Contribución del análisis funcional en la caracterización de El Salt como un centro de intervención referencial de las poblaciones neandertalianas en los valles de Alcoi (Alicante)
Abstract
The Mousterian site of El Salt (Alcoi, Alicante) is located in the north-eastern sector of the Betic Range, on the eastern spurs of the Serra Mariola. Its study aims to analyse the historical process that Neanderthal populations experienced in Alcoi Valleys, as a manifestation of the first well-known human settlement in the area.
Full text
Análisis Funcional: su aplicación al estudio de sociedades prehistóricas Functional Analysis: Its Application to the Study of Prehistoric Societies Editores: Ignacio Clemente, Roberto Risch Juan F. Gibaja BAR International Series 1073 2002 vi
ÍNDICE Lista de autores y autoras i SECCIÓN I INTRODUCCIÓN 1. Objetivos y perspectivas del 1er Congreso de Análisis Funcional en España y Portugal Objectives and Perspectives from the 1st Conference on Functional Analysis in Spain and Portugal Roberto Risch, Ignacio Clemente y Juan Francisco Gibaja 3 2. Historia y actualidad del análisis funcional sobre materiales líticos en España Assumpció Vila Mitjà 13 SECCIÓN II TEORÍA 3. Análisis funcional y producción social: relación entre método arqueológico y teoría económica Roberto Risch 19 4. Análisis funcional y producción en las sociedades cazadoras-recolectoras. Significación de los cambios tecnológicos durante el mesolítico Ermengol Gassiot Ballbè 31 5. Producción y consumo Ivan Briz i Godino 43 SECCIÓN III METODOLOGÍA Y NUEVAS PERSPECTIVAS 6. Variabilidad estadística en imágenes digitalizadas de rastros de uso: resultados preliminares Jordi Pijoan López, Joan Anton Barceló Álvarez, Ignacio Clemente Conte y Assumpció Vila i Mitjà 55 7. La descripción de las trazas de uso en materias primas volcánicas: Resultados preliminares de un análisis estadístico descriptivo Andrea Toselli, Jordi Pijoan López y Joan Anton Barceló Álvarez 65 8. Análisis funcional en instrumentos de cuarcita: el yacimiento del paleolítico superior de la Cueva de la Fuente del Trucho (Colungo, Huesca) Juan Francisco Gibaja, Ignacio Clemente y Ana Mir 79 9. Complementariedad entre análisis de residuos y trazas de uso para la determinación funcional de los instrumentos macrolíticos: su aplicación a un ejemplo etnográfico del país Dogón (Mali) Ignacio Clemente, Roberto Risch y Débora Zurro 87 10. Indicadores de actividad física y cargas laborales en el esqueleto humano. Posibilidades y limitaciones para el estudio del trabajo y su organización social en sociedades extintas Paz Balaguer Nadal , Mª Inés Fregeiro Morador, Camila Oliart Caravatti, Cristina Rihuete Herrada y Elena Sintes Olives 97 SECCIÓN IV ANÁLISIS FUNCIONAL Y EL ESTUDIO DE SOCIEDADES CAZADORAS–RECOLECTORAS 11. Actividades concretas y su organización espacial en el interior del yacimiento del paleolítico medio del Abric Romaní (Capellades, Barcelona): análisis funcional de objetos remontados Kenneth Martínez Molina 111 12. Contribución del análisis funcional en la caracterización de El Salt como un centro de intervención referencial de las poblaciones neandertalianas en los valles de Alcoi (Alicante) Amelia C. Rodríguez Rodríguez, Bertila Galván Santos y Cristo M. Hernández Gómez 121 iii
13. La traceología como medio para determinar el sentido de ciertas conductas técnicas estandarizadas observadas en el registro lítico: el caso de las raederas del yacimiento musteriense de El Esquilleu (Cantabria) Belén Márquez Mora y Javier Baena Preysler 133 14. El aporte del análisis funcional para el conocimiento del yacimiento auriñaciense de Barbas III. Primeros resultados Joseba Ríos Garaizar, Iluminada Ortega Cordellat, Juan José Ibáñez Estévez y Jesús Emilio González Urquijo 141 15. Resultados preliminares da análise funcional das indústrias líticas de La Vigne Brun (Loire, França). Os buris da unidade habitacional OP10 Marina de Araujo Igreja 151 16. Los procesos de enmangado en los raspadores magdalenienses de la Cueva del Parco (Alós de Balaguer, La Noguera, Lleida) Manuel Calvo Trias 163 17. La organización espacial de la producción y uso del utillaje de piedra en Berniollo Juan José Ibáñez Estévez y Jesús González Urquijo 173 18. Análisis de instrumentos en costilla de alce, mandíbulas de castor y caparazón de tortuga de Zamostje 2 (Rusia) Ignacio Clemente, Evgeni Y. Gyria, Olia V. Lozovzska y Vladimir M. Lozovski 187 SECCIÓN V ANÁLISIS FUNCIONAL Y EL ESTUDIO DE SOCIEDADES AGRO–PASTORILES 19. Útiles de percusión tallados en el neolítico precerámico del valle alto del Éufrates (Siria) 100008700 cal a.C. Juan A. Sánchez Priego 199 20. Traceologia de peças líticas do neolítico antigo do centro e sul de Portugal: primer ensaio Juan Francisco Gibaja, António Faustino Carvalho y Mariana Diniz 215 21. Procesamiento estadístico del ajuar depositado en la necrópolis neolítica de la Bòvila Madurell (Sant Quirze del Vallés, Barcelona): la función de los instrumentos líticos Juan Francisco Gibaja y Germà Wünsch Royo 227 22. Minería y producción de adornos de calaíta durante el neolítico en Gavá (Baix Llobregat, Barcelona) Josep Bosch y Alícia Estrada 237 23. Análisis de las puntas del sepulcro calcolítico de la Costa de Can Martorell (Dosrius, Barcelona) Antoni Palomo y Juan Francisco Gibaja 243 24. Producción de cerámicas y funcionalidad durante el IIIer milenio cal a.n.e. en el noreste de la península Ibérica Xavier Clop García 251 25. Traceología aplicada al material metálico: límites y posibilidades Carmen Gutiérrez Sáez 261 26. Eficacia e ineficacia de las sierras metálicas: ¿sólo sirven las de bronce? Corina Liesau von Lettow-Vorbeck 273 27. Efectismo y efectividad de las espadas argáricas a partir de una réplica experimental del ejemplar de La Perla (Madrid) depositado en el Museo Arqueológico de Cataluña 285 iv
v Elena Carrión Santafé, Javier Baena Preysler y Concepción Blasco Bosqued 28. Huellas de trabajo en piezas dentarias de la población prehispánica de Gran Canaria Teresa Delgado Darias, Javier Velasco Vázquez, Matilde Arnay de la Rosa, Emilio González Reimers y Ernesto Martín Rodríguez 295 SECCIÓN VI RECOPILACIÓN BIBLIOGRÁFICA 29. Recopilación bibliográfica relacionada con el análisis funcional de autores hispanos y lusos Ignacio Clemente Conte 309
12. Contribución del análisis funcional en la caracterización de El Salt como un centro de intervención referencial de las poblaciones neandertalianas en los valles de Alcoi (Alicante) Amelia C. Rodríguez Rodríguez, Bertila Galván Santos y Cristo M. Hernández Gómez Abstract The Mousterian site of El Salt (Alcoi, Alicante) is located in the north-eastern sector of the Betic Range, on the eastern spurs of the Serra Mariola. Its study aims to analyse the historical process that Neanderthal populations experienced in Alcoi Valleys, as a manifestation of the first well-known human settlement in the area. It is characterised by its strategic location in a place of access to diverse biotopes that facilitates the capture of varied and abundant subsistence resources (hydrlogical, cinegetics, vegetable, lithic), responding in this sense to a so-called Referential Centre of Intervention (CIR) pattern of the Mousterian hunter-gatherer groups. From the structural perspective, it is defined as an open-air settlement, situated at the foot of a very large travertine overhang that has undergone profound transformations throughout the Pleistocene, consisting basically of landfalls and significant regression of the cliff face. Historically, the human settlement of the site began around 60,000 B.P. according to basal dating. The process lasts some 20,000 years, until circa 40,000 B.P. maintaining some very remarkable levels of occupation intensity. Strata XIII to IX concentrate remains of the complex development of social practices. There is clear evidence of the organization of activities around important structures of combustion that have allowed the identification of organised activity zones (ZAO), with a high grade of interference. This fact shows the development of numerous long-term occupations. Stratum VIII shows an inflection in the archaeological record, already inside the Würm interestadial or isotopic stadium 3. Mousterian occupation is weaker, although it lasts until well into the Würm III. Indeed, in the levels of this final phase (strata VIII to V) there is a less marked spatial organisation of the activities; the combustion signs are much lighter; and the diagenetic processes are perceived with greater intensity. We maintain the hypothesis that a global process of Neanderthal demographic regression is reflected in El Salt, beginning around 40,000 B.P. and continuing until its definitive extinction within Würm III. In this sense, this area of Alicante should be added to the Neanderthal lasting phenomenon), observable in the southern part of the Iberian Peninsula, when in other geographical contexts they had already been replaced by the modern communities of Sapiens sapiens. In this context, the functional analysis of the lithic industry is a fundamental tool for the study of the socio-economic processes implied in the historical development of this huntergatherer community; because: 1) it contributes to the identification and characterisation of tool production; 2) it provides data for the characterisation of the work processes. 3) it allows us to study more closely the definition of El Salt as a Centre of Intervention, emphasising its referential character in a strongly articulated territory and in a relatively extensive time lapse, explaining, finally, the way of life of this population. In this first approach, we tried to evaluate two interrelated aspects: 1) to analyse the conservation of use-wear in the lithic industry and the incidence of the post-depositional alterations, and 2) to contribute to the functional definition of the ZAO and of the transitional spaces that have been identified along the site sequence. The chosen sample (table 1) comes from 1996 and 1997 campaigns, in sector 2. Strata VIII to V were dug extensively, while in the oldest ones only one square meter (Z5) was excavated. Level X was not detected in this sounding, but later. Non-patinated supports of all morpho-technical categories were selected by visual analysis. The results of this first examination can be observed in table 1, which reflects the absolute number of elements by level, as well as that of pieces which did not show visible alteration patterns. The more common alteration is the one derived from fire action, that can appear alone or in combination with patinas of diverse clear tones. Table 2 shows the variety of chosen supports: side-scrapers (R21 to R31), denticulates (D21), nuclei, plein debitage levallois flakes (mainly from recurrent unipolar and recurrent centriped methods), plunging and crest flakes, naturallybacked knives, two ranges of cortical flakes, fragments, fragmented flakes, debris and pebbles. Table 3 summarises the incidence of microscopic alterations on the sample, which always reaches more than 50% of the artefacts with the exception of level XII. Table 4 shows the non-altered supports indicating if they have use-wear signs or not. 121
122 The low percentage of used pieces is striking, but it must be related, among other things, to the nature of the sample, that has integrated all kinds of categories that appear in a lithic group, even the debris. For example, among the retouched supports, of ten analysed side-scrapers only five had use-wear. It is possible that some of the rest were also employed, and both resharpening or slight use kept us from detecting wear. In order to improve knowledge about retouched tools we have added another 23 non-macroscopically altered artefacts (belonging to the 2000 campaign) to our sample. Of these, 12 non-microscopically altered pieces can be added to the former 10. This time only two of them had any use-wear, thus the percentage of used pieces from two groups reaches a significant 68%. Levallois flakes also show low percentage of use. Of the 16, only 4 have interpretable wear. The small size (less than 2 centimetres) of some of them could explain this result in some cases. Technical flakes gain high percentages of use while cortical ones show the opposite tendency. Any nucleus, fragment or fragmented flake had use-wear, while 2 debris items were used, with the possibility that both of them belong to a levallois method. We should also mention the pebbles, which did not show any use-wear either. But among this kind of artefact recovered in the 2000 campaign there are 5 with distinct signs of use. The functional conclusions of this study will be evaluated independently of their stratigraphical situation, given their low absolute number. Later we will try to characterise some of the ZAO with the use-wear information help. Five artefacts have provided evidence of woodworking, all of them were side-scrapers which have scraped or sawed this kind of material. The materials of animal origin are the best represented in the sample, with butchering (10 tools) being the most common. There is also one cortical flake that has scraped meat from a bone and one side-scraper which has sawed bone. On the other hand, two side-scrapers and one levallois flake scraped skin, and one side-scraper scraped and cut this type of raw material. We want to comment on the use-wear detected in the group of five pebbles belonging to the levels IX and X (Fig.1). They present one, smooth, lightly convex surface with a series of well articulated linear accidents. In some cases the striae show a bi-directional kinematic, and frequently they overshoot the useful surface, which means that the worked material is at the same time abrasive and soft. Lacking precise mineralogical analysis, limestone seems to be the raw material of the pebbles, with the exception of one more grainy rock. Linear accidents are associated with pecking wear, which could be related to the intention of creating more abrasive surfaces. So, the most probable worked material is hide. Finally, another 11 flaked tools have use-wear insufficiently developed to identify the worked material, although it was possible to identify their kinematics. If we try to analyse these data by levels, there are a few strata where we can find ZAO. In level XII there are 6 tools related to butchery and skin. In level VII there is a concentrated ZAO around 4 square meters, where we can observe all kinds of activities, and in level VI, with a low intensity of occupation, it is striking that the only three pieces used have worked wood. In conclusion, the analysed lithic pieces present some very high percentages of microscopic alteration. Out of 177 previously selected pieces, some 37 were still altered. The used pieces reach only 25%, although, if we only take into account the retouched ones, this percentage increases to 68%, which is not a negligible proportion. El Salt es un asentamiento humano del Paleolítico Medio en un ámbito de ladera, al abrigo de una gran pared travertínica, en la confluencia de los ríos Barxell y Serpis (Galván 1992). Su estudio se enmarca en un proyecto cuyo objetivo básico es el análisis del proceso histórico experimentado por las poblaciones neandertalianas en los Valles de Alcoi, como manifestación del primer poblamiento humano conocido en la zona1. Esta parte de la montaña alicantina muestra un intenso dinamismo histórico cuyo origen puede situarse en torno al 60.000 B.P., de acuerdo con las dataciones más antiguas obtenidas para los niveles basales del mencionado yacimiento (Galván et al. 1 Este proyecto plurianual, bajo la denominación de “Investigaciones Arqueológicas en el Salt. El primer poblamiento humano de los Valles de Alcoi”, está preceptivamente autorizado y subvencionado por la Direcció General de Patrimoni Artistic de la Generalitat Valenciana. 2001). Los valles alcoyanos, localizados estratégicamente en la conexión entre el litoral mediterráneo y las tierras interiores de la meseta, debieron conformarse como el territorio ecosocial de comunidades cazadorasrecolectoras, que hicieron de El Salt uno de los centros de intervención referencial desde el que organizaron la explotación y aprovechamiento de su medio vital, con capacidad para garantizar la reproducción social. Este activo proceso perdura claramente unos 20.000 años, hasta ca. 40.000 B.P., a lo largo de los cuales el yacimiento mantiene unos niveles de intensidad de ocupación muy notables como revelan los estratos XIII a IX, en los que se concentran numerosos indicios demostrativos del complejo desarrollo de un entramado de prácticas sociales, como principal agente de estratificación: evidencias claras de ordenación de las actividades en torno a importantes estructuras de combustión, que han
permitido la identificación de zonas de actividad organizada (ZAO); elevado grado de interferencias entre las sucesivas ZAO reconocidas, lo que pone de manifiesto el desarrollo de numerosas ocupaciones de larga duración; fuerte aprovechamiento de las biomasas animales, de gran diversidad específica, destacándose la presencia de ciervos, caballos y cabras; así como reconocimiento de una actividad de producción lítica muy bien representada en todas las fases de la cadena operativa, etc. La interrelación de todos los factores denota la persistencia de un modelo de ocupación particular en el que se reconoce la importancia y el arraigo de una tradición en las pautas de antropización y una conducta previsora, con un fuerte grado de predeterminación de las actividades y de anticipación de las situaciones; así como un gran conocimiento de las potencialidades del medio y una concepción clara del territorio eco-social, que se presenta muy bien articulado, donde El Salt desempeña un papel básico en las funciones de organización de amplio espectro, como centro referencial. En este desarrollo se advierte una inflexión a partir de la fecha reseñada, ya dentro del interestadial würmiense o estadio isotópico 3 (interfase E de Cova Negra y II/III de Cova Beneito) (Fumanal 1994); en la que parece debilitarse la presencia neandertaliana, aunque ésta perdura hasta bien entrado el Würm III. Efectivamente, en los niveles asignables a esta fase final de la ocupación musteriense (a partir del estrato VIII) los indicios se atenúan: no se manifiesta tan marcada la organización espacial de las actividades; los signos de combustión son mucho más leves; los procesos diagenéticos se perciben con mayor intensidad y la incidencia antrópica en la sedimentación se reduce; la población natural de lagomorfos se incrementa progresivamente; el aprovechamiento de las biomasas animales es menor y la producción lítica también disminuye. Mantenemos la hipótesis de que en El Salt se refleja un proceso global de regresión demográfica neandertaliana en los valles de Alcoi, cuyo arranque tiene lugar en torno al 40.000 B.P. y se prolonga hasta su definitiva extinción dentro del Würm III. En tal sentido, esta zona alicantina y de forma particular El Salt deben sumarse al fenómeno de perduración de los neandertales observable en el territorio sur-peninsular, cuando ya en otros contextos geográficos habían sido reemplazados por las comunidades modernas de sapiens sapiens. En el presente contexto el estudio funcional de los utensilios líticos se revela como una vía fundamental para el análisis de los procesos socio-económicos implicados en el desarrollo histórico de las comunidades cazadoras-recolectoras; siendo tres las aportaciones prioritarias de la traceología en el marco de este proyecto de investigación: 1) Contribuye de manera específica a la identificación y caracterización de los instrumentos de producción. 2) Proporciona datos de primer orden para caracterizar los procesos de trabajo. 3) Permite profundizar en la definición de El Salt como Centro de Intervención, discriminando su carácter referencial en un territorio fuertemente articulado y en un lapso temporal relativamente dilatado, explicando, en último término el modo de vida de esta población. El análisis funcional se muestra como instrumento básico en el estudio de las industrias líticas musterienses, lo que resulta particularmente imperioso en el caso de los conjuntos líticos del Levante peninsular, donde aún está por definir, sobre una sólida base empírica, el concepto de “producto/utensilio”. No en vano, los primeros resultados obtenidos en este trabajo ponen en evidencia que la realidad histórica está muy alejada de la imagen “actual” que se deriva al organizar las series de acuerdo a la aplicación de las tipologías clásicas. Por otra parte, pone en evidencia la necesidad de considerar el registro artefactual potencial en un sentido amplio, ante el peligro de perder irremisiblemente información básica. Es necesario asumir que forman parte de dicho registro no sólo los elementos claramente sometidos a una transformación humana patente, sino también todas las evidencias de intervención antrópica en un espacio socializado, como queda de manifiesto en el conjunto de cantos rodados con huellas de utilización recuperados recientemente (fig. 1). Figura 1: Cantos rodados con huellas de uso (Niveles X y IX). En esta primera aproximación al Análisis Funcional se pretendía, evaluar las posibilidades de aplicación de la traceología a este conjunto, prestando atención a dos 123
aspectos interrelacionados: 1) analizar la conservación de huellas de uso en la industria lítica y la incidencia de las alteraciones postdeposicionales sobre ellas y 2) contribuir a la definición funcional de las ZAO y de los espacios transicionales que se han identificado a lo largo de la secuencia de ocupación del yacimiento. La muestra escogida procede de los trabajos desarrollados en las campañas de 1996 y 1997 en el sector 2. Los estratos del V al VIII se excavaron en extensión, mientras que en los más antiguos se practicó un sondeo de un metro cuadrado (cuadrícula Z5). De esta manera ha podido examinarse material correspondiente a los estratos V, VI, VII, VIII, IX, X y XI, definidos por Mª Pilar Fumanal (1994). Se seleccionaron soportes de todas las categorías morfotécnicas que en un análisis de visu no estuvieran alterados por pátinas de origen químico o mecánico (lustre de suelo, desilificación, fuerte alteración térmica, etc.). Los resultados de este primer examen pueden observarse en la siguiente tabla, donde quedan reflejados el número absoluto de elementos por nivel, el de artefactos que no mostraban huellas de alteración tan desarrolladas como para impedir a priori un correcto análisis y su valor porcentual. El nivel X, que no se había identificado en el sondeo, constituye una fase donde predominan los fenómenos diagenéticos, sin ZAO detectadas. El Salt: Proporción de soportes aptos para el análisis seleccionados de visu Nivel N° total Analizables % V 18 10 55,6 VI 84 43 51,2 VII 144 57 39,6 VIII 78 19 24,3 IX 21 9 42,8 XI 21 11 52,4 XII 57 32 56,1 XIII 87 14 16,1 Total 510 195 38,2 En la Península Ibérica son pocos los yacimientos de este período que han sido sometidos a análisis funcional y en todos parece repetirse la importancia de las alteraciones postdeposicionales. En Cataluña se estudiaron algunos materiales del yacimiento de Mediona I, donde destaca el tratamiento térmico en este conjunto del Paleolítico Medio (Clemente 1995). Sin embargo Clemente tuvo que descartar la realización de un programa más amplio debido a la presencia de fuertes alteraciones microscópicas. Dicho traceólogo analizó asimismo materiales del Abric Romaní que también estaban demasiado alterados para hacer rentable su estudio. Posteriormente, los miembros del LAUT han retomado el análisis de este centro de intervención, cuyos resultados aún no han sido publicados en extensión. La Cueva del Trucho (Huesca) es otro yacimiento analizado por I. Clemente. En éste, de los tres niveles pertenecientes al Paleolítico Medio, sólo el inferior contenía piezas de cuarcita que hubieran conservado huellas de uso (Gibaja, Clemente y Mir en este volumen). En Andalucía, E. Mansur realizó un test preliminar sobre materiales líticos del Boquete de Zafarraya, que todavía no ha sido publicado. El tipo de alteración más común en El Salt es la derivada de la acción del fuego, que puede aparecer sola o en conjunción con pátinas de diversos tonos claros. En este centro de intervención son numerosas las estructuras de combustión así como las áreas de combustión no estructuradas, lo que justifica la abundancia de piezas muy rubefactadas, con fracturas térmicas o francamente calcinadas. Las pátinas están originadas por la acción combinada del fuego, del sedimento y del agua, obedeciendo a complejos procesos mecánicos y químicos interrelacionados. No hay que olvidar que el yacimiento se ubica en una zona travertínica, que incluso en la actualidad se ve afectada por la acción hídrica. El análisis visual de los soportes destaca como una forma rápida y eficaz de detectar piezas con ciertos tipos de alteraciones postdeposicionales, lo que proporciona un criterio de selección, que en principio es aleatorio, y que por ello permite obtener una muestra representativa. Tanto las alteraciones mecánicas como las químicas deben afectar al conjunto de las piezas por igual, siendo lo relevante su ubicación espacial, al determinar el grado de exposición a su influencia. En el caso que nos ocupa, la directa exposición al fuego de una gran cantidad de elementos líticos enmascara las posibles trazas que su uso pudiera haber creado. Si las estructuras de combustión constituyen uno de los principales ejes de vertebración en la organización del espacio y de las actividades asociadas a cada zona concreta, es evidente que muchos soportes quemados estuvieron directamente implicados en ellas. El análisis de visu implica que pasen el filtro determinados soportes igualmente alterados, que serán detectados en una posterior observación con los aparatos ópticos. Este ha sido el caso, como veremos, de algunas de las piezas analizadas para este trabajo. Con ello, la proporción de piezas alteradas aumenta todavía más. Sin embargo, es necesario precisar que las alteraciones postdeposicionales pueden respetar determinados estigmas de uso que, por lo tanto, todavía son interpretables. De entre ellos, son las melladuras las que más probabilidades tienen de sobrevivir, aunque es necesaria una labor de discriminación para distinguirlas precisamente de las producidas por esas mismas alteraciones. La variedad de soportes elegidos es amplia, pues intenta reflejar la composición del conjunto lítico. En realidad se trata de una representación de la totalidad del material recuperado en El Salt, el cual refleja que en este lugar también se llevaron a cabo las labores de talla. Así, se han identificado desde lascas de primera generación, casi enteramente corticales, restos de talla y núcleos, que podrían asociarse con los desechos generados, hasta lascas de “plein debitage”. Las lascas levallois de plein debitage corresponden mayoritariamente al modo de explotación centrípeto recurrente. Se trata de productos de lascado acorticales o con córtex residual, con unas medidas que 124
oscilan entre los 2 y los 6 cm. Destaca asimismo un conjunto de lascas desbordantes que tanta importancia tienen en la configuración de los núcleos. Se han desglosado en dos categorías, a fin de individualizar los denominados cuchillos de dorso natural, que siempre han sido considerados un tipo de soporte significativo en los conjuntos líticos del Paleolítico Medio. También se han establecido otros dos grupos con las lascas corticales. Por un lado, aquéllas cuya cara dorsal es superior a las tres cuartas partes de la superficie y por otro, aquéllas donde el cortex ocupa aproximadamente la mitad de la superficie dorsal. Existe igualmente un pequeño porcentaje de lascas que, por estar fragmentadas, no pueden encuadrarse en las otras categorías. Entre las piezas retocadas hay raederas simples, dobles, bifaciales y denticulados. Otro tipo de soporte que ha sido individualizado es el de los fragmentos informes. Éstos tienen una procedencia accidental, pero alguno de los filos producidos de manera fortuita pueden haber sido utilizados. Clasificar una pieza lítica como resto de talla es una tarea ciertamente difícil en un conjunto como el de El Salt, caracterizado por la producción de soportes de pequeño tamaño. En este caso se han considerado como integrantes de esta categoría aquellos productos de lascado inferiores a 2,5 cm., en cuyas caras dorsales no se aprecie con total claridad que corresponden a un momento de plena explotación del núcleo. Se ha tomado en consideración también la categoría de los núcleos, de este mismo sistema de producción. Su inclusión obedece a que en El Salt han aparecido núcleos agotados posteriormente formatizados mediante retoque con la aparente intención de ser empleados como instrumentos de trabajo. Sin embargo, entre el material que nos sirve de base para este trabajo no existen piezas de estas características, por lo que se ha optado por analizar aquellos que aunque no presentaran huellas visibles de utilización, no estuvieran muy afectados por las alteraciones. Por último, también se ha incluido una serie de cantos rodados, no termoalterados, que aparecen en varios niveles del yacimiento, para tratar de dilucidar el por qué de su presencia. Hay que destacar que hemos estudiado la totalidad de las piezas correspondientes a los niveles VII, VIIIA y B, y XII. El primero de ellos ha sido seleccionado por cuanto reunía, con diferencia, el mayor número de soportes, tanto si se tenía en cuenta la cantidad originaria como después de haber eliminado los materiales alterados. Aún así, hay que recordar que las 57 piezas analizadas sólo constituyen el 39,6% de esta unidad arqueosedimentaria. Por el contrario, el nivel XII ha sido elegido debido a que parecía contener el mayor porcentaje de piezas susceptibles de ser analizadas, que alcanza el 56,1%, aunque su número absoluto es de 32. En cuanto al nivel VIII, la razón de su selección fue comprobar si las 19 piezas que habían pasado el primer examen de visu podían efectivamente ofrecer información funcional. En el resto de los estratos el grado de la representatividad de la muestra es variable, dependiendo en la mayoría de los casos de la aleatoriedad de un primer muestreo que se había realizado con 24 piezas retocadas para comprobar el estado de las superficies del conjunto. Con respecto a la incidencia de alteraciones postdeposicionales en el Salt, el análisis microscópico de las 154 piezas ha revelado la existencia de este tipo de accidente en un número significativo de los soportes que no parecían tenerlos a simple vista. En el siguiente cuadro aparece el número de elementos alterados, por niveles, en el conjunto observado con los aparatos ópticos, y el porcentaje que representan para cada unidad arqueosedimentaria dentro de la muestra seleccionada y en el total de las 510 que componían el conjunto inicial procedente del sondeo. El Salt: Relación de soportes analizados por niveles arqueológicos Niveles Tipos de Soportes V VI VII VIII A,B IX XI XII XIII Tot. R21 1 1 5 - - - 1 1 9 R22 - - 2 - - - - - 2 R23 - 2 - - - - - - 2 R31 - 1 - - - - - - 1 D21 - - - - - - 1 - 1 Núcleos - 4 5 3 1 - 1 1 15 L. levallois 2 - 8 4 - - 8 2 24 L. desbor/sobrepasada 1 - 4 1 - - 1 - 7 Cuchillo de dorso - - 2 - - - 1 - 3 L. con córtex = ½ - 2 8 4 1 - 1 - 16 L. con córtex > 2/3 1 2 10 1 - - 3 - 17 Fragmentos - 1 2 1 - - 1 - 5 L. fragmentadas - - 3 2 - - 2 - 7 Restos de talla 2 10 8 3 - - 6 1 30 Cantos rodados - - - - 5 2 6 2 15 Total 7 23 57 19 7 2 32 7 154 El Salt: Porcentaje de alteraciones postdeposicionales por estratos V VI VII VIII IX XI XII XIII Alt. Microsc. Muestr 3 3 9 8 - - 3 - % sobre Muestra 42.8 13.1 15.8 42.1 - - 9.4 - % Visu y Microsc 13.1 53.6 66.7 85.9 57.1 47.6 49.1 83.9 Los niveles más representativos son aquellos analizados en su totalidad, es decir, el VII, VIII y XII. En ellos son evidentes los contrastes, a pesar de que destaca el alto porcentaje de alteraciones en todos. Así, mientras que el nivel XII es el que contiene los soportes menos afectados, constituyendo el único que no alcanza un 50% de elementos alterados, el VIII es el reverso de la moneda. Estos datos son muy importantes, pues en el momento de decidir sobre la posibilidad de analizar un nivel completo 125