el tenis requiere una serie de habilidades y destrezas, de dependencia metabólica anaeróbica, que están íntimamente relacionadas con los aspectos antes mencionados de velocidad, agilidad y potencia. Dichas acciones se combinan con numerosas acciones de baja intensidad (aeróbicas), que pueden prolongarse en ocasiones durante prolongados periodos de tiempo (tres o más horas de partido). Por ejemplo, hoy podemos ver cómo un jugador puede servir a velocidades superiores a los 200-210 kmh-1 durante todo un partido sin mostrar mermas relevantes en su potencia de saque.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 10 FACTORES DETERMINANTES DEL RENDIMIENTO EN EL TENIS Como en cualquier modalidad deportiva, identificar los factores determinantes del rendimiento es fundamental para el logro de buenos resultados jugando al tenis. Kovacs (2007) platea que existen cuatro aspectos claves en el rendimiento de un tenista y los agrupa en: técnicos, tácticos, psicológicos y físicos. A nuestro entender consideramos necesario ampliar estos aspectos incluyendo, además, las variables morfofuncionales que muestran los practicantes de esta modalidad deportiva. CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS La técnica consiste en la ejecución de movimientos que obedecen a una serie de patrones tempo-espaciales que garantizan la eficiencia de un gesto. Por tanto es lógico pensar que si no se dispone de un correcto dominio de las acciones técnicas características del tenis (golpeos, saque, desplazamientos, preparación del golpe, etc.) es imposible lograr un rendimiento adecuado en el juego. Una base técnica sólida permite resolver favorablemente las innumerables dificultades que se presentan durante un partido de tenis. CARACTERÍSTICAS TÁCTICAS Un adecuado dominio técnico resulta insuficiente si su aplicación no responde a las necesidades de una situación de juego concreta. Esto supone adoptar el modelo técnico más adecuado para resolver eficientemente los planteamientos estratégicos y tácticos seleccionados en cada partido. Todo gesto técnico debe responder a las necesidades de una situación de juego y, por tanto, viene condicionado por las posibilidades del propio deportista y de las de su oponente. Es decir, de la estrategia del juego y los comportamientos tácticos que se desarrollan durante el partido. En esta línea, McPherson (1999) estudió la toma de decisión en jugadores de tenis, estableciendo que conforme aumenta su rendimiento o nivel de pericia, realizan una toma de decisiones más rápida y acertada, junto con una ejecución más eficaz.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 11 POTENCIA MUSCULAR INTRODUCCIÓN El entrenamiento de fuerza juega un rol fundamental en el desarrollo los programas de acondicionamiento físico de casi todas modalidades deportivas (Harman 1993, Kawamori et al. 2004, Pearson et al. 2009) especialmente cuando hablamos del entrenamiento de deportistas con elevados niveles de rendimiento (Keogh et al. 1999). Algunos autores aseguran que la mayor parte de las acciones deportivas que involucran lanzamientos, saltos o movimientos de aceleraciones rápidas sustentan su rendimiento en la implementación de gestos técnicos hechos a la máxima potencia (Newton et al. 1996, Sleivert et al. 2004, Cronin et al. 2005, Young et al. 2005). El tenis no es en ningún caso una excepción a esta condición, ya que la fuerza muscular esta presente en todas sus acciones debido a que es la cualidad que permite al jugador de tenis generar el movimiento de su propio cuerpo a través de la pista, además de golpear la bola con la máxima contundencia (Behm 1995). Por tanto nos parece razonable asumir que un tenista de cierto nivel debe entrenar tanto su fuerza como la velocidad con que ésta se desarrolla, para poder optimizar sus acciones. Esto nos obliga a adentrarnos en el mundo de la fuerza, y por tanto debemos conocer algunos términos y aspectos que resultan de especialmente relevantes de cara al entendimiento de nuestro objeto de estudio. DEFINICIÓN: desde el punto de vista de la física, la potencia se define como la cantidad de trabajo que se realiza por unidad de tiempo (Watios o Julios/segundo) y, por lo tanto, matemáticamente expresa el producto de la fuerza por la velocidad. Potencia = Trabajo/Tiempo = (Fuerza x Desplazamiento)/Tiempo = Fuerza x Velocidad Desde un punto de vista deportivo, este concepto representa la máxima fuerza que es capaz de desarrollar un músculo, o grupo muscular, en un mínimo tiempo cuando realiza un gesto deportivo (Komi et al. 1993, Bompa 2003, Kraemer et al. 2004, Cronin et al. 2005). Algunos autores la definen simplemente como la naturaleza explosiva de la producción de fuerza (Pearson et al. 2009) o la cantidad de trabajo realizado por unidad de tiempo.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 12 Knuttgen et al. (1987) plantean que la potencia máxima es conseguida a velocidades de movimiento intermedias pero próximas a la máxima velocidad de acortamiento muscular. De forma teórica, podemos asumir que el músculo desarrolla la potencia máxima cuando la velocidad de acortamiento es 1/3 de la máxima velocidad de acortamiento de dicho musculo y cuando se aplica una fuerza equivalente a 1/3 de la fuerza máxima potencial. González-Badillo et al. (1995) señalan que la potencia máxima se alcanza con cargas que se encuentran entre el 30% y el 40% de la fuerza isométrica máxima (FIM), lo cual corresponde aproximadamente al 35%-45% de la máxima velocidad de contracción. Sin embargo, estas afirmaciones son puramente teóricas y no siempre coincide con los valores de fuerza y velocidad en los cuales el músculo obtiene el máximo rendimiento mecánico. La experiencia nos enseña que ambos parámetros varían de uno a otro movimiento, así como también, para diferentes grupos musculares. EXPRESIÓN Y DESARROLLO DE LA POTENCIA MÁXIMA Se refiere al mayor nivel o cantidad de potencia alcanzada en una contracción muscular o movimiento deportivo (Gollnick et al. 1986). La potencia máxima en un gesto técnico varía en función de la magnitud de la carga, el tipo de contracción y la técnica de ejecución (Zatsiorsky et al. 2006). Sus valores Puede oscilar entre los 50 W generados durante los apoyos de una carrera de larga distancia y los 7000 W de un movimiento de halterofilia. EXPRESIÓN Y DESARROLLO DE LA POTENCIA PICO Baker et al. (2005) definen este concepto como la máxima producción de potencia observada en todo el rango o espectro de movimiento de un gesto deportivo. Los autores hacen referencia al concepto de pico de potencia (PP), refiriéndose a la mayor potencia instantánea para un periodo de 1 milisegundo sin movimiento aparente. Algunos autores definen esta capacidad como el momento en el que se alcanza el Umbral de Rendimiento Muscular (URM), que corresponde al máximo rendimiento mecánico que puede dar un atleta en un determinado gesto o movimiento (González-Badillo et al. 2002).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 13 EXPRESIÓN Y DESARROLLO DE LA POTENCIA MEDIA Como su nombre indica, la potencia media (PM) corresponde a un valor medio obtenido a partir de la suma de todos los valores de valencia positiva desarrollados durante la ejecución de la fase concéntrica de un determinado ejercicio divididos por el número de datos obtenidos en dicho gesto o acción motriz. Sus valores son expresados en watios, ya sea de forma absoluta (W) o relativa (W·kg-1). EXPRESIÓN Y DESARROLLO DE LA POTENCIA ESPECÍFICA El concepto de potencia específica (PE) se refiere a la potencia que un deportista es capaz de desarrollar al ejecutar su gesto de competición (González-Badillo et al. 2002). En el caso del tenis, podemos hablar de PE cuando un jugador ejecuta un determinado golpe o movimiento especifico dentro de la pista, pudiendo mencionar el servicio como el más claro ejemplo de este concepto para esta modalidad deportiva. CARGA ÓPTIMA PARA EL DESARROLLO DE LA POTENCIA MÁXIMA CONCEPTO. El concepto de carga óptima (CO) se refiere a la intensidad o resistencia que nos permite obtener la máxima producción de potencia durante la ejecución de un determinado movimiento o gesto deportivo. Es decir, la CO corresponde a la combinación perfecta entre velocidad de ejecución de un movimiento y desplazamiento de la carga. Cormie et al. (2011) definen este concepto como la carga de trabajo con la que un sujeto es capaz de desarrollar la máxima energía en un movimiento deportivo. El uso de estas cargas en el entrenamiento de fuerza proporciona el estímulo adecuado para desarrollar la máxima potencia en un determinado gesto deportivo (Kaneko et al. 1983, McBride et al. 2002, Kawamori et al. 2004). Estos autores enfatizan el hecho de que la habilidad del sistema neuromuscular para producir elevados valores de potencia es la clave del éxito en numerosas disciplinas deportivas.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 14 Muchos de los estudios relacionadnos con la determinación de la CO han analizado tres tipos de ejercicios con sus respectivas variantes especificas. En primer término, encontramos los trabajos de tipo global (total body) donde podemos encontrar ejercicios de clean, snatch, power clean, hang power clean, entre otros. En segundo lugar encontramos los trabajos que han analizado gestos deportivos que involucran a la musculatura del miembro inferior (ejemplo: sentadilla, media sentadilla, squat jump, prensa de pierna o extensión de rodilla). Finalmente, encontramos ejercicios para el miembro superior que afectan a varios grupos musculares (ejemplo: curl de bíceps o press banca). Por lo tanto, la experiencia práctica nos muestra que la CO dependerá del tipo de ejercicio y grupo muscular involucrado. Por ejemplo, si hablamos de levantamientos olímpicos, usualmente la intensidad optima de carga esta entre el 70% y el 90% del 1-RM dependiendo de la metodología empleada y el tipo de sujetos analizados (Haff et al. 1997, Kawamori et al. 2005, Kilduff et al. 2007, Cormie et al. 2007A, Pennington et al. 2010). Sin embargo, encontramos trabajos donde la CO ha sido hallada en intensidades inferiores. Por ejemplo, Stone et al. (2003B) encontraron que la CO en midthigh clean pull al 30% de la FDM. En un estudio similar, Kawamori et al. (2006) encontraron valores superiores para la CO en el mismo ejercicio. En este caso, la PP se dio con el 60%, mientras que, Winchester et al. (2005) encontraron que la PP en power clean fue alcanzada con el 70% en la fase inicial del estudio y con el 50% en la fase final (pre-post). Finalmente, Thomas et al. (2007) encontraron valores inferiores para la CO en hang pull (40% & 50%). Si hablamos de los trabajos que analizaron el miembro inferior, encontramos que la CO estuvo usualmente entre 50% y 70%, siendo el 60% del 1-RM la carga más ampliamente recomendada (Izquierdo et al. 1999, Siegel et al. 2002, Jandacka et al. 2008). A su vez, los trabajos que analizaron SJ y CMJ establecieron la CO entre el 0% y el 60% del 1-RM dependiendo de los métodos de la valoración de potencia y de las características de los sujetos analizados (McBride et al. 1999, McBride et al. 2002, Baker et al. 2001B, Stone et al. 2003A, Dugan et al. 2004, Harris et al. 2007, Thomas et al. 2007, Nuzzo et al. 2008, Bevan et al. 2010).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 21 INCIDENCIA DE LA INERCIA TOTAL DEL SISTEMA MECÁNICO Si lo que buscamos es valorar con precisión algunos parámetros cinéticos, debemos considerar la inercia total del sistema mecánico (masa de la carga levantada más la inercia de las palancas y los segmentos corporales) para poder calcular con precisión la carga con la que poder optimizar el entrenamiento de la potencia (Rambaud et al. 2008). No hacerlo supone alterar la interpretación de los resultados y llegar a conclusiones erróneas, donde se tiende a subestimar los valores de fuerza (Nelson et al. 1983) y potencia (Rambaud et al. 2008). En esta línea, Nelson et al. (1983) plantean que el efecto de la gravedad sobre el rendimiento muscular debe ser tenido siempre en consideración a la hora de evaluar la fuerza. Según estos autores, no tener en cuenta este parámetro conlleva, en evaluaciones con dinamómetro isocinético (Cybex) a errores del 4% para la musculatura extensora de la rodilla y de un 15% para los músculos flexores. Dugan et al. (2004) plantean que la pendiente de la cuerva de potencia está fuertemente influenciada por la inclusión o exclusión del peso corporal (o los segmentos corporales) en los cálculos de producción de potencia. Según los autores de este trabajo, a pesar que aun existe controversia en relación a este tema, lo más sensato es incluir el peso corporal en los cálculos de la potencia. Este punto de vista esta basado en el hecho de que las propiedades de contracción de los músculos extensores de las piernas y el resultado de la fuerza y la velocidad del sistema son determinadas por la carga total del sistema el cual esta determinado por la carga, el peso corporal y la aceleración de la barra. De forma similar, otros autores (Cormie et al. 2007A, Baker et al. 2001B) también plantean esta problemática en el cálculo de los valores de potencia. Cormie et al. (2007A) sugieren que tanto en el caso del SJ como del squat, los cálculos de la potencia, así como las intensidades de carga con las cuales se alcanza la PP y la PM se ven influenciados por el hecho de tener en cuenta o no la suma de la carga levantada más la masa corporal.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 22 NIVEL DE ENTRENAMIENTO DE LOS SUJETOS ANALIZADOS Desde nuestra óptica, el nivel de entrenamiento que presentan los sujetos analizados juega un papel importante en los resultados finales de una investigación de estas características. Como sabemos, la producción de potencia es dependiente de los niveles de fuerza máxima que presentan los sujetos, lo cual a su vez es dependiente del nivel de entrenamiento de cada grupo de estudio. Por tanto, no resulta extraño suponer que mientras más entrenados estén estos sujetos, mayores serán sus niveles de rendimiento y fuerza y por ende, sus valores de producción de potencia también deberían ser mayores. Uno de los primeros trabajos que hacen hincapié en este aspecto ha sido desarrollado por Zatsiorsky (1995). Este autor platea algunos aspectos logísticos (además de los puramente fisiológicos o biomecánicos), que deberían ser considerados a la hora de valorar la potencia máxima. Dichos elementos guardan relación con la capacidad del deportista, la experiencia previa (background) o el periodo del año en el que se encuentra. Según el autor, estos parámetros juegan un papel crucial en la determinación de una carga o un rango óptimo de cargas para el desarrollo de la potencia máxima en cualquier movimiento o gesto deportivo. Otros autores (Baker 2001A, Baker et al. 2001A) también destacan la importancia que tiene el tipo y estado de entrenamiento en el estudio de esta capacidad. A pesar de lo simple que parece ser esta puntualización, no es menos importante, puesto que un sujeto entrenado en fuerza o en potencia presenta resultados que son totalmente diferentes, tanto en su magnitud como en su forma de desarrollo. Esta afirmación se ve confirmada con los resultados obtenidos en estos estudios (Baker 2001A, Baker et al. 2001A) donde se concluye que el porcentaje óptimo de carga para el desarrollo de la potencia máxima en jugadores de rugby de elite (gente con elevados niveles de fuerza) sería menor que en sujetos menos entrenados. En otras palabras, se plantea que los deportistas entrenados en fuerza serian capaces de desplazar su umbral de CO hacia intensidades relativas inferiores, dependiendo del tipo y tiempo de entrenamiento al que se vean sometidos. Además se plantea el hecho de que estos cambios podrían verse reflejados en poco tiempo.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 23 Kawamori et al. (2005) coinciden con los planteamientos de Baker y colaboradores afirmando que los sujetos más fuertes alcanzan sus valores de PP en Hang Power Clean cuando la carga de trabajo corresponde al 70% del 1-RM, mientras que los sujetos menos fuertes lo hicieron cuando la carga de trabajo correspondió al 80% del 1-RM. Por su parte, Cronin et al. (2001A) afirman que las diferencias existentes entre sus resultados y otros publicados en la bibliografía especializada, se deben entre otros factores a la experiencia previa o background de los sujetos de su investigación. En esta revisión encontramos que los trabajos analizados principalmente estaban compuestos por sujetos jóvenes con diferentes niveles de rendimiento. En el caso de los sujetos que realizaban algún tipo de deporte, estos presentaban diferencias significativas en las características de los mismos (deportes de resistencia, fuerza, velocidad o equipo). Menos frecuentes han sido los grupos de sujetos que analizaron individuos de edad avanzada o los grupos de mujeres. En nuestro caso, recordemos que no se analizaron a atletas profesionales, lo cual, desde este punto de vista, podría haber afectado nuestros resultados y por ende los de cualquier investigación. DOMINIO TÉCNICO DEL GESTO DEPORTIVO Un dominio correcto de la técnica de ejecución es también un factor clave para la aplicación de fuerza y velocidad. Esto a su vez se verá directamente reflejado en el desarrollo de la potencia. Por ejemplo, en el caso de los saltos (SJ o CMJ), sabemos que la magnitud del movimiento disminuye en las cargas más elevadas, sobre todo en sujetos no experimentados en la realización de este tipo de trabajos de fuerza. Por ejemplo, si consideramos los dos trabajos de Harris et al. (2007, 2008), vemos que los valores de fuerza y producción de potencia han sido bastante elevados. En parte, estos valores podrían guardar relación con las características de los sujetos analizados, quienes presentaban bastante experiencia en el desarrollo de este tipo de trabajos de fuerza. Además, debemos considerar que el desarrollo de ambos protocolos considero la ejecución de 1¼ de sentadilla con salto en maquina. El rango de flexión de la articulación de la rodilla (110º), así como la simpleza técnica del gesto, permitieron a estos deportistas lograr generar niveles óptimos de tensión ya que tanto el grado de acortamiento de las estructuras involucradas en el desarrollo del gesto como el control del movimiento fueron óptimos.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 24 Por contra, otros trabajos en los que se analizaron a sujetos sin un gran nivel de especialización en este tipo de movimientos, muestran que la falta de un correcto dominio del gesto deportivo o ejercicio analizado podría generar un descenso en los valores de producción de fuerza y potencia. En esta temática, Jandacka et al. (2008) analizaron los niveles de producción de potencia en estudiantes de educación física (sujetos físicamente activos, pero no entrenados) encontrando importantes diferencias en los niveles de fuerza alcanzados. Las carencias en esta cualidad condicionan los resultados de producción de potencia, tanto en varones como en mujeres. Similar es el caso de los resultados obtenidos por Izquierdo et al. (1999) quienes analizaron a un grupo de sujetos físicamente activos con edad avanzada, sin mayor experiencia en trabajos con sobrecarga. En este estudio no se especificó si los sujetos analizados tenían o no experiencia en el desarrollo de la media sentadilla, lo cual junto con sus edades (≈40 y 65), podría haber condicionado los resultados de fuerza y potencia, quedando por debajo de otros trabajos de referencia. Por contraparte, no sucede lo mismo si nos centramos en el trabajo de Cormie et al. (2008) donde se analizaron sujetos desentrenados. En esta oportunidad, los valores conseguidos en SJ no fueron especialmente diferentes a los obtenidos en otros trabajos desarrollados con sujetos entrenados. MÉTODOS DE VALORACIÓN DE LA POTENCIA La utilización de un método u otro, para la valoración y el cálculo de la producción de potencia, pueden acarrear diferencias significativas en los resultados (Dugan et al. 2004, Sleivert et al. 2004, Cormie et al. 2007A). Entre otras cosas, estos autores sugieren que incluir o no la masa corporal en los cálculos de producción de potencia, podría generar diferencias en los valores. Así mismo, cada instrumento presenta un grado de fiabilidad diferente lo cual afecta directamente a los resultados publicados en los diferentes trabajos analizados, por tanto no podemos dejar de considerarlo.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 25 Por esta razón nos parece razonable conocer a grandes rasgos algunos de los diferentes métodos de valoración de la potencia empleados en los trabajos incorporados en esta revisión. En esta línea, Izquierdo et al. (1999) emplearon un transductor de posición lineal, mientras que Siegel et al. (2002) emplearon un mecanismo de luz cronoscópica (modelo 63501 IR, Lafayette Instrument Company, Lafayette, IN) conectado a un mecanismo de tiempo (Clock Modelo 54050, Lafayette). Izquierdo et al. (2002) emplearon un transductor de posición lineal y un encoder rotatorio, mientras que Zink et al. (2006) se decantaron por la implementación de una plataforma de fuerza para la toma de datos. Cormie et al. (2007A) utilizaron un protocolo en el donde se busco comparar las diferencias existentes en tornos seis diferentes métodos de valoración. En este trabajo se considero un transductor de posición lineal, un transductor de posición lineal más peso corporal, dos transductores de posición lineal y una plataforma de fuerza, un transductor de posición lineal más una plataforma de fuerza y finalmente, dos transductores de posición lineal más una plataforma de fuerza. Por su parte, Cormie et al. (2007C) únicamente implementaron dos transductores de posición lineal más una plataforma de fuerza para su protocolo. Finalmente, Jandacka et al. (2008) utilizaron un encoder rotatorio con una frecuencia de muestreo de 100 Hz (FitroDyne Premium - Unversity of Komensky, Bratislava). Estas diferencias en los mecanismos y medios que cada grupo de trabajo implementa en sus protocolos pueden, de una u otra forma, condicionar los resultados de estos estudios. En esta línea debemos destacar que resulta muy complicado el poder estandarizar estos protocolos y la implementación utilizada en estos trabajos. En el caso de los trabajos de salto (SJ & CMJ) vemos como, McBride et al. (1999 & 2002) implementaron el uso de un transductor de posición lineal más una plataforma de fuerza (1-LPT+PF). Así fue el caso de Dugan et al. (2004) quienes analizaron si existían cambios en relación a los mecanismos de toma y cálculo de los datos. Además de este primer método, en este trabajo se controlaron otros dos protocolos (1-LPT y PF). Otro de los trabajos que implementaron un transductor de posición lineal fue el que desarrollaron Baker et al. (2001B). En este caso, se incorporo el peso corporal en los cálculos (1-LPT+PC).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 26 Harris et al. (2007 & 2008) y Bevan et al. (2010) también implementaron 1-LPT en sus trabajos. Por su parte, Stone et al. (2003A) utilizaron un sistema denominado V-scope 12, mientras que Sleivert et al. (2004) emplearon una plataforma de fuerza en combinación con un acelerómetro. Finalmente, Cormie et al. (2007B, & 2007C) añaden otro transductor de posición lineal más la plataforma de fuerza (2-LPT+PF). En razón a las diferencias comentadas en este apartado, nos parece importante ser prudentes a la hora de comparar los resultados de uno u otro trabajo, ya que como se ha podido comprobar, los métodos de valoración empleados son variados y por tanto pueden darse diferencias o bien no necesariamente ser tan relevantes. INFLUENCIA DE LA COMPOSICIÓN MUSCULAR Es un hecho demostrado que la composición del músculo (tipo de fibra dominante) condicionará de forma significativa los niveles de producción de potencia muscular que cada sujeto es capaz de desarrollar. Esto se debe a que existe una relación significativa entre el porcentaje de fibras rápidas y los niveles de este potencial mecánico (Tihany, 1983). Recordemos que las fibras lentas (ST) y fibras rápidas (FT) tienen similares capacidades para generar fuerza por área de sección transversal, sin embargo, las fibras FT son mucho más efectivas que las ST a la hora de generar potencia gracias a su mayor velocidad de acortamiento (McCartney et al. 1983). Así mismo, la velocidad de acortamiento de ambos tipos de fibras oscila entre 2 (ST) y 6 (FT) veces la longitud de la fibra/segundo (Faulkner 1986). TIPO DE MOVIMIENTO Y CONTRACCIÓN MUSCULAR Cada ejercicio involucra diferentes grupos musculares, por lo tanto, diferentes serán también los rangos de movimiento, la técnica de ejecución y las acciones musculares empleadas en cada ejercicio o gesto deportivo. Es decir, cada ejercicio presenta características propias que definen su naturaleza (Kawamori et al. 2004). Por lo tanto, es lógico pensar y entender que la CO para el máximo desarrollo de la potencia máxima también será diferente según la naturaleza del ejercicio o acción muscular.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 27 En términos prácticos, cuando hablamos de potencia máxima, una acción concéntrica, excéntrica o isométrica no significa lo mismo, es decir, el tipo de acción muscular, juega un papel importante a la hora de identificar la esta intensidad óptima. GonzálezBadillo et al. (1995) y Kawamori et al. (2005) coinciden con a la hora de analizar este fenómeno planteando que el tipo de ejercicio o acción muscular es un factor altamente determinante a la hora de seleccionar el porcentaje de carga óptimo para trabajar el desarrollo de la potencia máxima. ESTADO DE FORMA O FASE DE LA TEMPORADA Independientemente del nivel del atleta, y de su experiencia deportiva, debemos tener claro en qué la forma deportiva del sujeto resulta fundamental a la hora de analizar sus resultados de producción de potencia, así como también las intensidades que le han permitido obtener dichos resultados. En este sentido, Baker (2001A & 2001B) nos sugieren que la CO fluctúa con la forma del sujeto dentro de su macrociclo de preparación. Además, este autor plantea que la fluctuación de la CO depende de si el atleta está pasando por un periodo de entrenamiento orientado a la fuerza máxima o un periodo de transformación de la fuerza máxima hacia la fuerza-velocidad. En este caso, los valores tenderían a desplazarse hacia arriba en relación al porcentaje respecto al 1-RM. En el caso de que el atleta se encuentre desarrollando un programa más orientado a la velocidad, dichos valores porcentuales tenderían a bajar. Finalmente, Stone et al. (2003A) confirman estas afirmaciones y también plantean que el nivel actual del sujeto será determinante a la hora de definir dicho porcentaje óptimo de carga para el máximo desarrollo de la potencia.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 28 ESPECIALIDAD DEPORTIVA La especialidad deportiva y el tiempo del cual disponemos para trabajar y/o provocar las adaptaciones esperadas son también algunos de los aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de evaluar la potencia máxima y, de esta forma definir las diferentes estrategias para el logro de los objetivos propuestos (Zatsiorsky 1995). Izquierdo et al. (2002) confirman esta hipótesis al evaluar 70 sujetos de diferentes disciplinas deportivas en movimientos similares a los de nuestro estudio (MSSCM y PBSCM). Los resultados mostraron que la potencia máxima se alcanzó al 45% - 60% del 1-RM en MSSCM, mientras que en el caso del PBSCM, lo valores máximos fueron alcanzados con cargas de entre el 30% y el 45% del 1-RM, pero mostrando resultados diferentes en función de la disciplina deportiva a la que perteneciesen los sujetos. Similares resultados fueron obtenidos por González-Badillo et al. (2002), quienes coinciden al observar que la potencia máxima se consigue con diferentes porcentajes del 1-RM, dependiendo de las características de los ejercicios y de los diferentes tipos de deportistas, además de las diferenciaciones puntuales existentes entre sujetos de una misma especialidad. Estas diferencias quedan reflejadas a continuación en la tabla 1. En ella apreciamos cuatro ejercicios básicos del entrenamiento de la fuerza y algunos valores de referencia. Tabla 1. Media y desviación típica de los valores de velocidad media y porcentajes de carga con los que se alcanza la máxima potencia en diferentes ejercicios. Ejercicios VM (m/s) CO %-1-RM V/1-RM (m/s) Arrancada (n = 26) 1.2±0.1 91.0±5.6 1.0±0.1 Cargada de Fuerza (n = 25) 1.1±0.1 87.0±6.7 0.9±0.1 Sentadilla (n = 36) 0.8±0.1 65.0±7.6 0.3±0.1 Press banca (n = 32) 1.2±0.1 40.0±5.5 0.2±0.1 Donde, VM: velocidad media; CO: porcentaje de carga óptimo con el que se logro la PP; PP: potencia pico; V/1-RM: velocidad con la que logro la repetición máxima; m/s: metros por segundo. Fuente: (González-Badillo et al. 2002).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 29 En la tabla 1 vemos que los valores porcentuales con los que se alcanza la máxima potencia van desde el 40% hasta el 91% del 1-RM, dependiendo del tipo de ejercicio. Debido a que la variabilidad encontrada entre cada ejercicio es bastante apreciable, recomendamos ser extremadamente cautos a la hora de definir una intensidad de trabajo, como la óptima para el máximo desarrollo de la potencia durante un determinado ejercicio. Otro aspecto que nos parece interesante mencionar es que, a pesar de ser dos ejercicios distintos (press banca y la arrancada) y generar sus valores máximos de potencia con porcentajes de cargas tan diferentes (40% y 91% del 1-RM), la velocidad de ejecución es prácticamente la misma (1.2 m/s). Este es un claro ejemplo de lo importante que puede llegar a ser la correcta determinación de la carga en términos de desarrollo de potencia, ya que si no lo tenemos del todo claro, podríamos caer en graves errores a la hora de planificar el entrenamiento de un deportista. DIFERENCIAS ENTRE GÉNEROS Las diferencias entre genero son otro aspecto que algunos autores recomiendan considerar de cara a la prescripción de una determinada carga para el desarrollo de la potencia máxima. En esta línea, Thomas et al. (1996) encontraron que mujeres desentrenadas alcanzaron su máxima producción de potencia entre un 56 y un 78% de su 1-RM durante un ejercicio de doble leg press, lo cual supone valores ligeramente superiores a los que habitualmente son observados en muestras masculinas. Más adelante, Thomas et al. (2007) encontraron diferencias en un grupo de sujetos experimentados en fuerza y pertenecientes a la primera división (NCAA) de fútbol americano universitario (n=33). La muestra de estudio fue dividida en dos grupos. Un grupo (n=19) estaba compuesto por varones y el otro (n=17) por mujeres. Las cargas valoradas correspondieron al 30%, 40%, 50%, 60% y 70% del 1-RM en tres ejercicios o movimientos: squat jump (SJ); hang pull (HP) y un press banca con lanzamiento y sin contramovimiento (PB/LSCM). Los resultados indican que sí existió una interacción significativa entre la carga y el género en el caso del PB/LSCM. Tanto en hombres como mujeres, los valores máximos de potencia fueron alcanzados con el 30% del 1-RM/PB. En las mujeres se observo que cargas del 30% 40% y 50% del 1-RM fueron significativamente superiores (p≤0.05) a las del 60% y 70% del 1-RM/PB, por lo cual los autores recomiendan el uso de cargas que estén entre el 30% y el 50% como óptimas de cara a conseguir buenos resultados de producción de potencia.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 30 En el caso de los varones, la producción de potencia al 30% del 1-RM/PB, resulto ser significativamente mayor que la encontrada con las demás cargas valoradas (40%: p=0.046; 50%, 60% y 70% del 1-RM/PB: p<0.001). En definitiva, los autores concluyen que en ejercicios de tipo balístico como el PB o el SJ, si el objetivo principal de la sesión de entrenamiento es la potencia, se deben considerar las diferencias de género. RESUMEN: En razón a los condicionantes anteriormente expuestos, resulta evidentemente necesario reflexionar y entender la situación particular de nuestro deportista a la hora de analizar y determinar cuál es su intensidad optima de carga para el desarrollo de la potencia máxima. Solo una detección individualizada de un sujeto en particular parece ser la opción más fiable de cara a la identificación de la CO. Kawamori et al. (2004) confirman esta idea sugiriendo que dicha intensidad (CO) debería ser identificada de manera específica de acuerdo con los factores antes mencionados. Por tanto, debemos ser capaces de encontrar y ordenar correctamente todas estas variables para poder organizar y seleccionar adecuadamente los objetivos de nuestros atletas y los métodos a través de la cuales conseguiremos dichos objetivos. Todo este proceso debe hacerse siempre teniendo en cuenta el concepto de globalidad o concepto multifactorial que rodea la preparación de nuestro atleta. Por tanto, de cara al futuro, recomendamos el desarrollo de programas que incluyan estos elementos de diferenciación y puntualización de carga para así poder lograr un mejor desarrollo de la potencia muscular y el rendimiento asociado a ella.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 37 Tabla 3A. Rendimiento en media sentadilla con y sin contramovimiento. Carga óptima, rangos óptimos de carga, valores de potencia pico y media. Media Sentadilla con (MSCM) y sin (MSSCM) Contramovimiento Artículo / Referencia CO / (% - 1RM) ROC / (% - 1RM) PP - Watios / (M-DT) PM - Watios / (M-DT) Izquierdo et al. (1999) G40: 60% 60 - 70% No Presentados G40: 486±20 MSSCM G65: 70% (AG) G65: 390±28 Siegel et al. (2002) 60% 50 - 70% No Presentados MSCM Izquierdo et al. (2002) MSSCM HA: 45% 45 - 60% No Presentados 937±153 JB: 60% 45 - 60% 752±195 CR: 45% 30 - 45% 498±110 CMD: 60% 45 - 60% 473±60 GC: 60% 45 - 60% 453±100 Zink et al. (2006) 40% 40 - 50% 0.92±0.1/DN No Presentados MSCM Cormie et al. (2007c) 56% 42 - 71% DG No Presentados MSCM Jandacka y Vaverka (2008) H:67±8% 50 - 70% 997.2±152.8 No Presentados MSCM M:69±8% 50 - 70% 611.8±107.7 MSSCM: media sentadilla sin contramovimiento; MSCM: media sentadilla con contramovimiento; G40: grupo uno, 40 años edad media; G65: grupo dos, 65 años edad media; H: hombres; M: mujeres; CO: carga optima; ROC: rango optimo de cargas; PP: potencia pico; PM: potencia media; M/DT: media y desviación típica; 1-RM: una repetición máxima; AG: ambos grupos; HA: halterófilos; JB: jugadores balonmano; CR: ciclistas ruta; CMD: corredores media distancia; GC: grupo control; DN: datos normalizados; DG: valores directo desde grafico; 1-LPT: un transductor de posición lineal; 1-LPT+PC: un transductor de posición lineal + peso corporal; PF: plataforma de fuerza; 2-LPT: dos transductores de posición lineal; 1-LPT+PF: un transductor de posición lineal + PF; 2-LPT+PF: dos transductores de posición lineal + PF; D/MV/POT: dependiendo del método de la potencia.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 38 Tabla 3B. Rendimiento en media sentadilla con (MSCM) y sin contramovimiento (MSSCM). Carga óptima, rangos óptimos de carga, valores de potencia pico y media presentados como medias y desviación típica. Media Sentadilla con (MSCM) y sin (MSSCM) Contramovimiento Artículo / Referencia CO / (% - 1RM) ROC / (% - 1RM) PP - Watios / (M-DT) PM - Watios / (M-DT) Cormie et al. (2007B) MSCM Potencia Pico Potencia Pico Potencia Media 1-LPT: 0% 1-LPT+PC: 71% 4,215.1±1,227.1 2,379.6±618.8 2-LPT: 0% Potencia Pico PF: 71% 0 - 71% 2,718.6±361.0 1,516.8±295.5 1-LPT+PF: 71% DMC 2-LPT+PF: 56% 4,104.2±1,162.0 2,381.5±594.0 Potencia Media 1-LPT: 12% Potencia Media 3,243.8±448. 8 1,510.8±248.7 1-LPT+PC: 42% 12 - 42% 2-LPT: 12% DMC 3,291.3±326.4 1,901.5±393.2 PF: 27% 1-LPT+PF: 12% 3,206.3±411.5 1,874.6±386.4 2-LPT+PF: 12% MSSCM: media sentadilla sin contramovimiento; MSCM: media sentadilla con contramovimiento; G40: grupo uno, 40 años de edad media del grupo; G65: grupo dos, 65 años de edad media del grupo; H: hombres; M: mujeres; CO: carga optima; ROC: rango optimo de cargas; PP: potencia pico; PM: potencia media; M/DT: media y desviación típica; 1-RM: una repetición máxima; AG: ambos grupos; HA: halterófilos; JB: jugadores de balonmano; CR: ciclistas de ruta; CMD: corredores de media distancia; GC: grupo control; DN: datos normalizados; DG: valores aportados directo desde el grafico; 1-LPT: un transductor de posición lineal; 1-LPT+PC: un transductor de posición lineal + peso corporal; PF: plataforma de fuerza; 2-LPT: dos transductores de posición lineal; 1-LPT+PF: un transductor de posición lineal + PF; 2-LPT+PF: dos transductores de posición lineal + PF; D/MV/POT: dependiendo del método de la potencia.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 39 Como era de esperar, los mayores valores de potencia también correspondieron a los sujetos más fuertes (PP: 4,215.1±1,227.1 W; PM: 2,381.5±594.0 W). Si embargo, llama la atención que sujetos similares en niveles de fuerza y preparación muestren, con relativa frecuencia, diferentes niveles de potencia. Por ejemplo, si comparamos los valores aportados por Izquierdo et al. (2002) con los de Cormie et al. (2007A) vemos que la fuerza en términos relativos ha sido prácticamente la misma, sin embargo los valores de potencia han sido muy diferentes. En el trabajo de Cormie (2007A) vemos que los valores de PM no bajan de 1,510.8±248.7 W, mientras que los sujetos de Izquierdo et al. (2002) no pasan de 937±153 W. Estas diferencias en cierta medida podrían ser debidas a las diferencias metodológicas implementadas en cada protocolo. La influencia de la metodología de evaluación empleada en el estudio de la potencia muscular es un tema que ya ha sido abordado en profundidad por autores como Dugan et al. (2004) o Cormie et al. (2007A). En esta líneas, Stone et al. (2003A) centran su atención en las diferencias que pudieran existir en relación al tipo de sujetos analizados en cada estudio. Cormie et al. (2007C) también plantean que las discrepancias se deben, además de motivos metodológicos, diferencias en el tipo de sujetos analizados. Estos autores plantean que la combinación de equipo cinéticos y cinemáticos deben ser utilizados en orden de obtener la representación más valida de generación de potencia durante movimientos dinámicos. Todo parece indicar que existe una elevada relación entre fuerza máxima (1-RM) y producción de potencia (Moss et al. 1997, Blackburn et al. 1998, McBride et al. 1999, Stone et al. 2003A, Carlock et al. 2004, Wisløff et al. 2004, Ugrinowitsch et al. 2007, Miyaguchi et al. 2008, Nuzzo et al. 2008, Cormie et al. 2009, Cormie et al. 2010). No obstante, la mayor relación entre ambos parámetros ocurre cuando las intensidades de carga son más elevadas (Schmidtbleicher 1992). La razón de este comportamiento es debido a que los sujetos más fuertes suelen presentar características neuromusculares más favorables (Toji et al. 2004, Folland et al. 2007). También debe ser tenido en cuenta que los sujetos más fuertes suelen presentar un mayor desarrollo muscular y, por tanto, un área de sección transversal (anatómica o fisiológica) elevada (Costill et al. 1979, Jones et al. 1989, Staron et al. 1991, Campos et al. 2002). En el caso de los deportistas más explosivos la hipertrofia corresponde principalmente a las fibras tipo II (Thorstensson et al. 1976, Dons et al. 1979, Staron et al. 1991, Campos et al. 2002).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 40 En los movimientos habitualmente utilizados en el entrenamiento de la potencia, salvo aquellos con suelta de la carga, se observa que la velocidad de la barra disminuye en la última parte del movimiento. Esto es lo que se conoce como fase de desaceleración. Esta fase es especialmente relevante cuando las cargas son moderadas o bajas. Esta disminución de las velocidades de desplazamiento de la carga se da en la porción final del desplazamiento de la misma y se debe a un descenso de la activación de la musculatura agonista para poder detener la carga al final del movimiento (Newton et al. 1996). Cuando hablamos de acciones balísticas, como puede ser un squat jump o un press banca con lanzamiento, vemos que la aceleración de la carga continua durante todo el rango de movimiento, por tanto, la fuerza, la velocidad alcanzada en la fase concéntrica y la potencia es mayor que la obtenida en movimientos que no incorporan lanzamiento o fase de salto (Newton et al. 1996). Un aspecto clave en el desarrollo de fuerza y potencia muscular es el tipo de movimiento que se realiza en la ejecución del ejercicio. Las acciones que incorporan un contramovimiento previo a la fase concéntrica se realizan para incrementar la eficacia del gesto y potenciar la respuesta mecánica muscular. Esta hipótesis se cumple para PP y PM en los trabajos de salto (SJ vs. CMJ) desarrollados por McBride et al. (1999) y Stone et al. (2003A). Los autores de estos trabajos sugieren que la fuerza máxima es primordial a la hora de lograr grandes valores de potencia sobre la capacidad o habilidad de los sujetos de utilizar el contramovimiento en una determinada acción o gesto motriz. Una acción muscular excéntrica estimula el reflejo de estiramiento lo que se traduce en un aumento de la energía elástica, permitiendo en principio mejorar los niveles de fuerza y potencia durante una posterior acción concéntrica (Norman et al. 1979, Komi 1984, Walshe et al. 1998, Miyaguchi et al. 2006). El origen de las bases mecánicas que subyacen los CEA fue establecido inicialmente por Cavagna et al. (1965). Dichas bases han sido revisadas por numerosos estudios posteriores orientados a analizar cómo se manifiesta y la magnitud de sus efectos. Los beneficios potenciales de un CEA se deben al aprovechamiento y re-utilización de la energía elástica almacenada en los componentes elásticos en serie y paralelo del sistema musculo-tendinoso (Cavagna et al. 1968, Asmussen et al. 1974, Cavagna et al. 1974) reflejo espinal (Dietz et al. 1981, Bosco et al. 1982A, Nicol et al. 1998) y respuestas de latencia prolongadas (Jones et al. 1971).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 41 La potenciación elástico-refleja, puede originar incrementos de un 10-15% en la producción de potencia (Asmussen et al. 1974, Enoka 1994, Cronin et al. 2000, Cronin et al. 2001). No obstante, como se ha visto en esta revisión, los beneficios de un CEA varían considerablemente entre cada individuo (Wilson et al. 1993, Walshe et al. 1996), especialmente cuando existen deficiencias técnicas en la ejecución y los niveles de fuerza son bajos. Cronin et al. (2001A) plantean que parte de la pérdida de eficacia en algunas acciones con contramovimiento podría deberse a dos fenómenos: pérdida de energía elástica por descensos demasiado lentos y fases de acoplamiento prolongadas, o por la falta habilidad de los músculos para generar fuerza a elevadas velocidades de acortamiento o contracción muscular. Algunos trabajos muestran que la VP en un movimiento con CEA ocurría demasiado tarde y por tanto sus efectos positivos sobre el movimiento fueron menores (Newton et al. 1997, Cronin et al. 2001A). Otros estudios sugieren que el aprovechamiento elástico-reflejo solo maximiza la parte inicial de la fase concéntrica del movimiento (Thys et al. 1975, Chapman et al. 1985, Wilson et al. 1991, Newton et al. 1997, Cronin et al. 2000). Algunos trabajos demostraron que la potenciación se manifiesta en los primeros 200 ms de la fase concéntrica (Cronin et al. 2000, Newton et al. 1997), vinculando la eficacia en la fase inicial del empuje con la máxima fuerza que posea el deportista. Bosco et al. (1982B) sugieren que fases de alargamiento mayores a 500 ms producen mayores periodos de acoplamiento lo que provocan una disminución de la energía elástica que pudiera haberse almacenado el músculo durante la fase excéntrica. Schmidtbleicher (1992) no comparte plenamente esta afirmación, sugiriendo que aunque la fuerza máxima es el factor condicional principal en la manifestación de la potencia, especialmente al inicio de la fase de empuje, todo será condicionado por la carga externa usada, disminuyendo su influencia a medida que la carga es menor. En acciones con CEA, la aceleración y la fuerza pico muestran un incremento considerable. Para ello es necesario disponer de suficiente fuerza para reducir la velocidad excéntrica de la carga hasta llegar a cero antes de iniciar la fase concéntrica de empuje.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 42 El cambio en el momentum es directamente proporcional al cambio en la velocidad y la masa de la carga, aumentando con fases excéntricas rápidas y cortas y disminuyendo en el caso contrario. Este cambio en el momentum es también proporcional a la fuerza que ha causado ese cambio y la duración sobre la cual los cambios han tenido lugar. La suma de la fuerza externa en la fase excéntrica supuestamente permite mayores aceleraciones durante la fase inicial de la fase concéntrica. Sin embargo, los potenciales beneficios dependen de la habilidad que tenga el sujeto de incrementar la fuerza rápidamente vía reclutamiento de un elevado número de unidades motoras y de una recuperación rápida de energía elástica. MOVIMIENTOS O ACCIONES BALÍSTICAS (SALTOS) Las acciones de tipo balísticas como el squat jump (SJ) o el countermovement squat jump (CMJ) también pretenden eliminar, o reducir al máximo, la fase de desaceleración que tiene lugar al final del gesto en el caso del squat tradicional. La velocidad media en el caso de acciones de tipo balístico es igual al cambio en el desplazamiento al inicio de la fase concéntrica y el punto en el cual la carga es proyectada, dividido por la duración de esa fase. El punto en el que el atleta pierde el contacto con el suelo es el momento en el que el ya no es capaz de aplicar más fuerza muscular y por tanto cualquier cambio posterior en la velocidad es consecuencia de la fuerza de gravedad y no debe ser incluida en ninguna cinemática o cinética de calculo (Frost et al. 2010). En casi todas las acciones deportivas, y entre ellas el squat explosivo, vemos que el deportista se ve obligado a dedicar una porción substancial del movimiento a frenar por simples razones mecánicas y, especialmente, para garantizar la integridad de las estructuras musculares y articulares implicadas en el movimiento. Esto supone que durante el recorrido exista una fase en la que el gesto es desacelerado antes de alcanzar la velocidad cero (Elliott et al. 1989, Newton et al. 1996). La carga, también resulta un parámetro determinante en la duración de los recorridos de aceleración y frenado de la fase concéntrica del movimiento. Por ejemplo, con cargas bajas es normal ver una desaceleración temprana de la carga debido a una corta activación agonista y una elevada co-activación antagonista (Newton et al. 1994).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 43 Con el fin de adaptar el entrenamiento a las necesidades reales del deportista, algunos atletas y entrenadores prefieren hacer los ejercicios de fuerza de forma explosiva, especialmente cuando el objetivo del entrenamiento es el desarrollo de la potencia. Este tipo de ejercicios suponen cambios significativos en las variables cinéticas y cinemáticas respecto a los movimientos tradicionales en los que no existe salto. Cabe destacar que las diferencias más importantes se dan en la fase concéntrica. CARGA OPTIMA Y POTENCIA EN SQUAT JUMP Y COUNTERMOVEMENT SQUAT JUMP Al igual que ocurrió con el squat (MSSCM y MSCM), cuando analizamos el SJ y CMJ vemos que los estudios se han centrado casi exclusivamente, en poblaciones de género masculino de variados niveles de rendimiento. Para comparar los resultados obtenidos en estos trabajos, ofrecemos dos tablas tipo resumen en las cuales hemos buscado ordenar y estructurar algunos parámetros importantes de cara a un mejor entendimiento y ordenamiento de los mismos. Para cada movimiento presentamos datos acerca del tipo de muestra, edad, peso corporal, nivel de rendimiento (valores absolutos y relativos de 1-RM) además del método de valoración de la potencia empleado. En segundo lugar hemos se evaluará la CO, los rangos óptimos de carga, y los valores absolutos de PP y PM. Al analizar este tipo de movimientos (SJ y CMJ) observamos que de igual forma a lo acontecido en el caso del MSSCM y MSCM, vemos que las intensidades con las cuales se ha logrado obtener la máxima producción de potencia en los diferentes trabajos analizados han mostrado ciertas variaciones. Estos cambios están asociados principalmente al tipo de sujetos analizados (nivel de rendimiento) y a los medios de valoración de la potencia. En esta parte de nuestra revisión hemos incluido 18 estudios, de los cuales solo 2 trabajos han incorporado la evaluación del CMJ, mientras que los 18 trabajos analizaron el SJ. Entre los sujetos analizados encontramos grupos formados principalmente por individuos adultos jóvenes (18-25 años). Cada grupo estuvo compuesto por sujetos pertenecientes a diferentes modalidades deportivas (velocistas, halterófilos, saltadores de longitud, culturistas, jugadores de rugby, fútbol americano y baloncesto) o simplemente se trataba de individuos jóvenes, estudiantes o sujetos moderadamente activos que no presentaban ningún grado de especialización atlética (tablas 4A, 4B y 4C).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 44 Tabla 4A. Características físicas, edad, peso corporal, fuerza máxima (1-RM), fuerza relativa (RM/PC) y métodos de valoración de la potencia en SJ & CMJ. Squat Jump (SJ) y Countermovement Squat Jump (CMJ) Articulo / Referencia Muestra Edad / (años) PC / (kg) Rendimiento / 1-RM - RM/PC/N MV/POT 6 / V 19.8±0.8 76.9±2.6 204.3±12.5 / 2.7 (A) McBride et al. (1999) 8 / PL 24.1±1.2 78.2±3.7 225.5±10.8 / 2.9 (E) 1-LPT+PF SJ & CMJ 6 / HA 20.2±1.1 85.3±9.5 243.9±12.8 / 2.9 (E) 8 / GC 22.3±0.8 75.6±3.3 161.3±10.9 / 2.1 (I) Baker et al. (2001B) - (Estudio 1) SJ 32 Hombres 22.4±3.8 91.7±11.8 152.9±17.1 / 1.7 (I) 1-LPT+PC JR/ Pro & JR/S-Pro Baker et al. (2001B) - (Estudio 2) SJ 32 Hombres 18.1±1.1 91.4±9.8 147.6±25.2 / 1.6 (I) 1-LPT+PC JR/Universitarios Baker et al. (2001B) - (Estudio 3) SJ 17 Hombres 24.3±3.7 93.4±9.6 161.2±16.9 / 1.7 (I) 1-LPT+PC JR/Pro McBride et al. (2002) SJ Pre Pre Pre-Intervención 1-LPT+PF (Maquina Smith) G1: 24.2±1.8 84.4±4.6 G1: 145.8±9.8 / 1.7 (I) G2: 21.6±0.8 80.5±3.8 G2: 152.3±10.1 / 1.9 (I) 26 Hombres GC: 22.3±1.8 79.1±4.2 GC: 146.8±8.1 / 1.9 (I) Con experiencia en Post Post PostIntervención entrenamiento G1: 24.2±1.8 84.6±4.7 G1: 157.8±10.2 / 1.9 (I) G2: 21.6±0.8 80.6±3.9 G2: 167.8±10.3 / 2.1 (A) GC: 22.3±1.8 81.1±3.7 GC: 155.0±7.5 / 1.9 (I)
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 45 Tabla 4B. Características físicas, edad, peso corporal, fuerza máxima (1-RM), fuerza relativa (RM/PC) y métodos de valoración de la potencia en SJ & CMJ. Squat Jump (SJ) y Countermovement Squat Jump (CMJ) Articulo / Referencia Muestra Edad / (años) PC / (kg) Rendimento / 1-RM - RM/PC/N MV/POT Stone et al. (2003) 22 Hombres 22.2±3.8 87.0±15.3 148.5±44.9 / 1.7 (I) V-scope 120 SJ - CMJ ≠EE RM-B 10 Hombres ≠EE 2 Grupos RM-B / RM-A MSCM: 95.0±6.3 / 1.1(NE) Stone et al. (2003) 22.2±3.8 87.0±15.3 MSSCM: 84.7±8.9 / 1.0(NE) V-scope 120 SJ - CMJ RM-A MSCM: 212.5±8.4 / 2.4 (A) MSSCM:190.5±9.4 / 2.2 (A) Sleivert and Taingahue (2004) 30 Hombres 20.0±2.2 90.6±9.3 Split SJ: 206.6±34.4 PF & SJ (Tradicional & Split) 27: RP & 3: BP Tradicional SJ: 149.5±22.6 Acelerómetro Dugan et al. (2004) 2 Hombres Datos No Presentados Datos No Presentados Datos No Presentados 1-LPT+PF SJ 1-LPT & PF 26 Hombres / EE-Nivel Regional Cormie et al. (2007A) SJ 3 Grupos P: 22.1±3.2 P: 81.6±18.8 P: 107.5±21.8 / 1.3 (N) Potencia F&P: 20.5±1.1 F&P: 79.8±15.4 F&P: 119.4±25.0 / 1.5 (N) 2-LPT+PF Fuerza & Potencia GC: 20.0±2.9 GC: 85.5±24.0 GC: 116.3±30.3 / 1.4 (N) Control Cormie et al. (2007B) SJ 10 Hombres EE ≠ Deportes 1-LPT; 2-LPT 20.0±1.5 88.8±15.1 171.0±22.1 / 1.9 (I) 1-LPT+PC; PF 1-LPT+PF; 2-LPT+PF
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 46 Tabla 4C. Características físicas, edad, peso corporal, fuerza máxima (1-RM), fuerza relativa (RM/PC) y métodos de valoración de la potencia en SJ & CMJ. Squat Jump (SJ) y Countermovement Squat Jump (CMJ) Articulo / Referencia Muestra Edad / (años) PC / (kg) Rendimiento / 1-RM - RM/PC/N MV/POT Cormie et al. (2007c) 12 Hombres 19.8±1.40 90.1±14.8 170.4±21.7 / 1.9 (I) 2-LPT+PF SJ V - SL - JF Cormie et al. (2007D) 8 Hombres 22.8±3.1 86.8±18.7 139.7±31.5 / 1.6 (I) 1-LPT SJ EE 1-LPT+PF; 2-LPT+PF Harris et al. (2007) 18 Hombres 23.1±2.7 105.6±13.4 280.0±50.0 / 2.7 (E) 1-LPT SJ JR/NN Thomas et al. (2007) 19 Hombres & 14 Mujeres H: 20±2.0 77.6±7.1 121.0±22.5 / 1.6 (I) ER+PF SJ NCAA 1ra D-FA M: 19±1.0 62.7±4.9 83.2±12.6 / 1.3 (I) Harris et al. (2008) 30 Hombres 22.3±2.8 100.5±10.6 305.0±46.6 / 3.1 (E) 1-LPT SJ JR/NN Cormie et al. (2008) 18 Hombres 21.4±2.6 80.8±16.9 112.8±23.3 / 1.4 (N) 2-LPT+PF SJ No Entrenados Bevan et al. (2010) 36 Hombres 25.5±4.8 101.3±12.8 181.0±24.0 / 1.8 (I) 1-LPT SJ JR/Pro MSSCM: media sentadilla sin contramovimiento; MSCM: media sentadilla con contramovimiento; SJ: squat jump; CMJ: countermovement Jump Squat; 1-RM: repetición máxima; PC: peso corporal; N: nivel; MV/POT: método de valoración de la potencia; V: velocistas; PL: Powerlifters; HA: halterófilos; GC: grupo control; A: avanzado; E: elite; I: Intermedio; PF: plataforma de fuerza; 1-LPT+PF: un transductor de posición lineal + PF; JR/PRO: jugadores de rugby profesionales; JR/S-PRO: jugadores de rugby semi-profesionales; 1-LPT+PC: un transductor de posición lineal + PC; JR/Universitarios: jugadores de rugby universitarios; EE: experiencia de entrenamiento; G: grupo; RMB: RM bajo; RM-A: RM alto; NE: sujetos no entrenados; JB: jugadores baloncesto; 1-LPT: un transductor de posición lineal; GP: grupo potencia; F&P: grupo fuerza & potencia; 2-LPT+PF: dos transductores de posición lineal + PF; 2-LPT: dos transductores de posición lineal; N: novicio; SL: saltadores longitud; JF: jugadores futbol; NN: nivel nacional; H: hombres; M: mujeres; NCAA 1ra D-FA: asociación nacional atlética colegial, primera división futbol americano.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 53 Los resultados obtenidos en un grupo de sujetos de nivel intermedio confirman que sí existen diferencias en relación a este parámetro, por tanto, no debemos desconocerlo. Cabe destacar que estas diferencias han afectado tanto a los valores de potencia como a las cargas con las cuales dichos valores han sido obtenidos. ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE LOS ESTUDIOS QUE HAN EVALUADO LA CARGA ÓPTIMA EN EJERCICIOS DEL MIEMBRO SUPERIOR En este caso, no centraremos en primer término en los trabajos que han estudiado la respuesta de la potencia en PB, en sus variantes con y sin contramovimiento (PBCM - PBSCM) para posteriormente introducirnos de lleno en las variantes con lanzamiento de la barra al finalizar la fase concéntrica del movimiento. En esta oportunidad, los resultados encontrados en los diferentes trabajos analizados en torno a este tipo de movimientos, muestran que las intensidades con las cuales se ha logrado obtener la máxima potencia han variado algo menos que lo encontrado en el miembro inferior. CARGA ÓPTIMA Y MIEMBRO SUPERIOR El análisis de la CO en PBCM y PBSCM ha incluido 13 estudios. Nueve de estos han examinado el comportamiento de la potencia en PBSCM, tres han estudiado el PBCM y uno de ellos estudio ambos movimientos (Cronin et al. 2001A). Exceptuando el trabajo desarrollado por Jandacka et al. (2008) y Naclerio y García (2006) en el cual se incluyeron mujeres en la muestra (n=52), el resto de sujetos evaluados fueron hombres (n=311), lo que nos da una n total de 363 sujetos de diferente nivel de rendimiento y experiencia de entrenamiento analizados. Uno de los grupos analizados (Izquierdo et al. 1999) estuvo formado por sujetos de edad media (40 años) y avanzada (65 años), mientras que el resto de los sujetos correspondió a jóvenes adultos (20-25 años), entre los cuales encontramos participantes de diferentes modalidades deportivas tales como halterófilos, culturistas, jugadores de baloncesto, balonmano, voleibol, ciclistas, velocistas, corredores de media distancia entre otros (tabla 6 A - B).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 54 Tabla 6A. Estudios que analizan el press banca con (PBCM) y sin contramovimiento (PBSCM). Características físicas, edad, peso corporal, fuerza máxima (1-RM), fuerza relativa (RM/PC) y métodos de valoración de la potencia. Press Banca con (PBCM) y sin (PBSCM) Contramovimiento Artículo / Referencia Muestra Edad / (Años) PC / (kg) Rendimiento / 1-RM - RM/PC/N MV/POT Mayhew et al. (1997) PBCM 24 Hombres 20.1±1.5 80.6±12.5 93.9±28.3 / 1.17 (I) Encoder Óptico Digital FA / EE Izquierdo et al. (1999) PBSCM G40: 26 H-FA 42±2.9 84.0±9.6 59.5±2.0 / 0.71 (N) 1-LPT G65: 21 H-FA 65±4.1 78.0±9.3 47.0±2.4 / 0.60 (N) Cronin et al. (2000) PBSCM 27 Hombres 21.9±3.1 89.0±12.5 RM/B: 72.0±6.6 / 0.81 (N) 1-LPT EE RM/A: 100.9±7.2 / 1.13 (I) Cronin et al. (2001A) PBCM / PBSCM 27 Hombres 21.9±3.1 89.0±12.5 86.3±13.7 / 0.97 (N) 1-LPT EE Siegel et al. (2002) PBCM 25 Hombres 23.0±4.0 89.0±30.0 79.3±14.1 / 0.89 (N) LCT Estudiantes / EE 70 Hombres HA: 11 22.6±3 80.6±10 HA: 87.3±1 / 1.08 (I) Izquierdo et al. (2002) PBSCM JB: 19 22.4±6 83.1±10 JB: 77.2±1 / 0.93 (I) 1-LPT CR: 18 21.4±1 67.0±15 CR: 53.9±7 / 0.80 (N) Encoder Rotatorio CMD: 10 23.1±5 66.4±4 CMD: 53.9±7 / 0.81 (N) GC: 12 20.6±1 71.9±8 GC: 53.9±7 / 0.75 (UT) Naclerio y García (2006) PBSCM 37 Sujetos / NEEF 22.0±2.1 No Especificado 76.0±10.2 (-) 1-LPT 33 Hombres / 4 Mujeres
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 55 Tabla 6B. Press banca con y sin contramovimiento. Características físicas, edad, peso corporal, fuerza máxima, fuerza relativa y métodos de valoración de la potencia. Press Banca con (PBCM) y sin (PBSCM) Contramovimiento Artículo / Referencia Muestra Edad / (Años) PC / (kg) Rendimiento / 1-RM - RM/PC/N MV/POT Naclerio et al. (2006) PBSCM 9 Hombres 18 - 39 99.3±15.9 137.0±34.5 / 1.38 (A) 1-LPT Powerlifters Marques et al. (2007) PBSCM 14 Hombres 22.3±3.7 82.5±12.2 68.9±10.1 / 0.84 (N) Encoder Rotatorio Jugadores Balonmano Velocistas: 13 24.1±6.1 72.5±7.1 82.3±18.4 / 1.4 (N) Baloncesto: 16 23.3±3.5 84.3±10.3 79.2±14.1 / 0.9 (N) Asçi y Açikada (2007) Balonmano: 16 22.6±4.9 86.1±8.9 77.2±12.8 / 0.9 (N) 3-LPT PBSCM Voleibol: 5 23.2±3.8 81.6±6.7 75.5±12.2 / 0.9 (N) Culturistas: 6 24.2±3.1 77.5±7.2 86.3±10.8 / 1.1 (N) Jandacka y Vaverka (2008) PBCM Hombres: 55 (EEF) 21.8±1.5 75.2±8.7 68.99±17.3 / 0.92 (N) 1-LPT Mujeres: 48 (EEF) 21.1±1.2 58.7±6.6 31.50±6.2 / 0.54 (N) FitroDyne Pearson et al. (2009) PBSCM 12 Hombres 33.9±3.5 97.8±12.5 119.7±23.9 / 1.22 (I) 1-LPT Físicamente Activos Sánchez et al. (2010) PBSCM 100 25.1±5.0 79.4±8.3 98.7±12.5 / 1.24 (I) 1-LPT Hombres PBSCM: press banca sin contramovimiento; PBCM: press banca con contramovimiento; PC: peso corporal; 1-RM: repetición máxima; MV/POT: método de valoración de potencia; G40: grupo uno, 40 años de edad media; G65: grupo dos, 65 años de edad media; H: hombres; M: mujeres; FA: físicamente activos; N: novicios; I: intermedio: EE: experiencia de entrenamiento; LCT: luz cronoscópica de tiempo; HA: halterófilos; JB: jugadores balonmano; CR: ciclistas ruta; CMD: corredores media distancia; GC: grupo control; ER: encoder rotatorio; 1-LPT: un transductor de posición lineal; 3-LPT: tres transductores de posición lineal; V: velocistas; SL: saltadores de largo; JF: jugadores de futbol; EEF: estudiantes de educación física; RM/B: sujetos con niveles de fuerza inferiores; RM/A: sujetos con mayores niveles de fuerza .
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 56 Como se esperaba, los sujetos más activos y fundamentalmente aquellos que requieren entrenamiento de la fuerza o de potencia, han mostrado mayores niveles de fuerza, sobretodo cuando dichos valores son expresados de forma relativa (1-RM/PC). En esta oportunidad, los sujetos más fuertes fueron aquellos que se dedicaban al powerlifting (Nacleiro et al. 2006). En segundo lugar encontramos los sujetos analizados por Sánchez-Medina et al. (2010) quienes alcanzaron el nivel intermedio junto con los sujetos analizados por Pearson et al. (2009). Estos últimos eran soldados de elite del equipo New Zealand America’s Cup. Finalmente, los sujetos más débiles (novicios o no entrenados) fueron practicantes de modalidades de resistencia (ciclistas y corredores) o sujetos que practicaban regularmente ningún tipo de actividad física o eran mayores. Como sabemos, existe un estrecha relación entre fuerza máxima y la máxima producción de potencia que un sujeto es capaz de desarrollar (Moss et al. 1997, Blackburn et al. 1998, McBride et al. 1999, Stone et al. 2003A, Carlock et al. 2004, Wisløff et al. 2004, Ugrinowitsch et al. 2007, Miyaguchi et al. 2008, Nuzzo et al. 2008, Cormie et al. 2010, Cormie et al. 2009, Baker et al. 2008, Baker et al. 2009). No obstante, la mayor relación entre ambos parámetros ocurre con carga altas (Schmidtbleicher 1992). Este comportamiento es debido a que los sujetos más fuertes poseen características neuromusculares favorables (Toji et al. 2004, Folland et al. 2007). También debe ser tenido en cuenta que los sujetos más fuertes suelen presentar un mayor desarrollo muscular con áreas de sección transversal más elevadas (Costill et al. 1979, Jones et al. 1989, Staron et al. 1991, Campos et al. 2002). En el caso de los deportistas más explosivos la hipertrofia corresponde básicamente a las fibras tipo II (Thorstensson et al. 1976, Dons et al. 1979, Staron et al. 1991, Campos et al. 2002).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 57 Los rangos de CO oscilaron entre el 30% y el 70% del 1-RM, con valores siempre cercanos al 50% como CO. No obstante, dicha CO no parece mostrar un comportamiento estable en todos lo trabajos analizados. Esto se ve en parte a influenciado por la edad, el nivel de entrenamiento y el tipo de sujetos estudiados. Por ejemplo, en el trabajo de Izquierdo et al. (2002) vemos que los sujetos más fuertes alcanzaron su CO con intensidades inferiores mientras que, tanto los sujetos analizados por Cronin et al. (2001A) o Asçi et al. (2007) encontraron su CO en intensidades superiores. Este es el caso de los culturistas analizados por Asçi et al. (2007) quienes necesitaron un 63% de su 1-RM. Similar fue el caso de los sujetos más fuertes analizados por Cronin et al. (2001A) quienes emplearon un 60% de su 1-RM. Algunos estudios (Poprawski 1987, Driss et al. 2001, Stone et al. 2003A) sugieren que la CO ocurre con intensidades de carga superiores en individuos con mayores niveles de fuerza máxima. Poprawski (1987) propuso cargas de aproximadamente un 70% del 1RM para los sujetos más fuertes y un 50% para los más débiles. No obstante, (Baker et al. 2001A) sugieren que los atletas más fuertes alcanzan su CO con intensidades inferiores a las empleadas por sujetos menos entrenados independientemente del gesto analizado. Cormie et al. (2010) sugieren que la CO es siempre la misma, independientemente de los niveles de fuerza de los sujetos analizados. Además de estas ideas, encontramos que la edad puede ser también importante a la hora de identificar la CO. Esto queda reflejado en el trabajo de Izquierdo et al. (1999) donde se analizaron a sujetos de edades más avanzadas y se encontró que las cargas estuvieron algo por encima de las encontradas por los mismos autores en sujetos de menor edad. A continuación, en las siguientes tablas (7A y 7B) presentamos un resumen detallado con los resultados encontrados en los trabajos hasta ahora comentados. En ellas se exponen datos acerca de la carga óptima, rangos óptimos de carga, valores de potencia pico y media presentados como medias y desviación típica en los movimientos clásicos de press banca con (PBCM) y sin contramovimiento (PBSCM).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 58 Tabla 7A. Rendimiento en press banca con y sin contramovimiento. Carga óptima, rangos óptimos de carga, valores de potencia pico y media. Press Banca con (PBCM) y sin (PBSCM) Contramovimiento Artículo / Referencia CO / (% - 1RM) ROC / (% - 1RM) PP - Watios / (M-DT) PM - Watios / (M-DT) Mayhew et al. (1997) 40% Pre & 40 - 60% Pre 437.0 ±138.6 No Identificados PBCM 40% Post 40 - 60% Post 474.2 ±121.7 Izquierdo et al. (1999) G40: 45% 30 - 45% No Identificados G40: 293±11 PBSCM G65: 30% (Ambos Grupos) G65: 237±11 PBSCM PBSCM PP: RM/A: 60% RM/B: 501.8±55.3 RM/B: 237.6±29.0 Cronin et al. (2000) PM: RM/A: 60% 40 - 60% PP RM/A: 572.7±79.8 RM/A: 314.6±62.0 PBSCM PP: RM/B: 40% 40 - 60% PM PBCM PBCM PM: RM/B: 60% RM/B: 444.9±66.5 RM/A: 556.0±80.9 RM/B: 243.8±52.1 RM/A: 353.1±66.3 Cronin et al. (2001A) PBCM / PBSCM Potencia Pico: 50% Potencia Pico: 50% - 70% PBSCM 555 DG PBSCM 275 DG Potencia Media: 70% Potencia Media: 50% - 70% PBCM 560 DG PBCM 325 DG Siegel et al. (2002) Potencia Pico: 50% Potencia Pico: 40% - 60% No Identificados 500 DG PBCM HA: 30% HA: 30 - 45% 486±10 Izquierdo et al. (2002) PBSCM BL: 30% BL: 30 - 45% 468±76 CR: 45% CR: 45 - 60% No Identificados 272±52 CMD: 45% CMD: 45 - 60% 269±45 GC: 45% GC: 30 - 60% 266±30 Naclerio y García (2006) PBSCM PM: 53.3±10.7% No Identificados 627.0±150.7 371.4±93.7 PP: 47.1±10.7%
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 59 Tabla 7B. Rendimiento en press banca con (PBCM) y sin contramovimiento (PBSCM). Carga óptima, rangos óptimos de carga, valores de potencia pico y media presentados como medias y desviación típica. Press Banca con (PBCM) y sin (PBSCM) Contramovimiento Artículo / Referencia CO / (% - 1RM) ROC / (% - 1RM) PP - Watios / (M-DT) PM - Watios / (M-DT) Naclerio et al. (2006) PBSCM 45.5±10.6% No Identificados No Identificados 619.2±150.3 Velocistas: 52±12% Velocistas: 227±115 Asçi y Açikada (2007) PBSCM Baloncesto: 50±14% Baloncesto: 232±201 Balonmano: 58±16% 50% - 63% No Identificados Balonmano: 190±98 Voleibol: 54±12% Voleibol: 300±307 Culturistas: 63±16% Culturistas: 221±96 Marques et al. (2007) PBSCM PP: 38% PP: 38 - 52% 820 450 PM: 52% PM: 38 - 52% Jandacka y Vaverka (2008) PBCM M:56±9% 50 - 70% 279.4±73.5 No Identificados F:63±8% 50 - 70% 109.2±73.5 Pearson et al. (2009) PBSCM 50% No Identificados 600 306±75 Sánchez et al. (2010) PBSCM 54.2% 40 - 65% 453±69 938±148 Donde, PBSCM: press banca sin contramovimiento; PBCM: press banca con contramovimiento; CO: carga óptima para el desarrollo de la potencia; 1-RM: una repetición máxima; ROC: rango optimo de carga para la potencia; PP: potencia pico; PM: potencia media; M/DT: media y desviación típica; G40: grupo uno, 40 años de edad media del grupo; G65: grupo dos, 65 años de edad media del grupo; RM/B: sujetos con niveles de fuerza inferiores; RM/A: sujetos con mayores niveles de fuerza; DG: valores aportados directamente desde un grafico; HA: halterófilos; JB: jugadores de balonmano; CR: ciclistas de ruta; CMD: corredores de media distancia; GC: grupo control.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 60 Una vez más y como era de esperarse, los mayores valores de producción de potencia han sido alcanzados por los sujetos más fuertes, quienes llegaron a desarrollar 600 watios o más en PP y 300 en PM. Específicamente los deportes donde predomina la fuerza velocidad o modalidades atléticas donde se movilizan elevadas cargas (HA) o atletas que realizan gestos explosivos son quienes han obtenido los mayores resultados de producción de potencia. Destacan los bajos valores de potencia alcanzados por el grupo de culturistas analizados por Asçi et al. (2007). En principio, esto podría ser explicado por el tipo de entrenamiento que desarrollan estos sujetos, donde el volumen de trabajo es bastante elevado, pero la velocidad de ejecución de los movimientos es lenta, por tanto sus adaptaciones son específicas de dicho tipo de entrenamiento. La importancia de la fuerza y más concretamente, la forma en la que esta se manifiesta es especialmente relevante para el desarrollo de la potencia. Esta capacidad es directamente proporcional al pico de aceleración y la masa del objeto desplazado (a = F/m). La aceleración máxima de la barra disminuye a medida que se incrementa la carga de trabajo, siendo principalmente afectada la segunda fase de empuje (Sato et al. 2009). Debemos tener en consideración que en el caso de una resistencia constante o movimiento no balístico hay dos fases (aceleración y desaceleración). La porción media del acenso esta compuesta por la primera fase de desaceleración y es definida como la porción del esfuerzo donde la fuerza aplicada esta por debajo de la carga levantada. La segunda fase de aceleración o zona de máxima fuerza es definida como el periodo donde la fuerza aplicada es mayor que la carga para el segundo periodo de tiempo (Frost et al. 2008). Elliott et al. (1989) valoraron el PB y encontraron que con cargas elevadas, la fase de desaceleración correspondió al 23% de la última parte del rango de movimiento. Este valor se incremento hasta llegar al 52% del desplazamiento total de la carga cuando la intensidad estuvo por debajo del 80% del 1-RM. No obstante, debemos tener en consideración que cuando las cargas son especialmente elevadas (80% - 100% 1-RM), en lugar de dos fases, la fuerza presenta cuatro fases (aceleración, sticking, fuerza máxima y desaceleración) o regiones (Lander et al. 1985, Elliott et al. 1989).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 61 Sato et al. (2009) sugieren que el pico de aceleración de la barra no cambia desde el 50% al 80% del 1-RM en un grupo de halterófilos experimentados (elite), indicando que la producción de fuerza será mayor mientras la masa de la barra se incremente y el pico de aceleración permanecerá relativamente constante. El pico de aceleración de la barra disminuye significativamente cuando las cargas se incrementan por sobre el 80% - 85% del 1-RM. Los resultados demuestran que la fuerza afecta la aceleración de la barra en la segunda fase de empuje, alcanzado su máximo cerca del 85% 1-RM. La duración de la fase de aceleración en la parte concéntrica disminuye con el aumento de la carga. Por ejemplo, Cronin et al. (2003) encontraron que la fase de aceleración cambio desde el 63.8% de la duración de la fase concéntrica a un 82.9% entre el 30% y el 80% del 1-RM. No obstante, Sato et al. (2009) encontraron que el pico de aceleración de la barra no mostró cambios entre el 50% y el 80% del 1-RM entre halterófilos experimentados, indicando que la aceleración permaneció relativamente constante. La fuerza afecta la aceleración de la barra durante la segunda fase de empuje alcanzado su nivel máximo alrededor del 85% del 1-RM. En otras palabras, la producción de fuerza permanece relativamente constante mientras el pico de aceleración disminuye y la masa de la barra o intensidad de la carga se incrementa. Esto mostró que aproximadamente un 80% es el umbral que permite mantener el pico de aceleración de la barra en halterófilos experimentados. Como mencionamos previamente, la forma en la que la fuerza es desarrollada y aplicada al movimiento es la clave de la aceleración de la barra. En el caso de que la fuerza aparezca prematuramente durante la fase concéntrica, se observará una disminución de la misma cuando nos acerquemos a la parte final del rango de movimiento, o al contrario, si el pico de velocidad es tardío y la fase de aceleración es demasiado larga, debemos esperar un fuerte descenso en los niveles de fuerza y una drástica desaceleración al concluir la fase concéntrica del movimiento (Frost et al. 2008). La magnitud de la aceleración de la barra determina su velocidad en diferentes puntos de desplazamiento. Su media y sus valores máximos variarán dependiendo de la carga de trabajo, disminuyendo la velocidad en la medida que aumenta la carga.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 62 En esta línea, González-Badillo et al. (2010) encontraron una elevada correlación entre la velocidad media y la carga relativa (% - 1-RM) que estima la CO con gran precisión. Estos autores también sugieren que las velocidades medias alcanzadas con cada porcentaje de carga pueden diferir levemente debido a las diferencias en la velocidad alcanzada con el 1-RM. Durante la fase concéntrica, un incremento en la velocidad es asociado a una disminución en la duración de la fase concéntrica y a la magnitud de la carga. Un aumento del 100% en la velocidad media necesitó una reducción del 37.5% de la carga, mientras que una disminución del 50% de la carga fue requerida para alcanzar un incremento equivalente en la velocidad pico. Por norma general, en el caso de los movimientos analizados en nuestro protocolo (PB, MS) vemos como la velocidad de la barra disminuye en la parte final del movimiento. Esto probablemente sea debido a una disminución de la activación de la musculatura agonista y un posible incremento de la actividad muscular antagónica en pos de frenar la carga en la parte final del rango de movimiento (Newton et al. 1996). En acciones balísticas (saltos o un press con lanzamiento) se observa una aceleración continua a través de todo el espectro de movimiento. Por tanto, en un movimiento balístico es posible obtener mayores resultados de potencia en comparación a un ejercicio similar de resistencia típica de la fuerza (Newton et al. 1996, Bottinelli et al. 1999). La clave en el desarrollo de la fuerza y la potencia muscular es la clase de movimiento empleado durante la ejecución de un ejercicio. Por norma general, aceptamos que las acciones que incorporan un contramovimiento (CEA) tienden a mejorar la eficiencia de un gesto, mejorando la respuesta mecánica del musculo o el complejo muscular. Esta hipótesis es confirmada para la PM y la PP en dos trabajos (Jandacka et al. 2008, Cronin et al. 2001A) donde se analizó el desarrollo de un PB en dos de sus variantes (PBCM - PBSCM) sin embargo, esto no se dio igualmente en el estudio de Cronin et al. (2000) donde la PP no se vio afectada por la acción del CEA a lo largo de la fase concéntrica. Los autores plantean que el efecto del CEA es producido a causa de un cambio hacia la izquierda en la curva fuerza tiempo, donde la PP no se ha visto afectada. Consecuentemente, los grandes picos de potencia parecen estar más relacionados con la función de fuerza máxima que con la habilidad individual de utilizar el CEA.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 69 Como podemos ver, en los movimientos donde se libera la barra se producen cambios en la fuerza en diferentes fases del recorrido de empuje. Dichos cambios dependen de la carga utilizada, por tanto en cargas elevadas vemos como la fuerza se desarrolla en la fase inicial del movimiento para luego decrecer al finalizar el gesto. El comportamiento de la fuerza ha variado con el tipo de carga. En el caso de las cargas inferiores, vemos que la fuerza máxima es producida al inicio del movimiento y luego disminuye gradualmente hasta la finalización del gesto. Esto condiciona ciertos cambios en el tamaño, la forma y los tiempos de la fase de aceleración. En el PB, la fase de aceleración es mayor que en un movimiento concéntrico simple. En esta línea, Newton et al. (1996) encontraron que para una acción de tipo balística (PB), trabajando con una carga del 45% del 1-RM se observo que la duración de la fase de aceleración correspondió al 96% del total del movimiento, mientras que en el caso de una de tipo concéntrica este valor correspondió al 60%. Esto representó un incremento de 36% en la velocidad pico y un significativo cambio en la producción de PP. Al igual que en el caso del PB tradicional, cuando incluimos un contramovimiento en un PB-L, vemos como la PM se ve favorecida, sin embargo, esta no es la misma situación que se da en PP.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 70 COMPOSICIÓN CORPORAL Y CARACTERÍSTICAS MORFO-FUNCIONALES DEL TENISTA De entre los principales factores que determinan el rendimiento en tenis, en este trabajo ponemos especial interés en el perfil morfofuncional del practicante de esta modalidad deportiva, tratando de identificar sus diferencias o particularidades respecto de otros deportistas y el efecto que la práctica continuada tiene sobre los jugadores de tenis. Además, somos conscientes que sus características, especialmente la masa muscular, incidirán sobre la capacidad de generar potencia. El interés por conocer la composición corporal (CCorp) de los sujetos que participan en una determinada disciplina deportiva supone la valoración y cuantificación de sus características morfológicas, además de analizar que aspectos pueden ser un factor determinante en el rendimiento de las mismas. En el caso de un tenista, esto no es la excepción, por tanto se puede considerar como un aspecto relevante de cara al rendimiento en este deporte. En esta línea, varios estudios han observado que biotipos y características morfológicas son más adecuados para los requerimientos biomecánicos y demandas técnicas de cada deporte (Carter 1985, Wang et al. 1995). También es altamente aceptado, que el ejercicio conlleva respuestas adaptativas morfológicas, óseas (McClanahan et al. 2002, Bemben et al. 2011) y musculares (Häkkinen et al. 1998, Seynnes et al. 2007) que se traducen en cambios del biotipo que marcan diferencias específicas entre la población activa y la sedentaria y entre los practicantes de diferentes modalidades deportivas. Inicialmente, las técnicas antropométricas fueron las más utilizadas en el campo del deporte para determinar el perfil morfológico de los deportistas y evaluar los cambios que sufren con el entrenamiento y la competición. No obstante, en las últimas décadas el desarrollo y la implementación de técnicas más sofisticadas han contribuido a estudiar la composición corporal en sus diferentes tejidos. Uno de estos avances ha sido la densitometría y, principalmente, la absorciometría fotónica dual de rayos X o dual energy X-ray absorptiometry (DXA). Su aplicación ha supuesto mejorar significativamente la calidad de las evaluaciones a la vez que ha permitido un estudio más pormenorizado de los cambios morfológicos que sufre la composición corporal de los deportistas por la práctica de una modalidad deportiva (Medelli et al. 2009, Rector et al. 2009, Ferry et al. 2011, Harley et al. 2011).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 71 Este trabajo incorpora la densitometría en el estudio de la composición corporal de los jugadores de tenis evaluados, poniendo especial énfasis en las adaptaciones que afectan a la estructura ósea de los mismos. Aunque el DXA fue inicialmente diseñado para medir la composición mineral ósea (Company et al. 2010), también es aceptado como una herramienta útil y fiable para determinar el porcentaje graso (Malina 2007) y la masa libre de grasa (lean body mass) (Mazess et al. 1990). Esta técnica resulta especialmente interesante a la hora de detectar posibles asimetrías corporales en los sujetos analizados. Las asimetrías normales que presenta el cuerpo humano son definidas como asimetrías fluctuantes (fluctuating asymmetry) y representan las desviaciones bilaterales de los rasgos físicos dentro de lo que son valores de normalidad (Van Valen 1962). Estas alteraciones morfológicas pueden ser más acentuadas en algunas modalidades deportivas por efecto de su práctica continua. Especialmente interesantes han sido la evaluación y estudio de estas asimetrías en deportes como el voleibol (Chilibeck et al. 1995, Akar et al. 2002, Nikander et al. 2006) el tenis y el balonmano (Sanchis-Moysi et al. 2004, Vicente-Rodríguez et al. 2004). Una de las principales peculiaridades de estas modalidades deportivas es que incluyen un elevado número de impactos y lanzamientos de alta intensidad. La dimensión y localización de estas asimetrías suelen estar asociadas a la magnitud y al tipo de cargas mecánicas a las que son sometidos tejidos de determinadas partes del cuerpo de los deportistas, así como también al tiempo de aplicación y al momento de la vida en el que se realiza la actividad (etapa pre o post-puberal). El tenis es un deporte que incluye numerosas acciones de golpeo a la pelota (Reid et al. 2008, Groppel et al. 1992) y donde el éxito se sustenta en gran medida en la intensidad con que se realizan estas acciones (Kovacs 2007). Ello condiciona significativamente el biotipo del jugador idóneo y determina una composición corporal específica adaptada a las demandas físicas y técnicas de la modalidad (Sánchez-Muñoz et al. 2007).
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 72 SOMATOTIPO DEL JUGADOR DE TENIS El somatotipo es un sistema propuesto por Sheldon et al. (1940) y posteriormente modificado, entre otros, por Parnell (1958) y Heath et al. (1967) para clasificar la forma corporal y su composición. Es un hecho que el somatotipo del jugador de tenis actual ha cambiado sensiblemente con respecto al de jugadores de otras épocas. No obstante, resulta difícil poder acceder a documentación científica sobre el somatotipo del jugador profesional de tenis alto nivel (top-10) y su evolución en el tiempo ya que, el grueso de las investigaciones son desarrolladas con poblaciones de jugadores jóvenes o nivel medio. En esta línea, Elliott et al. (1989) identificaron valores para endomorfia, mesomorfia y ectomorfia en 120 jóvenes tenistas australianos de entre 10 y 17 años de edad. La muestra se dividió en cuatro grupos según las edades de los sujetos (10 - 11 años; 12 - 13 años; 14 - 15 años y 16 - 17 años). Los valores encontrados en este trabajo son aportados a continuación en la tabla 10. Tabla 10. Media y desviación típica para los valores del somatotipo (endomorfia, mesomorfia y ectomorfia) en jugadores de tenis australianos de diferentes edades. Componente 10 - 11 años (M/DT) 12 - 13 años (M/DT) 14 - 15 años (M/DT) 16 - 17 años (M/DT) Endomorfia 2.4±1.1 2.4±1.1 2.1±1.0 2.2±0.9 Mesomorfia 4.3±0.8 4.1±1.0 3.8±1.0 4.1±0.6 Ectomorfia 3.4±1.1 3.8±1.3 4.2±1.1 3.9±1.1 Donde, M/DT: media y desviación típica. En otro estudio posterior, Solanellas et al. (1996) evaluaron un grupo de jóvenes tenistas, de edades similares, reportando los siguientes valores: endomorfia: 4.1; mesomorfia: 2.4; ectomorfia: 3.7. Por su parte, Sánchez et al. (2005) evaluaron a 61 tenistas españoles de género masculino con edades entre 12 y 14 años encontrando valores diferentes según su nivel de rendimiento.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 73 Los resultados de este trabajo muestran que entre los mejores jugadores (Top-8) se apreciaba un perfil con menor componente graso y una mejor relación talla/peso corporal (endomorfia: 2.33 vs. 3.76; mesomorfia: 4.64 vs. 4.97; ectomorfia: 3.85 vs. 3.27). En un estudio posterior, Sánchez-Muñoz et al. (2007) encontraron valores de 2.4±0.7; 5.2±0.8; 2.9±0.7 para varones y 3.8±0.9; 4.6±1.0; 2.4±1.0 para mujeres, en una muestra de 123 jugadores (57 H y 66 M) de categoría élite junior (16.2±0.4 años). No se encontraron diferencias significativas entre los 12 primeros y el resto de jugadores. En otro estudio, Torres Luque et al. (2006) encontraron valores de 3.1±1.1 para endomorfia, 4.5±1.1 mesomorfia y 3.2±1.2 y ectomorfia, en 47 jóvenes tensitas de la categoría cadete (14-16 años) de nivel regional y nacional. En términos generales, y a la luz de los datos observados en la bibliografía, podemos pensar que, pese a las grandes diferencias inter-individuales potenciales, el somatotipo de los jugadores de tenis presenta un somatotipo ecto-mesomórfico. Lamentablemente, estos valores no pueden ser comparados con datos de jugadores adultos de alto nivel ya que carecemos de información relevante en torno a esta variable en jugadores de esas características. EVOLUCIÓN DE LA COMPOSICIÓN CORPORAL EN EL JUGADOR DE TENIS La composición corporal difiere de la anatomía morfológica y representa la suma de los diversos tejidos y sistemas que conforman el organismo humano. Su conocimiento facilita la comprensión de muchos procesos, especialmente aquellos que generan cambios en la composición de los tejidos o en las proporciones de los mismos, permitiendo incluso, en algunos casos, explicar los mecanismos fisiológicos que condicionan el rendimiento deportivo. Sí analizamos las características de los mejores tenistas de la historia, podemos ver que, en la actualidad, los jugadores son más altos, más fuertes y más potentes que en el pasado. Esto ha traído significa que el perfil fisiológico y morfológico de estos deportistas haya cambiado significativamente en las últimas décadas. Los cambios acontecidos en torno a este aspecto se pueden observar en el perfil de los jugadores que a día de hoy se encuentran dominando el circuito mundial actual.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 74 Si los comparamos con otros jugadores de décadas anteriores, observamos que la magnitud de estos cambios es importante. Específicamente, un ejemplo de esta evolución la encontramos cuando observamos la estatura media de los jugadores Top-10 del año 2010 (M/DT: 189.7±6.2 cm), la cual es significativamente superior a la estatura media que tenían los jugadores del Top-10 en el año 1980 (180.3±5.4 cm; TE: 1.7). Tabla 11. Media y desviación típica de la estatura de los jugadores “Top 10” en las tres últimas décadas (1980 - 2010). Tenistas Top 10 Estatura (cm) DT Jugadores Top 10 - 1980 (22/12/1980) 180.3 ±5.4 Jugadores Top 10 - 1990 (04/06/1990) 184.7 ±4.8 Jugadores Top 10 - 2000 (05/06/2000) 187.5 ±4.3 Jugadores Top 10 - 2010 (07/06/2010) 189.7 ±6.2 Donde, DT: desviación típica. El peso corporal de estos jugadores también ha mostrado cambios respecto a las décadas pasadas. Parte de estos cambios están condicionados por la mayor estatura de los jugadores actuales. En esta línea, vemos también que la evolución del PC de este grupo de jugadores pertenecientes al Top 10 de la ATP, a partir de los años 80 hasta nuestros días nos muestra que su peso corporal ha aumentado considerablemente (tabla 12). Tabla 12. Media y desviación típica para los valores del peso corporal en jugadores “Top 10” en las tres últimas décadas (1980 - 2010). Tenistas Top 10 Peso Corporal (kg) DT Jugadores Top 10 - 1980 (22/12/1980) 71.4 ±6.0 Jugadores Top 10 - 1990 (04/06/1990) 78.0 ±4.1 Jugadores Top 10 - 2000 (05/06/2000) 83.2 ±4.8 Jugadores Top 10 - 2010 (07/06/2010) 84.4 ±6.1 Donde, DT: desviación típica.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 75 Este aumento también se debe al incremento de masa muscular de estos sujetos. Estos cambios condicionan la forma de jugar y los mecanismos energéticos implicados en estas tareas, por tanto, el entrenamiento debe ser diferente. El hecho de que tanto la estatura como el PC muestren un aumento significativo (p<0.05) sobre los valores que presentaban los jugadores hace 30 años se traduce en un aumento del IMC. Tabla 13. Media y desviación típica para los valores del índice de masa corporal en jugadores “Top 10” en las tres últimas décadas (1980 - 2010). Tenistas Top 10 IMC DT Jugadores Top 10 - 1980 (22/12/1980) 21.96 ±1.01 Jugadores Top 10 - 1990 (04/06/1990) 22.86 ±0.86 Jugadores Top 10 - 2000 (05/06/2000) 23.67 ±1.11 Jugadores Top 10 - 2010 (07/06/2010) 23.45 ±1.24 Donde, IMC: índice de masa corporal; DT: desviación típica. Tal evolución morfológica ha tenido repercusión directa sobre el desarrollo del juego. Así mismo, podemos comprobar que acciones tales como el saque, y algunos desplazamientos o golpes han cambiado significativamente sus características técnicas y mecánicas. El biotipo, la CCorp y las características antropométricas son un aspecto bastante particular entre los deportistas cada disciplinas deportiva. Evidentemente, el tenis no es la excepción a esta regla y por tanto, nos parece de importante conocer y entender esta variable. COMPONENTE GRASO EN JUGADORES DE TENIS En el tenis, se observan valores en el componente graso que suelen estar por debajo del 12% del PC. Estos valores están evidentemente por debajo de los valores medios que encontramos en poblaciones sedentarias, aunque próximos al de otros especialistas deportivos. A continuación, a lo largo de este apartado, presentamos una breve revisión bibliográfica del tema. Para facilitar su lectura, hemos ordenado los trabajos encontrados en torno a este tema, utilizando como criterio de división, las edades de los participantes analizados en cada estudio, dividiéndolos en grupos por edades.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 76 El primero de los grupos analizados fue denominado grupo, máster (G/MASTER) y está formado por los jugadores mayores de cuarenta años. En segundo lugar, se encuentra el grupo compuesto por jugadores mayores de dieciocho y menores de 39 años de edad. Este grupo se denomina grupo jóvenes (G/JOVENES). Finalmente, el tercer grupo estará compuesto por las publicaciones en las que se estudiaron a jugadores menores de dieciocho años y se denominará grupo menores (G/MENORES). ANÁLISIS POR EDADES DEL COMPONENTE GRASO EN JUGADORES DE TENIS JUGADORES MÁSTER Dentro de este grupo encontramos el trabajo desarrollado por Vodak et al. (1980) quienes realizaron un estudio sobre composición corporal de un grupo de tenistas utilizando como técnica la hidrodensitometría. En esta oportunidad, la grasa corporal fue calculada mediante la ecuación de Siri en una muestra 50 tenistas varones (42.0±6.0 años) y 25 mujeres de nivel amateur. Los resultados de este trabajo arrojan valores del componente graso de 16.3±4.3% entre los varones. Swank et al. (1998) estudiaron este parámetro en jugadores de tenis de diferentes edades [G1 (n=13): 40-59 años; G2 (n=15): >60 años] que tenían más de 20 años de experiencia en la práctica de este deporte. El porcentaje graso fue de 17.1±4.8% (G1) y 21.2±7.2% (G2) respectivamente. Cabe destacar que independientemente de la edad de los sujetos analizados, en ambos trabajos se obtienen valores inferiores a los observados en otros estudios donde la muestra eran sujetos sedentarios con edades similares. JUGADORES JÓVENES En el caso de este grupo de jugadores, Bergeron et al. (1991) presentaron valores medios de 10.6±4.5% en 10 jóvenes tensitas (20.3±2.5 años) miembros de la primera división de tenis universitario de Estados Unidos. Unos años mas tarde, el mismo autor (Bergeron et al. 1995) publicó valores de 8.0±3.0% para otro grupo de jóvenes tenistas (20.5±1.9 años) de similares características. Más adelante, Calbet et al. (1998) encontraron valores medios algo más elevados (16.5±6.9%) en nueve jugadores profesionales (26.2±5.6 años). Posteriormente, Girard et al. (2006) estudiaron a 12 tenistas de nivel regional y nacional (23.4±1.6 años) encontrando valores medios de 14.1±3.0% para el componente graso.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 77 Un año más tarde, Morante et al. (2007) realizaron un estudio en cual intentaron valorar el estrés térmico y la presión a la cual se ven sometidos los jugadores de tenis durante un partido de competición. Con dicho objetivo, se analizaron 43 partidos individuales al mejor de tres sets. La muestra de este estudio estuvo compuesta por 25 jugadores (19 H - 6 M) de nivel de nivel recreacional a semi-profesional. La edad media de la muestra fue de 23.9±5.1 años. Dentro de este estudio, además de otros parámetros, se evaluó el componente graso de los jugadores. Para la valoración de este parámetro se midieron 9 pliegues cutáneos, encontrando con valores de 10.2±5.1% entre los jugadores de categoría masculina. Sanchis-Moysi et al. (2010B) evaluaron el volumen muscular, tipo y distribución de las fibras y la fuerza muscular de la extremidad superior en un grupo de 15 tenistas profesionales (22.9±3.9 años). Para el desarrollo de este protocolo, los sujetos fueron divididos en dos grupos (G1 - n=7) y (G2 - n=8). A los sujetos del G1 se les valoró la composición corporal mediante DXA. En este caso, los valores para el componente graso fueron de 10.3±3.5%. Finalmente, dentro de este grupo, encontramos el trabajo desarrollado por Olmedillas et al. (2010) quienes evaluaron la relación entre los niveles de hipertrofia muscular y el incremento de la expresión del receptor de leptina en el músculo tríceps braquial del brazo domínate en 9 tenistas de nivel profesional (M/DT, edad: 24.1±3.6 años). Para la valoración del componente graso se empleo la técnica de absorciometría fotónica dual de rayos X (DXA). Los valores encontrados fueron de un 11.8±6.7% del peso corporal. JUGADORES MENORES DE 18 AÑOS En este grupo encontramos el trabajo desarrollado por Perry et al. (2004) quienes evaluaron el impacto de las características físicas de un grupo de 33 tenistas adolescentes (M/DT 15.1±1.3 años) durante el desarrollo de un test de campo (H: 23 & M: 10). Nótese que de los resultados obtenidos en este trabajo, solo se han sido considerados los datos de los tenistas de género masculino. Al momento de realizar el estudio, todos los jugadores analizados presentaban una experiencia mínima de 4 años de entrenamiento sistemático y estaban incorporados al ranking nacional. Uno de los parámetros valorados en este estudio fue el componente graso, calculado a partir de la densidad corporal usando la ecuación de Siri, encontrándose valores de 10.8±6.9% de grasa corporal.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Página 78 Otro de los trabajos que consideraron muestras de jugadores menores de 18 años fue el desarrollado por Kovacs et al. (2007). Los autores de este estudio evaluaron a ocho jugadores de tenis de nivel nacional colegial (USA), encontrando que valores para el componente graso fueron de 7.5±1.0% (Pre) y 7.9±1.0% (Post) durante un periodo pre y post entrenamiento (valor promedio de 7.7±1.5 %). Nótese que para este trabajo, no se especificó la edad de los jugadores. Finalmente, Juzwiak et al. (2008) analizaron la composición corporal y el perfil nutricional de 44 tenistas adolescentes de nivel Club, divididos en dos grupos, según sus edades. El grupo uno (G1) estuvo formado por 17 jóvenes de entre 10 y 13 años (12.6±1.0 años), mientras que el Grupo dos (G2) estuvo compuesto por 27 jugadores de entre 14 y 18 años (16.4±1.1 años). Para la valoración de la composición corporal se empleo la técnica de absorciometría fotónica dual de rayos X. Los valores encontrados para el componente graso fueron de 15.8±5.2% (G1) y 14.6±7.5% (G2). A continuación, en la tabla 14, se observan las referencias antes mencionadas en orden cronológico, especificando, el numero de sujetos que participaron en cada estudio, las edades medias encontradas, el nivel de rendimiento, el peso corporal expresado en kilogramos, y finalmente, el porcentaje graso.
METODOLOGÍA Página 83 LIMITACIONES DEL ESTUDIO La principal limitación en torno a la muestra de estudio a sido la imposibilidad de contar con un elevado numero se sujetos con la experiencia y el nivel necesario para formar parte de nuestra muestra. En esta línea, se ha hecho especialmente difícil, hasta el punto de no poder conformar una muestra de género femenino que nos permitiera valorar y comparar posibles diferencias entre géneros. Consideramos que la principal razón de esta limitación es consecuencia de nuestro entorno geográfico donde el número de sujetos aptos que practican tenis a un nivel aceptable es reducido. CONSENTIMIENTO INFORMADO Durante el proceso de reclutamiento de la muestra, los sujetos fueron detalladamente informados acerca de la naturaleza de la investigación a la cual serian sometidos y los posibles riesgos que asumían como sujetos experimentales. Una vez que los sujetos aceptaron formar parte de estudio, dieron su consentimiento mediante documento firmado (Anexo 01). En dicho documento expresaban su conformidad con lo anteriormente expuesto, especificando los siguientes aspectos: - Criterios éticos del estudio, según los cuales el equipo investigador asumía las directrices establecidas, para la investigación con seres humanos, propuestas en la 18ª Asamblea Médica Mundial celebrada en Helsinki en junio de 1964 y enmendada en asambleas posteriores hasta la 59ª Asamblea General celebrada en Seúl en octubre de 2008. - Información detallada y concisa de las características de las diferentes pruebas a realizar como sujeto experimental del estudio. - Consentimiento para el registro y tratamiento de los datos obtenidos por los investigadores del Laboratorio de Análisis y Planificación del Entrenamiento Deportivo, así como de la utilización de estos datos en estudios y publicaciones de carácter científico. - Aclaración de la posibilidad de negarse, cuando así lo considerase, a realizar cualquier prueba. El único requisito solicitado por el personal del laboratorio fue hacerlo mediante un comunicado previo a cualquiera de los investigadores.
METODOLOGÍA Página 84 CARACTERIZACIÓN DE LA MUESTRA DE ESTUDIO Con el objeto de aportar una visión mas precisa de las características generales y especificas, de nuestro grupo de estudio, hemos optado por organizar este apartado en tres niveles o subtipos. - En primer término, nos referiremos a los aspectos formales de la muestra, entendiendo por formales, todos aquellos aspectos que se refieren a la identificación y ordenamiento de los datos de cada sujeto. - En segundo lugar, nos centraremos en las características deportivas y funcionales de los individuos analizados. En este caso, nos planteamos observar aspectos como la cantidad de años de entrenamiento acumulados y la cantidad de horas semanales que cada jugador le dedicaba a entrenar. Además, incluimos algunos parámetros de rendimiento referentes a los test de fuerza que fueron implementados para el desarrollo del protocolo. - Por último, presentamos una caracterización antropométrica de los sujetos, en la cual damos a conocer las principales características propias de dicho sub-apartado. CARACTERIZACIÓN FORMAL DE LA MUESTRA DE ESTUDIO DATOS PERSONALES Con la intensión de identificar y conocer mejor a cada uno de los sujetos analizados, se les pasó un cuestionario en el que debían responder aspectos de identificación personal, y temas referentes a su nivel de entrenamiento y experiencia en el trabajo con sobrecarga (Anexo-02). Algunas de estas características generales de los jugadores quedan reflejadas en la tabla 15. El ella vemos los valores medios y la desviación típica de los datos correspondientes a la raza, género, edad, estatura, peso corporal e índice de masa corporal. Estos datos son presentados tanto para la muestra completa (n=18) en su conjunto como para los grupos 1 y 2. Cabe destacar que, ninguna de las variables antes mencionadas ha mostrado diferencias significativas (p≤0.05) al analizar la distribución de la muestra en su totalidad. Tampoco encontramos diferencias estadísticamente significativas al comparar los resultados entre grupos.
METODOLOGÍA Página 85 Tabla 15. Datos referentes al tipo de muestra, género, raza, edad decimal, estatura, peso corporal e índice de masa corporal para cada grupo y de la totalidad de la muestra. Valores expresados como medias y desviación típica. Tipo de muestra Jugadores semi-profesionales de tenis / RFET Género masculino Raza 16 - sujetos de raza blanca, caucasiana 2 - sujetos de raza negra Variable ED (años) EST (cm) PC (kg) IMC (kg/m2) (M /DT) (M /DT) (M /DT) (M /DT) Muestra completa (n = 18) 21.4±3.4 178.3±4.7 73.6±6.8 23.2±2.1 Grupo 1 (n = 9) 20.2±2.9 179.5±2.9 72.0±6.2 22.3±1.8 Grupo 2 (n = 9) 22.6±3.5 175.9±6.1 75.2±7.3 23.9±2.1 Donde, RFET: real federación española de tenis; M/DT: media y desviación típica; ED: edad decimal de la muestra; EST: Estatura de la muestra; PC: peso corporal de la muestra; IMC: índice de masa corporal. CARACTERIZACIÓN DEPORTIVO FUNCIONAL DE LA MUESTRA DE ESTUDIO En este apartado incluimos la clasificación que ocupan los jugadores en el ranking, experiencia y años de entrenamiento, así como también la cantidad de horas semanales que le dedican a su preparación, ya sea en pista u otras actividades orientadas a mejorar su capacidad física y técnica. De esta forma, buscamos establecer una relación entre la cantidad de años y horas de entrenamiento con el nivel de rendimiento de los jugadores. Con dicho objetivo, hemos ordenado a los jugadores en función de su posición en el ranking y los puntos acumulados durante el año en cual fueron evaluados. Esta información queda disponible (tabla 17) tanto para el total de la muestra (n=18), como para ambos grupos de trabajo (G1 - G2). Antes de continuar, nos parece adecuado mencionar que en la muestra se incluyen dos jugadores de origen extranjero. Dichos jugadores no aparecen en el ranking de la RFET, por tanto, la categoría a la que pertenecen estos jugadores tampoco aparece especificada. Por esta razón, al solo disponer de los puntos obtenidos por estos jugadores, hemos considerado dichos puntos para compararlos con el número de puntos obtenidos por los demás jugadores. De esta forma hemos podido incorporar a estos jugadores dentro de cada grupo.
METODOLOGÍA Página 86 Otro aspecto que nos gustaría puntualizar en relación a nuestros jugadores, es que el tenista identificado con la calve “TEN01” lleva más de 4 años viviendo y participando activamente en el torneo universitario en Carolina del Norte, Estados Unidos. Por esta razón, este jugador no puntúa en España y por tanto, su ranking no es repetitivo de su nivel. Dicho esto, procedemos a la división de los jugadores y su incorporación en cada grupo de trabajo. En el caso los sujetos ubicados en el G1, hemos empleado como criterio el número de puntos obtenidos. Es decir, los sujetos mejor ranqueados han formado dicho grupo. Por su parte, los sujetos del G2 corresponden a los que han presentado una clasificación inferior en el ranking. Finalmente, antes de conocer el nivel o las categorías a las que pertenecen nuestros jugadores, nos parece importante dar a conocer una breve reseña acerca de cómo está estructurado actualmente el ranking de la RFET. De esta forma podremos conocer un poco mejor el tipo de jugadores con los que hemos trabajado durante la investigación. ORGANIZACIÓN DEL TENIS ESPAÑOL Para entender las características de la muestra y su organización, entendemos necesario hacer una breve introducción sobre algunos elementos básicos a nivel organizativo en el tenis español. Actualmente, la RFET cuenta con más de 20.000 inscritos con ficha federativa en la categoría masculina. Por razones obvias, toda esta compleja estructura de torneos, jugadores, cuerpos técnicos, árbitros y todo el mundo que está relacionado con el tenis en general se rigen por normas y mecanismos que velan por su correcto funcionamiento. Uno de estos mecanismos es el encargado de ordenar esta enorme cantidad de jugadores en sus diferentes categorías. Dichas categorías varían constantemente y dicha variación depende de una moneda de cambio elemental. Nos referimos a los que conocemos vulgarmente como los “puntos”. Por lo tanto, si un jugador pretende subir su ranking o mejorar su posición dentro de su categoría, debe intentar sumar la mayor cantidad de puntos que le sea posible a lo largo de un año o temporada regular. Con dicho objetivo, un jugador de tenis solo puede aspirar a una cosa, que es ganar la mayor cantidad de partidos posibles.
METODOLOGÍA Página 87 En resumen, el sistema es muy simple y responde a la siguiente lógica: a mayor numero de partidos ganados, mayor cantidad de punto obtenidos, lo que a su vez, se traduce en un mejor puesto en el ranking. Finalmente, con el objeto de reflejar más claramente el ordenamiento por categorías existente a día de hoy dentro del tenis español, presentamos la siguiente tabla en la cual observamos el nivel de nuestros jugadores. Tabla 16. Ordenamiento por categorías del ranking nacional de España (RFET). Ranking Categoría JT entre el nº 1 y el nº 50 Categoría 1 JT entre el nº 51 y el nº 150 Categoría 2-A JT entre el nº 151 y el nº 300 Categoría 2-B JT entre el nº 301 y el nº 500 Categoría 3-10 JT entre el nº 501 y el nº 1000 Categoría 3-09 JT entre el nº 1001 y el nº 2000 Categoría 3-08 JT entre el nº 2001 y el nº 4000 Categoría 3-07 JT entre el nº 4001 y el nº 7000 Categoría 3-06 JT entre el nº 7001 y el nº 10000 Categoría 3-05 JT entre el nº 10001 y el nº 15000 Categoría 3-04 JT entre el nº 15001 y el nº 17000 Categoría 3-03 JT entre el nº 17001 y el nº 20000 Categoría 3-02 JT entre el nº 20001 hasta el Final Categoría 3-01 Donde, JT: jugadores de tenis; (ubicados entre un punto y otro del ranking de la RFET). POSICIÓN DE LOS SUJETOS EN EL RANKING NACIONAL El ordenamiento del tenis español es bastante estricto y no da lugar a equivocaciones a la hora de categorizar a un grupo de jugadores en función de su clasificación. En nuestro caso y como ya se ha comentado en el apartado de limitaciones, hemos encontrado algunos problemas en relación al número de sujetos analizados ya que por razones geográficas contamos con una muestra reducida y algo heterogénea. En esta línea, el jugador mejor clasificado incorporado a nuestro trabajo ocupaba el puesto número 104 de la clasificación de la RFET, es decir, pertenecía a la categoría 2-A. Así mismo, otros de nuestros jugadores analizados pertenecían a la categoría 3-08, llegando incluso a contar con un jugador de la categoría 3-07, sin embargo, debemos mencionar que en algunos de los casos, sobre todo este ultimo (TEN_01), el ranking de los jugadores no se corresponde literalmente con su verdadero nivel de juego.
METODOLOGÍA Página 88 Tabla 17. Ordenamiento de la muestra (Ranking - Puntos - Categorías). Muestra Ranking Puntos Categoría TEN11 104 2122 Categoría 2-A TEN04 164 1467 Categoría 2-B TEN03 174 1393 Categoría 2-B TEN09 225 1117 Categoría 2-B TEN15 Extranjero 929 Sin Categoría TEN18 290 920 Categoría 2-B TEN06 Extranjero 523 Sin Categoría TEN16 799 376 Categoría 3-09 TEN14 877 337 Categoría 3-09 TEN08 1087 281 Categoría 3-08 TEN05 1160 261 Categoría 3-08 TEN10 1460 203 Categoría 3-08 TEN13 1496 197 Categoría 3-08 TEN17 1530 192 Categoría 3-08 TEN12 1684 149 Categoría 3-08 TEN07 1713 148 Categoría 3-08 TEN02 1860 142 Categoría 3-08 TEN01 3221 80 Categoría 3-07 Donde, TEN01: es la clave de numeración que se le asigno al sujeto numero 1 de la muestra. Cada clave sucesiva representa al siguiente sujeto de la muestra. En la tabla anterior (tabla 17), apreciamos la clave que fue asignada a cada jugador y el número de ranking en el que se encontraba al momento de realizar el estudio. En ella observamos además, la cantidad de puntos ganados y la categoría a la que pertenece cada jugador. Esta última referencia nos resulta de vital importancia a la hora de ubicar a los jugadores de origen extranjero, ya que ellos no presentan ranking en España. DIVISIÓN Y ORGANIZACIÓN DE LA MUESTRA Como mencionamos antes, la muestra de estudio presentó características algo heterogéneas en lo referente a sus niveles de experiencia en el trabajo de sobrecarga. Por tanto, para optimizar el análisis y el ordenamiento de los resultados, además de confirmar algunas de nuestras hipótesis, se ha optado por dividirla en función del nivel de rendimiento de nuestros jugadores.
METODOLOGÍA Página 89 Para poder establecer con cierta fidelidad cuál es el nivel de cada jugador, hemos decidido aplicar como criterio de referencia el ranking de la RFET ya que nos permite cuantificar el nivel de este y de cualquier grupo de jugadores. Sin embargo, entendemos que la selección de este criterio no esta exenta de limitaciones. En la tabla 18, podemos observar el lugar que ocupa cada jugador dentro del grupo en el que fue asignado. Tabla 18. División de grupos por Ranking. GRUPO 1 GRUPO 2 TEN11 TEN08 TEN04 TEN05 TEN03 TEN10 TEN09 TEN13 TEN15 TEN17 TEN18 TEN12 TEN06 TEN07 TEN16 TEN02 TEN14 TEN01 Donde, TEN01: es la clave de numeración que se le asigno al sujeto numero 1 de la muestra. Cada clave sucesiva representa al siguiente sujeto de la muestra. EXPERIENCIA DEPORTIVA DE LA MUESTRA DE ESTUDIO Otro de los aspectos que hemos tenido en cuanta a la hora de clasificar a nuestros sujetos ha sido la experiencia deportiva y la cantidad de horas semanales que cada uno le dedica a la práctica de esta disciplina deportiva. Tabla 19. Valores medios y desviación típica de los datos referentes a la experiencia deportiva y horas de entrenamiento semanal que habitualmente realizan nuestros jugadores. Datos aportados para toda la muestra (n=18), así como para cada grupo. Experiencia Años de entrenamiento Horas / Semana Deportiva (M /DT) (M / DT) Muestra Completa (n=18) 11.8±3.6 12.3±3.6 Grupo 1 (n=9) 11.6±2.8 14.2±2.7* Grupo 2 (n=9) 12.1±4.5 10.2±3.8* Donde, M/DT: media y desviación típica; *: p≤0.05.
METODOLOGÍA Página 90 Los datos expuestos en la tabla 19 nos indican que, los participantes de este estudio presentaban unos niveles de experiencia similares, no encontrándose diferencias significativas en los años de practica de esta actividad (G1 vs. G2; TE: 0.2), lo cual nos permite asumir que ambos grupos pueden ser considerados como sujetos entrenados en su disciplina deportiva. No obstante, en el caso de las horas de entrenamiento semanales, vemos que sí se observaron diferencias significativas (p≤0.05) entre los dos grupos (G1 vs. G2; p=0.04; TE: 1.1). Esto nos dice que, como era de esperar la cantidad de horas de entrenamiento en pista muestran una relación directa con el rendimiento de los sujetos de cada grupo, lo cual a su vez, nos permite confirmar que las horas de entrenamiento son un factor determinante del rendimiento en el tenis. NIVELES DE FUERZA EN NUESTROS SUJETOS DE ESTUDIO Los niveles de fuerza alcanzados por nuestros sujetos en las pruebas (1-RMMS/1-RMPB) mostraron valores de normalidad estando levemente por encima de los resultados observados en otros grupos de poblaciones sedentarias (Thomas et al. 1996, Izquierdo et al. 1999, Izquierdo et al. 2001, Jandacka et al. 2008). Sin embargo, estos valores han estado por debajo de los niveles de fuerza encontrados en otras investigaciones en las que los sujetos practicaban en disciplinas de tipo intermitente (Wisløff et al. 1998, Baker et al. 2001A, Baker et al. 2001B, Izquierdo et al. 2002, Asçi et al. 2007, Cormie et al. 2007A, Thomas et al. 2007, Harris et al. 2007). A continuación, en la tabla 21, se observan los valores de rendimiento referentes al test de fuerza máxima para ambos ejercicios propuestos en nuestro protocolo de trabajo. Podemos apreciar que los resultados obtenidos en MSCM no muestran diferencias significativas (p≤0.05) entre ambos grupos (MC vs. G1; TE: 0.04); (MC vs. G2; TE: 0.1); (G1 vs. G2; TE: 0.1). Así mismo, en el ejercicio de PBCM tampoco vemos diferencias significativas (p≤0.05) en los resultados obtenidos por ambos grupos, quedando el valor de la muestra completa (MC) en un punto intermedio entre ambos grupos (MC vs. G1; TE: 0.1); (MC vs. G2; TE: 0.1); (G1 vs. G2; TE: 0.2).
METODOLOGÍA Página 91 Tabla 20. Prueba indirecta de fuerza máxima en MSCM y PBCM. Datos presentados como medias y desviación típica para cada grupo y para la muestra en su totalidad. 1-RMMS (M/DT) 1-RMPB (M/DT) MC: MSCM (n=18) 108.4±13.0 MC: PBCM (n=18) 73.1±7.2 G1: MSCM (n=9) 107.8±15.6 G1: PBCM (n=9) 72.2±7.3 G2: MSCM (n=9) 109.1±10.7 G2: PBCM (n=9) 73.9±7.4 Donde, MC: muestra completa; G1: grupo 1; G2: grupo 2; MSCM: media sentadilla con contramovimiento; 1-RMMS: una repetición máxima en media sentadilla; PBCM: press banca con contramovimiento; 1-RM/PB: una repetición máxima en PB; M/DT: media y desviación típica. CARACTERIZACIÓN ANTROPOMÉTRICA DE LA MUESTRA DE ESTUDIO PROTOCOLO O-SCALE Para la caracterización antropométrica de la muestra se emplearon los datos obtenidos a través del protocolo O-SCALE. Dicho protocolo considera los valores de peso y talla corporal, así como los datos obtenidos a partir de la toma de 8 pliegues cutáneos, 10 perímetros musculares y 2 diámetros óseos. Con el objeto de enriquecer este protocolo, se ha decidido añadir un dato más en cada uno de los tres apartados antes mencionados. Por lo tanto, el número total de pliegues cutáneos valorados quedó en 9, los perímetros musculares fueron 11 mientras que los diámetros óseos analizados fueron 3. COMPONENTE GRASO Para la valoración de este componente se utilizaron dos protocolos: DXA y ecuación de Yuhasz. Por motivos técnicos, solo 13 de los 18 jugadores fueron evaluados con DXA (jugadores analizados en canarias). En el caso de los jugadores analizados en Valencia, solo contamos con una valoración doblemente indirecta de su composición corporal. PLIEGUES CUTÁNEOS Los pliegues cutáneos valorados dentro del protocolo de estudio, incluido un pliegue extra (pliegue pectoral) quedan reflejados en la tabla 21, donde se especifica cada uno de ellos. Además podemos observar los valores medios y la desviación típica para dichas medidas. Nótese que los datos expuestos en esta tabla corresponden al total de la muestra (n=18).
METODOLOGÍA Página 92 Tabla 21. Media y desviación típica para los valores de los pliegues cutáneos medidos utilizando el protocolo O-SCALE, en su versión completa. Pliegues Valor Numérico (mm) Cutáneos (M / DT) Tricipital 8.7±3.3 Subescapular 10.5±3.1 Bicipital 4.2±1.1 Pectoral 7.4±3.1 Cresta iliaca 11.9±4.9 Supraespinal 7.9±3.9 Abdominal 13.0±3.3 Anterior del muslo 10.9±3.8 Pierna 8.2±3.5 Donde; M/DT: media y desviación típica. PERÍMETROS MUSCULARES Y ÓSEOS Los perímetros musculares y óseos nos sirven para establecer aspectos relacionados con el biotipo de los sujetos analizados. En la tabla 22 se reflejan algunas circunferencias musculares y óseas valoradas para la caracterización de la muestra de estudio. Tabla 22. Media y desviación típica de los valores de los perímetros musculares y óseos encontrados en nuestra muestra de estudio. PM/O Perímetro (cm) (Protocolo O-Scale) (M/DT) Brazo relajado en extensión 29.7±2.8 Brazo contraído en flexión 32.1±2.7 Antebrazo en extensión 27.7±2.0 Perímetro de la Muñeca 16.9±0.6 Tórax en espiración final 90.9±5.3 Perímetro de la Cintura 79.1±5.6 Perímetro Glúteo 95.7±5.2 Superior del muslo 57.1±4.4 Medial del muslo 54.6±3.9 Perímetro de la Pantorrilla 36.7±2.3 Perímetro del Tobillo 22.0±1.2 Donde; PM/O: Perímetros musculares y óseos; M/DT: media y desviación típica.
METODOLOGÍA Página 99 EVALUACIÓN DEL MIEMBRO INFERIOR PROTOCOLO DE CALENTAMIENTO Y EVALUACIÓN DE LA FUERZA MÁXIMA EN MEDIA SENTADILLA CON CONTRAMOVIMIENTO Para el calentamiento de la prueba de fuerza, los sujetos comenzaron pedaleando 15 minutos en el cicloergómetro. Las cargas utilizadas durante este protocolo fueron de carácter progresivo, manteniéndose una cadencia de pedaleo constante. El calentamiento consistió específicamente en: 5 minutos de pedaleo con carga y velocidad constante (100 W a 80-90 RPM). A continuación se realizaron 3 series de 2 minutos a una intensidad de 150 W, manteniendo la cadencia de pedaleo estable, entre 80-90 RPM. Entre cada una de estas series, durante la recuperación, continuaban pedaleando a una intensidad de 100 W a una velocidad constante de 80-90 RPM durante 1 minuto. Para finalizar el calentamiento se realizo un minuto extra con carga y velocidad constante a 60 W a 70-80 RPM (tabla 27). Al finalizar el calentamiento en el cicloergómetro, los sujetos realizaron un trabajo específico de sobrecarga del miembro inferior. Dicho trabajo consistió en tres series de tres repeticiones de sentadilla profunda con una carga correspondiente al 50% del PC de cada sujeto (tabla 28). Para este protocolo se utilizaron 2 minutos de recuperación pasiva antes de realizar el siguiente trabajo. Nótese que, con la intención de evitar potenciales inhibiciones en los levantamientos, no se realizaron trabajos de estiramiento previos al desarrollo del test. EVALUACIÓN DEL MIEMBRO SUPERIOR PROTOCOLO DE CALENTAMIENTO Y EVALUACIÓN DE LA FUERZA MÁXIMA EN PRESS BANCA El calentamiento para el test indirecto de fuerza máxima en PB, se inició con 3 series de 8 repeticiones de flexo-extensiones en el suelo (fondos de brazos o flexiones). Las series se realizaron en las mismas condiciones en las que posteriormente se evaluó el PB. Es decir, la separación de las manos debía corresponder estrictamente a la distancia con la cual se realizo posteriormente la valoración del PB. Se presto atención en controlar la profundidad de la ejecución (rango de movimiento). Paralelamente se realizaron otras 3 series de 8 repeticiones de flexo-extensiones de codo, pero en esta ocasión con apoyo estrecho de las manos, (no más de 10 centímetros de separación). En esta oportunidad, se mantuvieron las mismas consideraciones antes mencionadas.
METODOLOGÍA Página 100 TEMPORALIZACIÓN DEL TRABAJO DURANTE EL TERCER DÍA EN EL LABORATORIO PROTOCOLO EXPERIMENTAL PARA LA IDENTIFICACIÓN DE LA CARGA ÓPTIMA El test experimental para la identificación de la carga óptima consistió en la valoración de un amplio espectro de cargas en ambos ejercicios, en todas las variantes propuestas (MSCM; MSSCM; PBCM; PBSCM). Las cargas analizadas correspondieron al 30% 40%, 50%, 60%, 70% y 80% del 1-RM de cada jugador, en cada movimiento. Estas cargas han sido seleccionadas con el objeto de cubrir un amplio espectro de opciones en términos de intensidades de trabajo en las que se podrían desarrollar niveles de potencia aceptables. Así mismo, la selección de las cargas analizadas en este trabajo viene condicionada a partir de la información obtenida en la bibliografía especializada. La finalidad de este test es la identificación de las cargas que nos permitirán generar los mayores niveles de producción de potencia muscular en cada movimiento y sus respectivas variantes. La evaluación del test de carga óptima se llevo a cabo utilizando un MuscleLab TM modelo 4000e, cuyas características técnicas serán descritas más adelante en el apartado correspondiente a los materiales. Simplemente comentar que esta herramienta nos permite medir el desplazamiento vertical y el tiempo de dichos desplazamientos, obteniendo valores de velocidad, aceleración, fuerza y potencia. CALENTAMIENTO Y TEST DE CARGA ÓPTIMA PARA EL MIEMBRO INFERIOR El calentamiento utilizado para el test de CO se llevo a cavo en dos etapas. La primera de ella se realizo con un cicloergómetro y consistió en quince minutos de pedaleo, divididos según se expone a continuación en la tabla 27. Una vez concluido la fase inicial de trabajo en el cicloergómetro, los sujetos procedieron a realizar una serie de trabajos específicos con sobrecarga, los cuales son descritos mas adelante.
METODOLOGÍA Página 101 Tabla 27. Protocolo de calentamiento previo al test de carga óptima para el miembro inferior. Trabajo desarrollado en cicloergómetro. Tiempo de trabajo Watios RPM 5’ de trabajo C-VC 100 - W 70-80 RPM 2’ de trabajo C-VC 150 - W 70-80 RPM 1’ de trabajo C-VC 100 - W 70-80 RPM 2’ de trabajo C-VC 150 - W 70-80 RPM 1’ de trabajo C-VC 100 - W 70-80 RPM 30” de trabajo C-VC 200 - W 70-80 RPM 1’ de trabajo C-VC 100 - W 70-80 RPM 30” de trabajo C-VC 200 - W 70-80 RPM 2’ de trabajo C-VC 50 - W 70-80 RPM Donde, C-VC: carga y velocidad constante; W: watios; RPM: revoluciones por minuto. Una vez finalizado el calentamiento sobre el cicloergómetro, se procedió a ejecutar la segunda parte del protocolo que incluía sobrecargas y movimientos de tipo pliométrico. El objetivo de estos trabajos fue despertar el sistema nervioso de los sujetos, con el fin de lograr elevados niveles de activación neural para alcanzar los máximos registros de fuerza y velocidad. Esto en definitiva se traducirá en mayores opciones de generar potencia. En el caso de los ejercicios propuestos para la segunda fase del calentamiento (SC - MSCM + Saltos), se considero que la pausa solo debía ser empleada al finalizar ambos ejercicios, es decir, la ejecución fue combinada. Tabla 28. Protocolo de calentamiento para el test de carga optima en media sentadilla. Ejercicio Series Repeticiones Carga Pausa SC 3 3 60% - PC 0” MSCM + Saltos 3 3 30% - PC 1’ y 30” Donde, SC: sentadilla completa; MSCM: media sentadilla con contramovimiento más salto; PC: peso corporal. Una vez concluidas las series de calentamiento, los sujetos descansaron 3 minutos antes de realizar su primer intento en el test de carga óptima. Durante cada uno de los test, los sujetos fueron verbalmente motivados y alentados con el fin de alcanzar el máximo de sus posibilidades en cada uno de las pruebas rendidas.
METODOLOGÍA Página 102 Tabla 29. Desarrollo del test de carga óptima en media sentadilla. Ejercicio % de carga (1-RM) Pausa MSCM 30% 2’ MSCM 40% 3’ MSCM 50% 3’ MSCM 60% 3’ MSCM 70% 3’ MSCM 80% 3’ Donde, MSCM: media sentadilla con contramovimiento; 1-RM: una repetición máxima. Una vez finalizado el test de MSCM, los sujetos dispusieron de 5 minutos para su recuperación antes de iniciar el test de MSSCM en idénticas condiciones. Una vez realizado el test de MSSCM, los sujetos descansaron 5 minutos para luego realizar el test de PB en las dos versiones propuestas. CALENTAMIENTO Y TEST DE CARGA ÓPTIMA PARA EL MIEMBRO SUPERIOR Se realizó un calentamiento general y uno específico. El primero consistió en 3 series 8 repeticiones de flexo-extensiones de codo. Paralelamente y de forma alternada, los sujetos realizaron 3 series de 8 repeticiones de flexo-extensiones de codo con apoyo estrecho. Los sujetos dispusieron de 2 minutos de descanso entre cada serie. Una vez finalizado el calentamiento, volvieron a tener 2 minutos de recuperación pasiva. Tabla 30. Calentamiento general para el test de carga óptima en press banca. Ejercicio Series Repeticiones Pausa FEC - AA 3 8 0” FEC - AE 3 8 1’30” Donde, FEC - AAP: flexo-extensiones de codo con apoyo amplio; FEC - AE: flexo-extensiones de codo con apoyo estrecho. Posteriormente cada sujeto realizó 2 series de 3 repeticiones con el 80% de su PC, más 2 series de 4 repeticiones de trabajo pliométrico de flexo-extensiones de codo. En este caso, cada individuo dispuso de 2 minutos de pausa al finalizar cada serie de trabajo.
METODOLOGÍA Página 103 Tabla 31. Protocolo de calentamiento específico, test de carga óptima en press banca. Ejercicio Series Repeticiones Carga (% - PC) Pausa PB 2 3 80% PC 0” FEC - AAP 2 4 S/C 2” Donde, % - PC: porcentaje respecto al peso corporal; PB: press banca; FEC - AAP: flexo-extensiones de codo con apoyo amplio en ejecución polimétrica; S/C: sin carga. Tres minutos después de finalizar el calentamiento, los sujetos iniciaron el test de CO empezando con una carga del 30% de su 1-RM. Una vez finalizado, tuvieron una pausa de 2 minutos antes de efectuar el test de potencia con una carga del 40%. A continuación, y en adelante tuvieron 3 minutos entre cada una de las siguientes intensidades de carga hasta llegar al 80% del 1-RM. Finalmente, una vez concluido el test de PBCM, los sujetos descansaron 5 minutos para luego iniciar el siguiente test (PBSCM) en idénticas condiciones. Tabla 32. Desarrollo del test de carga óptima en press banca con contramovimiento. Ejercicio % de carga (1-RM) Pausa PBCM 30% 2’ PBCM 40% 3’ PBCM 50% 3’ PBCM 60% 3’ PBCM 70% 3’ PBCM 80% 3’ Donde, PBCM: press banca con contramovimiento; 1-RM: una repetición máxima.
METODOLOGÍA Página 104 PROCEDIMIENTOS MÉTODOS DE VALORACIÓN ANTROPOMÉTRICA PROTOCOLO O-SCALE La valoración antropométrica de los sujetos de la muestra se llevo a cabo siguiendo los criterios del protocolo de O-SCALE. Creado originalmente en 1985 por Dr. Richard Ward, Dr. William D. Ross y su equipo de investigación de la Universidad Simon Fraser (Burnaby, B.C. Canadá), a día de hoy es un protocolo ampliamente utilizado y avalado por la comunidad científica. Se emplean dos variantes para el desarrollo de este protocolo. La primera de ellas es la denominada short (corta). Dirigida a valoraciones de tipo no científico. En nuestro caso hemos utilizado la variante full y, como su nombre indica, es una variante completa donde encontramos las siguientes medidas: Estatura Peso Ocho pliegues cutáneos (mas el pliegue pectoral) en nuestro caso Diez perímetros corporales (mas un perímetro corporal) Dos diámetros óseos (mas un diámetro óseo). La metodología que se utilizo para la valoración antropométrica de la muestra, se llevo a cabo a partir de los criterios establecidos por el protocolo O-SCALE. A continuación, procedemos a describir en detalle los aspectos más relevantes incluidos en la implementación de dicho protocolo de valoración antropométrica. ESTATURA CORPORAL. La idea principal de esta técnica es lograr la obtención de la mayor distancia posible entre el suelo y el “vertex” del sujeto, que corresponde a la zona o punto de mayor altura de la línea media sagital que alcanza el cráneo con la posición orientada en el plano de Frankfort, que es el plano horizontal proyectado a través del borde orbital inferior y el borde superior del orificio auditivo (plano orbito-auricular: POA). Para la toma de este parámetro se ubico al sujeto en posición bípeda, con la espalda totalmente recta, los pies paralelos, los brazos relajados y cayendo naturalmente al costado del tronco y siempre mirando al frente. Una vez que el sujeto ha sido ubicado en la posición requerida se procedió a anotar la medida alcanzada.
METODOLOGÍA Página 105 Nótese que el proceso de toma de datos fue repetido en dos ocasiones. En caso de encontrarse diferencias superiores a 0.4 mm., el proceso se repetía una vez más. Mencionar que el proceso fue controlado en todo momento por el mismo investigador. PESO CORPORAL Al ser este valor solo una referencia o indicador más que un fin último en nuestra investigación, no se evaluó siempre en las condiciones a todos los sujetos, es decir, se organizó dependiendo de la disponibilidad de los mismos y del laboratorio. Por tanto, no se estableció un protocolo horario para el pesaje, así como tampoco, un protocolo de ingesta previo al pesaje. Lo que si estaba establecido era que la toma del PC fuera realizada con la mínima ropa posible y siempre en la misma báscula. TÉCNICA Y DESCRIPCIÓN DE LA TOMA DE PLIEGUES CUTÁNEOS La valoración del perfil antropométrico de los sujetos consideró nueve medidas específicas de pliegues cutáneos, las cuales fueron realizadas bajo el criterio del protocolo O-SCALE, en su versión completa. Los pliegues valorados fueron los siguientes: tricipital, subescapular, bicipital, pectoral, Cresta iliaca, supraespinal, abdominal, anterior del muslo y pierna o gemelar. Cabe mencionar que la toma de datos se realizo siempre en el lado dominante del deportista y en todo momento por el mismo investigador. Cada dato fue tomado por triplicado, a menos que los dos primeros datos fueran iguales o no presentaran una diferencia mayor a 0.4 mm. PLIEGUE TRICIPITAL. Para la medición del pliegue tricipital primero se identificó la distancia media existente entre el acromion y el radio. Una vez encontrado el punto exacto donde se realizo la medida, se hizo una tenue marca con un bolígrafo dermográfico de tinta especial de fácil eliminación. La medición se realizo con el sujeto de pie, con la columna vertebral erecta y los brazos relajados cayendo por el costado del tronco. Una vez que el sujeto se encuentro en la posición adecuada, se realizo la toma del pliegue. La toma del pliegue se realizo siempre con los dedos pulgar e índice en la zona marcada anteriormente. El caliper se aplicó un centímetro por debajo de los dedos, usando la técnica antes descrita. Una vez que el caliper estuvo colocado en la posición correcta, soltamos la presión digital, esperamos dos segundos y realizamos la lectura o medida.
METODOLOGÍA Página 106 PLIEGUE SUBESCAPULAR. En este caso, se utilizo como punto de referencia el ángulo inferior de la escápula derecha. Una vez identificada la línea de caída de la escápula, se trazo una línea imaginaria que continua en su dirección. Para la toma de este pliegue, el sujeto permaneció de pie, con los hombros en posición erecta y relajada, pero limitando cualquier posible sifosis a nivel dorsal de la espalda. La toma del pliegue, se hizo justo por debajo y levemente a la derecha del ángulo inferior de la escápula. El caliper se colocó un centímetro por debajo de los dedos, usando la técnica antes descrita. PLIEGUE BICIPITAL. En este punto, usamos la misma línea que se marco para la medición del pliegue tricipital (acromio-radial), pero en este caso, por la parte frontal del brazo dominante. La toma del pliegue se realizo con los dedos pulgar e índice, en posición vertical, justo un centímetro por debajo de la marca. En este caso, se colocó una marca en la zona específica de medición. PLIEGUE PECTORAL. Para este pliegue frecuentemente se describen tres sitios para su evaluación. Nosotros nos centramos en el borde axilar del músculo pectoral mayor, utilizando como referencia el punto medio de la distancia entre el pliegue de la axila y el pezón. Al momento de realizar la medición, el sujeto se encontró de pie, con la zona ya marcada y lista para tomar el dato correspondiente. Es importante considerar que lo dirección del pliegue es oblicua, siguiendo una dirección que es paralela a la línea imaginaria que va desde el hombro hasta la cadera del lado opuesto. PLIEGUE ILIACO. Para la toma de este pliegue se identificó la línea media del torso o línea media axilar y el borde superior de la cresta iliaca. Una vez identificado estos puntos se realizo la medición, la cual se hizo en la parte inmediatamente superior a la cresta iliaca, en la línea axilar media. El ángulo del pliegue, depende de la línea natural de tensión en la piel del sujeto. El caliper se aplicó justo un centímetro por debajo de los dedos pulgar e índice que sujetaban el pliegue. PLIEGUE SUPRAESPINAL. Para identificar este pliegue, en primer lugar, debemos encontrar la espina iliaca. Este punto se encuentra levemente por debajo y a la derecha de la cresta iliaca (zona abdominal). Una vez identificada la zona de presión, se procedió a la medición, la cual se realizo con el caliper en posición perpendicular al pliegue.
METODOLOGÍA Página 107 PLIEGUE ABDOMINAL. Este fue el único pliegue se tomo en el lado izquierdo del cuerpo de los sujetos. Esta medición se hizo a la altura media del ombligo, ligeramente al costado. El pliegue fue tomado de forma perpendicular a la línea media horizontal del ombligo. De esta forma, todo el tejido adiposo fue tomado paralelamente al pliegue. Una vez identificada la zona de presión, se procedió a realizar la medición, la cual se hizo con el caliper en posición perpendicular al pliegue. PLIEGUE FRONTAL DEL MUSLO. La localización del punto de medición es clave y debe ser en el plano medio sagital del aspecto anterior del muslo. En la mitad de la distancia entre el surco inguinal y el borde proximal de la rotula. Para la identificación del punto exacto se midió la distancia existente entre los puntos antes mencionados. Una vez identificada la línea media entre ambos puntos de referencia, se hizo una pequeña marca y luego se realizo la medición. La toma del pliegue se efectuó en la pierna derecha y se realizo con el sujeto sentado en una silla, con ambas rodilla en un rango de flexión de 90º, aunque debemos mencionar que esta técnica también puede ser implementada con el sujeto en posición bípeda. La medición se hizo con el caliper en posición perpendicular al pliegue. PLIEGUE MEDIAL DE LA PIERNA. El eje del pliegue gemelar está determinado por la línea vertical en el centro de la parte medial del gemelo. El punto exacto de la medición fue ubicado en la parte de mayor diámetro de la pierna. Para facilitar la toma de este dato se le pidió a los sujetos que apoyaran el pie en un cajón especialmente acondicionado para esta tarea. El ángulo de flexión de la articulación de la rodilla fue de 90º al momento de la medición. TÉCNICA Y DESCRIPCIÓN DE LA TOMA DE CIRCUNFERENCIAS CORPORALES La medición de circunferencias corporales es recomendable pero es considerada opcional dentro del protocolo O-SCALE. Para estas mediciones se utilizo una cinta antropométrica (Holtain) y, al igual que en el caso de la toma de pliegues cutáneos, las mediciones fueron realizadas en todo momento por el mismo investigador. Se guardo especial atención en el ángulo de colocación de la cinta, intentando que en todo momento sea 100% perpendicular al miembro o segmento valorado.
METODOLOGÍA Página 108 Al igual que en el caso de la valoración de los pliegues cutáneos, la toma de datos fue realizada por triplicado, a menos que los dos primeros datos fueran iguales o no presentaran una diferencia mayor a 0.4 mm. Las circunferencias corporales valoradas fueron las siguientes: brazo relajado en extensión, brazo contraído en flexión (90º), antebrazo en extensión, muñeca, tórax en espiración final, cintura, superior del muslo, medial del muslo y pantorrilla. Nótese que la toma de datos se realizo siempre en el lado dominante del deportista. BRAZO RELAJADO. Esta medición se realizo con el sujeto de pie en posición erecta, con los brazos relajados. A continuación, le pedimos al sujeto que relaje el brazo, luego pasamos la cinta por debajo de su brazo para identificar el perímetro de circunferencia que presenta el segmento a dicha altura. BRAZO EN FLEXIÓN. Esta medición se realizo con el sujeto de pie, manteniendo una contracción voluntaria máxima con el brazo en flexión. El ángulo de flexión de la articulación del codo debió ser en todo momento de 90º y debió permanecer en máxima tensión durante lo que duro la medición. ANTEBRAZO. Se define como el máximo perímetro en la parte de más volumen del antebrazo a una distancia no mayor a 6 centímetros del radial. La medida se realizo en posición bípeda, con la espalda erecta, los pies paralelos, con el brazo completamente extendido y con la mano en supinación. Se guardo especial atención al ángulo de medida, intentando que la cinta métrica este en todo momento perpendicular al segmento evaluado. MUÑECA. Para la valoración de este perímetro se considero la parte distal del proceso estiloides, (cerca de la base de la mano). Esta circunferencia corresponde al perímetro obtenido en la región más estrecha del antebrazo. Al momento de la medición, el sujeto se mantuvo de pie, en posición erecta o de atención antropométrica, con la extremidad superior en extensión completa. Se procuró que la palma de la mano se mantuviera en todo momento en supinación y en relajo.
METODOLOGÍA Página 115 Tabla 36. Protocolo para la determinación de la fuerza máxima en press banca. Número de repeticiones Criterio de pausa entre series 10 repeticiones con el 30% del PC 1’30” 8 repeticiones con el 50% del PC 1’30” 6 repeticiones al 60% del PC 1’30” 4 repeticiones al 70% del PC 2’ 2 repeticiones al 90% del PC 2’ Donde; PC: peso corporal de los sujetos. Una vez finalizadas las series de trabajo desarrolladas con el PC, los sujetos descansaron no menos de 6 minutos para luego realizar un test de fuerza indirecto de acuerdo con las especificaciones del protocolo propuesto por Brzycki (1993). VALORACIÓN DE LA POTENCIA La potencia desarrollada por nuestros sujetos de estudio fue evaluada mediante un software denominado MuscleLab, TM modelo 4000e, el cual nos permite estudiar el comportamiento de los desplazamientos y las velocidades con las cuales se produce un determinado movimiento a través de una serie de mecanismos. Este modelo además dispone de diferentes estaciones de control y evaluación de la fuerza. En este caso hemos utilizado dos de estas estaciones de control. La primera de ellas es el Encoder lineal. Dicho aparato nos permite realizar una valoración de la velocidad de ejecución de un determinado movimiento y del recorrido o desplazamiento de una carga dada generada en dicho movimiento. A partir de estas dos variables, este mecanismo nos permite calcular la potencia generada en un movimiento. La segunda estación que se utilizo para la valoración de potencia fue el goniómetro articular electrónico. Su función principal estuvo enfocada el control de los ángulos de trabajo durante la ejecución de los ejercicios, tanto en la MS como en el PB, en ambas variantes de cada ejercicio. A través de esta estación de control se definió qué valores fueron considerados como validos para posteriormente ser incorporados en nuestra base de datos. Cabe destacar que este mecanismo (goniómetro) era calibrado antes de cada test.
METODOLOGÍA Página 116 Como ya hemos mencionado antes, la idea de nuestro trabajo ha sido identificar tanto la carga óptima como los espectros de carga óptimos con los que nuestra población en particular es capaz de obtener los mayores valores de generación de potencia. Con dichos objetivos se llevo a cavo un test de valoración de la potencia desarrollada en ambos movimientos propuestos. Cada test consistió en la valoración de un amplio espectro de cargas (30%, 40%, 50%, 60%, 70% y 80% del 1-RM) en ambos ejercicios y variantes (MSCM; MSSCM; PBCM; PBSCM) en las cargas ya descritos. SELECCIÓN Y TRATAMIENTO DE DATOS La selección y tratamiento de los datos fue realizada en base a los siguientes criterios: - Análisis del desplazamiento de la carga - Estudio del recorrido angular - Evolución de la curva de fuerza-tiempo Con el fin de obtener una medida fiable y valida, se realizaron tres intentos en cada ejercicios (MSCM; MSSCM; PBCM; PBSCM) e intensidad propuesta. De los datos obtenidos, solo se utilizaron como datos definitivos, los levantamientos en los que se logró el mayor desarrollo potencia entre las tres repeticiones hechas en cada ejercicio y en cada carga de trabajo, pero siempre que se cumpliera con los criterios antes mencionados. Análisis del desplazamiento de la carga empleada (figura 1), Esta fue la variable principal de control para la selección del dato definitivo. A partir de esta variable se delimitan todas las demás. El MuscleLab, TM modelo 4000e nos permitía representar esta variable tanto en centímetros como en metros. En nuestro caso, se empleo la nomenclatura en centímetros. Figura 1: Desplazamiento
METODOLOGÍA Página 117 El estudio del recorrido angular efectuado durante el desarrollo de cada ejercicio fue prioridad a la hora de analizar nuestros resultados (figura 2). En el caso de las sentadillas, se consideraron como datos validos, aquellos intentos en los que la ejecución del movimiento sea completa, como mínimo, acercándonos a los 90º. Así mismo, no se consideraron como validos aquellos movimientos que no alcanzaron a llegar como mínimo a 80º de flexión de la articulación de la rodilla. Tampoco se consideraron como validos, valores en los que el grado de flexión sobrepasara los 100º, (rango de movimiento) de la articulación de la rodilla. En el caso del ejercicio de PB, las condiciones fueron las mismas. Figura 2: Angulo de flexión articular Evolución de la curva de fuerza-tiempo (figura 3). Para que este parámetro fuese considerado valido, se tomo en cuenta el desarrollo completo de dicha curva. En el caso de una MSCM o un PBCM, se considero imprescindible la apreciación gráfica de la fase excéntrica que correspondía a la fase de contramovimiento. En caso de no ser así, el dato no fue considerado como valido. Figura 3: Curva de fuerza / tiempo
METODOLOGÍA Página 118 En el caso específico de los ejercicios en sus variantes sin contramovimiento, no se considero como válidos, aquellos intentos en los que existía un contramovimiento evidente. En caso de no existir contramovimiento, y si los otros parámetros de referencia eran correctos, entonces el dato se consideraba como aceptado. En las figura 4 y 5 respectivamente, se observan los gráficos que representan la potencia (figura 4) y velocidad (figura 5). Para que estos valores fueran considerados como validos se exigieron las mismas premisas expuestas anteriormente para los demás indicadores antes mencionados. Destacar el hecho que ambos gráficos estuvieron en todo momento estrechamente relacionados, encontrando su punto de máximo desarrollo prácticamente al mismo momento en la ejecución del ejercicio. Respecto a los trabajos sin contramovimiento, se consideraron como validos aquellos datos en los que se cumplían los parámetros antes mencionados. Finalmente, en la figura 6 se observa el reporte avanzado que nos entregaba el MuscleLab, TM modelo 4000e.
METODOLOGÍA Página 119 Figura 6: Reporte avanzado de datos (MuscleLab, TM modelo 4000e). En este reporte se puede ver una serie de datos referentes a la fuerza, potencia, velocidad y desplazamiento realizado por los sujetos de estudio. Además, se observan variables de interés para el investigador, de cara al análisis de los datos obtenidos. Es el caso de la electromiografía (EMG) y la velocidad angular (VA). SELECCIÓN Y TRATAMIENTO DEL DATO DEFINITIVO Tras un análisis inicial de cada serie, se procedió a la selección del dato definitivo en cada una de ellas para cada ejercicio en las diferentes cargas evaluadas. Para seleccionar cada dato se consideró como criterios: que la repetición donde se obtenía la potencia máxima, contara con una correcta ejecución del movimiento, con rangos de movimiento completos y siguiendo los criterios cinemáticas específicos de cada movimiento. Una vez seleccionado el dato en cuestión, se procedía a su exportación para su posterior corte y análisis en profundidad de la repetición seleccionada.
METODOLOGÍA Página 120 El proceso de exportación se realizaba con el objeto de facilitar su posterior análisis y corte definitivo mediante el Software informático UltraEdit-32 versión 11.10b+2 (IDm Computer Solution, Inc.). En este programa se cortaba el dato para poder analizar únicamente la porción que nos interesaba en cada caso. Recordemos que la resolución de medición del espacio con MuscleLab, TM modelo 4000e, es bastante elevada, alcanzando una frecuencia de muestreo de 100Hz, con una resolución de medición <0.075 mm. Esto quiere decir que si el sujeto hace tres intentos, la duración total del ejercicio es de alrededor de 15 a 20 segundos. Esto supone grandes volúmenes de información irrelevante ya que generalmente un dato no dura más de un segundo, por lo tanto, debemos deshacernos de todo los datos sobrantes para poder realizar el análisis de la porción que nos interesa. Finalizada la selección y el corte del dato, se procedió a su análisis. Dicho análisis se llevo a cabo con una planilla Excel de Windows XP. En dicha planilla se revisaba el dato y se comprobaba si cumplía con los requisitos antes mencionados, (recorrido de la carga en centímetros, recorrido angular efectuado, y evolución de la curva de fuerzatiempo). En el proceso de análisis se busco identificar diferentes variables que resultan de interés para nuestro trabajo. Dichas variable quedan reflejadas en la tabla 37. Una vez que los valores fueron corroborados se guardaron en la base de datos, para su posterior análisis estadístico.
METODOLOGÍA Página 121 Tabla 37. Lista de variables estudiadas. Variables estudiadas Fi Fuerza inicial (0.3 milisegundos) Dfi Diferencia en Newtons generados hasta los 0.3 milisegundos %Tfi % de duración en función del total de la duración del ejercicio Lfi Longitud de desplazamiento de la carga hasta los 0.3 ms Lfi% Desplazamiento de la carga hasta los 0.3 ms (expresado en %) Fac Fuerza de aceleración (Máximo gradiente fe fuerza) Tfac Tiempo utilizado hasta el punto de máximo gradiente %Tfac % del tiempo, en función de la duración total del ejercicio Lfac Longitud de desplazamiento de carga hasta el punto de máximo gradiente Lfac% % en función del desplazamiento total Pic F Valor de fuerza en Newtons generados Df/Pic Diferencia en Newtons generados hasta el pico de fuerza T Pic F Tiempo empleado hasta lograr el pico de fuerza %T Pic F % en función del tiempo total de ejecución del ejercicio L Pic Longitud de desplazamiento de carga hasta el pico de fuerza L Pic % % en función del desplazamiento total Pot Valor de potencia en Watios generados T Pot Tiempo empleado hasta lograr el pico de potencia %T Pot % en función del tiempo total de ejecución del ejercicio Lpot Longitud de desplazamiento de carga hasta el pico de potencia Lpot % % en función del desplazamiento total V Mx Velocidad máxima (ms-1) T VMx Tiempo empleado hasta lograr la velocidad máxima % T VMx % en función del tiempo total de ejecución del ejercicio L V Mx Longitud de desplazamiento de carga hasta la velocidad pico L VMx % % en función del desplazamiento total F Med Fuerza media V Med Velocidad media P Med Potencia media Cms/desp Centímetros de desplazamiento de la carga º/Desp Recorrido angular Aº/PP Angulo de flexión articular al momento del pico de potencia Aº/PV Angulo de flexión articular al momento del pico de velocidad Aº/PF Angulo de flexión articular al momento del pico de fuerza RF Reserva de fuerza
METODOLOGÍA Página 122 ANÁLISIS DE LAS VARIABLES ESTUDIADAS El ordenamiento y análisis de las principales variables estudiadas se ha llevado a cabo en base a dos criterios principales, los cuales serán expuestos en detalle a continuación. MÉTODO I. El primero de estos criterios centra su atención en los valores medios obtenidos en las variables de PP y PM en cada carga analizada (30%, 40%, 50%, 60%, 70% y 80% 1-RM). Es decir, una vez que tenemos todos los valores de PP con el 30% del 1-RM, obtenemos la media de la muestra en dicha carga. Posteriormente, este procedimiento se repitió con todas las demás cargas restantes (40%, 50%, 60%, 70% y 80% 1-RM). Una vez hallados los valores medios para cada intensidad de carga, se identifico la carga óptima para este grupo de sujetos. Dicha intensidad fue aquella carga que permitió a nuestra muestra (número total de sujetos analizados) alcanzar su valor máximo de producción de potencia. Posteriormente, se procedió al análisis estadístico para establecer los espectros óptimos de cargas. En pocas palabras, esta metodología no considera las intensidades óptimas con las que cada sujeto alcanzo sus valores máximos, sino que se guía por los valores del conjunto. Por esta razón hemos querido incorporar un segundo análisis de los datos. MÉTODO II. El segundo método de análisis de datos ha considerado las intensidades de carga con las que cada sujeto alcanzó sus valores máximos de producción de PP y PM. Es decir, dejamos de lado los valores absolutos (medias) y nos centramos únicamente las “intensidades porcentuales” con las que cada sujeto ha alcanzo “su” valor máximo de producción de potencia. Una vez conocida la intensidad de cada sujeto en cada carga, este método busco identificar un valor medio. En otras palabras, este método buscaba encontrar valores más específicos para nuestro grupo de estudio. De esta forma, buscamos obtener un valor más representativo y cercano de las intensidades que permitieron a nuestros sujetos llegar a alcanzar sus valores máximos de producción de potencia en cada uno de los movimientos analizados. Con el objeto de profundizar aun más en el análisis de nuestros datos hemos querido establecer una serie de criterios para incorporar a la discusión de nuestros resultados. Para alcanzar este objetivo proponemos a continuación un ordenamiento un poco más específico de los resultados obtenidos por nuestra muestra de estudio a partir del método II.
METODOLOGÍA Página 123 El criterio de ordenamiento de los resultados fue desarrollado en función de los datos con los que contábamos y en base a lo que a nuestro entender, podría aportar información de interés en relación al comportamiento de la potencia en jugadores de tenis CRITERIOS DE ANÁLISIS Los criterios utilizados para el análisis han sido: 1. Nivel de fuerza máxima absoluta alcanzado por cada sujeto, 2. Niveles de fuerza relativos al peso corporal, 3. Intensidades de carga en función del ranking que presento cada sujeto. El desarrollo e implementación de cada uno de los criterios recién mencionados ha considerado la división de nuestra muestra en dos grupos de 9 jugadores cada uno. Nótese que para este análisis, el ordenamiento de los sujetos cambia en función de la cualidad a analizar. Es decir, los grupos no son fijos sino que los sujetos son ordenados en función de los valores alcanzados según el criterio a analizar. De esta forma, podemos comparar el comportamiento de cada grupo de forma independiente en función de cada variable de análisis. ANÁLISIS ESTADÍSTICO En este apartado se siguieron las recomendaciones propuestas por Verdera et al. (1999) y Hopkins (2000) aplicándose para cada variable estadísticas descriptivas y comparativas. La primera incluía la media, desviación típica, valores máximos, mínimos y errores. La segunda incluía tres tipos de análisis: análisis de variables repetidas, comparación de grupos y relación entre variables. En el análisis comparativo el primer paso fue verificar la normalidad de los datos de cada serie utilizando, por las características de la muestra (≤30 sujetos), el test de Shapiro Wilk. Una vez confirmada la normalidad de los datos, se analizaron los cambios observados por la variable de PP mediante un análisis de la varianza (ANOVA de un factor) para medidas repetidas, donde el control de la tasa de error se determinó con el test de los efectos principales de Bonferroni.
METODOLOGÍA Página 124 Cada comparación se evalúa utilizando un nivel de significación para un nivel alfa de p≤0.05. Para el análisis comparativo de los dos grupos (G1 y G2) se aplicó una comparación de medias (prueba T con un IC 95%) para series independientes, considerando como significativos valores con p≤0.05. Las relaciones entre variables se calcularon mediante el coeficiente de correlación de Pearson aplicándose a la comparación de variables morfológicas y condicionales con los valores máximos de rendimiento obtenidos en cada ejercicio evaluado. EVOLUCIÓN DE LOS PARÁMETROS ANALIZADOS CON EL INCREMENTO DE LA CARGA DE TRABAJO Con el objeto de incrementar la sensibilidad y calidad del análisis, así como para mejorar la capacidad de detectar de una forma práctica las diferencias encontradas en los valores de generación de potencia allí donde los hubiera, hemos calculado las diferencias porcentuales entre cada intensidad de trabajo. Para tal efecto, hemos calculado los valores absolutos (W) alcanzados en cada carga evaluada, frente al aumento o disminución producida con la siguiente carga de trabajo. Por ejemplo, si consideramos el valor (W) obtenido al trabajar con una carga del 30% y lo comparamos con la carga sucesiva del 40%, observamos que existe un aumento frente a dicho valor absoluto obtenido en la carga anterior. A partir de la diferencia obtenida frente a ese nuevo valor, se calcula el valor porcentual del aumento. Si observamos estas diferencias porcentuales de los valores (W) en las variables de PP y PM, podemos apreciar que al comparar la intensidad mínima de trabajo, que correspondió al 30% frente al 80% del 1-RM. Estas diferencias encontradas entre cada una de las cargas valoradas puede resultar de gran ayuda para los entrenadores a la hora de cuantificar o seleccionar una posible carga de trabajo en un deportista o tipo de población con la que esperamos trabajar.
GLOSARIO Página 202 Glosario Capitulo 2. Metodología MG Masa grasa CMO Contenido mineral óseo DMO Densidad mineral ósea RPM Repeticiones por minuto W Watios PC Peso corporal SC Sentadilla completa POA Plano orbito-auricular EMG Electromiografía VA Velocidad angular IC95% Intervalos de confianza al 95%
GLOSARIO Página 203 Glosario Capitulo 3. Resultados CMOP Contenido mineral óseo de las piernas DMOP Densidad mineral ósea de las piernas MLGP Masa libre de grasa en las piernas MTTP Masa total de las piernas MGP Masa grasa de las piernas RFET Real federación Española de tenis DXA Absorciometría fotónica dual de rayos X G1 Grupo 1 G2 Grupo 2 CMOB Contenido mineral óseo de los brazos DMOB Densidad mineral ósea de los brazos MLGB Masa libre de grasa en los brazos MTTB Masa total de los brazos MGB Masa grasa de los brazos IC95% Intervalos de confianza al 95% TE Tamaño del efecto MLG Masa libre de grasa PP Potencia pico
GLOSARIO Página 204 Glosario Capitulo 3. Resultados CMOBD Contenido mineral óseo del brazo dominante DMOBD Densidad mineral ósea del brazo dominante MLGBD Masa libre de grasa del brazo dominante MTTBD Masa total del brazo dominante MGBD Masa grasa del brazo dominante CMOB-ND Contenido mineral óseo del brazo no dominante DMOB-ND Densidad mineral ósea del brazo no dominante MLGB-ND Masa libre de grasa del brazo no dominante MTTB-ND Masa total del brazo no dominante MGB-ND Masa grasa del brazo no dominante CMOTRO Contenido mineral óseo del tronco MLGTRO Masa libre de grasa del tronco MTTTRO Masa total del tronco MGTRO Masa grasa del tronco MSSCM Media sentadilla sin contramovimiento MSCM Media sentadilla con contramovimiento PBSCM Press banca sin contramovimiento PBCM Press baca con contramovimiento
GLOSARIO Página 205 Glosario Capitulo 3. Resultados PM Potencia media CO Carga óptima ROC Rangos óptimos de carga W Watios MS Media sentadilla PB Press banca CEA Ciclo de estiramiento acortamiento 1-RM Una repetición máxima 1-RM/PB Una repetición máxima en press banca 1-RM/MS Una repetición máxima en media sentadilla CO70% Carga óptima al 70% del 1-RM VP70% Velocidad pico al 70% del 1-RM FP70% Fuerza pico al 70% del 1-RM RF70% Reserva de fuerza al 70% del 1-RM FM70% Fuerza media al 70% del 1-RM FAM70% Fuerza de aceleración máxima al 70% del 1-RM VP80% Velocidad pico al 80% del 1-RM FP80% Fuerza pico al 80% del 1-RM
GLOSARIO Página 206 Glosario Capitulo 3. Resultados RF80% Reserva de fuerza al 80% del 1-RM FM80% Fuerza media al 80% del 1-RM VP Velocidad pico VM Velocidad media DT Desplazamiento total DPP Desplazamiento de la carga hasta la PP DPP% Desplazamiento de la carga hasta la PP, expresado porcentualmente PM80% Potencia media al 80% del 1-RM PP80% Potencia pico al 80% del 1-RM RMA Grupo de sujetos con un RM alto RMB Grupo de sujetos con un RM bajo RMA-R Grupo de sujetos con un RM alto en términos relativos al peso corporal RMB-R Grupo de sujetos con un RM bajo en términos relativos al peso corporal G+R Grupo de jugadores mejor ranqueados G-R Grupo de jugadores menos ranqueados VP50% Velocidad pico al 50% del 1-RM FP50% Fuerza pico al 50% del 1-RM RF50% Reserva de fuerza al 50% del 1-RM
GLOSARIO Página 207 Glosario Capitulo 3. Resultados MSCM/80% Media sentadilla con contramovimiento al 80% RMA-R Grupo de sujetos más fuertes en función de su peso corporal RMB-R Grupo de sujetos menos fuertes en función de su peso corporal
GLOSARIO Página 208 Glosario Capitulo 4. Discusión DXA Absorciometría fotónica dual de rayos X PB Press Banca MS Media Sentadilla CCorp Composición corporal CMO Contenido mineral óseo DMO Densidad mineral ósea PQT Tomografía cuantitativa periférica MRI Resonancia magnética SCA Área subcortical CA Área cortical MLG Masa libre de grasa MTT Masa total CSA Área de sección transversal MG/B Masa grasa del brazo CO Carga óptima ROC Rangos óptimos de carga MSSCM Media sentadilla sin contramovimiento MSCM Media sentadilla con contramovimiento
GLOSARIO Página 209 Glosario Capitulo 4. Discusión PP Potencia pico PM Potencia media W Watios TE Tamaño del efecto 1-RM Una repetición máxima IMC Índice de masa corporal CEA Ciclo de estiramiento acortamiento SJ Salto vertical sin contramovimiento CMJ Salto vertical con contramovimiento VP Velocidad pico FP Fuerza pico DPP% Desplazamiento de la carga hasta la PP, expresado porcentualmente PBSCM Pres banca sin contramovimiento PBCM Pres banca con contramovimiento VP-PBSCM Velocidad pico en PBSCM VM-PBSCM Velocidad media en PBSCM VP-PBCM Velocidad pico en PBCM VM-PBCM Velocidad media en PBCM
GLOSARIO Página 210 Glosario Capitulo 5. Conclusiones y aplicaciones practicas CMO Contenido mineral óseo DMO Densidad mineral ósea CO Carga óptima ROC Rangos óptimos de carga PP Potencia pico PM Potencia media MSSCM Media sentadilla sin contramovimiento MSCM Media sentadilla con contramovimiento SJ Salto vertical sin contramovimiento CMJ Salto vertical con contramovimiento MS Media sentadilla 1-RM Una repetición máxima W Watios
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