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La fortaleza mental en deportistas de alto rendimiento con deficiencia visual

Urrea Cuéllar, Ángela María

Abstract

Programa de doctorado: Comportamiento humano en contextos deportivos, de ejercicio y actividad física

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D/Dª Rosalía Rodríguez Alemán SECRETARIO/A DEL DEPARTAMENTO DE Psicología y Sociología DE LA UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, CERTIFICA, Que el Consejo de Doctores del Departamento en su sesión de fecha.............................tomó el acuerdo de dar el consentimiento para su tramitación, a la tesis doctoral titulada “LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL” presentada por el/la doctorando/a D/Dª Ángela María Urrea Cuéllar y dirigida por el/la Doctor/a Félix Guillén García Y para que así conste, y a efectos de lo previsto en el Artº 6 del Reglamento para la elaboración, defensa, tribunal y evaluación de tesis doctorales de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, firmo la presente en Las Palmas de Gran Canaria, a......de.............................................de dos mil............ DEPARTAMENTO DE PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA PROGRAMA DE DOCTORADO “COMPORTAMIENTO HUMANO EN CONTEXTOS DEPORTIVOS, DE EJERCICIO Y ACTIVIDAD FÍSICA” LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL Tesis Doctoral presentada por Dña. Ángela María Urrea Cuéllar Dirigida por el Dr. D. Félix Guillén García Director El Doctorando Las Palmas de Gran Canaria, 2015 AGRADECIMIENTOS Hoy quiero expresar mi agradecimiento primeramente a Dios, por haberme dado la salud y la oportunidad de cumplir uno de mis sueños, el cual se convirtió en una meta real y alcanzable. Quiero agradecer a mi madre, porque gracias a ella y a su esfuerzo logre viajar a España a realizar mis estudios de Maestría y seguidamente los estudios de Doctorado, gracias a su apoyo incondicional y a su amor de madre, gracias por sus palabras cuando sentía desfallecer en un país lejano, gracias a ella, a mi tía y a mi prima porque siempre recibí de ellas mensajes de aliento, de fortaleza y de valentía para enfrentar cada cosa que se me atravesara en el camino, gracias por siempre estar allí. A mi director de tesis el Dr. D. Félix Guillén García de quien recibí conocimiento, experiencia y apoyo incondicional; a los profesores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria que han estado presentes durante todo el proceso de formación, es especial quiero dar las gracias por sus palabras de aliento a la Dra. Dña. Isabel Balaguer. Durante los casi tres años que estuve en España en donde conocí y compartí momentos con muchas personas que me apoyaron, no sólo en lo académico y en lo científico, sino también en lo personal. A todas ellas, y sin dejar a nadie en el olvido, quiero agradecerles su tiempo, sus palabras y su apoyo (María, Ro, Jorge, Evelia, Julio, Nebio, Jaime, Roci, Ángela y Gemma). Al Comité Paralímpico Colombiano (CPC) en cabeza del Dr. Carlos Alberto Parra Dussan, a la Federación Colombiana de Deportes de Limitados Visuales (FEDELIV) en especial a su Presidente el Señor Héctor Julio Castañeda y al Profesor Juan Pablo Martínez, a la Unión Nacional de Limitados Visuales (UNLV) con el Abogado Carlos Mario Jaramillo, y al Club de Deportistas con Discapacidad Visual de Antioquia (DELVA) representado por su Presidenta y Profesora Blanca Elena Cortés, por haber abierto las puertas de las instituciones y permitir el trabajo con los deportistas, entrenadores y demás personas vinculadas en este proceso. DEDICATORIA Quiero dedicar de manera muy especial a mi mejor amigo, a la persona incondicional, al ser que estaba al tanto de cada paso que daba en España, la persona que desde hace cinco años se convirtió en mi compañero de viaje, mi esposo; gracias por apoyarme y comprenderme, por ayudarme en el montaje experimental y en las diferentes etapas de la tesis. Quiero agradecerle el darme todo su cariño, estímulo, por aguantar junto a mí y por respetar mis decisiones. Y ahora a nuestros dos hijos, uno que nos acompaña desde el cielo y una que está por nacer, a nuestra Valentina dedicó todo este esfuerzo y espera. INDICE iv 2.7.3. Análisis de regresión tomando como variable dependiente el Compromiso Deportivo .................................................................. 187 2.7.4. Análisis de regresión tomando como variable dependiente el Autoconcepto Físico ........................................................................ 189 2.7.5. Análisis de regresión tomando como variable dependiente la Motivación......................................................................................... 191 2.8. Modelo Explicativo de la fortaleza mental asumiendo como variable moduladora el Optimismo .............................................................. 193 IV. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES ............................................................... 197 V. REFERENCIAS........................................................................................... 207 VI. ANEXOS ................................................................................................... 237 ANEXO I. Escala de Motivación Deportiva (SMS-28) .................................... 325 ANEXO II. Escala de Autoconcepto Físico (PSPP).......................................... 327 ANEXO III. Escala de Resiliencia (CD-RISC) .................................................... 329 ANEXO IV. Cuestionario de Compromiso Deportivo (SCQe) ...................... 331 ANEXO V. Escala de Optimismo (LOT-R) ....................................................... 333 INDICE v ÍNDICE DE TABLAS Tabla 1. Ejemplos en la dimensión permanencia circunstancia negativa. Fuente. Adaptado de Seligman (2004) ................................................. 87 Tabla 2. Ejemplos en la dimensión permanencia circunstancia positiva. Fuente. Adaptado de Seligman (2004) ................................................ 88 Tabla 3. Ejemplos en la dimensión amplitud situación adversa. Fuente. Adaptado de Seligman (2004) ............................................................... 88 Tabla 4. Ejemplos en la dimensión amplitud situación positiva. Fuente. Adaptado de Seligman (2004) ............................................................... 88 Tabla 5. Ejemplos en la dimensión desesperanza. Fuente. Adaptado de Seligman (2004) ...................................................................................... 88 Tabla 6. Ejemplos en la dimensión personalización situación adversa. Fuente. Adaptado de Seligman (2004) ................................................ 89 Tabla 7. Ejemplos en la dimensión personalización situación positiva. Fuente. Adaptado de Seligman (2004) ................................................ 89 Tabla 8. Frecuencias y porcentajes de los practicantes, según género ............ 101 Tabla 9. Frecuencias y porcentajes de los practicantes, según edad ............... 101 Tabla 10. Frecuencias y porcentajes de los practicantes, según tipo de deficiencia .............................................................................................. 102 Tabla 11. Frecuencias y porcentajes de los practicantes, según clasificación por deficiencia ................................................................. 103 Tabla 12. Frecuencias y porcentajes de los practicantes, según causa de la discapacidad ...................................................................................... 104 Tabla 13. Frecuencias y porcentajes de los practicantes, según años de práctica ................................................................................................... 104 Tabla 14. Frecuencias y porcentajes de los practicantes, según deporte practicado ............................................................................................... 105 Tabla 15. Variables e instrumentos utilizados para su medida ......................... 108 Tabla 16. Principales valores de los índices comparativos de ajuste y de bondad de la Escala de Motivación Deportiva .................................. 116 Tabla 17. Resultados KMO y Prueba de Esfericidad de Bartlett ........................ 118 Tabla 18. Matriz de componentes rotados ........................................................... 119 Tabla 19. Descriptivos generales de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva............................................................................ 120 Tabla 20. Diferencia de medias según género, de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ..................................................... 122 Tabla 21. Diferencia de medias según edad, de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ......................................................... 123 INDICE vi Tabla 22. Diferencia de medias según años práctica, de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ................................ 124 Tabla 23. Diferencia de medias según tipo de deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ................................ 125 Tabla 24. Diferencia de medias según clasificación de la deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ............. 126 Tabla 25. Diferencia de medias según causa de la discapacidad, de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ................... 128 Tabla 26. ANOVA según el deporte practicado, de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ...................................................... 129 Tabla 27. Principales valores de los índices comparativos de ajuste y de bondad de la Escala de Autoconcepto Físico .................................... 131 Tabla 28. Resultados KMO y Prueba de Esfericidad de Bartlett ........................ 133 Tabla 29. Matriz de componentes rotados ........................................................... 134 Tabla 30. Descriptivos generales de los ítems y factores de la escala de Autoconcepto Físico .............................................................................. 135 Tabla 31. Diferencia de medias según género, de los ítems y factores de la escala de Autoconcepto Físico ........................................................ 137 Tabla 32. Diferencia de medias según edad, de los ítems y factores de la escala de Autoconcepto Físico ............................................................ 139 Tabla 33. Diferencia de medias según años de práctica, de los ítems y factores de la escala de Autoconcepto Físico ................................... 141 Tabla 34. Diferencia de medias según tipo de deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Autoconcepto Físico ................................... 143 Tabla 35. Diferencia de medias según clasificación de la deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Autoconcepto Físico ............... 144 Tabla 36. Diferencia de medias según causa de la deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Autoconcepto Físico ..................... 146 Tabla 37. ANOVA según el deporte practicado, de los ítems y factores de la escala de Autoconcepto Físico ........................................................ 148 Tabla 38. Principales valores de los índices comparativos de ajuste y de bondad de la Escala de Resiliencia ..................................................... 151 Tabla 39. Resultados KMO y Prueba de Esfericidad de Bartlett ........................ 152 Tabla 40. Matriz de componentes rotados ........................................................... 153 Tabla 41. Descriptivos generales de los ítems y factores de la escala de Resiliencia ............................................................................................... 154 Tabla 42. Diferencia de medias según género, de los ítems y factores de la escala de Resiliencia ......................................................................... 155 INDICE vii Tabla 43. Diferencia de medias según edad, de los ítems y factores de la escala de Resiliencia ............................................................................ 156 Tabla 44. Diferencia de medias según años de práctica, de los ítems y factores de la escala de Resiliencia .................................................... 157 Tabla 45. Diferencia de medias según tipo de deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Resiliencia .................................................... 158 Tabla 46. Diferencia de medias según clasificación de la deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Resiliencia ................................ 159 Tabla 47. Diferencia de medias según causa de la deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Resiliencia ...................................... 160 Tabla 48. ANOVA según el deporte practicado, de los ítems y factores de la escala de Resiliencia ......................................................................... 161 Tabla 49. Principales valores de los índices comparativos de ajuste y de bondad de la Escala de Compromiso Deportivo .............................. 163 Tabla 50. Resultados KMO y Prueba de Esfericidad de Bartlett ........................ 164 Tabla 51. Matriz de componentes rotados ........................................................... 165 Tabla 52. Descriptivos generales de los ítems y factores de la escala de Compromiso Deportivo ........................................................................ 166 Tabla 53. Diferencia de medias según género, de los ítems y factores de la escala de Compromiso Deportivo .................................................. 168 Tabla 54. Diferencia de medias según edad, de los ítems y factores de la escala de Compromiso Deportivo ...................................................... 169 Tabla 55. Diferencia de medias según años de práctica, de los ítems y factores de la escala de Compromiso Deportivo ............................. 170 Tabla 56. Diferencia de medias según tipo de deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Compromiso Deportivo ............................. 171 Tabla 57. Diferencia de medias según clasificación de la deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Compromiso Deportivo ......... 172 Tabla 58. Diferencia de medias según causa de la deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Compromiso Deportivo ............... 173 Tabla 59. ANOVA según el deporte practicado, de los ítems y factores de la escala de Compromiso Deportivo .................................................. 175 Tabla 60. Resultados KMO y Prueba de Esfericidad de Bartlett ....................... 177 Tabla 61. Matriz de componentes rotados ........................................................... 178 Tabla 62. Descriptivos generales de los ítems y factores de la escala de Optimismo .............................................................................................. 178 Tabla 63. Diferencia de medias según género, de los ítems y factores de la escala de Optimismo ........................................................................ 179 INDICE viii Tabla 64. Diferencia de medias según edad, de los ítems y factores de la escala de Optimismo ............................................................................ 180 Tabla 65. Diferencia de medias según años de práctica, de los ítems y factores de la escala de Optimismo ................................................... 180 Tabla 66. Diferencia de medias según tipo de deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Optimismo ................................................... 181 Tabla 67. Diferencia de medias según clasificación de la deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Optimismo ................................ 181 Tabla 68. Diferencia de medias según causa de la deficiencia, de los ítems y factores de la escala de Optimismo ...................................... 182 Tabla 69. ANOVA según el deporte practicado, de los ítems y factores de la escala de Optimismo ........................................................................ 183 Tabla 70. Correlación entre las distintas variables estudiadas .......................... 184 Tabla 71. Coeficiente de correlación entre el Autoconcepto Físico y el Optimismo .............................................................................................. 184 Tabla 72. ANOVA Autoconcepto Físico y Optimismo .......................................... 185 Tabla 73. Coeficientes de regresión parcial del Autoconcepto Físico o del Optimismo .............................................................................................. 185 Tabla 74. Coeficiente de correlación entre la Resiliencia, el Autoconcepto Físico y Compromiso Deportivo .......................................................... 186 Tabla 75. ANOVA de la Resiliencia, el Autoconcepto Físico y Compromiso Deportivo ................................................................................................ 186 Tabla 76. Coeficientes de regresión parcial de la Resiliencia, el Autoconcepto Físico y Compromiso Deportivo................................. 187 Tabla 77. Coeficiente de correlación entre el Compromiso Deportivo, la Motivación Deportiva, el Autoconcepto Físico y los Años de Práctica ................................................................................................... 187 Tabla 78. ANOVA Compromiso Deportivo, la Motivación Deportiva, el Autoconcepto Físico y los Años de Práctica ....................................... 188 Tabla 79. Coeficientes de regresión parcial del Compromiso Deportivo, la Motivación Deportiva, el Autoconcepto Físico y los Años de Práctica ................................................................................................... 189 Tabla 80. Coeficiente de correlación entre el Autoconcepto Físico, el Optimismo, la Edad, la Resiliencia y el Compromiso Deportivo ..... 189 Tabla 81. ANOVA del Autoconcepto Físico, el Optimismo, la Edad, la Resiliencia y el Compromiso Deportivo ............................................. 190 Tabla 82. Coeficientes de regresión parcial del Autoconcepto Físico, el Optimismo, la Edad, la Resiliencia y el Compromiso Deportivo ..... 191 INDICE ix Tabla 83. Coeficiente de correlación entre la Motivación Deportiva, el Compromiso Deportivo y los Años de Práctica ................................. 192 Tabla 84. ANOVA Motivación Deportiva, el Compromiso Deportivo y los Años de Práctica .................................................................................... 192 Tabla 85. Coeficientes de regresión parcial de la Motivación Deportiva, el Compromiso Deportivo y los Años de Práctica ................................. 192 Tabla 86. Descriptivos de la salida del modelo .................................................... 194 Tabla 87. Medidas de ajuste del modelo .............................................................. 196 INDICE x ÍNDICE DE FIGURAS Figura 1. Esquema de las mini-teorías que conforman la TAD (Deci y Ryan, 2012). .............................................................................................. 25 Figura 2. Características que predicen la motivación intrínseca según la teoría de la evaluación cognitiva (Mandigo, Nicholas y Holt, 1999). ........................................................................................................ 28 Figura 3. Continuo de autodeterminación mostrando los tipos de motivación con sus estilos de regulación, el locus de causalidad y los procesos correspondientes (Deci y Ryan, 2000). ........................................................................................................ 29 Figura 4. Tipos de amotivación (Villacorta, Koestner y Lekes, 2003). .................. 30 Figura 5. Tipos de motivación extrínseca (Deci y Ryan, 2012). ............................ 32 Figura 6. Relaciones causales, en un nivel jerárquico, según Modelo Jerárquico. ................................................................................................ 35 Figura 7. Pirámide de Jerarquización de los Motivos de Maslow (1991). ........... 37 Figura 8. Organización jerárquica de las autopercepciones físicas (Fox y Corbin, 1989). ........................................................................................... 51 Figura 9. Modelo de Shavelson et al. (1976). .......................................................... 53 Figura 10. Adaptado de Gutiérrez, Moreno y Sicilia (1999). ................................. 56 Figura 11. Modelo de Compromiso Deportivo con los determinantes del compromiso y sus efectos, adaptado de Scalan, Russell, Wilson y Scalan (2003). ........................................................................... 79 Figura 12. Porcentaje de los participantes, según género ................................. 101 Figura 13. Distribución porcentual de la edad ..................................................... 102 Figura 14. Distribución porcentual del tipo de deficiencia ................................. 102 Figura 15. Distribución porcentual de la clasificación de la deficiencia ........... 103 Figura 16. Distribución porcentual por la causa de la discapacidad ................. 104 Figura 17. Distribución porcentual de años de práctica deportiva ................... 105 Figura 18. Distribución porcentual del deporte practicado ............................... 105 Figura 19. Modelo factorial Confirmatorio de la Escala de Motivación Deportiva ....................................................................................... ……...117 Figura 20. Modelo factorial Confirmatorio de la Escala de Autoconcepto Físico ............................................................................................. ……….132 Figura 21. Modelo factorial Confirmatorio de la Escala de Resiliencia ............. 151 Figura 22. Modelo factorial Confirmatorio de la Escala de Compromiso Deportivo ................................................................................................ 163 Figura 23. Modelo propuesto ................................................................................. 195 I NTRODUCCIÓN LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 3 INTRODUCCION El deporte y la actividad física constituyen un fenómeno social de interés público, contribuyen a la formación y al desarrollo integral de los sujetos, la mejora de la calidad de vida y al bienestar individual y social (Mollá-Serrano, 2007; Sánchez-Bañuelos 2002). Al hablar de deporte se hace referencia a aquel que forma parte de los agentes de la educación física junto a la gimnasia, la recreación y la vida en la naturaleza. De esta manera el deporte tiene el respaldo pedagógico que le brinda la educación física y con él los instrumentos didácticos (fundamentación, expectativas de logro, metodología, recursos y evaluación / feed-back) para su implementación. Por su parte, el término Discapacidad puede utilizarse como sinónimo: disminución, deficiencia, capacidades diferentes, minusvalía; en inglés se encuentra que los dos más utilizados son disability y handicap. En Argentina se utiliza generalmente el término “Discapacidad”. A mi entender esta es la palabra justa ya que figura una disminución de alguna/s capacidad/es en comparación al grado que se considera normal. El deporte para sujetos con discapacidad (no para discapacitados) deberá ser adaptado a la disminución que evidencia, según sea esta de índole motora, mental y/o sensorial. Para poder delimitar el campo de estudio se llamará a esta área deporte adaptado a sujetos con discapacidad, de esta manera se dejará el lugar para luego completar con la discapacidad que posea la sujeto dentro de los tres grandes grupos: motora, sensorial y mental. Muchas veces por cuestión de rapidez y economía también se denomina al área: deporte adaptado, también se denomina de esta manera a aquellos deportes que van dirigidos a poblaciones reclusas, embarazadas, tercera edad, trasplantados; así como a los mini-deportes. El inconveniente que acarrean los términos como rótulos es lo discriminatorio que el mismo puede llegar a ser, por lo tanto se debe tener cuidado con el uso de los mismos, frente a sujetos con “handicap” o sensibles a la problemática. En los deportes exclusivos a sujetos con discapacidad se hace más fácil la denominación: Ej. : Basquetbol en silla, Boccia, Maratón en silla, quadrugby. Como se dijo anteriormente se dividirá en un primer paso la población en tres grandes grupos: Ángela María Urrea Cuéllar 10 A continuación se consideran las variables psicológicas como predictoras del rendimiento deportivo. F ORTALEZA MENTAL CAPITULO 1 1.1 Definición y conceptualización de la fortaleza mental 1.2 Características de la fortaleza mental 1.3 Instrumentos de medida de la fortaleza mental 1.4 Investigaciones sobre fortaleza mental LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 13 CAPÍTULO 1. FORTALEZA MENTAL 1.1. DEFINICIÓN Y CONCEPTUALIZACIÓN DE LA FORTALEZA MENTAL Algunos autores se refieren este término como una habilidad y otros como un conjunto de habilidades. Entre ellos se encuentra Loehr (1994, 1995) el cual ha definido la fortaleza mental o mental toughness como la habilidad para desempeñarse de manera consistente en el rango superior de sus talentos y habilidades sin importar cuales sean las circunstancias competitivas y la posesión de habilidades superiores mentales; un estado de ánimo, el cual llaman “carácter en acción”; por su parte Middleton, Marsh, Martin, Richards y Perry (2004), la definen como una perseverancia inquebrantable y convicción hacia una meta a pesar de la presión o adversidad; Ureña (2005) puntualiza que la fortaleza mental se manifiesta en la capacidad del deportista para controlarse emocionalmente cuando pierde o juega mal, para aceptar la crítica sin sentirse lastimado y porque permanece al pie de la batalla sea cual sea el resultado; Sheard (2013) expresa que la fuerza mental es tan importante como el talento natural. En el nivel superior de cualquier deporte, todo retador tiene las habilidades técnicas necesarias, sino que requiere fortaleza mental para usar ese talento constantemente para convertirse en un atleta campeón; Clough y Strycharczyk (2012) enuncian que la calidad determina en gran medida cómo las personas pueden lidiar efectivamente con el desafío, los factores de estrés y presión, independientemente de las circunstancias imperantes. La fuerza mental es tener la ventaja psicológica natural o desarrollada, que le permite hacer frente generalmente mejor que sus oponentes a las demandas, como: la competencia, entrenamiento y estilo de vida, los lugares deportivos, y específicamente, para ser más consistente y mejor que sus oponentes en permanecer determinado, centrado, seguro, resistente, y controlando la presión (Jones, Hanton y Connaughton, 2002, p. 209). Por fortaleza mental (Serrato, 2010) entiende: El conjunto de habilidades psicológicas y estrategias efectivas de afrontamiento, que posee un deportista para controlarse perceptiva, cognoscitiva y emocionalmente ante todas las situaciones estresantes propias de la competencia como los momentos críticos, su propio rendimiento, el resultado y los factores externos adversos (familia, entrenador, público, jueces y rivales) para sobreponerse y responder con sensación de reto deportivo. Ángela María Urrea Cuéllar 14 Crust (2003), define el término en cómo afecta el comportamiento y el rendimiento, por lo que específica a un atleta mentalmente fuerte, el cual probablemente:  es capaz de lograr actuaciones relativamente consistente, independientemente de los factores situacionales;  mantiene una actitud positiva y optimista confiado, incluso cuando las cosas no van bien;  hace frente a las distracciones sin dejar que interfieran con un enfoque óptimo;  tolera el dolor y el malestar;  permanece persistente cuando las cosas se ponen difíciles;  dispone de la capacidad de recuperación ante las decepciones. Por último, para Carr (2010), la fortaleza mental es la capacidad para seguir cumpliendo con el máximo rendimiento, no importa lo que está pasando con la persona o lo que lo rodea. La fuerza mental es la capacidad para hacerse cargo de sí mismo y constantemente hacer lo que puede física, mental y emocionalmente para alcanzar un nivel de rendimiento. 1.2 CARACTERÍSTICAS DE LA FORTALEZA MENTAL Las principales características psicológicas asociadas con deportistas de élite mentalmente fuertes que identificaron fueron las siguientes (Jones et al, 2002):  Auto-Creencia: Tener una fe inquebrantable en su capacidad para alcanzar los objetivos de la competencia y las cualidades únicas que lo hacen mejor que sus oponentes.  Motivación: Contar con un insaciable deseo y la motivación interiorizada para tener éxito (realmente tiene que desearlo) y tener la capacidad para recuperarse de las adversidades de rendimiento con mayor determinación para tener éxito.  Enfoque: Permanecer totalmente centrado en la tarea a realizar de cara a la competencia específica, ser capaz de enfocar y cambiar según lo necesite y no estar afectado por el desempeño de los demás o sus propias distracciones internas (se preocupe, charla de la mente negativa). LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 15  Compostura/Manejo de presión: Es capaz de recuperar el control psicológico después de eventos inesperados o distracciones, tener la capacidad de ir creciendo en la presión de la competencia (que abarca presión, entrando en el momento) y acepta que la ansiedad es inevitable en la competición y sabe que puede hacer frente a ella. Por su parte, Nieri (2005), define diversos componentes que hacen parte de la fortaleza mental, entre ellos: Autoestima: El deportista debe tener consolidada una buena autoestima, sino cada derrota será vivida y sentida como algo muy doloroso que atenta contra su ego (yo), lo que podrá generar mucha rabia, enojo, frustración e incluso burnout (fenómeno de saturación por el cual los deportistas pierden la diversión en la práctica deportiva que puede ocasionar el abandono de la misma). Una persona con una adecuada autoestima reconoce su valía pero, también, sus defectos, se quiere tal y como es, aceptando sus virtudes y defectos, sin que esto signifique que no trate de superarlos. Por esto, el deportista debe tener la capacidad de separar su vida personal, llámese amical, familiar, de pareja, etc., de la deportiva. Autoconfianza: La confianza en sí mismo es vital para cualquier deportista, un deportista con una pobre confianza, nunca podrá rendir su verdadero potencial. Un elemento muy utilizado para alcanzar esto antes de las competencias son los llamados rituales o "cábalas", la creencia de que un hecho acción incrementa el rendimiento del atleta es real porque este lo cree así, es un afecto placebo (uno cree que algo funciona y esa misma creencia hace que funcione). Tolerancia a la frustración: En este punto tiene un valor muy importante la educación que se le ha dado al deportista, mientras más acostumbrado haya estado a que le satisfagan sus caprichos y no se le haya fomentado la autonomía en sus acciones, tendrá menos tolerancia a la frustración y eso se verá, definitivamente, reflejado en su deporte. Esto sólo se podrá cambiar con un buen entrenador, que sea consciente de esto con el apoyo y asesoramiento de un psicólogo deportivo que lo ayude a trabajar el tema con los padres. Perseverancia: Se debe tener una gran capacidad de perseverancia en el deporte competitivo para soportar largas, duras e intensas sesiones de entrenamiento, privaciones (alimentación, diversión, fiestas, trasnochadas, etc.) y los sinsabores de la vida competitiva en el deporte, derrotas con las que tiene que lidiar para llegar a la cima, la incertidumbre de si podrá lograr sus objetivos, etc. Una alta capacidad de perseverancia es fundamental para los atletas que desean llegar a lo más alto, los atletas que tienen esta capacidad Ángela María Urrea Cuéllar 16 intrínsecamente o trabajada adecuadamente con un psicólogo deportivo, pueden perseverar en la lucha por la victoria hasta el último momento, nunca dan nada por perdido, nada está dicho hasta que acaba el partido, la contienda o el evento deportivo, perseveran en la lucha, hasta el final, a pesar del cansancio, fatiga, dolor o cualquier circunstancia que esté en contra de ellos (árbitros, clima, barra, fatiga, etc.). Diversión: La práctica deportiva tiene su origen en la diversión, por eso un pequeño comienza a practicar deporte, porque lo disfruta y eso hace que siga perseverando en el mismo. Esto, muchas veces, comienza a desparecer en las competencias. Manejo de las emociones: Esto es muy importante, el deportista no debe permitir que las emociones negativas como el enojo, la frustración o la rabia se apoderen de él, porque, eso, lo único que ocasionará es sacar al deportista de la competencia, consumir sus energías y desenfocarlo o desconcentrarlo de la labor que tiene que realizar. Todo deportista que se deje llevar por sus emociones, verá afectado su desempeño y su concentración. Manejo de los pensamientos: La mente nos habla constantemente, es por eso, que un deportista debe educar su mente para que lo alimente de los pensamientos adecuados. El atleta necesita pensamientos positivos y no negativos. El cuerpo hace lo que le mente dice, si la mente dice "no puedes hacerlo", el deportista no lo va a hacer, porque su mente le dice a su cuerpo que no es posible lograrlo, pero si la mente dice: "tú puedes hacerlo", se incrementará el rendimiento, alcanzando muchas veces mayor importancia y relevancia que el aspecto técnico. El deportista juega como piensa, eso es lo que permitirá rendimientos picos. Otros de los investigadores que aportan al término de fortaleza o dureza mental son Clough y Strycharczyk (2012), ellos hablan de cuatro pilares: 1. Reto: ver el reto como una oportunidad. 2. Confianza: un alto nivel de confianza en sí mismo. 3. Compromiso: ser capaz de pegarse a la tarea. 4. Control: la creencia de que usted controla su destino. La National Coaching Foundation (Great Britain) (2007), expresa que además de perfeccionar la habilidad técnica/táctica y condición física, los entrenadores también deben asegurarse de que sus deportistas sean mentalmente fuertes, LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 17 para ello se necesita una serie de cualidades mentales que se deben de ir desarrollando: 1. Compromiso: luchar por sus metas. 2. Confianza: capacidad para tener éxito. 3. Control: enfocar su energía en la meta. 4. Concentración: para lograr sus objetivos. Para Carr (2010) el buen uso de la fortaleza mental se debe de tener por medio de tres aspectos: 1. Físico: es el elemento de rendimiento, es el empuje de uno mismo para llegar más rápido y más fuerte por el desarrollo de una mayor flexibilidad y rango de movimiento con el fin de prevenir lesiones. El elemento físico también incluye una dieta bien equilibrada, una buena noche de sueño y evitar sustancias nocivas como las drogas y el alcohol. 2. Emocional: es el corazón y el alma de lo que se es. Se escucha en los partidos que se dijo: "él juega con el corazón", lo que es un cumplido. Este aspecto al igual que los otros requiere autocontrol y disciplina. 3. Mental: voluntad de estudiar el juego, evento y habilidad desde varias dimensiones y diversas demandas. Y por último, Weinberg (2010) considera que hay cuatro categorías o áreas diferentes en el que organizar el concepto de dureza mental: 1. Motivación (persistencia) 2. Hacer frente a la presión 3. Concentración (foco de atención) 4. Confianza en sí mismo 1.3. INSTRUMENTOS DE MEDIDA DE LA FORTALEZA MENTAL  Mental Toughness Questionnaire 48 (MTQ48; Clough, Earle y Sewell, 2002): El cuestionario de fortaleza mental fue diseñado para proporcionar una evaluación fiable y rápida de la capacidad de un individuo para resistir la presión en una gama de entornos de trabajo. Este cuestionario está compuesto por 48 ítems y cuatro subescalas desafío, control, Ángela María Urrea Cuéllar 18 compromiso y confianza. Se responde por medio de un escala likert de cinco puntos.  Mental Toughness Inventory (MTI; Middleton, Marsh, Martin, Richards y Perry, 2004a): está compuesto por 67 ítems que miden 12 componentes de las mental toughness.  Sports Mental Toughness Questionnaire (SMTQ; Sheard, Golby y Van Wersch, 2009): cuenta con 14 ítems que proporciona una medida global de la mental toughness, así como las tres subescalas la confianza, la constancia y el control. Los participantes responden a los elementos mediante una escala Likert de 4 puntos. 1.4. INVESTIGACIONES SOBRE FORTALEZA MENTAL "La definición de dureza mental y los atributos esenciales fundamentales del intérprete fuerte mentalmente que surgieron de este estudio representan un punto de partida para la investigación científica de la fortaleza mental" (p. 215). Jones et al. (2002) realizaron el primer estudio empírico con el propósito de definir e identificar los atributos de dureza mental. Gould, Hodge, Peterson y Petlichkoff (1987) realizaron un estudio en el que el 82% de los entrenadores clasificaron la fortaleza mental como el atributo psicológico más importante o característica que determina el éxito en los luchadores. Desafortunadamente, los resultados también mostraron que sólo el 9% de los mismos entrenadores habían tenido éxito en el desarrollo de la fortaleza mental en sus atletas. "La falta general de claridad y precisión que rodea la fortaleza mental es lamentable, ya que es sin duda uno de los atributos psicológicos más importantes para lograr excelencia en el desempeño" (Jones et al., 2002, p. 206). Asimismo se han realizados diversos estudios los cuales relacionan positivamente la dureza mental con otras variables, por ejemplo: Rana (2009), los luchadores exitosos puntúan alto en la dureza mental en comparación con los luchadores poco exitosos; Weissensteiner, Abernethy, Farrowd y Gross (2012) encontraron que los bateadores altamente cualificados sólo eran distinguibles de los bateadores de menor habilidad por su mayor grado de dureza mental global. Los bateadores expertos puntuaron significativamente más alto en las dimensiones de la fortaleza mental relacionados con la motivación (marcas personales, valor de la tarea y compromiso), el afrontamiento habilidad (Perseverancia) y confianza en sí mismo (potencial); LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 19 Kuan y Roy (2007), analizaron las áreas fundamentales de la fortaleza mental basados en perfiles objetivos revelando que los atletas del grupo uno (tarea alta y ego moderado) obtuvieron puntuaciones más altas en el control de la energía negativa que los atletas de la categoría dos (tarea moderada y ego bajo); Middleton, Marsh, Martin, Richards y Clark (2004), realizaron una comparación entre deportistas de élite y sub-élite obteniendo una serie de diferencias significativas en los niveles de dureza mental a través de la edad (favoreciendo a los atletas mayores), sexo (hombres), y entre los deportistas de élite y sub-élite (a favor de los deportistas de sub-élite), el estudio pone de relieve las diferencias en los patrones de dureza mental que pueden contribuir a los atletas que hacen el salto de la sub-élite para el rendimiento de élite. Por su parte, Dewhurst, Anderson, Cotter, Crust y Clough (2012), trataron de identificar los fundamentos cognitivos de la fortaleza mental utilizando el paradigma de olvido dirigido, en el que los participantes se les daba una prueba de memoria sorpresa para el material que se les instruyó previamente a olvidar. Los análisis de regresión mostraron que la dureza mental, según lo medido por el MTQ48 (Clough, Earle, y Sewell, 2002), no influyeron en la recuperación de una lista a ser olvidada, pero los participantes con alta dureza mental mostraron un mejor recuerdo de la lista de ser recordados. Lo anterior sugiere que los individuos mentalmente duros tienen una mayor capacidad para evitar que la información no haya interferencias de los objetivos actuales. Estos hallazgos apoyan la propuesta de que la inhibición cognitiva es uno de los mecanismos que sustentan la fortaleza mental. Dentro de esta misma línea, se expone la investigación de Gucciardi y Jones (2012) en la cual su objetivo fue identificar los perfiles de fuerza mental en adolescentes jugadores de críquet y analizar las diferencias entre estos perfiles en los activos de desarrollo y los estados emocionales negativos. La muestra estuvo compuesta por 226 jugadores de críquet, de edades comprendidas entre los 10 y los 18 años (M = 14.41 años, DT = 2.11). El análisis de cluster reveló tres perfiles de dureza mental que se caracteriza por niveles bajos, moderados y altos de los cinco activos de dureza mental (es decir, la inteligencia afectiva, deseo de lograr, confianza en sí mismo, control de la atención, capacidad de recuperación). Los jugadores de críquet con altos niveles de dureza mental informaron la posesión de activos de mayor y menor nivel de desarrollo de los estados emocionales negativos, en comparación con los jugadores de críquet con los niveles moderados de resistencia mental. Estos hallazgos proporcionan evidencia preliminar que sugiere que la dureza mental puede ser vista no sólo desde el punto de vista tradicional de un rendimiento óptimo, sino también de Ángela María Urrea Cuéllar 26 del desarrollo, esforzándose por dominar los desafíos continuados e integrar sus experiencias de forma coherente con su voluntad. La TAD es una teoría general de la motivación y la personalidad que ha evolucionado durante los últimos treinta años a través de cuatro mini-teorías (la teoría de la evaluación cognitiva, la teoría de integración orgánica u organísmica, la teoría de las orientaciones de causalidad y la teoría de necesidades básicas) que comparten la meta-teoría organísmico-dialéctica y el concepto de necesidades psicológicas básicas (Figura 1). Cada mini-teoría fue desarrollada para explicar un concepto motivacional basado en los fenómenos que surgieron del laboratorio y la investigación de campo enfocados a los diferentes problemas. Figura 1. Esquema de las mini-teorías que conforman la TAD (Deci y Ryan, 2012). 2.2.1. Mini-teorías que conforman la Teoría de la Autodeterminación 2.2.1.1. La teoría de la evaluación cognitiva Es presentada por Deci y Ryan (2012) como una sub-teoría dentro de la TAD, que tiene el objetivo de especificar los factores que explican la variabilidad de la motivación intrínseca. Se enfoca hacia las necesidades fundamentales de competencia y autonomía y fue formulada para integrar los resultados de los LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 27 experimentos iniciales del laboratorio sobre los efectos de los premios, regeneración, y otros aspectos externos en la motivación intrínseca. La teoría propone cuatro puntos principales que ayudan a explicar y predecir el nivel de motivación intrínseca de una persona (Ridgers, Fazey y Fairclough, 2007). Estos cuatro puntos se pueden resumir de la siguiente forma (Figura 2):  Control: Cuando los individuos participan en una actividad que han elegido y sobre la que tienen control, mejorará la motivación intrínseca. Pero si existe alguna percepción de control por un factor externo, la motivación intrínseca probablemente disminuirá (Spray, Wang, Biddle y Chatzisarantis, 2006).  Competencia: En relación a la competencia, ésta indica cómo se siente el individuo con respecto a determinados dominios de su vida. Cuando se da a los practicantes mayor control y capacidad de elección dentro del ambiente de la actividad, es probable que la motivación intrínseca aumente (Deci y Ryan, 2012).  Factores extrínsecos: Los factores extrínsecos que se perciben como informativos respecto a la competencia percibida y el feedback positivo, promueven la motivación intrínseca, mientras que los factores extrínsecos que se perciben como elementos de control, o la amotivación percibida como incompetencia, disminuyen la motivación intrínseca (Ridgers, Fazey y Fairclough, 2007).  En los individuos motivados hacia la tarea tendrá una mayor influencia la motivación intrínseca, ya que toman parte en ella por el goce de la actividad, mientras que aquellos con una orientación hacia el ego probablemente no estarán intrínsecamente motivados, ya que sienten mayor presión y control para mantener su autoestima (Ridgers, Fazey y Fairclough, 2007). 2.2.1.2. La Teoría de la Integración Orgánica El continuum de la motivación Deci y Ryan (2012) introdujeron esta sub-teoría para detallar las diferentes formas de motivación extrínseca y los factores contextuales que promueven o impiden la interiorización e integración de éstos en la regulación de las conductas (Deci y Ryan, 2000). Estos autores establecen una taxonomía (Figura 3) donde la motivación se estructura en forma de un continuo que abarca los diferentes grados de autodeterminación de la conducta. Este contínuo de la motivación abarca desde la conducta no Ángela María Urrea Cuéllar 28 autodeterminada, hasta la conducta autodeterminada. El recorrido de un tipo de conducta a otra abarca tres tipos fundamentales de motivación: la amotivación, la motivación extrínseca y la motivación intrínseca. A su vez, cada uno de estos tipos de motivación tiene su propia estructura y está regulado por el sujeto de forma interna o externa. Figura 2. Características que predicen la motivación intrínseca según la teoría de la evaluación cognitiva (Mandigo, Nicholas y Holt, 1999). Para completar el modelo, cada uno de los tipos de motivación está determinado por una serie de procesos reguladores, como pueden ser valores recompensas, autocontrol, intereses, diversión, satisfacción, etc. A continuación se describen los diferentes niveles de motivación propuestos por Deci y Ryan (2012, 2002, 2000). Amotivación. Se encuentra en el extremo del continuo de autodeterminación, esta corresponde a la falta absoluta de motivación, tanto intrínseca como extrínseca, es decir, es el grado más bajo de autodeterminación (García-Calvo, 2004). LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 29 Figura 3. Continuo de autodeterminación mostrando los tipos de motivación con sus estilos de regulación, el locus de causalidad y los procesos correspondientes (Deci y Ryan, 2000). La amotivación hace referencia a la falta de intencionalidad para actuar (Deci y Ryan, 2012; Edmunds, Ntoumanis y Duda, 2006) y se produce cuando el individuo no valora una actividad (Deci y Ryan, 2008), no sintiéndose competente para hacerla (Bandura, 2001), o no esperando la consecución del resultado esperado (Seligman, 1975). Los atletas que están desmotivados practican sin propósito, experimentan efectos negativos, como apatía, incompetencia, depresión, y no buscan objetivos afectivos, sociales ni materiales (Vallerand, 2001). En este sentido, Villacorta, Koestner y Lekes (2003), consideran cuatro tipos dentro de la amotivación (Figura 4): a) una amotivación relacionada con las creencias de capacidad/habilidad (por lo que la amotivación es el resultado de la falta de habilidad para realizar una conducta), b) un segundo tipo, resultado de las creencias del individuo (que piensa que la estrategia a seguir no dará el resultado esperado), c) otra tercera variante relacionada con las creencias de capacidad y esfuerzo (la conducta requiere Ángela María Urrea Cuéllar 30 demasiado esfuerzo, y el individuo no quiere implicarse en ese esfuerzo), d) y un cuarto tipo de amotivación, relacionado con las creencias de impotencia, donde el individuo percibe que el esfuerzo no tendrá gran trascendencia, teniendo en cuenta la gran tarea que debe realizar. Figura 4. Tipos de amotivación (Villacorta, Koestner y Lekes, 2003). Motivación extrínseca. Está determinada por recompensas o agentes externos. Dentro de la Teoría de la Integración Organísmica, la investigación ha determinado cuatro tipos de motivación extrínseca (Deci y Ryan, 2000, 2002, 2008, 2012): regulación externa, regulación introyectada, regulación identificada y regulación integrada (Figura 5). El primer tipo de motivación extrínseca es la regulación externa. Es la forma menos autodeterminada de motivación extrínseca, y por tanto, la de mayor contraste con la motivación intrínseca. La conducta se realiza para satisfacer una demanda externa o por la existencia de premios o recompensas. Los individuos experimentan la conducta sintiéndose controlados o alienados (Deci y Ryan, 2000). La regulación externa constituye el típico caso de motivación por la búsqueda de recompensas o evitación de castigos (Deci y Ryan, 2000). Esta forma de regulación se caracteriza por tener un locus de control externo. Así, sería la situación en que se encuentran muchos individuos que practican AMOTIVACIÓN Capacidad/Habilidad Creencias del individuo Creencias de capacidad/esfuerzo Creencias de impotencia LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 31 actividad física porque “los demás me dicen que debo hacerlo”, “los amigos, la familia, mi pareja, etc. me presionan para que haga ejercicio”, “el entrenador me dice que debo mejorar mi marca en 5 segundos si quiero hacer algo esta temporada”, etc. El segundo tipo de motivación extrínseca es la regulación introyectada, también llamada introyección o regulación auto-ejecutada. Este tipo de regulación está asociada a las expectativas de auto-aprobación, evitación de la ansiedad y el logro de mejoras del ego, en aspectos tales como el orgullo (Deci y Ryan, 2000). La regulación de la conducta sigue teniendo todavía un locus de control externo. Los motivos de participación en una actividad son principalmente el reconocimiento social, las presiones internas o los sentimientos de culpa (García-Calvo, 2004). El individuo ejerce presión sobre sí mismo para regular su comportamiento. En este estadio encontraríamos a aquellas personas que muestran opiniones o sensaciones respecto a la práctica como “me siento mal si no he practicado”, “siento que he fallado si no he realizado un poco de ejercicio”, o “me siento mal por haber faltado al entrenamiento”. El tercer nivel de regulación dentro del continuum de la motivación propuesto por Deci y Ryan es la regulación identificada. La conducta es altamente valorada y el individuo la juzga como importante, por lo que la realizará libremente aunque la actividad no sea agradable (Carratalá, 2004). Cuando una persona se identifica con la acción o el valor que expresa, de forma consciente, existe un alto grado de autonomía percibida (Deci y Ryan, 2002; Deci y Ryan, 2000). Por ejemplo, imaginemos a un sujeto que sale a correr desde hace poco tiempo. Es posible que la actividad no le resulte agradable, pero sabe que le reportará beneficios físicos y psicológicos. También en el ámbito competitivo podemos encontrar ejemplos de este tipo. Probablemente el atleta saltador de pértiga no encuentre demasiado agradable el trabajo aeróbico de principio de temporada, pero sabe que le ayudará a mejorar su capacidad de recuperación entre esfuerzos y le permitirá crear la base sobre la que asimilar entrenamientos más intensos. El último nivel de regulación es el de la regulación integrada. En este caso, la conducta se realiza libremente. La integración ocurre cuando la persona evalúa la conducta y actúa en congruencia con sus valores y sus necesidades. Sería el caso de aquellas personas que se comprometen con la práctica físico-deportiva porque forma parte de su estilo de vida activo. Ángela María Urrea Cuéllar 32 Figura 5. Tipos de motivación extrínseca (Deci y Ryan, 2012). Motivación intrínseca. Se puede definir como aquella relacionada con la necesidad de explorar el entorno, la curiosidad y el placer que se experimenta al realizar una actividad, sin recibir una gratificación externa directa. El desarrollo de la actividad en sí constituye el objetivo y la gratificación, suscitando también sensaciones de competencia y autorrealización. Un aspecto importante de la conducta intrínsecamente motivada es que el interés por la actividad y las necesidades de competencia y autorrealización subsisten incluso después de haberse alcanzado la meta. Autores como Vallerand, Blais, Brière y Pelletier (1989) y Vallerand, Pelletier, Blais, Brière, Senécal y Vallières (1993), plantean que existen tres tipos de motivación intrínseca: motivación intrínseca hacia el conocimiento (el sujeto se compromete en una actividad por el placer y la satisfacción que experimenta mientras intenta aprender), motivación intrínseca hacia la ejecución (el sujeto se compromete en la actividad por placer mientras intenta mejorar o superarse a sí mismo), motivación intrínseca hacia la estimulación (el sujeto se compromete en la actividad para experimentar sensaciones asociadas a sus propios sentidos). Desde la perspectiva de la Teoría de la Integración Organísmica, tienen una gran importancia los procesos de interiorización y de integración. Las personas interiorizan las distintas regulaciones y las asimilan a través del ego, experimentando mayor autonomía en la acción. Los distintos tipos de regulación constituyen el llamado PLOC (Perceived Locus Of Causality), o locus percibido de causalidad, relacionado con el locus de control (externo o interno). LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 33 Es normalmente medido a través de los diferentes tipos de razones (los motivos) para comprometerse en la conducta social (Deci y Ryan, 2012; Hagger y Armitage, 2004). Es un indicador de los distintos niveles de autonomía en la conducta. 2.2.1.3. La Teoría de las Necesidades Básicas Uno de los conceptos fundamentales de la TAD es el de necesidades psicológicas básicas definidas como algo innato, universal, y esencial para la salud y el bienestar (Deci y Ryan, 2000; Deci y Ryan, 2002). Es decir, las necesidades psicológicas básicas (autonomía, competencia y relación) son un aspecto natural de los seres humanos que se aplican a todas las personas, sin tener en cuenta el género, grupo o cultura. En la medida en que las necesidades son satisfechas continuamente, las personas funcionarán eficazmente y se desarrollarán de una manera saludable, pero en la medida en que no se obtengan dichas necesidades, las personas mostrarán evidencia de enfermedad o funcionamiento no óptimo. En la TAD, las necesidades constituyen los mediadores psicológicos que influirán en los tres principales tipos de motivación que a su vez influirán sobre la personalidad, los aspectos afectivos, etc. La competencia se refiere a sentirse eficaz en algunas de las interacciones continuadas del individuo con el ambiente social y la experimentación de oportunidades para ejercer sus capacidades. La necesidad para la competencia lleva a las personas a buscar desafíos óptimos para sus capacidades e intentar mantener y mejorar esas habilidades. La competencia no es una habilidad lograda sino un sentido de confianza y efectividad en la acción. La relación se identifica con un sentimiento de conexión con los otros, y de ser aceptado por los otros; esta necesidad no tiene relación con el logro de un cierto resultado o con un estado formal, pero sí con las preocupaciones sobre el bienestar, la seguridad y la unidad de los miembros de una comunidad. La autonomía se refiere a ser el origen percibido o la fuente de la propia conducta de uno mismo. La autonomía involucra interés e integración de los valores. Cuando son autónomos, los individuos experimentan su conducta como una expresión del ego. Podemos poner el ejemplo de aquellas personas que realizan ejercicio físico y quieren tomar sus propias decisiones sobre qué ejercicios quieren realizar, conociendo sus propias necesidades y mostrando un mayor control de la conducta que realizan. Ángela María Urrea Cuéllar 34 2.2.1.4. La teoría de las Orientaciones de Causalidad Las orientaciones de causalidad se conceptualizan como aspectos relativamente duraderos de las personas que caracterizan el origen de la regulación, y el grado de libre determinación de su conducta. Deci y Ryan (2012), describen tres tipos de orientaciones causales que guían la regulación de los individuos: la orientación de control, la orientación de autonomía y la orientación impersonal. La orientación de control incluye la conducta de las personas en las que existe un control en el entorno o dentro de ellos mismos. Cuando esto sucede, las personas buscan, seleccionan, o interpretan cómo controlar los sucesos. Cuando predomina esta orientación, las personas realizan la conducta porque piensan que “deben hacerla”. Además, juegan un papel importante las recompensas externas, los plazos para realizar una actividad y la vigilancia para motivarse (Deci y Ryan, 2012). La orientación de autonomía incluye a aquellos individuos que tienen un alto grado de capacidad de elección, de iniciación y regulación de la conducta, con un predominio del locus de control interno. Organizan sus acciones basándose en sus metas personales e intereses y se encuentran intrínsecamente motivados. La orientación impersonal incluye a las personas que experimentan su conducta más allá del control intencional de la misma. Las personas con predominio de esta orientación tienden a creer que son incapaces de regular su conducta de forma fiable para conseguir los resultados esperados. Los individuos se sienten incompetentes e incapaces para dominar las situaciones. Ellos experimentan las tareas como algo dificultoso y los resultados como algo independiente de la conducta. Creen que el origen del control es desconocido o puede ser el antojo de algún agente externo. La orientación impersonal está a menudo en relación con los sentimientos depresivos o altos grados de ansiedad. 2.3. MODELO JERÁRQUICO DE LA MOTIVACIÓN INTRÍNSECA Y EXTRÍNSECA Vallerand (Chantal y Bernache, 2003; Vallerand, 2001; Vallerand y Ratelle, 2002) propuso el Modelo Jerárquico de la Motivación Intrínseca, Extrínseca y Amotivación como un instrumento para organizar y comprender los mecanismos básicos que regulan la motivación en el ámbito del deporte y el ejercicio. Este modelo se plantea a partir de la teoría de la evaluación cognitiva (Deci y Ryan, 2008, 2012; Hollembeak y Amorose, 2005) y plantea la existencia de motivación intrínseca, extrínseca y amotivación (Figura 6). LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 35 Figura 6. Relaciones causales, en un nivel jerárquico, según Modelo Jerárquico. 2.4. LA MOTIVACIÓN EN EL DEPORTISTA Para Weinberg y Gould (2010) la caracterización de estas motivaciones del deportista responde a diversos aspectos de la personalidad y satisfacen complejas experiencias, desde el campo social como el individual, mostrando con ello las cargas afectivas y los mecanismos motores. a. Necesidad de sensaciones. Es la pura satisfacción de las necesidades básicas denominada hedonística, es la búsqueda de un placer, una diversión, un regocijo por la capacidad de imaginar y la capacidad creativa motora que proporciona sensación de placer. b. Interés por competir. La manifestación ostensiva de la necesidad de afirmación para obtener estima y reconocimiento. c. Necesidad de afiliación. De pertenecer al medio social, mediante la demostración de fuerza o de habilidad motora. d. Dificultad de afirmación en un nivel superior. Es una sobre compensación de búsqueda de parecidos para insatisfacciones, frustraciones y fracasos en la vida. e. Necesidad de evasión en los deportes como forma de exploración e integración en la vasta naturaleza. Es la identificación con el medio ambiente, respondiendo a vestigios y a un regreso a la vida infantil. Ángela María Urrea Cuéllar 42 Como ya se había planteado, la motivación se divide en intrínseca y extrínseca, siendo la primera la más deseable para una mayor adherencia a los programas o escuelas, tomando los motivos intrínsecos como la autoidentificación, la seguridad, la satisfacción teniendo en cuenta que estos pueden ser derivados por las necesidades sociales demandantes, por ello se deben buscar elementos nuevos basados en los ya conseguidos que supongan nuevas metas motivadas hacia algún fin específico. La motivación en el deporte debe implementarse de forma que sirva como campo de actividades sociales, en donde el deportista actúe de manera independiente por medio de la estimulación en el despliegue de las propias formas de movimiento, la configuración del aprendizaje durante la preparación, realización y reflexión de la actividad motora, esto se lleva a cabo por medio de la enseñanza deportiva en donde hay clases de deportes: por equipos y de competición, en donde se integra la enseñanza deportiva el componente social, mostrando con esto que la enseñanza significa hacer algo con los demás en equipo y conseguir un resultado común. 2.7. INSTRUMENTOS DE MEDIDA DE LA MOTIVACIÓN DEPORTIVA  Echelle de Motivation dans les Sports (EMS; Briere, Vallerand, Blais, and Pelletier, 1995). Evalúa tres tipos de motivación intrínseca: hacia el conocimiento, al logro y a las experiencias estimulantes; tres tipos de motivación extrínseca: regulación externa, introyectada e identificada; y la conducta amotivada. Consta de 28 ítems y se presenta con una escala tipo Likert de 1 a 7 puntos. La dimensión regulación integrada no es evaluada puesto que resultados anteriores en otros dominios como en educación revelaron que no se distinguía claramente de la dimensión regulación identificada (Briere, et al., 1995). Posteriormente se validó en inglés, denominándose Sport Motivation Scale (SMS, Pelletier y cols. 1995).  Behavioral Regulation in Exercise Questionnaire (BREQ; Mullan, Markland e Ingledew, 1997). Posteriormente, Markland y Tobin (2004) crearon una nueva versión de la BREQ, denominándola: cuestionario para medir la regulación de la conducta en el ejercicio (Behavioral Regulation in Exercise Questionnaire-2, BREQ-2). El cuestionario original fue desarrollado para medir la regulación externa, introyectada, identificada e intrínseca. Por su parte, la escala BREQ-2 consta de LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 43 19 ítems, frente a los 15 de la escala original, que miden los estadios del continuum de la autodeterminación. Utiliza una escala tipo Likert de 5 puntos donde 0 = nada verdadero para mí y 4 = totalmente verdadero para mí. 2.8. INVESTIGACIONES SOBRE LA MOTIVACIÓN DEPORTIVA 2.8.1. Desde la Teoría de la Autodeterminación En este trabajo Moreno-Murcia, Cervelló-Gimeno y González-Cutre Coll (2007) trataron de establecer relaciones entre los elementos que definen la Teoría de las Metas de Logro de Nicholls y la Teoría de la Autodeterminación de Deci y Ryan, así como analizar las diferencias existentes en función de una serie de variables demográficas. Para ello se empleó una muestra de 413 deportistas de diversos deportes con edades comprendidas entre los 12 y 16 años, que respondieron el POSQ, PMCSQ-2 y SMS. Los resultados revelan que los deportistas con un alto SDI muestran una mayor orientación a la tarea y perciben en mayor medida un clima tarea que los deportistas con un bajo SDI, que tienen una mayor orientación al ego y una mayor percepción de un clima ego. Además, los chicos muestran una mayor orientación al ego y perciben un clima motivacional más implicante al ego que las chicas, que perciben un clima motivacional más implicante a la tarea y tienen un mayor SDI. También se ha encontrado que los deportistas más jóvenes perciben un mayor clima tarea, y que un mayor tiempo de práctica se relaciona con un mayor SDI. Los deportistas de deportes colectivos tienen una mayor orientación al ego y una mayor percepción de un clima ego, mientras que en los deportes individuales es mayor la orientación a la tarea y el SDI. Moreno-Murcia y Martínez-Camacho (2006), en su trabajo “Importancia de la Teoría de la Autodeterminación en la práctica físicodeportiva: fundamentos e implicaciones prácticas”, dicen, que la Teoría de la Autodeterminación (Deci y Ryan, 2012) constituye un modelo explicativo de la motivación humana que ha sido aplicado a diversos ámbitos, entre ellos, la actividad físico-deportiva. El objeto de este estudio es revisar los fundamentos, investigaciones, instrumentos de medida y aplicaciones prácticas de la Teoría de la Autodeterminación en la actividad física y el deporte. Dicha teoría determina en qué medida las personas se involucran o no libremente en la realización de sus actividades, teniendo en cuenta una serie de mecanismos psicológicos reguladores de la conducta, y buscando en la medida de lo posible una mayor orientación hacia la motivación autodeterminada. Los estudios muestran que dicha motivación autodeterminada está altamente relacionada con la Ángela María Urrea Cuéllar 44 motivación intrínseca, mientras que la motivación extrínseca y sus mecanismos reguladores favorecen conductas no autodeterminadas e incluso caracterizadas por la falta de motivación. Las implicaciones prácticas en el ámbito de la práctica físico-deportiva sugieren la conveniencia de desarrollar estrategias para desarrollar la motivación intrínseca y sus formas de regulación. El objetivo del trabajo desarrollado por Moreno-Murcia, Conte-Marín, HellínGómez, Hellín-Rodríguez, Vera-Lacarcel y Cervelló-Gimeno (2008), fue comprobar el poder de predicción de las estrategias utilizadas por el profesorado para mantener la disciplina y la orientación de meta disposicional sobre la motivación autodeterminada en estudiantes adolescentes de educación física, y la relación entre las mismas. Para ello, se empleó una muestra de 736 estudiantes correspondiente a los niveles educativos de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato a los que se les pasaron las escalas de Estrategias para Mantener la Disciplina en Clase de educación física (SSDS), la Escala de Orientación Motivacional (POSQ) y la Escala de Motivación Deportiva (SMS). Los resultados mostraron la importancia de dirigir al alumnado a través de estrategias de disciplina de preocupación y responsabilidad para conseguir una orientación a la tarea y como consecuencia una motivación autodeterminada. Además, las estrategias de preocupación/responsabilidad del profesorado y la orientación al ego aparecieron como factores clave en el desarrollo de la motivación autodeterminada. 2.8.2. Motivación desde la Meta de Logros Carratalá, Guzmán, Martí y Carratalá (s.f.), basados en el modelo jerárquico de la motivación intrínseca y extrínseca (Vallerand y Ratelle, 2002), postulado a partir de la teoría de la evaluación cognitiva (Deci y Ryan, 2008, 2012) verificaron la capacidad predictiva de las variables de la teoría de las metas de logro (clima motivacional, orientación motivacional y percepción de competencia) sobre la motivación (intrínseca, extrínseca y amotivación). La muestra estuvo compuesta por 230 sujetos en edades comprendidas entre los 11 y 18 años pertenecientes a las modalidades deportivas de los Planes de Especialización Deportiva de la Generalitat Valenciana. Los resultados de los análisis de regresión lineal verificaron la capacidad predictiva de las variables consideradas hacia uno y/u otro tipo de motivación a excepción de la percepción de competencia que no mostró capacidad predictiva. En el presente trabajo Guzmán-Lujan y Carratalá-Deval (2006), analizaron las diferencias de la motivación en situación precompetitiva de judocas en función de los mediadores psicológicos (percepciones de competencia, apoyo a la LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 45 autonomía y relaciones sociales), tal y como postula el Modelo Jerárquico de la Motivación Intrínseca, Extrínseca y Amotivación (Vallerand y Ratelle, 2002, Vallerand, 2001; Chantal y Bernache, 2003). Se empleó una muestra de 181 judocas de edades comprendidas entre los 14 y 16 años. Utilizamos una metodología selectiva, con diseño prospectivo simple. Los datos se analizaron mediante un MANOVA, tomando como variables independientes los mediadores psicológicos y el sexo de los deportistas y como variables dependientes cada una de las subescalas de la motivación planteadas en la Sport Motivation Scale (Pelletier et al., 1995). Los resultados apoyaron parcialmente los postulados de la teoría. Se verificaron las diferencias en motivación intrínseca en función de la percepción de competencia, apoyo a la autonomía y relaciones sociales. También se verificaron parcialmente las diferencias en la motivación extrínseca (ME) autodeterminada y de la amotivación en función de estas percepciones. Sin embargo cabe destacar que las diferencias en ME de regulación externa encontradas en función de estas percepciones se dieron en dirección opuesta a los postulados de la teoría. Se explica este resultado a partir de la situación precompetitiva en la que se encontraban los deportistas 2.8.3. Otras teorías de la motivación Monroy-Antón y Sáez-Rodríguez, (2012), cuando se habla de deporte, surge inevitablemente la pregunta acerca de cuál es la motivación que lleva a ciertos deportistas a sacrificar gran parte de su tiempo libre y dedicar grandes esfuerzos y en definitiva, una gran parte de su vida, a la práctica deportiva. Se habla de dinero, de fama, de conseguir el éxito, etc., pero hasta la fecha no se ha conseguido llegar a un consenso sobre cuáles son las motivaciones – extrínsecas o intrínsecaspara ello. Del mismo modo, la discusión sobre la posible influencia de la motivación en el rendimiento del deportista se ha mantenido hasta la saciedad sin que, hasta ahora, las conclusiones sean claras. Por todo ello, el estudio de la motivación en el deporte es un área de gran interés y se ha convertido en objeto de múltiples investigaciones, centradas ya no solo en el deporte de alto nivel, sino también en el popular, el infantil o el deporte para mayores, entre otros aspectos. Uno de los retos importantes para el futuro estudio de la motivación es el de determinar y diferenciar los factores desencadenantes y consecuentes de la conducta motivada. Por ello, en este trabajo abordará un tema directamente relacionado con ello, como es el análisis de las teorías que, a lo largo del último Ángela María Urrea Cuéllar 46 siglo, se han propuesto para explicar estos aspectos, al tiempo que se analizará su particular aplicación al ámbito deportivo. 2.8.4. Propiedades psicométricas de escalas que evalúan la motivación deportiva El propósito de este estudio Núñez, Martin-Albo y Navarro-Izquierdo (2007), fue analizar las propiedades psicométricas de la versión española de la Échelle de Motivation dans les Sports (EMS). La muestra estaba formada por 496 deportistas, 314 hombres y 182 mujeres. El análisis factorial confirmatorio confirmó la estructura de siete factores correlacionados de la escala con efectos de método existiendo evidencias de su validez de constructo a partir de la relación entre las siete dimensiones motivacionales. Los resultados mostraron niveles satisfactorios de consistencia interna y finalmente, se han obtenido diferencias de género significativas. Estos resultados apoyan parcialmente el uso de la SMS para la evaluación de la motivación en el contexto deportivo. Balaguer, Castillo y Duda (2007), analizaron las propiedades psicométricas (estructura factorial, fiabilidad, validez de constructo) de una versión Española de la Escala de Motivación Deportiva (SMS, Pelletier et al., 1995), en una muestra de 301 deportistas españoles. De los tres modelos hipotetizados el modelo de siete factores fue el que presentó un mejor ajuste de los datos, mostrando todas sus escalas una aceptable consistencia interna. Los otros dos modelos alternativos (con cinco y con tres factores) también presentaron un ajuste aceptable. Las correlaciones entre las subescalas ofrecieron evidencia para el continuo de la autodeterminación y la validez de constructo de la escala. Emergieron diferencias por género en las regulaciones de la motivación deportiva indicando que las mujeres deportistas informan en menores niveles de regulación externa y de no motivación que los hombres deportista. A UTOCONCEPTO FÍSICO ÓN CAPITULO 3 3.1. Definición y conceptualización del autoconcepto 3.2. Modelos explicativos del autoconcepto físico 3.3. Instrumentos de medida del autoconcepto físico 3.4. Investigaciones sobre el autoconcepto físico LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 49 CAPÍTULO 3. AUTOCONCEPTO FÍSICO 3.1. DEFINICIÓN Y CONCEPTUALIZACIÓN DEL AUTOCONCEPTO El autoconcepto es uno de los aspectos más relevantes para el bienestar personal. De manera general, muchos aspectos conductuales se relacionan con esta variable. Pero si nos centramos en su relación con la práctica deportiva, se ha comprobado el efecto beneficioso que produce sobre él esta actividad en diversos estudios (Alferman y Stoll, 2000; Fox, 2000b; Moreno, Cervelló y Moreno, 2008). El autoconcepto es una variable que adquiere especial relevancia durante la adolescencia debido a los importantes cambios cognitivos, físicos y sociales que se producen en esta etapa (Cardenal y Fierro, 2003; Harter, 2012); además correlaciona positivamente con la calidad de vida (Huebner et al, 2004; Xenakis y Goldberg, 2010) y con otras variables como el rendimiento académico (Gómez-Vela, Verdugo y González-Gil, 2007; Molero, López-Barajas, OrtegaÁlvarez, Valiente-Martínez y Zagalaz-Sánchez, 2010) o el efecto beneficioso de la actividad física sobre el autoconcepto en población adolescente (Fox, 1997, 2000a; Moreno, Cervelló y Moreno, 2008), a pesar de éstos beneficios hay cada vez mayor número jóvenes sedentarios (García, 2005). El autoconcepto, desde esta perspectiva, se entiende como la imagen que uno tiene de sí mismo y que se encuentra determinada por la acumulación integradora de la información tanto externa como interna, juzgada y valorada mediante la interacción de los sistemas de estilos (o forma específica que tiene el individuo de razonar sobre la información) y valores (o la selección de los aspectos significativos de dicha información con grandes dosis de afectividad). Esta acumulación de información elaborada proviene de la coordinación entre lo que el sujeto ya dispone y lo nuevo que debe integrar. En consecuencia, podemos afirmar que, al menos desde esta perspectiva, el autoconcepto es una de las variables centrales del ámbito de la personalidad (Inglés, Pastor, Redondo y García-Fernández, 2009). Desde otros ámbitos también se concede gran relevancia a este constructo. Por ejemplo, la importancia de la capacidad para analizarse y conocerse también ha sido destacada actualmente por Gardner citado por Velásquez y Guillén (2007) dentro de su teoría de las inteligencias múltiples, como una de las siete inteligencias humanas (inteligencia intrapersonal). En el campo de la instrucción se destaca el autoconcepto como una de las variables más relevantes dentro de los nuevos modelos de enseñanza y aprendizaje. Ángela María Urrea Cuéllar 50 El autoconcepto presenta tanto aspectos descriptivos como aspectos evaluativos (la autoestima). Este autor define la autoestima como la actitud positiva o negativa hacia uno mismo, que se compone de juicios cualitativos y sentimientos en cuanto a la descripción de sí mismo de una persona, por lo que supone un componente valorativo del autoconcepto. Shavelson, Hubner y Stanton (1976), proponen la siguiente definición de autoconcepto: El autoconcepto, brevemente definido, es la percepción que tiene una persona sobre sí misma. Esta percepción se forma a través de las interpretaciones que hacemos sobre las experiencias que nos ocurren. Y está influido especialmente por las evaluaciones que hacen los otros significativos, por los refuerzos, y por las atribuciones que hacemos sobre nuestra propia conducta. (p. 107). Marsh, Chanal y Sarrazin (2006) nos habla de cuatro formulaciones diferentes sobre la estructura del autoconcepto (modelos nomotético, jerárquico, taxonómico y compensatorio). Sin duda, los datos más actuales apoyan una perspectiva multidimensional en la construcción de la identidad personal. Dentro de esta perspectiva, uno de los modelos más relevantes es el propuesto inicialmente por Shavelson et al. (1976), comprobado empíricamente en numerosos trabajos, y siendo revisado en la actualidad en algunos aspectos de interés como, por ejemplo, su organización y claridad estructural concreta (Areepattamannil y Freeman, 2008; Byrne, 2002; Marsh, 1987, 1990, 2008; Ozer y Benet-Martínez, 2006; Shapka y Keating, 2005), la consistencia de los supuestos fundamentales a través de la edad (Areepattamannil y Freeman, 2008; Marsh, 2008; Marsh, Ludtke, Frautwein y Morín, 2009), el género (Marsh, Hau, Sung y Yu, 2007), las dimensiones p.ej., académica, social, artísticas, etc. (Areepattamannil y Freeman, 2008; Byrne, 2002; Byrne y Gavin, 1996; Green, Nelson, Martin, y Marsh, 2006; Marsh, 2008) o los diferentes ámbitos culturales (Waugh, 2001). En general, los resultados de la mayoría de los estudios confirman las características de las que ya a mediados de los setenta nos informan Shavelson y sus colaboradores. 3.1.1. Conceptualización del autoconcepto físico El autoconcepto físico experimenta un curso propio de desarrollo evolutivo internamente diferenciado en varios dominios (Goñi, Ruiz de Azúa y Rodríguez, 2004), guarda relación con los riesgos de padecer trastornos de conducta alimentaria (Goñi y Rodríguez, 2004) y muestra sensibilidad para captar diferencias asociadas a variables como el género, la edad, la frecuencia y el tipo LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 51 de actividad deportiva o el índice de masa corporal (Goñi, Ruiz de Azúa y Rodríguez, 2004). Pero probablemente son muchas más las variables con las que guarda estrecha relación el autoconcepto físico entre las que cabe citar los estilos de vida saludable o el bienestar psicológico. La estrecha relación que el autoconcepto físico tiene con las actitudes y motivaciones hacia la actividad física y deportiva ha llevado a numerosos investigadores a profundizar en su conocimiento. A partir de los años noventa se empieza a prestar particular atención al autoconcepto físico. Y una de las propuestas más convincentes (Fox y Corbin, 1989) diferencia cuatro dimensiones: la condición, la habilidad, el atractivo y la fuerza (Figura 8). Figura 8. Organización jerárquica de las autopercepciones físicas (Fox y Corbin, 1989). Esta estructura jerárquica ha sido confirmada en posteriores estudios como los de Hagger, Biddle y Wang (2005) y Lau, Cheung y Ransdell (2008) en el que mostraron, a través de la elaboración de un modelo de ecuaciones estructurales, que el autoconcepto físico general actuaba como mediador entre el autoconcepto general y dos de las dimensiones específicas (atractivo o apariencia física y fuerza física). También fue confirmada dicha estructura por Hagger, Biddle, Chow, Stambulova y Kavussanu (2003) de manera transcultural con estudiantes de diferentes países: Gran Bretaña, Hong Kong y Rusia. Asimismo, la estructura cuatridimensional del autoconcepto físico se ha ido Ángela María Urrea Cuéllar 58 está basado en los instrumentos SDQs y una revisión de la literatura del autoconcepto físico. Este cuestionario consta de 35 ítems, divididos en siete escalas: crecimiento corporal, apariencia, salud, competencia física, fuerza, orientación y satisfacción física general. Cada una de estas subescalas consta de cinco ítems que se responden en una escala de ocho categorías de respuesta de verdadero-falso. Estudios llevados a cabo en Australia (Marsh et al., 1994; Torhild, Skaalvik y Arild, 2004) mostraron que el PSC posee buenas propiedades psicométricas generalizables para la edad y el género. Además, fue comprobada posteriormente su fiabilidad y validez por Marsh, Trautwein, Lüdtke, Köller y Baumet (2006).  Cuestionario de Autoconcepto Físico (CAF; Goñi, Ruiz de Azúa y Liberal, 2004). Centrándonos en el estudio del autoconcepto físico en el contexto español, pasamos a describir el CAF. Se trata de un cuestionario en lengua castellana que se construyó tomando como referencia el PSPP de Fox y Corbin (1989) respondiendo a una misma concepción del autoconcepto físico desde los 12 años hasta la edad adulta. El CAF consta de 36 ítems divididos en cuatro escalas específicas (habilidad, condición, atractivo y fuerza física) y dos escalas generales (autoconcepto físico general y autoconcepto general) compuestas por 6 ítems cada una de las escalas que ofrecen como respuesta cinco opciones en un formato tipo Likert de cinco puntos que va desde 1 (falso) a 5 (verdadero). Las escalas de las que se compone este cuestionario son definidas de forma similar a como se definieron en el desarrollo del PSPP: la habilidad física se refiere a la percepción de las cualidades y habilidades para la práctica de los deportes, capacidad de aprender deportes, seguridad personal y predisposición ante los deportes (p.e. “practicando deportes soy una persona hábil”), la condición física se refiere a la forma física, resistencia y energía, confianza en el estado físico (p.e. ”tengo mucha resistencia física”), el atractivo físico se refiere a la percepción de la apariencia física propia, seguridad y satisfacción por la imagen propia (p.e. ”me gusta mi cara y mi cuerpo”), la fuerza se refiere a verse y/o sentirse fuerte, con capacidad para levantar peso, con seguridad ante ejercicios que exigen fuerza y con predisposición a realizar dichos ejercicios (p.e. ”me cuesta levantar tanto peso como a los demás”), el autoconcepto físico general se refiere a la opinión y sensaciones positivas (felicidad, satisfacción, orgullo y confianza) en lo físico (p.e. ”físicamente me siento bien”) y el autoconcepto general se refiere a la satisfacción con uno/a mismo/a y con la vida en general (p.e. ”desearía ser diferente”). La fiabilidad del cuestionario medida a través del alfa de Cronbach en su versión original fue de .93, y el de LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 59 cada una de sus escalas fue de .79 (autoconcepto general), .80 (habilidad), .83 (fuerza), .84 (condición física) y .88 (atractivo físico y autoconcepto físico general). 3.4. INVESTIGACIONES SOBRE EL AUTOCONCEPTO FÍSICO El autoconcepto físico figura habitualmente como una de las dimensiones del autoconcepto, en donde el dominio físico ha estado usualmente representado por las dimensiones de apariencia física y habilidad física (Coatsworth y Conroy 2006; Shapka y Keating, 2005). Sin embargo, Grabe, Ward y Hyde (2008) diferencian tres dimensiones del autoconcepto físico: habilidad física, apariencia física y conductas de control de peso. Sonstroem (1984) distingue la estatura, del peso, la constitución del cuerpo, el atractivo, la fuerza; por su parte Bracken (1992), distingue las dimensiones de competencia física, apariencia física, forma física y salud. Por otro lado, Fletcher y Hattie (2004) opina que el autoconcepto físico se compone de nueves subdominios: fuerza, obesidad, actividad física, resistencia, competencia (habilidad) deportiva, coordinación, salud, apariencia y flexibilidad. El estudio de Gutiérrez, Moreno y Sicilia, (1999) ha determinado un cuestionario de treinta preguntas. Las preguntas seleccionadas intentan comprender una triple dimensión dentro de cada escala: el producto (bueno en deporte), el proceso (capacidad para aprender las habilidades deportivas), y la percepción de confianza (confianza en el deporte). En consecuencia con estas aportaciones, no es de extrañar que Pintrich y Zusho (2007) recomendara abordar la investigación, dentro del campo de la psicología de la educación, desde un modelo general del aprendizaje en el que estaría incluido el autoconcepto como una de las variables con mayor relevancia en el proceso de aprendizaje. En nuestro país, existe un interés cada vez mayor en su estudio. Esto se encuentra reflejado no sólo en una mayor cantidad de trabajos que lo abordan sino, y sobre todo, en el hecho de que en el texto del modelo actual de enseñanza se establece como un objetivo básico el favorecer y promover en el alumno la construcción de una imagen positiva de sí mismo. R ESILIENCIA CAPITULO 4 4.1. Definición y conceptualización de la resiliencia 4.2. La distinción “resiliencia” 4.3. Factores asociados a la resiliencia personal 4.4. Resiliencia y situación de discapacidad 4.5. Dominios y variables de la resiliencia 4.6. Instrumentos de medida de la resiliencia 4.7. Investigaciones sobre la resiliencia LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 63 CAPÍTULO 4: RESILIENCIA 4.1. DEFINICIÓN Y CONCEPTUALIZACIÓN DE LA RESILIENCIA La resiliencia es la capacidad de sobreponerse a la adversidad, recuperarse, y salir fortalecido, con éxito y de desarrollar competencia social, académica y vocacional, pese a estar expuesto a un estrés psicosocial grave (Giaveanu, 2010; Walsh, 2007; Rutter, 1985). La resiliencia también puede referirse a los resultados positivos a pesar de las graves amenazas a la adaptación, desarrollo, o la capacidad de un sujeto para el mantenimiento, recuperación o mejora en los retos de salud mental después de la vida (Masten, 2001; Richman, Kubzansky, Maselko, Kawachi, Choo y Baver, 2005). Por ejemplo, las personas resilientes creen que pueden tener un efecto de refuerzo, son más capaces de adaptarse a los cambios, puede utilizar los éxitos del pasado para hacer frente a actual desafíos (Rutter, 1985) y el uso de las emociones positivas de recuperación de las consecuencias negativas experiencias emocionales (Tugade y Fredrickson, 2004). Otras cualidades asociadas con capacidad de recuperación son la paciencia, la tolerancia de afecto negativo, el optimismo (Connor, 2006), y la fé (Connor y Davidson, 2003). La resiliencia encarna las cualidades personales que le permiten al sujeto crecer en la adversidad. Las investigaciones realizadas durante los últimos 20 años han demostrado que la resiliencia es una característica multidimensional que varía según el contexto, tiempo, edad, sexo y origen cultural, así como dentro de un sujeto sometido a diferentes circunstancias de la vida (Geurts y Sonnentag, 2006; Seligman y Csikszentmihalyi, 2000; Werner y Smith, 1992; Yates y Masten, 2004). Una teoría para esta variabilidad fue desarrollada por Richardson y sus colegas, quien propuso el siguiente modelo de resiliencia (Richardson, 2002). Comenzando en un punto de equilibrio biopsicoespiritual (homeostasis), se adapta el cuerpo, mente y espíritu a las circunstancias de la vida actual. Los estresores internos y externos están siempre presentes y la capacidad para hacer frente a estos eventos se ve influenciada por las adaptaciones exitosas y fallidas a las interrupciones anteriores. En algunas situaciones, tales adaptaciones, o los factores de protección, son ineficaces, lo que resulta en la interrupción de la homeostasis biopsicoespiritual. Con el tiempo, la respuesta a esta interrupción es un proceso de reinserción social, dando lugar a uno de cuatro resultados: (1) la interrupción representa una oportunidad para el crecimiento y mayor capacidad de recuperación, por lo que la adaptación a la alteración da lugar a un nuevo nivel, más alto de la homeostasis, (2 ) un retorno a la homeostasis de referencia, en un esfuerzo por Ángela María Urrea Cuéllar 64 conseguir un poco más allá o más allá de la interrupción, (3) la recuperación de la pérdida, el establecimiento de un nivel más bajo de la homeostasis, o 4) un estado disfuncional en el que las estrategias desadaptativas (por ejemplo, conductas auto-destructivas) se utilizan para lidiar con factores estresantes. Capacidad de recuperación por lo tanto puede también ser visto como medida de éxito para afrontar el estrés capacidad. Los psicólogos del desarrollo se han interesado durante mucho tiempo por la construcción de la resiliencia, la cual ha sido ampliamente definida como ''un proceso dinámico en el que individuos presentan una adaptación positiva a pesar de las experiencias de adversidad significativa o trauma'' (Luthar y Cicchetti, 2000). La resiliencia es a menudo concebida como existente en un continuo con la vulnerabilidad que implica una resistencia a la psicopatología, aunque no total invulnerabilidad al desarrollo de trastornos psiquiátricos (Ingram y Price, 2001). Las primeras teorías de la resiliencia hicieron hincapié en la identificación de las características del niño asociado con resultados positivos en la cara de la adversidad (Rutter, 1985). Esta línea de investigación luego se expandió para incluir los factores externos de protección que puede promover la resiliencia, tales como escuelas efectivas y las relaciones con adultos que los apoyen (Luthar, Cicchetti, y Becker, 2000). Las teorías actuales ven la resiliencia como un constructo multidimensional, que incluye variables constitucionales como el temperamento y la personalidad, además de habilidades específicas (por ejemplo, activa la resolución de problemas) que permiten a los sujetos hacer frente a los eventos traumáticos de la vida. Los factores protectores que promueven conductas resilientes proceden de tres posibles fuentes: a) de los atributos personales como inteligencia, autoestima, capacidad para resolver problemas o competencia social; b) de los apoyos del sistema familiar; y c) del apoyo social derivado de la comunidad (Walsh, 2007). Aunque la primera ola de investigación de la resiliencia se centró en las características de los sujetos resilientes, una segunda ola de investigación en esta área se ha centrado más en la comprensión del proceso mediante el cual los sujetos son capaces de adaptarse con éxito, o recuperarse del estrés o trauma. La resiliencia es vista como algo más que una simple recuperación de los insultos (Bonanno, 2004), se puede definir como un crecimiento positivo o adaptación después de períodos de interrupción homeostático (Richardson, LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 65 2002). Aunque la adaptación positiva en respuesta a la adversidad extrema fue pensada originalmente para caracterizar a las personas extraordinarias, las investigaciones más recientes sugieren que la resiliencia es relativamente común entre los niños y adolescentes expuestos a la desventaja, el trauma y la adversidad (Masten, 2001). Con el propósito de comprender y explicar qué es lo que distingue a los sujetos que afrontan eficazmente las adversidades y consiguen una buena adaptación, se han identificado y relacionado con la conducta resiliente diversas características o capacidades personales positivas: optimismo (Peterson, 2000), felicidad (Giaveanu, 2010), autoestima (Walsh, 2007), sentido de coherencia (Lindström, 2003), hardiness (Halbesleben, 2006), estrategias de afrontamiento activo, etc. En esta investigación se considera la Resiliencia como un constructo multidimensional de la personalidad. Décadas de investigación sobre la resiliencia han visto el surgimiento y desarrollo de la psicología positiva. La resiliencia se ha utilizado para representar la capacidad del sujeto de supervivencia y el ajuste después de sufrir graves acontecimientos traumáticos. Se ha definido como las características personales que podrían promover una adaptación positiva del estrés y la adversidad (por ejemplo, Wagnild, 2003). Tugade y Fredrickson (2004, p. 320) sostuvo que "la resiliencia psicológica se refiere a efectivos de afrontamiento y adaptación, aunque frente a pérdidas, dificultades o la adversidad". A lo largo de las líneas de estos marcos conceptuales, varios instrumentos psicológicos se han desarrollado para medir la resiliencia (Ong, Bergeman, Bisconti y Wallace, 2006; Xiaonan y Jianxin, 2007). Estos instrumentos han demostrado ser fiables y válidos en el Oeste, y a su vez han ayudado a los investigadores aclarar la construcción de la resiliencia, por un lado, y por otra parte, han proporcionado las herramientas prácticas para los profesionales para encontrar formas de intervención para mejorar la resiliencia del sujeto en el entorno de la vida real (Ungar, 2004; Yu y Zhang, 2005). 4.2. LA DISTINCIÓN “RESILIENCIA” Según Affeck, Tennen y Gershman (1985) afirman que el vocablo “resiliencia” proviene del latín “resilio” que significa volver atrás y aunque el término fue tomado de la física en donde se define como la capacidad que tiene un material de recobrar su forma original después de haber estado sometido a altas temperaturas, en el marco de las ciencias sociales y humanas es entendido como la capacidad que tienen algunas personas para surgir ante hechos Ángela María Urrea Cuéllar 66 traumáticos, concibiendo dicho fenómeno como un proceso de construcción que se realiza desde la niñez y se define a partir de la manera como el mundo familiar se sobrepone cuando se ve enfrentado a situaciones de adversidad. 4.3. FACTORES ASOCIADOS A LA RESILIENCIA PERSONAL Por su parte Walsh (2007) afirma que los factores que promueven la resiliencia provienen de lo interno y lo externo al ser humano asumiendo que a partir del poner en juego estos recursos la capacidad de sobreponerse se fortalece, pues si contamos con una fuerza interna que permita mirar las situaciones adversas con espíritu superador, con una alta conciencia de salir adelante, se hace posible que la persona ante cualquier inconveniente que encuentre en su vida, busque alternativas efectivas de solución, aunque aclara la importancia de contar con un apoyo externo que le ayude a sobreponerse reforzando todas aquellas estrategias superadoras. Desde una perspectiva más interaccional se propone que para fortalecer la resiliencia es necesario que la persona:  Tenga buenas relaciones con los otros,  Adquiera la capacidad de aprender de las experiencias personales y ajenas, así como las habilidades de superación que se adquieren durante el desarrollo del ciclo vital personal y familiar,  Fortalezca su autoestima en perspectiva al logro de un empoderamiento personal que le permita enfrentar y sobreponerse ante cualquier situación adversa,  Detecte altos niveles de autonomía para afrontar los hechos de manera independiente, sin esperar que los otros tomen la iniciativa,  Sea creativo en la resolución de problemas de forma innovadora y  Sea poseedor de un muy buen humor pues este hace más dinámica la situación que se está viviendo. 4.4. RESILIENCIA Y SITUACIÓN DE DISCAPACIDAD Ahora bien, la situación de discapacidad resulta ser para la gran mayoría de las personas que se encuentran en ella, una experiencia de gran intensidad emocional e incluso traumática, a la que deben hacer frente de manera cotidiana, enfrentando obstáculos que en muchas ocasiones vulneran la LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 67 personalidad y las opciones de respuesta. Y es precisamente en este contexto donde la resiliencia adquiere relevancia, no solo como elemento de superación, sino también como fenómeno al que hay que observar con detenimiento por parte de los profesionales de ayuda en perspectiva de la construcción de protocolos adecuados para el abordaje de esta población. Acorde con observaciones e indagaciones realizadas, no es lo mismo afrontar la situación de discapacidad cuando esta es de nacimiento, que cuando se adquiere posteriormente, pues en el primer caso la persona suele establecer una relación más cercana con sus limitaciones minimizándolas con facilidad tanto física como psicológicamente, a partir de la potencialización de otras estructuras corporales que a partir de la plasticidad cerebral y orgánica sustituyen la carencia propia del órgano faltante o afectado y la apropiación corporal y emocional a las circunstancias que la discapacidad convoca. En el segundo caso (las personas que adquieren la discapacidad), las condiciones son diferentes en tanto que la asimilación psicosomática se complegiza en la medida que tanto el cuerpo como también la psiquis de la persona han generado aprendizajes, adaptaciones y repertorios asociados con la presencia o funcionalidad de un órgano que en un momento dado se pierde generando un proceso de duelo que no siempre logra realizarse de manera efectiva. Los radicales cambios sufridos ameritan una capacidad resiliente, a nuestro juicio aún mayor en la medida que la situación resulta ser, en proporción mucho más difícil de asimilar que en el caso de las personas nacida con la discapacidad. Es en este escenario donde la capacidad resiliente del individuo se configura como la mejor amiga de un proceso de recuperación, rehabilitación y/o de adaptación. 4.5. DOMINIOS Y VARIABLES DE LA RESILIENCIA En una investigación realizada en el eje cafetero colombiano con motivo del terremoto de 1999 que prácticamente dejó devastada a la ciudad de Armenia y altamente deteriorada a la ciudad de Pereira, los investigadores Cardona, Granada y Tabima (2002) dieron cuenta del fenómeno resiliencia en momentos de desastre. El documento final de dicho estudio presenta una juiciosa revisión de la teoría existente, dejando como resultado la construcción de un conjunto de categorías que definen la experiencia resiliente de una persona en sus diferentes dominios de interacción, definiendo de la misma manera las Ángela María Urrea Cuéllar 74 capacidad para recuperar efectivamente del estrés diario. Se discuten las implicaciones para la investigación de los factores de protección que sirven para inhibir el alcance, la gravedad y la difusión del estrés diario en la edad adulta más tarde. En una evaluación crítica de la resiliencia Luthar, Cicchetti y Becker (2000) presentan un concepto que connota el mantenimiento de la adaptación positiva de los individuos a pesar de las experiencias de adversidad significativa. Como la investigación empírica sobre la resiliencia ha florecido en los últimos años, las críticas han sido percibidas en el trabajo en esta área. Estas críticas se han centrado en las ambigüedades y en las definiciones y terminología centrales; heterogeneidad de riesgos con experiencia y competencia alcanzados por los individuos considerados como resistentes, la inestabilidad del fenómeno de la resistencia, y preocupaciones con respecto a la utilidad de la resiliencia como una construcción teórica. Abordamos cada crítica identificada a su vez, proponer soluciones para aquellos que consideramos legítimas y aclarar malentendidos que rodean a los que creemos que es menos válida. Llegaron a la conclusión de que el trabajo sobre la resiliencia posee gran potencial para aumentar la comprensión de los procesos que afectan a las personas en situación de riesgo. La realización del potencial encarnado por esta construcción, sin embargo, seguirá siendo limitada y sin una atención constante científica que algunos de los problemas conceptuales y metodológicos graves que han sido señaladas por los escépticos y defensores por igual. En una revisión realizada por Hoge, Austin y Pollack (2007) ofrecen una perspectiva sobre el concepto de "resiliencia", examinando el uso temprano del término en la investigación sobre "niños en riesgo" y discutir la relación entre los factores de riesgo y resiliencia. A continuación, repasamos los factores psicológicos y biológicos que pueden conferir resistencia al desarrollo de trastorno de estrés postraumático (TEPT) después de un trauma, examinar cómo la resiliencia ha sido evaluada y medida, y discutir temas que se abordarán en la promoción de nuestra comprensión de este concepto fundamental en el futuro. C OMPROMISO DEPORTIVO CAPITULO 5 5.1. Definición y conceptualización de compromiso deportivo 5.2. Modelo de compromiso deportivo 5.3. Instrumentos de medida del compromiso deportivo 5.4. Investigaciones sobre el compromiso deportivo LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 77 CAPÍTULO 5. COMPROMISO DEPORTIVO 5.1. DEFINICIÓN Y CONCEPTUALIZACIÓN DE COMPROMISO DEPORTIVO El compromiso ha sido definido por De la Reina y Martínez de Haro (2003) como el grado o nivel de implicación, de entrega, orientado a un área u otra de la conducta. En este caso consideramos el compromiso deportivo como una variable bidimensional, formada por la percepción del propio nivel de esfuerzo en la práctica y la intención de mantener la práctica deportiva a lo largo del tiempo. El compromiso deportivo es entendido como una disposición psicológica que representa el deseo y la decisión de seguir participando en el deporte (Ntoumanis y Vazou, 2005). Éste viene determinado por el grado de diversión que obtiene el deportista de la participación deportiva, las inversiones personales, las oportunidades de implicación y las coacciones sociales, además de la influencia de las alternativas de implicación y el apoyo social (Scanlan, Russell, Beals y Scanlan, 2003). El Compromiso Deportivo es un constructo que pretende identificar los factores que llevan a que alguien persista en una relación interpersonal, organizacional o se mantenga en la actividad deportiva que desarrolla con la finalidad de conocer cuáles son las razones y/o motivos que llevan a un deportista continuar practicando el deporte (Sousa, Smith y Cruz, 2008). Entendemos que el Compromiso Deportivo es un “constructor psicológico que representa el deseo y el propósito de continuar participando en el deporte” (McCarthy, Jones y Clark, 2008). Así, el abandono podría entenderse como disminución en el Compromiso Deportivo (Schmidt y Stein, 1991). 5.2. MODELO DE COMPROMISO DEPORTIVO Para explicar el modelo de Compromiso Deportivo se hace referencia a McCarthy, Jones y Clark (2008), ya que se cree que a partir de sus investigaciones se podría conocer y describir los factores que hacen que un sujeto se mantenga vinculado a una actividad deportiva. El modelo que plantean (Ntoumanis y Vazou, 2005) adaptado de la literatura científica sobre las relaciones amorosas, propone que el compromiso con la participación deportiva es función del placer individual por el deporte, es decir diversión deportiva, del atractivo de las alternativas fuera del deporte, de la inversión personal en la participación, de las oportunidades de la implicación disponibles por la participación continuada, de las coacciones sociales para Ángela María Urrea Cuéllar 78 continuar participando en el deporte y del apoyo social con el que cuenta el deportista. Este último factor fue posteriormente añadido por los autores al modelo (Scanlan, Russell, Beals, y Scanlan, 2003; Scanlan, Russell, Wilson y Scanlan, 2003). Recientemente, (Scanlan et al., 2003) ha matizado alguno de los determinantes y enfatizado la persistencia como consecuencia conductual del compromiso. Según el modelo reformulado, el compromiso deportivo viene determinado por el grado de diversión deportiva, las oportunidades valiosas que se obtienen de la participación deportiva, las otras prioridades, las inversiones personales, las coacciones sociales, y el apoyo social. El modelo de compromiso deportivo se ha trabajado en distintas investigaciones con deportistas españoles y se ha publicado la validación en español del cuestionario de compromiso deportivo (Sousa, Torregrosa, Viladrich, Villamarín y Cruz, 2007) que ha sido utilizada entre otros para evaluar el efecto del clima motivacional promovido por el entrenador y su estilo de comunicación en el compromiso y la diversión de deportistas jóvenes (Torregrosa, Sousa, Viladrich, Villamarían y Cruz, 2008). El modelo de compromiso deportivo en Ntoumanis y Vazou, 2005; Scanlan, Russell, Beals, y Scanlan, 2003; Scanlan, Russell, Wilson, y Scanlan, 2003, viene estudiando los factores que influyen en el deseo de continuar en una actividad deportiva. Según el modelo (ver Figura 11), cuantas más sensaciones de placer y diversión derivadas de la participación deportiva (diversión deportiva), más inversiones realizadas (inversiones personales), más oportunidades de implicación percibidas (oportunidades de implicación), más sentimientos de obligación para seguir en la actividad (coacciones sociales), más apoyo social percibido (apoyo social) y cuanto menos atractivas se perciben otras alternativas (oportunidades de implicación) más comprometido se encuentra el deportista para seguir practicando el deporte. De acuerdo con el modelo, éste se puede aplicar a diferentes edades, deportes y/o programas deportivos y sus factores se correlacionan entre si aunque sean independientes en cuanto a su determinación del compromiso. Es decir, un mismo nivel de compromiso deportivo puede venir determinado por factores diferentes, dependiendo del deportista, equipo, o programa deportivo. De acuerdo con diversos estudios, la diversión y las oportunidades de implicación son los predictores más potentes del compromiso deportivo (Weiss y Weiss, 2006; Panayotis, Haralambos y Konstantinos, 2006). En un estudio con deportistas españoles también se verificó la diversión deportiva como el predictor más fuerte del compromiso, seguida de las alternativas a la implicación (Sousa, Torregrosa, Viladrich, LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 79 Villamarin y Cruz, 2007). Entre estos factores, la diversión está claramente bajo el control del entrenador y por tanto es un factor claro de intervención para potenciar el compromiso y disminuir así el abandono deportivo. La perspectiva longitudinal del compromiso deportivo nos permite obtener más información de la previsión de permanencia o abandono de la actividad y qué factores son promotores de cambio en el compromiso. Diferentes estudios muestran que cambios en factores como la diversión o las oportunidades de implicación están asociados a cambios paralelos en el compromiso deportivo (Weiss y Weiss, 2006; Panayotis, Haralambos y Konstantinos, 2006). Tal como sugieren Weiss y Weiss (2006), partiendo del conocimiento de que el compromiso es susceptible de cambios a lo largo del tiempo, para promoverlo, será necesario realizar diferentes intervenciones para cambiar sus factores determinantes. Sin embargo, el compromiso se ve afectado no sólo por estos determinantes, sino probablemente también por factores como el desgaste al final de la temporada. El agotamiento desde una perspectiva del compromiso ha sido estudiado por Raedeke (2004) y Lonsdale, Hodge y Rose (2009) en entrenadores y deportistas revelando una relación entre el cansancio psicológico (“exhaustion”) y la perdida de interés por la actividad y la disminución del nivel de compromiso. Figura 11. Modelo de Compromiso Deportivo con los determinantes del compromiso y sus efectos, adaptado de Scalan, Russell, Wilson y Scalan (2003). Ángela María Urrea Cuéllar 80 5.3. INSTRUMENTOS DE MEDIDA DEL COMPROMISO DEPORTIVO  Sport Commitment Questionnaire (SCQ: Scanlan et al., 1993). La versión adaptada al castellano por Sousa, et al., (2007) consta de 27 ítems que se agrupan en seis factores principales: el compromiso deportivo (5 ítems), la diversión (4 ítems), las alternativas de participación (4 ítems), las coacciones sociales (8 ítems), las inversiones personales (2 ítems) y la implicación (4 ítems). La versión española del SCQ demostró su fiabilidad en las escalas de compromiso deportivo (alfa=.76), diversión deportiva (alfa=.88), y coacciones sociales (alfa=.80). Alternativas a la implicación (alfa=.66) fue una escala considerada aceptable aunque marginal. La análisis factorial exploratoria final identifica 4 factores (compromiso deportivo, diversión deportiva, alternativas a la implicación y coacciones sociales) y 21 ítems. Se puede encontrar más información respecto a las propiedades psicometricas en Sousa, Torregrosa, Viladrich, Villamarín y Cruz (2007). En cuanto al contenido del cuestionario, “Estoy muy dedicado a seguir jugando fútbol esta temporada”, “Me divierto jugando fútbol esta temporada” y “Creo que hay otras actividades más interesantes que el fútbol” son ejemplos de ítems de las sub-escalas de compromiso deportivo, diversión deportiva y alternativas a la implicación, respectivamente. Las respuestas se realizaron en una escala tipo Likert de 5 puntos (1-muy en desacuerdo; 5muy de acuerdo).  Perception of Success Questionnaire (POSQ; Roberts, Treasure, y Balagué, 1998). Mide las orientaciones de metas disposicionales, se utilizó la versión en castellano validada al español por Cervelló, Escartí, y Balagué (1999). Consta de un total de 10 ítems agrupados en dos factores principales, como son la orientación al ego (5 ítems) y a orientación a la tarea (5 ítems). 5.4. INVESTIGACIONES SOBRE EL COMPROMISO DEPORTIVO El Compromiso Deportivo se ha adaptado de la literatura científica, en donde se han realizado diversas investigaciones entre ellas en deportistas anglosajones (Carpenter y Coleman, 1998) como en España (Sousa, Torregrosa, Viladrich, Villamarín, y Cruz, 2007; Torregrosa, Boixados, Valiente y Cruz, 2004; Weiss, Kimmel, y Smith, 2001; Zahariadis, Tsorbatzoudis, y Alexandris, 2006) donde dichas investigaciones han manifestado que aspectos como la diversión son determinantes del compromiso deportivo. LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 81 Es por ello que resulta de vital importancia estudiar los aspectos que influyen en el compromiso deportivo de los jóvenes, facilitando su participación dentro de la actividad físico-deportiva, pues como señalan Torregrosa y Cruz (2006), este compromiso es un buen elemento para la prevención del abandono deportivo, ya que cuanto mayor sea, menor será la probabilidad de dejar la práctica deportiva, mejorando así la satisfacción a la hora de realizar deporte (Cecchini, González, y Montero, 2007; Sousa, Torregrosa, Viladrich, Villamaría, y Cruz, 2007). Autores como Torregrosa et al. (2008, 2011) postulan cuando existe un mayor compromiso por parte del deportista es posible que se disminuya considerablemente la posibilidad de abandono, por ende, el compromiso que los deportistas manifiestan hacia su práctica también se relaciona con la influencia de un clima deportivo en donde figuras como el entrenador, padres y compañeros son significativas, ya que al encontrarse fuera del ámbito académico, -en lo que debería ser una actividad libremente escogida-, el vínculo de compromiso debe potenciarse (García-Calvo, Leo-Marcos, MartínSanclemente y Sánchez-Miguel, 2008; Torregrosa et al., 2008). O PTIMISMO CAPITULO 6 6.1. Definición y conceptualización del optimismo 6.2. El optimismo como recurso psicológico 6.3. El estilo explicativo pesimista-optimista 6.4. El optimismo disposicional 6.5. Instrumentos de medida del optimismo 6.6. Investigaciones sobre el optimismo Ángela María Urrea Cuéllar 90 cuales ponen a prueba la pauta explicativa y su relación con la predicción de respuesta ante la derrota, simularon derrotas en situaciones controladas con nadadores. Cada nadador realizó una prueba en su estilo y distancia preferida. Después, los entrenadores les comunican entre 1,5 y 5 segundos (según la distancia y el estilo) por encima de lo que realmente habían marcado. Tras un descanso de vario minutos repitieron el intento tratando de mejorar el tiempo de la primera prueba. Tal y como se esperaba, los nadadores con perfil pesimista realizaron la segunda prueba peor que la primera. Por otro lado, los nadadores con perfil optimista recuperaron sus mejores tiempos y en algunos casos los mejoraron. Estudios como el comentado nos hacen ver la importancia del estilo explicativo de los deportistas cuando se enfrentan a situaciones potencialmente estresantes. Es importante señalar que existen resultados contradictorios según el estudio que se analice. Así, Venne, Laguna, Walk y Ravizza (2006), no encuentra relación entre estilos explicativos y rendimiento al realizar pruebas similares a las del equipo de Seligman. Por otro lado, MartinKrumm et al. (2003), llevó a cabo un estudio en baloncesto, dando a los jugadores información de fracaso en la ejecución de una acción concreta como el dribbling. En la segunda prueba, similar a la primera, los sujetos con perfil optimista se mostraron menos ansiosos, con más confianza y obtuvieron mejor rendimiento que los sujetos de perfil pesimista. Un tercer grupo con un estilo explicativo neutral obtuvo puntuaciones que se encontraban entre los otros dos grupos. Pero el optimismo no es exclusivo de los sujetos individuales. Un equipo puede comportar de una manera que muestre optimismo. Según el propio Seligman “la pauta explicativa funciona para prever actuaciones bajo presión, como ocurre después de un encuentro perdido o en los momentos decisivos de partidos muy ajustados. Los equipos, y no solamente sus integrantes, cuentan con una pauta explicativa significativa y susceptible de medirse (Seligman, 2004, p. 112). Sin aceptamos estas palabras, podemos pensar en la forma de evaluar el posible optimismo o pesimismo en los equipo al objeto de poder establecer intervenciones psicológicas para su modificación. Si bien hablamos de un constructo que forma parte de la personalidad del individuo y por tanto de algo que es muy complejo de modificar, existen estudios que muestran como el trabajo de entrenadores y profesores con programas específicos basados en feedback, evaluación objetiva y comunicación eficaz, han provocado ciertos cambios en el afrontamiento de situaciones y en la tendencia de pensamiento de los sujetos (Rodríguez y Caro, 2007). Parece claro que existe la posibilidad de aprender a ser más optimistas, a pesar de la carga genética que el ser humano LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 91 tiene en cualquier aspecto relacionado con su personalidad (Seligman, NolenHoeksema, Thornton y Thornton, 1990; Avia y Vázquez, 1999). A partir de aquí se plantearon dos trabajos específicos con los siguientes objetivos: 1. Comprobar la importancia del optimismo en la gestión de situaciones adversas a través de una réplica del estudio de Seligman, et al. (1990) en natación. 2. Analizar los estilos explicativos de los entrenadores de fútbol profesional y su posible influencia sobre los deportistas. 6.4. EL OPTIMISMO DISPOSICIONAL El optimismo disposicional es definido por Scheier y Carver (1987) como la expectativa o creencia estable, generalizada, de que en la vida ocurrirán cosas positivas. Esta definición se enmarca en el modelo de autorregulación de conducta, de Vohs y Baumeister (2011), este asume que, cuando surgen dificultades las expectativas favorables incrementan los esfuerzos de las personas para alcanzar los objetivos y las expectativas desfavorables reducen tales esfuerzos, a veces hasta el punto de desentenderse totalmente de la tarea (Carver y Scheier, 2001; Rasmussen, Wrosch, Scheier y Carver, 2006). Las distintas investigaciones a partir de los descubrimientos de estos auto-res, han analizado cómo la variable optimismo influye sobre la salud física y en qué medida sitúa a las personas en unas condiciones favorables para afrontar el estrés. Uno de los trabajos de Scheier y Carver (1987) destacó que el optimismo se asociaba negativamente con el informe de síntomas de malestar físico en los dos períodos de evaluación del estudio. Las personas consideradas como optimistas al principio del estudio también eran aquellas que señalaban tener menos síntomas físicos de malestar a lo largo del tiempo. Otro estudio de los mismos autores pero, realizado con pacientes sometidos a operaciones de bypass encontró que el optimismo ejerce un fuerte y destacado efecto sobre el bienestar de los pacientes, tanto durante como inmediatamente después de la operación. Los optimistas mostraron tener una recuperación más rápida y presentar menos complicaciones médicas que los pesimistas (Scheier y Carver, 1987). Se obtuvieron resultados similares con mujeres con cáncer de mama, en el cual las que puntuaron alto en optimismo se sentían menos angustiadas frente al diagnóstico que las pesimistas (Scheier y Carver, 1997). Ángela María Urrea Cuéllar 92 6.5. INSTRUMENTOS DE MEDIDA DEL OPTIMISMO  Estilo Explicativo Pesimista-Optimista (Expanded Attributional Style Questionnaire) (EASQ; Peterson y Villanova, 1988). Versión española de Comeche-Moreno, Díaz-García y Vallejo-Pareja (1995). A través de este cuestionario se obtiene las puntuaciones indicativas del estilo explicativo referido a las siguientes dimensiones simples: EASQ InternaNegativa (α = .64), EASQ Estable-Negativa (α = .91), EASQ Global-Negativa (α = .87), y dos dimensiones compuestas: EASQ Desesperanza y EASQ Compuesta Negativa (suma de las puntuaciones de las tres dimensiones anteriores). El alpha de Cronbach entre paréntesis corresponde a la muestra de este estudio. Altas puntuaciones informan sobre EEP y bajas muestran un EEO.  Inventario de orientación Vital (LOT-R; Scheier, Carver y Bridges, 1994). Esta escala consta de diez ítems tipo Likert, de cinco puntos, que van desde totalmente en desacuerdo a totalmente de acuerdo. Se ha reportado una fiabilidad de .78 en la población anglosajona. Este instrumento ya ha sido aplicado y validado en población de habla castellana, donde se ha encontrado una confiabilidad de .68 en una muestra de estudiantes universitarios españoles (Ferrando, Chico y Tous 2002) y de .60 en una muestra chilena (VeraVillarroel, Castillo y Guerrero, 2002). La versión española de Otero et al. (1998) del LOT-R. Consta de 10 ítems con una escala Likert de 5 puntos; seis ítems miden la dimensión de optimismo disposicional, en tanto que los otros cuatro ítems no se contabilizan y sirven para hacer menos evidente el contenido de la escala. De los seis ítems de contenido, tres están redactados en sentido positivo (optimismo) y tres en sentido negativo (pesimismo). Las puntuaciones de los ítems redactados en sentido negativo se invierten y se obtiene una puntuación total orientada hacia el polo de optimismo, cuyo recorrido es de 6 a 30. El optimismo disposicional se ha evaluado a través del LOT-R (Life Orientation Test Revised), de Scheier, Carver y Bridges (1994), versión española de Ferrando, Chico y Tous (2002). Altas puntuaciones en este cuestionario indican alto optimismo disposicional, y bajas informan sobre bajo optimismo disposicional. El alpha de Cronbach para el presente estudio fue de .75. LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 93 6.6. INVESTIGACIONES SOBRE EL OPTIMISMO Diversos estudios han mostrado la relevancia y utilidad del constructo de optimismo, dado que permite predecir variables y estados de notable importancia en Psicología Clínica (Ferrando et al., 2002; Ortiz, Ramos y VeraVillarroel, 2003). Del mismo modo el optimismo disposicional ha mostrado ser beneficioso para el bienestar físico y psicológico (Scheier et al., 1994; para una revisión véase Ortiz, Ramos y Vera-Villarroel, 2003; Segerstrom, 2006). Algunos estudios relacionan el optimismo con otras variables psicológicas. Por ejemplo, un estudio de Vera-Villarroel y Guerrero (2003) indica que los sujetos pesimistas se diferencian de los sujetos normales y optimistas en cuanto a la orientación positiva hacia los problemas y con los optimistas, en una solución racional de los problemas. Geers, Handley y McLarney (2003) muestran, en su investigación, que los optimistas son persuadidos en mayor medida por mensajes personales positivos y menos por los negativos en comparación con los pesimistas, sugiriendo que el optimismo contribuye al proceso de cambio actitudinal y a la forma en que los individuos se resisten a los intentos de cambio por parte de otros. No obstante, el constructo del optimismo ha sido estudiado en distintas culturas; existen hallazgos inconsistentes, que pueden ser explicados porque el medio cultural en que las personas viven puede afectar la forma en que perciben el mundo (Ji et al., 2004). Así por ejemplo, estudios con población china muestran que la interpretación de un solo factor es aplicada a la muestra de Hong Kong, pero no así a la muestra del continente donde sería más adecuada la solución de dos dimensiones (Lai y Yue, 2000). E STUDIO EMPÍRICO M ÉTODO 1.1 Objetivos 1.2 Participantes 1.3 Procedimientos 1.4 Instrumentos 1.5 Tratamiento estadístico LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 99 1. MÉTODO 1.1. OBJETIVOS Después de haber realizado una exhaustiva búsqueda de información para el marco de antecedentes y el teórico, se proponen los siguientes objetivos generales y específicos 1.1.1. Objetivos Generales  Analizar las distintas características psicológicas de la fortaleza mental como son el autoconcepto físico, la resiliencia, el compromiso deportivo, la motivación y el optimismo en el deporte de competición en deportistas con discapacidad visual.  Relacionar dichos atributos de la fortaleza mental en deportistas con discapacidad visual. 1.1.2. Objetivos Específicos  Describir las características de la fortaleza mental de los deportistas con deficiencia visual, a partir de las variables psicológicas (motivación deportiva, autoconcepto físico, resiliencia, compromiso deportivo y optimismo) y en función de la edad y los años de práctica.  Analizar las diferencias por edad y años de práctica de las variables psicológicas estudiadas.  Hallar las relaciones existentes entre las variables psicológicas en relación a las variables sociodemográficas.  Identificar las relaciones entre la motivación deportiva, el autoconcepto físico, la resiliencia, le compromiso deportivo y el optimismo que presentan los deportistas con deficiencia visual.  Estudiar cómo se comporta la muestra con respecto a las variables estudiadas.  Estimar la fortaleza mental de los deportistas con deficiencia visual a partir de las variables estudiadas.  Analizar un modelo de comportamiento donde se integren las variables psicológicas y el optimismo en un solo modelo. Ángela María Urrea Cuéllar 106 En la tabla 14 y figura 18, se muestra que 90 (42.9%) de los deportistas federados practican deportes individuales; 79 (37.6%) practican deportes de equipo y 41 (19.5%) ajedrez. 1.3. PROCEDIMIENTOS Para el desarrollo de la investigación se tuvieron en cuenta los siguientes pasos: a) En un primer momento se realizó una búsqueda de información de estudios y publicaciones que recogieran cierta similitud con esta investigación, se pudo constatar que son insuficientes los documentos referentes a la discapacidad visual. b) En segunda instancia se contactó a la Federación Colombiana de Deportes de Limitados Visuales (FEDELIV), a la cual se le dió a conocer al anteproyecto, para posteriormente obtener la autorización para la realización de la investigación en el marco de los X Juegos Nacionales de Deportistas con Discapacidad Visual. c) En un tercer momento, se les explicó tanto a entrenadores como a deportistas el proceso que se iba a llevar a cabo en la investigación, darles a conocer cuál sería el fin último de la misma; y la serie de cuestionarios que se aplicarían. (ANEXOS). d) Por último, se realizó la codificación de la información, para el proceso estadístico de los datos, iniciando con un conteo de los cuestionarios recogidos, detectando y descartando aquellos que podrían sesgar la información recogida por no estar completamente cumplimentados o aquellos cuyas respuestas marcaban más de una opción. La codificación de los datos se realizó mediante el programa SPSS/PC para Windows, versión 21.0 y el AMOS. 1.4. INSTRUMENTOS Para obtener la información necesaria y alcanzar los objetivos propuestos para esta segunda parte del estudio fueron distribuidos y aplicados cinco cuestionarios (Tabla 15): Escala de Motivación Deportiva (SMS-28), Escala de Autoconcepto Físico (PSPP), Escala de Resiliencia (CD-RISC), Cuestionario de Compromiso Deportivo (SCQe) y Escala de Optimismo (LOT-R). La descripción de los cuestionarios aplicados a las muestras aparece en el siguiente apartado. LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 107 1.4.1. Descripción de los instrumentos 1.4.1.1. Escala de Motivación Deportiva (SMS-28) de Pelletier, Fortier y Vallerand, 1995 Evalúa tres tipos de motivación intrínseca: hacia el conocimiento, al logro y a las experiencias estimulantes; tres tipos de motivación extrínseca: regulación externa, introyectada e identificada; y la conducta amotivada. Consta de 28 ítems y se presenta con una escala tipo Likert de 1 a 7 puntos. La dimensión regulación integrada no es evaluada puesto que resultados anteriores en otros dominios como en educación revelaron que no se distinguía claramente de la dimensión regulación identificada (Briere et al., 1995). Posteriormente se validó en inglés, denominándose Sport Motivation Scale (SMS, Pelletier et al., 1995). 1.4.1.2. Escala de Autoconcepto Físico (PSPP) de Fox y Corbin, 1989. Este cuestionario consta de 36 ítems divididos en seis escalas: competencia atlética y deportiva (autopercepción de la habilidad atlética y deportiva de la capacidad para aprender destrezas deportivas y de la seguridad para desenvolverse en contextos deportivos), condición física (condición y forma física, resistencia y fuerza, capacidad para persistir en el ejercicio, confianza en el estado físico), atractivo físico (percepción de la apariencia física propia y de la capacidad para mantener un tipo corporal delgado y atractivo), fuerza física (confianza para afrontar situaciones que requieren fuerza y desarrollo muscular) autoconcepto físico general (impresión u opinión general en cuanto a felicidad, satisfacción, orgullo y confianza sobre el estado físico) y autoconcepto general (grado de satisfacción con uno mismo y con la vida en general). 1.4.1.3. Escala de Resiliencia (CD-RISC) de Connor y Davidson, 2003. El CD-RISC tiene 25 ítems de autopercepción los cuales se relacionan con resiliencia, orientación a la acción, la auto-eficacia, la confianza, la adaptabilidad, la paciencia y la resiliencia en la cara de la adversidad, y las características de las figuras históricas que encarnan el concepto de resiliencia. 1.4.1.4. Cuestionario de Compromiso Deportivo (SCQe) de Scanlan, Simons et al., 1993. La versión adaptada al castellano por Sousa, et al., (2007) consta de 27 ítems que se agrupan en seis factores principales: el compromiso deportivo (5 ítems), Ángela María Urrea Cuéllar 108 la diversión (4 ítems), las alternativas de participación (4 ítems), las coacciones sociales (8 ítems), las inversiones personales (2 ítems) y la implicación (4 ítems). La versión española del SCQ demostró su fiabilidad en las escalas de compromiso deportivo (α = .76), diversión deportiva (α = .88), y coacciones sociales (α = .80). Alternativas a la implicación (α = .66) fue una escala considerada aceptable aunque marginal. La análisis factorial exploratoria final identifica 4 factores (compromiso deportivo, diversión deportiva, alternativas a la implicación y coacciones sociales) y 21 ítems. 1.4.1.5. Escala de Optimismo (LOT-R) de Scheier, Carver y Bridges, 1994. La versión española de Otero et al. (1998) del LOT-R. Consta de 10 ítems con una escala Likert de 5 puntos; seis ítems miden la dimensión de optimismo disposicional, en tanto que los otros cuatro ítems no se contabilizan y sirven para hacer menos evidente el contenido de la escala. De los seis ítems de contenido, tres están redactados en sentido positivo (optimismo) y tres en sentido negativo (pesimismo). Las puntuaciones de los ítems redactados en sentido negativo se invierten y se obtiene una puntuación total orientada hacia el polo de optimismo, cuyo recorrido es de 6 a 30. Tabla 15 Variables e instrumentos utilizados para su medida Variables Instrumentos utilizados Motivación deportiva SMS-28 Autoconcepto físico PSPP Resiliencia CD-RISC Compromiso deportivo SCQe Optimismo LOT-R 1.5. TRATAMIENTO ESTADÍSTICO Para responder al estudio realizado se tuvieron en cuenta los siguientes análisis:  Análisis de fiabilidad Se realizó el análisis de las propiedades psicométricas de cada una de las escalas utilizadas en este estudio para comprobar su fiabilidad y validez. La medida de fiabilidad se asume por medio del alfa de Cronbach, que es un modelo de consistencia interna, basado en el promedio de las correlaciones LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 109 entre los ítems (Cronbanch, 1951). Cuanto más cerca se encuentre el valor del alfa a 1 mayor es la consistencia interna de los ítems analizados. (George y Mallery, 2003).  Análisis Factorial Exploratorio Este análisis es un proceso de reducción de datos que confieren en un significado teórico de la medición (Kline, 2000), que es el paso decisivo para verificar la esctructura interna de las escalas, así como para seleccionar y otorgar significado teórico a un conjunto inicial de ítems de un test (MartínezArias, 1995).  Análisis Factorial Confirmatorio Corrige las deficiencias inherentes a la perspectiva exploratoria y conduce a una mayor concreción de las hipótesis que deben ser contrastadas, permitiendo confirmar o refutar el modelo del investigador. La contrastación de las hipótesis estructurales que pone de manifiesto la teoría determinará la validez del mismo. Esta aproximación va desde la teoría hacia los hechos, es decir, que la construcción del modelo está basada en información a priori sobre la naturaleza de la estructura de los datos, o bien en una teoría sustantiva en el campo de trabajo del que se trate (Schmitt, 1995).  Análisis descriptivos Se ejecutó un análisis descriptivo para cada una de las variables, calculando la frecuencia, media como medida de tendencia central, la desviación típica como medida de dispersión, la asimetría y la curtosis. Para ello se utilizó como criterio que la asimetría se situara por debajo del valor 2 y la curtosis por debajo del valor 7, lo que permitiría utilizar procedimientos de máxima verosimilitud (Curran, West y Finch, 1996). De igual manera, se analizaron las correlaciones bivariadas mediante el coeficiente de correlación de Pearson, para describir las relaciones significativas entre las diferentes variables del estudio.  Análisis de diferencia de medias (T - Student) La T de Student es utilizada para la apreciación de medias y proporciones en variables cuantitativas. Se usa para comparar medias de variables en dos grupos de casos que son independientes entre sí, al igual que para contrastar hipótesis sobre medias en poblaciones con distribución normal. También proporciona resultados aproximados para los contrastes de medias en muestras suficientemente grandes cuando estas poblaciones no se distribuyen Ángela María Urrea Cuéllar 110 normalmente (aunque en este último caso es preferible realizar una prueba no paramétrica) (Pardo-Merino, 2005).  Análisis de varianza (ANOVA) Se realizaron los análisis de diferencias de medias ANOVA para examinar las posibles diferencias existentes entre la motivación deportiva, el autoconcepto físico, el compromiso deportivo, la resiliencia y el optimismo, atendiendo a la variable sociodemográfica de deporte practicado. La ANOVA de un factor es el equivalente a la t de Student para más de dos grupos, es decir realiza una comparación de medias en variables cuantitativas para más de dos grupos de casos. Existen dos tipos de contrastes para comparar medias: a priori y post hoc. Los contrastes a priori se plantean antes de ejecutar el experimento y los contrastes post hoc se realizan después de haber llevado a cabo el experimento. También puede contrastar las tendencias existentes a través de las categorías.  Análisis de regresión Este tipo de análisis recurre métodos que permitan establecer la mejor correspondencia funcional entre dos o más variables relacionadas. El análisis de regresión permite modelar, examinar y explorar relaciones espaciales y puede ayudar a explicar los factores detrás de los patrones espaciales observados. Por ende, lo que se pretende es investigar si existe una asociación entre las dos variables testeando la hipótesis de independencia estadística; estudiar la fuerza de la asociación, a través de una medida de asociación denominada coeficiente de correlación, y estudiar la forma de la relación. Usando los datos propondremos un modelo para la relación y a partir de ella será posible predecir el valor de una variable a partir de la otra (Orellana, 2008).  Análisis de ecuaciones estructurales Esta es una técnica que combina tanto la regresión múltiple como el análisis factorial, permitiendo al investigador no solo evaluar las muy complejas interrelaciones de dependencia sino también incorporar los efectos del error de medida sobre los coeficientes estructurales al mismo tiempo, analizando las relaciones causales y no causales entre variables tomadas como indicadores de medida de los constructos, excluyendo del análisis el error de medición (Cupani, 2012; Hair et al., 1998; Klem, 2000; Schumacker y Lomax, 2004). Los análisis descriptivos, de fiabilidad, el factorial exploratorio, las diferencia de mediad (T de Students y ANOVA) y la análisis de regresión de las escalas utilizadas se realizaron con el programa estadístico SPSS 22.0. El análisis LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 111 factorial confirmatorio y el modelo de ecuaciones estructurales se llevaron a cabo utilizando el programa AMOS 22.0. Ante los resultados obtenidos tanto en los AFC como en los AFE, se ha considerado más adecuado realizar los análisis de diferencias de medias, correlaciones y regresión con los subfactores de cada escala atendiendo a los reflejados en la teoría ya existente y en la que están sustentadas dichas escalas. De esta manera se puede ofrecer una visión más congruente con los datos ofrecidos en otros estudios. R 4 ESULTADOS 2.1 Escala de motivación deportiva (SMS-28) 2.2 Escala de autoconcepto físico (PSPP) 2.3 Escala de resiliencia (CD-RISC) 2.4 Cuestionario de compromiso deportivo (SCQE) 2.5 Escala de optimismo (LOT-R) 2.6 Análisis correlacionar entre variables sociodemográficas y características psicológicas 2.7 Estudio empírico características psicológicas y el optimismo 2.8 Modelo explicativo de la fortaleza mental asumiendo como variable moduladora el optimismo LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 115 2. RESULTADOS Tal y como hemos comentado en la introducción de este capítulo, en este apartado se presentan, los resultados de los análisis de validez y fiabilidad de los instrumentos utilizados en la investigación, el análisis factorial exploratorio, análisis factorial confirmatorio, la descripción general de cada uno de los cuestionarios según género, edad, tipo de deficiencia, clasificación de la deficiencia, los años de práctica del deporte y de acuerdo al deporte practicado. 2.1. ESCALA DE MOTIVACIÓN DEPORTIVA (SMS-28) 2.1.1. Fiabilidad La fiabilidad de la escala global de Motivación Deportiva fue calculada a través del alpha de Cronbach obteniéndose un alpha de .873. En cuanto a los factores de dicha escala, para el factor Regulación Introyectada (RIntro.) compuesto por cuatro ítems (9, 14, 21 y 26) se halló un alpha de .668; para el factor Regulación Identificada (RI) que consta de cuatro ítems (7, 11, 17 y 24) el alpha obtenido fue de .580, por su parte la Regulación Externa (RE) que consta de cuatro ítems (6, 10, 16 y 22) el alpha fue de .712; para los factores que hacen parte de la motivación intrínseca, se halló que para la Motivación Intrínseca al Logro (ML) que consta de cuatro ítems (8, 12, 15 y 20) el alpha fue de .707; para la Motivación Intrínseca al Conocimiento (MC) el cual consta de cuatro ítems (2, 4, 23 y 27) el alpha calculado fue de .788; y por último la Motivación Intrínseca a las Experiencias (ME) que está compuesta de cuatro ítems (1, 13, 18 y 25) el alpha obtenido fue de .769; y por último, se encuentra el factor Amotivación (A) que consta de cuatro ítems (3, 5, 19 y 28) el cual tuvo como alpha .530. 2.1.2. Validez de constructo Para obtener evidencias de la validez de un modelo teórico se suele utilizar el Análisis Factorial Confirmatorio (AFC) y de esta manera demostrar la validez de la estructura factorial previamente obtenida con el Análisis Factorial Exploratorio (AFE) en estudios previos y por consiguiente la validez de las deducciones teóricas inferidas del mismo. Los aspectos que se desean confirmar deben estar previamente fundamentados en una teoría previa y/o en evidencias conocidas. Como consecuencia, el Análisis Factorial Confirmatorio (AFC) se ha convertido en los últimos años en uno de los procedimientos de análisis más utilizados en investigación en psicología. Ángela María Urrea Cuéllar 122 Tabla 20 Diferencia de medias según género de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ITEMS Hombre (n = 165) M (DT) Mujeres (n = 45) M (DT) t p 1. Por el placer que siento cuando vivo experiencias emocionantes 6.53 (1.08) 6.49 (1.31) .202 .840 2. Por el placer que me proporciona saber más acerca del deporte que practico 6.42 (1.34) 6.16 (1.48) 1.14 .254 3. Antes tenía buenas razones para hacer deporte, pero ahora me pregunto si debería seguir practicándolo 1.81 (1.58) 2.00 (1.85) -.704 .482 4. Por el placer de descubrir nuevas técnicas de entrenamiento 6.17 (1.56) 5.98 (1.80) .708 .480 5. Ya no lo sé; tengo la impresión de que soy incapaz de tener éxito en este deporte 1.42 (0.96) 1.6 (1.23) -1.05 .293 6. Porque me permite estar bien considerado por la gente que conozco 3.48 (2.42) 2.89 (2.10) 1.48 .139 7. Porque, en mi opinión, es una de las mejores maneras de conocer gente 5.44 (1.81) 4.76 (2.11) 2.17 .030* 8. Porque siento una gran satisfacción personal cuando domino determinadas técnicas difíciles de entrenamiento 6.59 (0.94) 6.49 (1.14) .635 .526 9. Porque resulta absolutamente necesario practicar deporte si uno quiere estar en forma 5.82 (1.66) 5.44 (1.97) 1.30 .194 10. Por el prestigio de ser un deportista 5.32 (2.16) 4.33 (2.54) 2.61 .010** 11. Porque es una de las mejores maneras que he elegido para desarrollar otros aspectos de mí mismo 6.56 (1.07) 6.51 (1.36) .243 .808 12. Por el placer que siento cuando mejoro en alguno de mis puntos débiles 6.58 (1.10) 6.47 (1.25) .604 .547 13. Por la emoción que siento cuando me encuentro realmente implicado en la actividad 6.56 (0.92) 6.49 (1.14) .458 .647 14. Porque necesito hacer deporte para sentirme bien 5.53 (1.91) 5.18 (2.23) 1.05 .295 15. Por la satisfacción que experimento cuando perfecciono mis habilidades 6.39 (1.32) 6.16 (1.64) .992 .322 16. Porque la gente que me rodea cree que es importante estar en forma 3.81 (2.15) 2.53 (1.75) 3.65 .000*** 17. Porque es una buena forma de aprender muchas cosas que me podrían resultar útiles en otras facetas de mi vida 6.40 (1.15) 6.51 (1.16) -.573 .567 18. Por las intensas emociones que siento practicando un deporte que me gusta 6.44 (1.28) 6.24 (1.61) .870 .385 19. Ya no lo tengo claro; la verdad es que no creo que mi sitio esté en el deporte 1.52 (1.24) 1.47 (1.29) .254 .801 20. Por el placer que siento cuando ejecuto determinados movimientos difíciles 5.67 (1.94) 5.80 (1.73) -.419 .676 21. Porque me sentiría mal si no practicara deporte habitualmente 5.52 (2.07) 4.64 (2.30) 2.45 .015 22. Para mostrar a otros lo bueno que soy en mi deporte 4.05 (2.34) 3.24 (2.49) 2.01 .045* 23. Por el placer que siento cuando aprendo técnicas de entrenamiento que no he intentado nunca 6.36 (1.21) 6.36 (1.43) .038 .970 24. Porque resulta una de las mejores maneras de llevarme bien con mis amigos 4.55 (2.43) 3.47 (2.50) 2.62 .009** 25. Porque me gusta la sensación de estar totalmente inmerso en la actividad 6.34 (1.30) 5.93 (1.80) 1.70 .091 26. Porque necesito hacer deporte de forma regular 5.47 (1.70) 4.44 (2.37) 3.27 .001*** 27. Por el placer de descubrir nuevas formas de realizar los movimientos 6.01 (1.69) 6.13 (1.69) -.448 .655 28. Me lo pregunto con frecuencia; me parece que no soy capaz de alcanzar las metas que me he propuesto 1.57 (1.17) 1.69 (1.22) -.602 .548 Regulación Introyectada 22.34 (4.87) 19.71 (7.10) 2.88 .004** Regulación Identificada 22.95 (4.50) 21.24 (5.09) 2.18 .030* Regulación Externa 16.65 (6.45) 13.00 (6.97) 3.31 .001*** Motivación Intrínseca al Logro 25.23 (3.85) 24.91 (4.80) .466 .641 Motivación Intrínseca al Conocimiento 24.96 (4.42) 24.62 (5.51) .427 .670 Motivación Intrínseca a la Experiencia 25.87 (3.32) 25.16 (5.16) 1.12 .261 Amotivación 6.32 (3.26) 6.76 (3.58) -.787 .432 Motivación Deportiva Total 144.3 (20.43) 135.4 (26.90) 2.41 .017* *p < .050; **p < .010;***p < .001 LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 123 Tabla 21 Diferencia de medias según edad de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ITEMS Jóvenes (n = 109) M (DT) Adultos (n = 101) M (DT) t p 1. Por el placer que siento cuando vivo experiencias emocionantes. 6.58 (1.09) 6.46 (1.17) .785 .433 2. Por el placer que me proporciona saber más acerca del deporte que practico. 6.28 (1.58) 6.45 (1.09) -.853 .395 3. Antes tenía buenas razones para hacer deporte, pero ahora me pregunto si debería seguir practicándolo. 1.85 (1.63) 1.84 (1.65) .051 .959 4. Por el placer de descubrir nuevas técnicas de entrenamiento. 6.06 (1.57) 6.20 (1.66) -.600 .549 5. Ya no lo sé; tengo la impresión de que soy incapaz de tener éxito en este deporte. 1.40 (0.93) 1.51 (1.12) -.784 .434 6. Porque me permite estar bien considerado por la gente que conozco. 3.26 (2.31) 3.46 (2.44) -.607 .545 7. Porque, en mi opinión, es una de las mejores maneras de conocer gente. 5.12 (1.84) 5.39 (1.95) -.670 .504 8. Porque siento una gran satisfacción personal cuando domino determinadas técnicas difíciles de entrenamiento. 6.55 (1.00) 6.59 (0.96) -.321 .749 9. Porque resulta absolutamente necesario practicar deporte si uno quiere estar en forma. 5.61 (1.80) 5.88 (1.66) -1.11 .267 10. Por el prestigio de ser un deportista. 4.84 (2.32) 5.40 (2.21) -1.76 .080 11. Porque es una de las mejores maneras que he elegido para desarrollar otros aspectos de mí mismo. 6.52 (1.18) 6.57 (1.08) -.327 .744 12. Por el placer que siento cuando mejoro en alguno de mis puntos débiles. 6.52 (1.20) 6.59 (1.06) -.454 .650 13. Por la emoción que siento cuando me encuentro realmente implicado en la actividad. 6.54 (1.08) 6.55 (0.84) -.098 .922 14. Porque necesito hacer deporte para sentirme bien. 5.17 (2.01) 5.76 (1.91) -2.20 .028* 15. Por la satisfacción que experimento cuando perfecciono mis habilidades. 6.39 (1.33) 6.28 (1.46) .609 .543 16. Porque la gente que me rodea cree que es importante estar en forma. 3.69 (2.06) 3.37 (2.20) 1.09 .276 17. Porque es una buena forma de aprender muchas cosas que me podrían resultar útiles en otras facetas de mi vida. 6.28 (1.34) 6.57 (0.89) -1.83 .068 18. Por las intensas emociones que siento practicando un deporte que me gusta. 6.39 (1.32) 6.41 (1.39) -.061 .951 19. Ya no lo tengo claro; la verdad es que no creo que mi sitio esté en el deporte. 1.47 (1.20) 1.55 (1.30) -.502 .616 20. Por el placer que siento cuando ejecuto determinados movimientos difíciles. 5.68 (1.86) 5.71 ( 1.93) -.130 .897 21. Porque me sentiría mal si no practicara deporte habitualmente. 5.17 (2.23) 5.51 (2.06) -1.18 .239 22. Para mostrar a otros lo bueno que soy en mi deporte. 4.15 (2.36) 3.58 (2.39) 1.71 .088 23. Por el placer que siento cuando aprendo técnicas de entrenamiento que no he intentado nunca. 6.24 (1.32) 6.50 (1.18) -1.48 .140 24. Porque resulta una de las mejores maneras de llevarme bien con mis amigos. 4.31 (2.38) 4.32 (2.59) -.014 .989 25. Porque me gusta la sensación de estar totalmente inmerso en la actividad. 6.20 (1.37) 6.31 (1.49) -.531 .596 26. Porque necesito hacer deporte de forma regular. 5.27 (1.82) 5.23 (1.99) .146 .884 27. Por el placer de descubrir nuevas formas de realizar los movimientos. 5.95 (1.74) 6.12 (1.63) -.706 .481 28. Me lo pregunto con frecuencia; me parece que no soy capaz de alcanzar las metas que me he propuesto. 1.49 (1.01) 1.71 (1.32) -1.40 .163 Regulación Introyectada 21.21 (5.78) 22.39 (5.17) -1.54 .123 Regulación Identificada 22.33 (4.91) 22.85 (4.41) -.807 .421 Regulación Externa 15.94 (6.75) 15.80 (6.72) .144 .886 Motivación Intrínseca al Logro 25.15 (4.22) 25.18 (3.91) -.056 .955 Motivación Intrínseca al Conocimiento 24.54 (4.92) 25.26 (4.36) -1.11 .267 Motivación Intrínseca a la Experiencia 25.72 (3.91) 25.72 (3.68) -.014 .989 Amotivación 6.21 (3.09) 6.62 (3.56) -.898 .370 Motivación Deportiva Total 141.0 (24.56) 143.8 (19.38) -.889 .370 *p < .050; **p < .010;***p < .001 Ángela María Urrea Cuéllar 124 Tabla 22 Diferencia de medias según años de práctica de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ITEMS 1 a 10 años (n = 115) M (DT) 11 a 20 años (n = 95) M (DT) t p 1. Por el placer que siento cuando vivo experiencias emocionantes. 6.50 (1.14) 6.54 (1.11) -.207 .836 2. Por el placer que me proporciona saber más acerca del deporte que practico. 6.35 (1.32) 6.38 (1.42) -.163 .871 3. Antes tenía buenas razones para hacer deporte, pero ahora me pregunto si debería seguir practicándolo. 1.82 (1.62) 1.88 (1.65) -.293 .769 4. Por el placer de descubrir nuevas técnicas de entrenamiento. 6.01 (1.77) 6.26 (1.38) -1.18 .236 5. Ya no lo sé; tengo la impresión de que soy incapaz de tener éxito en este deporte. 1.43 (1.01) 1.48 (1.04) -.347 .729 6. Porque me permite estar bien considerado por la gente que conozco. 3.19 (2.33) 3.55 (2.40) -1.08 .279 7. Porque, en mi opinión, es una de las mejores maneras de conocer gente. 5.41 (1.79) 5.16 (2.00) .956 .340 8. Porque siento una gran satisfacción personal cuando domino determinadas técnicas difíciles de entrenamiento. 6.58 (0.92) 6.56 (1.04) .181 .856 9. Porque resulta absolutamente necesario practicar deporte si uno quiere estar en forma. 5.84 (1.68) 5.62 (1.79) .924 .357 10. Por el prestigio de ser un deportista. 4.85 (2.35) 5.42 (2.16) -1.80 .072 11. Porque es una de las mejores maneras que he elegido para desarrollar otros aspectos de mí mismo. 6.52 (1.15) 6.58 (1.10) -.364 .717 12. Por el placer que siento cuando mejoro en alguno de mis puntos débiles. 6.48 (1.23) 6.65 (0.98) -1.11 .268 13. Por la emoción que siento cuando me encuentro realmente implicado en la actividad. 6.52 (0.95) 6.59 (0.98) -.568 .570 14. Porque necesito hacer deporte para sentirme bien. 5.48 (2.03) 5.42 (1.92) .208 .835 15. Por la satisfacción que experimento cuando perfecciono mis habilidades. 6.15 (1.56) 6.57 (1.10) -2.19 .029* 16. Porque la gente que me rodea cree que es importante estar en forma. 3.24 (2.14) 3.88 (2.07) -2.18 .030* 17. Porque es una buena forma de aprender muchas cosas que me podrían resultar útiles en otras facetas de mi vida. 6.43 (1.22) 6.42 (1.06) .031 .975 18. Por las intensas emociones que siento practicando un deporte que me gusta. 6.21 (1.61) 6.63 (0.88) -2.27 .024* 19. Ya no lo tengo claro; la verdad es que no creo que mi sitio esté en el deporte. 1.62 (1.47) 1.38 (0.88) 1.38 .168 20. Por el placer que siento cuando ejecuto determinados movimientos difíciles. 5.57 (1.94) 5.85 (1.82) -1.09 .274 21. Porque me sentiría mal si no practicara deporte habitualmente. 5.07 (2.33) 5.65 (1.86) -1.97 .050* 22. Para mostrar a otros lo bueno que soy en mi deporte. 3.82 (2.49) 3.95 (2.26) -.392 .695 23. Por el placer que siento cuando aprendo técnicas de entrenamiento que no he intentado nunca. 6.24 (1.49) 6.51 (0.87) -1.50 .134 24. Porque resulta una de las mejores maneras de llevarme bien con mis amigos. 4.00 (2.50) 4.69 (2.41) -2.03 .043* 25. Porque me gusta la sensación de estar totalmente inmerso en la actividad. 6.01 (1.59) 6.55 (1.12) -2.76 .006** 26. Porque necesito hacer deporte de forma regular. 5.01 (2.04) 5.54 (1.67) -2.01 .045* 27. Por el placer de descubrir nuevas formas de realizar los movimientos. 5.94 (1.78) 6.15 (1.56) -.890 .375 28. Me lo pregunto con frecuencia; me parece que no soy capaz de alcanzar las metas que me he propuesto. 1.63 (1.18) 1.56 (1.16) .418 .677 Regulación Introyectada 21.40 (5.94) 22.23 (4.92) -1.08 .278 Regulación Identificada 22.36 (4.61) 22.85 (4.74) -.765 .445 Regulación Externa 15.10 (6.87) 16.80 (6.44) -1.83 .069 Motivación Intrínseca al Logro 24.77 (4.30) 25.63 (3.71) -1.52 .128 Motivación Intrínseca al Conocimiento 24.54 (5.17) 2531. (3.94) -1.18 .237 Motivación Intrínseca a la Experiencia 25.23 (4.19) 26.31 (3.15) -2.05 .041* Amotivación 6.50 (3.29) 6.31 (3.38) .411 .681 Motivación Deportiva Total 139.9 (23.02) 145.4 (20.91) -1.80 .073 *p < .050; **p < .010;***p < .001 LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 125 2.1.4.4. Motivación deportiva según tipo de deficiencia La relación entre motivación deportiva y el tipo de deficiencia de los deportistas, no se obtuvo ninguna diferencia (Tabla 23). Tabla 23 Diferencia de medias según tipo de deficiencia de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ITEMS Total (n = 144) M (DT) Parcial (n = 66) M (DT) t p 1. Por el placer que siento cuando vivo experiencias emocionantes. 6.55 (1.07) 6.45 (1.24) .560 .576 2. Por el placer que me proporciona saber más acerca del deporte que practico. 6.33 (1.42) 6.42 (1.24) -.447 .656 3. Antes tenía buenas razones para hacer deporte, pero ahora me pregunto si debería seguir practicándolo. 1.84 (1.61) 1.86 (1.70) -.094 .925 4. Por el placer de descubrir nuevas técnicas de entrenamiento. 6.11 (1.63) 6.17 (1.56) -.232 .817 5. Ya no lo sé; tengo la impresión de que soy incapaz de tener éxito en este deporte. 1.40 (.948) 1.58 (1.17) -1.13 .258 6. Porque me permite estar bien considerado por la gente que conozco. 3.27 (2.34) 3.53 (2.41) -.737 .462 7. Porque, en mi opinión, es una de las mejores maneras de conocer gente. 5.32 (1.93) 5.24 (1.79) .273 .785 8. Porque siento una gran satisfacción personal cuando domino determinadas técnicas difíciles de entrenamiento. 6.58 (1.02) 6.56 (.879) .114 .909 9. Porque resulta absolutamente necesario practicar deporte si uno quiere estar en forma. 5.60 (1.79) 6.06 (1.55) -1.80 .073 10. Por el prestigio de ser un deportista. 5.11 (2.32) 5.11 (2.19) .015 .988 11. Porque es una de las mejores maneras que he elegido para desarrollar otros aspectos de mí mismo. 6.61 (1.12) 6.41 (1.13) 1.20 .231 12. Por el placer que siento cuando mejoro en alguno de mis puntos débiles. 6.51 (1.26) 6.65 (.774) -.817 .415 13. Por la emoción que siento cuando me encuentro realmente implicado en la actividad. 6.56 (1.03) 6.53 (.808) .175 .861 14. Porque necesito hacer deporte para sentirme bien. 5.48 (2.03) 5.39 (1.85) .289 .773 15. Por la satisfacción que experimento cuando perfecciono mis habilidades. 6.33 (1.45) 6.35 (1.25) -.073 .942 16. Porque la gente que me rodea cree que es importante estar en forma. 3.47 (2.14) 3.68 (2.12) -.685 .495 17. Porque es una buena forma de aprender muchas cosas que me podrían resultar útiles en otras facetas de mi vida. 6.39 (1.29) 6.50 (.770) -.648 .518 18. Por las intensas emociones que siento practicando un deporte que me gusta. 6.44 (1.33) 6.32 (1.39) .593 .554 19. Ya no lo tengo claro; la verdad es que no creo que mi sitio esté en el deporte. 1.51 (1.25) 1.50 (1.23) .075 .940 20. Por el placer que siento cuando ejecuto determinados movimientos difíciles. 5.72 (1.94) 5.65 (1.76) .226 .821 21. Porque me sentiría mal si no practicara deporte habitualmente. 5.33 (2.10) 5.33 (2.26) .000 1.00 22. Para mostrar a otros lo bueno que soy en mi deporte. 3.76 (2.37) 4.12 (2.42) -.999 .320 23. Por el placer que siento cuando aprendo técnicas de entrenamiento que no he intentado nunca. 6.33 (1.33) 6.44 (1.06) -.604 .547 24. Porque resulta una de las mejores maneras de llevarme bien con mis amigos. 4.24 (2.45) 4.47 (2.54) -.614 .540 25. Porque me gusta la sensación de estar totalmente inmerso en la actividad. 6.32 (1.44) 6.11 (1.39) 1.00 .316 26. Porque necesito hacer deporte de forma regular. 5.11 (1.95) 5.55 (1.74) -1.54 .125 27. Por el placer de descubrir nuevas formas de realizar los movimientos. 5.94 (1.82) 6.23 (1.34) -1.12 .260 28. Me lo pregunto con frecuencia; me parece que no soy capaz de alcanzar las metas que me he propuesto. 1.57 (1.10) 1.65 (1.33) -.469 .640 Regulación Introyectada 21.52 (5.44) 22.33 (5.66) -.992 .323 Regulación Identificada 22.56 (4.78) 22.62 (4.45) -.084 .933 Regulación Externa 15.61 (6.81) 16.44 (6.50) -.829 .408 Motivación Intrínseca al Logro 25.14 (4.30) 25.21 (3.50) -.121 .904 Motivación Intrínseca al Conocimiento 24.72 (4.84) 25.26 (4.25) -.782 .435 Motivación Intrínseca a la Experiencia 25.86 (3.74) 25.41 (3.89) .802 .424 Amotivación 6.33 (3.07) 6.59 (3.82) -.534 .594 Motivación Deportiva Total 141.74 (22.64) 143.86 (21.34) -.643 .521 *p < .050; **p < .010;***p < .001 Ángela María Urrea Cuéllar 126 2.1.4.5. Motivación deportiva según clasificación de la deficiencia La relación entre motivación deportiva y la clasificación de la deficiencia de los deportistas, no se obtuvo ninguna diferencia (Tabla 24). Tabla 24 Diferencia de medias según clasificación de la deficiencia de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ITEMS B1 (n = 143) M (DT) B2-B3 (n = 67) M (DT) t p 1. Por el placer que siento cuando vivo experiencias emocionantes. 6.55 (1.07) 6.46 (1.23) .494 .622 2. Por el placer que me proporciona saber más acerca del deporte que practico. 6.33 (1.42) 6.43 (1.23) -.514 .608 3. Antes tenía buenas razones para hacer deporte, pero ahora me pregunto si debería seguir practicándolo. 1.85 (1.61) 1.85 (1.69) -.019 .985 4. Por el placer de descubrir nuevas técnicas de entrenamiento. 6.10 (1.63) 6.18 (1.55) -.311 .756 5. Ya no lo sé; tengo la impresión de que soy incapaz de tener éxito en este deporte. 1.40 (0.95) 1.58 (1.17) -1.20 .228 6. Porque me permite estar bien considerado por la gente que conozco. 3.29 (2.34) 3.49 (2.41) -.587 .558 7. Porque, en mi opinión, es una de las mejores maneras de conocer gente. 5.32 (1.94) 5.24 (1.78) .295 .768 8. Porque siento una gran satisfacción personal cuando domino determinadas técnicas difíciles de entrenamiento. 6.57 (1.03) 6.57 (0.87) .046 .964 9. Porque resulta absolutamente necesario practicar deporte si uno quiere estar en forma. 5.59 (1.80) 6.07 (1.55) -1.90 .058 10. Por el prestigio de ser un deportista. 5.10 (2.33) 5.13 (2.18) -.108 .914 11. Porque es una de las mejores maneras que he elegido para desarrollar otros aspectos de mí mismo. 6.61 (1.13) 6.41 (1.13) 1.13 .257 12. Por el placer que siento cuando mejoro en alguno de mis puntos débiles. 6.51 (1.26) 6.66 (0.77) -.872 .384 13. Por la emoción que siento cuando me encuentro realmente implicado en la actividad. 6.55 (1.03) 6.54 (0.80) .105 .916 14. Porque necesito hacer deporte para sentirme bien. 5.48 (2.04) 5.40 (1.84) .247 .805 15. Por la satisfacción que experimento cuando perfecciono mis habilidades. 6.33 (1.45) 6.36 (1.25) -.143 .886 16. Porque la gente que me rodea cree que es importante estar en forma. 3.45 (2.14) 3.70 (2.11) -.782 .435 17. Porque es una buena forma de aprender muchas cosas que me podrían resultar útiles en otras facetas de mi vida. 6.38 (1.29) 6.51 (0.76) -.720 .473 18. Por las intensas emociones que siento practicando un deporte que me gusta. 6.43 (1.34) 6.33 (1.38) .524 .601 19. Ya no lo tengo claro; la verdad es que no creo que mi sitio esté en el deporte. 1.52 (1.26) 1.49 (1.22) .136 .892 20. Por el placer que siento cuando ejecuto determinados movimientos difíciles. 5.71 (1.95) 5.66 (1.75) .202 .840 21. Porque me sentiría mal si no practicara deporte habitualmente. 5.33 (2.10) 5.34 (2.24) -.046 .963 22. Para mostrar a otros lo bueno que soy en mi deporte. 3.78 (2.36) 4.07 ( 2.43) -.816 .416 23. Por el placer que siento cuando aprendo técnicas de entrenamiento que no he intentado nunca. 6.33 (1.34) 6.43 (1.06) -.559 .577 24. Porque resulta una de las mejores maneras de llevarme bien con mis amigos. 4.27 (2.44) 4.42 (2.55) -.414 .680 25. Porque me gusta la sensación de estar totalmente inmerso en la actividad. 6.32 (1.44) 6.10 (1.38) 1.02 .305 26. Porque necesito hacer deporte de forma regular. 5.11 (1.96) 5.54 (1.73) -1.51 .131 27. Por el placer de descubrir nuevas formas de realizar los movimientos. 5.94 (1.82) 6.24 (1.33) -1.21 .228 28. Me lo pregunto con frecuencia; me parece que no soy capaz de alcanzar las metas que me he propuesto. 1.57 (1.10) 1.66 (1.32) -.518 .605 Regulación Introyectada 21.50 (5.45) 22.36 (5.62) -1.04 .296 Regulación Identificada 22.58 (4.79) 22.58 (4.43) -.002 .998 Regulación Externa 15.62 (6.84) 16.40 (6.46) -.784 .434 Motivación Intrínseca al Logro 25.13 (4.31) 25.24 (3.48) -.187 .852 Motivación Intrínseca al Conocimiento 24.70 (4.85) 25.28 (4.22) -.846 .398 Motivación Intrínseca a la Experiencia 25.85 (3.75) 25.43 (3.86) .748 .455 Amotivación 6.33 (3.09) 6.58 (3.79) -.514 .608 Motivación Deportiva Total 141.7 (22.72) 143.8 (21.18) -.658 .511 *p < .050; **p < .010;***p < .001 LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 127 2.1.4.6. Motivación deportiva según la causa de la discapacidad En la Tabla 25, se evidencias las diferencias significativas entre la motivación deportiva y la causa de la discapacidad, el ítem 6 “Porque me permite estar bien considerado por la gente que conozco” donde se observa una ligera diferencia significativa (t = 1.913; p < .009); el ítem 21 “Porque me sentiría mal si no practicara deporte habitualmente” con una ligera diferencia significativa (t = 3.093; p < .017); el ítem 28 “Me lo pregunto con frecuencia; me parece que no soy capaz de alcanzar las metas que me he propuesto” es otro de los ítems con una ligera diferencia significativa (t = 11.863; p < .031); por su parte la agrupación de los ítems en las diferentes subescalas arroja, que, la subescala Amotivación tiene una elevada diferencia significativa de (t = 7.294; p < .048). 2.1.4.7. Motivación deportiva según el deporte practicado En la Tabla 26, se evidencias las diferencias significativas entre la motivación deportiva y el deporte practicado, el ítem 2 “Por el placer que me proporciona saber más acerca del deporte que practico” con una ligera diferencia significativa (t = 4.389; p < .014); el ítem 6 “Porque me permite estar bien considerado por la gente que conozco” donde se observa una marcada diferencia significativa (t = 9.671; p < .000); el ítem 10 “Por el prestigio de ser un deportista” se aprecia una diferencia ligeramente significativa (t = 3.948; p < .021); el ítem 14 “Porque necesito hacer deporte para sentirme bien”, (t = 3.367; p < .036); el ítem 16 “Porque la gente que me rodea cree que es importante estar en forma”, con una marcada diferencia significativa (t = 13.719; p < .000); el ítem 21 “Porque me sentiría mal si no practicara deporte habitualmente” con una diferencia significativa (t = 10.787; p < .000); el ítem 22 “Para mostrar a otros lo bueno que soy en mi deporte”, (t = 8.259; p < .004); el ítem 24 “Porque me resulta una de las mejores maneras de llevarme bien con mis amigos” con (t = 19.162; p < .000); el ítem 25 “Porque me gusta la sensación de estar totalmente inmerso en la actividad” con diferencia de (t = 4.602; p < .011); el ítem 28 “Me lo pregunto con frecuencia; me parece que no soy capaz de alcanzar las metas que me he propuesto” es otro de los ítems con una ligera diferencia significativa (t = 4.336; p < .014); por su parte la agrupación de los ítems en las diferentes subescalas arroja, que, la subescala Regulación Inytroyectada evidencia una ligera diferencia (t = 6.442; p < .002); la Regulación Identificada muestra una diferencia significativa elevada (t = 12.957; p < .000); la Regulación Externa también con uan diferencia significativa elevada (t = 16.716; p < .000); la Motivación Intrínseca al Conocimiento con una ligera diferencia de (t = 3.376; p Ángela María Urrea Cuéllar 128 < .036); y la Motivación Deportiva Total tiene una elevada diferencia significativa de (t = 10.629; p < .000). Tabla 25 Diferencia de medias según causa de la discapacidad de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ITEMS Genética (n = 92) M (DT) Adquirida (n = 118) M (DT) t p 1. Por el placer que siento cuando vivo experiencias emocionantes. 6.48 (1.24) 6.55 (1.03) -.461 .645 2. Por el placer que me proporciona saber más acerca del deporte que practico. 6.33 (1.42) 6.39 (1.32) -.335 .738 3. Antes tenía buenas razones para hacer deporte, pero ahora me pregunto si debería seguir practicándolo. 2.02 (1.80) 1.71 (1.48) 1.36 .174 4. Por el placer de descubrir nuevas técnicas de entrenamiento. 6.08 (1.65) 6.17 (1.57) -.416 .678 5. Ya no lo sé; tengo la impresión de que soy incapaz de tener éxito en este deporte. 1.50 (1.07) 1.42 (.991) .533 .594 6. Porque me permite estar bien considerado por la gente que conozco. 2.87 (2.23) 3.73 (2.41) -2.64 .009* * 7. Porque, en mi opinión, es una de las mejores maneras de conocer gente. 5.11 (1.82) 5.44 (1.93) -1.26 .208 8. Porque siento una gran satisfacción personal cuando domino determinadas técnicas difíciles de entrenamiento. 6.62 (.823) 6.53 (1.09) .626 .532 9. Porque resulta absolutamente necesario practicar deporte si uno quiere estar en forma. 5.54 (1.85) 5.90 (1.63) -1.47 .142 10. Por el prestigio de ser un deportista. 4.84 (2.30) 5.32 (2.24) -1.53 .126 11. Porque es una de las mejores maneras que he elegido para desarrollar otros aspectos de mí mismo. 6.63 (.934) 6.48 (1.26) .935 .351 12. Por el placer que siento cuando mejoro en alguno de mis puntos débiles. 6.63 (.910) 6.50 (1.27) .828 .409 13. Por la emoción que siento cuando me encuentro realmente implicado en la actividad. 6.57 (.829) 6.53 (1.06) .232 .817 14. Porque necesito hacer deporte para sentirme bien. 5.36 (2.15) 5.53 (1.83) -.605 .546 15. Por la satisfacción que experimento cuando perfecciono mis habilidades. 6.41 (1.27) 6.28 (1.47) .688 .492 16. Porque la gente que me rodea cree que es importante estar en forma. 3.30 (2.09) 3.71 (2.15) -1.37 .170 17. Porque es una buena forma de aprender muchas cosas que me podrían resultar útiles en otras facetas de mi vida. 6.60 (.826) 6.29 (1.34) 1.94 .053 18. Por las intensas emociones que siento practicando un deporte que me gusta. 6.43 (1.35) 6.37 (1.35) .328 .743 19. Ya no lo tengo claro; la verdad es que no creo que mi sitio esté en el deporte. 1.61 (1.30) 1.43 (1.19) 1.01 .310 20. Por el placer que siento cuando ejecuto determinados movimientos difíciles. 5.67 (1.92) 5.71 (1.87) -.144 .886 21. Porque me sentiría mal si no practicara deporte habitualmente. 4.93 (2.28) 5.64 (1.99) -2.40 .017* 22. Para mostrar a otros lo bueno que soy en mi deporte. 3.88 (2.46) 3.87 (2.33) .023 .982 23. Por el placer que siento cuando aprendo técnicas de entrenamiento que no he intentado nunca. 6.42 (1.18) 6.31 (1.31) .630 .529 24. Porque resulta una de las mejores maneras de llevarme bien con mis amigos. 4.09 (2.46) 4.49 (2.48) -1.17 .241 25. Porque me gusta la sensación de estar totalmente inmerso en la actividad. 6.15 (1.56) 6.33 (1.30) -.898 .370 26. Porque necesito hacer deporte de forma regular. 5.28 (1.89) 5.22 (1.91) .235 .814 27. Por el placer de descubrir nuevas formas de realizar los movimientos. 6.03 (1.77) 6.03 (1.62) -.005 .996 28. Me lo pregunto con frecuencia; me parece que no soy capaz de alcanzar las metas que me he propuesto. 1.79 (1.36) 1.44 (.983) 2.17 .031* Regulación Introyectada 21.12 (5.69) 22.29 (5.33) -1.52 .128 Regulación Identificada 22.42 (4.17) 22.70 (5.04) -.429 .668 Regulación Externa 14.89 (6.52) 16.64 (6.79) -1.87 .062 Motivación Intrínseca al Logro 25.34 (3.77) 25.03 (4.28) .551 .583 Motivación Intrínseca al Conocimiento 24.86 (4.76) 24.91 (4.59) -.074 .941 Motivación Intrínseca a la Experiencia 25.63 (3.87) 25.79 (3.73) -.299 .766 Amotivación 6.92 (3.90) 6.01 (2.74) 1.99 .048* Motivación Deportiva Total 141.18 (21.76) 143.36 (22.60) -.702 .484 *p < .050; **p < .010;***p < .001 LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 129 Tabla 26 ANOVA según el deporte practicado de los ítems y factores de la escala de Motivación Deportiva ITEMS Deportes de Equipo (n = 79) M (DT) Deportes Individual (n = 90) M (DT) Ajedrez (n = 41) M (DT) f p 1. Por el placer que siento cuando vivo experiencias emocionantes. 6.63 (.989) 6.37 (1.30) 6.63 (.942) 1.44 .239 2. Por el placer que me proporciona saber más acerca del deporte que practico. 6.61 (1.14) 6.04 (1.61) 6.59 (.999) 4.38 .014* 3. Antes tenía buenas razones para hacer deporte, pero ahora me pregunto si debería seguir practicándolo. 1.92 (1.72) 1.78 (1.57) 1.85 (1.63) .167 .846 4. Por el placer de descubrir nuevas técnicas de entrenamiento. 6.44 (1.15) 5.92 (1.79) 5.98 (1.86) 2.46 .087 5. Ya no lo sé; tengo la impresión de que soy incapaz de tener éxito en este deporte. 1.37 (.950) 1.59 (1.14) 1.34 (.883) 1.31 .272 6. Porque me permite estar bien considerado por la gente que conozco. 4.24 (2.43) 2.80 (2.20) 2.85 (2.10) 9.67 .000*** 7. Porque, en mi opinión, es una de las mejores maneras de conocer gente. 5.67 (1.90) 5.13 (1.83) 4.93 (1.91) 2.70 .069 8. Porque siento una gran satisfacción personal cuando domino determinadas técnicas difíciles de entrenamiento. 6.71 (.701) 6.48 (1.09) 6.51 (1.16) 1.26 .285 9. Porque resulta absolutamente necesario practicar deporte si uno quiere estar en forma. 5.95 (1.49) 5.63 (1.92) 5.59 (1.74) .906 .406 10. Por el prestigio de ser un deportista. 5.67 (2.09) 4.78 (2.38) 4.76 (2.22) 3.94 .021* 11. Porque es una de las mejores maneras que he elegido para desarrollar otros aspectos de mí mismo. 6.72 (.697) 6.48 (1.25) 6.37 (1.46) 1.64 .196 12. Por el placer que siento cuando mejoro en alguno de mis puntos débiles. 6.71 (.865) 6.5 (1.15) 6.39 (1.48) 1.27 .282 13. Por la emoción que siento cuando me encuentro realmente implicado en la actividad. 6.67 (.693) 6.48 (1.01) 6.46 (1.26) 1.02 .359 14. Porque necesito hacer deporte para sentirme bien. 5.86 (1.73) 5.33 (2.11) 4.93 (2.00) 3.36 .036* 15. Por la satisfacción que experimento cuando perfecciono mis habilidades. 6.46 (1.19) 6.28 (1.39) 6.24 (1.72) .458 .633 16. Porque la gente que me rodea cree que es importante estar en forma. 4.47 (1.91) 3.01 (2.12) 2.88 (1.95) 13.71 .000*** 17. Porque es una buena forma de aprender muchas cosas que me podrían resultar útiles en otras facetas de mi vida. 6.61 (.838) 6.30 (1.31) 6.34 (1.27) 1.64 .196 18. Por las intensas emociones que siento practicando un deporte que me gusta. 6.42 (1.30) 6.44 (1.35) 6.27 (1.45) .248 .781 19. Ya no lo tengo claro; la verdad es que no creo que mi sitio esté en el deporte. 1.53 (1.19) 1.51 (1.32) 1.46 (1.18) .040 .961 20. Por el placer que siento cuando ejecuto determinados movimientos difíciles. 5.86 (1.7) 5.54 (2.05) 5.71 (1.87) .588 .556 21. Porque me sentiría mal si no practicara deporte habitualmente. 6.14 (1.42) 5.02 (2.30) 4.46 (2.47) 10.78 .000*** 22. Para mostrar a otros lo bueno que soy en mi deporte. 4.71 (2.31) 3.40 (2.39) 3.32 (2.10) 8.25 .000*** 23. Por el placer que siento cuando aprendo técnicas de entrenamiento que no he intentado nunca. 6.48 (1.06) 6.24 (1.41) 6.39 (1.24) .756 .471 24. Porque resulta una de las mejores maneras de llevarme bien con mis amigos. 5.57 (1.93) 3.62 (2.50) 3.41 (2.40) 19.16 .000*** 25. Porque me gusta la sensación de estar totalmente inmerso en la actividad. 6.62 (.978) 6.09 (1.52) 5.90 (1.77) 4.60 .011* 26. Porque necesito hacer deporte de forma regular. 5.43 (1.60) 5.22 (2.01) 4.95 (2.16) .871 .420 27. Por el placer de descubrir nuevas formas de realizar los movimientos. 6.23 (1.46) 5.74 (1.97) 6.29 (1.28) 2.36 .097 28. Me lo pregunto con frecuencia; me parece que no soy capaz de alcanzar las metas que me he propuesto. 1.39 (1.01) 1.87 (1.40) 1.39 (.703) 4.33 .014* Regulación Introyectada 23.38 (4.11) 21.21 (6.29) 19.93 (5.31) 6.44 .002** Regulación Identificada 24.57 (3.89) 21.53 (4.72) 21.05 (4.70) 12.95 .000*** Regulación Externa 19.09 (6.21) 13.99 (6.38) 13.80 (6.08) 16.71 .000*** Motivación Intrínseca al Logro 25.73 (2.89) 24.80 (4.55) 24.85 (4.76) 1.26 .285 Motivación Intrínseca al Conocimiento 25.76 (3.62) 23.96 (5.60) 25.24 (3.79) 3.37 .036* Motivación Intrínseca a la Experiencia 26.34 (2.73) 25.38 (4.32) 25.27 (4.18) 1.73 .179 Amotivación 6.22 (3.42) 6.74 (3.40) 6.05 (2.92) .831 .437 Motivación Deportiva Total 151.09 (17.67) 137.61 (24.31) 136.2 (20.34) 10.62 .000*** *p < .050; **p < .010;***p < .001 Ángela María Urrea Cuéllar 130 La ANOVA entre la motivación deportiva y el deporte practicado, el ítem 2 “Por el placer que me proporciona saber más acerca del deporte que practico” con una ligera diferencia significativa entre Deporte de Equipo y Deporte Individual (p < .027); el ítem 6 “Porque me permite estar bien considerado por la gente que conozco” donde se observa una marcada diferencia significativa entre Deporte de Equipo y Deporte Individual (p < .000), mientras entre Deporte de Equipo y Ajedrez la diferencia es ligera (p < .007); el ítem 10 “Por el prestigio de ser un deportista” se aprecia una diferencia ligeramente significativa entre Deporte de Equipo y Deporte Individual (p < .038); el ítem 14 “Porque necesito hacer deporte para sentirme bien” la diferencia es ligera entre Deporte de Equipo y Ajedrez (p < .048); el ítem 16 “Porque la gente que me rodea cree que es importante estar en forma”, con una marcada diferencia significativa entre Deporte de Equipo y Deporte Individual y Deporte de Equipo y Ajedrez (p < .000); el ítem 21 “Porque me sentiría mal si no practicara deporte habitualmente” con una ligera diferencia entre Deporte de Equipo y Deporte Individual (p < .002) y una diferencia significativa entre Deporte de Equipo y Deporte Individual (p < .000); el ítem 22 “Para mostrar a otros lo bueno que soy en mi deporte”, evidencia una ligera diferencia significativa entre Deporta de Equipo y Deporte Individual (p < .001) y Deporte de Equipo y Ajedrez (p < .008); el ítem 24 “Porque me resulta una de las mejores maneras de llevarme bien con mis amigos” tiene una diferencia significativa entre Deporte de Equipo y Deporte Individual y Deporte de Equipo y Ajedrez (p <.000); el ítem 25 “Porque me gusta la sensación de estar totalmente inmerso en la actividad” con una ligera diferencia entre Deporte de Equipo y Ajedrez (p < .031); el ítem 28 “Me lo pregunto con frecuencia; me parece que no soy capaz de alcanzar las metas que me he propuesto” es otro de los ítems con una ligera diferencia significativa entre Deporte de Equipo y Deporte Individual (p < .031); por su parte la agrupación de los ítems en las diferentes subescalas arroja, que, la subescala Regulación Inytroyectada evidencia una ligera diferencia entre Deporte de Equipo y Deporte Individual (p < .034), Deporte de Equipo y Ajedrez (p < .004); la Regulación Identificada muestra una diferencia significativa elevada entre Deporte de Equipo y Deporte Individual y Deporte de Equipo y Ajedrez (p < .000); la Regulación Externa también con una diferencia significativa elevada entre Deporte de Equipo y Deporte Individual y Deporte de Equipo y Ajedrez (p < .000); la Motivación Intrínseca al Conocimiento con una ligera diferencia entre Deporte de Equipo y Deporte Individual (p < .042); y la Motivación Deportiva Total tiene una elevada diferencia significativa entre Deporte de Equipo y Deporte Individual (p < .000) y entre Deporte de Equipo y Ajedrez una ligera diferencia (p < .002). LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 131 2.2. ESCALA DE AUTOCONCEPTO FÍSICO (PSPP) 2.2.1. Fiabilidad La fiabilidad de la escala global de Autoconcepto Físico fue calculada a través del alpha de Cronbach obteniéndose un alpha de .873. En cuanto a los factores de dicha escala, para el factor condición física compuesto por seis ítems (2, 5, 7, 12, 22 y 27) se halló un alpha de .615; para el factor apariencia que consta de ocho ítems (3, 8, 10, 13, 18, 25, 28 y 30) el alpha obtenido fue de .770, por su parte la competencia percibida que consta de seis ítems (1, 14, 16, 20, 21 y 26) el alpha fue de .585; para el factor fuerza que consta de cinco ítems (4, 9, 23, 24 y 29) el alpha fue de .628; y por último, la autoestima que está compuesta de cinco ítems (6, 11, 15, 17 y 19) el alpha obtenido fue de .817. 2.2.2. Validez de constructo 2.2.2.1. Análisis Factorial Confirmatorio Para comprobar la estructura factorial y su coincidencia o similitud con la teoría existente se procedió a la realización de un Análisis Factorial Confirmatorio para ratificar la estructura factorial del cuestionario con la muestra participante en el estudio. Una vez comprobado con el Análisis Factorial Exploratorio los posibles factores que componen el cuestionario, decidimos realizar un Análisis Factorial Confirmatorio con el objetivo de ratificar estos datos a través de un modelo estructural. Los resultados (Tabla 27 y Figura 20) obtenidos con los índices de bondad del modelo nos informan de que el Análisis Factorial Confirmatorio ha resultado inadecuado (χ2 = 806.865; p = .001; χ2/gl = 2.792; CFI = .77; IFI = .77; RMSEA = .09). Por ello, se ha considerado oportuno realizar un Análisis Factorial Exploratorio para detectar la estructura factorial subyacente. Tabla 27 Principales valores de los índices comparativos de ajuste y de bondad de la Escala de Autoconcepto Físico X2 806.865 X2/gl 2.792 CFI (Índice de ajuste comparativo) .77 TLI (Índice Tuker-Lewis) .74 IFI (Índice de ajuste incremental) .77 RMSEA (Raíz cuadrada media del error de aproximación) .09 Ángela María Urrea Cuéllar 234 education: evidence on the concurrent and construct validity of the Academic Motivation Scale. Educational and Psychological Measurement, 53, 159-172. Vanistendael, S., y Lecomte, J. (2002). La felicidad es posible. Despertar en niños maltratados la confianza en sí mismos: construir la resiliencia. Barcelona: Gedisa. Vansteenkiste, M., Lens, W., y Deci, E. (2006). Intrinsic Versus Extrinsic Goal Contents in Self-Determination Theory: Another Look at the Quality of Academic Motivation. Educational Psychologist, 41(1), 19-31. Vealey, R. S., y Campbell, J. L. (1988). 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Escala de Motivación Deportiva (SMS-28) Empleando la escala que aparece a continuación, le rogamos que indique en qué medida cada uno de los siguientes apartados se corresponde con alguna de las razones por las que practica su deporte actualmente. No corresponde en absoluto Se corresponde un poco Se corresponde moderadamente Se corresponde mucho Se corresponde exactamente ¿POR QUÉ PRACTICA SU DEPORTE? 1. Por el placer que siento cuando vivo experiencias emocionantes. 1 2 3 4 5 6 7 2. Por el placer que me proporciona saber más acerca del deporte que practico. 1 2 3 4 5 6 7 3. Antes tenía buenas razones para hacer deporte. pero ahora me pregunto si debería seguir practicándolo. 1 2 3 4 5 6 7 4. Por el placer de descubrir nuevas técnicas de entrenamiento. 1 2 3 4 5 6 7 5. Ya no lo sé; tengo la impresión de que soy incapaz de tener éxito en este deporte. 1 2 3 4 5 6 7 6. Porque me permite estar bien considerado por la gente que conozco. 1 2 3 4 5 6 7 7. Porque. en mi opinión. es una de las mejores maneras de conocer gente. 1 2 3 4 5 6 7 8. Porque siento una gran satisfacción personal cuando domino determinadas técnicas difíciles de entrenamiento. 1 2 3 4 5 6 7 9. Porque resulta absolutamente necesario practicar deporte si uno quiere estar en forma. 1 2 3 4 5 6 7 10. Por el prestigio de ser un deportista. 1 2 3 4 5 6 7 11. Porque es una de las mejores maneras que he elegido para desarrollar otros aspectos de mí mismo. 1 2 3 4 5 6 7 12. Por el placer que siento cuando mejoro en alguno de mis puntos débiles. 1 2 3 4 5 6 7 13. Por la emoción que siento cuando me encuentro realmente implicado en la actividad. 1 2 3 4 5 6 7 14. Porque necesito hacer deporte para sentirme bien. 1 2 3 4 5 6 7 15. Por la satisfacción que experimento cuando perfecciono mis habilidades. 1 2 3 4 5 6 7 16. Porque la gente que me rodea cree que es importante estar en forma. 1 2 3 4 5 6 7 17. Porque es una buena forma de aprender muchas cosas que me podrían resultar útiles en otras facetas de mi vida. 1 2 3 4 5 6 7 18. Por las intensas emociones que siento practicando un deporte que me gusta. 1 2 3 4 5 6 7 19. Ya no lo tengo claro; la verdad es que no creo que mi sitio esté en el deporte. 1 2 3 4 5 6 7 20. Por el placer que siento cuando ejecuto determinados movimientos difíciles. 1 2 3 4 5 6 7 21. Porque me sentiría mal si no practicara deporte habitualmente. 1 2 3 4 5 6 7 22. Para mostrar a otros lo bueno que soy en mi deporte. 1 2 3 4 5 6 7 23. Por el placer que siento cuando aprendo técnicas de entrenamiento que no he intentado nunca. 1 2 3 4 5 6 7 24. Porque resulta una de las mejores maneras de llevarme bien con mis amigos. 1 2 3 4 5 6 7 25. Porque me gusta la sensación de estar totalmente inmerso en la actividad. 1 2 3 4 5 6 7 26. Porque necesito hacer deporte de forma regular. 1 2 3 4 5 6 7 27. Por el placer de descubrir nuevas formas de realizar los movimientos. 1 2 3 4 5 6 7 28. Me lo pregunto con frecuencia; me parece que no soy capaz de alcanzar las metas que me he propuesto. 1 2 3 4 5 6 7 Ángela María Urrea Cuéllar 240 ANEXO II. Escala de Autoconcepto Físico (PSPP) Totalmente en desacuerdo Algo en desacuerdo algo de acuerdo Totalmente de acuerdo Cuando realizo actividad física… 1. Soy muy bueno/a en casi todos los deportes 1 2 3 4 2. Siempre mantengo una excelente condición y forma física 1 2 3 4 3. Comparado con la mayoría. mi cuerpo no es tan atractivo 1 2 3 4 4. Comparado con la mayoría de la gente de mi mismo sexo. creo que me falta fuerza física 1 2 3 4 5. Me siento muy orgulloso/a de lo que soy y de lo que puedo hacer físicamente 1 2 3 4 6. Creo que no estoy entre los/as más capaces cuando se trata de habilidad deportiva 1 2 3 4 7. Siempre me organizo para poder hacer ejercicio físico intenso de forma regular y continuada 1 2 3 4 8. Tengo dificultad para mantener un cuerpo atractivo 1 2 3 4 9. Mis músculos son tan fuertes como los de la mayoría de las personas de mi mismo sexo 1 2 3 4 10. Siempre estoy satisfecho/a de como soy físicamente 1 2 3 4 11. No me siento seguro/a cuando se trata de participar en actividades deportivas 1 2 3 4 12. Siempre mantengo un alto nivel de resistencia y forma física 1 2 3 4 13. Me siento avergonzado/a de mi cuerpo cuando se trata de llevar poca ropa 1 2 3 4 14. Cuando se trata de situaciones que requieren fuerza. soy el primero/a en ofrecerme 1 2 3 4 15. Cuando se trata del aspecto físico. no siento mucha confianza en mí mismo 1 2 3 4 16. Considero que siempre soy de los/as mejores cuando se trata de participar en actividades deportivas 1 2 3 4 17. Suelo encontrarme un poco incómodo/a en lugares donde se practica ejercicio físico y deporte 1 2 3 4 18. Pienso que a menudo se me admira porque mi físico o mi tipo de figura se consideran atractivos 1 2 3 4 19. Tengo poca confianza cuando se trata de mi fuerza física 1 2 3 4 20. Siempre tengo un sentimiento verdaderamente positivo de mi aspecto físico 1 2 3 4 21. Suelo estar entre los/as más rápidos/as cuando se trata de aprender nuevas habilidades deportivas 1 2 3 4 22. Me siento muy confiado/a para practicar de forma continuada y para mantener mi condición física 1 2 3 4 23. Creo que, comparado/a con la mayoría. mi cuerpo no parece estar en la mejor forma 1 2 3 4 24. Creo que, comparado/a con la mayoría. soy muy fuerte y tengo mis músculos bien desarrollados 1 2 3 4 25. Desearía tener más respeto hacia mi yo físico 1 2 3 4 26. Cuando surge la oportunidad. siempre soy de los/as primeros/as para participar en deportes 1 2 3 4 27. Creo que, comparado con la mayoría. mi nivel de condición física no es tan alto 1 2 3 4 28. No me siento seguro/a sobre la apariencia de mi cuerpo 1 2 3 4 29. Creo que no soy tan bueno/a como la mayoría cuando se trata de situaciones que requieren fuerza 1 2 3 4 30. Me siento muy satisfecho/a tal y como soy físicamente 1 2 3 4 LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 241 ANEXO III. Escala de Resiliencia (CD-RISC) No es cierto en todos los casos Rara vez es cierto Es cierto a veces Suele ser cierto La verdad casi todo el tiempo 1. Soy de capaz de adaptarme a los cambios 0 1 2 3 4 2. Me muestro cercano y seguro en las relaciones 0 1 2 3 4 3. Algunas veces el destino o Dios pueden ayudarme 0 1 2 3 4 4. Puedo afrontar cualquier cosa que surja 0 1 2 3 4 5. Los éxitos pasados me ayudan a afrontar nuevos desafíos con confianza 0 1 2 3 4 6. Veo las cosas con humor 0 1 2 3 4 7. Lidiar con el estrés me fortalece 0 1 2 3 4 8. Tiendo a recuperarme rápidamente tras una enfermedad o momentos difíciles 0 1 2 3 4 9. Pienso que las cosas suceden por alguna razón 0 1 2 3 4 10. Considero que hay que esforzarse al máximo en cualquier circunstancia 0 1 2 3 4 11. Creo que cualquier objetivo se puede conseguir. 0 1 2 3 4 12. Cuando las cosas parecen no tener solución. no me rindo 0 1 2 3 4 13. Sé a dónde recurrir para que me ayuden 0 1 2 3 4 14. Bajo presión. me centro y pienso con claridad 0 1 2 3 4 15. Prefiero asumir el liderazgo para resolver problemas 0 1 2 3 4 16. No me desanimo fácilmente ante el fracaso 0 1 2 3 4 17. Me considero una persona fuerte 0 1 2 3 4 18. Tomo decisiones impopulares y difíciles 0 1 2 3 4 19. Soy capaz de manejar sentimientos desagradables 0 1 2 3 4 20. Actúo por intuición 0 1 2 3 4 21. Tengo propósitos fuertes 0 1 2 3 4 22. Controlo mi vida 0 1 2 3 4 23. Me gustan los retos 0 1 2 3 4 24. Trabajo para conseguir mis objetivos 0 1 2 3 4 25. Me enorgullezco de los logros alcanzados 0 1 2 3 4 Ángela María Urrea Cuéllar 242 ANEXO IV. Cuestionario de Compromiso Deportivo (SCQe) Ahora indica, por favor, hasta qué punto estás de acuerdo con las siguientes afirmaciones sobre su relación con el deporte. Muy en desacuerdo En desacuerdo Indiferente De acuerdo Muy de acuerdo 1. Me divierto practicado deporte esta temporada 1 2 3 4 5 2. Juego para agradar a mis amigos 1 2 3 4 5 3. Dedico mucho tiempo al deporte esta temporada 1 2 3 4 5 4. Me siento orgulloso de decir a los demás que practico deporte 1 2 3 4 5 5. Si abandonará el deporte que practico me haría falta mi entrenador 1 2 3 4 5 6. Estoy muy dedicado a jugar el deporte que practico esta temporada 1 2 3 4 5 7. Creo que debo seguir practicando este deporte para que la gente no piense que soy un “cobarde” 1 2 3 4 5 8. Me gusta jugar el deporte que practico esta temporada 1 2 3 4 5 9. Me gustaría hacer otras actividades en lugar de hacer mi deporte 1 2 3 4 5 10. Haría cualquier cosa para seguir jugando o practicando esta temporada 1 2 3 4 5 11. Creo que debo seguir jugando o practicando mi deporte para agradar a mi entrenador 1 2 3 4 5 12. Seria duro para mi dejar el deporte que practico esta temporada 1 2 3 4 5 13. Si abandonará el deporte que practico me harían falta los momentos 1 2 3 4 5 divertidos que he pasado jugando esta temporada 14. Me lo paso bien jugando el deporte que practico esta temporada 1 2 3 4 5 15. Si abandonará el deporte que practico me harían falta mis compañeros 1 2 3 4 5 16. Me siento feliz de jugar el deporte que practico esta temporada 1 2 3 4 5 17. Estoy decidido a seguir jugando el deporte que practico la próxima temporada 1 2 3 4 5 18. Creo que hay otras actividades más interesantes que el deporte que practico 1 2 3 4 5 19. Para jugar al deporte que practico he tenido que renunciar a otras actividades 1 2 3 4 5 20. Juego al deporte que practico para poder estar con amigos 1 2 3 4 5 21. Creo que debo seguir jugando al deporte que practico porque mis padres 1 2 3 4 5 han “invertido” mucho (tiempo. dedicación. dinero. etc.) 22. Creo que debo seguir jugando al deporte que practico para agradar a mi madre 1 2 3 4 5 23. Creo que debo seguir jugando al deporte que practico para agradar a mi padre 1 2 3 4 5 24. Me esfuerzo mucho para jugar al deporte que practico esta temporada 1 2 3 4 5 25. Si abandonara el deporte que practico me haría falta ser jugador 1 2 3 4 5 26. Creo que hay otras actividades más divertidas que el deporte que practico 1 2 3 4 5 27. Creo que debo seguir jugando al deporte que practico porque he invertido 1 2 3 4 5 mucho (tiempo. dedicación. dinero. etc.) 28. Quiero seguir jugando al deporte que practico esta temporada 1 2 3 4 5 LA FORTALEZA MENTAL EN DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO CON DEFICIENCIA VISUAL 243 ANEXO V. Escala de Optimismo (LOT-R) Totalmente en desacuerdo En desacuerdo Indiferente De acuerdo Totalmente de acuerdo 1. En tiempos difíciles. suelo esperar lo mejor 0 1 2 3 4 2. Me resulta fácil relajarme 0 1 2 3 4 3. Si algo malo me tiene que pasar. estoy seguro de que me pasará 0 1 2 3 4 4. Siempre soy optimista en cuanto al futuro 0 1 2 3 4 5. Disfruto un montón de mis amistades 0 1 2 3 4 6. Para mí es importante estar siempre ocupado 0 1 2 3 4 7. Rara vez espero que las cosas salgan a mi manera 0 1 2 3 4 8. No me disgusto fácilmente 0 1 2 3 4 9. Casi nunca cuento con que me sucedan cosas buenas 0 1 2 3 4 10. En general. espero que me ocurran más cosas buenas que malas 0 1 2 3 4