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A padre malo, buen hijo : comedia nueva / por Don Vicente Rodriguez de Arellano y el Arco ; Para representarla la Compañía de Eusebio Ribera este presente año de 1791

Rodríguez de Arellano, Vicente

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L - ES es E 2 y | E. a - COMEDIA NUEVA: - A PADRE MALO, BUEN HIJO. POR DON VICENTE RODRIGUEZ DE ARELLANO T EL ARCO. PARA REPRESENTARLA LA COMPAÑÍA DE EUSEBIO RIBERA ESTE PRESENTE AÑO DE 179QI. ” INTERLOCUTORES. Milord Federico Darcey , anciano. Sr, Manuel Torre, Enrique Darcey , su hijOummmmm - NM N Sr. Manuel Garcia Parra. Vanci Darcey , hermana de Enrique. * E Ny Sra. Andrea Luna, Eduardo Darcey , tio de éstos y hermano del Lor decococcnoninnso . Sr. Rafael Ramos, $ ' Un mancebo Comerciantecciommmmas. A E Ernestina Kent esposa de Enrique. El Caballero Derval, amigo de ( Enrique y amante de Nanci... Tayder, Mayordomo de Lord Dar= cey PAMPA GAncrrrrrrrror eos Pornrrorrnsrs. .o Sra. Juana Garcia, y ES 2 o F q Sr. Joseph Vallés, 2 Sr. Juan Codina, e ¿es y un Niño, personages mu- 05. LA ESCENA ES EN LONDRES ENCASA DEL LORD DARCET; JORNADA PRIMERA, Salon adornado á la Inglesa con sillas y canapés. A la derecha de el Teatro una puerta, y dos al lado opuesto. Esta mutacion dura toda la Comedia. Der— val y Nanci en el fondo del Teatro. al DA muy grande será no.me obliga el extrafiaros la ocasion que os ha traido de encontrarme en este sitio, 4, estas horas á mi casa, Nanc. Pase por cortesanía pórque apenas dan indicios la lisonja de el estilo, del nacimiento de la Alva pero parece pretexto pis sus celages mal distintos. de recatarme el motivo, o Derv. Quando yo vivo aquí siempre, Derv. ¿Qué ha de negaros ¿ Señota, Porque yo siempre en yos vivo, el que os rindió su alvedrio ? o M1 A h Di 'n sabeis , Nanci, que som mplacables enemigos E Lord) Darceysvuestro padres" y el Conde « - Kent; que Enrico, vuestro hermano , de secreto se casó con un prodigio de virtud, con Ernestina de Kent; que el Cielo bendixo enlace tan acertado, ; colmando de su cariño las dichosas esperafizas el fruto tierno de un hijos Supieron ambas familias: el caso, y de sus partidos prevaleciendo el encono , airados y vengativos = los esposos arrojaron y3 «e casa, sin que á los gritos - “de la paternal ternura diesen sus iras oídos, tanto que aun les han negado “lo indispensable y preciso para poder sostenerse, y en su patria peregrinos ú merced agena viven, tan miseros::::: Nanc. Yo ossuplico, Derval, que no prosigais pintándome su.destino, pues cada rasgo. atraviesa el tierno corazon mio, quando pienso que á sus males darles río puedo el alivio que quisiera. Derv. Bien se yo que los habeis socorrido quanto os ha sido posible, - y tambien que aquí os'ha visto Ernestina varias veces, siendo facil conseguirlo, pues Darcey no la conoce. Enrique, en fin , me ha pedido que le suplique á su E que le oiga: Nano: ¿Ha perdido el juicio? 3 10 sabe que en su presencia mi aun su «nombre es: permitido? Derv. Como sé quanto madruga Nanc. ¿Qué fue ? Derv. Que yo vivo aquí, Nanc. La modestia de este jóven, Sale Enrique en trage humilde ,. y com Enrig. ¡Con quánto asombro cn él me estima, y me persuado no he de quedar deslucido enel lance. Nanc« Dios lo haga, aunque yo nada concibo - E favorable. Entrad queya mirando salir un criado miro (adentro» de su aposento, y es prueba de que ya estará vestido. atento á los infinitos negocios que le rodcan, he resuelto prevenirlo ántes que salga de casa, porque en ella espero á Enrico, y ya no puede tardar: pero entre tanto yo os pido, Nanci hermosa, os acordeis de lo que: ántesos he dicho, "Y porque yo siempre en VOS vivo. VAS. su conducta, bello juicio, su bondad y dulce trato ; son muy fuertes incentivos de una alma aun menos sensible que la mia á los hechizos. de la virtud ; si le amo no me parece delito, cierto ayre de abatimiento. Pero mi hermano: ¡infelíz ! ¡qué triste y qué pensativa se muestra! toda la casa registro! Aquí, quando Dios queríz me ví de padres querido, de sirvientes respetado ; y ahota ¡ay de mí! me miro de todos abandonado, y á la fuerza de el destino tan otro soy, que yo propio ' me desconozco á mí mismo: vé á su hermana» ¿ pero Nanci ? Derv. Es verdad, pero yo debo - Nanc, Dulce hermano, - O ver si puedo reducirlo; / e / ¿tú tan pobre y abatido ? ¿tú en tal estado ? Enrig. ¿ Y te admiras ? ¿85 acaso algun prodigio por las sendas de la dicha salir del mal4 el camino? ¿mas sabes á lo que vengo? - Nanc. Todo Derval me lo ha dicho; de padre se halla en el quarto, y tiemblo, porque imagino que te expones á su enojo. Enrig. Harto lo loro > Y Suspiro. Nanc. ¿3 Y Ernestina ? Enriq. Me recata E sus penas y sus .martirios, por no añadirme pesares; pero del proyecto mio nada sabe, ya salen: al Cielo pido que te ayude. A Dios Enrique, y dame de todo aviso, Entrase Nanci por la primera puerta de la ¿izquierda, y por la otra salen Darcey y Derval, Derv. Aquí está ya: solo os ruego que penseis que es vuestro hijo, andando los dos despacio. Darc. Obedezca él á su padre, Y verá como me rindo á su ruego, Derv. A tal favor viviré reconocido : Y Porque mas libremente podais: hablar sin testigos; á Dios, Señor. Darc, El os guarde. Toma una silla Darcey en tanto que Derval cruza el Teatro, y éste al llegar á Enrique, le dice á media VOZ Derv. Ánimaos, Enrique amigo, que yo á saber la resulta no seré en volver omiso, Darc. Acércate, Enrig, ¡ Voz terrible! cubierto de sudor frio desde la planta al cabello, tiemblo por.mas que me ánimo. Daro, Llégate mas ¿ qué pretendes? mig. Sed Cielo santo en mi auxilio, ' VAS. con entereza, Nanc. Es conveniente; Dulce padre de mi vida, aunque. yá estoy reducido á la situacion mas triste, pues de" mísero y mendígo Á costa de mil trabajos el fatal extremo piso; no vengo: 4'que socorrais el penoso estado «mio; no quiero que la opulencia, que teneis partais conmigo: 80za0s con vuestros bienes largos y-dichos siglos; disponed. de todos ellos segun os. dicte el arbitrios . vuestro corazon es solo el interés á que aspiro, halle, Señor, vuestra gracia, y me doy por bien servido. Doleos, padre, doleos de verme:en tanto confiitto: donde «quiera: que me encuentro siempre me hallo perseguido de vuestro airado semblante, como si el inmenso abismo de los dolores que paso no bastára á mi castigo. Acordaos que algun dia era de vuestro cariño y esperanzas el objeto; tratadme pues compasivo, bendecidme; este bien' solo A postrado:en la tierra os pido : arrodibendecidme, amado padre; (Uase, ved que hechos los ojos rios, entre lágrimas amargas todo el corazon destilo: concededme este consuelo, puesto que dél me hace digno. mi dolor, que si le logro aunque padezca el suplicio de morir de vos distante, > moriré padre tranquilo, Darc. Alza del suelo, y atiende, Tú profanando: atrevido un derecho tan sagrado" como el paternal dominio, de secreto te Casaste: : > Á 2 ef. a con la hija de mi enemigo - separarme? 1538 el Conde de Kent; sabias ::5% Darc. Pues ingrato, se levanta enojado, . Enriq. Sabia que desde niños tú probarás el castigo . y nos criasteis para esposos, mas acerbo; «yo te juro, ] ántes que el veneno activo que en vez de un padre benigno, de la discordia infestase has de encontrar en mí un aspid, . nuestras familias , y unidos una fiera, un basilisco: quando ya á la voluntad. « » —— quítate de mi presencia, daba consejos el juicio, y jamás, ni aun por descuido, | no pudieron vuestros odios te acuerdes que soy tu padre; mandar nuestros alvedrios, que si vés que me reprimo que era la virtud cimiento y no te hago mil pedazos, 4 de un amor honesto y. fino. 21h es porque al golpe seguido , Darc. Pero ignorar: no podias 2 de tus infelicidades que el Conde ( ¡rabio al decirlo! ), se alargue mas tu. martirio. vas, | en público Parlamento Enrig. No hay remedio; ya la suerte (¡con que dolor lo repito! ) está echada en mi tormento, me infurió, y que la venganza y el fin de mi sentimiento pidiendo está :el honor mio. solo he de hallar en la muerte; 18 Enrig. Jamás estuyo el honor todo en mi mal se convierte, , 3 con “la venganza bien quisto:z ., y en mi daño conjurados p si el que se siente injuriado . ván estendiendo los hados volver debe un beneficio, , Sus imfluxos poderosos, A el pagarle con su ofensa - | ¿mas como hubiera dichosos es faltarse uno á sí mismo. | si no hubiera desdichados ? ] Darc. Muy moral estas: te entiendo; Padre, tu gracia quería, b mas dexemos:idesvarios 1 tu perdon solicitaba, h* de necias contestaciones. > 319 por ver si se mitigaba E Si quieres á «mi cariño | mi tirana estrella impía: h y gracia volver, te es facil. - que dexe la esposa mia Enrig. Pues:, Señor, no esteis remiso para indultarme propones; en mandarme, que al instante ¡que mal tus resoluciones | os vereis obedecido. ¡osbrad con tan ciego error disculpas! Darc. Abandona para siempre boy pués á precio de las culpas esa muger. -Enrig. ¿Qué he oido? no se compran los perdones. Padre y señor ¿quién podrá ¿Qué has de hacer, Enrique triste, romper los. lazos divinos sientan rigurosa pena que de nuestra religion vivir 4. merced agena forman los. sagrados ritos? 0! : al pundonor se resiste? Darc. Yo haré que se dé por nulo ya de tu parte pusiste ese enlace tan indigno: quanto el amor te didtó; sobre mí descansar puedes. si el padre te abandonó, Enrig. ¿Yo hacer sombra al precipicio muestra el valor que te esmalta, vuestro ? ¿Sería tan vil, que á Dios el hombre le falta, 3 que no habiendo unos motivos pero Dios al hombre no. : indispensa bles-,.. pudiera Dentro Ernestina y Derval, ? de mi esposa y de mi hijo. Derv;, Esperad, Ernest. Derval, dejadme, + salen ahora. ¡ Esposa! ¿ Derval? ¿qué es esto? Derv. Q saber. en donde os hailabais, y habiéndoselo yo dicho, . temerosa del suceso, tomó por mejor partido hallarse con yos á todo; pero yo que en este sitio os dexé con vuestro padre, por si aun mo-se habia ido anticiparme quería para escusar un peligro; | pero Ernestina creyendo naciese de otro motivo mi prudente precaucion, presurosa sis: Ernest. No he querido consentir que entrase solo, que impaciente mi amor fino de la mas leye sospecha forma riesgos su delirio. Ernrig. ¡A qué buen tiempo llegais para hallarme sumergido | en un mar de confusiones! | Ernest. ¿Y tu padre? | Enrig. A mis suspiros, a mis ruegos, y á mi llanto se presenta empedernido. Ernest. 3 Y donde está tu valor ? donde los rectos principios de educacion? ¿de tu parte' no has hecho quanto has podido para conciliar su agrado ? ¿ Pues por qué tan decaido entregado á los pesares lanc. ¿ Derval? 3 Ernestina mia? Ernes, ¡ Amable Nanci ! anc. ¿Qué ha habido? erv. ¿No os dán respuesta segura de su rostro los indicios ? Wanc. Bien lo temia, y mas quando ví á padre que enfurecido por la puerta del jardin Enrig. ¿Qué escucho Cielos divinos ? le vuestra Ernestina quiso te buscas tu precipicio ? sale Nanci, salió ahora ; y pues propicio el Cielo se muestra en esto y nos proporciona arbitrio para hablar seguramente, ved en que puedo serviros, , Enrig. En lo que 0yga5S, Nanci amadas yo te ruego y te suplico e que coñ el amor mas puro, y el interés mas activo cuides de padre, y que seas de su vejéz el alivio; con ternura consuelale en sus angustias, desempeña el lugar mio, y si alguna vez se acuerda de su desgraciado hijo, dile, que ya de su vista se ausentó , lleyando escrito en su alma su dolor, pero que siempre rendido le amará, y:t:: Derv. Callad Enrique, que me dá enojo el oiros; ¿2 VOS quereis abandonaros á un ridículo capricho ? Enrig. No es capricho no, Derval; este país me es nocivo, en nada tengo ventura, y dexarle determino; huyamos, esposa, huyamos, , y ya que el Cielo nos hizo infelices , sepultemos nuestro nombre en el olvido. Ernest. Yo no tengo mas accion que seguirte; entre los riscos de las mas agrias montañas, en los senos escondidos de las grutas mas horrendas contenta estaré contigo. Nanc. Sosiega, Enrique, que el tiempo forzoso esque haga su oficio. Derv. Resoluciones que inspira el dolor son desvarios, ¿Qué os falta ? Enrig. La paz del alma. Delv. Y esa ¿la hallareis , AMIZO, con la. ausencia ? Enrig. Por lo menos > ó: no tendré tantos testigos que con su vista renueven la desdicha que publico, Derv. "Templaos, Enrique, templaos, mirad que de vuestro juicio son agravio esos intentos: todos en mi casa unidos viviremos, hasta tanto vuestro padre. Enrig. Generoso Derval, no, mas; yo no admito vuestras ofertas; conozco que vos y Nanci habeis sido de la desecha borrasca que padecemos, asilo; pero vuestras facultades son Cortas, y no me obligo:::* Derv. Nunca os tuve por ingrato, y por quien soy queme irrito de escucharos ; ¿ la amistad conoce el villano estilo del interes? luego es claro que si de él usais conmigo, de la aficion que os profeso no haceis apresio debido, Nanc. Rasgo noble Ernest, Deryal, basta, desde luego nos rendimos á vuestro deseo; yo por Enrique lo confirmo. Nanc, Y yo quiero que te quedes 4 Ernestina, hoy en ui quarto, que es fixo que el padre no podrá verte; y que me traygan el niño. Enriq. Vamos, Derval. A Dios, Nanci; todo el corazon te fio en mi Ernestina, Derv, Señoras, . guardeos el Cielo, Erñest. El benigno os prospere, * Nanc. Y os dé quanto ardientemente le pido. vanse los dos, Supuesto, hermana querida, que solas hemos quedado, - odemos con libertad enteras comunicarnos; mo importa que los sirvientes ts vean , porque Jos trato ap. A con amof, á cuya causa todos penden de mis labios. Ernest. De todas mis desventuras ninguna he sentido tanto como la muerte importuna de tu madre; yo en su agrado - tenia el mismo lugar que tú, y fiada en' su amparo, me prometia el sosiego de que están tan apartados nuestros padres. Nanc. Todo Londres daba confinuos aplausos á sus sólidas virtudes: yo tambien , hermana, estraño el carecer de noticias de nuestro tio Eduardo. Ernest. Del Gobierno que leyó á América espiró el plazo, y hasta ahora no sabemos de su salud ni su estado, Sale Tayder. Tayd. ¿ Señora? Nanc. ¿Que quieres Tayder?2 Layd. Cumpliendo con el encargo que me hicisteis, os prevengo que ya está de vuelta el amo. Nanc. Está bien, te doy las gracias, Entra Ernestina en mi quarto, nada temas. Ernest. En tu afecto, hermana mía , descanso. Entra. Nanc.Tú no digas nada de esto. Tayd. Perded, Señora, cuidado. Sale Darcey con inquietud Darc. ¿ Nanci? Nanc. Señor ¿qué teneis que venis con sobresalto ?2 Darc. Hija mia, en este instante . me aseguran que ha llegado de la América tu tio, Nanc, Eso debiera alegraros | mucho mas que entristeceros, Darc. Si sabes lo que me afano para reducir á Enrique; si sabes que le ha criado su tio, y que le ha querido DIS. - camo hijo suyo, ¿no es claro A a A E A A NAL ci bh rre > AAA TE O A A a que con su mucha opulencia le ha de proteger? Los hados en todo me son opuestos: loco me tiene este caso. Si alguien viniere, avisadme. vas Nanc. Ya en su quarto se ha cerrado. ¿Tayder? ¿ Tayder? E , Tecelosa de que la oygan, Sale Tayd. ¿Mi Señora? Nanc. Con presteza y Con recato veteá casa de Derval , y dile que con mi hermano se llegue, porque ha venido , el tio á Londres. Tayd. Volando voy a Nanc. El vendrá por fuerza aquí, con que es necesario porque lleguen, con sigilo, prevenirlos de ante mano, pues no son tan imprudentes gue se han de entrar sin reparos ¿Mas cómo tanto consuelo á mi hermana le dilato? . Llégase á la puerfB de su quarto , abre, y Vama á Ernestina, quien se presenta en el umbral. “¿Ernestina? Ernest. ¿Nanci mia? Nanc.Ya el Cielo se vá mostrando favorable hácia nosotros. er nest- 3 Pues qué hay? Nanc. De saber acabo ¿ que se halla en Londres el :tio, y aquí le estoy esperando. Ernest. Dios te pague la alegría que te debo. : mirando á la puerta Opuesta, Nanc. Siento pasos; retírate, que avisarte de todo queda á mi Cargo. elírase Ernestina, y sale Eduardo con botas y cutó. Eduar, Guardeos Dios, hermosa dama, enc. Seais , Señor, bien llegado. Po ¿ El Lord Darcey está en casa? anc. Sí Señor , voy á llamarlo; pero decidme primero Vuestro nombre, 7 Eduar. Antes. yo trato de que me digais el vuestro, ; pues una ausencia de ocho años:::: Nanc. El es sin duda ninguna. apa precipitada se arroja á-los bra— zos de su Tio. Señor , la que á vuestros brazos se arroja es vuestra sobrina. Eduar, ¡Nanci hermosa !...... Nanc. ¡Tio amado Ll... ya sabe vuestra llegada mi padre. Eduar. Mucho loextraño» Nane. Pero Enrique st: Eduar. Ya lo sé; estoy bien puesto en el caso, pero lo remediaré. Nanc. ¡Está padre muy airado! ¿mas le-ayisaré ? Eduerd. En buen hora. vase Nancio Cerca estoy del desengaño; si sucede lo que temo yO castigaré á mi hermano de suerte que lo corrido sea en él mas que lo ingrato. salen Darcey, y Nenci. _Darc. Eduardo ¿pues túen Londres sin haber anticipado un aviso ? dí. ¿qué es esto ? Eduar. Mi desgracia. Darc. No la «alcanzo. -Eduar. Finafizó mi Gobierno, y de riquezas cargado volvia , quando á la fuerza de una borrasca, en pedazos menudos rota la Nave, sepultó el mar enojado vidas y. haciendas, á vista de las costas; yo, Inchando con las ondas, me mantuye en una tabla, hasta tanto que calmando la borrasca me pude poner en salvo, Pobre.y. misero me veo A y hasta el vestido que traygo - ” á estrafia mano lo debo; ¿Mas qué importa si en tus brazos: quiere abrazar á Darcey; y él lo re- 7 8 siste con indignación. Darc. ¡ Aparta! no te me acerques, suspéndese un poco Eduardo mirando é Darcey con estrañeza, y en tanto sa» len á lapuerta Derval y Enrique, Derv. Aquí está. Enrig. Sí; pero hablando con mi padre. Derv. Estad atento, Eduar. ¿Puesporque pobre me hallo de esta” Suerte me recibes? Darc. El Cielo te ha castigado, porque á Enrique le criaste tan mal, que no respetando la paternal dependencia, se atrevió:: - Eduar. Calla, villano; - barbaro desconocido, 3 así profanas los lazos de la sangre? ¿de este modo * huellas torpe y temerario de la humanidad las leyes, y buscas pretextos falsos para paliar tu ambicion ? ¿ Qué sierpe, qué tigre hircano con tú crueldad compite? pero yo ¿por qué me espanto de que tan fiero me trate, quien es con su hijo tirano $ Darc. Si la colera reprimo, y el castigo te retardo, es porque te compadezco y no digas que insultando estoy tu infelicidad. Eduar. Pues si pobre y desdichado me abandonas á la suerte, dí, ¿qué insulto mas amargo reservas á la desgracia _que con mi valor contrasto? Si yo me viera opulento - ya me hubieras abrazado ¡fraternalmente : pues sabe € que tú enel seno del fausto, y yo en el de la miseria aun mucho mas que tú valgo, y que yo poseo bienes que jamas puedes comprarlos. Darc. ¿ Quales son? ZEdwar. Los pensamientos dignos de mi pecho hidalgo, mi proceder generoso, la sangre. que he derramado en servicio de la Patria - entre marciales rebatos, y en fin, la virtud que estás con tu impiedad ultrajando. Darc. ¿ Imaginas por ventura 2 que soy un hombre malvado? si así procedo contigo, | es, porque en tí estoy mirando el origen de mi infamia y de verme despreciado: tu fomentaste la idéa del abominable lazo - de Enrique con Ernestina. : Eduar. Y ahora mismo la aplaudo; ella era en su tierna edad de virtudes un milagro, él espejo del honor, 'R la sangre igual en entrambos; desde niñns un amor honesto se profesaron; ¿pues pudiendo sefYelices los hiciera desdichados ? Darc. Pero despues me ultrajó el Conde de Kent, Eduar. Y es claro que satisfacerte quiso. Darc. Y yo lo escusé de honrado. Eduar. Di que lo erraste de necio, y tu hijo no ha de pagarlo. | Darc. Necio, ó cuerdo, he de anular el matrimonio tratado. 9 Eduar. ¿En el hombre mas iniquo Í cupiera tal desacato ? Darc. No necesito consejos. Eduar. No, ni estás para tomarlos, _ Darc. Pues para que nunca digas que me los distes en vano, sal de mi casa al instante, y jamás ni el corto espacio de sus umbrales me pises. Eduar. Ya el sufrimiento es agravio de la. razon; vive Dios, que ha de quedar castigado tu atrevimiento, Eduar. Sobrina querida Empuña la espada, y salen Derval y Enrigue, y aquel y Nanci se arrojan á con= tener :á su tio, y Enrique se arrodilla 4 su padre, Derv, Señor::: Nanc, Tio:s; Enrig. Padre, retiraos, no con tan nuevo accidente querais añadir mas grados á nuestros males, Darc. Sí haré; pero sabed entre tanto, - que ni tusoberbiatemo, á Eduar. ni detu humildad me pago al hijo, Y se vá. Eduar. Cobarde:::: insistiendo, Enrig. Por Dios dexadle. Eduar. Dices bien, porque este enfado no ha de envenenar el gusto que experimento al miraros, mas mi situacion:::: Enrig. La oí; todavía no he cansado á los parientes y amigos, con los socorros pasando que á Dervyal y Nanci debo; pero ahora::: Derv. Es escusado mientras yo pueda serviros: mi huesped soys, y es extraño que de otro os querais valer, Eduar. A tan generoso rasgo, caballero, eternamente me confesaré obligado. Con el Gobierno dexé la Milicia, imaginando descansar entre VOSOtros, con que tambien me ha faltado el sueldo que disfrutaba: mas dexemos esto > Y vamos a ver tu esposa, anc. Aquí está; señala sy quarto, esperad mientras la llamo. E ¿Ernestina ? sale Ernestina, rnest. ¿Nanci ? Nanc. Sal. ¡ Ó quanto corriendo. á abrazarla. Placer siento al abrazarte ! ?nest. Mis. deseos se lograron, Pues solo el gusto de veros | tecompensa mis trabajos, Eduar. ¿Qué faltra 4 mi fortuna, si no hubiera naufragado 2 Nanc. Tio y Señor , quanto tengo, que solo sirve al ornato y profusión :: Eduar. Nada Nanci; no estoy tan desamparado de crédito, que no pueda volver á verme en estado de socorreros sobrinos. Enrig. Señor, Derval , de aquí yamos, Ernest. Nanci á Dios 5 yo volveré luego á verte. Nanc. Aquí te aguardo. ¡ O quánto ahora estimára el poder acompañaros ! Eduard. Bien mesalió la experiencia; apa, felíz soy y afortunado, pues si hallo una alma cruel encuentro virtuosas quatro, JORNADA SEGUNDA. Salen Tayder y Enrique, éste trabe de la mano al Niño. Tayd. Entrad, Señor, sin reparo, porque el amo está durmiendo, Enrig. ¡ Quánto tu fineza estimo! Tayd. Creed que si pudiera haceros felíz , al punto lo fuerais. Enrig. De tu buena ley lo creo. Tayd. ¿Sabeis lo que estoy mirando? mirando al Niño. que el niño es retrato vuestro de los pies á la. cabeza : dexadmele - dar un beso, ¡qué hermoso! Dios te bendiga, y te dé lo que deseo. Enrig. Ven hijo de mis entrañas, ven inocente consuelo de mis ansias, dulce prenda de dos amorosos rechos; ven infante desdichado, fruto de un amor funesto, viétima sacrificada del odio al resentimiento; Ven, Y pisa con temor B VAS. 16 Sale Nanc. Qué es esto? Ernest. Morir , hermana , morix y del dolor mas acerbo que inventó la tirania. Nanc. Sosiegate. Ernest. ¿Cómo puedo, si de mis brazos ahora, cruel tu padre y sangriento, me ha quitado el corazon en mi hijo ? Yo fallezco... toda la sangre en las venas se yela ¡ay de mí... Quédase reclinada en los brazos de Nanci, y salen Enrique y Eduardo. Enriq. ¿Qué veo? Edua. ¿Ernestina? Enrig. ¿Esposa amada? Ernest. Enrique... ti0... YO MUELO... , ya no eres Padre... tu hijo... - ya se acabó... Enrig. ¡Santos Cielos! ¿Qué dices? Eduar. Por Dios, sobrina, explícate; no .el veneno nos des á pausas. Ernest. Tu Padre... Eduar. Acaba. Ernest. ¡Infeliz!....no puedo. sedesmaya. Nanc. Mortal congoja la oprime, Enrig. Y palido el color bello segunda ruiña amenaza en mi vida, Eduard. Lo primero es acudir á su alivio: en la silla la pondremos. la sientan. Tú vé por agua al instante, Nanci 4 su quarto. Enrig. Ay tio que mal salieron vuestras ideas! Eduar. No añadgs al dolor que yo padezco cordeles con tus razones. Vive Dios, si eslo que pienso, que he de beber de su sangre, Sale Nanci con agua, Nanc. Aquí está el agua. Eduar. Bañemos su rostro. Nanc. Conmigo traygo tambien para estos sucesos un €spíritu. — Enrig. Pues muestra, Ernest. ¡ Ay de mí... Eduas. Ya vá volviendo. Epriq. Dinos tú, Nanci, entretanto apar, que ha habido. Nanc. Yo solo puedo deciros, que la encontré ¿A extremos raros haciendo de pena; y de sus razones colegí ::: Eduar. ¿ Qué fue? acabemos. Nanc. Que el padre la quitó el hijo» Enrig. ¡Santo Dios! Eduar. ¡Hombre perverso ! lo que en la venganza tardo me está la razon riñendo. El morirá. Quiere irse colerico, y Enrique le detiene. Enrig. Amado tio, ¿adónde vais? deteneos. Eduard. Dexame Enrique. Enrig. Es en vano; no estais ahora dispuesto sino á seguir el dictamen de la colera; y si pierdo juntamente con el hijo el padre ¿no será cierto 3 mi fin? Ernest. Yotambien os pido lo mismo ; pues nos perdemos todos, si no os moderais: aunque tan cruel, no creo que padre se ha de arrojar á tan exécrable y feo delito, como cebarse en la sangre de su nieto. Nanc. Y á mas de eso, nos quitamos | mil arbitrios que tenemos Í para averiguar adonde se llevó el niño. Eduar. Me templo por ahora; mas si tarda de aquí á mañana en volverlo, no estará de mí seguro f ni de la tierra en el centro. Enrig. ¿Y podré yo consentirlo? ¿3 no.es mi padre? ¿no le debo el sér? ¿pues cómo pudiera, aunque proceda severo, y aunque á mi vida se atreva dexar de amarlo y quererlo ? Eduar. ¿Cómo de padre tan malo, salir pudo hijo tan bueno $ IRA a END Enrig. No por Dios, nole iniurieis; compadecedle , esto os ruego. Tú, Ernestina, con tu hermana quédate, hasta que hayas vuelto de todo punto á cobrarte, que en volver no tardaremos. Narc. ¡ Dia aciago ! Ernest. ¡ Amarga pena! Eduar. Yo lograré mis intentos. Enrig. Vamos , tio. Eduar. Enrique, vamos. Enrig. Dios dé á estos males remedio. JORNADA TERCERA. 4D» Habrá luces en una mesa , sale Eduardo y Tayder, Eduar. Hombre, mira lo que dices, que importa mas que no piensas. Tayd. Bien presto del desengaño podeis tener experiencia. Eduar. ¿ Que mi hermano te encargó el niño, y que le pusieras en parte segura? Tayd. Es cierto; bien conoce mi obediencia, y de mi fidelidad tiene repetidas pruebas. Yo le hubiera complacido, á no temer que pudiera resultarme grave daño por cómplice en sus idéas; sabia, que el tierno niño de mi jóven amo era el hijo desventurado,. - y Conociendo la pena que habia de padecer faltándole aquella prenda de su amor, me resolví á llamaros con reserva, y daros cuenta de todo. Eduar, Tú tendrás la recompensa que merece tu honradéz; lo que importa es, con cautela traher aquí el niño luego. Tayd, Es muy fácil diligencia, porque en casa de mi hermano le tengo, y está bien cerca, j 1 Eduar, Pues vé corriendo, y avisa sin dilacion quando vuelvas, que yo en tu quarto te espero, Tayd. Dios os guarde. Eduar, Ya se templa al parecer la borrasca, y el Iris de paz franqueza señales de la bonanza. Si ayuda la Providencia á que se le logre el proyecto que ha dispuesto mi cautela, todo quedará sereno, y este cruel, que no intenta sino de su precipicio correr sin freno la senda, hallará de confundido el castigo en su vergijenza, Sale Enrique. Pero Enrique; no conviene darle ahora exáéta cuenta del lance, que la alegría le pudiera ser funesta. Enriq.¿Tio? Eduar.Sobrino, ¿túaqui? ¿ Qué traes ? Enrig. Mucha estrañeza me causa, que pregunteis qué traigo , quando se encuentra mi corazOn.... Eduar.Notan pronto alargues todas las riendas al dolor; yo te prometo que en breve quedarán puestas las cosas en buen estado, Enrig. Pero el hijo... Eduar. Estoy muy cerca de asegurarle, si acaso me saliesen verdaderas las noticias que me han dado. Enrig. En vano mi mal consuela vuestracompasion, — Eduar. Sobrino, no tan sereno me vieras si no tuviese motivo; yá Dios, que una diligencia muy importante me llama, Enrig. ¿Si para templar la pena de mi dolor, querrá el tio usar de la estratagema de prometerme el alivio Cc _ vas. A e 1D E con palabras que demuestran Darc. La obediencia ha de ser ciegas confusamente el socorro, Enrig. Ciega de la, voluntad, del remedio? ¡ Ah! se interesa no de la razon. — Darc. ¿Qué fiera; demasiado en mis fatigas, ] barbaro, dí, te ha criado, con irde para que la indiferencia que con tan vil entereza con” que le miro, no nazca, me persigues£ . Enrig. Padre mi0y de alguna causa secreta, esos impetus comprueban h y poderosas:: Mas, Cielos, sale Darcey.. que á la razon que me asiste mi padre,, Darc. Ya las espesas no le encontrais resistencia: sombras de la noche fria confesad de buena fé vánenvolviendola esfera... Repara que vuestro discurso. estrecha. ¿ Pero quién está aquí? (en él. la justicia. de mi causa. Enrig.. Un. triste, . Darc. Sea así; mas la sentencia. cuyo. corazon rodean: ya está dada: -no verás el dolor y la. amargura... nunca al hijo, si te empeñas Darc. Aunque ofenderme debiera. - en. no. acceder á mi intento., de hallarte , ingrato , á estas horas. Enriq. Si muchos hijos tuviera, en mi casa, no me pesa y hubiese de redimirlos en tal ocasion; ¿querrás 4 precio. de una vileza, sin duda. alguna te vuelva. no la haría: mas decidme, el hijo? Enrig. Pues si él me falta 5 si el cariño que os profesa, ¿no. es precisa consegiiencia. mi corazon. me dexára. mi muerte 2 Darc. Tu, obstinaciom valerme de la suprema. todas tus ansias: fomenta.. autoridad de las leyes,, Enrig. ¿Obstinacion es tener: ¿ no os: vierais, Señor, no os vierais; honor ? Darc.. Sitú lo tuvieras, en un lance vergonzoso? | ni yo, me viera afrentado, pues si veis que mi terneza ni tú afligido ; mas esta se templa:::: Darc. Calla villano,, - es conversacion inútil. que no, puede mi paciencia. ¿ Quieres ver cómo te entrega. tolerar tu rebeldía ;, el hijo mi compasion? huye de mí, no pretendas: . Enrig.. Solo. eso. mi alma desea. que .el furor me precipite do Darc. Pues abandona tu. esposa :. á que viendo en tí mi afrenta, | arbitrios muchos me quedan, quiera. lavarla en tu sangre. 3 juntos con mi valimiento, Enrig. Si es vuestro gusto, vertedla, * para romper la cadena: : y acabarán de una vez. de tuenlace. Enrig. Nadierompe, los martirios que me cercan. lo que Dios á juntar llega: Darc. Vete de aquí para siempre. además, que aunque las leyes. Enrig. Dadme, Cielos, fortaleza | en mi favor no estuvieran,, ; en tan. terribles conflictos. VAS renunciára su eficacia , Darc. ¡ Ay de mí! las furias llenan por ser: dueño: de tan bellas,, mis entrañas de veneno : y tan sólidas virtudes: " veo, y conozco la fuerza como en mi esposa se encuentran. de la razon que le asiste, k Darc. Por derecho. natural: . pero. quando. se renueva d ¿no me debes la obediencia ? en mi memoria , que el padre. Enriq. Sí Señor; pero en lo justo. , de Su esposa, con violenta acción, imprimió en mi rostro la mano, solo quisiera de todo sy yil linage acabar la descendencia, Yes «sale Tayders __ mas "Tayder 2 qué quieres? Tayd. Saber lo que se me «ordena * en “punto al niño, é -Darc. Al momento se dará la providencia Para “alejarlo de Londres, adonde yo «solo sepa de su vida. Si viniese Derval , que ya tarda y “entra á avisarme. Tayd. Está muy “bien. Ya el niño en mi quarto «queda con “Su tio; éste me dice que todo «corre á su cuenta, ¿Pero qué «me importa á mí aún quando así no “suceda ? guardeme yo, y luego: sale Nanci con Ernestina. Nanc. Tayder, 31” ¿VAT ¿y padre? Tayd. En su «quarto, Ernest. Apenas moverme puedo, : Tayd. 5 Y por qué? Ernest. Bien lo sabes. Tay. Vayan fuera los pesares , mi Señora, que están las cosas dispuestas mejor de lo que pensais. anc. ¿ Qué dices? ayd. La verdad cierta ; Baxad las dos á mi estancia, y hallareis quanto desea vuestro 'anhelo: mas cuidado Con el secreto; Nanc. No tengas E tecelo: vamos , hermana. rest, Yo pagaré tu fineza. Vd. ¿Y con qué me pagarán Si están llenos de miseria? YO los compadezco > Y tanto Ne aunque el temor no me hubiera ligado á darles parte “ Suceso, la: tristeza DANS» Derv. ¿Qué prevencion será está? con que los miro, bastára para :obligarme á qualquiera “resolucion que en su alivio resultára : De edad tierna entré 4 servir en la casa, y el trato, que amor engendra, hace que á los «dos hermanos «AME tanto :::: ¿mas quién llega? Sale Derval. ¿ Señor? esperando :estaba solamente á que “vinierais, _Potque- el -amo me mandó que le avisase. -Derv. ¿Y tú, que entras en todas sus .confianzas, lo que quiere no penetras ? “Tayd. No Señor. vase Tayder, No comprehendo las idéas del Lord Darcey : ¿mas quéimucho * si mi pesar no “hace -treguas con la razon? de una :parte: -la amistad de Enrique «empeña mi «cuidado 'en “asistirlez de otra, «crueles "sospechas me devoran ; y :llamado con acciones :tan diversas, á discurir reftamente mi entendimiento no acierta, Sale Darcey, Darc. 3 Derval? Derv. ; Señor? perdonad sihe tardado. Darc. Donde ofensa - falta, el perdon es inútil, Toman sillas, y Nanciá la puerta. Sentaos. : ap. anc. ¿Derval y mi padre á solas? - me Conviene estar “atenta á quanto traten. Darc. bien sabeis las muchas Penas y pesadumbres que Enrique me ha dado, y la causa de ellas, Ya no pretendo acordarme de él jamás; sufra y padezca, pues el se buscó la ruina. Comoá mi única heredera Ca Ami go, / 20 miro 4 Nancí; esto supuesto, fuera negar que calienta ya el acomodarla es fuerza. el Sol, que su luz alumbra, para salir del cuidado, y vivifica la tierra; y la penosa molestia pero es mi infelicidad, de cuidar de una muchacha Señor, tan dura y violenta, de su estado , y de Sus prendas que me rogais con lo mismo decidme pues, si me engaño que mi corazon desea, en pensar que Su modestia, y sin embargo no puedo sus virtudes y SUS gracias admitir vuestras ofertas. 3 “bastarán para que sea No os altereis, y escuchadme: <A con ella felíz un hombre. todo Londres vitupera í de honor. Derv. Dama tan perfecta el rigor con que tratais : : como Nanci es envidiable, á Enrique : naturaleza y un partido que pudieran le hizo heredero forzoso disputarsele á porfia de todas vuestras riquezas; los jóvenes de Inglaterra. vos le dexais perecer, ; Darc. Pues para vos la destino. y el infeliz no se queja : Derv. ¿Qué decis? ¿ hablais de veras? por un exceso de amor Ñ Darc. Atended: en vos encuentro respecto de vos; ¿pues fuera : un descanso á las tareas crédito de mi amistad E de mis fatigas; Conozco robarle la preferencia? | vuestra conduéta, y la aprueba ¿Qué dixeran de mí en Londres? mi juicio : tampoco ignoro que con infame cautela que las facultades vuestras interesé mi ambicion y son cortas; mas no reparo en las tristes diferencias en ello, pues mi opulencia de la familia; y yo debo, k solo de hombre necesita > siguiendo las santas reglas he reducido mi hacienda de la razon y amistad, : á dinero, cuya suma dexar mi fama bien puesta; : tiempos hace-que esta puesta y así, perdonad si fina= en casa de Molesvort , : os resiste mi nobleza. E el banquero que grangta Darc. No creí que vuestra dicha con er el crédito mas constante rendido no agradecierais. terezh en el comercio : No espera Derv. Ni yo, Señor, que tan poco mi amor de vos otra cosa, mi opinion os mereciera. sino que dexeis la estrecha Darc. Mi sangre... : amistad que con Enrique Derv. Es ilustre y clara. | teneis, y en mi casa y rentas Darc. Mi estado... | entreis á substituirle: Derv. De una alta esfera. dadme ahora la respuesta. Darc. Mis facultades... Derv. En verdad , que me poneis Derv. Son grandes. en la situacion mas nueva Darc. Nanci.... y peligrosa : negaros Derv. Es en' todo completa. que amo tierno á Nanci bella, Darc. Siendo así , á vuestra opinion con la fé mas pura y noble, -——¿quál -escrupulo le queda? | y mas hidalga fineza Derv. El que resulta del logro que cabe en un Caballero, de tan raras conyeniencias; ree y porque veais que os hablo, Darcey, con toda franqueza, haced paces con Enrique, dándole de vuestra herencia la parte correspondiente, y entonces vereis que atenta mi voluntad al diétamen de vuestro juicio se entrega. Darc. De esta manera respondo ¿ semejante propuesta. selevanta y vas. Derv. ¡Ay de mí! Sale Nanc. ¿Derval? Derv. ¿Señora? Nanc. Con cautelosa reserva z estuve escuchando todo, y tan gustosa me dexa tan hidalgo proceder, que yo os prometo ser vuestra, á pesar de inconvenientes: quien tan fino se maneja con un amigo, quien sabe, por no manchar la pureza de su opinion , contrastar el amor en que se quema, por fuerza ha de hacer feliz una esposa, y fuera necia, si cierta de esta fortuna me aventurase á perderla. Derv. ¿ Qué decís , Nanci preciosa? Apenas , Señora, apenas del placer á la abundancia le puedo hacer resistencia. ¿Qué sereis mia? Nanc. Oslo juro por mi honor. Derv. ¡Felíz quien llega á escuchar de vuestros labios satisfacciones tan tiernas! Nanc. Mas felíz quien os conoce, y en vuestro alvedrio reyna, Hablan en secreto, y sale Eduardo, que ha oido las últimas razones. Eduar. ¿Mas felíz quien os conoce y en vuestro alvedrio reyna? aquí hay misterio de amor: ¿qué fuera que á las tristezas de Derval hallar pudiese el motivo mi prudencia en estas breves razones? poco averiguarlo cuesta, > 21 ¿Amigo? ¿Nanci? Los dos ¿ Señor? Eduar.Si tan fina se interesa á Dervala vuestra amistad en las dichas que la suerte nos dispensa, ¿cómo huyéndonos el rostro mostrais el no apetecerlast Derv. No os entiendo. Eduar. ¿No os ha dicho Nanci, que el niño se encuentra ya en nuestro poder? Derv. Podia; Señora, formar mil quejas de vuestro silencio. Nanc. YO crela que ya supierais todo el lance. Derv. Nada Sés Eduar. Pues baxad á la primera estancia, que-es de Tayder, y hallareis de placer llena á Ernestina ; ella y Enrique os dirán de la manera que el Cielo nos favorece. Derv. Supla ahora mi presteza defectos de mi ignorancia. VAS. Eduar. En verdad, Nanci, que aprecia mi corazon este joven * : tanto, que si en mí cupiera asegurar su fortuna no omitiera diligencia para hacerlo. Nanc. Pues no ha mucho que despreció con firmeza unas ventajas muy grandes. Eduar. Explícate sin reservas ¿qué ha sido? Nanc. Mi Padre quiso con mi mano darle enteras sus facultades ; pero él, porque ninguno dixera que en perjuicio de mi hermano admitia tal oferta , lo resistió, y le propuso, que en viendo las paces hechas con Enrique, y dando á éste lo que le perteneciera segun razon , su ventura haría mi mano cierta. Eduar. ¡ Espíritu generoso! Y tu Padre á tal nobleza .22 . ¿quédixo? Nan, Volvió la espalda y. fuese : yo en esa puerta retirada lo vi todo, Eduar. Pero tú, dimo > ¿te unieras con él gustosa? Nanc. Señor... Eduar. Vaya, prosigue, no temas: ¿Ho sabes quánto te quiero? Naánc. Pues tio , yo estoy resuelta á ser suya hasta la muerte, duar. Y yo en tu lugar me hiciera lo mismo. Nanc. Pero mi Padre se ha de oponer con violencia á mi gusto, y en tal caso, ereed que no me atreviera á contradecirle; pero lo que de mi parte resta £S nO ser de otro jamás. Eduar. De tu obligacion la deuda cumples , amada sobrina; mas si ayuda mis idéas el Cielo, yo te prometo que consigas lo que anhelas, Vane. ¿Qué decis? Eduar. Que no te engaño; y mas breve que tú piensas serás de Deryal esposa. Nanc. Tio y Señor, no quisiera á tan dulces esperanzas entregarme, para verlas sin fruto desvanecidas, quando mas su falta sienta. Eduar. Fia de mí , que no en vano te aseguro. Mas se acerca rnestina. Sale Ernest. Aunque me cueste, volver á vuestra presencia, abandonar las caricias mas puras y lisongeras que en mi niño y en mí esposo mi pecho sencilio encuentra, quiero *faltarme 4 mí misma, por no verme tanto agena de vosotros, Eduar. Yo te estimo la lisonja. Nano, Yo tambien, Er». Eso ofenderme debiera; y la verdad de mi afeg, no creo que desmerezca tanto que podais dudarla. "Nanc. Parece que estás contenta | mas que otras veces. Ernest, Si Dios la satisfaccion me diera de ver á mi esposo en gracia de su Padre, en quanto alienta del Sol la luciente llama «creo “que muger no hubiera que igualase mi contento. Fue muy horrible tormenta la pérdida de mi niño, mas ya que la Providencia me le ha vuelto , lo que he dicho solo á mi anhelo le resta. Eduar. Tal vez lo verás logrado. Ernest. Bien cabe en la contingencia, pero no en lo regular. -Nanc. Tras de tempestad soberbia vienen las serenidades: y €s nuestra vida cadena que de bienes y de males se forma.... ¿Pero quién entra? Sale un Hombre con una carta, Hom. El Cielo os guarde, Señores, y perdonad la licencia de entrarme así, pues me encargan que esta carta á toda 'priesa se la entregue al Lord Darcey, Nano. ¿Habeis de llevar respuesta? Hom. No señora » Porque cumplo solamente con ponerla en su poder. Nanc. Pues mostrad: yo Soy su hija, y se queda segura en mí. Hom. Tomad, pero os pido que con presteza se la entregueis » Porque le es de muy grande conseqúiencia. NWanc. 1d con Dios. - Hom. El mismo os guarde. VAS, Sale Enrig. ¿Tio? Eduar. ¿Enrique? -Enr. Considera mi juicio, que pues la noche va creciendo , accion €s cuerda retirarnos , que estareis - cansado de las molestias del viage, y lo tumultuoso del dia > y Derval se queda esperando con el niño, -_Eduar. Pues ahora es: tu presencia aquí necesaria... Ernest. Os Oygo: Unas razones tan llenas de enigmas algunas Veces,, que no es mucho. me suspenda. Eduar. Pronto. saldrás de las dudas gue no sin causa fomentas. Enrig.. ¿ Pronto decis? : Eduar. Y aún me admiro de que tanto se difiera el desengaño. Dent. Tayd. Teneos.. Dent..Nanc. Reparad.... Dent.. Darc. Dexad que muera á mis propias manos. Enrig. ¿Qué voces pueden ser estas? Ernest. Toda tiemblo. Eduard. Ven conmigo,, y tú de aquí no. te muevas. É Retiranse Eduardo y Ernestina á la PUer=— 12, y salen Tayder y Nanci conteniendo, al Lord. Darcey,, que traerá un puñal en. la mano.. Darc. Nanci, Tayder, si me amaís permitidme que fallezca al rigor de este puñal. Forcejeando. por herirse: se arroja. Enri-- que: 4 quitarle el puñal. Enriq. ¿Qué haceis Señor? Si no suelta; el acero vuestra mano,, vive Dics que á la violencia. apelaré., Darc.. Toma infame, -— se lo sueltas, toma. ingrato, y en tí sea del rigor con que me matas: ese instrumento, la empresa. Se dexa. caer-enuna silla, Enrig. Pero Señor ¿ no podré, Por merced sola y postrera, saber qué ocasion > QUÉ causa. tan poderosa atormenta. Vuestro pecho , que os obliga. á intentar la accion mas fea * que en un espíritu. noble la justa razon condena? Dar. ¡ Mísero de mí, que objeto. 23 Sin hacer caso de Enrique. del furor de las estrellas, precipitado me: veo al horror de la miseria! ; ¿adónde iré? ¿Quién podrá en precision tan severa darme consuelo? Nanc. Quien sabe amaros con da fineza mas extremada. Dare. ¡Hija triste! ¡tú mis pesares aumentas! - llora, infelíz., la desdicha que inocente te rodea.. : Enrig. Pues Señor ¿tanta es mi culpa, que no merezco siquiera que me digais vuestros males? Darc. Tu triunfo dirá tu lengua mejor : ¡por tí me he perdido! toma, mira en esas letras le arroja la mi ruina ya decretada; - carta. gózate de las! funestas ss conseqúencias. de tu arrojo; | Í pero. si acaso contemplas Sn que merezco. mas, traspasa. con. rigorosa violencia. mi corazon 3 sáciate: con. la sangre de mis venas,, si dilatarme la muerte no: quieres, porque padezca. todavía mas. Enrig. Por Dios, amado. Padre , que: mientras: leo: la carta. os templeis: esto. es.lo que dice: en ella.. y. Lee... Como. me intereso, tanto en »las cosas de V. E.., y sé que ha tiem-. po puso á ganancia una gran Cantidad en casa de mi amo Molesvort , den. »bo. participarle, como en este instan=. »te acaban de embargarle todo por una. »»quiebra inesperada ; él se ha huido;, y 2 YO, COMO. SU: CAXErO, me: hallo. retira. a» do en. parte Segura, aunque mi ino- »cencia nada me deja temer. En: este su= »» Puesto Se servirá valerse de la noticia, »para lo que juzgase mas conveniente. »Londres , $. Herbey. 24 Darc. ¿Estás contento? ¿conoces guántas desdichas me cercan por tu causa? ¿Qué tendrás que oponer en tu defensa? Enrig. Si yo pudiera alegrarme de vuestros males, lo hiciera, Señor, en esta ocasion, porque ella sola franquea la de que me conozcais á fondo: no de la pena á la amargura entregueis el corazon. Darc. Si se niega lo posible á la esperanza ¿qué he de hacer? Enrig. Lo que os prevenga mi diétamen : un momento esperad. VAS. Nanc. Estoy suspensa nos volvió , sin que supierais nada del caso; este nieto, que halló en vos indiferencia mas que agrado, es la fianza que vuestros males remedia. Diez mil libras esterlinas hoy recibí en esta letra; no os importa saber cómo , sino que de todas ellas el dominio vuestro nieto por mí gustoso os entrega. Nanc, ¿Qué escucho? Derv. ¡Rasgo admirable! Darc. Fluctuando entre la vergiienza, la piedad y la ternura, inmoble estoy. Enrig. Llega , llega hijo de mi alma, y las plantas de tu Abuelo humilde besa. A A entre el temor y esperanza; él me turba, y ella alienta mi deseo. Darc. ¡Ah! las angustias que mi alma reconcentra, ¡qué justamente castigan mis temeridades necias! A Enrique negué el perdon, y le abandoné á la extrema necesidad , y yo ahora á la mayor indigencia me miro ya reducido: por los filos de mi ofensa Dios mi castigo dispone, ¡venero su providencia! ¡Ay Nanci! -Nanc. No desmayeis, que el que parece que cierra las puertas para el alivio: puede abrirlas quando quiera para el consuelo. : Salen todos, y Enrique con el niño, Darc. ¿Qué miro? venis todos, en mi afrenta conjurados , á insultarme? Enrig. No de tan baxa manera penseis , Padre, y escuchad las voces de mi terneza: Este niño , que robasteis á miamada esposa bella, y de Tayder el temor El niño se arrodilla, y le da la lerra de rodillas con Enrique. Ernest. Todo quanto poseemos os damos; si mas pudiera nuestro amor , si el Universo hoy fuera nuestro, hoy tuvierais del laurel de todo el Orbe coronada la cabeza. Darc. Basta; no mas hijos mios, no pretendais que fallezca de confuso ; entre mis brazos os recibo: dulce prenda de mi amor llega á mi pecho. Abraza á los hijos y luego al niño. Nanc. ¡Qué dicha! Enriq. ¡Felices penas que satisfaccion tan alta proporcionan! Derv. ¡Quién creyera que tan. amargos principios tan dichoso fin tuvieran! Darc. Hijos , si os he ofendido, si mis iras indiscretas.... Enrig. Callad por Dios, Padre mio, que el corazon me penetran esas” razones. Ernest. En dia que las esperanzas nuestras se logran , nada se escuche que no sea complacencia, — ASA ATTZ AGDEOS ETSTEASACAETEN CRE EA E TA Enrig. Pero Tio, quando vos deseabais con viveza nuestra paz , y está lograda ¿ COn tanrara indiferencia . OS mostrais? Darc. Sin duda alguna que la cruel estrañeza que usé contigo, á tan justa reconciliacion te niega: mas si yn arrepentimiento SINCero ::: Eduar. Si no lo fuera, Ó serías insensible, ó en el orbe de la tierra no habria hombre mas ingrato, Conoce ahora en las pruebas de tú Enrique, si le he dado, y si ha aprendido en mi escuela de las sólidas virtudes las máximas verdaderas. ¡Y para que todos juntos Conozcais que mi prudencia quiso probaros ; sabed que estoy lleno de opulencia, que mi naufragio fue falso, que yo por mano secreta- _te entregué la cantidad contenida en esa letra, para exáminar el uso que querias hacer de ellas que ganar pude al caxero de Molesyort, y la-quiebra fue fingida; y finalmente que el fruto de mis tareas le miro tan bien logrado; pero todavia resta una felíz circunstancia á Enrig. 25 que de todo el placer sea el justo y último sello. Enrig. Decid ¿quál puede ser ? Eduar. Esta: Coge de la mano á Nanci, Generoso caballero, presupuesta la licencia de Darcey, en esta mano os doy una recompensa digna del bizarro esfuerzo de vuestra amistad: la inmensa riqueza que al Cielo debo::: Derv, ¿Para qué mayor riqueza que Nanci? Nanc. ¡ Dichosa suerte! : se dán las manos. Darc. Tú solo, Eduardo, pudieras con tu prudencia ser Íris de borrasca tan deshecha. Eduar. Llegad todos, abrazadme: mis facultades son vuestras; nada para mí reservo sino vivir en paz quieta entre vosotros, Enrig. Jamás cos faltará en las almas nuestras un fiel reconocimiento. . Tayd. ¿Y yo? Eduar. Lo ofrecido es deuda; nada te podrá faltar. Darc. Pues ahora ¿qué nos resta? Enrig. Saber que al hombre virtuoso en sus mas fuertes urgencias nunca le falta el auxilio del que todo lo gubierna, ETA 20