Sermon, que en la solemne rogativa, que celebró un Cuerpo Militar en el Convento de los MM. RR. PP. Carmelitas descalzos de la ciudad de Tarragona ... 1793
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o SERMoN, que en la solemne rogativa, que celebró un Cuerpo Militar en el Convenció de los MM. RR. PP.- Carmelitas descalzos de la ciudad de Tarragona, el dia 25:de Máyo del^áño ^ de 17,93' .i .--.•«.* .• ••-r^^ -^DiXOl DOJV UJÍS camPuzano capelian deí Regimiento Provéiñal de la Ciudad de Xeréz de la frontera. CON ticENCIA: Tarragona : Por Pedro Canals Impresor ,en la calle Mayor.
ALA MUY NOBLE, YMUY ILUSTRE SEÑORA Doña María Manuela deNegrette, Adorno, yZurita Marquesa ,de Campo-Real, Señora de la Villa del Villar del Zas, cet. cet. SEÑORA; Üste Sermón ,que para no incurrir en la nota de ingratitud sería álas eficaces súplicas délos amigos, expongo ála luz ^'hv^ de la prensa, debo ofrecerlo, ántes que áotro alguno á1q sombra de V. S. Es verdad que una tosca ,ypequeña prod„pp°^^ como esta no merece consagrarse áuna tan alta Señora , superior talento de que Dios la ha dotado, por el piadoso^ que posee, ypor la nobleza que la distingue ocupa un lugar te en el español hemisferio ;pero tampoco era digno este mi de presentarse áun público respetable sin llevar ála frente im bre ilustre que lo autorizase, recompensando de esta suerte la su rnerito ydignidad. El esclfirecido nombre de V, S. despertará^ ^ os Leélores la siempre preci)sa memoria de los Negrettes ,de lo^ ornos ,de los Zuritas y¿íampo-Reales ;recordará sus timbres sus glorias yconfianza que se han merecido de nuestros catóJ* ^ Monarcas, colmándolos de privilegios, confiándoles las primeras de la nación ,yfavoreciéndolos con toda suerte de gracias en ^ de los innumerables relevantes servicios hechos en todos tiem Corona ,yacciones heroycas esmaltadas con el carmin de ^ Llena la mente de los Ledores de estas grandes ideas ,darL'""^'"* Oración el mérito que ella no tiene, yaparecerá digna del por estar vistosamente adornada del resplandor de su nombre Temena ofender kmodestia de V. S. difundirme en elo • que apaso que verdaderos son notorios átodo el mundobasta que V. Ses digno fruto de tan noble éilustre Prosapiarv pie f nobleza de su sangre acompaña lo benéfico de su corazón, que siénlf* Poos, me hace prometer lo será para mí, aceptando este pequen^ sequío de quien en cambio de los repetidos favores que ha recibid^ pítente á"So’ Tagradecido ,haciendl ycapellán ^reconocido servidor LUÍS CAMPUZANO.
jEí conpreg^ti siint ,&venerunt In Masphai !cuia loctis oTCitionis erat.~ Et clamavevunt voce ma?na in ccrdum^ dicentes: ‘¿Qnid faciemus íjííí ?- SanÜa tua coficulcatá snnt: :Sacer^ dotes tui Inünm ,íy in humilitatem. -•¿2uorrJodó poterimus subsinére ante faciem eorutn-, nisi tu Deus adjuves nos'i- Accinpimim,iy estite filii potentes-f itX paraúut pu^netis adversiis nationes has Quoniam melius est nos mpri in belloy quám videre mala gentis nostr<Xy iy sanClotmn, Ysé congregaron, yviniérori en Masía:: porqué era lugar de Óraci^.- yclamaron al cielo con una grande voz ,diciendo :¿Que hárémos con estos.- a^ conculcado tus cosas santas ::átus Sacerdotes los han cubierto de lu^o^ yreducido ála humillación yal desprecio. -¿Corno podrémos subsistir ante ellos, si no nos ayudas oDios nuestro?- Pues ceñios, ysed hi'os esforzados ,yprontos para pelear contra estas naciones ,:Porque es mejor mpfir en la guerra ,que ver la proranacion de nuestra gente ,yde lo sagrado. Éxprísiones del Lib. santo de los Macab. ap, 3.y3Í^. 46.50. 51. 53. 58. j59í ^ Üeblo devoto, ciudad ilustré dé íarrágona, ¿a qué fiíi píenj^^sas se dirige en* esta tarde vuestra religiosa convocación a esté sagrado templo del Carmelo? Soldados decidme, ¿qué espíritu es el que os ha animado para haber hecho en este dia una tan devota, una tan magnífica demostración de vuestro culto? Ah! yo tengo ya penetrada vuestra mente en éste precioso momento en que atodos os miro aquí reunidosdj pero ¿para qué? Para conformarse en un todo ála de nuestro Prín^pe ySoberano, cuyo espíritu el mas católico sabiendo que el auKilio^solo puede venir de lo alto en la tribulación, ha levantado áDios su corazón, yen la triste época que nos rodea ,ha intimado áslis obispos ,ha hecho presente asus sacer^ dotes yátodos los pueblos la gran necesidad que tenemos de arrojarnos álos pies de los altares ,áimplorar del Dios de los exércitos el precioso indispensable auxilio de su brazo omnipotente :de aquel brazo, que es solo para quebrantar las fuerzas del adversario: solo para reprimir el orgullo al soberbio: ysolo para exaltar con el precioso lau-> reí de la viéloria álos que humildes esperan su consolación. Vosotros obedientes al Rey tomasteis las armas como soldados; pero como católicos, animados de su mismo espíritu, como que en este dia las habéis abandonado para venir presurosos eñ tropas ordenadas áeste bendito Masfa santificado con la augusta, real ysantísima presencia del Dios de los altares, yal tirar vuestros pechos por alfombra de aquel solio donde se mira abreviada toda la gloria ;clamar de en ríiedio de la angustia ytribulación que nos rodea: ¿qué haremos gran Dios, quan— do vemos conculcado lo mas Santo, ytus sacerdotes oprimidos, sufriendo el íórmidable peso del vilipendio ?¿Como podrémos subsistir de- Aa
4 Xante de la furia de los enemigos de tu nombre, si tú, óDios fuerte, ÓDios, santo no nos ayudas? ¿Y qué no es este vuestro espíritu? ¿No son estos los gritos ycíamores con cjue os expresáis en esta hora delante del Sacramento en la misma que os miráis rodeados de la mayor amargura de una grande tribulación ?Pero ¿qual es esta? Ah! dílo tú, nación católica dílo lú España: díme ¿por qué estás tan llena en el dia de sentimientos? -Por qué toda puesta en conmoción tus exércitos se reúnen? ¿A qué fin castillos yfortificaciones todos puestos en defensa? Tus individuosVeT de el noble hasta el plebeyo, desde el grande hasta el pequeño ofrecen álos pies del trono de tu Príncipe quanto tienen ,yquanto no” seen. Si miro tus templos, veo la Magostad que en ellos realmente hnl bita continuamente expuesta ,multitud de sacerdotes éinmenso blo rodeando el Trono ,yarrodillados los veo entonar súplicas v Clones para atraér con sus lágrimas ysuspiros la misericordia -T"' tienes España? Dime ¿qué te ha sucedido? ¡Ah, ni toda la histoH^ü^ bs siglos nos presenta una catástrofe semejante! ¿Si lo podré yo diS Los ‘»<-entos siento se me coagulan en mi boca ,ytodo yo me est-e Diezco de horror al solo pronunciar Francia. Francia,tú eres la causa de nta amargura, de tanta conmoción. Las fronteras de nuestro revnn bTut Cauluñf ^«Idado, coL pue‘ I,tú, ántes chnstianísima, ahora impía ,cismática ,vsar-r^i tu eres la que acabas de renovar en nuestra memoria con t.,c a mas abominable yhorroroso que nos describiéron las santa» í tu con haber conducido átu Ungido al cadahalso en testimL^''^®"^® = de tu crueldad ,al desgraciado entre los hombres Luís YVi^ que como un Angel tutelar Dios había colocado atu freme 7’ knsa, conservación ygobierno: tú con haber arruinado lo^T volado lo mas sagrado ,,„„poUado has,, el Santo del" veijeramos en el mas Angosto de los sacramentos ,pe'didoT” al Papa, abandonado la Iglesia de tus padres, en km' l , vacion, entablando contra el alcazar de Sioñ el cism el error,amando ,n lengua ypluma contra Jes„-Ch,l 1st él “r ,n exceptuar su misma Divinidad, haciendo alarde dllu™® ’ do aaquel oráculo de la disolución ,yel bárbaro sistema*™. ’ blo en ru seno en sus negros dias, el infame Volrrdre t.« hlblL/T tue para nosotros, por justa prohibición, el fruto del que fué ewJ en medio del paraíso: tú desterrando álos ungidos, yalejándolos í
í sus ovejas ,decapitando ácentenares los sacerdotes, ygloriándote con haber tinturado tus calles con su inocente sangre :tú eres finalmente la que al hacer gemir, yestremecer ala humanidad con estos desórdenes, nos haces en estos dias, que atropellando siglos, lleguemos á considerar tristes aquella época lamentable de la sabida profanación de Jerusalen. Antioco pérfido acomete ála ciudad santa, yla acomete con soberbia :entra en el lugar sartificado ,toma sus vasos sagrados ,eciia átierra sus candeleros ,la mesa de la proposición ,yobra tantos insultos ,que da motivo al grande llanto de Israel :gimen sus principes, lloran los sacerdotes ,suspiran los ancianos, ytoda la tierra se conmueve (a) :él la hiere con una plaga grande ,derrama la sangre del inocente ,huyen los habitadores de su enojo ,sus nacidos la desemparan ,su santificación se mira asolada ,sus dias festivos convertidos en llanto yen rapiñas ,yaquella gloria que tenía de ser la señora del mundo fué convertida en ignominia \él escribe una carta ^ yátodo el reyno le intima ,que todo fuese uno ,abandonando su propia ley {b): él prohíbe los holocaustos ysacrificios, manda coinquinar lo mas santo, éinmutar la santificación del verdadero Dios, el persigue álos justos, ylevantando ídolos, quiere que olviden la verdadera ley :el firma este decreto :qualquiera que rebelde fuese al man-* dato del Rey ,morirá (c). Ah! ¿y no es esta una pintura yiv mapa el mas exacto en donde vemos recopiladas ,ycomo en compenéo todas las abominaciones executidas por una iniqua Convención defieras, por esa tropa de tiranos en la Francia? ¿No han sido estos sus decretos? ¿No son estos los hechos de iniquidad que hasta ahora hemos entendido? Pero ¡ó Dios santo ,Sabiduría increada ,justo yDios de toda paciencia !bendita sea tu misericordia, que nos consuela en medio de la amargura. Quando temíamos se propagara el contagio ,vemos en medio de nosotros brillar tu mano poderosa ,que si allá supo levantar áun Matatías todo lleno de fe, yde un zelo religioso ,que clamase [d)\ vce mihi ,ut quid natus sum videre contritionem populi mei^ lo santo, lo hermoso, mi luz se ha obscurecido (e); iquó ergo nobis adhuc vivere"^ juntando sus hijos sabe levantar su voz en medio de ellos, diciéndoles (/): filii xmulatores estofe legis ,date animas vestras pro testamento patrum vestrorum : mirad áAbrahan fiel en la tentación: Josef en las angustias :Finees As Lib IMachab Cap- i- &universa doinu-s Jacob induit confusionem. blbidcm\^ 7, ut cssct omnis populus unus ,&rehnquerct unusquisque iegecn suain. (c) Ibideiu ii. 52.' &quicuttiqu^ non fecisscnt sccundum verbuin Regís. ..morerentur. (d) Ibid. Cap. 2. y. rj. (e) Ibid. 13. </) 50»
que por su zelo recite el testamento de un sacerdocio eterno :Jesús hecho caudillo en Israel: David en su misericordia consigue felicidad: Ananías ,Azarías yMisaél son libres de las llamas :Daniél de los leones :ysi pasais de generación en generación vereis que todos los que han confiado en él no han perecido. Arrimaos áDios, clamadle yno dexeis el lado de Judas \uestro hermano: este lleno de fuerzas ha de ser el príncipe de vuestra milicia, yos animará en las batallas Así exhorta el grande Matatías ásus hijos ,levantado de Dios^ y puesto ála frente de la mayor desolación. ¿Y no es esto mismo’lo que vemos nosotros en nuestros dias ála frente de una Francia contaminada? ¿No es el espíritu de Matatías el que vemos brillar en tantos escritos, en tantas sabias pastorales como han dado áluz los Ilustrísimos señores arzobispos yobispos de nuestra España ,intimán- Gonos átodos, yalentándonos con iguales sentimientos, que aquel buen padre ásus^ hijos? Ysi el santo Judas Macabeo con sus armas (¿>), dilatavit gloriam populo suo\ si el Señor lo levanta, ylo fortalece para vengar las abominaciones hechas contra su santo yaugusto nombre^ si éste se prepara para la batalla juntando ásus soldados, donde (c) congregatus.est conventus ut essent parati in pn^lium^ ^ut orarent &peterent mhericordiam ^^miserationes'^ ¿qué otra cosa vemos en nuestros dias sino haber levantado Dios contra la misma iniquidad otros tantos Macabeos ,quantos son As Reyes aliados ,paraque estos tomen ^.atisfaccion de tanta sangre deAamada, de tanta víélima sacrificada y de tanto desacato contra su augusto ysanto nombre cometido ?Estos Reyes, áquienes debemos toda obediencia, yen quienes reconocer debemos una autoridad dimanada del mismo Dios ,¿no son otros t ^ héroes que él ha reunido en un mismo espíritu, paraque peleen glori»? ¿No vemos, que él ha fortsleddo yllenado de valor á„„ CISCO José .Emperador de Alemania, áun FedericoGuillelmo IIl lie, de Pr„.,a, i„„ Cárlos IV. nü.s.ro católico Soberano, yHtis rrn ¡raildá ”w*'"'”?'” - ta ,tan Ultr jada en el día por la mayor parte de los franceses? ^ Pues consolaos Iglesia santa; ytú, Cabeza sublime de la I«iesi, ,0 quantas lagrimas no habrás derramado sobre ese Trono arrodillados reconocemos yconfesamos reverentes toda la autor¡í"í i ,Lon quantos suspiros no habrás enlutado los dilatados espacios del ’ ticano al considerar estos monstruos que se han levantado del centro del catolicismo ,poniendo ya en duda ,yaun negando las ver- Wl'b'wan CApl’flr?' ^ (c) Ibidem H'. 44.
7 dades mas infalibles de la religión! ¡Qué horror no habrá causado á tu corazón ,presenciar el plan sacrilego que ha trazado el bárbaro sistema que parece quiere devastar todo el universo !Pues consuélate santísimo Padre ,que contra este caos ,contra este teatro de horror y de confusión hay Dios en Israel, que levante fuertes Macabeos llenos de fe ,de zelo yde religión ;ysino volved los ojos santísimo Padre ánuestra España ,ved ánuestro católico Soberano con quanto esfuerzo reúne sus tropas, ycomo que quiere apurar casi todas sus facultades, por emplearlas todas contra el infame ysedicioso partido de una Convención, Pero ¡con quanta fe, con quanto zelo ycon quaíita religión! él al paso que ha reunido sus fuerzas ,ha intimado ásus obispos los tiernos ypiadosos afeólos de su corazón ,ácuyo impulso ,los cabildos , comunidades ,cuerpos militares ,las ciudades ,ylos pueblos todos han poblado los altares de suspiros ,para obtener la misericordia yel auxilio en la presente tribulación. Pues reunámonos nosotros en este día que hémos consagrado ydedicado áeste tan santo fin :postrémonos fervorosos una ymuchas veces ánte aquel altar de nuestro consuelo ^ diciendo yrepitiendo con los mayores esfuerzos de nuestro corazón : gran Dios, ¿como podrémos subsistir á]Me tanta multitud, que enemigos declarados de tu nombre se han empeli^o en obrar la iniquidad ,si tú^ óDios fuerte ypoderoso no nos ^ync^'^Quomodo poterimus subsiste'* re ante faciem eorum^ nisi tu Deus adjw^^ nos'i ¡Ah feliz Oración! ella será desde luego oida, yfelizmente despachada, si la acompañáis de dos indispensables circunstancias, oidlas: Accingimini ,estote filii potentes^ estote parati: habéis de ceñiros en vuestra oración con la espada de la fe ,pero una fe viva :habéis de ceñiros en vuestra oración con la espada del zelo, pero un zelo santo, un zelo verdadero: de este modo alcanzaréis en vuestra oración, con la primera, el que Dios se dígne conservarla en nuestra Monarquía :ycon la segunda ,cantar vióloria completa yel mas glorioso triunfo de los enemigos. Son las dos partes de mi discurso, que voy á haceros ver , si teneis la bondad de escucharme esta primera vez que tengo el honor de perorar ánte vosotros. Espíritu-Santo ,espíritu de justicia yde caridad ,fuente fecunda de donde procede toda gracia excelente ytodo don perfedlo, ven hoy al socorra de mi ignorancia ,sosten la debilidad de mi mente con la fuerza de tu gracia. Adorable Salvador mió, dulcísimo Jesús enardece la flaqueza de mis afeólos. Yvos virgen purísima María madre de Dios permitid, Señora, lleguen al trono de la misericordia mis súplicas A4
8 que se interesan en esta tarde, áfin de que me concedáis la gracia que necesito para hablar de un asunto en el dia el mas interesante para nosotros. Yo la espero conseguir de vuestra piedad, Señora, en este instante en que arrodillado ante tu trono te saluda mi corazón con aquellas dulces palabras, que tanto llenáron tu espíritu de consuelo, quando un A-ngel te dixo rte sñl'uc JS^utíu» PRIMERA PARTE. Et congregati sunt^ fef venerunt in Maspha:: quia ¡ocus orationis erat íffe. ¡Qué felices conquistas no ha hecho la pública oración! Yo la veo repetidas veces canonizada en las sagradas letras (a); la vieron los apóstoles, yla ha experimentado la Iglesia toda, estableciendo en las calamidades, procesiones ypúblicas oraciones. No otra cosa executa Judit quando la opresión de la Betulia ;no se contenta con entrar en la oración ,poner la ceniza sobre la cabeza, ycubrirse de cilicio, sino que todo el pueblo reunido ora ,ycon unánime espíritu dirigen sus preces áDios (b);no otra cosa íes encarga quando se dirige valiente al pabellón del asirio Holoferi)^s (r). Ninive ¿quánto no mereció, dice el Crisóstomo (¿/), por la oracM^i pública? Ysi Eliodoro entra en Jerusalen ,no parece basta la de un Onías ,sino que los sacerdotes con estolas ytodos los se congregan (e) para postrarse delante de los altares hasta atraer el mas severo castigo contra aquel insolente ;de modo que nos asegura la misma sagrada historia ,que Spi' ritus omnipotentis Dei magnarnfecit su^e ostensionis evidentiam (f) Aquella pública oración ysolemne procesión con que el pueblo hebreo rodea los rnuros de Jericó hacen que vengan estos derretidos átierra (g\ AEzequiel quando el Señor le presenta delante de aquella multitud de huesos paraque les hable, el Señor ala vista los vivifica (/??)• ¿pero coruli. ^congregad ia nomine i^ibi sum ia medio (6) Jiidiih 9. 14. ingressa est oratorium suum ,&induens se cilicio Do«nU r.; «untr caput suum ,&prosternens se Domino clamabat. *posuit cinerem super Idem VI. i4.omnispopuluscccid¡t in facrem adorantes Domiiium. &comm,,.* i.tafínne &fletu unánimes preces suas Domino tfuderunr. muni lamen y (c) Judith 8. 7^. 33. nihil aliud fíat ,nisi oratio pro me ad Dominum Deum no.fmm (d) Chrys. rom.3. Art. a. Cap. 4. multum valct generalis clamor, &oratio uniu ^0011 cum in magno discnmme est ,&ignorat quid cligcndum sit. ^popuH, cum m mfeonauebant publica suplicationc obsecrantes, rue^nt'^^* ^populo vociferante ,&canentibus tubis, muri illico cor- (b) Ezech. Cap. 37. 3. pjij bominis ?putasne vivent ossa ista ?Vaticinare de o<5sihn« íct;* «r dices eis; Oisa anda audite Verbum Domiui,:: fatlus est aurem sonitus, pr*dicante me &ecce commotio i&accescrunt ossa ad ossa, unumquodquc ad Jundluram suam: ;lügrcssus c^t in ea sid- Titus, &vixcrunt ,steteruntque super pedes suos excrcitus grandis.
9 qiiándo? No quando ellos estaban separados ,dice san Agustín (a), sino en el momento dichoso de reunirse recibieron el espíritu. Tanta es la valentía de la pública oración ^que el P. san Juan Crisóstomo se atreve ádecir ^que Dios ^como que se cubre de rubor quando así le piden ,no se atreve ánegar quando así le claman {b) : ysi éste fue el paélo del divino Salvador, como dice Atanasio (c) ,de oir las preces de dos btres que se congregan en su nombre ,¿que no hará ála reunión universal de todos los pueblos que reunidos en su presencia le piden? San Ignacio mártir otra cosa no nos encarga, sino que nos juntemos para orar, que sea una nuestra oración, una la merite ,una la esperanza, una la Caridad yuna la fe con que pidamos (d). El apóstol san Pablo esta es la norma que nos da para celebrar nues-^ tra pública oración [e),paraque ,como dice el Crisóstomo ,seamos in dispensablemente oídos. Mas entended Fieles ,que ha de ser una oración toda llena de fe pero viva ,ved sus progresos :no ha de ser muerta, porque atrae mas bien del cielo el castigo, yved ya la poderosa espada, yel como os la habéis de ceñir quando entráis en el exceso de vuestra oración. La fe, ella es una luz sobrenatural que infunde el Santo-Espíritu en el entendimiento, yle inclina ácreer las verdad s^s que le propone, con mas certeza que si con las mismas manos las K^cára; yal modo que en la maravillosa creación del universo ,termí^da ésta ,la hermoseó el Señor criando la luz que sirviese de medio úlrico por donde el hombre admirase lo hermoso de sus obras ;así formado el cuerpo ,ycriada el alma en el sacramento de la regeneración, infunde el sabio Artífice esta luz mística, que en sentir del tridentino forma en nosotros la raiz para toda virtud. Con ella (/) ,como dice san Pedro ,se honran los hijos de Dios; siendo, al decir de Oseas (^), la señal de aquel hermoso desposorio que celebra el alma con su Criador ,nos forma un cuerpo niistico con Christo, como dixo álos Romanos Pablo eleva en nosotros un tao que nos distingue entré todas las naciones ,dexando siempre en el alma aquella santa semilla, por la qual, como asegura Pablo, ("íA Auc. S. ad Fratres 2. sicut humanus spirims numqaain vivificat mcnabra nisi fuerint unita, í^nirhus-SanCÍus nuinquam nos vivificabit nisi fucrimus uniti. _ (h\ rbrvsostom hom. 2. in 2-. adCorint. qiiasi pudorc vidtus, non audet tllis denegare, r^^•Anoloe. ad Jmperato. Const. Si pro ipsius Salvatoris pado in consensu duorum, Deum ad^cxaudicndiun piomptiorem habeat, ¿quid igitur futurum, ubi ex tot tantisque populis in unuin conerecTHtis una vocc respondeatur aclamantium Amen ? unu ncongre^vuis uMaenesianos; omnes ad orandum convcnite, sit una communis precatio, (d) S. Ign. Epi.t. -^inculpata in Christo .Icsu. ad Rom Cap unánimes uno ore honorificctis Deum. Chrysostom. Tom. 5* (/) S. Petr. 2. vobis honor crcdeniihus. (g) Oseas 12. sponsabo te raihi in fide. {b) Paul. Rom. la. multi unmn corpus sumus.
i6 teólogos yse arguye del III. de los Reyes, quando (a) al aparecerse el Señor se cubre el rostro con la capa por la reverencia ála Magestad ,como quiere el Abulense en la qüest. 19. en el exód ;como también se le premia con la visión maravillosa de coros angélicos yexércitos de espíritus gloriosos que le rodean (¿); ysegún se lee en el IV. de los Reyes, quando en forma visible fue separado del consorcio de los hombres ,yelevado en un hermoso carro de fuego ,que semejante no se lee en toda la sagrada historia. Tantos privilegios merece Elias ;pero no penséis, dice Ambrosio (c), fueron para remunerar su abstinencia, su mortificación ,austeridad ,soledad ypenitencia ;por su zelo fué distinguido con tantas prerogativas, con tantos favores. Ultimamente en la ley evangélica verémos los efeélos admirables de este zelo santo, en el prodigio inaudito de la gracia, Pablo. En este hombre quien por el zelo en promover el culto de Dios ,es elevado al tercero de los mismos cielos, allí se le revelan arcanos ,que él mismo no sabe explicar ni aun sabe decir el como: si se le pregunta él dirá que le ignora sive mcorporesive extra corpas nesclo. Yo os lo haría ver este zelo santo ysus efeélos ,aemas en un Moyses ,quebrando las tablas ála raiz del monte, ymandando quitar la vida átantos como ante el becerro idolatraron ,pero remunerado de Dios con unos resplandores msu rostro que los ^ mismos israelitas no podían mirarle: os asombraríais, señores, si asimismo eyeseis el santo libro II. de los Reyes ,yen él registraseis los castigos que hace el zelo santo de David con los idólatras Ammonítas [d) porque habían violado el derecho de gentes, yhabiendo cometido otras profanaciones eran verdaderos enemigos de Dios :ysi leyeseis el IIÍ. de los Jueces al paso que os comprimiría el espíritu ver las opresiones ycalamidades que el pueblo de Israel pasó por la tiranía de los gentiles ,veriais el zelo de Aod que los liberta, dexando ásus piés al Rey de Moab atravesado (e) por el vientre. Tanto fué el zelo de estos valerosos héroes, que revestidos de él, consiguiéron ser remunerados con la completa viéloria del adversario. Porque el fué un zelo santo, un zelo acompañado de la oración por (rt) in. Rcg. 19. II. sta in monte coram Domino ,&ecce Dominus transit quod cum auaissct ülias, opcruit vultum suum p.illio. (í>) III. Reg. Cap. 18. )^.i4. ecce gloria Doinini revelatur (ylee el Caldeo )&ante eum crant zcfatus^um^^&c habuit Elias, &ideo raptus cst ad coelum, zelo, inquit, Populum quoquc eius adduccns serravit, &circuincgit super eos tforum Ammon *cultris ,ct traduxit in tipo laterum :Sic fecit universis civitatibus ficlamaverunt ad Dominum :quí suscitavit eis Salvatorcm vocabulo Aod. ibiüem. lulit siccam de dextero femore suo, infiitUquc cara in ventre eius.
la conversión del impío, como lo fue él de Samuel, que aunque enfurecido contra un pueblo ingrato que quieren otro que los gobierne ,no dexa de exclamar ydecir ,absit quod pro vobis iugiter vota non offerami tal executa David aun quando pone un exército en campaña contra su ingrato ydesconocido hijo ísus preces se dirigen áDios ^al mismo tiempo que grita ásus generales, sérvate mihi puerum Absálon. Tal es el zelo santo agradable áDios para atraer su misericordia; ypor el contrario su indignación ,como de hecho lo hizo ver ásus discípulos, quienes al ver las injurias que los samaritanos hacían ásu Maestro quieren venga fuego del cielo para consumirlos; mas ellos son terriblemente reprehendidos del divino Salvador. De este modo acompañado nuestro zelo, será acepto en los ojos de Dios ,veremos en nosotros realizarse los buenos yprodigiosos efeélos, que éste produce quando santo :nuestras súplicas serán remuneradas con los dones del cielo, como lo experimentáron tantos que os he referido ,yentre ellos un Jehú Rey de Israel, que aunque perverso y malo, tamen commendatur^ dice san Buenaventura, porque zeloso destruyó la generación de Acab ,ymató sus falsos profetas [a). ¿Quán remunerado no sé vió Heli ,quien desgraciadamente parece hubiera muer-^ to, si el zelo que tuvo al saber del Arca en poder de los filisteos, no hubiese sido acepto álos ojos de Dio>^^ El Señor remunera su zelo con una feliz muerte :no así ásus hijos Sacrilegos ysediciosos, quienes, como leemos al I. de los Reyes detrahebant homines ásacrificio Dch minu ¿Qué no premia el cielo el zelo dé Moyses, dignándose de escribirle segunda vez las tablas que había quebrado? ¿Qué no premíalas armas de Matatías quando lleno de un santo zelo levanta su voz ,qui zelum habet Icgis statuens testamentum ,exeat post me^ El Señor le favorece, yfortalece su brazo al ver el fin santo de sus conquistas. Ultimamente ¿quánto no favoreció yremuneró el Señor álos levitas que por mandado de Moyses quitan la vida átanto idólatra? Bien lo dexa claro la santa Escritura quando con dignísima frase hablando con los levitas les dice Exod. 39* ^9*Consecrastis tnanus vestras hodie Domino, ut detur vobis benediñio :pues ¿qué las manos de los levitas no eran consagradas con la santa unción? ¿No eran ellos dedicados á Dios por los sacrificios ,oblaciones ytimiamas ?Si lo eran ;pero Dios en prueba de estimar su zelo, los llena mas ymas de bendiciones: quasi diceret ,(dice Ensebio )eodem ,quem effudistis sanguine vos sacerdotes consecratos ,¿sf inunBos existímate. Tal es, señores ,el zelo santo agradable en la presencia de Dios (ti) S.ÍJouav.in Bib.Paup.Cap.5i.quainvis Jehu Rcx Israel simplicitcr fucrit malus? tamen comincndatur có quod semen doraus Acab delevit, propiietas Baal occidens, &edes ipsius Baal dcstruxit.
i8 tales progresos hace quando verdadero ,así como atrae los mayores castigos quando reprobo, perverso yfalso. Así lo experimentó sobre sí el capitán Joab ;su zelo falso le hace executar las mayores atrocidades en la corte de David :el se mira salir áAbner en gracia del Príncipe, le fragua una traycion, lo lleva consigo ,yde un golpe lo mata. Lo mismo executa con Amasa :con aire de amigo lo busca, quasi deosculans eum percusit eum in latere : ysi tiene la orden de afrontarse en campaña con Absálon ,su zelo falso le hace cerrar los oidos álos clamores de su padre ,yatravesarle intrépido su pecho con tres lanzas. \0 zelo perverso éiniquo! sabe que Dios tiene ya dispuesto el instrumento que ha de castigar tus atrocidades. En efeélo Salomón fué destinado de Dios para el castigo de este iniquo: él manda buscarlo yhasta el pie del tabernáculo ,hasta baxo de los mismos altares donde se acoge, paraque se le quite la vida :así fue ,Banayas encargado del secreto. del Rey dio fin áeste desgraciado, que se había exaltado como el cedro del líbano ,mas ya non erat ,nec inventus est locus ejus* Así castiga Dios el zelo de los iniquos ;yasi no dudo yo ahora, señores ,si miro álos dias en que vivimos ,que Dios levante Salomones para castigar el zelo pérfido éiniquo de esa Asamblea óConvención de malignantes, quellevados de él, han decapitado lo mas precioso de la Monarquía ,yKan cometido mas atrocidades que Joab ; pero tal vez nuestros capitanes generales serán otros tantos Banayas destinados de Dios para destruirlos. No lo dudo, franceses, quando veo en vosotros el mismo zelo que animó álos perversos fariseos contra el Salvador :haciéndose zelosos de la ley ydel honor de Dios, eran los primeros en quebrántarla, en hacer superar sus perversas tradiciones ,ycon un zelo paliado, disponer las calumnias hasta en los tribunales contra el mismo Criador. Insidias suas tribunalis schemate paUiantes ^ait Vid, Antiochc, in Cap, 14. Marc, No lo dudo, pues firmemente creo que la sangre de vuestro Rey yde tantos sacerdotes como habéis derramado ,ha de estar clamando por venganza contra vosotros :temed la espada de la justicia de Dios que tan terriblemente supo castigar solo el haber probado el primer hombre el íruto del árbol prohibido: la serpiente astuta yencantadora con un eco lisongero de igualdad, independencia ylibertad les hace sacudir el dulce yugo del precepto ,rebelarse contra el Legislador, queriendo ser iguales áél ,libres éindependientes como el mismo Criador. Ecos semejantes álos que vosotros habéis dado oidos ,siguiendo áesas serpientes venenosas que tanto tiempo hace estaban introducidas en vuestro seno ,hasta que han conseguido seduciros
ylevantar ese fingido árbol, cuyos írutos envenenados de igualdad, independencia ylibertad habéis comido :pues temed, que si habéis probado de estos írutos ,el cielo haga caer aquella maldición terrible sobre vosotros ,baquel diluvió descripto por Nahum ,yverificado en las ciudades nefandas ,bponiendo ávuestros ojos rios teñidos en sangre, bmandándoos, como áFaraón, volantes esquadrones de langostas. Pero ¿qué digo? ¿No lo estáis ya viendo verificado todo este castigo en vosotros mismos? Sola la división de vuestro reyno que el Señor ha permitido ,es el castigo mayor ,quando está escrito, que es consiguiente áesto la infalible ruina: omne Regnum in seipsum divisum desolabitur. Tanto como esto merece ese zelo falso con que habéis pretendido entablar hasta en la capital del mundo esa libertad reproba, que nos describe san Pedro: lihertatem Hits prominentes^ cum ipsi serví sint corruptionis^ yque os veáis tristes, marcados como el iniquo fratricida Caín él no cabe en el mundo, ypara vosotros toda la redondez de la tierra será corto espacio ásosteneros. Ya podéis clamar como él, omnis qui irwenerit me ,occidet me ;bcon Salomón, ¿rwr detestatus sum disciplinam ^wnec audivi vocem docentium me ,magistris non inclinavi aurem meam^. Penefui in omni malo^in medio cerrasteis los oidos ávuestros verdaderos maestros ,no oísteis los amorosos silbos del Pastor universal ,yos habéis presentado lleqos de maldad en medio de la Iglesia yde la religión. Absálones ingfatos^ ¿quánto habéis trabajado hasta quitarle la corona yla cabeza ávuestro Rey? Pues si aquel por menos ,queda de un árbol colgado ,yal esfuerzo de tres saetas su pecho atravesado ,temed no sea, que de ese árbol fingido de la libertad quedéis suspensos, yal esfuerzo de las espadas de los Monarcas valerosos ,que cercan con los exércitos vuestro reyno totalmente destruidos. La espada de la justicia de Dios desenvaynada ya contra vosotros, vengará las injurias hechas ásu santo nombre ,castigará ese zelo perverso que os ha conducido állenar de crímenes ,yseducir toda la nación :temed ,ytemamos todos nosotros ,no corramos tras de la iniquidad ,no nos vistamos de ese zelo falso que es todo preocupación yíánaíismo: repitamos los adiós fervorosos de amor áDios, os diré con san Bernardo in serm. 44. in cant. de modo que las injurias cometidas contra él las tomemos como propias ,ylas venguemos como Elias quando da muerte álos falsos profetas de Baal. Este será en vosotros un zelo santo ,un zelo todo lleno de virtud ,dice el Abulense Quaest. 32 5. in cap. 5* Matth. Revestios pues de este zelo, el mismo que hizo al santo Job reprehender tan terriblemente ásu muger ,de quien dice el Lirano ,que encendido en una santa ira no pudo sufrir
ao las injurias hechas contra Dios {a): imitador del zelo santo de aquel bendito Salvador, que al ver profanada la casa de la oración, tornó el látigo para los negociadores que ultrajaban su casa ,ysu santísimo nombre. Severo castigo^ pero merecido asu pecado, contra el qual hemos de pelear ,sin parecemos nada duro quando se trata de vengar las injurias contra el Criador cometidas. Así se explica san Ambrosio en la carta dirigida áRomulo ;bien que observar debe nuestro zelo, como dice el Cartusiano (c), de no introducirse con una usurpada autoridad ávengar estas injurias ,sin aguardar el mandato del Rey, y oir la VOZ de la misma autoridad» Mas estando ya esta autoridad declarada por los Soberanos, quando nuestro Príncipe se ha presentado todo lleno de zelo por combatir la iniquidad ,quando lo vemos como un Eliachim virey ygobernador en Judéa, quien para librar álos suyos de las amenazas de un soberbio Nabuco, no solo escribió, mas salió exhortando los suyos apenitencia ((/) :quando lo miramos como un Samuel juez de Israel, que viendo el grande estrecho en que lo teman puesto los filisteos ,hizo Oración áDios ,alentando ásu pueblo áque arrojasen las culpas ,y los ídolos de en medio de ellos (e): como otro Josías, quien para afianzar su corona juntó todos los grandes ,él mismo les lee el libro de la ley ,toma juramento álost^e habían de observarla ,desterrando las abominaciones gentílicas (p iquando últimamente lo vemos con el espíritu de los santos reyes Ezeqnías yJosafat ,quan oaque por l^g amenazas de Sennaquerib envió sus despachos reales ,ysacerdotes á todo el reyno paraque exhortasen ápenitencia ,siendo tan eficaces , que logra del Señor le mande un ángel ,que en sola una noche dió muerte ai8^. mil del exército de los asirios Y^ste para asegurar las felicidades de su Monarquía ,envió por su reyno levitas , que llevasen el libro de la ley ,la predicasen yenseñasen; siendo este su zelo tan agradable áDios ,que por él engrandeció el Señor hasta lo sumo su Monarquía, (h) Quando vemos ánuestro Rey ceñido de este zelo ,alentando á todo su reyno ala oración, escribiendo ásus obispos, paraque éstos (rt) Lira, iu Job, Cap. 2. Quamvis al'tlidioncs proprias patientcr sustinucrit, taincii injurias. Dci absquc reprchcnsione sustinerc non potuit. (b) ,Ncquc enim aliquid durmn vKletur pro vindida injurix celcstis. (c) Carius. in Cap. 25. Num. Verum taincn non dcbct quis proprio capitc ,aut usurpata autoritate ,scipsuin in-gcrere al ulcisccnduui Dci ,aut suipsius ofensaiu ,quia ncc Phinees ultus est illud piaculmn ,njisi legis audoritatc, &quia Moyscs dixit judicibus :occídat unusquisquc pro^ üiinos suüs. (íl) Judit 4. humiliaverunt animas suas in jejuniís. (e) I. Kcgum. Aufcrte Déos alíenos de medio vestri. (i )Cap. 34. Docebant populum habentes Ubrum Icgis &c. (?) tV- Rcg. Cap. 19. Missit senes de sacerdotibus. (b) II. Paralip. Cap. ij. Crevit Josaphat, &magnificatus est ia sublime.
Ínfíamadoís en el espíritu que anima al Soberano ,comuniquen este su ardor álos pueblos :en este tiempo mismo es en el que nosotros debemos ^ceñirnos de este zelo santo ,dirigir con él nuestras preces á Dios, /evestirnos de una santa ira para vengar las abominaciones; aplicándolos oidos álos dulces ecos,con que los pastores de lalglesia se han esmeradOtCn esta ocasión áanimarnos yfortalecernos, paraque huyamos del precipicio en que han caído nuestros hermanos :leámos para este efeéto sus dejólas pastorales :tomemos en las manos muchas veces la que acaba de dar ásus hijos este nuestro virtuoso yexemplar Prelado, en la que encontrareis los mas puros sentimientos de nuestra católica religión, convencidos los falsos fundamentos sobre que apoyan su fanatismo los Jacobinos de París: aprendereis la grande obligación que tenemos de obedecer al Rey, en quien reside una autoridad dimanada del mismo Dios: yconoceréis como el hombre no es libre,si esta libertad se entiende contra la obediencia al Soberano ,ycomo no es esclavo sujetándose á su Monarca. Esa libertad tan decantada de los franceses, esa igualdad éindependencia que quieren atribuir al hombre, en dicha pastoral la vereis altamente reprobada con las razones mas sólidas, que nos hacen ver con toda claridad, que el nuevo sistema de la Francia pugna contra la humanidad ,destroza las leyes humanas, no respeta las divinas, ultraja los (;lerechos de la religión, de la Iglesia yd^ disciplina: en una palabra,, constituye al hombre en un estado en qi^. Dios no lo crió. En ella últimamente aprendereis arogar incesantemente áDios por nuestros enemigos, áceñiros en vuestra oración con la espada de una fe viva, acompañada de buenas obras, que ,atraygan de los cielos la especial gracia de conservar esta preciosa joya en nuestra Monarquía; yque por ella veamos en nosotros realizados ios progresos santos,que hace la santa fe,quando viva, en un reyno;y seamos libres de los castigos con que han sido castigadas tantas naciones por haberla muerto con sus crímenes ypecados: aprendereis áceñiros en vuestra oración con la espada del zeío; pero un zelo santo, que haga ver en nosotros sus buenos efeélos,y nos liberte de los malos fines que produce un zelo ímpio, sedicioso, malo. Si con estas espadas ceñidos rogamos aDios ,rodeamos en los dias tristes en que estamos, esta Arca verdadera de nuestra alianza, de donde nos ha de venir todo nuestro consuelo, no dudéis que obtendréis toda la gracia que solicitáis en la presente devota rogativa. Pero si por el contrario, ¡ah desdichada España ! Sobre tí vendrá ásuceder lo que álos filisteos ,quando dando una batalla sin llevar consigo el Arca de su consolación tres mil de ellos quedaron en los campos muertos por los enemigos; mas dando la segunda,ya acompañados de su Arca á30.mil llegaron los que murieron álos
filos terribles de la espada del Filisteo, viniéndoles ésta desgríncia, dice el P. S. Gregorio, de que en vez de ceñirse con las espadas de wmi fe viva yde un zelo fervoroso ysanto, eu vez de ofrecer áDios sacrificios y oraciones ,en vez de llevar en sus conquistas el fin santo de' religión y el honor de Dios, eran llevados del interés, del apetito solo de la, Viéloria ,ydel deseo solo de triunfar sobre los otros [a): es lo mismo que nosotros debemos temer no nos suceda aunque rodeados de esta nuestra Arca en donde tenemos toda nuestra esperanza ,que al mismo tiempo que se multiplican las rogativas ,nuestros soldados ácentenares quedasen en los campos muertos. Por tanto, señores, desechemos de nosotros todo el apetito desordenado, que puede hacer ínfruéluosa nuestra oración: arrojemos las culpas, pues éstas son bastantes paraque el cielo enojado no nos conceda la victoria. Solo un pecado de Acán en el exército de Josué, fué bastante paraque en la primera batalla que dio contra la ciudad deHai muriesen tres mil al furor de los enemigos: pues formemos nosotros un ingenuo arrepentimiento, que si así lo hiciéremos no tenemos que temer al enemigo, ni ala multitud de ellos; porque dice Orígenes ^obre el 31.de los números hablando de la viéloria que de los madianitas alcanzó Israel: no en el número venció este pueblo,sino la justicia yla piedad que había en ellos: mucho mas vale un santo or-'üdo,que innumerables pecadores peleando. (b) Leed los anales eclesiái oíos ,yvereis áun Calixto IIL sumo Pontífice, que viendo los progresos de los turcos en la Ungria, se fue alos príncipes christianos,y les dice: es necesario yoportuno,que imploremos con lágrimas ygemidos la misericordia,humillando nuestras almas en la oración, trayéndoles el exemplo de Amalee disipado por Moysés, de Samuél,que para vencer los filistéos les dice: no ceseis de clamar áDios por nosotros, paraque nos salve de la mano de los filistéos: atiende Judá, yatended todos los que habitáis en Jerusalén: no temáis áesta multitud que nos rodea, no es vuestra la pelea, sino de Dios, no sois vosotros los que peleáis: confiad, yvereis el auxilio de Dios sobre vosotros (c). Con estas mismas palabras debo yo alentaros en este dia :no temáis ala multitud de esa nación prevaricadora,!!© es vuestra la pugna sino de (a) Grcg. Mag. üb. 3. in 1.Reg. apto uimis terra tantiun sonuisc relata cst. Fa¿ta est plaga magna nimls, tluin carnaliter satagunt ,clainorem qiiidein in garrulitatc habent ,sed rationcm veritatis non habent. ••.. (b) Orig. in 31. num. non in numero vincit Israel, sed justitia &pietas est in cis quae vincit. Vides crgo qula multo plus valct unus sandus orando ,quain pcccatores innumeri pugnando ? (c) Calix.3. in Annal.Eccl. necessarium duxímus, &máxime opportunumut miscricordiam ejus, cum gemitu implorantes, animas nostras in oraüone humiliemus :;:necesses clamare ad Dominum pro nobis ut salvet nos de manu philiistinorum: attcndite (sigue) omnis juda, &qui habitatis in Jcrusalem, nolite timere, ne paveatis hanc multitudinem inon est cnim vestra pugna sed Dei; non enim eritis vos, qui dlmicabitis, sed tantummodo estote confidentes, &videbitis auxilium Uominí super vos.
:enios de la fe ydel zelo santo, yvéreis el auxilio del Señor sobrl 3s, verejs destrozada la altivez, reprimido su orgullo ysu sober- Iver irois que Dios está con los españoles, comotó estuvo en las kbatallas. ¿Que no hicieron los franceses en los lugares de Ara- V,!!' •S'^'iueaban ios templos ,el sacramento Augusfí 'rado por los suelos; pero Dios estuvo por ios españoles. Dígalo í^vilia de Tamante, los sacerdotes de su Iglesia ,que mas afligidos de vSra su Dios vilipendiado, que de verse desnudos, se lamentaban de sur^l?gíosi.djga!.io.is,s Iglesias de la villa de Monzon y SUS conventos ,quando echáron las santas Formas por la tierra ,desuudáron ásus sacerdotes, yobraron otras tantas abominaciones; pero volvió por su causa ,yfortaleció álos españoles. ^Pues ¿por qué no ahora hemos de esperar este valiente ypoderoso auxilio? Expelíemus humiles consolationem ejtis (os diré con Judith) ut fa-^ ctat nobiscum misericordiam suam-^ humillemos nuestras almas en su santísima yreal presencia, paraque use con nosotros misericordia, diciéndode^^ ^'^i'voroso espíritu animado con los clamores de los sacerdotes <^tulia ;tu, gran Señory has elegido esta casa de oración, paraque invoquemos tu santo yadorable nombre; usa de tus venganzas con los inicuos, que han levantado su brazo contra tí r^emento blasphemias eorum: sepa todo el mundo, que han obrado msantificado, tu nombre, tu ley, tu Iglesia, tus sacramentósflus ministros, tus vírgenes: ^udica illos^secundum malitiam illorum. Pero, ah! ¿qué es lo que pedimos? Tranquemos de nuestros lábios estas expresiones, que aunque proferidas en otro tiempo por un santo Judas contra Nicanór; el amor yla calidad de un Moysés sea mas bien quien nos haga clamar por nuestros enemigos. Sí, mi Dios, óperdonarles su pecado, convirtiéndolos al veraeoconocimiento, obórranos del libro de la vida. ¿Acaso Señor, no son obras de tus manos? ¿No son bañados con el preciosísimo bálsamo de tu preciosa sangre ?¿No son tus redemidos ?Pues dáles Pastor amoroso, un silbo ,que penetrando todo lo mas sombrío de sus corazones ,les haga volver al redil de los predestinados. Sino lo haces así, ómi Dios, iquomodo poterímus subsistere antefaclem eorum, nisi tu Deusadjuves nos^ ^Como hemos de poder prevalecer contra os que cónjidunt in multitudine sua'^ Despide un soberano aliento de tu boca, yhazles ver, si ingratos se resisten átu poderoso auxilio, que hay Dios, que pelea por nosotros: no permitas, veamos prevalecer la iniquidad sobre nuestras cabezas, ni que veamos correr tan pernicioso veueno, que quiere hacer nacer la irreligión yla idolatría en medio de un 'undo entero. No, Dios mió,recibid los suspiros ylágrimas de toda esta “ación, auxiliad los exércitos combinados de mar ytierra;no olvidándote
de^nuestro SS. P. Pió VI. ,infúndele una fortaleza evangélica, para; de ella revestido, pueda tremolar las banderas de la fe sobre la cuii'J del vaticano, ápesar de los ímpios, quienes como descarriados del vf dadero rebaño ,andan aguzando sus serpentinas lenguas ,órg.’"-’ tantas abominaciones ,áver si pueden sembrar tanta zizaña , inventado en todo el campo evangélico: no te olvides de nues^|^ católico Soberano ,míralo revestido de la fe viva ,de un zelo ^ con la espada en la mano por la gloria de tu nombre te cl|^^ . Jirtna me Deus in hac hora^ oye dale valor áél yásus tropas ,paraque acaben de cercenar el orgullo de tanto holofernes, como tienen cercada (digámoslo así) áesta tu querida betulia ,áesta España ,que se esméra en tributarte cultos ,homenages yadoraciones: manda álos impetuosos vientos de ese fanatismo, que cesen ,yveamos ya en todo este desgraciado reyno ,como en todos los demás la paz ,el reposo yla tranquilidad. Mas ,si nuestros pecados contienen el raudal de tu infinita misericordia, átí clamamos, óvirgen María, no te olvides. Señora, de nosotros en esta tribulación, por ahora'“ esperamos remuneréis con la viéloria esta España ,que tanto te celebra ,que tanto te aclama :acuérdate de esos exércitos españoles, cuyos individuos, unos átu santo rosario, otros vistiendo tus santos escapularlcj ytodos como verdaderos españoles, tus especialísimos devotos yaféltós, siempre te han sido fervorosos hijos, y siempre han puesto en vos sus esperanzas: anímalos yfavorécelos en medio de las fatigas de la guerra en que se hallan: acuérdate también,Señora ,de los votos de tantas ciudades ypueblos ,por defender ycelebrar festivos el primer instante de tu inmaculada existencia, la orden instituida ágloria de este tu soberano mysterio, con cuyo manto se honra nuestro católico Rey, áefeélo de su ternísima devoción: todo esto clama á tí Señora, todo esto te empeña, paraque pidas por la nación española, yle alcances la gracia del consuelo yla viéloria en la presente tribulación. Calle tu misericordia, dixo tu siempre amante Bernardo,aquel que te invocáre ,ytu no le socorrieses ;pues España te clama ,Señora , óMaría madre ypatrona nuestra :recoge en esas tus manos preciosas los suspiros de esa Monarquía, de su Soberano, de sus pastores, de sus sacerdotes yde todos los españoles ,todos siempre Marianos preséntalos al trono de tu hijo, yhaz que obtengamos el feliz despacho, que deseamos ^que no es otro ,sino que venga la luz necesaria para el incrédulo ,una completa viétoria para vencer al temerario ,yque huyendo de enmedio de todos el espíritu de la confusión, reyne la deseada paz,la fe ,la tranquilidad ,ysea exaltado el santo nombre de Dios ,per injinha s¿ecula sceculorum. Amen.