María Teresa León: una rebeldía melancólica
Abstract
El presente trabajo se centra en la investigación de la vida y obra de María Teresa León Goyri, escritora vinculada a la generación del 27 e integrante del grupo las Sinsombrero. Concretamente, se ha realizado un análisis crítico de su obra Memoria de la melancolía, destacando los elementos autobiográficos y aspectos reivindicativos que han marcado tanto su trayectoria personal como literaria
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María Teresa León: una rebeldía melancólica Alumna. María Teresa Cordero Romero Tutora. Dra. María del Rosario Martínez Navarro Departamento de Literatura Española e Hispanoamericana Grado en Filología Hispánica Curso 2024-2025
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3 Resumen: El presente trabajo se centra en la investigación de la vida y obra de María Teresa León Goyri, escritora vinculada a la generación del 27 e integrante del grupo las Sinsombrero. Concretamente, se ha realizado un análisis crítico de su obra Memoria de la melancolía, destacando los elementos autobiográficos y aspectos reivindicativos que han marcado tanto su trayectoria personal como literaria. Palabras clave: Memoria, exilio, melancolía, mujer, desarraigo, inquietud y cultura. Abstract: This study focuses on the research of the life and work of María Teresa León Goyri, a writer linked to the generation of 27 and member of the Sinsombrero group. Specifically, a critical analysis of her work Memoria de la melancolía has been carried out, highlighting the autobiographical elements and vindicatory aspects that have marked both her personal and literary trajectory. Key words: Memory, exile, melancholy, woman, uprooting, worry and culture.
4 Índice 1. Introducción .................................................................................................................. 5 2. Metodología .................................................................................................................. 6 3. Objetivos ....................................................................................................................... 7 4.1 Situación de la mujer en la literatura en la primera mitad del siglo XX .................... 7 5. Las Sinsombrero ........................................................................................................... 8 5.1 El Lyceum Club ..................................................................................................... 10 6. María Teresa León Goyri ............................................................................................. 11 6.1 Memoria de la melancolía ..................................................................................... 11 6.2. La vida de María Teresa León narrada a través de Memoria de la melancolía ... 13 6.3 Reivindicación del papel de la mujer en Memoria de la melancolía .................... 22 7. Conclusiones ............................................................................................................... 27 8. Referencias bibliográficas .......................................................................................... 28 9. Anexos. ....................................................................................................................... 33 9.1 Anexo I. Artículos de revistas y periódicos publicados por María Teresa León. .. 33
5 1. Introducción Este trabajo es fruto de unas inconmensurables ganas de conocer, indagar y dar desde mi humilde voz un pequeño homenaje a una mujer, que como otras tantas les tocó vivir la sinrazón de los designios del hombre, del conflictivo tiempo donde sus plumas por más que intentaron volar estaban enjauladas en una sociedad encorsetada por las convenciones sociales. María Teresa León Goyri (1903-1988) perteneció a la generación del 27 por los hilos de la temporalidad, su amistad con Federico García Lorca y su matrimonio con Rafael Alberti la incluyen en esta cascada de ideas renovadoras, reivindicativas, creativas y un sinfín de adjetivos con los que podríamos definir este tiempo profundamente fecundo en nuestra literatura. Arniz Sanz en 1975 (Iglesias A. 2020, [en línea]) dijo que la autora de Memoria de la melancolía es “la buena sombra de Rafael” pero ella en sí misma tenía todas las connotaciones revolucionarias y creativas además de una prolífera obra para pertenecer a la generación que tanto aportó a las letras de este país. Fue una mujer reivindicativa que lucho por su papel de mujer en muchos aspectos, pero su acción y lucha más importante partió de su puño, en un abanico de letras donde desgrana la lírica de su angustia, por un sentimiento de desarraigo provocado por un exilio forzoso a causa de la guerra civil que marcó la vida de muchos de los autores de la generación del 27. Su exilio fue un punto de inflexión en su creatividad, la sombra de esa melancolía la persiguió toda su vida, el desarraigo sufrido aparece en su obra acrecentando aún más el dolor de tener que demostrar letra a letra, que era una mujer con creatividad en las venas y no era solo la mujer de un poeta. Sus deseos de libertad se plasmaban en sus obras, de las cuales, consigo la fuerza necesaria para hacer de este trabajo el motivo fundamental, dar a conocer con un riguroso estudio, todo el esfuerzo que tuvieron que hacer estas mujeres integradas en un grupo al que se le puede llamar de muchas maneras, dentro del cual está María Teresa León. Conocí la figura de León Goyri debido a mi interés por las sinsombrero y por su vínculo con la generación del 27. Consideré que investigar sobre ella supondría para mí un gran aprendizaje, ya que la considero un icono de la cultura. He descubierto que María Teresa fue una mujer adelantada a su tiempo, además de ser una de las muchas que tuvieron la valentía de mostrar que la mujer no solo está a la sombra, a la derecha del hombre, a izquierda de la sociedad, sino que puede estar en el mismísimo centro de la cultura, la creatividad, la sensibilidad, demostrándolo con su vida y sus letras.
6 A modo de curiosidad, quisiera decir que en la Fundación Rafael Alberti del Puerto de Santa María se conservan muchas de las pertenencias de María Teresa León, además de casi todos sus libros. No he podido ir, pero es algo que tengo pendiente. 2. Metodología Este trabajo de investigación se aborda desde los estudios de género para fomentar la lectura y el conocimiento de la obra de León Goyri desde la perspectiva feminista actual. Cabe resaltar que este trabajo se inserta en las líneas de investigación del grupo Escritoras y Escrituras (HUM 753). La metodología del presente trabajo se ha dividido en varias etapas. En primer lugar, se ha llevado a cabo una lectura atenta de la obra, posteriormente se ha realizado un marco teórico para conocer el contexto histórico, social y cultural en el que vivió León Goyri, así como familiarizarnos con las circunstancias en las que la obra fue escrita y finalmente, he realizado un análisis crítico de la obra siguiendo dos líneas de análisis; por un lado, se abordará desde una perspectiva autobiográfica y, por otro desde un enfoque reivindicativo. Quisiera apuntar que a lo largo de este trabajo trataré cuestiones ya conocidas como las Sinsombrero y el Lyceum Club, pero es para contextualizar a la autora en su época y su círculo. He elegido esta obra para esta investigación porque es considerada la más importante de María Teresa León y, del exilio español, además de ser la obra que más me ha permitido ahondar en León Goyri, ya que se trata de una obra de carácter autobiográfico. Recalco que no he podido adquirir una edición crítica de esta obra, por lo que he usado la edición más reciente publicada por la Biblioteca María Teresa León en la editorial Renacimiento en 2020, cuyo prólogo es de Benjamín Prado, escritor español. Todos los fragmentos que he citado en este estudio pertenecen a esta edición y me he referido a ellos a través de las siglas MM. Para completar este análisis he utilizado artículos de prensa obtenidos en la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional y en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica. Aprovecho para mencionar que en la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla se están desarrollando diversos actos para celebrar el centenario de la generación del 27, en 2027. Considero que es una buena oportunidad para rescatar del olvido a estas autoras que formaron parte de esta fascinante generación.
7 3. Objetivos El propósito de este trabajo es dar voz a autoras como María Teresa León, que fueron silenciadas por la sociedad, por no reconocer la valía de la mujer en el mundo literario. Asimismo, me gustaría fomentar el interés de los futuros docentes para romper con los programas de estudios establecidos en secundaria, de modo que, los estudiantes puedan conocer la contribución de las mujeres en el mundo cultural y literario de la historia de la literatura. Y otro de los objetivos es promover la inclusión de las mujeres en la formación académica de los estudiantes del grado en Filología Hispánica en la Universidad de Sevilla, ya que en los proyectos docentes raramente se contemplan. Aquí, quiero expresar mi profundo agradecimiento a la directora de este proyecto, María del Rosario Martínez Navarro, y al tribunal por la lectura de este trabajo y las sugerencias y propuestas de mejora para futuros trabajos y proyectos académicos. 4.1 Situación de la mujer en la literatura en la primera mitad del siglo XX De entrada, el paso del siglo XIX al XX no supuso ningún cambio notable en la situación de la mujer, tal como lo afirman Medina y Zecchi, (2002, p. 19), “el cambio de siglo fue para la mujer española simplemente un cambio de siglo”. Sin embargo, en los primeros años del siglo XX, en relación con el ámbito educativo, la mujer alcanzó grandes avances. El primer gran avance, y más importante, fue la aprobación de una ley en 1910 que les otorgaba el acceso a una educación superior. Esto generó considerablemente un aumento de mujeres en el contexto literario y cultural de la época, puesto que se crearon diferentes organizaciones y agrupaciones femeninas que permitían a las mujeres reunirse y abordar temas culturales. En 1915 se fundó la Residencia de Señoritas dirigida por María de Maeztu. Medina y Zecchi, (2002, p. 20) consideran que “la fundación en Madrid de la residencia de señoritas venía a convertirse en otro de los momentos importantes para la entrada de la mujer en el mundo intelectual y educativo en estos primeros años del nuevo siglo”. Como podemos observar, se estaba gestando un nuevo prototipo de mujer, ya que arrinconaron las labores domésticas impuestas por la sociedad y desafíaron a las convenciones sociales insertándose en un mundo dominado por la masculinidad. Así lo define Kirkpatrick (2003):
8 Lo más visible para los contemporáneos fue la aparición en los núcleos urbanos de un nuevo tipo social: la mujer moderna independiente e intrépida, [...], se negaba a aceptar las restricciones tradicionales que mantenían a la mujer española fuera de las universidades, las profesiones y los espacios públicos donde se desarrollaban los negocios de los hombres. (Kirkpatrick, 2003, p. 9) Esto nos demuestra que la mujer empezó a tomar conciencia de su capacidad intelectual y dedicarse al mundo literario, aunque pasó por diferentes etapas, “de desapropiación, de reapropiación, de pérdida y de reconquista”, como postulan Medina y Zecchi (2002, p. 12). Esto demuestra que el mundo literario no es exclusivamente masculino, como se concebía en épocas anteriores. A raíz de todos los avances logrados en el siglo XX, la mujer en la actualidad ha logrado una notable presencia en la literatura, alcanzando un dominio similar al de los hombres. 5. Las Sinsombrero Como ya es sabido, el grupo de mujeres conocidas como las sinsombrero son las mujeres que formaron parte de la generación del 27. Algunas de ellas fueron: Concha Méndez (1898-1986) fue una poeta destacada, aunque su obra más representativa es Memorias habladas, memorias armadas, un libro de memorias que redactó su nieta, Paloma Ulacia Altolaguirre, a partir de una grabación de su abuela, antes de fallecer. Josefina de la Torre (1907-2002), fue una artista polifacética ya que se dedicó a la literatura y al cine, aunque alcanzó mayor éxito como actriz que escritora. Entre sus obras más conocidas se encuentran Poemas de la isla y Marzo incompleto. (Saura Pérez, 2022, p. 411) Maruja Mallo (1902-1995) se consolidó como una de las pintoras más influyentes del siglo XX en la corriente del surrealismo. Su cuadro más famoso es La verbena. Ernestina de Champourcín (1905-1999) fue una poetisa cuya relevancia se manifestó en libros como En silencio y Ahora porque debido a ellas Gerardo Diego reconoció su valía y la incluyo en su Antología en 1932, la cual estaba formada por hombres hasta el momento.
9 María Zambrano (1904-1991), destacó como una de las pensadoras más influyentes en el ámbito de la filosofía y del ensayo español, entre sus obras más importantes destacan Claros del bosque y Hacia un saber sobre el alma. (Saura Pérez, 2022, p. 412) Rosa Chacel (1898-1994), se consolidó como novelista y publicó su primera obra en Estación. Ida y Vuelta en 1930 la cual fue muy influyente por incorporar nuevas técnicas novelescas. Tal y como desarrolla Saz (2018, p. 303), los motivos por los que no se les ha concedido un lugar en la historia han sido varios, pero el más destacable es por estar emparentadas con hombres ilustres, por ejemplo, María Teresa León era esposa de Rafael Alberti, Ernestina de Champourcín del poeta Juan José Domenchina, Concha Méndez de Manuel Altolaguirre, etc. El concepto sinsombrero proviene de una anécdota que Maruja Mallo relató en un documental de RTVE cuando volvió del exilio: "Un buen día, a Federico, a Dalí, a Margarita Manso, -otra estudiantey a mí se nos ocurrió quitarnos el sombrero. Y al atravesar la Puerta del Sol nos apedrearon, insultándonos como si hubiésemos hecho un descubrimiento como Copérnico o Galileo." 1 En la época, el sombrero no era una mera prenda de vestir, sino que era un objeto que servía para demostrar el estatus de las personas y, si no lo llevaba, cuestionaban su condición sexual. A partir de este hecho, muchas mujeres se unieron al movimiento porque se convirtió en un acto de libertad y de ruptura con la tradición. Saura Pérez (2022) define cómo eran las mujeres que se integraban en este grupo. [...] podríamos catalogar dentro del término sinsombrero a todas aquellas mujeres que mediante su talento e intelecto decidieron quitarse el sombrero y derribar las barreras de género que les impedían desarrollar toda aquella actividad intelectual, artística o de cualquier otra índole por el único hecho de ser mujeres en una sociedad machista que las quería en silencio y bajo el control masculino. (Saura Pérez, 2022, p. 411) El grupo de las sinsombrero fue fundamental para el desarrollo de la mujer en la sociedad española de principios del siglo XX, pero con el final de la guerra civil y el comienzo de la era franquista, muchas tuvieron que exiliarse como única alternativa, 1 Véase el siguiente vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=1quVih0n3gg
16 Doña Jimena Díaz de Vivar […]” (MM, p. 347) y Cervantes, el soldado que nos enseñó a hablar en 1978. (Castillo Robles, 2013, p.79). Como señala Castillo Robles (2013, p. 80) la autora adoraba el teatro, y estuvo vinculada a él de diferentes maneras: directora, actriz, dramaturga, adaptadora, gestora y crítica. Su primera obra de teatro fue Huelga en el puerto publicada en 1933. Unos años más tarde publicó La tragedia optimista, en 1950 La historia de mi corazón y La libertad en el tejado en 1989. También publicó Sueño y verdad de Francisco de Goya, pero no se conoce la fecha con exactitud, pero si se sabe que fue en Roma. También escribió ensayos como Crónica general de la Guerra Civil en 1939, La historia tiene la palabra en 1944. Hizo publicaciones en periódicos y revistas que posteriormente ahondaremos en ellos. Su actividad literaria también se extendió al cine, a la radio y a la traducción demostrando la versatilidad y compromiso cultural de esta mujer. Realizó el guion de La Dama Duende de Saslavsky en 1945 y al año siguiente El gran amor de Bécquer de Zavalía. Ella misma lo relata en Memoria de la Melancolía. […] Yo, que había trabajado en varios guiones cinematográficos, por ejemplo, en La Dama Duende y en El gran amor de Bécquer, el primero con Luis Saslavsky y el segundo con Alberto Zavalía, siendo protagonista Delia Garcés, me encontré, como los demás, mano sobre mano. Si durante años mis charlas «Charlas de María Teresa León» habían sido transmitidas por Radio El Mundo para censurar los programas [...] (MM, p. 370). En 1970 publicó su obra más importante, Memoria de la melancolía, que la trataremos con gran profundidad en este trabajo. La mayoría de las obras de María Teresa fueron escritas y publicadas durante sus años en el exilio, ya sea en Argentina o Roma. En ellas emplea símbolos y personajes históricos de España tales como el Cid, el Museo del Prado, Cervantes, Goya, etc. Con el uso de estos símbolos, León pretende reivindicar la cultura española desde tierras lejanas. (Kathryn Taylor, 2021, p. 646). Su vida personal fue una constante lucha, puesto que como señala Domingo (2008, p. 22), fue una mujer con una gran necesidad de libertad por huir de su hogar que se regía por un sistema patriarcal. Esta situación le ocasionó contraer matrimonio en Gonzalo de Sebastián en 1920, con tan solo diecisiete años, y tuvo dos hijos, Gonzalo y Enrique. Su marido se dedicaba a los negocios y a divertirse y María Teresa a las labores domésticas,
17 la situación se volvió insostenible, por lo que León decidió abandonar el hogar conyugal y trasladarse a casa de sus padres. Como consecuencia de esto, su marido le impidió estar con sus hijos. (De la Fuente, 2017, p. 468). En Memoria de la melancolía, León narra cómo pudo ver a su hijo enfermo. […] Una voz desconocida le contestó: ¿Quién? ¿Cómo? ¿Quién dice que es? ¿La madre del niño? Bueno, voy a comunicarlo. Y el tiempo, el tiempo, hasta que alguien de la casa dijo: ¿Quieres venir enseguida? Se lo voy a decir a mi madre. Y luego, después de morirse de rabia, otra vez que la decía: Soy la enfermera. Creo que podrá venir a las 10 […] ¿Y para esto habían luchado, arrancándose del alma? […] (MM, p. 105) Agotada por las circunstancias, León Goyri solicitó al cardenal de Burgos la nulidad matrimonial, pero le aconsejó que continuara su relación con su esposo. En palabras de María Teresa: […] “¿por qué es débil y no dijo que no a un cardenal? Las mujeres españolas no pueden desoír esa voz […] Niña, niña tienes que volver con él. Un mal marido es mejor que un buen amante. Niña, niña, regresa junto a tu hijo. Te necesita” […] (MM, p. 104). A pesar de la compleja situación en la que se encontraba, María Teresa no renunció a sus inquietudes, y comenzó sus primeros pasos como escritora. Como afirma Domingo (2008, p. 22), “por despertar su necesidad de escribir, de contar, y de participar para cambiar todo aquello que ella creía -y era verdadno funcionaba en el país”. Optó por ocultarse bajo el seudónimo Isabel Inghirami al realizar sus primeras colaboraciones con el Diario de Burgos. 4 En sus artículos abordó temáticas como la situación de la mujer en los primeros años del siglo XX y la cultura. Ella fue una fiel defensora. (De la Fuente, 2017, p. 470) Así lo expresa en Memoria de la melancolía: 4 Artículos publicados por María Teresa León con el seudónimo de Isabel Inghirami en el periódico Diario de Burgos. Inghirami, I. (14 de septiembre de 1926). La fiesta del libro. Diario de Burgos. P.2. Disponible en https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=2000924471 Inghirami, I. (22 de diciembre de 1926). María de Maeztu. Diario de Burgos. P.1. Disponible https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=2000924542 Inghirami, I. (14 de marzo de 1926). Charlas feministas. Diario de Burgos. P. 1 Disponible en https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=2000924000
18 Cuando aquella muchacha escribió su primer artículo, lo firmó: Isabel Inghirami. No se atrevió a poner su nombre. Mejor que tomasen a la autora por una de las estudiantes de los cursos de verano del Instituto de Burgos. Isabel Inghirami. ¿Y por qué una heroína d’annunziana? ¡Bah!, el primer nombre que le cayó bajo los ojos […] (MM, p. 100-101) Tras la ruptura de su matrimonio, León se trasladó a Madrid. Cuando se instaló, tuvo la oportunidad de conocer a jóvenes que intentaban buscar soluciones para solventar la situación política a la que se enfrentaba el país tal como defiende Domingo (2008, p. 27). En esos años conoció a Federico García Lorca y Pedro Salinas, y algunas mujeres que formaban parte del Lyceum Club, como María de Maeztu, María Lejárraga, María Baeza y Zenobia Camprubí. (De la Fuente, 2017, p. 471). En Memoria de la melancolía relata cómo conoció a Rafael Alberti, en casa de una amiga, cuando el poeta leía Santa Casilda, una de sus obras. Este encuentro fue el inicio de una relación para toda la vida. […] Ella abrió la puerta y él estaba allí. Estaba sentado en el escaloncillo de la casa el muchacho aquel que había leído en casa de sus amigas aquella comedia, sí, el joven poeta interesado en Santa Casilda para que el pobre pan cotidiano de los pobres se convirtiese en rosas […] (MM, p. 51). Posteriormente, pasearon por Pintor Rosales, y ella reflexiona por qué sintió atracción por ese hombre recién conocido; “[…] se llamaba Rosales. En aquel paseo se había decidido mi vida. ¿Por qué paseamos juntos, nada más conocernos, bajo la noche dulce, propicia a los amantes? […] Nunca se explicó por qué sus ojos se detuvieron en los del muchacho […]”. (MM, p. 47). Este repentino enamoramiento provocó numerosas críticas en la época, ya que se regía por los parámetros tradicionales, como los únicos aceptables. María Teresa abordó en sus memorias su postura frente a las críticas: “en Madrid alguien se había dado cuenta de la desaparición de un poeta. ¿Quién es la George Sand que ha raptado a Chopin-Alberti? ¿Otra vez el idilio en Valldemosa?, escribieron escandalosamente en un periódico. ¡Qué más daba si todo estaba decidido!” (MM, p. 141), evidenciando un gran desapego a las opiniones ajenas, puesto que lo verdaderamente importante para ella era haber alcanzado ese estado de felicidad, el cual se disolvió con la ruptura de su matrimonio y la pérdida de sus hijos. Esta felicidad decide compartirla con sus seres queridos como su madre y su abuela.
19 Sí, abuela, me voy, sigo el viaje. He regresado para decírtelo: Rafael y yo no desuniremos nuestras manos jamás. Ya sé, ya sé. Adiós, abuela, adiós, madre. Ya no estoy sola. […] Empiezo, empiezo por mi cuenta y riesgo la vida. Nos vamos a Francia. Él es un poeta. ¿Lo conoces? Abuela, ¿me recibirás cuando regrese? Y mi abuela Rosario contestó: Vuelve. Tú eres mi nieta. Esta es tu casa. Nada más. (MM, p. 141) Desde que se casaron, María Teresa León y Rafael Alberti trabajaron en diferentes proyectos de manera conjunta, apoyándose mutuamente. Juntos fundaron la revista Octubre, cuyo objetivo, como define Domingo (2008, p. 38), era contribuir al desarrollo de una nueva cultura dirigida al proletariado. Además, esta revista representó la primera manifestación de una postura comprometida por parte de algunos de los miembros de la generación del 27. En 1934 estalló en España la revolución de Asturias. Debido a la situación política, Rafael y María Teresa se encontraban fuera de España y su regreso era peligroso, por lo que realizaron numerosos viajes por diferentes partes del mundo: América, la Unión Soviética, etc. Tras casi un año fuera de España, regresaron con nuevas ideas y proyectos, enriquecidos por la formación académica adquirida en los diferentes países. En 1936, estando de vacaciones en Ibiza, estalló la guerra civil en España. Ante la gravedad de los acontecimientos, León, Alberti, junto con otros autores determinaron fundar la revista El Mono Azul 5 . En su autobiografía, León explica el origen y el significado del nombre de esta revista. […] nació El Mono Azul, en la biblioteca de la Alianza. Tengo de esa explosión de entusiasmo solamente un número. No sé si fue José Bergamín quien la bautizó, jugando con el nombre popular que se daba al traje azul del trabajo. De mono azul vestían nuestras primeras Milicias Populares y nuestro Mono Azul estaba destinado a los combatientes […]” (MM, p. 215) En esta revista se relataron los sucesos acaecidos durante la guerra civil y más adelante estos relatos se congregaron en la obra Crónica General de la Guerra Civil Española de María Teresa León (Castillo Robles, 2013, p. 53). María Teresa recoge estos acontecimientos en sus memorias, ofreciendo testimonio de los momentos más convulsos 5 León M.T. Gato por liebre (14 de octubre de 1937). El Mono Azul. P.1. Disponible en https://hemerotecadigital.bne.es/hd/es/viewer?id=8ddc9bee-1a82-4353-8c92-4e8223dbe9bf León M.T. Una estrella roja (24 de septiembre de 1936). El Mono Azul. P.5. Disponible en https://hemerotecadigital.bne.es/hd/es/viewer?id=fb11f259-644e-4efa-8517-ecf308671e1c&page=5
20 de este período. “[…] el Mono Azul comenzaba a dar buena cosecha. También se publicaron en él muchas crónicas de los sucesos españoles que bautizamos, al recogerlas en un nuevo libro: Crónica General de la Guerra Civil Española” [...] (MM, p. 216) Como afirma Castillo Robles (2013, p. 53), durante el período de la guerra civil María Teresa León desempeñó un papel activo en la defensa de la República. Fueron tiempos complejos, marcados por la lucha de Madrid. En ese momento, la Junta de Incautación del Tesoro Artístico le otorgó a León Goyri la responsabilidad de proteger el patrimonio artístico para evitar que no fuera destruido por la guerra. Esto reflejó su compromiso con la cultura. […] Una de las preocupaciones fue la salvación de los tesoros acumulados por los siglos. Se nombró una junta para salvar lo salvable. Se llamó Junta de Salvación del Tesoro Artístico, a la que nunca se la elogiará lo bastante. Para conseguirlo, se llenaron los muros de llamamientos extraordinarios nunca vistos. Camaradas, un cuadro, una escultura pueden ser de alto valor artístico. ¡Consérvala!. No creo que durante ninguna guerra se hayan preocupado de hacer una movilización tan cabal y completa de los artistas […] (MM, p. 218) […] Así, bajo mi firma y la del señor Sánchez Cantón, salieron de Madrid los primeros cuadros del Museo del Prado. Creíamos inocentemente, durante aquellos días luminosos, que el mundo nos contemplaba. […] ¡Y nosotros que ofrecíamos nuestra vida por evitar a un cuadro del Museo del Prado el rozamiento de una bala! [...] (MM, p. 279) En marzo de 1939, León y Alberti abandonaron España, iniciando un exilio que se prolongó durante cuarenta años. Tras pasar por varias ciudades, la pareja se estableció en Buenos Aires, ciudad en la que se integraron adecuadamente. María Teresa relata, en sus memorias, el proceso de adaptación a la capital argentina. ¡Qué Buenos Aires aquel de nuestra primera amistad con la vida nueva! En las mesas de los cafés de la Avenida Mayo se discutía y se gritaba como si aún Madrid estuviese defendiéndose. Hubo un periódico: Crítica, que no admitió ni la caída de Madrid el 7 de noviembre de 1936, ni el fin de la guerra en España en 1939 [...] (MM, p. 340) Menos de dos años después de haber llegado a Argentina nació su hija Aitana; “un día dejamos el río, el patio, la acequia, el pueblecito, la casona de los Aráoz Alfaro, el
21 tílburi, los caballos, la Sierra de Córdoba y corrimos a recibir a una niña pequeñita a quien llamamos audazmente: Aitana.” (MM, p. 44) En mayo de 1963 regresaron a Europa, estableciéndose en Roma. Fue allí donde pasaron los últimos años de su exilio, antes de regresar a España. Llegaron a la ciudad con la esperanza del regreso a España, pero en esta etapa se respiraba tristeza y melancolía, ya que el exilio había dejado una huella profunda en sus vidas. (Castillo Robles, 2013, p. 60). Me duelen las sienes. Ante mis ojos los techos de Roma. No sé si debo tenderme en estas tierras. Debe ser incómodo que nuestros pobres huesos sientan tantas civilizaciones, pinchándoles. Prefiero que me dejen tenderme en la pobreza de Castilla, sobre el poco humus de aquellos campos oscuros donde apenas nace el trigo […] (MM, p. 41) María Teresa compuso Memoria de la melancolía en Roma, pero se publicó en Buenos Aires en 1970. Como señala Kathryn Taylor (2021, pp. 638-639), este libro de memorias ha sido fundamental para la construcción de la imagen de María Teresa, que ella misma se define como “cola de cometa”. “Ahora yo soy la cola del cometa. Él va delante, Rafael no ha perdido nunca su luz […]”. (MM, p. 158). Ella misma afirmó que vivió a la sombra de Alberti. El título “A la sombra de Alberti, la vida silenciada de María Teresa León” 6 de un artículo del periódico Diario Público define la vida y obra de León. En virtud de las circunstancias sociales en las que se encontraba, se vio en la necesidad de adaptar su papel entre los intelectuales españoles. Con esta obra, León además de retratar su vida, fue el testimonio de las mujeres de la época tal y como define García Montero (2019) “escribe para dar testimonio de la importancia de las mujeres no reconocidas en su valor”. En abril de 1977, tras el exilio, María Teresa y Rafael regresaron a España, pero desgraciadamente María Teresa enfermó con Alzheimer y no pudo disfrutar del regreso a su patria que tanto anheló. Cómo define Gómez Isado: Durante muchos años de su vida, el Alzheimer la desterró a un lugar mucho peor y más inhóspito que cualquier rincón del mundo al que se viera obligado a escapar otro exiliado de guerra: el desamparado espacio del olvido, en el que jamás pudo volver 6 Artículo disponible en: https://www.publico.es/politica/memoria-publica-sombra-alberti-vida-silenciadamaria-teresa-leon.html
22 a encontrarse a sí misma, donde se extravió para siempre. (Gómez Isado, 2016, p. 11) El 13 de diciembre de 1988 falleció en Madrid. Y así define Domingo (2008, p. 101) su muerte: “[…] murió María Teresa León, militante de la gloria de las letras, de la izquierda. Murió como un fantasma de sí misma, sin pasado, sin presente, sin futuro en su memoria, pasto de la melancolía de la nada”. 6.3 Reivindicación del papel de la mujer en Memoria de la melancolía Como señala García Davó (2022, p. 45), María Teresa León fue una escritora que no solo relató sus vivencias en las obras, sino que plasmó sus inquietudes más profundas y emociones personales. “[…] lo cierto es que todo lo que estoy escribiendo no tiene ni deseo de perfección ni de verdad. Lo que yo vi es el jardín cerrado de lo que yo sentí […]”. (MM, p. 17). La escritura para ella fue una herramienta de defensa frente a una sociedad hostil. “[…] la muchacha que había empezado a escribir porque sus días eran largos, fríos, solos”. (MM, p. 107). De esta manera, mediante del género autobiográfico, León se consagró como una femme de lettres, como ella misma utiliza en Memoria de la melancolía, imagen que irá construyendo a través de sus experiencias y reflexiones que demuestra su trayectoria literaria a lo largo del tiempo. (García Davó, 2022, p. 52). Sin embargo, esta autopercepción estuvo teñida de una mirada crítica y muchas veces irónica de sí misma. León escribe: […] A veces parece que la mano corre, corre y canta. Pero a veces me descalzo de la alegría al releer lo que voy escribiendo y no me gusta, y todo se me deshace y no veo nada y mis ojos me parecen los de los topos, a quienes ciega la luz. Entonces cruzo todo lo que he escrito con rayas y me parece que estoy tendida sobre la cruz en aspas de san Andrés y me sorbo poco a poco la pena de no ser ni siquiera esa pequeña femme de lettres que merece un saludo amable, una sonrisa. (MM, p. 388) Según González Naranjo (2023, p. 131), en este fragmento el término femme de lettres alude a una mujer con un gran talento literario, León lo utiliza de forma amarga. A pesar de que todas sus obras demuestran su valía como escritora, ella no se reconoce con ese título. Su producción literaria constituye un testimonio de lucha contra las normas sociales que excluyen a las mujeres. Particularmente, en Memoria de la melancolía, las mujeres son reivindicadas y visibilizadas, como mostraré a continuación.
23 La defensa de los valores de la mujer por parte de María Teresa se encuentra estrechamente vinculada con sus recuerdos infantiles, período en el cual la lectura estaba prohibida a las mujeres, como le ocurrió a León, como hemos comentado anteriormente. En Memoria de la melancolía, destaca la importancia de leer: “[…] leer. Es urgente aprender a leer «Aprendizaje urgente». Hay que borrar el bochorno del analfabetismo español. Hay que afrentar así a los que aún piensan que la palabra escrita debe mirarse con desconfianza”. (MM, p. 215). León se enfrentó a las restricciones sociales que limitaban el acceso a las mujeres a la esfera pública, cuestionando el rol de la mujer en una sociedad que la marginaba. Con tono desafiante, se cuestiona: “[…] ¿no nos han dicho que en España la mujer no participa de la vida pública? ¿Por qué esta habla tanto? Despertamos, señora. Es un despertar doloroso… Es triste tener que usar la libertad para denunciar la no libertad […]” (MM, p. 167). Aquí la autora pone de manifiesto la paradoja de tener que reclamar la libertad para poder denunciar la opresión, destacando la lucha constante de las mujeres para alcanzar voz propia en la sociedad. Asimismo, María Teresa reflexiona sobre la inquietud constante que caracteriza a las mujeres: “siempre haciendo algo. ¿Por qué estaremos siempre haciendo algo las mujeres? En las manos no se nos ven los años sino los trabajos. ¡Ah, esas manos en movimiento siempre, accionando, existiendo solas más allá del cuerpo, obedeciendo al alma! […]” (MM, pp. 114-115). Este fragmento enfatiza la vitalidad y fortaleza de una mujer, cuyas manos, siempre en acción, reflejan no solo el esfuerzo físico sino también el emocional que forma parte de su lucha. Considero particularmente importante este fragmento, dado que la imagen de las manos se podría interpretar como una lucha continua por la autonomía. Como defiende Esquivias (2003, p. 122), de manera precoz, María Teresa destacó por sus grandes dotes intelectuales, como ella misma relata: “no entendió la niña. Se rió. Empezaba a darle vergüenza el no saber. Quería saberlo todo. Escuchaba […]”. (MM, p. 38). Esa niña quería aprender y el no saber le avergonzaba por pertenecer a una clase social elevada. La defensa de la libertad y la emancipación femenina constituyó el eje fundamental que marcó la vida de León Goyri. Como defiende Infante (2003, p. 48) rompió con las normas del entorno burgués, rebatiendo normas que le restrinjan el derecho a decidir su destino y se convirtió en una mujer de acción. Su familia no aceptaba que fuera actriz por ser mujer, pero superó sus límites y lo consiguió.
24 […] En mi casa habían dicho: ¿La niña, cómica? ¡Jamás! En nuestra familia todas las mujeres han sido decentes. La niña cerró los ojos ante aquella palabra amenazadora de decencia para toda la vida. Pero una vez alcanzó a subir a un escenario y dijo versos. […] La poesía iba encontrando todo lo que tan insistentemente le había negado la vida [...] (MM, pp. 59-60) Debido a las convenciones sociales de la época, como defiende Esquivias (2003, pp. 121-123), se esperaba que María Teresa cumpliera con las expectativas de su entorno, en el que el matrimonio era lo adecuado. Sin embargo, León se muestra reacia al matrimonio, ya que no estaba dispuesta a ser propiedad de un hombre y, sobre todo, ser tratada como un objeto, como ella misma relata: “[…] te la doy por mujer. Esto es, te doy su mano y en la mano, donde hay tantas cosas, han puesto un anillo, y en el anillo una fecha. Te toman de la mano, te atraen, te besan la mano, te conviertes en su propiedad, porque eres, dicen, su propiedad […]”. (MM, p. 115). Su lucha por los derechos de la mujer no solo se limitó a España, sino que, como afirma Claudet (2003, p. 172) fue una mujer luchadora dentro y fuera de España. En sus memorias relata que al leer una carta de Vietnam se sintió identificada con la mujer vietnamita y con la que compartía una solidaridad profunda, especialmente en lo relacionado con la lucha por la libertad. Se consolidó como una de las voces de la autonomía femenina. Hoy, leyendo una nueva carta de Vietnam donde los escritores nos invitan a ir a visitarlos, siento que quisiera estar sentada en cualquier refugio de la selva, junto a cualquier mujer vietnamita, su mano entre las mías. Necesito decirle urgentemente que soy una vieja mujer de España. De nada te valgo. Déjame acariciar tu pelo. Sírvate de consuelo saber que yo lloré como tú el precio de la libertad. (MM, p. 130) En sus memorias, también busca mostrar la valentía de las mujeres, enfatizando que la mujer no necesita un hombre para poder salir adelante y lograr el éxito: “[…] no tengas miedo, mujer, tu estatura es más alta que la del hombre que te está esperando […]”. (MM, p. 349). Y esto se puede apreciar en el relato en el que describe la historia de una amiga que sobrevivió a la guerra civil sola con su hija. […] Una amiga mía, […] se había quedado sola, con su niña en brazos, […] ¡Cuántas mujeres españolas se quedaron así una mañana cualquiera de su vida cuando los hombres se dispersaron! […] Por ellas, cuando fui escribiendo la vida de Doña Jimena Díaz de Vivar, sentí junto a mí a las mujeres de mi casta para que las
25 escuchasen […] En esta dispersión española le ha tocado a la mujer un papel histórico y lo ha recitado bien y ha cumplido como cumplió doña Jimena, modesta y triste […] (MM, pp. 347-348) Me parece relevante destacar un episodio de la guerra civil en el que se muestra la valentía de León Goyri que fue retada por un militar. […] ¡Orden de que ataquemos! […] Ninguno se movió. Sentí una pena tremenda. ¿Por qué no vais? Me miraron con sorna como se mira a una mujer, que no entiende. Murmuré: Es la guerra. Hablas así porque eres mujer. ¿Mujer?, me revolví. Pues andando. Eché a andar y todos se incorporaron y luego todos me siguieron, saltando sobre los escombros […] (MM, pp. 243) Otra de las facetas más destacadas de León Goyri fue la defensa de la cultura. Como afirma Infante (2003, p. 48), León concibió que la cultura era un pilar fundamental para la construcción de la sociedad, por lo que dedicó toda su vida a reivindicarse, ya que a la mujer se le había negado el acceso a este campo al igual que a tantos otros. Su activismo cultural fue de vital importancia para el desarrollo de una conciencia feminista en España. Una clara manifestación del compromiso de León con la cultura y con el legado histórico de España, fue la preservación del patrimonio artístico español. Como recalca Martínez de Mingo (2003, p. 134), “María Teresa es la mujer que más ha hecho por el patrimonio artístico español”. En su autobiografía relata cómo intervino durante la Guerra Civil para salvar algunas obras de arte de la destrucción, como el rescate de los cuadros de los hermanos Solana. […] Sabíamos que era uno de los pintores españoles más importantes, de los que vivían entonces y que tal vez por todo eso y al ver a los hermanos tan aterrados, yo les había dicho: Denme la lleve, yo iré. Y como las mujeres españolas tenemos muchas veces arrancada de barrio, casi creo que me tercié el mantón y salí, dejando a los hermanos Solana balbucientes y trémulos. (MM, p. 228) A través de su activismo político y cultural, León se convirtió en una figura crucial de la emancipación femenina y de los valores femeninos. Su mensaje era que las mujeres debían de ser luchadoras y valientes. Según las palabras de García Montero (2019) María Teresa León en Memoria de la melancolía “se presenta como heredera de una estirpe de mujeres valiosas que han participado en lo mejor de la cultura española” y rinde homenaje a muchas mujeres, que, como ella, tuvieron que luchar para conseguir un lugar en la historia.
32 Taylor, K. (2021). Memorias de la melancolía y del compromiso: Vida y obra de María Teresa León como performance en Egido A., Eiroa M., Lemus E. (dirs.), Iordache L, Negrete R. (coords.). Mujeres en el exilio republicano de 1939: Homenaje a Josefina Cuesta. (pp. 637-651) Dialnet. https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=852414 Viñuales, I. (20 de mayo de 2025). Mujeres que abrieron camino de ambos lados del Atlántico. Perfil. https://www.perfil.com/noticias/opinion/mujeres-que-abrieroncamino-de-ambos-lados-del-atlantico.phtml Yixuan, L. (2022). La vivencia de las mujeres en las obras narrativas de María Teresa León y de Xiao Hong durante la primera mitad del siglo XX. [Tesis Doctoral, Universidad Carlos III de Madrid]. Archivo. https://earchivo.uc3m.es/entities/publication/51d6da11-d367-4d39-8fd6-80ec84027863 Webgrafía Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España (s.f). https://hemerotecadigital.bne.es/hd/es/advanced Ministerio de Cultura. (s. f.). Biblioteca virtual de prensa histórica. BVPH. https://prensahistorica.mcu.es/es/inicio/inicio.do Morales M. (16 de abril de 2017). Las Sinsombrero [Archivo de Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=1quVih0n3gg Instituto Cervantes. (25 de septiembre de 2019). María Teresa León, por Luis García Montero [Archivo de Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=2fgS6-lBeAU
33 9. Anexos 9.1 Anexo I. Artículos de revistas y periódicos publicados por María Teresa León 1. Eusebio de Gorbea Lemmi, artículo La vida femenina, Lyceum Club Femenino Español, publicado en el periódico La Libertad el 20 de noviembre de 1926.
34
35 2. Teresa de Escoriaza, artículo Crónica. El verdadero Club de las mujeres, publicado en el periódico La Libertad el 12 de enero de 1926. 3.
36 3.Isabel Inghirami, artículo La fiesta del libro, publicado en el periódico Diario de Burgos el 14 de septiembre de 1926.
37 4.Isabel Inghirami, artículo María de Maeztu, publicado en el periódico Diario de Burgos.
38 5. Isabel Inghirami, artículo Charlas feministas, publicado en el periódico Diario de Burgos el 14 de marzo de 1925. .
39
40 6. María Teresa León, artículo Gato por liebre, publicado en la revista El Mono Azul el 14 de octubre de 1937.
41 7. María Teresa León, artículo Una estrella roja, publicado en la revista El Mono Azul el 24 de septiembre de 1936.
