La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares
Abstract
Programa de doctorado: Economía: aplicaciones a las finanzas y seguros, a la economía sectorial, al medio ambiente y a las infraestructuras. La fecha de publicación es la fecha de lectura.
Full text
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares María Beatriz Suárez Reina TESIS DOCTORAL ECONOMÍA: APLICACIONES A LAS FINANZAS Y SEGUROS, A LA ECONOMÍA SECTORIAL, AL MEDIO AMBIENTE, Y A LAS INFRAESTRUCTURAS Facultad de Economía, Empresa y Turismo Departamento de Análisis Económico Aplicado Noviembre de 2015
Doctorado en Economía Programa de doctoradoEconomía: Aplicaciones a las finanzas y seguros, a la economía sectorial, al medio ambiente, y a las infraestructuras. La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares. Tesis Doctoral presentada por Dª María Beatriz Suárez Reina Dirigida por el Dr. D. Carmelo J. León González y el Dr. D. Jorge Araña Padilla Director Dr. D. Carmelo J. León González Director Dr. D. Jorge Araña Padilla Doctoranda Dña. Mª Beatriz Suárez Reina Las Palmas de Gran Canaria, a 24 de noviembre de 2015
A José y a Guzmán.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares i AGRADECIMIENTOS Tomar el colosal barco de la investigación abstrae la concentración de los navegantes que pueden pasar infinitas horas sumergidos entre artículos, congresos, workshops, bases bibliográficas, cálculos estadísticos y modelos econométricos. Lidiar con ello es complejo y para mí llevar el rumbo no ha sido tarea fácil. No obstante, este barco ha llegado a buen puerto gracias a la valiosa ayuda de mucha gente que ha creído en mí y ha tomado el timón del mismo para evitar el naufragio. Ha sido inestimable la ayuda de los directores D. Carmelo León González y D. Jorge Araña Padilla que, primero con su docencia, luego con su amistad y pertinente crítica, han impulsado este trabajo. No sé si he sabido recoger sus enseñanzas ni en qué medida esta tesis es su reflejo. Gracias por ampliar mi horizonte académico y guiarme por la apasionante aventura de la economía de los recursos naturales donde he podido conocer, sentir, disfrutar, respetar y valorar recursos que, si bien son difíciles de cuantificar, no deben ser ignorados. Gracias al Doctor Matías González, por enrolarme en su tripulación y acercarme con su barco a otras islas como Fuerteventura, La Palma, La Gomera, El Hierro además de Cabo Verde y Marruecos. Gracias porque, desde mis inicios como becaria y hasta el día de hoy, su paciencia ha sido mi calma cuando he trabucado el barco por no atar bien los cabos y su confianza me ha alojado siempre en camarotes con vistas al océano. Pero sobre todo, mayúsculas GRACIAS por impedir el hundimiento. Me considero en deuda con varias Instituciones. En primer lugar, con el Cabildo de Gran Canaria por dejarme participar en la primera regata de investigación sobre temas de interés para la Isla. Su patrocinio fue el impulso para realizar el Doctorado en Economía en el Departamento de Análisis Económico Aplicado, en concreto en el grupo de Investigación ECOMAS de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. En segundo lugar, con la Fundación Universitaria de Las Palmas, por coordinar la regata INNOVA Canarias y dejarme participar en la competición del 2012. En tercer lugar, al Instituto de Turismo y Desarrollo Económico Sostenible, por acogerme en su equipo investigador desde el 2013 y facilitarme el acceso a sus infraestructuras, equipo humano y conocimientos para finalizar esta tesis. A medida que el tiempo avanzaba surcaba océanos de investigación y, en la encrucijada pude relacionarme con investigadores de otros navíos científicos como la WWF, el Instituto Canario de Ciencias Marinas (ICCM) y el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC). Mi primera competición internacional me brindó la oportunidad de participar en un proyecto financiado por la WWF. Tuve la oportunidad de viajar a Cabo Verde para realizar el trabajo de campo y conocí un gran destino lleno de humanidad.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares ii En la segunda, de carácter nacional, participé en un proyecto financiado por el Programa Nacional Petri para la Transferencia de Resultados Científicos y Técnicos para analizar el aprovechamiento de arribazones naturales y residuos vegetales de jardinería como fuente de materia orgánica para la elaboración de compost. Fue mi primer acercamiento al ITC. La tercera me permitió bucear en los fondos marinos canarios, trabajar durante un año frente al mar, estudiar la situación socioeconómica de la pesca artesanal de Gran Canaria y saborear nuevos recursos marinos. Fue mi primer acercamiento al ICCM, y el comienzo de una gran amistad con la Doctora Nieves. Los recuerdos del trabajo en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria se han convertido en inolvidables y quedan las bases de muchas amistades perdurables. Muchos ratos he convivido con las Doctoras Lourdes Trujillo Castellano y Marianela González Serrano. A ambas mi más sincera gratitud por guiarme en la navegación de la eficiencia y la productividad y por dejarme vivir la experiencia de la navegación fluvial en Holanda. Gracias también a las Doctoras Beatriz González y Patricia Barber pues ellas creyeron en mi capacidad para navegar cuando aún era alumna de la Licenciatura en Economía y apenas dominaba un optimist. Gracias al Doctor Javier de León, por ofertarme travesías por el Atlántico para investigar la imagen de Canarias como destino náutico sostenible. Gracias a todos los profesores e investigadores del Departamento de Análisis Económico Aplicado de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y en especial a Rita Carballo, por compartir muchas horas de soledad además de infinitas sonrisas cuando la investigación llegaba al puerto de la publicación. La expedición de la tesis es realmente excitante, no solo por navegar a lugares remotos a cambio de labores a bordo sino por la gente que como yo, se enrola en mastodónticos buques o en humildes veleros para dejarse llevar por los vientos alisios y vivir apasionantes aventuras. Gracias a Yale, Patricia, Yen, Arminda, Ivonne, Cira, Ana, Marcelo, José Luis y Daniel Celis. Gracias también a la tripulación logística, en especial a Antonio y a sus recomendaciones sobre la maquetación. Esta expedición llega a su fin pero es muy probable que volvamos a coincidir en otras. Por último y más importante, gracias a mi familia y amigos por renovar mis fuerzas e impulsarme a seguir. A Laura Torrellas, Lucía Torres, Noelia, Idaira y Dara, amigas con espíritu deportivo en la travesía de la vida. A mis padres y hermanos, José, Josefina, Sergio y Laura, infinitas gracias por seguir la regata desde la avenida y esperar en silencio la llegada de este barco. Gracias a mi marido José, por todos los días de espera privados de mi presencia, por hacerme entender que la vida es una dura travesía y a veces necesitamos una tregua, un descanso, un cariño. Gracias a mi pizqui Guzmán, por aceptar la “uversidad” como segunda casa, por jugar a mi lado rodeado de libros y pasar páginas y páginas con guiños cómplices y no estropear ninguno, dejando intacto el legado de las bibliotecas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. A todos los que han estado cuando creí naufragar en un vaso de agua, gracias. Y a quienes ahora olvido pero han iluminado mi camino, también.
Contenidos iii ÍNDICE DE CONTENIDOS Agradecimientos ................................................................................................................ i Índice de contenidos ........................................................................................................ iii Lista de Imágenes ........................................................................................................... vii Lista de Figuras .............................................................................................................. vii Lista de Tablas ................................................................................................................. vi Lista de Gráficos ............................................................................................................. vii CAPÍTULO I. INTRODUCCIÓN .................................................................................... 1 CAPÍTULO 2. EL MODELO BIOECONOMICO PARA LA GESTIÓN INTEGRAL DE LAS ZONAS COSTERAS. ..................................................................................... 11 2.1 Introducción ..................................................................................................... 11 2.2 Las interacciones complejas entre la actividad humana y los ecosistemas costeros ....................................................................................................................... 17 2.3 La gestión integrada de zonas costeras: principios y aplicaciones al contexto de economías turísticas. ................................................................................................... 23 2.3.1 Introducción .............................................................................................. 23 2.3.2 La política marítima integrada de la UE ................................................... 25 2.3.2.1 La gobernanza de las regiones costeras y marinas ............................... 26 2.3.2.2 La ordenación del espacio costero y marítimo ..................................... 28 2.3.3 Las costas y la información marina en Europa ......................................... 31 2.3.3.1 La Estrategia Marina y la Vigilancia Mundial del Medio Ambiente y la Seguridad ............................................................................................................. 32 2.3.3.2 Un enfoque regional integrado para costas y mares ............................. 33 2.3.3.3 Requerimientos de información ............................................................ 34 2.4 El modelo bioeconómico básico de gestión sostenible de recursos litorales ... 38 2.4.1 Introducción .............................................................................................. 38
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 2 erosionados de la tierra. Los mares regulan el clima del planeta actuando como una gran masa térmica de almacenamiento de calor y depósito de CO2 (Costanza, 1999). Se estima que los océanos producen más del 35% de la producción primaria del planeta (Lalli and Parsons, 1993). Pero también proporcionan casi el 99% del 'espacio vital' del planeta. Esto es así porque la vida en los mares se extiende desde la superficie del océano hasta 13.000 m de profundidad (Costanza, 1999) y muchos espacios marinos aún no han sido explorados. Además, los océanos tienen importancia económica y social. Son fuente de recursos biológicos alimentarios gracias a los que miles de personas en todo el mundo se pueden sustentar. Suponen una fuente de materias primas, minerales, metales preciosos, energía hidráulica e incluso el agua salada, todos ellos con diferentes utilidades industriales y comerciales. Teniendo en cuenta que una gran parte de la población mundial reside en la zona costera, los océanos son generadores de recursos de capital natural, puestos de trabajos e incentivos económicos en las actividades relacionadas con el mar, partiendo de la pesca, la industria, el comercio, el turismo, las comunicaciones y la ciencia. Esta variedad de bienes y servicios, tanto directos como indirectos, o bien se intercambian en los mercados regulados como la producción de alimentos y materiales, o bien se intercambian fuera de mercados reglados como la regulación de los residuos, el clima, la protección de las zonas costeras y las oportunidades recreativas. Aquí, en los sistemas económicos, es donde actualmente se encuentran los principales escenarios de debate y cuantificación de la valoración ambiental. Lo cierto es que los sistemas económicos y ecológicos comparten muchas características. Ambos son complejas redes de componentes vinculados por procesos dinámicos. Ambos contienen componentes bióticos y abióticos que interactúan y están abiertos a intercambios a través de sus fronteras. Lo que constituye un ecosistema es algo arbitrario y depende de cómo el investigador dibuje los límites del sistema. (Limburg, O`Neill, Costanza y Farber, 2002). La valoración de los recursos ambientales comenzó a adquirir atención en la década de los setenta del pasado siglo, con numerosos ejemplos marinos entre las publicaciones de Whitehead (1993), King (1995), y Costanza (1999). Gradualmente, el esfuerzo de los
Capítulo I. Introducción 3 investigadores por valorar la economía marina ha ido constituyendo un elemento significativo en la literatura ambiental (Brody y Kealy, 1995). El carácter inconmensurable de muchas valoraciones y decisiones económicas ha reforzado el interés por integrar el cuidado y la conservación de los ecosistemas marinos y costeros para contribuir al equilibrio del medioambiente y al desarrollo de actividades productivas (Carson y Roth Tan, 2009). Por ejemplo, Limburg, O`Neill, Costanza y Farber, (2002) dotan de valor a las funciones de los ecosistemas porque son esenciales para la existencia, para las necesidades culturales y emocionales. Si bien para estos autores, los servicios de los ecosistemas son complejos, es necesario aunar esfuerzos para desarrollar indicadores de valor que puedan ser utilizados en la toma de decisiones. Pero para hacerlo, los economistas también deben comprender y apreciar la complejidad inherente de los sistemas ecológicos y económicos, en particular en la dinámica de este último cada vez mayor respecto a la dinámica de los primeros. Con síntesis de estudios publicados sobre servicios ecosistémicos y cálculos propios originales, Constanza et al. (1997) estiman el valor de la biosfera (cómputo conjunto de valores de mercado y no mercado) en un rango entre 16-54 trillones de dólares americanos, con una media de $33 trillones por año. La incertidumbre sobre la naturaleza y el valor de bienes y servicios fuera del mercado hace que este resultado deba interpretarse con cautela y probablemente tienda al alza. La figura (1.1) refleja el resultado de la reciente valoración global del océano ordenada por la WWF, una de las organizaciones de conservación más importantes del mundo. Sus autores estiman tal valor en 2,5 billones de dólares anuales como mínimo (Hoegh-Guldberg, O. et al. 2015) pues a esta cifra faltaría añadirle los beneficios intangibles derivados de los servicios ecosistémicos de los ambientes costeros como los estuarios, humedales, praderas marinas y algas, arrecifes de coral y plataformas continentales, que incrementarían el valor del océano 10 veces. Éstos cubren el 6,3% de la superficie del mundo pero son responsables del 43% del valor estimado de los servicios ecosistémicos del planeta dada la importancia en la regulación del ciclo de los nutrientes que controlan la productividad de las plantas marinas terrestres (Constanza 1999), es decir el rol del océano en la regulación del clima.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 4 Figura 1.1. Valor global del océano. Fuente: Hoegh-Guldberg O., et al., 2015 Para ayudar a la toma de decisiones estratégica en los océanos y regiones litorales se necesitan datos tanto de recursos naturales como de actividades humanas y el enfoque tradicional de la economía convencional que identifica al libre mercado como la mejor forma de asignar los recursos escasos, adolece en el mecanismo de precios a la hora de valorar con los precios reales recursos naturales no renovables pues, si fuesen buenos indicadores de la escasez, los precios en los mercados internacionales de los recursos no renovables debieran de haber experimentado incrementos al alza de acuerdo al incremento en el agotamiento y consumo señalando la escasez, pues cada unidad de más extraída en el presente no podrá ser consumida en el futuro (Georgescu-Roegen, 1972). La evolución de los precios en sentido inverso al que predice la teoría de la asignación intertemporal no parece responder a la existencia de sustitutivos (aspecto que haría disminuir la demanda y el precio). A menudo son interpretados como el coste de oportunidad en que incurre el consumidor o la sociedad al optar por un bien o servicio en contra de otro, a saber: aquello a lo que renunciamos y podríamos haber adquirido, pero
Capítulo I. Introducción 5 que perdemos al realizar nuestra elección. De modo que, cuando los precios son elevados, el coste de oportunidad de la elección es alto ya que con ese dinero se podrían adquirir muchas unidades del bien con que lo comparamos u otros bienes diferentes, y cuando el precio es reducido, la situación es la inversa. Si aplicamos este concepto a la asignación de recursos entre generaciones los precios tampoco ofrecen buenos resultados. Cuanto menores sean los costes de oportunidad de un bien no renovable, mayor será el incentivo para la generación actual a consumirlo (Carpintero, 2006). Por tanto, la estructuración de los problemas y retos ambientales de los ecosistemas marinos y terrestres obliga a comprender la dinámica de las poblaciones, las externalidades generadas por las actividades humanas, la escasez de los recursos, la existencia de sustitutivos, el coste de oportunidad y la asignación entre generaciones para, proteger y conservar los recursos, procurar sus explotación sostenible y reducir al mínimo los efectos de las actividades en el resto de ecosistemas. Un área creciente de la investigación se ha centrado en cómo valorar los bienes y servicios sin mercado asociados a los ecosistemas marinos, y en la necesidad de integrar la ecología y la economía en la toma de decisiones sobre los ecosistemas importantes para el ser humano (Limburg, O´Neil, Costanza y Farber, 2002). Además, la economía ha desarrollado técnicas de valoración capaces de traducir en dinero aquellos bienes que carecen de mercado y por lo tanto, capaces de estimar el valor de los recursos marinos, y afirmar que representan una proporción significativa del valor total del planeta. Habitualmente, el término valor significa importancia o deseabilidad. La transferencia entre el uso general y la perspectiva de cada disciplina, en cómo la importancia y la deseabilidad deberían ser calibradas, ha abierto un considerable debate entre ecologistas, economistas y filósofos. En la economía, los conceptos de la valoración están relacionados con el bienestar humano. Por tanto el valor económico de una función del ecosistema o servicio está relacionado con la contribución que hace al bienestar humano, donde el bienestar humano es medido en términos de la evaluación que cada individuo hace de su bienestar. Hay muchos métodos de valoración, coincidentes con las muchas formas en que los seres humanos pueden interactuar con el medio ambiente y la amplia gama de beneficios que
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 6 de ellos se derivan. Generalmente, el método elegido depende de lo que se va a valorar y el uso al que está destinado o la política para evaluarlo. Cuando el valor es fácilmente revelado a través de transacciones de mercado (como los beneficios asociados con usos extractivos), la valoración en dinero se puede llevar a cabo a través del precio de mercado. Este enfoque valora los bienes y servicios ambientales en función de los beneficios o el valor de mercado agregado (Huber y Ruitenbeek, 1997). Otros métodos de valoración basados en datos de mercado incluyen el enfoque del coste de reposición, el cual está basado en la idea de que algunos bienes y servicios proporcionados por el medioambiente natural pueden ser sustituidos por bienes y servicios fabricados por el hombre, y el enfoque de evasión del coste/daño, el cual emplea estimaciones de gastos en los que se incurría para impedir, disminuir o evitar efectos dañinos asociados con la degradación de los recursos naturales. La estimación de valores de no mercado, aunque bastante menos conocida fuera del círculo de los economistas, se ve facilitada por una variedad de técnicas de valoración. El método de preferencias reveladas comprende el método del coste de viaje y la fijación de precios hedónicos. Los métodos de preferencias declaradas incluyen el método de valoración contingente y los modelos de elección y son los únicos métodos empíricos disponibles para la estimación de los valores de no uso (Schuhmann y Mahon, 2015). Cuando el tiempo o las limitaciones presupuestarias impiden la aplicación de alguno de los métodos anteriores se puede usar el enfoque de transferencia del valor que espacialmente y/o temporalmente transfiere estimaciones de los costes y beneficios obtenidos en otra investigación sobre la valoración del mismo bien o servicio (Dumas et al., 2005; Richardson el at, 2015). Por último, el enfoque de la función de producción integra el cambio en las condiciones ambientales para la prestación de determinados bienes o servicios en la función de producción. El cambio resultante en la producción del bien o servicio se valora con los métodos descritos anteriormente. Una sociedad cada vez más global busca el desarrollo económico y la protección del medio ambiente. Conocer el valor económico de los bienes y servicios ecosistémicos
Capítulo I. Introducción 7 constituye una parte esencial en la gestión costera por los siguientes motivos: (a) informa de las ganancias derivadas de la mejora en la gestión de recursos marinos; (b) indica lo que se perderá si no se actúa; (c) indica los verdaderos costes del desarrollo de acciones. Sin embargo, la multifuncionalidad compleja que caracteriza a los ecosistemas litorales obliga a buscar nuevos modelos puesto que el enfoque de Gestión Integrada de Zonas Costeras (GIZC) asume la existencia de diferentes grupos de interés con respecto a los recursos y funciones ambientales de los ecosistemas costeros. Esta investigación centra su atención en destinos turísticos insulares, altamente vulnerables en términos económicos y ecológicos, para informar de la talla de la economía del océano en ellos, y sigue su desarrollo de la siguiente manera: El capítulo dos, consciente de que la toma de decisiones estratégicas en las regiones costeras precisa de información científica conjunta tanto biológica como económica, presenta el paradigma de la gestión integrada de zonas costeras y propone las adaptaciones del mismo requeridas para el contexto de los archipiélagos con economías intensamente especializadas y dependientes del turismo. Además, expone el modelo bioeconómico desarrollado por Clark (1990) como punto de partida de un modelo integrador de la multifuncionalidad de los sistemas litorales en los territorios turísticos insulares, al que hemos denominado modelo bioeconómico evolucionado. Este modelo, de cara a la futura toma de decisiones, gestión y regulación de los sectores marinos, considera cuatro funciones ecológicas, esto es, la función ecológica reproductiva, la función de producción de amenidades, la función de conservación de la biodiversidad y del medio ambiente litoral y la función de sumidero de residuos. En este modelo, la gestión de los recursos marinos se presenta como un desafío interdisciplinario que obliga necesariamente a considerar todos los componentes del ecosistema (dimensiones biológica y ambiental) y las actividades humanas (dimensiones socioeconómica y política) en el contexto de las alteraciones globales de los ecosistemas. Estas implicaciones derivarán hacia los instrumentos que pueden ser diseñados y aplicados para impulsar las economías turísticas insulares hacia trayectorias de desarrollo sostenible, en general; y hacia los instrumentos específicos que pueden ser empleados para resolver problemas de gestión de zonas costeras en litorales de relevancia turística, como los que se presentan en el resto de los capítulos de esta tesis.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 8 El tercer capítulo integra la evaluación ambiental y socioeconómica de los recursos de la Reserva Natural Marina de Murdeira (Isla de Sal, Cabo Verde) con el propósito de desvelar el modo en que la Isla de Sal puede sacar provecho de la declaración de un Área Marina Protegida para profundizar en la conformación de un producto turístico de calidad y diferenciado, que consolide su posición competitiva en el mercado turístico internacional, ajustándose mejor a las preferencias de los segmentos de demanda de mayor capacidad de gasto y, por ello, de mayor potencial de desarrollo en los destinos. La importancia que tienen las áreas protegidas y la biodiversidad para una economía en desarrollo como la de Isla de Sal y las relaciones que vinculan a esta economía con el medioambiente en general son cuestiones fundamentales, cuya respuesta se busca en un análisis descriptivo de la información recabada a partir de cuestionarios, además de la estimación de la disposición a pagar por actividades ecoturísticas, compatibles con los usos permitidos dentro de un Área Marina Protegida. El cuarto capítulo valoriza los arribazones de algas, recurso marino que actualmente es considerado por los gestores de Canarias como carente de utilidad fuera del ecosistema marino, para integrarlo como input en la agricultura y así evitar la pérdida de resiliencia del ecosistema a través de la mejora de las propiedades del suelo, quien a su vez potencia el paisaje y la experiencia recreativa de los turistas. En concreto, el estudio de campo se enfoca a la predisposición que podrían tener los agricultores de Gran Canaria de emplear en sus cultivos un compost elaborado con las algas y así ser partícipes de una agricultura de conservación. Las zonas costeras contienen una multitud de competencias económicas y sociales basadas en preferencias individuales o conjuntas con objetivos que, a menudo, son incompatibles o mutuamente excluyentes. Por ejemplo, las playas ofrecen muchas alternativas para el disfrute y ocio de los usuarios como nadar, caminar, descansar, tomar el sol o practicar deportes náuticos. Las playas son también el ecosistema donde las mareas y los temporales arrojan las hojas desprendidas de las algas o las fracciones de praderas marinas despegadas del sedimento que, aún muertas, siguen desempeñando un importante papel ecológico ayudando a frenar la erosión costera y sirviendo de alimento a invertebrados y aves. Idealmente, los conflictos que surgen a través de estas dinámicas se resolverían con soluciones que maximicen el bienestar social; Sin embargo, debido a la insistencia en el valor del mercado o deseos individuales los resultados reales ni maximizan el bienestar social ni aseguran el uso sostenible de los recursos costeros y oceánicos. El criterio de maximización de la utilidad de los usuarios de las playas obliga
Capítulo I. Introducción 9 a los gestores a retirarlas del ecosistema favoreciendo la pérdida de resiliencia del ecosistema. La subutilización de los valores de no mercado en la creación de políticas y toma de decisiones conduciría a depositarlas en el vertedero. Sin embargo, este capítulo analiza el valor económico de estos arribazones y la conexión entre el valor y la función de esos recursos en las actividades agrícolas a través de la explotación de un cuestionario dirigido a agricultores en la isla de Gran Canaria y la aplicación de la microeconometría. En el capítulo quinto se detallan las principales conclusiones de esta tesis donde es natural preguntarse si estas tres aportaciones científicas pueden aportar conocimiento sobre la importancia de ecosistemas marinos de territorios insulares en las diferentes políticas de gestión. Lo cierto es que una política marítima integrada para los territorios insulares necesita dotarse de herramientas de gestión como el modelo bioeconómico evolucionado para enfrentarse a los desafíos de la globalización y la competitividad, el cambio climático y la degradación del medio ambiente marino y hacer frente a las cuestiones del empleo, el crecimiento y la sostenibilidad. Por una parte la tecnología y los conocimientos técnicos permiten a los territorios insulares obtener mayores beneficios del mar y cada vez más gente, residentes y turistas, acuden a las costas para sacar partido de ello. Por otra parte, el efecto acumulado de todas las actividades está provocando conflictos de aprovechamiento y el deterioro del medioambiente marino del que depende todo lo demás. Respecto al capítulo tercero, éste supone una aplicación potencial para los valores de no-mercado en la gestión de las zonas costeras al incluir cuestiones importantes relativas a determinadas estructuras de gestión como las áreas marinas protegidas y a ciertos tipos particulares de hábitat como los arrecifes de coral de la Bahía de Murdeira o las playas, lugar de desove de las tortugas y también de amenidades turísticas. Respecto a la última aplicación, donde se propone el uso de algas como enmienda a la producción, aprovisionamiento, regulación y apoyo de cultivos agrícolas, los servicios ecosistémicos son especialmente importantes para mantener la capacidad productiva de la tierra debido a los procesos naturales de control de plagas y enfermedades, regulación del ciclo del agua, polinización, nutrientes, descomposición de desechos tóxicos y otros servicios ecosistémicos asociados, como el valor del paisaje en la actividad turística. Finalmente, el cierre de la tesis expone las referencias bibliográficas que han enriquecido y justificado el desarrollo de la misma y los cuestionarios empleados en la misma.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 10
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 11 CAPÍTULO 2. EL MODELO BIOECONOMICO PARA LA GESTIÓN INTEGRAL DE LAS ZONAS COSTERAS. “A model, like a novel, may resonate with nature, but it is not a real thing.” Oreskes, Shader-Frechette, and Belitz, 1994. 2.1 Introducción Las zonas costeras acogen la mayor parte de la población y de la actividad económica global; tanto la actividad que opera en tierra (industria, comercio, agricultura, turismo), como la que tiene su base en el mar (pesca, acuicultura, diversas formas de recreación y nuevamente, turismo). La actividad residencial y las diversas actividades económicas que operan en las zonas costeras, generan impactos sobre los ecosistemas litorales. Además, las zonas costeras reciben impactos por escorrentía de las actividades que se desarrollan aguas arriba. Y también son la plataforma que hace de interface entre las actividades que se desenvuelven mar adentro y las que se llevan a cabo en tierra firme. Finalmente, en las zonas litorales residen habitualmente infraestructuras relacionadas con la provisión de servicios públicos fundamentales, como las desaladoras de agua de mar y las depuradoras de aguas residuales y los emisarios submarinos, que transforman la fisionomía y funciones del litoral; también este recibe impactos cuando estas estructuras presentan déficits de funcionamiento (salmueras, aguas residuales sin depurar, lixiviados procedentes de vasos de vertido de residuos sólidos próximos, etc.) (Martínez et al. 2007; Turner 2000).
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 18 El análisis coste beneficio social (en adelante, ACB) es una herramienta comúnmente aceptada para guiar la toma de decisiones en este y otros contextos debido a que se fundamenta en la simple pero poderosa intuición de que cualquier decisión que contribuya a elevar el bienestar neto de la sociedad (beneficios menos costes), legítimamente puede ser adoptada. O bien que entre dos proyectos o políticas rivales, debe elegirse aquella que arroje una contribución más elevada al bienestar social. Sin embargo, la traslación de estos simples criterios de decisión al contexto que nos ocupa, la gestión integrada de la multifuncionalidad que caracteriza a los ecosistemas litorales, plantea desafíos no desdeñables. Los servicios de los ecosistemas son outputs generados por los sistemas naturales pero su valor depende de cuánto sean apreciados por la gente. El conocimiento requerido para cuantificar los vínculos entre los cambios ecológicos y el bienestar humano, aunque en constante evolución, es aún incompleto (Carpenter et al. 2006). De un lado, la relación entre los cambios estructurales y funcionales de los ecosistemas y el bienestar social, aunque abordada desde múltiples enfoques conceptuales, carece en general de modelos empíricos contrastados que permitan sustentar decisiones inatacables. De otro lado, buena parte de los servicios de los ecosistemas son difícilmente comprensibles por buena parte del público en términos que les permitan construir preferencias bien informadas con respecto a ellos, al menos si no median exhaustivos procesos deliberativos (Spash 2008; Turner 2007). Además de todo ello, si bien la construcción de modelos para fundamentar decisiones relacionadas con el modo en que los cambios en los sistemas ecológicos afectan al bienestar humano ha propiciado un importante volumen de trabajo interdisciplinar, todavía no se ha avanzado lo suficiente en la construcción de criterios robustos de traducción de la información primaria relativa a los cambios en las funciones ambientales de los ecosistemas en información significativa para las personas. Precisamente el reciente desarrollo de la ecología interpretativa persigue subsanar ese déficit (Schlesinger, 2010). Más allá de que las disciplinas naturales y sociales dialoguen desde sus respectivas zonas de confort, se trata de la elaboración transdisciplinar de un soporte conceptual a un marco de modelización ecológica y económica conjunta, desde el que describir las relaciones funcionales sobre las que se pueda llevar a cabo l cuantificación de los cambios en los beneficios económicos derivados de decisiones y procesos que afecten a los servicios de los ecosistemas.
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 19 Este marco de análisis conjunto para vincular políticas y procesos a cambios ecológicos, y éstos a variaciones en el bienestar social, debe ser capaz de vincular con precisión cambios en las presiones con cambios en resultados que importen a las personas, y éstos con cambios en el nivel de bienestar que las personas experimentan. Además, el concepto de servicios de los ecosistemas debe ser expresable en términos de la teoría económica de la utilidad (Wainger et al. 2001; Turner et al. 2008). Esto implica que el marco conceptual de referencia debe ser capaz de tratar no sólo con valores de uso, sino también con los que la economía ambiental denomina valores de no-uso (de existencia, de opción y de herencia), incluyendo en esta categoría los relacionados con acciones que modifican los riesgos de ocurrencia de cambios en los ecosistemas (resiliencia). Al mismo tiempo, debe permitir distinguir entre la métrica de los servicios de los ecosistemas y la empleada para medir los beneficios derivados de esos servicios; y, de acuerdo con la economía del bienestar, expresar los beneficios o costes como cambios en el bienestar social que resultan del uso y disfrute de los servicios de los ecosistemas por las personas, a su vez expresados como la disposición a dar algo, a pagar, por ejemplo, a cambio de algo que las personas valoran. Esta distinción es importante porque implica diferenciar, por ejemplo, entre el cambio en la concentración de nitrógeno de un cuerpo de agua y otra forma de presentar este cambio más cercana a lo que la gente puede valorar, tal como qué porcentaje del ecosistema de referencia ya no puede sustentar una especie con valor comercial debido a la concentración de nitrógeno existente en ella; o que porcentaje del mismo no puede albergar, por la misma razón, determinado tipo de actividades recreativas. Algunos autores han desarrollado marcos de análisis que persiguen satisfacer los requerimientos formulados más arriba (Brown et al. 2007; Wainger y Marzzotta, 2011). En los párrafos que siguen se presenta un marco de análisis útil para sustentar la adopción de decisiones de planificación y gestión en el contexto de ecosistemas litorales multifuncionales, en los que la función recreativa del ecosistema desempeña un rol relevante, con en el caso de los territorios insulares con especialización en el turismo. Tiene como propósito vincular conceptos y relaciones del ámbito de la ecología y la economía para evaluar los beneficios de opciones alternativas de gestión. La figura 2.x. muestra las funciones y métricas que son empleadas para vincular cambios en las acciones humanas que afectan al ecosistema a los cambios resultantes en el nivel de bienestar.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 20 Figura 2.1. Marco para estimar los beneficios y costes de cambios en los ecosistemas. Fuente: Elaboración propia a partir de Wainger y Marzzotta, (2011) En la Figura (2.1), las cajas muestran mediciones referidas a cambios que evolucionan desde los de carácter biofísico, esto es, cambios ecológicos significativos, a los que se refieren a cambios en los servicios provistos por los ecosistemas, para concluir con los que de modo explícito miden los costes o beneficios sociales, tanto en términos monetarios como en otros indicadores de bienestar. Las flechas representan las cuatro principales funciones que son requeridas para explicar los vínculos entre lo contenido en cada cuadro y el siguiente. Por ejemplo, la desalación de agua de mar para la obtención de agua potable (acción) genera bajo ciertas condiciones un vertido de salmueras (vector de presión) que incrementan la salinidad del medio disminuyendo la productividad biológica del mismo, desde las comunidades primarias bentónicas y el resto de especies que se sustentan sobre éstas (cambios en los resultados ecológicos). Estos cambios ecológicos modifican la abundancia de especies concretas que tienen valor comercial alimentario o recreativo (bienes y servicios producidos por el ecosistema) y, finalmente, estos últimos se traducen en costes sociales que pueden ser evaluados por ejemplo en términos de pérdida financiera por unidad de esfuerzo extractivo, o también por reducción del valor unitario de actividades recreativas que descansan en la observación de la flora y fauna marina afectadas.
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 21 El esquema propuesto igualmente es útil para establecer y medir en términos apropiados los efectos de políticas públicas que persigan mejorar la integridad ecológica de ecosistemas litorales previamente afectados por diversos usos humanos. Así, por ejemplo, las políticas orientadas a elevar la tasa de depuración de aguas residuales vertidas al litoral u otros cauces públicos, reducen la presencia de vectores contaminantes en las aguas costeras. La función de impacto a construir para evaluar esta relación debe tomar en cuenta aspectos como la capacidad de asimilación del ecosistema litoral y la hidrodinámica costera que determina los mecanismos de disipación y alejamiento de sustancias contaminantes de las zonas costeras. La función de respuesta relaciona los cambios en la presencia de sustancias contaminantes con los cambios en los parámetros biofísicos que expresan la integridad del ecosistema, mayoritariamente en términos de abundancia de poblaciones, de biodiversidad y de producción primaria. La determinación de una función de respuesta fiable reviste una extraordinaria complejidad. Por una parte, la convergencia de presiones (contaminantes u otras) sobre un ecosistema puede provocar interacciones entre ellas difíciles de precisar, controlar y evaluar. Por otra parte, la selección de los indicadores de estado adecuados para representar los cambios experimentados por el ecosistema es inevitablemente controvertida y el empleo de opiniones expertas para ello no excluye el problema de cómo tratar con elevados valores de las varianzas, presente en muchas ocasiones (Palmer et al., 2005; Niemi y McDonald, 2004). Finalmente, existe un problema de no reversibilidad de las funciones de respuesta, que ha sido empíricamente probado, que hace que la respuesta del ecosistema a incrementos o remociones de los factores de presión (contaminantes, por ejemplo) de la misma cuantía pueda ser significativamente distinta (Jackson y Hobbs, 2009). Todo ello hace que la relación entre la dosis en que se aplica la depuración de aguas y los resultados en términos de regeneración del ecosistema no sea fácilmente determinable a priori, por lo que deberán adoptarse criterios de gestión adaptativa, que habrán de tener en cuenta los costes de la implementación de sistemas de tratamiento modulares. La función de producción de ecoservicios permite distinguir y establecer una relación entre los cambios biofísicos del ecosistema y el grado en que estos cambios representan bienes y servicios útiles para la sociedad. Claramente, esta relación está fuertemente mediada por la estructura de usos del sistema litoral. En el caso de la depuración de aguas,
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 22 si la actividad predominante es extractiva, la función de producción de ecoservicios estará relacionada con el aumento de la productividad biológica del sistema y, de ahí, con el incremento de las poblaciones de especies con valor comercial alimentario. Mientras que en litorales donde predomina la función recreativa, por ejemplo debido al desarrollo experimentado por la industria turística, la función de producción deberá ponderar sobre todo los cambios en paisajes y especies que tienen más importancia para el sustento de las actividades de observación de la fauna, flora y escenarios submarinos, por ejemplo. Asimismo, la importancia de la función de conservación puede variar críticamente entre socioambientes distintos por lo que la relación entre las variaciones biofísicas del ecosistema y la función de producción de ecoservicios, depende en cada caso de los indicadores tomados en cuenta para evaluar la integridad del ecosistema (Cho et al. 2009; Massey et al., 2006). Finalmente, la función de beneficio/daño social de la depuración de aguas debe asumir la tarea de poner valor económico y, en su defecto, en término de otros indicadores relevantes para el bienestar humano, a los cambios en los ecoservicios producidos por el ecosistema. Para los bienes y servicios para los que existe mercado, la teoría económica sugiere que los precios de mercado son buenos indicadores en el caso de mercados competitivos, y que debería estimarse el precio sombra de la variación de los ecoservicios producidos, en caso contrario. En el caso que nos ocupa, la recuperación biológica de especies con valor comercial extractivo podría valorarse mediante el precio de mercado de las mismas, mientras que en el caso de las actividades recreativas podría emplearse para valorar los cambios en ecoservicios producidos la metodología de precios hedónicos, ampliamente contrastada como idónea para este propósito. La valoración de la función de conservación requeriría el empleo de metodologías que capturaran los diferentes valores de no uso, basados en preferencias declaradas, como la valoración contingente y los experimentos basados en modelos de elección discreta (Freeman, 2003). Aunque se acepta que las valoraciones monetarias facilitan la comparación de costes y beneficios y, en consecuencias, la adopción de decisiones apoyadas en la evaluación de los mismos, se asume que ciertos cambios en los ecoservicios pueden ser más rigurosamente medidos por indicadores no monetarios, que al mismo tiempo pueden resultar buenos aproximadores de cambios en el bienestar social (Wainger y Boyd, 2009). Adicionalmente, el empleo de procesos deliberativos y evaluación multicriterio puede contribuir a generar valores económicos fiables para servicios ambientales que no son
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 23 usualmente valorados y sobre los que la sociedad a priori posee escasa información (Kolinjivadi et al., 2015). El marco presentado no exige sin embargo que en todos los casos de análisis de relaciones entre cambios en el medio biofísico y cambios en el bienestar social medien la totalidad de los vínculos recogidos en el esquema que lo resume. En casos como el de la pesca, las funciones de impacto y de respuesta del ecosistema son coincidentes, y la cadena de relación causal se simplifica. Este marco, por otra parte, presenta notables concomitancias con el enfoque en el que se sustenta el sistema de indicadores conocidos como DPSIR (driving force-pressure-state-impact-response), por lo que los esfuerzos llevados a cabo en este ámbito para construir sistemas de indicadores que relacionen las acciones humanas que impactan los ecosistemas con los cambios en los mismos y con la forma en que estos últimos afectan nuevamente a las variables socioeconómicas, pueden ser tomados para operativizar el marco presentado en el contexto de la gestión de ecosistemas litorales. Finalmente, el marco formulado para el análisis de los vínculos entre los usos sociales de los ecosistemas y los costes y beneficios sociales derivados de ello, constituye el fundamento de la noción de gestión integrada de zonas costeras (GIZC) que se desarrolla en la sección siguiente. Este paradigma de gestión servirá de sustento a los modelos teóricos y empíricos de optimización del uso social de los recursos del litoral que se presentan en los capítulos siguientes. De presentar la evolución del concepto y los marcos normativo y ejecutivo de la GIZC en el ámbito europeo se ocupa la siguiente sección de este capítulo. 2.3 La gestión integrada de zonas costeras: principios y aplicaciones al contexto de economías turísticas. 2.3.1 Introducción Los mares y costas son un recurso vital del que dependen millones de personas en el mundo que ofrece una amplia gama de servicios de los ecosistemas que son esenciales para la salud del medio ambiente.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 24 Muchos estudios científicos llevados a cabo en el ámbito europeo y mundial ponen de manifiesto cambios de muy diversa naturaleza que están aconteciendo en los ecosistemas costeros y marinos y que apuntan hacia una pérdida de la capacidad de recuperación de los mismos con respecto a las presiones que deben soportar y a las alteraciones que éstas provocan. A pesar del ya alarmante estado de conservación de los mares europeos (Halpern et al., 2008; Molnar et al., 2008; Selman et al., 2008), se espera que las presiones sobre los ecosistemas marinos sigan aumentando. Es necesario un nuevo enfoque de gestión del medio marino que se caracterice por el empleo de múltiples escalas, una perspectiva a largo plazo y la gestión adaptativa orientada tanto a la conservación de los ecosistemas como a optimizar su potencial de producción de bienes y servicios. El nuevo paradigma de la gestión basada en priorizar la visión de ecosistema, requiere métodos apropiados para la recopilación de datos, el seguimiento y la evaluación de los mares y costas. Para ello, varios estudios han organizado las aguas de las plataformas continentales del mundo. Sherman et al. (1993) consideraron 64 grandes ecosistemas marinos mientras que Spalding et al. (2007) aplicaron un modelo más desagregado de clasificación, que proporciona 232 ecorregiones marinas, de las cuales alrededor de 20 serían las europeas. El enfoque de Gestión Integrada de Zonas Costeras (GIZC) asume la existencia de diferentes grupos de interés con respecto a los recursos y funciones ambientales de los ecosistemas costeros. De esta diversidad de usos e intereses nacen conflictos, expresables unos en términos de la capacidad de la naturaleza para proveer de forma sostenida las demandas de recursos y servicios ambientales del ecosistema natural formuladas por el conjunto de la sociedad, y otros en términos de usos alternativos y excluyentes, que benefician de forma diferente a distintos colectivos sociales, como por ejemplo entre las actividades extractivas y recreativas. En ausencia de la información adecuada, y de procesos de decisión que tomen en cuenta las verdaderas preferencias sociales, las decisiones adoptadas serán probablemente socialmente ineficientes. Así las actividades humanas se despliegan a lo largo de los sistemas litorales sin atender a criterios expresos
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 25 de bienestar para la sociedad en su conjunto. En su lugar, el mapa de estos despliegues responde a la influencia de los diferentes grupos de presión sobre los ámbitos de decisión. La evaluación cuantitativa y cualitativa de los servicios de los ecosistemas costeros en el espacio y en el tiempo debe permitir una mejor comprensión de los impactos que los cambios en el uso de las zonas costeras y del espacio marítimo tienen sobre la integridad y funciones de los ecosistemas, y en consecuencia, sobre el bienestar social a largo plazo. Esta perspectiva debe incluir también procesos tales como el turismo y la expansión urbana, los puertos y el transporte marítimo, así como los impactos del cambio climático y de las diferentes opciones de adaptación al mismo. La Agencia Europea del Medio Ambiente analizó las tendencias subyacentes al desarrollo de los territorios costeros de Europa (EEA, 2006a; EEA, 2008) apuntando a la necesidades de generar datos y herramientas de análisis orientadas a la gestión integrada y la sostenibilidad de los espacios costeros, incluyendo la contabilidad ambiental de los ecosistemas. 2.3.2 La política marítima integrada de la UE La nueva política marítima integrada pretende aplicar a los océanos y los mares un enfoque holístico, prometiendo reemplazar el enfoque de gestión compartimentada de los recursos por una visión de la gestión basada en los ecosistemas. En diciembre de 2007 el Consejo Europeo aprobó el diseño de política marítima integrada (PMI) propuesta por la Comisión Europea (Comisión Europea, 2007a) y el correspondiente Plan de Acción (SEC (2007) 1278). La política marítima global se formuló con el objetivo de fomentar las oportunidades económicas y sociales relacionadas con el litoral, en el contexto de un uso sostenible de los mares. El Plan de Acción reflejaba el nuevo enfoque integrado de los asuntos marítimos, cubriendo un amplio espectro de temas que iban desde el transporte marítimo, a la competitividad de las empresas marítimas, el empleo, la investigación científica y la protección del medio marino. En esencia, el marco proporcionado por La Política Marítima Integrada perseguía cuatro objetivos: 1) promover la integración de las estructuras de gobierno; 2) la construcción de bases de conocimientos y de herramientas transversales; 3) la búsqueda activa de sinergias y una mayor coherencia entre las políticas
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 26 sectoriales; 4) y la aplicación de las acciones de la PMI a través de soluciones específicas, adaptadas a las características específicas de las regiones marinas regionales. La ordenación del espacio marítimo, en combinación con el aumento de conocimiento del medio marino, debía ser capaz de generar confianza a las inversiones, mejorando claramente la forma de gestionar los espacios marinos, y preservando sus ecosistemas. Debía, en fin, convertirse en un instrumento práctico a todos los niveles relevantes de gobernanza. 2.3.2.1 La gobernanza de las regiones costeras y marinas Con el fin de armonizar la aplicación de la Política Marítima Integrada, la Comisión Europea propuso un conjunto de directrices que ofrecían a los Estados miembros un enfoque integrado para mejorar la gobernanza marítima conjunta, invitando a los gobiernos a elaborar sus propias políticas marítimas nacionales integradas, basadas en una serie de principios comunes, y a trabajar en estrecha colaboración con sus grupos de interés, en particular los que operan en las regiones costeras. Las Directrices persiguen crear un vínculo entre las bases de conocimiento (investigación y estadísticas), la ordenación del espacio marítimo (el papel de las regiones costeras en la planificación coordinada) y el enfoque por ecosistemas (estrategia marina). Este último, consagrado en la Directiva Marco de Estrategia Marina, requiere que los grandes ecosistemas marinos transfronterizos se preserven para mantener la base de recursos de todas las actividades marítimas. Para ello propone pensar en términos de cuencas marítimas, junto con las regiones y sub-regiones marinas previstas en la Directiva. Para propiciar la planificación integrada sobre bases comunes, la Comisión adoptó una estrategia europea de investigación marina y marítima con el fin de intensificar la cooperación entre los investigadores y desarrollar los mecanismos de gobernanza necesarios para hacer esto posible. La estrategia propuso el desarrollo de una asociación de grupos de interés - científicos, responsables políticos, la industria y la sociedad civil – que se pusiese de acuerdo sobre las prioridades y desarrollara de forma conjunta la programación de la actividad científica, para lograr un progreso constante basado en el acceso libre y pleno a los resultados de investigación previamente generados. La
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 27 Comisión proporcionó la lista de los principales temas de investigación que requerían un planteamiento de transversalidad temática (Comisión Europea, 2008b): El cambio climático y los océanos. Impacto de las actividades humanas sobre los ecosistemas costeros y marinos y su gestión. Enfoque ecosistémico para la gestión de los recursos y la ordenación del territorio. La biodiversidad marina y biotecnología. Las aguas continentales y las aguas profundas. La oceanografía operacional y la tecnología marina. La explotación de las energías renovables marinas. La Comisión propuso el lanzamiento de un nuevo modelo de gestión de la investigación que revistiera la forma de un Foro que reuniese de una forma eficaz a largo plazo a las redes existentes y a todos los socios clave en la investigación marina y marítima, y a los sectores industriales relacionados. Este Foro debería actualizar de forma continua las prioridades de investigación, determinando las deficiencias, implementando nuevas formas de cooperación, proponiendo métodos de financiación apropiados y promoviendo la explotación más eficiente de los resultados de investigación. Basándose en esta propuesta, se creó la Plataforma Costera, Marina y Marítima Europea, que inició sus trabajos en noviembre de 2008 con la creación de redes de investigadores y profesionales.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 34 sistema de información. Experiencia ICAN es especialmente importante para el desarrollo del concepto de interoperabilidad de los atlas costeros (Dwyer y Wright, 2008), que cumple con las normas de aplicación desarrolladas para la implementación de la infraestructura de información espacial europea (INSPIRE, 2007). También es relevante para la formación del Sistema de Información sobre el Agua para Europa (WISE por su acrónimo en inglés), en particular de su sección marina. 2.3.3.3 Requerimientos de información La evaluación ambiental integrada de zonas costeras y espacios marítimos debe centrarse en la sostenibilidad de los usos del mar y de las actividades marítimas, mediante el análisis de cuatro bloques de información principales: Desarrollos y presiones contaminantes que afectan a las áreas costeras y marinas. Servicios proporcionados por los ecosistemas de las zonas costeras y marinas. La vulnerabilidad al cambio ambiental (incluido en este concepto el cambio climático) y las necesidades de adaptación al mismo. Las respuestas políticas y la gestión del espacio marítimo (por ejemplo la GIZC y la Planificación del Espacio Marítimo). Para hacer frente a estos desafíos el sistema de información que se construya tiene que lidiar simultáneamente con la construcción y la vinculación de los conjuntos de datos espaciales de calidad garantizada, el desarrollo de conjuntos de indicadores básicos para el análisis y diseño de sistemas de información interactivos e interoperables. La evaluación de las zonas costeras y marinas requiere la integración multidimensional de datos e información. Deben además integrarse en el marco de lo que se ha definido como enfoque de ecosistema, concentrándose en las regiones o subregiones marinas. La integración de datos transversal a diferentes temas ambientales (por ejemplo, territorio, agua, biodiversidad) requerirá la conformación de unidades espaciales (masas de aguas costeras y de transición, las demarcaciones hidrográficas o las regiones costeras) y de
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 35 sistemas de referencia que puedan servir como base común para la contabilidad ambiental (detección de los cambios). La evaluación de los sectores económicos (por ejemplo, transporte marítimo o el turismo), debe incluir el análisis de los problemas ambientales asociados a su desarrollo. La integración de datos en torno a las relaciones de causa-efecto existentes (característica del enfoque DPSIR), debe proporcionar vínculos para enlazar diferentes bits de información en una cadena que permita generar consecuencias reveladoras de las acciones que tienen impacto sobre el medio costero y marino. Esto es especialmente útil para el desarrollo de capacidades para evaluar la vulnerabilidad de los sistemas costeros y marítimos a los impactos del cambio climático y para determinar las necesidades de adaptación. Las evaluaciones pueden beneficiarse de procesos estructurados de gestión de datos que incluye el flujo racionalizado de datos y el desarrollo de indicadores relevantes de evaluación de las políticas. Desde el año 2002 ha venido funcionando un grupo de trabajo sobre indicadores y datos (WG-ID) que ha desarrollado dos tipos de indicadores (Comisión Europea 2002; EEA, 2006c). El empleo de indicadores complejos para evaluar el progreso en la implementación de la GIZC (Pickaver et al., 2004; Pickaver, 2008), permite a los profesionales y gestores evaluar hasta qué punto los principios proporcionados por la Recomendación en materia de GIZC han inspirado en la práctica la gestión costera. Otro tipo de información se ha desarrollado en torno a un conjunto de 27 indicadores para medir la sostenibilidad del desarrollo en las zonas costeras (WG-ID). Estos indicadores cubren aspectos ambientales, económicos y sociales de la gestión costera, siguiendo los principios dados por la Recomendación de GIZC de la UE. Este conjunto de indicadores ha sido probado por algunos observatorios costeros nacionales (Lescrauwaet et al., 2006) y de manera más sistemática a través de un proyecto Interreg IIIC (DEDUCE, 2007). Este esfuerzo ha tenido continuidad a través de un Proyecto presentado al Séptimo Programa Marco, ejecutado entre los años 2010 y 2013, cuyo propósito principal es mejorar el diseño de indicadores costeros para hacerlos más funcionales a los requerimientos de información de las políticas de GIZC en el Mediterráneo y la región del mar Negro.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 36 Sin embargo, la definición de un conjunto común de indicadores de sostenibilidad continúa enfrentándose a la compleja prueba de validez relacionada con la viabilidad de un sistema común de manejo costero, en la práctica dificultada por la diversidad de las condiciones costeras en las diferentes regiones litorales de Europa. Estas dificultades han estimulado el desarrollo de nuevos enfoques que se basan en una metodología más agregada (Marotta et al., 2008.) o en la adopción de un enfoque más cualitativo, en el que la evaluación de las condiciones y de los impactos de las actividades y las políticas pueda ser aproximada por indicadores ad-hoc, sin sacrificar del todo la comparabilidad y la coherencia (Pickaver y Salman 2008; EUCC, 2008) demostrado por el éxito del indicador de progreso GIZC. En cualquier caso, el trabajo metodológico para enfocar de manera más apropiada la gestión sostenible de las zonas costeras y la generación de indicadores que la sustenten debe continuar, puesto que aún hay potencial de progreso. Esto debería permitir, entre otras cosas, correlacionar de manera rigurosa la relación que pueda existir entre las mejoras que puedan lograrse en el estado de las zonas costeras y las estrategias de GIZC implementadas (Comisión Europea, 2007b). La cooperación internacional es cada vez mayor entre los grupos de trabajo e instituciones que se ocupan de los indicadores de gestión costera y oceánica integrados (UNESCO/COI, 2006). La Planificación Espacial Marina hace cada vez más uso de la elaboración de indicadores, en el marco de una creciente implementación del enfoque de gestión basada en el ecosistema (UNESCO/COI, 2009). Iniciativas que persiguen este mismo tipo de objetivos pueden encontrarse cada vez con más frecuencia en diferentes partes del mundo (Douvere, 2008). El diseño de Atlas Costeros y la cooperación entre los sistemas de información subyacentes a los mismos, están impulsando la armonización de datos y la identificación a nivel nacional de la brecha existente entre el conocimiento que se tiene y el que sería deseable (Dwyer y Wright, 2008). Todos estos procesos caminan en la dirección de subrayar la importancia de los sistemas de datos y de información en el contexto de la gestión armonizada de los diferentes usos del mar. En este contexto, la Política Marítima Integrada de la UE ha hecho una fuerte apuesta por lograr un sistema de información compartida para la gestión sostenible del espacio marítimo europeo.
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 37 En resumen, los retos que la gestión sostenible de los ecosistemas litorales basada en bases de datos y sistemas de información relevantes debe asumir se sintetizan en: La racionalización y transparencia de la vigilancia, que contribuya a proveer información fehaciente sobre los impactos soportados por el ecosistema litoral y las consecuencias de los mismos para la integridad de los ecosistemas y la viabilidad de las actividades que se sustentan sobre las funciones ambientales que dichos ecosistema proveen. Apuntalar los datos y la información relevante sobre los cambios en el entorno físico con la recopilación de datos socioeconómicos que reflejen apropiadamente la evolución de las actividades humanas que afectan y son afectadas por los cambios en el sistema costero y marino. Representar adecuadamente la información disponible en sistemas de información geográfica que faciliten en análisis holístico de los problemas y tendencias a través de las transversalidades existentes entre los subsistemas natural y socioeconómico. Procurar los flujos de información y la interoperatividad de los sistemas de información y atlas costeros, claves para el apoyo de las estrategias de gestión sostenible del medio marino y para la ordenación de los espacios marinos. Estos retos cobran más significado si cabe en los ecosistemas litorales insulares europeos. La discontinuidad con el continente y las especificidades biofísicas de los mismos, reclaman una adaptación creativa de los sistemas de información y de gestión. Adaptación que sin embargo no debe poner en cuestión el interés por un enfoque común europeo, que se resume en el análisis y la gestión basada en ecosistemas, y en la generación y actualización constante de información relevante para alimentar el diseño y evaluación de las estrategias de gestión marina.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 38 2.4 El modelo bioeconómico básico de gestión sostenible de recursos litorales 2.4.1 Introducción La gestión óptima de recursos pesqueros es un proceso complejo que requiere integrar la biología y la ecología con los factores socioeconómicos e instituciones que afectan al comportamiento de los usuarios (pescadores) y a los responsables de su administración (Larkin, P. A., 1996; Nunan, F., Hara, M., y Onyango, P., 2015; Freire, J., y Garcıa-Allut, A., 2000). La aplicación de la Economía al análisis de la explotación de los recursos naturales (bioeconomía), es una rama relativamente reciente de la Ciencia Económica. El tejido socioeconómico es uno de los condicionantes de la actividad pesquera. No solo es necesario que biológicamente exista el recurso, sino que tiene que existir un interés económico para explotarlo. La bioeconomía puede explicar cómo es el interés que empuja a los hombres a utilizar el recurso pesquero, a perfeccionar sus técnicas de captura, transporte y conservación; puede ayudar también a entender cómo y porque el uso del recurso tiene una evolución determinada. Pero a la bioeconomía no se le pide únicamente que explique el por qué y el cómo de un determinado proceso sino que, además, genere mecanismos de corrección; genere soluciones a los problemas que se puedan presentar, cuando una explotación se hace insostenible. La literatura moderna sobre economía de la pesca empieza con el trabajo del biólogo M.B. Schaefer (1954) quien aplicó su teoría a diversas especies comerciales. La frontera entre la biología y la economía que trata de explicar qué pauta de explotación debe ser biológicamente sostenible y además racional desde el punto de vista de los costes, fue cruzada por H.S. Gordon (Gordon, H.S., 1954) al presentar las ideas de Schaefer como un modelo económico identificando, además, problemas relacionados con el libre acceso a los caladeros. Por este motivo, el modelo de Gordon-Schaefer se ha convertido en la herramienta de partida para el análisis de la gestión de recursos marinos y a día de hoy sigue siendo ampliamente citado (Willman, R., 2008; Colin-Castillo, S., y Woodward, R. T., 2015).
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 39 Un desarrollo teórico posterior ha sido capitaneado por C.Clark (1973), quien identificó en la tasa de descuesto y en la dependencia del coste medio del tamaño del stock, dos factores que pueden explicar las situaciones extremas en las que la sobreexplotación puede conducir a la extinción de las especies. La literatura científica muestra el creciente interés y uso de modelos bioeconómicos como herramienta para el análisis de políticas integradoras de la actividad humana y la dinámica de los recursos naturales. En concreto, el interés por responder las diferentes preguntas que surgen al modelizar la realidad compleja de las pesquerías ha dado lugar a un amplio rango de modelos bioeconómicos (Prellezo, R., et al, 2012, Munro y Sumaila, 2015). 2.4.2 Modelo bioeconómico básico El presente capítulo modela matemáticamente la gestión de recursos marinos bajo el enfoque de Colin W. Clark (2005) a partir del concepto de máximo rendimiento sostenible (MSY –maximun sustainable yieldpor sus siglas en inglés) al ser éste el objetivo de gestión más simple posible que explica el hecho de que el stock de recursos biológicos no se puede explotar indefinidamente sin una pérdida definitiva de productividad. El concepto de máximo rendimiento sostenible basado en el modelo de crecimiento biológico (ver gráfico (1)) asume que para cualquier población bajo un determinado nivel K, existe un excedente de producción que puede ser extraído en perpetuidad sin alterar el nivel de existencias. Máximo rendimiento sostenible. Si no se extrae el excedente, por otro lado, el correspondiente aumento en las existencias, en última instancia se acerca a la capacidad de carga K, donde el excedente de producción se reduce a cero. Puesto que el excedente de la producción es igual a rendimiento sostenible en cada nivel de población, resulta que el rendimiento máximo sostenible se consigue en el nivel de población donde el excedente de producción es mayor (por ejemplo, en el nivel donde se maximiza la tasa de crecimiento de la población).
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 40 Se ha puesto de manifiesto que, el concepto de rendimiento máximo sostenible es, en muchos sentidos, demasiado simplista para servir como un instrumento operativo válido para la gestión de la mayoría de los stocks de recursos. Se han planteado graves objeciones por motivos biológicos y socioeconómicos. Por el lado de la biología, el concepto de rendimiento es frecuentemente ambiguo, especialmente en aquellos casos en los cuales se extraen varias especies ecológicamente interdependientes. En tales casos la maximización del rendimiento para cada especie por separado es imposible y, por lo tanto, debe emplearse algún método de ponderación. El resultado, por tanto, dependerá del sistema de ponderación, ya sea en términos de peso, contenido proteico, calórico o valor económico. El concepto de rendimiento máximo debe ser claramente modificado si esas circunstancias van a ser incorporadas al modelo. La palabra “sostenible”, biológicamente es igual de complicada. Muchos stocks de recursos, particularmente las poblaciones marinas, están sometidas a grandes e impredecibles variaciones. Los grandes rendimientos que pueden ser bastantes factibles cuando los niveles poblacionales son elevados podrían obviamente no ser sostenibles al K MSY Nivel de población Excedente de producción equivalente al rendimiento sostenible Gráfico 2.1. Máximo rendimiento sostenible basado en el crecimiento biológico
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 41 bajar los niveles de población. La modificación del concepto de rendimiento máximo sostenible requiere pues, incluir tales fluctuaciones. Todas estas objeciones biológicas del concepto de rendimiento máximo sostenible son significativas pero más aún lo son las económicas. Salta a la vista que, el concepto de rendimiento máximo sostenible está únicamente dirigido a los beneficios de explotación del recurso (incluso aquí el concepto es particularmente trivial) e ignora por completo el lado de los costes en las consideraciones de coste-beneficio. Este error significa fundamentalmente que, el MSY es prácticamente inútil para describir teorías de explotación de recursos renovables. De manera inequívoca, esto podría expresarse como que cualquier industria de recursos comerciales sopesará los costes equitativamente con los beneficios. Como se explicó antes, es sumamente improbable que en cualquier caso particular, la política de extracción de MSY resulte ser óptima en sentido económico. La cuestión sigue siendo si MSY posee alguna justificación normativa. Aquí tomaremos esta posición: si se toma como una restricción en lugar de como una necesidad de aspiración de explotación, MSY podría ciertamente tener orientaciones deseables. Como se ha visto, varias situaciones de explotación comercial podrían conducir a sobreexplotación de recursos biológicos en el sentido de que la población podría reducirse a niveles muy por debajo del MSY. Hay razones convincentes por las cuales un resultado -el cual actualmente podría ser óptimo desde el punto de vista de la explotación del recursopuede distar mucho de ser óptimo desde el punto de vista social. Cuando este es el caso, la intervención pública podría ser justificable y el MSY podría sustentar un buen punto de partida. Aun así, es importante reconocer que las políticas de gestión basadas únicamente en el logro del MSY podrían, casi forzosamente, conducir a graves dificultades surgidas de la irrelevancia económica del concepto. El entendimiento de la deficiencia del concepto de MSY conduce al reemplazamiento del mismo por el concepto de óptimo rendimiento sostenible (OSY). Desafortunadamente, a menudo se hace referencia a este concepto sin ninguna idea clara de que objetivo ha de ser optimizado. El propósito de este capítulo es la rigurosa identificación y análisis de políticas óptimas de gestión de recursos basado en el criterio coste-beneficio de maximización del valor presente de los ingresos económicos netos. Este criterio es relevante tanto en las decisiones de gestión públicas como privadas, aunque la
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 42 especificación de costes y beneficios no es necesariamente la misma en ambos casos. (Generalmente, la gestión privada se preocupa de los costes actuales, internalización de costes; la gestión pública se preocupa tanto de los costes externos como sociales). Uno de los aspectos económicos fundamentales de la gestión de recursos es que los propietarios de los stocks de recursos tienden a ver el mismo como un bien de capital. Esperan que el bien les reporte dividendos a un tipo de interés dado o tener la tentativa de disponer de ese bien. Este resultado puede considerarse como el primer teorema de recursos económicos, desarrollado por Hotelling (1931) en el escenario de recursos exhaustivos. Pero habría que añadir la disyuntiva entre la tasa de crecimiento del recurso frente a la tasa de interés del mercado o, los costes de extracción crecientes a medida que disminuye el stock de recurso (la eficiencia en costes de extracción del mismo decrece). El efecto “descuento” asociado al coste de oportunidad del capital siempre tiene el efecto de inducir el nivel de población óptimo bajo el nivel del MSY, donde las consideraciones coste-eficiencia tienen un efecto contrario. Cuando se consideran ambos efectos, la maximización óptima de beneficios puede darse en cualquier lado del MSY, dependiendo del tamaño relativo de los dos efectos. El libre acceso o la naturaleza del bien como recurso de propiedad común también deben ser tenidos en cuenta. El precio del mercado de acuerdo a la escasez del bien, la elasticidad de la demanda, la tasa de interés variable en periodos inflacionistas, el cambio tecnológico, la presencia o ausencia de sustitutivos… también pueden modificar los efectos. De acuerdo a los resultados de “disipación de la renta” de Gordon (1954), los recursos de libre acceso pueden ser considerados como el segundo teorema fundamental de recursos económicos complementando el teorema de Hotelling de propiedad individual del stock de recursos. Dado que la mayoría de los recursos biológicos no son de propiedad individual, las consecuencias del teorema de Gordon son quizás más interesantes. La explotación de libre acceso es más seria que la gestión de maximización del beneficio, y es más probable que conduzca a resultados biológicos adversos, incluida la posibilidad de extinción. Aumentos en la demanda causan que el recurso de libre acceso sea explotado con más intensidad y, una vez sobrepasado el nivel de MSY, conduce progresivamente a niveles inferiores de producción. El progreso tecnológico que mejora la eficiencia de la
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 43 explotación, podría tener una influencia negativa, produciendo más caídas en la productividad. Desde el punto de vista teórico, la explotación de libre acceso puede tratarse como un caso límite de gestión óptima individualmente en la cual la tasa de descuento se hace infinitamente grande. Esto es intuitivamente claro porque la orientación de explotación de libre acceso limita los motivos de conservación de intereses futuros. Resulta, sin embargo, que muchas de las desventajas de la explotación de libre acceso podrían también surgir ante la propiedad privada del recurso bajo elevadas tipos de interés. En este caso la sobreexplotación conduce a la devastación del recurso a pesar de que los cálculos del valor presente lo justifiquen. La literatura clásica en economía marina principalmente ha adoptado el criterio de maximización de rentas económicas sostenible (por ejemplo, ingresos económicos netos) como ideal en la gestión marina. Este criterio debería ser descartado. Es defectivo pues subestima el coste de oportunidad el capitalo para ser más precisoslo fija en cero. (a) El modelo de crecimiento logístico Discutimos aquí algunos modelos matemáticos de explotación de recursos biológicos extremadamente simples. Están basados en una ecuación diferencial de la forma: )()( thxF dt dx (2.1) Donde )(txx denota el tamaño de la población de recurso en el momento t, donde F(x) es un función que representa la tasa de crecimiento natural de la población y donde h(t) representa la tasa de extracción. Cuando la tasa de extracción h(t) excede de la tasa de crecimiento natural F(x), la ecuación (2.1) implica que el nivel de población tiende a disminuir , y viceversa. Si )()( xFth la población permanece en niveles constantes. En otras palabras, la tasa de crecimiento natural F(x) también se iguala al rendimiento sostenible que puede ser extraído mientras se mantenga fijo el nivel de población x
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 50 ( c) Esfuerzo pesquero. El esfuerzo pesquero puede medirse incorporando datos referidos a las capturas, bien con el número total de salidas de los barcos por unidad de tiempo, o bien por la flota, facturación, o redes y artes de pesca disponibles. El ratio de capturas dividido por el esfuerzo se toma casi siempre como una señal de aproximación del actual nivel de stock de la población de peces. Usaremos las “capturas por unidad de esfuerzo” para tomar como supuesto que las capturas por unidad de esfuerzo son proporcionales al nivel de stock, o que qExh (2.9) Donde E es el esfuerzo y q es una constante denominada coeficiente de capturabilidad. La hipótesis del esfuerzo por unidad de capturas puede derivarse de un modelo probabilístico simple de pesca. Sustituyendo la ecuación (2.9) en el modelo de extracción pesquera, la ecuación (2.7) que se obtiene es .1)( qEx K x rxqExxF dt dx (2.10) Las unidades típicas para los parámetros y variables de este modelo son: Tiempo t: días Esfuerzo E: barcos (estandarizado) Stock de pesca x: toneladas Tasa de capturas h: toneladas/día Capturabilidad q: barcos/día Tasa de crecimiento intrínseco r: / día Capacidad de carga K: toneladas
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 51 El gráfico (2.4) representa un equilibrio estable de la ecuación (1.10) 2.5 El modelo bioeconómico evolucionado de gestión integrada de la multifuncionalidad de los ecosistemas litorales en economías basadas en el turismo Las limitaciones del modelo bioeconómico básico señaladas en la sección anterior constituyen la principal guía para una reformulación del modelo que permita tratar la multifuncionalidad compleja que caracteriza a los ecosistemas litorales. El modelo bioeconómico evolucionado que se expondrá a lo largo de esta sección debe en consecuencia reunir las siguientes propiedades: - Dar cuenta en los términos apropiados de las múltiples funciones valiosas que los ecosistemas litorales poseen para las sociedades humanas, de los servicios asociados a ellas, de la rivalidad que puedan representar los diferentes modos de apropiación de las funciones ambientales que lleve a cabo cada actividad que se desenvuelve en el medio litoral, y de las externalidades cruzadas entre dichas actividades debidas a los impactos positivos y negativos no compensados que se producen entre las mismas. x Tasa de crecimiento dx/dt F(x) qEx x1 Gráfico 2.4. Modelo logístico con tasa constante de esfuerzo E
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 52 - Especificar las funciones de producción características de cada actividad, tomando en cuenta los factores de producción propios y el modo en que los efectos externos de las demás actividades afectan a la disponibilidad de los mismos. - Facilitar la determinación de la combinación óptima de usos del ecosistema litoral, teniendo en cuenta las preferencias sociales y los costes internos y externos de cada una de las actividades que concurren en el uso del litoral. - Proporcionar variaciones de las combinaciones óptimas de usos sociales del ecosistema litoral en respuesta a los shocks exógenos que puedan tener lugar tanto en el ámbito de los procesos naturales como económicos, y a las políticas públicas relacionadas con unos y otros. - Presentar en términos apropiados los efectos distributivos de los shocks y políticas públicas a los que se refiere el apartado anterior. El conjunto de resultados que se derivan de las propiedades señaladas que ha de atesorar el modelo bioeconómico evolucionado de estos resultados, constituye la materia prima fundamental sobre la que se edifica la estrategia de gestión integrada de las zonas costeras. Convendrá en consecuencia detenernos con algo más de profundidad en cada uno de ellos. 2.5.1 Las funciones ecológicas y servicios ambientales de los ecosistemas litorales en islas con especialización en el turismo La literatura sobre las funciones ambientales de los ecosistemas litorales es prolija, y ha proporcionado una identificación exhaustiva de las mismas. Nuestro propósito ahora se centra en seleccionar las más relevantes de modo que, al mismo tiempo que representen los principales usos sociales de las zonas costeras en territorios insulares con especialización en turismo, sean a su vez tratables en el marco del modelo que se pretende especificar. Teniendo en cuenta ello, se propone considerar el siguiente grupo de cuatro funciones ecológicas de los ecosistemas litorales:
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 53 1. La función ecológica reproductiva, asociada a la provisión de biomasa con valor comercial para alimentación y como insumo de actividades industriales no alimentarias (farmacéutica y otras). Se relaciona con las actividades extractivas. 2. La función de producción de amenidades. Se asocia con el conjunto de actividades recreativas y de turismo que tienen como escenario los paisajes y la biodiversidad submarina, se superficie, intermareal y costera. 3. La función de conservación de la biodiversidad y del medio ambiente litoral. Se asocia negativamente a las actividades que generan impactos negativos sobre la integridad del ecosistema litoral, afectando a su biomasa, su biodiversidad y su integridad geomorfológica. 4. La función de sumidero de residuos. Esta función se asocia a la capacidad del medio marino, especialmente, de asimilar residuos de naturaleza diversa a través de la acción de los organismos descomponedores que constituyen parte de su biomasa y a la transformación de estos residuos en compuestos que pasan a formar parte de la cadena alimentaria característica del ecosistema. El vertido de sustancias no biodegradables o de éstas en cantidades que exceden la capacidad de asimilación del medio es lo que se denomina contaminación. Estas funciones están claramente relacionadas entre sí, lo que hace a las diversas actividades que se sostienen sobre ellas interdependientes las unas de las otras. La tabla (2.1) recoge de forma resumida una etiqueta para cada una de las funciones del ecosistema litoral reseñadas, y las principales interacciones que se establecen entre ellas.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 54 Tabla 2.1. Interacciones entre funciones ambientales ecosistemas litorales Extractiva Recreativa Conservación Sumidero Extractiva Reducción de biomasa Reducción biodiversidad Degradación del paisaje Pérdida de biodiversidad Pérdida de biodegradabilidad. Recreativa Perturbación de la fauna Conservación Sumidero Pérdida de productividad Degradación del entorno recreativo Pérdida de biodiversidad Fuente: elaboración propia. De la tabla propuesta se desprende información a priori útil para la formalización de las interdependencias en las funciones de producción de los diferentes modos de uso económico de los ecosistemas costeros. En esta representación la dirección de causalidad viene dada por la fila, mientras que la intensidad de la rivalidad o antagonismo, viene expresada por el color asignado a cada casilla. El rojo representa máxima rivalidad o antagonismo, mientras que el verde representa compatibilidad. El naranja se reserva para formas más leves de incompatibilidad entre usos asociados a funciones. Cada fila expresa el modo en que el desarrollo de una función afecta a las demás, y cada columna por la forma en que cada función es afectada por el resto. Así por ejemplo, la función extractiva define una incompatibilidad severa con la función de conservación, y atenuada con las funciones recreativa y de sumidero. Esta escala es orientativa y se asume que no recoge los matices que se derivarían de un análisis más preciso de estas interacciones. La función extractiva afecta a la recreativa en cuanto ésta depende de la cantidad de biomasa, de biodiversidad encarnada en la misma, y de la integridad de los paisajes litorales afectados por la pesca. En este último caso, se asume que la sobrepesca atrae especies oportunistas que pueden transformar la fisiología y, en función de ello, el cromatismo característico de los fondos marinos (blanquizales, por ejemplo). Poner al mismo nivel la incompatibilidad con la función de sumidero es una simplificación propia de la misma simplicidad del esquema. Se basa en que el
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 55 empobrecimiento de los ciclos vitales de los ecosistemas litorales reduce la capacidad de biodegradación de contaminantes, que es como ha sido caracterizada la función de sumidero. La intensidad biofísica de la relación establecida en este esquema, no presupone sin embargo nada acerca de la valoración social de la misma, que será considerada más adelante. Una asimetría claramente definida en las interacciones entre funciones ecológicas se manifiesta con la función de sumidero. Mientras la exacerbación de esta función se desarrolla en antagonismo severo con la conservación y la recreación, y atenuado con la función extractiva –véase la fila correspondiente-, la columna de la misma función nos informa de que ésta es medianamente afectada por la función extractiva, escasamente por la función recreativa y en absoluto por la función de conservación. Por su parte, la función de conservación manifiesta el mayor grado de compatibilidad con las demás funciones cuando se desarrolla, pero es muy afectada por la exacerbación de las funciones restantes. Nuevamente aparece una nítida asimetría pero esta vez de signo opuesto a la cristalizada en la función de sumidero. También la función recreativa, como se desprende de la observación de la tabla, impacta en menor medida a las demás de lo que éstas impactan a aquélla, sin que esta asimetría revista la misma intensidad que la referida para la función de conservación. Pese a la notable simplificación de las interacciones entre funciones recogida en la tabla (2.1), la integración de las mismas en un modelo bioeconómico manejable requiere añadir un nuevo supuesto simplificador. Se refiere a la función recreativa y consiste en que las actividades que hacen uso de ella pueden ser diseñadas de modo que el impacto representado en la tabla de perturbación de la fauna visitada puede ser reducido a su mínima expresión. Haciendo esto el esquema de interrelaciones puede ser resumido como sigue: hay dos funciones, la de conservación y recreativa, que se pueden desarrollar sin entrar en colisión con las demás, mientras que las otras dos, la función extractiva y de sumidero de residuos, provocan severas o significativas incompatibilidades con las demás, a medida que se desarrollan. El enfoque complementario requerido para la formulación de las funciones de producción de los usos alternativos del ecosistema litoral es el de las funciones de valor social. Éstas
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 56 se refieren al valor marginal que los servicios generados a partir de las referidas funciones tienen como consecuencia de su propio desarrollo (la cantidad producida), y del desarrollo alcanzado por las funciones alternativas que, como se ha visto más arriba, presentan diversos grados de incompatibilidad con la función de referencia. Los supuestos que serán introducidos al respecto, para la posterior especificación de las funciones de producción de los diferentes usos económicos del litoral son los siguientes: 1. Como en el modelo bioeconómico básico, se asumirá que la actividad extractiva se lleva a cabo en un mercado competitivo global y es precio aceptante, esto es, variaciones del nivel de producción no afectan al precio de equilibrio del mercado. En consecuencia, el ingreso medio se asumirá constante y los ingresos totales crecen en proporción a las capturas de la especie representativa. Por el lado de los costes, el coste medio varía con el esfuerzo y con la cantidad de biomasa, que nuevamente depende del esfuerzo realizado en periodos anteriores. Se asumirá igualmente que toda la pesca es profesional, es decir, que o se produce pesca recreativa. Las ecuaciones representativas de la actividad extractiva serán las siguientes: hPxyyE, ;0 ;0 ;0 h y P y x yEEE (2.11) EE PP (2.12) 0 q CT CMa LP LP (2.13) En conjunto, las ecuaciones anteriores significan, respectivamente, que: i) la producción pesquera crece con la biomasa disponible (x), que a su vez se ve negativamente afectada por la contaminación (P), que resulta de la exacerbación del uso del ecosistema litoral como sumidero, y crece con el esfuerzo pesquero realizado (h); ii) que el precio de las especies comerciables se forma en un mercado competitivo global por lo que no depende de la cantidad extraída por los agentes que operan en el ecosistema de referencia; y iii) que a medida que aumenta el esfuerzo pesquero el coste marginal a largo
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 57 plazo de la actividad aumenta como consecuencia del efecto que ello tiene en la biomasa con valor comercial disponible, en otras palabras, por la disminución a largo plazo de la relación rendimiento/esfuerzo. 2. Para el caso de la actividad recreativa representativa, se asumirá igualmente que se trata de un mercado competitivo, operando en un contexto en el que la congestión importa, en línea con lo establecido en la literatura relacionada. El valor de la producción recreativa depende positivamente de la cantidad que a su vez influye negativamente en el precio (congestión), y también evoluciona negativamente Se asumirá que la disposición a pagar decaerá con la congestión y con la degradación medioambiental. Tomando en cuenta lo establecido más arriba en la matriz de interacciones, la degradación ambiental que afecta al turismo depende de la intensidad del uso pesquero y de función de sumidero que se haga del ecosistema. Con respecto a los costes, se asume la existencia de rendimientos constantes a escala por los que el coste medio a largo plazo no variará con la cantidad producida. Las ecuaciones de la función de producción, precios y costes serán las siguientes: PxkyyR,, ;0 ;0 ;0 P y x y k yRRR (2.14) sERR qqqfP ,, ;0 ;0 ;0 S R E R R Rq P q P q P (2.15) LPLPLP CMaCTMCMa (2.16) donde k es la intensidad de capital de la tecnología empleada o cociente capital/trabajo que asumiremos influencia positivamente al output de la actividad; del mismo modo que lo hará la integridad del recurso (poblaciones de especies, biodiversidad, paisajes). La contaminación y otras presiones sobre el ecosistema litoral afectarán negativamente a la producción de recreación. 3. Con respecto a la función de conservación, su función de producción es en realidad la función reproductiva del ecosistema, modificada por la intensidad
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 58 de uso de las otras tres funciones. La función de reproducción del ecosistema puede ser aproximada por la clásica función logística que se emplea para representar el comportamiento biológico de poblaciones singulares. Asumiendo que las actividades recreativas pueden ser diseñadas para que no afecten significativamente a la biodiversidad y a los procesos ecológicos característicos del ecosistema, la función reproductiva se verá negativamente afectada por el ritmo de las extracciones y por la contaminación. El valor marginal social de la misma se puede aproximar por la disposición a pagar media por variaciones en la calidad del medio ambiente litoral, que asumiremos decreciente a medida que mejora la integridad del medio litoral, es decir, a medida que crece el consumo de la función de conservación del ecosistema. Por otra parte, el coste de la función de conservación puede estimarse a partir del coste de oportunidad derivado de los beneficios que la sociedad deja de percibir como consecuencia de los niveles de protección establecidos para el ecosistema en la forma de límites a la pesca y al vertido de contaminantes. Formalmente: SEC qqfY , 0 ;0 S C E Cq y q y (2.17) CC qfp 0 C C q P (2.18) SEC CMaCMaCMa (2.19) 4. Finalmente, la producción de función sumidero puede considerarse una función directa de los factores trabajo y capital dedicados a este cometido y de la efectividad con la que el medio asimila los vertidos recibidos. Se ha supuesto que esta última decrece con la reducción de la biomasa y el empobrecimiento de la biodiversidad, debidos a la actividad extractiva, características que la clave del potencial del ecosistema litoral para transformar residuos en sustancias asimilables por el sistema natural. El beneficio social de la función de sumidero puede ser estimado a partir de los costes evitados en el tratamiento de los flujos de residuos que son vertidos al litoral, hasta alcanzar el nivel de residuos que sería asimilado por el ecosistema
Capítulo II. El modelo Bioeconómico para la Gestión Integral de las Zonas Costeras. 59 sin experimentar cambios en sus funciones, esto es, sin reflejar un nivel de contaminación percibible. Nuevamente pueden asumirse rendimientos constantes a escala en las industrias de tratamiento (depuradoras de aguas residuales y estructuras de tratamiento de residuos sólidos cuyos lixiviados de otro modo alcanzarían a contaminar el ecosistema litoral). Con respecto a los costes sociales de la función de sumidero de residuos, vienen constituidos por la suma de los costes asociados a la pérdida de productividad biológica del ecosistema, que afectaría al rendimiento de la actividad pesquera; a la pérdida de aptitud del ecosistema para acoger actividades recreativas; y a la pérdida que representa para la sociedad la disminución de capital ambiental, expresado en términos de biomasa y biodiversidad, debida al uso del ecosistema como sumidero de residuos. Las ecuaciones representativas son las siguientes: 𝑦𝑆= 𝑓(𝑘𝑠,𝐾 −𝑥) 𝜕𝑦𝑆 𝜕𝑘𝑆> 0; 𝜕𝑦𝑆 𝜕(𝐾 −𝑥) > 0 (2.20) 𝑝𝑆= 𝐶𝑀𝑎𝑛𝑜𝑆 (2.21) 𝐶𝑀𝑎𝑆= 𝑝𝐸+𝑝𝑅+𝑝𝐶 (2.22) siendo kS la relación capital trabajo característica de los sistemas de evacuación de residuos al litoral y xK , la diferencia entre el ecosistema en pleno estado de conservación y el estado en el que efectivamente se encuentra en el periodo de referencia. El valor marginal social de la función, igual al coste marginal del tratamiento requerido para evitar que el residuo se vierta al litoral (CManoS). Una representación gráfica de las interacciones entre las funciones del ecosistema es la contenida en el gráfico (2.5).
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 66
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 67 CAPÍTULO 3. EL VALOR DEL ÁREA MARINA PROTEGIDA DE LA BAHÍA DE MURDEIRA EN LA CONFORMACIÓN DEL PRODUCTO TURÍSTICO EN LA ISLA DE SAL-CABO VERDE. “No asociamos la idea de antigüedad con el océano, ni nos preguntamos qué aspecto tenía hace mil años -cosa que si hacemos con respecto a la tierra-, porque fue proceloso e insondable. Los indios no han dejado vestigio en su superficie, pues es lo mismo para el hombre civilizado y el salvaje. Sólo ha cambiado el aspecto de la costa” -Henry David Thoreau; Cape Cod (1855-1865), The Writings of Henry David Thoreau, vol.4, p. 188, Houghton Mifflin (1906)-. Abstract Actualmente, el uso de los recursos del Área Marina Protegida de la Bahía de Murdeira (AMPBM) es compartido entre los pescadores tradicionales, submarinistas, operadores de actividades turísticas y población en general. Turismo y medioambiente actúan en esta investigación como realidades aliadas antes que enfrentadas. Así, se estima la demanda de cinco actividades sostenibles en el AMPBP con un modelo logístico y se analiza la disposición a pagar por ellas para dar valor a aspectos ambientales como la biodiversidad, la cual sin el desarrollo turístico tendería a desaparecer por las crecientes necesidades básicas de gran parte de la población. De esta manera, en este estudio se realiza una aproximación al valor de la preservación de las tortugas, una aproximación al valor de los ecosistemas marinos y una aproximación al valor de actividades culturales en el AMPBM. Los resultados demuestran que las preferencias de la demanda de los turistas
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 68 de la Isla de Sal se ajustan a un modelo ecoturístico y que la mejor estrategia de desarrollo económico para la población local es participar en este modelo. 3.1 Introducción Multiplicidad de esfuerzos para disminuir la degradación de los océanos se están llevando a cabo en las últimas décadas, sobre todo tras el reconocimiento de los graves efectos que los seres humanos ocasionan en los sistemas marinos (Weber 1993; National Academy of Sciences, 1994). Como modificar directamente la conducta humana es difícil, se adoptan soluciones físicas viables para la gestión de los recursos como por ejemplo, declarar áreas protegidas, reservas naturales y áreas marinas protegidas (MPA) para garantizar la supervivencia de especies amenazadas. Esta última figura, según la definición de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), se define como cualquier zona intermareal o submareal, junto con las aguas, flora y fauna, además de ítems culturales e históricos asociados, que ha sido reservada por ley u otro medio eficaz para proteger todo o parte del entorno declarado como tal (Kelleher and Kenchington, 1992). En 1992, el World Resources Institute informó que el 1,5% de la superficie de la tierra estaba bajo la figura de área protegida. Algunas han gozado de protección durante siglos, otras, durante decenios. Sin embargo, las áreas marinas protegidas son relativamente recientes, quizás por el reconocimiento tardío de la importancia del océano y su degradación y afección al sistema terrestre (Kenchington, 1990). A escala local, las MPA son eficaces instrumentos de conservación si: (1) su diseño está ligado al medio físico y a la biología de las especies que la constituyen, (2) si es posible controlar las amenazas que llevaron a su declaración y (3) si la magnitud de la amenaza es inferior a la escala del área marina protegida (Allison et al., 1998). A escala global, las MPA sólo pueden ser eficaces instrumentos de conservación si son sustancialmente representativas de todas las zonas biogeográficas (Ballantine, 1997). La ciencia debe proporcionar directrices para alcanzar los objetivos de conservación de las áreas marinas protegidas y los científicos deben ser claros sobre lo que se puede o no
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 69 hacer dentro del perímetro (Boersma y Parrish 1999). Con este propósito, esta investigación se centra en la evaluación ambiental y socioeconómica de los recursos de la Reserva Natural Marina de la Bahía de Murdeira situada en la Isla de Sal (véase Imagen 3.1) en el Archipiélago de Cabo Verde. Es un área Marina Protegida que fue declarada como tal e integrada en la Red de Áreas Protegidas de Cabo Verde a través de la Ley de Espacios Naturales Protegidos de Cabo Verde (Decreto-Lei nº 3/2003, de 24 de Fevereiro) con el fin de preservar los ecosistemas marinos frágiles, de salvaguardar el patrimonio natural y cultural, mejorar el uso sostenible de los recursos marinos así como promover actividades económicas locales. La Isla de Sal se encuentra en un momento decisivo en su trayectoria de crecimiento turístico, en relación al manejo de sus recursos naturales, que comienzan a devenir escasos. La identificación completa de los recursos naturales aún disponibles, y la ampliación de la gama y calidad de los servicios asociados al patrimonio natural y cultural que pueden ser consumidos por los visitantes, constituyen tareas ineludibles para sostener el atractivo, la competitividad y la rentabilidad del destino a largo plazo para prevenir su precoz declive. Fuente: Google Maps, 2015. Imagen 3.1. Localización geográfica del Archipiélago de Cabo Verde.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 70 En este contexto, es en el que esta investigación examina el interés de la conservación y la valorización turística de los recursos naturales del Área Marina Protegida de la Bahía de Murderia (en adelante, AMPBM). La relación entre este ecosistema litoral y el desarrollo turístico puede seguir diferentes caminos. Pero el del desarrollo turístico sostenible es aquél que persigue la máxima provisión a largo plazo de bienestar para la población de la Isla de Sal y Cabo Verde. Con la evaluación ambiental y socioeconómica de la Reserva Natural Marina de la Bahía de Murdeira esta investigación pretende que la planificación turística en Cabo Verde logre un desarrollo de la industria del ocio que provea el máximo bienestar a la población local, satisfaga las necesidades de los turistas y los intereses de la industria turística, y gestione y preserve los atractivos naturales y culturales en los que se fundamenta la actividad turística en el destino. Por ello, la investigación se encauza de la siguiente manera: El segundo epígrafe informa de la industria turística y su repercusión en el desarrollo y el medio ambiente y expresa los desafíos a los que se enfrenta la Isla de Sal en su trayectoria de crecimiento turístico en relación al manejo de los recursos naturales. Podría considerarse que el área de la Bahía de Murdeira es un mero soporte físico más para la construcción de infraestructuras y alojamientos turísticos, un escenario donde replicar nuevamente el espacio construido en el área turística de Santa María, en la costa Sureste de la isla. El producto turístico local quedaría desconectado del entorno, o se reduciría a un simple escenario visual, una ventana al mar. Sin embargo, las áreas protegidas constituyen activos que producen servicios ambientales del mismo modo que cualquier otro activo es capaz de producir bienes y servicios y, el AMPBM proporciona servicios ecosistémicos a los turistas y residentes. El tercer epígrafe muestra una breve descripción del valor ecológico del Área Marina Protegida de la Bahía de Murderia, pues la conservación presupone conocimiento, por consiguiente, el estudio de la diversidad biológica de las áreas protegidas, así como de las comunidades y ecosistemas representados en ellas. Los siguientes epígrafes muestran el diseño del estudio, la metodología de análisis, los resultados y la discusión respecto al comportamiento y percepciones de los turistas, así como la adecuación del destino a las preferencias de la demanda. A parte de la disposición
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 71 a pagar por acciones ecoturísticas comprometidas con la conservación, se estima una función logística de demanda que incorpora además del precio, otros atributos socioeconómicos del turista. El último epígrafe aporta las conclusiones derivadas de la integración de la biología con la economía, la cual posibilita el desarrollo de una correcta gestión de la zona preservando los recursos naturales y las relaciones que pueden ocurrir entre los diversos componentes, es decir, armoniza la valorización turística más eficiente de los recursos del AMPBM, con la definición de una carga ecológica máxima que garantiza la pervivencia de dichos recursos, para que puedan seguir sustentando el progreso económico y social de la Isla de Sal y Cabo Verde. 3.2 Los desafíos de la industria turística en el desarrollo y el medio ambiente. El turismo ha sido uno de los fenómenos socioeconómicos más determinantes de la sociedad contemporánea desde que alcanzó la escala de industria de masas, hacia los 50s y 60s del siglo XX gracias a la extensión de su práctica a grupos sociales que hasta entonces no habían tenido acceso a él. Los primeros trabajos orientados a la evaluación de los impactos del turismo en esta época concluyen mayoritariamente que tales impactos son marcadamente positivos. Este conjunto de análisis se desenvuelven en un contexto de fuerte crecimiento de las economías occidentales, crecimiento de las clases medias y de la demanda de turismo y desarrollos tecnológicos que mejoran y abaratan la aviación comercial internacional, propiciando el surgimiento de decenas de nuevos destinos. Todo ello dando un fuerte impulso al crecimiento del turismo internacional. Este enfoque, que ha sido bautizado por Jafari (1992) como advocacy platform, subraya los beneficios económicos de la actividad turística, compendiados en un fuerte potencial de generación de empleo e ingresos, así como de la balanza comercial y de las reservas de divisas de las sociedades en las que el turismo se desarrolla.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 72 Acorde al crecimiento de la industria turística, fueron cobrando importancia en la literatura científica diversas filosofías asociadas al turismo. Cada cual con su propia influencia en la percepción del “desarrollo” y como éste puede lograr un “turismo sostenible”. Se abandona el concepto de advocacy platform por los impactos negativos tanto económicos, ambientales y socioculturales percibidos en las economías emergentes del Caribe, Pacífico Sur y África (Turner and Ash 1975; de Kadt 1979) puesto que, a la dependencia externa se unen otros impactos como el aumento de los niveles de delincuencia, la degradación del medio ambiente, y la aculturación y reducción de la cultura local a su dimensión estrictamente mercantil. La crítica sin alternativas dio paso en los años 80 al desarrollo del enfoque de adaptancy platform. Para sus promotores (Dernoi, 1981; Singh, Theuns, y Go, 1989), la solución a los problemas consiste en adaptar el desarrollo turístico, a través de la planificación y la gestión, a las particulares circunstancias socioculturales y ambientales de cada sociedad. Estas nuevas formas de turismo, en ocasiones referidas como turismo alternativo, fueron contrapuestas al turismo de masas. La pequeña escala y el control local se consideraron intrínsecamente más deseables que el turismo masivo y externamente controlado. Incluso siendo posible llegar a un consenso sobre los objetivos de desarrollo del turismo sostenible, la complejidad del turismo elevaría enormes problemas que, según Jafari generan la necesidad de “knowledge-based platform”. Se distancia de la rigidez argumental de los anteriores conceptos, que adscriben marchamo de sostenibilidad en función de la escala, para asumir una visión más compleja y completa, más holística de los problemas que entraña la planificación de un desarrollo turístico que satisfaga los intereses de los turistas, la industria, la población local y las generaciones venideras, a través de la conservación de los recursos naturales y culturales que el turismo pone en uso. Con este enfoque se da paso a lo que se ha conocido como la cientificación (scientification) de la actividad turística (Jafari, 1992; 2001), la cual permite un estudio más pormenorizado de los impactos del turismo sobre las sociedades en las que se desarrolla. De este modo, la planificación turística deviene en un complejo proceso, que combina el criterio experto con el pulso a las preferencias de residentes y visitantes que en conjunto proveen resultados en los que fundamentar las decisiones.
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 73 Bajo este enfoque, el correcto manejo de la sostenibilidad de la industria turística de Cabo Verde, debe desplegarse en las tres dimensiones que se ha reconocido son determinantes para evaluar la sostenibilidad de un desarrollo turístico (Ceron, y Dubois, 2000; Naredo, 1993): i) la aceptación por el mercado y la rentabilidad económica de las actividades turísticas (dimensión económica); ii) la valorización, al tiempo que la conservación, de los recursos naturales y culturales en los que se sustenta el atractivo del destino (dimensión ambiental); y iii) el beneficio generado por la actividad turística a la población local (dimensión sociocultural). Los estudios académicos sobre la actividad turística en Cabo Verde se han incrementado de forma significativa en los últimos años, analizando diferentes perfiles (turistas y residentes), distintas islas y utilizando una metodología tanto cuantitativa como cualitativa. Entre las primeras investigaciones realizadas sobre la actividad turística en Cabo Verde se encuentra la realizada por Ariguzo (2004) y Macedo y Pereira (2010). Asimismo, existen cinco documentos básicos encargados por grandes Instituciones para comprender la evolución de la actividad turística en Cabo Verde. El primero es la investigación realizada por Mitchell (2008) para el Overseas Development Institute donde se presenta un diagnóstico de la evolución del sector turístico en Cabo Verde. El segundo es un documento del Gobierno de Canarias (2009) donde se realiza un análisis de este país como destino turístico, se presentan los diferentes segmentos turísticos y se hace referencia a la comercialización del destino y a la planificación del espacio turístico. El tercer documento es el realizado por el Gobierno de Cabo Verde (Direcção Geral do Turismo, 2009) para presentar el Plan de Desarrollo Turístico de Cabo Verde 2010-2013 y donde se abordan diferentes cuestiones clave para el desarrollo turístico del país, y entre las cuales destaca la mejora de las comunicaciones a niveles tanto internacional como entre las islas e incluso dentro de las propias islas, las infraestructuras, en términos generales, la organización institucional del sector y la sostenibilidad ambiental, económica, social y cultural. El cuarto documento es el realizado por Twining-Ward (2010) para el Banco Mundial donde se aborda como caso de estudio el desarrollo del turismo en el país, planteando su sostenibilidad y, al mismo tiempo, extrayendo lecciones prácticas para su aplicación en otros territorios. Y el quinto documento es el análisis sobre el desarrollo de la modalidad de turismo todo incluido en Cabo Verde realizado por el Banco Mundial (2013). Junto con estas investigaciones también se han realizado análisis comparativos centrados en la competitividad en cuanto al turismo de pesca en cuatro áreas
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 74 geográficas pertenecientes a la Macaronesia (Gran Canaria –España-, Madeira –Portugal- , Azores –Portugaly Cabo Verde), sobre las actitudes de la comunidad local hacia el desarrollo del turismo (Ribeiro, Valle y Silva, 2013), una tesis específica sobre la percepción del turismo que tienen los residentes de la Isla de Sal (Baptista, 2011), un análisis del Turismo desde la perspectiva de la demanda en Sal, San Vicente y Santiago (López-Guzmán, Borges, Hernández Merino y Cerezo, 2013) y, una reciente investigación sobre el segmento turístico del todo incluido en Cabo Verde (LópezGuzmán, Ribeiro, Orgaz-Agüera, y Martín, 2015). Todos ellos enfatizan que en las diferentes islas de Cabo Verde se está produciendo un gran desarrollado turístico aparejado a una importante evolución económica. Desde 2007 el país ha sido declarado “país de Renta Media” por el Banco Mundial aunque clasificado como “economía de ingreso medio bajo” de acuerdo al Producto Interior Neto de su economía en 2013 (United Nations, 2015). También en 2007, Cabo Verde firmó un Acuerdo Preferencial con la Unión Europea lo que le ha permitido potenciar sus relaciones comerciales con los diferentes países de esta organización supranacional y también le ha permitido ser receptor de capitales europeos. De hecho, la mayoría de las inversiones, tanto hoteleras como del sector de la construcción, en la isla de Sal, proceden de capitales europeos, fundamentalmente portugueses, españoles e italianos (LópezGuzmán, Ribeiro, Orgaz-Agüera, y Martín, 2015). Previo a la exposición del trabajo de campo y de la metodología empleada en esta investigación, se señalan las cifras del turismo, tanto a escala global como a escala local de Cabo Verde para aportar conocimiento sobre la magnitud e importancia del impacto que el turismo puede tener en el crecimiento económico y el cuidado o deterioro del medio ambiente. La relevancia económica y sociocultural del turismo no ha hecho más que crecer hasta devenir en la primera actividad mundial en términos de empleo y comercio (United Nations, 2015). La visión concisa del impacto del turismo internacional en el desarrollo de las economías del mundo que presenta la Organización Mundial del Turismo (World Tourism Organization, 2015) revela que, el crecimiento de la actividad turística mundial ha exhibido tasas elevadas y relativamente constantes, desafiando a quienes en sus inicios la consideraron extremadamente vulnerable y de comportamiento previsiblemente
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 75 errático. Bien al contrario, aún ante situaciones de recesión económica, catástrofes naturales e inestabilidad y conflictos político-militares, el turismo ha demostrado una extraordinaria capacidad de adaptación prosiguiendo su senda histórica de crecimiento (United Nations, 2015). Las llegadas de turistas internacionales en el mundo crecieron un 4,3% en 2014 (World Tourism Organization, 2015), cifras históricas desde la crisis mundial de 2009 que superan las proyecciones de crecimiento a largo plazo que la propia Organización Mundial del Turismo había auspiciado, esto es, un crecimiento del 3,8% para el periodo 2010-2020. En número de turistas, 1.133 millones de personas realizaron viajes internacionales y, se espera que la cifra ascienda a 1,8 billones para el año 2030. La contribución del turismo al comercio internacional, tanto para economías avanzadas como para emergentes, se detalla en el Informe sobre la Situación y Perspectiva Económica del Mundo en 2015 (United Nations, 2015), lanzado por la División de Análisis y Desarrollo Político de las Naciones Unidas. En contraste con el crecimiento moderado y desigual de la economía mundial, el turismo internacional ha crecido cada vez más superando las expectativas de los Organismos Internacionales. En 2013, los ingresos totales por exportación generados por el turismo internacional alcanzaron los 1.409 trillones de dólares americanos. El turismo internacional es el responsable del 30% de las exportaciones mundiales de servicios y del 6% de las exportaciones totales, contribución que es similar en países de economías desarrolladas y emergentes. Por categorías de exportación, ocupa el cuarto lugar en el ranking mundial, después de los combustibles, los productos químicos (incluidos farmacéuticos) y los alimentos, en el caso de economías desarrolladas y, el cuarto lugar también para las economías emergentes tras los combustibles, alimentos y textiles. Además, aunque el combustible sea la principal categoría de exportación en el mundo, las ganancias están fuertemente concentradas en unos pocos, aunque grandes, exportadores de gas, petróleo y de carbón. Por el contrario, muchos países se benefician del turismo, cuya industria tiende a generar más empleo que los combustibles (World Tourism Organization, 2015). Adicionalmente hay que destacar que, en 2009 la economía mundial entró en recesión y el turismo internacional fue más resistente que las anteriores categorías comerciales, disminuyendo solo un 5% en comparación con el resto de las exportaciones totales que decayeron un 11% (United Nations, 2015).
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 82 Para reducir la matanza de estas especies en tierra, el personal militar de la Isla de Sal vigila desde el año 2001 las playas. Además, desde el año 2008, voluntarios y biólogos de la Organización no Gubernamental SOS Tartarugas aúnan esfuerzos para disuadir a los cazadores furtivos. A esta iniciativa se ha sumado la población local, el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno del país, el ayuntamiento de Sal y otras ONGs. Sin embargo, al no realizarse registro alguno sobre los nidos no hay datos fiables al respecto en el archipiélago de Cabo Verde en estos años, pero si se constata que las acciones de vigilancia contribuyen positivamente a la conservación de las tortugas, al disminuir la mortalidad ocasionada por los furtivos y aumentar la anidación, sobre todo en las playas de difícil acceso (Lino Sílvia P.P., E. Gonçalves y J. Cozens 2010). En resumen, los grandes ecosistemas marinos como las Corrientes Oceánicas de Canarias o su derivación (la Corriente Norte Ecuatorial), ricos en nutrientes, crean condiciones favorables para la productividad biológica (Almada, 1993). Las aguas calientes de la Contracorriente Ecuatorial, sustentan una alta abundancia de especies pelágicas (Almada, 1993). Además, la influencia de los vientos alisios con intensidades de 5 a 8 nudos, durante los meses de enero a julio, provocan una situación ciclónica al sur de las islas que da lugar a procesos locales (denominado efecto isla) (Corrine Almeida, 2013), enriqueciendo así, las aguas superficiales con nutrientes provenientes de las aguas más profundas que afloran (López-Jurado, 1998). Todas estas características oceanográficas, en particular la fragmentación y aporte de corrientes de varias direcciones, favorecen una gran diversificación, pudiéndose, según López-Jurado (1998), caracterizar las aguas de Cabo Verde como de alta biodiversidad. El valor de la biodiversidad ecológica lo constata también el reciente estudio sobre la ictiofauna costera del Archipiélago de Cabo Verde de Freitas (2014) el cual destaca la presencia de especies endémicas, recién descubiertas muchas de ellas, que diferencian al Archipiélago del resto de islas de la Región Macaronésica. Según el autor, esta divergencia en cuanto a la ictiofauna y su singularidad merece una especial atención por parte de las agencias gubernamentales y organizaciones de conservación.
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 83 3.4 Diseño del estudio y metodología de análisis 3.4.1 Metodología Los métodos de preferencias declaradas son actualmente los más usados en estudios de valoración económica del medio ambiente. Hanley et al. (1998) señalan que estos métodos permiten obtener una valoración de bienes para los cuales no existe precio, como los bienes ambientales, mediante el comportamiento declarado de los individuos en mercados hipotéticos. Estos métodos surgen debido a las dificultades prácticas en la observación de elecciones realizadas por los individuos. Rose y Bliemer (2010) destacan que, frente a la mayoría de encuestas donde la información aportada para las variables dependientes e independientes se captura directamente de los encuestados, en los métodos de las preferencias declaradas por lo general sólo la variable dependiente es proporcionada por el encuestado. Como vehículo para obtener la información sobre el medio ambiente, se emplean encuestas donde se pregunta al encuestado, de forma directa o indirecta, su disposición a pagar por la existencia de un bien ambiental. A diferencia de los métodos de preferencias reveladas, estos métodos permiten medir valores de no uso, como el valor de existencia. En la literatura los métodos de preferencias declaradas destacados son el método de la Valoración Contingente y el método de los Experimentos de Elección. El método de la Valoración Contingente ha sido el método más empleado de preferencias declaradas dentro de la literatura desde su primera aplicación introducida por Davis (1963). Este enfoque se basa en una técnica de muestreo donde se interroga directamente al individuo acerca de su DAP para alcanzar un determinado nivel o cambio en el nivel del bien ambiental. Aquí, el cuestionario juega el papel de un mercado hipotético o contingente donde la oferta viene dada por el encuestador y la demanda por el encuestado. A pesar de las muchas investigaciones aplicadas realizadas con valoración contingente, la técnica es muy cuestionada (Diamond y Hausman, 1994). Autores como Abellán et al. (2011) afirman que su mayor debilidad proviene de la naturaleza hipotética de las preguntas que sesga a las disposiciones a pagar obtenidas. El método de los experimentos de elección estudia el comportamiento de los individuos a través de una respuesta discreta. A los encuestados se les pide elegir entre diferentes cestas de consumo, descritas según sus atributos y los niveles que pueden tomar éstos.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 84 Uno de esos atributos es el precio. Repitiendo las elecciones, y variando los niveles de los atributos, el investigador es capaz de inferir los atributos que influyen en la elección, la disposición marginal a pagar por una variación en algún atributo o la disposición a pagar por un programa que cambia más de un atributo simultáneamente. No obstante, algunos autores como Carson y Groves (2007) cuestionan el grado de realismo de los experimentos de elección. Collins y Vossler (2009) discuten otras limitaciones observadas en los experimentos de elección señalando que, el utilizar múltiples atributos y tarjetas de elección puede hacer que los niveles planteados resulten ambiguos al encuestado y al investigador. 3.4.1.1 La disposición a pagar La estimación de los valores económicos de las actividades recreativas compatibles con la conservación, que pueden ser practicadas en el AMPBM, se lleva a cabo con el modelo de elección discreta de preferencias declaradas y, en concreto con la aplicación del método de Valoración Contingente. Bajo el diseño en el cuestionario de preguntas que posibilitan la creación un hipotético mercado, se presentaron a los turistas cinco acciones distintas que tendrían disponibles para realizar en la Isla de Sal. La presentación del escenario en términos discretos consistió en indicar un precio determinado que podía ser 10€, 18€, 24€, 36€ y 48€ y preguntar a la persona entrevistada si pagaría o no dicha cantidad de dinero por realizar la actividad en cuestión. En general, a esta fórmula discreta se la conoce, entre otros, por el nombre de binaria. La principal desventaja de esta opción es que precisa de muestras superiores a las de los otros formatos para obtener niveles de error parecidos. Ello es así, porque la muestra debe dividirse en varias submuestras. A cada una de las submuestras se les presenta un precio distinto. Los resultados pueden ser interpretados mediante, por ejemplo, una función de probabilidad (Riera, 1994). Para el caso en que el precio es el único atributo variable, Hanemann (1984) obtuvo medidas de bienestar en el contexto de un modelo de utilidad aleatoria basado en McFadden (1973). Las personas conocen sus preferencias y persiguen el objetivo de maximizar la utilidad esperada comparando su satisfacción en cada alternativa. La función indirecta de utilidad se especifica como:
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 85 0,1j ;,;, j SyjVSyjU (3.1) Donde j = 0 indica la provisión del bien ambiental, j=1 indica la ausencia de la medida, y es la renta del individuo, S es un vector de características socioeconómicas de la persona y, 0 y 1 son variables aleatorias independientes e idénticamente distribuidas con media cero, que representan la parte no observada por el investigador. El individuo recibe un precio B, ante el cual responde “si” o “no”. La condición para que el individuo acepte pagar esa cantidad es: 0,1j ;,1;,0 10 SYVSBYV (3.2) La persona entrevistada conoce si esta relación se cumple, pero el investigador sólo puede suponer que la respuesta es una variable aleatoria cuya función de probabilidad viene dada por: VFVSYVSBYVP 01100 Pr;,1;,0Pr (3.3) Donde P es la probabilidad de que el individuo esté dispuesto a pagar la cantidad especificada en el cuestionario (respuesta afirmativa), P1 es igual a 1-P0, V es el diferencial de utilidad, 01 , y F es la función de distribución acumulada de . Si el individuo está dispuesto a pagar la cantidad B V , entonces la disposición a pagar (DAP) es mayor o igual que B. Por lo tanto se puede escribir: BGBVVF DAP 1PrPr (3.4) donde GDAP (B) es la función de distribución acumulada de la disposición a pagar. Este resultado produce una conexión directa entre el modelo empírico de disposición a pagar y el modelo teórico de la maximización de la utilidad.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 86 La estimación con datos de método dicotómico se puede realizar por máxima verosimilitud, definiendo Ii=1 si el individuo responde afirmativamente, e I=0 si responde negativamente. El logaritmo de la función de verosimilitud es: n iiiii VFIVFIL 1 1log1loglog (3.5) A partir de la estimación de los parámetros del modelo se puede evaluar el cambio en el bienestar producido por un cambio en la calidad del medio ambiente. Las medidas del bienestar incluyen la media y la mediana de la disposición a pagar. La medida de bienestar depende de la especificación del modelo empírico de V . En general, para una función de distribución definida en todo R la media de la disposición a pagar se define de esta forma: dBBGdBBdBBBDAP DAP G -1 g 01 0 DAPDAP (3.6) donde BgE es la función de densidad de la DAP. La media puede calcularse bien por integración numérica de la función estimada, o bien utilizando la fórmula en la cual se insertan los parámetros estimados. Para la especificación lineal BV , la media coincide con la mediana para cualquier función de distribución F definida en todo R, y es igual a . La mediana se define como el valor de la disposición a pagar para el cual la probabilidad de responder definitivamente sea 0,5. Formalmente la mediana d B se define por la siguiente ecuación: 0,5SY;1,US; d BY0,UPr (3.7) Suponiendo una distribución simétrica (normal o logística), esto implica 0V . En el modelo loglineal, 0ln d B , por tanto, e Bd .
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 87 En esta investigación, para los datos de valoración contingente se emplea un modelo logístico para la componente aleatoria de la función indirecta de utilidad. 3.4.1.2 El análisis importancia - adecuación Además, a parte de la metodología econométrica también se consideró la utilización de técnicas estadísticas tales como técnicas descriptivas univariantes y técnicas multivariantes. Las primeras permiten realizar el análisis preliminar de la información, y las segundas posibilitan el estudio del comportamiento de tres o más variables al mismo tiempo, con la finalidad de observar la imagen en sus componentes cognitivo y afectivo, clasificar las motivaciones, etc. En concreto, se pretende desarrollar un análisis ImportanciaAdecuación, herramienta de gran valor en la mejora de la gestión turística de Isla de Sal, al ser un procedimiento que muestra la importancia relativa de varios atributos y la adecuación del destino para proporcionar dichos atributos o beneficios al cliente. Cuanto mayor es la diferencia entre la importancia concedida a un atributo y su adecuación en un producto determinado, mayor es la insatisfacción del consumidor hacia este producto, y por tanto, mayor es la necesidad de realizar una acción correctora. Para ello, se consideró en primer lugar una lista de atributos que incluyen todos los beneficios principales o intereses buscados por los turistas que visitan la región. En total se identificaron 18 posibles motivaciones. En segundo lugar, se pidió a los turistas que valoraran, en una escala de 1 a 7, la importancia que cada motivación tuvo para realizar la visita a Isla de Sal. Por último, se completa la metodología con un análisis realizado sobre el nivel de adecuación (percepción respecto a expectativas mínimas) manifestado por el turista para cada una de las motivaciones. Con las informaciones obtenidas es posible elaborar una separación entre aquellos aspectos que son considerados por los turistas como importantes, y no-importantes; así como adecuados, y no-adecuados. Para los cálculos se toman los valores normalizados. La representación gráfica de los datos normalizados de importancia y adecuación logrados se realiza en un eje de coordenadas que distingue a las diferentes motivaciones entre su importancia y adecuación. El diagnóstico de las diferentes posiciones de los atributos en cada cuadrante adquirirá mayor relevancia a medida que se encuentren más alejados del origen de coordenadas.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 88 3.4.1.3 El modelo de ecuaciones simultáneas de la DAP por las actividades Debido a que en el mercado construido siguiendo el método de valoración contingente se realizan cinco preguntas sucesivas de disposición a pagar, se pueden producir correlaciones entre las posibles respuestas de los turistas, que se deben modelizar para corregir por el posible sesgo de simultaneidad. Este sesgo se deriva de la no consideración de que las respuestas a una pregunta sobre una actividad puede estar influenciada por las respuestas al resto de las preguntas a las otras actividades. Así pues, consideramos de modo alternativo al modelo binario Logit para ecuaciones independientes, un modelo de ecuaciones simultáneas que permite considerar la posible correlación entre los términos de error de las respuestas a la disposición a pagar de las actividades consideradas en el cuestionario. Este modelo considera la DAP como la variable dependiente a modelizar, puesto que las respuestas binarias a los precios ofrecidos en el mercado construido permiten definir una variable latente en intervalos censurados de la disposición a pagar. De modo general, consideremos una primera etapa de un proceso de elicitación DCm, que implica una pregunta dicotómica (sí/no) a un precio inicial (SB o DC1), formulada como una pregunta binaria de la DAP para la primera actividad de turismo marino considerada. Siguiendo el modelo propuesto por Cameron (1988) se asume que la disposición a pagar (WTP) tiene dos componentes, una μ determinista y ε componente aleatorio. Por lo tanto, podemos escribir la disposición a pagar por la primera actividad en el medio marino como , dónde y son, respectivamente , la media y la desviación estándar de WTP1, y es un término de error aleatorio , que se supone que siguen una distribución normal estándar, es decir, una distribución normal de media cero y desviación típica uno. En las siguientes preguntas por las otras actividades del proceso de valoración múltiple DCm, la función de distribución de la WTP puede verse afectada por las etapas iniciales, lo que implicaría la existencia de algún tipo de efecto anclaje o proceso comportamental. En cada etapa, el encuestado debe responder si está dispuesto a pagar una cantidad de dinero (Bj: j=1,2,...J). Sea una variable binaria que representa si el individuo responde positivamente al programa propuesto o no para k=1,2,...m. 1 1 11 i WTP ii 1 i 1 1 i k i y )1( k i y )0( k i y
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 89 Las posibles correlaciones entre las respuestas a las preguntas se modelizan mediante un modelo de ecuaciones simultáneas con variables dependientes limitada en rango (SLDV), lo que reduce el problema a un sistema triangular general (Zellner, 1971) para el conjunto de la base de datos. (3.8) ... , donde casos otros0 si1j k i k i BWTP y , k = 1,...,m; Bj = 1,...,J. (3.9) y además, y (3.10) donde (k=1,2,...m) son los predictores lineales asociados con los vectores de regresión de los parámetros de dimensión l x 1 incluidos en k y los vectores de covariables . Los predictores lineales están ligados a la probabilidad de una respuesta positive mediante una distribución de probabilidad normal multivariante (MVN), denominada “link function”. La simultaneidad entre las respuestas se captura mediante los componentes del triángulo inferior ( 111 iii WTP 2 21 122 iiii yWTP 3 32 2 31 133 iiiii yyWTP m imm m imimi m i m iyyyWTP )1( 1 2 2 1 1... m iii ,..., 21 ,0m MVN m mmkm 2)1(21 2 33231 2 221 ... ...... 1 k k i k ix k i x
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 90 ). Debido a la ocurrencia de integrales múltiples en la función de probabilidad para este modelo la estimación FIML se evita generalmente a favor de la menos eficiente, con los procedimientos de estimación computacionalmente más simples tales como diversos algoritmos de dos pasos (véase Blundell y Smith, 1994). Por otro lado, por definición, las propiedades asintóticas de los estimadores clásicos no están garantizadas con muestras pequeñas y finitas. Un enfoque bayesiano nos permitiría obtener resultados exactos en estos casos particulares, al tiempo que permite procedimientos de estimación simples. Nuestro enfoque es una extensión del enfoque de Li (1998) para los modelos SLDV y la aplicación de Araña y León (2002) para una sola respuesta binaria, que también se basa en el marco establecido por el Chib (1992) y Albert y Chib ( 1993 ). El problema principal del proceso de estimación es que la distribución posterior conjunta, , donde es el vector de parámetros a estimar, y son difíciles de evaluar mediante métodos de integración múltiples. Sin embargo, esto se hace posible mediante el uso de simulaciones de Monte Carlo, que se basa en la combinación de la técnica de aumento de datos (DA) y un algoritmo de muestreo de Gibbs (GS), como el desarrollado por Tanner y Wong (1987) y Gelfand y Smith (1990), respectivamente. El algoritmo GS permite al investigador evaluar la distribución posteriori conjunta de muestreo directamente de las distribuciones posteriores condicionales. El aspecto relevante aquí es que, después de usar la técnica de DA para generar variables latentes de datos de la encuesta m iiii WTPWTPWTPWTP ,...,,, 321 , las distribuciones a posteriori condicionales están disponibles en una forma manejable. Es decir, para un proceso de DCm, sea el vector de parámetros a estimar, donde , y es una matriz que recoge los parámetros en la endogeneidad potencial de WTP . El algoritmo GS consta de los siguientes pasos: m1,2,...,ji, ji 0 , ji m YYY ,...,, 21 11 1 1n , ..., yyY 22 1 2n , ..., yyY m m iiii WTPWTPWTPWTP ,...,,,,,,...,,, 21 321 1j n j j, ..., WTPWTPWTP mj ,...1 ) ( rk kr
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 91 1. Determinar los valores iniciales de , y llamarles . Estos valores se pueden estimar mediante un modelo logit convencional. 2. Generar valores muestrales para la de la correspondiente distribución condicional evaluada en . Esto es, 3. Generar valores muestrales para evaluadas a partir de la correspondiente distribución condicional evaluada en . Esto es, ... m. Generar valores muestrales para evaluadas a partir de los valores más recientes de los parámetros de interés. Esto es, m+1. Muestrear mediante la distrbución condicionada evaluada a partir de los valores más recientes de los parámetros. m+3. Muestrear mediante la distrbución condicionada evaluada a partir de los valores más recientes de los parámetros. n+3. Muestrear mediante la distrbución condicionada evaluada a partir de los valores más recientes de los parámetros ... 2m+2. Muestrear mediante la distrbución condicionada evaluada a partir de los valores más recientes de los parámetros )0( 1 WTP )0( )0()0()0( ,...,,,,,,...,, 21 )0()0()0()0(3)0(2)1(1 m m iiii WTPWTPWTPWTP 2 WTP 1 WTP )0()0()0( ,...,,,,,,...,, 21 )0()0()0()0(3)1(1)1(2 m m iiii WTPWTPWTPWTP m WTP )0()0()0( ,...,,,,,,...,, 21 )0()0()1(1)1(2)1(1)1( m m iii m iWTPWTPWTPWTP )1( )1( )1( 1 )1( m
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 98 Tabla 3.3. Importancia de los distintos atributos de un destino turístico en la decisión de viajar y adecuación de Isla de Sal en dichos atributos Atributos Importancia Adecuación Media D.T. Media D. T. Conocer diferentes culturas y formas de vida 5,83 1,003 5,66 1,062 Enriquecerme intelectualmente 5,47 1,197 5,24 1,327 Conocer lugares nuevos y diferentes 5,91 ,991 5,75 1,223 Asistir a eventos culturales 4,96 1,325 4,41 1,613 Aliviar stress y tensión 5,14 1,304 5,25 1,198 Evadirme de la rutina diaria 5,56 1,150 5,50 1,178 Descansar y relajarme 5,31 1,293 5,42 1,199 Hacer cosas emocionantes 5,22 1,199 5,08 1,287 Buscar aventuras y placer 5,30 1,296 5,56 5,233 Buscar diversión y entretenimiento 5,04 1,261 4,53 1,580 Realizar actividades de recreo y deportivas 4,62 1,408 4,16 1,469 Hacer nuevas amistades 4,86 1,464 4,76 1,544 Interrelacionar con otras personas 5,50 1,325 5,46 1,003 Disfrutar y compartir el tiempo con la familia y amigos 5,27 1,307 5,11 1,316 Ir a lugares que los amigos ya hayan visitado 4,29 1,664 4,26 1,663 Contar a los amigos la experiencia del viaje 4,51 1,596 4,50 1,701 Ir a lugares confortables, buenos hoteles y restaurantes 4,27 1,753 4,32 1,717 Ir a los lugares de moda 2,89 1,825 3,17 1,944
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 99 En el cuadrante dos “Seguir con el buen trabajo”, se recogen aquellas motivaciones con una alta importancia por el consumidor y una adecuada valoración de su adecuación, y que constituyen las principales fortalezas competitivas de Isla de Sal. En este sentido las siguientes motivaciones son las principales a seguir potenciando: conocer lugares nuevos y diferentes, conocer diferentes culturas y formas de vida, enriquecimiento intelectual, evadirse de la rutina diaria, descansar y relajarse, buscar aventuras y placer, aliviar el estrés y la tensión, hacer cosas emocionantes, compartir el tiempo con amigos y familiares, e interrelacionarse con otras personas. El cuadrante “Concentrar aquí”, recoge los atributos que han sido valorados altamente importantes por los clientes y con baja adecuación por parte del destino. Esto permitirá, a priori, y siempre a expensas del análisis de los competidores, la identificación de los principales puntos débiles de Isla de Sal. Así, Isla de Sal deberá realizar un mayor esfuerzo en mejorar la diversión y entretenimiento en las experiencias ofrecidas al turista. En el cuadrante “Baja prioridad”, se agrupan las motivaciones que tienen poco peso para los clientes, y los servicios del destino poco adecuados pata ellos. Por consiguiente, estos aspectos tienen baja prioridad para establecer acciones dirigidas a mejorar el destino. En este cuadrante se identifican las siguientes motivaciones: ir a lugares de moda, ir a lugares confortables con buenos hoteles y restaurantes, ir a lugares que los amigos ya han visitado, contar a los amigos la experiencia del viaje, y hacer nuevas amistades. Finalmente, el cuadrante “Derroche de los recursos”, recoge aquellos aspectos caracterizados por una superioridad irrelevante, ya que el consumidor les concede escasa importancia. Aun cuando se encuentra en el límite, la motivación de asistir a eventos culturales se sitúa en el entorno de este cuadrante. Una vez estudiado los distintos cuadrantes, cabría señalar que la ventaja competitiva de Isla de Sal tendría que basarse en aquellas motivaciones que según las informaciones obtenidas se ubican en el cuadrante 2 “Seguir con el buen trabajo”, es decir en sus fortalezas: las motivaciones culturales, que se deben mejorar, ya que la adecuación es inferior a la importancia; y los aspectos de descanso y relax, donde la adecuación supera a la importancia.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 100 Gráfico 3.2. Representación gráfica de la importancia de los distintos atributos de un destino turístico en la decisión de viajar y adecuación de Isla de Sal en dichos atributos Por otra parte, el destino, además de potenciar estos aspectos de alta importancia y alta adecuación, deberá incidir en aquellos que se manifiestan en el cuadrante 1 “Concentrar aquí”, atributos que tienen una elevada importancia y un bajo nivel de adecuación, tratando de corregirlos en el menor tiempo posible. Se trataría de mejorar la diversión y entretenimiento combinada con la motivación cultural. Conocer lugares nuevos y diferentes Conocer diferentes culturas y formas de vida Aliviar stress y tensión Asistir a eventos culturales Enriquecerme intelectualmente Evadirme de la rutina diaria Buscar diversión y entretenimiento Contar a los amigos la experiencia del viaje Hacer cosas emocionantes Buscar aventuras y placer Descansar y relajarme Realizar actividades de recreo y deportivas Hacer nuevas amistades Interrelacionar con otras personas Disfrutar y compartir el tiempo con la familia y amigos Ir a lugares que los amigos ya hayan visitado Ir a lugares confortables, buenos hoteles y restaurantes Ir a los lugares de moda -2 -1,5 -1 -0,5 0 0,5 1 -2,5 -2 -1,5 -1 -0,5 0 0,5 1 1,5 IMPORTANCIA ADECUACIÓN Conocer lugares nuevos y diferentes Conocer diferentes culturas y formas de vida Aliviar stress y tensión Asistir a eventos culturales Enriquecerme intelectualmente Evadirme de la rutina diaria Descansar y relajarme Contar a los amigos la experiencia del viaje Hacer cosas emocionantes Buscar aventuras y placer Buscar diversión y entretenimiento Realizar actividades de recreo y deportivas Hacer nuevas amistades Interrelacionar con otras personas Disfrutar y compartir el tiempo con la familia y amigos Ir a lugares que los amigos ya hayan visitado Ir a lugares confortables, buenos hoteles y restaurantes
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 101 Las motivaciones de socialización y demostración social no demandan medidas de actuación por parte del destino. Como el actual modelo turístico de la AMPBM parece estar alineado con la estandarización de otros destinos de masas renunciando a integrar comunidades y culturas pretéritas en la Isla en la conformación de su producto, desde esta investigación se proponen cinco actividades alternativas para conformar un nuevo producto más diverso y genuino, que complemente la renta de la población activa ocupada en actividades tradicionales mediante ingresos turísticos. La tabla (3.4) explica las acciones/actividades de turismo ecológico valoradas para que la correcta planificación turística en Cabo Verde logre un desarrollo de la industria del ocio que provea el máximo bienestar a la población local, satisfaga las necesidades de los turistas y los intereses de la industria turística, y gestione y preserve los atractivos naturales y culturales en los que se fundamenta la actividad turística en el destino. En concreto, el escenario contextual de valoración incluía una breve descripción del bien a valorar para que el turista adquiera familiaridad con las actividades que posteriormente debería elegir conforme a su utilidad. Esto es, “Probablemente usted sepa que en la Isla de Sal existe un área marina protegida, la Bahía de Murdeira. El gobierno y los ciudadanos están decidiendo cómo desarrollar esta parte de la Isla y quieren conocer su opinión. Esta bahía está considerada por los biólogos como un espacio de gran importancia por la belleza de sus arrecifes de corales y su biodiversidad. A lo largo de toda la Bahía se pueden realizar actividades que quizá contribuirían a mejorar la calidad de sus vacaciones en la Isla de Sal. Si esas actividades fuesen ofrecidas, usted y otros visitantes podrían disfrutarlas. A continuación le mostramos algunas de esas actividades”. Tabla 3.4. Actividades de turismo ecológico susceptibles de ser realizadas en el AMPBM. ACTIVIDAD 1: NAVEGAR EN BARCOS DE SUELO DE CRISTAL. En estos viajes los turistas disfrutarán de la biodiversidad y los corales del fondo de la bahía.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 102 ACTIVIDAD 2: BUCEO. Preparar algunas rutas de buceo, con lo que los visitantes podrán disfrutar de los paisajes marinos de la bahía, los corales, así como la observación directa de diferentes tipos de fauna y flora marina. ACTIVIDAD 3: PESCA TRADICIONAL. En este viaje el turista acompañaría al pescador local en su actividad de trabajo diaria, conociendo así el arte tradicional de la pesca en Isla de Sal. ACTIVIDAD 4: TORTUGAS. Los turistas podrán disfrutar de una visita en la que observarán a las Tortugas y participan en la protección de los especímenes más jóvenes así como de sus nidos. ACTIVIDAD 5: RUTA POR LAS VILLAS. Los visitantes podrán conocer aspectos de la vida y tradiciones de las comunidades locales, la construcción tradicional, la gastronomía y medicina popular, y la elaboración de las artesanías. Además, las actividades fueron presentadas con imágenes en color; en concreto, dos imágenes por cada acción a valorar y una descripción concreta de los atributos incluidos en cada actividad (véase tabal 3.4) para que el turista decida con un criterio robusto. La valoración contingente utilizó un formato dicotómico de pregunta, en la que se preguntaba si pagaría una determinada cantidad por realizar la acción. La muestra se dividió en 5 submuestras, de acuerdo a los cinco rangos de precios propuestos. Se estimaron cinco modelos de acuerdo a las cinco acciones susceptibles de ser realizadas en el AMPBM (véase tabla (3.5)). En todos, tanto los parámetro del término independiente como los de la variable precio resultaron significativos y además, con la relación inversa esperada entre precio y predisposición para realizar la acción, de manera que, incrementos porcentuales en el precio minoran la probabilidad de realizar la actividad. La disposición a pagar que tienen los turistas por las diferentes acciones se muestra en la última fila de la tabla (3.5).
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 103 Tabla 3.5. Estimaciones de la disposición a pagar por actividades en Murdeira. Modelo 1 Modelo 2 Modelo 3 Modelo 4 Modelo 5 Constante 2,213 1,237 1,115 2,455 0,954 (Error estándar) 0,259 0,23 0,229 0,28 0,227 Precio -0,062 -0,03 -0,037 -0,049 -0,034 (Error estándar) 0,008 0,007 0,008 0,008 0,007 IC (95%) [0,925 0,955] [0,956 0,984] [0,950 0,978] [0,936 0,967] [0,925 0,955] Log L 512,446 558,093 552,736 478,447 555,073 R2 0,141 0,040 0,059 0,083 0,050 DAP 35,69 41,23 30,14 50,10 28,06 Por orden de importancia, los turistas están dispuestos a pagar 50,10€ por interactuar y participar en la conservación de las tortugas, 41,23€ por realizar rutas de buceo, 35,69€ por navegar en barcos con suelos de cristal para observar los fondos marinos, 30,14€ por interactuar con pescadores locales y, por último, 28€ por interactuar con las comunidades locales y conocer sus tradiciones y culturas. Nótese como la disposición a pagar por actividades que implican interactuar con las personas, bien pescadores, o bien comunidades locales son menos valoradas respecto a las que acogen interacciones con los animales marinos; el atractivo, la belleza, la singularidad y el misterio del medio marino son más significativos que la cultura local. La manifestación de las preferencias por los bienes ambientales puede ser modelizada, además de por la disposición a pagar, por otras variables intrínsecas al turista. Las siguientes estimaciones explican la demanda de estas actividades respetuosas con el ambiente con más objetividad. La tabla (3.6) presenta las variables explicativas incluidas en las estimaciones econométricas siguiendo un modelo de estimación logístico, y que han resultado significativas para al menos una de las cinco actividades presentadas para la valoración. La tabla (3.7) muestra los resultados de la estimación de los modelos. El comportamiento de los signos de los parámetros es una prueba de la validez teórica de los modelos. Al respecto, podemos comprobar que el signo de los parámetros de las todas las variables, salvo antelación, es idéntico en todas las actividades.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 104 Tabla 3.6. Definición de las variables explicativas de la disposición a pagar Variable Interpretación y codificación Precio Es el precio que ha recibido el turista en el cuestionario; 10, 18, 24, 36 y 48€. Antelación Variable dummy que representa el tiempo de antelación con la que el turista organizó sus vacaciones a Sal y toma el valor 1 si fue un tiempo inferior a 3 meses y 0 en otros casos. Experiencia Variable dummy que representa la consideración que tiene el individuo sobre sí mismo respecto a su experiencia como turista en áreas naturales y toma el valor 1si el turista se considera un visitante muy experimentado en áreas naturales y 0 otros casos. Gasto Gasto en euros planeado por persona en las vacaciones. Universitarios Variable dummy que representa el nivel educativo del turista y toma el valor 1 si el individuo tiene estudios universitarios y 0 otros casos. El signo del coeficiente del precio es negativo, cuanto mayor es el precio menor es la probabilidad de participar en las actividades. El signo de la experiencia es negativo en las actividades 1 y 5, únicas actividades donde resultó ser una variable significativamente estadística. Tal como la hemos definido, quienes se consideran visitantes muy experimentados en áreas naturales (valor 1) tienen menos probabilidad de participar en las actividades 1 y 5. Posibles respuestas de este comportamiento pueden darse por la iniciativa personal del turista experimentado además de por la facilidad de movilidad en la pequeña Isla de Sal. Respecto a la actividad 5, para un viajero experimentado es fácil descubrir de manera autónoma los pocos pueblos y muchos rincones que esconde Sal. Además, la población es muy hospitalaria; paseando y sin precisar excursiones organizadas se puede interactuar con la población local e indagar en la cultura y la socioeconomía del pasado. Respecto a la actividad 1, las respuestas en el cuestionario sobre la elección muestran una mayor preferencia por el buceo que por navegar en un barco con el suelo de cristal puesto que, a largo plazo la contaminación del barco termina destruyendo los recursos naturales.
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 105 Tabla 3.7. Estimación del modelo Logit de la disposición a pagar para cada actividad (error estándar entre paréntesis) Variable Actividad 1 Actividad 2 Actividad 3 Actividad 4 Actividad 5 Precio -0,066* -0,031* -0,038* -0,050* -0,035* (0,008) (0,007) (0,008) (0,008) (0,008) Antelación 0,446** -0,478* -0,637* (0,244) (0,226) (0,225) Experiencia -0,469* -0,431* (0,232) (0,213) Gasto 0,425* 0,161** 0,165** 0,280* (0,104) (0,094) (0,094) (0,106) Universitarios 0,375** 0,676* (0,203) (0,231) Constante 1,751* 0,628** 1,078* 1,462* 1,585* (0,410) (0,338) (0,371) (0,378) (0,305) Log L 487,400 551,255 544,539 462,039 543,592 R2 0,257 0,075 0,104 0,169 0,102 * Significativos al nivel 0,05; ** Significativos al nivel 0,1 El coeficiente del gasto muestra una relación directa y positiva con la probabilidad de participar en las actividades. El nivel de estudios también está correlacionado con las preferencias por realizar las actividades. Aquellos turistas con un nivel educativo universitario tienen más probabilidad de realizar las actividades que los turistas con estudios de nivel inferior al universitario. La antelación con la que el turista comienza a planear el viaje a la Isla de Sal no se comporta igual en todas las actividades. Solo en las actividades 1, 3, y 5 esta variable explica la probabilidad de participar en las actividades y, esta correlación es directa en la actividad 1 e inversa en el resto. Quienes planean el viaje con 3 meses o menos de antelación tienen más probabilidad de participar en la actividad de navegar en un barco con suelo de cristal que quienes dedican más tiempo a la planificación de las vacaciones en Isla de Sal. En el resto de actividades, los que dedican poco tiempo a la planificación del viaje tienen menos probabilidad de realizar las actividades respecto a quienes dedican más de tres meses a planear el viaje a Sal.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 106 A parte del comportamiento de la probabilidad que tiene los turistas de la Isla de Sal de hacer las actividades, resulta interesante medir la fuerza de esta asociación. Para ello transformamos la variable gasto en categórica para poder hacer comparaciones entre los distintos niveles de esta variable. El resto de explicativas ya estaban incorporadas al modelo como dicotómicas. En la actividad 2, quien tiene más riesgo sobre la probabilidad de realizar la acción es el nivel de estudios. Esto es, quienes tienen estudios universitarios tienen 1,5 veces más probabilidad de realizar la acción que quienes tienen otros estudios y además, del resto de variables que explican la actividad de submarinismo, ésta es la más influyente. En la actividad 4, este riesgo relativo (odd ratio) de tener estudios universitarios es 1,98. Concluimos el análisis de resultados comentando el modelo de ecuaciones simultáneas de la disposición a pagar por las actividades. Tabla 3.8. Estimación del modelo de ecuaciones simultáneas de la disposición a pagar para cada actividad (error estándar entre paréntesis) Variable Actividad 1 Actividad 2 Actividad 3 Actividad 4 Actividad 5 Antelación 2,404** -1,419* -2,889* (1,260) (0,606) (1,042) Experiencia -3,412* -5,501* (1,158) (1,742) Gasto 4,437* 3,713** 5,524** 4,031* (1,210) (1,843) (2,074) (1,334) Universitarios 2,672** 3,175* (1,951) (1,792) Constante 7,692* 8,024** 6,063* 9,139* 5,482* (2,410) (1,850) (1,745) (2,522) (1,096) DAP 37,28 44,55 29,88 53,72 26,21 IC 95% (33,01; 41,14) (40,18; 48,31) (25,71; 33,22) (49,85; 57,17) (21,10; 30,31) * Significativos al nivel 0,05; ** Significativos al nivel 0,1 Los resultados de la estimación del modelo de ecuaciones simultáneas de la disposición a pagar para cada actividad considerando la posible correlación entre los términos de error de las respuestas a la disposición a pagar reflejan valores inferiores a los modelo Logit binario estimado anteriormente. Los turistas están dispuestos a pagar 53,72€ por interactuar y participar en la conservación de las tortugas, 44,55€ por realizar rutas de
Capítulo III. El valor del AMPBM en la conformación del producto turístico de Cabo Verde. 107 buceo, 37,28€ por navegar en barcos con suelos de cristal para observar los fondos marinos, 28,98€ por interactuar con pescadores locales y, por último, 26,21€ por interactuar con las comunidades locales y conocer sus tradiciones y culturas. Nótese como aquí también la disposición a pagar por actividades que implican interactuar con las personas, bien pescadores, o bien comunidades locales son menos valoradas respecto a las que acogen interacciones con los animales marinos. Tabla 3.9. Estimación de la matriz de covarianzas () del modelo de ecuaciones simultáneas de la disposición (error estándar entre paréntesis) Variable Actividad 1 Actividad 2 Actividad 3 Actividad 4 Actividad 5 Actividad 1 1.000 (0,035) Actividad 2 0,969 1.223 (0,052) (0,066) Actividad 3 1,225 1,402 1.721 (0,022) (0,058) (0,025) Actividad 4 0,985 1,335 1,585 2.266 (0,076) (0,063) (0,056) (0,065) Actividad 5 0,851 1,106 1,278 1,462 1.413 (0,036) (0,038) (0,071) (0,078) (0,043) La matriz de varianzas-covarianzas para los estimadores de los parámetros permite ver las varianzas de los coeficientes y las covarianzas entre todos los pares posibles de coeficientes. Los valores son positivos de modo valores altos de una variable muestran una tendencia a encontrar valores altos de otra variable. Las actividades 2 y1, y las actividades 4 y 5 presentan una correlación más patente. 3.6 Conclusiones Captar cómo interactúan las dinámicas naturales y sociales es un desafío para la implementación efectiva de la gestión basada en el ecosistema (Grabowski, J. H et al, 2012) y esta investigación es una prueba que demuestra que el desarrollo del turismo sostenible en relación con la conservación de la naturaleza es posible y deseable. En concreto, las singularidades del medio marino de la AMPBM son un valor añadido al conjunto de la oferta turística de la Isla de Sal. Esta oferta, que puede agruparse bajo la
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 114 agricultura de conservación a través del valor marginal de la manejabilidad, el valor marginal de la mejora en la calidad del suelo, el valor marginal en las propiedades de los productos cultivados, la información que puedan tener de otros agricultores o ingenieros, y las características de los propios agricultores como la edad, el género o las actitudes hacia la conservación. Reconociendo los logros de la agricultura tradicional canaria como un valioso recurso de información que debe servir para inspirar el diseño de nuevos sistemas agrícolas (AfonsoCarrillo, 2012) y partiendo de la hipótesis de que el concepto de agricultura de conservación debe regir las prácticas de los agricultores, y que el compost de algas es una buena iniciativa de conservación y mejora de la productividad del suelo, este capítulo se desarrolla de la siguiente manera. El segundo epígrafe describe los factores ligados a la fertilidad, productividad, salud, sostenibilidad, resiliencia y calidad de suelo y además expone la evolución de sector agrícola tradicional en las Islas Canarias en los últimos años así como la evolución de la agricultura ecológica. El tercer capítulo describe la importancia de la industria turística en las islas y sustenta las bases del razonamiento para retirar las algas de la costa. Sin embargo, las algas son un recurso marino que, aún fuera de su ecosistema marino, sigue ejerciendo una función vital en el ecosistema costero. Este epígrafe refleja estas interacciones y los perjuicios ambientales en los que incurre la sociedad cuando son retiradas con maquinaria pesada de la orilla y tratadas como residuo. Como el objetivo intrínseco de la investigación es el desarrollo de un plan de revalorización y aprovechamiento de este tipo de residuos orgánicos, el cuarto epígrafe expone la metodología basada en modelos microeconométricos propuestos en la literatura para modelar el comportamiento heterogéneo de los agricultores, y el diseño del cuestionario que da pie a testar la hipótesis de aprovechamiento de las algas a través de la adopción de prácticas acorde a una agricultura de conservación. Los siguientes epígrafes muestran los resultados del experimento y las conclusiones de la investigación.
Capítulo IV. El compost de arribazones de algas en playas de interés turístico de Canarias. 115 4.2 Un primer acercamiento a la actividad agrícola en Canarias. Los grandes retos de la agricultura en Canarias están principalmente relacionados con la orografía, la insularidad, la falta de recursos e insumos y la alta competencia en los mercados además, al igual que el resto de la economía, de la situación socioeconómica internacional, que se ha mostrado adversa en los últimos 7 años. En el campo canario se reconocen dos modelos agrícolas diferentes. Por una parte, la agricultura a la que se ha denominado moderna, conformada generalmente por explotaciones agrícolas relativamente tecnificadas, algunas realizadas en invernaderos, con modernos sistemas de riego y en las que se emplean gran cantidad de abonos. Por otra parte, está la llamada agricultura tradicional que es una agricultura de subsistencia y familiar. Es una agricultura de secano en la que la tierra se cultiva con procedimientos en muchos casos todavía rudimentarios y sus productos están destinados al mercado interior y al autoconsumo familiar. El agricultor es el propietario o arrendatario de las tierras, que se localizan, principalmente, en las medianías al norte de las islas y, en general, es una actividad que resulta poco rentable debido a la orografía del terreno y al minifundismo. Se incluyen aquí los principales productos agrícolas de subsistencia (papas, árboles frutales, cereales, leguminosas, etc.), y otros, como las plantaciones vitivinícolas que en años recientes están experimentando un cierto desarrollo. Además, las dificultades, inseguridades y reducidos beneficios inherentes a las actividades agrícolas, la han dejado en desventaja frente a otros sectores más atractivos como el turismo, lo que ha provocado en muchas zonas una clara desatención del campo. Sin embargo, cuando ahora se repasan los logros de la agricultura tradicional se constata que beber en sus fuentes no es dar pasos hacia atrás, sino que por el contrario, se reconoce como un valioso recurso de información que debe servir para inspirar el diseño de nuevos sistemas agrícolas. Los campesinos, a lo largo de muchos años de acumular experiencias han logrado alcanzar un minucioso conocimiento de su tierra, han utilizado con acierto las posibilidades (lo que se podía cultivar y lo que no), y además, han logrado mantener de forma sostenible a mucha gente. Los saberes agrícolas constituyen un importante legado, de manera que con ello se salvaguarda parte de la cultura, y se contribuye al mantenimiento del patrimonio de Canarias. (Afonso-Carrillo, 2012).
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 116 El suelo es un medio dinámico que alberga y nutre diferentes comunidades microbianas tales como bacterias, hongos, algas, protozoos, nematodos, etc., los cuales juegan un papel significativo en el ciclado de nutrientes, conversiones biológicas, formación de humus, mantenimiento de ecosistema y otras acciones encaminadas a garantizar la vida y la productividad de las plantas. Las interacciones de los microorganismos de las plantas con el suelo, contribuyen a mantener la agricultura sostenible (Jaizme-Vega, 2012). En primera instancia, y según Sánchez de Praguer (2007), el cuerpo llamado suelo es un sistema conformado por varias partes: la fracción mineral, la materia orgánica y los organismos, que constituyen lo que se ha denominado fase sólida, el agua, fase líquida, y el aire, fase gaseosa. Dichas fases trabajan integradamente para conformar ese todo o conjunto que conocemos como suelo. Fruto de la sinergia y acción integrada de las tres fases, se refuerza la fertilidad, productividad, salud, calidad de suelo, sostenibilidad y resiliencia. Además, el suelo es un reservorio de carbono. En la actualidad se acepta que, además de los bosques y grandes cuerpos de agua del Planeta, el suelo tiene un notable potencial de almacenamiento de carbono y, en consecuencia, las medidas para fijar carbono en el mismo, constituyen parte esencial de las estrategias de lucha contra el cambio climático. Hoy en día, el concepto de “calidad del suelo” se relaciona directamente con la productividad, la salud y la sostenibilidad de los sistemas agrícolas. Desde el punto de vista agronómico la “calidad del suelo” es expresada como “fertilidad” y define la capacidad de un suelo para soportar sostenidamente plantas sanas y productivas. El suelo puede envejecer y morir. Este envejecimiento y muerte puede ser ocasionado por procesos como la erosión, la degradación física, química o biológica y el agotamiento o disminución de la fertilidad, que producen el desgaste de la superficie terrestre por las fuerzas del agua, del viento y/o por acciones del hombre. Lo que la naturaleza ha tardado en construir cientos de años, el hombre está destruyendo con el uso inadecuado de maquinaria agrícola, malas prácticas de riego y la contaminación, que puede ser orgánica a través de basuras o biológica por invasión de plagas introducidas y enfermedades ocasionadas por la aplicación de agroquímicos.
Capítulo IV. El compost de arribazones de algas en playas de interés turístico de Canarias. 117 Además, hace décadas que los problemas medioambientales, de resistencia de los insectos y de salud humana, relacionados con los productos químicos, están obligando a replantear la visión del cultivo agrícola y de los métodos de control de plagas (Cabrera, 2012). Hay que reconocer que una de las grandes ventajas que tienen los insecticidas químicos de síntesis es que son baratos de producir y la producción a gran escala contribuye al abaratamiento de esos costes. Son fáciles de transportar a grandes distancias manteniendo su capacidad de matar a los insectos (por lo menos hasta que estos adquieren resistencia frente a ese compuesto químico). En muchos casos son relativamente estables cuando se aplican sobre el cultivo y por tanto tienen una larga persistencia. Son muy fáciles de aplicar, por lo que los propios agricultores no requieren tener una formación especializada y son capaces de preparar las distintas mezclas a las concentraciones indicadas por el fabricante (actualmente se requiere, al menos en la Unión Europea, el estar en posesión de un permiso especial para el uso y aplicación de estos químicos, pero no era así hace no muchos años). Resultan engañosamente seguros y eficaces, puesto que los efectos perjudiciales crónicos en las personas se detectan a largo plazo (Raimundo Cabrera, 2012). Un argumento que se valora cada vez más es lo que se ha dado en llamar ‘costes ambientales’ o ‘costes externos’. Es decir, lo que cuesta a la sociedad paliar los efectos perjudiciales que conlleva la aplicación de los insecticidas químicos, y que desafortunadamente, todavía no se ha generalizado su inclusión a la hora de establecer el coste que supone la aplicación del control químico. Hace ya varias décadas que se han realizado diversos estudios sobre estos daños colaterales y lo que suponen para la sociedad. Ya desde la década de los 80-90 se realizaron estudios de esta naturaleza en Estados Unidos. Estudios más recientes (Mundford et al., 2005), ponen en evidencia que los costes externos en los tratamientos químicos pueden suponer una cantidad económica importante que al final, es asumida por la sociedad. Así, los costes derivados de la presencia de insecticidas en el ambiente (fuentes de agua potable, muertes de peces, incidentes ambientales, efectos sobre polinizadores, etc.) estimados en libras esterlinas, fueron de unos 192 millones en el Reino Unido, 950 millones en Estados Unidos y 86 millones en Alemania, lo que en conjunto, constituyen cantidades muy importantes (Prety et al., 2001) y que a diferencia de lo que ocurre con el CO2 y los medios de transporte, donde existe un impuesto que grava a las emisiones de CO2, en el caso de los insecticidas (y de otros fitosanitarios), no paga quien contamina sino que esos gastos se asumen por
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 118 toda la sociedad, lo que incluye también, y resulta paradójico, a aquellos agricultores que realizan agricultura biológica. Un aspecto que merece ser destacado dentro de estos costes externos es la incidencia de estos insecticidas químicos de síntesis sobre la salud humana. En Canarias, un estudio publicado en el 2004 reveló que un alto porcentaje de la población canaria presentaba residuos de DDT o sus derivados en el organismo. Y el DDT fue oficialmente prohibido en el año 1977 (27 años antes). Este insecticida se puede almacenar en las grasas animales y permanecer allí durante mucho tiempo, por lo tanto, no es extraño que se encontraran estos residuos en personas mayores de 30 años. Lo que resulta inquietante en dicho estudio es que estos residuos y derivados del DDT también se encontraran en individuos muy jóvenes, lo que indica que han tenido una exposición reciente a este insecticida. En algunos puntos de Gran Canaria los niveles de derivados del DDT en la población alcanzan valores similares a los que se encuentran en zonas donde la malaria es endémica y se han aplicado cantidades ingentes de ese insecticida para el control del mosquito vector de la enfermedad (Zumbado .et al., 2004). La realidad en Canarias evidencia que, del abandono de la actividad agrícola tradicional y de la desidia del mantenimiento de las labores conservacionistas por parte del agricultor, se han desencadenado procesos erosivos en terrazas, gavias, etc. Además, la decadencia de la ganadería ha minorado el suministro de materia orgánica animal necesario para alimentar el suelo orgánico del agricultor. Las estadísticas agrarias de Canarias aproximan en cifras la realidad socioeconómica en la que se encuentra el sector primario en el Archipiélago; la actividad agrícola ha experimentado un notable retroceso con respecto a la superficie cultivada y población ocupada a lo largo de las últimas décadas. Respecto al empleo y su relación con la actividad económica, la tasa de actividad de la agricultura en 2014 fue del 2,8% (véase tabla 4.1). En cuanto a la superficie cultivada, la tendencia es decreciente y desde el año 2009 se ha estabilizado en torno a las 40.000 hectáreas. El valor de la producción agrícola también ha estado decreciendo y el valor añadido bruto del sector primario en general, supuso un 1,53% del PIB total de 2014.
Capítulo IV. El compost de arribazones de algas en playas de interés turístico de Canarias. 119 Tabla 4.1. Población activa y tasa de actividad de la agricultura en Canarias. 2008-2014. Hectáreas 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 Pob. Activa en la agricultura (miles de personas) 27,8 26,34 31,39 25,94 26,04 29,76 30,64 Tasa de actividad de la agricultura 2,70 % 2,50 % 3,00 % 2,40 % 2,40 % 2,70 % 2,80 % Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Gobierno de Canarias. El gráfico (4.1) muestra la distribución de los sistemas de cultivos según sean de secano o regadío y en ella se refleja la importancia de los cultivos de regadío sobre todo a partir del año 2008. Gráfico 4.1. Superficie de las tierras labradas en Canarias. 1995-2015. Hectáreas Fuente: Elaboración propia a partir de estadísticas agrarias del Gobierno de Canarias, 2015. Una caracterización detallada de la dinámica del sector primario en Canarias puede ser consultada en el Informe Anual del CES Canarias (2015) y puede comprobarse que, la superficie agrícola de Canarias está mayoritariamente copada por tres cultivos: el plátano, la uva para vino y la papa (en sus distintas modalidades: temprana, extratemprana y tardía), pues estos tres productos agrarios acaparan el 57,0% de la superficie total cultivable en Canarias durante el año 2013, con el 23,2%, el 21,7% y el 12,0% del total de hectáreas cultivadas, respectivamente, según las estadísticas oficiales disponibles. 10.000,00 15.000,00 20.000,00 25.000,00 30.000,00 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 Secano Regadío
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 120 En lo que se refiere a la agricultura de exportación de Canarias, destacan principalmente las partidas arancelarias relacionadas con las frutas y frutos comestibles (con el 8,03% del valor total exportado por el Archipiélago y el 4,75% en términos de volumen), las hortalizas y tubérculos (1,97% y 4,75%, respectivamente) y las plantas vivas y productos de la floricultura (0,31% y 0,10%). Respecto a la agricultura ecológica, su valor es marginal. El responsable en Canarias del control de la agricultura ecológica es el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA) y las estadísticas más actualizadas informan que, del total de hectáreas cultivadas en 2010 en Canarias, tan solo el 2,45% correspondían a agricultura ecológica y que en el último censo comprendido entre 2012-2014, esta cifra se ha incrementado hasta el 16%. Los datos del Registro de Operadores de Producción Ecológica (ROPE) que gestiona el ICCA indican que, en 2010 había 985 agricultores registrados como operadores ecológicos y que, entre 2012 y 2014 se observan 143 nuevas inscripciones. En cuanto a la distribución, Tenerife, La Palma y Gran Canaria son las que representan un mayor número de operadores pero que es Tenerife quien, sin lugar a dudas, presenta mayor porcentaje tanto en operadores (39%), productores (37%), elaboradores (33%) y comercializadores (60%). Atendiendo al tipo de cultivo ecológico en Canarias, el incremento de superficie corresponde principalmente al cultivo del plátano y de aguacate en La Palma, del cultivo de la vid en Lanzarote, y de hortalizas en Tenerife y Gran Canaria. En relación a la ganadería, ha aumentado el número de explotaciones avícolas para producción de huevos en Gran Canaria, Lanzarote y Tenerife, se han incorporado dos instalaciones para producción de carne de porcino, caprino y ovino en Lanzarote, y se mantiene la única granja de vacuno para carne en la isla de El Hierro. Para producción de leche, hay una nueva granja en Tenerife, que representa la primera en esta isla, y también se cuenta con un productor acuícola en Gran Canaria y diez apicultores ecológicos en toda Canarias. No obstante, esta visión economicista y estadística no es sino parte de este complejo y poliédrico sector; poseedor de un gran valor estratégico, social, medioambiental, y
Capítulo IV. El compost de arribazones de algas en playas de interés turístico de Canarias. 121 paisajístico que merece ser valorado y estudiado en base a los criterios de una agricultura de conservación. Lo que está claro es que, la agricultura, para ser sostenible, debe respetar algunos principios básicos como la conservación del suelo, la conservación de los acuíferos, la conservación de los recursos genéticos y la biodiversidad y la lucha contra la desertificación. A estos principios básicos debe añadirse la necesidad de evitar el uso dispersivo de metales en la agricultura. Además debe considerar dos acciones. La primera es el mantenimiento de la producción y las condiciones de trabajo a través de buenas prácticas agrícolas en la finca y la segunda es capturar el valor de mercado. Para la primera es necesario minimizar el uso de inputs externos (fertilizantes sintéticos y pesticidas), maximizar el uso de inputs locales (por ejemplo, estiércol, compost, prácticas de conservación de aguas…), practicar la rotación de cultivos, minimizar el uso de maquinaria, minimizar la labranza con maquinaria no apta y permitir una eficiente remuneración. Capturar el valor de mercado puede ser posible a través de certificaciones de organizaciones no gubernamentales (Global-GAP, Rainforest Alliance, comercio justo, etc.) que testifican la sostenibilidad de las prácticas agrícolas asegurando la calidad para los consumidores. Los objetivos de esta investigación parten de la hipótesis de que las algas, como enmienda orgánica bien a través de un compost o bien a través de un fertilizante, son una práctica estimuladora de la vida del suelo, y por tanto contribuyen a una agricultura de conservación. 4.3 Externalidades de los arribazones en la industria turística de Canarias A las acumulaciones de algas y fanerógamas marinas en las orillas de las playas, arrojadas por el mar tras desprenderse de forma natural del sustrato arenoso o rocoso, se les conoce como arribazones vegetales. En Canarias, estos aparecen en diferentes zonas y en cualquier época del año, pero siempre y cuando haya acontecido previamente un episodio de oleaje considerable en la zona (Portillo, 2008). Las cantidades de estos acúmulos suelen depender de la fuerza del oleaje incidente, si previamente han ocurrido eventos similares o más fuertes, de la cobertura vegetal de la zona afectada en esa época del año y sobre todo, si las condiciones oceanográficas locales posteriores (corrientes, tipo de
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 122 oleaje, marea, etc.) favorecen finalmente su arribada a las playas próximas o su deriva hacia áreas sumergidas (Portillo, 2008). En la mayoría de los casos, los arribazones suelen favorecer el saneado de las poblaciones de macroalgas y plantas marinas y actuar como barreras naturales contra la erosión marina (McLachlan et al., 1985; Kirkman y Kendrick, 1997), como dunas embrionarias y aporte de materia orgánica y nutrientes a las comunidades vegetales dunares y a la flora autóctona (Roig y Martín Prieto, 2005) y como soporte alimenticio de muchos invertebrados que a su vez constituyen el alimento de juveniles de peces, insectos y aves marinas (Lenanton et al., 1982; Griffiths et al., 1983; Ochieng y Erftermeijer, 1999; Kirkman y Kendrick, 1997). Sin embargo, en la economía canaria, la preservación de la biodiversidad, objetivo fundamental de toda política relacionada con un desarrollo más sostenible en cualquier sociedad moderna, entra en conflicto con los intereses turísticos al tener que retirar de las costas los arribazones con la única justificación de garantizar unas condiciones higiénicosanitarias óptimas y maximizar el bienestar de los que quieren estar en la playa sin tener que atravesar una barrera de algas para acceder al agua o paseando por la avenida sin oler la putrefacción de los arribazones. Canarias es un destino turístico que durante el año 2014 registró 11.475.001 llegadas de turistas internacionales (Tourespaña, 2015). La trascendental importancia de su clima y su riqueza medioambiental como polo de atracción se refleja en las estadísticas, donde el 31,6% de los turistas llegan atraídos por el clima y el sol y el 12% atraído por las playas (ISTAC, Encuesta de Gasto Turístico, 2015). La evidencia del turismo como motor del desarrollo socio-económico del Archipiélago está en la aportación del PIB de esta industria al conjunto de la economía canaria y en la generación de empleo. El dinamismo de la actividad turística representa el 31,4% en la aportación (directa e indirecta) al conjunto del PIB de la economía canaria así como el 35,9% del empleo regional (IMPACTUR Canarias, 2014). Como se ha comentado anteriormente, las algas que llegan a las costas son de vital importancia para mantener el equilibrio marítimo pues suponen un beneficio enorme para el ecosistema litoral, además de ser un alimento y nutriente de peces, insectos y aves.
Capítulo IV. El compost de arribazones de algas en playas de interés turístico de Canarias. 123 Por consiguiente, su retirada es perjudicial para el ecosistema costero (Llewellyn y Shackley, 1996; Gheskiere et al., 2006; Kirkman y Kendrick, 1997). Por otro lado, las quejas que transmiten la gran afluencia de turistas y usuarios (que desconocen la importancia ecológica y medioambiental de los mismos) en los destinos turísticos costeros, hacen inevitable por parte de la administración encargada de la gestión de la limpieza del litoral su retirada y transporte a vertederos para así garantizar las condiciones higiénico-sanitarias óptimas para el uso y disfrute de las mismas (Piriou y Menesguen, 1992; Eyras y Sar, 2003). Hay ejemplos de esta práctica en las playas argentinas de Puerto Madryn donde, por efecto de la eutrofización, cada verano son arrojadas en las costas grandes cantidades de algas verdes (Eyras et al., 1998) cuya biomasa interfiere con el uso recreativo de las mismas, de modo que son periódicamente recolectadas y eliminadas. Se estima que alrededor de 8.000 toneladas de algas son recolectadas cada año (Eyras and Rostagno, 1995). Otro ejemplo geográficamente más cercano a Canarias acontece en el Mediterráneo, en la región de Puglia, al sur de Italia, cuando la Posidonia oceanica varada en las zonas turísticas representa un gran problema ambiental, económico, social e higiénico (Cocozza et al., 2011) y es recolectada y llevada al vertedero como residuo al ser éste el tratamiento que le otorga la legislación italiana (Castaldi y Melis, 2004). A menudo, la limpieza de las playas viene impuesta desde arriba, desde Instituciones, como una actividad obligatoria. Por ejemplo, el distintivo internacional de calidad de la “Bandera azul” que otorga la Fundación para la Educación Ambiental (Foundation for Environmental Education - FEE) requiere que las entidades locales implicadas en la gestión y conservación de la playa atiendan a los 29 criterios de legalidad, accesibilidad, sanidad, seguridad y limpieza necesarios para ondear la bandera azul en ellas. Los principales criterios establecen que la playa y su entorno circundante deben estar limpios y bien mantenidos. Aunque también es cierto que la FEE establece como requisito de gestión ambiental dejar en la playa la vegetación de algas y desechos naturales (Foundation for Environmental Education, 2015); la retirada de los arribazones vegetales está justificada cuando se hace imprescindible garantizar unas condiciones higiénicosanitarias óptimas para el uso y disfrute de las playas. El carácter súbito y masivo de la aparición de estas arribadas de algas y plantas marinas en las playas turísticas de Canarias plantea serios inconvenientes en relación a la planificación de los servicios adicionales de limpieza, retirada y transporte necesarios para su eliminación.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 130 labranza excesiva de los suelos agrícolas puede resultar en incrementos de fertilidad a corto plazo, pero degradan los suelos a medio plazo. La erosión de suelo que resulta de la labranza ha obligado a buscar alternativas para reducir el proceso, como por ejemplo, reducir la labranza. Como cabría esperar, algunos estudios han encontrado una correlación positiva entre suelos erosionados y prácticas de labranza de conservación (Keith O. Fuglie 1999; Soule et al., 2000). En este sentido, hay estudios que demuestran que las explotaciones agrícolas situadas en laderas y suelos más sensibles a la erosión tienen mayor tendencia a adoptar prácticas de conservación del suelo (Uri, 1997; Soule et al., 2000; Pautsch et al., 2001), sin embargo, no es siempre así (Clay et al., 1998; de Harrera and Sain, 1999). De hecho, la conciencia y la preocupación del agricultor por la erosión es probablemente el factor más importante para la adopción (Knowler y Bradshaw, 2007). 3. Características de financiación Entre los muchos factores que reflejan las condiciones financieras y de gestión operativa de las explotaciones agrarias, la tenencia de la tierra, los ingresos de los agricultores y la rentabilidad de la actividad han ganado cierta atención en los estudios de agricultura de conservación. El sentido común indica que la tierra es mejor atendida por los dueños que por los arrendatarios pero de las investigaciones manejadas por Knowler y Bradshaw (2007), solo sustentaron la hipótesis (Clay et al., 1998 y Neill and Lee, 1999), dos la rechazaron (Smit and Smithers, 1992 and Fuglie, 1999), y otros no vieron relación alguna. Respecto a la renta, se supone que se debe disponer de recursos económicos necesarios para afrontar la compra de nuevos equipos de capital para adoptar una agricultura de conservación. La mayoría de los estudios vieron correlación positiva entre la adopción y los ingresos y/o la rentabilidad (por ejemplo Gould et al., 1989, Saltiel et al., 1994 y Somda et al., 2002). Aunque el hallazgo de correlaciones negativas en otras investigaciones no permite hacer conclusiones robustas. Sin embargo, cuando se consideran ingresos adicionales a la agricultura aportados por otros miembros de la familia, el interés en la agricultura podría aumentar o disminuir a favor de otras actividades. Por último, las investigaciones sobre el impacto de las familias u otras personas contratadas no revelan ninguna correlación significativa en la adopción de la agricultura de conservación (Saltiel et al., 1994 and Uri, 1997).
Capítulo IV. El compost de arribazones de algas en playas de interés turístico de Canarias. 131 4. Factores exógenos En este grupo se encuentran los precios de los inputs, los precios de los outputs, el tipo de interés, las fluctuaciones de precios, las prácticas agrícolas de la zona, las fuentes de información como los medios de comunicación u otros agricultores, la disponibilidad o facilidad para obtener la información, la asistencia a demostraciones de campo y pruebas piloto, la asistencia a cursos y conferencias, el uso de revistas comerciales como fuentes de información, el pertenecer a alguna organización como puede ser una organización de productores, el cómo se encuentren las inversiones del sector en materia de conservación, o el uso que el sector esté haciendo de productos químicos. Entre ellas, las fuentes de información y las políticas públicas han sido ampliamente estudiadas. El análisis de la correlación de las fuentes de información con la adopción arroja resultados positivos en las investigaciones de por ejemplo Traoré et al., (1998) y de Harrera y Sain, (1999). En cuanto a las políticas públicas, estas influyen notablemente en la toma de decisiones de los agricultores. De hecho, muchos críticos señalan a la intervención del estado en la agricultura como la principal causa de tendencias poco saludables (OECD, 1989). La participación en un programa público de subsidios ha resultado positivamente correlacionada en las investigaciones de Napier y Camboni, (1993) y de Swinton, (2000) pero hay otros análisis que demuestran lo contrario (Traoré et al., 1998 y Soule et al., 2000). En cuanto a las relaciones con otros miembros de organizaciones, se encuentra una correlación positiva (Smit and Smithers, 1992 y Swinton, 2000), y también negativa (por ejemplo en la de Traoré et al., 1998). En general, son pocas las investigaciones sobre el papel del capital social en la adopción de tecnologías de conservación entre los agricultores, pero los resultados iniciales sugieren una necesidad de más investigación (Knowler y Bradshaw, 2007). 4.4.1.2 Montaje del cuestionario Con todas estas evidencias empíricas se diseñó el cuestionario, conteniendo información detallada sobre: (1) Experiencia agrícola. En este bloque se encuentran las cuestiones relativas a las características socioeconómicas de los agricultores y a sus allegados y familiares.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 132 (2) Estrategia de fertilización. Se agrupan aquí cuestiones relativas a factores exógenos como las fuentes de información, características de la finca como el consumo de abonos y pesticidas y cuestiones hipotéticas sobre el compost de algas (3) Características de la finca. Este bloque hace alusión al tamaño de la propiedad (hectáreas), sistema de riego, al lugar, etc. (4) Comercialización. Bajo esta denominación se incluyen las cuestiones relativas a la financiación y comercialización. (5) Políticas públicas. De los factores exógenos referidos en la literatura se cuestiona la política que siguen las diferentes Administraciones en materia de asistencia a los agricultores y consulta en la toma de decisiones. Estos cinco bloques albergan 65 preguntas cuya resolución implica aproximadamente una hora de duración. Dos encuestadoras han contactado con los agricultores por teléfono y acordado una cita para acudir en momentos oportunos para el agricultor, dada la extensión del cuestionario. Las encuestadoras se han desplazado a cada una de las fincas para completar los test. El trabajo de campo se ha desarrollado durante los meses de agosto y septiembre de 2008 y en este tiempo se ha entrevistado individualmente en sus lugares de trabajo a 42 agricultores. 4.4.1.3 Hipótesis del modelo De acuerdo al marco conceptual, las hipótesis a contrastar en este trabajo de investigación son: H1: Existe un efecto directo y positivo entre la experiencia del agricultor y la aceptación de medidas agrarias de conservación. H2: Existe un efecto directo y positivo entre la asistencia a cursos y la aceptación de medidas agrarias de conservación.
Capítulo IV. El compost de arribazones de algas en playas de interés turístico de Canarias. 133 H3: Existe alguna correlación entre el conocimiento sobre la existencia en el mercado de fertilizantes con algas y el nivel de formación del agricultor en materia de compostaje. H4: Existe un efecto directo y positivo entre saber que existen fertilizantes con algas y la aceptación de medidas agrarias de conservación. H5: La edad como característica del agricultor está correlacionada con la aceptación de medidas agrarias de conservación. H6: Las fuentes de información de otros agricultores, peritos o ingenieros son un factor externo al agricultor que está correlacionado con la aceptación de medidas agrarias de conservación. H7: La presencia de otros familiares que trabajen junto al agricultor y aportan ingresos por tal actividad es una variable de financiación correlacionada con la adopción de medidas agrarias de conservación. H8: Existe un efecto directo y positivo entre la percepción que el agricultor tiene sobre lo buena o mala que es la política de información que siguen las diferentes Administraciones respecto a la utilización de fertilizantes y la aceptación de medidas agrarias de conservación. H9: Los agricultores manifiestan disposición a pagar por diferentes políticas propuestas como experimento. 4.4.2 Metodología 4.4.2.1 Modelo de regresión logístico Los modelos de elección discreta se usan a menudo para analizar el comportamiento de los agricultores. En la literatura existen dos enfoques para la interpretación estructural de los modelos de elección discreta. El primero hace referencia a la modelización de una variable latente a través de una función índice, que trata de modelizar una variable inobservable o latente. El segundo de los enfoques permite interpretar los modelos de
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 134 elección discreta bajo la teoría de la utilidad aleatoria, de tal manera que la alternativa seleccionada en cada caso será aquella que maximice la utilidad esperada. Bajo el primero de los enfoques, se trata de modelizar una variable índice, inobservable o latente no limitada en su rango de variación, * i Y , y que definimos como predisposición al “éxito” o proclividad al éxito, y está relacionada con sus explicativas a través de un modelo de regresión como: iii XY * (4.1) Cuando la variable latente supera un determinado nivel, la variable discreta toma el valor 1, y si no lo supera toma el valor 0. Como hemos dicho, la variable latente depende de un conjunto de variables explicativas que generan las alternativas que se dan en la realidad y que permiten expresar el modelo dicotómico como: 0X cuando ocurre que lo 0Y si 0 0X cuando ocurre que lo 0Y si 1 i * 1 i * 1 i i i Y Donde el supuesto sobre la distribución de i determina el tipo de modelo a estimar. Ante el supuesto de una función de distribución uniforme, se utiliza el Modelo de Probabilidad Lineal. Cuando se supone que se distribuye con una normal de media cero y varianza 1 (Función de distribución Normal estándar), el modelo generado será un Probit y, si se distribuyese como una función de distribución logística estaríamos hablando de un modelo Logit. Bajo este enfoque, el modelo probabilístico quedaría definido por: iiiiii XFXYYP )0( Prob)0( Prob)1(Prob * (4.2) La variable endógena del modelo dicotómico representa la probabilidad de ocurrencia del fenómeno analizado, siendo la probabilidad de que ocurra la opción 1 más elevada cuando mayor sea el valor de * i Y .
Capítulo IV. El compost de arribazones de algas en playas de interés turístico de Canarias. 135 El segundo de los enfoques para la interpretación de los modelos de respuesta dicotómica es el que hace referencia a la modelización a través de la formulación de una utilidad aleatoria. Bajo este enfoque un individuo debe adoptar una decisión que le permita elegir entre dos alternativas excluyentes, la 1 o la 0, lo que hará maximizando la utilidad esperada que le proporciona cada una de las alternativas posibles sobre las que tiene que decidir. Es decir, el individuo i-ésimo elegirá una de las dos alternativas dependiendo de que la utilidad que le proporciona dicha decisión sea superior a la que le proporciona su complementaria. Este enfoque es más recurrido en la literatura que explica el comportamiento de los agricultores dentro del marco de la maximización de la utilidad, donde la elección observada se considera una variable latente que refleja la propensión a elegir una opción específica entre diferentes alternativas, esto es, la alternativa que selecciona el agricultor en cada caso será aquella que maximiza la utilidad esperada. La formulación del modelo bajo esta teoría parte del supuesto de que la utilidad derivada de una elección, Ui0 o Ui1, es función de las variables explicativas de dicha decisión, que son las características propias de cada una de las alternativas de elección y las características personales propias del individuo, de manera que suponiendo linealidad en las funciones, se tiene, 1101 0000 iii iii XU XU (4.3) donde los errores recogen las desviaciones que los agentes tienen respecto a lo que sería el comportamiento del agente medio y que se debe a factores aleatorios. El agente i elegirá la opción 1 si la utilidad de esa decisión supera la de la opción 0 y viceversa, de manera que, U Usi 0 U Usi 1 i0i1 i0i1 i Y Y el modelo dicotómico quedaría definido por, iii XFYP )0UU( Prob)UU( Prob)1(Prob i0i1i0i1 (4.4)
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 136 Si la función de distribución asociada a los errores es uniforme, o es la función de distribución de la normal tipificada o la de la curva logística, se obtienen el Modelo de Probabilidad Lineal Truncado, el Probit o el Logit, respectivamente. Ambos enfoques, el de la función índice y el de la formulación de una utilidad aleatoria, justifican en términos estructurales la existencia de los modelos probabilísticos bajo dos teorías económicas alternativas, aunque en ambos casos, la expresión final que define la formulación del modelo es la misma. En esta investigación se emplea una Modelo Logit donde, i i X X iiii e e XXYP 1 )/1(Prob (4.5) ii i XX X iiiii ee e XYXYP 1 1 1 1)/1(Prob1)/0(Prob (4.6) El ratio entre la probabilidad de adoptar prácticas ambientales y no adoptarlas es el denomina odd. Esto es, i i i i X X X X ii ii e e e e XY XY 1 1 1 )/0(Prob )/1(Prob (4.7) Y al ratio de probabilidades entre las alternativas de una característica, se le denomina odd ratio y se define como: k kk kk k ke e e P P XY XY XY XY XX XX i i X ii ii X ii ii ... ... 0 1 1 1 0 1 1 0 1 )/0(Prob )/1(Prob )/0(Prob )/1(Prob (4.8) De modo que el riesgo relativo de que esa característica en la decisión es independiente del resto de las características que explican la decisión.
Capítulo IV. El compost de arribazones de algas en playas de interés turístico de Canarias. 137 Las preguntas relacionadas con el uso de compost o fertilizantes con algas se basan en un comportamiento contingente. Como la salinidad, el contenido de arena y el contenido de metales son las tres grandes desventajas del compost que deben solventarse antes de aplicarlo como corrector en la horticultura, producción de flores o silvicultura (Nkemka y Murto, 2010), y podrían preocupar e interferir en la toma de decisiones del agricultor, se le hacía saber al agricultor la calidad satisfactoria del compost en cuanto que ha pasado los estándares y normas de calidad para ser comercializado y en cuanto que ha sido testado previamente en un proyecto piloto en Canarias en plantas de tomate (ITC, 2007 y Alcoverro, Jaizme-Vega, y Haroun Tabraue, 2008). En esta investigación, se asume la hipótesis de que las propiedades fungicidas y bactericidas de compost de algas y otros restos vegetales, como enmienda orgánica bien a través de un compost o bien a través de un fertilizante, son estimuladoras de la vida del suelo, y por tanto la disponibilidad a pagar por ellas para emplearlas como inputs, contribuye a una agricultura de conservación. Y la cuestión sobre adoptar prácticas agrícolas de conservación fue presentada al agricultor como una pregunta de elección dicotómica. 4.4.2.2 Valor del tiempo Para analizar cómo afecta la asignación del tiempo al bienestar de los individuos es necesario considerar que la utilidad de cada uno de ellos se deriva no sólo del consumo de una cesta de actividades sino también del tiempo total. Formalmente, el problema de decisión individual consiste en maximizar la función de utilidad 4 : ),11 ;,....,;,...,(),( wnn tttXxutxU (4.9) sometida a varias restricciones. En primer lugar, la habitual restricción presupuestaria, que puede expresarse como: 011 mvtxp wii n (4.10) 4 Esta forma de representar la utilidad individual fue propuesta por De Serpa, A., “Theory of the Economics of Time”, Economic Journal, 81, 1971, págs 233-246.
La valoración económica de los recursos naturales en la gestión de destinos turísticos insulares 138 Donde el lado izquierdo corresponde al gasto total, que debe ser igual o inferior a la renta total, definida en el lado derecho como la suma de la renta salarial y no salarial del individuo. En segundo lugar, los consumidores deben distribuir su tiempo disponible como mínimo entre las distintas actividades y el tiempo dedicado al trabajo: Ttt wi n 11 (4.11) Finalmente, en tercer lugar, puede ocurrir que algunas actividades requieran cierto tiempo mínimo necesario para realizarlas. Estas restricciones “tecnológicas” adoptan, para cada actividad i=1, …, n, la forma genérica: , iii xat (4.12) donde se supone que el tiempo mínimo para realizar la actividad i es directamente proporcional (mediante al coeficiente a) a la cantidad consumida, aunque el individuo podría destinar a ella un tiempo superior al tiempo mínimo necesario. Este problema de optimización donde la desagregación de las restricciones de tiempo (4.11) y (4.12) permite determinar si el tiempo deseado de una actividad es el más o menos deseado. El valor del tiempo como recurso disponible para el agricultor puede considerarse como la relación marginal de sustitución entre el tiempo y la renta, y podría interpretarse como el “precio sombra” que estaría dispuesto a pagar el individuo por aumentar su tiempo disponible en una unidad. Se trata de la idea de escasez: el tiempo tiene valor para los individuos en tanto en cuanto éstos disponen de dotaciones limitadas del mismo, puesto que si el tiempo fuera infinito, el valor del tiempo sería cero. Además, el tiempo también tiene valor para el agricultor en la medida en que pueda asignarlo a unas actividades u a otras. El valor del tiempo en este trabajo se ha medido a través de la aplicabilidad del compost; si se está dispuesto a pagar más por un compost más fácil de aplicar y que reduce el
Capítulo IV. El compost de arribazones de algas en playas de interés turístico de Canarias. 139 tiempo de la actividad un 25% respecto a otros sistemas de abonado. Esta acción es la recogida en el experimento como “política4”. 4.5 Resultados Los resultados indican que, prácticamente la totalidad de los entrevistados manifiestan conocer el compost y el té de compost (97,6% y 78,6%); sin embargo sólo reconocen emplearlos el 38% y el 6,1% respectivamente (véase tabla (4.2)). El 50% de los agricultores emplea ahora más abono orgánico que en pasado. El incremento del precio de los fertilizantes químicos y la preocupación por la productividad del suelo cultivado son algunas de las razones que justifican la tendencia creciente en el uso de abonos orgánicos. A pesar de ello, existe un importante porcentaje de agricultores (un 42,9%) que ha reducido el consumo de abonos orgánicos. Entre las razones que justifican este hecho podrían estar la disminución de la actividad ganadera en Canarias y las cuestiones medioambientales, las cuales dificultan la obtención de abonos orgánicos en las islas. Tan solo una pequeña representación de los agricultores (7,1 %) sigue consumiendo abonos orgánicos en igual proporción que hace cinco años. Tabla 4.2 Porcentaje de agricultores respecto al uso y conocimiento de diferentes abonos orgánicos ABONOS ORGÁNICOS % EMPLEADO % CONOCIDO Estiércol de vaca 69,0 100 Estiércol de gallina (gallinaza) 53,7 97,6 Estiércol de cerdo (purines) 26,8 97,6 Otro estiércol (caballo, conejo, cabra,…) 47,5 95,2 Compost 38,0 97,6 Te de compost 6,10 78,6 Turba 31,0 100 Restos de poda y cultivos enterrados 33,3 100 Monte (cisco, pinocha,…) 19,5 97,6 Otro, ¿cuál? (sueros, orines…) 14,3 100 En la actualidad se consume más cantidad de estiércol de vaca, de cerdo, compost, té de compost, resto de poda, cultivo y montes y la tendencia es que el consumo de éstos vaya a ir en aumento. Por el contrario, la turba es empleada para semilleros y su empleo tiende