Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular
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LOS SIMPECADOS DE LA HERMANDAD DEL ROCÍO DE PILAS: HISTORIA, ARTE Y DEVOCIÓN POPULAR Jesús Rojas-Marcos González NM Presentado por Antonio Fuentes Barragán. Miembro del Comité Científico de las Jornadas.
19 Jesús Rojas-Marcos González Sobre Historia de Pilas. Vol XVIII LOS SIMPECADOS DE LA HERMANDAD DEL ROCÍO DE PILAS: HISTORIA, ARTE Y DEVOCIÓN POPULAR Jesús Rojas-Marcos González El Rocío, como fenómeno, es un capítulo fundamental en la historia de Pilas. Sin duda, su origen gravita en torno al plano espiritual de los creyentes. No obstante, gracias a su creciente relevancia, históricamente ha incidido de pleno en aspectos sociales, económicos, festivos y artísticos de esta villa del Aljarafe sevillano. Se trata de una tradición secular, transmitida de padres a hijos. La devoción a la Virgen, una de las de mayor arraigo en la localidad, se vincula con fuerza a los sentimientos religiosos de sus habitantes. Cada primavera, en los días previos a la festividad de Pentecostés, este fervor mueve a la población a peregrinar a la aldea almonteña para rezar ante la Reina de las Marismas. Pero el resto del año, para orar a la Señora, se sirve de su imagen vicaria representada en el simpecado, la manifestación artística más célebre de la religiosidad popular andaluza. Para corroborar lo expuesto con anterioridad nos valdremos de la invitación a la XVIII Jornada de Historia de Pilas extendida por su Ayuntamiento, al cual expresamos nuestra gratitud y felicitamos por la organización y mantenimiento de tan provechosa reunión científica anual.1 Con ese fin nos proponemos un triple objetivo: valorar la importancia histórico-artística y devocional de los simpecados de la localidad dedicados a la Virgen del Rocío, ponderar su significación 1. Asimismo, agradecemos al presidente de la Ilustre, Muy Antigua y Devota Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Pilas, Manuel Anguas Benítez, las facilidades prestadas para la elaboración del presente escrito.
20 Jesús Rojas-Marcos González Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular artística en el conjunto de dichas insignias rocieras y recordar su relevancia como singulares objetos de culto entre los pileños. Tras unas líneas introductorias sobre la devoción de la villa por la Patrona de Almonte, acometemos el estudio de los simpecados que tiene o ha tenido su hermandad por orden cronológico de ejecución. El encabezamiento de cada epígrafe lleva el título por el que son conocidos popularmente tales estandartes marianos. De cada pieza hacemos un análisis histórico, morfológico, artístico y simbólico, señalando la naturaleza de los materiales y aportando en cada caso la documentación pertinente. Asimismo, dejamos constancia de las principales modificaciones y restauraciones efectuadas a lo largo del tiempo. Terminamos nuestra tarea con unas conclusiones y, por último, con un apéndice documental. *** Ni que decir tiene que la filial de Pilas es una de las primeras asociaciones rocieras. Tradicionalmente se ha citado la fecha de 1650 como año fundacional. Dicha datación aparece en el perímetro de una pintura oval que representa a la Blanca Paloma, conservada en una colección particular del pueblo, de la que trataremos más adelante. Sin embargo, la corporación hubo de erigirse, quizás, en las postrimerías del siglo XVII. Según Infante-Galán, la idea de fundar una hermandad surgió de un grupo de vecinos de la villa, algunos de ellos clérigos y concejales. Con esa intención se reunieron en las casas del Concejo, entonces denominadas de la Herrería, decidiendo establecer su sede en la frontera iglesia del hospital de Santa María. Pero, al final, se afincaron en la parroquial de Santa María la Mayor, donde aún radica tan señera cofradía.2 Los documentos pertenecientes al archivo de ese templo no mencionan la filial pileña hasta el Ochocientos.3 No obstante, su antigüedad debe ser muy considerable. Así lo prueba el acuerdo que firmaron cinco hermandades el 4 de junio de 1724, reunidas en la sacristía de la ermita del Rocío, para establecer sanciones ante 2. INFANTE-GALÁN, Juan: Rocío. La devoción mariana de Andalucía, Editorial Prensa Española, Sevilla, 1971, pp. 185-186. 3. AA.VV.: El Rocío (Fe y alegría de un pueblo), Editorial Andaluza de Ediciones Anel, Granada, 1981, t. III, p. 35.
21 Jesús Rojas-Marcos González Sobre Historia de Pilas. Vol XVIII posibles ausencias a la romería. En el documento, Pilas aparece en tercer lugar, detrás de Sanlúcar de Barrameda y Villamanrique, y delante de La Palma y Moguer.4 Unas décadas después, en la Regla de la Hermandad Matriz de 1758 figura en segunda posición, tras Villamanrique.5 De igual forma se mantiene en la reimpresión de la Regla efectuada en Sevilla en 1871.6 Las primitivas reglas de la filial de Pilas no han llegado hasta hoy. Se sabe que el 2 de mayo de 1766 ya tenía otras aprobadas.7 Las primeras cuyo contenido se conoce son las que el vicario general del arzobispado de Sevilla, Jerónimo Armario, aprobó el 16 de junio de 1926.8 Más tarde, el 13 de diciembre de 1978, el entonces vicario episcopal de laicos, Rafael Bellido Caro, luego obispo de la diócesis Asidonia-Jerez, aprobó la renovación de unas nuevas reglas para la corporación. Desde entonces ostenta los títulos de Ilustre, Muy Antigua y Devota Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Pilas.9 Sobre la base de éstas, en 1990 se aprobaron otras, modificadas y aprobadas una vez más en 2008, que son por las que se rige en la actualidad. Desde el punto de vista plástico, hay constancia material del fervor centenario de la localidad por la patrona almonteña. El testimonio histórico-artístico más antiguo conservado es la referida pintura oval que lleva la fecha de 1650. Fue descubierta por Francisco Ortega Rodríguez (conocido como “el niño Clemente”) en un mechinal de los altos de la casa n.º 23 de la calle Ruiz de Alda, domicilio de Antonia Cascajo Pérez. La tela, custodiada hoy 4. MAYO RODRÍGUEZ, Julio: “Orígenes del Rocío de Pilas”, en Sobre historia de Pilas. Conferencias. Contenido de la XV Jornada sobre historia de Pilas celebrada el 3 y 4 de febrero de 2017, Ayuntamiento de Pilas, Sevilla, 2018, pp. 142-143. 5. Regla directiba, y constituciones de los Empleos que tendràn los Fieles que se Uniesen en fraternal amor à la Hermandad de Nuestra Madre, y Señora del Rocío, Patrona, y Avogada de esta Villa de Almonte, cuya Sagrada Milagrosa Imagen se venera en su santa Casa, y Sagrado Templo, Sita en el Término de esta Villa, año 1758 (edición facsímil), Ilmo. Ayuntamiento de la Villa de Almonte, Huelva, 2003, pp. 11 y 30. 6. Jesús, María y José. Descubrimiento de la milagrosa Imagen de María Santísima del Rocío, Y tanto de la Regla que la Ilustre Hermandad de la Villa de Almonte formó para culto de dicha Sra., como Patrona que es de dicha Villa, en atención a los muchos favores que esperimentan sus Devotos, reimpreso en la Imp. de Izquierdo, Sevilla, 1871, pp. 5-6. 7. MAYO RODRÍGUEZ, Julio: op. cit., p. 157. 8. CABELLO LÓPEZ, José: “Venerable, Ilustre y Fervorosa Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Pilas (Sevilla)”, en Rocío. Historia y devoción, Editorial Sevillana S.A., Sevilla, 1993, s.p. 9. AA.VV.: El Rocío…, op. cit., t. III, p. 35.
22 Jesús Rojas-Marcos González Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular por sus herederos, estaba enrollada en el momento de su hallazgo. Con posterioridad fue, además, parcialmente quemada en la parte superior izquierda por una lamparilla de aceite que la alumbraba. Sendas razones justificaron una inevitable restauración, efectuada en Sevilla en la década de los treinta de la pasada centuria por mediación de Rafael Benítez.10 Se trata de un óleo sobre lienzo pegado a tabla de 39 x 37 cm (Fig. 1). Su anónimo autor, de discretos recursos técnicos, representó a la Virgen en el centro de la composición. Con galas de Reina, la Señora viste saya blanca con bordados en oro, manto verde con puntas o encajes, que cubre la cabeza, y toca. Como atributos, luce la media luna apocalíptica a sus plantas (Ap 12,1), en cuyo eje se inscribe un querubín; cetro en la diestra y corona. Ante su pecho, ofrece al pequeño Jesús, vestido a juego, que muestra los signos de su soberanía universal: corona, cetro y globo terráqueo. El grupo maternofilial aparece sobre una peana dorada, dispuesta a su vez en una argéntea mesa de altar centrada con el monograma de María y cubierta con mantel de blondas. Ambos están flanqueados por dos candelabros de plata con cirios encendidos y amparados por un cálido dosel rojo. En el perímetro de la pieza está pintada sobre fondo blanco la siguiente leyenda con letras rojas: “SOI Ð LA HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL ROCIO, DE PILAS. SE HIZO AÑO Ð 1650.” Este óvalo debió formar parte de uno de los primeros simpecados mandados hacer por los devotos pileños. En 1958 se afirma que entonces presidía el llamado Simpecado de plata,11 obra de 1944 que analizaremos en su epígrafe correspondiente. En 2000, al celebrar la hermandad los trescientos cincuenta años de su ejecución, centró dicha insignia para peregrinar a la aldea almonteña. A pesar de su modesta factura, esta pintura ha tenido especial significación en el seno de la corporación; en cuanto al tema que nos concierne, su influencia más notoria fue servir de inspiración al icono que desde el citado año 2000 exhibe el Simpecado actual, que examinaremos en su propio apartado. 10. Ibidem, p. 36. 11. “La gran familia del Rocío. Pilas”, en Rocío. Órgano oficial de las hermandades de Nuestra Señora del Rocío, Pontificia y Real Hermandad de Ntra. Sra. del Rocío de Almonte (Huelva), Sevilla, 15 de diciembre de 1958, año I, n.º 3, s.p.
23 Jesús Rojas-Marcos González Sobre Historia de Pilas. Vol XVIII Otro testigo material de la devoción pileña es un gallardete bordado en oro con escudo. Este emblema, que lleva el Hermano Mayor de Romería, exhibe la siguiente leyenda: “AÑO 1726 / PILAS A LA VIRGEN DEL ROCÍO”. También hay dos varas de metal plateado con un relieve de la Patrona de Almonte, cuya imagen se inserta en una aureola circular de rayos a la que da cima una cruz Fig. 1. Ntra. Sra. del Rocío. Pintura anónima fechada en 1650. Colección particular de Pilas (Sevilla).
24 Jesús Rojas-Marcos González Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular (Figs. 2 y 9). Estas últimas han sido fechadas a finales del siglo XVIII o principios de la siguiente centuria.12 En los comedios del Ochocientos es patente el sentido fervor popular por la Reina de las Marismas. En 1857, María del Socorro Muñoz, mujer de Juan Manuel de la Cuesta, el hacendado más rico de la población, manda en disposición testamentaria construir en el templo parroquial una capilla con su altar para colocar en él una imagen de Ntra. Sra. del Rocío, con sus respectivos adornos y vestidos, así como todo lo necesario para la celebración de misas. La capilla, que se erigiría donde estaba el altar de Ánimas, habría de ser igual a la frontera de Ntra. Sra. del Rosario. Por desgracia, tal proyecto, para el que se destinaría “la cantidad que fuese necesaria sin limitación alguna”, no se llevó a cabo.13 12. AA.VV.: El Rocío…, op. cit., t. III, p. 36. 13. SÁNCHEZ IRIZO, María Paz: “Un deseo sin cumplir para la Virgen del Rocío en Pilas en el siglo XIX”, en Boletín de la Ilustre, Muy Antigua y Devota Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Pilas, Pilas (Sevilla), 2016, pp. 28-30. Fig. 2. Varas antiguas de la Hermandad del Rocío de Pilas.
25 Jesús Rojas-Marcos González Sobre Historia de Pilas. Vol XVIII Sin embargo, fue a partir del segundo cuarto del siglo XX cuando se produjo en Pilas uno de los mayores impulsos devocionales en pro de la Virgen del Rocío. En 1926, la filial reorganizó canónicamente sus estructuras al redactar las reglas que, como se sabe, fueron aprobadas el 16 de junio de ese año. Además, se confeccionó nuevo gallardete, se bordaron en oro los frontiles y fajines para los bueyes que tiran de la carreta del simpecado y se adquirió una choza en El Real de El Rocío, a la que se sumó otra colindante comprada en 1929. En 1937 comenzó a levantarse en ellas la actual casa hermandad (Fig. 3)14 que, según reza el azulejo colocado bajo una de sus dos espadañas, fue “construida en 1940”.15 14. AA.VV.: El Rocío…, op. cit., t. III, p. 37; y ROMERO MEJÍAS, Antonio: “Historia compendiada de esta Ilustre, Muy Antigua y Devota Hermandad de Nuestra Señora del Rocío”, en Marismas del Rocío, noviembre de 1985, n.º 3, reproducido en PERALES GÓMEZ, Manuel J.: Rocío’90 (Fe y alegría de un pueblo), Editorial Andalucía, Granada, 1991, p. 17. 15. Reproducida íntegramente en GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel y ROJAS-MARCOS GONZÁLEZ, Jesús: Simpecados del Rocío: Speculum Reginae Roris, Ediciones Tartessos y Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte, Sevilla, 2012, t. I, p. 228. Fig. 3. Casa hermandad de Pilas en la aldea almonteña de El Rocío (Huelva).
32 Jesús Rojas-Marcos González Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular En varias ocasiones se ha afirmado que este simpecado se estrenó en 1914.29 Más que un estreno, parece ser que tomaría su aspecto actual, cuando la bordadora local Francisca de la Rosa Catalán, conocida como “Paca la de Rosita”, pasó el bordado al referido terciopelo.30 Sin embargo, examinado con esmero el ejemplar para la redacción del presente trabajo, advertimos que en su remate está bordada la siguiente leyenda, no revelada hasta el momento: “PILAS MAYO 1915 / J M” (Fig. 6). Es muy probable que el mencionado año 1915, cuya transcripción no ofrece confusión alguna, haga alusión a la citada intervención. El estandarte, como se sabe, lo preside un interesante óleo sobre lienzo (40 x 31 cm), guarnecido por un áureo galón oval de 29. AA.VV.: El Rocío…, op. cit., t. III, p. 37; ROMERO MEJÍAS, Antonio: op. cit., noviembre de 1985, reproducido en PERALES GÓMEZ, Manuel J.: op. cit., p. 16; MARTÍNEZ VELASCO, Julio: Rocío, un siglo de devoción mariana, Prensa Española, Madrid, 1996, p. 82; Memoria del Rocío, Prensa Española, Madrid, 1999, p. 103; y el pie de foto del boletín de la hermandad del Rocío de Pilas del año 2014 reproducido en la nota al pie n.º 25. 30. “Los Simpecados de la Hermandad”, en Boletín de la Ilustre, Muy Antigua y Devota Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Pilas, Pilas (Sevilla), 2011, p. 8; y GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel y ROJAS-MARCOS GONZÁLEZ, Jesús: op. cit., 2012, t. II, p. 27. Fig. 6. Detalle de la parte superior del Simpecado viejo, donde está bordada la siguiente leyenda: “PILAS MAYO 1915 / J M”.
33 Jesús Rojas-Marcos González Sobre Historia de Pilas. Vol XVIII factura moderna. En la tela se representa a la Patrona de Almonte, vestida de Reina, sobre fondo neutro de tonos oscuros y bajo un ampuloso cortinaje rojo (Fig. 7). La Señora luce un vestido blanco bordado en oro, manto que pende de la cabeza y toca. Además del cetro, se exorna con los habituales atributos apocalípticos: corona de doce estrellas, ráfaga de puntas y, como escabel, media luna centrada por un querubín (Ap 12,1). El divino Infante, con Fig. 7. Ntra. Sra. del Rocío, pintura anónima que centra el Simpecado viejo.
34 Jesús Rojas-Marcos González Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular indumentaria azul, se muestra como soberano universal, al ostentar corona, cetro y globo terráqueo. Esta obra, no exenta de ciertos detalles de delicadeza expresiva, sirvió de modelo para algunas de las pinturas de los simpecados posteriores de la hermandad de Pilas. Sostiene esta centenaria enseña una sencilla vara de madera (250 cm). Presenta los cañones pintados de blanco, los nudos de verde y la cruz superior en tonos dorados. Junto a la base de la cruz se anuda un sogueado cordón de pasamanería, asimismo blanco y verde, cuyas caídas descienden por cada lateral. Se avaloran en el centro con molduras troncocónicas, unidas por sus lados mayores; y adornan sus extremos con borlas de flecadura simple. Similares, pero de menor tamaño y de hilo dorado, son las tres que cuelgan del centro y de los picos del simpecado (en la actualidad, falta la del flanco derecho, tal como lo ve el espectador). El forro blanco del envés, según Gabriel Ortega, fue colocado por su padre. Para ultimar nuestro cometido tan solo nos queda indicar que esta insignia fue definitivamente sustituida por el Simpecado de plata en 1944. Hasta entonces realizó la anual romería al Rocío, salvo en 1919, cuando de manera extraordinaria ocupó su lugar la pieza que a continuación comentamos. Simpecado blanco Uno de los acontecimientos más importantes de la devoción rociera tuvo lugar a principios del siglo XX. Aludimos a la coronación canónica de la venerada imagen mariana, concedida por el cabildo de la basílica de San Pedro del Vaticano, reunido en su aula capitular el 11 de agosto de 1918. De ese modo consta por un rescripto, de 8 de septiembre de ese año, encabezado por el cardenal Rafael Merry del Val.31 No es de extrañar que principie el listado de coronaciones canónicas habidas en tierras onubenses, a juzgar por los acendrados y fervorosos sentimientos que ya despertaba la Blanca Paloma en toda Andalucía. Los prolijos y laboriosos preparativos fueron asumidos por una comisión presidida por Juan Francisco Muñoz y Pabón, canónigo 31. Reproducido y traducido en “Documentos para la historia del Rocío. Pilas”, en Rocío. Órgano oficial de las hermandades de Nuestra Señora del Rocío, Pontificia y Real Hermandad de Ntra. Sra. del Rocío de Almonte (Huelva), Sevilla, 15 de mayo de 1960, año II, n.º 20, s.p.
35 Jesús Rojas-Marcos González Sobre Historia de Pilas. Vol XVIII lectoral de la catedral hispalense. La solemne ceremonia religiosa, estudiada hasta el más mínimo detalle, se celebró en la fecha prevista. En la alegre mañana del 8 de junio de 1919, domingo de Pentecostés, el cardenal-arzobispo de Sevilla, Enrique Almaraz y Santos, ajustó la esplendente corona en las sienes de la Virgen del Rocío, mientras pronunciaba las palabras del ritual: “Así como te coronamos en la tierra, merezcamos por tu intercesión ser coronados en el cielo”.32 Para que tan gozoso proyecto se hiciera realidad fue decisiva la amistad personal del influyente purpurado con Benedicto XV, desde los tiempos en que ese papa fue nuncio de Madrid.33 Unos días después del acto, el 12 de junio, el referido canónigo Muñoz y Pabón, gran impulsor de tan memorable evento, afirmó en El Correo de Andalucía: “La Coronación canónica de la Blanca Paloma de las marismas almonteñas era para que ningún devoto de la Virgen dejase de anhelar presenciarla, y los pueblos rocieros se han vaciado materialmente en la verde llanura en que se yergue esta ermita”.34 En efecto, con tal motivo, se estima que acudieron a la aldea unas veinticinco mil personas, entre un sinfín de romeros a pie y jinetes, ciento veinte coches, quinientas catorce carretas y trece hermandades.35 Entre las filiales, por supuesto, estuvo la de Pilas, que estrenó ex profeso un nuevo simpecado, obra adscrita a la mencionada Francisca de la Rosa Catalán, es decir, “Paca la de Rosita”.36 Acerca de esta bordadora local, el 10 de junio de 1933, la corporación matriz de Almonte acordó nombrarla hermana honoraria tras regalar, junto a otras devotas pileñas, una toca para la Virgen del Rocío y un traje de rey para el Niño Jesús, ambas piezas elaboradas en malla bordada en oro con motivos vegetales.37 32. CEPEDA Y SOLDÁN, Ignacio de: Crónica de la Coronación de Nuestra Sra. del Rocío, Imprenta Gómez Hermanos, Sevilla, 1923, p. 62. 33. ROS, Carlos: Los Arzobispos de Sevilla. Luces y sombras en la sede hispalense, Ediciones Anel, Granada, 1986, p. 277. 34. MUÑOZ Y PABÓN, Juan Francisco: “El Rocío de 1919”, en El Correo de Andalucía, Sevilla, 12 de junio de 1919. 35. CEPEDA Y SOLDÁN, Ignacio de: op. cit., pp. 56-58 y 64; y GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel y ROJAS-MARCOS GONZÁLEZ, Jesús: op. cit., 2012, t. I, pp. 147-151. 36. GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel y ROJAS-MARCOS GONZÁLEZ, Jesús: op. cit., 2012, t. II, p. 27. 37. GALÁN CRUZ, Manuel: “Exvotos pileños a la Virgen de Belén y a la Virgen del Rocío”, en Sobre historia de Pilas. Conferencias. Contenido de la X Jornada sobre historia de Pilas celebrada el 10 de febrero de 2012, Ayuntamiento de Pilas, Sevilla, 2013, p. 161, láms. 7-8.
36 Jesús Rojas-Marcos González Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular Era un ejemplar de estructura sencilla, de forma rectangular con tres patas, de las que pendían sus respectivas borlas (135 x 95 cm). Se erigía gracias a una vara de madera confeccionada por artesanos locales, rematada con una cruz. Se trataba de una insignia en tisú de plata, al parecer traído de Mérida por Diego Cascajo del Valle.38 Su color blanco es señal de pureza, inocencia y santidad de vida.39 A tenor de las fotografías conservadas (Figs. 8-9), estaba bordado en oro con aplicaciones o recortes. Su ornato consistía en una trama de decoración vegetal en torno a la imagen de la Virgen del Rocío. La Señora, vestida de Reina, figuraba en el centro bajo una gran corona sostenida por dos ángeles, a su vez amparada por una leyenda en letras capitales dedicada a la Patrona de Almonte. Tras la peregrinación de 1919, este estandarte fue dado por desaparecido. Se sabe que, en parte, fue utilizado para confeccionar una saya para la efigie de la Blanca Paloma gubiada por Castillo Lastrucci en 1941.40 38. AA.VV.: El Rocío…, op. cit., t. III, p. 40. 39. PORTAL, Frédéric: El simbolismo de los colores. En la Antigüedad, la Edad Media y los tiempos modernos, José J. de Olañeta, Palma de Mallorca, 2005, p. 28. 40. AA.VV.: El Rocío…, op. cit., t. III, p. 40 (en esta publicación se afirma que fue “el primer vestido de esta sagrada imagen”); “Los Simpecados de la Hermandad”…, op. cit., p. 8; y GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel y ROJAS-MARCOS GONZÁLEZ, Jesús: op. cit., 2012, t. II, p. 27. Fig. 8. El Simpecado blanco, delante de la antigua carreta de madera, preside una parada de la romería de 1919, en la que los pileños bailan por sevillanas.
37 Jesús Rojas-Marcos González Sobre Historia de Pilas. Vol XVIII Simpecado de plata Con este ejemplar, la hermandad filial de Pilas realizó su anual peregrinación a la ermita del Rocío entre 1944 y 1977. De manera excepcional también lo hizo en 2000, con la pintura oval que porta la fecha de 1650, como indicamos con anterioridad; y en 2009 y 2010, durante la restauración del Simpecado actual.41 Esta enseña fue donada por Justo Rufino Moreno Santamaría y su sobrino Francisco Rufino Martín. Es obra del platero sevillano Miguel Esquembre, autor asimismo de los primitivos aditamentos de orfebrería de la Virgen del Rocío para Pilas labrada por Castillo Lastrucci en 1941.42 Su morfología responde al modelo conocido como de mariposa, pues su forma se basa en la del Simpecado viejo, al que sustituyó. Está compuesto de aplicaciones de metal repujado y plateado, pasadas a terciopelo por Loli Rufino Martín, sobrina y hermana, respectivamente, de los donantes. Antes del análisis artístico de esta insignia, es necesario reseñar su compleja historia, ya que ha sufrido múltiples intervenciones y 41. “Los Simpecados de la Hermandad”…, op. cit., pp. 8-9. 42. ROJAS-MARCOS GONZÁLEZ, Jesús: op. cit., pp. 38-39. Fig. 9. Entre la gran concurrencia de romeros que asisten a la coronación canónica de la Virgen del Rocío se aprecia, a la derecha, el Simpecado blanco de Pilas. Delante del ejemplar se ve perfectamente una de las dos varas antiguas.
38 Jesús Rojas-Marcos González Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular Fig. 10. Simpecado de plata con la primitiva imagen de la Virgen del Rocío, antes de las sucesivas transformaciones de su diseño.
39 Jesús Rojas-Marcos González Sobre Historia de Pilas. Vol XVIII transformaciones (Fig. 10). En 1951 fue reconstruida y se doraron las aplicaciones; en 1972 se restauró y modificó su diseño anterior, agregándole una maya plateada al terciopelo (Fig. 11); en 1987, gracias a una suscripción popular radiofónica, se volvió a restaurar según su primitiva estructura; en 1999, un año antes de su peregrinación extraordinaria de 2000, sufrió otra restauración; y en 2007 fue restaurado una vez más. En esta última ocasión, Francisco Javier Anguas Porras le cambió el terciopelo, poniendo uno de color verde adquirido en el año 2000, y le añadió doce estrellas delante y diez detrás. Dichas Fig. 11. Simpecado de plata tras la modificación de su diseño en 1972, con la pintura que luce en la actualidad.
40 Jesús Rojas-Marcos González Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular Fig. 12. Simpecado de plata, cuya orfebrería labró el platero sevillano Miguel Esquembre en 1944.
41 Jesús Rojas-Marcos González Sobre Historia de Pilas. Vol XVIII estrellas, de seis puntas, son piezas anónimas dieciochescas, donadas por Diego Colchero Barba. También se incluyeron dos campanitas de plata anónimas de principios del siglo XX, que pertenecían a las ropas de los bueyes de la década de los veinte de la pasada centuria. En la actualidad, la ornamentación de tan esplendente simpecado (150 x 93 cm) lo protagonizan motivos vegetales estilizados que, desde el perímetro de la pieza, encierran distintos elementos simbólicos (Fig. 12). En el centro de cada pico figuran, dentro de sendos círculos, las leyendas AVE / REGINA / RORIS, en la derecha; y ORA / PRO / NOBIS, en la izquierda, cuya traducción sería “Ave, Reina del Rocío, ruega por nosotros”. Las estrellas que aureolan el centro del estandarte recuerdan la letanía con la que la piedad popular saluda a la Madre de Dios: Stella matutina, es decir, “Estrella de la mañana”, porque anuncia y refleja la luz de Cristo, sol de justicia (Mal 3,20). Además, para el cristiano, las estrellas, al iluminar en la noche la oscuridad del cielo, representan la guía y el favor divinos. Y en este caso, al ser doce, aluden a las tribus de Israel y al Sagrado Colegio Apostólico,43 temas iconográficos estrechamente vinculados con la Inmaculada Concepción (Ap 12,1) y con la pascua de Pentecostés (Hch 2,1-11). Sobre el vértice de las patas hay un escudo con una fuente en alusión a la villa, pues Pilas incluye en su escudo corporativo una fuente o pila, posible raíz toponímica de la localidad. En eje se colocan de abajo arriba un óvalo, el monograma de María (que inicialmente intercambiaba su posición con el referido blasón) y una paloma radiante que revolotea con sus alas extendidas. El Paráclito es una teofanía del Espíritu Santo que, como amante esposo de la Virgen, le otorga el poético y sugestivo nombre de Blanca Paloma. La Señora está pintada, al gusto dieciochesco, en el óleo sobre lienzo de formato oval que preside la insignia (Fig. 13). Se colocó a principios de la década de los sesenta, sustituyendo una litografía. Fue retocada por Ignacio Mora Colchero.44 Por el cortinaje rojo, el color oscuro del fondo, la indumentaria del grupo maternofilial y las expresiones de los personajes resulta evidente la dependencia de esta tela respecto a la del Simpecado viejo. 43. FERGUSON, George: Signos y símbolos en el arte cristiano, Emecé Editores, Buenos Aires, 1956, pp. 47 y 225. 44. AA.VV.: El Rocío…, op. cit., t. III, p. 37.
48 Jesús Rojas-Marcos González Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular El simpecado se sostiene gracias a una rica vara de plata realizada en 1977 por el taller sevillano de Orfebrería Villarreal, por un precio de 24.000 pesetas.57 El mástil culmina en una cruz de estilo barroco, signo por antonomasia del cristianismo y testimonio del triunfo de Cristo sobre la muerte. De la macolla o pieza bolleja que sustenta el madero cuelga un artístico y áureo cordón de pasamanería que, al recogerse junto a las perillas de la cruceta, se desploma en vertical por ambos flancos. Sus cabos se ennoblecen con sendos borlones dorados, del tipo denominado de chorro de bellotas, iguales a los que penden de los picos inferiores de esta insignia rociera. Esta enseña ha sido sometida a una sola restauración de relevancia, efectuada en Pilas por el referido Anguas Porras entre 2009 y 2011. En esa intervención se sustituyó el tejido base original 57. Véase documento n.º 1 del Apéndice documental. Fig. 16. Óleo del Simpecado actual, realizado por Francisco Javier Anguas Porras, que en el año 2000 sustituyó al anterior de José Romero.
49 Jesús Rojas-Marcos González Sobre Historia de Pilas. Vol XVIII de terciopelo de Lyon. Se trataba de un trozo sobrante de la tela destinada al manto de la Coronación de la Esperanza Macarena, de 1964, realizado por Elena Caro. La cofradía de penitencia dio el plácet a la elaboración de este simpecado. Sin embargo, dado su precario estado de conservación, fue sustituido por un lino blanco tejido, cuyo hilo está confeccionado con dos hebras de seda verde y dos de hilo de camaraña de oro fino. Sobre éste se dispusieron los bordados del citado obrador hispalense. Asimismo, se suprimieron las perlas de bisutería que circundaban la pintura de la Blanca Paloma, sustituyéndolas por las aludidas esmeraldas y perlas naturales montadas en oro. Se cambiaron las lentejuelas de plástico colocadas en las azucenas bordadas por unas en plata de ley. Y al perímetro de la pieza se le añadió medio centímetro con un cordón bordado en oro. Además, se embelleció la parte trasera, donde antes se leía: “HDAD DE PILAS / AÑO DE 1,650”. Ahora, en una orla rematada con una corona real, está bordada la leyenda de la pintura con la fecha de 1650, reproducida líneas atrás. En el centro figura el monograma de María. El conjunto se rodea de un esplendoroso ornato floral, a juego con la zona delantera. Las perlas de la corona real, las uvas, las aceitunas y las azucenas fueron talladas en marfil. En el arranque de la pata izquierda dice “PILAS” y en el de la derecha, “1,650”.58 Simpecado de Hermano Mayor de Romería Este ejemplar recibe tal nombre por ser el que permanece bajo la custodia de dicho cargo durante el año litúrgico de su duración, en señal de devoción perenne a la Reina de las Marismas, en él representada. Se trata de una particularidad de esta filial. El Hermano Mayor de Romería asume motu proprio la responsabilidad de conducir la corporación al santuario almonteño, así como su representatividad en los actos de la peregrinación, acarreando incluso con una parte de los gastos. Puede ser desempeñado, en un mandato, por un individuo, un matrimonio, una familia o un grupo 58. ANGUAS PORRAS, Francisco Javier: “El Simpecado de Pilas”, en Boletín de la Ilustre, Muy Antigua y Devota Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Pilas, Pilas (Sevilla), 2011, pp. 12-15; y GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel y ROJAS-MARCOS GONZÁLEZ, Jesús: op. cit., 2012, t. II, pp. 24-27.
50 Jesús Rojas-Marcos González Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular de personas sin necesidad de parentesco, siempre que cumplan los requisitos exigidos por las reglas. Los interesados han de comunicar su voluntad a la Junta de Gobierno antes del cabildo de salida, que suele celebrarse, aproximadamente, un mes antes de la romería. En esa reunión se da a conocer el nombre del candidato elegido, que ejercerá las funciones no en la peregrinación del año en curso, sino en la del siguiente. Sin embargo, su proclamación oficial tiene lugar el lunes posterior a Pentecostés en la casa hermandad de la aldea, tras la misa de despedida ante la Blanca Paloma. En ese momento se produce el relevo simbólico del gallardete. El martes, en el camino de vuelta a Pilas, el Hermano Mayor de Romería saliente, que aún porta el aludido gallardete, es acompañado por el entrante, que lleva la vara de su nuevo cargo. No obstante, éste ha de esperar a la terminación de la procesión dominical del Corpus Christi para acoger en su casa el simpecado, que el día antes es llevado a la parroquial para la misa de acción de gracias por el regreso de la romería. En la vivienda debe acondicionar una habitación como capilla, bendecida tras la referida celebración eucarística sabatina. Allí, expuesto en una vitrina, recibirá culto hasta la próxima romería. Ese espacio, que la piadosa actitud de los devotos decora con amorosa sencillez, se orientará hacia el exterior, para que cualquier transeúnte, hermano o no, pueda dirigir sus preces a esta imagen vicaria de la Virgen del Rocío. Si no fuera posible, nada impide al fiel que lo desee el acceso al interior para rezar ante la efigie de la Señora.59 El origen de la insignia que protagoniza actualmente tan hermosa tradición se remonta a 1989. En las cuentas del ejercicio correspondientes a ese año, en el punto 5.º, titulado “Proyectos pendientes de ejecución”, ya se refleja la idea de realizar un “Simpecado para la capilla de los Hermanos Mayores de Romería, varas de Hermanos y varas antiguas”.60 El 4 de octubre de 1990, en cabildo de oficiales, el presidente, a la sazón Antonio Romero Mejías, “presenta lámina que irá al Simpecado de los Hermanos Mayores de Romería”.61 Y dos años después, el sábado 20 de junio de 1992, fue bendecido por el párroco, Eloy Caracuel García, en el ofertorio de la 59. En caso de no haber solicitudes para el cargo de Hermano Mayor de Romería, es la Junta de Gobierno la que lo asume, permaneciendo el simpecado en la casa hermandad de Pilas. 60. A.H.R.P.: Sección de Actas. Libro de Actas. Acta del Cabildo de Cuentas del Ejercicio 1989, f. 40. 61. A.H.R.P.: Sección de Actas. Libro de Actas. Acta del Cabildo de Oficiales de 4 octubre de 1990, f. 57.
51 Jesús Rojas-Marcos González Sobre Historia de Pilas. Vol XVIII Fig. 17. El Simpecado de Hermano Mayor de Romería, bendecido en 1992, en su traslado al domicilio de quien acaba de asumir el cargo tras la procesión dominical del Corpus Christi de 2019.
52 Jesús Rojas-Marcos González Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular misa celebrada a las 20:30 h. en el templo de Santa María la Mayor, siendo presentado en la procesión dominical del Corpus Christi.62 El estandarte fue diseñado por Diego Colchero Barba y el mencionado Antonio Romero Mejías en 1992 (Fig. 17). Se inspira en el Simpecado actual de 1977, por lo que responde a la tipología formal de orejillas (166 x 96 cm). Está bordado en hilo dorado sobre terciopelo verde. Dicha labor se desarrolló en el taller de Antonio Mariño Sánchez, en Manzanilla (Huelva), también en 1992. El discurso ornamental se compone, en cada pata, de sendas jarras con espigas de trigo, amapolas y cardos, entre otras flores estilizadas. El trigo, como símbolo eucarístico, alude al cuerpo de Cristo; las amapolas elogian la maternidad divina de María; y los cardos insisten en la pureza de la Virgen, pues sus hojas simbolizan la protección del corazón contra los asaltos perniciosos del exterior.63 En los extremos superiores, el simpecado muestra dos escudos, potenciados por querubes. El de la derecha, tal como lo ve el espectador, luce una fuente, emblema de Pilas. El otro tiene una cruz de Santiago, por ser la antigua advocación de la ermita de la Virgen de Belén, patrona de la villa; y la paleta y los pinceles de Bartolomé Esteban Murillo, ya que en 1645 se casó con una pileña, Beatriz de Cabrera y Villalobos.64 En la zona inferior del eje central se dispone un monograma de María en plata, obra anónima del siglo XVIII. Encima, a imitación del Simpecado actual, se coloca un gran óvalo con rayos agudos y flameantes, que sirve para enmarcar la pintura de la Virgen. Sus cuatro cartelas doradas, más simples, contienen flores alusivas a las virtudes de la Madre de Dios. Y en lo alto, emulando asimismo la citada insignia, sobrevuela el conjunto el Espíritu Santo, en forma de paloma nimbada. Estas dos piezas, en metal plateado, corrieron a cargo de Orfebrería Andaluza, de Manuel de los Ríos Navarro. El óleo sobre lienzo, pintado por Guillermo Olivares,65 reproduce el 62. A.H.R.P.: Carpeta de documentos varios. Invitación de la Junta de Gobierno y los Hermanos Mayores de Romería 1992 y 1993 a la bendición del nuevo Simpecado en la iglesia parroquial de Santa María la Mayor, Pilas (Sevilla), junio de 1992. 63. CHEVALIER, Jean y GHEERBRANT, Alain: op. cit., p. 252. 64. GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel y ROJAS-MARCOS GONZÁLEZ, Jesús: Murillo en la Catedral de Sevilla. La mirada de la santidad, Excmo. Cabildo Catedral de Sevilla, Sevilla, 2018, pp. 67-68. 65. “Los Simpecados de la Hermandad”…, op. cit., p. 11; y GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel y ROJAS-MARCOS GONZÁLEZ, Jesús: op. cit., 2012, t. II, p. 28.
53 Jesús Rojas-Marcos González Sobre Historia de Pilas. Vol XVIII del Simpecado viejo analizado con anterioridad, al igual que el del Simpecado de plata (Fig. 18). El estandarte, en cuya trasera pone “1600-1992”, es llevado al domicilio del nuevo Hermano Mayor de Romería con un asta de madera torneada, hecha en Pilas. Dicha vara culmina con una cruz de plata ejecutada por el mencionado obrador hispalense de Manuel de los Ríos Navarro. Como de costumbre, de la base de la cruz desciende un sogueado y áureo cordón de pasamanería que, una vez atado en las perillas del travesaño, cae a plomo por ambos costados. Sus borlas doradas difieren de las que se bambolean en las puntas de la insignia, puesto que presentan el cuerpo superior de orfebrería y la flecadura plateada. Por último, el simpecado se complementa con cuatro argénteas campanillas: dos en la curva que une las dos patas y otras dos bajo las orejillas. El sonido de estos instrumentos de percusión es una evocación del poder divino. Fig. 18. Pintura del Simpecado de Hermano Mayor de Romería, obra de Guillermo Olivares.
54 Jesús Rojas-Marcos González Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular Además, al quedar suspendidos, participan del sentido místico de todos los objetos colgados entre el cielo y la tierra. Y aluden, por su aspecto formal, a la bóveda celeste.66 CONCLUSIONES Expuestos los datos y hechos los análisis de los simpecados rocieros de Pilas, y del patrimonio artístico vinculado con tales enseñas, estamos en disposición de extraer unas breves conclusiones que nos permitan corroborar la consecución de nuestros objetivos. Hoy subsisten cuatro ejemplares, los llamados viejo, de plata, actual y de Hermano Mayor de Romería; y hay constancia gráfica de uno más no conservado, el blanco, realizado para la coronación canónica de la Virgen del Rocío. No obstante, si se tratara de contabilizar todos los simpecados pileños dedicados a la Blanca Paloma a lo largo de la historia, sería necesario considerar otros factores y conjeturas. Para ofrecer una cifra más exacta, habría que tener en cuenta que la pintura oval con la fecha de 1650 debió presidir alguna de las primeras insignias; y que el inventario parroquial de 1884 alude a otras dos existentes en la iglesia de Santa María la Mayor, una de ellas identificable, quizás, con el Simpecado viejo. Por consiguiente, ante la imposibilidad de confirmar por ahora esas hipótesis, nos vemos obligados a centrarnos en los cinco simpecados conocidos. Según la información disponible sobre otras hermandades, en cuya historia suelen surgir idénticas interrogantes acerca de su patrimonio, esta cantidad sólo es superada por las de Almonte y Huelva, que cuentan con seis; e igualada por Moguer, también con cinco. Otras filiales alcanzan la suma de cuatro, como Villamanrique de la Condesa, La Palma del Condado, Triana, San Juan del Puerto, Trigueros, La Puebla del Río y Madrid.67 Sobre la cronología de nuestro quinteto, uno corresponde al siglo XIX (viejo) y los restantes al XX, centuria predominante en cuanto al número de ejemplares en el conjunto de las asociaciones rocieras. En Pilas, dos pertenecen a la primera 66. CIRLOT, Juan Eduardo: Diccionario de símbolos, Ediciones Siruela, Madrid, 2001, p. 124. 67. GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel y ROJAS-MARCOS GONZÁLEZ, Jesús: op. cit., 2012, t. II, p. 336.
55 Jesús Rojas-Marcos González Sobre Historia de Pilas. Vol XVIII mitad, en particular a los años 1919 (blanco) y 1944 (de plata); y otros dos a la segunda, en concreto a 1977 (actual) y 1992 (de Hermano Mayor de Romería). Por su morfología, el reparto es el siguiente: al modelo denominado de orejillas se adscriben dos de los estandartes marianos (actual y de Hermano Mayor de Romería), otros dos al de mariposa (viejo y de plata) y uno a la tipología sui géneris (blanco), así llamada por la singularidad de su estructura, que no culmina en el habitual par de patas o picos inferiores. Respecto al material y a la técnica en que se elaboran, tres de ellos se inscriben en el grupo de textiles con bordados, en el que está la mayor parte de este tipo de insignias (viejo, blanco y actual); uno al de textiles con aplicaciones argénteas (de plata) y uno al de los mixtos, que armonizan los bordados con la orfebrería (de Hermano Mayor de Romería). Por último, según la dualidad iconográfica de la Virgen del Rocío, todos incluyen una efigie de la Blanca Paloma vestida de Reina. Cuatro de estas imágenes están pintadas (viejo, de plata, actual y de Hermano Mayor de Romería) y una, probablemente, estuvo representada con bordados de aplicación o de recorte (blanco). En conclusión, este conjunto de simpecados conforma una colección de gran riqueza y variedad, del que Pilas y su corporación rociera pueden sentirse orgullosos. En consecuencia, su posesión supone velar por su protección, conservación y difusión. Sólo de ese modo, como objetos de culto, seguirán transmitiendo en esta villa el fervor a la Señora de generación en generación, como “ha venido trabajando desde tiempos atrás por consolidar entre sus hijos de una manera formal y decisiva el culto y devoción a la «Blanca Paloma» de las marismas de Almonte”. Así lo expresaba en 1926 el párroco Federico Aranda, en el prólogo al libro de actas, deseoso de que la hermandad fuera “una hermandad verdaderamente enamorada de la Virgen del Rocío, pues mientras este culto y esta devoción se conserve robusto y floreciente no cesarán tampoco sus saludables influencias”, pudiendo el pueblo de Pilas “esperar confiado en que llegará el día que sienta el suave rocío de sus gracias”.68 68. ARANDA, Federico: “Introducción al Libro de Actas de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Pilas” (6 de abril de 1926), reproducido en Cincuentenario de la venida y bendición de Nuestra Señora del Rocío. Pilas 1941-1991, Ilustre, Muy Antigua y Devota Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Pilas, Pilas (Sevilla), 1991, pp. 26-29.
56 Jesús Rojas-Marcos González Los Simpecados de la Hermandad del Rocío de Pilas: historia, arte y devoción popular APÉNDICE DOCUMENTAL DOCUMENTO N.º 1 1976, junio, 30. Pilas (Sevilla) Contrato de ejecución del Simpecado de la Hermandad de Ntra. Sra. del Rocío de Pilas (Sevilla) Archivo particular Elena Caro de Sevilla: Carpeta de documentos. “En la villa de Pilas (Sevilla), a treinta de junio de mil / novecientos setenta y seis, reunidos de una parte Don Manuel / Torres Ladrón de Guevara, mayor de edad, domiciliado en Plaza / de José Antonio num. 3 y con Documento Nacional de Identidad / num. 27.647.167; y de otra parte Don José Manuel Elena Martin, / mayor de edad, con domicilio en Jesus del Gran Podero [sic] num. 23 / de Sevilla y con Documento Nacional de Identidad num. 28.213.82. / Intervienen el primero en nombre y representacion, y como Pre-/sidente de la Junta de la Hermandad de Nuestra Señora del / Rocio de esta localidad, el segundo en nombre y representacion / de Sobrino J. Caro, -Orfebre- [sic]; ambos se reconocen capacidad / legal mutuamente para comprometerse por el presente documento / a: / Que Don Manuel Torres Ladron de Guevara, con la represen-/tacion que ostenta encarga a Don Jose Manuel Elena Martin en / nombre de Sobrino J. Caro, la confección de un nuevo Simpecado / para la carreta de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocio de / la villa, asi como la confeccion de una vara repujada. / Que es aceptado el precio ofrecido por el trabajo a rea-/lizar por el mencionado Sr. Elena Martin en la cantidad total / de TRESCIENTAS TREINTA Y CUATRO MIL PESETAS, desglosada de la / forma que a continuacion se detalla: / Confeccion del Simpecado. - TRESCIENTAS DIEZ MIL PESETAS / Vara repujada. - VEINTICUATRO MIL.- / Las formas de pago acordada por ambas partes es: SETENTA / Y CINCO MIL PESETAS, a la firma del presente documento; dos pla-/zos antes de la entrega de CINCUENTA MIL y SETENTA Y CINCO MIL / PESETAS respectivamente y el resto en una letra renovable de / mutuo convenio por ambas partes. / La entrega del entrabajo [sic] se señala para el dia veinti-/cinco de mayo de mil novecientos setenta y siete. //1v Y en prueba de conformidad con lo escrito firman las partes expre-/sadas e interesadas en el lugar y fecha al comienzo expresado. Manuel Torres Ladrón de Guevara (rúbrica) José Manuel Elena Caro (rúbrica)”.