Guía para el desarrollo sostenible de la acuicultura mediterránea 1 : interacciones entre la acuicultura y el medio ambiente
Abstract
Resultados obtenidos en el Taller organizado por BIOGES (Universidad de Las Plamas de Gran Canaria) durante tres días en Las Palmas de Gran Canaria (26-28 de octubre de 2006) [...] La recopilación de datos y redacción del presente documento ha sido realizada por Alex Makol y Ricardo Haroun (BIOGES), con la colaboración de los participantes del Taller, y bajo la coordinación de Javier Ojeda (APROMAR/FEAP) y FranÇois Simard (UICN)]
Full text
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea 1 1 Acuicultura y el Medio Ambiente Interacciones entre la Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea
1Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Acuicultura y Interacciones entre la el Medio Ambiente
II La designación de entidades geográficas y la presentación del material en este libro no implican la expresión de ninguna opinión por parte de la UICN, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España o de la Federación Europea de Productores de Acuicultura (FEAP) respecto a la condición jurídica de ningún país, territorio o área, o de sus autoridades, o referente a la delimitación de sus fronteras y límites. Los puntos de vista que se expresan en esa publicación no reflejan necesariamente los de la UICN, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España o de la Federación Europea de Productores de Acuicultura (FEAP). Esta publicación ha sido posible gracias a la generosidad del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España. Publicado por: UICN, Gland, Suiza y Málaga, España en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España y la Federación Europea de Productores de Acuicultura (FEAP). Derechos reservados: © 2007 Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y de los Recursos Naturales Se autoriza la reproducción de esta publicación con fines educativos y otros fines no comerciales sin permiso escrito previo de parte de quien detenta los derechos de autor con tal de que se mencione la fuente. Se prohíbe reproducir esta publicación para venderla o para otros fines comerciales sin permiso escrito previo de quien detenta los derechos de autor. Citación: (2007). Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea. Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente. UICN, Gland, Suiza y Málaga, España.VI + 114 paginas. NIPO: 251-07-085-X ISBN: 978-2-8317-0976-5 Depósito Legal: Diseño y diagramado: Chadi Abi Faraj Fotografía de la cubierta: © Guzel Yucel-Gier Gestión del producto: Sonsoles San Román Producido por: Centro de Cooperación del Mediterráneo de la UICN Impreso por: Solprint, Mijas (Málaga) Disponible en: También existe a disposición un catálogo de las publicaciones de la UICN en: www.iucn.org/publications El texto de este libro fue impreso en papel Cyclusprint 100 g/m2 reciclado sin cloro. Centro de Cooperación del Mediterráneo de la UICN C/ Marie Curie 35 29590 Campanillas, Málaga, España Tel: +34 952 028430 - Fax: +34 952 028145 www.uicnmed.org Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación Secretaría General de Pesca Marítima C/José Ortega y Gasset, 57 Madrid, España Tel. +34 91 3476164
III Índice Prólogo v Resumen Ejecutivo 1 Introducción a las Guías 11 Situación General de la Acuicultura 15 Guía A: Domesticación 21 Guía B: Introducción de Especies Marinas 27 Guía C: Captura de Stocks Silvestres en Acuicultura 33 Guía D: Ingredientes de las Dietas 43 Guía E: Materia Orgánica en los Efluentes 53 Guía F: Transferencia de Patógenos 63 Guía G: Productos Terapeúticos y otros 67 Guía H: Productos Antifouling 73 Guía I: Efectos sobre la Fauna y Flora Locales 77 Anexos Glosario 85 Bibliografía General 89 Bibliografía 91 Lista de Participantes 105 Lista de Acrónimos 109
IV
V Prólogo En la actualidad la acuicultura afronta un reto importante: cómo satisfacer las expectativas de aliviar la presión de flotas pesqueras sobre las poblaciones de peces y, al mismo tiempo, dar respuesta al incremento en la demanda de productos marinos del mercado local e internacional sin causar con ello problemas medioambientales. En concreto, se espera que en un futuro cercano la acuicultura se desarrolle ampliamente en los países europeos, pero también del sur y del este del Mediterráneo. Para evitar cualquier impacto potencial sobre el medio ambiente, es importante que el sector de la acuicultura disponga de unas directrices claras, concisas, con base científica, que aseguren el desarrollo sostenible de la actividad. El Programa Marino de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) fomenta el uso de buenas prácticas en el sector de la acuicultura. La UICN y la Federación Europea de Productores de Acuicultura (FEAP) firmaron un acuerdo de cooperación para el desarrollo de la acuicultura sostenible en 2005. En ese mismo ámbito, la UICN y la Secretaría General del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España (MAPA), firmaron un acuerdo de cooperación para desarrollar las “Guías para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea”. El objetivo de estas guías es proponer recomendaciones para una acuicultura responsable y sostenible, que sirva de apoyo para los gestores, productores y usuarios de la región Mediterránea. Las guías directrices estarán compuestas por una serie de guías individuales que abarcarán diversos temas relacionados entre los que se encuentran: Interacciones entre el Medio Ambiente y la Acuicultura; Selección de Sitios; Diversificación de Especies y Productos; Bienestar Animal y Aspectos ÉticoSanitarios; Aspectos Sociales; Origen y Calidad del Alimento; Aspectos de Mercado; Gestión de la Acuicultura. El grupo de trabajo, originalmente conocido como “Acuicultura y Medio Ambiente”, fue creado en 2004 por el Centro de Cooperación del Mediterráneo de la UICN y está compuesto por especialistas en acuicultura de la región Mediterránea y con diferentes áreas de conocimiento y experiencia. Después de una primera reunión en 2004, se organizó un Taller de trabajo en Argelia (junio, 2005), junto con el Movimiento Ecológico de Argelia
VI (MEA) y el Ministerio de Pesca de Argelia. Posteriormente, se realizó una reunión técnica en Barcelona (noviembre, 2005) para avanzar los resultados obtenidos durante el taller de Argelia, y planificar actividades futuras. Este documento es el primero de una serie de guías que constituirán las directrices para el desarrollo responsable y sostenible de la acuicultura, y está dedicado a la interacción entre las prácticas de acuicultura y el medio ambiente. Este documento no tiene en cuenta la interacción con otras actividades humanas que se desarrollen en el mismo entorno. Asimismo, no incluye la acuicultura continental, aunque se muestran algunos ejemplos de dicha actividad. En esta guía se trata el cultivo de peces y moluscos, centrándose principalmente en el cultivo de peces y específicamente en el cultivo en viveros marinos (jaulas), como actividades mayoritarias en la cuenca mediterránea. El presente documento se ha realizado con los resultados obtenidos en el Taller organizado por BIOGES (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria) durante tres días en Las Palmas de Gran Canaria (26-28 de Octubre de 2006). El Taller reunió a 26 participantes provenientes de la mayoría de los Países Mediterráneos, entre los cuales se encontraban científicos, productores de acuicultura, así como representantes gubernamentales y de organizaciones medioambientales (la lista de participantes está incluida en el Anexo). La recopilación de datos y redacción del presente documento ha sido realizada por Alex Makol y Ricardo Haroun (BIOGES), con la colaboración de los participantes del Taller, y bajo la coordinación de Javier Ojeda (APROMAR/ FEAP) y François Simard (UICN).
Resumen Ejecutivo La acuicultura es el cultivo de organismos acuáticos incluido peces, moluscos, crustáceos y plantas acuáticas. El cultivo implica algún tipo de intervención durante el proceso para aumentar la producción, como por ejemplo la siembra regular, alimentación, protección frente a depredadores, etc. Así mismo, el cultivo conlleva la propiedad, individual o corporativa del stock que se cultiva. La mayoría de los impactos potenciales sobre el medio ambiente se pueden gestionar y minimizar mediante el conocimiento de los distintos procesos, una gestión responsable y una correcta localización de las granjas acuícolas. Por lo tanto, la existencia de directrices sobre la gestión sostenible son herramientas esenciales para los gestores políticos, técnicos de las administraciones, productores de acuicultura y otros usuarios. Esta guía se centra en la interacción entre las prácticas de acuicultura y el medio ambiente, en concreto: Guía A: Domesticación Guía B: Introducción de Especies Marinas Guía C: Captura de Stocks Silvestres en Acuicultura Guía D: Ingredientes de las Dietas Guía E: Materia Orgánica en los Efluentes Guía F: Transferencia de Patógenos Guía G: Productos Terapeúticos y otros Guía H: Productos Antifouling Guía I: Efectos sobre la Fauna y Flora Locales
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Domesticación Guía A Principio La domesticación de especies es necesaria para la acuicultura. La interacción de estos organismos domesticados con sus congéneres silvestres no debe producir efectos perjudiciales. Directrices Respecto al desarrollo del proceso de domesticación • Se debe fomentar la domesticación de organismos cultivados. • La cría selectiva de los organismos cultivados se debe diseñar para que se reduzca su capacidad de supervivencia o reproducción en el medio natural. • Se debe promover y apoyar la investigación de los procesos de domesticación. • Se debe fomentar la creación de bancos de genes de las especies silvestres para tener una fuente de genes que actúen como reservorio. Respecto a la gestión de los escapes o fugas • Las instalaciones de acuicultura se deben diseñar para que contengan de forma eficaz a los organismos cultivados, así como para minimizar la posibilidad de escapes. • Se deben establecer planes de contingencia para eventuales casos de escapes. • Se debe fomentar la investigación en la vigilancia de los organismos escapados. • Se deben tomar medidas preventivas adicionales para actividades con mayor riesgo de escapes, tales como el traslado de organismos, cribas y despesques. © Arturo Boyra/oceanografica.com
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Productos Antifouling Guía H Principio Los productos antifouling utilizados en acuicultura no deben presentar efectos tóxicos apreciables en otros organismos distintos a los que van dirigidos. Directrices • Se deben utilizar productos y recubrimientos antifouling no dañinos para el medio ambiente. • Se deben promover procedimientos no dañinos para el medio ambiente para prevenir o eliminar el biofouling. • Se debe evitar la utilización de productos antifouling que contengan metales pesados. © Arturo Boyra/oceanografica.com
0 Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Efectos sobre la Fauna y Flora Locales Guía I Principio Se deben evitar los impactos perjudiciales causados por la interacción entre la actividad acuícola y la fauna y flora locales, mientras que los efectos beneficiosos se han de aprovechar. Directrices Respecto de los efectos de la acuicultura sobre las comunidades bentónicas: • Se deben llevar a cabo Estudios de Impacto Ambiental para prever cualquier posible efecto sobre el ecosistema. • Se deben gestionar caso por caso las decisiones de desarrollar o detener la ampliación de instalaciones acuícolas. • Se deben realizar estudios hidrodinámicos y ecológicos como parte del proceso de selección de localizaciones para la ubicación de instalaciones acuícolas. • Las áreas en las que existan comunidades significativas de fanerógamas marinas, deben considerarse incompatibles con el establecimiento de instalaciones acuícolas. • Se debe fomentar la instalación de viveros marinos de cultivo en áreas expuestas alejadas de la zona costera. Respecto a la atracción de fauna: • Se debe tener en cuenta en la gestión de las granjas acuícolas la atracción causada por las instalaciones de acuicultura sobre la fauna local. • Se debe gestionar la atracción de depredadores y carroñeros. © Arturo Boyra/oceanografica.com
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Introducción a las Guías Durante la última década se han venido realizando esfuerzos para conseguir el desarrollo sostenible de las actividades humanas, entendiéndolo como “el desarrollo que cubre las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de futuras generaciones de cubrir sus propias necesidades”, como definió la Comisión Mundial sobre el Medio ambiente y el Desarrollo (WCED) en 1987. © APROMAR
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente La acuicultura ha atraido la atención de autoridades gubernamentales y sectores no gubernamentales, por lo que la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) propuso una definición más específica en relación con la agricultura y las pesquerías: “Desarrollo sostenible es la gestión y conservación de la base de los recursos naturales y la orientación de cambios tecnológicos e institucionales de manera que se asegure el logro y la satisfacción de las necesidades humanas para generaciones presentes y futuras. Dicho desarrollo sostenible (en sectores agrícolas, forestales y pesqueros) preserva los recursos de la tierra, el agua, así como los genéticos de plantas y animales, no degrada el medio ambiente, es técnicamente apropiado, económicamente viable y socialmente aceptable” (FAO, 1997). El desarrollo y la intensificación de la acuicultura han puesto de manifiesto un amplio abanico de cuestiones asociadas con el medio ambiente. Los peces y crustáceos son alimentados con dietas de contenido elevado en proteínas y aceites, principalmente harina y aceite de pescado. Los juveniles y los reproductores a veces se obtienen de poblaciones silvestres, dada la dificultad de criarlos en cautividad, aumentando con ello la presión existente sobre dichas poblaciones. Otro inconveniente es la interacción química causada por la descarga de los efluentes de las instalaciones de acuicultura, los cuales pueden contener residuos de productos terapéuticos, productos antifouling o alimento no ingerido. Si se gestiona de forma incorrecta, pueden aparecer problemas tales como cepas de patógenos resistentes a antibióticos, eutrofización de la columna de agua, agotamiento de oxígeno y otros que perjudican al medio ambiente. La interacción biológica causada por el escape accidental de organismos cultivados, o por la introducción de especies exóticas en el ecosistema, puede causar alteraciones en el mapa genético de las poblaciones silvestres. Estos organismos escapados pueden competir por alimento y espacio con las especies autóctonas, así como transferir patógenos o parásitos. A pesar de que bacterias, virus y otros patógenos están presentes en el medio natural, las patologías suelen ocurrir más frecuentemente en organismos cultivados. Debido a ello, la transferencia bidireccional de patógenos entre organismos cultivados y silvestres puede existir. Todos estos aspectos deben también tenerse en cuenta al considerar la relación entre la acuicultura con otras actividades humanas en las áreas costeras. Asi ocurre con la interacción entre la acuicultura y la pesca extractiva e igualmente en lo que se refiere a la interacción con el medio ambiente en los ecosistemas marinos y costeros.
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea La mayoría de los impactos potenciales de la acuicultura se pueden gestionar y minimizar si se conocen los procesos que se llevan a cabo, hay una gestión responsable y existe una correcta ubicación de las instalaciones de acuicultura. Como consecuencia, la existencia de guías para una gestión sostenible es una herramienta esencial para los gestores políticos, técnicos de las administraciones, productores de acuicultura y otros usuarios. La Comisión Europea en su Comunicación “Una Estrategia para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Europea” (Comisión de las Comunidades Europeas, 2002), dirigida al Consejo y Parlamento Europeo, trató los temas de los efectos medioambientales de la acuicultura y los señaló como un factor clave. En este sentido, la Federación Europea de Productores de Acuicultura (FEAP) desarrolló un Código de Conducta (2000) que promueve una gestión y desarrollo sostenible de la industria acuícola Europea, con la finalidad de garantizar niveles altos de calidad en la producción alimenticia respetando el medio ambiente.
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Situación General de la Acuicultura La demanda mundial de productos pesqueros se triplicó entre 1961 – 2001 debido al aumento de la población mundial y a que el consumo per capita de dichos productos pasó de 11 kg./ persona/año en 1970 a 16,2 kg./persona/año en 2002 (FAO, 2004b). Los productos pesqueros son, a día de hoy, una de las fuentes de proteína animal más importantes en el mundo, representando el 25% de la proteína ingerida en los países en desarrollo y el 10% en Europa y Norte América. © Guzel Yucel-Gier
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente La acuicultura y la pesca extractiva son actividades complementarias que deben afrontar el reto de cubrir este aumento de demanda de productos marinos. La producción de pesca extractiva alcanzó sus niveles máximos a finales de los años 80, manteniendo valores similares desde entones (90-95 millones de toneladas), lo que indica que los océanos están siendo explotados cerca de su máxima producción. Las mejoras en la gestión de los recursos pesqueros permitirán, como máximo, mantener los niveles pesqueros. Según la FAO (FAO, 2004b), el incremento de la producción de productos pesqueros en el futuro sólo podrá provenir de la acuicultura, tal y como ha estado ocurriendo durante los últimos 15 años. La acuicultura es el cultivo de organismos acuáticos incluidos peces, moluscos, crustáceos y plantas acuáticas. El cultivo implica algún tipo de intervención en el proceso de cría para aumentar la producción, como por ejemplo la estabulación de individuos, la alimentación, la protección frente a depredadores, etc. El cultivo conlleva a su vez la propiedad individual o corporativa del stock que se cultiva. La acuicultura tiene 4000 años de historia, pero sólo durante los últimos 50 años se ha convertido en una actividad socioeconómica de importancia, generando 9,8 millones de puestos de trabajo en todo el mundo (FAO, Figura 1. Evolución de la producción pesquera (pesca extractiva y acuicultura) en el mundo durante el periodo 1950-2003 (FAO, 2004b)
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea 2004b). Su contribución al suministro mundial de peces, crustáceos y moluscos aumenta año tras año. Según la FAO (FAO, 2004b), la contribución de la acuicultura al suministro mundial de productos pesqueros (en peso) ha pasado del 3,9 % en 1970, al 29,9 % en 2002 y con previsión de alcanzar el 50 % en 2025. Además, se debe resaltar que ya en 2006 casi la mitad de los productos pesqueros destinados al consumo humano directo provienen de la acuicultura. El sector acuícola tiene un crecimiento más rápido que cualquier otro sector de productos alimenticios de origen animal. A escala mundial, este sector ha crecido una media del 8,9% anual desde 1970, mientras que los sistemas de producción cárnicos terrestres lo hicieron en un 2,8%. Figura 2. Producción mundial de acuicultura en 2004 por regiones, separando China del resto de Asia (FAO, 2006a)
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Más del 90% de la producción acuícola proviene de Asia (principalmente China), un 3,5% de Europa Occidental, un 0,4% de Centro Europa y Europa del Este, un 2,3% de Latino América y el Caribe, un 1,3% de Norte América y un 0,9% de Oriente Medio y África del Norte, con el 0,2% restante proveniente del África sub-Sahariana (Figura 2). La acuicultura es una actividad que incluye multitud de prácticas diversas y un amplio abanico de especies producidas, sistemas y técnicas. Su dimensión económica ofrece nuevas oportunidades socioeconómicas en las regiones donde se establece, gracias a la creación de puestos de trabajo, el uso cada vez más eficiente de los recursos naturales y a la promoción del comercio local e internacional. El éxito de la acuicultura moderna se basa en el control de la reproducción de especies, un mejor conocimiento de la biología, innovaciones tecnológicas y el desarrollo de productos alimenticios seguros y de alta calidad. La mitad de la producción mundial de acuicultura en 2003 provino de la producción de peces, pero el incremento en la producción se refiere a todos los grupos de especies (FAO, 2006a). Figura 4. Evolución de la producción mundial de acuicultura por grupos durante el periodo 1950-2003 (FAO, 2006a)
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Se debe fomentar la creación de bancos de genes de las especies silvestres para tener una fuente de genes que actúen como reservorio. La conservación de valores genéticos es esencial para conservar la biodiversidad, y por lo tanto, una fuente segura de genes puede ayudar a recuperar poblaciones afectadas en el futuro. Por otro lado, y para fines de producción, los rasgos biológicos no buscados hoy en día pueden necesitarse en el futuro y es necesario disponer de un sistema para su recuperación. Respecto a la minimización de los efectos de las fugas o escapes sobre el medio ambiente Las instalaciones de acuicultura se deben diseñar para que contengan de forma eficaz a los organismos cultivados, así como para minimizar la posibilidad de escape. El diseño de las instalaciones de acuicultura debe considerar la necesidad de prevenir escapes, no sólo debido a la pérdida económica que eso significa para los productores, sino también por razones medioambientales. Se deben establecer planes de contingencia para eventuales casos de escapes. Los organismos domesticados no tienden a dispersarse rápidamente después de escaparse. Por esta razón, existe un periodo de tiempo donde la recaptura de los organismos es factible, siendo prácticamente imposible al pasar dicho periodo. Para reaccionar lo más rápidamente ante estas situaciones, han de existir planes de contingencia detallados y los trabajadores tienen que estar apropiadamente entrenados. Se debe fomentar la investigación en la vigilancia de los organismos escapados. Se necesita mayor conocimiento acerca de los efectos cuantitativos y cualitativos de los escapes sobre las poblaciones locales. Además, debido a que el escape de organismos cultivados tiene un efecto acumulativo importante, los productores deben informar a las autoridades competentes si se producen escapes para poder entender mejor sus efectos. Se deben tomar medidas preventivas adicionales para actividades con mayor riesgo de escapes, tales como el traslado
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente © Arturo Boyra/oceanografica.com Guía A Domesticación de organismos, cribas y despesques. Cuando se transfieren organismos cultivados entre diferentes compartimentos (viveros marinos o tanques), durante los despesques o cualquier otra rutina que implique su traslado, existe el potencial de escapes. Por lo tanto, cuando se cumplan dichas condiciones, se han de extremar las medidas para minimizar riesgos. Organismos Modificados Genéticamente (OMGs) Las mejoras genéticas que se desean en los organismos cultivados se realizan a través de procesos de reproducción tradicionales. Los productores de la región Mediterránea no utilizan técnicas de ingeniería genética (tecnologías de transferencia de genes) para obtener Organismos Modificados Genéticamente (OMGs) en acuicultura. Según la FAO (FAO, 2006a), el uso de organismos modificados genéticamente es polémico en la mayoría de regiones, dadas las preocupaciones en cuanto al medio ambiente y los riesgos sobre la salud humana. © APROMAR
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea La invasión biológica ha sido uno de los mayores problemas ecológicos de los siglos XX y XXI. Desde los años 50, el comercio mundial se ha multiplicado por 14, y durante el mismo periodo, las invasiones biológicas en hábitats terrestres y en aguas continentales o marinas aumentaron exponencialmente (Ruesink et al., 1995; Ruiz et al., 1997; Nordstrom y Vaughan, 1999). Se han realizado esfuerzos a nivel internacional y nacional para prevenir, erradicar y controlar las especies introducidas. A pesar de ello, nuevas vías de entrada y nuevas invasiones se siguen descubriendo en diferentes áreas costeras, normalmente cuando los organismos invasores ya se encuentran establecidos en el ecosistema. Las acciones llevadas a cabo hasta el día de hoy han sido inadecuadas, quedando mucho trabajo por hacer (Doelle, 2003; McNeely y Schutyser, 2003). Los científicos y gestores políticos ven cada vez más la invasión de especies introducidas, junto con el cambio climático, como una creciente amenaza para la biodiversidad marina (Bax et al., 2001, Hewitt et al., 2006). La introducción de especies en los ecosistemas marinos puede deberse a numerosas actividades humanas que normalmente están relacionadas con el comercio global y los desplazamientos humanos. Debido a las actividades humanas, las especies marinas introducidas se trasladan a zonas fuera de su hábitat natural, pudiendo amenazar la salud de los seres humanos, los valores económicos y medioambientales. Introducción de Especies Marinas Guía B © BIOGES
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Esta introducción de especies puede convertirse en una amenaza mayor para el medio ambiente marino cuando se convierten en invasoras (Carlton, 1992; Naylor et al., 2001; UNEP/MAP, 2005), así como producir efectos negativos sobre la economía basada en actividades y usos marinos. Los impactos de las especies marinas invasoras pueden ser dramáticos y normalmente irreversibles, como por ejemplo colapsar las pesquerías, eliminar el stock para la acuicultura, incrementar los costes de producción, amenazar la salud humana o alterar la biodiversidad. No obstante, no todas las especies introducidas son invasoras, muchas de ellas tan sólo se asientan en sus nuevos ecosistemas y participan en el desarrollo del mismo (Wabnitz et al., 2003). Las introducciones pueden ser tanto accidentales como intencionadas y pueden provenir de un amplio número de prácticas. A nivel global y en cualquier momento, unas 10.000 especies diferentes son transportadas entre regiones biogeográficas en las bodegas de los barcos. Afortunadamente las especies potencialmente más invasoras mueren antes de que puedan establecerse debido a que las condiciones del ecosistema receptor no son las adecuadas para su supervivencia. E incluso cuando se establecen, la mayoría no se comportan como invasoras desde un principio. Tal y como se indicó en un informe reciente de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA, 2006) las invasiones biológicas en el Mar Mediterráneo son un tema de preocupación. Existe un elevado número de especies marinas introducidas que aumenta en muchos puertos y lagunas. El transporte a través del Canal de Suez es también importante; de ahí el mayor número de especies exóticas encontradas en la cuenca Este (UNEP/MAP, 2004). Cerca de 600 especies marinas exóticas se han identificado en el Mar Mediterráneo. La tasa de introducción de especies exóticas en el Mar Mediterráneo alcanzó su máximo en el periodo comprendido entre 1970-1980, y desde entonces ha permanecido estable o aumentado para muchos grupos, especialmente para los organismos bentónicos. Se ha estimado una media de una introducción cada cuatro semanas durante los últimos cinco años. Guía B Introducción de Especies Marinas
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea La forma de introducción varía respecto a las dos cuencas. Mientras que en la zona Este del Mediterráneo la introducción más común es a través del Canal de Suez, en la zona Oeste del Mediterráneo el transporte naval principalmente y/o la acuicultura son responsables de la mayoría de introducciones de especies exóticas. Los ecosistemas de lagunas en el Adriático Norte y el Sur de Francia (con 70 y 96 especies exóticas respectivamente, principalmente introducidas por la acuicultura) son considerados las zonas más importantes para especies exóticas (AEMA, 2006). Situación actual A pesar de que los principales vectores de introducción de especies exóticas son las aguas de las bodegas de los barcos y el fouling, la acuicultura también ha sido señalada como un vector importante para la llegada de especies exóticas a las zonas costeras. Aproximadamente el 17% de la producción mundial de peces son especies exóticas. Así, por ejemplo, la producción del cíclido africano Tilapia, es mucho mayor en Asia (más de 700.000 toneladas métricas en 1996) que en la mayor parte de África (39.245 toneladas métricas). Los salmónidos introducidos en Chile sostienen una próspera industria acuícola que es responsable de aproximadamente el 20% de la producción mundial de salmón, proporcionando trabajo a unas 30.000 personas (FAO, 2003). Tres especies de macroalgas introducidas se convirtieron en invasoras en Hawai: Hypnea musciformis, Kappaphycus spp. y Gracilaria salicornia. Estas especies fueron introducidas de forma intencionada en Oahu y Molokai en la década de los 70 para la acuicultura experimental relacionada con la industria del agar y están ahora extendidas más allá de los lugares donde se introdujeron en un principio, compitiendo con la fauna y flora autóctonas (Smith, 2002). La mayoría de las poblaciones de estas macroalgas introducidas están actualmente confinadas en zonas costeras discretas y todavía pueden ser controladas o eliminadas aumentando las poblaciones autóctonas de herbívoros marinos. Existen dos posibles vías para la introducción de especies en acuicultura: La introducción “voluntaria” de especies para su explotación acuícola. Tal es el caso, por ejemplo, de las especies mencionadas anteriormente en Hawai así como de la ostra japonesa Cassostrea gigas durante los años sesenta en Francia (Grizel y Héral, 1991). Éste no es un fenómeno reciente, la ostra portuguesa Cassostrea angulata se introdujo accidentalmente en Francia (Estuario de Gironde) en 1868, I.
0 Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente colonizando rápidamente toda la costa Atlántica desde Biarritz hasta Brest en menos de 20 años (Héral, 1986). Otros bivalvos como la almeja Mercenaria mercenaria en la cuenca de Archaron en 1861 y en el río Seudre en 1910 (Ruckebusch, 1949), y la almeja japonesa Ruditapes philippinarum en 1975 (Flassch y Leborgne, 1992) fueron introducidos en lagunas costeras mediterráneas para su cultivo. La introducción “accidental” de especies que van asociadas a las especies que se desean introducir. Es el caso de un elevado número de algas japonesas como Sargassum muticum y Porphyra sp. que fueron introducidas accidentalmente (Eno et al., 1997). Se observó que Sargassum muticum (también conocido como hierba o alga japonesa) estaba presente en las Islas Británicas y en la costa atlántica francesa asociada a las importaciones de semillas de ostra japonesa durante la década de los setenta. Pocos años después, esta alga apareció junto con otra especie introducida en el Mar Mediterráneo (Sète - Estanque de Thau) asociada de nuevo con otras importaciones de la ostra japonesa. Desde entonces, Sargassum muticum se ha extendido en la costa atlántica auropea desde Kattegat y Mar de Belt en Escandinavia hasta la costa portuguesa (Haroun y Izquierdo, 1991; Eno et al., 1997; Stahr et al., 2000). Una tendencia similar relacionada con el cultivo de ostras, se observó en la costa Pacífica de Norteamérica, donde S. muticum colonizó más de 3.000 km. en pocas décadas (Haroun y Izquierdo, 1991; Cohen y Carlton, 1995). Esta alga parda ha modificado la ecología de las poblaciones de macroalgas de las zonas intery submareal tanto en la costa pacífica norteamericana (Britton-Simmons, 2004) como en la costa atlántica europea (Sánchez et al., 2005; Thomsen et al., 2006). Asimismo, diversos invertebrados perforantes y parasitarios fueron introducidos con las ostras importadas de Norteamérica como la Petricola pholadiformis y Crepidula fornicata, las cuales se extendieron en las costas del Mar Báltico y Atlántico Norte (Eno et al., 1997; Goulletquer et al., 2002; Wolff y Reise, 2002). De acuerdo con el Atlas de CIESM de Especies Exóticas en el Mediterráneo vol. 1 Peces y vol. 2 Crustáceos (Galil et al., 2002; Golani Guía B Introducción de Especies Marinas II.
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea et al., 2002), hay una especie de pez que se introdujo con fines acuícolas (de un total de 90 especies de peces introducidas), la lisa so-iuy, Mugil soisy. Esta especie se introdujo principalmente desde el Pacífico Oeste al Mar de Azov y al Mar Negro, pero su presencia sigue siendo bastante escasa en el Mar Egeo. De entre los crustáceos, una especie de camarón, Marsupenaeus japonicus, escapó de las instalaciones de acuicultura en el Mediterráneo Oeste pero también es raramente encontrada. La misma especie fue introducida en la costa Mediterránea Sur y en el Levante a través del Canal de Suez, y en el presente es muy abundante e importante para las pesquerías a nivel comercial de Turquía. Existen también dos especies de cangrejos, Dyspanopeus sayi y Rhithropanopeus harrisii, que fueron introducidos junto con las semillas de almeja, siendo en la actualidad comunes y abundantes en las aguas salobres del Mar Adriático, llegando incluso a superar en número a las poblaciones de cangrejos autóctonas. Para las especies de peces, los escapes que se pueden producir en la acuicultura pueden ser un vector de introducción de especies fuera de su hábitat natural (ICES, 2004; Hewitt et al., 2006). En este caso, los escapes de las instalaciones de organismos cultivados pueden interactuar y dañar los stocks locales silvestres. Algunos de esos escapes pueden producirse debido a los “escapes por goteo”, pequeños errores en el funcionamiento de las instalaciones, de donde tan sólo un número pequeño de organismos se escapan; los escapes a gran escala pueden producirse por tormentas, vandalismo, mamíferos marinos o errores humanos (McGinnity y Ferguson, 2003). Cuando los organismos cultivados se escapan o son repoblados pueden reproducirse con las poblaciones silvestres y modificar su mapa genético, a veces disminuyendo la capacidad o idoneidad de estas especies silvestres a vivir en el medio natural (Hindar, 2001; Youngson et al., 2001; McGinnity y Ferguson, 2003). Cuando el número de escapes es superior al de los stocks silvestres, el mapa genético de estos stocks puede modificarse, alterando con ello las poblaciones locales (NMFS/FWS, 2000). Justificación Los riesgos que supone la introducción de especies en acuicultura, ya sea para su cultivo (intencionado) o asociado con especies cultivadas (accidental) son importantes. Las consecuencias de liberar estas especies en la naturaleza pueden tener fuertes impactos sobre la biodiversidad y el ecosistema.
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Guía B Introducción de Especies Marinas Directrices Respecto a la introducción de especies Se deben cultivar especies autóctonas siempre que sea posible. La utilización de especies introducidas se debe reservar para casos especiales donde el escape de organismos cultivados o sus especies asociadas estén controladas (circuito cerrado) o sea imposible (pantanos). Se deben seguir las recomendaciones desarrolladas en el Código de Prácticas de Introducciones y Traslados de Organismos Marinos de ICES (2005), así como las consideraciones y recomendaciones del informe de Especies Exóticas en Acuicultura de la UICN (Hewitt et al., 2006). En estos informes hay suficiente información técnica para ayudar a los gestores políticos a decidir las medidas preventivas apropiadas para prevenir, erradicar o controlar las especies marinas introducidas cuando sea necesario. Se debe apoyar la colaboración regional e internacional para tratar los impactos transfronterizos de especies introducidas sobre la biodiversidad, tal y como está indicado en UNEP/ MAP (2005). Es recomendable la cooperación entre naciones para poder sobrellevar la propagación de especies introducidas en el ecosistema marino Mediterráneo. Respecto a la gestión de los escapes (ver capítulo de Domesticación). La utilización de especies exóticas en acuicultura representa un riesgo elevado. Se debe aplicar el principio de precaución. La introducción de especies se debe llevar a cabo únicamente en casos especiales y con todas las precauciones oportunas. Principio
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea En esta guía, la interacción entre la acuicultura y el medio ambiente se centra en la necesidad que tiene la acuicultura de utilizar stocks silvestres para su posterior crianza, o para fines reproductivos en cautividad. Situación actual Durante muchos años, la recolección de semillas o juveniles silvestres se ha realizado a nivel mundial para su posterior crianza en las instalaciones acuícolas. La recolección de organismos adultos es un caso especial que está relacionado con la formación de un stock de reproductores para su posterior reproducción en los criaderos. Este último tipo de recolección no es tan importante a nivel cuantitativo, excepto en los casos de engrasamiento como es el caso del cultivo de atún (Thunnus spp.). La recolección de alevines silvestres se realiza principalmente en aquellas especies de las que existen stocks silvestres en un número suficientemente elevado para cubrir dicha demanda sin que sus poblaciones se vean afectadas, como es el caso de la colección de semillas de diversos moluscos (mejillones, ostras, vieiras) (Davenport et al., 2003). También se lleva a cabo en aquellas especies en las que sus ciclos de vida no se han cerrado completamente y, por lo tanto, no se consigue reproducirlas en cautividad. Como ejemplos están los casos de la anguila (Anguilla spp.), atún (Thunnus spp.) seriola (Seriola spp.), mero (Epinephelus spp.), pulpo (Octopus spp.), Captura de Stocks Silvestres en Acuicultura Guía C © François Simard
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente sigano jaspeado (Siganus rivulatus), diversas especies de lisas, y otras que presentan dificultades técnicas o económicas (Hair et al. 2002; Ottolenghi et al., 2004). La dependencia de las poblaciones silvestres (larvas, juveniles o adultos) como material biológico para su posterior crianza hasta talla comercial, o crianza mediante técnicas de cultivo, se conoce como acuicultura basada en la captura. Esta práctica representa aproximadamente un 20% del volumen de la producción de la acuicultura – principalmente moluscos, aunque los peces carnívoros son cada vez más evidentes (FAO, 2004b). Hoy en día, en la mayoría de países los criaderos son capaces de producir semillas de especies marinas y de aguas continentales de buena calidad, reduciendo gradualmente la dependencia de las semillas silvestres, limitando la recolección a peces maduros para programas de reproducción dirigidos a la mejora de la calidad del stock de reproductores (FAO, 2006b). En el caso del cultivo de moluscos, los juveniles y las semillas son suministrados por los criaderos (es el caso de las ostras) o recolectados de las poblaciones silvestres sin ningún efecto negativo gracias a la abundancia de organismos (es el caso del mejillón común). Los sistemas de cultivo simulan los mecanismos naturales. En los países en desarrollo, la acuicultura basada en la captura constituye un sustento alternativo en las comunidades costeras locales, y puede generar beneficios económicos importantes en aquellas regiones con economías marginales o deprimidas (Ottolenghi et al., 2004). La interacción entre la acuicultura y la pesca extractiva ha sido ampliamente tratada en el volumen 78 de Estudios y revistas de la CGPM (Cataudella et al., 2005), en donde la relación entre los dos sectores se discute mediante un enfoque sistémico, para cada dimensión del sector pesquero (gobernanza, ecología, economía y social). El principal problema de la acuicultura basada en la captura, tal y como describió Nash et al. en 2005, es el aumento de la presión pesquera sobre dichas especies (Figuras 6 y 7), la cual puede conducir al agotamiento o colapso del stock, u otros problemas relacionados. Además, los descartes Guía C Captura de Stocks Silvestres en Acuicultura
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA) y la Comisión General de Pesca para el Mediterráneo (CGPM). El problema del engrasamiento del atún no solo radica en no saber como producir larvas y juveniles en cantidad suficiente, sino también en que la actividad de engrasamiento depende, por definición, de los stocks silvestres. El engrasamiento es un caso especial de acuicultura que engloba un corto periodo del ciclo de vida de los peces. El concepto básico es mantener los peces vivos, obtenidos mediante la pesca extractiva, durante un periodo de tiempo suficiente para aumentar su valor. En el caso del atún, la mayoría de los animales que son engordados en viveros son adultos que ya se han reproducido en numerosas ocasiones y forman parte de la cuota pesquera. En consecuencia, saber como producir juveniles de este pez podría generar una nueva producción (atún cultivado) en el futuro, pero no sustituiría automáticamente el engrasamiento del atún, que es algo diferente. Actualmente existe un debate sobre si el engrasamiento del atún es o no una actividad acuícola. En cualquier caso, esta actividad tiene que ser sostenible desde el punto de vista de los stocks de atún (cuotas, etc.) y de los stocks de peces utilizados para su alimentación, así como económicamente (estar basado en un mercado en el otro extremo del planeta cuestiona su sostenibilidad) y socialmente, como por ejemplo los recursos utilizados por un tipo de arte de pesca dominante hasta los efectos perjudiciales de otros sistemas de captura de menor escala como las tradicionales almadrabas. El actual engrasamiento de atún en el Mediterráneo está incrementando el número de cuestiones respecto a la sostenibilidad: la escasez de datos disponibles para valorar el estatus del stock; la dificultad de gestionar organizaciones para establecer medidas sólidas de gestión; el uso de peces de todo el mundo como alimento; el uso equitativo de los recursos; el impacto sobre el medio ambiente local; la conformidad con las leyes regionales y otros. Un plan de recuperación concreto y drástico, así como un plan de gestión claro, tendrán que cumplirse en muy poco espacio de tiempo si se quiere evitar el agotamiento de los recursos. El plan de gestión debería establecer una especie de cuota secundaria, que sería una parte de la cuota de captura, para el número de atunes que pueden utilizarse en el proceso de engrasamiento.
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente © APROMAR
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea A los organismos cultivados se les tiene que proporcionar alimento para aumentar su productividad. Algunas especies filtradoras, como los mejillones, almejas u ostras, obtienen el alimento directamente de la columna de agua que los rodea. Pero en la mayoría de casos (todos los peces y crustáceos) es el acuicultor quien debe proporcionar el alimento. El alimento es el mayor aporte externo hacia el sistema de cultivo, y la cantidad de alimento requerido es, en general, dos o tres veces el volumen del producto final que se produce. Para la fabricación de estas dietas, se requieren grandes volúmenes de materias primas. Esta guía trata sobre los efectos que el uso de fuentes naturales utilizadas en la producción de dietas para las especies cultivadas produce sobre el medio ambiente. Situación actual Las especies cultivadas tienen que ser alimentadas en función de sus requerimientos nutricionales y fisiológicos intrínsecos. En el caso de peces y crustáceos marinos, como aquellos presentes en el Mar Mediterráneo, presentan como norma general una dieta carnívora. Es exactamente la misma dieta de las especies de otros mares u océanos, y se debe a que las cadenas tróficas marinas son bastante más complejas que las terrestres. Las grandes algas o plantas marinas solo se encuentran en el fondo de las zonas costeras poco profundas. En mar abierto, y en la columna de agua de las aguas costeras, los únicos vegetales presentes Ingredientes de las Dietas Guía D © Guzel Yucel-Gier
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente son las microalgas, que debido a su microscópico tamaño solo pueden servir de alimento al zooplancton, y no a los peces. A pesar de que las especies herbívoras se pueden producir en acuicultura, generalmente en aguas continentales, y a pesar de que son los peces cultivados con mayor importancia en el mundo (como por ejemplo la tilapia y la carpa), no suelen alcanzar un elevado valor comercial. Por otro lado, existe la creciente demanda mundial, principalmente en los países desarrollados, del consumo de especies carnívoras como salmón, trucha, langostino, rodaballo y bacalao. Las principales especies cultivadas en la región Mediterránea son la dorada (74.078 Tm), lubina (43.804 Tm) y lisa (42.546 Tm) (FAO, 2003). Aunque la lisa es una especie herbívora/omnívora, tanto la dorada como la lubina son animales carnívoros que se alimentan de otros peces, moluscos, crustáceos y gusanos en la naturaleza. Debido a ello, históricamente los principales ingredientes de las dietas para peces cultivados han sido la harina y el aceite de pescado, obtenido de peces silvestres capturados de todo el mundo. La harina y el aceite de pescado son materias primas cuya comercialización ha estado sujeta a la globalización. Son producidas por flotas pesqueras y plantas de procesado que se dedican específicamente a esta tarea. Los peces silvestres capturados para este fin son generalmente de pequeño tamaño y con gran cantidad de estructuras óseas, por lo que su demanda es reducida o nula para el consumo humano directo. Las harinas y aceites de pescado utilizados para piensos para peces de acuicultura en el Mediterráneo provienen principalmente de la costa Figura 8. Capturas Mundiales de Pescado para Transformación en Harinas (FAO, 2005a) Guía D Ingredientes de las Dietas
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Pacífica de América del Sur, pero también del Atlántico Noreste y del Mar del Norte. Las principales especies que son procesadas a harina y aceite de pescado son anchoveta, chincho, jurel, anguila jardinera, espadín, bacaladilla, capellán y arenque. Actualmente, cerca de 28 millones de toneladas de pescado (30% de las capturas a nivel mundial) y 5 millones de toneladas de desechos generados durante el procesado de los peces destinados a la alimentación, son utilizados para producir harina y aceites de pescado (IFFO, 2002). El porcentaje de la producción mundial anual de harina de pescado es de 6,3 millones de toneladas, y 1,1 millones de toneladas de aceite de pescado. Las gráficas de producción (Figura 9) se han mantenido relativamente constantes en las últimas décadas, aunque no ha sido hasta los últimos años que se han realizado esfuerzos para certificar la sostenibilidad de estos stocks. Hay que tener en cuenta que estos peces tienen ciclos de vida cortos que permiten una rápida recuperación anual de los stocks. A pesar de ello, aunque parece viable garantizar el mantenimiento de los volúmenes de producción mundiales de harina y aceite de pescado, existe un aumento de la demanda de estos productos para animales terrestres y acuáticos. Figura 9. Producción mundial de harina y aceite de pescado (IFFO, 2006)
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente La utilización de harina y aceite de pescado es ventajosa para la alimentación de especies acuáticas, incluso para los organismos terrestres, debido a que produce crecimientos óptimos, beneficios para la salud y son asequibles. Gracias a estos ingredientes, se obtienen dietas equilibradas y de alta digestibilidad que son ricas en proteínas, lípidos, minerales y un amplio rango de micronutrientes. La industria de piensos para organismos acuáticos consume cerca del 50% de la producción mundial de harina y más del 80% de la producción de aceite de pescado. Se ha pronosticado que estos porcentajes continuarán aumentando en el futuro, tal y como muestran las Figuras 10 y 11. Debido a la rápida expansión de la industria acuícola, urge la necesidad de disminuir la dependencia que tiene este sector de las capturas de organismos marinos silvestres. Figura 10. Utilización global de harina y aceite de pescado estimado en 2002 (Pike, 2005) Figura 11. Utilización global de harina y aceite de pescado en 2012 (Pike, 2005) Guía D Ingredientes de las Dietas
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Situación científica actual Hoy en día la fabricación de dietas para organismos acuáticos no se basa en un solo ingrediente. La formulación de dietas para peces es más compleja con el paso del tiempo y está compuesta por una amplia variedad de ingredientes. Ninguna materia prima, por si sola, es capaz de sustituir a la harina y al aceite de pescado. Este nuevo principio de formulación implica que se tengan que equilibrar los valores nutricionales de las dietas a nivel molecular, así como utilizar pequeñas cantidades de un número elevado de ingredientes distintos. Por lo tanto, hay que fomentar la investigación de la determinación de la idoneidad de diversas materias primas. Se han realizado diversos estudios para poder identificar fuentes alternativas de lípidos y proteínas. Actualmente se sigue investigando con el objetivo de encontrar posibles sustituciones sostenibles para las fuentes de harina y el aceite de pescado, sin que se vean afectados el crecimiento, la calidad y el bienestar de los organismos cultivados. Con ello se permitiría un crecimiento adecuado de la industria acuícola en el futuro. Se han realizado estudios con aceites y harinas de origen animal y vegetal, los cuales pueden reducir tanto la presión pesquera sobre los stocks pelágicos silvestres como el coste de las dietas (Sabaut, 2002; Bell et al, 2003). A pesar de todo, la producción de dietas a bajo coste no reduciría necesariamente el coste de producción de los acuicultores, ya que si el crecimiento de los organismos cultivados es menos satisfactorio y el índice de conversión alimenticia se ve aumentado, será necesario proporcionar una mayor cantidad de alimento por kilogramo de organismo producido. La completa sustitución o reemplazo de harina de pescado por una fuente de proteína más sostenible y renovable, tal como aceite de semillas o harinas vegetales, planteó en el pasado numerosas cuestiones, parcialmente debido al balance inapropiado de aminoácidos y a la baja digestibilidad de las proteínas (Sargent y Tacon, 1999; Webster et al.,1999; Bell et al., 2002; Martínez, 2005). Los mejores resultados se han obtenido en especies de crustáceos y en peces herbívoros y omnívoros (carpa, tilapia, pez gato, langostino del Pacífico y otros), donde la sustitución total de harina y aceite de pescado no afectó a su crecimiento o eficiencia alimentaria (Davis et al., 2004; Muzinic et al., 2004; Yu, 2004).
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Por otro lado, en especies carnívoras como la dorada y la lubina, se demostró que se podía sustituir el aceite de pescado (hasta un 60%) por diversos aceites vegetales (aceites de soja, colza y lino), sin afectar negativamente al desarrollo de los peces ni a la calidad del filete. Además, incluso con niveles de sustitución elevados, se siguen manteniendo los efectos beneficiosos que aporta el consumo de pescado cultivado sobre la salud humana, tales como la reducción de problemas cardiovasculares o la reducción de los niveles de colesterol (Izquierdo et al., 2003). Otra posible opción es la utilización de los desechos generados durante el procesado de los productos de la pesca y la agricultura, los cuales pueden reciclarse y utilizarse posteriormente en las dietas de acuicultura. Como ejemplos están las harinas y aceites de peces y crustáceos generadas por los descartes; cebada y extractos de levadura generados por los productos de la fermentación y elaboración; granos rotos de arroz, arroz y salvado de trigo de los desechos obtenidos durante el molido de los cereales (New et al., 1995; Tacon, 2004). Justificación El desarrollo de la acuicultura en el futuro está fuertemente ligado con la posibilidad de proveer ingredientes para las dietas que sean sostenibles. El marcado incremento de la producción de la acuicultura actual, tiene que tener en cuenta que la harina y el aceite de pescado son recursos limitados a nivel mundial. Si se desea mantener el incremento de la producción de especies carnívoras, se tienen que conseguir mejoras en la alimentación de esos organismos, así como encontrar materias primas alternativas para dichas dietas. La producción de dietas para organismos acuáticos se debe realizar de forma sostenible. La fuente de las materias primas utilizadas debe ser medioambientalmente aceptable y no debe producir impactos perjudiciales en los ecosistemas de los que se obtienen dichos ingredientes. Principio Guía D Ingredientes de las Dietas
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Directrices Respecto al origen de las materias primas El origen de las materias primas debe estar certificado como sostenible. Una de las medidas más importantes para asegurar la sostenibilidad de la acuicultura a nivel global es la certificación de sostenibilidad de las fuentes de materias primas utilizadas en la fabricación de dietas para la acuicultura. Es probable que este tipo de certificación no sea viable hoy en día, pero debe ser el objetivo en un futuro. Esta certificación no debe reducirse sólo a los stocks pesqueros utilizados para la producción de harina y aceite de pescado, sino que también al resto de ingredientes, incluyendo los productos agrícolas. Respecto al uso de dietas y tecnología Se debe recomendar el uso de piensos. Las dietas formuladas generalmente en forma de pienso proporcionan un desarrollo mejor que otros tipos de alimento, en relación con los beneficios nutricionales, salud animal y seguridad alimentaria. Esta recomendación no está dirigida a los organismos filtradores, ya que ellos captan el alimento directamente del medio ambiente local. Se debe mejorar la gestión de la alimentación. La manera en que el alimento es suministrado a los organismos acuáticos es importante, ya que de ello depende la optimización y la reducción de pérdidas de alimento. Las mejoras en el uso del alimento contribuirán a optimizar la utilización de los peces silvestres para la fabricación de harinas y aceites. Se debe realizar un esfuerzo para que los trabajadores de las granjas acuícolas en todos sus niveles estén concienciados sobre este tema. Se deben mejorar las tecnologías de producción de piensos, así como la calidad de las dietas. Se deben promover las nuevas tecnologías de fabricación para mejorar la calidad de las dietas, y por lo tanto, su eficiencia.
0 Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Respecto al uso de fuentes alternativas para ingredientes de las dietas Se debe fomentar la utilización de ingredientes alternativos. Los ingredientes utilizados deben cumplir los requerimientos estándar de seguridad alimentaria, rentabilidad, salud y bienestar animal, ser producidos de una forma sostenible y proporcionar valores nutricionales adecuados a los consumidores. Estos ingredientes alternativos incluyen proteínas y aceites vegetales, así como subproductos de procesados terrestres, levaduras fermentadas y otros. Se debe promover el uso de distintas fuentes de proteínas y aceites de origen marino. Los mares y océanos del mundo contienen recursos sin descubrir que podrían ser usados como ingredientes para la fabricación de dietas utilizadas en la acuicultura. En algunos casos, éstos pueden obtenerse de la naturaleza de manera sostenible si se toman las medidas necesarias, como el caso del krill, o la utilización de restos de la industria de procesado, dando a la vez un valor añadido a estos subproductos. En otros casos, estas materias primas pueden ser cultivadas con ese objetivo, como por ejemplo algas, lombrices o moluscos. Se debe promover la investigación de fuentes alternativas de ingredientes para las dietas. En particular, se debe promover la colaboración entre científicos, productores de dietas para organismos acuáticos y productores de acuicultura. Respecto a la optimización de los nutrientes Se debe promover el cultivo de especies situadas en la parte inferior de la cadena alimentaria (trófica). La producción de especies de bajo nivel trófico, como especies herbívoras u omnívoras, reduciría el porcentaje de harina y aceite de pescado utilizado, además de ser más eficiente ecológicamente. Peces como lisa, carpa o tilapia, o moluscos como mejillones, almejas u ostras, pueden utilizar eficazmente los nutrientes disponibles en la columna de agua para crecer. En el caso de los peces, no Guía D Ingredientes de las Dietas
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea escala de tiempo más amplia, concretamente cuando se establece un grupo de granjas en una bahía costera. Datos procedentes de proyectos a gran escala (incluyendo MARAQUA, BIOFAQs, AQUCESS, ECASA) indican que estos cambios también pueden afectar a las comunidades bentónicas y piscícolas que habitan en los alrededores de las áreas donde se desarrolla la acuicultura, y concretamente en los ambientes oligotróficos como el Mar Mediterráneo, donde la escasez de nutrientes limita la productividad. El tiempo estimado para que el bentos recupere la abundancia de especies, riqueza y biomasa después de que las actividades de producción acuícola cesen oscila desde unos pocos meses hasta cinco años, dependiendo de la escala y duración de la actividad de cultivo y de la geografía del área (Burd, 1997; Angel et al., 1998; Mazzola et al., 2000; McGhie et al., 2000; Pohle et al., 2001; Pergent-Martini et al., 2006). El gran aporte de materia orgánica bajo y cerca de los viveros resulta en un ligero descenso de la biomasa de la meiofauna béntica y en un empobrecimiento de la diversidad de especies. La abundancia de los principales grupos de meiofauna (Nemátodos, Harpaticoideos, Poliquetos, Turbelarios y Bivalvos) ha aumentado gradualmente desde las granjas de peces en dirección a las áreas no afectadas. La diversidad aumenta desde un nivel bajo encontrado debajo de los viveros, hasta un nivel más alto encontrado a 200m de las mismas (considerado como zona de control). Además de las descargas de residuos sólidos, otra fuente importante de N y P en las aguas que rodean las instalaciones son el efluente de nutrientes inorgánicos disueltos a las aguas de las capas menos profundas seguido de la descomposición de materia orgánica. Un exceso de nitrógeno y fósforo puede derivar en eutrofización, expresándose como un aumento en la producción primaria, cambios en la composición de algas, “blooms” de algas (que pueden ser tóxicos) y, cuando las algas se descomponen, pueden darse situaciones de hipoxia y anoxia (Gismervik et al., 1997; McClelland y Valiella 1998; Worm et al., 1999; GESAMP, 1990; Worm y Lotze, 2000; Worm et al., 2000). Estudios realizados en instalaciones de crustáceos muestran que la extensión de los efectos causados por nutrientes (descomposición de biodepósitos) está relacionada con los parámetros oceanográficos y biológicos de la zona. Estos estudios mostraron diferentes efectos sobre el bentos, que van desde ningún efecto apreciable (Hostin, 2003), un efecto leve (Buschmann et al., 1996; Crawford et al., 2003; Miron et al., 2005; Da Costa y Nalesso, 2006) y efectos importantes (Mirto et al., 2000; Chamberlain
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente et al., 2001; Christensen et al., 2003; Smith & Shackley, 2004). En la Bahía de Fundy, se detectó un aumento en la concentración de zinc en sedimentos intermareales localizados a más de 1 Km de la granja acuícola de salmónidos más cercana, por lo que la fracción disuelta pudo desplazarse hasta esas distancias. Al mismo tiempo, se observó un aumento en la biomasa de algas verdes (principalmente Ulva). La cubierta algal afecta negativamente al reclutamiento y comportamiento de las almejas (por ejemplo, al crecimiento y supervivencia), y por lo tanto, a la cosecha anual de este bivalvo (Robinson et al., 2005). El estudio realizado por Kovac et al. (2004) en la Bahía de Piran (Norte del Mar Adriático, Eslovenia), demostró el impacto a largo plazo que tiene la acuicultura en las comunidades de la meiofauna. Se han propuesto diversas medidas con objeto de mitigar el enriquecimiento de materia orgánica e inorgánica cerca o bajo los viveros, las cuales se pueden clasificar en dos tipos principales: Biofiltros En 2002 Angel y Spanier propusieron la instalación de arrecifes plásticos artificiales cerca de los viveros, promoviendo el crecimiento de organismos filtradores incrustantes (principalmente tunicados y briozoos) para la retención y filtración de materia particulada (y disuelta) procedente de los viveros. Para reducir el flujo de nutrientes disueltos que emanan de las instalaciones acuícolas a las aguas circundantes, se pueden utilizar algas y otros organismos biofiltrantes para capturar amonio y fósforo, así como para oxigenar estanques de cultivo (Krom et al., 1995; Troell et al., 1997; Chopin et al., 1999; Soto y Mena, 1999; Jones et al., 2001; Marinho-Soriano et al., 2002; Neori et al., 2004). Acuicultura integrada Estudios recientes demuestran el potencial que poseen las técnicas de acuicultura integrada (policultivo) para capturar y aprovechar el flujo de nutrientes particulados y disueltos que provienen tanto de sistemas de cultivo basados en tierra como en viveros marinos (Chopin et al., 2001; Hussenot, 2003; Neori et al., 2003; Troell et al., 2003; Angel, 2004; Viera et al., 2006). Este enfoque se está probando en varios países: Canadá, Escocia, Israel, Sudáfrica, Australia, Guía E Materia Orgánica en los Efluentes
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea España y Chile. Diferentes estrategias basadas en este enfoque se han utilizado durante muchos años en Asia, incluyendo China y Vietnam, donde el policultivo es una práctica tradicional (Alongi et al., 2000). Justificación Los desechos de las dietas utilizadas en acuicultura pueden afectar a la calidad del agua aumentando la turbidez o alterando las concentraciones de nutrientes disueltos y sólidos en suspensión, y pueden afectar al bentos subyacente de diversos modos. Hay varias formas de reducir estos impactos sobre la calidad del agua o del bentos, pero las tecnologías actuales suelen ser de elevado coste y no se han probado lo suficiente para conocer su viabilidad medioambiental, práctica y económica. Directrices Respecto de la gestión de la granja acuícola Se deben gestionar las granjas acuícolas con el fin de controlar la carga de nutrientes de sus efluentes. Para poder controlar la producción de materia orgánica es crítico realizar una gestión apropiada. El mayor aporte de materia orgánica proviene de las dietas, por lo que la calidad de las dietas y las prácticas de alimentación son claves. Siempre que sea posible (por ejemplo, en instalaciones situadas en tierra) la materia orgánica debe eliminarse de los efluentes. Se debe entender la calidad del alimento como un factor esencial en el control de la materia orgánica. Por tanto, se han de tener en cuenta la composición de las dietas (tipos y digestibilidad de proteínas y aceites), la tecnología de fabricación (como la extrusión), el tamaño de grano adecuado (acorde con el tamaño del organismo y especie) La materia orgánica proveniente de granjas acuícolas debe poder ser asimilada por el ecosistema receptor, cualitativa y cuantitativamente, y por lo tanto, no producir impactos negativos sobre el ecosistema local. Principio
0 Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente y la presencia de polvo. Además, la calidad de las dietas debe ser elevada y no contener elementos perjudiciales tales como metales pesados u otros componentes indeseables. Se deben aplicar prácticas de alimentación adecuadas. Ello incluye un suministro adecuado (acorde con el stock), un método de distribución (repartido lo más homogéneamente posible en el sistema de cultivo), y las condiciones de almacenamiento de las dietas (manteniendo la calidad nutricional y palatabilidad del alimento). Los encargados de alimentar a los organismos deben recibir una formación adecuada. Se deben extraer los organismos muertos y eliminarlos de forma adecuada. Los restos de organismos producidos por la mortalidad diaria deben extraerse de los sistemas de cultivo y ser eliminados de manera apropiada. Respecto a minimizar los efluentes con materia orgánica Se debe tener en cuenta, a la hora de ubicar las granjas acuícolas, los posibles efectos de la materia orgánica proveniente de los efluentes de las mismas. Las corrientes locales y la profundidad del agua juegan un papel crucial en la capacidad de dispersión y absorción de materia orgánica por parte del ecosistema. Los decisores de la localización de las granjas acuícolas tienen que considerar estas condiciones hidrodinámicas conjuntamente con la producción prevista. Se debe promover el desarrollo de sistemas de recirculación. En instalaciones en tierra, la recirculación parcial o total de las aguas de cultivo permiten la reutilización de las aguas y la eliminación de la materia orgánica. Se debe promover el policultivo como práctica de aprovechamiento y revalorización de la materia orgánica. Los sistemas de policultivo pueden ser herramientas útiles para mitigar el aporte de nutrientes al ecosistema, a la vez que se produce otro cultivo de valor. Guía E Materia Orgánica en los Efluentes
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Barbecho de las aguas En acuicultura la práctica de rotar la producción entre diferentes zonas se conoce como “fallowing” (barbecho). El hecho de dejar una zona sin producir durante un periodo razonable de tiempo da la oportunidad al ecosistema local de asimilar la materia orgánica acumulada y restablecer sus condiciones iniciales. Al mismo tiempo, este proceso interrumpe los ciclos de vida de los organismos potencialmente patógenos y contribuye a asegurar un buen estado sanitario en la próxima generación de organismos que se cultiven en esa zona. El barbecho es una práctica común en los países del Norte de Europa, pero no es el caso de la región Mediterránea. En la mayoría de países existen importantes limitaciones legales respecto a la posibilidad de disponer de varias zonas para una única instalación acuícola. Al mismo tiempo, es necesario realizar más estudios sobre esta práctica para demostrar su utilidad en aguas más templadas, donde las reacciones bioquímicas en la materia orgánica se dan a velocidades más altas. © Guzel Yucel-Gier Se debe fomentar la utilización de sistemas biológicos que absorban la materia orgánica. La construcción de estructuras físicas en los alrededores de las granjas acuícolas puede promover la aparición de comunidades vegetales y de animales filtradores; éstas retienen partículas y utilizan la materia orgánica para su supervivencia. Marismas costeras o arrecifes artificiales pueden servir para ese propósito. Se debe promover la investigación para la recuperación, eliminación y reutilización de los residuos sólidos. Se deben mejorar los métodos de tratamiento y recuperación de residuos, como por ejemplo en el sector agro-industrial.
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente © APROMAR
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Esta Guía trata sobre la interacción entre la acuicultura y la posible transferencia de patógenos hacia y desde el medio ambiente silvestre. Situación actual Los agentes patógenos, como parte del ecosistema natural, no causan brotes patológicos si no se producen cambios ambientales de importancia (Winton, 2001). A pesar de ello, condiciones subóptimas e inadecuadas prácticas de gestión en las instalaciones acuícolas (elevadas densidades, sobrealimentación o desequilibrio nutricional), pueden inducir al estrés de los organismos cultivados, y con ello hacer que sean más susceptibles a los brotes patológicos (Verschuere et al., 2000; Winton, 2001; Weber, 2003; Schulze et al., 2006). Una de las limitaciones más importantes en la producción de peces y crustáceos es la aparición de enfermedades (Verschuere et al., 2000; Schulze et al., 2006), lo que conlleva pérdidas económicas, y por lo tanto la insostenibilidad del sector acuícola. Al mismo tiempo, las enfermedades importadas pueden afectar a las poblaciones silvestres causando alteraciones en el equilibrio del ecosistema. Las enfermedades de los organismos acuáticos generalmente se transmiten a los sistemas de producción desde el medio ambiente donde Transferencia de Patógenos Guía F © BIOGES
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente estos patógenos se encuentran en concentraciones sub-letales, afectando a los stocks de peces que puedan estar bajo condiciones estresantes. Raramente se ha mencionado la transferencia de patógenos de pescado sin procesar utilizado como alimento fresco para acuicultura (Anon, 2005). A pesar de todo, como el pescado utilizado está generalmente congelado, tan solo virus y algunos tipos de bacterias pueden sobrevivir (Goodwin et al., 2004). Por otro lado, en el Mediterráneo no existen evidencias documentadas de transferencia de patógenos por parte de las especies cultivadas a las silvestres. Se ha determinado la baja incidencia y escaso riesgo de transferencia de patologías potenciales desde los organismos cultivados a las poblaciones silvestres (Waknitz et al., 2002; Gardner et al., 2004). Aunque un caso muy diferente es la introducción de especies exóticas, las cuales han demostrado ser la causa de propagación de varias patologías en todo el mundo. Los sistemas acuícolas abiertos están más expuestos a los patógenos del medio ambiente natural que los sistemas cerrados y el control de este riesgo es complicado. Sin embargo, medidas proactivas como la ubicación adecuada de la instalación acuícola, elección de las especies a cultivar, sistemas de cultivo adecuados, planes de contingencia y sistemas de monitorización pueden reducir este riesgo (McVicar, 1997; Myrick, 2002). Situación científica actual Blazer y LaPatra (2002) identificaron tres modos potenciales para la transmisión de patógenos: primero, la introducción de nuevos patógenos en un área vía importación de especies exóticas para su cultivo; segundo, la introducción de nuevos patógenos o nuevas cepas patógenas vía movilización de especies cultivadas (autóctonas y exóticas); y tercero, la amplificación de patógenos existentes en poblaciones silvestres y su transmisión entre las poblaciones silvestres y cultivadas vía cultivo intensivo, pudiendo destruir las condiciones de cultivo. Recientemente se ha resaltado que la posible introducción en el ecosistema de patógenos puede estar asociada a la liberación no Guía F Transferencia de Patógenos
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea intencionada de ejemplares cultivados infectados (autóctonos y exóticos). Aunque no existen datos científicos que demuestren la transferencia de patógenos entre stocks (De Silva et al., 2006). Actualmente, la investigación se centra en determinar la situación de transferencia de patógenos entre los organismos cultivados y los silvestres. No obstante, este hecho es difícil de determinar o correlacionar porque puede estar asociado a otros factores. Justificación Las granjas acuícolas se basan generalmente en sistemas abiertos de producción, en los cuales los patógenos pueden entrar y salir e interaccionar con las poblaciones silvestres. Aunque en el Mediterráneo raramente se dan casos de transferencia de patógenos entre poblaciones silvestres y cultivadas y viceversa, el continuo crecimiento de la acuicultura aumenta el riesgo de que pueda suceder en un futuro. No obstante, este riesgo es alto en el caso de introducción de especies exóticas que puedan transmitir enfermedades especialmente virulentas para las especies autóctonas. Directrices Los organismos cultivados deben estar en las mejores condiciones de salud. Los animales en perfecto estado sanitario son menos susceptibles a las enfermedades y el riesgo de transferencia de patógenos a las poblaciones silvestres se ve minimizado. Al mismo tiempo, son menos susceptibles a los efectos de los patógenos importados desde el medio ambiente. Los brotes de enfermedades surgidos en granjas acuícolas deben ser prevenidos, contenidos y gestionados. Este hecho se conseguiría mediante la aplicación de medidas como pueden ser la Se debe minimizar la posible transferencia de patógenos entre organismos cultivados y poblaciones silvestres. Principio
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente monitorización del estado de salud, una diagnosis rápida y la aplicación de los tratamientos apropiados bajo prescripción y supervisión veterinaria cuando se produzcan brotes patológicos. Se deben llevar a cabo medidas de precaución para prevenir la transferencia de patógenos. Estas medidas incluirían asegurarse de que el stock capturado e introducido en los sistemas de producción esté en perfecto estado sanitario y sean de origen conocido, aplicando periodos de cuarentena, clasificando a los organismos por edad y asegurando su correcta vacunación. Estas medidas tienen que ser especialmente estrictas cuando se trate de introducciones de especies exóticas. Se deben llevar a cabo medidas especiales de bioseguridad para limitar la introducción de patógenos en los criaderos. La transmisión vertical de patologías en los ciclos de producción acuícola puede afectar potencialmente o ser causada por poblaciones silvestres. Esta vía debe detenerse a nivel de criadero con medidas tales como: utilización de reproductores sanos, esterilización del agua entrante, control de otras entradas como el alimento, minimización de las situaciones de manejo y estrés, y la implementación de protocolos de limpieza y desinfección. Se debe promover la investigación y el monitoreo de la epidemiología de enfermedades ocurrentes en las poblaciones silvestres cercanas a las áreas de acuicultura. Es necesario un mayor conocimiento para poder evaluar los impactos de las patologías transferidas desde los organismos cultivados a los silvestres, y viceversa. Guía F Transferencia de Patógenos
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea El fouling biológico marino, denominado generalmente como biofouling marino, se define como la acumulación no deseada de microorganismos, plantas o animales en la superficie de las estructuras sumergidas en aguas marinas. Es un problema complejo y que se repite afectando a las estructuras acuícolas sumergidas como pueden ser viveros marinos, redes y pontones; equipos y estructuras tales como tuberías, bombas, filtros y tanques de contención; e incluso especies cultivadas como mejillones, vieiras u ostras. Tales daños agregan un peso extra a las estructuras flotantes, reducen el flujo de agua, y por lo tanto los costes de producción se ven incrementados debido a las pérdidas en la productividad y a la subida de los costes de mantenimiento. Existen diferentes procesos para combatir el biofouling, siendo el más tradicional el de recubrir las superficies sumergidas con pinturas anti-incrustantes similares a las utilizadas en la industria naval. El objetivo de esta Guía es analizar la interacción entre los procesos de antifouling y el ecosistema. Situación actual El principal efecto perjudicial que causa el biofouling a los sistemas acuícolas es la reducción de la disponibilidad de oxígeno disuelto en el agua debido a la obstrucción de redes y tuberías, el aumento de Productos Antifouling Guía H © Arturo Boyra/oceanografica.com
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente la concentración de dióxido de carbono en las aguas de cultivo, y un empeoramiento en la dispersión de amonio, alimento no ingerido y heces. Al mismo tiempo el biofouling agrega peso a las estructuras reduciendo la resistencia física a las fuerzas marinas, tales como tormentas y corrientes. Otra consecuencia importante del biofouling es que las estructuras acuícolas pueden actuar como depósitos para organismos patógenos, los cuales pueden afectar a los organismos cultivados (Tan et al., 2002). Pero la gravedad de los problemas asociados al biofouling depende de su intensidad, y esta intensidad es específica del lugar, dependiendo de la situación geográfica, las condiciones ambientales y la estación del año. La forma más común para prevenir o retrasar el biofouling en las estructuras sumergidas es recubrirlas con productos químicos antifouling. Además de sus características anti-incrustantes, estos productos también protegen a los materiales contra los efectos negativos de la exposición a la luz solar (por ejemplo, la degradación de redes y cuerdas por radiación ultravioleta). En el pasado, los productos antifouling utilizados estaban basados en metales pesados tales como cromo y estaño. Hoy en día, el cobre es la principal sustancia activa utilizada, aunque varios estudios demuestran los efectos perjudiciales que tiene el cobre sobre los microorganismos y moluscos marinos (Manley, 1983; Viarengo, 1989; Elfwing y Tedengren, 2002). El cobre está regulado por la legislación de la Unión Europea de Sustancias Peligrosas, y su liberación en el medio natural puede ser controlada mediante límites de descarga e investigación adicional (Henderson y Davies, 2000). Actualmente, los productos antifouling causan un menor impacto en el medio ambiente que en el pasado, debido a la optimización de las cantidades utilizadas del producto, y a que éstos son más eficientes respecto a las especies incrustantes diana. Situación científica actual Hoy en día, el cobre es el ingrediente principal utilizado en las pinturas antifouling en las cuales se utiliza en forma de óxido de cobre (Cu2O). El Guía H Productos Antifouling
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea óxido se disuelve en una matriz polimérica que actúa como vehículo, la lenta disolución en el agua favorece la dispersión gradual del cobre, por lo que el efecto anti-incrustante se ve aumentado. La investigación se centra en repelentes naturales o en el uso de sustancias biológicas que prevengan la fijación de organismos incrustantes a través de un mejor entendimiento de los mecanismos de fijación. La investigación a su vez se realiza en nuevos productos de recubrimiento como recubrimientos liberadores retardados con base de silicona (Baum et al., 2002), en soluciones antiincrustantes (ácido acético) que puedan utilizarse en forma de spray (Carver et al., 2003), o en nanotecnología aplicada a nuevos materiales. El proyecto Europeo llamado Investigación Colectiva del Biofouling en Acuicultura (Collective Research on Aquaculture Biofouling) se ha dedicado en su totalidad al biofouling y a sus soluciones (CRAB, www.crabproject. com). Actualmente, el sector acuícola busca alternativas a los productos de recubrimiento como el cobre y se decanta hacia procesos más respetuosos con el medio ambiente. Estos incluyen la investigación sobre el control biológico de los organismos incrustantes a través del uso de ramoneadores que se alimentan de los mismos (Lodeiros y García, 2004). Las especies ramoneadoras pueden ser moluscos como algunos gasterópodos (caracolas), erizos de mar, o incluso peces. Justificación Los productos antifouling son necesarios en la acuicultura para prevenir o minimizar las especies incrustantes, pero su efectividad reside en sus propiedades tóxicas frente a estos organismos. Esta toxicidad puede afectar a las especies no diana y a los ecosistemas circundantes. Los productos antifouling utilizados en acuicultura no deben presentar efectos tóxicos apreciables en otros organismos distintos a los que van dirigidos. Principio
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Guía H Productos Antifouling Directrices Se deben utilizar productos y recubrimientos antifouling no dañinos para el medio ambiente. Estos pueden incluir recubrimientos con base de silicona, poliuretanos y tecnologías enzimáticas. Se deben promover procedimientos no dañinos para el medio ambiente para prevenir o eliminar el biofouling. Se deben aplicar vías alternativas a la lucha contra el fouling. Estas pueden incluir una gestión apropiada, como tener en cuenta la productividad natural de las áreas donde se establezcan las granjas acuícolas, un lavado de redes más frecuente, o tener en cuenta los ciclos vitales de los organismos incrustantes cuando se cambien las redes. Para la limpieza del biofouling in situ se podrían utilizar otros procedimientos como la limpieza con agua a presión o la desecación al aire, y nuevos métodos como el biocontrol a través de la utilización de ramoneadores. Se debe evitar la utilización de productos antifouling que contengan metales pesados. Se debe evitar el uso de sustancias como estaño, plomo o cadmio ya que se ha demostrado que pueden causar un daño severo a los ecosistemas.
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea En este capítulo se discute la interacción entre la fauna y flora locales y las actividades acuícolas. La fauna y flora locales pueden verse afectadas por las actividades acuícolas, pero esta interacción no siempre es negativa; puede ser incluso positiva. Los efectos pueden ser producidos como resultado del proceso de alimentación, excreciones de los organismos, efluentes y escapes (temas que se tratan en distintas guías). Muchas de las preocupaciones sociales derivan de los efectos medioambientales observados de la producción en los viveros marinos de cultivo o en los sistemas basados en tierra sobre la fauna y flora locales. Situación actual Interacción entre la acuicultura y las comunidades bentónicas, en particular las praderas de fanerógamas Muchos estudios han indicado que los efectos visibles de la acuicultura sobre el ecosistema bentónico se observan en una distancia pequeña, normalmente no excediendo los 50 m de distancia desde las granjas Efectos sobre la Fauna y Flora Locales Guía I © Christine Pergent
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente acuícolas, mientras que las comunidades que residen en la columna de agua pueden verse afectadas a distancias mayores (Grant et al., 1995; MEDVEG, MERAMED, Uriarte y Basurco, 2001; Machias et al., 2005). Los fondos marinos donde están ubicadas los viveros no reciben luz solar, debido al efecto sombra, conduciendo a la interrupción del ecosistema local. En el caso de praderas de fanerógamas, la disminución de luz afecta al proceso fotosintético y como consecuencia existen modificaciones de las praderas silvestres. Esto se intensifica con las descargas de nutrientes y el recubrimiento de epífitos. Las praderas de fanerógamas son ecosistemas esenciales jugando un papel ecológico fundamental en la prevención de la erosión de la zona costera del Mediterráneo, así como fomentando la biodiversidad y la transparencia del agua y oxigenando el agua y los sedimentos (Hemminga y Duarte, 2000). Las praderas de Posidonia oceanica son consideradas elementos determinantes en la determinación de la calidad biológica de las zonas costeras Mediterráneas (Directiva 2000/60/CE de 23 de Octubre 2000), pero son muy vulnerables a las actividades humanas, como la acuicultura marina (Delgado et al., 1997; Ruiz et al., 2001; Pergent-Martini et al., 2006). Como consecuencia del enriquecimiento de nutrientes del agua, las praderas de fanerógamas sufren pérdidas a gran escala (Ruiz et al., 2001; Cancemi et al., 2003) pudiendo perdurar durante muchos años, incluso una vez cesada la actividad (Delgado et al., 1999). Bajo o cerca de los viveros marinos, las praderas de Posidonia oceanica mueren y los efectos no son reversibles, al menos en una escala de tiempo humana (Holmer et al., 2003; Pergent-Martini et al., 2006). Debido a la sensibilidad de las praderas de fanerógamas a la actividad acuícola, el crecimiento vertical de los rizomas puede ser utilizado como un indicador temprano del impacto de las granjas acuícolas sobre las praderas de P. oceanica (Marbà et al., 2006). Inversamente, los viveros pueden acarrear no sólo epífitos sino también modificaciones en las comunidades bentónicas y de peces. La ubicación de viveros marinos requiere una excelente planificación a nivel ecorregional, incluyendo estudios batimétricos, hidrodinámicos y ecológicos para evitar cualquier efecto perjudicial sobre los ecosistemas próximos. Los Sistemas de Información Geográfica (SIG) pueden proporcionar ayuda Guía I Efectos sobre la Fauna y Flora Local
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea a los responsables políticos, pero la decisión para la gestión está basada en una opción social. Atracción de la fauna por las instalaciones acuícolas Las instalaciones de acuicultura pueden atraer a la fauna salvaje para beneficiarse de la disponibilidad de alimento o refugio, alterando la estructura de la población local. Puede causar problemas en las granjas acuícolas debido a la depredación, estrés en animales, transferencia de enfermedades, etc. Mucha fauna salvaje (por ejemplo, depredadores, carroñeros) es atraída por las construcciones acuícolas utilizadas para cultivar organismos acuáticos. Los organismos atraídos más frecuentemente son otros peces, pero pájaros, mamíferos marinos, tiburones y tortugas también visitan las instalaciones acuícolas. Estos organismos buscan alimento, que puede ser tanto los propios organismos cultivados como los organismos que colonizan o se mantienen alrededor de las estructuras acuícolas (Nash et al., 2005). El riesgo principal para cualquier animal cerca de las granjas acuícolas son los residuos del lugar, como plásticos, sacos de alimento o cuerdas, que pueden ser fatales cuando son injeridos accidentalmente. Sin embargo, la estructura acuícola per se (por ejemplo, cuerdas, luces, acústica, boyas, redes) plantea una amenaza mínima a las especies silvestres gracias a las mejoras que se han llevado a cabo durante los últimos años (Nash et al., 2005); por tanto, las poblaciones silvestres están protegidas de otras actividades tales como pesca extractiva, contaminación, etc. Se sabe que la acuicultura libera una cantidad de nutrientes considerable al ecosistema marino, y por lo tanto, es razonable esperar efectos dentro de un radio mayor al de la granja acuícola, particularmente cuando se establece un grupo de viveros en una bahía costera. Estudios recientes demuestran que tales cambios también afectan a las comunidades piscícolas de las áreas vecinas a las instalaciones, particularmente en ambientes oligotróficos tales como el Mar Mediterráneo, donde la escasez de nutrientes limita la productividad y la producción de las pesquerías. En este sentido, la liberación de nutrientes por parte de las granjas acuícolas en este tipo de ambientes puede tener un efecto positivo en la producción de las pesquerías locales, sin efecto negativo visible en cuanto a la composición o biodiversidad de las especies (Machias et al., 2005).
0 Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Los efectos de los viveros y de otras estructuras acuícolas son muy variados y cambian con el tiempo. En general, la situación se puede resumir tal que: existe una importante interacción entre las granjas acuícolas y la fauna y flora locales; parte de la fauna local se beneficia del exceso de alimento acumulado debajo de los viveros; cerca de los viveros la riqueza parece disminuir. Sin embargo, la riqueza se desarrolla a medida que nos alejamos de los viveros; las capturas y desembarco de pescado silvestre aumentan en las zonas cercanas a los viveros; y la interacción causada es, en su mayor parte, reversible, aunque no en el caso de determinadas especies especialmente sensibles tales como la Posidonia, o ecosistemas específicos. Justificación La interacción de la acuicultura con la fauna y flora silvestres cercanas preocupa en relación a su desarrollo. En algunos casos, las instalaciones acuícolas, especialmente los viveros marinos, tienen impactos negativos sobre las especies locales especialmente sensibles o frágiles, tales como las praderas de fanerógamas. Por otra parte, las operaciones llevadas a cabo en las granjas acuícolas pueden atraer fauna local e incluso tener efectos positivos en las poblaciones de peces y en su productividad. Se deben evitar los impactos perjudiciales causados por la interacción entre la actividad acuícola y la fauna y flora locales, mientras que los efectos beneficiosos se han de aprovechar. Principio Guía I Efectos sobre la Fauna y Flora Local
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Directrices Respecto a los efectos de la acuicultura sobre las comunidades bentónicas Se deben llevar a cabo Estudios de Impacto Ambiental para detectar cualquier posible efecto sobre el ecosistema. Es preferible la utilización de especies bioindicadoras a la recolección de otros parámetros. Se deben gestionar caso por caso las decisiones de desarrollar o detener la ampliación de instalaciones acuícolas. Es necesario tener en cuenta el ecosistema, así como las consideraciones técnicas y económicas como la presencia de especies sensibles, el número de granjas acuícolas, el tipo, sus dimensiones y las densidades dentro de los sistemas acuícolas. Se deben realizar estudios hidrodinámicos y ecológicos como parte del proceso de selección del sitio para la ubicación de instalaciones acuícolas. Las áreas en las que existan comunidades significativas de fanerógamas marinas deben considerarse incompatibles con el establecimiento de instalaciones acuícolas. Se debe fomentar la instalación de viveros marinos de cultivo en áreas expuestas alejadas de la zona costera. Ello minimizará los efectos sobre el lecho marino y ecosistemas costeros. Respecto a la atracción de fauna Se debe tener en cuenta en la gestión de las granjas acuícolas la atracción causada por las instalaciones de acuicultura sobre la fauna local. Se pueden observar efectos positivos aumentando la productividad local, y por lo tanto, de los stocks pesqueros. Se debe gestionar la atracción de depredadores y carroñeros. La depredación de la fauna silvestre sobre los peces cultivados, o
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente ¿Qué tipo de acuicultura para cada área marina protegida? Uno de los principales factores respecto a las áreas marinas protegidas es el papel que pueden desempeñar en el mantenimiento de los medios de sustento locales y en aliviar la pobreza local. Las industrias pesqueras de pequeña escala, el ecoturismo y las actividades subacuáticas se presentan a menudo como actividades sostenibles que se pueden desarrollar dentro o en las proximidades de las zonas marinas protegidas. En este caso, la acuicultura puede desempeñar un papel importante. La acuicultura requiere aguas de buena calidad y un ecosistema sano, por lo que a menudo se le otorga el papel de ¨centinela¨: si los parámetros medioambientales son alterados de forma negativa, la acuicultura sufrirá como consecuencia inmediata. Es decir, la acuicultura sostenible sólo se puede dar en un medio ambiente sano. Aunque la sobrecarga de materia orgánica derivada de las operaciones acuícolas no sería generalmente compatible con las áreas marinas protegidas, una acuicultura a baja densidad podría ser una buena solución para mantener los medios de vida de la población local alrededor de las zonas marinas protegidas. Algunos tipos de acuicultura, tales como el cultivo del mejillón o de la ostra, poseen una larga historia, son prácticas tradicionales y están fuertemente ligadas a los ecosistemas locales. En este caso, algunas áreas acuícolas deberían ser protegidas de la misma forma © Guzel Yucel-Gier sobre cualquier otro tipo de alimento, no es deseable y puede ser problemática. Se deben tomar medidas para evitar la aparición de este fenómeno. Esto incluye técnicas para ahuyentar, y evitar que el alimento u organismos muertos estén fuera de contenedores cerrados. Guía I Efectos sobre la Fauna y Flora Local
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Bibliografía General Esta bibliografía puede no estar citada en el texto directamente pero incluye documentos básicos sobre acuicultura: Asociación Empresarial de Productores de Cultivos Marinos (APROMAR), 2005. La Acuicultura Marina de Peces en España. 39 pp. Asociación Empresarial de Productores de Cultivos Marinos (APROMAR), 2006. La Acuicultura Marina de Peces en España. 52 pp. Black, K.D. (Ed.), 2001. Environmental Impacts of Aquaculture. Academic Press, Sheffield, UK, 214 pp. Beaz, D., Beaz, V., Dürr, V., Icely, J., Lane, A., Thomason, J., Watson, D. and Willemsen, P.R., 2005. Sustainable Solutions for Mariculture Biofouling in Europe. ASLO Meeting, Santiago de Compostela, Spain, 19th June 2005. Bostick, C., Clay, J.W., McNevin, A.A., 2005. Aquaculture and the Environment. A WWF Handbook on Production Practices, Impacts, and Markets. Dunham, R.A., Majumdar, K., Hallerman, E., Bartley, D., Mair, G., Hulata, G., Liu, Z., Pongthana, N., Bakos, J., Penman, D., Gupta, M., Rothlisberg, P. & Hoerstgen-Schwark, G., 2001. Review of the status of aquaculture genetics. In R.P. Subasinghe, P. Bueno, M.J. Phillips, C. Hough, S.E. McGladdery & J.R. Arthur, eds. Aquaculture in the Third Millennium. Technical Proceedings of the Conference on Aquaculture in the Third Millennium, Bangkok, Thailand, 20-25 February 2000. pp. 137-166. NACA, Bangkok and FAO, Rome. Group of Experts on the Scientific Aspects of Marine Environmental Protection (GESAMP), 1997. Towards safe and effective use of chemicals in coastal aquaculture. IMO/FAO/UNESCOIOC/WMO/IAEA/UN/UNEP Joint Group of Experts on the Scientific Aspects of Marine Environmental Protection. Reports and Studies GESAMP. No. 65. London, IMO. 40 pp. <http://www.fao. org/docrep/meeting/003/w6435e.htm>. Hargrave, B., 2005. Environmental Effects of Marine Finfish Aquaculture. The Handbook of Environmental. Chemistry, vol. 5, Part M. Springer, Berlin. Hasan, M.R., 2001. Nutrition and feeding for sustainable aquaculture development in the third millennium. In R.P. Subasinghe, P. Anexos
0 Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Bueno, M.J. Phillips, C. Hough, S.E. McGladdery & J.R. Arthur, eds. Aquaculture in the Third Millennium. Technical Proceedings of the Conference on Aquaculture in the Third Millennium, Bangkok, Thailand, 20-25 February 2000. pp. 193-219. NACA, Bangkok and FAO, Rome. Moyle, P.B. & T. Light, 1999. Biological invasions of fresh water: empirical rules and assembly theory. Biological Conservation, 78: 149-161. Naylor, R.L., Goldberg, R.J., Primavera, J.H., Kautsky, N., Beveridge, M.C.M., Clay, J., Folke, C., Lubcheno, J., Mooney, H., Troell, M., 2000. Effects of aquaculture on world fish supplies. Nature 405: 1017– 1024. Naylor, R., Hindar, K., Flaming, I.A., Goldburg, R., Williams, S., Volpe, J., Whoriskey, F., Eagle, J., Kelso, D. & Mangel, M., 2005. Fugitive salmon: assessing the risks of escaped fish from netpen aquaculture. BioScience, 55: 427-473. Railkin, A.I., 2004. Marine biofouling: colonization process and defenses. ISBN 0-8493-1419-4. CRC Press. Rodríguez, C., Carrasco, J.F., Arronte, J.C., Rodríguez, M., 2006. Common octopus (Octopus vulgaris Cuvier, 1797) juvenile ongrowing in floating cages. Aquaculture, 256: 293-300. Rottmann, R.W., R. Francis-Floyd, and R. Durborow, 1992. The role of stress in fish disease. Feb. 1992. Southern Regional Aquaculture Center Publication 474. 21May2001. <http://ag.ansc.purdue.edu/aquanic/ publicat/usda_rac/efs/srac/474fs.pdf>. Tacon, A.G.J., 2004. Use of fish meal and fish oil in aquaculture: a global perspective. Aquat. Resour. Cult. Dev., 1: 3–14. Treasurer, J.W., 2002. A review of potential pathogens of sea lice and the application of cleaner fish in biological control. Pest Management Science, 58 (6): 546-558. United Nations Environment Programme /Mediterranean Action Plan, 2004. Marine pollution indicators Fact. Document UNEP(DEC)MEDWG.264/Inf.14. http://dataservice.eea.europa. eu/atlas/viewdata/viewpub.asp?id=2213 United Nations Environment Programme/Mediterranean Action Plan, 2005. Action Plan concerning species introductions and invasive species in the Mediterranean Sea. Ed. RAC/SPA, Tunis. 30 pp. Anexos Bibliografía General
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Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea 0 Dror Angel, Instituto Recanati de Ciencias Marinas, Universidad Haifa, Israel [email protected] Abdelhafid Chalabi, Consultor del Departamento de Pesca y Océano, Canadá, Department of Fisheries and Ocean, Cánada [email protected] Panos Christofiligannis, Aquatic Resources Management Solutions (AQUARK), Grecia [email protected] Gercende Courtois de Vicose, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, España [email protected] Lista de Participantes Taller de Acuicultura y Medio Ambiente 26-28 Octubre 2006, Las Palmas de Gran Canaria, España Anexos
0 Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Fernando de la Gándara, Instituto Español de Oceanografía, Mazaron, Murcia, España [email protected] Ricardo Haroun Tabraue, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, BIOGES, España [email protected] Mohamed Hichem Kara, Universidad de Annaba, Argelia [email protected] Marisol Izquierdo, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, España [email protected] Alex Makol Arenas, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, BIOGES, España [email protected] Syndhia Mathé, Universidad de Montpellier, Francia [email protected] Chadi H. Omaña, Instituto de Oceanografía y Pesca, Líbano [email protected] Daniel Montero Vítores, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, España [email protected] Hassan Nhhala, Institut National de Recherche Halieutique (INRH), Marruecos [email protected] Javier Ojeda González-Posada, Asociación Empresarial de Productores de Cultivos Marinos (APROMAR), España [email protected] Anexos Lista de Participantes
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea 0 Christine Pergent, Plan de Accion para el Mediterráneo del PNUMA, Centro de Actividad Regional para Áreas Especialmente Protegidas (CARASP), Túnez [email protected] Ferit Rad, Universidad de Mersin, Turquía [email protected] Javier Remiro Perlado, TRAGSATEC, S.L., Área de Acuicultura, Ministerio de Pesca, Alimentación y Agricultura, España [email protected] François René, Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar (IFREMER), Francia [email protected] Eugenio Reyes, Ben.Magec (Federación Ecologista de Canarias), España Shérif Sadek, Oficina de Consultoría en Acuicultura(ACO), Egipto [email protected] François Simard, Centro de Cooperación del Mediterráneo de la UICN, España, Programa Marino Global, Suiza [email protected] Despina Symons, European Bureau for Conservation and Development, Bélgica [email protected] Fernando Torrent, Universidad Autónoma de Madrid, España [email protected] Mapi Viera Toledo, Universidad de Las Palmas de Gran Canarias, España [email protected]
0 Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente John Watters, ADSA, España [email protected] Guzel Yucel-Gier, Universidad Dokuz Eylul, Izmir, Turquía [email protected] Agradecemos también a los siguientes expertos por su ayuda y sus importantes comentarios: Albert Tacon, Universidad de Hawaii, Honolulu, EEUU Silvia Torrecillas Burriel, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, España [email protected] Bernardo Basurco, CIHEAM, España [email protected] Fabio Massa, FAO-ADRIAMED Courtney Hough, FEAP [email protected] Anexos Lista de Participantes
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea 0 EMA: Agencia Europea de Medio Ambiente AMP: Área Marina Protegida APROMAR: Asociación Empresarial de Productores de Cultivos Marinos BFT: Atún rojo del Atlántico BIOFAQ: Biofiltración y Acuacultura: una evaluación del sustrato duro en las acciones de despliegue en el desarrollo de la maricultura. Unión Europea FP5 (Quinto Programa Marco) BIOGES: Centro de Investigación en Biodiversidad y Gestión Ambiental de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria CAR-ASP: Centro de Actividad Regional para Áreas Especialmente Protegidas CARE system: Sistema de Trampas de Recolección desarrolladas por Ecocean Inc. CDB: Convención sobre la Diversidad Biológica CGPM: Comisión General de Pesca del Mediterráneo CICAA: Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico CIESM: Comisión Mediterránea de Ciencias CRAB: Collective Research on Aquaculture Biofouling EAO: Oficina de Evaluación Medioambiental EBCD: European Bureau for Conservation and Development ECASA: Proyecto “Enfoque Ecosistémico para la Acuicultura Lista de Acrónimos Anexos
0 Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Sostenible”. Unión Europea FP6 (Sexto Programa Marco) EEB: Encefalopatía Espongiforme Bovina ENGO: Organizaciones Medioambientales No-gubernamentales FAO: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación FEAP: Federación Europea de Productores de Acuicultura GAFRD: Dirección General de Desarrollo de Recursos Pesqueros GESAMP: Grupo de Expertos sobre Aspectos Científicos de Protección Marino Ambiental GIA: Grupo de Investigación en Acuicultura de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ICES: Consejo Internacional para la Exploración del Mar IEO: Instituto Español de Oceanografía IFFO: Organización Internacional de Harina y Aceite de Pescado INRH: Institut National de Recherche Halieutique de Marruecos MAPA: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España MARAQUA: Regulación y Gestión de la Acuicultura Marina. Proyecto de la UE MEA: Movimiento Ecológico de Argelia MEDVEG: Efectos de la propagación de los nutrientes de las granjas acuícolas mediterráneas sobre la vegetación béntica en los ecosistemas costeros. Proyecto de la UE MERAMED: Desarrollo de guías de gestión y herramientas modelo sobre los efectos medioambientales de la acuicultura mediterránea. Proyecto de la UE NMFS / FWS: Servicio Nacional de Pesquerías Marinas / Servicio de Pesca y de Vida Salvaje OMGs: Organismos Modificados Genéticamente Anexos Lista de Acrónimos
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea OMS: Organización Mundial de la Salud UICN: Unión Mundial para la Naturaleza UNEP-MAP: Plan de Acción del Mediterráneo del Programa de las Naciones Unidas de Medio Ambiente (PAM/PNUMA) WCED: Comisión Mundial sobre el Medio ambiente y el Desarrollo WWF: Fondo Mundial para la Naturaleza
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Notas
Guía para el Desarrollo Sostenible de la Acuicultura Mediterránea Notas
Interacciones entre la Acuicultura y el Medio Ambiente Notas