Análisis de materiales didácticos aplicados a la mejora de habilidades espaciales, el rendimiento académico y la motivación en los estudiantes de Ingeniería Gráfica
Abstract
Programa de doctorado: Formación del Profesorado
Full text
TESIS DOCTOR A L
Título:
A NÁLISIS DE M A TERIA LES DIDÁCTICOS A PLIC A DOS
A L A MEJORA DE L A S H A BILIDAD ES ESP A CI A LES,
EL REND IMIENTO ACA DÉM ICO Y L A M OTIV A CIÓN EN
LOS ESTUDIA NTES DE INGENIERÍA GRÁFICA
Centro: Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
Programa de Doctorado: Formación del Profesorado
Departamentos de: Didácticas E speciales
Psicologí a y Sociología
Presentada por:
D. Melchor García Domínguez
Dirigida por:
Dra. Dña. Mª Del Carmen Mato Carrodegu as
Dr. D. Jorge Martín Gutiérrez
Lugar y fecha: La s Palmas de Gran Canari a, m ayo 2013
A NÁLISIS DE M A TERIA LES DIDÁCTICOS A PLIC A DOS
A L A MEJORA DE L A S H A BILIDAD ES ESP A CI A LES,
EL REND IMIENTO ACA DÉM ICO Y LA M OTIVA CIÓN
EN LOS E STUDIA NTES DE ING ENIERÍA GR ÁFICA
Melchor García Domí nguez
A Saro.
Para citar:
Sería deseable q ue se utilizara para citar la fuente un esq uema
parecido a:
García Domínguez, M. ( 201 3). Análisis de m ateriales didácticos
aplicados a la mejora de las habilidades espaciales, el rendimient o
académico y la motivación en los estudiantes d e ingeniería gráfica.
[Tesis]. Directores: Dra. Dña. María del Carm en Mato Carr o deguas y
Dr. D. Jorge Martín Gutiérrez . Las P almas de Gran Canaria:
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
1
CAPÍTULO 0 :
PRELIMINARES
0. 1.- CONTENIDO DE LA TESIS
El contenido de esta tesis se ha dividido en cinco capítulos más
anexos.
1. CA PÍTULO 0 : PRELIMIN A RES. Este ca pítulo está dedicado
a los elementos preliminares. Con tiene los datos
identificativos, los í n dices, las ex posiciones realizadas en
distintos congresos, los artículos publicados en revistas de
difusión científica y lo s m ateriales d ocentes p roducidos como
consecuencia de la investigación realizada.
2. CA PÍTULO 1: INTRODUCCIÓN . Este cap ítulo comienza
estableciendo las características d el contexto e n el que se ha
desarrollado la investigación. Así co menzamos estableciendo
el marco social en el que se inse rta, para dar paso a una
rápida visión del elemento central de toda la investigación,
que son las habilidades espaciales en el m arco d e la
ingeniería. Posteriormente pasamos a desgranar las
competencias espaciales que se han fijado para los
estudiantes de ingeniería y su ma terialización en el ámb ito de
la Escuela de Inge nierías Industriales y Civiles de la
Universidad de Las Palmas de Gran Can aria, en el que se
desarrolló toda l a experiencia. Terminamos este capítulo
introductorio estableciendo los objetivos, m etodología e
hipótesis generales q u e han s ervido de guía de toda la
investigación.
3. CA PÍTULO 2 : MA R CO TEÓRICO . En este capítulo se
establecen las ba ses teóricas de cada uno d e los aspectos
que se han co nsiderado a lo largo de la inv estigación. T ras
una primera introducción al escenario docente en el que se ha
desarrollado, donde hacemos referencia a las tendencias en
el campo de la investigación e innovación educativa , nos
adentramos e n el estudio de los a spectos de la inteligencia
humana q ue vamos a tra bajar, y a que las habilidades
espaciales entran de lleno en este campo. Una vez
establecidas estas bases tenemos q u e e ntrar a considerar
todos aquellos a spectos que de una u otra ma nera de derivan
de ellas y, ya que estam os hablando de a spectos educativos
empezamos buscando apoyo en todo lo refer ente a los estilos
de aprendizaje que presentan nuestros e studiantes para
continuar indagando en otros aspectos ta les como su
motivación hacia el estudio, la usabilidad de las he rramientas
que hemo s puesto en jue go y la satisfacción que muestran
con los ensayos realizados.
4. CA PÍTULO 3 : M A RCO EMPÍRICO . E n este ca pítulo se pone
en práctic a en el aula el material preparado, se recogen los
datos de los distintos estudios realizados, y sacamo s
conclusiones a las distintas hipótesis de partida que fijamos
en cada aspecto estudiado.
5. CA PÍTULO 4 : CONCLUSIONES Y TR ABA J O FUTURO.
Recopilamos en e ste cap ítulo las co nclusio nes obtenida s en
los a nálisis realizados para da r respuesta a los ob jetivos de
investigación que nos propusimo s al inicio de e sta te sis.
También esbozamos una perspectiva de trabajo futuro.
6. CA PÍTULO 5 : REFERENCI A S DOCUMENT A LES . Se
incluyen en este apartado todas las ref erenci as documentales
consultadas.
7. A NEXOS . En ellos recogemos los cuestionarios que hemos
utilizado en los distintos estudios realizados.
0. 2.- PREF A CIO
La innovación, aunque se conoce su existencia por la gran
cantidad de adelantos culturales, científicos y tecno lógicos aportados
por muchas personas a lo largo de los siglos, no e stá
completamente precisada: se redefine día a día.
La innovación es sinó nimo de creatividad, imag inación,
originalidad, intuición o descubrimiento; es una actividad que ha
permitido desarrollar los med ios con los que ha ido a vanzando la
sociedad, en p rogreso constante, a través de los siglos. Su impulso
actual se debe a su importancia como canalizadora de las
capacidades humanas.
En los primeros estudios sobre la innov ación, (Galton, 1 869)
defendía e l ca rácter hereditario de los genios. Posteriormente, Ribot
(Ribot, 1906) explicaba la a ctiv ida d innovadora mediante la
convergencia de tres factores: intelectual, emocional e inco nsciente.
En España ha preocupado, e specialmente , la vertiente artístico -
educativa de la creativ idad m ás que la e mpresarial o psicoló gica, a
diferencia de lo que sucedía en Francia y Est ados Unidos.
Ruyra p ublicó en 1938 L ’ e ducació de la inventiva , un ensayo
reflexivo sob re la innov ación de sde una vertiente técnica, científica,
filosófica y artística. Tiene e l mérito de haberse ad elantado má s de
20 años a las p rimeras p ublicaciones sistemática s s obre est a
cuestión. S egún él, « …inve ntar no es m ás que i maginar un
fenómeno concreto y, de ahí, establecer una ana logía .» (Ruyra,
1938). La inspiración vendrá a auxiliar tanto a artistas como a
científicos, ya que su proce so es semejante, de tal f orma que se
examina y d iscute la exactitud de la analog ía, co ntrastándola con
hechos para, finalmente, proponer su general ización.
Posteriormente, las pub licaciones de José Fernández Hue rta
tienen e l interés de ha ber iniciado e impulsado, en E spaña, la
dimensión didáctica de la inn ovación, p asando de ser mero tema de
estudio a objeto de aplicación y desa rroll o escolar. Un profesor
concreta la interv e nción d ocente pa ra estim ular la creatividad
respetando las preguntas de los escolares, tratando con respeto las
ideas imaginativas de los estudiantes y h aciéndoles ver que son
dignas d e consideración, dando opo rtunidad pa ra la experimentación
de proyectos, estimu lando y valorand o el autoaprendizaje y, en
definitiva, crea ndo en el aula un ambiente adecuado a la libe rtad d e
expresión.
A med iados de los años 7 0, otro núcleo importante d e e studio de
la innovación pone ta mbién el acento en la educación. La persona
más repres entativa d el grupo fue Ricardo Marín Ib áñez. Su s
aportaciones pueden situarse en una triple persp ectiva:
conceptualización de la creativ idad como innovación, desarrollo de
técnicas generales de estimulación creativa y propuesta de
instrumentos de evaluación, que se reflejan en su publicación La
creatividad: diagnóstico, evalua ción e investigación. Satu rnino d e la
Torre y David d e Prado realizan aportaciones relevantes en técnicas
de estimulación de la creativ idad.
En la gran mayoría de lo s caso s, ser innovador supone resolver
los reto s que nos impone la vida m oderna. El ca mbio vertiginoso que
está ocurriendo en el m undo nos impide m antenernos a su ritmo; por
tanto, se necesitan nuevas fórmulas para afrontarlo.
Cada diez años se duplica l a información y los conocimientos
generados por la h umanidad y, en ese mismo tiempo, se vuelv e
obsoleta una cuarta parte de la existente. Esto significa que se e stá
acumulando información que no se puede conoce r, entender y,
mucho menos, asimilar. La v ida promedio de l a s e mpresas está
decreciendo actualmente y, co nforme avance e ste siglo, n acerán y
morirán, vertiginosamente, m uchas organizaciones, siendo la
innovación la clav e de la s uperviv encia, y e l aprovechamiento
integral de la capacidad mental, la cua lidad más importante del
individuo (Sán chez Barrios, 1991).
En los últimos años, el siste ma educativo se ha venido
adaptando y m ejorando para ser útil a una economía indu strial, e n la
que h an coexistido trabajos trad icionales f rente a otros que exigían
ha bilidades y aptitudes, y se está potenciando l a innovación y el
trabajo colaborativo. La era industrial ha dado paso a una de
servici os, donde l a s necesidades, los clientes y los mercados
cambian a u n ritmo impredecible. La econom ía se ha ido
transformando con rapidez; sin embarg o, nuestros sistemas
educativos y adm inistrativ os n o se a nticipan a esta te ndencia: el
EEES puede ser una oportunidad para ello.
En esta época de las T IC s, se da la paradoja de que el exceso
de información ahoga a los estudiantes d e las universidades y a los
empleados de las empresas y, sin emba rgo, parece que cada vez se
está m enos preparado e info rmado. La f ormación que se imparte
está fundamentada en la aptitud para recordar y rep etir información;
por tanto, resulta incompleta. L o s estudiantes necesitan dominar la
habilidad de aprender a a prender. Igualmente las organizaciones
deben convertirse en entes inteligentes que vayan aprend iendo cada
día n uev as f ormas que les permitan ser m ás competitivas, p ara
asegurar su permanencia en la vida económica de un mundo más
globalizado y ex igente.
Obviamente, no hay progreso sin innovación, por lo que e s
preciso seg uir estudian do este fenómeno consistente en producir
ideas nuevas, solu cionar viejos pro blem a s con alternativas
diferentes, ingen iar estrategias, técnicas, métodos y procedimientos,
elaborar materiales didácticos m ás innovadores y procurar que
nuestras enseñanz as hagan aflorar capacidades creadoras.
Por otro lado, y p or se r el f oco de aplicación de esta tesis
abordamos el concepto de Ingeniería. Se define la ingeniería como
el: « estudio y aplicación, p or especialistas, de las diversas ramas de
la tecnología ». También como el « arte y té cnica de aplicar los
conocimientos científicos a la i nvención, diseño, perfeccionamiento y
manejo de nuevos p rocedim ien tos en la industria y otros campos de
aplicación científicos .». Y como el « conjunto de conocim ientos y
técnicas científicas aplicadas a la creación, perf eccionamiento e
implem entación de estructuras (tanto fí sicas co m o te óricas) para la
resolución de prob lem a s qu e afe ctan la actividad cotidiana de la
sociedad .».
En los años 60, en España había cierta tendencia a considerar al
ingeniero como un buen calcul ista. In cluso, algunos e scritores
ridiculiz aban su comportamiento, mostránd ole como una persona
rutinaria, tesis que se manifestó como no cierta.
En la a ctualidad, el c alculista rutinario es el ordenador y nad ie
discute al ingen iero su labor creadora salv o, precisamente, e n
ambientes a cadémic os donde, pa ra algunos profesores, e l
estudiante sigue te niendo que ser una máquina de resolver
problemas, desa rroll ar comp licadas e inútiles demostraciones
matemáticas o de memorizar cuestiones triv iales.
Si e n este siglo XXI el ingeniero va a tener que adaptarse a los
profundos cambios tecnológicos, también será ne cesario que
desarrolle competencias, habilidades y aspectos creativos como una
cualidad valiosa de su carrera.
Con esta t esis queremos, usando m odelos co ntrastados de
innovación educativa, co nstruir un modelo docente innovador que
permita un desarrollo crea tivo del aprendizaje, para lograr un
ingeniero que disfrut e de su profesión desde la universidad,
comprometido con sus responsab ilidades, preparado p ara estampar
en su actividad diaria innovación e invención.
0. 3.- RESUMEN
Tradicionalmente, la s mate rias de Expresión Gráfica en la
Ingeniería tienen en común u n objetivo principal: enseñar a los
estudiantes de las distintas ramas de la Ingeniería las di f erentes
técnicas de representación de la realidad tridimensional sobre un a
superficie bidimensional (pa pel). Estas técni cas son los Sistemas de
Representación.
El trab ajo d el ingeniero d e d esarrolla en entornos que siempre
tienen en común la característi ca de ser parte de e sa realidad
tridimensional (un coche, un edificio, etc. ) que históricamente ha sido
diseñada y rep resentada según m étodos bidimensionales. De lo
anterior se dedu ce la importancia para estos p rofesionales de
disponer de un buen nivel de capacidad de visi ón tridim ensional,
como h a quedado patente en m ultitud de estud ios (So rby, 1999;
Rafi, Samsudin, & Said, 20 08; Martín Gutiérrez, 201 0), que han
señalado la importanci a que tien en las compete ncias en habilidades
espaciales, entendidas como las h abilidades cognitivas que f orman
parte del factor e spacial o cap acidad espa cial, p ara los titulado s en
los estudios de ingenierí a .
El adecuado desarroll o de estas habilidades e stá directamente
relacionado con el f uturo é xito de su labor profesional (Adánez &
Velasco, 2002). Por ello, esta s co mpetencias f orman pa rte de las
competencias genéricas o transversales en todos los títulos
universitarios del ámbito de ingeniería.
Estas h abilidades, al igual que otras del ser humano, son
educ ables. Es decir, los seres humanos tenemos la capacidad de
aprender y, en consecuencia, mejorar los niveles de conocimiento y
destreza que en cada momento tenemos. En la última década, la
capacidad e spacial y su desarrollo e n los humanos se ha convertido
en objeto de estudio e investigación para el de sarrollo de nuevas
Melchor Ga rcía Domínguez, Jorge Martín Gu tiérrez, Cristina
Roca González, Carme n M. Mato Corredeguas. Tools,
methodologies and motivation to imp rove sp atial skill on
engineering students. Confe rence Proceedings, 2013 ASEE
Annual Conference and Exposition. Atlanta, USA.
Comunicaciones en otros Congresos:
Romero Mayoral, Jesús; Garcí a Domínguez, Melcho r;
Quintana S uárez, Carmelo; Pulido Al onso, Antonio; Ang ulo
Rodríguez , Norberto. Alternativas para disminuir el f racaso en
las ingenierías. VI Cong reso Internacional d e Educación
Superior. La universaliz a ción de la un iversi dad p or un mundo
mejor. Ministerios d e Educación Superi or y Educación.
República de Cuba. La Habana, Cuba, f ebrero de 2012.
García Domínguez, Melcho r; Martín Gutiérrez, Jorge; Roca
González, Cristina; Romero Mayoral, Jesús; Mato
Carrodeguas, M. Carmen . Aula Multimedia , un ejemplo de
integración de los sistemas multimedia en la docencia de u na
asignatura de expresión gráfica. Congreso internacional
EDUTEC . Las Palmas de Gran Canaria, mayo 2012 .
Romero Mayoral, Je sús; Castro Sánchez, José Juan; García
Domínguez, Melchor; Qu intana Santana, José Manuel;
Santana Rodríg uez, J uan Francisco. Aná lisi s de la instrucción
del alu mno a través de las TICs y su co ntrastación e n el
ámbito universitario nacional. Congreso inte rnacional
EDUTE C. Las Palmas de Gran Canaria, mayo 2012.
García Dom inguez, Melchor; Martín Gutierrez, Jor ge; Roca
González, Cristina; Romero May oral, Jesús; Mato
Carrodeguas, Mª de l Carmen. In tegración de contenidos
multimedia en el proceso de enseñan za – aprend iz aje en las
materias de expresión gráfica en la ingenierí a . XX Cong reso
Universitario de Inn ovación Educativa (XX CUIEET). Las
Palmas de Gran Canaria, julio de 2012.
Romero Mayoral, Jesús; González Henríquez, Juan José;
García Dom ínguez , M elchor; Quintana Santana, José Manuel;
Santana Rodrí guez, Jua n Fran cisco. Rat ificación del
aprendizaje co n T ICs en ingenierías mediante el estudio de
los resu ltados del estudiante. XX Congreso Universitario de
Innovación Educativa (XX CUIEE T). Las Palmas de Gran
Canaria, julio de 2012.
A r tículos e n revistas indexadas en SCIENCEDIRECT
Melchor García Dom ínguez, Jorge Martín Gu tiérrez, Cristina
Roca González, Carmen M. Mato Corredeguas.
Methodologies and Tools to Improve Spatial Ab ility. (2012)
Procedia -Social and Behavioral Journal, vol, 51. pp.736 -744
A r tículos en revistas indexa das en ISI Web Kon w ledge - Journal
Citation Report
Melchor García Dom ínguez, Jorge Martín Gu tiérrez, Cristina
Roca González, Carmen M. Mato Corredeguas.
Methodologies a nd technologies to improve spatial skills in
engineering graphic . In ternational Journal of Engineering
Education. In rev ie w
A r tículos en re v istas inde xadas en el Clasificación Integrada de
Rev istas Cie ntíficas (CIRC ):
José Pablo Suárez Rivero, Melchor Gar cía Domínguez,
Gerardo Martín Lorenzo . Hacia la visualización en la
ingeniería gráfica: una herramienta de a prendiz aje interactivo.
Revista El Guiniguada (ISSN: 0213 -0610) Nº 17. pp. 209- 224
Melchor García Dom ínguez, Jorge Martín Gu tiérrez, Cristina
Roca González, Carmen M. Mato Corredeguas . Análisis d e
usabilidad de herramientas aplicadas a la m ejora de las
habilidades espaciales de los e studiantes d e m aterias de
expresión gráfica. Revista El Guiniguada 2013. E n rev isión.
0. 6.- MAT ERI A L DIDÁ CTICO PRODUCIDO COMO CONSECUENCIA
DE LA INVEST IG ACIÓN
Se ha diseñado y elaborado, como conse cuencia d e la
investigación d esarrollada, y puesto en práctica en el aula el
siguiente m aterial didáctico que ya está sien do utilizado por los
estudiantes en el ento r no de Aula Multi media:
El cubo de proy ecciones : http://hdl.handle.net/10553/6707
Escala: http://hdl.handle.net/10553/6775
Mordaza para cable:
o Enunciado:
http://eportafolios.ulpgc.es/view / view.php?t=OjPIS9 lgw
MVmfX8GQRaA
o Piezas:
http://eportafolios.u l pgc.es/view /view.php? t=IPy L lRv6Tj
xVSmDn0Cqi
o Planos:
http://eportafolios.ulpgc.es/view / view.php?t=Kpu j9txS T
NYn5d3Q1ZbA
o Video tutorial: http://hdl.handle.net/10553/677 3
Soporte oscilante:
o Enunciado:
http://eportafolios.ulpgc.es/view / view.php?t=SW Lpyv As
2MQNl7czumrt
o Piezas:
http://eportafolios.ulpgc.es/view / view.php?t=n69 Q W Xx
MGDjYJHToIRqV
o Planos:
http://eportafolios.u l pgc.es/view /view.php? t=PfVqrguHk
63UIFx W N0aO
o Video tutorial: http://hdl.handle.net/10553/677 4
Válvula de bola:
o Enunciado:
http://eportafolios.ulpgc.es/view / view.php?t=oikhNjXzFL
egZqm6IPpw
o Planos:
http://eportafolios.ulpgc.es/view / view.php?t=3SQw16ip
W YREX hoFDsnm
o Video tutorial: http://hdl.handle.net/10553/677 6
Gancho de sujeción:
o Enunciado:
http://eportafolios.ulpgc.es/view / view.php?t=Sr8gNQwh
GFzRL154XPCn
o Piezas:
http://eportafolios.ulpgc.es/view / view.php?t=oT18 vuE fc
NMCb W LewnKi
o Planos:
http://eportafolios.u lpg c.es/view/view.php?t=Fr62biXcTz
SUPjn7OEKZ
o Video tutori al: h ttp://hdl.handle.net/ 10553/6777
Soporte para cable.
o Enunciado:
http://eportafolios.ulpgc.es/view / view.php?t=V34 7Z59Q
hAmMjEyfUbce
o Planos:
http://eportafolios.u lpg c.es/view/view.php?t=YeM2w JO
LKTVgqs9RvXir
o Vide o tutorial: http://hdl.handle.net/10553/676 7
o Alterna tivas: http://hdl.handle.net/105 53/6794
SAD Básico:
o Enun ciados: http://hdl.handle.net/10553/9844
o Soluciones:
http://eportafolios.ulpgc.es/view / view.php?t=zTRvBSin2
eb3XfQropJY
Vistas auxiliares simples:
o Enunciados:
http://eportafolios.ulpgc.es/view / view.php?t=HsSNO3bq
en4cLYuM8vDw
o Solucion es : http://hdl.handle.net/10553/9 903
0.7.- ÍNDICE DE FIGURA S
CA PÍTULO 2: M A RCO TEÓRICO
Figura 2.1
Teoría del procesado de la información (TPI) ………
..81
Figura 2.2
Teoría de las múltiples inteligencias …………………
10 0
Figura 2.3
Five Minds For The Future ……………………………
104
Figura 2.4
Componentes de la Teoría triárq uica de S tern berg ..
105
Figura 2.5
Aptitud, Habilidad y Capacidad Espacial ……………
113
Figura 2.6
Resultados pre -test y post -test. Kail y P ark (1990)..
131
Figura 2.7
Ítem de percepción espacial. Los sujetos de ben
indicar la o rientación d e un lí quido en un
contenedor inclinado …………………………………..
138
Figura 2.8
Ítems de rotación espacial…………………………….
139
Figura 2.9
Ítem de visión espacial ………………………………..
139
Figura 2.10
Ítem de visión espacial ………………………………..
140
Figura 2.11
Sub-factores y te st de medida d e la capacidad
espacial …………………………………………………
145
Figura 2.12
Ejemplo ejercicio Test MRT …………………………..
146
Figura 2.13
Ejemplo ejercicio Test DAT – SR …………………….
147
Figura 2.14
Continuo de Milgram …………………………………..
199
Figura 2.15
Comparativa de sistemas de Realidad Aumentada
y Realidad Virtual ………………………………………
217
CA PÍTULO 3: M A RCO EMPÍRICO
Figura 3.1
Niv el básico …………………………………………….
233
Figura 3.2
Niv el interme dio ………………………………………..
233
Figura 3.3
Niv el a vanzado ………………………………………...
233
Figura 3.4
Pieza de diagnóstico inicial …………………………...
234
Figura 3.5
Sistema de Apoyo al Dibujo…………………………..
247
Figura 3.6
Interfaz principal ………………………………………..
242
Figura 3.7
Niv el básico …………………………………………….
243
Figura 3.8
Niv el 1 ………………… ………………………………...
243
Figura 3.9
Niv el 2 ………………… ………………………………...
243
Figura 3.10
Conjuntos ……………………………………………….
243
Figura 3.11
Vista frontal ……………………………………………..
244
Figura 3.12
Vista izquierda ………………………………………….
244
Figura 3.13
Vista derecha …………………………………………..
244
Figura 3.14
Vista superior …………………………………………..
244
Figura 3.15
Perspectiva 1 …………………………………………...
244
Figura 3.16
Perspectiva 2 …………………………………………...
244
Figura 3.17
Modelos del SAD ………………………………………
245
Figura 3.18
Libro de marcas ………………………………………..
247
Figura 3.19
Reconstrucción de 4 marcas …………………………
247
Figura 3.20
Utilización de la aplicación de RA ……………………
248
Figura 3.21
Interfaz PDF3D …………………………………………
249
Figura 3.22
Medias de las respuestas a los ítem s de l enfoque
profundo ………………………………………………...
267
Figura 3.23
Medias de las respuestas a los ítem s de l enfoque
superficial ……………………………………………….
267
Figura 3.24
Diferencias de medias en función del sex o e n las
escalas y enfoques …………………………………….
271
Figura 3.25
Comparación de respuestas grupo material ………..
318
Figura 3.26
Comparación de respuestas grupo contenido ……...
319
Figura 3.27
Comparación de respuestas grupo aplicación ……..
329
Figura 3.28
Comparación número de veces ……………
319
Figura 3.29
Comparación resto de caracte rísticas ……………….
320
Figura 3.30
Resumen de calificaciones finales ……………...
325
Figura 3.31
Media y de sviación típica de las calificaciones
finales ……………………………………………………
325
Figura 3.32
Gráfico de las medias …………………………………
353
Figura 3.33
Mejora de las puntuaciones en los test MRT y DAT .
361
Figura 3.34
Tasas d e rendimiento y éxito en grupos CON
entrenamiento ………………………………………….
368
Figura 3.35
Tasas d e rendimiento y é xito en grupos SIN
entrenamiento ………………………………………….
364
Figura 3.36
Tasas de rendi miento y é xito en grupos CON y SIN
entrenamiento ………………………………………….
365
Figura 3.37
Comparativa ganancia MRT ………………………….
372
Figura 3.38
Comparativa ganancia DAT – SR ……………………
377
Figura 3.39
Tasas de rendimi ento en grupos CON
entrenamiento por te cnologí a ………………………...
378
Figura 3.40
Tasas de éxito en grupos CON entrenamiento por
tecnología ……………………………………………….
379
0.8.- ÍNDICE DE T A B LA S
CA PÍTULO 2: M A RCO TEÓRICO
Tabla 2.1
Períodos e n la inve stigación de la ca pacidad espacial ..
108
Tabla 2.2
Tests de la pe rcepció n espacial……………………….…
140
Tabla 2.3
Tests de vi sión espacia l………………………… ………...
141
Tabla 2.4
Test de rotació n espacial ……….………………………. ...
142
Tabla 2.5
Procedi m iento de realización del test DAT - SR……….. .
167
Tabla 2.6
Enfoques y su s componentes..…….……… ……………..
Tabla 2.7
Descripci ón de los enf oque s de aprendizaje: m otivos y
estrategi as……….……………………………… …… …….
170
Tabla 2.8
Ítems correspondi entes a cada subdim ensió n del R -
SPQ - 2F………………… ….…………………….………….
173
Tabla 2.9
Distribu ción de Escalas, Di m ension es y Subescal as
CEAM ………………………………………… ……………..
186
Tabla 2.10
Ítems correspo ndientes a l os factores
motivacio nales …
187
Tabla 2.11
Ítems correspon dien tes a los f actores es tratégicos… …
188
Tabla 2.12
Contin uo de Milgra m ampliad o con otros conceptos …..
201
Tabla 2.13
Co m parativ a de sistem as de Realida d Aumentada y
Realida d Virtual……….………………………… ……… …
216
CA PÍTULO 3: M A RCO EMPÍRICO
Tabla 3.1
Cálculo de l tam año d e la m uestra……… ………………..
224
Tabla 3.2
Distribu ción temporal de la in ve stigación………………..
225
Tabla 3.3
Característica s genera les de las asi gnaturas……… … ..
226
Tabla 3.4
Distribu ción de grupos de estudiantes participan tes en
el estud io………………..…………...…………… ………...
226
Tabla 3.5
Datos ge nerales de l a población participante…………..
227
Tabla 3.6
Distribu ción d e gr upos de e ntrenamiento por titulación
y tecno logía aplicad a………………………………………
228
Tabla 3.7
Distribu ción de grupos po r titulación y tecnología…... ...
229
Tabla 3.8
Deno m inación de los e studiantes……………………… ..
229
Tabla 3.9
Prueba s de normalidad y ho m ocedasti cidad……………
230
Tabla 3.10
Prueba T……………………………………… …………….
230
Tabla 3.11
Co m parativ a e ntre los métodos p ara usar VRM L…… …
240
Tabla 3.12
Distribu ción d e gr upos de e ntrenamiento por titulación
y tecnología a plicada en el estu dio de enfoques de
apren dizaje……………...………………………… …...…..
252
Tabla 3.13
Deno m inación de los estudian tes en el estudio de
enfoques de aprendiza je……..………………….………..
252
Tabla 3.14
Ítems de escalas y subescalas en el estudio de
enfoques de aprendizaje…………….. .…………………..
254
Tabla 3.15
Clasificación de Intensida d de Enfoque ………… ………
259
Tabla 3.16
Tipos de e nfoque e intensid ad……………………………
259
Tabla 3.17
Frecuenci as de Enfoques de Apre ndizaje………………
264
Tabla 3.18
Frecuenci as de Enfoques de Aprendizaje segú n su
264
intensi dad………………..………………………………… .
Tabla 3.19
Correla ciones entre subescalas del mism o y de distin to
enfoque………………… …………………………………...
265
Tabla 3.20
Análisi s descriptivo……..………………………… ……….
265
Tabla 3.21
Diferencias de m edias en f unción del sexo en las
escala s y enfoques adoptad os por los e studiantes…… .
2 71
Tabla 3.22
Distribu ción d e gr upos de e ntrenamiento por titulación
y tecnología aplicada en el estudio de m otiv ación y
estrategi as de ap rendizaje ……………………… ………..
2 74
Tabla 3.23
Deno m inación de los estudian tes en el estudio de
motivació n y estrategias de a prend izaje……………... ...
274
Tabla 3.24
Ítems correspon dien tes a los factores m o tiva cionales
275
Tabla 3.25
Ítems correspon dien tes a los f actores es tratégicos… …
275
Tabla 3.26
Recop ilación de dato s (f actores m otiv acionales)…… …
277
Tabla 3.27
Estadísticos descrip tivos (factores motivaci onales)… …
2 81
Tabla 3.28
Recop ilación de dato s (f actores estra tégicos)…….……
282
Tabla 3.29
Estadísticos descrip tivos (factores estratégico s)….… …
286
Tabla 3.30
Estadísticos descrip tivos (METAS INT)…………...…….
287
Tabla 3.31
Prueba de homogenei dad de varia nzas (METAS INT)..
287
Tabla 3.32
ANOVA de un f actor (METAS INT)………… ……………
287
Tabla 3.33
Estadísticos descrip tivos (METAS EXT)……… ……… . ..
288
Tabla 3.34
Prueba de homogenei dad de varia nzas (METAS EXT).
288
Tabla 3.35
ANOVA de un f actor (METAS EXT)………… ..………….
288
Tabla 3.36
Estadísticos descrip tivos (VALOR)……………..………..
289
Tabla 3.37
Prueba de homogenei dad de varia nzas (VALOR)……. .
289
Tabla 3.38
ANOVA de un f actor (VALOR)…………….… …………...
289
Tabla 3.39
Estadísticos descrip tivos (CREENCIAS)……….……….
290
Tabla 3.40
Prueba de homogenei dad de varia nzas (CREENCIAS)
290
Tabla 3.41
ANOVA de un f actor (factor CREENC IAS)……..……….
290
Tabla 3.42
Estadísticos descrip tivos (AUTOEFIC)………… ………..
291
Tabla 3.43
Prueba de homogenei dad de varia nzas (AUTOEFIC) …
291
Tabla 3.44
ANOVA de un f actor (AUTOEFIC)…………… …… …….
291
Tabla 3.45
Estadísticos descrip tivos (ANSIEDAD)………………….
292
Tabla 3.46
Prueba de homogeneidad de varianzas (ANSIEDAD) ...
292
Tabla 3.47
ANOVA de un f actor (ANSIEDAD)…………… …… …….
292
Tabla 3.48
Estadísticos descrip tivos (ELABORC)…………………...
293
Tabla 3.49
Prueba de homogenei dad de varia nzas (ELABORC)… .
293
Tabla 3.50
ANOVA de un f actor (EL ABORC)………………………..
293
Tabla 3.51
Estadísticos descrip tivos (APROV)…………….. ………..
294
Tabla 3.52
Prueba de homogenei dad de varia nzas (APROV)… …..
294
Tabla 3.53
ANOVA de un f actor (APROV)……..………. .. ........ ........
294
Tabla 3.54
Estadísticos descrip tivos (ORGAN)……..… …. .. .... ..... ...
295
Tabla 3.55
Prueba de homogenei dad de varia nzas (ORGAN)…….
295
Tabla 3.56
ANOVA de un f actor (ORGAN )…………………………...
295
Tabla 3.57
Estadísticos descrip tivos (AYU)…………………………..
296
Tabla 3.58
Prueba de homogeneidad de varianzas (AY U) …………
296
Tabla 3.59
ANOVA de un f actor (AYU )……………………………….
296
Tabla 3.60
Estadísticos descrip tivos (CONS)………………………..
297
Tabla 3.61
Prueba de homogenei dad de varia nzas (CONS)………
297
Tabla 3.62
ANOVA de un f actor (CONS)…………………… …… …..
297
Tabla 3.63
Estadísticos descrip tivos (METAC)………………………
298
Tabla 3.64
Prueba de homogenei dad de varia nzas (METAC)……. .
298
Tabla 3.65
ANOVA de un f actor (METAC)…………… ......... ........... .
298
Tabla 3.66
Estadísticos descrip tivos (AUTOC)…………… …… ……
30 9
Tabla 3.67
Prueba de homogenei dad de varia nzas (AUTOC)……. .
299
Tabla 3.68
ANOVA de un f actor (AUTOC)……....... .......... ........... ....
299
Tabla 3.69
Prueba de Scheffé de co m paracio nes m últiple s……… .
299
Tabla 3.70
Subcon juntos homogéneos……………………… …… ….
3 00
Tabla 3.71
Distribu ción d e gr upos de e ntrenamiento por titulación
y tecno logía aplicad a en el estudi o de sati sfacción…... .
301
Tabla 3. 72
Deno m inación de los estudian tes en el estudio de
satisfacción …………… ………………………… ………….
304
Tabla 3. 73
Respu estas en el estudio de satisfacción……… …… ….
304
Tabla 3.74
Estadísticos descrip tivos (Satisfacción)…………………
306
Tabla 3.75
Prueba de homogenei dad de varia nzas (Satisfacción ) ..
313
Tabla 3.76
Prueba de Krustal- W allis………………………… …… ….
314
Tabla 3.77
Estadísticos de co ntraste ………………………………….
315
Tabla 3.78
Estadísticos de g rupo…………………………… ……... ...
315
Tabla 3.79
Prueba de m uestras in depe ndientes…………………….
315
Tabla 3.80
Estadísticos de g rupo…………………………… ……... ...
316
Tabla 3.81
Prueba de m uestras ind ependie ntes…………………….
316
Tabla 3.82
Estadísticos de g rupo…………………………… ……... ...
316
Tabla 3.83
Prueba de m uestras in depe ndientes…………………….
317
Tabla 3. 84
Co m paració n de medias pond eradas……………………
317
Tabla 3.85
Distribu ción de calificaciones disponi bles……………….
318
Tabla 3. 86
Calificacion es finales…………………………… ……… …
321
Tabla 3.87
Resumen de cali f icaciones finales…………… ……… ….
322
Tabla 3.88
Media y desviación típica de las no tas finales……..... ...
324
Tabla 3.89
Distribu ción d e gr upos de entrenam iento por ti tulació n
y tecno logía aplicad a para el estud io de usab ilidad… …
325
Tabla 3.90
Deno m inación de los estudian tes en el estudio de
usabi lidad………………………………………… ……... ....
328
Tabla 3.91
Análisi s de usabilidad Reali dad Aum entad a……………
328
Tabla 3.92
Análisi s de usabilidad Reali dad V irtual………………….
330
Tabla 3.93
Análisi s de usabilidad PDF3D …………………………….
334
Tabla 3.94
Estadísticos descrip tivos (Usabilidad)………………... ....
338
Tabla 3.95
Prueba de homogenei dad de varia nzas (Usabilidad)….
342
Tabla 3.96
ANOVA de un f actor (Usabi lidad)……………………….. .
342
Tabla 3.97
Prueba de Scheffé de co m paracio nes m últiple s……….
343
Tabla 3.98
Subcon juntos homogéneos……………………… ……….
343
Tabla 3.99
Resumen análi sis de usabil idad………………………….
343
Tabla 3.100
Distribu ción d e gr upos de e ntrenamiento por titulación
y tecnología a plicada en el estudio de habilidad es
espaci ales……………………………………… …………. .
346
Tabla 3.101
Distribu ción d e gr upos de e ntrenamiento por titulación
y tecno logía……………………………….……… ………...
350
Tabla 3.102
Estadísticos descrip tivos………………… …. …………….
352
Tabla 3.103
Prueba de homogenei dad de varia nzas……… …………
352
Un aspecto importante que deb e considerarse es el cambio
producido en nuestra sociedad, que ha variado de forma importante
el con texto. Tal y como afirman Feden y Vogel (Feden & Vogel,
2002), los métodos en las a ulas no se han modificado prácticamente
desde principios del siglo XX, cuand o las cuali dades necesarias en
los p rofesionales que se f ormaban e n ellas eran claramente
diferentes.
Estudios como los realizados por Feden y Vogel y por San cho
(Sancho, 2002 ) d emuestran que e stu diantes co n brillantes
expedientes académicos presentan, actualmente, serias dificultades
para aplicar lo aprendido cuando se enfrentan a situaciones
diferentes a las aprendidas durante su paso por las aulas.
Con este tipo de estudios se constata que los grande s cambios
tecnológicos y sociales suf ridos en los últimos años d emandan un a
transformación del m odo d e p roceder en el a ula, pues las
necesidades e ducativas han variado. Si hace 40 años, un ingeniero
podía desenvolv e rse profesional mente sin d emasiados problema s
con los conocimientos ad quiridos en la universidad, a ctualmente, la
evolución de la tecnología provoca que parte de esa información
haya queda do obsoleta al término de la carrera, cu ando el recién
titulado se incorpora a l mund o laboral. Este nuevo esce nario exige
una nueva arquitectu r a educativa que apunte al aprendizaje de por
vida ( longlife learning ) y a pueste por él (Picardo, 2002 ) .
Otro f actor que de be tene rse en cuenta y que, p robablemente
viene f orzado por la nuev a si tu ación social, es la refo rma del sistema
educativo universitario, que se ha debatido en Europa en los últimos
años. La Declaración d e Bolonia d e 1999 tiene como precedente la
firma de la Carta Magna d e las Univ ersida des ( Magna Charta
Universitatum ) por parte de los rectores de u niversidades europeas
el 18 de se ptiembre de 1988 en Bolonia, qu e proclama los p rincipio s
básicos de la reforma. Estos principios son los sig uiente s:
1. L ibertad de investigación y enseñanza.
2. S elección de profesorado.
3. Ga rantías para el estudiante.
4. In tercambio entre univ ersidades.
Diez años de spués se f irmó la Declaración de la Sorbona (25 de
mayo de 1998) en una reunión de ministros de educación de cuatro
países europeos (Alemania, Italia, Francia y Reino Unido).
Posteriormente, e l 19 d e junio de 1999, 29 ministros d e educación
europeos f ir maron la Declaración de Bolonia, que da el nombre al
proceso y en el que se basan los fundamentos del Espacio Europ eo
de Educación Superior (EEES), culminado en el año 2010 . La
Declaración de Bolonia se articula en torno a seis acciones relativas
a:
U N SISTEMA DE GRADOS ACADÉMICOS FÁCIL MENT E RECONOCIB LES
Y C OMPARABLES . In cluye la creación de un suplemento común
al título superior pa ra mejorar la transparencia.
U N SISTEMA BASADO F UNDAMEN TALMENTE EN DOS CICL OS : un
primer ciclo orientado a l m ercado laboral c on una duración
mínima de tres años, y un segundo ciclo (máster) al que se
accede solo si se completa el primer ciclo.
U N SISTEM A DE ACUMULA CIÓN Y TRANSFERE NCIA DE CRÉDITOS
similar al sistema ECTS ut ilizado para los inte rcambios
Erasmus.
L A MOVILIDAD DE LOS E STUDIAN TES , DOCENTES E
INVESTIGADORES : la supresión de todos los obstá culo s a la
libertad de circulación.
L A COOPERACIÓN en lo que respecta a la garantía de la
calidad.
L A DIM ENSIÓN EURO PE A EN LA ENSEÑANZA SUPERIOR : aumento
del número de módulos, cursos y planes de estudios cuyo
contenido, orientación u organiz ación tengan una d imensión
europea.
La principal reforma c o nsistió en crear un Espacio Europeo de
Educación Superior competitivo que resu ltara a tractivo tanto para
estudiantes y d ocentes como para terceros p aíses. El document o
adoptaba como elemento principal la unificación de las enseñanzas
creando el euro académico materializado e n el valor académ ico
único para quienes se adhirieran al pr oceso, es decir el crédito
ECTS, nacido de la experiencia del programa Erasmus.
En reuniones posteriores , se perfilan más cambios y se añ aden
más estados, a unque el ritmo de imp lantación es desigual entre los
firmantes. Los encue ntros más important es y lo s comun icados
resultantes son los siguientes :
Comunicado de Praga (19 de mayo de 2001) (33 m inistros
firmantes).
Comunicado de Berl ín (19 de septie mbre de 2003) (40
ministros firmantes).
Comunicado de Bergen (19 y 20 de mayo de 2005) (45
ministros firmantes).
Comunicado de Londres (18 de mayo d e 2 007) (46 m inistros
firmantes).
Comunicado d e Lovaina/Lovaina la Nueva (28 y 29 de abril d e
2009).
Declaración de Budapest - Viena (de 12 de marzo de 2010)
(47 ministros firmantes).
Durante estos años, Europa ha ad optado medidas para reformar
la estructura y organización de las enseñanzas universitarias y
favorecer la construcción del denominado Espa cio Eu ropeo de
Educación Superi or (EEES), en vig or desde el año 2010. El Dr.
Domingo D ocampo
1
considera que esta integración un iv ersitaria
significará toda una revolución, tan to en la estructu ra de los títulos
como en la propia concepción educativa (Docampo, 2001).
La clave de la reforma no está, según Macías (Macías, 2 007), en
la acomodación de los conte nidos de los planes de estudio a la
nueva e structura sino en un camb io de paradigma: pasa r d e una
educación centrada en la enseñanz a (en el profesor) a otra centrada
en el aprendizaje (en el estudiante ).
Esta cultura del aprendizaje, conti núa Macías, debe llevarnos a
una revisión profun da de nue stros esquem as de evaluación,
actualmente estructurados en torno a la dualidad
aprobado/suspenso, con el fin de reflejar adecuadamente en las
calificaciones el e sfuerzo efectuado por los estud iantes.
Deberíamos, por tanto, evitar la adopción de cambios cosmét ic os,
que simplemente acomo dan contenidos sin m odificar mentalidades;
si e l e studiante debe pasar a se r el centro del p roceso de
aprendizaje, las a ulas universitarias deb en ser lugares a los que s e
va a aprender, no solo a enseñar.
En la refo rma que h a pue sto e n ma rcha la UE se apuesta más
por el aprendizaje que p or la enseñanza y, por ese motivo, el nuevo
sistema d e créditos se fu ndamenta en las horas de trab ajo que los
estudiante s dediquen a la m ateria, y no únicam ente en las horas
lectivas, como sucedía hasta ahora.
Según el Real Decreto 1125/2003, por el que se establece el
sistema europeo d e créditos y el sistem a de calif icaciones en las
titulaciones un iv ersitarias de carácter oficial y vali de z en to do el
1
Rector de la Universidad de Vigo, y e x-presi dente del Grupo de Trabajo de la Conferencia
de Rectores de las Univer sidades Españolas (CRUE) sobre EEES.
territorio nacional (BOE de 18 de septiembre d e 2003), la adopción
de este nuevo sistema de créditos constituy e una ref ormulación
conceptual de la organización del currículo de la educación superior
mediante su adaptación a los nuevos modelo s de formación
centrados en el trabajo de l estudiante. Esta med ida comporta un
nuevo m odelo edu cati vo que h a d e orientar las programaciones y las
metodologías doce ntes centrándol as en el aprendizaje de los
estudiantes.
En este punto del trabajo es import ante destacar la imagen que
desea transm itir el Ministerio d e Educación , Cultu ra y Deporte en
relación con la ref orma puesta en marcha en Europa dirigida a la
creación del EEES.
Además d e los o bjetiv os estratégicos pe rseguidos (fácil
comparación de titu laciones entre d iferentes un iversi dades, y
facilidad de movilidad tan to de estudiantes como de profesores), se
apunta como un compromiso i mportante a lcanz ar en un futuro l a
adopción de un nuevo e nfoque m etodológico que transforme nuestro
sistema educativo, basado en la en señanz a , en otro basado en e l
aprendizaje. Este pr o ceso de m ejora debe s er interactiv o y
sustentarse en 3 principios:
May or implica ción y autonomía del estudiante.
Utilización de metodologías más activ a s: casos prácticos,
trabajo e n equipo, tuto rías, semina rios, tecnologí a s
multimedia.
Papel del p rofesorado , com o agente creador de entornos d e
aprendizaje que estimulen a los e studi antes.
2
Otro aspecto que tampoco hay que ol vidar es el de la
preparación de los estudiantes q ue ingresan en la universidad en
estos último s a ños. E sta preparación es diferente de la q ue
2
Consejo de Coordinación Universitaria del Ministerio de Edu cación y Ciencia. 2006
presentaban los estudiante s en años anterior es debido a la reforma
de los niveles educ ativ os previos al uni versitario y, también, al
debilitamiento d el rigor de los criterios de acceso a algunas
universidades debido al descenso de la natalidad y, principalmente,
al aumen to de la oferta un iversi taria en algunos sectores. Artículos
como el referenci ado e n Edu caw e b confirman la importancia de
estos aspectos, que modifican sensiblement e el perfil d el e studiante
universitario está ndar respecto del que presentaba este m ismo
estudiante ha ce algunos años.
Todos los fa ctores expuestos anteriormente e xigen cambios e n
la s aulas, que deben a daptar las m etodologí as a plicadas a las
nuevas nece sidades fo rmativas. En este sentido e s f undamental
desarrollar en los estudiantes las capacidades y h abilidades
adecuadas, así como adoptar e n el aula las dinámicas más
apropiadas y los m étodos e valuadores necesarios para validar si
dichas competencias han sido o no adquirida s por los estudiante s.
El proyecto REFLE X (T he Flexible P rofessional in the
Knowledge So ciety) y el proyecto T UNING ( Educational Structures in
Europe) constituyen dos b uenos e jemplos sobre la importancia que,
desde Europa, se concede a la identificación adecuada de las
capacidades que deben ser desarrolladas por los profe sionales que
necesita nuestra sociedad actual.
Como hemos señalado, e l EEES exige la a dopción de un
sistema de titulaciones un iversi tarias f ácilmente comparable en toda
Europa. A simismo, busca implantar e ntre las universidades
europeas la movilidad de estudiantes, p rofes ores e investigadores, a
la vez que fomentar el aprend izaje continuado y la calidad. De esta
manera, las principa les n ovedades que se aportan son la adaptación
a un sistema de titu laciones universitarias de dos ciclos (Grad o y
Postgrado), y la utilización d e una v aloración del crédito universi tario
igual para todo s los pa íses eu ropeos, el EC TS.
En este sen tido, la s ad aptaciones tecnológicas están
suponiendo una auténtica revolución en las universi dades
españolas, que se pueden considerar bastante tradicionales en este
aspecto. Debido a esto, se prod ucirá una homogeneización de las
posibles titulaciones de grado y má ster. Los planes de estudio e n
vez de se r ca da vez más específicos serán más generales y esta rán
enfocados a la emp resa p riv ada, la cual será la encargada, en gran
parte, de establecer las directrices de los planes de estudio.
Algunas de las novedades d el T ratado de Bo lonia im plican un
mayor traba jo personal del estudiante, a ctividades no presenciales y
trabajos en grupo. Est o solo será posible mediante el u so de todas
las posibilidades que ofrece I nternet y las nuevas tecno l ogías d e la
información y la comunicación .
Los países f irmantes miemb ros del EE ES "Proceso de B olonia"
son los siguientes:
Desde 1999: Alemania, Austria, Bé lgica, Bu lgaria, Dinam arca,
Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda , Hungría,
Islandia, Irlanda, Ita lia, L etonia, Lituania, Lux em burgo, Malta ,
Noruega, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa,
Rumanía, Eslovaquia, Eslov enia, E spaña, Su ecia, Suiza.
Desde 2001: Croacia, Chipre, Liechtenstein, Turquía.
Desde 2003: Alban ia, An dorra, Bosnia y Herzegovina, Estado
Vaticano, República de Macedonia, Rusia, Serbia.
Desde 2005: Armeni a , Azerbaiyán, Geor gia, Moldavia y
Ucrania.
Desde mayo de 2007: Montenegro.
Desde marzo de 2010: Kaz ajistán.
1.1.2.- Las habilidades espaciales e n el ingeniero
La ingen iería es el conjunto de c on ocimientos y técnicas
científicas aplicados a la creación, perfeccionamiento e
implementación de estructuras (tanto f ísicas co mo teóricas) para la
resolución de prob lemas que afectan la actividad cotidiana de la
sociedad. Para ell o, ap lica profesionalmente el estudio,
conocimiento, m anejo y d ominio de las m atemáticas, la física y otras
ciencias tanto pa ra el de sarrollo de tecnologías como para el m anejo
eficiente de los recursos y fu erzas de la nat uraleza en be neficio de la
sociedad. La ingeniería es la actividad que tras fo rma el conocimiento
en algo práctico.
Otra caracte rística que d efine a la ingeniería es la aplicación de
los con ocimientos científicos a la invención o pe r feccionamiento de
nuevas técnicas. Esta aplicación se caracteriza por u sar el ingenio
principalmente de una manera más pragmática y á gil que el mé todo
científico, puesto que la ingeniería, como activ idad, está limitada al
tiempo y a los recursos facilitad os p or e l entorno en e l que se
desenvuelve.
Ese “i ngenio” que necesita tener el ingeniero se apoya en una
base de conocimientos, de strez as y ha bilidades e senciales en su
desarrollo p rofesio nal que permiten que su actuación sea la
adecuada a la consecución de sus objetiv os.
Una de e sas habilidades esenciales en el ingeniero es la de
manejar hábilmente el e spacio tridimensional en e l que se
desarrollan sus intervenciones. Esa ha bilidad espacial e s una de las
dimensiones d e la actividad intelectual que conforman las
habilidades intelectuales que tienen que ver con las capacidades
cognitivas del sujeto. Estas habilida des son las siguientes:
L A APTITUD NU MÉRICA : Habilidad pa ra la velocidad y la
precisión numérica.
L A COMPRENSIÓN VERBAL : Habilidad para comprender lo que se
lee o se oye y la relación entre las palabras.
L A VELOCIDAD PERCEPTU AL : Hab ilidad p ara ide ntificar las
similitudes y las dif erencias que se pue den ver rápidamente y
con precisión.
E L RAZONAMIENTO IN DUCTIVO : Habilidad de iden tificar la
secuencia lógica de un problema y luego resolv e rlo.
E L RAZONAMIENTO DED UCTIVO : Habilidad pa r a u sar la lógica y
evaluar las implicaciones de un argumento.
L A VIS UALIZACIÓN ESPACIAL : Habilidad de imaginar la manera
en que un objeto se relaciona con el espacio y otros objetos
que le rodean.
L A M E MORIA : Hab ilidad para registrar, alm acenar, retener y
recordar informaciones recibidas de manera m ediata o
inmediata.
Las habilidades espaciales siguen s iendo objeto de
investigación, sobre todo en el ámb ito de la ing eniería. Son m uchos
los autores que a lo largo de la historia han clasificado la s
habilidades e spaciales como una componente de la inteligencia. Por
otra p arte no es sencillo definir qué es la intelig encia, e n realidad, no
existe una def inici ón única, ya que , de pendiendo del enfoque con e l
que se aborde, se ponen de relieve los distinto s aspectos que la
componen (Andrés Pueyo, 2001).
Spearman (Sp earman, 1927) la considera com o “la capacidad
de obtener y crear información nueva, útil y a plicable a partir de
informaciones sensoriales ya existentes, que se manifiestan e n el
comportam iento o la activida d mental del sujeto”. Existen di versas
ramas de la psicolo gía que la estudian y d istintos e nfoques que la
abordan: la psicolog ía co gnitiv a, la psicología diferencial, la
psicología evolutiva, la psicología experimental, la antropología, etc.
y, en función de cada u no de estos enfoques , aparecen distintos
modelos d e inteligencia: facto r ial, computacional, global, de
desarrollo, culturales, etc.
Este tra bajo s e ce ntra e n e l enfoque factorial, e studiado por la
psicología psicom étrica, que p arte de la base d e que las d iferenci as
individuales de la co g nición humana pueden m edirse a través d el
rendimiento en los test de inteligencia y que la inteligencia m isma se
puede d efinir, p or tan to, por las variaciones de las p untuaciones en
estos test, según las personas. El result ado de esos test es una
medida, ampliamente utilizada y cono cida como Co ciente In telectu al
(CI). El CI se obtiene a partir de la intersección de los resultados de
una serie d e sub -test, que tratarán de med ir diferentes aspectos de
las capacidades de un individuo (Andrés Pueyo & Jayme Zaro,
1998).
Medir una capacidad (Inteligencia), s ignif ica medir la
potencialidad de un individuo en un área d ada. Por ejemplo,
conociendo la capacidad n umérica de una pe rsona, podemos,
quiz ás, p redecir su rendimiento en actividades relacionadas con las
matemáticas. Para medir el ren dimiento ex ist en varios
procedimientos, entre los que el examen es e l más habitual.
Los test de inteligencia nos sirven como herramienta de me dida
de la In teligencia y existe un acuerdo sobre la validez de sus
resultados que la e xperiencia ha demostrado acertado. Es
importante señalar esta distinción entre rendimiento e i nteligencia,
porque habitualmente los ún icos datos dispon ibles de los
estudiantes de ingenie ría son el resu ltado de los exámenes o, lo que
es lo mismo, la evaluación del rendim iento académico y, aun q ue
estos resultados d ependen en gran me dida d e los valores de
inteligencia, no son el único parámetro del que dependen.
Grado en Ingenierí a en Diseño Industrial y Desarrollo de
Productos.
Grado en Ingeniería en Tecnologí as Indu striales.
Grado en Ingeniería Química.
Grado en Ingeniería en Organiz ación Industrial.
Grado en Ingeniería Naval.
Entre los muchos aspectos que d istinguen la f ilosofía seguid a
por esta Escuela destaca el de potenciar la fo rmación práctica de
sus estudiante s así como el trabajo en equipo, pensando siempre en
facilitar de ese modo su rápida adaptación al mundo laboral. Otro
punto de e special int e rés es el establecimiento constante de la s
estrategias nece sari as para of recer a sus estudiante s un servicio de
tutoría o rientado a asesorarles adecuadamente, haciendo hincapié
en la orientación y ayuda de los estudiantes d e primer curso durante
sus primeras experiencias e n la universidad, con e l f in de disminuir
la tasa de estudiante s q ue fracasan en sus estudios.
La voluntad permanen te de esta Escuela d e a poyar y orienta r a
sus e studiantes ofrece, sin d uda alguna, un m arco propicio para
llevar adelante una labor de investigación enmarcada en e l contex to
pedagógico de la innov ación m etodológica.
1.1.5.- A s pectos com unes a todos los planes de estudio de las
titulaciones de Grado en la EIIC
En el corr espondiente documento VERIFICA para cada titu lació n
se establece que los distintos títulos de Grad o constarán de 240
créditos ECTS distribuidos en cu atro cursos, se gún se e stablece en
el Real Decreto 1393/2007. En ellos se incluir án la fo rmación teórica
y práctica que e l estud iante deba adquirir: asp ectos básicos d e la
rama de conocimiento, materias obligatorias u optativas, seminarios,
prácticas e xternas, tr abajos dirigid os, rea liz ación de e xámenes,
proyecto de fin de grado, u otras actividades formativas.
Cada curso a cadémico estará co mpuesto de 6 0 créditos ECTS
(definidos según Rea l Decreto 1 125/2003, de 5 de septiembre). La
docencia se planificará tomando como base que el calend ario anual
de trabajo de los estudiantes se rá de 40 sem anas y que estará
dividido en d os semestres e n los que se distribuirán los co ntenido s
que los componen.
En la a signación de crédito s a cada una de las materi as que
configura n los distintos plan es de e studios se computará el n úmero
de horas d e trabajo req ueridas para la adquisición por los
estudiantes de los conocimientos, capacidade s y destrezas
correspondientes. En esta asignación están comp r endidas las horas
correspondientes a las clases lectivas, teóricas o prácticas, las horas
de estudio, las dedicadas a la rea liz ación de se minarios, trabajos,
prácticas o proyectos, y las exigidas para la preparación y
realización de los exá menes y prue bas d e evaluación. El número de
horas de trabajo de l es tudiante, por crédito ECTS, será de 25.
En lo que respecta al ámbito d e esta tesis, todas las titulaciones
tienen la asignatura de Expresión Gráfica en primer curso y, en sus
respectivos p lanes de estudio se e speci fica que de ben a dquirirse y
desarrollarse las capacidaddes en habilidades espaciales .
1.1.6.- El plan de estudios del Grado en Ingenierí a e n
Tecnologías Industriales
Por Resolución de 27 d e junio de 2 011, de la Universidad de Las
Palmas de Gran Canaria, se publica el p lan de estudios d e
Graduado en Ingeniería en Tecnologí as Industriales.
Obtenida la verificación del plan de estudios por el Consejo de
Universidades, previo informe favorable d e la Agencia Nacional de
Evaluación de la Calidad y Acredita ción, así co mo la autoriz ación de
la Comun idad A utónoma de Canarias, y e stablecido el carácter
oficial del título po r Acu erdo de Con sejo de Ministros d e 1 5 de abri l
de 2011 (publicado en el BOE de 11 de mayo de 2011), e l Rectorado
de la ULPGC, d e conformidad con lo dispuesto en el artículo 35 de la
Ley Orgánica 6 /2001, d e Universidades, en la reda cción dada por la
Ley Orgánica 4/2007, resuelve publicar el plan de estudios
conducente a la obtención del título de Graduado o Graduada en
Ingeniería en Tecnolog ías Industriales por la Universidad de Las
Palmas de Gran Canaria.
El grado propuesto en Ingeniería en Tecn ologías Industriales
sigue la ord en ministerial CIN/351/200 9, donde se establece n
distintos módulos de tecnología específica para dicha titulación. En
nuestro caso, se h an de sarrollado lo s sig u ientes módu los de
tecnología espe cífica (menciones): Mecánica, Eléctrica, Química
Industrial y Electrónica In dustrial. Los créditos de las menciones han
sido ampliados hasta un total d e 78 ECTS, tal como se detalla en el
capítulo 5 de la memoria del documento Verifica.
1.1.7.- Resto de planes de estudios
Los p lanes d e estudio de las titulaciones de Grado en Ingeniería
en Diseño Industrial y Desarrollo de Productos, Grado en Ingeniería
Química, Grado en Ingenierí a en Organización Industrial y Grado e n
Ingeniería Naval, fueron a probados por Resolución d e 16 de
septiembre de 2011, de la U niversidad de Las Palmas de Gran
Canaria.
Obtenida la verificación del plan de estudios por el Consejo de
Universidades, previo informe favorable d e la Agencia Naciona l de
Evaluación de la Calidad y Acredita ción, así co mo la autoriz ación de
la Comun idad A utónoma de Canarias, y e stablecido el carácter
oficial d e los títulos por Acuerdo d e Consejo d e Ministros de 15 de
abril de 2011 (publicado en el BOE de 11 de m ayo de 2 011), el
Rectorado, de con formidad con lo d ispuesto en el artículo 35 de la
Ley Orgánica 6 /2001, d e Universidades, en la reda cción dada por la
Ley Orgánica 4/2 007, resolvió publicar los planes de estudio s
conducente a la o btención de los títulos d e Graduad o o Grad uada en
las indicadas titulaciones p or la Universidad d e las P almas d e Gran
Canaria.
1.1.8.- Competencias generales y específicas
En conson ancia c on el Rea l Decreto 1393/2007, por el que se
establece la ordenación d e las enseñanzas u niversitarias, así como
con las conclusiones de los L ibros Blancos del ámbito de las
Ingenierías, aplicables a los distintos títulos de Grado y las
recomendaciones de las Conferencias de Directores d e Escuelas
Técnicas y Superiores, los título s de Grad o en las d iversas
Ingenierías tie nen como o bjetivo f undamental la fo rmación científica,
tecnológica, y socioeconómica orientada a la p reparación para el
ejercicio profesional en el d esarrollo y aplicación de la Ingeniería
asociada a la realidad socioeconómica d el Estado Español.
Asimismo, faculta para el acceso directo a titulaciones de Má ster que
profundicen en un perf il profesional m ás específico o que capaciten
para la investigación y el paso a los estudios de Doctorado.
La s titulaciones implantadas tienen tam bién com o objetivo dotar
al estudiante de u na preparació n su ficie nte para el acceso d irecto al
Má ster en sus correspondientes ramas , ya que se cumplen l os
requisitos expuestos en el a partado 4.2.1 de la CIN 311/2009, así
como a otros títulos de Máste r propue stos en la rama d e Ingeniería y
Arquitectura.
El objet ivo de esta s titulacione s es formar a los estudiantes par a
que adquieran, entre o tras, las competencias necesarias para el
ejercicio de la profesión regulada de In geniero en sus
correspondientes ramas de acuerdo con lo dispue sto en el siguiente
marco jurídico:
El Real Decreto 1393/2007, de 29 d e octubre (BOE n º 2 60, de
30 d e octubre), por el que se e stablece la ordenación de las
enseñanzas universitarias o ficiales, dispone en su Art. 12.9:
“ D IRECTRICES PARA E L D ISEÑO DE TÍTUL OS DE G RADO : Cuan do
se trate d e títu los que habiliten para el ejercicio de
actividades profesionales reguladas en España, e l Gobierno
establecerá las condici ones a las que deberán adecuarse los
correspondientes p lanes de estudios, que adem ás de berán
ajustarse, en su caso, a la normativa europea aplicable.
Estos planes de estudios de berán, e n todo caso, diseñarse
de fo rm a qu e pe rm itan o btener las competencias necesarias
para ejercer esa profesión. A tales efectos la Univers idad
justificará la adecuación de l plan de estudios a dichas
condiciones”.
La dispo sición a dicional no vena del RD 1393/2007, de 29 de
octubre, establece q ue el Ministerio comp etente precisar á los
contenidos d el Anexo I d e d icho R D a los que habrán de aju starse
las solicitudes presentadas por las univ ersidades p ara la obtención
de la veri ficació n de los plan es de estudios conducentes a la
obtención de títulos oficiales d e Grado, prev ista en su artículo 24,
que habiliten para el ejercicio de profesiones regulada s.
La legislación vigente configura las distintas p rofesiones de
Ingeniería y esta blece que para su ejercicio se requiere estar en
posesión del correspondiente título of icial de Grado obtenido d e
acuerdo con lo prev isto en e l artículo 12.9 del referi do RD
1393/2007, conforme a las condiciones establecidas e n el Acuerdo
de Consejo de Ministros de 26 de diciembre de 2008 (Resolución de
15 de enero de 20 09), p ublicado e n el B oletín Oficial del Estado de
29 de enero de 2009. En dicho Acuerdo se determinan las
condiciones a las que deberán adecuarse los p lanes de e studios. En
su apartado cuarto, en relación con la d isp osición adicional novena
anteriormente cit ada, encomienda al Mi nisterio competente el
establecimiento de los requisitos respecto a objetivos y
denominación del título y planificación de las enseñanzas.
En cumplimiento de la legislación anterior, la Orden
CIN/351/2009, de 9 de f ebrero (BOE nº 44 d e 20 de febrero),
establece los requisitos para la verificación de los títulos
universitarios of iciales que h abiliten p ara el ejercicio de la profesión
regulada de Ingeniero.
En cumplimiento de la Orden CIN/311/2009, de 9 d e febrero
(BOE nº 42 d e 18 de febrero ), que establece el acceso a l Má ster de
Ingeniero.
Adicionalmente, a nivel autonómico, la Consejerí a de Educación,
Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias
establece el Decreto 168/2008, de 22 d e julio (BOCA nº 15 4, de 1 de
agosto), po r el que se regula el proce dimiento, requisitos y criterio s
de evaluación pa ra la au toriz a ció n d e la implantación de las
enseñanzas universi tarias conducentes a la o btención d e los títulos
oficiales de Grado, Master y Docto rado de la Com unidad Autónoma
de Canarias.
Asimismo estos títulos cumplen con el grado de
experimentabilidad contemplado para este tipo de en señanz as e n el
vigente contrato programa 2 009 -2013 suscrito po r la Consejería d e
Educación Cultu ra y Deportes del Gobierno de Canarias y la
Universidad de L as Palm as de Gran Canaria y en e l Reg lamen to
para la elaboración de títulos o ficiale s de la Universidad de La s
Palmas de Gran Canaria (BOULPGC, Junio 2008).
Estos títulos de Grado tienen una clara orientación prof esional,
de forma que junto con unos sólidos conocimientos básicos, se
integren armónicamente las competencias nucleares de la ULPGC,
las transversales y las específ icas, tod as ellas ma rcadas p or el p erfil
profesional. Los resultados esperados permitirán a los titu lados una
buena i ntegración en el mercado de trabajo y una fácil adaptación a
los rápidos cambios que tienen lugar en este campo de la Ingeniería .
Resaltamos a continuación aquellas competencias, destrezas y
habilidades que tienen relación directa con la materia de Expresión
Gráfica.
Competencias Nucleares de la ULPGC (N)
Las competencias n ucleares que deben incorpor ar todos los
títulos de grado de la ULPGC y que son en sí misma s competencias
transversales quedan def inidas en el a rtículo 4.1.4 del Decreto
168/2008, de 22 de julio, del Gobierno de Canarias, donde se
establece:
“ I NCLUSIÓN DE C OMPETEN CIAS GENERALES : Han de incluirse en
el proyecto d e cada titulación las competencias general es
referidas al nivel d e titu lación e n e l conjunto de
competencias exigible s a los titu lados de acuerdo con los
descriptores de Dublín. Han de concretarse las estrategias y
niveles qu e se aplicarán para favorecer la adquisición de
estas competencias en cad a titu lació n y cómo se
comprobará que se han alcanz a do ”.
De entre las competencias nucleares d e o blig ado cu mplimiento
impuestas por la ULP GC destacamos:
Código
Definición
N1
Comunicarse de forma adecuada y res petuosa con
diferentes audiencias (clientes, colaboradores,
promotores, agentes sociales, etc.), utili zando los soportes
y vías d e comunicación má s ap ropiados (esp ecialmente
las nuevas tecn olo gías de la inf ormación y la
comunicación) de modo que pueda llegar a comp render
los intereses, n ecesidades y preocu paciones de las
personas y organi zaciones, así com o expresar claramente
el sen tido d e la m isión que tiene encomendada y la f orma
en que puede contribuir, con sus competen ci as y
conocimientos profesionales, a la satisfacción de e sos
intereses, necesidades y preocupaciones.
Competencias genéricas o transversales del Título (G)
Para alcanz a r los objetivos propue stos en el a partado anterior,
las m aterias del plan de estu dios permiten la adquisición de una
serie d e competencias. E stas se definen, según el proyecto T uning
desarrollado dentro del marco del EEES y de sde la pe rspectiv a de
los resultados del aprendiz aje , como “conocimientos, habilidades,
actitudes y responsabilidades, que d escriben los resultados del
aprendiz a je de u n programa educa tivo o lo qu e los estudiantes son
capaces de demostrar a l fin al del proceso educa tivo.” De tal f orma,
se contemplan do s tipo s de competencias: las genéricas o
transversales, y las específicas o profesionales. L as pri meras s e
corresponden con los atributos comunes a cualquier titulació n y que
son considerados importantes p or ciertos grupos sociale s
(empleadores y egresado s), m ientras que las segundas están
directamente relacion adas con el conocimiento concret o de c ada
titulación y son la s que confieren identidad y consistencia a cualquier
programa.
Las competencias generales o transversales se han d efinido
teniendo en cu enta lo s derechos fu ndamentales y de igualdad de
oportunidades entre hombres y m ujeres (Ley 3/2007, de 2 2 de
marzo para la igualdad efectiva entre mujeres y h ombres), los
principios de igualdad de oportunidades y accesibilidad univ ersal de
las personas con discapacidad (Ley 51/2003, de 2 de d iciembre, de
igualdad de o portunidades, no discriminación y accesibilidad
universal de las pe rsonas con d iscapacidad) y los valores propios de
una cultura de la paz y d e valores de mocráticos (Ley 27/2005, de 30
de noviembre, de fomento de la edu cación y la cu ltura de la pa z). En
e se marco se sitúan las actividades e iniciativ as de “Acción Social y
Atención Psicosocial” del Vicerrectorado de Estud iantes y Extensión
Universitaria de la ULPGC.
De entre la s competencias transversales establecidas
destacamos:
Código
Definición
G3
COMUNICACIÓN EFICAZ ORAL Y ESCRITA:
Comunicarse d e forma oral y escrita con otras pe rsonas
sobre los resultados del aprendizaje, d e la elaboración del
pensamiento y de la toma de decisiones; participar en
debates sobre temas de la propia especialida d.
Competencias Profesionales Generales del Título (T)
A partir d e los o bjetivos de la titu lación p lant eados se establecen
las siguientes competencias generales de l título (T) que de ben
adquirir los titulad os de los d istintos Grado en Ingeniería aquí
tratados.
Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales
Código
Definición
T1
Capacidad para la redacción , firma y desarrollo de
proyectos según el ca rácter especi fico de la mención
cursada que tengan po r objeto la construcción, ref orma,
reparación, conservación, d emolición, fabricación,
instalación, montaje o explotación de: estructuras, equipos
mecánicos, instalaciones en ergéticas, instalaciones
eléctricas y electr ónicas, inst alaciones y planta s
industriales y procesos de fabricación y automa tizaci ón.
T4
Capacidad de res olver p roblemas con i n iciativ a, to ma de
decisiones, creativ idad , razonam iento crítico y d e
comunicar y transmitir conocimiento s, habilidades y
destrezas
Grado en Diseño Industrial y Desarrol lo de Productos
Código
Definición
T1
Capacidad para la redacción , firma y desarrollo de
proyectos en el á mbito de la In geniería en Diseño
Industrial y Desarrollo de Productos.
T4
Capacidad de res olver p roblemas con i n iciativ a, to ma de
decisiones, creatividad, razonamiento crí tico y de
comunicar y transmitir cono cimientos, hab ilidades y
destrezas e n el ca mpo de la Ingeniería en Diseño
Industrial y Desarrollo de Productos.
T12
Capacidad para generar documentación y m edios
necesarios para la transmisión de las ideas.
Grado en Ingeniería en Tecnología Nav al
Código
Definición
T1
Capacidad para la redacción , firma y desarrollo de
proyectos en el ámbito de la ing eniería n aval, que fo rmen
parte de las actividades de construcción, montaje,
transformación, explotación, man tenimiento, reparación, o
desguace de buques, embarcaciones y artef actos
marinos, así como las de fabricación, inst ala ción, m ontaje
o explotación d e los eq uipos y s istemas navales y
oceánicos.
T4
Capacidad para resolver prob lemas con iniciativa, toma de
decisiones, creatividad, razonamiento crítico y pa ra
comunicar y transmitir cono cimientos, h abilidades y
destrezas.
T5
Capacidad p ara la realiz a ción de mediciones, cálculo s,
valoraciones, tasaciones, peritaciones, estudios, informes,
planos de labores y o tros trabajos análogos, basándose
en los conocimientos adquir idos en esas materias.
y en la motivación de los estudiantes de las materias de
Ingeniería Gráfica .
Ello im plicará diseñar actividades de aprendizaje según la
filosofía de cada una de las tecnologías indicadas , ponerlas en
práctica e n el aula en grupos distinto s de alumno s del mismo nivel y
estudiar los progresos e n las ha bilidades espaciales d e cada uno de
los grupos para e stablecer la influencia de l a herramienta utili zada
en la adquisición de conocimientos de Ingeni ería Gráfica.
Por otro lado, se elaborarán en cuestas d e u sabilidad, d e
estrategias d e aprendizaje, de p rocesos de estudio y de motivación
que nos aporten los dato s necesarios para, con el a decuado
tratamiento científico, pod er tomar de cisiones a cerca de la
adecuación d e las citadas tecnologías y materiales di dácticos a l
objetivo principa l d e adquisición y me jora de habilidade s espaciales,
así co mo de la mejora e n los resultados académ icos y la motivación
de los estudiantes de las materias de Ingenierí a G ráfica.
Este objetivo general se concreta en los siguientes objetivos
específicos iniciales :
1. Se le ccionar y crear materiales y actividade s de aprendizaje
que p uedan ser utilizados med iante tecnologí as de RV, RA y
PDF3D .
2. Proponer y d esarrollar nue vas h erramientas y metodologías
que garanticen e l desarr ollo de l as HHEE con el f in de mejorar
en e l proce so d e a dquisici ón de contenidos en los estudiantes
de ingeniería gráfica.
3. Organiz a r y realizar e ntren amientos de corta duración, para
utilizar las herramientas desarrolladas.
4. Analizar los resultados de los en trenamient os propuestos en
cuanto a la m ejora de la HE , adquisición de contenidos y
correlación de da to s d e los niveles y conocim ientos
alcanzados con respecto a los previos a realizar estos
entrenamientos.
5. Analizar, cuál( es ) de las te cnologí as estudiada s mejoran en
mayor medida las habilidades espaciales de los estudiantes.
6. Analizar desde el punto de vista estadístico si ha y dif erencias
significativas en cu anto a la ad quisición de con tenidos según
la tecnología y herramienta utilizada.
7. Con los datos ante rior es establecer comparaciones en cuanto
al d esarrollo d e la habilidad espacial ob tenida por los
participantes en los distintos tipos de entrenamiento
realizados.
8. Efectuar estudios de estrate gias de aprendizaje , de procesos
de estudio, y de usabilidad de las herram ient as desarrolladas,
así co mo de satisfacción y de motivación de los estudiantes
que participan en las pruebas de campo.
9. Establecer cu ál es la metodología óp tima en función de los
contenidos formativos para desarrollar la s hab ilidad es
espacia l es y adquirir los contenidos de estas materias.
10. Proponer líneas de actuación futuras.
No o bstante, se plantearon tamb ién otros objet ivos derivados
que f ueron surgiendo durante el proceso de recopilación de la
información documental y de l trabajo de campo. Así m ismo, durante
el proceso de revisión bibliográfica se fueron afianzando unas ideas
y desech ado otras, d e tal manera que hoy po demos enunciarlos de
la siguiente manera :
Disminuir e l fra caso académico que ha bitual mente se produce
en la materia, mejorando las tasas de rendim iento y de éxito.
Reducir el absentism o, dism inuir la tasa de abandono y
mejorar el nivel de motivación, a sistencia y p articipación de
los estudiantes.
Conocer las características que debe cumplir una
metodología d ocente pa ra a daptarse a las nuevas
necesidades sociales, al d esarrollo te cnológico y a las
exig encias que im pone la entrada en vig or de l EEES.
Experimentar con la implan tación de las metodo logías y
técnicas que se extraerán del análisis del objetivo anterior.
Diseñar un modelo de enseñanza que se adap te a la
metodología implantada.
Desarrollar y def inir herramientas que permitan la evaluación
de actitudes, y que se adapten a la nueva metodologí a, a los
recursos disponibles, y a las nece sidades definidas en el
modelo planteado.
Construir u n sistema de valoración de la satisfa cción del
estudiante qu e permita comprobar la p ertinencia de las
técnicas de innovación educativa empleadas.
1.2.2.- Metodología y de sarrollo de la investigación
Para g arantizar en la m ayor medida posible la consecución d e
los objetivos enun ciados seguiremos u na metodología que se
estructura en las siguientes fases:
Documentación bibliog ráfica que permita conocer e l o rigen de
la habilidad espacial y cuanta s influencias está n implicadas
(medición, diferencia de género, tipos de entrenamiento,
herramientas de entrenamiento, relac ión con la ingeniería y
con las asignaturas grá ficas, etc.)
Documentación bibliográfica acerca de los aspectos
pedagógicos implicados en todo proceso de enseñanz a -
aprendizaje.
Recopilación de ma te rial docente y clasificación y selección
de ejercicios.
Planificación y desarrollo de los estudios ex perimentales .
Para la fase e xperimental será necesario crear h erramientas y
materiales docentes.
Elabora ción de los manuales de procedimientos que seguirán
los estudiantes en cada e studio experi m ental con cada
tecnología.
Desarrollo d e u na f icha d e datos con objeto de conocer la
población que participará en los es tu dios experimentales y
sus niveles de h abilidades espaciales y d e conocimientos
específicos.
Estudio, diseño y d esarrollo de encuestas de niveles de
conocimiento alcanzado por los participantes en cada uno de
los estudios experimentales.
Diseño de las encuestas de u sabilidad p ara las herramientas
informáticas u tiliz adas en l os estudios e xperimentales, así
como de estrategias de aprendizaje y de motiv a ción.
Análisis de los datos utilizando las técn icas esta d ísticas que
mejor se adaptan a las hipótesis de la investi gación.
Conclusiones de la investigación.
Propuestas de actuación futura.
En esta tesis, e l verbo “conocer” indica que este trabajo de
investigación no pretende solo “medir” las metodologí as docen tes
objeto de estudio, n i la innovación educativa en sí misma , si no
descubrir los procesos m etodológicos que favorezcan la aceptación
de las innovaciones que introduz camos.
Tras aplicar los objetivos anteriormente enunciados,
obtendremos resultados, extra ídos de las encuestas de valoración
realizadas así como de los resultados a cadémicos que, un a vez
ordenados y agrupados, serán procesados y anali zados
convenientemente.
1.2.3.- Hipótesis de partida
Para dar respuesta a los objet ivos anteriormente planteados,
partimos de las siguientes hipótesis:
El entrenamiento con técn icas de Realidad Virtua l, Real idad
Aumentada y/o PDF3D m ejora las habilidades e spaciales d e
los estudiantes de Ingenierí a Gráfica .
Las té cnicas de innov ación e ducativa reducen el f racaso
escolar, disminu yen la tasa de abandono y mejoran las tasas
de rendimiento y de éxito.
Aunque las hipótesis planteadas tienen cierta lógica, nos queda
la duda de su validez y de si, de spués de un tiempo aplicando estas
tecnologías, no se llegará a u n hastío que p roduz ca un retroceso al
escenario de partida. E n consecuencia, pensamos que t endremos
que p reparar un e scenario en e l que po damos valorar las ta sas de
rendimiento, de éxito y de abandono en el transcurso del tie mpo .
Como ya hemos ind icado , las asignaturas de E xpresión Gráfica
de las titulaciones de Grado impartidas en primer curso de la
Escuela de Ingenierías Industriales y Ci vil es de L as Palmas de Gran
Canaria han servido de banco de pruebas , por lo que es de e sper ar
que las con clusiones de este trab ajo sean exportables a l resto d e las
asignaturas de la materia de Ingeniería Gráfica en un primer paso, y
a otras asignaturas de otras materias de los e studios de In genierí a
de corte similar a las nuestras en otros pasos posteriores.
Dada la situación en que se ha visto inme rso el mundo
universitario esp añol con las múltiple s re formas que ha supuesto la
entrada en vig or de l EEE S, este trabajo pretende hacer aportaciones
en el ámbito del desarrollo d e las h abilidades espaciales, de la
Innovación Docente y en el de las Tecno logí as de la Info rmación y
Comunicación aplicadas y espera ser un referente válido que ayude
a imp lementar la adaptación de otras materias a las nuevas
necesidades que el contexto actual ex ige a la docencia universitaria.
CAPÍTULO 2
MARCO
TEÓRICO
CAPÍTULO 2 :
MARCO TEÓ RICO
2.1.- ESCEN A RIO DOCENTE
2.1.1.- Tendencias en el campo de la investigación educativ a
La a daptación a las nuevas necesidades f ormativas de las
metodologías aplicadas en las au las, apuntada en el apartado 1.1.1,
debe realizarse de forma ad ecuada. No tiene se ntido plan tear dicha
adaptación sin considerar los estudios y conclusiones que las
investigaciones en e l ca mpo d e la educaci ón y la pedagogía nos
aportan. Por e ste motivo, en este punto exp o nemos las tendencias
pedagógicas más relev antes, poniendo énfasis en aquellas teorí as
que tratan sobre el modo en e l que los estudiantes ap renden. No es
objetivo de l presente apa rtado p rofundizar en dichas teorías, sino
exponerlas de form a resumida con el f in de just ificar l a toma de
decisiones realizada en puntos posteriores de este trabajo.
previos que actúen de puente entre los nuevos materiales y las ideas
ya existentes en la mente del estudiante (Rodríguez, et al , 2008).
2.1.2.- Otros métodos a plicables e n el aula. De la tradición a la
innovación
Un docente que aplique e l enfoque conductivista, p robablement e
se limitará a da r sus clases m agistrales a los alumnos, confiado en
que co n e sa metodologí a , estos apren derán directamente lo que él
les transmite. Sin embargo, e l resto de las teorías presentadas en
los apa rtados a nteriores def iende que el conocimiento debe ser
generado por el prop io alumno (incluso las teo rías d e Ausubel, que
podemos considerar a caba llo entre el conductismo y e l
constructivismo, defienden que d ebe ser el alumn o quien conecte el
nuevo conoc imiento con el que y a posee con el fin de interioriz a rlo y
asimilarlo).
Por lo tanto, el docente que comparta esas otras teorías debe
facilitar al alumno las actividades adecuadas pa ra ayud arle a
alcanzar e l conocimiento que persigue. Las h oras en el aul a deben
dejar de ser ú nicamente la comb inación de un profesor que no para
de hablar con unos alumnos que no paran de tomar apuntes. Las
clases han de incorporar los aspectos innovadores necesarios que
conduzcan la actividad que en e llas se realiz a h acia es te nuevo
paradigma de la f ormación. Una innovación, tal y como afirma
Claudi Alsina (Claudi Alsina , 2005), que n os lleve a p robar recursos
nuevos.
Existen actualmente diversas estrategias y metodologías
aplicables en el aula que tienen como objetiv o centrar el aprendizaje
en e l alumno y no en el profe sor. Metodolog ías que se con centran
más en el té r mino aprendiz aje que en el vocablo enseñanz a , y que
promueven el trabajo en equipo y la conex ión de conceptos por pa rte
del alumno. En este p unto se hace una breve presentación de
algunas de las más representativ as y conocidas.
El mé todo de Aprendizaje Basado en Problemas (Prob le m
Based Learning) se aplicó por vez pri mera en la Universidad de
McMaster e n Canadá, e n la d écada de los 60 , en estudios de
medicina, y progresiv amen te fue inco rporado al currículo en
numerosas fa cultades de med icina de todo el mundo. Actualmente
se aplica también en otras d iscipli nas y á reas de conocimiento.
Consiste en plantear u n problema a un grupo de alumnos para que
lo d esarrollen conjuntamente, y con ducirles a través del
procedimiento de inve stigación adecuado para resolverl o. Es decir,
se plantea a los alumnos el problema y el profeso r les orienta
adecuadamente para q ue esto s alcancen una posi ble solución.
Los p roblemas propuestos suelen ser interdisciplinares y
extraídos de l mundo real, con m ucha información asociada que el
alumno d ebe p roces ar previamente para identificar la que es
significativa y la que no lo es. Este tipo de problema, que Dav id
Jonassen (Jonassen, 200 4) denomina ill structu red , exige a los
alumnos utiliz ar con ocimientos y habilidades d e d iferentes temáticas.
Durante el proceso, los alum nos d eben detectar qué nuevos
conocimientos necesitan para reso lver el problema propuesto, y
posteriormente adquirir dichos conocimientos por sí mismos.
El profesor, durante el p roceso, realiza u na tarea de validación y
guía constante del grupo para garantizar que los estud iantes
alcanzan f inalment e los objetivos ma rcados e n la a ctividad. Con la
aplicación de este m étodo, el profe sor cambia las clases m agistrales
por se siones de o rientación con cada un o de los grupos. Además,
debe mantenerse en contacto con profesores de o tras disciplinas
que tam bién actúan de aseso res de lo s alum nos durante la
realización del ejercicio propue sto (no debe olvidarse que el
problema propuesto ab arca diferentes d isciplinas) en el que
destacan los aspectos epistemológicos del conocimiento.
La Universidad de Maa stricht en Holanda, la de Aalborg en
Dinamarca, las de Queen o McMaster en Canadá o e l Instituto
Tecnológico de Estu dios Superiores de Monterrey en Méjico s on
algunas referencias importantes en la aplicación de e sta
metodología.
En la web correspondiente a la fa cultad d e cien cias de la salu d
de la Queen’s University p uede e ncontrarse e l do cumento Problem-
based lea rning. Student/tutor handbook (Queen's University , 20 07)
que co nstituye una guía int roductoria a la aplicación de esta
metodología muy interesante para p rofes ores y estud iantes. No
menos interesantes son El Aprendi z aje Basado en Problemas como
técnica didáctica (Instituto Te cnológico y E stud ios Superiore s de
Monterrey) y el Apren diz a je basado en problemas (Universidad
Politécnica de Madrid).
Si bu scamos referencias más cercan as a nuestra Univ e rsidad
que acen túen la aplicación de esta metodologí a, po demos destacar
como pioneras, en e l ámb ito de las ingenierías, la Escuela Técn ica
Superior de In geniería de Cerdanyola del Va l lé s de la Universitat
Autónoma de B arcelona, y la Escola Politécnica S uperior de
Castelldefels de la Universitat Politécnica de Catalun ya.
En las referencias indicadas a continuación pu eden con sultars e
algunas de las mu ch as experiencias realizadas recientemente en
universidades de nuestro país utilizando el aprendizaje basado en
problemas como técnica docente central: en la Universidad d e
Alcalá; en la Universidad Complutense de M adrid (Molina Martinez et
al ., 2008), en la Universidad de Valladolid (Martínez et al., 2006), en
la Universidad Po lité cnica de Valencia ( Vilaplana et al., 2 004),
Universidad Autónoma de Mad rid (Molina Ortiz et a l., 2 003), en la
Universitat de Barcelona (Casals et al., 2005).
APL e s una potente herramienta para promov er el conocimien to
profundo d e prob lemas de la v ida rea l, y a que coloca a lo s
estudiantes en situaciones reales que deben ser resueltas, y
promueve el trab ajo en equipo , permitiendo el desa rrollo de las
habilidades so ciales que e ntran en juego duran te el p roceso. Sin
embargo, es un a metodología que consume m ucho tiempo tanto de
los alumno s como d el profesor, ya que este debe ha cer un
seguimiento con stant e de la evolución del grupo para o rientar lo
adecuadamente en todo momento.
Constituye, po r ta nto, un a me todología cuya aplicación es más
asequible si la ratio de alumnos po r p r ofesor es reducid a. En
cualquier caso, conv iene destacar la g ran importancia que tie ne la
formación prev ia d el profe sor en la utilización de esta metodolog ía
para garantizar los resultados deseados tras su aplicación.
El método d e estudio del caso se basa en e l estudio deta llado de
experiencias y situaciones de la vida rea l. Se describe un problema o
una situación y se compromete a los estudiantes en una activ ida d
que requiere una solución final.
Se d iferencia de la m etodologí a APL en la naturaleza d e los
problemas propue stos. En e ste caso, los prob lemas están más
acotados, se presentan mejor e structurados que los u tilizados en
APL y, normalmente, requieren de los alumn os habilidades y
conocimientos ya a dquiridos (Feden & Vogel, 2002). A l igual que
sucedía con la a plicación del APL , dado que los caso s represe ntan
situaciones complejas de la vida real, es f actible poner e n práctica
habilidades de trabajo grupal tales co mo la negociación, el manejo
de conflictos, la toma de decisiones y la comunicación efectiva.
El a prendizaje cooperativo es una e strategia de t rabajo que ha ce
referencia a la f iloso f ía que d ebe seguirse al traba jar en e quipo, y no
tanto al tipo de problemas tr abajados. Es decir, que po demos utilizar
el e studio del caso, por ejemplo, y explotarlo en cl ase siguiendo las
directrices del aprendiz a je coope rativ o .
De form a breve p odría definirse el aprendizaje cooperativo como
una actividad docente que persig ue que el trabajo con junto de los
miembros de p equeños grupos de estudiantes maximice e l
aprendizaje de todos los miembros del grupo. En esta actividad, el
profesor plani fica la tarea que debe realizarse y los estu diante s la
desarrollan de forma colect iv a y coordinad a. Cada estudiante es el
único responsable de que su aportación al grupo pe rmita que este
progrese adecuadamente. De su éxito o fracaso depende el resto del
grupo. A co ntinuación se citan los principios necesarios para poner
en p ráctica esta metodología, b asados en la tri logía de Ramón
Ferreiro (Ferreiro, 2006):
P RINCIPIO RECTOR . El profeso r aprende m ientras enseña y el
alumno enseña mien tras aprende. El profesor tiene un rol de
mediador.
P RINCIPIO DE LIDE RAZGO DISTRIBUIDO . To dos los estu diantes
son capaces de ente nder, aprender y desarrollar tareas d e
liderazgo.
P RINCIPIO DE AGRUPA MIENTO HETERO GÉNEO . Lo s equipos de
alumnos efectivos son heterogéneos e incluy en alumno s de
uno y o tro se xo, proced encia social, niveles de ha bilidad y
capacidades físicas.
P RINCIPIO DE INTERDEP ENDENCIA POSITIVA . Los estudiantes
necesitan a prender a conocer y valo rar su dependencia
mutua con los demás. Una interdependencia positiva se
promueve haciendo que el é xito d el grupo exija e l é xito d e
cada uno de sus miembros.
P RINCIPIO DE ADQUISICI ÓN DE HABILIDA DES . Pa ra que el grupo
trabaje d e forma efectiva los alumnos que lo componen deben
adquirir y de sarrollar habilidades sociales específicas que
promuevan la cooperación y el mantenimiento del eq uipo.
P RINCIPIO DE AUTONOMÍA GRUPAL . Uno de los objetivos
perseguidos es que los grupos de estudiantes puedan
solucionar mejor sus propios problemas sin se r rescata dos
por el profe sor. Los alumnos que solucionan sus problemas
son más autónomos y autosu ficientes.
A n ivel internacional destaca el Coop erative Learning Cen ter ,
perteneciente a la Univ ersidad de Minne sota y codirigido por los
hermanos David y Ro ger Johnson. Este centro de f ormación e
investigación se centr a en el estudio d e cómo deberían interactuar
los estudiantes (de todos los n iveles) entre sí pa ra aprender y en las
habilidades n ecesarias para que la interacción se produzca de
manera efectiva.
En un ámbito más ce r cano cabe destacar el Grup o de int erés en
Aprendizaje Coope rativ o perteneciente a la Universidad Politécnica
de Cataluña. Este centro fue creado po r un grupo de profesores
(mayoritariamente de la UPC) después de que un s eminario
impartido e n dicha universidad po r Roger y Da vid John son, en
febrero de 2000, despertara en ellos e l inte r és por esta manera de
trabajar con los alu mnos. Desde el año 2000 , e l G IAC organiz a
anualmente las jornadas Jornadas so bre Aprendizaje Coope rativ o
que reúne a profesores universitarios d e todo e l te rritorio n acional
que aplican e l aprendizaje cooperativo en la d ocencia de sus
respectivas asignaturas.
A co ntinuación se in dican varias ref erencias consulta das so bre
experiencias realizadas recientem ente en universidades de nuestro
país utilizando, como técnica d ocente cen tral, el aprendizaje
cooperativo: EPSCUPC (Sánche z Robe rt & Casanella Alonso,
2004), en la UPV (Vilaplana et al., 2 004), en la EUIT IBUPC (Pérez-
Poch, 2006), en la UAM (Acuñ a, 2006) y en la FCEUG (T rigueros e t
al ., 2010 ).
El aprendizaje co laborativo es un enfoque q ue se centra en la
interacción y aporte de los integrantes de un grupo en la
construcción del conocimiento. En otras palabras, es un aprendizaje
que se logra con la participación de partes q ue forman un todo.
El ap rendiz aje co lab orativo es «u n sistem a de interacciones
cuidadosamente diseñado que orga niz a e induce la influencia
recíproca entre los integrantes de un equipo. S e d esarrolla a través
de un proceso gradual e n el que cada miem bro y todos se sienten
mutuam ente com prometidos con el a prendiz aje de los demás
generando una interdependencia positiva qu e n o implique
competencia» (Johnson & Johnson, 1999).
En este tipo de aprendizaje se busca compa rtir la a utoridad,
aceptar la resp onsabilidad y el punto de vi sta del otro, lograr
consenso con los demás dentro del grupo. Para que esto se lleve a
cabo, es ind ispens able compartir experiencias y conocimientos y
tener una clara meta grupal dond e la retr oa limentación juega un
papel fun damental. "Lo que debe ser apren dido solo puede
conseguirse si el trab ajo del grupo es rea liz a do en colaboración. Es
el grupo el que decide cómo reali z ar la tarea, qué procedim ientos
adoptar, có m o dividir el trab ajo, las tarea s qu e se deben rea liz ar ,
etc ” . (Gros Salvat, 2000).
Este enfo que pretende d esarrollar en el alumn o habilidades
personales y so ciales, logrando que cada integrante d el grupo se
sienta r esponsable no solo de su aprendiz aje, sino del de l os
restantes miembros del grupo (Lucero et al., 2003) .
El rol de l prof esor es diseñar cuidadosamente la propuesta,
definir los objetivos, los mate riales de trabajo, dividir el trab ajo en
subtareas, ser un me diador co gnitiv o en cu anto a proponer
preguntas ese nciale s que apunten a la construcción del
conocimiento y no a la repetición de información obtenida y,
finalmente, tutorizar el trab ajo r e solviendo cuestiones puntuales
individuales o grupales según sea el emerg ente.
Después de esto, la responsabilidad de aprendizaje recae en los
alumnos ya que son ellos q uienes toman decisiones de cómo
organizar y bu scar estrategias pa ra resolver la tarea. Seguidamente
indicamos los principios nece sari os pa ra poner en práctica esta
metodología basados en Lucero ( Lucero, 2003):
I NTERDEPENDENCIA POS ITIVA . E ste es e l elemento central;
abarca las condiciones organizacionales y de funcionamiento
que deben darse e n el interior del grupo. Los m iembros del
grupo deben necesitarse los uno s a los otros y conf iar en el
entendimiento y éxito de cada persona. Conside ra aspectos
de in terdependencia en el establecim iento de metas, tareas,
recursos, roles, premios.
I NTERACCIÓN . La s f ormas de interacción y de inte rcambio
verbal entre las personas del grupo, m ovidas por la
interdependencia po sitiv a, af ectan a los resultado s d e
aprendizaje. El con tacto permite realizar el seguimiento y el
intercambio entre los diferentes miembros del grupo; e l
alumno ap rende de ese compañero con el que interactúa día
a d ía, o él m ismo le p uede en señar pues cabe apoyarse y
apoyar. En la m edida en que se posean d iferentes medios de
interacción, e l grupo podrá enriquecerse, aume ntar sus
refuerzos y retroalimentarse.
C ONTRIBUCIÓN INDIVID U AL . Cada miembro del grupo debe
asumir í ntegramente su ta rea y , además, te ner los espacios
para compartirla con el grupo y recibir sus contribuciones.
H ABILIDADES P ERSONALE S Y DE GRUPO . La vivencia del grupo
debe permitir a cada un o de su s m iembros el desarrollo y la
potenciación de sus h abilidades personales. De i gual f orma,
debe permitir el crecimiento del grupo y la o btención de
habilidades grupales como: escucha, participación, liderazgo,
coordinación de actividades, seguimiento y e valuación.
Tanto e l apren dizaje cooperativo como el colaborativ o se basan
en el modelo de la interacción soci al. Su au tor, Lev Sem ionovich
Vyg otsk y, es con siderado el precursor de l constructivismo social. Su
teoría plantea que e l aprendizaje no se debe considerar como una
actividad individual, sino más bien social.
Es de cir, co ncede mucha relevancia a la interacción social.
Podría soste nerse que e l estud i ante ap rende más ef icaz mente
cuando lo ha ce e n fo rma co operativa ya que el profe sor, por el
hecho de ser experto e n su disc iplina, imparte su enseñanza como
experto en la materia. Para el alumno pu ede no ser significativo por
la f orma en que el e xperto ve lo que está enseñando; por el
contrario, los pares son individuos que interpretan lo que escuchan y
al comunicar este a prendizaje lo entie nden ellos m ismos y los qu e
están a su alrededor. Para Vygotsky, el con ocimiento es un proceso
de int eracción entre el sujeto y el m edio, pero el m edio entendido
social y culturalmente.
En esta teorí a, llamada también con stru ctivismo situa d o, el
aprendizaje tiene una interpretación audaz: solo en un contexto
social se logra apren diz a je si gnificativo. Es decir, contrari amente a lo
que está im plícito en la teo ría de Piaget, no es el sistema co gnitiv o lo
que estructura significados, sino la int eracción social.
El intercambio social genera representaciones interpsicológicas
que, eventualmente, se han de transformar en representacion e s
intrapsicológicas, que so n las estructuras de las que hablaba Piaget.
El constructivismo so cial no niega nada de las sup osiciones del
constructivismo psicológico; sin embargo, considera que está
incompleto. Lo que pasa en la mente del ind iv iduo es
fundamentalmente un ref lejo de lo que pasa en la int eracción social
(Lucero, 2003).
El aprendizaje coop erativ o y e l colabo rativ o busca n que el
alumno interactúe con los pares y a partir de esa interacción
aumente su aprendizaje. Para que esto se logre, es im prescindible
que los p rofesores ayuden a los alumnos a se r responsables de su
propio aprendizaje.
En otras palab r a s, las actividades qu e se planean para que la
interacción ocurra deben ser m uy bien diseñ adas y a que los
alumnos, por el hecho d e ser jóvenes, podrían intentar zafarse de un
rol o de su parte del trabajo. L as actividades que buscan el
aprendizaje coop erati vo y colaborativo d eben planificarse de forma
rigurosa y anticipada.
El origen de todo conocimiento no es, entonces, la mente
humana, sino una sociedad dentro d e una cultura encuadrada e n
una época histórica. El lenguaje es la herram ienta cultural de
aprendizaje por excelencia.
El individuo construye su cono cimiento porque es cap az de lee r,
escribir y preguntar a otros y preguntarse a sí m ismo so bre aquellos
asuntos que le inte resan. Aún más importante es el h echo de que el
individuo construye su conocim iento no porque sea un a fun ción
natural de su ce r ebro sino porque literalmente se le ha enseñado a
construir a través de un diálogo con tinuo con otros seres humanos.
No e s que el individuo piense y de ahí construy a , sino que pien sa,
comunica lo que ha pensa do, confronta con otros sus ideas y de ahí
construye. Desde la etapa de d esarrollo infantil, el se r humano est á
confrontando sus construcciones mentales con su medio ambiente
(Lucero, 2003).
En la práctica, esta concepción s o cial del constructiv ism o se
aplica en el trabajo cooperativo y colaborativo. En este modelo, el rol
del docente cambia. Es moderador, coordinador, facilitador,
concepto de intelig encia como la capacidad de resolver problemas o
elaborar productos que sean v a liosos en una o más culturas. Su
aportación e s clave ya que asu me que la inteligencia es u na
destreza que puede ser desarrollada.
Gardner desglosa la inteligencia en ocho componentes:
I NTELIGENCIA L ÓGICA - MATEMÁTICA : Cap acidad de resolución de
problemas y el p ensamiento abstracto. Este tipo de
inteligencia es f recuente en matemáticos, científicos y
filósofos.
I NTELIGENCIA LINGÜÍSTICA : Es la cap acidad de utilizar palabras
de man era efectiva, en fo rma oral o escrita. I ncluye la
habilidad en el uso de la sintaxis, f onética, semán tica y los
usos p ragmáticos del lenguaje. Alto nivel de esta inteligencia
se ve en escritores, poetas, periodistas, polí ticos.
Figura 2.2. T eoría de las múlt iples inteligenci as
(http://www.m onografias.co m /trabajos34/metacognic ion -es cuela/m etacognicion-
escuela.shtm l)
I NTELIGENCIA ESPA CIAL : Es la capacidad d e pensar en tres
dimensiones. E s la habilidad pa ra percibir el mund o,
transformar las im ág enes visuales o espaciales y recrear
experiencias incluso en a usencia de estímu los f ísicos.
Presente en ingenieros, pilotos, esc ultores, cirujanos,
jugadores de ajedrez, arquitectos, etc.
I NTELIGENCIA MUSICAL : Es la capacidad de percibir, discriminar,
transformar y expresar las form as musica les. S aber escuchar
y ju zgar. In cluye la sensibilidad al ritmo, a l tono y a l ti mbre.
Está presente en compositores, d irectores de orquesta,
críticos musicales, músicos y oyentes sensibles.
I NTELIGENCIA CORPORAL - CINÉTICA : Es la cap acidad para usar
todo el cuerpo en la ex presión de ide as y pensamientos, y la
facilidad en el uso de las manos para transformar elementos.
Incluye habilidades de coordinación, destreza, equilibrio,
como la capacidad kinestésica la percepción de medidas y
volúmenes.
I NTELIGENCIA NA TURALISTA : Es la capacidad de distinguir,
clasificar y utilizar e lem entos del medio ambiente, objetos
animales o plantas. Tanto d el ambiente urbano como
suburbano o rural. Incluye las habilidad es de observación,
reflexión y cuestionamiento de nuestro entorno. L a pos een en
alto nivel la gente del cam po, botán icos, cazadores. Po r
ejemplo, Darwin.
I NTELIGENCIA INTERPER S ONAL : Capacidad de comp r ender a los
demás: cuales son sus m otiv os, cómo trab ajar y coo perar con
ellos: Presente en antropó log os, p rofesor es. P or ejemplo
Gandhi.
I NTELIGENCIA INTRAPER SONAL : Capacidad de p ercibir los
propios senti mientos y e l estado d e ánimo. In cluye la
autodisciplina, autocompasión y la auto estima. Se encuentra
muy desarrollada en psicólogos, psiquiatras y filósof os.
La a portación de Gardn er es clave ya que impu lsa las te orías
actuales relacionadas co n la inteligencia emocional. Relativiz a la
importancia del e xpediente a cadémico y en general de las
capacidades intelectuales.
Otro punto decisivo radica en la def inición de la intelig enci a como
una capacidad. De finir la inte ligencia como una capacidad la
convierte en una destreza que se puede desarrollar. Gardner no
descarta el componente genético, pero sostien e que esas
potencialidades se van a desarrollar de una u otra m anera
dependiendo de factores como el m edio, las experiencias vividas, la
educación recibida, etc.
De manera que entendemos la intelig encia como un conjunto de
habilidades independientes que conforman en cada persona una
configuración única y singular.
Modelos anteriores enfatizaban el origen genético d e la
inteligencia co mo un to do único innato en el cual po co se p odía
incidir.
En definitiva Gardner p ropone un modelo donde la inte ligencia se
comporta como un conjunto d e habilidades que se pueden entrenar
y desarrollar me diante e l en trenamiento, siendo claves aspectos
como la m otivación. Un deportista de alto nivel requiere de un
entrenamiento intenso aun que sus capacidades innatas sean muy
buenas.
Según e sta teoría, todos los seres humanos poseen las ocho
inteligencias en m ayor o menor medida. Al igual que con los estilos
de aprendizaje no hay tipos p uros y, si los hubiera , les resu ltarí a
imposible fun cionar. Un ingeniero necesita una inteligencia espacial
bien d esarrollada, pero ta mbién ne cesita de toda s las d emás : de la
inteligencia lógico matemática para p oder rea lizar cálculo s de
estructuras, de la inteligencia interpersonal para poder presentar sus
proyectos, de la inteligencia corporal-kinestésica pa ra poder conducir
su coche hasta la obra, etc. Gardner e nfatiza el h echo de que todas
las inteligencias so n igualme nte import antes y , según e sto, el
problema sería que el sistema escolar vig ente no las trata por igual
sino que p rioriz a las dos primeras de la lista, (la inteligencia lógico -
matemática y la inte ligencia lingüística) hasta el punto de negar la
existencia de las demás.
Gardner asume que, teniendo en cuenta lo que se conoce so bre
estilos d e a prendizaje, tipologí as de inteligencia y e stilos de
enseñanza, no tiene sentido seguir insistiendo en que todos los
alumnos aprendan de la m isma forma. La m isma asignatura se
podría presentar d e fo rmas muy diversas que perm itan al alumno
asimilarla partiendo de sus capacidades y aprovechando sus puntos
fuertes. A demás, tendría que plan tearse si una educación centrada
en solo dos tipo s de inteligencia es la m ás adecuada para preparar a
los alumnos para vivir en un mundo cada v ez más complejo.
Las críticas a la te oría de Ga rdner han aparecido debido a las
correlaciones existentes en tre algunas habilidades. Por e jemplo, se
han c omprobado correlaciones positiv as entre la habilidad numé ric a
y la espacial. Estas críticas pon en en d uda la clara separ ación
propuesta por Gardner.
Figura 2.3. Fi ve Minds For The Future
(http://isaiahlim .wordpress .com/2006/10/1 5/five -m inds-f or- the - future/)
En su libro Five Minds For Th e Future, Gardner p ropone tipos de
habilidades que serán crí tica s para tener éxito en el siglo XXI:
L A M ENTE D ISCIPLINARIA : el dominio de las grandes escuel as
de pensamiento, incluyendo la ciencia, l as m atemáticas y la
historia y de, al menos, u n oficio pro fesional.
L A M ENTE S INTETIZADO RA : la capacidad de integrar ideas de
diferentes disciplinas o esferas en un todo coherente y
comunicar esa integración a los d emás.
L A MENTE CREA TIVA : la capacidad de descubrir y clarificar los
nuevos problemas, preg untas y fenómenos.
L A MENTE RESP ETUOSA : el conocimiento y aprecio de las
diferencias entre los seres humanos y los grupos humanos.
L A MENTE É TICA : el cumplimiento de las responsabilidades
propias como trabajador y como ciudadano.
Por otra parte, encontramos la teoría triárquica d e la inteligencia
desarrollada por Robert J. Sternberg en 1978, f igura destacada en la
investigación de la inteligencia humana. Dicha teoría fue de las
primeras en ir contra el e nfoque psicométrico y a doptar un
acercamiento más cognitiv o.
Sternberg def ine la inteligencia como la “act iv idad me ntal dirigida
con e l propósito de adaptación a, selección de o conformación de
entornos d el mu ndo r eal relevantes en la vida de uno mismo”. Es
decir, la inteligencia se define básicament e como adaptación al
cambio.
Además analiz a determinados aspectos de l a inteligencia:
aspectos componenciales (procesar la información, pensar de forma
crítica y analítica, planificar y e valuar estrategias), ex p erienciales
(afrontar ta reas novedosas, formular n uev as ideas y combinar
experiencias) y contextuales (adaptación, selección o m odi ficación
del me dio ambiente individual) . Los recursos inteligentes no s on
elementos individuales que explican e l funcionamien to int eligente,
sino que interactúan con elementos d el entorno y de la experiencia
vivida.
Figura 2.4. Com ponentes d e la
Teoría triárqu ica de Sternb erg
Recientemente, diversos autores h an p roporci onado un sentido
más amplio a l concepto de inteligencia, incluyendo fa ctores
emocionales, so ciales y cultu rales. Así Goleman (Goleman , 2 012)
define la inteligencia emo cional como la “form a de interactuar con el
mundo q ue tiene muy en cuenta los sentimientos y e ngloba
habilidades tales como e l co ntrol d e los impulsos, la auto conciencia,
la m otivación, el entusiasm o , la p erseverancia, la empatía, la
agilidad m ental, etc. Estas habilidad es configuran rasgos de ca ráct er
como la a utodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan
indispensables para una buena y creativa adaptación social.”
Por otra parte, c ontempla cinco habilidades de riv adas de la
inteligencia emocional:
P ERCEPCIÓN Y EXPRESIÓN EMOCIONA L : Cap acidad para
reconocer de manera consciente qué emociones tenemos,
identificar qué sentimos y ser capaces de verbalizarlo .
F ACILITACIÓN EMOCI ONAL : Ca pacidad para producir
sentimientos que acompañen nuestros pens a mientos.
C OMPRENSIÓN EMOCION AL : Hab ilidad para e ntender lo que no s
pasa a nivel emocional, integrarl o en nuestro pensamiento y
ser conscientes de la complejidad de los cambios
emocionales.
R EGULACIÓN E MOCIONAL : Capacidad para dirigir y ma nejar las
emociones de una forma ef icaz.
I NICIATIVA Y PERSEVER ANCIA en los proyectos elegidos.
Otros autores han concentrado su e sfuerz o en destaca r e l
componente creativo de la inteligencia. Marina (Marina , 2001b)
comenta que la inte ligencia no solo d escubre las cosas como son,
sino que también inv enta posibilidades. P ercibir es asim ilar los
estímulos dándoles un significado mediante u n esquema. Reco rdar
es realizar el acto que pone en estado con sciente una información
poseída. Razonar e s el a cto de relacionar conceptos definidos de
acuerdo con formas lóg icas.
La crea ción necesita conocimientos y hábitos. Para solucionar un
problema en un campo dado necesitamos inf ormación sobre ese
campo concreto, pero también procedimientos generales sobre la
resolución de problemas.
No obstante, en la investigación que nos ocupa n os interesa
exclusivamente e l com ponente espacial de la int eligencia. Dejan do
de lado la discusión acerca de los aspectos que de be inclu ir, nos
concentraremos en el estudio de las habilida des espaciales y las
herramientas disponibles para realizar su me dición.
2.2.1.- A n tecedentes en la Investigación de las habilidades
Espaciales (HHEE)
La investigación en habilidades espaciales ha sido parte ce ntral
del currículum en Ingeniería Gráf ica d esde hace bastante tiempo
(Miller & Bertoline, 1991). En los últimos años, el interés h a ido
creciendo debido a las novedades y el impulso generado por la
aparición de la informática gráfica.
Ya por el año 1880, Francis Ga lton informa de los estudios que
desarrolla sobre imágenes mentales. Desde entonce s, los
investigadores han intentado definir las h abilidades espaciales de
muchas maneras y desd e d istintas perspectiv as, discutiendo sobre
los sub-facto res que la componen y sobre los métodos pa ra medirla.
El International Dictionary of Spatial Tests (Eliot & Smith, 1983)
identifican cuatro fases en la investigación en este campo.
La p rimera fase ( ver Ta bla 2.1 ) aba rca las contribuciones desde
1880 a 1 940, donde los in vestigadores identifican la capacidad
espacial como un f actor ind ependiente de la Inteligencia General.
Aunque es Galton quien en 1880 inicia la inv e stigación, n o es hasta
principios de 1 920 cuando comienzan a aparecer las publicacion es
que ponen su atención en la ca pacidad esp acial. El trabajo de
Thorndike en 1921, Kelly en 1928 y Thurstone en 1938 es
responsable de que sea considerada una capacidad independiente
de la Inteligencia General.
En la se gunda f ase, desde los a ños 1940 hasta 1960, se centran
en int entar definir la capa cidad espacial e identificar los sub -factores
principales q ue la componen. Deb ido a las distint as té cnicas
utilizadas y el uso de diferentes test, se adoptaron nombres y
definiciones contradictorias. Además, se incluyó la discusión so bre el
número de su b-factores considerados (Hegarty & W aller, 2004).
Pero es a consec uencia de la evaluaci ón a gran escala de las
Fuerzas Aé reas de los Esta dos Unidos, realizada por L.G.
Humphreys, cuando la capacidad espacial obtiene un importante
respaldo ( Guilford & Zimmerman, 1952 ).
Al f inal de este periodo los investigadores estaban de acuerdo en
que la capacidad espacial n o era un sistema unitario y que existían
diversos test para medirla (citado en E liot & Smith, 1983).
Período
Temas
1880-
1940
Los estudios psicométri cos identifican la capacidad espacial
como un factor independ iente de la In teligencia G eneral.
Los inv estigadores tratan de identi f icar un factor único de
HHEE.
Las investigaciones ant e riores no con sideraban l as HHEE en
sus estudios sob re inteligencia.
La habili dad verbal era considerada prácticamente como
factor único a t ener en cuenta para medir la inteligencia. Se
inici an los primeros es t udi os en HHEE .
1940-
1960
Exi st e acuerdo en q ue la capacidad espacial e stá f ormada
por múltipl es facto res.
Comienz an a em er ger los estudios de eval uación.
Se empiez an a identi ficar sub-factore s dentro de las HH EE.
Se separan dos factores bien diferenciados:
Habil idad para reconoce r configu raciones e spaciales
Habil idad para manipul ar dichas con f iguraci ones.
Se desarrollan t est para medir las HHEE mediante lápiz y
papel.
1960-
1980
Estudios psico métricos sobre los a spectos co g nitiv os.
Aparecen estudios sobre las dif erencias y el desarr ollo de la
capacidad espaci al en lo s indiv iduos.
Se tratan de separa r varios f actores asociados al concepto
de HHEE. Se realizan múltiples estudios analizan do las
variaci ones individuales en referencia a la edad, sexo y
expe riencia.
Desde el análi sis realizado por Ell iot y Smith parece q ue
entramos en otra fase en la que se analiz an los e f ectos de la
informática gr áfi ca en el desarrollo de las HHE E y su
medición. Dicha investigación empiez a estableciendo el
ordenador como herramienta de diseño 2D hasta la
actualidad con el uso d e herramientas de model ado en tres
dimensiones (Dev on, Jensen, M ohler y Sorby).
1980- …
Efecto de la tecnología en la medida, la e valuación y el
desarrollo.
Tabla 2.1. Períod os en la in vestigación de l a c apacida d espacial ( Mohler, 200 8)
La tercera fa se, entre 1960 y 19 80, intenta determinar las
relaciones que p ueden existir en tre l a capacidad espacial y variables
como el género, el desarrollo cognitiv o, la edad , las experiencias
previas y los estilos de a prendiz aje. Los e studios psicométricos de
W itkin en 1950 y Gardne r en 1957 pusieron su atención e n
cuestiones cognitivas com o los estilos d e aprend izaje. Piaget e
Inhelder en 1971 examina ron la f orma en que la capacidad espacial
se de sarr olla desde la infancia hasta la edad adulta. El trabajo de
que pu eden darse p or síntesis, m ovimiento o desarr ollo de
superficies con plegamientos (Lohman, 1 985), ya sea en dos
o tres dimensiones, a partir d e un estímulo visual o de
reconocer si o tros objetos -estímulo corresponden (son l os
mismos que) al utilizado como referente.
En e ste tipo de tareas, se requieren varios pa sos de
manipulación mental que pueden inc luir la rotación de partes, pero
también en p legado, en reconocimiento de f ig uras o partes ocultas,
los diseños de bloque, e tc. Las estrategias de resolución son
analíticas y el desem peño exitoso requiere flexibilidad mental para
seleccionar la mejor estra te gia. Guil ford (Guilford & R. Hoepfner,
1969) llama a esta habilidad co nocimiento de transformación de
figuras (tamb ién p ueden ser cuerpos, p ero so n presentados en el
plano).
La visualiz ación comp r ende acciones mental es de m anipulación,
rotación, inversión, id entificación d e cuerpos o figuras es pejadas.
Son tareas compleja s, cuya resolució n requiere varios pasos y
estrategias analíticas (Lo hman, 198 5). Los problema s que evalúan
esta habilidad presentan estímu los complejos en tres d imension es
que deben rotarse, ref lejarse o pleg arse mentalmente para
reconocer la ap ariencia distinta en una nuev a posición o ubicació n
del o bjeto-estímulo. Se distingue de la m era m emoria visual, que se
define (Michael et al., 1951) como una manera estática o
reproductiva de visualización. Previc (Pre vic, 199 8) ha distinguido
cuatro tipos de conductas espaciales:
Tareas vasomotoras.
Tareas de búsqueda visual y reconocimiento de objetos.
Tareas que implican la o rientación corporal dentro de
espacios topológicos y que tienen que ver con el recue rdo de
lugares y acontecimientos específicos.
Conductas de orientación del cuerpo en un espacio
gravitatorio, a f in de controlar la postura durant e la
locomoción.
Esta co nsideración a mplía la perspe ctiva que, en su enunciación
más clásica , distingue entre la competencia visual y la esp acial
(Kozhevnikov , Hegarty & Ma yer, 2 002); a la cual otros (McGee,
1979) llamaron orientación y v isualización. Sin embargo, el n úmero
de fa ctores que se han a islado fluctúa, y han llegado a enunciarse
hasta diez (Lohman, 1985 ).
La competencia v isual se refiere a re presentaciones de l a
apariencia visual de un o bjeto (forma, tam año, color, brillo), mientras
que la visualización, como se dice anteriormente en e ste trabajo, se
refiere a la representación de relaciones e sp aciales d e partes de un
objeto, su ubicación en el espacio, sus m ovimientos, sus n iveles de
organización y sus transformaciones en el espacio. Esta ú ltim a es la
que se relaciona de man era m ás directa con la capacidad intelectual
y el rendimiento académico en matemáticas. En efecto, se ha
observado que los sujetos llam ados icónicos tie nen dificultad para
interpretar grafos como representaciones esquemáticas de tipo
abstracto y , en cambio, los interpretan com o representaciones
pictóricas, lo que conlleva dificultades en la resolución de problemas
en cien cia y en matemá tica (Kozhevnikov, Hegarty & Ma yer, 2002).
Otras investigaciones (Go rgori ó, 1998) mu estran que los ingenieros,
físicos y matemáticos tienen altos niveles de habilidad esp acial,
mientras que los artistas plásticos tie nen bajos puntajes en las
pruebas que evalúan esta habilidad, pero tienen mayor d esarrollo d e
la memoria visual. De allí que Gorgor ió señale que “es inapropiado
seguir identificando habilidad espacial con procesamiento visual” .
La visualiz a ción espacial se relacionaría co n el a prendizaje
matemático, en pa rticular con la habilida d para traducir símbolos en
imágenes (Fennema, 198 5); en cambio, la actividad meramente
icónica interferirí a con el b uen desempeño en m atemáticas. La
visualización se h a considerado también u n proceso que forma parte
de la resolución de p roblemas matemáticos, no solo de tipo
geométrico, sino, en gene ral, p ara establecer el sig nificado del
problema (Van Garderen, 2006).
De mo do más global, otros estudios (Fennema & Sherman,
197 8) han hallado correlaciones significativas entre visualización
espacial y rendim ient o académico en matemáticas. Las primeras
clasificaciones de las ha bilidades e spaciales m encionaban d os
grandes ca tegorías: reconocimiento (para tareas que requieren la
percepción, retención y tran sformación de forma s visuales
bidimensionales) y m anipulación (cuando las tarea s exigen
manipulación menta l de formas visuales a tra vés del plano).
La literatura más actual sobre el tema distingue, en general, tres
tipos de habilidades:
V ISUALIZACIÓN . Ya comentada anteriormente.
O RIENTACIÓN : es la c on ciencia del espacio que circunda al
sujeto en términos d e d istancia, f orma, d irección y po sición
(Renz & Nebel, 2007); la habilidad de juzgar ta maño,
distancia y po sicione s relat ivas (izquierda, derecha; arriba,
abajo); es decir, de ub icarse e n e l espacio y también de
mantener la o rientaci ón y postu ra corporal. L os aspe ctos
espaciales referidos a la topo l ogía, la o rientación y la
distancia son adquiridos en ese orden en el desar rollo
psicológico (Piaget & In helder, 1956). Cons ide ra que, en la
comunicación cotidiana, la orientación se da en términos d e
una categoría cualitativa (a la izquierda de , al norte de, etc.),
cuyo marco de referencia p uede ser otro objeto o u na
dirección.
C APTACIÓN DE RELACIONES ESP ACIALES : son ta reas más
simples, con e stí mulos bidimensionales p ara copiar,
completar la serie o rotar globalmente (a derecha o izquierda)
el objeto como un todo. L as e strategias de resolución son
holísticas. T hurstone ( Thurstone, 1 938) las llamó habilidades
mentales prima rias (PM A, por sus siglas en inglés).
Una dife rencia importante entre la visualización y las relaciones
espaciales es la velocidad de respuesta: l a v isualización implica
complejidad de procesamiento, de ahí que las resp uestas lleven más
tiempo que en el ca so de la captación d e relaciones espaciales, que
se da por insight.
Otros autores ( D'Oliv eira, 20 04) agregan el dominio de
habilidades espaciales dinámicas, por ejemplo, indicar cuál de dos
objetos en movimiento llegará primero a la meta o anticipar el punto
en que ambos coincidirán.
También Eliot y Cza rnolewsky (Eliot & C zarnolewsky, 200 7)
amplían el concepto de habilidad espa cial a partir del análisis d e
conductas cotidianas, incluidas hab ilidades ta les como la e stimació n
de la cantidad de m at erial que se requiere para cubrir una superficie
o de la capacidad de u n recipiente; reconocer el camino de retorno
en u na ciudad no conocida, seguir instruccione s de dan za, estimar
tamaños, e nsa mblar objetos, vo lver a plegar un mapa desplegado ,
dibujar con precisión una porción de un objeto o escena, juzg ar
relaciones espaciales, tales como la verticalidad de un cuadro
colgado, etc.
Se ob serva, por tanto, que n o hay un acuer do total ni sobre la
naturaleza d e las habilidades ni sobre e l n úmero y de nominación de
estas (Stumpf & Eliot, 1999).
Según el análisis Voyer y Bryden (Vo yer & Bry den, 1995 ), existen
tres tipos de habilidades espaciales:
P ERCEPCIÓN ESPACIA L , que se define como la habilidad para
ignorar inf ormación irrele vante e identificar relaciones
espaciales. La Percepción espacial incluye la hab ilidad par a
percibir la localización de objetos horizontal o verticalmente.
R OTACIÓN MENTAL , que se def ine como la c apacidad para rotar
rápidamente y con exactitud objetos de dos y tres
dimensiones en nue st ra mente. Esta debe ser realizada d e
manera muy rápida y exacta.
V ISUALIZACIÓN ESPACIA L , que se define como la habilidad para
manipular información co mpleja en el esp acio, sien do
necesario p ara e llo realizar d e u na serie d e pasos inte rmedios
(Turos & Ervin, 2000).
En consecuenci a, el concepto de h abilidad espa cial cubre u n
abanico amplio de f unciones cognitiv a s. En la actuali dad existen
multitud de tests y pruebas que permiten abordar los diferentes
componentes de d icha habilidad (Sjölinder, 2 006). Este hecho
provoca que el concepto quede fragmentado en mú ltiples
subfactores y resulta com plicado encontrar una definición ace ptada
de forma unánime por toda la comunidad cie ntífica.
En general, se entiende por Habilidad Espacial la cap acidad del
ser humano pa r a establecer relacio nes de los objetos en el esp acio y
orientarse en él. L os científ icos que han estud i ado este tipo de
funciones cognitiv a s ha n creado diferentes inst rumentos y técn icas
que engloban operaciones como:
Rotar un objeto mentalmente.
Reconocer patrones y formas.
Manipular mentalmente una superficie y visualizar los
resultados.
Comprender la relación entre objetos y su posición respecto a
planos de referencia.
Visualizar menta lmente un objeto o volume n 3D d esde
diferentes puntos de vista.
Recordar la apariencia y form a de un objeto obser vado
previamente.
Percibir las relac ion es espaciales existentes observando
directamente el entorno.
Gran parte del conocimiento de esta f unción co gnitiv a proviene
como es l ógico de la psicología. Libe n ( Liben, 1988) nos p roporciona
una adecuada aproximación a los conceptos relacionados con el
tema. No obstante, encontramos dos componentes básicos de la
habilidad del que derivan los demás, tal y como de fine McGee:
V ISIÓN ESPACIAL (Spatial visualization): Habilidad de ma nipular
un objeto en un esp acio 3D imag inario creando
representaciones del objeto desde diferentes puntos de vista.
O RIENTACIÓN ESPA CIAL (Spatial orientation): Capa cidad para
controlar el espacio de nuestro entorno y predecir el
movimiento y la posición de los objetos.
Aunque ambas h abilidades requieren el uso de la memoria a
corto plazo, la orientación espacial únicamente requiere
manipulación me ntal de una configuración en dos dimensiones,
mientras que la visión requiere diversas operacio nes e n el espa cio
tridimensional. Se comprueba que la visión se relaciona con buen
rendimiento en m at emáticas mientras que la orientación va
correlacionada con el sentido de la orientaci ón (McGee, 1979).
Históricamente, el desarrollo de la Habilidad Espacial en el se r
humano va unido la adquisición del le nguaje y su evolución (McGee,
1979).
Destacamos entre dichas h abilidades lo que alguno s a utores
como Johnson (Johnson , 1990) han definido como Rotación Mental.
Concretamente se refiere a la habilidad para rota r m entalmente
objetos en dos y tres dimensiones.
La rota ción men tal tiene lugar en el hemisferio de recho del
cerebro, a l igual que otras habilidades espaciales y en gener al todo
lo relacionado con la percepción. Autores como Jones (Jones &
Anuza , 1982) o Hertzog (Hertzog & R ypma , 1991) han ind icado la
fuerte correlación e xistente entre la rotación espacial y la
inteligencia.
Según ellos se distinguen cinco estadios cognitivos para la
rotación mental:
Creación mental de la imagen del objeto.
Rotación mental del objeto hasta que la comparación sea
posible.
Realización de la comparación.
Decisión (decidir si el objeto es igual o no).
Comunicación de la decisión.
Tal y com o observ a mos en el test escogido para medir esta
habilidad (MRT, d el q ue se tratará má s adelante), en un test de
rotación mental el suje to debe observar objetos en 3D y compararlos
con un m odelo. Norm almente no s encontraremos con pareja s de
imágenes, cada una co n una rotación específica sobre el eje (0º,
60º, 1 20º o 180º ). Algunas imágenes serán co rrectas y o tras serán
modificadas mediante la ref lexión de la i magen (espe cular). El
acierto y la rapidez con la que los suj e tos discr iminan e ntre las
imágenes reflejadas y las imágenes correctas nos proporcionarán el
índice de medida.
En los años 70, Roger Shepard y Ja cqueline Metzler (Shep ard &
Metzler , 1971) investigaron el tiempo de respuesta en este tipo de
ejercicios y co mprobaron que el tiempo e ra directamente
proporcional a l á ngulo de rotación. Es de cir, cuanta más rotación se
había efectuado sobre el mo delo m ás tiempo empleaban los
usuarios en encontrar la solución. Más adelante, S hepard y Cooper
(Shepard & Cooper , 198 8) proponen el término “mental imagery
facility” para englobar la habilidad para rotar mental mente imágenes.
En estos estudios queda patente que el eje de rota ción no es
clave en el tiem po empleado pa ra rea liz ar la ta rea. Por lo ta nto, los
experimentos con rotaciones 2D e n comparación con rotaciones e n
3D no presentan diferencias significativ as.
2.2.3.- Diferencias de género en las habilidades espaciales
Desde la publicación de Maccoby y Jacklin e n 1974 (Maccoby &
Jacklin , 1974), las diferencias de sexo en tareas espaciales, y
especialmente en tareas de rotación men tal, h an sido debatidas de
forma exhaustiva.
Aunque algunos estudios no han en contr ado diferencias de
género co mo es el caso de Caplan, MacPh erson y To bin (Caplan,
Ma cPhe rson & T obin , 19 85), una gran ca n tidad de estudios h an
manifestado diferencias significativas en fa vor de los homb r es (Linn
& Petersen , 1985; Vo yer & Bry den, 1995 ).
No obstante, donde se observan mayores dife rencias en tareas
de rota ción me ntal es en la población adolescente y adulta, en
contraste con las escasas diferencias encontradas entre pre -
adolescentes, sean niños o niñas .
En el metaanálisis de Linn y Pete rsen se sugiere que depe nde
del tipo de tarea espacial que se emplea, mostrando resultados
contradictorios. Por ejemplo, se e ncuentran pequeñas diferencias en
percepción visual, mayores dif erencias en tareas de rotación mental
a fa vor d e los hombres, y no se encu entran diferencias en tareas de
visualización e spacial. Esto es consistente con los estudios de
Geary, Gilger y E lliot-Miller (Geary et al., 1992 ) , que sí e ncontraron
diferencias de género, especialmente en tareas de rotación mental.
Div ersos estudios confirman que los hombres completan las
pruebas con m ás rapidez y a la vez co n me nos errores que las
mujeres. Podemos encontrar ejemplos en las investigacion es de
Campos y Cofan (C ampos & Cofan , 1986), Luehring y Altman
(Luehring & A ltm an , 2000) o Cladellas (Cladellas , 2005).
En trabajos como el de Collins y Kimura (Collins & Kimura , 1997)
encontramos que las dife rencias entre los dos sexos se ma ntienen
independientemente de que la tarea de rotación mental f uera
realizada en dos o tres dimensiones.
Tal y como comenta Cladellas , existen diversas te orías que
tratan de explicar l as diferen cias de género en la habilidad e spaci al
(perspectivas biológicas y no biológicas). Una teoría socio -biológica
es la presentada en la teoría de H unter -Gathere de d iferencias de
género espaciales (Eals & Silv e rman, 199 4). Esta teo ría d escribe
diferencias de género como resultado de la evolución humana. Los
hombres eran cazadores, para lo que era necesario el desarrollo de
habilidades espaciales.
También existen evidencias que intentan e xplicar las diferencias
bajo u na base bioló gica. Los hombres mostraban un incremen to de
la actividad del hemisferio derecho mientras procesaban información
espacial (Gur et a l, 2000). Con trariamente, las mujeres no
mostraban e ste i n cremento de niv el d e a ctiv ida d en el hemisferio
derecho. E n concreto, las mujeres m ostraban más actividad bilateral
en el procesamiento espacial. Una mayor a ctivación espacial va
asociada a una mayor actividad del hemisfe rio d erecho. Un
problema que se de ri va de e stos resultados es que las dife rencias
encontradas de lateraliz a ción no signi f ican que una de las dos
maneras de procesar la inf ormación sea m ejor que la otra. La
explicación es circular (Turo s & Er v in, 2 000).
A pesar de que varias investig aciones ha n m ostrado diferente
nivel de activida d cerebral e n hombres y mu jeres, todaví a hoy existe
controversia de có mo los aspectos sociales y el tipo de entorno
pueden ser los principales causantes de esta s diferencias. De
acuerdo con Baenninger y Newcombe (Baenninger & Newcombe,
1989), los hombres han crecido en un en torno favorable para que
participen e n tareas en que se p recisan habilidades espaciales. Por
ejemplo, los hombres, de niños, son en trenados p ara participar en
deportes y manejan ju guetes que requieren una coordinación m ano -
ojo, los cuales contribuy e n al de sarrollo de es ta s habilidades.
2.2.4.- Las habilidades espaciales en la ingeniería
La habilidad para manipular mentalmente objetos y situa ciones y
realizar manipulaciones co n las imágenes es una habilidad cognitiv a
vital para d iv ersos ca m pos, especialmente aquellos que requieren el
trabajo con imágenes.
En los primeros curs os d e los est udios en Ingeniería, algunos
estudiantes presentan un n ivel de habilidad espacial suf ici ente para
afrontar las ta reas de visualización y rotación que se les encomienda
pero otros no demuestran el mismo nivel. Esto provoca que estos
últimos ex perimenten dif icultades al visualiz a r o bjetos en 3D
rendimiento en tareas de rotación mental. Crearon dos grupos
experimentales y a uno de e llos le administraron e ntre namien to. En
el p retest, ta l y como se muestra en la gráf ica, no hubo diferen cia s,
mientras que e n el post -test las diferencias fue ron sustanciale s.
Aunque l os sujetos que no recibieron entrenamiento mejoraron en el
post-test, las diferencias no resultaron tan reveladoras como en el
grupo de entrenamiento.
Figura 2.6. Resu ltados pre - test y post-test. ( Kail & Park , 1990)
J.A. Leach (Leach, 1992) afirma que el uso d e mod elado só lido
genera habilidades espaciales que son diferentes de las de crea r o
leer planos de ingeniería convencionales.
C.L. Mil ler (Miller, 199 6) ind ica que el uso de modelos reales y
generados por ordenador permite a los estudian tes a vanz ar más en
visi ón esp acial que los métodos tradicionales.
T. J. Sex to n (Sexton, 1992) comp ara la me todología trad icional
(uso de proyecciones ortogonales) con e l u so de modelos
alámbricos 3D. Utilizó para medir las HHE E el te st MRT y s us
conclusiones fu eron que el uso de modelos 3D no proporciona
mejoras significativas fren te al m étodo trad icional con resp ecto a la s
habilidades espaciales de los a lumnos, pero que es un método
válido.
Devon y co laborado res (Devon et al., 19 94) comp aran trabajar
con modelos alámbricos f rente al modelado só lido, indicando que e l
uso de m odelado sólido m ejora las habilidades espaciales má s que
el uso de modelado alámbrico (Saorín, 200 6).
Así mism o rea liz an un estud io en su universidad aprovechando la
sustitución de un softw a re de Diseño Asistido tradicional por uno de
modelado de sólidos . Compara resultados med iant e e l Mental
Rotation Test (MRT) entre los e studiantes que han recib ido las
clases mediante softw are tradicion al y los que han usado un
programa de modelado de s ólidos, y en cuentra diferencias
significativas. Lo s estudian tes que u saron el programa de modela do
obtuvieron p untuaciones significat ivament e m ejores e n los test, por
lo que mejoraron su habilidad espacial considerablemente.
En otro es tu dio simil a r, Sorby realiz a una selección e n tre los
alumnos para d eterminar aquellos que d isponen de un nivel de HE
más bajo. E l objet iv o e s inte rvenir a tiem po potenciando en estos
estudiantes d ichas habilidades med iante el uso de software de
modelado de sólidos, para evitar e l f racaso e n el primer curso de
ingeniería. La autora también se apoya en el hecho de que la HE se
comporta como un f actor de predicción del éxito en los estudios. Los
resultados son muy positivos y las diferencias entre las puntuaciones
obtenidas antes y después del cu rso son significativ as. En e ste caso ,
los a utores emplean el Purdue Sp atial Visualiz atio n Test (PSVT – R)
para medir el nivel de v isualización esp acial.
Así m ismo, como co nsecuencia del cambio que se ha producido
al pasar de l d iseño en dos dimensiones a diseñar modelos
tridimensionales, el estudio de las HHEE ha e xperiment ado un
cambio de paradigma y es ne cesaria una investigación más
profunda para en te nder los c ambios que ha provocado la
introducción del modelado 3D. Además , el trabajo con modelos
sólidos tridimensionales anula la abstracción bidim ensional y lo h ace
más conv eniente como mé todo para el d esa rrollo de la visión
espacial.
Las investigaciones ll evadas a cabo en el campo de las
habilidades espaciales y el CAD sugieren que podría habe r u na
relación entre las habilidades espaciales d e un individuo y su
capacidad de utilizar un software 3D (Alias, Gray, & Black, 200 2).
Sorby (Sorby, 1999) concluye que “las habilidades espaciales de una
persona, medidas por el te st MCT (Mental Cutting Test) constituyen
un factor significativo d e su capacida d de interactuar con un
ambiente tridimensional e n o rdenador” . Gaughran (Gau ghran, 1996 )
también apoya esto argumentando “que el uso creativo del software
CAD depende en gra n m e dida de la capacidad cognitiva de lo s
usuarios pa r a visuali zar el d iseño y para interactua r con el modelo”.
También precisa que “es asumido po r muchos que el u so de
modelado sólido realz a las habilidades espaciales de los
estudiantes” . Sin embargo, las investigaciones de Sorby ( Sorby,
1999) co ncluyen que “el trab ajo con software tridimensional no
mejora las hab ilidades espaciale s de los estudiantes de modo
significativo”.
Se han realizado numerosos e studios par a identificar técnicas
para el desarrollo de las habilidades espaciales. Distintos autores
han rea lizado investigaciones usando ejercicios co n piezas
manipulables para mejorar las habilidades espaciales (Alias, Black,
& Gray, 2002; Duesbury & O'Neil, 1996; Harman, Humphrey &
Goodale, 1999 ). Los ejercicios que u san m odelos de bloques, al
estilo de las construcciones de Lego®, fue ron encontrados eficaces
por Alias, Black y Gray (Alias, B lack & Gray, 20 02). Otros
investigadores ( Harman, Humphrey & Go odale, 1999 ; Sorby, 19 99)
concluyen que “ m anipular la i magen de un objeto p or ordenado r es
suficiente para mejorar las habilidades e spaci ales”.
Otra estrategia de instrucción, además del uso de ejercicios con
objetos manipulables, la han co nstituído los e jercicios tradicion ales
de lápiz y pa pel (sketching). Sorby y Baartman s (So rby &
Baartmans, 2000) e ncontraron que las actividades de bocetado que
forman parte de los programas trad icional es de ingeniería gráfica
(proyección ortográfica, dibujo isométrico) producen mejora s de las
HHEE, u na p osición a poyada por Lo rd ( Lord, 1985) y S orby y
Baartmans.
Alias, Black y Gray (Alias, Black & Gray, 2002) combinaron los
ejercicios de manipulación de objetos reales co n el bocetado, y
encontraron que existe gran variedad de ejercicios que m ejoran las
HHEE. S orby (So rby, 1999) establece una distinción entre los cu rsos
que contienen CAD y los cursos que implican d ibujo a m ano alzada,
demostrando que "la m ejora obte nida en los cursos de dibujo a
mano era m ás ad ecuada que las obtenidas e n cualquiera de los
cursos de CAD".
En los últimos tiempos, con e l avance de la tecnología y de los
programas CAD y de modelado, se han realizado numerosas
investigaciones sob re la utilización de estas herramientas para la
mejora de las HHEE. Así se e studiaron los e fectos que sobre las
habilidades e spaciales tenían los tu toriales para la enseñan za del
modelado sólido. Su experimento s e des a rrolló con estudiantes
matriculados en un curso de ingeniería gráfica de la Universidad de
Idaho. Cuarenta y un estudiantes constituyeron la muestra del
estudio y f ue ron divididos e n tres grupos. Cada g rupo pasó tres
pruebas test: el Mental Rotation Test (Vande rberg & K use, 1 978); el
Paper Folding T est ( Ekstrom e t al., 1976 ) y el Rotated Block Test. El
Rotated Block Test fue desarrollado por Gillespie y es similar al
"Purdue Spatial Visualiz a tion Test/Test of Ro tation s" (PSVT /TR)
(Guay, 1976).
Uno de los grupos fue sometido durante d iez semanas a
diecisiete m ódulos sobre modelado sólido. Los d os grupos de control
recibieron las clases tradicionales de CAD e n dos dimensiones.
Todos los grupos mej oraron sus puntuaciones del p re-test al post-
test, pero fue el grupo d e e xperiment ación el que m ejoró
significativamente respecto de los dos grupos de control.
Desde el estudio de Gillespie en 1995, la tecnología de mode lado
sólido y el software han cambiado mucho . En aquella época, el
software utilizaba los m odelos alámbricos, operaciones b ooleanas, y
el tran sformaciones mediante sistemas d e coordenada s de usua ri o
(UCS). El sof tware moderno tiende a ser m ás simple y m ás eficiente.
Las imágenes son m ás rea listas con representaciones renderizadas,
lo que h ace que la visualización sea m ás f ácil y mejor en las ventajas
de usar el modelado sólido.
Frey y Baird ( Frey & Baird 2000) estudiaron los efectos de usar
Prototipado Rápido sobre las ha bilidades espa ciales. El e studio
ut iliz ó u n p rototipo f ísico se ncillo y estu dió có mo las experiencias
previas e n CAD afectan a esta s habilidade s. Aunque ellos no
encontraron ninguna diferencia signi ficativa con e l uso del
Prototipado Rápido, sus datos mostraron que los aumen tos d e las
puntuaciones en los test (pre y post del Minnesota Paper Form s
Board Test (Likert & Quasha, 1995) se relac ionaban con la
experiencia p revia en dibu jo. Los estudiantes f ueron divididos en
cuatro grupos basados e n los niveles de experiencia o exposición al
dibujo y e l CAD: 1) ninguna experiencia de dibujo; 2) a lguna
experiencia de dibujo; 3 ) experiencia de CAD 2 D y 3D; y 4)
experiencia en Prototipado Rápido. De los 68 estudiantes, los que no
tenían experiencia previa en d ibujo obtenían las puntuaciones más
bajas. Los que ten ían experiencia previa en dibu jo a m ano tenían
puntuaciones ligeramente más altas, pero eran los e studiantes con
experiencia previa en CAD y modelado sólido los que a lcanzaban las
puntuaciones más altas.
Devon y sus coa boradores (Devon et a l., 1 994) en 1994
examinaron los ef ectos del softw a re de mo delado sólido sobre
habilidades espaciales. Para la experimentación se estudiaron trece
grupos de una clase de iniciación a la i ngeniería gráf ica p ara
determinar si el sof tware de modelado sólido “Silver Screen”, e n
comparación con el CAD en dos di mensiones y e l modelado
mediante modelos alámbricos, producía m ejora de las puntuaciones.
El Mental Rotation Test se usó como instrumento de med ición. Los
grupos obtuvieron beneficios significativos. Esto demos tró que la
utilización d el m odelado sólido h abía aumentado las h abilidades
espaciales por encima de l a utilización del CAD en dos dimensiones.
Con e stas consideraciones , los investigadores sugieren como
investigaciones fu turas la posibilida d de profundizar e n el efecto del
modelado sólido sobr e las habilidade s espaciales, l a posibilidad de
utilizar otro software, etc.
Godfrey en 1999 e studió las habilidades espa ciales usando
modelado sólido en 76 estudiantes de carreras té cnicas. E l grupo de
control recibió clases de CAD 2D y el grupo de experimen taci ó n
recibió entrenamiento en m odelado sólido. Los estudiantes pa saro n
el test PSVT/VR en las sem anas 9 y 1 6 del cu rso. No se detectaron
diferencias significativas entre los grupos, pero había diferencias
entre la 9 semana y la 16. El grupo de modelado sólido mostró
beneficios en las 9 primeras semanas y el g rupo de 2D mostr ó
beneficios en el período entre la semana 9 y 16. Godfrey afirma que
esto sugiere una progresión de enseñanz a lógica que va d el
modelado sólido al más abstracto diseño asistido por o rdenador en
dos dimensiones.
2.2.6.- Medida de la capacidad espacial
Existen m últiples instrumentos diseñados ex clusi vamente pa ra
evaluar esta capacidad. A lgunos autores como Eliot & Smith (Eliot &
Smith, 1983) han llegado a recopilar más de 200 test di ferentes.
Hacen hincapié en que, a la hora de seleccionar este instrumento , es
necesario tener en cu enta varios aspectos, en tre los que podemos
destacar que debe ser u na herramienta validada por trabajos de
campo, diseñada p ara medir la componente d e la inteligencia que
deseamos y u tilizada e n estudios similares a los que p retendemos
desarrollar, con el ob jetivo de que se puedan comparar los
resultados.
En Psicología se usan div e rsos tipos de tests:
Test de conocimientos adquiridos
Test de aptitudes
Test de inteligencia
Test de actitudes e intereses
Test psicométrico de personalidad
Técnicas proyectivas
Tal y com o hemos comentado en apa rtados ante riores, el
concepto d e Habilidad Espacial es muy amplio y enco ntramos
diferentes aproximaciones a cerca de cómo clasificarlo y , lo que es
más importante, cómo medirlo.
Comprensiblemente , el núcleo de la investigación de e ste
concepto, desde e l p unto de vista de la psicologí a , se ha situado en
la medición del nivel de habilidad en relación con las características
individuales de las pe r sonas. La edad y e specialmente el género han
sido los factores más estudiados.
En 1985 Linn y Pete rsen crean una clasif icación de tests
espaciales que desglosan en 3 categorí as:
P ERCEPCIÓN ESP ACIAL : Habilidad de determinar relaciones
espaciales a pesar de la existencia de otras informacion es
que pueden distraer al sujeto.
V ISIÓN E SPACIAL : Habilidad de manipular in fo rmación visual
compleja cuando para producir una soluc ión correct a se
necesitan varias etapas.
R OTACIÓN E SPACIAL : Habilidad de rot ar e n nuestra
imaginación, rápida y acertadamente f iguras de d os o tres
dimensiones.
Esta clasificación realizada por Linn y Petersen , fu e testeada po r
Voyer y Bryden en 1995 correlacionándose los resultados con
bastante exactitud.
Figura 2.7. Ítem de percepc ión espacial. Los s ujetos d eben indicar la orientaci ón
de un líquido en un conten edor inclinado
( http://www.scienc edirect.com )
Figura 2.8. Ítem s de rotación espac ial. Deben identificar las 2 res puestas con
diferente orientac ión que c oinciden con el or iginal
( http://www.scienc edirect.com )
ORIGINAL FORMAS DE COMPARACIÓN
Figura 2.9. Ítem de visión e spacial. El sujeto debe encontrar l a form a sim ple dentro
de las m ostradas en la parte inferior
( http://www.scienc edirect.com )
Figura 2.10. Ítem de visión espacial. El sujet o debe enc ontrar la form a simple
dentro de las m ostradas en la parte inferior
( http://www.scienc edirect.com )
La siguiente tabla m uestra la clasificación realizada por Linn y
Petersen ( Linn & Petersen, 1985) de sglosad os por tip o (Percepción,
Visión y Rotación espacial):
PROBLEMA
RESPUESTA
PERCEPCIÓN ESP A CI A L
Nombre
A b re v iatura
A u tores
Descripción
The rod -
and -frame
test
RFT
W itkin &
Asch, 1948
Este te st requiere que los
sujetos ajusten una barra
verticalmente.
The Water
Level Test
(Figura 2.7)
W LT
Piaget &
Inhelder,
1956
Se requiere indicar la
orientación de un líq u ido en
un contenedor inclinado.
Tabla 2.2. T ests de la perc epción espac ial.
VISIÓN ESP A CI A L
Nombre
A b re v iatura
A u tores
Descripción
Paper Form
Board
PFB
Likert y
Quasha,
1941
Hay que decidir entre cin co
opciones, cual de los
dibujos bidimensi onales
puede ser cons t ruido
mediante un j uego de
fragmentos que se
suministra
Differential
Aptitude Tes t –
Spatial
Relations
Subset
DAT – SR
Bennet,
Seasharo y
W es man,
1947
Se requiere relacionar una
forma tridimensi onal con la
imagen de su desa rr ollo en
dos dimensiones
Identical Bloc k s
Test
IBT
Stafford,
1961
Hay que indicar que bloque
entre v arias opciones, es el
mismo que el estánda r
dadas una serie de pista s
(letras y números en las
caras del bl oque)
The Block
Design Subse t
of the W eschl er
Adult
Intelligence
Scale,
Intelligence
Scale- Rev ised
and the
W es chler
Intelligence
Scale for
Chil dren
W es chler,
1946,
1949,
1955,
1974, 1981
Se debe recon struir un a
forma util iz ando bloques
tridimensional es
Paper Foldi ng
PF
Ekstrom,
French y
Harman,
1976
De debe indi car cual, en tre
cuatro piez as
desarrolladas de papel, es
la misma q ue el modelo
plegado
Tabla 2.3. T ests de visión e spacial
3.4.- ENFOQUES DE A P RENDIZ A JE. CUESTION A RIO R – SPQ – 2F
Diseño del estudio de inv estigación
Se llevó a cabo un estudio descriptivo y correlacional pa r a
determinar cuáles son los enfoques de a prendizaje de los
estudiantes matriculados en primer curso de grado d e ingeniería.
Este estudio se b asa e n los resulta dos obtenidos al ap licar la
herramienta d e medición nada más t erminar con el entrenamiento en
habilidades espaciales.
Objetivos generales
Al aplicar e l cu estionario pretendemos, respe cto de los
estudiantes de primer curso de g rado de ingeniería:
Identificar el tipo de enfoque de aprendizaje que poseen.
Analizar las características de los procesos de estudios
utilizados.
Comprobar si las caracte rísticas de los enfoques de
aprendizaje son propias de enfoques puros o si po r el
contrario siguen una ev olució n má s o menos continua .
Participantes
La muestra está compuesta po r un total d e 202 estudiantes de la
asignatura Ex presión Gráfica de primer cu rso de Grado de la
Escuela de Ingenierías In dustriales y Civiles de la Universidad d e
Las Palmas de Gran Canaria, distribuidos en las distintas titulaciones
de la siguiente manera:
Titulación
RA
RV
PDF3D
CONTROL
TOTAL
Tecnologías Industriales
✓
19
✓
18
✓
19
✓
20
76
Diseño Industrial
✓
18
✓
19
✓
19
56
Tecnología Naval
✓
17
17
Ingeniería Química
✓
16
16
Organización Industrial
✓
19
✓
18
37
TOTAL
54
53
57
38
202
Tabla 3. 12 . Distribución de grupos d e entrenam iento por titulaci ón y tecno logía
aplicada en el es tudio de e nfoques de apre ndizaje
A cada estudiante se le asignó un código con el f in de te nerlo
identificado en todo mom ento y p oder hacer un seguimiento de sus
intervenciones en todo el proceso. La asignación es la siguiente:
Titulación
Código Estudiante
Tecnologías Industriales
ETI *
Diseño Industrial
EDI *
Tecnología Naval
ETN *
Ingeniería Química
EIQ *
Organización Indu strial
EOI *
Tabla 3.13. D enominaci ón de los estudiantes e n el estudi o de enfoques de
aprendizaje
Instrumento
En e l estudio se ha utilizado el Cuestionario de Procesos de
Estudios Revisado - 2 Factores ( Anexo 1 ), traducido y a daptado al
castellano po r De la Fuente & Martínez (20 03) del revised two -factor
study process questio nnaire (R - SPQ -2F), construid o por Biggs et al.
(2001). Dicha med ida, que consta d e 20 ítems, pretende conocer
dos enfoques de aprendiz aje (prof undo -superficial) que adoptan los
estudiantes pa rticipantes en el estudio y, en consecuencia,
extrapolar los resultados a toda la población .
Las respuestas se realiz an sobre una escala de tipo L ikert desde
1 (Nunca o casi nunca) a 5 (siempre o casi siempre). El cuestionario
está integrado por cuatro su bescalas que a l se r su ma d as arrojan las
puntuaciones de los participantes e n cada uno de los enfoques y su s
componentes:
Enfoque profundo se obtiene de la suma de:
Motivación profunda. Preguntas: 1+5+9+13+17
Estrategia profunda. Preguntas: 2+6+10+14+18
Enfoque superficial se obtiene de la suma de:
Motivación superficial. Preguntas: 3+7+11+15+ 19
Estrategia superficial. Preguntas: 4 +8+12+16 +20
Objetivos
Este trabajo estuvo guiado por la siguiente pregunta:
¿Cuáles so n los enfoques de aprendiz aje de los estudiantes
que se matriculan en primer curso de grado de ingeniería ?
Se planteó el siguiente objetivo específico de inv estigación :
Determinar cuáles son los enf oques de aprendizaje de los
estudiantes m atriculados en primer curso de grado de
ingeniería.
Procedimiento
Se aplicó el Cuestionario Revisado de Procesos de Estudio (R-
SPQ - 2F ) nada más terminar el entrenamiento con las distintas
tecnologías mediante un f ormulario distribuido mediante Google
Docs.
Una vez que se aplicaron los cuestionarios, se utilizó el pa quete
estadístico SPSS para e l diseño de las bases de datos, y para la
captura y análisis descriptivos y correlacionales de los datos.
A n álisis de los resultados
Una vez respo ndidos y cap turados los datos, el primer p aso para
determinar el enfoque de cada e studiante fue obtener la sumatoria
de los ítems que conforman cada escala y subescala del
instrumento.
Estu
diante
Enfoque
Prof
Enfoque
Superf
Motivo
Prof
Estrat
Prof
Motivo
Superf
Estrat
Superf
ETI 1
26
23
14
12
12
11
ETI 2
31
13
17
14
8
5
ETI 3
28
21
13
15
9
12
ETI 4
24
28
13
15
12
9
ETI 5
33
11
18
15
5
6
ETI 6
46
15
24
22
8
7
ETI 7
35
16
17
18
8
8
ETI 8
41
16
21
20
6
10
ETI 9
40
17
20
20
8
9
ETI 10
30
20
16
14
10
10
ETI 11
23
26
12
11
13
13
ETI 12
44
16
21
23
8
8
ETI 13
27
28
14
13
14
14
ETI 14
40
11
21
19
6
5
ETI 15
35
25
16
19
11
14
ETI 16
34
19
17
17
9
10
ETI 17
36
15
18
18
9
6
ETI 18
46
15
23
23
9
6
ETI 19
43
14
22
21
8
6
ETI 20
47
11
23
24
6
5
ETI 21
38
14
19
19
6
8
ETI 22
38
16
19
19
8
8
ETI 23
45
17
22
23
7
10
ETI 24
43
14
22
21
8
6
ETI 25
32
26
18
14
13
13
ETI 26
30
15
13
17
8
7
ETI 27
24
26
24
23
7
7
ETI28
29
14
16
13
6
8
Tabla 3.14. Ít em s de escalas y subescalas e n el estudio de enfoques
de aprendi zaje
Estu
diante
Enfoque
Prof
Enfoque
Superf
Motivo
Prof
Estrat
Prof
Motivo
Superf
Estrat
Superf
ETI 29
37
12
19
18
7
5
ETI 30
30
20
16
14
10
10
ETI 31
23
26
12
11
13
13
ETI 32
44
16
21
23
8
8
ETI 33
27
28
14
13
14
14
ET 34
41
16
21
20
6
10
ETI35
40
17
20
20
8
9
ETI 36
43
14
22
21
8
6
ETI 37
40
11
21
19
6
5
ETI 38
35
25
16
19
11
14
ETI 39
34
19
17
17
9
10
ETI 40
32
26
18
14
13
13
ETI 41
28
21
13
15
12
9
ETI 42
44
16
21
23
8
8
ETI 43
26
28
14
13
14
14
ETI 44
47
11
23
24
6
5
ETI 45
43
14
22
21
8
6
ETI 46
28
21
13
15
9
12
ETI 47
43
14
22
21
8
6
ETI 48
31
13
17
14
8
5
ETI 49
32
26
18
14
13
13
ETI 50
31
13
17
14
8
5
ETI 51
40
11
21
19
6
5
ETI 52
35
25
16
19
11
14
ETI 53
34
19
17
17
9
10
ETI 54
47
14
24
23
7
7
ETI 55
26
23
14
12
12
11
ETI 56
44
16
21
23
8
8
ETI 57
27
28
14
13
14
14
ETI 58
43
14
22
21
8
6
ET I 59
28
21
13
15
9
12
ETI 60
26
23
14
12
12
11
ETI 61
43
14
22
21
8
6
ETI 62
47
14
24
23
7
7
ETI 63
44
16
21
23
8
8
ETI 64
25
28
14
13
14
14
ETI 65
32
26
18
14
13
13
ETI66
47
11
23
24
6
5
ETI 67
28
21
13
15
9
12
ETI 68
29
14
16
13
6
8
ETI 69
43
14
22
21
8
6
ETI 70
30
20
16
14
10
10
ETI 71
23
26
12
11
13
13
Tabla 3.14 (c ont). Ítem s de esc alas y subescalas en el es tudio de
enfoques de a prendizaje
Estu
diante
Enfoque
Prof
Enfoque
Superf
Motivo
Prof
Estrat
Prof
Motivo
Superf
Estrat
Superf
ETI 72
32
26
18
14
13
13
ETI 73
43
14
22
21
8
6
ETI 74
40
11
21
19
6
5
ETI 75
35
25
16
19
11
14
ETI 76
34
19
17
17
9
10
EDI 1
28
21
13
15
12
9
EDI 2
29
14
16
13
6
8
EDI 3
47
11
23
24
6
5
EDI 4
44
16
21
23
8
8
EDI 5
27
28
14
13
14
14
EDI 6
47
14
24
23
7
7
EDI 7
41
16
21
20
6
10
EDI 8
40
17
20
20
8
9
EDI 9
43
14
22
21
8
6
EDI 10
37
12
19
18
7
5
EDI 11
46
15
24
22
8
7
EDI 12
35
16
17
18
8
8
EDI 13
32
26
18
14
13
13
EDI 14
43
14
22
21
8
6
EDI 15
44
16
21
23
8
8
EDI 16
23
25
14
13
14
14
EDI 17
31
13
17
14
8
5
EDI 18
47
14
24
23
7
7
EDI 19
28
21
13
15
12
9
EDI 20
40
11
21
19
6
5
EDI 21
35
25
16
19
11
14
EDI 22
34
19
17
17
9
10
EDI 23
29
14
16
13
6
8
EDI 24
47
11
23
24
6
5
EDI 25
28
21
13
15
9
12
EDI 26
43
14
22
21
8
6
EDI 27
32
26
18
14
13
13
EDI 28
31
13
17
14
8
5
EDI 29
43
14
22
21
8
6
EDI 30
26
23
14
12
12
11
EDI 31
37
12
19
18
7
5
EDI 32
43
14
22
21
8
6
EDI 33
28
21
13
15
12
9
EDI 34
44
16
21
23
8
8
EDI 35
27
28
14
13
14
14
EDI 36
32
26
18
14
13
13
EDI 37
47
11
23
24
6
5
EDI 38
30
20
16
14
10
10
Tabla 3.14 (c ont). Ítem s de esc alas y subescalas en el estudio d e
enfoques de a prendizaje
Estu
diante
Enfoque
Prof
Enfoque
Superf
Motivo
Prof
Estrat
Prof
Motivo
Superf
Estrat
Superf
EDI 39
23
26
12
11
13
13
EDI 40
43
14
22
21
8
6
EDI 41
41
16
21
20
6
10
EDI 42
40
17
20
20
8
9
EDI 43
28
21
13
15
9
12
EDI 44
29
14
16
13
6
8
EDI 45
44
16
21
23
8
8
EDI 46
25
26
14
13
14
14
EDI 47
43
14
22
21
8
6
EDI 48
32
26
18
14
13
13
EDI 49
31
13
17
14
8
5
EDI 50
41
16
21
20
6
10
EDI 51
40
17
20
20
8
9
EDI 52
43
14
22
21
8
6
EDI 53
37
12
19
18
7
5
EDI 54
44
16
21
23
8
8
EDI 55
23
24
14
13
14
14
EDI 56
47
11
23
24
6
5
ETN1
46
15
24
22
8
7
ETN2
35
16
17
18
8
8
ETN3
47
14
24
23
7
7
ETN4
31
13
17
14
8
5
ETN5
29
14
16
13
6
8
ETN6
28
21
13
15
9
12
ETN7
43
14
22
21
8
6
ETN8
32
26
18
14
13
13
ETN9
44
16
21
23
8
8
ETN 10
27
28
14
13
14
14
ETN 11
47
11
23
24
6
5
ETN 12
37
12
19
18
7
5
ETN 13
28
21
13
15
12
9
ETN 14
43
14
22
21
8
6
ETN 15
40
11
21
19
6
5
ETN 16
35
25
16
19
11
14
ETN 17
34
19
17
17
9
10
EQI 1
43
14
22
21
8
6
EQI 2
46
15
24
22
8
7
EQI 3
35
16
17
18
8
8
EQI 4
32
26
18
14
13
13
EQI 5
37
12
19
18
7
5
EQI 6
47
14
24
23
7
7
EQI 7
31
13
17
14
8
5
EQI 8
43
14
22
21
8
6
EQI 9
47
11
23
24
6
5
Tabla 3.14 (c ont). Ítem s de esc alas y subescalas en el es tudio de
enfoques de a prendizaje
Estu
diante
Enfoque
Prof
Enfoque
Superf
Motivo
Prof
Estrat
Prof
Motivo
Superf
Estrat
Superf
EQI 10
29
14
16
13
6
8
EQI 11
31
13
17
14
8
5
EQI 12
43
14
22
21
8
6
EQI 13
28
21
13
15
9
12
EQI 14
32
26
18
14
13
13
EQI15
40
11
21
19
6
5
EQI 16
35
25
16
19
11
14
EOI 1
34
19
17
17
9
10
EOI 2
47
11
23
24
6
5
EOI 3
28
21
13
15
12
9
EOI 4
29
14
16
13
6
8
EOI 5
47
14
24
23
7
7
EOI 6
44
16
21
23
8
8
EOI 7
25
26
14
13
14
14
EOI 8
43
14
22
21
8
6
EOI 9
31
13
17
14
8
5
EOI 10
32
26
18
14
13
13
EOI 11
30
20
16
14
10
10
EOI 12
23
26
12
11
13
13
EOI 13
43
14
22
21
8
6
EOI 14
31
13
17
14
8
5
EOI 15
47
11
23
24
6
5
EOI 16
26
23
14
12
12
11
EOI 17
37
12
19
18
7
5
EOI 18
43
14
22
21
8
6
EOI 19
28
21
13
15
9
12
EOI 20
43
14
22
21
8
6
EOI 21
41
16
21
20
6
10
EOI 22
40
17
20
20
8
9
EOI 23
47
14
24
23
7
7
EOI 24
40
11
21
19
6
5
EOI 25
35
25
16
19
11
14
EOI 26
34
19
17
17
9
10
EOI 27
47
11
23
24
6
5
EOI 28
31
13
17
14
8
5
EOI 29
32
26
18
14
13
13
EOI 30
28
21
13
15
9
12
EOI 31
43
14
22
21
8
6
EOI 32
28
21
13
15
12
9
EOI 33
43
14
22
21
8
6
EOI 34
37
12
19
18
7
5
EOI 35
47
11
23
24
6
5
EOI 36
47
14
24
23
7
7
EOI 37
29
14
16
13
6
8
Tabla 3.14. Ít em s de escalas y subescalas e n el estudio de enfoques
de aprendi zaje
Aunque u tiliz amos las puntuaciones obtenida s d irectamente del
cuestionario para determinar el enfoque de ap rendiz aje de cada
alumno, las d i ferencias tan m arcadas e ncontradas en tre uno y otro
enfoque y la gran ca ntidad de datos n os hizo p ensar en una escala
de inte nsidad de p resentación d el enfoque pa ra intentar agrupar los
casos.
Teniendo en cuenta que:
1. La m áxima puntuación que un alumno puede obtener en cada
escala p rincipal (Enfoque Profundo o Superficial) es d e 50 (10
ítems que pueden tener una puntuación de 5 como máximo).
2. La mínima puntuación que puede obtener en cada escala
principal es de 10 (puntuación mínima de 1 para cada uno de
los 10 ítems que conforman la escala).
3. Por lo ta nto, la mayor dife rencia que puede haber entre los
puntajes otorgados a ca da una d e las escalas es d e 40 y la
mínima de 1. De acuerdo con esto s principios se construyó la
clasificación que se observ a en la tabla siguiente.
Si existe una diferencia
en los puntajes de entre:
Definimos una
Intensidad de Enfoque:
1 – 13
Baja
14 – 26
Media
27 – 40
A l ta
Tabla 3.15. C lasificación d e Intensidad de Enfoque
Así, e n la ta bla siguiente se muestran los tipos de enfoques que
presentaron los estudi antes y su intensidad.
subescalas son con gruentes en e l m ismo enfoque y correlaciona n
negativamente con las del otro enfoque ( Tabla 3.19 ).
Subescalas
Motivación
Profunda
Estrategia
Profunda
Motivación
Superficial
Estrategia
Superficial
Motivación Profunda
1
0,9 54
- 0,796
- 0,762
Estrategia Profunda
-
1
- 0,864
- 0,848
Motivación Superficial
-
-
1
0,8 62
Estrategia Superficial
-
-
-
1
Tabla 3. 19 . Correlaciones entre subescalas del m ismo y de distinto enfoque
(p=0,01)
El análisis descriptivo arroja los siguientes resultados:
Motivación
Estrategia
Enfoque
Superf
Profunda
Superf
Profunda
Superf
Profundo
Media
8.87
18.54
8.61
17.9
17.53
36.23
Desv tip
2.49
3.57
3.09
3.91
5.29
7.39
Tabla 3. 20 . Análisis descr iptivo
de los que p odemos establecer que las subescalas de m otivación
profunda y estrategia profunda m uestran las m edias más altas,
seguidas de la mo tivación sup erficial y la e strategia su perficial. Por
tanto, las puntuaciones de l e nfoque pro f undo son m ayores que las
del superficial. Esto no quiere decir que los pa rticipantes adopten
más u n enfoque que otro, ya que las puntuaciones en ambos
enfoques deben ser comparadas y agrupadas atendiendo a criteri os
específicos.
Los participantes e n e l estudio se catalogan en cada uno de los
enfoques cuando cumplen determinados c riterios establecidos p or
Biggs. Según estos criterios, las p untuaciones de cada estudiante en
todas las subescalas dete r minarán si e stos adoptan unos enfoques:
profundo exclusiv o o predominante y superficial e xclusiv o o
predominante.
La comprobación de los criterios enunciados, clasif ica n uestra
muestra (N=2 02 ) en cinco grupos:
Predominantemente pro fu ndo : 18,6%
Exclusivamente profundo : 3,3%
Predominantemente superficial: 19,5%
Exclusivamente superficial: 3,7 %
No def inido por ningun o de los anteriores grupos: 54,9%
Estudiamos más detalladamente este último grupo para describir
sus características. Con e ste objeto, analizamos las medias
obtenidas en ca da uno d e los ítems que componen las escalas y
enfoques estudiados ( Fig uras 3.22 y 3.23 ).
Figura 3.2 2. Medias de las respuestas a los ítem s del enfoque prof undo
Al comparar las respuestas de l os estudiantes que p ertenecen al
“ no def inido anteriormente ” entre los componentes (motivacional y
estratégico) de cada e nfoque, obtenemos que las medias entre l as
dos subescalas del en fo que profundo ( Figura 3 .22 ) poseen valores
similares, m ientras que hay má s dif erencias entre las do s
subescalas del enfoque sup erf icial ( Figura 3.23 ). Es decir, los
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 1 3 14 15 16 17 18 19 20
4
3.5
3
2.5
2
1.5
1
0.5
0
Motivación pro funda
Estrategia profu nda
estudiantes manifiestan que poseen u na motivación y utilizan unas
estrategias profundas con u na frecuencia similar, mientras
manifiestan utilizar las e strategias superficiales con mayor frecuencia
que tener una motivación supe rficial.
Figura 3.23. M edias de las respuestas a los ítem s del enfoque superf icial
Cuando comparamos las diferencias entre los enfoques, los
resultados muestran que las me dias de los ítems del enfoque
profundo ( Figura 3.22 ) suelen ser más altas que en la s del super ficial
( Figura 3.2 3 ) . Sin emb argo, en algunos ítems, los estudiantes
puntúan más alto en la estrategia super ficial que en la p rofunda. Por
otra p arte, las e scalas de m otivación profunda y sup erficial p oseen
claras dife rencias a f av or de la m otivación p rofunda. Esto indica que,
en general, los e stu diantes dicen estar más motivados
profundamente qu e superficialmente; sin embargo, también
manifiestan que las estrategias que utilizan pa ra abordar las tareas
son indistintamente pro fu ndas y super f iciales.
Discusión de los resultados obtenidos y c onclusiones
A la vista de los result ados obtenidos llegamos a las siguientes
conclusiones:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 1 3 14 15 16 17 18 19 20
4
3.5
3
2.5
2
1.5
1
0.5
0
Motivación super f icial
Estrategia super ficial
Más de la mitad de los estudiantes participantes no poseen un
enfoque de aprendizaje definido.
Hay un porcentaje muy pequeño que adop ta un enfoque
exclusivamente superficial o profundo.
Nuestros resultados corroboran las conclusiones a las que llegó
Ke mber (1996, 2000) y que son defendidas p or Hernández Pina &
Otros (200 2), m ostrando que la mayorí a d e los estu diantes no
adopta un enfoque exclusiv amen te superficial o profundo, sino que
se encuentra dentro de una variación continua .
Siguiendo a esto s autores y las d escripciones que Biggs (2001)
realiza de l os enfoques, podemos conocer cuá les son las
características de los proce sos de estudio de l os estudiantes que n o
pertenecen a un enfoque en co ncreto. Estos suele n esta r mo tivados
intrínsecamente ante la tarea, disfrutand o con su desarrollo y
pretendiendo su comprensión . P ara ello , utilizan estrat egias que le s
posibilitan conocer el significad o de la s tareas, relacionar los
contenidos co n la experiencia y los co no cimientos previos, y
también, en algunos casos, aquellas e strateg ias que se limitan a lo
esencial, centrándose en los aspectos trab ajados en clase y que
serán materia de examen.
En definitiva, los estudiantes sin e nfoque definido b uscan la
comprensión del material de exame n, sin preocuparse de ampliar e l
material por cuenta propia.
Encontramos muchas coincidencias entre las caracterí stica s
manifestadas po r este grupo de e studiantes, con e l enfoque
denominado intermedio 2, descrito por Kember (1996, 2000).
Por o tra parte, debemos resalta r que un 19,5% de l os
estudiantes poseen un enfoque predominantemente superficial, es
decir, están preocupados por pasar la a signatura, sin intención de
comprender la ta rea y los conte nidos, y co n el m ínimo esf uerzo; por
ello, utiliz an f undamentalmente la m emorización y la reproducción
mecánica, limitándose a los con tenidos que el prof esorado esta blec e
como obligatorios.
En cuanto al enfoque predominantemente profundo, es adoptado
por el 18,6% de los estudiantes, lo que significa que a la h ora de
comprender los contenidos y las tareas propuestos en clase estos
estudiantes normalmente no esca timan esfuerzo s, utilizan
estrategias que les pe rmiten relacionar estos contenidos con el
conocimiento previo, y compr ueban la relación de otros contenidos
que ellos mismos se plantea n, con lo que suelen ir más allá del
material obligatorio y, a veces también del recomendado por el
profesorado, para comprender la materia en estudio.
Esta conclusión no s aporta valiosa info rmación para el diseño de
la asignatu ra de manera que los c ontenidos y las actividades de
aprendizaje que implem entemos aporten oportunidades para la
exploración, la b úsqueda de significados en la información que se
transmite, la indagación, la obtención de conclusiones, entre o tras,
de manera que puedan satisfacer las exigencias que presenten los
estudiantes con formas profundas de realizar sus tareas
académicas.
Por otro lado, también e s importante tener en cu enta este hecho
en e l momento de programar los co ntenidos de las tutorías. Los
profesores, al conocer las características de los estudian tes con un
enfoque profundo, deben fomentar constantemente los procesos
metacognitivos en los momentos de int eracción con ellos, de manera
que los conduzcan a reflexionar sobre su propio aprendizaje, y los
ayuden a comprenderse a ellos mismos como estudiantes (Dillon y
Greene, 2003 ), pa ra mantener su interés permanente en su
aprendizaje, el curso y sus contenidos.
Género y enfoques de aprendizaje
El género influye significativamente en el enfoque adoptado por
los estud iant es. Las alumnas utilizan signif icativ amente más las
estrategias profundas y po seen mayor mo tivación p rofunda que los
alumnos. En cambio, l os alumnos poseen una m otiv ación superf ici al
significativamente superior a las alum nas y utilizan m ás las
estrategias superficiales que ellas. Es tos resu ltados se reflejan
inevitablemente en los enf oques adoptados por ambos. De e ste
modo, l as alumnas a doptan m ás el enfo que profundo y los a lumnos
adoptan más un enfoque super ficial ( Tab la 3.21 ).
A l umnos
A l umnas
t
Media
D típica
Media
D típica
Motivación profunda
15,30
3,25
16,47
3,01
-2,01*
Estrategia profunda
13,89
3,18
15,57
3,11
-2,92**
Motivación superficial
13,95
3,33
10,93
3,37
4,9**
Estrategia superficial
16,62
3,03
14,79
3,35
3,28**
Enfoque profundo
29,19
5,74
32,03
5,57
-2,75**
Enfoque superficial
30,57
5,52
25,72
6,15
4,76**
Tabla 3. 21 . Diferencias de m edias en función de l sexo en las esc alas y enfoqu es
adoptados por los estudian tes (p<0,01: ** ; p<0,05: *)
Figura 3.24 - Diferencias de m edias en función d el sexo en las esc alas y enfoqu es
0 5 10 15 20 25 30 35
M o t iv a c ión pro fun da
Es t r at e gia p r ofu n d a
M o t iv a c ión su pe r fic i al
Es t r at e gia s up erf ic ial
En foq ue pro fun do
En foq ue su pe r fic i al
a l um n a s
Al um no s
3.5.- MOTI VACIÓN Y ESTRA TÉGIAS DE A P RENDIZ AJE.
CUESTIONARIO CEA M
Diseño del estudio de inv estigación
Se llevó a cabo un estudio descriptivo y correlacional pa r a
determinar cuál es la motivación para el e studio y cu áles las
estrategias de aprendiz aje que em plea n los estu diantes matriculados
en primer curso de grado de ingeniería .
Este estudio se b asa e n los resulta dos obtenidos al ap licar la
herramienta d e med ici ón una vez hu bieron terminado las clases del
semestre y antes de que se celebrase el exame n de la con vocatoria
ordinaria.
Objetivos generales
Al aplicar el cuestionario pretendemos:
Identificar la motivación hacia el estud io de la asignatura que
poseen nuestros estudiantes.
Identificar las estrategias de aprendizaje que aplican nuestros
estudiantes.
Participantes
La muestra está compuesta po r un total d e 202 estudiantes de la
asignatura Ex presión Gráfica de primer cu rso de Grado de la
Escuela de Ingenierías In dustriales y Civiles de la Universidad d e
Las Palmas de Gran Canaria, distribuidos en las distintas titulaciones
de la siguiente manera:
Titulación
RA
RV
PDF3D
CONTROL
TOTAL
Tecnologías
Industriales
✓
19
✓
18
✓
19
✓
20
76
Diseño Industrial
✓
18
✓
19
✓
19
56
Tecnología Naval
✓
17
17
Ingeniería Química
✓
16
16
Organización Industrial
✓
19
✓
18
37
TOTAL
54
53
57
38
202
Tabla 3. 22 . Distribución de grupos d e entrenam iento por titulaci ón y tecno logía
aplicada en el es tudio de m otivación y estrategias de aprendi zaje
A cada estudiante se le asignó un código con el f in de te nerlo
identificado en todo mom ento y p oder hacer un seguimiento de sus
intervenciones en todo el proceso. La asignación es la siguiente:
Titulación
Código Estudiante
Tecnologías Industriales
ETI *
Diseño Industrial
EDI *
Tecnología Naval
ETN *
Ingeniería Química
EIQ *
Organización Indu strial
EOI *
Tabla 3.23. D enominaci ón de los estud iantes en e l estudio de m otivación y
estrategias de apre ndi zaje
Instrumento
En e l estudio se ha utilizado el Cuestionario de Estrategias de
Aprendizaje y Moti vación (CEAM) ( Anexo 2 ), que es la tradu cción y
adaptación al castell ano de l M otivated Strategies for Learning
Questionnaire (M SLQ). E s un cuestionario de a utoinforme, (Roces,
et al . 1999) que incluy e pregunta s sobre la motivación pa ra el
estudio del alumno y sobre las estrategias d e aprendizaje que
emplea.
El cuestionario consta de un total de 81 preguntas distribuidas
en dos partes:
Motivación, con un total de 31 preguntas.
Estrategias, con un total de 50 preguntas.
Las respuestas se realiz an sobre una escala de tipo Likert desde
1 (no me de scribe e n absoluto ) a 7 (me describe tota lmente). Está
integrado por dos subescalas que , al ser su madas, arrojan las
puntuaciones de los participantes en cada uno de los componentes ,
motivacional y estratégico:
Factores motiv acionales
Ítems
Orientación a metas intrínsecas
1, 10, 16, 17, 22, 26
Orientación a metas ex tr ínsecas
7, 11, 21, 30
Valor de la tarea
4, 23, 24, 27
Creencias de control y a utoeficacia de
aprendizaje
2, 6, 15, 18, 25, 29
Autoeficacia para el rendimiento
5, 12, 13, 20, 31
Ansiedad
3, 8, 9, 14, 19, 28
Tabla 3.24. Ít em s corres pond ientes a los factores m otivacionales
Factores estratégico s
Ítems
Elaboración
47, 51, 62, 64, 66, 69, 71, 81
Aprovechamiento del tiem po y
concentración
33, 35, 43, 52, 65, 77, 80
Organización
32, 42, 49, 53, 59, 63, 67, 72
Ayuda
34, 40, 45, 50, 58, 68, 75
Constancia
37, 39, 46, 48, 60, 70, 73, 74, 79
Metacognición
41, 44, 54, 56, 57, 76, 78
Autointerrogación
36, 38, 55, 61
Tabla 3.25. Ít em s corres pond ientes a los factores es tratégicos
Objetivos
Este trabajo estuvo guiado por las siguientes preg untas :
¿Cuál es la mot ivación hacia el estudio de la asignatura de los
estudiantes que se matriculan en primer curso de grado de
ingeniería?
Factores motivacionales
Media
D tip
Orientación a metas intrínsecas
3.98
1.82
Orientación a metas ex tr ínsecas
3.20
1.60
Valor de la tarea
3,31
1,98
Creencias de control y autoeficacia de aprendizaje
3,73
1,79
Autoeficacia para el rendimiento
3,53
1,40
Ansiedad
4,60
1,58
Tabla 3. 27 . Estadísticos de scriptivos (f actores m otivacionales)
SEGUNDA P A TE: FACTORES ESTR A TÉG ICOS
Estud
Elab
A p rov
Organ
Ay u
Cons
Metac
A u toc
ETI 1
7
1
6
5
6
7
7
ETI 2
2
5
5
5
3
2
4
ETI 3
5
6
6
6
7
5
3
ETI 4
2
4
6
4
5
2
3
ETI 5
3
6
7
6
4
3
1
ETI 6
6
5
5
5
6
6
3
ETI 7
5
7
6
7
3
5
3
ETI 8
7
1
5
6
7
7
2
ETI 9
3
6
5
6
7
3
3
ETI 10
4
5
6
5
6
4
2
ETI 11
6
6
4
6
7
6
3
ETI 12
5
4
6
4
5
5
2
ETI 13
2
5
7
5
6
2
1
ETI 14
4
6
5
6
7
4
2
ETI 15
2
4
5
3
3
2
2
ETI 16
3
5
6
5
6
3
3
ETI 17
5
4
3
4
5
5
1
ETI 18
2
6
6
6
7
2
3
ETI 19
6
6
6
6
7
6
3
ETI 20
4
7
3
7
2
4
1
ETI 21
5
3
4
3
4
5
6
ETI 22
7
1
2
6
7
7
3
ETI 23
1
5
6
5
6
1
2
ETI 24
2
6
5
6
7
2
2
ETI 25
4
3
6
3
4
4
5
ETI 26
2
6
3
6
7
2
1
ETI 27
1
5
5
5
6
1
2
ETI 28
2
6
3
6
7
2
3
ETI 29
3
5
2
5
6
3
2
ETI 30
5
6
5
6
7
5
3
ETI 31
1
5
6
5
6
1
6
ETI 32
5
4
3
6
7
5
3
ETI 33
4
6
6
6
7
4
1
ETI 34
7
5
4
5
6
7
2
ETI 35
1
4
6
4
5
1
2
ETI 36
3
5
7
5
6
3
3
ETI 37
6
3
5
3
4
6
1
ETI 38
2
6
3
6
7
2
5
ETI 39
6
5
5
5
6
6
2
ETI 40
2
3
4
3
4
2
3
ETI 41
4
3
6
3
4
4
5
Tabla 3.28. R ecopilación d e datos (f actores estr atégicos)
Estud
Elab
A p rov
Organ
Ay u
Cons
Metac
A u toc
ETI 42
1
6
5
6
7
1
3
ETI 43
4
5
3
5
2
4
5
ETI 44
1
4
5
4
5
1
5
ETI 45
2
5
4
5
6
2
6
ETI 46
1
6
7
6
7
1
3
ETI 47
6
3
3
3
4
6
2
ETI 48
2
5
6
5
6
2
1
ETI 49
3
4
3
4
5
3
6
ETI 50
1
3
6
3
4
1
3
ETI 51
2
4
6
4
5
2
5
ETI 52
1
6
7
6
7
1
3
ETI 53
4
5
6
5
6
4
1
ETI 54
5
6
3
6
7
5
2
ETI 55
5
4
5
4
5
5
1
ETI 56
6
6
4
6
7
6
3
ETI 57
2
5
6
5
3
2
4
ETI 58
6
6
6
6
7
6
3
ETI 59
7
3
5
3
4
7
1
ETI 60
7
5
6
5
6
7
2
ETI 61
2
4
7
4
5
2
3
ETI 62
3
6
3
6
7
3
1
ETI 63
1
4
6
4
5
1
2
ETI 64
7
1
6
7
2
7
3
ETI 65
6
5
5
5
6
6
3
ETI 66
2
6
4
6
7
2
5
ETI 67
1
5
3
5
6
1
2
ETI 68
3
6
3
6
7
3
3
ETI 69
2
7
6
7
3
2
6
ETI 70
7
5
3
5
6
7
1
ETI 71
1
3
5
3
4
1
2
ETI 72
2
6
7
6
7
2
3
ETI 73
1
3
5
3
4
1
2
ETI 74
2
5
3
5
6
2
7
ETI 75
3
2
3
2
5
3
4
ETI 76
3
3
4
3
4
3
4
EDI 1
1
6
5
6
7
1
3
EDI 2
2
6
5
6
7
2
1
EDI 3
3
5
6
5
6
3
3
EDI 4
6
2
5
2
3
6
1
EDI 5
1
6
6
6
7
1
3
EDI 6
2
6
7
6
7
2
3
EDI 7
6
6
5
6
7
6
3
EDI 8
6
5
3
5
6
6
1
EDI 9
3
3
3
3
4
3
2
Tabla 3.28 (c ont). Recop ilac ión de datos (f actores estratégicos )
Estud
Elab
A p rov
Organ
Ay u
Cons
Metac
A u toc
EDI 10
2
6
7
6
7
2
3
EDI 11
3
4
6
4
5
3
6
EDI 12
1
6
5
6
7
1
3
EDI 13
4
5
3
5
6
4
1
EDI 14
7
1
5
6
7
7
3
EDI 15
1
4
3
4
5
1
2
EDI 16
6
3
3
3
4
6
1
EDI 17
2
5
7
5
6
2
3
EDI 18
5
6
5
6
7
5
3
EDI 19
2
5
3
5
6
2
5
EDI 20
6
6
6
6
7
6
3
EDI 21
1
4
3
4
5
1
4
EDI 22
2
6
3
6
7
2
3
EDI 23
6
6
6
7
8
6
3
EDI 24
7
1
5
6
7
7
1
EDI 25
2
5
7
5
6
2
3
EDI 26
2
6
3
6
7
2
3
EDI 27
3
4
6
4
2
3
3
EDI 28
1
6
6
6
7
1
4
EDI 29
5
4
3
7
6
5
3
EDI 30
6
3
6
3
4
6
1
EDI 31
3
6
3
6
7
3
2
EDI 32
2
3
3
3
4
2
5
EDI 33
5
4
5
3
4
5
3
EDI 34
3
6
4
6
7
3
1
EDI 35
4
5
3
5
6
4
5
EDI 36
3
6
3
6
7
3
4
EDI 37
1
5
5
5
6
1
6
EDI 38
5
4
3
6
7
5
3
EDI 39
3
4
6
4
2
3
3
EDI 40
1
5
5
5
6
1
6
EDI 41
7
1
6
7
3
7
3
EDI 42
1
6
5
6
7
1
3
EDI 43
5
4
5
3
4
5
6
EDI 44
6
6
6
6
7
6
3
EDI 45
1
4
6
4
5
1
4
EDI 46
2
4
3
5
6
2
6
EDI 47
1
6
7
6
7
1
5
EDI 48
6
3
5
3
4
6
1
EDI 49
2
7
6
7
5
2
3
EDI 50
1
4
5
3
4
1
7
EDI 51
2
5
7
5
6
2
7
EDI 52
1
6
4
6
7
1
3
EDI 53
4
4
6
4
5
4
5
Tabla 3.28 (c ont). Recop ilac ión de datos (f actores estratégicos )
Estud
Elab
A p rov
Organ
Ay u
Cons
Metac
A u toc
EDI 54
2
6
6
6
7
2
3
EDI 55
1
3
5
3
4
1
6
EDI 56
1
6
3
6
7
1
5
ETN 1
1
4
4
2
3
1
3
ETN 2
2
5
6
5
6
2
1
ETN 3
5
4
3
6
7
5
3
ETN 4
3
4
5
3
4
3
6
ETN 5
5
3
3
6
7
5
2
ETN 6
3
4
5
3
4
3
4
ETN 7
1
6
3
6
7
1
2
ETN 8
2
7
6
7
3
2
6
ETN 9
2
3
4
3
4
2
6
ETN 10
3
3
5
3
4
3
5
ETN 11
6
6
3
6
7
6
3
ETN 12
2
5
6
5
6
2
7
ETN 13
5
3
2
6
7
5
3
ETN 14
6
4
4
4
5
6
3
ETN 15
2
4
5
4
5
2
4
ETN 16
3
4
5
3
4
3
6
ETN 17
1
6
5
6
7
1
3
EQI 1
1
3
2
3
4
1
3
EQI 2
2
4
5
4
5
2
5
EQI 3
2
3
6
3
4
2
3
EQI 4
4
6
3
6
7
4
2
EQI 5
3
4
6
4
5
3
6
EQI 6
7
1
3
6
7
7
3
EQI 7
2
5
5
5
6
2
1
EQI 8
6
4
6
4
5
6
1
EQI 9
7
1
2
6
6
7
3
EQI 10
2
6
3
6
7
2
3
EQI 11
5
4
3
7
5
5
4
EQI 12
6
6
3
6
7
6
2
EQI 13
7
3
3
3
4
7
1
EQI 14
2
5
6
5
6
2
3
EQI 15
6
5
5
5
6
6
3
EQI 16
1
3
5
3
4
1
5
EOI 1
2
6
3
6
7
2
4
EOI 2
3
4
6
4
5
3
6
EOI 3
5
4
2
4
5
5
3
EOI 4
1
4
3
4
5
1
4
EOI 5
2
5
7
5
6
2
7
EOI 6
5
6
5
6
7
5
1
EOI 7
2
4
7
5
6
2
7
EOI 8
1
5
6
5
6
1
6
Tabla 3.28 (c ont). Recop ilac ión de datos (f actores es tratégicos)
Estud
Elab
A p rov
Organ
Ay u
Cons
Metac
A u toc
EOI 9
2
3
5
3
4
2
3
EOI 10
5
5
7
5
6
5
1
EOI 11
1
6
6
6
7
1
5
EOI 12
2
4
3
4
5
2
5
EOI 13
3
4
5
4
5
3
6
EOI 14
2
5
6
5
6
2
7
EOI 15
1
4
5
4
5
1
4
EOI 16
5
6
7
6
7
5
1
EOI 17
3
5
7
5
6
3
3
EOI 18
2
6
6
6
7
2
5
EOI 19
1
6
2
6
5
1
3
EOI 20
2
5
3
5
6
2
7
EOI 21
3
3
6
3
4
3
4
EOI 22
1
5
5
5
6
1
6
EOI 23
7
5
6
5
6
7
3
EOI 24
2
3
5
3
4
2
5
EOI 25
5
4
6
4
6
5
4
EOI 26
1
5
6
5
6
1
6
EOI 27
1
3
7
3
4
1
2
EOI 28
3
4
6
4
5
3
6
EOI 29
1
2
6
5
6
1
5
EOI 30
5
4
5
3
4
5
7
EOI 31
5
6
6
6
7
5
1
EOI 32
2
6
7
6
7
2
3
EOI 33
6
5
4
5
6
6
2
EOI 34
7
1
6
7
5
7
5
EOI 35
2
5
7
5
6
2
7
EOI 36
3
3
5
3
4
3
4
EOI 37
6
1
7
2
3
6
5
Tabla 3.28. R ecopilación d e datos (f actores estratég icos)
Factores estratégicos
Media
D. tip
Elaboración
3,31
1,98
Aprovechamiento del tiempo y concentración
4,55
1,42
Organización
4,87
1,22
Ayuda
5,57
1,26
Constancia
4,88
1,37
Metacognición
3,31
1,98
Autointerrogación
3,42
1,72
Tabla 3. 29 . Estadísticos de scriptivos (f actores estratég icos)
Determinación de la existencia o no de difer encias entre los
distintos entrenam ientos y los fac tores motiv acionales y
estratégicos de los estudiantes
Realizamos este estudio a través del análisis ANOVA (efectuado
mediante SPSS). Empezamos por los factores motivacionales .
Estudio del factor META S INT
N
Media
Desv.
típica
Error
típico
Interv alo de c onfianza
para la media al 95%
Mín
Máx
Límite
inferior
Límite
superior
RA
54
3,7963
1,61805
0,22019
3,3547
4,2379
1,0
7,0
RV
53
4,0566
1,85447
0,25473
3,5454
4,5678
1,0
7,0
PDF
57
3,8246
1,77405
0,23498
3,3538
4,2953
1,0
7,0
CON
38
4,3947
2,09941
0,34057
3,7047
5,0848
1,0
7,0
Total
202
3,9851
1,82159
0,12817
3,7324
4,2379
1,0
7,0
Tabla 3. 30 . Estadísticos de scriptivos (f actor METAS IN T)
Estudio de la hipótesis de normalidad. La normalidad está
garantizada, p ues los ta maños muestrales son grandes
(n>>30).
Estudio de la hipótesis de homogeneidad. Lo realizamos a
través de la prueba de homogeneidad de varianzas .
Estadístico de Levene
gl1
gl2
Sig.
1,606
3
198
0,189
Tabla 3. 31 . Prueba de h omogeneidad de varianzas (f actor MET AS INT )
Se con sidera que las varianz as son iguales, pues el p -valor es
superior a 0.05.
Suma de
cuadrados
gl
Media
cuadrática
F
Sig
Inter grupos
10,041
3
3,347
1,009
0,390
Intra grupos
656,914
198
3,318
Total
666,955
201
Tabla 3. 32 . ANOVA de u n factor (fac tor METAS INT )
De acuerdo con los resultados obtenidos, n o existen diferencias
entre los tipos de entrenamiento en cuanto al factor METAS INT
Estudio del factor META S EXT
N
Media
Desv.
típica
Error
típico
Interv alo de c onfianza
para la media al 95%
Mín
Máx
Límite
inferior
Límite
superior
RA
54
3,2963
1,64408
0,22373
2,8475
3,7450
1,0
7,0
RV
53
3,2075
1,65667
0,22756
2,7509
3,6642
1,0
7,0
PDF
57
3,2807
1,47302
0,19511
2,8899
3,6715
1,0
7,0
CON
38
2,9737
1,68438
0,27324
2,4200
3,5273
1,0
7,0
Total
202
3,2079
1,60110
0,11265
2,9858
3,4301
1,0
7,0
Tabla 3. 33 . Estadísticos de scriptivos (f actor METAS E XT )
Estudio de la hipótesis de normalidad. La normalidad está
garantizada, p ues los ta maños muestrales son grandes
(n>>30).
Estudio de la hipótesis de homogeneidad. Lo realizamos a
través de la prueba de homogeneidad de varianzas .
Estadístico de Levene
gl1
gl2
Sig.
0,199
3
198
0,897
Tabla 3. 34 . Prueba de h omogenei dad de varian zas (f actor MET AS EXT )
Se co nsidera que las varianz as son iguales, pues el p -v alor es
superior a 0.05.
Suma de
cuadrados
gl
Media
cuadrática
F
Sig
Inter grupos
2,809
3
0,936
0,362
0,781
Intra grupos
512,459
198
2,588
Total
515,267
201
Tabla 3. 35 . ANOVA de u n factor (factor METAS EXT )
De acuerdo con los resultados obtenidos, n o existen diferencias
entre los tipos de entrenamiento en cuanto al factor METAS EXT
Estudio del factor V A LOR
N
Media
Desv.
típica
Error
típico
Interv alo de c onfianza
para la media al 95%
Mín
Máx
Límite
inferior
Límite
superior
RA
54
3,5556
1,89006
0,25720
3,0397
4,0714
1,0
7,0
RV
53
3,5849
2,05158
0,28181
3,0194
4,1504
1,0
7,0
PDF
57
2,7719
1,80295
0,23881
2,2935
3,2503
1,0
7,0
CON
38
3,4211
2,20112
0,35707
2,6976
4,1445
1,0
7,0
Total
202
3,3168
1,98718
0,13982
3,0411
3,5925
1,0
7,0
Tabla 3. 36 . Estadísticos de scriptivos (f actor VALOR)
Estudio de la hipótesis de normalidad. La normalidad está
garantizada, p ues los ta maños muestrales son grandes
(n>>30).
Estudio de la hipótesis de homogeneidad. Lo realizamos a
través de la prueba de homogeneidad de varianzas .
Estadístico de Levene
gl1
gl2
Sig.
1,464
3
198
0,226
Tabla 3. 37 . Prueba de h omogeneidad de varianzas (f actor VALO R)
Se con sidera que las varianz as son iguales, pues el p -valor es
superior a 0.05.
Suma de
cuadrados
gl
Media
cuadrática
F
Sig
Inter grupos
24,223
3
8,074
2,078
0,104
Intra grupos
769,500
198
3,886
Total
793,723
201
Tabla 3. 38 . ANOVA de u n factor (fac tor VALOR)
De acuerdo con los resultados obtenidos, n o existen diferencias
entre los tipos de entrenamiento en cuanto al factor VALOR
Estudio del factor CREENCIA S
N
Media
Desv.
típica
Error
típico
Interv alo de c onfianza
para la media al 95%
Mín
Máx
Límite
inferior
Límite
superior
RA
54
3,6852
1,86147
0,25331
3,1771
4,1933
1,0
7,0
RV
53
3,4906
1,86695
0,25644
2,9760
4,0052
1,0
7,0
PDF
57
3,8947
1,70801
0,22623
3,4415
4,3479
1,0
7,0
CON
38
3,8947
1,73656
0,28171
3,3239
4,4655
1,0
7,0
Total
202
3,7327
1,79214
0,12609
3,4840
3,9813
1,0
7,0
Tabla 3. 39 . Estadísticos de scriptivos (f actor CREENCI AS)
Estudio de la hipótesis de normalidad. L a normalidad e stá
garantizada, p ues los ta maños muestrales son grandes
(n>>30).
Estudio de la hipótesis de homogeneidad. Lo realizamos a
través de la prueba de homogeneidad de varianzas .
Estadístico de Levene
gl1
gl2
Sig.
0,546
3
198
0,651
Tabla 3. 40 . Prueba de h omogenei dad de varian zas (f actor CRE ENCIAS)
Se co nsidera que las varianz as son iguales, pues el p -v alor es
superior a 0.05.
Suma de
cuadrados
gl
Media
cuadrática
F
Sig
Inter grupos
5,724
3
1,908
0,590
0,622
Intra grupos
639,841
198
3,232
Total
645,564
201
Tabla 3. 41 . ANOVA de u n factor (factor CREENCIAS)
De acuerdo con los resultados obtenidos, n o existen diferencias
entre los tipos de entrenamiento en cuanto al factor CREENCIAS.
Estudio del factor CONS
N
Media
Desv.
típica
Error
típico
Interv alo de c onfianza
para la media al 95%
Mín
Máx
Límite
inferior
Límite
superior
RA
54
5,6226
1,43079
0,19653
5,2283
6,0170
3,0
7 ,0
RV
53
5,7778
1,36902
0,18630
5,4041
6,1514
2,0
8 ,0
PDF
57
5,5614
1,32311
0,17525
5,2103
5,9125
2,0
7,0
CON
38
5,2368
1,36430
0,22132
4,7884
5,6853
2,0
7,0
Total
202
5,5743
1,37386
0,09666
5,3837
5,7649
2,0
8 ,0
Tabla 3. 60 . Estadísticos de scriptivos (f actor CONS)
Estudio de la hipótesis de normalidad. La normalidad está
garantizada, p ues los ta maños muestrales son grandes
(n>>30).
Estudio de la hipótesis de homogeneidad. Lo realizamos a
través de la prueba de homogeneidad de varianzas .
Estadístico de Levene
gl1
gl2
Sig.
0,453
3
198
0,715
Tabla 3. 61 . Prueba de h omogeneidad de varianzas (f actor CO NS)
Se co nsidera que las varianzas son iguales, pue s el p -valor es
superior a 0.05.
Suma de
cuadrados
gl
Media
cuadrática
F
Sig
Inter grupos
6,696
3
2,232
1,186
0,316
Intra grupos
372,690
198
1,882
Total
379,386
201
Tabla 3. 62 . ANOVA de u n factor (fac tor CONS)
De acuerdo con los resultados obtenidos, n o existen diferencias
entre los tipos de entrenamiento en cuanto al factor CONS.
Estudio del factor META C
N
Media
Desv.
típica
Error
típico
Interv alo de c onfianza
para la media al 95%
Mín
Máx
Límite
inferior
Límite
superior
RA
54
3,5094
1,87722
0,25786
2,9920
4,0269
1,0
7 ,0
RV
53
3,6296
2,05854
0,28013
3,0678
4,1915
1,0
7 ,0
PDF
57
2,7719
1,80295
0,23881
2,2935
3,2503
1,0
7,0
CON
38
3,4211
2,20112
0,35707
2,6976
4,1445
1,0
7,0
Total
202
3,3168
1,98718
0,13982
3,0411
3,5925
1,0
7 ,0
Tabla 3. 63 . Estadísticos de scriptivos (f actor METAC)
Estudio de la hipótesis de normalidad. La normalidad está
garantizada, p ues los ta maños muestrales son grandes
(n>>30).
Estudio de la hipótesis de homogeneidad. Lo realizamos a
través de la prueba de homogeneidad de varianzas .
Estadístico de Levene
gl1
gl2
Sig.
1,577
3
198
0,196
Tabla 3. 64 . Prueba de h omogenei dad de varian zas (f actor MET AC)
Se co nsidera que las varianz as son iguales, pues el p-valor es
superior a 0.05.
Suma de
cuadrados
gl
Media
cuadrática
F
Sig
Inter grupos
24,587
3
8,196
2,110
0,100
Intra grupos
769,136
198
3,885
Total
793,723
201
Tabla 3. 65 . ANOVA de u n factor (factor METAC)
De acuerdo con los resultados obtenidos, no existen diferencias
entre los tipos de entrenamiento en cuanto al factor METAC.
Estudio del factor A U TOC
N
Media
Desv.
típica
Error
típico
Interv alo de c onfianza
para la media al 95%
Mín
Máx
Límite
inferior
Límite
superior
RA
54
3,0189
1,57493
0,21633
2,5848
3,4530
1,0
7 ,0
RV
53
2,9815
1,46004
0,19869
2,5830
3,3800
1,0
6 ,0
PDF
57
3,9825
1,81749
0,24073
3,5002
4,4647
1,0
7,0
CON
38
3,7632
1,85172
0,30039
3,1545
4,3718
1,0
7,0
Total
202
3,4208
1,72086
0,12108
3,1820
3,6595
1,0
7 ,0
Tabla 3. 66 . Estadísticos de scriptivos (f actor AUT OC)
Estudio de la hipótesis de normalidad. La normalidad está
garantizada, p ues los ta maños muestrales son grandes
(n>>30).
Estudio de la hipótesis de homogeneidad. Lo realizamos a
través de la prueba de homogenei dad de varianzas.
Estadístico de Levene
gl1
gl2
Sig.
4,121
3
198
0,007
Tabla 3. 67 . Prueba de h omogeneidad de varianzas (f actor AUT OC)
Se con sidera que las varianz as son iguales, pues el p -valor es
superior a 0.05.
Suma de
cuadrados
gl
Media
cuadrática
F
Sig
Inter grupos
41,419
3
13,806
4,936
0,003
Intra grupos
553,813
198
2,797
Total
595,233
201
Tabla 3. 68 . ANOVA de u n factor (fac tor AUTO C)
De a cuerdo con los resultados obtenidos, sí e xisten diferencias
entre los tipos de entrenamiento en cuanto al factor AUTOC.
En este caso estudiaremos cuá l de los en trenamientos muestra
diferencias signi f icativas. Para e llo, haremo s comparaciones
múltiples por parejas d e entrenamientos. En particular, la prueba de
Scheffé realiza todos l os contrast es de igualdad de m edias do s a
dos. Alguno s autores destacan la p rueba de S cheffé como muy
conservadora y, al m ismo tiempo , como la m ás utilizada en
situaciones como esta.
Variable depe ndiente: AUT OC
Entren
(i)
Entren
(j)
Dif
medias
(i) - (j)
Error
típico
Sig
Intervalo de confianza
al 95%
Límite
inferior
Límite
superior
RA
RV
0,03739
0,32337
1,000
0,8744
0,9492
PDF
0,96359*
0,31913
0,030
1,8634
0,0637
CON
0,74429
0,35550
0,226
1,7467
0,2581
RV
RA
0,03739
0,32337
1,000
0,9492
0,8744
PDF
1,00097*
0,31760
0,021
1,8965
0,1055
CON
0,78168
0,35412
0,185
1,7802
0,2168
PDF
RA
0,96359*
0,31913
0,030
0,0637
1,8634
RV
1,00097*
0,31760
0,021
0,1055
1,8965
CON
0,21930
0,35025
0,942
0,7683
1,2069
CON
RA
0,74429
0,35550
0,226
0,2581
1,7467
RV
0,78168
0,35412
0,185
0,2168
1,7802
PDF
0,21930
0,35025
0,942
1,2069
0,7683
* : La diferenc ia de m edias es signif icativa al nivel 0,0 5
Tabla 3. 69 . Prueba de Sch eff é de co m paraciones m últiples
Los grupos cuyas medias difieren de forma signif icativa (a ni vel
de 0,05) son los qu e presentan di ferencias estadísticamente
significativas entre sí. Por lo tanto , podemos afirmar que no existen
diferencias signi ficativas entre los entrenamien tos RA, RV y PDF,
con el grupo de control para el factor AUTOC.
Tipo
entrenamiento
N
Subconjunto para alfa=0,05
1
2
RV
53
2,9815
RA
54
3,0189
CON
38
3,7632
3,7632
PDF
57
3,9825
Sig
0,150
0,935
Se muestr an las m edias para los grupos e n los subcon juntos hom ogéneos
a. Usa el tam año m uestral de la media arm ónica = 49,233
b. Los tamaños de los grupos no son igua les. Se utilizará la media arm ónica
de los tam años de los grup os. Los nivel es de error de tipo 1 no está n
garantizados
Tabla 3. 70 . Subconjunt os hom ogeneos
No existen dife rencias entre los fa ctores estraté gicos y los
métodos de entrenamiento utilizados, excepto e n el caso del factor
AUTOC, que presenta diferencias mínimas.
Discusión de los resultados obtenidos y conclusi ones
De los resulta dos obtenidos podemos extraer las siguientes
conclusiones:
Los motivos que orientan a nuestros estudiantes en su
estudio están dirigidos principa lmente a metas int rínsecas,
tienen conf ianz a en sus prop ias capacidades d e aprendizaje,
valoran la importancia, interés y utilidad de la asignatura,
consideran que e l dom inio que alcancen en ella depende de
su prop io e sfuerz o y m odo de estudiar y confían en que serán
capaces de lograrlo y en que obtendr án buenos resultados.
Han alcanzado un nivel fav orable de motivación
Hay un d esempeño positivo, ref lejado por los componen tes
motivacionales de sus enfoques de aprendizaje.
Destacamos que el valor más elevado corresponde al f actor
ansiedad. Ello puede esta r motivado por la inseguridad que
les proporciona no contar con los proce dimi entos adecuados
para enfrentarse a la a ctividad de e studio, lo que af ecta a su
autoeficacia para el aprendizaje y , en general, su motivación.
En general, h an alcanz ado un buen nivel en el desarrollo de
las e strategias de aprendizaje, pero ha cen un uso inadecuado
de las mismas, como queda refle jado e n los valores de los
factores estratégicos de los enfoques de aprendizaje.
Otro aspecto que merece destacarse es que el fa ctor
estratégico más desarrollado es la ayuda, lo que puede esta r
originado por el trabajo en grupo y co lectivo al que, en
general, est án acostumbrados de sde sus estudios de
enseñanza media (Rodrí guez, 200 1). Así mismo se aprecia
un buen desarrollo de estrategias de organiz ación.
También de stacamos que los valores obten idos para el
aprovechamiento del tiempo y la con centraci ón indi can que e s
necesario fortalecer la orientación al estudio independiente.
Por ú ltimo destacamos que las escalas de m etacognición y
autointerrogación muestran que nuestros estudiantes no han
llegado a conseg uir un n ivel ad ecuado en el control de su
estudio.
3.6.- CUESTIONARIO DE SA TISF A CCIÓN
Diseño del estudio de inv estigación
Se llevó a cabo u n estudio sob re la satisfacción de lo s
estudiantes con el entrenamiento en habilidades espaciales recibid o.
Este estudio se b asa e n los resulta dos obtenidos al a plicar la
herramienta de medición nada más terminar el entrenamiento.
Objetivos generales
Con este fin se han planteado los siguientes objetiv o s:
Determinar el grado de satisfacción de los estud iantes con el
entrenamiento en habilidades espaciales.
Comparar los resultados d e satis fa cción obtenidos entre las
tres tecnologías aplicadas en el entrenamient o.
Determinar qué te cnol ogía de en trenamiento obtiene m ayores
índices de satisfacción.
Participantes
La muestra está compuesta po r un total de 164 estudiantes d e la
asignatura Ex presión Gráfica de primer cu rso de Grado de la
Escuela de Ingenierías In dustriales y Civiles de la Universidad d e
Las Palmas de Gran Canaria, distribuidos en las distintas titulac iones
de la siguiente manera:
Titulación
RA
RV
PDF3D
TOTAL
Tecnologías Industriales
✓
19
✓
18
✓
19
56
Diseño Industrial
✓
18
✓
19
✓
19
56
Tecnología Naval
✓
17
17
Ingeniería Química
✓
16
16
Organización Industrial
✓
19
19
TOTAL
54
53
57
164
Tabla 3. 71 . Distribución de grupos d e entrenam iento por titulaci ón y tecno logía
aplicada en el es tudio de s atisfacc ión
A cada estudiante se le asignó un código con el f in de te nerlo
identificado en todo mom ento y p oder hacer un seguimiento de sus
intervenciones en todo el proceso. La asig nación es la siguiente:
Titulación
Código Estudiante
Tecnologías Industriales
ETI *
Diseño Industrial
EDI *
Tecnología Naval
ETN *
Ingeniería Química
EIQ *
Organización Industrial
EOI *
Tabla 3. 72 . Denom inación de los estud iantes en e l estudio de s atisfacción
Instrumento
En e l estudio se han empleado los cuestio narios ( Anexo 3 ) de
satisfacción diseñado por n osotros utilizando una versión adaptada a
nuestro caso del Cuestionario QUIS (Harper and Norman, 1993). Las
respuestas a este cuestionario se realizan sobre una escala de tipo
Likert desde 1 (total desacuerdo) a 5 (tot al a cue rdo). Es te
cuestionario es el m ismo para las tres tecnologí a s con unas simples
adaptaciones en las preg untas a cada una de ellas.
Antes d e saca r conclusiones de las respuestas obtenid as
debíamos de terminar la f iabilidad del prop io cuestionario, ya que fué
diseñado de forma específica para este estudio. La f iabilidad del
cuestionario resu ltó ser mu y b uena ya que s e ob tuvieron valores de l
Alpha de Crombach de 0 .9 para la percepción que el estudiante
tiene del entrenamiento estudiado y de 0.86 p ara la importa ncia que
le da a los distintos aspectos de l entrenamiento en habilidades
espaciales con las tres te cnologías objet o de e sta investigación, con
lo cual damos por buenas las conclusiones que puedan extraerse de
las respuestas.
Objetivos
Se plantearon los siguiente s objetivos específicos de
investigación:
Determinar el grado de satisfacción fina l que po seen los
estudiantes matriculados e n prime r cu rs o de grado de
ingeniería.
Establecer la relación existente entre la te cnologí a d e
entrenamiento y la satisfacción de los estudiantes.
Procedimiento
Se a plicó el Cue stionario de Satisfacción al term inar el periodo
de entrenam iento mediante un f ormulario distribuido mediante
Google Docs.
Una vez que se ap licó el cue stionario se utilizó el pa quete
estadístico SPSS para el diseño de las bases de datos, y para la
captura y análisis descriptiv os y correlacionales de los datos.
Tabla 3.73 (c ont). Respu estas en el estudio de sat isfacc ión
RA RV PDF3D
2 8 . - M i o p i n i ó n G L O B A L s o b re e l e n tr e n a m i e n to e s:
2 9 . - ¿ Cr e e s q u e e l u so d e h e rr a m i e n t a s tridim e n si o n a les p u e d e m e j o r a r tu
a te n ci ó n y m o tiv a ci ó n p a ra e l e st u d io d e l o s c o n t e n i d o s d e l a a sig n a t u ra d e
E x p resi ó n G r a fica ?
3 0 . - ¿ Cr e e s a d e c u a d o im p a rtir cu rsos int e n siv o s a los e st u d i a n te s p a r a
m e jor a r los c o n o cim i e n to s d e d i b u j o t é c n ico ?
3 1 . - S i h u b i e r a s p o d id o to c a r y m a n i p u lar l a s p iez a s f í sica m e n te (te n e rl a s e n
la m a n o ) ¿ Cr e e s q u e t e h a b r í a a y u d a d o m e jor a v isu a li z a r y e n te n d e r l a
p i e z a ?
0%
6 1 %
3 9 %
0%
6 1 %
3 9 %
0%
6 7%
3 3%
0%
6 7%
3 3%
1 6 %
4 7 %
3 7 %
1 6 %
4 7 %
3 7 %
S i [1 0 0 % ] No [0 % ]
S i [1 0 0 % ] No [0 % ]
No [6 1 %]
No s é [6 %]
S i [3 3 %]
No [6 1 %]
No s é [6 %]
S i [3 3 %]
No [3 3 %]
No s é [2 8 %]
S i [3 9 %]
No [3 3 %]
No s é [2 8 %]
S i [3 9 %]
S i [1 0 0 %] No [0 %]
No s é [0 %]
S i [1 0 0 %] No [0 %]
No s é [0 %]
No [6 7 %]
No s é [3 3 %]
S i [0 ]
No [6 7 %]
No s é [3 3 %]
S i [0 ]
Si [7 2%]
N o s é [0 ]
N o [2 8 %]
Si [7 2%]
N o s é [0 ]
N o [2 8 %]
No [ 0 ] No s é [37 % ]
S i [63 % ]
No [ 0 ] No s é [37 % ]
S i [63 % ]
RA RV PDF3D
28.- Mi opinió n GLOBAL so bre el entren amiento es:
29.- ¿Crees que el uso de herramient as tridimensi onales puede mejor ar tu
atención y motivación para el estudio de los conteni dos de la asignat ura de
Expresión Grafica ?
30.- ¿Crees adec uad o imp artir cursos inte nsivos a los e studi ante s para
mejorar los co nocimie ntos de di bujo técnico?
31.- Si hubieras podido tocar y man ip ular la s p iezas f ísicame nte (tenerlas en
la mano) ¿Crees que te habría ayudad o mejor a visualizar y entender la
pieza?
0%
6 1 %
3 9 %
0%
61%
39%
0%
6 7%
3 3%
0%
67%
33%
1 6 %
4 7 %
3 7 %
16%
47%
37%
S i [1 0 0 % ] No [0 % ]
Si [100%] No [0%]
No [6 1 %]
No s é [6 %]
S i [3 3 %]
No [61%]
No sé [6%]
Si [33%]
No [3 3 %]
No s é [2 8 %]
S i [3 9 %]
No [33%]
No sé [28%]
Si [39%]
S i [1 0 0 %] No [0 %]
No s é [0 %]
Si [100%] No [0%]
No sé [0%]
No [6 7 %]
No s é [3 3 %]
S i [0 ]
No [67%]
No sé [33%]
Si [0]
Si [7 2%]
N o s é [0 ]
N o [2 8 %]
Si [72%]
No sé [0]
No [28%]
No [ 0 ] No s é [37 % ]
S i [63 % ]
No [0] No sé [37%]
Si [63%]
Tabla 3. 73 . Respuestas en el estudio de s atisfacción
Para e studiar si existen diferencias entre los tipos de
entrenamiento y la satisfacción de los estudiantes, realizaremos el
estudio Anova a los datos recogidos:
N
Media
Desv.
típica
Error
típico
Interv alo de c onfianza
para la media al 95%
Mín
Máx
Límite
inferior
Límite
superior
RA
54
42,9074
9,71921
1,32262
40,2546
45,5602
35,0
55,0
RV
53
37,0000
8,22987
1,13046
34,7316
39,2684
25,0
55,0
PDF
57
41,0536
8,51612
1,13801
38,7729
43,3342
25,0
55,0
Total
163
40,3497
9,12637
0,71483
38,9381
41,7613
25,0
55,0
Tabla 3. 74 . Estadísticos de scriptivos (Satisf acción)
RA RV PDF3D
3 2. - ¿ C r ee s ad ec u a do im pa r tir cu r s os i nt e nsiv os a l os est ud ia nt es p a r a m ej orar
los c on oci m i e nt os d e d ib uj o t é c nic o ?
3 3. - ¿ T e p arec e im p orta nt e p ara un i ng e ni ero( a) ad q uir ir d est r ez a e n e l
cr oq uiz a d o?
S i [9 4 %] No s é [0 %]
No [6 %]
S i [9 4 %] No s é [0 %]
No [6 %]
Si [7 2%]
N o s é [2 8%]
N o [0 %]
Si [7 2%]
N o s é [2 8%]
N o [0 %]
Si [8 4%]
N o s é [1 6%]
N o [0 %]
Si [8 4%]
N o s é [1 6%]
N o [0 %]
S i [1 0 0 %] No [0 %] S i [1 0 0 %] No [0 %]
RA RV PDF3D
32.- ¿Crees adecu ado im partir cursos i ntensivos a los est udiantes par a mejorar
los conoci m ie ntos de dib ujo té cnic o?
33.- ¿Te parece important e para un ingeni ero(a) adquirir destrez a en e l
croquiz ado?
S i [9 4 %] No s é [0 %]
No [6 %]
Si [94%] No sé [0%]
No [6%]
Si [7 2%]
N o s é [2 8%]
N o [0 %]
Si [72%]
No sé [28%]
No [0%]
Si [8 4%]
N o s é [1 6%]
N o [0 %]
Si [84%]
No sé [16%]
No [0%]
S i [1 0 0 %] No [0 %] Si [100%] No [0%]
Realizamos la prueba de homogeneidad de varianzas.
Estadístico de Levene
gl1
gl2
Sig.
10,750
2
160
0,000
Tabla 3. 75 . Prueba de h omogeneidad de varianzas (S atisfacc ión)
En este caso no podemos aceptar la hipótesis de homogeneidad
de las vari anzas, por lo que no es posible seguir con el estudio
ANOVA, ya que e s una hipótesis indispens able para la realiz ación
del mismo.
Otra fo rma de realizar el estudio es a través de la p rueba de
Kruskal- W allis, que indicará si existen d iferencias entre los distintos
tipos de entrenemiento en cuanto a la satisafa cción, pues este
contraste pe rmite decidir si pue de a cept arse la hipó tesis de que k
muestras independientes p roceden de la misma población o de
poblaciones idénticas con la misma mediana. Este contraste:
Permite probar si un grupo de datos p roviene de la m isma
población.
Se emp lea cuando se quieren comparar tres o más
poblaciones.
Es el equivalente a un análisis d e vari anza de una sola vía.
No requiere supuesto de normalidad .
No requiere supue sto de varianz as iguales (ho mogen eidad de
varianz as).
Compara esencialmente los rangos promedios observados
para las k muestras, con los esperados bajo H 0 .
Los resultados obtenidos son:
N
Rango promedio
RA
54
94,49
RV
53
65,08
PDF
56
85,97
Total
163
Tabla 3. 76 . Prueba de Kr ustal-W alli s
Satisfacción
Chi cuadrado
14,285
gl
2
Sig
0,001
Tabla 3. 77 . Estadísticos de contraste
Según el p -valor se recha za la hipó tesis n ula, p or lo que existe n
diferencias entre los di stintos tipos de entrenemiento y la satisfacción
de los estudiantes.
Cabe p lantearnos si existen diferen cias e ntre parejas de tipos de
entrenamiento, por lo que realiz amos el contraste T para dos
muestras independientes, cuyas hipótesis so n:
H 0 : las muestras proceden de la misma p oblación
H 1 : las muestras no proceden de la mis m a población
Empezaremos comparando RA con RV :
N
Media
Desviación tip
Error tip de la media
RA
54
42,9074
9,71921
1,32262
RV
53
37,0000
8,22987
1,13046
Tabla 3. 78 . Estadísticos de grupo
Prueba
de Levene
Prueba T para la igualdad de medias
F
Sig
T
gl
Sig
bilat
Diferenc
de
medias
Error tip
de la
diferenc
95% intervalo
de confianza
para la
diferencia
Inferior
Superior
1
18,707
0,000
3,390
105
0,001
5,90741
1,74261
2,45214
9,36268
2
3,395
102,803
0,001
5,90741
1,73990
2,45665
9,35817
1: Se han asum ido varian zas iguales
2: No se han asum ido varian z as igual es
Tabla 3. 79 . Prueba de m uestr as independientes
Los datos obtenidos p ermiten afirmar que e xisten diferencias
entre los tipos de enseñanza RA y RV pue s rech azamos la h ipótesis
nula, dando RA más satis fa cción que RV.
Estudiamos la siguiente pareja de entrenamientos, RA con PDF:
N
Media
Desviación tip
Error tip de la media
RA
54
42,9074
9,71921
1,32262
PDF
53
37,0000
8,22987
1,13046
Tabla 3. 80 . Estadísticos de grupo
Prueba
de Levene
Prueba T para la igualdad de medias
F
Sig
T
gl
Sig
bilat
Diferenc
de
medias
Error tip
de la
diferenc
95% intervalo
de confianza
para la
diferencia
Inferior
Superior
1
18,707
0,000
3,390
105
0,001
5,90741
1,74261
2,45214
9,36268
2
3,395
102,803
0,001
5,90741
1,73990
2,45665
9,35817
1: Se han asum ido varian zas iguales
2: No se han asum ido varian z as igual es
Tabla 3. 81 . Prueba de m uestr as independientes
De igual forma que antes nos encontramos con que e xisten
diferencias entre los tipos de entrenamiento RA y PDF, pues
rechazamos la hipótesis nula, dando RA más satis fa cción que PDF .
Pasamos a es tudiar la siguiente pareja d e entrenamientos, RV
con PDF:
N
Media
Desviación t ip
Error tip de la media
RV
53
37,0000
8,22987
1,13046
PDF
56
41,0536
8,51612
1,13801
Tabla 3. 82 . Estadísticos de grupo
Prueba
de Levene
Prueba T para la igualdad de medias
F
Sig
T
gl
Sig
bilat
Diferenc
de
medias
Error tip
de la
diferenc
95% intervalo
de confianza
para la
diferencia
Inferior
Superio
r
1
4,808
0,030
-2,52
107
0,013
-4,0535
1,6055
-7,236
-0,8706
2
-2,52
106,9
0,013
-4,0535
1,6040
-7,233
-0,8736
1: Se han asum ido varian zas iguales
2: No se han asum ido varian z as iguales
Tabla 3. 83 . Prueba de m uestras independientes
Así m ismo encontramos que e xisten diferen cias entre los tip os
de enseñanza RV y PDF, pues rechazamos la hipótesis nula, siendo
RV más satisfactoria que PDF.
A la vista de los resultad os obtenidos po demos observar un
alto grado de satisfacción de los e studi antes con las tecnologías
utilizadas y el estudio rea lizado nos permite c on cluir que e xisten
diferencias significativas entre los distint os tipos de entrenamiento y
la satisfacción, destacando RA como la más satisfactoria
comparadas dos a dos.
También hemos co mparado las med ias ponderadas obtenidas
en cada una de las preguntas y tenemos:
Pregunta
Puntuación
Mejor Valorada
RA
RV
PDF3D
RA
RV
PDF3D
material
1
7,51
7,62
7,35
✓
2
8,26
7,98
7,52
✓
3
8,42
8,28
8,14
✓
4
6,63
6,52
6,96
✓
5
6,81
6,60
6,36
✓
6
6,03
5,75
6,45
✓
7
6,13
6,62
6,45
✓
contenido
8
7,16
7,66
6,98
✓
9
7,79
7,64
7,43
✓
10
6,86
6,75
7,10
✓
11
6,90
7,13
6,95
✓
aplicación
12
7,89
7,95
8,31
✓
13
7,54
7,50
6,71
✓
14
7,94
8,21
8,28
✓
15
7,13
7,11
6,92
✓
Veces
6
4
5
Tabla 3.84. C om paración de m edias ponderadas
Figura 3.2 5. Com paración de respu estas grupo m ateri al
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9
Pre s e n t aci ó n : b u en a - m al a
Co m od i d a d : m ucha - po c a
Ad ecua c ión es tru c tu r a :
b ue na - m al a
Ad ecua c ión ej erci ci os :
b ue na - m al a
M an ipu l a c ión : bu en a - m al a
Es t a b il ida d: bu en a - m al a
PD F3 D
RV
RA
Figura 3.26. Com paració n de respu estas grupo con tenido
Figura 3.27. Com paració n de respu estas grupo a plicac ión
Figura 3.28. Com paració n núm ero de veces
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9
G es t os : f ácil - difí c il
Sa l t o s de im a g e n:
M m uch o - po c o
De f inici ó n : b u e n a - m a l a
U t i l i z a ci ón i nt uit i v a : m ucho
- po c o
PD F3 D
RV
RA
6 ,2 6,4 6 ,6 6,8 7 7 ,2 7,4 7 ,6 7,8 8
Ad ecua c ión t i e m po -
e j erc ic ios : bu en a - m a l a
R es ol uci ó n ej e rc i ci os :
c a p a z - incap az
Ad ecua c ión t i e m po -
t r ab aj o: bu en a - m al a
Vid eo s form at iv os :
s u fic i e n t e - ins ufic ien te
PD F3 D
RV
RA
0
1
2
3
4
5
6
7
R EA L IDA D AU M EN T AD A R EA L IDA D VIR T U AL PD F3 D
Ve c es
También hemos extraído del cuestionario las siguientes
comparaciones en cuanto a o tras características, que resumimos en
el siguiente gráfico:
Figura 3.2 9. Com paración resto de carac terísticas
A la vista de los resultados obtenidos conclui mos que, si bien las
diferencias encontradas no son grandes, la tecnologí a de REAL IDA D
AUMENTADA arroja un a mejor valoración en cuanto a la
satisfacción de los e st u diantes como tecnologí a de en trenamiento.
0 1 2 3 4 5 6 7 8
Va l oración
Int e res an t e
O r igin a l
Ú t i l
Es t i m ul a n t e
Fru st ran t e
Fl ex ib l e
R ígida
PD F3 D
RV
RA
3.7.- RENDIMIENTO A C A DÉMICO
Uno de los ob jetiv o s de esta investigación es relacionar las
tecnologías de entrena miento en habilidades espaciales y el
rendimiento a cadémi co de los estudian tes p articipantes en e l
estudio. P ara ello hemos d e disponer de las calif icaciones f inales
obtenidas al f inal del semestre. En el m omento de redactar este
estudio disponemos solamente de las cali ficaciones siguien tes:
Titulación
Conv. Ordinaria
Conv. Extraordinaria
Tecnologías Industriales
✓
✓
Diseño Industrial
✓
Tecnología Naval
✓
Ingeniería Química
✓
Organización Industrial
✓
Tabla 3.85. D istribución de calificacio nes disponib les
esto se debe a que los grupos de T ecnologías Indu striales realizaron
la e xperiencia en el cu rso 2 011/2012, y el rest o d e grupo s la ha
realizado du rante el primer se mestre del 2012/2013, p or lo que no
dispondremos de su s calif icaciones hasta aproximadamente el mes
de Julio del 2013.
Recogemos a continuación las calificacione s finales de estos
estudiantes.
Titulación
RA
RV
PDF3D
TOTAL
Tecnologías Industriales
✓
19
✓
18
✓
19
76
Diseño Industrial
✓
18
✓
19
✓
19
56
Tecnología Naval
✓
17
17
Ingeniería Química
✓
16
16
Organización Industrial
✓
19
37
TOTAL
54
53
57
164
Tabla 3.89. D istribución de grupos d e entrenam iento por titulaci ón y tec nología
aplicada para el estudio de us abilidad
A cada estudiante se le asignó un cód igo con el f in de tenerlo
identificado en todo mom ento y p oder hacer un seguimiento de sus
intervenciones en todo el proceso. La asignación es la siguiente:
Titulación
Código Estudiante
Tecnologías Industriales
ETI *
Diseño Industrial
EDI *
Tecnología Naval
ETN *
Ingeniería Química
EIQ *
Organización Indu strial
EOI *
Tabla 3.90. D enominaci ón de los estud iantes en e l estudio de usab ilidad
Instrumento
En el e studio se ha utilizado el Sistema de Escala de Usabilidad
(SUS) ( An exo 4 ), consta de un to tal de 1 0 preguntas sobre d istintos
aspectos de los sistemas aplicados:
Las respuestas se realiz an sobre una escala de tipo L ikert desde
1 (tota l des acuerdo ) a 5 (total acuerdo). Está integrado por dos
subescalas: preguntas imp ares y preguntas p ares con un sistema de
ponderación diferente, q ue al ser s u madas arrojan finalmente en
forma d e porcen taje las puntuaciones que o torgan los participantes
en cada uno de las tecnologías aplicadas
Metodología. Objetivos e hipótesis
Este trabajo estuvo guiado por las siguientes preg untas :
¿Cuál e s la usabilidad de cada una de las te cnologías
aplicadas a la mejora de las habilidades espaciales de los
estudiantes de la asignatura Ex presión Gráfica?
¿Cuál(es) es la tecn ologí a que presen ta mejor valoración e n
cuanto a su usabilidad?
Pa rtimos de la siguiente
Hipótesis . Cuanto más reciente e s la tec nología, m ejores
valores de u sabilidad tendrá , con lo que deberán orde narse
de m ayor a m enor usabilidad d e la siguiente manera: 1º
PDF3D, al ser la más reciente; 2º Realidad Aumentada; 3º
Realidad Virtual, al ser la más antigua.
Se plantearon los siguientes ob jetiv o s específicos de
investigación:
Determinar valores cuantitativos de usabilidad d e cada una de
las tres tecnologías aplicadas pa ra la m ejora de las
habilidades espaciales.
Comparar entre sí la usa bilidad de cada una de las tres
tecnologías aplicadas para la mejora de las habilidades
espaciale s.
Establecer la tecnología con mejor usabilidad.
Procedimiento
Se ap licó e l Sistema d e Escala de Usabilidad (SUS) , nada m ás
terminar el e ntrenamiento en h abilidades espaciale s mediante un
formulario distribuido mediante Google Docs .
A n álisis de los resultados
Una vez resp ondido s los cue stionarios y capturado s los datos, el
primer paso p ara determina r la usa bilidad de ca da tecnología f ue
obtener la sumatoria y po rcentajes otorgados a cada ítem
considerando p or separado las preguntas impares y pares, ya que
tienen distinto grado de ponderación.
REALIDA D A UMENTAD A
Estu
diante
∑
impares
∑
pares
∑(pares
+ impares)
* 2.5
ETI 1
12
12
24
60,0
ETI 2
12
11
23
57,5
ETI 3
12
16
28
70,0
ETI 4
8
12
20
50,0
ETI 5
15
11
26
65,0
ETI 6
13
12
25
62,5
ETI 7
11
14
25
62,5
ETI 8
15
15
30
75,0
ETI 9
16
14
30
75,0
ETI 10
13
12
25
62,5
ETI 11
9
12
21
52,5
ETI 12
15
10
25
62,5
ETI 13
12
16
28
70,0
ETI 14
14
15
29
72,5
ETI 15
13
13
26
65,0
ETI 16
15
12
27
67,5
ETI 17
11
12
23
57,5
ETI 18
12
17
29
72,5
ETI 19
15
16
31
77,5
EDI 1
11
14
25
62,5
EDI 2
16
15
31
77,5
Tabla 3.91. Análisis de usabilidad R ealidad Aum entada
Estu
diante
∑
impares
∑
pares
∑(pares
+ impares)
* 2.5
EDI 3
12
15
27
67,5
EDI 4
11
16
27
67,5
EDI 5
11
13
24
60,0
EDI 6
15
14
29
72,5
EDI 7
15
10
25
62,5
EDI 8
11
15
26
65,0
EDI 9
11
11
22
55,0
EDI 10
14
14
28
70,0
EDI 11
15
13
28
70,0
EDI 12
10
17
27
67,5
EDI 13
15
15
30
75,0
EDI 14
13
13
26
65,0
EDI 15
9
15
24
60,0
EDI 16
15
12
27
67,5
EDI 17
16
13
29
72,5
EDI 18
12
11
23
57,5
ETN 1
13
15
28
70,0
ETN 2
14
14
28
70,0
ETN 3
13
16
29
72,5
ETN 4
14
15
29
72,5
ETN 5
10
13
23
57,5
ETN 6
14
16
30
75,0
ETN 7
11
12
23
57,5
ETN 8
15
12
27
67,5
ETN 9
14
15
29
72,5
ETN 10
11
13
24
60,0
ETN 11
12
16
28
70,0
ETN 12
15
14
29
72,5
ETN 13
8
17
25
62,5
ETN 14
14
13
27
67,5
ETN 15
15
15
30
75,0
ETN 16
15
13
28
70,0
ETN 17
11
15
26
65,0
Promedio
66,78
Tabla 3.91 (c ont). An álisis de usa bilidad Reali dad Aum entada
REALIDA D VIRTU A L
Estu
diante
∑
impares
∑
pares
∑(pares
+ impares)
* 2.5
ETI 20
9
6
15
37,5
ETI 21
9
10
19
47,5
ETI 22
10
11
21
52,5
ETI 23
5
7
12
30
ETI 24
11
10
21
52,5
ETI 25
10
8
18
45
ETI 26
7
8
15
37,5
ETI 27
12
10
22
55
ETI 28
11
9
20
50
ETI 29
12
12
24
60
ETI 30
8
10
18
45
ETI 31
12
9
21
52,5
ETI 32
10
12
22
55
ETI 33
12
11
23
57,5
ETI 34
10
13
23
57,5
ETI 35
12
7
19
47,5
ETI 36
9
12
21
52,5
ETI 37
12
10
22
55
ETI 38
13
11
24
60
EDI 19
13
9
22
55
EDI 20
10
13
23
57,5
EDI 21
11
9
20
50
EDI 22
11
12
23
57,5
EDI 23
12
12
24
60
EDI 24
10
7
17
42,5
EDI 25
8
12
20
50
EDI 26
6
9
15
37,5
EDI 27
8
14
22
55
EDI 28
11
13
24
60
EDI 29
6
9
15
37,5
EDI 30
8
11
19
47,5
EDI 31
10
9
19
47,5
EDI 32
6
12
18
45
EDI 33
11
12
23
57,5
EDI 34
7
9
16
40
EDI 35
10
11
21
52,5
EDI 36
7
11
18
45
EDI 37
10
14
24
60
EDI 38
7
14
21
52,5
EQI 1
8
15
23
57,5
Tabla 3.92. Análisis de usabilidad R ealidad Virt ual
Estu
diante
∑
impares
∑
pares
∑(pares
+ impares)
* 2.5
EQI 2
6
13
19
47,5
EQI 3
8
14
22
55
EQI 4
9
12
21
52,5
EQI 5
7
9
16
40
EQI 6
8
13
21
52,5
EQI 7
9
10
19
47,5
EQI 8
4
11
15
37,5
EQI 9
13
14
27
67,5
EQI 10
5
11
16
40
EQI 11
7
14
21
52,5
EQI 12
8
13
21
52,5
EQI 13
11
13
24
60
EQI 14
8
15
23
57,5
EQI 15
8
9
17
42,5
EQI 16
8
9
17
42,5
Promedio
55,31
Tabla 3.92 (c ont). Anál isis de usabi lidad Realidad Virtual
Discusión de los resultados obtenidos y c onclusiones
A la vista de los resultados obtenidos, establece m os las
siguientes conclusiones:
La tecnología que presenta mejor usabilidad, de forma
destacada, es la d e Realidad Aumentada, seguida por la d e
PDF3D y finalmente por la Realidad Virtual, con poca
diferencia en los resultados entre estas dos últimas.
En cualquier caso, se d educe que las citadas tres tecn ologí a s
pr esentan buenos niv e les de usabilidad.
El hecho de que la tecnología d e Realidad Aumentada integre
en un mismo e scenari o al e studi ante y a los mo delos virtuales
de entrenamiento la hacen, primero más atractiva y, segundo,
mejor usable en el entrenamiento.
No podemos confirma r la hipóte sis de ordenación de las tres
tecnologías en fu nción de su antigüedad de a parición, ya que
el orden obtenido f inalmente no se corr esponde con la
hipótesis planteada.
3. 9.- ENTRENAMIENTO EN HA BILID A DES E SPACIALES
Diseño del estudio de investigación
Se llevó a cabo un estudio descriptivo y correlacional pa r a
determinar qué tecnologí a de en trenamie nto de las tratadas en este
estudio (RA, RV y PDF3D), presenta mejores resultados de mejora
en habilidades e spaciales en los es tudiantes matriculado s en primer
curso d e grado de ingeniería y cuá l es su relación con su
rendimiento y su satisfacción.
La primera parte de este e studi o se basa en los resu ltados
obtenidos al aplicar las herramientas de medición nada más term ina r
con el entrenamiento en habilidades espa ciales. La se gunda se basa
en la correlación entre los dato s o btenidos en la primera y la s
calificaciones f inales. Po r último, la tercera parte se b asa en la
correlación de datos obtenidos en la primera y los obtenido s en el
estudio de satisfacción.
Objetivos generales
Con este estudio pretendemos:
Cuantificar la magnitud de me jora en las habilidades
espaciales de los estudiantes d espués de haber concluido el
entrenamiento con cada una de las tres tecnologías objeto de l
estudio.
Comparar en tre sí las m agnitudes d e mejora en las
habilidades espaciales de los estudiantes.
Identificar aquella te cnología(s) con m ejores índices de
mejora.
Relacionar la tecnologí a de entrenamiento utilizada con el
rendimiento final de los estudiantes.
Relacionar la tecnologí a de entrenamiento utilizada con la
satisfacción f inal de los e studiantes después de ha ber
terminado ese entrenamiento en habilidades espaciales.
Participantes
La muestra está compuesta por un to tal de 202 estudiantes d e la
asignatura Ex presión Gráfica de primer cu rso de Grado de la
Escuela de Ingenierías In dustriales y Civiles de la Univ e rsaidad de
Las P almas de Gran Canaria. Los e studi antes fue ron distribuidos en
grupos en los que se u tiliz aron las tres tecnologías ob jeto de estudio
más otros dos grupos, denominados de Co ntrol, en los que no se
aplicó ni nguna de ellas y que siguieron sus estudios d e la manera
tradicional, o sea ta l y como se habí a v enido haciendo
tradicionalmente. La distribución de grupos y tecn ologías en las
distintas titulaciones fue de la siguiente mane ra:
Titulación
RA
RV
PDF3D
CONTROL
TOTAL
Industriales
✓
19
✓
18
✓
19
✓
20
76
Diseño
✓
18
✓
19
✓
19
56
Naval
✓
17
17
Química
✓
16
16
Organización
✓
19
✓
18
37
54
53
57
38
202
Tabla 3.100. Distribución d e grupos d e entrenam iento por titulaci ón y tecno logía
aplicada en el es tudio de h abilidades es paciales
Instrumento y Procedimi ento
En el estudio se utilizaron los test siguientes ( Anexo 5 ):
Test de Rotación Mental (MRT) (Vanderber g & Ku se, 1978),
para medir el factor de Relaciones Espaciales.
Test Relaciones Espaciales (DAT – SR) (Bennett et al.,1982),
para medir el factor de Visión Espacial.
Ambos test se aplicaron, siguiendo la metodología establecida
por los autores, antes y de spués (para ob tener datos Pre y Post), de
efectuar el entrenamiento. Por su parte, en cuanto al rendimiento se
tomaron los resu ltados de las evaluaci ones f inales de cada
estudiante y en cua nto a la satisfacción, los resultados del estudio de
satisfacción con el entr enamiento efectuado al final de este .
Una vez que se aplicaron los cuestionarios y se conocieron las
calificaciones f inales de los alumnos, se utilizó e l paquete estadístico
SPSS pa r a el diseñ o de las ba ses de da tos, y para la ca ptura y
análisis descr iptiv o s y correlacionales de los datos.
Metodología. Objetivos e hipótesis
Este trabajo estuvo guiado por las siguientes preg untas:
¿Mejoran las habilidades espaciales de los estudiantes de la
asignatura d e Expresión Gráf ica después de haberse
sometido a un entrenamiento con una de las tres te cnologí as
objeto de estudio?
En el caso de que exista mejoría, ¿po demos cuantif icar e sa
magnitud?
En el c aso de poder cuanti ficar esa ma gnitud de mejora,
¿podremos concluir cuál de esas tecnologías con sigue unos
mejo res resultados?
¿Existe alguna relación entre la tecnología de entrenamiento
en habilidades e spaci ales que h ayan seguido los e studiantes
matriculados en la asignatura de E xpresión Gráf ica d e p rimer
curso de grado de ingeniería con su rendimiento en la
asignatura y su satisfacción final?
Hipótesis
Partimos de las siguiente s h ipótesis, respecto de los estudiantes
la a signatura de Expresión Gráf ica de primer curso de grado de
ingeniería.
Hipótesis 1 . Con el adecuado entrenamiento se c onsigue
mejorar sus habilidades espaciales.
Hipótesis 2 . Las tres tecno log ías en estudio o frecen mejores
resultados en cuanto a ganancia en habilidades espaciales,
siguiendo el orden inverso a su momen to de ap arición, por lo
que deberán ordenarse de mejor a p eor de l a siguien te f orma:
1º: PDF3D; 2º: RA; 3º: RV.
Hipótesis 3. Los estudiantes que han seg uido el
entrenamiento obtienen mejores resu ltados, de forma
significativa, en su s calificaciones f inales que aquellos que n o
lo siguieron.
Hipótesis 4: Las puntuaciones de los estudiantes con m enor
puntuación en el test d e Rotaciones Mentales (MRT) mejoran
más que los que tienen may ores puntua cion es en dicho test.
Hipótesis 5: Las puntuaciones de los estudiantes con m enor
puntuación en el test d e Relacio nes Espaciales (DAT -SR)
mejoran más que los que tienen may o res p untuaciones e n
dicho test.
Hipótesis 6 . Existe una relación directa en tre la tecnología d e
entrenamiento en habilidades e spaciales que h ayan se guido y
su rendimiento en la asignatura.
Objetivos
Se plantearon los siguientes ob jetiv o s específicos de
investigación resp ecto de los estudian tes la asignatu ra de Expresión
Gráfica de primer curso de grado de ingenierí a:
Determinar cuáles son, en el caso de que las hubiera, las
magnitudes d e me jora de sus h abilidades espaciales después
de haber seguido u n en trenamiento con alguna de las tres
tecnologías estudiadas.
Establecer la relación existente entre la te cnologí a d e
entrenamiento en habilidades e spacial es utilizada y su
rendimiento final en el curso.
Establecer la relación existente entre la te cnologí a d e
entrenamiento en habilidades e spacial es utilizada y su
satisfacción final.
A n álisis previo de homogeneidad entre los grupos estudiados
Para estudiar si existen d i fe rencias significativ a s entre los grupos
a través de la puntuación obtenida en el examen f inal realizaremos
un an álisis de la varianza (ANOVA) ya que es la té cnica estadística
que mejor se ajusta para la muestra elegida. Esta té cnica p recisa
admitir las siguientes hipótesis:
Las mue stras deben s e r aleatorias.
Las distribuciones poblacionales deben ser normales.
Las poblaciones deben ser independientes
Las desviaciones típicas(σ) deben ser ig uales
A continuación comp robaremos si las muestras cumplen las
hipótesis requeridas:
1 º .- COMPROBACION DE LA HIPÓTESIS DE ALEATORIE DAD DE LAS
MUESTRAS . Es evidente que las muestras son aleatorias ya que los
estudiantes que sigui eron los distintos entrenamientos no p udieron
elegir a cuál de ellos se sometían.
2 º .- COM PROBACION DE L A H IPÓTESIS DE NOR MALIDAD EN CADA UNA DE LAS
MUESTRAS . Aplicaremos un contraste no pa ramétrico para averiguar
si cada una de las muestras se distribuyen como una Distribución
Normal. El contraste e legido es el de Kolmogorov -Smirnov, pues
utiliza los dato s observados dir ectamente, po rque of rece ma yor
potencia que cualquier otro contraste para an alizar la normalidad.
La hipótesis a contrastar en cada una de las muestras es:
H 0 : La muestra procede de una Distribución Normal
H 1 : La muestra no procede de una Distribución Nor mal
El estadístico de contraste de Kolmogorov-Smirnov es:
D n = max ІF 0 (x) – F n (x) І
Utilizamos p ara ello e l programa SPSS y los resultad os
obtenidos son:
RA
RV
PDF
CONT
N
53
51
54
33
Parámetros normales a,b
media
5,1226
5,2216
5,0241
4,2970
Desv tip
2,4132
2,1553
2,1883
2,0874
Diferenc más extremas
absoluta
0,173
0,141
0,179
0,186
Positiva
0,110
0,087
0,094
0,090
negativa
-0,173
-0,141
-0,179
-0,186
Z de kolmogorov - Sm irnov
1,262
1,006
1,313
1,070
Sig asintótica (bilateral )
0,083
0,264
0,064
0,202
a: La distribución de contra ste es la Norm al
b: Se han calc ulado a part ir de los da tos
Tabla 3.101. Distribución d e grupos d e entrenam iento por titulaci ón y tecno logía
En todos los co ntrastes anteriormente mostrados se observa que
el p -v alor a sociado al estadístico d e contraste supera e l nivel de
significación del 5% por lo que podemos acepta r la h ipótesis nula
con un 95% de confianza, concluyendo que todos los métodos d e
entrenamiento se com portan según una Distribución Normal.
3 º .- HIPOTESIS DE INDEPENDENCIA . Es evidente que las m uestras son
independientes, pues cada estudiante es sometido a un solo tip o de
enseñanz a.
4 º .- COMPROBACION DE IGUA LDAD DE VARIANZAS . E l te st de Barlett es
especialmente recomendable cuando hay duda sobre la p osible
homogeneidad de las varianz as pob laciones y los tama ños
muestrales son diferentes. Este te st se realizó co njuntamente con la
tabla ANOVA, pues e l SPSS da ambos result a dos a l a vez.
A continuación realizaremos el análisis de la vari anza cu yas
hipótesis son:
H 0 : µ RA = µ RV = µ PDF = µ CON
H 1 : Al menos dos medias no son iguales
Por lo que aceptar H 0 implicaría que no existen diferencias entre
los tres tipo s de e ntre namiento y la enseñ anza convencional , o sea,
sin ningún tipo de entrenamiento .
Los resultados obtenidos son:
N
Media
Desv.
típica
Error
típico
Interv alo de c onfianza
para la media al 95%
Mín
Máx
Límite
inferior
Límite
superior
RA
54
5,1226
2,41316
0,33147
4,4575
5,7878
0,60
8,20
RV
53
5,2216
2,15530
0,30180
4,6154
5,8278
0,20
8,90
PDF
57
5,0241
2,18830
0,29779
4,4268
5,6214
0,10
8,40
CON
38
4,2970
2,08739
0,36337
3,5568
5,0371
0,20
7,10
Total
202
4,9785
2,23355
0,16161
4,6597
5,2973
0,10
8,90
Tabla 3.102. Estadísticos d escriptivos
Esta tabla m uestra las medida s descriptivas por tipo de
entrenamiento , destacándose los siguientes extremos :
Las calificaciones medias obtenidas por los estudiantes
sometidos a los métodos RA y RV son casi iguales ,
obteniendo e stos estudiantes u na calificación med ia de
aprobado, m ientras que las medias de los estudiantes
sometidos a los tratamientos PDF obtu vieron una calificación
algo m enor, po r lo que podemos afirmar que los estudiantes
sometidos a este tratamient o suspendieron la signatura p or
término m edio y los estudiantes sometidos a la enseñanza
convencional f ueron los que peo r es resultados obtuvieron
suspendiendo también la asignatura. Respecto a la dispersión
de los diferentes grupos se observa que prácticam e nte no
existen diferencias entre ellas.
Prueba de homogeneidad de varianz as .
Estadístico de Levene
gl1
gl2
Sig.
0,932
3
187
0,427
Tabla 3.103 . Prueba de hom ogeneidad de varia nzas
Del ante rior resultado concluimos que ex iste hom ogeneidad
entre los diferentes m étodos de entrenamiento, pues el p-valor
supera el 0.05. El cumplim iento de e sta hipótesis confirma que las
muestras cumplen con las ex igencias requeridas p a ra el análisi s
ANOV A.
Suma de
cuadrados
gl
Media
cuadrática
F
Sig
Inter grupos
19,554
3
6,518
1,313
0,272
Intra grupos
928,308
187
4,964
Total
947,862
190
Tabla 3.104 . ANOVA de un f actor
No podemos rechazar la hipótesis n ula, pues el p -valor asociado
al estadístico F es mayor que 0.05, por lo que concluimos que no
existen diferencias signif icativas entre los distintos tip os de
entrenamiento en cuanto a la calific ación obtenida p or los
estudiantes.
Por último recogemos, d e f orma gráfica las calificaciones med ias
según método de entrenamiento :
Figura 3.32 . G ráfico de las m edias
El gráfico muestra las calif icaciones medias ob tenidas a f inal de
curso por los estudiantes según e l método de entrenamiento que
siguieron. En ella se observa que la mejor calif icación se alcanza
con e l método RV, aunque la diferencia con la calificación obtenida
con e l mé todo RA es muy pequeña, siendo los peores resultados los
obtenidos con los métodos PDF y los alumnos de l grupo de control.
A n álisis de la hipótesis 2
Una vez dete rminado que e xiste mejora nos planteamos
comparar las tres tecnologías pa ra obtener cuál de ellas ha
conseguido mejores r esultados y con secuentemente ordenarlas e n
cuanto a su grado de mejoría . Para ello a nalizaremos el error
estándar de la media (SEM) o desviación está ndar de la variable
“media”, definida como SEM = sd/√ ¯N
El error estánda r d e la m edia (SEM) es la desviación estándar
del valor medio de la muestra. También puede definirse como la
desviación estándar del error e n la media muestral con respecto a la
verdadera media, ya que la me dia muestral es un estimador
imparcial. Es decir, se trabaja con u na muestra que representa a la
población total la cual tien e un valor medio “verdadero”. El valor
medio de la muestra, tiene una diferencia con resp ecto a este valor
medio “verdadero”, que es el error estándar de la media.
La desviación e stándar (sd) nos ind ica cóm o se distribuyen los
datos individuales alrededor de la media, y el error está ndar de l a
media (SEM) ind ica cómo de precisa e s nuestra estimación de la
media.
MRT
DA T
PRE
POST
Δ
PRE
POST
Δ
RA
54
MED
15,52
24,69
10,31
18,80
31,15
12,35
DESV
8,31
9,78
5,21
8,03
9,45
5,51
SEM
1,13
1,33
0,71
1,09
1,28
0,75
RV
53
MED
17,75
23,52
5,77
29,02
36,29
7,27
DESV
5,64
6,27
3,28
8,19
7,63
4,69
SEM
0,77
0,86
0,45
1,12
1,04
0,64
PDF3D
57
MED
14,42
22,81
8,39
24,49
36,07
11,58
DESV
7,31
7,88
5,47
8,39
8,47
7,38
SEM
0,97
1,04
0,72
1,11
1,12
0,97
CONT
38
MED
13,87
19,61
5,74
18,97
25,37
6,39
DESV
4,72
7,55
4,75
6,49
7,72
3,60
SEM
0,76
1,22
0,77
1,05
1,25
0,58
Tabla 3.115. Valores de cálc ulo SEM
La f igura siguiente m uestra la m ejora de las puntuaciones en los
test MRT y DAT para cada uno de los cuatro grupos.
Figura 3.33 . Mejora de las puntuaciones e n los test M RT y D AT
Para determinar qué te cnología ofrece mejores resultados
utilizamos el con traste estadístico t -Student para comprobar si las
tres tecnologías prop orcionan la misma m ejorí a o si por el contrario
hay diferencias sig nificativas entre ellas y en ese c aso podremos
saber cuál de ellas mejora en mayor medida.
La t-Student esta ble ce los intervalos d e co nfianza para la
ganancia en MRT y DAT en cada grupo ex perimental.
Int. Conf 95% MRT
Int. Conf 95% DAT
Ganancia RA
7,69 – 13,42
7,88 – 15,27
Ganancia RV
3,33 – 8,14
4,91 – 9,62
Ganancia PDF3D
5,65 – 11,12
8,51 – 14,04
Ganancia CONTROL
4,12 – 7,41
4,56 – 8,21
Tabla 3.116. Intervalos d e conf ianza para la gana ncia en MRT y DAT
Conclusiones de la hipótesis 2
Ordenamos las tres tecnologías de mayor a m enor cuantía de
mejora de las habilidades espaciales de la sig uiente manera:
1. REALIDAD AUMENTADA.
2. PDF3D.
3. REALIDAD VIRTUAL.
y por lo ta nto no podemo s confirmar la segunda hipótesis que las
ordenaba en orden inverso a su aparición (PDF3D, RA, RV).
A n álisis de la hipótesis 3
Esta tercera hipótesi s plan tea que l os estud iantes que han
seguido el entrenami ento obtienen m ejores resultados, de f orma
significativa, en sus ca lificaciones f inales que aquellos que no lo
siguieron.
Para analizar esta tercera hipótesis la dividimos en dos partes:
P RIMERA PARTE : Los estudiantes que han seguido el
entrenamiento obtienen mejores resultados en sus
calificaciones finales que aquellos que no lo siguieron.
S EGUNDA PARTE : Esa m ejoría en los resu ltados f inales es
significativamente mayor en aquellos que siguieron el
entrenamiento que en aquellos que no lo siguieron.
A n álisis de primera parte de la hipótesis 3
Una f orma o bjetiv a d e med ir el éxito de los e studiantes de una
asignatura es a partir d el número de apro b ados. En concret o, en
este estudio se utilizan las denominadas tasas de éxito y de
rendimiento, def inidas resp ectivamente como el p orcentaje de
aprobados respecto al d e presentados y el porcentaje de aprobados
respecto al de matriculados esto es,
La consideración de estas dos tasas nos pe rmite a nalizar el
curso de una determinada asignatura, expresado p or la diferencia
entre los estudiantes matriculados y los finalmente presentados a
examen.
En nuestro caso dividimos a los estudiantes e n d os grande s
categorías: Con y Sin en trenamiento p ara ver si existen diferenci as
en las tasas de rendimiento y éxito. Se obtuvieron los siguientes
resultados:
Con Entrenamiento
Sin Entrenamiento
>5
<5
NP
>5
<5
NP
Industrial
33
21
2
7
10
3
Diseño
32
22
2
Naval
10
7
-
Química
11
4
1
Organización
10
8
1
9
7
2
Tabla 3.117. Resum en de calificacio nes grupos CON y SIN entren am iento
de los que se obtienen los siguientes valores:
Con Entrenamiento
Sin Entrenamiento
Rendimiento
Éxito
Rendimiento
Éxito
Industrial
58,93
61,11
35,00
41,17
Diseño
57,14
59,26
Naval
58,82
58,82
Química
68,75
73,33
Organización
52,63
55,55
50,00
56,25
Valores medios
59,25
61,61
42,50
48,71
Tabla 3.118. T asas de r endim iento y éxito en grupos CON y SIN entrenam iento
Figura 3.34. T asas de ren dim iento y éxito en grupos C ON entrenam iento
Figura 3.35. T asas de ren dim iento y éxito en grupos SIN entrenam iento
0 10 20 30 40 50 60 70 80
T ecno l og í as I nd us t r i a l es
Dis eñ o Ind u s trial
T ecno l og í a N av a l
Ing en i e rí a Q uím ic a
O r ga niz aci ó n I n d u s t r ial
Va l ores m ed i o s
Éx it o
R en dim i e n t o
0 10 20 30 40 50 60
T ecno l og í as I nd us t r i a l es
Dis eñ o Ind u s trial
T ecno l og í a N av a l
Ing en i e rí a Q uím ic a
O r ga niz aci ó n I n d u s t r ial
Va l ores m ed i o s
Éx it o
R en dim i e n t o
Figura 3.36 . Tasas de rendim iento y éxito en grupos C ON y SIN entren am iento
Conclusiones de la primera parte de la hipótesis 3
De media se logran mejores tasas de rendimiento y éxito en los
grupos que han tenido en trenamiento en habilidades espaciales que
en los grupos que no l o tu vieron, confirmando esta primera parte de
esta hipótesis.
A n álisis de segunda parte de la hipótesis 3
Para v er si podemos afirmar que esa mejoría es signi f icativa,
definimos la variable NOTA , que contiene los resultados de las
calificaciones finales de la conv ocatoria ordinaria d e todos los
estudiantes que intervinieron en e ste e studio pa ra obtener
conclusiones de su análi sis. Este análisis lo realizamos mediante la
prueba de las medias de mue stras independientes, que exige que
para que los resultados sean válidos, en la citada variable NOTA han
de d arse las condiciones de normalidad entre los grupo s estudiados ,
es decir, que existe independencia, normalidad y homocedasticidad
(igualdad de varianzas).
Dado que los tamaños m uestrales en las titulaciones de
Tecnologías Industriales y Diseño In dustria l son m ayores de 50 ,
0 10 20 30 40 50 60 70 80
T ecno l og í as I nd us t r i a l es
Dis eñ o Ind u s trial
T ecno l og í a N av a l
Ing en i e rí a Q uím ic a
O r ga niz aci ó n I n d u s t r ial
Va l ores m ed i o s
Éx it o S IN
R en dim i e n t o SIN
ë x it o CO N
R en dim i e n t o CO N
aplicamos el test d e Kolmogorov - Sm irnov con la corrección de
Lilliefors a los v alores obtenido s en las calificaciones para dete r minar
si existe norma lidad o no , pero como en las titu laciones de
Tecnología Nav al, Ingen iería Qu ímica y Organización Indu strial los
tamaños m uestrales son menores de 50 no se pu ede aplicar el test
anterior, sino que hay que ap licar el test de Shapiro - W ilk. Para
comprobar la homocedasticidad aplicamos la prueba de Levene a
las mismas calificaciones. Los valores obtenidos son:
Titulación
Normalidad (α)
homocedasticidad (α)
Industrial
0,151
0,837
Diseño
0,175
0,782
Naval
0,146
0,843
Química
0,162
0,685
Organización
0,158
0,746
Tabla 3.119. Pruebas de n orm alidad y hom ocedasticidad de la variable NOT A
En consecuencia, se comprueba la normalidad y la
homocedasticidad po r se r el valor de signif icación (α) mayor de 0,05
en todos los casos.
Efectuamos entonces la prueba T, que arroja los siguiente s
resultados:
Dif .
medias
Int . de confianza (95%)
T
Inferior
Superior
Industrial – Diseño
0,12
-0,68
0,92
0,5 21
Industrial – Naval
0,19
-1,05
1,43
0,8 25
Industrial – Química
-0,41
-1,68
0,86
0,6 62
Industrial – Organización
0,77
-0,49
2,03
0,4 42
Diseño – Naval
0,07
-1,29
1,43
0,5 51
Diseño – Química
-0,53
-1,92
0,86
0,3 83
Diseño – Organización
0,65
-0,40
1,70
0,422
Naval – Química
-0,60
-2,54
1,34
0,563
Naval – Organiz ación
0,58
-0,98
2,14
0,622
Química – Organización
1,18
-0,42
2,78
0,725
Tabla 3.1 20 . Prueba T
Conclusiones de la segunda parte de la hipót esis 3
L a diferencia de medias es no significativa (α > 0,05 en to dos los
casos), por lo que no po demos rechazar la hipótesis nu la y debemos
considerar que todos los grupos tienen m edias iguales.
Consecuentemente no podemos af irmar que los estudiantes q ue
siguieron el entrenamiento en habilidad es espa ciales co n las
distintas te cnologí as e n estudio ha yan o btenido calificaciones
significativamente mejores a los estudian tes d el grupo de control y,
en de finitiva, queda r ech azada la segunda parte de es ta tercera
hipótesis.
A n álisis de la hipótesis 4
Esta cuarta hipótesis plantea que las puntuaciones de los
estudiantes con m enor pu ntuación en el test de Rotaciones Mentales
(MRT) me joran más que los que tienen mayores pu ntuaciones en
dicho test después de ha ber rea lizado el entrenamiento con una de
las tecnologías en e stu dio.
Dividimos esta hipótes is en tres casos diferentes según las tres
tecnologías estudiadas. Para efectuar la comparación , clasificamos a
los estudiantes en función de sus resultados en el PRE -MRT y los
asignamos a dos subgrupos: menor y m ayor pun tuación. Teniendo
en cuenta que la puntuación de este test varía entre un m ínimo de 0
puntos y un má ximo de 40 puntos, consideramos que la mejor
manera de realizar la clasificación ant erior es mediante los
percentiles, de fo rma que los de menor pu ntuación quedarán
clasificados en el percentil 30 y los de ma yor en el 70 . Así las
puntuaciones de corte para cada percentil son:
Percentil
Puntuación
Percentil
Puntuación
30
12,00
55
22,00
35
14,00
60
24,00
40
16,00
65
26,00
45
18,00
70
28,00
50
20,00
Tabla 3.121. Puntuacio nes de corte t est MRT
REALIDA D A UMENT ADA
Estu
diante
PRE
MRT
Per
centil
Estu
diante
PRE
MRT
Per
centil
Estu
diante
PRE
MRT
Per
centil
ETI 1
12
30
EDI 1
8
30
ETN1
10
30
ETI 2
29
70
EDI 2
20
50
ETN2
25
65
ETI 3
23
60
EDI 3
18
45
ETN3
20
50
ETI 4
6
30
EDI 4
6
30
ETN4
6
30
ETI 5
13
35
EDI 5
10
30
ETN5
10
30
ETI 6
19
50
EDI 6
15
35
ETN6
15
35
ETI 7
11
30
EDI 7
10
30
ETN 7
11
30
ETI 8
21
55
EDI 8
15
40
ETN 8
20
50
ETI 9
19
50
EDI 9
14
35
ETN 9
15
40
ETI10
21
55
EDI 10
16
40
ETN10
19
50
ETI 11
26
65
EDI 11
18
45
ETN11
22
55
ETI 12
4
30
EDI 12
4
30
ETN12
4
30
ETI 13
21
55
EDI 13
3
30
ETN13
17
45
ETI 14
3
30
EDI 14
20
50
ETN14
3
30
ETI 15
28
70
EDI 15
25
65
ETN15
20
50
ETI 16
40
70
EDI 16
10
30
ETN16
25
65
ETI 17
12
30
EDI 17
25
65
ETN17
10
30
ETI 18
31
70
EDI 18
5
30
ETI 19
5
30
Tabla 3.1 22 . Clasif icación por percenti les (RA_MRT )
REALIDA D A UMENT ADA (menor puntuac ión)
Estu
diante
PRE
MRT
Δ
MRT
Estu
diante
PRE
MRT
Δ
MRT
Estu
diante
PRE
MRT
Δ
MRT
ETI 1
12
9
EDI 1
8
15
ETN1
10
11
ETI 4
6
-1
EDI 4
6
13
ETN4
6
9
ETI 7
11
15
EDI 5
10
8
ETN5
10
6
ETI 12
4
6
EDI 7
10
16
ETN 7
11
15
ETI 14
3
8
EDI 12
4
6
ETN12
4
6
ETI 17
12
8
EDI 13
3
4
ETN14
3
8
ETI 19
5
4
EDI 16
10
10
ETN17
10
10
EDI 18
5
7
REALIDA D A UMENTADA (mayor puntuac ión)
ETI 2
29
8
ETI 15
28
9
ETI 16
40
2
ETI 18
31
5
Tabla 3.123. Estudiantes s eleccionad os (RA_MRT )
menor
mayor
Media
8,77
6,00
Desv típica
4,21
3,16
Tabla 3.124. Estadísticos d escriptivos (RA _MRT)
REALIDA D VIRTUAL
Estu
diante
PRE
MRT
Per
centil
Estu
diante
PRE
MRT
Per
centil
Estu
diante
PRE
MRT
Per
centil
ETI20
8
30
EDI19
8
30
EQI 1
8
30
ETI21
30
70
EDI20
25
65
EQI 2
20
50
ETI22
27
70
EDI21
25
65
EQI 3
25
65
ETI23
12
30
EDI22
10
30
EQI 4
12
30
ETI24
23
60
EDI23
20
50
EQI 5
20
50
ETI25
14
35
EDI24
12
30
EQI 6
14
35
ETI26
22
55
EDI25
20
50
EQI 7
22
55
ETI27
31
70
EDI26
28
70
EQI 8
19
50
ETI28
19
50
EDI27
15
40
EQI 9
18
45
ETI29
20
50
EDI28
18
45
EQI10
20
50
ETI30
15
40
EDI29
14
35
EQI11
15
40
ETI31
18
45
EDI30
13
35
EQI12
18
45
ETI32
24
60
EDI31
19
50
EQI13
24
60
ETI33
12
30
EDI32
10
30
EQI14
12
30
ETI34
17
45
EDI33
12
30
EQI15
17
45
ETI35
20
50
EDI34
18
45
EQI16
20
50
ETI36
12
30
EDI35
12
30
ETI37
18
45
EDI36
18
45
Tabla 3.125 . Clasificac ión por percentiles (RV _MRT)
REALIDA D VIRTUAL (menor pun tuación)
Estu
diante
PRE
MRT
Δ
MRT
Estu
diante
PRE
MRT
Δ
MRT
Estu
diante
PRE
MRT
Δ
MRT
ETI20
8
11
EDI19
8
6
EQI 1
8
7
ETI23
12
3
EDI22
10
5
EQI 4
12
3
ETI33
12
10
EDI24
12
4
EQI14
12
7
ETI36
12
1
EDI32
10
5
EDI33
12
8
EDI35
12
3
REALIDA D VIRTUAL (may or puntuación)
ETI21
30
-1
EDI26
28
4
ETI22
27
4
ETI27
31
9
Tabla 3.126. Estudiantes s eleccionados (RV_MRT )
menor
mayor
Media
5,62
4,00
Desv típica
2,93
4,08
Tabla 3.127. Estadísticos d escriptivos (RV_MRT )
Agrupamos los estadísticos obtenidos:
menor
mayor
RA
Media
10,53
6,00
Desv típica
4,94
4,53
RV
Media
6,00
3,44
Desv típica
0,00
4,85
PDF
Media
19,76
8,00
Desv típica
9,70
2,83
Valor medio
12,10
5,81
Tabla 3.142. Estadísticos d escriptivos DAT (RA, RV y PDF3D)
Conclusiones de la hipótesis 5
Las puntuaciones en test DAT – SR de los estudiantes con
menor pu ntuación mejoran, de media, más que los de m ayor
puntuación, confirmando consecuentemente esta quinta hipótesis. E l
siguiente gráfico muestra ese aumento.
Figura 3.3 8. Com parativa gananc ia DAT – SR
En la figura también puede observarse que los alumnos que
hicieron el entrenamiento con PDF3D mejoran en mayor medida,
seguidos de los que lo hicieron con Realidad Au mentada y , por
último, los que lo hicieron con Realidad Virtual.
0 5 10 15 20 25
RA
RV
PD F
Va l or m ed io
M ayor pu nt ua c i ón
M en or pu nt ua c ión
A n álisis de la hipótesis 6.
Recordamos que esta sexta hipó tesis establecía una relación
directa entre la tecnología de entrenamiento y su rendimiento en la
asignatura. Para ello, contrastamos los datos d e entrenamiento y las
calificaciones obtenidas.
Buscaremos las tasas de rendi m iento y éxito por tecno logía.
Obtenemos los siguientes datos:
Rendimiento
Éxito
RA
RV
PDF3D
RA
RV
PDF3D
Industrial
24,41
16,07
19,64
24,41
16,36
20,00
Diseño
17,86
14,28
19,64
21,18
14,28
20,00
Naval
58,82
58,82
Química
68,75
73,33
Organización
57,89
61,11
Valores medios
33, 70
33,03
32,39
34, 80
34,66
33,70
Tabla 3.143. T asas de r endim iento y éxito en grupos CON entren am iento por
tecnología
Figura 3.39 . Tasas de rendim iento en grupos CON entrenam iento por tecnol ogía
0 10 20 30 40 50 60 70 80
T ecn o l og í a s Ind us trial es
Dis eñ o Ind us trial
T ecn o l og í a N av a l
Ing en i e rí a Q u ím ic a
O r g a n iza c ión Ind us trial
Va l ores m ed ios
PD F3 D
RV
RA
Figura 3.40. T asas de éxi to en grupos CO N entre namiento por tecn ología
Conclusiones de la hipótesis 6
A la vista d e los resu ltad os de ren dimiento y éxito obte nidos, y si
bien las diferencias son mínimas, observa mos una ligera ventaja de
RA, seguida de RV y p or último PDF. Po r lo ta nto , podemos
establecer que los estudiantes que siguieron su entrenamiento con
la te cnologí a de Realidad Aumentada han alcanzado mejores
resultados académicos, seguidos de los que utilizar on Realidad
Virtual y, por último , los d e PDF3D . Y consecuentemente , queda
confirmada esta sexta hipótesis.
0 10 20 30 40 50 60 70 80
T ecn o l og í a s Ind us trial es
Dis eñ o Ind us trial
T ecn o l og í a N av a l
Ing en i e rí a Q u ím ic a
O r g a n iza c ión Ind us trial
Va l ores m ed ios
PD F3 D
RV
RA
CAPÍTULO 4
CONCLUSIONES Y
TRABAJO FUTURO
Conclusiones
Una vez concluida la f ase experimental de esta tesis, es el
momento d e analiz ar en conjunto e l grado de logro d e los objetivos
propuestos, al tiempo que se esbozan las po sibles líneas de
actuación futura.
El de sarrollo de las habilidades espaciales utilizando distintos
tipos de herramientas y e strategias ha sido objeto de estudio por
numerosos investigadores, de los cu ales se ha hecho referencia en
capítulos previos. Sin embargo , en el ámbito de ingeniería, es la
primera vez que se realizan algunas de las experiencias que en este
trabajo doctoral se proponen.
Es la primera vez que se utili za la tecn ología PDF3D, como
herramienta de mejora de las hab ilidades espa ciales en
estudiantes de ingenierí a gráfica.
Hemos desarrollado herramientas basadas en las tres
tecnologías objet o de estudio c on ejercicios enfocados a la
mejora de las habilidades espaciales.
Hemos estructurado en todos s us detalle s un curso de
entrenamiento de corta duración y basado en la tecnología de
Realidad Aumentada, que es la que mejores resultados
arroja, para desarrollar las habilidades e spaciales de nue stros
estudiantes.
A continuación , exponemos e l grado de cumplimiento de los
objetivos que nos marcamos en el epí grafe 1.2. Así , nos propusimos:
Desarrollar, co mparar y validar herramien tas y materiales
didácticos, dentro del ám bito de la ingenierí a gráf ica
construidos mediante te cnologí as de Rea lidad Virtua l,
Realidad A umentada y PDF3D ba jo el principio d e me jora de
las capacidades de visión e spacial, el aprendizaje de los
contenidos de Expresión Gráfica y la m ejor adecuación de
cada una d e esas tecnologías según el cam po de la
ingeniería al que aplique .
Estudiar la m agnitud de la mejora que p uede llegar a
conseguirse en los resultados académicos y e n la satisfacción
y en la motivación de los estudiantes de las materias de
Ingeniería Gráfica .
Para dar cumplimie nto a e stos objetiv os se realizaron
entrenamientos de corta du ración diseñados pa ra mejorar las
habilidades e spaciales d e los estudiantes de prime r curso d e grado
de ingeniería g ráfica. Cada entrenamiento se sustentaba en una
tecnología d istinta (RV, RA y PDF3D) y se confeccionaron
materiales didácticos b asados en contenidos d e la m ateria para
realizar el citado entrenamiento. Con los datos aportados por los
participantes se obtuv ieron resu ltados en cu a nto a la mejora
adquirida e n sus n iveles de habilidades espaciales, en e l uso de las
aplicaciones y en cuanto a la satis f acción experimentada con el
entrenamiento realizado.
1. - Enfoques de aprendizaje
En primer lugar, obtuv im os resultados respecto a los enfoques
de aprendizaje d e nu estros e studiantes. Nos planteamos los
siguientes objetivos específicos:
Identificar el tipo de enfoque de aprendizaje que poseen.
Analizar las características de los procesos de estudios
utilizados.
Comprobar si las caracte rísticas de los enfoques de
aprendizaje son propias de enfoques puros o si , por el
contrario, siguen una ev olución m ás o menos continua .
A la vista de los result ados obtenidos, llegamos a las siguientes
conclusiones:
Más de la mitad de los estudiantes participantes no poseen un
enfoque de aprendizaje definido.
Hay un porcentaje muy pequeño que adop ta un enfoque
exclusivamente superficial o profundo.
En definitiva, los estudiantes sin e nfoque definido b uscan la
comprensión del material d e examen, sin preocuparse de ampliar el
material por cuenta propia.
Un 19,5% d e los estudiantes poseen un enfoque
predominantemente superficial, es d ecir, están p reocupados por
pasar la asignatura, sin intención de comprender la tarea y los
contenidos, y con el mínimo esfu erz o; po r ello, utili zan
fundamentalmente la me moriz ación y la rep roducción me cánic a,
limitándose a los contenidos que el profesorado establece c omo
obligatorios.
E l 18,6% de los estudiantes adoptan un enfoque
predominantemente profundo, lo que significa que a la hora de
comprender los contenidos y las tareas propuestos en clase estos
estudiantes no rmal mente no escatiman esf uerz os, u tiliz an
estrategias que les pe rmiten relacionar estos contenidos co n el
conocimiento p revio, y com prueban la relación de otros contenidos
que ellos mismos se plantean, con lo que sue len ir más allá del
material obligatorio y, a veces , también del recomendado po r el
profesorado, para comprender la materi a en estudio.
Esta conclusión no s aporta valiosa info rmación pa ra el diseño de
la asignatu ra de manera que los contenid os y las actividades de
aprendizaje que implem entemos aporten opo rtunidades para la
exploración, la b úsqueda de significados en la información que se
transmite, la indagación, la o btención de c onclusiones, entre otras,
de manera que puedan satisfacer las exigencias que presenten los
estudiantes con formas profundas de realizar sus tareas
académicas.
Por otro lado, también e s importante tener en cu enta este hecho
en e l moment o de programar los contenidos d e las tu torí as. Los
profesores, al conocer las características de los estudian tes con un
enfoque profundo, deben f omentar constantemente los procesos
metacognitivos en los momentos de int eracción con ellos, de manera
que los conduzcan a reflexionar sobre su propio aprendizaje, y los
ayuden a comprenderse a ellos mismos com o e studiantes para
mantener su interés p ermanente e n su aprendizaje, el curso y sus
contenidos.
2. - Mo tivación hacia el estudio de la asign a tura
El segundo aspecto estudiado fue la dete rminación de la
motivación hacia el estudio de la asignatura y las estrat egias de
aprendizaje que nuestros estudiantes ponen en juego . Pa ra ello nos
propusimos los siguientes objetivos específicos:
Determinar cuál es la motivación de aprendizaje de los
estudiantes matriculados e n prime r cu rs o de grado de
ingeniería.
Determinar las estrateg ias de aprendizaje de los estudiantes
matriculados en primer curso de grado de ingeniería.
Determinar, en caso de que existan, las dif erencias e ntre los
distintos entrenam i entos aplicados y la motiva ción y estrategia
seguida por los estudiantes.
Nos interesaba dar respuestas a las siguientes preguntas :
¿Cuál es la mot iv ación ha cia el estudio de la asignatura de los
estudiantes que se matriculan en primer curso de grado de
ingeniería?
¿Cuál(es) son las estrategias de aprendizaje que aplican
nuestros estudiantes?
¿Existe a lguna relación entre los factores motivacionales y
estratégicos y el tipo de entrenamiento?
¿Existen dife r encias entre los distintos entrenamientos
respecto de la motivación y la estrategia de los estudiantes?
Después de aplicar las he rramientas de estudio podemos extraer
las siguientes conclusiones:
No e xisten dife rencias e ntre los factores motiv acionales y los
métodos de entrenamiento utiliz ados.
No existen diferencias en tre los factores estratégicos y los
métodos de en trenamiento utilizados, excepto en el caso del
factor AUTOC, que presenta diferencias mínimas .
Los motivos que orientan a nuestros estudiantes en su
estudio están dirigidos principa lmente a metas int rínsecas,
tienen conf ianz a en sus prop ias capacidades d e aprendizaje,
valoran la importancia, interés y utilidad de la asignatura,
consideran que e l d ominio que alcancen en ella depende de
su prop io e sfuerz o y m odo de estudiar y confían en que serán
capaces de lograrlo y en que obtendr án buenos resultados.
Han alcanzado un nivel fav orable de motivación
Hay un d esempeño positivo, ref lejado por los compon entes
motivacionales de sus enfoques de aprendizaje.
Destacamos que el valor más elevado corresponde al f actor
ansiedad. Ello puede estar m otivado p or la inseguridad que
calificaciones significativamente m ejores a los
estudiantes del grupo de control .
Hipótesis 4: Las puntuaciones de los estudiantes con m enor
puntuación en el test d e Rotaciones Mentales (MRT) mejoran
más que los que tienen may ores puntua cion es en dicho test.
o La s puntuaciones en test MRT d e los e studi antes con
menor puntuación mejoran , d e media, más que los de
mayor p untuación, co nfirmando consecuentemente
esta cuarta hipótesis.
Hipótesis 5: Las puntuaciones de los estudiantes con m enor
puntuación en el test d e Relaciones E spaciales (DAT -SR)
mejoran más que los que tienen may o res p untuaciones e n
dicho test.
o La s puntuaciones e n test DAT – SR de los estudiantes
con menor puntuación mejoran, de med ia, más que los
de mayor puntuación, confirmando consecuentemente
esta quinta hipótesis.
Hipótesis 6: Existe un a relación directa entre la tecnología d e
entrenamiento e n habilidades espaciales que hayan seguid o
los estudiantes y su rendimiento en la asigna tura.
o Obse rvamos una ligera venta ja d e RA, se guida d e RV
y por último PDF. Por lo tanto, podemos establecer que
los e studiantes que sig uieron su entrenamiento con la
tecnología de Realidad Aumentada han alcan zado
mejores resultados académicos, seguidos de los que
utilizaron Realidad Virtual y, por último , los de P DF3D.
Y con secuentemente, qued a confirmada esta sexta
hipótesis.
6. - Reflexión final
Después de los result a dos obtenido s, podemos concluir q ue la
tecnología de Rea lidad Aumentada ha arrojado los m ejores
resultados en los distintos estudios que hemos rea lizado y, en
consecuencia, af irmar que esta tecnologí a pue de aportar una
excelente herramienta d e aprendizaje, no solo en la docencia de las
materias de expresión gráfica, sino en otras ma terias de las distintas
titulaciones de ingeniería, tales como mantenimiento de equipos,
diseño de máquinas, etc.
La recopilación de trabajos e investigacion es que se ha realizado
hace ver que la tecnología d e Re alidad Aumentada avanza hacia
sistemas colaborativ os, altame nte interactivos, y con la integración
de dispo sitivos que realiz an un registro 3D en tiempo rea l. Los
ordenadores, cada d ía má s sofisticados y potentes, permiten que los
objetos virtuales sean más realistas. Por otra parte, los dispositivos
son cada vez má s ligeros y ergonóm icos, por lo que las aplicaciones
de RA se están adaptando a PDAs o teléfonos móviles con cámaras
integradas.
La utilización de marcas f iduciales (patrone s planos) permite una
interacción tangible, ya que los objetos vir tuales, al relacionarse con
marcas f ísicas, pueden ser literalm ente cogidos con las manos para
manejarlos de u na f orma na tural (se pueden girar, mover, acercar o
alejar), em ulando incluso la form a en que se utilizan s us
correspondientes objetos reales.
El diseño d e aplicaciones sencillas hace má s natural la
comunicación p ersona-ordenador, perm itiendo incluso qu e personas
no fa miliarizadas con los ordenadores puedan interactuar con el
sistema.
La configuración de equipos basados en p royecciones
(proyectores) f acilitan una v isualización compartida , posibilitando l a
participación colaborativa con el uso de un ún ico dispositivo (con lo
que se reducen los costes).
La form a más extendida para rea lizar d e aplicaciones de RA es
la utilización de software b asado en el reconocimiento de marcas
fiduciales (patrones plano s). Algunos de ellos como ARToolKit,
MXRToolKit, AMIRE o Build_AR, están diseñad os pa ra la
generación de escenas aumentadas.
Entre sus ventajas cabe destacar:
La p recisión alcanzada p ara incorporar ob jetos vir tuales 3D
en la escena real es del orden del cm.
Los objetos generados po r ordenador se pueden relacio nar
fácilmente con las marcas permitiendo inter f aces tangibles.
La economía de los siste mas, ya que son aplicaciones de
licencia GPL (General Public Licence) y para el uso de
aplicaciones RA únicamente es necesaria una cámara W eb.
Sin embargo, también hay q ue tener en cuenta sus limitaciones:
Fuerte dependencia de las condiciones de luminosidad.
Escala local de trabajo (distancia cámara -marca).
El entorno físico se ve alterado por las marcas.
Además, debemos plantear otro inconv eniente importante. Nos
referimos al que nos presenta la utilización de software libre d ebido a
que, p or e l momento, carece de garantía de fu ncionamiento
totalmente correcto y a la ausencia, en algunos casos, d e un manual
o d e asistencia técnica al que recurrir a nte cualquier proble ma o
duda.
Trabajo futuro
A partir de la experiencia ad qu irida en los estud ios
experimentales, sería importante realizar nuevas investigaciones y
desarrollar algunas c uestiones relevantes en el contexto de esta
tesis.
Se pueden citar varias lí neas de actuación:
Realizar entrena mientos enfocados a n iveles de e ducación
secundaria para dotar de bu enos niveles de capacidad
espacial a edad temprana.
Realizar medición de la capacidad e spacial utilizando
herramientas específi cas de medi ción en el ámbito de
ingeniería.
Desarrollar n uevas m etodologías y he rramientas a tractivas
para los estudiantes que además les permita n desarrollar sus
habilidad es espacial es .
Mejorar la calidad docente en las asignaturas de Expresión
Gráfica int roduciendo he rramientas y me todologí as atractivas
para los estudian tes y a daptadas a las co nside raciones del
modelo Europeo de Educación Superior.
Búscar nuevos yacimien tos de trabajo donde desarrollar esta
línea d e investigación (mejora de la capacidad e spacial en el
ámbito de ingenierí a) En los estudios experimentales se han
realizado p ruebas de u sabilidad y satisfacción a los
participantes, con la f i nalidad de evaluar las herram ientas y
materiales elaborados y esta blecer líneas fu turas de
actuación. Por este motivo, en f uturos desa rroll os se prevé de
igual forma realizar dichos análisis.
Esta tesis ha proporcionado conocimientos en un campo en el
que poder enfocar la lab or investigadora y apo rtar a la sociedad
herramientas útiles y accesibles. Se podrían p lantear las siguientes
líneas de actuación:
E STUDIAR CA MPOS DE A P LICACIÓN . Es im portante e l estudio d e
aspectos sociales a los que la tecnología de RA pueda
aportar un benef icio, principalmente en los ca mpos de la
educación, entretenimiento y turismo.
E XPLORAR OTROS DIS POS ITIVOS O METODOLOGÍAS DE RA N O
ABARCADAS DURANTE L A TESIS . Está cobrando impo rtancia la
realización de aplicac iones de RA en dispositivos móv iles,
como PDAs o teléfonos móviles, principa lmente e n el campo
del entretenimiento. En e ste sentido, se considera relevante la
exploración d e las li brerí as Stu dierstube y el de s arrollo de
aplicaciones e n este form ato. Además , se pu eden explorar
otras co nfiguraciones utiliz ando pizarras digitales y libros
electrónicos como soporte de marcas y contenidos.
C OLABORACIONES CON E NTIDADES PÚBLIC AS Y P RIVADAS .
Proponer a organismos pú blicos e l desarrollo de utilidades y
aplicaciones en el sector turístico.
D ESARROLLO DE CONTENI DOS . Confe ccionar contenido s y
herramientas más sof isticadas q ue puedan ayudar a
desarrollar las h abilidades esp aciales, pr op orcionando al
usuario una ma yor ca pacidad de interacción con las
herramientas que se desarrollen.
CAPÍTULO 5
REFERENCIAS
DOCUMENTALES
Acuña, 2006. Factores de equip o que afectan al desarrollo de
software en e l aprendizaje. VI Jornadas sobre Aprendiz aje
Cooperativo. Barcelona: JAC'06.
Adánez & Velasco , 2002. Construção d e um te ste de visualiz ação a
partir da psicologia cognitiv a. Avaliação Psicologica , 1 (1), pp. 39-47.
Alias, Black & Gray, 2 002. Effect of Instructions on Spatial
Visualisation Ability in Civil Engineering Students. International
Education Journal, 3 (1), pp. 1-12.
Alonso, Gallego & Honey, 2 007. Estilos de enseñanza:
conceptualización e inv e stigación. Revista de estilos d e aprendiz aj e ,
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