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La mitigación lingüística en las "Cartas familiares" de José de Viera y Clavijo

Navarro Benítez, Joaquín

Abstract

Esta tesis doctoral se centra en el estudio de Las cartas familiares de José de Viera y Clavijo para analizar los mecanismos atenuadores de la proposición. La hipótesis de partida es que, a pesar de que el género epistolar en el siglo XVIII presenta características narrativas más cercanas a la prosa literaria, la propia trayectoria de Viera y Clavijo como divulgador científico se manifiesta en el uso de estrategias discursivas de mitigación proposicional que son más características del discurso de la ciencia.

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Departamento de Filología Española, Clásica y Árabe Universidad de Las Palmas de Gran Canaria La mitigación lingüística en las Cartas familiares de José de Viera y Clavijo Joaquín Navarro Benítez El doctorando, Tesis doctoral realizada bajo la dirección de la Doctora en Filología hispánica Dª. Victoria Galván González. VºBº Directora, 2015 A mi hermana Mariángeles, siempre. Agradecimientos La elaboración de este trabajo, aunque lleve mi nombre, no ha sido una tarea individual ni que haya podido hacer sin el apoyo y la ayuda de muchas personas que, de una u otra manera, han contribuido a que yo pueda llegar hasta aquí. Es justo que reserve estas primeras páginas para ellos. En primer lugar a mi directora, la Dr. Victoria Galván González, que me ofreció la oportunidad de trabajar con el epistolario de Viera y Clavijo y, desde el primer momento, supo transmitirme su pasión y respeto por el personaje, la obra y el periodo literario. Además le agradezco que me indicara los primeros pasos pero me diera absoluta libertad para elegir mi camino, por corregir mis errores y terminar conmigo esta tesis. Otra de las personas importantes que han enriquecido el trabajo y me ha guiado constantemente es el Dr. Francisco Alonso Almeida, que por cercanía era mi primer apoyo en la teoría, el análisis y el Joaquín Navarro Benítez 6 estudio. Creo que no he podido contar con mejor experto en el tema que él. También debo expresar mi gratitud a la Dra. Elena Quintana Toledo que ha atendido amablemente mis preguntas y dudas con respecto a la Teoría de la Relevancia. Le doy las gracias por sus oportunas observaciones y porque, gracias a su trabajo, he podido entender el mío. Es también necesario hacer una mención a mi alma mater, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, por los años de formación que pasé en ella, pero en particular a la Unidad de Tercer Ciclo que me ayudó en las tareas administrativas y al personal de la Biblioteca Universitaria por facilitarme el trabajo en la consulta de sus fondos, especialmente con la Memorial Digital de Canarias a la que tantas veces he tenido que recurrir. En el plano personal, debo expresar mi más sentido agradecimiento a toda mi familia, especialmente a mis hermanas, en presencia y en el recuerdo, y sobre todo a mis padres, Joaquín y María de los Ángeles, ambos me enseñaron el respeto, la honestidad y el valor del trabajo en la vida. Me inculcaron los valores que me han convertido en el hombre que soy. A mi marido, Paco. Porque después de quince años aún sigue a mi lado soportándome. Es la mano a la que me agarro en los momentos difíciles y con quien disfruto de mis éxitos. Y por supuesto Agradecimientos 7 a mi hija, Mª Tayri Alonso Navarro, sin duda es el regalo más hermoso de la vida. Ellos dos son los protagonistas de todos mis momentos felices. Y, por último, quiero dar mil gracias a todos los amigos que durante este tiempo me han mostrado su cariño. A las niñas del chat “crazy...” Lidia, Noelia y Noelia y Rita por los mensajes de WhatsApp en la recta final para animarme a seguir y acabar. A mis compañeros del IES de Ingenio, en especial a los Ángeles de Charlie: Tere, Conchi, Araceli y Elena, y a mis amigos Isabel, Eula y David. A todos, por todo, muchas gracias. Joaquín Navarro Benítez, septiembre de 2015. Índice 1. Introducción ............................................................................................. 15! 1.1. Estructura de la tesis ............................................................................ 19! 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares ....................................... 21! 2.1. Viera y Clavijo. Biografía. ..................................................................... 22! 2.2. El género epistolar ............................................................................... 65! 2.2.1. Clasificación del epistolario de Viera y Clavijo ............................... 72! 2.3. Descripción de las Cartas familiares de José de Viera y Clavijo ....... 83! 2.3.1. Listado de las Cartas familiares (1770-1807) analizadas .............. 83! 2.3.2. Destinatarios y contenido de las cartas ......................................... 88! 2.4. Conclusión ........................................................................................... 111! 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación lingüística. Teoría de la relevancia. ......................................................................................... 113! 3.1. Mitigación ............................................................................................ 114! 3.1.2. Definición de cortesía lingüística y conceptos asociados ........... 118! 3.1.3. La modalidad epistémica ............................................................... 121! 3.1.3.1. Evidencialidad ............................................................................... 125! 3.2. Justificación de la Teoría de la Relevancia ....................................... 130! 3.3. Teoría de la Relevancia (TR) ............................................................... 132! 3.3.1. Estructura de la mente y cognición ............................................... 143! 3.3.2. Relevancia y comunicación ............................................................ 148! 3.3.3. Tipos de información y reglas lógicas de deducción .................. 153! 3.3.3.1. Entrada lógica ............................................................................... 154! 3.3.3.2. Entrada enciclopédica ................................................................. 155! Joaquín Navarro Benítez 16 • describir las cartas familiares que formarán parte del corpus de trabajo, • hacer una aproximación a la vida de José de Viera y Clavijo que sirva de contextualización al contenido de las cartas y a la evaluación lingüística de las mismas en esta tesis, • situarnos en el plano epistemológico adecuado para llevar a cabo el análisis y la posterior discusión de los datos obtenidos, • analizar y categorizar todos los mecanismos encontrados usando herramientas de lingüística de corpus, así como la inspección manual de los textos, • identificar la función atenuadora de los elementos seleccionados del corpus mediante la aplicación de la teoría cognitiva de la relevancia, además de la función que los atenuadores tengan en cada caso. El método de trabajo es variado pues el estudio de la propia polifuncionalidad de los marcadores de atenuación requiere de un análisis de los múltiples contextos implicados en su interpretación. Esto implica el conocimiento de aspectos vitales, sociales y lingüísticos que permitan la correcta interpretación y categorización de los mecanismos aislados en el proceso de análisis del corpus. Así, los textos se han tomado de Hernández Gutiérrez (2006) que contiene una selección de cartas escritas por Viera y Clavijo a diferentes destinatarios, todos ellos 1. Introducción 17 personalidades de relevancia en la sociedad que le tocó vivir a nuestro autor y cuya sola mención da una idea clara del destacado lugar que ocupaba Viera. Esta selección cerrada garantiza la imparcialidad de nuestro análisis por cuanto no se ha intervenido en su elaboración. Como regla general en este trabajo, se aceptan las transcripciones de Hernández Gutiérrez (2006), así como sus decisiones editoriales en lo que concierne a puntuación y ortografía de los nombres propios. Sin embargo, aquellas lecturas que fuesen extrañas se han contrastado, cuando ha sido posible, con copias de los originales de Viera y Clavijo. La contextualización de la vida de Viera y Clavijo, incluyendo la descripción de personajes contemporáneos del autor, se ha llevado a cabo con la consulta de estudios como Galván González (1999), de León de la Vega (2011), Millares (1872, 1935), Peraza de Ayala (1977), Cioranescu (2006), y Corrales y Corbella (2006), entre otros. Parte de esta contextualización, se ejemplifica con extractos tomados de las propias cartas pues constituyen una fuente importante de datos de primera mano. En cuanto a la descripción del género epistolar y las cartas de Viera y Clavijo, se han consultado parte de los trabajos de Arcos Pereira (1996), Martínez Hernández (2004), y Galván González (1999), entre otros. El marco teórico conlleva la descripción de varios aspectos lingüísticos, algunos estrechamente relacionados con la atenuación. En primer lugar, nuestra propia definición de este concepto está guiada por Joaquín Navarro Benítez 18 trabajos como los de Caffi (1991), Hyland (1998), Beke (2005), Ferrari (2006), y Alonso Almeida (2015a). En esta tesis, la atenuación proposicional se relaciona con mecanismos epistémicos y evidenciales, que hemos identificado y analizado según lo expuesto en Marín Arrese (2004, 2009, 2015), Dendale y Tasmowski (2001), Bermúdez (2005), Cornillie y Delbecque (2008), y Alonso Almeida y Carrió Pastor (2015). En cuanto a la función de estos mecanismos para la expresión de la cortesía lingüística, se estudian tomando como referencia lo propuesto en Brown y Levinson (1987), Escandell Vidal (1995), Blas Arroyo (2011), y Dunn (2011), por ejemplo. La Teoría de la Relevancia de Sperber y Wilson (1986, 1995) servirá para explicar el uso de todos los mecanismos epistémicos y evidenciales, por cuanto permite tener en cuenta los contextos en los que estos mecanismos surgen y su posible interpretación por parte del receptor. Para este análisis relevantista, son fundamentales los trabajos de Ifantidou (1993, 2001, 2014) sobre las condiciones de verdad. La interpretación de los ejemplos requiere la consulta de las entradas léxicas contemporáneas de Viera para lo que se ha usado el diccionario de la RAE de 1780. El análisis de los datos se ha realizado mediante un primer examen manual de los textos para etiquetar los mecanismos proposicionales según las categorías propuestas en Marín Arrese (2009). Esto permite la búsqueda informatizada de los ejemplos según estas categorías, lo que facilita tanto la interpretación final de los datos como la obtención de referencias estadísticas. 1. Introducción 19 1.1. Estructura de la tesis Este trabajo se divide en cinco capítulos, además de la bibliografía citada que se incluye al final. En este primer capítulo, se definen los objetivos y se presenta el método de estudio que hemos seguido en la resolución de estos. En el segundo capítulo, José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares, se presenta un retrato de la vida y obra de Viera y Clavijo, seguida de una descripción del género epistolar y la clasificación del epistolario de Viera y Clavijo. Este capítulo concluye con la presentación de las cartas que se incluyen en el corpus de trabajo que se complementa con un resumen de estas y un breve apunte biográfico de sus destinatarios. El tercer capítulo, Aproximación teórica al estudio de la mitigación lingüística. Teoría de la relevancia, contiene una definición de todos los conceptos que están relacionados con la mitigación, como la cortesía lingüística, la modalidad epistémica y la evidencialidad. A continuación se lleva a cabo una justificación de la Teoría de la Relevancia, cuyos principios se desarrollan en la siguiente sección. El capítulo cuarto, Mitigación lingüística en Las cartas familiares. Análisis relevantista, presenta el análisis y la discusión de los datos que se obtienen del corpus de cartas de Viera y Clavijo analizado. En primer lugar, se explica el método para la obtención de los datos. Los resultados se clasifican y se describen en dos secciones agrupando los mecanismos en evidenciales y epistémicos, según su forma: perífrasis Joaquín Navarro Benítez 20 modales, estructuras adverbiales y matrices. El último capítulo muestra las conclusiones obtenidas del estudio, así como las vías de investigación futuras en la línea de trabajo planteada en esta tesis doctoral. 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares En este capítulo, se presentan detalles biográficos y bibliográficos de José de Viera y Clavijo que puedan ser de utilidad para llevar a cabo nuestro estudio lingüístico de la mitigación en las Cartas familiares de este autor. Lejos de presentar un detallado recuento de su vida y obra, mi interés se centra en destacar aspectos de la vida de Viera y Clavijo que ayuden a la comprensión del uso de determinadas estructuras de lengua. De ahí que centre parte de este capítulo en la descripción de sus relaciones personales, así como en su faceta como científico, pues mi hipótesis de partida establece que sus cartas revelan mecanismos típicos del estilo científico, como pueden ser las estrategias epistémicas que señalan el grado de compromiso del autor con la veracidad de la información que presenta. Otro aspecto en el que se profundizará es el uso del género epistolar en el siglo XVIII, pues las cartas fueron un formato adecuado para la difusión del conocimiento, como así lo demuestran las primeras manifestaciones de artículos científicos como las Philosophical Joaquín Navarro Benítez 22 Transactions en Inglaterra y el Journal de Sçavans en Francia (Banks, 2012, pp. 60-61). Las Philosophical Transactions fueron en un primer momento cartas que contenían avances en determinadas disciplinas de estudio. Se decidió publicar estas cartas y de ahí surge la idea de una publicación periódica de la Royal Society. En esta sección dedicada al género se describen las Cartas familiares y se presentan los títulos que formarán parte de nuestro corpus de trabajo. 2.1. Viera y Clavijo. Biografía. La biografía de José de Viera y Clavijo y el conjunto de su obra1 son, sin duda, de las más estudiadas en el ámbito de la literatura canaria. Es muy posible que en esta sección no se encuentren aportaciones que no se hayan mencionado ya sobre el autor. No obstante, tratándose de un trabajo en el que se refleja su personalidad, su intención y su huella en obras tan personales como lo son sus cartas, considero necesaria la presencia de un apartado como este que acerque al lector a la vida de este singular escritor y que, además, justifique el uso de mecanismos de atenuación en sus cartas; mecanismos que, como ya he apuntado antes, pertenecen al registro científico. En esta descripción sobre la vida de Viera y Clavijo, entre paréntesis se relaciona la nómina de personas con el número de la carta de la que estos son destinatarios según el listado en la Tabla 1.1 (pág. 84). Se vinculan así las cuestiones biográficas con 1 En la bibliografía, se hace referencia a ediciones que se han llevado a cabo de la obra de Viera: Viera y Clavijo (1849, 1866, 1984, 2006, 2008, 2012a, 2012b, 2014). Todas las ediciones se citan en “fuentes primarias manuscritas e impresas” y no se citan según el primer apellido del editor o de la editora del texto. 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 23 las cartas y con el análisis lingüístico que se expone en el Capítulo 4 (pág. 161). Estas cartas, como se verá más adelante, van dirigidas a personalidades como Casimiro Falces (cartas 5-7) y el marqués de Villanueva del Prado (cartas 52-57); personalidades locales como Francisco de Castillo Santelices, administrador de los Estados de Gomera y Adeje (carta 58), Antonio Gutiérrez, comandante general de estas Islas (cartas 72-74), y José María de Zuaznávar y Francia, fiscal de la Real Audiencia de Canarias (cartas 75-76); además de religiosos como el canónigo Newman (cartas 35-37), Francisco Javier Agudo Castejón (carta 61), José Laplana (carta 68), Baltasar Quiñones (carta 69), Juan de Sosa (carta 70), y Antonio Pereyra Pacheco (carta 78). José de Viera y Clavijo nace el 28 de diciembre de 1731 en Realejo Alto, Tenerife. Su padre, Gabriel del Álamo Viera (La Orotava 1696 – La Laguna 1773), tras ocupar diversos cargos administrativos, en el momento de su nacimiento era Alcalde Real de este pueblo: Su actividad laboral reconocida se inicia con el nombramiento de Alcalde Real del Realejo Alto en el año 1731, cargo que pronto abandona (1732) para tomar posesión del despacho de la escribanía del Puerto de la Cruz que había quedado vacante por fallecimiento de su titular Baltasar Vandama. Su nuevo empleo suponía un salto cualitativo en el escalafón social y sobre todo un aumento considerable en los ingresos de una familia de nueve miembros (Hernández Gutiérrez, 2006, pp. 3536). Tras un primer matrimonio con Lucía García de Estrada (La Orotava 1696 – 1722) y el nacimiento de una primera hermana, Gabriela Josefa Antonia, este se casa por segunda vez, cuatro meses después del Joaquín Navarro Benítez 24 fallecimiento de su primera esposa, el 25 de diciembre de 1722 con Antonia María Clavijo ( La Orotava 1698 – Puerto de la Cruz 1772), tía de José Clavijo y Fajardo (cartas 59-60), otro importante autor de las letras canarias del periodo ilustrado. Con ella tiene diez hijos más: Josefa Jacinta, nacida en La Orotava en 1723; Antonio José Domingo, nacido en La Orotava en 1724; Nicolás Antonio, nacido en La Orotava en 1726; Gabriela, nacida en La Orotava en 1728; Antonio Francisco José, nacido en 1730 en Realejo Alto; el quinto hijo de este matrimonio sería nuestro autor, nacido en 1731 en El Realejo Alto; Antonia Florentina de la Trinidad, nacida en el Puerto de la Cruz en 1734; Felipe Nicolás Domingo, nacido en el Puerto de la Cruz en 1735; María Joaquina, nacida en el Puerto de la Cruz en 1737; y Andrés Domingo, nacido en 1743 en el Puerto de la Cruz. Como muestra el listado de hermanos y sus respectivos lugares de nacimiento vemos que la familia, dependiendo de los diferentes puestos administrativos que ocupaba el padre, fue mudándose a distintos municipios del norte de Tenerife. Al poco tiempo del nacimiento de Viera, pues no será hasta 1757 cuando la familia por fin se instale en La Laguna, se trasladan de nuevo, en esta ocasión hacia el Puerto de La Orotava, como se conocía entonces, donde pasa sus primeros años de vida y formación, hasta ingresar en el convento de Santo Domingo de Guzmán donde estudia teología y filosofía escolástica: 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 25 En el convento dominico se daban con erudición clases de Teología, de Filosofía y de Gramática, pero también se aprendía Geografía, Historia, Química, Medicina e Idiomas con especial presencia del Francés y del Inglés. También se enseñaba Griego, y desde luego se hablaba de común en latín. Estas materias e idiomas tenían una correspondencia bibliográfica en los anaqueles de la mencionada biblioteca que sería para don José una ventana abierta hacia el universo (Hernández Gutiérrez, 2006, p. 41). La afición y el gusto por la lectura, muy en particular por la literatura española, es una característica en la que coincide toda la crítica relacionada con el autor. Esta devoción se traduce en un muy temprano acercamiento a la creación pues, con tan solo 14 años, según se afirma en Memorias que con relación a su vida literaria escribió Don José de Viera y Clavijo, publicó su primera novela y la única que se conserva, Vida del noticioso Jorge Sargo de 1745, aunque algunos críticos consideran que fue escrita en un periodo más amplio y su proceso de creación se extendió entre 1744 y 1748, como apunta Millares: No se limitaron, sin embargo, sus esfuerzos á admirar las producciones de los demás, sino que ya, desde edad temprana, dió principio á crear por si mismo una multitud de pequeñas obras, primeros é inseguros pasos de su precoz ingenio, que anunciaban á su país, lo que luego debía esperarse de él en su edad madura. Así fue que á los catorce años, y después de haber leído el Guzman de Alfarache, escribió una novela picaresca, bajo el nombre de Vida y hechos de Jorge Sargo, y poco después, entusiasmado con las aventuras de Santa Genoveva, princesa de Bravante, compuso una tragedia en tres actos y en verso (Millares, 1872, pp. 202-203). Joaquín Navarro Benítez 32 En sus memorias indica Viera la importancia que su aceptación en la tertulia tendrá en su carrera y en su formación. Allí expone que les unen lazos de amistad, el amor por la instrucción y las novedades sabias venidas de Europa, en oposición al ambiente oscurantista del país. (…) Una experiencia reveladora la constituye el acceso a la biblioteca del marqués, en donde probablemente conocería la literatura francesa, compañía que no le abandonaría hasta el final de sus días, comenzando así su pasión por la cultura del país vecino. Se sabe que la tertulia estaba afrancesada, y que se conocía el francés y las obras que se publicaban en París. En la biblioteca podían encontrarse todos los libros más avanzados de la época, desde Voltaire, figura emblemática para el autor, hasta Bayle. También, según J. Blanco, por una carta remitida a Viera de un comerciante extranjero en Santa Cruz de Tenerife, Arnaldo van Stemford, muestra cómo estaba en contacto con contrabandistas de libros. Viera solicitaba obras de Voltaire, que no fueron servidas. El periodo que pasó ligado a la tertulia de Nava fue uno de los más productivos en lo que a su producción literaria se refiere. Diversos fueron los textos que se publican bajo la influencia y el auspicio del grupo y que conforman, por una parte, la prosa de Viera y, por otra, el germen del periodismo en Canarias. De las primeras tenemos tres Gacetas de Daute en 1765; la Relación circunstanciada del Consejo Secreto de Gabinete y de los debates filosóficos y políticos, que tuvieron los Serenísimos Señores de la tertulia en el Palacio antiguo de La Laguna la noche del 2 de diciembre de este presente año; publicada por orden del Ministerio de la Corte de Daute, y comunicada a los Embajadores de las Potencias amigas, de 1765; Las cartas del Viejo de Daute escritas al Ptolomeo Philadelpho, a quien los Zoylos de los Vasconautas dedicaron su Crítica, de 1766; Ydea del Nuevo Congreso. Yndice de sus memorias 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 33 interesantes: y últimas noticias de la tertulia. Obra filosófica muy útil para expeler el frío del cerebro, excitar la bilis y desecar la pituitaria, de 1766; Elogio del Barón de Pun por Monsieur Forney, Secreterio de la Academia de las ciencias de Berlín en 1768; El catecismo de Don Fulano y Últimas noticias de la tertulia. Las que se consideran precursoras del periodismo serían Papel hebdomadario, del que publica cincuenta números entre 1758 y 1759 y Memoriales del síndico personero, del que escribe cinco memoriales en 1786 (Rojas Friend, 1989). Diversos son los estudios que avalan esta afirmación y exaltan en estas producciones la actitud divulgativa del autor que muestra un marcado sentido periodístico al reproducir los sucesos de su entorno en forma de noticia. En el caso de Papel hebdomadario, podemos apreciar el deseo de editar en Canarias una gaceta al estilo de las que se publicaban en Europa en las que se pudieran leer noticias relacionadas con literatura, física o historia natural, siempre tratadas de una manera instructiva (Checa Godoy, 2002, p. 191). De la segunda, El síndico personero, la crítica considera que se trata de la obra más puramente periodística y hay coincidencia en ver en este género la mejor manera de divulgar los nuevos conocimientos. Estas obras, rubricadas por Viera, entre otras, caracterizaron la labor literaria, la influencia reformista y la importancia que tuvo la tertulia de Nava (Cioranescu, 2007, p. 41). Entre sus compañeros de la tertulia, podemos mencionar los nombres más ilustres de este periodo Joaquín Navarro Benítez 34 histórico y cultural en Canarias, como don Cristóbal del Hoyo Solórzano, marqués de San Andrés y vizconde del Buen Paso (cartas 13-14), a quien le une una especial amistad; también a su yerno don Francisco de la Guerra, don Lope de la Guerra (cartas 62-65), don Fernando Molina y Quesada (cartas 8-12), don Segundo de Franchi y Llarena, marqués de Candia, y don Gaspar de Franchi y Mesa marqués de Sauzal, “los jóvenes Franchis” como los llamaba el propio Viera, o don Juan de Urtusáustegui (cartas 1-4). Animado por ellos, y en algunos casos, con su ayuda, Viera y Clavijo fragua la que sin duda será su obra más representativa y conocida, tanto que generalmente se tiene la idea de que se trata de un historiador y se olvida o desatiende el resto de su producción literaria y científica: Noticias de la historia general de las Islas de Canarias, como así lo recoge Peraza de Ayala (1977, p. 65): Cuando se habla del ambiente cultural de La Laguna de Tenerife en la segunda mitad del siglo XVIII no puede olvidarse a don Fernando de Molina y Quesada, por ser uno de los personajes que da tono a la Ciudad dentro de la plausible inquietud de la época. A nuestro juicio, su actividad más meritoria hay que referirla a la colaboración que prestó a don José de Viera y Clavijo para la redacción de su famosa historia de Canarias; a que es uno de los asiduos asistentes y animadores de la memorable tertulia de Nava, y a que participa en el quehacer de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, con no poca labor personal. Ya en el prólogo de la misma avanza la ambiciosa voluntad del autor de recorrer en ella todo el conocimiento relacionado con su descripción geográfica y natural, además de explicar los 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 35 acontecimientos históricos que, desde su origen y antiguos pobladores, llegan hasta este momento, mostrando así su carácter ilustrado y su voluntad divulgativa: La satisfacción que en la República Literaria suelen experimentar los ingenios instruidos y curiosos con la historia circunstanciada de un país especialmente si es su patria; la conocida prisa que se dan para leer y aun devorar cuanto se les presenta acerca de este agradable objeto; y, sobre todo, la utilidad o, digámoslo así, la necesidad de unos libros que, conteniendo la descripción, la naturaleza, el carácter y la serie de sucesos más notables de la Islas Canarias unan como en un punto de perspectiva la idea cabal de todas sus mejores cosas, han sido los principales motivos que me han empeñado en recoger estas noticias y ofrecerlas al público; porque, aunque yo no podré negar que las Canarias tuvieron sus historiadores, me atrevo a asegurar, sin embargo, que su verdadera historia está todavía por formar y que los mismos conatos de la obra presente, cuando mucho, sólo podrán servir como ensayos, memorias o aparato para escribirla bien (Viera y Clavijo, 1991, p. 41). Esta obra se convertirá en la empresa literaria más ambiciosa y la que más centró las atenciones de Viera y Clavijo no solo en el tiempo sino también en el espacio. Su título original sería Noticias de la Historia General de las Islas Canarias. Contienen la descripción geográfica de todas. Una idea del origen, del carácter, usos y costumbres de sus antiguos habitantes: De los descubrimientos, y conquistas que sobre ellas hicieron los Europeos: de su Gobierno Eclesiástico, Político y Militar: Del establecimiento, y sucesión de su primera Nobleza: de sus Varones ilustres por dignidades, empleos, armas, letras y santidad: De sus fábricas, producciones naturales, y comercio; con los principales sucesos de los últimos siglos. La obra está Joaquín Navarro Benítez 36 dividida en cuatro tomos y su publicación se extendió desde 1772 hasta 1783. No obstante, en el manuscrito de un borrador del primer tomo indica que la redacción de este terminó en 1763 y que la del resto de la obra concluyó en 1766, es decir, diez años antes de su impresión, lo que significa que fue compuesta en La Laguna y finalizada en Madrid. Estos datos revelan la ingente y agotadora tarea que aborda el autor con esta obra, que además se vio enturbiada por las críticas y los problemas que tuvo con la Inquisición. Sin embargo, el interés literario y la importancia que tiene esta obra para la literatura del XVIII la alcanza en las posteriores ediciones que de ella se hicieron en el siglo XIX y en el XX y no en vida del autor. La valoración que hace la crítica se basa en la claridad de su exposición, el estilo puro y la defensa que hace de la verdad y en contra de las supersticiones. Es por ello por lo que podemos considerar que esta obra supera en rigurosidad toda la historiografía insular anterior y posterior a ella, así como su método científico e investigador al reescribir su texto en las continuas investigaciones que lleva a cabo desde el inicio de su trabajo hasta el resultado final, como apunta Galván González (1999, pp. 257-258). Como ya se ha dicho, la edición de su obra cumbre se produce en Madrid, hecho que no es casual, pues el propio autor no encuentra en las Islas la imprenta adecuada que aborde su proyecto, por lo que inicia una serie de gestiones para propiciar su traslado a la Península. Serán 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 37 sus contactos dentro de la tertulia los que le permitan iniciar esta nueva etapa en su vida, que abrirá un mundo de experiencias y sobre todo de viajes, tan habituales en el espíritu y las costumbres de la época. En Madrid entra al servicio del marqués de Santa Cruz de Mudela como ayo de su hijo. Sin embargo, más que como un empleado, es visto como un miembro más de su familia y gracias a su relación con el marqués comienza a introducirse en la corte de Carlos III en la que este era gentilhombre de cámara del Príncipe de Asturias, llegando luego a ser Consejero personal al convertirse en rey Carlos IV: Con efecto, a pocos días de la residencia de Viera en aquella Villa, fue presentado al expresado Sr. Marqués, quien desde luego conoció que los favorables informes de Mádan, concordaban con lo que le manifestaba su propia experiencia. Era este Señor uno de los Grandes más acreditados en la Corte; amante de las letras y de las artes, dotado de instrucción, de excelentes ideas y de virtudes; y miraba la buena educación de su hijo, que no tenía ya madre, como el negocio más grave de su corazón. Así para que el joven respetase el ayo, el mismo padre trataba a éste con unas honras, unas distinciones y preferencias en la mesa, en el coche, y en la familiaridad, que Viera se llenó a los principios de gran rubor y confusión. En el cuarto del señorito él lo mandaba todo, y todos los criados mayores y menores del servicio, acudían a tomar de él las respectivas órdenes. Esta primera entrada en la Corte, y su feliz acomodo en una casa de tales circunstancias, proporcionó a D. José de Viera la ventaja de poder frecuentar con confianza muchas de las de la primera grandeza, en especial las que eran más cercanas a su alumno por parentesco o amistad: como la del Duque de Alba y su nuera, entonces viuda de Huescar, tía carnal del señorito, y madre de la última Duquesa de Alba; la de los Marqueses de Ariza y Condes de Santa Eufemia; del Duque del Infantado y Princesa de Salm Salm, su esposa; la de los Marqueses de Villafranca, y de su hijo, Duque de Fernandina; la de los Condes de Montijo; de los Duques de Hijar; de los Condes de Corres; de la Duquesa de Bejar; del Conde de Fernan-Nuñez. Y en Joaquín Navarro Benítez 38 Palacio el cuarto de la Excma. Sra. Duquesa de Miranda, camarera mayor de la Princesa Nuestra Señora, tía carnal del Sr. Marqués de Santa Cruz, que amaba mucho a su sobrino el de Viso, y a donde concurrían Embajadores, Jefes de Palacio, Secretarios de Estado, Prelados, Grandes, títulos, damas, &ª, comiendo con ella en Madrid y en los sitios Reales, como también en el cuarto del Duque de Medinasidonia, caballerizo mayor, y en el del Duque de Arcos, capitán de Guardias de Corsp (Viera y Clavijo, 1927, pp. 16-17). José Joaquín de Silva Bazán Meneses y Sarmiento es el X marqués del Viso, IX marqués de Santa Cruz de Mudela, VIII marqués de Villasor, VI de Arcicóllar, y VI de Bayona, VI conde de Pie de Concha, y de Montesanto. Pertenece a una de las familias más influyentes de la nobleza cortesana de la época al ser grande de España de 1ª clase. No obstante, su visión ilustrada lo convierte en un personaje peculiar dentro del mundo cultural. Sus fábricas y explotaciones agrarias tenían escuelas vinculadas, además de ser mecenas y protector de artistas y literatos. Su inquietud científica la ponía de manifiesto en el laboratorio que tenía en su propia casa. Llega a ser Director de la Real Academia de la Historia; también de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y de la Real Academia Española: Cuando Viera conoció al marqués, este era viudo y su único hijo, Francisco de Silva, estaba necesitado de un ayo, persona que debía ser del entero agrado del marqués, pues el mismo residía en su propia casa. La satisfacción de Silva fue tanta que pronto vio en Viera mucho más que un sirviente “adoptándolo” como un amigo de la familia que gozaba de privilegios poco usuales en los instructores civiles que eran contratados por los clanes pudientes de la época. 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 39 Frasquito Silva, hijo de don José Joaquín, marqués del Viso, quedó entonces bajo la protección de Viera, encontrándose este en el epicentro de un orbe cultural de gustos refinados que nada tenían que ver con su procedencia. A pesar de ello, pronto se acomodó al nuevo ambiente como él manifiesta en sus Memorias de 1812 (Hernández Gutiérrez, 2006, p. 63). La vida de Viera y Clavijo en Madrid se organiza en torno a sus obligaciones laborales como profesor del hijo del marqués, su labor creadora en la composición de textos didácticos y la publicación de su Historia. Como profesor aprovecha las oportunidades que le ofrecen los contactos de la familia en Madrid, además tiene la ocasión de desarrollar su pasión por las ciencias en el gabinete de la casa. Su tarea didáctica se ejemplifica en la elaboración de textos como: Idea de una buena lógica en el diálogo, Compendio de la ética o filosofía moral, Nociones de cronología, Epítome de la Historia Romana, Epítome de la Historia de España o Epítome de la Historia Eclesiástica, entre otros: Estos apuntes se los dictaba luego a Francisco de Silva en Madrid, en El Escorial, en San Ildefonso, o en Aranjuez, pues una de las obligaciones del padre, como consejero del Príncipe de Asturias era la de acompañar al sucesor al trono allí donde este se desplazase. José de Silva procuraba no despegarse de su hijo haciéndole viajar y con él, sumándose al cortejo, José de Viera quien lejos de parecerle estos viajes una incomodidad los aceptaba de buen gusto por cuanto que entendía que era una oportunidad única para conocer el vasto territorio español (Hernández Gutiérrez, 2006, p. 64). Además, en su etapa en Madrid, la poesía ocupa parte de su producción literaria con “Oda a las Parejas de Aranjuez”, “Égloga genetliaca al felicísimo nacimiento del Real Infante Carlos Clemente”, Joaquín Navarro Benítez 40 “Oración gratulatoria”, “Apología de las mujeres”, “Sátira de la nobleza de Boileau”, “Los Ayres Fixos” o “Sentimientos afectuosos”. Pero lo que centra su vida en la capital es la empresa que inicialmente llevaba prevista, es decir, la publicación de su Noticias de la historia general de las Islas Canarias que comienza en 1772 con el primer tomo, el segundo al año siguiente, el tercero en 1776 y, por último, el cuarto tomo en 1783. Sin duda se trata de su obra magna y, como se ha mencionado, no deja de darle algún que otro problema y más de una crítica. Sin embargo, una de las recompensas que obtiene es que, gracias a esta, entra como miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia y se convierte en miembro supernumerario en 1777 auspiciado por el Ministro Campomanes (carta 10), como expresa en sus Memorias: El Consejo de Castilla remitió esta obra a la censura de la Real Academia de la Historia; y desde que este sabio cuerpo dio su aprobación para la impresión del tomo segundo, no dudó insinuar al autor, por medio de algunos de sus individuos, solicitase el ser admitido en su número. Con efecto, en papel de 15 de Febrero de 1774, le avisó el secretario D. José Miguel de Flores, haberle admitido la Real Academia, en junta celebrada el día 11 del mismo mes, por uno de sus académicos en la clase de correspondiente; y en la junta de 25 pasó a recibirse, a hacer el juramento de estatuto y pronunciar la oración gratulatoria, que quedó archivada. En 7 de Marzo de 1777 acordó la misma Academia, a propuesta del Señor Director Conde de Campomanes, pasarlo a la clase de académico supernumerario, teniendo en consideración su asistencia y su gran mérito. Ya en Agosto de 1776 le había concedido el honor de usar de su título de Académico en el tomo 3.° de la historia de las Canarias (Viera y Clavijo, 1927, p. 19). 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 41 En Madrid coincide con Casimiro Ortega, primer catedrático de botánica (carta 23), José Guevara, anticuario de la Real Academia de la Historia (carta 24), Isidoro Bosarte, secretario del conde de Aguilar (cartas 30-33), y con Eugenio Izquierdo, director del Real Gabinete de Historia Natural de Madrid (carta 34), entre otros. Una de las figuras decisivas entre las amistades que entabló en Madrid es la de Antonio José Cavanilles Palop (cartas 38-45), ilustrado español, sacerdote, maestro de Filosofía y doctor en Teología que destacó como botánico y naturalista. Se dedicó a la docencia y viajó a París como ayo de los hijos del Duque del Infantado, particularmente de María Leopoldina, esposa del pupilo de Viera. Allí entra en contacto directo con el movimiento enciclopedista y los nuevos procedimientos taxonómicos, siendo uno de los primeros científicos españoles en utilizarlos. Pero además no solo se trae a España todo este conocimiento aprendido, sino que, a partir de su regreso en 1789 con el estallido de la Revolución Francesa, establece un contacto comercial con el librero parisino Jean-Baptiste Fournier que le sirve de enlace para introducir libros prohibidos o considerados revolucionarios. La amistad entre los dos comienza en la etapa en la que ambos ejercen de preceptores en Madrid y continúa cuando el científico valenciano se marcha a París. Para Viera, independientemente de la influencia científica e ilustrada, la relación epistolar con Cavanilles supone recibir noticias a través de los ojos y la experiencia de su colega, y más tarde la vía de entrada para esas lecturas. Joaquín Navarro Benítez 48 Antiguo Régimen. Como apunta Galván González (1999, p. 29), todos estos viajes suponen un enriquecimiento personal y profesional, aunque no todas las culturas tuvieron similar efecto en Viera: Conviene subrayar que de esta experiencia extranjera la influencia francesa destaca por encima de las restantes nacionalidades, e intensifica una relación que se había iniciado ya con anterioridad al viaje. La admiración por la cultura gala conforma una de las líneas vitales imprescindibles en la trayectoria del autor. El espíritu de Viera coincide en muchos aspectos con el de los enciclopedistas y con los autores del racionalismo francés. Su obra ofrece a cada paso ejemplos de esta presencia. La relación de amistad con el marqués de Santa Cruz permanece tras regresar del segundo viaje por Europa en 1781, no así la razón por la que debiera mantenerse bajo su sustento en la casa. Por otra parte, el marqués pierde interés en las ciencias y se centra en su vida familiar, ahora que ve agotado su linaje, por lo que Viera abre una nueva etapa en su vida: “Fué muy tierna y dolorosa para el agradecido corazón de D. José de Viera la despedida de la casa… Este Señor le renovó las pruebas más vivas de su benevolencia; y nada le encargó tanto como su frecuente correspondencia epistolar en todos los correos” (Viera y Clavijo, 1927, p. 60). En este momento Viera se debate entre dos posibles vías: la primera se presenta con el nombramiento del rey para ocupar el arcedianato de la isla de Fuerteventura lo que coincide, en parte, con sus deseos de regresar al sosiego de las islas; la otra está en la esperanza, contradictoria, de Viera para encontrar un puesto relevante 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 49 en la corte, de la que en alguna ocasión ha manifestado su hastío. A ello se le suman los obstáculos que el Santo Oficio todavía pone en su camino y las dificultades económicas a las que se enfrenta por la costosa publicación de la Historia. Hernández Gutiérrez (2006, p. 90) resume la manera en la que Viera y Clavijo consigue el nombramiento que desea: Con todo, Viera intuía que era el inicio del fin y empezaba a dar por zanjada esta importante etapa de su vida. De hecho, desde que llegó a Madrid, una vez concluido el viaje de Viena, inicia en la corte las gestiones oportunas para asegurarse su futuro. Concibe una idea y busca las influencias necesarias para hacerla factible: pretende una dignidad a la sombra del Cabildo Catedralicio de Santa Ana en Las Palmas de Gran Canaria. Al poder de maniobra de José de Silva se le sumó el de un antiguo amigo sacerdote, Antonio Porlier Sopranis y el resultado no se hizo esperar: el 25 de julio de 1782 fue nombrado por el rey arcediano de Fuerteventura. El cargo comportaba el regreso a Canarias junto a su familia, pues su hermano Nicolás que vivía cuidando de su hermana Josefa residía en Vegueta desde que en 1773 tomara posesión como dignidad del Cabildo canario. Su nombramiento como arcediano viene en el momento justo de su trayectoria vital. Sin embargo, retrasa su regreso a casa dos años en los que se dedica a cerrar los capítulos que aún quedan abiertos en Madrid. Su creación literaria continúa en el más alto nivel, pues su Elogio a don Alonso Tostado, obispo de Ávila logra el primer premio de la Academia Española en 1782. Su curiosidad científica se refleja en su empeño al poner en el aire un globo aerostático en los jardines de la casa del marqués de Santa Cruz a finales de 1783, siendo probablemente uno de los primeros en lograr este hecho en España. Joaquín Navarro Benítez 50 Como traductor deja en herencia una composición didáctica a los hijos del marqués: Cuentos de niños. Que instruyen divirtiendo: obra extractada de buenos autores, principalmente de la que con el título Amigo de los niños publicó en París M. Berquin, y fue premiada por la Academia francesa, como una de las más útiles para la educación. Son cuarenta y seis cuentos morales escritos en 1784 pero que fueron publicados en Las Palmas de Gran Canaria en 1804. En este sentido, Viera y Clavijo se revela como un autor capaz de adecuarse a cada público, ya sea un niño o un científico, adaptando también el contenido y el interés temático que puedan tener sus lectores. A propósito de los cuentos, Galván González (1999, pp. 303-304) expresa esta misma idea: Es indudable el tono moralizador y pedagógico, con la intención de enseñar al mismo tiempo que entretener. Y la adaptación del tono de los relatos al público infantil con un vocabulario y un desarrollo de la pequeña intriga que evocan la sencillez de los relatos orales. Por otra parte, se hallan similitudes con otras producciones suyas, ya mencionadas, dedicadas a los niños. Constituyen, en definitiva, un ejemplo de la creación o recreación literaria al servicio de unos intereses concretos, como son los pedagógicos. Es interesante constatar cómo Viera desarrolla su producción literaria pensando en un público con unas características definidas, que abarcan desde los asistentes a la tertulia, el clero, los intereses canarios en general, sus amigos, hasta los destinatarios más jóvenes, características que determinan el tono de buena parte de sus escritos. Por último, y tras catorce años residiendo en la corte sin conocer a Carlos III, Viera se propone cumplir este último deseo y encuentra la posibilidad de llegar al rey tras el nacimiento de los Infantes Gemelos, hijos del Príncipe de Asturias y, por tanto, nietos de Su Majestad, don 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 51 Carlos Francisco de Paula y don Felipe Francisco de Paula de Borbón el 5 de septiembre de 1783, tristemente fallecidos el 11 de noviembre de 1784, para lo que compone el soneto que se presenta abajo, titulado Al felicísimo nacimiento de los dos serenísimos infantes gemelos, que ha dado a luz la princesa nuestra Señora. El texto fue clasificado como poesía de circunstancias en el conjunto de su obra y de la que la crítica destaca más su valor externo, histórico o social, que su calidad literaria (Galván González, 1999, p. 484). Dos veces, justo y compasivo el Cielo, Nos da un Infante, que consuela á España; Y otras dos veces la mortal guadaña Por órden suya nos le quita al vuelo. Dos veces á sus Padres y á su Abuelo El gozo inunda, y dos el llanto baña: Dos veces el Palacio y la Cabaña Pasan de la alegría al desconsuelo. En esta alternativa, malos jueces, Culpábamos al Cielo, y la Fortuna; Mas ved aquí, que atento á nuestras preces, Con dos Infantes colma la Real Cuna; Y los que otorga y quita dos veces, Liberal nos los vuelve solo una. La segunda composición, la que verdaderamente le dio renombre y le abrió las puertas a una audiencia real fue la Oración de la Real Academia de la Historia al Rey N.S. Con motivo del nacimiento de los Serenísimos Señores infantes Carlos y Felipe. Esta se produce en enero de 1784 cuando el rey recibe a una comisión de académicos para presentar la obra ante el monarca. Entre los asistentes estaban el entonces Joaquín Navarro Benítez 52 presidente de la Academia don Pedro Francisco de Luján y Góngora, duque de Almodóvar; el historiador, jurista y político Melchor Gaspar de Jovellanos; y el historiador y jurista andaluz Miguel de Flores. Como resultado de esta ocasión Viera fue seleccionado como miembro del jurado en el concurso literario que se convocó por tal efeméride, eligiendo de entre todas las presentadas la obra a Juan Meléndez Valdés por Las bodas de Camacho el Rico: comedia pastoral premiada por la villa de Madrid, para representar en el Teatro de la Cruz con motivo de los festejos públicos que executa por el feliz nacimiento de los serenísimos infantes Cárlos y Felipe y ajuste definitivo de la paz. Llega a Gran Canaria el 12 de noviembre de 1784 precedido de su imponente obra, su reconocida fama, y como el más insigne académico, científico y erudito de las islas hasta la fecha. Sin embargo, esta consideración no bastó para abrirle de par en par las puertas de la que sería su isla de adopción, pues es sabido que entre sus compañeros del Cabildo Catedralicio contaba con no pocos detractores. A ello se le suman sus continuos choques con la Inquisición. En este caso se trataba, por un lado, de la existencia de un informe en contra del Tribunal que realizara su antecesor en el arcedianato, José Marcos Verdugo de Albiturría y Herrera, por otro lado, de la inclusión de don Cristóbal del Hoyo Solórzano y Sotomayor en el capítulo de la Biblioteca de Canarias en su Historia de Canarias, a quien el Santo Oficio consideraba un libertino fuera de todo orden moral. Viera y Clavijo no solo mostró su apoyo a dicho informe sino que además defendió la 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 53 imagen del vizconde de Buen Paso, que siempre estuvo más cerca de un noble ilustrado europeo que de la rancia y doble moral de la aristocracia canaria. A pesar de todo, Viera contaba a su favor con el apoyo de su familia, que residía en la isla desde hacía tiempo y con la que deseaba reunirse, además de buscar en este nuevo destino el descanso que anhelaba tras el ajetreo de sus años en la capital. Pero sin duda, lo que terminó por facilitar su regreso fue su fama como científico y su vida en la corte. Contaba entonces Viera cincuenta y tres años, y su talento, en toda su madurez, prometía aún fecundos frutos y nuevas glorias á su país. Aunque, considerándose ya como apartado definitivamente de todo comercio literario con las grandes notabilidades de su siglo, y renunciando á seguir el movimiento científico y filosófico de la Europa, no por eso su actividad se calmó, ni su laboriosa aplicación encontró descanso, a pesar del diario contacto con las perezosas é incultas inteligencias de sus paisanos (Millares, 1872, p. 216). Poco tiempo le cuesta adaptarse a su nueva vida en las islas y, como bien dice Millares, su carácter laborioso le lleva a ponerse a trabajar desde el primer momento a las órdenes de don Antonio Martínez de la Plaza, Obispo de Canarias. Este, conociendo su valía como documentalista y su voluntad en el trabajo, le encarga la revisión del Archivo Secreto de la Catedral que acaba en 1794 con Extractos de las Actas Capitulares del Cabildo de la Catedral de Canarias (1514-1791), además de la reforma de los estatutos de la misma publicados tras su Joaquín Navarro Benítez 54 muerte, Constituciones y Estatutos de esta Santa Iglesia de Canarias en 1860. Una de las actividades que emprende Viera en esos primeros meses tras su llegada es la creación del Colegio de San Marcial del Rubicón, en honor al patrón de la isla de Lanzarote. El arcediano observaba con asombro el desorden, la falta de educación y de formación de los jóvenes del coro que ejercían labores auxiliares en los actos que se llevaban a cabo en la Catedral de Santa Ana y, aunque ya por aquel entonces el Seminario estaba en funcionamiento, era notable y necesaria una formación previa al ingreso. Por este motivo funda en 1786, con la ayuda del deán don Miguel Mariano de Toledo, este centro del que se convierte en su primer director y, además, redacta sus estatutos. Por tanto, no es casual que el culto al santo francés en nuestra diócesis se deba en parte a la reivindicación que hace del mismo Viera, pues a San Marcial se le dedica la nave lateral norte de la Catedral, una de las vidrieras del crucero representan la imagen del santo, y en la capilla de San José de la Catedral de Santa Ana se encuentra un óleo pintado por Juan de Miranda que el propio Viera, junto al prior don Domingo Franchy de Alfaro, regalaron al Colegio. En él pudo poner en práctica sus teorías didácticas y su experiencia como preceptor, además de todos los conocimientos adquiridos en sus años de formación en la Península y en sus viajes por Europa. 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 55 En este sentido cabe mencionar la atractiva visión que se le ofrecía a Viera en su regreso al archipiélago canario, territorio baldío en cuanto a conocimientos pero rico en su naturaleza. Para él las islas se convierten en un laboratorio natural que hay que investigar, descubrir y exponer al mundo, empezando por sus propios pobladores. Su trabajo era la Iglesia y su afición sigue siendo la ciencia. En su casa de la Plaza de Santa Ana posee su propio gabinete y, aunque no llega al nivel de aquellos que conociera en París o el que manejara en casa del marqués de Santa Cruz en Madrid, le sirve para recibir a amigos y curiosos un par de veces por semana y compartir con ellos sus conocimientos e investigaciones. Es en esta línea como se acerca a las actividades de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Las Palmas que le abre las puertas pues supone el ingreso del intelectual mejor formado de su tiempo: Entretanto, el señor don José de Viera y Clavijo, en el día 5 de diciembre de 1785, el mismo de su recepción en esta Sociedad de Amigos, leyó muy oportunamente una memoria instructiva sobre la naturaleza del carbón de piedra, los indicios de los terrenos en donde hay minas de este fósil, el modo de extraerlo, el uso que de él se suele hacer, etc., y presentando dos muestras diferentes de dicho mineral. La junta acordó no sólo que se comunicasen copias de esta memoria al M.I. Ayuntamiento y a las demás Reales Sociedades Económicas de la provincia, sino también que se ofreciese un premio de cien pesos a los primeros que descubriesen en las islas de Canaria, Lanzarote o Fuerteventura alguna veta de carbón de tierra con arreglo a las condiciones del cartel que inmediatamente se imprimieron en la ciudad de La Laguna y del cual se repartieron por todas las islas ejemplares con algunas muestras de esta especie de carbón (Viera y Clavijo, 1981, p. 117). Joaquín Navarro Benítez 56 Su colaboración con este organismo comienza en 1785 y llega prácticamente hasta su muerte. A esta entidad dedicó sus trabajos científicos elaborando informes y memorias con los que dar difusión a sus investigaciones y estudios. La primera de ellas fue el Examen analítico del agua de Teror. La presentó el 7 de noviembre de ese año y fue leída ante la junta el día 21. El arcediano aprovechó una visita a este municipio durante las fiestas de la Virgen del Pino para realizar las investigaciones que dieron lugar a este trabajo. Después de esta primera participación vinieron otras muchas de temas variados y diversos como evidencian estos títulos: • Memoria sobre el modo de hacer en Francia el carbón de leña; • Memoria sobre el modo de quemar la barrilla para extraer la sal alcalina mineral; • Memoria de la Rubia Silvestre del país, llamado Tayzaygo o Raspilla, sus uso para el tinte de lanas y su cultivo; • Memoria sobre el uso de la yerba Orchilla; • Examen analítico del agua agria de la fuente del valle de Cáceres en Telde y sus utilidades medicinales; • Memoria de las virtudes medicinales y propiedades económicas de la planta ricino, o palma Christi, llamada vulgarmente tártaro en esta isla; 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 57 • Memoria sobre el modo de desengrasar la lana; • Memoria sobre el origen, naturaleza, cultivo y usos económicos de las papas en Europa; • Memoria sobre el modo de hacer pan de papas, sin mixtura de harina, tan ligero y bien fermentado como el de trigo; • Memoria sobre el medio que hay para resucitar la buena calidad de las papas, cuando su semilla ha degenerado, o • Memoria sobre el arte de renovar y retocar sombreros usados, entre otras. Su labor no solo queda en estas presentaciones ante la junta sino que, siguiendo su tarea como documentalista, elabora el Extracto de las actas de la Sociedad Económica de Amigos del País de Las Palmas (17771791), de la que fue presidente durante quince años. Al margen de su labor de divulgación encontramos la producción literaria que no deja de lado en este tiempo y que incluyen sus cartas familiares, las traducciones poéticas y dramáticas, poesías originales y obras religiosas. Entre 1795 y 1812 Viera traduce seis tragedias francesas y una italiana: Los Barmecidas y El conde de Warvik de La Harpe en 1795; en 1800 Mustafá y Zeangir de Chamfort y Junio Bruto de Voltaire; La Mérope de Maffei en 1801 y Berenice y Mitridate de Jean Racine en 1807 y 1812, respectivamente. Se da la particular circunstancia de que ninguna de estas obras fue representada. Galván Joaquín Navarro Benítez 64 debían oficiarlas, corría las cortinas de la tribuna del rey y lo asistía en los oficios en la capilla real. El segundo de los puestos era una plaza como Juez Auditor del Tribunal de la Rota de la Nunciatura Apostólica. Sin embargo, ninguno de ellos consigue despertar en él el deseo de volver. Decide quedarse, pues se había creado ya una nueva vida en las islas, con nuevos y diferentes desafíos, y mantener la imagen idílica de aquel tiempo pasado a través de la correspondencia con sus amigos. Además, debemos sumar a su decisión la enfermedad de su hermano Nicolás. Años más tarde, con José de Bonaparte como rey, le llega en 1808 su nombramiento como miembro del Cabildo General Permanente para llevar los asuntos públicos de la isla y, con la República Francesa, el de individuo asociado correspondiente de la Sociedad Académica de Ciencias de París. En 1810, cumplidos los 80 años, y debido a una grave epidemia de fiebre amarilla que afecta a Las Palmas de Gran Canaria, la familia ha de trasladarse a Telde, donde, quince meses antes de su muerte, está redactado su testamento. En él lega sus pocas pertenencias personales a sus familiares y reparte entre sus amigos su extensa biblioteca. Sus últimos trabajos son sus Memorias, en las que traza un recorrido por su vida y por su obra hasta 1812, y la traducción de la obra teatral de Racine Mitridate. En ella trabajaba hasta que muere en la madrugada del 21 de febrero de 1813. Dos son sus últimas voluntades: la primera, ser enterrado en la capilla de San José en la Catedral de Santa Ana, que no se pudo cumplir pues en su momento las disposiciones legales lo 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 65 impidieron, pero así se hizo en 1913, como homenaje en el primer centenario de su muerte; la segunda, el epitafio que dejó redactado: Don José de Viera y Clavijo, arcediano de Fuerteventura. Ecce nunc in pulvere dormiam. Mira, ahora dormiré en el polvo. 2.2. El género epistolar El género epistolar, y en particular la carta privada, tradicionalmente ha sido relacionada con los géneros menores dentro de los estudios de literatura junto a la crónica, la memoria, los diarios íntimos o de viaje, entre otros. Normalmente se ha considerado relevante este género textual como parte accesoria a la producción literaria de un autor (Martínez Hernández, 2004, p. 469) y como fuente documental para entender su manera de pensar, sus reflexiones y opiniones sobre los temas más diversos e incluso para llegar a reconstruir su biografía o su concepción poética. Un caso bien diferente es el del género epistolar incluido dentro de la narrativa, es decir, las novelas epistolares, obras de ficción que adoptan el formato de la carta como modo de expresión estética y del que tenemos sobrados ejemplos en la historia de la literatura. Particularmente, en el siglo XVIII, encontramos las Cartas persas (1717) de Charles Louis de Secondat, barón de Montesquieu, las Cartas filosóficas (1734) de Voltaire en Francia, los cinco volúmenes de las Cartas eruditas o curiosas (1742-1760) de Benito Jerónimo Feijoo, o las Cartas marruecas (1789) de José Cadalso en España (Domínguez, 1989). Joaquín Navarro Benítez 66 Se puede decir que la historia de la carta casi va ligada a la historia de la escritura y se ha entendido como práctica habitual de cualquier pueblo que conociera o tuviera un sistema de escritura. Los primeros indicios de su uso los hallamos en el Antiguo Oriente. En Asiria, Babilonia, Judea, Siria o Egipto se valían de este medio para la administración de los imperios. Las más antiguas están datadas en el siglo XXV a.C. en el Antiguo Egipto donde se detallan instrucciones y enseñanzas éticas y cívicas. Posteriores a esta época encontramos los epistolarios de la antigüedad clásica y reconocemos nombres relevantes como Platón, Isócrates o Aristóteles en Grecia, y Cicerón, Senéca o Plinio el Joven en el mundo romano. La gran demanda en la comunicación escrita se produce a finales de la Edad Media y es entonces cuando aparece el primer tratado que sistematiza su producción, el Ars Dictandi. En él se aplican los principios de la retórica como medio de persuasión: presentar un tema (coherencia), organizar su contenido (cohesión) y utilizar palabras y recursos estilísticos eficaces (adecuación), pero se limita a la producción de cartas oficiales y no a las de ámbito personal. Todo ello continuó perfeccionándose en sucesivos tratados durante el Renacimiento de tal manera que encontramos el tratado anónimo Rationes dictandi de 1135 que establece las cinco partes prescriptivas de la carta: salutatio (saludo y presentación del emisor o remitente); captatio benevolentiae (conseguir la conformidad o el crédito 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 67 del receptor); narratio (desarrollo del tema objeto de la misiva); petitio (petición) y conclusio (conclusión, que puede repetir elementos de partes anteriores como los saludos, recapitular y sintetizar el tema o recordar la petición) (Arcos Pereira, 1996, pp. 180ss). El interés por la estructura de la carta pasa a un segundo plano ya avanzado el Renacimiento, puesto que se atiende ahora a su contenido y menos a su forma. En este sentido se siguen las indicaciones de tratados como los de Erasmo de Rotterdam (Arcos Pereira, 2008) o Juan Luis Vives (Martínez Hernández, 2004, p. 471), y se atiende al carácter literario de estos textos. Así se mantendrá en auge hasta el siglo XVIII en el que la novela epistolar alcanza su máximo esplendor y comienza su declive en periodos posteriores, no así la epistolografía que tanto en el romanticismo como en el realismo alcanza gran interés por la correspondencia privada. Así vemos la obra de Eugenio de Ochoa Epistolario español. Colección de cartas de españoles ilustres, antiguos y modernos en dos volúmenes, el primero de 1850 y el segundo de 1870. A lo largo del siglo XX y, como apunta la crítica, la literatura se ha estudiado englobando a los autores y su época en movimientos generacionales, por lo que la importancia de sus epistolarios se centra más en el estudio de su contexto para extraer información de sus relaciones interpersonales y este no ha venido acompañado de un interés paralelo en los estudios del género como modelo de discurso. Sin embargo, los estudios realizados en las últimas décadas abordan el Joaquín Navarro Benítez 68 género epistolar desde la perspectiva de la carta como práctica discursiva más allá de su consideración como texto literario (Barrenechea, 1990; Soto Vergara, 1996; Castillo, 2002). Desde la perspectiva del análisis del discurso la carta es un medio de interacción verbal que se caracteriza principalmente por ser escrita, diferida en el tiempo y en el espacio en relación con su emisión y su recepción (Hintze y Zandanel, 2012, p. 17). Es decir, se produce una dicotomía inherente en la estructura de la carta entre la presencia y ausencia del yo (que enuncia) y el tú (que lee) por lo que se hacen frecuentes las menciones al receptor durante la elaboración del texto (Galván González, 2015, p. 123). La organización del discurso está condicionada por los elementos extralingüísticos y el conocimiento compartido entre los interlocutores, presentes en la comunicación cara a cara, pero no es lo único que caracteriza el diseño interno del evento comunicativo. Siguiendo el modelo que propone Soto Vergara (1996), entre otros, en las cartas se producen secuencias en las que el emisor hace referencia explícita a otras cartas o comunicaciones previas que conforman el contexto del escrito, identificándolas como relaciones intertextuales expresas, así como de lo que llama destinatarios mediatos, “es decir, de destinatarios de eventos o actos comunicativos propuestos en la carta” (Soto Vergara, 1996, p. 157 ), de tal manera que podemos ver indicaciones al tiempo y lugar de emisión: 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 69 El día 11 de junio en que acababa yo de llegar a esta famosa capital del Orbe cristiano, me favorecía V.I. Con su apreciable carta, que recibí ayer (1780Porlier), Desde este mi retiro filosófico, considero a Vm. en la más bella época de su vida, cultivando el estudio de la Naturaleza en medio. De las riquezas de ese Rl. Gabinete, como en uno de sus más augustos santuarios; y construyendo a nuestra lengua castellana el más ilustre monumento de una difícil traducción que compite con su famoso original (1796ClavijoFajardo); apelaciones al destinatario: Figúrese V.I. también por la parte de tierra, una cordillera verde y elevada, que va de espalda a la población, y en ella un castillo, bellas quintas, bello monasterio de cartujos, bellos sepulcros de Virgilio y de Sannazaro que inspiran entusiasmo poético (1780Porlierseptiembre), A su tiempo recibí el anunciado caxoncito con todo el Pico de Teyde dentro, porque al imperio de Vm. se transfieren los montes. Doi a Vm. las más cordiales gracias por este regalo, quizá el primero que se ha hecho hasta aquí entre nosotros con estimación y me he complicado bastante con la variedad de piedras, lavas, y azufres de aquel estupendo volcán” (1785Castillo); referencias a comunicaciones pasadas: Yo le escribí a usted como era debido; usted me correspondió como era justo; y cátate pasado un año entero, y la potencia generativa de nuestras plumas exhausta. Ahora había pensado el escribir a usted largo y tendido, esto es, a medida de mi voluntad (1782Bosarte), Con la carta de V.E. que recibí en este correo se ha renovado en mí la agradable confusión de ver el cuidado con que V.E. no omite de favorecerme con las apetecidas noticias de su salud (1787SantaCruz), En el correo pasado recibí una posdata de su puño y propia de verdadero cariño. De mi Marqués de Santa Cruz tengo también cartas Joaquín Navarro Benítez 70 en todos los correos, y ahora me decía que el condesito de Saldaña, hijo mayor del Duque del Infantado, acaba de llegar a Madrid con su ayo, el célebre Cavanilles” (1787Villanuevanoviembre); identificación del emisor: Las honras y cariño que debo a V.E., y de que siempre me complazco, me aseguran será del agrado de V.E. la noticia de que el Rey se ha servido nombrarme, a consulta de toda la Cámara, para la Dignidad de Arcediano de Fuerteventura en la Capital de mi país, donde, aunque la renta no es mucha, hai sin embargo buenos pájaros, y se puede comer mucho dulce (1782Aguilar), La epidemia de oraciones fúnebres de Carlos III no ha preservado tampoco a nuestro país. En esta ciudad de Canaria ha habido tres, habiendo echado yo mi piedra en el rollo, en unas muy solemnes exequias que esta Sociedad Económica celebró (1789Nava), Aunque quando me retiré de Madrid para restituirme a estas islas, dejé a V.E. de sólo dos años y medio de edad, y por consiguiente no puede V.E. conservar de mí sino quizá algunas ideas mui obscuras, estoy sin embargo, persuadido de que V.E. sabe mui bien que pertenecí a su casa por más de 14 años, que después de haber estado encargado de la educación del Sr Marqués del Viso Dn Francisco, hermano de V.E. (que Dios haya), acompañé el Excmo. Sr. su padre en su viage a Alemania, asistí a sus desposorios con mi Sra. la Marquesa, madre de V.E. en Viena, volví a España con ellos, en su mismo coche, vi nacer a V.E. en Madrid, le saqué de pila en la Parroquia de San Martín, y merecí ser objeto de sus primeras inocentes caricias, porque V.E. gustaba mucho de enredar en el cuarto de su Mó voz que entonces quería decir Padrino en el gracioso idioma de aquella tierna edad (1802Silva-Bazán); identificación de los destinatarios mediatos: Nuestro Dn. Estanislao, que he visto ayer, está bueno, y bien alojado. (1770Urtusaústegui), 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 71 Luego que vuelva yo a Madrid, concluida esta jornada, haré en nombre de Vm. una visita a las Señoras Vasconautas ¡Si Vm. viese qué bella está la Doña Mariquita! Nuestro Dn. Gaspar de Franchy tan gordo, tan pacífico, tan inmutable (1774Urtusaústegui), Los Sres. Marqueses del Viso, estiman las atenciones de Vm., y le hacen un afectuoso cumplimiento, etc. (1778Ortega); y la petición de eventuales comunicaciones futuras: No he sabido si se imprimió por fin en Madrid la traducción castellana sobre sus observaciones del artículo «España» en la Enciclopedia Metódica, que yo había aprobado en Madrid por orden del consejo. Ínstele usted que me escriba, y en viendo los señores duques del Infantado, hágales presente mi constante memoria y cordial respeto (1785Villanueva), Espero que Vm. me hará el gusto de irme comunicando los progresos de esta empresa, pues quedo en la mayor expectación haciendo mis votos a Flora hasta que amanezca el día deseado en que nos veamos (1788 Villanueva). Por todo ello apreciamos en la carta una función pragmáticocomunicativa y se establece, pese a su naturaleza escrita, como un diálogo diferido (Soto Vergara, 1996), que suple la inmediatez de la comunicación con los recursos antes mencionados, entre otros. Se caracteriza por un formato fijo y claramente definido, que puede sufrir variaciones a lo largo de los años y de acuerdo con las costumbres y uso de la época en que se escribe. Frente a ese formato definido nos encontramos con la infinidad de temas y contenidos que puede presentar el escrito, que en el caso de los autores del siglo XVIII (Castillo, 2002), y particularmente en Viera y Clavijo, es una realidad evidente. Joaquín Navarro Benítez 72 2.2.1. Clasificación del epistolario de Viera y Clavijo La epistolografía de Viera y Clavijo se ha estudiado desde el punto de vista documental como fuente para recabar información del autor, de su obra, su filosofía y su opinión o posicionamiento con respecto a determinados temas. Es evidente la inclinación de los autores del siglo XVIII por la carta como medio de comunicación y extensión de las discusiones y debates propios de las tertulias al plano escrito y al ámbito privado. Independientemente de que los primeros estudios de la obra de Viera y Clavijo apuntaban a una vaga sinceridad y, por ende, implicación del autor en sus cartas en el uso de excesivos formulismos (Cf. Galván González: 1999), pensamos que, precisamente el uso y selección de determinadas fórmulas lingüísticas frente a otras no elegidas podría ser una manifestación más de la implicación del autor. De hecho, la fórmula empleada se ha seleccionado de entre un conjunto posible de fórmulas que pueden indicar, entre otras cosas, diferentes grados de afectividad. Pese a que gran parte del epistolario de Viera y Clavijo está perdido, al igual que muchas de sus obras, este fue clasificado en primer lugar por Millares Carlo (Galván González, 1999). Los datos de catalogación referidos a las bibliotecas donde se encuentran custodiadas las 77 cartas que se estudian en este trabajo están detallados en Fernández Hernández (2006, pp. 11-20). Está formado por cuatro cuadernos con el título Copiador de algunas cartas familiares escritas por D. José de Viera y Clavijo, como se recogen en la bibliografía 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 73 de esta tesis. Los dos primeros son manuscritos autógrafos y junto a otro con cartas destinadas al marqués de la Villa de San Andrés se encuentran en la Biblioteca de la Sociedad Económica de La Laguna. El tercero está depositado en el Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria y el cuarto cuaderno pertenece a la Biblioteca de Acialcázar en Las Palmas. También hay copias de cartas sueltas en los archivos y bibliotecas antes mencionados, en la Biblioteca Municipal de Santa Cruz de Tenerife, en la Biblioteca Universitaria de La Laguna y, también, en la Biblioteca Cervantes de Santa Cruz de La Palma. En líneas generales, la crítica ha identificado en la correspondencia de Viera los rasgos más significativos de su escritura (frescura, espontaneidad, prosa elegante), de su personalidad (agudo, interesado por los problemas curiosos) y claramente ve en él el prototipo de hombre ilustrado, además de reportarnos información sobre las muchas e influyentes relaciones personales que mantuvo a lo largo de su vida. Galván González (1999) establece la clasificación temática de su epistolario dividiéndolo en tres apartados. El primero abarca las cartas en las que expresa las ideas literarias y la literatura; el segundo corresponde a aquellas que reflejan el retrato de la corte; y por último, otros temas y tópicos. No obstante, dada la amplitud de temas que se pueden tratar en una sola misiva, es posible su categorización en uno solo o en varios de los apartados propuestos en esta clasificación. Joaquín Navarro Benítez 80 pintorescos que nos hacen espaldas; y sin embargo, lo que a mí más gustan son esos montes, que parieron un ratón. Tan admirable, como es este Real sitio... (1772Falces). No por eso se figure Vm. que es el bullicio o la variedad de los objetos de Madrid lo que me distrae; vivo en la Corte como en Tenerife, y desengañado de que en todo es más el ruido que las nueces, me burlo de las nueces y del ruido. Lo que me ocupa es el continuado ejercicio que me condena mi destino en esta tierra. Tengo salud gracias a Dios, comodidades, práctica del mundo y filosofía: así observo mucho, me desengaño mucho, y a ratos me divierto bastante. Porque aunque no fuese sino el ramo de pedantes y el de petrimetres había para morirse del gusto (1773Molina). El señor duque del Infantado que, como V.E. sabe, había venido de París, fue el único que salió a recibir a estos señores, quienes se apearon en casa de la señora duquesa de Arcos; de allí pasaron al cuarto de la señora duquesa de Miranda y camarera mayor en Palacio, y después vinieron a esta casa que estaba mui iluminada, donde se hallaban para el recibimiento las señoras sobrinas condesas de Santa Eufemia y de Cortés. Hubo gran cena, etc. Al día siguiente tuvimos espléndida comida en casa la de Arcos; ayer sábado en Palacio, en el cuarto de la camarera, y hoy ha sido la presentación en la Corte, y la toma de la almohada, con expresiones de agrado y particular benevolencia de parte del Rey y los príncipes. Por lo demás bien puede considerar V.E. la sensación que habrá hecho esta señora alemana en un pueblo tan novelero como Madrid, especialmente en el sexo de los cascos alegres (1781Aguilar). • Otros temas y tópicos. En este apartado de la clasificación, Galván González (1999) incluye los escritos que recogen aspectos cotidianos, referencias a datos autobiográficos, como en los siguientes fragmentos: 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 81 Estimo de todo corazón las amigables expresiones con que Vm. se conduele por la pérdida de mi padre, que a la verdad es golpe muy cruel; y puede Vm. contemplarme bastante cuidadoso con la obstinada son […] Dios lo fortalezca por su misericordia (1774Urtusaústegui). No llegó a tener esa satisfacción nuestro tan malogrado, como dignísimo de más larga vida, Marqués de Villanueva del Pardo, cuya temprana muerte lloraré siempre sin consuelo, como que he perdido en él un verdadero amigo, y las Canarias el ciudadano de más luces que acaso hubo jamás en ellas (1780Porlier). También incluye reflexiones teóricas, sus preocupaciones, algunas relacionadas con la insularidad: Las noticias que llegan aquí de nuestra tierra son cada día más melancólicas. Raro destino el de los canarios. Aislados, pobres, fieles, laboriosos y castigados de cualquiera. Sólo el que es el primer motor del universo puede dar a esos espíritus el movimiento rápido que se necesita para poner en práctica los verdaderos medios de mejorar de suerte y abrirse camino a la felicidad (1777Urtusaústegui). La pintura que Vm. me hace de nuestros Elysios es terrible, pero por desgracia verdadera. Esto no obstante, en lugar de acobardarme a escribir su historia, me estimula mucho más, y ya para consolarnos con lo que fueron, ya para descubrir la causa de lo que son. Desengañémonos. Nunca las Islas han tenido tanta necesidad de historia, a causa de sus muchas historias (1774Molinaagosto). Y sus pasiones, en algunos casos obsesivas, como la visión de ciudades europeas: Roma, Nápoles, Viena y fundamentalmente París: Estoy en París desde el 14 de Agosto (…) Con efecto, hay mucho que decir de este inmenso pueblo, donde, aunque tal vez no se vea nada nuevo, se ven todas las cosas en grande, y de lo grande se admira. Protesto; que no quiero que huela a elogio la idea que formo de París, ni que parezca ligereza de un nuevo Abate empolvado la satisfacción Joaquín Navarro Benítez 82 que me ocasionan muchas excelentes circunstancias que voy notando; mas sin embargo, amigo, es menester confesar, aunque español sabedor de la historia de Carlos V, que el género humano tiene aquí el monumento más incontestable de su perfectibilidad, esto es, de los progresos de su civilización y de su industria, que otros no dudarán en llamar corrupción, licencia, refinamiento, lujo y vida sensual (1777Capmany). Con efecto estamos en París y usted bien sabe quánto, grande, bueno y opulento se comprehende bajo este nombre. Somos testigos de los asombrosos adelantamientos de esta nación en ciencias y artes. Nos encontramos con innumerables sujetos que, cultivándolas, instruyen a un pueblo ya bastante instruido (1778Ortega). Incluso hay espacio en sus cartas para mencionar las personas y personalidades destacadas por su importancia académica como Voltaire, D´Alembert o Benjamin Franklin, o por dignidad eclesiástica como el Papa Pío VI, como se observa en los siguientes extractos: El 15 a las 11 y media de la noche, tuve audiencia del Smo. P. Pío VI y besé su pie, en su misma cámara secreta, con mucha satisfacción mía, por su modo afable y gallarda persona. Estaba con sotana, balandrán y solideo blanco, pelo postizo algo empolvado, zapatos de terciopelo carmesí. Bordada en la paleta una cruz de plata, etc. (1780Porlier). He tratado los sabios y literatos de más reputación, los músicos y los instrumentistas de más celebridad. He observado los trajes, las costumbres, los usos, y lenguas de diversos países. ¡Cuántas academias, cuántos conciertos de instrumentos y voces! ¡Cuántas óperas, tragedias, conversaciones, cenas, juego de artificio, paseos, ferias, titiriteros, charlatanes, iluminaciones! ¡Cuántas iglesias, santuarios, monasterios, iglesias de griegos, armenios, protestantes, judíos! ¡Cuánta tropa militar, arsenales, casernas, plazas fuertes, fortificaciones, fábricas de armas y fundiciones, puertos, muelles, linternas, minas, puentes! ¡Cuántas obispos, cabildos, abades, frailes, monjas, reliquias, panteones! ¡Cuántas 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 83 imprentas, librerías, estamperías, droguerías, boticas, aduanas, monedas! Pero en medio de todo esto que ha pasado como un sueño agradable me faltaba la correspondencia de V. y las noticias de la patria, que V. me sabía hacer tan interesantes. Descansado ya en Madrid espero su continuación mientras perfecciono el tomo 4º de nuestra Historia que deseo publicar luego, y después pensar restituirme a Canarias para pasar entre los amigos la vejez (1781SanAndrés). 2.3. Descripción de las Cartas familiares de José de Viera y Clavijo En esta sección se ofrecen los datos relativos a las cartas que forman parte del corpus de trabajo, cuyo método de análisis se describirá en la sección 4.1 (pág. 162), Capítulo 4. En primer lugar, se presenta el listado de las cartas con sus destinatarios y, a continuación, una breve reseña biográfica de todos ellos, de tal manera que el lector pueda relacionarlos con la figura de Viera. Igualmente, se describe de manera sucinta el contenido de las cartas analizadas, facilitando así la comprensión del desarrollo del análisis pragmático llevado a cabo en el Capítulo 4 (pág. 161). Es también el que se ha usado para los ejemplos extraídos que ilustran los apartados anteriores. 2.3.1. Listado de las Cartas familiares (1770-1807) analizadas En el siguiente listado se ha regularizado la ortografía de los títulos (Sr. D. Ilmo.), no así la de los nombres propios y topónimos que permanecen como en la edición. En la última columna de la Tabla 1.1., se incluye un código de referencia de la carta. Este código se usará en el análisis de estos textos que se llevará a cabo en el Capítulo 4. Joaquín Navarro Benítez 84 Tabla 1.1. Listado de las cartas analizadas. Destinatarios y fechas de las cartas Código de referencia 1. Sr. D. Juan Antonio de Urtusaústegui y Luján Viña. Diciembre, 1770 1770Urtusaústegui 2. Al mismo Sr. D. Juan Antonio de Urtusaústegui. 18 de Mayo de 1774 1774Urtusaústegui 3. Al mismo Sr. D. Juan Antonio de Urtusaústegui. 15 de Abril de 1777 1777Urtusaústegui 4. Al mismo Sr. D. Juan Antonio de Urtusaústegui. 30 de Mayo de 1786 1786Urtusaústegui 5. Párrafo de carta a D. Casimiro Falces. Hoy Canónigo de Lérida. 25 de Julio de 1772 1772Falces 6. Al mismo Sr. Casimiro Falces. 3 de Abril de 1784 1784Falces 7. Ilustre Cabildo de la Ciudad de La Laguna. 31de Julio de 1772 1772Cabildo 8. D. Fernando de Molina y Quesada. Regidor de Tenerife. 12 de Enero de 1773 1773Molina 9. Al mismo Sr. Fernando de Molina. 3 de Agosto de 1773 1773Molinaagosto 10. Al mismo Sr. Fernando de Molina. 3 de Febrero de 1774 1774Molina 11. Al mismo D. Fernando de Molina. 12 de Agosto de 1774 1774Molinaagosto 12. Marqués de la Villa de San Andrés y Vizconde de Buen Paso. 9 de Abril de 1776 1776SanAndrés 13. Al mismo Marqués de San Andrés. 6 de Noviembre de 1781 1781SanAndrés 14. Sr. D. Antonio Porlier. 3 Abril de 1777 1777Porlier 15. Al Sr. D. Antonio Porlier, etc. 5 de Julio de 1780 1780Porlier 16. Al Sr. D. Antonio Porlier, etc. 5 de Setiembre de 1780 1780Porlierseptiembre 17. Al mismo Sr. Porlier. 10 de Enero de 1781 1781Porlier 18. Al Excmo. Sr. D. Antonio Porlier. 30 de Julio de 1787 1787Porlier 19. Al Excmo. Sr. D. Antonio Porlier. 4 de 1787Porlierdiciembre 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 85 Diciembre de 1787 20. Al Excmo. Sr. D. Antonio Capmany. Secretario de la Real Academia de la Historia. 30 de Agosto de 1777 1777Capmany 21. Al mismo Sr. Capmany. 7 de Febrero de 1778 1778Capmany 22. Al Sr. Doctor D. Casimiro Ortega. Primer Catedrático de Botánica, individuo de la Real Academia de la Historia de Madrid. 30 de Abril de 1778 1778Ortega 23. Al Sr. Abate D. José Guevara. Anticuario de la Real Academia de la Historia y Honorario del Real Consejo de las órdenes. 28 de junio de 1780 1780Guevara 24. Al Excmo. Sr. Conde de Aguilar. Embajador de S.M.C. en la Corte de Viena, etc. 19 de Julio de 1781 1781Aguilar 25. Al mismo señor Conde de Aguilar. 17 de Marzo de 1782 1782Aguilar 26. Al Sr. D. Domingo Iriarte. Secretario de la Embajada de Viena y Ministro de S.M. Católica cerca del Rey y República de Polonia. 17 de Julio de 1781 1781Iriarte 27. Al mismo Sr. D. Domingo Iriarte. 5 de Marzo de 1782 1782Iriarte 28. Excmo. Sr. Conde de Campomanes. Director de la Real Academia de la Historia de Madrid.12 de Agosto de 1781 1781Campomanes 29. D. Isidoro Bosarte. Secretario del Excmo. Sr. Conde de Aguilar y perpetuo de la Real Academia de Nobles Artes de Madrid. Etc. 31de Agosto de 1781 1781Bosarte 30. Al Sr. D. Isidoro Bosarte. 8 de Marzo de 1782 1782Bosarte 31. Al Sr. D. Isidoro Bosarte. 10 de Junio de 1782 1782Bosartejunio 32. Al mismo Sr. Bosarte. 7 de Octubre de 1783 1783Bosarte 33. A D. Eugenio Izquierdo. Director del Real Gabinete de Historia Natural de Madrid. 1781Izquierdo Joaquín Navarro Benítez 86 14 de Setiembre de 1781 34. Al señor Newman. Canónigo de Sta. Dorotea en Viena, célebre Numismático. 29 de Octubre de 1781 1781Newman 35. Al mismo Sr. Canónigo Neuman. 9 de Marzo de 1782 1782Neumann 36. Al mismo Sr. Canónigo Newman. 9 de Abril de 1784 1784Neuman 37. Al Sr. Abate D. Antonio Cavanilles. Ayo mayor del Excmo. Sr. actual Duque del Infantado, célebre botánico y literato. 18 de Setiembre de 1782 1782Cavanilles 38. Al mismo Sr. Cavanilles. 2 de Octubre de 1782 1782Cavanillesoctubre 39. A D. Antonio Cavanilles. 3 de Octubre de 1785 1785Cavanilles 40. Al mismo D. Antonio Cavanilles. 7 de Julio de 1786 1786Cavanilles 41. Al Sr. D. José Antonio Cavanilles. 11de Junio de 1787 1787Cavanilles 42. Al Sr. D. José Antonio Cavanilles. 6 de Octubre de 1787 1787Cavanillesoctubre 43. Al Sr. D. José Antonio Cavanilles. 29 de Marzo de 1788 1788Cavanilles 44. Sr. D. José Antonio Cavanilles. 1de Octubre de 1789 1789Cavanilles 45. Al Excmo. Sr. Marqués de Santa Cruz Grande de España de primera clase, etc. 20 de Noviembre de 1784 1784SantaCruz 46. Al Excmo. Sr. Marqués de Santa Cruz. 13 de Marzo de 1787 1787SantaCruz 47. Al Excmo. Sr. Marqués de Santa Cruz. 18 de Octubre de 1788 1788SantaCruz 48. Al Excmo. Sr. Marqués de Santa Cruz, etc. 28 de Setiembre de 1789 1789SantaCruz 49. Al mismo Excmo. Sr. Marqués de Santa Cruz. 27 de Abril de 1790 1790SantaCruz 50. Al Excmo. Sr. Marqués de Santa Cruz. 2 de Mayo de 1791 1791SantaCruz 51. Al Sr. Marqués de Villanueva del Prado. 18 de Enero de 1785 1785Villanueva 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 87 52. Al Sr. Marqués de Villanueva del Prado. 26 de Setiembre de 1787 1787Villanueva 53. Al Sr. Marqués de Villanueva del Prado. 28 de Noviembre de 1787 1787Villanuevanoviembre 54. Al Sr. Marqués de Villanueva del Prado. 23 de Octubre de 1788 1788Villanueva 55. Al Sr. Marqués de Villanueva del Prado. 9 de Enero de 1790 1790Villanueva 56. Al Sr. Marqués de Villanueva del Prado. 14 de Diciembre de 1791 1791Villanueva 57. A D. Francisco de Castillo Santelices. Administrador de los Estados de Gomera y Adexe. 22 de Octubre de 1785 1785Castillo 58. A D. José Clavijo y Fajardo. Vice-Director del Real Gabinete de Historia Natural. 22 de Mayo de 1787 1787ClavijoFajardo 59. A D. José Clavijo y Fajardo. Director del Real Gabinete de Historia Natural. 27 de Mayo de 1796 1796ClavijoFajardo 60. Al Sr. Dr. D. Francisco Xavier Agudo Castejón. Maestreescuela y canónigo de la Santa Iglesia de Caracas. 4 de Julio de 1787 1787Agudo 61. Al Sr. D. Lope de la Guerra y Peña. Regidor perpetuo de Tenerife. 9 de Agosto de 1788 1788delaGuerra 62. A D. Lope de la Guerra. 31de Diciembre de 1791 1791delaGuerra 63. Al mismo D. Lope. Enero de 1792 1792delaGuerra 64. Al mismo D. Lope. 10 de Enero de 1800 1800delaGuerra 65. A D. Tomás de Nava. Oficial de la Real Marina de España, etc. 31de Marzo de 1789 1789Nava 66. A D. Tomás de Nava. Oficial de la Real Armada. 14 de Octubre de 1791 1791Nava 67. Al Ilmo. Sr. D. Joseph Laplana y Castillón. Obispo de Tarazona. 22 de Julio de 1789 1789Laplana 68. Al Reverendísimo Padre Fr. Baltasar Quiñones. Maestro General de la Orden de Predicadores, etc. 25 de Enero de 1790Quiñones Joaquín Navarro Benítez 88 1790 69. Al M.R.P. Fr. Juan de Sosa. Prior Provincial de esta Provincia de Canarias, Orden de Predicadores, etc. 25 de Junio de 1790 1790Sosa 70. Al Ilmo. Sr. D. Antonio Tavira y Almazán. Obispo electo de Canaria. 22 de Diciembre de 1790 1790Tavira 71. Al Excmo. Sr. D. Antonio Gutiérrez. Comandante General de estas Islas. 29 de Julio de 1797 1797GutiérrezA 72. Al mismo Excmo. Sr. 31de Julio de 1797 1797GutiérrezB 73. Al Excmo. Sr. D. Joseph de Silva-Bazán Waldstein. Marqués de Santa Cruz. 24 de Abril de 1802 1802Silva-Bazán 74. Sr. D. José María de Zuaznávar y Francia. 27 de Noviembre de 1805 1805Zuaznávar 75. Al mismo Sr. D. José María de Zuaznávar. 12 de Diciembre de 1805 1805Zuaznávardiciembre 76. Al mismo Señor D. José María de Zuaznávar. 14 de Enero de 1806 1806 Zuaznávar 77. Sr. D. Antonio Pereyra Pacheco y Ruiz. 24 de [...] 1807 1807Pereyra 2.3.2. Destinatarios y contenido de las cartas La información que se presenta en este apartado se ha organizado atendiendo al orden en el que aparecen en las cartas según la Tabla 1.1. Entre paréntesis, se indica la bibliografía específica sobre los destinatarios de las cartas. De otra manera, la información que se presenta se limita a la que aparece en el prólogo de la edición que se maneja en este estudio (Fernández Hernández, 2006). 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 89 • Juan Antonio de Urtusáustegui y Luján. Teniente Coronel de las Milicias de Canarias y miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de La Laguna (Hernández González y Arbelo García, 1983). Pertenece a una de las familias más respetadas y prestigiosas de Tenerife. Fue un participante destacado de la Tertulia de Nava y en ella entabló estrecha amistad con Viera y Clavijo, a quien animó fervientemente a escribir su Historia de Canarias, y ayudó aportando información importante para su redacción. En el corpus hay cuatro cartas dirigidas a él. La primera es de 1770 y en ella Viera le expone su llegada y acomodo en Madrid. Las de 1774 y 1777 hacen referencia a la Historia de Canarias, bien porque le pide documentación para su elaboración o porque le envía noticias de los avances en la publicación de los diferentes tomos, particularmente el tomo III del que envía copias a sus amigos de las islas. En ellas también deja ver su añoranza y pide noticias de su tierra natal, aunque estas le produzcan tristeza, y agradece el pésame por la muerte de su padre recibido en una misiva. La carta de 1786 tiene que ver con un episodio biográfico y literario: como Gobernador de Armas fue enviado en dos ocasiones a resolver conflictos a la isla de El Hierro y fruto de estas visitas nace la publicación de las Memorias del Hierro en un semanario de 1785 en Tenerife. Viera en su carta de 1786 aún se queja de no haber recibido la edición de esta obra. Joaquín Navarro Benítez 96 Leteo el olvido de cuanto vieron, oyeron o supieron, se hartan de plátanos y membrillada, no respirando sino el aire de ignorancia y de la más canónica indolencia.” (1782Iriarte) • Pedro Rodríguez Campomanes y Pérez (Álvarez Requejo, 1954; Mateo Vázquez, 2003; Fernández Lamuño, 2005). Este político y legislador llegó a ser Consejero del rey, Ministro de Hacienda de Carlos III, Consejero y Presidente de la Cortes, pero además como historiador fue director de la Real Academia de la Historia, realizó estudios filológicos de lenguas antiguas y modernas y comparte con Viera y Clavijo su admiración por Benito Jerónimo Feijoo. Se transcribe una única carta. Viera había recibido el encargo del director de la Academia para adquirir una serie de monedas y medallas antiguas antes de su viaje a Italia, por lo que a su regreso da puntual cuenta de los contactos establecidos para ello en Turín, Nápoles, Parma, Roma o Viena. • Isidoro Bosarte. Secretario del conde de Aguilar y miembro perpetuo de la Real Academia de Nobles Artes de Madrid. Tras la muerte del diplomático regresa a España donde recibe el encargo de la catalogación de la Biblioteca de San Isidro de Madrid, publica varios trabajos relacionados con la antigüedad clásica y egipcia, y además sobre los monumentos de Barcelona. Ingresa en la Academia de San Fernando de la que llega a ser secretario y miembro supernumerario en la Real Academia de la Historia participando 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 97 siempre en la sección de antigüedades. La enciclopedia on-line del Museo del Prado lo considera un personaje decisivo en cuanto a la formación de la noción de patrimonio artístico español. En las cuatro cartas del corpus repite la misma idea nostálgica del recuerdo de su estancia en Viena, quizás más largamente extendido en las primeras donde detalla las tertulias y debates que, como se lamenta, no pueden tener continuación con la misma intensidad en el escrito. En la segunda carta le informa del nombramiento en la Catedral de Canarias, en la siguiente de una recomendación que hace en su nombre para un puesto en Constantinopla y en la última, junto con noticias de la vida cotidiana, le envía diversos materiales entre los que destaca un ejemplar del Elogio a don Alonso Tostado, trabajo de Viera premiado por la Real Academia Española. • Eugenio Martín Izquierdo de Ribera y Lazaún. Fue un joven becado y formado en París como naturalista alcanzando en 1792 la dirección del Real Gabinete de Historia Natural de Madrid. La protección de Manuel Godoy lo llevó a ser Consejero del rey Carlos IV, desarrollando varias misiones diplomáticas en Francia durante la Revolución y en época napoleónica. Tras la invasión francesa de España fue secretario de Carlos IV en Francia. Solo hay una carta dirigida a Izquierdo en la que, después de saludar y dar noticias cotidianas, Viera le pone al tanto de su entretenimiento con experimentos de química y física, poniendo en práctica los conocimientos adquiridos en París y la Joaquín Navarro Benítez 98 utilidad para aumentar la información en su poema “Los ayres fixos”; las demostraciones que hace en el gabinete particular del marqués de Santa Cruz; además de informarle de la puesta en marcha de un jardín botánico en Madrid y del Gabinete de Historia Natural del que Viera auguraba “Tendría Vm. mucho gusto, de ver el nuevo jardín botánico, que va a competir con los de París y de Viena, no menos que el aumento de riquezas del Gabinete de Historia Natural, del cual será Vm. luego director.” (1781Izquierdo) • Abate Neuman. Encontramos algunos datos biográficos de este personaje en una Carta del abate D. Juan Andrés a su hermano D. Carlos Andrés dándole noticia de la literatura de Viena (Andrés y Morel, 1794). En ella se menciona que fue Canónigo de Santa Dorotea y que una vez que fue disuelta la congregación pasó a ser canónigo secular. Fue nombrado en 1781 Vicerrector del Imperial y Real Museo de Cultura Antigua y del Real Gabinete de Monedas y Medallas. En la misma carta menciona que publicó la obra Numi inediti y que cree que sea académico en Madrid, ambos datos confirmados por las cartas de Viera. En la edición se transcriben tres a este especialista en numismática, y de este tema van a tratar fundamentalmente. En la primera le informa de que con el recibo de su obra y los ejemplares de monedas y medallas enviados para la Real Academia de la Historia se decidió, en la sesión celebrada el 22 de agosto de 1781, nombrarlo miembro de la misma y con la carta le 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 99 envía su certificado correspondiente. La segunda y la tercera carta son sendos agradecimientos por el envío de la segunda parte de su obra y las comunicaciones que ha mantenido con distintos miembros de la Academia, principalmente con Campomanes, por instancias de quien escribe Viera en las tres ocasiones. • Antonio José Cavanilles y Palop (Cavanilles, 1981; González Bueno, 2002). Fue un científico ilustrado español que destacó en botánica. Pero este doctor en Teología además trabajó, con acierto y dedicación, diversas disciplinas como la agricultura, la geología, la medicina, la geografía y la cartografía o la arqueología, tal y como demuestra su obra. En 1801 sustituye a Casimiro Gómez Ortega en la dirección del Real Jardín Botánico de Madrid. Su relación con Viera comienza en el primer viaje a París, Cavanilles como ayo de los hijos de los duques del Infantado y Viera con el hijo del marqués de Santa Cruz, recordemos que este último estaba casado con la hija de lo anteriores. A partir de ese momento se establece una estrecha relación de amistad que se mantiene toda la vida. Como ejemplo podemos ver que es el destinatario que más cartas tiene recogidas en el corpus, un total de ocho. Existe entre ambos mutua admiración e intereses científicos comunes, además de suponer un contacto fundamental para Viera, pues este le enviaba desde París las novedades editoriales que era imposible conseguir en España, como menciona la primera carta Joaquín Navarro Benítez 100 después de informar de la llegada a Madrid: “Hace quince días que llegaron de Bayona los libros para el señor Marqués de Santa Cruz y para mí. Creo que en París tendrá Vm. algunos otros que enviarnos, y aún hai que añadir los de la adjunta lista.” (1782Cavanilles). En el resto de cartas es común encontrar alusiones a peticiones, envíos y recepciones de libros además de consultas relacionadas con la especialidad de Cavanilles. Se menciona la llegada a Tenerife de una expedición francesa que visita El Teide (1785Cavanilles), la curiosidad de Viera por la flora canaria (1786Cavanilles), la publicación de la Tercera Disertación Botánica y de la Cuarta de Cavanilles, y la llegada a Canarias de estas noticias (1787Cavanilles y 1787Cavanillesoctubre). Solo una de las cartas rompe un poco la temática pues se escribe al poco tiempo de la llegada del botánico a Madrid. En esta carta Viera pregunta, muy interesado, la impresión que le ha causado a su amigo regresar a España después de diez años de residencia en París (1788Cavanilles). • José Joaquín de Silva-Bazán Meneses y Sarmiento IX marqués de Santa Cruz de Mudela. Bajo su protección Viera se traslada a Madrid para ser ayo de su hijo y gracias a él vive las experiencias de viajar no solo por España sino por Europa que ya se han reseñado en el apartado de la biografía del arcediano. La relevancia del marqués de Santa Cruz en la corte lo lleva a ser nombrado Mayordomo Mayor por Carlos III y ayo del Príncipe de 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 101 Asturias, cargo que mantendría luego con Carlos IV. Entre 1776 y 1802 fue director de la Real Academia Española. Este es otro de los destinatarios que tiene varias cartas en el corpus, seis en total, en todas ellas hay muestras de la gran amistad y el afecto que Viera le profesaba. La primera de ellas la escribe a los pocos días de llegar a Gran Canaria dando noticias de su azaroso viaje por la enfermedad que lo tuvo convaleciente antes de embarcar en Cádiz y las tormentas que sufrió el barco durante la travesía. La segunda alude a una anécdota ocurrida a una expedición francesa que, camino a la India, encalló en el puerto de Las Palmas. Unos cirujanos que viajaban en ella hicieron una demostración en la que Viera sirvió como traductor ya que “traían una excelente máquina eléctrica con una batería mui guapa, y la mayor parte de los instrumentos que son más oportunos para ejecutar los curiosos experimentos” (1787SantaCruz). En la tercera alude a informaciones sobre materias de interés común como física, química, publicaciones recientes y especialmente le informa de que lleva avanzado el trabajo sobre el diario del viaje que hicieron juntos por Italia, Alemania, Flandes y Francia. La siguiente es una breve nota de felicitación por el nombramiento como ayo del Príncipe de Asturias. En la última vuelva a recordar las lecciones de química y los amigos de la Academia de Dijón que ambos habían recibido en París. Como dato curioso se menciona un eclipse ocurrido el 3 de abril de 1791, así como la publicación de un poema de Juan de Valcárcel y de la traducción que hizo Viera del poema Los jardines de Jacques Delille. Joaquín Navarro Benítez 102 • Alonso de Nava Grimón y Benítez de Lugo. Es el VI Marqués de Villanueva del Prado, anfitrión de la Tertulia de Nava, Gentilhombre de Cámara del Rey. Fue el primer director de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife. Recibió el encargo por parte del rey de crear en Tenerife lo que se llamaría el Jardín de Aclimatación de La Orotava, un espacio donde se traerían las especies vegetales recolectadas en las colonias americanas y se plantarían durante un periodo de aclimatación para luego ser trasladadas a los Jardines Botánicos de Madrid y Aranjuez. Otra de las tareas que se le encomendaría sería, como comisionado regional, establecer y dirigir la Universidad de Canarias, según el Real Decreto de Carlos IV del 11 de marzo de 1792. Este es otro de los personajes más representados en su correspondencia, seis son las cartas que aparecen aquí recogidas, hablando de los más diversos temas y con diferente extensión. La primera, enviada durante la estancia del marqués en París, muestra la nostalgia de sus viajes y en ella le aconseja que aproveche la formación que puede recibir sobre física, química e historia natural. Además, menciona diferentes publicaciones que espera recibir e informaciones sobre los primeros experimentos de aeronaútica. En la segunda, mucho más técnica, comparte las nuevas mediciones de altitud y latitud que hizo el inglés William Johnston de El Teide. La tercera es más personal y en ella se interesa por saber noticias de amigos comunes como Antonio Porlier o Cavanilles además de hablar, nuevamente con nostalgia, de su soñado París. La carta siguiente se centra en una de las empresas 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 103 encomendadas al marqués y por ello Viera habla largamente de asuntos relacionados con la botánica. En la quinta se queja de los trabajos relacionados con la publicación de su Oración fúnebre a Carlos III y los problemas surgidos con el editor, y en la última describe la vida pausada en su puesto catedralicio, sin otro entretenimiento que su gabinete y su biblioteca. No obstante, en todas ellas, es patente el afecto que sentía hacia su amigo como vemos en los siguientes fragmentos: “Adieu mon cher ami” (1785Villanueva); “Paréceme que puede haber mui bien tres meses que no nos decimos hache ni erre (…). Razón será que este mensajero famoso no vuelva a partir otra vez sin alguna carta que recuerde nuestro cariño, vecindad y existencia isleña.” (1787Villanueva); “Faltaría una circunstancia mui esencial a la felicidad que puedo prometerme en el año que empieza si dejase de acordar a Vm. mi fino afecto y deseos de que me continúe su antigua heredada benevolencia” (1790Villanueva). • Francisco de Castillo Santelices. Según la información que consigna el corpus, fue administrador de la Hacienda de Los Príncipes y de los marqueses de Adeje y condes de La Gomera. Solo aparece una carta en la que Viera acusa el recibo del envío que este le hizo de ejemplares de piedras de El Teide, aunque le reclama muestras de piedra pómez. En agradecimiento por estas le corresponde con un tomo del Elogio a don Alonso Tostado, una copia del Examen analítico del agua agria del lugar de Teror y otra de Los ayres fixos. Joaquín Navarro Benítez 104 • José Clavijo y Fajardo (Arencibia, 2003; de la Nuez, 1990). Es otro de los famosos ilustrados canarios que trasciende más allá de los límites del archipiélago. Sus primeros años de formación en teología, humanidades y leyes comienzan aquí en Canarias pero su obra como naturalista y periodista se desarrolla en Madrid como oficial del Archivo del Reino o como bibliotecario y vicedirector del Gabinete de Historia Natural. Perteneció también a la Academia de Historia Natural de Berlín y a la de Copenhague. En los últimos años de su vida Carlos IV lo nombra Miembro del Tribunal de la Contaduría de Mayor Consejo de Hacienda. Entre sus logros literarios destaca la publicación del semanario El pensador. La afición común por la historia natural se hace patente en las dos misivas que aquí encontramos pues en ambas se mencionan tanto las muestras que Viera colecciona como los libros que solicita y recibe sobre el tema especialmente la Histoire naturelle de Georges Louis Leclerc. • Francisco Javier Agudo Castejón. Fue Maestreescuela y canónigo de la Iglesia Catedral de Caracas. Viera responde a una de sus cartas dándole las gracias por las alabanzas que este colega envía a propósito de la Historia de Canarias, elogios que son devueltos por la información que, al parecer, ha recibido de los canarios que contribuyeron al emplazamiento de aquella diócesis, así como de los paisanos de los que es protector. 2. José de Viera y Clavijo y Las cartas familiares 105 • Lope Antonio de la Guerra y Peña. Fue Regidor Perpetuo de Tenerife y Síndico Personero General de la isla. Asimismo fue fundador, y más tarde director, de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife. Su relación con Viera y Clavijo viene por su hermano, Fernando de la Guerra marqués de la Villa de San Andrés y vizconde del Buen Paso. Entre ellos se produce una estrecha colaboración en la recopilación de datos para su Historia de Canarias. En la correspondencia que aquí se recoge, la temática gira, en primer lugar, en torno a la botánica, pues entre ellos se intercambian semillas, plantas e información para completar sus estudios. Es particularmente interesante la segunda de las cartas donde Viera hace una seria reflexión a partir del proyecto truncado de crear la Universidad Literaria de Canarias, lanzando una agria crítica por cuanto esta estaba sobrevalorada. Las otras dos se resumen en una breve felicitación de navidad, en la que lo más interesante que contar ha sido la llegada del nuevo Obispo de Canarias, Antonio Tavira y Almazán, y la última una nota de pésame tras la muerte de su hermano Fernando. • Tomás de Nava Grimón y Benítez de Lugo (Nava-Grimón, 1988 (edición de Roméu Palazuelos); Guimerá Peraza, 1994). Es el hijo de Tomás de Nava Grimón y Porlier, V marqués de Villanueva del Prado, y hermano de Alonso de Nava, VI marqués de Villanueva del Prado. Fue el primer presidente de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife y un importante oficial de la Real Marina de 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación lingüística. Teoría de la relevancia. Este capítulo ofrece una definición y descripción del concepto de mitigación puesto que, en el capítulo 4 (pág. 161), se persigue el análisis y la clasificación de los atenuadores en las Cartas familiares de José de Viera y Clavijo. A menudo, en los estudios de lengua, no se ofrece la revisión del término mitigación por lo que se incluyen como atenuadores del valor elocutivo de la proposición estrategias que, en esencia, no implican evaluación, como es el caso de los mecanismos evidenciales (Bermúdez, 2005; Cornillie, 2007). Como se explicará más adelante, este tipo de elementos no refieren compromiso o atenuación sino la manera en la que los autores conceptualizan la información (Cornillie y Delbecque, 2008; Alonso Almeida, 2015a), lo que implica obviamente una dimensión cognitiva. En este sentido, se incluye también en este capítulo una descripción de la Teoría de la Relevancia de Sperber y Wilson (1986). Joaquín Navarro Benítez 114 Esta teoría de base cognitiva nos servirá como marco para explicar los resultados que se hayan obtenido del análisis de las Cartas familiares. En el marco de esta teoría, intentaremos dar cuenta del uso que Viera y Clavijo hace de las expresiones metadiscursivas cuya función es mitigar el valor elocutivo de la proposición. 3.1. Mitigación El fenómeno de la mitigación o atenuación lingüística es una de las características más notables del lenguaje científico y se manifiesta mediante mecanismos léxicos, gramaticales o, incluso, pragmáticos. Según apunta Alonso Almeida (2015a), la literatura científica sobre este tema incluye principalmente las estrategias epistémicas y evidenciales como dos de los recursos más empleados para atenuar la fuerza elocutiva de determinados mensajes (Cornillie y Delbecque, 2008; Alonso Almeida, 2015a). Sin embargo, como veremos en el siguiente capítulo, mientras que los mecanismos epistémicos pueden ser potenciales mitigadores proposicionales, esto no es así en el caso de los evidenciales. El concepto de mitigación lingüística es complejo en cuanto a su definición. Como señalan DeCapua y Dunham (2012), uno de los aspectos que complican la definición de mitigación es que el término se refiere tanto al fenómeno como al resultado. La función de un mitigador es la expresión de un grado menor de compromiso del hablante con respecto a la proposición que se expresa. De ahí que la mitigación 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 115 lingüística se asocie con frecuencia a la modalidad epistémica (Hyland, 1998) en tanto que esta última manifiesta la posibilidad o la probabilidad de que la proposición modulada sea cierta, tal y como se observa en el ejemplo siguiente: (1) Puede que Juana pase por aquí al finalizar la película. En este ejemplo, la proposición JUANA PASE POR AQUÍ AL FINALIZAR LA PELÍCULA se presenta como una probabilidad de que este evento ocurra. Esto es así porque el modal puede precede a esta proposición indicando el grado de certeza del hablante con respecto a lo que se dice. En la sección 3.1.3 (pág. 121), trataremos la modalidad epistémica con mayor detalle. La pragmática de este fenómeno de mitigación es ciertamente la ausencia de imposición del hablante acerca de la información que se expresa de tal manera que se evita que el receptor de la información se vea forzado a aceptarla como cierta. Esto se vincula con lo que se conoce como cortesía lingüística (politeness), descrita por Brown y Levinson (1987), quienes pusieron de manifiesto la relación entre cortesía y mitigación. Son varios los especialistas que apoyan esta función de la mitigación entre los que destaca Hyland (1998), Salager Meyer y Defyves (1998), Vassileva (2001), White (2003), Ferrari (2006), Quintana Toledo (2009), Ortega Barrera y Torres Ramírez (2010), Kranich (20011), y Carrió Pastor (2012), entre otros. En el caso de nuestro autor y los textos que nos ocupan, veremos que ciertamente hay una relación Joaquín Navarro Benítez 116 estrecha entre estos dos conceptos, si bien parece que su intención es más figurada que sentida como se verá en ocasiones en el Capítulo 4 (pág. 161). En cuanto a la cortesía lingüística, se tratará más ampliamente en la sección 3.1.2, (pág. 118). Caffi (1991) indica que la mitigación se produce porque existe un desplazamiento en el foco de la obligación durante la interacción por condicionamientos sociales, como es el caso de la cortesía, mencionada en los párrafos anteriores. Esta autora, en otro estudio (Caffi, 1999), apunta que la mitigación es en sí misma un recurso de la lengua donde se involucran aspectos emotivos que permiten la reducción del grado de obligación para así favorecer que la proposición que se manifiesta tenga lugar. Así en el ejemplo (2) abajo, el uso de la matriz es posible que introduce la idea de probabilidad de que la niña conociera que tenía la obligación de arreglar la habitación al mismo tiempo que el hablante manifiesta un grado de compromiso con respecto a la veracidad de la información que ofrece. Es, precisamente, al amparo de la duda que el hablante concluye su reflexión acerca de que la menor pueda jugar. (2) Es posible que la niña no supiese que tenía que arreglar ella misma la habitación. No me parece conveniente que la dejemos sin jugar. En línea con el concepto de mitigación, Brown (2011) menciona el concepto de refuerzo (reinforcement), que indica que el hablante muestra su compromiso de manera manifiesta con la proposición expresada. La relación entre mitigación y refuerzo se explica en los términos 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 117 siguientes: “Mitigation and reinforcement appear not as stylistic phenomena superficially adjoined to independently performed speech acts, but as closely connected, or even identical, to the adjustment and tuning of the effects that speech acts bring about” (2008, p. 121). Por su parte, Fraser (2010) precisa que la diferencia principal es la implicación pragmática de la mitigación que indica principalmente valores epistémicos. En definitiva, parece que la función principal de la mitigación es acotar la responsabilidad del hablante mediante un ajuste de su compromiso con respecto a la información que aporta. Los hispanistas Cornillie y Delbecque (2008, p. 58) interpretan el término compromiso de la manera que sigue: The notion of speaker commitment is usually employed to account for a broad range of modal expressions (e.g. deontic, epistemic, evidential expressions, but also discourse markers)... Within the realm of epistemic modality, speaker commitment to the state of affairs denoted (or the proposition expressed) by an utterance refers to the speaker’s epistemic stance, i.e. the likelihood that the speaker attributes to what (s)he is saying... On the other hand, in evidentiality studies, the speaker commitment associated with evidential qualifications is linked to the speaker’s appraisal of the knowledge used and the hearer’s interpretation of its reliability. De aquí se deduce que la noción de mitigación no siempre se correlaciona con la de compromiso y que es preferible hablar de implicación. Para ellos, este término se refiere al grado de participación del hablante en la formulación del mensaje. Joaquín Navarro Benítez 118 En las secciones siguientes, se describen los conceptos de cortesía lingüística y de modalidad epistémica por cuanto permiten comprender el fenómeno de mitigación lingüística de manera amplia. Además, se describe el fenómeno de la evidencialidad, pues se asocia de manera recurrente a la modalidad epistémica en la literatura científica (González Vázquez, 2000). Toda esta información es esencial para llevar a cabo la interpretación de los datos que se han obtenido del análisis de los textos de Viera y Clavijo en el siguiente capítulo (pág. 161). 3.1.2. Definición de cortesía lingüística y conceptos asociados Desde que Brown y Levinson (1978) mostraran en su trabajo Politeness. Some Universals in Language Use la importancia de los mecanismos de cortesía3 en la interacción, como también ocurre en los estudios de Blas Arroyo (2011), Dunn (2011), y Estellés Arguedas y Albelda Marco (2014), son varios los estudiosos que han aplicado estas ideas a otros ámbitos diferentes a los conversacionales, como lo demuestran los trabajos de Brookings (2010) en textos literarios y Myers (1989) en textos científicos. Antes de definir el fenómeno de la cortesía, quisiera apuntar que, con antelación a Brown y Levinson (1978), Lakoff (1973) estudió la cortesía como parte de la competencia pragmática a partir del principio de cooperación de Grice (1975). 3 La cortesía lingüística no debe confundirse con el hecho de ser agradable, como bien apunta Mey : "politeness and being nice are not necessarily connected”. 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 119 Escandell Vidal (1995, p. 32) define la cortesía desde un punto de vista tradicional y también actual en los términos siguientes: Tradicionalmente la cortesía se había concebido como un conjunto de muestras de [respeto]4 o deferencia cuyo uso determina y exige la organización social de acuerdo con el estatuto relativo de los participantes en la interacción… En el nuevo enfoque, la cortesía iba a entenderse como fruto de la necesidad humana de mantener el equilibrio en las relaciones interpersonales y su manifestación externa sería el conjunto de “maniobras lingüísticas” de las que puede valerse un hablante para evitar o reducir al mínimo el conflicto con su interlocutor cuando los intereses de ambos no son coincidentes. De esta definición se desprende que la forma en la que los participantes en un intercambio comunicativo observan ciertas reglas de cortesía que permiten el desarrollo y comprensión de los mensajes es tan importante como la manera en la que estos mismos participantes evitan aspectos que pueden derivar en conflicto. En estos dos casos, es necesario describir aquellos mecanismos que se usan para expresar de manera formal estas situaciones. El concepto de cortesía va unido al concepto de face ‘cara’ que Escandell Vidal (1995, p. 35), siguiendo la teoría de Brown y Levinson (1987 [1978]) define como “la imagen pública que cada individuo tiene y reclama para sí” (“the public self-image that every member wants to claim for himself” Brown y Levinson (1987, p. 63)). En ocasiones esta imagen pública puede verse amenazada durante el desarrollo del intercambio comunicativo por diversos motivos, incluido el uso de 4 El original dice “respecto” pero esto, obviamente, es un error. Joaquín Navarro Benítez 120 ciertas fórmulas. Estos actos que inciden de manera negativa en la imagen pública se denominan con la expresión anglosajona facethreatening acts (FTAs), literalmente “actos que amenazan la cara/ actos amenazadores para la imagen” (Hsu, 2011). Las estrategias destinadas a preservar la imagen y evitar así FTAs potenciales se denominan estrategias de cortesía positivas y negativas (positive politeness strategies y negative politeness strategies). El primer tipo se refiere a aquellas estrategias que persiguen la armonía en la interacción mediante el uso de mecanismos de solidaridad que sean beneficiosos para el hablante y para el que escucha. Marcadores típicos de cortesía son ¿podrías…? ¿Sería tan amable de…? El segundo tipo se relaciona con mecanismos cuya función es la de evitar la imposición de lo expresado al oyente de tal manera que pueda producirse un rechazo. Un ejemplo de cortesía negativa sucede cuando hacemos una solicitud para obtener ayuda de nuestro interlocutor donde, además, incorporamos la posibilidad de ser rechazados, minimizando así la idea de imposición. Un ejemplo de este tipo de cortesía se ofrece en (3), donde todo el discurso que antecede a la pregunta se entiende como un mecanismo de cortesía negativa: (3) Comprendo perfectamente la situación porque sé que es muy difícil tratar con ella cuando se enfada, pero ¿no sería mejor que se lo dijeras? A estas estrategias, Brown y Levinson (1987) suman otras dos: bald onrecord without redress y off-record politeness. La primera de ellas hace 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 121 alusión a actos de habla directos donde no existe tipo de modulación alguno como, por ejemplo, Pásame la sal. En el caso de las estrategias off-record, se emplean mecanismos que enmascaran de alguna manera un determinado posicionamiento del hablante, como ocurre en el ejemplo siguiente donde el hablante hace una sugerencia a su interlocutor pero sin que haya imposición alguna: (4) ¡Oye, un cuadro ahora quedaría fenomenal en esta pared recién pintada! En el apartado siguiente, se describe la modalidad epistémica y los mecanismos empleados para su expresión. Es precisamente este tipo de modalidad una de las estrategias más claras para formular cortesía y evitar actos que amenazan la imagen pública del hablante y de los interlocutores (FTAs). 3.1.3. La modalidad epistémica La modalidad epistémica se ha descrito de maneras diferentes como se demuestra en las definiciones que se ofrecen a continuación: a. La modalidad epistémica se refiere a “the status of the proposition in terms of the speaker’s commitment to it” (Palmer 1986, p. 54). b. “La modalidad epistémica se aplica a las aserciones e indica el grado de compromiso que el autor tiene en relación con su proposición” (Ortega Barrera y Torres Ramírez, 2010, p. 142). c. La modalidad epistémica tiene que ver “with the degree of factuality a speaker attributes to a proposition that the speaker attributes himself/herself” (Diewald y Smirnova, 2010, p. 83). Joaquín Navarro Benítez 128 epistémica y el autor estaría manifestando cierta duda con respecto a la conclusión que se expresa por lo que se pone en cuestión la fiabilidad de la información. Finalmente, el modelo disyuntivo establece que tanto la modalidad epistémica como la evidencialidad hacen referencia a categorías funcionalmente diferentes. En este sentido, los mecanismos evidenciales como el verbo modal en (4) no indicarían grados de certeza, como ocurre con los mecanismos epistémicos, por lo que tampoco existiría una relación con grados de fiabilidad con respecto a la proposición expresada. Marín Arrese (2004), Cornillie (2007), y Alonso Almeida y Mele Marrero (2014) son algunos de los autores que siguen este modelo. Cornillie (2009) argumenta que la diferencia entre estos conceptos es que la evidencialidad “refers to the reasoning processes that lead to a proposition” mientras que la modalidad epistémica “evaluates the likelihood that this proposition is true” (2009, p. 47). Esta línea es la que seguiremos en la descripción de los datos obtenidos en el análisis de la Cartas familiares de Viera y Clavijo en el Capítulo 4. Al igual que la modalidad epistémica, la evidencialidad se puede expresar por medio de (a) perífrasis modales como en el ejemplo en (4), (b) expresiones adverbiales como evidentemente, obviamente, y (c) matrices como pienso que + P, parece que + P, está claro que + P, es evidente que + P. Las matrices evidenciales, según el modelo de Marín Arrese (2009), se dividen en experienciales (se perciben por los sentidos: 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 129 veo, oigo), comunicativas (si son contadas por terceras partes: dicen, han contado) y cognitivas (si refieren a procesos mentales: pienso, concluyo…). La manera en la que se presenta la información indica, según Marín Arrese (2011, p. 213), grados de objetividad y subjetividad, lo que se relaciona con el papel del conceptualizador en la formulación del texto y la forma en la que aparece expresado en dicha formulación. Así, se establecen las categorías (a) implícito, el conceptualizador no se expresa pero se entiende por el contexto (debe de…); (b) explícito, el conceptualizador se indica abiertamente en la propia formulación del texto (pienso que…); (c) opaco, el conceptualizador es general y no se puede determinar (parece que…). Marín Arrese (2011, p. 214) también clasifica estos mecanismos en (a) subjetivos e (b) intersubjetivos de acuerdo con el grado de responsabilidad que tienen los hablantes en la información que ofrecen. Los primeros indican que el hablante es el único responsable de la información expresada (creo que…), mientras que los segundos establecen una responsabilidad compartida (creemos que…). En la siguiente sección, se describe de manera sucinta las líneas básicas de la teoría cognitiva de la relevancia. Dicha teoría permitirá describir los mecanismos de mitigación en el Capítulo 4 (pág. 161) atendiendo a premisas contextuales que motivan diferentes grados de Joaquín Navarro Benítez 130 esfuerzos cognitivos que pueden recuperar la idea de mitigación o atenuación que puede transmitir el autor. 3.2. Justificación de la Teoría de la Relevancia La Teoría de la Relevancia, de la Pertinencia5 o Relevance Theory (en adelante TR) fue diseñada por Sperber y Wilson en 1986 (primera edición), con una segunda edición que contiene un Postface con los avances realizados a la teoría en los años siguientes a su aparición, así como una revisión de los conceptos fundamentales de la propia teoría. Como ya veremos más adelante en la siguiente sección (pág. 132), esta parte presenta teoremas psicológicos y filosóficos aplicados a la interpretación del significado minimizando el uso de reglas lingüísticas. La decisión de usar esta teoría pragmática se debe a la capacidad de la misma para interpretar fenómenos de carácter lingüístico y literario como los actos de habla, los conectores lógicos, la ironía y la metáfora a partir de los procesos mentales que intervienen en el esquema comunicativo. Así las implicaciones que establece el emisor, o el escritor en este caso, son analizadas teniendo presente los múltiples factores contextuales que intervienen en el acto comunicativo y que nos permiten establecer deducciones lógicas. Éste es uno de los principales beneficios del empleo de este marco teórico. 5 Este término corresponde a la traducción francesa de Relevance Theory realizada por Sperber (1989). La edición española se publicó en 1994 con el título La relevancia: comunicación y procesos cognitivos. En esta tesis no sigo esta traducción porque no incluye los avances que se proponen en la edición inglesa de 1995 y que resultan muy clarificadores para el entendimiento de la teoría. 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 131 Otro beneficio está directamente relacionado con la mejora del modelo comunicativo de Shannon y Weaver, publicado por Shannon en 1949 y por los dos autores en 1963, también corroborado por Jakobson (1960) para la clasificación de las funciones lingüísticas, que estaba basado en la codificación y descodificación del mensaje. Como ya explicaremos más adelante, en TR se mantienen los procesos de codificación y descodificación de la lengua pero se advierte que la comunicación humana no se desarrolla exclusivamente por medios lingüísticos, sino que existen otras formas de comunicarse, como puede ser un movimiento gestual, o bien, en el caso del medio escrito, la disposición del texto en la página. En TR, el hablante y el oyente cooperan en el proceso de comunicación, puesto que participan activamente en la selección de aquellas variables óptimas para la elaboración del significado intencional del autor, sin las limitaciones del modelo de Shannon y Weaver (1949), donde se sugiere un proceso de codificacióndescodificación mecánico. Así, la selección de determinados contextos, entre los que se encuentran aquellos que forman parte del conocimiento del mundo, favorecerá una interpretación u otra de un mismo mensaje. En el caso de nuestro autor, este aspecto es ciertamente adecuado para la comprensión del uso de los mecanismos de mitigación de los textos. Por esta razón, la información que tengamos acerca de su trayectoria personal nos permitirá entender mejor la relación que tiene con los destinatarios de sus cartas. Esto Joaquín Navarro Benítez 132 favorece la interpretación del uso y del significado de las estrategias analizadas que, con total seguridad, no sería igual en el caso de desconocer la intrahistoria que rodea la redacción de las cartas. Es importante destacar en este punto que los personajes y las situaciones que aparecen en las cartas se refieren a la realidad de Viera y Clavijo. En este sentido, la TR nos facilita establecer las posibles relaciones que se establecen entre el contexto biográfico del autor y el contexto textual donde aparecen los mecanismos analizados, que aporta claves para la interpretación de los mismos. Nos permitiría establecer un uso frecuente de modales epistémicos en una determinada carta frente a otros mecanismos textuales. 3.3. Teoría de la Relevancia (TR) La TR parte del presupuesto básico que regía la teoría pragmática de Grice (1975) que sostenía la idea de que el proceso comunicativo es algo más complicado que codificar y descodificar mensajes de manera automatizada. Más bien, la comunicación está determinada por una serie de factores psicológicos y contextuales que intervienen en la interpretación que haga el oyente o lector de un determinado fenómeno lingüístico. De ahí que Grice formule sus máximas conversacionales, que se estructuran en cuatro categorías, a saber, de cantidad (haz tu contribución tan informativa como sea posible pero no 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 133 más de lo que se necesite), de cualidad o calidad6 (no digas lo que crees que es falso ni tampoco hables de lo que no tienes evidencia), de relevancia (sé relevante y contribuye al tema que se discute), y de manera (evita la ambigüedad y la confusión; evita la palabrería innecesaria y sé ordenado). Los ejemplos siguientes tomados de Pons Bordería (2004, pp. 17-18) ilustran las cuatro máximas conversacionales de Grice (1975): (5) A: ¿Se han cumplido todas tus expectativas? B: Algunas. (6) A: ¿Eres español? B: Mis padres son españoles. (7) A: ¿Puede decirnos algo de la crisis del Gobierno? B: ¿Tienen ustedes más preguntas? (8) A: ¡Qué bebé más rico! ¿Os casasteis y tuvisteis pronto el niño? B: Más bien tuvimos el niño y nos casamos. De acuerdo con lo que Grice (1975, p. 45) denomina principio de cooperación, y que define como “make your conversational contribution such as is required, at the stage at which it occurs, by the accepted purpose or direction of the talk exchange in which you are engaged,” en todos los ejemplos anteriores no se han respetado las recomendaciones establecidas en este principio general que se articula en las cuatro máximas expuestas anteriormente. Se ha producido, pues, una violación de todas ellas con la intención de provocar que el oyente produzca una serie de inferencias que le alejen del significado literal de la proposiciones. Esto se resume en la Tabla siguiente: 6 Portolés (2004: 88) usa el término calidad mientras que Pons Bordería (2004: 17) prefiere cualidad. Joaquín Navarro Benítez 134 Ejemplos Máximas Inferencias A: ¿Se han cumplido todas tus expectativas? B: Algunas. cantidad Las expectativas de B no se han cumplido en su totalidad. A: ¿Eres español? B: Mis padres son españoles. cantidad cualidad B no dice exactamente su origen y, además, ofrece más información de la que se solicita. A: ¿Puede decirnos algo sobre la crisis del Gobierno? B: ¿Tienen ustedes más preguntas? relevancia No hay una correspondencia lógica en el tema que se está tratando; B no quiere responder a la pregunta formulada por A. A: ¡Qué bebé más rico! ¿Os casasteis y tuvisteis pronto al niño? B: Más bien tuvimos al niño y nos casamos. manera El orden en el que se dicen las cosas reflejan el orden en el que tuvieron lugar los hechos. Tabla 3.2. Inferencias. Sin embargo, Sperber y Wilson sustituyen todas estas máximas por un único principio unificador que postula la importancia de los procesos cognitivos en la elaboración de inferencias comunicativas, como se observa en las citas siguientes: All of Grice’s maxims can be replaced by a single principle of relevance – that the speaker tries to be as relevant as posible in the circumstances – which, when suitably elaborated, can handle the full range of data that Grice’s maxims were designed to explain (Wilson y Sperber 1991: 381; en Cummings, 2005, p. 17).7 7 ‘Todas las máximas de Grice se pueden sustituir por un único principio de relevancia – el hablante trata de ser tan relevante como le sea posible en el contexto – que, cuando es elaborado de manera apropiada, puede dar respuesta a todos los datos para los que las máximas de Grice se diseñaron.’ 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 135 We assume that the universal goal in cognition is to acquire relevant information, and the more relevant the better (Cummings, 2005, p. 17).8 Lo que pretenden Sperber y Wilson (1995) es mejorar el modelo de comunicación existente mediante la incorporación del proceso inferencial que viene mejorado con un concepto nuevo denominado ostensión, como veremos más adelante (pág. 139). En resumen, las diferencias que se establecen entre el modelo original de Shannon y Weaver (1949) y el de Sperber y Wilson (1986/1995) se observan en los siguientes esquemas comunicativos (tomados de Sperber y Wilson 1995): Figura 3.1. Diagrama comunicativo de Jakobson adaptado de Shannon y Weaver. 8 ‘Asumimos que el objetivo universal en cognición es adquirir información relevante, y cuanto más relevante, mejor.’ Joaquín Navarro Benítez 136 Figura 3.2. Esquema comunicativo de Sperber y Wilson (1986/1995) La representación gráfica de estas dos visiones acerca de la comunicación revela a simple vista una mayor complejidad en el caso de la propuesta de Sperber y Wilson. El primer esquema se centra en la comunicación pero su concepción original estaba destinada a la descripción del proceso en máquinas (Pons Bordería, 2004). Así, este modelo concibe al emisor como un ente cuya misión es la codificación de los impulsos en señales para ser transmitidas posteriormente a través de un canal hasta un receptor que descodificaría el mensaje. Lo único que podría dificultar una recepción adecuada era el ruido que se encontraba en el canal que transporta el mensaje codificado. Este modelo también admite un mismo contexto para el receptor y el emisor. En la TR, el contexto es visto de manera desigual en lo que se refiere al hablante y al oyente. Cada uno tiene un contexto único en el 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 137 que se encuentran sus experiencias y su conocimiento del mundo. Esto puede ocasionar mayor ruido y mayor ineficacia comunicativa. De ahí la necesidad de la existencia de un conocimiento compartido que les permita la comprensión de ciertos mensajes. Imaginemos lo siguiente: (5) ¡Sube el cristal que tengo calor! Aparentemente parece una contradicción el interrumpir el paso del aire con el hecho de tener calor. Sin embargo, supongamos un contexto en el que los que interactúan viajan en coche y la temperatura exterior es de treinta grados centígrados. Este dato por sí solo no aporta mucha información, si además desconocemos que el coche dispone de aire acondicionado. De ahí que el oyente que sí comparte este conocimiento con el hablante infiera lo siguiente sin que lo haya dicho explícitamente: a. sube el cristal de tu ventana, b. acciona el aire acondicionado, c. elige una temperatura agradable que sea inferior a la temperatura exterior. Para TR, lo que codifica el hablante son procesos mentales que, posteriormente, codifica mediante estímulos que pueden ser lingüísticos y que son luego procesados por el oyente. Las inferencias realizadas por este último pueden no ser las adecuadas por lo que los pensamientos recibidos diferirían de la intención del hablante. Esto explicaría que exista una división del mensaje entre (1) lo que se dice, (2) Joaquín Navarro Benítez 144 ve que la luz del dormitorio de su hijo de dieciocho años está encendida y, además, percibe el olor del perfume que su hijo usa para las ocasiones especiales. Finalmente, cuando llega a la habitación de su hijo, comprueba que no está en pijama y que lleva ropa de calle. Sabe que va a salir con sus amigos y amigas. ¿Cómo ha llegado la madre a la conclusión de que su hijo va a salir? En primer lugar, son varios los estímulos que recibe y, además, de naturaleza diversa. El primer estímulo se incorpora por medio de la vista cuando mira el reloj y advierte que son las once y media. El siguiente estímulo es nuevamente visual; la madre percibe la luz encendida de la habitación por lo que, a menos que su hijo la haya dejado encendida, sabe que está despierto aún. El estímulo olfativo lo proporciona el olor del perfume para ocasiones especiales. Otro estímulo visual consiste en la ropa que lleva su hijo que es ropa de calle. Todos estos estímulos son de carácter sensorial y se incorporan mediante los sistemas de entrada. Toda esta información recibida es relacionada con las representaciones conceptuales asociadas con estos estímulos. Estas representaciones actúan como transformadoras de la información recibida a lenguaje mental que, posteriormente, es procesado por el cerebro en el sistema central. Este sistema tiene la capacidad de relacionar todas las ideas para generar información nueva, en este caso, “mi hijo va a salir con sus amigos”. Aparte de esto, la madre conoce que es sábado noche y esto le hace recuperar una serie de ideas relacionadas como “los sábados se puede trasnochar porque al día siguiente no se trabaja”, “los sábados abren todas las discotecas hasta tarde”, “los sábados, junto con los 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 145 viernes noche, son los días escogidos por los chicos y chicas de esta edad para reunirse a bailar y tomar copas”, etc. Este conocimiento del mundo le reafirma en su conclusión que será también almacenada por el sistema central para futuras interpretaciones. La representación esquemática del proceso descrito quedaría de la siguiente manera: Figura 3.3. Representación esquemática de (8). Como hemos visto, la información del exterior se recibe a través de los receptores sensoriales, pero también se obtiene a través de la descodificación lingüística. Desde el interior, esta se obtiene de la memoria conceptual y de los procesos deductivos. Los procesos deductivos son aquellos en los que se “toman supuestos como premisas y dan como resultado conclusiones” (Pons Bordería, 2004, p. 32). De esta manera se adquieren pensamientos o supuestos fácticos nuevos que forman parte de nuestro conocimiento del mundo. Joaquín Navarro Benítez 146 Esta nueva génesis de información está basada en la aplicación de reglas deductivas a un conjunto de premisas. Dichas reglas son de dos tipos: sintéticas y deductivas. Las primeras derivan un supuestoconclusión de un único supuesto-premisa puesto que el significado de uno está incluido en el del otro. En el caso de las segundas, la conclusión se deriva de la combinación de dos supuestos. El cerebro, que dispone de estas reglas de manera separada a los pensamientos, es capaz de aislar la regla necesaria y aplicarla sobre los supuestos para generar la información nueva. Los ejemplos siguientes muestran la aplicación de estas reglas: (9) Reglas analíticas La mujer ha comprado unos claveles. La mujer ha comprado unas flores (conclusión). (10) Reglas sintéticas La mujer ha comprado unos claveles. La madre de la mujer cumple sesenta años. La mujer va a la casa de su madre. La mujer le regalará los claveles a su madre (conclusión). Como se aprecia en (9), la conclusión se ha derivado de la única premisa “la mujer ha comprado unos claveles” en una relación de hiperónimos, puesto que claveles está contenida en flores. Las reglas analíticas están estrechamente ligadas a las relaciones léxicas. En el caso de (10), la combinación de las tres primeras premisas permite concluir que los claveles son para el cumpleaños de la madre de la mujer. En otras palabras, estas son necesarias para llegar a esta conclusión y ninguna 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 147 de las tres premisas por sí misma permite derivar esta nueva información. Una vez aplicadas las reglas y generada la información nueva, se originan una serie de efectos cognitivos que consisten en comparar esta con la información almacenada en un proceso que se denomina contextualización (Sperber y Wilson, 1995, p. 107). En este sentido, existen tres posibles efectos: • Implicación contextual. En este tipo se recogen aquellos supuestos cuya relación con los ya almacenados se establece mediante grados de comparación de verdad. En otras palabras, ‘una premisa X es más verdadera que Y’, por lo que las dos pueden coexistir. En la oración María jamás come carne porque es vegetariana es más verdad que María se vio obligada a comer carne en la casa de su jefe porque su jefe odia a los vegetarianos. En el caso de la excepción, esta se ha originado debido a un evento casual y el hecho de que María tome carne no es común, ni frecuente, esto es, María no ha dejado de ser vegetariana. Por esto, estos dos supuestos no se cancelan entre sí. • Refuerzo contextual. En este caso, un supuesto refuerza otro ya existente. Este es el caso de María no come ternera frente a María es vegetariana. Ninguno de estos supuestos elimina al otro sino, por el contrario, existe una intención de reforzar el primer supuesto. • Contradicción contextual y cancelación. Aquí dos supuestos no pueden coexistir porque son excluyentes entre sí, esto es, uno elimina Joaquín Navarro Benítez 148 al otro. El supuesto María es vegetariana cancelaría el supuesto A María le gusta la carne bien hecha. Nuestro conocimiento del mundo identificaría como verdadero el primer supuesto y tenderíamos a rechazar el segundo supuesto porque son incompatibles. Los efectos cognitivos descritos anteriormente se derivan a partir de la información nueva que se obtiene a partir de premisas que se relacionan entre sí mediante reglas específicas. Estas reglas buscan la optimización de la información recibida para lograr las conclusiones más adecuadas. En otras palabras, se persigue conseguir los mayores efectos cognitivos con el menor esfuerzo de procesamiento posible. De aquí se deduce el principio cognitivo de relevancia (PR): Principio cognitivo de Relevancia Human cognition tends to be geared to the maximisation of relevance (Sperber y Wilson, 1995, p. 260).9 3.3.2. Relevancia y comunicación Una vez visto el PR y el funcionamiento de la mente, es importante ver cómo funciona este principio y los efectos comunicativos que origina. Para esto partamos del ejemplo siguiente tomado de Cummings (2005, pp. 19-21): (11) A: ¿Te vienes a comer? B: Nos queda un rato en el banco. 9 ‘La cognición humana tiende a la búsqueda de una mayor relevancia.’ 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 149 Evidentemente, la respuesta de B a la pregunta de A no parece lógica, sin embargo lo es. Para entender esta respuesta, se produce un proceso inferencial orientado por el PR, además de un proceso para desambiguar los referentes y de enriquecimiento. Uno de estos referentes es nos; la interpretación de este elemento producirá mayor gasto cognitivo cuanto más alejado en el tiempo y en el espacio se encuentre la identidad de este mecanismo referencial. La palabra banco también debe pasar por el mismo proceso de identificación. Son múltiples las acepciones de este término. En el caso de un contexto económico, el hablante se refiere a la institución financiera. Otro sentido probable sería el de banco como centro de extracción y donación de sangre. Menos asequible es entender banco como pieza de mobiliario. Finalmente, quedaría por interpretar la expresión un rato que, en cualquiera de los dos casos probables nombrados anteriormente, pueden suponer minutos, pero no horas. En el banco de sangre, si no hay complicaciones, la duración del proceso suele girar en torno a la media hora. En el banco (entidad financiera), la duración total estará ligada al tipo de transacción que se desee realizar. Por tanto, B guiado por probabilidades es capaz de calcular el tiempo que necesita A. En cualquier caso, B no está tratando de comunicar únicamente su ocupación en el momento en el que está hablando y el tiempo que le llevará ejecutarla. Se trata más bien de una respuesta negativa a la propuesta de ir a comer juntos de A. Mediante esta respuesta B ha Joaquín Navarro Benítez 150 dejado claro a A que su mensaje ha sido recibido perfectamente. A deducirá la negativa a su pregunta a partir de la explicatura de la respuesta de B mediante un proceso de optimización. Para ello tendrá que recurrir a información almacenada en su sistema central: si una persona tiene que ir a hacer una transacción en el banco, eso le llevará tiempo por lo que no podrá quedar para comer con otra persona, como se esquematiza en la Figura 3.4, a continuación. Nos queda un rato en el banco * explicatura: B y acompañante estarán durante un tiempo en el banco. * implicatura: B rechaza la oferta de A. Figura 3.4. Explicatura e implicatura de la respuesta de B en (11). La explicatura se obtiene a través de la “unión del significado de la forma lógica más todo lo que se ha añadido en fases posteriores (la fijación de los deícticos, la sustitución de los pronombres por referentes concretos, la selección de una acepción para cada palabra, etc.)” según Pons Bordería (2004, p. 50). Este mismo autor advierte que existe una distinción de la explicaturas en: (a) explicatura, que contiene toda la información para la asignación de un valor de verdad, y (b) explicatura de alto nivel, que presenta información relativa a modalidad oracional y a la fuerza elocutiva, como se resume en la Figura 3.5. 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 151 Contenido explícito Explicatura de alto nivel (Fuerza elocutiva, actitud proposicional) Explicatura Valor de verdad desambiguación asignación de referente enriquecimiento Figura 3.5. Explicaturas y explicaturas de alto nivel (Pons Bordería, 2004, pp. 50, 52). Las implicaturas se logran de las deducciones lógicas que se obtienen de las premisas relacionadas con el mensaje emitido en el contexto en el que se produce. Esto se ejemplifica de la siguiente manera (Cummings, 2004, p. 20): (12) PREMISA 1: Si una persona va a estar durante bastante tiempo en el banco, no podrá reunirse con nadie para comer (supuesto almacenado en el sistema central de A). PREMISA 2: B estará durante bastante rato en el banco (explicatura de la respuesta de B). CONCLUSIÓN: B no podrá reunirse con A para comer (implicatura a partir de la respuesta de B). Esta conclusión comporta un esfuerzo cognitivo pequeño e implica el contexto más accesible y de máxima optimización de la información recibida. Sin embargo, no es la única implicatura a la que se puede llegar. La selección de otros contextos produciría conclusiones Joaquín Navarro Benítez 152 diferentes. Las inclusión de nuevas proposiciones o premisas provenientes del conocimiento del mundo de A nos conduce a un supuesto-conclusión nuevo en la interpretación Nos queda un rato en el banco (Cummings, 2005, p. 20): (13) PREMISA 1: Si una persona va a estar durante bastante tiempo en el banco, no podrá reunirse con nadie para comer (supuesto almacenado en el sistema central de A). PREMISA 2: Si una persona no se reúne con otra para comer, no podrá enterarse de las nuevas noticias que le quiere contar (supuesto almacenado en el sistema central de A). PREMISA 3: Si uno no escucha las nuevas noticias que otra persona quiere contarle, no se enterará de las cosas importantes que le han sucedido al otro (supuesto almacenado en el sistema central de A). PREMISA 4: Tener un hijo es algo importante en la vida de una persona (supuesto almacenado en el sistema central de A). PREMISA 5: A tuvo un niño el año pasado (supuesto almacenado en el sistema central de A). PREMISA 6: B estará durante bastante rato en el banco (explicatura de la respuesta de B). CONCLUSIÓN: B no se enterará de que A ha tenido un hijo el año pasado (implicatura no intencionada a partir de la respuesta de B). Los argumentos y conclusiones en (12) y (13) son absolutamente posibles, si bien es verdad que los presentados en (13) son menos probables. Lo que guía el proceso para comprender que B está rechazando la oferta de comer con A y preferirla a la conclusión en (13) es el PR que busca la máxima relevancia de la información al menor gasto posible. También es verdad que B podría haber contestado 3. Aproximación teórica al estudio de la mitigación 153 directamente al ofrecimiento diciendo: “No, gracias” con lo que simplificaría mucho el proceso de interpretación. Sin embargo, en TR, toda la información en exceso que se ofrezca en una respuesta indirecta consigue ser relevante por sí misma (Sperber y Wilson ,1995, p. 197). Así la hipotética respuesta directa de B No, gracias sería entendida por A como un rechazo no sólo a su ofrecimiento, sino posiblemente a su amistad. Sin embargo, la respuesta Nos queda para un rato en el banco evita hostilidades y hace más dulce la negativa mediante una explicación. B no está manifestando que no quiera ir, lo que dice es que no tendrá tiempo para hacerlo. Nada se comunica acerca de si le gustaría ir a comer con A o no. En este sentido, las implicaturas se gradúan en implicaturas fuertes, como en (12), e implicaturas débiles, como en (13). 3.3.3. Tipos de información y reglas lógicas de deducción La nueva información acerca de un concepto que se almacena en el cerebro de un individuo puede ser de tres tipos o entradas: (a) lógica, (b) enciclopédica y (c) léxica. La primera de ellas consiste en una serie de reglas de deducción que se aplican a las formas lógicas de la cual el concepto es constituyente. La entrada enciclopédica presenta el significado denotativo de un concepto. Finalmente, la entrada léxica tiene que ver con las reglas gramaticales que rigen las relaciones morfológicas y sintácticas de dicho concepto. Joaquín Navarro Benítez 256 Pons Bordería, S. (2004). Conceptos y aplicaciones de la teoría de la relevancia. Madrid: Arco Libros. Puerto Sarmiento, F. J. (1992). Ciencia de cámara: Casimiro Gómez Ortega (1741-1818), el científico cortesano. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Quintana Toledo, E. (2009). Middle English medical recipes: A metadiscursive approach. Studia Anglica Posnaniensia, 45(2), 21-38. Reyes, G. (1996). Los procedimientos de cita: citas encubiertas y ecos. Madrid: Arco Libros. Rodríguez Ramalle, T. M. (2008). El que como marca enfática discursiva en adverbios e interjecciones. En R. Monroy y A. Sánchez (Eds.), 25 años de lingüística aplicada en España: Hitos y retos (pp. 811-816). Murcia. Rojas Friend, A. (1989). 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