De spectacvlis: ayer y hoy del espectáculo deportivo
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DE SPECTACVLIS AYER Y HOY DEL ESPECTÁCULO DEPORTIVO BiBLfOTECA UMIVfflíSfTARlA LAS FMMm DE G. CANARIA N."Copia ^56?3^ Miguel Ángel Betancor León Germán Santana Henríquez Conrado Vilanou Torrano UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA EDICIONES CLÁSICAS
Primera edicign 2001 Reservados todos los derechos. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación, sin permiso escrito del editor. © Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Servicio de Publicaciones. © Ediciones Clásicas, S.A. San Máximo, 31-4° 8 28041 Madrid Preimpresión: Pie de Página Blasco de Garay, 66, 1° 28015-Madrid I.S.B.N.: 84-7882-460-X Depósito Legal: M-18.808-2001 Impreso en España Imprime: Ediclás San Máximo, 31 - 4° 8 28041 Madrid
ÍNDICE NOTA PRELIMINAR 9 PREFACIO DE JUAN ANTONIO SAMARANCH 11 CAPÍTULO I. INTRODUCCIÓN HISTÓRICA 15 1.1. El deporte en lapoHs griega 16 1.2. Jerusalén frente a Atenas: la revuelta macabea 19 1.3. Paideia griega y novedad cristiana: lapaideia Christi 21 1.4. Las metáforas deportivas en el corpus paulino 24 1.5. Tertuliano y Xa pompa diaboli: la condena de los espectáculos . . 28 1.6. Catcquesis y bautismo: el simbolismo de la renuncia a la pompa diaboli 37 1.7. Cristianismo y tradición agonística: la ascética cristiana 39 CAPÍTULO II. DE LOS JUEGOS A LOS ESPECTÁCULOS DEPORTIVOS 41 2.1. En torno al mundo lúdico medieval 43 2.2. El impacto de la modernidad: la crisis del juego 51 2.3. La nueva cultura del espectáculo 55 2.4. El reto de la cultura corporal 60 2.5. El mito mecánico 61 2.6. Cuerpos a motor 65 2.7. Del robot al cyborg 69 2.8. El cuerpo y lo virtual 72 2.9. La reconfiguración del cuerpo en un contexto imaginativo 79
CAPÍTULO III. DE SPECTACVLIS 85 3.1. Tertuliano y su época 85 3.2. El De Spectaculis T 94 3.3. Texto latino y traducción al castellano 105 3.4. Novaciano. Su De Spectaculis. Texto latino y traducción al castellano 185 BIBLIOGRAFÍA 207 FUENTES ANTIGUAS CONSULTADAS 213
NOTA PRELIMINAR La presente obra pretende reflexionar sobre el fenómeno del deporte entendido como juego y espectáculo. En este sentido su distribución en cuatro capítulos obedece a una metodología que ha pretendido situar el problema desde sus orígenes en Grecia y Roma, siguiendo la evolución del conflicto en sus etapas medieval, moderna y postmodema hasta llegar a su configuración actual, teniendo en cuenta las luces y sombras del movimiento olímpico internacional. La concepción del cuerpo en este devenir histórico también ha sido objeto de atención en cuanto referente obligado en la práctica y el espectáculo deportivo, por lo que no debe extrañar, por ejemplo, la crítica de la gladiatura romana y demás espectáculos por parte de los primeros padres de la Iglesia, con las palabras más actuales y autorizadas del mundo del deporte como las de Juan Antonio Samaranch, presidente del Comité Olímpico Internacional. El título que da nombre al libro De Spectaculis responde a las obras homónimas de Tertuliano y Novaciano, que en este estudio se analizan y traducen de su lengua original, el latín, al castellano. Hemos seguido para el texto de Tertuliano la edición de E. Dekkers, De Spectaculis {Corpus Christianorum, series latina. I), Turnholti, 1954 y para el de Novaciano la de G.F. Diercks, De Spectaculis {Corpus Christianorum, series latina, IV), Turnholti, 1972. El texto de Tertuliano se acompaña de unas doscientas notas explicativas relativas a la prohibición de los espectáculos que se producen en el circo, el anfiteatro, el teatro y el estadio, y suponen un perfecto aporte documental al tema central de esta investigación. Hemos de hacer constar finalmente la colaboración en la presente monografia de D. Antonio Samuel Almeida Aguiar, profesor del Departamento de Educación de la U.L.P.G.C, y el patrocinio del Servicio de Publicaciones de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y de Ediciones Clásicas. A todos ellos infinitas gracias. Las Palmas de Gran Canaria, noviembre de 2000 Miguel Ángel Betancor León Germán Santana Henríquez Conrado Vilanou Torrano [9]
PREFACIO El Comité olímpico Internacional estimula y apoya siempre los trabajos de investigación sobre el deporte, y muy especialmente los relacionados con los Juegos Olímpicos y con el espíritu olímpico, ya sea desde el punto de vista técnico, histórico o social. Por ello, esta monografía, basada en los textos latinos de Tertuliano y Novaciano, puede aportar su contribución al estudio de la situación de los Juegos en el contexto de los primeros siglos de la era cristiana en Roma. Sin embargo, si bien podemos considerar a ambos autores como representantes de la ideología de la época, dentro de la misma sus posiciones figuran entre las más rigoristas. Cuando Tertuliano hace una crítica de los espectáculos y juegos que tienen lugar en el teatro, el anfiteatro y las carreras de circo, se observa claramente en dicha crítica un menosprecio del cuerpo y del ejercicio fisico y, por tanto, de la práctica deportiva. Actuando en esta misma línea, unos años más tarde el emperador Teodosio prohibió los Juegos Olímpicos. Tal actitud menospreciativa del cuerpo en beneficio del espíritu prevaleció durante siglos, si bien el Renacimiento, con el resurgir de la cultura clásica grecolatina, constituyó un paréntesis de búsqueda de equilibrio entre ambos. Pero no fue hasta mucho más adelante, a finales del siglo XIX -concretamente en 1894-, cuando nació el Olimpismo, movimiento ñindado por el barón fi'ancés Pierre de Coubertin, que exalta y combina de una manera armoniosa las cualidades del cuerpo, de la voluntad y del espíritu. El Olimpismo asocia el deporte a la cultura y la educación. Pierre de Coubertin restauró los Juegos Olímpicos de la antigua Grecia con una clara intención pedagógica, considerando que promover la alegría del esñierzo y de la sana competición tendría un gran valor educativo para la juventud. Pero las cosas han cambiado mucho desde la época de Tertuliano, cuya intransigencia le llevó a enfi-entarse con la incipiente Iglesia Cristiana del siglo III, y las relaciones entre el Vaticano y el Movimiento Olímpico, que no datan de ayer, son excelentes. Ya en 1905, Pierre de Coubertin ñie recibido en audiencia por el Papa Pío. X para hablar de pedagogía deportiva. Ese mismo año y a invitación del Papa, se organizó en el Vaticano una fiesta nacional del deporte y de las asociaciones deportivas católicas italianas. Des- [11]
B etancor - San tan a - Vilanou de entonces, el deporte en general y el Movimiento Olímpico en particular han gozado de la aprobación y apoyo del Santo Padre. Los miembros del Comité Olímpico Internacional y las delegaciones deportivas han sido recibidos muchas veces por el Papa. A survez, el COI participa en conferencias y seminarios sobre temas educativos y de protección social organizados por el Vaticano. El Movimiento Olímpico se compone de voluntarios y su objetivo principal es poner siempre el deporte al servicio del desarrollo armónico del hombre, con el fin de favorecer el establecimiento de una sociedad pacífica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad humana. La práctica del deporte por él preconizada comporta efectos beneficiosos para la salud y contribuye a la superación de sí mismo y al desarrollo de las capacidades personales. Todos estos resultados culminan y se manifiestan visiblemente en los Juegos Olímpicos, cuya celebración comprende también objetivos extradeportivos de gran importancia, como la convivencia entre los pueblos y la observancia de la Tregua Olímpica, "EKECHERIA", que pretende el diálogo, la reconciliación y la búsqueda de soluciones duraderas para que la paz reine en el mundo. A lo largo de más de cien años los Juegos se han celebrado cuatrienalmente y han ido alcanzando cada vez mayor amplitud, hasta convertirse en un acontecimiento vivido a escala planetaria, como lo han vuelto a demostrar los que se han celebrado recientemente en Sidney. Las altas cifras de atletas y países participantes -en número de 199, prácticamente todos los del mundo-, la variedad de disciplinas olímpicas, así como el interés suscitado tanto en la preparación como en el desarrollo de los Juegos, que fueron seguidos por miles de millones de espectadores personalmente desde los diversos emplazamientos deportivos o a través de los modernos medios de comunicación, demuestran la importancia que ha alcanzado el deporte en el mundo moderno. A todo ello debemos añadir que la posibilidad de fijarse metas deportivas no es exclusiva de atletas en óptimas condiciones físicas, sino que puede extenderse también a personas con alguna discapacidad, las cuales participan en los Juegos Paralímpicos logrando considerables éxitos. El COI apoya estos Juegos, de la misma forma que alienta toda manifestación deportiva que contribuya al bienestar físico y psíquico del individuo, así como a la formación de una sociedad sana y solidaria. No obstante, al lado de tan alentadores logros, en los últimos años han venido a ensombrecer el mundo del deporte graves problemas que han afectado también al Olimpismo, por lo que el Comité Olímpico Internacional está luchando para darles solución en el presente y preparar una prevención efectiva para el futuro. Entre estos males debemos destacar el dopaje, es decir, el uso indiscriminado de substancias que llevan a los atletas a conseguir unos resultados que [12]
Betancor - Santana - Vilanou manifestación de la Alianzay. la circuncisión -surgida en los tiempos del destierro babilónico como símbolo de cohesión-, constituían las señas de identidad de los israelitas. Es igualmente conocido que los'contactos entre el helenismo y el judaismo se remontan a la época alejandrina. Por otra parte, la misma diáspora hebrea -muy anterior a la dispersión ordenada por los romanos-, favoreció la posibilidad de contactar con la cultura helénica. El hecho de verter el Antiguo Testamento al griego -la famosa edición Septuaginta, o de los LXX, data del siglo III a. Cconfirma lo que parece evidente a todas luces: la progresiva helenización del judaismo que recure al griego popular de la koiné para transmitir el mensaje bíblico. La traducción de la Biblia demuestra que el hebreo era una lengua desconocida para una gran parte del pueblo judío. Así la Septuaginta, además de ser la Biblia del judaismo helenístico, fue un elemento capital de la educación cristiana. De modo que así como se ha dicho que Homero fue el educador por excelencia de la juventud griega, no es menos verdad que durante muchos siglos la Septuaginta fue considerada como el libro de cabecera de los cristianos. Con todo, la helenización de las costumbres de Israel alcanzó su máxima expresión con la llegada al poder de Antíoco IV Epifanés (175-164), rey de Siria, quien a través de judíos apóstatas desencadenó una activa persecución social y religiosa contra los judíos, atacando frontalmente tanto sus creencias como las instituciones religiosas. Así se llegó a entronizar, en el año 167 a. C, en el mismo templo de Jerusalén el culto a Zeus olímpico -una divinidad mucho más ecléctica que Yavhéy que podía aglutinar, además de los hebreos, a otros pueblos. A la vista de ello, se desencadenó la revuelta macabea contra los vientos helenizadores que alcanzaron su punto más álgido cuando el sacerdote Jasón, para introducir el helenismo, abrió un gimnasio al pie de la cindadela de Jerusalén. En realidad, los jóvenes hebreos -motivados por las glorias y excelencias griegasacudían a tomar parte en los ejercicios de la palestra, contrarios por otra parte a las disposiciones de la Ley.^^ La tradición bíblica recoge el hecho de que con ocasión de los Juegos quinquenales de Tiro,'^ Jasón envió unos delegados'"^ como representantes de la asociación de los partidarios de '•^ Segundo Libro de Mácateos, IV, 14. '•' Segundo Libro de Macabeos, IV, 18-19. Se denominaba penteteris, y más tarde pentaeteris, cualquier fiesta que imitaba juegos como los olímpicos o los píticos, es decir, que se celebraban cada cinco años, al término de un ciclo de cuatro. Era la mitad de la enneaeteris. Probablemente, los juegos de Tiro eran de este tipo. '* El término técnico que utiliza la Biblia es el de theoros (spectator) que, en este contexto, se refiere a los delegados de Jerusalén elegidos entre los partidarios de Antíoco, favorables a la helenización de Israel. , [20]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo Antíoco en Jerusalén y que aportaban 300 dracmas de plata destinadas al sacrifico de Heracles, cifra que a pesar de su modestia permitía adquirir un animal para inmolarlo si bien, al ñnal, se dedicaron -probablemente por su congénita aversión a la idolatríaa la construcción de trirremes. Es lógico, pues, que los judíos -tal como recogen los dos libros de los Mácateosdesconfiasen de la instalación en sus ciudades de gimnasios, así como de la participación de sus jóvenes en los festivales y competiciones atléticas que se organizaban en las distintas ciudades mediterráneas. Podemos añadir que a pesar de que en el siglo II a. C, el deporte griego -sumido en una galopante profesionalizaciónhabía perdido el esplendor de antaño, cuando brillaban con fuerza los héroes de Maratón, lo cierto es que continuaba siendo un eficaz mecanismo de helenización. Por ello, Israel reaccionó contra la instauración de una liturgia griega en Jerusalén. De un lado, los judíos se escandalizaban ante el hecho de que los jóvenes que concurrían al gimnasio evidenciasen, al ir desnudos, una de sus señas más preciadas: la circuncisión. En verdad, se llegaba al extremo que muchos jóvenes hebreos deseaban ocultar este signo de manera que se extendió la práctica de la epispasme, operación quirúrgica que consistía precisamente en devolver el prepucio a su forma original. Se trataba de una intervención dolorosa que se encuentra documentada sumariamente por Epifanio {De mensuris, 16) y, en detalle, por Celso {De medicina, VII, 25, 1) lo cual, al margen de confirmar la helenización de las costumbres hebreas, era considerado por la ortodoxia judía como una auténtica apostasía. 1.3. Paideia griega y novedad cristiana: la paideia Christi Es bien conocido que el mundo helenístico experimentó, ante la aparición del cristianismo, diversos escándalos que afectaron aspectos metafísicos, teológicos, morales y antropológicos.^^ Desde una perspectiva metafísica se constata que la cultura helenista es, esencialmente, estática.^* Mientras el griego se contenta con el presente, el hebreo confía en el futuro tal como atestigua la imagen abrahámica de tiempo: el pueblo judío confía en la his.toria, considerada como promesa de salvación. Si el griego se recluye en la realidad óntica (en el que son las cosas), el judío no dice es, sino será, es decir, amén, que así sea. '^ Sobre las relaciones entre el helenismo y el cristianismo, véase P. F. BEATRICE, "Hellénisme et christianisme aux premiers siécles de notre ere. Parcours méthodoliques et bibliographiques", Kernos. Revue internationale etpluridisciplinaire de religión grecque antiqíte, 10 (1997), pp. 39-56. "• A pesar de esta afirmación, no podemos olvidar que Jenófanes de Colofón descubrió para Occidente la idea de progreso. Véase, al respecto, el estudio de M. SÁNCHEZ, La aparición de la idea de progreso en Grecia. Salamanca. 1964 (Reimpresión, Madrid, 1987). [21]
Betancor - Santana - Vilanou De ahí que frente a la eternidad de la materia y de la naturaleza, el cristianismo sostenga la creación y la revelación en el tiempo. De esta manera, se quebró la concepción circular griega del tiempo -la idea del eterno retorno, la más cercana a la inmovilidad, y la inmutabilidad de los ciclos naturalespara implantar una filosofía de la historia de carácter lineal, con un principio y un fin, que abarca desde la Creación hasta el Juicio Final. Cuan lejos quedaba, pues, la noción de olimpíada -considerada como unidad para regular el tiempo de manera cíclica a manera de repetición eternarespecto de una filosofía de la historia como la cristiana que reconocía explícitamente la existencia de un comienzo y un fin. Teológicamente, ante el politeísmo griego -dinamizador de los juegos sagradosemerge un Dios uno y trino que es, además, una realidad personal que se ha encarnado en su hijo Jesús. En lo tocante a la moral hay que decir que el espíritu agonístico del hombre griego queda supeditado, en el cristianismo, al seguimiento del Verbo encamado. Además, y desde el horizonte antropológico, el cristianismo defiende -contra la fílosofia platónica y neoplatónicaque el hombre tiene un alma singular, propia e individual, que nada tiene que ver con aquella alma del mundo que, a modo de una especie de pansiquismo, gobierna todas las cosas. Con todo, existe otro elemento discordante y más escandalizador si cabe: la resurrección de los cuerpos. Mientras que para la filosofía griega -de acuerdo con la tradición órfíca según la cual el cuerpo es la cárcel del alma ya que el soma (cuerpo) es sema (sepulcro)- únicamente el alma es inmortal, el cristianismo considera que también el cuerpo, junto al alma, participa de la resurrección final. A partir de aquí, y contrariamente a lo que generalmente se sostiene, hay quien significa que el cristianismo -de conformidad con la antropología bíblica y la indiscutible humanidad de Cristoprocede a una valorización del cuerpo que debe contemplarse desde una perspectiva teológico-moral." A partir de esta favorable postura, se llega a significar que fue la infiuencia de la filosofía griega -según la estela órfíca y platónicasobre el cristianismo la que provocó, a la larga, el menosprecio de los Padres de la Iglesia hacia lo corporal.'^ Con estos antecedentes se detectan importantes divergencias entre la paideia griega y el cristianismo.^^ En función de su particular cosmovisión metafísica y " J. F. COLLANOE, "Le corps, le monde et l'expérience morale dans une perspective théologique", Corpo e cosmo nell'esperienza morale, obra citada, pp. 137-142. '* A. KocH, "Sobre el problema Cristianismo y Ejercicios físicos", CAF {Citius. Altius. Fortius), X, 1968, pp. 333-351. " Con relación a \a paideia griega, además del clásico estudio de W. JAEGER, Paideia, México, Fondo de Cultura Económica, 1978, puede consultarse el trabajo de G. MOROCHO GAYO, "Educación Física: disciplina fundamental de la Paideia griega", IV Simposium Historia de la Educación Física. Universidad de Salamanca. Servicio de Educación Física y Deportes. 1?97, pp. 9-32. [22]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo antropológica, la educación del hombre griego radicaba en una constitución equilibrada de sus diversas partes. Es lógico que la educación griega buscase armonizar los elementos racionales e irracionales de la naturaleza humana. Do que importaba era el metron, es decir, la medida y proporción respecto a un modelo arquetípico y antropoplástico. La propensión natural griega a la armonía y al ritmo -clave de la fórmula pedagógica clásica de gimnasia para el cuerpo y música para el almano aparece en el cristianismo. Efectivamente, aunque el cristianismo tiene puntos de contacto con el helenismo -a menudo se ha evidenciado el trasfondo estoico de algunas de las afirmaciones paulinas que, por ejemplo, recurre en Filipenses 4,8 al concepto de arete-, no hay nada en el Nuevo Testamento que recuerde el ideal de la kalokagathia, es decir, de la unidad de la belleza y de la ética en la educación. El cristiano ya no se encuentra engarzado a las leyes de la polis, ni depende de la dinámica estoica de una ley cósmica y universal que rige las acciones humanas. Aún a sabiendas de que el hombre es hijo del pecado -que es un homo peccator, imperfecto y cargado de culpa-, es consciente que Cristo intercede por su salvación y que, por ende, puede volver al seno de Dios de donde surgió. Por eso exclamará San Agustín: felix culpa! El cristiano aspira, pues, a la redención y puede esperar alcanzarla porque Cristo ha redimido a toda la humanidad. En opinión de Jaeger -que desde su establecimiento, en 1936, en Harvard se dedicó a estudiar las relaciones del pensamiento cristiano con la cultura clásicaes un error pensar que el cristianismo descartó la paideia. De hecho, la expresión paideia Christi goza de una larga tradición que se remonta a los orígenes del cristianismo. Efectivamente, en un texto apócrifo de la literatura cristiana primitiva, falsamente atribuido al apóstol Felipe, se dice: "He venido a Atenas a fin de revelaros la paideia de Cristo" ^°. También el autor anónimo del libro del Pseudo-Justino Oratio ad Gentiles alude a la doctrina cristiana como verdadera paideia?^ Igualmente san Clemente Romano se refiere a la paideia de Dios o a la paideia de Cristo como la gran fuerza protectora en la vida del cristiano. En un sentido similar de protección utiliza Gregorio Taumaturgo, en el Elogio del maestro cristiano, la expresión "el divino pedagogo", referida en esta ocasión al ángel custodio.^^ "Es evidente -escribe Jaegerque, bajo la influencia de la muy admirada paideia griega que aún existía y que era conocimiento común de todas las personas, iba surgiendo un nuevo concepto de la paideia cristiana...".^^ ''•" W. JAEGER, Cristianismo primitivo y paideia griega. México. Fondo de Cuitara Económica. 1974, p. 24. ^' W. JAEGER, Humanismo y Teología. Madrid. Rialp. 1964, p. 131. ^^ G. TAUMATURGO, Elogio del maestro cristiano. Discurso de agradecimiento a Orígenes. Introducción, traducción y notas de Marcelo Merino Rodríguez. Madrid. Ciudad Nueva. 1994. ^^ WERNER JAEGER, Cristianismo primitivo y paideia griega, obra citada, p. 42. [23]
Betancor - Santana - Vilanou Y si bien es cierto que no todo el mundo acepta la tesis jaegeriana, parece legítimo hablar de una paideia Christi que culminará con Clemente de Alejandría al presentar a Jesús como el auténtico y verdadero Logos-pedagogo. Cierto, la educación cristiana sólo sT hace posible por la revelación de Dios en Jesucristo. Por amor, Dios se incorpora al mundo a través de su hijo, y a la vez, el mundo se incorpora a Dios. "Por la incorporación a Dios detiene el mundo su proceso de disolución, vuelve a su centro, recobra su sentido, se vincula a la unidad, y en ella y por ella se recupera, se reafirma y se afianza en una comunión de amor".^'* No hay duda posible: la novedad radical de \apaideia Christi estriba en el establecimiento del reino del amor. Tal como se refleja en el episodio de la mujer adúltera (Juan 8, 2-11), Cristo transciende el ámbito de la ley -la antigua pedagogía defendida por escribas y fariseospara dar muestras fehacientes de este nuevo orden, de ese ágape cristiano que exige una ética del perdón que acaba, además, con la fuerza destructora del odio. En el Nuevo Testamento se declara abiertamente que Dios es amor (ágape)P En realidad, el ágape es una fuerza divina que irrumpe en el mundo. Así, la vieja ley -como señala Pablo en Gálatas, 3, 24ha sido el pedagogo que nos ha conducido hasta Cristo: "De manera que la ley ha sido pedagogo nuestro con vistas a Cristo, para que por la fe seamos justificados, mas, venida la fe, ya no estamos sometidos al pedagogo". De esta forma, surge la. paideia Christi que tiene a Cristo como modelo y pauta de comportamiento. Por este camino -el de la imitación de Cristo-, la vida del cristiano se ha de asemejar a la de un auténtico deportista ya que también ha de mantener -como hacen los atletasduros combates. 1.4. Las metáforas deportivas en el corpus paulino La novedad cristiana consiste en proporcionar al hombre la posibilidad de una vida que se abre a un horizonte de esperanza. El cristiano aspira a la redención y puede alcanzarla porque Cristo ha redimido a toda la humanidad. Además, la antropología cristiana, muy al contrario de lo que acontecía con la visión degenerativa de la historia griega según la cual a la edad de oro seguía una edad de plata, y a ésta una de bronce, ofrece un futuro lleno de esperanza. El cristianismo -al diferenciarse radicalmente de una concepción del eterno retorno de las cosas, como la que representa, por ejemplo, el ^'' J. XiRAU, Amor y mundo. Barcelona. Península. 1983, p. 37. 2= Juan 4, 8. [24]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo regreso de Ulises a ítacaes una existencia escatológica que espera la venida del fm del mundo. Por ello, trae consigo el vivir de cara al futuro, en la confianza pascual, en una apertura hacia un devenir que después de la "edad del Padre" identificada con el tiempo del Antiguo Testamento, encuentra su sentido en Cristo como ser dador de significado pleno. Si analizamos las condiciones sociales y ambientales que rodearon al cristianismo primitivo, hemos de concluir que la inculturación del mensaje cristiano se efectuó no sólo por medio de la lengua griega (en la koiné popular cristiana que continúa la evolución de la lengua iniciada por el griego bíblico) sino a través de las categorías conceptuales y de los recursos retóricos de la cultura griega.^^ En sus Cartas, san Pablo se sirve de conceptos (Logos, Demiurgo, Kosmos, Pneuma, Soma...) que pertenecen al mundo filosófico griego. Ciertamente que, en los primeros tiempos del cristianismo, se produjo una confluencia de los elementos de la tradición helenística y cristiana que generó que tanto apóstoles -especialmente, san Pablo^^-, como padres de la Iglesia y demás autores eclesiásticos, utilizasen un gran número de simbolismos, ejemplos y metáforas extraídos del lenguaje deportivo. Pablo de Tarso se distingue de Jesús en que "mientras éste vive en una geografía local y urbana, aquél se coloca en una geografía ecuménica y urbana".^^ Lógicamente, san Pablo es más romano y helenístico que judío. Comparar la vida humana con los juegos atléticos era ya un lugar común en la fílosofía estoica. El sabio estoico ha de fortalecerse en la lucha para dominar sus pasiones e impulsos. De ahí que la filosofía senequista -tan próxima, en algunos aspectos, al mensaje paulino-^^ esté preñada de ejemplos extraídos de la vida deportiva. A partir de este momento, el cristiano será considerado un atleta o soldado de Dios de manera que, para transmitir su mensaje evangélico, el cristianismo recurrió a las metáforas deportivas. Es sabido que la teología paulina se centra en el tema de la salvación. Se trata de una salvación por la fe. Pero la fe no basta. Se impone, además, el paso a la acción a través de las obras. Efectivamente, el cristianismo -al vertebrarse en torno al Antiguo y al Nuevo Testamentodinamiza una dialéctica entre la fe y la obra. De aquí que la teología paulina -como programa para ^* N. FERNÁNDEZ MARCOS, "En torno al estudio del griego de los cristianos", Helmántica, XLI, 1973, pp. 45-56. •^' A. ORTEGA, "Metáforas del deporte griego en San Pablo", Helmántica, XV, 1964, núms. 46-47, pp. 71-105. ^' O. FULLAT, "Heurística del idos de la paideia". Revista Española de Pedagogía, XLVIII, núm. 185, enero-abril 1990, pp. 25-50. ^' Sobre las relaciones entre la filosofía senequista y el mensaje paulino, véase: E. ELORDUY, "Séneca y el cristianismo". Actas del Congreso Internacional de Filosofía, en conmemoración de Séneca, en el XIX Centenario de su muerte. Córdoba, 1965, vol. I, pp. 181-206. [25]
Betancor - Santana - Vilanou una vida humana encarada hacia la salvaciónextraiga ejemplos y modelos de la vida deportiva y militar. En ocasiones, se ha presentado a Pablo como el apóstol deportista que, además de introducir en el Nuevo Testamento el léxico deportivo de su época, acercaba la ética del estadio a la moral del Evangelio.^" En este sentido Pablo aprovechó el concepto griego de agón, utilizándolo como metáfora de la carrera y combate espiritual.^ ^ Consecuentemente, la ética agonística de Pablo encontrará en las figuras del corredor en el estadio y del púgil que lucha en la arena imágenes para ilustrar la vida cristiana. Para Pablo, el mundo es un estadio, la vida una carrera, una lucha y un pugilato, el cristiano un atleta. Cristo la meta y el cielo una corona.^^ Es de sobras conocido el hecho de que, en la primera carta paulina a los corintios, se patentiza la dimensión atlética del cristianismo al elegirse al corredor como símbolo del cristiano: "¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos, sin duda, corren, más uno sólo recibe el premio?".^^ Este símil se hará, con el paso del tiempo, un lugar común para la literatura cristiana de manera que, incluso, servirá para oponerse a los espectáculos romanos. De este modo, el cristiano aparece como un auténtico atleta de Cristo que obtiene, después de la justa carrera o del leal combate, su recompensa. Por otra parte, el término atleta se aplicará por extensión a todos aquellos mártires cristianos que testimoniaron con su vida la condición cristiana, o se referirá -en su casoa aquellos cristianos ejemplares que mantuvieron un duro combate contra el pecado y la tentación. También buena parte del lenguaje cristiano se inspiró en el léxico militar. Las expresiones, similitudes y comparaciones entre la vida cristiana y militar son frecuentes. Pablo insiste a Timoteo a mantener el buen combate por la fe: "Este mandato te confío, hijo mío Timoteo, conforme a las profecías hechas precedentemente sobre ti, para que milites conforme a ellas la noble milicia, conservando la fe y la buena conciencia, la cual habiendo algunos desechado, naufragaron acerca de la fe".^'* Pero es en la epístola a los efesios donde, por analogía con la impedimenta del legionario romano, san Pablo se extiende sobre la armadura que el cristiano debe utilizar en su combate espiritual: "Manteneos, pues, firmes. ^^ A. ORTEGA, "El deporte, símbolo paulino de la paz", Helmántica, II, 1952, núms. 9-10, pp. 127-133. ^' S. Foix, "La Hélade y sus atletas en San Pablo", Helmántica, IV, 1953, núm. 15, pp. 443-454. '^ J. CANTO, Cristianismo y deporte. Madrid. Euramerica. Sin fecha, especialmente "El deporte en San Pablo", pp. 111-114. También, y con relación a las relaciones entre espiritualidad y deporte, Y. BROSSARD, El deporte. Puntos de vista cristianos. Barcelona. Ediciones Eler. 1968. " ; Con 9, 24 3" ; Tim. 1, 18-19 [26]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo ceñidos vuestros lomos con la verdad, y revestidos con la coraza de la justicia, y calzados los pies con la preparación pronta para el Evangelio de la paz, embrazando en todas ocasiones el escudo de la fe, con que podáis apagar» todos los dardos encendidos del malvado".^^ En otros lugares, Pablo exhorta a los filipenses a que permanezcan luchando juntos: "Solamente comportaos de una manera digna del Evangelio de Cristo, para que, o de vista, si voy, o de oídas, si no voy, sepa en todo caso de vosotros que os mantenéis firmes en un mismo espíritu luchando juntos con una sola alma por la fe del Evangelio, y no dejándoos amedrentar en nada por los adversarios, lo cual es para ellos señal de perdición, más para vosotros de salud, y esto por obra de Dios; ya que a vosotros se os concedió graciosamente que por Cristo no solamente que creyeseis en él, sino también que por él padecieseis, teniendo el mismo combate cual el que visteis en mí y ahora oís que tiene lugar en mí".^^ Resulta lógico este tipo de comentarios, más aún si consideramos que el mismo Pablo reconoce en la carta a los Colosenses "cuan grande lucha sostengo por vosotros y por los de Laodicea, y por cuantos no han visto mi rostro en came".^'' El mismo Pablo insiste sobre este punto en la segunda epístola a Timoteo, sacando a colación el espíritu agonístico que debe presidir la actuación de todo cristiano: "He luchado la noble lucha, he finalizado la carrera, he mantenido la fe, por lo demás, reservada me está la corona de la justicia, con la cual me galardonará en aquel día el Señor, el Justo Juez, y no sólo a mí, sino también a todos los que se habían complacido en su advenimiento".^^ Esta triple divisa paulina -"he luchado la noble lucha, he finalizado la carrera, he mantenido la fe"- se convertirá, con el paso del tiempo, en uno de los elogios más preciados para designar la vida de un perfecto cristiano. A título de ejemplo, es suficiente recordar que esta fórmula aparece en la encomiástica Vida de Santa Macrina de Gregorio de Niza-'', obra que data del siglo IV, así como en el epitafio de santa Paula que elaboró san Jerónimo y en el que consta expresamente que "a la postre, ella ha acabado su carrera, ha guardado la fe y goza ahora de la corona de la justicia".'*'^ A través de la inñuencia paulina, la idea de combate se convertirá,en un lugar común en la literatura patrística que aconsejará una ascética mili- " Efe. 6, 14-16. 3« FU. 1, 27-30 3' Col. 2, 1 38 2 Tim. 4, 7-8 3' GREGORIO DE NISA, Vida de Macrina, 19, 25-40. "» SAN JERÓNIMO, Carta CVIII, 22. [27]
Betancor - Santana - Vilanou tante. En la carta que la comunidad cristiana de Roma dirige a los corintios, atribuida a Clemente romano y que data de fines del siglo I (fue compuesta entre los años 96-98 d. C), las metáforas deportivas se relacionan con el combate por la virtud. Justamente en esta epístola, además de reconocer que los cristianos se encuentran al borde de la arena prestos para el combate, se compara a los apóstoles con unos auténticos atletas que, después de haber superado diversas pruebas, han recibido al final el premio correspondiente.'*' Pero fue Agustín quien planteó, en todas sus dimensiones, el tema del combate en su De agone christiano. Las metáforas deportivas sobre la lucha ascética, iniciadas por san Pablo, servirán para que Agustín presente la vida cristiana como un combate contra el diablo. "No se promete la corona de la victoria sino a los que pelean. Vemos que en las mismas Escrituras se nos promete con frecuencia la corona si vencemos. Para no alargar en exceso las citas, bastará recordar lo que se lee claramente en san Pablo: terminé la obra, consumé la carrera, conservé la fe; ya me pertenece la corona de justicia" f'^ De esta forma, la dirección a seguir es sencilla: los cristianos han de vencer al diablo con la ayuda de Cristo. 1.5. Tertuliano j la pompa diaboli: la condena de los espectáculos Es evidente que el agón y el ludus constituyen dos concepciones fundamentalmente divergentes de la actividad deportiva. Si para los griegos el agón representa la competición, los juegos (Judi) se disuelven en un puro divertimento. Tanto es así que los espectáculos -uno de los elementos esenciales de la vida urbana de Roma-'*^ fueron un eficaz instrumento tanto para la organización urbana de las ciudades del imperio romano como para conseguir una buena cohesión entre las distintas provincias. Lógicamente los espectáculos extendían a las diversas provincias la idea del emperador-dios. Además, los espectáculos que se ofrecían en el circo y en el anfiteatro -tal como recoge Suetoniofavorecieron el prestigio de los emperadores y, por 'f' CLEMENTE DE ROMA, Carta a los Corintios, 7, 1: "Todo esto, carísimos, os lo escribimos no sólo para amonestaros a vosotros, sino también para recodárnoslo a nosotros mismos, pues hemos bajado a la misma arena y tenemos delante el mismo combate". •*^ SAN AGUSTÍN, El combate cristiano, 1, 1. ^^ Respecto a la inserción de los juegos y espectáculos en la vida romana, se pueden consultar -entre otraslas siguientes obras: U. E. PAOLI, Urbs. La vida en la Roma antigua. Barcelona. Iberia-Joaquín Gil, editor. 1944, pp. 261-274; F. POULSEN, Vida y costumbres de los romanos. Madrid. Revista de Occidente. 1950, pp, 176-187; H. LEWANDOWSKI, Las costumbres y el amor en la antigua Roma. Barcelona. Ediciones Corona. 1966, pp. 187-222. ^ [28]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo tanto, el culto imperial. Son lógicos, pues, los incontables días que se dedicaban en el Imperio romano a los espectáculos/'* En cualquier caso, los espectáculos habían perdido -durante la época, imperialparte de su originario carácter religioso, constituyendo a estas alturas manifestaciones profanas que desencadenaron, incluso, conflictos de orden público.'*^ Los especialistas que han abordado las cuestiones relativas a la idea de combate-espectáculo, destacan que los juegos del anfiteatro romano tienen su piedra angular en la identificación del hombre y del animal."** En el contexto de una sociedad esclavista como la latina, el gladiador carece de cualquier viso de humanidad: todo se reduce a pura animanilidad, o lo que es lo mismo, a pura barbarie. La humanitas romana -versión latina de la paideia griegano alcanza al esclavo, ni al gladiador: en su condición de bestias son pasto de la violencia indiscriminada y de la ira de los espectadores. De ahí, pues, las críticas de Séneca que -desde su universalismo estoicono dudó en declarar a su hermano Novato que "cuando veas el foro repleto de gente, el Campo de Marte lleno por la afluencia de todo el mundo, y el circo en el que el pueblo se muestra masivamente, sábete que allí hay tantos vicios como hombres"."*^ En esta misma línea de argumentación estoica, hay que destacar las opiniones del emperador Marco Aurelio (121-180) -escritas en griego y orientadas a dirigir una vida en armonía con la naturalezacuando señala que le hastían "los juegos del anfiteatro y lugares semejantes, porque siempre se ven allí las mismas cosas y la monotonía hace fastidioso el espectáculo'V* advirtiendo en otro momento que "llegarás a despreciar el dulce canto, la danza y el pancracio".''' No menos conocidas son las invectivas que Juvenal lanza contra los ludi (juegos) en diversos pasajes de sus Sátiras, hasta el punto de presentarlos como un signo de decadencia que, además de contrastar con el esplendor de la Roma arcaica, patentiza que los romanos sólo pedían trigo y espectáculos '''' Con relación a los juegos y espectáculos romanos existe una amplia bibliografía. Entre otras, citamos las siguientes obras: A. PIGANIOL, Recherches sur les jeux romains. Notes d'archéologie et d'histoire religieuse. Strasbourg. Librairie Istra. 1923; R. AUGUET, Crueldad y civilización: los juegos romanos. Barcelona. Aymá. 1970; Lo Sport nel mondo antico. Ludi, muñera, certamina a Roma. Roma. Edizione Quasar. 1987; H. A. HARRIS, Sport in Greece and Rome. Ithaca (NY). Cornell University Press. 1989. '^^ Sobre la función del espectáculo, véase J. P. THUILHER, Les jeux athlétiques dans la civilisation étrusque. Roma. École Franpaise de Rome. 1985, pp. 611-675. También F. GARELLO, "Circenses. Sports as a vehicle of popular consensus and control of the masses in Imperial Rome", La Comune Ereditá dello Sport in Europa, obra citada, pp. 100-106. "•^ Y. VARGAS, Sur le sport París. PUF. 1992. '" SÉNECA, Sobre la ira, 8, 1. "" MARCO AURELIO, Meditaciones, VI, 46. "" MARCO AURELIO, Meditaciones, XI, 2. [29]
Betancor - Santana - Vilanou teatro, sin olvidar las prácticas adivinatorias: "Pompa del diablo es toda forma de pecado, los espectáculos malvados, las carreras de caballos y las reuniones en las que se hace jolgorio y se habla desvergonzadamente. Pompas del diablo son los presagios y las-adivinaciones, las falsas observaciones del tiempo y las hechicerías, los amuletos y los encantamientos".^^ Con todo, los cristianos continuaban -después de abandonar formalmente el paganismofrecuentando los juegos. El mismo san Agustín, en sus Confesiones, ha dejado un buen ejemplo de lo que decimos al comentar que Alipio -un joven discípulodespués de renunciar a la pasión del circo "se dejó arrebatar de nuevo, de modo increíble y con increíble afición, a los espectáculos de gladiadores". La narración de Agustín no tiene desperdicio. Alipio, después de topar por casualidad en Roma con unos amigos, fue arrastrado al anfiteatro donde, a pesar de cerrar los ojos para no ver tanta maldad, fue vencido por el tumulto del público. "Porque en un lance de la lucha fue tan grande y vehemente la gritería de la turba que, vencido de la curiosidad y creyéndose suficientemente fuerte para despreciar y vencer lo que viera, fuese lo que fuese, abrió los ojos y fue herido en el alma con una herida más grave que la que recibió el gladiador... porque tan pronto como vio aquella sangre, bebió con ella crueldad y no apartó la vista de ella, sino que la fijó con detención, con lo que se enfurecía sin saberlo, y se deleitaba con el crimen de la lucha, y se embriaga con tan sangriento placer".^^ Los padres de la Iglesia se escandalizan ante el hecho que los cristianos llenasen las iglesias en las fiestas cristianas y los espectáculos en las paganas. No en vano, san Agustín dirige a los catecúmenos la siguiente exhortación: "También echarás de ver que aquellas turbas que llenan las iglesias en los días festivos de los cristianos, también llenan los teatros en los días solemnes de los paganos; y entonces serás tentado a imitar este modo de vivir".^" Hemos de suponer, pues, que los cristianos abandonaban la iglesia para volver a las carreras, tal como evidencia la censura hacía todos aquellos que, de nuevo, concurren a las carreras del hipódromo y a los espectáculos de Satán, en detrimento de la asistencia a las reuniones cristianas.^^ Basilio, desde el año 440 arzobispo de Seleucia, en Isauria, fustiga en uno de sus sermones -el XXVIIa los cristianos que frecuentan los juegos y espectáculos. Igualmente León I, pasado a la posteridad con el epíteto de Magno, recuerda en un sermón que data del mes de septiembre de 442 -en el aniversario de la ^^ SAN JUAN CRISÓSTOMO, Tercera catcquesis bautismal (Serie Papadopulos), 6. '''' SAN AGUSTÍN, Confesiones, VI, 8, 13. '" SAN AGUSTÍN, De Catechizandis Rudibus, 48. " SAN JUAN CRISÓSTOMO, Discurso sexto, 1. [36]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo irrupción de Alarico en Romala solicitud de los santos, en detrimento una vez más de los juegos del circo.''^ Lo cual parece indicar que después de la invasión bárbara de Roma, los cristianos olvidaron sus anteriores compromisos espirituales de manera que, además de rechazar las conmemoraciones cristianas, se dieron de nuevo a las manifestaciones idolátricas. En conclusión, según autores como Tertuliano, Novaciano, Agustín y Juan Crisóstomo, los juegos y los espectáculos del circo, del anfiteatro y del teatro, eran una de las manifestaciones privilegiadas del demonio no sólo por la crueldad de los espectáculos, sino también porque constituían actos idolátricos. Además, los espectáculos comportaban lujos y vicios de todo tipo. En este sentido, los vestidos de los asistentes, la pasión del público, la lascivia que se desataba, hacían que los espectáculos fuesen considerados como una manifestación contraria a los principios del cristianismo, por más que los cristianos continuaban asistiendo a los mismos. En cualquier caso, y frente al mundo de los espectáculos, la alternativa propuesta por los padres de la Iglesia era clara: había que admirar las bellezas de la naturaleza, las mirabilia Dei de la Sagrada Escritura, la contemplación del espíritu de lucha contra las pasiones, hasta llegar a la visión de Dios en el cielo. 1.6. Catcquesis y bautismo: el simbolismo de la renuncia a la pompa diaboli Los primeros cristianos -en su condición de catecúmenoseran instruidos y preparados para la recepción del bautismo. Por lo general, la catcquesis se desarrollaba durante el período cuaresmal a fin de que el bautismo coincidiese con la Pascua, momento de la resurrección de Cristo. Es obvio que uno de los objetivos de la catcquesis consistía en la explicación del simbolismo de los ritos sacramentales. Así la literatura catequética posee una significación pedagógica, e incluso mistagógica, pues implica una iniciación a la esfera del sagrado. En esta dirección, los padres de la Iglesia condenan y reprueban -desde primera horala idolatría alertando a los catecúmenos sobre los peligros del demonio y de sus pompas. San Agustín en su catcquesis presenta la pompa como uno de los males a evitar, a pesar de las múltiples tentaciones que aparecen continuamente. De hecho, por la pasión de los espectáculos nos convertimos en semejantes a los demonios.^^ En virtud de esta dinámica el bautizado se sitúa al margen del mundo, en el que, sin embargo, se ve obligado a vivir. De '^ LEÓN MAGNO, Sermón, LXXXIV. '^ SAN AGUSTÍN, De Catechizandis Rudibus, 25. [37]
Betancor - Santana - Vilanou esta forma, la renuncia bautismal a la "pompa diaboli", según la fórmula "yo renuncio a Satán, a sus pompas y a sus obras", se presenta como una renuncia al diablo y a sus obras, al mundo (saeculo, mundo), a sus fastos y a sus placeres. Tertuliano recuerda que "cuando entramos en la fe cristiana por medio de las palabras de su precepto declaramos mediante el agua e invocamos con nuestra boca que renunciamos al diablo, a su pompa y a sus ángeles"^'^. Al pronunciar la fórmula de renuncia a la "pompa diaboli", el neófito abjura de la tiranía del demonio abandonando el ejército de Satán y enrolándose en el de Cristo. Como señala Tertuliano también se renuncia a la pompa del diablo mediante la señal de la cruz de la fe. Por otra parte, en la literatura litúrgica que va desde el comienzo del siglo III a fines del siglo V, existen diversas explicaciones de las fórmulas de abjuración. Las Catequesis Mistagógicas de Cirilo de Jerusalén, dirigidas a los neófitos, son bien conocidas. En la primera de estas catequesis se explica el simbolismo de la renuncia a las acciones de Satán, presentado como artista y cómplice de toda maldad. En efecto, Cirilo comenta que el cristiano, por el bautismo, renuncia a la pompa del diablo, es decir, a la "pasión del teatro, a las carreras de caballos, a los combates con fieras en el circo y a todas las vanidades de este género"". También, san Juan Crisóstomo se refiere en diferentes pasajes de sus catequesis sobre el simbolismo de la renuncia a Satán. Encontramos algunas referencias en el sermón a los neófitos, pero será en su segunda catequesis, predicada el año 387, en la que insiste sobre el sentido de la renuncia Satán. Después de señalar los peligros que acechan al cristiano recuerda la formula bautismal: "yo renuncio a ti, Satán, a tu pompa y a tu culto".'^ Finalmente nos referimos a la contribución de Salviano de Marsella que, en su tratado sobre el gobierno de Dios, insiste en el pecado de los espectáculos. La pregunta es obvia: "¿Cómo osas tú, cristiano, después del bautismo, seguir todavía los espectáculos, que tú reconoces ser la obra del demonio?".^' El objetivo de todas estos consejos y recomendaciones es claro. Los cristianos han renunciado por el bautismo al diablo, a sus pompas, a sus espectáculos y a sus obras, de manera que cuando se regresa a los espectáculos -cosa que como hemos indicado anteriormente debía suceder a menudo, habida cuenta de la insistencia de las reprobacionesse abandona la fe en Cristo. En síntesis, podemos concluir que el cristianismo primitivo a través de la abjuración bautismal condenó los juegos y los espectáculos del circo porque, como manifestación idolátrica, simbolizaban la "pompa diaboli". ''' TERTULIANO, De los espectáculos, IV, 1. " CIRILO DE JERUSALÉN, Primera catequesis mistagógica, I, 6. '^ JUAN CRISÓSTOMO, Segunda catequesis bautismal (Serie Montfaucon), 4. '' SALVIANO DE MARSELLA, Del gobierno de Dios, VII, 32. [38]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo 1.7. Cristianismo y tradición agonística: la ascética cristiana A pesar de la oposición sistemática del cristianismo respecto al mundo de los espectáculos, lo cierto es que la tradición físico-deportiva clásica perduró gracias, precisamente, a la cultura cristiana que a través de obras como las Etimologías de san Isidoro transmitió el acervo deportivo y lúdico greco-latino. Sea como fuere, el cristianismo también ofrece la perspectiva de una concepción agonística, y por tanto competitiva, e incluso deportiva, de la vida. Cromado de Aquileya -hacia fines del siglo IVcomenta en uno de sus sermones las famosas palabras de Pablo: "¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos corren, pero uno sólo consigue la corona?". Después de recordar que los judíos corren practicando la Ley, los filósofos corren buscando la sabiduría, el pueblo católico es el que a través de la fe se dirige hacia Cristo alcanzando la corona de la inmortalidad.''^ Como vemos, Cromacio de Aquileya utiliza, como san Pablo, metáforas deportivas de tal manera que insiste en la conveniencia de que el cristiano combata contra el diablo y sus ángeles, contra la impudicia, contra la impiedad, es decir, contra el pecado. De hecho, cuando el cristiano combate se da un gran espectáculo delante del Señor puesto que "cuando combatimos, el Señor nos observa y sus ángeles nos miran".''^ En realidad, el cristiano puede combatir porque cuenta con un ejemplo a seguir e imitar: la lucha de Cristo. Este tipo de metáforas deportivas será una constante a lo largo de toda la literatura cristiana de la Antigüedad tardía, generando finalmente una ascética con inequívocas connotaciones agonísticas. La comparación con el estadio es un recurso literario que aflora repetidamente en las homilías a los neófitos. Basilio de Seleucia escribe en su sermón número XXVII, hacia mediados del siglo V, que la vida es una competición para los hombres, y el Creador un agonoteta ("vita enim hominibus certamen est, et Creator agonotheta"). Delante de los cristianos. Dios -como un magnífico agonotetaha situado sus recompensas, las unas en esta vida, las otras, en la vida eterna. La literatura cristiana, siguiendo la tradición paulina, desarrolla una serie de imágenes deportivas presentes en la literatura neotestamentaria. El tema de la corona como recompensa espiritual se complementa con la idea del mártir-atleta que corresponde a los primeros momentos de las persecuciones, así como con la del asceta-atleta que adquiere importancia a través de la exaltación del monacato. Es precisamente el tema de la salvación el que enfatiza esta dimensión ascética del cristiano que, al fin de cuentas, se '^ CROMACIO DE AQUILEYA, Sermón 28, 1: "id est populis catholicus qui recto fidei cursu, tendit ; Cristum, ut ad palmam immortalitatis coronamque perveniat". ™ CROMACIO DE AQUILEYA, Sermón 28, 4 [39]
Betancor - Santana - Vilanou encuentra inmerso en la lucha contra la perdición y el pecado. El cristiano siente una concepción global de la existencia humana: es una visión unitaria de Dios, del hombre y del mundo. Para el cristianismo, el cuerpo posee una doble naturaleza: mundana j^divina. Naturalmente, la renuncia cristiana al theatrum mundi (y por tanto, a los espectáculos y a las prácticas corporales de la atlética clásica) se pergeña como una voluntad de alejarse del mal y del pecado. De este modo, la ascesis cristiana se configura como una ética práctica orientada hacia la salvación humana.^" Obviamente, el cristiano será presentado -como hace Teodoreto de Ciro en diversas cartas de su Correspondenciacomo atleta de la fe,^^ como atleta de la virtud,^^ o como simple combatiente por la verdad.^^ Eusebio de Cesárea recurre en su Historia Eclesiástica a otras imágenes parecidas, al presentar a los cristianos durante la persecución de Severo como atletas de la religión, e incluso, como atletas de Dios.^"* Así pues, y a pesar de las consabidas reservas cristianas respecto el mundo greco-latino, el cristianismo empleó el imaginario deportivo de la cultura clásica para canalizar y vehicular el mensaje de Cristo. Todavía, seis siglos después de la abolición de los Juegos Olímpicos, Simón -llamado, el nuevo teólogorecurría en su Etica a la metáfora del estadio para distinguir y caracterizar la vida cristiana.^^ A fin de cuentas, también el cristiano debía dar pruebas de aquel espíritu agonístico, competitivo y de superación propio de la cultura griega, que -ahora mediatizado por la idea de la lucha ascéticadebía presidir todos aquellos combates orientados a conseguir la auténtica y verdadera victoria: la vida eterna. *° ANICETO MOLINARO, "Acesi e Provvidenza", Corpo e cosmo nell'esperienza morale, obra citada, pp. 39-58, *' TEODORETO DE CIR, Carta III. ^^ TEODORETO DE CIR, Carta al obispo Ireneo (Carta 12). '^ TEODORETO DE CIR, Carta a Eulalia, obispo de Armenia pérsica (Carta 77). *'' EUSEBIO DE CESÁREA, Historia Eclesiástica, VI, 1. *5 SIMÓN, Ética VIL 25. [40]
Capítulo II DE LOS JUEGOS A LOS ESPECTÁCULOS DEPORTIVOS Tal como se ha indicado anteriormente, con la conversión al cristianismo del Imperio desaparecieron los espectáculos y los juegos atléticos del mundo clásico. Sin embargo, la capacidad lúdica del hombre, como es lógico, pervivió, si bien se canalizó hacia una esfera religiosa tal como corresponde a una época teocéntrica como la medieval. Por otra parte, determinadas obras de carácter enciclopédico como las Etimologías de San Isidoro de Sevilla -que data del siglo VIIsirvieron para recopilar y transmitir el acervo cultural grecolatino y, por ende, los diferentes tipos de juegos y espectáculos. En realidad, la esencia de los espectáculos -tal como indica la etimología de la palabra, de Spectaculumremite a la idea de contemplar y mirar. Ahora bien, la diferencia entre los espectáculos romanos condenados por Tertuliano y los nuevos espectáculos medievales radica en un punto significativo: el paso de un contexto religioso pagano a una ambientación profundamente cristiana. Los espectáculos medievales pervivirán durante siglos engarzados a una cosmovisión teocéntrica en la que todo —incluso los más nimios detalles de la vidadepende de una interpretación cristiana. Si la caballería se organizará a mayor gloria divina, las fiestas populares se encadenarán a un ciclo agrario jalonado por un calendario de festividades religiosas, situación que -de alguna manerase mantendrá hasta el época del Barroco. Si analizamos la constitución antropológica del ser humano nos percatamos que el hombre posee -al igual que los animalesuna predisposición natural hacia el juego, extremo que han demostrado autores de la talla de Buytendijk, Claparéde y Huizinga. No hay duda, pues, que la dimensión lúdica constituye una de las características fundamentales del existir humano. Tal como señala Gadamer el juego "es una función elemental de la vida humana, hasta el punto de que no se puede pensar en absoluto la cultura humana sin un componente lúdico".^* El juego^ además, se presenta justamente como el "automovimiento que no tiende a un final o una meta, sino al movimiento en cuanto movimiento, que indica, por así decirlo, un fenómeno de exceso, de la autorrepresentación del ser viviente".^' *^ H.G. GADAMER, La actualidad de lo bello. Barcelona. Paidós, 1991, p. 66. ^'' íbidem, p. 67. [41]
Betancor - Santana - Vilanou Gracias a este desplegamiento, el juego también atesora una potencialidad plástica y expresiva: las danzas cultuales y las celebraciones litúrgicas, el mimo y los festejos rituales, y naturalmente los juegos, se caracterizan por esa fuerza representativa fruto, igualmente, de la capacidad humana para la fantasía y la simbolización. La fantasía -del griego phantasia, aparición, espectáculo, imagenpermite que el hombre sueñe y proyecte sus ilusiones e imágenes que, por otra parte, están repletas de símbolos. La realidad no se presenta, pues, al hombre como una cosa única y homogénea. Además de vivir en un mundo físico, también habitamos un universo simbólico. Un símbolo no posee existencia real como parte del mundo físico, sino que se configura como algo dotado de sentido. En este aspecto, el símbolo se presenta como un lazo social que conecta a todos los miembros de una comunidad, resultando extraño -cuando no inaccesiblea las personas foráneas. De esta forma, el lenguaje, la expresión corporal, los mitos, el arte, la religión, constituyen partes de ese universo cargado de sentidos y de vivencias lingüísticas, de gestos, de imágenes artísticas, de narraciones míticas y de rituales. Asimismo, esta dimensión simbólico-fantástica permite al hombre una nueva facultad: la de reajustar constantemente su universo humano y de actualizar sin cesar sus imaginarios. En íntima vinculación con esta dimensión fantástíco-simbólica, el hombre juega y celebra fiestas. Aunque existen muchos animales que juegan, sólo el hombre tiene la posibilidad de celebrar fiestas. Por otra parte, la fiesta es comunidad. La fiesta es fiesta para todos aunque al depender de una estructura estamental las condiciones participativas se singularizan para cada individuo. El individuo solitario puede conocer la diversión, pero no la fiesta que incluye a menudo el ágape o banquete. Si el trabajo nos separa y divide, la fiesta nos congrega y reconcilia. El hombre, pues, no sólo piensa y trabaja sino que también canta, baila, ríe, conmemora, cuenta historias y revive sus mitos: el hombre es un animal simbólico que posee un inequívoco potencial lúdico y festivo. La vida festival se mueve entre la espontaneidad y la alegría. Celebrar una fiesta equivale a abandonar todo lo que comporta preocupación, angustia y desazón. Además de suspender momentáneamente las obligaciones cotidianas, la fiesta se inscribe -como cualquier otra actividad humanaen unas coordenadas espacio-temporales concretas y determinadas. Efectivamente, las fiestas responden a una concepción cíclica del tiempo vinculada, también, al tiempo sagrado y al mito del eterno retomo. El tiempo lineal -acentuado por aquel orden y progreso del positivismo-, constituye una novedad histórica reciente, propia de la experiencia moderna iniciada por san Agustín. Por lo general, el tiempo festivo tiene una periodicidad regular como las estaciones del año y el movimiento de los astros invitando, además, a la regeneración del tiempo. La fiesta en tanto que retorno al origen posibilita un cierto rejuvenecimiento y, por esta vía, un regreso a la infancia, es decir, a la edad de la inocencia. [42]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo El orden del tiempo se basa, pues, en la repetición de las fiestas que acaban llenando el tiempo e incluso lo fijan y retienen. De esta manera, las fiestas retoman cada año y actualizan las mitologías y simbologías. Pero además del tiempo festivo, se necesita de un espacio -igualmente festivoque difiere enormemente del escenario habitual de la preocupación y del trabajo cotidiano. Aunque el espacio del trabajo -incluso, el mismo hogar domésticopuede llegar a albergar algunas fiestas, lo cierto es que en estos casos se exige una cierta preparación y adecuación previa. Sea como fuere, el espacio festivo posee una valencia cósmica que sirve de eje para la organización y vertebración de ese mundo fantástico y simbólico en el que, desde siempre, han ocupado un lugar privilegiado los juegos. Quizá nada mejor que referirse a las fiestas de la cosecha que los guanches celebraban por las calendas del Beñesmer -que tenían lugar en el período comprendido entre 22 de julio al 21 de agosto aproximadamentey que se presentaban como un auténtico festival que incluía música, bailes, cantos, actos religiosos, banquetes y juegos de entretenimiento o de habilidad. Lo que aquí nos interesa no es tanto el contenido de estos juegos -que han sido descritos en más de una ocasión-,^^ como la significación y la naturaleza de los mismos. De hecho, los juegos beñesmares constituyen auténticas fiestas agrarias a través de las cuales aquellos labradores guanches, además de integrarse en la rueda de las estaciones y de consolidar sus sentimientos de pertinencia grupal, participaban del carácter fantástico y simbólico propio de los rituales agrarios. Para los guanches la agricultura era mucho más que una técnica para asegurarse la subsistencia: por referirse a la vida y procurar el incremento prodigioso de la vida presente en los granos, en los surcos y en la lluvia, la agricultura también constituía una actividad fantástica y simbólica, o si se prefiere, mistérica. Al fin de cuentas, la agricultura revela de una manera dramática el misterio de la regeneración vegetal, y por ende, el misterio de la vida que se manifiesta -con toda su fuerzaen el acto de la recolección. 2.1. En torno al mundo lúdico medieval De entrada, conviene recordar que no es nuevo el intento de llevar la cultura de nuestro tiempo ante el tribunal del pensamiento medieval, y de demostrar que ese pensamiento puede alumbrar algún remedio eficaz para las '^ J. BETHENCOURT ALFONSO, Historia del pueblo guanche. Tomo II. Etnografía y organización sociopolítica. Edición anotada por M. A. FARIÑA GONZÁLEZ. La Laguna. Francisco Lemus editor, 1994. También en A. TEJERA GASPAR, La religión de los guanches (Ritos, mitos y leyendas). La Laguna. Edicolor, 1993 (3° edición ampliada). [43]
Betancor - Santana - Vilanou desazones intelectuales y morales del hombre actual. En cualquier caso, no se trata de una simple restauración del orden medieval, sino de algo muy distinto: utilizar -como hizo Huizingala Edad Media como pretexto para meditar sobre la condición de nuestra época. Qué duda cabe que aquel mundo medieval impregnando de un ambiente lúdico y festivo, con su carga simbólica y con su plétora de grados y significaciones, puede sernos de gran utilidad para estimular nuestra fantasía e imaginación. Además, la concepción de un homo ludens remite a un Deus ludens que no constituye, a estas alturas, novedad alguna ya que vestigios de la misma se encuentran, por ejemplo, en la tradición sapiencial veterotestamentaria {Proverbios, 8, 30-31): "jugar en todo tiempo en su presencia, jugar por el orbe de la tierra". En realidad, la imagen de un Dios lúdico menudea en la literatura patrística como en la Edad Media cuando precisamente el juego y la fiesta pululaban libremente: es frecuente en el medioevo la imagen de un niño Dios en brazos de su madre y jugando con el globo terrestre. Sin entrar en posibles consideraciones físico-naturales sobre la entidad del juego divino -cuestión, por otra parte, más cosmológica que antropológica-, el caballero medieval también participa del juego divino de la creación que es presentada como un auténtico juego de la sabiduría divina. Además, el caballero se sumerge en aquella atmósfera fantástica y festiva propia de la Edad Media que -a fin de cuentases la que reivindica la teología de Harvey Cox al referirse a las fiestas de los locos medievales.^^ Desde esta perspectiva teológica, se otea un horizonte abierto al futuro y a la esperanza. El oficio de caballero también reclama fuertes dosis de optimismo y utopía. La cristianización de la caballería exigió -como mínimo durante el siglo XIIIuna idealización (había que liberar los Santos lugares y defender a los más débiles como viudas, huérfanos, ancianos, etc.) elevándola hasta forjar una verdadera fantasía pueril. Sin embargo, no podemos olvidar que la caballería depende también del mundo de la guerra generándose una serie de ceremonias, ritos y espectáculos que ofrecen un amplio abanico de posibilidades. En efecto, la ceremonia de armar caballero, los torneos y pasos de armas, contribuían a mantener viva todo un universo de imágenes que no se pueden desvincular de un contexto claramente religioso.'" Mientras el amor ha sido presentado comúnmente como algo femenino, y la fe ha caído del lado masculino, la esperanza, por su parte, se caracteriza por sus connotaciones infantiles. El mismo Moltmann, haciéndose eco de ^' H. Cox, Las fiestas de los locos. Ensayo teológico sobre el talante festivo y la fantasía. Madrid. Taurus. 1974. '" M". C. QuiNTANlLLA, Nobleza y caballería en la Edad Media. Madrid. Arco Libros. 1996. [44]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo aquella emblemática Der Stern der Erlósung de Franz Rosenzweig, recupera esta idea insistiendo en que la esperanza -categoría fundamental de la teología de Moltmann inspirada, por otro lado, en la filosofía de Ernst Blochaparece como una cosa de niños, esto es, como una aventura infantil.^^ De esta forma, el juego -actividad infantil por excelenciasuspende aquel sempiterno pesimismo antropológico de la época clásica -detectable ya, por ejemplo, en el quehacer del héroe homéricoque presenta al hombre como un ser abocado al vacío, de un ser humano que sometido por las disposiciones azarosas y caprichosas de los hados se siente como un ser-para-la-muerte. Sólo la fama, la gloria, el éxito pueden sustraer a Aquiles -y por extensión a todos los hombresde su fatal destino. En el fondo de la dimensión lúdica hay algo que transciende al tiempo y a la muerte, o si se quiere, acudiendo a la interpretación que hace Moltmann de la filosofía de la historia de Huizinga, el futuro es la auténtica categoría del pensar histórico. Como es sabido, se han dado múltiples teorías psicológicas, históricas, culturales y filosóficas sobre el sentido y significación del juego. Destaca, por ejemplo, el hecho de que la teología católica incorporase muy rápidamente el juego como hermenéutica, e incluso, como principio interpretativo de la creación. Ya en 1918 y como reacción a aquella barbarie civilizada que significó la Primera Guerra Mundial, Romano Guardini presentaba la liturgia -en El espíritu de la liturgiacomo un juego, esto es, como una manifestación artística sin una finalidad utilitaria aunque provista de un sentido inequívocamente pedagógico. Para Guardini esta sublime inutilidad, propia de los juegos y del trabajo artístico, es del agrado de Dios: "El Padre halla su alegría y su gozo en la contemplación del Hijo, plenitud de la Verdad, que difunde ante sus ojos los infinitos tesoros de su Belleza, de su Sabiduría y de su Bondad, dentro de la más pura beatitud, exenta de todo fin práctico -porque, ¿qué fin utilitario es aquí presumible?, pero pleno de sentido, del definitivo sentido del Hijo que se recrea, ludens, jugando, ante el Padre".'^ Con todo, fue Huizinga quien introdujo -como clave hermenéutica de interpretación históricaaquella atmósfera afectiva, aquel estilo de vida Indico e infantil que se acentuó al final de la Edad Media. En efecto, a modo de respuesta al objetivismo positivista y a la historiografía de índole cuantitativa, Huizinga presentó una nueva manera de hacer historia exaltando los aspectos de la singularidad y de la creación artística. Su fórmula -la civilización como expresión y producto de la dimensión lúdica humanase substrae al influjo de la pasión objetivista que preside la visión científica mod- " J. MOLTMANN, Teología de la esperanza. Salamanca. Sigúeme. 1977. '^ R. GUARDINI, El espíritu de la liturgia. Barcelona. Araluce. 1946, p. 149. [45]
Betancor - Santana - Vilanou Por su parte, la cultura del Barroco -mediatizada por el espíritu de la Contrarreformaexalta en países como España el carácter público de la fiesta, resultante de la convergencia de tres factores: la tradición secular de las ceremonias bajo-medievales, las~disposiciones sobre ceremonias públicas dictadas por el poder civil y eclesiástico y las costumbres locales.^"^ Sin embargo, estos mismos países católicos tampoco pudieron substraerse a los emergentes valores de la modernidad: la laboriosidad se presenta -a partir de los programas reformistas de la Ilustración del siglo XVIIIcomo un hábito a cultivar en la educación de cualquier persona. La ética burguesa acabará rectificando los usos y las costumbres de una sociedad tradicionalmente regida por los valores aristocráticos. De esta forma, aquella imagen del caballero y del cortesano -personajes dados al divertimento y al solaz recreo, pero también a la holgazaneríaserá suplantada por la del aprendiz laborioso y emprendedor que alcanza su máximo esplendor en la figura de Benjamín Franklin. La reacción, empero, no se hizo esperar. Efectivamente, durante los dos últimos siglos (XIX-XX) se ha producido un movimiento reivindicativo del sentido lúdico de la vida. Schiller reclamó en sus Cartas sobre la educación estética del hombre las virtudes de la fantasía y del instinto del juego. A menudo se ha apelado a un homo ludens que, como alternativa al homo faber, presenta al hombre como un ser que juega. ^°' El hombre, pues, no sólo piensa y trabaja, sino que también canta, baila, ríe, conmemora historias y revive sus mitos, es decir, en un ser ludens dado a la imaginación y a la fantasía. El hombre transforma y humaniza los espacios físicos en ámbitos lúdicos, o lo que es lo mismo, en campos de posibilidades de juego creador que se canaliza a través de la fiesta. A lo largo del siglo XX, y quizás como respuesta a la deshumanización que ha comportado el maquinismo industrial, se ha producido una notable literatura que ha reclamado la vuelta de ese espíritu lúdico y festivo. Quizás lo que ocurrió fue que, al debilitarse irreversiblemente la luz teológica que iluminaba la Weltanschauung medieval, el hombre perdió buena parte de su capital simbólico. El hombre medieval veía símbolos en todas partes. Para él, el mundo no estaba integrado por elementos, leyes y energías, sino por un conjunto de formas que manifestaban la grandeza divina. Tal como señala Huizinga el simbolismo era, por decirlo así, el órgano del pensamiento medieval: "el hábito de ver todas las cosas sólo en su conexión significativa y en su '"'' J. J. GARCÍA BERNAL, "Vínculo social y vínculo espiritual: la fiesta pública en la España Moderna", en LuciEN CLARE y otros (Ed.), Fétes et divertissements. París. Presses de l'Université París-Sorbonne, 1997, p. 27. "" J. HUIZINGA, Homo ludens. Madrid. Alianza Editorial. 1987. [52]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo relación con lo eterno mantenía vivo en la esfera del pensamiento el brillo de los colores cambiantes y la borrosidad de los límites". ^"^ Naturalmente los símbolos -aún cuando no se integraban en una unidad de orden sistemático y racionalconstituían un orden vital ciertamente compacto y unitario. De alguna manera, este talante lúdico y festivo plantea y posibilita un retomo a la infancia, y por tanto, a la inocencia y la espontaneidad de la niñez. No por azar el mismo Balthasar sitúa en el pórtico de su libro Si no os hacéis como este niño..., la exclamación de Holderlin "Ah, cuánto más habría preferido ser como los niños!.'°^ La infancia aparece, pues, no tan sólo como un inicio sino también como un final. Como señala Balthasar: "es de todo punto imprescindible tener sentimientos verdaderamente infantiles para poder participar del reino de Dios que él nos ha creado".^"'' En último término sólo el hombre que juega, el que retoma a su propia infancia, es capaz de mantener la conciencia filial-infantil de tener que suplicar y agradecer. Impelido por este afán, el ser humano además de ilusionarse, puede vivir como auténtico hijo de Dios. Hablar de los juegos -en general de todos los juegos, pero también de los juegos populares y tradicionalesestá, de un tiempo a esta parte, de actualidad. Efectivamente, si por un lado se rescatan del olvido antiguas prácticas lúdicas apareciendo cada día nuevos repertorios folklóricos,'"^ no es menos verdad que aumentan -al unísonolos congresos y coloquios que abordan, desde diferentes enfoques y perspectivas, la temática de los juegos.'"^ Pero los juegos no sólo interesan a los historiadores de la educación fisica y del deporte. También los antropólogos, los filósofos, los matemáticos, los pedagogos, los psicólogos, incluso los teólogos, entre otros muchos especialistas y estudiosos, prestan su atención a un tema que, paulatinamente, gana adeptos y cobra mayor relevancia hasta alcanzar -inclusovisos metafisicos. Para autores como James P. Carse existen solamente dos tipos de juegos: finitos e infinitos. Un juego finito se juega con la finalidad de ganar, mientras que un juego infinito se juega con la finalidad de seguir jugando aunque -al parecertodo queda reducido a un único juego infinito.'"^ '"^ J. HuiziNGA, El otoño de la Edad Media. Madrid. Revista de Occidente, 1967, p. 333. '"•' H. U. YON BALTHASAR, Si no os hacéis como este niño... Barcelona. Herder. 1989. ""• Ibidem, pp. 35-36. "^ J. PÉREZ VIDAL, Folclore infantil canario. Las Palmas. Ediciones del Cabildo Insular de Gran Canaria, 1986. ""^ Games of the World-The world of Games. ISHPES Studies. Academia Verlag. Sankt Agustín, 1996 (2 vols.) "" J. P. CARSE, Juegos finitos y juegos infinitos. Málaga. Editorial Sirio, 1989. [53]
Betancor - Santana - Vilanou Trabajo y juego se presentan a manera de una antinomia de difícil solución. Ya en su origen etimológico, ambos conceptos difieren notablemente. Mientras la palabra trabajo proviene de la voz latina tripalium, especie de cepo o instrumento de tortura formado por tres maderos, juego procede del latín jocus que significa broma, chanza, y por extensión, diversión. Por su parte, el adjetivo lúdico nos remite al verbo latino ludere, es decir, jugar. Empero, no se trata de una simple disputa terminológica, ni de un vulgar ejercicio etimológico porque, más allá de las palabras, se encuentran las significaciones históricas que apuntan, por otra parte, hacia una pérdida -en los últimos tiemposde la tradicional riqueza lúdica humana. Muchos de nuestros juegos ancestrales o bien han desaparecido, o bien se han convertido -después de una adecuada recuperación y catalogación etnológicaen simples piezas de museos. En otros casos se ha optado por una deportivización de los juegos, mientras que en ocasiones se ha preferido la manipulación folklórica y turística. Sea como fuere, da la impresión que los imaginarios colectivos se han ido empobreciendo con el paso del tiempo. Aunque resulta paradójico, lo cierto es que la modernidad -con su vocación racionalista y secularizadoraha favorecido la imagen de una sociedad laboriosa que ha desvinculado el trabajo del misterio, si bien no es menos verdad que aquel programa festivo de la Revolución francesa -con su proyecto de instaurar aquellas fiestas decadarias que debían substituir al domingo-108 no acabó de cuajar: el tiempo festivo se continuó contabilizando -después de la restauración napoleónicasegún el calendario cristiano. Nuestra sociedad -si la comparamos con la de nuestros antepasados de hace sólo unas pocas generacionesresulta mucho más sobria, circunspecta y prosaica. Autores, como Laín Entralgo, no dudan en referirse a la religión del trabajo como uno de los rasgos más definitorios del mundo contemporáneo. ^°^ De ahí que el paro se presente -en ocasionescomo una auténtica plaga bíblica, como un nuevo castigo para el género humano. Asistimos, pues, a un desplazamiento de responsabilidades y culpabilidades: el castigo ya no radica, tal como presenta el Génesis, en el trabajo humano, sino en el paro, es decir, en la ausencia y falta de trabajo. Cuan lejos queda todo esto de la visión especulativa de los clásicos y medievales para quienes la contemplación -el mirar, el admirar, el saber dirigir la miradaconstituía el auténtico sentido, originario y primigenio, de '"* M, A. BETANCOR y C. VILANOU, "Fiesta, gimnasia y república: lectura espartana de tres modelos estatalistas de educación física (Platón, Rousseau y el jacobinismo revolucionario)", Historia de la educación. Revista interuniversitaria. Ediciones de la Universidad de Salamanca, núms. 14-15, 1996, pp. 81-100. "" P. LAÍN ENTRALGO, "Qué son el ocio y la fiesta", en Ser y conducta del hombre. Madrid. Espasa, 1996. [54]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo aquella theoria contemplativa de la tradición helénica (ciertamente aristocrática y limitada a un sector muy limitado de la población) presentada como fuente de todo conocimiento y felicidad y que -no olvidemosse cultivaba en aquel espacio ocioso que ofrecía la skolé, es decir, la escuela entendida en su sentido más puro y genuino: en la absoluta gratuidad de las cosas. 2.3. La nueva cultura del espectáculo A pesar de que Tertuliano impugnase el mundo de los espectáculos, la verdad es que hoy nos encontramos en una sociedad mediatizada también por el uso y abuso de los mismos. Los medios de comunicación -primero el cine, más tarde la radio y, luego, la televisiónhan facilitado el emerger de una nueva cultura que, en última instancia, recurre al deporte para canalizar todo ese universo icónico que genera pasiones contrastadas. Es claro que la cultura occidental -como heredera de la tradición clásicatiene una tendencia hacia el hecho de mirar: el espectáculo se basa justamente en la mirada pasiva de unos espectadores que sólo buscan la complacencia en la victoria de su equipo o en la performance del atleta. Los modernos medios de comunicación acentúan -más si cabeesa pasividad a distancia con que los espectadores se acercan al deporte creando con la mirada nuevos espacios privados (televisión a la carta, pay per view) alrededor de la competición deportiva. Los canales temáticos acaban convirtiendo el deporte en un producto comercial y publicitario: el atleta se transmuta en un hombre-anuncio que, como en el caso del ciclismo, recibe emolumentos en función de los minutos que aparezca en imagen. Los deportistas son los nuevos ídolos de ese mundo postmoderno poblado de imágenes; la idolatría -tan denostada por Tertuliano en el siglo II d. Calcanza en la sociedad de la información sofisticadas y sutiles -cuando no virtualesformas de expresión. En ocasiones, los ataques al deporte se fundamentan precisamente en la dinámica de esa cultura de espectáculos que genera -como en el caso de los hooligansun mundo de violencia. No hay duda que el hooliganismo^ es un fenómeno social que afecta -en menor o mayor medidaa todos los países del mundo y que asume el desconcierto y la desestructuración de parte de una juventud inmersa en una crisis de valores económicos y morales. En consecuencia, y tal como ya sucedió en la antigüedad, el deporte sirve para fomentar -pero también para canalizarla violencia: no por casualidad la guerra y el deporte han mantenido unas relaciones cercanas hasta el punto que -para algunasel deporte no es nada más que la domesticación de la guerra.'^" ' D. BODIN, Hooliganisme. Verités et mensonges. París. ESF. 1999. [55]
Betancor - Santana - Vilanou ' El deporte -una creación de la cultura helénica que Occidente recuperó en el siglo XIX hasta convertirlo en un auténtico universal culturales descalificado por los actos vandálicos que, en ocasiones, genera. De hecho, el deporte actual no es más que una "auténtica religión -una religión laicaque se extiende universalmente. No en vano, el mismo Coubertin definió el deporte como un culto voluntario y en la Olimpíada de Berlín (1936) se refirió a la práctiva deportiva con la inequívoca expresión de "religio athletae". Esta dinámica ha provocado el intervencionismo público de los estados -no sólo de los regímenes totalitarios sino también de las democracias formaleshasta el punto que el deporte, cuando se convierte en un gran espectáculo de masas, alcanza un interés general que provoca el control de los medios de comunicación rectificando -si procedela libre competencia de las distintas cadenas mediáticas que participan de la transmisión y difusión de los eventos deportivos. A pesar de todo, y como señala M" Jesús Bazaco,^^' el Olimpismo ha mantenido su ideología básica con el paso de los años, como refleja la Carta Olímpica que reproducimos a continuación: Principios fimdamentales de la Carta Olímpica: a) El Olimpismo moderno fue concebido por Fierre de Coubertin, a cuya iniciativa se reunió en junio de 1894 el Congreso Atlético Internacional de París. El 23 de junio de 1894 se constituyó el Comité Olímpico Internacional (COI). En agosto de 1994, se celebra en París el XII Congreso Olímpico, Congreso Olímpico del Centenario, denominado Congreso de la Unidad. b) El Olimpismo es una filosofía de vida que exalta y combina en un conjunto armónico las cualidades del cuerpo, la voluntad y el espíritu. Aliando el deporte con la cultura y la educación, el Olimpismo se propone crear un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo y el respeto por los principios éticos fundamentales universales. c) El objeto del Olimpismo es poner siempre el deporte al servicio del desarrollo armónico del hombre, con el fin de favorecer el establecimiento de una sociedad pacífica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad humana. Para ello, el movimiento Olímpico lleva a cabo, sólo o en cooperación con otros organismos y dentro de sus posibilidades, acciones a favor de la paz. '" M. J. BAZACO BELMONTE, "Aportación del Movimiento Olínipico al desarrollo de los valores educativos del deporte derivados de su condición competitiva" en VV.AA, Olimpismo y Fair Play, Ayuntamiento de Murcia, 1998, p.68. [56]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo d) Del Olimpismo moderno ha surgido el Movimiento Olímpico, dirigido por el CIO. e) El movimiento Olímpico agrupa bajo la autoridad suprema del CIO a organizaciones, atletas y otras personas que aceptan guiarse por las disposiciones de la Carta Olímpica. El criterio de pertenencia al Movimiento Olímpico es el reconocimiento del CIO. La organización y gestión del deporte deben ser controladas por los organismos deportivos independientes reconocidos como tales. f) El Movimiento Olímpico tiene por objetivo contribuir a la construcción de un mundo mejor y más pacífico, educando a la juventud a través del deporte practicado sin discriminaciones de ninguna clase y dentro del espíritu olímpico, que exige comprensión mutua, espíritu de amistad, solidaridad y juego limpio. g)La actividad del Movimiento Olímpico, simbolizada por cinco anillos entrelazados, es universal y permanente. Abarca a los cinco continentes y alcanza su punto culminante en la reunión de los atletas del mundo en el gran festival del deporte que son los Juegos Olímpicos. h) La práctica del deporte es un derecho humano. Toda persona debe tener la posibilidad de practicar deporte según sus necesidades. i) La Carta Olímpica es el código que resume los principios fundamentales, las normas y los textos de aplicación adoptados por el CIO. Rige la organización y el funcionamiento del Movimiento Olímpico y fija las condiciones para la celebración de Juegos Olímpicos. Visita de Juan Antonio Samaranch al Real Club Náutico de Gran Canaria, con motivo de su nombramiento como Socio de Mérito 24 nov 1999. [57]
Betancor - Santana - Vilanou En realidad, nos movemos en una sociedad global en la que el peso de los organismos federativos ha cedido su protagonismo a favor de las asociaciones de nuevo de cuño que ordenan, a través de las ligas profesionales, el mapa deportivo mundial. En lo tocante al baloncesto, los casos paradigmáticos de la NBA en los Estados Unidos, de la ULEB (Unión de Ligas Europeas de Baloncesto) y la ACB en España determinan un nuevo ordenamiento jurídico deportivo que, por encima de fronteras, planifica el deporte profesional al margen y con independencia de los organismos internacionales y nacionales que, hasta época reciente, habían dirigido el deporte organizado. Lo cierto es que el deporte -presentado inicialmente a modo de un proyecto humanista de carácter educativoha acabado por convertirse en un simple espectáculo donde lo importante es la audiencia, brillando el humanismo por su ausencia. En este sentido, significativas se muestran las declaraciones de Viviane Reding,'!^ Comisaria Europea de Educación, Cultura y Deportes, referente a que algunos clubes de fútbol tratan a los jóvenes como esclavos y no como seres humanos, en clara alusión a los fichajes de jugadores de países del Este o de otros continentes como "mercancía de cambio" por parte de determinados clubes europeos, o bien las del propio Juan Antonio Samaranch"^ en las que advierte del peligro de convertir el deporte en puro espectáculo. La filosofía del humanismo olímpico -con sus consabidos lemas de juego limpio y superación sacrificadaha dado paso a la irrupción de movimientos que nada tienen que ver con las aspiraciones pedagógicas de aquellos reformadores que, como Thomas Arnold, introdujeron el deporte como un valor educativo. Pero pronto esta imagen romántica y un tanto idílica -el deporte al servicio de los ideales regeneracionistas de las sociedadse quebró. El profesionalismo, al igual que en la antigüedad clásica, floreció rápidamente. Pronto se abrió un hiato entre el deporte amateur -defendido por las clases aristocráticasy un deporte profesionalizado que incorporó a los practicantes procedentes de las clases sociales más desfavorecidas. Si analizamos el proceso de la profesionalización de la práctica deportiva durante la época contemporánea se observa un irreversible proceso de aceleración. La perversión de los Juegos Olímpicos clásicos se extiende a lo largo de un proceso de varios siglos. En cambio, nuestra cultura ha realizado el mismo camino en unas pocas décadas. Tanto ha sido así que los graves disturbios que se producían en la época imperial romana -causa indirecta de la "2 El País, 2 de septiembre de 2000. "3 El País, 1 octubre de 2000, p. 52. [58]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo oposición estoica y cristianahan acaecido en el mundo moderno desde primera hora. Las primeras manifestaciones violentas generadas por el deporte contemporáneo se remontan a fines del siglo XIX de modo que los desasares con pérdidas humanas que han ocurrido en el siglo XX poseen, desgraciadamente, una larga trayectoria. En realidad se ha roto la pretendida armonía postulada por Coubertin -a imagen y semejanza de una visión romántica del mundo clásicoentre la educación física, el deporte y la gimnasia: el espectáculo ha acabado por asumir todos los ámbitos deportivos y culturales. Finalmente, se ha impuesto en opinión de Karlfried Dürckheim una lógica deshumanizadora: no es el principio del rendimiento lo que corrompe al hombre, sino que es el hombre quien corrompe al principio del rendimiento.'^"* La pasión desenfrenada por el récord y la búsqueda sin límites de la gloria, obliga a quebrantar las normas éticas y reglas morales que, desde antiguo, han marcado la práctica deportiva. El doping, la corrupción generalizada, el entrenamiento precoz, en definitiva todo sirve para alcanzar no sólo la victoria sino algo que hoy es más importante: la marca o, dicho de otra manera, la medalla. No dejan de ser escalofriantes las declaraciones de aquella joven gimnasta que, sólo con 17 años, preguntaba a su madre desde la ciudad olímpica de Atlanta la siguiente cuestión: qué quieres, una hija o una medalla, en clara alusión a lo mucho que sufría durante los entrenamientos y las concentraciones previas a las competiciones. En aras al rendimiento deportivo -mediatizado en ocasiones por los mismos familiares y responsables políticosse permite todo tipo de banalidades: la persona pierde buena parte de su dimensión humana a fin de alcanzar una gloria efímera. Muchos jóvenes deportistas -auténticos atletas precocesse quejan amargamente de la falta de calor humano en su biografía personal: el entrenamiento y la superación constante de la marca impide vivir una infancia y adolescencia que favorezca un mundo de experiencias que enriquezcan su desarrollo personal. Desgraciadamente el ser humano queda supeditado al deporte, cuando en buena lid ha de ser al contrario: el deporte ha de permanecer al servicio del hombre. No se trata sólo de un bien en sí mismo sino que además debe jugar su papel en la educación y en la formación de la juventud, como ha declarado recientemente el Presidente del Comité Olímpico Internacional. ^'^ "'' K. DÜRCKHEIM, El rendimiento deportivo y la madurez humana. Bilbao. Ediciones Mensajero. 1996, pág. 26. "^ Entrevista de Entile Servant-Schreiber a Juan Antonio Samaranch en L 'Espace, 1999, Cwww.lespace.com'). [59]
Betancor - Santana - Vil-anou lA. El reto de la cultura corporal Si durante años la investigación histórica se ha caracterizado por el silencio del cuerpo, es evidente que en-los últimos tiempos su tematización ha generado una importante bibliografía que aborda la cuestión desde diversas perspectivas.^^^ Gracias a este proceso el cuerpo humano ha dejado de ser objeto exclusivo de la biología para ser considerado también una construcción social y cultural. Por otra parte, la historia de las mujeres ha permitido asentar los principios teóricos que inspiran las modernas investigaciones sobre el cuerpo que, por norma, se ha construido bajo la mirada masculina en un imaginario social que ha tomado -como sucede en el cuadro de Munch La danza de la vidadistintas formas, a saber, la mujer blanca (asociada a la virginidad), la mujer roja (vinculada a la imagen de deseo masculino) y, por último, la mujer negra (reflejo de un otoño menopáusico en el que ha acostumbrado a habitar la histeria).'" Todo parece indicar que los trabajos sobre la historia del cuerpo de las mujeres han erosionado el mito del "eterno femenino" que ha asociado la mujer a la imagen de la fecundidad lunar.'^^ Se ha pasado de un modelo único -según el cual el cuerpo femenino no era más que una copia defectuosa del masculinoa una concepción diferenciada, es decir, a una visión del cuerpo de la mujer como algo distinto que se ha construido históricamente. ^'^ El dominio del cuerpo se ha manifestado en el control de la movilidad, de la manera de vestir, del peinado e, incluso, de la mirada de todos aquellos que -como los escolares y los soldadoshan sido internados históricamente en diversas instituciones. Así se explica la continuidad de los ejercicios gimnásticos que, durante décadas, uniformizaron el discurso corporal desde la "^ Entre las obras más recientes destacamos: P. LAÍN ENTRALGO, El cuerpo humano. Oriente y Grecia Antigua. Madrid: Espasa-Calpe, 1987; A. SOUZENELLE de, Le Symbolisme du corps humaine. París: Albin Michel, 1991; A. BUÑUEL HERAS, La construcción social del cuerpo. Prácticas gimnásticas y nuevos modelos culturales. Madrid: Editorial de la Universidad Complutense, 1992; J. ULMANN, Corps et civilisations. Education physique, médecine, sport. París: J. Vrin, 1993; J. GLEYSE, L'instrumentalisation du corps. Une archéologie de la rationalisation instruméntale du corps, de I 'Age classique a I 'époque hypermoderne. París: L'Hartmann, 1997; A. PÉREZ JIMÉNEZ y G. CRUZ ANDREOTTI (Eds.), Unidad y pluralidad del cuerpo humano. La anatomía en las culturas mediterráneas. Madrid: Ediciones Clásicas, 1999; G. WEISS, Body images. Nueva York/London: Routledge, 1999. '" M. T. ALARIO TRIGUEROS, "La imagen: un espejo distorsionador", Persona, género y educación. Salamanca: Amarú Ediciones, 1997, pp. 87-112. "* M. BOLUFER PERUGA, "COS femení, eos social. Apunts d'historiografia sobre els sabers medies i la construcció cultural d'identitats sexuades (segles XVI-XIX)", Afers, 33/34, 1999, pp. 531-550. "' No hay que olvidar que el cuerpo femenino ha sido, y continúa siendo objeto, de diversas mutilaciones que tienden a destruir parcial o totalmente la sensibilidad sexual femenina (ERLICH, M., Lafemme blessée. Essai sur les mutilations sexuelles féminines. París: L'Harmattan, 1986). [60]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo escuela hasta el cuartel: los cuerpos también se han supeditado a los engranajes institucionales. No constituye novedad alguna si decimos que el cuerpo ha sido silenciado en el aula escolar, mientras que en los recreos -y hay que recordar que muchas escuelas no contemplaban tal posibilidad por carecer de instalaciones apropiadaslos cuerpos se desataban a modo de reacción a la restricción motriz impuesta en el aula, aunque un cuerpo desatado no sea siempre un cuerpo libre. ^^° La evolución de las formas corteses analizadas por Norbert Elias, así como la consolidación de la ortopedia a mediados del siglo XVIII, confirma la existencia de un discurso pedagógico-moral preocupado por el correcto crecimiento y posición del cuerpo según un modelo jerarquizado que tiene, en el árbol que crece rectamente, un ejemplo a seguir e imitar.^^' En consecuencia, las desviaciones anatómicas fiíeron consideradas como algo curioso y heterodoxo: los siniestros monstruos humanos (desde fetos prematuros hasta personas con palmarias deformaciones físicas) son, a fin de cuentas, testigos silenciosos de una fantasmagoría encamada en unos cuerpos que, por su rareza, serán objeto de estudio en diferentes academias científicas.'^^ La norma es clara: también a los cuerpos, al igual que al arte neoclásico que Winckelmann rehabilitó en pleno siglo XVIII, se les exige orden y mesura, esto es, una proporción canónica que implica una estructura equilibrada y un desarrollo armónico según un modelo corporal que podría clasificarse como clásico. 2.5. El mito mecánico Desde la época griega, la pasión por los autómatas ha sido una de las grandes tentaciones de la humanidad. Es sabido que Homero y Apolonio describieron, cada uno por su lado, unos ingenios míticos que se movían por sí mismos y que servían vino y otras bebidas en las fiestas. Aristóteles, en su Política, justifica la esclavitud ante la carencia de máquinas automáticas: "Pues si cada uno de los instrumentos pudiera realizar por sí mismo su trabajo, cuando recibiera órdenes, o al preverlas, y como cuentan de las estatuas de Dédalo o de los trípodes de Hefesto, de los que dice el poeta que entraban '^^ L. MARTÍNEZ ÁLVAREZ y A. GARCÍA MONOE, "Educación física y género. Una mirada al cuerpo en la escuela", Persona, género y educación. Salamanca: Amarú Ediciones, 1997, pp. 31-71. '^' G. ViGARELO, "El adiestramiento del cuerpo desde la edad de la caballería hasta la urbanidad cortesana", en M. FEHER, Fragmentos para una historia del cuerpo humano. Madrid: Taurus, 1991, parte 1°, pp. 149-197. '^^ P. TORT, L 'ordre et les monstres. Le debut sur I 'origine des désviations anatomiques au XVIII siécle. París: Syllepse, 1998. [61]
Betancor - Santana - Vilanou • ' "^"-ISí^ •^''''-•' - •-'- • •.-' - t .-Vj '-í--•:^*«=, - - - •> '. IJ4"«1> 1 f~fri«tí tWíJT m Una luchada canaria. Postal de finales del siglo XIX. El cuerpo humano, bajo la metáfora de la motorización, adquiere una dimensión dinámica, es decir, transmite fuerza (dynamis) y movimiento que los pintores estudian ávidamente. La serie de 46 dibujos expuesta por Umberto Boccioni entre marzo y junio de 1914, en la Galería Gonnelli de Florencia, así lo confirma. Naturalmente los deportistas (boxeadores, futbolistas, ciclistas) traslucen perfectamente esta imagen plástica de dinamismo que será asumida por los artistas de la vanguardia futurista que ven en el deporte un claro signo de modernidad.'-''* El deportista -desde el horizonte del cuerpo motornecesita consumir combustible bajo la forma de oxígeno. Los diferentes movimientos higienistas, el escultismo, la promoción de los métodos naturales en la educación física (Hébert), promocionan el neonomadismo. El cuerpo a motor recurre, de nuevo, a la naturaleza, a fin de encontrar el aire puro para alimentar un cuerpo que necesita combustible. El petróleo que hace mover los motores es reemplazado en el caso humano por el oxígeno: el interés por el aumento de la capacidad torácica y la práctica de los ejercicios respiratorios al aire libre confirman esta tendencia que se introduce en las prácticas educativas con una finalidad médico-higiénica. La oxigenización del cuerpo humano favorece su fortalecimiento y, por tanto, constituye la mejor defensa contra una serie de enfermedades que se transmiten a través de los microbios que pululan por los ambientes cerrados. "'' En marzo de 1928, Salvador Dalí -junto a Lluis Montanyá y Sebastiá Gaschpublicaron el Manifest Groe que sería tildado de futurista y en el que expresaban su entusiasmo por los objetos industriales, por el deporte, el nudismo, el cine y la fotografía. Este manifiesto fue reproducido en castellano por Callo, la revista que editaba Federico García Lorca en Granada. [68]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo Nos encontramos ante la exaltación del "plenairismo", es decir, en la búsqueda de escenarios "au plein air". Se impone el retomo a la Madre Tierra y el contacto con las fuerzas telúricas de la naturaleza. Así las nuevas corrientes expresionistas -rememorando aspectos de la pintura románticadestacarán la importancia del paisaje -playas, espacios naturales, etc.- en las que, en ocasiones, se detecta la presencia de figuras humanas que se bañan en el agua. Para combatir el neosedentarismo de la sociedad industrial nada mejor que volver a la naturaleza donde el aire -nueva fuente energética del cuerpo humanoes puro y cristalino. La imagen cinematográfica (el cine no es más que una exaltación de las imágenes en movimiento) de un Tarzán atlético -al ñn de cuentas, ésa era la visión que pretendía transmitir Johnny WeismuUer, campeón olímpico transmutado en artista cinematográficoplasmaba de alguna manera esta visión idílica de un cuerpo a motor: en medio de la naturaleza africana Tarzán sólo contaba, además de su bondad natural que lo acercaba al "homme sauvage" de Rousseau, con la capacidad de sus pulmones, una especie de motor que sólo dependía del suministro de unas cuantas dosis de oxígeno. Pero la imagen del cuerpo experimentó un vuelco radical después de la Segunda Guerra Mundial. Las cámaras de fotografía de los reporteros de guerra difundieron un espeluznante mundo de terror. Nada fue igual después de 1945. La barbarie -con la destrucción sistemática y planificada de tantos cuerpos, de tantas vidasadquiría una lúgubre faz humana: todo se reducía a materia anónima y mutilada. A partir de ese momento muchos artistas se preguntaron si era posible todavía representar la figura humana. La pintura de Francis Bacon, con sus cuerpos destrozados y reducidos plasmando el dolor, es una buena muestra de la desazón que se produjo en la conciencia de artistas e intelectuales. Incluso hubo artistas que, después de la guerra, rechazaron el ideal de belleza -ahí están las pinturas de Jean Dubuffetpara enfatizar, a modo de provocación, lo feo. El existencialismo con sus temas preferidos (el vacío, el sinsentido, el dolor, la náusea y la muerte) confirma que la vida humana se encamina hacia unos tiempos de estrechez que, necesariamente, provocan angustia. Y aunque después de la segunda conflagración mundial el escultor Alberto Giacometti prometió que sus esculturas no disminuirían un solo centímetro, sus figuras -que plasman la extrema fragilidad humanaadquirieron una extraordinaria delgadez. Ante tales representaciones, Sartre describió las esculturas de Giacometti como esbozos que se mueven siempre a medio camino entre el ser y la nada. 2.7. Del robot al cyborg Paradójicamente, la guerra nos trajo también el despegue de la robótica, el aviso de la llegada de la era de los ordenadores, la digitalización de la [69]
B etancor - San tan a - Vilanou información y el surgir de la sociedad del conocimiento. Es claro que los antecedentes de la cibercultura -que tiene en Wiener a uno de sus fundadores más preclarosse encuentran en los estudios sobre automatización y control promovidos por la industria bélica durante la Segunda Guerra Mundial. Pero el enfoque tecnocultural de la cibernética supera los estrictos límites de la ciencia afectando, también, aspectos antropológicos más allá incluso de la articulación de un incipiente homo digüalis: se asiste -en palabras de G. Colaizzial tránsito de la aldea global al circuito integrado, de manera que se anuncia la llegada de una nueva etapa postorgánica en la que los límites entre lo físico y lo no físico se difuminan. Después del descubrimiento de la cadena del ADN los organismos biológicos se entienden como textos codificados, y descodifícados por la informática, la biología y la medicina. ^^^ El petróleo -fuente de energía de la modernidadha dado paso a nuevas energías -las derivadas de la informáticaque, entre otras virtudes, no contaminan, son inagotables y mucho más baratas. Por ello, cada vez se destaca con mayor énfasis el paso del sujeto biológico -según la imagen que descansa en la analogía entre cuerpo y motoral cyborg, abreviatura de cybernetic organism, esto es, un ser híbrido, cibernético, resultado de la combinación de organismos o cuerpos con máquinas que toman forma en una serie de imágenes de la cinematografía de ciencia ficción a modo de Terminator. Ante el ruido de la ciudad homogeneizada, el cyborg opone el silbido intermitente de sus pilotos, la alerta de sus señales termoacústicas, el parpadeo de sus indicadores luminosos, intracorporales y neurofísiológicos, que le avisan de interacciones posibles en un nuevo paisaje sensorial. El cyborg es una figura metafórica acuñada por Haraway en 1985 -y desarrollada posteriormenteque presenta lo humano como una posibilidad virtual hasta el punto de constituir una nueva ontología postmodema.'^^ Las máquinas y las nuevas tecnologías (ahí está la ingeniería genética a manera de un software humano) han convertido en algo ambiguo la diferencia entre lo natural y lo artificial, entre el hombre y la mujer, entre el cuerpo y la mente, entre el desarrollo orgánico y la planificación exterior, generándose así la viabilidad de una epistemología feminista.'^^ '•'^ Por su significación destacamos la exposición Post Human. Nuevas formas de la figuración en el arte contemporáneo que circuló, durante el año 1992, por diferentes países de Europa. Para un amplio comentario sobre la misma: R. OLIVARES, Lápiz, núm. 93, mayo 1993, pp. 24-28. ''* D.J. HARAWAY, Ciencia, cyborgsy mujeres. La reinvención de la naturaleza. Madrid: Cátedra, 1995. '" C. GlANNETTl, "Cyborg no tiene género. Reflexiones sobre la mujer, la ciencia, las nuevas tecnologías y el ciberespacio", en Sólo para tus ojos; el factor feminista en relación a las artes visuales. Donostia: Arteleku, 1997, pp. 15-20. [70]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo Hemos pasado del determinismo biológico a la manipulación genética, de la contingencia topográfica a la ubicuidad virtual, de la lógica de la representación a la simulación del clonado virtual, en fin, asistimos al tránsito dej sujeto biológico al cyborg entendido como algo más que una posibilidad telemática que garantiza el intercambio de información entre las tecnologías informática, robótica y biológica. Con todo, la creación por Haraway del cyborg no propone descartar lo "real", sino, por contra, expandirlo, complicarlo, mostrar su construcción multívoca de capas múltiples que acaban con las distinciones, límites de la dominación. Nos hallamos, pues, ante una nueva situación ya que lo virtual anuncia y escenifica la desaparición de la categoría de lugar. El éxtasis de un cyborg no está asociado a la capacidad de apreciación estética, ni vinculado al deseo o las emociones, sino a la conexión con el mayor número de redes posibles. El cyborg es el héroe de la interactividad digital de forma que los avances técnicos permiten la aparición de nuevos discursos corporales ya que los cuerpos se hacen nómadas, etéreos y volátiles. La virtualidad faculta todas las hibridaciones entre naturaleza y artificio, entre realidad y simulación. El sólo enunciado de una nueva corporeidad parece diluir los principios sobre los cuales se ha definido históricamente cada género. Si tradicionalmente el sexo biológico ha determinado la adscripción automática a su modelo cultural de referencia, ahora asistimos a un proceso a través del cual las identidades sexuales son cuestionadas abiertamente. De este modo, aparece el unisex y la industria de la moda se inclina cada vez más por la creación mediática de un patrón sexualmente equívoco, imponiéndose unos modelos indefinidos que acentúan más los rasgos comunes de los sexos que sus diferencias. Partido de tenis en Sta. Cruz de Tenerife (c. 1895). [71]
Betancor - Santana - Vilanou La cosa se agrava cuando pensamos que las mismas técnicas de reproducción permitirán una selección de la humanidad. Los sueños apocalípticos de la ciencia-ficción, con sus engendros mecánicos (androides, robots, terminators, replicantes, alienígenas), parecen estar más cerca que nunca. Aunque la idea del robot que nadie podrá distinguir de los seres humanos se encuentra ya en los orígenes del siglo XX, lo cierto es que el pesimismo en torno a la sociedad del futuro se agudizó a lo largo del último siglo. Si Metrópolis de Fritz Lang (1926) -el sueño temido pero a la vez deseado de una sociedad mecanizada y robotizadarepresentaba un canto a la esperanza (a fin de cuentas eso es lo que transmitía el personaje femenino de María, si bien su réplica de laboratorio aconsejaba la revuelta), los replicantes de Blade Runner (1982) -Los Angeles, 2019son réplicas humanas creadas por empresas de ingeniería genética.'^^ Para aquella fecha (2019), la metrópolis se habrá convertido en un lugar superpoblado, sucio y caótico. Entonces la ingeniería genética será una de las mayores industrias de la Tierra, suministrando seres humanos manufacturados genéticamente -los llamados replicantesque son enviados a las colonias extraterrestres de una manera esclavizada. Por otra parte, los replicantes son reconocibles porque están faltos de una respuesta afectiva. Con todo, Blade Runner que retoca románticamente el desenlace pesimista de la novela de Philp K. Dick, nos ofrece una imagen decadente y perversa de un futuro metropolitano que se presenta como el fin de una civilización que contrasta con el optimismo cinematográfico que va desde las películas futuristas de los años veinte hasta 2001, una odisea en el espacio. 2.8. El cuerpo y lo virtual De la misma manera que Georges Orwell nos alertó sobre los peligros que podrían acechar a la humanidad en una fecha como la del año 1984, es claro que Blade Runner -con su sistema de reproducción en laboratorio al margen de las relaciones humanasconstituye una crítica hacia la sociedad contemporánea y un aviso sobre la posible ruina de nuestra civilización que así encuentra, en la hipotética cita del 2019, una seria advertencia. Hemos visto como el cuerpo, al compás del progreso de la sociedad industrial, permitió en primer lugar la analogía con la máquina automática, y más tarde, con el '^^ Con relación a la creación cinematográfica de este tipo de engendros, véase: B. DEL TESO, "Todo ser tiene su rostro, nuestro rostro", Hombres y máquinas. Realidad y representación. San Sebastián: Arteleku, 1998, pp. 99-114. [72]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo motor de explosión. Bajo la influencia de estas metáforas, el cuidado del cuerpo quedó sometido a la lógica productiva: había que ser fuerte para ser útil. Pero ahora, cuando estamos inmersos en un contexto postindustrial en el que cada vez es menos necesario el trabajo corporal, asistimos a una nueva visión del cuerpo, potenciada por los avances científico-técnicos, lo cual permite todo un mundo de posibilidades en las que se podrán proyectar muchos deseos. Así surgen esos cuerpos idealizados -plenos de belleza y perfección, sonrientes y siempre jóvenesque pululan por los imaginarios publicitarios y que acaban provocando la desazón ante la constatación de nuestras propias limitaciones e imperfeccciones corporales. No hay duda de que el cuerpo humano es topos de la memoria personal, de una memoria passionis. La biografía de cada uno de nosotros deja sus huellas en el cuerpo que, de este modo, se convierte en testimonio de vida y, al unísono, de envejecimiento. Los rostros de los seres humanos -como bien han plasmado artistas y fotógrafos^ dan cuenta y razón de esas penalidades y sufrimientos que, a través del transcurso del tiempo, dejan su impronta en nuestras facciones.^^^ Por ello a veces nos sentimos incómodos ante nuestra propia imagen porque no son muchos los que encuentran una autocomplacencia narcicista con su propio cuerpo. Igualmente pocos son los que se reconocen satisfactoriamente cuando se ven fotografiados o filmados. A menudo quisiéramos olvidar nuestro propio cuerpo (o como mínimo modificarlo y reformarlo) ya que se convierte en una angustiosa sombra que nos persigue constantemente. Finalmente, ese cuerpo causa nuestro propio malestar pues "la muerte, el sexo, la enfermedad, lo prohibido, nosotros mismos y sobre todo nuestras relaciones con nosotros mismos y con ese reflejo cambiante y repetido que es el otro, son nuestras obsesiones".^"'^^ Se produce, por tanto, una especie de esquizofrenia ya que nos sentimos -cual espíritu románticoescindidos entre la realidad y el deseo, el deseo de una inmortalidad que encuentra en el Fausto goethiano, además de un antecedente histórico, un inequívoco punto de referencia: todos deseamos -de una u otra formaser imperecederos. ''' Destacar aquí la exposición "Cronos"- del fotógrafo Pere Formiguera que presentó en el Centre d'Art Santa Mónica de Barcelona, durante la primavera del año 2000, el resumen de un trabajo realizado a lo largo de diez años. De 1991 al 2000, tomó cada mes una fotografía a 32 personas de diferentes edades. Cada uno elegía ser fotografiado desnudo de medio cuerpo, de cuerpo entero o sólo la cabeza. El proyecto logró reunir miles de fotografías que registraron mes a mes el proceso, a lo largo de una década, del crecimiento o del envejecimiento humano. La muestra de la exposición recoge unas 600 imágenes que corresponden a varios adultos y adolescentes, '•*" R, OLIVARES, "En cuerpo y alma", Lápiz, XVII, núm, 139/140, enero-febrero 1998, p. 77, [73] %cT6^^
Betancor - Santana - Vilanou Gimnasio moderno. Finales del siglo XX. En realidad, el cuerpo es el lugar donde trabajamos nuestros miedos y nuestros deseos. Gracias alfitness, a la cosmética y a la cirugía plástica, los cuerpos pueden cambiar, esto es, transformarse y modificarse. La abstinencia -más allá de su significación como pureza corporalse convierte también en una buena estrategia, en una especie de no deseo. Ese es, justamente, el significado de la anorexia, palabra formada por la partícula an de carácter privativo y el verbo orego, desear. La insatisfacción provoca, a fm de cuentas, ese no-deseo respecto a nuestros propios cuerpos que, por lo general, no se adecúan a los cánones establecidos por una cultura visual -una cultura de simulacro, en palabras de Baudrillardque enmascara la vida humana con una serie de representaciones que, a modo de redes, acaban por colonizar el existir humano. Así la ontología corporal encuentra su razón de ser no en la realidad, sino en la virtualidad: cada vez nos hallamos más cerca de una imagen del mundo -y aquí seguimos a Heideggerque no representa al mundo, sino el mundo comprendido como una imagen. Habitamos una época en la que la ciencia, la técnica y todo nuestro entorno tecnológico y social están sentando las bases de un cambio radical. El prefijo "post" ha ido ganando terreno hasta convertirse en credencial indispensable para acceder a estos nuevos tiempos en los que se experimenta con las posibilidades de la plurisignificación del lenguaje, quedando la imaginación al margen de los modos de proceder convencionales. La postmodernidad ha erosionado los valores de la cultura académica, abriéndose a lo popular y callejero. De la misma manera que el arte postmoderno se ha visto fascinado por la iconografía de la publicidad —para muchos Andy Warhol marca el punto de inflexión en el arte del siglo XX ya que con él surge el arte postmoderno o neovanguardista-, los drugstores, las galerías de arte, las agencias de viaje, los gabinetes de diseño, los centros defitness [74]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo y demás establecimientos afines han sido elevados a la categoría de nuevos centros culturales.''*' Por otra parte, se ha roto la confianza en el ser y en las posibilidades de representarlo, tal como ya sucedió con la quiebra de la mimesis artística. Así pues, la representación del mundo se convierte en una posibilidad virtual que, lejos de oponerse a lo real, está en situación de asociarse íntimamente a la textura misma de la realidad. Películas recientes como Matrix -un film de culto instantáneo, una película estandarte de toda una generación y que refleja esta época en la que impera el eclecticismo y la mezcla de génerososcilan entre la realidad y la virtualidad. De modo que lo virtual se articula como un mundo propio, situado junto al mundo real. Así se confirma la vigencia de esas imágenes ideales que ya no son ciencia-ficción sino que se convierten en entidades propias, con una existencia virtual que es vivida, incluso, como real. De hecho, lo virtual cambia nuestra relación con lo real y, en consecuencia, con la idea espacio/tiempo. "El cuerpo real se virtualiza situándose en la red o sumergiéndose en los mundos virtuales, mientras que, a cambio de ello, el cuerpo en levitación virtual no deja de adquirir a veces una especie de realidad operativa".^"'^ Gracias a esta dinámica, el cuerpo humano se diluye en una cierta intangibilidad de manera que vive rodeado por el mundo, cercado por lo visible y lo tangible, pero sumergido también en lo invisible. Probablemente resulta más atrayente vivir ese mundo de virtualidad no tangible que no un mundo de "realidades" problemáticas de difícil solución. Actitud quizás de cobardía pero que, en última instancia, expresa también un deseo y una voluntad de rechazo asumida por muchos de nuestros jóvenes: mejor navegar por un imaginario virtual que no habitar tediosamente una realidad incómoda, heredada con desgana y con escasa capacidad de ilusionar. De ahí, quizás, la importancia de la publicidad que contribuye al desarrollo de esos imaginarios virtuales en los que da la impresión que muchos -a modo de evasiónquisieran instalarse. Así, cuando irrumpieron hace unos años esos cuerpos delgados y pálidos -que han hecho estragos en el mundo de la modamuchos no entendían la emergencia de esos cuerpos que mcJstraban jóvenes con expresiones pasmadas y depresivas e, incluso, con un aspecto enfermizo. ¿Cuál es el significado de esa delgadez?. De hecho, la delgadez ha tenido, a lo largo de la historia, un significado complejo tal como '"" Con relación al tema de la postmodernidad, véase: C. VILANOU, "Danzas y contradanzas de la modernidad: hacia un nuevo imaginario cultural y pedagógico". Alternativas (Universidad de San Luis, Argentina), núm. 16, octubre de 1999, pp. 17-44. '"•^ Ph. QuÉAU, "La presencia del espíritu". Revista de Occidente, núm. 206, julio 1998, p. 53. [75]
B etancor - San tan a - Vilanou se desprende de las imágenes del éxtasis religioso, de la ñgura del artista hambriento o del enfermo moribundo. En cualquier caso, la pregunta no pierde vigencia. ¿Qué es lo que se quiere desear, hoy, con estos cuerpos anoréxicos?. Aunque de la anorexia se ha dicho que representa una actitud propia de quien no desea crecer, también puede interpretarse como una actitud que expresa cierta rebeldía juvenil al distanciarse de los patrones culturales establecidos que, en las opulentas sociedades occidentales, exigen unos cuerpos bien alimentados.^"^^ Por ello la anorexia también puede significar el rechazo de un cuerpo que según los cánones ha de ser robusto y que, por tanto, precisa un aporte calórico compensado y suficiente. Aunque parezca una paradoja, la salud ya no es una cosa prioritaria: lo fiíndamental es la imagen. En consecuencia la salud es devaluada, como ocurre en el caso de los cuerpos Danone, Sanex o Fontvella, a simples estrategias publicitarias ya que bajo unas pretendidas recomendaciones higiénicas se transmiten unos modelos corporales contrarios a las disposiciones de la salud pública pero que, desgraciadamente, son deseados por muchos de nuestros jóvenes. Con todo, si se analizan detenidamente esos cuerpos -tanto masculinos como femeninos, muchas veces mediatizados por las tonalidades grises de una publicidad en blanco y negrotambién se puede pensar que estas figuras delgadas expresan el rechazo de buena parte de los valores (no sólo físicocorporales, sino también sociales) generalmente aceptados. "La delgadez retraída y seria que vemos en estos anuncios significa el rechazo de los códigos dominantes de interacción social, a saber lo accesible, y el rechazo de normas corporales aceptadas".^'*'* Las normas dictan que el cuerpo debe ser alimentado convenientemente, que se ha de luchar para ser feliz, que se ha de responder a los modelos clásicos de los géneros claramente identificables, masculino o femenino. Quizás lo que sucede es que nos encontramos ante una juventud que a través de su delgadez corporal -otra manifestación de estos tiempos postmodernosrechaza las normas sociales, como si se tratara de un juego que, en ocasiones, se hace peligroso. Después de la lucha contra la morbosidad infantil (con su preocupación por la creación de cantinas y colonias escolares para fortalecer la salud de la infancia) nos encontramos con una auténtica trasgresión de los modelos '••^ Por el contrario, la delgadez aparece en la mayor parte del mundo como una consecuencia del hambre y de la escasez de alimentos a que se ve sometida la humanidad. Desgraciadamente, esa delgadez -auténtica piedra de escándalose diluye en una serie de imágenes informativas que generan impasibilidad e indiferencia. "'' K. WALLERSTEIN, "La delgadez y otras negaciones en la publicidad de la moda contemporánea", Debate Feminista (México), núm. 19, abril 1999, pp. 182. [76]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo defendidos por la modernidad médico-pedagógica que enfatizó los aspectos higiénicos que, por otra parte, no se desligaban de una dimensión moral. "El concepto de salud, una vez transformados los elementos que lo componían, sería entendido como fruto de la vinculación del cuerpo con el alma, de manera que la compostura moral sería la responsable de la salud".^"^^ Partiendo de elementos estructurales, sociales y culturales, se estableció una total correspondencia entre el cuerpo humano y el cuerpo social. Por ende, el cuidado corporal comportaría la mejora de la sociedad, con lo que resulta lógico el éxito de la educación física -entendida desde una perspectiva higiénica y profilácticaen el discurso pedagógico moderno.'''* Los índices de robusteza que se obtenían con las fichas antropométricas de la época de entresiglos (fines del XIX y comienzos del XX) probablemente no variarían en exceso respecto a los que se podrían obtener, actualmente, entre determinados grupos de nuestros jóvenes. Algo ha cambiado substancialmente porque el culto a la belleza física del siglo XIX -tema típicamente románticoha vuelto a instalarse en esos imaginarios sobre el cuerpo. Y lo curioso del caso es que hubo que luchar denodadamente contra la tuberculosis y demás enfermedades endémicas que acecharon, y desgraciadamente continúan afectando, a la infancia. Quizás lo que ha sucedido es que el cuerpo -tal como ya sucedió en los movimientos contraculturales surgidos alrededor de la fecha mítica de 1968se utiliza, también hoy, para manifestar un determinado tipo de rebeldía juvenil. Es sabido que aquel movimiento de protesta no fiie más que la plasmación popular de una vasta revolución cultural que reportó destacadas consecuencias para el cuerpo humano. El cambio -que no afectó tanto a la política como a la culturasupuso, a través de las pulsiones libertarias, la interiorización de nuevas prácticas y la renovación de los sistemas clásicos de educación física con la incorporación de la psicomotricidad, la danza y la expresión corporal. Sin olvidar el aerobic (con una Jane Fonda siempre joven y en forma). Fue entonces -en medio de la vorágine del 68cuando intelectuales como Marcuse se decantaron -y en buena medida ayudados por la crítica freudomarxistapor unos deseos (sobre todo, sexuales) que tenían mucho -como mínimo en aparienciade trasgresión. Los cuerpos humanos tomaban una actitud deseante favorecida por los aires de libertad. Tanto fue así que las relaciones entre los jóvenes -no hay '"•' M. J. Ruiz SOMAVILLA, "El Cuerpo limpio ". Análisis de las prácticas higiénicas en la España del mundo moderno. Málaga: Universidad de Málaga, 1993, p. 132. '''* A. RAUCH, Le souci du corps. Histoire hygiéne en éducation physique. París: P.U.F., 1983. También puede consultarse el clásico estudio de G. VIGARELLO, Le prope et le sale. L 'hygiéne du corps depuis le Moyen age. París: Seuil, 1985. [77]
Capítulo III DE SPECTACVLIS 153 3.1. Tertuliano y su época Tertuliano nació en el África proconsular, la más rica y poblada provincia del África romana, en Cartago, antigua colonia fenicia situada en la costa norte, cuyo emplazamiento se corresponde con la actual Túnez. Su fundación data del siglo noveno antes de Cristo, según la tradición, por la princesa Elisar, prisionera de Pigmalión, rey de Tiro. Los romanos la destruyeron durante la tercera Guerra Púnica, hacia el 146 a.C, siendo reconstruida posteriormente por Julio César en el 44 a.C, como colonia romana bajo el título de Colonia lulai Concordia Karthago. Ya bajo Augusto, la ciudad comienza a recobrar su antiguo esplendor y en época de Tertuliano, la romanización de la ciudad era total, conociéndose en ella las lenguas literarias: latín y griego. Aunque poco a poco el griego cedió el lugar al latín, usado por todos, en ambientes familiares se conservaban aún las lenguas autóctonas, el líbico y el púnico. Existían buenas escuelas, sobre todo de abogados, así como maestros de retórica y escritores de renombre. Cartago se erigió en uno de los centros literarios más importantes del Imperio. Recordemos a autores como Frontón, Apuleyo, Sulpicio Apolinar, Aulo Gelio, Minucio Félix, Tertuliano, Amobio, Lactancio, San Agustín. Incluso llegó a aportar un emperador: Septimio Severo (193-211). La introducción del cristianismo en el África romana no tiene fecha fija, pero todo hace pensar en su penetración a través de mercaderes de Oriente venidos al puerto de Cartago o bien mediante la extraordinaria relación cgmercial que se estableció entre Roma y Cartago a través de Ostia. Lo cierto es que '^^ Se han tenido presente los siguientes manuales: E. BICKEL, Historia de la literatura romana, Madrid, Gredos, 1982; L. BIELER, Historia de la literatura romana, Madrid, Gredos, 1983 (5' reimpresión de la V edición de 1971); F. DELLA CORTE (dir.); Dizionario degli scrittori greci e latini, 3 vols.. Como, Marzorati, 1988 y la reseña de G. SANTANA HENRÍQUEZ sobre esta misma obra publicada en Boletín Millares Cario, 12 (1993), p.249; J.M. ROLDAN HERVÁS, Historia de Roma, Salamanca, 1995; J. BOARDMAN, J. GRIFFIN y O. MuRRAY, Historia Oxford del Mundo Clásico, 2, Roma, Madrid, Alianza, 1988; L. HoMO, El imperio romano, Madrid, Espasa Calpe, 1980 e I. MONTANELLI, Historia de Roma, Barcelona, Plaza y Janes, 1961. [85]
Betancor - Santana - Vilanou hacia el 180, fecha de las primeras actas de los mártires, nos encontramos con una iglesia cristiana bien organizada. Los cristianos adoptaron ante la literatura antigua una actitud semejante a la que en un tiempo manifestaron los romanos con relación a la griega. La inevitable interacción con el espíritu y la cultura helénicos implicó el empleo de sus formas literarias, acomodadas al espíritu cristiano. La diatriba y el protréptico se convierten en apologética; la carta y el discurso, en epístola y sermón, y el escrito doctrinal filosófico en tratado teológico. El propio Tertuliano nos informa a través del Apologético de que el cristianismo se había iniciado entre gente modesta, esclavos, emigrantes, etc., y define a los cristianos como gente muy ordenada, pacífica, buenos ciudadanos y alejados de la política.'^"^ Sabemos que hacia el siglo III de nuestra era la ciudad contaba con unos cien obispos y que el obispo de Cartago convocaba sínodos y concilios, manteniendo una estrecha relación con Roma, que a su vez reconocía el modelo y la regla de la ciudad norteafricana. Quintus Septimus Florens Tertullianus nació, según San Jerónimo, en Cartago, hacia el 150-160 d.C, puesto que su obra más característica. Apologético data del año 197. Sus padres no profesaban el cristianismo, y al parecer, su padre era centurión proconsular. El propio Tertuliano, antes de ingresar en el cristianismo, confiesa que se inició en otros misterios, como el de Mitra, algo que no es de extrañar, ya que durante este período numerosos cultos mistéricos orientales se instalaron en el Imperio al amparo del culto al emperador. Su formación fue muy amplia: literaria, filosófica y retórica. Escribía tanto en griego como en latín; de ahí que su erudicción sea aplaudida por San Jerónimo y San Vicente de Lerins cuando aluden a más de un centenar de autores que se localizan en su extensa obra. El interés por el estudio y la curiosidad intelectual le hacían estar al día de toda novedad. Conocía todos los sistemas filosóficos grecorromanos, aunque sus preferencias se inclinan más hacia el estoicismo. También las Sagradas Escrituras de las que hace continuas referencias a lo largo de su producción, así como la literatura cristiana de los siglos I y II. Del mismo modo, encontramos a un experto en jurisprudencia, según las noticias de sus biógrafos, que lo presentan como jurista del foro de Cartago, como maestro de retórica y como famoso jurisconsulto que aportó no poca ciencia al Digesto de Justiniano. Un dato que confirma esta dedicación se refiere a la utilización constante del derecho en la defensa de los cristianos y el uso de la técnica retórica tal y como se enseñaba en las escuelas que tanto había frecuentado. '^'' En este sentido es interesante la introducción que iiace J. FÁBREGAS en su Tertulia. Sobre el baptisme i altres escrits, Barcelona, 1989, pp.7-19. [86]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo Que Tertuliano visitara Roma es más que probable en un ciudadano instruido de su época como él. Sin embargo, no podemos establecer la fecha segura ni el tiempo que pasó en la capital. También otras hipótesis apuntan a un viaje a Grecia, aunque no hay constancia de ello. Ciudadano de Cartago, conoce su ciudad hasta en su más mínimos detalles, circunstancia que hace patente cada vez que puede. Observa la vida social de Cartago tanto en sus aspectos internos como extemos, sobre todo, en aquellos aspectos que hacen referencia a la vida religiosa y moral de sus conciudadanos. Tertuliano, pagano hasta los veinticinco años como su familia, recuerda, tras su conversión, su anterior vida pecadora, los escarnios infringidos a los cristianos, sus aficiones a juegos y espectáculos, su frivolidad. De ahí que en su obra se advierta cierto ascetismo y rigorismo. El porqué de su conversión parece situarse en el heroísmo mostrado por los mártires cristianos, lo que le lleva a reflexionar sobre la causa de tal heroísmo y sobre el poder de los exorcismos cristianos, tema candente en Cartago. Esta conversión se data entre el año 190 y el 193. Tras leer las Sagradas Escrituras y a los autores cristianos, principalmente a los apologistas, se decidirá a dar el gran paso. Cuando escribe, Tertuliano no es ya un autor pagano, sino un enemigo acérrimo del paganismo al que odia profundamente. Hombre de una sola palabra, propugna una moral rígida y demanda de los cristianos una vida que huya del cursus honorum de la política y de todas la vanidades del mundo. A pesar de la negación dogmática de la cultura de su tiempo, de su antílogismo y de su rabiosa enemistad contra la ciencia y el arte grecorromanos poseía un dominio completo de la civilización antigua como ningún otro cristiano antes de Lactancio y los grandes padres de la Iglesia. Pretende renunciar a la cultura grecorromana, y a partir de ahora su su cultura será la cristiana; de ahí que estudie de memoria las Sagradas Escrituras y a los autores que le han precedido, tanto ortodoxos como heterodoxos. El rétor y abogado se convierte ahora en el teólogo y en el polemista cristiano por antonomasia. Durante el reinado de Septímio Severo, Cartago va a sufrir una persecución. Durante el aprisionamiento de los futuros mártires. Tertuliano escribirá Ad martyras, con su heroico desprecio a la muerte, apelando incluso a ejemplos de la Antigüedad. Se conforta a los fieles que sufren por la fe y les exhorta a perseverar. La vida del cristiano es como la milicia, de ahí que se añada el ejemplo de los soldados que se aprestan al combate; Ad gentes y el Apologeticum. Los dos primeros tratados estaban dedidados a los hermanos perseguidos, cuya finalidad es mantenerlos en la perseverancia; el tercero se dirige al senado de Cartago y al mismo emperador. Emprende la defensa de los cristianos con toda la fuerza de los argumentos jurídicos a favor de la inocencia de los perseguidos. Este libro constituye la obra cumbre de Tertuliano y un alegato ante cualquier poder temporal. Además de la defensa de los cristianos, el Apologeticum nos descubre los crímenes absurdos de los [87]
Betancor - Santana - Vilanou que eran acusados, el ideal que impulsaba a los adeptos de la nueva religión, su respeto y sumisión a las autoridades legítimas, el valor testimonial de la sangre vertida y la actitud humilde y paciente de los mártires a la hora de la verdad. ^ Estos tratados convirtieron a Tertuliano en el maestro de la Iglesia de Cartago. No se trata solamente de un mero apologeta, sino de un maestro de teología moral y ascética, que trata todo tipo de temas religiosos como conocedor de la materia y como autoridad para dictaminar sobre los mismos. Estaba casado y escribió dos tratados Ad uxorem. Alrededor del año 172, surgió en Frigia una secta de cuyo autor Montano^^^ tomó el nombre de "montañismo". Montano se presentaba como un profeta que se servía de dos mujeres para divulgar su mensaje; Frisca y Maximilla. Pocos años después, el montañismo había llegado a Cartago. La nueva herejía no atacaba directamente el dogma de la fe, sino la reforma moral de la Iglesia, que parecía dormida ante la llegada inminente de Cristo. Los seguidores de Montano le consideraban una encamación viva del Espíritu Santo que Cristo había prometido a sus fíeles, hecho al que no se oponía la gente. En este sentido, su mensaje venía a ser un nuevo testamento, que sin anular el anterior, lo perfeccionaba y lo llevaba a término, ampliando las lagunas que Cristo había dejado voluntariamente. La consecuencia inmediata de este sistema regulado hasta en lo más mínimo condujo a la severidad en las costumbres, a la prohibición absoluta de las segundas nupcias, a la aceptación voluntaria de los martirios y al rechazo al perdón en las faltas más graves con el fin de evitar cualquier ligereza. Tertuliano se dejó seducir por esta doctrina. Su espíritu fogoso, radical, ascético, exigente e intransigente se adaptaba bien a esta nueva tendencia, que a pesar de su debilidad dogmática, presentaba, no obstante un gran rigor moral. En el año 207 se declara abiertamente montañista y pone en marcha la secta en Cartago, a pesar de las críticas y ataques de los que trata de defenderse en el tratado De pallio, obra oscura y preciosista. A partir de aquí y conforme avanza el tiempo. Tertuliano dirigirá sus saetas más afiladas contra la Iglesia de Roma, especialmente contra la indulgencia de la Iglesia en relación con la penitencia. Sobre el 213 se separó de la comunidad de Cartago, según nos informa una de sus obras De anima 9. Es preciso recordar que el montañismo había sido condenado tres años antes por el papa de Roma. Fundó asimismo una secta, la de los "tertulianos", estableciendo relaciones culturales más intensas con la teología de Asia Menor que con Roma. '^' Montano de Ardaba, autor frigio que dio nombre a la doctrina herética que imponía un riguroso moralismo y que proponía la vuelta a la primitiva religión de Cristo. [88]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo Sobre su muerte tampoco contamos con datos muy seguros. Sabemos por San Jerónimo que hacia el año 220 se había cortado su producción literaria, cuando tenía una edad muy avanzada. Cinco fueron las cuestiones fundamentales que lo apartaron de la Iglesia romana, a saber, el éxtasis, la huida en la persecución, las segundas nupcias, los días de ayuno y la penitencia. Respecto a la primera, su entusiasmo por la doctrina del profeta Montano y la enseñanza de San Pablo en la Carta a los Corintios explicaban, según el tratado De anima, los cambios del alma en contacto directo con Dios. En cuanto a la segunda. Tertuliano presenta el siguiente argumento: si todo lo que viene de Dios es bueno, y la persecución viene de Dios, el cristiano no tiene que huir en tal circunstancia. La tercera cuestión provocará grandes controversias en la Iglesia primitiva. Tertuliano no va a condenar las segundas nupcias; ahora bien, el poco valor que concede al matrimonio frente a la virginidad, y la insistencia en desaconsejar un segundo casamiento preparan el camino para el rigor montañista. En el libro Ad uxorem desaconseja un segundo matrimonio, pero no niega el derecho a un nuevo enlace. Para Tertuliano el matrimonio es benedictus status apud deum, una unión honesta del hombre y de la mujer como seminarium generis (I, 2, 1). Más riguroso se muestra en De exhortatione castitatis, donde prohibe a un amigo cuya esposa ha muerto un nuevo matrimonio. En este tratado menciona a la profetisa montañista Prisca. En el De monogamia, siguiendo al pie de la letra la dogmática montañista, criticará a los cristianos que reinciden en el matrimonio, pues caen en el pecado de la lujuria, tratándolos como herejes. Aquí su opinión inflexible, en un afán por aportar pruebas irrefutables, recurrirá a pasajes de las Sagradas Escrituras, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. La cuarta pregunta se refiere a los días de ayuno que el montañismo había aumentado considerablemente y cuya casuística resultaba a todas luces exagerada. Una muestra modélica del ataque de Tertuliano contra los cristianos, tildados de obesos e impúdicos, puede leerse en su obra De ieiunio. La última de las cuestiones se refiere a la penitencia y a la posibilidad del perdón tras el bautismo. Sus tratados De paenitentia y De pudicitia ponen en tela de juicio la capacidad de la Iglesia para perdonar todes los pecados, calificando a éstos últimos de "remisibles" y de "irremisibles". Aquí entrarían la idolatría, la fornicación y el homicidio, cuestionándose el poder de la Iglesia para poder perdonar estos pecados tan graves cuando se han cometido después del bautismo, ni siquiera bajo la eficaz intercesión de los mártires. Tertuliano es el escritor latino más fecundo y original de época preconstantiniana y el primer teólogo cronológicamente hablando; una teología vigorosa y polémica que se traduce en tratados de ocasión que reflejan los aspectos positivos y negativos de la Iglesia africana, y más concretamente, de la de Cartago. Su corpus consta de treintaiuna obras conservadas (tres escritas [89]
Betancor - Santana - Vilanou originariamente en griego) y algunos títulos de obras perdidas. Todas fueron escritas entre los años 197 y 217, de ahí que muchos establezcan su orden antes o después de su aventura montañista. El destinatario final de su doctrina es diverso: cristianos, paganos^ herejes. La clasificación más usual divide el Corpus tertulianum en: a) Obras apologéticas o de defensa. Importantísimos son para la transmisión de la literatura antigua sus escritos apologéticos que se sirvieron de la crítica cínica-estoica de los mitos de los dioses. Aquí habría que incluir, entre otras, Ad nationes, excelente contribución para la reconstrucción de las Antiquitates rerum divinarum de Varrón, refutación en dos libros de las calumnias de los paganos contra los cristianos que denuncia la injusticia de los procedimientos seguidos en los procesos contra los cristianos, al ser condenados únicamente por su nombre y que sostiene la discusión crítica de la teología tripartita de Varrón adoptada en Roma y derivada de Panecio: divinidad de los filósofos, de los poetas y de la religión popular; Apologeticum,^^^ dirigida a los prefectos de las provincias romanas, con expresiones defínitorias de la fe y de la lucha de los cristianos; de la importancia de este escrito da testimonio su aparición en segunda redacción y el hecho de que fuera publicado también en griego. Defiende a los cristianos de los crimina occulta y de los delitos manifiestos. Significativos resultan los capítulos sobre la vida interna de la comunidad cristiana (39) y sobre la difusión del cristianismo en el imperio (42). Los cristianos contribuyen al bien de la sociedad puesto que no aspiran a cargos públicos; De testimonio animae se dirige a las pruebas de la irresistible apetencia del hombre por las verdades de la fe cristiana y sobre la posibilidad de que los paganos puedan encontrar al verdadero Dios si son fieles a sus impulsos interiores. El alma, pagana y desprevenida en la filosofia, en su estado puramente natural proclama de manera apriorística y sin base en la experiencia extema la existencia de Dios y algunos de sus atributos esenciales como la bondad. El tratado Ad Scopulam estaba dirigido a un procónsul de África que se había caracterizado por su crueldad en la persecución de los cristianos. Enuncia el principio de que la religión no puede imponerse, reafirmándose la lealtad de los cristianos hacia la autoridad. El cristianismo acogía el tema político de la eternidad de Roma, que duraría hasta el fin del mundo. b) Obras dogmáticas y polémicas. La considerada por algunos obra crucial de Tertuliano, De praescriptione haereticorum, en la que se defiende el valor de la tradición ininterrumpida para demostrar la verdad de la fe cristia- ''* Cf. C. CASTILLO, "El Apologeticum de Tertuliano: estructura y composición", Emérita, 35 (1967), pp.315-334. [90]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo na; Adversus Marcionem, su obra más extensa en cinco libros, que combate con todo tipo de argumentos los postulados de la herejía dualista de Marcio (Dios creador y Dios del Nuevo Testamento, que es todo bondad y no juzga, distinto del Dios del Antiguo Testamento, que se muestra como un juez riguroso). El concepto de un Dios bueno y plácido parece derivar de la teología epicúrea y estoica. El libro segundo muestra que el Dios creador es el Dios revelado de Cristo y el libro tercero se encarga de la cristología. Los dos libros restantes demuestran la continuidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, mientras Marcio sólo observa antítesis; De baptismo, conjunto de homilías y prédicas dirigidas a los neófitos poco instruidos en la fe y en el que de pasada se alude a la consagración de las pilas bautismales en Cartago, comparando los ritos paganos de iniciación con el uso del agua en el bautismo; y De anima, importante para la antigua doxografía sobre el alma, se inspira en la obra de Sorano, médico contemporáneo de Galeno y en la literatura antigua sobre los sueños. Está considerada como la primera obra de psicología cristiana y en ella se plantea que el alma es corpórea pero no material. Los progenitores dan origen al alma y al cuerpo: anima in útero seminata pariter cum carne (27; 36, 2). Se niega la teoría platónica de una vida del alma anterior a su unión con el cuerpo, por lo que la teoría de la transmigración del alma, de origen pitagórico, queda anulada. c) Obras ascéticas y prácticas. De oratione, instrucción dirigida a los catecúmenos sobre algunos aspectos del Padre Nuestro y sobre las actitudes que acompañan en la oración, distinguiendo las típicamente evangélicas de las que dependen más de las costumbres y de las circunstancias históricas; De paeniíentia, extenso sermón que manifiesta su honda preocupación por la pureza de su Iglesia de Cartago, insistiendo en la descripción de la penitencia pública mediante la confesión; Ad uxorem, donde ordena a su mujer que si él muere que permanezca viuda, y si se casa, que sea con un cristiano; De exhortatione castitatis, donde desaconseja un segundo casamiento y donde se detecta el paso crítico al montañismo; De idololatria trata fundamentalmente de la posición del cristiano frente al arte y la ciencia antiguos, donde se observa su radical oposición, no solamente prohibiendo todo práctica idolátrica sino también todas las profesiones que tengan alguna relación con ella (artistas, maestros, funcionarios, etc.); De pudicitia, donde se aclara que Cristo dio a Pedro personalmente el poder para perdonar todos los pecados, pero no a sus sucesores, que se abstendrán de utilizar este poder para evitar el peligro de nuevas caídas, provocadas por la facilidad del perdón; y De palito, donde toma la palabra esta prenda para defenderse de la toga y establecer una defensa de su modo de vida como filósofo, a pesar de mostrarse a menudo como enemigo declarado de la filosofía y de los filósofos (los filósofos son los patriarcas de los herejes). La fe, por naturaleza es irracional, contraria a la razón; la razón excluye a la fe. La acción de Dios es distinta a [91]
Betancor - Santana - Vilanou la acción del hombre. De ahí que la religión sea revelación divina, no doctrina filosófica ni humana. El escrito es una composición sofística epidíctica sobre el manto que Tertuliano había vestido en lugar de la toga, suscitando numerosos comentarios. ^ El latín cristiano se desarrolla desbordando el latín eclesiástico en sentido estricto como "lenguaje especial", como idioma de una comunidad dentro de la antigua sociedad. Tertuliano había echado la base para ello, más el estilo peculiar de este autor latino difícilísimo lo hizo tan poco recomendable como su posterior apostasía al montañismo. Tertuliano escribe un latín nunca antes visto, en el que los recursos estilísticos usuales para embellecer el estilo no se asemejan a ningún autor conocido, pese a continuar la tradición literaria de la provincia de África. Bebió largamente en el manantial de la lengua popular para ofrecer a los espíritus de la gente latina el cristianismo en todas sus manifestaciones. Innovador con los recursos más audaces del estilo por captar la difícil terminología de una dogmática conformada por los griegos, y por capacitar también a la lengua popular para la reproducción de procesos mentales conceptualmente refinados. Su dominio completo del griego, manifiesto en que muchos de sus escritos se compusieron a la vez en latín y en griego, le proporcionaron la capacidad formal de dar maleabilidad a la lengua popular. Adaptando la doctrina griega a la forma latina, utiliza multitud de anáforas, aliteraciones, paralelismos, quiasmos, anacolutos, cursus métricos y rítmicos al final de los parágrafos de manera que la cláusula se cierra con el ornato literario. Muchos autores le señalan como el creador del latín cristiano y realmente su producción supone un esfuerzo extraordinario por adaptar los conceptos cristianos del griego popular (koiné) a la lengua latina.'^'' Gran creador de palabras, fiel a la sintaxis aunque con particularidades, insufla a la lengua escrita de un poder y de un vigor conceptual que se plasma frecuentemente en graves sentencias. Su latín no resulta fácil, de ahí que se le haya tildado de oscuro. Además, la alta condensación expresiva de sus escritos además de su enorme concisión hacen difícil su lectura y traducción. En lugar de la sencilla plasticidad de la expresión encontramos en él muy a menudo complicadas construcciones. Al mismo tiempo difículta la comprensión el hervor de su pasión en las que se precipitan los chispazos del ingenio y los pensamientos. El vocabulario cristiano latino deviene de la necesidad de expresar en la lengua del Lacio lo que la revelación de Cristo i^'' Cf. el artículo de N. FERNÁNDEZ MARCOS, "En torno al estudio del griego de los cristianos", Emérita, 41 (1973), pp.45-56, donde se afirma que la Septuaginta fue la Biblia de los autores del Nuevo Testamento, de los escritores del Judaismo helenístico y de todos los escritores cristianos de Oriente e incluso de Occidente hasta el siglo IV a través de la Vetus Latina. Si Homero fue la Biblia de los paganos, la Septuaginta fue durante muchos siglos el Homero de los cristianos. [92]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo había expresado en arameo y en griego. En el siglo II de nuestra era, los cristianos, numerosos en todo el imperio, necesitaban de un nuevo instrumento: la lengua religiosa y litúrgica en latín. En esta labor. Tertuliano colaboró extraordinariamente. Se le atribuyen unas mil palabras, de las cuales casi la mitad (438) son exclusivas de este autor y las restante las comparte con escritores posteriores. ^^^ Pero no sólo crea las palabras necesarias para expresar determinados conceptos, sino que inventa una larga lista de frases y expresiones que se han convertido en clichés clásicos de la teología occidental. Su formación jurídica y su agudeza de pensamiento le proporcionan un resultado excelente. Así, por ejemplo, determina la palabra latina personna, cambiando el sentido anterior de la misma de "personaje escénico" por el concepto filosófico de "ser racional" completo; o aplica el término trinitas al Dios cristiano, mediante una substantia, tres personnae ("una sola sustancia, tres personas"). El latín cristiano fue el resultado de la diferenciación social producida por la voluntad de distinguirse de los primeros cristianos. Parece derivar de traducciones literales y calcos del griego bíblico: cristianismos lexicográficos y semánticos a los que se añade un cierto número de expresiones y construcciones del latín vulgar, introducidos en la versión bíblica latina {Vetus Latina). Este latín tardío no se encontraba vinculado a la tendencia conservadora de latín literario. Cartago, como ya hemos indicado, era la capital de la Iglesia de África; junto con Roma poseía también las comunidades cristianas más florecientes de los primeros tiempos de la predicación evangélica en la zona occidental del Imperio. Pero la predicación del mensaje de Cristo entró en ambas comunidades a través del griego. Como lengua de la liturgia, el griego se mantuvo en Roma hasta mediados del siglo IV en el que se produce la latinización completa y definitiva, durante el pontificado del Papa Dámaso (360-382). Conforme la historia del evangelio y los fundamentos de la fe cristiana fueron siendo comunicados por hablantes bilingües a conversos latinos monoglotas, fue naciendo la lengua especial que llamamos latín cristiano.^^^ Tertuliano puso en marcha la literatura teológica de Occidente, proporcionando a la expresión del dogma cristiano un abundante vocabulario filosófico. Los humildes hablantes cristianos de poca formación y descuidados del arte al expresarse y los sencillos traductores innominados que habían intentado poner en latín lo más fielmente posible los textos bíblicos habían dado origen a un latín cristia- ''* H. HopPE, Beitrage zur Sprache und Kritik TertuUians, Lund, 1932. Entre las pp. 132-149 se nos da cuenta del vocabulario de nueva formación repartido en 509 sustantivos, 284 adjetivos, 28 adverbios y 161 verbos, lo que supone un total de 982 palabras. '^' Cf. P. PUENTE SANTIDRIÁN, "Tertuliano y el latín cristiano", Durius 6, 11-12 (1978), pp.93-115. [93]
Betancor - Santana - Vilanou no que era una formación lingüística a nivel de las necesidades comunes elementales, pero cuando en la comunidad cristiana se integran individuos letrados con evidente interés literario, aparecen los primeros escritores cristianos, a finales del siglo II. Tertuliano ;vio en el nuevo latín creado por el pueblo y los traductores de la Biblia una fuente en la que podían encontrarse infinitos medios de expresión y bebió en ella a la par que en la tradición literaria clásica. Tertuliano acepta el revolucionario y bárbaro latín del pueblo cristiano, lo renueva, lo enriquece y lo inserta en el tronco de la tradición literaria latina. Los escritores ejercen un influjo con sus escritos sobre la lengua hablada, sobre todo si su obra conecta fácilmente con el pueblo. Las obras de Tertuliano se leyeron y esta lectura revertió su donativo a la lengua del pueblo, que previamente había dispuesto todo su caudal al autor literario. 3.2. El De Spectaculis En este tratado encontramos un ataque sistematizado y orgánico contra los espectáculos del circo, del teatro y del anfiteatro. Los espectáculos no son tan inocentes para el cristiano; su origen se encuentra en la idolatría, y su desarrollo y puesta en escena suponen la expresión propagandística de la inmoralidad, pues excitan el furor, la violencia y la deshonestidad. En ellos la. pompa diaboli no agrada a Dios. El capítulo final señala el espectáculo de la venida final de Cristo en su majestad para juzgar y condenar a los paganos al fuego eterno. En el período imperial son comunes los espectáculos en el anfiteatro, en el circo y en el hipódromo. En el anfiteatro se desarrollan varios tipos de espectáculos: los ludi gladiatorii, las luchas a caballo entre jinetes con lanzas largas, las luchas de esedarios que combaten desde el carro y las venationes. En el circo y en el hipódromo tienen lugar los ludi circenses y las carreras de caballos. La actitud de los padres de la Iglesia varía según los tipos de espectáculos. Clemente de Alejandría considera las exhibiciones y los ejercicios gimnásticos como algo excelente si se practican con moderación. Sin embargo, el estadio y el teatro son juzgados como "cátedra de pestilencia". Tertuliano considera los juegos atléticos como idolátricos (11); los demás (el pugilato y la lucha) son violentos y algunos inútiles (18). Más severo es su juicio sobre el circo y el anfiteatro, ya que ver matar a un hombre es casi lo mismo que matarlo, y son manifestaciones idolátricas por estar ligados al culto pagano (7). Por lo que se refiere a los espectáculos teatrales, los padres se los prohiben a los catecúmenos por su carácter pagano, mitológico, perverso y lujurioso. Es un desorden deleitarse con flautas, coros, danzas, crótalos egipcios, címbalos y tímpanos. Teófilo de Antioquía censuraba las antropofagias y adulterios entre los dioses que se representan en algunas tragedias. Tertuliano encuentra motivos religiosos que prohiben su asistencia al cristia- [94]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo Los capítulos veintidós y veintitrés insisten en la antítesis mentira / verdad, enfatizando y condenando toda clase de hipocresía: "... al autor de la verdad no le gusta la mentira. Falsificación es para aquel todo lo que se representa" (23.5). Los capítulos veinticuatro, veinticinco y veintiséis se dedican a reforzar la fe del cristiano mediante la señal del bautismo: "Y así reniega claramente de su fe el que suprime la señal por la que es reconocido" (24.4) y frente a posesiones diabólicas propulsadas por la asistencia a los espectáculos: "Ciertamente no faltan también testimonios de aquellos que participando en los espectáculos del diablo quedaron privados del Señor. Pues nadie puede servir a dos señores. ¿Qué de común entre la luz del día y las tinieblas?, ¿qué entre la vida y la muerte?" (26.4). Los capítulos veintisiete y veintiocho nos previenen contra el maligno y su habilidad para transformar en pecaminosos los asuntos de Dios: "Nadie prepara un veneno con amargura y eléboro, sino con condimentos ocultos y bien sabrosos, y sugiere que éste se prefiera más que los dulces. Así también el diablo manchó de una forma mortal lo que subyuga a los asuntos más agradables y amados de Dios" (27.4) y contra la debilidad del cristiano ante los placeres mundanos: "Eres débil cristiano si también en el mundo anhelas el placer y, ciertamente, insensato si aprecias esto como un placer" (28.3). Finalmente, los capítulos veintinueve y treinta contienen la suplantación de los efectos de los espectáculos paganos por los cristianos, con la llegada de Cristo y el juicio final: "En ese momento, los actores trágicos se oirán más, y es manifiesto que más las voces de su propia desgracia; entonces los pantomimos serán reconocidos, mucho más sueltos por el fuego; entonces los atletas se contemplarán, no en las palestras, sino en un fuego hiriente, excepto que no quiera en ese momento verlos y prefiera para éstos refugiarme en una visión que no me fastidie, puesto que se ensañaron contra el Señor" (30.5). De este manera un tanto gráfica el De Spectaculis de Tertuliano nos presenta la prohibición de los espectáculos a los cristianos por la fe, la verdad y la disciplina (1), justificándose dicha prohibición porque las cosas creadas en los espectáculos están apartadas de su verdadera finalidad (2); de ahí que las Sagradas Escrituras prescriban su abstinencia (3), puesto que la idolatría preside este tipo de juegos (4). Los espectáculos se muestran, pues, idolátricos por sus orígenes (5), por sus títulos (6), por sus ceremoniales, especialmente el del circo (7), por los lugares donde se producen (8), por las técnicas empleadas, sobre todo las del circo (9), describiéndose tal idolatría en el teatro (10), en el estadio (11) y en el anfiteatro (12). El capítulo 13 supone una reflexión a modo de conclusión de una hipotética primera parte. La segunda se abriría con la consideración de los espectáculos como contrarios a la disciplina que prohibe la concupiscencia (14) y las pasiones (15), evitándose en [101]
Betancor - Santana - Vilanou la medida de lo posible el frenesí del circo (16), la falta de pudor del teatro (17), la vanidad del estadio (18) y la crueldad del anfiteatro (19). En la tercera parte se apuntan las incompatibilidades de los espectáculos con Dios gracias a la verdad divina, inmutable (20) que se ve amenazada por la incoherencia de la conducta pagana en el espectáculo (21) y por los artistas (22), además de la instigación diabólica para que constituyan una mofa de Dios (23). El diablo y su mentira, presentes en los espectáculos, pretenden que el hombre se corrompa (24), exponiendo al cristiano a la tentación y al sacrilegio (25), azuzándolo para que acuda ciegamente a ellos (26) y para que se deje disuadir por el falso placer (27). Los verdaderos placeres no están en el mundo físico camal (28). Los cristianos tienen placeres y espectáculos condignos a su fe en este mundo (29) y en el otro (30). El mensaje de Tertuliano se transmitió de generación en generación, y en la misma Cartago aparece en el devenir de los años un nuevo De Spectaculis, durante mucho tiempo atribuido a San Cipriano, pero asignado modernamente a un clérigo de su escuela llamado Novaciano. En su mayor parte se inspira en la obra de Tertuliano, resumiéndola, imitándola y parafraseándola. Sin embargo, no se trata de un mero ejercicio de estilo. Como demuestra el primer capítulo, el autor es un pastor que se inquieta al ver a sus fíeles dar la vuelta a las Sagradas Escrituras y al considerar los placeres de los espectáculos, no como una falta, sino como un entretenimiento sin malicia. A comienzos del siglo IV los espectáculos adquirieron una importancia tal que de su organización se encargaba un alto fiíncionario, el tribunus voluptatum. La concurrencia a los juegos fue tal que se pedía insistentemente que las representaciones teatrales y otros juegos no tuvieran lugar en domingo, pues la gente prefería el circo a la iglesia. Pero si el De Spectaculis no tuvo una incidencia notable sobre la vida cotidiana de los cristianos de Cartago, parece que sí la tuvo al menos en las normas de la disciplina eclesiática y en la fórmula bautismal. A partir de este tratado, los clérigos se ocuparán, por un lado, de negar el acceso al bautismo a las gentes de los espectáculos, y de otro, explicar la renuncia bautismal a Satán como renuncia a los espectáculos y a los placeres del mundo. San Cipriano indica al pantomimo que debe renunciar totalmente a su actividad si quiere continuar dentro de la comunidad cristiana. La tradición apostólica excluye del bautismo al actor, al auriga que lucha y toma parte en los certámenes, al gladiador, al cazador-de la arena (venator), e incluso al funcionario relacionado con los juegos de gladiadores. El Concilio de Elvira, hacia el 300, excomulga al auriga y al pantomimo que se mantengan en su ofício y en su arte. El Concilio de Arles en el 314 decide no dar la comunión a las personas que participan en las carreras del circo y a la gente de teatro. Paralelamente se insiste en señalar que la renuncia a los demonios debe acompañarse de una renuncia efectiva a lo que en el mundo testimonia su poder. Cesarlo de Arles, a la pregunta ¿cuáles son [102]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo las pompas del diablo?, responde en primer lugar "todos los espectáculos de furor, de sangre, de ignominia", términos que recuerdan a las palabras de Tertuliano. Se observa, pues, que ante la dificultad de extirpar de los cristianos el gusto por los espectáculos, al menos Tertuliano les hace concebir un enorme sentimiento de culpa. Desde el punto de vista literario, su influencia se deja sentir hasta al menos el siglo XVII, en el que el padre Bossuet se siente amplio deudor de Tertuliano. Durante los siglos III y IV no hay apologista griego o romano que no haya emitido su juicio contra los espectáculos. El primero que parte de esta obra es Minucio Félix. La utilización que hace de ella Novaciano es tan extensa que podemos usar su texto para comprender el de Tertuliano. San Cipriano conocía el tratado como el resto de su obra, tal como se advierte en Ad Donatum. Comodiano, Amobio, Lactancio, Zenón de Verona son tributarios en mayor o menor medida del De Spectaculis y el mismo San Agustín participa de los principales temas que en él se contienen. Si bien San Ambrosio marca las distancias con el de Cartago, San Jerónimo se convierte en su fan más entusiasta. En el siglo V Salviano, en plena invasión bárbara, utilizará los argumentos de Tertuliano en su De Spectaculis, así como también un siglo después Severo de Antioquía. La obra será objeto de minucioso análisis por parte de Isidoro de Sevilla en sus Etimologías (libro XVIII). A partir de esta fecha un largo silencio hasta el Renacimiento, motivado sin duda por el catálogo de herejías y los propios errores de Tertuliano ante los ojos de la Iglesia medieval. Todavía Rousseau, en una carta sobre los espectáculos remitida a D'Alambert, censura el teatro como medio de recreación pública. [103]
3.3. Tertuliano "DE SPECTACVLIS" Texto latino y traducción al castellano
Betancor - Santana - Vilanou DE SPECTACVLIS 1.1. Qui status fidei, quae ratio ueritatis, quod praescriptum disciplinae inter cetera saecularium errorum etiam spectaculorum uoluptates adimat, Dei serui, cognoscite, qui cum máxime ad Deum acceditis, recognoscite, qui iam accessisse uos testificati et confessi estis, ne aut ignorando aut dissimulando quis peccet. 2. Tanta est enim uis voluptatum, ut et ignorantiam protelet in occasionem et conscientiam corrumpat in dissimulationem. 3. Ad utrumque adhuc forsan alicui opiniones ethnicorum blandiantur, qui in ista causa adversus nos ita argumentari consuerunt: nihil obstrepere religioni in animo et in conscientia tanta solacia extrinsecus oculorum uel aurium nec uero Deum offendi oblectatione hominis, qua saluo erga Deum metu et honore suo in tempore et suo in loco frui scellus non sit. 4. Atquin hoc cum máxime paramus demonstrare, quemadmodum ista non competant uerae religioni et uero obsequio erga verum Deum. 5. Sunt qui existimant Christianos, expeditum morti genus, ad hanc obstinationem abdicatione uoluptatum erudiri, quo facilius uitam contenmant amputatis quasi retinaculis eius nec desiderent, quam iam superuacuam sibi fecerunt, ut hoc consilio potius et humano prospectu, non diuino praescripto definitum existimetur. 6. Pigebat scilicet etiam perseuerantes in tantis uoluptatibus propter Deum mori. Quamquam etsi ita esset, tam apto consilio tantae obstinatio disciplinae debebat obsequium. ' Obsérvese la enumeración de las armas del cristiano para enfrentarse a la idolatría de los juegos: fldes (fe), veritatis (verdad) y disciplina (disciplina). Desde el punto de vista estilístico la correlación qui... quae... quod. ^ Dei serví, expresión utilizada por los cristianos para designarse a sí mismos. ^ El temor de Dios (metu) es un pilar fundamental para la vida cristiana. " El texto latino repite tres veces el mismo adjetivo para expresar una idea análoga a la expresada al comienzo del capítulo: vera religioni, vero obsequio, verum Deum. [106]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo Tertuliano "DE SPECTACVLIS" I.l. Qué mantenimiento en la fe, qué proporción de verdad, qué reglamento de la disciplina' entre los demás extravíos profanos prohibe los placeres de los espectáculos, siervos de Dios,^ conoced de qué manera podéis acercaros a Dios totalmente, reconoced de qué modo vosotros que habéis dado testimonio y os habéis confesado, podéis acercaros a él, para que nadie peque, bien por desconocimiento, bien porque lo pase por alto. 2. Pues tan grande es la fuerza de los placeres que no sólo conduce a la ignorancia en el momento propicio sino también corrompe la conciencia en fingimiento. 3. En uno y otro caso quizás las opiniones de los paganos favorezcan a alguno, puesto que en esta causa contra nosotros solían argumentar del modo que sigue: un consuelo fuera de los ojos y de los oídos en nada molesta al culto en su espíritu y en su alta conciencia, ni en realidad, ofendí a Dios con la diversión del hombre en la que estoy a salvo por el temor a Dios^ y disfruté de un crimen que no lo era por su consideración en el tiempo y por su circunstancia. 4. No obstante, nos disponemos a mostrar, sobre todo, esto, cómo no concuerdan con el verdadero culto y con la recta obediencia hacia el Dios verdadero."* 5. Hay quienes consideran que los cristianos, linaje presto a la muerte, se educan en este firmeza^ en la renuncia de los placeres, de tal forma que con facilidad desprecian la vida, tras cortar los lazos con ella, y que no la echan de menos, convirtiéndola en algo superfino para ellos, hasta tal punto que se considera que esto se delimita mejor por la decisión y la perspectiva humana que no por la prescripción divina. 6. Y es evidente también que los que continúan en tan grandes placeres se arrepienten ante Dios al morir.^ Pero aunque fuera así, tal firmeza en una instrucción de tal envergadura estaría obligada mediante una decisión apropiada a la obediencia. ^ La palabra obstinationem "firmeza" es un término desfavorable en boca de los paganos, designando más bien la testadurez y la terquedad. Sin embargo, para Tertuliano implica una constancia y perseverancia dignas de admiración. ^ Los paganos no podían comprender el acto cristiano del martirio como resultado del amor de Dios, y por ello calificaban a los cristianos como insani "locos". [107]
Betancor - Santana - Vilanou II. 1. lam uero nemo est qui non hoc quoque praetendat: omnia a Deo instituta et homini attributa, sicut praedicamus, et utique bona omnia, ut boni auctoris; Ínter haec deputari uniuersa ista, ex quibus spectacula instruuntur, equum uerbi gratia et leonem-et uires corporis et uocis suauitates; igitur ñeque alienum uideri posse ñeque inimicum Deo, quod de conditione constet ipsius, ñeque cultoribus Dei de<s>putandum, quod el non sit inimicum, quia nec alienum. 2. Plañe et ipsae extructiones locorum, quod saxa, quod caementa, quod marmora, quod columnae Dei res sunt, qui ea ad instrumentum terrae dedit; sed et ipsi actus sub cáelo Dei transiguntur. Quam sapiens argumentatrix sibi uidetur ignorantia humana, praesertim, cum aliquid eiusmodi de gaudiis et de fructibus saeculi metuit amittere. 3. Plures denique in nenias, quos magis periculum uoluptatis quam uitae auocet ab hac secta. Nam mortem etiam stultus ut debitam non extimescit, uoluptatem etiam sapiens ut innatam non contemnit, cum alia non sit et stulto et sapienti uitae gratia nisi uoluptas. 4. Nemo negat, quia nemo ignorat, quod ultro natura suggerit, Deum esse uniuersitatis conditorem eamque uniuersitatem tam bonam quam homini mancipatam. 5. Sed quia non penitus Deum norunt nisi naturali iure, non etiam familiari, de longinquo, non de próximo, necesse est ignorent, qualiter administran iubeat quae instituit, simul quae uis sit aemula ex aduerso adulterandis usibus diuinae conditionis quia ñeque uoluntatem ñeque aduersarium noueris eius quem minus noueris. 6. Non ergo hoc solum respiciendum est, a quo omnia sint instituta, sed a quo conuersa. Ita enim apparebit, cui usui sint instituta, si appareat, cui non. ' Equum, leonem, vires corporis, vocis suavitatis. Estos vocablos nos sugieren los cuatro tipos de espectáculos a los que se dirige Tertuliano: las carreras del circo, los juegos del anfiteatro, los ejercicios gimnásticos y el teatro. ' La palabra argumentatrix es un hápax portador del matiz despreciativo que tiene a menudo argumentari. ' Los gaudia saeculi expresan los festejos públicos que tenían lugar con motivo de un evento feliz, mientras que fructus señala más bien el relajamiento y el exceso de los espectáculos. Se trata del mundo corrompido por Satán (saeculum) ante el que el cristiano debe estar atento. '" El tema del alma cristiana para quien Dios se descubre en su naturaleza, fuera de toda revelación, sigue en cierta medida los dictados de Varrón que consideraba que Dios era un alma motu ac ratione mundum gubernantem {Aug.C.DA3\). " Según el derecho natural, todos los seres humanos son hermanos por su naturaleza humana iure naturae matris unius. Tertuliano añade una hermandad universal más elevada que les hace hermanos de un mismo padre qui unum patrem Deum agnoverunt. Esta circunstancia les hará pasar de la ignorancia ex uno útero ignorantiae a la luz de la verdad. [108]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo II. 1. Además, no hay nadie que no pretenda también esto: todas las cosas fueron dispuestas por Dios y asignadas al hombre, como hemos dicho públicamente, y principalmente, todas las cosas buenas a través de un buen maes^- tro; entre éstas se incluyen todas esas de las que se llenan los espectáculos, por ejemplo, el caballo, el león, la fuerza del cuerpo, los encantos de la vozJ Y así no puede parecer extraño ni enemigo para Dios lo que consta de su propia creación, ni se ha de quitar a los fieles de Dios lo que no es dañino para él, puesto que no le es extraño. 2. Ciertamente, las mismas construcciones de edificios, a saber, rocas, piedras para edificar, mármoles y columnas son cosas de Dios que proporcionó como materiales de la tierra. Pero también todas estas mismas actividades se concluyen bajo el cincel de Dios. La ignorancia humana parece argumentar^ esto conociéndolo para sí misma, sobre todo, cuando tuvo miedo de renunciar a algo de tal clase sobre los placeres y goces del mundo.^ 3. En fin, encontrarás muchos a quienes el peligro del placer les distrae más que el de la vida según esta forma de pensar. Pues, en efecto, el insensato no tiene miedo de la muerte a la que estamos destinados, ni desprecia, en verdad, el placer natural conociéndolo, cuando las otras cosas salvo el placer no tienen encanto en la vida tanto para el insensato como para el prudente. 4. Nadie niega puesto que nadie ignora lo que la naturaleza nos sugiere más allá,^° que Dios es el creador del universo y esta universalidad es tan buena que hace al hombre dueño. 5. Pero puesto que no conocen a Dios profundamente salvo por el derecho natural^^ y no por el familiar, ignoran de lejos y no intimamente que es necesario^^ de qué modo manda que se administre lo que instituyó, y al mismo tiempo qué clase de fuerza es la rival, por el lado opuesto,'^ en los usos corrompidos de la creación divina,^"* puesto que no podéis conocer su voluntad ni a su adversario a quién podéis conocer en menor medida. 6. Por consiguiente, no sólo se ha de considerar esto, por quién fueron instituidas todas las cosas, sino también por quién se les dio la vuelta.'^ Así, en efecto, se mostrará que fueron instituidas para este fin, y si se demuestra, no para aquel. '^ Necesse et ignorent. La ignorancia de los paganos viene dada por la diferencia de estatus entre ellos mismos y los cristianos. '^ Ex diverso. Locución muy frecuente en Tertuliano que designa las posiciones de la parte contraria. ''' El demonio se constituye en el rival antagonista del Creador, intentando crearse a sí mismo. De ahí que a menudo se le califique como aemidus Dei. Sin embargo, su esfera de acción queda muy limitada, ya que su creación no es más que una falsificación (aduiterlum) de la verdadera naturaleza de las cosas, quedándose reducido su ámbito de acción a la utilización que hace de las mismas (iisus). En este sentido, Satán y sus ángeles son considerados como los inventores de las artes y de las técnicas. '^ A giio... instituía sed a quo conversa. El leit-motiv de la obra de Tertuliano. Se observa la costumbre de este padre de la Iglesia por aclara cualquier tema a través de su contrario. Este fenómeno estilístico de la enantiosis o apareamiento de contrarios reponde al viejo sistema hipocrático de la alopatía o contraría contrariis curantur, es decir, el procedimiento terapéutico por el que una enfermedad se cura a base de sus opuestos. [109]
Betancor - Santana - Vilanou 7. Multum interest inter corruptelam et integritatem, quia multum est inter institutorem et interpolatorem. Ceterum omnes species mallorum, quae etiam ethnici ut indubitata et prohibent et defendunt, ex operibus Dei constant. 8. Vides homicidium ferro ueneno-^nagicis deuinctionibus perfíci : tam ferrum Dei res est quam herbae, quam angeli. Numquid tamen in hominis necem auctor ista prouidit ? Atquin omnem homicídii speciem uno et principali praecepto interimit : Non occides. 9. Proinde aurum, aes, argentum, ebur, lignum et quaecumque fabricandis idolis materia capiatur, quis in saeculo posuit nisi saeculi auctor Deus? Numquid tamen, ut haec aduersus ipsum adorentur ? Atquin summa offensa pennes illum idololatria. Quid non Dei est quod Deum offendit ? Sed cum offendit, Dei esse desiit, et cum desiit, offendit. 10. Ipse homo, omnium flagitiorum actor, non tantum opus Dei, nerum etiam et imago est; et tamen et corpore et spiritu desciit a suo institutore. Ñeque enim oculos ad concupiscentiam sumpsimus et linguam ad maliloquium et aures ad exceptaculum maliloquii et gulam ad gulae crimen et uentrem ad gulae societatem et genitalia ad excessus impudicitae et manus ad uim et gressus ad uagam uitam, aut spiritus ideo insitus corpori, ut insidiarum et fraudum et iniquitatum cogitatorium fíeret. Non opinor. 11. Nam si omnem malignitatem et si tantum malitiam excogitatam deus exactor innocentiae odit, indubitate quaecumque condidit non in exitum operum constat condidisse quae damnat, licet eadem opera per ea quae condidit administrentur, quando haec sit tota ratio damnationis, peruersa administratio conditionis a conditis. "^ Nótese el paralelismo y el fuerte quiasmo entre multum interest I multum est inter, y entre integritatem I institutorem, corruptelam I interpolatorem. El término interpolator con el que se designa a Satán es un neologismo, que junto a las acepciones peyorativas de su familia, interpolatio e interpolare, manifiestan la adulteración, la falsificación y el revoque efímero. La acción nefasta del demonio altera la creación cuya pureza original (integritas) se transforam en corruptela. "Las devinctiones engloban todos los procedimientos mediante los que se podrán liar y encadenar de lejos a las víctimas. La creencia incluso de que se podía matar a distancia mediante encantamientos, al invocar fuerzas espirituales (divinidades, demonios o almas de personas muertas) es común en toda la Antigüedad, también entre los cristianos. La originalidad estriba en pensar que son los ángeles caídos los que sirven de intermediarios en este tipo de operaciones. [110]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo 1. Pues existe gran diferencia entre la depravación y la pureza, porque hay mucha entre el maestro y el falsificador.'*' Por lo demás, todas las clases de males que los paganos prohiben y defienden como evidentes, están formadas de las obras de Dios. 8. Ves que se comete un homicidio con un puñal, con veneno, mediante sortilegios: el puñal es una cosa tan de Dios como la hierba o un ángel." ¿Es que acaso el creador previo estas cosas'^ relativas al asesinato del hombre? Por lo demás, suprime todo tipo de homicidio con un solo mandamiento esencial: No matarás. 9. Por consiguiente, el oro, el bronce, la plata, el marfil, la madera y cualquier material que se tome'' para hacer imágenes, ¿quién las puso en el mundo salvo Dios, creador del mundo?, y, sin embargo, ¿por qué acaso se veneran estas cosas contra él mismo? Pues la idolatría en manos de aquel supone un gran agravio. ¿Qué cosa no es de Dios y molesta a Dios? Porque cuando le molestó dejó de ser de Dios, y cuando dejó de ser le molestó.^" 10. El mismo hombre, ejecutor de todo tipo de acciones vergonzosas, no sólo es obra de Dios sino también es su imagen, y sin embargo, se separó^' de su maestro por el cuerpo y por su espíritu. Y, en efecto, no tomamos los ojos para la concupiscencia, ni la lengua para la maledicencia,^^ ni los oídos para lo que se recibe de la maledicencia, ni la boca para el delito de la gula, ni el vientre para la reunión de la gula, ni los genitales para escape de la deshonestidad, ni las manos para la violencia, ni los pasos para una vida errante, ni un alma sembrada en un cuerpo para que se convierta en sede de traiciones, engaños e injusticias.^^ Opino que no. 11. Pues si Dios, inspector de la inocencia, aborrece todo tipo de envidia, y en mayor medida, la maldad premeditada, sin duda alguna es evidente que todo lo que creó y que luego condena, lo hizo no al final de sus obras, aunque estas mismas obras se lleven a cabo por medio de aquellas que creó, cuando éstas se convierten en un estado total de condenación, pervertida la administración de su creación por los seres creados. '* Ista. Usualmente empleada por Tertuliano como pronombre de la segunda persona. Quizá en relación con vis: "estas cosas de las qué hablas". " Captatur se emplea habitualmente para designar un abuso de poder, un apartamiento o una usurpación. ^^ Adviértase este tipo de razonamiento circular: offendit... offendit... desiit... desiit, offendit. ^' Descivit. Todos los empleos de este verbo en Tertuliano reflejan la idea de abandono y separación. ^- Maliloquium, creación de Tertuliano al igual que exceptaculum, hápax. ^^ Tertuliano nos proporciona un resumen sobre el verdadero destino de la boca, de la lengua, del corazón, de las manos, creados para la alabanza, la verdad, el trabajo y la generosidad. [111]
Betancor - Santana - Vilanou IV. 1. Ne quis argumentari nos putet, ad principalem auctoritatem conuertar ipsius signaculi nostri. Cum aquam ingressi Christianam fidem in legis suae uerba profitemur, renuntiasse nos diabolo et pompae et angelis eius ore nostro contestamur. 2. Quid erit summum atque praecipuum, in quo diabolus et pompae et angeli eius censeantur, quam idololatria ? Ex qua omnis immundus et nequam spiritus ut ita dixerim, quia nec diutius de hoc. 3. Igitur si ex idololatria uniuersam spectaculorum paraturam constare constiterit, indubitate praeiudicatum erit et iam ad spectacula pertinere renuntiationis nostrae testimoniumm in lauacro, quae diabolo et pompae et angelis eius sint mancipata, scilicet per idololatrian. 4. Commemorabimus origines singulorum, quibus incunabulis in saeculo adoleuerint, exinde títulos quorundam, quibus nominibus nuncupentur, exinde apparatus, quibus superstitionibus instruantur, tum loca, quibus praesidibus dicentur, tum artes, quibus auctoribus deputentur. Si quid ex his non ad idolum pertinuerit, id ñeque ad idololatrian ñeque ad nostram eierationem pertinebit. ^^ Aquam ingressi. El bautismo se realizaba por inmersión mediante tres respuestas rituales referidas a las tres personas de la Trinidad. Esta renuncia se llevaba a cabo al parecer, antes de la entrada en el agua y el nuevo fiel con esta acción confirmaba la renuncia ya ejercida en la iglesia, que luego repetía en el baptisterio. La afirmación de su fe comprendía la renuncia a Satán y a su pompa. En la iglesia el obispo le imponía sus manos mientras el catecúmeno renunciaba al diablo, a sus pompas y a sus ángeles. En el baptisterio repetía el mismo rito, entraba en el agua y experimentaba tres inmersiones en las que debía contestar en cada una para afianzar su fe, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Finalmente salía del agua y tomaba leche y miel. ^' Las pompae se refieren a todas las manifestaciones del culto idolátrico, a todo lo que está al servicio de los demonios in universa serie humanae superstitionis como señala Tertuliano en Idol.l2.5. Angeli eius indica a los ángeles rebeldes que en la práctica no se distinguen de los demonios, principales fautores de la idolatría. » [118]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo IV. 1. Nadie pensará que nosotros discutimos para que se vuelva a la originaria autoridad de nuestra misma señal de la cruz. Cuando entramos en la fe cristiana por medio de las palabras de su precepto declaramos mediante el agua e invocamos con nuestra boca que renunciamos al diablo, a su pompa y a sus ángeles.^^ 2. ¿Y qué podría haber más importante y de mayor trascendencia que la idolatría por lo que el diablo, sus pompas y sus ángeles se valoran?^^ De la que todo es impuro y el espíritu vicioso, como ya había dicho, pues no quiero hablar de este asunto por más tiempo. 3. Así pues, si hubiera establecido que toda la preparación de los espectáculos parte de la idolatría, sin duda sería un prejuicio y el testimonio de nuestra renuncia en el bautismo concemería ya a los espectáculos que habían sido cedidos al diablo, a su pompa y a sus ángeles, sin duda, por medio de la idolatría.^"* 4. Recordaremos los orígenes de cada uno de ellos, mediante qué principios se pudieron desarrollar en el mundo, luego los títulos de algunos, mediante qué nombres se denominaron, de ahí su suntuosidad, mediante qué supersticiones se construyeron, luego su situación, mediante qué protectores se difundieron, después su doctrina, y a qué autores se atribuyeron.^^ Si algo de estas cosas no hubiera concernido al ídolo, esto no pertenecería ni a la idolatría ni a nuestra renuncia.^^ •''• Tertuliano inaugura la técnica de la prescripción, consecuencia lógica e ineluctable que deriva normalmente de las premisas. Lavacrum había sido empleado por los paganos como baño purificador. Aplicado al bautismo se documenta en la ítala y en los autores posteriores a Tertuliano. Mancipata trata sobre una verdadera manumisión del diablo y del aparato idolátrico sobre los espectáculos. •'' Origines... titulas... apparatus... loca... artes. Las cinco proposiciones que serán tratadas en los capítulos 5-12 (origines y títulos en 5 y 6; ceremonias, lugares y técnicas de los juegos del circo respectivamente en los capítulos 7-9, y en los tres siguientes los juegos escénicos, los juegos atléticos y los juegos del anfiteatro). ^^ El término eieratio no se encuentra más que aquí; no obstante. Tertuliano emplea usualmente eierare para evocar el juramento mediante el que el cristiano renuncia a los ídolos el día de su bautismo. [119]
Betancor - Santana - Vilanou V. 1. De originibus quidem ut secretioribus et ignotis penes plures nostrorum artius nec aliunde investigandum fuit quam de instrumentis ethnicalium litteraram. 2. Extant auctores multi, qui super ista re commentarios ediderunt. Ab his ludorum origo sic traditur : Lydos ex Asia transvenas in Etruria consedisse Timaeus referí duce Tyrreno, qui fratri suo cesserat regni contentione. Igitur in Etruria inter ceteros ritus superstitionum suarum spectacula quoque religionis nomine instituunt. Inde Romani arcessitos artifíces mutuantur itemque enuntiationem, ut ludii a Lydis uocarentur. 3. Sed etsi Varro ludios a ludo, id est a lusu, interpretatur, sicut et Lupercos ludios appellabant, quod ludendo discurrant, tamen eum lusum iuuenum et diebus festis et templis et religionibus reputat. 4. Nihil iam de causa uocabuli, cum rei causa idololatria sit. Nam et cum promiscué ludi Libérala uocarentur, honorem Liberi patris manifesté sonabant. Libero enim a rusticis primo fíebant ob beneficium quod ei adscribunt demonstrata gratia vini. 5. Exinde ludi Consualia dicti, qui initio Neptunum honorabant. Eundem enim et Consum uocant. Dehinc Ecurria ab equis Marti Romulus dixit ; quamquam et Consualia Romulo defendunt, quod ea Conso dicauerit deo, ut uolunt, consilii, eius scilicet, quo tune Sabinarum uirginum rapinam militibus suis in matrimonia excogitauit. 6. Probum plañe consilium et nunc quoque inter ipsos Romanos iustum et licitum, ne dixerim penes deum. Facit enim et hoc ad originis maculam, ne bonum existimes quod initium a malo accepit, ab impudentia, a uiolentia, ab odio, a fratricida institutore, a filio Martis. ^' La literatura profana será el material principal del que Tertuliano extraiga sus armas para confundir a sus adversarios. ^* Numerosos autores parecen haber tratado sobre los orígenes del teatro, pero en los mejores casos sólo se han conservado breves fragmentos. Tertuliano cita a Timeo, a Varrón, a Pisón y a Suetonio. '' Timeo de Tauromenio, historiador griego del siglo III a.C, cuyos fragmentos son tan escasos que no nos permiten extraer conclusiones definitivas sobre el origen de los etruscos (FGrH 566). "" Estos espectáculos comprendían las danzas de los histriones, los juegos atléticos, las carreras de carros y los combates de gladiadores. "" Consciente de la fragilidad de las etimologías que aduce por simple aproximación. Tertuliano tiene prisa por acabar con estos juegos verbales para centrajse en el fondo del problema. [120]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo V.l. Sobre los orígenes más secretos y desconocidos puestos en manos de muchos de los nuestros se ha investigado de una manera más escasa que sobre las herramientas^'' de las cartas paganas. 2. Existen muchos autores que han publicado comentarios sobre esta cuestión.^^ Y así se señala el origen de los juegos por éstos: Timeo^' refiere que los lidios, que procedían de lejanas tierras de Asia, se establecieron en Etruria, siendo general Tirreno, que había cedido a su hermano el poder del reino. Y así, en Etruria, entre las restantes costumbres de sus supersticiones crearon también los espectáculos con el nombre del culto'"'. Luego, los romanos tomaron prestado los rebuscados modelos e igualmente su enunciación, de tal modo que los juegos se llamaron así, «ludi» a partir de los lidios. 3. Pero aunque Varrón interpreta "juegos" a partir de «ludo», esto es, a partir de "pasatiempo", de la misma forma que llamaban a los bailarines "lupercos", puesto que corrían de una parte a otra jugando, sin embargo, considera que es un pasatiempo de jóvenes en días de fiesta, dentro de los templos y en ceremonias religiosas. 4. Nada ya sobre la cuestión del término como no sea la idolatría su causa."^' Pues como confusamente los juegos se denominasen Liberalia, se celebraban públicamente en honor del padre Líber."^^ Y, en efecto, se ofrecían sacrificios en honor a Líber, al principio por los campesinos debido al beneficio que le atribuían, manifiesta la calidad del vino. 5. Después los juegos se llamaron Consualia, que en su comienzo honraban a Neptuno.'*^ Pues a éste también le llaman Conso. A partir de aquí, Rómulo las denominó Ecurria, por los caballos de Marte. Aunque también los Consualia defienden a Rómulo, puesto que había dedicado estos juegos al dios Conso, como quieren, de una decisión, es decir, de la suya, por la que entonces preservó el robo de las vírgenes sabinas que había encontrado para el matrimonio con sus soldados. 6. Una decisión completamente adecuada también entonces entre los propios romanos, justa y lícita, pero no diría que en manos de Dios."^"* Y en efecto esto también provoca una mancha en el origen, para que no consideres como bueno algo cuyo inicio se tomó de lo malo, de la imprudencia, de la violencia, del odio, del instructor fratricida, del hijo de Marte."*^ *-^ Liberi Patris. El culto de Líber, viejo dios itálico de la fecundidad remonta a una época muy antigua. Su fiesta figura en el calendario más antiguo que conocemos. Se le identifica de ordinario con Baco. ''^ Dionisio de Halicarnaso remontaba la fiesta hasta el acadio Evandro. Hoy día la crítica reconoce en Conso a un antiguo dios agrario cuya función consistía en vigilar la conservación del grano en los silos. Tito Livio en 1.9.6 explica la denominación de estos juegos que Tertuliano sigue al pie de la letra. •*" Para los juristas de la época de Tertuliano ningún matrimonio se consideraba válido sin el consentimiento mutuo. El rito folclórico del paso del umbral recordaba y perpetuaba el famoso Rapto de las Sabinas transmitido por la tradición. Parece que el cartaginés tuvo presente esta costumbre. ••^ Malo, impudentia, violeníia, odio... Obsérvese la progresión que, cuidadosa por perseguir ante todo la idolatría, provoca el mayor crimen en Rómulo, al ser hijo de Marte y al haber dado muerte a Remo. [121]
Betancor - Santana - Vilanou 7 .Et nunc ara Conso illi in circo demersa est ad primas metus sub térra cum inscriptione eius modi: CONSVS CONSILIO MARS DVELLO LARES COILLO POTENTES. Sacrifícant apud eam nonis luliis sacerdotes publici, XII. Kal. Septembres flamen Qttirinalis et uirgines. 8. Dehinc idem Romulus loui Feretrio ludos instituit in Tarpeio, quos Tarpeios dictos et Capitolinos Piso tradit; post huno Numa Pompilius Marti et Robigini fecit (nam et robiginis deam fínxerunt) ; dehinc Tullus Hostilius, dehinc Ancus Martius et ceteri quoque per ordinem quos et quibus idolis ludos instituerint, positum est apud Suetonium Tranquillum uel a quibus Tranquillus accepit. Sed haec satis erunt ad originis de idololatria reatum. "•^ Esta inscripción que nos presenta Tertuliano agrupa a Conso, a Marte y a los Lares, como el antiguo canto de los Frates Árvales, que asociaba a los Lares y a Marte con los Sentones, divinidades de las semillas. El sentido de este agrupamiento viene determinado por el estudio de los dominios de cada una de estas divinidades. DVELLO señala el carácter guerrero de Marte al que se evoca con este título en los Ambarvalia, como protector de la tierra, de todos los enemigos de las simientes: hombres o enfermedades. COILLO se considera una transcripción del griego koílo "cavidad", mientras que a los Lares siempre se les ha asignado la protección de un lugar. Se observa además el carácter arcaico de la palabra cotilo y su efecto aliterativo con duello, igualmente arcaica, y en cierta medida relacionada con consilio. "" Este sacrificio tenía lugar el 7 de julio en el altar de Conso. Gracias a los sacerdotes publici sabemos que existían otros sacrificios dedicados a otras divinidades agrarias a cuyo santuario sólo podían acceder las vestales y el Pontifex Maximus. "* El 21 de agosto, fecha que coincide con los Fasti Vallenses. Los calendarios señalan otra fiesta de Conso el 15 de diciembre. "^ Tito Livio en 1.10.5-6 no habla de juegos sino de un templo dedicado por Rómulo a Júpiter Feretrio para depositar los primeros despojos opimos. Este templo, que fue restaurado por Augusto, tenía una gran [122]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo 1. Y entonces un altar consagrado a Conso allí en el circo junto a las columnas cónicas quedó hundido bajo tierra con la siguiente inscripción: Conso para el juicio, Marte para la guerra, Los Lares poderosos en el interior de, las casas f"^ Los sacerdotes públicos realizan ofrendas junto a esta inscripción en la nonas de julio,'^'' y el flamen Quirinal (sacerdote de Rómulo) y las vestales el día 12 de las calendas de septiembre."*^ 8. Luego, el mismo Rómulo instituyó los juegos en honor de Júpiter Feretrio en Tarpeyo/^ juegos llamados Tarpeios que Pisón^^ transmitió como Capitolinos^K Después de éste, Numa Pompilio los hizo en honor de Marte y de Robigo (pues inventaron a la diosa del tizón).^-^ Luego Tullo Hostilio, después Anco Marcio y los demás instituyeron por sucesión estos juegos a estos ídolos, y así se estableció en las obras de Suetonio Tranquilo o bien Tranquilo las recibió de éstos.^^ Pero esto será suficiente sobre el pecado del origen de la idolatría. antigüedad, puesto que se conservaba el sílex utilizado por los feciales en los ritos de conclusión de un tratado. La existencia de juegos vendría dada por Ennio en sus Anuales. Por otro lado, Tarpeio era el nombre del monte Capitolio antes de que se descubriera una cabeza humana en los cimientos del templo de Júpiter, en el reinado de Tarquinio el Soberbio. ^° Se trata del analista L. Calpumio Pisón, cónsul en el año 133 a.C. '' Los Juegos Capitolinos tenían lugar en las idus de octubre. Tito Livio establece su creación en el año 390 a.C, tras la victoria de Camilo sobre los galos (5.50.4). Pero Plutarco sitúa precisamente en las idus de octubre el triunfo de Rómulo sobre los veyenes y se advertirá en el canto de triunfo de Camilo en Tito Livio como los soldados llaman a su general Romulus conditorque alter urbis, detalle que explica quizá la confusión entre los Juegos Capitolinos y los antiguos juegos Tarpeyos. '^ Diosa a quien se invocaba para preservar de! tizón a los cereales. Según Ovidio, Fastos 4.907 poseía un bosque sagrado a unas cinco millas de la Via Claudia. Sus fiestas se celebraban el 25 de abril, los Robigalia. Se advierte la ironía tácita de Tertuliano ante divinidades de menor rango calificadas de inútiles por los padres de la Iglesia. ^^ Suetonio había escrito una Ludrica Historia, perdida, de cuyas páginas dedicadas a los juegos nos puede dar una ligera idea las alusiones en la Vida de los doce Césares. [123]
Betancor - Santana - Vilanou VI. 1. Accedit ad testimonium antiquitatis subsecuta posteritasformam originis de titulis huius quoque temporis praeferens, per quos signatum est, cui Ídolo et cui superstitioni utriusque generis ludi notarentur. 2. Megalenses eniLm et ApoUinares, item Cere'ales et Neptunales et Latiares et Florales in commune celebrantur; reliqui ludorum de natalibus et soUemnibus regum et publicis prosperitatibus et municipalibus festis superstitionis causas habent. 3. ínter quos etiam priuatorum memoriis legatariae editiones parentant, id quoque secundum institutionis antiquitatem. Nam et a primordio bifariam ludi censebantur, sacri et fúnebres id est deis nationum et mortuis. 4. Sed de idololatria nüiil differt apud nos, sub quo nomine et titulo, dum ad eosdem spiritus perueniat, quibus renuntiamus. Licebit mortuis, licebit deis suis faciant, perinde mortuis suis ut diis faciunt; una condicio partís utriusque est, una idololatria, una renuntiatio nostra aduersus idololatrian. ^* Tras haber tratado los juegos cuyo origen más o menos legendario remontaba a los periodos itálico y monárquico. Tertuliano se ocupa ahora de los juegos de época histórica cuyas denominaciones tituli no han cambiado después de su fundación, huius quoque temporis y nos informa sobre el carácter idolátrico de sus orígenes, formas originis. Esto explica el que no haga mención de los ludi Romani ni de los ludi plebei, que se celebraban también en honor de Júpiter y eran los más importantes de Roma pero cuyos nombres no evocan nada relacionado con la idolatría. Aquí se dividen los juegos en dos categorías: los que honran a los dioses y los que conmemoran los aniversarios o festejan a los particulares, preferentementes difuntos. Esta clasificación entre juegos sagrados y juegos fúnebres le servirá más tarde para las demostraciones. En el primer caso la denominación muestra a qué ídolo se dirige la fiesta; en el segundo de qué superstición da testimonio. ^^ Los ludi Megalenses se celebraban del 4 al 10 de abril en honor de la Gran Madre y se habían instituido en el año 204 a.C; los ApoUinares, del 6 al 13 de julio, habían sido consagrados al dios durante la Segunda Guerra Púnica, en el año 212. Los Cereales, del 12 al 19 de abril; Los Neptunalia, según el calendario de Filócalo, el 22 y 23 de julio. En cuanto a los Feriae Latinae, sustituidos desde muy antiguo en honor de Júpiter Latial, se fijaba cada año según los cónsules al ocupar su cargo. Muy celebrados en época de Tertuliano, se componían de carreras en el Capitolio y de combates de gladiadores, y en el curso de los cuales se inmolaba un animal cuya sangre servía para rociar la estatua de Júpiter. Los juegos de Flora se desarrollaban entre el 28 de abril y el 3 de mayo. [124]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo VI. 1. La posteridad inmediatamente siguiente se acerca al testimonio de la Antigüedad, presentando el tipo de origen sobre los nombres de este período también, mediante quiénes se acuñó, a qué imagen y a qué superstición fueron asignados los juegos de cada clase.^"^ 2. En efecto, los relativos a Cibeles, los relativos a Apolo, y del mismo modo los relativos a Ceres, a Neptuno, a Los Lares y a Flora se celebran en común;^^ los restantes juegos sobre el nacimiento y la fiesta solemne de los reyes, sobre la prosperidad del estado y sobre las fiestas municipales tienen su origen en la superstición.^^ 3. Entre estos también las representaciones legatarias celebran sacrificios en recuerdo de sus difuntos particulares, y esto también según la antigüedad de su institución.^^ Pues también los juegos se valoraban desde el principio en dos tipos, los consagrados a los dioses, y los fúnebres, esto es, a los dioses de los gentiles y a sus muertos. 4. Pero desde la idolatría en nada difiere ante nosotros este nombre y denominación, mientras llega a estos mismos espíritus a los que renunciamos.^^ Estará permitido que honren a los muertos y que lo hagan a sus dioses del mismo modo que honran a sus muertos para que lo hagan a los dioses; existe de cada una de las partes una cláusula, por un lado, la idolatría, por otro, nuestra renuncia a la idolatría. ^* Las fiestas locales eran corrientes en las épocas de prosperidad de los reyes. También, las ciudades, no obstante, dedicaban juegos a los dioses de la metrópolis. Multitud de juegos conmemoran las dedicatorias de estatuas, de templos, de edificios varios o bien celebraban la gloria de los particulares. Los juegos que conmemoraban victorias eran prometidos a los dioses sobre los campos de batalla. Para Tertuliano todo acto de un magistrado como tal representa un compromiso con la religión oficial, independientemente de que éstos ofreciesen este tipo de juegos para festejar su elección. ^' Para estar seguros de recibir los honores después de la muerte, muchos particulares los preveían y los establecían por testamento. La mayor parte de estos juegos eran combates de gladiadores. La parentatio era el conjunto de honras fúnebres que se le rendían al muerto justo después de los funerales, después de la fecha aniversario de su fallecimiento. Consistían esencialmente en comidas y ofrendas alimenticias, lo que provoca la burla irónica de Tertuliano al calificarlas de "despensas". '* A los ojos de Tertuliano, toda ofrenda, todo hoinenaje hecho a los dioses, sirve en realidad para alimentar y honrar a los demonios que se esconden bajo los ídolos. La idea ya había sido apuntada por San Pablo / Cor.10.20; quae immolant gentes, daemonis immolant, tomándola del Deuteronomio 32.17 y del libro de Enoc, y de la que se hicieron eco entre otros, Justino y Taciano. [125]
Betancor - San tan a - Vilanou VIL 1. Communis igitur origo ludorum utriusque generis, communes et tituli, ut de communibus causis. Perinde apparatus communes habeant necesse est de reatu generali idololatriae conditricis suae. 2. Sed circensium paulo pompatior suggestus, quibus próprie hoc nomen 'pompa' praecedens, quorum sit in semetipsa probans de simulacrorum serie, de imaginum agmine, de curribus, de tensis, de armamaxis, de sedibus, de coronis, de exuuiis. 3. Quanta praeterea sacra, quanta sacrificia praecedant, intercedant, succedant, quot coUegia, quot sacerdotia, quot officia moueantur, sciunt homines illius urbis, in qua daemoniorum conuentus consedit. 4. Ea si minore cura per prouincias pro minoribus uiribus administrantur, tamen omnes ubique circenses illuc deputandi, unde et petuntur, inde inquinantur, unde sumunttur. Nam et riuulus tennis ex suo fonte et surculus modicus ex sua fronde qualitatem originis continet. 5. Viderit ambitio siue frugalitas cuius sit. Deum offendit qualiscumque pompa circi: etsi pauca simulacra circumferat, in uno idololatria est; etsi unam tensam trahat, louis tamen plaustrum est; quaeuis idololatria sordide instructa uel modice, locuples et splendida est censu criminis sui. ^' Es más que probable que muchos espectadores no viesen vínculo alguno entre un combate de boxeo, una comedia de Planto y la religión. Normalmente acudirían a los espectáculos a distraerse. Tertuliano insiste en volver sin tregua sobre el origen idolátrico de los juegos (idololatriae conditricis) para colocarlos constantemente en una posición de acusados. Conditricis suae "su fundadora", como Dido lo era de la ciudad de Cartago. ^^ Pompa praecedit. La descripción más completa que poseemos sobre la procesión que abría los juegos es la de Dionisio de Halicarnaso 7.72. Tertuliano omite la parte humana del cortejo para centrarse en el aspecto supersticioso de la pompa, de ahí que no se cite a los jóvenes a pie o a caballo, el desfile de competidores, los danzarines pírricos, los músicos, etc. Los simulacrorum serie, imaginum agmine evocan las dos fases de la superstición: estatuas de dioses o emperadores divinizados, imágenes de muertos en estatuas, bustos o retratos de cera. Las primeras eran llevadas al hombro sobre parihuelas o fercula y el público aplaudía a su paso (Ov. Ámo.3.2.45). Las segundas se transportaban sobre carros cuyo número variaba. Curribus, tensis, armamaxis se refieren a tres tipos de vehículos. La tensa es un carro sagrado destinado a llevar exuviae de los dioses hasta el pulvinar. Lo conocemos gracias a numerosas representaciones sobre todo de finales de la República: se trata de un coche de dos ruedas cuya caja rectangular oculta a la vista su contenido. Podía ser de marfil o de plata. Muchos pasajes de Dión Casio (61.16,4) designan bajo el nombre de armamaxa a un carro de cuatro ruedas tirado por elefantes que llevaba imagines de personajes que habían recibido honores divinos. Currus designa un carro que se distinguía del resto por su carácter divino: el del magistrado que presidía los juegos. Cuando Juvenal quiere evocar \a. pompa en 10.36 describe este carro único cuyo ocupante se identifica con Júpiter. La corona de amplio módulo que un esclavo sostiene sobre la cabeza del personaje es la corona etrusca que menciona Plinio en su H.N.'i'i.ll y que Tertuliano designa como un atributo de Júpiter. Tertuliano recuerda que las coronas de este tipo no están destinadas a colocarse sobre la cabeza, sino a tenerlas encima, arriba. Otras coronas aparecen también en los juegos: no nos referimos a las destinadas a los vencedores ni las que coronaban a [126]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo VIL 1. Común es, pues, el origen de los juegos de cada clase, comunes son sus denominaciones como comunes son sus causas. E igualmente es necesario que tengan preparativos comunes sobre el pecado de la idolatría general y de su fundadora.^' 2. Pero se trata de una organización algo más fastuosa que la de los juegos del circo, a los que particularmente precede esta palabra de "pompa", de los que existen en sí misma, reconociendo una sucesión de representaciones, una columna de imágenes sobre los carros de carreras, sobre los carros en los que se llevan las imágenes, sobre literas cerradas, sobre los asientos, sobre las coronas, sobre los adornos.^" 3. Además, cuántos objetos sagrados, cuántos sacrificios abren la marcha, quedan en medio y llegan después, qué cantidad de hermandades, qué cantidad de sacerdotes, qué cantidad de servicios se mueven, todo eso conocen los hombres de aquella ciudad en la que una asamblea de demonios se estableció.^' 4. Si estas celebraciones se administran con poco cuidado a través de las provincias por los pocos recursos, no obstante, en todas partes todos los juegos del circo han de considerarse allí desde donde se reclamen, y han de destruirse allí desde donde se tomen. Pues el tenue riachuelo de su manantial y la modesta ramita de su follaje contienen el modo de ser de su origen.*^ 5. Parecerá ostentación o moderación algo propio de éste. Cualquier pompa del circo ofende a Dios. Aunque se divulgen pocas imágenes, con una sola es idolatría. Aunque arrastres un carro, sin embargo, se trata del carro de Júpiter;^^ esta fuerza, conocida la idolatría de una manera sucia o moderadamente, es clara y fértil en el censo de su delito.^"^ los sacerdotes, sino a otras que no podían alcanzarse con la mirada ni ofrecer un carácter sagrado: servían para escoltar a los tensae a que tenían derecho los magistrados. Por otro lado, sedibus alude a la costumbre de consagrar los asientos en el teatro para perpetuar la presencia del difunto. Coronis, exuviis, simulacra, son sinónimas para designar los struppi o capita deonim: tiernas ramas realizadas en forma de coronas que se colocaban sobre los pulvinaria para figurar la presencia de los dioses. Se trata de una referencia muy arcaica en la que aún no se erigían estatuas a los dioses. *' Sacra... sacrificia. El primer término engloba no solamente los objetos sagrados sino todas las ceremonias de culto que no incluyen necesariamente los sacrificios, como lustraciones y comidas consagradas. Desconocemos qué ceremonia se desarrollaba en el Capitolio de donde partía la pompa. Dionisio de Halicarnaso 7.72 habla de sacrificios sangrientos que preceden a los juegos. Sin embargo, la presencia sobre la spina de altares encendidos, sobre muchos sarcófagos con escenas del circo, implica que tenían lugar al menos ofrendas de incienso y libaciones, quizás en el momento en el que las tensae se situaban sobre la spina en las salidas de los descansaderos. Collegia, sacerdotia officia remite a las tres categorías que asumían en Roma las funciones religiosas: particulares, magistrados y sacerdotes propiamente. Numerosos particulares se agrupaban en colegios, corporativistas o no, que se encargaban de la sepultura y del culto funerario. Existían también colegios sacerdotales: augures, pontífices, quindecemviri sacris faciundis. Daemoniorum conventus. Tertuliano aplica el término conventus a toda clase de reuniones, paganas o cristianas. Se ha querido ver una alusión a los tribunales de lo criminal que tenían los gobernadores de las principales ciudades de provincia. '^ Illuc deputandi mide et peíuntur. Este razonamiento se hace omnipresente en la obra de Tertuliano: no se puede juzgar una cosa más que remontándonos a su fuente. ^^ Plaustrum designa un carro destinado al transporte de los trabajos del campo. ''' Census en Tertuliano indica muy a menudo el origen. [127]
Betancor - Santana - Vilanou X. 1. Transeamus ad scaenicas, quarum et originem communem et títulos pares secundum ipsam ab initio ludorum appellationem et administrationem coniunctam cum re equestri iam ostendimus. 2. Apparatus etiam ex ea parte consortes, qua ad scaenam a templis et aris et illa infejicitate turis et sanguinis Ínter tibias et tubas itur duobus inquinatissimis arbitris funerum et sacrorum, dissignatore et haruspice. 3. Ita cum de originibus ludorum ad circenses transiimus, inde nunc ad scaenicos ludos dirigemus. A loci uitio theatrum proprie sacrarium Veneris est. Hoc denique modo id genus operis in saeculo euasit. 4. Nam saepe censores nascentia cum máxime theatra destruebant, moribus consulentes, quorum scilicet periculum ingens de lasciuia prouidebant, ut iam hic ethnicis in testimonium cedat sententia ipsorum nobiscum faciens et nobis in exaggerationem disciplinae etiam humanae praerogatiua. 5. Itaque Pompeius Magnus, solo theatro suo minor, cum illam arcem omnium turpitudinum exstruxisset, ueritus quandoque memoriae suae censoriam animaduersionem Veneris aedem superposuit et ad dedicationem edicto populum uocans non theatrum, sed Veneris templum nuncupauit, cui subiecimus, inquit, gradus spectaculorum. *^ Administrationem coniunctam cum re equestri remite a los preparativos comunes y en particular a la pompa común de todos los juegos, pero más desarrollada en los del circo. Estos últimos son designados en conjunto mediante la expresión res equestris, donde dicha técnica abre el conjunto del capitulo sobre las artes circi. *' Apparatus. La descripción de los apparatus del circo sugerían un despliegue rico y colorista que en el presente capítulo no se aprecia. No tenemos conocimiento de procesiones comparables a la pompa circensis para las Dionisias de Atenas. La pompa theatralis se abría como la del circo, mediante una danza de gente joven. El cortejo estaba formado por una parte de los actores según nos refiere Apuleyo en Metamorf.10.293: ad conseptum caveae prosequente populo pompático favore deducor, y esta, pompa daba la vuelta a la orquestra. Las víctimas y los sacerdotes necesarios en el sacrificio precedían a las representaciones, lo que explicaría el hecho de que Tertuliano presente este cortejo no como festivo sino como un cortejo de muerte. Infelicitate reincide en esta atmósfera malsana del cortejo fúnebre que se pretende dar a la pompa de los juegos. Tus et sanguis eran los dos elementos principales del sacrificio. Las tubae estaban presentes en los juegos junto a las tibiae. También acompañaban en los entierros y en los eventos militares. Duobus inquinatissimis designa al conductor de las pompas fúnebres que no tenía precisamente buena prensa y que se encontraba "manchado" diariamente por su contacto con los cadáveres, lo que le inhabilitaba para los cargos municipales. El arúspice, considerado como charlatán, no estaba mejor considerado. Tertuliano sitúa a este personaje entre los chulos, los asesinos, los envenenadores y demás astrólogos. También como diseccionador de cadáveres, sin duda para provocar en sus lectores la repulsa y repugnancia de su oficio. Desde un punto de vista estilístico se observa una superposición de las dentales en frecuentes homoioteleuton. *^ A loci vitio. Tertuliano sigue exactamente su plan: los lugares se sitúan después de los orígenes, los títulos y los apparatus. In saeculo evasit puede comparase con Apol.5.2 a propósito del nomen Chistianorum: in saecidum intravit. No se trata de un verso movedizo sino de una sólida implantación del lugar. [134]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo X. 1. Dirijámonos a las representaciones teatrales de las que hemos mostrado ya su origen común, sus análogos títulos según la misma denominación desde el comienzo de los juegos y su distribución unida con el asunto ecuestre.^^ X Igualmente los preparativos que participan de esta parte con la que se llega a la escena a partir de los templos y de los altares, y con aquella desgracia del incienso y de la sangre entre flautas y tubas, con dos jueces manchados de ceremonias fúnebres y sacrificios, el director de pompas fúnebres y el arúspice.^'' 3. Así como vamos de los orígenes de los juegos a los juegos circenses, de ahí ahora nos dirigiremos a las representaciones teatrales. Por el vicio del lugar el teatro es, particularmente, el santuario de Venus. De esta manera finalmente este tipo de trabajo logró llegar al mundo.^^ 4. Pues a menudo los censores destruían, sobre todo, los teatros que se iban creando, y velando por las costumbres se cuidaban de éstos, principalmente del gran peligro de la lascivia, de tal modo que este peligro iba a parar como testimonio entre los paganos, pues se producían opiniones de éstos mismos con nosotros, pero para nosotros con la prerrogativa de la exaltación de la formación humana.^' 5. Y así el gran Pompeyo, más pequeño que su único teatro, al haber levantado aquella ciudadela con todo tipo de ignominias, respetó la prohibición de los censores según la tradición y la prefirió como santuario de Venus, y convocando al pueblo mediante un edicto para su consagración, no la denominó teatro sino templo de Venus, al que ya nos hemos referido, dice, como antesala de los espectáculos.^" ^' Saepe... destruebant. No se trata de una exageración. Vitrubio 5.5.7 nos cuenta los numerosos teatros que se construían cada año en Roma. El montaje de las obras de estos edificios resultaban muy costosos, de ahí que la construcción de un teatro permanente supusiera una medida económica necesaria. Censores... moribus consulentes. El régimen morum revela en efecto sus atribuciones y la preocupación de preservarlos se evoca por Tácito en sus Anales 16.20.3. Tito Livio da fe de la destrucción de estos edificios en el libro 48.- destructum est tanquam inutile et nociturum publicis moribus. De lascivia. El término se emplea en Tácito por parte de los enemigos de los juegos quiquenales.' ceterum aholitos paulatim patrios mores functibus everti per accitam lasciviam. Praerogativa se decía de la centuria que llamada a votar la primera influía en el voto de las siguientes. La antigua severidad de los censores tenía dos consecuencias; una para los paganos, para quienes la prueba no tenía nada de excepcional ni de condenable; otra para los cristianos que van incluso más allá de los paganos en esta severidad puramente humana. '" Solo theatro suo minor. Plutarco en Pomp.42.9 cuenta que habiendo asistido a los concursos de poetas en Mitilene, Pompeyo, embelesado por la belleza del teatro mandó dibujar los planos del mismo con la intención de levantar en Roma uno parecido, pero más grande y más imponente.. La cavea con un diámetro de 150 metros podía albergar a más de 17.000 personas. Veneris aedem superposuit. Se refiere al templo en honor de Venus Victrix que Aulo Gelio glosa como Victoria. La empresa comenzó tras su tercer triunfo en el año 61 y fue acabada en el 55 a.C. Non theatrum sed Veneris templum nuncupavit. En su HN.1.1. Plinio no menciona más que el templo: Pompei queque altero consulatur, dedicatione templi Veneris Victricis. Cui subiecimus... inquit... Es lo que nos cuenta un tal Tirón, liberto de Cicerón, que cita Aulo Gelio en sus A'^^.10.1: cum Pompeius, inquit, aedem Victoriae dedicaturus foret, cui gradus vice theatri essent "un templo cuyos peldaños servían como aforo de teatro", con theatrum en el sentido de "gradas". Los spectacula tienen en otras partes el sentido de "lugares desde donde se observan los espectáculos", como en Planto, Curc.647, donde spectacula ibi ruunt da a entender que los asientos se hudieron. [135]
Betancor - Santana - Vilanou 6. Ita damnatum et damnandum opus templi titulo praetexit et disciplinam superstitione delusit. Sed Veneri et Libero conuenit. Dúo ista daemonia conspirata et coniurata inter se sunt ebrietatis et libidinis. 7 .Itaque theatrum Veneris Liberi quoque domus-est. Nam et alios ludos scaenicos Liberalia proprie uocabant, praeterquam Libero deuotos, quae sunt Dionysia penes Graecos, etiam a Libero institutos. 8. Et est plañe in artibus quoque scaenicis Liberi et Veneris patrocinium. Quae priuata et propria sunt scaenae de gestu et corporis flexu mollitíam Veneri et Liberio immolant, illi per sexum, illi per fluxum dissolutis. 9. Quae uero uoce et modis et organis et litteris transiguntur, Apollines et Musas et Mineruas et Mercurios mancipes habent. Oderis, Christiane, quorum auctores non potes non odisse. 10. lam nunc uolumus suggerere de artibus et de bis, quorum auctores in nominibus exsecramur. Scimus nilhil esse nomina mortuorum, sicut et ipsa simulacra eorum ; sed non ignoramus, qui sub istis nominibus institutis simulacris operentur et gaudeant diuinitatem mentiantur, nequam spiritus scilicet, daemones. 11. Videmus igitur etiam artes eorum honoribus dicatas esse, qui nomina incolunt auctorum earum, nec ab idololatria uacare, quarum institutores etiam propterea dii habentur. " Disciplinam superstitione delusit. Disciplina se refiere a la ley que prohibía los teatros permanentes. Pompeyo deseaba cambiar esta ley asociando templo y teatro. Veneri et Libero convenit. La alianza del vino y del amor es un tema literario frecuente, pero la afirmación de TertuUano excede esta tradición. En los vinalia priora se derramaba ante el templo de Venus una gran cantidad de vino, rito que en sí mismo prueba un vinculo cultual entre las dos divinidades. Una inscripción tunecina de Musti habla de un templo Liberi patris et Veneris (CIL 8.15578). Ebrietatis et libidinis. La afinidad de estos dioses ebrios Tertuliano la menciona en Idol.X.A: in illa lasciviae et ebrietates... Gramaticalmente, el orden de palabras parece indicamos la relación de este grupo con los dos verbos y no con daemonia. '^ Et alios ludos scaenicos Liberalia proprie vocabant. Los Liberalia del 17 de marzo no contenían juegos escénicos, por lo que parece que el texto se refiere a los Cerealia, que se celebraban en abril, ya que en ellos se producían representaciones teatrales en honor de Ceres y Líber. Hemos visto en capítulos precedentes que Tertuliano no vacila en tomar sus ejemplos de los griegos y es lo que hace aquí. El teatro griego parte del culto de Dioniso y las Dionisias se corresponden con las fórmulas Libero devotos y a Libero institutos. Se establece, pues, la equivalencia entre Líber / Dioniso y Liberalia I Dionisias, lo que precisamente lleva a término Tertuliano en el inciso quod sunt... ^^ In artibus. Tertuliano pasa al quinto punto. Liberi et Veneris patrocinium. Ni Líber ni Venus figuran en el libro siete de la Historia Natural de Plinio, en el capítulo de inventores de toda clase de artes. Tertuliano se interesa menos en el aspecto idolátrico de este patrocinio que en su persistencia a través de las actitudes, mollitia, que reflejan, por un lado, el relajamiento del cuerpo, y por otro, la inconsistencia moral. Propia... scaena... gestu et corporis flexu. En época de Tertuliano la tragedia y la comedia están en declive. Sin embargo, y en contrapartida, los mimos y pantominos se convertirán en los reyes del teatro. Todo un código de gestos significativos, especialmente de las manos (gestu) reglaba el arte del mimo, mientras que los del pantomimo exigían ante todo flexibilidad y suavidad. Inmolare en el sentido de [136]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo 6. Y así, esta obra condenada y condenable se adorna con el título de santuario, y se burió de la disciplina a través de la superstición. Pero convino a Venus y a Líber. Estos dos demonios se pusieron de acuerdo y maquinaron entre sí a través de la borrachera y de la lujuria.^^ 7. Y de este modo el teatro de Venus es también la casa de Líber. Pues también a otras representaciones teatrales las denominaban particularmente Liberalia, salvo las dedicadas a Líber que son las Dionisias entre los griegos, fundadas también por Líber.'^ 8. Y es evidente el patrocinio de Líber y Venus en las artes escénicas. Estos elementos particulares y propios de la escena consagran a Venus y a Líber la agilidad mediante el movimiento y la curvatura del cuerpo, y unos se abandonan mediante el sexo, otros a través de la vida disoluta.^^ 9. Estas cosas se tratan realmente mediante la voz, los ritmos, los instrumentos y las palabras, y compradores tienen los Apolos, las Musas, las Minervas y los Mercurios. Aborrecerás de entre éstos, cristiano, a los autores que no podrás dejar de odiar.'"^ 10. Y ahora queremos añadir ya algo sobre estas artes y sobre éstos, cuyos autores maldecimos por medio de los nombres. No sabemos que exista un listado de los muertos como tampoco de sus mismas imágenes. Pero no desconocemos quiénes trabajan bajo esos nombres con las imágenes establecidas y se complacen con los demonios que mienten a la divinidad, es decir, con los espíritus inútiles.'^ 11. Así pues, observamos también que las artes fueron dedicadas a la gloria de éstos que llenan la lista de autores de éstas, y que no están libres de la idolatría, y por eso también los dioses se consideran como maestros de éstas.'^ "consagrar" es frecuente en este autor. lili per sexum, illi per fluxum dissolutis. Fluxus recuerda las imágenes contorneadas del Dionisos griego, generalmente ebrio, del que Líber no es más que su testaferro. ''' Voce, modis, organis, litteris. Los cuatro términos de la enumeración se corresponden a los cuatro elementos que, en virtud del gesto y de la mímica mencionados como predominantes, participaban en el espectáculo teatral. La voz para las partes recitadas y cantadas; los cántica, fragmentos versificados con música que interpretaban las voces; los instrumentos que acompañaban y sostenían el canto; y finalmente, el libreto {litteris), en este tipo de operetas que traían a los teatros las tragedias y comedias de antaño. Apollines, Musas, Minervas, Mercurios. Obsérvese la correspondencia palabra por palabra entre este ^enumeración y la anterior. Apolo y las Musas presiden el canto y la poesía; Minerva pasaría por haber inventado la flauta o la trompeta, o ambos a la vez; y finalmente quedaría litteris relacionado con Mercurio. " Nomina mortuorum. Los lectores del Apologético no podían ignorar las teorías evemeristas según las cuales los dioses no serían sino mortales que en atención a la admiración y al reconocimiento de sus conciudadanos se habían divinizado tras su muerte. Sicut nec ipsa simulacra. En el mismo pasaje del Apol.l2.2 Tertuliano reducía las estatuas al material defque estaban hechas. Instltutis. Esta palabra se utiliza en el capítulo 2 para referirse a la creación, y aquí Tertuliano insiste sobre la idea del establecimiento desde su inicio: los dioses cuya existencia comenzó con la erección de una estatua son claramente dioses irrisorios. Operentur. Los demonios no son seres pasivos sino que se agitan para contrarrestar y trastornar el plan de Dios. Gaudeant. Lo que provoca el gozo del diablo es ver triunfar su astucia y establecer su mando sobre las almas. Divinitatem mentiantur. Este mensaje adopta la forma de parodia de los misterios o de los poderes divinos. '' Artes ... dicatas esse ... nec ab idololatria vacare. El hecho de que los honores rendidos a los supuestos inventores de las artes llegue a los demonios es una primera causa de la condena de las artes. [137]
Betancor - Santana - Vilanou 12. Immo quod ad artes pertinet, altius praescripsisse debemus, daemonas ab initio prospicientes sibi inter cetera idololatriae etiam spectaculorum inquinamenta, quibus hominem a Domino auocarent et suo honori obligarent, eiusmodi quoque artium ingenia:inspirasse. 13. Ñeque enim ab alus procuratum fuisset quod ad illos peruenturam esset nec per alios tune homines edidissent quam per ipsos, in quorum nominibus et imaginibus et historiis fallaciam consecrationis sibi negotium acturae constituerunt. Vt ordo peragatur, ineamus etiam agonum retractatum. " Daemones ... artium ingenia inspirasse. Se expresa la idea de que los demonios han enseñado las artes a los hombres. Et suo honori obligarent. Los demonios hají organizado la idolatría en su propio beneficio, empujando a los seres humanos a fabricar faljos dioses, como recoge Idol.'i.l. [138]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo 12. Así pues, lo que concierne a las artes debemos indicarlo de una manera profunda, observando atentamente desde el inicio para sí a los demonios entre los restantes pecados de los espectáculos y de la idolatría, mediante lo^ que distraen al hombre de Dios y lo obligan a su gloria, y del mismo modo también inocular los talentos de las artes.''' 13. Y no se hubiera cuidado de las otras cosas que habrían llegado a aquellos, los hombres entonces no se manifestarían por medio de otros más que por sí mismos, al organizar para sí la ocupación de llevar a cabo el engaño de la consagración en los nombres de éstos, en sus imágenes y en sus historias. Puesto que el orden se impone hasta el final, comencemos ya a tratar de nuevo sobre los combates públicos.'^ '* Et historiis hace referencia, junto a los nombres y las estatuas, a un tercer elemento que menciona Apol.12.i parcialmente citado, los mitos; nomina solummodo video ... et fábulas audio et sacra defabulis recognosco. Fallaciam consecrationis. La consagración de los ídolos no puede ser más que falsa, puesto que descansa sobre la mentira calculada de los demonios. [139]
Betancor - Santana - Vilanou XI. 1. Origo istis de ludorum propinquitate est. Inde et ipsi sacri uel funebJres instituti aut deis nationum aut mortuis fíunt. Proinde tituli : OJympia loui, quae sunt Romae Capitolina, item Herculi Nemea, Neptuno Isthmia, ceteri mortuorum uarii agones.-^. Quid ergo mirum si et apparatus agonem idololatria conspurcat de coronis profanis, de sacerdotalibus praesidibus, de collegiariis ministris, de ipso postremo boum sanguine ? 3. Vt de loco suppleam, ut de loco communi pro collegio artium musicarum et Minerualium et Apollinarium, etiam Martialium, per duellum, per tubam in stadio circum aemulantur, quod utique templum est et ipsum eius idoli, cuius sollemnitates agit. 4. Sed et gymnicas artes Castorum et Herculum et Mercuriorum disciplinae prodiderunt. " Olympia ... quae sunt Romae Capitolina. Los juegos Olímpicos que pasaban por haber sido creados por Heracles en honor de Zeus eran los únicos que tenían su réplica en Roma: el Agón Capitolinus, fundado por Domiciano en el año 86, se mantuvo hasta el final del Imperio. Se celebraba cada cuatro años como los Olímpicos y comprendían juegos gimnásticos, ecuestres y musicales. Precisamente para estos juegos Domiciano construyó el estadio cuyo lugar lo ocupa hoy día la plaza Navona. Herculi Nemea. Al igual que los juegos Olímpicos, los Ñemeos se celebraban en honor de Zeus. Tertuliano confunde aquí al fundador con el destinatario. Neptuno Isthmia. Según Pausanias 2.1.6 la creación de estos juegos afirmaba la soberanía de Poseidón sobre el Istmo. En esta enumeración de los grandes juegos panhelénicos no figuran los Píticos que honraban a Apolo y que fueron muy conocidos, como los tres anteriores hasta su prohibición por Teodosio a finales del siglo IV. De hecho, sabemos que tanto unos como otros se celebraban en distintas ciudades del Imperio. Ceterii mortuari agones. Los grandes juegos griegos eran en si mismos fúnebres: los de Olimpia tenían lugar alrededor de la tumba de Pélope; los ítsmicos conmemoraban a Melieertes, el hijo de Ino; los Ñemeos a Arquémoro, muerto por una serpiente. Se trataría, pues, de personajes divinizados, y según las necesidades de la causa, Tertuliano voluntariamente cita al dios o al difunto. ""' De coronis profanis. Quizá las coronas que llevaban el presidente de los juegos y los sacerdotes. La corona se sacraliza por el mero hecho de que el vencedor se identifique con el dios o con el héroe al que se ofrecen los juegos. Esta consagración se opone al sacramento cristiano. De ahí que se puede traducir profanus como "pagano, impío". Sacerdotalibus praesidibus, collegiariis ministris. Domiciano presidía [140]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo XI. 1. El origen para éstos está en la proximidad de los juegos. De ahí que estos ritos sagrados o los fúnebres fueran creados en honor de los dioses de las naciones o en honor de sus muertos. De ahí los títulos: Los Juegos Olímpicos en honor de Júpiter, que son en Roma Los Capitolinos, del mismo modo los Ñemeos en honor de Hércules, los ítsmicos en honor de Neptuno y las demás clases de certámenes en honor de los muertos.^^ 2. ¿De qué, por consiguiente, me voy a asombrar, si también la maquinaria de la idolatría mancha el certamen con guirnaldas sacrilegas, con gobernadores sacerdotales, con representantes colegiados, en suma, con la misma sangre de los bueyes?^°° 3. Completaré el estudio tanto sobre el lugar como sobre la situación común en pro de la asociación de las artes musicales y de las fiestas en honor de Minerva y de Apolo, e incluso las que se celebran en honor de Marte, que a través de la guerra y de la trompeta emulan en el estadio al circo, puesto que ciertamente este mismo templo pertenece a este ídolo, del que se llevan a cabo fiestas solemnes.^"' 4. Pues los principios de los Castores, de los Hércules y de los Mercurios propagaron las artes gímnicas.'°2 los Juegos Capitolinos adsidentibus Diali sacerdote et collegio Flavialium. Tras su muerte, los sacerdotes fueron los únicos en presidir estos juegos. Boum sanguine. Todos los juegos griegos comprendían un sacrificio ofrecido al héroe o a la divinidad. En época romana, tales sacrificios nos están atestiguados en los Neronia, primer certamen a la griega instituido en Roma. * "" De loco communi. La expresión se debe a la cohabitación de las artes marciales con las musicales, aunque Tertuliano las relaciona además con la retórica. Artium musicarum. La parte musical de los Juegos Capitolinos se componía en época de Tertuliano de concursos de poesía griega y latina, de cítara y de flauta. El programa de los juegos destinaba coronas a recompensar a flautistas y citaredos. Minerva había sido la inventora de la flauta mientras que a Apolo se le atribuía la cítara. Duellum et tuba sugieren al igual que Marte la violencia. '"^ Sed et. El valor adversativo de sed se ve atenuado por este tipo de construcción. Castorum et Herculum. Heracles, el mítico fundador de los juegos de Olimpia, había confiado su presidencia a los Castores (Píndaro, 0/.3.36). Los dos hermanos representan el ideal atlético de los griegos, y así Castor había obtenido el premio en la carrera, Pólux en el pugilato y Heracles en el pancracio. La tradición romana vinculaba a Castor con el arte equestre y según Higinio, Fáb.lTi, en los juegos organizados por Acasto, hijo de Peleo, Castor fue vencedor en el estadio; Pólux en el boxeo y Hércules en el pancracio. En cuanto a Mercurio, la estatuaria griega lo presenta como efebo y los Hermaia lo celebraban como dios de los atletas y como protector de los gimnasios. [141]
Betancor - Santana - Vilanou XII. 1. Superest illius insignissimi spectaculi atque acceptissimi recognitio. Munus dictum est ab offício, quoniam officium etiam muneris nomen est. Officium autem mortuis hoc spectaculo faceré se ueteres arbitrabantur, posteaquam illud humaniore atrooitate temperauerunt. 2. Nam olim, quoniam animas defunctorum humano sanguine propitiari creditum erat, captiuos uel mali status seruos mercati in exequiis immolabant. 3. Postea placuit impietatem uoluptate adumbrare. Itaque quos paraverant, armis quibus tune et qualiter poterant eruditos, tantum ut occidi discerent, mox edicto die inferiarum apud túmulos erogabant. Ita mortem homicidiis consolabantur. 4. Haec muneri origo. Sed paulatim prouecti ad tantam gratiam, ad quantam et crudelitatem, quia ferarum uoluptati satis non fiebat nisi et feris humana corpora dissiparentur. Quod ergo mortuis litabatur, utique parentationi deputabatur; quae species proinde idololatria est, quoniam et idololatria parentationis est species : tam haec quam illa mortuis ministrat. 5. In mortuorum autem idolis daemonia consistunt. Vt et titulos considerem, licet transierit hoc genus editionis ab honoribus mortuorum ad honores uiuentium, quaesturas dico et magis tractatus et flaminia et sacerdotia, cum tamen nominis dignitas idololatriae crimine teneatur, necesse est quicquid dignitatis nomine administratur communicet etiam maculas eius, a qua habet causas. '"^ Munus ... ab offício. Al igual que officium, munus designa un deber, un servicio. Se trata también de un regalo por oposición a donum "apremio legal o moral". Mortuis. Según Valerio Máximo 2.47, el primer combate de gladiadores que tuvo lugar en Roma se celebró bajo Apio Claudio por los hijos de Bruto que quisieron honrar las cenizas de su padre. Tito Livio cita unos cuantos, todos en honor de hombres. César innovó este uso decretando uno infiliae memoriam (Suetonio, Iul.26.3). Humaniore atrocitate temperaverunt. Se puede considerar como más humano hacer combatir a los hombres que condenarlos a muerte directamente. De todas formas, Tertuliano considera una atrocidad hacer correr la sangre. Obsérvese el doble oxímoron en uno de los pasajes más trabajados del De Spectaculis. '"'' Quoniam animas ... creditum erat. La literatura antigua nos proporciona muchos ejemplos. En la Iliada 23.175 se nos muestra a los prisioneros troyanos ofrecidos a los Manes de Patroclo; las tumbas etruscas representan el sacrificio de Polixena sobre la tumba de Aquiles y en la Eneida 10.518 observamos que Eneas coge, tras la muerte de Palas, a ocho jóvenes vivos para inmolarlos a las sombras en ofrendas funerarias, y regar con esta sangre cautiva las llamas de la hoguera. Para los antiguos, la sangre transportaba el alma, y en la Nekuia homérica, Od.ll.96, los muertos no podían hablar hasta que hubiesen sido revitalizados mediante la libación de la sangre. Captivos. El gran número de cautivos enviados para ser inmolados en los funerales de Junio Bruto que la había trasmitido a sus familiares para que la pusieran en práctica. Mali status servas. Los esclavos de peor condición eran los elegidos para este fin. '"^ Erogabant tiene el sentido de "hacer morir". Nosotros lo hemos traducido como "pagar con sus vidas". Mortem homicidiis consolabantur. La relación de palabras nos lleva hasta las Sententiae de Séneca. [142]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo XII. 1. Queda aún el examen de aquel distinguidísimo y amadísimo espectáculo. La obligación se llamó a partir del deber, puesto que el deber, en efecto, es el nombre de la obligación. Pues los antiguos consideraban un deber con sus muertos celebrar este espectáculo después de disponerlo con una dureza más humana.^"-^ 2. Pues en otro tiempo, puesto que se creía que se había de ofrecer un sacrificio a las almas de los muertos con sangre humana, los mercaderes inmolaban a cautivos o siervos de baja condición en los entierros. ^""'^ 3. Luego agradó sombrear la impiedad con el placer. Y así habían dispuesto a éstos, hábiles con estas armas entonces como habían podido, lo suficiente para que aprendiesen a morir, y después de señalado el día de las exequias, pagaban junto a las tumbas. Y así mitigaban las muertes con los homicidios.^°^ 4. Este es el origen del espectáculo público. Pues poco a poco se condujeron a gracia tan grande, a tal grado de crueldad, puesto que no era suficiente para el deleite de las fieras excepto el que los cuerpos humanos se dispensasen a las fieras. Por consiguiente, esto daba satisfacción a los muertos, y ciertamente se atribuía al culto de los difuntos. Así pues, esta manifestación es la idolatría, puesto que la idolatría es un tipo de culto de difiantos: ésta tanto como aquélla se encarga de los muertos.^"^ 5. En las imágenes de los muertos se establecen los demonios. Como también examinase los títulos, aunque hiciera pasar este tipo de manifestación de los honores de los muertos a los honores de los vivos, hablo de las cuesturas, y demás ocupaciones, de los flámenes y sacerdocios, como, sin embargo, se mantiene la dignidad del nombre con el delito de la idolatría, es necesario que algo de dignidad se administre en el nombre y se distribuyan también sus manchas de las que toma su origen.'"^ lOí perarum es una reminiscencia de Séneca que en De ira 2.8.3 compara la vida en sociedad con la de los gladiadores en sus ludi concluyendo.-/erarum iste conventus est. Nisi etferis humana corpora dissiparentur. Se trata de las venationes, las cacerías en las que los venatores, entrenados y armados, se jugaban la vida como nuestros actuales toreros y los bestiarii que combatían prácticamente desnudos. Suetonio, C/aíí¿.34.6 nos habla del placer que sentía el emperador Claudio ante un hecho de crueldad Sanguinaria. Había condenado a que lucharan contra las bestias desnudos, con las manos atadas a la espalda, a menudo atados a un poste, como la mayoría de los cristianos en tiempos de persecución. Quod mortis litabatur. la sangre que fluye es la de los sacrificos humanos, la de los gladiadores y la de las bestias. Parentationi es una creación de Tertuliano sobre el verbo parentare. "" Titulas. Junto a las fórmulas que señalan a qué difunto estaba dedicado el combate, del tipo in memoriam o memoriae patris, o con el nombre del muerto en dativo, otras mencionan en genitivo el nombre del donante. Quaesturas. En el año 47 Claudio retiró el cuidado de la organización de los muñera regulares a los pretores para consedérselos a los cuestores. Estos muñera obligatorios tenían lugar en diciembre. Magisíratus. Los magistrados municipales, ediles y duumviros en particular, eran los encargados en su ciudad de los muñera. Sin embargo, en Roma, tenían el derecho de añadir a sus propios juegos un combate de gladiadores. Flaminia. En las provincias eran los flámenes los responsables de los muñera regulares, los otros podían confiarse a los demás sacerdotes. Communicet maculas. La parte de una mancha puede darse como recibirse. Communicare tiene las dos acepciones. [143]
Betancor - Santana - Vilanou XV. 1. Ceterum rettulimus supra de locorum condicione, quod non per semetipsa nos inquinent, sed per ea quae illic geruntur, per quae simul inquinamentum combiberunt, tune et tantum in alteros respuunt. Viderit ergo, ut diximus, principalis titulus : idololatria; reliquas ipsarum rerum qualitates, contrarias Dei omnes, feramus. 2. Deus praecepit spiritum sanctum, utpote pro naturae suae bono tenerum et elicatum, tranquillitate et lenitate et quiete et pace tractare, non furore, non bile, non tira, non dolore inquietare. 3. Huiusmodi cum spectaculis poterit conuenire ? Omne enim spectaculum sine concussione spiritus non est. Vbi enim uoluptas, ibi et studium, per quod scilicet uoluptas sapit; ubi studium, ibi et aemulatio, per quam studium sapit. 4. Porro et ubi aemulatio, ibi et furor et bilis et ira et dolor et cetera ex his, quae cum his non conpetunt disciplinae. 5. Nam et si qui modeste et probé spectaculis fruitur pro dignitatis uel aetatis uel etiam naturae suae condicione, non tamen immobili animo et sine tacita spiritus passione. 6. Nemo ad uoluptatem uenit sine affecttu, nemo affectum sine casibus suis patitur. Ipsi casus incitamenta sunt affectus. Ceterum si cessat affectus, nuUa est uoluptas, et est reus iam ille uanitatis eo conueniens, ubi nihil consequitur. 7. Sed puto autem etiam uanitas extranea est nobis. Quid quod et ipse se iudicat Ínter eos positus, quorum se simul nolens utique detestatorem confítetur? 8. Nobis satis non est, si ipsi nihil tale facimus, nisi et talia factitantibus non conferamur. Sifurem, inquit, uidebas, concurrebas cum eo. Vtinam ne in saeculo quidem simul cum illis moraremur. Sed tamen in saecularibus separamur, quia saeculum Dei est, saecularia autem diaboli. "* Supra. El razonamiento es el siguiente: si los lugares no se contaminan más que por sus actos, los actos, en consecuencia, por sí mismos son malos, tema que Tertuliano examina a continuación. '" Contrarias omnes feramus Dei. Sirve de preludio esta expresión al precepto divino que seguidamente nos ofrece Tertuliano. '^'' Deus praecepit... Se trata de una paráfrasis de San Pablo en la que se traducen del griego los términos que dan en latín/H;-O;- bilis, ira (pikría, thymós y orgue), característicos de los sentimientos que se manifiestan en el circo. Pro naturae suae bonum tenerum et delicatum. El Deuteronomio 28.56 habla de una teñera mulier et delicata, pero Tertuliano toma su consideración sobre la naturaleza del Espíritu Santo y su gusto por la calma y la tranquilidad de la figura bíblica del pastor Hermas. '^' Sine concussione spiritus... Tertuliano no fue el primero en interesarse por el mecanismo de las pasiones. Todas las escuela filosóficas las habían tratado. El encadenamiento de las palabras de la impresión de una fatalidad de la que nadie podrá escapar en el momento en que se produzca el arranque inicial (dos voluptas encuadran a studium; dos studium a voluptas; dos aemulatio a studium). '^^ Furor, bilis, ira, dolor. Muestra como el espectáculo se opone punto por punto a lo que reclama el Espíritu: tranquillitas, lenitas, guies, pax. '^' Et si qui modeste et probé. Tertuliano sabía que existía el espectador honesto y reposado. Immobilis animi. El ideal de la posición estoica. Passio. Todo lo que hace subir el espíritu. La palabra implica de ordinario "sufrimiento" en Tertuliano, autor que presenta corao passiones el hambre, la sed y las lágrimas. '^'' Ád voluptatem ... sine affectu /affectum sine casibus... Nuevo encadenamiento que lejos de llevar a una lucha como en 4, se revela como un círculo vicioso. Affectus se sitúa en la esfera de lo que Tertuliano denomina concussio animi, es decir, lo que los filósofos califican como "pasión". [150]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo XV. 1. Por lo demás, hemos hablado arriba"^ sobre la condición de los lugares, puesto que no nos deshonran por sí mismos sino por lo que allí se lleva a cabo, por lo que al mismo tiempo se impregnaron de pecado, y entonces también rechazan a sus contrarios. Por consiguiente, parecerá, como dijimos, el título principal: la idolatría; presentaremos las restantes cualidades de estas mismas cosas, todas contrarias a Dios.''' 2. Dios envió primero al Espíritu Santo, para que en pro de lo bueno de su naturaleza, se ocupara de lo tierno y delicado, con tranquilidad y dulzura, con calma y paz, y a perturbarse no con furor, no con cólera, no con ira, ni con dolor.'2° 3. ¿De este modo hubiera podido estar de acuerdo con los espectáculos? En efecto, todo espectáculo no tiene razón de ser sin la agitación del espíritu. Pues allí donde el placer, allí también el apasionamiento, por lo que es evidente que el placer se conoce; allí donde el apasionamiento, allí también la envidia por la que el apasionamiento se conoce.'^' 4. Finalmente, allí donde la envidia, allí también el furor, la cólera, la ira, el dolor y las demás de éstas, que no son propias de la educación cristiana.'^-^ 5. Pues también si el que disfruta de los espectáculos moderada y perfectamente en pro de la condición de su dignidad o de su edad o bien de su naturaleza, no, sin embargo, lo hace con un ánimo reposado y sin una conmoción en calma de su espíritu.'^^ 6. Nadie llega al placer sin la pasión, y nadie soporta una pasión sin sus riesgos. Ellos mismos son afectados por los estímulos de su riesgo. Además, si cesa la pasión, no hay placer, y aquél es ya deudor de su vanidad conforme a esto mismo allí donde nada alcanza.'^"' 7. Pero ciertamente pienso que la vanidad nos es ajena. ¿Por qué también él mismo se juzga situándose entre éstos, y no queriéndolos al mismo tiempo, se confiesa que los detesta?'^^ 8. Y no es suficiente para nosotros, si nosotros mismos nada de esta clase hacemos, a no ser que nos refugiemos en los que profesan a menudo tales cosas. Si vieras al ladrón, dice, correrías para reunirte con él. ¡Ojalá que nunca residiésemos al mismo tiempo con ellos en el mundo! Pero, no obstante, estamos separados de los asuntos profanos, puesto que el mundo es de Dios, mientras que los asuntos del mundo son del diablo.'-^* '^^ Vanitas extranea est nobis. Remite a los autores de las Escrituras para quienes la búsqueda de la verdad implica que uno se aparte de todo lo que es vano, hueco y vacío. Detestator, empleado muchas veces por Tertuliano, es una creación propia del de Cartago. '^^ Factitantibus. Frecuentativo Ae fació. Utinam ne in saeculo ... cum illis moraremur. Se invita al creyente a separarse de los pecadores, en este caso, de los paganos. Sin embargo, es un sueño imposible. San Pablo sabía entonces que es más fácil mantener en el apartamiento a sus hermanos en la fe que a la masa de los gentiles (/ COÍ'.5.10). Tertuliano lo repite: el pagano es un adversario que marcha con nosotros en el sendero de la vida. Sed tamen indica la vuelta a la realidad con la que nos debemos contentar. In saecularibus separamur. En Jdol.14.5 Tertuliano señala que "podemos vivir con los paganos, no morir con ellos... Compartimos con alegría su naturaleza, no sus supersticiones. Nos parecemos por el alma, no por el tipo de vida; poseemos con ellos el mundo, no sus errores". Saecularia evoca la acción nefasta de Satán al comienzo de la creación. [151]
Betancor - Santana - Vilanou XVI. 1. Cum ergo fulror interdicitur nobis, ab omni spectaculo auferimur, etiam a circo, ubi proprie furor praesidet. Aspice populum ad id spectaculum iam cum furore uenientem, iam tumultuosum, iam caecum, iam de sponsionibus concitatum. 2. Tardus est-üli praetor, semper oculi in urna eius cum sortibus uolutantur. Dehinc ad signum anxii pendent, unius dementiae una uox est. 3. Cognosce dementiam de uanitate : « misit », dicunt et nuntiant inuicem quod simul ab ómnibus uisum est. Teneo testimonium caecitatis : non uident missum quid sit, mappam putant; sed est diaboli ab alto praecipitati gula. 4. Ex eo itaque itur in furias et ánimos et discordias et quicquid non licet sacerdotibus pacis. Inde maledicta, conuicia sine iustitia odii, etiam suffragia sine mérito amoris. 5. Quid enim suum consecuturi sunt, qui illic agunt, qui sui non sunt ? Nisi forte hoc solum, per quod sui non sunt : de aliena infelicitate contristantur, de aliena felicitate laetantur. Quicquid optant, quicquid abominantur, extraneum ab iis est ; Ita et amor apud illos otiosus et odium iniustum. 6, An forsitan sine causa amare liceat quam sine causa odisse ? Deus certe etiam cum causa prohibet odisse, qui inimicos diligi iubet; Deus etiam cum causa maledicere non sinit, qui maledicentes benedici praecipit. 7. Sed circo quid amarius, ubi ne principibus quidem aut ciuibus suis parcunt ? Si quid horum, quibus circus furit, alicubi conpetit sanctis, etiam in circo licebit, si uero nusquam, ideo nec in circo. '^' Ubi proprie praesidet. Furor es la palabra que encontramos habitualmente en los autores que describen a la muchedumbre en el circo. La excitación, la espera ansiosa, el clamor del público quedan recogidos desde Ennio a Casiodoro con unas palabras tan parecidas que se podría hablar de un tema literario. Caecum. La ceguera de los paganos unida a la vanidad de su inteligencia y a la ignorancia de la verdad. '^* Praetor. El magistrado que preside normalmente en los juegos y que daba la señal de salida arrojando una servilleta desde lo alto de la tribuna que dominaba los carceres. Oculi in urna ... voluntantur. La imagen es atrevida y nos hace pensar en el ir y venir de las miradas, como cuando asistimos a un partido de tenis siguiendo la pelota. El sorteo al azar determinaba el lugar de los enganches en las cocheras. Teóricamente, la oblicuidad de la línea de los carceres y el sistema de repagula abrían todas las cocheras al mismo tiempo, dando las mismas oportunidades a todos. Pero las dificultades de la carrera no eran las mismas dependiendo de si se salía rozando la línea o a lo largo de las gradas, con un recorrido más largo. In urna. Se conoce bien el mecanismo para llevar a cabo los sorteos, compuesto de una urna giratoria sobre un eje entre dos montantes superiores de madera. Dementiae una vox est. Dementia equivale aquí a furor. [152]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo XVI. 1. Por consiguiente, como el delirio está vedado para nosotros, nos alejamos de todo espectáculo, incluso del circo, en donde el delirio propiamente está presente. Observa al pueblo que acude a este espectáculo, bien con delirio, bien lleno de agitación, ciego, excitado por las promesas.'-^^ 2. El pretor es lento para aquél y siempre sus ojos se revuelven con las bolas en su urna. Los ansiosos, por tanto, aprecian esta manifestación, y se produce una sola voz de una única demencia. ^^^ 3. Reconoce la locura a partir de la mentira: "lo tiró al suelo", dicen y anuncian recíprocamente lo que al mismo tiempo todos han visto. Tengo la prueba de la ceguera. No se dan cuenta de lo que se ha arrojado, consideran que es una servilleta; pero es la imagen del diablo que se precipita desde el cielo.^^^ 4. A partir de aquí también así se degenera en violencia, en pasiones y discordias y en cualquier cosa que no está permitida a los sacerdotes de la paz. De ahí las injurias, los improperios injustos de odio, e incluso las opiniones sin razón de agrado.'^" 5. Pero ¿qué cosa suya han de alcanzar quienes van allí que no sea suyo? A no ser quizás esto sólo, por lo que no son de ellos, que se entristezcan por la infelicidad ajena y se alegren de la felicidad de los demás. Cualquier cosa que desean y cualquier otra que rechazan les es extraña; así también la pasión entre ellos es ociosa y el odio injusto.^^^ 6. ¿Acaso, quizá, está permitido amar sin motivo que odiar sin motivo? Dios ciertamente también prohibe odiar con causa puesto que manda amar a los enemigos; Dios incluso no permite hablar con motivo puesto que recomienda hablar bien de los murmuradores. 7. Pero, ¿qué es más desagradable que el circo, en donde ni siquiera se respetan a las autoridades o a sus conciudadanos? Si lo de éstos, para quienes el circo les exalta, concuerda en alguna parte con los asuntos sagrados, también estará permitido en el circo, pero si no concuerda en parte alguna, tampoco en el circo.'^^ '^' Misit es el término específico para designar el gesto del pretor. Mappam putant, sed est diaboli ... figura. El uso de la mappa remontaba según Casiodoro a Nerón, una de las figuras del Anticristo. Lá idea de considerar esta servilleta como el símbolo del diablo tirado en la arena para echar a perder a la humanidad seria un caso más de asimilación. ^^° Ánimos et discordias. La rivalidad de las facciones podían ocasionar batallas campales y dar lugar a los peores excesos. Tertuliano nos lo recuerda en ApoLZ^.l: ne civitas in partes scinderetur qua ... spectacula etiam aemidis studiorum compuísationibus inquietarent. Maledicta, convicia se refiere a las imprecaciones de los seguidores de un bando contra la parte contraria. '^' Quid eiiim ... consecuturi se hace eco del espectador que en 15.6 no obtiene el placer que se le prometía. Qui sui non sunt. Su pasión por el circo los esclaviza. Esta alienación, este desposeimiento es el único beneficio que obtienen con su presencia en el circo. '^^ Tertuliano recordará en el capítulo 27.1 el papel que juegan en las persecuciones contra los cristianos las masas que se congregan en los espectáculos {aut civibus suis). Sanctis. Existe la costumbre en San Pablo y en la primitiva iglesia de llamar "santos" a los miembros de las comunidades cristianas, sin que ello prejuzgue su santidad. [153]
Betancor - Santana - Vilanou XVII. 1. Similiter et impudicitiam omnem amoliri iubemur. Hoc igitur modo etiam a theatro separamur, quod est priuatum consistorium inpudicitiae, ubi nihil aliud probatur quam quod alibi non probatur. 2. Ita summa gratia eius de spurcitia plurimum concinnata est^ quam Atellanus gesticulatur, quam mimus etiam per muliebres repraesentat, sensum sexus et pudoris exterminans, ut facilius domi quam n scaena erabescant, quam denique pantomimus a pueritia patitur in corpore, ut artifex esse possit. 3. Ipsa etiam prostibula, publicae libidinis hostiae, in scaena proferuntur, p]us miserae in praesentia feminarum, quibus solis latebant, perqué omnis aetatis, omnis dignitatis ora transducuntur ; locus, stipes, elogium, etiam quibus opus non est, praedicatur, etiam (taceo de reliquis) ea quae in tenelbris et in speluncis suis delitescere decebat, ne diem contaminarent. 4. Erubescat senatus, erubescant ordines omnes ; ipsae illae pudoris sui interemptrices de gestibus suis ad lucem et populum expauescentes semel anno erubescant. 5. Quodsi nobis omnis impudicitia exsecranda est, cur liceat audire quod loqui non icet, cum etiam scurrilitatem et omne uanum uerbum iudicatum a Deo sciamus ? Cur aeque liceat uidere quae faceré flagitium est ? Cur quae ore prolata communicant hominem, ea per aures et oculos admissa non uideantur hominem communicare, cum spiritui appareant aures et oculi nec possit mundus praestari cuius apparitores inquinantur? 6. Habes igitur et theatri interdictionem de interdictione impudicitiae. Si et doctrinara saecularis litteraturae ut stultitiae apud Deum deputatam aspemamur, satis praescribitur nobis et de illis speciebus spectaculorum, quae saeculari litteratura lusoriam uel agonisticam scaenam dispungunt. 7. Quodsi sunt tragoediae et comoediae scelerum et libidinum auctrices cruentae et lasciuae, impiae et prodigae, nuUius rei aut atrocis aut uilis commemoratio melior est : quod in facto reicitur, etiam in dicto non est recipiendum. '^^ Gesticulatur. Las atelanas se representaban con máscaras y el gesto suplía a la mímica. Tertuliano evoca un personaje de atelana comparándolo con una marioneta. Mimus. Se acusa a los mimos y a los pantomimos de tener por temas los siguientes.' adulteria, stupra, publicatae libidinis perversa. Sexum pudoris = las mujeres. Domi quam scaenae. La mujer no podía ruborizarse al no estar en contacto con sus familiares. Los histriones se sonrojaban al cantar las obscenidades en las ceremonias metróacas. Quam ... pantomimus ... patitur in corpore. ¿Qué pretende decimos el autor? Que se castraban a los pantomimos, como parecen indicar algunas expresiones, 25.3: effeminati histrionis; Apol.15.3: corpus impurum et ad istam artem effeminatione productum. Tertuliano alude a la extraordinaria flexibilidad adquirida en las escuelas especiales donde se sometía al cuerpo a ejercicios contrarios a la dignidad humana y a la decencia. '^'' Prostibula ... in scaena proferuntur. Era el caso de las fiestas de Flora que comenzaban el 28 de abril con juegos escénicos que Ovidio califica de licenciosos (Fast.A.946: scaena ioci morem liberioris habet), y que a petición del público, estas mimae durante un día representaban bailando desnudas. Ne diem contaminarent recuerda la respuesta irónica de Tertuliano, a los que acusaban a los cristianos de incesto, en el sentido de que hacían esto durante la noche. '^^ Semel anno erubescunt. La vergüenza de las prostitutas una vez al año en los juegos de Flora debe servir de modelo al pueblo y al senado. "^ Quae ora prolata, las obscenidades debidas al teatro. Appareant debe ponerse en relación con apparitor "el uguier", pues constituye la respuesta a las alegaciones paganas de 1.3: lejos de ser pantallas que [154]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo XVII. 1. De igual modo también nos vemos obligados a abandonar toda deshonestidad. Y así de esta manera nos apartamos también del teatro, que es la antecámara particular de la deshonestidad, en donde no se juzga cosa alguna que lo que no se juzga en ninguna parte. 2. Y así el gran encanto de éste embelleció muchísimo a la inmundicia, como el actor de atelanas expresa por medio de gestos, como el mimo incluso representa mediante gestos femeninos, destruyendo el sentido del sexo y de la vergüenza, de tal modo que se sonrojan más fácilmente en casa que en la escena, como finalmente el pantomimo es víctima de la infancia en su cuerpo, de tal modo que puede existir el artista. ^^-^ 3. También los mismos prostíbulos, víctimas públicas del deseo, se muestran en la escena, más deplorables en presencia de las mujeres, las únicas para quienes se mantenían ocultos, y por las que andan de boca en boca de toda edad y de toda dignidad; el tema, el palo, el informe, incluso para quienes no es necesario, se expone públicamente y convenía (callo sobre las demás) también que se ocultasen estas cosas que están en tinieblas y en sus grutas, para que no corrompiesen el día.'^"^ 4. Se avergüenza el senado, se sonrojan todos los órdenes; aquellas mismas que inmolan su pudor se avergüenzan de sus ademanes a la luz del día temiendo al pueblo por una vez al año.^^^ 5. Si para nosotros toda deshonestidad debe ser maldecida, ¿por qué se permite oír lo que no se puede hablar, cuando sabemos ciertamente que la bufonería y toda palabra hueca es juzgada por Dios?, ¿por qué igualmente se permite ver lo que es una infamia hacer? ¿por qué estas, dadas a conocer de boca, participan del hombre, éstas aceptadas a través de los ojos y de los oídos no parece que convengan al hombre, cuando se presentan ante el espíritu los oídos y los ojos, y el mundo no puede hacerse responsable de unos cuyos servidores se corrompen?'^^ 6. Así pues tienes la prohibición del teatro según la prohibición de la deshonestidad. Si rechazamos también la doctrina de la escritura profana considerada como necedad a los ojos de Dios, será indicado previamente por nosotros también sobre aquellas clases de espectáculos que examinan en la escritura secular una escena recreativa o bien agonística.^^'' 7. Pues si las tragedias y las comedias son creadoras de crímenes y pasiones, sangrientas y licenciosas, perversas y abundantes, de ningún asunto, bien horrible, bien vulgar, son el mejor recuerdo, puesto que lo que no se admite de hecho, ciertamente no se ha de aceptar de palabra.'-'^ permiten considerar los espectáculos como extraños y exteriores a la conciencia, los ojos y los oídos son las puertas de acceso al alma y no hay que abrirlas a lo que no debe importarnos. '^' Satis praescribitur not>is. El empeño de Tertuliano por hacer decir a las Sagradas Escrituras lo que no dicen. El texto de San Pablo se refiere a la sabiduría del mundo que no tiene nada que ver con las ficciones teatrales. Lusoriam vel agonisticam. Agonisticus es un calco del griego y se aplica a los juegos en general, mientras que lusorius designa lo que no tiene consecuencias serias. "^ Un tragicus cantor intepretaba el papel vestido de actor trágico con su voz amplificada por la máscara y acompañado o no de la cítara. La comedia en el período de Tertuliano está en franco declive aunque nunca se dejaron de representar obras de Menandro, Plauto y Terencio. [155]
Betancor - Santana - Vilanou XVIII. 1. Quodsi stadium contendas in scripturis nominari, sane obtinebis. Sed quae in stadio gerantur, indigna conspectu uo non negabis, pugnos et calces et colaphos et omnem petulantiam manus et quamcumque humani oris, id est iuinae imaginis, depTígnationem. 2. Non probabis usquam uanos cursus et iaculatus et saltus uaniores, nusquam tibi uires aut iniuriosae aut uanae placebunt, sed nec cura facticii corporis, ut plasticam Dei supergressa, et propter Graeciae otium altiles homines oderis. 3. Et palaestrica diaboli negotium est: primos homines diabolus elisit. Ipse gestus cojubrina uis est, tenax ad occupandum, tortuosa ad obligandum, liquida ad elabendum. NuUus tibi coronarum usus est; quid de coronis uoluptates aucuparis? '^' Obtinebis: término del derecho que responde a contendere: "ganarás". Quo in stadio genintur. Los certámenes del estadio se componían de una parte musical que Tertuliano silencia del todo, ya que su condena moral resultaría harto difícil. Se centrará, no obstante, en los ejercicios gimnásticos de los que podrá extraer la violencia, la frivolidad, la traición a Dios y la connivencia con el diablo. La unión de colaphos y de petulantiam manus parece mostrarnos el pancracio, mezcla de lucha y de boxeo, de extrema brutalidad que se desarrollaba con las manos desnudas. Humani oris equivale a divinae imaginis. ''"' Cursus, iaculatus, saltus. Constituían con la lucha los cinco ejercicios del pentatlón, al lanzarse tanto el disco como la jabalina. Algunas fuentes sustituyen la jabalina por el pugilato. Tertuliano que se dirige a los que acostumbraban el espectáculo no precisa si iaculatus se refíerre al disco o a la jabalina. Es probable que en Cartago el pancracio alternase con el pugilato como se manifiesta en 23.7. Vires ... nec cura [156]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo XVIII. 1. Pues si sostienes que se cita al estadio en las escrituras, ganarás sin duda. Pero lo que se lleva a cabo en el estadio no negarás que es indigno para tu vista, puñetazos, pisotones, codazos y todo ataque de manos, y ade-.„ más cualquier combate o lucha del rostro humano, esto es propio de su imagen divina.^^^ 2. No alabarás en parte alguna las inútiles carreras, los lanzamientos y los saltos más frivolos, en ninguna parte te agradarán los combates nocivos o falsos y tampoco el cuidado de un cuerpo artificioso que aventaja la escultura de Dios, y odiarás a los hombres gordos debido a la inactividad de Grecia.^"^^ 3. Y los asuntos de la palestra son la ocupación del diablo: el demonio tiró al suelo a los primeros hombres. Este mismo gesto es el poder de la culebra, firme para adelantarse, sinuosa para sujetar, serena para escapar. Tú no tienes que servirte de coronas; ¿Por qué estar al acecho de los placeres provenientes de las coronas? ^'^^ factii corporis. El pugilato y la lucha exigían atletas pesados. Para obtenerlos se les sometía a un régimen especial a base de pan y carne, de ahí que Tertuliano los compare con aves de corral en el engorde (attiles homines). Propter Graeciae otium: según Plutarco, Quaest. Rom.40, los romanos construyeron gimnasios y palestras no solo para la causa del ablandamiento de los griegos y de su puesta en servicio, sino también como escuela de malas costumbres peligrosas para la gente joven. '"" Graecae otium / diaboli negotium. Los hombres se distraen mientras el diablo trabaja. Negotium es una palabra que suele emplear Tertuliano para los obras diabólicas. Gestas colubrina vis est. De nuevo la asimilación del diablo en serpiente. La comparación resulta adecuada aquí al señalar a los atletas cuando se untan aceite, como seres resbaladizos al igual que los reptiles. De coronis. El espectador encuentra placer al ver a los atletas ganar las coronas, placer culpable en la medida en que el uso de la corona es idolátrico. [157]
Betancor - Santana - Vilanou XIX. 1. Expectabimus nunc et amphitheatri repudium de scripturis? Si saeuitiam, si impietatem, si feritatem permissam nobis contendere possumus, eamus in amphitheatrum. Si tales sumus quales dicimur, delectemur sanguine humano, 2. Bonum est cum punitmtur nocentes. Quis hoc nisi nocens negabit ? Et tamen innocens de supplicio alterius laetari non potest, cum magis competat innocenti doleré, quod homo, par eius, tam nocens factus est, ut tam crudeliter impendatur, 3. Quis autem mihi sponsor est, nocentes semper uel ad bestias uel ad quodcumque supplicium decemi, ut non innocentiae quoque inferatur aut ultione iudicantis aut infírmitate defensionis aut instantia quaestionis? Quam melius ergo est nescire cum mali puniuntur, ne sciam et cum boni pereunt, si tamen bonum sapiunt. 4. Certe quidem gladiatores innocentes in ludum ueneunt, ut publicae uoluptatis hostiae fiant. Etiam qui damnantur in ludum, quale est ut de leuiore delicto in homicidas emendatione profíciant? 5. Sed haec ethnicis respondí. Ceterum absit ut de istius spectaculi auersione diutius discat Christianus. Quamquam nemo haec omnia plenius exprimere potest nisi qui adhuc spectat. Malo non implere quam meminisse. '"^ Si saevitiam, si impietatem, si feritatem permissam nobis. Se trata de las virtudes contrarias que preconiza sin cesar San Pablo, recordando que el fruto de la luz está in omni bonitate {Eph.5.9); que no se debe hacer el mal por el mal (7fei.5.15), y que se debe vivir in omnipietate (Tim.2.2). Al igual que la deshonestidad para el teatro y el frenesí para el circo, la crueldad es el hilo conductor cuando Tertuliano se refiere al anfiteatro: atrocitas, crudelitas. Quales dicimur alude a las habladurías que circulaban contra los cristianos, acusándoles de infanticidas, de incesto y de canibalismo. Delectemur sanguine humano. Se refiere a la acusación de la sangre como alimento, muy usual en este autor, que no considera necesario entrar en detalle. Sin embargo, nos ofrecerá ejemplos de esta preferencia entre los espectadores paganos del anfiteatro en 21.3-4. '''^ Cum puniuntur nocentes. Séneca en Ep.7.3 describe los combates sin piedad a los que estaban sometidos los homicidas. Impendatur se emplea con el sentido de "morir, matar". [158]
DE SPECTACVLIS. Ayer y hoy del espectáculo deportivo XIX. 1. Aguardaremos también ahora la separación del anfiteatro a partir de las escrituras. Si queremos comparar la crueldad, la falta de respeto, la ferocidad permitida por nosotros, vayamos al anfiteatro. Si somos tal como deci-^ mos, nos deleitaremos con la sangre humana.''*^ 2. Es bueno cuando los culpables son castigados. ¿Quién negará esto salvo el culpable? Y, sin embargo, el inocente no puede alegrarse del castigo del otro, cuando le corresponde más al inocente sufrir dolor, pues el hombre, igual a este, hasta tal punto se hizo culpable que se le condena cruelmente.^"'^ 3. ¿Quién es pues mi garante, pues los culpables siempre se decantaron o hacia las fieras o hacia cualquier suplicio, de modo que no se produce de la inocencia o en el castigo del juez o en la debilidad de la defensa o en el cumplimiento de la cuestión? Por consiguiente, es mejor desconocer cuando los malos son castigados que no saber cuando los buenos perecen, si, sobre todo, comprenden el bien.'"*^ 4. Ciertamente, sin duda, los gladiadores se encaminan al juego inocentes para convertirse en víctimas del placer público. Por tanto los que son declarados culpables en el juego ¿de qué modo se convierten en homicidas a partir de un delito más insignificante que su corrección? ^"'^ 5. Pero yo respondí estas cosas a los paganos. Por lo demás falta que el cristiano aprenda largo tiempo en el disgusto por este espectáculo. Aunque nadie puede expresar todas estas cosas de una forma plena salvo el que hasta ahora las juzga. Prefiero no completarlo que recordarlo.^"** '"•^ Ad bestias vel ad quodcumque supplicium. Los suplicios y condenas a los que se refiere el texto serian la cruz, el hacha, la espada y las fieras. Instantia quaestionis. Se observan las consideraciones de un contemporáneo de Tertuliano, Ulpiano, sobre los limites y peligros de la tortura {Digesto 48.18.1.23-25: etenim res estfragilis et periculosa et quae veritatem fallat). Si lamen boniim sapiunt. Los paganos no poseen la plenitud de la verdad y no tienen, en consecuencia, más que un conocimiento aproximado de lo que es el bien. '"' In homicidas emendatione proficiant. Aqui emendatio designa el castigo. Junto aprojicere adquiere el sentido de "enmienda", de "mejoría". Hemos optado por el término "corrección". Quale est ut se emplea para señalar lo absurdo de un razonamiento. '''* Nisi qui adhuc spectat. Tertuliano no acudirá más a los espectáculos. Pero antes de su conversión frecuentó teatros y anfiteatros, tal como confiesa en Apol.15.5: vidimus aliquando ...; risimus ... Mercurium mortuos cauterio examinantem. Vidimus et lovis fratrem gladiatorum cadavera cum molleo deducentem. [159]