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Viages de Antenor por Grecia y Asia, con nociones sobre Egipto : manuscrito griego del Herculano. Tomo I

Lantier, Etienne François

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ií mn nm Ci qu il ¡ 'ñ A il Mi = ' 4] 28 3 4 3 z DO tages de «SR Sos por Greco Y 0 CON NOCIONES SOBRE EGIPTO: MANUSCRITO GRIEGO DEL HERCULANO ; . E - QUE TRADUJO Á LA LENGUA FRANCESA E._F._LANTIÉR; AA ESPAÑOLA el T, —C.-D. DR María de Calzada, miembro de varios Cuerpos Literarios. Ñi . IWUNARASAASIAA TOMO TI. VANA AWAY MADRID: Ad | e Jusprenta De 00. do Sai 1527, e brterr eo A E E O Lu? > MAR > var cepticismo ridículo dudar de la vida de Antenor, quien existió lo mismo que Aristóteles y Platon, visto que su obra existe. : Deseo que el público agradezca mi trabajo, y que se me perdone lo débil - de la traduccion, á favor de lo antiguo y singular de la obra. | ¡Dichoso yo, si los sabios me: leen por curiosidad, y las demas gentes por ocio, con el fin de adquirir, sin tra= bajo, algunas nociones sobre las: cos - tumbres y usos antiguos! Las mugeres hallarán, acaso, en las aventuras amo- “rosas, remedio contra el fastidio y los vapores, y dulce alimento para su sensibilidad. : En cuanto á los versos, que se en? 4 -——contrarán sembrados en esta produc= - cion, digo, que me esforcé todo lo que + pude para explicar bien: el pensamien A to y la poesía del texto; pero toda tra- - duccion de un gran poeta es una figur ra trabajada en cera, que quiere repre- 4 sentar un cuerpo animado, RI TRI AIR TDR TECATE - - PUEDE YX PREFACIO - DE ANTENOR Cuándo di 4 luz mis Viages contaba YA" Veinte y siete olimpiadas , “quiero - SÓctr, que el sol habia descripto , des- e mi Bacimiento, ciento y ocho veces Sú círculo anual Los dias de mi vida 1an desaparecido como las líneas de sombra que pasan sobre un cuadrante, 1C€se que el tiempo es un punto entre dos cternidades. ¡Qué de hombres € Visto acer y mori! Un mar, eu- Yas ondas se suceden, se azotan y se chocan unas con Otras, es viva imágen e las g*neraciones que he visto desa= A , lo ntas re vol uciones, com- (onda, pe tan importantes uE: had Ea : on olvidadas! ¿Qué se cabe Ye po : Os tiranos, aquellos dos, que, enfurecidos á il E Sula, y avaramente sebi quezas y de dominacion, eN A, de delito en delito, hasta el SOblerno del estado, y desde aquella alt % s / ULA, como ecnios maléficos llevados Xx sobre nubes, sembraron sobre su patria desolaciones y Intos? No son ya mas que un polvo vil, revuelto con las maldiciones de los pasageros. ¡Y yo todavía existo! Pero cuando da la hora de la muerte, ¿qué mas tiene haber vivido dos siglos que dos dias... ? Mas si alguno envidioso de mi larga vida, deseare conocer el secreto con que me la he alargado, le diré, que mi receta se halla eñí aquel ramo de la-me- dicina , que se llama higiena. Toda mi ciencia se reduce 4 mucho ejercicio, frecuente uso del agua y del hidromel *, repetidos paseos en el campo, ; sobriedad en eomidas y placeres, aseo en el cuerpo y p32 en el alma. Para divertir á mis contemporáneos yá la posteridad, 4 quienes miro dedante de mí como jueces temibles, VOY 4 referir las censuras que asaltarán á 1 Esagua cocida con miel, 6 tambien con vi- “no añejo. JE bebida es bonisima para los biliosos los ancianos. Pregunto-el Emperador Augusto un ciudadano de Koma, de mas de cien años de edad, ¿de qué medios se habia valido para con” de alma y de cuerpot——= yde servar aquel vigor otros, le respondió, que del hidromel por demtlos' y del aceite por afuera. NAAA ' . s 4 1-4 - 2 XI Mi obra en el instante de su publica- £ion , no para refutarlas, sino para aliviar Ja imaginacion del lector; pues, Con esto, tendrá 4 mano los tiros que deberá asestarme. Os viages de Antenor, dirá an solis" e Atenas, son unas fantasías extra- Vagantes, é informes, y si me comisioaran para ponerles nombre, los lla= Maria las locuras de Antenor. En esta tan trregular produccion trastormó totalmente el orden de la cronología, . que es el único hilo que puede guiar BOS, por entre las edades, al camino de a historia. ¡Qué filósofo del Liceo, ó tel Pór tico, leerá sin indignacion, y SID rasgar las hojas, una obra, que Péune, en una escena misma, perso-= ta d 23888, cuya existéncia éstuvo uE Aa, por el transcurso de un siglo Pb Mas! : U S » que le suple el inge- 0 una lámpara suple la > Pretenderá que he espi= PO ageno, sin hacer esta * mua $7 Ol Antenor, dirá S 500 AUera un Plagiario, y no hubiera que- BIO. asi com loz del sol XII narse con las plumas del pavo real, hubiera imitado á los autores graves, «que indican, al pie de cada página, las minas de donde han sacado su Oro: cosa que aumenta la importancia deun libro, con mucho. provecho del autor, pues la acumulacion de nombres y de líneas, contribuye necesariamente al vohúnien de la: obra. E Un académico me-xeprenderá el haber sembrado difusamente la ciencia y las reflexiones, y con tal torpeza, que es preciso que las mugeres y los desocupados me lean bostezando, y que los médicos, les prohiban la lectura, del mismo modo. que se prohibe á los estómagos débiles el jugo del ababol. - A un hijo de Helicona se le dará pouísimo del trastorno de mi eronología y de mis plagios; pero mi estilo no tendrá para él colorido ni imágenes. Mas quiero, asi lo dirá, leer y releer mis versos, que tan insípida prosa.” Un dialéctico me enviará á su trata- | 7 r do de lógica, para que aprenda á es cribir metódicamente- PITA Si : ¿ Un geómetra querra probar, con rido, como nos cuenta Esopo, ador- : XIII St! matemática , que. á cada paso, yer- FO en las distancias y en las medidas. Un sacerdote de Baco me culpará e trreligioso y de ateista. sectario de Epicuro me acusará Supersticioso; y en fin, alguno de 0s chistosos de Atenas fallará, que los “Mores de Fánor y los mios son pesa= 9S, frios y mal hilados. Confieso que, alguna vez, mi amor Propto, exasperado, me ha puesto las A en la mano para parar y rechazar las aceradas flechas de mis zoilos. Can faltado razones, y esdido E Ss In Jas pero hubiera per- HE ES » y alterado mi sangre. oe E mi libro caiga suave= ia Dra ce Un cuerpo ligero que bare, que no con el fracaso “ una encina tronchada O Velocidad q Por el Viento. 10) ue E o satisfacer á los que, por reforzar A Al Su erudicion, desea- Yen saber la ¿ l época de mi ? 1 muerte, potque todavía VIVO. ES - Tomo 54 os : . : SN INN NN NS WN Fruiiacion de Oo en las mito (0 p ú q r Ze » ñ 'VIAGES DE ANTENOR POR GRECIA Y ASIA. CA PITULO 1, vento milagroso. Su edan cación. Su partida Para Atenas. » Ciudad de Jonia, donde. estaba el Magnífico te a edad de catorce -4BOS» ya por su Extremada deyocj racion de las Ancianas, Su hermosura daba mayor realce. á sus. y; | Drevisto.. ' - Contristó, la vida de la que poseia el favor - ¿del ciel y de los hombres, Babia ya algun tiempo que la amable y e 1. EAN A TOMO, 3 VIAGES DE ANTENOR E CAPITULO IIL- 0 Comida: de Aristipo. Convidóme á comer , algunos dias despues de mi presentacion. Fui á su casa al ponerse el sol, y hallé que habia muchos convidados. No aguardaban mas que'4 Arístipo y á la filósofa Lastenia, su amiga, é quien yo no conocia. Entraron juntos. Arístipo llevaba un vestido de púrpura, empapado en olores suavísimos. Lastenia ¡bx adornada con toda la sencillez y gallardía: de las gracias. Cafanle sobre la espalda sus! cabellos castaños y ensortijados. Flores de= boraban su cabeza y seno; y este era su mas: rico ornato. Noshicieron bañar: mos perfu= ¿parón con esencias; y luego entramos en -. €l salon del convite, donde quemaban inciensos y perfumes. En lo interior se veia un bufete, en el que ostentaba el lujo vasos de oro, de plata y sobredorados, y al-' hl aire guarnecidos de piedras preciosas. Sa=' iéronnos al encuentro unos esclavos con coronas de flores, que nos pusierow sobre” las cabezas *, y com jarros para verternos” agua sobre las manos. Sorteóse el rey de la fiesta. Cayó la suerte sobre Xántes el Peri-' patético, quien ordenó. los brindis, y ar=" regló las leyes de la comida , y los: tiempos en que habíamos de beber... ¿om A a ia POR GRECIA Y ASIA, 9 camos sobre camillas s:aldertedor Sa, que lavaron repetidas veces, tas de nuestras camillas eran de úrpura. Nos colo € una me as cubier Color de p ntró parato del festin, arqued las ijo 4 Arístipo: 2que tanta pro- Usion y lujo no sentaba bien á un hlósas fo.” Arístipo le satisfizo, sin aMerarse: » Mi querido Filóxenes, dame el gusto de contarte entrelos nuestros.” Eres sobrada- Mente agasajador ». Arístipo: no. hay fuer ZAS Para resistirte. Ya que Arístipo lo vió colocado, Y Comiendo. con buenas ganas, le dijo: » Estimado Filóxenes, para respon= der á tu Censura sobre la suntuosidad de %> te voy á contar lo que mé suce- Mi mes dió. con Ándron' el Estóico, Compré , en su Presencia, una: Perdiz. por cincuenta drac= mas (ciento Y ochenta reales de vellon); me reprendig,, 1 10, tan excesivo, Escuchéle sosegadamentes y le Preganté ; ¿ prarias -la,perdiz, si MBR . PBOlO.... Veo. que no :es la Ostentacion y la . : 1O - VIAGES DE ANTENOR El primer servicio consistió en ostras, Y en varias especies de conchas marinas, unas crudas y otras compuestas ; en huevos frescos de gallinas y de pavos reales (los de estos últimos éran mas estimados); en pies de puerco; en cabezas de cordero; en menudillos de ternera, y en langostas , de que: gustan mucho los Atenienses, y abundan los mercados. Nosotros reservamos las priaicias de los manjares para el altar de Diana. En el segundo servicio pusieron Caza, aves, y exquisitos peces. | - Advertí que muchos convidados daban platos á sus esclavos, Dijéronmé que aque- Jla era la costumbre , y que todo convidado podia regalar á sus amigos. Al empezar la comida, gustó Arístipo li- - geramente wsa copa de vino, y la entreg ¿sa inmedito, para que la fuera pasando, de mano en mano , á la redonda. Aquel primer brindis es el símbolo: de la fraternidad de los convidados. A él se: siguieron otros. Arístipo brindó á nuestras saludes, Y nosotros le correspondimos al instante. La copa primera tenia un tercio de vino sobré dos: de agua: Inseusiblemente se fue esta disminuyendo, y se acabó por saciarse con y vino: puro.' “¡Lasténia' tomó despues una cítara”, Y cantó, acompañándose, un himno en ho-. nor de Baco, con voz suave, melodiosa Y - ER A POR. GRECIA Y. ASIA. 11 flexible. Poseia el arte de modularla á cualquiéra tono; y los versos eran de.su propia CoiMmposicion. Diéronse muchas palmadas á Sus talentos ; pero no hubo elogios bastantes para el placer que causó. odos los.conyidados, con:ramos de laurel y de /mirto en las 'manos., cantaron alternativamente acompañándose con la lira. si que me tocó , confesé, aunque con rubor, que yo no entendia la música; con lo que hice: ver que habian descuidado mi educacion (a). Alabó uno de los convidados 4 Arístipo su,magnificencia, su buen gusto , su mesa exquisitas. y exaltó su felicidad; á lo que ilóxenes *epuso :—Epicuro no gastaba mas que.un as (cosa de seis maravedis) en.cada comida » Y sin embargo, era feliz. — ¿Y lo era tambien, le. pregunto Lastenia sonriéndose . cuando » Atormentado por los. dolores de, la gota, exclamaba: » Soy dichoso: este. es el último yy el mas. aforiunado.dia de mi vida?”_No lo dudo, Lastenia. —.* +ues yo, Filóxenes, Opino que aquello era jactancia y. descaro filosófico. Por lo menos, dijo Aristipo, supone mucho. valor, pues él mantuvo aquella firmeza hasta su y (a) Con todo eso los atenienses no se vanagloriaban de diestros en la música. Poseian la perfeccion de este arte las dos naciones de menos talen= LOs Y Mas groseras, Los de Beocia sobresalian en tocar la auta , y los de Arcadia en el canto, - »* «Mg - An 12. viAGES/DE ÁNTENOR último instante. La naturaleza no puso exclusivamente la felicidad en ser rico ni en ser pobre, sino en la flexibilidad del alma, en la sabiduría de la conducta, porque el pobre goza de las mismas sensaciones y deleites que él rico: ¡Qué extravagantes son Jos mas de los hombres! Cuando tratan de comiprar bienes y muebles, toman todas | las precauciones imaginables á efecto de no ser engañados; pero cuando se trata de un | sistema de conducta, que los haga felices, no ponen el menor cuidado, Muchas veces ha variado la escena del mundo en el temor de mi vida. Mas de una vez he'trocado mi eapa de púrpura par un paño “muy grosero; y con todo, eircundado de la indigencia , he heeho producir rosas á va campo aridísimo. | : AUN Era yo duefñio de muchos bienes cuando dejé ¿ Cirena, mi patria, para ir 4 Atenas á gozar. de sus delicias, y á cultivar mi ra- E zon. Estudié, á las órdenes de Sócrates) con mucho empeño , pero , con*no menos) iba tras de los placeres; de modo, que ,.ar* sioso de felicidad, agoté en poco tiempo mis riquezas. Abrí los ojos en el mism0 ' borde del abismo. Vendí muebles , caballos, joyas y vestidos. Envolvíme en uni capa grosera, caminé eon los pies desmU- y dos, púseme un sombrero viejísimo , y ful 4, ocultar mi vida en Enoe, arraba de Ática. Ali me mantuve con legumbres Y POR GRECIA Y ASIAZ: 7 3 raices; y alli me forjé nuevas fruiciones, porque mi carácter enérgico era superior la situacion mia. El paseo y el estudio llenaron mis ocios. Cierto dia se legó 4 mí un hombre rico 4 preguntarme, ¿ qué le llevaria porvinstruir 4 su hijo? Seiscientas dracmas', le respondí. Por Baco te ASeguro , me replicó, que con ese dinero podria comprar un esclavo. — Harás bien, le añadí: compra uno, y con eso tendrás dos; Cayó despues la conversacion sobre el soberano bien. » Epicuro, nos dijo Arísti- PO” quiere que consista en el placer y en a carencia: dél dolor.” Esa: definición , Te» Plicó Filóxenes, ha desacreditado su: moral y sus costumbres. — Pero sin razon, añadió Arístipo, porque, aunque se leía la Puerta: de su jardin: Aqui es el deleite: el soberano bien; no daba á sus huéspedes mas que pan y agua; y decia, que no «podia vivirse arregladamente sin: sedy a Senda de la sabiduría y de la juscia. Filéxenes:—Zenon , gete de los Esti- 1 > opinaba, que la salud , la reputacion, las riquezas y las demas ventajas, no eran -Enes excluydide la clase der cinales la pobreza, la ignominia y el dolor. ,,La, virtud sola, dijo, basta para la felicidad - RUéstra, y el “sabio siempre es dichoso, cualquiera que sea su situacion.” Arís- nora 14 VIAGES DE ANTENOR: tipo. —Creo muy bien que el sabio tiene mas motivos de consuelo que los que no lo son, ya sea en las tribulaciones, y ya en las cadeñas; pero solamente un loco puede exclamar que es feliz en un caso igual. Un ignorante, .que-bebe buen vino, y que disfruta de su. manceba,..es seguramente mas afortunado que un. sabio en una prision, reducido á pan y agua. —Filóxenes.— El. sabio de Zenon: es un ser sin pasiones, cuya alma ni aun: sien, te los latidos de Ja: compasion. Los Estóicos gtaduán de debilidad este sentimien- to. — Arístipo. Ese ser exagerado se par ; rece. al sabio verdadero, del: mismo ¿mo= ' do:que una estatua de Hermes á un ser animado. No es ese mi hombre._Ni el de mi sexo , repuso Lastenia.__.4rístipo.—Los ás O o A Peripatéticos son los filósofos mas. razonables. Convienen'en-que el hombre es un compuesto de cuerpo y de alma. Necesítas se, pues, la reunion: de los bienes físicos y morales para componerle un existir agras dable y análogo á los deseos de la natura= leza. Salud , bienes y consideraciones , son para ellos verdaderas riquezas. Dolores: y. escasez, males verdaderos; pero la yirtud es superior 4 todos los bienes; y-el vicio es el. mayor de todos los males. Filóxenes. —Nunca confesaré que las riquezas sean verdaderos bienes.—Arístipo.¡ Cómo quel ¿Ni aun cuando asistes á una buena com - POR GRECIA Y ASIA: E mida ?_Este chiste dió mucho que ER tas para terminar la disertación , ee nuó Arístipo , véase cual es mi RS sobre este: objeto. No ereo que licriaies p consista en los placeres; lo AC e que está enel mas activo uso de pe ; s acultades, -y en los cuidados y tra se con que: procuramos dichos placeres, sea la fortuna 6 la celebridad. >. para demostratos, casi Ay aa po mente, cuán poco aseguran nuestra fel ES dad las grandezas.y: los caudales, os citar el ejemplo de Dionisio de Siracusa, incas ya inmediacion viví mucho tiempo. Tenia despejado talento y rectitud de juicio ; pero a ambición-le- constituía desgraciadísimo: Rodeado del lujo, y sentado en el trono, venia frecuentemente 3 buscar consuelos mi lado; cuando yo jamás necesité que él me consolara. Cierto dia me ofreció un puesto eminente: para fijarme en su corte. NO me quiteis, le dije, la dulzura de vivir con mis iguales,» Siempre estaba: circundado de s Re Ospechas y de terrores. Habia mandado f. a la ricar una casa subterránea, Circuilarde un fi 080 ancho, en la que no ban su amuger é, hijos hasta que se despojabande Sus ropas, porque temia que levasen armas ocultas. Nunca iba sin coraza. A su barbero , porque dijo un dia, chanceándose,, que su vida estaba entre 55 Manos, le mandó matar, y en lo su- :16 VIAGES DE ANTENOR: cesivo: él propio se quemaba la barba (a). Dió muestras de amarme mucho, si es que los tiranos pueden amar , porque me colmó de beneficios. Verdad es que yo contribuía á que comiese delicadamente. Yo era el presidente de sus festines, y. me embriagaba con él. Un dia le díuna leccion muy tilosófica. En una espansion de amistad, ó de generosa. franqueza (bien que algo acalorado del vino),..me dijo que formara un deseo., y que juraba satisfacérmelos Pedíle-tantos granos de trigo cuantos produjese el número de las casas de un table» ro de damas, doblando. siempre, y empezando por un grano en la. primera casa, dos en la segunda, cuatro-en la tercera» y asi de las demas. Todos riyeron de la cortedad de mi peticion; y Dionisio me la otorgó; riendo mas que todos. Pero: luego que hicimos el cálculo, hallamos, que. no hubiera «podido pagarme todo :el trigo de la Sicilia, y del Egipto... 00: E En otra ocasion le pedí: un talento que necesitaba. ¿Es posible? me preguntó con risa sardónica. ¿Pues no me has-dicho mil veces que el sabio de nada necesitaba?” —Y he dicho bien, le repuse;; pero dad, (a) No menos agitado vivia Cromwel de-les terrores de la tiranía. Iba sicmpre con coraza; cargado de armas ofensivas, y rodeado de satélites, Tenia doce habitaciones para dormir; y nin guno sabia en cuál de ellas pasaria la noche. E $ qe ¡Ne ¡3 POR CONECTA Y UABIAZ de y luego ventilaremos' este asunto. 2 pote tuve la suma pedida, le añadí: ,, Ya veis . que el sabio de nada necesita.” O Aqui llegaban , cuando entraron a Sap Jóvenes, Dejaron la mesa para bailar $ + que el baile esuno de los mas. grandes placeres de los Atenienses. . Volvieron despues “ella, Y sirvieron varios postres para No Citar el apetito, y aceitunas y vino. Á acabar hicimos nuestras libaciones , y bebi- 10s en honor de Júpiter y Salvador” 6 abia yo estado atento ¿4 los discursos de Arístipo, Hablaba con tanta erudicion y Etacia, y su filosofía era tan adaptada á la debilidad Y naturaleza del corazon huma- 29 que imponia silencio y atencion. CAPITULO HV. Enamórase Antenor de Lastenia. Sus con- E Versaciones Y €orrerías con ella: P., . s5o= Mes bella Lastenia, atrajo, 4 ratos, ms ojos hácia su Persona, Mezclóse poco Ma conversacion ; Pero su acento era tan: PUTO, su voz tan persuasiva y lisonjera, y: SU Expresion cuando hablaba , que pa- 12 MÍ fue un pesar la sobriedad de sus palabras Separé en el O A alidad feliz la encontré al Orla mañana en el Parte- -XOr una asu di | 24 - VIAGES DE ANTENOR 3 monios efímeros les sean inmediatament£ quitados; que queden confundidos entr£ ellos, y que las madres den su leche a. primero que las presenten; y que luego | que los dos amantes hayan satisfecho 1oS deseos de la patria, se separen y vivaD libres , hasta que los magistrados vuelyal á llamarlos para otro nuevo concurso. DO: manera, que las mugeres podian pertent” cer sucesivamente á muchos guerreros. Este plan extravagante es-el descarrío de un? _ imaginacion exaltada , y dudo que nunc se adopte 7. Ñ «¿Lo que sí pudiera todavía suscitar alo gunas dudas sobre el amor desinteresado” de aquel bello ingenio, son los ternisl. mos versos que compuso para Agatis: DF. cen asi; | + ) y Cuando Agatis consiente, cariñosa y «. En pagarme los males que:he sufridos" Se me asoma á los labios toda el alma. Para pasarse á dos del dueño mio. > En aquel momento llegó Arístipo, 4% «venia de la casa de campo de Anaxágonó adonde fue para anunciarle la muerte dd «su ,hijo. » Asi que le dí esta nueva, M7 Arístipo , me respondió friamente ; La de -bia.yo que lo habia engendrado mor ad Alabó Arístipo la respuesta , porque hal “ ba en ella estoicismo y valor; pero n0% E del POR GRECIA y ASIA, 25 alabó Lastenia » Porque la creia falta de 1E terminar la disputa, le de nuestra conversacion he conocido, dijo Arísestatura , de anchas espal- > “Ue frente espaciosa, y de poco pelo, agradable y respetoso , Por la modestia, gtavedad y nobleza de su port0.-Lo sublime de su ingenio, sus conocigenerales, lo benigno de su carácter, y lo chistoso de su conversacion , extendieron sy nombre por toda la Grecia. ecian, que era hijo de Apolo; y tambien, que estando su madre Perictíonta sobre el monte Hímeto, sacrificando 4 las musas, pei Aríston, su marido , depositó al niño Platon entro UNOS mirtos, Y que, volyiendo despues > lo encontró rodeado «le un en- Jambre de abejas, Unas revoloteando sobre su cabeza y otras untándole los labios con miel. Y encantó, con S G0rgeos, á los hombres y Ed 26 VIAGES DE ANTENOR : - tes. Lejos estaban de prever la catástrofe de aquella fiesta. Acometióle un desmayo al, y acabar la comida. Diéronse priesa 4 suministrarle toda suerte de sócorros; pero e; vano. Espiró en los brazos de sus amigos. Fue inclinado á la melancolía, como Sóz, crates y Empédocles. —Si este es el fruto de la sabiduría y de la ciencia , convengi 1! di 3 ds mionos en que es mal empleado el trabaj0? de cultivar el árbol que la lleva. E “En cuanto á la moral de Platon, él sicf guid la de Sócrates , Su maestro , que cier tamente no es la mia. Estos sabios desprest cian los deleites, y yo defiendo , que son. el colmo de la felicidad , cuando los saz07! nan el entendimiento y la delicadeza. L0% preceptos de Zenon, y los de todos aques llos elevados profesores de sabiduría, me causan lástima: Para las afliceiones nos 07% cetan la lectura de libros serios, cargado%: dé moral. Nos alegan, para consolarnos » 44 necesidad del mal, la fatalidad, y lo dese graciado de la condicion humana. Es bush naba aquel hombre como buen físico. 4% alma, uvida al cuerpo, está incesantemet” /té tiranizada por él. Si el movimiento, e la sangre es sobrado lento, si los espinitt no estan bastante purilicados , ó si la Caña V POR GRECIA Y ASIA, | 0 tidad es insuficiente , Caemos en abatimieneE tristeza; pero si, con bebidas, camamos aquella disposicion del cuerpo y Té- Cibe nuéstra alma impresiones nuevas, y recobra, digámoslo asi, : ida, El grave Platon conocia el precio Cgría > “porque, el dia que anurió, le hallaron, bajo su almohada, una coleccion de chistes. Mas ya es tiempo de Je: VOY 4 comer á casa de Xenófanes, que opina que la luna está habitatierra, la suma delos ¡ends eg "nayor: que: la de los males; en 9 que no convenimos, porque “a lvierto, Ca este globo terráqueo, mas desdichados que dichosos, “Ya que Stavo distante, dije 4 Lastenia: > Alá va e] hombre “mas amable y mas feliz de Atenas. Mud Mas amable, tambien 0s lo confieso '» Antenor : es el encantador e las Mugeres > Y tanto más peligroso, Cttanto que nunca Pérturba su presencia. e Espíritu *lamotinamiento de las pasiones. En cuani Ú su felici. ad, la jazgo prolemática ¿0s acord is de lo, que se le escapó ayer, hablando de aquella aldeana que quiso lb NO me impelia el estudiar Cl beber en la Copa de los sión ke, 2». 0€s tambien mar y de sen. do. > . : » SU movimiento y: placeres ; sin pa- Gee 098.. VIAGES DE ANTENOR tir. Tiene el corazon en la cabeza. Medita : sobre lo que goza en el mismo acto de gozar. ¿Es felicidad eso? ¿Puede haberla sin las dulces ilusiones de la amistad ú. del amor? Siempre ha vivido con sosiego aman- : do, y jamas ha conocido las inquietudes de los zelos , que son la verdadera prueba del amor. Dijéronle un dia, que Lais, con quien él vivia, no lo amaba. ., Tampoco pienso , replicó , que me aman los peces, y “sin embargo, los como con mucho gusto.” 'Advirtióle un amigo suyo, secretamente, que la misma le era muchas veces infiel. «¿Si la pago , repuso , no es para que otros no la disfruten, sino para disfrutarla yo.” Diógenes le reprendió el que viviese con una ramera pública; pero él le dijo: ,,¿Te parece absurdo que habite yo una casa que . otros han alquilado ?” Pues mo es mas activo en la amistad ; la cual, segun él, es una palabra sin significacion. ,, Los locos y los necios, dice, la buscan por miras interesadas ; y los sabios se contentan consigo mismos, sin cuidarse de los demas.” Con igual ligereza trata del amor de la patria. Segun él, es una inconsecuencia y un absurdo aventurar el descanso y la vida por un monton de ignorantes é insensatos. Frecuentemente suele decir, que es extrangero en todas partes; al contrario de Sócrates , quien decia, que era ciudadano - del universo. —En aquel mismo instanto £ POR GBECIA Y ASIA. 29 divisamos, ¿ lo lejos, dos personas echadas “bajo un plátano. Luego que pudimos distinguirlas , exclamó Lastenia : »¡ Huyamos, bhuyaimos, que'es Crátes 1” La celebridad de aquel nombre me paró, como tambien á otras personas; y vimos ú Crátes y á Hipárquia, su muger, que se olvidaban de que tenian espectadores. Reimos mucho de aquella distraccion, d de aquel cinismo. Entonces se puso Crátes en pie, y vi un hombrecillo feo, jorobado, sucio, y Cubierto de andrajos, que nos apostrofó en estos términos: »¿Qué decis? ¿por qué reis tan neciamente ? ¿no comeis delante de "testigos? ¿os ocultais para plantar un árbol? Andad, pobres hombres, que yo soy “quien debo reirme de vuestra imbecilidad. Lo que es muy malo es hacer mal á los hombres.” Mientras esta arenga , se compuso Hipárquia , se levantó, nos hizo _Un saludo, y partió con su esposo querido. ; CAPITULO V. Historia de Hipárquia y de Crátes. Retrato de Lastenia. Con á Lastenia lo que nos habia dicho rátes. Bien conocido es, me replicó: está “on Diógenes el Cínico , que es el mas des- Vergonzado de su secta. — Ese cinismo, Laslenia, me sorprende menos en un hombre; » NA ga ¿¿VIAGES DE ANTENOR ¡pero su muger!..., Es mas loca «que el marido , continuó. Lastenia. Tiene habilidades , talento ,«erudicion y hermosura; pero su amor á la filosofía ha exaltado su imaginacion. Iba á menudo á oir 4 Crátes, y seducida por.su elocuencia y por sus sofismas , se determinó d casarse con Cl, prefiriéndolo 4 los partidos mas sobresalientes de Atenas. Representáronla sus padres Jo indigno y bajo de su eleccion. Respon:lió- - les, que no podria hallar marido mas. her- », oso y ni mas rico, y que se daria de pu- » fialadas si se lo rehusaban. Desesperados los adres, recurrieron al mismo Crátes , quien E —prometid esforzarse á disuadirla y á disgus- -tarla de él. —Púsosele delante: ,, Ved aqui, la dijo , €l monote , que tanto, deseais , con su joroba y con su ridícula figura,” Luego Ja mostró su báculo y sus alforjas, aña- «Giéndola ; ¿y He aqui todas mis. riquezas. .Pensadlo. bien, porque si os quereis casar conmigo , es preciso resolyeros á participar de mi miseria, y á llevarla vida de la secta cínica.”.-—La respuesta de Hipárquia fue abrazarlo,, lamándolo: su: esposo. El casamiento se celebró públicamente bajo el pórtico. Vistióse ella de andrajos, y se aban- ¿donó . seguidamente al ¡mas asqueroso cinismo. Pero Crátes Nr peso y filosofía. Para darse totalmente al estudio , dicen unos. que arrojó su dinero al mar, exelamando ¡ya. soy libre! Y aseguran otros > "POR GRECIA Y ASIA. 4 31 que lo depositó en casa de un banquero, “con orden de que se lo entregasen á sus hijos, si eran ignorantes y estólidos ; Ó bien, que lo diesen al público, si eran filósofos, “porque entonces no necesitarian de riquezas 8, Preguntáronle una vez ¿de qué aprovechaba la filosofía? ,, Aprovecha , respon- “dió, para contentarse con legumbres, y para vivir exentos de cuidados y de inquietudes. ” En todo es singular. Se abriga mucho en el verano, y se desabriga en el “invierno. Su desaseo es repugnante. Se viste con piéles de carnero no preparadas; lo “cual, junto con su fealdad, lo constituye una especie de monstruo. Acompañé á Lastenia hasta su casa. ¡Cuánto me costaba ya dejarla! ¡cuánto “aumentaba su belleza el atractivo de su conversacion ! Atórmentada ri alma con una actividad nueva , como que sentia nuevas necesidades, y aspiraba á otra exis- “tencia. —Pero voy 4 daros á conocer la amable Lastenia, haciendo su retrato fiel, porque si pretendiera hermosearlo , la desfiguraria. dz La aficion 4 la filosofía y al estudio la trajo 4 Atenas, á la edad de veinte años, donde frecuentó mucho las escuelas, é hiz0 amistad con Arístipo. - Aunque algo irregular en sus facciones, tenia linda tez, mucha frescura , frente pequeña, labios encarnados» y bellos dien- » 23 VIAGES DE ANTENOR tes; y con esto, era, segun la opinion comun , la mas hermosa muger de la ciudad. Su fisonomía era noble, modesta y penetrante, y su talle magestuoso. Era muger de talento profundo y luminoso, pero so- “lamente lo mostraba en alguna conversacion importante, ó con la pluma en la mano. Dijéronla un dia, que su juicio era superior 4 su talento, y esta alabanza la lisonjeó mucho. Gustaba de lo verdadero y de lo natural en todas las cosas. Era sagacísima , y de fino gusto, en conocer las ber Mezas y defectos de cualquiera obra, y en distinguir la bachillería de un sofista, de la sana lógica de un sabio. ¿0s tomos de Demócrito y de Epicuro, los. múmeros de Pitágoras, y las ideas de Zenon sobre Dios y sobre el mundo (á - quien tenia por un animal perfecto ) , eran el objeto de sus burlas. Sócrates y Arístipo la parecian los filósofos mas razonables. Aunque instruidísima , no-tenia los caprichos ni el humor que se atribuye á los literatos , los cuales, ya se entregan á una -locuacidad importuna, 6 ya se encierran en un silencio despreciador, Lastenia hablaba poco, y escuchaba mucho, y citaba, con frecuencia, la máxima de Zenon: Que la naturaleza nos ha dado dos orejas, y una sola boca para enseñarnos, que debemos oir mas que hablar, Y añadia: El sílenció es el ornamento de las mugeres. Gus- POR GRECIA 'Y ASIA. 33 taba de decir cosas lisonjeras, y escuchaba con indulgencia á los tontos: cosa rara entre las personas de talento. Era tan bienbechora , que , con tal que hubiese hecho algun bien , no consideraba el dia perdido. 3» El gozo de hacer bien, decia, es mas dul- Ce y mas íntimo que el de recibirlo. Conviene . menudearlo , porque: es un placer que no se gasta. Wientras mas un individuo lo disfruta , mas digno se hace de dis- Írutarlo. Acostúmbrase el hombre á su prosperidad , y aun llega 4 ser insensible á ella; pero: la complacencia de ser autor de la prosperidad de otro, siempre dura.” El amor á las riquezas era una pasion, que su. alma. no conocia. Un hombre: rico, que necesitaba de su crédito, la envió, cier- to dia, dos jarros de oro, de un trabajo €Xquisito ; pero ella se los devolvió llenos de excelente vino, y con recado, de que todo: el que le quedaba estaba á'su dispo- . Sicion. Sus inclinaciones eran tan sencillas co- Mo su alma; Amaba; con «pasion, el cam- PO y las flores. Todo su adorno se reducia un aseo extremado. lín los libros queria Perspicacia, pureza de estilo, nobleza, ideas Profundas , y mas verdad que imaginacion. an dia arrojó uno, encolerizada , “diciendo: »» Dodo él es:ingenio.” Amaba la «pintura, A Música y el baile; pero especialmente la Pocsía, á la cual llamaba la música del alma, TOMO 1, B 2 40 VIAGES DE ANTENOR : eleccion de algunas mugeres en sus inclinaciones: ,, Jamas amaré hombre que no tenga talento y erudicion. Si puede perdonársenos alguna flaqueza , es solo. en el caso de que el talento y mérito del obje- to ainado publique, que nuestra inclinacion está purificada por un gusto fino y delicado. Amar á un necio es identificarse con él; es poner carteles de que se tienen sentidos, y no alma; y es despojar á Venus de su. ceñidor.” Aquel discurso bastó para dedicarme al estudio, y para buscar la gloria; «le ma- > mera, que concebí el proyecto de componer,una tragedia. Trabajé en ella misteriosamente , con el ardor é impetuosidad de un jóven. Mi plan fue obra de una semana, y, mis versos la de un mes; verdad es que empleaba hasta las noches. Instaba el Tiempo, porque estábamos ya en la primavera , que era el tiempo en que se celebraban las grandes fiestas de Baco. El asunto de mi pieza era la muerte de Aquiles, dada por Páris, en el instante en que iba á casarse con Políxena. Acabado mi drama, se lo leí á cinco jóyenes, amigos mios, iniciados en los misterios de la literatura. No «se conformaron en sus elogios ni en sus censuras. Uno aprobaba lo que criticaba el otro. Este queria suprimir, Aquel pretendia aumentar. Finalmente, despues de haber analizas POR GRECIA Y ASIA. . Ax do , desmenuzado , criticado y. aprobado mi drama, durante toda una mañana se retiraron aquellos bellos espíritus, deján= dome mas indeciso que antes de la lectura. -Confié mis ansias y mi suceso á otro amigo sabio sin presuncion, que cultivaba las letras solo por hacerse feliz. — Es- 'cuchad , me dijo , el pasage de Polícleto de Siciona , célebre estatuario. Trabajaba á un Mismo tiempo dos estátuas semejantes, la Una en público , y la otra en secreto: para esta consultó solamente con su ingenio, y para la otra admitió cuantos consejos. le dieron , corrigiendo , añadiendo y quitando á gusto de los críticos. Acabadas ambas obras, las expuso una al lado de la otra. ensuraron amargamente la estatua públi- «ca; y la de su ingenio reunió todos los sufragios. —», Atenienses , exclamó entonces Polícleto, la figura que criticais es obra Vuesira, y la que admirais es obra mia.” Aconséjoos , pues, añadió mi amigo, que conficis en vuestras fuerzas), y que sigais Vuestra minerva. — Con mucho placer hubiera yo consultado 4 Lastenia, cuyo buen gusto y sana crítica conocia; pero aspiraba yo 'ú sorprenderla y admirarla con un golpe maestro. - Cuando ya hube pulido, limado y dado el último color 4 mi cuadro, encontré á úpolis, poeta dramático, á quien habia YO visto muchas veces en casa de Lastenia. 42" > VIAGES DE ANTENOR | _Me convidó á ver una comedia suya, que * habia de representarse en las fiestas de Ba- Co. Parccióme favorable el momento para -confiarle el secreto de mi produccion y pedirle sus luces, y añadirle, que esperaba de su amistad un lenguage sincero. Asi me lo prometió, y con tanto mas zelo, cuanto que él mismo lo'exigia de los amigos suyos. Lo convidé 4 comer para el dia “siguiente: tratéle con esplendidez, y aca- “bada la comida, empecé mi lectura. Escuchó atentamente, me detuvo sobre ciertos menudos reparos, y me hizo observaciones _ Juiciosas; pero quedó satisfecho de mi ensayo, me aseguró que tendria un éxito li- 'soujero, y me dejó prendado de él y de po 1x0 1D y: ci Inmediatamente la presenté al primer arconte y á los jacces, nombrados con él, para admitir ó desechar las piezas (a): dignóse de serme favorable. Quedé inscripto, y aguardé la representacion con toda la impaciencia de los autores. GA Llegó aquel dia. Asi que salió el sol corrí al teatro, que se abre á aquella hora, porque en las grandes dionisíacas se representan diez 6 doce piezas al dia, y no se aca- (a) Habia en Atenas un tribunal nombrado para juzgar las. piezas teatrales. Algunas veces se juzgaban, en poros dias, basta cien tragedias, Cada poeta debia hacer representar tres dramas trágicos, y uno satírico, » a — .. de A A : ¿POR GRECIA Y ASIÁ. Ex ba el espectáculo hasta entrada la noche. «Estaba «adornada la escena con decoracio- «nes muy bien ejecutadas , por una parte, “y. por otra, con un vasto anfiteatro, que «se levantaba hasta una grande altura. -Acudió el pueblo de monton; y subia, bajaba, gritaba, reia y se rempujaba sucécsivamente. En medio de aquel tumulto vi centrar ú los nueve arcontes 6 magistrados primeros, 4 los “tribunales de justicia, al ¿senado delos quinientos, '4'los oficiales - -generales'del ejército , y 4 los ministros de «los altares, que 'ocuparon las gradas infe- -riores. Las mugeres se colocaron lejos d «los hombres y de las cortesanas. : Los Atenienses ricos tráian: tapices y al- -mohadones de púrpura. A otros, mientras «la representacion , les trajeron vino, pastas -y frutas. El número delos espectadores as- «céndia á treinta mil. ¡Qué concurrencia para un autor (a)! > ; Di á los actores, para causar mas impresion , un calzado altísimo , máscaras nutvas y vestidos talares y magníficos. En mi ¿drama salian sombras de los sepulcros , hacia comparecer divinidades infernales, hórridas y lívidas, armadas con antorchas, y a) Pericles estableció fondos para que se dis- Libuyeran á los ciudadanos pobres, que no podian posar sus asientos¡en los espectáculos; y el pueblo pronunció: pena de muerte contra quien propusiese oplicar aquellos fondos á otros usos, E 'VIAGES DE ANTENOR entrelazado el pelo con serpientes , y habia tambien horribles espectros rugian. Viéndome, pues, apoyado « dios , y casi no dudando del loqué lo mas inmediato que pud tenia para gozar en mi ánimo, de sus aplausos y de sus lígrimas. — Abrióse la escena, llegó el coro al número de quince personages (a), precedidos de un flautista, que “arreglaba la marcha. Los que hacian el coro eran ancianos, y jóvenes de ambos sexos, que representaban sacerdotes y guerreros. (6). Apoderóse de mí el terror, y ¿se sucedieron rápidamente mis pulsaciones. . Primero escucharon los espectadores en silencio, sin señal alguna de aprecio mi de * reprobación; pero á poco empezó el murmullo, el cual, semejante al viento ligero, precursor de las borrascas, creció, se elevÓ., y prorumpió en silbidos y en risas inmoderadas. Mis espectros y sus rugidos solo asustaron á las mugeres y á los niños. Heme aquí transido , helado, palpitante y fuera de mí. ¡Qué caida. tan dolorosa! ¡y delante del objeto de mi'amor!..... A pesar de todo, contaba yo mucho sobre mi últi- (a) Los coristas eran quince en la tragedia, y veinte y cuatro en la comedia. (0) Los coros cantaban todos juntos cuando los actores se retiraban , 0 bien se mezclaban frecuentemente en l. accion, y cantaban ú decla-= maban con los personages. oia > > A e — AA A AY AX[X XXX : POR GRECIA Y ASIA. - 45 mo' acto , en el que habia reunido, como en un foco, toda la importancia de la pieza, Aquiles moribundo presentaba, 4 mi modo de entender, un ro muy patético. Pero súbitamente z sobrevino la lluvia, y « 3 el teatro, los actores, y el autor, abandonados. Todos huyeron, y yo tambien huí avergonzado, desesperado, persuadido á que aquello solo á mí podia sucederme, y maldiciendo á espis el inyentor de la tragedia (a). No tanto eran mi suplicio los silbidos del público, cuanto la irreparable afrenta ' que me envilecia para con Lastenia, que «tra por quien yo habia procurado volar al templo de la gloria. En las pesadas horas de la noche me ' asaltó una calentura, y al dia siguiente, * solo medité proyectos siniestros. Quise huir e Lastenia y del mundo, sepultarme en - Un desierto, y terminar alli mi vida odio- * Sa. Entre estas angustias crueles pasé dos dias , solitario, aprensivo , y sin tomar reposo ni alimento. 7 Al tercer dia por la mañana recibí un billete de Lastenia, la cual me pedia, con - Mstancia , que fuese á verla. Hízome vaci- ' Ar un necio amor propio; pero en fin, Pudo mas el amor que la vanidad. Fuí. , E 809 Como el teatro no tenig techo, se iban los A Pectadores cuando Hoyia. £ 46. VIAGES DE. ANTENOR' allá. Un pasmo me sobrecogió á la puerta: > Temia que supiese ya mi desastre. Asi que alcanzó á verme, se. vino á mí, y me alargó la mano con aire afectuoso y. risueño, : dlls ¿Qué es eso, pobre autor? * do ¿Con que ha caido vuestro drama, y yo no os puedo. consolar en vuestra. desgracia? Algo mas présumia yo de:vos y de mí.” Estas palabras, y la dulce serenidad de su rostro , templaron mis ansias. —¿Con que : sabeis, Lastenia, que soy el desgraciado - autor, que.:..?-Espiró la palabra en «mis labios. — Sí, Antenor; y desde ayer no' mas. Eúpolis es quien os ha nombrado , y > quien anunció la caida de vuestra, tragedia. —¡Cómo, Lastenia! ¿El mismo Eúpo- * lis?.... ¡ Pues. á él se la let, y me aplaudió, y me aseguró de.un éxito dichoso!__¡0 > traicion de autor! Bien, Antenor, se ve : que sois un joyen adepta. ¿Posible-es.-que os. fiáseis de vuestro competidor? ¿No veíais que vuestra desgracia realzaba su gloria? Pero decidme: ¿Cuál fue vuestro objeto al componer esa obra? ¿Soñásteis como Es- * quilo (cuando estaba eiárdanllo una viña), que Baco os mandaba hacer una tragedia? ¿0 queríais ilustrar. vuestro nombre adquiriendo gloria? No, Lastenia; yo: os lo juro: no ambiciono los lona s del pú= blico : otro sufragio mas lison inflamó mi ánimo. Un dia me dijísteis , que jamas amaríais á un honíbre sin letras ni talento. »* Si | POR GRECIA Y ASIA, Inmediatamente me dediqué al estudio, y. compuse esa pieza infeliz para conciliarme Una mirada vuestra. —¿Con que no aspirábais mas que al sufragio mio ?.—No mas, que al vuestro, Lastenia; y por obtenerlo, daria yo toda la gloria de Sófocles y de Eurípides. ¡ Ay de mí! puede perjudicarme Una tragedia tan vergonzosamente silbada. — . vada temais, pues antes bien os será útil, habiéndome dado á conocer vuestro corazon, y aun la extension de vuestro ingenio; porque el drama, bien que débil y mal concebido . no podia producirlo un hombre sin talento. —Su caida , pues., será mi embeleso, Lastenia. Nada perdís-. teis, Antenor. — Al oir esto, me arrojé 4 Sus piés, le juré un amor ternísimo , y la. rogué que me abriese su corazon, y que me alumbrase con algun rayo de esperan- 22. —¿Con que quereis que yo os ame, Án- :- tenor? ¿Sabeis que tengo treinta años de - edad, y que sois un niño en comparacion . Mia 2 Con eso, Lastenia, quereis decirme Que sois mas instruida y mas amable que . YO; pero el amor desarrollará mi talento y 98 resortes de mi alma, y me levantará tasta yos. En fin, por entre el velo de la . Úmidez, me dejó divisar que era amado. ¿En aquel momento entró Arístipo ,. y dijo á; ia: ,, A buscaros vengo para Svaros al Afópago, porque van á juzgar. la desventurada Eudoxia.”— Me habeis es- 48 -VIAGES DE ANTENOR tremecido, repuso Lastenia. ¡Cuánto la compadezco ! Pero conozco que su culpa es grave. ¡Envenenar á su amante! ¡Qué atrocidad! —Las apariencias deponen contra ella, Lastenia; pero Eudoxia está inocente. El público que siempre es ligero, y que siempre está pronto 4 condenar, pide á yoces su suplicio. Es una barbarie. Escu- - chad algo de su catástrofe , que acaban de: contarme. CAPITULO VIII. Historia de Ifícrates y de Eudoxia. Estcrates, que vivia ciegamente enamorado | dé Eudoxia, tuvo el arte de inspirarla una pasion tan viva como la suya. Eudoxia era hermosa, joven y tierna, y de corazon . “ingénuo y amenísimo; pero tan limitada de imaginacion que no sabia que amar, y Cotrespondia con una total indiferencia. Ofen= dido de ella Ifícrates suspendió sus visitas, y al fin, se abstuvo enteramente de su. trato y conversacion. Entonces se dispertó en ella vivamente su pasion hácia Ifícrates», y para atraerlo y fijar su corazon, se valió, como crédula y supersticiosa , de una hechicera, para que la confeccionase unos bebedizos, que propuso á Ifígrates z pero, por desgracia , mezcló en ellos ciertas yer bas venenosas. di el A + POR GRECIA Y ASIA, 49 Pronto sintió Ifícrates la primera Operacion del veneno: sobreviniéronle convulsiones , dolores agudos en las entrañas , y ardores insufribles,—,,¡ Ay! exclamó: Eudoxia, ¿qué has hecho? ¡yo me muero! ¡me has envenenado!” Asustóse Eudoxia, Y perdió el color; mas no la esperanza de que aquello fuese solamente un efecto pa= sagero del filtro. Pero el mal se aumentaba, fermentaba el veneno, y el desgraciado Ifícrates se abrasaba. »»¡ Me muero! gritó. ¡Qué tormento tan horrible! ¡tú me has dado la:muerte ! Sí: tú!” Eudoxia, á la vista de su amante, cubierto con las sombras de la muerte, se estremeció, se desesperó , fue, vino, llamó, imploró so- Corres. Corrieron á buscar al médico: lle- 8 este, y declaró que Ifícrates moriria del veneno. En efecto, se le trastornó todo. el rostro, se le torció la boca , se le hundieron los ojos, y se le puso lívido el co- or. ,,¡ Acabadme por compasion ! gritaba el infeliz. ¡En nombre de los dioses os pi- > que abrevicis mi suplicio, porque su- to en mis entrañas el tormento de Prome-= lo! ¿Qué te hice, Eudoxia ? ¿qué te hi- % para que me dieras un veneno tan Cruel?” A estas razones , la desesperada y “turdida Endoxia, se arrojó sobre él, le Etrechó en sus brazos, y se quedó pas- Mada E inmóvil. Recobró luego sus espí- “tus > Y exclamó asi: ,, Hícrates mio, que- TOMO 1, C pz 56 VIAGES DE ANTENOR Lastenia, cuando recibí de:su parte, un billete, que decia: ,,Siento , querido Antenor mio, verme precisada 4 diferir mi paseo del campo, por una sagrada obligacion , que me llama adonde parto luego: os noticiaré mi vuelta: conservad vuestra salud , y sed feliz.” - Me aterró aquel hillete. Crefme burlada y vendido, y maldije al amor, á mi es- - trella y á Lastenia. Corrí ú su casa deses- - perado, é hice. mil preguntas sobre su partida. Nada pudieron decirme; y aquel «misterio me lleaó de terrores y de sospe- En A chas. Vagué por las calles y por las plazas; me fui desde el Pnix al Cerámico, y desde el Cerámico á la calle de. las Trébedes, caminando por acaso y sin objeto , absorvido. en mis pensamientos, sin ver. nada, bablando solo, y exclamando, de tanto en tanto, ¡la ingrata! ¡la pérfida! ¡la falsa!.... Al pie de la escalera que va á la ciudadela , le di un codazo. 4 un hombre, que me detuvo, me nombró, y se me quedó mirando: vi que era el filósofo Xenócrates, á quien yo. conocia: ,, Jóven , me dijo, ¿qué tienes? parece que vas fuera de, tí: ¿estás enfermo?” ¡ Ojala que estuviese muerto! Ya te entiendo : tienes penas y pesares. ¡Soy el mas desventurado de los hombres, Xenócrates! — Puede ser que sí, Antenor; pero sígueme. — Agartóme por la mano, y subimos á la ciudade- A ti POR GRECIA Y ASIA, 39 la, ,, Mira, me dijo, enfrente de tí los propíleos, d los vestíbulos de la ciudadela, que es un monumento magnífico , erigido por las órdenes de Péricles: estan cubiertos de mármoles blancos, y se entra á ellos por cinco puértas grandes. Mira alli á la izquierda el templo de la victoria. Henos aqui ya en la ciudadela. Examina to= das esas estatuas, animadas por el cincel de Miron, de Fídias;, y de los mas celebrados “artífices. Alli: estan Mercurio y las tres gracias que se atribuyen 4 Sócrates. Saluda los rotratos de Péricles, de Formion y de Timoteo. Pero mira” aquellos dos altares: el uno es el del pudor, que debiera ser servido por las gracias, y el Otro es el de la amistad , asilo de las almas' nobles y sensibles...... — Pero no me oyes: estas sordo y ciego: ¡qué flaqueza! Pon los ojos sobre las casas de la ciudad. —Ya las veo, Xenócrates. — Represéntate ahora, Antenor, cuántos sinsabores, pesares y males habitaron, en tiempos pasados , bajo' €sos techos , y cuántos los habitan todavía, Y Cuántos los habitarán en la serie de los siglos. Cesa, pues, de afligirte, como si fueras el único individuo paciente , y co=' Mo si debieras estar exento de los males que acompañan á la humanidad. Pero va-. MOs á pasearnos al jardin de la Acade- Mia! -: ese es mi paseo favorecido: la som-: bra de los plátanos , la salubridad del aire, TOMO 1. C2 3 58 VIAGES DE ANTENOR y la: frescura de las aguas, templarán la efervescencia de vuestros espíritus. Conviene distraerte. Un ser, dotado. de razon, no debe dejarse abatir por un reves, que, frecuentemente, suele incluir el gérmen de su felicidad.” —Hallamos el jardin solitario. Sentémonos, dijo Xenócrates, sobre este banco, y hablemos. Un filósofo debe ser médico del alma: con que asi, ¿breme la tuya, y verteré en ella las dulces lecciones de la filosofía. ¿Es causa de tus pesares la ambicion chasqueada, ó tu fortu-= na destruida ?.-No, Xenócrates: no estaria por eso tan pesaroso: mi dolor me angustia allá en lo mas hondo del corazon.— Me parece, Antenor, que lo adivino: es mal de amor. A tu edad se da mucha importancia á tales niñerias: la indiferencia de una muger, sus rigores , su infidelidad, y una mirada mas ó menos tierna, perturban la cabeza de un jóven, y trastornan, 4 sus ojos, la gran naturaleza; y todo esto por un objeto adornado con los colores de nuestra imaginacion , que , acaso, será desdeñado de alli á poco. — Vos, Xenócrates , estais en vuestro otoño; y á tal edad se rie de una pasion, que es juntamente la delicia y el tormento de nuestra juventud. —He pasado, Antenor, como cualquiera otro, por la primavera de la vida, y he cometido sin duda, muchas faltas; pero he podido señorear mis senti-- A rEm E K POR GRECIA Y ASIA. dos ; y sobreponerino al imperio de la hermosura y del amor. Mas de una sacerdotisa de Diana es menos vírgen que yo. Sabíanlo en Atenas, y estaba yo en la estacion de las: fruiciones , cuando la famosísima Lais, que oyó citar mi continencia y mi apatía , se atrevió á apostar, que triunfaria de ellas, y que me seduciria. Envidme un atento recado para que fuera á verla. Muchas veces, Xenócrates , he oido nombrar á esa cortesana ; pero la conozco poquísimo. —Pues primero , Antenor, VOY á hosquejarte algunos de su lineamentos. Lais es natural de Sicilia. Un General Ateniense la transportó 4 Grecia. Elle se estableció en Corinto , se votó al culto de Venus, y vendia sus favores al que mes daba. Hallábase dotada de rarísima belleza, y de exquisito talento. Los pintores iban á verla para tomar modelos á presencia de la hermosa proporcion de su persona. Apeles fue quien logró sus primicias. El la vió volviendo de la:fuente, y quedó pasmado de su hermosura. Llegóse á ella, la lison= jcó, y la redujo á que se fuese á comer con . él 4 casa de unos amigos suyos. Éstos se burlaron de él. objetándole , que, en vez de una ninfa ejercitada , les llevaba una jóven inocente 245 No Os dé cuidado, les dijo Apeles, que» antes de tres años, sa-= brá bien lo que se hace.” Cumplió la palabra. Lais Llegó 4 ser una de las cortesa- 60 VIAGES DE ANTENOR nas de mas nombre. Toda la Grecia la amó. Demóstenes fue expresamente 4 Corinto, para comprar su hermosura ; pero maravilado del precio, la. renunció, diciendo, que no compraba él tan caro un arrepentimiento. El anciano escultor Miron ambicionó tambien sus favores , pero fue desechado. Atribuyó su desgracia 4 sus canas, y por eso las ocultó bajo una peluca, y vol: vió á ver 4 Lais, quien le dijo :.., Eres necio en pedirme una gracia, que he rehusado. á tu padre.” Burlábase Lais, muy á menudo, de la decantada sabiduría de - los filósofos. ,,No sé, decia, si serán mas austeros que los demas hombres: lo que sí A: es, que no frecuentan menos mi puer- 2.” Pero aquella hermosura altiva, que e sus fayores á tan elevado precio, los franqueaba de balde al Cínico Diógenes: Ímitaba á los médicos caritativos , que curan á los pobres gratis. Tal era la bella Lais. Acudí 4 su lamamiento. La encontré en su tocador. ¡Qué sep ¡ qué inutilidades ! Estaba rodeada de palancamas y de aguamaniles de plata, de espejos: grandes y pequeños, de agujas para separar los. cabellos, de hierros para rizarlos,. de: tiras de varias telas para cogerlos, de encajes para rodearlos, y de polvos amarillos para esparcirlos sobre ellos y dorarlos. Veíanse tambien , sobre aquel altar de Venus, POR GRECIA Y ASIA. 61 cajas con arrebol y: albayalde , para hermosear la piel; otras con negro, para teñir las cejas; y otras con opiata, para los dientes. Y no hablo de muchísimas esencias, ni de la planta partenon, con que nuestras damas hermosas sabuman sus lienzos, ni de las almohadillas de olor que llevan en sus faltriqueras. Vi, tambien, con admira= cion, que,aquella hermosura se refregaba los párpados con unos polvos muy astrin= gentes. Preguntéla ¿cuál era su utilidad ? y me respondió que servian para estrechar los párpados, y hacer los ojos mas grandes y rasgados; y añadió, que todas las damas usaban de la misma receta. . - 0 de xs Pero lo que me. hizo reir, fue ver en medio de aquellos trofeos del lujo y del engaño , una pequeña biblioteca, que con= tenia las piezas teatrales de Menandro, de Aristófanes, de Eurípides y de Sófocles. A estos se seguian los poetas eróticos Demófilo, Mosco , Anácreon, y todas las producciones del dia. —Son los libros que leen Muestras mugeres de moda, las cuales leen NO para madurarse el juicio, sino para 0s- tentarse eruditas , y hablar con elegancia. - Recibióme Lais con la: sonrisa en los abios, y me alegó no sé que pretextos sore el deseo que tenia de verme.: Destilaan de su boca elogios y palabras dulces. gun ella, era yo el filósofo mas grande Y. mas sabio, y me conlirmaban en esta 62 VIAGES DE ANTENOR sabrosa preocupacion sus miradas lisonjeras acariciadoras. Preguntóme ¿qué cosa era un filósofo ?.—Es un hombre, la respondí, que hace por su voluntad y por su razon, lo que hacen los demas por temor de las leyes y del castigo. —¿Y qué es necesario, repuso Lais, para ser dichoso ?-— Lo contrario de lo que haceis, la añadí. — Veo que no sois cortesano , Xenócrates.”.—Pero todo esto lo dijo continuando su tocador, poniéndose sus polvos amarillos , peinándose las cejas , extendiéndose, con arte, el arrebol y el blarquete sobre sus frescas mejillas y hermososeno, perfumándose el pelo con esencias, sembrando en él piedras preciosas y cigarras de oro, poniéndose en las orejas almendras , tambien de oro; en figura de higos. —¡Qué de trabajo, la ar , para desfigurar los dones de la naturaleza ! — »Acaso teneis razon, Xenócrates; pero me precisa obedecer á la moda, que es una divinidad consu culto y con sus ritos. — Y con muchas víctimas, Lais.— Pero, Xenócrates , yo creo que aun la mas rígida filosofía debe convenir en que puede rectiticarse y hermosearse la naturaleza, y en que los prestigios del arte sirven, á lo menos, para disimular sus: defectos. — Sí, Lais; pero el arte debe siempre tomarla por modelo, é imitar , en muchos casos, hasta sus imperfecciones:” Dos. muchachas esclavas pusieron á Lais. e POR GRECIA Y ASIA, 63 una túnica, sobremanera blanca, y se la recogieron, por debajo del pecho, con um ancho ceñidor: la túnica bajaba , en pliegues ondulantes, basta los talones, y todo el ruedo inferior. lo adornaban cintas de varios colores. Púsose Lais, por encima, otra túnica mas corta, y una especie de mantilla , rodeada de manera, que señalaba todos los contornos de su voluptuoso cuerpo. Despues cargó su cuello de perlas y de piedras preciosas ,' y se metid en las faltriqueras almohadillas de olores. Asi que dió la última mano á tan largo afan, despidió á sus esclavas, y. quedamos solos. Hízome sentar á su lado sobre una camilla, cubierta de púrpura; y como notase, que; no obstante tantos atractivos y gracias conservaha yo mi fria gravedad, se determinó á confesarme, que, despues de haber visto á sus pies 4 los hombres mas amables , y á los mayores personages , la seria muy lison-= jero conquistar 4 un sabio, que era el ho- nor de la filosofía; y diciendo esto, me apretaba cariñosamente la mano. Yo la res- Pondí, que hartos triunfos la habian dado todos:aquellos grandes hombres , y que se Atuviese á ellos, pues mi conquista nada Aumentaria sus glorias. A Dios, Lais, aña- Í, pues me voy por excusaros el desaire: € una repulsa. Y la dejé , dicho esto, mas: encendida de su confusion y de su ver=. gúenza, que de su amor fingido. — Vues- 64 VIAGES DE ANTENOR: tro estoicismo , dije 4 Xenócrates, €s inimitable::. ¿Con que Lais perdió su apuesta? —Pero no quiso pagarla , Antenor, alegando, que ella habia apostado seducir 4 un hombre, y no á una estatua. ! En esto se llegaron á nosotros algunas gentes, y nos noticiaron que Peofrasto estaba á los últimos de su vida. Disputaron sobre su edad ;: pero todos fueron de dictámen de que moria abrumado de años y de fatigas, pues contaba ya noventa y nue: ye años, cuando compuso su famoso libro de los. caractéres 12, que cualquiera diria: ser obra de un jóven vivísimo y alegre. ; Aprovechéme de la. ocasion para evadirme, Necesitaba yo estar solo; y queria buscar 4 Lastenia; pero perdí pasos y trabajo. Estaba despechado y fuera de mí. o CAPITULO XI. Papel anónimo,.mas consolador que el pri- «mero. Consecuencias del papel. Muerte de Teofrasto. Aumanecia el sexto dia, despues de mi desgracia. Llamó un esclavo á mi puertas: y me entregó un billete, que contenía estas palabras: ,, Seguid á ese esclavo, sin: rezelo, que él os guiará bien.” Como:no pude conocer la letra, le pregunté; y me respondió , que tenia la orden de acompa- An Samos á una puertecilla - gusto, y: desa POR' GRECIA Y ASIA. 65 ñarme., y no la de hablar. .- ,, Anda, pues, que ya te sigo.” > a! Despues de una hora de camino, lleilla. Abrióla el escla- i=calle de chopos, al esentaba una preciosa casa. Entrómie¿68 una sala octógona, sencillamente amveblada , bien que con fino pareció. Delante de: la casa habia un terrado , adornado con columnas pareadas , del orden dórico, que dominaba un gran jardin. Gocé en él de una admirable perspectiva. Descubria el mar, cuya superficie plateaba el sol, y tambien el Campo, risueño con su verdura, y rico con los frutos y flores, y cubierto de bonitas habitaciones, y de verdes colinas, Al pie del jardin paseaba sus aguas el Céfiso. stuye un cuarto de hora como. encantado con semejante vista, qreyóndome transportado. á los campos Elísios. Pero no tardé en acordarme de que estaba solo, de que ig-: Boraba por qué me conducian alli, y quien la habitaba. : Para cerciorarme bajé del terrado:: recor- *í un cuadro lleno de rosas,.y de: las flo- Tes mas bellas de la primavera, que tenia tn el centro un. tazon: de mármol blanco, en el que dos náyades vertian de sus ur-= ñas abundantes aguas. bid ta sobraila mi preocupacion para ver bien, . Y asi mis extrayiados ojos buscaban por. 72 VIAGES DE ANTENOR - timidad , todo esto junto vertia en nuestras almas torrentes de felicidades. —¡Ay sueño encantador, y cómo te has desvanecido ! ¿ Qué se hizo aquella hermosura, ídolo de los mortales? ¿noes ya mas que un despreciable polvo? ¡Oh amada Lastenia mia! ¿Oyes hoy mis pesares y suspiros? ¿ves estas lágrimas que derramo , despues treinta años de separacion? Al dejarme, me dijo: » Querido Antenor, te he hecho feliz, y tambien 4 mí misma. Nunca olvides, cuando se te hubiere apagado el amor , que me debes fidelidad y agradecimiento. — Me separé del gimnasio, de la academia y del liceo. Pero como yO sabia que Lastenia amaba los dones del entendimiento , daba al estudio los instantes en que no podia verla, deszoso de ponerme á su nivel. Me instruia leyendo obras polémicas, y extraia y me sumía en las abs= tracciones de la.metafísica. Fatigado un dia de tantas incertidumbres , y de todos aquellos sistemas, hablé de ello con Lastenia , Y me dijo: > Arregla los movimientos de tu alma, y goza de sus placeres , como goza5 del sol y de los beneficios de la naturaleza, sin procurar levantar el velo, que ningun mortal ha penetrado jamas. ,, Al instante deseché aquel fírrago de una filosofía abstracta, y estudié á los poetas y á los oradores. ¡Qué resorte tan adimirable es el amor! ¡ qué talentos y virtudes no brotarias POR GRECIA Y ASIA, 73 si tan d menudo, no lo rompiese la hermosura ! : Desaprobó Lastenia mi retiro. ,, No des, me dijo, en imitar 4 Demócrito el Bufon, que se: metia en los sepulcros para darse al estudio. La vida contemplativa no es la de tu edad. El estudio esencial de un jóven es el del mundo; y es el libro en que debe leer con frecuencia. Como que estás entre los hombres, y como que has de vivir con ellos, necesitas conocer sus usos, SUS COS- tumbres, y la diversidad y extrañeza de sus caractéres. En el torbellino del mundo: y en su esfera de actividad, se descubren y se desarrollan los hombres. 'Cú no has de ser un libro, sino un individuo de la especie humana. El trato del mundo, cuando hay entendimiento, puede suplir el estudio de los libros, en vez de que la ciencia y la teoría ¿“sin la práctica, dan al hombre, en la sociedad, un aire ordinario y prestado, Y le hacen inepto para todo. Si acaso es per- Mitido ocultarse en la soledad, es allá al declinar nuestra carrera, cuando ya todo se ha visto y apurado, y cuando se ha pagado la deuda á la patria. ” TOMO: 1, D 74 VIAGES DE “ANTENOR CAPITULO XIL. Sentencia pronunciada contra Focion bella accion de Lastenia. E, esta época fue cuando el pueblo Ateniense señaló su arrebatamiento y ligereza ¿con una sentencia eternamente vergonzosa. Pal es el pueblo en todos tiempos y paises, esto es, bárbaro y frívolo, dócil y enagenado, ciego é insolente. Decia Epicuro: ¿Jamas he pensado en agradar al pueblo: lo' que sabe, noO lo aprueb>; y lo que aprueba. lo ignoro. A, La historia ha grabado sobre bronce las virtudes y talentos de Focion. Era un filósofo de genio rígido, á quien nunca vieron reir ni llorar. Conciliaba la Gilosofía y la élocuencia con el yalor y la ciencia de un guerrero. Des leñaba los placeres; y SU mesa era escuela de fengalidad. Ya fuese al campo, Ó yA estuviese al frente de las t1r0= “pas, siempre caminaba descalzo y sin capas como n> hiciese un frio excesivo. Cuando la llevaba puesta, 1os «sol lados decian+ Focion con capa, señal de invierno cru” do.” Lo llamaban, por excelencia, el hom. bre de bien. Á este, pues, grande hombre. se atrevieron los Atenienses 4 acusar de inteligencia con los enemigos del estado. Le quitaron el mando de las tropas; y se pre” ptr IS A A ir NOD POK GRECIA Y ASIA, 75 sentó al pueblo, 4 los ochenta años de su edad, para defeader su causa, Habia en la plaza un concurso proligioso. Yo tambiea estaba. Vi comparecer al anciano venerable, lleno de canas, y lHevan lo, como en triunfo, sobre su rostro la calma y serenidad de la inocencia. Subió á la tribuna con paso firme. Tres veces abrió la boca para justificarse, y otras tautas le impuso silencio el clamoroso tumulto de aquella desenfrenada plebe. Pasaron á votar sin oirlo, y fue condenado 4 morir por unanimidad de sufragios. Inmediatamente lo llevaron 4 un calabozo los soldados. “Todos los buenos temblaban de cólera; y solo un cortísimo Búmero tuvo valor para despelirse de él. Pero Focion iba andando con igual serenidad á la que mostraba en las batallas. Uno de sus íntimos amigos le dijo, anegado en lágrimas : ,»»¡ Querido Focion mio, qué in- Justa es vuestra sentencia 1” — Ya yo me la aguardaba, le replicó. ,, Esta es la suerte que han tenido los ciudadanos mas ilustres de Atenas.” — Seguílo con el pueblo, que Cometió tambien la vileza de llenarlo de in- Jurias y de oprobrios. Un hombre. mal vestido y de malísima cara, usó la bajeza de escupirle en el rostro. Focion , sin des- Componerse , exclamó : ,»»¡ No podrán impedir 4 ese hombre que haga cosas tan indignas ! > Entré en la prision con muchos amigos suyos. Asi que el yerdugo le pre- * 76 VIAGES DE ANTENOR sentó la cicuta, uno de: ellos le preguntó ¿si tenia algo que encargar para su hijo? Sí tengo, le respondió; y es, decirle, que olvide la injusticia de los Atenienses.” — Tomó seguidamente la copa, levantó los ojos al cielo, los bajó sobre nosotros, se sonrió , y se echó 4 pechos el fatal brebage. Luego se acostó sobre una cama de tablas, sin proferir una queja , y sin la menor alteracion; y espiró, como Sócrates, el que tenia sus mismas virtudes. . : Murió el 19 Targelion (Mayo) dia de la festividad de Júpiter, llamada Diasia. Hacian los caballeros una procesion en ho- nor de Júpiter; y al pasar por delante de la prision, unos se quitaron las coronas de las cabezas, y otros echaron á llorar. - Aquel espectáculo doloroso me traspasó el corazon. Corrí 4 casa de Lastenia, que por este suceso estaba en cama; pues , como queria tanto 4 Focion, habia lastimado su alma la atroz injusticia de los Atenienses. Asi que llegué, empezé á llorar: ella me entendió , y me acompañó con lágrimas abundantes. Vinieron á decirnos, que un « decreto probibia dar sepultura á quien se debian erigir altares. Lastenia , que era intrépida en hablándose de “obrar bien, me propuso, (que arrostrásemos el furor del pueblo , y que fuésemos de noche ú recoger los preciosos restos de aquel hombre grande. A A A A A A A Na o POR GRECIA Y ASIA. Marchamos, entre la obscuridad, acompañados de un solo esclavo. Vendiéron:108 el cadáver; y Lastenia lo mandó transportar á su casa de campo. Trabajamos toda la noche para abrirle una huesa en el jardin, y la cubrimos con una gran piedra, en la que sé puso esta inscripcion : Ápreciable y sagrada tumba, deposito en tu hueco las reliquias de un hombre de bien. Consérvalas fielmente , para devolverlas algun día al sepulcro de sus antepasados , Cuando Atenas fuere mas sabia. CAPITULO XIUH. Discurso y paseo de Lastenia. Encuentro de Diógenes. Desayuno en el campo sobre : la yerba. optan Lastenia haciéndome feliz. No habia cosa que alterase su serenidad. Para nosotros habia olvidado el amor sus caprichos é inconstancias. Mezclábamos con lo agradable de sus placeres el delicioso entretenimiento de la lectura. Nunca acababan Nuestras conversaciones. Paseíbamos, en las mejores Lioras del dia , 4 las orillas del Uiso , Ó por parages poco frecuentados. ..1l amor, me decia Lastenia , es hijo de la naturaleza, y gusta e los frescos céspedes, de los prados, y de la sombra de los bosques, y del canto melodioso de los pájaros. : 78 VIAGES DE ANTENOR Hasta la filosofía se complace hajo doseles de .hojas , y por los valles, y cerca de las rústicas cabañas. Conviene que sean risueñas las entradas de la sabiduría. Los jardines de Epicuro estan llenos de plátanos; y nuestros pórticos y liceos se ven circundados de grandes alamedas de bellos árboles.” -— Salimos, una hermosa madrugada, al apuntar la aurora , para ir á desayunarnos al campo. Dos esclavos nos llevaban las provisiones; y yo, bajo del brazo, el ali. mento espiritual de los -Caractéres de Teo frasto , porque sus máximas y retratos solian ser pábulo“de nuestras conversaciones « y disputas. Andábamos , muy poco á poco, respirando la frescura de la mañana, cuándo nos dió en ojos una perspectiva espanta ble. Nos acercamos, y vimos á una vieja que acababa de ahorrarse. Estaban discor. riendo sobre el motivo de su despecho, y compadeciendo su desventura, cuando un, hombre , con capa andrajosa y remendada, con un palo en la mano, con unas alforjas al hombro, con barba larga , sin zapatos y sin túnica, se paró junto al cadáver, y: exclamó : ¡ Qué dichosos fuéramos , si todos: los árboles diesen semejante fruto! A todos enfadó aquel sarcasmo, y aun yo iba. á responder al imprudente , cuando. Laste-: nia me dijo: ¿Pues no conoces á Diógenes: el Cínico ? Alen bre á quien no puedo tolerar ; y no porque , porque es un hom*» A A A A e a PS E is POR GRECIA: Y ASIA. 79 no tenga penetracion » entendimiento ame= “no, y agudezas felices , y bastante elevacion- en su Ánimo , sino porque su mordacidad, su porquería, y inuchas de sus má ximas son repugnantísimas. Dice. ,, que el sabio, para ser dichoso , ha de vivir independiente de la fortuna y de toda preocuz, pacion; y que el rigor de las estaciones, y las necesidades de la pobreza, lo han de. encontrar impasible 5 y que las clases, las. riquezas , los honores, la fama, y los miramientos que nos debemos unos á Ot05, no son, á sus Ojo, Mas que “impostura, y “error. Su habitacion era Un tonel, que ahora está en el templo de la madre de los: dioses , el-cual tonel rompió un jóven , Y los Atenienses le infligieron , por €llo, Un castigo. ejemplar , y. dieron: otto tonel 4. nuestro Cínico. Causa asco verlo metido en . su madriguera. En verano se revuelca sobre la abrasada arena; y en invierno anla - descalzo sobre la nieve. Vele alli, que va2- hácia. el rio, Sigámosle.-¡ Cuánto orgullo y fanfarronada. se esconde. bajo aquellos harapos! Ahora, se acerca á aquel muchacho, que está bebiendo agua del rio, y le habla: escuchemos. — Diógenes. — ¿ Qué haces, niño? Niño. — Estoy bebiendo. — Diógenes, —¿Y sin taza 2 Niño. — ¿Para que la. quiero? ¿Pues no tengo el hueco. de la mano ? — Diógenes. —¡ Por Júpiter que di-' Ce. bien ! Ese muchacho m6 enseña. que. o cd o _VIAGES DE ANTENOR tengo algo de superfluo.” Mírale, Ante- nor, como arroja su escudilla por mueble inútil. Has de saber que el otro dia, viendo 4 los jueces, que llevaban á un howmibre al suplicio, por haber robado una redomilla en el tesoro público, dijo:-,, Ahí van unos ladronazos, que llevan preso á un ladroncillo.” Pero 'apartémonos , que temo se me acerque. ¡ Qué contraste forma su filosofía con la de Arístipo! ¿ En qué se parece el decoro , las costumbres y la finura de este, al asqueroso cinismo del otro? Arístipo se plega á todas las situaciones, y sabe usar de los dones de la fortuna , y sobrellevar sus rigores; y Diógenes, como un animal inmundo, no sabe mas que vivir en el lodo. Ocurriósele un dia decir á ' -Arístipo: ,,Si te contentaras con legumbres, ño te humillarias á obsequiar á los príncipes.” Y si Diógenes, repuso Arístipo, obsequiara á los príncipes, mo se veria precisado á vivir con legumbres.” No perturbe, pues, nuestros placeres ese personage vil: vámonos á sentar á la sombra sobre el pendiente de aquella colina, y desayunémonos. El almuerzo era frugal ; pero exquisi- _to. Teníamos dátiles de Fenicia, y el pan, que era del mejor trigo, estaba amasado - con leche, aceite y sal. Nuestra situacion era sumamente agradable. Un horizonte brillantísimo se iba despejando delante de nosotros. El sol, que estaba 4 las puertas POR GRECIA Y ASIA, 81 del oriente , deslumbraba con infinitos res-. plandores. +»] Qué magnificencia, exclamó Lastenia , encantada de ver aquel soberbio cuadro! ¡Qué inmenso foco! Sol, ¿quién te ha criado? ¿dónde está tu criador ? ¿qué océano de fuego alimenta tus luces?” Estas reflexiones nos Hevaron:ála del politeismo. Lastenia abominó y despreció la multitud de dioses, sus oráculos , sus misterios , y sus templos hechos carnicerías. No reconocia , Lastenia,. ¿4 semejanza de Sócrates, mas que un Dios , vengador de los de- .litos, y remunerador de las virtudes. . CAPITULO XIV. - Fiesta de Baco. Desgracia de Antenor. Densais ya la primavera, y Se llenaba la ciudad de extrangeros, atraidos por las grandes dionisíacas:ó fiestas de Baco. Fui en ellas espectador constante. Empezaron á. la entrada de la noche, y fui acompañado de Pólifron. Nos paseamospor-todas las calos, y noté que toda la ciudad estaba como embriagada. Yo veia desfilar 1ropas de bacantes y bacantas, coronados de hinojo y de ramos de «chopo; los cuales. se agitaban, bailaban, aullaban , invocaban á Baco en voces desentonadas, Y destrozaban las víctimas crudas con las uñas y con los dientes, Hablamos. de aquel espectáculo, TOMO 1, D 2 88 VIAGES DE ANTENOR mi huésped , era cómoda y modesta: cuatro moreras .copadas la daban sombra, y no lejos de la casa corria una fuente , CU- ya agua fresca y límpida regaba un jardin y una pequeña pradería que lo terminaba. Los muebles y utensilios correspondian á la sencillez del amo. : Habíame dado Lastenia dos palomas paxa que, con ellas, la enviase prontamente noticias mias: este era el uso de la Grecia. Aquellos animales , adiestrados cuidadosa- -mente , y deseosos de volver á ver sus pichonzuelos, se volvian á sus nidos de una volada. Até una carta al cuello de una de las dos palomas, y la solté. Mientras aguardaba la respuesta estuve inacce- «sible á todo consuelo, é iba y venia por el campo como un atolondrado, y trepaba «por: las rocas y me cansaba por las colinas, y en todas partes grababa el nombre de Lastenia; y cuando encontraba algun eco, sentia alguna dulzura en hacérselo repetir; y á la moche me volvia á casa abrumado «de fatiga y de dolor. El primer dia no quise tomar: alimento; pero, al segundo», viéndome mi huésped obstinado en nd comer, me dijo: .,Examinaos bien, y * habeis determinado mataros de hambre, teneis razon de absteneros; pero, si habeis de comer algun dia, mejor €s que hoy empeceis : creedme.” Tomé su const” jo, y me fue bien con él, 24 POR GRECIA Y ASIA. 89 Tuve por fin respuesta de Lastenia; y me notició, que los sacerdotes de Baco, por órden de los heliastas , habian pronunciado solemnemente imprecaciones contra mí. ,,Se han vuelto, me decia, hácia el occidente , sacudiendo sus vestidos de púrpura, y han votado 4 los dioses infernales, no solo 4 tf, sino tambien á toda tu posteridad. Estan persuadidos de ello, y lo hacen creer á otros, que las furias van á apoderarse de tu corazon , y que su ra-: bia. no quedará saciada hasta la extincion de tu raza. Pero nuestras furias, amado Antenor mio, son: nuestras mismas pasiones, cuando han quebrantado el freno de la razon. ¡Ay de mí! tu ausencia me ha entristecido y alterado mi salad: los consejos y amistad de Arístipo; y algo de filo- : fía, sostienen mis fuerzas, y me recuerdan - la necesidad de padecer. En fin , me instruyo en la escuela de la experiencia y de las desgracias. Veo que las pasiones, parecidas á las tempestades, asolan y destruyen el campo de la vida. A Dios, amable amigo mio. 'Podas las horas del dia te busco, Y pido tu persona á los sitios en que solia verte; pero estan sordor y mudos, y entonces derramo lágrimas, como ahora mismo, que mojan este papel. Recógelas, mezcla con ellas las tuyas, y nunca olvides 4 tu desventurada y sensibilísima amiga. Pásalo bien, y sé dichoso.” > VIAGES DE ANTENOR 9 Aquella.carta irritó mis heridas +.la pe- - sadumbre perturbó mi razon , y abatió mis fuerzas. Muchas veces, vagando por los montes, estuve á pique de precipitarme en sus abismos. No sé que mano invisible, ó que repentino apego 4,la yida , me contuvo en la misma orilla del precipicio. Entre tanto el sábio Díocles procuraba fortificar mi alma, y derramar en ella al: gunos consuelos, con atenciones, con buenas máximas y con consejos, dictados del corazon. Crísila, hija suya, que era fresca y hermosa como Hebea, era tambien seneilla y graciosa, y se esforzaba á distraerme, ya cogiéndome flores, ya presentándome frutas, y ya cantando y tocando la lira; y me pedia. confrecuencia, dulce y tiernamente, que no me entristeciese; y decia, que mis pesares la causaban pena, porque ni podia ver padecer á un pájaro. Algunas veces suspendian mi dolor sus amables caricias; pero, en quedándome solo , renacia con mayor vebemencia. - [CAPITULO XVI. y Ñ px : ) bd Diocles , para consolarlo , le cuenta su historia. E dia me encontró Díocles. tendido so-: bre una piedra, con: el semblante pavoroso, y con los ojos desencajados y fijos, Y” > Ñ «POR GRECIA Y ASIA. g1 me. rió tanto abandono y flaqueza. », La desgracia , me dijo, alcanza á todos los humanos: jóven sois, aprended á sufrir, A yer si sabeis el siguiente pasage de Demúcrito. Estaba este en la corte de Darío, cuando el Monarca perdió la muger á quien mas. amaba, manifestándose inconsolable por aquella pérdida. Ofreció Demócrito resucitarla, con tal que le diesen el nombre de tres personas, que nunca hubiesen experimentado- desgracia alguna. No las ha- Baron, y aquella prueba sirvió á Darío de consuelo. Yo, como todos los mortales, he pagado , muy 4 menudo, mi tributo de dolor. He conocido la adversidad, he aprendido 4 sobrellevarla, ya al fin, he visto. suceder: á.. las borrascas: dias: serenos. Mañana por la mañana vendreis conmigo, y «vereis, por la narracion de mi vida, que nuesiro camino está cubierto de male-.. + zas y. de agudas espinas.” Al alba del siguiente dia entró en mi cuarto Díocles, con un vaso de miel en la :mano. ., Seguidme, me dijo, y venid á. instruiros,” Atravesamos el jardin, y Su-) -himos 4 una. colina. Paróse., en medio del repeeho , delante de. una urna , sombreada Por unos cipreses: junto á ella habia una: Pirámide con esta inscripcion: ,, Cenizas: de Eufemia: su alma está. con. los «lioses.” o lejos de alli filtraba, «por «entre Unas! XOCas, una agua purísimas Díocles acabó, 92 VIAGES DE ANTENOR de llenar eon ella el vaso que contenia la miel, la mezcló, se acercó á la urna, la rodeó con sus brazos, la besó tres veces, hizo libaciones en torno de ella, y despues llamó, por tres veces, á la sombra de Eufemia 10. Yo le observaba'en silencio: volvió á mí, con los ojos humedecidos de llanto, se los enjugó, y me dijo: Aquella urna contiene las tristes reliquias de lo mas amable que jamas vió el mundo; de un objeto que idolatraba yo; de una esposa, que fue el consuelo, la gloria y la dicha de mi vida. Pero quiero que mi historia os enseñe, que, mientras peregrinamos sobre este globo, es preciso, por decirlo asi» zambullir nuestra alma en las aguas del Estigio , para endurecerla contra la adversidad; y que es forzoso igualmonte padecer sin murmurar, y creer que nunca de- - ja de mostrarse alguna serenidad por entre las nubes de esta vida. | Nací en Tebas; y aun era muy jóven: cuando ya cursaba la escuela de la infelicidad. Diez y ocho años tenia , al tiempo que la ciudad fue sorprendida por los Espartanos , quienes, durante las fiestas de Ceres , se apoderaron, por una traicion, de Cadmea , nuestra ciudadela. - - Habia dos partidos ;'el uno favorable 4 los Lacedemonios , y el otro adverso: yO - era de este'último; y hallíndome entonces e PORGRECIA Y ASIA, 93 adicto al famoso Pelópidas , pariente mio, tuvimos la felicidad de escaparnoscon nuestros amigos, y de refugiarnos á Áte-, nas , donde tuvo alivio, nuestro infortunio, con el generoso acogimiento que debimos al pueblo y á los primeros personages. -Un decreto nos declaró desterrados de Tebas. Pasados seis meses, nos juntó Pelópidas, y. nos dirigió este discurso: ¿»Nuestra patria, nuestros hermanos y amigos, estan gimiendo entre cadenas. Aqui servimos de carga á los Atenienses , viviendo de sus beneficios: imitemos á su héroe 'Prasíbulo, que, con quinientos soldados, se apoderó del Píreo, y trastorndó la tiranía. Rompamos las cadenas de nuestra patria, y llamemos á la venganza : el peligro es grande, y el éxito dificil; pero tambien nos espera una gloria inmortal: y si sucumbimos, no solamente Tebas, sino tambien los Griegos y la posteridad, erigirán altares sobre el mármol de nuestros sepulcros.” Aquella corta arenga despertó nuestro resentimientó , é inflamó nuestro brio. Juramos, sobre nuestras espadas , la muerte de los tiranos. Procuramos ocultamente prevenir 4 nuestros amigos de Tebas, aron, que era uno de los principales de la. .ciudad,- nos ofreció su casa. Epaz mínondas alentaba, bajo mano, el valor de los jóvenes. Arreglado el plan, y fijada a época, fue Ferénico, Con algunos con- _ VÍAGES DE ANTENOR jurados, Á ocultarse en el arrabal de Pria= sia; y nosotros, que éramos doce, todos estrechos amigos, y todos amantes de la: gloria y del honor; partimos de Atenas. Llegamos á Triasia 4 media noche, y fue un correo á noticiárselo 4 Caron. Al ama-=- necer, abrazamos á nuestros camaradas, que se quedaban en Triasia , nos prometimos mútuamente valor, venganza y fideli- «dad , y marchanios á Tebas. Ibamos vestidos sencillamente con unas jaquetillas, llevábamos perros de caza, y en la mano unos: garrotes, para que nos tuviesen por caza: dores. Aguardíbamos intrépidamente ES Caron; pero el débil Hiportónidas, aunque ciudadano bueno y honrado, se estre- . meció á la vista del peligro; y, sin prevenir á ninguno de los conjurados, despachó" un correo para rogarnos que nos detuviétamos. El correo, nombrado Childron , cor-' rió á su caballeriza, buscó la brida de su' caballo , no la encontró, y preguntó por “ella 4 su muger. Esta respondió , por acaso, que la habia prestado. Enojóse Childron, y vomitó injurias é imprecaciones contra ella. La inuger le pagó en la misma moneda. Pasóse el dia entre violentos altercados ; y Childron renunció por fortuna, á su viage. Entramos en la pe ya" rías puertas, 4 eso del crepúsculo de la tarde; pero como empezaba el inviern0, tenia encerrados á los habitantes en su C% POR GRECIA Y ASÍA. sa el frio , el viento y la nieve. Nos hallamos cuarenta y. ocho en casa de Caron. . Fílidas, que era secretario de los polemarcos Arquías y Filipo, estaba de acuerdo con nosotros, y los habia convidado á cenar, prometiéndoles delicadísima cena, y hermosas mugeres, porque intentaba embriagarlos, y adormecer su vigilancia. Á la mitad de la cena, estando ya casi embriagados , les llegó un rumor vago y confuso de que los desterrados estaban en la ciudad. Fílidas hizo cuanto pudo para des- - vanecer la «noticia; pero Arquías envió á llamar inmediatamente á Caron. Ya estíbamos preparando nuestras espadas y corazas. En esto llamaron á la puerta , y todos lo extrañamos. Enviamos á un criado fiel para que abriera, el cual volvió despavorido 4: decirnos la orden del polemarco. Quedámonos en silencio, mirándonos unos ¿ otros: en fin, deliberamos y resolvimos, que Caron se presentase con libertad. Caron, que estaba intrépido en el riesgo , temia el de sus amigos, y no hubiera sido mucho sospecharlo de traidor, ó, cuando menos, de débil. En fin, corrió al cuarto de su muger, tomó en brazos á su hijo único, niño hermosísimo, y lo puso en manos «de Pelópidas, diciéndole: ,, Si os vendiere, vengaos , sin compasion , en ese niño,” Lágrimas nos arrancó aquella accion roica. ,, Ve, le dijimos, que ya cono- 96 VIAGES DE ANTENOR cemos tu buena fe y tu osadía, vuelve 4 tomar tu bijo; y, si pereciésemos, él será nuestro 'vengador y el de la patria.” No escuchó mas , oró á los dioses, mos abrazó, y salió. En el camino se mesuró y se tranquilizó.el rostro. Asi que llegó á la puerta de la casa del festin, le salieron al encuentro Arquías y Fílidas; y Arquías le preguntó : ,, Caron, ¿qué gentes son esas que acaban de llegar á la ciudad?—¿De qué gente me hablais ? replicó Caron haciendo el admirado: cuidado no sea algun falso rumor, inventado únicamente con el designio de interrumpir vuestros placeres. Ea fin, haré exactas pesquisas, y vigilaré atentamente, porque no conviene despreciar las noticias.” El astuto Fílidas alabó mucho su prudencia. Volvió, con Arquías, á la sala, lo excitó á beber, prolongó la y 2 cena , y le lisonjeó. de que pronto llegarian' las mugeres. Regresado Caron , nos encon- 4 tró á todos dispuestos á perecer con las armas en la mano gloriosamente; pero noS volvió la esperanza y la alegria. 10 ¿Apenas disipado aquel peligro , sobrevino otro. Llegó un correo de Atenas co cartas para Arquías, en las que le cit eunstanciaban menudamente la conjufa” cion. Dijole el correo : ,,Señor, quien: 0% escribe os suplica, que leais al momento las cartas, porque tratan. de asuntos 11M" portantísimos.” Arquías , que ya estaba to” BH E AZ AA POR GRECIA. Y ASIA. 97 mado del yino , se rió del mensage, y dijo, metiendo las cartas bajo su almohadon : ,, Los negocios serios para mañana.” Esta expresion se convirtió en proverbio. Nos dividimos en dos partidas: una, á las órdenes de Pelópidas, fue á atacar á Leóntidas y 4 Hípotas, en sus propias casas; y la otra, en que yo estaba , bajo el mando de Caron , marchó contra los polemarcos. Llevábamos sobre muestras corazas vestidos de mugeres, y sobre nuestras cabezas coronas de pino y de chopo, que nos. tapaban las caras. Al presentarnos, dieron los convidados gritos de alegria, creyendo que éramos las cortesanas, que habian esperado tanto tiempo: Fuimos entrando, y observando atentamente á cada Personage; y , hecho esto, nos arrojamos, con las espadas desnudas , sobre Arquías y sobre Filipo: Fílidas. persuadió 4 los convidados á que se estuviesen quietos, asegurándoles que nada tenian que temer; y los. que se «atrevieron 4 sacar la cara (como ya estaban casi volcados del vino) se les dig la muerte, juntamente con los 95 polemarcos. - Mayores dificultades encontró Pelópidas. Llegó”, con sus compañeros, y llamó á la Puerta de Leóntidas , que estaba acostado, y nadie respondió. Abrió, por fin, un esslaro 3 4 quien mataron , y despues subie- Mal cuarto de su amo, quien, desperta- TOMO. 1, E 104 VIAGES DE ANTENOR una vida lenta € insípida, únicamente ocupado en la crianza de mi hijo. Pero un dia, al salir del templo de Apolo Ismenio, adonde solia yo ir á admirar el Mercurio de Fídias, y la Minerva de Escopas, emparejé, en compañía de un amigo mio cor dos mugeres, y con un hombre , que llevaba á cuestas un haz de ramas: este, al pasar, arañó, con ellas, el rostro de una de las dos mugeres, la cual dió un grito, y yo acudí á su socorro : sentáronla “sobre una piedra, levantáronla el velo y se desmayó. Acudieron á ella; y solo yo me quedé como en éxtasis”, clavados los ojos sobre aquel objeto, cuyas facciones , miradas, atractivos y congojas, se iban grabando poderosamente en mi alma. Ya que hubo recobrado el uso de sus sentidos, vagaron sus ojos sobre los que la rodeaban, y se encontraron con los mios; y ya fuese porque estos expresaban la inclinacion y el dolor, ó ya fuese por un efecto simpático , los detuvo algun tiempo sobre mí. La hablé del susto que aquel accidente nos habia cansado, y me dió las gracias; pero con voz tan alhagieña y persuasiva, que mi alma se enagenó de gozo, como si en un árido desierto, hubiera repentinamente oido los compases de una música armoniosa. Lleváronla á su casa, y yo la acompañé con algunos otros. Fue menester dejarla, pero la amaba ya locamente, No me detengo en la POR GRECIA Y ASIA, ro5 relacion circunstanciada de mis amores. Tu- ve la fortuna de agradar á Eufemia, y de pasar cerca de un año en el colmo de mis «felicidades ; pero se fraguaba una tormenta. Rogué, por medio de una persona , al padre de Eufemia, que me diese su hija en matrimonio. Me la rehusó, declarando á su hija al mismo tiempo, que queria absolutamente que se casase con Polemon, hijo de un íntimo amigo suyo. Desde el nacimiento de sus dos hijos habian jurado - estos amigos mútuamente unirlos. El corazon de Eufemia rehusó siempre aquel hi- .meneo, porque una repugnancia invencible la alejaba de Polemon; pero en fin, «enternecida y obligada por los ruegos de su padre, obedeció. Cuando supe aquella no- «vedad, quedé como un desesperado, y determiné robarla, é irme á vivir con ella 4 Un desierto. Aceché el instante en que se paseaba, fuera del pueblo, con dos com- Pañeras suyas. Acerquéme á ellas, con las armas en la mano, y con semblante amenazador y adusto; sus compañeras huyeron, pero ella me recibió con aire grave y sosegado. Pintéla mi dolor y mi despecho, y la iosté á que se fuera conmigo. — ,, No Creí, me dijo, cuando recibí la declaracion € mi amante, que aquel amante mismo ubiera querido deshonrarme, y que me ubiera aconsejado quitar la vida á mis Padres, ni tampoco hubiera yo sospechado, TOMO 1, E a 106 VIAGES DE ANTENOR qué Díocles , aquel á quien amé, fuese un egoista desapiadado , que quisiese sacrificarme al arrebatamiento de sus pasiones. ”.— Este discurso, tierno y severo, me abrió los ojos. Echéme á sus pies, lloré é imploré mi perdon.—Os perdono Díocles, por Jo que vuestro corazon sufre; mas ú con- «dicionde que os alejareis de mí por algun tiempo. Pero ¿os acordareis, Eufemia, de un amante, que va á pasar su vida entre Jutos y lágrimas? Y acaso mas, Díocles, «de lo que conviene á mi sosiego. Á Dios, «querido Diocles mio; y sé tan dichoso como yo deseo. Dicho esto, reemplazaron 'su voZ zollozos y suspiros. Aquella misma noche partí renunciando ¿ mi amor y 4 mi patria, y mirándome «como una víctima del destino, y como un ser desventurado. Recorrí la: Grecia, el Asia menor, el Egipto y la Sicilia, y en ninguna part hallé reposo ni consuelo, siéndome en todas, la vida una carga insoportable. Dos años habian pasado, y aun cho'- reaba sangre mi herida; y llegaba á tanto «mi despecho , que carecia hasta de la espe- “yanza de ser feliz. 9% arre Llegué 4 Corinto, y. apenas me habia desembarcado, cuando me conoció un 'Tébano, y se llegó 4 mí. Pasados los primero$ -cumplimientos , le pregunté por el padre de Eufemia, sin atreverme á nombrar POR GRECIA Y ASIA. 107 su hija. —Su vida , me respondió, es muy amarga. — ¿Pues por qué? le repuse : ¿qué reveses ha tenido ?-—Los dioses, añadió, han apartado los ojos de su hija, y por eso vive enlutado y afligido. — ¿Qué dices Té= bano ? ¡Justos dioses ! ¡ Eufemia es desgraciada ! -- Sí: lo es: su marido está desterrado de Tebas, por haber huido cobardemente de una batalla, y no se sabe qué se ha hecho. La vida costó 4 Polemon la vergonzosa conducta de su hijo; y el pa-. dre de Eufemia , indignado contra su yerno, ha, conseguido que se sentencie el divorcio. Despues ha propuesto otros: partidos á su hija; pero ella le suplicó, que la dejase vivir sola; y el padre arrepentido (asi dicen) de haber forzado su primera inclinacion, no se atreye á abusar mas de su autoridad. ' Yo, le escuché con igual ansia 4 la que mostraria un sentenciado, 4 quien estuviesen notificando su perdon. A «cada. frase palpitaba mi,corazon de pena y de gozo: yo participaba de la afliccion de Eufemia, al mismo tiempo que renacia en mi alma la esperanza. Por segunda vez supe, que el valor y la paciencia era. la égide, que ha= ia. de .oponerse:á. la adversidad. Partíins mediatamente , sin que fuera bastante á retardar mi viage la necesidad del sueño y del descanso. Llegué 4 Tebas á media noche. ¡Qué conmocion tan violenta expe- 108 VIAGES DE ANTENOR rimenté cuando me vi dentro del recinto que habitaba Eufemia! Corrí 4 ponerme debajo de sus ventanas, y ¿ cantar unas coplas, que habia yo compuesto para ella al principio de nuestros amores. CAPITULO XVII Interrumpe Diocles su historia. La continúa á la mañana siguiente. de ya el sol se va elevando, y los ganados retirándose, y el trabajo y mis hijos me llaman ; porque en sus brazos es donde olvido mis penas.- Mañana, á la hora misma (si es que deseais la prosecucion de esta historia ) os la continuaré aqui mismo; pues yo me complazeo en contarla delante de la sombra de Eufemia, que sin diuda me oye. — Al dia siguiente, al apuntar el dia, volvimos á la colina. Díocles, siguió la narracion , despues de haber hecho sus libaciones , de este modo. Estuve debajo de las ventanas de Eufemia, cantando coplas, Despertóse con ellas, y quedó maravillada de oir mi voz; pero ereyó que era ilusion del sueño. Prestó mas atento el oido, y entonces reconoció las palabras; y no dudando ya de la verdad, abrió, con mucho tiento, su ventana, y me dijo en baja voz: ,,Díocles, ¿eres rú?.Sí, yo soy: soy tu amante in- POR GRECIA Y ASIA. 109 feliz, que vengo á espirar á tus ojos.”.—. Pues , Díocles, la hora no es propicia para una conversacion: procura estar, al salir el sol, fuera de la puerta crenea, en la fuente Dircea, que allá acudiré con una esclava mia. Inmediatamente marché al parage indicado, donde esperé, con vivísima impaciencia, á que la naturaleza despertase. ' ' Por fin, hízose de dia, y vi venir 4 Eufemia. Cuando llegó á mí, se me turbó la vista, me pasmé, temblé, y de manera, que estaba junto á ella, y no la veia. , Ámado Díocles, me dijo entonces, ¿Con que vuelvo á verte? ¡Ya toco que hay en la. vida , exclamé, relámpagos de felicidad! Amada Eufemia mia, ¡cuánto he padecido en tu ausencia !” No pudo contener su sensibilidad la espansiva alma de Eufemia, y se dejó ver en sus dichos, en sus miradas, y en sus modestas caricias. —¡ Dioses inmortales, decia yo, con cuántas delicias habeis recompensado mis tormentos! No he padecido lo bastante para merecer tantas dichas. Quísela hablar de su marido. _,, Polemon es infeliz, me dijo Eufemia: callemos, y compadezcámosle; pero sabe que ya no tengo esposo. —¡Ay amada Eufemia! nómbrame, en su lugar, es- Poso tuyo, y acaso serás feliz , al ver lo excesivo de mi felicidad. —Sí, Díocles mio; Pero necesitamos el consentimiento de mi 110 VIAGES DE ANTENOR padre, y voy al instante 4 hablarle : aguarda la decision en tu casa, que yo te la noticiaré.”_Me aparté de Eufemia embriagado de esperanzas y de amor, y con la idea de que éstaba mas hermosa que nunca. Habia el tiempo desarrollado sus gracias, y la naturaleza perfeccionado su obra. Pero como el rezelo ya siempre de par con el amor, fui á visitar 4 Venus á su templo, para: hacérmela propicia. Estaba el templo en un bosque cerca de la ciudad: llevé un canastillo de flores y dos palomas. Al entrar, me purifiqué con agua lustral, que me presentó un sacerdote 19. Penetré despues hasta el santuario, donde estaba la estátua de la diosa, y puse sobre el al- -tar mis flores y mis palomas; y seguidamente , hincando en tierra una roJilla, la dije: ,, Diosa de los amores, delicias de los ojos y del. corazon, dígnate de .acoger mi homenage, y corona, al amante mas fiel con tu inmortal mirto. Pú distes 4 Páris la muger mas hermosa , porque. te adjudicó el premio de la hermosura: te reconozc0 por la divinidad mas hermosa: no hay en el mundo cosa comparable á tus atractivos: concédeme 4 Eufemia, que es la, mugel mas amable entre cuantas hay nacidas, Y coronaré. tu. frente con mirto: y: .rosasi, «Y! humeará á tus pies el mas puro incienso.” Volaron-mis ruegos hasta Gnido:; Cipr5 los oyó: vi brillar, en torno de su cabeza, > “POR GRECIA Y ASIA. LLL dos rayos de luz: parecióme que se sonreia; y yo acepté el agiiero, y di á la diosa las mas cordiales gracias. No tardó mucho Eufemia en enviarme 4 decir, que ¡pasase 4 verla ú su casa. Ha- -lléla con su padre , á cuyo aspecto temblé, pero luego quedé tranquilo. Me abrazó, llamándome su hijo, y despues tomó la mano de su hija, y la puso en la mia di- «ciéndome: ,, Te confio su felicidad y la mia: borra de su memoria.los pesares que la he causado.” Seria inútil que yo intentase pintaros el delirio de mi alegria. Celebróse nuestra boda con pompa; y -despues de tantos reveses y sufrimientos, -fui nn hombre dichosísimo. El tiempo, lejos de entibiarlos , dió mas actividad á "nuestros amores. Amaba yo á mi esposa “por «la necesidad irresistible de amarla; pues hubiera sido forzoso aniquilar mi espíritu para destruir aquel sentimiento: mi alma existia: para amar: 4. Eufemia , del mismo-«modo:que los ojos para ver, y los Oidos para oir. + ' La serenidad de aquellos dias deliciosos solo se alteró por la muerte del padre de ufemia, que murió de vejez en nuestros brazós. Su hija se apesadumbró muchísi- 103 pero el tiemqgo es el dios que consuela. Volvieron 4 nuestro asilo la felicidad y 2 paz, y creyó poseerlas para siempre Muestra seguridad incauta. El hombre pa- a 312 VIAGES DE ANTENOR recido 4 un bajel que navega por los mares, se ve alternativamente azotado por todos los vientos. Obscurécese el horizonte, y amenázannos nuevos desastres. Volvióse 4 encender la guerra entre Tebas y Lacedemonia; y me fue preciso dejar á mi muger, y 4 mis pacíficos hogares , para ir 4 defender la patria. No os hablaré del dolor de nuestra separacion, porque nos aguardaban mayores desgracias. Fuimos vencidos, y quedé prisionero. Mis ganados y mis bienes fueron presa del vencedor, y mis campos quedaron devastados. Lleváronme á Esparta, y me encerraron en una prision obscura. Entonces fue cuando medité sobre la inconstancia de los acaecimientos, y sobre la movilidad de la fortuna. Consumíame el dolor. Pero la experiencia y Ja memoria de Jas muchas vicisitudes que habian agitado mi-vida , me dejaron la esperanza. No me engañó esta, pues la paz se hizo, y recobré la libertad. Corríá buscar 4 mi Eufemia á Atenas, adonde se habia refugiado. Pero ¡ay! ¡cuán mudada estaba! Habíase marchitado su hermosura con su enflaquecimiento y palidez: no er2 ya mas que una azucena sacudida por 108 vientos; pero en br. ve mis caricias, el dulce sosiego de su alma, y la deliciosa fruicion de volver 4-ver lo que amaba, la restituytron , juntamente con la salud, el colorido y frescura que la hermoseaban. POR GRECIA Y ASIA, 113 Pero Eufemia , como nacida entre comolidades , echaba: menos nuestra disipada fortuna. ,,¡ Qué importa, díjela un dia, la riqueza ! ¡cuántos hay dichosos bajo un techo pobre! Un campo tengo en Oropa, que han asolado , pero cuya tierra no han podido llevarse: vamos á trabajarlo y á revivirlo. No nos veremos circundados alli del fausto y de los placeres de una gran ciudad ; pero tendremos los placeres de la naturaleza. Gozaremos primero de los risueños cuadros de la campiña , luego de su dulce seguridad , y seguidamente de la abundancia de las cosas necesarias.” Aprobó mi plan; y nuestra pequeña colonja, compuesta de nosotros dos, de mi ijo, y de un esclavo, vino á establecerse aqui. Híceme agricultor ; díme á los trabajos Campestres ; estudié la cualidad de las tiertas, la influencia de las estaciones , y el régimen de los vegetales, y todo se animó en la habitacion mia. Mi muger olvidó su pasada fortuna ocu- Pada dulcemente en sus quehaceres domésti- Cos, distraida en la cultura de las flores, y - en la crianza de los animales caseros. Me confesó , que nunca hubiera creido que pudiera hallarse la felicidad tan cerca de la a y acabó de colmar mis deseos el Pere cri de la amable Crisila, en la pri- MÁS ra , como para adornar á la tierra con Dueva flor, 120 VIAGES DE ANTENOR amable Crisila, su alegría inocente', y sus conversaciones entretenidas; y no se diga que algun pensamiento amoroso se mezclaba en el gusto con que la miraba yo: sentimientos tales estaban lejos de mí; y en torno de ella todorespiraba candor y virtud. CAPITULO XVIII Carta de Lastenia. L, pasándose el otoño , y la oliva prestas ba su jugo 4 esfuerzos de la prensa. La ho- ja, casi seca, se desprendia ya delos ¿rboles, y alfombraba el suelo. ¡Triste imágen de la vida humana, cuando la ancianidad nos despoja de nuestro adorno! Jscribí una carta 3 Lastenia, en que la rogaba que. sé compadeciese de mí, y que viniese 4 visitar mi asilo antes de los rigores del ¡nyierno. Me. respondió, que no podia abandonaf á Arístipo, cuya salud declinaba; y ademas (continuaba diciéndome ) , tu pérdida me-ha costado mucho. La filosofía es un4 égide muy endeble contra las penas del C0” razon. ¡Qué fuertes somos en la especula” cion, y. qué flacos en la práctica! Pero pienso que los dioses, euando nos separarol usaron con nosotros dé mas indulgenci? que crueldad , porque ya habíamos apurd” ' POR GRECIA! Y ASIA. 121 do las delicias del amor; y llegados 4 este apogéo , habíamos precisamente de bajar. Ahora , por lo menos, la memoria de aquelos rápidos dias de felicidad acompañará nuestra vida con muy risueñas ilusiones, y nos inspirará dulcísimos sueños; y en aquellos instantes melancólicos en que-el alma, pénosa y abatida , necesita de un huevo espíritu de vida , retrogradará nuestro pensamiento 4 aquellos períodos de tan corta felicidad, y nos transportará, bajo aquellos plítamos hermosos, al jardin que llamíbamos nuestro descanso , en donde las agradables conversaciones, las lecturas y el amor, hacian nuestras horas deliciosas. De esta manera , lo pasado extenderá sus beneficios sobre lo: presente. Si el destino no nos hubiera sido contrario, tu imaginación se hubiera insensiblemente resfriado, y no me hubiera engalanado mas con Sus hermosos colores, y hubiera llegado dia en que yo no fuese á tus ojos mas que Úna muger ordinaria. Aprovéchate de la juventud para viajar. Mita 4 nuestros grandes filósofos. Pitágo- > > Platon , Deimócrito y Solon - 23 ueron á ger los frutos de la sabiduría 4 los climas E € se daban ; que aunque Solon. sostie- : Pri €s necesaria la edad de cuarenta para viajar útilmente, yo mé atrevo “er de otra opinion: El tiempo de la ju- ve ; á Mud me parece propísimo para viages, TOMO 1, F 122 VIAGES DE ANTENOR con tal de haber adquirido noticias preliminares, y aptitud para meditar. Zenon, fundador de la: secta Estoica, fue á ilustrarse sobre una gran duda. Murió de un siglo , menos dos años , diciendo: ,; Hago mi último esfuerzo para llevar lo que hay en mí de divino á lo que hay de divino en el universo” Nunca padeció enfermedades. ¡ Privilegio hermoso ! Sesenta y ocho años se aplicó á la filosofía. Los Atenienses, que alguna vez. son justos, le erigieron un sepulcro en el Cerámico; Y por un decreto público , le dedicaron un4 corona de oro,. y le hicieron honores extraordinarios.*,, Para que todo el mundo, dice el decreto, sepa que los Atenienses honran el mérito distinguido en vida y en muerte.” Zenon formó su sabio tomándose por modelo á sí mismo. Decia , ,, que si los - sabios no debian amar, como algunos filós “ sofos opinaban, compadeceria mucho las mugeres virtuosas y lindas, pues ha- “brian de tener por amantes á los necios. Sostenia, que una parte de la ciencia con” sistia en ignorar las cosas que no se debia! “saber. ,, Un Estoico verdadero, repetia co? frecuencia , vive en el mundo como si qe da tuviese en propiedad; y ama á sus $0” mejantes, y aun á sus propios enemigo% y su estudio particular es el de su almi: Para rectificar su conducta, examina de 19 che todo cuanto ha hecho de dia; fiscali2* O >. POR GRECIA Y ASIA. 123 Sus faltas; busca el testimonio de su conciencia; huye de las alabanzas y de las honras; vive complacido en la obscuridad; -y ni las: pasiones ni los afectos tienen ¡mperio alguno sobre él.” Admitia un destino invencible, que es un sistema peligroso. Cierto dia, que castigaba á su criado por un robo, este exclamó: ,, Mi destino era robaros, — Y ser apaleado por mf,” le respondió el filósofo. — Habrás oido hablar del Platónico- Silanion , que no ha mucho volvió de sus viages;.es hombre de gran talento, y lleno de conocimientos útiles; pero marcado con el.sello de la singularidad. Dicen que tiene vergienza de: estar alojado en un cuerpo; y por lo mismo, ni quiere dejarse retratar, ni tampoco declarar su pais y su familia. Nunca se baña; desecha todo remedio humillante; mio co- Me ninguna especie de carne; vive con po- Co; y aun suele abstenerse de pan; lo cual, Junto con la intensa meditacion de'su espí- Titu, es causa de que duerina poquísimo. odo lo que compone participa de su ori- Bnalidad. Jamas let lo que ha escrito, y Eh; mal las letras, y descuida la orto- Ca Es tan fuerte su meditacion, que a en su cabeza toda una obra, y ol muda al escribirla. Nunca pierde de Aa su plan; y cuando le interrumpen, porta su entendimiento al asunto de Que le hablan, y lo discute y lo termina á Y S —€P 124 VIÁGES DE ANTENOR sin distraerse de su trabajo, el cual vúelve á tomar, sin leer ni aun las últimas líneas. Ahora acaban de decirme, que van á quemar los escritos de Pitágoras, porque: dice en' uno de sus tratados: ,, No puedo: asegurar si hay dioses.” Estaba dada la orden para prenderlo; mas, por fortuna su= ya, se escapó. Fue célebre el destino de es-: -te famoso sofista: era un ganapan; y habiéndolo encontrado Demócrito, cargado de hacecillos de leña, colocados en un equilibrio geométrico , concibió alta idea de su. talento , y lo admitió en el número de sus discípulos. A Dios, amado amigo mio. ¿Te acuérdas de las andróginas de Platon ? ,, Los diosas, dice, en un banquete, formaron primero al hombre de figura redonda , con dos cuerpos y dos sexos, y aquello lo hizo in-- solente, tanto que se atrevió á hacerles la guerra. Iba Júpiter á destruirlo; pero, considerando que destruia al género humano, - se contentó con debilitar la andrógina, cortándola en dos mitades. Mandóse á Apolo: -— que las perfeccionara. Desde entonces , ca” da mitad se busca, se.desea , y se arrastra la una hácia la otra 22. Ay, mi Anteno querido! Yo soy la mitad “separada de tl: Conozco que mi alma ha perdido la mita de sí misma: me enternezco, me melanco” lizo y derramo lágrimas. ¡Con que no hay . POR GRECIA Y ASIA. 125 felicidad permanente sobre la tierra ! ¡ Ay, mi amigo! Ni el salto de Léucades, ni el paso del Cócito extinguirán el amor que me agita y me consume. Mantente bueno, y sé dichos0..... Esta carta encrudeleció mis dolores y mis penas. Quise disfrazarme, y regresar á Atenas, para ver otra vez á mi amable y digna amiga; pero el sabio Díocles me contuvo, poniéndome á la vista el cuadro terrible de la: desesperacion de Lastenia, si era yo conocido y castigado de muerte á sus misinos Ojos. CAPITULO XIX. Pasa el invierno en casa de Diocles. Ceremonia del tauróbolo. Querella entre los dos esposos. Historia de ÁArquias. Pos: el invierno en compañía de aquella estimable familia. El estudio ocupó mis ocios. Leí y releí 4 Eurípides, á Homero, á Herodoto y 4 Tucídides. Adorné mi memoria con bellos versos, y'con las riquezas de aquellos ingenios grandes. ¡Dichoso el que mace con aficion al estudio, y con inclinación 4 vivir solitario en el santuario de las musas! Ese es el que goza del desparias sin penuria, y de un placer siempre pei Pasaba yo las largas noches entre is huéspedes junto á su hogar. Su honra= 126 VIAGES DE: ANTENOR cd da franqueza , y sus conversaciones senci-.. llas, me tenian mas entretenido aquel rato. que lo demas del dia. El sabio Díocles nos. contaba los varios sucesos de su vida y los pasages de su tiempo. ¡Con qué ansia los escuchábaimos! Hízonos frecuentemente la narracion de un sacrificio expiatorio, llamado tauróbolo,:.que era una ceremonia rara, á que se sometió Diómedon, jóven Mergariano. Le conocí, nos decia, en Efeso, en tiempo que iba yo huyendo de Tebas y de mi Eufemia querida. Nos embarcamos juntos para Corinto. Refrescó el vien- to, mugió el mar, se hinchd , y atormentó una borrasca desecha á nuestra débil nave. Yo que llevaba á disgusto el peso de la vi-- da, miraba la borrasca: y la muerte coñ mucha indiferencia; pero Diómedon., que era débil, supersticioso y libertino .(cuali-. dades al parecer opuestas, aunque emana-. dás del mismo principio, que es la debilidad del alma), inyocaba á voces á Neptu= no, á Tetis, y á todos los dioses. Bias, que era uno de nuestros sabios, y que iba con nosotros , miraba con lástima tanta pusilanimidad; y se llegó á Diómedon., y le dijo: ,,Calla, no sea que los dioses reparen en que vas en este navío.” Ni el sosiego de Bias, ni sus bufonadas, animaron el valor de Diómedon; y como la borrasca continuase, hizo voto de que, si los dioses lo salvaban , expiaria sus culpas, y se re” POR" GRECIA. Y' ASIA. 127 generaria con: el sacrificio del tauróbolo. Asi que desembarcó en Corinto, cum-: plió con. su; voto y y quiso: que yO fuese testigo. de ello. -- Mandaron los. sacerdotes excavar un hoyo bastante. profundo. Bajó á él Diómedon , ceñida la cabeza: con las:- cintas sagradas , y con una corona y otros” ornamentos misteriosos. Asi que estuvo en la hoya , la cubrieron con-una tapa de ma- : dera , agujereada por. varias partes. Trajeron un toro, «coronado de flores; CUyoOs:-- cuernos y frente estaban salpicados con la-- minitas de oro. Lo .«degollaron con .un Cu-*- chillo sagrado, y-su sangre fue á caer en - la hoya por los varios agujeros de la tapa-- dera; y Diómedon , avaro de aquella san»' gre preciosa , . presentaba el rostro , las es paldas, los brazos, y todas las: partes de .: su cuerpo, para recoger en elllas hasta la: última gota.: Salió de:la hoya espantable. | Me parece que todavía lo veo con el pelo,. la barba y el vestido, empapados en san. gre ; pero purgado de sus delitos , y regenerado. para la eternidad. — Mas , no obstante, * aseguran que aquella ceremonia es preciso - renovarla cada veinte años, Ó que, si no, desaparece su virtud. A paz que reinaba en el asilo de Dío- a como que queria desampararlo. | ais Danse nubes en su horizonte : los Reot: en el alma de Filotas , y con=- an la felicidad de ambos esposos. 128 VIAGES DE ANTENOR Algunos dias habia: que Filotas: se mostraba rezeloso , pensativo y taciturno. Cuando Crisila le hablaba con. timidez y dulzúra , él callaba, :ó respondia. agriamente. Al instante -bullian- las lágrimas en los «bellos ojos de aquella tierna esposa; y se conocia que se esforzaba á «contenerlas, especialmente delante de su padre. Una tarde que me volvia del paseo á causa de la lluvia , la encontré recostada sobre una roca, empapada del agua que caia, hinchados los ojos de lorar , 6 insensible 4 lo riguroso del tiempo. Lleguéme £ ella, la enjugué lo mejor que pude, y la acompañé 4 una" cabaña vecina, que ser- «via de majada, Alliy despues que se le hubo desahogado el corazon, me. contó , y no sin sollozos, que * habia trabajado secretamente, para Filotas, una túnica de lana, la cual acababa de presentarle, diciéndole: »» Esta es obra mia: llévala por el amor de mí;” pero que su respuesta habia sido hacerla pedazos; y que ella moriria de dolor. Diciendo esto, lloró y sollozó mas amargamente. Yo desplegué mi elocuencia para consolarla , y la prometí hacer de manera que se me explicara su esposo, para saber el motivo de tan imprevista mudanza. Busqué á Filotas, y lo encontré poseido de un pesar negro y amargo. Primero se negó 4 abrirme su pecho; pero, despues de vivas instancias , dejó escapar:su secretos —> POR GRECIA Y ASIA. 129 Dijome, que, de algunos dias 4 aquella parte , encontraba todas las mañanas fiores, y ramos de mirto y de laurel, colgados á su puerta; que habia oido muchas noches tocar una lira y cantar unas coplas; y que todo aquello cra consecuencia de algun amante oculto. -—Aun cuando fuera, le dije, algun amante, ¿en qué es culpable Crisila , que lo ignora ? Pero quiero aclarar vuestras sospechas, y mostraros Cuan injustas son. A la media noche, me sobí á un árbol grande que habia enfrente de la casa , y en él aceché la llegada del galan rondalor; y nó quedaron mis esperanzas frustradas. Al apuntar la aurora , se acercó un hombre á la puerta , colgó sobre ella guirnaldas , tomó su lira, y cantó y bailó á un tiempo mismo. Parecióme que aquel amante no podia ser muy peligroso , siendo tan alegre. Bajéme del árbol con mucho silencio , y lo cogí por detras. El quedó sorprendidísimo; pcro mi aire risueño lo sosegó. Preguntóme ¿qué queria, y si era su competidor? — ¿Quién es vuestra dama? le repliqué. —- £s una divinidad , me repuso; es una gracia amabilísima ; en fin. es la preciosa Gri- . sila : y dicho esto, volvió á su canto y á a Asi que vi yo que su pasion no íntomas tristes, me divertí con ella; PCro súbitamente salió Filotas con una lan- en la mano, y dió sobre su jovial com- TOMO X, F 2 :234 VIAGES DE ANTENOR .medades, puede contristar vuestros bellos dias 53, libre sois: ningun servicio, ni ningun agradecimiento prescribe el sacrificio de sí mismo: y-de- su: libertad.” Al oirmé hablar asi, me juró una fidelidad inviolable el alma sensible de Psiquis. Nos retiramos á este solitario parage, en el que has bitamos dos años ha, y no creo que ni € sedio, ni. los disgustos, hayan habitado con mosotros.” > 199 _. Entrábamos-á la sazon en la majada, Y -Bion nos presentó á su temprana divinidad la cual nos saludó. con aquella amenida y gracia, que ni se ditine, ni se aprende - Al verla, quedamos como en. éxtasis Pi- nor y yo. Lácides, que conoció li impre” sion que nos habia hecho, preguntó 4 1: por, ¿qué le «parecia ? — ,, Una lindísim2 apariencia, le respondió, una ilusion óptica preciosa; y mas quiero soñar qu la veo, que soñar que veo al rebaño.” La misma pregunta me hizo Bion, á la q responlí, ,, que me parecia estar viendo la misma Psiquis, su atractiva tisonolP m3 sus hermosos ojos negros, su mirar tiro y vivo, y, en fin, aquella expresion 4 aquella gracia insinuante, que le mero” el nombre de Psiquis 36,” 3 - Ninguna ponderación habia en aquel elo gio. Imagioaos una figura celestial. Sue beza y su frente no eran graniles. su momia, y sus rasgados ojos negros, POR GRECIA Y ASIA. 235 “saban sentimientos purísimos. En su alta estatura se notaba la flexibilidad del jun- -Co, Y el órgano dulce y lisonjero. de su -YOz penetraba hasta lo íntimo del alma. Estaba batiendo manteca, y nos la dió á Probar; y, como batida por tan bella ma- KO, nos pareció ambrosía. Bion se puso ¿4 Ayudarla ¿en aquella manipulacion. ,, Ma- Tavillados estareis, nos dijo riéndose, de verá un filósofo, y 4 un discípulo delas Musas , humillarse 4 ocupaciones tan me- “Dudas, y entregarse á este género de vida; “Pero lo que siento es haberlo empezado sobradamente tarde. Esta visa pastoral era da de nuestros padres: leed 4 Homero, que ministra mil ejemplos de ello. En-la Si- Ha y.en Sicilia se hallan aun gentes hontadas, que se ocupan: en criar ganados, y Ue, en.sus ratos. ociosos , componen can- Clones sencillas y graciosas. ¡Solo aqui he “tallado esta felicidad, tanto tiempo busca- A engañosos caminos! Yo fui, como o 08, juguete de las necedades humaad, atormentado :por la vanidad, y durante PODIAS pasiones, me sacrifiqué, tencia, 4 > tres cuartas partes de mi exis- a Ned as opiniones humanas, Como si . “'éncia de un hombre de talento no H "Sta ser el primer juez de sus acciones, S pasado mi vid lieci 3 189 1 vida eu contraliccion con- Po. Ppiad lachando . sin cesar, contra e lOs y amis sentimientos , y aleján= 236 VIAGES DE ANTENOR dome del fin á que aspiraba. Por último, he sacudido: mis viejos errores, y he visto que .el retiro era el puerto del «sabio, y no hablo de un absoluto retiro, porque los extremos son flaquezas d manías : estoy en el “mundo para lo que me agrada: huyo del trato que me cansa, y de las conversacio- -nes que me fastidian: husco 'un comercio suave con mis amigos: tanto me ofende un «placer grosero, como una virtud sobrada- “mente austera; y yo mismo me forjo tralquilas é inocentes fruiciones. El mayo! bien de la ancianidad es el reposo. Habito” en el campo, porque en él todo rie , y t0- do habla en él al alma y á los sentidos- “Tanta moderacion necesita la sabiduría como la locura. A los de mi edad nos inclina á la austeridad: la flaqueza de los sentidos, y la melancolía del ánimo; y debemos' defendernos contra ella, como en la juventud contra la intemperancia. Yo me esme” ro en animar, cuanto me es posible, m! vida. Quiero poder decir, como no' sé qu filósofo Epicureo : ,, Los años bien me pue” den arrastrar; pero ha de ser de espaldas.” 5, Ved aqui nuestro plan de vida: pof la mañana, cuando el tiempo está sereno, Teofánia y yo llevamos á pacer nuestró ganado; y ya que el sol va subiendo, 00% refugiamos á los bosques, y alli, bajo sU* sombras , acompaña Teofínia su voz cob las dulces consonancias de su lira: y? | | POR GRECIA Y ASIA: 2 ecostado blandamente junto á ella, com- Pongo idilios; ya leemos 4 Herodoto y á Cucídides; ó ya, otras veces, recitamos escenas de Sófocles y de Eurípides, ó, Coronados de rosas, cantamos las escolias de Anácreon; y muy 4:menudo, en los ermosos dias del verano, comemos en los bosques con leche y frutas; y á la Caida de la tarde, cuando ya las sombras Empiezan á ennegrecer los valles, condu- Cimos nuestro rebaño; y, despues de un Paseo variado y agradable, terminamos el ía con una cena, mas delicada que las de Ulises y de Agamenon, Este Rey de los eyes , segun Homero , cenando en casa de Jax, fue regalado con un toro eocido ; y el festin de Ulises, en casa del buen homre Eumeo, consistió en dos cerdos asa- Os. Acaso hallareis extrañieza en este modo de existir; pero viyid persuadidos á que 2 primera extrañeza, y la mayor inconse- Cuencia del entendimiento humano , €s ser Constantemente el esclavo y la víctima de AS costumbres, y de las preocupaciones de los hombres,” Llegó un criado á pre- _Euntarle ¿en qué sitio, y á qué hora que- "la comer? A estas palabras: nos previno, ue nunca comia en el mismo parage , ni 2 misma hora. —., Ninguna cosa es pa- 2 mí tan ridícula, añadió, como fijar el "hstante de las comidas, y mandar al ape- to que llegue á hora señalada. Los ani- 270 VIAGES DE ANTENOR _males comen á la voz de la necesidad. En cuanto á la sala de comer, tambien' tengo mi: poco de manía, porque mi sala está en todas partes ; ya sobre una colina; ya ú la sombra de los bosques; ya junto á: una fuente; y ya en una gruta, de qué gustamos mucho. De manera, que, evitando la insipidez, hija de la costumbre, variamos nuestros placeres. Diversidad es la divisa del hombre. Elegid, pues , hoy:eb lugar de la escena.” Dijimos , que díbamos nuestras voces 4 la-amable Psiquis, la cual decidió , que comiésemos en la gruta» Su entrada era estrecha, pero presentaba una rotunda espaciosa, cortada en 12 misma roca, y recibia la luz por una gran abertura central, hecha en lo alto de la bóveda; y unas claraboyasentreabiertaS daban una luz suave, y una deliciosa frescura. Tambien” encontramos camas sencillas y cómodas. ) CAPITULO XXXV. La comida. Canción de Psiquis. o excelente la comida: *Sirviéronnos UB pan delicioso, amasado con leche y 11 go purísimo ; y con aveite: y sal. Tuvimos aceitunas de Atenas, dátiles de Fenicia, y las almendras: de Naxos, tán” buscadas La* buena eleccion de manjares y vin POR GRECIA Y ASIA: 239 publicaba la sensualidad y delicadeza del amo. A. cada servicio lavaron la mesa con esponjas. Sirvióse á cada uno de nosotros la porcion en unos platitos; y el mismo Bion hacia las reparticiones. Teníamos co- Pas de muchas magnitudes. úTrajéronnos Coronas, y nos las pusimos sobre la cabe- 22, sobre. el corazon, y alderredor del razo, Pero me admiré de ver junto á Jas mas Crmosas copas, y junto á una vajilla de Plata, y de plata 'sobredorada, vasijas del Mas grosero barro. Pregunté la causa ¿ Bion. —=»s Hago esto, me respondió, para tener “empre 4 la vista mi primera fortuna, y Para acordarme de que, en otro tiempo, Me servia con semejantes platos.” En medio del festin, tomó Teofánia un Fáamo de mirto y su cítara, hizo muestra de sus bellos brazos, torneados y redon- 05, ensayó un preludio 'musical, y, her- Manando su voz con 'sus consonancias, - “antó las desgracias de Psiquis. PSIQUIS. ROMANCE, ¡Almas sensibles y tiernas Que me escuchais con agrado, Je mi existencia infelice mm . Compadeced los trabajos! 240 VIAGES DE ANTENOR Venus se mostró celosa * De mi hermosura. Fui blanco, . Sin cesar, de sus enojos : Por eso conocí el llanto Desde tierna edad. A todos Mis amantes declarados Alejó de mí. De tedio * Consumida y de quebrantos He vivido: y , desde niña, Sin esperanzas me hallo De ser amada ni amar. A - Mis padres, (¡tremendo caso!) Ñ A un oráculo acudieron , Quien les dijo: ,, Un monstruo alado X ») Será esposo de vuestra hija. 20 yy Lleyaréisla á un despoblado, 2, Y alli la abandonareis.” Obedecióse el mandato, j Y al desierto me llevó Mi mismo padre. Llorando - Me significó su pena. —Sobrecogida de un pasmo Caí desmayada en tierra; po al volver en mí, (¡qué encanto!) Vi aquel desierto espantoso Convertido en un palacio De dórica arquitectura. “+ Vi cenadores, vi cuadros, Vi flores, vi bellas fuentes, Y un pórtico dilatado. Tan repentinos prodigios Mis sentidos pertuabaron. £ | | | POR GRECIA Y ASIA, ¡Dioses! ¡cuántas maravillas! En mil troncos estampado Lef :.,, Psiquis hechicera, y Á tí solamente-te amo.” Lo mismo que vi dudó; Indecisa estaba, cuando na, dulcísima voz e dijo, en sentido claro ;- >» Psiquis., tuyo:es este sitio, A Porque >, al fin, he decretado > Hacerte feliz. De noche » Seré ty esposo. En llegando >» La aurora, como una sombra » Me escaparé de tus brazos. » ¡Desventurada de tí A >Si das el mas lev paso y » “ara conocerme |; Piembla » Do mi enojo soberano 1” as palabras referidas l espíritu sosegaron. ecorrí mi hermoso asilo ; Ascéme. por entre Arcos, 241 pan Mtretejidos de flores ; seguí-el curso encantado ' UNAS aguas cristalinas ; Pero pronto reemplazaron a luz del sol las estrellas; allá, en el obscuro espacio A Una alcoba magestuosa, Divisé un lecho adornado, pon extremo voluptuoso, Donde me acosté dida 1 > 242 VIAGES DE ANTENOR - Mas ¡ ay! observé al instante, £ Que uno se me puso al lado, . Haciéndome mil caricias , Y diciendo todo cuanto Cabe en el amor mas fino; Pero cumplió lo pactado, Porque , antes de amanecer, Desapareció. Pasaron Las horas del otro dia; Y, á la noche, enamorado Volvió-4 mí el objeto mismo, Y otra vez se renovaron Los placeres , los amores, “Las promesas , los halagos. Dos meses duró seguidos El mismo nocturno trato. Completamente feliz Me hallaba en aquel estado. ¡Cuál fue el maléfico genio Que me inspiró error tamaño ! Faltóme la resistencia, Y me rendí al insensato Deseo de conocer k Al objeto de mi encanto. E Despues, en fin, de mil luchas Me resolví: para el caso Oculté, lejos del lecho, Una luz. Á poco rato, Llegó mi esposo , y me dijo: , Psiquis, tú eres mi regalo.” Tras esto habló dos mil cosaS) Y me dió un estrecho abrazo 5 e «POR GRECIA Y ASIA. 243 Pero como los «placeres Duran tan poco, al descanso: Del sueño se dió mi esposo. Abandoné el lecho blando Con silencio: traje 1uz. ¡ Dioses! ¡qué Objeto tan grato! ¡ Cuál me deslumbró su vista! ¡Cuán bello era! Pero ¡ah! ¡ vanos Contentos! mientras yo estaba Yerta é inmóvil del pasmo, La luz cayó, y le queme. Despertó sobresaltado. »» ¡ Qué haces, temeraria! dijo: >» ¡ Tiembla de mi enojo! Engaños »» Manda castigar mi madre, . »»¡ Reconoce al dios de Pafos! »¡ Al mismo amor, que vivia 3, De tu mérito prendado ! 3» A dios, pérfida!” Asi dijo; Se fue; y me quedé temblan lo, - En aquel instante mismo Se desplomó mi palacio ; Y al través. de negras sombras, Mil relámpagos brillaron : Ya no vi mas que ruinas, Y montones de peñascos. »»¡ Perdon ! grité arrodillada : »¡ Perdon, Venus! ¡ Perdon clamo! »¡ En el nombre de tu hijo, 2» Mi esposo , te pido amparo !” »¡ Muger infeliz. serás ! » Respondió una voz fronando; 250 VIAGES DE ANTENOR dos de las ovejas y carneros: uno de estos marchaba , gravemente ergido , d su cabeza; y dos mastines ocupaban los flancos , para Tnantener la diciplina y el órden. Andando como íbamos, nos dió Bion á observar las comolidádes y bellezas de su jardin. — El de Alcinoo, le dije, tan celebrado por Homero, era comparado con el vuestro, € jardin de un pastor; y este seria digno de Rey de los Feacos. — En mi juventud , 187 puso Bion, cuando me acosaba la pobreza, no ambicionaba yo mas que una de las cuatro puentes de Alcinoo, y algunas f2- negas de tierra de su vergel. Pero la afición 4 lo bello, las proporciones exactas, ro deseo de gozar , se van , poco á poco, imsl nuando en el alma, y perfeccionando Su e” licadeza y sensibilidad. ¿Es esto un bent” Aficio, ó un presente funesto de la nature” leza ? Déjolo 4 la decision de nuestros gran” des metafísicos, los cuales seguramente n se pondrán de acuerdo sobre este punto: Pero Bion, le pregunté, ¿cómo ó habiend ] nacido pobre y ambicioso, habeis pO id0 llegar á la opulencia que disfrutas ¡_Lé és les le dijo entonces que debia 4 sus HU ; pedes la historia de aquella revolucion la fortuña , porque los divertiria mucho Lo haré coú gusto, dijo Bion: suba yn la colina, y os haré la tal narración; 1% tras viene Teofánia. eN reed PP ; POR GKECIA Y ASIA. 251 CAPITULO XXXVII. Historia de Bion. mica es mi patria. Un suceso singular señaló los primeros dias de mi nacimiento, Sorprendió el enemigo la ciudad, y los habitadores, amedrentados, se salvaron por la puerta opuesta. En aquel desorden, me dejó mi ama de cria en un campo raso. Pero algun dios cuidó de mí; porque, á mis lloros y chillidos, acudió una cabra, que habia parido poco babia, me dió. de Mamar, ahuyentó los perros y demas besllas, y me continuó por mucho tiempo, aquel caritativo oficio. Retirados ya los £uemigos , volvieron los habitadores á sus “Jogares. Unas mugeres me encontraron , y $e quedaron sorprendidas de hallarme to- Avía vivo. Muchas de ellas quisieron darne de mamar; pero yo desviaba la cabeza El pecho, dando agudísimos gritos. Acu- “IÓ entonces corriendo la pobre cabra, y tomé su teta delante de todas aquellas mu-* : tes, que mostraban su sorprendimiento y “gtia. Desde entonces, para que acudiera Ao néfica cabra, me excitaban á gritar, y “SMla al instante. Po de E Padre, que fue discípulo del dios Pidaura, y hombre de talento y de ndo, no me dejó mas herencia que unos » » 252 VIAGES DE ANTENOR libros de medicina, un Homero, el busto de Esculapio, una cajita llena de retratos de cifras de pelo de sus queridas, muchas deudas, y un poco de dinero contante. Tomé las monedas y el Homero, y dejé 4 los acreedores los libros de medicina , el Esculapio y la cajita de los retratos. Fui á Atenas llevando , cual Bias, todos mis bienes conmigo; pero como jóven, y enamorado de los placeres , sediento de instruccion, sin pensar en mas que en versos, Y siempre paseándome por las alturas del Parnaso, miraba yo con superioridad las riquezas, y preferia una sonrisa de Apolo 4 todos los regalos de Pluto. Pero las necesidades , que solian ser punzantes , avisaron á mi filosofía , que el dinero valia para algo, y que era necesario regar las flores del Helicon con algunos hilos de agua -“del Páctolo. Pero, con todo, opiné que un hombre de ingenio, un discípulo del Líceo, mo debia sacrificar al cuidado de enrique” cerse, mas que un cortísimo período de su vida; porque la sed inextinguible de 0x0» y la continuada aplicacion para adquirirlo, e el alma , y sofocaban 5U% luces. - Habíase extendido por. la Grecia la rep” tacion de Dionisio de Siracusa. No se ha” blaba de mas que de sus riquezas, de su poder, y de la proteccion que daba 4 las letras y 4 las artes. Determiné, pues, Y POR GRECIA Y ASIA.” 253 su corte, para arriesgar la entrada al tem-- plo «de la fortuna. Pedí 4 Platon una reco= mendacion; y sus cartas y el peso de su nombre, me consiguieron de Dionisio una acogida de mucha distincion. Antes de mucho, fui admitido 4 sus diversiones, y, poco á poco, me fueron grangeando su: confianza mis versos y mi jovialidad. Supe que aquel' Soberano de la Sicilia, que ejercia un poder ilimitado, y que gozaba de todos los dones de la fortuna, era, acaso, el hombre menos feliz de los nacidos. Bajo sus dorados techos habitaban los rezelos , los temores, y los remordimientos. Todo el mundo sabe la historia de Dámoeles, que se ha contado de mil diferentes modos ; pero oid su verdadera version, esto €s, lo que he visto yo mismo con mis ojos, “CAPITULO XXXVIIL Se Historia de Dámocles. Dionisio dió una fiesta al pueblo, el cual se amontonaba, y se impelia en: la plaza que estaba delante del palacio. -Paseábase el Príncipe desde una ventana á otra; y “Iocles, que era uno de sus mas intré- Pidos aduladores de corte, lo seguia, dindole : ,, Príncipe mio, ¡qué dichoso S01s! 'Podo ese pueblo, todo lo que veis, todas esas riquezas, y mucho. mas, todo 254 . VIAGES DE ANTENOR os pertenece, como que sois dueño de todo.”. 'Panto repitió aquellas sandeces, y tanto celebró las felicidades de su amo,.que Dio», nisio, cansado de sus torpes adulaciones, le dijo: ,, Esta tarde quiero que disfrutes de mi felicidad suprema: serás Rey por veinte y cuatro horas: ordena una fiesta; elige tus convidados; que yo asistiró como vasallo, «y eso sí me convidares. ” Abrevio lo restante de la historia. Entró Dámocles enel «salon: del ' festin con la corona: puesta , circundado de sus guardias, y de los grandes de su corte, Una «orcuestra magnífica tocaba marchas triun= fales ; y nosotros lo acompañábamos, juntamente con Dionisio, confundidos entre la multitud. El feliz Dámocles se co” locó sobre: una suntuosa camilla , bajo UN dosel de púrpura , sembrado todo de estre” llas de oro: y de plata. Las varas)y SUS remates eran de oro macizo. Jóvenes de las mejores familias lo rodearon para servirlo. Mientras la comida, tomó la lir una cantarina diestra, y cantó los place” res y las delicias del amor. Un poeta q presentó unos versos, en los que celebraba su talento, su poder, sus virtudes, su 2" lor, su generosidad , la dulzura de su rel nado; y todos, 4 porfia, aplaudieron el alabanzas que se daban al nuevo Monaro%* al cual, cuando hablaba , escuchaban 1% dos admirados y silenciosos. Dámocles POR GRECIA Y ASIA. 255 embriagaba con aquellos inciensos, y con aquellas lisonjeras veneraciones, y se saboreaba con las delicias de una delicadísima comida. Pero alzando casualmente los Ojos , vió una espada, verticalmente sus-: pendida sobre su cabeza, cuya aceradapunta lo amenazaba, y solo pendiente del. techo por una cerda. Aquella vista acibaró Su gozo y su apetito; y por mas que continuaron prodigándole elogios, y alabándo- e lo exquisito de los manjares, y los vi- Ros de Grecia, se cerraron sus orejas y estómago , y no vió ya mas que aquella €spada , que por instantes iba 4 caer, y Pasarlo de parte á parte. Hacia gestos ta= les, que Dionisio y los espectadores se di- Virtieron mucho. Por último, aquel Rey de un dia, inquieto y agitado entre sus grandezas , suplico 4 Dionisio, que le per- Mitiera abdicarlas. Con aquella leccion emlemática, dió 4 conocer Dionisio la exis= tencia de los tiranos en el centro de los deleites y del fasto que la circunda. ' CAPITULO XXXIX. - Continuacion de la historia de Bion. n dia encontré 4' Dionisio profundafte melancólico, Quise alejarme ; pero lamó, y me dijo: ,, Filócofo Griego, las adivinado alguna vez el enigm | OS | Lo JM 256 VIAGES DE ANTENOR felicidad ? ¿Sabes donde existe ?”__0id , le respondí. la respuesta de Anaxagoras á un gran señor, que le preguntó ¿cuál, era el. . hombre feliz? .,,no es aquel que cargado de honores y de riquezas , parece dicho= ,yso á los ojos del vulgo, sino aquel que ¿cultiva un reducido campo», y que mezela, con sus trabajos campesinos , el co- ,mercio , sin ambicion , de las musas. Es verdad que su modesto exterior, y su sossegada cara, no expresan las vivas conmociones de la alegria; pero es porque esta hábita en su corazon.”— Tambien os cita-. ré la bella fábula de Crantor. Presenta en los juegos olímpicos 4 la riqueza, 4 la salud, á la virtud, y al deleite. Cada una de estas pide la manzana. La riqueza dice: yo soy el soberano bien , porque cons : migo se compra todo. El deleite dice: la manzana me pertenece , porque, sl las riquezas se desean, es solo por conseguirme. La salud asegura que no hay deleite sin ella, y que la riqueza es inútil. Por último representa la virtud que es superior “4 todas tres, porque, Con oro, deleites Y salud, cabe ser miserabilísimo , gobernándose mal. La virtud logró la manzant: », La fábula es ingeniosísima , Tepuso io= nisio ; pero seria mas exacta, si Gran” tor hubiese dicho, que el soberano bien». ó la felicidad, es la reunion de las cue tro competidoras , virtud, salud , delei POR GRECIA Y ASIA; 7 257 tes y riquezas. Pero Crantor y Anaxagoras dicen bien. En el ápice de las grandezas, y nadando entre la molicie y el lujo , estoy cansado. de vivir, y me juzgo el hom-= bre mas desventurado de los nacidos. Da=' me consejos: dime,.¿qué camino deberé Yomar, para ver algunos resplandores de esa felicidad fugitiva? ¿qué harias en mi lugar ?>__ Me escaparia , señor , de este yastísimo palacio: dejaria de ser Rey, para: Volverme particular y hombre: me retira Kia 4 Atenas, que es la morada dichosa de $ artes, de la filosofía, del buen gusto, 9-la cortesía y de la. libertad : compraria ana bellísima casa de campo: plantaria y bricaria: hablaria con hombres amables Y con filósofos : me meteria dentro del scír- Culo de unos pocos amigos: me haria una Casa que fuese feliz con mis beneficios ; y Siendo sabio, sin austeridad ; filósofo, sin “iStema ; amante de las letras, sin preten- “ones de literato; aficionado á los place- >> con delicadeza; y solitario, sin misan= "9Pí25 aguardaria, con dulcísima incuria, que saliese mi último sol.”,_,, Me has 0 dido repuso Dionisio: voy á depo- Un cetro sitiado por tantos riesgos 'y > Y á preparar mi retiro. Con todo, ana el secreto. Ven mañana por la Enri Y trataremos , de acuerdo, sobre díne yecto que me ha seducido.” Despe- Onisio , díndome la enhorabue» 258 VIAGES DE ANTENOR na de haber hecho semejante prosélito:, y de haber adquirido un Rey á la filosofía. - Volví al dia siguiente á la hoxa señalada; pero encontré 4 Dionisio, en medio de una corte numerosa , cuyos homenages y adulaciones recibia. Sonrióse benigna” mente conmigo, y me hizo seña de que aguardara. Y asi que se disipó la cortesana. multitud, me habló del esplendor qué | queria dar su imperio , de la guerra que | meditaba cortra los Cartagineses , y de las tropas y de los navíos que queria arma!; pero ni una palabra del plan de la víspera" Yo estaba como aturdido. Cuando ya hubo acabado de hablar de su poder, y de suS futuras conquistas , le dije riéndome: » pero, señor, que, en vuestras rápidas ex? - pediciones , mirareis con benignidad. á Atenas, la cual tan generosamente 08 ofreció ayer un asilo. —,, Te entiendo, Bion” he meditado sobre ello ; pero cada hombre tiene su destino. Conozco que la diadema está circundada de agudas puntas, Y que] un filósofo es mucho mas dichoso que un Rey; pero pásense algunos años mas de: trabajos, y despues, libre de cuidados Y de inquietudes , disfrutaré, entre € cena | so y las musas, de todos los placeres bi la vida, y de mi pasada gloria. ”—¿ pet atreverme , señor, 4 preguntaros qué € es teneis ? — Sesenta y dos años tengo: jsi bien, señor: cada dia que continuais” p A ¡0 POR GRECIA Y ASIA. 259 - Pirando,, es un dia de gracia. —¿Y por qué asi. Bion ? — Vuestro contingente de vida €s, senor, de veinte y dos á veinte y tres años, que es lo que los hombres viven Uno con otro. Ademas de que, segun los cálculos de la duracion media de la vida en Cada edad , no podeis esperar mas que de Unos nueve á diez años de existencia._—Pues mi plan, Bion, ya que la porcion de mi Vida es tan corta, se reducirá 4 contar con las de los otros, y á existir á sus expensas 9 mas que pudiere. ” —Interrompiéronnos €n esto; y concluí, al irme retirando , que, Para Dionisio, y para los mas de los homres, los frutos de la sabiduría y de la feicidad nacen en unos árboles exóticos, | Jue no saben cultivar. : bd Volvamos á la causa de mi fortuna. Dio- SiO, que era ambicioso de toda especie * gloria , envió 4 los juegos olímpicos "a diputación solemne, para disputar el q de los versos y de la carrera de los dt, Componfase de algunos lectores, Much. de voces claras y sonoras, y de OS carros tirados de cuatro caballos alta, Uno. Cargaron, en nombre suyo, los o de Júpiter de ricas ofrendas. Aquel ¿PRTAto, y ] pe > jaron 2 Y 2 bella voz de los lectores, fi- e llo, unos instantes, la atencion de sados” de f Lo pasó mucho sin que, Mpiesen Insipidez de los versos , pro» en murmuraciones, silbasen á , 266 VIAGÉS DE ANTENOR de los Atenienses , de Apolo y de las mue- ve musas. Fue tan ardiente su zelo, y celebró tanto al dueño del Parnaso, y ú lasnueve vírgenes que lo habitan , que cayó embriagado3 Y» de alli 4 poco, termino sus glorias una iodigestion violenta , y acábó su reinado , sus placeres, sus penas, y sas vastos proyectos. Tenia sesenta y tres años de edad. Cuando los Atenienses supieron su muerte, dijeron, que de muy buena gana”lo hubieran coronado veinte años antes, 4 haber sabido , que, por aque medio , libertaban á la Sicilia (a). Acabar de hablar de Dionisio con un pasage sin-. gular que le pertenece. Este Príncipe , abominado de sus vasallos, y objeto de sus imprecaciones , supo que una buena vieja pedia diariamente 4 los dioses, que la quítaran la vida antes que Ú Dionisio, Lison” jeado este de tan tierno afecto, la pregun” tó el motiyo de su plegaria. —» En mi Í0* fancia, respondió la vieja, oia yO ¿ todos. los Siracusanos maldecir 4 su Príncipe » desear su muerte. Fue asesinado. Sucedió” le otro, cuyo bárbaro reinado nos hizo echar menos al anterior. Tuvieron los dio” (a) El oráculo vaticinó á Dionisio, que moro ria en venciendo á. los que valian mas que Creyó que el oráculo hablaba de los Cantaginis ses; pero se desengañó muriendo. Hala yencido Dionisio á los poctas de Atenas, que le eran P superiores en valento. : POR GRECIA Y ASIA. 267 ses compasion de nosotros, y nos libraron de él. Vos, señor, le sucedísteis ) Y nos va Peor que nunca; y como presumo que el Sucesor vuestro valdrá menos que vos, rue- 80 todos los dias ú los dioses por la con- “ervacion yuesta.” Maravillado Dionisio de la franqueza de aquella muger, la des- Pidió sin tomar venganza alguna. uerto aquel tirano, pensé en preser- Var mi tesoro de la rapacidad de Dionisio Cl jóven ,' y de sus favorecidos; y, para elo, andaba yo inquieto como un viejo ¿VAro, que ve que le rondan sus arcones. nbarquéme secretamente para Corinto, tsde donde vine aqui 4 visitar algunos Parientes, los cuales me propusieron la adiisicion de esta hacienda. La situacion e sedujo, porque vi que era capaz de y lantamientos y mejoras; y en ello he bajado en diversas épocas, por tiempo * Cuarenta años. legó Teofánia: la colocamos en medio: _Pérro sele puso á los pies; y asi que i 2 . : . ROS Vig atentos, empezó su historia. CAPITULO XL. Historia de Teofánia. ba he €n Mileto, de cuya ciudad os ha hab 9 Bion la pintura ; pero acaso no os tá dicho que las Milesianas se creen pS 268 VIAGES DE ANTENOR obligadas, por una antigua tradicion, 4 dar sus primeros y: mejores años al amor; y por eso son los: comercios de galantería” sus ¡principales negocios, y las fruiciones de tola especie su único objeto. 8 No sé si mi madre , cuando jóven, fue. muy zelosa del enlto de Venus: lo que sí. sé es que , 4 los diez lustros , se yid viuda y pobre , y , MO teniendo mas sociedad que la mia; se retiró 4 vivir en el campo, en una: sencilla cabaña, que «poseia , á las» orillas del Meandso.: Entonces tenia yo, do-. ce años. Alli vivimos con legumbres y raices de muestra huerta, y con el producto. de los cestos de juncos, que tejíamos €M las noches de invierno , y en el tiempo de la canícula: Mi 1madre era una buena mu” ger, esto esy una muger de candor y de: probidad ; pero de espíritu apocado , y Cr” dula y: supersticiosa en extremo., El tárta” ro la asustaba, y ú la mengr omisión en los ritos, y enel culto «de los dioses y 28 parecia verlo ya abierto bajo sus pies» oir el norabre del Cerbero, de las Euménis des, y de Vinos, se estremecia. El temoh mas que el amor, la hacia religiosa; siempre estaba temiendo la venganz2 - los dioses. Aunque era tan pobre , sacrifi? “caba todos los años una' cordera negra”! Pluton , y hacia lustraciones y libacioné; en honra suya, casi 4 todas las horas y dia; y lo que derramaba en la ticrra Ó e a ] POR GRECIA Y ASIA, 269 el fuego , era leche, vino ó miel; y, en su defecto, derramaba agua. Cuando: teníamos algun pedazo de came. quemaba la mejor parte en honor de aquellos: lares, 6 'e su genio, 6 de Mercurio, 6 de Baco. Los-dias de ayuno, 'ó de abstinencia religlosa, que eran las vísperas de las fiestas |. Solemnes, no hacia mas que una ligera covida por la noche; y , cuando mas, toma- | va, por el dia, algun pedazo de pan; pe- | vo no bebia.. Teníamos siempre provision | de agua lustral, con la que nos purificá- VAMOS mañana y noche: levaba' sobre sí y Piedras sobrevaturalés, que tenian propie- ' ades maravillosas 37: me hablaba, sin'ce- Bar, delos tormentos delos condenados, buitre que roia los hígados 4-Promez e de la roca de Sísifo, dé' la: rueda de on, de las metamórfosis'de los: dioses, y Su venganza: decíame irecueñtemente, JUe un sacerdote de Minerva lá habia asez Sutado » que cuando los Pedasianos estaban | “enazados de alguna desventura, le nacia | “Da gran bafba á la sacerdotisa de la men-= Y se Mada divinidad, y que aquello habia Pel hasta tres veces. El mismo sacereta Contó la venganza que tomó Baeo e 08 Calidonios. — :, Coreso”, que era uno ' por o Sacerdotes de aquel dios, se tenia ., Mas infeliz de los mortales: amaba á ad on Calliroe ; pero mientras mas la 2, mas desden, mas insensibilidad, 270 VIAGES DE ANTENOR y mas ingratitud le oponia ella. Ya que hubo empleado, sin fruto,” lágrimas , súplicas, y todo cuanto puede aconsejar la* violencia y el abandono de un amor ardiente y delicado, recurrió 4 Baco. Coronó su estátua de pámpanos, y de ramas de manzano y de granado, y se echó á sus pies: ,, Poderoso hijo de Júpiter y de Semele, le dijo, ten compasion de 1mis tormentos, y venga la injuria hecha al mas zeloso ministro tuyo. ”” — Llegaron sus ruegos hasta el dios. Acometió á los Calidonios una embriaguez que los puso enfurecidos. Despechados como estaban , enviaron á consultar al oráculo á Todoreo , Y le respondió: —»,Que Baco, irritado contra ellos, solo podia apaciguarse:con la sangre de Calliroe , sacrificada. en el. altar por su gran sacerdote Coreso; ó bien col la muerte de alguno que quisiese moril por ella.” Como ninguno se presentó, la llevaron al sacrificio: caminaba pálida, trémula, y fuera de sí; pero Coreso , resplrando venganzas, esperaba su víctima. Les vantó los ojos, vió sus lágrimas, su palidez, y su hermosura todavía encantador! conmoviósele el coracon , calmósele el 18” sentimiento; y , en su lugar, le inflamaroR y le instaron la piedad y el amor juntos» 'Tenia en sus manos el cuchillo sagrado? titubeó un poco, volvió á mirar 4 aque desgraciada, y súbitamente se hirió con € ! De POR GRECIA Y ASIA, 271 cuchillo, y cayó á sus pies. Calliroe, despechada por la muerte de un amante tah dar A tierno y tan generoso, abominó de la ingratitud con que habia pagado tanto amor, Y fue á matarse junto á una fuente ,*que despues tomó su nombre. ” Ps - Afirmaba á mi madre en sus preocupa- Ciones un sacerdote anciano de Cibeles, Que era muestro único trato. Dábale mi madre sus ahorros, y solíamos privarnos de lo necesario, para enviar ofrendas y Víctimas 4 la madre de los dioses. .. Me educó con estas ideas, y me infundió el terror del cielo y del infierno; de Manera, que yo estaba tan penetrada de todas estas cosas, que cuando me veia sola en el campo, al acercarse la noche, se aparecian en el aire dioses y genios. N dia pasé un miedo mortal. Divisé ún toro blanco, que venia hácia mí: yo sala la metamórfosis de Júpiter, en un toro ¿2 este color, para robar á la bella Euro- Pa. Parecióme que aquel dios me perse- Sula; espantada , pues, y sin fuerzas , dolas rodillas, le pedí perdon de mis fal- Ne Y de mi tibieza en su culto, y le a Met sacrificarle un cabritillo, á quien Y. Amaba mucho. El toro dios oyó, sin > Mis ruegos, y*se conmovió de ver o. ocencia, porqueechó por otro camidel Y yO, como una paloma, perseguida Savilan, me refugié al materno seno. 272 VIAGES DE-ANTENOR Ya estaba yo para cumplir los quince 'años de mi edad; y ya empezaba á perfeccionar. se la formacion material. de mi persona: mi estatura era entonces, á poco mas ó menos, la misma que hoy; pero mi cándida sencillez era proporcionada á los pocos años de ana muchacha, educada en una soledad, por una madre “piadosa. Teníamos licencia para irá. cortar juncos á un parage, que estaba: 4. las orillas del Meandro, adonde yo iba muy á menudo. Cierto dia: oí los sonidos melodiosos de una. tira: presté atencion, y miré-á todas partes, sin yer cosa alguna : maravillada del, prodigio, «imaginé que era, el mismo Apolo, que , invisible, tocaba su lira. nr cantada estaba yo, cuando, repentinamen? te, salió, de entre unas cañas, no sé qué dios, bajo la figura de un mortal. Retrocedí asustada, pero me llamó , y me dijo: —— Detente, graciosa Teofánia , destiert8 tu. temor.” Soseguéme algun tanto al oir” lo, y levanté los ojos para verlo: ceñia SU cabeza una corona de hojas de caña», Y tenia en sus manos una lira, y un ramo. de rosas , que me presentó: la sorpresa, Y no sé qué otro movimiento mas, suspen; dieron mis ideas y y me dejaron en puesto como una estátua. El dios se comp* deció de mi cortedad, y me dijo con dulzura: s» Tranquilízate, Teofánia hermosa , porqué yo disto mucho de causarte ningun. sinsas POR GRECIA Y ASTA, 273 bor.”. ¿Pues quién sois? le pregunté halbucienido : ¿cómo sabeis minombre?:- DOY el rio Meandro , me respondió : habito en ese palacio de eristal, en lo mas hondo de las aguas: conozco lo: presente, lo pasado y lo futuro: tengo los: ojos puestos en tí: he visto que tu virtud; tu vinoceneia y ta piedad , son iguales á tus gracias; y asi, he resuelto colocarte entre mis niyades: Juez 89 que te veas en aquella clase suprema, no tendrás que temer las enfermedades, las penas, ni la horrorosá muerte; y siendo inmortal, como: yo, conservarás eter- Tamente tu belleza y juventud.” Di gracias al dios avergonzada, y:le añadí, que ablaria de ello: 4 mi: madre. ¿No , “me Teplicó : no es tiempo todavía: nuestros Misterios no se pueden revelar 4 los profá= 1os. Pero ¿qué debo hacer, le pregunté, Para merecer la honra de volverme náya- €í— Es menester me respondió, por tres 8 seguidos, purificarte, mañana y nol Che , con agua lustral, invocando cada vez 'eptuno, dios del-mar; y ademas dé $Sto, ayunar, y por la noche, 'nó' comer Mas. que legumbres, leche y miel. Espira- 08 los tres dias volvereis 4 este sitio, Onde me lamareis por tres veces: enton= me devantaré sobre la: superficie de las MaS, y con mi aliento, purificaré yuesa tro Cuerpo de cuanto tiene de perecedero 9 terrestre : os animaré con: este: pritici- TOMO 1, * M2 274 VIAGES DE ANTENOR pio de vida, el cual, de: mortal que sois, os convertirá en una felicísima náyade.” Dicho esto, me ayudó á cortar un manojo de juncos, y desapareció. | Maravillada, reflexiva y agitada de gozo, de esperanza y de temor, me volví, á paso lento, 4 mi casa: oculté á mi madre aquel augusto secreto, y observé fielmente los mandatos del dios: Meandro. El cuarto dia, al apuntar la aurora, mé encaminé al. lugar de mi cita, y no sin alguna conmocion ; pero sostenian mi va= lor la religion y la curiosidad. Asi que lle- .gué á la orilla del rio, llamé, por tres veces, al dios: á la tercera oí unos sonidos, y noté que se movian las hojas: apoderóse de mí el miedo: cerré los ojos, y cuando volví á abrirlos, encontré junto 4, mí al dios, mas resplandeciente que en la aparicion primera: las tiernas cañas, que circundaban su cabeza, estaban entretejidas de rosas: exhalaba un: olor suavísimo: su ropage era superiormente blanco; y finalmente, el dios me deslumbró. Dijome: y Fuísteis fiel á mis preceptos , y no habeis revelado el secreto de los dioses. Neptuno, padre mio, me permite que recompense vuestra piedad , y que os sublime á la clase de náyade: seguidme hasta aquel asi lo, donde va á obrarse el misterio.” A es... tas palabras, me llevó 4 una gruta , poco”, distante , 4 la cual ocultaban unas parraS. POR GRECIA Y ASIA. 275 silvestres : las paredes interiores estaban tapizadas de yedra, y en lo mas hondo; habia una cama de hojas frescas, yde «yerbas odoríferas. Parecia la caverna aque- “Ma que preparó el dios Pan para récibir á la bella Siringa. El rio Méandro me mándó sentar sobre aquella cama, y se puso á mi lado: ni me atrevia á hablar, ni 4 mirar; pero él me dijo: ,,Voy á imiciaros en un misterio, en que solo se admiten los elegidos , y ¿ daros nueva existencia. ¡ Ah cruel ! ¡Cómo abusó de mi simplicidad! ¡Yo lloré, yo:me resistí; pero él es- Tuvo sordo á mis lágrimas y ruegos! Al salir de la gruta, me dijo: ., Bellísima y amada Teofánia, he empleado todo mi poder para hacer de vos una náyade: la metamórfosis éstá muy adelantada, porque ya teneis la hermosura , las gracias, y la lozanía de la amable Galatea, aquella de quien Polifemo estaba tán ciegamente prendado. Neptuno , á quien voy á implotar, acabará mi obra. Pero el sol se acera á nuestro zenit: sé, por mi prevision, que vuestra madre, empieza á tener in-= Quietud por lo largo de vuestra ausencia: £S preciso separarnos: prometedme que ven: 'éis pasado mañana; y con la segunda Conferencia, se acabará de purificar vues- MO cuerpo de cuanto le pueda quedar de Téstre y de impuro. Jdos, bella Teofá- 11, y cuidado con que esteis siempre so- * 2B2 YIAGES DE ANTENOR dre; y no tenia que desear; pero es una sola línea lo que separa ú la felicidad de la desgracia. Apenas tendria cuatro meses mi hija, cuando Filon me did á entender, que convendria separarla de nosotros , confiíndola al cuidado de alguna muger de bien. La proposicion me enojó mucho, y él mudó “de conversacion: Al instante eché de ver» * que nunca se sonreia con la niña; que 14. rehusaba sus caricias; y aun tambien qué la desviaba de sí con desabrimiento. Yo estaba pasada de pena; y al fin, me quejé: Respondióme, con dureza, que hijos se” - mejantes no merecian apego alguno. — ¡Pues cómo! le repliqué: ¿no habla la naturaleza 4 tu cofazon? ¿no eres padré suyo? —;¡ Quita allí! me repuso: esa pY labra naturaleza, es una palabra que nad2 significa: la preocupación, la costumbre, Y mas que todo, el amor propio, es el solo vínculo que une los padres á los hijos : $e araos de ellos, al nacer, y la naturalez% callará. Por último, la naturáleza no €3) % mi ver, otra cosa que la costumbre. --Contesté 4 tan despreciable metafísica con los llantos de una madre, y con 1% repetidos y tiernos besos que dí 4 mi aya Cierto dia (¿ podreis creer tanta barbarits. me estaba acariciando, y mi hija esta É junto á nosotros, y yO le dije: y $ la bien, Filon: ¡qué bonita és! 81,2 POR GRECIA Y ASIA. 283 replicó: seria lástima envenenarla 39.” — ¡Qué proposicion tan fatal ! le repuse. To- - da: temblé de horror. Desde aquel dia pasé mi vida entre lutos y temores: entró en - Mi corazon el odio, y aborrecí á Filon; Pero peleé cuanto pude contra aquel sentimiento. importuno. ¿Podia olvidarme de que era el padre de mi hija? na mañana entró en mi cuarto con enfapotado ceño, y me dijo : ,, Esa niña origina frialdad entre nosotros , y te absorve -. Yoda entera: quiero absolutamente ponerla 0- € Otras manos: no temas nada: la cuida- Tán ¿ y tendrá una edutación análoga á su €xisteneja futura.” Yo estaba callando, y” Mtrándolo de hito en hito. —., ¿Me endes, Teofánia ?.—Sí: te entiendo; pero bárbaro Filon antes me arrancará el cos vizon que mihija. ¿Me entiendes tam-= len 1”__Se fue sin responderme, y estu- YO ausente tres dias.-; Qué dias ! ¡qué si- 05! Las ansias, los terrores, la soledad, Y el amor materno, me agitaban y me , “Strozaban alternativamente. AM tercero dia, un poco antes de ano- ¡ecer, volvió, y me preguntó, con sem= ante sosegado y: afectuoso, por mi sa 27 díijome: que habia dado algun dineeMtraso madre, y luego me añadió, que arle A él 4 mi gabinete, para ayu- Piar de un cuadro. que queria - “pintor para reparar algunos de- 284 VIACES DE ANTENOR fectos que tenia. Mi-hija estaba durmien* do. Yo nada'sospeché, y:le seguí. Arrimó una escalera: 4 Ja pared ,:y me encargó | que la. tuviese firme: paregia como que le costaba trabajo el descolgar el cuadro. EM aquel instante mismo gritó mi niña: ol pasos en el cuarto , y corrí allá: pero ¡qué fue lo que vi! ¡Una enorme megera qué - se la llevaba! Arrojéme á ella, y la:agarr por «los: cabellos, gritando: ,,¡ Monstruo infernal, “no te escaparás!”. Presentóme un puñal la: infame: yo se lo cogí, siM miedo, y cón fuerza: quiso desasirlo de mi mano, y nos púsimos á luchar. La ra-. bia, el furor, y la presencia de mi hijas aumentaron mis fuerzas, y vigorizaron MI espíritu : empezó á correr sangre de. mi m4 no herida, peronada se me dió. Resist ame :abalancé, y di espantosos chiHidoS- Entró, por último, Filon: sin duda tuvo miedo de que mis-vocés descubrieran 5% atrocidad. (¡ Y aquel monstruo era el Pp dre de mi hija!) Hízomela volver, y , tPY blando de ira, salió consu cómplice...” Llamé á mis esclavos ; mas ninguno 1% -pondió:-vime totalmente sola pero este” ba con mi hija, 4 la que di mil besos» 4 la inocente infeliz se sonreia con mis 4% ricias . y me alargaba sus tiernos bracito* Advertila bañada en sangre, y entont pensé en curarme la herida. - Pero la noche me iba trayendo mayor? : POR GRECIA Y ASIA: 285 €spantos. Resolví, pués, escaparme; uscar algun asilo en que pudiese hallar -COnmiseracion para una madre. Acudí á la Puerta de la: casa; pero el nudo que la Cerraba estaba tan bien hecho, que no pude desatarlo (a). Aquella precaución acre= “entó mis sospechas y. terrores. Anduve, Y Cuarto en cuarto, despavorida y tré=> Mula, y formando mil proyectos, que - Mútuamente se destruian. Púseme ú me- Y la altura de las ventanas , y me:arre=. Ó por demasiada, Tenia. yo un jardinillo,- “etcado de tapias ¡bastante altas, y. me reyi 4 formar el. proyecto de echarme Por ellas, Era la noche obscura; pero me “Vorecian las sombras. Arrastré al jardio Una escalera grande, púsela sobre la tapia, Y, Con mi ceñidor, me atésobre la espal- 4 mi bija. Al subir me «temblaban los. Dies 3 pero no era por-mí por: «1Da, Asi que estuve en; lo alto de. de » Me senté , acarició:4 mi niña, y apre=: lay al 'ceñtidor. Traspasé la escalera'al otro: 9, y, no-sin trabajos -y esfuerzos, bajé ' Kimente con mi carga. Luego que tomé: Ele lo primero que hice fas arrodillarlen Po para dar gracias“al. cielo. ¡Qué resorte - Poderoso es el amor materno! Desvió- La 5 ¿ IR , AS: ). Los lacedemonios fueron los que i¡nventa- Ss ay “A lás pue pida €s, Antes de esta iuyencion , se cerra- Ptas con nudos tan envedosos, que so- Esenredarlos quien tenia el secreto, 286 VIAGES DE” ANTENOR me á paso acelerado, y caminé rodeada de temores y de sombras , pareciéndome siempre que venian detras de mí Filon y sus satélites. Pero ¡ay! abandonáronmelas fuerzas , y caí desmayadla junto 4 una cerca; y alli, casi sin pulsos, demudada y' palpitante , prestaba toda mi atencion : cualquier graznido de los pájaros noctuf-" nos, y al ligero movimiento de una hoja. Súbitamente oí pasos de hombres: púseme' ¿- escuchar con el mayor cuidado: acercó” se el ruido, y yo me resolví 4 salvar la cerca ; pero caí en un lodazal. ¡Qué ideW” tan tétrica me ocupó entonces! Llegaron dos hombres, y se. pararon. ¡Ay! ¡cómo me palpitaba el corazon! Cuajóseme la: sangre en las venas, y mo quedé casi SID! respiracion. Lo que mas temia yo eran los lloros de mi hija. Decian aquellos hombre?" Adonde habrá huido? mucho camino: dado en pocas horas: sigámosla , 00% todo, y la alcanzaremos.” Algunos instan” tes despues, me envió 4 Bion:aquel dio? que vela sobre los «Jesgraciados. ¡ se que veis ahí es mi salvador! ¡cuánto agradec”. miento y fidelidad le debo! El me ha rez conciliado con los honthres, 4 quienes E mortalmente aborrecia. Nunca se ha des” mentido su generosidad , su complacenció y su tierno cuidado. Por él he olvidas”. mis penas: hoy es dichosa mi vida, Y ar tengo otros deseos que formar que los * —02>+ <—— a e ; timen da de m POR GRECIA Y- ASIA. 287 hacer la suya tan afortunada como lo es la mia, ”.— Preguntámosla por su hija y por - Sa madre nos respondió, que habian y P > q ido á Anfisa por algunos dias. Hecha la antecedente narracion, se le- Vantó Bion, y nos dijo : ,, La noche ha extendido su velo: el sueño ha salido ya de U antro sombrío , y nos aguarda á las ca- Cceras de nuestras camas: vamos á gozar e sus beneficios; y para esparcir vuestros Nimos , Os contaré, en el camino, una Aventurilla, que yo presencié, y que tiene Mucha relacion con la del dios Meandro y 2 de Psiquis. » Viajaba yo por la Troada para visitar las ruinas de Troya. En aquellas comarcas Describe la religion á las vírgenes ir, al- Sunos dias antes de su himenco , 4 bañar- €n las aguas del Escamandro , y á ofrt=: Cer Sus primicias al dios del rio. La bella Alliroe, conforme 4 aquel uso piadoso, de al parage dicho, con'su nodriza , dog. bio dntes de su. casamiento, y se sumer= 0 Cn sus aguas, clamando : ,,¡ Dios del ¡ Mandro, yen á coger mi virginidad, de pota: oferta puede serte agradable ma, do q la acepto , respondid el dios, salien= Centro de unos cañures, con la ca- Fodeada de sus hojas.” Inmediate tomó de la: mano á Calliroe, y vó bajo una vasta roca, cireunda- Mil arbustos, que la hacian somla ¿ 288 VIAGES DE ANTENOR bra; de la cual volvió lueg> ú salir, y fue 4 buscar á su ama, que la aguardaba á la orilla del rio. - eN La jóven desposada, vestida gallardamente, pero mas hermosa por sus atracti-, vos naturales, siguió, el dia de la boda una procesion, que se hacia en honor de Venus; y, entre la turba de los jóvenes. conoció, improvisamente , al dios Escamandro. ,,; Ay , Cleona mia ! exclamó, hablando con su nodriza: ¡Ved alli al di05. Escamandro, 4 mi esposo del otro dia!” Descubrió la nodriza el fraude, voceó , pidió socorro, y quiso que prendieran al fingido dios; pero, por fortuna' suyas tuyo tiempo para escaparse. ad: - Bion se apartó de nosotros, diciéndonos' Un pastor debe estar levantado cuando aun brilla la estrella matutina. Mañam comeremos en la isla de la amistad, La da se me va acabando ; y cada sol que”* me | » y alumbra puede. ser el último. Debo init, al labrador , que, mientras nas cerca est la noche, mas trabaja. yo - Cada dia es un bien del cielo pio: —., «Gozo , pues, de este dia que me ofreco” - No es mas del tierno jóven , que Lo es mi - Y el de mañana á nadie pertenece: ” * POR GRECIA Y ASIA. 289 CAPITULO XXXYV. Paseo solitario de Antenor. Ques, sus collados varios, la abunlancia y diafanidad de las aguas, y el delicioso si- Encio y sosiego de aquella soledad. Des- Pues de haber paseado bastante tiempo, “Ub á la cumbre de una colina escarpada, SUyo centro ocupaba un solo árbol de yas- A circunferencia. Sentéme bajo su sombra; Y, desde. alli , descubrí, á distancia larga, Prados dilatadísimos , pagos de viñas ferti- Uimas , bueyes, que yá paso lento, araban tierra, y numerosos ganados. Veia el ¿8ua mansa y transparente de un lago, que do ninaba los jardines de Bion. Fui siguien- -9 105 rodeos de sus verdes orillas, Mirs, 9 Cariño, al robusto labrador, abrasalo 9s soles , sufriendo incansable las in- Mencias, y. dirigiendo la «pesada reja de lanórado, Bajó á mi corazon la tierna me- | Weolía, y lo penetró de una suspension | “dulce ' y atractiva que las ruilosas Cle ' mociones del contento, Pascéme imagidp n oe con Lastenia á las orillas del dia 2 del Céfiso. Recordéme de aquel A Mil veces feliz , que pasé en la ermi- Ora. Luego me transporté al fatal MO. 1 N 290 YIAGES DE ANTENOR instante de nuestra separacion y tierna despedida , ¿inmediatamente brotaron mis 0J0% lágrimas , que bañaron mi rostro. Sumido estaba yo en este sueño extáticOs cuando llegó un esclavo á decirme , que mo esperaban para el desayuno. Este fue como el de unos sencillos pastores , pues consistl en leche , miel y frutas. Propúsonos des” pues Bion la guerra con los peces de sU la: o. Lácides le objetó la incomodidad de calor. —»Suponel, le dijo chistosamente Bion, que no es mas que su apariencia. Lo Escépticos son dueños de sus imaginacion*s: Fuera de que yo os prometo Un viento poniente , cuyo soplo benéfico templará los ardores del medio dia. Bien sabeis que zéfiros estan á las órdenes de los poetas: ye se vé como que tan á menudo los cantaD * En efecto, sopló el zéfiro obediente mien” tras nuestra navegacion. Y ademas» * tienda de púrpura cubria nuestro barcO > / nos defendia de los rayos del sol. CAPITULO XXXVI. Paseo sobre el lago. Pesca. Conversació!' pe e Ptersidento nos paseamos alrededof lago para reconocerlo. Contemplábar, aquellas orillas verdes y risueñas > of breadas con altos chopos, sauces) . midad de'arbustos.—,, Esta decoracioN POR GRECIA Y ASIA. 291 dijo Bion, es obra mia. Cuarenta años ha que planté todos esos árboles. Siempre he gustado del campo, y de su dulce quietud. Cuando hice esta adquisición, me retiré 4 €lla para hermosearla , y para pasar en paz, En compañía de las musas, la mayor parte de mi vida. Ejecuté el primer proyecto. Planté, fabriqué, derribé, y trabajé yo Mismo con actividad; pero ni mi corazon, Mi mi cabeza, estaban todavía tan madu- Y05 que pudiesen sobrellevar los ocios del Yetiro ; pues, para complacerse en ellos, es Menester poseer aquella filosofía del alma, que es superior á la del entendimiento, ¿Esto es, es preciso saber vivir consigo pro- Pio, Desterráronme, pues, de él ambicio= Nes, inquietudes y deseos de mas place- S. Solia: venir ú recagerme aqui, y á resar mi alma; pero me detenia poco, por- Jue me faltaban brios para romper mis Cadenas. En fin, pasados - treinta y ocho “ios de errores y de agitaciones, he aprendido, á gozar de mis bosques, de su som: Td amiga, y del reposo, que es de mas Precio todavía. Hállomo en lamas afortu- Mada época de mi carrera. ¡Quién creerá Ne esto sea asi á los setenta años de mi ad! La primavera de la vida noes la es- Tcion de las felicidades, porque la cercan “Obradas pasiones y urgencias. Verdad es Que las fruiciones son mas vivas y mejor tidas; pero se compran con «punzantes * 298 VIAGES' DE ANTENOR CAPITULO XXXVIL + Descripcion de la isla de la amistad, de la sala de comer, y de las tres estátuas que habia en ella. ocio 000 A EE Ho Ts: 113 Ll ' 55% La isla estaba inculta y agreste: 'no sé veian mas que plantas espontáneas y silvestres, algunos pinos, que crecian entre. rocas, y cabras que pacian las yerbas , qué eran “sabrosas, aunque pocas. Paseíbans€ por las' orillas del lago gansos y patos; Y -una cabaña ocupaba el centro , fabricada 2 pie de una enorme peña. —,¿Veo., nos dijo Bion, que: no ós seduce la amenidail de sitio; pero son necesarios: los contrastes y Jas oposiciones en los placeres; asi como tambien lo son en las situaciones, en 19 «pinturas, y en las obras del ingenio. W4- -fana 03 parecerán mejores mis bosques y mis jardines; y por hoy ya querreis contentaroS ¿con una comida campestre en esta qh0 miserable.” Yo fui el primero que en en ela, y luego me siguieron Bion y *% nor. Estuvimos algunos instantes 4 obscW ras; pero unos esclavos, que habia denti? 4 una señal de su amo, abrieron repent” 'pamente las ventanas , y nos vimos t1an% ¿portados 4 un salon magnífico y ri, que recibia una luz templada, y exhal suavísimos olores , y deleitosa frescurá: POR GRECIA Y ASIA. 20 Puro admirado no pudieron mis palabras Salir de mis labios. Bion se estaba gozan- 0 en nuestra sorpresa; pero, en fin, le Pregunté: ,, ¿Por medio de qué magia ha- Dels renovado aqui el prodigio de Filemon y de Baucis, transformando una pobre caaña en un templo suntuoso ; pues yo Creo que sea este, sin duda ninguna, el templo de la amistad ?”_,, Este prodigio, Y Otros muchos, respondió Bion, se hacen “on medios muy sencillos: unas ventanas, OPortunaimente abiertas, han obrado esta Metamórfosis.” : staba el salon cortado en dos partes desiguales : la parte alta, que estaba apod ada 4 la peña, formaba un paralelógramo: “ Otra parte, que era mucho mas grande, tenia forma elíptica : tres estátuas de alaastro, de cinco pies de altura, puestas Sobre pedestales, ocupaban el testero del "ectángulo , que estaba lleno de vasos , y Cajones de flores, colocados sobre gra- 5; una balaustrada, de hierro. dorado, ¿A altura del pecho, separaba las dos diz Visiones : la segunda estaba circundada de Lo Umnas, alternativamente de mármol blan- <o y verde: unas celosías movibles llena- 2D el intervalo de lás columnas ; el techo -Presentaba un gracioso cuadro: era Teofá- Ma, bajo el trage y facciones de la aurora, Api ada con una guirnalda de flores va- 1553 de rosas y de jazminez, y gobernando ¡ »* A 3goo VIAGES DE ANTENOR su carro por los aires encendidos: su cara, que brotaba gozo y frescura, anunciaba á los mortales el mas bello dia: las horas, con alas de púrpura y de azul, y esparciendo flores, que llevaban en unas canastillas, circundaban su carro: infinitos pájaros, de variados plumages, revoloteaban alrededor, la seguian , y la iban precediendo; de manera, que nos parecia oir: sus cantos y gorgeos alegres, y aun creíamos participar, de su felicidad misma. Estaba ya servida la mesa : correspondió el festin 4 lo primoroso del sitio. Habia mezclados, entre los platos , vasos de Cristal llenos de flores. Sirviéronnos conchas, pájaros y pescados rarísimos. Tuvimos profusamente vinos de Chipre, de Lesbos, y de Chio. No se bebian mejores en los festines - de los Sátrapas de la vouptuosa Jonia. Despues del primer servicio, pedí 4 Bion que me nombrase los personages que re” presentaban las tres 'estátuas. —¡Ay! mé respondió suspirando: son retratos de tres amigos íntimos, que por mi desgracia per” dí. ¡Quien vive mucho tiempo ye pere? cer á muchos, y se queda solo en el mun” do! Y eso que tengo la fortuna de que Teo” -fánia, como un sol benigno , anime y her” “mosee los dias lánguidos de la ¡última esta” cion de mi vida. : “La 'estátua de la derecha, que'en 1 fúano, tiene una lira, y con la otra, a una sos" POR GRECIA Y ASIA, 3ÓT tiene á un amorcillo que con ella juguetca, es la del poeta de Teos, la del sabio y voluptuoso Anaereon, mi maestro y mi amigo, «aunque me llevaba veinte años de edad: él fue quien me enseñó 4 modular ver= sos , 4 ocultar el trabajo bajo la facilidad, y á cubrir la negligencia con “lo delicioso' del sentimiento. ¡ Dichoso yo si hubiera podido imitar su facilidad y sus gracias! Sus inmortales cantilenas, hijas de la imaginacion y del placer, respiran la molicie y el chiste. La estátua de la izquierda, que - tiene una flauta en la mano, y un cordero 4 sus pies, es la de Íbico, poeta bucólico, y autor jovial: nuestra union fue íntima, Porque como éramos jóvenes, y de iguales inclinaciones, vivíamos en lo sumo de la icuria , y mas avaros de instruccion y de- Placeres, que de riquezas. La estátua de yA medio, que medita sonriéndose , es Apolónides de Coo. ¡Ay! pereció, igualmente que Ibico, de un modo trágico : sus funes: ls muertes han entristecido y enlatado Mi vida mucho tiempo. Los años, en fin, Me han consolado algo; pero su aspecto y SU memoria todavía cargan mi alma de' AIargos pesares: voy á contaros su historia. Aun me gusta hablar y tratar de <ll0s. Empezemos por Anacreon, Cuyo sosegado fallecimiento no fue mas que un paso “sde la existencia al sueño perdurable, go2 VIAGES DE ANTENOR CAPITULO XXXVIIL Historia de Ánacreon. P Y. sabeis que Anacreon pasó su vida entre el vino y el amor: gozaba de una mé--. dianía de bienes y era desinteresado , qué son dos buenos medios para conseguir la felicidad. Vivió mucho tiempo en Samos» en casa de Polícrates, que era protector “ilustrado de las artes: este Príncipe le regaló cinco talentos. Anacreon, que jamas se habia visto con tal suma , perdió el sues fio por dos dias; lo cual le determinó yolvérsela al instante 4 Polícrates , diciéndole: ,, Aborrezco regalos que me quitan el reposo.” : Al los cuarenta y cuatro años de su edad dejó 4 Atenas, para retirarse á un asilo “campestre , á las puertas de su patria. Estaba su casa ventajosamente situada : domi naba el mar Egeo, y las islas esparcidas “alderredor. Alli, en deliciosa calma, di5” frutaba aquel poeta filósofo de las inagota” bles delicias de la naturaleza. Ejercitábas* en los trabajos del campo; y coronado q pámpanos , presidia en las vendimias. y E yetiro, decia, vuelve al hombre á sí mis” mo, y ú los fáciles: placeres de la naturd” leza. En el bullicio de la sociedad 1% san las preocupaciones, y las obligacion”. Í POR GRECIA Y. ASIA. 303» disgustan..La inquietud y. la ambicion agitan y estrechan en todos sentidos; pero, en la soledad, respira el alma, se goza, y disfruta del sentimiento íntimo de su exigtencia, y deja á un lado , por decirlo asi, los cuidados extraños , y las ilusiones vanas; asi como el agua deja ,;en,el fondo de un vaso inmoble., el sedimento que la enturbiaba.” Cuéntase que aquel favorecido de las. usas y de las gracias partió un dia para Leos , acompañado de un perrillo y de un £riado , llevando dinero en un talego. El. Criado que lo llevaba se detuvo junto á Mna zarza; y alli olvidó el talego. Ni él mi Su amo, cayeron -en que, no los seguia el perrillo. : Anacreon. se quedó muchos dias en “Teos, fácilmente consolado de la pérdida de..su. dinero pero. muy sentido de la de su perro. En fin, se puso en marcha Para volver á su casa, Pasaba por delante dle la. zarza, donde se paró el criado, cuan? do súbitamente, vió delante de sí el perrillo, “Jue procuraba , con demostraciones á su Modo, llevarlo hácia la zarza. Junto á ella £ncontró su talego, que aquel pobre ani- Malito habia. guardado fielmente ; pero, “omo no habia comido en tantos dias , es- 'PIró al instante .de desfallecimiento. quel amable poeta tenia un rostro que CXpresaba el candor, la penetracion , y el “Osiego del - ánimo , Pero con una cierta -Elavedad. Sus ojos yivaces descubrian lo g04. VIAGES DE! ANTENOR | d delicado de: su entendimiento), 'y “su inclinacion al amor y al deleite. Era “su alma noble y elevada, su genio jovial y divertl= do, y su imaginacion rica y florida. Era moderado en sus placeres, y cantaba á Baco y al amor, sin entregarse á sul embriaguez. Su última querida , llamada Gea) A estaba todavía en la cóna, cuando , al pa” sar junto 4 ella, acalórado del vinoy y empujó con”violencia, y la ultrajó con Pe? labras: su ama “de leche, irritada, deseó» entre sus imprecaciones, que Cea fuese algún dia tán hermosa como Helena, y qU* Anacreon,' ciegamente enamórdo de ella, fuese tan infeliz cómo Menelao. Cumplióst una parte de su imprecacion. Anacreoh» ya octogenario, suspiró por la bella Cea; mas, por un beneficio especial de su natu” raleza, pudo agradar y fue escuchado. - Habia cinco años que' pasaba al ládo “2 Cea los últimos de su vida: Estaba UD? noche cenando , con algunos amigos suyo5» y el poeta de Teos cantó con voz todaY firme, la escolía de que mas gustaba... ,¡ Corre la vida como un carro en rápida ,,Carrera. De aqui á poco no seremos mas que tierra. ¿Por qué, pues, derrama »»inútiles libaciones ? Mejor es que m6 pa ,,fumeis ' mientras que vivo. Coronad% ¿COn rosas, y brindemos.” - HE de Acabada la cancion, comió alguna$ A sas: usaba de este alimento par sost0 POR GRECIA Y ASIA. 305 la languidez de su'aucianidad ; pero, por Su desgracia, se le atascó un grano de ellas En el tragadero, y lo ahogó (a). Una muerte tan pronta y tan dulce, despues de Una vida larga y voluptuosa, se miró co- Mo un particular favor de los dioses del aganismo, no menos voluptuoso que él. No sucedió asi al desgraciado Ibico. CAPITULO XXXIX, Historia de Íbico, Do era natural de Regio, ciudad de la Stan Grecia. Las musas, sin duda alguna, C prestaron su lira; pero él es un ejemplo 2 aquellos seres predestinados de quienes Se escapa la felicidad en el instante de ir á Cogerla, asi como se escapa el sueño en el Momento de despertar. Luchó dilatado ltmpo contra los iofortunios, y despues “e enamoró de Néreis , muchacha Ateniensa;, Wtnada con todos los.dones del entendi- Miento y de la persona , y ademas hérede- “tica, Tuvo la dicha de gustar; pero el Dadre de Néreis era un verdadero Midas, “e se mostraba mas sensible: al sonido. TO, que al encanto de la poesía. Ni o8 Mantos, ni la tristeza , ni los ruegos, ni E prr des 6) Aquel grano le causó, sin duda, alguna tos Aontisima. .4 NO A A A o 306 VIAGES . DE. 'ANTENOR la consuncion de su hija, pudieron doblegar su avaricia. Lá encerró en su ginéceo 61, y la presentó despues por esposo al rico Euforin , polemarco de Atenas. Néreis , para gozar algun poco mas de libertad, y algunas yeces de la vista de su amante, fingió que aceptaba el casamiento, pero encontraba sicmpre algun pretexto para dilatar la boda. Ya, por ejemplo, habia alcanzado á veren su camino alguna comadreja, olvidándose de tirar tres piedras antes de pasar; ya habian estornudado á su izquierda, y pronunciado palabras de mal agúero ; ya el dedo pequefio se le habia entorpecido, ó blen habia sentido retintin en las orejas; ya cierto dia se encontró con un muerto, y aunque escupió prontamente, no por eso se asustó menos; y ya, finalmente, un mal sueño la habia espantado ; y despues habia ofrecido una víctima á Juno; y los sacerdotes habian declarado las entrañas lívidas y mal sanas. Su padre, aunque supersticioso como Ateniense 0”, se impacientó con tantos presagios siniestros, y significó 4 su bi- ja, que habia de casarse con Euforin de alli 4 ocho dias. Desesperados estaban nuestros pobres. amantes; pero por fortuna su” ya, un violento acceso de cólera contra uN esclavo , que rompió un vaso, separó pard siempre al avaro de los vivos, y de sus amados tesoros. Vid Ibico amanecer para dl un dia mas benigno, y notó que se aclar POR 3YRECIA- Y ASIA, - . 307. “aba el horizonte, y que iba 4 poseer 4 su ¿'Mada; y 4 sus bienes... q Algunos dias antes de.la boda exigió Néreis de él. que fuese á'Oropa á consultar á Antarao,, que era el dios de los sueños, "obré su casamiento, y ú procurar la cutacion de un mal de ojos que le. habia sobrevenido, El templo de aquel dios está á doce estadios. de Oropa, en el mismo pasAge en que se dijo que se habia abierto la - “erra, bajo sus pies, y que se lo habia iragado con su carro cuando huia de Tebas. Junto al templo hay una fuente, lla- Mala tambien Anfiarao, cuya agua no sirve Para los sacrificios, mi para las lustracio- Des, y aun está prohibido lavarse en ella as manos. Esta es la fuente destinada para US curaciones. Ibico se lavó en ella los 9J0S, y echó. dentro algun dinero, como £staba mandado. Despues entró en el tem- Plo,: se purificó , 'inmoló un carnero, estendió su piel en el suelo, y se acostó en- “ima para dormir y soñar. Tuvo efectiva- Mente, un sueño, que los sacerdotes, in- Erpretes de ellos , le declararon que no era Worable, Con todo, despreció aquella in- “Ipretacion siniestra, y partió para Atenas. po Caminaba, «segun su costumbre, á pie solo, y compouiendo su epitalamio. De tal “Mera se apoderó de su «imaginacion el entusiasmo poético , que salió fuera de síz * €Xtrayió , y vagó todo el dia por el que VIAGES DE ANTENOR mentos eran benignos: ordenaba , en ciertas ocasiones ,:abstinencia de carne y de virio ¿ pero mio de - paseo: cada dia inventaba algo: de particular para recrear á sus enfermos: imaginó varias suertes de baños, Y entre otros, baños suspendidos: desaprobaba las'sangtías: usaba rara vez de purgantes: decia, riyéntose, que era mejor dejar _¿ los tintoreros el exámem de la orina: no sevafanabaven' acelerar las curaciones , dándose por satisfecho de partir la gloria: con la nafuraleza : :confesaba , al ver tanta mul títud de malos médicos, que la sociedad hubiera ganado en que se suprimiese tal profesion para: agradar á las mugeres eS toció la naturaleza de los cosméticos, ¿in fegtós para aumentar su belleza , mucha especies de :afeites; y "composiciones. * teñir: el: pelo: y la barba. -Dióse «prin l mente 4 curar la melancolía y producids: segun él yspor una bilis negra, que lleva delirio. Los acometidos , decia, de esta € a fermelad: tienen una tristeza: prore o. tna inclinacion ivresistible: 4 la «soledad» Y se creen transformados en dioses, en T, 1 en lobos, en perros, en conejos dci mase licántrofos. Contaba que 14 5 8 tenia siempre un dedo levantado Pa apio tener al: mranilo: Que un pintor 5% go naba tener todos los huesos blandos 4 cera, y no seatrevía á dar unpas? . lónides le ofreció remedios in libles» Y y , | | | ¡dl ' Ñ POR GRECIA Y ASTA, e: HL le prohibió andar por seis dias. El mélancólico obedeció puntualmente, y despues sé Jased con facilidád y sin miedo. Un cierto Béipo, natural de Árgos, se figuró que £ta Conejo ; “pero, “sobre todo" lo'deimas, ra- Clocinaba como hombre: juicioso; y solo: cuatido veia algún perro", temblaba y cor- Had esconderse. Mi ¿migo lo curó con baibd 57 Com “espectáculos, Y » especialmente, Eon másica. WO Si Tas méltuldeñcias de 1 Medicina: no Fuera fastidiosas %s ' dirid ales eras maniaias o Le Asegutainos "Tue lo viriamos cón gusto. —Ñ'Ahrtes eso mes “ester, coRtinug Bion, que Os refiera: el “enlace de: sus atmorés con Nicareta: No de en saber que yo habia sido competia Mi suyo .' y compétidor expulsado por eli" M0 L mí, mi: vOs0, d suplicarme que Volvierg al to rio ; ot negué obstinadamente ; y sobre ello, hyur S'Audes debates, Para terminarlos, me se PUSO que echásemos suertes sobre su oh. alo, Parecióme: chistosa la idea, Echadesp, Pues, tres dados; y él dió sel golpe da (a). Erftonces le dije: ;, La deidad queda Pre y la fortuna os dan 4 Nicareta: "leo e ella.” Este acomodamiento dó- Propi €8ó á oidos de la Misma; y su amor Mao > que era mucho mas irascible que el A A o O ci o golpe de Venus al ” » , gr6 . VIAGES DE. AMTENOK mio , se irritó hasta lo, sumo; y mi vencedor quedó despedido «sin -apelacion, .., Lasemos ahora 4, Sus AÑorismos. 0 0.) 00000 ¿. Aconseja ¿ todo. hombre ,..de bi na constitucion y; no sujetarse á régimen algu= no, no consultar médicos,. y. vivir en el campo mas que.enla poblacion. Encarga mucho el ejercicioy; porque el reposo.ener-, ya, y.el trabajo, fortifica;, el. uno apresura la vejez y. el otro prolonga la juyentud. Prescribe tambien, no atenerse, 4. igual, porcion. de comida diaria, y hacer.mas bien dos comidas que 1na-sola. 2... ,, Ahora, continuó Bion ,, voy, á entrar en la narracion de la catástrofe cruel, que me privó del amigo mas amable que he ter nido. ¡O Apolónides querido !¡ cuántas dágrimas. me, ha costado tu muerte; Cuánto daria yo. por; poseer, tuy precioso cadáver, que quedó. en un bárbaro. pais! Lo cubriria con flores y laureles: mis lágrimas. regarian tu sepulero 3. y, tu: sombra inmorta secibiria, com agradecimiento, mi tributo «de dolar y de amistad.” ¡2:08 '.Apolónides., que. era avaro. de, conoci" mientos, fue 4 buscarlos 4 Atenas. Estuyo alli un año, y partió para Samos, donde curó al tirano Polícrates de una gravísima enfermedad. Lo recompensó con dos taled” tos de oro. Algun tiempo despues lo cogi” ron prisionero los Persas. Ocultóles su no" bre “y profesion” pero fue conocido y en POR GRECIA Y ASIA. 317 tviado 4 Persépolis, para curar al Rey Datío, que padecía mucho por la dislocación de un pie. Fue'mi amigo dichóso en la opé- Tacion, y curó; con igual' éxito , E Atosa, “muger del Réy , enferma de. un cáncer. “Ambas curaciones le valieron ricos regalos, y el favor de Darío, que lo admitió 4'su mesa. Hubiera sido el hombre mas dichoso del mundo, si, en medio de aquella córte lucida" y voluptuosa'; húbiera' podido moderar su inclinacion “al! amor,-0 si, 4 Jo Menos, no hubiera elevado sus deseos 'hasta Amitis, hermana del Rey. viuda de superior belleza, y todavía muy jóven. Las agudezas de su entendimiento, y sus cos- . Méticos , le valiéerón el tratarla con familiatidad. Usd, no obstánte, Ta prudencia de disimular “sus sehtimiéntós sobradamente tiernos. Cayó Aritis 'enférma de laxitud, Trritóse el amor dé Apolónides ¿on la fre- “encia de las visitas; pero; á pesar de su -' Cuidado, y de todos los recursos de su arte, la amable Princesa decaia, como una 1082 separada de su tallo: no tenia consue- 9 porque teímia la muerte. Mandó hacer Sacrificios innumerables, sobre las cumbres € los montes, al 501, 4 la lana , d la tier- Na y 4 los vientos. Mitra, ó Vénus Urania, “ecibió infinitos dones y ruegos. Un did que estaba sola con Apolónides, deploraba y le destino, que la condenaba á morir en 4 rinvavera de sus dias, cirenndada' de 318 VIAGES. DE, ANTENOR todos los placeres , y de todas las seduceio- Des. ,»¡ Ay y:querido Apolónides !. exclamó una vez, en medio del abandono :á que, la precisaba su: dolor: ruegoos que hagais: todos vuestros esfuerzos, y que emipleeis en mí toda vuestra ciencia: ¡salvadme! ¡libradme!” Diciendo esto, inundaba: con llantos la seda y el oro. de «su fastuoso Jech 0.532 a e pi Apolónides, ;íntimamente, conmovido: y apesarado , la dió por respuesta un profundo suspiro..—¡ Ay! Exclamó .Amitis. ¡Ya lo yeo! ¡ya loconozco! ¡perdida estoy ! ¡desesperais de mi. curacion! ¡acabáronse para mí los remedios! .— Acaso hay «uno, señora, cuya eficacia, conozco; pero ¿cómo he de atreverme á, proponéroslo?_ Al oir £uvitis. aquellas palubras,-que volvian á e esperanzarla , quiso precisamente conocer, el remedio. Mi amigo bajó los ojos, y ca- 1ló; pero como la Princesa aumentase sus instancias, y aun diese órdenes, declaró, - finalmente, ya porque lo ereyese asi, ó y2 porque lo cegase su pasion, que los places res amorosos eran. el ¡único remedio que odia conservarla la vida. Avergonzóse la Princesa al oirlo. Vióse en: su rostro , á un tiempo mismo, la cortedad del pudor, la inquietud de la duda, y la serenidad de la esperanza, ,, Sé muy bien, continuó Apo lónides, que la virtud y la decencia condes nan el uso de semejante específico; pero “POR: GRECIA Y ASIA, 319 wuestra vida es. tan preciosa , «y de tanto valor para toda'la: Persia, que no vacilo en aconsejároslo. gal + Pero Ámitis¿ semejante 4 las víctimas «que se coronan: de flores enel momento del sacrificio, fue decayendo mas y mas; y la actividad del remedio, lejos de destruir la e€nfermedad , aceleró sus progresos. Luego que los llantos, la consternación y el silencio de cuantos :la rodeaban, la -Noticiaron su extremo peligro. se apoderó de su alma un. negro despecho. No: podia resolverse 4 morir. Una de sus damas, para lisonjearla 6 distraerla, la habló de su grandeza, y del esplendor de su clase, »¡Sí! exclamó: ¡hoy hermana del mayor _ Rey, de la tierra, y mañana vada!” “Atribuyó Amíitis su muerte al fíngido es- . “pecífico de Apolónides ; y entre su enage- Rhamiento, confió el secreto á su:madre. De alli 4 poco se arrepintió, y pidió el Perdon del culpade. Prometiéronselo, pero engañaron. Estaba irritadísimo Darío. - Es. implacable el orgullo de los poderosos:: “Fue condenado el infeliz Apolónides á Ser enterrado vivo en un sótano. Llevélo áél un destacamento de las guardias llamadas inmortales, — ,.¡ Ay , Apolóuides que- Tido ! ¡Ay digno y buen amigo! ¡Cuál Sería tu susto á vista de: aquella tumba adonde bajabas vivo, y adomle ibas á se= Pultar tanto ingenio y tanto entendimien= 320 VIAGES DE ANTENOR to, juntamente con la vida! ¡Cuál seria ta despecho, tu furor y tu llanto, en las erueles horas que vivistes en aquel abismo!” ¿+ Dicho-esto:, quedó:sin voz el filósofo, á fuerza: de.sus lantos y: gemidos: Todos llo» ribamos, y un: profundo silencio reinaba en la sala. Pero Bior, superando su pena, continuó la narrativa. -..,, Puesta una piedra sobre aquel horrendo subterráneo, dejaron: alli una centinela. Dos veces habia ya descrito el:sol su círculo diurno, evan- «do. Amitis supo el suplicio de Apolónides. Despedazado su corazon de lástima, y con- “movidas sus entrañas, determinó abreviar los: tormentos de aquel desgraciado, y apresurar su muerte. Ganó la guardia del subterráneo. Bajó un hombre á él, «con una lámpara en una. mano, y enla otra, una copa de veneno. Estaba Apolónides echado en tierra, envuelto en su capa, y sin quedarle mas que unos instantes de vida, Asi que divisó la laz, se esforzó: 4 incorporarse, y tomando la copa, preguntó al ejecntor ¿si vivia, todavía Ámitis? —,, Sí: aun vivo, le respondió; y ella misma es quien -dolorida hasta: lo sumo de vuestro infortupio, 0s envia este veneno para abreviar $0 término.” Dióle gracias Apolónides con UB bajar de cabeza; y mirándolo despues com da. le dijo:',, Me tracis una buent “noticia: no soy desgraciado en todo: dadr en mi nombre, gracias á la Princesa po. ES E - | POR GRECIA Y ASIA, 321 su benignidad.” Acabando de decir esto, bebió el veneno, y volvid 4 tenderse sobre Su capa; pero estaba tan débil y abatido, Que murió de ali ¿: poco. Aumentáronse los Moros y gemidos de Bion, quien se le- Vantó súbitamente, y se abrazó con la és- | tátua de sí amigo. — A efecto, pues, de acabar aquella escena ternísima, hice señas, 4 Fánor para que tocara su lira. Hizo el preludio sobre el nodo cromático de ¡5 ¡MOteo y y, Pasó graduadamenté, 4 tonos Mas vivos y animados, Peofínia' unid su | las consonariciós dé éste, y camg Wa escolía de Bion.'* , | , y Vuela el tiempo. Mil siglos, en com- » Paracion de la eternidad, no son mas gue sy Un punto. Empleemos tan fugitivos instantes en gozar lcitamente de los bienes »qUE Ros estan reservados, entré lós cuales 3>SOm' los primeros la “salud, La hermosara, » Y las riquezas adquiridas sin fraude ; de » Cuyo uso resúlta aquel amable delcite, > que consuela Y ameniza el yiyir. > Aquella armónta disipó la melancólica “TObla que se habia levantado. Volvió la Alegría, Dispúsost tina vaa de ayes para el pr siguiente: Al tétirirnos ; nos Paseamos, del ] uz de la Tía, por las pacíficas orillas “Bo, y luego surgimos len el puerto, DA Po Cual, contento y pagado del dia , fue Po d su cama el descanso y el sueño, TOMO 1, 0 2 32 2 VIACGES DE ANTENOR CAPITULO XLI Conversacion de los dos amigos. +: Partida de:caza. . | A si que quedamos solos, me habló Fá- nor tanto, y con tanto calor, de las gracias, de la hermosura, y del ingevio de Teofánia , que le sospeché con una nueva herida de amor. Me. confesó, en efecto, que la amaba. —., ¿ Y Teana, lé pregunté, á quien amabais' poco ba? ¿Y vuestro despecho terrible , vuestra aversion ¿la vida, y el salto de Léucades? ¿Qué se ha hecho todo esto? — Lo que se hacen, cuando despertamos ,, los. sueños: de Ja noche, me respondió. — ¿Y qué será, Fánor, de - syuestros versos elegíacos?-—Meseryirán para otra ocasion , amigo, si es que vuelvo 4 ser tan loco que me desespere por la infidelidad de una muger..¿Y cuál es vues tra esperanza; Fánor?._ La de hacermé amar, porque Bion es ya muy anciano.—- Pero mirad, Fánor, que aun es, amable» él mismo, os ha contado que Anaereom octogehario ya, poseia cl talento de agté” dar. — Permitido es, Antenor ,tel:idudar de ello: fuera de que estos fenómenos apart” cen una vez o? Para amar se necesita 4 dacia. Voy 4 pasar esta noche en un dell” rio poético, y á componer versos para: ' : ATA y ¿? POR GRECIA Y ASIA, 323 temprana belleza,” Quise disuadirlo , y sofocar aquella: Hama naciénte; pero estaban sus oidos cerrados á la razon, A-los: primeros rayos*de- la aurora del dia siguiente , todos estaban ya 6n pié. Ani: Mados con la: vivificante freseura de la madrugada, partimos' para la. caza, 1le- vando cada uno en la mano un halcon. úsímonos'en medio de una llanura, ro2 deada: de colinas. Colocamos en ella las' redes, yJuégo ocupamos las alturas, La pisa ta y los praznidos de los hálcones arrojavou de:ellas 4-los pájaros > y aquellos po= sfugitivos se refugiaron 4 la llanura; Pero, al ver las redes, se dispersaron á ndadas. Entonces soltamos los halcones, 405 cuales , Arrojándose sobre: ellos; inata= "On muchísimos. Infinito nos divirtió.aques 2 caza y menos 4 Teofónia, cuya alma sensible-se compadecia dela destruccion “aquellos tímidos pajarillos.( 0 mido Despues de haber descansado, Bioñ. y YO acompañamos á Lácides, que-se' volvia Su casa. Fánor se quedó: para verá la V hechicera PEsiquis, y darla sus versos. Er "camino: perdí mibolsag pero y por fort ña mia ¿la eché luego de! menos; y: como Mostrase de ello alguncuidado ¿+ me dijo icides friamente: .¿ A unos veinte pasos C aqui se: cayó vuestra bolsa junto á la 22 donde nos paramos.” Corrf allá, y, efecto, la encontré, Pregunté despues á * 370 .VIAGES DE ANTENOR —El sabio Bion nos dió muestra de lo mucho que sentia nuestra partida. Pidió perdon á Fánor de la chanza molesta QUA, habia usado con él, protestando , que: no tanto: lo habia hecho por verigarse;, cuan- to por darle 4 entender, que la razon, la honradez y la prudencia, habian de ser la guia de sus amores, Despues. nos. convidó á desayunarnos para el dia siguiente. CAPITULO XEM. El desayuno. Filosofía. Viagillo.. IN os levantamos con el sol: y asi que estuvimos sentados á la mesa, entró Teofánia, con aire risueño, y.nos presentó léche. y frutas. Rogó á Fáuor-que la perdo- _nase la superchería del «dia antes; y confe- $50, que, como nunca habia frecuentado los bosques del Parnaso, se: habia visto precisada á recurrir á Bion para la respuesta. Apaciguóse- Fánor con el chiste y con la amenidad de-aquella muger amable, se echó á sus pies,:la pidió perdon, y ofreció , para expiar su culpa, conservar una memoria eterna de la estimable Psiquis. - + Despues de la expiacion de Fánor, volvieron la confianza y la amistad á alegrar nuestro reducido banquete. Particularmente Bion estuvo-sobremanera jovial. Mara- > villado. yo de su contento, le dije y que me » «POR: GRECIA Y ASIA. 331 ¿parecia el hombre mas dichoso del mun:to. «3, 0Í «lo soy; me: repuso; no :obstaute «aquella máxima de Solon , de: que ninguno Puede ser declarado ¡feliz antes de su muerte, pues la: muerte noes más que. ua instante; y si arrostramos las fantasinas dela preocupacion, será poco temible. Créome dichoso.en. el dia, porque no voy-contra mi gusto, ni contra mi genio; porque vivo retirado ; porque ocupo: mi entendimiento para entrenerlo ¿ilustrarlo, y no porun deseo insaciable de celebridad; porque: la avaricia , la ambicion”, y las demas pasiones humanas , no tienen acogida en mi espíritu, ni perturban mi reposo; porque mis deseos son-conformes á mis medios; y por- ¡que hago cuanto bien puedo, 4 causa de que. la beneficencia es un: delicioso perfume, que se difunde sobre.su autor. Algun dia... y no está lejos, será preciso dejar mi Casa, mis arboledas, mis libros , y esta Psiquis, quelo alegra y Mena todo; pero cuando se me fija laidea de aquella separacion, medito sobre ella , y no me entristezco. Ya Veis, pues , que la felicidad no siempre es Como aquellos frutos fugitivos que no: puede Tántalo coger; y'que nuestro destino es- «Mí, regularmente, en nuestras manos; y que Casi siempre erramos en culpar á los dioses Nuestros trabajos. -— Pero. no todos los Ombres , interrumpí y tienen una bermo- Sa casa de campo , salud; compañera linda, 432 'VIAGES DE ANTENOR : ingenio y habilidades agradables. ¿Cortoceis, me preguntó Bión., el“pasage de-Gi- ges, Rey de Lidia? -Dícesé qué tuvo: la curiosidad de saber si habia algun: mortal mas afortunado que' él. Consultado el oráculo, respondió que lo era Aglao. “Dicho Aglao (el mas pobre de los Arcades) no se habia separado jamas del campo de sus padres, lo*eultivaba con 'Sus manos', y vivia contento con su fruto: — Péro quiero que “veais hoy un honvbre todavía mas admira- ' ble: no tiene una aranzada de tierra, está paralítico , y se manifiesta satisfecho de sá suerte. Us acompañaré 4 su” habitacion, 'que no está lejos.” Tambien Psiquis quiso ir con nosotros , y partimos juntos. El camino fue divertidísimo. Bien nos contó varias cosas. Fénor nos cantó su: romance én alabanza de 'Peana. Dímosle mucha vaya con'su último: matrimonio y cuyo desenlace: no quiso esperar, y él se prestó —gustosísimo 4 la 'chanza, y asi Hégamos, de muy buen humor, 4 la' miserable cabaña de un mortal dichoso: Vi ur hombre fresco y encarnado, vestido “de andra- Jos , y acurrucado sobre el suelo de su hogar: tenia delante, sobre unos pocos carbones encendidos, una marmita. Recibió nos con mucho cariño. Bior nos hizo reparar” que estaba privado" del uso: de" las piervas por tenerlas paralizadas desde "su infancia , y que solo podia” andar sobre >» «¿ds a o POR-+GRECIA: Y :ASIA.: 333 sus. rodillas; Estaba solo.:en aquella ahumada cabaña. Preguntéle ¿si habia carne: en la marmita2_No., señor ,: me. respon=: dió: hay, raicez, porque 10 $0y «tan ri-: co. que: me pueda. regalar con .€s0s :sar brosos manjares. ¿De qué vivis, amigo? De mi trabajo, señor :: hago canastos y ,mueblecillos «e madera. ¿Y os basta eso, ¿amigo mio;?. y estais «contento? — Lo. estoy tanto-como un monarca ; y. particularmente .eunando. tengo.que. trabajar. — Pero decidme , amigo ¿es vuestra esta casita? Eso fuera para'mí sobrada felicidad: me Ja presta» un conocido; — ¿ Salís alguna vez? — Muy rara; porque. tengo que arrastrarme “sobre. las: piedras y “el lodo ; y ademas ,: podria andar póquísimo: — Y. decidme y buen: hombre ,:no os fastidiais de vivirsasitan solitario y abandonado? — De ningun modo , caballero. — Sabeis leer y escribir?—Bien quisiera, señor; pero me, paso sin. ello. ¿Yo nosteneis miedo en este sitio apartado, solo, indefenso, y tan impedido ?—¡ Miedo !. ¿de qué? nada tengo que perder; y:1os foragidos son: como los. hurones, que, huelen las riquezas , «y no entran en las chozas de los pobres como yo.—¿Qué edad teneis? —Cuarenta y cua- Aro años, — ¿Y habeis estado siempre percluso é indigente? Siempre , señor; pero, gracias d los dioses, jamas: me ha faltado el apetito y el trabajo. ”.. No me cansaba DLE VIAGES DE" ANTENOR de hacer preguntas 4 aquel filósofo “de la naturaleza , cuya sabiduría; segun ini diétámen ,seraisuperior «4 la de Zenon” y de Pitágoras. Despues! de' otias: muchas preguntas, le preguntamos, “por “último), ¿si podíamos serle útiles en algo, y qué deseaba “de nosotros? Lo que necésito de vosotros, señores”, es trabajo, y nada mas.” — Bion: se: do ofveció : "nosotros intentamos darle algun «dinero y “pero no quiso! tomar lo. —,; Me añligís verdaderamente ”-le dijo Bion. >,; Vamos y? pues: yo-160” acepto 'siquiera porque sois hombre de bién, y por= que dais por bondad de:alma y no por os tentacion Pira ¿5151 A pri 023 Ya veis; nos dijo Bion 4 la yueltay donde ha:ido: dy vivir la felicidad 1; Pantos opulentos; tantos príncipes; tantos * reyes, se agitan y sé:atormentan entre grandezas y placeres; y ese hombre impedido , póbre, solo , desamparado, y reducido 4 sí mis mo, está contento" con su-fortuna !¡ O justicia delos lioses! ¡ Reconozeo + en “eso vuestra munificencia 10003 00 biboo - “Aquel fue el momento de nuestra separacion,; ¡Qué tierna fue! Nuestros huéspedes nos abrazaron con muy tierno afec" to. Fánor no podia apartarse de Teofánia se desviaba, volvia, renovaba sus despedidas; pero al fin partimos. Ea) «Para completar la historia de Bion, voy á contar su muerte, de la que tuve noti- Yi POR GRECIA Y ASTA. 335 cia, cuarenta años sapos. por un inesdues acaso. CAPITULO XLIV. Encuentro de: Teofúnia y de Antenor, al «cabo de cuarenta años. e 6. yo viajando; y al Des por dale del templo de Juno, que está: sobre el camino de Falera 4: Atenas, quise visitarlo;: disposicion se: hace notable, porque es: un recinto circundado de ota sin paredes, y abierto por todas partes. La fi= gura de aquel edificio me trajo á la me-= moria , despues de cuarenta años, la sala: de comer«de Bion:, en la isla de la amistad; que estaba seo urnflal á poco más: 0 me= nos , sobre este modelo: Con aquel dulce recuerdo me pareció bien el edificio, y mi alma se complacia en verlo, y se detenia en «él con gusto. Pero de pronto, reparé en una muger vieja, que me miraba con mucha atencion. Yo: tambien. me puse: 'á €xaminarla ; y. por entre: las; arrugas é injutias del tiempo, me pareció que reconocia Ens facciones, y las apreciables reliquias de una figura hermosa, Estaba yo enton- Ccs lo mismo que un viagero que examina los arruinados pedazos de un templo, que en otro tiempo, fue magoífico. Retrograda - Su pensamiento hasta lo pasado: se imagi- 336 . VIAGES DE :ANTENOR ha. que ve al templo en pie; y Jeno de admiracion, exclama : .»¡ Qué suntuoso era! ¡ qué lástima que ya no exista !”. Observándonos como estibamos aquélla muger y yo, nos íbamos recíprocamente arrimando pase á paso. Ya que estuvimos uno enfrente de otro, nos mantuvimos algunos minutos sin hablarnos. Al fin, la dije : ,, Creo que nos: conocemos, por hábernos. visto -en- otia parte. Sí, respondió la mugers': los: li-> neámientos de vuestro” rostro me-paran:! sí; es la misma cara ,:el mismo sonido de. voz, y la estatura misma. — Hablando asis me miraba, sin-cesar, de cabeza 4 pies. Sí: volvió 4 exclamar: la semejanza es. total: ¿sois el: hijo de Antenor? Antenor: es mi:nombre; pero no-tengo hijo; y doy: por: cierto que no habeis conocido. á ami padre. —¡ Vos Antenor! +; Es imposible !.- Pues, con todo, señora, ello es asi. — ¿Os acordais, preguntó la misma, de Bion, Y de Teofánia?._¡Ah! gritó entonces: ya os conozco: vos sois Teolánia.”._. A este reconocimiento , nos abrazamos tiernamente , Y luego salimos para hablar con «mayor libertad. Hícela mil preguntas, -y. ella me hizo otras tantas, y no acababa. de volver de su admiracion al ver mi juventud y mi frescura. No sabia si yo era algun dios, alguno de aquellos genios de que: Platol -pobló el cielo. Aseguréle de que yo no er mas que un pobre mortal, destinado , ó : A l ll | Y “Bor, torcidos caprichos;ui por ema - POR GRECIA Y ASIA, | : 33 Por ventura, condenado 4 pasar los límites de la vida humana. — ¿Y 4 mí me encontrais muy mudada?.— Aun me pareceis, Teofánia, tan amable como á la. edad de veinte años. ”-— Esta respuesta: eludia la pregunta; pero la sexagenaria Teofánia tuvo á bien contentarse con ella. Pedíla seguida- Mente noticias de Bion, y de la época de su, muerte. -- Vivid trece «años, Antenor, despues de vuestra partida, con su. acostumbrada amabilidad, y ocupado siempre con su ganado, con la poesía y conmigo. olo se conocia la declinacion de su ingetras mas envejecia , mas fecunda era su. Musa. Verdad es que sus producciones eran Ores sin fragancia y frutos sin sabor. Sus Versos mas tólérables'son los que compuso - Yas , que al tiempo de apagarse , se avivan, Y arrojan pór «momentos, un resplandor Inesperado. Os los: voy á' recitar , porque Runca los he olvidado 69. Su sentido es este: f : AÑ e , e ¿ e EL o ió Te Cusada por Minos sobre tódo*. ., ¿o que hiciste d pensaste acá en la tierra ? Dirás que nunca obrastes por malicia , EN “Que tá dominaron, d su arbitrio, 10. AS preocupaciones que aqui reynan; 0. TOMO 1, y Poco antés de morir. Imitó aquellas lámpa- A ] 7 i el AND , il Dime, alma mia, dime, al despedirte | ¿Qué disculpas darás cuando te yeás . es a Rio en la abundancia de sus versos. Mien= 38 VIAGES DE ANTENOR Dirás queel hombre es máquina grandiosa, Y que su alma (divina) está sujetas .' A. las: leyes del cuerpo deleznable; Y que es:débil d fuerte, vil ó recta, Segun el orden físico y constante De: los resortes que en el cuerpo juegan: Que un deseo eficaz de vanagloria Te indujo 4 ser ingenio , á ser poetas” A fin de que. tu musa octogenaria De ssarcasmos picantes blanco fuera. Dirás que fuiste indócil, perezosa, Porfiada, versátil, poco cuerda, Y que de los humanos miserables Te burlabas con sátiras ligeras: + Y dirgs ¿finalmente , que cual nadie. _'Pródiga de placeres y de fiestas , - | Halagaban , risueños , tus sentidos Baco y amor con plácida «violencia. + Minos es juez adusto, inexorable; Pero oirá con agrado tus respuestas , Porque sabe que fuistes en el mundo Benéfica sin par, y al bien propensa cc. ass 010 03 6 ati cubo Murió este amable poeta, por. decirlo - asi encmis brazos, y en medio de su ga" nado. Cuando conoció que iba: 4 acabat * vida, mespidió que le tocase una sona! de que gustaba.mucho. Hícelo asi, y toda” — yfa adwertí en su rostro lívido una visluo” bre.de alegria, Acabarido yo der tocary 9. bd de .vivir. Gorricron rumores de que bh” "bia: muerto envenenado; «y con este 10% , POR-GRECIA Y..ASA. 339 vo exclamó el: poeta Mosco en sus endechas sobre la pérdida: de su «amigo : »»¡ Bion ! ¡ Bion ! el veneno que ha abre- «yy viado tus diás, ¿cómo no ha perdido su malicia: y su amargura al. pasar por tus »» labios ?” 3 dl Hice grabarsobre su sepulcro, cumpliendo con su voluntad; el epitafio siguiente: »» Aqui yace Bion, que pasó ochenta y bres años sobre la tierra, y solo vivió quin- OT dra in ! Hecha esta narracion, aquella destrui- «da. belleza , aquella Psiquis, tan seductora - «en. otro; tiempo , se, vió precisada á dejarme: . Aguardábala su carro, y nos separamos (Para. munca mas vernos. 0: «e= Vuelvo 4 nuestra despedida de. casa de Bion. No 'me hablaba ¡Fánor de otra cosa que de la amable Psiquis, y me juraba que habia de amarla mientras yiyiese. — Lo mismo jurásteis, Fánor, á.la hermo- Sa Teana: — ¡ Qué diferencia de una, á 0ty Antenor ! ¡cuánto aventaja Teofánia á aquela ¡Ateniensa ! Porque es: la última, Fúhor: Veremos si no .se encuentra alguna tra hermosura que ofusque las gracias de la celebrada Psiquis,”. Eo iscurriendo asi sobre nuestros, amores, Sobre -Bion. y «sobre Lácides, llegamos 4 e S. E | «Y E e io 346 vVIAGES DE ANTENOR do saqued el tesoro del templo, y fue á esconderse en el parage mas tenebroso del » monte Parnaso. Durmióse en él, y un lobo lo devoró. Desde entonces, aquélla bestia entraba todas las noches en la ciudad y y la atemorizaba con áullidos. Pareció: sobrenatural aquella aparicion repetida. Siguiéronlo una noche, y hallaron -el tesoro. En memoria, pues, de aquel suceso, consagraron á Apolo el lobo figurado en bronce. ” Mitos 1150 aa . Ved'alli, continuó el sacerdote, las -€státuas de Biton y de Cleobis, que fueron famosos por su piedad filial y por su prodigiosa fuerza. Oid su historia. Celébrase anualmente en Argos una fiesta en honor de Juno. Una lucidísima procesión, precedida de cien bueyes adornados de guirnaldas y destinados para los sacrificios y para las comidas de los asistentes, va. solemnémente desde la ciudad hasta el templo de la diosa: unos Jóvenes Argivos, d naturales de Argos, cubiertos de armas resplan- —decientes, acompañan “y' protegen aquella . Pompa; al llegar depositan sus armas so- _bre“el altar. La gran sacerdotisa “cierra! la marcha'sobre'un carro tirado! por"dos/bueyes hermosos: blancos como-la niéve. +7 + Cídipa, madre de Biton y de Cleobis, que _ Entonces era gran sacerdotisa, wió desfilar La procesion cuando los bueyes que habian de llevarla todavía estaban. cl cacipos EE Area a La POR GRECIA Y ASIA: 347 Instaba la hora , y la sacerdotisa moria de pena. Conmovidos ambos hermanos de ver tan apesadumbrada 4 su «madre se uncieron ellos mismos al carro y la llevaron hasta el templo, que distaba cuarenta y cinco estadios (a). Llegó Cídipa triunfante entre los gritos de admiracion y la algazara alegre que excitó la piedad de ambos hermanos y la felicidad de una madre que tales hijos tenia. Esta, que lloraba de ternura “y de gozo, puesta en pie delante de la estátua de Juno la rogg que concediese á sus hijos la mayor dicha que pudiese conseguir un mortal. Acabado el sacrificio y el festin se durmieron los dos jóvenes en el templo y no despertaron mas. Con aquel suceso dieron á conocer los dioses que la . muerte es el término afortunado de la vida. Los Argivos, que imitaban' 4 Biton y á Cleobis como 4 unos favorecidos de los dioses, mandaron erigir sus estátuas en este templo.” ó | Amintor y el sacerdote ,' mostrándonos las estátuas, nos contaroa: muchos milagros suyos. ., La una habia meneado los-oj0s; la “otra habia hablado; aquella habia” mo- _vido la cabeza; y la Otra, que estaba señtada ,»se hábia manténido en pie una hora - -€ntera.” Reparé que una no tenia ójos. y; Esa estátua , me' dijo el' sacerdote , es la o (a)! Una logua y tres cuartos. » 348 VIAGESDE ANTENOR: de un espartano; y dos 6 tres dias antes dé que él muriese se le cayeron á ella -los ojos.” ,, Todos estos prodigios, afirmaba el sacerdote, son de la mayor autenticidad; porque los han presenciado mil testigos.” Lo cual apoyó Amintor con toda su persuasion. Examinamos la*estátua de Apolo, que era de oro, y su labor superior + la materia, Nos: contó el sacerdote el Origen del oráculo, ,, Unas cabras, que iban descarriadas" por el monte Parnaso, se acercaron á un respiradero.,, que exhalaha vapores mefíticos: diéronlas convulsiones, y se pusieron ásaltar y:4-triscar como si estuviesen embriagadas. Notaron aquel prodigio; y qui- - sieron unos: hombres ensayarlo. Inmcliata= mente se,les vió saltar, caracolear y hacer £ontorsiones y. profirieron palabras vagas y. sin orden. Recogiéronlos. Averiguaron ' que sus palabras eran predicciones , y. se dedujo de ello que los vapores del antro tran soplos, proféticos. de los dioses. Fabricóse. el, templo. sobre el respiradero que está colocado.en el centro del santuario ; y sobre aquella. abertura, se. pone la trípode en, que sube la Pitonisa.> eo al obár px, d very nos ,dijo;'lai roca de - ¡ : se POR GRECIA Y ASIA; 349 buir cuatro minas á cada Delfo. Esopo, que quedó descontento de ellos, hizo el sacrificio y envió el dinero 4 Sardes. Írritados los Delfos, lo acusaron de sacrílego y lo condenaron al mencionado suplicio. La víspera del dia en que habia de: hablar el oráculo toda la ciudad, mientras la noche , resond con cantos y gritos alegres y con músicas instrumentales. Mandóse que al dia siguiente, no se comiese, mas que queso y tortas hechas con A for de la. harina. Muy de madrugada nos coronamos de laurel, y llevando en las manos ramos atados con cordones de lana blanca , subimos al templo con una inmensa turba. Unos querian consultar al dios; «y .otros iban - Mevados de la curiosidad ó de la: devocion. Cada uno de los consultantes presentaba: sus «víctimas que eráncabras, corderós dterneras. La nuéstra era un toro:de pocos: años. Vimos temblar el laurel que está de= lante de la puerta : tembló el templo hasta: ' sus cimientos; y aquellas señales anuncia», ron la presencia del dios. » ense Un. sacerdote nos purificó, á la: puerta; con agua lustral. Dímosle nuestras pregun= tas por escrito, y le: presentamos «nuestra - víctima. Los sacrificadores , adornados con cintas y coronas, con los pies desnudos; los cabellos sueltos y las túnicas desceñi= as la pusieron bajo el cuehillo sagrado, 15 > 350 VIAGES DE ANTENOR consultaron religiosamente sus palpitantes entrañas y deelararon favorables los agieros. Introdujéronnos á una capilla. El suavísimo olor de los perfumes“que nos circundaron, nos anunció el favor del dios. Aseguráronnos de que ninguno sabia el instante en que se difundian los olores. En esto vimos llegar á los Delfos. Los 1mas entraron con recogimiento y con los ojos bajos: unos oraban en pie y otros de rodillas. Amintor se prosternó y besó la tierra. Algunos, que llevaban ramos en las: manos, los levantaban hácia el cielo, y otros besaban sus mismas manos y'luego las extendian hácia la estátua del dios. Amintor nos dijo que cuando se hacian homenagés á los dioses infernales se golpeaba en tier= ra, con los pies ó con las manos, para avisarles. : | + GD + Llevónos «un sacerdote al santuario ,:ó mas bien á la caberna de donde se exhalaba el vapor: estaba todo el contorno tan cargado de: ofrendas y tan obscurecida la elaridad con el humo de los perfumes é inciensos y con las emanaciones de la ca yerna, que naa podíamos distinguir. La misma trípode estaba tapada con ramas de laurel y con la piel de la serpiente 'Piton. La Pitonisa se habia preparado , tres dias antes, con purificaciones, ayunos y sacrificios. Aquella mañana se bañó en la fuente Castalia, se layó los pies y las manos, bebió Ml POR GRECIA Y ASIA. , 35Y una cierta cantidad de agua y mascó hojas de laurel cojidas junto á la misma fuente. Terminados aquellos ritos, entró acompañiada de dos sacerdotes: y de los santos. "Vimos. una mugercilla flaca, «acartonada, macilenta, mal vestida, lívida:, apesarada y de. unos sesenta años de edad, que llevaba ceñida la frente con una venda y la cabeza coronada de laurel. Echó ella misma sobre el fuego sagrado algunas hojas mezcladas con harina de cebada. Bebid de una' agua 'que descubrid lo futuro y se arrimó á la trípode; pero-se rehusó obstina= damente 4 subir 4 ella. Valiéronse los sacerdotes de amenazas y de violencias pa= ra que obedeciese 7%. Sentóse sobre el ori ficio del respiradero: y 'sedejó penetrar bien del vapor* profético. De alli: 4=poco la vi= mos agitarse,, «encenderse y espumar: hinchósela- el pecho: y: prorampió en lastimos sos chillidos yen gemidos espantosos; y no: pudiendo resistir mas á la obsesion: del Dios, quiso: bajarse de la trípode; pero los dos ¡sacerdotes la tuyieron en ella: por fuer= ¿a.: Entonces se desgarró' el «velo y: la ven= da, dió .una especie desaullidos horroros sos, y pronunció «con vel «hueco: del:pecho” (porque: las Ritonisas no' hablan con la: boca) algunas como palabras, que los sa= cerdotes: recogieron apresuradamente. Des- - pues se bajó extenuada y casi moribunda 74. Diéronnos «los :sacrificadorespor escrito 3352 . ¡VIAGES-DE ANTENOR la respuesta del oráculo. Amintor: nos felicitó por el favor que debíamos ¿los dioses, diciéndonos que las entrañas. delas víctimas: eran sanísimas. —»y Panto mejor: paralos ministros, ' repuso. Fánor.,. pues con eso cenarán bien75,%. . pe Asi que nos dejó «Amintor, leímos nuestras respuestas. Yo. habia preguntado en mibillete, ¿si viviria mucho tiempo? La respuesta fué:: 1. Se: coge: la uba antes que la aceituna.” A anbudords y | -+Fánor quiso saber:¿siseria; felia.en el matrimonio? Respondió el oráculo: 3 Hijo mio, los bueyes uncidos abren la tierra para que los campos produzcan Jfru- 108.” . plast tartas + Estuvimos ¡mucho «tiempo. buscando: el señtido «de ;aquellos enigmas ;- pero Apolo. _ dos cubrió con un: misterioso velo (a). Per . netramos «bien que los sacerdotes ¿no 'com= prometian la-prevision:deldios. con :seme- Jantes profecías: 1. 000 3 Bajando del templo nos encontrámos con dos: amantes jóvenes»que «Subian: ambos estaban' en su adolescencia ,- y ambos eran - de:personal 'agraciado y atractivo. ¡La jovencita llevaba: una cabra y elamante un cordero. Preguntámosles. y sobre:qué punto iban: 4 consultar al oráculo? -—,y Sobre saber, dijo «el mocito, «si haremos bien en. ubica 641 ¿FOTO 4 da 1908 * ula): Caliginosa núete jiremit deús.- noia POR GRECIA Y ASIA. 353 casarnos. —¿Os amais mucho ?.. Mucho, mucho, respondieron 4 una. ¿Pues por qué temeis uniros?.— Porque somos po-= bres. — Mas pobres sereis en habiendo dado la'cabra y el cordero. Verdad es, señores, — Pues bien: guardad esos dones pa= ra vuestra Casa; y ya que os amais no - Consulteis mas que con el dios del amor que favorece los matrimonios formados bajo sus auspicios.” Acompañamos los buenos consejos con algunos dones pecuniarios. Atuviéronse á nuestro oráculo y nos Prometieron casarse al dia siguiente 7%. CAPITULO XLVE Carta de Lastenia. Recio: en delfos una carta de Lastenia. »» Alegría y prosperidad. No borra el tiempo la sabrosa memoria de nuestros amores. La felicidad pasada - Perjudica al sosiego y áú la dulzura del tiempo presente. ¡Qué soledad me circun-=- da! Mi único consuelo son la filosofía y. la amistad. Desechemos esas ideas tristes y. Cdtremos en Atenas. No sé si aprobarás el asage del filósofo Abauco. El otro-dia se € pegó fuego á la casa. Avisáronle del in- Cendio y acudió al socorro de un amigo “¡Ue tenia en ella con perjuicio de sus dos tijos y de su muger. Uno de sus hijos pe= 354 VIAGES DE ANTENOR reció entre las Jlamus. Y cuando le preguntaron la razon de aquella preferencia : —,, Se rehace el hijo, respondió, pero no el amigo. ” “», Pocas noticias te daré relativas al go-' bierno y á la: política. El pueblo siempre es el mismo, esto es, se deja adormecerpor el manejo y por las adulaciones de sus demagogos. En tiempo de Solon atendia el pueblo á sus ocupaciones diarias, y su personal interes le desviaba de ir 4 gastar su tiempo en las juntas generales. Desde que obtuyo el derecho de asistencia corre” á ellas de tropel y apartan con insolencia á los ricos y ¿los ciudadanos distinguidos, los cuales hacen calle para no verse expuestos á humillaciones y á violencias. Pasa.los dias enteros en las plazas públicas oyendo á los novelistas y preguntando qué hay de nuevo. Este pueblo es, sensible; pero ligero, distraido, disipado y crédulo. En este instante hay fermentacion y AUS -multo, que son los frutos infalibles de un estado democrático, Yo me oculto en el campo siguiendo aquel precepto de Pitá-. _goras: ,, En lá tempestad adorad al eco.” sy A falta de noticias políticas te habla ¡ de nuestros filósofos.” : _ ¿Has conocido á Protágoras ? Los magistrados lo han desterrado y condenado al fuego su última obra en la que se atreve Y. decir: ,, Que no puede asegurar si hay add vedad dela vida humana.” -POR GRECIA Y ASIA, 355: dioses. Entre las cosas, dice, que me im- Piden'el'sabérlo cuento, en primer lugar, la «duda 'que sobre esto se forma y la bre- Otra opinion suya es que el alma no - €s diferente delos sentidos. ¡ Ve ahí el absurdo delpuro materialismo! ¡Cuántas tinieblas! ¡cuántas incertidumbres!.... ¿Quién soy? ¿de dónde vengo? ¿dónde voy?.... ¡Qué profundo y eterno motivo de disputas y de meditaciones 77 ! j . 3, El colegio: de: los: sacerdotes se” ha su= levado:contra*Anaxágoras , aquel sabio á quien oistes decir, ,,que preferia una gota de saber 4 muchos toneles de oro.” Lo acusan de irreligioso; sin embargo de que réconoce una suprema inteligencia que ha desembrollado el caos. Ha silo condenado Morir por contumacia. Asi que le intimaron su sentencia ' respondió con sosiego: > Mucho tiempo ha que la naturaleza pro- Munció la sentencia misma contra mis jue- Ces y contra mí.” 3, Acabamos de saber la muerte de 14 tan famosa Lais + la cuentan de varias mane- Tas. Unos aseguran que se habia ido con NO jóven 4 Tesalia y que las mugeres de Aquel pais, habiéndola atraido 4 un tem= PO de Venus, la mataron 4 pedradas. tros dicen que dejó la vida en el campo “el amor. Ya entraba en el otoño de su vida. Aseguran que, pór no dejar de ser — y ANA PON A + HE 362. VIAGES DE ANTÉNO E contrarios 4 los de la Grecia, * mente ú los de Atenas. - : Sobre el camino de Delfos 4 Daulis se “halla un camino que se abre ó se divide: está manchado con la sangre de Laio. Alli fue donde Oídipo tuvo la desgracia de encontrar y de matar á su padre, el cual fue enterrado en el mismo sitio juntamente con el criado que lo acompañaba. Unas hermosas piedras cortadas y puestas una5 sobre otras son todo el ornamento «dle aque sepulcro. No pudimos arrimarnos sin €s-. | tremecernos de horror. ¡Qué terribles memorias nos renovaba aquella funesta ayen” - tura! ES Daulis no está muy poblada; pero su$ habitadores pasan por los hombres de m2” yor estatura y de mayor robusted de ll “Fócida. Testigo fue aquella ciudad de un? “venganza tremenda. Unas mugeres asesinú” ron al hijo de Tereo y le sirvieron al padté los miembros en un festin. Fue el de 1% | -—Euménides, 7 E Proseguimos nuestro camino viajando «como acostumbrábamos*ya á pie y y? -taballo , y llegamos 4 Gorinto. llenos de ¿alegria , de vida y de salud. El istmo de Corinto une el Pelopones; ¿lo restante de la Grecia. Ocupa la ciuda el centro del istmo; y se cuentan, ¿ por más ó menos, sesenta estadios por 105 do lados hasta los dos mares. Está fabrica! públicos y particulares. El teatro, que es donde el pueblo se junta |. para los negocios de estado, es. un'.monu- “mento: magnífico. El estadio está. fabricado con mármol blanco. Un: ¡paseo delicioso guia desde el estadio al templo: de Neptuno: por un lado está arillado con estátuas que representan los atletas vencedores en los juegos ístmicos; «y: «por el otro con pinos: alineados 4 cordel. ¡Mostráronnos los “baños donde; la hermosa Helena, acostum- + sbraba reposar sus delicados miembros. Llámaávse los:baños de Helena. Es un manan- “tial abundante de agua caliente y salada | que cagen el mar desde lo alto de una roca. - Vimos con gusto otra fuente adornada “con: un Neptuno de «bronce que tiene á Sus pies-un delfin que vierte el agua en un | “tazon:grande.- Está. la. fuente circundada ' “con las estátuas de Apolo, de Venus, de dos Mercurios y de tres estátuas de Júpiter. En medio de la, plaza se levanta sobre Un pedestal la diosa de las artes y. dela sa= —biduría. ¿La musas y fieles compañeras su- “yas., estancá:sus pies, grabadas en bajos Telieves. tío PA cloL-bñisk La fuente de Pirene atrajo unestra aten- | "cion y y“nos movió 4 compadecer :la suerte 7 de la desgraciada que la dió su nombre, Has flechas' de Diana mataron 4 su hijo en 3% caza... Fue tanto el: despecho de. Piren q * $ 364 VIAGES DE” ANTENOR y tantas las lágrimas que vertió que quedó 3 transformada en fuente: está revestida de amármol «blanco, rodeada de unas gruti- Jas: a¡ay cerca de alli, como para suavizar sus peras, colocaron /al mas: amable de eútre los:diosés adornado con: todas las gracias de la'juventud , esto es, á Apolo: está circun lado con una pared 4: la altura “del, pecho donde esculpieron: la: pelea de, Ulises con los amantes de Penélope." : v. Despues de comer cuando loscéfiros no trajeron algun poco de: frescura subimos: % la colina 'sobre que está situada da ciudadela. Sé'encuentra al 'entrar el templo de Venus. Su estátua , que está cubierta de af” mas resplandecientes, se ve colocada entr la del Amor y la del Sol. El culto dee. "de astro fue primero entre los Corintos:qU* el de Venus. Desile* aquella elevación: p” rece que la diosa dómina! con sus: mirad2 “la tierra y el mar. Nosotros, sin+aspiral” imperio alguno, paseíbamoslas nuest 0 por ambos golfos en que vienen á espitó. Y E Eióial juguetéando: Abrazaba nuestra bird | a láís montañas! del Parnaso y ide Heli le : na, y descansaba deliciosamente sobre 1] ciudadela de Atenas y sobre las ricas er piñas de Sicione. * *' y A >> Infinitas baños públicos: y abundante " “múnantiales hacen de Corinto una ena | “dora morada. Admiró particularmente (,, $ “nor la hermosura de: las mugeres. 1:25 POR GRECIA Y ASIA ' 365 rintias, que nacen naturalmente volup=- -tuosas,+ aman las artes y los placeres, y: honran * mucho: «4: las «cortésanas, porque las: miran como sacerdotisas de Venus. Despues de la: retirada de Xerxes atribuyeron - ¿su intercesion la: salud de la república; - Y aquel Capitan las hizo' retratar en un cuadro del mismo modo que los Atenien- Ses retrataron á sus Generales despues de y la batalla de Maraton. Ambos pueblos estan preocupados 4 favor de su patria. Sostienen los Atenienses que los dioses se dis- Putaron el Atica; y los Corintios que 'el Sol y Neptuno tuvieron la misma contestacion sobre su pais. ''"Convidáronnos á la fiesta de Diana en el Puerto de Cencrea. Estábamos muy cerca dela: primavera. Parecia que la tierra se - Sonréia de amor y de placer. El dia dela fiesta hubiérase dicho que era la fiesta de da naturaleza. Hizo esta alarde de todas -—SUs riquezas: la yerba que brotaba y que - ES tan agradable ú la vista se extendia' por 95 llanuras: los ¿rboles se adórnaban con lOJas y flores: lasolas. del mar, ¡lentas y Pacíficas venian con «suave murmullo:á Morir 4 la orilla; y. una: turba «inmensa Mirada por la alegría llenaba los camiz Nos. -Reunióse en el templo, desde donde > teoría (a) , con grande aparato , se puso (a) "Procesiom, > - 3) 2H, ñ 366 VIAGES' DE ANTENOR . en marcha: Cada: cual iba vestido 4 gusto. de su capricho ó de su devocion: uno lle= vando un tahalí representaba un soldado: etro figuraba un cazador con venablo en-la mano y sable en cinta: este vestido.con todos los ornamentos del bello sexo y: con zapatos dorados fingia el paso y el meneo. de una muger: aquel se presentaba como un gladiator con botines, broquel, lanza Y espada : sú vecino iba andando como un: magistrado vestido con una túnica de púrpura ,: lleyando delante de sí las segures rolleadas de varas: otro disfrazado de filósofo se presentaba cón capa , palo, sanda= lias y barba espesa: aquellos se disfraza* ban de pajareros y de pescadores :.estoS iban armados con anzuelos; «y otros lleva” ban varetas dadas de liga. Pero lo que ex” citó mayores carcajadas fue la llegada de mn oso doméstico, que traian en una sill2 y lo acompañaba un gimio con un bonelé bordado en la cabeza y vestido con un%' - túnica á la frigia de color de azafran; Y llevaba en la mano una copa de oro, 1% presentando á Ganimedes. (Fánor dijo po era menester ponerle una guardia para q no fuese Júpiter á robarlo.) Vióse tam” bien un burro con alas acompañado de un anciano decrépito. La diosa protectora 04? minaba con toda su: pompa en medio , aquel pueblo jovial tan extravagantementé. enmascarado. Mugeres vestidas de blano% A E lt ÓN A a a, | | | | POR GRECIA Y ASIA. 367. coronadas de flores, con diversas cosas en, las manos, precedian á la diosa, é :iban sembrando flores por el camino que lleva-, ba. Muchas de ellas traian espejos colgados á la espalda para que Diana pudiese ver en, ellos las imágenes de los que la acompañaban. Algunas gesticulaban con peines como si peinasen los cabellos de aquella di- Vinidad. Otras derramaban gota 4 gota delante de ella bálsamos y aceites preciosos. na inmensa turba , esparcida. alrededor «de la estátua , llevaba antorchas, hachas de cera, lámparas y toda suerte de luces - Artificiales. El aire resonaba con las voces Y con las flautas de los músicos: una ju- Ventud lucida vestida de blanco cantaba Alternativamente versos religiosos que ex- Plicaban el motivo de aquella fiesta. Unas Suardias separaban el pueblo y abrian el “amino á los simulacros de los dioses. Des- Pues seguian los iniciados en los sagrados Misterios yestidos con unas ropas de lino lanquísimo. Las mugeres Hevaban los callos perfumados con esencias y envueltos €n una gasa. La cabeza de los hombres iba tasa y reluciente. Aquella tropa: sagrada SON sistros de bronce, de plata y aun de 90, hacian un extraordinario ruido, Se- Suian luego los principales ministros de. la, ES l0sa tambien con vestidos de lino blanco, Que les bajaban hasta los pies: > UE “A primer sacerdote lleyaba una lámpara ss X 008 368 “VIAGES DE ANTENOR 4 - de oro hecha en figura de góndola, El se- | gundo llevaba unos altarillos llamados el * socorro. El tercero mostraba el caducéo de Mercurio con una palma, cuyas hojas, eran de oro. El cuarto llevaba 'en el aire una mano izquierda, símbolo de la justicia; y tambien un vaso de oro que figuraba un pecho lHeno de leche y derramándola. Y - el quinto sostenia un becerro de oro, con muchas ramillas del mismo metal. A estos seguian los dioses inmediatamente llevados en hombros. Uno con cabeza de perro que era Anubis. Otro que era el mensagero de los dioses con el caducéo en una mano, Y ) una palma verde en la otra. Despues st veia una vaca, levantada sobre sus pies que era figura de la diosa mádre fecunda - de todas las cosas: uno de los sacerdotes 1 - Mevaba pomposamente sobre sus espaldas: En manos de otro iba una canastilla que | : contenia los secretos y los misterios de 14 - religion. Y otro llevaba una urnita de or0 ' redonda por abajo, sobre la cual estabal grabados los geroglíficos de los Egipcios. Dicha urna representaba la divinidad y de” -/£ notaba lo sublime de la religion, cuyos misterios deben ser impenetrables. É- - Despues de'una carrera bastante largas, / EN -. ácompañada de las vivas aclamaciones Y votos del: pueblo; llegaron á ola orilla paa mar y alli depositarón: las imágenos de 5d dioses. El gran sacerdote, con corea A % $» . ROR'GRECIA Y' ASIA.” ' 369 - AUgustasy; consagró: 4 la diosa“un” navío: Primorosamente . construido! -y« púrificado £on una antorcha ardiendo; consu huevo y! con azufre. ¡Lefanses bn ¿¿L, por: todas partes , caracteres: geroglíficos de Egipto: los. yotos de los navegantes estaban escritos; €n letras mayúsculas y sobré lá vela blanca del navío. Veíase:sobre -la popa un ganso esculpido de;-oro- brillantísiimo. «El navío, que estaba - delicadamente *trabajado., era € madera de limounero. Los sacerdotes y el Pueblo, 4 porta, llevaban cariástas:de aro: Mas y de otras muchas cosas de uso ¡para US sacrificios y lo iban ectando en el na= Vío. Vertieron tambien:en la mar una com- Posicion hecha con leche y «con otros líquiz “05. Ya que estuvo cargado: el navío con - Xántas piadosas ofrendas levaron 'áucoras é - Aúmediajamente, un viento. dulce y própis “o hiuchó las velas del bajel y «lo alejó de- % orilla, Luego. que se le perdió de “vista Volvieron los sacerdotes á tomar las está= Was Y: toda. la teoría regiesó-hácia el “tem- 9 en el mismo orden» y :con las; mismas Muestras de gozo. A- nuestra Megada ¿el , San sacerdote, los que llevaban las imáge Yes de los dioses: y los iniciados entraroñ el santuario y colocaronslos dioses cada. Mo en su lugar. Uno de los pastóforos su A á un púlpito muy elevado:é hizo de= Precaciones por todos los: asistentes. y por > A prosperidad de la navegacion. y de la pa- TOMO 1, Q2> pS + A A A x 370 > VIAGES DE ANTENOR _tria y acabó diciendo que todos podian retirarse, El pueblo: respondió: mostrando:sus deseos de que aquella fiesta sirviese pura el bien: y utilidad de todo el mundo.' Cada cual se volvió á su casa muy contento desues de haber besado los pies á la diosa y de haber echado ramas de olivo, verbena coronas de flores, delante de su estátua. Micutritiaquel largo paseo trabó conversacion Fánor con dos mugeres Coriatias que eran madte é: hija: esta de graciosa persona, y aquella de la edad de Hécuba cuando cayó en manos de Ulises. Prendado Fá- nor de las gracias de la muchacha Timandra, que asi se llamaba, no le escaseó incienso y las atenciones; y ella le corres” pondió con halagiieñas miradas y amables. sonrisas. Ofreció 4 la madre acompañarla$ á Corinto y ella aceptó, de lo-cual qued él satisfechísimo. Pero acabada la ceremo”. “nia se llegó 4 Timandra un sacerdote jÓ* wen: á su vista dió ella 4 entender que 5 alegraba; y esto entibió algo el amor 02” ciente de Fánor; pero lo que mas lo amo* tazó fue que se vió descuidado y precisa á ponerse en conversacion con la madr?* No obstante habia prometido acompañarle á Coriuto. Para salir de su embarazo P textó un voto hecho 4 Diana de purific e siete veces en el mar segun el rito: de 4, - Dijole que iba á ejecutarlo, Y. veria á verla acabada la ceremonia: * ' “e | ' PS sx A A A A POR GRECIA Y ASIA; * 371 to. en lugar de esto fue:á buscarme y nos embarcamos inmediatamente para Epidaura. Encontramos en nuestro navío á Diágo- Yas , llamado el Ateo, cuya conversacion sábia é ingeniosa nos hizo la. navegacion muy divertida. Contónos el suceso que le hizo abrazar el: ateismo, porque él no se recataba de profesar este dogmático delirio. a» Venor, nos dijo, me robó un poema: le Cité en justicia : atreyióse á prestar el grán Juramento temido aun de los mas malvados. Bajamos á los soterráneos del templo de Ceres y de Proserpina donde (hechos Ss acostumbrados sacrificios y cubierto el traidor con la capa de Proserpina y.con una Antorcha encendida en la mano ) , juró que le pertenecia la obra, puso á los dio- Ses por. testigos de su inocencia y pronun- “ió horribles imprecaciones contra los per- Juros, Al dia siguiente publicó el poema 0 su nombre y recogió el fruto y la glo- Ha. Hasta entonces , continuó , habia yo Sido supersticioso y devoto; peró cuando Vi que los. rayos de Júpiter dormian y que Cjaban impune á aquel malvado no quise. Creer mas en los dioses. at ni Mestra navegacion, que empezó felizy Pacífica, acabó tempestuosa. AS WN > los vientos, levantáronse montañas de 3% Y. cada momento fue una amenaza de - $X88 nuestra pobre nave. Marineros, > vn 8 VIAGES DE ANTUNOR . brados de collados pequeños. Démonax no dijo que. aquellos montecillos estaban he” chos de manos de hombres, y que conte” nian las cenizas de los principales gefes de la nacion. Pasamos el. Eurotas porel mis” mo vado por donde lo atravesó Epaminón” das al frente de sesenta mil hombres. D 7 monax nos mostró, y todavía con irrita” cion , las devastaciones con que aquel héroe fue señalando su paso hasta las mi%” mas puertas de Esparta. 510 Corre el Eurotas por entre bosquecillo $ de. mirto y de laurel: el valle-que recor6 está sembrado de pagos de viñas, de Ca E de plátanos, de llanadas de olivos, da dines y de casas de placer. El rio está 02% cubierto de blanquísimos cisnes que se PY sean por él pomposamente. iS - Trepando por una montaña vimos qU' tambien solia habitar la felicidad en 105 ye , tios agrestes y solitarios, y que Epicuro es nia razon de decir: ,, Sí quieres ser dic dd so oculta tu vida 80,” CAPITULO XLVIIL 4 > r Descansan en casa de una buena muge"" Sus costumbres.:Su vida, Historió' de Alcandro. :S Ara el so] en su mayor altura y la e ta despedia fuego. Caminábamos , GP tr : POR GRECIA Y ASIA. 879: Mejor decir , arrastrábamos nuestra: huma- Midad fatigados de sed y de calor:. solo émonax andaba,con paso incansable. En- “Ontramos sobre el camino á una vieja que, ntada al pie de un árbol, guardaba unas “bras. Convidónos á que reposáramos en Su habitacion y á beber leche de sus ca= vas. Hízolo con tanto afecto é instancia Jue hubimos de aceptar. Nos mostró su sita, ó mas bien su cabaña, y la se= Suimos, | Su habitacioncilla, fabricada sobre la Vendiente de una colina, consistia en un “tablo. para sus cabras y gallinas, y en 08 cuartitos: enfrente tenia dos higueras Vejas que la daban sombra y fruta. Hi- 895, legumbres , cabras, y algunas colme=- As, eran todas sus riquezas y su imperio, Aquella nueva Baucis se afand y se agitó - dara servirnos su colación, que consistió A queso y en un vaso-de leche y de miel. 4 mesa de piedra estaba bajo una de las ¡gueras. Dijonos ue, sobre aquella misva: piedra, habia dado un desayuno al Rey Agesilao. — ¡Pues cómo , exclamó Dé 9uax, si ha ya seienta y seis años que . Murió | — Iguoro cuando jue su muerte, puso la anciana; ¡ero estoy segura de aero visto a: ui muchísimo tiemjo ha. odavía le tengo bien presente en mi-me= Moria; era de ¡equeña estatura, Cojo, y. - Y via de la magestad de Rey; pero cuan» A » 380 VIAGES DE. ANTENOR do hablaba, se le conocia que era un grande hombre y. un digno Espartano.— ¿Qué año pasó por “aqui? la: preguntó. Démonax. —,,No me acuerdo, respondió 14 vieja; pero lo hallaréis escrito sobre la pit” dra en que estais sentado.” Leyó Démonax y vió que habia ya ochenta y seis años regunté 4 Teodora, que asi se Hamaba aquella: muger, la edad que entonces t0* nia. — Téndria' yo unos “veinte y dos años, respondió: fue un año despues de-mi cas samiento. —¿Con que tendreis, la repliguó. ciento y siete afios? —,,No sé; pero ha y2 mucho tiempo que estoy sobre la tierra.” Admiramos aquella larga existencia. La dá” bamos, á lo mas, ochenta años. Conserva”. «ba todos sus sentidos, andaba con paso fit me, y apenas inclinaba el cuerpo. Excitó. mi curiosidad y la hice mil preguntas. ¿Vivis sola en este despoblado? — VIVO con mis cabras y con mi perro. Tengo un*. nietacasada, á dos estadios de aqui, Y viene por mis quesos y por' mi'miel part HNevárselos ú la ciudad. — ¿ Y desde cuando, -habitais esta: soledad? De mas de :ochen” ta años á esta parte; y solo una Vez a salido de, mi casita para ir 4 Esparta ¿De qué os alimentais?.-De la leche 42 mis Cabras y de la miel de mis colmenas. Con lo superfluo hago ahorros para ¿regalar d mis biznietos. .- ¿Estais contenta A | deseais nada ?,_Deseo que esto me: dul Me | NA POR GRECIA, Y ASIA. 381 “mucho tiempo; bien que como yo sé que _'€s preciso morir, estoy resignada , y ven=-- drá la muerte cuando quisiere Júpiter. Dí- Cese que hay muchos males y pesares sore la tierra; yo no sé comoserá .eso, “porque Júpiter, es dueño de hacernos 4,todos dichosos. En cuanto á mí no tengo de que quejarme , jamas he estado enferma, Mi he tenido mas que una pesadumbre en toda mi vida, que fue cuando murió mi valeroso marido. .¡ Ay de mí! ¡ Qué muchacha era yo todavía! Pero como murió. por “la patria fue menor mi pesar.” La preguntó Démonax: ¿en qué batalla habia muer- to? Enel sitio de una ciudad muy grande, que era enemiga de Esparta, respondió la vieja; he olvidado su nombre; pero «el. General se llamaba LisanJro. — Pues “fue el sitio. de Atenas, repuso Démonax: Se Lisandro era hombre muy hábil, pe- "TO: peligroso por su ambicion y por sus Máximas. Decia que á los hombres se les Cntretenia con palabras, como á los niños Con juguetes : que la verdad es mejor: que "la mentira ¿ pero que era menester emplear Una y otra segun. las. ocasiones. —¿No: habeis, pregunté 4 aquella muger, oido ha= lar de la guerra de los Titanes, del dilu- Yo de Deucalion y de Pirra, del sitio de “Troya, de Agamenon, de: Aquiles y de ector? _ Nada de eso ha, llegado 4 mi -Boticia, respondió la buena anciana; ni 282 :VIAGES DE ANTENOR me cuido de saber si esos eran pastotes uN músicos, ó sacerdotes. Por: lo demas y0 respeto á los dioses, no hago mal á nadit; sino al contrario, doy leche de mis cabras 4 cuantos pasan por aqui; con que, ¿qu tengo que temer? Y ¿querríais empeza! á vivir para continuar viviendo como has" ta ahora y haciendo las mismas pruebas" . — Lo querria sin ninguna duda. —He aquí dije entonces, el único ser racional: qu* por ventura consentiria en esta proposición: Amamos la vida por la esperanza de m6” jorar3 pero la sitian sobradas espinas Y males para desear renacer á: condición 42 pasar por las mismas situaciones... : Paseíndome alrededor de la casa advet” “tí las ruinas de un edificio grande, pit” dras , mármoles carcomidos por el tieu1p0 “trozos de columnas , reliquias de entabla” mientos, cornisas Ge. Busqué á Teodora Y le pedí la explicacion de aquellas sai antiguas que recordaban el reinado del: 10) b y de la opulencia. —,, Os la daré me dif la bueva anciana: esta cabaña , tan: misó table hoy, fue en otro tiempo un palack habitado por un' rico: en mi juventó dd. contar varias veces esta historia; pero á e edad se pierden las memorias delnodá, -Démonax nos dijo entonces que todos pe -Espartanos sabian aquel Suceso, y aer iba á contárnoslo. rd yy Cuando nuestro gran legislador Licv” | POR GRECIA Y ASIA. 383 80 quiso reformar el gobierno y establecer la igualdad de fortunas, le opusieron los” Ticos una facción temible. Alcandro , que €ra hombre opulento y ambiciosísimo , se puso á su frente, amotinó una parte del Pueblo contra Licúrgo, lo persiguió con Un palo en la mano, le pegó con él y le Teventó un ojo. La desgracia de tan grande hombre animó su: partido: el mismo : Pueblo conoció su falta, y arrebatado por Un movimiento contrario se arrojó sobre -Alcandro; y ya iba á acabar con él cuando el. mismo Licurgo, todavía chorreando Sangre su herida, lo sacó de entre las ma- Mos de aquel pueblo irritado á fuerza de Fuegos. : y, No pudo el orgulloso Alcandro habi- ar una ciudad de la cual estaban destertados el Jajo y los placeres, donde el me- or ciudadano era su igual, y donde sen- Ma su alma fatigada con el peso del agradecimiento. Retiróse 4 esta casa , que fue El último asilo del fausto y de la opulen- “Ma, con su muger y con su hijo único Ue tenia tres años. Su nfuger que era trmosa y sensible empleó los consejos de M4 razon, y los ruegos persuasivos y pode- Fosos de la amistad para disipar sus pesa- TC3 y alegrar su retiro. Pero ni sus tiernas caricias, ni las Sonrisas y gracias de su hijo, ni:la vista “el campo, ni su dulce “sosiego, pudieron a dt O A bt 384 VIAGES DE ANTENOR * suavizar y consolar aquella alma exasperar - da y altiva. (¡Desgraciado de él que N0. sabia vivir en el campo con la naturaleza - y con tan dulce compañía). ¡Consumíalo el tedio, y se le aumentaba mas y mas € odio contra su patria. En fin luego qu*- supo que Licurgo habia publicado uni. ley agraria y dividido la Laconia en treid” ta mil partes para los habitadores, y €. nueye mil (con mas'inmediacion 4 la ci” dad) para los” verdaderos Espartanos, M9 .pudo sobrellevar aquella afrenta. Agitado» pues, por las furias dejó la cama. una no”. che á deshora: su muger que estaba des .pierta, le preguntó con, temor y sensibillsz dad : ., ¿Dónde vas, esposo mio ? ¿Por qg1* me dejas? Si te afligen penas y tedios de- - posítalos en mi pecho, que yo entraré eh, ellos a la parte y. te buscaré alivios. de candro la dijo secamente: ,, Cesen tus 10” quietudes, que yo no tengo mas pesar que. el de no poder dormir, y voy á tomar Y fresco.” Entró en un gabinete inmediato tomó 4 su hijo que dormia junto á su a1% de leche, y escribió un papel, que entr”. -gó á un esclavo mandándole que no lo 2% tregara 4 su muger hasta que se levanta? Mirad bácia la izquierda, continuó Démo Ñ max: reparad en aquella roca tan alta y escarpada : por ella trepó Aleandro his” ' su cima, y desde alli se precipitó con $ hijo, y quedaron ambos hechos pedazo - y . A - POR GRECIA Y ASIA. 385 “sy No yviéndole su esposa ¡de vuelta al Amanecer se levantó. Didla el esclavo. la carta: Abrióla palpitíndola el corazon de Susto, y la leyó: decia asi: ,, Ya no, exislO: me;era odiosa la vida y Me he li- “brado de ella: ¡ojalá que mi ingrata patia perezca como yo! Aborrézcola tanto Que ¿no quiero dejarla ¿4 mi hijo. para Que baje, (habiendo nacido, 4 ser dicho- $0: y, hobrado) 4 la claso del ¡último Es- Dartano. A “dios, Consuélate. Yo, era digno de lástima. Ya no lo soy. ” — Leido este Dapel echó á correr despavorila y frené- Ca de dolor 4 buscar las, reliquias de su Jo. y de su. esposo. Acaso se lisonjeaba. - In de salvarles la. vida. Llegó al pie de “Toca. ¡Qué, cuadro yió tan borror)so! Vis á Alcandro con la cabeza partila en dos mitades, y vivo aun, bien que sin ntidos , y 4 su hijo al lado suyo deforme destrozado. La desyenturada fijó -en amdos intensamente $us ojos; oprimiósela el: razon , y helósela' la sangre; y aunque, Viso ha l judo. n biro, de lo fntimo de su.alma, y:fue el trero, Cayó muerta sobre su misino hijo, Luego que aquella noticia lleg3 4 Est Darta mandó el. senado. que se demoliese de Casa, que era monumento escan laloso, Ay la Ls ed Ñ “p.áullo, y de demencia xi £spues de: esta ¡narración nos, despe li- Ss de aquella digna Baucis x la abraza- TOMO. 1. it k ar no. pudo. Por fin salió ua. o a e A e e DI cds 386 VIAGES DE ANTENOR > mos deseándola que continuara gozando de vida tan pura y tan feliz. ] Durante el camino fuimos hablando del carácter y de la situacion de aquella mu” ger, que era virtuosa por instinto , que creia en los dioses por preocupacion , que vivia sin cuidado de lo futuro, que nO la causaba. pesares lo pasado, que limitaba sus fruiciónes y sus placeres á algunas nt” césidádes naturales y sencillas, que cena sus estadios y conocimientos al cuidado de sus cabras, que limitaba su ambicion 4 su' prosperidad, y que vegetaba ignorado - de todo el universo, y sin saber qué cos% era. Con todo nos pareció que acaso soria el individuo mas afortunado de la tir, Habia seguido maquinalmente las máxima y la filosofía de nuestros sabios. —» ALO, rais , pregunté á Fánor, la felicidad de ed buena muger?__ La admiro, sin duda, 4% tenor. — ¿Quisiérais, añadí ¿ Fánor, te02 la misma existencia, yivir solitario » es la nocido, simido en la ignorancia y *% pobreza, y en fin, ser dichoso al mais precio? _No sé, Anténor; pero sospori, que no" lo acéptaria con sémejantes con ciones. ¿Por qué razon? — La ignoro. Pues fo creo saberla , Fánor: €s por tro aior propio: os tendríais por envD” De PANA cido y degradado viéndoos pobre y Y 1 lenfó ni erudicion. Pero lo cierto es Y ep primera ciencia del hombre y la ma yo POR GRECIA Y ASIA. 38 Cial es la de ser feliz. No debiéramos en este mundo para unos momentos de vida - tratar de ser elocuentes oradores , escritores - famosos , hábiles: poetas , «ni ¿grandes capitanes; debiéramos, sí, tratar de ser feli- Ces. De vuestro mismo dictamen soy, Antenor; pero á pesar de las “voces de la Xazon ningún hombre de ingenio me parece Jue querria la felicidad: de aquella bue- Ma vieja.” le -—— Interrumpiónos Démonax para' mostrar- Dos la ciudad de Esparta. La saludamos desde lejos: está en lo hóndo dé un valle; Como nosotros empezásemos á admirar su Dosición nos dijo Démonax: ,,En nada ce- '€ 4 ninguna ciudad del Peloponeso en Uanto á lo florido de'las cercanías. Tiem: > tenemos pará recorrerlas y «yyo'os servis *é de mistagogo.”- Llevónos* 4' un: dédalo € bosquecillos y jardines :-lós emblemas, “5 divisas y las estátuas, no hablaban mas e de sucesos mitológicos relativos 4: las “Venturas dé Castor y de Póluax, de Hia- Ata, de Leda; y particularmente de He: 2, cuyo nombre estaba escrito: sobre log Mas de los plátanos * leíanse estas palabras: | le cneradme Porque soy el árbol de: Hele= De jardin eñ' jardin llegamos 4 la. udad: al entrar en ella ni vimos barreras e Murallas. Pregunté 4 Démonax , ¿qué | "ros - la protegian? ,, Nuestros brazos” * respondió. Estábamos fatigados: apagá- Ñ a Y